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Bad Gyal avanza el clip de ‘Yo sigo iual’ en La Resistencia y Broncano le cambia el nombre a «Lil Papaya»

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Alba Farelo, Bad Gyal, ha sido la última invitada musical de David Broncano en el programa La Resistencia. Muchos invitados, conscientes del sinsentido que suelen ser las entrevistas con el cómico, llegan al programa relajados y dispuestos a seguirle el juego, y otros a la defensiva. Bad Gyal parecía más de los segundos, si bien supo resolver las «zancadillas» de Broncano con soltura. De hecho, en torno al minuto 18 le da un zasca glorioso.

Lo más hilarante de toda la entrevista fue el empeño del presentador por cambiarle el nombre artístico, sosteniendo que Alba Farelo ya mola de por sí. Sorprendentemente, la autora de ‘Fiebre‘ confesó que sí estaba un poco arrepentida del nombre que había escogido (confesó sin problema que le gusta mucho Rihanna, aunque sin embargo no tiene ni idea de quiénes son Tam Tam Go) y que no descartaba cambiarlo. Broncano se permitió una sugerencia, «Little Papaya», aunque luego lo matizó hasta dejarlo en «Lil Papaya», «más gansta». Y así se dirigió a ella a lo largo de su charla que, a propuesta del conductor, mutó al catalán ocasionalmente. Farelo también habló sobre su gusto por conducir coches «aunque no tiene carnet» y los trabajos con los que compatibilizó la música en sus inicios, destacando la fabricación y venta de pan «a las yayas» en una pastelería.

En el aspecto musical, habló sobre su reciente gira asiática, donde dice que «se vuelven to locos», aunque aclaró que no congregó tanta gente como en Madrid o Barcelona y que actuó en clubs nocturnos. Le llamó la atención lo «puteaos» que están los chinos, y que estuvo por ello tres días sin dormir. También anunció que hoy, 22 de noviembre, estrenará el vídeo oficial de ‘Yo sigo iual’, de su fantástica mixtape ‘Worldwide Angel‘, a modo de cierre artístico de un estupendo 2018 para ella, en el que ha hecho giras por todo el mundo y ha protagonizado artículos en medios norteamericanos como Pitchfork. El programa mostró un fragmento del clip, hacia el minuto 8:55 de la entrevista.

Bad Gyal publicaba recientemente un single en inglés (y un poco en español), ‘Open the Door‘, una colaboración con el jamaicano Govana que supone su primer lanzamiento auspiciado por la división internacional de Universal.

Actualización (19:50h PM): tal y como anunciaba y avanzaba en su entrevista de La Resistencia, Bad Gyal estrenaba por la tarde el vídeo oficial de ‘Yo sigo iual’, el tema interpretado en catalán de ‘Worldwide Angel’ que producían Fake Guido y El Guincho. El clip está dirigido por Cyprien Clément-Delmas y producido por CANADA y, tomando literalmente el sentido de la canción, se sitúa en Vilassar de Mar, el pueblo barcelonés en el que Alba Farelo se ha criado, y en él aparecen su familia y amigos, con los que aparece bailando, montando en coches tuneados, bebiendo y fumando. De hecho, sus bailes al frente de un cartel de Mercadona nos han hecho pensar en uno de sus primeros clips, titulado así.

The Good, The Bad and The Queen / Merrie Land

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Hoy me confieso arrepentido de esta crítica que hice más de 11 años atrás, sobre todo en la forma –¿serían los prejuicios, la juventud, la ignorancia –que es atrevida–…? Quizá todo a la vez– pero también en el fondo. Escuchas ulteriores y un concierto en el siguiente Primavera Sound, que recuerdo memorable, me hicieron cambiar de perspectiva hacia el debut homónimo de The Good, The Bad and The Queen, supergrupo instigado por Damon Albarn que reunía al venerable batería Tony Allen (famoso por su trabajo en la banda de Fela Kuti), al mítico bajista de The Clash, Paul Simonon, y a Simon Tong, entonces exguitarrista de The Verve, y posterior colaborador frecuente de Albarn en Gorillaz. Aquel oscuro retrato y por momentos ásperos del Londres contemporáneo, dibujado a través de su clásica niebla apenas iluminada por una luz de gas victoriana, tenía mucha más enjundia de la que parecía en su evidente falta de interés por lo inmediato.

Más de una década después, tal y como reconoce el propio grupo, el Brexit ha propiciado el momento adecuado para desempolvar la singular perspectiva musical de El Bueno, El Malo y La Reina y extenderla no ya a la capital inglesa sino a todos los rincones de “la Unión”. Así, viajando en trena a distintos lugares del país (en ‘Nineteen Seventeen’ se plasma a sí mismo en esa situación) y escribiendo líneas sin la esclavitud de la estructura convencional de una canción –una técnica que, cuenta él mismo, le enseñó Lou Reed–, es como el vocalista y compositor de Blur ha escrito las letras de este ‘Merrie Land’ que es un agridulce retrato de la sociedad que ha llevado al Reino Unido y la Unión Europea a la profunda crisis política y social que estos días se escenifica tras el referéndum en el que los ciudadanos británicos decidieron su salida de la UE.

En consecuencia, y en total coherencia con su debut, ‘Merrie Land’ tampoco presume de grandes estribillos (aunque sí dispersos pero certeros ganchos melódicos, ojo), con cierta apariencia de spoken word sobre la rica base de un pop retro que recoge influencias de vodevil, folclore centroeuropeo, chanson y efluvios jamaicanos. Casi diría que no parece casual que este disco vea la luz justo cuando se cumplen 50 años de ‘The Kinks Are The Village Green Preservation Society’, la verdad, porque la conexión es evidente. Este es, en todo caso, un disco mejor que aquel primero. Para empezar, resulta tremendamente acertado el relevo de Danger Mouse, productor del debut, por Tony Visconti. La manera de este de entender el clasicismo, de una manera sutil y mágica, y su demostradísima mano para los arreglos de cuerda y coros parecen lo más apropiado para un disco que, de nuevo, desdibuja las ideas de pasado y presente.

En ‘Merrie Land’ Albarn habla con cariño de la Gran Bretaña rural, de su vida tranquila y confortable, pero también atiza con sutileza el conservadurismo rancio y sinsentido que ha puesto su país en una situación de profunda incertidumbre, apuntando a un previsible aislamiento económico y social. Pero no culpa tanto de ello a las clases trabajadoras que apoyaron el “sí” masivamente, aunque en líneas como “el sol es suave / como los narcóticos que venden en Boots” (‘Gun To The Head’), sino que atiza directamente a las oligarquías que promovieron esas posturas en presumible provecho propio (por ahí podría interpretarse la metáfora del ventrílocuo que adorna toda la parafernalia visual del álbum) y que, de manera contradictoria, han empobrecido las infraestructuras del país y la sanidad (“Así que reconstruid las vías del tren / Repavimentad las carreteras / Porque nadie saldrá de aquí / Ahora este es tu hogar”, canta en ‘Merrie Land’).

Así, ante un futuro que se antoja crudo, Damon se dirige sin perder el sentido del humor (algo que subyace en todas las letras y, también, en la interpretación aparentemente despreocupada y familiar de las canciones– y con cariño hacia sus conciudadanos (“Cuestionado sobre esta canción / Es un contenedor de amor / Cuando todo lo demás que nos mantiene unidos conspira para rompernos”, dice en ‘Gun To The Head’), a los que anima con llamadas a la unión emocional (no patriótica) de sus distintos pueblos, como cuando emplea un coro galés en ‘Lady Boston’ o en las citas explícitas a los distintos países del Reino Unido en la preciosa ‘Ribbons’.

Como decía, el segundo disco de The Good, The Bad & The Queen es un disco mejor, porque sencillamente está más enfocado y, sencillamente, tiene mejores canciones, pero no es un disco de aterrizaje cómodo. De hecho, su tono monocorde hace que algunas de sus canciones (especialmente en su núcleo central, donde la austeridad melódica hace que ‘Lady Boston’ y ‘Drifters and Trawlers’ resulten un poco “hueso” –aunque sus letras y sobre todo sus arreglos sean dignos de apreciar–). Pero tanto la primera mitad del disco –especialmente, con el claro single que da nombre al disco y las ya citadas ‘Gun to the Head’ (con ese encantador arreglo de flauta dulce) más ‘Nineteen Seventeen’– como la recta final –con momentos tan vibrantes como la cálida ambientación dub de ‘The Truce of Twilight’, la emocionante (incluso para un no-británico) ‘Ribbons’ y el siniestro vals de ‘The Last Man To Leave’– deslumbran, conformando un estupendo segundo capítulo de esta insólita unión de talentos que, como el misterioso protagonista de ‘V de Vendetta’ escondido tras la máscara de Guy Fawkes, resurge inesperadamente cuando es necesario pasar factura y mover a la reflexión a la sociedad británica.

Calificación: 7,8/10
Lo mejor: ‘Merrie Land’, ‘Gun to the Head’, ‘Nineteen Seventeen’, ‘The Truce of Twilight’, ‘Ribbons’
Te gustará si te gustan: Damon Albarn, The Kinks, Gruff Rhys
Escúchalo: Spotify

‘ELPASO: A Punk Story’ retrata con escrupuloso detalle el fracaso, ese unicornio del rock

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A finales de los 70 dos adolescentes de ascendencia mexicana, Daniel Álvarez y Ricardo Salazar, se conocen en la ciudad fronteriza de El Paso, Texas, y se hacen más que amigos, casi hermanos, en su pasión por la efervescente escena punk rock underground norteamericana. Ese es el germen de ELPASO, una banda que pretendía emular a héroes locales como Teenage Popeye o forasteros como Black Flag pero con su propia enseña, emplear el español como lengua expresiva. A mediados de los 80 el grupo se consolida y se convierte en una de las grandes promesas de la escena pre-grunge texana y, pese a numerosas vicisitudes, se embarca en la grabación de su primer álbum hasta que la tragedia cercena del todo sus sueños. Sueños que acabaron en una maleta repleta de flyers, fotos, cartas y grabaciones que accidentalmente entró en la vida de Benjamín Villegas y que este decidió perseguir hasta su ciudad de origen y exponérsela al mundo. Este es el punto de partida de ‘ELPASO: A Punk Story’, una biografía rock apasionante sobre la que hay que destacar algo: en esencia, todo lo descrito anteriormente es MENTIRA.

En las presentaciones –la próxima de ellas es el 24 de noviembre en la librería Traficantes de Sueños de Madrid– que Benja Villegas –al que quizá algunos aún recuerden por su banda Anicet, con aquella performance sobre una “Generación Perdida” que tanto dio que hablar y que en 2016 debutó en la narrativa con ‘Huele como a espíritu postadolescente’– está realizando estos días de este libro publicado por BandaÁparte Editores ha decidido revelar el gran secreto de esta biografía que, automáticamente, lo convierte en novela. ELPASO no existieron y él y un equipo de colaboradores idearon esta historia de una banda que quería comerse el mundo y fracasó. Pero no se trata de una simple engañifa o una estratagema publicitaria: Villegas y su equipo realizaron varios viajes a California y Texas, documentando escrupulosamente locales y fechas de conciertos, restaurantes y grupos, entrevistándose con los protagonistas reales de aquella escena alternativa del sur de EEUU en la década de los 80, haciéndoles partícipes del juego a cambio de testimonios fantásticos.

La obsesión por dar veracidad a la historia llevó incluso a crear un perfil falso de Daniel Álvarez en Facebook mostrando sus trabajos de collage, un tráiler sobre el libro y el documental (un proyecto que, aunque se haya revelado la verdad, parece que seguirá adelante) locutado por el propio Daniel y hasta una entrevista ficticia publicada en un medio nacional. Y, yendo aún más lejos, hasta el punto de componer y grabar las canciones de ELPASO, cuyos EP de versiones de The Judy’s y Hüsker Dü y su disco nunca publicado, ‘Rock & Lovets’, pueden escucharse en Spotify o Bandcamp como perfecto acompañamiento a esta lectura. Hasta ese nivel llega el “entusiasmo” que Fernando Alfaro destaca como la mayor cualidad del autor en el prólogo del libro.

