Green Day actuará en Madrid el próximo 1 de junio de 2024. La banda estadounidense de punk rock, que publicará su nuevo disco ‘Saviors’ el 19 de enero del año que viene, lo presentará en un concierto único en la capital unos meses más tarde.
La nueva gira de Green Day, que lleva por nombre “The Saviors Tour”, es una celebración del 30 y 20 aniversario de ‘Dookie’ y ‘American Idiot’ respectivamente, los dos álbumes más icónicos de la banda. Su concierto en Madrid se llevará a cabo en Road to Río Babel, un evento hermano del Festival Río Babel que se celebrará en sus fechas habituales y que servirá como calentamiento para que la espera hasta el festival no se haga tan larga.
La preventa tendrá lugar el próximo 8 de noviembre a las 10:30h. a través de la web festivalriobabel.com. Todos los usuarios que se registren recibirán un código de referencia único con el que podrán comprar, el día de la preventa, un máximo de 4 entradas por usuario. Por otro lado, la venta general, estará disponible el próximo 10 de noviembre a través de nuestro partner oficial de ticketing SeeTickets.com.
Estos son los días de registro, preventa y venta oficial:
Jueves 2 de noviembre a las 14:00h: Registro a la preventa para los compradores de Festival Río Babel a través de la web festivalriobabel.com. Viernes 3 de noviembre a las 10:00h: Registro a la preventa general a través de la web festivalriobabel.com. Martes 7 de noviembre a las 18:00h: Cierre de los registros a la preventa. Miércoles 8 de noviembre a las 10:30h: Apertura de la preventa para todos los usuarios registrados. Viernes 9 de noviembre a las 23:59h: Cierre de la preventa. Viernes 10 de noviembre a las 10:00h: Salida a la venta general.
La nueva vida para OMD continúa con buenos discos y nuevos éxitos. Solo Taylor Swift va a impedir que consigan esta semana el primer número 1 en álbumes en Reino Unido de toda su carrera. Los autores de discos legendarios de los 80 y temas tan reconocibles como ‘Enola Gay’ o ‘Electricity’ continúan desde hace unos años en formato dúo -Andy McCluskey y Paul Humphreys- con resultados tan satisfactorios que hasta plantearon disolverse tras su disco de 2017, ‘The Punishment of Luxury‘, porque para ellos suponía «retirarse en la cima». Ahora dicen que este nuevo trabajo ‘Bauhaus Staircase’ sería un buen epitafio si fuera el último, y además tienen razón.
‘Bauhaus Staircase’ se define como el disco más político de Orchestral Manoeuvres In The Dark. El single ‘Bauhaus Staircase’ se propone «derribar el arte fascista». Más allá aún, ‘Kleptocracy’ proclama que «no importa a quien votaste, ya han comprado al hombre que elegiste», entre citas a «dinero robado», el Deutsche Bank, el Kremlin, la KGB y «todo el dinero saudí que hay en Central Park».
Hay canciones más neutras y ambiguas, que aparentemente hablan simplemente de amor o de la vida, pero también son llamativas dos pistas de «spoken word» que hablan sobre el nacimiento y la muerte (‘Evolution of Species’) y la superpoblación (‘Anthropocene’).
Esta última es un relato sobre el número de habitantes sobre la Tierra en diferentes eras y -ATENCIÓN, SPOILER- acaba con el planeta destruido y un total de cero habitantes, en reflexión sobre el cambio climático. Esta excusa sirve a OMD para terminar su nuevo disco de manera totalmente hermosa, con una balada sobre la muerte como es ‘Healing’. Sería efectivamente muy poético que fuera la última canción de su último álbum -si es que lo es en absoluto-, pues la letra comienza diciendo «You will never die your death / But will you ever learn to live».
Todo esto no tendría tanto valor si OMD hubieran perdido su garbo, pero tampoco es el caso. Pensé que se estaban columpiando con lo de que en este trabajo iban sonar a ABBA, pero la melodía de ‘Look At You Now’ habla por sí sola. En ‘Slow Train’, por el contrario, recuerdan a la era más «art pop» de genios del glam como David Bowie. Este tema te lleva directo a 1980 o a la recreación que de aquellos tiempos hicieron Goldfrapp en ‘Black Cherry’ (por allí había un corte llamado ‘Train’ exactamente). Y tampoco decepcionan cuando suenan a sí mismos, como en ‘Don’t Go’ con esos sintetizadores que son la misma alegría de vivir, o en ‘G.E.M.’. No llenarán estadios como Depeche Mode, ni tendrán el culto de Pet Shop Boys, pero juraría que están en mejor estado creativo que ambos.
Del Celebration Tour de Madonna tengo muchos spoilers: setlist, números, vestuario… Incluso tengo spoiler sobre el retraso: me chivan que sale una hora tarde. Al principio no me extraña: hay controles y mucha gente guardando cola. Llego al recinto del Palau Sant Jordi a las 19.30h y me paso media hora atorada entre un gentío que no avanza debido a la lentitud de los cacheos. Hay nervios, pero aguantamos estoicamente. La mayoría de los presentes somos de mediana edad, poco dados a los tumultos. Por suerte, aparecen más controladores y podemos entrar al Sant Jordi pasadas las 20h. Me da tiempo a echar un ojo al merchandising. Prohibitivo: 50 euros las camisetas. Preciosas, eso sí. Recrean las diferentes etapas de la carrera de Madonna. Porque de eso va este Celebration Tour: de repasar y celebrar los 40 años de carrera de la reina indiscutible del pop.
Dentro del Sant Jordi me topo con el escenario con más pasarelas, subescenarios y recovecos que he visto nunca, que llegan hasta la mitad de la pista. Absolutamente espectacular, y va a dar un tremendo juego a lo largo del concierto. Está claro que Madonna se va a dejar ver y adorar bien por su público… cuando aparezca. La telonera, Arca, pincha beats de club deconstruido, ruidistas e imposibles de bailar (Arca será la artista invitada en la sección de «voguing»). Van pasando los minutos sobre la hora prevista del inicio del show (20.30h), el público se impacienta. Ahora silba, ahora abuchea, ahora hacen la ola en las gradas, mientras suena lo que parece un remix sin fin de ‘Vogue’. A las 21.30 la irritación es ostensible. Ciertamente, se nota que Madonna no tiene que coger el metro para volver a casa.
Finalmente mi fuente se ha equivocado. Madonna no sale una hora tarde: la espera se alarga 80 minutos. A las 21.50 Bob the Drag Queen empieza la presentación del espectáculo entre el público, vestide con el traje de Maria Antonieta que Madonna lució en la mítica presentación de ‘Vogue’ en los premios MTV. Bob cuenta la historia de Madonna al ritmo de ‘Material Girl’. Las pantallas traseras desgranan su carrera también. Entonces el escenario principal se alza como si fuera una corona y emerge Madonna de negro a la ‘Frozen’ sobre plataformas. Abre con ‘Nothing Really Matters’ y su declaración de principios de lo que va a ser el show: nada importa, solo el amor es lo que necesitamos. Todo lo que os doy me va a ser devuelto. No en vano, algunos de sus hijos van a aparecer en el espectáculo.
El volumen del sonido es brutal. Aun con tapones me resulta ensordecedor. Aparecen les bailarines, hasta 17 si no me descuento. Ella está estupenda de voz. Bailando ha aprendido a ajustarse a ella misma. Como si todo lo que le ha sucedido (lesión de rodilla, infección) la hubieran llevado a redimensionarse: ya no tiene que demostrar nada, ni a nosotros ni a ella misma. Mucha parte del ritmo lo fía a los bailarines, a ella no le hace falta seguirlos, porque pone todo el carisma, reina y dirige.
‘Everybody’ rememora sus inicios en el Nueva York de finales de los 70, del punk, y enlaza con ‘Into the Groove’. Es un no parar, Madonna circula por las pasarelas mientras les bailarines le persiguen, las pantallas aparecen y desaparecen, nos bombardean con imágenes de Nueva York. Madonna nos da la bienvenida a su show desde uno de los escenarios centrales. Nos explica que el concierto es la historia de su vida: “¿Me entendéis? Eso espero. Porque mi español apesta”. Prosigue: “Vais a ver lo bonito, lo feo, lo inspiracional”. De hecho, el espectáculo está dividido en cuatro fragmentos, en cada cual Madonna lucirá un vestuario bastante sobrio para sus estándares (aquí los cambios de ropa no van a ser el principal reclamo) que representarán sus diferentes etapas. Y en este primer segmento recrea de manera sencilla a la primera Madonna, la de los corpiños y los encajes. Nos presenta al bailarín que va a ser su doble: “representa mi pasado”. Y lo abraza después de decirnos que nos hemos de perdonar a nosotros mismos. Saca la guitarra eléctrica para tocar ‘Burning Up’, una pantalla la replica sobre un croma con recuerdos al CBGB y Madonna pega guitarrazos, desafina un poco, pero le echa tanta pasión, que se convierte en un momento álgido.
El show no admite respiro visual. Cada vez que bajo la vista a apuntar tengo la sensación de que me estoy perdiendo un montón de detalles. El despliegue es espectacular. En ‘Open Your Heart’ se recrea su histórico vídeo. Los retratos masculinos de Tamara de Lempicka cuelgan majestuosos y hacen de mirones. Madonna se sube a la mítica silla, pero es su yo pasado quien ejecuta la coreografía del clip, en una versión musicalmente mimética a la original. Enseguida recrea con la troupe de bailarines la cola de una discoteca a la que no le permiten pasar (¿Studio 54?), aunque el mísmisimo Basquiat asegure que sí, que ella es Madonna. Y arranca ‘Holiday’, que es pura alegría. Pero la bola de discoteca cae y… su doble cae exhausto, mientras se torna todo tenebroso. Y se oyen los acordes de ‘Live to Tell’. Ella se eleva en una plataforma, muy alto. Da miedo. Y en las pantallas aparecen amigos, activistas, artistas, gente muerta a causa de los efectos derivados de la pandemia del SIDA: Keith Haring, Robert Mapplethorpe, Arthur Russell… Madonna los sobrevuela y canta sentida. Es espectacular y muy emocionante. Se me saltan las lágrimas. El momento culminante del show. Quizás el problema radique en que la cumbre ha llegado demasiado pronto y el resto del concierto ya no alcanzará esa perfección.
Pero apenas hay tiempo para pensar. Rápidamente unos monjes de negro rodean a Madonna, la encapuchan mientras en el escenario principal gira una rueda de bailarines que oscilan entre mártires y BSDM y bailan al son de cantos gregorianos hasta que irrumpe ‘Like a Prayer’, entre el fervor del público, aunque el número sea oscurísimo.
En el interludio asoma un homenaje a Prince. Aprovecho para ir al lavabo, pero me lío y me acabo perdiendo el arranque de ‘Erotica’. Madonna está en un ring, mientras su doble recrea la masturbación de ‘Like a Virgin’ en el Blond Ambition Tour. Ambas Madonnas acaban acariciándose mutuamente mientras suena la fanfarria inicial de ‘Papa Don’t Preach’. Solo unos segundos, lamentablemente. Les bailarines simulan desnudez, mientras Madonna, enfundada en un salto de cama rojo, con una peluca que imita el peinado de la era Blond Ambition, se acerca morosamente y se une. Una orgía cadenciosa reivindica el deseo y sirve de marco para una versión recitada de ‘Justify My Love’, que acabará mutando en ‘Fever’.
