Desde que Late of the Pier se separara en 2010, su líder, Sam Dust, ha ocupado su tiempo preparando el primer disco de su proyecto en solitario, LA Priest, un ‘Inji’ que salió en 2015 y contenía varias buenas canciones de R&B y funk extravagante como ‘Oino’ o ‘Lady’s In Trouble with the Law’. Durante la grabación de aquel disco, Dust preparaba también su trabajo con el cantante neozelandés Connan Mockasin, autor de ‘Caramel’, en el que realmente empezó a trabajar antes, allá por 2009, durante la gira de Late of the Pier de entonces, que Mockasin abría.
El resultado de esta unión finalmente se ha publicado este otoño con el dúo llamado Soft Hair y su portada, que retrata a sus dos integrantes como si uno fuera de Britney Spears y el otro de Lana Del Rey en una versión porno del mito de Adán y Eva de los setenta, no podría ser más representativa de este largo que contiene más susurros «sexys», melodías anhelantes y «grooves» burbujeantes al servicio de un funk juguetón y desvergonzadamente experimental y decadente que nunca llega a ser tan psicodélico o memorable como quizá pretende, pero que no deja de resultar entretenido.
Un mérito del disco es que se ha grabado con instrumentos -principalmente electrónicos- inventados por sus propios autores. Si lo escuchas y piensas que no suena como nada que hayas escuchado antes, es porque literalmente no lo has escuchado antes. Por este motivo el largo posee un magnetismo irresistible: los paisajes de sintetizador cósmico, los lengüetazos funk o los efectos acuáticos o de percusión idiofónica de algunas canciones de este trabajo son un banquete para el oído. Mientras, Connan y Sam interpretan sus melodías con un romanticismo y anhelo abatidos, como dos hombres que se han convencido a sí mismos de que nunca encontrarán el amor.
La voz de Mockasin empasta bien con la de Sam y es un hilillo parecido al de Prince que este moldea a su antojo en el número anti-disco nocturno de ‘Relaxed Lizard’, cuyo gancho principal rima «situación» con «reticulación»; ‘Lying Has to Stop’ es una balada hermosa pero siniestra en la que Mockasin canta sobre una chica a la que gusta ver correr pero cuyo trasero nunca tocará y ‘A Goood Sign’ desarrolla una cautivadora tristeza ebria. Por su parte, ‘Jealous Lies’ es una especie de reggae saltarín muy cuco y ‘Live without Medicine’ un ejemplo cristalino de la estrambótica musicalidad de este disco.
Seis canciones y dos interludios instrumentales (sin contar el que abre ‘Lying Has to Stop’) no tendrían por qué constituir un disco insatisfactorio, pero al debut de Soft Hair le sobra experimentación y carece de melodías más carismáticas. ‘Oino’ de LA Priest es especial y conquista a la primera; sin embargo, pocas canciones de este disco logran un efecto parecido. Para llevar tanto tiempo cociéndose, no puede decirse que sea una maravilla, pero como curiosidad que rememorar de vez en cuando en el futuro está muy bien. ¿Y no es el vídeo de ‘Lying Has to Stop’ uno de los mejores del año?
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ‘Relaxed Lizard’, ‘Jealous Lies’, ‘Lying Has to Stop’, ‘A Goood Sign’ Te gustará si te gusta: Ariel Pink, Raw Thrills, Class Actress, Nite Jewel, el Prince más extravagante Escúchalo:Spotify Cómpralo:Bandcamp
‘Santa Baby’ es el clásico navideño por excelencia de Eartha Kitt. También es su canción más escuchada en Spotify, con más de 30 millones de streamings. En ella, una juguetona Kitt lista a su «cariñito», Santa Claus, sus caprichos de Navidad, lo que incluye un yate, un convertible, diamantes o directamente dinero «metido en mis medias». Es irresistible.
La canción ha sido versionada en varias ocasiones en los años posteriores a su publicación en 1953, notablemente por Madonna en 1987 y Kylie Minogue en 2000, y más recientemente por Ariana Grande junto a Liz Gillies en 2013. Por lo coqueto de su interpretación vocal, tiene todo el sentido del mundo que Lana Del Rey la aborde también y eso es lo que ha hecho esta semana en Instagram, donde se ha grabado a sí misma cantando un trozo de la canción junto a su hermana. ¿No es el ronroneo de Lana exactamente lo que necesita esta canción? ¿A qué espera Lana para grabarla en condiciones?
Un vídeo publicado por Lana Del Rey (@lanadelrey) el
Como cada año, por otro lado, Lana no se ha librado en 2016 de que varias canciones inéditas de su repertorio lleguen a la red sin su consentimiento. Las últimas son ‘Yes to Heaven’, ‘Fine China’ y ‘Be My Daddy’. Parece que pertenecen a las sesiones de su segundo disco, ‘Ultraviolence’.
Tras la inesperada muerte de George Michael, han sido muchos los que han recordado que el artista fue el primer protagonista de Carpool Karaoke… o algo así. Mucho antes de que existiera el programa por el que pasaría este 2016 gente como Adele, Red Hot Chili Peppers o Sia, George Michael participó en un divertidísimo paseo en coche con James Corden. Este entonces no tenía formato entrevista, sino que se trataba de un gag en el que George Michael le dice a Corden (entonces conocido como Smithy de ‘Gavin & Stacey’) que quiere participar en su programa benéfico de Comic Relief para grabar un single, pero Corden le dice que no puede, y no “porque sea gay” como deja caer aparentemente enfadadísimo George Michael, sino por otra razón: «porque George, eres una parodia de ti mismo y el dinero de Comic Relief se destina a gente como tú». Una gozada ver al artista aguantando el tipo y riéndose de sí mismo en 2011, hace sólo 5 años (también bailando canciones de Wham! a los 48 años). George Michael se enfada y se pone a mirar por la ventana, si bien la reconciliación viene de mano de un par de hits de Wham!, ‘Baby, I’m Your Man’ y ‘Freedom’. También suena ‘Club Tropicana’ al principio del vídeo.
«¿Que George Michael es gay? ¡No, tú dices Boy George!». Esta conversación real y otras conversaciones de besugos de los 80 han llegado a nuestros días de mano de Sarah Michelle Gellar, la actriz conocida por dar vida a Buffy en ‘Buffy, cazavampiros’.
Anoche cuando se conoció la noticia de la muerte de George Michael ella entendió que quien había muerto era Boy George y así lo comentó en Twitter revelándose como uno de los mayores fans de este último (al menos buenas noticias para alguien, en este caso el líder de Culture Club). Después la actriz tuvo que borrar el tuit y disculparse: “estoy igual de triste al enterarme de la noticia correcta. Gracias a todos los que me corrigieron. Que conste que conozco perfectamente la diferencia entre Boy George y George Michael, lo he oído mal. Las intenciones eran buenas. Es por esto que no suelo comentar asuntos públicos, pero parecía demasiado triste para la Navidad. He aprendido la lección.»
Sarah Michelle Gellar nació en 1977, por lo que tiene la edad suficiente como para, efectivamente, conocer la diferencia entre los dos «George», George Alan O’Dowd y Georgios Kyriacos Panayiotou.
