Puede que no sea la mejor canción del cuarto disco de Vetusta Morla, mérito que seguiría recayendo en el single ‘Te lo digo a ti’, pero sí es una de las más curiosas y llamativas. ‘Palmeras en La Mancha’ se abre con un boletín que habla de un «falso gurú que subía fotos a Instagram de pies que no eran suyos». ¿Verdad, broma u obra de El Mundo Today?
La tercera canción del notable ‘Mismo sitio, distinto lugar’, presenta situaciones costumbristas con un punto de humor, encabezadas por esa «mamá» que se fuga con la «novia de papá» y por esa «serie que acabó sin su actor principal», todo un precedente de lo que ha pasado con ‘House of Cards’ aunque aquí el asunto termine por otros derroteros. Pucho, cantante del grupo, nos recuerda en una entrevista que publicaremos próximamente que Vetusta ya habían explorado antes ese punto costumbrista. «En ‘Cenas ajenas’, del primer disco, hay un pavo mirando por la ventana a sus vecinos de enfrente, rollo voyeur. También ‘Tour de Francia’ del último disco, que es estar viendo la tele en verano en tu casa tocándote los huevos». Pero Guille Galván, uno de los dos principales autores de la banda, coincide en que nunca habían llegado tan lejos como en esta canción: «Es verdad que este disco es más descarado, tocamos muchos palos, y hay un palo que es la sátira y la ironía como salida ante una situación tan dramática como la que estamos viendo como sociedad. Es necesaria. Dijimos: «vamos a atrevernos a hacer una canción con otro código», mantenemos una manera de escribir, pero cambiando el punto de vista».
El boletín es un choque frente a la solemnidad y la épica que ha dominado gran parte de la discografía de Vetusta Morla. Y de hecho existe una versión de ‘Palmeras en La Mancha’ sin boletín por si se arrepentían de su inclusión. Al final se han atrevido, para alegría del ilustre mezclador del disco Dave Fridmann (Flaming Lips, Mercury Rev), que pidió una traducción de todas las letras para acceder a trabajar con Vetusta. Cuenta el grupo: «le tuvimos que explicar lo que era El Mundo Today, que era una gente que hacía sátira, y con un programa de radio. Hicimos dos versiones por si nos echábamos atrás, una con el boletín y otra sin él. Ya nos hemos hecho, pero al principio era bastante desconcertante que apareciera un boletín. Cuando (Dave Fridmann) escuchó el disco, nos dijo «me gusta esto, me gusta lo otro», pero también: «¡Qué bien que los chicos de las noticias siguen en el disco!».
El resultado es una canción divertida («¡su mujer llevaba la misma doble vida que él!»), combativa en gran medida, autoparódica en su puente latino, quizá algo raruna en la repetición de los pugilísticos «1-2, 1-2» (justificados porque «denuncian agresión durante un combate de boxeo»), pero indiscutible en su estribillo: el «podría ser yo» constituye el mejor de todo el álbum. Carne de directo que seguro es un triunfo de la inminente gira que prepara el grupo.
La frontera entre el Rag’n’Bone Man underground y el que se ha dejado seducir por el mainstream no la determina su actual directo: el gran capital se nota desde ‘Human’, su álbum de debut publicado por Sony Music el pasado febrero tras haber lanzado cuatro EPs con tres sellos distintos de hip-hop desde 2012. En él queda claro que Rory Graham, un vocalista salido de la escena rap de Brighton, que escuchaba los discos de su padre de Muddy Waters, J.J. Cale y John Lee Hooker y que participaba en sesiones de micrófono abierto en bares de blues, también ha aprendido a hacer pop. Un pop orquestal, elegante, comunitario y, aún en cierta medida, con acento soul y R&B. Pero el rap, el carácter blues y ese rollo industrial con el que tanto llamó la atención en ‘Human’, su indiscutible pelotazo, irónicamente han desaparecido por completo.
Graham lleva prácticamente todo el año dando la vuelta al mundo con su álbum, doble platino en Reino Unido: el cumplimiento de la promesa que hizo la BBC Sound of 2017 –donde quedó segundo– hace justo doce meses. Ha pasado por festivales de primera división, salas carismáticas de Europa y Norteamérica, programas de televisión, galas de premios, estudios de radio y anoche, al fin, por el templo de la música en directo en Barcelona: la sala Apolo, que lógicamente tenía el cartel de ‘sold-out’ colgado desde hacía meses. Ante un público muy heterogéneo, plagado de extranjeros y, en general, extrañamente sobre excitado –no hubo forma de disfrutar en silencio de determinadas canciones o momentos sutiles, salpicados de grititos y necesarios aunque inocuos “shhh”–, Rag’n’Bone Man desplegó todo el encanto y el vozarrón que le permiten sus casi dos metros de estatura y más de uno de diámetro.
Gracias a una imponente banda de siete miembros –con vientos, cuerdas, batería, teclado, corista, etc.– reelaboró una veintena de temas decorando desde el principio su sonido de manera orquestal y festiva: reduciendo la aspereza de ‘Wolves’, corte con el que arrancó, y el flow de ‘The Fire’, convertida casi en pieza crooner, y llevándose la ya-no-tan-Algiers ‘No Mother’ al terreno de ‘Ego’. De esta forma, se entendió rápido que sus composiciones son sencillas, apoyadas en una increíble voz y en sus requiebros, pero que además son fácilmente exportables a géneros más accesibles que los que le han servido hasta ahora de influencia vocal, muy bien aprovechada, por cierto. Desde ciertas aproximaciones al R&B, por ejemplo, pudo explotar la vena góspel de ‘Your Way or the Rope’, el acento sureño de ‘As You Are’, con arreglos de banda de soul, o el arranque country pop, épico y espiritual, de una muy aplaudida ‘Grace’.
No obstante, la tónica general fue llevarlo todo al terreno del pop, y ahí es cuando se corre el riesgo de ser, más que absorbido, clonado por el mainstream. Cuando, durante un amplio fragmento central del concierto, Graham se apoyó mayoritariamente en el piano, en temas como ‘Lay My Body Down’, ‘Perfume’ y, sobre todo, ‘Odetta’, dio la sensación de que todo funciona mejor si se parece a Sam Smith, cosa que va en detrimento del carácter musical propio de Graham, más irrepetible en sus inicios que ahora.
Por suerte, además de poseer una voz que sí es y será siempre inimitable, tiene una serie de hits incontestables que resultan infalibles para construir un directo a la altura de las expectativas. Fundamentalmente ‘Skin’, donde el británico dio alas a una voz recia, que da mucha seguridad y que convierte en fe ciega cualquier brizna de esperanza, y, por supuesto, ‘Human’. Interpretada cerca del final del repertorio, certificó el casi total abandono del rollo underground en favor de un evidente acento de sofisticación. Solo quedó un poso de soul industrial y el rapeo que se marcó al final. Con éste, los únicos contactos con lo callejero estuvieron protagonizados por una desafiante ‘Guilty’, justo antes del citado momento cumbre, y, ya en los bises, por una ‘Hell Yeah’ que provocó un atisbo de actitud “put your hands up” por parte del público.
