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MNEK presentará su nuevo disco en Barcelona

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MNEK ha anunciado una única fecha en España dentro de ‘THE!! BULLDOZER!! TOUR!!’, la gira con la que presentará en directo su segundo álbum de estudio, ‘BULLDOZER!!’. El concierto tendrá lugar el 23 de noviembre de 2026 en la Razzmatazz 3 de Barcelona.

El cantante, compositor y productor británico recorrerá varias ciudades europeas durante el otoño, con una única parada en nuestro país. Será la primera oportunidad para escuchar en directo el repertorio de ‘BULLDOZER!!’, sucesor de su debut ‘Language‘ (2018) casi una década después, y un nuevo capítulo en la carrera de uno de los nombres más solicitados del pop y el R&B contemporáneo. Últimamente, MNEK ha sido coautor de buena parte de los últimos discos de Zara Larsson y FLO.

Las entradas para el concierto saldrán a la venta general el martes 7 de julio a las 10.00 horas a través de Live Nation y Ticketmaster, con precios desde 27 euros más gastos de distribución. Además, habrá una preventa el lunes 6 de julio a las 10.00 horas para clientes registrados de Live Nation y Live Nation-S.SMusic.

Los artistas emergentes de un CCME 2026 que reunirá a Dellafuente, Violeta, Wisin…

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La 16ª edición de Coca-Cola Music Experience 2026 ya tiene forma definitiva con una nueva tanda de confirmaciones que mezcla nombres consolidados con la ya clásica apuesta por el recambio generacional del pop y el urbano. El festival se celebrará los días 4 y 5 de septiembre en el recinto de Iberdrola Music, consolidando ese macroespacio como uno de los centros neurálgicos del directo juvenil en España.

Entre las nuevas incorporaciones destacan Melendi, Wisin, YSY A, Violeta, Ruslana y Hey Kid, junto a Tami Tamako, Dib y Pikeras. Todos ellos se suman a un cartel ya encabezado por Dellafuente, Milo J, Dei V, Dimitri Vegas u Omar Montes, que subraya la línea editorial de un festival que se debe al pop masivo tanto como al urbano latino y a la electrónica festivalera, funcionando como una alegre batidora de modas y tendencias.

Pero si hay una lectura menos obvia en esta hornada de confirmaciones, está en el bloque emergente, donde se reúne una diversidad de estilos que refleja la línea editorial del festival y, a la vez, nombres que pueden perfilar el mañana del pop.

Tami Tamako aparece como uno de los perfiles más difíciles de encajar en una sola etiqueta. Conocida en redes como divulgadora de culturas japonesa y coreana, la artista sevillana de origen japonés encarna un personaje que se mueve entre la vida real y el anime, como si fuera una Hatsune Miku desvirtualizada. De momento cuenta con tres singles publicados que coquetean con el R&B, el rap y el pop digital, siendo ‘EX Machine’ el más reciente y el más representativo de su imaginario: una narrativa en la que interpreta a un personaje “programado”, con un cuerpo hecho “de silicona y metal”. ‘Nitro’, por su parte, se apoya en una vibra freestyle ochentera, pero estos temas y ‘Jaque Mate’ mantienen un pulso totalmente pop.

Más orgánico pero igual de híbrido es el caso de Dib, representante de un urban pop contemporáneo que se mueve «entre R&B, pop latino moderno y trap romántico». En su catálogo conviven registros como el reggaeton con ecos flamencos en ‘No sé quererte’, el giro hacia un hip-hop dosmilero en ‘DOBLE’, o un sonido más atmosférico en ‘Astros’, con influencias que apuntan a Bad Bunny filtrado a través de una sensibilidad pop. Incluso hay espacio para quiebros como el merengue de ‘Tu estela’, que, en realidad, podría ser su mejor canción hasta la fecha.

En una línea más festiva aparece Pikeras, con una propuesta de rumba buenrollera que incorpora códigos del pop urbano como el autotune. Temas como ‘La flor de la vida’, ‘No le digo que no’ o ‘Tu disco de oro’ son todo vibras positivas y conviven con colaboraciones destacadas junto a Lérica, Shakira Martínez u Omar Montes, reforzando el componente colectivo del proyecto. Originario de Castelldefels (Barcelona), Adriá Balañá Revet firma un proyecto entregado a la construcción de un repertorio de puro jolgorio y disfrute comunitario.

En paralelo, CCME sigue afinando su estrategia “phygital” con una nueva campaña protagonizada por los influencers Plex y Ángela Mármol, reforzando la idea de festival expandido más allá del recinto físico. El livestreaming -ya convertido en pieza estructural del evento- volverá a jugar un papel central, tras superar los dos millones de visualizaciones en YouTube en la última edición.

En lo logístico, el festival activa entradas de día a 42 euros más gastos y abonos completos en su segundo tramo de precios a 75 euros más gastos, manteniendo la venta a través de canales oficiales y la posibilidad de pago mediante el Bono Cultural Joven.

El Coca-Cola Music Experience 2026 sumará nuevos asistentes a una trayectoria que supera los 375.000 asistentes presenciales en sus 15 ediciones, además de una audiencia digital que cada año sigue el festival en streaming. En su último formato online, el directo superó los 2 millones de visualizaciones en YouTube, con la participación de creadores de contenido entre actuaciones.

El festival, por otro lado, mantiene también una estrategia de sostenibilidad que busca reducir su impacto ambiental y optimizar la colaboración entre organizadores, proveedores y asistentes, lo que le ha valido el certificado externo “Evento Sostenible” de Eventsost.

RFTW: Sienna Spiro, Peter Gabriel, Kylie Minogue, Chanel…

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Hoy 3 de julio salen los nuevos discos de Madonna y de la artista revelación británica Sienna Spiro. La disputa por el número 1 de álbumes en Reino Unido está servida. También tenemos entre manos un nuevo disco de Deep Purple.

Entre los singles destacados de la semana encontramos ‘BESITO‘ de Judeline, al que se suman los lead singles de Marina Herlop o la colaboración de Nick León y Ela Minus. Marina Herlop también presenta disco con la laberíntica ‘Jaque‘ y Dinosaur Jr. con ‘Several Got Away’, mientras Celine Dion vuelve tras muchos años con una balada en francés.

Entre los artistas favoritos del site que lanzan nuevo single, tenemos novedades de Peter Gabriel, Tove Styrke, Jorja Smith -que también ha anunciado disco-, Ona Mafalda, Teo Planell en clave 50s, Wolf Alice -que presentan un EP de caras B-, AKRIILA y un par de colaboraciones destacadas: por un lado, la de Snow Patrol y Kylie Minogue y, por otro, la de Jon Hopkins e Imogen Heap.

Más electrónica la ponen PNAU y Galantis -por separado-, y la playlist incluye también regresos de Bea Miller, Carlos Sadness, Bloc Party o Chanel, que sigue en su vibra afrobeat. Laura Veirs, Take That y Ant Cosmos, con un bolero, también presentan novedades.

Además, hemos comentado la divertida ‘Crisco‘ de Miranda Lambert, mientras los fans de OT reciben nuevo single de Guille Toledano. Más música por parte de DMA’S, Destin Conrad, Yoly Saa o Gloosito, en la playlist de novedades.

‘Confessions II’ de Madonna es más que una simple secuela

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Madonna publica hoy su esperado nuevo disco, ‘Confessions II’, tras una campaña que ha incluido decenas de acciones promocionales. La última de ellas ha tenido lugar esta noche en Londres, con la propia Madonna comentando el disco junto a Bob the Drag Queen y su hija, Lola León. En otras ciudades, como Madrid, se han celebrado raves de presentación del álbum.

La secuela de ‘Confessions on a Dance Floor‘ (2005) marca el regreso discográfico de Ciccone tras siete años y, como lanzamiento hermano de la obra maestra dance de Madonna, está llamada a reunificar al público que ‘Madame X‘ (2019) dividió. Pero lo mejor es que ‘Confessions II’ logra diferenciarse enormemente de su predecesor.

‘Confessions II’ explora sonidos que no tenían cabida en la primera parte: el house ibicenco de ‘One Step Away’, el big beat de ‘Everything’ -sobre el aislamiento provocado por las redes-, el EDM de ‘Bizarre’, el tecno de ‘School’ o el jungle y el drum’n’bass más nocturnos de ‘Fragile’. Si el trip-hop marca ‘My Sins Are My Saviour’, con un Stromae recitando versos, ‘L.E.S. Girls’ cierra el disco con guitarras y atmósferas propias de Beach House y Broadcast para recordar la juventud de Madonna antes de su éxito.

Si el trip-hop regresa en ‘Betrayal’, con una Madonna abatida que ha «perdido la fe», sampleando a Erik Satie con la ayuda de nada menos que Mirwais, ‘The Test’ resulta el experimento más emotivo gracias a la implicación de Lola León, dejando un precioso diálogo entre madre e hija que comienza con la frase «Little Star». No es la única referencia a una canción del pasado que aparece en el disco.

Entre los temas avanzados previamente en la película de ‘Confessions II’ destacan las sorpresas que esconden los arreglos de ‘Good for the Soul’ y la versión extendida de ‘Read My Lips‘, mientras que ‘Danceteria’ es la pieza más hedonista. La Canción Del Día es como si Madonna hubiera tomado el «spoken word» de ‘Vogue‘ y hubiera escrito una canción entera a partir de él. Pero es mucho más que eso.

Este divertido y bailongo homenaje a los inicios de Madonna en la noche, de la mano de sus amigos Martin Burgoyne, Haoui Montaug y Debi Mazar, es el corte más accesible del disco, pero su breve sample de ‘Walkin’ on the Wild Side’ de Lou Reed no es la única sorpresa que encierra la producción. En su tramo final pisa el acelerador para entregarse de lleno a la zapatilla electro. No se sabe si samplea a Daft Punk, como señala un tuit, o directamente a ‘Music’.

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  • La Roux refina su fórmula en la contenta y sofisticada ‘Babyline’

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    Frente a la obsesión de los medios musicales -y nosotros no nos libramos- por la reinvención, La Roux apuesta por perfeccionar su propio sonido. ‘Babyline’, el segundo adelanto de ‘Old Flames’, su primer disco en seis años, puede confundirse con más de lo mismo, pero encierra más matices de los que parece.

    Como ocurría en ‘Cabin Fever‘, el estilo compositivo de ‘Supervision‘, el último disco de La Roux, sigue presente en ‘Babyline’: La Roux vuelve a apostar por una canción de medio tiempo, sin excesivos cambios de ritmo, pero con el suficiente gancho como para atrapar. Y transmite todo el buen rollo que promete su letra «cuando por fin puedes ver después de la lluvia, es momento de empezar de nuevo».

    Elly Jackson ha explicado que ‘Babyline’ «va sobre superar la tormenta»; quizá, por eso, el ánimo de ‘Babyline’ es mucho más contento que el de ‘Cabin Fever’. De hecho, el estribillo, que precisamente contiene esa frase, tiene todo el sabor de himno personal, ¿y posiblemente universal?