Just as sad when you get the correct information- #ripGeorgeMichael thank you to everyone who corrected me- it's still so sad
«2016, lárgate de una puta vez» es el mensaje más recurrente que se lee en las redes sociales cuando últimamente se conoce una mala noticia relacionada con el mundo de la música. A nadie se le ha escapado que David Bowie, Prince, Leonard Cohen, Sharon Jones, Juan Gabriel, Alan Vega, Phife de A Tribe Called Quest o ahora George Michael, han muerto en el mismo año. Decir que este ha sido el año más negro de la historia de la música quizá es hacer de menos a otros artistas que nos han dejado otros años, como Michael Jackson en 2009, Amy Winehouse en 2011 o Lou Reed en 2013. Todos los años perdemos a artistas influyentes y queridos. ¿Hay que recordar que nada menos que Donna Summer, Whitney Houston y Adam Yauch de Beastie Boys, entre otros, murieron en 2012? ¿Que Ian Curtis, John Lennon y Bon Scott, entonces cantante de AC/DC, lo hacían en 1980 en muy trágicas circunstancias? ¿Que Kurt Cobain y Harry Nilsson murieron el mismo año? ¿Cómo se quedó el mundo en 1970 cuando Janis Joplin y Jimi Hendrix fallecían con 15 días de diferencia, ambos a los 27 años? ¿Y cuando después de la estúpida muerte de Nico en Ibiza en el verano de 1988, las Navidades de aquel año nos dejaron Roy Orbison y, diez días después, Sylvester?
Y sin embargo, con todo el dolor que nos han generado las tempranas pérdidas de Trish Keenan, Carlos Berlanga, Pedro San Martín y decenas de artistas más, lo de 2016 ciertamente sí parece harina de otro costal. Siempre es trágico que una persona joven muera, pero lo que une a muchos de los artistas que hemos perdido este año es haber sido fundamentales para diferentes generaciones: las de nuestros padres o hermanos mayores, la nuestra y la de nuestros hermanos menores, hijos y sobrinos si los tenemos o cuando los tengamos. Con la salvedad de Sharon Jones, que se hizo famosa bastante mayor y aun así se ganó enseguida el cariño y el respeto tanto de puretas del soul como de neófitos, el resto de artistas mencionados tuvo al menos tiempo de desarrollar una carrera lo suficientemente longeva y consistente como para influir y marcar a lo largo de décadas. Leonard Cohen y Bowie movían sus primeras fichas en los 60, desarrollaron interesantes carreras durante los 70, lograron sus mayores éxitos comerciales en los 80 y mantuvieron el prestigio (y las buenas ventas) hasta el final, consiguiendo críticas unánimemente positivas de sus últimas obras, casi póstumas.
Prince, algo posterior y más joven, siempre escribiendo y autoproduciendo la totalidad de su propia música (solo se le conocía en última instancia un co-productor y no parece demasiado relevante), se convertía en uno de los grandes iconos de los 80 y principios de los 90 gracias a una personalidad singular que definiría los derroteros de la música negra hasta nuestros días, como saben perfectamente artistas como Blood Orange, Janelle Monáe o Miguel. A Tribe Called Quest existen desde mediados de los 80. La batalla de Juan Gabriel por la atemporalidad está fuera de toda cuestión (curiosamente ‘Así fue’, una de sus obras maestras, para Isabel Pantoja, siempre me pareció muy ‘I’m Your Man’ de Leonard Cohen en su mezcla de folclore y sintetizadores); como la influencia que ha ejercido Alan Vega con o sin Suicide en gente tan dispar como Nick Cave o M.I.A.; o el lugar que un día ocupó George Michael en la imaginería popular, en su momento equiparable al alcance del mismísimo Michael Jackson (‘Faith’ vendía 25 millones de copias).
Insisto en que todos los años perdemos a artistas influyentes, pero parece claro que este se ha llevado la palma en cuanto a artistas únicos que se nos han ido, muchos además sin avisar, como fue el caso de David Bowie, que no informó de que padecía un cáncer de hígado desde hacía 18 meses; Prince, que nos dio un susto pero no ha podido tener una muerte más boba (relacionada con la lacra de los calmantes de dolor con receta que a tantísima gente se lleva en Estados Unidos); o George Michael, que parece que ha sufrido un fallo cardíaco.
Alguien preguntaba en Twitter esta mañana si alguien pensaba que 2017 va a ser mucho mejor. Lamentablemente, es ley de vida que aquellos artistas que se popularizaron cuando la música pop empezó a despuntar y de hecho se inventaron las listas de éxitos (mediados de los 50) nos vayan dejando, pues si nacieron en los años 30 o 40 van cumpliendo 80 años. A ellos hay que ir sumando los que no supieron o no quisieron cuidarse y los que tuvieron la peor de las suertes. Ya dijo uno de esos estúpidos estudios que rellenan de vez en cuando las páginas de la prensa que ser músico y solista reducía la esperanza de vida, pues su consumo de drogas, la dedicación a la mala vida o simplemente su obligación de viajar está muy por encima de la media.
Con la esperanza de que 2017 sea al menos un pelín mejor («fingers are crossed, just in case», decía uno de los últimos clásicos de David Bowie), sólo nos queda una petición para Don McLean, a quien por cierto George Michael había versionado con el propio beneplácito del autor de ‘American Pie’, en concreto ‘The Grave‘, una canción en principio inspirada en la guerra de Vietnam. McLean no sabía lo que se venía encima cuando llamó «el día que la música murió» el día de la muerte por accidente de avioneta de tres pioneros del rock. Fueron Buddy Holly, The Big Bopper y Ritchie Valens, este último a los 17 años y tras haber popularizado ‘La Bamba’ en Estados Unidos. Donald, aprovechando que por suerte sigues con nosotros, ¿hora de actualizar esa letra?
Ha querido el azar que perdamos a George Michael el mismísimo día de Navidad, al mismo tiempo que media humanidad volvía a tararear ‘Last Christmas’ por trigésimo tercer año consecutivo. Y no es un decir. El brillante villancico de Wham! había vuelto a las listas de éxitos una vez más, como cada Navidad desde que fuera editado en 1984. Era una de las 40 canciones más exitosas del momento en todo el mundo en las listas correspondientes a la semana de 2016 antes de su fallecimiento y será recordado -ya lo era pero ahora más- como el gran villancico que ha dejado la música pop de las últimas décadas junto a ‘All I Want For Christmas Is You’ de Mariah Carey. Y sí, lo escribió y produjo él completamente solo. Como la mayoría inmensa de su música.
La noticia del fallecimiento de George Michael ha sorprendido poco a los que observaron su errática vida durante los últimos años -una neumonía que casi se lo lleva por delante ya en 2011, un extraño accidente de tráfico, una condena por conducir drogado- y también la ausencia de noticias relacionadas con su carrera musical, por mucho que ahora se hable de un nuevo documental que llegará el año que viene y de un álbum que planeaba junto a Naughty Boy y que no sabemos si existirá: la última noticia de BBC al respecto es de hace menos de 15 días y aunque el proyecto es claro, se dice expresamente que todavía no se habían reunido en el estudio.
