La plataforma de streaming Deezer se ha asociado con el Barça para acercar a los usuarios de la plataforma los gustos musicales de sus futbolistas. Las playlists están disponibles en la página BarcaSound.FcBarcelona.com y no solo contiene “playlists” confeccionadas por los jugadores del Barça sino también otras centradas en la música que suena antes de cada partido o dedicadas a personajes históricos del club, como revela Francisco Nixon a La Vanguardia, que además de gran compositor es editor de contenidos en Deezer España.
La idea nos descubre por ejemplo que Piqué, por supuesto, escucha a Shakira (sus canciones favoritas actualmente serían ‘Chantaje’ y ‘La bicicleta’) pero también a Sia (‘Cheap Thrills’), Nirvana (‘Smells Like Teen Spirit’) o Drake (‘Fake Love)’. Por su parte, hay quien es más del pop internacional, como Sergi Roberto, que escucha Coldplay (‘Charlie Brown’), Ed Sheeran (‘Photographs’), Drake (‘Too Good’), Bruno Mars (’24k Magic’) y The Weeknd (‘I Feel it Coming’) y hay quien es más de Estopa y Melendi, como Andrés Iniesta, o de reggaetón y latineo, como básicamente la mayoría.
Es en las playlist de Leo Messi o Ivan Rakitic donde encontramos los éxitos que esperas de J Balvin, Maluma, Prince Royce, Juan Magán o Cali y El Dandee, aunque ojo, Nixon asegura que su única petición a los jugadores es que no escogieran canciones ofensivas, como a menudo pueden llegar a considerarse las canciones de reggaetón. Explica a La Vanguardia: “aunque no somos nada pusilánimes ya que todo el mundo sabe que las letras de regatón [sic] suelen ser explícitas”.
Las canciones favoritas de Piqué:
La bicicleta – Carlos Vives
Chantaje – Shakira
No woman, no cry – Bob Marley & The Wailers
Fake love – Drake
Hasta que se seque el Malecón (Remix) – Jacob Forever
Picky – Joey Montana
Uptown funk – Mark Ronson
Smells like teen spirit – Nirvana
Me llamas – Piso 21
Cheap Thrills – Sia
Otra vez (feat. J Balvin) – Zion & Lennox
Harry Styles ha hecho un vídeo para ‘Kiwi’, la canción más rockera y urgente de su digno debut, en la que el artista británico nos cuenta que una mujer le está “volviendo loco” porque le ha dicho que se ha quedado embarazada de él, pero que “no es asunto suyo” (aunque Styles reconoce “gustarle” la situación).
El vídeo de ‘Kiwi’ no muestra a ninguna mujer embarazada, pero sí a un grupo de niños en una escuela en medio de una guerra… de pastelitos a los que pronto Styles, que apenas aparece en el vídeo, suma un ejército de cachorritos (ningún niño o animal fue herido durante la grabación de este vídeo, leemos al principio, aunque tampoco se han usado kiwis).
Parece que Styles es el líder supremo de este ejército de criaturas que terminan hechas unos zorros con tanto “cupcake” que les ha caído en la cabeza. Un divertido a la par que absurdo vídeo que nos recuerda Styles presentará su disco en España el próximo mes de marzo.
Styles era noticia recientemente después de que una fan le agarrara el paquete durante un concierto, sin pensárselo dos veces. Se filtraba entonces un “vídeo didáctico” de cómo tocar a Styles, que mostraba a una fan en otro concierto tocando a Styles con un dedo en cuanto se le acerca desde el escenario.
¿Pensabas que el pop no iba a ver otra canción con aullidos tan buena como ‘Loba’ de Shakira? Los franceses UTO tienen la suya propia y es asombrosa: ‘The Beast’ contiene los punteos y el ritmillo post-disco y funk de ‘Sexual Healing’ de Marvin Gaye, pero la canción logra sonar completamente personal gracias a su estribillo lleno de aullidos y ladridos. Es una canción diferente, que nos habla de una bestia superior al “hombre” que duerme en el “rincón de la cama” y calienta el vientre de su amo. “Acurrúcate, cariño”, pide la voz principal, antes de enfrentarse directamente: “tu fuiste la mejor de las bestias, y ahora eres el peor de los hombres, y yo sigo la mejor de las bestias”. El vídeo, sí, es un festival de perretes (un total de 80) y es una monada.
UTO son Savannah Bay y Emile Larroche, un dúo procedente de los suburbios parisinos que este mes de octubre ha publicado su primer EP, ‘Shelter for the Broken’, en las plataformas de streaming a través del sello Pain Surprises. El dúo debe su nombre, según ha contado a Super World Indie Tunes, a un “animal” que habitaba en el apartamento-galería que compartían ambos artistas en Ivry-sur-Seine. Ella, estudiante de literatura, y él, compositor y músico, se fusionaron entonces para crear UTO. ‘The Beast’ fue su primera canción.
Entre las diversas influencias que citan UTO encontramos a Radiohead, Aphex Twin, Grizzly Bear o Nick Drake, sin embargo es imposible no escuchar en ‘The Itch’ una clara deuda, en el despegue de sus sintetizadores cargados de emoción, a un James Blake cuya sombra también sobrevuela ligeramente paisajes experimentales, entre el electro cósmico y el spoken word, de ‘The Hideways’ o ‘The No Song’. Por su parte, ‘Play House’ se desmarca también de lo convencional incluyendo lo que suena como un acordeón sintetizado y efectos de carrusel varios, en lo que termina siendo una pieza especial, que recuerda a pocas cosas.
A espera de que abrace definitivamente su lado bailable, el que nos ha dado temazos como ‘Omen’ o ‘Latch’ (ambos de Disclosure), Sam Smith entrega un segundo disco lógicamente continuista de sus exitosas baladas. ‘Too Good at Goodbyes’, el single principal de este ‘The Thrill of It All’ que ya es número uno en Reino Unido, es una balada góspel como lo era ‘Stay with Me’ y el disco termina con otro góspel titulado simplemente ‘Pray’ que nos deja una curiosa frase: “no me encontrarás en la iglesia, o leyendo la Biblia” porque “no soy un santo, más bien soy un pecador”.
Smith es un pecador de la pradera, y no tiene nada que ver con sus relaciones. Cuando a principios de 2016 básicamente descubrió el racismo, cuando intentó “alumbrar” a sus seguidores del problema después de que un amigo suyo sufriera un ataque racista en una calle de Londres, Smith se ganó la medalla de oro en las Olimpiadas del privilegio blanco. Por eso escucharle liderando góspels, como en ‘Pray’, donde reconoce ser “joven y tonto” porque “apaga el televisor” (no hace falta que lo jure) y “doy la espalda a la religión”; en el bonito single ‘Too Good at Goodbyes’ o en ‘Nothing Left for You’, resulta extraño, casi inapropiado. Hay mucha espiritualidad negra en las canciones de Smith y parece que él no lo sepa.
Sin embargo, si algo es Smith, aparte de un poco ingenuo en cuanto a los problemas del mundo, es un espectacular intérprete y sin ir más lejos, en ‘HIM’ le vemos directamente hablando con Dios para pedirle que le perdone por amarle a “él”, a un hombre. La primera frase tiene su guasa (“Señor, tenemos que hablar, tengo un secreto que debo confesar”) y en el resto de la canción encontramos a Smith “paseando por Misisipi”, como si fuera Sam Cooke, y luego enfrentándose a Dios: “júzgame por mis pecados, no tengo miedo de lo que pase, yo le amo a él”. ¿Alguien cree que Smith está aquí interpretándose fielmente a sí mismo?
Evidentemente, a veces da igual a quién interprete Smith si hace un buen trabajo con las canciones que canta, y es el caso de varios temas en ‘The Thrill of It All’. Su actuación vocal en la bonus ‘One Day at a Time’, una preciosa balada donde encontramos a Smith “sentado en un río inglés” recordando viejos tiempos con su persona amada, es simplemente magistral, y el dramatismo de canciones como ‘Burning’ o ‘Pray’ está, en su voz, perfectamente justificado (al contrario que por ejemplo en la ñoña ‘Palace’). Solo cuando abusa de su registro más alto, como en ‘Nothing Left for You’ o en esa ‘Midnight Train’ que emplea acordes de ‘Creep’ (¿sabrá Smith por fin quién es Thom Yorke?), puede resultar bastante desagradable.
‘The Thrill of it All’ no es el ‘21’ del “Adele con pene”, entre otras cosas porque ‘Too Good at Goodbyes’ no ha alcanzdo ni de lejos el éxito de ‘Rolling in the Deep’. Más bien es el segundo disco lógico de un artista que busca exprimir el estilo que más alegrías le ha dado. De vez en cuando hay concesiones a la modernidad, como en ‘Say it First’, ahijada del sonido The xx, o la atmosférica ‘No Place’ con YEBBA, pero estamos sobre todo ante un disco de soul blandito y sí, más blanco que la leche. Solo ‘Baby, You Make Me Crazy’ parece abrir puertas a otra dirección, la Motown. Aunque si Smith la asume, quizás debería hacerlo más en el estilo de su querida Amy Winehouse, aunque solo sea en eso, en estilo.
