Amateur habían hecho alguna pequeña actuación en Madrid, pero su verdadera puesta de largo era anoche en el Teatro Lara, varios meses después de haber publicado ‘Debut!‘. Quizá demasiados. El grupo donostiarra surgido de las cenizas de La Buena Vida estuvo hábil el verano pasado publicando 2 singles con caras B antes de la llegada de su álbum largo, pero el larguísimo lapso entre la llegada del disco y esta presentación en vivo, con los tiempos tan malos que corren para la fidelidad musical, seguro que tuvo algo que ver con la media entrada registrada en el patio de butacas. En estos meses ni se han dejado caer por eventos o festivales, ni ha habido nuevos vídeos, sencillos, colaboraciones, sorpresas ni noticia alguna a la que agarrarse. Pecado mortal a día de hoy. Foto: Son Estrella Galicia.
El grupo formado por Mikel Aguirre, Iñaki de Lucas y «Cheli» se presentó en formato sexteto junto a un organista, bajista y guitarrista adicionales, y mostró su largo recorrido en la carretera de décadas pasadas, con un gran sonido en un Teatro Lara que siempre será el escenario idóneo para recrearse en pianos, armónicas, letras y guitarras, estas últimas desbocadas para bien durante el final del single ‘Será verdad’.
También es el Teatro Lara un lugar en el que subrayar fallos y la falta de rodaje con este disco provocó que Mikel entrara un par de veces mal en el regreso de puentes y post-estribillos. Nada grave frente a la belleza del repertorio de un ‘Debut’ que incluye temas tan bonitos como el inicial ‘Sólo era un sueño’, un ‘Lo que nunca tuvo que pasar’ que Aguirre hubo de dedicar a su vocalista Irantzu Valencia, «que desafortunadamente no puede acompañarnos», o ‘El rastro de una estrella’ dedicada a Pedro San Martín, como luego ‘San Martín Blues’.
Pero es que el grupo incluso tocó sus caras B, recreándose especialmente en ‘El amor desierto’, pero conquistándonos con canciones que debieron formar parte del álbum como ‘Atardecer #74‘, claramente una de sus composiciones más hermosas. Después, entre referencias al pasado verbales y líricas, del «paso de los años» a composiciones tituladas cosas como ‘Fueron buenos tiempos’, ‘En aquel entonces’ o ‘Así se van los días’, hubo un claro exceso de nostalgia, tristeza, saudade o llámenlo como quieran, que iba hundiéndole a uno poquito a poco en el asiento. La historia de La Buena Vida ha terminado resultando triste, pero el grupo tiene también canciones optimistas y alegres, y yo no veía la hora de que el repertorio se alzara desafiante con su hit ‘El golpe‘, que guardaron para el bis. Más así, por favor, y pronto.
Y es que Amateur habían dicho que no iban a tocar canciones de La Buena Vida, «ni lo vamos a hacer», insistieron al final. Mikel explicó que iban a hacer una excepción para Madrid y nos retó a reconocer la composición que se interpretó como cierre. ‘Vapor de carga’, nada menos, la mejor canción que Aguirre hizo para el grupo, en versión extended. Emoción total.
A falta de completar repertorio propio con más canciones como ‘El golpe’, de gran estribillo expansivo e instrumental, quizá deberían reconsiderar su decisión: paradójicamente, el setlist de Amateur parece más cargado de peso, nostalgia y tristeza que si tocaran temas de La Buena Vida. Nadie espera canciones de Javi o Pedro como ‘Qué nos va a pasar’, ‘Un actor mejicano’ o ‘Magnesia’, ¿pero qué hay de las que hizo o cantaba Mikel? ‘Lo que dicte el corazón’, ‘En un tiempo feliz’, ‘El fin del mundo’ o ‘Ayer te vi’ son necesarias para dar algo de luz a este setlist. 6,5.
Giorgio Bassmatti ejerció de peculiar telonero realizando un set con su guitarra acústica y en solitario, interpretando canciones como ‘Un traje gastado y frío’ y ‘Que no se te olvide’ que, despojadas de su grabación lo-fi, suenan más bonitas: ganan en claridad y pegada en directo. El show se cerró con su himno ‘La unión hace la fuerza’, aquí más que inspirada en el mundo musical, dedicada a la actualidad política, con el artista apelando a que los jubilados se estén manifestando más que los jóvenes. «Billy Bragg se tiene que estar revolviendo», bromeó. 7.
Animadísimo este último viernes de febrero, especialmente en cuanto a novedades nacionales, apartado en el que encontramos hasta 11 álbumes o EPs de lo más variopinto: Bad Gyal, Carlos Sadness, Fernando Alfaro, Belako, Niño de Elche, Papaya, Trajano!, Nat Simons, Dinero, Aurora & The Betrayers, Espanto o Ladilla Rusa lanzan hoy sus nuevas obras. En el plano internacional la actividad en cuanto a discos largos es menor, destacando el debut de los muy interesantes Lo Moon, los nuevos álbumes de Public Access TV y S. Carey (conocido por su trabajo en Bon Iver), el debut de Mint Field, de las que hablaremos muy pronto, sendos EPs de la sueca El Perro del Mar y Kero Kero Bonito, y el EP debut de los de momento infalibles Pale Waves.
En cuanto a singles, en la semana ya hemos destacado el fulgurante regreso de Janelle Monáe con dos nuevos singles. Como ella, Twin Shadow también ha vuelto con dos canciones, una de ellas con HAIM como invitadas. Father John Misty, Alexis Taylor de Hot Chip, El Último Vecino, Nubla, Kwes., Nos Miran, Speedy Ortiz o Superorganism han presentado novedades en los últimos 7 días, y en las últimas horas se han sumado un buen montón de artistas y grupos: Post Malone, Raye (junto a Mabel y Stefflon Don), Lindstrøm ft Ronika, Rusos Blancos (hoy sí, estrenan ‘No es tan difícil’), Little Boots, Soleá Morente, Sticky M.A., Zola Jesus, Simian Mobile Disco, El lado oscuro de la broca, The Breeders, Sunflower Bean, Elyella ft Viva Suecia, Brigitte Laverne, Editors, David Guetta, Bazzi, Izal, Dillon Francis, Parquet Courts, El Coleta, Josh T. Pearson, Sigala ft Paloma Faith, Wavves, el debutante Yuno (en las próximas horas le dedicaremos un Revelación o timo), los veteranos Hot Snakes o los interesantes Ganges, que adelantan su álbum debut.
Por último, también destacamos ‘Lover Man’, una canción inédita de Jimi Hendrix que junto con otras 9 conformará un nuevo álbum (!) del genio titulado ‘Both Sides of The Sky’. Otras curiosidades que descubrimos hoy viernes son un tema de A$AP Rocky para la BSO de la película ‘Uncle Drew’, una buena versión acústica de ‘Human’ de The Killers a cargo de Kim Petras y otro cover, en este caso de Mostaza Gálvez, que versionan ‘Líquidos’ de Mercromina como cara B de su nuevo single, ‘Vértigos’.
Este fin de semana coinciden en la cartelera dos películas cuyas expectativas han condicionado sustancialmente (y más de lo que me gustaría) la valoración que he hecho de ellas: ‘Yo, Tonya’ y ‘Lady Bird’. De la primera esperaba menos que un rapero de la justicia española. Un director, Craig Gillespie, de filmografía poco estimulante; una protagonista, Margot Robbie, que parecía la enésima e intercambiable actriz-y-modelo llegada desde Australia; y un género, el biopic con lujuria de Oscar, más predecible que una canción de Muse. Sin embargo, la película está sorprendentemente bien. Y la actriz-y-modelo, mejor.
‘Lady Bird’, en cambio, era una de las películas que más ganas tenía de ver esta temporada. No podía esperar: el debut como directora en solitario de una actriz y guionista de enorme personalidad, Greta Gerwig, protagonizado por la intérprete joven con más talento de la actualidad, Saoirse Ronan (‘Brooklyn’, ‘El Gran Hotel Budapest’), y por un mito de la televisión con poca suerte en el cine, Laurie Metcalf (‘Roseanne’, ‘The Big Bang Theory’). Casi nada.
Cuando llegaron las primeras reacciones desde el festival de Toronto, empecé a relamerme como un perro comiendo lata. Y luego: premios (mejor comedia y actriz en los Globo de Oro), nominaciones (cinco Oscar, incluyendo película, dirección y actrices) y un abrumador consenso crítico entre la prensa estadounidense. Cuando por fin llegó el estreno, estaba preparado para ver la película indie de la década. Como mínimo. Pero no. Esa ya la vi hace unas semanas. Se llama ‘The Florida Project’.
‘Lady Bird’ es el típico relato iniciático (coming-of-age, para los anglosajones) protagonizado por una adolescente en pleno proceso de búsqueda identitaria. Cabe todo: primer amor, primer desamor, primer polvo, primer acto contestatario, baile de graduación, solicitudes a la universidad, broncas con los padres, con los profesores, con las amigas… Y todo contado más o menos como siempre. Quizá con un punto más de sensibilidad e inteligencia que la media (en los diálogos y en la representación de las relaciones familiares), y quizá también con una atención mayor al contexto socioeconómico. Pero como siempre. Con corrección, pero muy alejada, por ejemplo, de la intensidad emocional y las ambiciones estéticas del otro relato de iniciación destacado de este año: ‘Call Me by Your Name’.
Lo más interesante de ‘Lady Bird’ no es la historia que cuenta, poco original, sino dónde se cuenta. Y no me refiero a Sacramento (querer huir de tu “aburrida” ciudad de origen está muy visto en este tipo de relatos), sino a la escuela católica donde estudia la protagonista. Este entorno, muy poco habitual en el “protestante” cine de Estados Unidos, le sirve a la directora para construir una metáfora sorprendente. Gerwig convierte a su alter-ego sublimado (la película tiene mucho de autobiografía emocional) en una suerte de San Pedro; en una mujer que reniega de sus raíces (ciudad, familia, religión, clase social), que se avergüenza de ellas, como forma indirecta de conocerse a sí misma. Como el padre de la iglesia católica, viajará a la “capital del mundo” donde construirá su propia identidad. De hecho, ¿no sería la neoyorquina ‘Frances Ha’, el anterior guión de Gerwig (y mucho mejor película), la continuación de este relato? 6,9.
Explica Carlos Sadness que considera ‘La idea salvaje’ un disco más directo y comercial que este ‘Diferentes tipo de luz’. Personalmente, siento diferir. Porque el álbum de Sadness más directo, redondo y comercial -en el buen sentido de la palabra; léase, esos discos que entran muy bien y de los que apetece repetir- es este. Muy mal debería ir la cosa para que Carlos no lo lograra (otra vez).
El disco no ha variado demasiado sus parámetros habituales. Carlos es un chico encantador y encantadora es su música, indie español en versión dulce, con la gran virtud de frenar en el momento justo para mantener el puntito cursi sin resultar empalagoso. Sus letras y temáticas continúan plagadas de referencias astronómicas y siderales, de amor evanescente y optimismo, de ese sempiterno “tú” al que se dirige. Musicalmente, sus estribillos siguen siendo efectivos, pegadizos y un punto épicos, sólo que ahora aparecen con más frecuencia ensamblados en puentes en constante subida y coronados con unas guitarras cada vez menos deudoras del sonido Coldplay/U2 y cada vez más enamoradas de los aires africanos vía Vampire Weekend (sin olvidar el ukelele).
El “hawaismo” que ya estaba presente (de manera leve) en ‘Miss Honolulu’ se ha adueñado de gran parte del disco, regado también de México y tropicalismo. Sí, parece más de lo mismo pero, lejos de sonar a repetición, realmente ha ganado en frescura, felicidad y… luz. De hecho, el disco es mejor cuanto más fresco y veraniego se pone, y flojea cuando se torna trascendente, lento y “baladista”. Afortunadamente, por cada vez que asoma la melancolía, tenemos otra canción dispuesta a llevársela por delante.