Tokischa aparece en forma de vídeo, recita y canta desde lo que parece la Ronda Litoral… Y arranca ‘Hung Up’, entre el rugido general del público. Ella gira, les bailarines en tetas le rodean, en un número sencillo pero efectivo. Madonna parece empeñada en darnos hedonismo y trascendencia alternativamente. Porque de repente es todo fúnebre: velos negros, tremendismo y una pianista, nada menos que su hija Mercy. ‘Bad Girl’ no puede ser más sencilla: ella y su hija solas en mitad de la pista. Madonna lo remata poniéndose de perfil, imitando la famosa foto del vídeo de ‘Express Yourself’.
Madonna reina, pero también quiere dejar lucirse a sus chiques. Hay un número de voguing en que brilla Estere, otra de sus hijas. Es espectacular ver a tantes bailarines vestides de manera despampanante, que contrastan con la relativa sobriedad de Madonna. Sentada, parece disfrutar de su propio espectáculo mientras les bailarines desfilan, hacen piruetas, se gustan. Aunque la versión de ‘Vogue’, musicalmente, quede un tanto deshilachada. Lo compensamos desde la grada intentado imitar sus icónicos gestos. Pero poco le dura el goce: unos policías sexys la detienen para ‘Human Nature’, que corta para enlazar ‘Crazy for You’, como mostrando sus dos caras: la provocadora descarada y la tierna enamorada. No hay pantallas, solo ella y el foco que la ilumina, mientras su doble la arrastra por la pasarela.
Un nuevo interludio conjuga fuego con los bailarines representando algún tipo de baile goyesco. Madonna vuelve para ‘Die Another Day’, como una bruja de negro que ha regresado, efectivamente de la muerte. Y de un inicio aparentemente sencillo acaba derivando en otro momento sensacional, con les bailarines cual cardenales Richelieus colocados en todo lo largo de la pasarela, ejecutando la coreografía a la perfección. Pero nada dura mucho en el show. Emergen caballos salvajes y ‘Don’t Tell Me’, que es recibida con pasión, una clara favorita del público. Madonna ahora parodia ese look vaquero de la era ‘Music’, baile country incluido. Meten sin vergüenza la sintonía de ‘El bueno, el feo y el malo’ y hasta aparece Bob The Drag Queen de cowboy clown, en un número que es hilarante y la mar de refrescante, antes de retornar a la trascendencia con ‘Mother and Father’. Madonna está enmarcada por fotos: su madre, su padre, los padres biológicos de sus hijos. Aunque el detalle de poner una especie de mariachis en las esquinas tocando también parece querer arrebatarle algo de seriedad al asunto.
Para el momento del discurso, Madonna coge lo que parece una botella de cerveza. Y arranca: “Desde el principio de mi carrera luché por los derechos LGTBI, seguramente por la gente que murió a causa del SIDA. (…) ¿Qué está mal en el mundo? Cada vida es preciosa. A cada minuto un alma es destruida. Hay maestros en quién inspirarse (…). El mensaje es 1) Inclusividad 2) Hospitalidad radical. Da la bienvenida a los extranjeros, a los otros 3) Cuida a tu vecino como a ti. Conoce a tu vecino como a ti mismo. Lo dice en las escrituras”. No hace ninguna referencia explícita al asedio de Gaza. Se saca la guitarra otra vez, pero ahora la acústica. Solo ella y un foco. No le hace falta más. Cómo domina el público, cómo nos interpela. En ese momento es una maestra pero es también nuestra mejor amiga, todo a la vez. Y canta ‘I Will Survive’ en acústico, a pelo. Las luces de los móviles destellan entre las gradas y la pista. Madonna se recrea en la letra. “All together now!”, nos pide, en un momento de emoción sin artificios que se acaba convirtiendo en ‘La Isla Bonita’. Y no deja de ser algo ridículo pero también gracioso que el (falso) guitarrista español aparezca colgado en la plataforma flotante, mientras Madonna sigue sola en su pasarela, acompañada también de sus ídolos e inspiradores: Che Guevara, Frida Kahlo, Martin Luther King… Nina Simone y Bowie se quedan estáticos, marcando su importancia, mientras Madonna destroza ‘Dont Cry for Me Argentina’ sobre una base machacona. Pero se lo perdono por su recuerdo a Sinéad O’Connor. Madonna se enfunda la bandera LGTBI+, su doble replica el look de ‘American Life’, con ‘No Fear’ escrito en la espalda. Es un momento rarísimo, visualmente potente, de mensaje más potente aún, pero musicalmente bastante cojo.
El último interludio muestra imágenes de ella en sus diferente etapas. En el tramo final del concierto recrea las imágenes de su NFT, ella reposa de lamé plateado y larga peluca sobre un cubo gigante que se eleva, mientras una cámara cenital la replica sobre croma en ese mismo cubo para ‘Bedtime Story’. Se sube de nuevo a la plataforma elevada y explota ‘Ray of Light’. Les bailarines reaparecen en escenario central. Madonna sobrevuela el recinto mientras se agita sin miedo a 9 metros del suelo; el jolgorio que se arma es tremendo. Es un número colosal, memorable. Pero el gran final queda arrítmico, oscurecido con una sosa ‘Rain’ y el momento más flojo del show, cuando se mezclan de manera algo confusa y torpe ‘Billie Jean’ de Michael Jackson con ‘Like a Virgin’, ambos temas enlatados, sin Madonna a la vista. Solo hay una pantalla que emula a Madonna y Michael bailando como sombras chinescas, y fotos de los dos juntos. Un anticlímax incomprensible y un homenaje bastante torpe.
Afortunadamente, aparecen les bailarines luciendo looks icónicos de Madonna de todas sus épocas, hasta de ‘Ellas dan el golpe’, para el cierre con ‘Give Me All Your Luvin’ meezclada con ‘Bitch I’m Madonna’. Madonna luce cual madre superiora. Es espectacular ver a les bailarines desfilando, deambulando, luciéndose, mientras Madonna, en el escenario principal, desde arriba, lo domina todo. Un autohomenaje de primera. Y, tal como vino, Madonna desaparece. Las luces se encienden. Son ya las doce, ya no hay tiempo para coger el metro de vuelta.
Mientras emprendo la bajada por Montjuïc y escucho las conversaciones de los fans, pienso que ha sido un concierto bastante desequilibrado. Mucho mejor la primera parte que la segunda. La selección de temas es personalísima, y Madonna sabrá por qué ha elegido unas canciones en vez de otras, pero extraña que sacrifique piezas mayores y señeras como ‘Music’ o ‘Frozen’ en favor de otras más (ehem) mediocres. Pero eso también es un resumen de lo que es Madonna. Personalmente, ninguno de sus discos me parece perfecto. Ella tampoco. Ha tenido bastantes altibajos. Pero, también, muchos más aciertos. Y sus aciertos, sus momentos top lo son tanto, son tan icónicos, tan definitivos, que deslumbran y anulan cualquier objeción. El show es como ella: con altibajos, elecciones cuestionables, algo hortera… Pero con momentos tan arrebatadores, tan únicos, que se te olvidan los otros. Larga vida a Madonna.
El segundo ciclo de AIEnRuta de 2023 continúa con una serie de conciertos programados durante todo el mes de noviembre. Entre los artistas confirmados se encuentran El Último Vecino, shego, Jimena Amarillo y Morreo, así como la artista revelación Alba Moreno o la banda airu.
Asimismo, están presentes en el segundo ciclo de AIEnRuta Alba Gil, Antía Muiño, Çantamarta, García Picasso, Ødei, Rosi de Palo, Sandra Monfort, Vera Fauna, shego, Parabellum y Sherry Fino. Podéis leer bajo estas líneas la agenda completa de artistas, salas y fechas.
AIEnRUTa Artistas es un programa organizado por AIE (Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes) que pretende potenciar la música en directo, fomentar el intercambio cultural entre artistas de todas las comunidades autónomas, dar a conocer a los nuevos valores artísticos facilitándoles un marco de expresión o Ayudar y potenciar la iniciativa privada y el mercado musical que hoy en día se desarrolla en los locales de pequeño y mediano aforo.
airu
10 de noviembre, en Trovam (Castellón) Alba Gil
26 de noviembre, en Clamores (Madrid)
24 de noviembre, en Ct Avalon Gren (Soria) Alba Morena
24 de noviembre, en Txintarri (Pamplona)
Antía Muiño
3 de noviembre, en El Refugio / Salvaje (Oviedo)
30 de noviembre, en El Intruso (Madrid) Çantamarta
4 de noviembre, en A Pousada (Boiro, A Coruña) El Último Vecino
3 de noviembre, en Jardín de la Industrial Copera (Granada)
24 de noviembre, en Holiday (Monkey Week, Sevilla) García Picasso
24 de noviembre, en CC Galileo (Madrid)
Jimena Amarillo
10 de noviembre, en Trovam (Castellón)
25 de noviembre, en Holiday (Monkey Week, Sevilla)
Morreo
10 de noviembre, en Trovam (Castellón)
24 de noviembre, en La Chica de Ayer (Salamanca)
25 de noviembre, en El Desierto Rojo (Valladolid)
Ødei
12 de noviembre, en El Sol (Madrid)
25 de noviembre, en La Boite (Lleida)
Parabellum
17 de noviembre, en Babylon (Leon)
18 de noviembre, en Carmen 13 (Burgos)
Rosin de Palo
2 de noviembre, en Dabadaba (San Sebastián)
3 de noviembre, en Txintarri (Pamplona)
15 de noviembre, en Heliogàbal (Barcelona)
26 de noviembre, en Velvet Club (Málaga)
Sandra Monfort
15 de noviembre, en Heliogàbal (Barcelona)
17 de noviembre, en Jazz Cava (Vic)
25 de noviembre, en CC Galileo (Madrid)
26 de noviembre, Lata Bomillas (Zaragoza)
shego
16 de noviembre, en Las Armas (Zaragoza)
17 de noviembre, en El 21 (Huesca)
Sherry Fino
25 de noviembre, en Holiday (Monkey Week, Sevilla)
Vera Fauna
3 de noviembre, en Planta Baja (Granada)
11 de noviembre, en Off Cultura (Badajoz)
24 de noviembre, en Holiday (Monkey Week, Sevilla)
Ana Frango Elétrico es el proyecto de Ana Faria Fainguelernt, cantante y productore de Río de Janeiro que lleva en activo desde hace pocos años. Su primer disco, ‘Mormaço Queima‘, vio la luz en 2018 proponiendo una interesante mezcla de bossa nova y pop-rock. El segundo, ‘Little Electric Chicken Heart‘, publicado en 2019, partía de la misma premisa sonora que el anterior y recibió una nominación en los Latin GRAMMYs de 2020.
Aparte de por sus discos, Ana Frango Elétrico ha logrado captar la atención del público (y de críticos como Anthony Fantano) gracias a dos singles sueltos, ‘Mama Planta Baby’ y, sobre todo, ‘Mulher homem bicho’, que supera los 2 millones de reproducciones en Spotify.
Estos días, Fainguelernt ha lanzado su tercer trabajo discográfico, ‘Me Chama De Gato Que Eu Sou Sua’. Sin alejarse completamente del sonido de trabajos previos, el nuevo disco de Ana Frango Eléctrico introduce nuevos ritmos de música disco a su propuesta, por ejemplo en ‘Boy of Stranger Things’ o en el tema más popular, ‘Electric Fish’. Es la Canción Del Día de hoy.
Inspirándose en los grooves de la música boogie de finales de los 70, una música que por supuesto también llegó a Brasil de la mano de -por ejemplo- Robson Jorge y Lincoln Olivetti y su ‘Aleluia’, ‘Electric Fish’ no se come la cabeza utilizando guitarras que recuerdan a Nile Rodgers y, empleando, también, las percusiones e instrumentos de viento típicos de dicho estilo musical.
