Una de las canciones más exitosas ahora mismo en todo el mundo, y muy especialmente en Reino Unido, donde ha sido top 2 y lleva tiempo rondando el top 3, es «Prada». Se trata de una remezcla de un viejo tema en clave dance, que ha conquistado las pistas de baile y TikTok. Es nuestra Canción del Día hoy.
Comenzando por el principio, el grupo británico de rap D-Block Europe publicaba su primer disco ‘The Blue Print: Us vs. Them’ en 2020. El 5º single de aquel álbum se llamó ‘Ferrari Horses’ y contó con la voz de RAYE, a la que ahora asumimos como una de las cantantes más exitosas de los últimos tiempos gracias a ‘Escapism‘, pero que antes no lo era. Young Adz de D-Block Europe y RAYE cantaban sobre artículos de lujo y hoteles caros en una letra de corte ostentoso, pero ahí quedaba la cosa.
Esta primavera un joven de 20 años llamado cassö posteaba un remix de la canción en TikTok de manera no oficial, pero este se viralizaba y desde entonces se ha lanzado y conquistado las listas. En concreto ha sido número 1 en Alemania, Irlanda, Suecia y Holanda.
Por si fuera poco con lo follada que ya va la remezcla de por sí, en concreto a 142 bpm, se ha publicado la versión «sped up» y, además, una versión acústica que quiere demostrar que aquí había melodía para dar y regalar. Además de una actuación vocal por parte de RAYE en un momento que solo podemos atender los perros y los fans de Caroline Polachek.
De momento, ‘Prada’ y sus 200 remixes son la única producción de cassö, aunque también ha remezclado ‘greedy’ de Tate McRae.
Belle and Sebastian es la última banda de pop en hacer un cameo en un capítulo de ‘Los Simpson’. El episodio 8 de la temporada 35 de ‘Los Simpson’ tiene lugar en Escocia y es un homenaje al país. Willie, el conserje, es secuestrado y llevado a Escocia, su país natal, por motivos que Bart y la familia Simpson tendrán que descubrir. Sin embargo, Willie encuentra el amor.
En este tributo a Escocia de ‘Ae Bonny Romance’ parece que ni el director del episodio, Matthew Nastuk, ni su guionista Michael Price han querido dejar pasar la oportunidad de celebrar a uno de los grupos escoceses más populares. Belle & Sebestian toca en la cena previa a la boda de Willie una canción grabada para la ocasión, ‘Willie and the Dream of Peat Bogs’.
En los últimos tiempos estrellas como Lizzo, Bad Bunny o Billie Eilish han hecho cameos en ‘Los Simpson’. Entre las bandas de pop o rock alternativo que han aparecido en la serie se encuentran The Smashing Pumpkins o, últimamente, un personaje sospechosamente parecido a Morrissey.
Belle and Sebastian cierra, con su aparición en ‘Los Simpson’, un año que empezaba con el lanzamiento de su último disco, ‘Late Developers‘. Recientemente, Stuart Murdoch ha anunciado el lanzamiento de su primera novela, ‘Nobody’s Empire’, para septiembre de 2024.
La gente que tiene Twitter está harta de escuchar la frase “Twitter no es el mundo real”. Pero a las personas que usan la aplicación a diario les cuesta asumirlo. Y el algoritmo no ayuda. Según Twitter, Suzete iba a quedarse por goleada. Pero la gala 2 de OT 2023 supuso un choque entre la imaginación colectiva que se construye en las redes sociales y lo que ocurre cuando el mundo real se arremanga y demuestra que, al final, lo mundano siempre se impone a la fantasía.
Porque anoche no sólo se enfrentaban Suzete y Lucas. Se enfrentaban la diva pop que al público de Twitter le gusta creer que va a triunfar contra el galán romántico que realmente triunfa en Spotify. Se enfrentaban la pestaña de «Para ti» y la audiencia de ‘El Hormiguero’. Y lo cierto es que, a posteriori, es fácil entender que las estadísticas jugaban a favor de Lucas: en España siempre gustará más un chaval con la camisa abierta que canta canciones de amor que una chica con extensiones y actitud. Suzete eligió ‘A Song For You’ de Leon Russell porque significaba algo especial para ella. Lucas eligió ‘Dígale’ de David Bisbal porque quería ganar. Los que estaban convencidos de que se quedaría Suzete olvidaron una palabra implacable que Lucas tenía a su favor: Cepeda.
El “Efecto Cepeda” podría definir ese fenómeno que ocurre cuando uno vive tan ensimismado en su algoritmo y en su círculo social que es incapaz de entender las decisiones de la masa. Y no se puede luchar contra lo que no se entiende. El “Efecto Cepeda” surge de la desconexión entre tú y el mundo real y se puede aplicar a las elecciones políticas, a las audiencias de televisión o a por qué todos tus amigos te dejan de hablar sin motivo aparente.
El público heterosexual-friendly de OT existe y ha existido siempre, lo que pasa es que es mucho menos plasta en las redes sociales. Ellos sí que son una mayoría silenciosa. El público hetero de OT es como los fans de ‘Avatar’: parece que no existen porque dedican su tiempo libre a hablar sobre cualquier otra cosa, pero a la hora de la verdad acuden a la llamada. Y eso es lo que hizo el público de Lucas.
Lo cierto es que la salvación de Lucas no es injusta. Consiguió hacer suya una canción de uno de los cantantes con voz más imitable de España y se aseguró de machacar la narrativa que le llevó hasta ese escenario: por amor vino a España, por amor se presentó a OT y por amor eligió ‘Dígale’. Y ese es un relato mucho más épico, universal e identificable para el espectador medio (que, insisto, también consume OT aunque de manera más apacible) que el relato de Suzete de “mi profesor de canto se murió y ha sido un placer conoceros a todos”.
Suzete empezó su actuación enfadada de más y rasgando la voz en exceso hasta rozar al Millán Salcedo que imitaba a Tina Turner, y para cuando amarró la emoción de la canción ya se estaba terminando en lo que fue, sin duda, una de las actuaciones más cortas de la historia de OT. Lucas apostó por la emoción barroca y hortera (no hay que olvidar que en el vídeo de ‘Dígale’, Bisbal salía con una armadura de caballero medieval y con el culo al aire, no es una canción que se preste a sutilezas) y le funcionó tanto que eclipsó ese atuendo inexplicable (una blusa con transparencias y chorreras que no se habría puesto ni Nuria Fergó en OT1 y un pantalón de cuero que sabes que Gisela tiene en varios colores) y también eclipsó a la bailarina que se movía como si estuviese recién salida de una clase de funky de Rafa Méndez en ‘Fama, ¡a bailar!’.
Chenoa empezó la noche anunciando que volvían “los míticos tríos”, pero el único trío mítico que ha ocurrido en esta edición es el de Martin, Álvaro y Juanjo. Chiara, Bea y Ruslana cantaron ‘Walk Like An Egyptian’ con una energía tan caótica que se echó de menos la versión que las Lady’s del Swing hicieron en Factor X. Parecían tres amigas en un karaoke. Y ni siquiera tres amigas borrachas que acaban la noche improvisada en un karaoke, sino tres amigas que llevan toda la semana planeando qué se van a poner, qué van a cantar y a qué hora van a quedar en la puerta (las seis de la tarde). Esos looks pseudodark claramente no fueron idea suya, sino de una estilista que cuando era adolescente tenía todos los videoclips de Evanescence grabados en una cinta. La córeo consistía en ¿darse palmadas en la cadera? y para cuando le pusieron un poco de gracia e hicieron posturas egipcias (que es literalmente de lo que trata la canción porque el título no es ninguna metáfora) ya era demasiado tarde: la canción había terminado y con ella toda esperanza de que BeChiRus, el nombre que se pusieron las chicas, dejase huella alguna en el canon de OT. Al abrazarlas Chenoa exclamó: “¡Sois mis BeChiRus favoritas!”. Lo cual es técnicamente cierto. No hay otras. Chenoa quizá sea la última optimista que queda en España.
