El número 1 en España continúa perteneciendo a la bachata ‘Dardos’ que Romeo Santos y Prince Royce han conseguido viralizar durante las últimas semanas de 2025. La subida más fuerte es la de Ryan Castro, Kapo y Gangsta con la jamaicana ‘La villa’, que pasa del puesto 33 al puesto 12.
Bruno Mars sí logra hacerse con la entrada más fuerte de la semana, pese a las reticencias que hay en nuestro país a la música en inglés. ‘I Just Might‘ llega al puesto 28 en España. En Reino Unido es número 6 y en Alemania es puesto 12, pero nuestro país no da a este tema su peor dato. Lo nuevo de Bruno Mars queda en posiciones muy modestas en Francia (41) o Italia (60).
Volviendo a España, ‘Bienvenida’ de Clarent queda solo un lugar por debajo de Bruno: es top 29. El portorriqueño tiene nuevo disco y sitúa varios temas en la lista, a destacar ‘Love’ en el top 10, o ‘Esta vida’ junto a Morad, que entra en el número 56.
Las entradas se completan con ‘Qué culpa tiene el lunes de no ser un sábado’ de Grecas, en el puesto 44 (este tema comienza haciendo una rima con Ábalos); ‘Pikito’ de Ozuna y Beéle en el 65; y finalmente ‘Netflix and Chill’ de Chris Jedi, Anuel AA y Roa en el 70.
El álbum que acaba con el reinado de ‘LUX’ en España -de momento- es ‘Daisy’ de rusowsky. Tras 34 semanas de permanencia, el formidable debut del miembro de Rusia IDK salta del puesto 65 al puesto 1 con motivo de la puesta a la venta del vinilo este 9 de enero.
rusowsky alcanzó el top 6 en singles el pasado año con ‘Malibu’ y es doble platino con ese sencillo que aún sigue en el top 40. Ahora afianza su disco de oro con ‘Daisy’ en cuanto a álbumes. Quizá podríamos pedir que se promocionara de alguna manera un nuevo single, vídeo o remix de este álbum que fue el 3º mejor disco de 2025 para JENESAISPOP, como podéis comprobar en nuestro Anuario.
También destaca la subida del portorriqueño Clarent con ‘No vuelve a suceder’ en su primera semana completa. Pasa del puesto 37 al puesto 4, mientras ‘Love’ continúa en el top 10 de singles.
Por lo demás, la lista de la semana destaca por el gran número de reentradas que encontramos una vez pasada la Navidad. Entre otros, vuelven Saiko con ‘Sakura‘ (76), Dellafuente con ‘Torii Yama‘ (82), Sanguijuelas del Guadiana con ‘Revolá’ (95) o Judeline con ‘Bodhiria‘ (99).
Las únicas entradas directas de esta semana son las del rapero madrileño Al Safir con ‘Príncipe’ (puesto 36) y la de Extrechinato y tú con ‘Poesía básica’ (puesto 42). Esto último fue un fugaz proyecto paralelo de Robe de Extremoduro con miembros de Fito y Fitipaldis y Platero y tú. Robe mantiene en listas hasta 6 álbumes más, a destacar ‘Yo, minoría absoluta’ de Extremoduro en el puesto 17.
En mitad de la investigación abierta por las denuncias de dos de sus extrabajadoras por agresión sexual y trata de seres humanos, Julio Iglesias ha pedido que se cierre el caso en la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Así lo ha informado El Mundo. La defensa del cantante ha alegado «la ausencia de jurisdicción de los tribunales españoles y, en consecuencia, de la Fiscalía».
El acusado también ha pedido el acceso a las diligencias de la investigación y cuestiona que se haya otorgado a las denunciantes la condición de testigos protegidos. Las dos mujeres que han participado en la investigación conjunta de elDiario.es y Univision Noticias aseguraron haber sufrido repetidas agresiones sexuales mientras trabajaban para el cantante en sus mansiones de República Dominicana.
En los últimos días, Iglesias ha negado las acusaciones en un comunicado público: «Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer». La Fiscalía General estaría analizando si es competente para indagar en los hechos. En caso de serlo, la Audiencia Nacional llevaría a cabo una investigación por hasta seis delitos de trata, grupo criminal, delitos sexuales y contra los derechos de los trabajadores, y lesiones.
Metrika solo hay una. La polarizante artista de 22 años acaba de firmar el mejor año de su carrera, pero también el más tumultuoso. Thais Amores empezó 2025 completando su «metrilogía» con el EP ‘Neófita’, que le regaló uno de los mayores virales de la música nacional de este año con ‘TOTO DE LOCA’. Inconfundible, gracias a frases como «Si me invitas a tu casa, te follo y te robo» o «Que me metan dos pollas y me salgan siameses».
En el mismo periodo, se quedó sin mánager y firmó por Universal, tuvo un altercado con Bb trickz en pleno escenario y sufrió una horrible agresión homófoba en las fiestas de los Sampedros de Burgos, en las que se vio obligada a cancelar un concierto después de que una parte del público tirase hielos a su equipo y desease la muerte a una de sus bailarinas.
Esta semana, Metrika lanzó su primer EP en la multinacional, ‘JANE DOE IN THE DREAM HOUSE’, mientras gestionaba el revuelo formado por su presencia en los Army Awards, organizados por el influencer Ceciarmy y acusados de «blanquear el fascismo» tras los numerosos cánticos de «Pedro Sánchez, hijo de puta» y la presencia de figuras como Vito Quiles.
Nada más empezar a hablar con ella, la joven de Castellón nos cuenta que en 2026 tampoco parará. No solo ha preparado un LP para lanzar en algún momento del año, sino que también está preparada para dar un nuevo paso en su carrera: «Me ha pegado el volunto de querer bailar». Hablamos con Metrika sobre decir barbaridades en las canciones, el humor, la salud mental y todas y cada una de sus polémicas.
¿Cómo es que te ha dado por bailar?
No sé, el show también invita. Pienso que ya ha llegado un punto de mi carrera en el que ya no vale que me suba al escenario con dos bailarinas y que me quede tiesa mientras suena una parte en la que canta otro artista.
Muchos tíos se quedan tiesos.
Y nadie les dice nada, pero es más por mí. Yo no sé cómo no les da vergüenza. A mí me da vergüenza.
Este año le has llegado a mucha gente nueva gracias a ‘TOTO DE LOCA’. Imagino que para muchas personas ha sido la primera vez que te escuchaban. ¿A cuánta gente crees que le ha explotado la cabeza?
A un montón. O sea, creo que tiene ocho millones ya de reproducciones. Tiene que haber sido una barbaridad para esas madres que la han escuchado.
No solo para las madres.
Esto es una cosa que me dijo el otro día una amiga. Me dijo: «Tía, ‘TOTO DE LOCA’ es la nueva ‘Tusa'». Porque ‘Tusa’ como que le encantaba a los tíos y nadie entendía por qué. Hay un montón de tíos cantando ‘TOTO DE LOCA’ en mis conciertos, pero super heterosexuales. Ole sus huevos, pero es una cosa que escapa de mi mente. Supongo que valoran que flipas que me cague en sus muertos.
Los tíos llevan diciendo barbaridades en el reguetón y en el trap desde siempre. Tú lo has llevado al siguiente nivel.
Sí, pero pienso que decir barbaridades es relativo. Antes Yung Beef decía barbaridades y ahora las digo yo. Que ahora me digas toto, culo y teta no me sorprende.
Lo que tampoco había hecho la mayoría de ellos es ser tan graciosos, porque se han dicho muchas barbaridades o machistadas, pero nadie se ríe. ¿Cómo de importante es el humor para ti?
Pila, la verdad, pero es un humor muy de chicas. Yo pienso que un tío no se reiría escuchando la barra de «te piso la pollita con los tacones». Siento que el hecho de llamarlo pollita es una cosa que solo las chicas y los gays entendemos. Es muy de persona que ha follado con un tío. También me gusta escuchar mis letras dentro de un tiempo y decir: «Válgame».
«Antes Yung Beef decía barbaridades y ahora las digo yo»
Como rapera y mujer, imagino que al principio no fue fácil decir ese tipo de cosas en los temas.
Sí, he aguantado pila mierda, pero no te creas. A la gente desde el primer momento le gustó mucho. O sea, a un nicho de gente. Como ya tenía ese nicho, pues me sentía apoyada, pero claro, hubiera sido muy duro si solo me hubieran conocido los haters. Tipo: «Empezaste abajo y ahí te quedaste», ¿sabes?.
Sí. «Llegarás cerca».
Sí (risas). Hubiera sido bastante duro para mí en ese momento, la verdad. Por suerte, sí que tenía un nicho de niñas que me apoyaban un montón.
Tu fanbase desde luego que parece super fiel.
Yo creo que es por todo el imaginario que he creado alrededor mío. Ellas se sienten muy identificadas con mi imagen, con las cosas que digo, con todo. Es como que me siguen hasta el fin del mundo y estoy muy agradecida. También supongo que es por mi trabajo, porque si fuera una chavala que simplemente dice guarradas… pero es todo el marketing que tengo alrededor y que me he currado yo sola. A mí nadie me ha dicho que me vista así.
Claro, porque empezaste de forma totalmente independiente, ¿no?
Mientras le daba a esto, trabajaba en la Cruz Roja vendiendo cupones. Hubo un día, de hecho, que salí de currar y teníamos un miniconcierto en Valencia que nos habían organizado. Me vestí, fui y cantamos para la pared. No había nadie. Imagínate. Al final, llevo casi 10 años subiendo música.
¿Qué te hizo seguir para adelante?
También me lo imaginaba, porque no tenía yo una fanbase de nada. De absolutamente nada. Ahora lo pienso y me da un poco de pena, pero en ese momento no me afectó mucho. Dije: «Pues ya está». Todo es seguir y confiar en ti. En ningún momento he dudado. Te lo juro. Sí dije: «Voy a estudiar y tal», pero sabía que no me iba a dedicar a eso. Y sigo estudiando, por si acaso.
¿Ahora mismo estás estudiando?
Sí, bueno, tengo la matrícula pagada, pero no he podido hacer mucho este año.
¿Qué estudias?
Farmacia.
Hay muchos chistes ahí, eh (risas).
La verdad es que me encantaría tener 50 años y estar en una farmacia. Cuando ya no me apeteciese seguir en la música también me gustaría ser mánager. Me gusta mucho crear universos y me encantaría impulsar a otras niñas. Siento que tengo mucha visión y me gustaría coger a una artista y hacerla rica. Me encantaría hacer millonaria a alguien. Me fascinaría más que hacerme rica yo.
Ahora eres de las artistas más escuchadas de España, acabas de fichar por Universal… ¿Qué tal en esta nueva etapa? Es un cambio bien grande.
Súper bien, la verdad, aunque he pasado miedo. Hace unos meses corté con mi exmánager. Empecé con Juan, que éramos amigos, y lo pasamos muy mal este verano. Pedí un crédito a Cofidis y todo. Estaba en la ruina. Arruinada completamente por el cabrón del otro. Que se haya ido despejando todo, firmar con Universal, tener un equipo… porque Juan y yo hemos estado comiendo arroz todo el verano, haciéndolo todo nosotros. Ahora estoy muy bien, mucho más tranquila.
Tu proyecto, como has dicho, ha sido de nicho durante mucho tiempo. Ahora eres mainstream, pero sigues sonando a nicho.
Me da mucho miedo perder eso. Me cuesta mucho salirme de mi zona de confort. Jane Doe, si hubiera tenido el color rojo, nadie hubiera dicho nada, pero como elegí el rosita, que es más de niñateo y tal… La gente me dice: «Ya no eres la Métrika de antes». Qué sé yo. Chico, pues la gente se renueva y cambia.
