La rapera de Chicago cupcakKe es basta y grosera como ella sola -y con ello nos tiene cayéndonos de la silla de la risa con sus letras-, pero también es una gran aliada de la causa LGBT, como demuestra habitualmente en las redes sociales, ha demostrado en muchas de sus canciones, entre ellas una titulada, directamente ‘LGBT’, o demuestra en una de las pistas destacadas de su último disco, ‘Crayons’, cuyo vídeo acaba de estrenarse.
Tras la publicación de ‘Ephorize’, ‘Crayons’ fue una de las canciones más celebradas del disco por su pegadizo ritmo caribeño, pero sobre todo por su letra, una defensa, como siempre afilada, de la comunidad LGBT que abarca, una por una, las cuatro letras del acrónimo, para concluir en cada estribillo: “boy on boy, girl on girl, like who the fuck you like, fuck the world”. La letra habla de sexo lésbico (“lesbian, gon’ head and eat it, get the dildo and Michael Jackson – Beat It’ (“beat it” es jerga de “masturbación”) y sexo gay (“gay guy brave takin’ anal / when it cum that’s a volcano”), pero también alega de manera directa a favor de la tolerancia y la aceptación de la bisexualidad (cupcakKe relata un episodio en un bar gay en el que se da cuenta que una mujer no es lesbiana sino bisexual, al intentar ligar ella y su pareja, y concluye “aprende a conocer a la gente, y no des cosas por hechas”), y de la transexualidad (“transgender are people, so I’ma treat ‘em equal”).
En este ritmo bailable con vientos tan carnavalesco y colorido como los lápices de colores que dan título a la canción -una referencia evidente a la bandera LGBT-, cupcakKe tiene tiempo también para hablar de la hipocresía latente en la homofobia de muchos hombres, no tan homófobos cuando se trata de dos mujeres lesbianas dándose el lote (“girl on girl, they like “yup”, but when it’s man on man they like “yuck”) y de celebrar la cultura drag (“drag shows so bomb and so lit”). En el vídeo, una pareja gay es defendida por un grupo de jóvenes LGBT de un hombre que busca intimidar a los dos chicos, y está claro que todos ellos representan la variedad de sexualidades e identidades presentes en ‘Crayons’, elevando con su fiesta callejera la canción al nivel de himno que en realidad ya se le percibía.
Julee Cruise, la icónica vocalista de ‘Twin Peaks’, ha revelado en un mensaje de Facebook que padece lupus, y por sus palabras se encuentra en un estado muy preocupante. Cruise asegura en su texto que abandona Facebook y acompaña su mensaje con una imagen de ella cantando en directo en el que puede apreciarse el signo “exit” (salida) en una puerta.
El mensaje de Cruise deja algunas frases ininteligibles que no nos aventuramos a traducir, pero en él la cantante asegura haber sufrido esta enfermedad “desde los veintitantos”. Escribe: “Tengo lupus. Mi doctor, una superestrella, ha hecho todo lo que ha podido. No puedo ni caminar. Y ahora mismo me es difícil mantenerme en pie. Ya no puedo pasear a Gracie. Mi columna vertebral se está desmoronando y me pincha en los nervios. Tomo opiáceos, pero el dolor es tan fuerte que me hace llorar y pegar a la gente. Es culpa de la prednisona que me recetaron a los 20 años para mantenerme viva. Me alegro de haberlo conseguido, y me lo ha pasado maravillosamente, pero ya me tengo que ir. Vosotros, mis amigos… Alguien sabio me dijo una vez que debo marchar, y ya que soy una reclusa, es el pan de cada día para mí. ¡Gracias por TODO!”
En el final de su mensaje, Cruise pide a sus seguidores que le enseñen cómo desactivar su cuenta de Facebook, y escribe: “esta es la última reverencia, gracias, gracias, gracias, ahora sí estoy un poco asustada”.
Ricardo Cavolo, uno de los ilustradores más importantes del país, ha publicado recientemente un libro llamado ‘100 películas sin las que no podría vivir’ compuesto de 100 ilustraciones hechas a mano sobre los 100 films favoritos del autor, acompañados de otros tantos textos, también escritos a mano, con notas y anécdotas personales sobre esas películas. Antes, ya había editado, entre otras cosas, ‘100 artistas sin los que no podría vivir‘. La editorial Planeta presenta el proyecto como «un libro para cinéfilos», y él, más modestamente, indica desde el principio que esta «no pretende ser una guía de las mejores películas de la historia». Advierte repetidamente: «más allá de lo que suponen en la historia del cine, son importantes por lo que significan para mí» y más aún, previene: «algunas de vuestras preferidas no estarán en esta selección, y tal vez no entendáis por qué. Pero esta lista es así porque es el ADN de una sola persona: yo».
Los rasgos identificativos de los dibujos de Ricardo Cavolo son el uso de fuego («porque en la escena está sucediendo algo importante, interesante, tanto que surge fuego», decía en esta entrevista) y de muchos ojos («para animar o dar más vida a las personas o a los elementos que los rodean»). Ambos aparecen en estas 100 ilustraciones (en realidad hay alguna más). Frente al libro, es todo un divertimento mirar directamente a la página derecha para tratar de averiguar, sin el uso de las palabras, de qué mítica cinta nos habla en la página izquierda. Por un lado, las ilustraciones de ‘Grease’, ‘Batman’, ‘Sin perdón’, ‘Dracula’ o ‘Maria Antonieta’ son para enmarcar. Por otro… inmersos en las 300 series de Netflix y Movistar, y en las 100 películas modernas interesantes de Filmin, ¿qué clásico del cine de los 70 me dejé por ver y ya probablemente nunca se cruce en mi camino si no es por libros como este?
La reafirmación de las propias ideas o el descubrimiento de viejas películas son inevitables en este libro. Eso sí, pese a su supuesta falta de ambición antológica, es imposible no apuntar cuáles son las ausencias más sonadas de ‘100 películas sin las que no podría vivir’ si realmente es un «libro para cinéfilos». Si comenzamos con ‘Viaje a la Luna’, ya llama la atención la ausencia de ‘El Acorazado Potemkin’ o, décadas después, de Leni Riefenstahl. David Lynch, Pedro Almodóvar, Luis Buñuel o Luis García-Berlanga, por poner unos cuantos ejemplos, no parecen santo de su devoción, como tampoco películas de la sensibilidad de ‘Los puentes de Madison’, ‘El paciente inglés’, ‘Tomates verdes fritos’ o ‘Brokeback Mountain’. Curiosamente, pese a que la selección de ‘Drive‘ y ‘Donde viven los monstruos‘, el amor que profesa hacia Sofia Coppola y la importancia que le da a ‘Little Miss Sunshine’, parecen inclinar la balanza hacia lo que se suele maldenominar «hipster», no le gusta mucho la Nouvelle Vague (no está la obligada ‘Jules et Jim’) ni Haneke ni Lars Von Trier.
No obstante, Cavolo sí muestra sus mayores debilidades hablando de ‘La vida es bella’ («si la película me emociona, lloro, y con esta me hincho a llorar»), dejando citas muy particulares sobre ‘El apartamento’ («no se ha vuelto a crear una historia de amor tan bonita como esta»), ‘Espartaco’ («soy de izquierdas, joder, ¿cómo no voy a amar esta historia?»), ‘¿Quién engañó a Roger Rabbit?’ («aún guardo la esperanza de encontrarme por sorpresa algún dibujo animado por la calle»), ‘El tiempo de los gitanos’ («tuve una familia gitana diez años»), ‘Haz lo que debas’ («sigo queriendo ser negro») y muy especialmente distintas cintas de Wes Anderson. Cuando se aprecia claramente qué películas han ido conformando su propia estética, naíf y colorida, pero algo violenta e inquietante a la vez, es cuando la edición de este libro («to be continued?») se hace más necesaria. 7. Disponible en Amazon.
En plena Semana Santa, este viernes, para ser exactos, a Juan Magán y a Mala Rodríguez se les ha ocurrido presentar su nueva colaboración, ‘Usted’, un tema con sabor latino y flamenco (como era de esperar de la unión). El “lyric video” de ‘Usted’ es ya el segundo vídeo más visto en Youtube España (el primero es el del niño legionario). Cuenta cuenta ya casi 600.000 visualizaciones.