Esta semana los chicos recibieron la visita de Nia y de Miki. Cuando llegó Miki, Martin le abrazó como si sus dos melenas pudieran comunicarse en un idioma secreto. Y durante la charla con Nia, Juanjo le confesó una reflexión muy amarga: “Siento que no estoy todo lo feliz que debería”. Bienvenido a la vida adulta, Juanjo. Que sepas que esa sensación punzante, por desgracia, no va a mejor. Y debe de dar mucho vértigo descurirlo a los 18 años y en un programa de máxima audiencia.
Cris y Juanjo cantaron ‘Leave The Door Open’, una invitación sexual que queda rarísima en un dúo masculino si no se la cantan el uno al otro. Y puede que anoche la mayoría de los chicos fuesen vestidos como señoras recién divorciadas y un poco piripis, pero OT sigue siendo más normativo de lo que muchos de sus espectadores se empeñan en creer: basta con observar las elecciones de los concursantes en la gala 0, sacadas casi todas de Cadena Dial, para recordar que ni OT ni sus concursantes tienen la menor intención en ser un producto de nicho. OT tiene una vocación mainstream. Es la única manera de garantizar su supervivencia. Porque cuando en 2017 a los melómanos se les llenaba la boca elogiando el buen gusto musical de la nueva generación en contraposición con los Bustamantes y las Sorayas, a lo que esencialmente se estaban refiriendo era al buen gusto musical de Amaia Romero.
Sin embargo, Cris y Juanjo supieron darle a la actuación ciertas reminiscencias de aquellos dúos ochenteros de Stevie Wonder y Paul McCartney: dos hombres cantando sobre el amor sin dirigirse el uno al otro bajo ningún concepto. Mucha gente ha decidido que quiere expulsar a Juanjo porque no le ha caído bien en un par de vídeos descontextualizados en redes sociales. Y es lícito: la razón por la que OT funciona en ciclos de tres ediciones es porque cada vez que reaparece hay toda una generación de espectadores que, aunque tenían edad para ver las anteriores, ahora tienen edad para identificarse, para involucrarse y para no solo ver OT sino vivir OT. Y eso implica adorar a algunos y detestar a otros por motivos estúpidos e irracionales y sin pensar en las consecuencias. Eso se llama descubrir lo apasionante que puede ser la telerrealidad. En cualquier caso, Juanjo no se lo va a poner nada fácil: tiene todo el perfil de concursante que evoluciona a saltos semana a semana y canta con un calor que el público real, el mismo que ha salvado a Lucas, siempre va a aplaudir no con hashtags sino con votos.
Álex Márquez y Violeta llevaban collares de perlas y looks a juego: Álex con un traje amarillo y Violeta con un traje… violeta. Con su versión de ‘Quiero decirte’ fueron los primeros de la noche que se cantaron el uno al otro y que escenificaron una historia: ambos se quieren, ambos sufren, ambos se echan de menos pero él quiere volver y ella sabe que es imposible. Él le agarró la mano en un par de ocasiones, ella la soltó con pesar. Pero se entendían porque hay parejas que, incluso después de romper, siguen hablando un idioma propio por mucho que resulte chocante para los demás. Esa tensión es una situación reconocible para cualquiera. Y si no la has vivido es que no has vivido.
Y entonces llegó el nuevo ‘Madre Tierra’: Omar, Salma y Naiara cantando ‘Se fue’. En versión bachata. Dentro de un coche. Con coreografía. Más que una actuación, fue un “a que no hay huevos” de tres minutos. La canción de nominado es una leyenda urbana que los concursantes de OT2 acuñaron cada vez que les tocaba una canción en la que no podían lucirse vocalmente alargando las notas artificialmente con vibrato (que, digan lo que digan, es siempre el principal objetivo de todos los concursantes de OT), pero que a menudo se usa como excusa preventiva ante una mala actuación. Sin embargo, ‘Se fue’ (en versión bachata, dentro de un coche y con coreografía) es sin duda alguna una canción de nominado. Para empezar, porque se trata de una canción extremadamente confesional, heredera de esos soliloquios de Broadway en los que un personaje aprovecha que está solo para soltar frases que jamás diría delante de otra persona (por ejemplo ‘Parte de tu mundo’ de ‘La sirenita’). Por tanto, ya sería raro interpretar ‘Se fue’ a dúo. Pero es que un trío roza el surrealismo. ¿Qué sentido tiene meterle coreografía sabrosona a una canción que dice cosas como “pende de un hilo la esperanza mía”? Esa córeo era como si ‘Te quiero más’ de Fórmula Abierta fuese al psiquiatra y le diagnosticase depresión clínica.
La escenografía puso a los tres dentro de un coche. Salma, actriz de método, decidió cantar agarrada al volante como si realmente estuviera conduciendo, mientras que Naiara cantó subida al asiento en plan “yo me hago la taciturna para seguirle la corriente a estos perdedores pero en realidad ya he superado mi ruptura y de hecho me he bajado Tinder”. Y por alguna razón, el conjunto funcionó. Como espectáculo kitsch, eso sí: estamos hablando de un escenario en el que había un coche con la matrícula OT-2023. Parecían tres amigos de camino a Benalmádena que de repente ponen una playlist de Laura Pausini y se vienen arriba hasta el punto de hacerse los coros los unos a los otros. Ellos desde luego iban vestidos para parar a comprar Doritos en una gasolinera. Se puede acusar a OT de muchas cosas, pero no de haber perdido la capacidad de sorprender.
Al terminar, Omar le aseguró a Chenoa que él sabía “bachatear” mucho más fuerte de lo que había demostrado. Ella le pidió que se lo enseñase, él movió tres veces la cadera y lo hizo con un ardor que si llega a dar tres caderazos más Chenoa se habría quedado embarazada a pesar de estar a un metro de distancia. Naiara, por su parte, insistió en que ella es “mucho más divertida” de lo que está mostrando. ¿Más todavía? Eso es imposible. Naiara es todas las amigas que tenías en el instituto y a las que ahora te arrepientes de haber dejado de llamar. Naiara responde “no te rayes, tía” a todos tus problemas, Naiara tuvo de estado de Tuenti “mala porque me da la gana”, Naiara considera realmente que de tu envidia nace su fama. Naiara ni siquiera se muestra cansada de llevar toda la edición sobre sus hombros.
En su dueto con Martin, Paul demostró que está a otro nivel artístico. Su entusiasmo arrollador recuerda al de Tony Santos o al de Moritz, dos precedentes excelentes para el concurso pero no tanto para el dichoso mundo real. Mientras Martin contaba los pasos de la coreografía, Paul se convertía en la coreografía. Tanto, que por momentos parecía que quería eclipsar a su compañero o que, cuanto menos, se la sudaba completamente. Al terminar, Paul confirmó que es exactamente esa persona cuando explicó que pidió una clase de baile urbano porque no sabe bailar. “Me muevo como un palo”, añadió. Cualquiera que le haya visto bailar sabe que eso es, sencillamente, mentira. Y por muchas inseguridades que tenga es imposible que Paul crea que no sabe bailar. Eso es el tipo de frase que dice el alumno que va por ahí lamentando que seguro que suspende y luego saca un 9. Eso es algo que diría alguien que tiene la certeza de que es el mejor pero que sabe que para llegar lejos en un reality hay que exagerar la humildad. Y eso garantiza buena televisión, porque el día que las cosas no salgan como él espera, ese sentimiento de superioridad que tiene tan apaciguado saldrá disparado en todas las direcciones. Hasta entonces, nos dará las mejores actuaciones de la edición.
