Sala Apolo presenta este mes Apología, un nuevo ciclo de sesiones gratuitas de Barcelona donde la ciudad se escucha a sí misma, dando voz a colectivos autogestionados que experimentan y mezclan disciplinas. Esta nueva propuesta de Sala Apolo apuesta por una escena más descentralizada y comunitaria que fomenta la generación de redes personales desde la pista, poniendo el foco en artistas que «cuestionan, inspiran y florecen fuera del circuito comercial».
El nuevo tardeo de Apolo tendrá lugar los sábados por la tarde-noche en la sala 5 (La Cinc), desde las 18:00 hasta las 23:30, y la primera cita es este 8 de noviembre. La fiesta Haus of Beat se encargará de estrenar Apología en Apolo este sábado con las bailongas sesiones de Eli Kapowski, Artiic y Nesi, que atravesarán la historia de la música house desde los clásicos hasta sus versiones contemporáneas, «desde las texturas electrónicas más profundas hasta los grooves más bailables».
Ya se conocen las fechas e invitados para los siguientes sábados del mes. El 15 de noviembre será el turno de CÓÑO!, una iniciativa que reivindica el talento femenino en la música electrónica y promueve la igualdad de género en un sector todavía desigual.
Planet Venus se presentará el día 22 de noviembre: se trata de un colectivo con sede en Barcelona que busca «construir un espacio seguro para la energía femenina dentro de la escena de la música electrónica, dando visibilidad y oportunidades igualitarias a artistas que exploran sonidos cósmicos y futuristas».
El último sábado del mes, el 29 de noviembre, se subirá al escenario de Apología Sin Sync, una escuela de DJs «feminista y anticolonial que promueve la libertad sonora y la experimentación sin prejuicios».
Fito y Fitipaldis se suman otro número 1 en España con ‘El monte de los aullidos’. Es la posición que han alcanzado con todos sus álbumes de estudio de manera sistemática desde el multiplatino ‘Por la boca vive el pez’ (2006). Presiona Aitana subiendo al puesto 2 con ‘Cuarto azul’, dado el reciente éxito de ‘Superestrella’. La otra entrada en el top 10 -en el mismo número 10- es la reedición de ‘Nebraska’ de Bruce Springsteen, al tiempo que se ha estrenado la película ‘Deliver Me from Nowhere‘.
Con motivo de la llegada de la gira ‘Mayhem’ a España, la subida más fuerte de la semana es este último disco de Lady Gaga. Pasa del 41 al 21. Ya estaba certificado como disco de oro hace unas semanas. En España ronda las 22.000 unidades vendidas.
Demi Lovato llega al puesto 31 con el notable ‘It’s Not that Deep‘. El álbum está pasando lamentablemente desapercibido a nivel internacional. El álbum ha logrado ser número 9 en Estados Unidos, pero nada menos que puesto 118 en Reino Unido.
En cuanto a Lily Allen, está lastrada por la ausencia de edición física de ningún tipo hasta enero y ‘West End Girl‘ solo aparece por el top 70 en nuestro país. El álbum de Lily Allen se está viralizando especialmente en Reino Unido y llega al número 4. También es top 5 en Irlanda y top 6 en Australia. En Estados Unidos al menos entra al puesto 118. Suponemos que volverá a subir con su edición física.
El número 1 en Reino Unido de calle, Dave, ‘The Boy Who Played the Harp’, llega al número 89 en España. Dave ha vuelto a arrasar con casi 74.000 copias vendidas en su primera semana en UK, y además sitúa 2 temas en el top 10 (‘Raindance’ en el 5 y ‘History’ en el 9) y un tercero en el top 11: ‘Chapter 16’.
Otras entradas interesantes en España son las de ElyElla con ‘Lo más importante’ en el puesto 42, Enol con ‘Tutto Passa’ y Depresión sonora en el 49 con ‘Los perros no entienden internet‘.
Las entradas se completan con ‘Concreto’ de L’Haine en el número 72, ‘El sitio de siempre’ de Íñigo Quintero en el 84, ‘La Gala 6’ de OT en el 86 y ‘Hopi Sendé’ de Ryan Castro en el 98.
Operación Triunfo ha decidido cambiar de dinámica en la gala 7. Quizá porque quedan menos concursantes y hay que rellenar minutos de emisión, las valoraciones del jurado han sido más largas; las nominadas -María Cruz y Cristina- han concedido una pequeña entrevista, durante la cual Cruz ha cumplido años, y el programa ha decidido emitir la entrada de los concursantes a la Academia después del concurso, la cual continúa mientras escribo esta frase, por alguna razón.
La gala 7 ha sido la de la expulsión de Laura Muñoz, quien ha competido contra Olivia ofreciendo una anticuadilla interpretación de Whitney Houston. Por su parte, Olivia no ha podido elegir mejor canción: ‘Superestrella’ de Aitana es actual, tanto que este mismo lunes ha subido al número 1 de Spotify España.
‘Superestrella’ competía en Spotify contra ‘Berghain’, de Rosalía, Björk e Yves Tumor, que ha ascendido al número 1 oficial de singles en España. Los concursantes de Operación Triunfo han podido ver el videoclip de ‘Berghain’ desde la Academia, y sus caras han exhibido una mezcla de asombro y desconcierto. Aunque el mejor momento se ha producido cuando Noemí Galera les ha informado de que “el pajarillo que canta es Björk”. Por fin dejaremos de asociar a Björk con aquella parodia de ‘La Hora Chanante‘… (mentira, eso no ocurrirá jamás).
No tengo claro que los concursantes de Operación Triunfo 2025 supieran quién era Björk antes de ‘Berghain’. Han tenido suerte de no leer cierto titular de 20 Minutos que ha circulado por Instagram estos días. Crespo, que ha ofrecido una no muy convincente interpretación de ‘Don’t Look Back in Anger’ junto a una más convincente Téyou, por ejemplo, confesaba que no conocía este clásico de Oasis. El pajarito que canta, también es Oasis.
María Cruz y Cristina, nominadas
La gala 7 ha estado marcada por el drama de la nominación. Salvado Guille Toledano por el profesorado -quien ha hecho una actuación vocalmente impecable pero nada retadora-, la favorita Claudia Arenas -la única que ha dado su voto a Cristina- se ha comido el marrón de desempatar los votos de Tinho y María Cruz. Claudia, que lloraba tanto que se le cortaba la respiración, parecía desconocer la mecánica del concurso y en qué programa ha decidido participar.
Tinho, finalmente salvado, ha sido propuesto para nominación porque su expresión corporal interpretando ‘Let’s Dance’ de David Bowie ha sido muy mejorable, aunque vocalmente le ha hecho justicia a la canción.
Claudia, por cierto, era nominada directa por su floja interpretación de ‘End of the World’ de Miley Cyrus, pero la elección como favorita la ha salvado. Tampoco ha sido la mejor noche de Cristina, su compañera de canción, aunque ambas han bordado las notas sostenidas. La nominación de María Cruz era esperada también, ya que no ha logrado equilibrar baile y voz en ‘La Reina’ de Lola Indigo.
