Mientras sus fans se muerden las uñas esperando su nuevo disco, nada menos que el primero en 6 años, Christina Aguilera aparece en la portada de la revista Paper sin maquillar (más o menos, en el texto se habla varias veces de maquillaje) en una instantánea que está dando la vuelta al mundo.
El motivo es una entrevista en la que no se dan datos sobre su nuevo álbum, pero sí se trata de ahondar en su perfil, recordando sus diferentes etapas y los géneros que ha explorado, sus películas, los momentos en que ha tenido que soportar la reacción negativa de la red o la comunidad LGBTQ. «Esta es la gente con la que he crecido, muy brillante, con mucho talento y fuerza. Su voz merece ser escuchada».
Quizá la declaración más interesante que pueda dejar sobre su nueva etapa sea: «siempre he sido alguien a quien le gusta experimentar, lo teatral, alguien a quien le encanta crear una historia y hacer un personaje en un vídeo o sobre el escenario. Soy una «performer» por naturaleza. Pero estoy en un lugar, incluso musicalmente, en el que es liberador ser capaz de desnudarme para apreciar quién soy y la belleza más cruda». ¿Quizá por eso su disco podría llamarse ‘Liberation’?
¿Podemos esperar un disco más acústico, en la estela de lo perpetrado por Miley Cyrus y Lady Gaga? Es posible, pero ojo, cuando le preguntan por cuáles son sus artistas favoritos ahora mismo, habla de Childish Gambino, Chance the Rapper y Cardi B…
Se suele resaltar la juventud de los integrantes de Sunflower Bean cuando se habla sobre la calidad de su música, como si 20 años fuera una edad extraordinaria para escribir grandes canciones y no la edad en la que, por ejemplo, Kate Bush compuso ‘Wuthering Heights’. Sin embargo, en el rock se ha solido dar que artistas y grupos hoy legendarios no publicaron sus primeras obras maestras hasta alcanzar los 24-25-26 años -pienso en los Beatles, David Bowie, Bob Dylan, Fleetwood Mac, Led Zeppelin- y parece que a Sunflower Bean todavía le quedan al menos un par de años para entregar un disco realmente bueno de verdad. Al menos, eso es lo que transmite su nuevo trabajo, ‘Twentytwo in Blue’.
Curiosamente, y como indica el propio título de ‘Twentytwo in Blue’, el trío neoyorquino formado por la vocalista y bajista Julia Cummings, el guitarrista Nick Kivlen y el batería Jacob Faber dedica su nuevo disco a los sinsabores de su propia juventud, a esos veintitantos convulsos, “tristes” que tanto cambio conllevan en la vida de cualquier persona. Y las letras del álbum indagan sobre todo en la necesidad imperiosa de cambio, de la juventud a la madurez, que se produce en esta edad tan complicada, mostrando a un grupo en pleno contacto con sus emociones (solo hay que leer sus entrevistas para flipar con lo maduros que son) y sin miedo a crecer, como evidencia la atmosférica ‘Only a Moment’, una canción que es “una carta a un amigo y que, a su vez, es una carta a uno mismo, porque cuando curas a alguien, te estás curando a ti mismo”.
A menudo, ese cambio no es voluntario sino que viene sin esperarlo, como relata la sobrecogedora ‘Twentytwo’, la mejor canción del disco, en la que una Julia Cummings “reventada y usada” trata de afrontar las “expectativas” que la sociedad vierte sobre ella por ser una mujer joven, y aunque hay en el disco lugar para el existencialismo (“perdido” y “sin su rebaño”, se muestra el grupo en ’I Was a Fool’), Sunflower Bean se muestran sobre todo dispuestos a actuar, dedicando una canción rabiosa a la transformación de aquello que creías conocer (‘Burn It’) y buscando en la ultra pegadiza ‘Crisis Fest’ un himno para la “próxima generación que cambiará el mundo”, y que resulta especialmente apto como retrato del sentimiento de lucha que en Estados Unidos ha derivado, por ejemplo, en la protesta estudiantil más grande de la historia del país.
A pesar de la energía que transmite ‘Twentytwo in Blue’, Sunflower Bean queman la mecha del disco muy rápido, dejando una segunda mitad que ni de lejos es tan buena como la primera. Y aunque el grupo parece que poco a poco va ajustando su sonido a un estilo que se mueve entre el pop melódico de guitarras y el glam-rock, no puede decir que esa madurez se traslade en un disco convincente de principio a fin, dejando en la mencionada segunda mitad canciones tan poco elementales como ‘Memoria’, ‘Puppet String’ o ‘Any Way You Like’. Pero si Sunflower Bean continúan creyendo en su música como si fuera su religión, como rezan en ‘Human For’, miedo da lo que sean capaces de ofrecer en un par de años, cuando tengan la edad de componer un ‘Starman’. Sin duda, el potencial lo tienen de sobra. Y la historia, como está demostrado, no miente…
Calificación: 6,4/10 Lo mejor: ‘Twentytwo’, ‘Crisis Fest’, ‘I Was a Fool’ Te gustará si te gusta: el pop-rock de los 70 Escúchalo:Spotify
El lanzamiento del nuevo álbum de Rhye, ‘Blood‘, se acerca bastante a ser uno de los acontecimientos musicales de este 2018,si consideramos que es su segundo disco en 5 años. Un tiempo que el canadiense Mike Milosh (verdadero alma-máter del proyecto; Robin Hannibal solo participó de manera circunstancial en su primer disco) ha empleado sobre todo en tocar con su amplia banda de directo: sus cálculos dicen que han dado más de 500 conciertos por todo el mundo, lo cual es un evidente signo de aceptación popular de su música.
Charlamos telefónicamente con un Milosh (muy amable, aunque algo parco en palabras, a veces) sobre este nuevo disco, el trasfondo de intimidad que tiene el proyecto y cómo eso funciona al trasladarlo al directo o sus teorías sobre el R&B y el soul como campo de experimentación. Rhye presentarán ‘Blood’ en Primavera Sound 2018.
¿Cómo percibes que está recibiendo la gente tu nuevo álbum? ¿Qué reacciones hay hacia las nuevas canciones en tus conciertos?
Buena, muy buena. Estamos dando muchos conciertos en Estados Unidos y [la recepción] está siendo muy buena… No lo sé, la música es subjetiva, y no sé a cuántos les gusta el disco, ¿sabes? Pero la gente que se acerca a hablarnos nos dice que les gusta.
Desde tu punto de vista, ¿cuál es la mayor diferencia entre ‘Woman‘, el debut de Rhye, y este nuevo disco?
La mayor diferencia es que todas las baterías son reales, no hay bases programadas, no hay midi. Es un disco muy de directo, ha sido interpretado y grabado en vivo, y esa es una gran diferencia.
«Rhye va de honestidad, de ser honesto conmigo mismo como compositor»
Has dicho en varias entrevistas que este disco está muy influenciado por vuestro sonido en vivo, por toda esa gran cantidad de conciertos que habéis dado en los últimos 5 años. Curiosamente, eso no significa que se haya perdido ese sentimiento de profunda intimidad de tus canciones, ¿no? ¿Es esa la esencia de Rhye, en cierto sentido?
Yo creo que Rhye va de honestidad, de ser honesto conmigo mismo como compositor. Es muy importante para mí cuando hago música que sea algo que toque a la gente, y creo que la mejor manera de conseguirlo es haciendo algo muy íntimo. Sé que tengo opciones de hacer algo más experimental o grandilocuente, pero para mí lo más importante es ser muy humano, que todo lo que produzco tenga una cualidad muy humana y, sí, muy íntima.
¿Y no te da algo de vergüenza abrirte así ante miles de personas?
No, para nada. Quizá lo sea para otros, pero no para mí. De hecho creo que es importante no sentirse cohibido, ser honesto.
«[Sobre la sexualidad en el pop] Se trata como si fuera un producto, cuando en realidad es una expresión de amor hacia una pareja»
Si no me equivoco, algunas de estas canciones, como ‘Taste’ o ‘Feel Your Weight’, son aproximaciones poéticas al sexo. ¿Es esa sutileza una especie de rebeldía contra lo que la pornografía ha supuesto para el sexo real en nuestra sociedad?
