Como es público y notorio, el rapero Daniel Hernandez conocido como Tekashi 6ix9ine o 6ix9ine seguía pendiente de juicio por haberse saltado las medidas cautelares impuestas en su condena –se declaró culpable– del año 2015 por haber participado en un encuentro sexual con una niña de 13 años. Hasta ayer. Como reporta Pitchfork, una nueva jueza, tras la retirada del anterior, revisó el caso tras diversos retrasos –la vista se pospuso hasta en 19 ocasiones–: las medidas antes citadas incluían sacarse el graduado escolar y no “meterse en problemas” en el plazo que transcurriera hasta que se dictara sentencia.
Algo que no ocurrió: este mismo año fue arrestado e inculpado por agarrar por el cuello a un adolescente en un centro comercial de Houston y, más tarde, de conducir sin licencia y agredir a un agente del orden en Nueva York. Todo ello propició este nuevo juicio en el que la magistrada, tras escuchar los alegatos de la fiscalía y la defensa –que alegó que, tras su condena, Hernandez ha hecho buenas acciones como donaciones o ir a visitar en el hospital a un fan de 6 años con cáncer terminal– decidió condenar al artista a 4 años de libertad provisional y a no incluirle en el registro de agresores sexuales de Estados Unidos.
Tras temer que 6ix9ine terminara en prisión, la sentencia fue celebrada por el rapero y su entorno, que fueron a celebrarlo a un restaurante de Manhattan. Una fiesta que terminó, sorprendentemente, con un tiroteo: según TMZ, el guardaespaldas de Tekashi fue alcanzado por varios disparos en la puerta del restaurante y fue trasladado al hospital, sin que se conozcan aún detalles de su estado.
6ix9ine, caracterizado por una larga melena teñida en los colores del arcoiris, se ha convertido en una de las mayores promesas de la nueva escena hip hop norteamericana. Tras triunfar en 2017 con su primer single, ‘Gummo’, incluido en la mixtape que publicaba este año y que incluía colaboraciones de estrellas como Young Thug, Tory Lanez u Offset. Aunque su gran espaldarazo ha sido ‘Fefe’, single junto a Nicki Minaj. Su éxito se ha extendido también a España, donde aún triunfa con ‘Bebe’, single junto al puertorriqueño Anuel Aa en el que canta en su español natal (su madre es mexicana). Ayer mismo publicaba ‘Bozoo’, un nuevo single.
Pese a su intento de continuar al frente de la entidad que gestiona los derechos de autor, Teddy Bautista ha quedado fuera de la nueva junta directiva de la Sociedad General de Autores de España tras las elecciones celebradas ayer, 26 de octubre. Por esa razón, es hoy trending topic en Twitter. No estará, por tanto, entre los nueve integrantes de ese órgano de gobierno que, en las próximas semanas, deberá elegir al nuevo presidente de la SGAE. Bautista sigue aún pendiente de juicio por un delito de apropiación indebida o, alternativamente, administración desleal al frente de esa misma entidad –estuvo al frente de ella durante 34 años–, con una petición de 7 años de cárcel por parte del fiscal.
Estas votaciones han sido las que mayor abstención han registrado en la historia de la SGAE, y eso, en buena medida, ha debido estar motivado por la llamada a no votar que numerosos músicos de renombre hicieron semanas atrás. La candidatura constituida por artistas, encabezada por Jota de Los Planetas y Kiko Veneno y que incluía nombres conocidos del ámbito musical mainstream e independiente Álvaro Urquijo (Los Secretos), Noni de Lori Meyers, Amaro Ferreiro, Francisco Nixon, Jorge Martínez (Ilegales), Rosa León o Sole Giménez (Presuntos Implicados) decidió finalmente retirarse y llamar a sus colegas a no votar.
La razón es que esa candidatura exigía a la comisión electoral de la SGAE que procurara una herramienta de voto electrónico a sus socios, y así facilitar que los no residentes en Madrid también pudieran elegir a sus representantes. Ante las evasivas de dicho organismo a hacerlo, que alegaba que no había tiempo suficiente para habilitar ese sistema, dicha candidatura se retiró y llamó a la abstención. Además, aseguraban, no aceptarían el resultado de esta votación y la impugnaría, asegurando que pedirían amparo al Ministerio de Cultura. Se espera que, en las próximos horas, tanto ellos como las compañías editoras multinacionales reaccionen a los resultados de estas elecciones.
Este viernes Terrier han publicado ‘Algo para romper’, un tercer disco de estudio con el que el cuarteto mixto de Madrid promete consolidarse como uno de los mejores grupos de rock del panorama underground, aunque su espíritu melódico les empuja a subir en el escalafón. Publicado por Sonido Muchacho –erigido en gran abanderado del nuevo indie rock patrio, aglutinando en su catálogo a Kokoshca, Mujeres, Carolina Durante, La Plata…– en un pack vinilo+CD, ’Algo para romper’ ha sido producido por Rams y Martí (Modelo de Respuesta Polar, Kuve), con los que ya trabajaron en ‘La plaga’ (2016).
En este tercer largo, Maria Manoli, Lili Laduquesa, Dave Petrone y Don Matias vuelven a apostar por un power pop de urgencia punk en el que las melodías –a menudo entonadas a tres voces– lo son todo. Y así lo prueba el que han elegido como principal muestra del álbum, ‘La Constitución’. Este tema lo tiene todo para convertirse en el nuevo gran himno del grupo –con permiso de ‘Évoli’ y ‘Tus ojos son puñales’–: un riff de guitarra característico y, sobre todo, una línea melódica infalible desde el comienzo de la canción hasta el final, con un estribillo de esos con “aa-aa-aaaah”s que parecen destinados a ser coreados a grito pelao en directo.
Máxime cuando, además, su letra es claramente –pese a su lírica algo enigmática– un himno al desencanto político y social de tardo-veinteañeros o neo-treintañeros asfixiados por un sistema que les ha condenado a trabajos precarios, alquileres caros y decepción ante el futuro. Un sistema que parece edificado “para romper, una vida, un sueño o algún plan” y que glorifica esa Constitución que “nunca te dará la razón” y que, a punto de cumplir 40 años, parece en plena crisis de los ídem. Por eso ese “¡Viva la Constitución!” suena con toda la ironía del mundo, con líneas que, de manera algo confusa, se refieren a “la del morado” –la bandera republicana, asumimos– como “la del Borbón”. El vídeo de la canción, filmado a caballo entre California (en unas vacaciones) y Madrid, con modestia pero muy resultón, también contiene pistas sobre la necesidad de que ese libro semi-sagrado que, en su interior, está podrido por la corrupción y las convenciones de oscuros tiempos pasados sea “algo para romper”.
BIME es un festival exigente: no verás en su cartel ciertos grupos por mucho que garanticen una inyección de 5.000 espectadores de la nada. Por eso es noticia que en medio de Slowdive y Editors, el show de Yung Beef lograra ser noticia. Primero se vivieron momentos de confusión al no poderse acceder a su set debido a una kilométrica cola. Cuando esta se decidió deshacer, permitiendo entrar a todo el mundo (sí, se cabía cómodamente, hubo de haber un malentendido de algún tipo), aquello seguía llamando la atención. Yung Beef ya ha paseado su show de la jaula por varias salas del país. Se sube a ella acompañado de un par de MC’s, dice sus cosas y no tiene más. La puesta en escena es tan tonta que hasta, situada la jaula en medio del escenario, el artista opta por mirar hacia los bafles en vez de al revés. ¿Consecuencia? Tienes que optar entre verle u oírle. Pero ni por esas te vas decepcionado de un show en el que hay palos a C. Tangana mientras uno de los raperos hace flexiones; se recupera la canción que inspiró ‘Islamabad’; se adopta ‘Fiebre’ de Bad Gyal; o aparece ‘Cigala’. No se entiende por qué justo ‘Me perdí en Madrid’ (“Me perdí en Bilbao”) va en playback, pero no, bostezar no se bosteza. Fotos: Oscar L. Tejada (Yung Beef), Tom Hagen (Aphex Twin, Slowdive, Damien Jurado).
Todo muy fascinante, pero claro, poco después, Aphex Twin hacía olvidar todas estas emociones. El artista hizo hacia las 2 un show espectacular en cuanto a luces y sonido, muy bien equilibrado entre experimentación y baile, pareciendo comenzar por lo primero (ritmos rotos, sonidos entrecortados), para enseguida pasar a lo segundo (subidones sutiles, muy hábil dominio de las masas expectantes); pero en realidad combinando ambas facetas todo el rato. Solo él podía acabar con cuatro minutos continuados de distorsión y ruido sin que nadie se largara. Incluso los que no escuchamos ningún disco suyo en casa regularmente desde los años 90, flipamos. Mucho tuvieron que ver las imágenes proyectadas, a trozos y a veces como del público, pero pasadas por un filtro Anonymus. Y eso no fue nada comparado con lo que vino unos minutos después: proyecciones alteradas y machacantes de Esperanza Aguirre, Aznar, Kiko Rivera, Isabel Pantoja, Yurena, Epi y Blas… durante unos minutos tan desagradables al oído como descacharrantes. Hubo ritmos jungle noventeros pero sobre todo locura para bien. Uno de los shows del año.
Slowdive han redefinido el concepto shoegaze en pleno 2017, entregando una de las obras maestras del género cuando ya todo se había dado por inventado o establecido. Y encima la llamaron ‘Slowdive’. Por eso esperaba más definición y entrega en un set algo parco en sonido pese a que las canciones fueran excelentes, desde ‘Slomo’ hasta la tétrica versión de ‘Golden Hair’. Se vio algo ausente a Neil Halstead para el torbellino de titulares que es. La líder aquí fue Rachel, como se apreció al final del show, que sí optó por ir añadiendo paulatinamente una buena maraña de ruido.