Ya dio pistas en enero del año pasado con ‘Amor Papaya’ a dúo con Caloncho, con lasitud caribeña y sensual. La alegría está presente en la inicial ‘Física Moderna’, más Vampire Weekend que nunca, gracias a ese bajo y guitarra africanistas, donde también destacan los golpes acelerados de la batería junto a otro estribillo irresistible. El toque melancólico de ‘Diferentes tipos de luz’ se rompe rápido merced a su enérgico estribillo, quizás la más Love of Lesbian de todo el álbum. Más indies canónicas son ‘El Relámpago’ o ‘Hale-Bopp’, que contienen esa clase de puentes que generan expectación, culminados con la típica pero eficaz explosión épica. Pero a mí particularmente me liquida ‘Kandinski’. Es tan naïve y encantadora su enumeración de pintores: “Kandinski, Pollock y Picasso” y su glosa al amor como pintura (“será surrealista y mágico / vivir en este amor abstracto”), que se convierte en una pequeña maravilla.
Las figuras históricas se le dan bien a Carlos, porque ‘Sebastian Bach’ es otra ochentera tonada de pop refrescante. Para romper un poco con la tónica del disco, algo antes del ecuador aparece ‘Longitud de Onda’, una bonita escapada a territorios Drake, sin dejar de abandonar los ya conocidos. Quizás el final renquea un poco, ya que contiene los momentos más flojos, en que recuerda a (ehem) Cómplices; las acústicas ‘Pompeia’ o ‘Silencio Antiguo’, a pesar de su intento de hacerlas emotivas. Más pizpireta resultaba ‘Te quiero un poco’ y para explosionar del todo (¡palmas! ¡alegría!) encontramos ‘Volcanes dormidos’, con ese final que ya sí que es africanismo desatado, pseudo cantos tribales incluidos.
Sin embargo, el punto fuerte es al final, paradójicamente, el punto débil. La reiteración de la fórmula tropicalismo + subidón + estribillo resulta algo repetitiva y genera cierta confusión, con lo que acabas mezclando las canciones en tu cabeza; particularmente, llevo días canturreando el puente de ‘Te quiero un poco’ con el estribillo de ‘Física moderna’. Pecata minuta. Porque Carlos vive un gran momento. Está contento. Se nota. Y se contagia.
Calificación: 7,3/10 Lo mejor: ‘Amor Papaya’, ‘Física Moderna’, ‘Kandinski’, ‘El relámpago’, ‘Longitud de onda’ Te gustará si te gusta: Love of Lesbian, Lori Meyers, Jack Johnson, Delafé.
Sticky M.A. de Agorazein tiene una nueva mixtape en camino, de la que había anticipado el tema ‘YanoaY’, a finales del año pasado, sumando ya medio millón de reproducciones en Spotify, tras haber aparecido varios días en las listas virales de la plataforma de streaming.
El nuevo single se llama ‘Humo y alcohol’, y tiene todas las papeletas para convertirse en un hit de manera inminente: las sonoridades de la música urbana norteamericana gracias a la producción de Steve Lean, un título que podría pertenecer a The Weeknd y una letra con varios dardos sobre haters («si eres uno de mis haters, gracias de verdad»), la fama o el rencor («si se va siempre vuelve como un puto yoyó / como yo, si me muero siempre quedará mi voz»). Jerva.AGZ y C. Tangana, ambos compañeros de Sticky M.A. en Agorazein, contribuyen también en el apartado vocal, el último riéndose de los «raperos del montón».
Sticky M.A. ha prometido en su cuenta de Instagram que si su último post alcanza los 3000 comentarios, la próxima semana estrenará otro nuevo tema. Como veis bajo estas líneas, su Instagram está la mar de animado.
Sticky M.A. estará abriendo las dos fechas de la mini-gira Ídolo de C. Tangana los próximos 2 de marzo en Razzmatazz (Barcelona) y 27 de abril en La Riviera (Madrid). Las entradas están en Ticketea, y por cierto, en el caso de Barcelona habrá un after party en Razzmatazz con Alizzz, Steve Lean, etcétera.
Santiago de Compostela será la sede de O son do Camiño, entre los días 28 y 30 de junio. El cartel será de lujo para este evento que reunirá a algunos de los nombres más vendedores y/o escuchados del panorama nacional e internacional. Estarán The Killers, Lenny Kravitz, Jamiroquai, Martin Garrix, Two Door Cinema Club, Franz Ferdinand, Mando Diao, León Benavente, The Gift, C. Tangana, La M.O.D.A., Carlos Sadness o Toundra, entre otros.
Además de nombres como The Last Internationale, Talisco, Morgan, Rufus T. Firefly y Plya, la organización quiere destacar la gran presencia de la música gallega, con nombres como Triángulo de amor bizarro, Novedades Carminha, Eladio y los seres queridos, Arce, Malandrómeda, Bala, Furious Monkey House, True Mountains y Agoraphobia.
Este festival contribuirá a dar a conocer al mundo la llegada del Xacobeo 2021. El evento será en el espacio de festivales del Parque Monte do Gozo, que está siendo remodelado en los últimos tiempos y cuenta con capacidad para 24.000 asistentes cada jornada. El recinto contará con dos escenarios, área de restauración, mercadillo y una zona de la acampada. Las entradas estarán a la venta el 1 de marzo en Ticketea a tan solo 39 euros. Además, como parte de esta programación, habrá seis conciertos en las principales ciudades, que se irán dando a conocer próximamente.
Twin Shadow, autor de discos tan celebrados como ‘Confess’, está de regreso. El próximo 27 de abril es la fecha elegida para el lanzamiento de su nuevo disco, que recibirá el nombre de ‘Caer’. Como dice en la correspondiente nota de prensa, la inspiración del nuevo disco es “el fin del patriarcado”. “Nuestra percepción de quiénes somos como seres humanos, a causa de la tecnología y las máquinas, se está desmoronando. Vivimos un punto de ruptura y muchos temas de este disco van sobre esto”.
El artista ha compartido de manera simultánea dos canciones de este nuevo disco. En primer lugar una fresquísima ’Saturdays’ en la que se ha hecho acompañar de Haim. Un tema que suena como un híbrido de los esquemas ochenteros de ambos proyectos, aunque el inicio sea un tanto ‘Maria’ de Blondie, en verdad editada a finales de los 90. No es, por cierto, la primera vez que colaboran, pues Twin Shadow ya aparecía en los créditos de un bonus track del primer disco de Haim, ‘Edge‘.
La otra canción nueva de Twin Shadow no tiene absolutamente nada que ver, es más reposada y reflexiva y viene acompañada de un extraño vídeo en cama. Se llama ‘Little Woman’. Dirige el propio Twin Shadow junto a Aaron Hymes.
La gira de Queen con Adam Lambert haciendo las veces de vocalista del grupo parará en nuestro país el 9 de junio en Madrid (WiZink Center) y el 10 de junio en Barcelona (Palau Sant Jordi). Las entradas para verlos se han puesto a la venta hoy mismo, 23 de febrero, a las 10 de la mañana, a través de Ticketmaster.
El grupo llevó su show a multitud de países europeos los pasados meses de noviembre y diciembre de 2017, y entonces no tuvimos suerte, pero ahora ha añadido 12 conciertos más en nuestro continente, dos de los cuales tendrán lugar en España. Será la primera vez que el tour de Queen con Adam Lambert llegue a nuestro país en dos años. Este nuevo espectáculo ha sido diseñado y producido por Ric Lipson de Entertainment Architects Stufish Productions (Pink Floyd, Rolling Stones, U2, ceremonia de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008).
Brian May a la guitarra y a la voz, y Roger Taylor a la batería y a la voz, comenzaron a actuar junto a Adam Lambert al frente de Queen en 2011, realizando posteriormente tres giras de éxito a lo largo de 2012 (solo 6 conciertos), 2014/2015 (66 conciertos) y 2016 (24 conciertos). La gira que están desarrollando de junio de 2017 a julio de 2018 es la más ambiciosa y longeva, pues serán 76 shows: 26 en Norteamérica, 40 en Europa, y 10 en Oceanía, justo donde se encuentran estos días. Eso sí, esta vez, el hijo de Roger Taylor no podrá acompañarles porque está ocupado con los compromisos de su grupo, que son The Darkness.
En este tiempo, ni que decir tiene que Adam Lambert se ha asentado también como artista solista, muy especialmente gracias al éxito tipo «sleeper» que alcanzaba su single de 2015, ‘Ghost Town’. Ha resultado el mayor pelotazo de su carrera en solitario.
Os dejamos con un par de vídeos profesionales de ambos grabados en 2016 y subidos al Youtube oficial de Queen.
Quincy Jones ha dado la nota en las últimas semanas hablando de lo poco que le gusta Taylor Swift y cuánto “robó” Michael Jackson al no acreditar como autor a alguno de los músicos que le aportaban detalles clave para sus canciones, como fue el previamente conocido caso de ‘Don’t Stop Til You Get Enough’. También ha tenido palabras desagradables para The Beatles, «los peores músicos del mundo», y U2.
Ahora ha decidido pedir perdón, como indica en un mensaje subido anoche a su cuenta de Twitter: “Hace un par de fines de semana, mis seis hijas, de las que estoy tan orgulloso, me cogieron por banda para una “intervención familiar” sorpresa a causa de algunas cosas estúpidas que había dicho en dos recientes entrevistas. Y he APRENDIDO LA LECCIÓN. Dejadme deciros que estoy muy agradecido por mis hijas, de que no les dé miedo levantarse contra su papi. Soy un ser humano imperfecto y no me da miedo decirlo. Lo siento y no me da miedo decirlo”. “Todavía aprendo de mis errores” es, después, la frase final de su mensaje.
En el mensaje el productor de ‘Thriller’ explica también que dejó de beber hace 3 años, pero que a veces los recuerdos sobre algunos hechos específicos se le agolpan de repente. “Pero incluso a los 85 años, es obvio que este «vomitar de palabras» es inexcusable”. “Una de las cosas más duras de esta situación es que todas las cosas malas que he dicho contradicen el mensaje que intentaba mandar contra el racismo, la desigualdad, la homofobia, la pobreza, y no quiero eso”. Indica que ya ha contactado con algunos de sus amigos, pero que una disculpa pública era necesaria, para “los que están y los que ya no están”.
‘Lo malo’ no representará a España en Eurovisión, pero es ya uno de los mayores éxitos comerciales salidos de OT y será el claro himno de la edición 2017/2018 de Operación Triunfo. Raro es ver una canción española en el número 1 en España -es la primera vez que sucede en 2 años– y a todas luces será una de las canciones del verano.
Hace unas semanas hablábamos con su co-autora Brisa Fenoy, y en los días en que sus intérpretes se han dedicado a filmar su vídeo y regrabarla mínimamente, hemos podido hablar con ellas sobre ‘Lo malo’, el concurso, Los Javis y Guille Milkyway. Hablamos con Aitana Ocaña y Ana Guerra, «AitanaWar», en las inmediaciones de su nueva casa, Universal Music.
¿Cuál es vuestro último recuerdo antes de entrar al programa?
Aitana: «¡Nadie nos lo ha preguntado!».
Ana: «Me encantó, yo estaba con mi chico, para nosotros era súper especial pasar esa última noche juntos sin saber qué iba a pasar, se cerraba un ciclo».