Por temática, ‘Usted’ es una especie de versión alternativa de ‘Chantaje’ de Shakira y Maluma en la que Juan Magán, preocupado por los devaneos de La Mala, lamenta: “Me dijeron por ahí que la volvieron a ver, la volvieron a ver, con un tipo diferente cada noche, yo confiaba en usted, y ahora ya no sé a quién creerle, a ti o al resto de la gente”. Sin embargo, La Mala, en lugar de replicarle que no “pague bola a toda esa mala propaganda”, abiertamente reconoce: “No me hable así ahora de amor, tú no ve’ lo que yo veo, y que con los ojos yo, muy loco loco lo veo, a mí me gusta rumbear, a ti te va el cacareo, dime qué hacemos papá, sí, déjate ya de rodeo”.
Nada que ver ‘Usted’ con la que hasta ahora era su última colaboración, ‘Me voy’ con las hermanas Ibeyi. Su último disco, ‘Bruja‘, se publicó en 2013. ¿Gustará ‘Usted’ a Barack Obama o él es más de las canciones antiguas de La Mala?
Desde su estudio de grabación en el antiguo asentamiento hippie californiano de Laurel Canyon, Jonathan Wilson se labró una reputación como productor artesano, a la antigua usanza, que le llevó a dirigir las grabaciones de álbumes de Dawes y Father John Misty (su debut ‘Fear Fun’) y después, ya desde su estudio en Echo Park (Los Ángeles), de artistas como Conor Oberst. También es un reputado e imaginativo guitarrista, papel en el que ha colaborado con nombres de la talla y variedad de Erykah Badu, Jackson Browne o Roger Waters. Y además, sostiene una más que interesante carrera en solitario, en la que publicaba, pocas semanas atrás, su tercera obra, ‘Rare Birds’.
Como ya ocurriera con su muy notable debut de 2011, ‘Gentle Spirit’, y su continuación de 2013, ‘Fanfare’, se trata de un disco en el que Wilson se deleita dando forma lentamente a las canciones, con progresiones instrumentales complejas y arreglos cuidados al máximo. Sin embargo, en esta ocasión también se deja cierto espacio para que las melodías y los estribillos destaquen. Y es que, más allá de adelantos como ‘Over The Midnight’ –muy The War On Drugs– o la exótica –con esos cantos de nativos americanos– ‘Loving You’, se permite la licencia de mostrarse como un artesano de la canción pop rock más convencional y, también, comercial.
Hablo de ‘There’s A Light’, tema que recientemente era destacado con un vídeo oficial que muestra a Jonathan Wilson y su banda interpretando la canción en un (falso) estudio de una televisión asiática. El reputado Grant Singer (Camila Cabello, Lorde, Taylor Swift) dirige el clip, pero en lugar de una de sus habituales superproducciones, se trata de una sencilla filmación realizada con antiguas cámaras de la televisión nipona y con efectos psicodélicos creados analógicamente por los propios equipos.
Y la estética le viene al pelo a este temazo atemporal que tiene ciertos guiños al AOR o el yacht rock (atención a ese contrapunto vocal vocoderizado), pero que sobre todo brilla por su rica melodía vocal, cantada por Wilson con el respaldo del dúo femenino Lucius (Lana del Rey y Father John Misty tambiñen han contribuido con sus voces en el disco). Un fulgor que, sin duda, encaja a la perfección con el mensaje enardecedor de su letra, que canta a la belleza del mundo, de la paz y del amor. Razones suficientes para no caer en la depresión y simplemente ser felices. ¿Tópicos de ingenuidad hippiesca? Puede. Pero, endulzados de esta manera, yo compro.
Hace un par de semanas David Byrne entonaba un mea culpa por la ausencia de mujeres en su nuevo disco. Un gesto que le honra, una reflexión justa, especialmente en alguien que siempre se ha significado política y éticamente que, encima, venía de compartir la autoría de un muy buen álbum con la gran St Vincent. Pero que esta pequeña polémica no empañe a ‘American Utopia’. No, por supuesto que no llega a sus cumbres con Talking Heads o Eno y pocas sorpresas encontraremos. Pero Byrne ha parido un disco muy agradable, de duración clásica (diez temas, 37 minutos), arropado por colaboradores de postín como Jack Peñate, Sampha, Oneohtrix Point Never y, sobre todo, su estimado Eno, autor principal de la música, cuya presencia se nota en todos y cada uno de los paisajes sonoros. Personalmente, por eso, lo que más me ha llamado la atención es el actual timbre de Byrne, a ratos asombrosamente parecido al de Nick Cave. ¿Cosa de la edad? Su voz se ha vuelto más áspera, algo menos versátil, pero sigue reconocible. Claro que la pulsión pop de Byrne es bastante desconocida para el australiano.
Hay aquí menos ganas de epatar que en ‘Love this Giant’. Y resulta gracioso que, ahora que LCD Soundsystem se dedican a fusilarlo sin mucha vergüenza, Byrne, sin renunciar a todo lo que es (la sombra de Talking Heads es y siempre será alargadísima), se dedique más a sus querencias de pop latino que al post punk sincopado.
Abre con una nana, ‘I Dance Like This’, que se torna en EBM ochentero en su estribillo, (Byrne en algún momento suena incluso amenazador), que resulta curiosa y atractiva. ‘Gasoline and Dirty Sheets’ es la que más se acerca a la sofisticación arty de ‘Love This Giant’, con deriva Prefab Sprout por medio incluida. ‘Every Day Is a Miracle’ es sofisticado y levemente hortera en su aroma a lo Roxy Music en el puente, aunque el estribillo se desvíe a lo latino. ‘This Is That’ es la única en que la autoría no se comparte con Eno, sino con Daniel Lopatin, aka Oneohtrix Point Never; un baladón sentido, con el que, me temo, Byrne demuestra que le sienta mejor el ímpetu que la calma. La euforia regresa en ‘It’s Not Dark Up in Here’, que recuerda enormemente a ‘Slippery People’, de ‘Speaking in Tongues’, gracias a su base rítmica post-punk tropical y esos coros taaan Talking Heads.
A pesar de los esfuerzos y del buen regusto del conjunto, hay piezas que pueden generar cierta indiferencia; ya sean ‘Bullet’ , aunque cuente con exuberancia de adornos tropicalistas, samples y alardes vocales, o ‘Doing the Right Thing’, aun así interesante por la muestra de arreglos orquestales y lujuriosos a lo BSO de film de James Bond. La forma la recobra de manera magistral en ‘Everybody’s Coming to My House’, otra pieza que le podría robar perfectamente Murphy, nuevo homenaje a Talking Heads, poseída por la fiebre rítmica, poseedora de un gran estribillo, repleta de vientos, guitarrazos y coronada por pianos casi house (cortesía del gran Sampha), en que David recupera esa forma suya de cantar deliberadamente desafinada e irritante. Definitivamente, en ‘American Utopia’, aun sin ser un álbum epatante, Byrne sigue luciendo tipo sin despeinarse.
David Byrne presentará ‘American Utopia’ en dos ocasiones: el 13 de julio actuará en Bilbao BBK Live Festival y, el mismo fin de semana, en Cruïlla Barcelona.
Calificación: 6,9/10 Lo mejor: ‘Gasoline and Dirty Sheets’, ‘It’s Not Dark Up in Here’, ‘Everybody’s Coming to My House’ Te gustará si te gusta: St Vincent, Brian Eno, el Nick Cave menos fiero, Prefab Sprout Escúchalo:
Alfred García está en grada. La gente se da cuenta, mira hacia su posición en Palau Sant Jordi y grita, emocionada, intentando captar la presencia del popular triunfito. El cantante se levanta, saluda a las miles de personas congregadas para ver a Harry Styles y las anima a gritar más fuerte todavía, mientras las graba en un vídeo que más tarde sube a Instagram. Por un momento parece que la estrella va a ser él y no el intérprete original de ‘Sign of the Times’. Pero solo hace falta que le dejen de seguir las luces (perdón) para centrar toda la atención en la verdadera estrella de la noche.
Harry Styles no pierde el tiempo y comanda el escenario desde el segundo cero, demostrando a lo largo de la noche que no solo se cree su papel de “showman”, sino que lo interpreta con grandes tablas. “Tengo un trabajo esta noche y es entreteneros”, expresa durante el concierto. Quizá ese sea el mayor pero de su paso por Barcelona: Styles entretiene, y además da lugar a momentos cómicos con sus fans (concretamente con los que comen bocadillos mientras él canta) pero como su nueva imagen de inspiración glam post-One Direction, su show parece guionizado y poco espontáneo. Parece un “trabajo”. En muy pocas ocasiones, Styles se suelta de verdad y encuentra ese concierto de rock ’n roll que busca (a pesar de terminar con los pantalones rotos). Esto sucede sobre todo en ‘Kiwi’… y es la canción final.
