Este fin de semana hemos recibido con tristeza la noticia de la muerte de Sharon Jones, que ha perdido su batalla contra el cáncer de pancreas a los 60 años. Ahora un miembro de su banda Dap-Kings (también conocidos por haber tocado con Amy Winehouse), Gabriel Roth, ha querido compartir con sus seguidores que Sharon estuvo cantando hasta el final de sus días, durante una entrevista con Los Angeles Times.
Según sus emocionantes palabras, incluso cuando se quejaba de dolor, lo hacía «en el tono correcto», entonando ‘His Eye on the Sparrow’, un clásico de principios del siglo XX, y otras canciones de góspel. «Estábamos con ella y cantábamos con ella», relata mientras cita pistas como ‘Amazing Grace’, ‘Go Tell It On the Mountain’ y ‘This Little Light of Mine’.
Además, cuenta que durante la noche electoral en que Donald Trump ganó a Hillary Clinton, empeoró tras sufrir un ataque. «Le dijo a la gente que Trump le había causado un ataque», indica riéndose. «Culpaba a Trump de todo (…) No parecía nerviosa o aterrorizada ni nada de eso. Simplemente quería cantar, ya sabes, y cada vez que había un momento de calma en la habitación, empezaba a gemir una canción de góspel». Después, el 9 de noviembre sufrió otro ataque tras el que ya no pudo hablar o responder. En ese momento se llamó a todo el grupo y a su familia para que muriera rodeada de todos sus seres queridos. Finalmente, falleció unos días después.
Durante los American Music Awards que se han celebrado esta noche, dejando como grandes ganadores a Ariana Grande, Rihanna, Justin Bieber o el propio Drake, este ha estrenado un anuncio de Apple Music que no es sino la respuesta a otro anuncio muy similar que rodó Taylor Swift hace unos meses.
En aquel, esta aparecía haciendo deporte mientras escuchaba una playlist de esta plataforma de streaming en la que sonaba ‘Jumpman’ de Drake y Future. La cosa terminaba mal y en este vídeo sucede lo mismo. Pero en este es Drake quien escucha a Taylor Swift en streaming, en concreto ‘Bad Blood’. Y eso es algo que solo puede suceder en Apple Music, pues la música de Swift sigue sin estar disponible en ninguna otra plataforma de streaming. En el nuevo anuncio vemos a Drake bailando la canción de Taylor y también enfrentarse a unas pesas con las que simplemente no puede.
Mientras llega el nuevo proyecto de Drake, ‘More Life’, del que se ha extraído el pequeño éxito ‘Fake Love’, continúan los rumores de una colaboración entre Drake y Taylor Swift, que aparecería en el disco de ella el próximo año. ¿Alguien se imagina que el sucesor del multiplatino ‘1989‘ tarde más de 3 años en llegar?
Devendra Banhart acudía hace unas semanas a Madrid para promocionar su nuevo disco ‘Ape In Pink Marble‘. Vestido con un elegante traje, calcetines rosas, pero a la vez sandalias, el artista de ascendencia venezolana me da las gracias por dejarle practicar español, introduciendo alguna cosa en inglés que he decidido dejar tal cual en pos de una mayor fidelidad a las que fueron sus palabras. Banhart es un conversador muy calmado, tranquilo, por momentos divertido, por momentos muy emocional (en un momento tiene que parar unos segundos al hablar de la muerte de su amigo, el artista Asa Ferry), si bien se extiende tanto con cada pregunta que, por tiempo, tengo que dejar la mitad de las cuestiones en el tintero.
Hemos recibido una descripción de las canciones de este disco. La has escrito tú mismo, ¿verdad?
Es una compañía a la que yo le pago (bromea).
En las notas has contado muchas cosas de las canciones, y aparte están las letras. Casi no queda nada por preguntar.
Interesante manera de pensar, porque sí, escribí las canciones, las grabé y luego escribí (las notas) sobre las canciones. La razón por la que lo hice es para ayudarte a ti (como periodista), para que tengas una idea de lo que estaba pensando. Porque en verdad prefería no hacer eso porque me hace triste. Me gustaría que la gente preguntara sobre sus interpretaciones, pero desafortunadamente eso nunca pasa. La gente lee Wikipedia y me pregunta cosas como «colectas instrumentos de música».
¿La intención es que tus fans no tengan esas notas sobre las canciones, verdad? Se han borrado de la web de tu sello.
Por dos segundos estuvo en la web de Nonesuch y les pedí que no lo pusieran, fue un… ¿Cómo se dice «mistake»?
Un error.
Lo escribí solamente para ti, pero no quería hacer eso.
Y después de todas estas notas, ¿te preguntan mucho o poco por las canciones?
Me preguntan como si fuera obvio: «oyendo el álbum…» y repiten exactamente lo que yo escribí. Qué interesantes las diferentes formas de hacer un interview. No sé la manera más efectiva de hacer un interview. En Berlín me pidieron que escogiera de lo que quería hablar y hablé todo el interview de Laurie Anderson. Qué divertido. Muchas veces la gente ha escrito cosas que no he dicho. He pensado: «De verdad, no lo dije». Perdí un poquito de confianza por eso. Nunca sé quién escribió el qué. Lo único de lo que me fío de una entrevista es cuando alguien recomienda música.
Hay autores que odian hablar de las canciones, en especial de las letras, pero tú has dejado cristalino de qué va casi cada canción.
Dejé espacio para la interpretación, pero tengo una idea general con la que puedo describir el álbum. Pero (las notas) eran solamente un poquito. Parezca que me estás diciendo que fallé en dejar espacio para la interpretación. I wish you hadn’t read that!
El disco empieza con ‘Middle Names’, que habla de la muerte de un amigo tuyo, luego hay otros temas, pero está claro que nunca nadie habría llegado al tema de esa primera canción sin las notas.
Entonces, I take it back: estoy feliz que lo leíste. Esa canción no es específica sobre la muerte de mi amigo. Estoy hablando a mi amigo, pensando en esa realidad, cuando se metía en la oscuridad, se iba por semanas, meses, no agarraba el teléfono… No lo reconocía cuando lo veía por suerte, y es mi amigo, mi espíritu, mi alma… y se metía tan, tan oscuro. No hay poesía en esa canción, es literal: estoy en una luz roja manejando (semáforo), es el único día que llueve en Los Ángeles, que llueve cada diez mil años, en un «bus stop». Y pienso: «¿Es ese mi amigo?» No, no era. En ese momento pienso «no sé dónde está y no sé si lo veo si lo voy a reconocer» (se emociona y ha de parar).
La canción es muy bonita, es muy visual, la explicación que acompaña también…
Cuando digo que no es poética, me refiero a que es literal, entre yo y un amigo que estaba sufriendo mucho y terminó en su muerte. Lo encontraron en su carro en una farmacia de Los Ángeles… (…) Pero esto sigue. Tanta gente se murió mientras hacía este álbum… Sigo de luto, estoy procesando, aprendiendo, aceptando. Es un proceso. Todos los días me despierto y digo «no, no, no», porque cuando una persona se toma su vida, te deja esa sensación de que como tomó su vida, de repente la pudiera retomar otra vez. Esa es la lógica. He hablado con gente de esto. ¿Tú has pasado por esto?
No.
Como tú tomaste tu decisión de no matarte, te dejan la sensación de «me van a llamar». Sigo en ese proceso. Cuando escribí esa canción estaba vivo. No escribí ninguna canción tratando de ¿»deal»?… (lidiar)… tratando de lidiar con esa experiencia, de encontrar alguna forma de «relieve», de catarsis, durante el álbum nunca estoy tratando conscientemente de envolver el álbum. He ido a tantos funerales, memorials… es la misma cosa, aunque «memorial» es más bonito… Toqué en dos. Eso informó al álbum. Se convirtió en el álbum.
«Escribí muchas canciones para el álbum y la pregunta es si podíamos oírlas en la recepción de este hotel imaginario»
¿Hay un concepto entonces en el álbum?
