Deadline informa de que Rosalía está en conversaciones iniciales para incorporarse a ‘Wet’, el nuevo drama familiar de Alma Har’el, directora de ‘Honey Boy’. De concretarse, sería el papel cinematográfico más importante de la cantante hasta la fecha.
Todavía no existe un acuerdo cerrado, aunque las negociaciones avanzarían en la dirección adecuada. Rosalía tendría un papel importante en la película, que también cuenta con Javier Bardem, Rebecca Ferguson, Connor Storrie y Odessa A’zion, y se rodaría en España a principios de 2027.
Poco se sabe todavía de la trama, más allá de que transcurrirá en un superyate y que el guion de Har’el y Christian Stangeby tendría ecos de ‘Succession’ y ‘El triángulo de la tristeza‘. Rosalía debutó en el cine con un cameo en ‘Dolor y gloria‘ de Pedro Almodóvar y este año apareció en la tercera temporada de ‘Euphoria‘.
Rosalía se encuentra además en la recta final de su deslumbrante LUX Tour, que terminará el próximo 16 de septiembre en Miami, tras haber arrancado el pasado mes de marzo en Lyon. En las últimas horas se ha confirmado que poco después actuará de nuevo en Saturday Night Live, donde hace unos años presentó ‘La Fama’ y ‘Chicken Teriyaki’.
SNL ha anunciado sus primeros invitados de la temporada y serán los siguientes. El 26 de septiembre estarán en el programa Katseye, el 3 de octubre Turnstile, el 17 de octubre Gracie Abrams y el 10 de octubre será el turno de Rosalía. Se desconoce qué 2 temas interpretaría: ¿habrá nuevo single o será el momento de recuperar la promoción de ‘LUX’ de cara a los próximos Grammys?
‘Bass Persuades’ de Miley Cyrus tuvo una entrada correcta en el Global de Spotify, directa al puesto 23 el pasado viernes, día de salida, pero después el tema se desmoronaba. El sábado caía al número 132, y el domingo desaparecía del top 200 Global.
Ha sido esta nueva semana cuando la canción ha empezado a remontar y el martes finalmente lograba reaparecer en el Global de Spotify en el puesto 139, tras un par de días fuera de todo el top 200.
En Estados Unidos, su país de origen, ‘Bass Persuades’ entraba al puesto 10 en Spotify, después caía al 87, y finalmente desaparecía el domingo. Sin embargo, la canción reaparecería en Estados Unidos este lunes, el día de la semana que las canciones nuevas suelen remontar tras el fin de semana. Reentraba en el puesto 137 de la tabla estadounidense y además ha escalado al número 64 en datos del martes. Si sigue la tendencia o simplemente se mantiene, podemos estar hablando de un pequeño hit.
Otros países que se han sumado a la remontada son Canadá (#102) o Alemania (#193). Quedaría un largo camino por recorrer para conseguir un hit global, pues ‘Flowers’ subió a la cima tras su primer fin de semana, antes de convertirse en el número 1 que todos conocemos hoy; pero todavía no es imposible.
Según las previsiones oficiales de UK, ‘Bass Persuades’ aspira a ser top 40 en las listas británicas, tras situarse en el número 21 de las midweeks. Es de esperar que durante la semana continúe bajando hasta rondar las posiciones 35-45. Un escenario muy parecido al americano: según previsiones no oficiales podría rondar también el puesto 36 del Billboard Hot 100.
No se espera entrada en España, donde el tema llegó al puesto 77 de Spotify, pero enseguida bajó al 193. De momento no ha habido reentrada en nuestro país, siempre tan complicado para las canciones en inglés.
¿Quién mejor que Dua Lipa para dignificar el pop, que tan falto está de nuevas ideas mientras éxitos del pasado continúan plagando las listas? Sobre su esperado cuarto disco solo sabemos que Dua Lipa lo está grabando porque ha subido fotos desde el estudio y otros le han fotografiado saliendo de él, en concreto del Electric Lady Studios.
¿Qué pistas dan estas fotos? Pocas, pero sabemos que como mínimo ha estado grabando con un reconocido productor, Greg Kurstin, etiquetado en una de sus publicaciones, y también con Ali Tamposi, conocida por haber coescrito ‘Break My Heart’ para la propia Dua Lipa, además de canciones para artistas como Miley Cyrus, Camila Cabello, 5 Seconds of Summer o Shawn Mendes. También ha trabajado con el poeta y cantante canadiense Mustafa, con el que se ha visto cenando. Y se ha dejado ver recientemente con Troye Sivan, pero es que ellos son amigos desde hace tiempo.
Es imposible adivinar a qué sonará el próximo disco de Dua Lipa, pero sí podemos concluir que saldrá en 2027. El portal Hits Daily Double, con conexiones en la industria, ha publicado recientemente que el disco se espera exactamente para «principios de 2027» y, además, ha nombrado a Dua Lipa entre las personas que más fuerte suenan para encabezar la edición de Coachella del año que viene. Dua Lipa no será headliner de un festival sin nuevo disco en el mercado, o eso queremos creer.
Curiosamente, otro de los nombres que suenan en las quinielas es su amigo y colaborador Tame Impala, que lo está petando con ‘Dracula‘ y ‘Loser‘, pero ojo, también de forma indirecta con ‘Training Season‘, uno de los singles de Dua Lipa producidos por él, que se ha viralizado en los últimos meses en TikTok.
‘Training Season’ hablaba originalmente de dejar de perder el tiempo con hombres que necesitaban que les enseñaran a comportarse como la pareja que una quería, pero ahora internet la ha convertido en una canción de manifestación romántica. El detonante de todo esto es que la actuación que Dua Lipa hizo de ‘Training Season’ en el Royal Albert Hall en 2024 ha sido reinterpretada por los fans como una especie de premonición de su relación con Callum Turner.
El fenómeno ha sido suficiente para devolver ‘Training Season’ a las listas más de dos años después de su lanzamiento. Actualmente se encuentra en el top 20 global de Spotify y apunta incluso a un nuevo máximo, el número 2 del Billboard Global 200, después de que su pico original fuera el número 6. Es el enésimo caso de cómo TikTok puede resucitar una canción que ya había cumplido su ciclo comercial.
Eso no debería darnos, en cualquier caso, una pista demasiado evidente sobre el sonido del siguiente álbum. Eso sería demasiado predecible. Dua Lipa no es conocida por inventar la rueda musicalmente, pero sí por ofrecer producciones sofisticadas, sobre todo en su vertiente más disco-funky, y es de esperar que su cuarto álbum siga proponiendo pop de calidad. Idealmente una evolución.
Lo que sí hay margen de mejora es respecto a ‘Radical Optimism‘, un disco que al final no ha sido el fracaso que muchos auguraron, pero que sí era un paso a un lado artístico para Dua Lipa. Entre producciones más arriesgadas como ‘Houdini’ o la misma ‘Training Season’, lo que el disco ofrecía era una colección bastante blanda de pop comercialito y para todos los públicos, que de radical tenía poco.
El cuarto disco de Dua Lipa debería ofrecernos una visión más sólida de quién es ella como persona y artista. Y aquí entra de nuevo ‘Training Season’: una canción que en 2024 hablaba de buscar a alguien que estuviera a la altura y que en 2026, después de su matrimonio con Callum Turner, parece casi escrita a posteriori. De hecho, la propia Dua Lipa ha explicado recientemente que ahora le interesa escribir sobre el amor desde un lugar distinto al desamor: no tanto sobre estar rota o sobre la búsqueda y el deseo, sino sobre las complejidades de una relación y sus aspectos más silenciosos.
Dado que acaba de casarse con Callum Turner, no sería descabellado esperar un álbum entregado a la felicidad conyugal, marcado por el sonido sofisticado y bello de las vacaciones italianas que tanto le gustan. ¿Será ese editorial con Vogue Italia una pista? Dua se acaba de mostrar en TikTok diciendo que la «temporada de vacaciones aún no ha terminado», y nada nos gustaría más que su próximo disco evoque unas vacaciones maravillosas. Una luna de miel, al menos.
El ‘Unplugged’ ya no será el primer gran hito de Nirvana relacionado con MTV, aunque el segundo quizá no vaya a ser tan recordado. La banda recibirá el Video Vanguard Award, el máximo reconocimiento a una carrera de los MTV Video Music Awards, durante la ceremonia de 2026, que se celebrará el próximo 27 de septiembre en Los Ángeles.
Que el premio llegue a una banda que dejó de existir hace más de 30 años resulta llamativo, aunque no es algo inédito. Los Beatles recibieron el Video Vanguard en 1984, cuando ya llevaban 14 años separados, y otras bandas como R.E.M. y Bon Jovi también han recogido el reconocimiento. Kurt Cobain murió en 1994, apenas tres años después de la explosión de ‘Smells Like Teen Spirit’.
El videoclip de ‘Smells Like Teen Spirit’, dirigido por Samuel Bayer, se convirtió en uno de los más icónicos de la era MTV y ganó dos Moonmen en los VMAs de 1992, a Mejor Artista Nuevo y Mejor Vídeo Alternativo. Entre sus vídeos más recordados están también ‘Come as You Are’, ‘In Bloom’ y ‘Heart-Shaped Box’.