Si, totalmente. Hay una banalización de la sexualidad en la música, es algo muy grosero. Se trata como si fuera un producto, cuando en realidad es una expresión de amor hacia una pareja, hacia alguien, y la gente olvida eso. Esa es su verdadero sentido. Sí, trato de proyectarme mucho hacia lo que es, un momento de intimidad entre personas, y eso debería ser hermoso. No solo ir a un club, emborracharse y demás. Hay un punto de inmadurez en eso. Ningún otro artista se interesa por esto y es raro.
‘Blood’ ha sido comparado con aquellas sesiones de radio nocturna llamadas «quiet storm», frecuentes en los 70, en las que el R&B y el funk más suave eran protagonistas. ¿Está Rhye inspirado, al menos en parte, en artistas como Smokey Robinson, Anita Baker, Luther Vandross…?
Rhye como proyecto está inspirado por muchas cosas, y ninguna en particular. De hecho, escucho mucha más música clásica [que de ese tipo]. A ver, tiene ritmo, suena como la Motown, algo R&B… Pero no me inspiro en una sola cosa. Me inspira el rock clásico, el funk, música clásica, cantos gregorianos, producciones electrónicas, hip hop de los 90… ¿Me entiendes? Hay toneladas de diferentes tipos de música y esta es la que sale de mí, que escucho muchas de ellas.
¿Te gustaría que Rhye fuera considerado como música para tener sexo o piensas que eso sería subestimarla?
Como yo lo veo es que yo hago música para la gente y quiero que ellos la experimenten como quieran. Y no creo que se pueda sentir sólo de una manera, se pueden sentir muchas cosas. También es una música que podría sonar en un viaje por carretera. Prefiero que no esté en mi control lo que la gente siente hacia mi música, que sea lo que ellos quiera, que no se limite a algo específico.
«Es importante que artistas como Frank Ocean se inclinen por algo más experimental, para que [los artistas] no nos encasillemos en un género específico»
¿Y qué opinas sobre cómo el R&B y el soul se ha convertido últimamente en un espacio para la experimentación, para muchos artistas? ¿Sientes que Rhye tiene su parte de «culpa» en esa corriente?
Lo que yo creo que está pasando con la música es que hemos escuchado muchísima música en los últimos 50 años y evoluciona constantemente, cada 5 años más o menos surge un nuevo género. Pero son los sellos discográficos los que controlan quién hace música, porque cuando un artista crea algo nuevo que adquiere relevancia cultural, aquellos se inmiscuyen en esa corriente. Y es interesante, porque creo que eso hace que cada vez mucha más gente quiera experimentar, no simplemente crear una canción pop de 3 minutos. A los grandes artistas pop eso les funciona muy bien, pero… La música que yo escucho, y también la música que intento hacer, no tiene porque cumplir con una fórmula en particular, quiero que sea algo especial. Por eso es importante que artistas como Frank Ocean se inclinen por algo más experimental, para que [los artistas] no nos acomodemos en un género específico o seamos sólo una mera copia de algo. Lo que te convierte en artista es hacer algo auténtico y honesto.
‘Blood’ tiene también unos cuantos momentos bailables, como ‘Taste’, ‘Phoenix’ o ‘Feel Your Weight’. Según he visto en algunos vídeos, esas canciones es en las que el grupo suena más desatado y potente, ¿verdad?
Sí, a veces sí. Cuando actúas mucho intentas no hacer lo mismo cada noche, me gusta que los conciertos sean dinámicos, contrastar momentos grandes y poderosos con otros en los que prácticamente canto yo sólo. El show tiene muchas subidas y bajadas, porque si yo estuviera entre el público es lo que a mí me gustaría ver.
«Después de actuar tantas veces creo que te sientes más como tú eres en realidad»
¿Cómo han evolucionado vuestros conciertos desde el principio, después de más de 500 actuaciones?
Sobre todo me siento más seguro de mí mismo, dejo que la noche sea como surja, me lo tomo con calma. No sé, después de actuar tantas veces creo que te sientes más como tú eres en realidad, creo que es lo que ocurre. Rhye se ha convertido más en sí mismo.
Estaréis en el próximo Primavera Sound, pero ¿habrá ocasión de veros actuar en recintos cerrados?
Sí, tenemos ese show, me apetece mucho. Por algún motivo el primer disco no logró mucha atención en España, creo que únicamente dimos un concierto en Madrid… Espero de verdad que ahora vaya mejor porque me encanta España, me gustaría pasar más tiempo por allí. Ojalá que, aparte del festival, el disco funcione lo bastante como para hacer nuestra propia gira por Madrid, Barcelona, Sevilla… Me encantaría hacer conciertos más pequeños, porque es muy divertido, experimentas más la cultura. Me encantan los festivales, pero… En fin, depende de la gente de España (Risas).
«Organizo una especie de after-shows ambient llamados ‘Secular Sabbath’ en los que hago improvisaciones vocales de 2 horas delante de pocos cientos de personas»
Entonces, ¿prefieres festivales o salas?
Me gustan ambas cosas, son tan diferentes… Adoro los festivales, la energía que se genera con tanta gente mirándote, es una experiencia maravillosa. Pero a veces me gusta hacer un concierto en el que haya 500 personas, porque me encanta hacer esos shows íntimos. De hecho, a veces, tras los conciertos de Rhye, organizo una especie de after-show ambient llamado ‘Secular Sabbath’ en los que hago improvisaciones vocales de 2 horas delante de pocos cientos de personas.
Quería preguntarte sobre ‘Summer Days’, la cara B del single ‘Please’, que ha quedado fuera del álbum, porque me parece preciosa. ¿Por qué decidiste que esta canción no encajaba con el resto del álbum?
Bueno, cuando salió ese single hacía mucho tiempo que no publicaba nada, y quise que fuera algo muy especial. Así que nunca fue mi idea que estuviera en el disco, era como un regalo. Además, como el disco se edita en vinilo no podía meter demasiadas canciones, ya sabes que 45 minutos es el máximo que permite el formato. Así que tuve que ser muy selectivo.
De hecho, ese tema ha sido objeto de un gran remix por parte de Roosevelt que incluso tuvo su propio clip oficial. No es algo muy habitual, ¿no?
Sí, me encantó esa remezcla y mi novia y yo decidimos hacer un vídeo para ella. De hecho lo protagonizamos los dos, cerca de nuestro apartamento en Berlín. Fue muy divertido.
Steven Spielberg está concediendo una serie de entrevistas para promocionar la película que estrena esta semana muy poco tiempo después de ‘Los archivos del pentágono’, ‘Ready Player One’. Las declaraciones más controvertidas son las que conciernen a Netflix, pues Spielberg no cree que sea adecuado que las películas que estrena esta plataforma acudan a los Oscar solo por haber pasado de manera anecdótica por “un par de salas”.
Ha dicho: “una vez que te ciñes al formato televisivo, lo que estás haciendo es una película para televisión. Si lo que haces es bueno, te merecerás un Emmy, pero no un Oscar. No creo que las películas que pasan por un par de salas menos de una semana deban optar a las nominaciones de los Oscar”. Añade: ”Cada vez menos cineastas lucharán para recaudar dinero, o para competir en Sundance. Y más cineastas permitirán que las empresas de video bajo demanda financien sus películas, tal vez con la promesa de una pequeña ventana cinematográfica durante una semana para que puedan optar a los premios».
Aparte de esta, sendas entrevistas con Steven Spielberg aparecen en El País y en El Mundo. En la primera dice que le encanta ‘Black Panther’ y explica por qué no puede hacer cine tipo Sundance: “me gusta contar historias que no suceden todos los días. No puedo hacer ese tipo de películas de Sundance, me encantan, y admiro el talento de quienes logran hacerlas. Pero yo necesito añadir algo que sea superior a lo que ocurre en la vida real».