Aitana: «¡Estábamos en el hotel en realidad la última noche! Durante la última semana, no me veía dentro de la academia, no es que no creyera en mí, sino que lo veía como imposible. Y cuando llegó la última noche me dije: «mañana tengo que hacerlo bien y tengo que estar bien». Y fue un desastre la gala 0…» (risas)
Aparte de la incertidumbre con vosotras mismas, estaba la del programa, porque el último OT se tuvo que cancelar y acelerar, ¿teníais ese miedo también?
Aitana: «Yo no pensé en eso, no pensaba mucho en lo de fuera. Con todo lo que teníamos que pensar dentro, si me ponía a pensar si el programa tenía éxito o no, me podía morir ya básicamente» (risas)
Ana: «Si alguien de todo el programa no hubiera sido buena persona, el programa no habría funcionado»
¿Por qué creéis que esta edición ha sido un fenómeno de este calibre?
Ana: «Han sido un conjunto de varias cosas, desde el equipo y todo lo que concierne a profesores, nosotros, la gente detrás… Es lo que dijo Roberto (presentador) en la última gala, si alguien de toda esa gente no hubiera sido buena persona, el programa no habría funcionado así. Si añadimos que era el primer Operación Triunfo con redes, y tal variedad de estilos en cada uno de nosotros, los objetivos diferentes… Eso ha enriquecido el formato».
Hemos visto un programa distinto a OT1, se ha comprobado en El Reencuentro del año pasado. ¿Os disteis cuenta dentro de lo diferente que era en estilismo, canciones versionadas… o no os ha parecido tan distinto?
Aitana: «Yo no lo vi, no he visto ningún OT, mi madre vio el de Virginia (Maestro) y yo pasaba por ahí y recuerdo algún vídeo. Conoces a Bisbal, Bustamante, Chenoa… eran muy importantes, he visto algunos vídeos, pero no lo llegué a ver, por lo que no sabría cómo compararlo».
Ana: «Yo sí lo vi, pero en cuanto a estilismos teníamos que adaptarnos a la nueva época (se ríe). Yo lo vivía desde fuera, por lo que no te sabría explicar qué ha sido tan diferente. Ahora lo veo desde otro punto de vista».
Ana: «La gente vio en Amaia y Alfred algo espectacular, que vivimos todos. Y cuando hay un amor tan puro es inigualable, y no se puede equiparar… por mucho que nosotras tuviéramos un gran temazo»
‘Lo malo’ es el primer número 1 español en España en 2 años. Las demás eran canciones dominicanas, portorriqueñas, alguna canadiense, etc. ¿Cómo vais a superar esto?
Aitana: «No lo sabía, qué fuerte».
Ana: «Yo sí lo he leído».
Aitana: «Guau, cada vez que nos dicen una cosa de estas, porque me entero siempre de todo súper tarde, no sé qué decir, porque me parece increíble. No soy consciente de lo que puede estar gustando la canción ‘Lo malo’, y que la hagamos nosotras me parece muy guay».
¿Creéis que quedó tercera para Eurovisión en lugar de ganar, en parte por el rifirrafe que tuvisteis con esta canción?
Ana: «Yo creo que no. Simplemente la gente vio en Amaia y Alfred algo espectacular, que vivimos todos. Y cuando hay un amor tan puro es inigualable, y no se puede equiparar… por mucho que nosotras tuviéramos un gran temazo. Eso primó por encima de todo».
Aitana: «Amor + música…»
Aitana, tú sí has puesto cara de que sí condicionó. Tú dijiste: «no quiero cantar un reggaetón».
Aitana: «En mi caso, lo digo porque de las 3 canciones que quedaron, yo estaba en 2. En ese momento, como yo había dicho que nunca había cantado algo así y que no me veía del todo, quizá la gente que me seguía tiró por ‘Arde’ al ver que yo me sentía más identificada. Pero no lo sé, no tengo ni idea. Yo hablo de la posición de ‘Lo malo’ y ‘Arde’. Que ganaran Alfred y Amaia lo veo completamente normal y no creo que hubiera cambiado».
Aitana: «‘Lo malo’ puede estar sonando más porque se pone en discotecas, pero a la gente para Eurovisión le pudo gustar más ‘Tu canción'»
También una cosa es el voto, la gente que se molesta en votar. ‘Lo malo’ tiene más streamings desde el día 1 y tiene opciones de ser la canción del verano. ¿Creéis que si hubiera votado todo el mundo o hubiera votado un jurado, habría podido ganar?
Aitana: «Igual estoy equivocada, es mi humilde mi opinión, pero esta canción puede estar sonando más porque se pone en discotecas, porque es más bailable que la canción de Amaia y Alfred, que es una balada íntima, muy bonita. Quizá puede tener más visualizaciones porque se baila más, para pasártelo bien, buen rollo. Pero para Eurovisión a la gente le pudo gustar más esta (‘Tu canción’) y no creo que hubiera cambiado por las visualizaciones».
Ana: «Yo estoy de acuerdo».
Habéis regrabado la canción, ¿quién la ha producido?
Aitana: «Paco Salazar… No. Mentira, Paco Salazar ha regrabado ‘Arde’. No lo tengo muy claro, creo que no nos lo llegaron a decir».
Yo quería que lo hiciera Alizzz, el productor de ‘Mala mujer’ de C. Tangana, y se lo ha puesto de broma en Twitter a Guille Milkyway.
Ana: «Le hemos metido más mimo, porque teníamos más tiempo y no media hora como en OT. Hemos tocado un par de cositas y ya está. No es una canción diferente porque gustó tal y como era».
Acabais de rodar el vídeo y han salido fotos de los estilismos. ¿Los habéis elegido vosotras?
Ana: «Nos han enseñado muchas cosas y estaban dispuestos a que cambiáramos lo que no nos gustara».
Aitana: «Había una propuesta muy buena de hacer diferentes cosas que ya veréis porque no sé hasta dónde podemos contar. Lo ha hecho Gus (Carballo), el del vídeo de Alfred y Amaia, y creemos que va a quedar guay. Tenemos muy buenas expectativas con lo que hemos hecho».
Ana: «Nos sentimos muy identificadas con lo que grabamos ayer».
Ana: «Desde el momento en que nos conseguimos explicar, nuestra lucha con ‘Lo malo’ desapareció»
¿Entonces se ha acabado ya el amor/odio con esta canción, ni con el «game» siquiera?
Aitana: «Yo creo que ya sí, ¿eh? (risas)».
¿Sin cámaras habéis dicho entre vosotras: «¡todavía no me convence esta canción!»?
Aitana: «No, eso fue más al principio, lo dijimos en cámara. Yo y ella somos honestas, lo decíamos todo».
Ana: «Se nos veía en la cara… Creo que quedó claro cuando tú lo explicaste en la Academia. Nosotras no sabíamos cómo llevar a nuestro terreno esta canción porque somos muy diferentes, y así se lo dijimos a Noemí Galera. Desde el momento en que lo conseguimos explicar, esa lucha con la canción desapareció».
Aitana: «Yo tenía ‘Arde’ y ‘Lo malo’ que eran completamente tan diferentes, yo decía: «¿cómo voy a decir esto?».
¿Haréis más canciones juntas «AitanaWar»? ¿Habéis registrado la marca, por cierto?
Aitana: «¿Qué? ¡No lo sé!».
Ana: «Universal se encarga de esto».
Aitana: «¿Qué? ¿En serio? ¡No se me ha ocurrido! No lo sabía, me acabo de enterar».
Aitana: «No creo que cante más reggaetón. ‘Lo malo’ es lo que nos une, pero tenemos cada una nuestras carreras».
¿Cantarás más reggaetón?
Aitana: «Yo no lo creo. El reggaetón me encanta, pero otra cosa es lo que quieras cantar. Me gusta más el pop. En cuanto a si haremos algo juntas, nos gusta mucho ‘Lo malo’ y creo que es lo que nos une, pero tenemos cada una nuestras carreras. A ver, de momento no tenemos nada, es lo que queremos fomentar: hacernos un camino. Pero si alguna vez nos une otra canción, pues estaría guay, pero de momento… cada una (por su cuenta)».
¿Habéis escuchado la versión de ‘Lo malo’ antes de que Brisa la terminara?
Aitana: «A mí no me la llegaron a enseñar».
Ana: «Yo sí. Te la iban a poner el otro día, pero al final no hubo tiempo. Es en inglés».
¿Y es la misma temática feminista?
Ana: «Por lo que tengo entendido sí. No es una traducción literal, pero creo que se ha respetado la idea original. Yo notaba un sonido un poquito árabe, porque con la traducción al español hubo que cambiar fraseos. Está muy guay».
Tú tenías un perfil más latino, mencionaste entre tus favoritos antes de entrar a Luis Miguel, Juan Luis Guerra… ¿Seguirás por ahí? ¿’El remedio’ es indicativa o es parte del pasado?
Ana: «No, la he regrabado también. Me gusta un montón, me gusta el ritmo latino, quizá por el hecho de ser canaria. Marc Anthony o Juan Luis Guerra cantan canciones con ritmos muy buenos y muy buenos mensajes, pero también tienen el momento de cantarse una buena balada, y eso me gusta un montón».
Ana Guerra: «Si hacemos algo, me lo voy a llevar más al estilo ‘Havana'»
¿Notas presión de tus fans por llevarte más hacia ‘Havana’, menos a Luis Miguel?
Ana: «Es que si hacemos algo, ya desde fuera, me lo voy a llevar más al estilo ‘Havana’. Artistas como Luis Miguel y Juan Luis Guerra me gustan, pero quizá se quedan menos actuales que una Camila Cabello».
Recuerdo que Los Javis te decían que esta canción podía petar este verano, pero la veo más de petar hace unos años, a diferencia de ‘Lo malo’, que sí la veo más actual.
Ana: «Por eso se le ha hecho otra cosita con mucho mimo…»
Aitana: «Estamos de arreglos».
Ana: «‘El remedio’ se ha actualizado un poquito más».
Aitana: «Ahora tenemos más tiempo… Bueno, ¡tampoco tanto!».
Ana Guerra: «En OT1 tenían que hacer a lo mejor 12 temas, con 12 productores y 12 letristas. La industria ha cambiado un poco y se puede dedicar más tiempo para lanzar cada tema»
Es una cosa que se criticó mucho de OT1: que los discos se hicieron mal y muy deprisa. ¿Tenéis ese miedo?
Ana: «Ya no es lo mismo. En OT1 tenían que hacer a lo mejor 12 temas, con 12 productores y 12 letristas. La industria ha cambiado un poco y se puede dedicar más tiempo para lanzar cada tema».
Aitana: «Se va a hacer poco a poco porque es lo que nos han estado diciendo. Ahora tenemos una gira de OT, y sería ilógico que lo hiciéramos todo súper rápido, dado que podría salir peor. Yo creo que se tiene que hacer todo con calma».
¿Alguna idea de con qué autores o autoras os gustaría trabajar? Porque hemos visto a Rozalén, Zahara…
Ana: «Yo estoy abierta a todo. Pablo López me encanta, Zahara, Pablo Alborán… pero estoy abierta a todo y no sé quién soy yo para (escoger)…».
‘Arde’ es una canción como bastante adulta, más Cadena Dial que Los 40 Principales. ¿Crees que irás por ahí?
Aitana: «No lo sé, yo me veo en medio. ‘Arde’ quizá sí es más de público adulto, me lo acabas de decir y no lo había pensado antes. Yo creo que pop de baladas, pero también pop más movido. Yo creo que se podría hacer».
Habladme de Los Javis y Guille Milkyway. ¿Conocías su trabajo antes?
Aitana: «No había visto ‘Paquita Salas’ pero sí ‘La llamada’ y a Javi Calvo lo conocía de ‘Física o química’. A Ambrossi no. Cuando vi ‘La llamada’ y vi que iban a ser profesores de OT, sí que los busqué un poco más. Y a Guille Milkyway no lo conocía…»
Ana: «Yo igual».