El ritmo de la gala fue frenético. Se ventilaron todas las actuaciones en una hora (en los mejores/peores tiempos de TVE, durante la primera hora solo cantaban los nominados) y a continuación la expulsión, la actuación de Vicco y Abraham Mateo y las nominaciones en 47 minutos. Esa velocidad se agradece desde casa, pero impide que respiren las emociones: los concursantes pasaron de las lágrimas de Suzete a hacer la ola a Masi en 3 minutos y 27 segundos.
Pablo Rouss le dijo a Chenoa que el jurado no tiene grupo de WhatsApp y Buika, fuera de plano, soltó una carcajada que sonó a: “Sí, sí lo tenemos, Pablo, pero no te hemos avisado”. Antes de nominar a Omar, Cris Regatero lo definió como una “persona vitamina”, dos palabras que, sin duda alguna, Omar se va a poner en su bio de Instagram en cuanto salga de la Academia.
Para Buika, todas las personas son vitamina. Hacia el final de la noche debió de sentir que tenía las defensas bajas así que decidió absorber toda la vida que le quedaba a Lucas con un monólogo que venía a decir: “Me da igual que estés enamorado de tu novia, pedazo de turras, porque no importa con quién te cases o quién sea tu amigo: te debes a tu público por encima de todo”. Esta es una mentalidad que ha llevado a la destrucción a muchísimos artistas, que se dieron cuenta demasiado tarde de que lo habían dado todo por su carrera y habían sacrificado su paso real por el mundo. No hay estrella del pop veterana que no confiese que sus seres queridos son lo único que les salvó de perder la cabeza por completo. Así que no, Lucas no se va a casar con su público. Se va a casar con su novia (más le vale, con lo cansino que está con el tema) y eso será lo único que le mantenga cuerdo si finalmente triunfa en la música. Algo que, después de anoche, parece ciertamente probable.
Noemí les echó un pequeño rapapolvo por no aprovechar la experiencia dentro de la academia. Pero si algo caracteriza a esa generación es su incapacidad para disfrutar del presente. Ellos viven en una perpetua anticipación de los estímulos siguientes. Esos 16 chavales solo pueden pensar en qué va a pasar cuando salgan. Y hay que comprenderlos. A Suzete los gays van a garantizarle un sustento de por vida, básicamente porque ella los necesita y porque sabe andar con tacones. Si hasta hay homosexuales defendiendo la versión que Chanel ha hecho de ‘Un año más’, ¿cómo no van a gritarle “diosa” a Suzete durante el resto de sus días?
Y a partir de ahora el público se va a tomar esta edición de manera personal. Ocurre siempre que la primera expulsada es una mujer: la audiencia defenderá a las siete supervivientes del mismo modo que en 2017 llevó a cuatro chicas al top 5 para expiar el pecado de haber bajado la guardia dejando escapar a Mimi la primera. La expulsión de Suzete, por cierto, es la 11ª ocasión en que la primera eliminada de OT es una mujer. De un total de 12 ediciones. Hay más primeras expulsadas llamadas Patty que primeros expulsados masculinos. ¿Y qué dice eso del público? Porque un 11 contra 1 no puede ser casualidad. Pues dice que, en las primeras impresiones, España siempre conectará más con un hombre que con una mujer. Porque puede que OT no sea Twitter, pero desde luego OT es España. Y ese es un buen motivo para seguir pegados a la tele 22 años después.
Juan Sanguino es autor de varios libros que puedes comprar en nuestra tienda online.
Nuestras listas con lo mejor de 2023 abarcan el periodo comprendido entre 1 de diciembre y 30 de noviembre. Por eso estamos en disposición de analizar cuánto ha dado de sí el año durante 90 minutos en un nuevo episodio de REVELACIÓN O TIMO, el PODCAST de JENESAISPOP. En él, os recordamos que desde 2022 nuestras listas se publican en papel. Podéis reservar el Anuario de 2023 sin pagar gastos de envío en nuestra tienda online, hasta el 18 de diciembre, cuando terminará dicha oferta. El 19 de diciembre comenzarán los envíos. Os recordamos que hay diferentes packs, incluyendo el Anuario 2022 junto al de este año por solo 12,95 € O también los dos Anuarios más el libro de tapa dura con lo mejor del siglo XXI, las tres cosas por 31,95 €, gastos de envío incluidos.
En este podcast comenzamos analizando si ha sido un buen año para la música, entre tal cantidad de oferta. Destacamos aproximadamente la calidad de unos 20 álbumes que mencionamos, si bien parece que hay unanimidad sobre la ausencia de un «Motomami» o un «Renaissance» este 2023. Algo que trasladamos al ámbito nacional, aunque destacando la calidad de propuestas como Ralphie Choo, Sen Senra, María José Llergo, Rodrigo Cuevas o Jota de Los Planetas.
En el plano internacional, comentamos cómo Lana del Rey o Sufjan Stevens se han mantenido, junto a nuevos talentos que se han estrenado este año, como Sofia Kourtesis, o que han consolidado su propuesta poco a poco. Este último sería el caso de Caroline Polachek, Mitski, Jessie Ware o SZA, todas ellas de una manera o de otra en la cumbre de su carrera por diferentes motivos.
En la última parte del podcast hablamos de películas y series como ‘La Mesías’ o ‘Vidas pasadas’, no sin antes haber charlado sobre aquellos artistas que han destacado más en singles que en álbumes. Miley Cyrus, Kylie Minogue, Shakira o Troye Sivan serían algunos ejemplos.
Anuario y Podcast solo pueden servir para poner en valor a artistas de los que no se ha hablado tantísimo en otros programas o a diario, pero que están entre los favoritos de la redacción. En esta categoría destacamos a Kara Jackson, La Élite, Julie Byrne, yeule o King Krule. Aquellos que no queráis tener nuestro Anuario en formato físico, pero queráis contribuir con donativos a la web y/o al podcast, podéis hacerlo a través de la siguiente cuenta de Paypal: tienda@jenesaispop.com
Es diciembre y, como ya es costumbre, se empiezan a dar a conocer las listas anuales de lo mejor del año. Hoy ha sido el turno de Pitchfork, que ha publicado su selección de las 100 mejores canciones de este 2023. La lista combina algunos de los grandes éxitos de los últimos meses con otros temas de igual relevancia que no han sonado en la radio.
Pero la gran sorpresa de la lista es, sin duda, la presencia de tres españoles: las catalanas NOIA y Marina Herlop, y el madrileño Ralphie Choo. La primera, también conocida como Gisela Fullà-Silvestre, se hace un hueco junto a Buscabulla con su canción ‘eclipse de amor’ (#57). La segunda lo hace con el tema ‘La Alhambra’ (#99). El tercero, de la mano de Mura Masa, con su colaboración ‘Máquina Culona’ (#71). La representación española culmina con Rosalía, donde se destaca su single con Rauw Alejandro ‘Vampiros’ (#86).
