Kokoshca, grupo autor de himnos como ‘La fuerza’, ha anunciado que su nuevo disco, el octavo, sale este año. El primer adelanto, ‘La juventud’, está disponible desde esta semana. Nuestra Canción del Día es uno de los temas nuevos que puedes escuchar en la playlist «Ready for the Weekend«.
La banda de Pamplona liderada por Iñaki López y Amaia Tirapu entrega una canción con aspiración de himno, aspiración presente en su mismo título, y que se confirma en el estribillo «qué pesada es toda esta gente, criticando siempre al diferente, solo hablan de terceros, quiero ir a un sitio nuevo».
No es descabellado pensar que Kokoshca habla en ‘La juventud’ de ese sector poblacional que se resiste al cambio y al progreso. ¿Quién puede ser el «diferente» sino todo aquel cuya mera existencia es cuestionada incluso desde el poder?
El tono de ‘La juventud’ es combativo desde dos puntos de vista. Por un lado, el ritmo motorik lleva a Kokoshca al espacio exterior. Hace «bang bang bang» como aquel tema de las Melenas. Por otro, ‘La juventud’ establece dos bandos entre esa población joven que desea progreso, y ese grupo de «viejos» que siguen poniendo piedras en el camino.
Puede ser buscado el tono juvenil de esa frase «un día venceremos, cuando callen estos viejos», edadista en su descripción despectiva de los mayores. Pero la promesa de una victoria futura es la que deja verdadera huella, en este nuevo himno -sí, confirmamos- de Kokoshca.
Varias sorpresas las que deja el nuevo single de Nathy Peluso. ‘Aprender a amarte’ no llega a los dos minutos de duración. 1 minuto y 39 segundos bastan a Peluso para dar por comenzada su nueva era, la de su disco ‘Grasa‘, que sale el 24 de mayo.
En ‘Aprender a amar’ Peluso vuelve a su faceta rapera y deja una serie de barras en las que reflexiona sobre algunos de sus temas favoritos, especialmente la disciplina («todo en esta vida cuesta money, cuesta minutero, cuesta vaselina») y el amor propio, al que apunta el título del tema.
Pero la política también cabe en ‘Aprender a amar’, muchos años después de pasarse al FMI por el forro. Esta vez, La Sandunguera dice que «se mete la política» no se sabe dónde y, después, rapea que «aunque le ponga azúcar, la política tiene sabor a cemento», y comparte una reflexión: «Todo queremo’ la revolución, ¿pero quién le dedica un momento?» Cuando apunta que «la capital pelea y se avecina un terremoto», es evidente a qué se está refiriendo.
En medio de referencias marca de la casa a la «milanesa», a su propia fama, o a El Pity, a Peluso le da tiempo de colaborar con pablopablo para la parte instrumental de ‘Aprender a amar’, que parece fijarse en el Kanye West más magnánimo. Especialmente la bravura de las trompetas tienen todo el ‘Power’ de muchas producciones de West pasadas y presentes.
El videoclip de ‘Aprender a amar’ cede todo el protagonismo a Nathy Peluso y a la expresividad con que interpreta la letra de la canción. Agustín Puente se encuentra tras la dirección.
Hoy 17 de mayo salen dos discos tan esperados como los de Beth Gibbons, Disco de la Semana en estas páginas, y Billie Eilish, del que compartimos ya un primer repaso. Esta semana ha salido también el disco de Childish Gambino.
Se ponen a la venta hoy también nuevos trabajos de ZAYN, Cage the Elephant, Ani DiFranco, Of Montreal, Bright Light Bright Light, Galantis o Shellac, este último póstumo a la inesperada muerte de Steve Albini. ‘Stop Making Sense’, el disco tributo a Talking Heads, con temas versionados por Miley Cyrus, Lorde o Paramore, también está disponible.
Entre los singles destacados del día se encuentran los nuevos de Omar Apollo (que acaba de anunciar disco), Kokoshca o el tema de dos minutos de Nathy Peluso, además del nuevo potencial éxito de Bebe Rexha co-escrito por Aluna Francis.
Y, entre las recomendaciones de la casa, lo nuevo de Porches, Gara Durán, Lido Pimienta, Empire of the Sun, Paula Cendejas, TR/ST, Perdón con Aiko el grupo, Milton Nascimiento y Esperanza Spalding, Tindersticks, Irenegarry, Peggy Gou o Cassandra Jenkins.
Figuran en la playlist también novedades de The Decemberists, Teo Ludacamo, Miranda!, María Peláe, Los Campesinos!, Nada Surf, Slash con Demi Lovato, Still Woozy, León Bravo, Baauer, Serj Tankian…
El tercer disco de Billie Eilish llega esta noche al mercado sin singles de adelanto. Algo que gana sentido cuando lo escuchas, pues por un lado el álbum es continuista de aquello que se llamó bedroom pop y por otro presenta suculentas novedades.
Podemos apuntar que las canciones más arriesgadas y sorprendentes son ‘Chihiro’ y ‘L’amour de ma vie’, pero quizá si se hubieran presentado como adelantos hubieran elevado demasiado las expectativas en torno al riesgo que llega a correr ‘Hit Me Hard and Soft’. Un disco que no es otra cosa que lo que dice su título: una sucesión de golpes «duros» y más «suaves».
‘Lunch’, el tema en el que habla de la chica que le gusta y que asienta su identidad queer, tiene una deriva un tanto punkie. Se ha colocado en Fortnite, por lo que parece que será el single principal. Pero no, este no es el disco de rock de Billie Eilish. En absoluto.
De hecho, el tema que se usa en un teaser de ‘Heartstopper’, ‘Birds of a Feather’, no tiene nada que ver. Es una canción que podemos encajar en la Billie Eilish amable y cuca, con su melodía tan agridulce. La letra dice tanto “te amaré hasta que me muera” como “no sé por qué estoy llorando, es que no creo que pueda quererte más”. En su compleja felicidad, tampoco termina de representar el álbum por completo.
El disco de Billie Eilish contiene varios temas con su identificable sensación de intimidad y susurros. Es el caso por ejemplo del corte inicial, el agradable y luminoso ‘Skinny’, que incorpora una sección de cuerdas; y también de ‘Wildflower’, mucho más fantasmagórica en su coda, que aparece tras un falso final.
La gran sorpresa la dan ‘Chihiro’, cuando después de una serie de bajos marcados, presenta una deriva electrónica en la estela de Jean Michel Jarre o Daft Punk. Y sobre todo ‘L’amour de ma vie’, una canción de jazz pop o neo-soul que no está en francés, pero al final se vuelve más loca que los protagonistas de una película de Éric Rohmer. Es su gran rave.
Alguna de estas 10 canciones tira por sorpresa por el reggae (‘The Diner’), mientras que en ‘The Greatest’ el final es más bien prog o glam. Si fuera una canción de ‘Barbie’ no sería ‘What I Was I Made for’, sino ‘I’m Just Ken’.
Y aun así, los experimentos no parecen descolgados, pues hay cierta línea de continuidad. ‘Bittersuite’, la penúltima pista, tiene algo del reggae de ‘The Diner’, pero luego añade una coda electrónica en la línea de ‘Chihiro’ y ‘L’amor de ma vie’… y que adelanta la melodía del último tema. Este, también mutante, recibe el nombre de ‘Blue’, así que tampoco podemos estar ante el disco «feliz» de Billie Eilish, ni tampoco ante el más electrónico porque todos lo fueron.
Lo seguro es que es el más conciso, solo 10 pistas, pero no por ello el que menos experimenta. Es el álbum en el que la autora de ‘Billie Bossa Nova’ parece querer poner sobre la mesa que no dejará estilo sin explorar sin perder su sello.
Cardi B ha sido noticia esta semana por enfadarse por la negatividad de la red social aún conocida como Twitter. Al final terminó estallando y asegurando que tampoco sacará disco este año, después de varios retrasos.
Algo que se contradice con la nueva portada de Rolling Stone, donde sí habla de un álbum en marcha. Lo malo es que de ahí se está propagando como la pólvora otro titular, sobre las elecciones presidenciales. Cardi B asegura que no va a votar, porque no quiere saber nada ni de Joe Biden ni de Donald Trump. «I don’t fuck with both of y’all n***as» es su declaración precisa.
En otro punto de la entrevista, Cardi B comenta que no le gustaría hacer una residencia en Las Vegas porque no todo el mundo puede permitirse el viaje hasta allí después de pagar 200 dólares por una entrada, y deja una declaración muy curiosa cuando habla de la música que le gustaría hacer.
Comienza ella misma hablando de Beyoncé y termina hablando de Madonna, con quien compartió un olvidable featuring para Quavo llamado ‘Champagne Rosé‘: «¿Has visto cómo Beyoncé está haciendo un disco de country, que simplemente hace lo que le gusta? Si dependiera de mí, haría canciones como ‘Erotica’ porque eso es lo que me gusta. Me gusta ‘Erotica’ de Madonna, ‘Justify My Love’. Si yo estuviera en el nivel en el que está Beyoncé, haría canciones así».
La revista indica que, primero, Cardi B prefiere asentar su figura en el hip hop… aunque no es que la misma esté exenta de sexo, como probó «WAP (wet ass pussy)«. Solo que menos susurrado.