Y sin embargo, aunque los más agoreros no vieran mucho futuro en un artista que ha publicado 4 discos de estudio a lo largo de 30 años, es loable el alcance, la relevancia y la versatilidad que desarrolló durante su breve discografía en solitario o los dos álbumes hedonistas que sacó con Wham! a mediados de los 80. Hoy cada cual puede recordar a un George Michael muy diferente. Habrá quien sitúe ‘Club Tropicana’ como una canción trendsetter, habrá quien no se pueda crear que exista el ‘Wham Rap!’, habrá quien hable del saxo de ‘Careless Whisper’ -su primer single en solitario pese a cerrar el segundo disco de Wham! y estar co-escrito por Andrew Ridgeley- como un punto clave en la década de los 80. ¿Y qué añadir sobre ‘Faith’, su debut en solitario, un álbum capaz de conjugar lo acústico con el funk o el R&B, resultando uno de los más vendidos de la historia? ¿Acaso es posible recordar entre su enorme cantidad de hits qué llegó primero, si ‘I Want Your Sex’, la propia ‘Faith’ o la icónica ‘Father Figure’? ¿No estuvieron todas siempre ahí?
Después de ‘Faith’ algunas cosas se estropearon para George Michael y el artista nunca volvería a ser tan famoso en Estados Unidos. Nunca sabremos si la razón fueron sus más y sus menos con la popularidad, o consecuencia de una sociedad que, como él mismo, todavía no estaba preparada para asumir su sexualidad. Ni con el Grammy a Mejor Álbum del Año por ‘Faith’ bajo el brazo -y recordemos que Bowie, por poner un ejemplo, jamás se hizo con este premio- George Michael pudo superar el trauma de ser visto como una estrella adolescente, se sentía infravalorado como autor y se negó a aparecer en los vídeos de su segundo disco, dejando que David Fincher hiciera lo que pudiera sin él, decepcionando por tanto con sus resultados en América. Conocida fue su trifulca con Sony por no haberlo sabido mover apropiadamente en el mercado, si bien George Michael reconocería también estar sufriendo las consecuencias de haber fingido ser un ídolo heterosexual para el público femenino. Porque George Michael era sexo: lo explícito de ‘I Want Your Sex’ se las tuvo que ver con la censura en muchos países, siendo editada o llamada ‘I Want Your Love’, por ejemplo, en algunas emisoras. Solo que, como sucedía a muchos chavales de 20 años durante los 80, no sabía cuál.
Ignoro si George Michael pudo ser alguna vez plenamente feliz. Reconoció estar profundamente deprimido en los últimos años de Wham! porque se estaba dando cuenta de que no era bisexual como le había dicho a Andrew o a sus propios amigos, sino gay; en 1991 se enamoró de Anselmo Feleppa, un diseñador asistente a su propio concierto en Rock In Rio, que fallecía dos años después víctima del sida; en 1997 moría también su madre a los 60 años, a la que estaba muy unido («estoy maldito», llegó a decir); y cuando todo el mundo suponía que había encontrado refugio y estabilidad en su novio Kenny Goss, quien era permisivo con sus adicciones a las drogas y al sexo, George Michael anunciaba en voz baja durante un concierto en 2011 que hacía dos años que habían roto.
Pero lo seguro es que nos hizo muy felices a nosotros. Será especialmente recordado por sus himnos post-disco, siempre tan festivos. Nadie puede estar triste mientras suena una canción que se llama ‘Wake Me Up Before You Go-Go’. Pero quizá su obra maestra fuera ‘Fastlove’. ‘Older’ (1996) no estaba dedicado solo a Anselmo, sino a Jobim, que también había fallecido casi a la vez, y en él probaba nuevos sonidos, más próximos al jazz que a la bossa, con la que podríamos vincular algún ritmo aislado, pero sobre todo el sabor de la madurez a que aludía su nombre. Junto a medios tiempos y baladas bastante reposados, ‘Fastlove’ era todo un llenapistas, elegante, calmado, pero lleno de lujuria, con una coda final que es oro puro entre un bajo precedente de lo que después presentarían Daft Punk, el acertadísimo sample de ‘Forget Me Nots’ y un George Michael que no mea fuera del tiesto a pesar de estar completamente empalmado en ese «so why don’t we make a little room in my BMW, babe?». I miss my baby…
En contraste, qué mano tenía para las baladas. ‘Careless Whisper’ es la canción que las masas están corriendo a escuchar a la muerte del artista, y muy merecidamente, pero era ‘One More Try’ la que realmente producía un fuerte nudo en el estómago nada más empezar, y ‘Jesus to a Child’, la que dedicada a su amante perdido, llevó a toda una generación a las lágrimas.
Menos interesante fue su faceta política, con aquel ‘Shoot the Dog’ dedicado a Blair y Bush que como mucho se agradeció, pero aun así podían rescatarse joyas de su último disco de estudio ‘Patience’ (2004) como el infravalorado ‘Amazing’ que tan clavado se quedaba en el cerebro desde la primera escucha aunque no fuera ni su canción más brillante ni su producción más imaginativa.
Entre todos sus hits, no podemos pasar por alto el episodio ‘Outside’, el modo en que se burló de ser detenido por estar practicando cruising en un parque de Beverly Hills después de que un policía, que luego tuvo el valor de denunciarle y pedirle pasta por ridiculizar su imagen, le tendiera una trampa en un baño. George Michael no volvió a colar una sola canción en el Billboard Hot 100 después de aquello, ni siquiera ‘Outside’, pero sí fue número 2 en Reino Unido, en la que debió de ser la semana más gay de la historia, contenida por ‘Believe’ de Cher.
Aunque haya muerto tan sumamente joven, quiero pensar que George Michael ganó una batalla histórica. Al menos a este lado del Atlántico fue tratado como un Dios, incluso su disco en directo ‘Symphonica’ de 2014 se consideró un éxito comercial, siendo número 1 en Reino Unido y disco de oro aunque probablemente no lo mereciera. Ha sido sin duda un triunfo para él (y para toda la comunidad gay, por extensión) que la sociedad europea haya entendido que un artista podía hacer canciones perfectas sobre follar, humor y arte a partir del cruising, canciones negras capaces de sonar en clubs de hip-hop americanos como ha reconocido El-P (y no se me ocurre mejor elogio que este para un artista blanco haciendo funky), baladas que pueden hacer llorar a tus padres durante toda una tarde y, como colofón, hasta un villancico que ha sonado en iglesias y clases de catequesis. ¿No es el mundo un poco mejor después de que George Michael haya demostrado que se puede ser todo esto a la vez?
La noticia de la muerte de George Michael, conocida esta medianoche, ha sacudido el mundo de la música. El que fuera su compañero en Wham!, Andrew Ridgeley, ha acudido a Twitter para declarar que estaba «destrozado por la pérdida de [su] querido amigo Yog». «Yo, sus seres queridos, sus amigos, el mundo de la música, todo el mundo… Siempre querido».
Elton John ha posteado una foto de ambos juntos y escribía que estaba “en profundo shock”. “He perdido un querido amigo, el más amable y generoso que he conocido, y un artista brillante. Mi corazón está con su familia, amigos y todos sus fans”. Mark Ronson también le ha valorado como persona al tiempo que le ha llamado fenómeno pop global. Ha dicho que ‘Everything She Wants’ es “una de las 5 canciones de artistas blancos que podrían sonar en un club de hip-hop de Nueva York de los 90 sin que nadie tirase botellas».
