Vlatko Ilievski, quien representara a Macedonia en Eurovisión 2011 con su tema ‘Rusinka’, si bien no llegó pasar de la segunda semifinal, ha muerto en Skopje a los 33 años. Como informa Fórmula TV citando a ESC Bubble, el cuerpo sin vida de Ilievksi fue hallado el sábado 7 de julio en el interior de su coche. Se desconoce la causa de su muerte por el momento.
Antes de iniciar su carrera en solitario en Macedonia, Ilievski fue miembro del grupo de pop-rock Moral, a través del cual publicó el álbum ‘Koga Patuvam’. El grupo llegó a ser telonero de Deep Purple en 2005. El también actor publicaría varios singles y discos en solitario a partir de 2007, y en 2011 presentaría su candidatura a Eurovisión con ‘Rusinka’, aunque no llegaría a representar a su país en la final celebrada el 14 de mayo en Düsseldorf. En 2015 volvió a presentarse a Eurovisión con la canción ‘Sever-Jug’, si bien no pasó de la pre-selección.
En su momento, JENESAISPOP puntuaba ‘Rusinka’ con un 4 sobre 10 y describía que, en ella, “Vlatko Ilievski mezcla elementos tradicionales y modernos, como suele hacer casi siempre su país en Eurovisión. La cosa parece aburridísima hasta que remonta durante el último minuto”.
Días después de la conmemoración del Orgullo LGTBI+ 2018, cabe señalar que los avances por la igualdad y la aceptación son muy lentos y aún hay una parte de la sociedad que se resiste a aceptar la libertad sexual y de género. Pero también celebrar que la normalización sea cada vez mayor y que, por ejemplo, ya no sea infrecuente que un artistas pop –iconos e inspiración para tantos jóvenes– hable con absoluta normalidad de su condición sexual e incluso lo aplique a su arte. Un claro ejemplo es el de Zolita, nombre artístico de la norteamericana Zoë Hoetzel, que con poco más de 20 años llamaba la atención de las redes en 2015 gracias a ‘Explosion’, una canción que –en línea con la reciente irrupción de Haley Kiyoko– instaba a su amada a dejar de fingir en una relación heterosexual y abandonarse a la pulsión lésbica.
Ya desde aquel vídeo, que por el momento cuenta con unos 8 millones de reproducciones –nada mal, tratándose de una autoedición, impulsada por el ojo-boca-oreja–, Zolita mostraba que su aproximación al lesbianismo no era un jueguecillo para “chicas curiosas” en línea a lo expuesto por Katy Perry o, más recientemente, Rita Ora. Hoetzel vestía sus canciones con una pátina de R&B oscuro, sensual pero solemne, con cierto aire de ceremonia litúrgica. Y ahí es donde juegan un papel crucial sus clips, enormemente cuidados en lo estético (no le duelen prendas en reconocer la enorme influencia de Lady Gaga en ellos) y tan repletos de abierta homosexualidad como de iconografía mística y ocultista, que la artista aplica con conocimiento de causa: practica la magia (no está claro de qué tipo), por lo que en absoluto la molesta que se califique su música de “witch-pop”.
No hay mejor ejemplo que el clip, ambientado en un estricto colegio femenino, de ‘Holy’, otro de los temas de su EP debut de 2015, ‘Immaculate Conception’. Tras un par de años de aparente silencio, en el verano de 2017 reaparecía con ‘Fight Like A Girl’, otra pieza de gran simbolismo visual en la que aplicaba otra de las características de su ideario: el feminismo. “Mi cuerpo, mi elección, mi derecho y mi voz”, canta en un estribillo de empoderamiento para la mujer que buscaba canalizar su ira contra la abierta misoginia del actual presidente de su país. Tal vez por eso, se ha convertido en su canción más emblemática y ha sido incluida en su más reciente EP ‘Sappho’ (un homenaje a la poeta clásica de la isla de Lesbos). Un disco publicado el pasado mes de mayo en el que su trip-pop está dotado de un mayor brillo en temas como ‘New You’ o ‘Come Home With Me’, de nuevo objeto de vídeos de gran poder visual y centrados en celebrar su relación con personas de su mismo sexo, dotando de belleza algo que muchas siguen sufriendo como un estigma.
A finales del mes de junio fallecía Joe Jackson, el padre de la musical familia de la que surgían las exitosísimas carreras de los Jackson 5, consiguientemente de Michael Jackson y por supuesto también de Janet Jackson, y cuya labor como mánager de sus hijos fue muy controvertida debido a las acusaciones que pesaban sobre él de explotación y abusos, vertidas en ocasiones, y de manera pública, en alguna entrevista, por el propio Michael.
Durante su último concierto en el festival Essence de Nueva Orleans, Janet ha querido recordar a su padre en un pequeño discurso, en el que ha apuntado que “sin su empeño y sin su fortaleza no habríamos tenido este éxito”. “Éramos una familia negra que procedía de Gary, Indiana, y rompimos todo tipo de récords en todo el mundo. Esa es la verdad”, ha añadido. La cantante llega a reconocer en su discurso que estuvo a punto de cancelar su concierto en Nueva Orleans e incluso su gira debido al fallecimiento de su padre, pero que no lo hizo porque sabía que este no lo habría querido. “Mi padre me habría dicho, “Janet, por favor, termina lo que has empezado, y estaré contigo en cada paso del camino en tu corazón”, así que aquí estoy”.
Janet despidió a su padre en 1986, dos años después del lanzamiento de su segundo disco. En su momento dijo que tomar esa decisión fue “una de las cosas más difíciles que había tenido que hacer”. Contrató entonces a John McClain, y ese mismo año publicó su exitoso tercer álbum, de manera nada casual, titulado ‘Control’, y del que se extrajeron hasta 7 singles de entre las 9 pistas que contenía.
Como era de esperar, Drake está arrasando con ‘Scorpion’, su nuevo disco, que debuta en el número 1 del Billboard y además se convierte en el primer álbum que logra mil millones de reproducciones en streaming en su primera semana. Ayuda que el disco sea doble y contenga 25 canciones, pero no se puede negar que está suscitando más interés incluso de lo que se imaginaba.
El informe de Billboard sobre las cifras logradas por ‘Scorpion’ esta semana deja varias curiosidades, entre ellas, que Drake coloca hasta siete canciones del disco en el top 10 de la lista, cinco de los cuales entran en ella por primera vez (‘Nonstop’ entra directamente en el nº2). Drake bate así un récord previamente obtenido por los Beatles, cuando en 1964 cinco de sus singles, ‘Can’t Buy Me Love’, ‘Twist and Shout’, ‘She Loves You’, ‘I Want to Hold Your Hand’ y ‘Please Please Me’, ocuparon los cinco primeros puestos de la lista.
No. 1, “Nice for What” (No. 6; eighth week at No. 1)
No. 2, “Nonstop” (debut this week)
No. 4, “God’s Plan” (No. 9; previously spent 11 weeks at No. 1)
No. 6, “In My Feelings” (debut this week)
No. 7, “I’m Upset” (No. 26; previously reached No. 15)
No. 8, “Emotionless” (debut this week)
No. 9, “Don’t Matter to Me,” featuring Michael Jackson (debut this week)
‘Don’t Matter to Me’, el tema de ‘Scorpion’ que samplea un tema hasta entonces inédito de Michael Jackson, supone además el 30º top 10 de Jackson en el Billboard, si bien Drake mismo le supera con 31. Otra medalla para el canadiense. No hay buena noticia en cualquier caso para Mariah Carey pese a que ‘Emotionless’ (top 8 en el Billboard) samplea su single ‘Emotions’, ya que Carey no está acreditada como artista en la canción, al contrario que Michael.
