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The Tyets / Cafè pels més cafeteros

The Tyets es uno de los grupos de Cataluña que se han popularizado en los últimos años. Su éxito ‘Coti x coti‘ triunfó revisando la sardana y su videoclip fue el más visto en YouTube en Cataluña de 2023. El dúo de Mataró formado «sin querer» por Oriol de Ramon y Xavier Coca ofrece buen rollo como si el mundo se fuera a acabar mañana y su segundo álbum, ‘Èpic Solete’, también publicado en 2023, proponía un imposible cóctel de ritmos latinos, EDM, guitarras pop-punk, melodías festivas y letras felices -al final no tanta sardana- que conectaban con una generación.

Esa mezcla «imposible» de géneros, junto a su uso del catalán -indispensable para forjar la conexión identitaria con su música- y de ciertos castellanismos, define la propuesta de The Tyets. Irónicamente, la mezcla de estilos de The Tyets y su vocabulario alegre/festivo puede sonar muy artificial. Es de esperar que un grupo que reivindica la amistad, la fiesta y la comunión por encima de todas las cosas transmita estos ideales de forma natural y fluida, pero no. En ‘Café pels més cafeteros’, su tercer disco, todo suena afectado al límite.

Hay que reconocer a The Tyets el mérito de escribir hits bailables y divertidos que conectan con el público. ‘Café pels més cafeteros’ ni siquiera hace honor a su título porque la música del disco es pretendidamente comercial; desde luego no es una delicatessen que solo unos pocos vayan a entender. En producciones y melodías de ‘Café pels més cafeteros’ se nota que The Tyets estudia con lupa la fórmula de las canciones de pop urbano que triunfan en España, para así adaptar esa fórmula a sus letras en catalán y rematarlas con un emoji alegre.

Ciertas pistas de ‘Cafè pels més cafeteros’ muestran que The Tyets evolucionan como compositores. El piano house de ‘Si ho deixéssim tot’ tira del carpe diem más tópico («aprovecha los momentos que te dé la vida») pero se crece con un estribillo rabiosamente pegadizo. ‘El cul del món’ es un bop tropical bien construido (ese gancho «m’oblido de tot tot tot») a pesar de su tono de calle o cotidiano algo artificioso (el grupo se come unos «fideos Yatekomo» mientras presume de vivir en Cataluña y no en Benidorm). Y ‘Fa Dies’ con la mallorquina Chiara Oliver es un correcto experimento de pop nuevaolero que interpola un éxito número 1 de Drake con más morro que espalda.

Pero ‘Cafè pels més cafeteros’ convence menos cuando a The Tyets se les va la mano con todos sus vicios. Las bases instrumentales del disco suenan enlatadas y el grupo no aporta una visión mínimamente original de los ritmos que extraen de otros géneros musicales, sino que recurren a cambios de beat continuos, en ocasiones forzándolos al máximo. ‘Que vinguis’ pasa del cumbiatón a las guitarras pop-punk y de ahí al drum n’ bass sin que nunca suene fluido o natural.

Quizá es mucho pedir de una canción que habla de «estar living» o «de tranquis» mientras unos amigos se «comen un arrocito». Pero la filosofía de The Tyets de vivir una fiesta eterna puede provocar una sobredosis de buen rollito. En la pista titular, las referencias a beber «cerveza y sangría» mientras «suena el tecnito» o «un temazo del mil» parecen tan impostadas como esa base rítmica que pasa del house al EDM engorilado sin sentido. La fiesta de The Tyets nunca decae e incluso cuando el dúo se permite darse un respiro, como en el pop acústico de ‘Cul i merda’, el ideario sigue siendo cuqui y de reconciliación: «hacemos la pipa de la paz». No quiero un solo drama en mi vida, solo comedias entretenidas.

Otras decisiones artísticas de The Tyets simplemente son muy difíciles de defender, como los gritos energúmenos de ‘Un petonet’, el electrolatino con Juan Magán; esa fea melodía de sintetizador que emerge en ‘Que vinguis’ provocando terror, la artificial transición de reguetón a merengue en ‘Pantis curts’ que desemboca en un subidón igual de forzado, ciertas distorsiones vocales efectistas en canciones como la citada ‘Que vinguis’ -que, por cierto, es la canción más escuchada del disco- pero que no aportan a la producción, por supuesto su extraña obsesión con los diminutivos, o el inflado sentimiento comunal de sus composiciones más guitarreras.

El tercer álbum de The Tyets responde claramente a su situación actual en la industria musical. Es un trabajo animado y comercialote que busca un impacto rápido. Sin embargo, esta imperiosa necesidad de «vivir el momento» da lugar a canciones que suenan rematadas rápidamente y que nunca se dejan reposar o definir. Al final, terminan destacando en el repertorio pistas como ‘El Maresme’, que sabe ser un simpático reggae particularmente «mataronense». Se agradece la sencillez de su evocación de la «calma y la tranquilidad», mientras que, a lo largo del disco, la «fiestuqui» simplemente se hace «too much».

Zahara, contrapunto necesario a Hombres G y Siloé, en SanSan

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Ainhoa Laucirica

Se dedica uno de los últimos singles de Zahara a enumerar cosas de las que hay demasiado: «demasiadas canciones», «demasiado pódcast»,
demasiado todo. Una de las frases más celebradas en directo por la audiencia es «demasiadas pocas mujeres tocando en festivales». Y otra, «demasiado señoro». En vivo se proyectan carteles de festivales copados por artistas masculinos, sin dar sus nombres. Este tema puede enfadar a algunos y también favorecer la contratación de la artista a la vez. De momento, SanSan es el segundo festival de la temporada en que Zahara presenta ‘Lento ternura‘ y su presencia en uno de los escenarios grandes se hizo más necesaria que nunca. Sobre todo, al salir justo después de Siloé.

Es el concierto de Siloé un cúmulo de clichés del rock&roll y de testosterona. Fito Robles es un dechado de buenas intenciones: comienza el concierto desde la torre de sonido, en acústico, sorprendiendo a un público hasta ese momento de espaldas; apela al valor de la «humanidad», introduce el nombre de los compañeros de profesión que actúan en el festival en sus propias canciones, por introducir, introduce hasta aquel que está tocando al mismo tiempo en otro escenario, al que apela hasta en dos ocasiones (Luis Fercán). Todo de buen rollo, aunque por alguna razón aderezado con un récord Guinness de palabras malsonantes por hora.

Proliferan camisetas entre el público con el mensaje de una de sus canciones, «¿Qué tal si mandamos a todos a tomar por culo?», quizá porque el líder de Siloé pronuncia más palabrotas que un adolescente de 13 años. Robles celebra la llegada de «la temporada de putos festivales, coño», grita «que Dios bendiga la musica de este fucking país», hace peinetas con todas las manos que tiene cuando canta «tengo un par de sugerencias», proyecta la frase «dónde coño estabas tú» mientras la canta para que quede bien clarito, y finalmente se toca los huevos mientras dice aquello de «reza por mí». Como un Bunbury venido arriba (Héroes del silencio son una referencia tan evidente que al final del concierto se pincha su música), el líder de Siloé busca cantar al ritmo que se mueve la noria del festival, vibrar sin camiseta con ‘Song 2’ de Blur y chillar sobre «las ganas de joder». Como ese amigo estresante que siempre tiene que estar bien arriba y no «puto calla», Siloé dejaron poco espacio para que alguien se fijara en sus canciones entre exabrupto y exabrupto. Eso sí, tienen más público que nunca después de años y años de carrera. Poca gente dio más tumbos por toda la industria musical. Insisto en que si de alguien se vieron camisetas ayer, fue de Siloé.

Javier Bragado

A continuación y, como decía, en necesario contraste, el «Michy’s Army» de Zahara. Su «crew» viste de negro y rosa, en promoción de su nuevo disco ‘Lento ternura’, que suena casi en su totalidad: hasta 8 canciones. Se sacrifica justo la que presentó en televisión, ‘Soy de un pueblo pequeño’, quizá por no resultar demasiado festivalera, pero encabeza el set el principio del disco en estricto orden: ‘Formentera’, ‘Yo solo quería escribir una canción de amor’ y ‘Nuestro amor’. Zahara es en ese momento una especie de ánima que se arrastra por el escenario entre nubes de colores, trasladando al público a un mundo mágico aunque turbio, con cierto componente tóxico. Pronto introduce éxitos pasados como ‘Merichane’, dedicado a las personas trans; una revisión minimalista de ‘Caída libre’ y otra de ‘Guerra y paz’ sin Santi Balmes -ni ya tampoco los coros de Martí Perarnau IV-, beneficiada por un montaje de cámaras precioso.

Vuelven los primeros planos de Zahara para la impresionante y muy Björk ‘La violencia’, aunque el momento escenográfico más comentado será la interpretación de un medley a la guitarra eléctrica desde el interior de un policlín. El policlín de la portada de ‘Lento ternura’. Zahara se tumba encima del váter para bromear sobre los pisos alquilados a 1.500 euros de Madrid a los que le recordaba, y fue ahí donde logró callar a las masas en solitario con un cruce entre ‘Zahara’ de Judeline y su propio hit, ‘Con las ganas’, que vuelve en parte a su repertorio. La artista continuó defendiendo canciones nuevas como ‘¿Era esto la vida?’ y ‘Tus michis’ sobre una cinta de correr, reservando para el final aquello que tan bien funcionaba en la rave de ‘Puta’: la suma de ‘Hoy la bestia cena en casa’ y ‘Berlín U5’. Hay partes del set que no son aptas para las masas de un festival, incluso la «rave» tiene algún margen de mejora en su búsqueda del subidón máximo, pero se agradeció ver un show, ya no realizado e ideado por una mujer, sino pensado, trabajado incluso en los colores y tonalidades y con su propio hilo narrativo. También que la cantante lograra sacar maricas de debajo de las piedras para verlo.

Después de Zahara, más hombres, en concreto Hombres G. La banda de David Summers no pudo alcanzar más éxito comercial en 1985 y 1986 -juro que un día fueron una «boyband», Javi Molina incluido-, pero quién habría adivinado que letras como ‘Marta tiene un marcapasos’ serían entonadas con devoción, 40 años después, por gente que ni siquiera había nacido.

El concierto de Hombres G estaba lleno de niños, desde las primeras hasta las últimas filas. Es como si una generación de padres hubiera decidido criar a sus hijos a ritmo de temas como ‘El ataque de las chicas cocodrilo’. El show fue una fiesta de hits en la que destacaron ‘Voy a pasármelo bien’ -realmente un «opener» perfecto- ‘Te quiero’, y al final ‘Venezia’ -qué gran pre-estribillo y qué gran estribillo-, seguida de ‘Devuélveme a mi chica’. Había que estar de muy mal humor para enfadarse con lo de «voy a vengarme de ese marica», cuando rima con una cosa tan tonta como «polvos pica-pica». Hombres G no son pulcros en la escenografía y consienten varios planos en que se ve claramente su teleprompter, pero sí en sonido: una enorme banda les acompaña, a destacar los metales en ‘Visite nuestro bar’, todo un viaje a Jamaica, quizá por la vía de The Clash; no tanto la joven corista, única integrante femenina de toda la banda, cuya voz no se intuyó ni un poquito.