En la segunda, habla mucho de los 80 y concluye que ‘E.T.’ no habría tenido éxito a día de hoy: “Fue un tiempo relativamente libre de problemas en el que la economía en EEUU era moderadamente robusta. El presidente era también un actor [Ronald Reagan]. Fue una década de mucho humor y fue una década dispuesta a aceptar emoción en grandes cantidades. Un extraterrestre se pierde en la Tierra y es acogido por una familia, rescatado y luego liberado. No estoy seguro de que E.T. hubiera tenido éxito en los 70. Y estoy seguro de que no lo habría tenido hoy ni después del año 2000. Necesitaba una década relativamente benigna para tener éxito”.
Lindsey Jordan es uno de esos talentos precoces que, de tanto en tanto, aparecen, a veces para quedarse y crecer, otras para malograrse. Ojalá lo de esta chica de Baltimore, de apenas 18 años, y su grupo Snail Mail esté entre los primeros. De momento, hay mimbres: con solo un EP de 6 canciones llamado ‘Habit’ y publicado en 2016, logró la atención de la prensa musical yanqui y británica, gracias a temas como ‘Thinning’, ‘Slug’ o ‘Dirt’.
En ellos, Jordan suena como si hubiera asimilado a su propia idiosincrasia adolescencia, con sus quereres y pesares, la discografía de proyectos como Bettie Serveert (en lo melódico) o Sebadoh (en lo sonoro), próxima a los trabajos de otras mujeres como Waxahatchee o Girlpool. Tras dejar atrás el pequeño sello independiente (Sister Polygon) en el que las publicaron, Snail Mail se han tomado su tiempo para construir un repertorio sólido y lanzar su álbum de debut en el más potente Matador Records.
Producido por Jake Aron (ingeniero de sonido en los últimos discos de Grizzly Bear, Solange, Beth Orton o Chairlift), ‘Lush’ verá al fin la luz el día 8 de junio. En él, Lindsey se ha apoyado en sus dos compañeros de banda (Ryan Brown, batería, y Alex Bass, bajo, se han estabilizado tras haber cambiado un par de veces) para construir un sonido más pulido y brillante. Pero mejor que explicarlo es escucharlo: ‘Pristine’, con su tramposo lyric-video, demuestra que Lindsey Jordan está, pese a su juventud, muy dotada para escribir y ejecutar canciones con el espíritu del indie rock de los 90.
Triángulo de Amor Bizarro han editado un EP de 4 canciones nuevas, encabezado por el tema de adelanto ‘O Isa’ y con cortes algo diferentes a lo que suelen hacer como ‘Ciudadanos’ o el titular, ‘El gatopardo’. Hablamos con el grupo sobre todos ellos hace unos días. Según su propio Facebook, el single nuevo es ‘Les llevaré mi cruz’ y no en vano es la canción más inmediata de las 4, la más familiar para los «seguidores» de ‘Barca quemada’ o ‘El fantasma de la transición’. Foto: Luis Díaz Díaz.
Se trata de un tema de corte feminista, bastante claro en la letra y en su tono condescendiente, que apela a «pobres niñas que corretean», «pobres niñas maldecidas por un imperio piramidal», «pobres hijas que pescan y cazan» y a «pobres madres, (que) aún no saben (que) son la presa del conde de Barcelona». Pese a que es Isa Cea quien entona esta composición (y ya sabéis que casi todo lo que canta ella se convierte en «favorito de los fans»), no está tan claro quién es el verdadero narrador, pues el tema es una crítica al paternalismo, como el grupo ha indicado en Facebook: «habla sobre el imperio, la corona, la conquista, el paternalismo y la limosna. Mal, por supuesto». Además, no se puede pasar por alto la fecha de edición de la canción: un sándwich entre el Día de la Mujer Trabajadora, en el que Isa participó activamente, y la Semana Santa, a la que alude su imaginería en el potente estribillo: «Les llevaré mi cruz / Los guiaré con el peso de mi cruz / los guiaré con un clavo y con el peso de mi cruz».
Si ese estribillo es todo un tiro en cuanto a BPM’s, la canción termina de despegar cuando añade guitarras eléctricas en su minuto instrumental final, constituyendo a buen seguro otra cumbre de sus conciertos, como se podrá comprobar, por ejemplo, el próximo 20 de abril en el OchoyMedio de Madrid. Entradas a la venta en Ticketea.
Pet Shop Boys, que recientemente se confirmaban en el Festival de Benicàssim, ofrecerán más conciertos en nuestro país. En concreto hoy anuncian que se suman a Starlite 2018, donde actuarán el 18 de julio. La nota asegura que «el dúo británico regresa un año más demostrando que Starlite es uno de sus lugares elegidos en sus visitas a nuestro país».
El ciclo Starlite, que se queda en Marbella pese a los problemillas surgidos el año pasado, continúa confirmando a artistas. Este año estarán en Starlite, entre otros, Luis Miguel, Jamiroquai (22 de julio), Steven Tyler, Maná, Melendi, Juanes, Sting, Romeo Santos, Charles Aznavour (14 de julio), James Blunt, Estopa, Miguel Poveda, Miguel Ríos, Pablo Alborán, Serrat, Pablo López (ya sold out), Taburete (15 de agosto), Sebastián Yatra, David Bisbal, Il Divo, Sara Baras, la “Noche Movida”, Jorge Blass, CantaJuego y el espectáculo “Celia, El Musical”, y el concierto único de Rosario y Rosana juntas en un mismo escenario (13 de julio).
Mientras algunas de las entradas ya están a la venta, como es el caso de las de Jamiroquai, las de Pet Shop Boys saldrán el próximo miércoles 28 de marzo en www.starlitemarbella.com y en el servicio de atención 902 750 787. Ojo a los precios, eso sí, si las de Jamiroquai oscilan entre 80 y 578 euros; las de Luis Miguel van de los 120 a los 695 euros; y las de Sting de 120 a 803 euros. Eso sí, puedes fraccionar el pago en 4 plazos (!).
Una columna en el NME pide a Jesse Hughes que se “calle de una puta vez” desde su titular. Una columna que no olvida que su grupo, Eagles of Death Metal, sufrió un atentado terrorista en París durante un concierto en el que murieron 89 personas. ¿La razón? Jesse Hughes ha vuelto a posicionarse a favor de la posesión de armas en Estados Unidos, y el columnista Jordan Bassett cree que su opinión se ha vuelto “más y más repugnante”. Le acusa de «falta de sensibilidad, reduccionismo» y de decir cosas «peligrosas», no sin dejar de añadir que es imposible saber lo que se siente tras haber sufrido el atentado de Bataclan en carne propia.
A tenor de las manifestaciones que han tenido lugar en Estados Unidos este fin de semana por el control de armas, conocidas con el nombre de March for Our Lives, y que han unido a artistas como Ariana Grande, Miley Cyrus o Common, Jesse Hughes ha acudido a Instagram para acusar a los manifestantes de “abusar de los muertos de manera ruin”, considerando las manifestaciones «patéticas y repugnantes». Además, ha acusado a los estudiantes de “hacer novillos usando la sangre de sus compañeros” y ha ido más lejos al cargar contra la estudiante Emma Gonzalez, quien se ha convertido en un emblema de esta protesta de estudiantes tras un emocionante discurso.
Como recoge The Guardian, Jesse Hughes ha dicho que Emma es una «superviviente de nada», la acusa de «deslealtad», y le indica que disfrute «su momento de fama», pues este está «próximo a expirar». Ha llegado a usar una imagen manipulada de la joven Emma González que se ha hecho viral, en su cuenta de Instagram.
Ya hace un par de años que Jesse Hughes se había manifestado a favor de la posesión de armas. Según él, el control de armas en Francia fue responsable de que la tragedia en Le Bataclan no se evitara durante su concierto. En vista de la polémica, ha borrado algunos posts de Instagram y ha dicho que abrirá otra cuenta para mostrar sus opiniones políticas. No obstante, mantiene esta tira «cómica» en la que propone «cortarse la propia polla» para evitar que haya «violaciones».
Lana del Rey ha actuado este fin de semana en Lollapalooza Brasil, el mismo festival en el que Liam Gallagher casi mata de un susto a Brandon Flowers sobre el escenario, y la buena noticia es que ‘Get Free’ ha vuelto a su repertorio por primera vez en más de un mes. De hecho, como puede verse en los vídeos de la red, Lana se ha dirigido a la gente indicando: «Ahora que el pleito se ha acabado, supongo que puedo cantar esa canción siempre que quiera, ¿verdad?».
