La inspiración no es una cosa que venga sola de por vida, como saben autores como Nick Cave, tan disciplinado con sus horas al piano; Christina Rosenvinge, pegada a un cuaderno de rimas; o Jota, que ha sabido renovarse adoptando el folclore del pasado o del presente por la vía de Yvng Beef. La playlist que han compartido Disclosure con su nueva música y otras 140 canciones, extendiéndose hasta las 12 horas, demuestra que el grupo ha hecho los deberes. No se ha quedado sentado el último par de años sentado mano sobre mano.
Cuando la verdad es que los daba por perdidos tras el decepcionante ‘Caracal’, un segundo álbum tan aceptable en su semana de salida como carente de interés a largo plazo, los hermanos Lawrence han sabido renovarse lanzando variascanciones a lo largo de la semana pasada. En ellas pretendían rendir homenaje a grabaciones que les han gustado procedentes de diferentes décadas, siendo la más llamativa la que estaba inspirada en ‘Fools Rush In’.
‘Fools Rush In’ es una canción popular de 1940 que fue escrita por John H Mercer y Rube Bloom -ambos curiosamente fallecidos en 1976 con muy pocos meses de diferencia-, convirtiéndose en un estándar recurrente en los repertorios de Frank Sinatra, Doris Day, Elvis Presley o Etta James durante los años 50, 60 y primeros 70. La versión que han sampleado Disclosure no es la más popular de todas, desconocemos si por cuestión de permisos y derechos, o de preferencias, pues el dúo se ha decantado por la versión de The Four Freshmen -quienes por cierto siguen en activo aunque lógicamente con integrantes muy diferentes– tras declararse los hermanos “completamente obsesionados con los grupos vocales”.
Disclosure, que ya habían sampleado a Eric Thomas en ‘When a Fire Starts to Burn’, han acertado de pleno al contar con voces más retro, pasionales y desconocidas, adoptando además el conocido subtítulo de esta composición «Where Angels Fear to Tread» para así terminar de hacerla nueva. El dúo no termina de hacer con ella un rompepistas de house (quizá proceda alguna remezcla), pero da igual: ¿quién necesita de números 1 cuando insuflas de calidad tus grabaciones? Las voces sampleadas, tan armonizadas, nos llevan a otros tiempos, que son los mismos que los actuales cuando hablamos de convertirnos en «tontos» que sitúan «el corazón por encima de la cabeza», y «por eso vuelven hacia ti, mi amor», como repite la letra una y otra vez. Disclosure añaden al final, tras los samples orquestales, una outro entre el jazz y el funk que dura tan solo 20 segundos pero que no puede dejar mejor sabor de boca: ¿pero estos son Disclosure o el mejor Jamie Lidell?
‘Sweetener’ ha logrado consolidar a Ariana Grande como una estrella internacional. Es su cuarto álbum y el primero ya fue top 1 en Estados Unidos, pero ningún otro álbum suyo había sido número 1 en tantos países como este nuevo. ‘Sweetener’ ha sido top 1, además de en Estados Unidos, en España, Australia, Reino Unido, Canadá, Suecia, Noruega, Nueva Zelanda, Italia, Irlanda, Finlandia, Holanda o las dos listas oficiales de Bélgica. Casi terminamos antes diciendo dónde NO ha sido número 1: Francia, donde ha sido top 2; Alemania, donde ha sido top 3; y Japón, donde ha sido número 5.
Además, lo que es más importante: el disco ha conseguido espectaculares cifras de streaming dentro y fuera de Estados Unidos. En este lugar, las cifras de venta tradicional han sido unas dignas 127.000 unidades que se ven aumentadas hasta los 231.000 puntos. En Reino Unido, se han producido 27.000 ventas tradicionales, que ascienden hasta los 45.000 puntos sumando streaming.
Es fácil adivinar por qué Ariana Grande está en el mejor momento comercial de su carrera. En primer lugar, viene de una era en que cada single fue más exitoso que el anterior: ‘Side to Side’ con Nicki Minaj tuvo más éxito que ‘Into You’, que a su vez tuvo más éxito que la a su vez exitosa balada ‘Dangerous Woman’. En segundo, los singles nuevos han calado: ‘No Tears Left to Cry’, un muy sutil homenaje a las víctimas del atentado de Manchester tras un concierto de la propia Ariana Grande, es una de las mejores canciones de 2018; y ‘God Is A Woman’, una gran sucesión sobre sororidad y empoderamiento. En tercero, el álbum ha sido bien planificado y nunca retrasado o mareado (saludos, Nicki Minaj). Y en cuarto, Grande lo ha promocionado con elegancia y sin polémicas, recordando que lo que vende a la larga son las canciones y no los titulares. Larga vida a ’Sweetener’, pues pese a algunas composiciones-bache, tiene aún mucho que decir: ‘God Is a Woman’ no ha tocado techo y la recepción en torno a otras canciones como ‘breathin’, la titular o ‘everytime’ está siendo estupenda. Si ‘Dangerous Woman’ sumó 2 millones vendidos, no nos sorprendería que este álbum terminara superando esa cifra si continúa jugando bien sus cartas.
Flops
Jay-Z y Beyoncé también vienen de dos eras muy exitosas, las de ‘4.44’ y ‘Lemonade’, y de hecho han tenido una de las pocas giras de macroestadios para 50.000 personas que se han visto este año. Por eso sorprende que las cifras de su disco conjunto ‘Everything Is Love‘ sean tan modestas. El álbum no fue top 1 en un solo país de todo el mundo, sí ha superado lo equivalente a medio millón de unidades a nivel global según Mediatraffic, pero parece muerto en las listas tan solo 2 meses después de su lanzamiento.
Su bastión es por supuesto Estados Unidos, donde el disco resiste en el top 30, con el single ‘Apeshit’ aún en el puesto 41 del Billboard Hot 100. Pero la influencia del álbum en Europa no puede calificarse sino como decepcionante. Es muy llamativo que ‘Everything Is Love’ solo haya durado 8 semanas en el top 75 británico; 3 semanas en el top 50 alemán; o 5 tristes semanas en el top 100 streaming español.
Porque esa es otra: sus streamings son bajos, máxime considerando que el álbum es corto y las críticas han sido muy buenas, exactamente igual que las de Ariana (80/100 en Metacritic). Por eso extrañan más aún sus cifras pese a su polémico añadido de última hora a Spotify durante la semana de salida. Si bien el single ‘Apeshit’ supera los 75 millones de reproducciones (no es que sean cifras de macrohit pero tampoco está mal), las otras ocho pistas rondan tan solo los 8-15 millones de reproducciones. Atentos: son las mismas cifras en 2 meses que Ariana ha conseguido en 10 días.
Cabe preguntarse qué pasa a Beyoncé y Jay-Z por la cabeza: por qué no incorporan más temas de este álbum a su repertorio, por qué no sacan más vídeos tan icónicos como el de ‘Apeshit’, si este disco ha sido un divertimento medio improvisado, por qué no reaccionan a la buena recepción crítica, si se arrepienten de haberlo firmado como «The Carters»… pero si no hacen algo, es difícil que vayamos a encontrar ‘Everything Is Love’ entre los 40 álbumes más vendidos o reproducidos de 2018, y para tratarse de ellos, no es algo que hubiéramos adivinado hace 3 meses.
Robyn se mantiene en el puesto 1 de la lista de lo más votado por los lectores de JENESAISPOP con su nuevo single ‘Missing U’. Hay varias entradas en el top 10, a cargo de Say Lou Lou, Cat Power y Mitski; mientras en la parte baja de la tabla también aparecen las revelaciones Ama Lou y Jade Bird. Es momento de despedirse del macrohit ‘IDGAF’ de Dua Lipa, tras 25 semanas -medio año- al fin en la mitad baja del top 40, así como de ‘Anna Wintour’ de Azealia, ‘Lost My Mind’ de Lily Allen y ‘Ataraxia’, un single de La Casa Azul que ha sido recibido con cierta tibieza por su seguidores, pese a la evolución que ha representado en cuanto a su sonido (sin renunciar a la calidad). Ya podéis escuchar nuestra última lista de novedades y votar por todas vuestras canciones favoritas aquí.
