Zara Larsson está viviendo estos días un inesperado «revival» gracias al viral de ‘Lush Life‘, su megaéxito de 2015. TikTok es el responsable de un «dance challenge» que ha devuelto ‘Lush Life’ a las listas, llevando al tema al puesto 12 en la tabla global de Spotify, 10 años después de su estreno.
El éxito viral de ‘Lush Life’ se ha traducido en que la canción ha vuelto a entrar en listas oficiales y, por ejemplo, acaba de subir al número 9 de Reino Unido, una vez desaparecidas las canciones navideñas, dando a Larsson un single top 10 en las islas por primera vez en años (‘On My Love’ con David Guetta, top 15, se quedó cerca en 2023). Y ‘Lush Life’ puede seguir arañando posiciones, ya que en el ránking británico de Spotify su tendencia es ascendente.
Mejor aún, el éxito de ‘Lush Life’ ha impulsado los streams de ‘Midnight Sun‘, el reciente hit viral de Larsson nominado a un Grammy. ‘Midnight Sun’, que ya había sido top 4 en Suecia, país de origen de Larsson, acaba de entrar por primera vez en la lista de singles británica, tantos meses después del verano. Aunque el debut se produce en un discreto puesto 91, es noticiable que Larsson coloque actualmente dos singles en la tabla oficial británica, pues viene de no tener ninguno.
Precisamente, Larsson ha sido noticia en los últimos días por comentar de forma totalmente franca, en una entrevista, su experiencia con el «flop«, esa palabra que suele asociarse a las artistas femeninas, pero no tanto a los masculinos, a pesar de que ellos «flopean» igual que ellas.
En su charla con ABC News, Larsson ha analizado su trayectoria, asegurando que, aunque considera que ha tenido varios hits, cree que la gente conoce las canciones «pero no a ella». Larsson afirma que ha conocido tanto el éxito como el fracaso y que vivir una «flop era» ya no le asusta. «También me estoy permitiendo divertirme más, porque ya no tengo la presión de tener que estar a la altura de algo», señala. No obstante, Larsson reconoce haberse sentido «desalentada» al percibir que el público «ignoraba por completo» su propuesta: «Tienes que seguir hacia adelante y hacer como si nada, mostrarte emocionada, cuando por detrás es otra cosa».
Larsson se está refiriendo al modesto rendimiento comercial de todos sus discos posteriores a su segundo álbum y debut internacional, ‘So Good‘ (2017), que sigue siendo uno de los más exitosos de la historia del streaming, sobre todo gracias al impacto de ‘Lush Life’. En comparación, los números tanto de ‘Poster Girl‘ (2021) como de ‘Venus‘ (2024) y ‘Midnight Sun’ (2025) no fueron los esperados. Ahora, independiente y dueña de sus másters, como nos contó en una entrevista el año pasado, Larsson vuelve, decidida, a la actualidad musical.
Compartimos una nueva edición de nuestra sección «10 Fotos Que» con algunas de las fotos que más nos han divertido o sorprendido en redes en las últimas semanas.
Mariah Carey no supera la Navidad
Pasada la época navideña, Mariah Carey puede volver a promocionar su último disco, ‘Here for it All‘. Sin embargo, parece que todavía no está lista para dejar ir ‘All I Want for Christmas is You’. En este vídeo humorístico, el fin de la Navidad la tiene, como dice su canción ‘In Your Feelings’, «sensible» de más.
La reunión de Madonna y Guy Ritchie
Recientemente, Rocco, el hijo de Madonna, ha logrado lo impensable, reunir en una misma habitación a sus padres, Madonna y Guy Ritchie. Ambos han asistido a la nueva exposición de Rocco, Talk is Cheap, y el pintor ha aprovechado para reivindicar sus raíces: «sé de dónde vengo y estoy orgulloso de ello».
De tal perro, tal Pablo Alborán
Pablo Alborán ha compartido un carrete de fotos y vídeos «random» en Instagram, abriéndolo con este simpático clip en el que aparece imitando el paso de su perro, meneando el trasero de un lado a otro. «De tal perro…», escribe el autor de ‘KM0‘.
P!nk, hospitalizada
La nochevieja de P!nk no ha sido como las demás. La cantante de ‘Trouble’ la ha pasado en el hospital, donde se ha sometido a una cirugía de hernia cervical. Dice que el rock n ‘roll es un «deporte de riesgo». Ella, que en sus conciertos se convierte en acróbata, lo sabe.
J Balvin y Residente, amigos
El “work it out on the remix” de la temporada lo han protagonizado J Balvin y Residente, que han posado juntos así de sonrientes tras lograr reconciliar sus diferencias. Ambos se habían dicho de todo en sus respectivas colaboraciones con Bizarrap. No, de momento no hay remix. Boy, so confusing.
Este Haim se casa; Taylor Swift y Stevie Nicks, invitadas
La Nochevieja también ha sido especial para Este Haim, la bajista de las Haim, que se ha casado con el empresario tecnológico Jonathan Levin, en California (él en realidad es británico). Entre las invitadas, nada menos que Taylor Swift y Stevie Nicks, que han sido fotografiadas juntas.
El joven Rayden
Entre las curiosidades que hemos visto en redes estos días, esta foto de Rayden de adolescente. El rapero cuenta que, en su adolescencia, unas personas -compañeros de clase, se entiende, aunque no especifica- le «hicieron creer que era feo», llamándole calificativos como «mazapán» o «cara de huevo». Rayden aprovecha para desear que «ojalá hagáis las paces con la imagen que teníais de vosotrxs en el pasado».
La breve reunión de Florence, Hayley Williams y Jack Antonoff
Este breve encuentro se ha producido encima del escenario e involucra notablemente a Florence Welch y Hayley Williams, que han cantado con Bleachers en su concierto en Nueva York. Con Jack Antonoff al frente de la banda, los tres han versionado ‘Lopin’ Along Thru the Cosmos’ de Judee Sill.
Breve encuentro: Lily, Lola, Olivia
Hablando de breves encuentros, este tiene miga: Lily Allen ha coincidido en una fiesta navideña en Londres con Lola Young, que ha reaparecido tras su comunicado de hace uno meses, y Olivia Rodrigo. Por supuesto, Lily y Olivia ya cantaron juntas en Coachella, pero la aparición de Lola es especialmente interesante porque su propuesta artística es especialmente afín a la de Lily.
La reivindicación de Jennifer Lopez
Jennifer Lopez ha estrenado un nuevo espectáculo en Las Vegas y, en una reciente intervención, ha reivindicado su derecho a vestir como quiera, a la edad que quiera. Sus declaraciones han dado la vuelta al mundo por lo que tienen de divertidas: «Si tú tupieras este cuerpo, también irías desnuda».
El bombardeo de Estados Unidos sobre Caracas, capital de Venezuela, durante la madrugada del sábado ha culminado con la «captura» anunciada por Donald Trump de Nicolás Maduro, dirigente del país latinoamericano, y de su esposa, Cilia Flores, con el propósito de trasladarlos a Nueva York y procesarlos por dos delitos relacionados con narcotráfico y corrupción.
En la rueda de prensa celebrada esta tarde en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, Trump ha anunciado los planes de Estados Unidos de «dirigir» Venezuela, incluida su industria petrolera, hasta que se produzca «una transición segura».
Desde España, el Gobierno del PSOE ha hecho un «llamamiento a la desescalada y a la paz» y se ha sumado a la condena expresada por Sumar y Podemos ante un ataque que «viola el derecho internacional». Sánchez ha recordado que, aunque el Gobierno «nunca reconoció el régimen de Maduro», tampoco aceptará una intervención que «empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo». Por su parte, la oposición, liderada por el PP y Vox, se ha centrado en las implicaciones que dicho ataque tiene para la recuperación del «futuro» de Venezuela y la «restauración de la democracia».
Entre las voces que se han sumado a la celebración por la captura de Nicolás Maduro, interpretada por algunos como el fin del régimen en Venezuela, se encuentra Carlos Baute.
El cantante, natural de Caracas y ampliamente conocido en España por éxitos como ‘Colgando en tus manos’, ha acudido a las redes para felicitar a Venezuela por la noticia, que ha calificado como un «regalo de Navidad». Grabándose a sí mismo caminando en la calle, Baute ha celebrado que «el señor Trump» haya «atrapado al sátrapa de Maduro». Compañeros de profesión, como India Martínez o Marc Seguí, han apoyado su declaración dando que «like» a su publicación.
En un texto que acompaña el vídeo, Baute ha ampliado su reflexión sobre la situación que vive Venezuela, afirmando que «todos los cambios profundos duelen» y que «sabemos que vienen días difíciles, pero después de la tormenta siempre llega la calma». «A todos los que están dentro —familia, amigos, nuestra gente—, estamos rezando por ustedes y acompañándolos a la distancia en todo lo que sea posible. Dios no abandona a la gente buena, y Venezuela es un país de gente buena», ha añadido el artista. Además, ha señalado que «sus redes están a disposición para informar y ayudar en lo que haga falta».