El-P ha escrito que aprendió a tener sexo con ‘I Want Your Sex’ y Madonna ha pedido que 2016 se vaya a la mierda de una vez, al tiempo que ha subido un vídeo en el que entrega un premio a George Michael, le presenta como una diva, le da un beso y dice que hace vídeos con clase, como ella. “George Michael, I want your sex”, es una de sus frases. Spandau Ballet también han posteado una instantánea con él, mientras Robbie Williams, para quien ha sido una influencia muy evidente (versionó incluso ‘Freedom’ y lo publicó como single) ha dicho: «Dios mío, no, te quiero, George, descansa en paz».
Entre los artistas menos esperados que también han lamentado su muerte encontramos a valores alejados de lo que solía hacer como Liam Gallagher (“espero que no sea verdad lo que estoy leyendo sobre George Michael”), Brian Wilson de Beach Boys (“muy triste (…) era un músico con mucho talento y cantante”), Ryan Adams o The Mountain Goats. En España podemos citar a Varry Brava o Carlos Jean.
Naughty Boy, con quien se supone que George Michael estaba grabando, simplemente ha mencionado el éxito de este ‘Jesus to a Child’, si bien es cierto que en un mensaje de horas antes indicaba que estaba en el hospital con su madre muy enferma, por lo que suponemos que Naughty Boy también pasa por horas difíciles.
Heartbroken at the loss of my beloved friend Yog. Me, his loved ones, his friends, the world of music, the world at large. 4ever loved. A xx https://t.co/OlGTm4D9O6
George Michael ha muerto a los 53 años como ha confirmado su portavoz oficial y recoge la BBC. Según su declaración, «ha muerto en paz en casa durante la Navidad». Sus allegados han pedido respeto para su privacidad y han indicado que no se comunicará nada más. El single ‘Last Christmas’ de Wham! ocupa ahora mismo el puesto número 16 de las listas británicas, pues como cada Navidad, resurge.
El cantante británico fue uno de los grandes iconos de los años 80 gracias a su participación en Wham! y después a su carrera en solitario, que se iniciaba con el multimillonario ‘Faith’, uno de los discos más populares de aquella década tanto en Reino Unido como al otro lado del Atlántico. Durante los 90, pese a que no fue un cantante prolífico, también triunfaba con ‘Older’ (1996), disco que incluía los singles ‘Jesus to a Child’ y ‘Fastlove’. Un par de años después, se reiría de su forzado «outing» haciendo cruising en el vídeo de ‘Outside’, influyendo a toda una generación armarizada.
Desafortunadamente no grabaría mucho más, publicando únicamente un álbum de versiones en 1999 y el disco ‘Patience’ en 2004. No ha habido más álbumes de estudio, aunque sí más giras en vivo y recopilatorios o discos en directo. En los últimos años, George Michael ha sido conocido por sus problemas de salud y su actitud errante: aquella neumonía que casi le cuesta la vida hace un par de años, aquel día en que se cayó de un coche en mitad de una autopista, y sus problemas con la justicia por conducir bajo los efectos de las drogas. La BBC indica que estaba trabajando en un nuevo disco con Naughty Boy.
La muerte de George Michael se suma a las enormes pérdidas para la música popular que ha supuesto 2016, de David Bowie a Prince pasando por Sharon Jones o Leonard Cohen.
Dellafuente no se conforma con el éxito de su último disco ‘Ansia viva’ o con el de su tema ‘Marketing’ junto a Yung Beef, que suma más de 300.000 visualizaciones en Youtube, y hoy estrena vídeo para el medio tiempo R&B ‘Cuéntamelo’, una canción de amor desesperada que incluye el claro estribillo “Llevas unos días pasando, llevas unos días muy raros, veo que se está apagando nuestro amor”. Según informa en Facebook, este fin de semana saldrán algunos de los descartes de ‘Ansia Viva‘. Dellafuente actúa el 13 de enero en Barcelona con Maka. Entradas para Dellafuente, en Ticketea.
Una última remesa antes de acabar el año. Dentro de la sección «Estética de videoclip«, sacamos punta a las imágenes de algunos de los vídeos más destacados que hemos visto en las últimas semanas.
‘Loner’ (Mykki Blanco)
El rapero y performer Mykki Blanco utiliza el travestismo como herramienta expresiva y vehículo de transmisión discursiva. Su atuendo es casi tan elocuente como sus letras. El vídeo ‘Loner’ es un buen ejemplo de esto. Tras una introducción que funciona como striptease emocional, el rapero se viste con indumentarias paradójicas que cuestionan los códigos estéticos establecidos y desafían toda categorización: cabeza rapada y pelo largo, coletas infantiles femeninas y distinguidos mostachos masculinos… Esta variedad de atuendos, obra del diseñador Nicola Formichetti (habitual colaborador de Gaga), es sin duda lo más atractivo de este clip “no apto para epilépticos”, que mezcla la estética fetichista y queer con el sexo virtual. ¿Una insinuación al futuro de Pornhub, la compañía que produce el vídeo?
‘On Hold’ (The xx)
Partiendo de una referencia obvia, ‘Marfa Girl’ (2012) de Larry Clark (quien está rodando una segunda parte), el célebre fotógrafo Alasdir McLellan propone un estilizado y algo melancólico relato adolescente para ilustrar la canción ‘On Hold’, de The xx (una de nuestras favoritas del año). Tanto el director de ‘The Smell of Us’ (2014) como el fotógrafo británico tienen en común su gusto por la estética skater. Uno de estos patinadores, el mellado Blondey McCoy (a quien ya retrató McLellan en su proyecto ‘The Palace’), aparece en el vídeo junto a los modelos Paolo Gallardo y la tejana Ali Michael. El movimiento de los pompones de esta auténtica “Marfa girl” pone en marcha una sencilla historia de amor juvenil que sirve como soporte dramático para lo que realmente le importa al director: pintar un retrato sobre la belleza adolescente. Un álbum visual iluminado por cálidos atardeceres y elaborado a partir de rutinas juveniles.
‘Bergschrund’ (DJ Shadow)
En el especial de Halloween de la segunda temporada de ‘Los Simpson’, Homer es abducido por los extraterrestres mientras devora tranquilamente una hamburguesa. El nuevo vídeo de DJ Shadow funciona casi como una variación sobre esta misma situación. El borracho protagonista se resiste a una abducción alienígena como lo haría Homer: sin soltar el pack de cervezas que acaba de comprar. El director Matt Devine juega con esta divertida premisa para crear una miniatura de ciencia ficción tan sencilla como eficaz. Unos (des)encuentros en la tercera fase que se transforman en cómico delírium trémens o, si lo miramos desde otro lado, en metáfora extrema del “si bebes, no conduzcas”.
‘Ride ‘Em On Down’ (The Rolling Stones)
Por el cauce seco del río de Los Angeles han conducido decenas de personajes de películas, desde Danny Zuko a Terminator. Pero recientemente alguien lo hizo de otra manera. Nicolas Winding Refn otorgó una inesperada dimensión poética a este icónico escenario en ‘Drive’ (2011). Precisamente el director de fotografía de esa película, Newton Thomas Sigel, es quien ilumina los trompos que hace Kristen Stewart con su Mustang azul en el último vídeo de los Rolling Stones. La actriz conduce y seduce por un Los Angeles desértico, madmaxiano y muy cinematográfico que, como si fuera el sueño de una fan de los Stones, aparece lleno de referencias a la iconografía del grupo. La ciudad, “azul y solitaria”, es suya, y solo tiene que pisar el freno cuando aparece un coche de policía (sin policía) y el paso de una cebra. ¿Un guiño a la “rivalidad” con los Beatles?