Si da la impresión que el próximo disco de Justin Bieber, en el que el canadiense ya está trabajando, contendrá un fuerte elemento espiritual debido a las fuertes creencias religiosas que el cantante ha expresado en los últimos tiempos, ahora hay una razón concreta a través de la cual Bieber podría canalizar estas creencias a través de su música, y es que acaba de comprometerse con su novia, la modelo Hailey Baldwin (por cierto, sobrina de Alec).
En el texto que Bieber ha publicado para confirmar este compromiso, el cantante se dirige a Baldwin y le promete “pasar mi vida conociendo cada parte de ti de manera amable y paciente” y “llevar nuestra familia con honor e integridad, dejando que Jesús a través de su Sagrado Espíritu nos guíe en todo lo que hagamos y en toda decisión que tomemos”. El cantante añade: “Mi corazón es COMPLETAMENTE tuyo y yo SIEMPRE te antepondré a todo. Eres el amor de mi vida, Hailey Baldwin, y no querría pasarla con nadie más. ¡Tú me haces mejor y nos complementamos tan bien! No puedo esperar al mejor episodio de mi vida”.
En otro punto del texto, Bieber celebra la casualidad que se comprometiera con Baldwin el “día 7 del mes 7”, ya que el número 7 es el “número de la perfección espiritual”. “Por cierto, yo no planeé esto”, apunta, por si acaso alguien pensaba que está tan obsesionado con la religión que había esperado al 7 de julio para pedir matrimonio (o aceptarlo). Bieber exclama finalmente: “¡seremos mejor a los 70, cariño!» y celebra “lo bien que sienta tener el futuro asegurado”. ¿Habrá disco al menos para paliar el golpe que este compromiso ha supuesto para las fanérrimas de Bieber?
Novelas negras con premios principescos, trekkings emocionales, pesadillas de millennials precarias, diarios de rodaje, dramones decimonónicos, relatos a flor de piel, novelas históricas colectivas, ensayos musicales, el eterno Bowie y hasta el último premio Goncourt. Diez recomendaciones literarias para leer este verano.
Cuando sale la reclusa (Fred Vargas)
No es la primera vez que Fred Vargas, flamante (e inesperada) premio Princesa de Asturias 2018, aparece por aquí. Hace dos años, en la reseña de ‘Tiempos de hielo’, me preguntaba cuándo tendríamos una nueva novela de la reina del género policiaco en Francia. No ha habido que esperar mucho. ‘Cuando sale la reclusa’ (Siruela) es una de las mejores de su autora. Un título perfecto, junto a ‘Huye rápido, vete lejos’, su primera obra maestra, para iniciarse en la saga del comisario Adamsberg. En un género donde todos los meses se publica “el mejor thriller de la década”, Vargas es una excepción. Sus libros son un chaleco salvavidas contra la novela negra piscinera. ‘Cuando sale la reclusa’ no intenta engancharte con un cliffhanger cada dos páginas como si tuviéramos un trastorno por déficit de atención. Al contrario, hasta la doscientos, no sabemos ni siquiera cuál es el caso principal. Como una araña reclusa, la autora te va atrapando en su tela a través de una trama compleja y burbujeante (que se remonta hasta la Edad Media y las reclusas, las mujeres que se emparedaban en vida), un desarrollo muy verosímil de la investigación (lleno de pistas falsas e intuiciones que no van a ningún sitio), unos diálogos llenos de ingenio e ironía, y una fabulosa caracterización de personajes que permite al lector no iniciado familiarizarse con ellos como si hubieras leído todos los libros de la saga. Disponible en Amazon.
El orden del día (Éric Vuillard)
Uno de los grandes libros de este año. Éric Vuillard se llevó el último premio Goncourt con esta fabulosa novela de no ficción sobre la implicación de los grandes industriales alemanes en el ascenso de Hitler al poder. El título del libro se refiere a la reunión que se celebró a principios de 1933 entre Hitler y veinticuatro empresarios. Los que hacen “nuestros coches, nuestras lavadoras, nuestros artículos de limpieza, nuestras radios despertadores, el seguro de nuestra casa…”; o sea, Bayer, Agfa, Opel, Siemens, Allianz, Telefunken… aceptarán encantados financiar al partido nazi y, más adelante, utilizar mano de obra esclava. Vuillard narra esta reunión en la cumbre y sus posteriores repercusiones oscilando constantemente entre lo irónico (“es que en Alemania estaban muy apretados”, comenta acerca de la doctrina del espacio vital) y lo poético (compara a los industriales con “veinticuatro calculadoras en las puertas del Infierno”); entre la Historia con mayúsculas, y las pequeñas historias -vulgares, patéticas y hasta cómicas- que se ocultan bajo las alfombras de los grandes despachos. Obra maestra. Disponible en Amazon.
Las ocho montañas (Paolo Cognetti)
Si eres de ir a la montaña en verano, esta novela te va a parecer como llevar una cantimplora en la mochila: imprescindible. Paolo Cognetti escribió ‘Las ocho montañas’ (Literatura Random House) como Thoreau, desde su cabaña. Y desde allí, en los Alpes italianos, donde vive seis meses al año y pasó sus veranos, parte esta sencilla historia de amistad, relaciones paternofiliales y montañismo. El autor juega muy hábilmente con los opuestos: arriba, la montaña, donde te dejan en paz, y abajo, la ciudad, donde no te dejan; el padre severo que ataca la montaña para conquistarla, y el hijo a quien no le importa abrazarla, recorrerla sin llegar a la cima; el joven de ciudad que tiene la montaña como refugio, y el montañés, que nunca saldrá de ella. A través de estas contraposiciones, el escritor nos guía como un sherpa por unos parajes llenos de enorme belleza pero despojados de todo trascendentalismo, una montaña hecha de emociones donde no se habla de esa abstracción llamada naturaleza, sino, como dice el chico montañés, de bosques, prados, torrentes, rocas, “cosas que uno puede señalar con el dedo”. Disponible en Amazon.
La hermosa burócrata (Helen Phillips)
La novela perfecta para convertir el síndrome posvacacional en una baja por depresión. La millennial Helen Phillips ha ideado una pesadilla kafkiana (o ballardiana) situada en un enorme edificio de oficinas, una fábula distópica poscrisis económica protagonizada por una desempleada de larga duración que consigue un trabajo de administrativa. Su mesa está en un solitario despacho sin ventanas donde solo se oye el zumbido de la ventilación, su tarea consiste en rellenar abstrusas bases de datos con interminables series alfanuméricas, sus compañeros están siempre muy atareados y no se relacionan entre sí, y la única persona que la “visita” es su jefe, La Persona con Mal Aliento. Lunes, martes, miércoles… Sus ojos enrojecen, su piel amarillea y su desánimo crece como la pila de carpetas en su mesa. Pero un enigma se abrirá ante ella como una rendija en el infierno del no-lugar. ‘La hermosa burócrata’ (Siruela) no es solo una eficaz metáfora sobre la alienación del hombre y la mujer contemporáneos, es también una intrigante historia de amor y misterio que va sembrando en el lector una duda cada vez más grande: “¿tiene sentido el trabajo al que me dedico?”. Disponible en Amazon.
Los Buenos (Hannah Kent)
Hannah Kent se dio a conocer hace cuatro años con la celebrada ‘Los ritos funerarios’ (Alba Editorial), un drama con toques de suspense que recreaba la historia de una granjera acusada de matar a dos hombres en 1828 y que se convirtió en la última persona en morir decapitada públicamente en Islandia (la adaptación al cine la dirigirá Luca Guadagnino, con Jennifer Lawrence de protagonista). En ‘Los Buenos’ (título que hace referencia a criaturas mágicas del folclore irlandés), la escritora australiana sigue una estrategia narrativa parecida. En esta ocasión, el suceso real en el que se inspira es un caso (que no desvelaré) ocurrido en Irlanda en 1826. Con su habitual habilidad para la ambientación, la autora recrea de forma muy vívida y evocadora este suceso a partir de la descripción de la vida de tres mujeres en una remota aldea irlandesa. Un mundo lleno de supersticiones y rituales paganos, enfrentados al catolicismo oficial, donde los duendes y las hadas no tienen el cariz infantil que se les atribuye actualmente, y sí la capacidad de influir en aspectos determinantes para la supervivencia de una familia. Disponible en Amazon.