En los últimos tiempos, el pop se ha empapado de sonidos noventeros, tanto de trip-hop (Dua Lipa, Rumia, Mon Laferte) como de dream-pop (Night Tapes, Cigarettes After Sex), siendo el drum n’ bass el ritmo más recurrente. PinkPantheress ha tenido mucho que ver con que ya casi no entendamos el pop actual sin el breakbeat característico del género; lo ha usado todo el mundo, desde Caroline Polachek en un plano art-pop hasta el granadino Saiko en su single número 1 más famoso.
El drum n’ bass ha conquistado a una generación de artistas emergentes porque su patrón rítmico les permite escribir canciones rítmicas pero íntimas, experimentales pero accesibles, y -no tengo pruebas pero tampoco dudas- les acerca a escribir un hit sin los recursos de una multinacional ni las tablas que dan los años de experiencia.
Mucho menos explorado ha sido el sonido downtempo, quizá por su incompatibilidad con la urgencia que demandan las playlists, y aquí la neoyorquina James K ha dado en el clavo con una propuesta que se inspira en la obra de Moby (no en vano ‘Play’ ha sido uno de sus discos más escuchados del año) o Boards of Canada, pero sin recrearse en la imitación. Logra ser una apuesta original porque tampoco se impone límites estéticos, y por su rareza en el panorama actual.
Discos como ‘Music Has the Right to Children’ (1996) parecen estar en el radar de James K, pero también la Björk de los noventa e inicios de los 2000. Ambas influencias conviven en la etérea ‘Idea.2’, una de las pistas destacadas de ‘Friend’, su tercer disco. James K ha llegado a ‘Friend’ después de dos obras menos comentadas, ‘PET’ (2016) y ‘Random Girl’ (2022), y tras hacerse un nombre en la escena experimental de Nueva York colaborando con gente como Yves Tumor.
Ahora es ella la que empieza a ponerse en el foco, gracias a composiciones excelentes como ‘Days Go By’, una emotiva pieza que renueva el downtempo desde la vanguardia, recurriendo a un preciosismo digital en la producción no tan habitual hoy en día y ofreciendo, además, una reflexión sobre la fugacidad de la vida y la necesidad de conexión comprensible por cualquiera. No tanto así la mayoría de textos de ‘Friend’, que ni siquiera vale la pena tratar de comprender, ya que deliberadamente emplean un estilo fragmentado e ilógico, similar a un sueño.
Estamos hablando de textos como el contenido en ‘N’ Balmed’, que recurren a construcciones gramaticales y sintácticas sin sentido. Frases como “Was it a sound? To leave is harder than my loss, Send my love, goes around, Eyes believe it, Out of my long, bad dream” transmiten un estado mental más cercano al subconsciente que a la realidad. Aunque, en ocasiones, esta técnica genera humor involuntario, como cuando en ‘Lung Slide’ James pide: “Will you sing to me a sad lung? Bottom me, and leave me alone”. ¿O no lo será tanto?
Digan lo que digan las letras de ‘Friend’, la emoción que imprime James K en sus melodías y atmósferas es indudable. Algunas pistas siguen particularmente la estela de ‘Days Go By’, en especial ‘Peel’, que emplea una ambientación balear propia del chill-out y recuerda a los Everything But The Girl de la última etapa. Esta referencia aparece también en la exuberante ‘Hypersoft Lovejinx Junkdream’, en sí misma un sueño.
‘Play’ es de las pocas piezas de ‘Friend’ que introducen el comentado drum n’ bass en la ecuación, pero, huyendo de la convención actual, lo hace jugando con estructura y estilo. James K tampoco reniega de las guitarras eléctricas, presentes en ‘Doom Bikini’, aunque tampoco se salva de enfocarse demasiado en la forma y no tanto en el fondo. Algunas composiciones de ‘Friend’, como la también guitarrera ‘On God’ o la ambiental ‘Rider’, transmiten esa misma sensación vaga reflejada en las letras.
Lo que convierte ‘Friend’ en una obra destacada, no obstante, es su suprema atención en el detalle. En ‘Friend’, James K consigue que sus producciones suenen a la vez densas y delicadas, elaboradas a la manera de una artesana, pero flotantes y etéreas, y lo logra escribiendo algunas de sus canciones más accesibles, abandonando la opacidad de sus primeras grabaciones. Ahí entra también ‘Blinkmoth (July Mix)’, otra de las bonitas melodías contenidas en este álbum, y una de las más influenciadas por el downtempo de hace tres décadas.
Concebidas de espaldas a las exigencias de las playlists, pero muy atentas a una necesidad cada vez más compartida -calma, reposo y espacio en un mundo que avanza demasiado rápido-, las canciones de James K se recrean en su extensa duración y el disco termina superando la hora de música a pesar de contener solo 13 cortes. Los tempos lentos y aletargados abundan, y no extraña que la canción final imagine una caída “hacia adelante y feliz”. Se llama «Collapse» y se “deja ir”, lo mismo que invita a hacer este disco.
Peter Gabriel tiene un nuevo disco entre manos, ‘O/I’, cuyo lanzamiento volverá a seguir el calendario lunar y se repartirá a lo largo de varios meses, hasta culminar en el estreno completo del álbum a finales de 2026. ‘O/I’ es la segunda parte de su disco de 2023, ‘I/O‘, en el que Gabriel explora la dualidad entre luz y oscuridad, exterior e interior. De hecho, ‘O/I’ volverá a componerse de dos versiones: una mezclada en el “lado luminoso” y otra en el “lado oscuro”.
«He estado pensando en el futuro y en cómo podríamos responder a él», ha explicado Gabriel sobre este nuevo trabajo. «Estamos entrando en un período de transición, probablemente desencadenado en tres oleadas: la IA, la computación cuántica y la interfaz cerebro-computadora. Los artistas tienen el papel de mirar entre las brumas y, cuando vislumbran algo, sostener un espejo».
‘Been Undone’, primer adelanto de ‘O/I’, es una de esas composiciones progresivas de Peter Gabriel que se mueven entre el art-rock y el pop, sin renunciar a una sutil dosis de electrónica. Lanzada en su versión ‘Dark-Side Mix’ -aunque no especialmente sombría-, la pieza atraviesa distintas fases o hasta rozar los ocho minutos de duración, recreándose en una epicidad serena… no exenta de cierta tensión, también.
La canción transmite una ansiedad latente frente al mundo moderno, la inteligencia artificial y el acceso inmediato a la información. «Necesito saber esta información ahora, para no equivocarme» es una frase que parece retratar a una humanidad cada vez más distanciada de sí misma, empeñada en reflejar una perfección irreal e inalcanzable. De ahí, quizá, que Gabriel enumere todo aquello que lo «deshace» como ser humano en su imperfección, incluida la injusticia. Ahí entran posibles alusiones a Estados Unidos, como la imagen de los «esclavos recurrentes en el hogar de los valientes», una clara referencia al himno nacional.
Las menciones al «conjunto de Mandelbrot», las «máquinas de Turing», las «células mitocondriales» o el «Nazareno» apuntan a un universo en el que ciencia, matemáticas y religión conviven en aparente armonía, aunque eso implique aceptar que la existencia nunca será plenamente comprensible por el ser humano.
El propio Gabriel ha explicado que parte de su nuevo material «formará parte del proyecto sobre el cerebro que he estado explorando durante varios años», mientras que otras canciones simplemente las publica porque, en sus palabras, «me hacen sentir feliz».
El éxito de ‘Where is My Husband!‘ de RAYE fue inmediato desde su lanzamiento. No solo en Reino Unido, sino también a escala global sus streamings han sido excelentes y solo recientemente el tema ha marcado un máximo histórico en la tabla global de Spotify, escalando hasta el quinto puesto. Suma más de 324 millones de reproducciones solo en Spotify, en tres meses.
Sin embargo, ‘Where is My Husband!’ ha necesitado 15 semanas para llegar al número 1 de singles en Reino Unido. ¿Qué se lo ha impedido? Sobre todo, Taylor Swift, que ha monopolizado el liderazgo en Reino Unido durante semanas con ‘The Fate of Ophelia‘. Después llegaba la Navidad, y los clásicos navideños desplazaban ‘Where is My Husband’ hasta el 48º puesto.
Era previsible que, una vez pasada la fiebre navideña, la canción de RAYE recuperara posiciones en el ranking británico. Sin embargo, este viernes ‘Where is My Husband!’ no iguala su pico en el top 2 de UK, sino que lo supera, ascendiendo a la primera posición. Por ahí dicen que la canción tiene un toque navideño. ¿Habrá tenido eso que ver?
Curiosamente, no es la primera vez que RAYE consigue un número 1 en Reino Unido justo después de las fiestas. Esto es exactamente lo que pasó con ‘Escapism.’ en 2023. La diferencia es que aquel era un número 1 compartido con su artista invitada, la rapera 070 Shake, mientras que ‘Where is My Husband!’ es un número 1 en solitario, el primero de la carrera de Rachel Keen, por raro que pueda parecer.
En Reino Unido ‘Where is My Husband!’ ya es Disco de Platino, pero el éxito de la canción es universal, pues el tema ha entrado en listas de todo el mundo. Entre sus mejores posiciones, el tema ha llegado al número 2 en Irlanda, al 3 en Alemania, al 5 en Australia o al 6 en Suecia. En Estados Unidos ha llegado al puesto 37, de momento. En España su mejor posición ha sido un número 54.