Calificación: 6,4/10 Lo mejor: ‘Too Good at Goodbyes’, ‘Pray’, ‘HIM’, ‘One Day at a Time’, ‘No Place’ Te gustará si te gusta: Adele, James Morrison, Emeli Sandé, James Blunt Escúchalo:Spotify
El revival de Operación Trunfo está teniendo bastante tirón en redes sociales, ayudado en parte por la (gran) idea de tener un 24 horas en Youtube, que hace que se compartan momentos de unos concursantes que han entrado con algo que caracterizó a la primera edición y que, por lo general, se fue perdiendo: frescura y naturalidad. Uno de esos momentos viralizados estaba protagonizado por la que ha sido la primera expulsada de esta nueva generación: Mimi Doblas, una granadina de Huétor Tájar que, entre varias actuaciones cortadas por un patrón parecido en la Gala 0, dejó a muchos espectadores con la boca abierta con su versión de ‘Don’t Cha’, en la que derrochaba carisma sobre el escenario. Solo hemos podido hablar con ella unos minutos por teléfono, pero charlamos sobre su breve pero intenso paso por el concurso, sobre una fuerte fanbase exterior que ha aplaudido sus esfuerzos por mejorar vocalmente, sobre lo que le gustaría hacer ahora en el mundo de la música… y, por supuesto, sobre la que considera una de sus mayores influencias, Lady Gaga, y su comentada versión de ‘A-YO’ como última actuación.
Gracias por atendernos, estarás hoy de una entrevista a otra. ¿Has podido dormir algo?
[Risas] ¡No he dormido nada! Además estuve toda la noche despierta leyendo mensajitos de la gente, intentando responder a lo que podía, poniéndome al día…
¿Qué repaso haces de estas dos semanas?
Pues estoy muy feliz… lo primero que me he encontrado nada más encender el móvil han sido comentarios de gente recibiéndome con los brazos abiertos, con comentarios superpositivos. Y no sé, mi meta era sentir un progreso mío en el programa, y creo que lo iba consiguiendo. Me hubiera gustado seguir un poco más, claro, para seguir yendo p’arriba, pero bueno, aquí estamos. [Risas]
Cuando yo entré en ‘Fama’ tenía 18 años, no había salido apenas de mi pueblo… era una niña, ¿sabes?
Ya habías participado hace unos años en ‘Fama: A bailar’. ¿En qué ha sido diferente tu experiencia estas semanas en la Academia de OT con respecto a tu experiencia allí?
Uf, esta la he afrontado con más madurez, cuando yo entré en ‘Fama’ tenía 18 años, no había salido apenas de mi pueblo… era una niña, ¿sabes? Tampoco había bailado mucho profesionalmente, por no decir nada, aquello fue una escuela real para mí. Ahora en ‘OT’ tengo 25, que son unos poquitos más, unas cuantas experiencias vividas, he estado sola en Tailandia, en China, en Los Ángeles… entonces es como que mentalmente estaba más preparada para enfocarme en el trabajo y en el progreso. Los años se notan en no perder el tiempo. Cuando pierdes el tiempo de joven, bueno, de más joven [Risas] aprendes a no perderlo más.
Como dices, has estado haciendo shows fuera, y he leído que también bailando para gente como Bosé, Stromae o The Baseballs, ¿no?
Ay, tengo que aclarar que lo de The Baseballs y Stromae fue porque vinieron de invitados a ‘Fama’, no es que me fuese de gira con ellos, pero con Bosé sí, estoy en el DVD de ‘Cardio’.
Pues te iba a preguntar si el hecho de que The Baseballs tuviesen una versión de ‘Don’t Cha’ estaba relacionado con elegir la versión original [NdE: de Pussycat Dolls] para tu actuación de la Gala 0, pero entonces…
[Risas] No, no, eso es porque para mí Nicole Scherzinger es un icono y un modelo a seguir, es bailarina y cantante, es lo que yo quiero alcanzar, una artista completa. Creo que me pegaba, y por eso la elegí.
Anoche [NdE: la entrevista se hizo ayer martes, 7 de noviembre] la que elegiste para la nominación fue ‘A-YO’ del último disco de Lady Gaga. No es una canción fácil de cantar, pero en cada ensayo y pase de micros se te veía mejor, hasta llegar al numerazo de anoche. ¿Cómo te decidiste por ese tema? No era precisamente un ‘Alejandro’ o un ‘Poker Face’, un tema especialmente conocido por el público general, sino que es un no-single [NdE: ‘A-YO’ solo fue lanzada como single promocional]?
Pues es que yo me identifico mucho con esa canción… era un regalo para mí misma. Honestamente, quería disfrutarlo yo. Y, si eso podía hacer disfrutar a los demás, estupendo, pero no pensé “voy a hacer una canción popular, que Lady Gaga tiene muchos fans”, pensé en que era una canción que me gustaba a mí. Y oye, si encima ‘A-YO’ ha llegado a más gente por el hecho de que yo la pudiera cantar, pues imagínate, sería increíble para mí.
Pues no sé si lo sabes, pero tu actuación es la más reproducida de la gala de ayer…
Qué guay…
Y te lo tengo que preguntar: ¿el peinado para la actuación de quién fue idea?
Me lo están preguntando eso mucho, pero no sé si me lo preguntáis porque moló o porque… [Risas] A mí de siempre me ha encantado el rollo afro, el r&b… y siempre había soñado con tener el pelo afro, así que ha sido como quitarme una espinita, y tener un recuerdo ahí súper guay. De hecho, ahora mismo me estoy tirando de los ricitos, que todavía me duran. A mí me encantó, de verdad, me lo propusieron los estilistas y les dije “ehhh, pues claro que sí, si me parece lo más”, y ellos me dijeron “ya sabíamos que nos ibas a decir que sí”. La verdad es que me he llevado muy bien con los estilistas de allí, porque yo es que me presto a todo, me atrevo con todo.
Estoy como muy abrumada con eso [el apoyo del público LGTBI]. Para mí es el gran honor, ¿sabes?
No sé si te lo han comentado ya, pero has tenido un apoyo muy fuerte en estas dos semanas por parte del público LGTBI -y ya venía desde antes de que eligieses versionar a Gaga. ¿Cómo ves el, por así decirlo, estatus de minidiva que tienes de repente?
Buah, estoy como muy abrumada con eso. Para mí es el gran honor, ¿sabes? Es un regalo, de verdad. Y encima, yo comentaba mucho en la casa que me gustaría actuar en el Orgullo, no era consciente muy bien de lo que se estaba viendo fuera y lo que no, y ahora he visto muchos tuits con eso… y tío, ¡me ha hecho un montón de ilusión! Sería un sueño.
Hay cierta percepción de una heteronormatividad forzada en las galas, en cuanto a los vídeos, comentarios y demás que se emiten. Y esto contrasta con lo que se puede ver en el 24 Horas con los concursantes, porque diría que sois la generación de OT más abierta y deconstruída en estos temas. ¿Se vivía en la casa y en la academia ese ambiente libre de prejuicios como parece desde fuera?
Absolutamente. Tanto profesores como alumnos, todo el ambiente era de libertad y, sobre todo, de respeto. Además, es una convivencia de 16 personas, cada uno de su padre y de su madre, algunos son más pudorosos, otros menos, tal y cual, y había un respeto absoluto, una mente muy abierta. Y, bueno, sabes que en la casa hay niños y niñas muy pequeños, de 18 años, yo que soy un poquito más mayor los veía y decía “qué generación más guay se está creando”.
De hecho, uno de los vídeos más compartidos por redes, aunque no se vio en la gala, es el de Amaia hablando de las relaciones abiertas.
Ay, sí, Amaia es que es lo más. [Risas] Yo no estaba presente en ese momento, pero me contaron lo que dijo, y bueno… ¡pa que tú veas!
Me siento privilegiada por haber tenido profesores como Guille Milkyway
¿Cómo ha sido la experiencia de recibir clases de cultura musical por alguien como Guille Milkyway?
Es una de mis clases favoritas. Es súper interesante la manera en la que él te lo cuenta, y de hecho pensaba “joder, justo me voy ahora, que la semana que viene nos iba a hablar de los Beatles”. Es un lujazo, no tiene precio. Me siento muy privilegiada de haber tenido profesores como él, de haber conseguido eso de entre 10.000 personas.
Los Javis han sido también otros de vuestros profesores. Charlé con ellos hace unos meses para la web, y ellos hablaban de triunfar explotando lo que cada uno tiene de auténtico, lo que nos hace distintos. ¿Crees que tú lo has hecho? ¿O crees que no te ha dado tiempo?