Vértigo (Joanna Walsh)
Los novelones son para el invierno, para esas tardes tontas y desapacibles donde uno se apoltrona en el sillón y cuando se da cuenta se ha terminado ‘Guerra y paz’. Los relatos, sin embargo, son más para el verano. Para leer entre chapuzón y cerveza, o entre embarque y embarque. Este verano he elegido ‘Vértigo’ (Periférica), un volumen de cuentos breves que se pueden leer casi como una novela troceada, como los capítulos, impresionistas e inconexos, de la(s) historia(s) de una mujer como hija, esposa, amante y madre. Entrar en la prosa elegante y elusiva de la británica Joanna Walsh (crítica, ilustradora y creadora del reivindicativo #ReadWomen) es como zambullirte en una playa del norte. Al principio, con el agua tan fría y agitada, te dan ganas de salir corriendo a la arena, a tierra firme. Sin embargo, cuando te acostumbras, acabas hasta surfeando. Sus cuentos son como fotografías, impresiones en primera persona de un momento delicado que casi siempre tiene que ver con la pareja, la familia y la maternidad. Los títulos son lo suficientemente elocuentes: ‘Vértigo’, ‘Claustrofobia’, ‘Ahogo’… Uno de ellos me sirve para cerrar esta breve reseña como si fuera un relato de Walsh: ‘Cuento de verano’. Disponible en Amazon.
El Ejército de los Sonámbulos (Wu Ming)
En 1999 se publicó uno de los títulos de referencia en el género de la ficción histórica: ‘Q’. El libro tenía la particularidad de estar escrito por un colectivo de escritores agrupados bajo el seudónimo de Luther Blissett y de tener unos derechos de autor que permitían su reproducción sin fines de lucro. Un año después, estos autores se unieron bajo un nuevo nombre, Wu Ming («sin nombre», en chino mandarín). ‘El Ejército de los Sonámbulos’ es su nueva novela. El relato comienza el 21 de enero de 1793, el día en el que el “ciudadano Capeto”, anteriormente conocido como Luis XVI, es guillotinado en la Plaza de la Revolución. Es la “obertura” de una narración estructurada en actos y escenas, como en una obra de teatro, “interpretada” por varios personajes. Algunos reales, como la activista Claire Lacombe, quien propuso la formación de batallones femeninos, o Franz Anton Mesmer, uno de los padres de la hipnosis moderna; y otros novelados (aunque, como se aclarará al final, con una base real). Un grupo heterogéneo y representativo de la sociedad francesa, que le sirve a los autores para armar una trepidante novela coral, a medio camino entre el folletín de aventuras y la crónica histórica, tan vívida en su recreación del Terror que las frases cortan como el filo de una guillotina. Disponible en Amazon.
Bowie. Una biografía (María Hesse, Fran Ruiz)
La muerte hace dos años de David Bowie provocó una avalancha de libros sobre su vida y obra. Uno de los más singulares es sin duda este. La ilustradora María Hess, una de las miradas más personales del actual auge del cómic biográfico, publicó hace dos años ‘Frida Kahlo. Una biografía’ (Lumen). Tras su exitazo, la artista andaluza (su apellido artístico es un homenaje a Hermann Hesse) vuelve, junto al historiador Fran Ruiz, con otra biografía ilustrada de un artista clave de la cultura contemporánea. El cómic, como el anterior, tiene la particularidad de estar narrado en primera persona. Bowie se cuenta a sí mismo; nos abre su “corazón florido”, como le gusta llamarlos a su autora (es uno de los motivos visuales recurrentes en su obra), para que los lectores entremos en él. Más que descriptiva, esta es una biografía emocional. El libro recorre la vida del cantante de pe a pa, desde que en 1947 llegó al planeta Tierra hasta que lo abandonó en 2016. Pero lo hace saliéndose continuamente de la línea: un borrón surrealista, una pincelada poética, un guiño pop, un eco musical… El libro se completa con una discografía comentada y dibujada, y una bibliografía esencial. Disponible en Amazon.
The New Analog (Damon Krukowski)
No podía faltar un libro de música. Y este es muy bueno. Damon Krukowski es conocido sobre todo por ser miembro fundador del grupo Galaxie 500 y la mitad del dúo Damon & Naomi. Pero también es un lúcido periodista musical que escribe en publicaciones como Pitchfork o The Wire. En su ensayo sociomusical ‘The New Analog’ (Alpha Decay), Krukowski reflexiona sobre cómo nos ha afectado el cambio de la tecnología analógica a la digital. ¿Otro texto sobre el combate entre el LP y el CD o el MP3? No, nada de eso. El autor no duda en afirmar que un vinilo de 1965 suena mucho mejor que su homólogo en streaming, pero no es un ludita fanático que quemaría todos los CDs en la Bebelplatz de Berlín. Krukowski analiza la transformación tecnológica con ánimo constructivo y prosa cristalina. Habla de los contras, de lo que se ha perdido por el aséptico camino y merece la pena recuperar: el ruido, los crujidos, los accidentes… Habla de los pros, de cómo lo digital ha democratizado la música, tanto su escucha como su creación. Y, sobre todo, habla de cómo ha cambiado nuestra forma de relacionarlos con la música a través de su evolución tecnológica. Disponible en Amazon.
Conquista de lo inútil (Werner Herzog)
La editorial Blackie Books acaba de inaugurar una nueva colección de bolsillo publicando algunos de los mejores títulos de su catálogo. Entre ellos están dos imprescindibles: ‘Cosas que los nietos deberían saber’, de Mark Everett, y ‘Conquista de lo de inútil’, el peculiar diario de rodaje del cineasta alemán Werner Herzog. Desde aquí propongo un modesto plan veraniego: ver la película ‘Fitzcarraldo’ (1982), leer el libro de su accidentado rodaje, y ver ‘Mi enemigo íntimo’ (1999), el documental que le dedicó Herzog al protagonista de la película, Klaus Kinski. Tres joyas que nos transportan a la selva amazónica y a la mente de un director inigualable. El diario lo escribió Herzog, con letra microscópica y casi indescifrable, entre 1979 y 1981. Tras veinticuatro años guardado en un cajón, sin ni siquiera atreverse a leerlo, decidió sacarlo a la luz. ‘Conquista de lo de inútil’ es una mezcla entre diario personal, crónica de rodaje, social (aparecen Claudia Cardinale o Mick Jagger, quien iba a ser uno de los protagonistas de la película), libro de viajes y memorias poéticas. Fabuloso. Disponible en Amazon.
El cantautor y productor Richard Swift -involucrado en The Black Keys y también en producciones para Damien Jurado, Foxygen y Tennis, entre otros, y autor en solitario de discos notables como ‘Dressed Up for the Letdown‘- moría la semana pasada a los 41 años debido a una “grave dolencia”, como indicaban las primeras informaciones.
Pasados unos días del fallecimiento de Swift, su familia ha querido aclarar en un comunicado cuál ha sido la causa de su muerte, y revela que el músico sufría una adicción al alcohol, que es la que “finalmente ha podido con su vida”. “Con el apoyo de su familia y amigos y la asistencia de MusiCars, Richard ingresó en los últimos dos años en centros de rehabilitación para varios días, pero su cuerpo se agotó antes que pudiera superar la enfermedad. Fue diagnosticado de hepatitis y complicaciones en el estómago y los riñones en junio. Varios hospitales trabajaron para estabilizarle a lo largo de ese mes, pero su cuerpo no pudo curarse y, siguiendo sus deseos y el consentimiento de su familia, fue trasladado a cuidados paliativos”.