Aitana: «Y vaya profe, ha sido mi descubrimiento».
¿Qué quieres decir?
Aitana: «Me encantan Los Javis y todos los profes, pero Guille venía solo una hora a la semana, y a mí me hubiera gustado que viniera mucho más, porque era tan, tan natural que me encantaba. Si era torpe, lo decía. Te quedabas con ganas de seguir aprendiendo con Guille».
Ana Guerra: «Lo que más nos enseñó Guille Milkyway fue a no juzgar nada musicalmente, a quitarnos los prejuicios en la música»
¿Qué os ha enseñado?
Ana: «Los Beatles (entre risas)».
Aitana: «¡Sí, anda, qué dices! Nos decía que todo lo que se hacía era importante, que quiénes somos nosotros para decir que lo que nos gusta a unos es lo guay de la música».
Ana: «Era un Guille sin clichés. Lo que más nos enseñó fue a no juzgar nada musicalmente, a quitarnos los prejuicios en la música».
Aitana: «Y en todo».
Ana: «Por eso podemos decir en una entrevista que nos gusta el reggaetón sin miedo a que la gente opine».
¿Hay alguna cosa que se ha visto en el 24 horas, y se os había olvidado?
Ana: «Un montón de cosas. Ayer me decían que me debes 300 euros (a Aitana) de cuando apostamos que quedarías entre los finalistas».
Aitana: «Bueno, bueno…»
Ana: «¡Está grabado!».
¿Y memes o vídeos? (se parten)
Aitana: «Hay uno que me encanta, no quiero ser egocéntrica, de Ana hay tropecientos mil, y me parto con cualquiera de Ana, pero hay uno mío, que lo vi, y no sabía de qué venía. Y era de un día que Cepeda me dijo algo así como: «sal a la terraza un momento a traerme un vaso de agua» y yo hice un gesto que era «me parto y me hundo»».
Ana: «Hay uno nuestro que estamos a punto de cenar y me quita la silla».
Aitana: «En Valencia nos dijeron que éramos las reinas de los memes y yo, «¿qué dices?». Y cuando empecé a ver los de Ana me partía».
Cuando volvisteis a casa por Navidad, os tuvieron que soplar algo…
Aitana: «Mira, mi padre fue peor que un guardaespaldas. Me podían haber dicho algo, algunos (concursantes) se llamaron entre ellos, a mí no me llamó nadie, nadie me quería… (risas) No, es de broma. Mis amigas me enseñaron 3 o 4 memes, pero mi padre vino corriendo y dijo: «¡que no le enseñéis nada!», o sea que no me enteré de nada».
Ana: «Yo fui a casa, y me enseñaron algunas fotos, me quise ver en alguna gala repetida, pero yo lo tenía súper claro: no quería que me afectara dentro del concurso el hecho de tener un exceso de información que además no me iba a servir para nada».
¿Qué gala corriste a ver?
Ana: «La gala O (risas)»
Aitana: «Cada vez que venían a visitarnos, venían a decirnos: «es que dabais un poco de pena en la gala 0» (risas) Y yo aquí como «gracias». Uno dijo que fuimos «un cuadro», y yo «jolines». Pero es normal, madre mía…»
¿Ana, tú crees que harás algo de musical, teatro… como se comenta?
Ana: «Sí, quizá en un futuro. Me gusta mucho porque tiene las 3 vertientes de este mundo que me gustan: el baile, la interpretación y el canto. Y yo creo que me sentiría como pez en el agua».
Me piden que te pregunte si no te dio rabia no cantar ‘La Bikina’ en la gala especial.
Ana: «No, hombre, no».
Aitana: «Sí, sí, en realidad sí».
Ana: «Todos teníamos nuestra canción, ya conocíamos la dinámica del concurso y además yo canté un montón, y bueno, es una canción que nos acompañará en la gira…»
No ‘Sax’, que tanto te costó…
Ana: «Sí costó, una tendinitis. Pero hasta aquí puedo leer».
Ana: «Ya que nosotros teníamos la capacidad de ser así de naturales y no esconder cosas… qué bien que TVE fomente la normalidad»
¿Cómo os preparáis o lleváis los episodios más desagradables de la fama? Por ejemplo, tú, Aitana, todos los titulares por tu jersey amarillo en relación a la cuestión catalana.
Ana: «Yo lo entiendo, entiendo que cada uno tenga una visión diferente. Entiendo que hayamos estado en un concurso metidas 2 o 3 meses y sepan todo lo que hacemos, 24 horas. La gente que está acostumbrada a verte tanto tiempo, te pierde un poco el hilo de todo lo que haces durante todo el día. Entiendo que hagas algo y se pueda interpretar de diferentes maneras. Ni me disgusta ni nada. Sí me disgusta si hago algo que en algún momento hace que alguien se sienta mal, por eso creo que hay que tener cuidado en ciertos aspectos, pero lo entiendo perfectamente, así que no puedo decir nada».
También se ha hablado de la naturalidad con que habéis tratado la temática gay, ¿consideráis que eso es algo de vuestra generación, que habéis visto en vuestros colegios, o es más los perfiles que se han tratado de buscar?
Ana: «No es algo que nos hayan preguntado antes de entrar, sobre nuestros ideales socioculturales. No, no, no… Creo que forma parte de nuestra generación. Gracias a Dios se van normalizando estas cosas porque es algo totalmente normal y ya que nosotros teníamos la capacidad de ser así de naturales y no esconder cosas… qué bien que TVE fomente la normalidad».
Quizá alguien aún recuerde a Kwes., músico y productor británico cuyo debut ‘ilp’ nos encandiló. Han pasado 5 largos años desde entonces, lo cual no significa que Kwes. haya estado inactivo: ha colaborado en obras de NAO, Loyle Carner, Kelela (mezcló ‘Take Me Apart’) y Solange (compuso y produjo parte del gran ‘A Seat at the Table’).
Ahora al fin regresa con un nuevo trabajo, un EP con 6 nuevas canciones que publicará el sello Warp, y que, por lo que se desprende de su primer adelanto, ‘Midori’, se desmarcan un poco del sonido neo-R&B a lo James Blake de su debut para centrarse en una electrónica más paisajista –en la nota del sello se cita a Arthur Russell–. En todo caso, por más que nos esforcemos, no podríamos ni acercarnos a describir esta obra mejor que lo ha hecho Connor, un primo del propio artista que ha escrito de puño y letra la mejor nota de prensa que hemos leído en mucho tiempo. Procedemos a transcribirla, tal cual –involuntarios y encantadores gazapos incluidos–:
«Mi primo mayor Kwes vuelve con un nuevo EP que ha hecho él solo llamado ‘Songs for Midi’. Se llama así por su sobrina de 2 años Midi, que es la abreviatura de Midori. Trata de los descubrimientos de la infancia. Ha grabado algunos de mis juguetes y tanbiém ha puesto mi nombre a una canción. Para mí el EP suena como bichos hablando entre ellos o incluso aliens.
Puedo hoir una gitarra y muchos sonidos que no había hoido antes. Las canciones me hacen sentir tranquilo y feliz. Estoy emosionado de que otras personas lo escuchen.
Espero que lo disfrutéis. Gracias por leer.
Connor»
Tracklist de ‘Songs for Midori’:
01. Midori
02. Trike
03. Ungry/Milk
04. 99flake
05. Hometime
06. Blox/Connor
Joaquín Reyes, conocido entre muchas otras cosas por sus fantásticas imitaciones de celebridades en Muchachada Nuí (Robert Smith, Bono, etcétera), acaba de tocar el que posiblemente sea el techo comercial de su carrera. Mientras rodaba en Torrejón de Ardoz una imitación de Puigdemont para El Intermedio, donde recientemente le hemos visto imitar por ejemplo a Manuela Carmena, ha estado a punto de ser detenido por 6 policías nacionales. Un vecino de esta localidad situada a 20 kilómetros de Madrid ha pensado que se había cruzado con el ex president de la Generalitat, huido de la justicia en Bruselas, y ha llamado a la policía. Foto: Vertele.
Así lo documenta Vertele en exclusiva, publicando imágenes de Reyes caracterizado de Puigdemont. Añaden que el rodaje ha tenido lugar en el Parque Europa de Torrejón de Ardoz, lo cual no es de extrañar pues, construido hace unos años, emula torpemente la grandiosidad de algunos monumentos europeos como la Torre Eiffel y la Puerta de Brandenburgo. Es decir, para esta temática daba mucho juego.
Por suerte, ha habido final feliz, pues los propios agentes y el equipo del programa se tomaron con humor el malentendido y la grabación pudo finalizarse. Veremos los resultados el próximo lunes 26 de febrero en El Intermedio, que se emite con gran éxito de audiencia de lunes a jueves en laSexta.
Por supuesto, Enjuto Mojamuto no ha dejado de comentar estos hechos en las redes sociales.
Ahora mismo en @laventana Joaquín Reyes @enjutomojamuto: "Han venido seis policías a detenerme porque ha llamado un vecino diciendo que estaba Puigdemont, les hemos explicado que era para un sketch de @El_Intermedio y se han reído."
Como había anunciado días atrás, Janelle Monáe confirma hoy la próxima publicación de su nuevo proyecto musical, ‘Dirty Computer’, un disco del que cada canción tendrá su propio vídeo musical siguiendo una línea argumental, lo que ella ha llamado “emotion picture”, jugando con el término “motion picture” (“película de larga duración”). Parece que la fecha estimada de estreno es el 27 de abril.
Al fin hace escasos minutos ha revelado la portada de ‘Dirty Computer’ y, a la vez, ha mostrado dos de los temas incluidos en él, a través de sendos vídeos. Se trata, por una parte, de ‘Django Jane’, un medio tiempo en el que Monáe muestra sus habilidades como rapera, y que en Facebook ha etiquetado con el mensaje –una frase de la letra– “let the vagina have a monologue” (“dejad que la vagina tenga un monólogo”, con clara vocación feminista).
Y por otra ha mostrado el tema más impactante, inmediato y potente de los dos, ‘Make Me Feel’. Se trata de un auténtico pepinazo funk con el que Janelle se postula como heredera directa a todos los efectos de Prince. Y no sólo porque musicalmente se nutra claramente de singles como ‘Kiss’ o ‘1999’, sino porque ella misma adopta la posición icónica del genio de Minneapolis –incluso guitarra en mano–, mostrando su bisexualidad en un ultracolorido vídeo en el que se muestra muy sexy pero no sumisa, sino poderosa.
‘Dirty Computer’ será el cuarto álbum de estudio de Janelle Monáe tras ‘Metropolis: The Chase Suite’, ‘The Archandroid‘ y ‘The Electric Lady‘, publicado en 2013. En estos 5 años, Monáe ha estado más dedicada a su faceta de empresaria, dirigiendo su propio sello, Wondaland Records, y, sobre todo, dedicada a su faceta de actriz. Hemos podido verla en películas como ‘Figuras ocultas‘ o la oscarizada ‘Moonlight‘.
Como todos sabréis, anoche se celebró en Londres la gala de los premios Brit, en los que Stormzy y Dua Lipa resultaron los grandes vencedores de la noche. La gala incluyó numerosas actuaciones interesantes que incluyeron a Kendrick Lamar, Ed Sheeran, Justin Timberlake, la propia Dua Lipa… y Rita Ora, que además de sus exitillos recientes ‘Anywhere’ y ‘Your Song’ interpretó ‘For You’, su tema para la BSO de ’50 sombras liberadas’ junto al ex-One Direction Liam Payne.