La historia de Milli Vanilli es la historia de un engaño, pero es mucho más que eso. Sus integrantes o, mejor dicho, las caras visibles del grupo, Rob Pilatus y Fab Morvan, que aparecían en las portadas y los vídeos mientras otros -Charles Shaw, John Davis, Brad Howell y otros- cantaban las canciones, pagaron el pato de una idea que no fue suya. El productor alemán Frank Farian había triunfado en Europa con Boney M. y quería traer el concepto de banda con modelos al frente a Estados Unidos. Pero el éxito le cegó y decidió mantener en secreto que las caras visibles de Milli Vanilli no cantaban, hasta que la cosa empezó a oler a chamusquina.
Cantaban con acento americano en las canciones, pero hablaban con un pronunciado acento alemán en las entrevistas. Y hacían playback. El éxito de ‘Girl You Know It’s True’ y de su disco de debut, que vendió siete millones de copias, confirmó que al productor loco Frank Farian la idea de mantener en secreto la identidad de los vocalistas de Milli Vanilli se le había ido de las manos. La gota de colmó el vaso fue la victoria de Milli Vanilli del Grammy a Artista revelación en 1990. Farian terminó confirmando las sospechas en una entrevista de radio acabando para siempre con la carrera de sus dos aliados.
Millones de discos vendidos y un Grammy después, que fue retirado, la única vez en la historia de los Grammy que semejante cosa ha ocurrido, Milli Vanilli pasó de ser una de las bandas de moda, al ostracismo. La caída de Milli Vanilli fue tan impactante como la subida: Rob Pilatus no soportó la presión y se suicidó. Pero las canciones de Milli Vanilli no han sido olvidadas y ahora el público conoce su historia por fin en toda su dimensión. Fab Morvan se está encargando de que se sepa lo que pasó realmente. Hablamos con él vía Zoom sobre la historia de Milli Vanilli, su biopic, y su próximo concierto en el Mallorca Live Festival.
¿Qué tipo de show traes a Mallorca Live Festival?
No sé si lo sabes pero yo llevo 25 años actuando, nunca he parado. Nunca me he retirado del escenario. No he tocado mucho en España o Italia, pero en Alemania he tocado en festivales de los 80 y 90, fiestas privadas, eventos deportivos… La música nunca me ha abandonado. Y tanto Rob como yo siempre seremos Milli Vanilli. Tengo ganas de tocar en Mallorca porque es un lugar especial para mí. Toqué en Mallorca hace unos pocos años, antes de la covid, me invitó una amiga, di un show sorpresa debajo de una catedral. Me encantó la experiencia.
¿Tocas con banda?
Sin banda, estaré totalmente solo en el escenario. Cantaré esas canciones de la manera que sea, solo o acompañado.
¿Qué opinas de la película ‘Milli Vanilli: Girl You Know it’s True‘? ¿Cuál ha sido tu contribución a la cinta?
Soy el co-productor, y mi contribución a la película es mi historia. El director habló con todo el mundo, así que la historia se ha contado sola. Es una historia de explotación, poder, avaricia, de dos muchachos que no sabían lo que hacían, de los entresijos de la industria musical. Cuando te metes en la industria crees que todo el mundo es tu amigo, pero no, es un negocio. Cuando un artista no les vale le tiran a la basura. Te usan y no te das cuenta. Crees que eres parte de la familia. Las cosas van bien hasta que dejan de hacerlo. Para mí fue un proceso de aprendizaje: nadie sabía que Milli Vanilli tendría tantísimo éxito. Sacamos un single y pensamos que la cosa acabaría ahí, pero no, el éxito vino, la fama vino, y la fama nos sedujo. Rob era adoptado, yo venía de una familia de padres divorciados, el amor que recibíamos del público era increíble y no queríamos perderlo. Así que seguimos… Rob y Fab cometieron un error delante de todo el mundo. Cuando la gente comete errores lo hace en la privacidad de su casa, a nadie le importa, pero nosotros estábamos expuestos. Y aunque se supone que los jueces deben investigar todos los aspectos de una historia, eso no fue lo que pasó. Se nos culpó a nosotros de absolutamente todo.
¿Cómo es posible que el concepto de banda con modelos al frente funcionara con Boney M, pero lo de Milli Vanilli acabara en escándalo? ¿Por qué no fue público desde el principio?
Frank Farian construyó la banda de esta manera. Farian facilitaba los músicos, los estudios, los videoclips, era el ego de todo, movía todos los hilos como quería. Era un genio con una visión. Le funcionó con Boney M y pensó hacerlo de nuevo pero de diferente manera. Pero no se daba cuenta de que utilizaba a seres humanos. Era tan poderoso que la gente le tenía miedo. Nosotros confiábamos en él y creíamos en todo lo que nos decía. Cuando nos propuso no cantar en las grabaciones, al principio no queríamos hacerlo, pero nos ofreció algo de dinero, así que aceptamos. Y nuestra idea era devolverle el dinero grabando una canción y ya está. Y que el proyecto no pasara de eso. No sabíamos que la canción tendría tanto éxito, y eso lo cambió todo. Farian orquestó todo. Su plan eran buscar otros cantantes después de nosotros. Y lo que pasó fue que nos robó la oportunidad de cantar nosotros en el disco y tuvimos que pagar nosotros el precio. Con el documental tenemos la oportunidad de contar por fin lo que pasó desde nuestro punto de vista.
Y debo aclarar una cosa: llevo 25 años actuado, nadie puede dudar de que tengo talento para esto. Vengo a callar bocas. Estoy haciendo mis deberes y voy a sorprender a la gente.
¿Estás trabajando en nueva música?
Así es, ayer terminamos de masterizar un tema, estamos firmando el contrato con una discográfica multinacional, y en mayo saldrá algo, habrá una gran sorpresa.
¿Crees que la gente entiende por fin lo que pasó realmente con Milli Vanilli?
Así lo creo. Pero yo soy una persona fuerte. Yo tenía un sueño, que era ser cantante. La gente me ha visto actuar. Si miras los vídeos de YouTube las canciones de Milli Vanilli se siguen escuchando, las visualizaciones de ‘Girl I’m Gonna Miss You’ están en torno a los 200 millones. Si lo comparas con otros artistas de los noventa, son muy elevados. Creo que el trabajo que he estado haciendo todos estos años está dando sus frutos. La gente se está dando cuenta de que Milli Vanilli no solo éramos nosotros, sino que era una máquina y detrás de ella había mucha gente involucrada, llevando los negocios.
Es verdad que los streamings de Milli Vanilli no están nada mal.
Soy compositor y productor, sé lo que es una buena canción, y canto en un escenario cada semana. Cuando canto ‘Girl I’m Gonna Miss You’ la gente se la sabe, aunque sea lenta. Los acordes góspel de la canción son mágicos. Esas canciones se han convertido en clásicos, en canciones inmortales. A la gente le conmueven. Supongo que se escribieron con amor. Al margen de cómo Frank Farian tratara a la gente involucrada, en las canciones se nota su pasión por la música. Era un personaje complicado, pero las canciones las escribía con amor. Las canciones de Boney M también se siguen escuchando hoy. Él no fabricaba canciones, las hacía de manera artesanal. Se pasaba horas escribiendo. En la película se ve que era un maniático. Pero tenía talento.
Pero no estaba pensando muy claramente concibiendo un grupo como Milli Vanilli creado en torno a un engaño.
No es que no pensara claramente, ¡ese tío estaba como una cabra! Imagínate qué podía estar pensando: “Lo hice con Boney M, voy a volver a hacerlo, pero esta vez mejor”. Esa locura le permitía tratarnos a todos como piezas de un puzzle. Ahí entramos nosotros. Pero la música de Milli Vanilli y la moda siguen presentes. La gente se olvida de la polémica porque la energía de Milli Vanilli era muy poderosa, y gracias a la música se ha convertido en una cosa mágica. Estoy contento de haber formado parte de Mili Vanilli, de haber pasado por la tormenta y de seguir aquí.
Estoy leyendo ‘The Song Machine‘, un libro de 2015 sobre la industria musical, y sale Milli Vanilli mencionado. Se comenta que en Estados Unidos el intérprete tiene más peso que en Europa, donde se pone más en valor las canciones. ¿Crees que Frank Farian entendía esta diferencia en el mercado?
La industria evoluciona. Cuando Milli Vanilli salió, la presentación de la música estaba cambiando, la era de los compositores y de las grandes voces estaba terminando. Empezaban a estar de moda las boy bands. Una cosa que Farian entendió es que, como productor europeo, para triunfar en Estados Unidos, necesitaba voces americanas, y por eso fichó a los otros chicos. Y la asistente de ellos, que era una mujer, cuando nos vio a nosotros, y vio que teníamos buen aspecto, entendió que el proyecto tendría éxito si estábamos nosotros al frente.
«Frank Farian utilizaba a los seres humanos, pero tenía talento y escribía canciones con amor»
¿Crees que fue injusto que os retiraran el Grammy? ¿No podían entender el concepto del grupo?
Sabían que no cantábamos. Había un acuerdo. Si te subes a ese escenario y no cantas es que lo saben. Pero había toda una producción detrás. Había detrás mucha gente poderosa que conoce gente poderosa. Todos hablaban entre ellos. Es un tema de poder y de avaricia. Vendimos muchos discos después de ganar el Grammy. Algunos querían su parte del pastel. A nosotros nos pintaron como a los malos de la película pero los malos eran los que cooperaban por detrás. A nosotros nos usaron. Rob se quitó la vida por culpa de todo lo que pasó. Yo he tenido que hacer terapia, leer mucho, adquirir mucha inteligencia emocional. Y hoy me siento bien.