Si el jurado ha afirmado desear, en la gala 7, algún tipo de “salto de nivel” real por parte de los concursantes -el que, por ejemplo, esperan de Lucía Casani-, ninguno lo ha dado esta noche… excepto Guillo Rist, que ha vuelto a ofrecer la mejor actuación de la gala, hasta el punto de que Abraham Mateo se ha puesto de pie para aplaudirle durante su valoración. Con ‘Catarata’ de Bajocero X, Rist ha mostrado exactamente la propuesta que le puede definir como artista.
Lô Borges, icono de la música brasileña, ha fallecido a los 73 años. Según ha informado el medio portugués Folha de S.Paulo, el músico había sido hospitalizado por una infección relacionada con el consumo de drogas, y tras “luchar valientemente durante 17 días”, murió el domingo.
Borges será recordado sobre todo por ‘Clube da Esquina‘ (1972), su álbum junto a Milton Nascimento, uno de los hitos de la música popular brasileña. Aquel álbum doble se titulaba con el nombre del colectivo que Borges había fundado de joven, originado en Minas Gerais y que mezclaba la MPB (música popular brasileña) con rock, jazz, psicodelia y pop.
Ese mismo año, Borges lanzó su primer disco en solitario, homónimo, que fue apodado “disco do tênis” por su icónica portada con zapatillas. Entonces Borges, que nació en 1952, tenía 19 o 20 años. Borges había venido al mundo en el seno de una familia muy musical, y era el sexto de once hermanos.
Borges fue una de las figuras más influyentes de la música brasileña durante décadas, y también a nivel internacional, inspirando a artistas anglosajones como Alex Turner, vocalista de Arctic Monkeys, quien citó ‘Aos Barões’ como una de las influencias de ‘Tranquility Base Hotel & Casino‘, el álbum de Arctic Monkeys de 2018.
Rosalía entra directa al número 1 de Singles España con ‘Berghain‘, el primer single de su inminente álbum, ‘LUX’. ‘Berghain’, lanzado el lunes pasado, suma a Rosalía un 12º single número 1 en España (el último fue ‘Beso‘ en 2023).
Los otros 10 fueron ‘Di mi nombre’, ‘Con altura’ con J Balvin y El Guincho, ‘Aute cuture’, ‘Milionària’, ‘Yo x ti, tú x mí’ con Ozuna, ‘TKN’ con Travis Scott, ‘La noche de anoche’ con Bad Bunny, ‘La fama’ con The Weeknd, ‘Candy’ y ‘Despechá’.
De manera surrealista, ‘Berghain’ supone un número 1 en España también para sus artistas invitados, Björk e Yves Tumor. Para Björk es el segundo single número 1 en España: el primero fue ‘Hidden Place’ en agosto de 2001. Para Tumor es el primero.
‘Superestrella‘, el actual éxito de Aitana, sube del 7 al 2, pero en Spotify España ya ocupa la primera posición, adelantándose a Rosalía. ¿Subirá al número 1 oficial la semana que viene?
Mientras el resto de singles del top 10 baja, uno sube: ‘Quiero decirte’, el reciente viral de Abraham Mateo y Ana Mena, en realidad un single de 2022, sube al top 10 por primera vez, exactamente al 10º puesto. Originalmente, su cumbre había sido un top 30, y la semana pasada volvió a entrar en el puesto 22, así que esta semana logra su mayor posición.
El top 50 deja otras dos entradas, las dos urbanas. Por un lado, Tainy y Feid colocan ‘Monstruo’ en el 37. Por otro, JC Reyes -la persona que difundió los nudes fake de Rosalía- coloca ‘Avísame’ en el 43.
Otro par de debuts completan las novedades de hoy. En primer lugar, ‘A contraluz’ de Fito y Fitipaldis irrumpe en el puesto 87, impulsado por el éxito de su disco, número 1 en España.
Y, por último, ‘El Teléfono’ de Hector Bambino «El Father» y Wisin & Yandel, un éxito de 2006, se estrena en el puesto 95.
Júlia Colom es una de las artistas surgidas de Mallorca que están renovando las tonadas tradicionales. En ‘Paradís’, su nuevo disco, no solo canta la popular ‘Sa Madona’ junto a Tarta Relena, conocidas innovadoras de la música tradicional mediterránea, sino que introduce ritmos electrónicos antes inéditos en su obra. O, al menos, hasta que llegó la excelente ‘Jo t’estim‘.
‘Sa teva barca’, la canción inicial, es la más llamativa del nuevo sonido de Colom, ya que su fusión de guitarras acústicas y ritmos drum ‘n bass recuerda directamente al ‘Fly to You‘ (2023) de Caroline Polachek. El reciente sencillo ‘Necessit‘, de exquisita melodía, se decía inspirado en el k-pop… Tenía que ser, sin duda, el de NewJeans, dado su evidente influencia de la bossa en el estribillo.
Que Colom está manejando diferentes estilos, y de manera grácil, es evidente también en ‘Transformacions’; aquí los ecos medievales conviven con el autotune de su artista invitada, Ouineta. De la fusión de danza medieval y electrónica nace también el single ‘Gelosies’, sobre unos celos impostados.
Pensado como un «viaje íntimo a través de la identidad, el futuro y la incertidumbre del creador», ‘Paradís’ encuentra un lugar cómodo borrando los límites del pop, el folk y la electrónica. La grave y preciosa voz de Colom baja a tierra la base electrónica de ‘The cercat’, que se asienta «sin miedo» en esta nueva propuesta de la mallorquina. Pero la voz de Colom ancla también piezas tan íntimas como la lúgubre ‘Sa nit es de dia’, que hace uso de mandolinas.
En momentos puntuales como ‘Una illa per tu i per jo’, la sentimentalidad se impone a la canción. Por eso funcionan mejor piezas más sutiles como la final ‘Més avall’, que reincide en la guitarra medieval y hace uso de un precioso coro… pero también introduce beats que recuerdan a la Björk de ‘Vulnicura‘ (2015). En ese equilibrio, Colom se acerca a encontrar el paraíso que imagina en el disco.
34 grupos y solistas han sido seleccionados para la edición #GPS16 de Girando Por Salas, iniciativa del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) del Ministerio de Cultura. Seleccionados entre 689 aprobados, los artistas elegidos recorren estilos de pop, rock, urbano, jazz, folk, música de raíz, funk, soul, rock electrónico, mestizaje, hard rock, fusión, R&N o canción de autor.
Entre los elegidos destacan propuestas sobre las que has podido leer en estas páginas, como el synth-punk de Grande Amore, el indie-pop de The Crab Apples, el pop alternativo de Ona Mafalda, el rock garajero de Tiburona, el folk gallego de Antía Muíño o el pop-punk de Paula Koops.
Apuestas igualmente interesantes como las divertidas La 126, los también garajeros Juventude -en un estilo más españolete-, el indie-rock de El Verbo Odiado o el indie-pop de Melifluo, engrosan el cartel de la 16ª edición de Girando por Salas.