‘Where is My Husband!’ ha sido una de las mejores canciones de 2025, tanto para la redacción de JENESAISPOP como para los lectores. Os recordamos que la gira de RAYE de 2026 pasa por España en unos meses: la fecha es el 13 de febrero en el Palau Sant Jordi de Barcelona.
En algún momento España ha convertido a Niña Pastori en la Mariah Carey española, aupándola en las listas por Navidad. Aunque ‘All I Want for Christmas is You’ ha sido la canción navideña más escuchada en Navidad en España, ocupando la cuarta posición (aunque sin igualar su peak del año pasado), durante la semana inmediatamente previa al 25 de diciembre, Pastori le ha respirado en la nuca con ‘Palillos y panderos’, que ha escalado del 38 al 5. Se trata de su viral del año pasado. Su disco ‘¡Feliz Navidad!’ re-entra en el puesto 59.
En todo caso, ‘La Perla‘ de Rosalía y Yahritza y la Esencia continúa su reinado en España incluso en la temporada festiva. ‘Dardos’ de Romeo Santos y Prince Royce sube al 2, dificultando -aún más- la ansiada escalada de Aitana a la primera posición con ‘Superestrella‘, que baja al 3.
La mayor parte de las entradas de la semana en la lista de singles de España corresponden a canciones navideñas y villancicos, casi las mismas que las del año pasado, aunque la tabla sí recibe una entrada navideña destacable, la de ‘Así canta Jerez en Navidad’ de Luis de Perikin, que se estrena en el el número 70. La canción que vuelve a entrar en la posición más alta es ‘Feliz Navidad’ de José Feliciano, que se coloca en el puesto 22. Así quedan todas las re-entradas:
22 VE – JOSÉ FELICIANO – FELIZ NAVIDAD
27 VE – DAVID BISBAL – TODO ES POSIBLE EN NAVIDAD
32 VE – KELLY CLARKSON – UNDERNEATH THE TREE
35 VE – SIA – SNOWMAN
37 VE – ARIANA GRANDE – SANTA TELL ME
42 VE – ANDY WILLIAMS – IT’S THE MOST WONDERFUL TIME OF THE YEAR
46 VE – MICHAEL BUBLÉ – IT’S BEGINNING TO LOOK A LOT LIKE CHRISTMAS
54 VE – MICHAEL BUBLÉ – HOLLY JOLLY CHRISTMAS
64 VE – THE RONETTES – SLEIGH RIDE
66 VE – DEAN MARTIN – LET IT SNOW! LET IT SNOW! LET IT SNOW!
82 VE – LA OREJA DE VAN GOGH – BLANCA NAVIDAD
89 VE – JUSTIN BIEBER – MISTLETOE
Cabe mencionar que algunos de los temas navideños más populares ya estaban en lista y ahora suben, como ‘Burrito sabanero’ de David Bisbal (16), ‘Rockin’ Around the Christmas Tree’ de Brenda Lee (23) o ‘Jingle Bells Rock’ de Bobby Helms (25). El lunes 12 tendremos la foto completa de la música que ha consumido el público en España durante la Navidad, incluyendo Reyes.
La lista de singles española de la semana deja un trío de debuts ajenos a la Navidad, todos urbanos: ‘El mundo se va a acabar’ de Omar Courtz y Karbeatsentra en el número 63; ‘GuapaDeCara’ de RVFV y CANO en el 81 y ‘Demonia angelical’ de Luar La L y HADES66 en el 98.
Beny Jr, el rapero barcelonés, especialmente conocido en España por su éxito ‘Luna llena’ o por sus diversas colaboraciones con Morad, como ‘Sigue’ o ‘Lo que tiene’, ha publicado nuevo disco a finales de 2025. ‘SAMURAI II’ es la segunda parte de su elepé con El Guincho de 2021, ‘SAMURAI’, y un nuevo ejemplo de la química existente entre ambos.
En ‘Samurai II – Jack’, por ejemplo, se percibe claramente la mano de ese productor que creó con FKA twigs el visionario ‘Caprisongs‘ (2022), mientras que otras pistas como ‘Lluvia de estrellas’ acusan una influencia del Drake más caribeño. Beny Jr, como nombre principal, aporta melodías sensibles, letras pegadas a la calle y una visión que mira más allá de la convención. Así describe Beny el disco: «A veces soy bueno, a veces soy malo, y a veces solo soy un chico súper aburrido que curiosamente acierta en muchas cosas de las cosas que dice y es un poco inteligente pero es vago pero dice que no tiene sentimientos pero se muere por tres cosas en verdad, Dios, su madre (familia) y Palestina. Todo lo demás es superficial y pasajero».
‘SAMURAI II’ ofrece también un puñado de potenciales éxitos que veremos próximamente instalados en la lista de singles española. Aunque el focus track oficial de hoy es ‘Samurai II – Jack’, nosotros apostamos por ‘Elixir Kadupul’ como Canción Del Día.
‘Elixir Kadupul’ es una de esas pistas de ‘SAMURAI II’ que remiten al Drake de hace unos años. En concreto, la canción suena como si a ‘Passionfruit’ le hubieran colado un beat de merengue. En otras palabras, ‘Elixir Kadupul’ se mueve con la urgencia de ese ritmo latino, pero la atmósfera transmite, más bien, un estado depresivo o de melancolía profunda.
Beny Jr, en ‘Elixir Kadupul’, se está identificando con esta flor conocida por su rareza y carácter casi inaccesible. Esta flor florece solo por unas horas durante la noche y se marchita antes del amanecer, por lo que simboliza una belleza efímera.
En la canción, Beny Jr se reconoce incapaz de amar (“Cura si quieres mi corazón, pero yo no tengo sentimientos”) e insiste en su rechazo a la fama (“Paso de ser famoso”), si bien la principal destinataria de la canción es una chica con la que establece una relación más sexual («la pongo a gritar») que emocional, manteniendo siempre un vínculo inestable («de su vida me suelo desaparecer»). Como la flor kadupul, Beny Jr florece de noche, cuando nadie lo ve.
Maria Rodés ha publicado uno de esos discos que sirven para introducir al oyente, por primera vez, en el universo de un artista. ‘Lo que me pasa‘ es un álbum sobre el desamor, inspirado en el síndrome de la erotomanía, y también un trabajo musicalmente pop, diverso y ecléctico, que reúne distintos estilos -mediterráneos, latinos, de fusión- y colaboraciones de hasta nueve artistas -más de la mitad del disco-, con nombres tanto veteranos (La Bien Querida, Soleá Morente) como prácticamente recién llegados (Laaza, Paco Pecado), además de la participación de productores tan queridos en nuestro país como BRONQUIO, que ha firmado con Rodés el sencillo ‘Chico bueno‘.
En plena ola de contagios por la gripe, Maria Rodés y servidor habíamos pactado realizar esta entrevista en un hotel de Barcelona, pero el virus tiene otros planes. Finalmente, la charla se realiza a través de Zoom, y Rodés me cuenta la inspiración detrás de ‘Lo que me pasa’, su descubrimiento de la figura de Lídia de Cadaqués o su opinión del amor en tiempo de las apps. FECHAS: Rodés presentará ‘Lo que me pasa’ el 20 de febrero en la Sala Clamores de Madrid y el 25 de febrero en La 2 de Apolo, de Barcelona.
Has dicho que este disco es uno de los que más te ha costado gestionar, ¿por qué?
Es un disco que empecé hace tiempo, se ha extendido bastante y las colaboraciones hacen que se complique a nivel logístico. Además, lo empecé a grabar en un momento de bache personal y eso hizo que seguir creando no fuera fácil. Justamente por eso también tiene más mérito haberlo conseguido, porque es un disco que ha costado remar y estoy muy contenta con el resultado. Joel Condal, el productor, me ha ayudado mucho.
¿Las colaboraciones del disco te han ayudado, también?
El disco es autoficción, no narra mi vida. Es la primera vez que hago un disco no basado en mi experiencia personal. A pesar de ello, en mi vida pasó algo fuerte, y me gusta pensar que en esos momentos los amigos te sacan a flote. Rodearme de amigos y amigas -algunos más que otros- creo que me ha dado fuerza y, a nivel simbólico, para el disco me parece bonito.
Dices que es un disco de autoficción, ¿por qué recurres a esto ahora y de qué manera el amor obsesivo te ha inspirado a escribir canciones no biográficas?
Había escrito metafóricamente en otros discos, como ‘Lilith‘, basándome en historias ajenas a mí, apoyándome en metáforas o relatos externos. Aquí básicamente me he inventado un personaje, pero uno que podría ser yo. El disco no va de brujas, sino de desamor, y la protagonista podría ser yo misma.
A veces se crea por intuición, y esta vez me apetecía escribir sobre ese amor un poco pasado de vueltas, que de adulta ya no vivo así, pero que de adolescente sí podía tener: una visión del amor más idealizada, más de sufrir. A esa adolescente, que todavía debe estar por ahí, le he dado voz a través de ese personaje.
¿En qué momento te encuentras con la figura de Lidia de Cadaqués?