Este, además de la actuación, vivió uno de los momentos más chanantes y rocambolescos de la noche –que fueron varios, merced al hiriente humor del cómico Jack Whitehall, que condujo la gala. Sentado en la misma mesa de Liam y su pareja, la también cantante Cheryl Cole, Whitehall invitó a la pareja a enviar un saludo a su pequeñín, que igual les estaba mirando. Cuando Payne y Cole saludaban, el conductor les dejó picuetos al decir “hola, Niall”, refiriéndose a Horan, el compañero de Payne en 1D.
Pero para ese momento, muchos telespectadores ya estaban fijándose en una mujer sentada en la mesa inmediatamente posterior a la que centraba la atención, que hacía extraños gestos a la cámara. Muchos tuiteros no lo sabían o no la reconocieron (la etiqueta “mistery drunk woman” se ha hecho frecuente) en ese momento, pero era Este, la bajista del grupo Haim mundialmente conocida por sus caretos al tocar el bajo, además de por su sentido del humor y, por descontado, por sus canciones.
La escenita, por la que Este ya ha pedido disculpas a Cheryl asegurando que no pretendía ofenderles, es imapagable: mientras Whitehall pregunta a Liam y Cheryl si, dado que Payne cantaba su canción de ’50 sombras’, tienen alguna palabra de seguridad –implicando que tienen relaciones BDSM–, Danielle y Alanna Haim se partían de risa al ver cómo Este se tocaba los labios y, mirando a cámara, decía “llámame”, haciendo el gesto de un teléfono con la mano. Después de todo, ¿fue esto lo más memorable de la noche?
Los días 4 y 5 de mayo se celebra en el Recinto La Fica de Murcia la 2ª edición del festival WAM, con alt-J, Kasabian, Vitalic, Izal, !!!, Yelle, Dorian, El Columpio Asesino, Joe Crepúsculo o Modelo de Respuesta Polar como grandes atractivos de su cartel hasta la fecha. Hoy el certamen murciano ha dado a conocer una nueva tanda de 11 nombres confirmados que, nada casualmente, están centrados en el panorama del pop estatal y son de lo más diverso.
Las nuevas incorporaciones las encabezan Carlos Sadness –que mañana publica su tercer disco ‘Diferentes tipos de luz’–, Neuman –que presentan el reciente ‘Crashpad’– y Shinova, junto a los que también estarán el neoperreo de Ms Nina, la electrónica de Elyella, North State, Ed Is Dead (en formato live band) y la revelación local –aunque reside en Londres– PBSR, además de Jaime Buenaventura y los locales Lebowsky y Amor Germanio. Los abonos de WAM están a la venta a un precio de 50€ en Ticketea.
Además, WAM ha anunciado una fiesta gratuita en Madrid el próximo viernes 9 de marzo. Ochoymedio Club acogerá “La Noche WAM”, un evento gratuito que contará con el directo de tres proyectos murcianos de primer nivel: Neuman, Jump To The Moon y PBSR. La fiesta continuará hasta las 6 de la madrugada de la mano de Ochoymedio DJs y de uno de los aclamados “3 a las 3”, donde “una banda muy ligada al festival interpretará tres de sus mejores canciones a las 3 de la madrugada”. Las invitaciones para “La Noche WAM” podrán descargarse a partir del próximo lunes 26 de febrero a las 10:00h en wammurcia.es. Las entradas darán acceso a Ochoymedio Club de forma gratuita entre las 19:30 y las 23:30h hasta completar aforo.
Si bien hace un año Anímic en ‘Skin’ dejaron que Louise Samson llevara la voz cantante en un álbum donde florecía como nunca su yo más electrónico, el otro líder de la banda, Ferran Palau, contraataca ahora con un tercer álbum en solitario que es totalmente lo opuesto. En parte continúa la senda sonora de su anterior ‘Santa Ferida’, sí. Pero si aquel trabajo de 2015 mostraba una clara dicotomía entre la luz y la oscuridad, en este ‘Blanc’ que nos ocupa una delicada luminosidad lo embriaga todo, en diez canciones que apenas llegan a la media hora de duración total.
Producido por el habitual Jordi Matas, y con su amigo del alma Joan Pons (El Petit de Cal Eril) a la batería, Palau dice que este es un trabajo de pop metafísico. La etiqueta en sí puede ser algo complicada de definir, pero según él viene dado por su título (blanco, en español) y su doble sentido: la inmensidad de un espacio infinito y, del mismo modo, la ausencia de todo, lo cual se traduce en unas letras que huyen de lo narrativo y apelan a la libre interpretación del oyente. Porque otra cosa no, pero discernir lo que canta el catalán nunca ha sido precisamente una tarea fácil.
Sin ir más lejos, la inicial ‘A dins’ podría interpretarse como un precioso relato sexual nocturno (esas madrugadas que acaban en amaneceres), y la ya conocida ‘Serà un abisme’ como un relato de amor universal en el que el yin y el yang se cogen de la mano. Sonoramente la primera parte de ‘Blanc’ destaca por su sensibilidad, una fragilidad que incluso llega hasta al susurro en ‘Res’. No obstante, en la segunda mitad se pueden observar más claramente atisbos de experimentación como en esa ‘Novel·la’ que tiene hasta un puntito espacial como el de su amigo El Petit de Cal Eril y, sobre todo, en esa fabulosa ‘Cavall blanc’ en la que las voces a lo Bon Iver se desdoblan como espíritus. Para quien esto escribe la mejor del lote.
‘Blanc’ funciona perfectamente como un todo (no hace falta saber catalán para apreciar su belleza) y, sin lugar a dudas, es uno de esos álbumes que han nacido para ser escuchados en esta época del año en la soledad de casa con la calefacción hasta los topes. Por si había alguna duda, Palau vuelve a demostrar que es uno de los compositores más cautivadores y auténticos de la actual música catalana.
Calificación: 8/10 Lo mejor: ‘A dins’, ‘Serà un abisme’, ‘Cavall blanc’ Te gustará si te gusta: el anterior álbum de Ferran Palau y, por consiguiente, las canciones igual de delicadas que oníricas sin ornamentaciones Escúchalo:Spotify
El tiempo pone a cada uno en su lugar. Esta «frase de 0,60» me viene muy bien para introducir el siguiente argumento. ‘El lobo de Wall Street‘ fue la gran perdedora de los Oscar de 2013, pero su influencia en lo que llevamos de década está siendo enorme. La narración hiperbólica y exuberancia estilística que exhibió Martin Scorsese en esa película ha creado escuela. Este año se han estrenado dos notables ejemplos de esta tendencia: la ya reseñada ‘Molly’s Game‘ y, la que nos ocupa, ‘Yo, Tonya’.
Craig Gillespie (‘Lars y una chica de verdad’, ‘El chico del millón de dólares’) comienza su biopic sobre la vilipendiada patinadora Tonya Harding con un aviso que es toda una declaración de intenciones. En vez del típico “Basada en hechos reales”, ‘Yo, Tonya’ está basada en los testimonios “extremadamente contradictorios” de la patinadora y su marido. Sobre esa capa de fina ironía, el director se calza los patines y comienza a deslizarse haciendo “axel triples” uno tras otro: pasos en forma de falso documental, giros llenos de humor negro, saltos y caídas típicos de dramón familiar, codazos de sátira social, pausas para dirigirse al público y virtuosas piruetas de película deportiva.
‘Yo, Tonya’ es un biopic que funciona como si fuera la actuación de una patinadora en unos Juegos Olímpicos. La competición deportiva, como el género biográfico, tiene reglas fijas. Los márgenes de innovación son muy estrechos. Sin embargo, los competidores con más talento son capaces de saltar por encima de ellos. Y eso hace Gillespie en esta película. El número es el de siempre: ascenso, caída y redención. Pero está ejecutado con un gran sentido del ritmo (el montaje es fabuloso), una enorme inventiva estilística y un buen equilibrio entre la ponderación del personaje y su reprobación.
Pero no hay actuación de patinaje artístico sin música ni patinadoras. La playlist que acompaña a la narración de ‘Yo, Tonya’ es muy eficaz: ‘The Chain’ (Fleetwood Mac), ‘Gone Daddy Gone’ (Violent Femmes), ‘The Passenger’ (Siouxsie and the Banshees) o el ‘Gloria’ versionado por Laura Branigan (la canción de Sufjan Stevens no pertenece a la banda sonora). Y las patinadoras no pueden ser mejores. Por un lado, Allison Janney, una actriz fabulosa (‘Juno’, ‘Margaret’) que parte como favorita para llevarse el Oscar tras ganar el Bafta. Su papel de madre excéntrica, frustrada y despiadada es de los que no se olvidan. Y, por otro, Margot Robbie. La actriz australiana, quien se dio a conocer casualmente con ‘El lobo de Wall Street’, ha sorprendido a todos con una interpretación de medalla de oro. Si no fuera por Frances McDormand, Robbie (que también produce la película) iba a llegar este año patinando hacia el Oscar. 8.
Hoy es un día de auténtico luto nacional: Antonio Fraguas de Pablo, Forges, ha fallecido a los 76 años víctima de un cáncer de páncreas. Dedicado al dibujo de tiras cómicas desde hace más de 50 años, Forges logró algo tan difícil como ser el nexo de unión entre varias generaciones de personas que encontraban en sus personajes, sus blasillos, sus Concha y Mariano, sus náufragos, sus noteolvides o las señoras Cosma y Blasa a sagaces retratistas del estado del malestar.
Y es que Forges, que comenzó publicando en el diario Pueblo en 1964 y luego fue rotando por medios como El Jueves, Diario 16, El Mundo y, desde el año 1995, en la sección de Opinión del diario El País, era un creador único capaz de sacar una sonrisa, alguna que otra carcajada y a menudo lágrimas –o como mínimo congoja– con su pensar natural, bonachón y amable, pero también comprometido y afilado cuando la situación lo requería.
Con su lenguaje –un lenguaje que saltó del papel a la vida real, siendo numerosos de sus palabros aceptados por la RAE–, supo retratar como pocos la esencia, con todos sus claroscuros, de nuestro país. Protestó, dio puyazos, se comprometió y alabó a quien tocaba y como tocaba, y lo mejor es que nadie podría discutirle nada porque todo eso lo hacía con una gracia sin igual, sí, pero también con una ética y una honestidad intachables, siempre comprometido con la justicia (sin mayúscula) y la libertad. Muchos, junto a nuestros padres y abuelos, aprendimos la Historia de España con aquella colección de libros que no ha dejado de actualizar, y seguimos bebiendo té o café en sus tazas. Nuestros hijos, por desgracia, ya no podrán buscar en primer término su viñeta diaria al abrir el diario –primero, porque ha muerto; segundo, porque ya pocos lo hacen, en general–. Pero seguro que algún día preguntarán quién es ese Forges del libro, de la taza, y ahí podrán descubrir su preclara visión de quién y qué es nuestra sociedad.
Ya está aquí la esperada nueva mixtape de Bad Gyal, ‘Worldwide Angel’. Mañana, viernes 23 de febrero, se lanza la nueva colección de canciones de Alba Farelo, de la que ya se conocen los créditos de producción completos. Además de su habitual cómplice Fake Guido, en esta ocasión se ha rodeado de productores de un nivel internacional muy alto: además de Jam City (Kelela), que interviene en la ‘Intro’ –junto con El Guincho– y en ‘Internationally’, en la que comparte créditos con Dubbel Dutch (‘Jacaranda’), que interviene en otro par de temas, entre ellos ‘Candela’, que hoy mismo ha sido presentado en Soundcloud como nuevo avance tras ‘Blink‘.