También se suman a la iniciativa las recomendables propuestas de Awakate, Baja California, Bigblack Rhino, Delacueva, Dulze, El Niño Lord.Cah, Flecha Valona, Galerna, Hermana Furia, Huracán Romántica, Jassy Ojeda, Javi Chapela, Kike M, Lero, Lluís Sánchez, Los Acebos, Miniño, Pandorado, Rambalaya, Riada, Speaker Cabinets, Txeih Jazz Factory, Victorias y Wise.
Recuerda Girando por Salas que «estos 34 elegidos recibirán ayudas para la celebración de conciertos dentro del circuito de salas en todo el territorio español». «Dichos conciertos», indica, «se realizarán fuera de la Comunidad Autónoma de residencia de cada artista o a un mínimo de 300km dentro de la misma». Así, Girando por Salas «quiere potenciar a los talentos musicales emergentes y su difusión más allá de su ámbito de influencia natural, así como incentivar la profesionalización de los mismos». Asimismo, «los artistas recibirán una ayuda para la producción y promoción discográfica de sus trabajos, potenciando con ello tanto la producción discográfica como la estabilidad del circuito de salas de música en directo».
Anastacia vuelve a España. La icónica popstar actuará en San Sebastián (Kursaal) el 22 de octubre, en Gijón (Gijón Arena) el 24 de octubre y en Pamplona (Baluarte) el 25 de octubre, como parte del ‘NTK Tour’. Las entradas saldrán a la venta este viernes 7 de noviembre.
La artista estadounidense visitó nuestro país por última vez este mismo año, con conciertos en Madrid, Barcelona y Vigo para celebrar el 25 aniversario de su disco debut.
La voz detrás de éxitos como ‘I’m Outta Love’, ‘Paid My Dues’ y ‘Left Outside Alone’ ha recibido más de 225 premios en 31 países y ha alcanzado el número uno en 19 países a lo largo de su trayectoria.
Entradas:
San Sebastián – viernes 7 de noviembre a las 11:30h en la web oficial de Kursaal.
Gijón – viernes 7 de noviembre a las 10h en Livenation.es, Ticketmaster, el Corte Inglés y Enterticket.
Pamplona – viernes 7 de noviembre a las 10h en la web de Baluarte.
Sin ser un single, ‘VICTORIA’ ha sido una de las canciones mejor recibidas en el último EP de Barry B, ‘Infancia Mal Calibrada’. Esta ha sido abrazada totalmente por el público del arandino a pesar de su carácter acústico y reflexivo. O quizás, gracias a ello. Es la Canción del Día.
«Las tristes siempre funcionan», nos decía Gabriel Barriuso en su última entrevista con JENESAISPOP. De tristeza, ‘VICTORIA’ tiene un montón, pero también resulta reconfortante vernos de alguna manera en las letras de Barry: «A veces siento un vacío inmenso / Supongo que es algo normal / Nadie me preparó para entender la vida / Solo trato de vivirla», canta en la segunda estrofa.
En ‘VICTORIA’, el artista arandino lleva a cabo una reflexión sobre su propia carrera y donde esta le ha llevado. «Hablo en un acento extraño / Desde que vine a Madrid», canta Barry en el estribillo. A su vez, tiene un punto de dolor existencial tan real como la vida: «Es normal que se me revuelva el estómago / Pensando en que podría morir mañana / Sin ti a mi lado».
La canción se compone de pocos elementos, principalmente guitarra y sintetizador, y funciona perfectamente de esta manera. En la última parte, un mantra en crescendo en el que también aparecen tambores y violines, Barry deja que entre la luz: «Hasta ahora todo lo que he conseguido / Sé de sobra que no tuvo un motivo / Pero ahora que estoy viviendo esto contigo / Sé de sobra que siempre hubo un motivo».
En la secuencia más icónica de ‘El silencio antes de Bach’ (2007), un conjunto de músicos interpreta la célebre ‘Suite para violonchelo n.º 1’ del compositor alemán, en un escenario tan poco propicio para la expresión lírica como un vagón de metro.
El choque de significados entre lo mundano y lo sublime, entre un espacio concebido para la más estricta funcionalidad y una música compuesta para “glorificar a Dios y refrescar el alma” (Bach dixit), generaba un efecto de extrañamiento y revelación casi mística.
En ‘Berghain’, el realizador Nicolas Méndez, miembro de la productora CANADA, adopta una estrategia similar desde un punto de vista simbólico y conceptual. Rosalía aparece en un entorno doméstico, realizando tareas cotidianas –planchando, haciendo la cama, tomando un cafetín, viajando en autobús- mientras, a su alrededor, la Orquesta Sinfónica de Londres está tocando y un coro cantando como si intentaran abrir el cielo y hacer descender al Espíritu Santo. De hecho, desde el propio título de la canción, que alude al famoso templo del tecno berlinés, ya se juega con ese shock semántico.
La iconografía cristiana está muy presente a lo largo de todo el videoclip. Tanto en los objetos -cruces, figuras de vírgenes, pinturas y joyas con el Sagrado Corazón, palomas— como en la propia puesta en escena de la cantante, representada en la consulta del médico como una Dolorosa.
En sintonía con el giro final de la canción, marcado por la entrada de Björk y luego la irrupción de Yves Tumor, el estilo visual se transforma. Primero adopta un tono fantástico, casi de cuento de hadas, con referencias explícitas a la Blancanieves de Disney; luego se vuelve pesadillesco, cuando los “animalitos” del bosque mutan en las “alimañas” del ‘Anticristo’ (2009) de Lars von Trier.
Si seguimos la lógica que parece articular ‘Lux’, cuyas partes, como este ‘Berghain’, parecen formar parte de un todo, quizá debamos esperar un “continuará” para completar el puzle de este universo visual.
Antes de este tercer disco, Los Chivatos habían funcionado como «Los Chivatos de Ana Frank». De hecho, el nombre de la banda surgió antes del propio grupo, según contaban en unas entrevistas sin pies ni cabeza. Un día decían no conocer a Pony Bravo, al siguiente «escuchar a fuego a Nena Daconte».
Sin que nadie sepa aún dónde empieza el humor y dónde la boutade para la banda liderada por Martin Azpilikueta, lo cierto es que este nuevo álbum supone un reinicio en varios sentidos. Han fichado por Mushroom Pillow, y a la decisión de quitar de su denominación a la niña asesinada en el Holocausto, suman algunas de las canciones más inmediatas de su carrera.
Por si fuera poca chulería la que desprende el single ‘Tron’, con la ligera influencia hip hop que ha caracterizado siempre a una banda más bien punk, el tema cuenta con guitarras tamaño Brit Pop en su desarrollo. Stone Roses y Oasis podrían ser una referencia, para envidia del bajista y admin de Alcalá Norte, quienes les han dado su bendición.
‘Desplázate o corre’ es aún más pop, con un estribillo memorable, la energía de los Blur de 1994 y su actitud desafiante intacta. «No tenías miedo y ahora chillas», asegura Azpilikueta. ‘La playa’, más indie pop, es otro de esos singles de Los Chivatos se desconoce si irónicos o no, mientras la segunda parte del álbum subraya sus influencias más underground.