Lana se refiere, naturalmente, a los problemas legales a que se ha enfrentado ‘Get Free’ por su parecido a ‘Creep’. Según la cantante, Radiohead le estaban pidiendo el 100% de los derechos del tema en lugar del 40%, algo que fue negado por la editora de la banda, Warner/Chappell, quienes además negaban la existencia de un pleito como tal. Suponemos que se ha llegado a algún tipo de acuerdo extrajudicial, si bien la canción continúa acreditada en Spotify únicamente a Kieron Menzies, Lana del Rey y Rick Nowels. ¿Quizá esta información se vea alterada próximamente?
Os recordamos que Lana del Rey visitará nuestro país poco después de Semana Santa. Estará el 19 de abril en Barcelona y el 20 de abril en Madrid. Especialmente en este último caso quedan ya muy pocas entradas disponibles en Ticketmaster.
La pasada noche del domingo se entregaron los Juno 2018, premios que otorga la industria musical de Canadá a los artistas de su país. Arcade Fire fueron los grandes ganadores de la noche, al llevarse el premio al Álbum del Año por su último disco, ‘Everything Now’. Además, también fueron destacados con el premio al Logro Internacional por el éxito global de su último disco y de toda su carrera. Arcade Fire presentan ese nuevo álbum en nuestro país el próximo mes: el 21 de abril estarán en el Palau Sant Jordi (Barcelona) y el 24 en el WiZink Center (Madrid). Las entradas están disponibles en Ticketmaster.
En su discurso, Win Butler recordó a su ciudad, Montreal, y todas las fantásticas bandas que han surgido allí en los últimos años, que son mucho mejores que ellos y que nunca te acercarás a su potencial, citando a Godspeed You! Black Emperor, Broken Social Scene, Wolf Parade, The Constantines, Molasses… “Recuerdo la primera vez que vi tocar la guitarra a Feist y pensar “¡soy malísimo con la guitarra! No he mejorado mucho”, reconocía. También, de manera llamativa, se mostró muy agradecido a sus compañeros de grupo por haber logrado mantener unida a su banda tras 15 años, lo cual reconoció que no es fácil y que en alguna ocasión se les pasó por la cabeza ponerle fin. “Eso quiere decir que ni siquiera estás cerca de comenzar”, así que valoró haber “persistido”.
Arcade Fire interpretaron el tema que da nombre a su disco en la gala. Otras actuaciones destacadas fueron las de Lights –obtuvieron el Juno al Álbum Pop del Año–, Barenaked Ladies –que reunían a su formación original por primera vez en 9 años con motivo de su inducción al Canada Music Hall of Fame– y Jessie Reyez –que obtenía el premio a Solista Revelación del Año; el de Grupo Revelación era para The Beaches–. Alvvays ganaban el premio a Disco Alternativo del Año, aunque no actuaron en la gala, y Buffy Sainte-Marie, que ofrecía junto a una tímida Grimes –Vídeo del Año por ‘Venus Fly‘– un discurso en favor de las mujeres en el mundo de la música, se llevó el premio al Álbum Indígena del Año. A título póstumo, Gord Downie fue homenajeado (entre otros, por Kevin Drew de Broken Social Scene) y obtenía 3 premios importantes: Artista del Año, Compositor del Año y Álbum Alternativo Adulto del Año. En el resto de categorías, ‘There’s Nothing Holding Me Back’ de Shawn Mendes obtenía el Juno a Canción del Año y ‘DAMN.’ de Kendrick Lamar era reconocido como Álbum Internacional del Año.
Palmarés de los premios Juno 2018:
Single Of The Year (Sponsored By Live Nation Canada)
There’s Nothing Holdin’ Me Back — Shawn Mendes
International Album Of The Year
DAMN. — Kendrick Lamar
Group Of The Year (Presented With Apple Music)
A Tribe Called Red
Breakthrough Group Of The Year (Sponsored By Factor, The Government Of Canada, And Canada’s Private Radio Broadcasters)
The Beaches
Songwriter Of The Year (Presented By SOCAN)
Gord Downie & Kevin Drew
“A Natural”, “Introduce Yerself”, “The North” Introduce Yerself – Gord Downie
Country Album Of The Year
Game On – James Barker Band
Adult Alternative Album Of The Year
Introduce Yerself – Gord Downie
Alternative Album Of The Year (Sponsored By Long & Mcquade)
Antisocialites – Alvvays
Pop Album Of The Year
Skin & Earth – Lights
Rock Album Of The Year
Young Beauties And Fools – The Glorious Sons
Vocal Jazz Album Of The Year
Turn Up The Quiet – Diana Krall
Jazz Album Of The Year: Solo
Root Structure – Mike Downes
Jazz Album Of The Year: Group
The North – David Braid, Mike Murley, Anders Mogensen & Johnny Aman Addo
Instrumental Album Of The Year
Stubborn Persistent Illusions – Do Make Say Think
Francophone Album Of The Year
Paloma – Daniel Bélanger
Children’s Album Of The Year
Hear The Music – Fred Penner
Classical Album Of The Year: Solo Or Chamber
Chopin Recital 3 – Janina Fialkowska
Classical Album Of The Year: Large Ensemble
Chopin: Works For Piano & Orchestra – Jan Lisiecki With Ndr Elbphilharmonie Orchester
Classical Album Of The Year: Vocal Or Choral
Crazy Girl Crazy – Barbara Hannigan With Ludwig Orchestra
Classical Composition Of The Year
My Name Is Amanda Todd – Jocelyn Morlock
Dance Recording Of The Year
Closer Ft. Laurell – Nick Fiorucci
Reggae Recording Of The Year
Greater – Kirk Diamond
Indigenous Music Album Of The Year (Sponsored By APTN)
Medicine Songs – Buffy Sainte-Marie
Contemporary Roots Album Of The Year
Bone On Bone – Bruce Cockburn
Traditional Roots Album Of The Year
Illusion & Doubt – The Dead South
Blues Album Of The Year
Time To Roll – Monkeyjunk
Contemporary Christian/Gospel Album Of The Year
First Day Of My Life – The Color
World Music Album Of The Year
Where The Galleon Sank – Kobo Town
Jack Richardson Producer Of The Year
“L-O-V-E”, “Night And Day” (Co-Producer Tommy Lipuma) Turn Up The Quiet – Diana Krall
Diana Krall
Recording Engineer Of The Year
“Get You Ft. Kali Uchis”, “We Find Love” Freudian – Daniel Caesar
Riley Bell
Album Artwork Of The Year
Marianne Collins (Art Director & Illustrator), Ian Ilavsky (Designer), Steve Farmer (Photographer) – Stubborn Persistent Illusions
Do Make Say Think
Video Of The Year (Sponsored By Stingray Music)
Venus Fly Ft. Janelle Monáe – Grimes
Grimes (Claire Boucher)
Electronic Album Of The Year
Mass Manipulation – Rezz
Metal/Hard Music Album Of The Year
Voice Of The Void – Anciients
Adult Contemporary Album Of The Year
Nobody But Me – Michael Bublé
Comedy Album Of The Year (Sponsored By Siriusxm Canada)
I Wanted To Be A Dinosaur – Ivan Decker
Humanitarian Award
Gary Slaight
International Achievement Award
Arcade Fire
Walt Grealis Special Achievement Award
Denise Donlon
‘Blink’ era el tema estrella con el que se presentaba ‘Worldwide Angel’, la nueva (y fantástica) mixtape de Bad Gyal, que la ha situado en un estatus estelar del pop alternativo, logrando una notable atención internacional. Aquella canción contaba con producción de DJ Florentino, un músico y productor colombiano afincado en Manchester que, como miembro del colectivo Swing Ting, está contribuyendo a popularizar los géneros latinos contemporáneos en la escena británica. Como tal, estará presente en la próxima edición de Sónar Barcelona.