La gran pregunta de todo esto es: ¿resta eso valor a ‘ELPASO: A Punk Story’? Yo tengo claro que en absoluto. De hecho diría que incluso lo potencia. Porque, dejando a un lado el impostado lenguaje coloquial que emplea Villegas –a veces parece que estamos leyendo un guión perdido de Tarantino– o el exceso de llegar a describir las ropas y el color de los dientes del técnico de una sala –y, sin embargo, pasar por alto el poner apellidos a dos productores, en realidad esta novela de agilísima lectura no sólo ejerce como fantástico e hiperrealista retrato de una época de efervescencia musical muy precisa; ni únicamente certifica cómo el underground es el sustento básico de las grandes revoluciones musicales en la historia del pop; ni tampoco es nada más que el reflejo de hasta qué punto la pasión por el arte puede obsesionar y enloquecer a un creador.

En realidad ‘ELPASO’ sí es una biografía: la del fracaso en el rock, la de cómo todas las esperanzas y el trabajo de unos músicos entusiastas y talentosos pueden quedar en nada si el azar no interfiere en su favor. Ese accidente tan frecuente y a la vez tan silenciado que cualquiera diría que no existe, cual unicornio. Y, debajo de todo ello, diría que en realidad este libro es, además, otra biografía: la del propio Benja, que con constantes referencias a su propia experiencia como escritor, primero, y como músico, después, establece paralelismos entre la falsa historia de ELPASO y las de Claim, Nameless y Anicet, sus propios grupos que gozaron de una suerte similar a la de aquellos chicanos. En cierto modo, parece evidente que con este relato Villegas ha expiado su propio dolor por los sueños no cumplidos. Cuando uno termina este libro –incluida la espectacular colección de documentos glosados al final– tiene la certeza de que Daniel y Ricardo no son otra cosa que dos facetas desdobladas de la personalidad del propio autor y que esta es, también, su historia. 7,5. Disponible en Amazon.

Excitante, divertido y al final accidentado paso de C. Tangana y Niño de Elche por Operación Triunfo

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Se había anunciado que C. Tangana estaría esta noche en Operación Triunfo, ¿pero para estrenar qué? Era un poco raro que Becky G, que ya pasó por el programa con ‘Mayores’ censurada, estuviera a mano para interpretar ‘Booty‘; y ‘Llorando en la limo‘ quedaba un poco atrás en el tiempo, por lo que la opción más probable era esperar que Puchito cantara su reciente hit en solitario ‘Bien duro‘.

Finalmente, minutos antes de comenzar el programa, Puchito anunciaba en redes que lo que iba a estrenar iba a ser un tema nuevo, en concreto «un bolero». A las 0.00 se ha estrenado el tema en las plataformas de streaming y el vídeo en Youtube y a eso de las 0.40 finalmente C. Tangana ha aparecido en el programa.

El «bolero» era una colaboración con Niño de Elche llamada ‘Un veneno’, ciertamente de corte más clásico -y medio rumbero- de lo que nos tiene acostumbrados C. Tangana. De hecho, en los créditos de co-producción encontramos nada menos que a Refree (Sílvia Pérez Cruz, Rosalía, Niño de Elche), en la que es su primera colaboración con C. Tangana. La interpretación de la canción en el programa ha sido tan emocionada como finalmente accidentada.

C. Tangana, acostumbrado a abusar de pre-grabados en su directo, ha estado aquí muy cómodo con su interpretación en directo, bromeando incluso con las críticas al respecto de la prensa durante la letra de la canción («sin cantar ni afinar»); y finalmente entregándose a unas improvisaciones que no han quedado nada mal. Como colofón, su firma, «eso es», que aparece en ‘Mala mujer’ o en ‘Malamente’ de Rosalía. Niño de Elche… sonreía.

Lo que parecía un éxito ha terminado dejando un sabor raruno de boca cuando Roberto Leal ha despedido a C. Tangana aludiendo a que este se iba «emocionado». A los segundos se dirigía a él como «hasta luego, Mari Carmen» sin que el público comprendiera por qué. ¿Quizá porque Puchito se había ido sin despedirse?

Los concursantes se sorprendían de algo que había pasado en plató, y Roberto excusaba que «estas cosas pasan» añadiendo: «Tengo una sonrisa por lo que acaba de pasar, estas cosas pasan (…) «Un veneno» es el que me ha entrado a mí ahora». Se desconoce en qué ha consistido el incidente, pues ha sucedido fuera de plano. C. Tangana, como respuesta, ha subido un Stories riéndose a Twitter. El vídeo de la actuación ya puede verse en RTVE.es



The 1975 se apuntan otro tanto con el vídeo de ‘Sincerity Is Scary’

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No sabemos aún si The 1975 han hecho el ‘OK Computer’ de los millenialls, pero lo seguro es que no pueden parar de dar la nota sobre su nuevo álbum, ‘A Brief Inquiry Into Online Relationships’, que sucede al anterior, número 1 a ambos lados del Atlántico.

La nueva idea ha sido un imaginativo vídeo para su single ‘Sincerity Is Scary’ que parte de un despertar un poco de aquella manera para luego realizar guiños a los musicales clásicos tipo ‘Cantando bajo la lluvia’, jugando con la idea del plano secuencia en medio de coreografías, arreglos, coros, golpes de suerte y guiños a la propia carrera del grupo, punto este último en el que ha reparado NME.

Detrás de todo esto está el experimentado director de vídeos Warren Fu, quien ha de sonarte de grandes vídeos realizados para Daft Punk (‘Instant Crush’, entre otros muchos), The Weeknd feat. Daft Punk (‘I Feel It Coming’), The Strokes o Chvrches, entre otros.

Este es solo uno de los 5 singles que ya conocemos del disco que sale el 30 de noviembre, entre los que han destacado ‘Give Yourself a Try‘, ‘TOOTIMETOOTIMETOOTIME‘ o ‘It’s Not Living (If It’s Not with You)’. Además, The 1975 sacarán otro álbum en 2019 llamado ‘Notes on a Conditional Form’. La banda ya ha sido confirmada en el FIB y en Mad Cool.

10 años de Monkey Week: desde el músico que se rompió y tragó el diente hasta el que gestó allí su obra maestra

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Esta semana se celebra la X edición de Monkey Week, de nuevo en Sevilla tras haberse celebrado en principio en el Puerto de Santa María. Por allí han pasado muchos nombres internacionales, pero sin duda el festival-feria ha sido una cuna para la música nacional en todos sus géneros, del indie a últimamente el urban, siendo a menudo comparado con el SXSW americano.

Que los grupos no actúen una sola vez, que toquen por toda la ciudad y que sirva para que muchos músicos se conozcan ha contribuido a ello. Allí por ejemplo se gestó el disco de Exquirla de Niño de Elche y Toundra o Exnovios lograron su contrato discográfico. Por eso hemos querido preguntar a una decena de bandas que repiten este año por su experiencia pasada en la Monkey Week, al tiempo que invitamos también a las noveles Uniforms a imaginar su primera actuación en el festival.

Cuando Toundra conocieron a Niño de Elche

«Personalmente conozco a Tali Carreto (NdE: co-director) desde antes de que organizase Monkey Week. Le quiero con locura. Es la tercera vez que tocamos en el festival y siempre han ocurrido cosas mágicas. La primera vez, presentando ‘(III)’ paralizamos toda una calle de El Puerto de Santa María para bajar todo el equipo de la furgoneta. Era 2012 y el pueblo no estaba tan involucrado aún como luego lo estuvo. Tuvimos que tocar en el suelo porque no cabíamos en el escenario. La sala se llenó y hasta mi jefe de aquella época se quedó sin vernos por sobreaforo. La segunda vez tocamos en aquel teatro enorme del Puerto aún. Siempre nos han tratado con un cariño muy especial. Me pidieron participar en una mesa redonda y ahí conocí a Niño de Elche. Y de ahí salió Exquirla. Hemos hecho grandes amistades en el Monkey Week y siempre hemos sacado cosas más que provechosas de ir a este festival hecho con amor, devoción por gente que ama la música con profundidad. Viva el Monkey. Viva mi amigo Tali». Esteban de Toundra.

Los Nastys: sexo, matrimonio y un diente menos

«Una vez estábamos tocando en el Puerto de Santa María y Alex de los Parrots nos estaba tocando la pandereta y había 2 barras en el bar, pero una estaba inhabilitada. Entonces me subí en ella, cogí una botella, me di un golpe con la cabeza de Omar (bajista) y me tragué el diente. Hasta el día de hoy sigo sin diente. La gente me decía que me daba más personalidad: pues ya está. Luego ya en Sevilla tocamos con Cecilio G y fue salvaje. Junto con un grupo de Mallorca, The Wheels, hicimos un barrido por Sevilla, destrozamos todo… Tiraron unas macetas en nuestro hotel y nos echaron la culpa a nosotros. En nuestra habitación había una maceta rota y había muchas monedas de 1 euro». ¿Pero fueron ellos o no?, les pregunto. «No sé, nos encontramos ahí todo. Íbamos volaos. El Cecilio se quería liar con una en nuestro baño. Escuchamos de todo ahí». ¿Y siempre son así sus giras o solo en Monkey? «No se rompen cosas», indica, «pero ya que vas por ahí a tocar te pegas la juerga con la gente. Es lo bonito del Monkey: te encuentras con la gente, es un gran backstage. Y la última anécdota, la más guay es que allí conocí a la bajista de Bifannah, le entré, le hice una canción y nos vamos a casar. Se llama ‘Los autos locos’ porque ella tocaba en los coches de choque». Luis de Los Nastys.

Lorena Álvarez: «como una excursión con amigos»

“No sé explicarlo, cada uno de los años que he tocado en el Monkey, he sentido lo mismo que cuando eran las fiestas de mi pueblo. Sí, para mí tocar en el Monkey es revivir de mayor la ilusión que sientes cuando eres pequeña en algunos días especiales y encima pudiendo atiborrarte de pescao frito y cervezas. Es como una excursión con tus amigos, te encuentras con muchos compañeros y compañeras que vas viendo durante el año, pero todos a la vez y todos están muy contentos. También me encanta compartir el escenario y la diversión con muchas bandas que desgraciadamente no se suelen ver en otros festivales, y quizás esa energía de las bandas que están empezando y que no están resabiadas, contribuye también a que el ambiente sea especial. Por no hablar de la magia que tiene el Puerto de Santa María, o Sevilla, en fin, que se alinean los astros. Yo les doy las gracias desde aquí a los chicos del Monkey por seguir invitándome ¡Gracias chicos! y ¡Feliz Cumpleaños!”. Lorena Álvarez.

La conexión entre Novedades Carminha y Motörhead

«Valoramos mucho que Monkey Week confiase en nosotros en 2011 para su escenario principal en un claustro del Puerto de Santa María. Fue justo en ese camerino en el que cerramos el trato con nuestro actual sello discográfico, además de que por su propia idiosincrasia el festival genera la oportunidad de coincidir y generar sinergias con otras bandas y activos de la industria musical. Recuerdo que compartimos cartel con Hawkwind (la primera banda de Lemmy de Motörhead), que nos prestaron los pedales de afinación, que por entonces no teníamos, y la mítica Neneh Cherry». Carlangas de Novedades Carminha.

Pony Bravo y la furia del averno

«El año que presentamos ‘Un gramo de fe’ en el Monkey, cayó una tromba de agua y, en nuestro escenario tuvieron que cambiar equipo, mesa de PA… porque todo se había mojado. Estuvimos a punto de suspender. Al final, todo cuadró pudimos subir y tocar sin problemas. Pero, cuando acabamos, tal y como bajábamos por la rampa del escenario, la furia del averno se desató de nuevo y hubo que suspender el resto… Una pena, creo que fuimos los únicos que tocamos esa noche». Pony Bravo.

Mujeres recuerdan la tapa perfecta

«Anteriormente, como banda, solo hemos estado una vez en el Monkey Week. Fue durante la edición de 2010, justo cuando sacamos nuestro primer disco. Estábamos realmente excitados de participar ya que ese fue el primer año de nuestras vidas en el que habíamos empezado a salir a tocar y girar por España y otros países. Toda esta experiencia de salir a tocar fuera, participar en festivales y tocar en salas era algo nuevo y maravilloso para los cuatro. Fue llegar al Puerto de Santamaría, en Cádiz, y empezar a acercarnos a plazas y salas a ver conciertos, recordamos que estaba petado de gente y toda la ciudad parecía un enorme festival. Nos acordaremos siempre de los bares en los que nos paramos a tomar cervezas y sobre todo de uno, cerca de una plaza en la que había un escenario en el que tocaron Fiera, en el que pedimos un mero empanado (o eso recordamos) que nos pareció delicioso. A lo largo de estos 10 años hemos estado buscando una tapa igual de fenomenal, fracasando en el intento constantemente.