Con todo, es innegable que Rag’n’Bone Man tiene tablas, talento vocal y un extenso cancionero que demuestra que no es, en absoluto, un recién llegado ni un músico pelele. Lo único que sabe una pizca mal es que haya trasladado tan claramente su domicilio musical de los barrios bajos a los altos (entiéndanme), perdiendo parte de su distintivo original. Menos mal que el soul siempre será más fuerte que el mainstream.
Jesse Lacey, líder de la banda neoyorquina de rock alternativo Brand New, ha sido acusado de abusos sexuales por una persona en Facebook, quien asegura le “manipuló” y abusó de ella cuando era menor. “Me pedía que posara de determinada manera en lugares y ropa concretos, me hacía de menos y me dejaba claro que mi sexualidad era lo único que yo podía ofrecer”, ha dicho. ”Él sabía que lo que estaba haciendo era ruin, así que me dijo que no me tocaría hasta que cumpliera los 19”. Esta persona explica además que Lacey le forzó a verle “masturbándose en Skype”.
El músico ha reconocido las acusaciones en un post público y ha pedido perdón a todas las personas a las que “he hecho daño”. Lacey habla de una “relación adictiva y dependiente” con el sexo que desarrolló “temprano en su vida” y por la que llegó a tratarse después de serle infiel a la que iba a ser (y sigue siendo) su mujer, a quien honra por haber mantenido, “con paciencia y dignidad”, su matrimonio a flote “a pesar del dolor que le ha causado conocer mi pasado”.
Estas acusaciones contra Jesse Lacey se producen precisamente cuando Brand New vive el momento más dulce de su carrera profesional gracias al éxito de su último disco, ‘Science Fiction’. El álbum, el quinto de la banda, no solo ha logrado el número uno en la lista oficial de Estados Unidos (por primera vez para el grupo) sino que es uno de los discos mejor valorados de 2017 según Metacritic. Concretamente, el cuarto, con una media de 88 sobre 100.
Taylor Swift ha sido la última invitada musical en Saturday Night Live, en el que ha sido su gran regreso a la televisión y solo su segunda actuación en directo en 2017. Ha presentado, claro, su nuevo disco, un ‘reputation’ que va en camino de vender 1,5 millones de copias en su primera semana, y que te invitamos a debatir en nuestros foros.
La autora de ‘Look What You Made Me Do’ no presentó este single en concreto -parece que el single ya ha gastado todo su combustible- ni tampoco ‘New Year’s Day’, la balada al piano de ‘reputation’ que sí tocó en su casa; sino el segundo, ‘…Ready for It?’, y la balada ‘Call it What You Want’. Para el primero usó un micrófono-serpiente y realizó una pequeña coreografía, y para la segunda ofreció una actuación acústica a la guitarra.
Entre los temas destacados de ‘reputation’ se encuentra una excelente y escapista ‘Getaway Car’ que hemos analizado recientemente. ‘reputation’ sucede al exitoso ‘1989’.
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Yoshiharu Tsuge / La mujer de al lado
Para entender un poco más al japonés Yoshiharu Tsuge, la editorial Gallo Nero nos trae seis relatos publicados entre 1981 y 1985, antes de ‘El hombre sin talento’. ‘La mujer de al lado’ reúne una serie de historias de tinte autobiográfico ambientadas en el extrarradio de una ciudad cualquiera japonesa, asediada por el desarrollo urbanístico, y cuyos protagonistas no evolucionan a la misma velocidad, acorralados por la inquietud, la nostalgia y los apuros económicos.
Tsuge, vinculado al estilo gekiga, género manga de imagen más dramática y alejado de las expresiones infantiles –eran muy habituales, aun siendo para adultos-, muestra en esta obra su poder de seducción. Su narrativa va dando pistas, a un ritmo íntimo y sin quedarse en las primeras impresiones, de la humanidad de una sociedad desamparada, y sin lugar para moralejas ni lecciones sociales.
Catherine Meurisse / La levedad
La francesa Catherine Meurisse llegó tarde a trabajar el 7 de enero de 2015 a la redacción de la revista Charlie Hebdo. ¿Por suerte o también tuvo que hacer frente a un acto tan violento, que le resulta imposible continuar con su existencia? Partiendo de la anécdota que esa mañana le salvó la vida, Meurisse habla en ‘La levedad’ de la realidad del día a día tras el atentado. La presión mediática, la pérdida de amigos y compañeros de trabajo, la reacción de las redes sociales, la ola de solidaridad, la incapacidad para volver a una rutina tras una supervivencia que apenas se acerca a la normalidad del día a día… son parte de los problemas que Meurisse tiene que asumir a la velocidad del sonido.
La autora expone su estado de debilidad a la hora de trabajar en este diario, ligeramente ensombrecido por un dibujo espontáneo y con poco detalle, pero fortalecido en las ilustraciones mudas y en una trama secundaria que atrapa el interés al máximo. Después de aquel mantra universal que fue #JeSuisCharlie, el lector averigua que hay otros interrogantes para los que estas viñetas no dan respuesta contundente, pero que al menos sí permiten que se empatice con semejantes lances.
Riad Sattouf / Los cuadernos de Esther
La obra de Riad Sattouf está plagada de niños. Sus trabajos anteriores, como ‘El árabe del futuro 1 y 2’, donde recreaba su infancia entre Siria, Libia y Francia cuando era apenas un crío, le han valido alcanzar reconocimiento, cifras de venta importantes y la traducción a casi una veintena de lenguas. En ‘Los cuadernos de Esther’ la protagonista es una niña de diez años parisina, descarada y cargada de teorías sobre todo su entorno.
Los ídolos de los adolescentes, el tener un iPhone, las conspiraciones entre amigas, los noviazgos en el patio del colegio a tan temprana edad, los vínculos con los padres o los hermanos, el racismo, la religión… son los temas que Sattouf aborda con la dificultad de hacerlo en la piel de alguien tan poco semejante a él: sexo contrario, gran diferencia de edad y salto generacional de un país distinto al suyo aunque creció en él. Prejuicios que quedan apartados por el atractivo personaje de la pequeña Esther.
Marchamalo y Torices / Cortázar
La vida y obra de uno de los autores más universales de la literatura hispanoamericana, y un nómada incansable en Europa como fue Julio Cortázar es el motivo que han escogido el madrileño Jesús Marchamalo (guión) y el barcelonés Marc Torices (ilustraciones) para este libro plagado de anécdotas y decisiones llamativas del escritor: desde el nacimiento accidental en Bruselas en 1914, pasando por Barcelona tras la Primera Guerra Mundial, sus retiros en Francia o su compromiso político con Latinoamérica -especialmente con Cuba y Chile-, sin pasar por alto sus comienzos en Argentina.