    A ello contribuye especialmente la sofisticada producción, que afianza una elegante fusión de R&B futurista y synth-pop, rica en capas y en constante desarrollo. La canción va floreciendo poco a poco, como demuestra el momento en que el beat cobra fuerza en la segunda parte de cada estribillo. Es cierto que las percusiones de aire vibráfono que recorren el tema remiten directamente a la estética tropical de ‘Supervision’, pero el tono de ‘Babyline’ es decididamente más oscuro.

    La melodía no resulta tan inmediata como las de ‘Bulletproof’ o ‘Tropical Chancer’, pero su riqueza termina imponiéndose. Y aunque la ufana melodía de teclado sí transmite cierta sensación de repetición -es casi la misma que la de los «du du du» de ‘Automatic Driver’-, la canción terminará convenciendo a quien le dé una oportunidad.

    Fcukers / Ö

    La música de tu tienda de ropa favorita nunca había sonado tan bien. A través del garage, el house, la música club y todo lo que hay en medio, el debut de Shanny Wise y Jackson Walker Lewis es pura diversión sin demasiada profundidad.

    Un solo EP, ‘Baggy$$’, fue suficiente para que el dúo neoyorquino actuase en la Fashion Week de París y telonease a Justice, Tame Impala y LCD Soundsystem. Imagina sacar tu primer proyecto y que algunas de tus influencias más directas ya se fijen en ti. Y la cosa no para: este julio acompañarán a Harry Styles en su concierto de São Paulo. Este éxito temprano hace que el debut de Fcukers suene a que no tienen nada que demostrar. Son demasiado «cool» para eso.

    Es fácil escuchar ‘Ö’ del tirón sin darse cuenta. De hecho, quizás sea la mejor forma de escucharlo. El álbum fluye de forma vertiginosa desde ese “Yo, bring the beat back” hasta la triphopera ‘Feel The Real’, la cual es imposible no comparar con Portishead.

    Durante su breve tracklist, y simplificándolo demasiado, Fcukers se debaten entre dos tipos de temas: los machacones y los melódicos. Bailables, por aclarar, son todos. En la primera categoría entrarían canciones como ‘L.U.C.K.Y.’ o ‘if you wanna party, come over to my house’, bangers de club absolutos. Tanto, que no tienen demasiadas aristas. Funcionan perfectamente en conjunto con el resto del LP, pero pierden fuerza al escucharlas de forma individual.

    Por otro lado, los tracks más melódicos son los que ofrecen más frescura. ‘Lonely’ es el caramelito noventero del LP, pero también lo podría haber firmado la PinkPantheress más nostálgica. NME habla de una “Clairo en anfetas”. ‘I Like It Like That’, en su épica dub, está en el otro extremo de la sutilidad, pero es igual de embriagadora. Además, es la canción que deja claro que las letras no tienen demasiada importancia en este disco. De vez en cuando, Wise entona alguna frase que destaca (“If you wanna play me / I wanna tell you now we’re taking turns”), pero en general estas sirven como complemento al apartado musical: “I tell ‘em hit the beach, hit the bongo / I tell ‘em beep beep cause I wanna go”.

    La voz de Shanny Wise, ideal para la electrónica, y la expansiva producción de Kenneth Blume (Kenny Beats), son los pilares esenciales del proyecto. Aunque todo está dentro del marco del sleaze-club music, la escucha de ‘Ö’ resulta variada al jugar con el house, el UK garage (‘Play Me’), el trip hop (‘Getaway’), el dance (‘Butterflies’) y hasta el reggae, como en la sorprendente ‘TTYGF’. No es casualidad que esta sea a la vez la canción estilísticamente más diferente y la menos escuchada del disco. Igualmente, es un bienvenido cambio de ritmo en un tracklist lleno de motivos por los que darlo todo en una noche loca.

    Las mejores canciones de 2026 (diciembre-junio)

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    Acompañando a nuestra lista provisional de Mejores Discos de 2026, que abarca del 1 de diciembre al 30 de junio, publicamos una lista de Mejores Canciones de 2026 con la correspondiente playlist. Ambas listas sirven como análisis de cómo va el año en cuanto a calidad, y de avanzadilla de lo que se publicará en el Anuario 2026 en nuestra tienda online. La lista contiene pasos en firme de artistas consagrados como Madonna, Triángulo de Amor Bizarro, Lana del Rey o el Boss, así como talentos nuevos como Laaza, Montedapena o Haute & Freddy.

    Slayyyter / DANCE…
    Madonna / I Feel So Free
    Olivia Rodrigo / drop dead
    Charli xcx / Dying for You
    RAYE, Hans Zimmer / Click Clack Symphony
    Maria Arnal / TICTAC
    Namasenda / Miami Crest
    Triángulo de Amor Bizarro / Mi catedral
    Requin Chagrin / For You
    Montedapena, PLATERÍAS / Me tiré a un facha

    Lana del Rey / White Feather Hawk Tail Deer Hunter
    Mitski / I’ll Change for You
    Lykke Li / Happy Now
    Ariana Grande / hate that i made you love me
    Gara Durán / Mi loco cowboy
    Laaza / Primer amor
    Nacho Vegas / Mi pequeña bestia
    Jungle / Carry On
    Paul McCartney / Days We Left Behind
    Xoel López / Campos de Castilla para siempre

    KAROL G, Greg Gonzalez / Después de ti
    paco te quiero / sólo contigo
    Grace Ives / Stupid Bitches
    Harry Styles / Aperture
    The Avalanches, Jamie xx / Every Single Weekend
    underscores / Tell Me (U Want It)
    Belén Aguilera / mejores momentos
    Martin / Otro verano
    Lola Young / From Down Here
    DELLAFUENTE / Caravaggio

    ADÉLA / KGB
    SVSTO / Bar Manolo
    hemlocke springs / be the girl!
    Haute & Freddy / Dance the Pain Away
    Nebulossa / Vogue
    The Strokes / Going Shopping
    Quevedo / NI BORRACHO
    Bad Gyal, Chencho Corleone / Choque
    Luna Ki / Bomba de amor
    KATSEYE / PINKY UP

    Rodrigo Cuevas, Grande Amore / Una muerte ideal
    Tove Lo / I’m your girl right?
    Kim Petras / Need for Speed
    Muse / Be With You
    Jessie Ware / I Could Get Used to This
    Robyn / Talk to Me
    Cariño / Odio la música
    dani dicostas / Ya no llueve
    Fcukers / Lonely
    KNEECAP / Liars Tale

    sombr / Homewrecker
    Kevin Morby / Javelin
    Mujeres / Caen imperios
    CA7RIEL & Paco Amoroso, Sting / Hasta Jesús tuvo un mal día
    Bruce Springsteen / Streets of Minneapolis

    Los mejores discos de 2026 (diciembre-junio)

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    Olivia Rodrigo / you seem pretty sad for a girl so in love


    ‘you seem pretty sad for a girl so in love’ no es el mejor álbum de Olivia Rodrigo porque cada vez sea más indie. Tampoco porque esté prácticamente orquestado en torno a su devoción hacia The Cure. ‘you seem pretty sad for a girl so in love’ es el mejor álbum de Olivia Rodrigo porque el nivel compositivo de las canciones es enorme. Tanto ‘the cure’ como ‘stupid song‘ están muy bien contenidas primero y llevadas hacia su cénit después. El último estribillo de esta es la gloria. Otras cuentan con una melodía maravillosa desde el principio, como ‘honeybee’, a piano y con unas cuerdas y coros estupendos, conduciendo hacia un final de estribillo que derrite el hielo. Desde ya en la carrera de los Grammy.

    Triángulo de Amor Bizarro / Mi catedral


    Mi Catedral’ no tiene un significado religioso para el trío gallego, sino que habla de construir nuestros propios espacios, cuando todo alrededor parece homogeneizado y diseñado por otros. Es una obviedad que ‘Mi Catedral’ es lo que podemos considerar la «canción central» del disco porque es la titular y está en medio. Pero la calidad y el carisma de ‘BBBMV a.r.m.a.s.’ hacen pensar en «dos canciones centrales». O hablemos de tres canciones centrales si sumamos la sublime ‘Matar a un rey’, vibrante en todas sus fases: la rabiosa rock, con Rodrigo proclamando que «el mundo se cae a cachos». Estamos ante el disco más político de Triángulo de Amor Bizarro, casi próximo al rock en euskera. «Ningún partido votará en contra» para estos «campeones de lo antisocial», dice ‘Este contra oeste’.

    RAYE / This Music May Contain Hope

    RAYE se ha montado una buena película para su segundo disco. La ganadora de 6 Brits en una sola noche para su debut ‘My 21st Century Blues‘ se viene arriba con un álbum muy particular en estructura, concepto e incluso «rollout». La aventura es muchas veces impredecible. Una de las producciones más impresionantes del álbum es ‘Click Clack Symphony‘, enriquecida por las aportaciones orquestales del maestro Hans Zimmer. La ópera, y en concreto ‘La Traviata’ también parece una influencia en la aventurera ‘I Will Overcome’. Y frente a las críticas por su pomposidad, el disco está rebajado con temas tan frescos, divertidos y lozanos como ‘I Hate the Way I Look Today’, una bobada jazzy sobre el modo en que nos autoanalizamos hasta la parodia.

    Maria Arnal / AMA


    La síntesis es clave en ‘AMA’. El trabajo de edición ha debido de ser hercúleo, como el de composición y grabación, donde Arnal se sirve de sus voces -físicas y sintéticas- para construir canciones pop basadas en polifonías vocales que combina con arreglos electrónicos igualmente diversos. Todo arreglo tiene sentido, como las percusiones metalúrgicas de ‘AMA‘, una oda a la valentía y al riesgo. La originalidad de la música no riñe con lo accesible, como demuestra la rítmica ‘Pellizco’, que usa portazos, o ‘Carta’, que emplea silbidos de pájaros y polifonías como base. El título, polisémico, apunta a la persona que ama o a quien se sitúa al mando de su arte, pero resulta, también, un sentido homenaje a una prima de Arnal, fallecida a los 15 años por VIH.

    Slayyyter / WOR$T GIRL IN AMERICA


    A un lado queda el glamour femme fatale de ‘STARFUCKER’, aquí todo se vuelve caótico y sucio. Es una fiesta salvaje con armas, sexo y drogas que comienza por todo lo alto y no da respiro hasta el mismísimo final. Todo es un arsenal de artillería pesada. Los espectaculares cinco primeros sencillos dejaban el listón tan alto que parecía imposible que la cara B fuera a sostenerse. Pero lo hace más que sobradamente. Hay tanto que rascar en ‘WOR$T GIRL IN AMERICA’ que abruma. No hay ni un solo momento de desfallecimiento en una secuencia que funciona como un tiro de pura adrenalina. Es un despliegue de maestría pop sin edulcorantes, anclado a una realidad sucia y caótica, que lleva la etiqueta de “disco de culto” escrita de principio a fin. Slayyyter ha entregado un álbum que reinventa lo que es y puede ser la música pop.