Javier Bragado

Dani Fernández también tiene su propia canción sobre «soltarse el pelo» y de alguna manera parecía la versión millennial de Hombres G. Su banda de pop-rock de toda la vida se ha ido abriendo un hueco en el mercado hasta representar la principal apuesta nacional de Warner España en 2024 y el público respondió abarrotando su escenario. Diría que su público se ha multiplicado por 4 desde la última vez que le vi en un festival, en Mallorca Live. Su voz rasgada es del gusto de las masas, tanto como canciones como ‘Todo cambia’ y ‘Me has invitado a bailar’ y por supuesto, un clásico ya: su versión de Supersubmarina. Dani afronta que está recibiendo críticas online tipo «¿quién eres tú para cantar esta canción?», pero aseveró que va a seguir tocando ‘Supersubmarina’, porque es una canción que «le ha salvado a él y a mucha gente», «hasta que los propios Supersubmarina se lo digan». Y eso después de lo que se vio en Sonorama, no va a pasar.

Por la tarde, Nudozurdo se habían enfrentado a un público menos numeroso obviamente y también menos entusiasmado. Dada la calidad de clásicos como ‘Mil espejos’, «Úrsula» o ‘Prometo hacerte daño’, da la sensación de que el grupo se separó en el momento más inadecuado y además ha vuelto en el momento inadecuado, lo que por otro lado casa con su eterna imagen medio trágica y medio desgraciada. O eso o simplemente su música de corte apocalíptico no está hecha para sonar a las siete de la tarde, sino a oscuras. ‘El hijo de Dios’ volvió a ser la canción más celebrada: aunque jamás fue la más escuchada, siempre será la favorita de los directos.

Cerré la noche, antes de la carpa Santuario, con ese medley constante de hits que ya la gente solo aguanta 15 segundos antes de hacer scroll a otra cosa, lo que puede incluir lo mismo ‘Just Dance’ de Lady Gaga que ‘DTMF’ de Bad Bunny, con un poco de Maestro Espada y un poco de Dorian, que coincidían de pleno. Los murcianos tienen un directo impresionante pese a ser solo un trío en vivo. Sonaron nítidas las percusiones, las bases y sus intenciones experimentales, frente a un público reducido pero muy interesado, atento y despierto. Entre los mejores directos del día. Y lo mismo puede decirse de la profesionalidad de Dorian, que aprovecharon la interpretación de ‘Dual’ para defender la libertad sexual: «STOP cromañones, STOP estupideces». Cañón de confeti aparte, desplegaron un sonido brutal, que simplemente no podía sacar más brillo a teclados y detalles, interpretando su repertorio de éxitos habitual, a destacar ‘Los amigos que perdí’, ‘Cualquier otra parte’ y ‘La tormenta de arena’. El grupo pelea también por ir integrando entre ellos canciones de su último disco, como ‘El sur’ o ‘Materia oscura’. Un buen show que lucía a cabeza de cartel.

Ainhoa Laucirica

Gran vídeo para ‘Anxiety’ de Doechii

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Doechii ha estrenado el videoclip de ‘Anxiety‘, su éxito actual, que va camino de convertirse en el mayor hit de su carrera. En cuestión de horas romperá la barrera de los 200 millones de reproducciones en Spotify. En listas oficiales, ‘Anxiety’ se mantiene fuerte en Reino Unido (4), Australia (11) o Estados Unidos (15).

‘Anxiety’, como todo el mundo sabe, es la versión oficial de una antiguo freestyle de Doechii que sampleaba la base de ‘Somebody that I Used to Know’, el éxito de 2011 de Gotye y Kimbra. Hoy la nombramos Canción Del Día.

‘Anxiety’ explora las maneras en que la ansiedad se manifiesta en la vida de Doechii. A pesar de que la rapera no para de generar dinero y de que su vida es un «sueño húmedo», sigue sintiendo que la ansiedad la paraliza. Es como si «un elefante se le pusiera encima» y no la dejara respirar.

¿Cómo ha conseguido Doechii reactivar el éxito de ‘Somebody that I Used to Know’? Sin duda, la base instrumental de ese éxito -que sampleaba a su vez la pieza de 1967 ‘Seville’ de Luiz Bonfá- está todavía fresca en el imaginario popular. Sin embargo, ‘Anxiety’ equilibra melodía y rap de manera brillante, logrando ser una gran canción por cuenta propia.

El videoclip de ‘Anxiety’ está lleno de simbolismo: ansiedad recurrente, miedos, incendios y, por supuesto, los guiño obligados al videoclip de ‘Somebody That I Used to Know’ y al viejo directo de Doechii cantando ‘Anxiety’ en su habitación.

Ravyn Lenae se anota un hit en listas con ‘Love Me Not’

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Ravyn Lenae se está apuntando un inesperado hit en estos primeros meses de 2025 gracias a ‘Love Me Not’, uno de los sencillos extraídos de su último disco, ‘Bird’s Eye‘ (2024). Con un ritmo hipnotizante y cierta pulsión guitarrera, la canción parece haberse creado en los años 90. Su letra deshoja la margarita sobre una persona que ni nos quiere bien, ni nos deja ir: «me quiere, no me quiere, me abraza fuerte, me deja ir».

‘Love Me Not’ se publicó en mayo de 2024, a finales de año se viralizó en TikTok y en los últimos meses ha dado el salto a las listas comerciales. ‘Love Me Not’ es el primer éxito top 10 de Ravyn Lenae en Reino Unido. El tema entró en lista en febrero, en el puesto 84, y en las 9 semanas siguientes no ha dejado de escalar posiciones hasta plantarse hoy en el puesto 5 de la lista de singles británica.

En Estados Unidos, ‘Love Me Not’ también ha dado a Ravyn Lenae su primer hit en el Billboard Hot 100, aunque en este caso el tema no ha pasado del puesto 79. El tema ha sido aceptado principalmente en Irlanda, donde ha sido top 4, y en otros territorios como Nueva Zelanda (12), Lituania (12) o Australia (22), y de momento ha entrado en listas de 11 países.

‘Love Me Not’, nuestra Canción del Día hoy, es además un éxito en streaming: el tema es número 9 en Irlanda, 19 en Reino Unido, 25 en Australia, 39 en Canadá o 49 en Estados Unidos. En la tabla global de Spotify, aparece en el puesto 31. En total suma más de 100 millones de streamings en la plataforma sueca, doblando las escuchas del que hasta ahora era su single más reproducido, ‘Free Room’ con Appleby, un tema de 2016. ‘Love Me Not’ suma otros 20 millones de streamings en Spotify gracias a su remix con Rex Orange County, publicado en octubre de 2024. En cualquier caso, el público prefiere la versión original.

‘Love Me Not’ no fue uno de los temas destacados en la crítica del disco de JENESAISPOP, firmada por quien esto escribe, pero después fue incluido en la lista de Mejores Canciones de 2024, en el puesto 63.

Tom Odell, telonero de Billie Eilish en Barcelona

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Billie Eilish ha anunciado los artistas que actuarán como teloneros en la gira de ‘Hit Me Hard and Soft‘ (2024).

En Barcelona los días 14 y 15 de junio, el telonero de Billie Eilish en el Palau Sant Jordi será el cantautor británico Tom Odell. El autor de ‘Another Love‘ (2013), uno de los mayores éxitos de la música reciente, abrirá la gira de Eilish en otras 11 ciudades europeas, 19 conciertos en total, en el tramo de la gira que va de Estocolmo el 23 de abril hasta la segunda fecha barcelonesa, exceptuando Francia.

Los teloneros en el resto de fechas en Europa también serán de nivel. Lola Young, autora de ‘Messy‘, abrirá los dos shows de Billie Eilish en París, Magdalena Bay presentarán el enorme ‘Imaginal Disk‘ (2024) en tres fechas en Londres y SYD se quedará con otras tres citas en Londres y con otras cuatro en Manchester, dos en Glasgow y dos en Dublín.

Tom Odell ha publicado otros cinco álbumes de estudio después de ‘Another Love’, el último de ellos ‘Black Friday’, en 2024.

Julien Baker & TORRES / Send A Prayer My Way

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“La industria está pasándose al country” aseguraba Lana Del Rey en un evento previo a los Grammy, donde anunció que en su nuevo álbum también se acercaría a este estilo. No es solo que gente como Morgan Wallen o Zach Bryan copen las listas de éxitos, sino que en los últimos años, figuras pop como Lil Nas X, Chappell Roan o Beyoncé, entre muchísimas otras, han ofrecido sus propias versiones del género.

En el indie, cantautoras como Waxahatchee, Jess Williamson o Angel Olsen también han hecho lo propio. Las últimas en unirse a esta tendencia son Julien Baker y TORRES en el que es su primer álbum colaborativo, ‘Send A Prayer My Way’. La idea la propuso esta última en 2016, cuando tocaron juntas en el Lincoln Hall de Chicago, a lo que la autora de ‘Turn Out the Lights’ aceptó encantada. Nueve años más tarde, aquel comentario se ha materializado en doce canciones que transitan por los paisajes sureños en los que ambas crecieron. La idea es revertir un género habitualmente asociado a valores muy tradicionales y usarlo para dar voz a las experiencias queer que han marcado sus vidas.

‘Dirt’, la apertura del álbum, puede resultar engañosa, pues no sienta precedente de lo que escucharemos después. Es una apesadumbrada balada que versa sobre las adicciones y la depresión, un tema que ambas artistas han tratado en múltiples ocasiones en solitario. De hecho, pese a su clásica instrumentación country de guitarra y violín, no desentonaría demasiado en un disco de Julien Baker, de no ser por el último verso cantado por TORRES, que irrumpe con su voz grave y dulce. Su lugar en el proyecto resulta algo extraño, pero es indudablemente una de las mejores canciones que aquí se encuentran.

El resto del disco, pese a que no evita momentos oscuros, se sitúa en un espacio mucho más luminoso. ‘Sugar in the Tank’ es tanto un himno queer como un homenaje precioso al country, una celebración del amor a base de guitarra y banyo compuesta para ser cantada a pleno pulmón en un largo viaje en carretera. El folk-rock de ‘Bottom of the Bottle’ también posee un gran estribillo pop, impulsado por las bonitas armonías vocales de ambas cantantes.

Baker y TORRES, aunque en ocasiones traten temas solemnes, ofrecen un trabajo lleno de cortes ligeros y divertidos, como The Only Marble I Have Left’ que recuerda a clásicos country de mediados de siglo XX tipo Loretta Lynn; ‘Sylvia’, una canción donde TORRES le pide a su perra que no la olvide mientras está fuera de casa; o ‘Goodbye Baby’, que despide el proyecto con una simpática melodía folk. Añadir estos elementos más desenfadados resulta un arma de doble filo, aportando fluidez pero también dejando a las mejores canciones -las más profundas- algo abandonadas en la secuencia.

Julien Baker y TORRES proponen un buen y variado homenaje a la música con la que las dos crecieron, aunque a veces se hace evidente que no es el género con el que se sienten más cómodas, y a uno se le pasa por la cabeza la idea de que, varias de estas canciones serían mejores sin ese disfraz country. Con todo, ‘Send A Prayer My Way’ no deja de ser una curiosidad agradable en la discografía de ambas artistas.

‘Bluebird’ es el precioso cuento de Lana Del Rey

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Lana Del Rey sigue tiñendo de azul su discografía. Después de ‘Blue Jeans’, ‘Blue Velvet’ y ‘Blue Banisters‘ llega ‘Bluebird’, el segundo single de su próximo disco, que ni llevará el título de ‘The Right Person Will Stay’ ni se pondrá a la venta el 21 de mayo. Al menos, ‘Bluebird’ ha salido en su día de lanzamiento prometido.

Como ‘Henry, Come On‘, ‘Bluebird’ es una composición baladesca de corte clásico y norteamericano, basada en una instrumentación de guitarra, piano y cuerdas. Esta vez, el arreglo de orquesta se hace notar especialmente, representando la historia de liberación de la canción.