Si la primera parte del álbum viene presentada por una intro, la segunda aparece tras un interludio. Los estribillos siguen ahí pero son más enmarañados, las guitarras de ‘Rayo’ apuntan al post-punk oscuro de los The Cure más siniestros y también al indie americano. Porque si bien hay cosas muy Brit en Los Chivatos, la influencia de Sonic Youth, Nirvana o Pixies es innegable en los ángulos que plantea ‘Salto mortal’.
‘Pulpa’ se cierra con ‘Lady Di’, como en recuerdo de los tiempos en que se atrevían a usar un nombre propio para llamarse a sí mismos. Dicen nada menos que saber «quiénes mataron a Lady Di». El grupo ha podido cambiarse de nombre, quizá para tocar en más festivales, pero no es que se hayan domesticado.
Una semana después de que Lily Allen relatase al detalle su turbia separación del actor David Harbour en ‘West End Girl’, Daily Mail publica que Millie Bobby Brown habría denunciado supuestamente a la estrella de ‘Stranger Things’ por acoso, «bullying» e intimidación.
El tabloide británico asegura que la actriz habría presentado una denuncia, formada por «páginas y páginas» de acusaciones, en la que detalla diferentes instantes de acoso por parte del actor. También clarifican que estos no serían de índole sexual y que el documento habría sido entregado días antes del comienzo del rodaje de la última temporada.
En la noticia también se revela que Netflix habría llevado a cabo una investigación interna y privada que habría durado meses. Algo que juega en favor de la veracidad de esta información es que ni Brown ni Harbour han sido vistos juntos durante los eventos promocionales de la serie.
Las fuentes del medio británico también alegan que Lily Allen habría apoyado a Harbour durante estos momentos: «Lily estuvo a su lado en todo momento, ya que fueron tiempos complicados para ambos».
La cuarta temporada de ‘Stranger Things’ constará de 8 episodios que se estrenarán en tres tandas: los cuatro episodios llegarán el 27 de noviembre, los tres siguientes el 26 de diciembre y el final de la serie se estrenará el 1 de enero de 2026.
El estancamiento del género urbano en España cada vez es más claro. Pocas veces surge algo en el panorama que provoque una reacción sorpresiva, con la mayoría de los artistas envueltos en la rutina de sacar la misma canción que el vecino una y otra vez. Esto podría dar para un artículo entero. Nico es una agradable sorpresa, destacando entre un mar de copias con un simple golpe de guitarra.
El joven artista murciano irrumpió este año en la escena con un EP colaborativo con la Cutemobb, el colectivo artístico de Barcelona liderado por LEÏTI. ‘NUEVO’ presentaba un sonido, pues eso, muy en la línea del trap del grupo catalán. Unos meses después, NICO definió su identidad artística con un giro completo, cambiando los beats por una melancólica guitarra, pero manteniendo el mismo flow, en el EP ‘Píldora’.
Es en ‘EL ADIVINO’, la Canción del Día, donde Nico demuestra que sabe muy bien cómo poner sus talentos al servicio del pop. El artista murciano no sacrifica nada de lo que ya ha mostrado en sus anteriores lanzamientos, manteniendo la cadencia y las rimas del trap, al igual que las pegadizas melodías de su EP «acústico». Sin embargo, gana por lo orgánica que se siente la instrumentación. En resumen, se siente fresco, pese a no haber inventado nada.
En cuanto a la letra, esta gira en torno al síndrome del adivino, conocido en psicología como el anticipamiento de un desenlace negativo por parte del paciente en cualquier situación, pese a no tener pruebas ni indicios de ningún tipo.
Durante la mayoría de la canción esto se aplica a una historia de amor. El plot twist es el accidente de tráfico que seguro nadie vio venir: «El autobús iba explotar / Te miraba en el reflejo del cristal, avergonzado», canta en el estribillo.
Una década después de ‘Lean On‘, el mastodóntico éxito global de Major Lazer en el que MØ ponía la voz principal, y que en algún momento fue la canción más reproducida de la historia de Spotify, la cantante danesa ha publicado su cuarto disco. ‘Plægirl‘ es su pretendido regreso a los orígenes, dentro de una carrera que nunca ha dejado de ofrecer pop electrónico de calidad, explorando diferentes niveles de éxito comercial. Esta vez, la paleta es más oscura, y singles como ‘Keep Moving‘ deben ser contados ya entre los mejores de su catálogo.
MØ presentará ‘Plægirl’ en España, el día 18 de noviembre en La 2 de Apolo de Barcelona, y el 19 de noviembre en la Sala Copernico de Madrid. Entradas, en Primavera Tours. Antes de que lleguen estas fechas, Karen Marie Ørsted Andersen contesta un breve cuestionario a JENESAISPOP.
¿Qué significa para ti la palabra “Plæygirl” en el contexto del álbum?
Significa dejarte ser libre, divertirte y ser tú misma sin importar lo que los demás piensen.
Cuéntame sobre el proceso de creación de este álbum, ¿partías de un concepto que ya tenías en mente, o el proceso fue más intuitivo?
Desde el principio del proceso de creación de este álbum, me prometí a mí misma que quería seguir mi intuición y divertirme. Y Nick Sylvester, el productor ejecutivo del álbum, fue el colaborador perfecto para lograrlo. Quería que la música y las canciones se sintieran libres, que mostraran vulnerabilidad y fuerza al mismo tiempo, y que las producciones fueran electrónicas con un toque punk rock.
Has querido hacer música que se sintiera “libre” y más “tú”. ¿Tus álbumes anteriores no te parecían tan libres o auténticos?
No es que mis discos anteriores sean menos «yo». Pero con este álbum tenía la necesidad de profundizar realmente en la esencia de quién soy, de dónde vengo y qué me gusta. En lugar de explorar quién “podría ser”, quería explorar exactamente quién soy ahora, en este momento y época. Puede sonar abstracto, pero creo que durante años estuve explorando el espectro de quién era y quién podía ser como artista, pero en este álbum quería que todo se sintiera muy cercano al origen.
¿Cuál es tu canción favorita del álbum y por qué?
Amo a todos mis “bebés”, pero destaco ‘Keep Møving’, porque fue muy divertida de hacer y me encanta tocarla en vivo. Y también ‘Who Said’, porque el estribillo lo escribí hace 10 años, siempre me encantó, y creo que la producción que Nick hizo para ella es espectacular.
Estas nuevas canciones tienen una energía muy de club, lo cual es interesante porque has mencionado que no eres muy de salir de fiesta. ¿Qué te inspiró a tomar esa dirección?
Jaja, sí. Bueno, creo que la energía discotequera viene definitivamente de Nick Sylvester. Dicho esto, siempre he visto mi música dentro del espacio electrónico, y habiendo cantado en algunas grandes canciones de club a lo largo de los años, siento que mi voz encaja en un espacio cercano al club. Es como si yo fuera la hija punk rebelde de la música de club: no encajo del todo, pero de alguna manera encajo perfectamente al mismo tiempo.
El sonido es oscuro, pero las melodías son edificantes. ¿Cómo te sentías mientras escribías este álbum? ¿Cuáles son las principales emociones que recorren las canciones?