El Guincho ha tenido además otro papel técnico en el disco, pues a él le ha correspondido la mezcla del ¿disco?. La masterización ha estado en manos de Vlado Meller, en cuyo currículo figuran nombres del tamaño de Kanye West, Frank Ocean y Michael Jackson. Otra prueba de la repercusión internacional que está alcanzando Bad Gyal es que, además de no ser ya una sorpresa encontrarla en portada de la influyente Pitchfork, artistas como Charli XCX o Hannah Diamond (PC Music) rondan y dan likes en su Instagram, como se ha contado en los Foros de JENESAISPOP.
Aparte, claro está, de que tiene más bolos fuera de nuestras fronteras que aquí. Concretamente en Estados Unidos (y Canadá), podemos hablar prácticamente de gira, con nueve fechas en las ciudades más importantes del país, al margen de su presencia en SXSW 2018. Así las cosas, es noticia que presente ‘Worldwide Angel’ en Madrid y Barcelona: el día 13 de abril estará en la Sala Apolo de la capital catalana; mientras que el 5 de mayo será la protagonista de Trvmp Club (Sala Ochoymedio). Sin embargo, los privilegiados que verán por primera vez a Farelo en directo con ‘Worldwide Angel’ aún calentito serán los fans de A Coruña, que la tienen este sábado, 24 de febrero, en la Sala Pelíkano.
Tracklist de ‘Worldwide Angel’:
1. INTRO prod. Jam City x El Guincho
2. INTERNATIONALLY prod. Jam City x Dubbel Dutch
3. TRA prod. Dubbel Dutch
4. YO SIGO IUAL prod. Fakeguido x El Guincho
5. CANDELA prod. Dubbel Dutch
6. TRUST prod. Faberoa x Fakeguido
7. BLINK prod. Dj Florentino
8. TU MOTO prod. D33J
9. REALIZE prod. Paul Marmota x Fakeguido
En poco más de un año, los valencianos La Plata se han convertido en la gran esperanza del pop de guitarras hecho en castellano. Su soberbio 7” de debut, ‘Un atasco’, ya daba cuenta del potencial de un grupo cuya media de edad ronda los 20 años (!) y –para que luego digan que los jóvenes no quieren trabajar ni esforzarse– ya tienen listo su álbum de debut, que de nuevo publica el avezado sello madrileño Sonido Muchacho.
‘Desorden’, con portada a lo Joy Division, se publica el próximo día 2 de marzo. Tras presentar semanas atrás la afilada y ochentera ‘Miedo’, el pasado viernes sorprendían con un explosivo corte de noise-pop noventero titulado ‘Me voy’, y que ahora se revela como su mayor apuesta del disco, al ser protagonista de un vídeo oficial.
Un clip estupendo, firmado por Aitor Bigas y Alex Sardá, que multiplica el impacto de la canción al establecer un peculiar canon estético claramente millenial, que alterna sin prejuicios imagen post-punk, skater, neoromántica y 00s, con los miembros del grupo como protagonistas –aunque Diego Escriche, compositor y cantante, se erige en hilo conductor. Además, gracias a su mensaje de angustia post-adolescente –pasando de la pasión al hartazgo en dos palabras–, La Plata están llamados a ser un grupo icónico del nuevo pop español.
Tracklist de ‘Desorden’:
Fracaso
Incendio
Miedo
Me Voy
Tu Cama
La Luz
Espejismo
Un Atasco
Esta Ciudad
Me Miras desde Lejos
Al fin, El Último Vecino concretan la continuación del notable ‘Voces‘. Tras seguir triunfando el pasado año con su versión de ‘Mi chulo’ de La Zowi y Lorena B, varias giras por Latinoamérica y rematar con un excelente nuevo single, ‘Dónde estás ahora‘, el grupo comandado por Gerard Alegre Dòria confirma la próxima publicación no de una sino de al menos dos obras en 2018. Eso se deduce de la nota de prensa que su sello y agencia de prensa, Está Pasando –en colaboración con Canada Editorial–, nos ha remitido esta mañana.
Escuetamente titulada ‘Primera parte’, parece que en no mucho tiempo conoceremos ese primer conjunto de canciones que ha producido Gerard con su banda, y que luego ha sido mezclado en Nueva York por Connor Hanwick (The Drums, The Pains of Being Pure at Heart…) y masterizado por Carl Saff (Urge Overkill, Forest Swords, STRFKR…). Además, tambien se presenta hoy la segunda de sus nuevas canciones tras ‘Dónde estás ahora’. Se trata de ‘Un secreto mal guardado’, un tema marca de la casa –esa particular aproximación a los universos de The Smiths y The Drums desde el punto de vista mediterráneo de Alegre Dòria– de ritmo acelerado y espléndido en ganchos melódicos.
La canción se lanza, además, con un vídeo dirigido por el colectivo Santísima y producido por CANADA como parte de la iniciativa Artsy de Movistar. Las imágenes, como la estética del grupo, cabalga entre el ultrarrealismo de nuestros días –la parte filmada en la Playa de Gandía– y un viaje –nunca mejor dicho, fuente de pirulas mediante– a la visión VHS del underground de los 80.
Además de en Primavera Sound 2018, El Último Vecino estarán actuando intensamente por toda España durante el próximo mes de marzo, dentro de la iniciativa Girando por Salas:
Jueves 01/03: Valencia (GPS) @ Espai Octubre
Viernes 02/03: Sevilla (GPS) @ Sala X
Sábado 3/03: Granada @ Planta Baja
Jueves 8 de Marzo: Pamplona @ Txintxarri
Viernes 9 de Marzo: Oviedo (GPS) @ La Salvaje
Jueves 15/03: Zaragoza (GPS) @ Lata de Bombillas
Viernes 16/03: Madrid @ Ocho y Medio
Sábado 17/03: Valladolid (GPS) @ Porta Caeli
Viernes 23/03: Palma de Mallorca (GPS) @ Novo Café Lisboa
Stormzy, que se ha hecho con el Brit a Álbum del Año por el excelente ‘Gang Signs and Prayers’, y también con el premio a mejor artista masculino, ha sido el gran ganador de los Brits. Además, ha cerrado la ceremonia con una llamativa interpretación bajo lluvia artificial (como Paloma Faith hace unos años) de un par de sus hits, ‘Blinded by Your Grace, Pt. 2’ y ‘Big For Your Boots’.
Dua Lipa ha pedido más mujeres actuando al recoger su premio a mejor artista femenina y se ha acompañado de hermano y hermana para recoger el premio a mejor revelación británica. La cantante ha interpretado esta noche no su nuevo single sino su hitazo ‘New Rules’, acompañada de decenas de bailarinas femeninas a lo largo de varios escenarios, recreándose en todos los ganchos de la canción. El inicio, tirada en el suelo, era un tanto Kylie en ‘Slow’.
Aunque nadie lo recordara al final de la noche, Justin Timberlake había abierto la gala con algo llamado ‘Midnight Summer Jam’. Ligeramente más memorable era que pasara enseguida a interpretar la esperanza de su disco country, o mejor dicho la esperanza country de su disco, el tema ‘Say Something’ con Chris Stapleton con este de cuerpo presente y al final la ayuda de un coro gigante.
Una actuación destacada por el uso de varios escenarios ha sido la de Rita Ora, que no ha prescindido ni de ‘Your Song’ ni de ‘Anywhere’ en varias alturas, a pesar de que la esperaba en un escenario más pequeño el bellísimo Liam Payne para interpretar ‘For You’ de ‘50 sombras liberadas‘.
Stormzy ha derrotado, como decíamos, a otro favorito, Ed Sheeran, quien se ha permitido el lujo de interpretar, no un single de “Divide”, sino la canción final, la balada al piano ‘Supermarket Flowers’. El artista ha recibido, como no podía ser de otra manera, el premio «éxito global».
Kendrick Lamar ha dejado un sabor agridulce: se ha llevado el galardón a mejor artista internacional, pero su medley de ‘Feel’ y ‘New Freezer’ ha quedado deslucido por unos problemas técnicos iniciales que no parecían deliberados pese al despliegue de ese nuevo anuncio «esta es una performance satírica de Kendrick Lamar» que ya se vio en los Grammys. Su flow rapeando, eso sí, quedaba inmune, mientras Rich the Kid destrozaba un deportivo de lujo.
El mejor grupo internacional ha sido Foo Fighters, que han decidido tocar sobre un tejado artificial ‘The Sky Is a Neighborhood’. La mejor artista internacional ha sido Lorde, que ha mandado un mensaje desde la distancia, en el que ha entonado ‘Green Light’.
Jorja Smith y Rag’N’Bone Man han cantado el baladón ‘Skin’, que ha empezado a capella para terminar con bien de fuego en el escenario. Rag’n’Bone Man se ha hecho con el premio a single del año por ‘Human’.
Gorillaz han ganado el premio a mejor grupo británico frente a gente como The xx, Wolf Alice o London Grammar, pese a que su último disco no ha ido nada bien. Damon Albarn ha recordado lo bonito que es Reino Unido pero ha pedido a la gente que no lo aísle del resto del mundo, en clara referencia al Brexit.
Otro momento noticioso de la noche ha tenido lugar cuando Liam Gallagher ha interpretado ‘Live Forever’ en homenaje a las víctimas del atentado de Manchester. Por suerte, ha habido el gusto suficiente para no añadir una de sus nuevas canciones a modo de medley.
Los Brits han podido seguirse en vivo a través de https://www.youtube.com/brits. Los vídeos con las actuaciones, incluyendo a Sam Smith con ‘Too Good At Goodbyes’ a estas alturas, irán subiéndose progresivamente a esta página.
Carlos Sadness entrega este viernes su tercer disco, ‘Diferentes tipos de luz’, con perspectivas inmejorables (aunque él afirme que no se las hace). Sin apenas pausa, tras otra gira en México y después de un goteo de singles, hablamos con el barcelonés en un concurridísimo restaurante vegetariano del Poble Nou, sobre astronomía, odio y luz.
A las primeras escuchas que le he dado a ‘Diferentes tipos de luz’, me ha parecido bastante continuista respecto a ‘La idea salvaje’. ¿Lo ves así?
Bueno, hasta la fecha de terminar la composición pasaron dos años y medio. Y en dos años y medio uno tampoco cambia tanto. También es una época de mi vida en que estoy más asentado, aunque sí creo que hay cosas en este disco que antes no hacía; he introducido rítmicas más cercanas al reggae, que sólo había hecho en ‘Amor papaya’ y ahora están presentes en más temas; un tipo de guitarras como de la época del Elvis hawaiano, guitarras surferas de los finales de los setenta… Esos pequeños detalles, que son más sutiles, le han dado un poco de personalidad más “freak”, quizás más vintage al disco; es donde más se ha podido notar la evolución. Luego puede que a un nivel vocal esté en un mundo bastante parecido al de ‘La idea salvaje’. Quizás sea un disco más cerca de ‘La idea salvaje’ de lo que ‘La idea salvaje’ fue respecto al anterior. Cambiar o no cambiar no es algo que yo me plantee. Es algo que surge.
De hecho, cuando Raúl Guillén reseñó ‘Longitud de onda’ en la web, señaló que tenía una base a lo Drake. ¿Es una influencia?
¡Escucho mucho a Drake! (y a cosas parecidas a Drake). De hecho, en la gira que he finalizado este año, hacía un cover de Drake. Y me apetecía introducir algo así en una canción. No me iba a poner a hacer canciones como Drake, pero me gusta jugar con algo de su lenguaje y aquí me apetecía hacer algo más “bailón”, cercano al blues o al trap -en el sentido musical, no en el de contenido-. Y, bueno… ¿por qué no? También pienso que mi público tampoco es muy purista. Me deja jugar sin enfadarse.
‘Longitud de onda’ es la única canción, junto con ‘Pompeia’, en que rapeas un poco. Cada vez rapeas menos, ¿no?