Nirvana se suma así a una lista de premiados que incluye a Madonna, Michael Jackson, Britney Spears, Mariah Carey, Justin Timberlake o Shakira, entre muchos otros. En los VMAs 2026, Madonna y Taylor Swift son las artistas más nominadas. La gala se celebrará en el Peacock Theater de Los Ángeles.
Beyoncé siempre creyó en ‘Get Me Bodied’. El tema de R&B y bounce seguía a ‘Déjà Vu’ en la secuencia de ‘B’Day’ (2006), es decir, era la pista 2. Se lanzó como quinto single del disco y en 2011 lo recuperó para una campaña contra la obesidad. De aquella nueva versión, ‘Move Your Body’, existen versiones en inglés y en español.
‘Get Me Bodied’ no es la gran novedad de la reedición de ‘B’Day’, ya que ese título hay que asignárselo al single ‘Morning Dew’, en verdad un outtake de 2013. Sí es, en cambio, el tema más revisitado, ya que figura en hasta cinco versiones, todas viejas salvo el remix con Maluma.
‘Cuerpo (Tumbao)’ adapta ‘Mueve el cuerpo’ con un sample de ‘La negra quiere tumbao’ de Celia Cruz y las voces del colombiano. Maluma ha compartido orgulloso su colaboración en redes, pero cuando la escuchas la sensación es de WTF.
Los cambios de ritmo están totalmente justificados en el pop actual. El problema es la sensación constante de mash-up salido de madre: las voces de Beyoncé, que al fin y al cabo se integraban en un tema de corte R&B, van por un lado; Celia Cruz por otro, Maluma intenta hacerse oír en medio del ajetreo sonoro y, al final, la canción muta al dembow de repente, por si no era locura suficiente.
En poco más de tres minutos ocurren muchísimas cosas en la canción, aunque no está claro que todas acaben de estar del todo bien aglutinadas. Curiosamente, el español de Beyoncé es bastante decente, aunque no tan inteligible en momentos puntuales. Su “Spanish is not good looking” del final es una graciosa referencia a la propia Celia Cruz, pero, como homenaje, diríamos que esto es totalmente «all over the place»: da ganas de mover el cuerpo, sí, pero solo para salir corriendo.
Roy Borland es uno de los compositores y productores de pop más prolíficos de nuestro país, sirviendo como maestro entre bambalinas para artistas como Teo Planell, TRISTÁN! o Teo Lucadamo y demostrando en sus discos en solitario una sensibilidad digna de otra época: música que no tiene mayor pretensión que la de ser creada.
El artista madrileño perfecciona su universo en ‘La Chica del Norte’, uno de los mejores lanzamientos nacionales del año. Él mismo admite que es «la primera vez en mi vida que mi música me gusta realmente». Al igual que su obra, la entrevista que ha concedido puede parecer hecha para otro tiempo, pero resulta más actual que nunca por lo humana que se siente.
Encuentro a Roy sufriendo «las consecuencias de un móvil de siete años» y el estrés propio de una mudanza. Para rematar, nuestra conversación comienza hablando sobre las rupturas, elemento presente de forma parcial en ‘La Chica del Norte’, y la canción ‘April Come She Will’ de Simon & Garfunkel. Así, me cuenta que él y sus amigos se referirían a una ruptura como un momento «griego»: «Esta palabra ha inundado todo tipo de sentimientos porque es tan grande que ocupa todo. Cualquier tipo de final es un momento griego. La muerte también, obviamente».
Al mismo tiempo, Borland aprecia la «extraña paz» que aparece tras el fin de una relación: «Puedes estar mirando de repente la piel de una naranja y quedarte un rato en un instante de pureza absoluta. Disfruto mucho más esos momentos, pero cuando me pongo griego hay veces que ni siquiera escucho música».
En este punto empieza una interesante charla sobre la creación artística según Virginia Woolf, la honestidad de no ser honesto, aprender a hacer canciones tras una vida llena de música, la crueldad del artista, el significado del pop y por qué la reverb forma parte del capitalismo.
¿Cuándo estás griego tampoco escribes música?
Sí escribo, pero me he dado cuenta con el tiempo de que hacer eso no es ético para la música. No está bien. Me di cuenta leyendo un libro maravilloso de Virginia Woolf que se llama ‘Una habitación propia’. Tiene unas frases que me marcaron para siempre sobre este tema, sobre que a la hora de hacer arte uno debe escribir desde la luz blanca del entendimiento y no desde la luz roja del sentimiento. Cuando estoy triste o en un momento griego, claramente lo que noto en mi corazón es un montón de actividad, un montón de sentimiento. No noto la luz blanca de la verdad. Eso ocurre cuando ya has tratado tus sentimientos en tu propia habitación y en tu propia soledad, cuando ya lo has guardado dentro de ti como una de las cosas que tu corazón es capaz de sentir. Cuando te apetezca escribir la próxima vez, ya vas a tener ese compartimiento accesible. Escribir a lo kamikaze puede ser terapéutico, pero desde luego va a envejecer en ti de mala manera, para mi gusto.
Este verano he tenido una historia de amor fallido horrible y he escrito un montón de canciones conscientemente solo para mí, sabiendo que no hay que hacer nada con ellas. Simplemente ha sido un proceso para mí. Hace dos años hice el EP este de ‘Un tiempo en casa solo’, que lo hice básicamente la misma noche después de dejarlo con mi pareja de cuatro años. O sea, llevábamos cuatro años juntos, no es que tuviese cuatro años (risas). Ya sé lo que es hacer eso y no lo volvería a hacer.
‘La Chica del Norte’ suena como algo escrito desde esa luz blanca de la que hablas.
Lo intento. Creo que lo único que se ha escrito desde la luz blanca es ‘Hamlet’. Algo así decía Virginia Woolf. Desde luego, uno como autor se puede intentar acercar, pero es muy difícil escribir desde una luz blanca total porque uno nunca puede evitar estar en cierta parte contaminado de sus propios sentimientos. Lo bueno de esta luz es que no es menos honesta, aunque la gente piense lo contrario, a no ser que estés activamente mintiendo. Aun así, hay honestidad en mentir sobre ti mismo, porque significa que no tienes seguridad en ti mismo. Eso también puede ser vulnerable. Escribir ‘La Chica del Norte’ ha sido un ejercicio de composición en el que no he podido evitar, igual que cualquier otro autor, que se escape la esencia de las cosas en las que yo creo.
«A la hora de hacer arte, uno debe escribir desde la luz blanca del entendimiento y no desde la luz roja del sentimiento»
El disco está lleno de detalles concretos que entiendo que vienen directamente de la realidad. Muchos nombres, por ejemplo.
Pues eso por ejemplo no, fíjate. Hay algunos nombres en las canciones que no son reales, sino que suenan bonitos, como Ruth. Conocí una vez a una Ruth, pero era una amiga. Nada que ver. En concreto, ‘Ruth’ es una canción que creo que se nota que existe por el mero hecho de existir. Esto es un ejercicio que hacía mucha gente en los años 60, lo de titular el tema con el nombre de una chica o un chico. Es un tema observativo que habla de los inicios de una relación. En terapia me he dado cuenta de que este es mi momento favorito de conocer a una persona. El momento más bonito, incluso más que estar con esa misma persona, es descubrir que vas a estar con esta persona. Entonces, la canción es mentira entera, pero sí encapsula muy bien esa sensación real.
Me parece un gran disco para escuchar tanto enamorado como durante una ruptura. Tienes ‘Conocerte me cambió la vida’, pero también ‘Altamar’.
Esa es una canción muy curiosa. Ahí se me resbalan un montón de sentimientos y yo realmente lo que intentaba era escribir una canción compacta y bonita… ¿Tú que piensas de ‘Altamar’? No tengo claro cuál es su mensaje. Ni yo mismo, la verdad.
Me parece que la primera parte de la letra es fácil de seguir y se entiende completamente, pero luego empiezas a hablar de Dios. Ahí también me despistas a mí.
Eso es lo que más me gusta, el dejar libre la trama. Para mí, ‘Altamar’ representa una desorientación y una duda existencial profunda sobre quién eres tú mismo. Por eso puse a otras personas cantando, sin acreditarles, una letra que compuse yo. Para mí es muy difícil hacer un disco de buena vibra. Creo que ‘La Chica del Norte’ en general deja una buena onda, pero me costaría hacer un disco de principio a fin así. Por la naturaleza de cómo son las cosas: primero naces y tienes una buena infancia, la juventud suele estar mejor, en la adultez empiezas a saber un poco de qué va la vaina y en la adultez tardía empiezas a sufrir problemas de salud hasta que mueres. Eso es la vida si tienes suerte y la muerte no te ha interrumpido el ciclo antes. Entonces, sin intentar pensar en esto, a medida que va avanzando la creación de un disco se ve como falso y extraño seguir añadiendo canciones románticas o con un bagaje positivo. En general, 60% del disco es jodido emocionalmente. Desde ‘Aquel Bello Desliz’, que es la canción que divide el disco, se acaba la buena vibra.
En esta hablas de que el amor produce sentimientos tan extremos que, literalmente, consideras que no es para ti.