“¿Quieres salvarme?”, le pregunta una reclusa de 58 años a Annalise Keating en una escena de ‘Cómo defender a un asesino’, para continuar dándole a la abogada que interpreta Viola Davis una respuesta tras su propia pregunta retórica: “Si quieres salvarme, vuelve a cuando tenía 13 años y mi padre me vendió a una banda por un poco de heroína. ¿Sabes lo que hicieron con la nueva? Desnudarme y turnarse, lo llamaban “manada”. Estás tan rota que pueden hacer contigo lo que quieran. En furgonetas. En sótanos. Y la única manera de seguir adelante que encuentras es chutarte y anestesiarte. ¿Y quién crees que carga con la culpa? Así que te declaras culpable, cumples tu tiempo de condena, solo para volver a la calle, volver a vender tu cuerpo para volver a conseguir más drogas, volver a ser arresteda, volver a declararte culpable… hasta que has pasado toda tu vida en una celda”.Annalise Keating no es un personaje de ‘Orange is the New Black‘, sino de ‘Cómo defender a un asesino’, pero ambas coinciden en soltar dardos sociopolíticos sobre personas que no suelen tener voz, junto a una mezcla de sarcasmo y nihilismo (la serie de Pete Nowalk con misterios de por medio y bastante más oscuridad). [¡ATENCIÓN, SPOILERS! Contiene detalles de las primeras cinco temporadas de ‘Orange is the new black’, y referencias de la sexta].
En el caso de la serie de Jenji Kohan, ese punto se acentúa al ser sus protagonistas unas mujeres encarceladas, al hacer ver a los espectadores que las razones suelen ser mucho más grises que el blanco/negro de “algo habrán hecho” y al acercar la casi-realidad-paralela a la sociedad que suponen las cárceles y centros de detención, donde eso de la “reinserción”, o bien se cambia por un castigo, o bien se diluye en un concepto progre que no ofrece oportunidades reales. Solo por estos motivos ya merece la pena ver ‘Orange is the New Black’, y por ellos le perdonamos ciertos fallos (además de por su reto de contar tantísimas historias a la vez), pero, tras ver la sexta temporada, se concluye que la serie da ya claros síntomas de agotamiento.
No todo es negativo, y vamos a empezar por los puntos fuertes: la temporada en sí supone un reboot como los que su creadora acostumbraba a hacer con ‘Weeds’. El divisivo motín de la anterior (a algunos nos gustó la idea de presentar una metáfora de rebelión de mujeres oprimidas por el capitalismo y el heteropatriarcado, por fugaz que fuese, pero a otros les aburrió centrar toda una temporada en solo tres días) ha dejado a las reclusas trasladadas a otras cárceles, y a varias de ellas en la temida prisión de máxima seguridad hasta que las investigaciones terminen. Esto da más protagonismo a actrices que se muestran mejor que nunca, como Danielle Brooks, Natasha Lyonne o Adrienne C. Moore, junta a personajes que no habían interactuado mucho hasta entonces (el cóctel Suzanne-Frieda es un acierto) y trae un montón de nuevos personajes… pero no todos llegan de la misma manera. Daddy, y su historia con Daya, es un “sí” (menuda química tienen), pero ese bloque Florida donde están las ancianas y las trans es una oportunidad perdida, y Badison resulta ser de los peores personajes en la historia de ‘Orange is the New Black’. El problema no es que sea mala, el problema es similar a aquel por el que en ‘Juego de Tronos’ Cersei y son fan-favourites y a Joffrey no le tragaba absolutamente nadie: es solo una bully sádica, no tiene nada interesante que contar, no tiene un plan, no tiene carisma, etc.
Esto nos lleva al tema de los “malos malísimos”. Vee (Lorraine Toussaint) fue uno de los motivos por los que la segunda temporada es probablemente la mejor, y la serie no ha podido encontrar ningún antagonista a la altura. No lo fue Piscatella, que tenía su punto pero acabó caricaturizado, y con un flashback que no era suficiente para explicar su pesonalidad (una pena, con lo que se podría haber ahondado en su homofobia interiorizada y la posible relación de ésta con su misoginia…) y, desde luego, Carol y Barbara tampoco lo han sido. Aún ignorando el hecho de que las asesinas de una niña pequeña sean las jefas respetadas de una cárcel (no lo sé, Rick…), el problema es que nunca llegamos a temerlas tanto como deberíamos: casi no sabemos de ellas, salvo por Frieda, hasta bien entrada la temporada, y la serie parece que no se decide entre presentarlas de forma cómica o amenazadora: ¿son dos astutas criminales o dos niñatas malcriadas? Al menos la trama tiene un buen final, al César lo que es del César.
Ni siquiera la historia de Taystee, que debería ser la estrella de la temporada tanto por su importancia en la serie como por su significado político, está bien llevada, con un protagonismo excesivo de Caputo respecto a ella ¡en su propia trama! Hay poco tiempo dedicado a esto, teniendo en cuenta la miga que se le podía sacar al apoyo de ACLU y Black Lives Matter, y el tiempo que se le dedica a personajes y asuntos más intrascendentes (Piper, as always, pero también se las trae la historia entre Pennsatucky y su violador-ahora-con-conciencia-feminista, que no sabes si tiene un toque involuntariamente cómico o si simplemente es desagradable), y lo fácil que se usan recursos con los guardias, que también quedan caricaturizados (lo del juego es too much). A esto hay que añadirle las ausencias de las reclusas que fueron trasladadas a otra cárcel: algunas se notan menos (Brook, Norma, Yoga Jones, Leanne), otras un poco más (Alison Abdullah, Chang, Maritza), y dejar fuera a Boo es directamente un error tremendo, por no hablar del trato tan aleatorio como siempre que tiene el personaje de Sophia Burset (aunque, para el punto casi tránsfobo que tuvo su trama en la tercera temporada, mejor que no aparezca).
Esta tanda de capítulos queda como una de las peores (y aquí no hay excusa respecto al tema temporal), pero hay que reconocer que plantea movimientos valientes, como el cambio de prisión, las caras nuevas, y muchas buenas ideas… cuyo problema es que no cristalizan bien, y lo que debería agitar, para bien, la serie, acaba dejando la sensación de que está estancada. Jenji Kohan ya ha sugerido la posibilidad de que la séptima sea la última temporada y, si bien esto no es nececario si se pone solución a algunos de los problemas actuales de la ficción carcelaria, es cierto que quizás quizás sea mejor cerrar y quedarnos con un buen recuerdo antes que seguir alargando con capítulos y capítulos donde los personajes y las tramas acaban deambulando como pollos -o gallinas- sin cabeza. 5,5
Cuatro años han pasado desde que Haerts se convirtieran en una de las bandas revelación de 2014 con su notable debut homónimo, del que se desprendían canciones maravillosas como ‘Wings’, ‘Giving Up’ o ‘No One Needs to Know’. Cuatro años que han sido también confusos, ya que durante este tiempo Nini Fabi y Ben Gebert han publicado canciones nuevas, pero también borrado algunas de ellas de las plataformas de streaming sin previo aviso. Mientras, se seguía sin saber nada sobre un posible segundo álbum.
Pero el disco existe y Haerts lo anuncian hoy al fin en las redes sociales. Se titula ‘New Compassion’, como la canción que han publicado recientemente, y sale el 5 de octubre, en menos de dos meses. Hace poco volvía a las plataformas de streaming ‘The Way’, una canción que el dúo estrenó el pasado mes de diciembre pero que desapareció poco después de los servicios de streaming.
Haerts trabajan ahora no para Columbia sino para Arts & Crafts (Broken Social Scene, Los Campesinos!, Timber Timbre), y este dramático cambio de sello -de una major o a una indie- puede haber sido el motivo de la demora del disco y la razón por la que algunas de sus canciones nuevas han ido y venido de las plataformas de streaming. Por suerte, se ha acabado la espera…
El pasado mes de febrero, Amaia Romero, ganadora de Operación Triunfo 2017, revelaba sin querer en una entrevista que se encontraba, junto a sus compañeros de edición, grabando un documental sobre el programa. El filme incluirá más que seguramente imágenes de la gira de OT2017, que el pasado 25 de agosto concluyó en Almería.