En 2020 hice ‘Lilith’, y di con esta figura, que era la hija de la última bruja de Cadaqués. Es un mito del pueblo. La historia cuenta que era erotómana: se enamoró de un escritor más joven que ella y, en su cabeza, pensaba que él estaba enamorado de ella. Eugeni d’Ors, el escritor, escribía crónicas en el periódico, y ella creía que eran mensajes cifrados dirigidos a ella.
Esa historia me llevó a querer hacer un disco sobre este amor súper flipado que sucede todo en tu cabeza y que, en el fondo, no está tan lejos de lo que hacemos cuando nos enamoramos, porque muchas cosas nos las inventamos, son proyecciones. Quería hacer un espejo entre lo que es locura y lo que no.
El disco tiene un arco: cada canción narra una fase emocional. ¿Cómo has organizado las canciones?
Las he ordenado al final de todo, pero sí hay un hilo que las conecta. Este personaje vive un enamoramiento por primera vez, muy ilusionante, y luego una gran ruptura que desmonta esa ilusión. Entonces empieza un amor más obsesivo.
En la primera parte del disco están las canciones un poco más luminosas, donde hay obsesión o dependencia emocional dentro de lo que entendemos como “normal”. A partir de la segunda cara del disco se empiezan a ver lados más oscuros: la idealización, ver al amado como un dios, el ghosting, y cómo el límite entre lo cuerdo y lo pasado de vueltas se difumina.
En ‘Quiero controlar’ cantas eso de “yo solita me clavo el puñal”. ¿Cómo trabajas esta canción?
Esta canción la empecé con una amiga mía, Noelia Herrera, que tenía frases anotadas en un diario. Habla de cuando estás con alguien, te entra el miedo y quieres controlar esa parte celosa que sufre por si la dejan. Es un diálogo entre un personaje que intenta controlar esa parte y otro que, en el estribillo, dice que a lo mejor se lo está montando todo ella.
Todo el disco habla de la dependencia emocional, y cuando eres dependiente esas voces del miedo al abandono surgen.
«Se critica el apego tóxico, pero también hay demasiado culto a uno mismo»
Has dicho que no te gusta que se hable de dependencia tóxica, pero tampoco de un individualismo exagerado. ¿Las redes fomentan la insatisfacción crónica en los vínculos emocionales actuales?
Se critica el apego tóxico, pero también se va al otro extremo: tampoco es amor cuando hay tanto culto a uno mismo. El tema de las opciones en las apps es que, si estás tan centrado en ti, en lo que necesitas y en qué tipo de persona te viene bien, no terminas de ver a la otra persona. Lo miras todo en función de tus intereses y de forma muy práctica.
No veo posibilidad de amor en ese tipo de selección. El mundo actual fomenta el “elegir a la carta”. Entonces encuentras a alguien, proyectas un montón de cosas y al principio cuela porque no sabes quién es: te lo has inventado. Después descubres que quizá esa persona no es la que necesitabas. Por eso se habla de consumo rápido: pasas enseguida a otra cosa. Para mí, el amor es un ejercicio de ver al otro y dejar de mirarse a uno mismo. La exaltación narcisista que fomentan las redes sociales hoy en día no ayuda.
Para conocer a una persona se necesitan años.
Yo creo que el amor también tiene algo de accidental: de repente conectas con alguien y va más allá de que cumpla o no con tus expectativas. El amor no es tan mental. Cuando una amiga ha tenido una cita y hace un repaso racional de lo que le gusta y no, es que realmente no te gusta.
¿Crees que sabemos lo que es el amor o hemos olvidado que el amor viene después y no al principio?
Creo que es así. Se debe pasar la fase de idealización y, cuando vas conociendo a la persona y te enfrentas a la realidad, descubres que no es perfecta, porque nadie lo es. Si la quieres, te la quedas con todo; y si solo querías un rato de diversión, la dejarás ir.
En el disco abordas diversos estilos. ¿Alguno te ha gustado más trabajar?
El que más, la rumba. No es el estilo más novedoso y no lo había tocado tanto en mi carrera. Además, lo tenía un poco aborrecido porque es una música muy vinculada a las fiestas populares, pero cuando empecé a trabajarla me gustó.
Cuando hiciste ‘María canta copla‘ (2014), ¿tuviste la sensación de adelantarte a una tendencia?
Yo pensaba que estaba haciendo algo súper kamikaze, pensando: “una catalana haciendo copla, sin tener ni idea”. Hice el disco desde la intuición, no desde una certeza.
En ‘Malo’ hay una voz infantil. ¿Tiene un significado simbólico, teniendo en cuenta la portada?
El disco, a nivel de discurso, tiene muchas capas. En este caso, la voz infantil representa ese miedo al abandono que se gesta cuando somos niños: es una herida de infancia. Me gustaba que esa canción de reproche la cantara una niña.
Por otro lado, ‘Malo’ dice “vas de bueno pero eres malo”, que es una forma muy polarizada de hablar, casi infantil. El mensaje era más directo y crudo si lo cantaba una niña.
Muy pocos artistas se atreven a lanzar álbum en el paso de 2025 a 2026, pero es el caso del rapero barcelonés Beny Jr., que publicaba nuevo disco el pasado lunes 29 de diciembre, producido por El Guincho, uno de sus principales colaboradores.
El lanzamiento destacado de la semana no es otro que el single de La Oreja de Van Gogh, pero también hay que hablar del suculento dueto de Doechii y SZA, el nuevo éxito en potencia de KATSEYE o el caramelo house-pop que regala Agnes hoy.
Tenemos, también, interesantes estrenos de JOJI, Lisasinson, Cavetown con chloe moriondo, Nick Jonas, Winona Oak, el francés Nola, Gabrielle Alpin, Alan Walker, el sueco-islandés Freyr, Anyma, Ella Red o Seafret, que te gustará si te gustan Parcels.
Algunos artistas no tan conocidos publican música hoy que recomendamos. Si te gustan las guitarras eléctricas, no te pierdas las novedades de Luster, dream fatigue o de la también gala Venur VNR. Si prefieres un soft-rock tipo Parcels, te pueden gustar Meltt y Seafret. Si echas de menos un bop country, ojo a Abbey Cone. Y si buscas un rollo más house, el single de BL3SS es un acierto seguro.
Por último, este primer viernes 2026 recibe un nuevo single salido de la factoría Operación Triunfo, este caso de Lucía Casani. Todos estos temas y más (aunque no muchísimos más, de momento) están disponibles en la playlist «Ready for the Weekend» en Apple Music. ¡Feliz 2026!
Imagina que tu amiga de la infancia consigue su sueño de dedicarse a la música, escribes con ella algunas canciones para su disco de debut… y el debut acaba convirtiéndose en un superéxito internacional. Pues es lo que le pasó a Audrey Hobert, y la «amiga» es Gracie Abrams: Audrey escribió, entre otras, ‘That’s So True‘, que supera los mil millones de escuchas en Spotify. Realmente, ella había estudiado guion y, de hecho, estuvo trabajando en una serie de Nickelodeon creada por su padre, el también guionista Tim Hobert. Pero después de que Abrams lo petase, Hobert decidió intentar sacar su propia música, y este año ha salido su primer disco, de la mano de -nada más y nada menos- Universal.
Audrey Hobert tiene clara su respuesta cuando le preguntan sus referentes: Taylor Swift. No se retrotrae al pasado y ni siquiera complementa con otros nombres… pero es que es bastante evidente escuchando este ‘Who’s the Clown’. La Taylor Swift a la que se refiere no es tanto la de ‘folklore‘ y ‘evermore‘ sino la más popera, y, por fortuna, hablamos de la Taylor de ‘1989‘, ‘Red‘, ‘Reputation‘ o ‘Midnights‘, no la de los últimos dos discos. Tanto en la manera de cantar como en la composición se ve su huella, al igual que la de su amiga Abrams o la de coetáneas como Renée Rapp, Maisie Peters o, en sus mejores momentos, Chappell Roan. Porque lo que mejor parece dársele a Hobert en este primer trabajo es el retrato de sus inseguridades, de lo vergonzoso que parece personal y acaba siendo universal.
Ya que mencionamos a Taylor, es inevitable acordarse de la excelente ‘mirrorball’, pues lo que ella describía al abrirse en esa canción, en la que reconocía que podía «cambiar todo de sí misma para encajar», es lo que vemos en el disco de Audrey Hobert. En ‘Thirst Trap’, por ejemplo, canta “I listen to my playlist and pretend I’m you / Look at what I post and then pretend I’m you” (¿suena familiar?). Y en otra frase, “I’m sick and twisted and borin’ / but all yours, so let me adore you”, Hobert ya se arrastra… justo antes de que el club Saxos Irresistibles del Pop Reciente, al que pertenece, por ejemplo, ‘Last Friday Night (T.G.I.F.)‘ de Katy Perry, admita un nuevo miembro.
“When they talk, I go snore / but to them, I’m begging more / cause I grew up with a people-pleasing mother”, cuenta Hobert en la inicial ‘I like to touch people’ -que sienta ya las bases-, mientras esa idea de “quiero que me quieran” está por todas partes en el single ‘Sue Me’, que deja para la posteridad la frase “fucking your ex is iconic”, con una producción que recuerda -por momentos- al ‘Lost In My Bedroom‘ de Sky Ferreira.