Siguiendo un orden cronológico, el trabajo estilístico de los dibujos discurre con infinidad de registros y recursos. Marc Torices cambia formato, tamaño o va variando la disposición geométrica de las ilustraciones a su aire, saltando del monocolor al color con una facilidad pasmosa. La perspectiva que da aumenta gracias a la escritura de Marchamalo, en gran medida por abordar lo más relevante de Cortázar como documento fundamental de la literatura, desestimando detalles que poco aportan sobre su vida y obra.
Olivier Schrauwen / Arsène Schrauwen 3
Llega por fin la tercera y última entrega de la memorias imaginadas del abuelo de Olivier Schrauwen. Una trilogía que nos lleva de viaje hacia parajes cálidos y húmedos del colonialismo belga. En este desenlace se repiten los símbolos, las metáforas, la ironía y el humor lisérgico de una historia familiar que marca grandes distancias respecto a los trabajos anteriores de Schrauwen.
Consciente de la reflexión pausada del protagonista, sobre un dibujo en un par de tintas, sin perder autonomía y bajo un prisma de extravagancia y surrealismo -no apto para todos los públicos en sus dos primeros volúmenes sobre todo-, el autor muestra una fuerza visual muy expresiva que va más allá de los movimientos. La percepción del lector va a seguir también plagada de referencias a otras obras y autores, pero ojo, porque se trata de un catálogo de obsesiones que el autor sabe utilizar a la perfección. Una técnica tan sibilina como el humor o las referencias a la sexualidad destilan, en paralelo, situaciones de lo más inquietante.
Taylor Swift ponía ayer a la venta su sexto disco, ‘reputation’, y hay buenas noticias para aquellos decepcionados con ‘Look What You Made Me Do’. En general -hay un par de excepciones notables, como el mismo primer single- Taylor ha co-escrito y co-producido la primera parte del álbum con Max Martin y Shellback y la segunda con Jack Antonoff de fun. Y la segunda es notablemente más asequible, pop y apta para los seguidores de ‘1989’. Mientras lo de la primera parte parece más «complicado», un disco de pop más sencillo para bien y clásico se expande sobre todo a partir de ‘Gorgeous’. Despuntan enseguida los estribillos de ‘Dancing with Our Hands Tied’ y ‘This Is Why We Can’t Have Nice Things’, mientras ‘Dress’ -como medio tiempo R&B- va a encantar a todos aquellos que disfrutamos de su dúo con Zayn a principios de este año.
Pero la mejor canción a primera vista, a falta de saber dónde se pondrán los dólares para la siguiente superproducción en forma de vídeo o qué tema podría beneficiarse esta noche de su interpretación en vivo en ‘Saturday Night Live’ además del grower ‘Ready for It?’; es ‘Getaway Car’, como intuía ayer mi compañero Raúl Guillén. Muchas canciones se han escrito antes bajo la temática «road movie», desde ‘Fast Car’ de Tracy Chapman a ‘There Is a Light That Never Goes Out’ de los Smiths, pero esta también es de las buenas.
‘Getaway Car’ es un excelente medio tiempo 100% Taylor Swift, no tan alejado de ‘Style’ y ‘Out of the Woods’, las dos mejores pistas de ‘1989’, que aquí se agarra a los sintetizadores de ‘Drive’ (sí, más coches), con la intro vocoderizada avisando desde el principio de que algo no va a salir bien: «No, nothing good starts in a getaway car». Taylor no está aquí hablando solo de amor, los protagonistas son dos delincuentes a lo Bonnie & Clyde (a los que incluso se menciona), logrando que este tema, pese a su melodía dulce y blanca, case perfectamente con la imagen de malota ofrecida en ‘Look What You Made Me Do’ y ‘Ready for It?’. De hecho, [SPOILER] al final ella se fuga sola sin él («te dejé en el bar del motel, cogí el dinero, robé las llaves y esa fue la última vez que viste») [FIN DEL SPOILER].
Historia aparte, una canción sencilla, tampoco muy sorprendente, que quizá por tanto no habría funcionado como primer single, pero que sí va a convertirse en favorita de sus fans, pues al margen de todos los Bonnies and Clydes y su desenlace, lleva impresa por todos lados la palabra «escapismo». Como dice la letra, siente «luz de la libertad en la cara».
Chuck Mosley, el que fuera primer vocalista de la banda de metal Faith No More, antes de que fuera sustituido por su líder más conocido, Mike Patton, ha fallecido este fin de semana a los 57 años, tras un tiempo sobrio, por causas relacionadas con su adicción a las drogas, ha anunciado su familia. En un comunicado, la familia de Mosley comparte la noticia “con la esperanza de que sirva de toque de atención a todas esas personas que luchan por mantenerse sobrios”.
Mosley cantó en los dos primeros discos de Faith No More, ‘We Care a Lot’ (1985) y ‘Introduce Yourself’ (1987) antes de que el grupo le despidiera por su “comportamiento problemático”. El año pasado, Mosley se reunió con Faith No More para un concierto en promoción de la reedición de su primer disco.
Faith No More ha recordado a Mosley en Facebook, escribiendo que era una “fuerza de energía imparable” y acreditando su contribución fundamental al grupo. “[Mosley] nos ayudó a encontrar nuestro camino y a ser únicos y originales. Sin su ayuda el grupo no se habría desarrollado en la manera en que lo hizo. Fuimos una familia, una familia extraña y disfuncional, y estaremos siempre agradecidos por haber compartido tiempo con Chuck”.
Nadie puede discutir que los británicos The Horrors han sabido metamorfosearse como pocos. De aquella banda punk garagera de hace una década ahora queda más bien poco, como demuestran en su reciente ‘V’, en el que incluso se han atrevido a barnizar sus canciones de un toque industrial que para nada suena a cliché. A las puertas de que vuelvan a visitarnos a nuestro país el 12 de diciembre en Barcelona (Sala Apolo), el 13 en Valencia (Moon) y un día más tarde en la capital (But), hemos charlado con el líder de la banda, Faris Badwan, para que nos revele en qué momento se encuentra actualmente el grupo, cuál ha sido el papel de Paul Epworth en estos nuevos temas y qué planes tienen ya marcados en su hoja de ruta.
Imagino que estás muy contento con las unánimes críticas positivas que ha recibido ‘V’.
Estoy contento de todo lo que se ha escrito sobre el disco en las últimas semanas, pero la verdad es que estaba igual de contento antes de leer las críticas. Ninguna reseña se tiene que tomar jamás como una verdad absoluta y, ni mucho menos, debe influenciarte.
Pese a ello, ¿podría decirse que este es el disco del que más satisfecho te encuentras hasta la fecha?
En parte sí porque el reto con este álbum fue encontrar el mejor proceso posible para que la banda pudiera trabajar.
A finales de 2014 cancelasteis la gira europea que tenías programada alegando que querías volver al estudio. Imagino que no fue una decisión fácil de tomar.
Sin duda. Fue arriesgado en ese momento, pero era muy necesario tomar ese camino pensando en la banda a medio-largo plazo.
Por tus palabras, entre otras cosas, se interpreta que no quedasteis muy satisfechos que digamos de ‘Luminous’.