El símbolo del «pájaro azul» o azulejo ha sido recurrente en la música americana de raíz; lo han usado en el pasado Buffalo Springfield o Miranda Lambert. Lana Del Rey recurre a él de manera conmovedora para representar su liberación de una relación abusiva.

En ‘Bluebird’, Lana Del Rey conversa con un pajarito refugiado en sus manos. Lana le pide que «coja fuerzas» y «encuentre la manera de volar» mientras ella no pueda. Lana está atrapada en una relación opresiva (escucha a su amante «dar un portazo») y fantasea con un día convertirse en ese pájaro libre capaz de volar «directo hacia el sol».

Tanto ‘Bluebird’ como ‘Henry, Come On’ confirman que el próximo álbum de Lana Del Rey -que se titulaba ‘Lasso’ originalmente- será más country de lo que parecía cuando Lana aclaró que no sería exactamente country… desdiciéndose de sus primeras declaraciones.

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Addison Rae borda el pop de los 90 en ‘Headphones On’

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Addison Rae ha publicado el cuarto single de su álbum debut, que se pondrá a la venta el 6 de junio, como los nuevos discos de Pulp, MARINA y Turnstile. El título del disco no se ha revelado, pero el nuevo adelanto vuelve a ser espléndido.

Después del homenaje a Lana Del Rey de ‘Diet Pepsi‘, el homenaje a Kylie Minogue de ‘Aquamarine‘ y el homenaje a Britney Spears de ‘High Fashion‘ llega el homenaje a todos los años 90 de ‘Headphones On’. Es la Canción Del Día de hoy.

Es exagerado decir que ‘Headphones On’ apunta a «todos» los años noventa. Es más apropiado decir que ‘Headphones On’ se basa en el sonido de aquel pop comercial que se nutría de trip-hop y que capitanearon artistas como Madonna o sobre todo Moby entre mediados y finales de aquella década. El beat de ‘Headphones On’ remite a ‘Bedtime Stories‘ (1994), las cuerdas más bien a la Björk de ‘Post‘ (1995), que ya dedicó un tema a sus «auriculares», esos que le «salvaron la vida»; el conjunto es muy Cibo Matto, sobre todo la melodía vocal; pero también recuerda a las Spice Girls de ‘Last Time Lover’. El resultado es una maravillosa canción de pop que debería triunfar.

La alusión a Björk viene más a cuento de lo que parece. En ‘Headphones On’, Addison también recurre a sus auriculares para refugiarse del mundo exterior. Canta que debe «aceptar el dolor» y escucha música a solas para «sentirse un poco mejor».

Pero resulta que, además, el videoclip de ‘Headphones On’ se ha rodado en Islandia -como es evidente viendo esos paisajes- y el estilismo deportivo/arty de Addison en el clip tiene mucho de la Björk de la época, empezando por las perlas que lleva pegadas debajo de los ojos.

Novedades Semana Santa: Lana Del Rey, Beirut, Bad Gyal…

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El viernes de Semana Santa deja pocas novedades discográficas. Sobre todo, son escasos los lanzamientos en formato álbum, pero hay que dar la bienvenida a nuevos trabajos de Beirut, la estrella del pop revelación Isabel LaRosa, Tunde Adebimpe de TV On the Radio, Julien Baker y TORRES, SAULT o Fontaines D.C., que lanzan reedición de su último disco.

Lana Del Rey firma el single destacado del día… con perdón de Addison Rae. En el plano nacional, lanzan colaboraciones por separado Bad Gyal -con Omar Courtz- y Judeline -con MC Morena-.

La jornada de lanzamientos deja nuevos singles de algunas promesas de las que os hemos hablado últimamente, como Dinamarca, Chloe Qisha, Artemas, Metrika o Wisp. Y también lanzan nueva música artistas consagrados como Nelly Furtado, The Kooks, Morgan Wallen o Miranda! con Nicki Nicole.

Varios artistas, por otro lado, han anunciado nuevos trabajos esta semana. Es el caso de King Gizzard & the Lizard Wizard, que lanzarán su 27º disco; Matmos, que han detallado su disco «metálico», que no de metal; o Adrianne Lenker, que ha comunicado el lanzamiento de su disco en directo.

Nueva música de Yumi Zouma, Bruce Springsteen, Deradoorian, Lous and the Yakuza, Davido con Victoria Monét, Caroline con Caroline Polachek o JOVEN GREKO con DEVA, en la playlist «Ready for the Weekend».

Carolina Durante, con una rodilla rota, logran eclipsar a Los Planetas en SanSan

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Daniel Cruz

SanSan, Benicàssim. Primer gran festival de la temporada y el cartel que pisaba tan sobre seguro como para apostar por Los Planetas o Carolina Durante -que vienen de llenar un Movistar Arena de 15.000 personas- dejó algunas sorpresas que no habíamos visto venir. La banda de Granada, que figuraba sobre el papel como cabeza de cartel -uno ya nunca sabe- no falló. Ya liberados de los conciertos de 30º aniversario de ‘Súper 8’, entregaron a los asistentes de SanSan un «grandes éxitos» que encarrilaron con tres hitazos nada más arrancar: ‘Segundo premio’, ‘De viaje’ y ‘Pesadilla en el parque de atracciones’. Las primeras filas, compuestas no solo por gente de mediana edad, también por algún chaval, lo corearon todo.

Ya con la formación que incluye a Eric aporreando la batería, y también a Alonso ex Napoleón Solo a los teclados, alteraron alguna favorita del público como ‘Santos que yo te pinte’ con alguna favorita personal como ‘Corrientes circulares en el tiempo’, mientras las proyecciones clásicas de Los Planetas, con múltiples imágenes ideadas por Aramburu, lograban trasladar el concierto a las últimas filas.

Los Planetas estrenaron un tema nuevo, tranquilo, un medio tiempo con la marca de la casa que parece responder al nombre de ‘Dile a tus padres’; y para el último tramo del show dejaron ‘Un buen día’, ‘Alegrías del incendio’, ‘Qué puedo hacer’ con Depresión sonora como invitado y ‘Cumpleaños total’. Casi nada. En 2025, un show de Los Planetas continúa funcionando como aglutinador de masas.

Ainhoa Laucirica

Y sin embargo, Carolina Durante lograron robar el foco. Congregaron incluso a más gente en el escenario contiguo (los shows no se solapan en los dos escenarios principales de SanSan por eso mismo), y Diego acaparó toda la conversación de la noche al aparecer en muletas y en chándal. La primera canción del repertorio de esta gira de presentación de ‘Elige tu propia aventura’ ya era ‘Joderse la vida’ y así tenía que seguir siendo ahora que el líder del grupo presenta una fractura en la rodilla que le va a dar el verano. «No lo he pasado nada bien estos días», confesó Ibáñez en los primeros instantes del show. «No vamos a cancelar ni un concierto este verano», anticipó al final.

Dos miembros extra acompañan al cuarteto en esta gira dando matices de piano a canciones como ‘Hamburguesas’ (uno es Banin, ex Planetas), aunque el verdadero apoyo para Diego dadas las circunstancias es esa escenografía de tonalidades amarillas, tipo oficina, que habían ideado para este tour. Contiene una mesa que le permite dejar de lado de vez en cuando las muletas, y una silla en la que en ocasiones, se sienta. Diego tuvo unas palabras de cariño para Amaia, que también toca en el festival pero este sábado, al presentar ‘Perdona (ahora sí que sí)’, y el grupo cerró con ‘Normal’ y ‘Las canciones de Juanita’, sin haber renunciado a hits como ‘Joder, no sé’ o ‘Cayetano’. Con tan sólo 3 discos y algún single suelto, Carolina Durante han conseguido un repertorio muy top.

La sucesión de Planetas, «Carolina» y Alizzz entre diez y dos de la madrugada aproximadamente provocó que me olvidara de cenar. El concierto de Cristian Quirante también era otro «hit after hit» en el que en formato banda se subraya el carácter rockero y noventero que tienen las canciones de sus dos discos en solitario. La versión de ‘Amanecer’, por ejemplo, es bastante diferente.

‘Ya no vales’ en la primera mitad y ‘Despertar’, la apoteósica y palabrotera ‘Qué pasa nen’, ‘Antes de morirme’, ‘Ya no siento nada’ y ‘El encuentro’ son los «highlights» de un show que se beneficia de no usar pregrabados con las voces de Amaia, Rigoberta, C Tangana ni Maria Arnal. Alizzz se lo canta todo, dándole mayor vigor a las interpretaciones y entidad a su cualidad artística. Mención especial para la sesión electroclash que el artista realizó en la fiesta de bienvenida, 24 horas antes. Alizzz pinchaba en El Habanero de Benicàssim en la noche del miércoles y lo convirtió en un recuerdo de los tiempos de OchoyMedio o el Pop Bar de Razzmatazz en los 2000. Sonaron Saint Etienne, Moloko, Felix Da Housecat, Soffy O y Toktok, la Kylie de ‘Fever’, y como colofón, un medley entre ‘Praise You’ y ‘El encuentro’, de creación propia.

Javier Bragado

Decía que la jornada había traído sorpresas, y una de las principales fue que Sen Senra actuó completamente en solitario. Tan solo le acompañaron un par de guitarras que tocó él mismo, un pedal con el que se autosampleaba y, en algunos casos, unas bases programadas, aparte de por supuesto su sedosa voz. También se podría hablar de su elegancia innata y su buen gusto para vestir una cosa tan díficil de llevar como las rayas. Las Ray Ban no se las quitó ni de noche.

El formato funcionó porque le tocó al atardecer (no, no faltó ‘Tumbado en el jardín viendo el atardecer’), y porque equilibró bien temas que sonaron totalmente acústicos como ‘Nada y nadie’ o al final ‘Ya no te hago falta’, con otros a los que sí metía bases y se podían bailar, como ‘Uno de eses gatos’. Diría que en su caso funcionaron peor las voces programadas de, por ejemplo, Julieta Venegas, pero lo cierto es que el público lo dio todo con ‘Hermosa casualidad’ con Aitana pregrabada. Sen Senra dedicó la última canción, en gallego, a su bisabuela, por animarle siempre a ir hacia delante sin «acojonarse», y eso es lo que hizo sin el apoyo de nadie más. Ahora, ¿será este formato el que veremos en su Movistar Arena en 2026? No lo creo…

Javier Bragado

Diego Ibáñez había dicho que el jueves era su día favorito del cartel de SanSan y lo cierto es que aún quedan conciertos que comentar de esta jornada de jueves. La tarde había abierto con Tristán!, que actuó con una banda llamada The Jazz Band Air. No tenían nada de jazz, pero sí supieron darle un toque juguetón, en la onda de Pulp o Belle & Sebastian, a canciones que venían de un entorno más electrónico o abstracto. También hay que elogiar el valor de Tristán! para vestirse con todo ese vinilo o ese cuero de color, con el sol de la tarde de frente.

Pipiolas entretuvieron como siempre con la coreografía de ‘Diazepam’ antes de dar paso a toda su banda sobre el escenario, mientras Depresión sonora sorteaba el marrón de actuar en el escenario pequeño, con casi un millón de oyentes en Spotify. Supongo que el plan era que el público se llevara un recuerdo más cercano, y comulgara mejor con títulos tan Parálisis Permanente como ‘Te mientes a ti mismo para ser feliz’ o ‘Nada importa’, y la idea funcionó OK.