Prueba de que unos «pa pa pa ra» bien puestos siempre funcionan dentro de una canción, ‘Electric Fish’ contiene también un punto decididamente mediterráneo y, en concreto, italiano, en el tipo de melodías y coros usados que recuerdan al trabajo de otra banda contemporánea que practica un sonido parecido, Nu Genea.
Dua Lipa ha anunciado que su nuevo single ‘Houdini’ sale el 9 de noviembre. Es la primera confirmación de que la nueva etapa profesional de Dua Lipa está a punto de comenzar. No obstante, han pasado ya tres años del lanzamiento de ‘Future Nostalgia‘, el mejor disco de 2020.
Parece que fue ayer cuando despedíamos la era ‘Future Nostalgia’… y lo fue: la gira, inicialmente aplazada debido a la pandemia, tuvo lugar en realidad a lo largo de 2022.
El tercer disco de Dua Lipa será psicodélico. Este es el sonido que revela el supuesto avance de ‘Houdini’ disponible en redes, similar al de Tame Impala, que estaría involucrado en el proyecto, algo que la propia Dua ha insinuado.
La simbología de ‘Houdini’ se inspira directamente en la del famoso mago húngaro, pues en sus espectáculos utilizaba llaves y, en una de las imágenes promocionales del nuevo single, Dua aparece sosteniendo una pequeña llave en la boca. La imagen ha recordado a muchos a la portada de ‘The Dreaming’ (1982) de Kate Bush, que era una referencia al mago, pues se dice que durante los trucos de Houdini, su mujer le pasaba la llave dándole un beso en la boca. Curiosamente, ‘The Dreaming’ también contiene un tema llamado ‘Houdini’, lo cual ya no parece tan casual.
Este año, Dua ha triunfado con ‘Dance the Night’, su single para la banda sonora de ‘Barbie‘, que le ha dado su cuarto número 1 de singles en Reino Unido. Próximamente, la cantante británica hará su debut en la gran pantalla en ‘Argylle‘, la nueva película de película de Matthew Vaughn, que se estrena en febrero.
El Buen Hijo es uno de los grupos más encantadores del momento. Con himnos como ‘Aunque pene’ o ‘El muro de Aljucén’, incluidos en su debut para Sonido Muchacho ‘¡Pan, Pan, Pan!‘, (2021), el sonido twee-pop y guitarrero de El Buen Hijo se está haciendo un hueco, como demuestran los casi 5 millones de streamings obtenidos por el que en realidad es su mayor hit, ‘El hombre del tiempo’. El nuevo disco de El Buen Hijo, ‘Viene y va’, llega para consolidar a la banda afincada en Madrid. Los singles ‘Un buen lago’ y ‘Me lapidaría’, o pistas que descubrir como ‘Perfecto’ o ‘Con seguridad’, ya se cuentan entre lo mejor de su breve carrera.
Formado por Marco Frías (guitarra y voces), Alicia Ros (bajo e integrante de Cariño), Daniel Rodríguez (guitarra, e integrante de Chavales), Daniel Daniel (guitarra), David Chamizo (batería) y Miquel Cañellas (teclado), El Buen Hijo presentará ‘Viene y va’ en una gira por salas de España a partir del viernes 3 de noviembre. Hablamos con Marco y Alicia sobre su nuevo disco.
¿Cómo ha sido vuestro último año?
Marco: Ha sido un año tranquilo, El Buen Hijo no es un grupo que tenga muchísimos conciertos, hacemos algunas giras, pero somos un grupo que tenemos tiempo de pensar las cosas y hacer las cosas con calma. Ha sido un año de plantearse el segundo disco y de intentar hacerlo lo mejor posible.
¿En el planteamiento del segundo disco qué ideas entraban y qué no?
Marco: Queríamos pasar página, no quedarnos en lo que veníamos haciendo e intentar dar más matices a las canciones. Conocemos nuestras propias limitaciones y no pretendemos ser lo que no somos, porque además nosotros producimos las canciones nosotros mismos. Queríamos darles más matices a las canciones, que tuvieran otro tipo de viajes, currárnoslas más, en definitiva.
Tengo la sensación de que hay un fondo de guitarras shoegaze que atraviesa todo el disco, a veces de manera sutil, otras más directa. ¿Es así?
Marco: Al final somos un grupo de guitarras. Yo tocaba la guitarra como la típica persona que no sabe tocar la guitarra. Con los años aprendes acordes y las composiciones van evolucionando. Las referencias están claras en algunas canciones. En otras, hemos ido investigando un poco, hemos hecho trabajo de campo de escuchar canciones y guiarnos por ellas.
Ponme un ejemplo de canción o grupo que os ha inspirado en este disco.
Marco: En la última canción del disco, ‘Lo que no me pase no me pasará’, teníamos mucho en la mente a Le Mans, el tipo de guitarra que utilizaban ellos y la forma de tocarla.
Es un grupo no tan reivindicado.
Marco: Nosotros los reivindicamos un montón. Además, es un grupo que, en El Buen Hijo, nos gusta a todos, lo cual es difícil en una banda.
¿Algún disco que os guste especialmente?
Marco: El homónimo, el de la portada con las nubes, es el que tiene un sonido más parecido a la canción que digo.
¿’En un lago’ es una canción de la que estáis especialmente orgullosos? “Ahora tengo la certeza de que tú me interesas” es una frase que vuestros fans citan bastante. ¿Cómo nace?
(Entra Alicia): “Es una historia de amor cursi, está basada en sentimientos propios”.
¿Qué lago tenéis en mente? ¿O es más metafórico?
Alicia: Sí, es una metáfora sobre lanzarse a la piscina, lanzarse al amor.
El vídeo es muy bonito, ¿dónde lo rodáis?
Alicia: En Almería, en la zona de Mójacar, y también en algunas playas llegando a Murcia. No es un lago, pero es el lugar que nos imaginábamos para poder sumergirnos.
Marco: El Mediterráneo es un lago grande. Como el mar Caspio, que es un lago.
Me encanta ‘Perfecto’. Me hace mucha gracia lo bien que quedan unas palmas en una canción.
Alicia: Las palmas nos salió naturalmente tocarlas en esa parte de la canción, nos propusimos meterlas y estudiamos bien un ritmo que fuese bien con la batería.
Marcos: La letra dice “tocan unas palmas” y tenían que sonar unas sí o sí.
¿Estas canciones están escritas a la vez que las del EP anterior, después, de manera simultánea?
Marco: La cronología es lineal, lo que vamos componiendo lo vamos sacando. No nos hemos guardado nunca nada. Vamos deshaciendo canciones. La que nos gustan las sacamos y las que no, las metemos en un armario y no salen nunca.
Alicia: Tenemos un disco que nunca verá la luz. Menos ese disco, siempre sacamos lo que vamos haciendo.
«Tenemos un disco que nunca verá la luz»
¿Tenéis un disco sin publicar? ¿El disco maldito de El Buen Hijo?
Alicia: No sé si maldito, simplemente no nos convenció y dijimos, ya saldrá uno que nos encante.
¿Es posterior al debut o anterior?
Alicia: Posterior.
Marco: Es posterior al primer EP, pero anterior al primer disco y de firmar con Sonido Muchacho.
‘Me lapidaría’ es otro de vuestros títulos con una conjugación verbal inusual, como ‘Aunque pene’. Es difícil lapidarse a uno mismo.
Marco: Nos gusta jugar con las palabras. Con ‘Me lapidaría’ nos preguntamos qué forma tiene una persona precisamente de lapidarse a una misma, y Alicia propuso coger una piedra pequeña y golpearse con ella uno mismo la cabeza. El título de ‘Me lapidaría’ realmente nos salió improvisando, de la improvisación han salido millones de letras nuestras.
¿El disco tiene un mensaje optimista o pesimista?
Marco: El disco es un viaje a disfrutar entre el optimismo y el pesimismo, ese «viene y va». El disco va yendo y viniendo, literalmente, hay canciones alegres y otras pesimistas. Queríamos redondear eso. El disco no es ni alegre ni triste, es ambas cosas.
No ganó el Goya a Mejor Película en 2017, pero para mí ‘Verónica‘ es la mejor película española de ese año, y una de las grandes películas de terror de nuestro cine en general. Aunque Paco Plaza ya era conocido por la saga ‘REC’ junto a Jaume Balagueró, fue ‘Verónica’ la película que le ganó el respeto en solitario, además de descubrirnos el talento de Sandra Escacena (desaprovechadísima actualmente por alguna razón que no entiendo). Parecía que el director valenciano no iba a volver a ese universo, habiendo estrenado después ‘Quien a hierro mata‘ y ‘La abuela‘, pero ‘Hermana Muerte’ es la particular continuación de esa historia, en forma de precuela.
Con guión de Jorge Guerricaechevarría junto al propio Plaza, ‘Hermana Muerte’ cambia el Vallecas de los años noventa por un monasterio en plena posguerra española, y centra su historia en Narcisa, una novicia que viene precedida por su reputación de “niña santa” por haber presenciado un milagro. Agujeros de bala en las paredes le hacen pensar a Narcisa algo que las hermanas le confirmarán después: que el monasterio fue invadido por milicianos en la Guerra Civil. Hasta ahí, todo “normal”… pero una serie de fenómenos extraños sentidos tanto por Narcisa como por las niñas a las que las monjas dan clase hacen que la joven se pregunte si hay algo (maligno) oculto en ese lugar.
La interpretación de Aria Bedmar como Narcisa es uno de los puntos fuertes de la película. Toda una revelación pues no es muy conocida por el gran público (a los benifans quizás les suene porque estuvo casada con Kenzy Loevett, la líder de Megara), aunque la actriz viene ya de distintos papeles en ‘La Caza. Monteperdido’, ‘Acacias 38’ o ‘El silencio’, la serie de Aitor Gabilondo para Netflix en la que ya coincidió con Almudena Amor, también presente aquí.
La protagonista de ‘La Abuela’, junto a las veteranas Maru Valdivieso y Chelo Vivares, y a la niña Sara Roch, completan el reparto principal de una película que confía mucho en los silencios y en la atmósfera opresiva del convento para inspirar terror. Quizás apuntando demasiado a eso, flojea en el desarrollo de personajes, algo clave a la hora de poder conectar con Narcisa o con las niñas, y que verdaderamente te importe lo que les va ocurriendo, y la mitología que se construye alrededor (que además, y pese al interesante giro de los milicianos, acaba siendo un poco bluf para lo que se ha ido cocinando).
De hecho, uno de los aspectos que la cinta parece querer tratar es la crisis de fe de Narcisa, algo con muchísimo potencial como hemos visto en otras películas de terror religioso (la mismísima saga de ‘El Exorcista’, sin ir más lejos, lo tiene como tema central), pero que aquí no termina de funcionar. Aunque la fotografía de Daniel Fernández Abelló es espectacular, no ayuda a la hora de salir de un tratamiento demasiado frío durante casi todo el metraje, que además desbarra cuando quiere alejarse del “terror elevado” con jumpscares o momentos de más tensión (exceptuando secuencias como la del pastel-ojo o la del Cristo en llamas). Quizás porque la sombra de ‘Verónica’ es demasiado alargada, quizás porque no se decide a la hora de tener un punto más dramático o apostar sin reparos por el terror, ‘Hermana Muerte’ resulta bastante decepcionante.
Aunque muchos conocimos a Sofia Kourtesis por su inclusión en el cartel de Paraíso Festival, la artista ya había recorrido previamente multitud de festivales en toda Europa y publicado hasta dos epés, ‘Sarita Colonia’ (2020) y ‘Estación Esperanza’ (2021). Nacida en Perú, pero afincada en Berlín desde los 19 años, Kourtesis ha cultivado un sonido bailable pero emotivo, que tarde o temprano iba a ser descubierto por el mundo.