Hombre, yo por si no me daba tiempo a más, por el tema de la nominación, ya esta semana dije: “voy a echar el resto”. Seguramente con más semanas habría podido acumular más cositas, porque nunca dejas de aprender, pero sí, creo que esta semana [lo que exploté] fue la esencia de lo que yo soy: un poquito de baile, un poquito de cantar, un poquito de acting, de performance…
Hablábamos del apoyo que has recibido por tus fans en redes, y entre ellos se incluye gente famosa como Soraya y también Jedet, que dice que te conoce personalmente.
¡Jedet y yo fuimos juntos al instituto! El Severo Ochoa de Granada, nos fuimos juntos de viaje de estudios, de crucero. Yo estoy súper orgullosa de él, me parece tan guay que esté ayudando a todo el mundo a ser quien quiere ser, a ser uno mismo, que la vida son dos días. No sé, el mensaje que transmite me parece increíble, estoy súper orgullosa de él y de que él mismo haya conseguido ser quien realmente es.
Me gustaría encontrar un productor con rollo afrobeat, R&B y trap, ¡y empezar ya!
Es un poco pronto, pero ¿cuáles son tus planes ahora? ¿Cómo querrías que fuese un posible álbum tuyo?
Pues me gustaría encontrar un productor guay, de estilo afrobeat, R&B, un poco de trap… algo así, poder poner yo mis letras ¡y empezar ya!
Hay concursantes de OT que han tenido mucho éxito: muchos de OT1, pero también Manuel Carrasco o la propia Soraya, luego también concursantes que no han tenido tanta suerte, y está el caso especial de dos concursantes que, sin llegar a tener petardazos, han conseguido una base de público y un reconocimiento, que son Vega y Virginia Maestro. Virginia, de hecho, sacó su último disco con el crowdfunding de sus fans. ¿Estarías abierta a algo así?
Uhm, pues la verdad es que no estoy muy enterada de eso. Pero bueno, de momento la forma en que me gustaría hacerlo es como te comentaba. Me gustaría empezar a trabajar lo antes posible. A ver, llevo un día en la calle, pero en cuanto aterrice en Granada o en Madrid me pondré a llamar a quien tenga que llamar, a mirar de qué manera puedo hacerlo, porque tengo muchas ganas de sacar mis cositas.
Para terminar, si tuvieses que elegir un disco pop de referencia entre los que se han editado este año o el año pasado, ¿cuál elegirías? Y no vale ‘Joanne’.
[Risas] Pues a ver, del año pasado, mi favorito… déjame pensar… mira, ‘Joanne‘. [Risas] Ya está, tío, es que es ese, la verdad. También he escuchado este año mucho a John Legend. Y no sé, yo es que suelo escuchar música old school, hip hop de los 90, estoy muy anclada en el pasado, el de incluso antes de que yo naciera.
El Confidencial revela que Shakira es otro de los grandes nombres involucrados en los “papeles Paraíso”, el nuevo escándalo de paraísos fiscales que esta semana ha salpicado a cientos de políticos y a varios artistas, entre ellos Madonna, Bono de U2 y José María Cano de Mecano.
Según la investigación de El Confidencial, en 2007 Shakira registró a su nombre Malta Tournesol Limited, una sociedad en Malta sin ningún tipo de actividad (y por tanto con tasa efectiva reducida) y con residencia indicada en Nassau, Bahamas. Esta es, de hecho, su residencia segun Forbes, tal y como recuerda Vanitatis, a pesar de que Shakira no tiene residencia alguna en la isla caribeña.
Dos años después, en 2009, revela la pesquisa, Shakira trasladó más de 31,6 millones de euros a dos sociedades en Malta y Luxemburgo en derechos de «activos musicales, derechos intelectuales y marcas». El capital de la sociedad maltesa, según revela la filtración, estaba valorado en 3.020.000 € y solo aumentó en 1€. La información de El Confidencial, sin embargo, no da datos sobre la sociedad luxemburguesa ni sobre las cantidades satisfechas en tributos.
El abogado de Shakira, Ezequiel Camerini, reconoce que Shakira no vive en Bahamas sino en Barcelona, pero defiende la transparencia fiscal de la artista y asegura que, “como artista internacional”, Shakira ha tenido diferentes residencias a lo largo de su vida profesional, estando siempre en total cumplimiento de las leyes de todas las jurisdicciones en las que reside».
The Guardian confirma que el nombre de otro conocido cantante, Justin Timberlake, aparece en los documentos de los “papeles paraíso”. Estos revelan que, en 2015, Timberlake registró una empresa en Delaware destinada a “la compra de bienes inmuebles en Bahamas”, y que varios meses después registró esta misma empresa como si fuera extranjera y tuviera sede en las mismas Bahamas. Otras celebridades que han aparecido recientemente en los papeles son la actriz Nicole Kidman y el desdichado Harvey Weinstein.
Shakira iniciaba hoy 8 de noviembre su gira ‘El Dorado‘, pero la ha retrasado por razones médicas relacionadas con sus cuerdas vocales. La gira empezará finalmente mañana 9 de noviembre en París y llegará a Barcelona, por partida doble, los días 25 y 26 de noviembre.
Timberlake actúa el 4 de febrero en el intermedio de la Super Bowl.
Entre ese montón de canciones que me han acompañado desde final del verano y el perezoso arranque del otoño he seleccionado para esta lista cositas francesas, algo de dream pop, folk, twee y algunos proyectos nacionales en los que vale la pena hacer una parada (larga).
Uno de mis descubrimientos de este año ha sido la japonesa Kumi Okamoto, hoy conocida como Kumisolo, una apasionada del pop atemporal y en especial del yeyé francés. Afincada en París, a principios de los 2000 fundó las bandas The Konki Duet y Crazy Curl. Aparte de colaborar con multitud de artistas de la escena indie francesa, ha publicado discos versionando temas de los años 60 de girl-groups tanto norteamericanos como japoneses. En 2009 lanza su debut de pop electrónico bajo el nombre de Kumisolo, ‘My Love For You Is A Cheap Pop Song’. Su segundo largo, ‘Kabuki Femme Fatale’, no ha visto la luz hasta 2017 e incluye diez temas de melodías retro que coquetean con la electrónica. ‘Pop Girl’ es de los más directos del álbum aunque no perdáis ojo al LP en su conjunto en el que se pueden identificar con claridad distintas influencias del pop francófono de todas las épocas.
Como ya os contábamos hace unos meses, el nuevo trabajo de Cults, ‘Offering’, ’acoge aires ochenteros para un pop dispuesto a florecer por sí mismo y que funciona gracias a una sencillez exquisita de letras sin artificios y arreglos pegadizos. ‘Right Words’, tercer avance del álbum publicado a primeros de octubre, da buena muestra de ello. También Joana Serrat presentó nuevo trabajo a finales de septiembre. El autoeditado ‘Dripping Springs’ muestra la evolución natural de la cantautora superando a sus discos anteriores con una ejecución más firme de lo que se ha denominado dream americana. Joana Serrat aporta naturalidad a estos once nuevos temas a través de estructuras bien conocidas que parecieran haber querido acompañarnos desde siempre. ‘Trapped In The Fog’ recupera la clásica rueda de acordes, atemporal y cálida, que nos recuerda a algunos dónde está el origen de nuestro amor por el pop. Sin abandonar esta línea de pop-folk de influencia vintage nos encontramos con la fascinante Molly Burch directa desde Austin. Su disco debut ‘Please Be Mine’ conforma, a lo largo de sus diez temas, una reflexión sobre el fin de las relaciones, casi una oda al desamor, en ocasiones un canto desesperado desde el dolor de asumir la ruptura, de entender las causas, el por qué no pudo ser mejor. Burch presentó recientemente su trabajo en nuestro país, aunque nos encantaría verla más a menudo en los carteles locales.
Desde Suecia vuelven las hermanas Söderberg de First Aid Kit con nuevo single anticipo del que será su cuarto largo. Aunque aún no conocemos la fecha exacta de publicación todo apunta a que llegará a principios de 2018. ‘It’s a Shame’, que ha sido tocada en directo durante los últimos meses, sigue fiel al estilo folk-pop del dúo y va acompañada de un colorido clip dirigido por Mats Udd en el que las hermanas recorren los mismos escenarios bajo distintas circunstancias como si de vidas paralelas se tratara.