    Underscores / U


    U’ es uno de los mejores tipos de disco de pop: accesible, directo, compacto y rebosante de ideas. Condensando una variedad de estilos pertenecientes al pop de los 2010s, como el EDM, el pop al estilo Kesha, el brostep, pero también el hyperpop, el R&B de los 2000 y la música dance, ‘U’ procesa todos estos sonidos a través de un enfoque hipersensorial de la producción y de una precisión láser en melodías y composición. Harper Gray ha aprendido de los grandes, y se nota. ‘Music‘ evoca esa influencia brostep, solo que este sonido nunca ha sonado tan digerible; ‘Do It‘ remite a Britney Spears, ‘Innuendo (I Get U)’ es como una versión aumentada de Aaliyah y ‘The Piece’ hace honor a Imogen Heap proponiendo una versión maximalista y 3D de su sonido.

    Requin Chagrin / Décollage


    Las críticas en Francia han vuelto a ensalzar un talento para la composición realmente excepcional, que combinado con su excitante paleta sonora hace de este nuevo disco otro gran triunfo. La fórmula de Requin Chagrin consiste en melodías directas al corazón envueltas en gasas de eco y guitarras con efectos, algo que la crítica tiende a encasillar en ese vértice tan recurrido del dream pop y el shoegaze. En realidad simplemente reverbcore, ‘Décollage’ pule y perfecciona un sonido que ha ido en ascenso desde aquella majestuosa ‘Sémaphore’ que conquistó nuestro corazón en 2019. Las tres primeras pistas son bangers, pero el resto del disco está a la altura. Una vez concluidas estas 11 canciones el eco de esas guitarras perdura en el corazón igual que el disco en sí: una colección de joyas de pop inolvidable.

    Grace Ives / Girlfriend


    El tercer álbum de Grace Ives presenta una nueva versión de la artista, y no porque sea radicalmente diferente a sus anteriores proyectos, sino porque hay una clara evolución en su manera de afrontar la vida. La cantante de 31 años explora su momento vital a través de canciones sobre relaciones románticas y su rol dentro de ellas. A veces, son acogedoras y reconfortantes como un abrazo (‘Now I’m’), y otras (casi siempre), reflejan situaciones en las que le resulta más complicado asumir su papel de novia. ‘Stupid Bitches’, con enmarañadas capas de percusión y una pegadiza melodía digital, culmina un trabajo sofisticado que nos guía con determinación y sensibilidad por los intrincados recovecos de las relaciones amorosas.

    Kevin Morby / Little Wide Open


    En ‘Little Wide Open’, el cantautor texano firma su mejor trabajo hasta la fecha reflexionando sobre la mortalidad y el tiempo con una poesía conmovedora. La máxima inspiración de Morby para este proyecto son precisamente esos espacios abiertos en el Medio Oeste americano, las vidas de la gente en poblaciones minúsculas devoradas por la inmensidad de un paisaje que ya de por sí tiene mucho de musical para él (el sonido de las cigarras, los trenes pasando, las sirenas avisando de un posible tornado). Mediante su fascinación por esta tierra, intenta desenmarañar lo que significa ser un artista estadounidense ahora mismo, mientras reflexiona sobre su propio momento vital, a punto de ser padre.

    Charli XCX / Wuthering Heights


    Charli xcx sale mucho más airosa que Emerald Fennell de su retrato de un amor malavenido en una Inglaterra en la que no para de llover. Charli se quita de encima la presión de vender al menos la mitad que ‘BRAT’ lanzando una banda sonora de corte gótico que se abre con con la terrorífica ‘House’, una colaboración con John Cale que habla sobre la belleza, la realidad y la soledad. Destaca el modo en que se han trabajado las cuerdas en este tema y en buena parte del resto del disco: sus «texturas crudas» refuerzan la sensación «romántica pero torturada» que impregna la película. Y, aunque la oscuridad del álbum remite a la Charli que conocimos en ‘Black Roses’, también hay espacio para momentos tan pop y luminosos como ‘Dying for You’, además de una colaboración con Sky Ferreira.

    Beverly Glenn-Copeland / Laughter in Summer


    Se entienda como disco de estudio o no, al conformarse en parte a base de retazos y haber sido grabado casi en directo, ‘Laughter in Summer’ sí es un álbum perfecto con el que descubrir a Beverly Glenn-Copeland, artista de culto que recientemente ha cumplido 82 años, y al que se ha descubierto hace muy poco tiempo. Su sonido atemporal, sus melodías universales, e incluso su estructura circular y su sentido de la repetición -tan familiar para aquellos habituados a lidiar con la demencia- construyen un álbum íntimo y único, como lo son todas las historias de amor a lo largo de los tiempos.

    Nacho Vegas / Vidas semipreciosas


    Como casi todos sus trabajos desde ‘Resituación‘, ‘Vidas semipreciosas’ tiene una enorme carga social. En este caso, los interludios narrados por Javitxu, Anna y Adur en distintas lenguas co-oficiales van formando un esqueleto que conduce a ‘Seis pardales’. ‘Seis pardales’, con más voces afines como la de Rodrigo Cuevas, recuerda el caso sindical de «Las seis de La Suiza«. ‘Deslenguarte’ es una reflexión sobre los límites de la libertad de expresión. En el disco, Nacho Vegas encuentra confort en familiares y amigos, pues en la singularidad de cada uno se esconde más belleza que en lo supuestamente «perfecto». El «alivio» es otro de los temas fundamentales de este disco. Así se llama el single principal, medio rapeado, inspirado en William Burroughs, que habla de buscar pequeños placeres «con lo poco que somos y lo mucho que jodemos».

    Bad Gyal / Más cara


    Más cara’ no es tanto un álbum que lleve a Alba Farelo a otro nivel artístico, como uno al que recurriremos mucho más de lo que en su semana de lanzamiento nos pensamos. Exactamente lo mismo que ocurrió con ‘La joia‘. El segundo álbum de Bad Gyal empieza a tope, con un primer cuarto de vértigo en el que encontramos el nuevo single homónimo; ‘Un coro y ya :)’, que recupera el sonido R&B de finales de los 90 y principios de los 2000; el hit ‘Da Me’, de vídeo excelente y rimas divertidísimas; o el merengue de ‘Noticia de ayer’. Aunque el disco de 19 pistas se va entregando cada vez más a un sonido más genérico, los dúos se los goza, las barras están donde siempre. Difícil averiguar cuál, de todas estas, será nuestra canción del verano particular.

    Fcukers / Ö


    La música de tu tienda de ropa favorita nunca había sonado tan bien. A través del garage, el house, la música club y todo lo que hay en medio, el debut de Shanny Wise y Jackson Walker Lewis es pura diversión sin demasiada profundidad. La voz de Shanny Wise y la expansiva producción de Kenneth Blume son los pilares esenciales del proyecto, que ofrece un tracklist lleno de motivos por los que darlo todo durante la noche. Es fácil escuchar ‘Ö’ del tirón sin darse cuenta. El álbum fluye de forma vertiginosa desde ese “Yo, bring the beat back” hasta la triphopera ‘Feel The Real’.

    KNEECAP / FENIAN


    Con sonoridades más o menos cercanas a gente como Tricky, a veces incluso más canallas a lo Eminem o Die Antwoord, y en la última pista junto a Kae Tempest, más cerca por tanto de este, KNEECAP se asientan como uno de los grupos a la vez más agresivos y a la vez más sensibles del panorama actual. En 2026 es habitual tener que ser las dos cosas a la vez: no se puede ser equidistante ni «nice» cuando se trata de ciertos asuntos. Como un buen Reels, KNEECAP son combativos, divertidos, eficaces en el mensaje y además escuetos. El disco se llama ‘FENIAN’, una palabra que pasó de referirse a un guerrero irlandés a los rebeldes contra la dominación británica, luego se usó de manera despectiva para designar «catetos» y ahora KNEECAP se reapropian en positivo.

    Haute & Freddy / Big Disgrace


    Hasta ahora Michelle y Lance eran más conocidos por escribir para otros, pero juntos suenan mucho más compactos, dando con un universo propio de fantasía y purpurina, muy «de ferias clandestinas del siglo XVIII», en el que lo más importante es la libertad, «performar», salir de noche y pasarlo bien. ‘Big Disgrace’ es un debut introducido por hasta 7 singles de presentación, 8 contando el «focus track» del día de salida, a cual más identificable desde la primera escucha. Uno de los temas que mejor ejemplifica su filosofía es ‘Dance the Pain Away‘, pues la gran vocación de Haute & Freddy no es otra que hacernos bailar para lograr que olvidemos nuestras penas; y uno de los que tiene mayor vocación de himno generacional es ‘Freaks’. Pocas canciones se han hecho de manera tan explícita para los «gays and girls» que se sienten diferentes.

    hemlock springs / the apple tree under the sea


    hemlocke springs -así en minúscula- brilla en su debut especialmente como compositora de canciones «over the top» y densamente producidas, algo de lo que da buena cuenta en este disco, además de mostrarse muy original en la ejecución de sus ideas, asistida por el co-productor BURNS, conocido por su trabajo con Lady Gaga. Quizá solo hemlocke springs podría haber escrito un disco donde alterna su querencia por el pop sintético de los 80 y la teatralidad melódica de Kate Bush con letras que referencian a El Shaddai, el término judaico para Dios, o a los matrimonios concertados, como ocurre en la industrial y originalísima ‘W-w-w-w-w‘, inspirada en un documental que narra el matrimonio de un hombre de 73 años con una adolescente de 17.

    CA7RIEL & Paco Amoroso / FREE SPIRITS


    Tan libre musicalmente es ‘Free Spirits’ que el tercer álbum de Ca7riel y Paco Amoroso se abre con un homenaje descarado al pop indio y a las bandas sonoras de Bollywood: solo Paco Amoroso podría imitar la voz apitufada de Lata Mangeshkar para aclarar que él no es Lady Gaga, aunque lo confundan con ella. Esta devoción por la expresión musical más friki, sumada al obvio pastiche musical, es una recurrente en todo el disco, en canciones que solo Ca7riel y Paco Amoroso podrían llevar a donde deciden llevarlas, con fusiones musicales y letras increíbles en el sentido literal: todavía no me he recompuesto de las desagradables rimas de ‘Ay ay ay’, con menciones a un frenillo roto y a la eyaculación de “yogur”, mientras la canción suena como una versión ninfómana de Juan Luis Guerra. En comentarios la llaman “Juan Luis Guarro”.

    Mitski / Nothing’s About to Happen to Me


    Erigida en icono por la generación Z, sobre todo a través de TikTok, Mitski ha publicado este año un disco sobre gatos. El verdadero concepto de ‘Nothing’s About to Happen to Me’ es el de una mujer solitaria en una casa descuidada que solo se siente libre cuando está en su hogar. El ejemplo más visible es el de la bossa de ‘I’ll Change for You‘, con la que Mitsuki Miyawaki ha querido construir un himno para los patéticos. Es uno de los momentos calmados de un disco que alterna casi religiosamente una pista de tintes folk con otra más rockera, esta última la más interesante. La pregunta de qué es el hogar -con gatos o sin ellos- sobrevuela todo el álbum, en ocasiones sobrecogiendo.