No líricamente, pero estéticamente sí. Es lo único que hicimos a propósito. Estéticamente empezamos con una región geográfica, el Oriente, enfocamos a Japón, con Oriente en los alrededores, enfocamos a Tokio, a una parte de Tokio casi abandonada, un poco más calladita, más gris, más agridulce… y luego a un hotel. Todo esto es imaginario, una conversación con Noah (Georgeson) y Joshia (Steinbrick). En ese hotel hay una señora de 70 años, con chaqueta de cuero, cigarrillos, sub-cool, fumando. Se llama Jackie. Hay un hombre de negocios borrachito, vestido con «suit», corbata, «crumpled» (arrugado) y con un poquito de «stains» (manchas), mitad borracho… enfocamos más y el papel de las paredes está cayendo ya. Está en proceso de desintegración, pero tiene su «charm». No tenemos el nombre del hotel pero sí todos los elementos del hotel, y terminamos con esta cosa tan vívida: utilizamos este lugar imaginario como la áncora estética. Escribí muchas canciones para el álbum y la pregunta es si podíamos oír estas canciones en la recepción de este hotel imaginario. Después que teníamos la canciones con ese «feeling», que tienen el «potential», la pregunta era cómo vamos a evocar eso. Y por eso alquilamos el koto, el instrumento clásico de Japón. Usamos sintetizadores rotos para evocar ese sentido de desintegración. Por eso alguna melodía es oriental.
‘Mourner’s Dance’ se sale un poco de esa estética porque…
La música es de Josiah.
¿No ha surgido que escribiera más?
Escribí el 95% de este álbum. Noah y «Joe» escribieron partes de ‘Fancy Man’ y de ‘Fig In Leather’. Sobre ‘Mourner’s Dance’, mientras estábamos enfocando esta imagen fantástica de hotel, alquilando el koto, buscando sintetizadores a punto de morir… íbamos a Salvation Army, a las tiendas de segunda mano, a las secciones con solo máquinas, con teléfonos viejos… Hay muchas, íbamos a Pasadena y buscábamos pilas, casi todas muertas, pero con un poquito de vida. Hacíamos ofertas «te doy 10 dólares». Y mientras tocábamos música, «Joe» tocaba esta canción. «Joe, ¡mira, esto me encanta!». Empiezo a escribir. No le dije «escribe algo», él ya estaba escribiendo y yo estaba escribiendo. Fue muy orgánico, muy espontáneo.
¿Crees que este disco es adecuado como introducción para alguien que no conoce tu música?
Me estás preguntando si es para todo el mundo, porque nadie conoce mi música (se ríe). Es un documento de dónde estaba hace 5 meses, ya para mí se está haciendo un poquito viejo. Creo que sí sería una buena introducción porque en los primeros álbumes tenía tanta energía… quería probar que sé escribir canciones y distintos tipos de música, quería «prove I knew how to write, and I knew how to reference stuff, and I knew about music, and I knew about different parts of the world, and different musical journals, and modes and styles of music»… Era ego, pero también era como «quiero probarlo».
Ahora estás más relajado.
Completamente. Ahorita no tengo ese sentido porque sé que no sé nada, he terminado completamente con la conclusión de que no sé nada. Todas las opiniones que yo tenía hace diez años han cambiado completamente. Yo pensaba que sabía todo de la música. Hay una tienda de vinilos en Los Ángeles que se llama Mount Analog. Yo voy, entro y coño, no sé nada. Lo que he aprendido es que no sé nada. Y ha sido una gran liberación. No es que estoy cómodo, «ya sé todo, ya sé escribir canciones, ya he probado que sé escribir canciones». ¡Nooo! Es que no me importa tratar de probar nada. Sé que no sé nada y sé que no sé un coño. Y sí es un buen álbum para empezar. Es un álbum tranquilito, no te estoy gritando, en otros «albums» estoy gritando. Si quieres que alguien te grite, compra uno de esos «albums».
«Siempre he escrito desde una parte muy íntima de mí, cosas que no podía decir a una persona, pero las podía cantar»
Al final este disco no es sobre la muerte, siempre has sido un tipo de cantautor muy particular, ¿nunca te has planteado hacer un disco conceptual, confesional, para liberar fantasmas?
Es una interesante pregunta, Sebas. Qué vaso tan raro (coge un vaso con forma rara). Es una pregunta como ese vaso. Siempre he escrito desde una parte muy íntima de mí, cosas que no podía decir a una persona, pero las podía cantar. Una de las cosas que tratas de hacer cuando escribes canciones es decir «mira, así es como soy yo cuando no hay nadie», «this is how I wish you could see me, but I’m so scared, and I am so self-conscious, and I am so insecure, and I’m so uncomfortable in my own skin, and I’m so unsure, I just… kind of… I guess… tengo tanto miedo que no puedo enseñarte la parte que te quiero enseñar más, voy a trabajar para enseñarte quién de verdad soy, pero por ahora tienes esta canción». Y muchas de mis canciones vienen de ese lugar. Para mí yo estoy comunicando una cosa muy íntima. Es mi versión de confesión.
Me ha llamado la atención lo que has dicho de que nadie conoce tu música, cuando has salido con famosas, hoy has hecho entrevistas con varias revistas de prensa femenina, tienes una movida con Blood Orange y sale en todas partes, has estado cerca de ser una celebridad… ¿cómo te ves al respecto? ¿Cómo ha sido tu relación con la fama?
(Silencio)
«En los momentos en que sí tengo acceso a Hollywood, es como un circo… y yo soy turista»
¿Un poco amor / odio? Veo cara de desconcierto.
Estoy pensando un poquito. En verdad lo que significa en mi vida… es como una oportunidad espiritualmente. Te doy la respuesta presente, porque en el pasado era una oportunidad para ahogarme en ego, de totalmente odiarme, era mucho «yo soy nada, odio esto and fuck all». Lo odiaba pero lo quería y a la misma vez, siempre sabiendo desde la distancia que es un juego. Y por eso sobreviví por ese tiempo que estaba «en las luces». Ahora es una oportunidad de dar gratitud y humildad. Qué suerte que a la gente le gusta la música que estoy haciendo. No lo puedo creer. Todavía me siento como el rey desnudo. Tengo suerte que tengo amigos que son famosos. Hace poco me tomé un traguito con Laurie Anderson, no lo podía creer, una cosa increíble. Pero el mundo del que estás hablando tampoco se siente como parte de mi vida, en verdad.
¿Qué opinas de Los Ángeles?
En Hollywood… yo a ese mundo ni tengo acceso, y los momentos en que sí tengo acceso, es como un circo… y yo soy turista.
Cuando ocupas titulares, ¿te ríes, te da igual? No eres tan ajeno a ese mundo…
Es un mundo en el que es surreal, no tengo nada de mí «invested» en eso. No tiene nada de mí. Coño… quiero darte una respuesta mucho mejor, rapidita y cómica, pero es una pregunta… Si sabes cómo el juego se juega, primero tienes que saber que es un juego. Por eso este disco es tan Hollywood, porque inventamos un hotel en el Oriente exótico y misterioso. Y lo grabamos en una ciudad que se inventó ella misma, no existe. Hollywood se inventó y se vendió al resto del mundo. Yo vivo en Hollywood porque me gusta estar en Madrid. Yo vivo en Hollywood porque me encanta irme y ver Hollywood en mi mente. A la misma vez, California es un lugar profundo. Muchas comunidades espirituales y ecológicas fueron fundadas en California, hay una cultura real y fuerte «to promote peace», de individualidad y de arte, pero también de comunidad. Y esa es mi comunidad. Si hay una persona de Kadarshian yo miro como «¿qué planeta es este? OK, qué interesante, buenas noches».
¿Alguien que te esperaras te ha dicho que le encantaba tu música?
Mi mamá. De verdad. Sí, acaba de pasar, un actor que está en un show que se llama ‘Stranger Things’. Él se pensaba que yo era un grupo, no sabía que yo era una persona. Tiene un grupo de música, creo que es como el malo-novio que se convierte en un poquito bueno, pero no sé su nombre.