¡Esa es mi combinación favorita! ¡Sonido oscuro pero melodías grandes! Sentía todas las emociones posibles dentro del gran espectro de sentimientos. ¡Soy un péndulo emocional, sin duda! Pero creo que los sentimientos principales en ese momento -como refleja el título del álbum, junto con el arte de la portada fotografiado por Casper Sejersen– eran una mezcla entre sentirme libre y en aceptación de mí misma, mientras lidiaba con una vida y un mundo que están en constante cambio, y no siempre para mejor.
¿Cuál es la canción del álbum que tomó más tiempo en terminar?
Creo que fue ‘Heartbreak’. Fue una de esas canciones en las que tuvimos varias versiones y direcciones diferentes, y fue muy difícil decidir exactamente qué energía era la correcta para ese tipo de tema.
Salieron hasta seis sencillos antes de que saliera el álbum, es decir, la mitad del disco. ¿Qué opinas de esta estrategia? Parece que ahora lanzar singles es la era, y que el álbum la completa. Por supuesto, la gira extiende la era una vez que el disco sale. ¿Cómo lo ves?
Siento que vivimos en una época en la que puedes hacer lo que quieras. Ya no hay una fórmula estricta, y eso me encanta. Pero creo que tienes razón: lo que se lleva ahora es lanzar varios sencillos y luego cerrar la era con el álbum, y luego se extiende con la gira. Sí, me gusta esta estrategia, pero de nuevo, creo que cada quien puede hacerlo como quiera, siempre que lo haga bien.
¿Qué te motivó a versionar ‘Wake Me Up’ y hacer una interpretación tan distinta de la original?
Tengo un tema con Avicii, ‘Dear Boy’, incluido en su álbum ‘True‘, el que contiene ‘Wake Me Up’. Recuerdo escuchar esa canción una y otra vez en la radio durante mi primera gira por Estados Unidos en 2014. Y como este álbum, ‘Plæygirl’, trata sobre reencontrarte contigo misma y volver al origen y la alegría de las cosas, pensé que tenía sentido versionarla. Además, aunque la canción original es muy animada, creo que la melodía principal tiene mucha melancolía, y por eso quise hacer una versión más suave y melódica.
¿Cómo te sientes respecto al éxito de ‘Lean On’, 10 años después?
¡Me siento genial! ¡Fue una maldita locura!
Vas a tocar en España en noviembre. ¿Qué quieres que tus fans sepan antes de ir?
¡Que los he echado muchísimo de menos y que estoy muy emocionada de volver por fin! La última vez que hice mi última gira propia en España, creo que fue en 2015 o algo así.
Han pasado 18 años desde que Miles Kane se dio a conocer con The Little Flames y 17 desde el maravilloso disco de debut The Last Shadow Puppets, su dúo con Alex Turner. Y Kane sigue fiel a su personaje y su música: el dandy un tanto kinki dedicado al pop-rock británico de los sesenta y setenta. Como si no existieran las décadas posteriores.
En ‘Sunlight In The Shadows’ Kane sigue su senda más o menos inmovilista; es un artefacto de lo más retro y vintage. Lo que viene siendo Kane, vamos. Pero, como él, también es resultón: su estupenda, británica y viril voz, riffs molones por doquier, copiar sin vergüenza… Esta vez con ayuda de otro que sabe hacer de lo retro lo suyo: Dan Auerbach de The Black Keys, que no se limita a producir: también toca, hace coros y edita el disco en su sello Easy Eye Sound. La complicidad entre ambos se nota.
El Inicio con ‘Love Is Cruel’ remite a la grandeza de los Puppets. Grandilocuente y con toques de Spaguetti-Western: es agradable, es retro, es sugestiva y tiene el punto justo de arrebato. Pero enseguida, más que a los Puppets, parece que te haya saltado el reproductor a algún tema de T-Rex. ¿Esta no era del ‘Electric Warrior’? Casi: es ‘Electric Flower’ de Miles Kane, suplantando a Marc Bolan. No llega a la brillantez de Bolan, claro. Pero colar cuela: es sexy y graciosa, como las dos siguientes, ‘Sunlight in the Shadows’ y ‘Coming Down the Road’.
Todo el disco es una dicotomía. Una de cal (Marc Bolan) y otra de arena (pop sesentero y sentimental, como en ‘My Love’). Miles el chulo vs Miles el romántico.
No todo es tan monolítico; incluso hay recuerdos a los Beatles de ‘Abbey Road’ en ‘Sing a Song to Love’. Cuando estás a punto de saturarte de chulería, se pone romanticón de nuevo en ‘Always In Over My Head’, sedosa, bachariana y hasta con un clavicordio. Pero en ‘Blue Skies’ vuelve a la carga. Los ligeros vientos y el falsete de ‘Without You’ son de los que hacen cosquillitas.
Al final, por eso, a la altura de la canción 10, ‘Slow Death’, acabas un pelín harta de tanto revivalismo y piensas si no es mejor ponerte ‘The Slider’ por enésima vez. Quizás el estribillo levemente emocionante de ‘I Pray’ ayuda a no pedirle la hora a Miles.
Esta semana se ha celebrado otra edición de BIME, la feria internacional de la industria musical de Bilbao, punto de encuentro entre diferentes sectores. La inteligencia artificial, la deriva de las instituciones en Europa, las nuevas formas de promoción de los artistas y la salud mental han sido protagonistas de las charlas, las conferencias y la conversación en la calle.
En un entorno con tanto sobre lo que pensar y donde todo el mundo acude más bien por networking, las propuestas musicales en sí no siempre están en el foco. Al fin y al cabo, ya lo están el resto del año. En cualquier caso, La M.O.D.A. ofrecieron un concierto sorpresa, SVSTO cumplió en radical solitario, y tanto Teo Lucadamo como Cariño sufrieron no poder realizar prueba de sonido y/o retrasos.
Para mí fue una ocasión única de poder ver cómo era el directo de Triquell: el proyecto autor de la genial ‘Jugular’ resultó un grupo de 5 chavales, dando un buen espectáculo más macarra de lo esperado, definitivamente influido por el hip hop, no solo por el pop electrónico. Incluso hubo un intento de pogo.
Los Premios Aúpa dejaron ganadores como Amaia (Mejor Artista), Zahara (Mejor Producción), Rufus T Firefly (‘Todas las cosas buenas’, Mejor Proyecto) o nuestros compañeros de Mondosonoro. También hubo premio honorífico a Manuel Alejandro, que acudió a recogerlo emocionado a sus 93 años. Llegó a interpretar ‘Procuro olvidarte’ y a continuación apareció por sorpresa Amaia para hacer una rendición a piano de ‘Como yo te amo’. Instantáneamente se ha viralizado en Instagram. Imaginad que alguien lo suba a Youtube.
En las conferencias, Leire Martínez habló sobre su pasado en La Oreja de Van Gogh, a su lado Francisca Valenzuela se preguntó para qué la contrataron un buen día en una major si no hicieron más que intentar que cambiara su estilo, y ya el último día Rubén Blades robó todo el foco.