Nada más se ha vuelto a saber sobre este documental hasta hoy, cuando Tinet Rubira, director de Gestmusic (productora de Operación Triunfo), ha confirmado en Twitter que RTVE no emitirá el documental (se entiende que se refiere al estreno). Su declaración ha llevado a los fans a elucubrar que el documental podrá verse primero en el cine o quizás en alguna plataforma de streaming como Netflix, pero Rubira se ha limitado a contestar que “se estrenará muy pronto” y que “ya anunciaremos dónde”.
En otro tuit, Rubira ha indicado que se han grabado “6 meses” de material para el documental (“tenemos mucho material”, ha apuntado), pero no ha dicho nada sobre si la película se estrenará por partes o entero. Por cierto, las redes sociales se están refiriendo al documental con el nombre de “Docutriunfo”, como anota Vertele, un nombre muy adecuado, puesto que OT2017 ha sido un “triunfo”, totalmente inesperado, pero un triunfo al fin y al cabo.
‘True Detective’, la exitosa a la par que aclamada serie policíaca de HBO, vuelve en enero de 2019 con una nueva temporada, la tercera, después de sorprender en 2014 con su espectacular estreno y en 2015 con una notable segunda temporada.
La tercera entrega de ‘True Detective’ vuelve al ambiente rural de la primera y se sitúa en los Ozarks de Arkansas. Además, estará protagonizada por Mahershala Ali, ganador de un Oscar por ‘Moonlight‘, y quien interpretará, en la serie, a Wayne Hays, un policía que busca resolver un crimen cometido años atrás.
A Ali puede verse de hecho en el tráiler de esta temporada recién estrenado, y que nos aproxima más a un personaje torturado por el recuerdo de aquel crimen. Alternando entre su yo pasado y su yo presente, Ali recuerda ciertas “cosas” que vio y que dejaron una huella indeleble en su vida, hasta el punto que reconoce la paz que ha encontrado “es más inquietante que nada”. “Antes de que me conocieras, no era una persona asustadiza, pero las cosas que he visto y las cosas que sé… no harían otra cosa que hacer daño”, relata. El policía concluye: “Mi cerebro entero es un puñado de piezas que faltan… Quiero conocer toda la historia”.
Sia ha concedido una entrevista a Rolling Stone en la que ha hablado de sus inicios, los primeros éxitos de su carrera como compositora para otros artistas (sus hits para David Guetta o Rihanna) y sus proyectos presentes, entre los que se encuentra LSD, su grupo junto a Labrinth y Diplo, y ‘Music’, una película que está dirigiendo y que protagoniza Maddie Ziegler, la joven bailarina que ha colaborado con ella en varios de sus videoclips, como en el de ‘Chandelier’.
Sia además ha compartido en la entrevista una curiosa anécdota con Donald Trump, a quien conoció en 2015 durante un rodaje de Saturday Night Live (Trump entonces no era presidente de Estados Unidos). La australiana relata que Trump se topó con ella en el backstage y que entonces le pidió hacerse una foto con ella, ante lo que Sia “se quedó paralizada”. Buscando ser lo más educada posible, Sia declinó la invitación: “En realidad, ¿te importa si no nos la hacemos? Tengo muchos fans queers y de México, y no quiero que piensen que apoyo tus ideas”.
Sia recuerda que Trump no se tomó mal que ella rechazara hacerse una foto con él, ya que percibió que la cantante simplemente buscaba “proteger su marca” y fue respetuoso con su decisión. El magnate y futuro inquilino de la Casa Blanca contestó “no pasa nada, entonces no nos la hacemos” y la interacción entre ambos terminó sin mayor problema. Bueno, excepto lo que cuenta Sia que pasó después: “entonces me metí en mi vestidor y tuve una diarrea horrible”. Serían los nervios…
El cómico y guionista Rober Bodegas, conocido como una de las dos caras visibles (junto con el actor Alberto Casado) del popular canal de Youtube Pantomima Full, es objeto de una gran controversia hoy. Según reportan diversos medios, tras emitirse en el canal Comedy Central un monólogo de humor protagonizado por el gallego en el que hace humor sobre la etnia gitana contando chistes sobre “payos”.
Diversas voces han recriminado el monólogo a Bodegas, entre las que destaca la Fundación Internacional de Derechos Humanos: “propagar y enaltecer argumentos nazi no es hacer humor. Denigrar a millones de personas inocentes, acentuando los estereotipos etnófobos y racistas que tanto daño hacen a sus vidas, es asunto de la Fiscalía. El antigitanismo no es humor, señor Rober Bodegas, de Pantomima full”, decía esta entidad en un tuit.
Bodegas ha publicado en Twitter una carta disculpándose por sus bromas a todo el que se haya ofendido, aunque destaca también que “entiende y asume que la provocación forma parte de su trabajo y que por tanto las reacciones al mismo siempre suelen polarizarse”. “Confío en el criterio personal de cada persona para discernir entre un chiste y un discurso serio”, dice, antes de disculparse de nuevo no sin denunciar una persecución física hacia él: “No obstante, en vista de las más de cuatrocientas amenazas de muerte recibidas estos días por personas ofendidas, así como la organización de batidas para buscarme y servir venganza, además de miles de insultos, veo y comprendo el error cometido”.
Propagar y enaltecer argumentos nazi no es hacer humor. Denigrar a millones de personas inocentes, acentuando los estereotipos etnófobos y racistas que tanto daño hacen a sus vidas, es asunto de la Fiscalía.
El antigitanismo no es humor, señor Rober Bodegas, de Pantomima full.
— Fundación Internacional de Derechos Humanos (@Declaracion) August 27, 2018
El éxito actual del j-pop y el k-pop en el mundo hace parecer a Guille Milkyway un verdadero adelantado a su tiempo. Está claro que lo estaba, ya que 15 años antes de que Nicki Minaj colaborara con BTS, quienes además han sido número uno en álbumes en Estados Unidos (es la primera vez que un álbum de pop coreano lo logra); de que Grimes colaborara con LOONA, de que Charli XCX colaborara con Kyaru Pamyu Pamyu o incluso de que existiera PC Music, La Casa Azul publicaba canciones pop perfectas inspiradas en el sonido de Capsule y The Aprils (con los que llegó a colaborar) que sonaban como si procedieron de un futuro no muy lejano.
Si ‘La revolución sexual’ puede considerarse, de cara al público occidental, premonitorio de un grupo de j-pop o k-pop en concreto actual, ese sería LOONA (이달의 소녀), el grupo surcoreano de 12 muchachas (11 coreanas, 1 china) creado por la empresa de entretenimiento Blockberry Creative (no es secreto que las bandas de ídolos surcoreanas están abiertamente manufacturadas, de hecho el grupo tiene hasta una web serie, cada una de sus integrantes ha publicado single sola o mediante subdivisiones del propio grupo, a cada integrante le representa un color y un animal, etc.). Una de las tres subdivisiones del grupo ha firmado una canción que no podría ser más mediterránea y Elefant (‘rendezvous 18.6y’ casi podían haberla firmado los primeros Fitness Forever) y la pegajosa ‘hi high’, la segunda pista de este breve [++] con el que las 12 integrantes de LOONA debutan oficialmente, después de un año presentándose en solitario o en pequeños grupos, en fascículos como si fueran una colección de revistas, tiene el sonido pop ultra-vitaminado y enérgico y la fijación por la melodía pop de las canciones de Guille Milkyway.