De hecho, la producción de la primera mitad de este disco, elaborada mano a mano con Ricky Gourmet, colaborador de FINNEAS, es otro acierto, como vemos también en ‘Bowling alley’, que habla sobre sentir que realmente sobras en los grupos, que te inviten y aún así no sepas si realmente quieren que vayas o es por cumplir (por cierto, esta es, por inaudito que parezca, la canción del verano para Ethel Cain).
Comenta Hobert que “mientras escribía estas canciones, a veces me venía el pensamiento de una frase, la frase me hacía gracia e, inmediatamente, me preguntaba no ya si el chiste iba a funcionar, sino la gente lo iba a entender, y poco después decidí que iba dejar de preguntármelo, porque creo que cuando las canciones pinchan es cuando te preguntas si la gente lo va a pillar”. Probablemente tenga razón, pero no le habría venido mal una segunda revisión a este trabajo, porque, exceptuando la genial ‘Sex and the city’, la segunda mitad de este disco es bastante inferior a la primera.
Destacan un poco ‘Chateau’, sobre el falserío en la industria y escrita el día siguiente a la afterparty de los Grammy, o el synth-pop de ‘Shooting Star’. Pero quizás en este tramo Hobert deposita demasiado peso sobre sus letras y descuida la composición en sí. Por ejemplo ‘Phoebe’, que no va sobre Bridgers sino sobre la de ‘Friends’, podría funcionar mucho mejor si no hubiésemos visto los mismos trucos varias veces en el disco.
Quizás ‘Don’t go back to his ass’, pese a ser bastante inofensiva, brilla más precisamente porque es eficaz en su sencillez. En cualquier caso, Hobert suena en sus mejores momentos como alguien a tener bastante en cuenta, con un debut mejor que el de Gracie Abrams y (habrá quien diga que está mal decir esto, pero lo voy a decir) prometiendo bastante más a nivel artístico que esta.
La nueva serie de Vince Gilligan, creador de ‘Breaking Bad’ y ‘Better Call Saul’, plantea una inquietante distopía donde, de la noche a la mañana, la mayoría de los humanos han perdido la capacidad de pensar de manera autónoma, formando así todos parte de una gran conciencia colectiva. En consecuencia, el mundo se ha convertido en un lugar pacífico y aparentemente perfecto, donde los humanos viven en armonía entre ellos y con un enorme respeto por los animales y la naturaleza. Una de las pocas personas en La Tierra inmune a esta inexplicable invasión mental es Carol Sturka (Rhea Seehorn), una exitosa y depresiva escritora de libros de fantasía de Albuquerque que está absolutamente horrorizada ante este nuevo orden.
Esta pérdida de individualidad le sirve a Gilligan para trazar una alegoría tan astuta como relevante del mundo en el que vivimos. La llegada de la inteligencia artificial ha irrumpido en nuestra realidad con tal fuerza que ya casi resulta complicado recordar que hace tan solo unos años no disponíamos de ella, provocando que la curiosidad y la capacidad de raciocinio, que ya estaban desgastadas con la adicción global a la tecnología, hayan menguado hasta niveles verdaderamente alarmantes. Estamos alimentando a un monstruo que se nutre de nuestra información a la par que va quitando poco a poco y sin que nos demos cuenta parte de nuestra humanidad.
‘Pluribus’ responde a esta ansiedad social de rabiosa actualidad con un planteamiento atractivo y sugerente que huye a toda costa de las convenciones narrativas de las series de la era del streaming, siempre tan preocupadas por asegurarse de que el espectador no se aburra y que entienda todo en todo momento. En su lugar, Apple TV+ ha sabido arriesgar y darle a Gilligan carta blanca para desarrollar la historia a su ritmo, deteniéndose en detalles y subtramas en las que otros no se detendrían y haciendo que en ellas se encuentre el auténtico corazón de la serie.
La primera temporada avanza pausada pero decidida resolviendo paulatinamente un enigma fascinante e imprevisible. Sus nueve capítulos no son más que una introducción a lo que promete ser un universo inolvidable. Y si hay alguien en quien se pueda tener fe en el terreno televisivo, ese es sin duda Vince Gilligan.
‘Pluribus’ recuerda en parte a ‘Breaking Bad’, y no solo por los desérticos paisajes de Nuevo México, sino porque desde el principio uno tiene la sensación de estar asistiendo a algo grande. Narrativamente es ambiciosa y compleja, dejando varios frentes abiertos y un sinfín de temáticas y personajes por explorar, pero asegurándose de que absolutamente todo lo que sí muestra tenga un propósito, incluso si en una primera instancia puede no parecerlo.
Al frente de todo esto está una extraordinaria Rhea Seehorn, quien ya trabajó con el celebrado showrunner en ‘Better Call Saul’ (y le valió una nominación a los Emmy). Ella es el alma de la serie, construyendo un personaje carismático y lleno de complejidades y contradicciones. Con todos sus defectos, Carol rebosa humanidad en mundo que la ha perdido, y por ello es la (anti)heroína perfecta para guiar al espectador por su impotencia y frustración en una realidad apocalíptica desoladora. Hay capítulos en los que solamente aparece ella, donde no interactúa con ningún otro ser humano, pero su presencia es tan magnética que nunca se echa en falta que haya nadie más en pantalla. De hecho, uno de los grandes aciertos de esta temporada es esa libertad narrativa que se toma Gilligan para contar la historia a su manera, pero sin una actriz del talento de Seehorn sería imposible que funcionase.
Hay muchos motivos para entusiasmarse con este impresionante arranque de ‘Pluribus’, pero el más importante de todos es que deja muchísimo espacio para que la próxima temporada sea aún mejor. ¿Estamos ante el comienzo de un futuro clásico?
La Oreja de Van Gogh ha escogido la Nochevieja para presentar en primicia su primer single tras el regreso de Amaia Montero a la formación, después de 18 años. En la actuación de La Oreja de Van Gogh en La Casa de la Música, el protagonismo de Montero ha sido absoluto: la cantante ha aparecido vestida de luminoso blanco, pareciendo una reina de las nieves o Björk, mientras el resto de los integrantes, estilizados de negro, han quedado casi invisibles tras ella, o sin el casi.
Lógicamente, se ha querido subrayar la importancia de este acontecimiento. Y la canción que marca la vuelta de Montero a La Oreja no es nada desdeñable. ‘Todos estamos bailando la misma canción’ es la Canción del Día en este primer día de 2026.
«Yo creo en Dios» es la frase que inicia el estribillo de ‘Todos estamos bailando la misma canción’ y que, para bien o para mal, refleja el sentir de los tiempos. «A mi manera», añade la letra, subrayando la afirmación de una espiritualidad personal que sirva de refugio contra la incertidumbre y el imperio del «algoritmo». La Oreja metaforiza sobre la vida misma mirando a las estrellas, apelando al cosmos y a la propia mortalidad: «hoy estamos aquí y mañana no», «somos algo sobrenatural», «estar vivos es un misterio de ciencia ficción», canta Amaia, como si no hubieran pasado casi dos siglos de ‘El origen de las especies’.
‘Todos estamos bailando la misma canción’ es igualmente nostálgica, y su título casi, casi se podría interpretar como un comentario de la cancelación del futuro que teorizó Mark Fisher, esa idea de que la música del presente vive atrapada en un pasado que vuelve y una otra vez, sin fin. O puede que, parafraseando a Demi Lovato, nada de esto sea tan profundo.
En cualquier caso, la «misma canción» que propone La Oreja de Van Gogh es un regreso a los ochenta, una década instalada de forma permanente en el vocabulario musical del presente y que nunca termina de irse. ‘Todos estamos bailando la misma canción’ echa mano de otra melodía clásica de La Oreja, particularmente melancólica, y su sonido remite a las producciones de la radiofórmula de la época que fusionaban teclados y guitarras acústicas, mezclando lo orgánico con lo sintético.
En ‘Todos estamos bailando la misma canción’ se hace notar, además, un acorde solemne de piano que la acerca, casi, a los territorios de la torch song y, sobre todo, a los de la música religiosa, redondeando el concepto de la canción. Al final, no sabes si esta canción que todos estamos bailando remite a Tears for Fears, a A-ha o a otra cosa, pero da igual: lo importante es que suene familiar, como si la canción siempre hubiera estado ahí. La Oreja lo vuelve a conseguir.
Lily Allen consigue su 6º top 1 en JENESAISPOP con ‘Madeline’. Es su primer número 1 en nuestra humilde lista en 11 años, pues los anteriores fueron ‘LDN’, ‘Littlest Things’, ‘Not Fair’, ‘Hard Out Here’ y ‘URL Badman’. ‘Pussy Palace’ quedó en el puesto 3 hace unas semanas, contenida por Rosalía, pero ‘Madeline’ logra ascender ahora tras su presentación en SNL. Se cierra hoy un enorme año para Lily Allen, que ha aparecido en multitud de listas de lo mejor del año en medios como The Guardian, y además ha vuelto a las listas sin la edición física de ‘West End Girl’.
La entrada más fuerte es la de Maria Rodés directa al top 10, y también llegan al top 20 o casi, Tyla, Refree y Maria Escarmiento. Otras entradas son Xoel López, Brünne Romeo y J’aime.