Angel Olsen está preparando un recopilatorio de rarezas y caras B llamado ‘Phases’. Hasta entonces disponemos de dos de los temas que se incluirán: ‘Fly on Your Wall’, que fue usado en una campaña anti-Trump desarrollada en Bandcamp, y ‘Special’, una canción rescatada de los descartes de su último álbum ‘My Woman’. El celebrado proyecto de Amateur, ‘Debut!’, se ha instalado en nuestros corazones gracias a melodías y arreglos preciosistas, letras cercanas y el encanto que muy pocas bandas han podido igualar tras la disolución de La Buena Vida. ‘Lo que nunca tuvo que pasar’, con Irantzu Valencia en la voz principal, es una de las joyas que nos sitúa en un limbo de atemporalidad pop del que no quisiéramos salir en un tiempo. Algo parecido ocurre con Joe Moore, motor del proyecto sonoro de Lia Pamina. De su debut ‘Love Is Enough’ se extrae un single digital para ‘The Boy I Used to Know’ incluyendo un tema inédito en su cara B, ‘Cards on the Table’. Un soft-pop cargado de melancolía en la voz de la castellonense que nos lleva a los mundos melódicos de Claudine Longet, Jeanette o Margo Guryan.
Hace pocas semanas se publicaba el nuevo álbum de The Clientele, ‘Music for the Age of Miracles’. El proyecto de Alasdair MacLean, junto a Mark Keen a la batería y James Hornsey al bajo, presenta su séptimo largo de estudio tras justo siete años de descanso. ‘All Alone’ es una de las piezas la edición deluxe del LP que incluye un 7” con dos temas adicionales. Se trata de una toma alternativa de ‘The Museum of Fog’, que no hace sino dejar patente el salto de la banda a arreglos más acústicos con respecto a discos anteriores, tal vez por la influencia del trabajo realizado en Amor de Dias, el proyecto paralelo de MacLean junto a Lupe Núñez-Fernández. Calidad sonora, amigos, de la de dar la vuelta al vinilo, una vez y otra vez (y otra vez).
Recuperamos un tema de Coffee & Wine para celebrar que se ha reeditado (por primera vez de forma digital) su primer EP, ‘From the Roofs’, publicado originalmente en 2009. El largo ‘From the Ground’ llegó en 2012 y confirmó que la de Ana Franco era una de las voces femeninas más bonitas (e infravaloradas) de este país. El EP, grabado entonces en los estudios madrileños El Lado Izquierdo junto a Esther Rodríguez e Ignacio Celma bajo las directrices de Dany Richter, contiene ese tipo de talento que tantas veces apreciamos en bandas y artistas del mismo Nashville pero que tenemos justo aquí. Una factura de lujo que sigue vigente años después y que podremos valorar en directo el próximo mes de noviembre. En formato dúo, junto a Andrés Cabanes, Coffee & Wine visitará Madrid (Costello Club, 8/11), Barcelona (Alfa Bar, 10/11), Sant Boi (Weller 11/11), Vic (La Jazz Cava, 12/11), Bilbao (Dock 17/11) y Donostia (Altxerri, 18/11).
Desde Montreal Stars vuelven con su octavo (que se dice pronto) álbum. ‘There Is No Love in Fluorescent Light’, producido por Peter Katis (habitual colaborador de The National) ofrece una amalgama de estilos que van del dream al más típico indie rock. El hecho de que las voces de Torquil Campbell y Amy Millan se alternen a las voces hace incluso más heterogéneo el material que ofrece este largo. Aunque no por ello hace que valga menos la pena la escucha. ‘On the Hills’ es uno de los temas más monos del álbum que despierta las ganas de indagar en la discografía de los canadienses.
Ben, Charlène y Yann son los componentes de Daprinski, banda afincada en París que presenta su álbum debut ‘Chorégraphies de l’ordinaire’. Entre la banda sonora y la chanson más lírica mezclan, como dice su nota de presentación “ficción y realidad, masculino y femenino, francés e inglés”. Un viaje por paisajes exóticos intercalado con tragedias cotidianas a través de letras de trasfondo poético que hablan de nobleza, pasiones y la nostalgia del paso del tiempo. La instrumentación clásica es la base de todo el disco (tanto que se ha publicado además una versión instrumental de este trabajo) y en ocasiones estos fantásticos arreglos de cuerda y viento se mezclan con baterías pop como ocurre en ‘Le dernier homme’.
No podía olvidarme del último single de presentación de ‘Rest’, el que será el nuevo álbum de Charlotte Gainsbourg. En este ‘Ring-a-Ring O’ Roses’, más pausado que el potente ‘Deadly Valentine’, Gainsbourg intercala francés e inglés en un registro que a veces pareciera que estuviéramos oyendo a la propia Jane Birkin interpretar este tema. Algo tendrán que ver los genes. El vídeoclip para este tema está disponible para subscriptores de Apple Music aunque puede verse un extracto del mismo en la web de la plataforma. Más novedades llegan de la mano de Weezer que acaban de publicar su último álbum, ‘Pacific Daydream’, que se me antoja más como una colección de canciones independientes entre sí en la que cada una toma un poquito del estilo de discos anteriores pasada por la caja-de-ritmos-molones-2017. ‘Happy Hour’ tiene un aire fresco y optimista (o deseos de serlo atendiendo a su estribillo: “I need a happy hour on sad days”) que une la melodías y voces de siempre de la banda sobre un fondo de R&B noventero. Y a mí me va. Bastante.
Para concluir, no quería dejar pasar más tiempo sin mencionar a Las Auténticas. Esta banda compuesta por cuatro chicas jovencísimas (no superan los 14 años), talentosas y excepcionales, procedentes de Benicassim, traen una propuesta pop que roba los corazones allá por dónde van. La pasada primavera presentaron un EP de versiones, ‘El invierno de las osas’, con versiones de Los Auténticos (mítica banda de Castellón popular en los años 80), Morcillo el Bellaco y los Rítmicos (de Godella, Valencia) y 091. Mi predilecta, la versión de ‘Es difícil olvidar’ (original de Morcillo el Bellaco) que entró directa a mi top personal de meta-canciones (canciones que hablan de canciones) en la que se hace un recorrido fantástico por los nombres más entrañables del pop de los años 60 tanto españoles como extranjeros, desde Buddy Holly a Bruno Lomas pasando por Lone Star o Los Brincos. Espero que Las Auténticas no dejen de transformar temazos como estos llevándolos a esa dimensión tan especial que consiguen con sus voces y arreglos, espero que no dejen de tener esa actitud envidiable en sus actuaciones y espero que sigan disfrutando de la música como parece que lo hacen ahora. Si sus pasos les llevan a seguir el arduo camino de los escenarios pop, deseo con todas mis fuerzas que el futuro de la industria musical trate de verdad con respeto e igualdad el trabajo y talento femenino de bandas como Las Auténticas -y las que vengan- que tan a menudo cuesta reconocer. Bravo, chicas.
Tracklist:
‘Pop Girl’ – Kumisolo
‘Right Words’ – cults
‘Trapped in The Fog’ – Joana Serrat
‘Wrong for You’ – Molly Burch
‘It’s a Shame’ – First Aid Kit
‘Fly on Your Wall’ – Angel Olsen
‘Lo que nunca tuvo que pasar’ – Amateur
‘The Boy I Used to Know’ – Lia Pamina
‘All Alone’ – The Clientele
‘Sometimes Somehow’ – Coffee & Wine
‘On the Hills’ – Stars
‘Le dernier homme’ – Daprinski
‘Ring-a-Ring O´Roses’ – Charlotte Gainsbourg
‘Hapy Hour’ – Weezer
‘Es difícil olvidar’ – Las Auténticas
King Cayman, el proyecto de lo-fi punk ruidista del madrileño Daniel Treviño, ha publicado esta semana su nuevo disco, ‘Death’, una “bola de fuego de distorsión”. Es su tercer disco y el primero editado en España, en dos sellos como son Family Spree y Meyo Records, después de que el resto de sus trabajos se publicaran en sellos internacionales como el americano The Garbage Shop.
Hace ya casi un año, Cayman hablaba sobre ‘Death’ en una entrevista para JENESAISPOP: “Lo que para mí es interesante de ‘Death’ es que he aprendido ya totalmente a separar la experiencia directo de la experiencia disco. Los temas tienen arreglos, pistas de guitarras con distintos tonos y sobre todo, varias voces con efectos una encima de otra. Otras veces me he limitado para no traicionar al directo, pero con este disco, cualquier mierda que se me ocurriera la he metido”. También juraba que el disco estaría en Spotify, si bien de momento solo puede encontrarse en otras plataformas como Soundcloud o Bandcamp.
Cayman ha anunciado además varias fechas por la península en presentación de ‘Death’. Serán a lo largo de noviembre:
09 de noviembre, Coruña
10 de noviembre, Oviedo
11 de noviembre, Santander
15 de noviembre, Bilbao
16 de noviembre, Vitoria
17 de noviembre, Donosti
18 de noviembre, Pamplona
24 de noviembre, Madrid
26 de noviembre, Sevilla
Muchos años antes de que la moda jamaicana invadiera las radios de todo el mundo, Paris Hilton sacó un single reggae deslumbrante, un ‘Stars Are Blind’ que se revelaba como un clásico del pop ya tras su publicación en 2006, y que no hace tanto Charli XCX mencionaba entre sus canciones favoritas, apuntando que es “genio pop”.