Florentino, “el más romántico de los románticos” (emplea ese sobrenombre como sello), cuenta con varios singles, remixes (entre ellos, uno para ‘Lilies’ de Dawn Richard) y EPs, y se dispone a editar uno nuevo: se titula ‘Fragmentos’ y verá la luz el día 13 de abril. En su primer adelanto, llamado ‘Por ti’, Alba Farelo –nombre real de Bad Gyal– le devuelve el “favor” de ‘Blink’ interpretando la parte vocal, con una de sus letras lamentando una crisis sentimental derivada de su entrega a su trabajo. “Bebé, lo que gane voy a ahorrar, me podré retirar, compraremos una casa y te daré 1.000 liras lo haré mil horas”, le dice a su “baby”, casi ineludible en sus letras y por el que es capaz de cualquier cosa, incluso de “coger la Renfe”, aunque ella esté acostumbrada a que la recoja un Mercedes.
Recientemente, Farelo voló a Estados Unidos para actuar primero en el festival de Austin South By Southwest y, después, seguir ofreciendo actuaciones en varias ciudades norteamericanas, confirmando su proyección internacional. Pero ‘Worldwide Angel’ también contará con presentaciones en nuestro país: el día 13 de abril estará en la Sala Apolo de Barcelona, y el 5 de mayo hará lo propio en Trvmp Club (Sala Ochoymedio) de Madrid. Las entradas para ambos están a la venta en Ticketea.
Charlie Puth se ha convertido en los últimos años en uno de los artistas jóvenes más exitosos del mundo gracias a singles como ‘We Don’t Talk Anymore’ (con Selena Gomez) o ‘Marvin Gaye’ (con Meghan Trainor). Un éxito popular que, sin embargo, se da de bruces con la crítica: su debut ‘Nine Track Mind’ ostenta el dudoso honor de ser uno de los discos peor valorados en la historia de Metacritic. Puth aseguró que, en su opinión, esas bajas calificaciones eran justas y que no se reconocía en ese trabajo que, asegura, fue fruto de sus intentos por no verse manipulado por la industria.
Algo que, al menos teóricamente, quiere enmendar en su nuevo trabajo, ‘Voicenotes’. Un disco que, tras comenzar a avanzarse hace ya casi un año con el exitoso ‘Attention’, se publicará por fin el día 11 de mayo. Tras aquel single, ‘How Long’, la muy Boyz II Men (no por nada colaboran en ella) ‘If You Leave Me Now‘ y el atractivo ‘Done for Me’ junto a Kehlani han servido para seguir calentando el ambiente de cara a ese disco. Un quinto(!) single se ha publicado hoy mismo y supone una subida de nivel cualitativo en el trabajo colaborativo que Puth había mostrado hasta la fecha.
Porque en ‘Change’ colabora, tanto compositiva como interpretativamente, nada menos que James Taylor. El autor de canciones tan míticas como ‘Fire And Rain’ y ‘You’ve Got A Friend’ toca el piano y canta en esta emotiva balada de poso soul que Puth ha dedicado al movimiento “Marcha de Nuestras Vidas” que reclama un mayor control de armas en Estados Unidos para erradicar el asesinato de estudiantes de tragedias como la de Parkland.
Este fin de semana, cuando se celebraba la edición brasileña de Lollapalooza, Liam Gallagher se subió al escenario con The Killers, cabezas de cartel de esta edición, mientras estos interpretaban su himno ‘All These Things That I’ve Done’. Hasta ahí, todo bien, nada alejado de los parámetros habituales de un festival de pop rock y demás. Sin embargo, se ve que Brandon Flowers o bien no estaba al tanto de esta aparición estelar o bien, imbuido por el baño de masas, no recordaba que era el momento de que subiera a escena el cantante de Oasis.
El caso es que, como puede verse en un vídeo de la retransmisión del festival, Flowers da un cómico respingo y pone una cara de pánico total, para luego gritar entre risas “¡puto Liam Gallagher!”. Liam, ese hombre que ya no necesita decir nada, solo aparecer, para ocupar titulares. Brandon se ríe y abraza a Liam que… ¡se larga del escenario sin más! Quizá improvisadamente, o quizá no, Flowers canta el estribillo de ‘Gas Panic’ de Oasis, a duras penas recuperado del sustazo.
Curiosamente, tanto The Killers como Liam Gallagher tendrán ocasión de culminar este coitus interruptus en un festival español: ambos forman parte del cartel del FIB 2018, al que recientemente se sumaban también Pet Shop Boys, Belle and Sebastian, Jessie Ware, Justica o Izal, entre otros muchos. Las entradas para el próximo Festival Internacional de Benicàssim pueden adquirirse en su web o en Ticketmaster.
Una copa en una terraza en Italia, una tarde leyendo en cualquier escenario campestre de la Francia de Éric Rohmer (recientemente recreado en ‘Call Me By Your Name‘), Heidi revolcándose por la ladera de los Alpes suizos, una tarde de domingo escuchando bossa en cualquier lugar del mundo mientras la brisa entra por la ventana… Estos son algunos de los escenarios a los que nos lleva Ibon Errazkin tan solo en los primeros minutos de su nuevo disco, ‘Foto Aérea’, su tercero en solitario, y el primero en 15 años. Justo cuando te estabas preguntando cuándo volverían Single, su último proyecto junto a Teresa Iturrioz (antes ambos compartieron con otras personas Aventuras de Kirlian y Le Mans), Errazkin, que rara vez se lo ha puesto fácil a sus seguidores, vuelve con uno de sus álbumes de música instrumental o casi.
La guitarra es la gran protagonista en ‘Foto Aérea’, sirviendo de hilo conductor a un álbum más variado de lo que parece, en el que Ibon ha querido huir de la esclavitud de la claqueta y los tempos cuadriculados de la canción pop de hoy, para pausar y acelerar los ritmos, dejar tiempo a la respiración y al silencio, e incluso también quizá un poco a la reflexión. Escuchar ‘Foto Aérea’ es, efectivamente, como si nos elevásemos miles de pies del suelo para dedicar un tiempo a divisar nuestra vida y nuestro pasado. Y ojo, no por ello este es un álbum tristón, melancólico ni clásico «como reacción a que ya no se hacen canciones como antes» o a que los hits de hoy sean «demasiado cuadriculados». Al contrario, justo apetece más acercarse a él a sabiendas de que su autor es un gran seguidor del pop de hoy, de RuPaul a Tomasa del Real pasando por Dellafuente o Bad Gyal.
Eso sí, ‘Foto Aérea’, nada que ver. Con referencias como ‘El gat blanc’ de Toti Soler, cierto aroma mediterráneo e inspirado por una exposición de David Hockney en el Guggenheim de Bilbao y la máxima de los impresionistas de pintar un mismo paisaje durante distintos momentos del año o del día; Ibon Errazkin ha realizado un disco tan bien hilvanado y surtido de guiños que algunas pistas parecen volver y otras se fusionan sin que distingas muy bien cuándo y dónde ha empezado cada una. Lo cual no significa que no haya «highlights». Lo fácil es encontrarlos en las pistas con voces, pero no son estas las verdaderas razones. Ibon Errazkin se acerca a ser un crooner solvente en la primera vez que se ha decidido a cantar en su vida, en una adaptación de ‘Lazy Afternoon’ de Jerome Moross (1954), pero esa canción ya era una de las mejores del álbum desde que arrancaba con unos teclados psicodélicos que se acercan a las bandas sonoras de Broadcast y Cat’s Eyes.
A tal efecto contribuye la voz de Teresa Iturrioz, que aparece en ‘El objeto’ y en ‘Paradox’, esta última especialmente ya una de las más preciosistas desde mucho antes que emergiera su voz gracias al melancólico arpeggio de la primera mitad. La consecución de emociones mediante percusiones o incluso alguna guitarra distorsionada (‘Las descripciones’) nos hacen preguntarnos por qué Errazkin no desarrolla una carrera como autor de bandas sonoras al modo de Julio de la Rosa, a la postre reconocido y premiado por ejemplo por su trabajo en ‘La isla mínima‘. Su dominio del costumbrismo quedo y de ciertos pasajes de pequeña tensión son muy cinéticos y el interés de su sello Elefant por el cine ya ha dado buenos frutos.