Los singles ‘By Your Side’ y ‘La Perla’, en toda su explosión de color y afán de celebración, en todo la artesanía de su producción, son los más populares que ha publicado Kourtesis hasta la fecha. Su disco de debut, ‘Madres’, adquiere un tono más oscuro (con motivo), pero aún sabe celebrar la vida como las mejores canciones de electrónica hacen.
La historia que precede ‘Madres’ es de superación. Kourtesis, en medio de una gira, e nel mejor momento de su carrera, recibe la noticia de que su madre ha sido diagnosticada de cáncer (su padre, al que se dedica ‘La Perla’, fallece meses atrás). Durante meses, la salud de la madre de Kourtesis solo deteriora. Desesperada, Kourtesis acude a las redes sociales para intentar contactar con Peter Vajkoczy, uno de los mejores neurocirujanos del mundo, para que este opere a su madre a pesar de que la operación se considera de alto riesgo. Vajkoczy opera a la madre de Kourtesis y esta sobrevive a la intervención. Hoy, Kourtesis y su madre pueden seguir disfrutando de su mutua compañía.
Kourtesis dedica ‘Madres’ a Vajcoczy, hasta el punto de que uno de los singles se titula con el apellido del neurocirujano. ‘Madres’, el corte que da título al disco, es sublime, una conmovedora invocación de esa madre que añora a su hija y que lleva aquello de “bailar con lágrimas en los ojos” al siguiente nivel. De hecho, Vajcoczy es melómano y su presencia está impresa en ‘Madres’ de varias maneras. Kourtesis le confía algunas decisiones artísticas y, aún mejor, el himno ‘How Music Makes You Feel Better’ le hace tomar la decisión de llevarse a Vajcoczy a bailar con ella al Berghain. Cuando Kourtesis observa a Vajcoczy bailar, dice que es “como un sueño”, y le revela que por fin se ve capaz de crear su disco, porque “la música me hace sentir bien otra vez”.
Un sueño son las canciones de Kourtesis. También ’How Music Makes You Feel Better’ y no solo porque la melodía sea maravillosa, sino porque la producción, tan esmerada, nos lleva a ese lugar. Las canciones de Kourtesis mantienen los pies en el suelo con sus ritmos de tecno (berlinés) y house, pero las canciones se dejan decorar y ornamentar con efectos y trucos de producción preciosos, y echan a volar de diferentes maneras.
No todo en ‘Madres’ de hecho está atravesado por esa sensación de celebración por una tragedia evitada. La identidad queer de Kourtesis, que le hace escapar la homofobia de Perú (incluyendo una experiencia con las terapias de conversión) y asentarse en Berlín, inspira el brillante single ‘Si te portas bonito’, que habla sobre salir de fiesta y «experimentar» con chicas y chicos, y es tremendamente divertido. Tampoco renuncia Kourtesis a nutrir sus canciones de sus propias influencias latinas, algo que ya hizo en sus singles previos. La riqueza cultural de Perú, país del que Kourtesis se muestra en realidad orgullosa, inspira otra emocionante composición, ‘El Carmen’, y Manu Chao es sampleado en ‘Estación Esperanza’: de repente aquello de “¿qué horas son, mi corazón?” suena conmovedor y nuevo.
‘Habla con ella’ es otra producción de Kourtesis que, mezclando el tipo de house más elegante posible, y vientos festivos, sigue con el espíritu de celebración del álbum. ‘Madres’ coge aire en ‘Moving Houses’, una composición ambiental, pero después se adentra en su momento más hipnotizante con ‘Funkhaus’, que toma su nombre de la famosa sala berlinesa, donde la productora de origen griego ha pinchado durante años. Un lugar en el que Kourtesis encontró una comunidad que la acogió con los brazos abiertos, y al que dedica un tema que induce al trance, en el mejor de los sentidos.
‘Madres’ llega con una historia que encoge el corazón. Pero, más allá del contexto, el primer disco de Kourtesis muestra a una artista que ha desarrollado el sonido más sólido posible en este momento, y que, gracias a una experiencia previa cultivada durante años, entrega una sofisticada y preciosa colección de canciones que seguirán acompañándonos durante mucho tiempo.
La Sala La Paqui, previamente conocida como Sala But, acogió en Madrid una de esas veladas que rondarán la cabeza de los asistentes durante mucho tiempo. A las 8 de la tarde comenzó su set la cantautora catalano-irlandesa Núria Graham. Con tan solo ella en el escenario y acompañada de un teclado y una guitarra, la artista presentaba sus delicadas composiciones folk creando un espacio íntimo y acogedor. Esta intimidad solo fue interrumpida por los ruidos de quienes fueron llegando progresivamente, algunos mucho más escandalosos de lo que deberían, aunque esto no impidió que canciones como ‘Fire Mountain Oh Sacred Ancient Fountain’, de su último disco, sonaran realmente bonitas. Graham se declaró “tan fan de Weyes Blood como todos los que estábamos allí” y dio las gracias por tener la oportunidad de ser su telonera.
A las 9, Natalie Merling salió junto a su banda con un vestido blanco que, si bien no era el mismo que el de la portada de su último álbum ‘And In The Darkness, Hearts Aglow’, iba muy en consonancia con esa estética. La cantante saludó con un elegante “Good evening” y, acto seguido, comenzaba su espectáculo con ‘It’s Not Just Me, It’s Everybody’, sirviendo de alguna manera como un punto de conexión colectiva. Su clasicismo evocador y su imponente voz, que parece sacada de otra época, contrasta con una presencia en el escenario casi etérea, como de hada mística.
La puesta en escena era discreta pero tremendamente efectiva. Al lado de la batería había un simple candelabro con unas velas (falsas, claro), y detrás de los músicos, un proyector. La atmósfera que crea con esos pocos recursos -y un excelente uso de las luces- es embriagadora. La voz de Merling llegó a cada centímetro de la sala como una brisa cálida, la instrumentación la acogía y se fusionaba con ella con plena delicadeza. Para ‘Children of the Empire’, sacó una guitarra y, de pronto, Weyes Blood ya no era solo una cantante de pop barroco, sino que se transformó en una estrella del country de los años 70.
El público no cantaba desenfrenado sus canciones porque se sentía prácticamente un delito gritar por encima de algo tan bello, pero toda la sala estaba hechizada y entregada a las potentísimas interpretaciones vocales de la artista y al ambiente tan mágico que creó desde el principio.
Merling anunció que viajaríamos un momento al pasado y cantó ‘Diary’, uno de los cortes más destacados de su álbum de 2016 ‘Front Row Seat to Earth’. Por si no estábamos lo suficientemente embelesados, ‘God Turn Me Into a Flower’ nos dejó mudos y temblando. No solo es una de las mejores canciones que Merling ha hecho nunca, sino que en su versión en directo logra hacer de ella una experiencia absolutamente inolvidable.
Christian Bertrand
Antes de comenzar, bromeó con que íbamos a asistir a la premier en España del videoclip de la canción (que ha salido hace una semana), indicando que durante su actuación lo proyectaría en la pantalla que tenía detrás. Así, el vídeo, lleno de imágenes de películas antiguas, se reproducía mientras la voz de Weyes Blood inundaba cada rincón de la sala y permeaba en cada uno de los asistentes creando uno de los momentos más hermosos e hipnóticos imaginables en un concierto. Nada más terminar la canción, sin dejar demasiado espacio, pasó a la siguiente, nada menos que ‘Andromeda’, otro de los grandes pilares de su obra que también sonó espectacular y emocionante.
Además de esos momentos de intensidad, hubo espacio para el humor, especialmente en sus interacciones con el público. Se ha puesto de moda entre los fans de Weyes Blood darle DVDs en los conciertos. El primero de la noche llegó justo después de que recogiese un ramo de flores de un fan. Fue ni más ni menos que ‘Torrente’ de Santiago Segura. Merling la mostró a la audiencia, que se carcajeaba, y preguntó: “is this like the hot shit or what?”. Ojalá la vea y juzgue por sí misma.
Muchos más DVDs llegaron más tarde, cuando la cantante expresamente preguntó si alguien tenía alguno más para ella. Entre ellos: la española y exigente película de autor ‘Finisterre’, ‘Twin Peaks’, ‘La sombra de la duda’ de Hitchcock o ‘Mulholland Drive’. Con esta última contó una anécdota de cuando tenía 12 años y fumó marihuana por primera vez con unos chicos en un arroyo. Se bañaron y después, con la ropa mojada, decidieron meterse al cine fumados a ver una película. Esa película fue ‘Mulholland Drive’, y en sus palabras, su vida no volvió a ser la misma.
Cuando encadenó “Everyday” y “Twin Flame” llamó a esa parte de su set, irónicamente, por supuesto, “el momento rave” e invitó a que la gente bailara hasta darlo todo con los “parapapá” de la primera. En la preciosa ‘Hearts Aglow’, reprodujo la portada de su disco y se le iluminó la luz que tenía debajo del vestido a modo de corazón.
La conmoción llegó una vez más con ‘Movies’, donde volvió a usar el proyector para poner un montaje de películas mientras cantaba creando otro momento de belleza hipnótica que te sacude por dentro como un huracán. Después de esto, la banda se retiró y volvió para ‘Something to Believe In’, donde se hizo una encuesta sobre si creíamos o no en la astrología; y ‘Picture Me Better’, esta última con solo Merling en el escenario, culminando con un momento íntimo y haciendo gala nuevamente de su maravillosa voz. Se despidió agradecida y abandonó el escenario. Y allí nos dejó, con la piel erizada y con nuestros corazones brillando en la oscuridad.
Este sábado 4 de noviembre hay una gran cita en Madrid con uno de los grupos clave en la ciudad, La Paloma. Tras actuar en México la semana pasada, los autores del mejor himno existente sobre ‘Bravo Murillo‘ vuelven a casa para presentar su nuevo trallazo en directo. ‘La edad que tengo’ es nuestra Canción del Día.
‘Todavía no‘ era el nombre del disco que este mismo año los madrileños han colado en el top 25 de ventas del país. Pero ya tienen ansia de novedades. ‘La edad que tengo’ es una de sus composiciones más directas, urgentes e inmediatas, tanto por el tipo de acordes a la guitarra eléctrica, puro rock underground de los años 90, como por la letra.
En el texto, Nico Yubero enumera muchas de las cosas que odia, no solo «la edad que tiene» sino también el paso del tiempo, vivir enfadado, el dinero, el trabajo, tener que tomar decisiones, el frío, el fútbol, llorar o la playa. Pero sobre todo «aburrirme vaya donde vaya». Lo que podía parecer una enumeración random se convierte fácilmente en un pequeño himno generacional sobre el desencanto y el hastío que ya están abrazando sus seguidores. Sin duda, uno de los temas en que mejor convergen lo que nos cuenta y cómo nos lo cuenta esta banda de sonido desarraigado.
Obviamente, la gira ‘Todavía no’ no solo pasará por Madrid (donde han agotado entradas la Sala Paqui, para más de 1.000 personas), sino por distintos puntos de toda la geografía española. Con las fechas os dejamos. Entradas disponibles, aquí.
4 de noviembre: Ochoymedio, Madrid
11 de noviembre: Fira Trova’m, Castelló
18 de noviembre: Paral·lel 62, Barcelona
24 de noviembre: Monkey Week, Sevilla
5 de dicembre: Sala BBK, Bilbao
6 de diciembre: Dabadaba, Donosti
16 de diciembre: The Victoria Dalston, London
22 de diciembre: Sala Stereo, Alacant
23 de diciembre: Las Armas, Zaragoza
2 de febrero: Club Mutante, Palma
16 de febrero: Sala Moon, València
7 de marzo: Planta Baja, Granada
9 de marzo: Espacio Alcultura, Algeciras
12 de abril: La Zentral, Pamplona
Una vez pasado el huracán inicial que propició el lanzamiento del nuevo disco de Bad Bunny, ‘nadie sabe lo que va a pasar mañana’, Iñigo Quintero vuelve a la primera posición. El español vuelve a reinar en Singles España con el inesperado hit en el que se ha convertido ‘Si No Estás’.