Vestido con un impoluto traje con manchas negras y lentejuelas (¿repetirá atuendo esta noche en Madrid?), y con su banda de cinco músicos tras él, tres de los cuales tocan desde tarimas (la batería toca en el podio y casi es más visible que el propio Styles), el artista aparece en el escenario de espaldas, como en la portada de su disco, y desgrana un extenso repertorio que incluye canciones propias, temas de One Direction (entre ellos el coreadísimo ‘What Makes You Beautiful’) y versiones. La ‘Angel’ inicial es arrebatadora gracias al brutal carisma de Styles, pero ‘Ever Since New York’ llena el alma del Palau con su emotiva melodía. Entre la sensualidad marca 70s (‘Woman’) y el romanticismo (‘Sweet Creature’, en el segundo escenario, tras la pasarela), Styles sorprende sobre todo con su versión llenaestadios de ‘A Little Bit of Your Heart’ de Ariana Grande, que compuso él y que bajo sus mandos parece un hit perdido de los últimos 1D, y hacia el final, con una espléndida versión de ‘The Chain’ de Fleetwood Mac en la que brilla su control vocal.
La entrega de Styles al concierto, en cualquier caso, es total, y es imposible no acordarse de sus inicios en One Direction cuando conversa con sus fans (“de dónde vienes? ¿De Alemania? ¿Cómo ha ido el viaje? ¿Qué has hecho?”) o anima al clamor popular con toda la energía que posee su cuerpo. Styles ha hecho las cosas muy bien. Ha hecho un buen disco, ha tratado a sus fans con respeto y se ha convertido en un gran aliado de la causa LGBT. De hecho, ‘Medicine’ es una de las canciones más celebradas del concierto, aunque es durante ‘Anna’ (la mejor de las inéditas, casi se puede cantar ‘Faith’ de George Michael por encima) cuando Styles se cuelga una bandera de arcoiris en el cuello, imitando a muchas de sus fans presentes, que portan la misma bandera, conscientes de que el de Styles es un espacio seguro para ellas.
En el concierto de Harry Styles, el rock de los 70 y la causa LGBT se dan la mano, y con él, Styles traslada un mensaje importante de inclusión al mainstream. Es en conciertos como el suyo donde puede haber una verdadera normalización de la diversidad sexual, y aunque no está claro que ‘Medicine’ sea realmente un himno bi o puro “queerbaiting”, el resultado final es el que importa, y es que los fans de Styles se sientan mucho más aceptados e integrados. Puede que el concierto de Harry Styles careciera de espontaneidad, pero fue mucho más que correcto, y eso es gracias a las canciones y a lo que buscó representar Styles con ellas y con un show inclusivo que pretende mostrar el “signo de los tiempos” y apuntar hacia “una dirección”… la del progreso. No es ninguna tontería.
Un rapero muy desprendido, una cantante (b)iluminada, una querida aparición mariana, un triángulo de amor muy bizarro y los múltiples bailes de la mujer invisible. Analizamos las claves estéticas y narrativas de cinco de los vídeos musicales más destacados de las últimas semanas.
‘God’s Plan’, Drake
Pablo Escobar regalando casas a los pobres en Medellín, hooligans tirando monedas a mendigas en la Plaza Mayor de Madrid, Drake repartiendo billetazos entre “los más necesitados”… La confusión entre caridad y solidaridad, entre limosna y justicia social, parece que sigue muy viva entre “los menos necesitados”. ¿Puede haber mayor paradoja que un rapero multimillonario repartiendo panoja mientras se desplaza en un carrito de golf? Dejando a un lado –con mucho esfuerzo- estas consideraciones morales (que tan bien expuso Buñuel en ‘Viridiana’ o Berlanga en ‘Plácido’), el nuevo vídeo de Drake es un paseo pretendidamente documental por la América pobre, un baño de masas detrás de otro con el rumboso cantante repartiendo los 996.631,90 dólares del presupuesto del clip. Para ello, ha utilizado una retórica de la pobreza que parece haberse instalado en el audiovisual contemporáneo después de tanto docudrama sobre la crisis de Detroit. Esto es: travellings laterales exhibiendo el deterioro arquitectónico de los barrios humildes, planos ralentizados y muy bien iluminados como para “dignificar” a los habitantes de esos barrios, y una combinación de imágenes callejeras con borrachos graciosos, señoras emocionadas de amplias sonrisas melladas y niños pobres que no tienen nada pero, como todo el mundo sabe, “son los más felices”.
‘Make Me Feel’, Janelle Monáe
Igual que la esvástica nazi antes era un símbolo sagrado hinduista y budista, lo que ahora se llama “iluminación bisexual” antes eran los colores del puticlub. Como se puede apreciar en la pionera ‘La pasión de China Blue’, del “barroquista” -como diría Manuela Trasobares– Ken Russell, la combinación de neones azules, rosas y púrpuras de la bandera bisexual fue, durante los ochenta, algo así como la fórmula fotográfica del pecado, una visión estilizada de los bajos fondos de la que luego sacaría mucho partido Nicolas Winding Refn, películas como ‘Closer’, ‘Blade Runner 2049’ o ‘Atomic Blonde’, y videoclips como ‘Hotline Bling’, de Drake, o ‘One I Want’, de Majid Jordan. En ‘Make Me Feel’, Janelle Monáe y Alan Ferguson (director también de ‘Electric Lady’, ‘PrimeTime’ o ‘Q.U.E.E.N.’), hacen de estos colores bandera. Desde que la cantante entra en el garito ochentero junto a Tessa Thompson, todo el vídeo -estética, narración, coreografías, actores (Thompson interpreta a la bisexual Valkyria en ‘Thor: Ragnarok‘)- apunta en una misma dirección: la celebración del orgullo bi. Una “lluvia púrpura” de referencias y sugerencias (desde Bowie a Prince, pasando por Michael Jackson) mostradas de forma festiva, colorida y sin sujetador.
‘Dinamita’, La Bien Querida
Desde el comienzo de ‘Dinamita’, con ese plano aéreo de una carretera atravesando un bosque que recuerda a ‘El resplandor’, Juanma Carrillo (habitual realizador de los clips de La Bien Querida) utiliza la dialéctica entre entornos de significados opuestos (exuberantes y luminosos espacios naturales contra austeros y sombríos interiores de iglesia, una “habitación rodante” y una habitación con cama “con rejas”, un relajado botellón entre amigas en contraposición a una santificada comida familiar, las chispas de una bengala y el resplandor de una hoguera de libros) como eficaces metáforas para representar la lucha contra la opresión paterna de una adolescente con ganas de “dinamitar” las convenciones sociales. El realizador “se sale de la fila” y, aparición mariana mediante, invoca el espíritu de dos figuras tan heterogéneas como Andréi Tarkovski (‘El espejo’) y Sofia Coppola (‘Las vírgenes suicidas’). Por medio de estos referentes, el director articula un discurso en favor de la libertad homosexual que, casualidades de la distribución, no está muy lejos de la reciente y recomendable ‘Thelma’.
‘A partir de hoy’, David Bisbal, Sebastian Yatra
El videoclip del momento no es ninguno de los que te gustan. Es este. Fue número uno en Youtube con dieciséis millones de visualizaciones en cinco días. ‘A partir de hoy’ comienza como empezaban las películas de Hollywood hace veinte años: con un plano aéreo en helicóptero. Estamos en Miami, donde siempre brilla el sol y las guionistas son modelos con gafas que escriben con la espalda muy recta en bares elegantes. Mientras Bisbal se pide una copichuela, la imaginación de esta creadora se dispara como los tacones de David cuando escucha una rumbilla. Su fantasía erótica está articulada a través del lenguaje de los anuncios de colonia también de hace veinte años: planos contrapicados y a contraluz de no más de tres segundos de duración, carantoñas y toqueteos a cámara lenta, y mucha steadicam yendo y viniendo desde el dedo índice de Bisbal. El vídeo juega hábilmente con el montaje para representar el dilema de la indecisa guionista: ¿David o Sebastián? ¿Sebastián o David? Ah, y sale un huevo gigante al final de la calle. ¿Un guiño al “Melen, te quiero un huevo” que le soltó Bisbal a Melendi en La Voz?