Ese año tocamos por la tarde y luego de nuevo por la noche, muy tarde. Entre medio vimos a Me And The Bees (¡en un barco!), The Strange Boys, Guadalupe Plata, Chain & The Gang, Triángulo de Amor Bizarro, Quintron and Miss Pussycat y luego, después del concierto de la noche, fuimos a una especie de castillo (o eso parecía) donde vimos a Sonic Boom. Hacía un frío infernal por la noche, y nos habíamos traído unas chaquetas de mierda pensando que “en el sur no hace frío”.

También fue durante el Monkey Week de 2010 cuando conocimos al gran Quique Medina, promotor y agitador cultural de la ciudad de Valencia. Ahí nos dijo que le encantaba lo que hacíamos y que nos llevaría a tocar a su ciudad. Así lo hizo y fue todo un éxito. Desde entonces, siempre que tocamos en Valencia, es por culpa de Quique (la última vez fue este 2018, por lo que ya llevamos trabajando juntos 8 años). Pero lo mejor de todo es que, desde hace tiempo, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que Quique se ha convertido en un muy buen amigo nuestro». Mujeres.

The Parrots y los porros confiscados

«Para nosotros durante unos años el Monkey Week fue pescaíto frito, música por todas partes y las personas con más buen rollo del mundo, las del Puerto de Santa María. Creo que tocamos allí dos años (en la edición del Puerto) y cada vez que íbamos tocábamos tres o cuatro veces. Era como el SXSW de España. Hubo un año que fue el primero en el que el Monkey trajo de fuera un montón de personas de la industria de la música: mucha gente de centro y sur de América, algunos europeos y un par de norteamericanos. Uno de esos norteamericanos era Sean, el creador y dueño de Burger Records, a quien ya habíamos conocido en Austin el año anterior. Estábamos andando por la calle cerca de las bodegas e íbamos fumando unos porros. De repente, un coche 4×4 se paró delante nuestro y nos empezó a gritar que qué estábamos haciendo, yo que iba un poco más retrasado me acerque a él y le pregunté qué pasaba y, de repente, me enseñó una pistola que llevaba en el pantalón cogida a lo gangster y me dijo que me fuera, que era Guardia Civil (cosa que aún dudamos hoy en día). Le quitó los porros a nuestro antiguo batería, Larry, y a Sean no porque los llevaba bien escondidos. Cuando se marchó, recuerdo la cara de Sean de felicidad y, a la vez, no se podía creer lo que había pasado. ¡Eso sí! Nunca se olvidará del Monkey Week 💘🍔» The Parrots.

El fin de gira de María Arnal i Marcel Báges tras… ¡157 conciertos!

«Para nosotros el concierto de Monkey Week va a ser un concierto muy especial, es el concierto número 158 de la gira ’45 cerebros y un corazón’ y es el último que vamos a dar de esta gira. Por lo tanto será el día en que nos vamos a despedir de las canciones tal y como están montadas en el show que ahora mismo llevamos. Creemos que va a ser muy emocionante. Hacerlo en Sevilla es además especial porque es una tierra donde siempre nos han tratado muy bien, siempre habíamos tenido ganas de ir y cuando hemos ido la reacción del público siempre ha sido maravillosa. Y además es en un festival que nos parece muy atrayente porque la programación nos gusta mucho, nos vamos a encontrar con amigos y todo en conjunto va a ser muy emocionante». Marcel Bagés.

La Plata, la máquina de condones y una jam session horrible

«Cuando visitamos el año pasado el Monkey Week ya era en Sevilla. Siempre nos hablaron muy bien del encanto y la maravilla de lugar del Puerto de Santa María donde pudimos descubrirlo por nosotros mismos este verano en el Monkey Weekend, aunque eso sería otra historia. Respecto a Sevilla nos gustó la idea de ir un jueves bien pronto para poder ver a Fantastic Explosion cuando realmente tocábamos el sábado. Era una idea fantástica cuando tienes muchos amigos que ver y un par de noches libres antes de que Radio3 te convoque a las 9 de la mañana el sábado para la batalla de bandas. Especial. Anécdotas hubo varias, por no decir muchas. El mundo del rock estaba muerto y casi todos se quedaron sin trabajo. Despedidos. A Andoni (Vulk) le mantearon como a un torero para poder ir a un concierto al que él no quería ir, tras 20 minutos de vapuleo el concierto no era allí. Mike (Fantastic Explosion) ligó en algún momento disponiéndose a conseguir un método anticonceptivo en la máquina del hostal, tras la disputa contra la expendedora y sin victoria alguna, le dio la vuelta a la máquina para ocultar los hechos. En una pista de coches de choque conocimos a Esteban y Manuel. Maravilla. Después de ver la arrogancia de Destiny Frasqueri nos fuimos todos a mitad concierto a una jam session horrible donde nosotros mismos éramos los participantes. Compañeros como Cala Vento, Escorpio, Vera Fauna, Medalla, Mueveloreina, Balcanes, Bala, Fasenuova, Favx, El Último Vecino, etc, etc… no sé que iba a decir. Swans nos dejaron vibrando y sordos. Puede ser que el orden de los acontecimientos no sea cronológico. Vete tú a saber». La Plata.

Exnovios y el mánager que no, no se había perdido

«Después de un viaje que parecía eterno, llegamos a Sevilla muy ilusionados y con el tiempo justo para subirnos al escenario del primero de los dos conciertos que íbamos a dar ese día… Ya a la noche, más relajados y mojados por dentro, lo dimos todo en un concierto que recordamos muy intenso. Nos sorprendió ver entre la gente a Joan Vich, sobre todo porque ya había estado en el anterior concierto… Pensamos que igual se había perdido, jajaja… Pero no, parece ser que le gustamos tanto que quiso repetir… Posteriormente entramos a formar parte de Ground Control, así que además de poder comprobar que, efectivamente, Sevilla tiene un color especial y disfrutar del ambientazo del festival, nos fuimos de allí adoptados por una gran familia musical». Exnovios.

Baywaves y el Monkey como campamento de verano

«De pequeño nunca fui a campamentos de verano, pero en mi cabeza el Monkey Week debe ser bastante parecido. Desde que empezamos a tocar en directo en 2015 hemos ido construyendo amistades en la carretera con muchos grupos que más-o-menos dan los mismos pasos que nosotros, y el Monkey Week siempre ha sido un momento guay para encontrarte con todos esos amigos a la que quieres pero que sólo ves un par de veces al año. El Monkey Week nos unió con Cala Vento, Sorry Kate, The Zephyr Bones, Terry vs Tori, Vera Fauna, Alien Tango, Jägermusic, Foehn Records y Ground Control, y no podemos estar más contentos por ello». Carlos, guitarrista de Baywaves.

Terry vs Tori y el Monkey como campamento de verano (2)

«Para Terry vs. Tori, tocar en Monkey Week ha sido siempre una experiencia súper enriquecedora. Fuimos seleccionados para formar parte del cartel el primer año que se hacía en Sevilla, siendo solo nuestro segundo concierto y en nuestra casa, y pudimos compartir escenario con muchas bandas que por entonces nos gustaban y conocerlas en persona. Desde entonces, hemos tocado consecutivamente en las tres ediciones en que se ha hecho en la capital andaluza y nos encanta el ambiente. Todo lleno de músicos, amigos, industria y mucha gente con ganas de disfrutar de lo muchísimo que tiene que ofrecerle el circuito musical no comercial de España y de muchos otros países. ¡Es como un campamento de verano para nosotros!». Terry vs Tori.

Uniforms ansían la mítica batalla de bandas

“Estamos felices y muy agradecidas de poder participar en el décimo aniversario del Monkey Week. Es la primera vez que asistimos y además vamos a tocar. Nos hace una ilusión tremenda ser uno de los grupos ganadores del concurso UNIA Música abierta y compartir cartel con tal despliegue de artistas, sobre todo con artistas a los que admiramos como Melenas, Tigres Leones, Los Mejillones Tigre o Dreyma, con las que tocamos la semana que viene en Málaga. Además estaremos en la batalla de bandas del sábado en la Alameda. Va a ser divertidísimo, ¡larga vida al monkey week!” Uniforms.

Mónica Naranjo dice que Operación Triunfo le parece «rancio» y «un coñazo»

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Precisamente el día en que se emite Operación Triunfo, salen a la luz unas declaraciones de su ex jurado Mónica Naranjo, que se vinculó al formato en 2017 pero no ha querido hacerlo en 2018, que van a traer cola. La intérprete de ‘Europa’ ha dicho que «OT’ es muy rancio», en concreto un formato «muy rancio en el que nadie está contento nunca», y también que es «un coñazo». Naranjo, además, ni planea volver al programa ni ve este año el concurso.

Así lo recoge la revista Lecturas a través de lo que parecen unas declaraciones sueltas hechas ayer en una presentación de Camilo Sesto a la que acudió Mónica, cuya argumentación más larga es la siguiente: «Hay una cosa que es impepinable, si tú quieres ser artista tienes que prepararte, un trabajo como éste necesita disciplina y sacrificio, que los chavales desconocen. Cuando intentas implicar eso en una valoración, la gente no lo entiende. Piensan que ser artista es ser una celebridad e ir a una alfombra roja, y es muy complicado», ha dicho refiriéndose a las reacciones de sus valoraciones a los concursantes de la pasada edición.

Por otro lado, como apunta Vertele, Mónica Naranjo se encuentra grabando un programa sobre sexo por el mundo llamado ‘Mónica y el sexo’, de destino desconocido.

Christine and the Queens se inventa un mágico mash-up de Rihanna y Kate Bush

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Aprovechando su paso de gira por Reino Unido presentando las canciones de su segundo disco, ‘Chris’, Christine and the Queens no ha faltado a su cita con el Live Lounge en la BBC para, como es habitual, interpretar uno de sus singles y, después, una versión. El sencillo escogido, entre todos los que ha tenido ya el disco, ha sido ‘5 Dollars’, en el que Chris se ha acompañado de una corte de bailarines vestidos de negro y de look en algunos casos bastante andrógino, como es habitual en su carrera.

Pero la noticia ha sido la versión, en la que la cantante no se ha decantado por un hit actual, sino por ‘Kiss It Better’ de Rihanna, una de las canciones incluidas en ‘ANTI’, aún en las listas de éxitos. Cuando llegaba el momento de entonar su estribillo, Christine and the Queens ha incorporado en verdad el icónico coro de ‘Wuthering Heights’, quizá el momento más conocido de toda la carrera de Kate Bush.

Contribuye a la creación de este momento mágico una puesta en escena sobria pero elegante que nos hace salivar por el directo de Christine and the Queens, que sigue sin anunciar fecha en España. ¿Quizá en algún festival?

Muere Devin Lima de los americanos LFO a los 41 años

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Devin Lima, integrante del trío estadounidense LFO, famoso por su éxito de 1999 ‘Summer Girls’, que fue top 3 en el Billboard Hot 100 y acumula casi 18 millones de reproducciones en Spotify, ha muerto a los 41 años a causa del cáncer, informa TMZ. Lima padecía un cáncer suprarrenal que le fue diagnosticado en 2017.

Según TMZ, “los doctores descubrieron un tumor del tamaño de una pelota de fútbol situado en la glándula suprarrenal de Devin que empujaba hacia varios órganos, entre ellos el corazón. Los doctores extirparon el tumor y descubrieron que era maligno, y resultó que era cáncer en estadio 4”. Devin planeaba salir de gira con LFO en 2018 antes de serle descubierta la enfermedad.

LFO (no confundir con el grupo británico de tecno del mismo nombre) fue uno de muchos grupos de pop americanos que triunfaron a finales de los 90 y principios de los 2000 con el auge del teen-pop y el rap. Su mayor éxito, ‘Summer Girls’, mencionaba iconos de la cultura popular como Macaulay Culkin, Beastie Boys, Shakespeare, ‘El color púrpura’ o la “comida china” y fue parodiado por Eminem en su hit ‘Marshall Mathers’. Otros éxitos del grupo fuero ‘Girl on TV’ y ‘Every Other Time’.