En el mismo comunicado, la familia de Swift informa que el músico iba a publicar un nuevo disco en noviembre, pero que al haber muerto él no sabe exactamente cuándo podrá ser terminado. Espera compartirlo “pronto” con sus fans.
Hatchie no ha entregado el más original de los EP’s que nos puede venir a la mente. La cantante australiana cuenta que la vida le cambió en 2013 cuando My Bloody Valentine visitaron Australia por primera vez en décadas, abriéndosele un mundo (de influencias) que ha incluido a gente como The Sundays, Cocteau Twins, Slowdive o Lush. En diferentes puntos sus canciones recuerdan también a The Stone Roses o a gente que hace pop contemporáneo, como Carly Rae Jepsen, de la que se declara fan, como más o menos podemos intuir en ‘Bad Guy’. Sin embargo, ‘Sugar & Spice’ se beneficia del momento musical en que llega al mercado, con la radio y las playlists de macrohits de Spotify dando la espalda al pop de guitarras, al indie-pop ochentero y al movimiento shoegaze. No es que ya no se hagan cosas así, pero no hay más que ver el perfil tan bajo que tiene una banda tan interesante como Alvvays.
En este contexto, en 2018, puede sonar fresco algo que en 1991 nos habría sonado demasiado manoseado, y eso es lo que ha sucedido con canciones de Hatchie como ‘Try’ -en la que también recuerda muchísimo a los Hooverphonic de ‘The Magnificent Tree’- o ‘Sure’. Los Sundays tenían una canción llamada ‘Can’t Be Sure’ que casi que podría haber sido el título de esta, pero Hatchie ha logrado en la suya propia un pequeño himno gracias a un bonito arreglo de guitarra que crea un pequeño crescendo coronado por los repetidos «Do you even think about me?» del final.
‘Sleep’, cuyo inicio ha debido de gustar mucho a Guille Mostaza, es otra decidida diana en este EP de 5 canciones. Es una de esas canciones que deciden comenzarse con el estribillo, asegurándose ser una de sus pistas más coreables y recordadas cuando la cantante ya tenía un par de hits. Su temática onírica (título aparte, la letra habla de visitas en «sueños») refuerza el sentido del uso del reverb, que no termina de resultar inadecuado o pesado, pues el EP logra contra todo pronóstico sonar bastante consistente y variado. Así que sí, es cierto que las canciones de Hatchie pueden carecer de personalidad, pero ‘Sugar & Spice’ se beneficia no solo de su tiempo -y de su brevedad-, sino que ella va dejando caer poco a poco que tiene algo especial. Al fin y al cabo nunca hasta ahora habríamos metido a Carly Rae Jepsen y My Bloody Valentine en el mismo saco, y ahí puede estar el camino hacia su propia personalidad.
Calificación: 7,5/10 Te gustará si te gustan: los artistas mencionados Lo mejor: ‘Sleep’, ‘Sure’, ‘Bad Guy’ Escúchalo: Spotify
Desde que os hablamos de ella en octubre del año pasado, a raíz de su EP ‘dont smile at me‘, la popularidad de Billie Eilish ha ido en aumento, recibiendo atención de cada vez más medios y halagos de cada vez más estrellas, hasta el punto de que su ‘lovely’ junto a Khalid para la BSO de ‘Por 13 Razones‘ le ha robado el foco en más de una canción al ‘Back To You‘ de Selena Gomez como tema principal de esa banda sonora. En octubre os contamos también cómo Billie prefería su “resting bitch face” en lugar de sonreír por cortesía, o de las letras no-precisamente-dulces y hasta inquietantes de ‘my boy’, ‘hostage’ o ‘bellyache’; lo que vimos cuando la entrevistamos la semana pasada fue, en cambio, amabilidad, no reñida ésta con su claridad a la hora de dar, sin pelos en la lengua, sus opiniones (atentos lo que dice sobre la juventud y el relevo generacional). Pudimos hablar unos minutos con la autora de ‘ocean eyes’ sobre cómo vive la fama y el paso de admirar a sus ídolos a salir de copas con ellos, sobre lo (poco) que nos puede contar sobre su álbum debut, y hasta sobre ¡Rosalía!
Lanzaste tu EP ‘dont smile at me’ el año pasado, y este año se ha anunciado que lanzarás tu álbum de debut. ¿Qué puedes decirnos de él que no sea top-secret?
Bueno, no está hecho, estamos haciéndolo ahora… No sé, cuando lo terminemos, lo terminaremos y lo lanzaremos. No puedo decir nada, pero es que tampoco lo sé realmente. Cuando vas a sacar algo que se va a convertir en algo tan importante de tu vida, es divertido ver cómo va ocurriendo, y como tú misma vas viendo las cosas que van pasando. Pero bueno, va a estar guay.
¿El primer single es ‘lovely’? ¿O será solo un album track?
La verdad es que no sé si estará en el álbum. Creo que no, porque ya está fuera y no sé… para ser sincera, dudo que esté en el álbum.
¿Cómo fue trabajar con Khalid?
Muy guay, él es amigo mío, así que fue mucho más que simplemente trabajar con un artista para una BSO. Le conocí en 2016, antes de cualquier hype para cualquiera de nosotros dos, y nos respetamos mucho. La escribimos juntos, de hecho.
«Ser joven mola, me gusta ser joven, ¿sabes? Me estoy viendo a mí misma crecer»
Leyendo otras entrevistas que te han hecho, veo que hay una constante entre las preguntas, y es sobre el hecho de tener éxito siendo alguien de 16 años, y especialmente siendo una chica de 16 años. Así que no te voy a preguntar lo mismo, sino más bien, ¿estás cansada de ese tratamiento?
A ver, lo entiendo… supongo que entiendo por qué lo dicen. Es raro, ¿sabes?, es raro cuando tú eres la persona de la que los medios hablan. Y normalmente te acaban molestando un montón de cosas, pero no sé… mira, te pongo un ejemplo. El otro día conocí a una niña muy guay de 10 años, y la verdad es que no tenía ni idea de qué decirle… porque he estado ahí, y sé que cualquier respuesta a “tengo 10 años” puede ser molesta. O sea, fui a decirle “maldita sea, no parece que tengas 10 años”, y enseguida pensé “joder, si eso es lo que la gente me decía a mí”. Y era muy molesto. Y esa es la cosa, que normalmente no piensas cómo se siente desde el otro lado. Es jodidamente raro, pero no sé, lo entiendo. Mola. Ser joven mola, me gusta ser joven, ¿sabes? Me estoy viendo a mí misma crecer.
«[Sobre los títulos de sus canciones en minúsucula] Es un sentimiento diferente, ¿sabes? Sé que es un poco tonto, que es solo una letra, pero para mí significa algo distinto»
No sé si alguien te ha hecho esta pregunta antes, pero, ¿qué pasa con las minúsculas? (NdE: todos los títulos de sus canciones son así) ¿Tienen algún valor simbólico, representan algo para ti?
Pues nadie me lo había preguntado, y es una buena pregunta (risas). Tengo el autocorrector de mi móvil desactivado, así que nunca pongo la primera letra mayúscula. Y luego si me encuentro algo así lo veo como muy artificial. No siento que mis canciones deban escribirse así, parece como de papeleo… ‘idontwannabeyouanymore’ no es lo mismo que ‘I don’t wanna be you anymore’. Y así con las demás. Es un sentimiento diferente, ¿sabes? Sé que es un poco tonto, que es solo una letra, pero para mí significa algo distinto. Es más sobre el sentimiento de la canción que sobre la escritura, es incluso una parte diferente de tu cuerpo la que se siente así.
Tienes un tema llamada ‘Six Feet Under’, que empieza diciendo “help, I lost myself again”… precisamente un verso de ‘Breathe me’, el tema de Sia que cerraba ‘Six Feet Under’. Desde que conocí tu canción me pregunté si era una referencia o solo casualidad.