‘Delicate’, Taylor Swift
Ser famosa sin pagar “el precio de la fama”. Ser una famosa anónima. Este oxímoron es la base argumental del nuevo vídeo de Taylor Swift. ‘Delicate’ es la fantasía de toda celebrity, un cuento de hadas humorístico donde a la hostigada famosa se le concede un deseo: ser invisible. ¿Un vídeo de una megaestrella a la que no podemos ver? Demasiado osado. El habitual Joseph Kahn elige representar la invisibilidad de la manera más sencilla: simulando que los demás actores no la pueden ver. Solo los espectadores podemos. Y lo que vemos es a la cantante exhibiendo unas muy limitadas dotes para la expresividad cómica (en la escena del espejo parece poseída por el espíritu de Millán Salcedo), y una notable habilidad para el baile. Taylor tira los tacones al suelo como símbolo universal de la libertad femenina y protagoniza varias set pieces coreográficas, montadas con mucha destreza, que culminan con un homenaje a Gene Kelly en ‘Cantando bajo la lluvia’ (lo de las acusaciones de plagio al spot ‘Kenzo World’ de Spike Jonze es como si a mí me denuncia Rockdelux por escribir con letras). Como es usual en los vídeos de la Swift, las claves ocultas se reparten por los encuadres para que los fans se entretengan dando al pause: los graffitis son fragmentos de la canción o referencias a su orden (track 5), hay una nueva alusión a las serpientes (el anillo), a su pareja, Joe Alwyn (el cartel ‘Joe’s Deli)…
Como ya conocíamos, Ana Guerra ya ha comenzado a labrarse su propio camino en la música tras ser finalista de Operación Triunfo 2017. Por supuesto, como mayor logro comercial destaca el Disco de Platino que recientemente ha obtenido su dueto con Aitana Ocaña co-escrito por Brisa Fenoy, ‘Lo malo‘, todo un hit en nuestro país. El tema, que se postula como una de las posibles canciones del próximo verano, ha alcanzado semejantes cifras sin ni siquiera haber presentado un vídeo oficial. Vídeo que ya está filmado y que podría estrenarse en breve. La propia Ana Guerra ha presentado un nuevo fragmento en su perfil de Twitter, agradeciendo la acogida a la canción que la ha hecho superventas.
Pero además, la joven artista canaria ya ha grabado una canción que promete, como mínimo, mantenerla en el prime-time de la televisión pública española. Se trata de la sintonía principal de ‘Fugitiva’, una nueva serie producida por RTVE y protagonizada por Paz Vega cuya cabecera es una canción de mismo título compuesta por el argentino J.P. Compaired. Tras revelarse el audio, ahora se lanza un clip oficial en el que se alternan imágenes de Guerra en el estudio interpretando el tema y escenas de la serie. ‘Fugitiva’ se estrena el próximo jueves, 5 de abril.
Además, se sabe que Guerra ya está trabajando en las canciones para su disco de debut. Cuando pudimos entrevistarla semanas atrás junto con Aitana, nos confirmó que le gustaría profundizar en el perfil latino que ha ido mostrando a lo largo del programa, y que ‘Havana’ de Camila Cabello podría ser una referencia para ella en ese disco. Por el momento, lo que es seguro es que ha regrabado ‘El remedio’, la canción que escribió para ella Nabález para su participación en la final eurovisiva, y que podría lanzarla como single.
Me encantaría poder agradecer una a una a todas las personas que hacen que esto sea posible pero como no puedo lo hago por aquí 🙈🙈 GRACIAS A TODOS!!!!!! 💜💜💜💜 pic.twitter.com/wiBLhlHlij
Según informa NME haciéndose eco de una información de TMZ, Arnold Schwarzenegger ha tenido que ser intervenido quirúrgicamente del corazón con urgencia. Al parecer, mientras se le practicaba la sustitución de una válvula de catéter en un hospital de Los Ángeles, surgieron una serie de complicaciones que obligaron a los médicos a intervenirle urgentemente, en una operación que ha durado horas. Según las mismas informaciones, el actor y político se encuentra estable.
No es la primera vez que el actor de origen austríaco ha de ser intervenido del corazón: en 1997 se le realizó una sustitución de la válvula aorta, aconsejado por sus médicos pese a que no decía sentirse enfermo. Se desconoce cçómo afectará esto a la carrera interpretativa de Schwarzenegger que, a sus casi 70 años, continúa siendo bastante activa. En la actualidad preparaba una nueva secuela de ‘Terminator’, prevista para estrenarse en 2019.
Tras convertirse en los 80 y 90 en uno de los actores más populares de Hollywood por películas de acción como ‘Conan, El Bárbaro’, ‘Commando’, ’Terminator’, ‘Depredador’, ‘Desafío Total’ o ‘Mentiras arriesgadas’, en 2003 ganó las elecciones a gobernador de California por el Partido Republicano, repitiendo victoria también en la siguiente legislatura. En 2011, acabado su mandato, regresó a la interpretación con, entre otras, una nueva secuela (no la última, al parecer) de su saga más famosa llamada ‘Terminator: Génesis‘.
Hazte Lapón han movilizado a sus fans y logran ser número 1 en nuestro top con su excelente ‘La vida adulta’, que acaba de pasar por nuestra playlist de “Canciones que deberían estar petando vol. 4”. También entran los nuevos temas de Javiera Mena, Bad Gyal, Putochinomaricón, MNEK, Delaporte, Carolina Durante y Foster the People. Entre las canciones que suben, destacan las de Soleá Morente, Kendrick con SZA, Beach House y La Bien Querida. Finalmente, los fans de Dua Lipa se han ido claramente de vacaciones y toca despedirse de ’New Rules’ y también de ‘Queen’ de Tracey Thorn, ambas con 10 o más semanas de permanencia y en la mitad baja de la tabla. Ya podéis escuchar nuestra nueva lista de novedades y votar por todas vuestras canciones favoritas aquí.
Este viernes, pese a ser festivo en buena parte del mundo, la industria musical ha aflojado tirando a poquito y tenemos un montón de novedades similar al de cualquier otro viernes. Para empezar, se han publicado nuevos álbumes de Kacey Musgraves, The Weeknd, The Vaccines, Frankie Cosmos, Kate Nash, Harrison Ford Fiesta, The Voidz (grupo alternativo de Julian Casablancas), Bettye Lavette, Amen Dunes, Rich The Kid (el rapero publica álbum con estrellas como Kendrick Lamar, Future, Migos o Khalid), Her (un interesante dúo francés que remite a los primeros Hurts en muchos sentidos), Ben Harper y la revelación Hayley Kiyoko.
A lo largo de la semana, artistas y grupos como Garbage, Anitta, Charlie Puth, DJ Florentino & Bad Gyal habían presentado nuevas canciones, a los que se han ido sumando también Chvrches, MØ, Natalie Prass, Caliza, Unknowm Mortal Orchestra, Belly, Tracyanne & Danny (proyecto paralelo de la vocalista de Camera Obscura), Goat Girl, Pimp Flaco o John Parish (el productor anuncia nuevo disco en cuyo single colabora PJ Harvey).
Este viernes, además, Lady Gaga (para el disco-homenaje a Elton John), Kylie Minogue, Cardi B, Tinashe, Sigrid, Tyler, The Creator, Karol G (con Shaggy), Nina Persson (la cantante de Cardigans presenta un single colaborativo en sueco muy bailable), A$AP Rocky, Afrojuice 195, Kimbra, Ramón Mirabet, Mike WiLL Made-It, Thirty Seconds To Mars, James Bay, Billie Eilish, Samuel O’Kane, Grace VanderWaal, Plan B, Tunng, Brazilian Girls, Mike Shinoda (primer single en solitario tras la muerte de Chester Bennington), Snakehips, N.O.R.E. (con Pharrell Williams, Miguel, Wiz Khalifa…) y Ne-Yo, un comeback junto a Bebe Rexha y Stefflon Don.
En el apartado de curiosidades y rarezas, tenemos una nueva versión de ‘Pray’ de Sam Smith con versos de Logic, un inesperado single conjunto de Darren Hall & John Oates con el grupo Train, la versión acústica que Jessie Reyez interpretó cuando ganó un premio Juno, un doble single en el que The Horrors ponen epílogo a ‘V’, un viejo tema recuperado por The Flaming Lips para nuevas reediciones y una mezcla de ‘Glimpse of Love’ distinta a la que se incluye en el último disco de Franz Ferdinand, ‘Always Ascending‘.
A veces las buenas intenciones no lo justifican todo. Dita Von Teese durante años ha creado todo un imperio gracias al burlesque, sus posados como modelo e innombrables productos de merchandising que la convirtieron en la más lista de clase, al menos en lo que a mercadotecnia se refiere. También ha hecho sus pinitos como cantante de la mano de Monarchy y en 2016 hasta se atrevió a versionar el ‘Do You Really Want To Hurt Me’ de Culture Club con la ayuda de Sébastien Tellier. Y aquí es donde precisamente debemos detenernos de cara al actual debut largo de Dita, ya que todas las canciones que aquí encontramos han sido producidas por Tellier y escritas por la esposa de éste, Amandine de la Richardière. Aunque el resultado, tristemente, deja con un sabor de boca muy agridulce.