Brad Fischetti, ya el único miembro original superviviente de LFO (el tercer integrante, Rich Cronin, falleció a los 35 años en 2010 debido a la leucemia) ha dado la noticia: “desearía tener mejores noticias que compartir, pero son noticias devastadoras. Al mismo tiempo, no ha habido nadie que haya conocido más fuerte que Devin Lima. Nadie ha tenido un cuerpo, una mente y un alma más fuertes”.

M80 cierra tras 25 años para dar paso a Los40 Classic

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M80, una de esas emisoras de radio que has escuchado “toda la vida” en casa o en el coche de tus padres, dedicada a los clásicos del pop y el rock, echa el cierre tras 25 años en antena. El motivo del cierre según varios medios han sido los malos datos de audiencia que ha venido produciendo la emisora en los últimos tiempos.

A partir de este miércoles a las 18.40, M80 se transformará en LOS40 Classic, una emisora derivada de Los 40 Principales centrada, como M80, en grandes éxitos de toda la vida, pero en este caso han sido éxitos de Los 40 Principales. Según El País, “LOS 40 Classic nace con el convencimiento de que hay generaciones enteras de oyentes que han crecido con grandes vínculos emocionales con la marca LOS40”, por lo que “su programación estará basada en los grandes éxitos de LOS40 a lo largo de su historia, con especial foco en las décadas de los 80 y 90”.

Aunque M80 se caracterizaba por emitir canciones de pop y rock clásicas, como las que comentamos en un artículo durante una escucha de la emisora en 2010, la emisora era conocida también por sus divertidos programas de entretenimiento, como ‘Gomaespuma’ o ‘No somos nadie’, que presentó un Pablo Motos que entonces todavía no había dado el salto a la televisión. Muy queridos fueron también programas musicales como ‘La gramola’ o ‘Plasticos y decibelios’ o los varios espacios de música más alternativa que presentó Santiago Alcanda (ahora en Radio 3), entre ellos ‘Canciones secretas’ y ‘M80 Delicatessen’.

Revelados los 12 discos nominados a Premio Ruido 2018

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El 30 de enero de 2019 se entrega el anual Premio Ruido, que premia el mejor disco español del año. En las anteriores tres ediciones, el galardón ha ido a parar a ‘Voces del extremo‘ de Niño de Elche (2015), ‘Salve discordia‘ de Triángulo de Amor Bizarro (2016) y ‘Los Ángeles‘ de Rosalía & Raül Fernández “Refree”, y dos de estos artistas aparecen entre las 12 nominaciones de los premios reveladas este mediodía.

Los discos de 2018 nominados por Premio Ruido son ‘Un hombre rubio‘ de Christina Rosenvinge, reciente ganadora del Premio Nacional de las Músicas Actuales; ‘Render Me Numb, Trivial Violence‘ de Belako, ‘Memoria’ de La Habitación Roja, ‘Desorden‘ de La Plata, ‘Violética‘ de Nacho Vegas, ‘El mal querer‘ de Rosalía, ‘Antología del cante flamenco heterodoxo‘ de Niño de Elche, ‘Corazón de cerdo con ginseng al vapor‘ de Putochinomaricón, ‘Air’ de Morgan, ‘Loto‘ de Rufus T. Firefly, ‘Vortex‘ de Toundra y el ultra reciente ‘Astronauta‘ de Zahara.

Premio Ruido está creado por la PAM (Asociación Profesional de periodistas especializados en música), e inspirado por galardones internacionales como el Mercury o el Polaris. Han presentado las nominaciones este mediodía en Madrid los integrantes de Triángulo de Amor Bizarro, que además han presentado en vivo 4 canciones.

¿Quién te gustaría que ganara el Premio Ruido 2018 a mejor disco?

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Cara•B confirma a Pimp Flaco & Kinder Malo, Novedades Carminha, Sticky M.A., La Zowi, Putochinomaricón…

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El festival Cara•B, especializado en “cultura musical independiente y urbana”, vuelve un año más a la Fàbrica Fabra i Coats de Barcelona con un cartel que, ya en su primera tanda de confirmaciones, reunirá a muchos de los nombres más populares y representativos de la escena independiente de nuestro país, sobre todo en el terreno del trap y el urban.

Entre los nombres confirmados se encuentran Pimp Flaco & Kinder Malo, el famoso dúo de traperos autor de canciones como ‘Chulo flaco’ o ‘Tsimugi’; los gallegos Novedades Carminha, que el año que viene vuelven con su cuarto álbum tras el éxito de ‘Campeones del mundo‘; el integrante de Agorazein Sticky M.A., que este año ha triunfado en solitario con su mixtape ‘Las pegajosas aventuras de Sticky M.A.‘; y la barcelonesa La Zowi, que esta semana ha vuelto con un nuevo single llamado ‘Putas’ que reinterpreta ‘Moonlight’, uno de os mayores éxitos del fallecido XXXTentacion.

Se suman a todos estos nombres también Putochinomaricón, cuyo debut de tiros pop radiactivos ha publicado este año Elefant; el prolífico Pedro LaDroga, La Plata, el grupo de punk madrileño autor del gran ‘Desorden‘; y el dúo formado por Soleá Morente y Napoléon Solo, que presentan el fascinante ‘Ole Lorelei‘. La totalidad de la quinta edición de Cara•B se desvelará en las próximas semanas. De momento, ya está disponible en la web del festival la primera tirada de abonos limitados a precio reducido de 30 euros, hasta agotar existencias.

Billie Eilish compone la canción para un cuco anuncio navideño

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Billie Eilish ha triunfado este año con ‘lovely’ con Khalid y otros singles como ‘when the party’s over’ y ‘you should me in a crown’ que avanzan -parece- el que será su próximo proyecto tras el éxito en 2017 de su primer EP, ‘don’t smile at me‘.

A sus 16 años, Eilish es una de las artistas más populares que ha producido el pop alternativo en la era del streaming, por lo que a nadie debería extrañar que termine colaborando con grandes marcas como Apple. Y eso es precisamente lo que ha hecho. La cantante de Los Ángeles ha compuesto un tema para el nuevo anuncio navideño de Apple, que cuenta la historia de una chica joven que teme compartir sus escritos con el mundo, y para el que no se podría haber realizado una animación más cuca.

La canción en cuestión, ‘come out and play’, es otra de esas miniaturas de pop acústico intimista de Eilish, esta vez con menciones al café por las mañanas y un sonido en el que conviven pisadas en la nieve, coros y guitarras acústicas, en un estilo similar a los islandeses múm. “Sé que te pone nervioso pero te prometo que vale la pena”, canta Eilish. “Muéstrame todo lo que tienes en tu interior, no lo escondas”.

The Aces te gustarán si te gustan Chvrches, Haim, Two Door Cinema Club, Taylor Swift…

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Hace tiempo que te hablamos de The Aces, un cuarteto femenino muy comparado con Haim, en concreto recomendándolas en nuestro especial veraniego «Lo más sabrosón» de 2017. Desde entonces, grandes cosas han pasado para el grupo, que ni siquiera ha terminado incluyendo aquel ‘Physical’ de su EP ‘I Don’t Like Being Honest’ en su disco largo de debut, que ha llegado al mercado este año.

‘When My Heart Felt Volcanic’, que sí incluye una versión renovada del que ha terminado siendo su himno más emblemático, ‘Stuck’, puede recordar a las Haim más pop e inmediatas (‘Lovin Is Bible’), pero también hay ecos de Chic y las guitarras funky de Daft Punk (‘Bad Love’); incursiones electropop que podrían haber firmado Ladyhawke o Monarchy (‘Put It On The Line’); punteos a lo Two Door Cinema Club (la citada ‘Stuck’); himnos de synth-pop a lo Chvrches (‘Volcanic Love’) y alguna balada al piano a lo Taylor Swift (‘Hurricane’).

Canciones como ‘Waiting for You’ o ‘Fake Nice’ han tenido un considerable éxito en las plataformas de streaming, y hay que señalar que el grupo se ha atrevido a hacer una «Spanish version» de su canción ‘Last One’, el que es hasta ahora su último sencillo. «Tú me robaste el sueño muchas noches, pero no más / traté de echarte, pero en mis canciones vuelves a estar», comienza diciendo su tema entonado en la lengua de ‘Despacito’, mientras el estribillo no tiene pierde: «esta es la ulti, esta es la ulti, esta es la última». ¡Si parece una canción de Astrud!

Actualización: Los conciertos de The Aces en España de este fin de semana han sido cancelados.



Second / Anillos y raíces

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Second son otro de esos grupos nacionales a los que ha venido de perlas la locura de oferta festivalera para consolidar su propuesta entre decenas de conciertos y millones de reproducciones en streaming. En su caso han ido haciéndose famosos sonando cerca de Héroes del Silencio (por las letras rocambolescas, casi impenetrables, y algún ademán histriónico de su líder Sean Frutos) y de las bandas afines que han crecido más o menos a la par que ellos (Izal, Love of Lesbian) o han llegado después (sus colegas de Shinova).

‘Anillos y raíces’, su nuevo álbum, ha sido producido por Raúl De Lara después de un año de retiro que no ha sido tan sabático como ellos querían: simplemente han decidido retirarse de la carretera para componer, pero en realidad no han parado más que 15 días entre composición, grabación y otros compromisos desde que terminaran de promocionar ‘Viaje iniciático‘, su trabajo de 2015. Esta es una nueva entrega de 10 canciones, como ellos las llaman, «oscurobailables», seleccionadas entre casi una cuarentena de pistas aspirantes, que reinciden en virtudes y defectos.

Entre los segundos, esas letras sobrecargadas de «veranos de muros derribados», «vendas en el alma» y «noches viendo cine japonés subtitulado», y composiciones que reciben títulos tan complicados de decir en voz alta como ‘Contra viento y pronóstico’ o ‘Entre versos de placer’. Sigue habiendo algo obtuso en su manera de escribir que, después de tantísima imagen y metáfora y de tanta afectación, siempre requiere de una nota a pie de página. Si sabemos que ‘La suerte de tu piel’, escrita junto a Josete Villanueva, habla sobre una pareja interracial, es por una entrevista radiofónica, no porque la letra nos lo sugiera. Entre las virtudes, de nuevo, su habilidad para construir una canción con un estribillo pegadizo o unos arreglos que la realcen. Aunque el final de ‘Sonará en todas partes’ es demasiado Love of Lesbian, y el de ‘¿Quién pensaba en eso?’ algo estridente; están el atractivo juego de guitarras y sintes de ‘En otra dimensión’, los teclados que te introducen en ‘Alguien tiene que hacer algo’, la bonita guitarra a lo The Edge de ‘Teatro infinito’ o la agresiva del inicio de ‘Contra viento y pronóstico’; pero lo mejor es el piano de ‘Nuestro lado de la ciudad’ y sus vientos del final, elevando la segunda parte del álbum y recordando a los mejores Standstill.

Calificación: 5,5/10
Lo mejor: ‘Nuestro lado de la ciudad’, ‘En otra dimensión’, ‘Alguien tiene que hacer algo’
Te gustará si te gustan: Izal, Standstill, Love of Lesbian
Escúchalo: Spotify

Tres hospitalizados tras una pelea en un concierto de Pusha T

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Pusha T, que este año ha publicado ‘DAYTONA‘, uno de los discos producidos por Kanye West, se encontraba anoche ofreciendo un concierto en Toronto cuando el show hubo de verse interrumpido por una pelea colectiva. Algunos asistentes invadieron el escenario, lo que desencadenó una pelea encima de las tablas y también entre el público.

Según informa Pitchfork, Pusha-T no sufrió agresión alguna y pudo abandonar el escenario durante el alterado, después de haber animado a la gente a tirarle cerveza. Algo que como se puede ver en uno de los vídeos, se produjo. La policía de Toronto ha confirmado los altercados, que propiciaron que tres personas tuvieran que ser llevadas a un hospital con heridas leves. El intérprete de ‘If You Know You Know‘ pudo volver al escenario después del incidente para interpretar su tema ‘Infrared’.