    DELLAFUENTE / BRIGADO


    DELLAFUENTE ha dejado claro en X que su nuevo disco no es una despedida de ningún tipo. El último disco del misterioso artista granaíno, que comparte la vibra melancólica del ‘Hurry Up Tomorrow’ de The Weeknd, en realidad es un punto de inflexión. Este cambio de rumbo viene representado la única colaboración que incluye el proyecto, 3NOC, un álter ego del propio DELLAFUENTE. ‘La vida te da sorpr3sas’ y en especial ‘Mi modo de vida’ muestran una faceta del granaíno nunca vista. Ambos temas coinciden en la influencia de los ritmos caribeños y en su intersección con las melodías flamencas, con lo que el artista ya había experimentado sutilmente en el pasado e indaga de forma más incisiva en este LP. Especialmente la segunda mitad de ‘BRIGADO,’ es todo un banquete por la capacidad de DELLAFUENTE mantenernos pegados a los cascos solo por lo que dice.

    Gorillaz / The Mountain


    Unos 25 años después, ya no nos sorprendemos de que un álbum de Gorillaz sea un crisol de todas las músicas posibles. Esta vez no ha sido Malí, sino India, el país que más ha determinado su sonido. ‘The Mountain’ suena como un álbum espiritual desde su apertura cuasi instrumental con el sitar de Anoushka Shankar y la flauta de Ajay Prasanna, y también los vientos de corte hindú marcan unas canciones que juegan peligrosamente con el cliché, casi 60 años después de la conocida visita de los Beatles a la India en 1968. La mayor victoria de ‘The Mountain’ es que es un álbum muy sentido, cuando se pone a ello, y ahí destacan ‘The Sweet Prince’ -que trata la estancia del padre de Damon Albarn en el hospital- o ‘The Shadowy Light’ junto a Asha Bhosle, que servía 92 años de emoción y experiencia muy poco antes de morir.

    Jill Scott / To Whom this May Concern


    Jill Scott es una de las principales artistas musicales a las que acudir para conocer en profundidad la experiencia vital y emocional de la mujer afroamericana. ‘To Whom This May Concern’ pone el sentido de comunidad en el centro, pero no es un disco de sermones, sino que comparte su sabiduría generosamente, también en lo musical, ya que el álbum recorre décadas de historia de la música negra con fluidez y naturalidad, buscando no el single fácil, sino la narración de una historia. En el sedoso neo soul de ‘Offdaback’, el homenaje a sus «ancestros» es tan explícito como sus menciones a artistas como Billie Holiday, Tina Turner o Ella Fitzgerald; después, el disco pasa del blues a lo Bessie Smith en ‘Pay U On Tuesday’ al diva house de ‘Right Here Right Now’ con total comodidad. Scott es, en este sexto disco, una autoridad amable, una matriarca con muchas cosas que decir.

    Ana Roxanne / Poem 1


    Roxanne posee una voz pura y cristalina, pero aunque estaba presente en su debut oficial de 2020 ‘Because of a Flower‘, no era protagonista. El paso adelante que supone ‘Poem I’ es evidente. Su voz se sitúa en primer plano, las melodías están más desarrolladas desde un enfoque pop, las letras no se esconden detrás de su propio misterio y las canciones sencillamente buscan una accesibilidad donde antes preferían ocultarse. Eso sí, la lentitud sigue siendo central en la propuesta de Ana Roxanne, aunque la accesibilidad abre su propuesta a diferentes direcciones. Ahí caben preciosas piezas al piano como ‘Keepsake’, otras más slowcore como ‘Untitled II’, y puro Badalamenti en ‘Atonement’. En ‘One Shall Sleep’, Roxanne ya da rienda suelta a su faceta más sintetizada y orquestal.

    Aldous Harding / Train on the Island


    Hay alusiones en ‘Train on the Island’ a una “medicación que me ralentiza la cabeza” o a estar posiblemente “en el espectro”, pero no todo es tan oscuro como parece. En pasajes de ‘What Am I Gonna Do?’ o ‘Coats’ se suceden aparentes recuerdos felices de la niñez o la posibilidad de conexión. En este sentido, el título del disco evoca una imagen de movimiento dentro de un lugar cerrado y aislado. La del ciclo del trauma. Aldous vehicula estas historias a través de canciones en su mayor parte sosegadas, arraigadas en la tradición americana, aunque su enfoque tampoco es convencional. Incluso composiciones como la intrigante ‘I Ate the Most’ o la sencillez pianística de ‘One Stop‘ parten de una aparente simplicidad para contener cierta inquietud. Puede que el puzle de ‘Train on the Island’ nunca se resuelva del todo, pero el misterio nos mantendrá enganchados.

    paco te quiero / hay un pez naranja en el suelo del metro


    El primer disco de la banda barcelonesa presenta un sonido tan sólido que pareciera que llevaran muchos más años tocando juntos. Manejan unas referencias muy claras: el indie-rock de los 90 y el power pop de finales de los 2000 y principios de los 2010s. Pero lo que realmente resulta refrescante en el proyecto es que han sabido adaptar estas influencias a su propia realidad. Buena parte del mérito lo tienen unas letras que reflejan las experiencias propias de tener veintitantos en una gran ciudad y en un mundo que cambia muy deprisa. En ‘hay un pez naranja en el suelo del metro’, paco te quiero logran una labor muy complicada. Su música es abiertamente referencial, pero su personalidad sobresale en cada una de las canciones que lo conforman.

    ‘Crisco’ de Miranda Lambert entra con el puño

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    Hay canciones que entran a la primera. ‘Crisco’, de Miranda Lambert, es una de ellas, sobre todo si consigues ignorar la asociación que el título tiene para muchos con una de las prácticas sexuales consideradas más extremas: el fisting. Hay que tener la mente muy sucia para leer «Crisco» e irse directamente ahí.

    Crisco es una marca de manteca vegetal muy utilizada para cocinar en Estados Unidos y que, durante décadas, un sector de la comunidad gay ha usado para practicar fisting. Hoy, sin embargo, su uso está bastante desaconsejado, ya que este producto es difícil de limpiar y no está pensado como lubricante de uso íntimo. Mejor reservarlo para hornear galletas… y canciones, como hace Lambert.

    Y es que Lambert, una de las grandes estrellas del country estadounidense, no tiene la mente tan sucia. Su ‘Crisco’ presenta una entrañable escena de cocina compartida con la persona amada, escuchando la radio al atardecer, en una canción que mezcla «country y disco» -así lo expresa la letra- con la misma naturalidad con la que ella mezcla ingredientes entre los fogones.

    La simpática canción no resulta tan rompedora como otros experimentos recientes del country, pero sí muy evocadora por su mención a las «noches sureñas» americanas, una referencia a ‘Southern Nights‘ de Glen Campbell. Sobre todo, está preciosamente vestida por un lujoso arreglo de cuerdas que -sí- ayuda a «lubricar» la canción con una suavidad irresistible.

    «Todavía contactan a Gata Cattana para pedir una colaboración»

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    El próximo mes de marzo se cumplirán 10 años de la muerte de Gata Cattana, a causa de un shock anafiláctico -una alergia grave-. Sin embargo, su legado permanece vivo gracias a la buena labor de su familia. Coincidiendo con la creación de un premio que se llamará precisamente «Premio SGAE Urban Gata Cattana», tenemos ocasión de hablar con su madre, Ana Llorente, a través de Zoom, para un nuevo episodio del podcast ALGO CAMBIÓ…

    Llorente nos cuenta desde Córdoba que desde muy pequeña Ana dejó claro que tenía muchísimo talento: «Escribía cosas con mucha madurez, y era muy minuciosa. Me llamaba la atención que era muy concreta, lo que decía tenía mucho contenido». Recuerda, de hecho, su primera audición: «Desde chiquitilla se ponía delante del televisor. En Fuengirola, con solo 3 años le dijeron en cierta ocasión «¿tú quieres cantar?». Y ella interpretó un tema de ‘Pocahontas’, sin ni siquiera saber leer».

    Hablamos por supuesto de la vigencia de su disco ‘Banzai’, pero también de cuánto han circulado sus poemas. Ana Llorente selecciona ‘Con las manos’, ‘Tu oficio, poeta’, ‘Caso empírico’ o recuerda la importancia de aquel «somos jóvenes pero no somos idiotas». A raíz de su famosa cita «No reconozco autoridad más allá de mi cuerpo», hablamos sobre cómo fue precursora del feminismo actual, tan pronto como en 2012.

    Le preguntamos a Llorente cómo cree que habría vivido Gata Cattana los tiempos que corren: «Si antes denunciaba, ahora sería igual de guerrera. Aunque ella era muy lista… No quería hacer las cosas de forma que se pudiera perder el mensaje de mala manera. Era muy inteligente, pero no renunciaría a la idea de libertad: sabía dónde estaban sus límites». E indica respecto a la censura que se ha visto en los últimos años: «Los raperos lo han pasado muy mal a la hora de hablar claramente. Hay que decir las cosas pero sabiendo decirlas».

    El Premio SGAE Urban Gata Cattana -con cuantías de 6.000 €, 3.000 €, 1.500 € y 1.200 €- se entregará a obras inéditas de menores de 30 años para ayudarles a desarrollar su carrera. Próximamente se harán públicos los detalles. Será imprescindible que se respeten los valores representados por la artista, para lo cual en el jurado estarán colegas de Gata Cattana como Bejo o Putolargo.

    Como curiosidad, Ana Llorente nos revela que todavía llegan peticiones de colaboración a las redes de Gata Cattana. «Me alegra un montón y me llena de tristeza y de orgullo. Hace 2 semanas se pusieron en contacto con ella a través de las redes para hacer una colaboración. Hace 3 meses fue un chico de Brasil y hace 2 semanas otro chico de Canarias. Me llena de tristeza y de pena porque yo soy quien tiene que responder «no está, ojalá estuviese». Pero me llena de alegría saber que no es el morbo de que no está, por lo que la gente se acerque a ella, sino que la descubren, y no saben ni siquiera que no está».

    La socorrista de «la he liado parda» será indemnizada con 50.000 euros

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    La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a Atresmedia a pagar 50.000 euros a la protagonista del viral de «la he liado parda», al considerar que el grupo reutilizó durante años su imagen y su voz en programas de entretenimiento sin su consentimiento.

    La resolución eleva la indemnización fijada en primera instancia y obliga además a retirar los contenidos afectados, impidiendo que el vídeo vuelva a emitirse con ese tipo de finalidad, casi dos décadas después de hacerse viral.

    El tribunal distingue entre la enorme difusión que alcanzó el vídeo en internet y el uso que Atresmedia hizo de él durante años. La sentencia recuerda que la afectada, que entonces trabajaba como socorrista, no es un personaje público y que sus derechos prevalecen en este caso.

    La demandante sostiene que la repercusión del vídeo tuvo consecuencias en su vida personal y laboral. La Audiencia reconoce la existencia de un daño moral, aunque rechaza la indemnización de 300.000 euros que había solicitado.

    Todo comenzó en 2008, cuando una joven socorrista fue entrevistada por Antena 3 tras un incidente en una piscina de San Sebastián de los Reyes. Su ya mítica frase, «la he liado parda», se convirtió en uno de los primeros grandes virales de internet en España y acabó entrando en el lenguaje popular, siendo usado incluso a día de hoy.