En este EP tienes algunas de las frases más locas de tu carrera.
La peña to’ rayá en plan de: «Buah, va a firmar con Universal y se va a payificar». Yo mientras: ‘EL TÁSER DE MAMÁ’.
Estando en un sello tan grande, ¿a quién sientes que representas?
Represento a todas esas niñas de psiquiatría, de centros de día, que han pasado muy malos momentos. Una cosa que me hizo llorar fue que mi tía trabajaba en un centro y había muchas niñas que estaban bastante mal. Me contó que se le acercaban y le hablaban sobre mí, sin saber que era mi tía.
¿Le decían que les estabas ayudando?
Sí, cosas así. Por ejemplo, también me pusieron de ejemplo en el centro de día en el que estaba a yo. Como ejemplo a seguir.
Es una responsabilidad grande.
Siento más responsabilidad por mí. Es decir, cuanto mejor esté yo, más me pueden mirar esas niñas, ¿sabes? No siento una responsabilidad social, ni una carga. Lo siento más como una motivación, porque realmente, tío, a mí se me ha visto públicamente muy mal. Yo salía en los videoclips con todos los brazos cortados, con la cara cortada… Horrible. Pienso que si la Thais de ese momento me viera ahora, querría ser como yo. Eso es lo que más me llena.
Me estás contando esto y luego hay mucha gente que piensa que tu música hace todo lo contrario.
Tampoco te lo puedes tomar todo de forma literal. Yo con 13 o 14 años escuchaba a Kinder Malo decir «voy a suicidarme» y no me he suicidado. Yo todo lo que he hecho ha sido porque realmente estaba mal. No te cortas las venas si estás bien de la cabeza. «No, es que lo haces por llamar la atención». No sé, la peña tiene muchísimo estigma con la salud mental de las mujeres.
Hay muchas frases sobre salud mental en tu música. En ‘UNA BIMBO POR MADRID’ hablas sobre ser «hipomaníaca» y una de las frases más buscadas de ‘TOTO DE LOCA’ es lo de «mi TLP en tus babas», lo cual tuve que buscar porque no sabía lo que era. ¿Cuál crees que es la mejor forma de tratar un tema tan delicado?
No sé cuál es la mejor forma, porque no soy ni psicóloga, ni psiquiatra, ni médico. No tengo ni idea, pero sí que pienso que desde luego es desde el respeto. En la música yo hago lo que me da la gana, porque yo lo tengo. Lo romantizo un montón por mi propia supervivencia y bienestar, porque si no lo romantizo y me tiro todo el día pensando que soy una enferma me voy a tirar por la ventana, chica. Yo sé que a esas niñas también les ayuda decir: «Ay, pues sí, soy una teleperra». Y punto. Es una forma de normalizarlo un poco más, de quitarle peso. Cada uno hará lo que le pinte, pero a mí me ayuda quitarle importancia. Cuando me venga, pues me vendrá el brote. Cuando no, pues aquí estaré siendo una teleperra.
«Si es que a mí me la suda la política. Yo soy bimbo»
Tú siempre has defendido a las personas trans, bisexuales, homosexuales, plásticas… Creo que eres una persona muy de izquierdas.
Sí.
¿Te sorprendió la que se montó con lo de los premios de Ceciarmy?
No, no me sorprendió, pero es que yo tengo un pensamiento demasiado liberal. Todo lo que se formó es demasiado «woke» para mí. Yo soy más liberal en ese aspecto, igual que con el feminismo. A mí no me gustan las chapas. Yo realmente no pienso que sea menos de izquierdas por ir a un evento en el que hay fachas. No es que me hayan llamado de un mitin de VOX, que no sé ni quien es Vito Quiles… ¿Quién coño es ese? Estaba flipando cuando me empezaba a llegar lo de «Pedro Sánchez, hijo de puta». ¿Yo qué sabía? Fui a las cinco de la tarde. Por la noche tenía un bolo en Salou.
¿Tú cantaste por la tarde y esto pasó por la noche?
Yo no salí ni en el directo, imagínate. Toda la movida me ha caído a mí porque doy explicaciones. En plan, mira, sudé polla. Loco, yo no me voy a privar de cobrar un dineral por 20 minutos porque vayan fachas al evento. Pues que vayan. ¿Tú te crees que yo tengo que dejar de ocupar mis espacios y tengo que dejar de ganar dinero que luego voy a invertir en mis bailarinas trannies? Dinero de facha. ¿A mis bailarinas trannies? Pues claro que sí.
Creo que todo el backlash se ha dirigido a ti porque eras la persona más de izquierdas del evento.
Yo creo que también, pero se me exigen unas cosas que deberían exigir a los políticos. «Te apropias de la cultura de izquierdas para tu música». No, amor, es que yo soy de izquierdas. Que yo esté todo el día diciendo no sé qué o vaya con maricones, o sea yo super gay también es una cosa y otra cosa es que yo tenga que actuar en base a todo lo que otros piensen, porque yo realmente no lo pienso. Yo no pienso que me tenga que privar de ir a ningún sitio porque haya gente así. Y más cuando Ceciarmy públicamente… ¿Públicamente es de derechas? Es que no tengo ni puta idea.
Creo que se puede intuir, sí.
Pues a mí me parece icónico ir a cantar ‘TOTO DE LOCA’ delante de fachas y pirarme con las mismas. Es que no me quité ni las gafas, ni el abrigo. Fui, canté y me piré para Salou. Ya lo dije. Voy a seguir yendo a eventos donde haya fachas, porque yo no me tengo que esconder de nada. ¿Por qué la que no tiene que ir y tiene que dejar de cobrar soy yo?. Que deje de ir Vito Quiles porque estoy yo y soy de izquierdas. ¿Sabes lo que te quiero decir? No sé, cada uno que se apañe. Ni que yo hubiera estado ahí fumando un cigarro con Vito Quiles, o gritando «Pedro Sánchez hijo de puta». Si es que a mí me la suda la política. Yo soy bimbo.
A la vez, este verano sufristeis una agresión homófoba muy fuerte durante un concierto en las fiestas de Burgos. ¿Cómo lo viviste?
Fue chungo, porque en ese momento vi tan mal a MarcDa que no me permití tampoco lamentarme. Decir: «Joder, vaya mierda, no sé qué». No sentía que tuviese que hacérselo más complicado. Tenía que ser como: «No pasa nada, vamos a cobrar igual». Sí que es verdad que fue bastante duro para mí, más que por lo que habían hecho, por verla así. No se lo merece. Es un amor de niña y una profesional que te cagas.
Nadie se merece eso. ¿Os dijeron algo del ayuntamiento?
No, nos pagaron igual y ya está. Sí que nos pusieron algo de problemas, porque decían que había gente a la que también le habían tirado cosas y había seguido cantando. Y yo: «Sí, amor». ¿Con las botellas de cristal que tiraron después? ¿Me quedo para que me abran la cabeza?
´ O sea, como a otras personas también les han agredido…
Sí que es verdad que la organización que estaba ahí lo hizo lo mejor que pudo. Los seguratas estaban al pie del cañón, había como siete u ocho, y la policía también estaba. Si es que había demasiada gente. A mí me supo muy mal por las niñas que vinieron a verme, que venían con pancartas y encima eran menores porque era al aire libre. No me podían ver en una sala normal de Burgos. Estaban llorando y tendrían como 14 o 15 añitos.
Vale, para ir terminando… ¿Qué pasó con Bb trickz en el Riverland?
Ah… La exclusiva.
¿Nadie te ha preguntado por esto?
No, la verdad. Creo que les da reparo. Te voy a contar lo que yo viví ese día porque fue… Mira, yo estaba allí. La nota se sube al escenario y me quita el micrófono. Yo iba con las gafas, la bolsa, no sé que… Y en ese momento yo creía que era una fan loca que se había subido, o una de estas de: «¡Por el feminismo radical!». Pues a la que me fijo, digo: «No puede ser». Total, que se ponen por ahí unos machacas, que eran de su equipo, pero yo creía que eran los del festival. Y se ponen delante mía y tal… Y yo, esperando: «¿La vais a echar o qué?». Pero claro, eran sus colegas. En el escenario no había ni seguridad. Luego, se bajaron los machacas del escenario, y mientras se piraban, el mánager de la tía me tiró una botella de agua en el pelo. Y entonces veo a la MarcDa, justo, que coge el palo de metal de la bandera y nos fuimos todos al camerino.
O sea, después de toda esa movida, se paró el concierto y os metisteis dentro.
Sí, nos fuimos a buscarla. Y claro, mis bailarinas con palos de metal, la l0rna llorando -«¡Que salga, que la voy a matar!»-, la Juicy -«¡Que salga, que le vamos a enseñar lo que es el barrio!»-, y así. A mí, sujetándome el Juan… Bueno, un cuadro. Y entonces, de la que sale todo el mundo, pues un muy buen colega mío le metió un puñetazo al mánager de la Bb trickz, que se quedó tirado entre dos arbustos. Fue todo un espectáculo. Se forma todo eso y yo buscando un secador. No había secador. Juan me dice que tenemos que volver al concierto, no sé que, y llego al concierto, todo perfecto… De repente, se planta mi ex con un palo y con la cara blanca, después de que hubiese pasado todo, preguntando que dónde estaba el Leo Da Leo que lo iba a matar. ¿Tú te lo puedes creer? Para mí fue surrealista. Mira que se había pasado todo el festival esquivándome y de repente se presenta con un palo, que va a matar al mánager. Pero bueno, de puta madre. Me subieron los oyentes, los seguidores, he llegado a México… Yo no me puedo quejar, la verdad.
Cogió el micro y dijo: «¿Tú no me dijiste que me ibas a robar los racks?». Teníais movida de antes, ¿no?
Sí, es que encima yo no estaba escuchando lo que decía porque no llevaba los in ears. Fue un cuadro. Claro, yo el año pasado estaba muerta de hambre, así que cogí y le tiré beef. Entonces, como este año habrá estado muerta de hambre ella, pues ya está todo perfecto. Ha sido una por otra.
Acordes de jazz, sutiles melodías de R&B, ritmos juguetones y una personalidad musical magnética. Este es el universo de Liim, una de las promesas más sólidas del hip hop neoyorquino. Ya ha enamorado a artistas tan importantes como Tyler, the Creator, quien le describió como una mezcla de «Max B sobre acordes de Stereolab», y Joey Bada$$. ‘For The Both Of Us’ es la Canción del Día.
La primera vez que el autor de ‘CHROMAKOPIA’ se fijó en Liim Lasalle fue a raíz de la canción ‘Petty Pete’. Este la publicó en sus Stories de Instagram, con una simple anotación: «Me encanta esta canción». La música del propio Liim se podría comparar con la de Tyler, sobre todo en su aproximación ‘nerdy’ a las progresiones de acordes, pero tampoco desentona al lado de artistas como Steve Lacy, Blood Orange o Pharrell.
@pigsandplans In a recent interview with Zane Lowe for Apple Music, Tyler, The Creator gave a shoutout to @Liim after being asked about which artist he’s been loving that he wants more people to know about. Tyler explained, “This kid named Liim—he’s from New York. I don’t wanna compare him to stuff…but it’s like Max B over Stereolab chords, but you can tell he be with like dirty skaters…it’s really cool.” 🛹 Liim’s upcoming album, ‘Liim Lasalle Loves You,’ is set to release September 12. __ #pigeonsandplanes#liim#tylerthecreator#zanelowe#applemusic♬ original sound – Pigeons & Planes
El artista de 21 años lanzó su primer disco el pasado septiembre, titulado ‘Liim Lasalle Loves You’. La primera canción del disco, ‘For The Both Of Us’, es uno de los mejores puntos de partida para empezar a escuchar lo que tiene que ofrecer. Aunque otras como ‘Mezcal’ son una mejor muestra de su versatilidad vocal, esta sería la mejor mezcla de melodía y rapeo.