‘Daytona’ llegó a ser número 3 en el Billboard 200 durante su semana de salida, pero finalmente solo resistió 7 semanas en lista.

Johnny Marr / Call the Comet

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Parecía que Johnny Marr jamás iba a dejar de ser el lugarteniente/colaborador de lujo de montones de bandas (de The The a Modest Mouse, pasando por Pet Shop Boys o The Cribs). Pero una vez que se ha decidido a afrontar su carrera en solitario, no ha habido freno. Tres discos en cinco años lleva ya el mítico guitarrista. Tres discos… y poca evolución. Las críticas de sus anteriores álbumes y la de este podrían ser intercambiables, como intercambiables son sus canciones. Temas resultones, de recio pop-rock británico, debidamente contundentes, con ese deje épico tan de principios de los 2000, bien comandados por los guitarrazos de Marr. Mientras, su voz sigue recordando ora a Morrissey ora a Bernard Sumner (excolegas y grandes influencias).

Otra vez, los medios tiempos y los temas poderosos se alternan. ‘Call the Comet’ está bien surtido de canciones efectistas que pretenden ser himnos, en que recuerdan a los New Order de ‘Crystal’ en ‘The Tracers’ o en ‘Actor Attractor’, en que hasta parece que Sumner le esté haciendo los coros y que los sintetizadores repliquen ‘Blue Monday’ en segundo plano. De nuevo, las piezas más lentas se erigen como vencedoras, al menos en pervivencia en la memoria. Empezando por ‘Rise’, con la que arranca este ‘Call the Comet’, donde The Smiths se topan con la épica “dosmilera”, pero con el puntito de sentimiento que la hace poderosa a pesar de todos los clichés. Como a los Smiths más melancólicos también recuerda en ‘Hi Hello’, en que parece que se vaya a arrancar en cualquier momento con ‘Some Girls Are Bigger than Others’. Y, aun así, de las canciones más bonitas del disco (y de su carrera en solitario). El guión se lo salta pocas veces. Quizás cuando se atisban breves destellos de Talking Heads en ‘Bug’. O en el acercamiento hasta el territorio de The Go-Betweens en ‘Day In Day Out’.

Lo temas se hacen algo farragosos y reiterativos hacia el final, a partir de ‘Actor Attractor’. Ese es el gran lastre de este ‘Call the Comet’: su duración excesiva. Y eso que sólo contiene doce temas. Un par de cortes menos, mayor brevedad y le hubiera salido un disco sabrosón y bastante redondo. Cierto es que, a estas alturas, Marr sabe quién es y no pretende más que ofrecer un producto digno. Como cierto es que no va a lograr trascender, más allá de su indiscutible maestría como guitarrista. Mucho me temo que, en su inminente visita a nuestros escenarios, nadie le va a estar reclamando estas canciones. Johnny Marr actúa hoy 21 de noviembre en Madrid y el lunes 26 en Barcelona.

Calificación: 5,8/10
Lo mejor: ‘Rise’, ‘Hi Hello’, ‘New Dominions’
Te gustará si te gusta: Electronic, el último Morrissey, los New Order de ‘Get Ready’

Miss Caffeina convierten el vídeo de ‘Merlí’ en una «galería de Stories»

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Miss Caffeina han estrenado esta noche su nuevo vídeo, correspondiente a la canción ‘Merlí’, el primer single de su nuevo disco, ‘Oh Long Jonson’, previsto para principios del año que viene. El vídeo dirigido por NYSU alterna imágenes homoeróticas con otras vinculables a la música disco, otras protagonizadas por niños que buscan ser ellos mismos (de lo que habla la canción), otras como salidas de una comedia de Sitges y otras un tanto random. ¿A qué se debe todo esto? Se trata de un homenaje a los Stories de Instagram (el álbum hablará sobre internet), como explica NYSU en el sumario de Youtube: “Lo único que Miss Caffeina me pidió para este vídeo fue que tuviera un regusto 90s y que hablara de la forma en la que nos comunicamos en el 2018. Pensé mucho en la función del videoclip dentro de unas redes sociales con contenidos cada vez más breves y precisos. ¿Hasta que punto un videoclip debe durar 3 minutos cuando en la red nos comunicamos con sms y extractos de 15 segundos? Eso me llevó a plantear un formato donde convivieran porciones de muchos videoclips inacabados en uno solo. “Merlí” es un videoclip, pero puede desmembrarse en diferentes formas: teasers, píldoras, memes, slideshows… Más que en una pieza cerrada pensé en una galería de “stories” donde las “historias» ni empiezan ni concluyen sino que, simplemente, existen durante 10 o 15 segundos.”

Antes de que conociéramos el vídeo, el tema se estrenaba en Radio 3, en concreto en el programa de Virginia Díaz, y Alberto Jiménez explicaba por teléfono tanto el concepto del single como del álbum, los cuales tienen una relación directa con el videoclip. Podéis escucharlo todo en el podcast de 180 grados, en torno al minuto 35 de programa.

El nombre de ‘Oh Long Johnson’ se debe al viral de un gato que parece que habla y dice eso mismo, «Oh Long Johnson». Alberto ha indicado que con ello han querido reflexionar sobre cómo «cosas absurdas nos hunden, vivimos en el mundo ridículo y absurdo de las redes y no estamos atentos a las cosas importantes». En cuanto al single ‘Merlí’, está inspirado en la serie catalana del mismo nombre porque «todos necesitamos un Merlí que nos guíe espiritualmente». La serie fue emitida por TV3 antes de ser adoptada por laSexta y Netflix, lo que explica que el pre-estribillo de la canción esté en catalán. El tema es un medio tiempo electropop de corte ciertamente espiritual, siendo el estribillo «he perdido el tiempo buscando en los demás lo que no me deja ser libre / He buscado excusas para no mirar lo que hay aquí dentro».

Jiménez también ha explicado que han vuelto a trabajar en este álbum con el productor Max Dingel, el productor de ‘Detroit‘ y ‘De polvo y flores’, si bien ha hablado de la versatilidad del productor y de «evolución». «Puede ser una evolución de ‘Detroit’, pero hemos querido salirnos de donde estábamos cómodos y sentirnos un grupo nuevo».

Rusos Blancos: «No quiero que nuestras canciones acaben pareciendo una playlist de una despedida de soltero»

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Disco a disco, Rusos Blancos se han consolidado como una garantía de buenas canciones de pop ecléctico, arreglado con gusto y con letras mordaces y divertidas sobre el amor y el sexo en la era de las apps de ligoteo. Después del notable subidón de popularidad experimentado con ‘Museo del romanticismo’, semanas atrás llegaba el más reciente capítulo de esta saga del grupo madrileño: ‘Bailando hacia el desastre‘, un nuevo álbum que esta vez ha contado con producción de Paco Loco y arreglos de Joaquín Pascual.

De estas nuevas canciones, de su gestación y de su nuevo estatus como nombre cada vez más frecuente en festivales y con canciones que cuentan sus streamings por decenas e incluso cientos de miles, hablamos con Manu Rodríguez y Javier Carrasco (Betacam), artífices fundamentales de letras y composiciones, días antes de que Rusos Blancos lleven a cabo la puesta de largo de este nuevo disco: será este jueves, 22 de noviembre, en la Sala 0 del Palacio de la Prensa de Madrid.

Una postura clásica de los grupos –y no me cabe duda de que se dice con sinceridad– es que su nuevo disco es el mejor de su carrera. ¿Es ‘Bailando hacia el desastre’ el mejor disco de Rusos Blancos?
Manu (M): «No me gusta mucho pensar en los discos en esos términos. Que sea el mejor o no, hasta cierto punto me da igual, además de que existen infinitas características con las que llenar de significado a ese mejor vacío. Lo que sí que me importa, y mucho, es que nos refleje fielmente como grupo. Pienso en los discos como si fueran fotos de un momento determinado de nuestra existencia y me planteo “¿me reconozco en ellas?” Porque, siguiendo con el símil de las fotos, en ocasiones sucede que te sacas una en la que estás estupendo, pero no te reconoces en ella. No eres tú (y que se lo digan a los usuarios de Tinder, Grindr, etc., los sustos que se han llevado al descubrir al sujeto detrás de la foto)».

«Nosotros tenemos la suerte, creo yo, de que podemos sentirnos muy reconocidos en cada uno de nuestros discos (menos en el primero, quizás, que se nota mucho que aún dábamos palos de ciego intentando encontrar nuestra voz). Reflejan muy bien lo que somos o éramos en aquel momento, de manera bastante honesta, con nuestros defectos pero también con nuestras virtudes, que cada vez sabemos potenciar más. Nos vamos sacando partido».
Javi (J): «Yo no sé si es el mejor (eso lo decide la crítica, el tiempo y, en el fondo, cada uno en su cabeza), pero sí creo que tiene algunas de las mejores canciones que hemos hecho nunca».

¿Por qué contasteis con un arreglista, Joaquín Pascual –que en el pasado fue vuestro productor–, y un productor como tal, repitiendo con Paco Loco? ¿Qué buscabais así?
M: «Había dos razones fundamentales para volver a contar con Joaquín, y la primera y principal era más bien emocional, más allá de lo muchísimo que aporta a nivel técnico y creativo también. Después de haber grabado ‘Museo del romanticismo‘ con Joaquín y que fuera el disco con el que más éxito habíamos tenido, hasta cierto punto me parecía algo feo no seguir contando con él de alguna manera, que siguiera formando parte de Rusos, porque le estamos muy agradecidos. Pero teníamos claro que queríamos volver a grabar con Paco, que el disco que queríamos hacer tenía que hacerse con él y en su estudio. Por suerte, Paco y Joaquín son súper amigos, y además coincidió que durante los días que lo grabamos Joaquín se había instalado unos meses en el Puerto de Santa María. Así que tenía que formar parte del disco, lo que nos lleva a la segunda razón, la creativa, que es que si él era el responsable de los arreglos de cuerda, nos sacaría un poco del «sota, caballo y rey» que solemos hacer en ese sentido y nos daría un extra diferente».
J: «De estos asuntos habitualmente me encargaba yo, con los inputs del resto del grupo y quien fuese el productor, en este caso, Paco. Pero para este disco yo llegaba con la lengua fuera, exhausto: venía de hacer el disco de Templeton (qué bonito nos quedó y en qué poco quedó…), de editar por fin el mío, del EP que sacamos en verano… Así que el pozo estaba bastante vacío».

¿Y se han cumplido vuestras expectativas?
J: «Un poco sí me apetecía que alguien externo le metiese mano a las canciones. Lo cual no quitó que yo propusiera mis propios arreglos y hasta me enfadase un poco cuando “ganaron” los de Joaquín. Ahora escucho mis ideas, las comparo con las de Joaquín y no hay color. Fue una gozada verle dirigir las cuerdas y los vientos».

Personalmente pienso que es una auténtica delicia lo que hay en el fondo musical de este disco, los detalles de la producción, coros, capas, arreglos… Y en ese sentido pienso que sí que es vuestro mejor disco. ¿Os da rabia que la gente se quede sólo con lo del «folleteo», los ripios y demás? ¿O es normal?
M: «Muchísima, la verdad. No lo puedo negar. (risas) A ver, que tampoco es que todo el mundo se quede solo con eso. Tenemos otros fans (los más fans, de hecho) que sus canciones favoritas suelen ser otras, pero sí es cierto que el público más general se acerca a nosotros por eso que tú dices, y hasta cierto punto es normal. Entiendo que se me da medio bien escribir sobre sexo y relaciones amorosas en general, que tengo cierto talento para conectar con la gente cuando lo hago, y al tratarse de asuntos tan íntimos, es normal que la gente se vuelque cuando se siente identificada con las canciones. Lo agradezco y me parece una pasada la cantidad de gente que se me acerca para decirme “parece que estés hablando de mi relación”. Es muy bonito eso».

«Pero a la vez, con este disco sentía que ya habíamos hecho eso y lo habíamos hecho bien, así que quería ir por otro camino, escribir letras más vulnerables, sin coartada cínica o cool, más narrativas… Porque si seguíamos con lo mismo, podíamos acabar convertidos en una parodia de nosotros mismos, acabar en un rollo canallita que detesto. No quiero que nuestras canciones puedan acabar pareciendo una playlist de una despedida de soltero».