    Rufus Wainwright, enamorado de Bad Bunny: «Me acostaría con él»

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    Rufus Wainwright acaba de visitar España para asistir a la gala de los Premios MADO, donde ha recibido un galardón por su compromiso con el colectivo LGTBIQ+. Allí también ha posado junto al ministro de Cultura, Ernest Urtasun.

    Además, el autor de ‘I Don’t Know What It Is’ se ha sentado a charlar con El País, donde ha dejado un llamativo titular sobre Bad Bunny: como medio mundo, confiesa que está enamorado de él y que le gustaría «acostarse» con el cantante puertorriqueño. «Es tan guapo», asegura.

    A continuación, Wainwright deja una interesante reflexión sobre la heterosexualidad de Benito Antonio Martínez Ocasio: «Parece tan cómodo cuando está rodeado de gais. Es de esos tíos heterosexuales que sabes que son heterosexuales precisamente porque están cómodos entre tíos gais. ¿Sabes a lo que me refiero? Y eso lo hace todavía más sexy, si cabe». Eso sí, el canadiense reconoce que no conoce demasiado la música de Bad Bunny.

    La entrevista está llena de pequeñas perlas. Wainwright habla de sexualidad y recuerda que empezó a mantener relaciones sexuales con 13 años, cuando hacía cruising con desconocidos. Sin embargo, explica que una agresión sexual que sufrió en Londres y la epidemia del sida le hicieron replantearse aquella etapa: durante una década estuvo convencido de que iba a morir de sida e incluso llegó a aceptar la posibilidad de morir siendo muy joven.

    Cuando El País le comenta que, gracias a la PrEP, ese miedo ya no existe en la misma medida, Wainwright no se muestra del todo optimista: «Los jóvenes son más libres que nosotros, pero también tienen más problemas, como la inteligencia artificial o la crisis medioambiental».

    Por otro lado, Wainwright recuerda que el primer hombre del que se enamoró fue un instructor de tenis francés de un campamento al que también acudía el «Satán» Jeffrey Epstein. Con más cariño habla de otros artistas, como Rosalía, de la que dice que canta «con una precisión increíble», y de su amistad con Björkr: revela que a veces se escriben mutuamente y que la islandesa puede llegar a enviarle «80 emojis» en un solo mensaje.

    Qué es la música urbana a día de hoy

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    Desde hoy 2 de julio y hasta el sábado 4 Fundación SGAE celebra la nueva edición de UrbanEñe. Enmarcada dentro de las actividades de Granca Live Fest 2026 en Las Palmas de Gran Canaria, reunirá a talentos como Admire, que acaba de publicar su estupendo debut ‘Revelación’; Paulina del Carmen, MELANIA o Pablo Batista.

    La invitada a la nueva edición del podcast ALGO CAMBIÓ… es Admire, con quien hablamos sobre qué se entiende por «urbano», hoy en día uno de los «géneros más libres». Mireia Gómez -su verdadero nombre- nos habla de su preferencia por los ritmos dancehall y afrobeat, o de la influencia de artistas como Beyoncé. «Me gusta tanto porque cada disco es distinto». También habla de la precariedad o de cómo ha terminado realizándose como artista multidisciplinar, pues diseña coreografías o ha terminado dirigiendo sus propios videoclips. «Cuando decidí qué tipo de artista quería ser, me metí en todo».

    Hablamos con Admire de la importancia de la voz en el urban, precisamente porque ella sí la ha cuidado y es seguidora de gente que hace lo mismo, pero reconoce que es un tema que no siempre ha estado en el foco. «No hace falta que tengas buena voz para ser artista. Antes o eras Rocío Jurado o no tenías posibilidad. Hoy no se es menos artista por meter Autotune o no». Como ejemplo de gente que admira, y no es por su voz, están los casos de rusowsky o Ralphie Choo.

    También tenemos ocasión de hablar sobre la profundidad de las letras del género, pues en su álbum hay canciones hedonistas, pero también profundas, como ‘Esa gente que HMMM’: «Estoy hablando de gente que te juzga de primeras, o que te miran por encima: «pobrecita, esta chica, no se va a ganar la vida». Y piensas: «Jo, me podían tratar mejor porque del cariño de la gente es que sacamos la energía para sacar adelante el proyecto». Y así nació esta frase de ‘Esta gente que HMMM'».

    Explica más detalladamente: «Perdí mucho peso para un videoclip, para uno que estoy patinando sobre hielo y yo nunca había planteado nada de mi cuerpo. Y la gente me empezó a decir «estás más guapa». Y era como «¿antes no? Yo no lo he hecho para adelgazar». Y eso te va calando sin querer. Con todo lo que yo podría estar haciendo y me tengo que preocupar de si tengo más kilos o menos, qué tontería».

    Tras extraer de Admire cuál es su gran «guilty pleasure» -y ojo porque merece la pena enterarse-, en una segunda parte del podcast hablamos con Ana Llorente, madre de Gata Cattana. Eso nos permite analizar su legado, así como revelar que se va a crear un Premio SGAE Urban Gata Cattana, que se va a otorgar a artistas menores de 30 años. Os lo detallamos aquí.

    En la última parte del podcast hablamos con el promotor chileno Patricio Subiabre, que ha trabajado en Lollapalooza y Universal, así como en muchos otros espacios, sobre la evolución de la música urbana, o sobre qué tendría que hacer España para exportar más artistas. Patricio explica que el reggaeton ha devorado la palabra «urbano», hasta el punto de que ahora hasta se considera el folclore patrio, «urbano». «La cumbia en Argentina es considerada urbano porque es muy de barrio. En México no había reggaetoneros. Encasillarse es lo más difícil hoy en día para un artista», postula, al tiempo que pone de manifiesto la importancia de conceptos hoy en día como «engagement», «data» o «merchandising».

    Sobre cómo triunfar en Latinoamérica desde España, Subiabre lo tiene claro. «Picando piedra», concluye, analizando los casos de Manuel Carrasco, Bisbal o Pablo López. «Hay que hacer un trabajo de penetración más permanente. Tener constancia y permanencia». ¿El mayor enemigo de la estrategia para conquistar Sudamérica? Muchas veces, la falta de presupuesto. «Falta profesionalismo para la internacionalización», indica, advirtiendo de la importancia del fondo: «El artista es el patrimonio».

    Kiko Veneno y BRONQUIO le dan sentido al verano en ‘Helicrisum’

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    Kiko Veneno vuelve a la rumba veraniega en el primer adelanto del que será su nuevo disco, el 21º de su carrera. Este está producido por BRONQUIO y llegará el próximo 6 de noviembre. Por el momento, podemos disfrutar de la música de Kiko mientras tomamos el sol, tal y como manda ‘Helicrisum’. Es la Canción del Día.

    El tema está bautizado por la flor del mismo nombre, más conocida popularmente como siempreviva. Su aceite es conocido por poseer propiedades antiinflamatorias y regeneradoras, y hasta es usada en un ritual de purificación típico de la noche de San Juan. Por eso, ‘Helicrisum’ fue publicada el 23 de junio.

    La letra es tan pura como la flor a la que hace referencia, con Veneno cantando sobre irse al sur «con la mochila vacía» mientras recuerda «la primera vez que te metiste en mi alma» con esa poesía cotidiana que tan bien se le da escribir: «Yo me perdí siguiendo el olor que viene del mar / Me acuerdo de ti cada vez que lo siento», entona.

    La producción de BRONQUIO es sutil, dejando brillar a la guitarra de Kiko y añadiendo algunos arreglos de eléctrica, pasada por mil efectos, y sintetizador cuando toca. ‘Helicrisum’ es deliciosamente sencilla, perfecta para tocarla en un porche a pie de playa. A veces, con eso es suficiente.

    Rosalía estrena un adelanto de su próximo dueto

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    La gira de ‘LUX’ en Los Ángeles no está dejando a nadie indiferente. En su primera noche, Rosalía sacó en su confesionario a la mismísima Karol G, tumbando los rumores de beef que rodeaban a ambas. Anoche, el KIA Forum pudo disfrutar de un adelanto de una canción inédita: un dueto con un artista masculino que todavía no ha sido identificado.

    Parece que Rosalía está dando comienzo a su etapa «entre-discos», como comentan en nuestro foro, tal y como hizo con ‘Despechá’. De igual forma, la canción inédita a la que el público ya se está refiriendo como ‘Atardecer’ no cuadra en el universo sonoro de ‘LUX’ o en su marco temático, siendo esta una canción de electropop que parece apuntar a ser un hit de verano total.

    El tema se trata de un dueto con un artista que todavía no ha sido identificado. Algunos hablan de Guitarricadelafuente, pero de momento no tiene acento puertorriqueño. Jay Wheeler, que en estos momentos ocupa el cuarto puesto en la lista de singles española, o Álvaro Díaz son otros de los nombres que los fans están barajando.

    Este canta sobre «rayos de sol» en la piel hasta que ambos unen las voces para presentar el estribillo: «Y ya no sé cuándo te vuelvo a ver / Ya lo sabré / Solo quédate conmigo a ver el atardecer».

    10 libros recomendados para llevar en el capazo este verano 2026

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    La chica más lista que conozco (Sara Barquinero)

    Tras el éxito y el reconocimiento alcanzados por Sara Barquinero con ‘Los escorpiones’, las expectativas ante su nueva novela eran enormes. Algo parecido a lo que ocurre con Cristina Morales, que regresa ¡por fin! este final de año a la ficción tras la extraordinaria ‘Lectura fácil’, o, en otro nivel de popularidad, con David Uclés y su reciente (y algo decepcionante) ‘La ciudad de las luces muertas’.

    Lo primero que llama la atención de ‘La chica más lista que conozco’ (Lumen) es que no tiene nada que ver con ‘Los escorpiones’, ni temática ni narrativamente. Barquinero ha escrito una novela de aprendizaje, de campus, con ecos de la extraordinaria ‘La trama nupcial’, de Jeffrey Eugenides (otro que se está haciendo de rogar con su nuevo libro). A través de una joven vallisoletana que llega a la Complutense para estudiar Filosofía, retrata las expectativas universitarias, la amistad entre mujeres en un entorno muy masculinizado y los abusos de poder en el mundo académico. Lo segundo que sorprende es su construcción formal: la novela adopta la apariencia de un tratado filosófico, con hipótesis, demostraciones, objeciones, digresiones, abundantes notas a pie de página e incluso una jugosa bibliografía final. Un planteamiento tan estimulante desde el punto de vista intelectual como exigente para el lector, pero cuya ambición se ve recompensada por la brillantez de sus reflexiones. 8,5.

    El valle del silicio (Carla Nyman)


    Carla Nyman podría ser una de esas “chicas más listas que conozco” de las que habla Barquinero. Son dos escritoras que, quizás por compartir generación, referentes e interés por la filosofía, tienen más de un punto en común. De hecho, la protagonista de ‘El valle del silicio’ (Reservoir Books), una correctora de novelas de ciencia ficción que apenas abandona su piso, conversa con su perro Averroes y vive prácticamente en internet, podría ser perfectamente un personaje de ‘Los escorpiones’.

