Estos días hemos escogido como Disco de la Semana el nuevo de Joshua Idehen, a tenor de sus grandes conciertos ofrecidos en España, de mano de Primavera Tours. La forma de entrar en «I know you’re hurting…» es a través de bangers para la pista de baile como ‘This Is The Place’, ‘Turn It Around’ o ‘It Always Was‘, que ya fue Canción del Día.
Pero la canción señera, inolvidable, inconfundible del disco es ‘Mum Does the Washing’. Es increíble que un tema como este tenga casi 2 millones de escuchas, pero como parodia de los diferentes sistemas económicos, corrientes artísticas o movimientos sociales, en función de «quién hace la colada» ha calado entre el público. ¿Qué es eso que samplea? ¿Acaso una versión de ‘If I Were a Richman’ con el «pitch» cambiado? Antes que nada, Joshua Idehen es poeta, así que dejemos que sean sus palabras las que hablen:
«El mundo según cómo tu madre lava la ropa
Capitalismo:
Tu madre lava la ropa, le pagas un dólar
Le pides que lave la ropa de tu amigo, tu amigo te paga cincuenta dólares
Comunismo:
Tu madre lava la ropa, tú lavas la ropa
Todas las noches, saludas una foto de tu padre
Socialismo:
Tu madre lava la ropa, tú cocinas
Todos son felices, en teoría
Feudalismo:
Tu madre lava la ropa y te paga impuestos
Colonialismo:
Entras sin permiso en la habitación de tu madre
Dices que tú fuiste quien descubrió la habitación de tu madre
Y dejas toda tu ropa sucia en el suelo
Fascismo:
Tu madre lava la ropa
Y estás obsesionado con su nariz
Liberalismo:
Observas a tu madre lavar la ropa
Y te sientes realmente, realmente mal
«Hay que hacer algo», dices
Y puede que se haga o puede que no
Libertarismo:
Tu madre lava la ropa
Y crees que la lavaste tú
Religión:
Tu madre lava la ropa
Y le das gracias a Dios
Ateísmo:
Tu madre lava la ropa
Haces un vídeo de 12 partes en YouTube exigiendo pruebas revisadas
De que, efectivamente, lavó la ropa
Sionismo:
Empujaste a tu madre a la lavadora
Y el centrifugado la mareó
Y ese mareo la hizo vomitar
Y señalas ese vómito y lo llamas antisemitismo
Americanismo:
Tu madre lava la ropa
Está en la Constitución
Fin de la discusión
Mansplaining:
Tu madre lava la ropa
Le dices cómo hacerlo mejor
cuando nunca has lavado la ropa
Matrimonio entre personas del mismo sexo:
Vuestras madres lavan la ropa
Patriarcado:
Tu madre no existe
La ropa se lava sola misteriosamente
TERFas:
Tu madre no quiere que tu otra madre lave la ropa
Por cosas como los genitales y demás
Encuesta:
Hay un 70% de probabilidad
De que laves la ropa el sábado por la noche
100% de que tu madre la tenga lavada
el domingo por la mañana
Africanismo:
Vas a casa de Benny
La madre de Benny lava la ropa
Le preguntas a tu madre por qué no la lava ella
No sobrevives esa noche
Feminismo:
Tu madre insiste en que crezcas y laves tu propia ropa
Feminismo blanco:
Tu madre contrató a una mujer de color para lavar la ropa
Feminismo masculino:
La única vez que lavé la ropa
Le conté a todo el mundo que lavé la ropa
Escribí una entrada en mi blog
Presumí de ello
Me tomé una selfie
Historia de Instagram
Salí en la tele
Gané un Óscar
Jugué a Fortnite
Bailé
Soy un aliade
Hashtag #MeToo
Igualitarismo:
La única vez que lavaste la ropa
Es prueba de que todos somos iguales y que ya nadie necesita el feminismo
Hip-hop:
Todos los días me esfuerzo
Todos los días me esfuerzo
Cuando traigo la cesta
Mamá mete la ropa
Narcisismo:
Te ves bien con la ropa que lavó tu madre
Sony no se anda con chiquitas a la hora de promocionar la colaboración de Ana Mena con Lola Indigo. Y eso que esta última en realidad está fichada por Universal. La califican en nota de prensa como «el acontecimiento más esperado e importante del año». Exactamente las mismas palabras las repite el equipo de promoción de Ana Mena en una nota similar.
Cuentan que «la expectación en torno al proyecto ha sido extraordinaria» desde la aparición de Ana Mena como invitada sorpresa durante el concierto de Lola Índigo en Granada. Desde entonces ambas han seguido hablando a través de las redes, alimentando las especulaciones en torno a una colaboración que la gente pedía. ‘pa ti toa’ es el resultado de sus contactos, bajo la producción de Tunvao.
‘pa ti toa’ es una canción de amor y deseo en el que tanto Ana Mena como Lola Indigo se dirigen a un hombre que tienen «esposado como un preso» y que sabe quitarles «el estrés si me estreso». La disco está llena pero él es «mi favorito».
Introduciendo algunas palabras en inglés como «dive» o «lova» («lover»), las artistas mantienen un buen flow y sensualidad; Mena introduciendo el tema en solitario, Lola quedándose el verso más largo, todo ello sobre una base de merengue pop. Un estilo que han trabajado en los últimos años Rosalía o Karol G, y que han deconstruido vanguardistas como rusowsky.
El objetivo de ‘pa ti toa’ no es tanto romper estructuras a lo Rusia-IDK, como convertirse en una de las canciones del verano. A eso apunta el final en plan coral, truco que ya usaba ‘Si antes te hubiera conocido’. Es por eso -y porque sus bpm’s son más reducidos- que este tema agradecería un videoclip o unos visuales que terminen de elevarlo. Mucha gente lo está pidiendo. O eso o que «Éxitos España» le dé el amor que otras veces negó a estas artistas.
Actualización: el vídeo se ha estrenado dos días después, incluyendo coreografías de Ana Mena y Lola Indigo en un entorno blanco y negro.
La novena edición de Mallorca Live ha llegado con cambios de programación, principalmente la reducción del cartel a dos jornadas principales -se ha eliminado el jueves- y la adición de un «closing party» el domingo encabezado por el DJ set de David Guetta. El arranque del viernes ha contado con 18.000 asistentes que han difuminado lo que significa ser un cabeza de cartel nacional o internacional.
Porque hasta la llegada de Prodigy a las 2.00 de la noche en Calvià suceden muchas cosas, de punta a punta del recinto, desde el bailoteo del escenario La Plaza hasta los conciertos íntimos de La Isla, por cierto, muy recomendables para acercarte a propuestas menos masificadas pero muy sugerentes, como la de Carmesí, o incluso un popup de los conocidos Espresso Concerts que están conquistando la isla.
De hecho, aunque Prodigy son a todas luces el headliner internacional del viernes, su tardío horario -acorde a su propuesta de electrónica ravera industrial- hace que en esta jornada también los nombres nacionales congreguen una considerable densidad de asistentes, y ahí hay que hablar especialmente de Dani Fernández.