Javier Bragado

Entre las decepciones, en parte Ralphie Choo. Su banda prometía, sobre todo al aparecer inmediatamente después de la soledad total de Sen Senra. En la intro brilló una flauta. Pero la voz de Ralphie era inaudible. El cantante y productor, que tan cómodo se mueve entre el conservatorio y la vanguardia, excusó problemas de sonido tras el corte 2, pero en general persistieron ciertas dificultades para sentirle en sus agudos y requiebros. Una pena porque su look con coletilla a lo Bustamante, pelo largo y pantalones blancos le daba mogollón de rollo. El show tuvo la ocurrencia de incluir un par de versiones con aquella friquez llamada «talk box», que empujaba el sonido hacia los clásicos de Stevie Wonder, entre ellas una casi irreconocible ‘Never Can Say Goodbye’; pero cuando el set se levantó de verdad fue con el perreo. ‘Máquina culona’, el fiestón latino y orgánico de ‘Dolores’ y el bis con ‘Omega’ con Rosalía pregrabada serán los momentos más recordados. Ralphie Choo sigue siendo un genio prometedor, pero su show en vivo continúa teniendo margen de mejora.

La noche la terminamos con el show de Cariño, en el que brillaron a eso de las tres de la mañana, incluso por encima de hits como ‘Y yo que pensaba’, las ganas de Paola a la guitarra. «Soy el meme de «llevo 5 cafés encima»», bromeó, y lo cierto es que se recorrió el escenario una y otra vez, mientras las voces de Alicia y María -tan característica en su filtro Autotune- peleaban por hacer entender las letras a la audiencia. Y en algunos casos es más importante de lo que parece. Las autoras de temas como ‘Bisexual’ o ‘No me convengo’ anticiparon el Día de las Personas Trans, que es hoy, con nada menos que ‘Mierda seca’. Fue de nuevo Paola quien tomó las riendas: «Al gobierno de UK, sois unos mierdas secas», chilló en referencia al fallo que reconoce a las mujeres únicamente por su sexo biológico, y excluye a las mujeres trans.

Javier Bragado

El batería de The New Pornographers, detenido por posesión de pornografía infantil

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La banda de indie-rock canadiense The New Pornographers ha comunicado el despido de su batería, Joe Seiders, después de que el músico de 44 años haya sido detenido por posesión de pornografía infantil. El grupo se muestra «absolutamente horrorizado y devastado» por las noticias y se solidariza con las víctimas.

Seiders ha sido detenido después de dos incidentes ocurridos en los baños públicos de una cadena de restaurantes en Palm Desert, California. El primero tuvo lugar el 7 de abril, cuando un niño de 11 años denunció que un hombre lo había grabado con un teléfono móvil mientras usaba el baño. El segundo incidente ocurrió el 9 de abril, cuando un empleado del restaurante alertó a las autoridades tras observar a un hombre entrando y saliendo del baño en compañía de varios menores.

Tras el arresto de Seiders, las autoridades han investigado su casa, vehículo y teléfono y han encontrado pruebas que implican a Seiders en los incidentes ocurridos en el baño del restaurante y en otros delitos, incluyendo posesión de pornografía infantil. Actualmente se encuentra detenido en la cárcel con una fianza fijada en un millón de dólares y deberá comparecer ante la justicia el martes.

Seiders se unió a la formación de The New Pornographers en 2014. Entonces, el grupo, formado en 1997, ya llevaba 17 años de carrera.

Tate McRae indigna a sus fans colaborando con Morgan Wallen

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Tate McRae ha publicado este año su mejor disco, el divertido ‘So Close to What‘. ‘Sports Car’ sigue siendo una de las canciones más escuchadas en el mundo. Sin embargo, McRae protagoniza ahora una pequeña controversia al asociarse con el cantante de country Morgan Wallen, uno de los principales superventas del momento en Estados Unidos.

Wallen lanza nuevo disco, ‘I’m the Problem’, el 16 de mayo, y Tate McRae es una de las artistas invitadas. En concreto, McRae aparecerá en un tema llamado ‘What I Want’, que será el 4º entre 37. Sí, así de largo será el disco de Morgan Wallen. Nada nuevo bajo el sol, ya que ‘One Thing at a Time’, el anterior álbum de Wallen, se componía de 36 pistas. Y el anterior a ese era doble.

McRae, que este año ha logrado su primer álbum número 1 en Estados Unidos con ‘So Close to What’ -ella es canadiense-, busca elevar su perfil comercial colaborando con el rey actual del country. Sin embargo, sus fans están menos satisfechos con su decisión, ya que Wallen arrastra un controvertido pasado de racismo y problemas con la ley.

Una cronología de US Today expone las controversias de Wallen, incluyendo tres detenciones por poner en peligro la seguridad pública: una por conducir ebrio en 2016, otra por intoxicación pública en 2020 y otra por lanzar una silla desde el balcón de un bar en Nashville en 2024. Wallen también ha sido criticado por saltarse el protocolo de la Covid-19 en 2020 en una fiesta.

La mayor polémica de Wallen hasta la fecha ha sido soltar un insulto racista en 2021 (el «N word» en el contexto estadounidense es extremadamente ofensivo y socialmente inaceptable) que provocó la suspensión de su contrato discográfico y que estuvo a punto de costarle la carrera. Wallen fue vetado de galas de premios, radios y playlists, pero se resarció con una disculpa y donó medio millón de dólares a varias ONGS afroamericanas, aunque esas donaciones también fueron cuestionadas.

A pesar de sus polémicas, Wallen es una de las mayores superestrellas del momento en Estados Unidos, si no la mayor de todas. Wallen es especialmente popular en los sectores conservadores del país. Los fans de Tate McRae, naturalmente, ya claman su decepción: «Pensábamos que era hija de Britney Spears, pero parece que su madre es Carrie Underwood«.

REYKO / Irrational

Cada año que pasa es más inverosímil que REYKO fueran número 1 de Los Principales, y cada año tiene más mérito que continúen con su carrera en la más estricta independencia, sin ningún interés en replicar el éxito de ‘Spinning Over You’. ‘Irrational’ es su cuarto álbum ya, que publican una vez el dúo español que-se-conoció-en-Londres-hablando-por-accidente-en-inglés, se ha mudado a Barcelona.

Si el anterior ‘Fantasía’ presentaba una amalgama de estilos que consentía retazos underground a lo Velvet, bossa y también canciones bailables, ‘Irrational’ se reboza en casi idéntica versatilidad. El álbum empieza con los sonidos etéreos de ‘All the Time’, el tema que decidieron llevar al Late Xou de Marc Giró, y que luego se entrega al dub. La canción, que habla sobre beneficiarse de alguien está obsesionado contigo, podría haber ejercido de buena banda sonora para ‘Mi reno de peluche‘, la gran obra maestra de Netflix. Sobre todo teniendo en cuenta lo que a REYKO les ha gustado siempre sonar en una serie de televisión.

Otro tema que muta poco después de sus primeros acordes es ‘Dancing On My Own’, que no tiene nada que ver con el hit de Robyn y que nace con un punteo post-punk para después transformarse en un electropop.

Las inquietudes e inseguridades de Soleil son el leit motiv de un álbum que incluye un tema en castellano, el uptempo ‘Nada que perder’; otro en Spanglish que llegaron a presentar a Benidorm Fest, ‘Run With You’; y otro que funcionaría en cualquier idioma. ‘Never Let Me Go’ está inspirado en la liberación que sientes al salir de un día horrible de trabajo, es decir, de alguna forma es un videoclip en sí mismo. Tiene una melodía tan buena como las de Erasure circa ‘A Little Respect’, y a la vez la euforia de ‘Love Is In the Air’. Es la mejor canción de ‘Irrational’.

Llegados a un cuarto álbum, a REYKO no les vendría mal un volantazo que animara su carrera. Eso o alguien que, en esa estricta autoedición, les ayude a mejorar interludios y hits en potencia. Lo que sí mantienen en ‘Irrational’ Igor y Soleil, es cierta sensación de misterio, sobre todo gracias a la voz de esta. Muchas de sus canciones presentan una oscuridad intrigante, que puede manifestarse a través de la melodía (‘Contradiction’), de la letra (‘By Your Side’, sobre el envejecer de nuestros mayores) o de ambas (‘Breaking Apart’ habla de no tener miedo a encarar lo desconocido).

SPELLLING: «Sé que encajo en algún sitio, pero no sé dónde»

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SPELLLING ha publicado recientemente su nuevo disco, ‘Portrait of My Heart’, un trabajo muy diferente a ‘The Turning Wheel‘ (2021) y al anterior ‘Mazy Fly’ (2019): lejos de los embrujos art-pop, barrocos y soul de aquellos dos brillantes álbumes, Chrystia Cabral se entrega en ‘Portrait of My Heart’ completamente a las guitarras. En las entrevistas, la de California cuenta que ‘Toxicity’ (2001) de System of a Down es el disco de su vida y recuerda que pasó la adolescencia escuchando Radiohead sin parar. Era inevitable por tanto que terminara escribiendo un disco como este. JENESAISPOP pudo hablar con SPELLLING hace poco vía Zoom para comentar el contenido de este nuevo proyecto.

¿Qué música escuchabas de pequeña?
Cuando era niña escuchaba a Otis Redding, Curtis Mayfield, Donny Hathaway y soul pop como Erykah Badu, D’Angelo… Mis padres escuchaban rock clásico, pero en casa había música de todo tipo. Desde pequeña escuchaba cosas poco convencionales. Ya de adolescente era una alt kid, y mis amigos me descubrieron a System of a Down: fue mi primer grupo favorito, me volví loca con ellos. También me encantaban Muse, Radiohead, sobre todo ‘In Rainbows‘, que lo escuché sin parar; Blonde Redhead… Ese tipo de art rock que mezcla géneros.

¿El sonido rock del disco responde a que las letras son más directas que nunca?
Sí. Después de ‘The Turning Wheel’ tuve una crisis existencial. Mis ambiciones estaban demasiado atadas a lo que hago, y viví como una especie de nacimiento de una nueva identidad. Durante la adolescencia, muchas veces sentí que no encajaba. Cuando me mudé a Berkeley, por primera vez sentí que pertenecía a un lugar. Pero al empezar a navegar la industria musical, tuve una tercera crisis de identidad. Siento que encajo… pero no sé exactamente dónde. Creo en mí misma, pero no sé si el lugar que ocupo en la industria es el que realmente quiero.

¿Percibes que la industria es competitiva?
La estructura de la industria es así. Hay oportunidades, pero hasta cierto punto. Es muy fácil cuestionar constantemente tu mérito y tu valía. Yo me he comparado mucho con otros artistas, y me he preguntado si, al no tener lo mismo que ellos, es porque no soy lo suficientemente buena. Las letras de ‘Portrait of My Heart reflejan lo que escribo en mi diario, hablan de mecanismos que no funcionan, de estrategias que no sirven. Sé que mi camino no es el convencional, que mi destino no está en seguir ese molde, y cuanto más consciente soy de eso, más valoro mi arte. Estoy muy agradecida a mis fans: algunos son muy devotos y leales, y sé que escuchan mi música porque realmente les importa.

La industria ahora mismo premia el nicho, ¿no? Pienso en Ethel Cain, por ejemplo.
Ethel Cain tiene la fortaleza de ser auténtica consigo misma y con lo que hace, sin intentar complacer para ser más popular. Está usando ese crossover de una manera muy interesante. En su último álbum no jugó según las reglas del manual: es una artista de verdad, no solo una entertainer. Y es importante hacer la distinción, porque no son la misma cosa.