Cuando un artista toma un giro estilístico siempre hay un riesgo. En el caso de Sevdaliza, el cambio radical que presenta su nuevo álbum le ha servido para posicionarse en las listas de éxito y tener recorrido comercial, algo que le quedaba muy lejos en sus anteriores trabajos. Como consecuencia de lograr estos grandes números, ha sacrificado todo aquello que hacía su música tan sugerente y seductora. Es una decisión plenamente deliberada y tan cuestionable como, en el fondo, desgraciadamente entendible. La autenticidad a veces va ligada a la precariedad y si, como es el caso, tienes el talento para crear un hit que pueda llenarte los bolsillos, por qué no hacerlo.
El origen de ‘Heroina’ se remonta a 2023, cuando la danesa-iraní hizo su primera incursión en el reguetón con su single ‘Ride or Die’ junto a Villano Antillano. Fue el remix, lanzado casi un año más tarde y añadiendo a Tokischa a la ecuación, el que finalmente le hizo alcanzar su primer éxito comercial. Poco después, ‘Alibi’, con Pabllo Vittar y Yseult, batía un nuevo récord para la cantante con una improbable pero efectiva muestra de funk brasileño que no tardó en arrasar en TikTok.
Con esta nueva fórmula, Sevdaliza llega a su tercer disco, tras casi dos años de sencillos promocionales, siendo una artista completamente diferente. Es difícil pensar en alguien que haya dado un volantazo tan brusco entre proyecto y proyecto, y cuya calidad esté tan lejos el uno del otro. Tras el misterioso art-pop de ‘Shabrang’, un álbum denso y oscuro con texturas trip-hop, la cantante entrega un trabajo que no se avergüenza ni un ápice en tirar por la borda cualquier intención artística para caer felizmente en las fauces de las playlists y los algoritmos.
Comienza con una ‘Intro’ que poco tiene que ver con el resto del disco, con coros eclesiásticos e inquietantes sintetizadores que desembocan en ‘On My Own’, un perezoso medio tiempo de alarmante falta de personalidad. Los ritmos latinos se animan en ‘Heroína’, en colaboración con La Joaqui, pero los drums y las voces tuneadas suenan tan trillados que bien podrías estar escuchando a cualquier otro artista. Al menos ‘Alibi’ sí continúa siendo una divertida gamberrada donde, por primera y única vez en todo el proyecto, la producción oscura y triunfal resulta un acierto. Le sigue el remix de ‘Ride or Die’, que compensa la poca originalidad de los versos con una pegadiza melodía en su estribillo.
Hacia la mitad de la secuencia, las cosas se tuercen aún más. Karol G es experta en defender este tipo de producciones a medio camino entre el reguetón y el pop melódico, pero no hay nada que pueda hacer para levantar la aburridísima ‘No me cansare’, donde además, hay una evidente falta de química entre ambas cantantes. Si prácticamente todas las canciones dejan una sensación amarga, lo de ‘Strong Because You Are’ es sencillamente una catástrofe. Una simplista y sobadísima oda feminista a la fortaleza de las madres en forma de balada afrobeats más propia de estar en las semifinales de Eurovisión que en un álbum de una artista de su talento.
En ‘Heroina’ no hay ni rastro de Sevdaliza. Su mera existencia es la victoria del algoritmo del streaming frente a la integridad artística. Es un proyecto que destila deshonestidad por todos sus poros. Es, simple y llanamente, un desastre de estratosféricas proporciones.
A pesar de su complicado año, Valeria Castro cierra 2025 con buenas noticias: ‘¿Y si lo hacemos?’, su exitosa colaboración con Dani Fernández, es número 1 en Los 40 Principales. Además, su segundo disco ‘el cuerpo después de todo‘ es claramente uno de los mejores de los últimos 365 días. En el Anuario de JENESAISPOP aparece en la parte de arriba, en el puesto 24.
Castro presentará ‘el cuerpo después de todo’ próximamente en un importante concierto que tendrá lugar el 9 de enero -dentro de 10 días- en el Movistar Arena de Madrid. Esta fecha forma parte del ciclo de Inverfest y avisamos de que quedan pocas entradas.
Si contáramos solo discos nacionales, para JENESAISPOP ‘el cuerpo después de todo’ sería exactamente el sexto mejor disco del año. Un álbum bellísimo que, reflexionando sobre temas como «el amor tóxico, la dependencia y sobre el rechazo a nuestro propio cuerpo en la era de los filtros de Instagram», también es un trabajo que refleja la realidad digital actual. No es casualidad que ‘la soledad’ haya sido el single de adelanto y uno de los más queridos por el público.
Castro explicaba el concepto del disco, subrayando su perspectiva femenina, crucial para entender la obra, en una entrevista con JENESAISPOP. «Yo soy mujer, de repente me he visto más expuesta públicamente, y eso afila ese sentimiento de la mirada ajena», contaba. «El bombardeo de imágenes, del algoritmo y todas estas redes sociales llevan a que te compares mucho y me he visto muchas veces buscando en el espejo un cariño propio que no he encontrado. Yo hablo desde el prisma femenino. Hay mucha lucha, lo veo con mis amigas, mis familiares: siempre hay algo de enemistad con el cuerpo físico. Muchas veces intentamos taparlo para no asumir esa lucha que traemos, pero de repente tienes que sacarte fotos, tienes que poner tu imagen en un escenario y no siempre has sido muy amable contigo misma».
Hablando también sobre la importancia de amarse a una misma primero, la audiencia claramente ha conectado con una propuesta tan atemporal en su paleta sonora -incorporando influencias del folk o la ranchera-, como contemporánea en sus temáticas. No solo el gran estribillo de ‘la soledad’, también composiciones como ‘tiene que ser más fácil’, ‘sentimentalmente’ o ‘debe ser’, que cuenta con la colaboración de Sílvia Pérez Cruz, prometen quedarse con nosotros durante mucho tiempo. Será la hermosa voz de Valeria Castro, con su sentimiento y poder, la que nunca «nos suelte».
Doechii ha decidido cerrar 2025, el año más importante de su carrera hasta el momento, lanzando un nuevo single. ‘girl get up’ es, además, una colaboración con SZA, artista conocida por publicar música en temporada navideña o durante los meses de invierno: ‘LANA‘, la reedición de ‘SOS‘ (2022), salió en febrero de este año; la edición original de ‘SOS’ se publicó en diciembre de 2022; ‘luther‘ se estrenó en noviembre de 2024 (recordemos que ella, Doechii y Kendrick Lamar forman parte del mismo sello, Top Dawg Entertainment); y, por ejemplo, ‘Good Days’ se lanzó en Navidad hace unas cuantas temporadas.
‘girl get up’ es una adaptación chill-de-cojones de ‘What Happened To That Boy?’ de Baby y Clipse, un éxito de hip-hop de 2002. Se trata de una producción original de The Neptunes, por lo que Pharrell Williams y Chad Hugo figuran en los créditos. Su influencia se nota en la prominencia de las percusiones, aunque el tempo es relajado, casi propio del afrobeat. Esta vez, es Jay Versace (SZA, Tyler the Creator) quien se encarga de la producción.
Sobre esta base, Doechii y SZA -que ya colaboraron en el single ‘Persuasive’, de 2022- purgan las malas energías que les quedan para empezar 2026 con buen pie. La estructura de ‘girl get up’ sigue la de una fusión de hip-hop y R&B convencional: Doechii rapea los versos mientras Solana canta el estribillo.
Las energías de cada una contrastan de manera muy efectiva. Por un lado, Doechii escupe versos dirigidos a sus haters, especialmente a quienes la acusan de ser una «industry plant» sin talento. En sus rimas, deja claro que percibe misoginia, racismo e ignorancia, y adelanta que abordará estos temas en su próximo álbum: «No concebís que me lo haya currado tanto», rapea. Mientras tanto, SZA sigue la línea de su infravalorado single ‘Saturn’, flotando y meditando -probablemente con un porrito en la mano, aunque eso no lo detalla-, pidiendo que la dejen en paz: «Yo estoy en lo mío, levitando, sin molestar».
‘Berghain‘ de Rosalía con Björk e Yves Tumor es la mejor canción de 2025 para los lectores de JENESAISPOP, como lo es para la web. La carrera por el número 1 ha sido muy ajustada contra ‘Abracadabra‘ de Lady Gaga, pero ‘Berghain’ finalmente se ha impuesto. Curiosamente, Rosalía y Lady Gaga son top 1 y top 2, respectivamente, para el público, tanto en la lista de canciones como en la de discos. Os recordamos que el Anuario 2025 de JENESAISPOP sigue disponible en la tienda oficial.
En un honroso tercer lugar tenemos a Ethel Cain con ‘Nettles‘, quienes algunos consideráis ya una de las canciones de vuestra vida. Marina se coloca en cuarto lugar con ‘Cuntissimo‘ y Rigoberta Bandini en quinto con ‘Centro de gravedad permanente‘, cerrando el top 5.
El público aupáis muy claramente ‘Da Me’ de Bad Gyal, también una de las canciones más votadas, y un puñado de piezas que no figuran en el Anuario, como ‘Walk of Fame’ de Miley Cyrus, ‘Type Dangerous’ de Mariah Carey o ‘Mejor que vos’ de Lali con Miranda!.