Una de las características del ‘Saint Pablo Tour’, la gira que Kanye West ha emprendido para presentar su último disco, el notable ‘The Life of Pablo’, se caracteriza por resultar imprevisible. En principio, pensábamos que esa singularidad estaría en su escenario, una plataforma que planea sobre las cabezas del público, y un setlist cambiante que abundaba en su discografía y la de otros (Drake, Schoolboy Q).
Sin embargo, el rango de sorpresas se ha ido ampliando con varios finales anticipados por distintos motivos: desde un robo a mano armada a Kim Kardashian en París a un problema de voz. También existe la variante de ofrecer declaraciones sonadas: es lo que ocurrió hace un par de días, cuando aseguró que no votó en las recientes elecciones presidenciales de su país, pero que de haberlo hecho hubiera votado por Trump.
Ahora Kanye ha estrenado una nueva variante, que implica mezclar ambas cosas: soltar un discurso controvertido y, además, salir corriendo antes de tiempo. Ocurrió durante un concierto en Sacramento, que finalizó lanzando el micro media hora antes de finalizar, no sin antes haber realizado un discurso en el que dio estopa a sus teóricamente amigos Beyoncé y Jay Z, además de mencionar (esta vez no para mal) a Taylor Swift (“es fantástica”, dijo, pese a que ha mantenido una agria polémica con ella todo el año), Hillary Clinton (“un culo viejo siguiendo modelos viejos”) y las radios (“¡Que os jodan [por no radiar a Kid Cudi y Frank Ocean]!”).
Respecto a Beyoncé, insinuó que esta solo habría actuado en los MTV VMAs porque le garantizaron que ‘Formation’ ganaría a ‘Hotline Bling’ y ‘Famous’. “Me duele”, dijo, aunque luego pidió a su público, irónicamente, que no empezaran a hablar mal de ella (lo de tirar la piedra y esconder la mano, ¿sabéis?). En cuanto a Jay Z, con el que ha tenido una gran relación personal y artística hasta el punto de compartir el proyecto Watch The Throne, “Jay Z, llámame, hermano. Todavía no me has llamado. Sé que tienes sicarios. No me los envíes. Por favor, llámame. Háblame como un hombre”. Desconocemos cuál es, exactamente, el agravio que West echa en cara al rapero neoyorquino, pero supongo que pronto sabremos más.
Sin embargo, no todo fue beef en este concierto. El rapero Kid Cudi, que en sus inicios contó con el respaldo de Kanye, hizo semanas atrás unas declaraciones encendidas contra West y Drake, que obviamente cayeron mal a ambos. Poco después, Cudi ingresaba en rehabilitación para tratar su depresión e impulsos suicidas. En este show, West invitó a Cudi a interpretar ‘Waves’ y acabaron fundidos en un abrazo escenificando la paz entre ambos. No está mal un poco de esto, entre tanto incendio.
En otro orden de cosas, en los últimos días también ha sido noticia ‘The Life of Pablo’, el último disco de West, por motivos creativos. Este álbum, cuya versión definitiva parece que aún no conocemos, ha visto cómo un usuario de Reddit lo ampliaba y, a tenor de algunos medios, lo mejoraba. Usando remixes, intros empleadas en los directos, demos y otro material que a lo largo de estos meses ha aparecido en la web, ha creado una versión extendida del álbum. Puedes descargarla y escucharla aquí. Gracias a Alex A y swimmingpools por el aviso en nuestros foros.
Resulta realmente difícil escribir sobre este ‘Collage’, nuevo EP de The Chainsmokers, sin dejarse llevar por los prejuicios que sus figuras y sus declaraciones despiertan: dos chicos con pinta de pijos recién salidos de una escuela de negocios cuya principal motivación en el arte de hacer canciones presumo que se limita a ganar mucho dinero, ser famosos y ligar. Que, pese a sus evidentes plagios, no se les pone la cara colorada al decir que son los demás los que les copian a ellos. Para colmo, uno de ellos, Alexander Pall, no tiene reparo en reconocer que su papel en el grupo es el de “A&R” para encontrar las chicas adecuadas (generalmente poco conocidas, así su caché y su postura para negociar la autoría será más flexible, supongo) que canten sus canciones. La “creación musical” corresponde por tanto a Andrew Taggart, que es el único que firma las canciones y, llegado el caso, “canta” –su actuación en los MTV VMAs resultó polémica por razones obvias–.
Sin embargo, nadie podrá negar que estos tipos tan irritantes se han convertido en la revelación del año por méritos propios, logrando sobre todo el respaldo de un público que ha aupado ‘Don’t Let Me Down’ (un hurto descarado a ‘Lean On’ y The xx), y ‘Closer’ (junto a Halsey) al podio de los mayores hits comerciales de este año. Su formula parece sencilla: toman un pequeño riff de piano o guitarra (generalmente “inspirada” del todo en The xx) y lo convierten en un mantra que más tarde escucharás de nuevo como estribillo. O, en un alarde de complejidad, como pre-coro para un estribillo instrumental de lo más simplón. Eso lo rebozan de forma poco sutil con los pequeños trucos que Diplo, Skrillex o David Ghetta han explotado hasta la saciedad, et voilà: logran hacer que la misma idea funcione una y otra vez.
Este ‘Collage’ es la mera multiplicación de esa idea, llevando lo más lejos posible un planteamiento bastante raquítico. La fórmula se repite insistentemente en los otros tres cortes que incluye este disco corto: ‘Setting Fires’ (con el dúo de hermanos XYLØ), ‘All We Know’ (con Phoebe Ryan) e ‘Inside Out’ (con Charlee y otro simpático guiño a The xx). Bobo, sí, pero funciona. Por absurdo que te parezca, no será raro descubrirte a ti mismo canturreando una o varias de estas tonadas. Por una cuestión que escapa a lo razonable, logran que sus temas se graben a fuego aunque sepas que no son gran cosa. Ese es su mérito.
The Chainsmokers logran que ‘Collage’ sea la perfecta representación de la mediocridad generalizada a la que ya nos hemos acostumbrado en muchos aspectos de nuestra sociedad. Su simplicidad es tan insultante que uno casi duda si, en una extraña pirueta, podría hasta ser una provocación de una nueva generación de músicos hacia la vieja guardia, que entiende el pop como otra forma de arte. ¿Será el pop comercial el nuevo punk?
Calificación: 4/10 Lo mejor: ‘Closer’, ‘Don’t Let Me Down’, ‘All We Know’ Te gustará si: solo te interesa escuchar la música que tiene éxito comercial Escúchalo:Spotify Cómpralo:Amazon
The xx anunciaron la pasada semana un nuevo álbum, ‘I See You’, que verá la luz a principios de 2017. El esperado tercer largo del trío británico llegará a las tiendas el día 13 de enero, y su primer avance es un ‘On Hold’ que emplea un sample de Hall & Oates. Pese a no encontrar un respaldo unánime de la redacción de JENESAISPOP, sí parece haber enamorado a nuestros lectores: en su primera semana en el Top, ha alcanzado directamente en número 2.
The xx están, por tanto, en pleno arranque de la promoción de este nuevo trabajo y, como viene siendo imprescindible, los programas de la televisión norteamericana son parada obligatoria. En este caso, Romy, Oliver y Jamie estuvieron en el veterano programa de humor Saturday Night Live, donde últimamente hemos visto actuar a Solange o Lady Gaga.
Los londinenses comenzaron interpretando el ya conocido single, con cierta timidez. ¿Somos nosotros o se les nota algo justos de voz a ambos, quizá algo atenazados por los nervios? Lo más interesante llegó después, cuando interpretaron otro de los temas del nuevo álbum. Se trata de ‘I Dare You’, un tema de nuevo con una rítmica más uptempo y más luminoso, que destaca por un subidón de intensidad final.