Andrés Iglesias
La actuación del manchego es especialmente esperada ya que es solo la segunda tras la operación de hombro que atravesó tras su caída el pasado mes de abril. Fernández pide en un momento del show que no le tengamos en cuenta si tiene que parar de tocar, pero nadie diría viéndolo actuar que ha pasado por quirófano recientemente: su intensidad performática -sobre todo vocal- sigue intacta y su capacidad para levantar al público también. A veces esa intensidad parece demasiado: Fernández interrumpe el concierto en un momento del show para que un asistente reciba atención médica.
Presentando canciones emotivas como ‘Todo cambia’ o animadas como ‘Bailemos’, Fernández ofrece pop-rock emocional y una curiosa puesta en escena integrada por varios muros de hormigón grafiteados, evocando los muros típicos de barrios humildes como recordando de dónde viene, y tiene palabras de agradecimiento para la organización del festival, el equipo sanitario, y para el público que «se gasta el dinero en ver música en directo».
De repente me sumerjo en un tramo británico de Mallorca Live, ya que me escapo brevemente para ver actuar a The Paisley Daze en el escenario La Isla, que son todo un torpedo rock ‘n roll y suben la temperatura del recinto gracias a sus enérgicas canciones, guitarrazos garajeros, y al evidente carisma de su vocalista, que en un momento lanza agua de una botella al público, como poseído por la excitación.
Y cuando me doy cuenta, The Libertines han subido al escenario Es Jardí. Ya entrada la noche, Pete Doherty y Carl Barât despliegan su característica elegancia decadente y británica ante su público más leal. Las guitarras con aroma clásico y blues siguen siendo su marca, también la puntual trompeta tocada en directo, y tanto el ‘shoop shoop’ de ‘What Katie Did’ como la sobria ‘Merry Old England’ configuran un repertorio bastante reposado en el que la voz de crooner de Doherty suena especialmente controlada y nítida.
Xavi Torrent
La fluidez y proximidad entre escenarios facilita acercarse a distintos conciertos durante la jornada, aunque mi experiencia del concierto de Samuraï se limita a dos canciones adscritas a su estilo pop-punk -por cierto, muy coreadas por un público entregado que llena el escenario Mallorca- y a una inesperada lluvia de globos hacia el público, cuyo origen ni la propia Samuraï sabe explicar. El concierto de Samuraï precede al de Viva Suecia, uno de los más concurridos de la jornada, aunque eso ya no es ninguna sorpresa: en este medio nos hemos cansado de informar sobre el ascenso comercial de Viva Suecia y las distintas distinciones discográficas que acumulan.
Los temas con madera de himno como ‘Dolor y gloria’ o ‘Deja encendida una luz’ vuelven a vertebrar un espectáculo centrado en la canción pop-rock más épica y victoriosa, con ecos de Bunbury en melodías y voces, y una puesta en escena bastante trabajada con diferentes visuales con coloridos gráficos.
El set de Viva Suecia se desarrolla con esa emoción y épica estilizada tan suya, combinando melodía hercúlea y el ritmo rock bailable; y cuenta con varios artistas invitados: junto a Hoonine interpretan probablemente el mejor estribillo del concierto, el de ‘Tú y yo contra los demás’, y después Dani Fernández aparece reconociendo que al principio iba a quedarse en el camerino, pero que al final no ha podido resistirse al calor del público. Especialmente interesante es la intervención de Samuraï, a la que Rafa Val agradece que les haya hecho descubrir que «la edad a veces está reñida con la madurez», una lección de inteligencia emocional canalizada en su tema conjunto interpretado por primera vez en vivo, ‘Melancolía’, con Val al piano.
En contraste con la sobriedad pop-rock de Fernández y Viva Suecia, el set de Belén Aguilera -que estrena EP este viernes, ‘mediterrania’-, es totalmente teatral y performativo, presentado con una puesta en escena que entra por los ojos y que representa quizá un barco a la deriva -simbolizado por un mástil que preside el escenario-, pero también un concierto de liceo, al que nos lleva el conjunto de cuerdas -violín y cello-, el teclado estilizado con tubos como si fuera un órgano, y el cuerpo de bailarinas simulando una cohorte de ninfas que apoyan -física y emocionalmente- a una Belén Aguilera que actúa con trapos y descalza, melena al viento, como si fuera una heroína lírica en mitad de un naufragio ritual.
El concepto detrás del show de Aguilera se sostiene sobre un repertorio que atraviesa las diferentes «facetas» emocionales de su propuesta: del baile electrónico de ‘Galgo’ o ‘Licántropo’ -con sample de ‘Thriller’- o la preciosa ‘Eclipse’, a la balada emotiva de ‘Soledad’, dedicada a su abuela, o la coreada ‘Mía’, pasando por un sorprendente sample de ‘Moi… Lolita’ de Alizée. El espectáculo es estéticamente 100% contemporáneo por su mezcla de códigos urbanos y pop clásico. Actuando frente a un fluido público -quizá demasiado-, Aguilera se entregó vocalmente y a sus elaboradas coreografías -que en ocasiones la llevan arrastrada por el suelo o elevada por los aires-, como si estuviera en el mismo Movistar Arena que llenó hace meses.
Llegadas las dos de la noche, la atmósfera se endiablaba con el set de ritmos raveros e industriales de The Prodigy, que, reconfigurados en torno al mastermind Liam Howlett y el veterano MC Maxim -encargados de las voces en directo y con el apoyo de Rob Holliday a la guitarra-, tras la muerte de Keith Flint en 2019, ofrecen un set que no decepciona.
Dispuestos en escena de forma esquemática y casi militarista -cada miembro toca en su propia plataforma, mientras Maxim se mueve de un lado a otro del escenario-, el grupo convierte Calvià en una mina de bombas sonoras, disparando sus excitantes beats industriales, sintetizadores radiactivos y espectaculares visuales que sin duda roban toda la atención, siendo el absoluto centro visual, en especial esos imponentes fusiles flotantes en diseño 3D que parecen estar físicamente sobre el escenario.
Con un Mallorca Live rendido ante la potencia sónica de The Prodigy, el set, que abre con ‘Omen’ y sigue con las explosivas ‘Light Up the Sky’ o ‘Invaders Must Die’, no escatima en envolventes rayos láser que bañan de amenazantes luces verdes y rojas toda la pista. El grupo remata con la apoteósica ‘Smack My Bitch Up’ justo antes de los bises, y yo no puedo evitar recordar aquel éxito de t.A.T.u. que estaba tan inspirado en ella. Para muchos, ‘Not Gonna Get Us’ fue nuestra puerta de entrada a Prodigy, sin saberlo.
Taylor Swift encabeza la nueva lista de singles en Reino Unido con ‘I Knew It, I Knew You‘, su tema para ‘Toy Story 5’. La canción ha logrado lo equivalente a 52.434 copias solo en las islas, y esta vez puede presumir de que habría sido top 1 igualmente sin la ayuda del soporte físico, o variante alguna.
El tema ha obtenido 42.978 puntos de streaming, por 42.116 de ‘Rein Me In’ de Sam Fender y Olivia Dean. Han ayudado a asegurar las 4.000 descargas de mp3 y los 5.000 CD singles vendidos por Taylor, pero no han sido determinantes como en otras ocasiones.