La entrada más fuerte de la semana se la adjudica Ovy On The Drums con Quevedo y Yandel. La colaboración, ‘GANGSTER’, se queda a las puertas del top 20 con un debut en el lugar 21.
Sin embargo, la de Ovy On The Drums no se trata de la única colaboración que entra en la lista esta semana. Lola Índigo, junto a Pepe y Vizio, coloca en la posición 51 su nuevo tema, ‘De Plastilina’. La artista continúa explorando la fusión entre rap y flamenco, que se ve reflejada en esta canción.
Una de las grandes sorpresas de la lista es la entrada de ‘Cruel Summer’ en el puesto 79. El nuevo single de Taylor Swift, canción de su álbum ‘Lover’ de hace cuatro años, lleva petándolo en Estados Unidos desde este verano. El éxito la película The Eras Tour en nuestro país ha podido ser una de las consecuencias de su, por fin, entrada en España.
Asimismo, el hit ‘greedy’, que ha inundado las listas globales desde su lanzamiento hace más de un mes, ha logrado hacerse notar también en España. Tate McRae se conforma con una estupenda posición 83 a medida que su canción va adquiriendo dimensiones más gigantescas. Es el tema más popular de la artista desde ‘you broke me first’.
Por último, cerrando la lista de nuevas entradas, Vicco y Abraham Mateo meten ‘TEQUIERO’ en el 87. De esta forma, Abraham Mateo tratará de replicar el éxito cosechado con sus últimas colaboraciones junto a otras artistas españolas pop del panorama español, como ‘Clavaito’ con Chanel o ‘Quiero Decirte’ junto a Ana Mena.
‘Monica’, por Daniel Clowes En el trabajo de Daniel Clowes, no es muy habitual que el lector pueda reconocer a personajes de su vida cotidiana, ni identificarse con ellos. 7 años después de ‘Paciencia’, su anterior publicación, en ‘Mónica’ no cambia ese patrón, pero sí empatizamos con la historia de una mujer perturbada desde la niñez, al haber sido abandonada por su madre. La búsqueda de respuestas en el pasado sirve para que Clowes homenajee a su propia madre fallecida en 2019, a través de un periplo de 9 historias que conectan el cómic de terror, la ciencia ficción de los años 50, las sectas religiosas, los crímenes en masa en un pueblo, y las historias de la guerra en Vietnam, desde el punto de vista de Estados Unidos.
La conexión tan alocada de las temáticas de los 9 relatos, salvo alguna velada excepción, hace que ‘Monica’ atrape muy calculadamente. Rematando la partida, encontramos ciertos protagonistas que aparecen de espaldas al espectador, a modo de lujosa cebolla de infinitas capas. Y, como marca de la casa, el color, rotulado de un modo tan personal que eleva el nivel artístico de la obra. 8,5.
‘Las muchas muertes de Laila Starr’, por Ram V y Filipe Andrade El guionista de origen indio Ram V y el ilustrador Filipe Andrade componen a cuatro manos este fastuoso cuento épico sobre la muerte. En La India, en un mundo que busca la inmortalidad, Laila Starr tiene que aceptar su fallecimiento. Lejos de un tratamiento complejo o transcendental, pero con cierta aureola de misterio que impregna a todo color todas y cada una de sus viñetas, los autores nos zambullen en una burbuja de magia nada pretenciosa. El dibujo, la composición de la páginas y el colorido a tono con la atmósfera nos llevan a reflexiones oníricas. Algunas apuestan por el despojamiento de todo con el fin de llegar a la esencia misma; otras son tan básicas como que la muerte da sentido a la vida.
El dibujo poco personal, de entornos cortos suplidos por mucho color, y los trazos apenas abocetados pasan desapercibidos por la brillantez de los capítulos, como el del cuervo parlante, que nos traslada al terror clásico. El protagonizado por un cigarrillo nos sumerge con su humo en una fiesta lisérgica. Una narrativa impecable plagada de detalles, como las conversaciones que Laila mantendrá con Darius, un personaje que evoluciona desde la infancia a la vejez, transmitiendo vitalidad sin entrar en pantanos filosóficos. 8.
‘Amanece en Ciudad Despojo’, por Mario Riviére El madrileño Mario Riviére publica su primer trabajo, una recopilación de sus creaciones entre junio de 2022 y julio de 2023. Estamos ante un volumen rebosante de pop, punk y cómics de terror americanos de los años 50, que se puede degustar en pequeñas cantidades. Lo mismo te encuentras una historieta de un par de páginas, que un anuncio para ser una persona horrible… o el modo de encontrar suero para transformarse en mosca, harto de vivir rodeado de mierda, sin poder «disfrutarla».
En ‘Amanece en Ciudad Despojo’ encontramos la inmediatez, el gusto de las pequeñas dosis y la manera de evitar complejidades de las canciones de los Ramones. Suponemos que el pasado en bandas punk rock de Riviére tenía que ser trasladado al papel, y no falta tampoco un humor corrosivo de naturaleza obsesiva. Es cierto que la influencia del Charles Burns de los tiempos del blanco y negro planea como un nubarrón, pero las tramas funcionan. En estas no faltan las sectas religiosas, las brujas infernales ni los sacrificios satánicos. 7,5.
Hoy se ha presentado la 15ª edición de la Alhambra Monkey Week, que se celebrará en Sevilla del 23 al 25 de noviembre. La presentación ha servido para desvelar el cartel completo de artistas y la programación definitiva.
Los nuevos artistas confirmados son tanto del ámbito nacional como internacional. En cuanto al álmbito nacional, se unen al cartel Dahlia’, Ghouljaboy, Lorenzo Soria y Sebastián Orellana (más invitados), Megansito el Guapo y Miqui Brightside Dj Set. En el internacional, los suecos Hearts y los chilenos La Ciencia Simple.
Todos estos nombres se añaden a un line up con más de ochenta artistas y que ya incluía nombres como Los Planetas, Za! y la Transmegacobla, Adiós Amores, Adriano Galante, Ángeles, Víctor, Gloria y Javier, Camellos, Clara Peya, Crudo Pimento, Jimena Amarillo, LaBlackie, La Paloma, Sistema de Entretenimiento, Vera Fauna o VVV [Trippin’ You], entre muchísimos otros.
El festival da el pistoletazo de salida el jueves 23 de noviembre con Alonso, Los Planetas (celebrando su 30º aniversario con un Concierto Esencial) y Za! y la Transmegacobla. Lo hará, además, en uno de los nuevos escenarios previstos para esta edición: el Escenario Alhambra, ubicado en una carpa de circo.
Aparte de la carpa de circo, este año también se recuperarán los dos escenarios en la zona profesional del Espacio Santa Clara (incluyendo el Escenario Fundación SGAE a los pies de la Torre de Don Fadrique), o la pista de coches de choque con Jägermusic. Además, se vuelve a las salas de conciertos, concretamente a la Sala Holiday, Sala Fun Club, Bar Mutante, Sala X, Sala La 2 y Sala Even.
En general, el evento tratará, de nuevo, de promover sobre todo a artistas jóvenes y emergentes. Las entradas ya están a la venta, con precios a partir de los 29€.
MGMT escogen el día de Halloween para anunciar nuevo disco: ‘Loss of Life’ sale el 23 de febrero vía Mom + Pop (ya no están en Columbia) e incluye la primera colaboración en un disco de MGMT de toda su carrera, por parte de nada menos que Christine and the Queens. ‘Dancing in Babylon’ es el tema que une a MGMT con el autor del increíble ‘Paranoïa, Angels, True Love‘.
El dúo de Andrew VanWyngarden y Ben Goldwasser ha trabajado en las 10 canciones de ‘Loss of Life’ con el productor Patrick Wimberly (Beyoncé, Lil Yachty) y con su habitual colaborador Dave Fridmann (The Flaming Lips, Spoon), quien ha mezclado el álbum al igual que lo hiciera con sus últimos cuatro trabajos. Daniel Lopatin, es decir, Oneohtrix Point Never, ha proporcionado producción adicional, así como Brian Burton de Danger Mouse.
El primer single de ‘Loss of Life’ es la pista 2, ‘Mother Nature’. Se trata de tremendo baladón animado con guitarras acústicas y eléctricas que suena -bastante- inspirado en los Beatles. Observación que la misma nota de prensa oficial confirma indirectamente, pues dice textualmente que «una parte» de ‘Mother Nature’ «suena a Oasis». Blanco y en botella.
Hay algo de Oasis y por tanto de los Beatles en más de una parte de ‘Mother Nature’, y por tanto es fácilmente una de las canciones más clásicas-y-atemporales (porque esto es un género musical) de MGMT. Ellos, que ya habían jugado a los años 70 en su infravalorada obra maestra, ‘Congratulations‘ (2010), presentan ahora una canción que, en sus palabras, «describe la mitología arquetípica de MGMT de un héroe que intenta conseguir que el otro héroe emprenda el viaje que “debe” emprender».
‘Mother Nature’ llega con un videoclip animado producido por Jordan Fish, viejo colaborador de MGMT. En el clip, dos amigos animales llamados Perro y Tortuga se unen para acabar con un malvado coleccionista de mascotas. Fish dice que «espero que la historia haga feliz a la gente y haga conectar a familia, amigos e incluso el reino animal».
‘Loss of Life’ será el sucesor de ‘Little Dark Age‘. El último disco de MGMT hasta la fecha, publicado en 2018, dio al grupo dos de los mayores éxitos de su carrera, el tema titular (el más escuchado en Spotify actualmente) y ‘When You Die’.
1. Loss Of Life (part 2)
2. Mother Nature
3. Dancing In Babylon (featuring Christine and the Queens)
4. People In The Streets
5. Bubblegum Dog
6. Nothing To Declare
7. Nothing Changes
8. Phradie’s Song
9. I Wish I Was Joking
10. Loss Of Life
La sala barcelonesa Razzmatazz cumple 23 años y, como ha venido siendo habitual, celebra su aniversario programando todo un mes de música en directo. La celebración arranca el próximo miércoles 1 de noviembre con el primero de los dos conciertos de Love of Lesbian, que vuelven a actuar el día siguiente, el jueves 2.
Junto a este primer concierto inaugural, otros tantos directos y sesiones de DJs pasarán por las diferentes salas de Razzmatazz hasta el próximo 30 de diciembre. El cartel se compone tanto de artistas ya consagrados, como Iván Ferreiro, como de nuevos talentos, como Marc Seguí.
Además, se han sumado a la fiesta Agar Agar, Biznaga, Brass Against, Cráneo & Bejo (Fuego Live!), Cruz Cafuné, Dylan Leblanc, El Canijo de Jerez, Enemic Interior, Fear Factory, French 79, Hard Gz, Ichiko Aoba, Joan Miquel Oliver, Juan Wauters, Karina La Voz, LA M.O.D.A, La Zowi (Fuego Live!), Lágrimas de Sangre, Larkin Poe, Lori Meyers, Los Yolos, Madison McFerrin, Mama Dousha, Morgan, Pantha Du Prince, Recycled J, Saturna vs Saturnazos, The Kleejos Band y Wedge.
También Arde Bogotá se encuentran confirmados en la programación por el 23º aniversario de Razzmatazz. No obstante, Razzmatazz confirma que las entradas para este concierto están agotadas.