Mención especial merece el acabado dado a ‘Foto Aérea’. Javier Aramburu (Family) ha vuelto a trabajar para realizar la portada, algo que ya solo hace para Single, pero lo realmente noticiable es que Errazkin haya tenido el buen gusto suficiente para, en el videoclip, evitar los lugares comunes pesados y ñoños que parecen casi obligatorios al trasladar el disco a imágenes y palabras (ver inicio de esta crítica); e, igualmente, que Teresa Iturrioz haya evitado lo mismo cuando ha dado título a todas estas canciones, ideando nombres tan ambiguos como ‘El objeto’ y tan llenos de humor como ‘Bona nochy’.
Calificación: 7,4/10 Temas destacados: ‘Foto aérea’, ‘Paradox’, ‘Lazy Afternoon’ Te gustará si: lo mejor de ‘Fotos’ o ‘Pensamiento’ te parecía su espectacular instrumentación Escúchalo: Spotify
Tras confirmar a Joan Jett como símbolo de su intento por organizar un festival más paritario tras la polémica de su edición 2017, el Azkena Rock de Vitoria/Gasteiz confirmó semanas atrás el grueso de su cartel, con nombres tan importantes y/o llamativos del roclk de hoy y siempre como Van Morrison, MC5, Mott The Hoople, Gluecifer o Turbonegro. Y hoy ya cierra su cupo de artistas y grupos con nombres a la altura.
Para empezar, Urge Overkill interpretarán íntegramente su disco más popular, ‘Saturation’, que no incluía su gran hit, ‘Girl, You’ll Be A Woman Soon’, popularizado por su aparición en la BSO de ‘Pulp Fiction’ –estaba incluido en ‘Stud’, un EP previo–. Además, también serán protagonistas de un muy especial homenaje a Tom Petty que realizarán de manera exclusiva en Azkena, interpretando una selección de canciones del mítico líder de los Heartbreakers fallecido el pasado año. Por último, se anuncia también la incorporación al cartel de Chris Robinson Brotherhood, proyecto personal del vocalista de The Black Crowes. En el plano estatal, se incorporan también los exitosos Berri Txarrak.
Además, Azkena Rock anuncia que The James Taylor Quartet no realizará su actuación en el recinto de Mendizabala sino en un escenario de acceso libre y gratuito situado en la popular Plaza de la Virgen Blanca de la capital alavesa, junto con los canadienses The Sheepdogs. Azkena Rock Festival 2018 se celebra los días 22 y 23 de junio y la venta de entradas de día y abonos está disponible en su web.
Durante este fin de semana se ha celebrado en Estados Unidos una gran movilización de estudiantes llamada “March of Our Lives”, reclamando modificar la legislación de aquel país para aumentar el control de armas entre la ciudadanía y evitar, a juicio de los organizadores, matanzas indiscriminadas como la sucedida hace mes y medio en un instituto de Parkland, Florida. Numerosos artistas, como Ariana Grande, Miley Cyrus, Paul McCartney o Michael Stipe se han manifestado a favor de la marcha, han actuado en ella o, como en el caso de Taylor Swift, han hecho donaciones. Sin embargo, no todo el mundo del pop parece estar tan a favor de esos posicionamientos.
El rapero Killer Mike, 50% del dúo Run The Jewels que completa El-P, ha desatado una polémica este fin de semana por su aparición en un vídeo de la televisión de la Asociación Nacional del Rifle. En la entrevista realizada por otro activista pro-armas, Mike se manifiesta a favor de la 2ª enmienda de la Constitución norteamericana (la que ampara el derecho a la posesión de armas) y a tener armas y a entrenar para usarlas, como una gran parte de la sociedad norteamericana, por otro lado. Lo más polémico de su postura es que se muestra crítico con la citada Marcha, asegurando que él no dejaría ir a su hijo a esa movilización aunque se lo había pedido (“te quiero, pero si vas estás fuera de la familia”), argumentando que esa movilización tiene un mayor apoyo porque en ella hubo numerosas víctimas caucásicas, en contraste con las sucedidas por las numerosas víctimas de ciudadanos afro-americanos a manos de la policía. Además, en estas declaraciones asegura que muchas celebridades apoyan estas movilizaciones porque no saben qué hacer y sus asesores les indican que lo hagan para ganar o no perder popularidad. También asegura haberse negado a colaborar con una campaña anti-bullying porque, dice, los chicos tienen que recibir golpes para aprender a defenderse.
Numerosas voces han criticado esta aparición en redes sociales. Una de las más críticas ha sido la periodista y escritora Joy Reid, que dijo “Killer Mike secundando a una organización que trafica con amenazas a los medios (incluidas mujeres negras), que ignoró a Philando Castie [NdE: afroamericano tiroteado por un oficial de policía en presencia de su pareja y su hija] y que impulsa la venta de armas con vídeos que incitan el “miedo a los de piel negra/marrón” es su opción personal. También prueba que los adolescentes [NdE: por los estudiantes movilizados] les están venciendo”.
Ante la ola de críticas, Killer Mike primero se justificó en una serie de tuits, algo jocosos, diciendo que él acudió a la entrevista con NRA TV para defender la posesión de armas por parte de la comunidad afroamericana [como un síntoma de igualdad y para defenderse de su situación como minoría], pero que sus palabras fueron utilizadas para atacar esta Marcha. También dijo que, si negó a su hijo ir a la Marcha, fue porque suspendió matemáticas y el chico lo usaba como excusa para librarse de ir a clase. Horas después, en cambio, emitía un vídeo en la misma red social pidiendo perdón a los convocantes de la marcha, diciendo que estuvo mal que la ANR usara sus palabras para atacar la movilización y que, como activista, se consideraba su aliado y que compartía muchos de los derechos anti-racistas, anti-clasistas, pro derechos de las mujeres y pro-LGTBI+ que este tipo de organizaciones defienden. Así que les anima a seguir organizándose y movilizándose.
Killer Mike cosigning an organization that traffics in threats against the media (including black women), that ignored Philando Castile, and that pushes gun sales through “brown/black scare” videos is his choice. It’s also proof the NRA knows that the teenagers are beating them.
Killer Mike cosigning an organization that traffics in threats against the media (including black women), that ignored Philando Castile, and that pushes gun sales through “brown/black scare” videos is his choice. It’s also proof the NRA knows that the teenagers are beating them.
Respectfully, Mike, NRA TV is not the equivalent of MSNBC, or CNN, or CBS, etc. It's not a news network. It's a video outlet for the NRA, designed to push their propaganda, and it's propaganda that is demonstrably hostile to people who look like you and me.
Inauguramos una nueva sección en la que de vez en cuando recordaremos temas que cumplan 10, 20, 30… años. A finales de febrero de 1998 Mecano lanzaban como single ‘El club de los humildes’, logrando el número 1 en España en marzo y sosteniéndolo durante 2 semanas. Era el primer single de ‘Ana José Nacho’, un disco nombrado en orden alfabético, mitad recopilatorio mitad no, que suponía el regreso de Mecano tras haberse disuelto al término de la gira ‘Aidalai’ (1991/1992). El recopilatorio, número 1 en España durante 5 semanas, ha cumplido 20 años justo este viernes 23 de marzo. La historia de su single principal fue todo un «vamos a contar mentiras»: ni fue un «club», pues el grupo estaba ya tocado en sus diferencias irreconciliables, ni fue desde luego «humilde», pues el ego de los hermanos Cano ni siquiera a día de hoy ha sabido dar un paso atrás para limar sus asperezas.
En las entrevistas promocionales de la época, las trolas volaron sin ningún tipo de sonrojo. José María hablaba de «siete canciones nuevas» («creo que es el número justo, porque tres más ya son un disco nuevo») cuando a la postre se ha sabido que el grupo tiró a saco de descartes de ‘Aidalai’; y peor aún, afirmaba: «no veo razón de justificarme, porque como grupo nunca nos hemos dicho adiós», cuando poco después él mismo dejaría perpleja a Ana Torroja afirmando sin avisar a nadie en público que el grupo se había terminado («salí llorando de allí», ha dicho ella hace poco), y poniendo sobre la mesa que Mecano sí se habían separado en 1992 y que esta reunión fue un «fake» que ni Milli Vanilli.