Este es el 7º número 1 para Taylor Swift en Reino Unido tras los conseguidos por ‘Look What You Made Me Do’ (2017), ‘Anti-Hero’ (2022), ‘Is It Over Now?’ (Taylor’s Version) (2023), ‘Fortnight’ (feat. Post Malone, 2024), ‘The Fate Of Ophelia’ (2025) y ‘Opalite‘. Como veis, son todos bastante recientes y ninguno procede de ‘Red’ o ‘1989’. Aquellos singles rondaron el top 5, destacando el número 2 conseguido por ‘I Knew You Were Trouble’ y ‘Shake It Off’.
En cuanto a ‘I Knew It, I Knew You’, debutó en el Global de Spotify en el número 1 y después ha ido bajando. En su 7º día de vida, la encontramos en el puesto 9, aunque seguramente remontará cuando ‘Toy Story 5’ se estrene la semana que viene.
Por otro lado, Taylor Swift está de actualidad por ser la artista más joven que jamás se haya reconocido en el Songwriters Hall of Fame. Sombr, que para ella representa el futuro de la música, ha interpretado dos temas en su honor, ‘Cardigan’ y ‘Dear John’. Como recoge Billboard, Swift ha dado un emocionado discurso de 20 minutos, en el que ha hablado de su recorrido profesional: “Si recuerdo mis 23 años de carrera musical, los altibajos y las batallas de la industria, las pruebas y tribulaciones, los vítores y las lágrimas y la avalancha de dudas, las críticas —tanto justas como injustas—, la pérdida total de privacidad, las giras mundiales y las guerras de egos, y los giros del destino, el caos mágico absoluto de este camino que elegí cuando era demasiado joven para recordar siquiera que fuera una elección, componer canciones fue lo más fácil que he hecho en mi vida”.
En la misma ceremonia se ha honrado a Alanis Morissette, a Gene Simmons y Paul Stanley (Kiss) o ha actuado RAYE.
En un contexto audiovisual donde ‘The Bear’ gana premios como mejor serie cómica y producciones como ‘Ted Lasso’ o ‘Terapia sin filtro’ se consideran “divertidísimas”, la despedida de ‘Hacks’ es una catástrofe de dimensiones homéricas, el fin de la comedia televisiva. Menos mal que aún nos queda ‘The Studio’.
En realidad, el final de ‘Hacks’ llega en el momento perfecto. Ni demasiado pronto, como ocurrió con la añorada ‘Mindhunter’, ni demasiado tarde, como les sucedió a ‘Homeland’ o ‘El cuento de la criada’. La cuarta temporada, aunque notable, ya dejaba entrever algunos síntomas de agotamiento: reaparecían las mismas dinámicas narrativas, los mismos conflictos dramáticos y debates ideológicos muy similares. La serie seguía funcionando porque Deborah y Ava son dos de los personajes mejor escritos de la ficción actual y su química es indestructible, pero empezaba a percibirse cierto desgaste.
Además, como ha ocurrido con ‘Euphoria’, cuadrar agendas iba a ser cada vez más complicado. La carrera de Hannah Einbinder está despegando de tal manera (acaba de presentar en Cannes la que promete ser una de las películas del año, ‘Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma’) que seguir rodando diez episodios al año como protagonista no iba a ser tarea fácil.
Esta quinta temporada ha sido, como adelantaron sus creadores Lucia Aniello y Paul W. Downs, “alegre y luminosa”. Tanto como esa versión de ‘Happy Days’ de Judy Garland y Barbra Streisand que suena al final del último episodio. El peso cómico y dramático de la serie sigue sustentado en la relación entre Deborah y Ava. Sin embargo, ya no se insiste en la dinámica basada en el antagonismo, el choque cultural o el conflicto generacional. Su vínculo se ha transformado en una amistad sincera y profundamente cómplice.
Ese cambio de tono, más amable, menos conflictivo, permite a ‘Hacks’ despedirse a lo grande. Y a lo grande en una comedia es haciendo reír. A carcajadas. Hay episodios en esta temporada, como el quinto (‘D’Amazing Race’) o, especialmente, el séptimo (‘Montecito’), que son pura chufla de principio a fin. También, como era de esperar en una despedida, hay momentos para sacarnos una lagrimilla.
Pero, como todo buen monólogo, siempre hay un chiste final. Un chiste -no lo voy a reproducir para no hacer espóiler- que condensa a la perfección todo lo que ha sido Deborah Vance durante estas cinco temporadas: una mujer incapaz de renunciar al humor (y a la vanidad), incluso cuando habla de aquello que más teme.
No habrá más temporadas de ‘Hacks’, pero sí nuevos proyectos de Lucia Aniello y Paul W. Downs. Ambos han renovado su contrato con HBO y ya han confirmado que están trabajando en una nueva serie. De comedia, por supuesto.
Olivia Rodrigo publica hoy su tercer disco, ‘you seem pretty sad for a girl so in love’, precedido de dos números 1 a nivel global, ‘drop dead‘ y ‘the cure‘. Ambos fueron top 1 en el Global de Spotify aunque fuera solo durante un día; ‘drop dead’ fue número 1 tanto en UK como en USA, y ‘the cure’ ha quedado en el top 2 en Reino Unido y en el top 5 en Estados Unidos.
El álbum de nuevo construido junto a su mano derecha Dan Nigro, reincide en el sonido pop-rock de otras entregas de Olivia Rodrigo, aunque ampliando la paleta a otros sonidos. Si ‘stupid song’ se va acercando poco a poco a la parte más bailable de Haim, otras dos canciones se zambullen en territorios ochenteros, ‘my way’ y sobre todo ‘expectations’.
Cuando parece que al final del álbum solo van a caber baladas como ‘less’ o la orquestada ‘cigarette smoke’, de 6 minutos de duración, ‘expectations’ es un soplo de aire fresco que recuerda incluso a Human League. También hay que destacar como nueva favorita ‘maggots for brains’, formada con una deliciosa caja de ritmos muy lo-fi.
El disco alterna piezas acústicas como ‘begged’ o ‘honeybee’ -esta última con coros de Conan Gray- con otras más indie pop como ‘u+me=<3'. Algunas van cambiando sobre la marcha, como 'purple'. Como indica el usuario ElPajarito en nuestro foro de Olivia Rodrigo, ‘what’s wrong with me’ con nada menos que Robert Smith ha perdido algo de fuerza respecto a lo visto en Primavera Sound. O eso, o fue el impacto de lo inesperado. Robert Smith no es co-autor del tema pero sí aparece acreditado como «corista», guitarrista, pianista, bajista e ingeniero.
En cualquier caso, el «focus track» y nuestra Canción del Día es ‘stupid song’, otra de sus composiciones in crescendo. El tema empieza a piano, no exento de toxicidad («dicen que el amor de verdad es una jaula que te hace sentir libre»). Después, coge carrerilla cuando Olivia «pasea por el parque con la cabeza bien alta, dejando atrás a las chicas de la universidad y a los chicos borrachos».
Ella está enamorada, aunque no parece ser tan correspondida («deberías sentirte como yo me siento cuando alguien dice tu nombre») y termina desquiciada en un pre-estribillo en el que reconoce estar «volviéndose loca». El título del tema viene de la gran frase: «Soy un coche que va a toda velocidad, por el bulevar sin frenos / Y te deseo más de lo que cualquier canción estúpida podría expresar».