‘Send Them Off!’ (Bastille)
El protagonista de ‘Send Them Off!’ huye por el infierno como alma que lleva el diablo. Si te quedas traspuesto mientras caminas por la ciudad te puede pasar esto: que te venga a buscar Satán. El vídeo de Bastille hace un ingenioso uso de la iconografía infernal (dantesca) echando mano de varios referentes visuales clásicos: la cornamenta como elemento distintivo del diablo, los alargados pasillos como metáfora arquitectónica de la paranoia, la plaga de moscas como representación de Belcebú, la iglesia en ruinas como símbolo de la derrota del cristianismo, el fuego y el sexo como alegorías del pecado, y la parábola evangélica de los ciegos (con ecos de Brueghel) como eficaz leitmotiv visual. Pero si atendemos al giro final del vídeo (y a la letra de la canción), a veces el infierno no son los otros, sino uno mismo. Y para liberarte de tus demonios internos nada mejor que dejar de huir y enfrentarte a ellos (o no quedarte sobado en plena calle).
Anoche se emitió un especial Dani Martín con motivo de la Nochebuena nada menos que en la cadena pública. El programa presentó duetos de Dani Martín con personalidades como Ana Belén, Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Raphael y Leiva, pero también hubo tiempo para ver a Dani Martín con gente más insospechada, entre ellos tres talentos procedentes más o menos del mundo alternativo como Juancho de Sidecars, Marc Ros de Sidonie e Iván Ferreiro y también con el británico Robbie Williams.
Robbie Williams visitó España a principios de diciembre para tocar 3 canciones en la fiesta de Los 40 Principales, gala en la que también se encontraba Dani Martín, de lo que deducimos que fue entonces cuando Robbie tuvo tiempo de grabar junto a Martin una versión de su clásico ‘Feel’. Ya que estaba por allí, Williams interpretó su excelente nuevo sencillo, ‘Love My Life’ de ‘The Heavy Entertainment Show‘. Con Marc de Sidonie e Iván Ferreiro interpretó el corte ‘Las ganas’ (minuto 21 del segundo vídeo), el tema que abre el último disco de Dani Martín. Con Juancho de Sidecars hacía ’16 añitos fiera’ (minuto 41).
Al principio del programa Martín se refiere a la poca cantidad de programas musicales que hay en televisión y a sus invitados como los artistas a los «que quería invitar».
Rick Parfitt, guitarrista y también cantante ocasional de Status Quo, ha fallecido en un hospital de Marbella a los 68 años este 24 de diciembre. Venía arrastrando problemas de salud desde hacía años y ha muerto a consecuencia de una grave infección tras haber ingresado con una herida en el hombro el pasado jueves. Al parecer, había sufrido una caída.
Junto a Francis Rossi, era el único miembro original de la banda que permanecía en sus filas hasta (casi) hoy. El comunicado sobre su muerte informa de que Rick estaba “deseando lanzar su carrera en solitario el año que viene con un disco y una autobiografía que planeaba, siguiendo a su salida de las actividades y giras de Status Quo por prescripción médica”. Su salida de Status Quo definitiva se produjo durante el verano de 2016. En 1997 ya había sufrido un infarto tras el cual los médicos le habían dicho que podía “morir en cualquier momento si seguía con su estilo de vida de drogas, tabaco y tales cantidades de alcohol”. Pudo salir adelante, si bien en 2011 y en 2014 sufría otros infartos, este último en el autobús de gira.
Entre los músicos que han lamentado su muerte, como recoge el NME, destacan Brian May, The Who o Midge Ure, entre muchísimos otros. Status Quo serían número 1 en Reino Unido con cuatro de sus muchos álbumes, si bien curiosamente no lo conseguían con los dos que contendrían sus principales clásicos, ‘Whatever You Want’ (1979) e ‘In the Army Now’ (1986).
Finalmente sí hay un disco en 2016 que no podemos calificar exactamente como sorpresa, pero que sí ha llegado antes de tiempo cuando menos lo esperábamos. Run the Jewels, el proyecto formado por El-P y Killer Mike, había anunciado su próximo disco ‘RTJ3’ de cara al próximo 13 de enero. De hecho, ya habíamos conocido sencillos como ‘Legend Has It‘, ‘2100’, ‘Talk to Me‘ y ‘Panther Like a Panther’.
Sin embargo, hacia la medianoche de esta Nochebuena en Estados Unidos el largo ha aparecido en las plataformas de streaming y además puede descargarse gratis desde su página web a cambio de un registro como regalo de Navidad, a tiempo de que te hagas esta pregunta: ¿será ‘RTJ3’ uno de los mejores discos de 2016? No hay más que recordar las excelentes críticas que tuvieron tanto ‘Run the Jewels’ como ‘RTJ2‘, ambos por encima de 85/100 en Metacritic. Entre los colaboradores del disco nuevo están Boots, Zack de la Rocha de Rage Against the Machine y Tunde Adebimpe de TV On The Radio.
No es, por otro lado, lo único que han compartido. Como apunta Pitchfork, también puede verse ya su participación en la sitcom sobre el moderneo ‘Portlandia’, que se emitirá en enero. El dúo colaboraba recientemente en una de las canciones clave del último disco de DJ Shadow.
The xx son una de las entradas de la semana esta Nochebuena en la lista oficial de Los 40 Principales. La cadena de PRISA continúa con su cambio editorial tras haber incluido en sus listas de este año singles de Fangoria, Sidonie, Love of Lesbian, Crystal Fighters o Miss Caffeína. De hecho, la semana pasada aparecían entre las 50 canciones más radiadas del país ‘Cuando no me ves’ de Love of Lesbian y ‘Ácido’ de Miss Caffeína gracias al apoyo de esta emisora. Eso sí, esta semana ambas han desaparecido de ese top 50 aunque siguen en lista de 40.
Los 40 Principales llevan varios días radiando ‘On Hold‘, lo nuevo de The xx, invitando a sus oyentes a opinar si quieren que el tema llegue a entrar en la lista oficial. Hoy la canción es entrada en el número 36, mientras el single colaborativo de Zayn y Taylor Swift aparece en el puesto 30. Sin embargo, a algunos talifans indies no les ha molado nada que The xx suenen en Los 40.
En Twitter se han registrado opiniones como «ayer casi me dan ganas de apuñalarme cuando sonó el nuevo single de The XX en Los 40. ¿QUÉ COÑO HACÉIS, XX? NO OS VENDÁIS» o «Como se ponga The XX ahora de moda… mira no quiero, por qué tiene que salir en los 40».
Curioso si recordamos que ‘Intro’ de The xx ha sido banda sonora de casi todo o que el debut del grupo llegaba a despachar 1 millón de copias en todo el mundo. Aparte de que ya quisieran muchos de los que ocupan posiciones en la tabla de Los 40 Principales vender 1 millón de copias de sus álbumes, hay que preguntarse por qué The xx sí pueden estar listados en la emisora de música pop más importante de Reino Unido (son «B listed» en Radio One de la BBC) y en España tenemos que seguir con estos planteamientos tan marcianos. En nuestro Facebook hay un largo debate al respecto.