La musica de los ochenta está de moda, pero con el new jack swing no ha habido tanto revival. Sonó mucho aquel tema de Bruno Mars y Cardi B, ‘Finesse’, pero ya. ¿A qué crees que se debe?
Bajo mi punto de vista, Bruno Mars y Cardi B son gente muy talentosa. Bruno Mars es un productor increíble. Si vas a hacer new jack swing, tienes que hacerlo bien, y ellos lo hicieron bien. Pero es un sonido complicado y la gente no se atreve a tocarlo. Necesitas al productor adecuado para que haya un balance entre lo viejo y lo nuevo. Si el artista lo hace y lo hace bien, el resto sigue. Con mi música, intento que suene a mí mismo. Sé lo que es el amor, sé lo que es la dependencia, y eso está en mi música. Cuando el sello nos despidió nos sentimos abandonados. He pasado por todas las emociones, así que, cuando escribo una canción, no es prefabricada, es como un trabajo de carpintería.
¿Qué recuerdas con cariño de estar en la industria? ¿Conociste a artistas que admirabas?
Recuerdo ver a Prince, es el artista que más he admirado. Y un día fuimos a casa de Michael Jackson y él estaba jugando al escondite. Quería que jugáramos con él y nos pareció bastante raro. Estábamos con sus padres. Tenía dos perritos y se llamaban Milli y Vanilli.
Has dicho que no hay diferencia entre Milli Vanilli y los artistas de hoy que cantan con autotune. ¿Realmente crees que es así? ¿No son situaciones diferentes?
Nosotros no cantábamos y los cantantes que usan autotune lo hacen con una máquina. No veo la diferencia: si usas autotune para cantar y no puedes reproducir eso encima de un escenario, es lo mismo. Nosotros usábamos voces de otras personas y los artistas de hoy usan un software. Lo puedes usar como sabor, pero si dependes totalmente del autotune… Si usas demasiado autotune en tu voz, estás bloqueando las vibraciones, que es lo que llega al oyente. Si escuchas a los Beatles todavía los sentimos, porque cantan de manera natural. Tienes que ser natural y, entonces, llegarás lejos.
Quizá nadie recuerde que en junio de 2013 anunciamos un disco en solitario de Beth Gibbons. La artista fichaba por Domino. Hacía 5 años del que era y sigue siendo el último álbum de su banda principal, Portishead, ‘Third‘. Ni los más pesimistas adivinarían que una década más habría de pasar para que el álbum por el que se firmaba un contrato discográfico fuera una realidad.
‘Lives Outgrown’ y no otra es la obra que se manejaba entonces. Domino explica, pues Beth Gibbons no está ofreciendo entrevistas, que este disco se ha ido realizando a lo largo de 10 años. A la vez, es imposible que sea la misma obra que la artista barajaba en principio, pues está marcada por el adiós a amigos y familiares, e incluso a su viejo yo. El paso del tiempo es el tema más importante del álbum, en el que aparece un tema dedicado a la menopausia, ‘Oceans’.
Antes de él, el disco se abre con una petición frente al espejo, ‘Tell Me Who You Are Today’. Sobre unos arreglos similares a los de Radiohead en su último disco ‘A Moon Shaped Pool‘ o a los de la última PJ Harvey, Gibbons quiere «conseguir curar su cuerpo», «liberarlo de todo lo que escucha dentro de él». El single ‘Floating in a Moment’ la encuentra «flotando en ese instante que nadie sabe cuánto va a durar, y en el que nadie se puede quedar». «No es que no quiera volver atrás», plantea tristemente.
La muy Leonard Cohen ‘Burden of Life’ habla de «todo el amor de las generaciones que se han marchado», reflexionando sobre la «carga de la vida» que «no nos deja en paz». Y la mencionada ‘Oceans’, que explícitamente hace referencia a una «ovulación engañada» y al «bebé que no está en mí», habla de un «corazón gastado y desgarrado» y de una «realidad que nos falla».
Por supuesto, la voz de Beth Gibbons es el vehículo perfecto para hablarnos sobre el sinsentido de la vida. Su tono felino lleva las composiciones hacia el lamento sin ningún esfuerzo. También la producción de James Ford y de la propia Gibbons, con la colaboración adicional de Lee Harris (Talk Talk), cuya presencia no es anecdótica porque otro miembro de la formación fue quien firmó con ella ‘Out of Season’ en 2002. En aquel caso Paul Webb, también conocido como Rustin Man.
Al margen de que haya que poner un monumento a Talk Talk, Beth Gibbons se defiende como nadie en los registros acústicos. El álbum se abre y se cierra con sus momentos más pastorales. De hecho, el sonido de unos animales, acaso unas gallinas, es lo último que escuchamos. La final ‘Whispering Love’ pone un punto final esperanzado («amor susurrante, ven a verme cuando puedas»), en un álbum cuyas letras también nos hablan mucho de amor, como el insistente desenlace de ‘Lost Changes’: «quiero que me quieras como antes».
Aunque seguro que ‘Lives Outgrown’ va a ser recordado por una serie de temas de cuerdas orientales, que van apuntando progresivamente hacia Europa del Este y Oriente Medio. Las ráfagas afrancesadas de ‘For Sale’ se desarrollan y dan paso a la marcha de ‘Beyond the Sun’, donde los arreglos son el verdadero estribillo del tema. Es lo más llamativo de esta obra.
A veces el camino de Beth Gibbons representa musicalmente un calvario similar al que define (la casi flamenca ‘Rewind’). La artista no ofrece respuestas a las preguntas que plantea («No hay respuestas, no hay respuestas de por qué», dice ‘Burden of Life’). Lo que sí nos da es otra producción exquisita con la garantía de calidad de la casa, en la que, además de su voz, brillan la docena de instrumentos que ha tocado James Ford (flauta, Farfisa, vibráfono, dulcémele, largo etc.) y las alocadas percusiones de Lee Harris. En su afán casi bailable, ‘Reaching Out‘ logra ser el nuevo ‘We Carry On‘.
Kevin Parker, más conocido como Tame Impala, ha vendido todo su catálogo musical, pasado y futuro, a Sony.
En 2020, Parker firmó un contrato en el que daba control total sobre su futura música a la multinacional, como individuo y como Tame Impala. Ahora, un nuevo contrato ha sido firmado para incluir también todos los lanzamientos pasados. Parker ha declarado que sus canciones «no podrían estar en manos más seguras que las de Sony» y se ha mostrado «emocionado por el futuro».
Aunque no se conocen los detalles del acuerdo, Parker también ha aclarado que su obra «es el fruto de mi sangre, sudor y creatividad durante todos estos años» y que no se toma el hecho de ceder sus derechos «a la ligera».
Además de los cuatro discos de estudio firmados por Tame Impala, la carrera de Kevin Parker también incluye créditos como compositor para artistas de la talla de Rihanna, Travis Scott, Mick Jagger, Gorillaz, Kendrick Lamar o The Weeknd, los cuales también serán propiedad de Sony.
Primavera Sound informa hoy de novedades diversas en cuanto a escenarios, actualizaciones y horarios. En primer lugar, y tal y como medio avanzaban en nuestro podcast sus responsables, habrá homenaje a Steve Albini en uno de los escenarios.
El Escenario Steve Albini, situado frente al escenario Plenitude, será el tributo al que se considera «un miembro insustituible de la familia Primavera», aunque añade la nota de prensa «en realidad será homenajeado en cada rincón del Parc del Fòrum, en cada segundo del festival». El jueves a las 18.55, cuando estaba programada la actuación de Shellac, se pinchará el nuevo disco de Albini, ‘To All Trains’, en dicho escenario.
Además, se anuncian algunas cancelaciones, confirmaciones y cambios. FKA twigs «pospone hasta la próxima edición del festival», entendemos que en 2025. Entendemos que cuando su nuevo disco esté menos verde. También cancelan Daniela Lalita, Milo J y Sandwell District. Amaarae pasará del sábado a la jornada de jueves.
Y se añaden numerosos nombres: Alcalá Norte (sábado 1 de junio, 1:15, Steve Albini), Legowelt (sábado 1 de junio, 4:30, Plenitude), Mabel (viernes 31 de mayo, 23:25, Pull&Bear), nusar3000 (viernes 31 de mayo, 18:00, Plenitude), Princess Superstar (sábado 1 de junio, 23:00, Steve Albini) y Snow Strippers (viernes 31, 23:55, Warehouse by DICE).
Los horarios están también disponibles en la página web y en la APP. El jueves Vampire Weekend actuarán coincidiendo con el final de Amaarae y casi todo Beth Gibbons. Pulp, Deftones y yeule actuarán a la vez. Roosevelt coincide con Sofia Kourtesis (y Lolahol), y Justice con Peggy Gou.
El viernes Lana del Rey se solapará con Rels B… y con Jessica Pratt en el Auditori. El sábado seguro que los fans de PJ Harvey y La Zowi son muy diversos, pero no tanto los de SZA y Romy, que actuarán a medianoche. Alcalá Norte han sido programados a la vez que Róisín Murphy.