    Narrada en primera persona, la novela avanza mediante un torrente de conciencia que entremezcla pensamientos, fantasías, conversaciones online, digresiones filosóficas y unas cuantas idas de olla, hasta construir un universo literario muy singular. Bajo esa apariencia excéntrica y juguetona, Nyman despliega una aguda y muy divertida crítica del capitalismo digital y de las nuevas formas de existencia impuestas por la tecnología. A través de las ciberrelaciones y de la progresiva disolución de la identidad en el espacio virtual, la autora compone una fábula filosófica que reflexiona sobre la soledad contemporánea y los límites de lo humano. Desbordante de imaginación e inteligencia, ‘El valle del silicio’ confirma a Nyman como una de las voces más originales de su generación. 8.

    Los nombres (Florence Knapp)


    Tremendo debut. No solo por su calidad literaria, sino por lo que cuenta. ‘Los nombres’ (Salamandra) es una novela enormemente cruda sobre el maltrato y la violencia machista y cómo esta condiciona la vida de toda una familia. Su punto de partida es muy atractivo: a partir del nombre que una madre decide poner a su hijo, Florence Knapp desarrolla tres líneas narrativas paralelas que imaginan tres vidas distintas para los mismos personajes. Una premisa que recuerda películas como ‘El azar’ (1987), ‘Mr. Nobody’ (2009) o a esa joya del cine español que es ‘La vida en un hilo’ (1945).

    Aunque la estructura, con continuos saltos entre historias y la presencia de los mismos personajes secundarios en realidades alternativas, puede resultar por momentos un tanto enrevesada, el artificio acaba justificándose. Knapp utiliza las tres versiones para explorar hasta qué punto el azar, las decisiones aparentemente insignificantes y los grandes acontecimientos históricos (la gran tormenta de 1987, los atentados de Bataclan, la pandemia de covid) moldean nuestro destino y determinan nuestra existencia. Una primera novela muy ambiciosa y perturbadora de una autora que hay que seguir muy de cerca. 8,1.

    Mil cosas (Juan Tallón)


    Justo cuando terminé de leer ‘Mil cosas’ (Anagrama), el 21 de mayo, apareció una noticia (¡NO PINCHES SI NO HAS LEÍDO LA NOVELA!) que me puso los pelos de punta. No solo por el suceso en sí, terrible, sino porque reproducía con inquietante exactitud algo que acababa de leer en la novela. Ya sabía que aquello había ocurrido antes, pero esa coincidencia, ese inesperado cumplimiento del aforismo “la realidad supera a la ficción”, me dejó aún peor cuerpo del que ya me había dejado el relato de Juan Tallón.

    Situada en vísperas de comenzar las vacaciones de verano, bajo un calor insoportable, ‘Mil cosas’ narra la estresante última jornada laboral de una pareja en una gran ciudad. Un día de esos con “mil cosas” por hacer antes de poder (si es que puedes) no hacer nada. Tallón convierte esa “subida al Everest”, como la define el protagonista, en un absorbente thriller de la vida cotidiana, donde la acumulación de pequeñas tareas, contratiempos y constantes “tengo que dejarte, hablamos luego” acaba generando una tensión insoportable. Una sátira feroz sobre nuestra forma de (sin)vivir que demuestra que basta una mínima grieta en la rutina diaria para que todo se derrumbe sin remedio. 7,5.

    Casos reales (Yasmina Reza)


    Yasmina Reza, autora de obras teatrales tan conocidas como ‘Arte’ o ‘Un dios salvaje’ (adaptada al cine por Polanski), regresa con un libro de no ficción muy curioso y atractivo. Fruto de más de quince años asistiendo a juicios en tribunales franceses, ‘Casos reales’ (Alfaguara) reúne una sucesión de escenas inspiradas en procesos judiciales reales, desde crímenes especialmente brutales hasta pequeños delitos cotidianos, que trascienden la mera crónica de sucesos y el género true crime.

    Narrado en primera persona con la agudeza psicológica y la fina ironía que caracterizan la escritura de Reza, ‘Casos reales’ convierte el tribunal en un observatorio privilegiado desde el que explorar las contradicciones y miserias del ser humano. La autora entrelaza las historias de acusados y víctimas con recuerdos personales y reflexiones sobre la culpa, el paso del tiempo o la fragilidad de la existencia. Más que juzgar a quienes desfilan por la sala: asesinos, traficantes, estafadores, expresidentes de la República… Reza trata de comprenderlos y de indagar en aquello que los ha llevado hasta el banquillo. De esta manera, cada proceso se convierte en una oportunidad para profundizar en el gran tema que vertebra toda su obra: los misterios de la condición humana. 7,8.

    Cielo rojo sobre Glasgow (Alan Parks)


    No podía faltar una buena novela negra. Entre todas las novedades apetecibles que se han publicado este año (‘El sexto mesías’, de Mark Frost, ‘El rey de las cenizas’, de S. A. Cosby o las nuevas entregas de Kate Atkinson, John Connolly, Colin Dexter, Louise Penny, Graeme Macrae Burnet…), decidí empezar por ‘Cielo rojo sobre Glasgow’ (Tusquets). No me equivoqué.

    Alan Parks, creador de la popular serie protagonizada por el detective Harry McCoy, iniciada con ‘Enero sangriento’ (Tusquets, 2020), inaugura aquí una nueva trilogía encabezada por Joseph Gunner, un expolicía recién salido del hospital tras resultar herido en Francia durante la evacuación de Dunkerque. El autor escocés combina la novela criminal con la recreación histórica de dos de los episodios más relevantes vividos por Escocia durante la Segunda Guerra Mundial: los devastadores bombardeos alemanes de marzo de 1941 y el insólito vuelo secreto de Rudolf Hess, lugarteniente de Hitler, quien en mayo de ese mismo año se lanzó en paracaídas sobre territorio escocés en un intento de negociar por su cuenta la paz con el Reino Unido. Entretenidísima. 7,3.

    Elizabeth (Ken Greenhall)


    ¿Una novela de terror de los años 70 escrita por un oscuro editor de enciclopedias que decidió firmarla con el apellido de soltera de su madre: Jessica Hamilton? ¿Un autor olvidado, fallecido en 2014, de quien apenas circula un par de fotografías borrosas en blanco y negro? ¿Una historia narrada en primera persona por una adolescente de catorce años que se presenta de esta forma: “Me vine a vivir con mi abuela hace un año, después de matar a mis padres. No quiero parecer insensible. Déjame que te lo explique”? Tiene toda mi atención, señor Greenhall.

    Lumen rescata del olvido esta pequeña obra de culto, descatalogada desde hacía décadas en español. Sigo con las preguntas. ¿Está ‘Elizabeth’ a la altura del hype y de los referentes con los que se ha promocionado, ‘Carrie’ y ‘Siempre hemos vivido en el castillo’? Pues no, claro. Las joyas literarias ocultas son como el Necronomicón: no existen. ¿Es ‘Elizabeth’ una buena novela de terror? Sí, sin duda. Sobre todo por una razón: la singularidad de su punto de vista subjetivo. Una voz mezcla de bruja novata, psicópata retorcida y lolita perversa, tan inteligente, mordaz y perturbadora que consigue que el lector oscile constantemente entre la fascinación y la incomodidad. 7.

    Albión (Anna Hope)


    Una bucólica mansión en la campiña inglesa, una familia de pijos reunida y tres o cuatro días por delante. Vamos, el escenario perfecto para que surjan tensiones, afloren secretos y salten más chispas que en la serie ‘Succession’. ‘Albión’ (Libros del Asteroide), título que alude al antiguo nombre de Gran Bretaña (la “pérfida Albión” que decía Napoleón), entra de lleno en el country house novel, el subgénero típicamente inglés que prácticamente inauguró Jane Austen con ‘Mansfield Park’.

    Anna Hope utiliza los códigos de la novela de casa de campo para removerlos como un jardinero con una excavadora. Bajo la apariencia de un drama familiar repleto de reproches, herencias y cuentas pendientes, la autora escarba en las raíces del privilegio de clase y desentierra las miserias ocultas del pasado colonial británico. Una novela coral, ligera y afilada, muy bien armada narrativamente, que muestra que, incluso en los paisajes más idílicos, siempre hay cadáveres, reales o simbólicos, enterrados bajo un césped del jardín. 7.

    Rasputín (Antony Beevor)


    “Rasputín, lover of the russian queen”, cantaba Boney M. Ese es solo uno de los muchos bulos que rodean la figura del famoso místico ruso. Hay más: monje chiflado y peligroso, sanador milagroso, conspirador en la sombra, depravado sexual, amante “superdotado” (su supuesto miembro gigantesco se conserva en un museo de San Petersburgo)… Hasta protagonizó una película de la Hammer, ‘Rasputín’ (1966), como si fuera un monstruo más del cine de terror.

    Antony Beevor desbroza toda esa maraña de sensacionalismo y falsedades para hacerse la pregunta clave: ¿cómo demonios logró un campesino siberiano casi analfabeto convertirse en una de las figuras más influyentes de la corte de los Romanov, hasta el punto de acelerar su derrumbe? Con una prosa ágil y muy visual, el historiador británico consigue en ‘Rasputín’ (Crítica) combinar el retrato biográfico de un personaje fascinante con la crónica de la descomposición del zarismo. Un absorbente relato de creciente tensión dramática, poblado de conspiraciones palaciegas, guerra, asesinatos, lujuria y fanatismo religioso. 7,7.

    Odisea (Homero)


    Nolan ya es un poco como el abanico o la sombrilla: siempre estrena sus películas en verano. Su monumental adaptación de ‘La Odisea’ promete sacudir la taquilla como Poseidón el barco de Ulises. Las redes llevan meses ardiendo como Troya: que si el diseño de las armaduras, que si la diversidad racial del reparto, que si se ve todo muy oscuro y marrón… Si lo que queremos es tener una opinión más o menos formada y no parecer un bocachancla de X, nada mejor que acudir a la fuente original.

    ¿Verso o prosa? Si, como a mí, leer los cantos de Homero en hexámetros traducidos del griego arcaico te apetece tanto como ver un Uzbekistán-República del Congo en el Mundial, existen versiones en prosa que, según los que saben, trasladan el poema con gran fidelidad. La traducción canónica en español es la de Carlos García Gual (Alianza). Sin embargo, yo voy a recomendar la clásica versión inglesa de Samuel Butler. No por que sepa apreciarlas, claro, sino por la estupenda edición de Blackie Books, que además incluye las ilustraciones de Calpurnio y otros textos inspirados en ‘La Odisea’, como la relectura de Margaret Atwood desde el punto de vista de Penélope y breves piezas de Nick Cave, Augusto Monterroso y Javier Krahe. 8.

    Muere Manuel Arjona, original de Locomía, a los 58 años

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    Manuel Arjona, miembro original de Locomía, ha fallecido esté miércoles a los 58 años por causas desconocidas. Así lo han confirmado fuentes próximas al artista, según recoge El País.