Entrevistado por Fernando Navarro, el pionero de la salsa ofreció una suculenta mina de titulares. En EFE y en consecuencia en periódicos de toda España gustó mucho eso de que «era de izquierdas pero no de la de los dictadores». También que «la política no corrompe, la política desenmascara» o que «hay gente que no es de izquierdas, sino una sinvergüenza». Pero lo verdaderamente noticioso de su comparecencia no fue lo político o incluso filosófico, sino lo que tuvo de entrañable y divertido. El artista recordó que cuando le ofrecieron ser Ministro de Turismo, pensó que lo iban a poner en un aeropuerto de Panamá a recibir a la gente tocando la guitarra.
Blades también hizo reír al público que abarrotó la sala cuando habló de lo importante que fue para él su abuela Emma. Una artista pionera feminista que le inspiró toda su vida y le descubrió lo que era la muerte. «¿Entonces, abuela, tú te vas a morir?», le preguntó de niño. «Sí. Y tú también», fue su respuesta.
Rubén rechazó distinguir entre «intelectuales de la salsa y salvajes de la salsa» y reconoció su admiración hacia René, Bad Bunny o incluso los españoles Stay Homas, con quienes terminó colaborando. Sobre Benito, indicó que «se atreve a decir cosas que otra gente no» y que su residencia «le ha subido la autoestima a Puerto Rico».
El artista, que presumió de no haber tenido nunca mánager, reveló curiosidades como que empezó una canción con Bob Dylan en torno a 1985 o 1986 que jamás acabó, y aseguró haber ido siempre por libre. Incluso después de que ‘Decisiones’ tuviera que sortear la censura por incitar al aborto, a la infidelidad y al alcohol. Blades presumió de haber sido censurado tanto en Cuba como en Miami. «Cada dictador tuvo su estilo para prohibir mi disco», bromeó. «Hay gente que no me escuchó porque era comunista y otra que no me escuchó porque era comunista pero ya no. Cada uno se monta su película», añadió en otro momento.
Sobre los tiempos actuales, reflexionó que «mucha gente comparte su ignorancia, más que la que comparte su conocimiento». Subrayó que esta es la era en la que hay «mayor acceso a la información y a la vez más ignorancia». Y puntualizó sobre la libertad de expresión: «Una cosa que escucho y me molesta es que hay que respetar la opinión de los demás. Lo que hay que respetar es el derecho a opinar, pero no la opinión (…) Si tú quieres opinar una estupidez es tu problema, no el mío”, ha abundado.
Tras curiosidades sobre el día en que se acercó a John Lennon y se rozó con él pero no se atrevió a hablarle, su defensa de que «el deporte y la música son los mejores lugares para el contacto humano y para que se entienda la gente», o el momento en que colaboró con Lou Reed y Elvis Costello, Rubén Blades cerró de manera contundente con un consejo: «Nunca es demasiado tarde para ser feliz».
“Esto pasó en Yale” es lo primero que aparece en pantalla en ‘Caza de brujas’, el último trabajo de Luca Guadagnino. La fuente de este texto y el de los créditos que se muestran posteriormente es la misma que la que utiliza Woody Allen, incluyendo la particularidad de presentar al reparto en orden alfabético. No hay ninguna sutileza en esta provocación, que es toda una declaración de intenciones, un aviso de que la película se meterá de lleno en zonas grises e incómodas.
La referencia a la célebre universidad de Connecticut tampoco es casual, ya que el punzante guion de Nora Garrett se inspira claramente en una de las controversias más estrambóticas que se han vivido en un campus universitario americano. En 2015, el Comité de Asuntos Interculturales de Yale mandó un correo a los estudiantes en la víspera de Halloween pidiéndoles que tuvieran en cuenta las sensibilidades de todos para no ofender a nadie y que se evitara caer en la apropiación cultural con los disfraces.
Respondiendo a este email, Erika Christakis, profesora especializada en educación, envió otro junto a su marido Nicholas, también docente, abogando por la libertad de expresión y animando a los estudiantes a disfrutar de la fiesta y a vestirse como quisieran. Este último correo provocó protestas en el campus, incluido un encendido cara a cara contra los profesores que, finalmente, causaron la renuncia de ella.
Aunque es evidente que ‘Caza de brujas’ se nutre de este incidente, se trata totalmente de una obra de ficción que en lugar de en las tensiones raciales, se adentra en el pantanoso terreno del #MeToo. Todo comienza cuando Alma (Julia Roberts), una exitosa profesora de filosofía, se ve envuelta sin comerlo ni beberlo en un dilema moral y profesional cuando su doctoranda Maggie (Ayo Edebiri) acusa a Henrik (Andrew Garfield), su gran amigo y una suerte de discípulo suyo en el trabajo, de haberse sobrepasado con ella después de una fiesta en su casa.
El filme pone siempre el foco en Alma -una extraordinaria Julia Roberts- y en lo que sus dos pupilos esperan de ella. Las dinámicas de poder juegan un papel esencial, ya que los personajes lo buscan, se alimentan y se aferran a él para tratar de darle un propósito a sus vidas. Como en todo el cine del italiano, los protagonistas vuelven a ser complejos y antipáticos, pero gracias a ello consigue aportar una visión analítica y enigmática de sus acciones que dialoga directamente con el espectador. Este acercamiento es lo que hace que ‘Caza de brujas’ sea un ejercicio de cine tan fascinante como arriesgado. El director llena a la película de conversaciones académicas, de elevados e intelectuales intercambios de puntos de vista para capturar el universo académico y teórico alejado de la realidad en el que los personajes se mueven.
Guadagnino propone un juego de suspense en el que poco a poco van saliendo a la luz temas que incitan a la reflexión. Alma, de forma pasiva, se ve afectada por un hecho que no ha presenciado y que no tendría por qué afectar a su vida personal y laboral, sin embargo, su personaje está constantemente sufriendo las consecuencias: ella misma es un daño colateral del problema. El cineasta plantea la pregunta de si es justo exigir un posicionamiento cuando se desconocen los detalles de un caso individual. “No todo tiene que hacerte sentir cómoda” le dice un personaje a otro en determinado momento. Un comentario que funciona como tesis de la propia película.
El cineasta arremete contra todo y contra todos y no deja títere con cabeza en la que es su película más relevante socialmente. La hipocresía que se esconde detrás de los moralismos, lo peligroso de las generalizaciones, la importancia de la diferencia entre ser víctima y victimizarse o lo necesario que es dudar, debatir y escuchar son solo algunos de los frondosos jardines en los que se mete de lleno ‘Caza de brujas’. Prima por encima de todo la imprescindible reivindicación de la existencia de una enorme escala de grises. Porque hacerse preguntas siempre ha sido la única forma de entender la complejidad de la naturaleza humana.
‘Nuevos recuerdos’ de Martin mantiene el número 1 de JENESAISPOP con el 32% de los votos, esta vez ya con poca diferencia sobre Judeline y Amaia. Veremos qué pasa esta semana con el huracán ‘Berghain’. Las entradas de la semana directas al top 10 son las de Melanie C, MissCa, Lily Allen y TRISTÁN!
Lorena Álvarez, Madison Beer, Sudan Archives, HAIM y Dorian llegan también al top 40.