Esta canción tiene mis estrofas favoritas porque no la escribí para mí, sino para una amiga que estaba pasando por un momento muy difícil. Haciendo caso a Virginia Woolf, conecté con mis momentos de haberme sentido así para escribir la canción desde la piel de mi amiga. El tema no es muy triste, sino que es darse cuenta crudamente de algo. Es un análisis sobre darse cuenta de un aspecto del amor que creo que es incompatible con mi forma de ser.
Muchas canciones caen en lo de «no estoy hecho para el amor, tal, esto no es para mí», pero tú lo haces desde un lugar muy honesto. Todos nos vemos superados por el amor en algún momento.
Efectivamente. Eso es lo que ella me decía, que el amor es muy bonito y es la cosa más potente que hay, pero de repente es impredecible y te puede hacer más daño. Ella estaba muy afectada por una relación que estaba a punto de empezar y se acababa de romper, y eso le había pasado muchas veces. Estas son las herramientas que puede tener uno como escritor, sin ser manipulador y mala persona, porque obviamente lo más importante es la salud y el bienestar de mi amiga antes que mi canción. Uno puede utilizar el talento para escribir para intentar hacerlo desde distintos sitios que no sea el aburrido yo, que yo ya estoy cansado de mí mismo. Para mí, el mejor de los mejores en hacer esto en habla inglesa es Bob Dylan. En español es Joan Manuel Serrat. Siempre repito que ‘La Chica del Norte’ es donde aprendí a hacer canciones, porque es donde empiezo a comprender lo divertido e infinito que es el juego de hacer canciones.
«En ‘Considérame’ me tomaba demasiado en serio a mí mismo»
También creo que ‘Considérame’ se siente como una aproximación bastante clara a lo que luego has hecho en ‘La Chica del Norte’.
Claro, pero es que en ‘Considérame’ me tomaba demasiado en serio a mí mismo. Cuando haces canciones, tienes que estar jugando. Es una cosa muy bonita que he aprendido últimamente de escuchar mucho la carrera en solitario de John Lennon. En ‘Considérame’, yo escribí esas canciones porque me pesaban, porque no me quedaba otra. En ‘La Chica del Norte’ yo me sentaba y pensaba: «Voy a escribir una canción sobre esta vaina y me voy a divertir y voy a crear un mundo». ‘Considérame’ fue el primer disco en el que me alejé de la sociedad loca capitalista para vivir en el campo haciendo música. Es la respuesta a estar 6 años en una industria constantemente moviéndome y con mucho ruido en la cabeza. Digo que he aprendido ahora a hacer canciones porque ahora sé que se puede ser cruel con la música y, como te digo, ‘Considérame’ puede ser demasiado cruel. Es traerte demasiado a mi sufrimiento, a mi territorio, de una manera no muy elegante.
Para mí, la canción que es justo eso es ‘Soldados Subacuáticos’. Me parece que dices mucha verdad, pero creo que está claramente escrita desde una frustración.
Eso es. Eso es la luz roja. Es el tema que menos me gusta. ‘Mundo Azul’ habla de lo mismo, pero tiene una frase que es mucho más potente que toda ‘Soldados Subacuáticos’: «Miles de años hacia atrás / En algún lugar / Alguien lloró al ver que el tiempo pasará». Para mí esto es muchísimo más importante que «el que vive de la música ya no tiene alma de músico». A mí hay veces que me emociona, pero siento que la canción está manipulándome incluso a mí mismo. Durante esa época, yo me sentía jodido con respecto a la cancelación del futuro y la muerte de las expectativas como humanidad. Esto me atormentaba. Cuando escribí ‘Mundo Azul’, ya estaba mucho más a gusto con este pensamiento. Si hubiese sido más gracioso con ello, con alguna barra así… Tiene que haber eso en la música por el mero hecho de que estaos aquí vivos todos. En inglés lo tienen muy bien: playing music. Estamos jugando. Aunque lo estemos haciendo con sentimientos de mucho calibre, como la muerte o el final de una relación, tiene que mostrarse ese lado. John Lennon es el que hacía perfectamente este de no saber nunca cuándo está de coña y cuándo no. Yo siempre digo que ‘Imagine’ es una canción que está escrita totalmente de broma, en la que él se estaba despollando mientras la escribía. Y a la vez, wow. No le quita honestidad. Al fin y al cabo, tienes que llevar la vida con cierto humor.
En la reseña del disco, usé la frase de «¿Acaso no es un milagro?» de ‘Cada Cual Con Su Amor’ para referirme a la propia existencia de este disco, sobre todo viniendo de alguien tan involucrado con el pop underground, por así decirlo, como tú. No sé como lo percibes esto, pero sois un poco la resistencia.
Sí, y la verdad es que estaba preparado para todo tipo de respuestas que esto pudiese generar. Creía que me iban a tildar mucho de retro y vintage, pero nada más lejos de la realidad. Soy consciente de que he vivido en una casa en la que mi padre es muchísimo mayor de lo que suele ser un padre normal, y además es músico. He estado presente con la parte de la cultura que está viva desde los 60s, 70s, 80s… Entonces, soy consciente de toda la parte que no romantizo de ello. No glorifico cualquier pasado. Glorifico la época en la que la música no era un final capitalista, pero no los ideales que se tenían en esa época. Sí resalto una industria que, aunque era capitalista, no había llegado al extremo algorítmico en el que vivimos ahora. Tampoco es una lucha consciente. A mí lo único que me apetece hacer cuando estoy solo en el estudio es agarrar la batería y grabarme algo. Imaginarme que se llena de vientos o cuerdas me ayuda a llenar mi vida de inspiración. De la idea de una canción, me surge la idea de un álbum y esto se junta con la idea de llamar a ciertos músicos y, de repente, de una canción has planeado un año de tu vida. Para mí esto es lo que es ‘La Chica del Norte’, más que copiar a los Beatles, ni qué pollas. Yo a los Beatles de pequeño ni los escuchaba. Yo estoy copiando a los negros, coño, no a los blanquillos.
Lo mismo hicieron ellos (risas).
Exactamente. ¿Ahora estáis culpando al negro de copiar a los blancos? El negro hizo antes esto. Nat King cole hizo antes esto. Etta James hizo antes esto. Los Beatles ahora me caen infinitamente bien y siento que se dieron cuenta de este proceso de hacer canciones de una manera muy parecida a lo que estoy viviendo ahora mismo y ahora conecto muchísimo con ellos, pero ha sido después de hacer el disco. Tenía bastante miedo de que se me fuese a tachar de retro, pero creo que esa narrativa no ha calado tanto y estoy bastante contento por ello. Respecto a lo que decías de la resistencia, yo también estoy resistiendo la inmediatez del presente, componiendo una canción de forma bastante rápida pero dándole a la idea espacio suficiente para que se convierta en mi vida durante un montón de tiempo. Ahora lo acabo de volver a hacer, porque estoy haciendo otro álbum. Hace dos semanas dije: «Vale, has tenido esta idea. Pues ahora voy a coger esto y voy a hacer no sé qué y voy a grabar a esta gente en un gimnasio y voy a tal…». Hasta que consiga un cuarteto de cuerdas para grabar dentro de un gimnasio, tengo que ponerme a hacer otras cosas.
¿Por qué quieres grabar dentro de un gimnasio?
Tuve una reflexión sobre la reverb y estoy un poco rayado.
Sí, te vi hablando en Radio 3.
No lo dije bien ahí. Estaba la gente poniendo comentarios y tal y es como sí, tenéis razón, lo he explicado fatal. Todavía estoy en crisis y no sé muy bien qué pensar. Desde luego, siento que la reverb hoy en día forma parte del capitalismo. Básicamente, para que una inteligencia artificial imite una voz se le hace mucho más fácil inundarla de reverb y así al oído le parece más una voz real. Eso para mí ya dice que la reverb solía ser un símbolo de la época en la que estabas. Tú escuchas ‘Put Your Head On My Shoulder’ y esa reverb tan larga que tiene te dice que es una canción de los 60. Luego escuchas Phil Collins y el reverb que tiene el snare te indica que estás en los años 80. Escuchas Evanescence y la reverb que tiene esa voz, más digital y moderna, es lo que te dice que estás en los 90. La época actual es la de la inteligencia artificial, la de la ultraderecha y no quiero representar la reverb en mi obra porque es algo de este tiempo. Por otro lado, la no-reverb siempre ha existido en todas las épocas. Hasta ahora, la no-reverb siempre ha sido una opción. Como no quiero que toda mi discografía sea tan seca como ‘La Chica del Norte’, he pensado que me gustaría tomar en cuenta la reverb como si fuese algo que está pasando de verdad en un espacio muy grande, como un gimnasio o un pabellón.
Es tan poco común escuchar un disco hecho desde la falta de presión. O sea, que no tiene la presión de servir unos mínimos actuales.