La primera parte de la canción está ocupada por una romántica melodía en la que la tintineante percusión y la voz de Liim son las absolutas protagonistas. Cuando entra toda la percusión, a la vez que unos dulcísimos acordes, Liim muestra que tampoco necesita decir obscenidades para rapear bien, al igual que muchos de sus referentes: «Sí, estoy nervioso y con náuseas / Pero te mereces toda la cautela».
Solo Bruno Mars, The Weeknd y Justin Bieber tienen más oyentes mensuales en Spotify que Taylor Swift. En YouTube, un productor experimental supera a la popstar más escuchada con una diferencia de más de 40 millones de personas. ¿Cómo es posible? La respuesta está en los memes.
Si alguna vez has entrado en el agujero de YouTube Shorts, aunque también es muy frecuente en TikTok y Reels, te habrás encontrado con algún ranking estúpido sobre pensamientos intrusivos o momentos satisfactorios. Todos acumulan decenas de millones de reproducciones y usan el mismo sonido de fondo: una canción capaz de aislarte del mundo real con su misteriosa melodía. No es ni feliz, ni triste. Está justo en algún punto entre las dos.
En TikTok también tiene un gran éxito, con 4 millones de vídeos usando el sonido viral. En esta plataforma, los edits de animales son el formato más común para emparejar con Aphex Twin. Un recopilatorio con clips de cocodrilos amasa alrededor de 13 millones de likes, mientras que otro con unos adorables búhos llega a los 15 millones.
La canción usada es ‘QKThr’, lanzada en 2001 por el productor irlandés como parte del disco ‘Drukqs’. Es viral desde hace meses, años incluso, y no parece que vaya a pasar de moda. Esta es la clave para entender cómo Aphex Twin tiene 438 millones de oyentes mensuales en YouTube Music, a diferencia de los 396 millones de Swift, según los datos oficiales de YouTube Music.
La audiencia mensual de la plataforma no refleja solamente las visitas a los vídeos de la cuenta oficial del artista, en los que Swift gana sobradamente, sino también el uso pasivo de YouTube Shorts. Es aquí donde Aphex Twin supera a Swift. Si solo tuviésemos en cuenta las visualizaciones que ha tenido el productor en sus vídeos en el último mes, el resultado menguaría hasta los 5 millones.
Es decir, cientos de millones de personas tienen la melodía de ‘QKThr’ asimilada en su cabeza, pero muy poco porcentaje de ese público parece ser consciente de que Aphex Twin está detrás de ella. Dentro de unos años, y pese a haberse lanzado en 2001, ¿las generaciones Z y Alpha sentirán nostalgia por una canción de Aphex Twin?
Gracias a bandas como .bd., el rock español tiene un futuro asegurado. El sexteto madrileño lanzó el pasado septiembre su primer EP en plataformas, ‘Economato Textil’, bajo el sello Humo Internacional. Eso sí, de humo no tienen nada. El valor de su melódico art rock, que puede recordar al de artistas como Black Country, New Road o Geordie Greep, es evidente en temas como ‘Hemos Roto Los Espejos’ o ‘Cien y Cientos’.
Manu, Samu, Alex y Marta, cuatro de los miembros de .bd., son los últimos invitados de nuestra sección «Meister of the Week», comisariada por Jägermusic. La historia de la banda comenzó en la periferia, a base de infinitos trayectos de autobús, y eso es justamente de lo que han decidido hablar. Así, relacionan canciones y discos con la ciudad y el extrarradio, comparan el bus y el metro, y denuncian los problemas del transporte público en los pueblos: “Renfe a Navalcarnero ya”.
¿Por qué habéis querido hablar de trayectos de autobús y la periferia?
Manu: Los trayectos en bus son como un martillo pilón. Todos los días, una hora y media de ida, una hora y media de vuelta, todos los días. Te fuerzan a tener que entretenerte en una posición incómoda, a escuchar música con el traqueteo de las ventanas de fondo. De la misma manera que los trayectos en bus, vivir en la periferia creo que ha sido un factor determinante en el desarrollo de nuestras personalidades. Creo que es fácil entender lo raro que es escuchar Godspeed You! Black Emperor en un pueblo de 8.000 habitantes
Samu: Todo el mundo suele hablar de lo que vive o lo que quiere. Cuando vives en un pueblo o tu vida está determinada por el tránsito diario un bus a Madrid acaba por sentirse parte de tu identidad.
Alex: Al final, nos hemos visto obligados a construir nuestro ocio y, por tanto, nuestra personalidad, en esos ratos muertos diarios. Yo no hubiera escuchado tanta música como he escuchado, ni libros como he leído, si no me hubiera visto forzado a tener 4 horas muertas al día desde segundo de bachillerato. Un disco a la ida, un disco a la vuelta. Es curioso que luego en los momentos de mi vida en los que me he quedado sin esos ratos muertos los he acabado echando en falta.
¿Qué creéis que tiene de especial la periferia respecto a la ciudad? ¿Cuál ha inspirado más canciones?
Manu: La tranquilidad. La tranquilidad es lo que más se busca.
Samu: Los ritmos de vida, los saludos, el tipo de trabajos… También tiene sus contrapartidas. Se tiende a más homogeneidad de formas de vivir o normatividad, y para algunos puede ser más difícil.
Marta: Para mí, la periferia (el pueblo en el que he crecido) representa el hogar y la costumbre frente a la aspiración urbana. Nos hemos hecho adultos en un limbo en el que el «progreso», la educación académica, la escena artística… estaba fuera, en la ciudad. Eso te hace ser muy consciente de las diferencias, de las distancias, de los matices humanos entre tú y los que han vivido siempre en el meollo. Creo que, más que la ciudad o el pueblo, para mí lo más inspirador es ese «limbo» entre ellos, la tensión.
Alex: No creo que haya nada especial de la periferia ni creo que busquemos romantizarla ni nada así. Es otro contexto, otra manera de relacionarte con la gente y con los ámbitos. Al final, este entorno en que vivimos nos acaba formando de maneras de las que ni siquiera somos conscientes. En nuestro caso, es también nuestro punto de unión y de alguna manera siento que hemos sido capaces de entendernos desde el principio gracias a compartir esos condicionantes invisibles.
¿Qué canción/disco asociaríais a la periferia y cuál a la ciudad?
Manu: A la ciudad, ‘Untrue’ de Burial. A la periferia, ‘Spiderland’ de Slint.
Samu: A la periferia, ‘La primavera trompetera’ de Los Delinqüentes. A la ciudad, ‘Ruidos’ de Agorazein.
Marta: A la periferia, ‘Noche infinita’ de Javier Bergia. A la ciudad, el primer disco de Mecano, que además tiene una canción que escuché mucho cuando estaba en la uni: ‘Quiero vivir en la ciudad’.
Alex: Yo siempre recordaré mis primeros trayectos a la uni en el 46 con la banda sonora del ‘Turn On The Bright Lights’, de Interpol. Para mi pueblo elegiría el disco de Serrat dedicado a Antonio Machado, que además le gusta mucho a mi padre.
La banda ha nacido en la periferia rural de Madrid. ¿Cómo os encontrasteis? ¿Conocéis más bandas que hayan nacido en la periferia?
Manu: He conocido más bandas que les ha ido bien de la periferia norte de Madrid, pero no conozco muchas de Madrid sur.
Marta: Manuel y yo nos conocimos patinando en el skatepark de Navalcarnero. Nos hicimos amigos haciendo lo que te permite crear amistades grandes: compartir música. Luego empezamos a tocar de manera informal y se fueron uniendo el resto. Primero Álex (teníamos una amiga en común), Diego (éramos amigos de patinar), Javi (lo mismo) y Samu (era amigo del instituto de Álex). Javi se ha ido a vivir a Francia y se ha unido Bruno, que es el último fichaje. Con .bd. nunca se sabe, estamos abiertos al cambio y la evolución.
Alex: Conozco muchos músicos (y muy buenos) de nuestros pueblos gracias a las escuelas de música municipales. Grupos no. Supongo que no hay tantos espacios o tejidos sociales que lo permitan como en Madrid. Nosotros, al final, empezamos tocando juntos en las salas de ensayo de Metrónomo, a 60 km de mi casa.
«Yo no hubiera escuchado tanta música como he escuchado, ni libros como he leído, si no me hubiera visto forzado a tener 4 horas muertas al día desde segundo de bachillerato (en el transporte público)»
En general, ¿preferís el metro o el bus? ¿Por qué?
Manu: Yo personalmente prefiero el bus, porque controlo mejor los tiempos y me parece más cómodo. Aunque sí que es verdad que el metro, para lo que es dentro de la ciudad, me gusta más. En general, los trenes tienen la gran ventaja de no sufrir atascos. En la A5 se hacen unas caravanas por la mañana que son intransitables. Renfe a Navalcarnero ya.
Samu: El bus creo que es más romantizable, pero en términos de eficiencia prefiero un metro. Recuerdo que cuando iba a estudiar a otro pueblo, el bus siempre era una máquina a punto de romperse – si en verano te ponías atrás, cerca del motor era una experiencia tipo sauna vibrante-, y amplificaba siempre las temperaturas extremas exteriores. Pero ahora cuando estoy en la ciudad y no voy con prisas, prefiero coger un bus y poder mirar por la ventana.
Marta: ¡Yo el bus o la bici! Me gusta ver el mundo.
Alex: Mi línea de bus verde me da una paz tremenda. Por lo demás, soy un prisas así que metro.
Se os describe en la página de Humo Internacional como un sexteto “curtido en horas de transporte público”. ¿Cuál es la mejor y la peor versión del transporte público?
Manu: La mejor versión del transporte público es la que está bien cuidada y planificada. En general, el transporte público como servicio es la hostia en sí mismo. Ahora bien, no es normal que no haya una línea de Renfe para la zona suroeste de la Comunidad de Madrid y solo haya una autopista para todos los pueblos de la zona. En la A5 se concentran todas las mañanas los coches de las personas de toda la zona suroeste, desde El Álamo hasta Aldea del Fresno.
Samu: El transporte público es una decisión política. La peor versión es la dejación de zonas a sabiendas, o no reestructurar servicios pensando en los que todos los días van a trabajar o a estudiar cuando se empiezan obras. Por ejemplo lo de la A5, con decenas de personas esperando con la calor a buses en Cuatro Vientos, o el lío de la línea 6 con las obras, que el servicio de sustitución no cubría para nada las necesidades.
Marta: La mejor versión del transporte público es la que me permite ir leyendo: odio los transbordos y los trayectos tan cortos que son solo útiles, no disfrutables. ¿Me explico? La peor versión del transporte público se materializa en Cuatro Vientos, están soterrando la A5 y para ir al pueblo tenemos que esperar en una acera desolada y apartada del mundo, por la que pasa una carretera nacional.
Alex: La mejor versión del transporte público es la que funciona bien. Como dicen Manu y Samu, lo que han hecho con nuestros buses con las obras de la A5 ha sido casi un ataque directo. Yo mismo me he comido horas de esperar en verano a las tres de la tarde sin sombra a los buses en Cuatro Vientos, o quedarme sin poder subir en Navalcarnero porque estaba lleno de domingueros que van a bañarse al Alberche… Al final me he tenido que mudar a Madrid porque era imposible sostener el aumento en distancias y horas de viaje. Por lo demás, disfruto mucho en mis viajes de bus verde escuchando musiquita, viendo los paisajes preciosos por la ventana, dibujando… ¡¡verdaderamente me inspiran!! Esa es la cara buena.