El vídeo en este caso es bastante literal: un triste paseo con una Olivia Rodrigo afectadísima, a la que acaban acompañando unas bailarinas de ballet, también unos gatos, y una lluvia falsa como la casita del vídeo de ‘the cure’. Y es que el álbum «de canciones tristes de amor», según Billboard, podría haber terminado retratando o anticipando su ruptura con su novio durante dos años, Louis Partridge.
Anitta ha publicado esta primavera un disco diferente, marcado por las melodías brasileñas, más que por los ritmos, y con un muy visible carácter espiritual. Uno de los temas se llama ‘Deus existe’, la última canción es una oración directamente y hay en este ‘EQUILIBRIVM’ un gusto por la «Ternura» muy lejano al espíritu de hits tan brutos de la pasada década, como ‘Vai malandra’.
La simpática ‘Nanã’, que es una de las pocas canciones bailables, está dedicada a la deidad de origen yoruba, y en las entrevistas Anitta está contando que el álbum habla sobre cómo ve a Dios. El mantra de ‘Ouro’ es «buscar algo que valga más que oro», y su letra invita a abrazar lo negativo que nos ocurre para poder seguir adelante con nuestras vidas: «La vida no deja de presentarte momentos de tristeza, de estrés, ira, dolor / El equilibrio no es la ausencia de eso / El equilibrio es sentirlo, experimentarlo, pero regresar al camino del medio».
La bossa nova, la samba, el reggae, incluso los detalles jazz empapan una primera parte del álbum muy tranquila y chill, con una Anitta muy relajada, que se está buscando a sí misma. En principio el concepto del álbum implicaba que esa primera parte estuviera en portugués, y la segunda mitad se pasase al inglés y al castellano. Anitta no tiene la suerte de Bad Bunny -que 60 millones de personas hablen en Estados Unidos su lengua materna-, y después del pelotazo dado con ‘Envolver’ en español lo sabe demasiado bien. No podía arriesgarse tanto.
Sin embargo, lo que ocurre en la segunda mitad, más que un cambio de idioma (vuelve el portugués al final del todo) es que el concepto se va pervirtiendo. En la primera parte de ‘EQUILIBRIVM’ vemos a Anitta colaborar sobre todo con artistas femeninas brasileñas en canciones suaves: Melly en ‘Ternura’, Luedji Luna en ‘Bemba’, Liniker en ‘Caminhador’, Marina Sena en ‘Mandinga’… El dúo con Anitta es el tema más escuchado ahora mismo de casi todas ellas. Esto es, la superestrella internacional les ha dado visibilidad y Anitta, por su parte, se acerca a lo que se podría entender como un disco de madurez… que no lo es exactamente.
En realidad que Anitta se propusiera hacer un álbum «serio» ya era decepcionante para quienes consideráramos ‘Funk Generation‘ una cosa muy seria. Pero lo peor es que en un momento dado el que pretendía ser el álbum más brasileño de Anitta se deja llevar por Shakira en una ‘Choka Choka‘ que realmente choka choka en esta secuencia… como el sonido a lo Karol G de ‘So Much Love’ o el manido sample de ‘Moments of Love’ en ‘Vai dar Caô’. El clásico de Art of Noise contiene una de las melodías más hipnóticas de la historia, y ella lo integra con los ritmos brasileños, pero desvirtúa un poco un álbum que se había caracterizado por su vinculación con la tierra.
Sin grandes «highlights» en su parte más atemporal, ni tampoco en sus «bonus» más rítmicos, ‘EQUILIBRIVM’ contiene grabaciones agradables, solo que sin conformar el disco más «equilibrado» de Anitta.
Río Babel ha dado a conocer los horarios de su próxima edición, que volverá a celebrarse en el Auditorio Miguel Río de Rivas-Vaciamadrid durante los días 3, 4 y 5 de julio. Es otro año libre de grandes solapes. Además, se confirma la nueva incorporación de Orestes Gómez a la programación del domingo.
Bandalos Chinos inaugurarán la jornada del viernes 3 comenzando a las 18:20h. Iseo & Dodosound continuarán la fiesta a las 19:20, coincidiendo de forma parcial con Machaka (19:55h), mientras que Chambao celebrarán su 25 aniversario a las 20:25h. El único concierto de Amaia en Madrid de 2026 se celebrará a las 21.40h, La M.O.D.A. tomarán el relevo a las 23h, La Pegatina a las 00:35h y Ultraligera despedirán el día a la 1:50h. Juventude y Louta, en el escenario Ambar, estarán a las 22:20h y 00:00h, respectivamente.
El sábado 4 de julio incluirá las actuaciones de Oslo Ovnies (18:15h), Irepelusa (19:20h), Molotov (20:25h) y Chiquita Movida (22h), hasta la salida de los cabezas de cartel The Offspring, que saldrán al escenario a las 23:15h. Caramelos de Cianuro (00:50h) y Son Rompe Pera (02:05h) despedirán la jornada más rockera de Río Babel. Eskorzo (19:55h), Ilan Amores (21:25h) y Alan Sutton y las criaturitas de la ansiedad (00:25h) completan el día.
Por último, el domingo 5 de julio será el momento del esperadísimo concierto de Katy Perry, que estará en el escenario Johnnie Walker a las 22:25h, para una hora y media de show. Previamente, Tú Peleas Como Una Vaca (19:10h), Yami Safdie (20h) y Bomba Estéreo (21:05) ya habrán llevado a cabo su espectáculo. Despues de Perry, fiesta de despedida a cargo de La Casa Azul, justo a medianoche. Orestes Gómez (18:20h) y Yadam (20:30) tampoco se lo perderán.
El Auditorio Miguel Ríos de Rivas-Vaciamadrid contará con fácil acceso en transporte público gracias a la conexión con la estación de metro Rivas Futura (Línea 9, Zona B1) y diferentes líneas de autobús. También habrá servicio de taxi y VTC durante todo el evento.
Para quienes acudan en vehículo privado, el festival dispondrá de parkings gratuitos con plazas asignadas por orden de llegada y espacios reservados para personas con movilidad reducida. Asimismo, Río Babel pondrá a disposición del público un servicio de lanzaderas de regreso hasta la Estación Puerta de Atocha-Almudena Grandes al finalizar los conciertos.
Hoy 12 de junio se publican los nuevos discos de Olivia Rodrigo, Bebe Rexha, Algora, Mon Laferte (‘Femme Fatale 2’) y también el nuevo EP de Belén Aguilera. Un pedacito de todos ellos está disponible en nuestra playlist Ready for the Weekend.
En España las novedades están dominadas por lo nuevo de Dellafuente y la colaboración de Ana Mena con Lola Indigo. Pero también hay que hablar de lo nuevo de Ganges, La Tania, Blanca Paloma, Metrika, Juicy Bae, Bb trickz o, en un plano más indie, La Paloma y joseluis.
En el mercado internacional, hay tema de BTS, Tove Lo con Stromae, Interpol o incluso Kanye West. Suede publican un bonus de ‘Antidepressants’.
La Casa Blanca continúa usando con muy mal gusto música pop para acompañar acciones del ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas que ha aterrorizado a la población mundial y se ha llevado la vida de varias personas. En esta ocasión, han subido un vídeo a TikTok que incluye ‘Bye’ de Ariana Grande, un tema incluido en su último álbum hasta ahora, ‘eternal sunshine‘.