Chanel apareció hace unos días en una semifinal de Eurovisión y, como el primer día, hipnotizó al público. La cantante, que quedara hace 2 años en 3ª posición gracias a su impresionante presentación de ‘Slomo’, presentó una nueva coreografía de la canción. Aparentemente, no puede usar la vieja porque está registrada y no tiene los derechos. De todas formas, era hora de renovarla.
Los nuevos pasos incluían varias acrobacias y saltos por los aires que tuvieron en vilo a los espectadores. Fue durante un minuto de gloria en ese «popurrí de perdedores ganadores» que Chanel compartió con Eleni Foureira, Eric Saade y el pañuelo palestino de este. Su actuación gustó muchísimo. Tanto que el comentario generalizado en las redes sociales fue, de manera sorprendente, que alguien tomara las riendas y «le lleve bien la carrera a Chanel». Que alguien «resucite su carrera». O que alguien le «construya» una carrera.
La carrera de Chanel ha sido accidentada. Le falta un pelo para consentir un biopic. La audiencia de Benidorm Fest la rechazó. Sólo obtuvo un 4% del televoto, perdiendo por mucho frente a Tanxugueiras y Rigoberta Bandini. La acusaron de protagonizar una canción machista que incitaba a la prostitución. Cuando arrasó en Eurovisión, abandonó su sello BMG en favor de Sony. No protagonizó el musical de Nacho Cano, ‘Malinche’, como había acordado. Tardó 2 años en sacar su disco. ‘¡Agua!‘ fue número 1, pero duró apenas un mes en la lista de ventas. Abraham Mateo fue invitado a actuar sin ella en televisión. Y ahora mismo su carrera es cierto que agradecería un nuevo hit.
En este discurrir de los acontecimientos, las decisiones desacertadas se han alternado con las acertadas, indistintamente. Lo suficiente como para concluir que las cosas están a tiempo de arreglarse. Y lo suficiente como para concluir que no tendría por qué ser una mano negra quien arreglara la carrera de Chanel. Lo mismo podría hacerlo ella misma, que parece implicada en las decisiones. Cuando no en la autoría de algunas de sus composiciones.
El gran acierto de Chanel de momento se llama ‘Clavaíto’. Aunque una parte del público tiene dificultades para asumirlo, es una canción que supera en éxito, en streams, a la mismísima ‘Slomo’. Chanel nos contó al visitar nuestro podcast que había querido grabar un tema con Abraham Mateo porque había tenido buena sintonía con él cuando le había conocido por casualidad en unos premios en Mallorca. Además, fue idea de ella hacer una bachata.
Y el gran desacierto de la carrera de Chanel ha sido desaprovechar lo que podría haber sido una presentacion en Operación Triunfo espectacular, para interpretar en su lugar la balada ‘Agua’. Y seguramente también fue idea de ella querer mostrar una faceta diferente a la que todos identificamos con Chanel (el baile rozando el desnucamiento).
Chanel es bailarina antes que cantante o incluso autora. Y no pasa nada. La historia de artistas intérpretes que no han destacado en cuanto a composición es tan larga que incluye a mastodontes como Elvis Presley o Raphael. En los últimos tiempos, cuando la venta de discos ha menguado tanto, hay una mayor guerra por ganar créditos compositivos. No existen los cantantes que no escriben. Se buscan los beneficios editoriales porque es lo único que le queda a los artistas, al margen de los directos, y en muchos casos, se inflan. Pero tampoco parece el caso de Chanel, que firma algunas de sus canciones sí, y otras no.
Chanel no tuvo créditos de composición en ‘Slomo’, pero sí los tiene en ‘Clavaíto’, que es mucho mejor canción y tuvo más éxito. Observar los créditos de su disco debut, que casi al 50% se divide entre canciones que tienen créditos de Chanel y canciones que no, no deja un mensaje claro sobre la relevancia de su autoría. La canción menos escuchada del disco, ‘Sin sal’, no ha sido escrita por ella, pero sí la penúltima en escuchas, ‘Lucky Me’. ‘Ping Pong’, lo más parecido a un hit que hubo allí, aparte de los 2 hits, no está entre sus composiciones. Como tampoco ‘Loka’ con Maikel Delacalle.
Podemos sacar toda la punta que queramos a los temas que contaron con créditos de Chanel y los que no. No parece haber nada realmente significativo ahí. Lo que sí es cierto es que, ya que no los había escrito ella, los intentos de terceros y cuartos singles de ‘¡Agua!’ podían haber sido mucho mejores. Uno no cruza el charco para entregar temas a medio gas.
Pero por otro lado, presuponer que una artista no está al mando de la dirección de su carrera, sea o no autora de las canciones, es pura aventura. Una que concretamente solo asociamos a las cantantes femeninas, como Rosa o Chenoa, pero nunca a los masculinos cuando se estacan: Sergio Dalma, David Civera, Bisbal, Bustamante, inserte aquí el nombre de cualquier artista masculino que haya pasado por Eurovisión o lo haya intentado.
Chanel ha dicho que «hay muchas cosas que no sabemos» hablando de los derechos de la coreografía de ‘Slomo’, pero en principio, el estilo veraniego, disfrutón y playero de las canciones que ha publicado parece su hábitat natural. No se la percibe incómoda o disfrazada, lo cual al final además siempre se nota para muy mal. Con sus altibajos, con sus tops y sus bottoms, quizá quien tiene que construir la carrera de Chanel es Chanel. Aunque solo sea porque tirarse al vacío y levantarse, es precisamente lo que mejor sabe hacer.
Tommy Richman ha conseguido uno de los hits globales más improbables de los últimos años. ‘MILLION DOLLAR BABY’ ocupa el puesto número 1 del Top 50 Global de Spotify y la segunda posición en el Billboard Hot 100, solo por detrás de Kendrick Lamar y su ‘Not Like Us’.
Pudimos conocer a Richman tras su colaboración con Brent Faiyaz en la canción ‘Upset’. Aparte de esto, el artista de 24 años no ha hecho mucho más ruido a nivel comercial. Sin embargo, en mitad del beef súper mediático de Drake y Kendrick Lamar, y solo una semana después del lanzamiento de ‘THE TORTURED POETS DEPARTMENT’, ha conseguido superar todas las adversidades alcanzando su primer número 1.
En su día de salida, el pasado 26 de abril, la canción alcanzó unas impresionantes 4,6 millones de reproducciones en los Estados Unidos. A lo largo de 4 días, ‘MILLION DOLLAR BABY’ había amasado más de 16 millones. A día de hoy, la canción sigue sin un videoclip oficial.
No es de extrañar el éxito de ‘MILLION DOLLAR BABY’, ya que es una canción que funciona de manera instantánea. Es un hit del verano garantizado. Con una fresca mezcla de funk, R&B y hip hop, poco importan las letras cuando los ganchos son tan pegadizos. De hecho, la canción está construida como un gran estribillo de dos minutos con un verso melódico en el medio.
Kehlani ha revelado la fecha de salida, el título y la portada de su nuevo disco, que recibirá el título de ‘CRASH’. El cuarto álbum de la estadounidense estará disponible el próximo 21 de junio.
La extravagante portada muestra a la cantante sentada encima de un coche destrozado, rodeada de cristales rotos y con un precioso vestido de tonos metálicos. En sus Stories de Instagram, se ha enorgullecido de no haber utilizado «nada de CGI».
Aunque todavía no se ha anunciado una lista de canciones, es de esperar que ‘After Hours’, el último sencillo de la artista, esté incluido en el tracklist.
Entrevisté a Marie Ulven (girl in red) para otro medio por su debut, y recuerdo que no encendió la cámara. Ni es la primera ni será la última artista que prefiere dejar la cámara apagada en el Zoom; yo mismo quizás lo haría si pudiera, pero menciono esto porque, en esta ocasión, sí lo hizo. Y me parece un buen simbolismo con la diferencia que hay entre ese ‘if i could make it go quiet‘ (2019) y este ‘I’M DOING IT AGAIN BABY!‘: la alegría, el optimismo y la energía tan entusiasta que tiene este disco viene de que Marie está un lugar distinto, y se encuentra mucho mejor de la depresión que inspiró casi todo su debut.
Esta energía (que ella llega a definir como “goofy vibes”) es lo que más llama la atención al escuchar su segundo trabajo, es lo que más ha impactado en la gente, para bien y para mal, y es el principal punto sobre el que gira nuestra conversación. Hablamos también del exitazo de ‘we fell in love in october’, de ser telonera para Taylor Swift, del featuring de Sabrina Carpenter o de las labores de producción de Matias Tellez. Pero, sobre todo, Marie pone encima de la mesa algo sobre lo que creo que deberíamos reflexionar: mostrar tu alegría también es mostrar tu vulnerabilidad, y quizás también tengamos “escudos” al respecto, escudos que hacen que incluso nos moleste cuando alguien expresa, como Lorena Edo, que está superfeliz. Como hace ella aquí, o como hizo Lorde en ‘Solar Power’, una comparación ante la que descubro que ella también defiende a muerte ese disco. No estoy solo en el mundo. Coñas aparte, esa sensación de “vale, no estoy solo” o “vale, no solo me pasa a mí”, es una que los fans de girl in red están acostumbrados a tener cuando escuchan sus canciones, tan abiertas en lo que respecta a expresar los altos y bajos de su estado mental. ‘I’M DOING IT AGAIN BABY!’ es una prueba más. girl in red lo presentará en España con una fecha el 16 de septiembre en el Sant Jordi Club de Barcelona.