«¡Renfe a Navalcarnero ya¡»
Vuestra ruta en bus más frecuentada es la que va del intercambiador de Príncipe Pío a Navalcarnero. ¿Qué es lo más raro que os habéis encontrado?
Manu: Yo realmente la que he hecho más es la que va a mi pueblo que pasa antes por Navalcarnero, pero vamos, en ese bus siempre estábamos los mismos y no recuerdo nada relevante.
Samu: Sí, aunque ahora con las obras en la A5 llegamos hasta Plaza Elíptica. En el día a día habitual no se suele encontrar casi nada raro. Los momentos más graciosos en un autobús es cuando volvías de fiesta al amanecer de un pueblo a otro, con la mitad del bus cantando y aporreando las ventanas, y la otra mitad cogiéndolo para ir a trabajar. A veces terminaba por venir la Guardia Civil.
Alex: Samu y yo somos vecinos de pueblo, así que cogemos la misma línea y tenemos las mismas experiencias más allá de Navalcarnero. En general no ocurre nada, pero de vez en cuando se sube algún personaje, o se vuelve loco el conductor, o se rompe el bus… Hablando de personajes, no voy a decir su nombre por si lee esto (no creo) pero me alucina un señor de mi pueblo que lo coge para ir de una parada a otra del mismo pueblo y saluda a todo el mundo como si lo conociera de toda la vida. Cuando no hay bus, hasta hace autostop. Da buena conversación, por lo menos.
Marta: Siempre ocurren cosas relevantes cuando se sube al bus la loca del pueblo, que es una pobre mujer que las lía pardas. Una vez insultó a unos chavales y llegaron a las manos. La Guardia Civil se la llevó y la gente del bus se quedó comentando que si era prima de esta o aquella, que si la semana pasada hizo esto o lo otro.
¿Qué es el Economatón, que tanto os fascina y se puede ver desde el bus? ¿Por qué os flipa tanto?
Manu: Es una valla publicitaria que está saliendo de Navalcarnero hacia la A5, fue la portada de nuestro primer EP (‘sala/pasos/perdidos’) y un poco la inspiración de la portada de este segundo EP (‘Economato Textil’). Hace años hubo un temporal de lluvia y viento, y con lo blando que estaba el suelo, el cartel hizo de vela y tiró solo una de las patas. Desde la perspectiva del bus quedaba como una espiral perfecta.
Se llamó «economatón» porque ya desde que fundamos el grupo veíamos llegando a la sala de ensayo un negocio que se llama Economato Textil. Fue Alex quien dijo ese nombre como broma y así se quedó.
Alex: Podría tirarme el pisto y ponerme intenso. Decir que el Economatón, además de una escultura curiosa, representa la belleza en lo accidental. Es un percance detenido en el tiempo, precioso para aquellos que se detengan un minuto a verlo o que, como nosotros, pase por delante todos los días. Como no es creación de nadie, alrededor de él nos podemos montar la historia que queramos: sobre la decadencia, sobre la pertenencia, sobre nuestros hogares, sobre lo que somos… Hay muchas cosas por las que te puede fascinar esta estructura accidental, supongo, y mucha gente de por aquí se ha acabado quedando con él por eso. Creo que para nosotros tiene sentido como imagen de grupo en parte porque habla de nosotros y nuestra casa. A lo largo de los años nos hemos ido quedando cada uno con nuestros símbolos, imágenes, paisajes, costumbres… y eso es quizá lo que tenemos en común como grupo por cercanía geográfica, no la estructura en sí. El Economatón no es más que otro de estos iconos que nos definen. Desde que hicimos las fotografías ahí, hará unos tres o cuatro años, se ha ido cayendo más y más, progresivamente. Ahora está mucho peor, pero creo que tiene sentido que acabe desapareciendo. Al final, la decadencia y lo accidental es lo que hacen que sea lo que es. Podría decir eso, o simplemente decir que es una una valla publicitaria abandonada y tirada por el viento que nos parece chula y bonita. Las dos cosas son verdad.
Marta: Siempre me ha gustado la forma del Economatón, muchísimo. Empecé a observarlo con detenimiento cuando estaba en segundo de bachillerato y estudiaba Historia del Arte. Veía esta figura todos los días al ir y volver del colegio, me resultaba poética, como una metáfora de la publicidad vencida por la naturaleza y el tiempo, de lo orgánico de la belleza que se puede encontrar en unos hierros, la perspectiva que crea con su forma… Me gusta esa figura que no es más que una valla publicitaria vencida y postrada en medio de un campo de trigo. Está encorvada y es finita, es la imagen de la modernidad postrada.
«Si tienes una red de amigos o familia, la periferia es un lugar que permite centrarse más en lo importante y cuidarnos más»
La vida en la periferia y en la ciudad son totalmente diferentes. ¿Dónde os gustaría vivir en el futuro y por qué?
Manu: Siempre periférico. No me veo viviendo en una gran ciudad. Para mí es raro salir a la calle y que haya gente. No poder ir al campo si quiero. Creo que las llanuras manchegas tienen un magnetismo extraño.
Samu: A largo plazo en la periferia. Yo soy de Cadalso de los Vidrios y, aunque no sea el ejemplo ideal de servicios o conexión – está bastante lejano y se han ido perdiendo cosas-, creo que es un buen lugar para criarte y vivir. Aquí siempre hemos tenido Unión Musical, escuela de música, deportes… Creo que si tienes una red de amigos o familia, la periferia es un lugar que permite centrarse más en lo importante y cuidarnos más.
Alex: Soy y seré siempre de mi pueblo (Villa del Prado). Ahí está mi casa, ahí he crecido y, sobre todo, ahí he sido muy feliz. Aun así, necesitamos formarnos y trabajar en Madrid, porque en nuestro pueblo es imposible. El trayecto diario, compaginando trabajo y estudios, es muy complicado. Por muy contento que esté ahí, que puedo coger la bici y salir al campo cuando esté agobiado, ir al bar y tomarme unas cañas con mi padre y sus colegotas, vivir tranquilo y sin prisa… La realidad es que, quiera o no quiera, necesito vivir en Madrid. No sé si a corto o largo plazo. Mi pueblo, aun así, siempre va a estar ahí esperándome. Acabar viviendo allí es mi objetivo.
Marta: Yo nunca sé qué responder a esto. Tengo un poco de aquí y de allá. Nací en Madrid y mis padres decidieron vivir la aventura rural mudándose a Navalcarnero. Me gusta la dicotomía entre estos dos lugares, todavía no sé en cuál podría ser más feliz. Creo que tengo alma de periferia, pero puedo ser una rata de ciudad como cualquier otra.
El nuevo álbum de Luz Casal, que también ha sido uno de los 20 discos más vendidos en España esta Navidad, tiene un planteamiento raro. Iba a ser un álbum de versiones en reivindicación de la mujer, pero composiciones originales surgieron en el proceso de manera muy rápida y al final es una mezcla algo incómoda, al 50% de una cosa y de la otra. Por sorpresa, funciona por lo bien elegido que está el repertorio, resultando el más sólido de sus últimos discos. Al fin y al cabo el álbum se llama ‘Me voy a permitir’ y habla de hacer lo que te dé la gana, adaptaciones incluidas.
Casi cada canción funciona como una declaración de intenciones, no solo relacionadas con el feminismo. Aquí hay mensajes muy potentes sobre permitirse amar (‘Te mereces un amor’), permitirse odiar (‘Bravo’), sobre libertad (‘Me voy a permitir’) y afrontar la vida con optimismo (‘Nada es imposible’). Las letras, muy directas, están muy bien construidas, siendo casi siempre indistinguible cuáles son propias y cuáles son ajenas. Y eso solo puede ser un piropo cuando se está adaptando a gente como Charles Aznavour, Mercedes Sosa o Amália Rodrigues.
Es un acierto también que el repertorio elegido no sea demasiado obvio, al menos para los oídos españoles. Así, consentimos que el fado de Rodrigues, ‘Lágrima’, pueda ser su nuevo ‘Piensa en mí’. Porque estamos pasando de «cuando quieras quitarme la vida, no la quiero para nada» a este otro drama similar: «Si yo supiese que muriendo llegarías a llorar / Por una lágrima tuya, qué alegría… me dejaría matar».
La producción de Luz junto a J.M. Baldomà es orgánica en baladas como esta o en la rítmica ‘Todo cambia’, amparada en percusiones y palmas. Una pequeña fiesta. Aunque quizá el álbum sea más recordado por el gran público por los cortes rock que ha producido Paco Salazar. En ese grupo estaría ‘¿Qué has hecho conmigo?’, un tema sobre el fenómeno fan; el guitarreo de ‘Parece ser’ o la misma ‘Me voy a permitir’. Composiciones todas ellas que nos recuerdan a la Luz Casal que conocimos, pegada a una chupa de cuero. No tanto a la dama que cantaba boleros.
Al margen del estilo, ‘Me voy a permitir’ justifica desde su mismo título toda su libertad creativa. El corte titular se permite «abrir la boca, decirle al idiota lo que pienso de él» y expresa con vehemencia su falta de necesidad de «encajar». Si un día la artista mandó a paseo a aquel periodista que la mandó a fregar platos en sus inicios, en ‘Nada es imposible’ retrata cómo las mujeres están «a prueba» desde que nacen, y además se levanta totalmente triunfal: «Cuando todos dicen «no puedes» / Yo lo intento el triple de veces / No dejo de luchar».
Da mucha alegría escuchar a Luz Casal con tantas ganas de vivir y darnos felicidad en un mundo que, como dice en ‘Parece ser’, «se ahoga en un mar de pantallas». Un álbum lleno de fuerza que solo decide apagarse al final cuando tras una prescindible colaboración de Carla Bruni -por alguna razón ‘Ella’ no logra ser un «highlight» de este álbum-, ‘Me voy a permitir’ decide cerrarse con un tema de Chris Barron de Spin Doctors llamado ‘El blues de la cebolla’. Parece que ahí Casal se relaja, y es cuando se mantiene alerta que en este álbum da lo mejor de sí.
El regreso a la “montaña mágica” de Olga Tokarczuk, lo nuevo de la premio Nobel Han Kang (lo incluimos porque fue publicado en diciembre de 2024), el celebradísimo debut de Rita Bullwinkel, la fabulosa biografía novelada del director G. W. Pabst a cargo de Daniel Kehlmann, la siempre interesante Sara Mesa… Seleccionamos los libros que más nos han gustado del año pasado.
Tierra de empusas (Olga Tokarczuk)
De premio Nobel a premio Nobel. Hace cien años, Thomas Mann publicaba su obra magna: ‘La montaña mágica’. Cien años después, Olga Tokarczuk publica ‘Tierra de empusas’ (Anagrama), una fabulosa novela que dialoga con el libro del escritor alemán y lo confronta a través de una mirada feminista y contemporánea. La escritora polaca (‘Los errantes’, ‘Los libros de Jacob’) sitúa su novela en 1913, en el sanatorio para tuberculosos de Görbensdof, en las montañas de los Sudetes. Hasta allí llegará el protagonista de la novela, un tímido estudiante de ingeniería. Durante su estancia conocerá a otros enfermos, con los que trabará amistad. Entre toses y sorbos de alcohol, discutirán, divagarán y pontificarán sobre cuestiones de todo tipo, en particular sobre las mujeres, siempre desde una posición de superioridad. Tokarczuk transforma la “montaña mágica” en una “tierra de empusas”, donde cuestiona los valores del viejo orden y los subvierte en un final sorprendente y catártico.