«Siento que encajo… pero no sé exactamente dónde. Creo en mí misma, pero no sé si el lugar que ocupo en la industria es el que quiero»

Cuéntame sobre ‘Alibi’. Te inspiraste en Liz Phair.
A veces escribo canciones pensando que las estoy escribiendo para otra gente. Y esta pensé que la estaba escribiendo para Liz Phair. La compuse al piano, pero cuando la pasé a guitarra empezó a sonar muy agresiva, y me la imaginé a ella interpretándola, porque tiene esa actitud hostil, pero con humor. Tiene ese tono sarcástico, como si la broma fuera sobre todos nosotros. Creo que el humor forma parte de mi vida diaria. Soy una persona bastante goofy, y creo que eso se nota en mi música y en las fotos (ríe). En la vida real me encanta el humor. Me gusta escuchar monólogos, porque con una broma puedes mostrar una verdad que no podrías decir de otra forma. Las letras de Liz Phair son así: poéticas y directas. Quería hacer una canción de ese estilo. Rollo pop punk, Paramore…

¿Cómo introduces el humor en tu música?
En ‘The Turning Wheel’ hay campiness, teatralidad… porque algunas canciones son ridículas y dramáticas a propósito. ‘Boy in School’ dura como ocho minutos, es casi masoquista. Cuando la escribí pensé “¿Por qué me hago esto? ¿Y por qué se lo hago a la gente?” (ríe). Me gusta recurrir al humor, pero a veces me pregunto si ese humor se entiende o si pasa desapercibido. ‘Emperor with an Egg’, para mí, es un auténtico cachondeo.

En ‘Portrait of My Heart’ cantas «I don’t belong here». ¿Es tu ‘Creep’?
No lo busqué específicamente, pero estoy segura de que ‘Creep’ ha sido una influencia, aunque no haya sido intencionado. Pero me gusta que sea así. En el instituto escuchaba Radiohead todo el tiempo, y es inevitable que esa influencia se note en mis canciones.

Creo que las canciones dialogan entre ellas.
¡Absolutamente!

Toro y Moi está en el disco, en ‘Mount Analogue’. ¿Cómo os conocisteis?
Vive en Bay Area, como yo. Su estudio está a dos pasos de mi casa. Su música me ha obsesionado durante años. Antes de dedicarme a la música, sobre el año 2012, cuando era universitaria, trabajaba de recepcionista en el Museo de Arte de Berkeley, y Chaz (Bear) frecuentaba la cafetería. Recuerdo verle una vez y volverme loca (ríe). Escuchaba ‘Underneath the Pine‘ todo el rato, era mi banda sonora de la época. Una vez entró a la cafetería y le saludé. Dudo que se acuerde.

Y de ahí os hicisteis colegas.
Me inspira su capacidad para conseguir que los instrumentos suenen orgánicos y artificiales al mismo tiempo. Después de ‘The Turning Wheel’ él y yo conectamos por redes sociales y ambos coincidimos en el parque canino paseando a nuestros perros. Esa fue la primera vez que hablamos realmente en persona. Le conté que estaba trabajando en nueva música y le propuse colaborar en una canción, y así pasó. Fui a su estudio, me enseñó su último disco antes de que saliera, yo le mostré el mío, nos dimos feedback mutuo. Fue un sueño hecho realidad.

¿Realmente este disco iba a ser doble?
No sé si puedo penetrar la audiencia mainstream con la música que hago. No sé ni siquiera si es lo que quiero, o si es mi destino. Pero sé que muchos artistas a los que admiro me dicen que escuchan mi música. Eso me hace sentir muy validada. Con Chaz me pasó. Brandon de Turnstile dijo en una entrevista que escuchaba ‘Little Deer’ y después el grupo me propuso girar con ellos. Pat McCrory de Turnstile toca la guitarra en ‘Alibi’. Yo nunca iría tan lejos de decir a un artista que escucho su música si no lo hago, ¿sabes? Después, el éxito de mi colaboración con show me the body, ‘Magnum’ me hizo plantearme cosas. Pensé que hacer un disco de colaboraciones era un paso natural, pero al final no se ha dado.

Anthony Fantano de The Needle Drop le plantó un 10 sobre 10 a ‘The Turning Wheel’. No pasa muchas veces. ¿Te impactó de alguna manera?
No sabía que eso iba a pasar, recuerdo despertarme después de que publicara el vídeo y que empezaran a seguirme miles personas de golpe. Empecé a recibir cientos de notificaciones en el móvil y me asusté, pensé que algo malo había pasado (ríe) No sabía la influencia que tenía Anthony Fantano hasta ese momento. Croe que Anthony hace un buen trabajo honorando sus opiniones y poniendo el foco en los artistas de la manera adecuada. Su fanbase es interesante, en los conciertos sé cuando un fan viene de Anthony Fantano. Lo veo en sus ojos (ríe) Hacen muchas preguntas, algunas muy específicas. Aprecio mucho que vengan.

Mucha gente de su fanbase es muy joven, probablemente chicos adolescentes. Da la impresión de que le admiran.
Es como una figura paterna.

‘My 45’ es el gran y renovado regreso de Cuco

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Cuco está en su mejor momento. Sobrio, inspirado y preparado para entregar ‘Ridin’, su nuevo disco, el próximo 9 de mayo, el artista de 26 años (sí, todavía es así de joven) se aleja del bedroom pop narcótico que siempre le ha caracterizado para recorrer caminos más orgánicos. ‘My 45’ es uno de los mejores singles de su carrera y la Canción del Día de hoy.

Omar Banos lanzó su primer disco con 18 años y realmente no ha pasado por grandes cambios artísticos durante su trayectoria. En parte, porque la fórmula de canciones como ‘Lo Que Siento’ o ‘Do Better’ es súper efectiva. En ‘Fantasy Getaway’ (2022), sus composiciones cobraban más complejidad, pero seguía atado fuertemente a su psicodélico estilo.

Todo cambia con la llegada de ‘ICNBY’, ‘My 45’ y ‘Phases’, los geniales adelantos del quinto y próximo disco de Cuco. Este mantiene su gusto por las melodías de la escuela del doo wop y el soul, a la vez que sustituye todo tipo de secuencias o sonidos digitales por instrumentos reales, casi de una manera orquestal, para sonar más fresco que nunca.

Con las geniales trompetas que adornan los tres temas, es imposible no pensar en la herencia musical mexicana del joven artista. Justamente son estas las que dan la bienvenida al oyente en ‘My 45’, el más inmediato de los singles. Cuco le dedica la canción a su pareja, a quien identifica como una pistola: «Sabes que es peleona / Por mí mataría a alguien», canta en el primer verso.

Este tema también marca el regreso de Jean Carter, que regala en esta ocasión un juguetón verso. Este aparecía en ‘Bossa No Sé’, una de las canciones más celebradas del universo Cuco. De hecho, llegó a ser una de las influencias de C. Tangana para crear el sonido fusión de ‘El Madrileño’. Él mismo la incluyó en la playlist que acompañó la salida del disco en su momento.

Chris Martin de Coldplay da ideas para sobrellevar la depresión

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Chris Martin, vocalista de Coldplay, ha anunciado que padece depresión y ha compartido una serie de recomendaciones para ayudar a quienes también enfrentan esta enfermedad a aliviar sus síntomas. Entre ellas, Martin sugiere escuchar la música de Jon Hopkins, que le parece «psicodélica e increíble». Hopkins colabora con Coldplay desde hace años.

«Últimamente he notado que algunas personas, incluyéndome a mí, están lidiando con la depresión», comunica Martin en un vídeo publicado en Instagram. A continuación, Martin comparte las acciones que él toma durante la gira de Coldplay para sobrellevar la enfermedad.

Además de escuchar música, Martin recomienda practicar la «escritura libre», que consiste en que «escribas todos tus pensamientos durante 12 minutos y después los quemes y los tires», y recomienda ejercitar la «meditación trascendental». Además, aconseja probar la propiocepción, que es «una especie de movimiento corporal que ayuda a equilibrar el cerebro». Cuenta que existe «un método llamado Costello, que es muy útil especialmente para jóvenes con TDHA, autismo y cosas así».

Martin, además, recomienda dos obras de literatura y cine, el libro ‘El enfoque del oxígeno’ de Patrick McKeown, que explora las técnicas de respiración del Método Buteyko, y la película ‘Sing: ¡ven y canta!’.

Las sugerencias de Martin pueden servir de ayuda para todo aquel que padezca depresión. Hopkins, por cierto, participa en el último álbum de Coldplay, ‘Moon Music‘.

Revelada la causa de muerte de Michelle Trachtenberg

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Dos meses después de la muerte de Michelle Trachtenberg, se ha confirmado que la actriz falleció por causas naturales, debido a complicaciones de diabetes mellitus, según ha informado este miércoles un portavoz de la oficina del médico forense de Nueva York a CNN.

La muerte de Trachtenberg conmocionó al mundo debido a su juventud, pues la actriz estadounidense tenía 39 años. Trachtenberg, conocida por sus papeles en ‘Harriet la Espía’, ‘Buffy la Cazavampiros’ y ‘Gossip Girl’, murió el pasado 26 de febrero en su apartamento de Manhattan.

En un primer momento, la causa de muerte de Trachtenberg se consideró «indeterminada», ya que su familia rechazó la realización de una autopsia por razones religiosas. Dado que no se consideraba sospechosa su muerte, la oficina del médico forense respetó la solicitud de la familia.

Bobby Brown dice que Britney «destrozó» ‘My Prerogative’

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Bobby Brown ha enfadado a los seguidores de Britney Spears después de afirmar que Spears «destrozó» su éxito de 1988 ‘My Prerogative’ en su versión de 2004.

Brown ha sido franco hablando con el periodista Shannon Sharpe en el podcast Club Shay Shay: «Britney Spears destrozó la canción. Yo no podía soportarlo», ha declarado usando en inglés el verbo «butcher». Sharpe responde a Brown que él mismo «aprobó» la versión y Brown contesta que lo hizo sin escucharla primero porque «era Britney Spears» y esperaba que Spears le impresionaría.

Brown asegura que aprendió una lección al escuchar el cover de Spears, que «tengo que escuchar la versión antes de aprobarla». Y da a entender que se arrepiente de que ‘My Prerogative’ sea una canción asociada a Britney Spears: «No sabes qué cosas dicen los chavales hoy en día. Algunos dicen unas chorradas… y es mejor que tu canción se mantenga al margen».

Brown también dice que Teddy Riley, con el que ha trabajado en el pasado, produjo la versión de ‘My Prerogative’ de Spears, pero en realidad firmaron la producción los suecos Bloodshy & Avant, artífices de ‘Toxic’.

La versión de ‘My Prerogative’ de Spears fue un éxito en Europa y llegó al puesto 2 en España, una de sus mayores posiciones. La original fue número 1 en Estados Unidos y es una de las producciones pioneras del new jack swing. Es el mayor éxito de toda la carrera de Bobby Brown.

Como era de esperar, el fandom de Britney Spears ha contraatacado acusando a Brown de usar a Spears para mantener su relevancia.

Lorde revela portada y título de su nuevo single

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Lorde está dando señales de vida. La artista neozelandesa ha anunciado oficialmente la salida del primer sencillo del que será su esperado cuarto disco. La canción se titula ‘What Was That’ y todavía no tiene fecha de salida, solo un «pronto».