Ariana Grande ha sido contundente, dejándoles un comentario: “Por favor, no volváis a usar mi música en relación con este sinsentido de barbarie, inhumanidad y atrocidad”. Según informan varios medios, el comentario ha sido ocultado o eliminado por la Casa Blanca, cuando varios fans de Ariana Grande ya habían hecho pantallazos.
La artista está inmersa en la promoción de un nuevo álbum que sale a finales del próximo mes de julio. De momento conocemos el adelanto ‘hate that i made you love me‘, que ha conseguido ser la canción más escuchada del mundo durante 8 días no consecutivos, en Spotify.
Desde que el intermedio de la Super Bowl se ha instalado en la conversación social a nivel mundial, no solo en Estados Unidos, varios eventos deportivos han intentando muy fuerte lograr un impacto parecido. Pero ningún evento está poniendo los medios, ni siquiera la FIFA.
En la inauguración del Mundial de 2026 en Ciudad de México, Shakira y Burna Boy presentaron el himno oficial ‘Dai Dai’ en un escenario marcado por su austeridad. Los artistas ni se molestaron en quitarse las gafas de sol. O no podían, o no querían ver.
El cuerpo coreográfico de Shakira y la propia Shakira, con su movimiento de cadera particular, cumplieron. Eso nunca falla. En cuanto a Burna Boy, su voz no pudo sonar más enlatada. Lo mismo podría haber estado que no haber estado. En algunos planos seguía sonando su voz y él no estaba. Ese fue el nivel.
Aunque lo peor es ese suelo del tipo gimnasio que hizo imposible, por ejemplo, que cantantes y bailarines pudieran actuar en tacones. Unas telas, sí, unas telas provocaron que los artistas tuvieran que actuar con zapatillas deportivas. Los artistas al servicio del fútbol y no al revés, a diferencia de la Super Bowl, donde el encanto es que hasta se te olvide que estás viendo un partido.
Con todo, la actuación ha sido un éxito que promete relanzar ‘Dai Dai’, un tema que entró muy tímidamente en listas pero que ya ha subido al top 45 del Global de Spotify. Y al número 21 en España. Seguirá subiendo, pues la actuación ha sido vista en Youtube 6 millones de veces en 8 horas. El vídeo no se puede incrustar, pero puede verse en Youtube.
El 19 de julio, Shakira volverá a actuar en el Mundial, a su cierre, junto a BTS y Madonna.
Los tres primeros conciertos del ‘Lux Tour’ de Rosalía en Estados Unidos no han podido realizarse por una emergencia familiar. Billboard informa de que estos tres shows ya han sido reubicados. El concierto de Orlando pasa al 9 de septiembre, mientras que los de Miami serán los días 14 y 16 de septiembre.
Por otro lado, en la noche de este jueves 11 de junio, el tour ha empezado en Boston, con uno de los bailarines en el confesionario.
Rosalía se ha referido por primera vez en un momento al inconveniente de posponer algunas fechas, visiblemente emocionada: «Ha sido un viaje muy largo para poder veros aquí. Es un sentimiento muy bonito actuar para vosotros. Gracias por entenderlo. Los seres queridos tienen que ir primero. Cuando algo inesperado te pasa, puede ser muy difícil seguir adelante. Pero de verdad creo que hacer esto merece la pena».
ROSALÍA speaks for the first time about what happened that forced her to postpone three LUX TOUR shows:
“It’s such a long, long journey to see you all here. It’s such a lovely feeling to be able to perform for you. Thank you for being so…
Una de las satiristas más afiladas del mundo actual que tenemos, SVSTO (Carla Parmenter) ha vuelto estos días con el lanzamiento de un nuevo single que lleva totalmente su marca: ‘Bar Manolo‘ es una reivindicación de la sencillez a golpe de electroclash, construida en torno a la imagen del típico bar español que permanece impermeable a la gentrificación. Precisamente de la crisis urbanística hablaba ‘Mil €‘, mientras que la performance del feminismo radical estaba presente en esa ‘Venganzza’ que tenía como referentes lo mismo a Virginie Despentes que a la rave alemana.
Con motivo del lanzamiento de ‘Bar Manolo’, SVSTO es la nueva invitada a la sección comisariada por Jägermusic «Meister of the Week«, donde los artistas ahondan en aficiones no relacionadas con la música. SVSTO elige hablar de su fascinación por la Factory de Andy Warhol -que no por Warhol- y sus musas, entre las cuales se encuentran Nico o la mil veces referenciada Edie Sedgwick.
¿Por qué decides hablar de las superestrellas de Warhol?
En mi época de la uni estaba bastante obsesionada, hasta el punto de que hice el trabajo final de carrera sobre posmodernismo y las pelis de Warhol. Me atraía el hecho de que iba más sobre los personajes y la performance que sobre contar una historia con principio, nudo y desenlace. Tengo que decir que, más que el personaje de Warhol, me fascinaba el concepto de la Factory y de la contracultura en el Nueva York más decrépito de finales de los 60 y 70. También el hecho de rodearte de locas. I can relate.
¿Te identificas con alguna en concreto?
A ver, la mayoría eran niñas ricas que se habían rebelado. Las que más me gustaban eran Viva, que es una de las pioneras en hacer videoarte, y por supuesto Candy Darling (“no soy una mujer auténtica, pero ¿a quién le interesa la autenticidad?”) y Jackie Curtis. La Jackie, aparte de tener las mejores cejas del universo, era una performance viviente. Cada año se casaba con uno diferente y hacía bodorrio. Y claro, Nico, con su voz de haberse fumado 500 Ducados, me encandiló totalmente. Pensé: ah, ¿que se puede cantar mal y tener un grupo? Allá que voy.
Warhol exhibió a sus superestrellas en sus películas underground, como ‘Flesh’, ‘Heat’ o la controvertida ‘Blue Movie’; ¿cuál sería para ti la mejor película de Warhol?
Es fuerte pensar que las vi todas porque realmente son infumables. Parece ser que mi capacidad para prestar atención no estaba completamente devastada en 2010. Pero sí, recuerdo ‘Flesh’, ‘Heat’ y ‘Trash’ como las que más me gustaron. Cuando cumplí 22, mis padres me regalaron un viaje a París para ir a ver una expo de Warhol, y recuerdo que proyectaban la película de su amigo durmiendo durante 8 horas y estuve un buen rato viéndola. Fascinante, porque ahora no puedo ni acabar de ver un reel.
«La mayoría de superstars de Warhol eran niñas ricas que se habían rebelado»
¿Crees que las Warhol Superstars eran realmente “actores” o más bien personas interpretándose a sí mismas dentro del universo Factory?
Yo creo que la gracia era eso, que no sabías si estabas viendo un documental de gente completamente ida o si era una parodia de ellos mismos. Igual eran las dos cosas a la vez.
¿Cuánto de realidad y cuánto de ficción percibes en las películas de Warhol?
Un profesor que tuve decía que no existe la realidad en el cine. Los documentales también son ficción porque siempre hay una intención detrás, y el hecho de que decidas colocar la cámara en un lado u otro ya es manipular la realidad, igual que lo que decides montar.