Mientras Belako presentaban un contraste de torres de luz y alaridos en el escenario grande, Elena Setién actuaba discretamente en el Antzerkia, una especie de teatro cuyo escenario tiene unas cortinas rojas lynchianas idóneo para el formato trío en que se presentaba: un batería, un pianista/teclista y ella misma a los teclados. Una canción antigua llamada ‘Dreaming of Earthling Things’ presentó aires de leyenda: parecía una vieja composición rescatada del cancionero de Nick Cave o Marianne Fairhful. En ‘The Old Tree’ “celebró” los “6 segundos de reverb natural” que presentaba el edificio. “¡Bien, viva la reverb!”, proclamó antes de entregar esta balada sostenida tan solo en dos teclados y su tono de voz más tremebundo. Setién tocó un tema que debía su nombre a una novela de Thomas Hardy (‘Far from the Madding Crowd’), bromeó con los teclados tan Enya de ‘Will Follow You’ e hizo una versión de la Velvet y Nico. Aunque uno de los momentos más impresionantes fue ese en el que “improvisó” una canción a capella autosampleando su propia voz. Un concierto bonito y entretenido.
Hacia las 22.00 coincidían Damien Jurado y John Maus, ambos marcados por una muerte reciente, especialmente el segundo, que ha perdido a su hermano durante una gira este año, cancelando varios shows. Sin duda, no daba la misma sensación que antes verle aparecer en el escenario dándose golpes en la cabeza y pegando gritos de desesperación, pero realmente su performance sí era la misma. El artista sigue teniéndolos cuadrados y tan pronto se presenta en el Café La Palma para tocar para 100 personas con una pedazo de banda en directo que a un festivalazo como BIME viene él solo con los pregrabados delante de miles de personas. El show consistió en lo siguiente: el artista le da al play, canta un lema sobre las bases, acaba la canción, vuelve a la parte de atrás del escenario, se agacha, le da al play a otra, y vuelve a la parte delantera del escenario para cantar otro lema. Y a los 40 minutos de esto se marcha. Lo que se antojaba cono un espectáculo tedioso ya visto en Primavera Club terminó resultando OK gracias a la solidez de un repertorio con el gracejo de temas como ‘Rights for Gays’ o ‘Teenage Witch’. Y el público, especializado, reaccionó entusiasmado, casi de más, subrayando que la gente que viene a BIME hace los deberes antes o después de gastarse los dineros.
Damien Jurado, que ha perdido también este año al productor de algunos de sus mejores discos, Richard Swift, se presentó en formato acústico, con otro guitarrista aparte de él mismo. Canciones por tanto dolientes e intimistas, algo monótonas para un festival, incluso sentado, si bien el público celebró los momentos de mayor entrega vocal de Jurado, que los hubo. “I gotta go” fue una de sus últimas frases.
Durante el miércoles y el jueves hubo decenas de conciertos gratuitos en Bilbao, en lo que se denomina BIME City. Pude llegar al show de Trending Tropics, por el que tenía bastante curiosidad, pues está liderado por un robot que se supone que despide las voces de los artistas que han colaborado con este nuevo proyecto del ex Calle 13 Visitante: Ziggy Marley, la cantante de Bomba Estéreo, Pucho de Vetusta Morla, etcétera. La noche anterior en Madrid, aprovechando que estos últimos son de la ciudad, Pucho salió al escenario, pero la gracia fue que no a cantar sino a mirar cómo el robot hacía de él. En Bilbao no vivimos ese momento surrealista, pero Visitante sí afirmó encontrarse mucho más tranquilo, hasta el punto de atender dos peticiones de bis, que consistieron en repetir canciones favoritas de las que ya habían sonado: ‘El futuro ya pasó’ y ‘La enfermedad’. En realidad, el show funcionó más por los cuatro músicos sobre el escenario (y porque las canciones son buenas) que por el robot en sí. El grupo lleva una cantante, de hecho con bastante protagonismo por ejemplo en ‘La muerte de la muerte’, y en ella se sostiene parte del flow y la energía. Tiene todo el sentido del mundo que Trending Tropics se sostengan en un robot para presentar un álbum que habla de cómo nos han poseído las nuevas tecnologías y las redes, pero tienen que enseñar al robot a bailar. Eso sí, Visitante no se equivocó: la gente le hizo fotos básicamente a la máquina.
Lady Gaga es esta semana número uno en Reino Unido con ‘Shallow’, la canción principal de la película que protagoniza junto a Bradley Cooper, ‘A Star is Born‘. ‘Shallow’ es el primer número uno de Lady Gaga en Reino Unido en más de 8 años, pues el último fue ‘Telephone’ con Beyoncé, en 2010. No, ‘Born this Way’ no fue número 1 en Reino Unido, aunque se quedó cerca (3) y ‘Applause’ también (5). Sin embargo, ninguno de los singles de ‘Joanne‘ llegó al top 10 en las islas británicas.
Además, la banda sonora de ‘A Star is Born’ vuelve al número uno de álbumes en Reino Unido tras serlo la semana pasada ‘Always in Between‘, el nuevo álbum de Jess Glynne, que baja al top 3. Gaga no era número uno en álbumes en UK desde 2013, con ‘ARTPOP‘, y estos excelentes datos se están repitiendo también en Estados Unidos, donde la banda sonora de ‘A Star is Born’ sigue en el número uno y ‘Shallow’ es top 10 de singles.
Claramente este es el gran “comeback” de Lady Gaga en las listas, y será interesante averiguar cómo lo aprovecha de cara a un nuevo disco. Tras la veda abierta por ‘Joanne’, un disco que buscaba romper con la Gaga provocativa y extravagante del pasado, situándola en estilos más tradicionales, ‘A Star is Born’ representa sin duda una nueva cumbre de popularidad en su carrera.
Los islandeses Gusgus vuelven este fin de semana a nuestro país consolidados como uno de los grupos más queridos entre los amantes de la electrónica aparentemente gélida pero con alma. Este año han publicado ‘Lies Are More Flexible‘, otro disco notable en su discografía, que presentarán, junto a viejas canciones, este sábado 27 de octubre en BIME Live y el domingo 28 de octubre en Razzmatazz, Barcelona (entradas anticipadas, aquí). Hablamos con Biggie Veira sobre este nuevo disco, los nuevos roles de género y el futuro de la banda, que parece que esta vez no va a tenernos 4 años sin novedades.
Me resulta refrescante escuchar un nuevo disco de GusGus, considerando cómo suena la música pop en 2018. Casi nadie suena así ya, aunque no estoy seguro de que la palabra «refrescante» sea la mejor para definirlo. ¿Lo veis así o creéis que ‘Lies Are More Flexible’ tiene un elemento más bien «retro» o «clásico»?
Siempre es refrescante revisitar a los fantasmas del pasado y volver a esculpirlos, mezclarlos con lo que es nuevo o incluso con otros viejos fantasmas. Hay un catálogo antiguo muy vasto de música electrónica esperando a ser reexplorado en el contexto de hoy… Y Gusgus siempre ha explorado eso. Nunca hemos seguido estrictamente ninguna nueva tendencia, pero aún nos inspira lo nuevo y lo mezclamos con lo que nos ha inspirado durante toda nuestra vida desde principios de los 80. En nuestro disco ’24/7′ estábamos muy fuertemente influidos por el techno alemán del momento. El nuevo sonido de cosas como Bodzin, Schumacher, Romboy y Huntemann es algo que redefinió el techno para nosotros. El disco ‘Arabian Horse’ fue el sucesor natural, con más concentración en la escritura de canciones y más variaciones vocales. En ‘Mexico’ no teníamos nada especial en mente, simplemente intentamos cosas distintas. Pero una de nuestras canciones favoritas es ‘Sustain’. Tenía un sentimiento de extraña newwave y synthwave que realmente queríamos explorar más. Así que eso es lo que queríamos hacer al empezar a trabajar en ‘Lies Are More Flexible’, sumergirnos en esos turbulentos arpeggios y extrañas secuencias de acordes desde la era post-punk que vivimos hasta otras influencias que hemos tenido y pegaban con el sentir que define al álbum. Tenemos canciones que incluso van más allá al acceder al reino más oscuro del pasado. Esas son en las que estamos trabajando para el próximo álbum.
¿Qué tipo de nueva música electrónica escucháis ahora mismo?
Cualquier cosa que sea extraña y pegadiza al mismo tiempo. La canción ‘Is It Cold in the Water‘ de SOPHIE es una de esas que se nos clavan en el cerebro. El último disco de Oliver Huntemann también mola un montón. Y mucho otro material interesante que cruza los géneros «techy» de los clubs.
Parece que vuestro nuevo álbum, ‘Lies Are More Flexible’, está realmente dividido en 2 partes, y finalmente ya se puede comprar la edición vinilo, que no había salido a principios de verano. ¿Para vosotros son 2 partes diferenciadas o lo veis como un todo?
El año pasado, en primavera, nos dimos cuenta de que teníamos demasiadas pistas para el disco. No estaba muy seguro de que nadie, a día de hoy, preste la atención suficiente a discos tan largos. Así que decidimos hacer un disco corto. Uno que pudiera caber en un vinilo sencillo: odio los vinilos dobles, en los 80 nadie sacaba eso. El CD está pasado de moda, así que no había razón para trabajar en un escenario de 80 minutos. Pero el vinilo ha vuelto. Y el vinilo tiene dos caras, A y B, y los fans nos han estado pidiendo hacer más instrumentales, así que tenía sentido tener una cara con voces y otra cara instrumental. Pero el disco fluye como un todo, de todas formas. Pero también fluye como una cara A y una cara B por separado.