La propia Dita en entrevistas promocionales ha afirmado que no tiene una gran voz y que se pone algo nerviosa cuando tiene que dar el cante en el estudio de grabación. Y lo cierto es que no nos queda otra que darle la razón. En pequeñas dosis puede colar como intérprete (ahí están sus featurings junto a Monarchy en ‘Disintegration’, ‘Black Widow’ o en la versión del ‘Girls & Boys’ de Blur que hicieron), pero el formato largo se le queda muy grande porque, más allá del susurro a lo Jane Birkin, sus cuerdas vocales carecen de personalidad y, sobre todo, técnica.
La mención a Birkin no está cogida al azar. La puesta de largo musical de Dita mama directamente de lo que la actriz y cantante hizo a finales de los sesenta y principios de los setenta con Serge Gainsbourg. No obstante, mientras el binomio Birkin-Gainsbourg funcionaba a las mil maravillas precisamente por el erotismo que ambos transpiraban, la unión creativa de Dita con Tellier se queda a medio camino por una producción reiterativa (¿acaso hay grandes diferencias entre ‘My Lips on Your Lips’ o ‘Bird of Prey’?) de pop retrofuturista que, pasados unos pocos minutos, pierde gran parte de su gracia. De haberse aliado con AIR muy probablemente el resultado hubiese sido mucho más atractivo y no les hubieran quedado diez canciones que podrían colar como banda sonora de una película soft porn a lo ‘Emmanuelle’.
Pese a lo intrascendente del disco (sin ir más lejos, en ‘Porcelaine’ directamente Tellier lleva las riendas vocales del tema, como si de antemano supiera que Dita no podría cantarla mejor que él) hay un par de momentos que tienen su pase: ‘Rendez-vous’, que podría haber formado parte del último y muy criticado álbum de M83; y ‘Fevers and Candies’, la pieza con el mejor estribillo de todo el lote, con diferencia. Aplaudimos a Dita que arriesgue y quiera probar suerte en nuevos ámbitos laborales, pero alguien le tendría que haber dicho tanto a ella como a Tellier que un nombre no lo es todo. Ambos han lanzado al retrete una oportunidad única que dudamos seriamente que vuelva a presentarse en un futuro.
Calificación: 4,5/10 Lo mejor: ‘Rendez-vous’, ‘Fevers and Candies’, ‘Porcelaine’ Te gustará si te gusta: cuando Jane Birkin brillaba al lado de Serge Gainsbourg y el pop retrofuturista Escúchalo: Spotify
El pasado mes de diciembre, en cuanto se comenzó a emitir, os recomendamos ‘Dark’, la apuesta alemana de Netflix, que parecía estar corriendo como la pólvora. Además, en la cabecera sonaba una vieja composición de Apparat, ‘Goodbye’, que en estos meses se ha asentado como la pista más escuchada del artista en Spotify, superando los 6 millones de reproducciones, cuando originalmente no había sido siquiera single.
La viralización de ‘Goodbye’ es la prueba viviente de que la serie ha seguido circulando durante estos meses, aunque no tanto como esperábamos. No parece haber habido tanto runrún en torno a ‘Dark’ como en torno a otras series de los últimos tiempos. Es difícil hacer ver al público una serie alemana, los medios británicos y estadounidenses que todos leemos jamás darán tanto bombo, ni crearán tanto hype, ni harán igual seguimiento de una serie que no sea de su país. Sin embargo, los méritos de ‘Dark’ son indudables. Encontrábamos en ella restos de ‘Stranger Things’, de ‘Twin Peaks’, de ‘True Detective’, de ‘Fargo’, incluso de ‘El ministerio del tiempo’ -parece que una influencia en el plano internacional- y la serie alemana resistía todas las comparaciones dignamente.
De ‘Stranger Things’ toma en parte la estética ochentera onda walkman (esa mención a Freddy Krueger, el guiño claro de la capucha del niño de ‘It’), el punto de partida de una desaparición o la importancia de la pandilla en la juventud… solo que con un guión más oscuro y adulto en la onda de ‘True Detective’. Aquí hay una tensión y una perversión -como en la escena «¿Quién puede matar a un niño?»- propias del Haneke más claustrofóbico. La seria detective Charlotte Doppler parece recién salida de ‘Fargo’, y a ‘Twin Peaks’ nos llevan esos planos aéreos de bosques y sobre todo el misterio de unos personajes que parecen esconder los suficientes secretos como para que necesitemos organizar sus vidas en croquis. Por no hablar de ese meme «¿pero en qué año estamos?«. Y a ‘El ministerio del tiempo’ remiten, entre otras cosas, algunas escenas de lo más turbador si tenemos en cuenta que la acción se sitúa en 1953, en 1986 y en 2019. Porque la premisa de la serie es que “la distinción entre pasado, presente y futuro no es nada sino una ilusión. El ayer, el hoy y el mañana no son consecutivos, están conectados en un círculo infinito. Todo está conectado”.
Ni que decir tiene que este texto que aparece en el tráiler es la coartada intelectual que ‘Dark’ necesita para alargar su historia si Netflix lo considera oportuno. La cadena ya ha confirmado el rodaje de una segunda temporada, aunque ha de andarse con cuidado. A falta de ver qué sucede con ‘The OA‘, y lo cierto es que la gente no puede estar con las uñas más salidas de su sitio, la segunda temporada de ‘Stranger Things’ ha despertado muchas dudas y ha dejado muy pocas ganas de ver una tercera. ‘Dark’ es una serie de misterio que se devora con fruición. Tanto que ha provocado decenas de vídeos entusiasmados en Youtube explicando su trama en orden cronológico, mostrando curiosidades o constatando que su guión tiene más fondo del que parece, planteando cuestiones éticas tamaño «¿matarías a un niño si supieras que se va a convertir en Hitler?». Sin embargo, deja poco poso: pasan los meses y es raro escuchar voces que realmente reclamen la necesidad su vuelta o se pregunten en qué punto del rodaje está exactamente esa segunda temporada. Son los tiempos de la locura audiovisual: hoy te adoro y te devoro, mañana te olvido. Ya que va a volver, los guionistas tienen que idear algo que realmente la eleve a la categoría de culto a la que, a menudo, pertenece, porque de lo contrario, puede que se desinfle en nuestro recuerdo. 8,5.
Tras anunciar esta semana que el próximo 6 de abril publicaría su debut oficial, un ‘Invasion of Privacy’ con portadón muy early 00s, parecía evidente que Cardi B ofrecería un nuevo avance este viernes. Y así ha sido: tal y como adelantó horas atrás en sus redes sociales, la rapera ha lanzado ‘Be Careful’, una canción con una base que evoca el post-dancehall de hits de Drake como ‘Hotline Bling’ –no en vano, su fiel colaborador Boi-1da coproduce el tema con Frank Dukes y Vinylz. La canción emplea un sampler de ‘Ex-Factor’ de Lauryn Hill, que consecuentemente aparece como co-autora de la canción.
Todo apunta a un posible nuevo éxito de la rapera del Bronx, aupada por un estribillo cantado en el que da las claves del trasfondo de la canción, que sin duda dará que hablar: “¿Sabes lo que estás haciendo? ¿Los sentimientos de quién estás hiriendo? Vas a ganarte el mundo entero, pero merece la pena con la chica que estás perdiendo? Ten cuidado, no es una amenaza, es una advertencia (…) Mi corazón es un embalaje con la etiqueta de “frágil” en él”. No hay que ser un lince para deducir que Cardi no es tan tolerante como se suponía con unas supuestas infidelidades de su prometido, el rapero Offset de Migos.
Cardi B se ha convertido en poco menos de un año en una de las mayores estrellas del pop del momento en Norteamérica, gracias al megahit ‘Bodak Yellow’, que la convirtió en la primera rapera en 20 años en alcanzar en solitario el número 1 de la disputada lista de singles de Billboard. Por supuesto, tanto esta como ‘Bartier Cardi’, su otro single, estarán incluidas en ‘Invasion of Privacy’.
‘Revamp’ es un disco en el que numerosos artistas rinden homenaje a Elton John, cuando este se dispone a poner fin a su carrera con una extensa (quizá demasiado, según su amigo Rod Stewart) gira final. En el álbum participan grupos como Coldplay, The Killers o Queens of The Stone Age y solistas como P!nk, Miley Cyrus, Florence + The Machine o Lady Gaga.
Precisamente, la aportación de la autora de ‘Joanne’ ha sido hoy lanzada como adelanto de ‘Revamp’. Se trata, nada menos, que de la inconmensurable ‘Your Song’, canción que supuso su primer gran éxito en las listas de éxitos y que Elton escribió con su colaborador habitual –de hecho, ‘Revamp’ también homenajea su aportación lírica a la obra del inglés– Bernie Taupin y que se incluía en su segundo disco, homónimo.