¿Warhol explotaba emocionalmente a sus musas o les ofrecía una plataforma de visibilidad que no habrían tenido de otra forma?
Creo que las dos son verdad. Por un lado, alzar a personas queer y disidentes al estatus de superstar en aquella época me parece genial, pero no creo que ninguna acabara mejor de lo que estaba antes. Y Warhol tenía una pinta de ser una bicha que flipas.
Edie Sedgwick es la superestrella warholiana más influyente, inspirando trabajos de The Velvet Underground, Lady Gaga o un disco entero de Alizée. ¿Cómo explicas esta fascinación por ella? ¿Qué la diferencia de las otras “musas”?
A mí lo que me pasa con Edie es que tuvo este revival hipster millennial y la hemos visto hasta en la sopa. De ella me quedé con el look de ir en bragas y medias.
¿Las superestrellas de Warhol han inspirado la obra de SVSTO u otros de tus proyectos?
Sí, a nivel estético sobre todo. También estaba obsesionada con los primeros tres álbumes de The Kills, que bebieron mucho de The Velvet Underground, y me flipaban sus letras. Y también me interesaba cómo Warhol, en vez de crear cosas de 0, cogía imágenes ya existentes y las recontextualizaba. Esto, de manera obviamente muy mamarracha, es algo que nos gustaba hacer con Las Bistecs. Por ejemplo, coger un trozo de poema de Machado y ponerlo en una canción electrónica. Sorry, Machado, en realidad eso no tiene perdón.
«Alzar a personas disidentes a superstars en aquella época me parece genial, pero no creo que ninguna acabara mejor de lo que estaba antes»
Fue muy sonado el caso de Valerie Solanas, que intentó matar a Warhol. ¿Crees que su atentado contra Warhol debe leerse como un acto político, psicológico o una mezcla de ambos?
En mi tema ‘Venganzza’ tenía un verso dedicado a Valerie Solanas, pero al final no lo puse. Ella escribió el manifiesto ‘SCUM’, que literalmente quería, entre otras cosas, aniquilar el sexo masculino. Disparar a Warhol no fue un acto político por eso, fue porque tenía la paranoia de que este le quería robar un manuscrito.
Hay verdaderas curiosidades en el grupo de superestrellas: Bibbe Hansen es la madre de Beck, Ultra Violet es la madre de Gaby Hoffmann (‘Girls‘)… ¿Hay alguna que quieras destacar y que la gente conozca menos?
No sé mucho sobre ella, pero me acuerdo de su nombre, que me parece increíble: International Velvet. ¿Hola? Ponerte International de nombre me parece ideal.
Si la Factory hubiese existido en la era de las redes sociales, ¿qué superestrella crees que habría sido influencer hoy?
Creo que ellas hubieran sido antiinfluencers porque de wellness nada jajajaja.
Francisco Javier Álvarez, más conocido como Beret, ha sido detenido en la tarde de este jueves en Sevilla por una supuesta agresión sexual. Así lo ha adelantado la Cadena SER, que también cuenta que el artista ha pasado a disposición judicial esta misma tarde y puesto en libertad provisional por unos hechos ocurridos en la ciudad andaluza el pasado mes de abril.
El juez ha impuesto como medidas cautelares la prohibición de comunicarse y/o acercarse a menos de 500 metros de la denunciante. También se le ha retirado el pasaporte durante tres meses. Hace dos días, el artista sevillano cantó delante del Papa León XIV en su visita a España.
Beret empezó a ser conocido a partir del gran éxito de temas como ‘Lo siento’ u ‘Ojalá’, que hoy en día acumulan cientos de millones de reproducciones en plataformas como Spotify, hasta que en 2019 fue fichado por Warner Music.
Ellie Goulding tiene un nuevo disco entre manos, ‘I Know Too Much’, que verá la luz el 4 de septiembre. Su último álbum, ‘Higher than Heaven‘, apareció en 2023, y desde entonces ha mantenido su presencia comercial gracias al éxito dance ‘Miracle‘ junto a Calvin Harris.
¿Qué ofrece Goulding en esta nueva etapa? El primer adelanto, ‘Black Prada Dress’, denota un regreso al pop más mainstream, y si estás pensando en ‘Delirium‘, su disco de 2015, vas por buen camino, ya que este álbum es mencionado en la letra.
Lejos de los estilos tropicales de aquella época y de los más alternativos de sus inicios, ‘Black Prada Dress’ ofrece un conjunto de ideas musicales bien integradas dentro de una fórmula pop que nos lleva de una intro pianística hasta un crescendo que desemboca en la euforia.
La mezcla de melodías ultrapop, hooks infalibles, ritmos jersey club y pegadizos teclados new wave, todo ello envuelto en una producción atmosférica y accesible, parece por momentos algo forzada en pos de la comercialidad. Por ello, ‘Black Prada Dress’ suena algo calculada, aunque disfrute pop da un rato.
La letra parece hablar de un amor tóxico: el de los fans. Solo así se explican frases tan literales como “I’m trying to be a Hollywood baby, cause you make me feel like London hates me” o la dramática “Don’t want the pills, but you kinda make me think I need ‘em”. Ellie, deja Twitter.
La mención a ‘Delirium’ llega en el pasaje “Taste of fire on my tongue, arms up high delirium”, y otros versos dejan clara la intención lírica, situándose entre la confesión pop y la denuncia directa. “You know every single button to press, only you could call me trashy in my black Prada dress” es la sonora rima central, la del estribillo.
La obsesión tóxica del fandom queda reflejada en el pasaje “You’re in my head, you’re in my mind, you’re everywhere like all the time / Is this the way it’s s’posed to be / It doesn’t feel like love to me”. Goulding contesta al odio con amor, en forma de canción pop con claros aires de hit.
Desde que, en los años 90, en plena edad de oro de las top models, George Michael reuniera en sus videoclips ‘Freedom! ’90’ y ‘Too Funky’ a algunas de las supermodelos más famosas del momento, la pasarela se consolidó en el imaginario audiovisual como un espacio de comentario social y político, un escenario simbólico donde proyectar discursos sobre la fama, el poder, el consumo o el feminismo.
El polémico videoclip ‘American Life’ de Madonna y Jonas Åkerlund, concebido como una furiosa sátira política, y la divertidísima película ‘Zoolander’ de Ben Stiller, en clave de parodia, fueron algunos de los hitos más destacados de esa evolución.
En el clip ‘SS26’, Charli XCX recupera la pasarela de moda como campo semántico (SS26 es el acrónimo de Spring/Summer 2026). La cantante recrea el ajetreo de las semanas de la moda parisinas, la estética de los desfiles, los backstage, los fotógrafos, los maquilladores y las primeras filas ocupadas por celebridades de la industria, para satirizar una cultura obsesionada con la fama y la visibilidad.
La presencia de Carine Roitfeld, Anthony Vaccarello y Michel Gaubert resulta muy significativa porque no son simples cameos de celebridades. Representan tres pilares fundamentales del sistema de la moda: la prensa especializada (Roitfeld, ex directora de Vogue), las grandes casas de lujo (Vaccarello, director creativo de Saint Laurent) y la construcción estética de los desfiles (Gaubert, diseñador musical).
La pasarela se convierte así en la metáfora perfecta de una sociedad que, como sugiere la canción, desfila alegremente por una “pasarela que va directa al infierno”.