«Decidimos hacer un disco corto. Uno que pudiera caber en un vinilo sencillo, odio los vinilos dobles, en los 80 nadie sacaba eso. El CD está pasado de moda, así que no había razón para trabajar en un escenario de 80 minutos».
Hay algo triste en el título ‘Lies Are More Flexible’, pero la canción que se llama así suena como si te estuviera retando, incluso divertida, como «las mentiras son flexibles pero voy a usarlo como ventaja». ¿Era vuestra intención al llamar así a pista y disco?
El título refleja la política y el fluir de la información en la era de las redes sociales a día de hoy. Se supone que te tiene que hacer pensar qué es auténtico y, al contrario, son opiniones de mierda, que parecen estar tan de moda hoy en día. También quizá puedes usar la pista para dejar atrás estructuras de pensamiento obsoletas.
Me ha sorprendido que ‘Lifetime’ no fuera un single principal del disco al oír todo el álbum. ¿Por qué no era de vuestras favoritas?
Es verdad, pero desde entonces la hemos recuperado y tenemos la versión single perfecta para el año que viene.
Tras trabajar con él, ¿habéis podido escuchar ya el disco de John Grant?
Sí, es bastante él como cómico en lugar del tío frustrado y de los nervios de ‘Pale Green Ghost’ y ‘Queen of Denmark’. Me gustan más las cosas frustradas y de los nervios.
Hemos leído que has dicho que la mejor manera de ir al estudio es «sin nada que hacer durante las 4 horas siguientes». ¿Por qué solo 4? ¿Es difícil sacar algo bueno después de ese rato?
Ese es aproximadamente el tiempo que va desde las 12 hasta que necesito limpiar la casa y recoger a los niños del colegio.
¿Cuánto es el mayor rato que has estado trabajando en un estudio en un día? ¿Para qué disco?
No me acuerdo, pero en la canción ‘Need In Me’ estuvimos trabajando como 3 semanas hasta que la acabamos. En el mismo disco, ‘Lust’ y ‘Porn’ nos llevaron 2 días.
Vi vuestro show en Madrid, ¿va a ser parecido el del BIME y el de Barcelona? ¿Qué ha cambiado en el show durante la gira? ¿Alguna canción que haya funcionado mejor o peor de lo que esperabais?
El de Barcelona va a ser más largo con más canciones del disco nuevo. Supongo que también haremos alguna más nueva en BIME (que en Madrid). Todas las canciones nuevas funcionan muy bien en directo, por cómo las hemos preparado para el directo y por cómo las ejecutamos. Como el arreglo está totalmente bajo mi control con todo el esculpir de sonidos, encuentro una manera de hacerlas funcionar. Y Daniel también. Redescubre las canciones en vivo. La canción ‘Fireworks’ tiene una nueva voz en el estribillo y es mucho más como un single así que igual la regrabamos también y la sacamos como single el año que viene.
«No soy lesbiana, gay, bisexual o trans, mi identidad está decentemente alineada con la definición normal de hombre. Antes se llamaba «travesti», pero me gusta mucho más la palabra «queer»».
Te vimos con los tacones en el escenario (se supone que los coleccionas) y me pregunto si sobre todo es una decisión estética o tiene algo que ver con lo «queer», si solo estás siendo tú mismo o hay una reivindicación de los nuevos géneros o roles como «género fluido», etcétera. ¿Cómo veis los dos el nuevo debate entre las nuevas generaciones sobre saltarse toda frontera de géneros?
Básicamente me incluyo en la definición LGBTQ de «queer». No soy lesbiana, gay, bisexual o trans, mi identidad está decentemente alineada con la definición normal de hombre. Antes se llamaba «travesti», pero me gusta mucho más la palabra «queer». Creo que es saludable para cualquiera explorar su identidad, liberada de aquellas viejas definiciones bipolares pasadas de moda, hombre y mujer.
Según las estadísticas de Spotify, vuestros mayores fans están en México, Londres, Polonia y Turquía, además de en Islandia. Son sitios muy distintos. No es como cuando a los artistas latinos los escuchan en los países latinos y a Moderat en Europa, sobre todo Berlín, Londres y París. ¿Por qué creéis que tenéis estadísticas tan raras?
No tengo ni idea. En Alemania, Rusia y Ucrania está nuestra mayor base de fans. Quizá son viejas culturas cansadas del pop comercializado y pulido de Reino Unido y Estados Unidos, buscando algo diferente.
«Nos gustaría sacar otro disco en otoño de 2019 o como tarde a principios de 2020»
Al menos en España, tengo la sensación de que se percibe ‘Arabian Horse’ como el disco favorito entre vuestros fans, de toda vuestra carrera. ¿Es así en otros países o incluso para vosotros? ¿Lo veis como vuestra mayor obra maestra?
Sí, podrías decir que ‘Arabian Horse’ es el disco más apreciado entre nuestros fans. Pero bueno. Cuando sacamos ‘Mexico’ muchos dijeron que era nuestro mejor disco. Y también con ‘Lies Are More Flexible’. Muchos, sobre todo nuestros fans de Polonia, dicen que es nuestra obra maestra perfecta. Bueno… simplemente me alegro de que nuestros fans aprecien nuestro nuevo trabajo y no se anclen en el pasado.
¿Qué será lo siguiente para Gusgus tras la gira? ¿Creéis que tendremos que esperar hasta 2022 para un nuevo disco?
No, tenemos muchas pistas a medias de las sesiones de 2016 y estamos cerca de acabarlas. Y muchas ideas que piden desesperadamente una toma vocal. Así que nos gustaría sacarlo en otoño de 2019 o como tarde a principios de 2020.
Jess Glynne no es solo lo que suena de fondo mientras una masa ingobernable de niños aparece corriendo ligeramente sobreexcitada en TVE para promocionar los campamentos de Masterchef. Esta temporada la cantante se ha convertido en la solista femenina británica con más singles número 1 de la historia. Ahí es nada. Lo ha conseguido gracias a tres temas extraídos de sus propios discos y a cuatro colaboraciones, pero también a un desparpajo muy perceptible en directo -su paso por el FIB fue de lo mejor de su edición- y a lo necesarias que son sus canciones ultra optimistas y vigorosas para salir adelante en los tiempos que corren. ¿Que Trump gana las elecciones? You can hold my hand. ¿Que tienes problemas de amor? I’ll be there for you.
De hecho, esta última ha sido co-escrita en una especie de retiro junto a sus co-autores de confianza después de que una de ellos, Camille Purcell, le dijera: “me has ayudado en mis peores momentos a través de tu música. No me di cuenta de lo profundas que son tus letras hasta que te he escuchado como fan”. Convertida, pues, en una eminencia en su tierra, tanto para sus propios amigos como para los desconocidos, la cantante se ha confiado demasiado en su segundo disco, ‘Always In Between’, ofreciendo ninguna novedad en absoluto.
El disco se compone de medios tiempos edificantes y baladas, a menudo con un fondo góspel o soul (‘123’, la ‘Intro’) sin que ninguna llegue a destacar de manera decidida. El continuismo llega al punto que una de las frases de ’Thursday’ es “I wanna laugh, I wanna cry” cuando el disco anterior se llamaba ‘I Cry When I Laugh’, y lo peor es que en la ‘Intro’ de este segundo disco, Glynne aseguraba estar escribiendo una “página diferente” de su vida… cuando en realidad está escribiendo la misma.
Las canciones se llaman cosas como ‘Hate/Love’ o ‘Broken’ como muestra de su escasa imaginación e incluso a veces recuerdan demasiado a otras, como es el caso de ‘No One’, que arranca como una ‘Rolling In the Deep’ acelerada para luego, disimuladamente, pasar a otra cosa. En cuanto a letras, no termina de brillar esa “profundidad” a que aludía su colega Camille. Entre las pocas canciones que no dan vueltas alrededor del amor y el desamor, una ‘Thursday’ en la que Jess Glynne se antepone a sí misma, negándose a “maquillarse o disfrazarse”, en busca de autoafirmación y seguridad. Por desgracia, queda demasiado visible qué hace Glynne el resto de días de la semana.
Destacan apenas una ‘Won’t Say No’ solo un pelín bailable y noventera y un par de los bonus tracks que han quedado extrañamente relegados a la edición deluxe cuando el disco no iba precisamente sobrado de hits. ‘Million Reasons’ no habría hecho ningún daño hacia la mitad del álbum y ‘These Days’, con Macklemore, sigue siendo una canción relajada, nostálgica, hermosísima, sobre recordar sin ningún tipo de rencor una relación que se ha terminado. Para quien esto firma, una de las canciones del año, y que por estilo, a diferencia de ‘So Real’, sí pegaba en la secuencia.
Calificación: 4/10 Lo mejor: ‘These Days’, ’I’ll Be There’, ‘Won’t Say No’. Te gustará si te gusta: mucho el anterior Spotify:Spotify
Este jueves se han estrenado en Madrid dos de las películas más esperadas de la temporada, ‘El fotógrafo de Mauthausen’ de Mar Targarona, protagonizada por Mario Casas, y la recomendada ‘Quién te cantará’ de Carlos Vermut, protagonizada por Najwa Nimri.
El estreno de ‘El fotógrafo de Mauthausen’ y ‘Quién te cantará’ ha producido, sin embargo, una protagonista inesperada: Alba Flores. La compañera de Najwa en ‘Vis a vis’ está siendo de lo más comentado hoy tras la confusión que protagonizó anoche durante la premiere de estas dos películas, cuando pensaba que estaba en el estreno de su amiga Najwa y en realidad estaba en el otro, que se producía en un cine cercano.
En el vídeo de la entrevista, que se ha hecho viral, Flores habla alegremente sobre Najwa y el rodaje de ‘Quién te cantará’ a los periodistas con un cartel de ‘El fotógrafo de Mauthausen’ detrás de ella. Ahí es cuando el periodista intenta reconducir sutilmente la conversación preguntándole por Mario Casas, pero Flores, confundida, cree que se refiere a Carlos Vermut. El periodista finalmente explica a Flores dónde está en realidad, haciendo flipar a la actriz.