(risas) Qué va, cuando la escribí no sabía de la existencia de esa serie, y mira que es raro, porque mi madre apareció en ella en un capítulo… creo que moría en ese capítulo.
Suena típico de esa serie, sí.
(risas) ¿A que sí? Pero de verdad te lo digo, no tenía ni idea de la serie cuando escribí la canción, es súper loco todo. Recuerdo cuando escuché ‘Breathe Me’, porque un amigo me comentó eso, y pensé “oh, Dios”. No ya por la coincidencia, sino porque ‘Breathe Me’ se ha convertido en una de las canciones más preciosas que he oído en mi vida. Es muy loco, en serio.
Hiciste una versión de ‘Bad’ de Michael Jackson que recibió muy buenas críticas, entre ellas la de Lorde. Muchos fans pidieron en ese momento una colaboración vuestra. ¿Ves eso posible? Suele haber además muchas comparaciones entre tú y la primera etapa de ella.
Fue guay, crecí escuchándola porque empezó a hacerse conocida cuando yo tenía unos 10 años, cuando sacó ‘Royals’ creo que tenía 16, y yo tengo 16 ahora… ella sabe lo que es esto. Lorde es una amiga, y un encanto, y todo lo que hace lo hace tan bien, y tan suyo… todo lo que Lorde ha hecho es perfectamente Lorde, es como que nadie ha hecho nada así. En cuanto a colaborar, no hemos hablado de ello, no sé. Es como que ya me encanta como persona, ¿sabes?
«Es muy guay haberme convertido en amiga de quienes eran mis ídolos, es como muy loco para mí»
Y, sea o no con Lorde, ¿hay alguna colaboración en el horizonte?
Hay muchas… conversaciones al respecto. Así que la respuesta es sí (risas), las habrá. Es muy guay haberme convertido en amiga de quienes eran mis ídolos, es como muy loco para mí. Ha sido maravilloso, porque son todos personas normales, son todos putos seres humanos, ¿sabes? Es muy raro, porque cuando eres pequeña y piensas en tus ídolos, sí, sabes que son humanos, porque todo el mundo lo dice, y tú dices “sí, ya sé que es humana y todo eso”… pero cuando llegas a conocerles de esta manera, es muy distinto. Es muy distinto quedar con ellos, tomarte algo con ellos, salir por ahí con ellos… te das cuenta de que lo que tienes delante es una persona, un humano, nada más que eso. Es su cerebro lo que les hace tan geniales, no su apariencia. Obviamente lo que ves en la tele es su apariencia, pero lo otro es lo real.
«Nadie dice nunca, de la generación más joven a ellos, nada que ayude a esa generación»
Muchos te consideran un icono de la generación millennial, y tú misma quieres reflejar eso con tu nombre de Instagram (“@wherearetheavocados”), ya que los aguacates se usan para referenciar esa generación, a la que muchos llaman también “copo de nieve”, débiles, sin valores ni objetivos, etc. ¿Qué piensa de esto alguien como tú, a quien muchas veces se ha tratado con esa mezcla de desprecio y condescendencia?
Nadie dice nunca, de la generación más joven a ellos, nada que ayude a esa generación. Obviamente la gente nos puede ver, pero no puede sentir qué es ser nuestra juventud, qué es ser nuestra generación, estando fuera. Y yo pienso que esta generación es la que va a tomar control del mundo… pienso que es jodidamente estúpido que la gente que está en la Casa Blanca, y la gente que se presenta como candidata a presidir lo que coño sea, sea tan mayor. Creo que es tonto porque los jóvenes son los que van a vivir más, estar aquí cuando ellos ya no estén, son los que van a existir en ese mundo que los adultos hayan creado para ellos. Es como “tú ya has vivido, joder, has vivido mucho y todo es distinto ahora, no puedes cambiarlo todo para devolverlo al estado en el que estaba antes… qué cojones”. A la gente joven se le debería tomar más en serio, y deberían estar en control, en puestos de poder, porque ellos son quienes van a cambiar las cosas a mejor.
«¡Soy una gran fan de Rosalía! (…) Tiene un talento increíble y me encantaría colaborar con ella»
Una curiosidad: el otro día nos sorprendimos al ver por tus stories que habías estado escuchando a la cantante española Rosalía, y su single ‘Malamente’. Rosalía también lo vio, y te lo agradeció públicamente en sus stories. ¿Cómo llegaste a ella? ¿Qué te parece su música? En España lo está petando.
¡Oh, Dios, sí! ¡Soy una gran fan de ella! Dios mío, es que… ¡joder! (risas) Encontré ‘Malamente’ porque un chico que trabajó conmigo en Apple me envió el enlace del videoclip diciendo que era increíble. Pero es que no es solo el vídeo, o sea, ¡esa voz! El vídeo, la voz, la música, la melodía… me dejó flipando. Y luego encontré ‘Brillo’, que es tan bonita, tan bonita… no sé, estoy realmente obsesionada con ella. Y me envió un DM dándome las gracias, diciendo que esperaba que nos pudiésemos conocer, me envió un vídeo agradeciéndomelo, y fue como súper adorable… es maravillosa.
¿Te gustaría colaborar con ella?
Por Dios, ¡sí! Me encantaría. Tiene un talento increíble, en serio… me gustaría mucho. Ojalá hagamos una canción juntas.
Ana Guerra es trending topic en España en estos momentos, y no exactamente por la razón que debería: AlunaGeorge le han cedido su logo. No, es broma: su single con la colaboración de Juan Magán estrenado el pasado viernes, ’Ni la hora’, es claramente un éxito, siendo top 1 en tendencias de Youtube con casi 3 millones de visualizaciones sólo 3 días después. En cambio, el origen del hashtag #AnaWarSiMeRepresenta es bien distinto.
La cantante surgida de la última edición de Operación Triunfo acudía esta mañana al programa matinal del mismo canal que emitió el talent show, ‘Amigas y conocidas’, para hablar de esta nueva canción. Sin embargo, nada más recibirla, la presentadora del programa Inés Ballester ya mostraba que, mejor que de música, le interesaba mucho más hablar de una foto en bikini que la canaria había subido a su Instagram hacía un par de días. Tras destacar el teórico mensaje feminista de la letra de su single (citando su estribillo “Nadie me controla y aunque me lo pidas no te doy ni la hora”), Ballester pretendía hacer ver la teórica incoherencia de ese discurso con el hecho de que publique fotos en bikini: «Entiendo que hemos entrado en una moda que hace unos años era impensable y todas las que salís sois muy monas, pero de ahí a que eso sea una reivindicación feminista no, ¿no?”
Ana Guerra, aunque respetuosa, era muy clara: «Lo hago, primero, porque me encanta esa foto, veo que en esa foto hay arte y es el trabajo de una persona. Segundo porque me da la paga y estoy muy cómoda subiendo estas cosas a las redes, estoy cómoda con mi cuerpo”. Tras lo cual otras colaboradoras del programa como Isabel San Sebastián o Beatriz Cortázar eran aún más beligerantes, acusándola de cobrar por los likes de la foto o de “crear traumas” a las “niñas que no tienen su cuerpo”. “Sí, vamos. No tengo otra cosa que hacer” contestaba Guerra. “¿Sabéis lo que es triste? Que esa foto al día siguiente fuera noticia, eso significa que tenemos que seguir con el cambio y que tenemos que seguir luchando por el feminismo”, remataba. Su contundente, respuesta ha desatado una ola de aplausos en Twitter por su entereza y valentía ante los ataques de las señoronas.
Es un topicazo bien gordo lo de que el fútbol logra cosas que serían impensables de otra forma, y sí, no deja de ser triste, pero… ¯\_(ツ)_/¯. Aún así, diríamos que este absurdo impulsado por el balompié sí que no lo habíamos visto nunca: un artista apoyando a otra canción para que sea número 1 en detrimento de la suya. Hablamos de George Ezra, que tras contemplar cómo su estupendo segundo álbum ‘Staying At Tamara’s’ se convertía en disco de platino, hace un par de semanas lograba que uno de sus singles, ‘Shotgun’, se convirtiera en número 1 de la lista de singles en Reino Unido.