Imposible decir adiós (Han Kang)
Otra premio Nobel. La última novela de la coreana Han Kang, es una nueva demostración de la increíble capacidad de esta escritora para tratar temas extremadamente duros con una prosa delicada, poética y sofisticada, y una mirada humanista y compleja, sin caer nunca en la sensiblería o lo escabroso. En ‘Imposible decir adiós’ (Random House), Han Kang ofrece una meditación íntima sobre la pérdida, la memoria y los lazos invisibles que conectan a las personas a través del tiempo. La novela parte de una situación de duelo, para desplegar una narración polifónica y fragmentaria, donde el pasado y el presente se entrelazan constantemente. En la segunda parte, lo real se quiebra. No queda claro si los personajes están soñando, son espíritus, están muertos… Pero esa ambigüedad potencia la dimensión emocional del relato: el intento desesperado de comprender, de asimilar, de decir adiós cuando decir adiós parece imposible.
El director (Daniel Kehlmann)
La nueva novela de Daniel Kehlmann (‘La medición del mundo’, ‘Deberías haberte ido’) ha encabezado gran parte de las listas de lo mejor de 2025 a nivel internacional. El autor alemán ha hecho un retrato extraordinario de G.W. Pabst, una biografía novelada que intenta contestar a una pregunta: ¿por qué el prestigioso director que había encumbrado a Greta Garbo (‘Bajo la máscara del placer’) y Louise Brooks (‘La caja de Pandora’), que se había ganado el apelativo de “Pabst el Rojo” con la antibelicista ‘Cuatro de infantería’ (1930) y la izquierdista ‘Carbón’ (1931), y que había rodado en Francia y en Hollywood, decidió regresar al Tercer Reich en 1939? Kehlmann dibuja a Pabst como un hombre inseguro y conformista, que antepuso el interés personal al deber moral. ‘El director’ (Random House) explora ese pacto fáustico con el nazismo a través de una prosa ágil y cargada de tensión dramática, poniendo el acento en el conflicto interior de un artista atrapado entre la ambición, el temor y la necesidad de reconocimiento.
La picadura de abeja (Paul Murray)
Tragedia, humor y ternura. Esos son los tres ingredientes que ha mezclado el irlandés Paul Murray en su espléndida ‘La picadura de abeja’ (Anagrama). La novela se adentra en el núcleo de una familia de clase media precarizada (post 2008), marcada por los secretos, los silencios y los pequeños dramas cotidianos. A través de las diferentes (y distintivas) voces de sus cuatro miembros, la narración va componiendo un retrato de un hogar donde cada personaje carga con sus propios temores, traumas y heridas. Lo más notable es la manera en que el libro logra equilibrar el relato presente con las evocaciones del pasado, especialmente las infancias y adolescencias de los padres, cuyas experiencias terminan condicionando gran parte de los conflictos actuales. El autor construye así una historia emocionalmente rica, que combina tensiones familiares, secretos largamente guardados y una mirada empática a la complejidad de los vínculos afectivos.
Golpe de luz (Rita Bullwinkel)
Celebradísimo debut de Rita Bullwinkel, conocida por ser la editora de la revista literaria McSweeney’s Quarterly. Nominada al Booker, finalista del Pulitzer y, el espaldarazo definitivo para muchos: a Obama le voló la cabeza. En ‘Golpe de luz’ (Sexto Piso), Bullwinkel narra las vidas -pasadas, futuras e imaginadas- de ocho boxeadoras adolescentes durante un campeonato que se celebra en Reno, la versión barata y sórdida de la ya de por sí decadente Las Vegas. La novela se abre con el cuadro de los enfrentamientos y cada capítulo está dedicado a un combate. Es en ese espacio, dentro del cuadrilátero, donde la autora explora las interioridades de unos personajes extraordinariamente bien perfilados. El ring no es solo un escenario deportivo y de violencia física, sino también un espacio de revelación íntima donde, golpe a golpe, se condensan miedos, deseos y futuros posibles.
Oposición (Sara Mesa)
El título ‘Oposición’ (Anagrama, 2021) puede leerse de dos maneras: como el conjunto de pruebas para acceder a un cargo público y como un acto de resistencia. Sara Mesa juega con esa polisemia para construir un relato sobre la administración pública desde dentro, presentada como un espacio con reglas propias, a menudo absurdas y profundamente desconectadas de la realidad. La parte dedicada al lenguaje burocrático es sensacional: “realizar era mejor que hacer y recepcionar mejor que recibir”. En ese entorno, la protagonista se enfrenta a un dilema que puede marcar el resto de su existencia: ¿luchar por conseguir un trabajo de oficina tedioso, frustrante y la mayoría de las veces inútil, pero seguro y cómodo, “para toda la vida”; o lanzarse a un mercado laboral dominado por la precariedad, la explotación y la inestabilidad, pero cargado de posibilidades, estímulos y abierto a la creatividad y la iniciativa? ¿Cuánto hay de vocación e ilusión en una aspirante a funcionaria y cuánto de miedo y renuncia?
Unos cuantos sueños (Chimamanda Ngozi Adichie)
Chimamanda Ngozi Adichie es una figura controvertida. Más allá de polémicas (expuestas por mi compañero Jordi en este artículo), lo que es indudable es que Chimamanda –‘Medio sol amarillo’, ‘Americanah’- es una novelista fabulosa. ‘Unos cuantos sueños’ (Random House), su esperada nueva novela tras más de una década sin publicar ficción, no decepciona. Adichie narra la historia de tres pijas nigerianas y de la criada de una de ellas (personaje inspirado en la limpiadora de hotel que denunció la violación por parte de Dominique Strauss-Kahn), quienes cuentan en primera persona “unos cuantos sueños”: sus relaciones con los hombres, la maternidad, el poder económico, el colonialismo, la identidad africana y las contradicciones de una élite femenina atrapada entre el privilegio, las heridas que han dejado abiertas sus exparejas y el deseo de emancipación. Chimamanda se compra bebés como buena señorona rica, pero… qué bien escribe: qué manera de articular temas, hilvanar ideas y elaborar reflexiones.
El asesinato de los Aosawa (Riku Onda)
Hasta hace cinco años, nadie conocía a Riku Onda fuera de Japón, donde es una autora muy premiada y leída. Fue a raíz de la traducción al inglés de ‘El asesinato de los Aosawa’ (publicada originalmente en Japón en 2005) y de su inclusión en varias listas de lo mejor del año, cuando la autora se ha dado a conocer internacionalmente. ‘El asesinato de los Aosawa’ (Salamandra) es un absorbente thriller que destaca por su atractiva y poco convencional estructura narrativa. Todo comienza en una fiesta de cumpleaños celebrada en un sofocante día de verano (el ambiente caluroso y húmedo impregna toda la novela): diecisiete personas, entre ellas seis niños, mueren envenenadas. A partir de ese suceso, la historia se abre a múltiples perspectivas, distintas líneas temporales y diversos puntos de vista, como si se tratara de un rompecabezas metaficcional: una joven interesada en el caso contacta con una escritora que escribió sobre ese caso que a su vez fue testigo de la masacre.
Los náufragos del Wager (David Grann)
Con apenas dos novelas previas, ‘Z, la ciudad perdida’ (2010) y ‘Los asesinos de la luna’ (2019), David Grann se ha consolidado como uno de los más reconocidos escritores de narrativa de no ficción en la actualidad. A este reconocimiento han contribuido las adaptaciones cinematográficas de sus obras, en particular la reciente película dirigida por Martin Scorsese. Con su nuevo libro, ‘Los náufragos del Wager’ (Random House), la historia vuelve a repetirse: éxito de crítica y público, y futura adaptación al cine a cargo, nuevamente, de Scorsese y Leonardo DiCaprio, quienes han adquirido los derechos de la obra. La novela narra la increíble odisea de los tripulantes del buque británico HMS Wager, naufragado en las costas de la Patagonia en 1741. Grann reconstruye magistralmente esta terrible historia de supervivencia, motines y asesinatos, combinando una meticulosa labor de documentación con una prosa vibrante, de una potencia narrativa extraordinaria.
Los mensajeros de la oscuridad (John Connolly)
Por último, una debilidad personal. ‘Los mensajeros de la oscuridad’ (Tusquets) tiene todo lo que un fan de las novelas de Charlie Parker puede esperar: una absorbente trama criminal, que se va oscureciendo a medida que van apareciendo elementos siniestros y ominosos; una prosa enormemente fluida (más de 500 páginas que vuelan), con un ritmo que alterna la acción del thriller con pasajes reflexivos más pausados; unos diálogos llenos de ingenio y punzante ironía; una multiplicidad de voces hábilmente entretejidas con la voz central en primera persona del protagonista; y una atmósfera sombría y melancólica que impregna toda la novela como la niebla en los densos bosques de Maine. Veintiuna novelas después, Parker continúa persiguiendo fantasmas -los suyos y los ajenos- y arrastrando al lector por parajes tan oscuros y perturbadores como hipnóticos y evocadores.
Tengo un amigo activista que dice que no puede follar con alguien de derechas. Que, «como mucho, con un socialdemócrata». Ese es más o menos el espíritu del tema que acaba de publicar el gallego Montedapena (también miembro de Lontreira), en este caso junto a Platerías, solo que narrando la excepción de esa máxima. El estribillo dice «Me tiré a un facha», el título de esta canción, y al final aconseja, desde el humor más que desde la cátedra: «aunque pases una mala racha, nunca tires a un facha». «No estaba en mi mejor etapa», llega a justificar.
En la estela de ‘Las Nazis Rubias‘, el temazo de El Gavira, Ruïnosa y las Strippers de Rahola, cuenta la historia de alguien que, ligando por redes sociales, va a casa de alguien y se encuentra el pastel de las banderitas rojigualdas.
Nuestra Canción del Día para este sábado comienza acústica, solo para luego revelar su espíritu post-punk, incluso con un puente metalero. Además, hay una parte spoken word, que podría haber escrito Samantha Hudson, referenciando muletillas muy manidas sobre la «libertad de expresión» y que «ya no se pueda decir nada». Platerías -el proyecto de Mayra Vila- añade unas líneas en las que «folla con una Cayetana», que no «sabía que era lesbiana».
La nota de prensa de Ernie Records habla de «experiencia real», insiste en que parte de «hechos reales», y versa sobre «la contradicción que se canta y que se baila». Oficialmente versa sobre «cómo alguien que pertenece a un colectivo históricamente señalado, cuestionado o vulnerado puede llegar a apoyar opciones políticas que le niegan derechos, le persiguen o le colocan en el punto de mira». El tema «no busca consenso» sino «conversación».
Se trata del primer single de un nuevo EP de Montedapena, que saldrá en marzo, y cuyo vídeo ha dirigido él mismo. El vídeo comienza en un urinario, incluye planos tan chanantes como el que ilustra esta noticia. Ambos intercambian guitarra y batería, subrayando la importancia de la base rítmica de la canción. En verdad, con otra temática, el tema molaría casi, casi lo mismo.
La segunda película de Mary Bronstein, y su primera desde la desconocida y muy indie ‘Yeast’ (2008), es un asfixiante acercamiento a la maternidad en el que Rose Byrne, ganadora del Oso de Plata en la Berlinale a la mejor actuación protagonista y del Globo de Oro a mejor actriz en una comedia (¡ja, ja!), se apodera de todos y cada uno de sus 113 minutos de metraje.
Interpreta a Linda, psicóloga y madre de una niña preadolescente enferma, que está absolutamente desbordada ante las responsabilidades a las que tiene que atender ella sola, ya que su marido está siempre ausente, bien por motivos laborales o simplemente por no querer hacerse cargo de los problemas de su familia. Por si fuera poco, el techo de su apartamento, de repente, se viene abajo, formando un gigantesco agujero y obligándolas a abandonar su casa temporalmente y a vivir en un motel mientras lo arreglan.