Además, también hay cabida para los nuevos lanzamientos de las estrellas del momento. Bad Bunny es reconocido por su ‘Where She Goes’ (#94), mientras que SZA se hace notar con hasta dos canciones de su reciente álbum, ‘Blind’ (#62) y ‘Kill Bill’ (#6). También Caroline Polachek de la mano de su ‘Pretty in Possible’ (#60) y ‘I Believe’ (#19), Charli XCX con su canción para Barbie ‘Speed Drive’ (#56) u Olivia Rodrigo con los temas de su segundo disco ‘vampire’ (#52) y ‘get him back!’ (#5).
Otros artistas importantes que resalta Pitchfork son Carly Rae Jepsen por ‘Psychedelic Switch’ (#50), Kylie Minogue gracias a su ‘Padam Padam’ (#41), boygenius con ‘Not Strong Enough’ (#32) y Mitski de la mano de ‘My Love Mine All Mine’ (#28). Ya dentro del top 10, Troye Sivan es aclamado por ‘Rush’ (#9) y Sufjan Stevens por ‘Will Anybody Ever Love Me?’ (#3), entre otros.
Para Pitchfork, la mejor canción de este 2023 es ‘A&W’ de Lana Del Rey. El tema sirve como cuarta pista de su último trabajo discográfico, ‘Did You Know That There’s a Tunnel Under Ocean Blvd’, y fue creada junto al productor Jack Antonoff. ‘A&W’, además, se encuentra nominada al Grammy a Canción del Año y Mejor Canción Alternativa.
Entre las ausencias destacadas, cualquier signo de las británicas Jessie Ware y Róisín Murphy, juntas o por separado, o la que ha sido la grabación más exitosa del año según Spotify, ‘Flowers’ de Miley Cyrus.
10 mejores canciones de 2023 para Pitchfork:
1. ‘A&W’ de Lana Del Rey
2. ‘Boy’s a liar Pt. 2’ de PinkPantheress & Ice Spice
3. ‘Will Anybody Ever Love Me?’ de Sufjan Stevens
4. ‘Namesake’ de Noname
5. ‘get him back!’ de Olivia Rodrigo
6. ‘Kill Bill’ de SZA
7. ‘Super Shy’ de NewJeans
8. ‘Chosen to Deserve’ de Wednesday
9. ‘Rush’ de Troye Sivan
10. ‘Making the Band (Danity Kane)’ de Earl Sweatshirt
RTVE ultima los detalles de su nueva apuesta televisiva de entretenimiento, ‘Bake Off: famosos al horno’. En este concurso, catorce celebridades lucharán por ser considerados el mejor pastelero de España y ganar un premio que podrán donar a la ONG que cada uno de ellos haya seleccionado.
La lista de participantes hace un recorrido por famosos de distintos ámbitos. En esta ocasión, la música estará representada por Azúcar Moreno o Blas Cantó. Pero también habrá personalidades reconocidas en el sector de la actuación, humoristas o pertenecientes al mundo del corazón. Rocío Carrasco, Terelu Campos, Ana Boyer, Toñi y Encarna Salazar (Azúcar Moreno), Alba Carrillo, Yolanda Ramos, Manolo Sarriá, Julio Iglesias Jr, Julio Salinas, Patxi Salinas, Pablo Puyol, Blas Cantó y Marc Clotet serán quienes se embarquen en el formato.
La presentadora del programa será Paula Vázquez, que estará acompañada por tres personas especializadas que compondrán el jurado: el multipremiado chef Paco Roncero, la repostera Eva Arguiñano y el pastelero de renombre internacional Damián Betular.
El concurso ‘Bake Off: famosos al horno’ toma inspiración del formato original ‘The Great British Bake Off’, creado por Love Productions y distribuido por BBC Studios. RTVE junto a BOXFISH lo trae ahora a España después de su éxito en Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Australia. Todavía no se ha confirmado la fecha de estreno de su emisión.
La sexualidad de Billie Eilish se ha convertido en tema de conversación en redes sociales. Si bien hace unas semanas la cantante le decía a Variety que las mujeres le «atraen físicamente», este fin de semana la cantante ha vuelto a pronunciarse al respecto en el evento Variety Hitmakers 2023, confirmando su salida del amario. Pero tan solo unas horas después, la artista acudía a Instagram para criticar al medio por hacerle hablar sobre ello.
Eilish, durante la alfombra roja previa a la ceremonia y cuando se le preguntó al respecto, confesó que no esperaba que sus declaraciones de mediados de noviembre fueran una «salida del armario». «Pensé… ¿no era obvio?», responde. «Es emocionante para mí porque supongo que la gente no lo sabía, así que está guay que lo sepan. ¡Pero me pone nerviosa hablar de ello!», continúa entre risas.
Más tarde, la autora de ‘What Was I Made For?’ se pronunció en redes sociales y criticó duramente a Variety: «Gracias, Variety, por darme este premio y también por sacarme del armario en una alfombra roja a las once de la mañana en lugar de hablar conmigo sobre cualquier cosa realmente importante. Me gustan los hombres y las mujeres. Por favor, dejadme en paz, a quién le importa».
Según informa NME, Billie Eilish ha perdido seguidores en Instagram desde que hablara sobre su sexualidad hace unas semanas. La plataforma Social Blade indicaría que la artista ha perdido, desde la publicación de su entrevista con Variety el 13 de noviembre, hasta 100.000 seguidores.
Aunque Dua Lipa sí fue número 1 en JENESAISPOP con ‘Houdini’, el single principal de su próximo disco, lo cierto es que el rendimiento actual del tema parece indicar que no aspira a mucho más. En Estados Unidos, donde debutó en la posición 11, ya ha bajado hasta la 33. En Reino Unido, si bien la caída no ha sido tan grande, también ha descendido de la segunda posición a la décima. Y el huracán de villancicos que se avecina durante todo diciembre no favorece las previsiones.
Aun así, Dua Lipa se siente esperanzada. En una entrevista para Los Angeles Times, la artista confiesa que ha aprendido a ser paciente con respecto a la respuesta del público a su propia música. «Mis canciones suelen tener un crecimiento muy lento pero estable a lo largo del tiempo», le dice al medio sonriendo. «Siempre hay algo raro en ellas que hace que, cuanto más las escuches, la gente quiera escucharlas más. Crecen lentamente, pero se quedan. Y eso es lo único que quiero: creo que la longevidad es más importante que el éxito instantáneo».
«Me he dado cuenta de que las cosas que me gustan no son tan características de las canciones pop», comenta Dua Lipa en alusión a la estabiliad de sus anteriores hits. Esto la lleva a reflexionar sobre cómo ello guarda relación con su estilo musical: «Son canciones pop, sin duda, pero la forma en que son las melodías, o la forma en que me gusta que sean los arreglos, no es la habitual en una canción pop. La gente tarda un poco en entenderlo».
Se espera que la artista publique su tercer álbum de estudio en la primera mitad de 2024, donde se alejará de su antiguo sonido tal y como ha desvelado a Los Angeles Times. Servirá como continuación de ‘Future Nostalgia’, su anterior trabajo discográfico.
No considero ninguna de la música que me gusta «guilty pleasure», pero digamos que el disco de Stella Maris no es el que más cómodo me siento poniendo, pensando que pueden estar escuchando los vecinos. Y ahí está, miles de oyentes han sucumbido ya a los encantos del grupo ficticio de la serie ‘La Mesías’. Las «hermanas Cecilia, Aina, Júlia, Neus, Nora y Beth» entregan un álbum de 9 temas para nada inspirados en el viejo fenómeno viral Flos Mariae.