‘Stars Are Blind’ presentó el debut de Paris Hilton, que contenía otros brillantes temas pop como ‘Nothing in this World’, ‘Screwed’ o ‘Turn it Up’, que no tenían nada que envidiarle a singles del momento de Justin Timberlake, Nelly Furtado o Hillary Duff. El álbum no ha visto continuación desde entonces y Hilton se ha ocupado sobre todo de su exitosa carrera como DJ, pinchando en todo el mundo, aunque sobre todo en Ibiza, como recuerda en su reciente entrevista con TIME.
En esta misma entrevista, Hilton desvela que se encuentra grabando su segundo álbum, que dice traerá “un sonido completamente nuevo” para ella. Dice que habrá “deep-house, tecno-pop y electro-pop” y que estará influido por “Katy Perry, DJ Chuckle, Michael Jackson y Madonna”. Como posible referencia os dejamos con una canción deep-house de Katy Perry, ‘Deja vu’, incluida en su último disco. Si lo nuevo de Paris va a sonar así de fino, bienvenido sea…
Madrid es la 4ª ciudad del mundo que más escucha a Saint Etienne, solo por detrás de Londres, Estocolmo y México D.F., por lo que una actuación del grupo en la ciudad siempre es una fiesta bastante asegurada (Barcelona es la 5ª, una pena la cancelación de esta noche en Razzmatazz por «motivos imprevistos»). La banda de Sarah Cracknell se presentó anoche en el Ochoymedio nada menos que en formato septeto, lo cual fue toda una sorpresa: su nuevo disco ‘Home Counties‘ no es precisamente el más comercial de su carrera, por lo que el grupo tampoco es que esté viviendo su mejor momento de popularidad. Es chocante por tanto que, siendo un grupo asociable al pop electrónico, justo ahora que tocan para 500 personas, veamos sobre su escenario más músicos que en un macroconcierto para 20.000 personas de Depeche Mode, pero así son ellos, en esto por amor al arte.
Hay que destacar la ausencia de Bob Stanley, también conocido por su labor como periodista musical y escritor de libros sobre música pop, verdadero gurú al respecto, pero no siempre ya involucrado en los directos, en este caso atendiendo un asunto personal. La presencia de tantos músicos sobre el escenario en su lugar sirvió para dar una pincelada más orgánica a canciones como ‘Lose that Girl’, para resaltar el bajo de ‘Hug My Soul’, en la que hasta se oyó su mítica flauta en vivo, y hasta vimos un violín en la nueva versión -también discotequera- de ‘He’s On the Phone’, que ejerció de segundo bis y despedida definitiva.
La suma de instrumentos dejó no obstante algún momento caótico, perjudicando especialmente la voz de Sarah Cracknell. Siempre hemos sabido que no era Björk ni Beyoncé en cuanto a capacidades vocales, pero su dulce timbre, y ese marcar de sílabas y palabras con carácter pero sin esfuerzo, la ha situado como una de las intérpretes más queridas del público especializado durante las últimas décadas. Y anoche oímos poco las voces, pese al acertado juego con la vocalista de apoyo Debsey de Dolly Mixture y Birdie, especialmente audible en ‘Who Do You Think You Are’ o ‘Stop and Think It Over’. Pero a Sarah en sí la escuchamos tan poco que el público reconocía y celebraba las canciones más cuando empezaban a sonar que cuando ella las presentaba. Parece que el enorme retraso del show (concierto anunciado en Ticketea a las 20.00, apertura de puertas anunciada en redes a las 20.30, inicio de concierto real a las 21.45) no tuvo nada que ver con un ajuste de sonido.
Lo mejor de todo fue el repertorio. Un alucinante recorrido por grandes éxitos en el que temas nuevos como ‘Out of My Mind’, ‘Magpie Eyes’ y sobre todo el brasileño ‘Dive’ -presentado como un número 1 en las listas de singles en vinilo en Reino Unido- encajaron especialmente bien. Faltaron ‘A Good Thing’, «Heart Failed», ‘Action’ o la preciosa ‘Side Streets’, pero arrasaron ‘Like a Motorway’, ‘Only Love Can Break Your Heart’, ‘You’re In a Bad Way’ y, demostrando que no se nos ha ido tanto la cabeza reivindicando ‘Words and Music’, ‘I’ve Got Your Music’ y ‘Tonight’ fueron aclamadas como lo que debieron ser, dos hitazos. Tan buena fue la conexión con el público en esos momentos que, cuando el concierto se dio por acabado antes de los bises con ‘Sylvie’, la manera de pedir otra fue continuar coreando «over and over and over again», el final de su estribillo.
A lo largo de los años nos hemos enfrentado a mejores y peores conciertos de Saint Etienne, un grupo que no ha sabido mimar sus directos tanto como su discoteca privada y la exquisitez de su sonido de estudio, pero que en cuanto a hits, cuenta con suficientes como para llenar dos repertorios. Especialmente acertada, entre muchas, sonó anoche ‘Nothing Can Stop Us’. ¿Acaso no se adelantó a la moda de los estribillos instrumentales? 7.
Pamela Anderson tiene una web llamada Pamela Anderson Foundation dedicada a sus trabajos benéficos, centrados en el amor por los animales, organizaciones como la PETA y otras causas. La última que ha llamado su atención es la cuestión de la independencia catalana, que Anderson ha decidido apoyar mediante un texto en el que es muy crítica con el PP, del que dice que es «el tipo de partido que solo trabaja mediante la provocación y lleva como una década haciéndole la peineta a los catalanes como antes a los vascos».
La situación actual, tras la consideración de «ilegal» del referéndum del 1-O, la aplicación del 155 y la detención de miembros del Govern, dice que “es producto de que los catalanes se hayan sentido reprimidos durante mucho tiempo”. Además, pone en duda la identidad de España: «La idea de que toda España es igual e uniforme es un mito. El gobierno español ha sido totalmente idiota y ha alimentado esta situación», si bien recuerda que «no está muy claro qué porcentaje de la población catalana realmente desea la independencia».
Pamela Anderson menciona la moda, el diseño y Gaudí como muestras de la identidad catalana, así como el hecho de tener puerto o estar más cerca de Europa. “No estaban pidiendo tanto ni han hecho peticiones excesivas”, justifica. Cree que la mayoría de los catalanes no quiere la independencia pero cree que tendría que dárseles la oportunidad de decidir, “como a Escocia”. Tras cuestionar también el modelo de la UE, que considera “obsoleto”, concluye: “apoyo al pueblo catalán en su derecho a determinar su propio futuro”.
Pale Waves, que recientemente pasaran por nuestra sección Revelación o Timo gracias al lanzamiento de sus dos singles hasta ahora, es un grupo de Mánchester compuesto por dos chicos y dos chicas: Heather (voz, guitarra), Ciara (batería), Hugo (guitarra) y Charlie (bajo). Las dos canciones que se les conoce de momento suman ya en torno a 2 millones de reproducciones en Spotify. Y hoy llega la tercera, titulada ‘New Year’s Eve’, y cuando queda menos de lo que piensas para la llegada de las Navidades.
‘New Year’s Eve’ se considera el primer avance de un EP que sacarán a principios del año que viene. Puede que no sea lo suficientemente contundente como para convencer a tus amigos más plastas de dejar de pinchar ‘Un año más’ cada Nochevieja, pero sí sirve para seguir justificando las comparaciones con Haim, Chvrches, Ladyhawke o sus colegas The 1975 (Heather ha sido portada de NME junto a Matt Healy) y para mantener el interés por la banda.
La canción mantiene su gusto por las sonoridades ochenteras, mientras la letra, desde su inseguridad, sirve como retrato de los parámetros del indie pop adolescente. «No quiero estar sola en Nochevieja, ¿querrías pasarla conmigo?» o «traté de dejarte una buena impresión, pero fracasé otra vez» son algunas de sus inocentes frases, aunque la más llamativa parece consecuencia del alcohol o de los celos: «recuerdo muy vagamente estar riéndome con tu mejor amiga / y solías decirme que yo no le caía bien / ¿me mentiste o ella estaba fingiendo?».
El EP saldrá en un vinilo rojo transparente de 3 canciones el próximo 18 de enero. Se puede encargar en su web.
Parece que Sam Smith no es el único artista con tacones rojos que vamos a ver esta temporada. También están Chromeo, uno de los dúos clave de la recuperación del sonido electro de los 80 y disco-funk de finales de los 70 y principios de los 80. Su último disco, ‘White Women’, data de 2014, y ahora anuncian que el nuevo, ‘Head Over Heels’, saldrá “muy pronto” sin especificar cuándo.
Como advierte tanto el propio nombre del álbum como las fotos promocionales, Chromeo se calzarán los zapatos de tacón esta temporada. De hecho, hoy se comparte el single principal. Se llama ‘Juice’ y se presenta junto a un vídeo que reicinde en la misma idea.