Justo, yo no tenía ninguna. De hecho, hablé con mi mánager hace cuatro meses porque yo no quería sacar este disco. Me había gastado 7000 euros, lo terminé y estaba tan contento con cómo había quedado, sobre todo después de mezclarlo en analógico, que fue increíble y era la primera vez que lo hacía, que no me hacía falta nada más. Es la primera vez en mi vida que me gusta mi música realmente. Nunca me había gustado. Ahora sé que ‘La Chica del Norte’ va a envejecer bien con el tiempo. Hay gente que lo va a llamar pretencioso o pomposo, pero verdaderamente, en su concepción, es un disco, como decimos por aquí, sumamente copulativo. No busco una masturbación de mi ego, sino todo lo contrario: hacer música que ya se ha hecho antes. Para mí, dice bastante sobre lo que yo pienso de la música porque soy consciente de que no estoy inventando nada nuevo y por eso sentía que podía no sacarlo. Es música que hago por el bienestar de mi ser. No de mi ego, sino de mi ser. Joan, mi mánager, me convención de sacarlo diciendo que nos íbamos a divertir todavía más en los directos. Y ya está. Es la única razón por la que lo saqué.
«Quiero traer de vuelta una canción que la escuches y puedas venir con tu padre o tu abuelo a ver un bolo que, en algún punto, os emocione a los dos»
Yo eso lo veo como un gran valor de este disco. Estamos hartos de escuchar canciones que ya se han hecho en los 80 y que inundan las listas de éxitos. Como recuperación o actualización del pop clásico, ‘La Chica del Norte’ tenía que salir.
Me alegró mucho que en tu reseña lo llamases un disco de pop. Tenía mucho miedo de la prensa del jazz, del R&B… Lo del pibe negro haciendo jazz y R&B me lleva persiguiendo toda la vida. Cuando saqué ‘Considérame’ me decían que era jazz y R&B. Chicos, ¿habéis escuchado jazz o R&B? Se parece muchísimo más a la música de blancatas históricos como Joaquín Sabina. Por ejemplo, Jorge Drexler, más blanco que nadie, ¿diríais que ese pibe hacer R&B? Nadie dice eso. Yo, Roy Borland, con el nombre que tengo, es normal que se me diga que caigo en esas cosas. Cuando leí la review y veía que lo llevabas por ahí, es que es la realidad. El pop hoy en día es horrible. No es que sea horrible musicalmente, sino que es un concepto muy difícil de entender. Charli xcx es pop, pero a la vez supongo que Arctic Monkeys también. A la vez, siento que Barry B es pop. ¿Qué tiene que ver Barry B con Charli? Nada. Ni compositivamente, ni estéticamente. Estas personas no tienen nada en común, pero están juntas bajo la misma palabra extraña de tres letras que es pop. Cuando la industria funcionaba de otra forma, el pop era canciones en cuya composición estaba intrínseco que eran para un público muy grande. Para el padre, para el hijo y para el abuelo. Y yo quiero traer de vuelta eso: una canción que la escuches y puedas venir con tu padre o tu abuelo a ver un bolo que, en algún punto, os emocione a los dos. Ese concepto de pop es una cosa que me parece preciosa.
Conecto mucho con las generaciones que me preceden, pero vivo con una persona de 19 años que está ahora mismo tocando el saxo y estoy muy en contacto con el six-seven y con el final del mundo. Entonces, me apetece hacerle una canción que le haga traer buenos recuerdos a aquel que vivió los años 60 y que le traiga una paz de que la vida sigue estando más o menos comprensible a aquel que está viviendo la actualidad. Para mí, eso es pop. Yo esperaba que la gente no hiciese caso al disco y estoy bastante sorprendido porque sí ha ocurrido. No era la intención y tampoco es que esté yendo genial, porque no es lo que le toca. Imagínate que un disco profundamente anticapitalista lo reviente.
Fira B! celebrará su 11ª edición en Palma con más de 80 propuestas artísticas repartidas en dos citas: Fira B! Arts Escèniques, del 30 de septiembre al 3 de octubre, y Fira B! Música, del 4 al 7 de noviembre. La primera ofrecerá más de 30 propuestas de teatro, danza, circo y nuevos lenguajes escénicos en distintos espacios de Palma, mientras que la segunda reunirá cerca de 60 actuaciones musicales.
Fira B! Música arrancará el 4 de noviembre en el Teatre Municipal Xesc Forteza con la I Trobada Iberoamericana de Jazz y Músicas Improvisadas, organizada junto a Plataforma Jazz España, con artistas de Baleares, España y Latinoamérica.
El 5 de noviembre, la programación se concentrará principalmente en Es Gremi Centre Musical, con propuestas como FADES, Carola Ortiz, Gÿe, Mar Sánchez o Anna Ferrer, además de distintos proyectos nacionales e internacionales. El 6 de noviembre, Es Baluard Museu acogerá otra de las grandes jornadas de conciertos, mientras que la clausura, el día 7, tendrá lugar en Motorworld Mallorca, con actuaciones de artistas como The Crab Apples, Alex Fernet, Laura Marchal o Zulu Zulu.
Italia será el país invitado de esta edición, con especial presencia de proyectos procedentes de Emilia-Romaña y Puglia. También habrá una importante representación latinoamericana y un escenario dedicado a la Eurorregión Pirineos Mediterránea. Se mantendrá así la doble vertiente de Fira B!: servir de escaparate para los artistas de Baleares y funcionar como punto de encuentro profesional para favorecer su circulación e internacionalización.
Las entradas para Fira B! Arts Escèniques (30 de septiembre al 3 de octubre) ya están disponibles a través de la web del festival, mientras que las de Fira B! Música (4 al 7 de noviembre) estarán próximamente a la venta en el mismo lugar.
Hubo un breve tiempo en que parecía que Madonna se iba a quedar el título de ‘Algorithm’ para su disco, pero finalmente ha sido Natalie Imbruglia quien se lo ha apropiado, además dándole todo su sentido. El primer disco de Imbruglia en cuatro años expone la preocupación de la australiana por la influencia de las redes sociales, pero sobre todo establece un paralelismo con su propio «sistema mental», después de haber recibido diagnósticos de neurodivergencia, TDAH y TOC.
Cuenta Imbruglia que la creación del álbum coincidió con «el momento más difícil que he vivido con mi salud mental», aunque añade: «Esta es la belleza de la música y la expresión artística. Puedes coger algo oscuro y convertirlo en luz». El objetivo ha sido hacer un disco alegre y ponerle un poco de humor al asunto, aunque el resultado convence solo a medias.
Curiosamente, la intérprete de ‘Torn’ dice que ‘Algorithm’ es el disco con el que mejor se lo ha pasado grabando. Esa diversión no siempre se traduce en grandes canciones, pero sí en un repertorio de melodías bonitas, especialmente en ‘It Sounds Like It Feels’, de un estilo dreamy que puede recordar a los Coldplay más atmosférico, y sobre todo en ‘Beautiful Love’.
‘Debbie’, inspirada en un monólogo interior, transmite un júbilo agradable y es una emotiva apertura de disco. En general, el disco propone acercamientos ligeramente apagados, aunque correctos, al pop más old-school (‘Catastrophe’), el electropop (‘Just Drive’), el glam (‘Jesus on Mars’) o el indie (‘Endgame’). Sin producciones especialmente llamativas, las composiciones sostienen la escucha gracias a su variedad.
‘Upside Down’, el primer single, es el tema más redondo, y propone un luminoso sonido guitar-pop para hablar de su «incapacidad para controlar» sus emociones. Imbruglia explica que «luchar contra el modo de lucha o huida era horrible» y que estaba llegando a «un punto crítico» con ello, de ahí también la necesidad de buscar ayuda externa. Las canciones no son una «catástrofe», aunque las palmas de esta canción saben a otra época.
En algunos casos incluso tienes que mirar el año en que estamos para comprobar que este disco es de 2026. Los efectos robóticos de ‘Algorithm’ suenan algo avejentados, aunque la canción destaca por su estilo disco-funk; mientras que ‘Jesus on Mars’ nunca termina de transmitir su supuesta influencia psicodélica. Incluye «algunas bromas privadas divertidas sobre mi TOC», pero más que divertida suena desganada.
Tampoco sale ‘Just Drive’ airosa de inspirarse en una canción enorme como ‘Dancing on My Own’ de Robyn. Sí lo hace, en cambio, el tema final y último single, ‘Beautiful Love’, que con su euforia electropop captura algo de la esencia de aquel hit y es, junto a ‘Upside Down’, la mejor canción del elepé. La influencia folk-pop de ‘Who Dimmed the Lights’, inspirada en su perimenopausia, refuerza ese componente «uplifting» del proyecto.
Entre las promesas R&B del momento se encuentra Jae Stephens, que prepara para el 25 de septiembre su debut, Audacity, tras haber teloneado a artistas afines como FLO. Antes de dar el salto a la música, comenzó compartiendo covers y canciones en Tumblr, donde fue perfilando un sonido influido por el R&B de los 2000 y por artistas como Beyoncé o Brandy.
Los singles de ‘Audacity’ han servido como adelanto de un disco que parece moverse entre el R&B clásico y aquel de la era Timbaland que apuntaba al futuro. ‘Attaboy’ apuesta por percusiones bombásticas, ‘Sugar Trap’ lleva el sonido hacia una producción futurista y ‘Gymnastics’ recupera el R&B de mediados de los 2000 con una sensibilidad más pop.