    El medio español informa de que el artista «estuvo pintando» durante el día, pero al acostarse «ya no se levantó». Es el cuarto componente de Locomía que fallece: en el verano de 2018 tanto Santos Blanco como Frank Romero murieron a la edad de 46 años, mientras que Frances Picas falleció en noviembre de 2023 con 53 años.

    Arjona venía de un pueblo pequeño de Cataluña, Viladecans, cuando llegó a Ibiza a mediados de los 80. En esta primera etapa del grupo, que cosechó éxitos como ‘Samba’, ‘Locomía’ o ‘Rumba’, los compañeros de Arjona eran Gard Passchier y los hermanos Luis y Xavier Font.

    La formación original de Locomía se separó en 1992, pero Arjona volvió a reencontrarse con Xavier Font en 2007 para realizar una gira internacional. En 2011, ambos realizaron un casting para crear una nueva formación del grupo, al cual se acabaron uniendo Ricky Arenas, Ferry Frías y Félix Montás.

    Beth Orton / The Ground Above

    El noveno disco de Beth Orton es de los que invitan a la contemplación. No es casualidad que Orton parezca un fantasma en la portada de ‘The Ground Above’, ya que las canciones que ha vuelto a escribir en su piano y a producir ella misma son a menudo plúmbeas y sombrías. Preocupadas por la pérdida y la memoria, muestran a una Orton volcada en sus recuerdos, a menudo triste, pero finalmente saliendo adelante.

    Las 8 pistas de ‘The Ground Above’ se preocupan por trazar un recorrido claro de la oscuridad a la luz. En la pista titular, que abre el disco, Orton expresa la potente frase “soy invencible como el duelo”, en una bella composición que gira en torno a la profunda conexión entre amor y dolor. Los etéreos acordes de guitarra, los teclados envolventes y las baterías fantasmales bombean detrás de Orton sin que la voz pierda nunca su centro de gravedad.

    Las composiciones, trabajadas instrumentalmente junto a músicos como Shahzad Ismaily, Sam Beste, Tom Herbert, Dave Okumu o Chris Vatalaro, existen totalmente ajenas a la folktrónica que popularizó a Orton hace décadas. En su lugar, ofrecen una especie de americana difusa, como tocada bajo el agua, algo muy evidente en ‘I’ll Miss You’, que se mezcla con distintos sabores. De sus pesados pianos de inicio, ‘Before I Knew’ pasa a incorporar tensos violines y guitarras flotantes, pareciendo un recuerdo country lejano.

    El tránsito a través de los recuerdos se concreta en ‘Cigarettes Curl’, que toma la forma de una balada AOR y blues, pero desde un enfoque casi onírico, y lista recuerdos concretos que se hacen claros de repente: “a laugh that comes right out of the earth”, “the curve beneath the crop of her shirt”. La emoción que captura Orton es una especie de devastación inevitable; la canción nos habla de arrepentimientos y quizá por eso incorpora acordes de piano que suenan dislocados y guitarras que se arrugan.

    En un álbum decididamente enfocado en un estilo de composición confesional, diarístico y ajeno a ofrecer canciones fáciles y accesibles, ‘Waiting‘ es probablemente la pista más inmediata gracias a sus toques de jazz, bossa y pop ligero. En este sentido, Orton ofrece un curioso contraste entre la densidad de la instrumentación y la sencillez de sus rimas, en esta pista (“I hear the music we played I dissolve into a puddle of rain”), pero también en ‘Love You Right’, que entre percusiones new age y un denso ambiente, evoca el doo-wop de décadas atrás a través de la sencilla ternura de sus rimas.

    El diálogo de Orton con la naturaleza en ‘Celestial Light’ («The landscape is speaking a language between us wherever I go») ofrece otro de los momentos más evocadores de un álbum que convive continuamente con la alegría y el dolor, dejando que la luz rellene las grietas creadas por el sufrimiento, como bien describe ese pasaje de ‘Love You Right’: “You go and weave a fine gold thread / In all the places that I break”. Esta pista sirve como clímax emocional del disco antes de la calma épica de ‘Otherside’, que con ecos a ‘See the Sun’ de Dido resulta la canción más luminosa y afirmativa del proyecto, y no solo porque afirme literalmente: “sigo viva, sigo aquí”.

    Cuando Amaia le dijo a Candela Peña que se estaba «cagando»

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    Se ha vuelto a demostrar que la naturalidad de Amaia no tiene límites. Candela Peña ha interrumpido su sección en La Revuelta para contar la breve y divertida interacción que tuvo con la cantante en una entrega de premios de moda.

    Mientras Peña y Broncano están conversando, el presentador menciona el nombre de Amaia y la humorista inmediatamente declara que es «la presidenta de su club de fans: «Ya lo era, pero el otro día tuve un encuentro con ella precioso en su sitio muy de modelos, porque a ella le daban un premio», ha contado Peña. El evento al que se refiere bien podría ser los Style Awards de la revista ELLE, en los que Amaia recibió el premio Music Talent, pero no lo especifican.

    Candela cuenta cómo vio a Amaia en la fiesta y se declaró fan: «Felicidades, me gustas muchísimo», le dijo a la cantante. Entonces, esta se mostró sorprendida mientras la humorista continuaba demostrando su devoción: «Sí, me encanta, me iría detrás del camión con tu cara», asegura. Segurísimo que no se esperaba la respuesta de Amaia: «Discúlpame… Me voy, que me estoy cagando».

    Naturalmente, la colaboradora de La Revuelta pensaba que era un chiste, pero al preguntarle si se estaba «haciendo caca» de verdad, Amaia dejó claro que no era una broma: «Sí sí, es que me tengo que ir», asegura Peña. La humorista despidió la anécdota como ella sabe: «Me habría ido a cagar con ella».

    Amaia será cabeza de cartel del festival Río Babel este fin de semana, en el que realizará su único concierto en Madrid en 2026. Todavía hay entradas disponibles en la web oficial del evento.

    Eurovisión suma a Canadá en 2027 en plena crisis de audiencia

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    La Unión Europea de Radiodifusión ha confirmado la incorporación de Canadá a Eurovisión a partir de 2027, tras su entrada como miembro de pleno derecho en la última Asamblea General.

    La televisión pública CBC/Radio-Canada debutará en el festival en la edición de Bulgaria, participando desde semifinales y con opción de llegar a la final si se clasifica. Es el primer país nuevo en sumarse desde Australia en 2015.

    Como informa Vertele, la decisión llega en un contexto de caída de audiencia y crisis del festival, que en 2026 perdió 35 millones de espectadores.

    También sigue sin resolverse la situación de varias televisiones públicas que abandonaron el certamen, entre ellas RTVE (España), Países Bajos, Irlanda, Eslovenia e Islandia, a la espera de cambios en la participación de Israel en próximas ediciones.

    Muere el líder de Village People, Victor Willis

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    Victor Willis, cantante principal y miembro fundador de Village People, ha fallecido este martes 30 de junio a los 74 años de edad a causa de una “enfermedad breve pero agresiva”, según ha confirmado el propio grupo en un comunicado difundido este miércoles a través de sus redes sociales.

    La banda ha expresado su “profunda tristeza” por la pérdida de Willis, figura clave en la formación original del icónico grupo disco estadounidense.

    Willis fue una de las voces originales de Village People y uno de los autores de sus mayores himnos, entre los que destacan ‘Y.M.C.A.’, ‘Macho Man’, ‘In the Navy’ y ‘Go West’, esta última popularizada por Pet Shop Boys en una versión posterior.

    Tanto ‘Go West’ como ‘Y.M.C.A.’ se han convertido en himnos gays y futboleros indistintamente, sonando tanto en marchas del Orgullo como en gradas deportivas, aunque su alcance va más allá de estos contextos, con un carácter totalmente global y transversal. No obstante, Willis se había querido desmarcar de la asociación de ‘Y.M.C.A.’ con la cultura gay y, en 2024, insistió en que la canción no era en absoluto «un himno gay». Recientemente, Village People había dado su apoyo a Donald Trump actuando en el acto inaugural del año pasado y, recientemente, Trump ha sido visto bailando ‘Y.M.C.A.’ en un mítin.



    «Un sudoku gigante», así es lo nuevo de Marina Herlop

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    Dos años después de su nominación a los Goya en la categoría de Mejor Canción Original por la película ‘Chinas’, de Arantxa Echevarría, la cantante y compositora catalana Marina Herlop regresa con un nuevo disco. Titulado ‘Dja Dja‘, el trabajo se describe como un «sudoku gigante compuesto por sudokus pequeños», según la nota de prensa oficial. El texto destaca, además, que, por primera vez, Herlop ha incorporado instrumentos de viento metal a su paleta sonora, «orquestados desde la intuición».

    Herlop, que se dio a conocer con ‘Pripyat‘ (2022), llamando la atención de medios internacionales como Pitchfork y de artistas como Björk, presenta ahora, según la nota oficial, su trabajo más ambicioso hasta la fecha. La artista ha ido compartiendo el proceso de grabación del álbum a través de sus stories.

    El disco, que verá la luz el 9 de octubre, se presenta con ‘Jaque’, la enésima catedral sonora de Marina Herlop: una composición formada por infinidad de elementos que encajan como las piezas de un puzle. La canción insiste en su estilo inconfundible y, al mismo tiempo, no suena a nada de lo que había hecho antes.

    ‘Jaque’ es un viaje. La introducción de vientos y piano da paso a los característicos coros de Marina y a sus improvisaciones vocales sobre letras inventadas -conviene recordar que Herlop compone en un lenguaje creado por ella misma-, creando con su voz un laberinto sonoro que poco a poco se entrelaza con más voces, más percusiones, más melodías vocales y más vientos.

    La canción, efectivamente un sudoku compuesto por sudokus más pequeños, progresa hasta convertirse en ese «viaje del héroe» del que también habla la nota de prensa y que ha servido de inspiración a Herlop. En otras palabras, la travesía desemboca en un final de pura épica.

    Judeline quiere tu ‘Besito’ en su seductor carioca flúor

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    Tras publicar el EP ‘Verano Saudade‘ y colaborar con todo Cristo, desde Amaia hasta Nine Inch Nails, Judeline no se detiene. Su reciente single ‘pequeñita’ ha vuelto a ser una pequeña joya, el estreno de su tema para ‘La bola negra’ es inminente y ahora la gaditana lanza una nueva píldora en forma de single que vuelve a ser hipnótica y pegadiza a la par.

    ‘Besito’, la Canción Del Día de hoy, es la típica producción actual que no escatima en capas. La columna vertebral de la canción se sustenta sobre un ritmo de funk carioca, género que Judeline ya exploró en ‘Canijo‘, pero la producción incorpora sorpresas. Para empezar, la introducción utiliza ráfagas de sintetizador fluorescentes, parecidas a las del trance, aunque descontextualizadas. Después, a medida que la canción avanza, se incorporan guitarras y otros elementos electrónicos.

    Judeline se sitúa siempre en el centro de la producción, haciendo gala de su distintiva voz susurrada, para contarnos una historia a medio camino entre la realidad y el sueño, enmarcada en un encuentro romántico-sexual, pero narrada a través de sus habituales metáforas fantásticas, como desvela la rima: «mi boca parece de purpurina / esta noche voy a ser tu bailarina».