«Nos encanta revolcarnos en ese terreno AOR y de baladita de puño apretao»

Los arreglos de ‘Ten cuidado, te vas a enamorar’, sin ser mi canción favorita, me parecen una auténtica pasada. ¿Sentís que habéis echado el resto en ese apartado, que habéis alcanzado una cumbre?
J: «Nos encanta revolcarnos en ese terreno AOR y de baladita de puño apretao. Le llevamos a Paco una canción bonita, pero bastante plana. Entre él y Joaquín (y los coros de Pablo Errea, qué cosa más bonita) la llevaron a la estratosfera melódica. Además, en esa canción está uno de nuestros momentos favoritos: el glissando descendente de violines del 3:30, que Paco decía que le recordaba a los gérmenes del mítico anuncio de Pato WC. (risas)»

Y ese esmero, ese crecimiento, ¿es consecuencia de que no quedasteis tan satisfechos con ese aspecto en ‘Museo del Romanticismo’?
M: «Yo no diría eso. En «Museo» buscábamos otra cosa, un disco más oscuro, más recogido, y no usamos nada de orquestación en él (de hecho es el único nuestro en el que no hay nada de cuerdas, ni casi vientos). Y en este, entre que teníamos más presupuesto, que se dio la coincidencia de Joaquín y Paco en el Puerto, que teníamos canciones a las que les pegaban esos arreglos… pues decidimos darnos el lujo».

El próximo 22 de noviembre presentáis formalmente ‘Bailando hacia el desastre’ en directo. ¿Cómo enfocáis el traslado de esos arreglos al directo? Porque supongo que no queda otra que sacrificar un poco los matices, ¿no es así?
J: «Cuando presentamos ‘Tiempo de nísperos‘ quisimos hacerlo a lo grande, con violines reales que tocaron Ana Galletero y Jordi Montero. Esta vez vamos a sacrificar la “autenticidad” en pos del show y de lo práctico. Vamos, que lo llevaremos grabado, sí… Los matices los propondremos nosotros, no tanto los músicos adicionales».

En cuanto a las letras, la sensación es que habéis encontrado un poco una voz totalmente propia. Casi leyendo una letra, sin música, podríamos decir “es de Manu”. Es para sentirse orgulloso, ¿no?
M: «Lo cierto es que es algo de lo que yo, personalmente, y creo que todo el grupo, nos enorgullecemos mucho. Creo que sí hemos conseguido construir esa personalidad propia que dices a lo largo de los discos, que nos hace muy fácilmente reconocibles e incluso crea cierta continuidad en las historias de las canciones entre disco. Contribuye a que las canciones se vean como un todo, más que como una simple suma de historias, y es me gusta mucho».

Aunque, del mismo modo, ¿no resulta difícil escribir al estar siempre circunscrito en ese tipo de temática? ¿De dónde se saca la inspiración cuando no vives en primera persona el conflicto, la tristeza, la euforia…?
M: «Sí y no. Por un lado, al existir esa continuidad de la que te hablaba antes, a la hora de escribir una canción nueva digamos que el contexto ya está creado y el personaje presentado, con lo que eso te lo ahorras. Pero sí que existe el riesgo de repetirte, de cómo hablo de esto otra vez sin que sea la misma canción de siempre. Por eso también para este disco quise alejarme un poco de esa temática, o abordarla de manera más narrativa, a través de historias más que de canciones introspectivas. Así, ‘Primero de mayo’ no deja de ser una canción de amor como otras que puedo haber escrito, pero el contexto social en el que ocurre le da un rollo distinto. O con ‘¿Qué somos ahora?’, que alguien nos comentaba que es casi una segunda parte de ‘Tus padres, tu novio, tú y yo’, y que de hecho tiene un estilo y unos giros coloquiales muy típicos nuestros. La idea era un poco recuperar ese tipo de historia, pero donde antes el fin del amor o el amor no correspondido parecía un drama, aquí quería contar que dos personas pueden seguir queriéndose y siendo felices juntos más allá del amor romántico».

«Por lo general es más difícil hacer canciones desde la felicidad, porque cuando estás mal las canciones te salen solas»

Pregunto esto porque, aunque hay bien de mala baba por ahí, en general las letras de ‘Bailando…’ parecen más benevolentes para con las relaciones amorosas. ¿Os ha ablandado el amor? ¿Es difícil sacar la mordacidad al crear cuando en casa las cosas están razonablemente bien?
M: «Pues algo de eso hay también, porque después de tantos años en que en todas las entrevistas me preguntaban si podría seguir haciendo canciones cuando fuera feliz y tuviera una relación estable, ahora que estoy en esa situación desde hace un tiempo lo veía como un reto. Y sí que es cierto que por lo general es más difícil hacer canciones desde la felicidad, porque cuando estás mal (al menos yo) las canciones te salen solas porque tú mismo intentas comprender lo que te pasa. Es como una forma de autoanálisis que a mí me sale de manera automática, quiera o no. Mientras que la felicidad, simplemente se disfruta. Nadie quiere ponerse a buscarle explicaciones, no sea que se joda».

«Ahora bien, también me sorprende que resaltes tanto ese espíritu más benévolo a la hora de tratar las relaciones, porque cuando me pongo analizarlas, como mínimo hay tres en las que se habla o parte de discusiones dentro de la pareja. Y es que creo que lo que sí que hay en ellas, en todo el disco en general y no solo en las canciones de temática amorosa, es unas ganas de luchar para salir adelante. Y me parece muy bonito que eso se transmita al oyente».

«Sí que hay bastante tiranía en el tema de las reproducciones (en plataformas de streaming), porque algo tan aleatorio como entrar o no en una lista editorial puede hacer que un tema se dispare y eclipse al resto»

Ahora que habéis alcanzado ese nivel de grupo-que-cuenta-por-decenas-de-miles-las-reproducciones-de-Spotify, ¿os encontráis mirando qué canción sube o baja, si alguna os ha decepcionado en respuesta… o pasáis porque no está bajo vuestro control? ¿Hay cierta tiranía en eso?
M: «Yo soy muy friki en eso y lo miro muchísimo. Y es que me sirve para sacar muchas conclusiones de qué canciones llegan y cuáles no. Que en ocasiones me sirve para plantearme qué podríamos haber hecho diferente y en otras no cambiaría nada aunque tenga poquísimas escuchas. O incluso en ocasiones te sirve para que canciones que te pueden gustar mucho, pero que no crees que vayan a llegar mucha gente, te sorprendan. Por ejemplo ‘Blablacar’, del EP anterior, tiene muchas escuchas para ser una canción de temática poco usual y no haber tenido ninguna promoción específica ni ser single. O ‘¿Qué somos ahora?’ ha funcionado sorprendente bien, casi cien mil escuchas ya, para ser una canción tan delicada, medio tiempo, cero hit o festivalera».
J: «Es muy guay cuando algunas canciones cobran vida propia y trascienden su “sitio natural”. Me hace mucha ilusión que ‘¿Qué somos ahora?’ esté donde esté. Es mi favorita del disco. Pero como dices, sí que hay bastante tiranía en el tema de las reproducciones, porque algo tan aleatorio como entrar o no en una lista editorial puede hacer que un tema se dispare y eclipse al resto. Y esa tiranía la sufren no solo las canciones difíciles o más pequeñas, sino incluso los singles. En nuestro caso, por ejemplo, muchas de las canciones previas a “Museo”, canciones que igual son mucho más instantáneas o incluso comerciales –propias de festivales vamos–, quedan en segundo plano porque entonces teníamos menos presencia o repercusión. Así, no aparecen en el top 10 del grupo y el oyente nuevo u ocasional, nunca llega a ellas».

Y al final, ¿eso se traduce en más repercusión? ¿Más bolos? ¿Más festivales? ¿O no es significativo? ¿Habéis llegado a alguna conclusión?
J: «No sabría establecer una correlación. Casi todo lo que dices de mayor repercusión, más bolos y festivales también se lo debemos a Intromúsica, nuestro sello. Como mucho, notas al tocar qué canciones son más populares, que suelen corresponderse con el Top 10 de Spotify…»
M: «Conclusión, como tal, ninguna. Pero creo que sí que ayuda a que toquemos más, a que más festivales nos llamen y a que más público se acerque a vernos. Desde que sacamos «Museo» hasta ahora, hemos tocado más que nunca antes y la verdad es que cada vez hay más gente y, sobre todo, gente que se sabe las canciones de pe a pa. Yo voy a todos los sitios con un síndrome del impostor de aúpa, pensando “ya verás, nos han programado a la vez que estos y ni va a haber nadie…” o “tocamos a una hora que todo el mundo estará en noséquién…”. Y lo cierto es que no paro de sorprenderme con las respuestas que encontramos».

Repasando la playlist de influencias que publicamos en la web, debo decir que lo de Queen no lo vi venir, a pesar del bajo sintetizado. Es una referencia que en otros tiempos sería inconfesable. Como fans de la música, ¿no os parece guay que ya no haya que callarse tal o cual nombre por miedo a quedar mal, cutre, loser, lo-que-sea?
J: «La verdad es que sí. Ahora todo el mundo puede agruparse en torno a intereses que antes podían parecer inconfesables. Se pierde un poco la sensación de ser el único que escucha esto o lo otro, pero se gana en sentido de comunidad».

«La inmensa mayoría de los grupos de nuestra escena estamos igual: a medio camino entre el supuesto éxito y la posibilidad real de dejarlo para siempre»

¿Cuántas veces os habéis felicitado por no haberlo dejado después de ‘Museo del Romanticismo’, como en algún momento os planteasteis?
M: «Me alegro mucho de no haberlo dejado, porque yo no querría dejar de hacer música nunca. Ni dejar a Rusos nunca tampoco, si es posible. Pero lo cierto es que ese fue un comentario que de alguna manera se ha magnificado, en el sentido de que tampoco es que nos sentáramos a hablarlo ni nada. Nadie dijo “oye, que después de este disco lo dejamos”, sino que era algo que podía estar latente y de que lo todos éramos conscientes, pero como lo somos ahora. Lo jodido es que en la música existe tal estado de precariedad e incertidumbre, que casi cualquier grupo que lleve unos pocos años y un par de discos está al borde de irse a la mierda casi como estado natural de las cosas. Si lo piensas, la inmensa mayoría de los grupos de nuestra escena estamos igual: a medio camino entre el supuesto éxito y la posibilidad real de dejarlo para siempre».

¿Y cómo surgió aquello de grabar ‘Algo nuevo, algo viejo, algo prestado’ con Julio de la Rosa, aunque no sé si ejerció de productor? ¿Qué os aportó él?
J: «Nos aportó una visión totalmente nueva, unos timbres también novedosos y por fin alguien hizo una cosa que yo solía hacer bastante con Rusos: grabar una base mínima de la canción y vestirla a mi bola. Esta vez fue Julio el que se quedó a gusto».
M: «De hecho, creo que nunca hemos delegado tanto nuestras canciones como en ese EP. Porque aunque hayamos trabajado con productores muy buenos como Paco o Joaquín, nosotros siempre hemos mantenido mucho el control sobre qué hacer y qué no. Mientras que, en este caso –salvo con ‘Tampoco nos hemos querido tanto‘, que sí la llevábamos muy hecha de casa–, en el resto de las canciones hay tanto de Julio como de nosotros. Se puede hablar casi de una co-autoría, más que de una simple producción».

De ese EP, precisamente ha tenido una repercusión importante ‘Tampoco nos hemos querido tanto’. ¿Os lo esperabais?
M: «No sé si al nivel que luego lo ha hecho, pero hasta cierto punto sí. Es de esas canciones que, cuando estábamos en casa de Javi haciéndola, desde el principio vi claro que era guay. Que luego la repercusión nunca sabes la que va a ser, pero sí sentís que tenía algo especial. La melodía es muy pegadiza, la música muy saltarina… Y estoy muy orgulloso de la letra, la verdad, porque con todas las canciones de glorificación al sufrimiento amoroso, al desgarro romántico que hay en el pop (a lo que también hemos contribuido nosotros), me alegra haber escrito una que lo relativice y desdramatice. Que nos hemos querido y tal, pero no vamos a andar sufriendo por las esquinas, que no merece la pena».