David Wilson ha dirigido este vídeo que muestra a Dave 1 y P-Thugg con tacones rojos, con algunos planos confundiendo al telespectador sobre lo que está viendo: ¿son ellos quienes aparecen en el plano o son las actrices escogidas para el vídeo? Un vídeo tan bobo como divertido que de alguna manera aúna el mítico vídeo de Robert Palmer con la también mítica respuesta de Shania Twain. Por cierto, recuperamos una comparativa entre aquellos vídeos, el de ‘Addicted to Love’ y el de ‘Man! I Feel Like a Woman’.
En las últimas horas Gran Hermano, el reality más longevo de la televisión española, está consiguiendo la atención que el público le venía negando en su actual edición, la 18ª. Sin embargo, lo hace por una circunstancia que trasciende los límites del concurso y cuya gestión por parte de Zeppelin, su productora, y Telecinco, la cadena que lo emite, está siendo más que dudosa. El pasado sábado 4 de noviembre un concursante, José María Pérez, fue expulsado de la casa de Guadalix de la Sierra de forma fulminante por una “conducta intolerable”.
En principio parecía que otra concursante, Carlota Prado, emparejada sentimentalmente con José María dentro de la casa, también había sido expulsada. Sin embargo, horas después Mediaset indicó que Carlota había salido «siguiendo las directrices del equipo de psicólogos”, pero que podría volver al programa cuando quisiera, concretamente el próximo jueves 9 de noviembre, cuando se emite la gala semanal. Mediante un comunicado de Mediaset el domingo, se explicó que el programa había denunciado los hechos ante la Guardia Civil, y más tarde El Confidencial daba a conocer que se trataba de un supuesto abuso sexual hacia Carlota por parte de José María, y que la dirección del programa había aportado un vídeo como prueba.
Esta misma tarde, sin embargo, ha trascendido a través del diario El País que la Guardia Civil no aprecia pruebas suficientes de delito en el vídeo presentado y que, además, Carlota Prado ha declinado presentar denuncia por el suceso. De hecho, en Twitter han aparecido vídeos donde Carlota habla de lo sucedido entre risas, dando a entender que las relaciones que mantuvieron cuando teóricamente ella estaba inconsciente por la ingesta de alcohol tras una fiesta fueron consentidas.
Así, la gestión de esta crisis por parte del concurso está, una vez más, en entredicho. Aunque productora, canal y equipo del programa remiten sin más a los comunicados emitidos con el fin, aseguran, de preservar la integridad y privacidad de los implicados, la sospecha de estar utilizando lo ocurrido como estratagema para remontar las pobres audiencias que está cosechando el programa en esta edición es inevitable. Curiosamente, una de las causas del abandono por parte de los fans del formato es haber eliminado el canal 24 horas, que hubiera permitido a los seguidores haber visto lo sucedido en directo. Pero lo alarmante es que, cuando lo razonable sería haber suspendido la emisión del programa ante la gravedad de los supuestos hechos, el programa no solo sigue adelante, sino que además alimenta el morbo marcando estratégicamente la próxima gala como fecha para el regreso a la casa de Carlota. Si el programa nacía con la aspiración de ser un experimento sociológico, la que podría ser su última temporada en antena acabará, como poco, poniendo en cuestión la dudosa ética del espectáculo televisivo.
Tal y como adelantó ayer en su recién inaugurada cuenta de Twitter, Morrissey ha presentado hoy otra nueva canción perteneciente a ‘Low In High School’. Se titula ‘Jacky’s Only Happy When She’s Up on the Stage’ y será un single como dios manda: se publicará en un 7” con una cara B inédita –en este caso, una versión de ‘You’ll Be Gone’ de Elvis Presley–. Junto a estas líneas podéis ver su portada, que remite obviamente a las icónicas cubiertas de los singles y álbumes de The Smiths.
La canción en sí es un corte de ambientación dramática, con marcados arreglos de cuerda y metales, sin un gancho muy evidente. Pero es rápidamente reconocible por esa estructura que comienza cada estrofa con variantes de su título, con esa protagonista que podría ser una artista de edad avanzada y en horas bajas, que anhela mantenerse en la cumbre, ser protagonista, a pesar del abandono de su público, incluso de los abusos que ha tenido que soportar en su carrera.
Sin embargo, días atrás Mozz presentaba esta canción con un concierto exclusivo para la emisora BBC6 y, aunque ya no está disponible, hay quien recuerda que en su coda final alternaba los “exit” con “Brexit”, un proceso sobre el que Morrissey se ha mostrado partidario. Desde ese ángulo, no hay que rascarse mucho la sesera para deducir que esa Jacky no sería otra que la Union Jack, la bandera oficial del Reino Unido, un país que espera recuperar su preponderancia y esplendor con esa salida de la Unión Europea.
‘Low In High School’ se publica el día 17 de noviembre, tras haber sido avanzado por los temas ‘Spent The Day In Bed’ y ‘I Wish You Lonely’, mientras el británico realiza una gira por Estados Unidos en la que sigue dando disgustos a sus fans: hace un par de días canceló un show en California mientras el público esperaba su aparición porque no funcionaba la calefacción del recinto.
La edición de este año del In-Edit, el festival de cine documental musical de Barcelona, quedó marcada por la grave situación política que vivimos en Catalunya; la sensación fue que había menos asistentes que en años anteriores y, quizás, menos ánimos. Aun así, este 2017 tuvimos otra vez una muy estupenda selección, de la que fue imposible poder abarcar todo. Ahí va un pequeño resumen de lo más destacado.
Las vencedoras
A falta aún de los premios del público, el galardón internacional se lo llevó ‘Where You’re Meant to Be’ (Paul Fegan), en que se recogen las andanzas de Aidan Moffat (Arab Strap) mientras recorre Escocia para recuperar, actualizar y cantar piezas del folklore escocés. Lamentablemente, me mantuve fiel a mi inamovible principio de perderme en cada edición la película ganadora (en serio, no sé cómo lo consigo).
Sí que asistí a uno de los pases de la ganadora del apartado nacional, ‘Ciudadano Fernando Gallego: Baila o muere’ (Álex Salgado y Jorge Rodríguez), retrato de Nando Dixkontrol, mitiquísimo DJ barcelonés durante los 80 y 90. Alucinado, excesivo y caótico, el documental refleja fielmente el carácter del DJ, alaba y cuestiona su figura, es una elegía a una escena ahogada por la presión institucional y suelta unas cuantas collejas a los responsables de la domesticación de Barcelona. La sesión, con aplausos y comentarios sobre la marcha del propio Nando al hilo de la proyección, resultó toda una experiencia.
Las decepciones
En el apartado de las decepciones, la palma se la llevaría ‘I Am Gagarin’ (Olga Darfy), fallido e insatisfactorio intento de explicar la escena rave de principios de los 90 en Moscú, coincidiendo con el hundimiento de la URSS. La idea de partida es fantástica, pero se queda en un anodino egotrip de la autora. Otro que sobre el papel parecía mucho más apetitoso es ‘Queercore: How to Punk a Revolution’ (Yony Leiser), film algo confuso (aunque sospecho que es un efecto buscado) sobre una escena que empezó siendo inventada y acabó siendo real. Es muy militante, pero falla a la hora de transmitir el entusiasmo de sus integrantes. ‘Residente’ (René Pérez Joglar), dirigida y protagonizada por una de las mitades de Calle 13 en busca de sus raíces genéticas y musicales por todo el planeta, resulta apreciable por su reivindicación de las músicas del mundo, está bellamente filmado, a ratos sabe tocar la fibra (especialmente, la visita al Caúcaso a explicar las guerras escondidas), pero le lastra ese punto tan new age/National Geographic y el egocentrismo del autor.
Las alegrías
En el apartado de alegrías, la balanza es más abultada. ‘Bruk Out! A Dancehall Queen Documentary’ (Cori McKenna) es un punto amateur pero destila pasión por lo que explica; el concurso para coronar a la reina mundial del dancehall en Jamaica. Reivindicación de la fisicidad, la cultura de calle y de la expresión de una feminidad poderosa y libre a través del baile salvaje, sigue el periplo de varias participantes a lo largo del globo (muy emotivos los segmentos de la participante española, Raquel). Hay momentos en que traslada perfectamente todo el frenesí del género. ‘My Life Story’ de Julian Temple, un habitual del festival, sigue el esquema de sus films sobre Wilko Johnson o Keith Richards; es un monólogo (literal, la mayor parte del metraje se desarrolla sobre un escenario teatral) salpicado de imágenes de archivo, sobre la vida de Suggs, cantante de Madness. Y, como en las anteriormente mencionadas, funciona porque el personaje funciona; es irresistible su talento para explicar cosas. ‘¿Qué fue del siglo XX?’ (Alejandro González Salgado) es un breve, ágil y, a la vez, completo retrato de los 091 (y la Granada de los 80), con entrevistas a todos los protagonistas, benefactores y gente del entorno.