Ante tamaña canción de su amigo íntimo, Lady Gaga se muestra crecida, con una interpretación deslumbrante que muestra su inteligencia, introduciéndose en la canción de forma comedida y sentida para, sólo al final, desatar todo su poderío vocal, derrochando emoción. Además, la producción de Greg Kurstin no tiene mucho que envidiar a la de Gus Dudgeon, dando protagonismo a un delicado arpa y a unos coros femeninos muy atinados. Una verdadera maravilla que recuerda el genio de Elton John y lo maravillosa, como intérprete, que puede llegar a ser Gaga.
‘Revamp’ se publica el próximo viernes, 6 de abril.
Como contamos en la crónica de su presentación «íntima» (así tenemos que llamar, en este caso, a una audiencia de unas 2.000 personas) de ‘Golden’ en Barcelona, las nuevas canciones de este inminente álbum de Kylie Minogue no desentonan entre sus grandes clásicos. Una de las que rápidamente engancharon al público y, además, les hizo moverse fue ‘Raining Glitter’.
Tras ‘Dancing‘ y ‘Stop Me From Falling‘ (para la que acaba de estrenar vídeo filmado precisamente en esta mini-gira –miradlo más abajo–), esa es, precisamente, la nueva canción que la australiana nos avanza del álbum, a una semana exacta de su publicación. Co-escrita y producida con Eg White (autor de varias canciones del debut de Adele, entre ellas ‘Chasing Pavements’), Mark Taylor (‘Believe’, de Cher) y Alex Smith (Example), se trata de un número que se aproxima a la música disco sin abandonar la deriva pseudo-country que ya ha venido mostrando en los singles previos de esta era.
«Cuando la escribí, estaba pensando en el vídeo de ‘Can You Feel It’ de The Jacksons, en el que vierten purpurina sobre todo el mundo», explica Kylie en una nota de prensa. «Y creo que hay un disco de Donna Summer que imprime una sensación así. Básicamente pienso que ese es mi trabajo: dejar un rastro de purpurina tras cada show que doy».
Actualización: Desde las 00:00h de la Costa Este norteamericana, como se había anunciado, se ha publicado la edición digital de ‘My Dear Melancholy,’ (la coma no parece baladí, puesto podría indicar que cerrará esa frase en algún momento con otro EP). Reúne 6 nuevas canciones que, como se había dejado caer, suponen un regreso al The Weeknd de sus inicios. Incluso las dos que están producidas por Gessafelstein, productor francés de techno. Otras colaboraciones que revelan sus créditos son las de Nicolas Jaar (‘Call Out My Name’, vía sampler de ‘Killing Time‘), Mike WiLL Made-It (‘Try Me’), Skrillex (‘Wasted Times’), ‘Frank Dukes (‘Call Out My Name’) y el Daft Punk Guy-Manuel de Homem-Christo (‘Hurt You’).
Se rumoreaba que The Weeknd publicaría nueva música esta semana, concretamente este viernes, después de que Abel Tesfaye colgara la captura de una mensaje de texto en Instagram en el que preguntaba a su receptor: “¿deberíamos sacarlo el viernes? La verdad, me da igual”. Y así será. El nuevo trabajo de The Weeknd se titula ‘My Dear Melancholy’ y sale esta noche.
Aunque no ha detallado si ‘My Dear Melancholy’ se trata de un disco largo o de un trabajo más breve -y de hecho lo único que se sabe de ‘My Dear Melancholy’ ahora mismo es su título y que se publica esta noche- en las calles de Londres puede verse una valla publicitaria con la imagen del disco y el texto “nuevo álbum de The Weeknd”. Sin embargo, en foros se habla también de un EP, y ya hay tracklists (posiblemente falsos) pululando por internet.
‘My Dear Melancholy’ será el primer trabajo de The Weeknd desde ‘Starboy‘, publicado en 2016. El disco contenía éxitos como ‘Starboy’ y ‘I Feel it Coming’. Abel Tesfaye triunfa actualmente en las listas de éxito con ‘Pray for Me’, su colaboración con Kendrick Lamar para ‘Black Panther’.
No es posible valorar el nuevo trabajo de Editors sin caer en la nostalgia. Hay demasiadas cosas que se han perdido por el camino: el molde de aquellas invencibles ‘Lights’, ‘Munich’, ‘Blood’ u ‘All Sparks’, primeros chutes de una adicción que ha venido perdiendo sentido; a Chris Urbanowicz, su insustituible guitarrista fundador; luego, por consiguiente, el punch de sus cuerdas; y, como consecuencia general, el norte compositivo que les hizo emerger hace más de una década. Pero no todas son malas noticias para la banda inglesa. De hecho, como ya vaticinábamos al son de ‘In Dream’, su anterior entrega, lo peor ya ha pasado. Tom Smith sigue al frente de un proyecto que se recompuso estilísticamente en dicho trabajo oscureciendo sus atmósferas y profundizando sus ritmos. Aunque ‘Violence’ pueda seguir decepcionando a todo el que trate de volver a cabalgar al dragón de ‘The Back Room’, y aún sin ser el mejor, seguramente (y con permiso de ‘In Dream’) sí es su álbum más arriesgado y a la vez equilibrado desde aquél.
Partamos de la base intencional de Smith, quien, ayudado y encandilado por la electrónica de Benjamin John Power (Fuck Buttons, Blanck Mass), ha querido hallar un punto de encuentro entre su incuestionable capacidad melódica-vocal, la brutalidad de la electrónica, y las tradicionales guitarras de la banda. No estamos ante una nueva categorización del estilo de Editors, ya que presentan más un abanico de sonidos separados que un paradigma que abarque el conjunto, pero sí han logrado parir un puñado de temas con su sello reconocible, basados en parámetros musicales diversos. Uno de los que mejor funciona, en cierta continuidad con su último álbum, es el de la homónima ‘Violence’: con un beat oscuro, texturas ásperas y acabado sintético; un espacio entre el post-punk más sofisticado y el house más narrativo. También funciona, dentro de una primera mitad con más vitalidad que la segunda, el planteamiento eufórico vertical de una comprometida ‘Magazine’, que lo pide a gritos –“Just talk the loudest with a clenched fist”–, el de una floreciente ‘Cold’ y el muy synthpop-épico de ‘Nothingness’.
Las tangentes menos previsibles de la primera mitad de ‘Violence’, siempre dentro de un derroche importante de energía, son ‘Darkness at the Door’, que recuerda al pop brillante, colorido y reluciente de Phoenix, y la poderosa y guitarrera ‘Hallelujah (So Low)’, emparentada con aquellas ‘Apocalypse Please’, ‘Hysteria’ o ‘Stockholm Syndrome’ del ‘Absolution’ de Muse. Esta última, probablemente la pieza que mejor encarna el equilibrio de fuerzas buscado por Smith, fue compuesta por él al volver de un viaje con Intermon Oxfam al corazón de la crisis de los refugiados en Europa oriental, y refleja un punto de crítica evidente, un llamamiento a la unión para arreglar el mundo, presente en gran parte del álbum. Una visión pretendidamente constructiva y esperanzadora de la sociedad, también expuesta en ‘Darkness at the Door’ –“This is our corner of the planet / It’s the straight edges we inhabit / We ignore the darkness at the door / I just need friends and nothing more”–, ‘Magazine’, ‘No Sound But the Wind’ –“Help me to carry the fire / To keep it alight together / This road won’t go on forever”– y ‘Counting Spooks’.
Aunque equilibrado, a medida que avanza el disco sus canciones pierden conexión entre ellas. La euforia del inicio pierde continuidad y, por mucho que sean bonitas, piezas como ‘No Sound But the Wind’ –recuperada de la BSO de Crepúsculo y reducida a piano– y ‘Belong’ no terminan de resultar complementarias con respecto al fragmento más energético. Sobre todo teniendo en medio esa bowiesca ‘Counting Spooks’. Puede que el problema radique únicamente en el orden de las canciones, pero la sensación es que el arranque de entusiasmo se desvanece por agotamiento. Porque no, la euforia no cae del cielo –“You were waiting for elation / Like it would fall out of the sky”, ‘Cold’–, hay que alcanzarla y ganársela como si fuera escalar una montaña. En ese sentido, ‘Violence’ es algo más que un quiero y no puedo. Partiendo de la base sanadora y oscura de ‘In Dream’, Editors han recuperado algo de ese ímpetu vertical, se siguen aproximando a la electrónica y no pierden el distintivo melódico-vocal. La mala racha, definitivamente, ha quedado atrás.