La autora de ‘Melodrama’ ya inauguró hace una semana su cuenta de TikTok con el primer fragmento musical de su nueva era. Todo apunta a que Lorde volverá al pop electrónico en su cuarto disco, sucesor de ‘Solar Power’. En el clip, Lorde aparece grabándose a sí misma mientras camina por las calles de Nueva York escuchando ‘What Was That’, que dice así:

“Since I was 17, I gave you everything / Now we wake from a dream, well baby, what was that? / What was that?”, canta la artista de 28 años.

@lorde

♬ original sound – Lorde

Ed Sheeran, ROSÉ, Snoop Dogg… entre las personas más influyentes para TIME

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La revista TIME ha lanzado su selección de las personas más influyentes de 2025. La lista está dividida en seis categorías (artistas, iconos, líderes, titanes, pioneros e innovadores) e incluye los nombres de Demi Moore, Ed Sheeran, Serena Williams o… ¿Snoop Dogg?

No todos los artistas musicales incluidos en la lista se encuentran en la misma categoría. Llama la atención que Ed Sheeran y Hozier sean los únicos que se enmarcan en la categoría de «artistas». Chris Hemsworth está detrás del texto de Sheeran, a quien describe como «una de las personas más bondadosas y con los pies en la tierra que he conocido», además de alabar sus habilidades musicales.

En la categoría de «pioneros» aparecen ROSÉ, integrante de BLACKPINK, y Myles Smith, artista británico que lleva en alza desde el lanzamiento de ‘Stargazing’ en 2024. Shaboozey asegura que Smith es la prueba de que «la música de cantautor sigue viva en la era del Top 40».

También sorprenden las inclusiones de Snoop Dogg, que aparece en la sección de «innovadores», y de Donald Trump, Elon Musk o Milei en la de «líderes». Sin embargo, lo más surrealista en este caso es ver estos tres nombres al lado del de Teresa Ribera, vicepresidenta primera y comisaria de Competencia de la Comisión Europea. A continuación, la lista completa de TIME que nombra a las personas más influyentes de 2025:

Artistas
Ed Sheeran
Scarlett Johansson
Daniel Dae Kim
Kristen Bell
Adam Scott
Rashida Jones
Diego Luna
Nicole Scherzinger
Kristen Wiig
Willy Chavarria
Danielle Deadwyler
Hozier
Miranda July
Branden Jacobs-Jenkins
Mohammad Rasoulof
Annabelle Selldorf
Yoshitomo Nara

Iconos
Demi Moore
Jalen Hurts
Adrien Brody
Gisèle Pelicot
Hiroyuki Sanada
Angeline Murimirwa
David Muir
Raquel Willis
Bobbi Brown
Anthony D. Romero
Yoshiki
Amy Griffin
Léon Marchand
Fatou Baldeh

Líderes
Keir Starmer
Claudia Sheinbaum
Donald Trump
María Corina Machado
Elon Musk
Muhammad Yunus
Howard Lutnick
Tedros Adhanom Ghebreyesus
J.D. Vance
Reshma Kewalramani
Friedrich Merz
Megyn Kelly
Lee Jae-myung
Teresa Ribera
Robert F. Kennedy Jr.
Andrea Vidaurre
Duma Boko
Russell Vought
Javier Milei
Noa Argamani
Mo Abudu
Ahmed al-Sharaa

Titanes
Serena Williams
Ed Bastian
Blake Lively
Lorne Michaels
Simone Biles
Doug McMillon
Miuccia Prada
Percival Everett
Ted Sarandos
Joe Rogan
Lisa Su
Mark Zuckerberg
Bonnie Y Chan
Alex Karp
Jonathan Greenblatt
Stephen J. Squeri

Pioneros
Demis Hassabis
Rosé
Andrew Forrest
Robert Montgomery
Breanna Stewart and Napheesa Collier
Robin Wall Kimmerer
Dario Amodei
Myles Smith
Cordelia Bähr
Julie Burkhart
Liang Wenfeng
Allison Sesso
Tomas Cihlar and Wesley Sundquist

Innovadores
Snoop Dogg
Nikki Glaser
Ma Yansong
Larry Fink
Kwame Onwuachi
Sandra Díaz
Mickalene Thomas
Jon M. Chu
Wendy Freedman
Josh Koskoff
Chutatip “Nok” Suntaranon
Christian Happi
Ismahane Elouafi
Skye Perryman
Tim Cadogan
Richard Thompson

Caída de Spotify en todo el mundo: qué ha pasado

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Ni siquiera la versión Premium de Spotify te salva de una caída de la plataforma. Desde hace unas horas, el servicio de streaming por excelencia ha empezado a funcionar de forma defectuosa en todo el mundo. Esto es lo que se sabe hasta ahora.

Hacia las 15:15h de la tarde, más de 40.000 usuarios ya habían plasmado sus quejas en la web Downdetector, indicando una serie de problemas tanto en la app móvil y en la de escritorio como en la página web. Estos problemas afectaban a usuarios de varios países, como España, Brasil, Estados Unidos, Canadá, México, Italia o Alemania.

Lo que encuentran los usuarios al intentar escuchar música es una carga excesiva de los contenidos, derivada de una serie de problemas de conexión al servidor. Según ha indicado la propia compañía, están enterados de lo que ocurre. Así lo han hecho saber en X: «Estamos al tanto de los problemas que hay ahora mismo y los estamos investigando», han tuiteado. Sin embargo, no han revelado la causa de la caída.

chloe moriondo / oyster

El mar y sus misterios han inspirado numerosas obras musicales de lo más obvio (‘blue‘ de iamamiwhoami) a lo menos (‘Vivian & Ondine’ de William Basinski), de lo más conceptual (‘Sinking of the Titanic’ de Gavin Bryars) a lo más cool (‘Sea is a Lady’ de Toshiki Kadomatsu). En su cuarto álbum, la cantante y ex-estrella de Youtube estadounidense Chloe Moriondo entrega su propia versión del álbum de pop acuático, inspirándose en una dolorosa ruptura.

Dentro de una carrera musical que ha recorrido estilos muy diferentes, del folk (‘Rabbit Hearted’) al pop-punk (‘Blood Bunny’), ‘Oyster’ se afilia a sonidos de club, hyperpop y electrónicos. El tema central, ‘shoreline‘, expone la soledad de la ruptura con sintetizadores muy Robyn y evocadores. Después, los beats pueden acelerarse en la espídica ‘Sinking’, producida por la estrella del internet music Tomcbumpz, autor de la maravillosa ‘c u never‘; o flotar como en esa fantasía al vocoder que es ‘Pond’, puro Imogen Heap.

Por el camino -o la travesía-, ‘Oyster’ cuida su faceta conceptual tanto desde el aspecto musical como del narrativo. Las letras hablan del agua, el poder del mar, el océano azul, de «flotar debajo de la presión», de surcar los «siete mares» o de «congelarse» con una sola mirada. A veces la recurrencia del léxico marino suena forzada, pero el sentimiento de Moriondo prevalece. Y los sintetizadores pueden sonar tan cálidos y envolventes como sumergirse en un baño caliente, o tan fríos y paralizantes como congelarse en el mar o a la intemperie marina.

Sobre todo, desde esta «ostra» se abre paso una compositora sorprendentemente hábil para escribir ganchos de pop y moverse con soltura por diferentes estilos. También se nota que ha estudiado a sus ídolos pero que no busca imitarlos. Puede parecer calculado el paso de un estilo a otro, como si buscara el apoyo de distintas playlists; y al repertorio le falta algún single deslumbrante más, pero tampoco se hunde nunca como el Titanic. Además, Chloe Moriondo cuida con esmero cada composición pasando del hyperpop al pop-punk y de ahí a la balada electropop, mientras emocionalmente se abre en canal.

El disco deja un reguero de buenos temas. ‘Abyss’ es un más que digno «momento a lo Dua Lipa«, como ha reconocido ella misma, por su estilo disco-pop; ‘Weak’ demuestra la influencia de Tinashe, que ya tenía un disco llamado ‘Aquarius‘ (2014), en la música de Chloe Moriondo; ‘Raw’ pasa cómodamente por el breakbeat, ‘Oyster’ es un caramelo pop-punk de los que tan bien se le dan y la vengativa ‘Hate It’ es un temazo electro-grunge que debería viralizarse.

La propuesta de Chloe Moriondo puede no ser la más rompedora de todas dentro del profundo océano del pop hecho en internet, pero sí es una de las más asequibles. Que -por ejemplo- Oklou sea una visionaria musical no resta mérito ni mucho menos potencial comercial a la música de Chloe Moriondo, que en ‘Oyster’ sirve de punto de unión entre el pop narrativo de Taylor Swift y Olivia Rodrigo, los futurismos hyperpop de Charli xcx y PinkPantheress y las guitarras que ella misma ha reivindicado a lo largo de su carrera.

Delaporte: «‘Déjate caer’ es dejar de luchar contra las cosas que no te gustan de ti»

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Cuando Delaporte visitaron el podcast REVELACIÓN O TIMO con motivo de su disco anterior, ‘Aquí y ahora’, mantuvimos una charla que tuvo mucho de terapéutica. Sandra se sinceró sobre sus problemas de salud mental y los motivos que la llevaron a cambiar Madrid por el monte. Aquella charla, junto a otras entrevistas anteriores, creo que produce en este nuevo encuentro un clima de confianza que hace al dúo deslenguarse sobre su evolución. Tiene sentido porque la salud mental está orquestando la deriva artística de Delaporte, cuyo disco ‘DÉJATE CAER’ es tan bailable como espiritual. El dúo bromea con el uso de palabras como «hierbada» o «yogui», pero está claro que se encuentra en otro lugar en el que no estaba antes. Esta es, pues, la entrevista más «hierbas» jamás publicada por JENESAISPOP, pero todos aquellos que estéis en un proceso o en un viaje hacia vuestro interior, encontraréis algo que os sea de utilidad.

Delaporte actúan esta semana en Benicàssim dentro de la programación de SanSan, exactamente les toca el sábado 19 de abril, día de Amaia, Franz Ferdinand, Lori Meyers o Alcalá Norte. También tienen una fecha que siempre es importante para ellos: el 21 de noviembre en La Riviera de Madrid. Resto de festis y recorridos, en su web.

Este último disco, ‘Déjate caer’, yo lo he entendido como una segunda parte del anterior, ‘Aquí y ahora’. ¿Es así?
Sergio: «Al principio, efectivamente, iba a ser un «Aquí y ahora, volumen 2″. La idea era sacar una versión extendida con algunos temas que se habían quedado en el cajón, pero luego acabamos teniendo muchos temas totalmente nuevos y hubo un desacuerdo».
Sandra: «Yo estaba enfadada, no podía ser ‘Aquí y ahora 2’. Las canciones no estaban compuestas de antes, excepto ‘Happy Meal’, que yo me enfadé mucho porque querría haberla sacado en cuanto la terminé…»

¿Cuál sería la diferencia entre los dos discos?
Sergio: «El punto vital en el que estamos no es el mismo. En ‘Aquí y ahora’ estábamos empezando a encontrar, vamos a decirlo así, «el mundo espiritual». Cuando empiezas a encontrarte con la espiritualidad, te construyes un discurso mental, que es muy válido, pero que sigue siendo mental. Luego llega un momento en que te das cuenta y te dices: «cuidado, que eso es el mismo ego de antes, solo que ahora disfrazado de gurú».
Sandra: «Sigues siendo igual de estúpido. Con las mismas taras (risas)».
Sergio: «Entonces, dices: «realmente lo que tengo que hacer es aceptar todo lo malo, todo el miedo, la vulnerabilidad y las cosas a las que no me quiero enfrentar». Yo llevaba como un año intentando trascender el ego, superar el ego, y me he dado cuenta de que en realidad tengo que usar el ego, aceptar todo lo que es nuestra identidad para poderla trascender».
Sandra: «‘Aquí y ahora’ era más la celebración de la vida, salir de un proceso muy oscuro, y era muy luminoso. Pero no era realista porque había lucha con esas partes de mí que no me gustaban, que no quería ver, que decía «esto es feo», la híper exigencia. Me hago sufrir un montón y quiero llegar a todo y ser perfecta para todas y para todes y como que no llego, no llego, no llego… Y eso me genera mucha lucha, mucha frustración, mucha rigidez. Me lo ha generado toda mi vida el intentar ser perfecta, el intentar tener éxito. Un poco ya también la vanidad de las redes, el perfil de «tengo que ser esto para gustar, para que me quieran». Hacer el amor con esa parte de ti que tanta infelicidad te ha generado es muy difícil, requiere mucho amor y requiere dejarse caer. Y por eso se llama así el disco».