¿Qué tal estás viviendo la recepción del disco?
Está siendo un poco mezcla. Estaba muy preocupada el día de salida, porque las reseñas de Noruega fueron muy buenas, pero internacionalmente fue bastante más tibio. Y entre los fans también, creo que a algunos les ha encantado, pero otros están más como “¿qué es esto?”. Pero, ¿sabes qué?, vi hace poco un vídeo de Rick Rubin donde decía que si a todo el mundo le gusta tu disco, probablemente no has ido lo suficientemente lejos. Y yo siento que he ido lejos con esto, al menos con lo que yo tenía en mente, y que necesitaba hacerlo. A alguna gente le gusta, a alguna gente no, y creo que eso está bien.
¿En qué aspectos por ejemplo dirías que has ido “lo suficientemente lejos”? No sé si en temas, en sonido…
No diría que es por un sonido específico o un tema específico, pero sí la energía global del disco. En la segunda canción, ‘DOING IT AGAIN BABY’, digo “got my Ray-Bans on and I’m rolling with the boys / having all this swagger was never a choice”. Si no pillas que eso es algo por diversión, que obviamente es humor, si lo ves desde la perspectiva de “oh, voy a descubrir si esto es una buena letra o no”… es una energía goofy, gran parte del disco la tiene, y con esa energía conectas o no conectas. O la energía que hay en ‘Phantom Vibe’ cuando en el puente mezclo francés, inglés y español. Pero en muchas críticas he leído eso, que las letras son tontas y demás… creo que no han pillado la energía del disco, y no pasa nada, hay gente que la pilla y gente que no.
Antes de adentrarnos en el disco, quiero preguntarte sobre ‘we fell in love in october’ y su secuela, ‘october passed me by’. ‘we fell in love in october’ está a punto de superar los mil millones de escuchas en Spotify, por cierto.
Es una locura, y esa canción en un principio ni siquiera iba a salir… y fue muy divertido también ver cómo la gente reaccionaba a la secuela, que la gente también se identificaba con ella. Porque mucha gente se enamora en octubre, pero mucha gente también rompe.
¿Pensaste en meter ‘october passed me by’ en este disco?
No, no, el disco tiene su propia entidad y esa canción va por otro lado… habría sido raro meterla aquí, estoy en contra de meter canciones en discos solo porque les ha ido bien comercialmente, si no pintan nada. Es como si hubiese metido ‘we fell in love in october’ en el debut… habría sido como “¿por qué coño hace esto?”. Por streams, sí, claro, pero no por motivos artísticos.
‘we fell in love in october’ se une a esa lista de canciones que la gente asocia con un mes o un día concreto por el título, se las ponen especialmente en esa época, lo comparten en sus redes, etc, como ocurre también con ‘Wake me up when september ends’ de Green Day o ‘august’ de Taylor Swift. ¿Tienes alguna canción de otro artista con la que te pase eso?
No con un día o un mes, en plan, no con una canción concreta, sino que para mí es algo más general, como que hay discos que conecto con épocas específicas del año. Por ejemplo, me pasa con ‘Carrie and Lowell‘ de Sufjan Stevens, siempre me lo pongo cuando empieza a hacer frio en el otoño.
Yendo ya a ‘I’M DOING IT AGAIN BABY!’, lo primero que llama la atención es la vibe tan distinta al anterior que tiene: mucho más luminoso, optimista, con una energía goofy como decías… entiendo que haya a quien esa energía le parezca demasiado, pero, si tu propósito era transmitir eso, desde luego se consigue.
Claro, si escuchas el disco pensando que va a ser como todo lo que he hecho antes, quizás te lleves una decepción… Entiendo que puede ser un disco heavy, no en cuanto a que es metalero (ríe), pero sí que está muy cargado, es mucho más energético, etc. Y si la gente no está en un lugar en sus vidas en el que algo así les resuene, puede que no les encaje. Pero era el disco que quería hacer, era el disco que me resultaba divertido y coherente hacer en el momento en que lo hice, así que estoy muy contenta con él.
¿Puede que haya ahí algo de esa romantización de la tristeza de los artistas que hacemos a veces? Tanto fans como críticos. Como si, al gustarnos tus canciones tristes, no queramos verte haciendo canciones alegres… aunque estés en una etapa más alegre de tu vida (NdE: Marie ha declarado estar mucho mejor respecto a la depresión que inspiró gran parte de su disco debut).
No creo que nadie quiera realmente que yo esté triste, o que queramos que la gente en general esté triste, pero sí pienso que es como si esto no fuese tan interesante… Creo que las empresas, los sellos, la industria musical, etc, la gente que distribuye música, se ha dado cuenta de que la tristeza vende, ¿no? La gente incluso “entristece” cosas que no son inherentemente tristes. Tengo la sensación de que se ha multiplicado el uso de la palabra “triste” en la música, en general.
Es como si la vulnerabilidad fuese expresar lo triste que estás, y no creo que deba ser solo eso. La vulnerabilidad es también ser capaz de expresar y compartir tu felicidad y tus alegrías. La vulnerabilidad es mostrarte triste y mostrarte alegre, es no intentar tener siempre como… una puta pose, ¿no? He intentado ser yo misma en este disco, y sí, soy una persona feliz, entusiasta, tengo esta energía goofy la mayoría del tiempo. Sé que no es lo que la gente ha visto de mí antes, por el lugar en el que estaba, y también por eso quiero mostrar ese lado. Me gusta hacer cosas simplemente porque me diviertan. Creo que hay algo… existencial ahí, pero igual la gente lo ve de forma distinta, no sé.
Me gusta mucho esto que has dicho, también creo que mostrarte vulnerable puede ser mostrarte feliz. Y me recuerda lo que me has contado al primer single, ‘Too Much’. Hablas de algo diferente ahí, de una relación personal, pero al final es también alguien/gente diciéndote que te relajes un poco, que estás compartiendo demasiado de tu felicidad o de tu entusiasmo. Y que estás siendo demasiado, claro.
Sí, cuando publiqué ‘Too Much’ recibía mensajes de gente diciéndome “¿qué es esto? ¿girl in red en versión feliz?”. Lo cual probaba mi teoría: la gente enseguida estaba diciendo que esto era demasiado, por ejemplo con el puente, que para mí es juguetón, es gracioso, etc, y creo que la gente se avergüenza demasiado a la hora de permitirse siquiera sentir que algo como ese puente es divertido. De divertirse en sí, de mostrar entusiasmo. Puede que simplemente yo tenga mal gusto y que haga mala música, vamos a decir que sí, pero aún en ese caso siento… como que la gente tiene sus escudos puestos. Y ‘Too Much’ también va de eso, de ser demasiado guay para expresar tus emociones, porque eso ya te hace menos guay. Ser demasiado guay por tu propio bien, para que no se rían de ti. ‘Too Much’ es una canción perfecta para tener en un disco como éste, porque sí, este disco es demasiado, lo es. Y creo que mucha gente no puede con eso.
Este pequeño “meltdown” frente al disco que comentas me recuerda un poco al que tuvo Lorde cuando sacó ‘Solar Power‘, que a mí me encanta, pero sé que soy un poco minoría en esto.
Es que para mí Lorde se adelantó a su tiempo con ‘Solar Power’, ese disco es una puta pasada. Creo que, cuando pasen los años y la gente mire hacia atrás, lo verán. Pero a la gente le cuesta cambiar su mentalidad respecto a las cosas: a ella se le percibía como esta artista súper triste y, cuando ya no se mostraba así, para la gente fue como si no estuviese siendo ella misma, no les entraba en la cabeza. Hay un verso de ‘Solar Power’, la canción, “can I kick it? / yes I can!”, que me parece maravilloso, y creo que resume muy bien lo que estamos hablando. En mi opinión, Lorde es una genio.
Uno de los aspectos que más me gusta sobre tu música y tu manera de componer es lo abierta que has sido siempre sobre tu salud mental, y sobre tu depresión. En el tema que abre el disco, ‘I’m Back’, está quizás mi verso preferido: “living life in gray did something to my brain / but hey, I took a shower today”. Hablando antes, al respecto de ‘Solar Power’, sobre cómo un verso puede resumir muchas cosas, creo que éste es uno de esos casos. Y además, lo hace de forma casi que graciosa, pese al tema.
Gracias (sonríe) En el disco quería reflejar también cómo pasar de un punto a otro no es algo que ocurra de la noche a la mañana, ha sido todo un proceso. Y en esta canción además abro la puerta a que quizás esa tristeza vuelva a mí, que probablemente vuelva a estar deprimida, pero quiero hablar sobre ello de manera más esperanzadora. Que esté deprimida no significa que vaya a ser mi final. Justo antes del verso que mencionas digo “I know I have a tendency, melancholic tragedy, always seems to follow me around”, y es un poco esto, que he aprendido a conocerme, sé que tengo esa tendencia. De adolescente sientes como que estas cosas son interminables, que nunca va a parar, y luego te conoces en tus veintipicos y dices “pues mira, así es un poco cómo soy, así es como suelo responder a estas situaciones”, tienes más perspectiva, sabes que las cosas volverán a estar mejor. Creo que esa historia tenía que contarla, que es esperanzador, y que muchos lo van a experimentar.