2023 ha sido un año de novedades para Razzmatazz, con novedades e iniciativas puestas en marcha como la incorporación de la figura de la Orientadora de Igualdad en las sesiones de club, en colaboración con el OCH (Observatori Contra la Homofobia). También se ha dado a conocer la campaña All Together Razz, alrededor de la idea de la diversidad. Diversidad musical para el público, entendida desde la inclusión, el respeto, el baile y la diversión.
Bruce Springsteen visita España de nuevo, en 2024. Madrid y Barcelona son las ciudades que podrán disfrutar de su regreso a nuestro país. Podremos ver de nuevo a Bruce Springsteen and The E Street Band en directo los días 12 y 14 de junio en el Estadio Cívitas Metropolitano de Madrid y el día 20 de junio en el Estadi Olímpic de Barcelona.
Las entradas para los conciertos del 12 y 14 de junio en Madrid se pondrán a la venta el martes 7 de noviembre a las 10 horas. Y para el concierto del 20 de junio en Barcelona, las entradas saldrán a la venta el martes 14 de noviembre también a las 10 horas.
El precio de las entradas para Madrid será de 65, 72, 82, 92, 108 y 128 Euros para las entradas de asiento reservado en grada y de 128 Euros para Pista Delantera y 88 Euros para Pista Trasera (IVA incluido, gastos de distribución no incluidos). Los precios para Barcelona serán de 65, 70, 78, 90, 105 y 128 Euros para las entradas de asiento reservado en grada y de 128 Euros para Pista Delantera y 85 Euros para Pista Trasera (IVA incluido, gastos de distribución no incluidos). Se podrá adquirir un máximo de 6 entradas por compra.
Bruce Springsteen and The E Street Band ofrecieron su espectáculo por toda Europa el verano pasado, y volverán en 2024 con una nueva gira de estadios de 22 conciertos. La gira comienza el 5 de mayo en Cardiff, Gales, y pasará por Irlanda del Norte, Irlanda, Inglaterra, Francia, República Checa, Italia, España, Países Bajos, Bélgica, Alemania, Dinamarca, Finlandia, Suecia y Noruega, antes de acabar en Reino Unido con un concierto en el Wembley Stadium de Londres el 25 de julio.
JENESAISPOP pudo ver al autor de ‘Only the Strong Survive‘ en Barcelona el pasado mes de mayo. «Tres horas repletas de todo lo que esperas en un concierto de Bruce: rock, músicos entregados, carisma, canciones legendarias y definitivas, emoción y comunión» era la sentencia de Mireia Pería. «Todo lo que esperas, pero que no puedes llegar a imaginar hasta que lo vives y lo sientes: la magia de Springsteen».
En el día en que la princesa Leonor cumple 18 años y firma su jura como heredera a la Corona, hoy 31 de octubre, un manifiesto firmado por más de 250 personas reivindica la república y llama a la marcha social el próximo 16 de junio de 2024, en el 10º aniversario de la coronación de Felipe VI.
El manifiesto, llamado «10 años bastan», defiende que la monarquía es «una institución obsoleta, una rémora del pasado”. Entre los firmantes se encuentran los integrantes de Califato ¾ y Los Chikos del Maíz, así como los también músicos Salvador Amor y Manuel Callejo, los actores Carlos Bardem y Alberto San Juan, el humorista Facu Díaz o la periodista Cristina Fallarás.
El texto argumenta que «la monarquía representa la corrupción sistemática no como un caso aislado, sino como la característica que ha definido la relación histórica de la Casa de los Borbones con el Estado», y que, además, «simboliza la institución patriarcal por excelencia en la que se transmite el poder por herencia y donde se constitucionaliza la prevalencia del varón sobre la mujer, en contra del principio más elemental de igualdad entre las personas».
El manifiesto aduce que el poder monárquico representa una «contradicción entre monarquía y democracia» porque «no solo es el rey, es también esa minoría privilegiada que manda sin presentarse a las elecciones, que se atrinchera en el aparato del Estado y en los consejos de administración de grandes empresas y no acepta la soberanía popular», y hace un llamamiento a salir a las calles para reclamar que «la decadencia de la monarquía la democracia abrirá paso a la república del siglo XXI».
El manifiesto íntegro, firmado también por el ex vicepresidente del Gobierno y exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, o la activista ecologista y feminista Yayo Herrero, además de por varios nombres anónimos, jubilados, profesores o médicos, está disponible en la web de ElDiario.es.
Chanel sigue construyendo su repertorio de singles, sin prisa pero sin pausa. El siguiente recibe el título de ‘Loka’ y es una colaboración con el rapero canario Maikel Delacalle. Prometiendo un «perreíto en la plasita», una posible referencia a la letra de ‘Te boté’, ‘Loka’ se publica este viernes 3 de noviembre.
El avance de ‘Loka’ disponible en la cuenta de Instagram de Chanel revela que el tema no traerá un sonido de reggaetón precisamente, sino que será bailable y electrónico. El house-pop de Inna ha podido ser una influencia en el estilo de la producción, si bien, melódicamente, la base de pop latino de Chanel sigue presente.
Aparentemente una apuesta para los clubs, ‘Loka’ debería mejorar el dato comercial del single anterior de Chanel, ‘Ping Pong‘ con Ptazeta, que no pasó del puesto 90 en la lista de singles española. Un resultado muy lejano al de ‘Clavaíto’ con Abraham Mateo, que ha sido número 6, está certificado con un cuádruple Disco de Platino y, en definitiva, ha sido una de las canciones del verano.
Estos días, Chanel ha sido noticia por pronunciarse sobre la ausencia de ‘SloMo’ de su repertorio de directo desde hace un año. Terrero no ha querido entrar en detalles acerca de esta extraña circunstancia, pero ha confirmado que no toca ‘SloMo’ «porque hay muchas cosas que no sabéis». Sus fans especulan con que puede existir un conflicto con los derechos de autor.
Acerca de su disco de debut, que existe, Chanel contaba recientemente a JENESAISPOP que no tiene prisa por terminarlo, y hablaba de su sonido. «Creo que tienen todas algo en común», declaraba. «Esa mezcla entre lo pop y lo latino que me caracteriza mucho. Son canciones de cantar. Y hay baladas, claro, no te voy a decir para qué rollo va a ir, pero yo soy una disfrutona».
Porque Halloween es una festividad medio terrorífica, medio divertida, Duran Duran publican esta semana un álbum inspirado en la víspera del Día de Todos los Santos que cabalga entre ambos mundos. El 16º disco de la banda trasciende además lo anecdótico al recuperar a miembros del grupo que no intervenían desde hace 20 años o casi, como es el caso de Andy Taylor -que el año pasado reveló que sufría cáncer– y Warren Cuccurullo. ‘DANSE MACABRE’ incluye 3 temas inéditos, adaptaciones de sí mismos para la ocasión y finalmente versiones de otros artistas.
Mucho antes de la balada ‘Ordinary World’ (1993), conocimos a Duran Duran como una de las bandas responsables del movimiento neo-romántico. Por tanto, esta celebración de lo oscuro que recibe tan simpático nombre tiene su razón de ser. Su tema ‘Night Boat’ ya daba cierto miedo en su debut de 1981, y además de convertir temas propios como ‘Secret Oktober’ -una cara B de 1983- en ‘Sekret Oktober 31st’, y ‘Love Voodoo’ de 1993 en ‘Love Voudou’; lo mismo han versionado a leyendas como Talking Heads (‘Psycho Killer’) y Cerrone (‘Supernatural’) que a artistas jóvenes como Billie Eilish (‘Bury a Friend‘).
‘DANSE MACABRE’ tiene sus momentos acertados, si bien bastante diluidos entre otros que desconciertan por su vena abiertamente «cheesy». Hay grabaciones que parecen haber pensado mucho, como su adaptación de Billie Eilish, bastante peculiar; otras que no se han currado nada, como la de ‘Paint It Black’ de los Rolling Stones; y otras que debieron haberse ahorrado.
‘Super Lonely Freak’ es un remedo de un tema propio, ‘Lonely In Your Nightmare’, y el clásico de Rick James, ‘Super Freak’. Ya sonaría extrañísimo per se en boca de Duran Duran, pero sumando que Nicki Minaj rapeó un montón de guarradas sobre la misma base el año pasado en un tema con 500 millones de streamings, no parece una buena idea. Sobre todo cuando a continuación aparece una versión de ‘Spellbound’ de Siouxsie and the Banshees, por supuesto grabada totalmente en serio, como no podía ser de otra forma.
‘DANSE MACABRE’ solo funciona como una playlist sobre Halloween con un poco de todo dentro. Una muy mal secuenciada, dispuesta al azar, sin prescriptor al mando. Tras canciones abiertamente divertidas como ‘Ghost Town’ de los Specials, las guitarras identificativas de Nile Rodgers en ‘Black Moonlight’ y detalles que hacen pensar en la Melanie Martinez más siniestra, como la nueva ‘Sekret Oktober 31st’, el álbum se cierra con una colaboración de Victoria de Angelis de Måneskin en ‘Psycho Killer’ y la balada ‘Confession in the Afterlife’, sin que ninguna deje ningún poso. Al final el álbum jamás logra ser tan macabro como uno de Fever Ray, ni tan ameno como uno de Olivia Rodrigo. No era tan fácil hacer algo creepy y divertido al mismo tiempo. Por algo cada Halloween vuelve a viralizarse ‘Thriller’.
La edición de ‘Javelin‘, de nuevo uno de los mejores discos del año, es la excusa perfecta para que finalmente dediquemos a Sufjan Stevens un episodio de nuestro podcast REVELACIÓN O TIMO. A lo largo de 90 minutos y en compañía de nuestra redactora Mireia Pería, explicamos la importancia de su obra como artista, repasando toda su discografía de estudio. Está siendo, por otro lado, un año nefasto para el artista, tras haber sido ingresado con el síndrome de Guillain-Barré, y haberse conocido que en abril falleció su pareja, Evans Richardson IV.
En este capítulo, hablamos en principio de este contexto, sobre las posibles temáticas e interpretaciones de ‘Javelin’, un álbum que da vueltas en torno al amor en sus diferentes formas. ¿Es realmente un álbum sobre la muerte y la ruptura, como se está interpretando? ¿O lo estamos resignificando como otras grandes obras de la historia?
En una segunda parte del podcast, repasamos nuestros 3 discos favoritos de la discografía de Sufjan Stevens. Los seleccionados son «Illinoise», que apareció en el libro editado por nuestra web ‘Un viaje por 200 discos clave del siglo XX‘; también ‘The Age of Adz’, el álbum que nos conquistó sobre todo por su impresionante presentación en directo; y finalmente ‘Carrie & Lowell’, elegido por JENESAISPOP como Mejor Disco de 2015. En aquel momento elaboramos también una discografía sobre el artista, ordenada de mejor a peor.
En la última parte de la charla hablamos de sus prescindibles pero curiosos primeros álbumes, de ‘Michigan’ como antecedente de «Illinoise», de ‘Seven Swans‘ como su primera gran obra maestra; o de lo infravalorado de ‘The Ascension‘, un disco que parece ya medio condenado a caer en el olvido. Aunque no tanto como ‘Convocations’, quíntuple e instrumental.
Finalmente escuchamos un fragmento de nuestra entrevista con Sufjan Stevens. En 2020 fue la única que concedió a un medio en España. Os recordamos que la traducción a sus palabras está disponible aquí.