Como se ponga The XX ahora de moda mira no quiero, porque tiene que salir en los 40.
Según Mediatraffic, el tercer disco de Ariana Grande sobrepasa el millón de copias esta semana. ‘Dangerous Woman‘, que es el primer álbum de la cantante en perderse el número 1 del Billboard 200, no empezó muy fuerte, pero ha logrado la estabilidad a lo largo de todo el año gracias a la consistencia de singles como ‘Into You’ y ‘Side to Side’ con Nicki Minaj, que además continúa en el número 5 del Billboard Hot 100 pese a ser un tercer single. Es, de hecho, ahora mismo, la canción más radiada de las emisoras pop estadounidenses.
Pese a que el disco aparece exageradamente alto en el Billboard 200 inflado por el alto streaming de sus tres singles principales (ronda el puesto 30 cuando en realidad era número 132 en ventas la semana pasada), sus ventas han sido consistentes durante todo el año y el disco sigue en el top 100 de países como Reino Unido o España. Es platino en Estados Unidos y oro en territorios como Suecia, Japón, Dinamarca o Austria. Ariana no ha despuntado aún como una Rihanna, pero que cada vez es una estrella más global y menos una niña de América parece claro. Ahí va un dato: si ‘Yours Truly’ no lograba aparecer entre los 40 discos más vendidos del mundo en 2013, y ‘My Everything’ era más o menos el 30º disco más vendido de 2014, ‘Dangerous Woman’ tiene, con este millón, el top 20 de los discos más vendidos de 2016 asegurado.
Flops
En cuanto a la renovación del R&B AlunaGeorge no han podido aportar un éxito ni remotamente comparable. Nunca fueron grandes vendedores de discos y su debut quedaba simplemente en el puesto 11 de las listas británicas, pero el segundo se la ha piñado a lo grande.
De nada les ha servido la popularidad que les ha dado el remix de DJ Snake de ‘You Know You Like It’, ni las colaboraciones con Diplo, ni las concesiones comerciales a los sonidos jamaicanos. ‘I Remember‘ era únicamente número 71 en Reino Unido en la semana de salida y después… nunca más se supo. ¿Lo peor? Que Radio 1, la emisora más importante de Reino Unido, suele apoyar y radiar sus singles, alguno incluso ha logrado llegar al top 40, pero no logran fidelizar al público lo más mínimo. ¿Separación a la vista? ¿Con este panorama puede Universal seguir apostando por ellos?
Decían hace un año en El País que «los cantautores ya no protestan tanto». En cierto modo, la desafortunada afirmación que abría el artículo de Isabel Valdés sobre los “nuevos” cantautores españoles no dejaba de tener cierta razón. Parece imposible que, en un país asolado por la crisis, con una deuda tan descomunal y una clase media tan depauperada, no hubiera aparecido aún ese nuevo Labordeta, ese nuevo Aute, ese nuevo Llach. ¿O es que acaso los dramas de la posmodernidad no se merecen tantos acordes?
El testigo lo recogía Nacho Vegas, recibiendo algunas críticas por ello (sobre todo por parte de Rockdelux) con su álbum ‘Resituación’ (Marxophone, 2014), algo que no impidió actuar al asturiano en los escenarios de los festivales indies, luciendo como fondo de pantalla aquel “This machine kills fascist” que hizo famoso Woody Guthrie. Aun así, el público parecía preferir corear los coros de sus temas fetiche antes que lanzarse, como hacían nuestros abuelos hace décadas, a la comunión sonora y obrera de estribillos eminentemente protestones. Ser obrero, ser clase media, ya no es guay.
León Benavente, sin embargo, es guay. Y a los indies les encanta el “supergrupo”, antes conocido por ser los músicos de Vegas. Y eso que León Benavente lloran lo suyo. Será que los indies prefieren llorar a protestar. La mala baba unió a los modernos en el enaltecimiento de León Benavente. La diferencia entre ambas propuestas, la de “Nachín” y los norteños, difería tan solo en un adjetivo, definido por Javier Gallego Crudo en su programa de radio, Carne Cruda: León Benavente proponía una “protesta sentimental”. El hilo conductor que utilizaba el pensamiento contestatario en esta, nuestra modernidad (o independentismo musical, ya puestos), provenía del sentimiento, de la víscera, del llanto pasivo y en apariencia impotente hacia unas circunstancias que nadie vio venir. Y mucho menos, la juventud.
Pero, ¿qué tendrá que ver todo esto con la presentación de un poemario? El pasado 14 de diciembre, aquellos que asistimos a la presentación del último parto de Javier Gallego Crudo, ‘El grito en el cielo’, realizado en el representativo Teatro del Barrio de Madrid, nos dimos de bruces ante una nueva concepción de lo que significa «agitar conciencias». Cual aguja hipodérmica (en algo se tiene que notar que estudié periodismo, disculpen ustedes), la voz de Crudo se fusionaba con imágenes extrañas y turbias, mezcladas con maestría por los McNulty y también por Los Voluble, colectivo sevillano de videoarte, recientemente aplaudido por su colaboración con Niño de Elche en ‘Raverdial’. La post-poesía del músico y periodista (más un monólogo interior y catártico que un relato poético en sí) servía de camino para que la realidad más cruenta que podemos encontrar en YouTube abriera los ojos -a hostias- a los que allí sentamos nuestras acomodadas y burguesas posaderas. Nacho Vegas, armado con una guitarra eléctrica -cosa rara, como bien se encargó de puntualizar Crudo, dado que el asturiano había renunciado a ella tras su etapa ruidista-, enturbiaba aún más el experimento audiovisual con ruidos que parecían salir, más que de su guitarra, de nuestra propia vergüenza, al formar parte de un aquelarre de consumismo y crisis.
Nacho Vegas, Los Voluble, así como también León Benavente, Las Odio, Niño de Elche y, por supuesto, Javier Gallego Crudo (también desde Forastero), dan sentido a aquella sentencia, “todo arte es político”. Pero ahora, la protesta debemos encontrarla en la cultura popular, el arma del pueblo: la cultura pop. La poesía, el indie, el videoarte… el pueblo ha vuelto a las calles de una manera que jamás podrá llegar a ser censurada, pues el veneno del inconformismo se encuentra en las mismas venas del arte que los mass media emiten de manera inocente. Al igual que en ‘El club de la lucha’ (Chuck Palahniuk, 1996), los ricos se lavan con jabones fabricados con su propia grasa. Los festivales, los teatros y los medios de comunicación se llenan de narrativas aparentemente inocuas -no la de Gallego Crudo, que siempre es evidente y siempre se queda bien a gusto cuando habla- para aquellos que no sienten el escozor de la crisis, pero venenosas y empoderantes para los que formamos parte del pueblo. Ese pueblo condenado a desaparecer:
«He oído cómo acaba. He oído cómo reventarán nuestros cuerpos a la velocidad de la luz contra el muro de la Historia y cómo se dispersarán nuestros pedazos por el cosmos como basura espacial». (Primera estrofa de ‘El grito en el cielo’, de Javier Gallego Crudo. Arrebato Libros, 2016).