Como acostumbran las bandas de pop surcoreanas, el estilo de LOONA se compone sin embargo de la asimilación, a su propio estilo artificial y con marcado perfil electrónico, de diversos sonidos internacionales, en busca de exportar su proyecto a otras partes del mundo. Al margen de este [++] hemos escuchado a las chicas temas muy Janet Jackson (‘I’ll Be There’), otros con influencias del tango y la música clásica (‘Sonatine’) y otros directamente bizarros e inclasificables (‘Egoist’). Pero sobre todo les hemos oído temas muy pop y muy americanos, hasta el punto que muchos de ellos ni siquiera disimulan su parecido con éxitos tan conocidos como ‘Problem’ de Ariana Grande, a la que se parece mucho la explosiva ‘favOriTe’, que también tiene un punto a Jennifer Lopez y en la que LOONA expresan querer a su chico “de la cabeza a los pies, incluso el corazón” (qué miedo); o ‘Stylish’, tan prefabricada como su título tipo camiseta de H&M y que busca replicar el sonido EDM y future bass de Flume y similares, aunque sin conseguir una canción demasiado interesante.
En cualquier caso, disimular no es el objetivo del k-pop y quien se enfrenta a esta industria (no se puede hablar solo de género) sabe que tiene ante sí un producto en el sentido más literal del término. No podrían sonar más artificiales por ejemplo las letras de LOONA y frases como “no soy fácil, tengo mis secretos, no quiero dar mi amor fácilmente, soy especial” (‘hi high’) resonarán con toda una generación de jóvenes, pero no por ello dejarán de sonar menos asépticas y como salidas de un laboratorio de frases pop. Es difícil creerse a LOONA cantando cualquier cosa, pero quizás ese elemento artificial tenga su punto. ¿Sería más fácil disfrutar de su trabajo y del k-pop en general si las noticias que llegan de esta industria no fueran a veces tan siniestras? Sí, pero por suerte o por desgracia [++] consigue mantener la atención puesta en la música. Por supuesto esa era la intención.
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ‘hi high’, ‘favOriTe’ Te gustará si: no tienes prejuicios y le reconoces méritos perfectamente válidos a la música pop prefabricada Escúchalo:Spotify
‘Espejo’ es el tema titular del álbum que Javiera Mena publicaba meses atrás. Y es que, además de ser una de sus canciones más inmediatas y destacables, contiene la principal coartada lírica del disco: “Quería que fuera un arcoiris con amor, romanticismo, espiritual, la superación a estar solo. Tiene el rollo de mirarte, de ser introspectivo. Por eso se llama ‘Espejo’”, nos decía la chilena en una entrevista que publicábamos el pasado mes de mayo.
Y por eso no nos sorprende que el tema producido por el barcelonés Alizzz, convertido en una estrella del panorama en buena medida por sus trabajos junto a C. Tangana, haya sido destacado como nuevo single del álbum y haya sido objeto de un estupendo videoclip, dirigido por Stanley Sunday (Fangoria, La Prohibida, Lidia Damunt…) y producido por O Estudio Creativo (que ya se encargó de hacer lo mismo con el correspondiente a ‘Dentro de ti’), que acaba de estrenarse esta mañana.
En él, Javiera es la princesa de una novela romántica que lee una niña en su habitación. Un “cuento” que, poco a poco, con gran importancia de la danza (como ocurre en su espectáculo en vivo) y, sobre todo, con muchísimo humor, nos va revelando muchas verdades sobre la protagonista y una misteriosa partenaire femenina que ejerce de “espejo” de Mena. Al fin y al cabo, como dice la letra de la canción, no habrá nadie más honesto y sincero con nosotros que nuestro propio reflejo en un espejo.
Tras habernos estado presente en varios festivales, Javiera Mena también presentará ‘Espejo’ en salas de nuestro país: el día 19 de octubre estará en Ochoymedio Club de Madrid, y el día 25 de octubre actúa en La [2] de Apolo, en Barcelona.
Continúa la exitosa gira ‘On the Run II’ de Beyoncé y Jay-Z, que tras visitar Europa –llegó a España el pasado mes de julio- prosigue ahora por Estados Unidos, eso sí, todavía sin demasiadas canciones de ‘Everything is Love‘, el álbum conjunto que han publicado este año como The Carters, incluidas en el repertorio, a excepción del single ‘APESHIT’.
El último concierto de la gira ‘On the Run II’ ha sido en Atlanta, y a excepción de los anteriores, que han transcurrido con absoluta normalidad, ha sido noticia por un incidente protagonizado hacia el final del show por un fan con demasiadas ganas de acercarse a sus ídolos. Como puede observarse en los vídeos del momento subidos a las redes sociales, hacia el final de ‘APESHIT’ un fan con camiseta blanca sube corriendo al escenario y se dirige rápidamente hacia Beyoncé y Jay-Z, quienes proceden a retirarse al backstage, acercándose dramáticamente a ellos. Por suerte, el chico es rápidamente reducido por los bailarines y los agentes de seguridad.
La escena llega a causar pánico en el público, según TMZ, que informa el fan se trata de un chico de 26 años llamado Maxwell. El chico llegó a entablar contacto con Jay-Z, relata el portal norteamericano, pero no con Beyoncé, aunque la representante de ésta confirma que ambos están “bien” y que la gira continuará sin mayores imprevistos. Maxwell fue detenido por la policía acusado de conducta desordenada, y liberado poco después.
Plot-twist: después de que Elon Musk reconociera haber visto a Azealia Banks delante de su casa, a distancia, por lo que no llegó a intercambiar ni una palabra con ella (sigue siendo un misterio cómo llegó Azealia a observarle en su cocina hablando por teléfono), hoy la artista publica una carta de disculpa al presidente de Tesla, que ella misma ha compartido en sus redes sociales. En la misiva, Banks comienza diciendo, tras saludarle amigablemente con un cordial “Hola Elon”, que “se siente muy mal por “todo””.
“Creo que podría empezar disculpándome por los dolorosos eventos que has padecido la pasada semana, ya que siento que mis actos los han amplificado”, dice en un primer párrafo, para más tarde “explicarle” que fue a su casa para acabar una serie de canciones con “” (omite el nombre de Grimes), lo cual ya habían confirmado representantes de Grimes a The New York Times (sigue siendo un misterio también que Musk solo supiera de Banks cuando la vio marcharse de su casa, ya que según la rapera fue él quien pagó los vuelos de Nueva York a Los Ángeles para efectuar su reunión con Grimes).
Luego le cuenta que, durante los meses empleados en las “citadas colaboraciones” –de nuevo omitiendo el nombre de la canadiense–, estuvo expuesta a “información personal” sobre Musk (a estas alturas, ya es obvio que Banks pretende culpar de todo a Grimes) que le hizo “sentirse incómoda” y que “nunca tuvo intención de emplear esa información” contra el millonario. Esto viene a que Banks ha estado haciendo públicos algunos mensajes privados de Grimes en los que, por ejemplo, detalla cómo Musk supuestamente habría improvisado casi como una broma la retirada de bolsa de Tesla y la privatización de la compañía. Su fracaso posiblemente se vio en algún modo influido por el affair Banks-Grimes –según la autora de ‘212’, Musk tomó la decisión totalmente pedo de marihuana– y que incluso terminó con una posible demanda contra él por fraude.
Para rematar este absoluto delirio, Banks le dice a Musk que “ha oído” que es fan de su música, y que este “encuentro” estaba predestinado, y que “quizá en otra dimensión o en otro plano [temporal]”, esta interacción podría haber ocurrido “armoniosamente”. Finalmente invita a Musk a “conocerse adecuadamente” y “presentarse formalmente”. “Después de todo, somos co-protagonistas de la última “ficción de fans” de la cultura pop”, remata con todo su “papo”.
Recordemos que era la propia Azealia la que desataba este follón al emitir vídeos en directo de su presencia en la mansión Musk, enfadada porque Grimes y Musk la estaban haciendo esperar y no la recibieron, insultando a ambos y largándose airadamente. En los días siguientes, prosiguió con los insultos y difundiendo las conversaciones privadas con Grimes, a la que pretende incriminar por todo esto. De momento, se dice que ha logrado que Musk y Grimes hayan roto, pues han dejado de seguirse en redes sociales.
A todo esto, el pasado mes de julio, Banks aseguró que cancelaba el lanzamiento ‘Fantasea II: The Second Wave’ tras su polémica aparición en Wild ‘N Out, un programa de MTV donde, según ella, fue víctima de bromas “coloristas” que le hicieron llorar durante el rodaje. Más tarde se retractaba en Instagram, declarando que su disco sale y que espera que sea en noviembre, antes de irse de gira por América Latina. También ha lanzado una nueva canción en Soundcloud llamada ‘Pyrex Princess‘. ¿Debemos culpar a Grimes de que eso haya pasado a ser prácticamente intrascendente?