Bandas ficticias ha habido muchas a lo largo de la historia. Recientemente hemos asistido al caso de Daisy Jones & The Six, que han musicado las canciones que imaginamos en la novela de Taylor Jenkins Reid. El antecedente claro de Stella Maris, por su castidad, sería el de Los Happiness y aquel ‘Amo a Laura’ que se escuchaba en una campaña de MTV. «Amo a Laura, pero esperaré hasta el matrimonio», rezaba aquel estribillo que en realidad había compuesto Guille Milkyway.
Y en realidad son Hidrogenesse quienes figuran en los créditos de este disco que cuenta con el atractivo de la voz de Amaia Romero, una de las más identificativas que nos ha dado el pop en los últimos años. Últimamente más sexualizada sobre todo en los dúos junto a Alizzz -‘Sexo en la playa’ se llama el último, de hecho-, Amaia recupera aquí por razones obvias el registro más angelical con el que la conocimos. El que le valió tantas comparaciones con una niña prodigio, Marisol.
El timbre de Amaia permite que haya momentos en este disco que sean hermosos de veras, como las armonías de ‘¿Dónde estás?’, pero en general predomina lo inquietante, incluso dentro de esta misma grabación, marcada por unos sintetizadores de lo más tétrico. La letra busca a Jesucristo desesperadamente. La música, parece apartarlo de nuestro lado.
En general, en ‘La casa huele a gloria’ predomina lo estrafalario. Si Flos Mariae se dieron a conocer con unas canciones que rimaban «loncha de queso» con «sándwich preso», en ‘La alcantarilla’ encontramos una rima que consiste en «atentados horribles, mucha pena» con «siempre cogemos fiebre, qué gangrena». En sintonía, esa portada imposible, que hace sangrar ojos y es perfecta para la ocasión al mismo tiempo; o los vídeos promocionales tan caseros que han venido paseando por redes sociales.
Es esa «Alcantarilla» la típica producción synth-pop de Hidrogenesse, aquí muertos de risa ante la peregrina idea de que una «alcantarilla» pueda ir realmente «directa al cielo». También muy reconocible en las percusiones de distinto tipo de ‘Por ti existo’, el dúo formado por Carlos Ballesteros y Genís Segarra ha escrito alguna canción más tradicional y folclórica. Es el caso del vals «Toc toc» o de ‘Las flores de mi jardín’ que, entonada por Albert Pla, da más miedo aún que la misma Montserrat Baró saliendo de su cuarto sin haber tomado medicación.
Dice esta letra que «Papá puso la semilla y mamá fue la maceta», lo que nos lleva al carácter perverso de una obra que se presume naíf. Es esa su genialidad. El single ‘Stella Maris’ quiere hacernos huir de «los vientos de la tentación», pero hay algo realmente depravado en el acabado de este disco. Ya el título de ‘La casa huele a gloria’ suena escatológico y fetichista, pues las canciones y discos que se han titulado con olores tienden a lo sexual de una manera o de otra. «Líbido» era la palabra más sonora de ‘Smells Like Teen Spirit’ de Nirvana, por no hablar de la cerdada que fue ‘The Smell of Our Own’ de Hidden Cameras. Definitivamente, una manera diferente de celebrar la Navidad: ‘La noche que nace el Niño Dios’ y ‘Flores de mi jardín’ son abiertamente villancicos.
Corre el mes de diciembre y es momento de echar la vista atrás sobre lo que nos ha deparado el año. Uno de los acontecimientos fue -como siempre- Eurovisión y en concreto la victoria de Loreen. La 7ª para Suecia.
Un vistazo a sus estadísticas deja una sorpresa: hace tiempo que podemos considerar que ’Tattoo’ es la canción más exitosa de Loreen, superando a la mismísima ‘Euphoria’. Si aquella primera victoria fue la demostración de que un tema de Eurovisión podía triunfar más allá del festival, resultando pionera al respecto en el siglo XXI (en el anterior habíamos asistido al fenómeno ABBA), la tendencia ahora está asentada.
’Tattoo’ cuenta en Spotify con 362 millones de streamings, frente a los 255 que sumarían las dos versiones de ‘Euphoria’. Habrá quien argumentará que en 2012 no tantos suscriptores tenían acceso a esta plataforma, por ejemplo, en América, pero lo cierto es que las cifras de ‘Tattoo’ son excelentes a diferentes niveles.
‘Tattoo’ ha sido disco de oro en Reino Unido, lo que implica 400.000 copias: el número 2 de este país mejoraba el dato de ‘Euphoria’ y no era precisamente flor de un día. También ha sido platino en Francia, multiplatino en Polonia, y un éxito en territorios dispares como Bélgica, Suiza, Dinamarca, Italia o Portugal. Además del número 1 en Suecia, destaca el logrado en Holanda, Israel, Islandia, Austria o Grecia. En las listas globales de Billboard ha sido top 15, top 7 excluyendo Estados Unidos, territorio al que solo ha llegado parcialmente. Resistía en los tops durante meses.
Si tienes la percepción de que ‘Tattoo’ ha tenido peor alcance que ‘Euphoria’ es probable que sea porque nos leas desde España. Nuestro país ha sido uno de los menos entusiasmados con ‘Tattoo’. Si ‘Euphoria’ fue top 2 en España y disco de platino (40.000 unidades), ‘Tattoo’ tenía que conformarse con el puesto 22 y un disco de oro (ahora mismo, 30.000 unidades).
Justo lo contrario de lo que ha pasado en lugares como por ejemplo Francia, donde ‘Tattoo’ ha calado muchísimo más que ‘Euphoria’. Si esta no pasó del puesto 26 en el país vecino y no obtenía ninguna certificación, ‘Tattoo’ ha sido hasta número 7 y es platino con más de 200.000 copias en Francia.
Eso sí, menos impacto ha tenido el último single de Loreen, ‘Is It Love’. Digamos que la artista no ha fidelizado al público al modo de Måneskin…
Hoy se da a conocer el listado de aspirantes al BBC Sound Of 2024. Se trata de un premio que otorga la BBC y que tiene gran relevancia porque significa que la emisora pública va a radiar a ese artista durante el año siguiente. En otras ocasiones han resultado ganadores Adele, Stormzy y Wet Leg. Es decir, gente que ha terminado siendo superventas.
En el listado 2024 aparece gente ya bastante consagrada como Peggy Gou o Kenya Grace, junto a otros artistas como las interesantes The Last Dinner Party, en quienes nos centramos hoy. El listado de nominados se completa con Aya Starr, Caity Baser, CMAT, Elmeine, Olivia Dean, Sekou y Tyla. El ganador se revelará el 5 de enero.
Hace solo unos días que nuestro columnista Jaime Cristóbal charlaba con el mismísimo Trevor Horn sobre lo prometedor de The Last Dinner Party. Se trata de un quinteto británico, de momento con solo un cuarteto de canciones compartidas en plataformas de streaming. Su tema estrella y que seleccionamos hoy como Canción del Día es ‘Nothing Matters’.
Es The Last Dinner Party un grupo de rock, aunque en ‘Nothing Matters’ convergen influencias melódicas tan dispares como ABBA y Queen. Es interesante cómo la composición y las voces suben al final… poco después de que suene un solo de guitarra que quizá no viste venir porque tal instrumento no está en su mejor momento de popularidad.