La situación de la protagonista ya es crítica sobre el papel, pero además, la cineasta utiliza todos los recursos narrativos que están en su mano para atrapar al espectador en el abismo al que se enfrentan las madres por sacar adelante a sus hijos y a ellas mismas. Bronstein, muy premeditadamente, no quiere dar demasiados detalles externos: sabemos que la hija padece de una enfermedad y que está en estado grave, pero nunca se nombra qué es exactamente (aunque a lo largo de la película uno pueda llegar a sacar sus propias conclusiones sobre de qué se trata). Tampoco muestra su cara. Es el personaje de Byrne quien acapara todos los planos de la película. Es ella sola contra el mundo.
Esta visión oscura y fea de la maternidad es lo que hace que la película resulte original, pero también hace que esos sentimientos negativos opaquen todo lo demás. No hay ni respiro, ni un ápice de esperanza. Bronstein crea un pozo sin fondo de angustia que, aunque por momentos efectivo, ahoga al espectador hasta dejarlo sin aire. Los toques de humor negro buscan cierto alivio cómico, pero no son suficientes ni lo bastante divertidos como para hacer que realmente funcionen. Lo más admirable de la puesta en escena de la cineasta es su rigurosidad, su habilidad para sostener un concepto visual arriesgado y exprimirlo al máximo, haciendo que incluso metáforas que pudieran parecer demasiado obvias (el agujero en el techo en relación con el agujero en el estómago de la hija y el derrumbamiento de la vida de Linda) funcionen.
Pero lo que destaca por encima de todo de ‘Si pudiera, te daría una patada’ y por lo que se recordará, más que su intensa narrativa visual, es por una Rose Byrne que se entrega plenamente a un papel de enorme exigencia. Linda está siempre al borde de un ataque de nervios, hasta el punto de estar perdiendo la cabeza y su noción de la realidad. Su moralidad se ve puesta a prueba en incontables ocasiones, así como su instinto maternal, pero prevalece por encima de todo la ternura y sinceridad con la que la actriz la interpreta. Cada una de sus miradas agotadas expresan las complejidades y contradicciones de un personaje profundamente humano.
‘Si pudiera, te daría una patada’ expone que nunca hay que dar por sentada la entrega y el sacrificio de una madre. Su amor incondicional por salvar a una hija de un destino trágico mueve montañas, pero a veces el cuerpo no da más de sí. A veces, parece que todo alrededor de una es un inmenso agujero negro, y es ahí donde Bronstein quiere que el espectador se quede: engullido por la oscuridad, vislumbrando un lejano punto de luz y arrastrándose hacia él para no quedarse sin oxígeno.
Promusicae ha publicado sus informes anuales sobre lo más vendido y lo más escuchado en España durante 2025. En los próximos días desgranaremos los datos proporcionados.
De momento nos quedamos con un dato muy llamativo: frente al machismo imperante en las playlists de Spotify España, cuando no se trata de streaming, sino de vender vinilos, las mujeres mandan.
Promusicae destaca varios datos: en la lista de vinilos más vendidos en 2025 el 35% son mujeres, muy por encima de lo que sucede en el mundo streaming. Además, de los 19 artistas internacionales que logran llegar al top 100 en esta lista, 13 son mujeres.
También hay que destacar que los 4 vinilos más vendidos del país durante 2025 los han hecho mujeres. Rosalía es el top 1, obviamente, con ‘LUX’. Lo nuevo de Taylor Swift queda en el 2. Pero la sorpresa es que Aitana aparece en el puesto 3 y Amaia en el puesto 4 por encima de, por ejemplo, el nuevo de Viva Suecia, que es verdad que salió en el último trimestre del año. Ayuda, eso sí, que Bad Bunny no haya publicado vinilo de ‘Debí tirar más fotos’. En el top 5 encontramos a Extremoduro, reforzados tras la muerte de Robe, pero ojo, con 85 semanas de permanencia en esta lista con ‘La ley innata’. Es decir, venía de antes.
Hablando de Extremoduro, hay que destacar el gran número de vinilos antiguos que aparecen en la lista. Carolina Durante y Arde Bogotá están en el top 10 con álbumes de años anteriores, y Billie Eilish casi consigue colarse también (quedó en el top 14). Sin ir más lejos, Los Planetas están en el top 17 de vinilos en la lista anual con ‘Una semana en el motor de un autobús’. Han vendido más de la reedición que Guitarricadelafuente del nuevo ‘Spanish Leather’. Varios álbumes de Los Planetas, Extremoduro o Taylor Swift aparecen en el top 100 anual.
1.-Rosalía / Lux
2.-Taylor Swift / The Life of a Showgirl
3.-Aitana / Cuarto azul
4.-Amaia / Si abro los ojos no es real
5.-Extremoduro / La ley innata
6.-Carolina Durante / Elige tu propia aventura
7.-Arde Bogotá / Cowboys de la A3
8.-Sabrina Carpenter / Man’s Best Friend
9.-Fito y Fitipaldis / El monte de los aullidos
10.-Viva Suecia / Hecho en tiempos de paz
Servidor había perdido la fe en Pitchfork desde que dejaron de descubrir nuevos talentos históricos (Animal Collective, Dirty Projectors) para convertirse en… bueno, otra cosa. No me malinterpretéis: en el fondo siguen siendo los mismos, pero ese fondo es muy hondo y hay que saber encontrarlo.
En 2025 algo cambió, ya que algunos de sus discos distinguidos con el título de «Best New Music» han terminado acompañándome durante todo el año. El de Nick León es uno de ellos, y también el de Maria Somerville. ‘Luster’ es una joya dream pop como las recuerdas si viviste los años de gloria de 4AD, sello que, no en vano, edita el disco.
La música de Somerville debería conquistar a fans de artistas como Slowdive, Grouper o los primeros Cocteau Twins. Para empezar, la de la irlandesa es una de esas voces personales que, entre la apatía y la melancolía profunda, resultan ideales para transmitir unas letras llenas de misterio y anhelo que hablan de los límites entre lo real y lo imaginado (‘Projections’), del paso del tiempo (‘Garden’), que describen lugares desconocidos (‘Violet’) o que narran despertares personales (‘Trip’).
La música hace acopio de los ingredientes habituales del dream pop y estilos colindantes, pero los hace sonar frescos. Voces susurradas y aterciopeladas, montañas de capas vocales y eco que casi sepultan los instrumentos, acordes de guitarra estirados hasta horizontes sublimes, envolventes texturas shoegaze, una marcada estética lo-fi (aunque no tanto como en el debut) y destellos ligeramente góticos van dando forma a una obra que captura una esencia clásica desde un prisma nuevo.
Quizá algo del frío irlandés se cuele también en las composiciones de Somerville, como ya prometía una de sus gemas más tempranas: ‘This Way’. En ‘Luster’, ‘Projections’ cumple con la promesa de la propuesta de dream pop clásico de la que estamos hablando, siendo una canción de pop -muy Beach House– en toda regla. El disco se debate entre temas de este estilo, como la muy The Cure ‘Garden’, y otros que tienden a lo ambiental: ahí ‘October Moon’ resulta preciosa cerrando el disco, mientras que ‘Halo’ debe a Grouper su capacidad para crear un ambiente profundamente desolador y envolvente al mismo tiempo.
Aunque sería injusto reducir las composiciones de Somerville a un «name-dropping» continuo, ya que la artista -natural de Connemara, al oeste de Irlanda- se esfuerza por construir una atmósfera específicamente irlandesa, utilizando instrumentos que rara vez escuchamos en discos de su estilo. En ‘Luster’, Somerville ha trabajado por primera vez con terceros, ya que ‘All My People‘, su debut de 2019, era completamente autoproducido.
Así, las arpas que nos reciben en ‘Réalt’ o las gaitas irlandesas que colorean la adictiva ‘Violet’, a su vez una de las piezas más distintivas del disco gracias a su ritmo electrónico lo-fi, enriquecen la paleta sonora del álbum, empujando sus referencias cada vez más atrás hasta hacerlas llegar a un tiempo ancestral. Dentro de este abanico sonoro caben también los ritmos vagamente trip-hop de ‘Trip’ o las ambientaciones de ‘Flutter’, que a algunos ha recordado -con razón- a la influyente ‘Aquatic Ambiance‘, de la banda sonora de un videojuego (de los 90, claro).
‘Luster’ es un álbum precioso que recuerda a algunos trabajos iniciales de artistas que hoy consideramos indispensables, como ‘Devotion’ (2008), de Beach House, o ‘Ekstasis’ (2012), de Julia Holter. Somerville se encuentra, en este trabajo, en un evidente momento de efervescencia que se refleja brillantemente en este trabajo y que, estoy seguro, seguirá burbujeando en futuros lanzamientos.
A Gorillaz se les escapan los singles de las manos. A falta de 41 días para el lanzamiento de ‘The Mountain’, el grupo de Damon Albarn ya ha publicado 5 adelantos. Sin embargo, ‘The Hardest Thing’ y ‘Orange County’, en realidad son mejor presentadas como una sola pieza. Una de las más bonitas y emocionantes de la discografía de Gorillaz. Además, se puede bailar.
‘The Hardest Thing’ y ‘Orange County’, además de las Canciones del Día, son inseparables porque ambas reflejan el tema clave de ‘The Mountain’: la pérdida. Es por eso que la presencia de Tony Allen, fallecido en 2020, en la primera de estas no es ninguna casualidad. «Oya, e dide erori», repite en yoruba, lo cual se traduciría como «Despierta, querida».
Entre elevados arreglos orquestales, llenos de motivos orientales y centrados en la melodía principal de ‘Orange County’, Albarn introduce la frase más repetida en la canción. Seguramente, la que puede definir el próximo álbum de Gorillaz: «Lo más difícil que hay es decir adiós a alguien que amas». Tan simple como contundente.
Durante los dos viajes a la India que inspiraron ‘The Mountain’, tanto Damon Albarn como Jamie Hewlett perdieron a sus padres. El líder de Blur quedó fascinado por la positividad con la que se trata la muerte en la cultura hindú y, por eso mismo, ‘Orange County’ está diseñada para llorar mientras se baila.
Kara Jackson y Albarn intercambian versos sobre tener la oportunidad de «envejecer» o «amar otra vez», mientras que Bizarrap aporta el toque fiestero en la producción, pese a que su toque es casi irreconocible. Aquí no hay nada parecido al reggaeton o al trap, pero las trompetas sí evocan directamente a los corridos mexicanos.
En el contexto de la larga discografía de Gorillaz, ‘Orange County’ transmite el mismo sentimiento nostálgico que ‘On Melancholy Hill’. Es una melodía alegre transformada en una emoción agridulce. Jackson se preguntaba en su debut de 2023 por qué la Tierra nos regala personas para amar. Para echarles de menos, diría Albarn.
Hoy 16 de enero se edita el esperado nuevo disco de Robbie Williams, pospuesto (probablemente) debido a Taylor Swift. A$AP Rocky ha lanzado también su trabajo, postergado ad nauseam, y Madison Beer es otra de las artistas que publican álbum hoy (lo presentará en España este año), así como los recomendados en esta página Nat & Alex Wolff. En el ámbito nacional, recibimos nuevas obras de Metrika o Walls.
Harry Styles NO ha lanzado su single este viernes, pero Mitski sí. Otras artistas que han anunciado nuevo disco adelantando su primer single son Tove Styrke, José González, Kim Gordon o Arlo Parks. Entre quienes han continuado presentando sus próximos álbumes están Charlie Puth, MARTIN, Hemlocke Springs, Charli xcx, Slayyyter o Hilary Duff: su ‘Roommates’, si nos dicen que es de Taylor, nos lo creemos.