Corría el año 2005 cuando Art Brut publicaban ‘Bang Bang Rock & Roll’, uno de los discos de rock –a secas– más atractivos surgidos de la escena británica en toda esa década decadente. Y en él emergía Eddie Argos, uno de los frontman más carismáticos de su generación, al que vimos en todo su apogeo en el Primavera Sound de 2006, erigiéndose como una especie de engendro escénico imparable, a medio camino de Mark E. Smith y Jarvis Cocker.
En los años siguientes, pese a discos tan valiosos como ‘It’s A Bit Complicated’ o ‘Art Brut VS. Satan‘ (producido por Frank Black, nada menos), la estrella de sus constantes invitaciones al pogo se fue diluyendo con el flojo ‘Brilliant! Tragic!’ y en 2013 decidían dejar el grupo en suspenso y editar un recopilatorio, ‘Top of the Pops‘ –recurriendo a uno de sus gritos de guerra favoritos, que rememora el mítico programa musical británico–. Desde entonces, Eddie Argos, cuenta ahora, se fue a vivir a Berlín, casi muere por una peritonitis (por lo que estuvo en el hospital un tiempo), tuvo un hijo y se dedica sobre todo a la pintura … hasta ahora.
Hace unos días Art Brut lanzaban su primera canción nueva en un lustro, un single llamado ‘Wham! Bang! Pow! Let’s Rock Out!’ que, entre onomatopeyas de tebeo (el cómic sigue siendo una de las grandes pasiones de Argos), regresa a sus orígenes: con un claro ascendente punk, nos invitan al baile más bestia (como bien destaca la portada del single) entre desafiantes frases en las que el quinteto de Londres asegura que se van a a colar en tu fiesta, «estén invitados o no» porque «tienen fuego en el alma y no lo pueden sacar». La canción se ha promocionado con un clip de imágenes en las que, cómicamente, fauna (literalmente) de lo más diverso evoca frases como «haremos algunos enemigos en la cocina», «vamos a robaros vuestras novias», «dejaremos huellas en el techo», «quiero despertarme oliendo a humo bajo a una pila de abrigos de extraños». Una combinación hilarante que recuerda por qué nos lo pasábamos también con los primeros discos y conciertos de Art Brut. Por suerte, tendrá continuidad: ‘Wham! Bang! Pow! Let’s Rock Out!’ es parte de un disco, el primero en 7 años, que publican este otoño.
Cuando, hace unas semanas, Robyn sacó ‘Missing U’, el primer adelanto de su disco tras ocho añazos, muchos flipamos al ver que no había influencias del tropical house, ni del pop minimalista ni de nada que esté de moda ahora. Era como si la sueca hubiese estado congelada desde ‘Body Talk’ y acabase de reactivarse –y no digo esto como algo negativo: para mí, ‘Missing U’ es uno de los temazos de lo que llevamos de año–. Pues bien, algo así podemos decir de Jake Shears tras escuchar su debut en solitario seis años después de la separación de Scissor Sisters. Seis años en los que Shears ha hecho diversas colaboraciones musicales, ha actuado en Broadway (‘Kinky Boots’), ha escrito unas memorias (‘Boys Keep Swinging‘)… y ha cortado con el que había sido su novio durante más de una década.
La ruptura le llevó a pasar algunos de los momentos más difíciles de su vida y, finalmente, a mudarse de Los Angeles a Nueva Orleans (seguramente de ahí el efectivo single ‘Creep City‘), en busca de un nuevo comienzo. Allí lo encontró, y también encontró la inspiración para sacar material en solitario, dándole mucha importancia en lo musical al sonido sureño. Pero esto no es un “Scissor Sisters meet Joanne” (lo cual también habría sido digno de ver), y la idea no termina de extrañar teniendo en cuenta que Shears tenía ese punto irresistiblemente mamarracho de los Scissor, pero también una querencia rockera y hacia los sonidos de los 70, que aquí se mezcla con el folk y el funky… y no, el resultado de todo este mejunje no es ningún descalabro. Al menos, en lo artístico.
“Cuando atraviesas un gran cambio en tu vida, te dices “necesito mirarme al espejo y verme diferente para sentir que estoy avanzando”, y eso fue el bigote para mí”, comentaba Shears en una interesante entrevista para Billboard (en la que, entre otras joyas, califica la polémica ‘Girls’ como “una canción de mierda para la que se necesitó a nueve hombres heteros”). ‘Big Bushy Mustache‘ es, desde luego, una canción que solo podría venir de él y que, junto a la funky ‘S.O.B.’ (por ‘Sex On The Brain’, hola Rihanna) y ‘Clothes Off’ (con un comienzo a lo ‘Blame it on the boogie’) recuerdan al lado provocador de las hermanas, ese que alcanzó su cumbre en ‘Night Work‘ (para mí, además de su mejor álbum, es uno de los discos pop más interesantes de su año). Pero ‘Jake Shears’ -disco- se parece muy poco a ese tercer trabajo, alejándose de su oscuridad y apostando mucho más por el lado luminoso: abiertamente optimistas son esa ‘Good Friends’, que con su simpático estribillo podría ser de Mika (“good friends / giving me great times / making my blue days better with bad wine”), o ‘Everything I’ll ever need’ (“why keep waiting on your affection / love’s inside of me / I’ve got everything I’ll ever need”), o incluso la country ‘Sad Song Backwards’, que tiene una melodía alegre aunque sea el tema que de forma más clara habla sobre lo hecho mierda que le dejó la ruptura (incluyendo hasta referencias al suicidio). Y es que el disco va, más que de la ruptura en sí, de ponerse de pie y continuar.
Producido por Jon Hume (Sofi Tukker, Galantis, LeAnn Rimes) y Kevin Ratterman (colaborador de los más asociados al rock My Morning Jacket y, también, en el trabajo en solitario de su vocalista Jim James), el trabajo tiene un espíritu old school a lo largo de todo el minutaje, por momentos recordando a lo que hacen The Black Keys (‘The Bruiser’ especialmente), y nos recuerda que los Scissor también eran capaces de baladas que erizaban la piel, como ‘Mary’, ‘Year of Living Dangerously’, las más upbeat ‘Skin Tight’ y ‘Somewhere’ o, sobre todo, la maravillosa ‘Return to Oz’. Aquí tenemos alguna de sus mejores composiciones en ese sentido, como la elegante ‘All For What’, ‘Palace in the Sky’ o ‘Mississippi Delta (I’m Your Man)’: está claro que Shears es un buen discípulo de su amigo Elton John, y en este álbum se muestra especialmente real y vulnerable, sin temor a parecer débil (“Duermo con almohadas alrededor, como en una nube / Fingir que son tú nunca me ha hecho sentir orgulloso”, llega a confesar). En conclusión: los fans de Scissor Sisters están (estamos) de enhorabuena, porque este álbum a ratos funciona como un quinto disco de la banda –’I can’t decide’ o ‘Laura’ podrían estar perfectamente en este álbum– pero, afortunadamente, a ratos no, ofreciendo algo distinto y bastante íntimo. Parece que Jake quiere ser “tomado en serio” (aunque el punto camp de los Scissor no debería invalidarle para ello, pero ya sabemos cómo funcionan las cosas), y este debut desde luego es un buen camino para ello.
Calificación: 7,1/10 Lo mejor: ‘All for What’, ‘Good Friends’, ‘Creep City’, ‘Clothes Off’, ‘Palace in the Sky’ Te gustará si te gusta: Scissor Sisters (obvio), Elton John, Kiss, Mika, The Black Keys. Escúchalo:Spotify
Aunque los sellos siguen manteniendo su importancia en el sostenimiento de la industria musical, las redes sociales siguen siendo –el papel del difunto Myspace, lo han ocupado, en buena medida, Instagram e incluso Twitter– una herramienta para la difusión de artistas independientes. Es el caso de Dounia, una joven (20 años) que está logrando ocupar páginas en publicaciones como Time, Billboard, The Fader o Dazed gracias al runrún que sus canciones han ido generando y que, desde la autogestión, suman millones de escuchas en Spotify y Youtube.