Cuenta el grupo que con este tema querían hacer una canción de amor propiamente dicha. «Quería capturar esa sensación de amor desenfrenado e indómito que también es un poco perverso», decía Abigail Morris en DORK, lo que se traslada a una letra que habla de motocicletas, ruiseñores y marineros viajando en coches descapotables. Aunque pocas cosas como ese estribillo «puedes abrazarme como él a ella, y te follaré, como si nada importara».
En cuanto a sus otras pistas, ‘On Your Side’ es la balada, mientras ‘Sinner’ y ‘My Lady of Mercy’ apuestan por cambios de ritmos y armonías vocales, haciendo de ABBA definitivamente una influencia palpable, solo que acentuando el carácter rock. No sabemos si ganarán el BBC Sound of 2024 o la cadena escogerá algo más pop, pero su fichaje por Universal y la producción de James Ford garantizan que el año que viene volveremos sobre The Last Dinner Party. El disco ‘Prelude to Ecstasy’ está previsto para el 2 de febrero.
Como si siguiéramos en 1996, Take That han vuelto a arrasar en su país, Reino Unido. Su nuevo álbum ‘This Life’ -el tercero que lanzan como trío- consigue uno de los números 1 más abultados del año. Y es que este disco ha vendido hasta 116.163 copias en una semana. Tan solo un álbum ha logrado vender más en 2023 en las islas británicas: ‘1989 (Taylor’s Version)‘ despachó 184.965 unidades en sus primeros 7 días.
El álbum de Take That ha vendido 108.000 CD’s, 5.000 vinilos y 300 cassettes. Además, ha producido 2.000 descargas en portales de venta tipo iTunes. Eso sí, su streaming es muy bajo: tan solo el equivalente a 1.400 copias. Las 116.000 copias son más que todo el top 18 de discos combinado. De cada 100 copias que se han vendido esta semana en UK, 18 han sido de este disco de Take That.
Esto supone el 9º número 1 del año de Take That a lo largo de 4 décadas. Empatan así con Coldplay a números 1 en álbumes, quedando solo por detrás de los Beatles (15 discos número 1), los Rolling (12) y Queen (10). Los anteriores fueron ‘Everything Changes’ (1993), ‘Nobody Else’ (1995), ‘Greatest Hits’ (1996), ‘Beautiful World’ (2006), ‘The Circus’ (2008), ‘Progress’ (2010), ‘III’ (2014) y ‘Odyssey’ (2018).
Eso sí, su propio récord de ventas queda lejos de batir y seguramente ya nunca se batirá. ‘Progress’, el disco en el que se reunían con Robbie Williams, llegó a vender 518.601 copias en su primera semana durante 2010. Es la tercera mejor cifra en una semana de todo el siglo XXI, tras ’25’ de Adele (800.307) y ‘Divide’ de Ed Sheeran (671.542).
Curiosamente, ningún single de Take That aparece en el top 100: sus fans son del formato físico y, como decimos, el streaming de todo el álbum es más bien bajito. Os recordamos que hace unas semanas teníamos la suerte de entrevistar a Take That. Nos decía Gary Barlow: «Nosotros estamos más sorprendidos que nadie de seguir aquí. Es una locura. La industria musical es muy dura. Tener éxito con un disco, una vez en tu vida, es una cosa, pero mantener una carrera durante 30 años no es nada fácil. Volvería a lo que he dicho antes: creo que lo importante es seguir haciendo música y esperar que la gente conecte con ella. Por alguna razón el público quiere que sigamos ahí para ellos, y nosotros vamos a seguir haciendo lo que hacemos lo mejor que podamos».
KISS ha realizado dos grandes revelaciones este sábado durante su concierto celebrado en el Madison Square Garden de Nueva York. En primer lugar, KISS ha anunciado que este concierto ha sido el último de su carrera. «Este es nuestro show final» han sido sus palabras. Sin embargo, KISS ha añadido que el grupo no dejará de ofrecer conciertos, pues pasa a ser virtual. Sus integrantes -Paul Stanley, Gene Simmons, Tommy Thayer y Eric Singer- serán reemplazados por sus avatares digitales.
Los avatares ya existen y han sido creados por la misma compañía que ha llevado a la realidad los hologramas de ABBA, es decir, la empresa de George Lucas Industrial Light & Magic, en colaboración con el Pophouse Entertainment Group.
En un vídeo promocional, KISS anuncia que «una nueva era comienza». Y Paul Stanley ofrece unas palabras acerca de esta sorprendente reinvención de la banda autora de ‘I Was Made for Lovin’ You’. «Lo que hemos logrado ha sido asombroso, pero no es suficiente. La banda merece seguir existiendo porque es más grande que nosotros. Nos emociona dar el siguiente paso y ver a KISS inmortalizado».
Gene Simmons añade: «Podemos ser eternamente jóvenes e icónicos llevándonos a lugares que nunca habíamos soñado antes. La tecnología hará que Paul salte más alto de lo que ha hecho antes… El futuro es tan emocionante. Si piensas que te vas a deshacer de nosotros, me temo que eso no va a suceder».
El debut de SanIsidro aspira a capturar esa magia de lo atemporal. Lo consigue de dos maneras. Por un lado, en ‘Sambori’ las influencias son tradicionales pero globales. El mediterráneo, en un sentido amplio, pero también Centroamérica o el Sahel, caben dentro de su discurso. Por otro, el valenciano Isidro Rubio cree en el menos es más: no porque el disco sea rico en instrumentos es un escaparate. Las canciones no renuncian a su sencillez. Él dice que le gusta cuando el público le dice que sus canciones le recuerdan “a lo que escuchaba mi abuela o a los villancicos”.
Isidro Rubio se da a conocer tocando en bandas de punk y rock n’ roll como Wau y Los Arrrghs!!!, pero, en 2014, cuando se encuentra residiendo en Berlín, decide emprender un proyecto en solitario en el cual explorar cómodamente sus intereses musicales. En 2020 publica su primer epé, ‘a lo pesau, a lo bajo y a lo llano’ (Slovenly Records), en que las influencias ya van del folk ibérico al rebetiko griego.
Villancicos no hay en ‘Sambori’, pero no sería una sorpresa que el disco -publicado por La Castanya- incluyera al menos uno. Las percusiones de los cascabeles y las panderetas están muy presentes en el largo. ‘Los pies de Cristo’ es una canción escrita alrededor de una pandereta. Sin embargo, también suenan congas, ruanes, darbukas y otros instrumentos. En ‘Sambori’, SanIsidro se propone difuminar géneros y también fronteras, hasta que es prácticamente imposible situar una influencia en un punto concreto del mapa.
El título de ‘Sambori’ sabemos que es el nombre que recibe en Valencia el juego de la rayuela. Después, el disco coge el vuelo a mil lugares. ‘La qüestió atàvica’, la canción que sucede al «preludio», San Isidro la empieza a componer en clave de pregón valenciano. Lo que le sale es una “marcha mora rara” empapada de influencias del spaghetti western. Cuando canta que “no tiene remedio”, que su amor por la música del pasado no tiene fin, es imposible no creerle.
Lo sigue confirmando en las diferentes pistas. ’Puente de plata’ es un precioso bolero… que también tiene algo de son cubano y de rock anatoliano. En ‘Ai, valent!’, SanIsidro explora la escala de grises entre Lee Hazlewood y el tex-mex. Y puedes estar convencido de que ‘¡Siempre adelante!’ suena al rock de Mdou Moctar… hasta que Rubio cuenta que en realidad se inspira en la música de la folclórica tejana Lydia Mendoza y en el tango mexicano.