Piscina infinita (Brandon Cronenberg)
A la tercera va la vencida. Por primera vez, Brandon Cronenberg no hace una película que parece una versión lisérgica, recalentada y algo afectada de los filmes de su padre. Tras la fallida ‘Antiviral’ (2012) y la estimable ‘Possessor’ (2020), su nueva película parece menos deudora del universo temático e iconográfico de su progenitor (por cierto, Cronenberg tiene otra “nepo baby”, Caitlin, que acaba de debutar como directora con el thriller distópico ‘Humane’).
‘Piscina infinita’ es algo así como una versión gore, sci-fi y visualmente muy estilizada de sátiras sobre turistas pijos aburridos y egoístas tipo ‘The White Lotus’ o ‘El triángulo de la tristeza’. Un relato de intriga psicológica y psicodélica, con discurso de clase y de género (crisis de masculinidad), protagonizado por dos de los actores más en forma de la actualidad (Alexander Skarsgard y Mia Goth, convertida en un icono del género de terror), lleno de imágenes perturbadoras (las máscaras son todo un hallazgo) y sorprendentes giros dramáticos. Aunque a veces se pasa de efectista, de provocador algo pueril, Brandon ha filmado sin duda su película más sólida hasta la fecha. 7,7.
Disponible: Movistar+
Muerte, muerte, muerte (Halina Reijn)
¿Qué hace una actriz holandesa nominada como mejor directora en los Independent Spirit por una comedia slasher de producción estadounidense? Esta es la pregunta que me hice cuando vi el nombre de Halina Reijn junto a los de los Daniels, Todd Field o Sarah Polley en las nominaciones de esos premios indies. Vista la película, se entiende todo mucho mejor: ‘Muerte, muerte, muerte’ es una estupenda relectura del subgénero slasher declinada en clave cómica y satírica.
La película es un festín de sangre y puñaladas por la espalda, de crímenes brutales y salvajes agresiones verbales. Una divertidísima explosión de bilis y resentimiento protagonizado por un grupo de jóvenes pijos woke (mención especial para la interpretación de la humorista Rachel Sennott, conocida por ‘Shiva Baby’), tan concienciados como hipócritas, cuyas convicciones progresistas y sentido de la amistad son menos sólidas que el agua de sus piscinas. ‘Muerte, muerte, muerte’ se podría definir como un capítulo de ‘Euphoria’, con su misma música y estilización visual, apuñalado por la pluma de Agatha Christie y el cuchillo de Ghostface. 7,5.
Disponible: Movistar+
Sick of Myself (Kristoffer Borgli)
Desde su presentación en Cannes, la fama de ‘Sick of Myself’ no ha parado de crecer (John Waters ha sido uno de sus más entusiastas prescriptores). Tanto es así que su director, el noruego Kristoffer Borgli, fue fichado por A24 bajo el auspicio de Ari Aster para realizar su primera película en EEUU: ‘Dream Scenario’, una comedia de terror presentada en el último festival de Sitges.
Aunque está planteada como una comedia negra (negrísima), ‘Sick of Myself’ es un relato terrorífico sobre el concepto de lo monstruoso, una afilada sátira sobre el narcisismo llena de cicatrices de body horror. Protagonizada por Kristine Kujath Thorp, actriz conocida por ‘Ninjababy’ (y que dará mucho que hablar), la película narra el proceso de autodestrucción de una adicta al protagonismo, a ser el centro de atención, a suscitar la compasión de los demás, que compite en egolatría y búsqueda del reconocimiento social con su pareja, un artista de poca monta que se cree más importante de lo que realmente es. Una carrera enfermiza hacia la notoriedad transformada en puro terror psicológico y corporal. 8.
Disponible: Filmin, Movistar+, Prime Video, Apple TV+
We’re All Going to the World’s Fair (Jane Schoenbrun)
Otro fichaje de A24. El irregular pero muy prometedor debut de este cineasta, apadrinado por David Lowery (‘El caballero verde’, ‘A Ghost Story’), obtuvo una gran repercusión en Sundance y fue nominado a la mejor dirección novel en los pasados premios Gotham. Este impacto le ha valido a Jane Schoenbrun para que le produzcan (además de A24, está también Fruit Tree, la productora de Emma Stone) su siguiente trabajo: ‘I Saw the TV Glow’, un drama de terror con Phoebe Bridgers en el reparto.
‘We’re All Going to the World’s Fair’ es una incursión en el universo creepypasta a medio camino entre el relato de terror y el drama juvenil. Con las melancólicas canciones de Alex G como perfecto acompañamiento musical y atmosférico, la película narra la historia de una chica solitaria, una emo de pueblo, que contactará con un enigmático personaje después de aceptar participar en un siniestro MMORPG (rol multijugador online). Aunque aquejado por algunos bajones de ritmo, el filme consigue trascender con mucho estilo el simple cuento de terror indie youtubero, para convertirse en un tierno y perturbador relato sobre la soledad y la angustia adolescente. 7.
Disponible: Filmin
El extraño (Chloe Okuno)
Entre tanto terror de sustos, de filmes cuyo único objetivo es gritarte muy fuerte al oído “¡¡BÚ!!” (hay que ver cómo se echan a perder propuestas tan interesantes como ‘The Offering’ por culpa de tanto jumpscare), se agradece que estrenen una película como ‘El extraño’. El debut en el largometraje de Chloe Okuno (antes había dirigido un segmento de la antología ‘V/H/S/94’) es un notable ejercicio de terror psicológico y atmosférico, más interesado en que te dejes las uñas en la butaca que en que saltes de ella.
La directora demuestra una gran habilidad para manejar la tensión dramática y el punto de vista femenino de la historia. Con una estupenda Maika Monroe como protagonista, ‘El extraño’ logra crear una sensación de creciente peligro, de amenaza en la sombra, de paranoia, acentuada por el espacio geográfico (la historia está situada en Bucarest), el estado emocional en que ella se encuentra (sola y sintiéndose observada en el nuevo apartamento que comparte con su novio, quien siempre está trabajando) y la ambigüedad que recorre toda la película propiciada por la subjetividad de la narración. A pesar de algunas obviedades del guion, la película funciona muy bien como inquietante relato de intriga con ecos del mejor Polanski. 7,5.
Disponible: Movistar+
María José Llergo ha publicado esta semana un nuevo álbum llamado ‘Ultrabelleza’, tras una primera presentación titulada ‘Sanación‘, que constaba tan sólo de 7 canciones. Este paso, bajo el paraguas de Sony, ha de suponer una confirmación incluso a nivel internacional. De las 8 fechas que tiene planeadas para presentar el disco, 3 son en Estados Unidos.
La artista me recibe el día de salida del largo en un «gabinete botánico» en Madrid, Planthae, rodeada de plantas, mobiliario vintage y platos que podrían haber pertenecido a nuestros abuelos. Es el escenario perfecto para hablar de una infancia llena de música y cante, y también de sueños por cumplir. Ilusionada como una niña, María José Llergo habla muy deprisa: toda la información que te da en un momento abruma. Pero también transmite la seguridad del trabajo bien hecho, especialmente después de recomponerse mentalmente en la era de «Sanación».
Me estabas comentando fuera de micro que estabas «sorprendentemente feliz». ¿Por qué?
Antes me ponía tan nerviosa que era incapaz de disfrutar del momento, pero ya he aprendido. He aprendido a relacionarme conmigo misma de una forma distinta. Por eso ‘Ultrabelleza’ habla de mi luz interior, de la de los demás independientemente de su color de piel, de su condición, de que sean mucho mayores o mucho menores que yo…
Antes estabas en un lugar más oscuro…
‘Sanación’ vino por eso, de un momento turbulento, necesitaba antes de nada hacerme canciones a mí misma para sanarme. En estos 3 años he aprendido tanto, que antes era mi peor enemiga y ahora soy mi mejor amiga.
¿Cómo lo has conseguido?
Hablándome bien. Me influye mucho cada día. Los pensamientos negativos vienen por defecto siempre, pero tú puedes influir en ellos. Contrarrestándolos, desaparecen. Siempre. Hay que autoconocerse, escucharse, conectar con nosotros mismos. Con mucho silencio, mucha lectura. He reconocido las cosas que hacen que me brillen los ojos, como hablar de la naturaleza. Se me pintaba una sonrisa en la cara. Como cuando hablo de mi familia, de mi perrito… Lleno mi vida de cosas así. Antes no podía ver por qué me influían tanto las cosas, por qué dejaba pasar ríos de cosas negativas, y no podía pararlo. No sabía cómo. Ahora sé y encauzo el agua para meterla dentro de su cauce y que se conviertan en canciones.
¿La música es tu terapia, más que la terapia tradicional?
También la terapia psicológica. Noto que crezco como persona. Pensar bien me hace buena persona. Para mí ir al psicólogo es como ir al gimnasio de las emociones. Hacer deporte también. Si tuviera más tiempo me tiraría los días enteros haciendo deporte. Disciplina, autocontrol, ponerte a prueba, ver que tu cuerpo responde… Porque el cuerpo es el vehículo del alma.
En el disco dices «Aprendí a cantar llorando» y «Aprendí a llorar cantando». ¿Cuál fue tu primer recuerdo al respecto?
Con mi abuelo en el campo. Él estaba cantando mientras abría los surcos con el carrillo y pasaba el agua, y yo jugaba a no mojarme. Él cantaba por serranas, fandangos, boleros. Me enamoré de jugar con el agua y de su voz. Cantar me permitía desahogarme y convertir todo en belleza. Cuando mi abuelo tenía un rifirrafe con un vecino del campo, hacía una letra. Siendo una persona que nació en el año 29, que no sabe ni leer ni escribir, se acuerda de todas las letras. Una vez me fui a su casa, y le grabé 28 cantes seguidos. ¿Sabes por qué paramos de grabar? Porque me quedé sin batería en el ordenador (risas), no porque él ya no se acordara de más canciones.
«Antes era mi peor enemiga y ahora soy mi mejor amiga»
¿Y la primera vez que lloraste cantando de verdad? ¿Un punto de inflexión?
Es una cosa continua, lo he hecho siempre, tanto como cuando he perdido la fe en el mundo, por cosas que pasan y siguen pasando, como con cosas personales. Yo en clase no tenía un ambiente agradable (NdE: en otras entrevistas ha hablado de bullying). Por la mañana era una persona en el cole y por la tarde era otra en el conservatorio. Por la tarde no paraba de reír y cantar.
¿Qué instrumento escogiste en el Conservatorio?
Yo cantaba desde chica. Me hicieron una prueba y quedé la 2ª. Yo quería cantar, pero me dijeron: «No se puede cantar, no hay una especialidad de canto». «¿Y de cante?» (risas) Me dijeron: «Hay un instrumento que es como si cantaras, que es de oído: el violín». Yo no tenía ni idea de lo que era un violín. Estudié violín clásico 10 años. Todavía lo toco. Sale en 2 temas del disco: ‘Novix’ y ‘La puerta está abierta’. Me hubiera gustado hacer 10 años de voz. Mi primera clase de canto no la di hasta los 20 años. Tuve que luchar con la incomprensión. Todas mis amigas se habían ido a estudiar por ahí y yo me pasaba el día buscando becas. Empezaron a salirme pequeños bolos, benéficos, un sitio en mi pueblo donde podía cantar 2 veces al año, luego pasando a Córdoba, luego a Andalucía… Y al final llegó la beca. Me dieron una beca para estudiar Cante Moderno y Jazz en el Conservatorio del Liceu. Mis padres me apoyaron y me fui a Barcelona con 19 años.
Tenías muchas ganas de tirar el violín a la basura…
Para tocar bien el violín, tienes que pasar unas pruebas muy complicadas. Después de 6º tienes que tocar cosas como Vivaldi y practicar 8 horas al día. Estaba también con Selectividad, y saqué buena nota. Tenía 3 vías: la mía, la del violín o la Universidad. Elegí la mía y me ha traído hoy aquí contigo (risas).