Calificación: 6,8/10 Lo mejor: Las guitarras de ‘Hallelujah (So Low)’, el beat oscuro de ‘Violence’ y la euforia vertical de ‘Magazine’ Te gustará si te gusta: Ver a un grupo que ha pasado una evidente crisis esforzarse por seguir creciendo musicalmente Escúchalo: Spotify
Este año se estrena ‘MATANGI / MAYA / M.I.A’, el documental que M.I.A. lleva años preparando sobre su vida junto a Steve Loveridge. El documental arranca en los orígenes de Maya Arulpragasam en Sri Lanka y toca varios episodios controvertidos de su carrera, entre ellos, por supuesto, la demanda multimillonaria a la que se hubo de enfrentar la rapera por parte de la Liga Nacional de Futbol cuando, durante su actuación con Madonna en la Super Bowl en 2012, hizo una peineta a cámara, enfadando a medio país. 16,6 millones de dólares le exigió la NLF a M.I.A. por presuntamente violar un acuerdo previo en una denuncia ya resuelta, en términos que permanecen siendo un misterio.
M.I.A. ha realizado una entrevista con HUCK Magazine donde, entre otras cosas, revela algún que otro detalle sobre la denuncia de la Liga Nacional de Futbol. De manera significativa, reconoce que el modo en que mucha gente cercana a ella afrontó la denuncia le hizo darse cuenta de su verdadera naturaleza, entre ellos el que fuera su manager, el rapero Jay-Z. “Si hablamos de racismo y machismo, ese momento en mi vida me mostró la verdadera cara de la gente. En ese momento estaba en Roc Nation y Jay-Z era mi manager. La demanda era ridícula, [pues] proponía que a partir de ese momento tenía que deber el 100% de mis ganancias a la NFL durante el resto de mi vida si llegaba a cobrar más de 2 millones de dólares. Jay-Z me dijo “tendrías que firmar esa mierda”, y yo le contesté, “no”.
La autora de ‘Matangi’ ha afirmado que “el odio” que recibió por parte de la gente tras la demanda de la NFL “procedía de todo el mundo, era ridículo”. Indica: “Cuando me llegó la demanda, eso activó que mucha gente me atacara desde muchos niveles. Lo que se ve en la película es solo un pequeña parte de lo que me sucedió en la vida real”.
Los islandeses GusGus, muy queridos en nuestro país, han publicado un disco nuevo este año, bajo el sugerente nombre de ‘Lies Are More Flexible’. El single principal del álbum es ‘Featherlight’, quizá como indicativo de un disco algo áspero, con varios instrumentales en su segunda mitad, en el que han querido explorar diferentes texturas y con el downtempo.
Pero hay una canción realmente comercial -en el buen sentido de la palabra, siempre- que recibe el nombre de ‘Lifetime’, y en un mundo paralelo es un llenapistas en todas las discotecas del planeta. Con una base de house sobre la que van emergiendo sintetizadores por un lado 100% GusGus y por otro de inspiración trance, y después una caja de ritmos medio rota como poseída por Aphex Twin o James Blake, la canción es todo un tiro que no prescinde del aroma trascendental de todo lo que tocan GusGus.
La letra se pregunta si una vida entera es tiempo suficiente para profundizar en todos los aspectos que la vida tiene que ofrecernos, resultando, a través de su considerable derroche de BPM’s, todo un llamamiento para que aprovechemos el momento: “todo lo que tengo es tiempo para averiguar qué hora es y qué tenemos para ofrecer”. Una canción sobresaliente que no debería pasar inadvertida a todos los seguidores de la banda o de Junior Boys.
Este viernes, Kacey Musgraves publica su tercer disco, el recomendado ‘Golden Hour‘. Como demuestran sus singles, el disco supone un paso definitivo de Musgraves hacia el pop, en una hibridación con su estilo country original que abrirá a la artista a un público mucho mayor del aficionado al folclore americano. Pero ‘Golden Hour’ no habría sido posible sin ‘Same Trailer Different Park’ (ganador del Grammy a Mejor álbum de música country) y ‘Pageant Material’ y gran parte de la perfección compositiva e inteligencia lírica presente en ‘Golden Hour’ se encontraba ya en los dos primeros discos de Musgraves, en canciones perfectas y llenas de mensajes profundos que, en pocos años, han conformado uno de los mejores repertorios del country actual. Una pena, que debido a sus letras progresistas, la conservadora radio country se niegue sistemáticamente a pincharla, porque, y lo voy a decir, Musgraves merece ser tan famosa como Taylor Swift. Estas son 10 razones.
Merry Go Round
Adolescentes embarazadas, adulterios y adicción a las drogas son algunos de los temas que aparecen en el primer single de Kacey Musgraves, un tema triste con apariencia divertida en el que la cantautora observa con cinismo y acidez el conformismo de la vida rural en la América profunda. Los matices de la canción son demasiados para listarlos todos, pero uno particularmente interesante se encuentra en su estructura, y en el modo en que el estribillo enlaza sus dos partes con un “brinco” (“merry go… round and round and round”) similar al que produce un “carrusel” que da vueltas “sin parar”, en un eterno bucle de resignación, miedo y amargura. Ganadora del Grammy a Mejor canción country, es posiblemente la gran obra maestra de Kacey Musgraves.
Dime Store Cowgirl
En esta entrañable canción, Kacey expresa que a pesar de la fama, de haber cantado con su ídolo Willie Nelson, o de haber bebido vinos carísimos, siempre será aquella “vaquera de la tienda de baratijas” que salió de un pueblecito de Texas con el objetivo de “crecer”. Una composición alegre sobre mantener los pies en la tierra y recordar los orígenes que se resume en la perfecta frase: “yo can take me out of the country, but you can’t take the country out of me”.
Follow Your Arrow
Las radios country americanas se han negado a pinchar esta canción por su normalización de la homosexualidad (Musgraves aconseja a su oyente femenina que “bese a muchos chicos, o a muchas chicas, si eso es lo que te va”) y del uso de la marihuana (“hazte un porro, o no”) pero la canción va mucho más allá para cuestionar la hipocresía de la mojigata y conservadora sociedad de la América profunda, criticando con ironía los absurdos límites morales que impone la tradición y postulándose como una gran oda a favor del respeto y la libertad. Como canta Kacey en la letra: “You’re damned if you do, and you’re damned if you don’t, so you might as well just do, whatever you want”.
Biscuits
En ‘Biscuits’, Musgraves ofrece una observación complicada, directa y honesta sobre la hipocresía de juzgar a los demás y esconder los errores propios: “Nadie es perfecto, todos hemos perdido y todos hemos mentido”, canta Kacey, “algunos de nosotros hemos sido infieles, y otros lo han intentado, incluso el más devoto ha cometido un desliz de vez en cuando, todos tenemos trapos sucios colgando”. “Mind your own biscuits” es una manera campestre, tierna, adorable de decir la frase “mind your own business” (“métete en tus asuntos”), pero como sugiere su asertiva letra, la canción va muy, muy en serio.
Family is Family
Muestra del gran talento de Kacey Musgraves para escribir letras serias llenas de humor y de matices, ‘Family is Family’, en la que destacan las palmas del estribillo, es una observación irónica sobre la importancia de la fidelidad familiar en los núcleos conservadores: “la familia es la familia, en la iglesia o en la cárcel, es la que te ha tocado, no la puedes escoger”, reflexiona Musgraves. “Puede que fumen como chimeneas, pero te van a dar sus riñones, los amigos vienen bien, pero la familia es la familia”.
Cup of Tea
Esta bonita canción que aúna guitarras y violines comunica un mensaje muy simple: no se le puede gustar a todo el mundo. En el caso de Kacey, son más factores los que chocan para que ella no triunfe como merece -desde luego, muchos más que el simple gusto- pero no deja de resultar tierno oírla cantar verdades como puños tan ácidas como “puede que tu chaqueta sea de segunda mano, y que te hayas acostado con medio pueblo, y que en un mundo de cuadrados, tú seas redondo, pero no se le puede gustar a todo el mundo”. Pura sabiduría.
Keep it To Yourself
Una de las canciones mas personales de Kacey Musgraves es esta agridulce balada con mandolinas y guitarras eléctricas sobre un amor antiguo que no puede olvidarla, pero para el que ella ya ha pasado página: “si crees que todavía me amas, guárdatelo en un estante, si estás buscando a alguien, que sea otra persona, cuando estés borracho, y sea tarde, y te mueras echándome de menos, guárdatelo”.