Dounia nació en Queens, Nueva York, en una familia de origen marroquí. En su infancia volvió al país de sus padres mientras ellos seguían trabajando en EE UU, donde regresó para cursar estudios medios. Logró aprender inglés por sí misma devorando libros de una biblioteca pública, explica, pero los estudios no le fueron muy bien en el instituto. Lo mejor que sacó de esa época, dice, es que dedicó una canción a desprestigiar a un novio, un rapero, que la trató mal y la subió a Soundcloud. La canción corrió como la pólvora y ahora su perfil de Instagram reza «mejor que tu novio rapero». LOL. Dice Dounia que, aunque nunca recibió enseñanzas para ello, la música siempre ha estado en ella y que le resulta natural como medio de expresión.
Así, a finales de 2017 autoeditaba –distribuido, eso sí, por Empire, la compañía más potente de USA– ‘Intro To’, su primer EP en el que daba muestras de una voz y un flow muy personales, a medio camino del jadeo y la dulzura soul. Un disco con canciones como ‘East Coast Hiding’, ‘So Cool’ (que no se corta un pelo aprovechando el mismo sample sobre el que Jorja Smith construyó ‘Blue Lights’) y ‘Shyne’ como ariete que han llamado la atención que se ha convertido en un pequeño fenómeno entre el público más joven, que encuentra muy atractivos los mensajes de afirmación femenina y «body positive» de una misfit –cita a Princess Nokia como una de sus mayores fuentes de inspiración–. Aprovechando esa atención, Dounia ha publicado este año varios singles que acrecentan la atención sobre ella: primero ‘Avant Garde’, en la que destroza a las chicas blanquitas que intentan hacerla sentir mal; y esta misma semana ‘How I See It’, una canción de inicio acústico en la que ella toma la iniciativa con el chico que le gusta y le cita en el patio trasero. Nuevas muestras del innegable gancho de una artista que se está construyendo a sí misma sin manipulaciones externas, acentuando su genuinidad.
Hacía un tiempo que no sabíamos nada de Selena Gomez, exactamente desde que estrenara el vídeo oficial de ‘Back To You‘, la canción que prestaba para la BSO de la segunda temporada de la serie ‘Por 13 razones‘, de la que es productora. Pero parece que pronto tendremos nuevo single y que en él no estará sola: una serie de fotos subidas a su perfil de Instagram (donde es, recordemos, la persona más seguida del planeta) en la que aparece primero con Cardi B, y luego ambas al lado del productor DJ Snake y el exitoso cantante portorriqueño Ozuna –que este viernes publicaba nuevo álbum, ‘Aura’–, diciendo escueta y misteriosamente «el día de hoy fue muy divertido».
Además, según ha capturado un perfil de fans de un Stories de Selena, los cuatro aparecen grabándose en lo que es claramente el set de grabación de lo que interpretamos será el clip oficial de la canción, diciendo «esperamos que os guste nuestra canción». Billboard dice que el titular del single, que se llamaría ‘Taki Taki’, es en realidad DJ Snake, y que Selena, Ozuna y Cardi ponen la parte vocal.
Recordemos que el año pasado, tras lanzar dos singles –’Bad Liar’ y ‘Fetish’– casi consecutivos que parecía podrían estar dirigidos a su cuarto álbum de estudio, obtuvo un nuevo éxito con ‘Wolves‘, un tema de Marshmello. Pero sus planes parecieron truncarse cuando le hubo de ser trasplantado un riñón, que más tarde se supo le provocó unas complicaciones de pudieron acabar con su vida. Además, tras su ruptura con The Weeknd, volvió a recibir tratamiento por depresión y ansiedad.
Cuando aún vivimos los coletazos (y lo que nos queda: ni Agoney, ni Raúl, ni Marina Jade han presentado sus primeros singles) de Operación Triunfo 2017, ya tenemos la nueva edición del talent-show de RTVE a la vuelta de la esquina… literalmente. Según ha revelado hoy en exclusiva Formula TV, la edición 2018 se estrenará el día 17 de septiembre, lunes. Es decir, en poco más de 3 semanas.
Según esa misma información, que asegura que esa es la fecha decidida «salvo cambio de planes», el programa presentará ese día en prime-time a los concursantes de la nueva edición, cuyo casting final comienza el próximo día 28 de agosto en Barcelona, dirigido de nuevo por Noemí Galera. Formula TV también dice que, en los días previos y a modo de calentamiento, La 1 estrenará el «Docutriunfo», un documental que mostrará las evoluciones de los concursantes de la edición 2017 en las (ejem) pocas semanas desde que aquella finalizara. Precisamente hoy sábado en Almería termina la gira de conciertos de OT2017.
Como sabemos, en esta edición no estarán ni Los Javis ni, como se confirmaba esta semana, Mónica Naranjo. Por el momento no se sabe quién la sustituirá en el jurado. Sí se conoce que la nueva profesora de interpretación en lugar de Javier Calvo y Javier Ambrossi será Itziar Castro, actriz protagonista de la controvertida ‘Pieles‘ de Eduardo Casanova, por la que fue nominada al Goya a la Actriz Revelación este año.
Quizá a muchos de vosotros no os suene la campana si hablo de Emma Louise, aunque quizá los más enterados a lo mejor recuerdan que su voz sonaba en ‘Down To Earth’, álbum de sus compatriotas australianos Flight Facilities. Sin embargo, si tenías televisor allá por el año 2014 y lo encendías, es seguro que conoces su éxito, ‘Jungle’: su reconocible melodía protagonizaba la campaña publicitaria de un perfume para una conocida marca francesa, convirtiéndose en un éxito en Francia. Un éxito que fue incluso mayor para un remix bailable del alemán Wankelmut, llamado ‘My Head Is a Jungle’, que pegó muy fuerte en Reino Unido, Italia y Europa Central, certificado como doble platino.
En esa canción, como en todo ‘VS Head VS Heart’, su disco de debut de 2013, Emma Louise Lobb se alinea, recordando un poco el estilo de la primera Sia, para equilibrar pop acústico y cierta sofisticación, bastante radiofriendly. En 2016, ‘Supercry’ seguía por la misma senda, siempre con una voz dulce con leves toques de soprano, no especialmente memorable. Pero en estos últimos años una idea rondaba en la cabeza de la artista de Cairns que, hoy, podría ser crucial en su carrera: cambiar su tono vocal.
Según contaba Lobb en su perfil de Facebook, cuando grababa su debut escuchó una voz suya ralentizada, a un tono mucho más bajo del habitual. Se enamoró de esa voz, se dijo que un día grabaría todo un álbum en ese tono e incluso le puso un nombre ficticio a ese “yo”: Joseph. Pues bien, el momento de “Joseph” ha llegado, se llama ‘Lilac Everything’ y todo apunta a que podría ser maravilloso.
Es el tercer álbum de Emma Louise, que se publica el día 14 de septiembre, y en él ha tenido la osadía para dar este paso en su carrera y cambiar su voz a la de tenor. CuentaTobias Jesso Jr., autor de ‘Goon’ y co-autor de ‘When We Were Young’ de Adele, que nunca se planteó ser productor hasta que se lo pidió Lobb, le contó su idea y le mostró sus canciones. Dijo que sí, y registró las sesiones de ‘Lilac Everything’ en Seattle y Mexico, aportando esa especial pátina setentera inherente a sus trabajos que, realmente, revelan a una artista nueva. La empezamos a conocer el pasado junio en el fantástico medio tiempo ‘Wish You Well’, y luego en el más uptempo ‘Mexico’, ambos con arreglos de gospel y blues que parecen perpetrados por una banda fantasma comandada por la voz espeluznante de “Joseph”.
Esta semana Emma Louise presentaba la aún más sobrecogedora balada ‘Falling Apart’, presentada con un vídeo en directo con su banda en el estudio. No tenemos claro si la voz está filtrada o si Lobb ha educado su voz en ese increíble registro, pero lo seguro es que, ante esta actuación, nombres de la altura de Billie Holiday o Nina Simone planean como fantasmas, erizándonos el vello literalmente.