    La frase «llévame a un sitio cerca del mar» evoca su single ‘Zahara’, mientras que el pasaje «toca mi cuerpo como un portal, entra dentro que hay mucho que puedes ver» es directamente una invitación al cuerpo. La atmósfera es de ensueño («dame cinco minutos pa’ despertar») y de apertura romántica: «te quiero complacer, y ser tu lugar para volver», rima la artista, en otra exquisitez de canción.

    Madonna / American Life

    Una famosa cita de Madonna me ronda frecuentemente la cabeza: “puedes ser espiritual y que te guste comprar en Prada”. No le falta razón. La pregunta es: ¿quién puede permitirse ambas cosas? ¿La espiritualidad para Madonna es un camino de vida, o un lujo más? El descubrimiento de que ni el dinero ni la fama dan la felicidad está en el núcleo de ‘American Life’. El punto de vista, sin embargo, no acaba de conectar con el pueblo, quizá porque para cuando publica ‘American Life’, ella ya lleva décadas muy lejos de ser una persona común. Madonna critica el sistema desde dentro, secuestrada por su propio éxito.

    El noveno disco de Madonna, por tanto, está lleno de contradicciones. Ese es su encanto y también su talón de Aquiles. ‘American Life’ es un disco que critica al consumismo pero vende un producto, una disputa a la cultura de las celebridades hecha por una de las celebridades más poderosas del mundo, un disco que se apropia de la estética radical siendo, a su vez, un lanzamiento multimillonario, un trabajo que cuestiona el “sueño americano” pero que es un producto del mismo.

    Pero el aspecto más fascinante de ‘American Life’ es su tensión entre forma y fondo. En las entrevistas, Madonna explica que 20 años de carrera le han llevado a entender que es la conexión humana, el compartir, el amor, y no el éxito, lo realmente importante. La ironía es que ofrece musicalmente su trabajo más hostil, antipático, desagradable y frío. Algunos lo llamarán feísmo, pero la razón por la que ‘American Life’ sigue siendo debatido a día de hoy -y escuchado- es porque ese feísmo era totalmente intencionado y es su genialidad, desde la primera hasta la última nota.

    ‘American Life’, como cada disco de la artista, es producto de su momento histórico. Estamos en la época inmediatamente posterior al 11-S y Estados Unidos está a punto de invadir Irak. El ambiente en el país es de paranoia, miedo y xenofobia. Las Dixie Chicks comprometen su carrera por atreverse a criticar a George Bush en un contexto de patriotismo exacerbado. Madonna, prudente, da la explicación más equidistante posible: “Yo ni estoy en contra de Bush, ni estoy a favor de Irak: estoy a favor de la paz”. El contexto políticamente cargado de ‘American Life’ contribuye a la confusión generalizada en torno a un disco que al final no es tan político, ni mucho menos un disco protesta. Si ‘American Life’ protesta sobre algo, es sobre la privilegiada vida de Madonna, con la artista situada en el centro de la historia.

    Las tensiones bélicas inspiran el corrosivo sonido del álbum, sus letras («hay tanta destrucción», canta veladamente en ‘Love Profusion’) y por supuesto el tema titular, un arma nuclear transformada en canción, que incluye una de las mejores ideas de la carrera de Madonna (el apoteósico final simulando un bombardeo) y una de las peores: el rap. “I want to express my extreme point of view / I’m not a Christian, and I’m not a Jew” es una de las perlas que deja este humillante episodio, que Madonna trata de explicar, sin éxito, subrayando su intención satírica. Irónicamente, ‘American Life’ como canción es espectacular, pero su rap resulta bastante revelador de la confusa perspectiva política que adopta la cantante en el disco: la de una mujer rica y famosa pidiendo empatía. La cosa no cuaja y ‘American Life’ se convierte en el lead single menos exitoso de su carrera hasta la fecha.

    La retirada de su videoclip original, que recrea un ataque militar en un desfile de moda e incluye soldados amputados e imágenes de archivo de niños en situación de guerra muy duras de ver, además de un doble de Bush a punto de ser hecho añicos por una granada, complica aún más la promoción de un álbum que empieza a ser muy difícil de vender incluso antes de su lanzamiento. El vídeo es uno de los más extremos jamás realizados por una estrella del pop, tan extremo que supera a la propia Madonna, que decide retirarlo preocupada por la posible «insensibilidad» de las imágenes, en un momento en que la invasión de Estados Unidos a Irak ya no es una amenaza, sino una realidad. La artista, que había construido una carrera basada en la provocación, da un decidido paso atrás, y cuando un periodista le pregunta si no es precisamente un contexto real de guerra el momento más oportuno para lanzar un vídeo así, ella responde que prefiere que sus intenciones no sean malinterpretadas.

    La realidad es que ‘American Life’ no es un disco sobre la guerra, a pesar de que la portada, que evoca una famosa imagen de Che Guevara, promete una obra radicalizada que luego resulta ser, sobre todo, personal. Ciccone nuevamente juega a su antojo con símbolos culturales de forma polémica, y no parece reparar en la contradicción de apropiarse de la imagen de un antiimperialista siendo la representación misma del capitalismo americano. Es otra de las fricciones que definen el disco.

    ‘American Life’ precisamente brilla como obra introspectiva y autobiográfica de una Madonna que en 2003 ya se ha reinventado muchas veces. Su disco hermano, ‘Music‘ (2000), también producido junto a Mirwais, está escrito siguiendo la fórmula del singer-songwriter, porque Madonna acaba de aprender a tocar la guitarra y su escritura empieza a mirarse más hacia adentro. ‘American Life’ lleva este concepto a su límite y recurre a los códigos del folk y la electrónica para representar un conflicto interior: por un lado, el intimismo de la canción folk, y por otro, la inclemencia de una producción militarista, industrial e hiperfuturista, pero a la vez minimalista y clínica, una absoluta delicia para los nerds del sonido, que refleja en lo sonoro el incómodo proceso espiritual que atraviesa la artista.

    Mirwais habla en las entrevistas de un arduo proceso de producción basado en dejar las canciones en su mínima expresión, pero ninguna de ellas saldría adelante sin las excelentes melodías que escribe Madonna. La de ‘American Life’ es alucinante, y el tríptico que completan ‘Hollywood’ y ‘I’m So Stupid’ es para enmarcar. Cada beat, cada línea incisiva de sintetizador, cada guitarra entrecortada, cada sample vocal, es intencionado, pero las canciones funcionarían desnudadas de efectos. Destaca el momento en que la voz autotuneada de Madonna se congela al principio de ‘I’m So Stupid’, muy representativo de la incomodidad con la que juega el álbum. La paliza sónica de ‘Nobody Knows Me’, la producción mas despiadada, juega con el humor sampleando náuseas. ¿Te molesta? Es la intención.

    La trepidante ‘Hollywood’, banda sonora de uno de los besos más famosos del siglo XXI, es la canción que más tarda en mezclarse, debido a la densidad de ideas que contiene. La canción que hace a Charli xcx descubrir a Madonna, se parece a la música disco pero no lo es; es una especie de synthpop motorik glamourizado que representa el mayor engaño de Hollywood: su poder de seducción. Su videoclip, sospechosamente inspirado en la fotografía de Guy Bourdin, es retirado temporalmente por una demanda y hunde aún más las posibilidades comerciales del disco, que acaba siendo el menos vendido de la carrera de Madonna hasta ese momento.

    La propuesta musicalmente alienante de ‘American Life’ está excelentemente desarrollada dentro de un disco que incluye agradables contrastes emocionales. ‘Love Profusion’, en toda su obvia accesibilidad pop, aún juega con el glitch en la producción vocal. La escalofriante ‘Nothing Fails’ es el corazón humano de ‘American Life’, representado a través de un emocionante coro góspel que apunta directamente a ‘Like a Prayer’. “No soy religiosa, pero estoy tan emocionada que rezaría para que te quedaras para siempre” es la confesión de una artista que diferencia religión de espiritualidad: compra en Prada y afirma en un directo que la religión es lo contrario del amor, porque “el amor, al contrario que la religión, no divide”.

    En cambio, ‘Intervention’ representa el momento en que las ideas de Madonna y Mirwais colapsan: esta tierna canción dedicada a Rocco no se decide entre la forma acústica o la invasión de sintetizadores, por lo que acaba resultando sobrecargada. Su fórmula es mejor desarrollada en la otra balada acústica del disco, ‘X-Static Process’, preciosa y conmovedora en su narración de una crisis existencial invocada a Jesucristo. Madonna explica que la simplicidad de la canción le recuerda a su infancia, y cuenta que usa a Jesús como metáfora para hablar de su relación con los hombres: lamenta que en el pasado les ha dado “demasiado poder” y que eso la ha llevado a olvidar su propia identidad.

    La conexión de Madonna con su infancia está explicitada en el electrodisco ‘Mother and Father’, que relata el trauma de la muerte de su madre e incluye un rap que, esta vez, sí funciona. Y funciona porque Madonna recuerda en él ese trauma usando un lenguaje casi infantil que es totalmente intencionado: “My father had to go to work, I used to think he was a jerk” parece una rima fácil, pero captura un dolor específicamente anclado en ese momento vital. Cuando Madonna reconoce después que se prometió a sí misma “nunca depender de nadie”, y que su corazón se convierte “en una especie de jaula”, está explicando exactamente quién es. La Madonna que canta en ‘I Feel So Free‘, que le “cuesta conectar con la gente”, ya contaba por qué en esta canción biográfica.

    Algo confuso en su perspectiva de la vida, difícil como obra de pop con la que empatizar por venir de quien viene, ‘American Life’ ha sobrevivido el paso del tiempo sobre todo gracias al elevado nivel de sus canciones e innovaciones sonoras, representadas en el enfoque extremo de la producción, el tratamiento experimental de la voz de Madonna, la sequedad de las tomas vocales que casi parecen rechazar el glamour y la perfección artificial de la industria del pop, y la inusual mezcla de folk y electrónica que evidencia las tensiones del disco. Todos estos elementos constatan que este álbum no es una mera continuación de ‘Music’, de la misma manera que ‘Madame X‘ tampoco es una mera continuación de ‘American Life’ más de una década después.

    La inclusión en el tracklist de ‘Die Another Day’, el épico tema para James Bond que anticipa el sonido de ‘American Life’, pero que a su vez contiene efectos cinematográficos inspirados en la película, traba un recorrido que concluye de manera inmejorable con la bellísima ‘Easy Ride’, una oda a la disciplina y a la idea de familia como hogar, que conecta con ‘Nothing Fails’ por su uso de cuerdas y por su calidez. Quizá esta canción se acerca más al discurso de Madonna en la época, pero funciona precisamente porque el resto de pistas osan ir a lugares mucho más arriesgados, dentro de un trabajo deliberadamente difícil e incómodo. Madonna confía en que su público lo entenderá, y aunque sigue siendo un disco divisivo, 23 años después su estatus de obra de culto le da la razón, a pesar de sus contradicciones.