En ‘Sambori’, la voz de San Isidro suena extrañamente lejana, contenta de situarse detrás de la instrumentación. Rubio no la decora con mil efectos, pero sigue transmitiendo un aura casi fantasmal. Las canciones, aún inspiradas en la tradición, como esa ‘Solitària’ que bebe de la lírica perversa del country tradicional, no se desprenden de cierto sabor iconoclasta. Puede que aún haya algo de punk en SanIsidro, pero si él es un artista al que se podría encuadrar en la outsider music, es evidente que esa no es su intención.
SanIsidro estará actuando el 15 de diciembre en Siroco (Madrid), el 23 de diciembre en la Sala Vol (Barcelona) y el 27 de enero en 16 Toneladas (València).
Nuestro Disco de la Semana y -avanzamos- presente en nuestro Anuario con lo mejor de 2023, es ‘Pearlies’ de Emma Anderson. La líder de Lush nos ha dado una de las sorpresas del año, con un álbum que se sumerge en el shoegaze, en el kraut o en el dream pop. Te va a encantar si te gustaban -más que Lush-, Broadcast y Cat’s Eyes.
Los temas más populares han resultado ‘Bend the Round’ y ‘The Presence’. Especialmente asequible es el cierre con ‘Clusters’, pero hoy vamos a recomendar otro tema. Uno de esos temas que no puede ser single, pero que sirve para sumergirse de lleno en ‘Pearlies’. Se trata del NO instrumental ‘Xanthe’, que escogemos como Canción del Día para este domingo.
La historia del pop conoce muchos instrumentales o pseudoinstrumentales significativos. Está la ‘Intro’ de The xx, coreada en sus conciertos como si fuera ‘Yellow’ de Coldplay. R.E.M., en su etapa imperial, incluyeron tanto en ‘Out of Time’ (1991) como en ‘Automatic for the People’ (1992), temas sin letra tan relevantes como ‘Endgame’ y ‘New Orleans nº5’. También Radiohead o Arcade Fire han incluido instrumentales en sus álbumes, por no hablar de ‘Low’ de David Bowie, con aquella segunda mitad de álbum totalmente histórica.
‘Xanthe’ de Emma Anderson no es instrumental. En ella la escuchamos tararear sobre una línea de guitarra tocada por Richard Oakes. Su «lalala» va cambiando de melodía a lo largo de 2 minutos y medio, dejando en ese cierre de cara A una sensación totalmente melancólica. La canción llegó a tener letra pero Anderson la quitó porque le parecía que funcionaba mejor con los «la la las»: «menos es más».
En un «canción por canción» realizado para Brooklyn Vegan, Anderson explica que se inspiró en la banda sonora de Krzysztof Komeda para ‘La semilla del diablo’, la cual adora desde hace muchos años. «Al igual que en mi tema ‘Inter Light’, hay muchos acordes menores juntos, pero esta vez más en el estilo de Europa del Este o la música tradicional griega, de ahí viene el nombre de ‘Xanthe’ (…) Puede describirse como una nana o como banda sonora de una película de terror. Es gracioso que pueda funcionar de las dos maneras».
Entre visita y visita al juzgado, Donald Trump sigue con su campaña electoral para volver a la Casa Blanca el año que viene. Su primer mitin lo dio el pasado 25 de marzo en Waco, Texas. La fecha coincide con el 30 aniversario del asedio policial a la sede de los davidianos (una escisión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día), que terminó con 4 agentes y 82 miembros de la secta muertos, entre ellos más de 20 niños. ¿Casualidad? Ni por asomo.
El líder de la secta, David Koresh, es considerado un mártir por la extrema derecha estadounidense; un símbolo de la libertad religiosa, del derecho a estar armado hasta los dientes y de la resistencia contra el gobierno “opresor”. Según estos, con QAnon y Alex Jones (famoso conspiracionista y proselitista de Trump) a la cabeza, los sucesos de Waco fueron una matanza orquestada en la sombra por el presidente Clinton y su esposa Hillary (esa señora maligna que trafica con niños en los sótanos de las pizzerías).
Tanto es así que, en 1995, el ex soldado Timothy McVeigh puso una bomba en un edificio gubernamental de Oklahoma en el que murieron 168 personas y hubo 680 heridos, el atentado más grave perpetrado en Estados Unidos hasta el 11-S. La principal motivación del terrorista fue vengar la “matanza” de Waco. La pregunta es: ¿cómo es posible que un fanático religioso, acusado de pederastia y violación, y que se creía un nuevo mesías, sea un héroe para millones de “buenos cristianos” y patriotas estadounidenses?
Stephan Talty, conocido por obras como ‘Garbo, el espía’ (Destino, 2013) o ‘La Mano Negra’ (Península, 2018), recorre en ‘Koresh. La verdadera historia de David Koresh y la tragedia de Waco’ el camino que va de la Texas de los años sesenta, el lugar donde creció -rodeado de armas, biblias y maltratadores alcohólicos- Vernon Howell (nombre real de David Koresh), hasta el Washington de 2021, cuando fue asaltado el Capitolio. Un esclarecedor viaje por un “suelo que han recorrido durante siglos hombres y mujeres que creen que la violencia purifica la tierra y la reemplaza por algo infinitamente más maravilloso”.
Basándose formalmente en el clásico ‘La canción del verdugo’ (Norman Mailer, 1979) y apoyándose en fuentes orales, en las transcripciones de las escuchas del FBI y en las informaciones de los medios de comunicación (el suceso fue televisado en directo, como se puede ver en la serie documental ‘Waco: El apocalipsis texano’, un estupendo complemento visual al libro), Talty ha construido un apasionante relato sobre el ascenso de Koresh como líder del culto davidiano (antes intentó ser una estrella del rock) y el dramático asalto a su sede, una actuación plagada de errores y desavenencias entre los distintos grupos operativos que desembocó en tragedia.
Biografía, crónica de sucesos, historia oral, ensayo sociológico sobre el auge de la derecha conspiranoica… El autor combina con gran habilidad todos estos géneros y temas para reconstruir la vida de una de las mentes criminales más perversas y fascinantes de la historia reciente de EEUU, el más joven de la diabólica trinidad de líderes sectarios formada por Charles Manson y Jim Jones. De hecho, el libro de Talty se puede ver como el ‘Helter Skelter’ de Koresh, un esqueje de la obra maestra del true crime (publicada también en la editorial Contra).
Estos días se ha anunciado que Spotify dejará de pagar royalties por las canciones con menos de 1.000 reproducciones anuales a principios de 2024. Con esta decisión, Spotify pretende evitar que una parte de los royalties se dirija a las reproducciones artificiales, o a las pistas de ruido blanco, y así evitar la pérdida de estas regalías y redistribuirlas entre los artistas.
En un comunicado, Spotify ha explicado que «aunque cada uno de estos problemas solo afecta a un pequeño porcentaje del total de reproducciones, abordarlos ahora significa que podemos generar aproximadamente mil millones adicionales en ingresos para artistas emergentes y profesionales durante los próximos cinco años».
En el otro extremo, Taylor Swift, la artista más escuchada de 2023 en Spotify, ingresará 100 millones de dólares gracias a sus elevados streamings en la plataforma. Se calcula que para finales de 2023, de hecho, habrá superado esa cifra, informa Billboard.
La plataforma estadounidense da datos exactos: Taylor ha generado 26 mil millones de reproducciones en Spotify en 2023, lo cual, en cifras, se traduce en unos 97 millones de dólares. Cuando pase diciembre, Swift habrá llegado a los 101 millones, los cuales aumentan a 130 millones sumando el dinero generado con los acuerdos publicitarios entre Swift y Spotify.