The xx habían anunciado semanas atrás una próxima gira por varios países latioamericanos, Europa del Este y Japón. En los últimos días ampliaban esa gira con nuevas fechas europeas que incluían Italia, Reino Unido, Francia y Centroeuropa. De manera decepcionante, sigue sin haber hueco para ninguna fecha en nuestro país. ¿Tendremos que esperar el próximo anuncio de algún festival?
La cantautora Jesca Hoop lleva varios años pugnando por destacar en un panorama repleto de voces femeninas interpretando variaciones de la tradición musical norteamericana. Tras cuatro álbumes de estudio, el último de los cuales reinterpretaba en acústico una selección de su propio cancionero junto a voces masculinas como Guy Garvey (Elbow) o Willy Mason, este año ha publicado un álbum firmado a medias con Sam Beam, más conocido por su obra al frente de Iron & Wine.
Este disco, ‘Love Letter For Fire‘, parece haber supuesto un punto de inflexión para la cantautora californiana. Suponía su primer disco en un gran sello como Sub Pop (hasta ahora, había tenido que recurrir a la auoedición), y la compañía de Seattle se ha ofrecido a extender su colaboración para el próximo trabajo de la artista. Se titulará ‘Memories Are Now’, se publicará el día 10 de febrero y contará con producción de Blake Mills (Fiona Apple, Alabama Shakes) y un portadón en formato .gif que podéis ver aquí.
El primer tema extraido de este disco es un ‘The Lost Sky’ que nos ha impactado. No solo por la canción en sí misma, un sinuoso juego de arpegios que se entrelazan con la melodía vocal de forma dramática, sino porque su efecto se multiplica en el inquietante videoclip que la presenta. En contraste con una letra muy explícita (“When we said the words ‘I love you’/ I said them ’cause they are true/ Why would you say those words to me if you could not follow through?”), la directora Elia Petridis funde el mundo onírico y el real, escondiendo y alterando deliberadamente las caras de las protagonistas, logrando una pieza tensa y de múltiples interpretaciones que nadie debería perderse.
Matthew E. White ha destacado en los últimos años por dar un enfoque distinto al soul y al rhythm & blues, sin perder el respeto por los clásicos del género. Le hemos escuchado hacerlo tanto en dos estupendos discos firmados en solitario, ‘Big Inner’ y ‘Fresh Blood’, como produciendo las últimas obras de Natalie Prass y la hispano-británica Alondra Bentley. Ahora se embarca en un nuevo proyecto junto a otra fantástica vocalista joven, Flo Morrissey, que el año pasado debutara con el prometedor ‘Tomorrow Will Be Beaufitul’.
El próximo 13 de enero publican ‘Gentlewoman, Ruby Man’, un disco de versiones que han creado juntos y cuyo repertorio resulta de lo más diverso y, en algunos casos, sorprendente, pues optan por adaptar artistas del soul contemporáneoeo. Es el caso de James Blake, del que han seleccionado ‘The Colour In Anything’, tema titular de su gran nuevo disco. Y también el de Frank Ocean, del que reinterpretan ‘Thinking ‘Bout You’. Puedes escuchar un fragmentoo de esta última versión en el mini-documental con el que White y Morrissey presentan esta obra.
El resto de su selección va de clásicos como el recientemente desaparecido Leonard Cohen (‘Suzanne’), The Velvet Underground (‘Sunday Morning’) o George Harrison (‘Govindam’) a contemporáneos como Charlotte Gainsbourg o Little Wings, cuyo ‘Look At What The Light Did Now’ es el single de adelanto. Este es el tracklist completo:
01 “Look At What The Light Did Now” (Little Wings Cover)
02 “Thinking ‘Bout You” (Frank Ocean Cover)
03 “Looking For You” (Nino Ferrer Cover)
04 “Colour Of Anything” (James Blake Cover)
05 “Everybody Loves The Sunshine” (Roy Ayers Cover)
06 “Grease” (Bee Gees Cover)
07 “Suzanne” (Leonard Cohen Cover)
08 “Sunday Morning” (Velvet Underground Cover)
09 “Heaven Can Wait” (Charlotte Gainsbourg Cover)
10 “Govindam” (George Harrison Cover)
Como muchos recordaréis, Yall dieron una buena campanada el pasado año con ‘Hundred Miles‘, una (otra) canción que recordaba bastante a ‘Lean On’ y que logró un inusitado éxito en Europa, especialmente en Francia, gracias a su uso en una campaña publicitaria de la marca Desigual. Sorprendentemente Heren, miembro de ese equipo de productores, anunciaba a principios de este 2016 que abandonaba el grupo justo en su momento de mayor popularidad. Heren adujo «discrepancias», sin más, y el resto del grupo no fue mucho más explícito cuando les preguntamos por el asunto en una entrevista posterior.
Heren es el nombre artístico del DJ y productor barcelonés David Borras, que ya llevaba unos años labrándose su propia carrera antes de formar parte de Yall. Si echamos un vistazo a su perfil de Soundcloud creado en 2011, encontramos temas originales como ‘The Way I Feel’ o ‘Never Let Me Go’, con cierta inspiración en el electro francés, así como interesantes remezclas de temas de Dragonette (‘Live In This City‘), Madonna (‘Living For Love‘) o Ariana Grande (‘One Last Time‘).
Pero la mayor muestra de su madurez como productor ha llegado, precisamente, tras su salida de Yall. El pasado verano Heren presentaba su primer tema original tras la salida del proyecto acogido por el sello Mushroom Pillow. Un ‘Here & Now’ cuyo videoclip, producido por Sauvage.TV, está protagonizado por los conocidos actores Aida Folch (nominada a un Goya en 2012) e Iván Morales (‘Gran Hotel’). Musicalmente, el productor se inclinaba por la actual tendencia de sonidos tropical house y deep house, y… ¡Bingo! El radio edit del tema se encuentra ya próximo a los 2 millones de reproducciones en Spotify, un éxito considerable. Heren acaba de presentar, además, un EP de remezclas remezclas del tema a cargo de Ramón Esteve, Embody y él mismo, disponible en Beatport. Quizá su salida de Yall en su mayor momento de popularidad no haya sido una decisión tan loca como parecía, ¿no?
Algo nos dice que Justin Bieber debe estar ya hasta la pepitilla del ‘Purpose Tour’. Prácticamente cada semana tenemos una noticia no musical, generalmente un infortunio, relacionada con el cantante. A veces hasta dos, como esta semana que tenemos dos. Hace unos días Bieber provocaba titulares al estallar en lágrimas al interpretar ‘Purpose’, tema que da nombre a su último disco y gira, en Frankfurt, enjugándose las lágrimas con una camiseta de Metallica. Pobre.
Y hoy sabemos que una fan, a principos de noviembre en Praga, le bajó los pantalones a su salida del hotel en el que se alojaba dejando ver claramente su blanco culo, pese a las medidas de seguridad que le rodeaban. Y hoy TMZ muestra un vídeo que da testimonio de tal vejación. Pese a lo cómico de la escena, suponemos que este suceso no habrá hecho demasiada gracia al canadiense. A pesar, incluso, de que sus nalgas y su pene ya fueron mostrados al mundo este verano, cuando le pillaron en porretas durante unas vacaciones.
El ‘Purpose Tour’, por cierto, llega la próxima semana a España. El martes, 22 de noviembre, estará en el Palau Sant Jordi de Barcelona, mientras que el Barclatycard Center de Madrid le acogerá el miércoles 23. Pese a las dudas, finalmente ha logrado agotar las entradas de unos eventos a los que, pese a tratarse de la presentación de un disco bastante potable, muchos no irían ni gratis.
‘Tu cara me suena’, el talent-show de teóricas celebrities que imitan a cantantes populares volvió a arrasar anoche en la parrilla televisiva. En esta ocasión, la actriz, ex-modelo y ex- Miss España Esther Arroyo venció a sus compañeros con una estupenda imitación de Patsy Cline, interpretando su clásico ‘Crazy’. Lo hizo gracias al voto del público, puesto que el voto del jurado (integrado por Chenoa, Ángel LLàcer, Lolita y Carlos Latre) fue para Beatriz Luengo, que interpretó a Sia.