Soy Una Pringada, una de las grandes Youtubers que nos ha dejado este año, trabajará esta Nochebuena, pues volverá a pinchar en el Pop Bar de la Sala Razzmatazz hoy sábado 24 de diciembre a partir de la 1. Lo hará en compañía de José Luis Algar, conocido por su propia carrera musical y por su faceta videográfica con gente como Santi Capote o Ellos. Ambos incluso han realizado un spot para anunciar la fiesta, llamada «Satan Xmas». Más información y entradas anticipadas, aquí. También podéis ir calentando recordando nuestra entrevista con Soy Una Pringada.
Según informan medios como TMZ y The Hollywood Reporter, Carrie Fisher ha sido ingresada esta noche en un hospital tras sufrir un infarto durante un vuelo. Al parecer, la actriz norteamericana de 60 años se encontraba viajando en un vuelo regular de Londres a Los Ángeles cuando sufrió un ataque al corazón. Fisher recibió reanimación cardiopulmonar a bordo del avión por parte de un médico que viajaba en el aparato por casualidad y fue evacuada a un hospital tras realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Los Ángeles.
Según las últimas informaciones, ha registrado una mejoría en las últimas horas y se encuentra fuera de urgencias. Según su hermano se encuentra «estable».
Carrie Fisher es y será recordada por su papel de la Princesa Leia en la primera trilogía de la saga de ‘Star Wars’. Tras la popularidad de aquellos filmes, también desempeñó papeles en filmes relevantes de los años 80 como ‘The Blues Brothers’, ‘Hannah y sus hermanas’ (de Woody Allen) o ‘Cuando Harry encontró a Sally’, aunque su carrera se resintió por los problemas de adicciones que sufrió entonces. Recientemente también se ha hecho público que padecía trastorno bipolar.
También ha destacado en su faceta de escritora de novelas, siendo ‘Postales desde el filo’ una de las más populares (Mike Nichols la adaptó para el cine en 1990). Pese a todo, no ha vuelto a lograr una relevancia mediática similar a la derivada de películas como ‘El Imperio contraataca’ y ‘El retorno del Jedi’ hasta que JJ Abrams rodó el episodio VII de la saga, ‘Star Wars: El despertar de la Fuerza‘, y ella ha vuelto a ser Leia en ese film, estrenado en 2015.
Mientras desde Legal Music, la empresa organizadora del SOS 4.8, dicen que no habrá SOS 4.8 y que el festival murciano volverá en 2018, desde la consejería de Cultura de Murcia se insiste en que sí habrá, pues la marca es suya. Legal Music había dicho que ninguna otra empresa puede usar la marca SOS 4.8, pues sin ellos no es posible y estarían en condiciones de emprender acciones en los tribunales contra quien lo haga. Esta es la respuesta completa de la Consejería de Cultura, que no menciona el asunto de no haber cumplido con los patrocinios acordados, principal acusación hacia ellos de Legal Music.
«La consejera de Cultura, Noelia Arroyo, recuerda que la propietaria de la marca ‘SOS 4.8’ es la Comunidad y afirma que “no cederá a ningún tipo de amenazas ni a las peticiones económicas de LegalMusic”. La Consejería de Cultura y Portavocía sigue adelante con la celebración del festival ‘SOS 4.8’ 2017, a pesar de la situación por la que atraviesa la empresa LegalMusic, inmersa en un pre concurso de acreedores. Así lo ha asegurado hoy la consejera de Cultura y portavoz del Gobierno regional, Noelia Arroyo, quien declaró que “la propietaria de la marca ‘SOS 4.8’ es la Comunidad, tal y como lo reconoce LegalMusic implícitamente en los contratos de patrocinio, donde se indica que una de las partes de la aportación de la Comunidad es la cesión de la marca para cada edición”.
La consejera y portavoz afirmó que “Cultura no cederá a ningún tipo de amenazas” y recordó que “la Comunidad es patrocinadora del festival ‘SOS 4.8’ y dueña de su marca y, por tanto, está completamente legitimada para contratar con otras empresas y continuar celebrando en sucesivos años el festival, en colaboración con el Ayuntamiento de Murcia y patrocinadores”.
Asimismo, y en respuesta al comunicado enviado por parte de LegalMusic, recordó que la Consejería de Cultura “defenderá siempre los intereses generales, los de todos los murcianos y también los de los proveedores de la empresa, a los que LegalMusic les ha dejado una importante deuda”.
Desde la Comunidad se ofrecen para la celebración del festival del próximo año las mismas condiciones que se acordaron para 2016. Las condiciones negociadas durante todos los años del festival han sido pactadas bilateralmente con la empresa, como hacen todos los patrocinados. En este sentido, la titular de Cultura añadió que “la viabilidad económica y el pago a los proveedores dependen exclusivamente de la buena gestión realizada por los organizadores, que asumen las posibles pérdidas, de igual modo que se atribuyen las ganancias que la actividad pudiera generar”.
Asimismo, Arroyo recordó que en todo momento se ha mantenido abierta una línea de diálogo permanente con los representantes de la empresa para intentar llegar a un acuerdo sobre la celebración de la próxima edición de 2017.
La Consejería de Cultura y Portavocía ha mantenido en el último año más de una decena de reuniones con la empresa LegalMusic. “La marca es un activo propiedad de la Comunidad y, por tanto, de todos los murcianos y, por ello, las condiciones de la cesión de dicha marca deben ser acordes con la diligente gestión del patrimonio autonómico”, reiteró Arroyo.
Arctic Monkeys han confirmado que están de vuelta en Sheffield en conversaciones para grabar su nuevo álbum, y lo han hecho de una manera bastante peregrina. Como de vuelta a casa por Navidad, han sido vistos en bares y restaurantes y han empezado a aparecer en selfies y fotos de las redes sociales del tipo «¿Qué hace mi padre con los Arctic Monkeys?». Después de que se rumoreara que el grupo estaba reunido para hablar de su nueva música (aunque también hay quien dice que simplemente están visitando a su familia), Shamir Masri de la BBC lo ha confirmado en un tuit: «Alex Turner me ha contado durante una entrevista para BBC Sheffield que vuelven a Sheffield para escribir un nuevo álbum. ESTÁ PASANDO».
El próximo álbum de Arctic Monkeys será el primero después del pelotazo dado con su quinto disco, un ‘AM‘ que terminaba despachando dos millones de copias con los tiempos que corren. A día de hoy, todavía 7 de las 10 canciones más escuchadas del grupo en Spotify proceden de ese gran álbum en el que coqueteaban ligeramente con el funk o el disco. ¿Cuál será su próximo paso artístico?
Este 2016 Alex Turner se ha entretenido también con el segundo disco de The Last Shadow Puppets, un álbum menor que su gran debut que, no obstante, ha terminado entreteniendo a sus fans a base de vídeos chorras o, últimamente, EP de versiones.
Alex Turner told me during an interview for @BBCSheffield they are coming back to Sheffield to pen a new album.. it IS happening! https://t.co/ObeO10rNmn
‘Cosas’, lo nuevo del donostiarra Havoc es el nuevo número 1 semanal de JENESAISPOP, votado por el público. La semana pasada estrenábamos esta canción, el artista hacía un llamamiento a sus fans a través de las redes sociales para ser votado en nuestra encuestaet voilà. Además, ‘Cosas’ sube en este momento al puesto 9 de virales de Spotify España tras varios días en la tabla. La concurrencia de fans de Havoc provoca subidas de otros artistas semi underground, como Viva Suecia o Iván Ferreiro, por primera vez en el top 10; así como la entrada de Miss Caffeína, Varry Brava y Algora. También entran Mitski y los últimos singles de Metronomy con Robyn, Adele y Gaga. Quien no gusta nada a los fans de Havoc es Beyoncé, que pasa de tener tres temas en el top 40 a tener dos y en los dos últimos puestos. Esta semana nos despedimos de una de las últimas bandas sonoras de Florence, al llegar a las 20 semanas en la mitad baja de la lista. Podéis votar por vuestras 20 canciones favoritas para el próximo viernes, aquí.