Ya podéis escuchar cómo ha quedado el top 40, junto a las 10 nuevas candidatas, en Apple Music.
Me encanta Dan Bejar, aka Destroyer. Me encanta esa manera que tiene de retorcer el pop, coger el synth, el blue eyed soul y otros géneros refinados y sedosos de los 80, hasta fragmentar las canciones, hacerlas esquinadas, algo ariscas, pero muy subyugantes. Amo mucho esa capacidad que tiene para ensimismarse, acercarse peligrosamente al tedio y huir de él.
Por eso, ay, no amo tanto este ‘Dan’s Boogie’, su 14º disco. Porque esta vez, se le ha ido la mano y la amenaza que se cernía en sus anteriores discos de caer en el aburrimiento, sin que felizmente ocurriera, se ha materializado en este. ‘Dan’s Boogie’ se hace algo pesado.
Sobre el papel, el álbum pinta muy bien: Destroyer continúa con su equipo habitual, John Collins a la cabeza en la producción. Pero esta vez, Dan quiere convertirse en un piano-man. Dan se desmaterializa, dice que cierra la etapa ‘Kaputt’, como explicaba en MondoSonoro. Pero las buenas sensaciones se desvanecen pronto. No hay más que escuchar el inicio con ‘The Same Thing as Nothing at All»: unas líneas de sintetizadores de lo más sugerentes que prometen mucho, pero la canción se escurre sin que acabe de dejar poso. Bejar esta vez no sale tan bien del embrollo.
Por supuesto, hay canciones muy buenas: ‘Hydroplaning Off the Edge of the World’, sobre colchones de sintetizadores y un lalalala efervescente. Es fragmentada, pero animada, luminosa y eufórica. ‘Bologna’, es espacial, intensa, con la voz de Simone Schmidt, fuerte e imperativa, dando réplica a Bejar. Una canción extrañada, un tanto alucinada, próxima al Bowie futurista.
El resto es solo agradable de escuchar: tienes la voz de Dan, el exquisito envoltorio, que siempre trata con tanto mimo. Ora elegante, ora tirando hacia el dream pop incluso, lleno de detalles deliciosos, espectaculares arreglos, todo hecho con fuste, con mimo, orgánico. A veces incluso se pone jazzy (‘Dan’s Boogie’), Pero, ay. Las canciones no aguantan en la memoria, incluso aburren un poco. Quizás este ‘Dan’s Boogie’ sea el disco más suave, menos “quebrado” de Bejar. Y quizás es por eso el menos memorable.
Pero nunca hay que lanzar la toalla: hacia el final, llegan dos de las mejores canciones. ‘Cataract Time’ es larga, casi 8 minutos. Pero pasan volando gracias a su guitarra tan limpia, ese aire oceánico, el arpa… Es tan juguetona como melancólica: otra de las piezas grandes de Destroyer. Y el número final, ‘Travel Light’, en que Bejar parece cantar solo a piano la pieza de algún olvidado musical, en una sala vacía de madrugada, tiene esa magia que buscamos en Destroyer. Sí, la magia sigue estando: pero esta vez es más esquiva y cuesta encontrarla.
Destroyer actúa en Monkey Week, el 20 de noviembre en Donosti, el 21 en Santander, el 23 en Valencia y el 24 en Madrid.
Los disfraces de Halloween de las celebridades se vienen sucediendo desde hace días. Una de las reinas de Halloween, Janelle Monáe, ha vuelto a ofrecer diferentes atuendos, de vampiresa en la playa y ‘El gato en el sombrero’, y su rival y amiga, Lizzo, ha ido a por la atención más nicho, disfrazándose de portadas de libros de Quan Millz, y de snack de queso.
Aunque la corona de Halloween este año -a espera de lo que haga Heidi Klum- se la debe llevar Demi Lovato, que ha traído a la vida a Poot Lovato, su hermana secreta, incluso marcándose una genial sesión de fotos en el sótano. Desde Japón, Mariah Carey ha sorprendido con una peluca rosa. Y desde Barcelona, Lady Gaga da vida a su ‘Garden of Eden’… ¿será una señal?
Otros disfraces destacados lanzados estos días son los de Jade de portada de ‘Gremlins’; Paris Hilton, que ha recreado looks icónicos de Britney Spears y Madonna, o Christina Aguilera, vestida de barco naufragado. Quien más ha arriesgado, sin duda, Julia Fox, que se ha disfrazado de Jackie Kennedy en el peor día de su vida. ¿Algún hombre en este tinglado? Sí, Ed Sheeran.
‘Mandala, princesa de las tinieblas’, por Hino Hideshi
Publicado en 1982 y recuperado ahora por La Cúpula, este manga está protagonizado por Sayoko, una niña diabólica con un ojo de cuarzo, espíritu de ángel justiciero, una melena tan elocuente como las pelucas de Las Virtudes y una dieta en la que lo mismo da un reptil que un anfibio. En su escuela, los abusos jerárquicos están a la orden del día.
Tal vez porque Hino vivió una infancia de posguerra y se tuvo que mudar cuando Manchuria dejó de ser japonés, afina especialmente en asuntos como la resistencia a los abusones y la lucha por la justicia. Ya hemos comprobado en otras obras suyas, cómo ambas cosas suelen ir de la mano.
Mezclando horror, humor, dulzura, repugnancia, inocencia y crítica social, Hino explora la aceptación y la reflexión sobre la convergencia con aquellos que son diferentes. No faltan los giros narrativos repentinos, las escenas ágiles y dinámicas, ni las situaciones que abren la mente a nuevas perspectivas. Un maestro del terror que, con la sencillez de un trazo simple y emotivo, esconde un universo que tampoco es tan repulsivo como pueda parecer. 7,8.
‘Laberintos’ Edición Omnibus, por Charles Burns
Reservoir Book reúne en esta edición las tres entregas de ‘Laberintos’, una trilogía más en el haber de Burns que se une a la anterior formada por ‘Tóxico’, ‘La Colmena’ y ‘Cráneo de azúcar’. Su trayectoria, apuntalada con ‘Agujero negro’, es tan relevante como la de David Hockney en la pintura, o Yorgos Lanthimos en el cine.
Burns vuelve a demostrar su talento gracias a la intensidad de ciertas secuencias, la brillantez en la paleta de colores y un estilo impecable que utiliza el monólogo interior de cada personaje como herramienta para explorar metafóricamente la esencia de la naturaleza humana.
‘Laberintos‘ nos presenta la historia de Brian Milner, un adolescente reservado y vergonzoso, con un don para el dibujo y una pasión por el cine de terror que comparte, a distinto nivel, con su amigo Jimmy. Con él comienza a rodar una película protagonizada por Laurie, una pelirroja cuya melena se convierte en un elemento clave para crear paisajes oníricos, que navegan entre el romance y el suspense psicológico. 8.
‘Animales humanos’, por Okada Takuya
Pocas anécdotas se pueden revelar de esta primera entrega de ‘Animales humanos’, un manga de continuidad incierta, aunque en Japón ya cuenta con un segundo volumen. Lo mismo sucede con la trayectoria de su autor: es un misterio, el mismo que suele envolver a un número considerable de mangakas.