Los votos vuelven a estar tremendamente repartidos, particularmente para Rosalía, que coloca hasta seis pistas de ‘LUX’ entre las canciones más apoyadas por al menos dos personas. ‘La Yugular’, en especial, recibe una cantidad importante de votos. De la misma manera, aunque Lady Gaga triunfa especialmente con ‘Abracadabra’, de ‘Mayhem’ apoyáis también ‘Garden of Eden’ y ‘Vanish into You’, mientras que Bad Bunny coloca tanto ‘NUEVAYOL’ como ‘Baile inolvidable’. Lorde recibe puntos especialmente para ‘What Was That’ y ‘Current Affairs’, que no ha sido un single de ‘Virgin’, pero es clara «fan favorite».
Como apunte, os recordamos que ‘Tengo un pensamiento‘ de Amaia no aparece en este recuento porque ya lo hizo en el del año pasado. De todas formas, la canción de Romero que recibe más sufragios en 2025 por parte del público, es ‘M.A.P.S.’.
De entre las casi 200 canciones propuestas, llama la atención la ausencia de votos suficientes para ‘Manchild’ de Sabrina Carpenter, ‘Malibu’ de rusowsky o ‘Sports car’ de Tate McRae, que quedan fuera. Han sido tantos y tan diversos los votos, que la lista final queda condensada a 35 canciones. Estas son las que han recibido apoyos significativos por e-mail y a través de los foros, de al menos dos personas. ¡Gracias a todos por participar y nos vemos en 2026!
1.- Rosalía / Berghain
2.- Lady Gaga / Abracadabra
3.- Ethel Cain / Nettles
4.- Marina / CUNTISSIMO
5.- Rigoberta Bandini / Centro de gravedad permanente
6.- RAYE / Where is My Husband!
7.- Rosalía / La Yugular
8.- Rosalía / La Perla
9.- Bad Gyal / Da Me
10.- Bad Bunny / Baile inolvidable
11.- Chappell Roan / The Subway
12.- Aitana / 6 de febrero
13.- Taylor Swift / The Fate of Ophelia
14.- Rosalía / Magnolias
15.- Lorde / What Was That?
16.- Rosalía / Mio Cristo Piange Diamanti
17.- PinkPantheress / Stateside
18.- Amaia / M.A.P.S.
19.- Bad Bunny / NUEVAYOL
20.- Rosalía / Reliquia
21.- FKA twigs / Striptease
22.- Lorde / Current Affairs
23.- Mariah Carey / Type Dangerous
24.- Miley Cyrus / Walk of Fame
25.- Perfume Genius / It’s a Mirror
26.- Wolf Alice / Bloom Baby Bloom
27.- Addison Rae / Fame is a Gun
28.- Addison Rae / Headphones On
29.- Pulp / Spike Island
30.- Lady Gaga / Vanish Into You
31.- Doja Cat / AHHH MEN!!!
32.- Guitarricadelafuente / Tramuntana
33.- Lali, Miranda! / Mejor que vos
34.- Tame Impala / My Old Way
35.- CMAT / EURO-COUNTRY
She & Him es probablemente el último grupo que esperabas que asomase por el Billboard Hot 100, pero esto ha ocurrido durante este mes de diciembre. ‘I Thought I Saw Your Face Today’, la mejor canción del debut de She & Him, ‘Volume One’, publicado en 2008, entraba hace semanas en el puesto 99 de la lista de singles estadounidense y, durante los últimos días, ha continuado escalando posiciones -lentamente- hasta asentarse, ahora mismo, en el puesto 72. Recordemos que She & Him era el dúo musical del cantautor M. Ward y la actriz y cantante Zooey Deschanel, entregado al pop retro.
El culpable de este éxito, por supuesto, es TikTok, donde I Thought ‘I Saw Your Face Today’ se ha viralizado masivamente, asociándose a un trend en el que la gente sube montajes nostálgicos y sentimentales de su vida acompañados por la canción.
No es ningún misterio que se viralice en TikTok la canción más improbable, hasta maquetas filtradas a internet. Pero tiene mérito que lo logre un lanzamiento independiente de Merge Records publicado hace 17 años. ¿M. Ward en el Billboard? Ver para creer.
De hecho, da fe del éxito real de ‘I Thought I Saw Your Face Today’ que la canción ha entrado en el Billboard, y también que se ha asentado en la tabla global de Spotify, donde resiste nada menos que en el puesto 24, pasada la Navidad.
She & Him ha respondido al éxito de ‘I Thought I Saw Your Face Today’ lanzando un lyric video para la canción. Por su parte, Deschanel ha expresado que «no puedo creer que la primera canción que escribí esté teniendo su momento en el Billboard 20 años después».
La semana inmediatamente previa a la Navidad, la que va del 19 al 25 de diciembre, aún sitúa a Rosalía en el primer puesto de los discos más exitosos de España, donde ‘LUX‘ suma su 7ª semana consecutiva. De hecho, ‘LUX’ ha sido el disco que más ha incrementado sus ventas de unidades absolutas durante los últimos siete días, como indica Promusicae, aunque no han sido suficientes para sumar a ‘LUX’ un cuarto disco de platino (de momento).
Acecha Alejandro Sanz con su último EP, ‘¿Y ahora qué?’, que vuelve al puesto 2 de la lista de álbumes española, la misma posición en la que debutó.
Apenas dos entradas nuevas deja la lista esta rara semana navideña. Por un lado, el cantante de reguetón y trap portorriqueño Luar La L coloca ‘SOBR3NATURAL’ en el 15. Por otro, las ‘Canciones navideñas’ de Fabi y Sus Amigos se colocan en el 48. Se trata de un disco dirigido al público infantil.
Como suele pasar en temporada festiva, muchos discos «casualmente» suben en lista, muchos de ellos uno detrás de otro: es el caso de ‘Tropicoqueta‘ de Karol G (16), ‘Hecho en tiempos de paz‘ de Viva Suecia’ (17), ‘Man’s Best Friend‘ de Sabrina Carpenter (18) o ‘Elige tu propia aventura‘ de Carolina Durante (19). Después, la tabla registra subidas de ‘Spanish Leather‘ de Guitarricadelafuente (52), ‘El último día de nuestras vidas’ de Dani Martín (53) o «Lo mejor de Operación Triunfo 2025» (54), entre muchas otras.
Si atendemos la lista de vinilos podemos dilucidar cuáles han sido los más vendidos de la Navidad de 2025 en España (en la etapa previa a Reyes, claro). Por supuesto, ‘LUX’ conserva el número 1, pero podríamos decir que los mayores beneficiados han sido Carolina Durante, cuyo disco sube del puesto 12 al 4 de la tabla de vinilos, y Amaia, que asciende con el suyo del 17 al 6. El top 10 aún deja posiciones de Fito y Fitipaldis en el 2, Taylor Swift en el 3 y Aitana en el 5.
Volviendo a la lista principal, llama la atención la cantidad de discos no que suben, sino que re-entran en la tabla. El mayor regreso lo protagoniza ‘¡Feliz Navidad!’ de Niña Pastori, que reaparece en el número 59. Otra re-entrada es la de ‘Brat‘ de Charli xcx, que figura en el número 79 y que, como el de Pastori, es un disco de 2024. Vuelven a la lista también títulos como ‘SAKURA’ de Saiko (97), ‘Pelo de foca’ de Ultraligera (98) o ‘Utopia‘ de Travis Scott (100), un álbum de hace dos temporadas.
Brigitte Bardot, que ha fallecido esta semana a los 91 años, fue una figura tremendamente influyente en la cultura popular y, particularmente, en el mundo del pop. Hemos visto, a lo largo de los años, a Britney Spears en 2003 o a Duffy en la mismísima portada de ‘Endlessly‘, su disco de 2010, emular su estilo. Por supuesto, el homenaje de Kylie Minogue en la era de ‘Body Language‘ (2003) fue explícito.
En los últimos días han estado en el punto de mira las publicaciones que, en redes sociales, han elegido recordar a Bardot con imágenes de su juventud en lugar de su vejez, subrayando ese edadismo interiorizado que aún toca superar. Bardot, por supuesto, llegó a la edad anciana de forma muy avanzada y no sin controversias. En sus últimos años, Bardot había sido conocida por su viraje a la ultraderecha, atacando a musulmanes y gays por igual. Retirada de las pantallas en 1973, dedicó su vida a la defensa de los derechos de los animales.
No todos estaban al tanto de las polémicas finales de Bardot, que incluso le valieron multas por racismo por parte de la mismísima República Francesa. Entre quienes lo desconocían se encontraba Chappell Roan, que no dudó en lamentar la pérdida de Bardot en sus redes sociales. “Descansa en paz, señorita Bardot”, escribía la artista, adjuntando un emoji de corazón. Bardot es directamente la gran inspiración detrás de ‘Red Wine Supernova’, uno de sus mayores éxitos.