«[Sobre montar los setlists para los conciertos] Es como lo de la alineación de Toshack y los «mismos once cabrones de siempre»»

Y, con la cantidad de hits (o, como mínimo, intrahits) que ya acumuláis, ¿os es cada vez más difícil hacer los setlists? ¿Hay tortas entre vosotros? ¿Qué disco o discos son los más sacrificados?
J: «Calla, es agotador. Entre no querer dejar fuera canciones míticas y recuperar algunas que eran muy disfrutonas de tocar hay una tensión insoportable. Además, cada uno tiene sus favoritas y, como dice el dicho, “lo que para uno es alimento, para otro es veneno”, o algo así.
Por distancia emocional y musical se suelen quedar más canciones fuera de ‘Sí a todo‘ y de ‘Tiempo de nísperos’. La verdad es que me encantaría volver a tocar algún día canciones tan tontorronas y tan divertidas como ‘Gorka o Cabano’ y ‘Oro, disfruto'».
M: «A mí me pasa igual, pero es como lo de la alineación de Toshack y «losmismos once cabrones de siempre», que es una broma que Javi y yo nos hacemos mucho. El día que empiezas a pensar en la gira quieres recuperar siete canciones antiguas. Luego, que si tú quieres tocar estas, yo estas otras… Al día siguiente, que cómo vas a dejar este single con lo guay que es, o esta otra con lo bien que funciona. Y el día antes del bolo lo piensas bien y dices “mira vamos a tocar las buenas y nos dejamos de líos”».

¿Hemos subestimado a Rita Ora?

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Rita Ora ha publicado este pasado viernes un nuevo adelanto de ‘Phoenix’, su segundo disco, que llega el próximo 23 de noviembre tras numerosos retrasos. Compuesto por Jimmy Napes, RØMANS y la propia Ora, ‘Velvet Rope’ (no ‘Cashmere’, publicado este lunes) no es bailable como ‘Anywhere’ ni urban-pop como ‘Girls’ (y tampoco tiene nada que ver con el disco de Janet Jackson) sino más bien apto para los días de Navidad que se avecinan. La bonita melodía de un piano es el elemento principal de esta feliz canción a la que poco a poco se van añadiendo coros doo-woop, palmas y unas simpáticas trompetas, recordando por momentos a ‘Don’t Worry Be Happy’ de Bobby McFerrin pero con un punto marcadamente melancólico en la melodía y sobre todo la letra, en la que Ora expresa su decepción ante una ruptura inesperada.

‘Velvet Rope’ es el enésimo acierto en una sucesión de singles de Rita Ora que ha conseguido devolver a la cantante británica a los primeros puestos de la lista de éxitos de Reino Unido. El primero de estos singles, ‘Your Song’, compuesto por un Ed Sheeran que en 2017 se encontraba en la cima del mundo (no, no era una versión de Elton John), alcanzaba “solo” el puesto 7 en la tabla a mediados de aquel año, consolidándose como uno de los mayores éxitos de su carrera. No estaba nada claro este éxito hace un año cuando Ora venía de publicar singles como ‘Body on Me‘ o ‘Poison‘ que no habían suscitado ningún interés, planteando serias dudas sobre si su carrera tendría algún tipo de futuro después de los mil retrasos sufridos por un segundo disco que parecía no llegar nunca; retrasos propiciados en primer lugar por la ruptura de Ora con Calvin Harris, quien tras el éxito de ‘I Will Never Let You Down’ en 2014 (hasta ahora su último número uno en Reino Unido), retiró de la mesa de Ora todas las canciones que le había cedido para su disco, dejándole sin buena parte de lo que iba a ser este trabajo; y el sonado pleito con su antigua discográfica, Roc Nation, que al margen del cruce de acusaciones perpetrado entre ambos, impidió que Ora pudiera publicar disco alguno, dejando cada vez más lejos en el tiempo su debut de 2012. Y ya sabe que en esta cambiante industria hay pan para hoy y hambre para mañana.

Sin embargo, el éxito de ‘Your Song’ es el éxito de la perseverancia y ha demostrado que la canción adecuada en el momento adecuado puede producir milagros. Sin duda, esta ha sido la canción que ha allanado el terreno para que Ora protagonice un “comeback” en toda regla, de los que se ven pocos y en el que además la artista no ha dejado de superarse a sí misma poco a poco con sus siguientes singles, primero con ‘Lonely Together’, su colaboración con el fallecido Avicii, que llegaba al top 4, y después con ‘Anywhere’, una de las mejores canciones de 2017 y el mayor éxito de Ora en streaming (más de 530 millones de reproducciones entre varias plataformas), que se quedaba literalmente a las puertas del top 1 por culpa de ‘Perfect Duet’ de Ed Sheeran y Beyoncé. Pero ha habido más: ‘For You’, el single de Ora y Liam Payne para ’50 sombras más oscuras’, también ha sido un éxito en las plataformas, llegando al top 8 de singles, y ‘Let You Love Me’, el single más reciente de Ora, ha alcanzado esta semana finalmente el top 4, suponiendo otro triunfo para la británica y haciéndonos olvidar el “flop” de su polémico single conjunto con Charli XCX, Bebe Rexha y Cardi B, ‘Girls’. Todas estas canciones aparecerán en ‘Phoenix’ y quién sabe si Ora pasará a convertirse también en una artista capaz de vender discos, cuando hace dos años era incapaz de mover a la gente a comprar un solo single.

Además de reposicionar a Ora como fuerza comercial en Reino Unido, canciones como ‘Anywhere’ o ‘Let You Love Me’ han sido cruciales en la renovación artística de la británica, cuyo debut de 2012 recibió críticas más bien tibias pese a incluir tres números uno ya de partida y quien además nunca ha estado interesada en centrarse exclusivamente en su carrera musical, como demuestran sus cientos de proyectos paralelos. Si nunca ha estado claro a qué se dedica Ora exactamente, como si fuera una prima de las Kardashian, ya nadie puede tomarse a broma la carrera musical de Ora después de sus recientes singles, sobre todo tras el éxito de ‘Your Song’ y ‘Anywhere’, dos canciones que, sin ser especialmente originales, sí resultan totalmente irresistibles en su propuesta de electro-pop a la moda pero con gran peso melódico. Además, las cuidadas y memorables melodías de estas canciones y también de ‘Let You Love Me’ y ‘Velvet Rope’ han hecho florecer artísticamente a Ora como vocalista: si antes a duras penas parecía una imitación de Rihanna, Ora ha demostrado en estos años poseer una voz mucho más madura, carismática y emotiva de lo que parecía en un principio. Y está haciendo canciones que lo demuestran.

El caso de Rita Ora es un caso especial en el mundo del pop, el vivo ejemplo de que se puede debutar dos veces. La mala suerte impidió a Ora hace años crecer como artista, pero parece que el esfuerzo y la búsqueda de la canción perfecta ha dado sus frutos. Realmente Ora se ha elevado como un “fénix”, y aunque queda por ver si el álbum logra suscitar el mismo interés que los singles, por lo menos la británica puede presumir de haber firmado al menos ¿dos? ¿tres? ¿cuatro? de las mejores canciones que han pasado por las listas británicas en el último par de años. No puede decirse que lo hayamos visto venir, pero estas son las bonitas sorpresas que a veces da el pop.




Las 10 razones del éxito de ‘El mal querer’ de Rosalía

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El Jueves publica una noticia en la que el único texto es la palabra «Rosalía» multiplicada decenas de veces, El Economista bromea en Twitter sobre la repercusión en Bolsa del fichaje de Rosalía por Pull & Bear, circula un meme en el que la palabra «Rosalía» aparece en una sopa de letras («Rosalía» hasta en la sopa, LOL), sus seguidores se comunican repitiendo muletillas como «así, sí» o «tra-tra», al tiempo que se rumorea que la cantante se ha negado a decir estas últimas «palabras» a un reportero que se lo pedía en una alfombra roja, y un lector escribe a JENESAISPOP vía Facebook para pedir que dejen de hablar de la cantante.

Pero el fenómeno es digno de análisis: es la primera vez que el mismo artista es número 1 a la vez en singles, venta de álbumes y «streaming álbumes» en las listas españolas. ‘El mal querer’ es disco de oro desde su semana de salida tras haber vendido vinilos y cd’s a espuertas, y por supuesto lidera con la gorra las listas de streamings tras batir récords históricos de consumo de un solo disco en Spotify España. En este artículo tratamos de adivinar las 10 claves de este fenómeno que no parece haber tocado techo: solo ahora Los 40 Principales acaba de empezar a pinchar ‘Malamente’ con asiduidad y solo esta semana el tema aparece al fin entre los 50 más radiados del país, en el puesto 15.

1.-El éxito de ‘Los ángeles’

El debut de Rosalía fue un «sleeper», como enseguida apuntamos observando su comportamiento inusual en la lista de ventas, de la que no desaparecía pese a la ausencia de una promoción enorme para aquel ‘Los ángeles’ que terminaba consiguiendo el Premio Ruido a Mejor Álbum Nacional del Año. Cuando tu debut pasa 80 semanas en el top 100 de ventas y 45 semanas en el top 100 de lo más escuchado del país, tienes el interés por tu segundo álbum garantizado. Es algo que saben muy bien Vetusta Morla o Manel, que llegaban a los puestos más altos de las listas de ventas tras haber logrado que su primer álbum fuera eso, un «sleeper».

2.-El éxito de ‘Antes de morirme’

Al mismo tiempo que ‘Los ángeles’ se viralizaba, lo hacía ‘Antes de morirme’ junto a C. Tangana. Una canción que hasta hace bien poco nunca había llegado al top 100 nacional de singles, pero que lleva más de 500 días (!!!!) en el top 200 de Spotify España, siendo una de las canciones más longevas de toda esa lista. Millones y millones de streamings sumados mes a mes dejaban este recadito sobre la mesa: la Rosalía que se documenta en flamenco mola, pero también una más orientada a la música urbana. Aunque Rosalía canta mejor y conecta mejor con el público clásico que C. Tangana, no podemos pasar por alto que Antón es co-autor de 8 de las 11 canciones de ‘El mal querer’. Y al fin, ahora, ambos son compañeros de sello…

3.-La calidad de las canciones

No vamos a dejar para el final de esta lista la calidad de las canciones contenidas en ‘El mal querer’. La crítica ha sido unánime, ni hay ni vais a encontrar una mala reseña sobre este álbum que ya ha aparecido en Metacritic al reunir 4 críticas internacionales (90/100); e incluso hay debate sobre cuál es realmente la mejor canción del álbum. El himno identificativo de Rosalía es ‘Malamente’, pero la canción que es número 1 en singles por segunda semana consecutiva es ‘Di mi nombre’ y hay quien prefiere ‘Pienso en tu mirá’ por su letra enrevesada que retrata a un maltratador en primera persona.

4.-La dirección artística

‘El mal querer’ es un producto cuidado desde el punto de vista de la producción, a cargo de El Guincho, quien aparte de haber publicado discos tan atrevidos como ‘Hiperasia‘, ha trabajado con Björk, algo que se nota en algunos arreglos del disco. Pero Rosalía a quien ha incluido en los agradecimientos del álbum es a Beyoncé, y de ella parece haber aprendido -en concreto de ‘Beyoncé’ y ‘Lemonade’- su gusto por redondear un buen producto con imagen y videoclips a la altura. Los vídeos que promocionan ‘El mal querer’ son de factura excelente, a cargo de Canada, presentando un buen equilibrio entre calidad, «replay value» y elementos parodiables, como bien saben Los Morancos.

5.-La amplitud de su target comercial

Como se vio en su frustrado paso por un concurso televisivo infantil, a Rosalía le ha gustado el flamenco y el R&B moderno de toda la vida. Uniendo ambos extremos como habían hecho antes artistas como Mala Rodríguez, y sumándole una peculiar forma de producción, minimalista y de percusión original (recordad aquello de que en ‘Malamente’ no hay castañuelas, solo «palmas, sinte, 808, un tambor y voces a tope”), se ha dado con un producto fresquísimo y muy propio de 2018 apto para todos los públicos. El disco ha gustado a los fans de James Blake, a quien recuerda en algunos puntos; pero también conecta con el público casual menos erudito debido a lo inmediato de sus ganchos; y además Rosalía tiene voz para gustar a tus padres. Ponles ‘Que no salga la Luna’ o ‘A ningún hombre’ y probablemente produzca más respeto en tus mayores que ese disco de Los Planetas o Extremoduro que nunca te dejaban poner en el coche.