Ese aroma a «fake» se percibe muy claramente en un videoclip que por alguna razón el sello no ha borrado de Youtube, quizá desafiando a Mecano para que por favor ni esto ni ‘Stereosexual’ conformen su epitafio definitivo. ‘El club de los humildes’ sí es una canción escrita expresamente para este disco por Nacho Cano y se nota, pues no habla de otra cosa que no sea él mismo y Mecano en los 90. El problema es que, 20 años después, su letra conciliadora (“ya te necesito alrededor”) suena falsa e impostada. Dejando al margen el polémico «dame dos hostias y hazme ver que estar aquí es un milagro que se puede compartir» -que podemos situar como un precedente de ‘Me gusta que me pegues’ de Los Punsetes en los tiempos en que se permitía radiar sentencias políticamente incorrectas-, el vídeo va buscando una reunión de Mecano de manera tan forzada que a día de hoy resulta muy incómodo de ver.
Mientras la producción de la canción tiene su gracia merced a esa suerte de morse que aparece cíclicamente de fondo y a esa guitarra que busca sentenciar donde la melodía, justísima, no podía hacerlo; el videoclip muestra tres mundos abiertamente separados y muy distantes, pero persiguiendo una reunión final que resulte catárquica. Se adivina a Nacho Cano ya totalmente ido, seguramente inspirando la parodia que recibiría años después en Muchachada Nuí; José María Cano es el señor de camisa metida por dentro del pantalón que alguna vez se quiso ocultar en un disfraz neorromántico; y Ana Torroja se ha convertido para siempre en la parodia de Cruz y Raya que se había avistado en el remix de ‘Dalai Lama’ en el último aliento de los verdaderos Mecano.
Su reunión en los minutos finales no es otra cosa que «el beso tirado sin amar» que la letra quiere dejar en el pasado, pero que a juzgar por la sobreactuación del grupo, completamente desprovisto de dirección de actores, es el presente, y lo que es peor, el futuro de Mecano. Todo queda tan mal que cabe preguntarse cuántas tomas fueron capaces de grabar sin matarse, puesto que ni para la portada del single (como veis, un montaje) se reunieron. Aquí José María, como riéndose de la música pop, absorto en sus óperas y pinturas (‘Luna’ también está este mes de 20º aniversario, «casualmente»), pretende resultar deliberadamente cómico en su entrega inexplicable a una especie de ‘Saturday Night’ de Whighfield (¿no había un coreógrafo a mano en Ariola?), pero es que Nacho no deja ver sus ojos en los 4 minutos de videoclip, cuando es el autor del tema. Aparece o con los ojos cerrados (meditando o más bien pensando en sus cosas, en su mundo), de espaldas o, por supuesto, protegido por unas gafas de sol tamaño rockstar. Como consciente de que se coge antes a un mentiroso que a un cojo, cuando al final del vídeo finalmente se las quita… su mirada desaparece de plano, mientras Torroja sigue bailando a destiempo, encantada de conocerse. Ya lo decían Golpes Bajos… «No mires a los ojos de la gente, me dan miedo siempre mienten».
Tras un disco tan superlativo a todos los niveles como ‘The Most Lamentable Tragedy’, publicar un álbum a la altura o que lo mejorara no era un reto sencillo para Patrick Stickler y sus colaboradores. Por desgracia, esta vez no podemos decir que lo haya logrado –como sí en anteriores ocasiones–, pero en el viaje vuelve a dejar unas cuantas muestras de su ya innegable talento tanto a la hora de componer canciones que alternan folclore y punk de una manera singular, mientras esputan poesía urbana ultrarrealista a la altura de pocos músicos contemporáneos. Y escribo esputar a conciencia, parafraseando esa “tos productiva” que bautiza el quinto disco de estudio de Titus Andronicus y que caracteriza el áspero timbre de voz de Stickler.
En su nota de prensa se desliza que ‘A Productive Cough’ es un disco de baladas, lo cual no solo es engañoso: el disco tiene 7 cortes en su edición digital –6 en la física, que no incluye la prescindible/previsible apropiación de ‘Like A Rolling Stone’ de Bob Dylan– y solo la mitad lo son. Lo que el de Nueva Jersey quiere decir es que, en este caso, ellas se convierten en los números principales (“piedras angulares”, dice literalmente) de la obra. Lo es, por ejemplo, ‘Number One (In New York)’, que abre el álbum como una catártica letanía coral, 8 minutos en constante expansión que suenan al canto de un batallón de la Guerra Civil norteamericana avanzando hacia la lucha (21 músicos, los que han colaborado en total en el álbum, son casi un batallón, de hecho). Y es que, en cierta medida, la victoria de Trump –veladamente aludido en la canción– ha supuesto un enfrentamiento fratricida, desde el punto de vista ideológico y moral, en su país.
En una línea similar, aunque incluso más emotivas gracias sobre todo a las preciosas armonías vocales de la cantante Megg Farrell, ‘Crass Tattoo’ (que, aunque la canta Megg, habla sobre lo que significa para él el tatuaje con el logo del grupo punk británico que Patrick luce en su hombro derecho) y ’Mass Transit Madness (Goin’ Loco’)’, que cierra el álbum, son melódicamente más poderosas que aquella.
Sean o no lo más importante del álbum, no parecen los tempos lentos las canciones que más vayan a perdurar en nuestra mente de ‘A Productive Cough’. Personalmente, encuentro más memorables –aunque sin alcanzar su vertiente más punk– las agitadas: ’Real Talk’, henchida de distorsión, metales y coros gospel, es una suerte de blues soleado a lo Woody Guthrie que Stickler emplea para retratar, con gran sentido del humor, la zozobra política y social de Estados Unidos; mientras que el rock stoniano de ‘Above The Bodega (Local Business)’ posee tintes de clásico para Titus Andronicus, con su estructura acumulativa y su descacharrante letra sobre cómo el tipo de la tienda de ultramarinos bajo la casa de Stickler sabe más sobre él que su propia familia o amigos. Dos dianas en contraposición al que no se puede decir que sea el gran tema punk de la hornada: ‘Home Alone’ ruge muy fiero, pero su letra de tres frases es tan vacua y sonrojante que no apetece repetir.
Y es que, aun teniendo unas cuantas buenas canciones, ‘A Productive Cough’ destaca más por la riqueza de un sonido llevado a cabo por Kevin McMahon –los ecos y los silencios conforman una grabación que resulta casi tangible– que por lo que la obra en sí supone para la historia de Titus Andronicus. Como decía, esta vez no se superan a sí mismos, pero la enorme personalidad y el genio compositivo de Stickler, aun emergiendo a ráfagas, son suficientes para situarla en la notable media de su carrera.
Calificación: 7,3/10 Temas destacados: ‘Real Talk’, ‘Above The Bodega (Local Business)’, ‘Mass Transit Madness (Goin’ Loco’)’ Te gustará si te gustan: tanto Woody Guthrie como Germs. Escúchalo: Spotify
Andy & Lucas han publicado esta semana ‘Para que bailes conmigo’, su single de regreso junto a Dr Bellido. Su distribuidora ya había advertido que vendrían «cambios significativos» en esta nueva etapa musical, y así ha sido en esta canción que comienza como ‘Despacito’ para terminar como ‘Échame la culpa’ y cuyo vídeo encontramos entre los más vistos del país en Youtube. ¿Les sonará la flauta?
En su defensa hay que decir que Andy & Lucas se han acercado a los últimos hits de Luis Fonsi sin dejar de sonar a sí mismos. A su vez, hay que destacar que el grupo saboreará las «mieles» de la autoedición con el nuevo disco que editarán el 20 de abril. Se llama ‘Nueva vida’ y saldrá en su propia discográfica con la distribución de Altafonte, quien distribuye gran parte de los álbumes independientes del país.
Dice la nota de prensa que el planteamiento del álbum es sencillo y para muestra se incluye una declaración de Andy & Lucas: «No queremos perder nuestra esencia, lo que llamamos el sello Andy & Lucas; hemos buscado un sonido que nos acerque a un público más joven, pero sin olvidar a nuestros seguidores, los que han hecho toda esta travesía con nosotros».