La Canción Del Día es el single más reciente de los cuatro, ‘I Miss the City’, que vuelve precisamente a ese R&B melódico de los 2000, con ecos de la primera Beyoncé, Janet Jackson o Ne-Yo, pero también de artistas actuales como Normani, Tinashe o Ariana Grande.
La canción habla de echar de menos la vida nocturna y la libertad de antes mientras una relación y una vida más doméstica empiezan a sentirse como una especie de jaula: «I miss the city when it’s late at night», canta en el estribillo.
Por lo escuchado hasta ahora, ‘Audacity’ -que sale vía Def Jam, ojo- parece dispuesto a combinar nostalgia con visión de futuro. Los ecos a Aaliyah son evidentes en ‘Sugar Trap’, aunque ‘I Miss the City’ tiene más pinta de «crossover hit».
Shakira no andará con chiquitas con su residencia de Madrid, que será bastante más que una serie de conciertos. Macondo Park ocupará Iberdrola Music del 18 de septiembre al 11 de octubre, coincidiendo con las 12 actuaciones de la colombiana, y el cartel es de no dar crédito.
Entre los artistas que pasarán por el recinto están Amaia, Nathy Peluso, Guitarricadelafuente, Ángeles Toledano y Yerai Cortés. También aparecen Lia Kali y Santos Bravos, además de nombres del indie y el urban como Rebe (no confundir con Rebequita, también presente en el cartel), Juicy BAE, ORTIGA, Dinamarca, Çantamarta, LaBlackie, Jimena Amarillo, Yapi, Azuleja o Nico.
La programación se completa con muchísimos más nombres, entre ellos Stereo Madness, La Cochetona, Karina Sainz Borgo o Ruptura, además de figuras de la última edición de Operación Triunfo, como la ganadora Cris Lora u Olivia Bay.
La idea de Macondo Park es que la residencia funcione como una experiencia cultural alrededor de la música. Según El País, habrá espacios dedicados a literatura, gastronomía, moda y arte, además de una biblioteca relacionada con Gabriel García Márquez y con los libros que han marcado a Shakira, un mercado gastronómico latinoamericano, un museo sobre la carrera de la artista y propuestas familiares.
Después de los conciertos también habrá programación en Macondo Plaza, con música y fiesta. La residencia, por tanto, está planteada como un evento cultural alrededor de Shakira y de la cultura latinoamericana, no únicamente como el escenario donde la artista ofrecerá sus 12 conciertos. «Porque España es latina. América es latina», ha escrito Shakira. «Y quiero celebrar todo ese talento que nos une: los grandes nombres, pero también una nueva generación de artistas jóvenes que está escribiendo lo que viene en la música, la moda, la literatura, la gastronomía y el arte». Las fechas de los conciertos son 18, 19, 20, 25, 26 y 27 de septiembre y 2, 3, 4, 9, 10 y 11 de octubre.
Durante el último año, el cuarteto de Manchester ha recogido el testigo de Geese como una de las bandas jóvenes con más potencial de su generación. No por nada el grupo neoyorquino se fijó en ellos para ficharles como teloneros en su gira europea. ‘It Goes On’ es la ilusionante culminación del hype acumulado, uno que además representa el sonido de una banda que no necesita ningún truco para despuntar.
«Habrá tiempo de sobra en el futuro para un disco triple con trompetas y sección de cuerdas, pero por ahora esto es música joven hecha por jóvenes», declaró el grupo a NME. Westside Cowboy describen sus canciones como «austeras» e «imperfectas» y no podrían estar más en lo cierto. La falta de arreglos y overdubs les separa de muchos de sus contemporáneos: lo que oyes, es lo que tienes. Al igual que su impactante directo, el debut de los británicos es una explosión de energía cruda tratada con la producción más desnuda que un grupo novato se puede permitir. Por cierto, a manos de Loren Humphrey (Tame Impala, Lana del Rey).
‘Kick Stones (The Boys)’ da comienzo al LP con una furiosa corriente de guitarras que no hace más que crecer gradualmente y que en su mezcla de caos, improvisación aparente y gusto por las melodías recuerda directamente a la Velvet Underground menos experimental. Esta descripción puede aplicarse a muchas de las canciones del disco: la impredecible ‘Dobro’ incluye un brevísimo solo inspirado en el de ‘Run Run Run’, ‘Pin Up Boys’ no desentonaría como parte de ‘Loaded’ y la dulce ‘Big Wheels’ demuestra que Westside Cowboy también se desenvuelven bien con las revoluciones bajadas. La «britainicana», que tan bien plasmada está en la portada del disco, es el resultado de mezclar estas influencias con sus alrededores locales.
Pese a las claras referencias, la sensación más presente durante ‘It Goes On’ es la de estar escuchando una máquina musical totalmente engrasada. Todas sus piezas suman: Reuben Haycocks y Jimmy Bradbury a las guitarras, Aoife Anson O’Connell al bajo y Paddy Murphy a la batería. Todos ellos figuran como vocalistas a lo largo del disco, notándose especialmente en la buenrollera ‘Paperchains’ o en la relevante ‘Worried Age’, quizás la canción mejor escrita del disco («Somos una era preocupada / Donde tu pánico se siente más real que un pensamiento»).
Al igual que la música, las letras también han sido escritas por jóvenes y para jóvenes, pero en ningún caso sería justo describirlas como algo adolescente. Las temáticas son propias de la edad: amor y desamor («Los coches me hacen señales por la ventana / Y ya no tengo nada más que decirte»), el paso del tiempo («Algo cambió cuando me hice mayor / Ahora las horas se mueven como la muerte»)… Sin embargo, también dedican palabras a problemas como la industrialización abusiva y el deterioro de la naturaleza en la casi pacífica ‘Coyote’: «Todo un hombre del pueblo / Ya era hora de este progreso / Oh, señor Coyote / Creo que es mejor que te muevas».
El LP pierde mordida al final con la folkie ‘Patchwork’, pero gana en corazón con la devastadora ‘Take My Leaving As I Love You’: «Tira tus monedas a un pozo / Y el agua sabrá a cobre / Y si desear tuviese sentido / Esta conversación no tendría importancia». Letras que bien podría cantar Cameron Winter. ‘It Goes On’ termina con la setentera y exenta de estribillo ‘You Could Have Died There On The Dancefloor’, un adelanto del lugar musical al que se dirige la excitante banda de Manchester. Sea el destino que sea, está claro que van hacia delante.
Stevie Wonder celebrará los 50 años del enorme ‘Songs in the Key of Life’ con una gira que pasará por Europa dentro de muy poco, entre octubre y noviembre de 2026. Wonder interpretará el mítico álbum de 1976 en una serie de fechas que comenzará en Birmingham el 13 de octubre y terminará en Glasgow el 11 de noviembre.
La noticia tiene una pequeña pega para sus fans españoles: Wonder no ha incluido ninguna fecha en España. Sí pasará por Francia, Dinamarca, Noruega, Suecia, Alemania, Países Bajos, Irlanda y Reino Unido. Su última actuación europea fue el 12 de julio de 2025 en Hyde Park, Londres, dentro de su gira ‘Love, Light & Song’.
En España, en cambio, hace muchísimo más tiempo que no se le ve. Su última actuación en nuestro país tuvo lugar en mayo de 1992. Es decir, han pasado más de tres décadas desde la última visita de Stevie Wonder a España.
La ocasión lo merecía especialmente. ‘Songs in the Key of Life’, publicado en 1976, está considerado uno de los grandes discos de la historia de la música popular. Es el álbum que contiene canciones como ‘Sir Duke’, ‘I Wish’, ‘Isn’t She Lovely’ y ‘As’, además de haber ganado el Grammy al Álbum del Año. Recientemente, Paste Magazine lo situó en el número 1 de su lista de los mejores álbumes de todos los tiempos.
Fechas europeas de Stevie Wonder:
13 de octubre — Birmingham, Reino Unido
15 de octubre — París, Francia
18 de octubre — Copenhague, Dinamarca
20 de octubre — Oslo, Noruega
22 de octubre — Estocolmo, Suecia
24 de octubre — Hannover, Alemania
26 de octubre — Colonia, Alemania
28 de octubre — Ámsterdam, Países Bajos
1 de noviembre — Dublín, Irlanda
3 de noviembre — Londres, Reino Unido
8 de noviembre — Manchester, Reino Unido
11 de noviembre — Glasgow, Reino Unido
Madonna y Kylie repiten como lo más votado de JENESAISPOP al hacerse con el 69% de los votos en Instagram. La entrada más fuerte de la semana es la de Olivia Rodrigo en el puesto 5 con su tema más político, mientras «Bby WOW», el hit del momento, llega al puesto 6. También entran en el top 10 Laaza y Sam Smith.
Recordad que podéis escuchar en Apple Music y en Spotify la playlist con las 40 canciones del top y las 10 candidatas a entrar de cada semana, así como votar por vuestras canciones favoritas, aquí. Los votos son sometidos a una fórmula matemática que beneficia a las novedades y perjudica a las canciones a medida que pasan las semanas.
Metrika, una de las sensaciones urban del momento, anuncia ‘La Orden’, su gira de 2027, con la que presentará en directo su nuevo disco, todavía inédito. En España, la gira arrancará el 30 de enero en Valencia y pasará después por Sevilla, Murcia, A Coruña, Bilbao y Zaragoza.