6.-El «hype» montado durante meses

‘Malamente’ se editaba a finales de mayo, y el disco se presentaba en Sónar durante el mes de junio, pero el hype en torno a este largo data de mucho antes. La confirmación en Sónar dejaba claro que el proyecto sería diferente a ‘Los ángeles’, pululaban fotos de la cantante con Pharrell (una de su colaboraciones, ‘De madrugá’, todavía no ha salido pero sí es de las que interpreta ya en vivo) y la expectación ha sido siempre máxima por lo que contenía el álbum. Por no hablar de la participación de Rosalía en la película próxima de Almodóvar. Mirando al futuro, ‘Bagdad’ puede ser un cuarto single la próxima primavera si es que para entonces ella ya no está inmersa en la promo de ‘De madrugá’ o cualquier otra canción suelta, lo que nos lleva al siguiente punto…

7.-Su pertenencia a la era 3.0

Rosalía tiene 25 años, por lo que evidentemente maneja sus redes sociales con naturalidad, rapidez y habilidad. Las lleva con la ayuda de su hermana y han sido para ella una manera de contactar con sus seguidores, pero también con la prensa cuando esta la ha necesitado o con otros artistas con los que colaborar o cambiar impresiones. Perfume Genius, Alejandro Sanz, Dua Lipa, James Blake, Bebe, Pablo Alborán o Zahara están entre sus seguidores. También es muy consciente de que los plazos promocionales no son los de antes. No ha habido necesidad de esconderse entre ‘Los Ángeles’ y ‘El mal querer’. Al contrario, entre ambos álbumes ha publicado de manera natural dos temas que han sido fundamentales en su carrera, ‘Aunque es de noche’ y ‘Brillo’ con J. Balvin. Los dos le han ayudado a sumar fama y popularidad, cada uno en su estilo.

8.-La fecha de edición y lo aburrido que ha sido 2018 para el pop

‘El mal querer’ era editado un 2 de noviembre, una fecha suculenta para la máxima apuesta de un sello, en este caso Sony. A tiempo para el Black Friday y Navidad, dos días antes de los MTV EMA’s de Bilbao, en los que actuaba; y 15 días antes de los Grammys latinos, en los que actuaba también tras haber sido la artista promocionada en el mismísimo Times Square de Nueva York. Rosalía también parece beneficiada de que en 2018 casi ninguna superestrella del mundo del pop haya decidido mover ficha. No tenemos disco de estudio ni de Beyoncé en solitario, ni de Rihanna, ni de Adele, ni de Ed Sheeran, ni de Taylor Swift, ni de Madonna, ni de Justin Bieber, ni de Bruno Mars… mientras otros como Justin Timberlake o Mariah Carey no están en su mejor momento mediático. Ahí puede haber una relación con la atención mediática recibida por medios como The Guardian. La alternativa del mes parece hacer grandes editoriales de Muse, Mumford & Sons o 6ix9ine. Y no veo a Alexis Petridis muy por la labor ahora mismo.

9.-La moda de lo latino y el castellano

Algunos medios internacionales vinculan el éxito de Rosalía al de ‘Despacito’ o ‘Mi gente’. A nadie se le puede escapar que Rosalía está en un disco con un streaming tan monstruoso como el de J. Balvin. No hay mucha relación artística entre el flamenco y el reggaetón -aunque quién sabe cómo se percibe desde un país nórdico- ni tampoco comercial. El disco de Rosalía no ha entrado en las listas británicas o americanas como por ejemplo sí consiguieron Hinds, que han sido top 100 en álbumes en Reino Unido con sus dos álbumes, ambos en inglés. Pero no se puede pasar por alto que al menos la prensa anglosajona sí parece cada vez más atenta a lo que sucede fuera de sus países o en otros idiomas (de Christine and the Queens a Luis Fonsi). Puede que ‘Malamente’ nunca llegue al Billboard Hot 100, y que las escuchas de Rosalía sigan concentradas en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y Málaga como muestra Spotify (ni siquiera aparece México DF, de momento), pero el runrún generado es lo suficientemente elevado como para llevarla a algún que otro festival europeo o hacer algunos conciertos al otro lado del Atlántico.

10.-La suerte

Aunque creo más en el trabajo y en la constancia que en el mismísimo talento, y no creo nada en la suerte, El País documenta que Rosalía tuvo un golpe de eso, «suerte», cuando estaba por casualidad en septiembre por Madrid cuando coincidió con el CEO de Sony Music Entertainment, Rob Stringer, de visita para el concierto de Camila Cabello. Parece ser que fue determinante que los presentaran, pues Rob Stringer vio en ella potencial para «trascender el mercado español» y así fue como se pasó a presentar a Rosalía en las oficinas de Miami y Nueva York, donde igual ya les sonaba su nombre de un homenaje a Alejandro Sanz en los Grammys latinos anteriores. El resto es ya historia, aunque solo Dios sabe lo que puede tener su sello preparado de cara a 2019.

Villagers también huyen del folk clásico en su directo de 2018

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Villagers se han hecho su camino en la música popular con canciones de tintes folkies como ‘Dawning On Me’ o ‘Everything I Am Is Yours’. Sin embargo, en las fotos promocionales de su último disco, ‘The Art of Pretending to Swim‘, el líder y compositor Conor O’Brien aparece flotando en el aire en medio de una carrera. Por el sonido del disco, parece que estuviera huyendo de ese carácter acústico de la canción de hoguera tradicional, y así, el álbum está lleno de sintetizadores psicodélicos y excitantes, que llevan las canciones a otro lugar.

Lo mismo puede decirse del disco en directo, que suena enterito durante la hora y media que dura el concierto, comenzando con dos de los mejores temas, ‘Sweet Saviour’ y la poderosa ‘Again’. En formato quinteto, Villagers dan tanta importancia a la producción del disco que vemos hasta a dos teclistas, una más tradicional y otro más concentrado en efectos y samplers. El espíritu del álbum quiere impregnar tanto todo que vemos el diseño de la portada esparcido por el fondo del escenario y hasta por el suelo.

Hay partes de algunas canciones que suenan algo desnudas, como la primera estrofa de ‘A Trick of the Light‘, pero lo normal es que en los finales se busque la catarsis, como se apreció en la reinventada ‘I Saw the Dead’. En ‘Love Came With All That It Brings’, dos trompetas jazzies emergen de la nada para realzar también el final de la canción, con el teclista y el baterista convertidos en multi-instrumentistas por momentos.

Conor, que aprovechó uno de los pocos momentos en que no estuvo pegado a su guitarra acústica, ‘Long Time Waiting’, para acompañarse de una pequeña copa de vino tinto, estuvo muy entregado al público, lo que se apreciaba en su gesticulación, en sus curiosos bailes que imitaban carreras o en su voz. Una correcta actuación vocal que, no obstante, solo se apreciaba del todo en los momentos más acústicos, siendo ahogada por el bombo por ejemplo en ‘Real-Go Getter’.

El show estuvo, a pesar de ello, bien sembrado de momentos mágicos, como los coros intimistas de ‘Hold Me Down’; ese en el que Conor explicaba que ‘Ada’ iba para la primera programadora en el siglo XIX, y de repente se encontró con que alguien le estaba filmando y decidió saludar a Youtube (el disco habla también de la adicción a internet); o los bises con ‘Twenty-Seven Strangers’, la popular ‘Courage’ o su hit acústico (gracias a una playlist de Spotify) ‘Nothing Arrived’. Y si el público había improvisado unas palmas en ‘A Trick of the Light’, aquí se arrancó con unos bonitos coros en la parte de «I guess I was busy». Nada mal para un lunes por la noche, en una casi llena Sala Changó. 7.

La canción del día: ‘Hurricanes’, el nuevo “grower” de Dido, es una emotiva meditación sobre el amor

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Dido sorprendía al mundo hace unos días anunciando su nuevo disco, ‘Still On My Mind’. Cuatro años después de ‘Girl Who Got Away’, el anuncio llegaba como de la nada, acompañado de la noticia de la primera gira mundial de Dido en 15 años (no pasa por España) y del single ‘Hurricanes’, planteando la pregunta de si sería tan buena como ha solido ser sus primeros singles, desde ‘Here with Me’ a ‘No Freedom’.

Pionera en colaborar con Kendrick Lamar en su anterior disco cuando todavía no era, ni de lejos, el popular rapero que es hoy en día -y de hecho la música de Dido, cuyo inolvidable single con Eminem catapultó a la británica la fama, siempre ha estado influenciada por los ritmos del hip-hop y el trip-hop, sobre todo en sus dos primeros álbumes-, la cantante podría haberse apuntado en su single de regreso a la moda trap del momento o intentado colarnos sonidos tropicales cual U2 (y quién sabe si lo ha hecho). Pero ‘Hurricanes’ no tiene más misterio que la de ser una canción de Dido con una primera parte acústica, compuesta básicamente por su voz y una guitarra eléctrica, y una segunda parte sobre todo instrumental, compuesta por un ritmo trip-hop que dirige el tema a su clímax. Y sin embargo, esta aparente sencillez de elementos descubre en el repertorio de Dido una canción bastante más emocionante de lo que parecía en un principio, y que poco a poco va revelándose como un “grower” absoluto.

‘Hurricanes’ llama la atención desde el principio con su intrigante melodía, que Dido interpreta acompañada solo de una guitarra y unos pocos adornos electrónicos. Con la primera frase, “y quiero verte, cómo pasas por la puerta, y el tiempo nos hará, a veces menos y a veces más”, la artista empieza a desgranar una meditación sobre su relación amorosa, que, desde el sentimiento de felicidad y seguridad que da la persona amada, encierra un poso de angustia en la negativa de Dido a acomodarse. Ella no solo quiere “hablar mientras miro la vida pasar”, sino que desea sentirse viva, emocionarse, enfrentarse a “huracanes” y al “sonido de la furia”. “No me dejes escapar de la felicidad y el dolor”, reclama la cantante. Con esta reflexión a la guitarra, Dido se dirige poco a poco hacia la catarsis, la liberación que buscaba, representada en la entrada de un ritmo trip-hop que parece despegar hacia el cielo, llegando el tema a su cumbre emocional. Las dos partes de ‘Hurricanes’ no pueden estar más diferenciadas, pero Dido siempre ha brillado en el menos es más, y esta canción es un nuevo ejemplo de ello.

Ariana Grande hará un homenaje a sus comedias favoritas en el vídeo de ‘thank u, next’

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Ariana Grande sigue arrasando no solo en USA sino en todo el mundo con su nuevo single, ‘thank u, next’. El tema tiene cuerda para rato y su cumbre comercial estará sin duda influida por el tipo de vídeo que presente para él la artista. Grande lo ha rodado esta misma semana y, a tenor de sus últimas informaciones en las redes sociales, tiene pinta de que al menos va a ser divertido.

Grande ha confirmado en sus redes que el vídeo de ‘thank u, next’ se basará en cuatro de sus películas favoritas, en concreto cuatro comedias. Tres de ellas se conocen, pues la propia Grande las ha confirmado en sus “stories” y ha publicado fotos de ella en el rodaje, y son ‘Mean Girls’, ‘Una rubia muy legal’ y ‘El sueño de mi vida’. De hecho, Jennifer Coolidge retomará su papel de la esteticista Paulette en ‘Una rubia muy legal’ en el vídeo de ‘thank u, next’, como puede verse en la imagen de ambas que ha publicado la cantante. La cuarta película es un misterio, pero Grande ha descartado ‘Clueless’ por el vídeo de Iggy Azalea. Curiosamente, la primera actuación en la tele de ‘thank u, next’ se inspiró en otra comedia, ‘El club de las primeras esposas’.

Sobre el sucesor de ‘Sweetener‘, Grande ha confirmado que llegará “pronto”, pero que todavía se encuentra ultimándolo. La cantante ha desvelado recientemente las fechas de su gira por Norteamérica en apoyo a ‘Sweetener’, que arranca el próximo mes de marzo en Nueva York. Se desconoce si este tour visitará Europa.

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‘would u like us to assign someone to butter your muffin?’

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‘whoever said orange was the new pink was seriously disturbed’

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new best friend …. thank u, next

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