¿Y eso no estaba ya en el disco anterior?
Sandra: «No, está en este. En el disco anterior había algo de «¡he visto la luz, ya estoy curada, yuhu! Voy por la calle y me como el mundo». Pero me di cuenta de que no me comía el mundo. En ‘Cielo ardiendo’, por ejemplo, se ve que bien, bien, no estoy. Hablo de que me he anestesiado y no solo yo: a mi alrededor veo que todo el mundo está muy anestesiado, que no siente sus miedos y que se pasa la vida anestesiándose con redes sociales, mirando Netflix, quedando con gente cuando no lo necesita, solo por quedar con gente, llenando el tiempo, gastando energía, gastando tu ser, buscando tener dinero, buscando el reconocimiento, buscando que tu pareja jamás te abandone… Vivimos desesperados, es muy cansado todo… Escribo de ese dolor, y ‘Somos diablos’ igual: es que tengo un diablo dentro, es que no lo aguanto, no lo soporto. El ansia de tener una máscara: «dime cómo quieres que sea, que voy a ser así para gustarte y no honrarme nada». De ahí salió ‘Déjate caer’, cuando me di cuenta de todo esto».
Sergio: «‘Déjate caer’ es dejar de luchar contra las cosas que no te gustan de ti. Antes de Delaporte musicalmente me escondía detrás de una música mucho más tranquila. Hasta literalmente en los conciertos me escondo detrás de los cacharros porque los ratos que puedo ir delante a bailar, me cago (risas) Y eso lo he forzado. Creo que en La Riviera, esta última, ha sido el primer concierto de mi vida donde no me he forzado, donde no he hecho un papel. Antes hacía un papel, incluso la manera de moverme, la manera de bailar. Y no sé qué pasó el día de la última Riviera. Ese día, además me levanté un poco de bajón, pero hubo algo que hizo clic».
Sandra: «Jamás, nunca, jamás, Sergio había bailado tanto conmigo en un escenario. Jamás, nunca».

«‘Déjate caer’ es dejar de luchar contra las cosas que no te gustan de ti»

Una terapia psicológica normalmente son bastantes años. ¿En qué punto estáis? ¿Hacia dónde creéis que vais?
Sergio: «Hay muchos tipos de terapia y una cosa de que los dos nos hemos dado cuenta, es que no compartimos terapeuta, pero sí filosofía».
Sandra: «Compartimos una terapeuta durante varios años, Rosario».

¿No está contraindicado como pareja artística?
Sergio: «No, depende. Antes era un tipo de terapia muy cognitiva. Vas entendiendo las cosas pero luego bajarlas, como tú dices, lleva años. Tú puedes entender claramente qué te pasa con tu padre, pero dices «¿y ahora qué hago con eso?»
Sandra: «Te sigues sintiendo igual».
Sergio: «Ahora hago un tipo de terapia que es humanista, pero más allá de eso, luego hacemos sesiones que son mucho más con el cuerpo, no cognitivas. O técnicas para alterar tu estado de conciencia como de «breath work», meditación, toda una serie de cosas que traspasan la parte racional y que bajan directamente al cuerpo. Tu cuerpo lo sabe todo y cuando conectas con eso es como que te pasas 10 pantallas en una sesión».
Sandra: «Pero te tienes que dejar caer. Tienes que quitar toda la resistencia, tu mente intenta protegerte, pero te protege mal y te protege con maneras de vivir muy disfuncionales. Sientes miedo y te distraes.Yo he estado mucho tiempo con cognitiva. En cognitiva soy un cuadro: unas peleas, unos rollos mentales… lo de siempre, que si la exigencia, la perfección. Y me he dado cuenta de que el cerebro no funciona con lenguaje. Tú le puedes decir mil veces «tienes que pensar A», que no lo va a hacer. Solo funciona con experiencias, con las experiencias que se sienten emocionalmente. Si toda tu vida mantienes el miedo y haces conductas evitativas de ese miedo, vas a estar preso y metido en esa caja toda tu vida. Seguir con cognitivo, ahora mismo para mí, en el punto en el que estoy, es hacerme daño. Mi psicóloga me echó de su terapia, me dijo: «te echo porque estás utilizando todo lo que te digo para hacerte más daño. Así que no podemos seguir juntas, búscate otra terapia que te haga sentir, porque tienes miedo a sentir».

«Mi psicóloga me echó de su terapia, me dijo: «te echo porque estás utilizando todo lo que te digo para hacerte más daño»»

Qué fuerte.
Sandra: «Me echó. Me ha venido muy bien porque he empezado otro tipo de terapia del cuerpo, mucho más conectada con otros planos, con otras cosas, experiencias que no conocía, que mi mente muchas veces dice «esto no os va a servir de nada, te lo estás inventando, esto es una hierbada». Ojo, pues estoy conectando».
Sergio: «La mente llega después, es al revés. Con la conductual, lo de la mente lo tienes que bajar. En ese caso te salen emociones que no sabes ni de dónde vienen y luego la mente llega a la semana después y dice: «Ah, eso era, por eso me sentía así. Por eso me dolía el tobillo».
Sandra: «Yo estoy conociendo el amor incondicional. He podido ver cosas en mi familia que tenía muy tapadas, porque estar con ellos me reavivaba heridas. Toda mi vida sin mirar a los ojos a mi padre y poder comunicarle sin vergüenza que estoy asustada o que algo me hace sentir vulnerable o cosas así. Reexperimenté con «breath work», que también es un poco hipnosis, mi nacimiento, que ya esto es megahierbas, ¿vale? Yo no sé si esto lo vas a meter en la entrevista, pero experimenté cómo me miraba mi madre al nacer y el amor que había cuando no era nada, era un saco de carne, cuando no tenía que ser alguien, no tenía que justificar mi existencia. Encima nací bastante pocha, porque nací antes de tiempo, pesando muy poco… Toda mi vida he estado intentando justificar mi existencia, y de pronto he conectado, he experimentado algo diferente a eso».

Todo esto que me contáis está relacionado con el tipo de electrónica que hacéis, ¿verdad?
Sandra: «Total».

Hablamos de que hay cosas que llevan sus tiempos, pero el disco sí que tiene como una urgencia por llevar las cosas a una solución más rápida. ¿Hay una relación entre esta cantidad de beats y esa urgencia de alguna manera?
Sergio: «Nunca lo había visto».
Sandra: «Sí que es verdad, joder, eres la primera persona que lo dice. Ojo a tu sensibilidad porque hay urgencia y tienes toda la razón porque la necesito porque no estoy cómoda cuando siento miedo. Nadie lo está».
Sergio: «Habrá que hacer un disco que se llame «Déjate caer de verdad» (risas)».
Sandra: «También he descubierto la importancia de honrar las emociones que te vienen. Por ejemplo, si siento ira, coger algún palo y reventar algo o irme a bailar techno o ponerme techno fuerte e irme a correr a tope. Hay que sacarlo porque si no lo sacas se empieza a liar esa energía y empieza a haber ahí confusión y se lía. Esta música y el techno en general para mí es una vía para expresar esas emociones y a la vez es una vía rápida y urgente como un salvavidas. ¿No te pasa a ti que a veces no te aguantas?

Es complicado, es muy largo, ya te lo cuento otro día.
Sandra: «A mí me pasa a veces que no soporto, no lo puedo sostener, me sobrepasa. Y por ejemplo, escucho ‘La ternura es simple’ y de pronto lloro. Y cuando lloro es cuando me rindo. Y digo «me permito sentirme asustada» después de haber estado ahí sosteniéndolo en lucha tensa, tensa, tensa…»

¿Lloras bien o lloras mal? ¿Por qué dices que te rindes?
Sandra: «Lloro de compasión, de «joder, no he sabido abrazarme», o «qué mal me he portado conmigo». Pero me rindo».
Sergio: «Cuando te rindes, se va. Pero te tienes que rendir de verdad, no vale rendirte para que se vaya. Cuando estuvimos los dos con fiebre, hubo una noche que ya no podía más, y mi cuerpo quería rechazar el estar mal. Te pones todo tenso. Y hubo una noche que ya no podía más y entonces decidí, me senté y empecé a respirar y a pensar en todos los dolores que tenía. Me decía a mí mismo: «Bienvenido, dolor. Esa es tu casa, quédate todo lo que necesites». Lo repetí hasta que de verdad lo pensaba y cuando de verdad lo pensaba se iba. Pero luego lo intentaba hacer con otro dolor, pero claro, lo hacía para que se fuera y no se iba. Solo cuando de verdad me rendía, se iba».

Parte de la música electrónica de los 90 era muy espiritual. ¿Al final creéis que el techno cura? Por lo menos como Delaporte, como artistas, os ha renovado.
Sergio: «Creo que las dos cosas siempre van juntas».
Sandra: «Me estoy imaginando aquí como una major diciendo «tenemos que renovar la imagen». «Nos han dicho los influencers de 18 años que…» (risas) No, fue que a mí me pilló una época muy mala y era todo muy inconsciente, la verdad, sobre todo al principio. De hecho, fue una época en la que yo incluso pensé en dejar la música, porque lo que yo hago es sufrir respecto a las expectativas que tengo, al resultado que espero. Me sigue pasando: entonces era más inconsciente, ahora es más consciente. Nos pusimos enfermos justo cinco días después de sacar este disco. Cuando tuve que cancelar todas las entrevistas, en realidad estaba en una lucha de «estoy decepcionando». Lo asustada que estaba, la frustración que tenía. Que me quería forzar, no me podía levantar a hacer pis, ¿vale? Pero me quería forzar a ir a Sevilla. No podía decir que no».

Entonces no te ha curado el techno…
Sandra: «A ratos. El techno para mí es una manera de expresar emociones que me cuesta mucho expresar, en concreto la ira. La ira es algo que siempre me he reprimido mucho porque, por cómo soy, he aprendido a complacer mucho. Dime qué quieres que sea, qué lo voy a hacer. Con mis parejas, con la industria, haciendo canciones antes… Antes estaba muy pendiente del resultado de gustar o no. Antes de sacar ‘Aquí y ahora’, estaba muy cagada porque para mí era una locura sacar eso. Era muy distinto, era muy arriesgado, era muy violento y muy visceral. No sabía si a la gente le iba a cuadrar. Y estaba muy asustada. Encima todo esto vino con un momento vital en el que Sergio y yo estábamos un poco más en crisis porque estábamos en momentos distintos, yo estaba ya a tope con la espiritualidad y creativamente fue un boom. Empecé a abrazar la creatividad a través de las raves, a través de irme a bailar. Sentí ahí algo bullendo muy fuerte y me explotaba el corazón, lo tenía que sacar, pero él eso no lo estaba viviendo. Hubo un choque musical, de gustos, vital y todo era muy confuso, muy raro, pero necesitaba sacarlo. Y dije: «mira, me da igual lo que la gente piense, me da igual que sea violento, me da igual perder». En la oficina decían «es que esto no es nada pop, esto no va a funcionar». Pero era genuino al menos, y yo tenía que sacar esa tensión acumulada».