Las dos fechas más importantes serán las de Barcelona y Madrid. Metrika actuará el 6 de marzo en el Sant Jordi Club de Barcelona y el 19 de mayo en el Movistar Arena de Madrid, en el que será el fin de gira.
‘La Orden’ llegará después de que Metrika actúe en tres fechas en Latinoamérica durante 2026. La gira española continuará además el 19 de marzo en Granada, en Industrial Copera.
La gira aparece presentada como ‘La Orden World Tour’. Por ahora, el tramo anunciado incluye tres fechas en Latinoamérica durante 2026 y estas nueve fechas en España durante 2027, aunque no se descarta que se incorporen nuevos conciertos.
España 2027
30/01/2027 — Valencia — Repvblicca
05/02/2027 — Sevilla — Pandora
12/02/2027 — Murcia — Sala Mamba!
19/02/2027 — A Coruña — Pelícano
26/02/2027 — Bilbao — Santana 27
27/02/2027 — Zaragoza — Oasis
06/03/2027 — Barcelona — Sant Jordi Club
19/03/2027 — Granada — Industrial Copera
19/05/2027 — Madrid — Movistar Arena (fin de gira)
Recuerda la deslenguada entrevista de Metrika con JENESAISPOP aquí.
En 2008, The Rasmus tocaron en el 50 aniversario de Chupa-Chups, justo antes de una debutante e hiperactiva Katy Perry. Una combinación curiosa cuanto menos, pero allí estaban: los finlandeses, con Lauri Ylönen teñido de rubio, y delante de ellos decenas y decenas de fans aguardando su llegada. Alguno, de tan rápido como corría hacia el escenario, acabó estampándose la nariz contra el suelo. Habían pasado ya varios años desde el gigantesco éxito de ‘Dead Letters’, pero aquello demostraba que el fenómeno había sido bastante más grande de lo que hoy solemos recordar.
Casi 20 años después de aquello, The Rasmus han vuelto a Barcelona. El 2 de julio tocaron en la Sala Apolo con un repertorio en el que, además de presentar canciones de su disco más reciente, recuperaron clásicos como ‘Guilty’, ‘Justify’, ‘F-F-F-Falling’, ‘Livin’ in a World Without You’, ‘Sail Away’ e ‘In the Shadows’. Es curioso ver a una banda que llegó a vender millones de discos y colocar ‘In the Shadows’ en el imaginario pop de los 2000 volver al circuito de salas. Curioso, que no raro ni insólito. En 2025 publicaron ‘Weirdo’, un disco que ha pasado bastante sin pena ni gloria.
También han tenido sus intentos de comeback. En 2022 representaron a Finlandia en Eurovisión con ‘Jezebel’, pero acabaron en un discreto puesto 21 en la final.
Su etapa más comercial ya había quedado atrás. ‘The Rasmus’, publicado en 2012, no tuvo ni de lejos el impacto de ‘Dead Letters’ y después llegó un periodo de silencio de un lustro. En 2017 regresaron con ‘Dark Matters’, pero para entonces ya estaban en un momento mucho más discreto de su carrera. Desde entonces han seguido sacando discos y girando con regularidad, manteniendo una base de fans fiel que sigue respondiendo a sus canciones.
¿Por qué The Rasmus llegaron a ser tan grandes? Este mes de septiembre se cumplen 30 años de ‘Peep’, su debut, publicado en 1996. Pocos grupos han protagonizado un episodio tan extraño dentro del pop mainstream: una banda finlandesa de rock oscuro, con un cantante de voz ronca, estética gótica, plumas en el pelo y canciones rock, convertida de pronto en un fenómeno adolescente internacional. Duró poco, pero fue bonito.
‘F-F-F-Falling’ ya daba previamente una pista de por dónde podían ir las cosas. Había ecos ahí de Red Hot Chili Peppers, una de las influencias que el propio Ylönen ha reconocido junto a Nirvana o Metallica. Después llegaría ‘Into’, en 2001, y finalmente ‘Dead Letters’, en 2003, el disco que los convirtió en un fenómeno internacional. ‘In the Shadows’ fue un enorme éxito en Europa y en España sonó en Los 40 Principales hasta el hartazgo.
¿Por qué funcionaba aquello tan bien, de repente, más o menos entre 2001 y 2008 y, sobre todo, por qué no ha vuelto a darse un fenómeno igual? Evanescence, Within Temptation, HIM, Linkin Park o los propios The Rasmus vendieron millones con su estética oscura e imaginería adolescente. ¿Tenía algo que ver con el estado de ánimo posterior al 11-S? Es difícil saberlo, pero sí es verdad que aquellos primeros años de los 2000 estuvieron marcados por una sensibilidad bastante más sombría que la del pop inmediatamente anterior y posterior. El nu metal, el gothic metal y el rock alternativo, o nombres como Tokio Hotel y My Chemical Romance, convivían perfectamente con Avril Lavigne, Christina Aguilera o los primeros éxitos de Coldplay.
Quizá no haya que buscar una explicación mucho más complicada que la musical, ya que The Rasmus tenían grandes canciones. Vamos a reivindicarlos de una vez por todas. Sus producciones quizá no eran las más sofisticadas ni las más elegantes del mundo. Pero tenían melodías. Melodías muy buenas y muy fáciles de recordar. Eran arquitectos de puentes más grandes que los de Brooklyn o el Golden Gate: ahí están los de ‘Guilty’ y ‘Sky’. Melodías letales como las de ‘Sail Away’, ‘Justify’, ‘Livin’ in a World Without You’, ‘First Day of My Life’ o ‘In the Shadows’, que sus fans seguimos siendo capaces de cantar aunque hayan pasado décadas desde que las escuchamos por primera vez. Incluso ahora, cuando muchas de aquellas producciones suenan inevitablemente a 2003, las canciones siguen funcionando.
Al éxito de The Rasmus contribuyó enormemente la voz de Lauri. Ronca, nasal, era producto de fumar como un descosido -como él mismo reconocía en las entrevistas- para conseguir aquel timbre tan atractivo. The Rasmus eran, al fin y al cabo, un producto idóneo para el consumo teenager: el negro, las plumas, la melancolía, las guitarras, el sentimiento outsider… ¿Pero qué grupo ha osado llamarse The Rasmus y no se va a sentir fuera de lugar? En aquella época, y todavía hoy, el «No fear: destination darkness» de ‘No Fear’ sigue siendo himno.
Así que vamos a decirlo por fin: es injusto recordar a The Rasmus únicamente como los de ‘In the Shadows’. Aquel fue un enorme hit, sí, pero no está de más recordar el extraño fenómeno que supusieron durante al menos un breve tiempo: una banda de rock finlandesa que consiguió colarse durante unos años en el centro mismo del pop europeo y lograr un impacto aún duradero. No lo habrían conseguido sin canciones, y ellos las tenían para dar y regalar. No ganaron Eurovisión como Lordi, pero con The Rasmus la nostalgia no se equivoca.
Hoy se cumplen 25 años de ‘Can’t Get You Out of My Head’, el gran clásico de Kylie Minogue, y la australiana tiene otra celebración a la altura a la vuelta de la esquina: su propia Super Bowl.
El próximo 26 de septiembre, Kylie encabezará el Telstra Pre-Game Entertainment de la final de la AFL, el equivalente australiano a la gran final de fútbol americano. Actuará en el Melbourne Cricket Ground (MCG), ante cerca de 100.000 espectadores y millones más a través de la televisión.
La actuación tendrá una duración de 20 minutos y será una producción especialmente ambiciosa, con bailarines, escenografía, efectos visuales y una puesta en escena diseñada específicamente para el MCG. La AFL asegura que será uno de los mayores montajes de entretenimiento previo realizados para la final.
Para Kylie, nacida en Melbourne, la cita tiene además un componente especialmente emotivo. La final de la AFL es uno de los acontecimientos deportivos más importantes de Australia y su actuación supone el regreso de una de sus mayores estrellas al gran escenario de su país.
Todavía no se ha anunciado el repertorio, pero resulta difícil imaginar una celebración de Kylie en 2026 sin ‘Can’t Get You Out of My Head’, precisamente cuando el tema que popularizó aquel inolvidable «la-la-la» cumple un cuarto de siglo.
Este finde, dos integrantes de BLACKPINK han decidido estrenar música a la vez. Jisoo ha lanzado ‘CLICK’, el primer avance de su esperado álbum debut, esperado porque Jisoo sigue siendo la única integrante de BLACKPINK que no ha lanzado un disco largo. Por su lado, LISA ha lanzado ‘SaWaDiKa’, una canción cuyo título puede confundir si lo lees en diagonal.
Ambas proponen estilos diferentes. Jisoo, en primer lugar, presenta un agradable tema de dance-pop y synthpop de ritmo uptempo, muy en la onda de la Carly Rae Jepsen más ochentera, donde prima la melodía y cierta elegancia en la producción vocal y de sintetizadores. El videoclip es una superproducción de las buenas.
LISA, por contra, es todo bravura y agresividad en un tema mucho más urban y cargado de producción. ‘SaWaDiKa’ proviene del tailandés y significa «hola». El videoclip es muy Rosalía, quizá demasiado.