No fue tanto el estar feliz o no con el resultado de aquel disco, sino que estábamos insatisfechos con el proceso que seguimos porque como banda estábamos demasiado acomodados por entonces. Nos dimos cuenta de que para seguir teníamos que cambiar las dinámicas de la banda y trabajar más que nunca juntos para conseguir una meta que, ahora, se ha materializado en ‘V’. Eso no quiere decir que pensáramos en separarnos, sino más bien en que teníamos que aprovechar la energía que teníamos para volver al estudio y no dejar escapar las ideas que teníamos en mente.
Para que quede aún más claro, ¿en qué han cambiado The Horrors en los últimos cuatro años?
Hemos aprendido muchísimas cosas nuevas como banda y, además, hemos mejorado la forma de componer los temas. El peor error que puedes cometer como músico, y más si formas parte de un grupo, es acomodarte y seguir el camino fácil. Para nosotros era muy importante encontrar una nueva forma de interacción. Aguantarnos los unos a los otros durante doce años nunca es algo sencillo que digamos.
Aquellos que lanzan un disco con un propósito o una meta en la cabeza están errados
Os encargasteis vosotros mismos de la producción de ‘Luminous’, pero de cara a este ‘V’ no habéis dudado en llamar a Paul Epworth.
En canciones puntuales de ‘Primary Colours’ sí que contamos con productores, pero hasta ahora jamás habíamos tenido alguien que se encargara de producir de principio a fin uno de nuestros discos. Trabajar con Paul nos ha hecho cambiar nuestra dinámica de trabajo más que nadie. Más que un productor él ha sido un miembro más de The Horrors. Siempre es positivo que alguien ajeno a tu “familia” te aconseje y, en el caso de que sea necesario, redirija lo que estás haciendo.
Paul ha trabajado con grandes artistas mainstream como Adele o Rihanna, entre un extensísimo etcétera. No obstante, para él pienso que esta ha sido una muy buena oportunidad porque ha podido volver a demostrar una de sus vertientes más experimentales.
Paul años atrás sí que explotaba mucho más la música experimental a diferencia de más recientemente, el momento en el que empezó a trabajar con grandes artistas pop. Habría que preguntarle a él, pero quizás con nosotros ha tenido una ocasión para desintoxicarse momentáneamente de todo lo pop que venía haciendo estos años.
¿Cuál ha sido la canción de ‘V’ más complicada de tirar adelante?
Diría que ‘Hologram’, más que nada porque empezó siendo una canción punk de tres minutos y finalmente acabó siendo algo así como una guía para el resto de temas. Ese es un ejemplo de buena decisión que entre todos tomamos.
Si no cambiáramos y nos pusiéramos a prueba disco tras disco te aseguro que no seguiríamos en esto porque no tendría sentido
¿Qué sensación queréis que se lleve el oyente una vez escuche ‘V’?
Aquellos que lanzan un disco con un propósito o una meta en la cabeza están errados. En este caso lo que queríamos mostrar es que como quinteto podemos hacer cosas que realmente sean creativas. O, al menos, esa es la sensación que nosotros nos llevamos.
Hablas de ser una banda creativa cuando, precisamente, ya marcasteis un importante punto de inflexión entre vuestro debut y ‘Primary Colours’. Para muchos, incluido yo, os habéis convertido en un grupo del todo impredecible.
Si no cambiáramos y nos pusiéramos a prueba disco tras disco te aseguro que no seguiríamos en esto porque no tendría sentido. No se puede dar nada por hecho. Hay que seguir mejorando y aprendiendo cosas nuevas cada día porque sólo así puedes seguir adelante. Sintiéndonos creativamente satisfechos de lo que hacemos es como la banda se fortalece.
Ese toque de rock industrial que inunda en varios momentos del álbum finalmente ha sido un acierto, pero ‘V’ en realidad es un disco muy accesible en términos generales. ¿Encontrar ese equilibrio fue una ardua tarea?
Más que equilibrar nos dejamos guiar por lo que cada canción en concreto pedía. Cuando nos pusimos a trabajar en serio en el álbum no partíamos de la idea de que queríamos darle un toque industrial por un lado, o eufórico o de desamor por el otro.
¿Todas las canciones en las que trabajasteis han sido incluidas en ‘V’?
No, para nada. De hecho esta ha sido la vez que más canciones hemos compuesto en realidad. Acabamos con sesenta temas, lo cual visto ahora con perspectiva es algo bastante loco.
Una de las favoritas del público es ‘Something To Remember Me By’, probablemente lo más bailable que jamás habéis grabado. ¿Esto abre la puerta a un disco más hedonísticamente electrónico en un futuro?
Quizás, eso nunca se sabe. Cuando entramos al estudio lo único que nos importa es estar igual de satisfechos que inspirados, independientemente del estilo que estemos tocando.
Si actualmente estás en una banda tienes que tener la capacidad de trabajar rápido. Es como en los sesenta, en el que los grupos cada año tenían un nuevo disco listo o incluso un par
A lo largo de ese cambio en el proceso que anteriormente has comentado, ¿también consideras que tus letras han evolucionado de algún modo?
Diría que sí. A diferencia, por ejemplo, del disco anterior, en éste las letras son mucho más directas y no caen en metáforas imposibles. Aunque, de todos modos, la gente se me sigue acercando diciéndome que no tiene ni idea de qué estoy contando.
¿Qué consejo le darías al Faris de ‘Strange House’?
Buff, difícil… Sinceramente hace diez años no escuchaba los consejos de nadie, así que en eso ha habido un gran cambio en mí.
Más allá del tour en el que estáis ahora embarcados, ¿hay pretensión de sacar un nuevo álbum más pronto que tarde?
Justo cuando acabe este nuevo tour vamos a pasar por el estudio otra vez. No tenemos planes de tomarnos unas vacaciones. Si actualmente estás en una banda tienes que tener la capacidad de trabajar rápido. Es como en los sesenta, en el que los grupos cada año tenían un nuevo disco listo o incluso un par.
Para cualquiera que haya seguido a C. Tangana desde sus inicios hasta la actualidad resultará una especie de milagro hecho realidad verle recogiendo un premio de Los 40 Principales en la gala de Los40 Awards, que se han celebrado este viernes en el WiZink Center de Madrid. Pucho ha conseguido lo que una vez se propuso, que la nueva música urbana en España salga del underground. Y precisamente a la escena sumergida en la que se ha criado dedicó anoche su premio a Artista revelación del año. Explicó: “Yo vengo de un mundo que es el underground, no sé si habéis oído hablar de él. Vengo de un mundo que es la música urbana en España. Yo solo soy uno, pero hay mucha gente detrás. Aquí hay gente influyente de la música en España y os invito a que entréis en nuestra escena y que ampliemos un poquito esto. Que haya más mesas el año que viene”.