«La diversidad se ha intentado tapar, ocultar, rechazar, condenar, maldecir… y yo lo que quiero es bendecir»
Nada más empezar la entrevista, hablabas de diversidad. ¿Por qué es tan importante para ti?
Pasé un año en Barcelona y ahora llevo 4 en Madrid. Me embriaga mucho ver la belleza del mundo que me rodea, tan multicultural, todos tan diferentes, amando su forma de ser aunque el mundo no se lo ponga fácil, habitando los cuerpos de forma única. No siempre se ha valorado como algo bueno. Se ha intentado tapar, ocultar, rechazar, condenar, maldecir… y yo lo que quiero es bendecir. Este es el tesoro real de 2023.
La libertad sexual está en el tema de ‘Novix’. ¿También en otros puntos del disco?
En ‘Tanto tiempo’, «hay un mar de amores a contracorriente, mi corazón nunca miente». También en ‘Ultrabelleza’: «qué más da cuál es tu forma de amar (…) lo que importa es tu alma».
¿Pero por qué te interesa tanto?
El amor es lo que mueve el mundo, no el dinero ni el odio. Tenemos que alimentarlo, nunca limitarlo.
No sé si mueve mucho el mundo. Ya no te hablo de Israel, sino del odio que se ve en redes sociales, la poca empatía hacia los demás…
Pues podemos alimentarlo, ¿no? Si hace falta, ¡vamos a añadir más al guiso!
¿Crees que puedes ejercer una influencia en la gente, desde tu posición?
No lo veo como una obligación, sino como una opción. Hay canciones en las que no hablo de superación personal ni de derechos humanos. Son canciones de lírica más encriptada y simbólica. Y también está bien. Cada momento intento ser honesta con lo que siento. No busco ser un referente, busco ensalzar los referentes que me hacen mejor persona.
¿Qué te diferencia de otros artistas?
Todo el mundo es diferente entre sí y único. Conocer a un artista no es conocer un estilo, sino a un artista, ver el mundo con sus ojos. Cada artista es una aventura en sí mismo.
‘Juramento’ tiene una influencia más hip hop. ¿Cómo lo descubriste?
Cuando me ponen un ordenador en casa con 9 años. No tenía internet, solo tenía la Enciclopedia Encarta. Así descubrí el blues, el flamenco de los negros. Descubrí a Billie Holiday, a Muddy Waters o las músicas folclóricas que rescató Alan Lomax. Fue de los primeros que grabó en zonas rurales, cantes primitivos en América, también en España, en las Islas Baleares. Muchos cantes se rescataron gracias a él.
De repente en el álbum también hay una referencia a Luis Miguel o a ‘Sabor a mí’.
Es un bolero más antiguo. Lo de Luis Miguel es una versión. El bolero viene de los años 30, los años 40, siempre ha estado muy presente. Mi abuelo los cantaba y pensé que ‘Mira que eres linda’ era suyo porque me lo cantaba a mí. Tengo vídeos de mi abuelo cantándome eso y le sigo pidiendo que lo haga. Lo canta desde que yo tenía uso de razón.
¿Cómo lo integraste en tu propia canción, ‘Tanto tiempo’?
Haciendo esta canción pensaba en la historia de dos personas mayores homosexuales que no pudieron llevar a cabo su amor porque la sociedad no se lo permitía y tuvieron que tomar otro camino, casarse con otras personas. No pudieron ser ellos mismos porque el mundo se lo impedía. Entonces se reencuentran y vuelven a amarse. Me inspiró mucho que en España tenemos la primera residencia LGTBIQ+. Me inspiran muchísimo las personas mayores. Me parece bellísimo. Me emociono. No se pueden poner diques al amor. No se puede contener. Al final encuentra su vía.
Mis padres son de Granada, mi padre me llamaba «Malahe» cuando se enfadaba. Yo no sé si habrá alguna otra canción que se llame así, además de la tuya…
Creo que no (risas) Me dice eso mi abuelo cuando paso mucho tiempo sin ir a verlo.
Me gusta cómo acaba el disco, las dos últimas canciones tienen mucha fuerza. ‘Lo que siento’ habla de tu relación con el escenario. No sé si de «hate».
No, para nada, tengo 0% hate. Hablo de lo que siento cuando estoy en el escenario, abriendo una ventana para que todo el mundo mire. Quiero que lo que vean les haga verse a sí mismos y sentirse bien. Hablo del nivel de excelencia máximo que yo pueda conseguir para dárselo al público, que para mí es lo mejor.
¿No tienes miedo al escenario?
Me pongo mazo nerviosa. Antes de salir pienso: «¿y si ahora salgo huyendo?». Pero no podría por respeto al trabajazo que hace mi equipo junto a mí. Pero me dan ganas (risas) Eso sí, pongo un pie en el escenario y se me va todo. Una fuerza que no sé de dónde viene y me entrego.
«Parir es el mayor acto de fortaleza. ¡Para que luego nos definan como el sexo débil en los diccionarios!»
En ‘Lucha’, hay mucho de irónico en la frase «peleas como una chica».
Le preguntas a los chicos cómo pelean, cómo corren las chicas y responden como con debilidad. Casi con una forma cómica. Una caricatura de nosotras. Y sin embargo, todo el mundo nace de una mujer, y parir es el mayor acto de fortaleza. ¡Para que luego nos definan como el sexo débil en los diccionarios! ¡Es que no lo comprendo! O como para que censuren nuestros pezones y no los de los hombres, siendo exactamente iguales.
¿Qué canción de este disco crees que seguirás cantando en 50 años?
Lo tienen que decir ellas mismas, hay canciones que tienen su propia vida. Unas las tienes que llevar de la mano. Otras van por donde ellas quieren.
¿Qué canciones has tenido que llevar de la mano, y cuáles van por donde ellas quieren?
He llevado de la mano ‘Me miras pero no me ves’. Y mira que es fuerte, suena y retumba… De las que me llevan, ‘Niña de las dunas’.
A nivel producción, ¿qué destacarías de este disco?
He flipado con Zahara y Martí Perarnau, son dos joyas que tenemos que cuidar mucho. Lo hacen increíble ya en sus discos, pero como productores me han hecho volar, me han hecho cantar más tradicional en ‘Visión y reflejo’ en mitad de la canción. De forma impredecible, nos vamos a las tinieblas y hacemos como un ritual, y luego volvemos a la raíz totalmente transformada. Es como si le hubieran puesto alas.
¿Te han hecho trabajar la voz a ti, que parece que la traes de casa? Pensé que te habrían apoyado más en la parte electrónica…
Las melodías las hago yo, y la voz. Todo lo que hay en este disco está escrito, compuesto, grabado en el mismo día. Por ejemplo, ‘Lo que siento’ la compuse en Londres, fui a dar un paseo por afluentes del Thames, me senté con una libreta, una grabadora, un boli y el beat que habíamos trabajado con George (Moore) en el estudio. Ese día volví al estudio y la grabé. ¿La pulimos luego? Producción sí, la voz no. Mis melismas son muy personales, es muy difícil meter mano ahí. La mayoría de las canciones están hechas en una toma: ‘Superpoder’, ‘La puerta está abierta’, ‘Novix’, ‘Ultrabelleza’…
¿Entonces qué han hecho Zahara y Martí…? No te he entendido.
Producción. Un productor no se tiene por qué meter con tu voz. Yo no quiero ser una persona en cada canción, entonces tengo que tomar decisiones e inundarlo todo. No es que el productor te mande, te dé una etructura y te pregunte que si te gusta. Yo estoy en todo el proceso. Es más explorar territorios diferentes, sentarte al piano, que ellos me digan «esa melodía mola», yo diga «le voy a buscar una letra». Es un proceso vivo, impredecible, de jugar como niños. Como cuando Zahara toca el armonio, hay muy pocos. Es un órgano que se toca con los pies. Zahara se lo encontró y resulta que su abuela lo tocaba. Son reflejos del aquí y ahora, de las auras que queremos representar. Jugar con plugins, con sintes, con cajas de ritmo…
¿Cómo has trabajado la imagen de disco, vídeos, escenografía para el directo?
Es muy diferente a los videoclips tradicionales. Estamos en otro universo gracias a ‘Superpoder’. Cada uno tiene visuales propios, parten de que la luz activa una parte muerta, inerte. Brota en la naturaleza a partir de algo yermo y desierto. En directo voy con una formación pequeña pero que me permita ir por todo el mundo, porque vamos a ir también a Miami, Los Ángeles y Nueva York. Me acompaña Julio Martí, un teclista increíble que lanza secuencias de manera preciosa ,y Carlos Sosa en la batería.
Pues muchas gracias, esto es todo.
¿No me vas a preguntar más cosas de producción musical?
Vale. ¿Cuál es la más compleja?
Todas son muy complejas, incluso la más sencilla, me gusta el peso del hammond en ‘La puerta está abierta’. Ahí toco el violín, grabamos en un estudio donde había un pozo y aprovechamos el reverb del pozo. Es un sonido que no se puede repetir. Hemos unido algo orgánico, como es una voz natural, totalmente limpia, con algo muy eléctrico, como son las bases, las cajas de ritmo, que son libres. Hay que aprender a relacionarse con eso, porque a veces la tecnología te controla a ti en lugar de al revés (risas) Hemos mezclado cantar a pelo, el piano de cola… con el universo digital, que te trae y te lleva por donde él quiere.
¿Qué producción aúna más estilos?
‘Visión y reflejo’ es la más impredecible. Tiene el 808, el aura de ‘Formation’ de Beyoncé que tanto me ha marcado como persona…
Los Rolling Stones han rozado el número 1 en nuestro país. El lanzamiento de su nuevo álbum, ‘Hackney Diamonds’, los ha llevado a la segunda posición de Álbumes España en la última semana. El grupo legendario no ha sido capaz de destronar a Bad Bunny, que continúa en lo alto con ‘nadie sabe lo que va a pasar mañana’.
El puertorriqueño, de esta forma, repite por segunda semana consecutiva en la primera posición con ‘nadie sabe lo que va a pasar mañana’. Se trata del quinto trabajo discográfico de Bad Bunny, que se convirtió también en el Disco de la Semana en JENESAISPOP.
Esto hace que los Rolling Stones tengan que conformarse con el segundo puesto en la lista, que es uno de sus mejores debuts globales. No obstante, ‘Hackney Diamonds’ sí que ha logrado liderar en países como Australia, Bélgica, Francia, Islandia, Irlanda, Alemania o Reino Unido. En Estados Unidos, por su parte, el disco fue directo al tercer lugar.
Con respecto al resto de entradas, María Peláe debuta en la posición 14 con ‘Al Baño María’. Unas posiciones más abajo entra, en el puesto 16, Blink 182 y su ‘One More Time…’. Dentro del top 20 también logra meterse Marlon con su disco ‘Que Se Caiga El Cielo’.
Casi acariciando con los dedos el top 30, La Ludwig Band debuta en el puesto 31 con ‘Gracies Per Venir’. Por otro lado, Cher entra en la posición 60 con su álbum navideño ‘Christmas’, y 31 Fam debuta su álbum ‘X Si Ens Veiem En Una Altra Vida’ en el 65.
También consigue colarse en la lista ‘Bleed Out’, el disco de Within Temptation en el que el grupo expone el beso de Luis Rubiales a Jennifer Hermoso en uno de sus videoclips. Entra directo a la posición 67.
Las entradas las cierran U2 y Pet Shop Boys, que con sus discos ‘Zooropa 30 Ani’ y ‘Relentless’ logran el puesto 76 y 88 respectivamente.