Preferirás uno u otro según te decantes por el sonido estilizado de los ochenta de JISOO o prefieras el exceso en todos los sentidos de LISA. El público, de momento, parece decantarse por la segunda, al menos según las cifras de Spotify, y ‘SaWaDiKa’ se está consolidando ya como un pequeño éxito global: permanece alrededor de los 30 temas más escuchados en el mundo cuatro días después de su lanzamiento.
Algunos apuntan a que las medidas de Spotify contra los bots están afectando a ambas, mientras que en YouTube las cosas seguirían igual. En esa plataforma, ‘SaWaDiKa’ lleva 141 millones de visualizaciones cuatro días después de su estreno, una cifra que cuesta asimilar.
‘CLICK’, por contra, lleva «tan solo» 28 millones de visitas en YouTube, mientras que en Spotify suma poco más de 4 millones, una cifra que LISA dobla con ‘SaWaDiKa’. El vídeo de Jisoo, al menos, es muchísimo mejor. La canción… de momento el público vota por LISA. ¿Con cuál te quedas?
Tras conquistarnos con su dueto con Toldos Verdes, MaiteQuiero sigue desgranando su próximo EP con ‘Montauk’, segundo adelanto de ‘Un ángel y yo’. El título remite a ‘Eternal Sunshine of the Spotless Mind’, esa película que tanto ha inspirado últimamente a Ariana Grande, y la canción también juega con esa idea de recuerdo que se mezcla con fantasía. Una experiencia sexual que el tiempo ha ido deformando hasta convertirla en algo casi perfecto.
«Sin muchas florituras esta canción habla de follar», cuenta MaiteQuiero, mientras la nota de prensa añade: «La experiencia erótica de la que parte se diluye con el paso del tiempo. Ya no queda claro qué ocurrió realmente y qué ha construido la memoria».
También quería Maite Gallardo Alba alejarse del «habitual punto de vista masculino» de las canciones sobre sexo y acercarse al tema «desde mi lugar». El resultado habla de vapor, cristales empañados y «puro amor como el fuego», pero sin ponerse demasiado romántica.
Con ecos de la Christina Rosenvinge más áspera, ‘Montauk’ apuesta por un sonido intenso y bastante guarro, con guitarra distorsionada, sabor blues-rock y un bajo rasgado y sensual de Álvaro Vidal que sostiene la canción. Sexy, física y un poco sucia, también, es un nuevo paso adelante para la ex-integrante de Shego.
Kevin Parker ha dicho basta. El líder de Tame Impala ha anunciado que ya no firmará autógrafos ni se hará fotos con fans a la salida de hoteles, aeropuertos o conciertos. El motivo es el aumento de los llamados «autograph hounds», cazadores profesionales que persiguen a los artistas para conseguir sus firmas y venderlas después.
«Debido al aumento de los cazadores agresivos de autógrafos, ya no voy a firmar nada ni a hacerme fotos delante de hoteles o en aeropuertos. Así que, si me encontráis, por favor no os ofendáis si digo que no», ha explicado en sus stories.
El fenómeno no es nuevo, ya que estos cazadores llevan décadas localizando dónde se alojan los famosos, qué programas visitan o por qué aeropuertos pasan para aparecer con fotos, discos, pósteres o vinilos preparados para firmar. Después, las piezas pueden acabar en tiendas especializadas, casas de subastas o plataformas como eBay, donde determinados autógrafos alcanzan cientos o incluso miles de dólares. Algunos cazadores son además tan insistentes que han llegado a ser grabados persiguiendo y asediando a decenas de famosos distintos.
La distancia entre fan y negocio cada vez resulta más difícil de ignorar, y varios artistas han puesto límites firmes. Chappell Roan se ha enfrentado recientemente a personas que la seguían con objetos para firmar y que, según se ha señalado públicamente, eran revendedores. Noah Kahan también ha denunciado que estos «scalpers» averiguan dónde se alojan los artistas o sus equipos y esperan allí para presionarles hasta conseguir una firma que después puedan vender.
En el caso de Rosalía, se hicieron virales unas imágenes de la cantante siendo hostigada en París por el mismo grupo de cazadores de autógrafos que había acosado a Chappell Roan, también con varios discos preparados para que los firmara.
La decisión de Kevin Parker llega además en un momento especialmente dulce para el australiano. Parker está en plena gira de ‘Deadbeat‘, su quinto álbum, con grandes conciertos por Estados Unidos y Canadá. ‘Loser’ y ‘Dracula’ se han convertido en dos enormes éxitos, aún en listas globales, mientras ‘End of Summer’ le dio un Grammy a principios de este año.
Parker ha querido dejar claro que su decisión no tiene que ver con una falta de cariño hacia los fans, sino con la seguridad. Antes de que salir de un hotel se convierta para él en un photocall involuntario, Parker ha preferido decir no a los autógrafos.
Si has estado contemplando la idea de comprarte la caja de madera vacía de 1.000 euros de Beyoncé, tranquila, no estás sola: otros fans del BeyHive también han empezado a ahorrar para comprar el enésimo producto de merch de lujo de su artista multimillonaria favorita. Aunque se me ocurren mejores cosas que podrías hacer con ese dinero, la idea tiene su qué, por absurda que parezca.
Es una caja de lujo de pino, con interior de terciopelo verde, correa de falso cuero de cocodrilo y una abeja grabada, pensada para almacenar los vinilos de Beyoncé. Cuesta 837,95 euros en España, mientras que en Estados Unidos se vende por 948,01 dólares, una cifra que reproduce la fecha de nacimiento de Beyoncé (4 de septiembre de 1981). La caja está vinculada a la reedición de ‘B’Day’, que cumple 20 años, y, por supuesto, los vinilos van aparte.
No seremos nosotros quienes defendamos que Beyoncé cree en sus fans la necesidad de gastarse semejante dineral por una caja con aire dentro, pero la realidad es que a los artistas les gusta vender cosas chulas y a los fans les gusta comprarlas. Incluso la polémica Music Box de Lorde tenía cierto sentido: pensada para reinventar el formato físico, contenía de todo menos un CD o un vinilo, aunque sí una descarga para bajarte ‘Solar Power‘ y bonus tracks, además de cartas manuscritas y otras movidas.
Con la decadencia de los formatos físicos, a los artistas no les ha quedado otra que apañárselas para maximizar ventas vendiendo cosas loquísimas. Jugando con el concepto de ‘Tension’, Kylie Minogue puso a la venta unas perchas como merchandising, pese a haber confesado que les tiene fobia. Por no hablar del cojín gigante con forma de nugget de pollo de Travis Scott, vinculado a su colaboración con McDonald’s: 750 dólares pedía por la tontería, así que esperamos que sus fans hayan logrado conciliar el sueño después de gastarse lo equivalente a un alquiler en eso.
Algunos productos han sido más útiles que otros, ya que los artistas han solido vender prendas de ropa, como el jockstrap de ‘Chromatica’ de Lady Gaga, o hasta muebles, como la silla plegable de Bon Jovi. Aunque ninguno ha ido tan lejos como el ataúd de KISS, que llevó la lógica del merchandising hasta el final: no solo eres fan de KISS, también puedes hacer que KISS te acompañe literalmente hasta la tumba. La ironía es que el que lo compre será el único que no lo disfrute.
Otros, como Björk, se cuentan entre los artistas que han convertido sus productos físicos en objetos artísticos o conceptuales, no simplemente en merchandising. Claro que a nadie se le escapa que el box set de ‘Biophilia‘, con diapasones afinados específicamente para cada canción del álbum, o el de ‘Utopia‘, que incluía 14 reclamos para pájaros, eran bastante caros. Estos productos financian después sus vestidos de globo, pero fijo, porque encima se agotan o se quedan cerca de hacerlo.
El merch es el acuerdo artista-fan que va más allá de comprar el CD, el vinilo o la entrada de un concierto. Demuestra fidelidad y devoción y, para los artistas, permite exprimir el bolsillo del fan: una vez que alguien ya ha comprado el disco, la camiseta, la entrada o el vinilo, todavía quedan muchas otras cosas que venderle. El problema es que los precios desorbitados de muchos de estos productos son directamente un robo a mano armada, perpetrado por artistas que tienen dinero de sobra para mantener a tres o cuatro generaciones.
Es verdad que estos productos tienen un sentido emocional. Estrechan el vínculo con el público, ya que cuanto más inviertes en el universo de un artista, más te vinculas con él. También crean comunidad, porque estos objetos funcionan como símbolos reconocibles entre fans. Tener esa caja, ese collar -como ese de Lana Del Rey que parecía diseñado para esnifar coca– o ese objeto limitado significa pertenecer a algo.
Pero la lógica capitalista también consiste en crear la demanda antes que el producto. Es de primero de capitalismo: el producto aparece primero y después nace el deseo de poseerlo. No había una demanda previa de una caja vacía de Beyoncé. Nadie se había despertado pensando «lo que realmente necesito ahora mismo es un cojín gigante con forma de nugget», hasta que Travis Scott decidió que eso podía existir.