«Lorde se adelantó a su tiempo con ‘Solar Power’, ese disco es una puta pasada»
Sabrina Carpenter es el único featuring del disco, no sé si pensaste en tener alguno más. Aprovecho para preguntarte también, que me dicen que tenemos que ir terminando, sobre la experiencia de actuar como telonera de Taylor Swift en ‘The Eras Tour’, ya que tanto Sabrina como tú lo habéis sido.
No había pensado en otro, es que tengo una relación rara con los featurings, creo que pueden distanciar al oyente de la canción un poco, porque se sientan como poco creíbles. Pero cuando hice esta canción, y ese puente como más tontillo donde presento a Sabrina, me hizo gracia, me pareció una forma guay de presentar a tu colaborador, siendo súper obvia… Y, de nuevo, volviendo a lo que hablábamos antes de si la gente pillaba o no la vibe, me he encontrado comentarios de “oh, aquí está intentando hacer que parezca espontáneo”. Ehm… ¡¿claramente NO es espontáneo?! Y la respuesta de Sabrina también va por ahí, “omg you’re so right! I’m gonna sing now”. ¡Es obviamente una coña! Pero no sé, supongo que cada uno tiene su sentido del humor.
Y que la gente quiere ser cínica todo el rato…
¡Sí! Me hace gracia que la gente se tome el disco tan en serio, porque al final prueba mi teoría de que la gente… ¡la gente necesita más humor en su vida! Sobre lo de Taylor, bueno, ha sido la experiencia más increíble de mi vida, le estaré eternamente agradecida. Fue muy, muy guay.
En los créditos solo veo el nombre de Matias Tellez en la producción, entiendo que lo has hecho solo con él de nuevo. ¿No te pareció arriesgado repetir solo con la misma persona para el segundo disco?
No, porque al final a la gente no sé si a la gente le importa tanto con quién lo hago, y además la música de este disco es tan distinta al anterior… ya había ahí una diferencia ahí, ¿sabes? Además, no creo que sea una debilidad sino una fortaleza el trabajar de nuevo con la misma persona. Está bien probar con otra gente y conocer a otra gente, pero es genial hacer música con tu mejor amigo. Y si, además, conectas creativamente con él, como es nuestro caso… De todas formas, Kid Harpoon hizo unas baterías que pusimos en ‘DOING IT AGAIN BABY’, Tyler Spry hizo cosas para ‘Ugly Side’ también… Había más gente y más opiniones, pero al final soy yo quien toma las decisiones. Tengo curiosidad por cómo va a ser lo siguiente que hagamos… Mira, tengo el estudio aquí detrás (gira el portátil y me lo enseña), y tengo ganas de probar, porque no tengo ni idea de cómo será lo próximo que haga… y eso es divertido.
Me dicen que ésta tiene que ser la última pregunta, y no me quiero ir sin preguntarte sobre ‘Pick Me’ y sobre escribir desde la perspectiva del “perdedor”. Es una de mis favoritas del disco, y en su comienzo me recuerda a ‘Please please please let me get what I want’ de The Smiths, con eso de “let the loser win”.
Estaba en el piano y me vino ese verso para empezar, pero no tanto como porque me viese como una perdedora, aunque entiendo que se pueda interpretar así, sino que era más como un juego de palabras entre “loser” y “win”… Aunque es la canción más triste del disco, y… bueno… la verdad es que a veces sí que me veo como una perdedora. Pero no sé, es normal, creo que a mucha gente le ocurre. No es una buena narrativa que predicar, no es bueno decirte “perdedor” a ti mismo, pero es muy normal sentirse así a veces. La canción es sobre querer ser elegida, querer ser amada, pero ser insegura y no gestionar bien tus sentimientos, porque estás mucho en tu cabeza. Me gusta esa canción y creo que también hay vulnerabilidad en arrojarte sobre una balada así, porque puedes ser consciente de ti misma repente, decir, “joder, esto es una balada, voy a dar mucho cringe”. Y, en lugar de decir “voy a dar mucho cringe”, dices “no, voy a volverme loca y sacármela en esta balada”, apropiarte de eso, y mostrarte guay al respecto… en lugar de mostrarte «demasiado guay» para una balada.
Los hermanos Brian y Michael D’Addario llevan desde que ambos eran adolescentes haciendo música que poco o nada tenía que ver con las modas pertinentes de su generación. El espíritu de su proyecto musical The Lemon Twigs siempre ha sido decididamente retro, algo que se extrapola no solo al sonido sino también a su estética.
Con los años 60 y los 70 por bandera, el grupo ha sabido ir más allá de sus evidentes referencias, reivindicando y homenajeando bajo una mirada contemporánea esa época musical. Sus primeros discos replicaban sobre todo la era dorada del glam rock, pero ha sido su homenaje al soft rock de aquellos tiempos con lo que parecen haber hallado un nuevo camino a explorar en su música, como bien demostró el celebrado ‘Everything Harmony’.
‘A Dream Is All We Know’ puede entenderse como una suerte de secuela de este, pero mientras que su predecesor presentaba un sonido acústico y melancólico, este nuevo proyecto es todo un despliegue de luminosidad y energía positiva. Aquella melancolía no se ha esfumado del todo, aunque la alegría contagiosa de las melodías la contrarresta, como en la apertura del álbum ‘My Golden Years’, donde los hermanos D’Addario reflexionan sobre la fugacidad de la vida a ritmo de power pop, o en la psicodélica ‘They Don’t Know How To Fall In Place’, que sigue un patrón similar con juguetones riffs de guitarra y teclado y grandes interpretaciones vocales.
En ese ámbito, The Lemon Twigs no dejan de mejorar. En cada álbum se puede apreciar el esfuerzo dedicado al trabajo vocal, resultando cada vez más potente especialmente en esas habituales notas agudas y en las preciosas armonías vocales que elevan cada uno de los temas. Particularmente memorables son las de ‘If You And I Are Not Wise’, que cuenta con una de las melodías más acogedoras del proyecto; o las del gran estribillo de ese destello romántico que es ‘How Can I Love Her More?’.
En esta nueva aventura vintage encontramos una sólida colección de canciones pop que suenan tan ligeras como la brisa en un caluroso día de verano. A veces tanto que algunos cortes suceden casi sin que nos demos cuenta, como las baladas ‘Ember Days’ o ‘I Should Have Known Right From The Start’, que pese a estar cuidadosamente producidas, no consiguen alcanzar las cimas que el álbum había sembrado con composiciones como ‘A Dream Is All I Know’ o la irónica ‘Peppermint Roses’.
‘A Dream Is All We Know’ funciona mejor cuando más explosivo resulta, pues son esos momentos donde The Lemon Twigs suenan completamente genuinos, cuando uno se olvida que son una banda contemporánea imitando a artistas de los 60 y es transportado directamente a la habitación de un universitario americano en 1968.
La banda ha tenido claro desde sus inicios que la originalidad no les interesa y, desde luego, no parece que vaya a cambiar de opinión en ningún momento. Por ahora, sus ejercicios nostálgicos son efectivos gracias al inmenso conocimiento y admiración con los que se acercan a esos “años dorados”.
Omar Apollo ofrecerá preservativos, además de camisetas, en algunas versiones especiales de su nuevo disco, ‘God Said No’, que se pone a la venta el 28 de junio. El 31 de mayo lo presenta en Primavera Sound.
En concreto, Omar ha colocado preservativos y camisetas dentro de la «caja» de edición limitada de ‘God Said No’, que también incluye un vinilo y un cedé. La funda de plástico del preservativo viene con el título del disco impreso.
‘God Said No’ estará disponible también de manera individual en todos los formatos de disco disponibles, CD, vinilo y cinta de casete. Omar dice que el contenido de ‘God Said No’ es un «reflejo» de su vida durante el último par de años.
El primer adelanto de ‘God Said No’ se conoce desde hace semanas: se trata de un medio tiempo R&B-pop llamado ‘Spite’ donde sigue notándose la influencia de Frank Ocean y Miguel. ‘Spite’ es el corte 2 del disco, que incluye solo una colaboración, la de Mustafa, en el corte 5. El nuevo single, ‘Dispose of Me’, sale este jueves 16 de mayo.
01 Be Careful with Me
02 Spite
03 Less of You
04 Done with You
05 Plane Trees ft. Mustafa
06 Drifting
07 Empty
08 Life’s Unfair
09 Against Me
10 While U Can
11 Dispose of Me
12 How
13 Pedro
14 Glow
Taylor Swift busca registrar la marca ‘Female Rage: The Musical’, confirma Billboard. Su solicitud está pendiente de revisión, pero Swift, la «reina de las marcas comerciales», como la ha llamado un medio, no debería tener problema viendo aceptada su petición.
Se rumorea que Swift podría usar la frase ‘Female Rage: The Musical’ en el merchandising de su gira, que llega a España en unos días. En absoluto Swift estaría preparando un musical, ocupada como sigue afrontando la gira más importante de su carrera.
El origen de la frase ‘Female Rage: The Musical’ proviene de un post de Swift publicado en Instagram en el que la cantante usa esta frase para describir la sección del Eras Tour dedicada a su último disco, ‘The Tortured Poets Department‘. En concreto, escribe que «este post está dedicado a la nueva sección de Tortured Poets del Eras Tour, también conocida como «Rabia femenina: El musical!». Es decir, la frase parece a todas luces una broma. Aunque, ahora que la quiere registrar, parece que va en serio.