Cada vez menos. No es algo premeditado. A la hora de hacer una canción a veces rapear te ayuda a explicar muchas cosas en poco tiempo. Y eso viene muy bien para crear una situación, un paisaje, una descripción rápida. Es un recurso útil, más que musical. A veces es por el tempo que tienen las canciones, como en el caso de ‘Longitud de onda’. Va a un tempo que, si me ponía a cantarla, cantaba muy fuera de mi género y no me reconocía, era un poco R’n’B. Ni creo que se me dé bien, ni me reconozco a mí mismo, por lo tanto pasé a rapearla y la sentí mucho más mía.
¿No te atreverías entonces a hacer R’n’B?
¡Sí me atrevería! Pero tampoco es lo que me pedía el cuerpo. Atreverme me atrevería a todo. Otra cosa es que me represente o me haga ilusión hacerlo.
«Tenía unos enemigos, que se llamaban ‘Qué electricidad’ y ‘Miss Honolulu’ y quería que de mí salieran canciones mejores que esas»
Lo que sí que suena el disco es más ambicioso a nivel de sonido. La mezcla la ha hecho Phil Ek (que ha trabajado con Fleet Foxes, John Father Misty o Band of Horses). ¿Qué expectativas tienes con este disco? ¿O no te lo planteas?
No las tengo; desde que empecé en la música nunca las he tenido. Nunca llevé maquetas a discográficas, nunca me he marcado una meta a conseguir. Sería un poco frustrante andar persiguiendo algo, me agobiaría. Siempre llega todo por sorpresa. Si hemos trabajado con Phil Ek es porque ha mezclado discos que a mí me suenan increíbles. Lo solté un día en la discográfica; “¡Cómo molaría que lo hiciera este tío!”. Y luego el AR, César, me dijo: “oye, ¿sabes que he hablado con Phil Ex y le gustaría?”. Yo no lo había planteado ni siquiera en serio. La única ambición que tenía era hacer un disco mejor que el anterior. Tenía unos enemigos, que se llamaban ‘Qué electricidad’ y ‘Miss Honolulu’ y quería que de mí salieran canciones mejores que esas. Bajo mi punto de vista, me choca que me digas que es un disco más ambicioso porque es menos comercial que ‘La idea salvaje’. Es un poco más complejo en cuanto a los arreglos y las letras -excepto alguna que es muy simpática-. Creo que tiene un punto menos directo del que podía tener ‘La idea salvaje’.
«Me sorprende el elitismo que existe en esa gente que parece que siempre quiere escuchar el grupo que los demás no escuchan»
Ahora que comentas lo de ‘Miss Honolulu’; hablabas en un tuit sobre los haters que irán a los conciertos renegando de las nuevas canciones y esperando esa… ¿la ves como un lastre?
¡No, en absoluto! ¡Es una canción que me encanta! Utilicé esa canción como podría haber utilizado cualquier otra. De hecho, no tengo muchos “haters”, no tengo muchos problemas al respecto, para nada. Yo que venía del hip hop, estaba acostumbrado a peña que me quería matar cada día y que me hacían canciones insultándome. Y ahora que me escucha gente de todo tipo y algún “indie”, puede que aparezca algún “hater” de vez en cuando, pero es absolutamente inofensivo, por suerte. Lo que venía a decir era que me sorprende el elitismo que existe en esa gente que parece que siempre quiere escuchar el grupo que los demás no escuchan y, a lo que lo escuchan un poco más, reniega de ello. Yo no reniego en absoluto de mis canciones más populares. De hecho, disfruto mucho tocándolas y me siento muy afortunado cuando voy a un sitio y la gente las recibe con tanta ilusión.
He leído que llevas ya 27 canciones con un millón de reproducciones en Spotify. ¿27? Parecen muchas.
¡Creo que no tengo ni 27 canciones yo! (risas)
¿Qué se siente?
Es muy raro. A mí siempre me cuesta imaginar que, en este preciso momento, puede haber alguien escuchando una canción mía. Pero Spotify es una herramienta que te dice eso. Por ejemplo, el día que salió ‘Longitud de onda’, Spotify me decía que se estaba escuchando cada dos segundos. No sé cómo eso sucede, pero la música hoy en día tiene un alcance muy bestia. ¿Cómo me hace sentir eso? ¡Bueno! Te diría que realizado, pero tampoco hago la música pensando en eso. Aunque suene un poco romántico, un poco típico, es verdad. Hago música porque me divierte hacerla, porque canaliza mucho las cosas que pienso, porque soy un poco hiperactivo a nivel creativo, me gusta mucho crear cosas… y luego la consecuencia es que la gente lo escuche. Supongo que me hace sentir afortunado, querido y es bonito así.
«Gano de Spotify casi cuatro veces más más pasta que de venta de discos, pero no podría vivir solo de eso. Si se vendieran tantos discos como la gente me escucha, sería mucha más pasta. Pero como nunca lo he vivido porque no soy de esa generación, no representa un drama para mí»
Y relacionado con lo anterior… ¿te renta ese streaming?
Yo gano de Spotify casi cuatro veces más más pasta que de venta de discos. Tengo unos buenos números de streaming -no son tan buenos al lado de los de la música urbana, por supuesto- pero no podría vivir sólo de eso. Es decir, si se vendieran tantos discos como la gente me escucha, sería mucha más pasta. Pero como nunca lo he vivido porque no soy de esa generación, no representa un drama para mí. Entonces, yo vivo más de mis conciertos, de hacer cosas con marcas… El streaming es algo que forma parte de todos esos puntos por los que acaba uno viviendo… y aunque uno solo es difícil, sí renta al final, imagino.
Sold out en La Rivera para el 2 de marzo y en Barcelona tocarás en la sala grande de Razzmatazz. ¿Vértigo?
El Razz es un sitio donde yo he visto a Pantera, Slipknot, Violadores del Verso, The Killers, cosas súper dispares y alucinantes… Nunca habría imaginado que tocaría en Razz. Pero es que tampoco habría imaginado que tocaría en Apolo. Recuerdo haber ido a conciertos en Apolo, cuando empezaba a hacer música, y pensaba: “Es que mi música –o yo- soy tan raro, que no voy a llegar a la suficiente gente como para llenar el Apolo”. Y ahora, tocar estos conciertos, me… (ríe), me hace bastante ilusión. Lo afronto más con ilusión que con nervios. Al final, es salir allí y ser tú. Ya está. Un poco lo que tienen estos discos es que son muy yo. Diciendo tonterías o diciendo cosas más sencillas, siempre son como las diría yo y no tengo que hacer un ejercicio sobrehumano para ello. Por tanto afronto los conciertos con bastante tranquilidad.
«‘Sebastian Bach’ realmente es una canción que se podría interpretar un poco como para los chavales que no se atreven a salir del armario»
La temática del disco tampoco ha variado mucho. Es muy atemporal, anacrónica (en el buen sentido). Hay una canción sobre Bach, otra sobre Kandinsky… la temática amorosa también es muy etérea… ¿Es mi sensación o es algo buscado?
¡Es un hecho absoluto! Forma un poco parte de mí. Soy un “friki” de la historia del arte. Ya en ‘Miss Honolulu’ metí una cosa de Toulouse-Lautrec, y me daba algo de vergüenza porque tampoco quería parecer pedante. Y luego a la gente, como le hacía mucha gracia lo de Toulouse-Lautrec, me etiquetaban en fotos de Toulouse-Lautrec y pensé: “Ah, si me dais rienda suelta…” pues puedo acabar metiendo mucho más este lenguaje. A mí también me gusta explicarles a los millenials que me escuchan de qué va el libro ‘De lo espiritual en el arte’ de Kandinsky o contarles que Toulouse- Lautrec fue el primer pintor feminista. Hay un punto como de responsabilidad, como persona que ama la historia del arte, de ofrecerla también, aunque sean pinceladas muy sutiles. La de ‘Sebastian Bach’ realmente es una canción que se podría interpretar –no directamente- un poco como los chavales que no se atreven a salir del armario, por ejemplo. Hay un punto ahí de intentar hablar de cosas que simplemente se intuyen, a través de una historia que puede parecer de amor convencional. ‘Física moderna’ es una canción que puede hablar de la droga, también. Me gusta mucho utilizar la temática tan normalizada del amor para que tengas la sensación de que te estoy dando realmente otro tipo de información. Hay gente que me pregunta: “Ostras, ¿por qué haces tantas canciones de amor?”. Y yo pienso que el amor está en todo. Hay tantos tipos de amor y tantos tipos de atracción, de dependencia, que da para muchos discos.
En Twitter te leí precisamente que había muchos chicos que te preguntaban consejos par recuperar a una ex o para que una chica les hiciera caso. Y tu consejo era: “Dejad en paz a la gente que no os quiere de la misma forma”. Existe esta cultura del romanticismo tóxico y has tomado partido en contra completamente, ¿no?
¡Total! ¡No quiero ser cómplice de un pesado ni de ningún acosador! Entiendo que haya gente que me pida que felicite a su primo que es muy fan, cosas así. Pero “ayúdame a reconquistar a una chica que me ha dejado”… ¡No, no! Eso es cosa tuya. Y si ves que no te da bola, déjala. No me gustaría ser cómplice de eso en absoluto.
[Sobre el 1-O] «Hubo gente que me escribió y me decía: “oye, pues yo he pagado por conciertos tuyos y no voy a volverte a ver. Has perdido un fan en Sevilla”»
También aparecías proclamando “Yo me sumo”… ¿a qué?
Es una cosa que me propusieron, como un “challenge” contra el radicalismo, contra cegarse con las ideas, enemistarse con la gente que piensa diferente a ti. Una campaña contra el discurso del odio. A veces la gente, a lo que hay alguien que piense diferente, lo tacha. Lo viví el 1 de octubre en Cataluña con todo lo que pasó. Hice algún comentario que me salió a nivel personal, como “no puedo callar esto, aunque sepa que mucha gente que me escucha no va a compartir esta idea conmigo”. Y hubo gente que me escribió y me decía: “oye, pues yo he pagado por conciertos tuyos y no voy a volverte a ver. Has perdido un fan en Sevilla”. Es un precio que a veces hay que pagar por no callarse. Pero la responsabilidad de tener gente que te sigue y te lee y quedarse callado según qué cosas pues tampoco me hace sentir a gusto. Yo no me posiciono en la música que hago, está muy libre de mi ideología. Por eso tampoco impongo ni explico explícitamente mi ideología ni en redes ni en nada. Hay ciertas cosas que me parecen más sociales, como lo que hablábamos antes, este pequeño machismo de perseguir a la chica que te dice que no, o lo relacionado con la libre sexualidad, el racismo, sí que siento un compromiso por hacerlo.
También te posicionaste en la huelga del 3 de octubre. Ahora que la situación en Catalunya sigue igual o incluso peor; que medio govern está en la cárcel…¿cuál sería tu postura?
Aparte de mi postura política, que es también algo flexible, ¿eh? A veces pienso más una cosa, a veces pienso más otra, porque no todo es blanco o negro. Lo que creo que está sucediendo es que todo nos lo polarizan mucho. Esa polarización es lo que me da un poco de miedo… y parece que se está volviendo inevitable [piensa unos segundos] Me da miedo a veces la polarización extrema a la que nos empujan. Parece que, o estás en un sitio o estás en otro, que no puedes empatizar con el uno o con el otro. Claro, yo empatizo con muchas cuestiones independentistas, empatizo con gente que sí que se siente de España… pero no empatizo con que no exista el diálogo, no empatizo con que se cargue contra la población que busca ese diálogo. Entiendo que es un momento en que cualquier opinión crispa a alguien. Seguro. Pero no por ello has de dejar de tener una opinión. Un poco complejo todo esto, no sé cómo vas a transcribirlo (ríe).