Lo que sí podemos aportar es que en colaboraciones o trabajos anteriores, el reino animal y los seres antropomórficos suelen ser una opción recurrente.
Tayuka entra en el manga sin grandes malabares: en blanco y negro, sin páginas a color, sin extras y en este caso incluso con una edición modesta de Planeta Cómics. Es la historia la que nos da la vuelta: un padre y su hija, que tras un accidente de tráfico, son rescatados por una fauna extensa de animales. Bajo esa apariencia de hospitalidad se esconde un cuento retorcido, en el que padre e hija descubren una granja donde los humanos son criados como ganado. Un giro inesperado conducirá a una crueldad aterradora, que hará las delicias de los amantes del terror y el gore. 7.
¿Está el rap perdiendo fuerzas en las listas de éxitos? Los últimos datos del Billboard Hot 100 así lo indican. Por primera vez desde 1990, no hay ninguna canción del género entre los 40 primeros puestos de la lista, que pasa a ser principalmente de pop.
Después de pasar 13 semanas en el número 1 del Hot 100, ‘luther’ desapareció de la lista el pasado 25 de octubre tras algunas semanas de descenso sin remedio. De esta forma, la primera canción que encontramos de hip hop en la lista está en el número 43, de la mano de YoungBoy Never Broke Again con ‘Shot Callin’. Le siguen ‘Hell At Night’ de BigXthaPlug en el número 50 y ‘Sugar On My Tongue’ de Tyler, the Creator, en el 51. Esta última ni siquiera es hip hop del todo.
La última vez que no se encontraban canciones de rap en el top 40 fue en febrero de 1990, no mucho después del propio nacimiento del género. En aquel momento, la clásica ‘Just A Friend’ de Biz Markie estaba posicionada en el número 41, subiendo la semana siguiente hasta el 29 y eventualmente alcanzando la novena posición. La racha que esta comenzó duró 35 años y acaba de terminar.
Las 12 canciones de ‘The Life of A Showgirl’ están repartidas entre los primeros 26 puestos de la lista, pero no tiene sentido achacarle esto a Taylor Swift. La primera explicación deriva de una nueva regla en la lista de Billboard que se hizo efectiva la misma semana que ‘luther’ desapareció.
Hasta ese momento, cada canción que llevase 52 semanas en la lista y cayese por debajo del puesto 25 era eliminada del Hot 100. Ahora, las reglas han cambiado y el umbral es más bajo, saliendo del top si cumplen estos requisitos:
– Por debajo del 5º puesto tras 78 semanas en lista.
– Por debajo del 10º tras 52 semanas.
– Por debajo del 25º tras 26 semanas.
– Por debajo del 50º tras 20 semanas.
En el caso de ‘luther’, esta había bajado hasta el número 38 después de estar 46 semanas en la tabla, desapareciendo así de ella. Según los datos de Billboard, también hay otro factor que ha propiciado este suceso: el descenso en dominio comercial del propio género.
La popularidad del rap alcanzó su punto más alto en 2020. En aquel momento, a esta misma altura del año, 16 canciones del top 40 de la lista de Billboard eran de rap. Tres años después, en la misma semana, había la mitad. Ahora, ninguna. Esto quizás se deba también a un efecto rebote del sonado beef entre dos de los mayores gigantes del género, Kendrick Lamar y Drake.
El canadiense lanzó ‘$ome $exy $ongs 4 U’ en febrero de este mismo año y obtuvo un notable hit con ‘NOKIA’, que llegó hasta el segundo puesto del Hot 100, pero no ha podido mantenerlo en la tabla como en el pasado. Sus últimos singles, supuestos adelantos de un disco titulado ‘Iceman’, también alcanzaron buenas posiciones en el Hot 100, pero ambos desaparecieron tras 12 semanas en lista. ¿Es Drake el único que podría retomar la racha del rap en los puestos más altos?
Hoy 31 de octubre es Halloween y salen dos discos perfectos para la temporada, los de Florence + the Machine y Anna von Hausswolff (que incluye colaboración con Ethel Cain). Además, se ponen a la venta nuevos trabajos largos de The New Raemon, Cat Burns, Júlia Colom o Sevdaliza, y se reeditan los últimos discos de Oklou y Tyler, the Creator.
Otro de los estrenos largos destacados de la semana es el debut de Snocaps, el supergrupo formado por Waxahatchee y su hermana, Allison Crutchfield, MJ Lenderman y Brad Cook.
Rosalía ha lanzado la canción de la semana, ‘Berghain‘ junto a Björk e Yves Tumor. Hoy viernes, dos de sus principales coetáneas, Amaia y Maria Arnal, presentan también nuevo material.
El pop nacional deja por otro lodo interesantes lanzamientos de Marinita Precaria, Vangoura, Syd de Palma, Repion, Carlos Gris, Ferran Palau, Parquesvr, Soraya, ANADIE, Pimp Flaco… y una nueva colaboración de BB trickz, ahora con ZECCA y Emilia. Por otro lado, Pastora celebran 25 años de carrera de la mano de Santi Balmes, con quien relanzan ‘Cósmica’.
En cuanto a música internacional, hay nuevos singles de Magdalena Bay, flowerovlove, Oneohtrix Point Never, Melody’s Echo Chamber, Masego, Orville Peck, Disco Lines, Inhaler, The Weather Station… Entre quienes han anunciado nuevo disco esta semana, Geologist de Animal Collective.
Parece que ZECCA no puede fallar. El joven productor es el músico argentino más joven de la historia en ganar un Latin Grammy, con 22 años, por su trabajo como ingeniero en las BZRP Sessions de Quevedo y Shakira. Y no solo tiene uno, sino tres. Ahora, ha sacado ‘supersexi’, su divertido primer single, junto a Emilia y Bb trickz. Es la Canción del Día.
Francisco Zecca empezó a producir su música a los 10 años. Desde entonces, ha trabajado con lo mejor del panorama argentino -Duki, María Becerra, Milo J- e internacional, colaborando con Quevedo y Aitana en ‘GRAN VÍA’ o con BLACKPINK en ‘Jump’, el hit más reciente del grupo surcoreano.
Lo más probable es que ‘supersexi’ sea otro éxito más en su lista. El tema se rinde a la diversión desde los primeros segundos, en los que suena un audio de Kylie Jenner diciendo «la puta más mala». Belize Kazi es la primera en subirse al beat y es tan ‘brat’ como siempre: «Bésame a mí y besa a mi bestie / Yo tengo novio, mejor no se lo digas».
Emilia y Trickz combinan como el chocolate y el picante, con la parte de la argentina yéndose al pop melódico y liberador de los mejores hits de los 2000. Mernes asegura que no quiere «pensar», solo «sentir», que al final es lo mejor para disfrutar esta canción como debe ser: «Lo quise hace tanto / Me brillan los ojos, volví a sonreír», canta.
El post estribillo de la española nos devuelve al hedonismo de cabeza con una enumeración en la que entra de todo, desde el «molly» y la «Mary» hasta una «mini falda» sin «panti». Y tan felices.