Aunque algunos cuestionan la idea de Swift preguntándose dónde está la «rabia» en la música de ‘The Tortured Poets Department’ o en su música en general, sus fans y estudiosos apuntan a algunas de sus letras, como la de ‘Who’s Afraid of Little Old Me?’.
Taylor acaba de reanudar el Eras Tour después de dos meses y visitará España los días 29 y 30 de mayo para actuar en el Santiago Bernabéu de Madrid.
Eminem es otro gran nombre internacional que publicará nuevo disco este año. Se titula ‘The Death Of Slim Shady (Coup De Grâce)’ y, en él, efectivamente, Eminem parece «matar» a su alter ego.
La web de Eminem ya promociona ‘The Death Of Slim Shady (Coup De Grâce)’ con un tráiler en el que se anuncia la muerte de Slim Shady, y también da una fecha vaga de lanzamiento: verano.
La última acción promocional relacionada con ‘The Death Of Slim Shady (Coup De Grâce)’ consiste en un obituario falso publicado en la versión impresa de un periódico de Detroit, el Detroit Free Press.
El texto despide a Eminem, o a Slim Shady, mejor dicho, recordando que, aunque su música obtuvo éxito comercial, también escondía una profunda «oscuridad» y que ayudó a propagar y «glorificar» una «visión nihilista del mundo» que influyó a millones de oyentes. El obituario afirma que Eminem vivió una vida «torturada» que solo podía tener un «final terrible», y ruega que «encuentre en el más allá la paz que no encontró en la Tierra».
Parece que la oscuridad y el terror siguen inspirando a Eminem tras el lanzamiento de su último disco, ‘Music to Be Murdered By‘, a principios de 2020. Es el disco que contiene su mayor éxito reciente, ‘Godzilla‘.
Kathleen Hanna, líder de Bikini Kill, es la última invitada al programa de Youtube What’s in My Bag?, dirigido por la tienda de discos Amoeba, de Los Ángeles, con motivo del lanzamiento de sus memorias, ‘Rebel Girl: My Life As A Feminist Punk’.
Entre selecciones de Bruce Springsteen o los Sugarcubes, Hanna comparte sus compras de ‘Revival‘ de Selena Gomez y ‘Revamped’ de Demi Lovato, ambas en formato de vinilo.
Hanna reconoce tener en especial estima a Selena: «Me encanta lo que aporta al mundo, me encanta que hable de salud mental y que haya hecho cosas por la educación de las mujeres en África». Por ello, Hanna cree que el público debería tratar mejor a Gomez o, en sus palabras, «dejarla en puto paz», en lugar de criticarla continuamente. Hanna añade que se siente «protectora» de Gomez y aclara que su música no le parece un «guilty pleasure»: «tiene canciones muy, muy buenas». A Hanna le gusta la música de Selena porque le lleva a «un lugar emocional dramático» o, por contra, a un «lugar divertido y popi». Destaca en especial ‘Ice Cream‘, su colaboración con Blackpink.
Sobre Demi Lovato, Hanna cuenta Demi y ella compartieron mánager: «El único mánager que tuvimos en Le Tigre nos dejó para irse con Demi Lovato, y terminó en la cárcel», dice. Sobre todo, Hanna destaca la «poderosa» voz de Demi y su habilidad para mantenerla «sana». Explica que ha estudiado numerosos directos de Lovato y que admira su capacidad para conservar la potencia de su voz. Es «algo a lo que todos los cantantes aspiramos».
Hanna se identifica con Demi también por un motivo personal, su experiencia con el abuso sexual. «Demi volvió a tener sexo con la persona que la violó pero, esta vez, por una aparente necesidad de controlar ella la situación. Muchas mujeres hemos pasado por esto, yo incluida, y es un tema que cuesta de explicar. La gente cree que eres menos víctima, pero no es así».
Apple Music ha arriesgado con su lista de mejores discos de la historia, que nos ha mantenido entretenidos durante los últimos días. A razón de 10 puestos por día, el gigante de streaming, 2º en el mundo tras Spotify, ha ido desgranando una lista con cabida para los Beatles, Beach Boys o la Velvet, y también artistas contemporáneos como Bad Bunny, Billie Eilish o Lana del Rey.
Lady Gaga con ‘The Fame Monster‘, Massive Attack con ‘Blue Lines’, Lorde con ‘Pure Heroine‘ o Rage Against the Machine con ‘Rage Against the Machine’ estaban entre los primeros desvelados de un top 100. Para elaborarlo, han contado con un «panel de artistas, compositores, productores y expertos» que han votado «los mejores discos jamás creados».
La lista es igual de anglocéntrica que las de Rolling Stone, pero también variada en su inclusión de discos clásicos y obras maestras recientes. Así, entre los primeros puestos desvelados se encuentran títulos tanto de Nina Simone (‘I Put a Spell on You’ en el 88) como de Tyler, the Creator (‘Flower Boy’ en el 92), tanto de Patti Smith (‘Horses’ en el 83) como de Burial (‘Untrue’ en el 94).
#1 Lauryn Hill – The Miseducation of Lauryn Hill
#2 Michael Jackson – Thriller
#3 The Beatles – Abbey Road
#4 Prince – Prince & The Revolution
#5 Frank Ocean – Blonde
#6 Stevie Wonder – Songs in the Key of Life
#7 Kendrick Lamar – good kid, mAAd city
#8 Amy Winehouse – Back to Black
#9 Nirvana – Nevermind
#10 Beyoncé – Lemonade
#11 Fleetwood Mac – Rumours
#12 Radiohead – OK Computer
#13 Jay Z- The Blueprint
#14 Bob Dylan – Highway 61 Revisited
#15 Adele – 21
#16 Joni Mitchell – Blue
#17 Marvin Gaye – What’s Going On?
#18 Taylor Swift – 1989 (Taylor’s Version)
#19 Dr. Dre – The Chronic
#20 The Beach Boys – Pet Sounds
#21 The Beatles – Revolver
#22 Bruce Springsteen – Born to Run
#23 Daft Punk – Discovery
#24 David Bowie – The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders
#25 Miles Davis – Kind of Blue
#26 Kanye West – My Beautiful Dark Twisted Fantasy
#27 Led Zeppelin – Led Zeppelin II
#28 Pink Floyd – The Dark Side of the Moon
#29 A Tribe Called Quest – The Low End Theory
#30 Billie Eilish – When We All Fall Asleep, Where Do We Go?
#31 Alanis Morissette – Jagged Little Pill
#32 The Notorious B.I.G. – Ready to Die
#33 Radiohead – Kid A
#34 Public Enemy – It Takes a Nation of Millions to Hold Us Back
#35 The Clash – London Calling
#36 Beyoncé – BEYONCÉ
#37 Wu-Tang Clan – Enter the Wu-Tang (36 Chambers)
#38 Carole King – Tapestry
#39 Nas – Illmatic
#40 Aretha Franklin – I Never Loved a Man the Way I Love You
#41 Outkast – Aquamini
#42 Janet Jackson – Control
#43 Talking Heads – Remain in Light
#44 Stevie Wonder – Innervisions
#45 Björk – Homogenic
#46 Bob Marley & the Wailers – Exodus
#47 Drake – Take Care
#48 Beastie Boys – Paul’s Boutique
#49 U2 – The Joshua Tree
#50 Kate Bush – Hounds of Love
#51 Prince – Sign ‘O the Times
#52 Guns ‘N Roses – Appetite for Destruction
#53 The Rolling Stones – Exile on Main St.
#54 John Coltrane – A Love Supreme
#55 Rihanna – Anti
#56 The Cure – Disintegration
#57 D’Angelo – Voodoo
#58 Oasis – (What’s the Story) Morning Glory?
#59 Arctic Monkeys – AM
#60 The Velvet Underground & Nico – The Velvet Underground & Nico
#61 Sade – Love Deluxe
#62 2Pac – All Eyez on Me
#63 The Jimi Hendrix Experience – Are You Experienced
#64 Erykah Badu – Baduizm
#65 De La Soul – 3 Feet High and Rising
#66 The Smiths – The Queen is Dead
#67 Portishead – Dummy
#68 The Strokes – Is this It
#69 Metallica – Master of Puppets
#70 N.W.A. – Straight Outta Compton
#71 Kraftwerk – Trans-Europe Express
#72 SZA – SOS
#73 Steely Dan – Aja
#74 Nine Inch Nails – The Downward Spiral
#75 Missy Elliott – Supa Dupa Fly
#76 Bad Bunny – Un verano sin ti
#77 Madonna – Like a Prayer
#78 Elton John – Goodbye Yellow Brick Road
#79 Lana del Rey – Norman Fucking Rockwell
#80 Eminem – The Marshall Mathers
#81. Neil Young – After the Gold Rush
#82. 50 Cent – Get Rich or Die Tryin’
#83. Patti Smith – Horses
#84. Snoop Dogg – Doggy Style
#85. Kacey Musgraves – Golden Hour
#86. Mary J. Blige – My Life
#87. Massive Attack – Blue Lines
#88. Nina Simone – I Put a Spell on You
#89. Lady Gaga – The Fame Monster (Deluxe Edition)
#90. AC/DC – Back in Black
#91. George Michael – Listen Without Prejudice Vol. 1
#92. Tyler, The Creator – Flower Boy
#93. Solange – A Seat at the Table
#94. Burial – Untrue
#95. USHER – Confessions
#96. Lorde – Pure Heroine
#97. Rage Against the Machine – Rage Against the Machine
#98. Travis Scott – ASTROWORLD
#99. Eagles – Hotel California
#100. Robyn – Body Talk
Podcast: Cambian los mejores discos de la historia
Camila Cabello ha estrenado estos días ‘He Knows‘, el segundo single de su próximo disco. Se trata de una colaboración con Lil Nas X co-producida por El Guincho que, musicalmente, se ubica entre el pop, el amapiano y la electrónica.