Por suerte para Flores, Paquita Salas ha salido en su defensa y se ha medio atribuido el error, achacándolo a un “lío de mails”.
Pues se ve que anoche tuvimos un pequeño lío de mails con la premiere de Najwa… https://t.co/8FkTv4GEk4
Aitana, finalista de Operación Triunfo e intérprete de dos de las canciones más exitosas de 2018 en España, ‘Lo malo’ junto a Ana Guerra y ‘Teléfono’, ha vuelto esta noche a El Hormiguero para hablar sobre las novedades de su carrera, entre ellas el recién obtenido Disco de Platino para la mencionada ‘Teléfono’.
Aitana ha aprovechado su visita al plató de Pablo Motos para compartir finalmente detalles de su debut. La cantante ha anunciado que el disco saldrá en dos partes “porque ahora devoramos más que consumimos” y que la primera, de nombre ‘Tráiler’, sale en noviembre y la segunda en “dos o tres meses”. Asegura que ha escogido este título porque el disco es el “principio de lo que está por venir”. ‘Tráiler’ contendrá seis canciones y una remezcla de ‘Teléfono’ con la influencer Lele Pons (intérprete del éxito ‘Celoso’). Aitana vuela hoy a Los Ángeles para grabar el vídeo de este remix.
Desde Los Ángeles, Aitana visitará Ecuador, México y Argentina para continuar con la promoción de ‘Teléfono’. En México cantará con Morat y en Argentina con Tini (también presente en el remix de ‘Lo malo’). Os recordamos que, aparte de con los productores de ‘Despacito’ para Teléfono, Aitana ha compartido estudio con Pablo Díaz-Reixa, más conocido como El Guincho y como productor de ‘El mal querer’, el próximo álbum de Rosalía.
Primavera Club se precia de ser una de las mejores canteras de artistas, que no sólo son el presente sino que pueden marcar el futuro del pop. De nuevo celebrándose simultáneamente en Barcelona y Madrid, en esta edición 2018 que se tiene lugar entre los días 26 y 28 de octubre –este fin de semana– encontraremos más de 30 nombres nacionales e internacionales a los que se puede acceder por unos precios bastante razonables –25 € el abono de 3 días; 15 € las entradas de día–. [Imagen: Kadhja Bonet]
Algunos nombres que ya han aparecido por nuestra página: Snail Mail, Ama Lou, serpentwithfeet, Boy Pablo, Buzzy Lee, Conttra, Cupido, Goa o Jimothy Lacoste están entre los destacados de este año. Pero la oferta es bastante amplia y diversa –más de 30 grupos desde Estados Unudos, Reino Unido, Francia, Turquía o España actuarán en diversas salas–, así que hoy dedicamos este especial a desentrañar quién y qué hay detrás de algunos de esos nombres algo menos populares… hasta ahora.
Este cuarteto neoyorquino se ha erigido en torno a la bonita voz de Lila Ramani y una serie de pasajes lisérgicos que remiten a Melody’s Echo Chamber y otros proyectos en torno a la psicodelia más encantadora, aunque con un punto doméstico a lo K Records. Presentan las canciones de sus dos primeros EPs autoeditados, ‘Crumb’ y ‘Locket’, mientras preparan ya su álbum debut. [Sábado 27 de octubre, en Barcelona –Sala Apolo– y domingo 28 en Madrid –Teatro Barceló–]
¿Qué hubiera pasado si Triángulo de Amor Bizarro hubieran crecido escuchando a Triana y ‘La leyenda del tiempo’? Pues posiblemente algo parecido al sonido de este supergrupo formado por miembros de bandas sevillanas como The Milkyway Express, Quentin Gas & Los Zíngaros, Furia Trinidad o JambalayaBand, que está a punto de publicar un álbum de este psyco-rock-flamenco («kinkydelypsycotropical» lo llaman ellos) que muestran en canciones como ‘El salto del gitano’ o ‘Samrkanda’. [Viernes 26 de octubre en Barcelona –La [2] de Apolo– y domingo 28 en Madrid –Teatro Barceló–]
Tras este nombre propio de la carpintería, papelería o taller de automoción de tu barrio se esconde una pareja de músicos de Madrid –el misterio que por el momento les rodea impide saber si realmente son hermanos y se apellidan Muñoz– que, a priori se podría enmarcar dentro del nuevo panorama urban-R&B-hip hop. Si bien la suya es una propuesta que está más cerca de emular proyectos anglosajones reposados y oscuros como dvsn o Majid Jordan –filtrado por un tamiz local, eso sí– que a Yung Beef o Dellafuente. Así lo muestran los distintos trabajos que han publicado desde el pasado año, el último de los cuales, ‘Manantial, veía la luz esta semana. [Domingo 28 de octubre, en Madrid –Teatro Barceló–]
Esta cantautora de Austin, Texas, es una cita imperdible para aquellos que gocen con cantautoras como Angel Olsen o Sharon Van Etten. Tras dos álbumes de folk y country más o menos canónico, este año ha dado un gran salto con ‘Cosmic Wink’, un disco notablemente más luminoso y con vocación popular, que en canciones tan certeras como ‘I See the White’ o ‘Awakening Baby’ abre nuevas perspectivas en su carrera. [Domingo 28 de octubre, en Barcelona –Centro Cultural Albareda–]
Esta jovencísima artista californiana se esmera por mantener cierta opacidad sobre su biografía, quizá alimentando cierta mitología que situaría su propuesta musical como a una Alice Coltrane o una Nina Simone componiendo e interpretando bandas sonoras de películas clásicas. Esa fantasía se hace realidad en álbumes como ‘The Visitor’ (2016) o el reciente ‘Childqueen’, auténticos prodigios de soul-folk-jazz-pop de tintes añejos pero muy, muy excitantes. [Viernes 26 de octubre en Madrid –Teatro Barceló– y sábado 27 en Barcelona –Sala Apolo–]
Nada de metal. Tras este nombre tan gótico se esconde en realidad un cuarteto bilbaíno que en realidad no hace ascos a ningún género en su EP debut ‘Todo lo que arde’: ritmos reggaeton, pop y ambientes oscuros a lo Décima Víctima conviven en canciones que, sobre todo, desprenden un gran magnetismo. [Viernes 26 de octubre en Madrid –El cielo de Barceló– y sábado 27 en Barcelona –La [2] de Apolo–]
El nombre de esta joven noruega lleva sonando desde hace unos años pero, tras la enésima decepción de un artista tras fichar por una multinacional, ha logrado al fin publicar en este 2018 su debut largo, ‘Both’. Un disco creado con la colaboración de su pareja sentimental –Aaron Maine, de Porches– que se nutre tanto de folk-pop como de R&B y electrónica, dando lugar a canciones misteriosas y elegantes como ‘IUD’ o ‘Habitual Love’. [Viernes 26 de octubre en Madrid –El cielo de Barceló– y sábado 27 en Barcelona –La [2] de Apolo–]
Este verano Pitchfork destacaba en un artículo de portada a este MC británico como uno de los más interesantes de la nueva camada del grime. Este chaval procedente de un suburbio de Northampton –Tyron Frampton, se llama– rapea con los códigos de Skepta o Stormzy, pero emplea una estética distintiva que provoca, confunde y mete miedo, al estilo del primer Tyler, The Creator y vídeos como el de ‘Polaroid’ o el reciente ‘Rainbow’ son de esos que no se olvidan fácilmente. [Viernes 26 de octubre en Madrid –Teatro Barceló– y sábado 27 en Barcelona –La [2] de Apolo–]
Esta cantautora australiana encajaría en cánones de chica-con-guitarra-eléctrica similares a los de su compatriota Courtney Barnett –aunque más oscura– o norteamericanas como Lucy Dacus o Julien Baker. Sin embargo, canciones como ‘Mechanical Bull’ o la emocionante llamada a la sororidad de ‘Boys Will Be Boys’ –incluidas en su EP debut ‘Thrush Metal’– desprenden una personalidad particular que hace confiar muchísimo en sus posibilidades de cara al futuro. [Sábado 27 de octubre en Madrid –Teatro Barceló– y domingo 28 en Barcelona –Sala Apolo–]
Jaume Benedito es un valiente, uno de esos heroicos músicos amantes del pop de guitarras delicado y bien hecho. Lo ha demostrado en ‘Someday I’ll write a nice love story’ (2017) y el recientemente publicado –de nuevo por el exquisito sello Discos de Kirlian– ‘What do you want to be when you grow up’, dos álbumes que sin duda encandilarán a aquellos que gocen de los discos de The Divine Comedy, Jens Lekman, el primer Richard Hawley o Roddy Frame. [Sábado 27 de octubre, en Barcelona –Centro Cultural Albareda–]
‘Devotion’, álbum debut de esta artista británica amiga de Mica Levi –no en vano ha producido el disco con ella– es la revelación del alt-R&B en 2018. Bases minimalistas pero contundentes, voces de ecos infinitos –como una James Blake lo-fi– y una valentía que ha conquistado a grandes nombres de la nueva escena electrónica como Arca caracterizan la música de una mujer de la que, gracias a las excelentes críticas que está cosechando, se espera mucho. [Viernes 26 de octubre en Madrid –Teatro Barceló– y sábado 27 en Barcelona –Sala Apolo–]
“Muchos artistas actuales son aburridos, Poppy no” era el titular que dejaba Poppy a JENESAISPOP a su paso por Barcelona. La cantante y Youtuber promocionaba su nuevo disco, ‘Am I A Girl?’, que sale el 31 de octubre y, en sus propias palabras, será “el disco dance-pop de Poppy, pero eso no es todo lo que vas a encontrar en él”.