«Está bien que nos señalen las cosas que están mal, pero parece que se está generando un poco la búsqueda del mínimo error para uno ponerse una medalla»
No, te he entendido perfectamente. De hecho parece que vivamos en la era de la susceptibilidad y, de entrada, tú te autocensuras y luego piensas: “pero… ¿por qué lo hago?”.
Sí, sobre todo en el mundo twitter. Hay que ir con cuidado. Dices algo y, de golpe, eres gordófobo. ¡Ostras! No lo había pensado. Quizás tenga que ir con más cuidado, pero no soy gordófobo. Lo que sea que no has incluido tal colectivo y ya eres… ¡No! Está bien que aprendamos a tenerlo todo en cuenta, pero tampoco nos crucifiquemos; está bien que nos señalen las cosas que están mal, pero parece que se está generando un poco la búsqueda del mínimo error para uno ponerse una medalla. Tampoco hay que ir a lo loco. Sí que tenemos que hacer un ejercicio de aprendizaje por parte de todos y está bien que nos estemos juzgando a nosotros mismos constantemente. Pero no nos acusemos a veces de cosas que no somos por simples errores que todos podemos cometer.
Volviendo al disco. Tienes fijación por los fenómenos celestes y atmosféricos: ‘El relámpago’, ‘Halle-Bopp’. En el anterior tenías ‘Perseide’, ‘Astronomía en el Tibidabo’… ¿tanto te gusta la astronomía?
Me gusta. En dos sentidos; como algo que me sorprende, que habla a veces de nuestra existencia y que siempre tiene un misterio detrás que es bonito ir descubriendo. Y, por otro lado, me ayuda a narrar. Porque a veces yo quiero hablar de algo muy cotidiano, muy concreto, como puede ser la falta de comunicación entre dos personas y, para hablar de eso, en vez de hacerlo de una manera más costumbrista, me lo llevo a ‘Astronomía del Tibidabo’, que es una persona que no recibe los mensajes de otra que está en el espacio. Me ayuda a crear un universo grande, superlativo, para hablar de cosas que son pequeñitas e íntimas. Ese contraste siempre me ha parecido interesante y me gusta mucho jugar con él.
El Halle-Bopp fue un cometa que sobrevoló la Tierra en 1996. ¿tanto te impresionó de pequeño?
Sí, era llamativo. Me gustaba reivindicarlo como elemento noventero que no estaba nada explotado. Yo tenía la canción hecha, luego Love of Lesbian sacaron ‘El poeta Halley’ y entonces pensé: “Oh, pues ahora ya no puedo sacar Halle-bopp”.
Ah, iba a preguntar si no era un homenaje al álbum de Love of Lesbian…
Hasta que salen, las canciones igual llevan tres años hechas. Entonces sucede que otra persona saca una canción antes. La dejé medio abandonada, pero luego pensé: “Bunbury tiene una canción titulada ‘Halle-Bopp’ también”. Hay miles de canciones sobre cometas, me gustaba la historia y la acabé haciendo. No es que me marcara especialmente, pero me gustaba como elemento noventero y, sobre todo, porque creo que es un disco que va mucho sobre el pasado, el presente, que tiene muchas referencias a momentos del pasado, como si fuera un poco el viaje de la luz por el tiempo.
‘Longitud de onda’ es una canción muy nostálgica (especialmente el vídeo). Choca que tengas estas canciones tan ancladas en la nostalgia, porque eres bastante joven.
Bueno, pero es que eso lo veo como un sentimiento muy humano que tenemos constantemente en todas las fases de la vida. De adolescente, de repente echas de menos cosas de cuando eras pequeño, cuando eres más mayor echas de menos cosas de cuando eras adolescente… siempre vas dejando cosas atrás, siempre te duele. Desde las pinturas del “Tempus Fugit” del barroco, desde que el ser humano tiene la conciencia de que va a morir, de que las cosas se acaban y se pierden, ya está ahí. Y tampoco soy tan joven. ¡Más jóvenes son los traperos! (ríe).
«No me hace especial ilusión que una canción mía vaya a Eurovisión, pero me lo pidieron en la compañía y pensé que a Aitana podía quedarle bien»
Ahora vamos con ‘Operación Triunfo’ [NdR: la entrevista se celebró el martes 6 de febrero, el día siguiente de la final que proclamó vencedora a Amaia]. Es que te leí que te habían pedido una canción para Eurovisión, pero que no la llegaste a presentar porque “sonaba demasiado a Carlos Sadness”. ¿No descartas volver a presentar una canción para Eurovisión?
A mí no me hace especial ilusión que una canción mía vaya a Eurovisión. Ni sí ni no. No es que fuera mi meta, pero me lo pidieron en la compañía discográfica y pensé que bueno, que a ver qué salía. Pero me dieron dos días, estaba entregando diseños del disco y hasta arriba de trabajo. Empecé a hacer una canción que estaba bonita, pensaba que a Aitana podía quedarle bien, pero tampoco me volví loco por hacerla y al final, como iba de culo, no la acabé. Después escuché las canciones que les tocaron y pensé “Ostras, pues igual debería haber enviado la mía”, porque no estaba mal realmente. Pero sin más. Imagino que pedirán canciones a mucha gente.
¿Y qué opinas de ‘Tu canción’, la escogida para representar España en Eurovisión?
Me gusta más la que ha ganado que la de ‘Lo malo’, eso te lo digo ya. Que España se representara con una canción de un género que no es tan de aquí, hubiera sido raro. Pero bueno, por qué no. Vivimos en un mundo globalizado y la música ya no es de ningún lugar. [Pausa] No sé si la gente que no conozca esta historia de amor entre ellos dos [Amaia y Alfred] la va a recibir de la misma manera que nosotros. Pero espero que tengan suerte; son los dos muy talentosos, eso es innegable.
¿Eres muy fan de OT?
No, no… no te creas. Pero llega un momento en que no vives en una burbuja y los amigos y todo el mundo lo comenta. Voy mirando cosas, pero no he hecho un seguimiento “friki”. No porque no me gustase, sino porque he tenido mucho curro con el disco.
¿Algún preferido o preferida?
Tanto Aitana, como Amaia o Alfred son tipos talentosos, con suficiente personalidad, tanto como para ganar como para llevar una carrera por delante. Lo único que me daría más miedo si fuera ellos es que ahora, por el hecho de aprovechar este momento, tuvieran que hacer un disco corriendo con composiciones de Pepe, de Juan y de Pedro, que más o menos suenan, y que tuvieran que presentarse a un mercado tan competitivo con algo hecho de una manera tan industrial. Creo que tienen un poco ese riesgo.
Miedo a que sacrifiquen su personalidad por el camino…
Un disco a medida no se hace en pocos meses. Querrán sacarlo pronto y ahí a ver qué pasa… Tampoco se acabará el mundo.
[Aquí empezamos a discutir sobre si ahora a los artistas noveles les interesa sacar álbum o prefieren editar sólo canciones]
Es que tengo la sensación de que el formato álbum es importante para la generación anterior, pero que en la actualidad el público tira más de listas de reproducción.
Al final, cuando conectas con un artista en lo emocional más que en el entretenimiento o en lo rítmico, sí que te gusta un disco.
Yung Beef explicaba que no le gusta nada el formato álbum.
Pues yo ahí te podría dar otro punto de vista. Como artista, a veces una canción no representa todo lo que quieres hacer y todo el universo creativo que tienes en ese momento. Si yo ahora sólo hubiese sacado ‘Longitud de onda’, pues no tiene mucho que ver con otras cosas del disco. Un disco te ayuda a dibujar mucho más que es lo que hay en ti. Una canción solo…
Cambiando radicalmente de tema, ¿cómo te ha afectado México? Leí en tu web que viviste una experiencia mística en las pirámides de Teotihuacán.
Más que por el hecho de estar en las pirámides, fue por el momento vital que estaba viviendo con México. Porque cuando fui a México ya había acabado aquí la gira, que había ido muy bien porque, de pronto, me había posicionado muy bien dentro de la escena indie; estaba muy bien situado en los festis, había conseguido algo que no esperaba y con lo que estaba muy contento. Y, de pronto, sucedió algo que ya no podía ni imaginar, algo por encima de eso, más grande. Como cuando ves que el techo está aquí y, de golpe, hay un techo mucho más alto.
Fue el hecho de abrir las entradas para México para una sala como el Apolo y que en 18 minutos hubiera mensajes en twitter tipo “no puedo comprar boletos”. Pensábamos que era un error de la “tiquetera” de México y no, no. Llamamos y nos responden [con acento mexicano] “No, ¡es que se acabaron los boletos!”. Nos quedamos flipando. Abrimos dos fechas más, las dos se agotaron en minutos. Todos los medios de allí se empezaron a interesar de repente y a pedir entrevistas. En cuestión de un año he ido siete veces, eso ha rebotado en Argentina y Colombia, hemos hecho festivales… El panorama musical que tenía en mi cabeza se ha ensanchado muchísimo. Me ha hecho sentir muy querido, muy especial; me he sentido muy agradecido por poder vivir la experiencia de ir a un lugar diferente, con una cultura diferente, con unas costumbres diferentes, y que esa gente haya conectado con mis canciones. No conectado a un nivel superficial, sino a un nivel emocional máximo, de cantarlas todas, de sentirlas todas. Eso, como persona que ha compuesto esas canciones en una habitación, que se las enseñaba a mi hermana, pues era una sensación muy difícil de definir, pero muy mágica. En ese momento en que fui a las pirámides, en que tenía allí el icono de México delante de mí y estaba viviendo todo aquello… estaba sobrecogido.
Y recuerdo esos viajes en avión tan largos, solo, pensando mucho acerca de todo eso. El título del disco [‘Diferentes clases de luz’] nace en esos viajes a Sudamérica en que ves amanecer dos veces porque te has movido mucho. La luz que entraba por la ventana del avión, que está negra y, de repente, se vuelve rosa y azul, que luego vuelve a salir en una ciudad que no conoces… Es una tontería, pero parecía que, estuviera donde estuviera, la luz siempre me encontraba y siempre amanecía. Algo tan básico como eso me acompañaba mucho. Y me di cuenta que todo lo que estaba escribiendo en este disco tenía alguna mención a la luz, porque estaba siendo mi cómplice en un momento en que me estaban pasando cosas que eran muy difícil de compartir con cualquiera. Se lo puedo explicar a un amigo, se lo puedo explicar a mi familia, pero es una vivencia muy personal.
La muerte fue la protagonista de gran parte de los temas del excelente último disco de Espanto, ‘Fruta y verdura’, y la muerte sigue ocupando el cancionero del recomendable dúo riojano.
Este viernes 23 de febrero publican tres canciones nuevas en las plataformas digitales bajo el nombre ‘Tres canciones nuevas’, y la primera de ellas se presenta hoy con el nombre de ‘Los esqueletos’. Se trata de un tema sobre esqueletos que mezcla la temática romántica de la muerte y ‘No es serio este cementerio’ de Mecano con un ritmo y arreglos de bolero, sin dejar de presentar la clásica producción de synth-pop exquisitamente decadente del dúo. En la letra, una especie retrato social (“los esqueletos se creen muy especiales, pero en el pueblo no los reconoce nadie”) y verdades como templos de carácter nihilista (“el mundo entero está sembrado de esqueletos”).
Según la nota de prensa, esta canción no será represenativa de lo que encontraremos en ‘Tres canciones nuevas’, pues estas tres pistas mostrarán “tres caras diferentes del grupo: la más pop, la sofisticada y la espiritual”. El single forma parte de la colección de 7” de Austrohúngaro denominada Golden Greats, por la que antes han pasado Single o los propios Hidrogenesse.