La protagonista de ‘Un paso adelante’ realizó una imitación de la australiana cantando el exitazo ‘Cheap Thrills’, logrando un pleno de puntos del jurado. Además Luengo tuvo, de manera insólita, un papel doble al hacer también las veces de la niña bailarina Maddie Ziegler. Eso sí, era una proyección de una representación previa, pero el efecto era bastante digno.
Tuvo que competir, además, contra Adele. Atkins fue imitada por Lorena Gómez, que ya ganara hace semanas con una imitación de Fleur East que encantó a la propia artista británica. La ganadora de ‘Operación Triunfo 2006’ realizó una buena interpretacion de ‘When We Were Young’, uno de los singles del multiplatino ’25’ que, sin embargo, no convenció del todo a un jurado que prefirió a Sia + Maddie Ziegler.
Su paso por las salas comerciales ha sido más fugaz que la moda de Pokémon Go. Salvo ‘Un otoño sin Berlín’, que llegó a la estratosférica cifra de 16.597 espectadores (datos del Ministerio de Cultura), las demás han rondado los tres o cuatro mil espectadores. ¿Falta de interés? Quizá falta de tiempo para que funcione el boca-oreja y poder ir a verlas.
La reconquista (Jonás Trueba)
Ni siquiera su presencia en la sección oficial del festival de San Sebastián ha llevado a la gente a las salas (hasta hace días resistía en una de Madrid). La última película de Jonás Trueba es también la mejor de su filmografía. ‘La reconquista’ (precioso título) es una melancólica reflexión sobre el amor y el paso del tiempo. La lectura de una carta (de amor, claro) escrita durante la adolescencia activa los recuerdos de una pareja de treintañeros y pone en marcha una historia que transcurre durante una noche en Madrid. Un invernal paseo rohmeriano (y morettiniano, esa vuelta a casa en Vespa) por parques (las Vistillas), restaurantes chinos, conciertos (Rafael Berrio interpreta varias canciones) y locales donde se baila swing (uno de los grandes momentos de la película). Un viaje al pasado que se materializará en un tercer acto –veraniego, luminoso- tan arriesgado como emotivo. Toda una conquista.
Disponible: en el centro LABoral de Gijón. Más info, aquí.
Las amigas de Ágata (Laia Alabart, Alba Cros, Laura Rius, Marta Verheyen)
Ágata y sus amigas hablan de chicos y de irse de fiesta. De poco más. Pero lo que traducen sus palabras y sus gestos tiene la profundidad de una película de Bela Tarr. Estas cuatro directoras, compañeras de la Pompeu, consiguen en su deslumbrante debut (es el trabajo de fin de carrera) atrapar un momento clave en la adolescencia: ese día en el que te das cuenta de que tus amigas «del cole» te aburren y prefieres estar con tus nuevas amistades de la universidad; ese día en que, sin darte cuenta, se abre una enorme brecha detrás de ti por la que se cuela tu infancia. Supervisada por Isaki Lacuesta y León Siminiani, y con la mirada puesta en el cine de Céline Sciamma (‘Tomboy‘, ‘La banda de las chicas‘), ‘Las amigas de Ágata’ es un retrato sobre la amistad juvenil lleno de espontaneidad y autenticidad, una película formalmente descuidada pero con más verdad en sus imperfectas imágenes que en la de muchos productos «bien acabados» que se estrenan cada año.
Disponible: Filmin, Movistar+, Wuaki.tv
El rey tuerto (Marc Crehuet)
Cine de origen teatral que no se avergüenza de serlo. Marc Crehuet, creador de la sitcom ‘Pop ràpid’ y director del corto de Venga monjas ‘Aniversario’ (donde curiosamente disparaban en el ojo a Alain Hernández, el policía de esta película), adapta al cine su aplaudida obra de teatro con los mismos actores del montaje original y sin volverse loco con la cámara para «darle dinamismo» (como sí pasa en la, aun así, recomendable ‘7 años‘). Por medio de un eficaz uso del plano-contraplano y una fotografía de textura lynchiana, que parece disparar proyectiles de goma contra el tono cómico del texto, el director consigue su objetivo: zarandear al espectador, llevarlo de un lado al otro. De la carcajada a la sonrisa helada, de la emoción a la reflexión, de lo costumbrista a lo simbólico. Y todo con la puntería de un antidisturbios.
Disponible: Filmin.
Anabel (Antonio Trashorras)
Tras su atrevida, simpática pero fallida ‘El callejón’, Antonio Trashorras (crítico de Fotogramas y guionista de ‘El espinazo del diablo’ o ‘La hora chanante’) encerró en su piso a dos actrices jóvenes (Ana de Armas, Rocío León) y un ilustre veterano (Enrique Villén), y en un par de fines de semana se ventiló su segundo largometraje. No le fue mal. Fue premiada en Sitges y en Abycine. ‘Anabel’ es una película de suspense, heredera (confesa) del cine de Polanski, que utiliza la ausencia –de medios económicos, de asideros dramáticos, de escenarios, de Anabel- como combustible narrativo. Para disfrutarla hay que superar un escollo: creerte la inverosímil excusa argumental que pone en marcha la historia, el comienzo de la convivencia. Quien lo logre, se verá atrapado en una inquietante intriga llena de tensión y extrañeza, que avanza impregnada por una atmósfera más turbia que la mirada del (quimérico) inquilino protagonista.
Disponible: Filmin.
Un otoño sin Berlín (Lara Izagirre)
Solo por ver la fabulosa interpretación de Irene Escolar (Goya a la mejor actriz revelación) merece la pena ver esta película tan poco vista (sobre todo fuera de Euskadi). Pero hay más razones: un sutil y muy emotivo relato lleno de elipsis y silencios que el espectador tiene que interpretar, una expresiva y poética utilización del formato (está rodada en 4:3) y los ambientes (la Amorebieta natal de la directora, con la térmica de Boroa al fondo) y una puesta en escena naturalista que transmite una enorme veracidad. Todo para narrar una historia de amor épica, protagonizada por una valiente heroína llena de heridas emocionales que regresa a casa dispuesta a rescatar a su amado de las garras de la depresión y llevárselo a Berlín. Una directora a seguir como hace ella con sus personajes: muy de cerca.
Disponible: Filmin, Wuaki.tv
Breaking news! Cinco millones de discos vendidos después, Emeli Sandé no es más feliz que antes. Los años que han pasado desde ‘Our Version of Events‘ han sido tiempos de no encontrarse a sí misma, de divorciarse después de un año de matrimonio, de viajar a Zambia para visitar la tierra de su padre… Como resultado, las letras de su segundo álbum ‘Long Live the Angels’ hablan de inseguridad (‘Happen’), religión (‘Breathing Under Water’) y ruptura (‘Hurts’, ‘I’d Rather Not’) dando lugar a una larga (larguísima) lista de baladas que hacen parecer a Emeli mucho mayor de lo que es, para mal (tiene 29 años). Ahora que hasta Los 40 Principales se hacen indies, va Emeli Sandé y se hace definitivamente clásica. La cantante que se diera a conocer con la espléndida ‘Heaven’ a duras penas recuerda aquí a los Massive Attack de ‘Teardrop’ en un ritmo de ‘Breathing Under Water’, que además es más Robbie Williams que otra cosa, por mucho que haya forzado el góspel al final; y mínimamente aporta algo distinto en ‘Garden‘, que además parece una maqueta de Beyoncé… de hace tres años. No todo el mundo tiene que ser el más moderno del lugar, pero los co-productores Mac & Phil, Chris Loco y Naughty Boy tampoco es que tuvieran mucho que hacer con unas composiciones insustanciales que recuerdan demasiado a otras cosas: ‘Hurts‘ viene a ser ‘Rolling in the Deep’ y ‘Tenderly’ hace echar mucho de menos a TLC. Peor aún: la mayoría pasan desapercibidas. ‘Long Live the Angels’ es en muchos sentidos el típico disco post-fama de un artista joven, en el que el dinero y el vacío que este suele traer le deslumbran tanto, que es incapaz de comprender las limitaciones de su talento.