‘Imparable’, editado en 2016 tras cuatro años de silencio, fue el último de una decena de discos de Andy & Lucas publicados por Sony Music. Pese a alcanzar el top 5 en ventas, no logró el disco de oro para el dúo como sí había sucedido en otras ocasiones. ¿Cambiará ahora su suerte?
Más un de millón de estadounidenses se han manifestado por el control de armas en Estados Unidos, especialmente tras la matanza en un instituto de Florida el pasado 14 de febrero, la enésima que se produce en este país. Los alumnos supervivientes de este instituto, como formuló la joven Emma González en este vídeo histórico, no están dispuestos a quedarse en los homenajes lacrimógenos y han decidido pasar a la acción pidiendo la regulación de las armas y apelando directamente a Donald Trump y a los políticos que han recibido donaciones de la Asociación Nacional del Rifle: «debería daros vergüenza», afirmaba González en su emocionante discurso el mes pasado, pocos días después de la tragedia.
Especialmente masiva ha sido la protesta de Washington, en la cual han actuado artistas como Ariana Grande interpretando ‘Be Alright’, Miley Cyrus con ‘The Climb’ y su letra de superación (portando además un cartel en el que podía leerse NUNCA MÁS) o Common con Andra Day en ’Stand Up for Something’. Debido al seguimiento televisivo del acontecimiento, existen vídeos profesionales de las actuaciones subidos al Youtube de la CBS.
En otros puntos de Estados Unidos ha habido más manifestaciones con el lema “March of Our Lives”. Paul McCartney ha protestado en Nueva York según informan medios como 20 Minutos recordando que uno de sus mejores amigos falleció víctima de un disparo, refiriéndose indudablemente a John Lennon.
Por su parte, Michael Stipe ha compartido un fragmento de la que se supone su primera canción en solitario, llamada ‘Future, If Future’ a través de Instagram. De corte electrónico (recientemente ha producido a Fischerspooner), está inspirada en este tema y podría acercarse al sonido de los R.E.M. del cambio de siglo, entre ‘Up’ Y ‘Reveal’.
Kacey Musgraves, que hace unos días pasara por «La canción del día» con ‘Space Cowboy‘, se ha superado con ‘High Horse’, otro de los cortes que podrás encontrar en el disco que la cantante de country pop editará el 30 de marzo (y también a la cabeza de nuestra playlist de novedades semanales Ready for the Weekend).
Ya abiertamente pop, ‘High Horse’ se atreve a arrancar casi como un corte abiertamente disco a lo Daft Punk, para enseguida convertirse en una canción perfectamente radiable en cualquier emisora del mundo, sin renunciar a los parámetros de la música country. Al final del tema emerge un banjo y toda la letra está asentada bajo su estética… solo para ridiculizar los elementos más parodiables del típico macho y además del uso de armas, en un fin de semana en el que los estadounidenses –incluso Taylor Swift– se están manifestando y están protestando masivamente por su regulación: «te crees que eres John Wayne, apareciendo y disparando a todo el mundo», «tú y tu súper caballo» («high horse» también es «petulancia» y «arrogancia»), «eres clásico en el sentido malo de la palabra» o «¿por qué no gritas «arre, arre» y te piras de la ciudad?» son algunos de los dardos envenenados bajo la solo aparente dulzura de Kacey Musgraves.
En sintonía con la internacionalización de su sonido, el lyric video presenta, además de la letra en inglés, su traducción a muchos otros idiomas como el alemán o el español, probablemente como anticipo del salto internacional que podría dar Kacey Musgraves tras haber sido top 2 y top 3 con sus dos anteriores álbumes únicamente en Estados Unidos.
‘High Horse’ será la pista 11 de ‘Golden Hour’, a la venta el 30 de marzo.
Estrenada en la sección Panorama en la Berlinale y despertando diversidad de opiniones, la última película del malagueño Ramón Salazar narra una complicada relación materno-filial marcada por el dolor y por el paso del tiempo. Anabel, interpretada por Susi Sánchez (que ya trabajó con el cineasta en ‘10000 noches en ninguna parte’, y en un pequeñísimo papel en ‘Piedras’) abandonó a su hija Chiara (Bárbara Lennie) cuando esta tenía apenas ocho años. Más de treinta años después, Anabel se ha convertido en una mujer de alto nivel social y económico, y ha rehecho su vida formando una nueva familia. La llegada de Chiara le pilla por sorpresa, sobre todo, por su petición de pasar diez días juntas.
Bajo esta premisa, Salazar pretende elaborar un drama solemne e intenso sobre la huella imborrable que deja la ausencia de una madre, especialmente a una edad tan temprana. Sin embargo, lo que debería ser un tenso análisis sobre las relaciones familiares, se convierte, desde sus primeros minutos, en un auténtico festival de lo inverosímil. El mero argumento en el que la película intenta vertebrarse, es de por sí, bastante difícil de creer, principalmente, porque no hay una construcción de personajes sólida que nos lleve a entender el porqué de todo esto. La película comienza poniendo en contraste las dos opuestas formas de vida que tienen las protagonistas: un ambiente rural y uno muy burgués, aunque ambos filmados con el mismo ensimismamiento y voluntad de trascendencia. Es en ese afán de sentar cátedra en cada plano, donde ‘La enfermedad del domingo’ encuentra el mayor de sus defectos, en esa búsqueda de crear belleza en imágenes cuando narrativamente no hay nada a lo que agarrarse. Por eso, la cuidada y preciosista fotografía de Ricardo de Gracia, queda eclipsada por el ego de un autor que siente la necesidad de demostrar en todo momento que está haciendo una gran película.
La imposibilidad de creerse algo de lo que sucede en pantalla deja momentos tan desconcertantes y dramáticamente impostados, que producen el efecto contrario; una risa incómoda, un “pero ¿qué es esto?”. Los notorios esfuerzos de unas implicadas Susi Sánchez y Bárbara Lennie resultan en balde, pues la película parece oprimir sus capacidades interpretativas en favor de la engolada y pretenciosa puesta en escena, impidiendo que den lo mejor de sí mismas. No obstante, se aprecia perfectamente su empeño en poner alma a esos personajes y la confianza depositada en su director, pero poco o nada pueden hacer con los limitados recursos de una propuesta formal tan artificiosa que las ahoga. Todo parece fuera de tono, como ajeno a la realidad, cuando hay una clara vocación de realismo.
‘La enfermedad del domingo’ se ve lastrada por una grandilocuencia que invade todo el metraje. Su intento de dotar de intensidad y desgarro a la historia es totalmente fallido, ya que nada funciona a nivel dramático. Esa solemnidad con la que está concebida parece estar al servicio de la nada. 4.
Belle & Sebastian han sacado un nuevo disco en realidad compuesto por 3 EP’s que han ido dando a conocer a lo largo de varios meses. ‘Poor Boy’, incluida en el último EP, no era precisamente nuestra canción favorita del conjunto, pero sí es una de las más repetitivas y por tanto una de las más pegadizas. Ahora, el grupo ha publicado un vídeo excelente para la misma que no, no ha sido dirigido por Stuart Murdoch.
Oscar Sansom y Ciaran Lyons son los responsables de dirigir esta suerte de “Ventana Indiscreta” en la que un niño pequeño con sus prismáticos observa cómo varios vecinos cortan zanahorias, hacen deporte, bailan frente al espejo o traman cosas. El vídeo también recuerda al de ‘Protection’ que Michel Gondry dirigió para Massive Attack con Tracey Thorn. Hay quien dirá que se echa en falta algo de guión al final, pero bien podría ser un guiño al estribillo que se repite durante toda la canción: “pobre chico, nunca podría superar las expectativas de tu imaginación”. En cualquier caso, la fotografía es excelente y la banda ha tenido a bien pasarse por el set de rodaje.
Os recordamos que ‘How To Solve Our Human Problems‘ se vende de varias formas: hay un CD con las 15 canciones, 3 vinilos por unos 10 euros cada uno, y finalmente una caja con los 3 vinilos algo disparada de precio, para coleccionistas (unos 45 euros).