Late to the Party
En el lado contrario, Musgraves se muestra en ‘Late to the Party’ enamorada hasta las trancas en esta canción en la que expresa “nunca llegaré tarde a la fiesta, si llego contigo” en un estribillo que suena como está ella: en las nubes. Musgraves y su chico llegarán a la fiesta tarde, entablarán las conversaciones de rigor y harán como que se lo está pasando pipa, pero sin disimular demasiado que lo único que quieren es disfrutar de su compañía mutua: “¿quién necesita a la gente cuando eres feliz en una fiesta para dos?”
High Time
Esta despreocupada canción de sabor sureño y “Western”, en la que brilla un espectacular arreglo de cuerdas, da inicio a ‘Pageant Material’ sonando a una de las grandes influencias de Musgraves, el fallecido Glenn Campbell, autor de canciones de country tan melódicas y sofisticadas como ‘Wichita Lineman’. En ella, la cantante trata de conectar con su pasado para mantenerse humilde: “he echado de menos mis raíces, ya no me preocupan las fotos, nadie necesita un traje de diez mil dólares para sacar la basura, voy a apagar mi teléfono y volver a ser la que era antes”.
Blowin’ Smoke
‘Blowin’ Smoke’ es inusual en la carrera de Musgraves, ya que es bastante blues y rockera. La letra ofrece un inteligente retrato de la desesperanza producida por la pobreza en las zonas rurales de Estados Unidos, a través de varios personajes que, cigarro en mano, miran la vida pasar intentando convencerse a sí mismos de que la suerte los salvará del tedio algún día. “Todos nos decimos a nosotros mismos que saldremos de aquí, cuando el barco venga a recogernos, zarparemos con él”, observa Musgraves. Por temática, estamos claramente ante una canción hermana de ‘Merry Go Round’, cerrando círculo ya no desde la tristeza sino desde el resentimiento.
Vuelve nuestra sección de «10 fotos que no debiste perderte», y que puedes recordar a través de nuestro buscador.
En esta ocasión recordamos encuentros improbables entre distintas personalidades, nos preguntamos si Henry Sáiz y Ana Torroja conformarán alguna vez una extraña pareja artística y mostramos algunas de las curiosidades que nos han dejado en redes algunos habituales de nuestras páginas como C. Tangana o Dua Lipa.
Las dos Amaias de España, juntas
Amaia Romero, desde antes de su victoria en Operación Triunfo, se ha convertido en una de las cantantes favoritas del público de nuestro país, hasta el punto de ser llamada en algunas ocasiones «Amaia de España». ¿Qué pasa con las demás Amaias? Mientras suponemos a Uranga muy tranquila tras décadas en esto (bueno, más o menos), las miradas estaban puestas en Amaia Montero, precisamente estos días ocupada con la promoción de su nuevo disco. Ambas han coincidido en un evento de Cadena 100 y parece que hay más sororidad que rivalidad. «De Amaia a Amaia !!!que bonito conocerte preciosa!!💕», ha escrito Montero en un tono que casi nos parece estar escuchando salir de su boca…
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Ana Torroja, súper fan de Henry Sáiz
Hemos tenido que frotarnos los ojos con esto. Henry Sáiz, uno de los productores de electrónica más importantes del país, sobre todo tras la edición de ‘Reality Is For Those Who Are Not Strong Enough To Confront Their Dreams‘, ha anunciado disco-proyecto audiovisual para el próximo 13 de abril. Entre sus comentaristas es obligatorio destacar a Ana Torroja, que ha escrito, como fibrilando: «¡lo quiero ya!». El perfil de Torroja está verificado y Henry Sáiz sigue a su vez a la cantante de Mecano. ¿Os imagináis…? ¿OS IMAGINÁIS un disco de Ana Torroja producido por Henry?
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Chenoa posa con Pamela Anderson
Pamela Anderson ha visitado Madrid para asistir a una gala benéfica. Global Gift, en la que sumaba fuerzas con Anastacia, la ha hecho coincidir con Ana Rosa Quintana, Natalia, Rosa López… y también con Chenoa, quien compartía así de orgullosa su foto. Gracias a nuestro foro Breve Encuentro por el documento, una fantasía que reúne a Los Vigilantes de La Playa con OT1 aunque no coincidieran ni en tiempo ni espacio más que en nuestros corazones.
Una hija de Madonna bosteza por March for Our Lives
Madonna, residente en Portugal, no ha podido ir a las marchas a favor del control de armas en Estados Unidos. Pero ha querido mandar un mensaje de apoyo a través de sus cuatro hijos adoptivos, a los que hace leer simultáneamente un texto en medio de un viento casi solano. ¿El problema? Una de las gemelas (Esther o Estella) no parece demasiado motivada con el asunto y se pone a bostezar nada más empezar. Así no hay manera… Madonna, directora de cine, por alguna razón decide no repetir toma.
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Anni B Sweet y Dani Rovira son amiguis
Anni B Sweet dijo en una entrevista en 2015 que se «relajaba escuchando monólogos de Dani Rovira». No sabemos si eso es bueno o malo, pero lo seguro es que ambos se caen bien y se alegran de haberse conocido si se encuentran. Tanto uno como otra compartieron recientemente su último encuentro «después de varios años» en Granada.
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¡Russian Red actúa este domingo!
Acaba de traicionarme el subconsciente: ¿qué fue de Russian Red? Hordas de gente llegan habitualmente a JENESAISPOP preguntando a Google qué fue de Russian Red. Chiquis, la mejor forma de enterarte de todo lo que concierne a la cantante es Instagram. Y entre las novedades, la cantante ha anunciado un concierto especial, solo para enamorados, este domingo 1 de abril. Será, por supuesto, en Los Ángeles, donde RuRe reside y acaba de protagonizar una sesión con la fotógrafa Martina Matencio.
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Algora, en la bañera
Si la mencionada sesión de RuRe es en su cuarto de baño, ese escenario nos sirve para enlazar con Víctor Algora, que se ha posteado en la bañera en una imagen en la que bromea: «Aquí, haciendo de actor». El hashtag que acompaña, ’49 goles espectaculares’, se corresponde con esta novela de Dos Bigotes. ¿Adaptación u homenaje de algún tipo en camino? ¿Broma privada? Lo seguro es que Algora ha hablado ya de su próximo disco en su cuenta de Facebook.
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C. Tangana, meando
Seguimos en el WC, fuente de selfies y fotos varias que ni en 2004. La cuenta y los Stories de C. Tangana ya darían para una sección completa. Entre todos, destacamos la sesión para Neo-2 que ha compartido orgulloso y que, al clicar en la minigalería (botón a la derecha), le muestran meando y mirándose en el espejo. Un homoerotismo que ni David Beckham en su mítica sesión posando a 4 patas y ni la revista Butt. «Cuánto calzas, loco!!», exclama una usuaria llamada Belén. «Tonto», dice secamente Rajiv.
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Zasca de Dua Lipa a un periodista
Dua Lipa ha tenido que cancelar unos conciertos por enfermedad, y su decisión ha sido cuestionada por un periodista llamado Richard Wilkins, que ha argumentado que para actuar en el programa de Jimmy Kimmel sí que estaba bien. Dua se ha posteado dormida o afectada, respondiendo que ese show se grabó en febrero, acusando al periodista de no hacer su trabajo (investigar cuándo se había rodado el programa) y ha calificado la acusación en la radio como “peligrosa”. También ha dicho que no es que no pudiera cantar o hablar sino que no podía ni comer.
Lol @RichardWilkins if you were a good journalist you would’ve done proper research instead of talking out of your ass. Jimmy Kimmel was shot in Feb in La and aired yesterday. I’ve been in Australia on bed rest and wouldn’tve cancelled my Bruno shows if I didn’t have to. @9NowAUpic.twitter.com/B991bDQkUs
Acaba el rodaje de la segunda temporada de ‘Paquita Salas’
El estreno de la segunda temporada de ‘Paquita Salas’ está previsto en Netflix para algún momento de este verano. Los Javis han compartido alguna instantánea de claqueta sobre su rodaje, y Ambrossi esta foto en la que revela que el rodaje ya ha terminado: «Hemos terminado el rodaje de la segunda temporada de Paquita Salas y se me ha quedado esta cara de satisfacción. Tenemos un equipo maravilloso. Y hacemos lo que nos sale del corazón. Qué ganas de compartir estos nuevos capítulos con vosotros». James Rhodes, ya puedes estar tranquilo.
Como propina rescatamos esta imagen que Lana del Rey subía el 7 de marzo reunida con -agárrense que vienen curvas- FKA twigs, Marina Diamandis y Florence + the Machine, que quizá os perdisteis si no leísteis nuestra noticia sobre el regreso de Florence.