El tema está evidentemente aupado por la onda veraniega que desprende, que se adapta de maravilla a la canícula que ya vivimos en el hemisferio norte y esta es ya su segunda semana en esta posición. Sin embargo, podría no haber una tercera (al menos de momento), puesto que el propio Ezra ha hecho campaña con un vídeo en Twitter para que sea sustituida por ‘Three Lions’, el himno oficioso de la selección de fútbol de Inglaterra, que el pasado fin de semana logró acceder a las semifinales del Mundial de Rusia, lo cual no ocurría desde hacía 28 años.
La canción de marras, compuesta nada menos que por Ian Broudie (The Lightning Seeds) junto con los cómicos David Baddiel y Frank Skinner en 1996, como canción oficial para la Eurocopa de fútbol que se celebró aquel año en Reino Unido y alcanzó el número 1 durante su celebración. Desde entonces, el tema ha tenido vida propia como himno habitual de las hinchadas en los campos de fútbol británicos, con ese popular “It’s coming home” que reza su estribillo. Tras las victorias de Inglaterra en la fase de grupos y la eliminatoria de octavos de final, la canción ha llegado al top 24, pero, tras derrotar a Suecia y acceder a las semifinales, las primeras cifras indican que podría ser número 1 otra vez esta semana, 22 años después. Con la connivencia de George Ezra, claro.
DJ Khaled tuvo uno de los discos más populares de 2017 gracias a la inclusión en él de colaboraciones millonarias de gente como Rihanna o Justin Bieber. Su aparición en el británico Wireless Festival era muy esperada por tanto, pero el artista ha cancelado su actuación de este fin de semana. El show se llamaba “DJ Khaled and Friends”, con lo que además se presuponía que iba a estar lleno de estrellas invitadas, pero no ha tenido lugar, oficialmente porque DJ Khaled tenía que grabar su participación en el reality ‘The Four’.
El festival se ha culpado a sí mismo de no haber informado antes de este conflicto de agenda, pues ha estado al tanto de él durante meses, intentando solucionarlo, pero finalmente, sin éxito. El festival ha ofrecido en cambio una actuación sorpresa de nada menos que Drake tocando por primera vez canciones de su nuevo disco ‘Scorpion’… y entonces ha llegado DJ Khaled y se ha cubierto de gloria.
Mientras usuarios en Twitter asistentes al festival afirmaban estar llorando en el recinto a causa de la cancelación (según NME uno de ellos ha llegado a decir «me has hecho llorar el día de mi cumpleaños»), DJ Khaled no ha dejado de subirse ni un día a Twitter durante todo el fin de semana jactándose de estar todavía “de vacaciones”, bañándose con su hijo, volando en un jet privado de lujo o, finalmente, en el estudio y leyendo tranquilamente un libro. Las protestas de sus seguidores no se han hecho esperar, de momento sin obtener respuesta por su parte.
In studio and reading my new book 📖 I jus got .. everyone go get @jprincerespect .. amazing read amazing book .. I love the part where he showed his goals list .. I do the same I right down all the things I’m going accomplish and make happen .. pic.twitter.com/eshmMxbl4r
Still on vacation!!!!!!!! In this pic me and my son discussing release date for new anthem . @asahdkhaled: dad we fully loaded .. Daddy: of course! I also said son lets enjoy our vacation our fans know we coming FAN LUV KNOW HOW WE DO ! @wethebestmusic !!!! #FatherOfAsahdpic.twitter.com/5yZUJHQGpj
Prophets of Rage, el supergrupo compuesto por integrantes de Rage Against the Machine, Cypress Hill y Public Enemy, estrena nueva canción tras haber sacado su álbum de debut el año pasado. En este caso se trata de la canción ‘Heart Afire’ y son tan solo dos minutos y medio de rabia contenida topando con guiños tanto al hip-hop como al metal. El grupo del carismático Tom Morello ofrecerá su primera actuación en Barcelona esta misma semana, en concreto el viernes 13 de julio, como parte de la programación de Cruïlla, festival del que JENESAISPOP es medio colaborador. Prophets of Rage actúan en dicho festival el mismo día que N.E.R.D, Damian “Jr. Gong” Marley, Gilberto Gil, LP, o Kygo, entre muchos otros. De hecho, coinciden en horario de pleno con Jessie Ware y en parte con Lori Meyers, aunque no parecen compartir demasiado público objetivo. A última hora del viernes actuará gente como nudozurdo y Bomba Estéreo.
Os recordamos que el jueves 12 de julio será el día de Jack White y Bunbury y el sábado 14 de julio será el de Izal, David Byrne, Orbital, The Roots o Justice. Existen distintos tipos de entradas de día y abonos que podéis consultar en la página web de Cruïlla.
A principios de año apostábamos por HMLTD como uno de los proyectos más estimulantes del nuevo pop rock británico por escapar de cualquier tipo de norma estética, apostando por la teatralización de la música (qué gusto alguien alejándose, al fin, del coñazo del normcore) y lo excesivo como patrón a seguir. Además, referentes casi olvidados como Adam and The Ants, Queen, Roxy Music, Ian Dury & The Blockheads e incluso Pulp parecían recobrar sentido en singles tan sugerentes como ‘Is This What You Wanted?’, ‘To The Door’, ‘Satan, Luella & I’ animaban a ver en ellos un auténtico refresco para la depauperada escena británica. Por eso su EP debut, ‘Hate Music Last Time Delete’ (una nueva interpretación de su acrónimo, que en principio ocultaba un “Happy Meal Ltd” que les fue prohibido) se antojaba como uno de los lanzamientos más interesantes de este verano. Y eso que, musicalmente –otra cosa es la concepción de su vídeo NSFW, que tanto daba que pensar–, su single principal ‘Pictures of You’ decepcionaba un tanto al alejarse de ese halo de Culture Club post-millenial, como una suerte de canción que hubieran podido descartar Placebo por resultar demasiado heredera de Depeche Mode.
Por suerte, en el EP también hay canciones que recuperan aquel pulso desafiante de sus primeros singles, entre lo feísta y lo magnético. Ahí encajaría la delirante ‘Proxy Love’, una oda (presentada con otro gran vídeo) a la autoestima para las clases a las que se les ha enseñado que la humildad y la modestia eran cualidades virtuosas, lo cual les ha privado en realidad de aspirar a cotas más altas. Esta inhabitual reflexión tiene como vehículo una producción de Clarence Clarify (colaborador de la interesante Rina Sawayama) en la que predomina un punto electroclash hasta que, en su estribillo, parecen mutar en ABC –la variedad de registros vocales del guapo Duke Peterman les permite mutar del tecno al rock sinfónico y al punk en cuestión de segundos– antes de culminar con un final digno de los Pulp de los primeros EPs, que vuelven a emerger en algunas fases de ‘Mannequin’, el otro punto culminante del disco.
Como una especie de batidora pop rock, en esta se aderezan aquellos nombres con los de Adam Ant o unos Army of Lovers arrabaleros, alternando coros dignos de la Rusia de los zares con contrapuntos femeninos dignos del último Leonard Cohen. La final ‘Apple of My Eye’, en cambio, se adentra por territorios noir-rock que terminan siendo algo esclavos del guiño a Soft Cell y su apropiación de ‘Tainted Love’. En suma, ‘Hate Music Last Time Delete’ sí confirma la singularidad del grupo y su potencial, pero lo cierto es que uno aspiraba a un primer lanzamiento más sólido y convincente de HMLTD. Les queda crédito, pero no podrán descuidarse demasiado en lo sucesivo.