Y efectivamente, dance-pop no es lo único de lo que se compondrá ‘Am I A Girl?’. Poppy ha estrenado un nuevo avance del álbum que no tiene nada que ver con el synth-pop de ‘Fashion After All’ o su versión de ‘Metal’ de Gary Numan y que además confirma que ella de aburrida tiene poco. ‘X’ es una fusión de heavy metal y pop 60’s, es decir, una fusión en principio imposible pero que en esta canción parece tener todo el sentido del mundo, sobre todo en el estribillo final, que representa la cumbre de esta explosiva mezcla de estilos.
La letra de ‘X’ une ideas bastante oscuras con otras buenrollistas, en frases como “quiero amar a todo el mundo, sacar la bala de todas las pistolas” o “quizá podemos salvar el mundo, de las garras del chico malo y la chica peligrosa”. La canción parece un “mash-up” chungo de esos que pueden encontrarse en Youtube, pero es real como la vida misma, aunque no lo parezca en una primera escucha. ¿Temazo o lolazo? Posiblemente ambas cosas.
Esta semana el dúo hispanoitaliano Delaporte anunciaban la próxima publicación de un nuevo trabajo: el día 1 de febrero de 2019 llegará ‘Como anoche’, su primer álbum largo tras publicar en los últimos meses un doble EP, ‘#1’, cantado en inglés, y ‘Uno’, cantado en castellano. Este último contenía ‘Un jardín’, canción con la que dieron un auténtico pelotazo al convertirse en sintonía del talent-show de danza ‘Fama ¡A Bailar!’.
Parece que ese espaldarazo, además de mostrar sus enormes posibilidades comerciales, les ha decidido a continuar empleando el español para sus canciones. Y es que, tras ‘Azul marino’ –single presentado el pasado mes de junio y que estará contenido en este nuevo trabajo–, ahora presentan ‘Ni un beso’, un nuevo tema cantado en la lengua natal de Sandra Delaporte (el músico y productor Sergio Salvi es el italiano). Una canción que, sobre todo, consolida el estilo del dúo afincado en Madrid.
Y es que ‘Ni un beso’, una canción de desamor en los tiempos de Whatsapp (“y un corazón roto me envías sentao desde tu casa”) que define perfectamente el concepto Delaporte: bases de electrónica contemporánea decididamente bailables, melodías pop y arreglos que muestran la querencia por el folclore español (esas pseudo-palmas digitales que recuerdan, cómica y quizá involuntariamente a Azúcar Moreno) y sudamericano, con guiños rítmicos a la champeta y, a partir del minuto 2:00, esa guitarra acústica que remite al folclore andino, conectándoles con proyectos como Bomba Estéreo. Y, como estos, Delaporte consiguen armar una buena fiesta con una base sinuosa e interesante, alejada de lo obvio pero gustosa y explosiva, especialmente en su recta final. Un auténtico pepinazo para bailar, este ‘Ni un beso’.
Delalporte ya han programado la presentación oficial de ‘Como anoche’: será el día 28 de febrero en la sala But de Madrid y las entradas ya están a la venta en Ticketea.
El programa de entrevistas conducido por David Broncano, La Resistencia, suele dar lugar a situaciones absurdas gracias al singular tratamiento que el también locutor de radio procura a sus invitados. Pero lo vivido en el programa de ayer con el músico, escritor y actor Albert Pla rozó el paroxismo, poniendo en aprietos al propio Broncano, que probó de su propia medicina. Esta vez el troleado fue él.
El habitualmente controvertido Pla –unas veces voluntaria, y otras involuntariamente– acudía teóricamente a presentar ‘Miedo‘, que es a la vez un nuevo álbum de estudio –co-escrito y producido por Raül Fernández Refree– y un espectáculo teatral. Pero poco se habló de ello, sin que esta vez fuera forzado por el propio entrevistador sino al contrario. Desde su misma entrada y con ademanes de comicidad clásica a lo Buster Keaton o su amigo Tortell Poltrona, Pla puso en aprietos constantes a Broncano, sacándole del guión que quisiera tener y no respondiendo una sola de las preguntas que se le hicieron. Veinte minutos –esta vez fue a él al que la entrevista se le hizo larga– de incomodidad y magnetismo –más que nada, por la curiosidad de saber si el presentador sería capaz de reconducir la situación– a partes iguales. Hoy en Twitter Pla asegura que «se lo pasó bastante bien», y no nos cabe ninguna duda, mientras que el programa afirma que «a Albert Pla le faltó entrar en un bulldozer y con una bola de demolición».
El fondo de todo esto, como decíamos, es que Pla presenta este recién presentado disco-espectáculo creado junto a Refree después de la colaboración de ambos con Fermín Muguruza en otro show que mezclaba música y teatro, ‘Guerra’. Disco y obra tratan sobre «el miedo como sombra constante que nos acompaña en los días soleados y en los nublados más», destacándose canciones como ‘Entierro‘. Las próximas fechas de presentación de ‘Miedo’ serán el 9 de noviembre en Teatre La Llotja de Lleida y el 16 y 17 de noviembre en Espai Rambleta de Valencia. El 23 del mismo mes actúa en Sarau de Badalona, aunque allí hará un repaso de toda su trayectoria.
Consolidado como una de las primeras citas festivaleras de cada año, SanSan Festival apuntala hoy su cartel de la edición 2019 revelando tres de los grandes nombres de su line-up. Fieles a su línea, se trata de tres nombres nacionales de tres estilos muy distintos entre sí artísticamente pero que reúnen a públicos de ámbitos similares. Se trata de Izal, establecidos como abanderados del indiemainstream más superventas con discos como ‘Autoterapia’, seguirán siendo un gran reclamo para numeroso público; C. Tangana, alcanzando ya un estatus de cabeza de cartel; y La Casa Azul, que para entonces habrá publicado ya ‘La gran esfera’. ¿Verdad? ¿VERDAD?
La Pegatina, los argentinos Auténticos Decadentes, La Plata y Nerabe conforman el resto de nombres de esta tanda de confirmaciones. Semanas atrás se conocieron los nombres de Fuel Fandango, Rozalén, Morgan, EUT, Zeas Mays, The Crab Apples y Las Chillers, haciendo de nuevo bandera de una considerable amplitud de miras. Esa que les llevó a acomodar en anteriores ediciones nombres como Los Del Río o Celtas Cortos.
Esta 6ª edición de Festival SanSan volverá a celebrarse en Benicàssim, en 2019 entre los días 18 y 20 de abril. Ya están a la venta las diversas modalidades de abonos: normales, a 40 € + gastos; VIP, a 60 € + gastos; y GOLD, a 75 € + gastos. Los precios se mantendrán hasta el próximo 31 de octubre. Más información, en su web.
Según se ha comunicado desde las cuentas en redes sociales del propio artista, Tony Joe White ha fallecido a los 75 años de edad. Según Billboard, tomando como fuente a un representante del sello Yep Roc, el fallecimiento se habría producido el pasado miércoles 24 de octubre, sin que hayan trascendido aún las causas. «Tenemos el corazón roto de anunciar que Tony Joe White ha fallecido a la edad de 75 años. Una verdadera leyenda que siempre será recordado como un artista auténtico», dice escuetamente el comunicado de su cuenta de Twitter.
White, que acababa de publicar el que es ya su último álbum de estudio, ‘Bad Mouthin´‘, nació en Luisiana en 1943 y, educado en el blues y el soul más genuinos, logró su primer gran éxito a la edad de 26 años, cuando publicó ‘Polk Salad Annie’. Aunque su canción más importante es, sin duda, la maravillosa ‘Rainy Night In Georgia’, que Brook Benton hizo universal con su versión del año 1970. Su popularidad le llevó a codearse con grandes nombres del rock de raíces norteamericano y del soul, haciendo giras con Sly & The Family Stone, Creedence Clearwater Revival o Steppenwolf.
Llegó incluso a un público masivo, siendo compositor de canciones para Tina Turner en la cima de su carrera: a instancias de su amigo Mark Knopfler, White escribió ‘Steamy Windows’ y ‘Undercover Agent for the Blues’ para su disco ‘Foreign Affair’. Pero si por algo destacó White fue que nunca descuidó su carrera como autor e intérprete, ni siquiera cuando, desde finales de los 90, se vio abocado a publicar su música en discográficas independientes, publicando un total de 16 álbumes de estudio.
We are with broken hearts to announce that Tony Joe White has passed away at the age of 75. A true legend that will always be remembered as a real artist.
Han pasado ya 40 años desde que John Carpenter dirigiera la que se convertiría en su obra de mayor repercusión, ‘Halloween’, todo un clásico del cine de género que sentó las bases del slasher. A raíz del éxito de esta, se han hecho a lo largo de los años varios intentos por recuperar la historia de Michael Myers, aquel niño que con seis años mató a su familia y que 15 años después se escaparía del psiquiátrico donde le ingresaron para volver a su pueblo natal en la víspera de Halloween. En esta nueva entrega, una secuela directa de la original que ignora los hechos sucedidos en el resto de películas, Jamie Lee Curtis, protagonista de la saga, regresa a su mítico personaje de Laurie Strode cuatro décadas más tarde. No ha podido superar el trauma de presenciar cómo Michael mató a todos sus seres queridos en 1978, así que vive en un constante estado de alerta, especialmente cuando se acerca la noche del 31 de octubre.