The Strokes han retrasado el lanzamiento de su disco ‘Reality Awaits‘, que iba a salir en dos semanas, el 26 de junio, y se ha programado ahora para el 24 de julio. Ahora saldrá el mismo día que, por ejemplo, el nuevo disco de Charli xcx, o los nuevos de Shania Twain o Tyla.
En el mismo anuncio, los neoyorquinos han confirmado un gran concierto en casa el 2 de octubre en Flushing Meadows Corona Park, con un cartelazo que incluye a Beach House, TV on the Radio y Fcukers como artistas invitados. Las entradas tendrán preventa desde el 17 de junio y venta general el 18, con descuento para residentes de Queens durante el periodo inicial de venta, para quien nos lea desde Nueva York.
En España, os recordamos que la banda de Julian Casablancas actuará el 20 de octubre en el Palau Sant Jordi dentro de su gira internacional de presentación del disco, manteniendo así su única fecha confirmada en el país dentro de este nuevo tramo de conciertos.
Aunque su relevancia mediática en España ya no es la que era, Gwyneth Paltrow sigue siendo un rostro de primer nivel en Estados Unidos. La actriz, ganadora del Oscar y empresaria al frente de Goop, ha protagonizado una nueva campaña publicitaria para un proyecto inmobiliario de lujo en Israel que le está trayendo una considerable oleada de críticas. El anuncio presenta una visión idílica y aspiracional del país en un momento en que la guerra en Gaza continúa, casi pareciendo sacado de uno de los episodios más inquietantes de ‘Black Mirror‘. Digamos que esto ya no se presta tanto al chiste fácil como cuando Goop vendía una vela con olor a vagina.
El spot comienza con Paltrow despertándose en su apartamento de Nueva York. Entre comentarios sobre lo difícil que es madrugar tan ingeniosos como «hasta mi café necesita un café», la actriz sale a correr por Central Park. Porque sí, el anuncio se ha rodado en Nueva York, no en Israel.
Tras una secuencia de imágenes pulidas e impecables, casi incómodamente estilizadas, Paltrow sale a la calle vestida con un elegante traje blanco, se sube a un coche con chófer y, cuando este le pregunta si se dirige a Nueva York, ella responde sonriente: «Herzliya, Israel». A continuación, la campaña presenta 51 Park, un complejo residencial de lujo de dos torres situado junto a un parque en esta ciudad costera al norte de Tel Aviv.
Los titulares sobre una supuesta «campaña de desprestigio contra Gwyneth Paltrow» no se han hecho esperar, mientras la actriz -que está casada con el productor judío Brad Falchuk- no se ha pronunciado en redes, por el momento. Algunos ya le dedican apelativos como «reina del genocidio» o, haciendo un juego de palabras con su nombre, «Gwenocide».
La sensación de realidad paralela es evidente: Paltrow vende una fantasía de bienestar, exclusividad y lujo completamente aislada del contexto político y humanitario que domina la conversación internacional sobre Israel desde hace más de un año. Tiene mucho de ‘Black Mirror’ esta versión tan cuidadosamente filtrada de la realidad, tanto que acaba resultando extraña e inquietante.
Lizzo, figura clave en el discurso sobre la aceptación corporal y el amor propio, publica su nuevo álbum en un momento profesional complejo, marcado por el deterioro de su imagen pública a raíz de diversas acusaciones, algunas ya desestimadas y otras aún en proceso.
Aprovechando que Lizzo ha popularizado la palabra “bitch”, el disco decide llamarse de esta manera, pero el material rara vez está a la altura de su desafío. Las composiciones, correctas, no esconden hits potenciales a la altura de ‘About Damn Time‘ o ‘Truth Hurts’, y cabe preguntarse cuánta gente en la industria ha dado la espalda a Lizzo para proteger su propia reputación.
En este escenario, Lizzo hace lo que puede con lo que tiene. Lo que tiene, eso sí, es una gran voz que exhibe a lo largo del disco, sobre todo en el drama R&B de ‘Little Black Cat’, sobre una infidelidad. Incluso la escuchamos tocar la flauta en ‘Too Nice’, interludio dedicado a una amistad rota que incluye la frase: “I pay the checks, but nobody checks on me” (“yo pago las facturas, pero nadie me pregunta cómo estoy”).
Lizzo no pasa página exactamente de las polémicas en ‘BITCH’, pero las afronta sin entrar en detalles que no interesan a nadie y sin aburrir como Drake en su último disco. Y aunque no evita el tono victimista en algunas letras, como las de ‘Like a Crime’ o la misma ‘Too Nice’, al menos ofrece distintos puntos de vista musicales: ‘A Toast’, una simpática balada a piano tipo musical de Broadway dedicada a quienes le «han hecho daño», mantiene cierto ánimo victorioso y abre el disco.
No contiene ‘BITCH’ ningún hit claro simple vista, y precisamente esa es la mayor ausencia del disco. El entusiasmo disco-funk de ‘Happy 2 Be’ se acerca, pero no lo consigue plenamente, mientras que el Minneapolis funk de ‘That Grrrl’ o la balada Motown ‘Whose Hair Is This’ se quedan en correctos ejercicios de estilo.
‘Bitch‘, reciente single, samplea el éxito de Meredith Brooks y, sin ser un despropósito, no logra reinventar el sample ni tampoco presenta la producción neo-soul más imaginativa, aunque se agradece el intento de hacer algo diferente. En ese sentido, la mejor canción del disco es sin duda ‘GOODMORNING!’, que, cerrando el LP en clave ye-yé sesentera, hace preguntarse por qué no se ha explorado más ese camino.
La sensación de que Lizzo ha hecho un disco mediano, no brillante, pero tampoco tan desastroso como comentan algunos medios, la corrobora el single ‘Don’t Make Me Love U‘, que fusila sin rubor dos éxitos muy conocidos de los 80, ‘Like a Virgin’ y ‘Billie Jean’. En comparación con los propios éxitos de Lizzo también se queda corto, pero la canción tampoco es catastrófica.
El ímpetu new wave de ‘She Stole My Man’ y el sample de ‘Sexy Lady’ de UBC aportan variedad a un disco que curiosamente nunca suena tan pícaro y descarado como promete su título: más bien encontramos a una Lizzo creativamente algo estancada y tratando de ofrecer un producto fácilmente digerible, pero carente del ingenio y la garra esperados de la creadora de la frase “I just took a DNA test, turns out I’m 100% that bitch”. Aquí, la bitch está a un 60%.
El séptimo disco de Vince Staples encuentra al rapero californiano experimentando con la música rock. Históricamente, este es un género que no ha casado del todo bien con el hip hop, pero a Staples le sienta de perlas. En el segundo adelanto de ‘Cry Baby’, ya disponible, Vince se rinde ante las injusticias del mundo. ‘White Flag’ es la Canción del Día.
Staples elige en ‘White Flag’ un beat más cercano al R&B y al soul que al rock, al contrario de lo que mostró en ‘Blackberry Marmalade’. Esto le da espacio al artista para que en todo momento se encuentre en zona de nadie: rapea y canta a la vez.