Por ahora en la gala hubo mesas también para dos grupos destacados del pop alternativo internacional como son Monarchy, que se hicieron con el galardón ‘Grupo LOS40 TRENDING’, y Portugal. The Man, autores de ‘Feel it Still’, que recogieron el premio a ‘Grupo LOS40 Black Jack’. Un grupo por ciento que representa perfectamente el éxito “crossover” (del indie al mainstream) que han realizado varios grupos de nuestro país en los últimos años, como es el caso de Love of Lesbian, al que veíamos recogiendo un premio de Los40 el año pasado en los que también fueron premiados Fangoria, Michael Kiwanuka o Sia.
Más allá de lo “alternativo” (siempre entre comillas), no era en absoluto una posibilidad que ‘Despacito’ no lograra algún tipo de reconocimiento en Los40 Awards y el éxito de Luis Fonsi y Daddy Yankee (con Justin Bieber) se agenció el premio a Canción internacional del año, diferenciándose por supuesto del premio a la canción nacional, simplemente descrita como Canción del año, que fue a parar a manos de Morat y Álvaro Soler por ‘Yo contigo, tú conmigo’. Premios tan obvios como el de Vanesa Martín a Artista del año, Ed Sheeran a Artista internacional del año o el de Maluma a Artista latino. Y entre tantas jóvenes estrellas, ahí estaban U2 y Alejandro Sanz recogiendo sendos premios Golden Award por toda su trayectoria, el de los primeros entregado por Penélope Cruz.
En 1994 un humorista fue capaz de cambiar el lenguaje de todo un país, como sucede pocas veces en la historia. Chiquito de la Calzada, que había ejercido de cantaor desde los 8 años e incluso fue palmero de Camarón, actuando en teatros de todo el mundo, saltaba a la fama a los 62, logrando que todos asimiláramos expresiones tan surrealistas como “pecador de la pradera”, “fistro vaginal”, “no puedorl”, “cobarde” o “hasta luego, Lucas”.
Su participación en ‘Genio y figura’ de Antena 3, de donde también salieron otros nombres como Paz Padilla, fue la más celebrada, y cada vez que el humorista se levantaba con uno de sus precipitados movimientos, la audiencia le aclamaba. Esta madrugada finalmente Chiquito, cuyo verdadero nombre era Gregorio Sánchez, ha fallecido a los 85 años después de haber dado un par de sustos a sus seguidores. Hace unas semanas, el 14 de octubre fue ingresado tras sufrir una caída en su casa y ser rescatado por los bomberos, sufriendo una angina de pecho, y recientemente volvía a tener que ingresar. Su esposa, su pareja durante 50 años, había fallecido en 2012.
Sus películas de ‘Condemor’, los intentos de estirar un chicle que no podía durar para siempre, no pasarán a la historia de la comedia española. Para muchos solo era un humorista casposo más apegado a un montón de chistes viejos de mariquitas. Sin embargo, no se puede negar que su influencia a mediados de los 90 caló en todos los estratos de la sociedad, desde el Rey Juan Carlos hasta Leticia Sabater (que cogió a un imitador para su vídeo de ‘Toma pepinazo’), pasando por Pony Bravo, que usaron una imagen suya para promocionar una gira; Hombres G, que le llamaron para casi lo mismo; o Amaral, que nos recomendaron una actuación suya durante una entrevista.
Sr Chinarro también tituló un recopilatorio con una frase suya, ‘Despídete del lago’. En concreto era una frase de ‘Condemor’, cinta de la que a su vez se extrajo una imagen para el vídeo de ‘Directo al corazón’ de Kokoshca. Puede que sus chistes no fueran tan atrevidos como los de Martes y 13 o no llegaran tan lejos en su surrealismo como los del equipo de Muchachada Nuí, pero su influencia en artistas tan distintos en el mundo de la música es solo una pequeña muestra de que en cuanto a universalidad y a alcance social, pocos le ganaron.
La neozelandesa, que no edita disco desde 2014, cuando sacó el también excéntrico ‘The Golden Echo‘, ha avanzado su nuevo álbum hasta ahora con un single centrado en el R&B de tintes futurista, ‘Everybody Knows’. Le da continuación hoy viernes con ‘Top of the World’, una canción funk de cabo a rabo que deja paso para excitantes destellos electro y algún guiño hip-hop y africanista. Es, por cierto, una co-producción de Skrillex.
Dirigido por Guy Franklin, el vídeo de ‘Top of the World’ muestra a Kimbra interpretando el tema entre varias columnas que se van derrumbando. Es una pieza y elegante acorde al sonido de esta canción en la que Kimbra vuelve hacer gala de su exquisito gusto para la producción funk contemporánea.
‘Primal Heart’:
1. The Good War
2. Top of the World
3. Everybody Knows
4. Like They Do On The TV
5. Recovery
6. Human
7. Lightyears
8. Black Sky
9. Past Love
10. Right Direction
11. Version of Me
12. Real Life
La joven noruega Sigrid se ha dado a conocer (y Lorde ha ayudado a eso metiéndola en su playlist) con un single de tintes pop y urban tan carismático como su propio título, ‘Don’t Kill My Vibe’. Una canción explosiva que podía haber sido un gran éxito en la radio americana de haberla firmado Fifth Harmony (por decir alguien) en lugar una debutante escandinava.
Tras el similar éxito en streaming de su segundo single, ‘Plot Twist’ (ambos rondan los 25 millones de reproducciones en Spotify que ya les gustaría a muchos artistas consolidados), en la línea bombástica del anterior, Sigrid vuelve con una canción más cercana al pulso discotequero de Robyn. ‘Strangers’ se sirve de un ritmo ochentero para contarnos la historia de un amor que, como el de las películas, ha sido una ilusión. “Esas personas no podíamos ser nosotros”.
‘Strangers’ mantiene el ritmo arriba y es hacia la mitad cuando lo supera, desarrollándose hacia un clímax electrizante gracias a un segundo estribillo en el que Sigrid redunda en la ilusión de aquel amor: “pensé que lo teníamos, pero nos inventamos un sueño, porque tenemos una buena imagen de lo que podía haber sido”. Ambos estribillos se fusionan en la apoteosis final.
Hoy se cumple un año del lanzamiento de ‘On Hold’ de The xx y la canción continúa en nuestra humilde lista semanal con lo más votado de la semana. La canción suma, obviamente, 52 semanas en la lista, siempre dentro de la mitad alta de la tabla, consolidando a The xx como definitivamente el grupo o artista favorito de nuestros lectores, pues nunca ninguna canción había estado tanto tiempo en nuestra lista, y además el trío continúa en la clasificación con ‘I Dare You’ (también lo estuvieron en su momento con otro single de ‘I See You’, ‘Say Something Loving’). Es la principal noticia de una semana en la que sigue dominando St Vincent, damos la bienvenida a nuevos temas de Sufjan Stevens, Taylor Swift, Rosalía, LCD Soundsystem, SZA y N.E.R.D. con Rihanna y nos despedimos de Jessie Ware. Podéis escuchar la lista de nuevos candidatos bajo estas líneas y volver a votar por vuestras 20 canciones favoritas aquí.