David Gordon Green ha demostrado en distintas ocasiones ser un director de lo más ecléctico, situándose siempre en el línea entre el cine indie (‘George Washington’, ‘Joe’) y el cine directamente comercial (‘Stronger’, ‘Superfumados’). ‘La noche de Halloween’ pertenece a ambos grupos, pues es una película hecha con tan solo 10 millones de dólares que está batiendo récords de taquilla. No es extraño, ya que es todo un regalo a los fans de la original y tiene la calidad suficiente para ir mucho más allá del simple homenaje. El director captura de manera fresca la esencia de la de Carpenter (quien aparece acreditado como productor ejecutivo) y mantiene un respeto enorme por el espíritu de los slashers de los años 70. Aunque Gordon Green sabe que ese modelo de hacer cine no funcionaría de la misma manera si se hiciera actualmente, de modo que aporta un inteligente giro a la historia que le sienta de maravilla.
La película comienza cuando dos periodistas acuden al centro psiquiátrico donde se encuentra interno Michael Myers para tratar de hablar con él. Tras esa primera secuencia aparecen los títulos de crédito con la emblemática música compuesta por el propio Carpenter. Durante toda la película el uso de la banda sonora denota un buen gusto notable, ya que evita a toda costa ser obvia pero crea tensión continuamente, logrando así que cuando los sustos llegan (que los hay), sea cuando menos nos los esperamos. Y la manera de rodar algunas secuencias como la del baño o el encuentro final, es verdaderamente prodigiosa. Pero de las cosas más brillantes –y difíciles- de esta nueva ‘Halloween’ es que la mezcla de géneros con la que juega en ocasiones funciona de forma explosiva. Sabe pasar de ser muy graciosa a terrorífica (como en la memorable escena con la niñera) sin dejar de ser ninguna de las dos cosas. Todo es puro entretenimiento y disfrute, ya no solo ver que al fin una secuela de la saga está realizada con tantísimo cariño, sino también volver a ver a Jamie Lee Curtis –que seguro que se lo pasó en grande en el rodaje- estando tan convincente planeando su venganza final.
Otro aspecto que no se puede pasar por alto es el fuerte componente femenino que tiene la película. La original fue una de las primeras que ayudaron a construir el prototipo de “final girl” (la chica que sobrevive al final de la masacre) en el cine de terror, pero no se puede decir que su intención fuese empoderar a las mujeres. En esta nueva sí, y también hay sororidad entre las distintas generaciones de las protagonistas. Gordon Green actualiza todo para que sea una cinta absolutamente contemporánea sin olvidarse de aludir a la nostalgia setentera. Aunque es cierto que se le pueden poner pegas, ya que el guion deja algunos cabos sueltos (y no parece que de forma intencionada), realmente poco importa. Tiene todo lo que se le puede pedir a una buena película de terror: buenos sustos, sangre y mucha diversión. 7,5.
Una semana más, en Ready for the Weekend seleccionamos las mejores y más destacadas novedades de la semana. Este viernes es, posiblemente, uno de los más profusos en lanzamientos, y por eso nuestra playlist alcanza los 70 cortes en esta ocasión. En el plano de álbumes, el regreso de Robyn y la BSO de Thom Yorke para el remake de ‘Suspiria’ y el décimo disco de Javier Álvarez –su regreso tras 9 años– copan la atención, pero también tenemos ya a nuestro alcance los nuevos trabajos de Julia Holter, Nao, Terrier, Tom Odell, Arizona Baby, Say Lou Lou, The Ting Tings, urfabrique o The Black Eyed Peas, entre otros. EPs destacables como el debut del supertrío femenino Boygenius, I Am Dive, La MODA o Desert también están disponibles desde hoy.
A lo largo de la semana hemos conocido nuevos singles de The Good, The Bad & The Queen, Cardi B, Ellie Goulding, Normani & Calvin Harris, Becky G & C. Tangana, Bob Mould, Toro Y Moi o Cariño. A ellos se suman también en esta jornada Poppy, Delaporte, Rudimental, Icona Pop, Mumford & Sons, Exnovios, TOY, Eleni Foureira, Pimp Flaco & Kinder Malo, BFlecha, Steve Aoki & BTS, Swervedriver, Greeciy & Anitta, 6ix9ine, The Chainsmokers, Pedropiedra, RRUCCULLA, el debut de Santo Maltés o Royal Trux.
Esta semana es igualmente abundante en curiosidades: además de outtakes de las últimas obras de Beach House, Hinds o Fleet Foxes, encontramos un tema inédito de XXXTentacion junto a Skrillex, Lil Pump, Swae Lee ¡y Maluma!, además de una de las aportaciones de Tyler, The Creator a la película animada de ‘El Grinch’, la interpretación por parte de P!nk de uno de los temas del musical ‘The Greatest Show’ o una curiosa versión orquestal de ‘Everybody Wants To Rule The World’ de Tears For Fears a cargo de Trevor Horn con Robbie Williams a la voz. Además, recuperamos algunos lanzamientos muy interesantes que se quedaron en el tintero la pasada semana, como son los discos de Albert Pla & Refree, Open Mike Eagle y un disco conjunto del violagambista sevillano Fahmi Alqhai y la cantaora Rocío Márquez.
Esta semana en Meister of the Week hablamos con los integrantes del grupo Medalla, que el pasado año debutarán con el potente ‘Emblema y poder’, un disco repleto de guitarras furiosas, psicodelia y ganchos melódicos irresistibles. Mientras culminan la grabación de su segundo álbum de estudio –producido por Sergio Pérez (Svper, Joe Crepúsculo)–, hemos hablado con ellos sobre otro elemento que también tiene su peso específico, tanto a nivel musical como estético, en el proyecto: su fascinación por el heavy metal de los 80.
Así, el cuarteto de Barcelona responde a nuestro cuestionario y distingue entre “heavy bien” y “heavy casposo”, revelando sus filias y fobias del género y hasta qué punto ha influido en sus canciones. Medalla, por cierto, realizarán varios conciertos en tanto terminan ese nuevo álbum: el 3 de noviembre actúan junto a Camellos en la Sala 0 de Madrid; el 17 del mismo mes abrirán un show de Atom Rhumba en La Salvaje de Oviedo; y el 14 de diciembre volverán a formar tándem con Camellos, esta vez en la Sala VOL de Barcelona.
Antes de entrar en harina, definidnos cuál es vuestro concepto de “heavy casposo” y “heavy bien”, por entendernos.
Antes de nada, queremos aclarar que nos flipa este tema, así como el heavy metal, aunque nosotros no creemos que nuestra música pueda definirse dentro de este estilo. Dicho esto, entendemos el «heavy bien» como grupos que en su momento innovaron o que hicieron cosas que no se asemejaban demasiado a otros grupos (adoramos a Iron Maiden colectivamente, por ejemplo) y «heavy casposo» como todos aquellos grupos que después intentaron copiar el rollo de los más grandes u originales pero que al final acabaron siendo una copia y un retrato de ellos mismos, aunque tampoco nos gusta comparar demasiado y dentro del grupo hay diversidad de gustos.
Sois muy jóvenes, y no sé si alguno de vosotros tenía conciencia en los 80 –si es que habíais nacido ya–. ¿Cuál es vuestro primer contacto con el metal de esa época?
Somos de la siguiente década. Todo empieza con la típica historia en el instituto cuando te crees más duro que nadie y súper diferente e intentas buscar grupos que reafirmen tu personalidad. Luego vas viendo camisetas con diseños raros y tipografías un poco agresivas, y al final te das cuenta de que los grupos que empezaste a escuchar para ser súper duro resultan ser la hostia en patinete.
«A nivel grupal, Iron Maiden nos volaron la cabeza y lo siguen haciendo»
¿Y cuál fue el primer grupo/vídeo/canción que os voló la cabeza y os hizo querer más de eso?
A nivel grupal, seguramente sea Iron Maiden. Nos volaron la cabeza y lo siguen haciendo.
¿En qué medida os obsesiona el heavy casposo y hasta qué punto? ¿Coleccionáis discos, revistas de la época…?
Por edad llegamos más bien tarde a lo de coleccionar cosas de la época, pero algunos de nosotros en nuestros años melenudos bajábamos al quiosco mensualmente a comprar la Heavy Rock, la Metal Hammer o cual fuera la ración de metal mensual adecuada.
«Seguramente la mitad del caché de Poison se vaya en mallas y calcetines»
¿Diríais que hay un tipo medio de casposismo metalero? ¿Qué cualidades/características no pueden faltar en un buen grupo de heavy hortera?
Tampoco tenemos nada en contra del glam rock, pero el rollo de arreglarse mucho el pelo, maquillarse a tope y ponerse mallas con rejillas no nos tira demasiado. Y es caro. Seguramente la mitad del caché de Poison se vaya en mallas y calcetines.
¿Qué artista o banda diríais que es lo más hortera que os habéis echado a la cara y que, sin embargo, os flipa?
Aunque vayan de súperhombres, sean unos top machos y siempre tengan que tener esa pose de «tíos fuertes enganchados a las proteínas» y que tengan que morir por el metal, hay que decir que los Manowar siempre nos han puesto a tono.
«La cumbre del heavy casposo serían Gigatron, pero es un grupo heavy casposo BIEN y encima patrio»
¿Y quién o quiénes son la cumbre del heavy casposo, para vosotros? Gigatron, pero es un grupo heavy casposo BIEN y encima patrio. Luego en el top de la lista de heavy casposo MAL estaría Steel Panther y en un puesto MUY ENTRAÑABLE los Anvil (recomendamos su documental muchísimo).
Decidnos vuestro top 5 o top 3 de canciones (o discos) de heavy casposo.
El «Black Album» de Metallica, el ‘Chinese Democracy‘ de Guns ‘N Roses y el ‘Obsesión’ de Sangre Azul.
En mi opinión, lo peor/mejor del heavy casposo llegó a primeros de los 90, una recua de grupos post-Van Halen y pre-Guns ’N Roses. ¿Os interesan o no os mola tanto?