Calificación: 4,5/10 Lo mejor: ‘Every Single Little Piece’, ‘Garden’, ‘Hurts’ Te gustará si: tus favoritas del primero eran las baladas. Escúchalo:Spotify
Hoy hemos amanecido con la triste noticia del fallecimiento de Sharon Jones, cantante que en los últimos años ponía el soul clásico en la primera línea de la música mundial junto a su banda, The Dap-Kings. Jones, de 60 años, ha fallecido a causa de un cáncer de pancreas que la afectaba desde hace años. Tras un primer tratamiento al que se sometió en 2013 y que resultó exitoso, retomó su carrera de nuevo. Hasta que, a finales del pasado año, durante la presentación de un documental sobre ella misma, contó que la dolencia había reaparecido y que volvía a ponerse en tratamiento de quimioterapia. Pero, tristemente, esta vez no ha podido superarlo.
Sharon Jones nació en 1956 en Augusta, Georgia, la misma ciudad que vió nacer a James Brown. Siendo adolescente, su familia se mudó a Brooklyn, Nueva York, y allí descubrió la incipiente escena funk y soul, en la que participaba con un papel secundario, realizando grabaciones y actuaciones como corista para otros artistas, a menudo sin acreditar. Así que hubo de trabajar en diversos oficios, como funcionaria de prisiones o vigilante de seguridad. Ella en todo caso no dejó de cantar de forma amateur hasta que al fin en 1996 la suerte pareció sonreírle por fin. Se presentó a una audición para hacer de corista en una grabación de Lee Fields y eso propició su descubrimiento por parte de los promotores de un sello.
A partir de ahí, Sharon comenzó a ganar notoriedad con álbumes de soul cuyo sonido parecía emerger de lo más recóndito de un catálogo de rhythm and blues de los años 60 y 70. Tras un par de discos, ‘Dap-Dippin´ with…’ (2002) y ‘Naturally’ (2005), en 2007 publicó un ‘100 Days & 100 Nights‘ que obtuvo gran reconocimiento crítico. Su público se vio amplificado, propiciando giras que la llevaron por todo el mundo, incluido nuestro país. Por suerte, hubo diversas giras y actuaciones que permitieron comprobar de cerca el torbellino que Jones era en escena. Incluso, actuando para presentar ‘Give The People What They Want‘, su primer disco tras recuperarse del cáncer y haber perdido su pelo.
Tras un disco de villancios soul el pasado año se presentaba, como decíamos, el documental ‘Miss Sharon Jones!’, que retrataba la particular vida de esta dama tardía del soul. Desde luego, es una desgracia que la hayamos perdido tan joven y con tanto que ofrecer, pero su historia de fé y fortuna extemporánea es digna de ser recordada, tanto como su fabulosa voz y sus canciones.
El año pasado, la cantante belga Selah Sue editaba su segundo disco, ‘Reason’, un trabajo de pop-soul electrónico con influencias del funk, el R&B, el hip-hop o incluso el house que parece apto para el oyente medio de artistas como Purity Ring o Broods. Ahora, parece que Sue aspira a otro público, el español. Y acompañada de una de nuestras artistas más conocidas.
Es una de las novedades de este viernes, la colaboración de Sue con Bebe en ‘Alone’, el sencillo principal de ‘Reason’ que, de hecho, presenta la palabra «razón» varias veces en su letra, pues nos habla de una chica «perdida en su oscuridad» por la que Sue ruega que haya razón, una razón que le haga encontrar un lugar y ser feliz. Bebe, por su parte, hace la vez de chica perdida, cantando en español «aunque me sienta sola, aunque me vea sola, aunque me refleje yo sola, aunque me quede sola, ahora vuelvo a sentir aliento, a respirar, a bailar por fuera y por dentro».
Desconocemos si esta colaboración se debe a una posible reedición de ‘Reasons’ en nuestro país. No se menciona esta posibilidad en las redes sociales de ninguna de las artistas implicadas como tampoco en la nota de prensa de Because Music.
Por cierto, ‘Reason’ ya contenía dos colaboraciones destacadas, la de Childish Gambino en ‘Together’ y la de Hudson Mohawke en ‘The Light’.
Bebe editaba nuevo disco en 2015, ‘Cambio de piel’, que se acaba de reeditar con una canción inédita, cuatro «bonus tracks» y un DVD con los videoclips realizados para el álbum hasta el momento.
Mientras ‘La bicicleta’ de Carlos Vives y Shakira triunfaba este verano en América Latina y en nuestro país, Vives sufría el robo de su propia bicicleta el pasado mes de agosto. Anoche, sin embargo, se celebró la gala de los Grammy Latino en Las Vegas y a Vives le robaron otra cosa, en este caso, la memoria, pues ‘La bicicleta’ se hizo con dos estatuillas y al cantante se le olvidó mencionar a Shakira en sus agradecimientos.
Se hace eco de este despiste Mundo Deportivo, que informa de que ‘La bicicleta’ se hizo anoche con los premios más importantes, los de Canción del año y Mejor grabación del año. Como puede verse en el vídeo que os adjuntamos, Vives agradece en su discurso a Colombia entera, a «toda la comunidad de habla hispana», al productor de la canción, a sus hijos, a todo el mundo, en definitiva, menos a Shakira, que es el cincuenta por ciento de la canción. Ella no acudió a la ceremonia -estaba ocupada roneándose a Maluma-, pero hombre, una mención de pasada no hubiera estado de más, ¿no, Carlos Vives?
El otro despiste de la noche se produjo cuando Andrés Ceballos de Dvicio informó al público de que Juan Gabriel, otro premiado de la noche, no había podido acudir a la gala y que ya se le haría llegar el premio. Cosas que pasan cuando te mueres.
Por su parte, Jennifer López y Marc Anthony ofrecieron una de las actuaciones destacadas de la noche con su versión de Pimpinela.
Hoy se estrenan los vídeos de dos colaboraciones destacadas de las últimas semanas. Por un lado, Britney Spears se ha encontrado con Tinashe en una sensual fiesta de pijamas y, por el otro, Shakira y Maluma se han visto las caras en un bar para el vídeo de ‘Chantaje’, el nuevo single de la colombiana, donde se han roneado sin parar.
El vídeo de Shakira en cuestión comienza con el encuentro en una tienda de comestibles india entre Shakira, que pasea a su cerdito en busca de guerra, y Maluma, que charla con el encargado de la tienda hasta que advierte a la colombiana y no puede aguantar más: el cantante, cual Drake en el vídeo de ‘What’s My Name’ de Rihanna, empotra a Shakira contra el cristal del frigorífico y le hace saber lo que le tiene que hacer saber. «¿Qué?»
Después, casualmente en la tienda hay una puerta que da un pasillo oscuro directo a un bar, donde Shakira y Maluma siguen seduciéndose, y el vídeo termina con un plano de Shakira tumbada en el sofá cual sirena embutida en unos «leggins» de lentejuelas doradas y dejándose rociar por chorros de agua. Aunque lo mejor del vídeo es cuando la colombiana sacude sus caderas en el lavabo de hombres a espera de su conquista, acompañada por los retretes de pared. Qué sensual.
The Killers ha perdido la costumbre de hacer discos buenos de verdad –el último era trágico-, pero la de sacar villancicos anuales no. Este año, sin embargo, el grupo de Brandon Flowers no se ha conformado con un único single navideño sino que ha decidido recopilar todos los villancicos que ha editado en los últimos diez años en un disco, ‘Don’t Waste Your Wishes’, que ya está a la venta (pero no lo busquéis en Spotify, pues su escucha es exclusiva de Apple Music). Este incluye, sí, un villancico nuevo, ‘I’ll Be Home for Christmas’.