El pop internacional deja nuevos lanzamientos de Astrid Pierce, Danny L. Harle, nuestra recomendada googly eyes, Daughter o Flea, que ha anunciado su debut en solitario y que, en su novedad de esta semana, se alía con Thom Yorke. La mayor curiosidad la firman Gorillaz, que han tenido la ocurrencia de unir en una canción a Bizarrap y Kara Jackson: ver para creer.
Entrando en España o en lengua hispana, hay que subrayar interesantes novedades de Erik Urano, Carlangas con Leiva, Luna Ki, Mujeres, Ginebras, Anna Ferrer o Conociendo Rusia. Sale un tema titulado ‘Me tiré a un facha’, de Montedapena y Platerías, y javicrespo es el enésimo concursante de Operación Triunfo 2025 en lanzar su single de debut.
Las decenas y decenas de novedades del viernes —incluidas las de Sports, Anjimile, el nuevo EP de Skrillex, Girlfriend, Cavetown, Ana Torroja, Daphni o una inédita de J.Lo— están disponibles en la playlist Ready for the Weekend en Apple Music.
Kenny Morris, batería y uno de los miembros fundadores de la banda de post-punk y rock gótico Siouxsie and the Banshees, ha fallecido a los 68 años. No se ha revelado la causa de su muerte.
Morris, británico de padres irlandeses, nació en 1957 y se unió a Siouxsie and the Banshees en enero de 1977, a los 20 años, tras asistir a la primera actuación de la banda en el mítico Club 100 londinense unos meses antes.
Aunque Morris solo tocó en los dos primeros álbumes de estudio de Siouxsie and the Banshees, ‘The Scream’ (1978) y ‘Join Hands’ (1979), su sonido fue crucial en el desarrollo del estilo oscuro y primitivo del grupo. Stephen Morris, de Joy Division y New Order, y Kevin Haskins, de Bauhaus, reconocieron que el sonido de Morris influyó en el suyo propio. Lol Tolhurst, de The Cure, afirmaba que el estilo de Morris había “dado forma a la estética de Siouxsie and the Banshees”.
Morris abandonó Siouxsie and the Banshees en septiembre de 1979, horas antes de un concierto del grupo programado en Aberdeen, por desavenencias internas con la banda, junto al guitarrista John McKay.
Morris fue sustituido a la batería por Budgie, de The Slits, con quien Siouxsie and the Banshees lanzaron su mítico disco ‘Juju’ (1981). Tras dejar la banda, Morris siguió tocando la batería en directos y grabaciones de estudio, dirigió cortometrajes y exploró su interés por la enseñanza y la pintura. Dirigió una galería de arte y, en los últimos años, había retomado la batería tocando con la banda post-punk de Dublín Shrine of the Vampyre.
Morris terminó de escribir sus memorias durante la pandemia. Se publicarán póstumamente, en principio, a lo largo de este año.
Ante las denuncias presentadas en la Audiencia Nacional de dos mujeres que acusan a Julio Iglesias de haberlas agredido y abusado sexualmente mientras trabajaban como empleadas internas en dos mansiones del cantante en el Caribe, Julio Iglesias ha roto su silencio emitiendo un comunicado en redes sociales en el que niega categóricamente los hechos.
Escribe el cantante: «Con profundo pesar, respondo a las acusaciones realizadas por dos personas que anteriormente trabajaron en mi casa. Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Esas acusaciones son absolutamente falsas y me causan una gran tristeza. Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y para defender mi dignidad ante un agravio tan grave».
Al final de su mensaje, Iglesias agradece el apoyo de quienes le han “mandado mensajes de cariño y lealtad” durante los últimos días, indicando que ha sentido “un gran consuelo” con ellos.
Iglesias podría enfrentarse, en caso de que la Audiencia Nacional admita a trámite las denuncias, a una investigación por hasta seis delitos de trata, grupo criminal, varios delitos sexuales, lesiones y delitos contra los derechos de los trabajadores, según información de eldiario.es.
El cantante es acusado de haber agredido, abusado y humillado a dos exempleadas durante su estancia en sus casas del Caribe entre 2021 y 2022. En la investigación de eldiario.es y Univisión se relatan relaciones sexuales bajo coacción y humillaciones y se muestran documentos que demostrarían que Iglesias imponía a sus trabajadoras la realización de pruebas de VIH o clamidia y revisiones ginecológicas después de ser contratadas.
Mitski ha dado los detalles de su esperado octavo disco, el primero desde que ‘My Love Mine All Mine‘ lo petara en streaming durante 2023 y, sobre todo, 2024. Estamos hablando de cerca de 2 mil millones de reproducciones para un tema editado en Dead Oceans, discográfica independiente conocida por lanzar, por mencionar un par de nombres, a Wednesday o Waxahatchee.
‘My Love Mine All Mine’ era un tema de ecos noir jazz que, además, ha solido viralizarse en el último par de Navidades. El nuevo single de Mitski, sin embargo, no puede estar más alejado de su sonido: ‘Where’s My Phone’ es un tiro de indie-rock que supone un retorno a sus inicios guitarreros y distorsionados.
‘Where’s My Phone’, el primer adelanto de un disco llamado ‘Nothing’s About to Happen to Me’ que se pone a la venta el 27 de febrero, en cuestión de un mes, es un tema puramente Mitski en sus riffs, energía, desarrollo y, sobre todo, historia. Un tema atravesado por la desorientación de alguien que pierde el teléfono como pierde el rumbo de la vida. Os dejamos con videoclip y tracklist, a continuación:
1. In a Lake
2. Where’s My Phone?
3. Cats
4. If I Leave
5. Dead Women
6. Instead of Here
7. I’ll Change for You
8. Rules
9. That White Cat
10. Charon’s Obol
11. Lightning
Con las gravísimas acusaciones a Julio Iglesias -que podrían sentarle en el banquillo- a muchos se les ha «caído un ídolo». Qué sorpresa, resulta que los ídolos eran humo. De eso canta Xoel López en su canción ‘Sombras chinas’, y es inevitable pensar en tantos ídolos caídos de los últimos años. Y no hace falta irse a quienes, como Michael Jackson, ya están muertos, ni tampoco a figuras que han cometido delitos. Basta con que defiendan valores extremadamente opuestos a los tuyos, como Róisín Murphy negando la existencia de las personas trans o Nicki Minaj abrazando de repente a la ultraderecha americana.
Ningún alcance de fama ni poder debería blindar a Julio Iglesias -quien ya prepara su defensa y niega los hechos- ni a ningún artista, por “universal” que sea, de rendir cuentas (legal y públicamente) Aun así, no han faltado amigos muy amigos de Iglesias que han salido en su defensa en los medios. Ana Obregón ha pretendido sembrar la duda preguntando si Rebeca y Laura habrán “cobrado” por sus declaraciones, mientras Jaime Peñafiel ha calificado las acusaciones de “canalladas”. No sabes si dicen tales disparates en serio o solo para provocar: es sabido que ciertos programas de televisión se alimentan de virales y sensacionalismo.
Isabel Díaz Ayuso se ha llevado la palma sacando el tema de Irán cuando no venía a cuento y asegurando que la Comunidad de Madrid no contribuirá al “desprestigio” del artista español “más universal” retirándole sus distinciones, como ha propuesto, por ejemplo, Rita Maestre. Julio Iglesias es Hijo Predilecto de Madrid desde febrero de 2015, cuando Ana Botella le entregó el título por “su brillante y meritoria carrera artística reconocida internacionalmente”.
La coletilla del “artista universal” da un poco de pereza, sobre todo porque revela cierto complejo con la españolidad, como si para ser un español digno hubiera que ser “universal” o reconocido a escala internacional. Además, la expresión suena pasadísima de moda: hoy ser universal es la norma. Muchos artistas españoles lo son, y no es necesario remontarse a su hijo Enrique, sino por ejemplo a Rosalía o Ana de Armas.
Peor aún, las palabras de Ayuso suenan preocupantemente desconectadas de la realidad, porque aquí sí conviene separar no la obra del artista, sino al artista de la persona. Lo que se reconoce con títulos es una contribución cultural, y de lo que se habla ahora es de presuntas agresiones sexuales ocurridas no hace 30 o 25 años y que podrían haber prescrito, sino entre 2021 y 2022: hace nada. El MeToo surgió en 2017 y la industria musical española aún lo aguarda.
Lo preocupante también es la manera en que la “universalidad” de Julio Iglesias, su iconicidad y fama, para algunos debería blindarle de ser señalado por comportamientos ya no cuestionables, sino potencialmente delictivos. Aquí entran en funcionamiento dos cosas: la cultura de la violación, que trata de desacreditar a las víctimas poniendo en duda sus acusaciones, y la influencia o poder del artista como símbolo, la manera en que su prestigio artístico influye en la percepción pública, como si le hiciera inmune a todo ataque del exterior. Y, peor aún, como si esos ataques no solo fueran injustos, sino además imposibles.
Hasta Alberto Núñez Feijóo, Presidente del PP, se ha desmarcado de las declaraciones de Ayuso, quien argumenta que las acusaciones son un «montaje» de la derecha, la típica estrategia trumpista de crear teorías de la conspiración donde para ganarse a los votantes de ultraderecha. No me creo que no esté ni un poquito preocupada por las acusaciones vertidas hacia su amigo e ídolo musical, sobre todo porque las imágenes de él besuqueando a mujeres en conciertos o programas de televisión aparentemente sin su consentimiento, que se están viralizando en las últimas horas, ya bastarían hoy para generar un considerable escándalo nacional. Es que era más Rubiales que Rubiales.
En parte -solo en parte- entiendo la resistencia que muchos ponen a este tipo de denuncias a personajes públicos. No puedo ser el único que, estos días, se ha acordado del temazo de Rigoberta Bandini, ‘Julio Iglesias‘, que era totalmente nostálgico. Julio Iglesias ha estado ligado a una identidad nacional y su caída duele. Aceptar que un personaje al que admiramos es problemático es difícil, requiere atravesar una incomodidad. Pero más duele escuchar las declaraciones de las presuntas víctimas. Podemos reconocer la presunción de inocencia de Julio Iglesias y el derecho de las víctimas a ser escuchadas: las dos cosas, de forma simultánea.
No sé si es prematuro retirar títulos a Julio Iglesias, aunque Yolanda Díaz apuesta por hacerlo a modo de acción «ejemplarizante», pero no sé estoy seguro de que a la gente le importe esto realmente. El debate que se ha abierto refleja un problema mayor: en España, solo el 11% de mujeres que han sufrido agresiones sexuales llegan a denunciarlas, según el XV Informe Anual del Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer 2021, citado por mi compañera Mireia Pería en su artículo sobre abusos en la industria musical publicado en nuestro Anuario 2023. Ese mismo texto señalaba que, de un 40,4% de mujeres que habían sufrido acoso sexual, solo el 2,5% lo había denunciado.
El artículo recogía además la creación de una cuenta de Instagram para denunciar de forma anónima casos de acoso o agresión sexual dentro de la industria musical. Pería recordaba que en España nunca ha habido un verdadero “#MeToo” en la música, lo que ha permitido que muchas figuras señaladas (siempre de forma anónima) sigan trabajando sin consecuencias públicas, mientras las víctimas conviven con las secuelas. Zahara apelaba a ello en los Premios Ruido 2024, pidiendo más investigación periodística en este ámbito.
Así que este asunto no va solo de Julio Iglesias. Esto va de que si Julio Iglesias puede ser destapado, si el artista español «más universal» y poderoso, puede caer, también pueden y deberían hacerlo los demás. Y no, no se trata de tumbar reputaciones ni de «arruinarle» la vida a nadie porque sí, sino de entender que no queremos figuras públicas -culturales o de cualquier ámbito- que vulneren derechos humanos y su poder, influencia y simbolismo cultural los proteja.