Este habla de cómo «el amor se convierte en guerra» mientras relata episodios de racismo y abuso policial, desde estar esposado «en el asiento de atrás» hasta ser tratado como un alienígena: «Cuando los cercos ven a un joven hombre negro en la carretera / ¿Por qué me tratan como si fuera un OVNI?». Staples no tiene otro remedio que sacar la bandera blanca: «No quiero pelear más».
El mensaje de la canción se hace todavía más explícito en el videoclip, en el que Vince pinta una bandera estadounidense de blanco, hasta que no queda ningún color visible, y procede a tirotearla con un rifle de asalto.
Alessia Cara ha hecho limonada. Después de ser rechazada en varias ocasiones para protagonizar el famoso formato de NPR, la artista canadiense ha decidido hacer su propio concierto casero. Lo ha titulado Giant Desk.
«Tiny Desk se ha negado a tenerme en el programa muchas, muchas veces, así que decidí hacer mi propio programa. Tiny Desk, mi mesa es más grande que la vuestra», dice Cara al principio el vídeo. Esta ha replicado hasta la marca de agua de NPR que aparece en todos sus vídeos. Claro, ahora lo que pone es «CARA».
El set comienza con una dulce versión de ‘Middle Ground’, del disco ‘In The Meantime’, y continúa con una versión minimalista de ‘I’m In Trouble’, sacada del último disco en directo de la artista. Desde luego, lo que demuestra Alessia Cara con este movimiento, además de una gran creatividad, es que podría haber tenido un hueco perfectamente en el formato de NPR. Estas versiones en directo son más que respetables.
David Harbour, expareja de Lily Allen, ha hablado por primera vez sobre la experiencia de escuchar su tumultuosa ruptura narrada en forma de disco. El actor de ‘Stranger Things’ apenas había hablado sobre el tema, pero se ha abierto sobre la situación en una nueva entrevista con Variety.
Lo primero que ha dicho Harbour al ser preguntado por ‘West End Girl’, el disco de Lily Allen en la que la artista describe cómo el actor le puso los cuernos, es que fue «raro»: «Creo que el privilegio de todo artista es usar su experiencia para crear arte, y la respeto por hacer eso», asegura.
Este se niega a «decir mucho más» por ser su «vida privada»: «A pesar de que mucha gente no me permita tenerla, yo la valoro, y también valoro las vidas de la gente con la que interactúo de forma privada», ha declarado. Harbour no tiene intención de combatir lo que cuenta Allen en el disco, pero sí matiza sus propias palabras: «Las historias son complejas y por eso digo que respeto su creación del arte para canalizar su experiencia. No fue mi experiencia», sentencia.
En la misma entrevista, el actor admite que sufrió una crisis nerviosa a finales de 2025 que le causó actuar de forma «errática»: «Me avergüenzo de ello», cuenta. «Siento que, para algunos de nosotros, nuestras virtudes están estrechamente conectadas con nuestros males», finaliza el actor. Lily Allen estará este año en Bilbao BBK Live, del 9 al 11 de julio.
Uno de los comebacks destacados del año es el de Interpol, que lanzará a finales de agosto su primer disco en cuatro años. ‘This Mirror Weighs a Ton’ sale el día 28 de ese mes y se presenta como un trabajo que «no es una reinvención, sino una evolución», según la propia nota de prensa, en el que Paul Banks y compañía exploran nuevos matices dentro de su sonido habitual.
De los dos sencillos publicados hasta ahora de ‘This Mirror Weighs a Ton’, curiosamente el que más convence es el que prueba una fórmula diferente a la habitual, mientras que el que menos lo hace es el que suena a lo de siempre.
En el primer caso hablamos del corte titular, que además abre el disco. Dentro del estilo lírico impresionista típico de Interpol, ‘This Mirror Weighs a Ton’ parece hablar sobre aislamiento, soledad y anestesia emocional, utilizando la metáfora de un espejo como reflejo de uno mismo, una imagen difícil de afrontar. Musicalmente estamos ante una balada sombría y apesadumbrada, pero dotada de una melodía emotiva con ecos de los Radiohead de ‘Nude‘ e incluso cierta querencia dream-pop o slowcore. Ahí encontramos a Interpol acertando en la exploración de un sonido diferente.
No se puede decir lo mismo del siguiente adelanto, ‘See Out Loud’, que, subiendo las revoluciones, suena más a repetición de la fórmula. Ni siquiera el hecho de que Daniel Kessler cante la segunda estrofa evita que la canción resulte genérica. En contraste con ‘This Mirror Weighs a Ton’, la energía de ‘See Out Loud’ se eleva y da forma a una canción luminosa que nos sitúa en ese estado de exaltación propio de las «cinco de la mañana». «Me empiezo a sentir pixelado», canta Banks.
Sin embargo, se agradecería algo más de riesgo y menos de lo que parece un intento de complacer a los fans de toda la vida. De hecho, resulta divertido descubrir en los comentarios de YouTube que los «interpals» no se ponen de acuerdo sobre a qué etapa del grupo remite el tema. Unos escuchan ecos de un disco, otros de otro. En cualquier caso, la canción suena a algo que Interpol ya ha hecho antes, y seguramente mejor, si ese parecido es todo lo reseñable del tema.
Repasamos la carrera de Florence + the Machine con motivo de su actuación en Mad Cool. La banda de Florence Welch presentará allí lo mejor de su reciente disco ‘Everybody Scream‘ junto a sus grandes éxitos el jueves 9 de julio. Es el mismo día que actúan Lorde, Jennie, Zara Larsson, CMAT o Charlie Puth. En otras jornadas se podrá ver a otros cabezas de cartel como Foo Fighters, Moby, Wolf Alice, Nick Cave, Pulp, David Byrne o Halsey.
Esta vez no nos hemos comido la cabeza y, en compañía de nuestro redactor Fernando García, repasamos toda la discografía de Florence + the Machine en orden cronológico. La dividimos entre 3 discos más accesibles, los primeros, y 3 en los que merece la pena prestar atención a las letras. En el debate planteamos cuál es su mejor disco y SPOILER, no, no es el que Metacritic indica que lo es.
Que el recopilador internacional de críticas haya terminado valorando ‘Dance Fever‘ (84/100) o incluso ‘Everybody Scream‘ (81/100) por encima de sus primeros discos solo sirve como reflexión sobre lo que han cambiado los tiempos. ¿Se atreverían hoy en día The Guardian o Pitchfork a volver a publicar lo que en su día publicaron sobre trabajos como ‘Ceremonials‘ u hoy hemos aprendido a valorar más a las artistas femeninas que en 2010?
En la redacción hacemos mejor valoración de su debut, pese a que ‘Kiss With a Fist’ terminó pintando poco por allí; a ‘Ceremonials‘, ‘Shake It Out’ aparte; o a ‘How Big How Blue How Beautiful‘, que a algunos nos parece el mejor, aunque no sea el que más haya vendido.
No esquivamos la calidad de sus videoclips, sus problemas con el alcohol, sus vaivenes con la fama y su facultad de performer, que seguramente sea lo mejor que tiene. En breve tendremos ocasión de comprobarlo. Como curiosidad, recordamos el día que pudimos entrevistarla y nos dijo que le gustaban Beyoncé y Lady Gaga «como guilty pleasure». Adivinamos que cambió de opinión cuando colaboró con esta última.