Calificación: 6,7/10 Lo mejor: ‘Proxy Love’, ‘Mannequin’ Te gustará si te gustan: el pop británico previo al brit-pop, sonando casi al unísono. Escúchalo:Spotify
Este viernes 6 de julio ha llegado a las plataformas de streaming ‘Ni la hora‘, el nuevo single de Ana Guerra con Juan Magán. El vídeo del tema es el más visto actualmente en Youtube España y la canción en sí continúa escalando puestos en el top 50 español de Spotify, saludando actualmente desde el top 16.
‘Ni la hora’ había sido noticia también por otro motivo, y es que el logo de Ana Guerra (“AG”) presente en la portada de la canción era, ya no sospechosamente parecido, sino exactamente igual al del dúo británico AlunaGeorge. Los tuiteros no han tardado en hacérselo saber al grupo, y este ha decidido contestar al revuelo en Twitter, riéndose del asunto a través de varios emojis y comentando que Ana Guerra “puede quedarse” con el logo. El grupo remata el mensaje con un cariñoso beso… ¿o hay algo de ironía en él?
AlunaGeorge publicó su último álbum, ‘I Remember‘, del que se extrajeron singles como ‘Mean What I Mean’ o ‘My Blood’, en 2016. Antes llegó su debut, el notable ‘Body Music‘, el que contenía ese ‘I Know You Like It’ que lograría un enorme éxito años después gracias a una remezcla de DJ Snake. El dúo ha editado recientemente el single ‘Man Down’ junto a Shakka.
Del 17 al 20 de julio de 2018 tendrá lugar en la Universidad de Málaga un interesante curso de verano dedicado a la música pop española y para la que todavía quedan plazas. Son un total de 25 horas de curso que corresponden con 1 crédito ECTS.
Llamado ‘TRES GENERACIONES DE MÚSICA POP ESPAÑOLA’, el curso estará dirigido por Santi Carrillo, director de Rockdelux, y contará con ponentes de verdadero lujo, representantes de varias generaciones de la música pop española como son Loquillo, Niño de Elche, Christina Rosenvinge (foto), Kiko Veneno, J de Los Planetas, Lidia Damunt, La Bien Querida, Antonio Luque (Sr. Chinarro), Nacho Vegas y Soleá Morente (recientemente premiada por el Rey Felipe VI).
El día 19, como parte del curso tendrá lugar en Contenedor Cultural (Campus Teatinos) un concierto de Joe Crepúsculo. La entrada vale 3 euros, aunque es gratuita para matriculados en el curso.
Las matrículas en el curso pueden hacerse aquí, pero ojo porque quedan solo 11 becas de alojamiento para personas desplazadas.
La pérdida de Whitney Houston ha sido una de las que más ha costado asumir durante los últimos años. Tras el éxito del documental ‘Amy’ en 2015 era cuestión de tiempo que se elaborara uno sobre la carrera de la artista americana y esta semana ‘Whitney’ ha llegado a las pantallas españolas tras su paso por el festival de Cannes. Su director es Kevin Macdonald, ganador de un Oscar por el documental de 1999 ‘Un día en septiembre’, y también responsable de ‘El último rey de Escocia’, ‘Touching the Void’ o el recomendable documental sobre Bob Marley, ‘Marley’.
El miedo que había en torno a ‘Whitney’ era lo que tenía de «biografía autorizada»: el hecho de haber podido contar para el documental con la participación de la familia de la cantante, lo que incluye a su madre o a su ex marido Bobby Brown, que maltrató a Whitney, hacía temer que se esquivaran cuestiones tan importantes en su vida como la adicción a las drogas, que finalmente pudo con ella; los abusos sufridos de niña o los traumas infantiles. Al final, pasa más bien lo contrario. Sí vemos a Brown bastante incómodo tratando las cuestiones más escabrosas de la vida de la artista, pero al final la parte personal de la carrera de Houston tiene un peso demasiado grande, en detrimento de la parte más artística.
Así, aunque se agradece que Kevin Macdonald haya evitado dedicar ‘Whitney’ a engrandecer su figura en modo fan, se termina pasando demasiado por encima de algunos puntos importantes de su carrera discográfica. No es que no veamos cómo se gestaron las colaboraciones con Mariah Carey o George Michael, apenas a la cantante en el estudio, seleccionando su repertorio, o narrando anécdotas de sus composiciones favoritas; es que se pasa por completo por encima de un pedazo de «comeback» como fue el de ‘My Love Is Your Love’ o ‘It’s Not Right, But It’s OK’, una canción de supervivencia llena de dobles sentidos que se continúa pinchando a día de hoy. Si en ‘Amy’, el uso de letras superpuestas y traducidas, servía para subrayar el talento de Winehouse como compositora, aquí no encontramos nada similar. De alguna manera se sobreentiende que Whitney fue grande, pero no se explica para quien dentro de un par de décadas se enfrente a este documental queriendo acercarse a su figura.
Kevin Macdonald ha hecho bien en evitar lo sensacionalista (por ejemplo excluyendo los muchos vídeos desastrosos de su directo de las últimas giras que se han subido a Youtube), pero ‘Whitney’ parece más pensado para el público casual que conoció, como todo el mundo, a Houston y sus canciones, y quiere saber más sobre su vida personal y las causas que condujeron a su muerte; que como documental melómano. Alguien que quiera aprender o recordar algo de la cultura musical de los años 80 y 90, qué contexto llevó a sus canciones a ser tan monstruosamente exitosas, cómo decidió sumergirse en lo bailable, qué significó para la comunidad negra su alcance mundial o de qué manera influyó en la industria el petardazo que supuso la banda sonora de ‘El guardaespaldas’ en formato CD no encontrará aquí demasiadas respuestas. 6,5.
Con ‘Fantasea II: The Second Wave’, el nuevo álbum de Azealia Banks, vuelve la sirena que conocimos en 2012 mediante temas de sonido acuático como, ejem, ‘Aquababe’ o videoclips como el de ‘Atlanta’, que se inspiraba en la estética “seapunk”. ‘Fantasea: The Second Wave’ contiene de hecho un tema llamado ‘Lorelei’ (como la sirena) y el sonido de temas ya conocidos como ‘Count Contessa’ (con vídeo rodado en una playa) y ‘Escapades’ busca claramente evocar una sensación de “mar” . A estos se ha sumado esta semana un nuevo single llamado, sin más misterio, ‘Treasure Island‘ (“isla del tesoro”), que busca llevarnos a un lugar “donde la luna centellea en el acuoso horizonte”.
Si en la primera “mixtape” de Banks brillaba la juventud y frescura de una rapera de 21 años con ganas de reventar discotecas, ‘Treasure Island’ expresa una sensualidad mucho más adulta. La base es obra de Cirkut y presenta un sonido muy cercano en estética a ese “seapunk” o “future bass” de texturas líquidas que se escuchó en parte de ‘Fantasea’, solo que ahora la composición es mucho más R&B, como muestra su hermoso estribillo, muy 90s y en el que Banks, anhelante, gime: “qué vergüenza siento, al no tener palabras para expresarte que soy sincera, los placeres están todos en la isla del tesoro”.
Suele hablarse poco de Banks como letrista, pero si algo ha demostrado a lo largo de su carrera es que no es solo una rapera excelente, sino también una escritora ágil y creativa, aunando en la letra de ‘Treasure Island’ imágenes tan hermosas como esa en la que anuncia que ella y su amante “viajarán directos a la luz de la luna”, con rimas tan delirantes como “you wanna get with it, wanna waters and lake spring, Little lady lagoon, nigga drown so deep like he fell in a pool” o mi favorita, “nigga, I done gave you the co-sign / The pussy so good niggas call it a gold mine”. Entre otras referencias acuáticas (Banks quiere “nadar” en los vaqueros de su amante), ‘Treasure Island’, como ‘Anna Wintour’, muestra una madurez en el talento de Banks que no se riñe con el carácter que permea en toda su discografía.