La espera ha terminado. Harry Styles acaba de revelar que su cuarto álbum, titulado ‘Kiss All The Time. Disco, Occasionally’, estará disponible el próximo 6 de marzo.
Tras la aparición de unos misteriosos carteles en diferentes ciudades alrededor del mundo, con mensajes como «we belong together» o «see you very soon», el exmiembro de One Direction ha anunciado la llegada del sucesor de ‘Harry’s House’.
Se sabe que este tendrá 12 canciones y que estará coproducido por Kid Harpoon, que ya estuvo ampliamente involucrado en los tres discos anteriores del artista británico y también fue una parte clave de otros macrohits, como ‘Flowers’ de Miley Cyrus. De momento, no hay información sobre el primer single del proyecto.
‘Harry’s House’ fue el segundo disco más escuchado de 2022 y todo indica que ‘Kiss All The Time. Disco, Occasionally’, pese a su misterioso título, también será uno de los grandes lanzamientos de 2026.
Si hay alguna garantía en la música de Zach Bryan, es que se va a abrir en canal. Sus canciones exponen sus pensamientos, emociones y heridas sin ningún miedo a mostrarse imperfecto y vulnerable. Este característico derroche de apasionada sensibilidad vuelve a ser el motor de ‘With Heaven On Top’, su sexto álbum de estudio.
El prolífico cantautor de Oklahoma comienza el disco, como ya es habitual, recitando un poema (‘Down, Down, Stream’), en el que utiliza el agua como metáfora del fluir del tiempo. La primera canción como tal es ‘Runny Eggs’, una balada existencialista que comienza con el sonido de la harmónica y guitarra acústica donde Bryan busca un propósito, algo que le haga sentirse vivo, incluso si eso conlleva el riesgo de morir, como correr en los encierros de Pamplona o subirse a un toro en los rodeos de Oklahoma. El tono grave y el estilo americana sienta las bases de lo que se encontrará en buena parte de las canciones restantes.
Aún así, a lo largo de ellas también hay tiempo para momentos más eufóricos en los que se acerca al heartland rock, dejando a un lado sus meditaciones intimistas en favor de enérgicos y pegadizos estribillos, como en ‘Santa Fe’, ‘Apetite’ o ‘Dry Deserts’, todas ellas impulsadas por unas festivas secciones de vientos; o en ‘Rivers and Creeks’ y ‘Slicked Back’, que son animados números country-rock que hacen respirar el conjunto.
Otros cortes se adentran en dolorosos terrenos personales, como ‘DeAnn’s Denim’, donde el cantautor recuerda a su madre, quien sufría de alcoholismo. Este tipo de problemas de adicciones y depresiones se extienden a lo largo de otras generaciones en su familia. A veces los genes pueden ser algo feo, concluye. Pero en la sentida balada ‘Aeroplane’ está listo para dejar ese pasado atrás (“Y digo adiós a quien solía ser / voy a empezar un incendio forestal en mi árbol genealógico”) mientras viaja en avión a España, donde nunca había estado. Nuestro país tiene presencia en este álbum ya que Bryan acaba de casarse en San Sebastián, la única fecha española hasta el momento en su gira mundial durante esta primavera.
La voz del cantante continúa siendo un poderoso vehículo para transmitir sentimientos honestos. En ‘Plastic Cigarette’, sobre un amor frustrado, su registro grave brilla sobre unos expresivos punteos de guitarra, mientras que en ‘Bad News’, una extraordinaria canción sobre la reciente pérdida de la identidad estadounidense debido a su tumultuoso estado actual (deportaciones masivas, polarización, extremismos, etc), a Bryan se le llena la voz de rabia al llamar a los agentes de ICE “hijos de puta engreídos”. La enorme desilusión de ver a su adorado país en un momento tan preocupante se traduce en la desesperanzada entonación de versos como “tengo malas noticias, se desvanece nuestro rojo, blanco y azul”.
Todas las canciones de ‘With Heaven On Top’ funcionan a la perfección por separado. Están excelentemente escritas e interpretadas, y la producción y arreglos siempre consiguen elevarlas. Sin embargo, al ser un disco tan largo (25 canciones y casi 80 minutos) y no demasiado innovador en sus formas, termina agotando por simple acumulación. Hay grandes momentos a destacar, pero también otros que resultan excesivamente redundantes, hasta el punto de que es inevitable pensar que si durara media hora menos, sería un álbum bastante mejor.
En cualquier caso, esto no parece preocupar lo más mínimo a su autor, cuya productividad creativa no conoce límites. Lanza prácticamente un álbum al año, más varios EPs y sencillos sueltos. Y es difícil encontrar en su catálogo una canción mala. En ‘With Heaven One Top’ no la hay. El cantante compone un extenso documento sobre el crecimiento personal y la reconciliación con su propio pasado dentro de un complejo contexto político. Y, sí, puede que la bandera de Estados Unidos esté cada vez más desgastada, pero Zach Bryan puede hacer brillar sus colores, aunque solo sea mientras dura una de sus canciones.
Tove Styrke, la cantante sueca que nos regaló temazos pop como ‘Say My Name’, ‘Mistakes’, ‘On the Low’, ‘Ego’, ‘Borderline’ o ‘Show Me Love’ (y podríamos seguir, su versión de ‘Liability’ de Lorde era tremenda), y que, durante un breve momento, pareció la segunda venida de Robyn, gracias al innovador sonido de sus discos, sobre todo del tercero, ha anunciado cuarto álbum.
Aunque ya puedes esperar sentado o sentada para escucharlo, porque saldrá en otoño. Se llama ‘The Afterparty’, al fin y al cabo. Es decir, es probable que, para cuando salga, ya hayas escuchado la mayor parte de su contenido.
El primer adelanto es sorprendente. ¿Recuerdas el single house que presentó el último disco de Tame Impala? Va más o menos por ahí. ‘Prayer’ es un anti-single, un mantra electrónico que sirve de introducción a la nueva era de Tove Styrke más que de single que escuchar en bucle.
‘Prayer’ es un crescendo de club-house de más de 5 minutos que tiene un puntito electro, un punto Jamie xx también, evidentes en sus saltarines efectos electrónicos, y algo de dance-punk gracias a su prominente punteo de bajo. La letra, que repite «puedo tenerlo, si quiero, yo lo valgo», también sirve de repetitivo leitmotiv, casi hipnótico.
Cuenta Styrke que ‘The Afterparty’ es el álbum «más ambicioso» de su carrera. Y explica así su concepto: «Siento que estamos viviendo en la fase de afterparty de nuestra época. El álbum reflexiona sobre lo que eso le hace a una persona, contado a través del lente de una afterparty real.
‘Prayer’ es «exactamente lo que su título sugiere: una oración, una afirmación». «Para mí transmite una sensación de esperanza y anticipación», añade la artista, «como el atardecer en una ciudad llena de posibilidades. Es la canción que abre el álbum y el único lugar lógico para empezar a contar esta historia».
Ariana Grande pasa página de ‘Wicked‘ después de dos películas promocionadas en una de las campañas cinematográficas más comentadas, divertidas y surrealistas que se recuerdan, y confirma su vuelta al teatro de la mano de su compañero en ‘Wicked’, Jonathan Bailey.
Ambos protagonizarán de nuevo un musical: una adaptación teatral de ‘Sunday in the Park with George’, la célebre obra de 1984, que podrá verse en el Barbican de Londres en el verano de 2027. Imaginamos que conseguir entradas será una lucha a vida o muerte.
Se trata de un musical escrito por James Lapine, con música y letras de Stephen Sondheim, cuya historia se inspira en la famosa pintura de Georges Pierre Seurat ‘Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte’, realizada entre 1884 y 1886. Grande y Bailey han confirmado su participación en el proyecto fotografiándose sentados delante de dicha obra.
La adaptación de ‘Sunday in the Park with George’ es el primer proyecto confirmado de Grande para 2027, ya que conviene recordar que la artista estará de gira durante 2026 presentando su disco ‘eternal sunshine‘ (2024) y su reedición, con la última fecha prevista para agosto. Son solo 10 fechas concentradas en Estados Unidos, Canadá y Londres.
Por supuesto, no es la primera vez que Grande participa en el teatro: en 2008 debutó en Broadway con el musical ’13’ y en 2016 actuó en ‘Hairspray Live!’, emitido por televisión.
Parte de la redacción evalúa ‘ROCCO’ y ‘TENTACION’, la nueva dupla de singles de Ralphie Choo. ‘TENTACION’ es nuestra Canción del Día.
Os recordamos que Ralphie Choo debuta este año en grandes recintos: el 20 de febrero actúa en el Movistar Arena de Madrid y, un mes después, el 27 de marzo, en el Sant Jordi Club de Barcelona.
«‘ROCCO’ y ‘TENTACION’, los nuevos adelantos del segundo álbum de Ralphie Choo, son exactamente lo que cabría esperar de un artista como él: sorprendentes e impredecibles. Ambas composiciones comienzan pareciendo una cosa y acaban en un lugar completamente diferente. No son hits inmediatos y sí, requieren de varias vueltas para exprimirlas al máximo, pero ¿acaso no es así la música que perdura en el tiempo?
Huyendo de estructuras convencionales, Ralphie Choo apuesta por crear atmósfera jugando y experimentando con los sintetizadores que resultan en una amalgama de sonidos futuristas que dialogan felizmente los unos con los otros. La mezcla imposible de ideas y géneros da resultados tan extravagantes como frescos. La pseudobalada ‘ROCCO’ ofrece su faceta más melódica sin dejar nunca de ser estimulante, y recuerda, en su primera mitad, a una suerte de Mk.gee en versión electrónica. Mientras que ‘TENTACION’ es pura diversión marca de la casa, empezando por su letra surrealista, que tan pronto te mete un “se pone puerca con historias que le escribo” como un “desayuno cigarrito con salsa tártara”, hasta su originalísima progresión, con más giros que una película de M. Night Shyamalan.
Ralphie Choo continúa expandiendo los límites de lo urbano y lo pop con dos exquisitas muestras de música fusión para abrir apetito antes del gran menú degustación que promete ser su nuevo disco». Fernando García
«Admiro a Ralphie Choo por sus inquietudes creativas y compromiso con la anti-perfección. Ambos principios los pone en práctica en ‘ROCCO’ y ‘TENTACION’, supuestos nuevos adelantos de su segundo disco, y los ejecutaba también en ‘PIRRI’ y en ese ‘D’amor traficante’ que fue el primero en salir de todos. Sin embargo, ninguna de estas producciones me transmite una evolución o un perfeccionamiento de la técnica, más bien me suenan dispersos y experimentales de más.
Por supuesto, el estilo de Ralphie Choo es el que es. Pero ‘ROCCO’ y ‘TENTACION’ no parecen singles dignos de un segundo disco. ‘ROCCO’, en un ánimo romántico, parece inspirado en los collagistas R&B actuales, como Dijon, pero la melodía merecía algo mejor que una suma de ideas instrumentales que bordea el exceso, sobre todo ese break de batería final que suena ya tirado sin ton ni son.
‘TENTACION’, por su lado, sorprende por su inspiración new jack swing, un estilo musical que pocos artistas están recuperando. Ralphie propone una extraña base rítmica que suena ralentizada, jugando con la percepción de lo que este sonido debe ser, pero la obra final me suena debilucha, nada «embriagadora», como si fuera el borrador de una canción futura. ‘ROCCO’ y ‘TENTACION’ resultan experimentos interesantes, pero solo eso». Jordi Bardají