‘Don’t Waste Your Wishes’ contiene 11 pistas, colaboraciones de Elton John, Neil Tennant (que cantan en la misma canción), Dawes y Jimmy Kimmel, entre otros. La nueva, que no es tan nueva, pues es una versión del clásico de Bing Crosby, también es una colaboración aunque no con ningún artista famoso sino con un profesor de la infancia de Brandon, Ned Humphrey Hansen, con quien el músico charla en la intro de la canción.
Este es, por cierto, un disco solidario: los beneficios de sus ventas irán a parar a la fundación (RED) que lucha contra el sida. Para la edición física del álbum, eso sí, habrá que esperar al 9 de diciembre.
‘Don’t Waste Your Wishes’:
1.’A Great Big Sled’ feat. Toni Halliday
2. ‘Don’t Shoot Me Santa’ feat. Ryan Pardey
3. ‘Joseph, Better You Than Me’ feat. Elton John & Neil Tennant
4. ‘¡Happy Birthday Guadalupe!’ feat. Wild Light and Mariachi El Bronx
5. ‘Boots’
6.’The Cowboys’ Christmas Ball’
7. ‘Feel It In My Bones’ feat. Ryan Pardey
8. ‘Christmas In L.A.’ feat. Dawes
9. ‘Joel The Lump Of Coal’ feat. Jimmy Kimmel
10. ‘Dirt Sledding’ feat. Ryan Pardey & Richard Dreyfuss
11. ‘I’ll Be Home For Christmas’ feat. Ned Humphrey Hansen
Azealia Banks se va a levantar hoy con una alegría: no está sola en eso de apoyar a Donald Trump. Anoche, Kanye West actuó en San José, California, para presentar ‘The Life of Pablo’, pero el concierto no será recordado tanto por la «performance» de West como por un discurso político que realizó el rapero durante un punto del show y en el que soltó este bombazo: «si hubiera votado, habría votado a Trump».
Los abucheos que siguieron a su declaración no pararon a Kanye -recordemos que estos se produjeron en California, estado demócrata donde los haya-, que habló durante 10 minutos sobre por qué Trump habría sido su elección presidencial. «Dejad de pensar en el racismo», aseguró, dirigiéndose a su público afroamericano. «El mundo es racista, ¿de acuerdo? Dejad de distraeros y concentraros tanto en eso. Es un puto hecho. Estamos en un país racista y punto. No permitáis que la gente nos haga hablar sobre esto durante tanto tiempo. [Estados Unidos] es racista y ningún candidato habría cambiado esto instantáneamente con su ideología».
Más allá de su ideología política, West afirmó que lo que le atrae realmente de Trump es su estilo para la oración, que considera «no político» y, por lo tanto, «futurista». «Ese método de comunicación ha demostrado que puede vencer una manera de comunicación políticamente correcta», continuó. «Realmente creo que el estilo de Trump es absolutamente genial porque ha funcionado». ¿Se le escapa a West que Trump ha ganado las elecciones presidenciales de Estados Unidos gracias al sistema de voto electoral? Por cierto, parece que lo de #Kanye2020 va más en serio de lo que parece.
Esta semana, de forma misteriosa, nuestra playlist de novedades discográficas están copadas por sonidos muy negros. No, no me refiero a Metallica, que publican hoy su esperado nuevo disco ‘Hardwired… To Self-Destruct’. Se trata, más bien, de los largos de Bruno Mars y DNCE, la banda de Joe Jonas, pero también del disco-funk primitivo en el nuevo álbum de Justice, o de los nuevos singles, muy funkys, de Bearoid, la belga Selah Sue (que sorprende colaborando con Bebe) y el nuevo EP del interesante dúo barcelonés Tversky.
Por supuesto, lo más genuino viene de parte de artistas afroamericanos como Pharrell, con un estupendo nuevo tema de la BSO de ‘Hidden Figures’, otro adelanto de la inminente nueva obra de John Legend (esta vez junto a Chance The Rapper) o DΔWN, que publica hoy el prometedor ‘Redemption’. Hay artistas que, aunque ya con sonidos más o menos actualizados, se basan igualmente en sonidos afrocaribeños, como Sia, que presta otra canción a otra BSO (esta vez para el film ‘Lion’), Noah Cyrus, la hermana pequeña de Miley, Britney Spears (con la versión remozada de ‘Slumber Party’) o Naughty Boy, que publica nuevo single con Kyla (ojo, co-autora de ‘One Dance’ de Drake) en tareas vocales. Y las hay, como Little Mix, que no podrían sonar más clásicas en varios temas de ‘Glory Days’, el largo que estrenan hoy.
Tenemos, como siempre, mucho más: desde los nuevos álbumes de Varry Brava, Cineplexx (cuyo corte titular es un dueto con Linda Mirada), el colectivo de rap Agorazein (C.Tangana también figura con ‘Persiguiéndonos’, su nuevo single en solitario) o DIANA, interesante trío canadiense que publica hoy su segundo disco, tras debutar en 2012. Más singles o adelantos destacados del día están en la batería de 5 temas que The Magnetic Fields han avanzado de su próximo disco de 50 cortes, el jugoso inédito que presentaban Animal Collective, el regreso de los franceses Sylvan Esso con un atractivo single, una nueva canción de LIV, proyecto paralelo de Lykke Li y otras estrellas suecas, un nuevo tema del EP de versiones de The Last Shadow Puppets (en este caso, ‘Les Cactus’ de Jacques Dutronc) y un fascinante adelanto del primer disco que Jesca Hoop publicará en Sub Pop. Y, por supuesto, no nos olvidamos de la versión que Jennifer Lopez ha hecho del mítico ‘Olvídame y pega la vuelta’ de Pimpinela, junto a su exmarido Marc Anthony.
Anoche nos sorprendíamos al zapear y encontrarnos que nada menos que Norah Jones, la exitosa artista norteamericana, era la invitada de la noche en ‘El Hormiguero’. Jones, que hace unas semanas lanzaba su nuevo álbum, ‘Day Breaks‘, está en Madrid porque hoy presenta este disco en directo en el Palacio de Congresos de la capital de España. Las entradas, por si de repente te planteas ir, están totalmente agotadas y es su único concierto en nuestro país.
En su paso por el programa de Antena 3, la intérprete de jazz y blues fue entrevistada por Pablo Motos, conductor del programa. El presentador le preguntó por el resultado de las elecciones presidenciales en su país y Norah explicó que había sido surrealista para ella, porque está de gira y en esos días precisos se encontraba en Italia, actuando. Lo que también fue surrealista fue la manera en que Motos habló de Trump. Atención: «a lo mejor no somos conscientes… Una cosa es que nos haga gracia, que gracia hace, porque este señor tú le ves por la calle y claro, te cambias de acera porque dices «¿qué le pasa a este señor, es de otro planeta?» pero es peligroso, realmente». Y tan pancho se quedó. La cara de Jones fue un poema, y solo pudo apostillar que rezaba para que su nuevo presidente no fuera tan malo como parece.
Pero, sin duda, lo más memorable del paso de la autora de ‘Little Broken Hearts‘ por la televisión española fue la interpretación en directo que realizó de ‘Carry On‘, primer single de su nuevo disco, sola al piano. Fue tan apabullante la calidad y calidez de la interpretación que el público del plató aplaudía a rabiar, seguramente poco acostumbrado a ver música en directo en horario prime-time. Motos también se emocionó, aunque arruinó la magia del momento diciendo «cantas tan bien que casi no parece de verdad». Ole tú.