En su crítica de ‘Fade’, el último disco como tal de Yo la Tengo (‘Stuff Like That There’ eran rarezas), Miguel Sánchez se preguntaba si Yo la Tengo tendrían disco malo alguna vez. Pues malo, no. Pero ahora sí podemos decir que existe algún pequeño descenso de peldaño. Eso es ‘There’s a Riot Going On’. Pequeño, porque la calidad del trío sigue siendo incuestionable. Pero contiene demasiado lastre.
Lo primero que llama la atención es el título, que remeda prácticamente el del clásico de Sly & The Family Stone. ¿Es este un álbum combativo? ¿Es el disco de la era Trump de Yo la Tengo? Pues no. Al menos, aparentemente. Poco “riot” hay aquí. No se palpa violencia, ni tensión, ni siquiera una leve amenaza –salvo, quizás, en la letra del tema de cierre, ‘Here You Are’: “Eyes shut blinded/Darkness without dawn”–. Solo calma chicha. ¿La que precede a la tempestad? Puede, pero apenas se atisban nubes en el horizonte. Entiendo que el objetivo del trío de Hoboken con este disco es construir un refugio confortable frente a la fea realidad, pero se les ha ido la mano. El resultado es una obra plácida. Incluso soporífera.
Lo de soporífero es una acusación un tanto fuerte, asumo. Pero me tengo que rendir a la evidencia. Aunque primero nos centraremos en lo bueno, que lo hay. Y mucho. La primera mitad es un compendio de lo mejor del trío cuando se ponen dulces. Ahí está la apertura con la magnífica ‘You Are Here’, una pieza instrumental, seguida de ‘Shades of Blue’, pop sencillo, puro azúcar cantado por Georgia, cuajado de panderetas y rimas consonantes: “Laid in my room / To reflect my mood”. Una simplísima y fantástica carta de amor. ‘She May, She Might’ rompe un poco la suave dinámica gracias a sus toques psicodélicos. ‘For You Too’ es otra pieza ligera, pegadiza, adornada por un eterno fuzz de guitarra, ensuciando lo justo para hacerla aún más atractiva. Mientras, la otra guitarra va dibujando riffs trasparentes, con un gran equilibrio entre la nitidez de las clásicas producciones sofisticadas de los ochenta y el lo-fi habitual de la banda. ‘Ashes’ encandila con su cadencia de duermevela, con las voces en segundo plano, tamizadas, y adornada con preciosos arreglos de guitarra. Y, para coronar esta estupenda primera parte, la divertida ‘Polynesia #1’, la única versión del álbum (de Michael Hurley), un tema bufo con coartada hawaiana.
Pero tras una primera mitad brillante, el disco decae en una suerte de calma amodorrada y eminentemente instrumental. Una música que casi tiene más de ambiental que de pop, que acaba sonando como si fuera un mismo tema de largo desarrollo, con las voces de Ira y Georgia asomando escasamente, más ensimismadas que nunca, asemejando por momentos a unos Beach Boys narcotizados y estancados en un mar quieto, sin viento ni movimiento. Y nos acaban sumergiendo en el aburrimiento. De vez en cuando, eso sí, reaparece el brillo. La voz de Ira emergiendo en ‘Above the Sun’, tras una larga intro levemente selvática, o ‘Let’s Do it Wrong’, de ritmos hawaianos adormecidos y bella melodía, con las voces a dúo de Ira y Georgia. También tiene su punto ‘Esportes Casual’, con su organillo y su ritmillo de mambo de Fiesta mayor. O ‘Forever’, con Ira recitando sobre unos coros dulces, sólo a base de contrabajo, efectos y armonías vocales propias de Brian Wilson.
No, Yo la Tengo no tienen disco malo. ‘There’s a Riot…’ es tan bonito y tan bien hecho como es habitual en ellos. Pero se echa de menos su nervio, su furia contenida, su efervescencia. Esas que sí que manaban a borbotones en ‘Fade’.
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ‘You Are Here’, ‘Shades of Blue’, ‘For You Too’, ‘Forever’ Te gustará si: eres fan completista de YLT. Escúchalo:Spotify
‘Queen‘ de Nicki Minaj ha despachado 189.000 unidades en Estados Unidos en su primera semana entre descargas y streaming, debutando en el top 2 de Billboard para disgusto de la propia Minaj, que esperaba con ansias su primer número uno desde 2012 (esta semana ha vendido cerca de 90.000 unidades, según las primeras estimaciones). La rapera se ha quedado a gusto acusando a media industria de malas artes por no haber conseguido el número uno, como si el disco fuera tan mal, pero lo peor es que ‘Queen’ podría estar yendo mucho mejor si Minaj no estuviera haciendo oposiciones para caer mal no, lo siguiente, al público casual y también a sus fans por culpa de sus últimas decisiones profesionales. De hecho, las primeras informaciones sobre las ventas de su gira mundial son nefastas y la artista acaba de posponer la parte norteamericana del tour, que será ya sin Future. A este caos han contribuido 9 despropósitos de Nicki Minaj que os detallamos a continuación.
Minaj publicó o apareció en al menos 26 (¡VEINTISÉIS!) canciones a lo largo de 2017, y para muchas de ellas incluso hizo vídeos. Durante un punto del año nos vimos obligados a realizar una cronología, pues los lanzamientos llegaban a ser quincenales. Algunos tuvieron más éxito que otros. Pero lo peor es que pese a la montaña de singles protagonizados por Minaj en 2017, la mayoría de ellos no era especialmente bueno. ¿En qué benefició a Minaj dar tanto la turra el año pasado, sobre todo cuando llevaba entonces tres años sin sacar disco, camino a los cuatro? Quizás si Nicki hubiera desparecido como Taylor Swift, si le hubiera puesto un poco de misterio al asunto, el público se hubiera enfrentado a ‘Queen’ con más ganas… Pero para cuando salieron ‘Chun Li’ y ‘Barbie Tingz’ habíamos tenido a Minaj hasta en la sopa.
La polémica con Cardi B
Entre versos que una pidió sacar, otros que otra cambió, y mil cosas más, no hay quien entienda la polémica en torno a ‘MotorSport‘, la canción que juntó a Nicki y Cardi con Quavo de Migos. Pero con la obsesión de Nicki por los números, no hay que pasar por alto que ella todavía no ha logrado un single número 1 en Estados Unidos, mientras Cardi ha logrado 2. Cuando Nicki salió en la radio llorando, contando que se había sentido dolida por que Cardi no le hubiera mostrado más respeto por haber llegado antes que ella, sus declaraciones desprendieron cierto tufo a soberbia y victimismo. Solo siendo ella misma, Cardi B cae mil veces mejor y ese es uno de los principales motivos de su éxito.
Los singles
‘Chun Li‘ está bien, pero no es ‘Anaconda’. Se ha echado en falta un single más carismático, más memorable para el público fuera de Estados Unidos, más impactante… ¿quizá más friki? Si Minaj no iba a volver al pop de ‘Starships’ -ni falta que hace-, por lo menos que sacara un hitazo rap que quite el sentido. ‘Chun Li’ no lo ha sido y ‘Barbie Tingz‘, pues tampoco. ¿Dónde está en el disco? Pueden funcionar ‘Majesty’ con Eminem y Labrinth o ‘Barbie Dreams’, pero cuesta imaginar que alguno de estos singles vaya a superar el desempeño comercial de ‘Chun Li’ en USA, que “sólo” ha sido top 10.
El retraso de su disco y el lío con Tracy Chapman
‘Queen’ iba a salir el 15 de junio, pero se retrasó a agosto porque “era lo mejor”. Llegado agosto, se anunció que el disco saldría el 10, pero Minaj reveló entonces que necesitaba licencia para usar un sample de Tracy Chapman en el disco, por lo que probablemente se fuera a retrasar al 17. Finalmente ‘Queen’ salió el 10, por supuesto sin la canción con sample de Tracy Chapman, que Minaj publicó al fin poco después. Este lío de fechas, este ahora sale, ahora no sale, ha tenido que perjudicar al disco, matando parte de su “hype”.