Ha vuelto a hacerlo: Taylor Swift ha pasado de las plataformas de streaming para el lanzamiento de ‘reputation’, dejando con un palmo de narices a miles de personas que usan esos medios como forma casi exclusiva de consumo musical. No es la única, ojo: Adele o Coldplay han seguido estrategias similares con los lanzamientos de sus últimos discos, y –sobre todo a la primera– no se puede decir que les haya ido mal en cuanto a sus ventas. Renuncia así Taylor, al menos durante 1 semana, al impulso virtual que supone el streaming en las “ventas” del álbum de cara a las listas.
Así las cosas, muchos fans se han visto desconcertados y se habrán cagado en la reputa…tion –vale, es un chiste pésimo– al no disponer de forma instantánea del sexto disco de estudio de la autora de ‘1989’, y tener que recurrir a cosas tan Siglo XX como comprar un CD o tan 00s como descargar un mp3 pirata –cosa que desaconsejamos y reprobamos desde un punto de vista ético y moral, por supuesto–. Pero, hey, un momento: ¡sí ha sido puesto a la venta en iTunes! Entonces queda una salida… ¡las preescuchas de iTunes!
Esa función que se activa en la tienda musical de Apple cuando un disco se pone a la venta y permite escuchar un fragmento (en el caso de ‘reputation’ Taylor nos regala, generosa, un minuto y medio de cada canción) de cada canción nos permite realizar un breve repaso (digamos que un 15% de streaming permite un 15% de crítica nada más) al esperado sexto álbum de Swift. Vamos allá, a lo loco y sin créditos en la mano, con nuestra “evaluación prematura”, como dicen los compañeros de Stereogum:
Parece que Taylor acierta comenzando con ‘…Ready For It?’, la que es seguramente la mejor canción de las cuatro que ha adelantado del álbum. Pasamos a ‘End Game’, número estrella del disco en cuanto a que colaboran en él el rapero Future y Ed Sheeran –que también rapea, atención–; intuimos que mola y es un acierto que suene tan pronto. En ‘I Did Something Bad’ parece insistir en la onda de ‘…Ready For It’, con unos tiros muy ‘Paper Planes’ en el estribillo y un sampleo vocal chulo, muy Diplo; pinta bien; ‘Don’t Blame Me’ es un medio tiempo, pero confirma que la apuesta de Taylor por el pop contemporáneo y la ausencia de guitarras es decidida, no hace prisioneros; suena muy Hozier, como ya han dicho en nuestros foros. ‘Delicate’, otro medio electrónico menos pirotécnico que el anterior, con toques de pitch vocales a lo Kygo/Cashmere Cat, que recuerda a Lorde; el 1:30 no da para engancharse a esto. Mira que yo me quedé solo en la redacción defendiendo ‘Look What You Made Me Do’, pero curiosamente parece la gran perjudicada de la secuencia, y en esta posición como que irrita, molesta. La cadencia de hip hop lento continúa en ‘So It Goes’, pero como con ‘Delicate’, este fragmento no deja nada memorable; next, please. Al contrario que ‘LWYMMD’, la aparentemente inofensiva ‘Gorgeous’ sí encaja muy bien en el tono general del álbum y su melodía naíf, como tontuela, resulta refrescante; paqueveas. Me quedo prendado de 1:30 de ’Getaway Car’ inmediatamente, así que necesito ya los 2:33 restantes; sin mirar créditos, grita Bleachers –Jack Antonoff– en cada segundo. La balanza entre minimalismo y épica percusiva de ‘King of My Heart’ es chula; y el estribillo tiene pinta de ser de los más adictivos del disco; subi-subidón con ‘Dancing With My Hands Tied’, quiero bailarla, gimmie more; “El vestido, quítatelo, quítatelo…”, no, no, no es la nueva de Kiko Rivera, es el estribillo de ‘Dress’, que nos devuelve a lo mismo de ‘So It Goes’ de minutos atrás; con coartada sepsi-caliente, esta vez; el fragmento de ‘This Is Why We Can’t Have Nice Things’ nos cautiva rápidamente porque es esa Taylor pícara capaz de alternar candidez al piano con una base bubblegum bass a lo PC Music. No beneficia lo más mínimo a ‘Call It What You Want’, que ya nos pareció sosa antes de que se publicara ‘reputation’, su posición casi al final, después de haber escuchado cuatro o cinco cortes casi iguales; NEXT. Qué lista es Taylor, lavirgen: después de marcarse un disco a tope de electrónica, coloca la balada acústica justo al final, y es justo lo que necesitamos; put your candles in the air, you people.
Hasta aquí la preescucha. Curiosamente, intuyo que me ha resultado más divertido que escuchar el disco completo. Me voy a plantear hacer esto más a menudo. Hasta la próxima.
Brasil es uno de los países en el mundo que más sufre la violencia contra el colectivo LGBT y la igualdad para este colectivo es el mensaje de ‘Igual’, el nuevo single del cantante brasileño Yann, cuyo videoclip cuenta con el apoyo de numerosas estrellas internacionales como Britney Spears, Lorde, Céline Dion, Diplo, The Chainsmokers, Demi Lovato o Lana Wachowski.
Yann, autor de canciones como ‘Até te encontrar’ y ‘Pensem em mi’, dedica el vídeo “a las 343 personas muertas por crímenes de odio en Brasil en 2016” y ha contado a Billboard: “Nuestra pluralidad es enorme, y sería imposible representar a cada uno de nosotros, pero espero que esta canción y el apoyo que ha recibido de todos estos artistas traiga mayor visibilidad al problema, de modo que podamos continuar realizando progresos y cambiar la realidad de la comunidad LGBTQ”.
En orden alfabético, las estrellas que aparecen en el vídeo son Alfonso Herrera, Boy George, Britney Spears, Bruno Gagliasso, Céline Dion, Chelsea Handler, Claudia Alencar, Criolo, Demi Lovato, Diplo, Dita Von Teese, Elza Soares, Fernanda Lima, Jason Mraz, Jesuíta Barbosa, John Waters, Laerte, Lana Wachowski, Lorde, Luba, Melanie C, MØ, Nico Tortorella, Sonia Braga, Tegan Quinn (Tegan & Sara) y The Chainsmokers.
Se rumoreaba que Eminem publicaría disco pronto, y de momento ya puede escucharse en Spotify su nuevo single, ‘Walk on Water’, una colaboración con Beyoncé, que por cierto es una balada al piano, ni más ni menos. La cantante de Houston, recientemente involucrada en el remix de ‘Mi gente’ de J Balvin, canta el gancho principal de la canción, melódico y en cuya letra expresa “camino sobre el agua, pero no soy Jesús, camino sobre el agua, pero solo cuando se congela”. El nuevo disco de Eminem se titularía ‘Revival’ y saldría este mes de noviembre.
El rapero de Detroit había compartido pistas sobre un posible nuevo álbum en las últimas semanas, promocionando en las redes sociales un medicamento falso llamado “Revival”. En una hoja de notas perteneciente al “medicamento” podía leerse la frase “Walk on Water” y un anuncio falso del mismo apuntaba que hoy 10 de noviembre sería el día en que pudiéramos “caminar sobre el agua”. El autor de ‘Rap God’ actuará en Saturday Night Live el 18 de noviembre, de modo que es muy probable que su disco salga el viernes anterior, 17 de noviembre. El 12 de diciembre presentará la canción en los MTV EMA, que se celebran en Londres.