Bruno Mars cree que ya no hay espacio en la música pop para la innovación. «Existen todo los ritmos posibles, todas las rimas están dichas, todas las progresiones de acordes están hechas, compito con mil millones de canciones distintas, [así que esto] es como ganar la lotería: cuestión de suerte», ha asegurado el cantante recientemente a Rolling Stone. El éxito de Mars, desde luego, se debe a más que a la suerte: su propio talento le ha alzado al Olimpo del pop, pero también lo ha hecho su fetichismo por la nostalgia de los sonidos de la vieja escuela afroamericana (y otros, ¿verdad, Police?) que viene reproduciendo desde su primer disco. La realidad es que, mientras artistas que están definiendo el sonido del R&B del siglo XXI con obras personales y distintivas como Frank Ocean, FKA twigs, Miguel, Solange, el primer The Weeknd o Tinashe -por mencionar solo unos pocos artistas más o menos similares y contemporáneos a Mars- ocupan actualmente el nicho «alternativo» del mercado musical, es este chico hawaiano con nombre de dibujo animado quien vende millones y millones de copias de sus discos sonando a un pasado ya muy remoto y a muchas cosas menos a él mismo.
En este sentido, Bruno Mars es al R&B lo que Adele o Sam Smith en sus respectivos campos. El trabajo de Mars no es innovar -eso se lo dejamos a los alternativos- sino reproducir los sonidos del pasado, sonidos que venden porque nos resultan familiares, porque nos tocan la fibra -nostálgica- sensible; y Mars ha demostrado hacer su trabajo muy bien. Por eso ‘Uptown Funk’, una reproducción exacta del funk de Minneapolis de The Time, fue la canción más popular de 2015; por eso, el primer sencillo de ’24K Magic’, el nuevo disco de Mars, el que lo titula, es ya un éxito (top 6 en USA, top 5 en UK, top 19 en España), aunque ojo, pinta a que no lo será a la altura de aquel. ¿Será que ya nos suena demasiado?
De nuevo, por eso, ’24K Magic’ es una obra puramente nostálgica que repasa cincuenta años de historia de música popular afroamericana, desde el funk en llamas de James Brown (la delirante ‘Perm’) hasta el hip-hop esbelto de Beyoncé (‘That’s What I Like’ es un poco ‘Kitty Kat’) pasando por el soul azucarado de Stevie Wonder (‘Versace On the Floor’) o el baladismo cachondo de Boyz II Men (‘Calling All My Lovelies’), pero con resultados sorprendentemente irregulares. Porque no, contra todo pronóstico, Mars no ha sido capaz de justificar la breve extensión de ’24K Magic’ (9 canciones, 33 minutos de música en total) ni mucho menos la nostalgia descarada que este practica en su nuevo disco, al contrario de lo que consiguió con el anterior, para pesar de las expectativas de medio mundo.
’24K Magic es una colección de canciones de R&B, disco y funk retro bien compuestas, cantadas y producidas pero más que nada funcionales y sin demasiadas cosas interesantes que decir: parecen rescatadas de un vinilo polvoriento de los 80 de esos que terminaron sepultados por los verdaderos clásicos en las tiendas de discos. La canción que titula el álbum es un gran momento del pop de 2016; un tema de funk a lo Cameo medio futurista más divertido imposible; mientras ‘Perm’ es uno de los homenajes a Sly & the Family Stone y al mencionado James Brown más trepidantes que se han oído en tiempos recientes. Por otro lado, la balada ‘Calling All My Lovelies’, que incluye una llamada de Halle Berry (?), es melódicamente brillante.
El resto del álbum, sin embargo, no es tan emocionante, empezando por su mismísima pista 2, ‘Chunky’, que no es un nuevo ‘Treasure’, sino más bien una rareza de Cheryl Lynn, tan poco interesante como pareció en su primera puesta en largo en Saturday Night Live el pasado mes de octubre; o por el eficiente aunque olvidable «new jack swing» de ‘Finesse’. Tampoco el resto de midtempos es espectacular: ‘Versace On the Floor’ es cuca, pero el soul de Filadelfia de ‘Too Good to Say Goodbye’ está demasiado trillado, ‘That’s What I Like’ pasa totalmente desapercibida y ‘Straight Up & Down’ es tan Michael Jackson circa 1982 que pide a gritos un verso de Paul McCartney.
’24K Magic’ tendría que haber sido el mejor disco de Bruno Mars: el cantante viene de un gran disco como ‘Unorthodox Jukebox’, el más vendido de 2013, que produjo varios éxitos; además de ‘Uptown Funk’; y la extensión del álbum prometía un nuevo clásico del pop que íbamos a escuchar sin parar una y otra vez hasta la saciedad. Pero no, puede que Mars vaya a crear tendencia con lo de los álbumes de 9 pistas, lo cual sería maravilloso, pero 2016 no será el año en que el público escuche sus mejores canciones, pues solo unas pocas vienen en este disco. Irónicamente, él también «ya las ha hecho antes».
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ’24K Magic’, ‘Perm’, ‘Versace On the Floor’, ‘Calling All My Lovelies’ Te gustará si te gusta: el R&B de los 80 Escúchalo:Spotify
La guerra de los carteles (que no cárteles) para el año 2017 está esta semana en todo lo alto. Dos días después de haber anunciado una interesante tanda de nombres que incluía a Belle & Sebastian, Kings of Leon, alt-J, Wolf Alice y Machinedrum, Mad Cool 2017 sigue incorporando artistas a su cartel. El certamen madrileño acaba de comunicar que la banda californiana de punk rock Rancid, los folk-poperos The Lumineers y las sinuosas Warpaint, que hace unas semanas lanzaban su tercer largo, el notable ‘Heads Up‘, estarán actuando en sus escenarios.
Recordemos que, previamente, Mad Cool había confirmado como cabezas de cartel a dos bandas icónicas del rock noventero como Foo Fighters, que presumiblemente publicarán álbum en los próximos meses, y Green Day, que acaban de lanzar su nuevo disco de estudio ‘Revolution Radio’.
La segunda edición del festival se celebrará los días 6, 7 y 8 de julio de 2017 en La Caja Mágica (Madrid) y promete contar con más de 60 artistas de primera línea internacional e internacional. Mad Cool agotó los primeros 10.000 abonos al precio de 125 euros en menos de cinco horas el pasado lunes 14 de noviembre. Desde entonces los abonos se encuentran a la venta en la web oficial del festival con el precio de 145 euros + gastos (envío de pulsera incluido –dentro de la Península–).
Una de las cosas que quizá no esperábamos hoy era ver a Pimpinela como trending topic en Twitter. La razón es feliz y se veía venir cuando repasábamos las novedades discográficas de hoy viernes: Jennifer Lopez lanza como single una versión del celebérrimo ‘Olvídame y pega la vuelta’, original del dúo de hermanos argentinos Lucía y Joaquín Galán y con el que triunfaron en 1984. Para mayor morbo, la voz masculina de este legendario dueto de la música en español la pone su exmarido, Marc Anthony, con el que obviamente mantiene una excelente relación.
Resulta realmente sorprendente que la pareja haya accedido a interpretar conjuntamente esa canción que teatraliza de forma muy visceral una discusión de pareja, en la que una mitad busca un comeback y la otra se niega en rotundo con el mítico «vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa y pega la vuelta». Esta versión incluye una producción actualizada, de base hip hop y ambientaciones oscurillas. La presentación del tema, además, no podía producirse con mayor alharaca: los dos cantantes lo han interpretado en vivo durante la gala de los Grammy Latinos 2016, que en la pasada madrugada se ha celebrado en Las Vegas. La actuación ha culminado con un beso que está dando la vuelta al mundo. Ojo al momento en que, comenzando la versión, se oye a Marc decir por el micro «I love you». ¿Pillada? ¿Algo que contarnos?
El tema estará incluido en el próximo disco de JLo, un disco que parece que estará cantado de forma íntegra en español y que se espera que vea la luz a inicios de 2017. Otro de los temas que se ha confirmado en su tracklist es ‘Llegaste’, otro dueto, en esta ocasión con el brasileño Roberto Carlos. ¿Tendrá narices de dejar fuera del mismo uno de sus singles más populares ever, el reciente ‘Ain’t Your Mama‘? Os dejamos con el clip de la citada actuación y, por supuesto, con el enorme original.