Rusos Blancos se veían obligados a aplazar a finales de octubre y por motivos de salud el showcase de presentación de su notable nuevo disco, ‘Museo del romanticismo‘, en Madrid. Después actuaban ya en la fiesta de presentación de Sonorama 2017 (festival para el que están confirmados).
Hace unos días, Rusos Blancos anunciaban finalmente su primer concierto oficial de presentación de su nuevo álbum en la capital. Este será el 17 de febrero en la Sala El Sol y ya puedes comprar tu entrada por sólo 8 euros. Hoy se han anunciado más fechas, estas son, el 20 de enero en el Microsonidos de Murcia con Tórtel; el 10 de febrero en la sala Wah Wah de Valencia, el 18 de febrero en Sidecar, Barcelona y el 25 de marzo en Las Armas, Zaragoza, dentro del Aniversario Final Feliz.
El álbum incluye el excelente single de presentación ‘Una excusa diferente’, si bien ‘Insuficiente’ ya está a punto de superarla en número de escuchas en Spotify. Nuestro compañero Raúl Guillén elogiaba particularmente las letras de este largo: «Estas 11 canciones son un nuevo catálogo de frases demoledoras con las que identificarse o identificar a nuestros amigos, primas, vecinos o conocidas. Escuchar ‘Museo del romaticismo’ es como “pase y escoja su frase favorita de hoy”: ¿»Entra la luz del día por la ventana, y lo de anoche estuvo bien pero ahora sobras en mi cama» (‘Insuficiente‘)?; ¿»Tú duermes, yo preparo el desayuno. Reproches para dos, tostadas para uno» (‘Damas de la nobleza’)?; ¿»Más difícil que perdonar es aceptar que te perdonen» (‘Más difícil todavía‘)? ¿O quizá «me pierdo cada vez que estás fuera, hoy cualquiera puede servir, y cualquiera es cualquiera» (‘Sabanas nuevas’)? Como digo, irá en gustos y días, pero es una mina de cinismo bien entendido y sinceridad, verbalizando cosas que muchos pensamos, sentimos, y no osamos decir».
Tentaciones estrena hoy el videoclip de ‘Chic’ de Ikki con la revelación Ms. Nina, la canción del «chic para mí, chic para ti» y el «claro que sí, guapi» (sí, es una canción de verdad, no un tono publicitario) que tan popular es estos días en nuestro país gracias al deternillante anuncio de Chicfy en el que suena y en el que la modelo Coral González perrea como si se la fuera la vida en ello.
Decir que el mejor momento del vídeo, que ha obrado el mismo Ikki, es cuando Ms. Nina aparece perreando encima de una pizza es quedarse corto: la estética «vaporwave» y Tumblr llevada al extremo del vídeo produce otros momentos cumbre como cuando Ms. Nina echa un escupitajo que se convierte en un montón de ropa o cuando la misma aparece poniéndose las botas en una mesa mientras suena la canción. Chic para mi, chic para ti.
Ikki, que también sale en el vídeo, se ha encontrado este año con un hit viral que prabablemente ni esperaba gracias al anuncio de Chicfy. No es su primera incursión publicitaria, pues a través de su grupo The Zombie Kids ha sonado en anuncios de Calvin Klein, Lacoste o Red Bull. El primer álbum de The Zombie Kids salió en 2012 a través de Universal.
En muchos sentidos el cuarto disco de Shinova es un debut para el grupo vasco o, a lo sumo, un segundo álbum tras la buena aceptación del anterior ‘Ana y el artista temerario’. Con el punto metalero de sus inicios cada vez más contenido, ya hasta rozar la desaparición total, el grupo liderado por Gabriel de la Rosa ofrece una producción mucho más sutil que incluso en algún momento roza lo bucólico y la americana, probablemente espantando a los fans que antes podían compartir con Sôber.
La crítica fácil hacia el giro estilístico de la banda es el oportunismo. En un mundo en que Izal y Vetusta Morla logran discos de oro y convocan a un par de decenas de miles de personas en festivales, es normal que surjan bandas en la estela. Y sin embargo parecemos olvidar que el ViñaRock también es un festival masivo (este 2016 ha sumado 200.000 asistencias en 3 días) y que por la lista de ventas aparecen casi cada semana un par de artistas de rock duro, los cuales además tienen un público muy fiel que les suele acompañar durante décadas.
Lo seguro es que Shinova, que descartaban cambiarse de nombre en esta nueva etapa porque prometen evolucionar, no descartan «hacer un disco de folk» y no quieren encajonarse en ningún estilo, se encuentran perfectamente cómodos en ‘Volver’. La voz de De la Rosa es lo suficientemente bonita como para afirmar sin rodeos que estaría desperdiciada en un registro únicamente macarra, y el grupo sabe manejarse muy bien en las estructuras in crescendo, como demuestra su mayor hit, ‘Doce meses’, que culmina bien arriba con ese épico «seguro que ahora hay menos luz».
‘Volver’ presenta una medida combinación de elementos electrónicos (los justísimos, pese a lo que parecía por el principio del álbum), guitarras que devanean entre Coldplay (‘La ciudad dormida’) y Los Rodríguez (‘Volver’) y cuerdas (estupendas en ‘Viajero’ y sobre todo en ‘El combate del siglo’), mientras las letras nos inyectan una buena ración de optimismo. Hay rabia, como sucede en la desbocada, caótica y quizá algo inacabada ‘A treinta metros’ (¡ese megáfono!), pero lo que extraerás de las reiteradas escuchas son sentencias como «mucho peor la indecisión que el arrepentimiento» (‘El país de las certezas’), «olvidamos los consejos, los prejuicios y los miedos (…) vivimos cada instante como si el siguiente no fuera a llegar» (‘Para cambiar el mundo’), «todo se reduce a este momento, lo demás ahora da igual» (‘Volver’), «si vimos sombras es que hubo luz» (‘Qué casualidad’) o «no tengo mucho tiempo para gastarlo en el pasado» (‘Tengo’).
Shinova saben contextualizar todo ese carpe diem en unas canciones de ritmos vibrantes, estructuras peculiares y buena instrumentación, además de un buen equilibrio entre la primera mitad, más accesible, y la segunda, ligeramente más reflexiva. Si siguen perfeccionando su fórmula por igual en todas sus composiciones, y sobre todo si se deciden a absorber las estupendas y variadas influencias de las que presumen en las entrevistas, comenzando por esa Chavela Vargas de la que de momento solo han tomado el título del disco (y según ellos, «la emoción, el sentimiento, la fuerza»), ganarán en personalidad.
Calificación: 6,1/10 Lo mejor: ‘Doce meses’, ‘El combate del siglo’, ‘Para cambiar el mundo’ Te gustará si te gustan: Bunbury, Vetusta Morla, Izal Escúchalo:Spotify