¿Has hablado de la ira como una cosa positiva, ¿puede ser?
Sergio: «Válida. La cuestión es no considerar emociones positivas y negativas. Las dos son válidas».

Para mí la ira es una cosa súper masculina para mal que me quiero quitar…
Sergio: «Pero para mí era ira reprimida. Siempre he tenido problemas de represión de ira. De hecho, a mí toda la gente que me conoce me dice: «tú eres tan tranquilo, nunca te he visto enfadado». Y para mí eso era una ventaja, porque yo tenía esa misma idea. Pero este año me he dado cuenta de que reprimir ira durante 42 años te crea problemas, empezando por el estómago. Siempre he tenido acidez de estómago y ahora por primera vez la estoy superando. Tengo que conectar con toda esa ira y sacarla. Claro, no la saco yendo a pegar una abuela en el callejón. La saco de una manera sana y lo curioso es que cuando la saco lo que me sale nada más haber vomitado esa ira es un montón de amor. Estuve haciendo en terapia un trabajo sobre la fuerza y la ternura. Yo me muevo mucho más en la ternura, es mi zona de confort, incluso con las parejas. De hecho, yo no me siento a gusto con mi parte masculina y solo lo he descubierto este año, pero me he dado cuenta realmente bajando al cuerpo y haciendo cosas solo con el cuerpo, que en el fondo no existe distinción entre fuerza y ternura, que incluso mi ternura sin la fuerza es una mentira, igual que la fuerza sin la ternura es una mentira. Solo cuando integras esas dos partes, sale el amor de verdad y sale algo genuino con lo que te sientes total, completo, te sientes uno. Pero para eso tienes que validar toda una serie de emociones que dependen de cada uno. Para mí son las emociones tipo ira y que son oscuras. Luego hay gente que al revés, que se escuda detrás de eso y no valida su vulnerabilidad, no valida el ser más tierno, no valida la otra parte.

Habéis mencionado dos veces ser un poco «hierbas».
Sandra: «Piensa, Sebas, que hacemos música, somos artistas. Y estamos hablando de nuestras emociones toda la entrevista. Que no hemos hablado de lo típico que hablan los artistas…»

Es porque habéis estado en nuestro podcast y ya os conozco, pero de verdad creo que habéis hecho marca, entre comillas, con todo esto.
Sandra: «Te estamos hablando de cosas que para mí son abrirme el pecho. Me he dado cuenta de que la única manera en la que puedo ser más genuina es abriéndome, hablando de lo que me entusiasma».

¿En vuestro entorno han entendido este viaje?
Sergio: «Yo siempre he tenido mucho valor sobre la amistad y siempre he pensado que además la amistad es algo que hace falta construir, que hace falta tiempo para tener amistades fuertes. Pero este año estoy conociendo gente que enseguida me siento conectado y como si fuéramos amigos de toda la vida. Tampoco he cambiado muchas amistades, pero sí que hay personas que naturalmente se dejan de ver».
Sandra: «Me está pasando al contrario. Yo toda la vida he sido hiperextrovertida, sociable, sociodependiente. Porque era mi manera de ser. «Baja a tomarte una pizza». «Sí, ahora mismo». Cuando vivía en Madrid tenía muchos amiguis, colegas, gente. Y ahora tengo menos amigos, los cuento con los dedos. Me gusta mucho mi soledad, porque vivo sola en el monte y elijo mucho con quién quedo, cuándo y por qué».

Habladme de la producción del disco, por ejemplo, el modulador vocal de ‘Techno rico’. ¿Habéis buscado que tenga unidad? ¿Os imagináis un disco entero más hyper pop?
Sandra: «El plugin se llama Little Alter Boy».
Sergio: «De Sound Toys. Nunca hemos trabajado pensando en el disco. En general ningún disco».
Sandra: «Ni siquiera en el género».
Sergio: «Siempre hemos trabajado pensando tema por tema. Y luego la coherencia la vemos al final. Hay veces que nos raya que no hay mucha coherencia entre ‘Techno rico’ y ‘Rendición’. Pero al final vemos que sí hay coherencia».
Sandra: «Sí, todo forma parte de lo mismo. Hay temas que han salido de ideas en casa, produciendo en un avión, ideas completas o a medias que le pasaba a Sergio. ‘Rendición’ era un tema que era para el proyecto de Bruno [NdE: proyecto paralelo de Sergio], pero de pronto le dije a Sergio: «Esto es Delaporte. Lo exijo».

Sergio, tú te bebiste un vaso de agua en nuestro podcast cuando Sandra se puso a explicar su proyecto en solitario, Alexandra.
Sergio: «No, lo de Alexandra fue casi una propuesta mía. Cuando vi que Sandra iba por un tipo de techno, le dije: «mira Sandra, yo me bajo de ese carro porque no es santo de mi devoción» y de hecho lo veo una cosa súper sana. Soy pareja abierta musical».
Sandra: «Practicamos el poliamor musical. Hay bastante producción mía y producción de él, como muy entera. Hay mucho de Sergio en algunos temas como en ‘Dopamina, golondrina’ o ‘Rendición’. Y mucho mío, como por ejemplo en ‘Cagarla’, que salió entera del tirón, ‘Happy Meal’ o ‘Cielo ardiendo’.
Sergio: «Y luego hay temas ping-pong».

«‘Rendición’ es haber hecho el amor realmente juntos»

¿Hay algo que pueda ser la piedra angular del siguiente disco?
Sandra: «‘Rendición'».
Sergio: «En ese tema hemos sentido una verdad».
Sandra: «Nos hemos conectado mucho más los dos, porque hemos estado un tiempo intentando encontrarnos estilísticamente y a nivel compositivo, porque yo he sido muy independiente y de alguna manera he empujado un poco a Sergio. Eso nos ha generado nuestras dificultades y ahora nuestros encuentros. Y yo creo que el camino compositivo de los siguientes discos va hacia ‘Rendición’. No digo que vaya hacia ese estilo, sino hacia el amor y la conexión. ‘Rendición’ es haber hecho el amor realmente juntos. Mientras que los otros son más ping pong, más «te lanzo una idea», «pum», «venga, más».

Pero ya habéis hecho el amor antes, ¿no?
Sandra: «Sí, pero esta es diferente».
Sergio: «Esto es como hacer el amor tántrico».
Sandra: «Lo otro igual era más mecánico. Sí. ¿Vale? Pim pam».
Sergio: «Sí, un polvo. Me parece maravilloso».
Sandra: «Y esto es el típico polvo que dura siete horas y que te estás ahí, la vida, y te entretienes en mirar cada detalle».

Sandra, he leído que has estado 40 horas sin dormir en una rave, sin beber, sin drogarte. No dormir es malísimo para el cuerpo también, ¿no? O sea, al final no coordinas.
Sandra: «Mira, yo acabé metida en el mar. Me quedé ahí flotando».

No sé si es muy buena idea…
Sandra: «Ya. No lo recomiendo, pero me lo pasé muy bien. Entras en otro estado de conciencia. El pedo del sueño: ojo con ese pedo, nadie habla del pedo del sueño, pero hay mucha gente que cree que va drogada y no es cierto: tiene sueño. Es malísimo, de verdad, sí. Estás más irascible y todo te molesta, totalmente de acuerdo. ¿Por qué lo he hecho? Pues, pues…»
Sergio: «No estoy de acuerdo. No descansar es malo, pero no dormir no es necesariamente no descansar. Hay estados de conciencia que normalmente no practicamos y que a lo mejor son los que Sandra consigue alcanzar cuando baila techno, en los que realmente aunque no duermes estás descansando. Y hay gente que lo ha investigado. ¿Sabes lo de las ondas en las que se queda el cerebro? Alfa, beta, gamma… Por ejemplo, el samadhi, que son estados de conciencia a los que llegan ciertos yoguis que se les ponen los ojos así, no están durmiendo, están muy activos, pero descansan más que durmiendo».
Sandra: «Es verdad que hay días que has dormido un montón y que estás fatigado como con el cerebro denso, confuso, y da igual lo que duermas, que no es suficiente, que tienes una fatiga vital, un cansancio existencial, por favor, qué sopor».
Sergio: «Cuando estás enamorado al principio de conocer a alguien, te enamoras muchísimo, te enchochas y ahí puedes estar sin dormir un montón de tiempo y te sientes bien, con energía».

La revancha de Drake: ‘Nokia’ será nº1 en EE UU desbancando a Kendrick

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Drake está a punto de conseguir un nuevo single número 1 en Estados Unidos gracias a ‘Nokia’, uno de los temas incluidos en su último mixtape con PARTYNEXTDOOR, ‘$ome $exy $ongs 4 U‘. ‘Nokia’ acaba de posicionarse en el puesto 2 del Billboard Hot 100, pero en el top 50 de Spotify de Estados Unidos ya se ha colocado en el primer puesto y superado las escuchas del que era el tema más escuchado, ‘luther‘ de Kendrick Lamar y SZA.

En la lista de Billboard Hot 100, el actual single número 1 es precisamente ‘luther’, que lleva ocho semanas en esa posición. Solo estos días se ha estrenado su videoclip.

El triunfo de Drake será evidentemente simbólico además de comercial, pues representará el contraataque de Drake a Kendrick Lamar a casi un año de su histórico beef. Se considera a Kendrick ganador de esa trifulca gracias al éxito de ‘Not Like Us’, que llevó hasta la Super Bowl, pero ahora es momento de que Drake se imponga.

Lo hará gracias a la que ya era la mejor canción de su último mixtape. Así la describía mi compañero Gabri Carey, que ya anticipaba el éxito de ‘Nokia’: «Los highlights del disco, y potenciales hits, son dos canciones que no tienen absolutamente nada que ver con el resto de temas. ‘NOKIA’ muestra a un Drake divertido y que no se toma en serio pasándoselo bien en un colorido beat. Esta sí podría levantar una fiesta. Y ‘DIE TRYING’ es una canción única en la carrera del canadiense». ‘Nokia’ y ‘Die Trying’ son exactamente las dos canciones más populares del álbum en plataformas.

‘Nokia’ será el 14º single número 1 de Drake en Estados Unidos, después de ‘One Dance’, ‘God’s Plan’, ‘Nice for What’, ‘In My Feelings’, ‘Toosie Slide’, ‘What’s Next’, ‘Way 2 Sexy’, ‘Wait for U’, ‘Jimmy Cooks’, ‘Slime You Out’ con SZA y ‘First Person Shooter’, a los que hay que sumar sus dos éxitos número 1 con Rihanna, ‘What’s My Name?’ y ‘Work’. Así quedan los 13 singles número 1 de Drake en el Billboard:

‘What’s My Name’ de Rihanna, con Drake (2010)
‘Work’ de Rihanna, con Drake (2016)
‘One Dance’ (2016)
‘God’s Plan’ (2018)
‘Nice for What’ (2018)
‘In My Feelings’ (2018)
‘Toosie Slide’ (2020)
‘What’s Next’ (2021)
‘Way 2 Sexy’ (2021)
‘Wait for U’ de Future, con Drake & Tems (2022)
‘Jimmy Cooks’ (2022)
‘Slime You Out’ con SZA (2023)
‘First Person Shooter’ con J. Cole (2023)