A Chappell el gesto le ha durado poco, ya que sus fans se han encargado de recordarle -con razón- que Bardot fue conocida en sus últimos años por actitudes racistas, islamófobas y homófobas, ideas con las que Chappell no comulga en absoluto, pues es famosa por su activismo en defensa de los derechos LGBTQ+ y de Palestina. El problema es que demasiadas personas se han lanzado a juzgar o incluso cuestionar su integridad moral por ignorar una información que, ciertamente, no estaba a mano de tantísima gente. La mayoría, me atrevo a decir, ya que Bardot no ha sido una figura tan relevante fuera de Francia en los últimos años.
Muchos la han criticado por meter la pata, incluso por “no pensar antes de hablar”, como si Chappell Roan -o cualquier otro artista- tuviera la obligación de estudiarse todos los titulares de prensa más recientes de una figura pública antes de postear sobre ella (Roan no ha sido la única señalada, también le ha pasado a la cuenta de Instagram @_stillwerise). Y ni siquiera eso: ¿acaso criticar las actitudes intolerantes de la última Bardot es incompatible con recordar su carrera y estatus como icono del pop? En todo caso, toca reconocer la complejidad de su legado y entender que, como canta Xoel López en ‘Sombras chinas‘, los ídolos a los que admiramos son ilusiones y que muchas veces caen como castillos de naipes, por desgracia.
Claramente hipervigilada por las redes sociales, que no perdonan un paso en falso -este no lo es- y donde no existe matiz posible, Chappell Roan ha reculado en su luto por Bardot, expresando su sorpresa ante toda esa información que desconocía. “No tenía ni idea de todas esas barbaridades sobre Bardot”, ha escrito. “Obviamente, no apoyo nada de lo que ella decía. Muy decepcionante saber todo eso”. De manera extraña, la revista queer Out Magazine ha publicado que Chappell ha “pedido disculpas” por su post inicial, pero Chappell no ha pedido perdón exactamente, sino que simplemente ha reconocido haber ignorado esa información.
Que Chappell no haya escrito la palabra “sorry” en su publicación es más significativo de lo que parece. Básicamente, quiere decir que Roan no debe disculpas a nadie por existir sin saberlo todo. Es -a riesgo de ponerme filosófico- el estado natural del ser humano, pero las redes sociales dan a muchos la potestad, desde el anonimato, de juzgar la falta de información de otros -que es inevitable- como si fueran Wikipedias humanas golpeando la mesa con un mazo, entes omnipresentes que lo saben todo. La verdad, es agotador.
Está claro que la información es poder y ojo, vaya por delante que las actitudes de Bardot eran absolutamente condenables e imperdonables. En los últimos tiempos, Bardot representaba mucho de lo que está mal en la sociedad actual y merece que todos sus obituarios lo recuerden. Pero también estoy seguro de que juzgar moralmente la humanidad de otros en términos de blanco o negro, desde esa lógica punitiva y simplista que permiten las redes, tampoco debería ser el camino.
Estoy seguro de que Chappell Roan no habría publicado una story sobre Bardot de haber conocido toda esa información de antemano. O quizá lo habría hecho de forma más informada. Incluso estoy convencido de que Roan ha aprendido algo de todo esto. Pero es preocupante -siniestro incluso- que las redes la pinten prácticamente como cómplice de las ideas de Bardot por el simple hecho de… no haber sabido algo. Claramente vivimos en la era de la hipervigilancia -como se vio con el caso de la pareja fan de Coldplay-. ¿La solución? Estar informados. Chappell no ha tenido más remedio.
Este año me he reconciliado con Pitchfork, ya que muchos de los discos provenientes del underground que han reseñado positivamente o valorado con «Best New Music», aunque al principio me generaran dudas, me han terminado encantando. Algunos de esos discos, afortunadamente, les hemos podido dedicar espacio en JENESAISPOP, como los de caroline o Nick León, ambos incluidos en el Anuario 2025. Otros, como el de Marie Somerville, desgraciadamente, se han quedado en el tintero (quizá lo recuperemos en un futuro). Y sí, aunque no haya aparecido en Pitchfork, que nos perdone Rocío Márquez.
Otro de esos elepés que, por A o por B, no hemos podido analizar con atención durante el año ha sido ‘Friend‘, el tercer álbum de james K. ‘Friend’ es el disco que promete poner a la cantante y productora neoyorquina Jamie Krasner en el mapa, probablemente durante mucho tiempo.
‘Friend’ es un disco que recupera la música downtempo de los noventa, en canciones pacientes y extensas que huyen de la dictadura del algoritmo. Con guiños también al drum n’ bass, el dream-pop, el trip-hop, el chill-out o incluso el shoegaze, las canciones de ‘Friend’ suben varios peldaños de inmediatez en el catálogo de james K y, sobre todo, proponen una atención al detalle espectacular en la producción, muy evidente en el corte principal, ‘Days Go By’.
‘Days Go By’ es una de esas canciones que equilibran profundidad emocional y artesanía sonora. Una meditación sobre la impermanencia y sobre la importancia de aferrarse a las conexiones humanas mientras el tiempo pasa, ‘Days Go By’ es una hermosa producción que aborda el downtempo desde la vanguardia, aunando atmósferas etéreas, delicadas percusiones y florituras electrónicas para construir una especie de alfombra mágica que vuela hacia un mundo de ensueño. Si pensabas que ya nadie escribía este tipo de canciones, te equivocabas.
Apoyada en una preciosa melodía vocal, ‘Days Go By’ es una reflexión sobre el inevitable paso del tiempo, escrita en un estilo impresionista, que incluso acepta la muerte con resignación («cuándo morimos, no lo sabemos»). El estribillo “hold on, on to it” sugiere que el amor es lo único que mantiene a james K con los pies en la tierra en medio de la incertidumbre.
Beyoncé se ha convertido en milmillonaria, o lo que en inglés se conoce como «billionaire», informa Forbes. Knowles se suma así a la élite de personalidades con mayores fortunas del mundo, una lista en la que figuran nombres como Elon Musk, Jeff Bezos o Amancio Ortega.
Beyoncé lo ha logrado principalmente gracias a la producción de su música, sus giras y el merchandising, ya que desde 2010 su productora, Parkwood Entertainment, se encarga de gestionar todas estas actividades. La gira ‘Cowboy Carter‘, que fue mundial -aunque no pasó por España-, ha impulsado notablemente su fortuna, con 400 millones de dólares en ventas de entradas y otros 50 millones en merchandising.
A esto se suman los ingresos procedentes de su catálogo musical y patrocinios, que en 2025 le han reportado 148 millones de dólares brutos, informa el citado medio.
Beyoncé es solo la quinta artista musical que escala al estatus de milmillonaria, junto con su marido Jay-Z, Taylor Swift, Rihanna y Bruce Springsteen.
Aunque Beyoncé ha emprendido diferentes proyectos empresariales en los últimos años -con el lanzamiento de una marca de cuidado capilar, otra de whisky y una línea de ropa-, Forbes subraya que la mayor parte de su patrimonio procede principalmente del control sobre los derechos de su catálogo musical y del enorme éxito comercial de sus giras.
El mejor disco para los lectores de JENESAISPOP no es otro que ‘LUX‘ de Rosalía, elección que coincide con la de este (y otros muchos) medios. Sin embargo, el recuento de apoyos de la audiencia, emitidas por correo electrónico y a través de los foros, dejan clarísimas reivindicaciones, en ambos lados, de los discos de Marina y Miley Cyrus, que figuran en los puestos 4 y 8, respectivamente, es decir, dentro del top 10. En comparación, el disco de Marina aparece en el Anuario por abajo, mientras que el de Miley está ausente.
Dentro del 10 aupáis también ‘Mayhem’ de Lady Gaga, que llega al puesto 2, y las obras de JADE, Guitarricadelafuente, FKA twigs o Bad Bunny.
Aunque el disco de 2025 que ha recibido una sorprendente cantidad de respaldo popular, tanto por correo como en los foros, de forma inesperada, ha sido ‘Pain to Power’ de Maruja, un trabajo de jazz-punk experimental que, en la lista de discos favoritos del público, se posiciona por delante de títulos de Oklou, Taylor Swift, Tame Impala o hasta Geese. JENESAISPOP ni siquiera reseñó este disco, aunque sí publicó un perfil sobre la banda británica previo a su lanzamiento.
También queremos pedir disculpas a Deafheaven por ser el único grupo de la lista al que no hemos dedicado, como diría Paulina Rubio, ni una sola palabra en todo el año. Bueno, al menos su nombre ha aparecido en un par de artículos. Vosotros celebráis su último disco, ‘Lonely People with Power’, concediéndole más sufragios que, por ejemplo, al debut de Addison Rae.
Como es habitual, la lista se compone de títulos que han recibido apoyos de al menos dos personas diferentes. Así, ‘Vie’ de Doja Cat aparece por los pelos. Varios discos empatan en el escrutinio final, como los de Blood Orange y Rigoberta Bandini (entre los más votados) y los de The Divine Comedy y Amaarae (entre los que aparecen en la parte media-final de la tabla).
¿Qué títulos no logran asomar en lista por haber sido votados por una sola persona, hayan recibido cinco puntos o uno? Ahí encontramos obras que sí figuran en el Anuario, como la de Wolf Alice, y otras que no, como las de Jaime Woon, Papa Topo o Aitana.