Eminem es uno de los raperos más exitosos de la historia también en las plataformas de streaming. En Spotify sus cifras son de escándalo, muy por encima de muchos de sus contemporáneos y contemporáneas. De Beyoncé puede decirse lo mismo, así que ‘Walk on Water’ promete ser un gran éxito en streaming. Eminem ha dado pistas de su “comeback” recientemente apareciendo en el nuevo disco de P!nk o realizando una improvisación en la gala de los BET de hip-hop.
Likes, el programa de actualidad de Movistar+, que además de mucho humor contaba con una sección de actuaciones en directo interesantísima, donde han actuado de Monarchy a Javiera Mena, llega a su fin. Así lo ha hecho saber el programa a través de un comunicado, indicando que el formato “no ha sido renovado en 2018”.
Likes ha sido uno de los pocos programas españoles, junto a Leit Motiv de Buenafuente, que ha apostado por la música alternativa en directo dentro de su formato, al margen de programas tipo OT o La Voz. Una de sus colaboradoras, de hecho, ha sido la cantautora Zahara, mientras el periodista musical Arturo Paniagua también llegó a ocupar una silla. En junio hicimos un repaso de algunas de las actuaciones musicales del programa presentado por Raquel Sánchez Silva.
Este ha sido el comunicado de Likes. Eso sí, su cadena #0 promete “nuevos y arriesgados proyectos” para el futuro próximo. ¡Que no descuiden la música!
Tras más de 320 programas emitidos, 550 invitados nacionales e internacionales y la música en directo como signo de identidad, ‘Likes’ no ha sido renovado de cara a 2018 y finalizará sus emisiones en #0 próximamente. El programa, que nació el 1 de febrero de 2016, se ha diferenciado durante todo este tiempo por aportar una mirada fresca y original de la actualidad, por contar con profesionales de primer nivel así como por haberse convertido en una gran cantera.
Raquel Sánchez Silva, el elenco de colaboradores del programa y todo el equipo de la productora 7yAcción han acompañado a #0 desde sus inicios. Con gran talento, profesionalidad y pasión por la televisión, han ayudado a construir un proyecto del que siempre serán parte.
Todos los programas emitidos seguirán estando disponibles en el servicio bajo demanda de Movistar+.
Fiel a su espíritu, #0 continúa trabajando en el desarrollo de nuevos y arriesgados proyectos que se lanzarán próximamente.
Hoy 10 de noviembre se publica ‘reputation’, el nuevo disco de Taylor Swift. El disco llegaba a la red tras ponerse a la venta en algunos mercados, aunque no lo busques en Spotify, porque Swift va a exprimir al máximo las ventas reales de su disco, que como acostumbra, van a ser espectaculares, por lo menos en una primera semana en la que se espera que el disco mueva 1,5 millones de unidades.
Para escuchar ‘reputation’, claro, tendrás que comprártelo en físico o en digital o esperar a que aparezca en las plataformas de streaming. También puedes escuchar un minuto y medio de cada canción en las pre-escuchas de iTunes, como si fuera 2009, lo cual nos han servido para realizar una breve valoración prematura en la que destacamos su producción totalmente contemporánea.
Destaca en el tracklist la canción final, ‘New Year’s Day’, una balada al piano clásica, sin florituras, que ya puede escucharse entera en una interpretación que Swift ha realizado de ella desde su casa frente al mar en Rhode Island. Una canción sencilla y nostálgica en la que Swift se imagina “lavando vasos contigo el día de año nuevo” y en el que le pide lealtad a su amado: “por favor, no te conviertas nunca en un extraño cuya sonrisa podría reconocer en cualquier parte”. ¡Qué bonito!
Esperábamos un día tranquilito en cuanto a novedades discográficas por aquello de la espantá de Taylor de las plataformas de streaming, pero… ¡nada que ver! El día se ha ido poniendo intensito poco a poco porque, al margen de los nuevos álbumes de Vetusta Morla y Lagartija Nick –en el plano nacional–, un disco navideño de Mariah Carey (álbum navideño al canto) y los regresos de The Corrs y Evanescence, ha habido mucha tela que cortar. Otros discos largos que ven hoy la luz son los de los australianos Pnau, que curiosamente coincide con el nuevo EP de Empire of The Sun –ambos proyectos comparten a Nick Littlemore–, Delorean –su disco-homenaje a Mikel Laboa–, Angel Olsen –disco de rarezas–, The Zephyr Bones, Ed Is Dead, las suecas Vulkano –escisión de Those Dancing Days–, WALK THE MOON, Yung Lean, King Cayman, Cintia Lund –edición física y ampliada de su debut–, The Toxic Avenger, Whitney –disco de demos– y los interesantes debuts largos de Petit Biscuit, Novo Amor y Spinning Coin. Y además hay nuevos EPs de Tennis, Sleigh Bells, BC Unidos –proyecto del sueco Patrik Berger en el que colaboran Charli XCX o Carly Rae Jepsen– y Giorgio Bassmatti, músico de la escena de Donosti que unas temporadas atrás maravilló con su disco junto a Yon Vidaur.
En los últimos días también escuchábamos nuevos temas de Morrissey, Superchunk, Ashanti, Jennifer Lopez, Pale Waves, Marlon Williams o Chromeo, pero hoy viernes hemos tenido una auténtica avalancha de canciones destacables y muchas de ellas muy atractivas. Por ejemplo, los nuevos singles de Sia –de su disco dedicado a la Navidad–, Jason Derulo, Sigrid, Pussy Riot, Dannii Minogue, T-Pain, Flight Facilities –con Reggie Watts y Broods–, Mavi Phoenix, Whiz Khalifa, Louane –que colaboró en ‘Paris’ de The Chainsmokers–, The Wombats –adelanto de un nuevo disco–, Kimbra, Remy Ma, G-Eazy, Grace Mitchell, NONONO –aquellos de ‘Pumpin Blood’–, Fuse ODG –con nada menos que Ed Sheeran–, Icona Pop, Ten Fé –que inician nueva etapa ampliando su formación a quinteto– o Black Rebel Motorcycle Club –adelanto de su nuevo álbum–.
Además, volvemos a topar con un buen puñado de curiosidades dignas de destacar: John Legend versionando en exclusiva para Spotify la preciosa ‘Woodstock’ de Joni Mitchell, los temas inéditos de Bastille y Kiiara –con Ty Dolla $ign y Future– para la BSO de ‘Bright’, la nueva peli de Will Smith, un inédito de Wilco que aparecerá en la serie de reediciones de sus primeros discos que se publica en breve. Además, tenemos un nuevo inédito de Tears for Fears incluido en su nuevo best of publicado hoy y el MTV Unplugged de Bleachers, en el que se hizo acompañar por Lorde y Carly Rae Jepsen.