Para ser sinceros, de la década de los 90 tiramos por otros géneros o estilos que nos han tocado más. A pesar de eso, los grandes clásicos del metal tienen discazos absolutos en esa época (‘Painkiller’ de Judas Priest, por ejemplo) y también hay grupos de hard rock que consiguieron en esa época hacer por primera vez un maldito disco decente (‘Get A Grip’ de los Aerosmith).
El christian-rock, con Stryper a la cabeza, era una auténtica mina. ¿Algún descubrimiento de ese palo que hayáis hecho?
No vamos a ir a un bosque a hacer pócimas y adorar a cosas extrañas, pero los primeros discos de Ensiferum están de puta madre.
«La historia de que el cantante de Warrant se intentó suicidar porque sólo le reconocían por ‘Cherry Pie’ es bastante, ejem, curiosa»
W.A.S.P. , Mötley Crue , Stryper , Twisted Sister , Cinderella , Poison , Warrant , Pretty Boy Floyd , Britny Fox, Bang Tango , Faster Pussycat , Tigertailz… De esta lista, qué nombres alcanzan el umbral de la caspa o en realidad son ok/respetables o como lo queráis llamar.
De la lista nos gustan WASP, Mötley Crue, Stryper, Twisted Sister y Poison. Los demás no nos matan y hay algunos que no hemos escuchado. Ya sabes, cuando tienes tiempo prefieres gastarlo en cosas que te molan (o en buenas bandas). Aunque la historia de que el cantante de Warrant se intentó suicidar porque sólo le reconocían por ‘Cherry Pie’ es bastante, ejem, curiosa.
¿Os ha parecido relevante algo de lo que hayan hecho alguno de esos grupos posteriormente o nunca han podido superarse a lo que hicieron en aquellos años?
La mayoría de estos grupos tuvieron su época dorada en los 80, hicieron sus hits durante esos años y después intentaron persistir (o siguen haciéndolo) mediante esas canciones. Muchas bandas de heavy metal viven de clásicos (obviamente, no todas) y eso es lo que más nos cansa en general, pues quieres escuchar cosas nuevas y ver cómo progresa un grupo que te agrada. No es el caso de Judas Priest, por ejemplo: el ‘Firepower’ es de lo mejorcito de grupos clásicos que hemos escuchado recientemente.
Además, en una parte de estos grupos encuentras el factor del «machito» y canciones que sólo hablan de irse de fiesta, follar y de chicas, chicas y más chicas (aunque luego te intenten colar la baladita de puta madre); y lo vemos como una percepción machista y, en general, aburrida.
«Las mejores baladas las escriben grupos de heavy metal y eso es un hecho»
Una de las frases 0,60 más célebres dice que las baladas y las portadas heavies son las mejores. ¿Podéis confirmar o desmentir esto? ¿Alguna favorita particular de cada cosa?
Las mejores baladas las escriben grupos de heavy metal y eso es un hecho. La portada del ‘Somewhere in Time’ de los Maiden te puede flipar por las referencias que hay en el dibujo sobre sus canciones de discos anteriores, si eres un buen friki del grupo.
¿Hasta qué punto ha influido ese rollo casposete en las canciones de Medalla? ¿Habéis llegado a autocensuraros alguna vez por eso?
Pues te diríamos que tomamos el heavy metal, igual que tomamos la psicodelia, el kraut o el pop. Somos gente muy abierta musicalmente y mentalmente y no hacemos ascos a nada. Si nos apetece colar un riff que pueda sonar más heavy metalero o un ritmo más loco en plan kraut lo hacemos, sin autocensura y sin hacerlo gratuitamente. Nos gustan las cosas medidas, como un buen solo de guitarra y no un solo de batería de 15 minutos a mitad de concierto.
¿Habéis hecho alguna versión de este estilo en estudio o directo? ¿La haríais?
Hemos hecho versiones de Motörhead, pero nada más que de ellos. Nos costaría versionar a grupos casposos. Pero ahora tenemos una versión de Hawkwind en el tintero que acabamos de grabar en las sesiones del LP2. Ya sabemos que no es heavy, pero si está Lemmy ya nos vale.
¿Y os ha tentado recuperar el rollo teatral de aquellos años? Maquillaje, pelos crepados y laca a saco…
Esperemos que nunca se nos pase por la cabeza. Además, no tenemos un duro.
En una de las escenas de ‘Quién te cantará’, la nueva película del director de culto Carlos Vermut, un experto en muñecos infantiles que hablan topa en un bar con Violeta, una de las protagonistas. Esta le sugiere un mensaje para ser pronunciado por esos muñecos, un mensaje didáctico para niños. Esta es su ocurrencia: «Probablemente seas una persona mediocre y del montón. No gastes tu tiempo en esforzarte o intentar ser especial y gástalo en asumir la realidad. Así, aunque no seas del todo feliz, al menos no serás un desgraciado el resto de tu vida».
‘Quién te cantará’, que narra la historia de Lila Cassen (Najwa), una exitosa cantante retirada desde hace 10 años que sufre un episodio de amnesia, y también de Violeta, una desgraciada fan, a la que solo consuela imitar a Lila cada noche en un karaoke en el que trabaja (la fantástica Eva Llorach), nos habla de cómo puede conducir tu vida la obsesión por «intentar ser especial» o tan especial como otros, reflexionando así sobre la identidad, sobre quiénes somos y quiénes queremos ser.
Este cometido que tanto ha inundado la ficción de las últimas décadas encuentra un nuevo e interesante punto de vista en la cinta de Carlos Vermut a través de una superestrella del pop y de su seguidora. Estamos acostumbrados a ver fotos de grandes artistas rodeados de discos de platino que a la postre han tenido problemas para encontrarse a sí mismos y averiguar quiénes son realmente. Esas instantáneas en las que el éxito y el glamour les rodean terminan teniendo un regusto amargo cuando se les acumulan los fracasos o cuando queda expuesta su dificultad para adaptarse a su entorno. La lista del «club de los 27» es demasiado larga y la profesión de músico por algo tiene una esperanza de vida tan corta. Vermut pone este tema sobre la mesa cuando vemos a Najwa posar con sus discos de platino sin tener ni idea de quién es, pero le da una inteligente vuelta de tuerca a través del fenómeno fan y la obsesión por el ídolo.
El director pone todas esas cuestiones sobre la mesa, pero también otras menos frecuentes como por qué te obsesiona tu ídolo, qué buscas exactamente en él, si es acaso reafirmarte como persona, mimetizarte con él, conocerlo cuando sólo puede caber el camino de la decepción y sobre todo qué podrías llegar a hacer por él sacrificándote a ti mismo. Cuando un adolescente imita a su ídolo en su casa con la música a todo volumen a menudo está soñando no solo con conocerlo sino con ser él durante esos 4 minutos que dura su canción favorita, y Carlos Vermut sabe llevar esta cuestión a la gran pantalla con los tintes de thriller y drama habituales en su cine.
Su estética se ha refinado (no así su sonido y doblaje, quizá deliberadamente artificiosos, como el mundo del pop, al fin y al cabo), pero aunque ahora su cine sea más académico, desde luego no se ha traicionado a sí mismo. Perduran los personajes aborrecibles que te sacan de tus casillas hasta lo políticamente incorrecto (la hija de Violeta, interpretada por Natalia de Molina), la influencia de Hitchcock (ahora también de ‘Persona’ de Bergman), una dosis justa de humor (la escena «parezco gilipollas» marcará un antes y un después para todo aficionado al pop), y continúa aunque no lo parezca el componente mágico, con planos entre David Lynch y el mejor Julio Medem (ese disco firmado «roto»).
‘Quién te cantará’ es una gran película también porque sabe darnos lo que Almodóvar no termina de redondear desde hace casi una década. Vermut, que está hablando largo y tendido sobre las comparaciones con el director manchego, incluso enriqueciendo el guión de esta película, no adopta particularmente su estética ni mucho menos su sentido del humor o de la cotidianeidad, pero sí algunos de sus trucos: Eva Amaral canta las inmensas escenas musicales de Eva Llorach (nada que envidiar a las que Olivier Dahan rodó en ‘La Vie En Rose’) recordándonos al juego entre Luz Casal y Miguel Bosé en ‘Tacones lejanos’ (la escena de ‘Procuro olvidarte’ de Manuel Alejandro, y la recuperación de dos temas inesperados de Najwa son muy grandes); desde luego esta cinta vuelve a ser eminentemente femenina, con un reparto en el que destaca también Carme Elias; tiene música de Alberto Iglesias; y sobre todo recurre a algunos de los mejores trucos estructurales de ‘Volver’ o ‘Todo sobre mi madre’ para conectar personajes y diferentes generaciones en busca de justicia poética… o de un dramatismo que realce traumas, sacando a la luz toda nuestra mediocridad. 8.
Tras el éxito descomunal de ‘Lean On’, MØ ha seguido publicando singles con más (‘Final Song’) o menos (‘Drum’) éxito, incluso quedándose a las puertas de repetir aquel bombazo junto a Major Lazer y DJ Snake con ‘Cold Water’, su otro éxito con el trío comandado por Diplo, en este caso además con la ayuda de uno de los reyes del pop actuales, Justin Bieber. Desde luego, Karen Marie Ørsted no es una “one-hit-wonder” y tampoco se puede quejar de que temas tan certeros como ‘Kamikaze’ no hayan funcionado, pues está claro que el “flop” no ha sido ni de lejos lo único que ha conocido en los años posteriores a ‘Lean On’. De hecho, las cosas le han ido bastante bien desde entonces -desde luego mejor que con su debut de 2014-, como demuestra también el éxito de ‘Nigths with you’ y ‘Don’t Leave’ con SNAKEHIPS en las plataformas de streaming. Su segundo disco, ‘Forever Neverland’, ha tardado cuatro años en llegar -antes hemos conocido un EP, ‘When I Was Young’-, pero por lo menos ha llegado, que es más de lo que pueden decir otras.