El merchandising actual busca convertir el consumo en coleccionismo y, de paso, devolverle valor a la edición física. Si el streaming ha convertido la música en algo intangible, los artistas pueden convertir sus lanzamientos en objetos de lujo, piezas de diseño o artículos coleccionables. Ya no compras solamente un disco, sino que compras algo que puedes enseñar, guardar y colocar en una estantería.
Visto así, hasta la caja vacía de Beyoncé tiene cierta ventaja sobre algunas de las experiencias que se están vendiendo últimamente: al menos te queda la caja. Porque pagar una entrada «audio-only» como las que ha llegado a ofrecer Bruno Mars, supone un gasto aún más absurdo. ¿Qué te queda entonces? ¿Un recuerdo «audio only»? Al menos, la súper caja de Queen B seguro está hecha para durar muchos, muchos, muchos años. Más le vale.
Según medios como Yahoo, Pink ha criticado el apoyo a Palestina mostrado por Macklemore durante los conciertos de Ed Sheeran en Nueva Jersey. El rapero, que actuaba como telonero, apareció con una kufiya, gritó «Free Palestine» y mostró una bandera palestina en las pantallas del MetLife Stadium. Pink compartió poco después en Instagram un vídeo de la actuación publicado por la cuenta Stop Antisemitism y lo acompañó con un escueto «Awful» («Horrible»).
En el texto que acompañaba al vídeo, Stop Antisemitism acusaba a Macklemore de hablar de un «falso genocidio» cometido por Israel, de convertir «un evento mainstream en una pesadilla política contra el Estado judío» y aseguraba que Ed Sheeran debía disculpas y reembolsos al público.
Macklemore actuó como telonero de Ed Sheeran los días 4 y 5 de septiembre. «Una gran parte de la razón por la que quería hacer esta gira era poder plantarme en estadios como este y decir dos palabras que son muy importantes para mí: Free Palestine», dijo desde el escenario. También añadió que quería que esas palabras llegasen «hasta Gaza y Cisjordania» para que los palestinos supieran que no habían sido olvidados.
El rapero interpretó además ‘Hind’s Hall’, su canción de protesta de 2024, mientras se proyectaban imágenes relacionadas con Gaza. Su intervención provocó reacciones enfrentadas y el Israeli-American Council lanzó posteriormente una petición para pedir a Ed Sheeran que retirase a Macklemore del resto de la gira.
La Story original de Pink ya no está disponible en Instagram, aunque Yahoo y el medio conservador proisraelí Israel Hayom han recogido su contenido y se han difundido capturas que han desatado la polémica en redes.
Pink no ha respondido directamente a la polémica más allá de ese «Awful», pero está echando la tarde hoy compartiendo otros stories con mensajes aparentemente dirigidos a sus críticos, como «no soy para todo el mundo y eso me ha ahorrado mucho trabajo», «que le guste a todo el mundo es trabajo de payaso», «no dejes que los idiotas arruinen tu día» o «si quieren pintarte como la villana, entonces posa». P!nk no ha confirmado que estas últimas publicaciones se refieran a Macklemore o a esta polémica, aunque lo parece.
P!nk reshared pro-Israel group’s post demanding Macklemore apologize for his “Free Palestine” message and denying that Israel is committing genocide. pic.twitter.com/0707MvM5Dn
Aitana recupera posiciones en la lista de álbumes española esta semana. ‘Cuarto Azul’ sube del 8 al 6, en su semana 66 en lista, coincidiendo con la proximidad de sus conciertos en arenas. El top 1 lo mantiene Quevedo con ‘EL BAIFO’ una semana más.
Entre las entradas de la semana destaca Mastodon, que debuta en el número 25 con ‘Marrow Deep’. Es un dato más discreto que los conseguidos por el grupo en otros mercados: el disco entra al 5 en Alemania, 6 en Australia y Finlandia, 4 en Bélgica y Suiza y 7 en Escocia, entre otros resultados. En Reino Unido debuta en el 27. También entra al 28 The Warning con ‘Everything’s Falling’.
Por otro lado, debuta en el 36 Alex Warren con ‘Wildchild’, después de alcanzar el número 1 directo en Reino Unido. El anterior quedó en el puesto 88 en España, así que ni tan mal.
Interpol, por su parte, entra al 80 con el recomendable ‘This Mirror Weighs a Ton’, frente al número 33 conseguido en Reino Unido. No os perdáis nuestra reciente entrevista viral con el grupo.
También hay varias reapariciones y entradas de nombres históricos. Fleetwood Mac reaparece en el 82 con ‘Greatest Hits’. Más llamativa es la entrada de Prince con ‘Timeless’, que debuta en el 95. El resultado español es uno de los más flojos del disco a nivel internacional: aunque llega al número 1 en Suiza y al 4 en Bélgica, también entra al 5 en Austria, 6 en Países Bajos, 14 en Alemania, 21 en Japón, 30 en Francia y 62 en Reino Unido.
En cuanto a novedades contemporáneas, el rapero gallego Hard GZ vuelve a la lista en el 18 con ‘Lacosta’. El disco regresa al chart después de alcanzar el número 1 en la lista de vinilos.
Karol G, Judeline y Rusowsky alcanzan esta semana el número 1 de singles en España con ‘Bby Wow’. La canción sube desde el puesto 3 y suma un nuevo número 1 en España a Karol G, mientras que supone el primero tanto para Judeline como para Rusowsky.
‘Bby Wow’ también mantiene su posición como canción número 1 del mundo en Spotify, confirmando el enorme impacto que está teniendo el tema a nivel internacional.
El resto del top 5 sigue dominado por Quevedo y la música urbana. ‘La Graciosa’, junto a Elvis Crespo, baja al número 2 después de una semana en el 1, mientras ‘Al Golpito’, con Nueva Línea, cae al 3. Jay Wheeler y Omar Courtz mantienen el 4 con ‘De Lejitos’.
Fuera de los primeros puestos, la mayoría de las entradas de la semana vuelven a moverse en terrenos urbanos. Clarent y Omar Courtz entran al 16 con ‘Ojos Brujos’, Ovy On The Drums, MVRK y Justin Quiles debutan en el 76 con ‘Me Necesita’, y Fuerza Regida y Grupo Frontera aparecen en el 78 con ‘Coqueta’, dentro de la pujanza del regional mexicano.
También destaca la reentrada de Dua Lipa, que coloca la nuevamente viral ‘Training Season’ en el número 58, 32 semanas después de su última aparición. Por su parte, Zenar debuta en el 95 con ‘Te Conocí’, otro tema mutante que parte de la bachata para irse al club.
Conocimos a ADÉLA con un EP llamado ‘The Provocateur’, en cuya portada la cantante eslovaca aparecía orinando de pie en la calle. Sus primeros singles, como el gamberro ‘SexOnTheBeat‘, explotaban esa faceta transgresora y sex-positive de la artista, pero su debut sugiere que la misión de Adéla Jergová ahora mismo es integrarse todo lo posible en el mainstream estadounidense.
No es un fenómeno nuevo para ADÉLA. Curiosamente, ya en su infancia, cuando escuchaba a ídolos como Lady Gaga o Beyoncé (tiene 22 años, nació en 2003), la joven bailarina, curtida en Moscú y después residente en Viena, decía que sus gustos musicales la habían «americanizado» y que en Europa se sentía fuera de lugar. En su éxito ‘Ain’t in LA‘ -un temazo muy parecido a ‘We Can’t Stop’ de Miley Cyrus- afirma que las «zorras más malas no están en Los Angeles». Algunas de ellas proceden de un país exsoviético.
Hay algo de la primera ADÉLA en el primer single, ‘KGB’, que sobre una base house-pop hace un gracioso juego de palabras con las siglas de la agencia de inteligencia y policía secreta de la Unión Soviética. Pero el álbum en realidad bebe del R&B y el pop americanos hasta el punto de resultar algo anónimo, aunque las composiciones cumplen con nota y son bastante más agradables que las de KATSEYE, grupo en el que estuvo a punto de entrar.
Aunque hay más personalidad en una sola frase como «Just a little European girl, was plotting on my rise / Eighteen, immigrated, a star in the making» que en la mayoría de producciones del disco, las melodías de ‘Red Bottoms’ o la mencionada ‘Ain’t in LA’ son estupendas, siendo ambas dos de las producciones más urban. Después, la balada a piano ‘Hitachi’ demuestra la versatilidad de ADÉLA, resultando más bonita de lo que suele encontrarse en un disco de debut.
El trap-pop de ‘Nicole Kidman’ corrobora la vigencia de este sonido tantos años después y cuenta con un crédito de Uffie. Ojalá el disco sonara igual de visionario que ‘Pop the Glock’, pero la participación de compositores habituales de la industria del pop como Blake Slatkin, Caroline Ailin o Julia Michaels contribuye a encajarlo de lleno en el industry pop actual, aunque no faltan buenas canciones.
Destaca especialmente el pop retro de ‘I’m the Man’, que habla de fluidez de género, y la muy Pussycat Dolls ‘Boys’ anima el ritmo en un disco bastante basado en medios tiempos, algo más flojo en el tramo final con cortes redundantes como ‘Therapy’ o ‘Marijuana’, donde ADÉLA se pregunta si es la «próxima Madonna». De momento, es la primera pop star eslovaca que probablemente le venga a la cabeza a cualquiera, y eso ya es un logro.