Sia publica nuevo disco navideño el 17 de noviembre, ‘Everyday is Christmas’, pero eso no le va impedir ocuparse de otros proyectos que no sean festivos. De hecho tiene una canción en el top 10 global de Spotify ahora mismo, su colaboración con Zayn en ‘Dusk Til Dawn’, y hoy se publica su nueva colaboración con TQX, ‘The Day that You Moved On’.
¿WTF is TQX, te preguntarás? Ha trascendido que el nombre de este “colectivo pop” significa TourniquetX (gran revelación) y que su debut traerá colaboraciones de Daniel Merriweather, Gabriel Winterfield de Jagwar Ma, MC Cormega o varios músicos que han trabajado con David Bowie, Jeff Buckley o D’Angelo. Sia se suma por tanto a un plantel de estrellas en este proyecto misterioso, además con una balada rockera y con tintes electrónicos más en la línea de sus trabajos pre-‘Chandelier’.
TQX cuenta a NME que la canción trata sobre “el dolor de una ruptura, pero también sobre descubrir que la tecnología puede robarnos nuestras relaciones y nuestra vida real, en el presente. La revelación de esta realidad, del avance tecnológico, es algo sobre lo que que hablar”.
Sia, que últimamente ha sido noticia por publicar una foto de ella en bolas en Twitter para evitar que sea vendida a sus fans, estrena hoy viernes un nuevo adelanto de ‘Everyday is Christmas’, la balada ‘Snowman’, que adjuntamos bajo estas líneas.
Jelani Maraj, el hermano mayor de Nicki Minaj, de 38 años, ha sido declarado culpable de violar a una niña de 11 años, quien fuera su hijastra. Se acusa a Maraj de abusar sexualmente de la niña “en repetidas ocasiones” entre abril y noviembre de 2015, en su casa de Long Island, cuando la madre de la niña trabajaba. Maraj se enfrenta a 25 años de prisión.
Maraj fue detenido por este delito en 2015 y liberado después tras pagar una multa de 100.000 dólares, que en realidad abonó su madre.
La defensa de Maraj testificó que las acusaciones eran falsas y que la madre de la niña, que ahora tiene 14 años, pretendía extorsionar 25 millones de dólares a su hermana. Maraj no ha testificado en el jucio, como tampoco Nicki Minaj, quien no ha realizado ninguna declaración al respecto en medios o redes sociales.
En su testimonio, la niña aseguró que Maraj le llamaba su “marioneta” y que no tenía “voz alguna” respecto a los abusos que él estaba cometiendo.
Otro hombre que ha estado en la vida de Minaj, su ex, el rapero Meek Mill, ha sido sentenciado a dos años de prisión tras violar la condicional, después de que en 2008 fuera arrestado por posesión de armas y estupefacientes.
¿Qué o quién podría reunir en un mismo disco a artistas pop femeninas como Charli XCX, Carly Rae Jepsen y Santigold? Efectivamente, lo has adivinado: productores suecos. Dos, en este caso, como son Patrik Berger y Markus Krunegård, que meses atrás presentaron un proyecto conjunto bautizado BC Unidos –sí, así, en castellano–. La lista de trabajos destacables del primero es descomunal, e incluye ‘Dancing On My Own’ de Robyn, ‘I Love It’ de Icona Pop, ‘Off to the Races’ de Lana del Rey o todo ‘Daydream & Nightmares’ de las fantásticas Those Dancing Days; el currículum del segundo no es tan espectacular, porque ha dedicado su carrera musical al ámbito nacional sueco, donde ha publicado 6 álbumes de notable éxito.
Quizá los más avezados recuerden que el nombre de BC Unidos aparecía como grupo/artista invitado en ‘Can’t Get Enough of Myself’, el tema estrella de ’99¢‘ de Santigold –Berger participó en la producción de otros temas del disco–. Así que tiene lógica que incluyan ese tema dentro de su primer disco. Tampoco choca encontrar a Charli XCX –en cuyo ‘Sucker’ colaboró profusamente– y Carly Rae Jepsen, puesto que se dice que Patrik ha participado en la producción del nuevo disco de la canadiense.
Lo que sorprende más es encontrar a ambas artistas en estilos alejados de su zona de confort: ‘I’m A Dream’, el tema de Charli, es un tema de kraut-pop (contiene incluso guiños a la lengua alemana), mientras que ‘Trouble In The Streets’, cantada por Carly, tiene algo de ska y algo de C-86, y no desentonaría en un disco de The Drums, por ejemplo. El tema estrella del disco, en cambio, es para la aún no tan conocida Shungudzo, que mantiene un perfil próximo al de Santi en ’Bicycle’, mientras ‘Ouagadougou’ es fresco pop con trazos africanistas. Una propuesta interesante la de Berger y Krunegård, que demuestran que es posible resultar divertido y exótico -además de eso, interesante- sin copiar el rollito caribeño post-Kygo, que ya atufa. Ojalá que este EP no sea lo único que escuchemos de BC Unidos.
Calificación: 7,6/10 Lo mejor: ‘Bicycle’, ‘Trouble in the Streets’, ‘I’m a Dream’ Te gustará si te gustan: Santigold, Peter Bjorn and John, Vampire Weekend Escúchalo: Spotify
Thirty Seconds to Mars actúan hoy viernes en la gala de Los40 Awards, que se celebran en el WiZink Center de Madrid. Aprovechando que ya están en España, su líder, el cantante y actor Jared Leto ha acudido esta noche a El Hormiguero para presentar su nuevo single, ‘Walk on Water’, y hablar de su participación en ‘Blade Runner 2049’.
Leto, quien interpreta a Niander Wallace, un misterioso empresario ciego, en la secuela de ‘Blade Runner’, ha contado que durante el rodaje de la película llevó unas lentillas que no le dejaron ver nada (aunque a muchos les hubiera gustado no verle a él). También ha hablado de su madre, que siempre apoyó su sueño de ser artista, y del mensaje inspirador de ‘Walk on Water’ y su videoclip grabado en un solo día durante el 4 de julio en todos los estados americanos.
Motos y las hormigas han jugado con Leto a el “idiomador de circos”, a través del cual Motos ha tenido que repetir, tras escucharlas una vez, frases en inglés (de ‘Walk on Water’) y Leto frases en español. Los cachondos del programa han realizado una curiosa selección para el músico y actor y le han hecho repetir frases de ‘Buenas noches, señora’ de Bertín Osborne y ‘El barco de Chanquete’. Jared Leto, Bertín Osborne y Chanquete ahora están unidos para siempre.
El Hormiguero también ha entretenido a Leto de varias maneras, por ejemplo tocando instrumentos hechos a base de hortalizas, en homenaje (suponemos) al vegetarianismo/veganismo del artista.
Thirty Seconds to Mars vuelven a España en 2018 como parte de su gira europea. Tocan el 12 de abril en el WiZink Center de Madrid, el 13 de abril en Sant Jordi Club de Barcelona y el 14 de abril en Sala Cubec!, Bilbao.