Lo mejor
Entre lo mejor de la edición, han destacado ‘Tokyo Idols’ (Kioko Miyake), sobre las idols japonesas; muchachas que cantan y bailan amparadas por el fervor de hombres de mediana edad. Se explica los elementos sociológicos y económicos que sustentan este fenómeno. Tiene una parte “tierna”, en que se narra la ascensión de idol a artista consagrada, pero otra inmensamente perturbadora; vemos cómo hermosas preadolescentes son usadas sin pudor alguno como producto de consumo para hombres que huyen de la realidad a través del ideal de la ninfa dócil y sonriente. Laibach se convirtieron en la primera banda occidental invitada a actuar en Corea del Norte y ‘Liberation Day’ (Ugis Olte y Morten Traavik) nos explica el proceso de un evento tan desquiciado. Se echa de menos protagonismo del grupo (son secundarios en su propio documental) pero, por otro lado, consigue transmitir lo desesperante de la burocracia norcoreana. Es sumamente respetuoso, sutilmente crítico… Y tan ambiguo y contradictorio como la propia banda.
Andy Partridge odia los “rockumentaries”, tal como explica en la brillante introducción de ‘XTC: This is Pop’ (Roger Penny, Charlie Thomas). Y sí; al final este es un “rockumentary” al uso, con “cabezas parlantes” (los miembros de XTC principalmente) explicando la historia del grupo. Pero es que la banda y su música son tan fabulosas, Partridge derrocha tal carisma para hablar de lo suyo, es todo tan dinámico que, sin obviar su convencionalidad, se erige en una pieza radiante. ‘Bunch of Kunst. A film about Sleaford Mods’ (Christine Franz) o cómo retratar de manera divertidísima, sin pretensiones pero profunda a la vez, a un grupo, a su entorno y su “camino al éxito”. Jason y Andrew, working class-middle aged heroes. Pero, a título personal, el documental que me ha dejado más tocada de todo el festival es ‘Eagles of Death Metal: Nos Amis’ (Colin Hanks), sobre la banda de Jesse Hughes (y Josh Homme) y su regreso a París para acabar el concierto de la sala Bataclan. Soy incapaz de juzgar siquiera si el documental es bueno; la narración de los atentados del 13 de noviembre es, simplemente, espeluznante. Te deja hundido, por mucho que se glose el poder sanador de la música.
Lily Allen prepara sus memorias para el otoño de 2018. La cantante hará un repaso de los momentos más dulces de su vida y también de los más duros, por ejemplo del aborto que sufrió en 2010, de los desórdenes alimenticios que ha padecido, de su adicción al alcohol y a las drogas o de su divorcio, así como de los “altibajos de la fama” o de su juventud “rebelde”.
La autora de ‘Sheezus’ ha dicho: “Buena parte del libro será incómodo y chocante y brutal. Habrá cosas alegres también, hablará de buenos tiempos. Intentaré que sea divertido. Sé que es sobre mí pero espero que la gente que lo lea se identifique con buena parte de la historia. No lo escribirá con vergüenza. Será verdadero”. Por su parte, Blink ha dicho que está “asombrado” por el material propuesto por Allen y cree que interesará a sus fans pero también a un público más grande, puesto que hablará “de los problemas a los que la sociedad se enfrenta hoy en día”.
Editors siguen de gira presentando su disco de 2015, ‘In Dream‘ y el año que viene tienen programadas varias fechas por Europa, a las que hoy suman 3 en nuestro país. Los autores de ‘Ocean of Night’ actuarán el 26 de abril en la sala Razzmatazz de Barcelona en un concierto producido por el festival Cruïlla; el 28 de abril en Sala Pelícano de A Coruña y 29 de abril en La Riviera de Madrid. Presentarán, presumiblemente, su nuevo disco.
El grupo actuó en el festival WAM de Murcia el pasado mes de mayo, en un show “totalmente magnético y con un sonido heterogéneo que tiró de pianos, efectos electrónicos, crescendos y clásicos punteos indie-rock”.
Queens of the Stone Age es la primera banda confirmada, y por envergadura también su primer cabeza de cartel, en la próxima edición de Mad Cool, que se celebra los días 12, 13 y 14 de julio. El grupo de Josh Homme visitará España para presentar su nuevo disco, ‘Villains’, el octavo de su carrera y que ha producido varios buenos singles como ‘The Way You Used to Do’.
Mad Cool ha anunciado recientemente su cambio de recinto. El macrofestival madrileño pasará a celebrarse de la Caja Mágica al nuevo Espacio Mad Cool situado en la zona de Valdebebas – Ifema, en el norte de Madrid y que contará con un espectacular aforo de 80.000 personas. Además se ha anunciado que Mad Cool pasará a albergar siete escenarios en lugar de cinco.
Queens of the Stone Age es una de las bandas de rock duro más aclamadas desde principios de siglo. ‘Villains’ ha sido el primer disco número uno del grupo en Reino Unido y además ha sido top 3 en Estados Unidos y ha producido saludables ventas en todo el mundo. Puedes comentarlo en nuestro foro de Queens of the Stone Age.
Actualización 8 de noviembre: Mad Cool anuncia un segundo nombre para su edición de 2018, Future Islands. El grupo estadounidense presentará su último disco, ‘The Far Field‘.
Actualización 9 de noviembre: Real Estate son los terceros confirmados en Mad Cool. Presentan su notable último álbum, ‘In Mind‘.
Actualización 10 de noviembre: MGMT son los cuartos confirmados en Mad Cool, presentando el disco que sacan el año que viene.
El festival madrileño Tomavistas acaba de dar a conocer los primeros nombres del cartel para su edición 2018, que tendrá lugar los días 25 y 26 de mayo. Se trata de The Jesus and Mary Chain, Superchunk, La Casa Azul, El Columpio Asesino, Belako, Chad Vangaalen, Melange, Altin Gün, Kokoshca y Chlöe’s Clue. Diez confirmaciones con las que Tomavistas Festival da el pistoletazo de salida a una nueva edición en la que «los Animales de Ciudad recibirán la primavera arropados por la mejor banda sonora posible en un entorno soñado, el Parque Enrique Tierno Galván de Madrid».
Con casi tres décadas de carrera a sus espaldas, Superchunk son una de las bandas más veteranas de la escena alternativa norteamericana. Tras reeditar este año su álbum debut homónimo, que revolucionó el panorama musical en 1990 y al que siguieron 9 álbumes más llenos de energía, electricidad y un ramalazo punk, en 2018 volverán con un nuevo trabajo, según la organización del festival. Nuevos temas que presentarán en Tomavistas, en la que será su única actuación en festivales en España. Además, los escoceses The Jesus and Mary Chain vuelven a Madrid para presentar los temas de su último trabajo, ‘Damage and Joy‘. A ellos se une en la terna que encabeza esta tanda de confirmaciones La Casa Azul, del que se confirma la inminente publicación de ‘La gran esfera’, su demorado nuevo disco.
Además, Tomavistas también contará con otros nombres importantes del pop estatal como El Columpio Asesino, de los que poco se sabe desde que publicaran ‘Ballenas muertas en San Sebastián‘ (2013), Belako, Kokoshca (que querrán quitarse la espinita de su cancelación in situ de la pasada edición), junto a interesantes propuestas aún no tan conocidas como Melange o Chlöe’s Clue. Chad Vangaalen, músico candiense de dilatada carrera en el indie rock, y los turcos Altin Gün, suponen un necesario refresco en cuanto al reiterativo panorama internacional habitual.
Los abonos para Tomavistas 2018 se acaban de poner a la venta con un precio reducido de 50 €. Puedes encontrar toda la información aquí.
Nosotros pensando que ‘Fever Ray’ era oscuro y ‘Plunge’, el segundo disco en solitario de Karin Dreijer al margen de The Knife, ha resultado ser, en comparación con su debut, ponzoña pura. Lo es, desde luego, en lo visual, con Karin convertida en una especie de súcubo emergido del sótano de ‘Posesión Infernal’ manipulando inquietantes utensilios metálicos –cuando no una suerte de Fester Addams femenino olfateando entrepiernas–. Pero también lo es en lo musical, con once canciones en las que la tónica general son ambientes sofocantes e industriales, sintes estridentes, percusiones tribales o metálicas, armonías disonantes… En ese sentido, aquel disco de 2009 suena hoy plácido, casi amable.