MØ podría haber incluido todos estos mini éxitos en un segundo disco-batiburrillo para inflar la media de hits de ‘Forever Neverland’, a la manera de Shakira. Sin embargo, la danesa ha optado por la vía difícil, presentar una obra compuesta totalmente por temas nuevos y con concepto, en este caso centrado en la nostalgia, que también se traslada al evocador sonido de (casi) todas las canciones del disco. ‘Forever Neverland’ es una obra cohesiva cuya secuencia incluso parece tener un sentido: la “intro” utiliza un fragmento de la última canción, cerrando el círculo, y el disco contiene dos mitades bastante bien diferenciadas en “mood” -una más divertida, la otra más melancólica, a la manera gradual de una puesta de sol- y separadas por un curioso interludio en el que MØ anuncia: “sé que debería quedarme, y si fuera más valiente lo haría, pero ahora mismo solo quiero llamar a mi madre y pirarme de West Hollywood”.
Lo que ocurre antes y después de esta balada de 1 minuto y 8 segundos es un suculento festín de buen pop que lograremos disfrutar más si aceptamos tres cosas: las letras de MØ, que hablan de la juventud, fiestas y amoríos pasados, son completamente intercambiables y genéricas a más no poder, ella es una intérprete plana e incapaz de emocionar (aunque lo intente, como en el incómodo final de ‘Purple Like the Summer Rain’), y el disco se habría beneficiado claramente de haber salido un par de años antes. Superado esto, ‘Forever Neverland’ mola. ‘Way Down’, el hit claro de todas estas canciones nuevas, aúna flautas indias y coros tribales con un ritmillo que parece inspirado en el ‘Work’ de Rihanna y Drake, ‘Sun in Our Eyes’ con Diplo funciona con su espíritu despreocupado y veraniego (ojo a sus cerca de 24 millones de streaming en Spotify), ‘Beautiful Wreck’ es más sensible que la típica balada caribeña con xilófonos e ‘Imaginary Friend’ -mi favorita- demuestra que la moda dancehall en el pop todavía es capaz de producir canciones realmente evocadoras.
Aunque cabe lamentar que estas canciones no hayan caído en manos de una cantante con más carácter, por lo menos sí cuentan con buenos ganchos y producciones más interesantes y sofisticadas que la media, aunque en algunos casos se pasen con la influencia caribeña, como sucede en las forzadas ‘Nostalgia’ y ‘Red Wine’ con Empress Of, o caigan en la balada superflua de rigor, como ‘Mercy’. Sin embargo, el álbum sí logra sorprender en al menos dos ocasiones. En primer lugar, ‘Blur’ es una buena canción surgida de una idea en apariencia imposible como fusionar guitarras brit-pop con un pegadizo estribillo de “pito”, añadiendo a la poción el efecto “prismizer” de moda en la voz de MØ; y en segundo lugar destaca ‘If It’s Over’, que con su punto feísta y caótico (sorpresa, es una colaboración con Charli XCX) es claramente la canción más divertida de todo este nuevo conjunto de temas.
Así las cosas, ‘Forever Neverland’ quizá no dure “para siempre” en nuestros reproductores, pero como documento de un episodio concreto en la historia del pop comercial es digno como mínimo. Desde luego, más merecedor de nuestra atención de lo que sugieren esas miserables 2 estrellas que le ha puesto The Guardian…
Calificación: 6,9/10 Lo mejor: ‘Way Down’, ‘Blur’, ‘Sun in Our Eyes, ‘If It’s Over’, ‘Imaginary Friend’ Te gustará si te gusta: Tove Lo, Charli XCX, Tove Styrke, Carly Rae Jepsen Spotify:Spotify
Al margen del popular Nils Frahm o de otros compositores de renombre como Max Richter o Dustin O’Halloran, siguen surgiendo en la escena neoclásica nuevos pianistas con potencial de acceder a públicos mayoritarios. Es el caso del canadiense Jean-Michel Blais, cuyo debut, ‘II’, fue uno de los mejores discos de 2016 para Time y cuyo nuevo trabajo, ‘Dans ma main’, ha recibido una nominación al prestigioso Polaris Music Prize, que este año se ha agenciado Jeremy Dutcher.
Jean-Michel Blais actuará por primera vez en España el domingo 28 de octubre en el Circulo de Bellas Artes de Madrid y el jueves 1 de noviembre en el Palau Dalmases de Barcelona. Presentará naturalmente un ‘Dans ma main’ de accesibles y emotivas composiciones a piano, cercanas al estilo de Erik Satie y Frederic Chopin, pero abiertas a su vez a la profundidad y posibilidades que ofrece la electrónica, de la que Blais extrae texturas y atmósferas con las que enriquece sus temas, a veces de manera más sutil (‘forteresse’) y otras más contundente (‘igloo’).
La aproximación de Blais a la electrónica se debe a su relación con el músico canadiense nominado a un Grammy Michael Silver, conocido por su alias CFCF, con el que colaboró en el EP ‘Cascades’. En cualquier caso, el canadiense ha entregado composiciones de una gran belleza, y no sería de extrañar que en unos años termine involucrado en el ámbito de las bandas sonoras como tantísimos compañeros de gremio han hecho en tiempos recientes, desde el propio Max Richter a Kreng pasando por supuesto por el tristemente fallecido Jóhann Jóhansson. El potencial de Blais en cualquier terreno es innegable.
Ya es 26 de octubre en algunos países, como Australia o Nueva Zelanda, lo que significa que ‘Honey’, el nuevo álbum de Robyn, uno de los más esperados de 2018 en el mundo del pop, ya está a la venta en estos territorios. Como suele pasar en estos casos -pasó, por ejemplo, con ‘reputation’ de Taylor Swift-, la publicación oficial de ‘Honey’ ha propiciado su consiguiente “filtración” en la red, y el debate entorno a él ya está en marcha en los foros de música, por ejemplo en el de Popjustice, y también en el nuestro.
De momento, la crítica está recibiendo ‘Honey’ con grandes alabanzas. Hoy Pitchfork publica su crítica del disco, que puntúa con un 8,5 sobre 10 y la etiqueta “Best New Music”. Rolling Stone comparte también su valoración con una nota de 4 estrellas y media sobre 5 y NME con una nota de 4 estrellas sobre 5. Todas estas críticas valoran la sutileza de las composiciones y la producción del álbum, muy diferente a la explosión electropop de ‘Body Talk‘, el que hasta ahora era el último álbum en solitario de Robyn, lanzado hace ya ocho años.
En todo este tiempo, sin embargo, Robyn no ha estado parada. En 2014 publicó un EP con Röyksopp, en 2015 otro con La Bagatelle Magique y en 2017 colaboró en tres temas de Mr. Trophat. Hace unos meses, la sueca presentaba el primer avance de ‘Honey’, ‘Missing You’, al que posteriormente daba continuación con la canción que da título al álbum.
Rosalía prepara el lanzamiento de su nuevo disco, ‘El mal querer’, que llega a las tiendas el 2 de noviembre auspiciado por dos singles de éxito como son ‘Malamente’ y ‘Pienso en tu mirá’, que la cantante acaba de presentar en la BBC. Esta última, por otro lado, ha sido interpretada esta noche en la gala 5 de Operación Triunfo.
Mientras, Rosalía se ocupa de otros menesteres profesionales. Este mediodía ha acompañado a Tim Cook, CEO de Apple, en su visita sorpresa al Apple Store de Madrid en presentación del HomePod, el nuevo altavoz inteligente de Apple, que llega a las tiendas españolas el 26 de octubre. Como informa El País, Cook ha resaltado de España su potencia como “mercado de crecimiento”, así como su arte y música, entre otras cosas. El empresario, por cierto, es fan de ‘El mal querer’, dice que es “fenomenal”.
El pasado mes de marzo era otra artista, FKA twigs, quien colaboraba con Apple presentando un fantástico anuncio/videoclip para el HomePod, dirigido nada menos que por Spike Jonze. El dispositivo buscará competir con otros altavoces inteligentes ya disponibles en el mercado, el Echo de Amazon y el Home de Google.
La música corre por nuestras venas. Thank you for making HomePod’s launch in Spain extra special, @rosaliavt! Your new album is phenomenal. pic.twitter.com/VnJARrgV9X
Najwa Nimri, que acaba de protagonizar la película recomendada ‘Quién te cantará’ de Carlos Vermut -cuya canción principal, una versión de ‘Procuro olvidarte’ de Manuel Alejandro interpretada por Najwa y Amaral, hemos estrenado en JENESAISPOP-, suma nuevo proyecto de altura. La actriz y cantante acaba de ser confirmada por Netlflix en la tercera temporada de ‘La casa de papel’, que empieza a rodarse en noviembre. Asegura Netflix que la presencia de Najwa en la serie es “señal definitiva de que se va a liar. MUCHO”.
El actor argentino Rodrigo de la Serna ha confirmado también su fichaje por el “thriller” de Netflix (antes emitido por Antena 3), declarando que aparecerá en la tercera temporada de la serie y en la siguiente… confirmando así lo que todavía no ha anunciado Netflix, que habrá cuarta temporada de ‘La casa de papel’. De hecho, como indica Vertele, el medio argentino Clarín afirma que las temporadas 3 y 4 de la serie se rodarán a la vez.
Volviendo a Nimri, quien por cierto viene de aparecer en otra serie de éxito de Antena 3, ‘Vis a vis’, la actriz estrena en noviembre otra película, ‘El árbol de la sangre’, dirigida por Julio Medem. En ella, Nimri comparte reparto precisamente con Úrsula Corberó, quien será compañera de reparto en ‘La casa de papel’.