‘He Knows’ es un tema interesante, arriesgado y, desgraciadamente, está suponiendo un descalabro comercial inédito en la carrera de Camila Cabello. El tema no ha logrado entrar entre los 200 más escuchados en Spotify en su día de estreno ni después y, a día de hoy, ni siquiera asoma entre los 10 más escuchados de Cabello en Spotify a pesar de ser 1) una novedad 2) una colaboración con Lil Nas X. Parece que el público ni siquiera se ha enterado de su existencia.
Camila Cabello, lejos de los tiempos de gloria de ‘Señorita’, está teniendo serias dificultades para que su nuevo material impacte en el público. Sin embargo, aunque ‘I Luv It’ con Playboi Carti también ha pasado desapercibida en listas internacionales, sigue despertando cierto interés en diferentes países y plataformas. ‘He Knows’ ha registrado tímidas entradas en países como Portugal o Argelia, en el caso de Apple Music, o México, en el caso de iTunes, pero por Spotify ha pasado una bola de paja. Las cifras totales de ‘He Knows’ en Spotify -poco más de 3 millones- son decepcionantes para una artista de la talla de Camila Cabello.
El cambio de estrategia puede haber fallado en este caso. Camila preparaba lanzar un single con Drake, el rey de los números 1 en Estados Unidos, pero su riña pública con Kendrick Lamar le ha obligado a cambiar de planes. Lil Nas X parece un nombre igual de mediático, pero todavía no se ha repuesto del fracaso comercial de su último single. Su segundo disco parece aparcado hasta nuevo aviso.
O es posible que simplemente ‘He Knows’ no sea una canción comercialmente viable para Camila Cabello: su sample de Orejime es interesante, pero el tema no es tan inmediato como ‘Havana’. Ojo porque ‘He Knows’, al contrario que ‘I Luv It’, sí se ha enviado a radios en Estados Unidos. La cosa es que nadie parece haberse enterado.
María Escarmiento acaba de publicar nuevo EP. ‘iCandy’ incluye ‘Te pedí que me olvidaras’, una de las mejores canciones de lo que llevamos de año, y entre las novedades se encuentra un tema de happy hardcore llamado ‘Bolso Valentino’. No solo Joost se acuerda de este sonido.
Entre los -apenas- cinco cortes de ‘iCandy’ reluce el tema inicial. ‘Pretty girl swag’ ha ejercido de segundo adelanto y hoy sirve como Canción Del Día.
Acorde con la estética rosa «politono 2006» que se gasta María Escarmiento en esta nueva era, ‘Pretty girl swag’ apuesta por un beat de bubblegum bass pulido a la perfección. La base es machacona, pero la melodía es suave como una nube de azúcar.
Un homenaje a sus amigas, las cuales aparecen en el videoclip, ‘Pretty girl swag’ incluye también su dosis de referencias pop. Solo en la segunda estrofa, Escarmiento rima Rihanna con Lana con Hannah Montana citando éxitos de las tres.
María Escarmiento presentará ‘iCandy’ de gira el 18 de octubre en la Sala BUT de Madrid, el 19 de octubre en la Sala Moon de Valencia, el 8 y 9 de noviembre en dos citas por anunciar, el 12 de diciembre en la Sala Aliatar de Granada, el 13 de diciembre en La Trinchera de Málaga, el 14 de diciembre en la Sala Fanatic de Sevilla y el 9 de enero en otra cita por anunciar como fin de gira.
Post Malone vive uno de los mejores años de su vida en el aspecto profesional. No contento con haber aparecido en un mismo año en los discos de Beyoncé y Taylor Swift, ni con haber hecho historia con esta última cantando ‘Fortnight’, la canción más reproducida en un solo día en Spotify, Malone se acaba de anotar un nuevo éxito propio. Eso sí, «con la ayuda» de otro titán de la música.
‘I Had Some Help’, el nuevo single de Post Malone, cuenta con la participación de Morgan Wallen, el rey actual del country. En Estados Unidos, Wallen es uno de los mayores superventas del momento, y su disco ‘One Thing a Time’ se cuenta entre los más vendidos del año pasado a escala global.
El dueto de Post Malone y Morgan Wallen, una mezcla uptempo de pop-rock y country, no tardará en alcanzar los 50 millones de streamings en unos pocos días contabilizados. El número 1 directo en Estados Unidos parece garantizado tanto para uno como para el otro. Pero ‘I Had Some Help’ no solo está sonando en Estados Unidos: en el global de Spotify saluda desde tercera posición.
La noticia es inmejorable para Post Malone, que, parece, prepara el lanzamiento de un disco de country. Ya advirtió Lana Del Rey de que este es el sonido que se avecina, pues ella también trabaja en el suyo.
Post Malone, que ya coqueteó con la música de raíz americana en su último disco, ‘Austin‘, ha dado pistas de su paso al country en los últimos tiempos no solo colaborando en el disco de Beyoncé o ahora con Wallen, sino también versionando a Garth Brooks o Hank Williams. El adelanto de una canción nueva llamada ‘Missin’ You Like This’ apunta también en esa dirección.
Aitana acaba de revelar en un post de Instagram que este año va a celebrar, no uno, sino dos conciertos en el estadio Santiago Bernabéu. Los shows son en días consecutivos, ya que la segunda fecha tendrá lugar el próximo 29 de diciembre de 2024.
Las entradas para el segundo concierto de Aitana en el Bernabéu se pondrán en preventa exclusiva a clientes de Santander SMusic desde el lunes 20 de mayo a las 10 horas hasta el miércoles 22 de mayo a las 10 horas. La venta general se habilitará a partir del 23 de mayo a las 13 horas.
La autora de ‘alpha’ ha anunciado segunda fecha en el Bernabéu subiendo a su página de Instagram una foto con la fecha serigrafiada en una camiseta. En su día de lanzamiento, Aitana ya logró el sold out del primer concierto en una hora y media, y quién sabe si lo conseguirá con el segundo.
Aitana fue la primera artista femenina española en anunciar un concierto de tal envergadura y todo apunta a que el público está dispuesto a pagar por más espectáculos de este tipo. Lola Índigo anunció su propio Bernabéu y también agotó las entradas en su primer día de venta general. Pese a la lejanía de ambos eventos -Lola índigo es en marzo de 2025-, ambas estrellas pueden estar tranquilas.
Está claro que la etapa de ‘alpha’ va a dar para más. La artista catalana ya nos adelantó en una entrevista exclusiva para YouTube que le gustaría lanzar algunos remixes de los temas clave del álbum.
Niña Polaca ha acusado al festival Toledo Beat -celebrado los días 10 y 11 de mayo- de intentar «silenciar» su protesta por la falta de mujeres en el cartel de su última edición.
Sobre el escenario, Claudia Zuazo, la integrante femenina de Niña Polaca, comentó que «me encanta ver a tantas tías en el público, compensando por las pocas que hay en el cartel», comentario que fue recibido con aplausos por la audiencia. De todos los artistas confirmados en el cartel de Toledo Beat la mayoría son masculinos, incluidos los cuatro grupos principales.
La publicación de Instagram de Toledo Beat del concierto de Niña Polaca incluye imágenes únicamente de sus componentes masculinos, y Zuazo opina que Toledo Beat ha podido querer castigarla eligiendo no mostrarla en sus redes sociales.
Por ello, Zuazo ha publicado una carta en la que llama la atención sobre el problema de la falta de mujeres en los festivales usando como ejemplo su experiencia en Toledo Beat. En el texto, Zuazo acusa a Toledo Beat de hacer oídos sordos a su denuncia y de simplemente «haberse puesto en contacto con nuestra oficina para quejarse de mi comentario, tildándolo de populista y afirmando que estaba fuera de lugar y que sobraba». Zuazo argumenta que «ya es suficientemente difícil estar en la industria musical como mujer y que te tomen en serio, que te vean como una igual, que de verdad piensen que eres equiparable a un hombre al que admiran, como para que encima se nos intente silenciar cuando decidimos hablar al respecto de alguna de estas injusticias».
En la misiva, Zuazo subraya que «sabemos de sobra que no escasean mujeres en la música», por lo que «no hay excusa» para que sigan faltando en los carteles. Por tanto, pide que los programadores de los festivales revisen este aspecto a la hora de contratar a grupos y armar sus carteles. «Pongamos que los directores no son conscientes de esto y no saben lo importante que es», añade la artista. «Simplemente quiero que sepan que hasta que esto no ocurra, hasta que no llevemos años viéndonos con la misma frecuencia con la que hemos visto siempre a los hombres, nunca vamos a dejar de ser la excepción y la sorpresa para el espectador. Nunca dejará de ser sorprendente ver a una mujer haciendo algo relacionado con la música asociado a los hombres, como hacer un solo de guitarra o tocar la batería. Necesitamos ver mujeres en esa situación, en esa posición de poder, para sentir que estamos llegando a esa igualdad por la que mucha gente piensa que no merece la pena luchar. Y los festivales juegan un papel clave en esto».