Y es que, del mismo modo que canciones como ‘If I Had a Heart’, ‘Seven’ o ‘When I Grow Up’ parecían una extensión de ‘Silent Shout’ del proyecto que sostienen con su hermano Olof, buena parte de ‘Plunge’ parece consecuencia de su denso último trabajo como The Knife, ‘Shaking The Habitual’. Solo que, para nuestro gozo, se ha quedado con la parte más pop del asunto. Porque sí, por tortuoso y retorcido que sea en apariencia, ‘Plunge’ es en buena medida un disco de pop, como ya dejaba intuir el single ‘To The Moon And Back’. Muy cercanas e incluso por delante de la melodía de aquella se sitúan las de ‘Wanna Sip’, ‘IDK About You’ –un locurón próximo al trance–, la sinuosa ‘Mustn’t Hurry’ o la hipnótica, catártica ‘This Country’. Un tema cuya letra parece una colección de frases lapidarias (diría que ese “This country makes it hard to fuck” se erige en lo másl alto), a cual más sonora, que definen en buena medida la temática del disco: la dependencia de la irrealidad de las redes sociales, la desigualdad social, la necesidad de respetar la diversidad humana, las políticas restrictivas en lo moral y lo económico… y lo sexual.
Sexo, sexo, sexo… ‘Plunge’ es la expresión de la parte más epidérmica y animal del deseo transformado en música, y sus textos lo verbalizan. Estas canciones nos presenta a una persona que, tras años de sexo y amor dentro de los estándares cisgénero –incluso la (¿se?) dibuja como una madre de familia–, vive un nuevo despertar sexual al transgredir las convenciones y abrirse a nuevas experiencias. Experiencias (como el sexo en grupo que traza en ‘An Itch’) que dejan emerger en ella algo visceral, impredecible, ansiosa por «un vistazo, un sorbo» (‘Wanna Sip’). “Me siento débil, una bestia por alimentar, lamiendo mis dedos, aprovechando las últimas migajas; mi curiosidad encontró una cavidad y algo que introducir en ella” (‘Mustn’t Hurry’). Una perspectiva, la de una mujer ansiosa de sexo que lo verbaliza sin sonrojo, prácticamente inédita en el mundo del pop… perdón, en el mundo. Y que encima culmina con un inesperado plot-twist: ‘Mama’s Hand’ es una canción-reproche hacia una madre por su desapego emocional y su educación excesivamente estricta. ¿Está la protagonista buscando una explicación freudiana a su comportamiento sexual tardío… o en realidad nos habla la hija de la protagonista de estas canciones?
En ese festín lujurioso en el que se convierte esta zambullida, Fever Ray no abandona en todo caso a la creadora más hermética y enigmática que era en su primer álbum. Aquella emerge en temas que, sin dejar de ser coherentes en lo sonoro, resultan densos y reflexivos, yendo de lo majestuoso (la étnica ’Red Trails’) o lo aceptable (el corte instrumental que da nombre al álbum es un interludio que se pasa de extenso) a lo plomizo (‘Falling’). Esos son los momentos menos lucidos de ‘Plunge’, leves desconexiones de la euforia generalizada, que no empañan el notable regreso de esta singularísima y preclara artista.
Hablar de reapertura no sería del todo correcto, dado que las dos salas del complejo Apolo, en Barcelona, han albergado al menos un par de festivales –Primavera Club y AMFest– y varios conciertos –Julie Byrne, Cala Vento + The Unfinished Sympathy, etc.– en el último mes. No obstante, y con motivo de la presentación en sociedad de La 3, un nuevo espacio al aire libre donde también se programará música en vivo, Apolo puso anoche de gala su planta baja en una fiesta de reinauguración, reapertura, presentación, o como quieran ustedes considerarla. Joan Colomo, con un arsenal de canciones de ayer y de hoy, de aquí y de allá, y de cuantos géneros pueda uno imaginar, hizo las veces de maestro de ceremonias con su versión que podríamos llamar «radiofórmula».
La fiesta se celebró en la renovada La[2], cuya amplitud y posibilidades lumínicas ya han hecho las delicias del público en varias ocasiones. Conectada a ésta a través de un pasillo donde hay una barra, el nuevo espacio conocido como La 3 se abre en una especie de patio a cielo abierto donde el personal podrá fumar y beber libremente, y donde también se programarán conciertos en horario diurno.
Tras una introducción a cargo de la DJ Ivy Barkakati, Colomo planteó un popurrí de casi hora y media en el que hizo sonar, aunque solo fueran trazas durante algunos segundos, temas míticos que él y su banda no dominaban tanto, lo cual suplieron con simpatía y ayuda del público, que se las sabía mejor que ellos. Sonaron, para que os hagáis una idea, ‘The Rhythm of the Night’ (Corona), ‘Barbie Girl’ (Aqua), ‘I Want To Break Free’ (Queen), ‘Ella (Tu piel morena)’ (Viceversa), ‘In The Navy’ (Village People), ‘Get Lucky’ y ‘Around the World’ (Daft Punk), ‘Soy yo’ (Marta Sánchez), un sample de ‘Bomba’ (King África), ‘Relax’ (Frankie Goes To Hollywood), ‘Ready or Not’ (The Fugees), ‘Gangsta’s Paradise’ (Coolio), algo de Loquillo, ‘Bailar pegados’ (Sergio Dalma), ‘Gasolina’ (Daddy Yankee), ‘All That She Wants’ (Ace of Base), ‘…Baby One More Time’ (Britney Spears), ‘Everybody (Backstreet’s Back)’ (Backstreet Boys), las Spice Girls, ‘Oye como va’ (Tito Puente), ‘I Like To Move It’ (Reel 2 Real), ‘Diva’ (Dana Internacional), ‘Como una ola’ (Rocío Jurado) y ‘Gangnam Style’ (PSY). Entre otros muchos, claro.
Luego se pasó al modo DJs, con una primera sesión del dúo barcelonés de electrónica Desert y, más tarde, una sesión hasta altas horas de la madrugada a cargo de la gente de Nasty Bass, el club de electrónica alternativa que ocupa la noche de los lunes en La [2].
Entre las observaciones que más han dañado recientemente la “reputación” de Taylor Swift, destaca su supuesta conexión con la derecha estadounidense. La cantante no se inmuta políticamente y hay quien opina que lo hace para proteger al sector de sus fans que se asocia a la ultra-derecha, y que a su vez se asocia con ella, apropiándose de sus letras e interpretándolas a su manera. Mientras Swift sigue sin desmarcarse de este sector de su público, son varios los artículos que han abordado su posible relación con la derecha y uno de ellos ha sido el medio independiente Popfront, que recientemente iba tan lejos de asegurar que ‘Look What You Made Me Do’ es racista, y de comparar su videoclip con las marchas de Adolf Hitler en la Alemania nazi.
Swift se ha enterado de la existencia de este artículo y ha enviado una orden de cese y desista a través de su abogado a su autora, Meghan Herning, para que borre el texto y no vuelva a escribir algo parecido, o tendrá que atenerse a consecuencias legales. ¿No suena todo esto un poco macabro? En un comunicado, el abogado de Swift defiende que el artículo de Popfront está “lleno de falsesades demostrables y ofensivas sin relación alguna con la verdadera Sta. Swift”, como por ejemplo que la letra de ‘Look What You Made Me Do’ “parece” celebrar el renacer del racismo en Estados Unidos en frases como “honey, I rose from the dead, I do it all the time”.
Popfront ha respondido, tachando su decisión de “peligrosa” para la libertad de expresión, y ha apelado a la Unión de Libertades Civiles de América, que ha enviado una carta al abogado de Taylor Swift defendiendo la existencia del artículo, explicando que representa un ejemplo de “expresión protegida por la Constitución”. Según la Unión, la mayor parte del artículo examina sobre todo la atmósfera social en Estados Unidos y el modo en que fans derechistas de Swift se han apropiado de su trabajo, y que por tanto no puede ser un texto “difamatorio” ya que “no tiene nada que ver con Swift”.
Manson ha actuado este domingo en San Bernardino en silla de ruedas, pero ha enfadado a mucha gente (como es costumbre) por otra cosa: el artista sacó un fusil de asalto falso (aparentemente un Kalashnikov) durante una canción y lo apuntó al público (puedes ver el vídeo en TMZ). El músico ha sido criticado por su falta de empatía y tacto, ya que justo el mismo día de su concierto tenía lugar un tiroteo en una iglesia de Texas que mataba a 26 personas, el mes pasado se produjo otra matanza masiva en Las Vegas y en 2015 precisamente San Bernardino fue víctima de otro tiroteo en el que murieron 14 personas.
El autor de ‘We’re from America’ ha asegurado disponer de aprobación policial para usar este arma de fuego falsa y ha defendido su actuación, asegurando que en ningún momento quiso ser “irrespetuoso” o “insensible” con la gente. “En una época en que los tiroteos masivos se han convertido en eventos casi diarios, mi actuación fue un acto teatral con el objetivo de exponer lo fácil que es conseguir armas semi-automáticas y cómo se ha normalizado verlas”, ha explicado. “Mi arte siempre ha sido una reacción a la cultura popular, y es mi forma de hacer pensar a la gente sobre las cosas horribles que pasan en el mundo”. Mientras, Donald Trump ha declarado en rueda de prensa que el problema de los tiroteos en Estados Unidos “no son las armas sino la salud mental”.