Parte de la redacción evalúa ‘Bien duro’, el nuevo single de C. Tangana.
“C. Tangana había anunciado que ‘Bien duro’ sería un nuevo “clásico” en su discografía. Como se esperaba, el tema está siendo un éxito (ronda el top 10 en Spotify España) y cuenta ya con un videoclip espectacular a la altura. Por suerte, tampoco es un nuevo ‘Mala mujer’, ya que se mueve más bien en las coordenadas del reggaetón contemporáneo de ‘Mi gente’ de J Balvin, eso sí, mediante un sutil piano de sabor salsero y sobre todo un regusto totalmente español (ese “a mí este whisky ya no me hace na” es oro). En papel, el tema no tendría por qué ser gran cosa, pero Antón imprime en él una gran personalidad, por ejemplo en el modo gamberro en que enuncia las frases de las estrofas (“bicho no se muere hasta que no se mata”, “llega el madrileño y le cambia la cara”), y la transición de “cuando estamos mal, lo paso…” al “bien duro” del estribillo es un puntazo. Producido por DLVP, que ha hecho uno de los mejores beats recientes de Eminem, el de ‘Rap God’, ‘Bien duro’ es otro paso lógico en la carrera de un C. Tangana que se ha ganado el privilegio de triunfar en sus propios términos”. Jordi Bardají
«‘Bien duro’… bien igual es lo que reconozco que me da lo nuevo de C. Tangana. A Pucho le gusta compararse con Drake, pues aquí ha logrado acercarse muchísimo al canadiense, porque me ocurre con ‘Bien duro’ lo mismo que en su día me sucedió con ‘God’s Plan’. La sensación de ir ya con el piloto automático, de creer que el carisma del personaje basta para tirar adelante la canción. La base tropical es mona, pero la canción es tan repetitiva y monótona, la forma lánguida de cantar de Antón, que normalmente me gusta, aquí casi me enerva… y todas las referencias sexo-monetarias ya me cansan. Que no dudo que será un hit, pero un hit bien blando». Mireia Pería.
“Una base tan martilleante como la de ‘Mi gente’, esos “te quiero pero yo qué sé”, ese “a mí este whisky ya no me hace na’”, esos “cuando entro al club ya no sé quién eres tú”… Si el nuevo reggaetón de C. Tangana no da ese ansiado salto internacional a lo Álvaro Soler o Maluma no será por falta de grandes intentos. Puchito ha vuelto a dar en el clavo en su enésimo single de los últimos meses, aunque esta canción es un poco más facilona y tiene menos misterio que ‘Llorando en la limo’ o ‘Mala mujer’. Le ha quedado un poco más ‘Mi cama’ esta vez”. Sebas E. Alonso.
‘Accelerate’ continúa en el número 1 de las canciones más votadas por los lectores de JENESAISPOP, seguida por ‘Hunger’ de Florence + the Machine (esta semana en Bilbao BBK Live), y por ‘Malamente’ de Rosalía. Destaca las subidas de St Vincent, justo tras visitar Vida Festival, y Halsey. Hay además numerosas entradas: canciones de Years & Years, SOPHIE, Mitski, Axolotes Mexicanos y Cariño. Toca despedirse de ‘Black Car’ de Beach House, ya con 10 semanas de permanencia y en la parte baja de la tabla. Ya podéis escuchar nuestra nueva lista de novedades y votar por todas vuestras canciones favoritas aquí.
A espera de que se estrene ‘Ha nacido una estrella’, la película que protagoniza junto a Bradley Cooper, Lady Gaga prepara estos días nueva música y parece que será bastante electro, ya que se sabe que ha compartido estudio con Boys Noize y también con BloodPop, conocido por su estilo electropop, si bien el productor estaba también presente en un disco tan poco electro como ‘Joanne‘ de la propia Gaga.
Se rumoreaba que SOPHIE, una de las mayores representantes del sonido PC Music en la actualidad -pese a que no pertenece técnicamente al colectivo de A.G. Cook-, también se encontraba trabajando con Gaga, y la productora escocesa ha confirmado los rumores esta noche a unos fans. Como puede verse en el vídeo que adjuntamos abajo, SOPHIE asegura que sí, que está trabajando con Gaga pero como trabaja “en otras cosas al mismo tiempo”, y apunta que por el momento no sabe si ese material que ha preparado con ella verá la luz.
SOPHIE acaba de publicar su debut oficial, ‘Oil of Every Pearl’s Un-Insides‘, que llega después del recopilatorio de singles ‘Product‘. Su estilo de pop electrónico híper-artificial y brutalista se resume en temas como ‘Ponyboy’ o ‘Immaterial’, y se ha dejado escuchar también en numerosas producciones para Charli XCX, en una co-producción para Madonna y en varios temas del nuevo disco de Let’s Eat Grandma.
Zayn sigue sin dar detalles de su segundo disco pese a que ya son varios los adelantos que se han publicado de él, entre ellos un ‘Dusk Til Dawn‘ con Sia que ha logrado un éxito mastodóntico en las plataformas de streaming, y un ‘Still Got Time‘ que también ha sido hit y de hecho llegaba antes. A estos le han seguido recientemente ‘Let Me‘ y ‘Entertainer‘, si bien su recepción comercial ha sido más tibia, podría decirse incluso que decepcionante.
El cantante británico sigue sin anunciar la continuación de ‘Mind of Mine’, pero sí ha querido apaciguar la espera de sus fans estrenando nuevo material en forma de versiones. Hoy domingo, Zayn ha publicado una taciturna interpretación de ‘Can’t Help Falling in Love’ de Elvis Presley, y hace unos días estrenaba una muy digna versión de ‘Me, Myself and I’ de Beyoncé. Curiosa elección esta última, pues no se trata de una de las canciones más recordadas de Beyoncé (fue el tercer single de su álbum debut en solitario, tras ‘Crazy in Love’ y ‘Baby Boy’).
Zayn promete además que su álbum “se acerca” -ya lo figurábamos- y apunta que tiene varias “sorpresas” preparadas para sus fans… Cabe preguntarse si la elección concreta de estos dos artistas con el objetivo de versionarlos no es indicativa de algo…
Kelela y Girl Unit -el DJ y productor británico Philip Gamble- no habían publicado hasta hace poco más que un par de colaboraciones, pero de su unión ha nacido probablemente la mejor canción de Kelela, ‘Rewind‘, por lo que la sorpresa de descubrir, hace unas semanas, el lanzamiento de una tercera colaboración entre ambos, ‘WYWD’, era mayúscula.
Y mayúscula es también esta bailable canción que lleva la palabra “remix” adjunta a su título porque en origen fue una balada, como ha contado Girl Unit en una entrevista. “La canción tenía potencial de ir más allá, tener un punto más luminoso, lo cual me llevó a la dirección del funky y el house”. ‘WYWD’ se vertebra en un ritmo latin house que evoca a Moloko, pero su húmeda atmósfera, que conjuga el canto de unos pájaros y la melodía de un xilófono, es mucho más oscura que por ejemplo ‘Forever More’, y evoca el elemento taciturno de esa cubierta en la que Kelela aparece contemplando un paisaje futurista desde su apartamento. Futuro y naturaleza parecen unirse en ‘WYWD’ de la misma manera que en el vídeo de Bok Bok y Kelela para ‘Melba’s Call’.
‘WYWD’ (“what you wanna do”) presenta un espíritu melancólico ya desde sus primeras frases, en las que Kelela se muestra exhausta por un amor que tanto a ella como a su amante se les ha “ido de las manos”. Kelela está “sentimental” porque su “vuelo sale mañana” y es incapaz de encontrar las palabras “adecuadas” para comunicar a su amante que en realidad ya no está interesada en él, ya que ha encontrado a otra persona “igual” que ella, con la que probablemente espera no “acomodarse” y caer en el tedio. Un pecado que, desde luego, esta canción se queda muy lejos de cometer.