La colaboración con 6ix9ine
6ix9ine es Daniel Hernández, un rapero de Florida conocido también como Tekashi69. El artista tiene muchos fans, como demuestran sus cifras en streaming, pero también muchos detractores debido a sus problemas con la justicia, ya que ha llegado a reconocer ante los tribunales haber usado a una niña menor de edad para una práctica sexual. El tufo a pedofilia que desprende su historia ha perjudicado gravemente su imagen, pero eso no ha sido impedimento para que Nicki colabore con él en ‘FEFE’, haya incluido la canción en ‘Queen’ a último minuto para impulsar sus ventas, se lo vaya a llevar de gira y le defienda constantemente en las entrevistas. Teniendo en cuenta que el hermano de Minaj se encuentra preso por haber violado a una niña de 11 años, la decisión de Minaj de colaborar con 6ix9ine es confusa y decepcionante, y debe haber sido la razón primera por la que muchos fans de la rapera le han dado la espalda en esta etapa.
El vídeo de ‘Bed’
‘Bed’ es actualmente el mayor éxito de ‘Queen’ en las plataformas de streaming, gracias en parte a la colaboración de Ariana Grande. No se entiende que Minaj le haya hecho un vídeo tan sumamente cutre, en el que ninguna escena parece corresponderse con la siguiente, en la que el “product placement” es absurdo, y cuyo montaje parece propio de un editor “amateur”. Es un vídeo malo, que ni siquiera se puede ver por la gracia, y quizás eso sea lo peor de todo, puesto que la canción no está mal. Merecía algo mejor.
El acoso a la periodista Wanna Thompson
En junio, la periodista Wanna Thompson, de 26 años, publicó en Twitter una opinión sobre la música actual de Nicki Minaj, arguyendo que debería ser más “madura” ya que la rapera “se está acercando a los 40”. Los fans de Minaj, quien, por cierto, tiene 34 años, acudieron en masa a contestarle con insultos y amenazas, algunas de muerte, como relata The New York Times, o incluso con fotos de la hija de 4 años de Thompson que esta había publicado en Twitter años atrás. La propia Minaj le contestó por privado llamándole de todo, pidiéndole que dejara de “lamerle los huevos”, entre otras cosas.
Nicki Minaj exhibited #Queen behaviour when she hopped in my DMs and insulted me numerous times over an innocent music opinion while her fans continue to harass me and DM me death threats. This is NOT okay. pic.twitter.com/bJI9TVvJV7
Nicki Minaj no se ha tomado nada bien que Pitchfork cuestione su colaboración con 6ix9ine, acusando al medio de Chicago de pagar a sus redactores para vapulearla. El argumento de Minaj era que ella no ha sido la única que ha colaborado con un artista problemático, pasando por alto que ya está reconociendo, con esas declaraciones, haber cometido un error. Minaj nunca ha sido la artista más humilde, pero con ciertas declaraciones y con su acoso a la periodista Wanna Thompson, Minaj va camino de convertirse oficialmente en la estrella del pop que menos sabe encajar críticas de la historia. Sobre todo porque muy poca gente duda a estas alturas que Nicki sea la mejor rapera de la actualidad o quizás de la historia, mejor que muchísimos raperos.
Su obsesión con los números
Minaj sigue empeñada en que Travis Scott ha sido número uno gracias a unas sudaderas y que ‘Queen’ ha sido el “álbum número uno de verdad en América”. Esta obsesión de Nicki por ser la número 1 la está consumiendo, porque ‘Queen’ ni siquiera está yendo tan mal. ¿Cuántos artistas se morirían por vender 90.000 copias en su primera semana y por ser número 2, 3 o incluso número 20 en el Billboard? Es injusto que raperos como Kanye West, Drake o Travis Scott cuenten las escuchas de sus canciones en Spotify por decenas y decenas de millones y Nicki no, pero quizás ese no sea problema de ninguno de estos artistas y ‘Queen’ probablemente tenga mucho más recorrido del que Minaj va a permitirle, si continúa con su actitud actual de “yo vs. el mundo” y poniendo a cada vez más gente en su contra.
El año pasado se estrenaba ‘Feud‘, la nueva serie de Ryan Murphy para FX dedicada a narrar desavenencias entre personajes célebres de la historia, empezando por la protagonizada por las actrices Bette Davis y Joan Crawford durante el rodaje de ‘¿Qué fue de Baby Jane?’. JENESAISPOP puntuaba esta primera temporada de ‘Feud’ con un 9 sobre 10.
Quien no está nada contenta con ‘Feud’ es Olivia de Havilland. La actriz, de 102 años, es la última superviviente del reparto de ‘Lo que el viento se llevó’ y una de las últimas intérpretes vivas que quedan del Hollywood clásico. También era hermana de Joan Fontaine, por lo que aparece en la serie mediante un personaje interpretado por Catherine Zeta-Jones. Como informa The Hollywood Reporter, De Havilland está muy disgustada con la representación de su persona en la serie, pues lo considera falso y malicioso, y busca llevar a los responsables de ‘Feud’ al Tribunal Supremo de Estados Unidos para proteger su imagen y la reputación de “buenos modales, clase y amabilidad” que ha construido durante su carrera en Hollywood, por ejemplo en películas como ‘La vida íntima de Julia Norris’, por la que ganó el Oscar a Mejor actriz en 1947.
De Havilland lo tiene difícil para que el Tribunal Supremo se ponga de su parte, ya que la Corte de Apelaciones del Segundo Distrito de California desestimó su caso en primera instancia, anteponiendo el derecho de los responsables de ‘Feud’ a la libertad de expresión, ya que no se percibe en la representación de De Havilland en la serie difamación alguna. De Havilland sostiene sin embargo que ‘Feud’ ha presentado una imagen maliciosa de su persona al poner en boca de ella palabras que no ha dicho, referidas a su hermana (“puta”) o a Frank Sinatra (“se bebió el alcohol”), pero el Distrito de Apelaciones defiende que la “ficción es, por definición, falsa” y que “publicar un trabajo ficticio sobre una persona real no significa que el autor, por virtud de escribir ficción, haya actuado con maldad”. De Havilland deberá demostrar que ‘Feud’ ha buscado difamarla y hacer una representación “ofensiva” de ella, pero al tratarse ‘Feud’ de una ficción, lo tiene crudo.
La veterana actriz, no obstante, plantea un interesante debate: ¿hasta qué punto se ha de permitir que la ficción cree mitologías falsas en torno a los personajes que representa y que están, como en este caso, basados en personas reales?
La boyband surcoreana BTS ha publicado este viernes su nuevo disco, ‘Love Yourself: Answer’. El álbum llega varios meses después del anterior, ‘Love Yourself: Tear’, que fue número uno en Estados Unidos, pero además es noticia porque una de sus pistas, ‘IDOL’, que es el nuevo single, aparece por segunda vez en el tracklist con un “featuring” de órdago, el de Nicki Minaj.
La rapera, que este año ha publicado su cuarto álbum, ‘Queen‘, aunque cada día es noticia por alguna barbaridad que ha soltado en la radio o escrito en Twitter (la última ha sido mandarle un saludo a Margaret Thatcher), ha tenido más ojo que nadie en sumarse al fenómeno del K-pop justo cuando empieza a conquistar al público de Estados Unidos, por lo que habrá que ver si esta colaboración abre las puertas a que otros artistas norteamericanos colaboren con bandas surcoreanas (de hecho, recientemente la canadiense Grimes ha colaborado con LOONA). Minaj, además, deja en ‘IDOL’ otro buen rap para su repertorio, empezando por la gran rima inicial “What’s good, Korea? / You know i’ve been boss for my whole career”.
Para la versión de ‘IDOL’ sin Minaj, BTS han publicado hoy un videoclip flipante, una verdadera explosión de colores, efectos especiales futuristas, texturas y bailes coreografiados; en definitiva, una sobredosis sensorial, que en pocas horas suma ya cerca de 14 millones de visualizaciones.