Como decimos, Swift ha sido la artista top 1 de 2023 en Spotify, seguida por Bad Bunny, The Weeknd, Drake y Peso Pluma. En España, Bad Bunny y Quevedo han sido los artistas más escuchados.
The Weeknd ha donado 2,5 millones de dólares en comida a Gaza a través de su fundación humanitaria, XO Humanitarian Fund. La donación equivale a 820 toneladas de paquetes de alimentos que se espera puedan alimentar durante dos semanas a más de 173.000 palestinos que están afrontando escasez de alimentos y hambruna debido al conflicto entre Israel y Hamás. El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) ha anunciado la noticia en las últimas horas.
Numerosos artistas han pedido un alto el fuego desde el estallido del conflicto el pasado 7 de octubre. En una carta dirigida a Joe Biden, músicos como Dua Lipa, Caroline Polachek o Michael Stipe han exigido el fin del conflicto. Kali Uchis, Lucy Dacus, Zack de la Rocha, Pulp o Brian Eno han firmado otra carta publicada en los últimos días.
Después de una tregua que ha durado unos días, Israel ha retomado su bombardeo a Gaza. Acorde con la información publicada en Time, se estima que alrededor de 1.400 israelís y 7.000 palestinos han muerto durante el enfrentamiento entre Israel y Hamás.
The South Hill Experiment es el dúo de Los Ángeles formado por los hermanos Baird y Gabriel Acheson. Por separado, tanto Baird como Gabe han desarrollado sus respectivas carreras en solitario, sumando cinco discos publicados entre los dos. En todos los casos, han terminado colaborando el uno con el otro, tanto en sus proyectos propios como en los ajenos. Por ejemplo, han dejado su impronta en dos discos de BROCKHAMPTON.
En su proyecto conjunto exploran las intersecciones entre el hip-hop, el folk y el rock psicodélico. Su debut ‘MOONSHOTS’ vio la luz el pasado mes de mayo. Y, este viernes, ha llegado al mercado su segundo trabajo, ‘SUNSTRIKES’, un disco grabado en plena ola de calor, que suena a eso mismo.
El disco se ha presentado con tres sencillos. ‘Parker Solar Probe’ ha cabalgado un sonido entre el psych-rock y los ritmos de la música disco. Más guitarrero ha sido el estilo de ‘Snake at the Altar’, próximo a Unknown Mortal Orchestra. La mezcla de guitarras y hip-hop ha guiado el último single, ‘O SOFIA’.
El «focus track» actual es ‘Alright, OK’. En este tema, The South Hill Experiment se entregan a su faceta folk, tanto que no pueden evitar sonar a grupos como Fleet Foxes o Vetiver. Es la Canción Del Día de hoy.
Sin renunciar a la psicodelia, ‘Alright, OK’ nos dice que «algunas cosas es mejor no saberlas». Irónicamente, esta frase, repetida sin parar en la canción, se queda completamente grabada en la memoria. En ‘Alright, OK’, The South Hill Experiment entregan una melodía tan infecciosa como la de cualquier hit de pop, solo que la envuelven en sonoridades más cercanas al folk pastoral, y también a los Beach Boys. Cuando cantan «no te preocupes, todo está bien», la propia música te hace flotar, ajena a los problemas.
Concha Velasco ha fallecido este sábado 2 de diciembre, pocos días después de cumplir 84 años, en el Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid). Sus hijos, Manuel y Paco Martínez, han comunicado la noticia: “Lamentamos informar de que nuestra madre, Concha Velasco, ha fallecido hoy sábado 2 a las 02:00 en el Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda, habiendo recibido los Santos Sacramentos, a consecuencia de una complicación en su enfermedad”, cita el comunicado recogido por EFE.
La actriz y presentadora nativa de Valladolid, que se retiró de la vida pública en 2021, llevaba tiempo ingresada en una residencia de ancianos, afectada por un delicado estado de salud.
Una de las grandes figuras de la cultura española, Concha Velasco destacó en el mundo del cine, el teatro y la televisión. Especialmente recordados son sus papeles en ‘La chica de la Cruz Roja’ (1954) o ‘Teresa de Jesús’ (1984), aunque fue en el teatro donde verdaderamente brilló en su faceta de intérprete, en montajes como ‘Mamá, quiero ser artista’ (1986). En 2019, Concha Velasco protagonizó la escenificación de su propio funeral.
Aunque Velasco nunca desarrolló una carrera plena en la música, pues ella ni siquiera se consideraba cantante, su canción ‘La chica ye-yé’ se convirtió en uno de los grandes clásicos del pop español de los años 60. Completamente indisociable de su figura, ‘La chica ye-yé’ era una canción compuesta por Antonio Guijarro Campoy y Augusto Algueró que la joven Conchita Velasco interpretó por primera vez en una escena de la película ‘Historias de la televisión’ (1965), llevándola a la fama. El cantante argentino Luis Aguilé la grabó primero y, de hecho, iba a cantarla en la película originalmente, pero finalmente fue Velasco quien con ella marcó época.
En televisión, Velasco apareció notablemente en ‘Motivos personales’ o ‘Herederos’ y presentó diversos programas, siendo su incursión en ‘Cine de barrio‘ uno de las más recordadas. Alaska le cogió el testigo en 2020.
‘Élite’ nunca ha sido una serie que destacara por su profundidad. Pero nadie la pedía mientras la serie se moviese por esa mezcla de giros que enganchaban, pijos pijeando y traicionándose, frases lapidarias, tramas absurdas y, por qué no decirlo, a veces un tono casi de porno softcore. Por supuesto, iba a tener sus amantes y también sus detractores, pero también un tercer grupo que entendía su propuesta, le gustase o no, y le parecía honesta.
Los de ese tercer grupo empezamos a arquear la ceja con con el pinkwashing que hacía Netflix poniendo a los personajes gays de la serie como “ejemplo de orgullo”, sus tramas como “reivindicaciones LGBT” y a ‘Élite’ como “valiente y comprometida”. Supongo que nos sorprendió menos que al resto cuando, unas temporadas más tarde, se decidió que ‘Élite’ era el lugar adecuado para hablar de abusos sexuales, salud mental, racismo y hasta desahucios. Nos sorprendió menos, pero nos chirrió lo mismo, claro.
Y es que hace ya tiempo que la serie dejó de ser la bomba de entretenimiento que era, para quedarse a medias en algo que nadie le había pedido que fuera y que, desde luego, no sabe ser. Por no saber, no sabe ya ni tener villanos. Poner a una niñata con rasgos de sociopatía a preocuparse por la apropiación cultural tendría su gracia si fuese una forma de tirar dardos a la hipocresía con esos temas, algo que hace muy bien ‘The White Lotus‘, pero no es el caso. Es, más bien, una representación involuntaria de aquel meme surgido de ‘Community’ (“I can excuse X, but I draw the line at Y”). En ‘Élite’ (y en Netflix en general) puedes ser una persona horrible, pero, ante todo, tienes que estar muy deconstruida.
En esta séptima (y al parecer penúltima) temporada, les ha dado por la salud mental y el suicidio como temas con los que “concienciar”. Comillas enormes, claro, porque lo que se hace más bien es frivolizar con la depresión y el suicidio, e incluso jugar con la intriga de “¿quién se suicidará?”, volviendo al whodunnit que ya estaba trillado en su primera temporada (‘Cómo defender a un asesino’ gozaba de gran éxito entonces, y a su vez había simplificado el revival de ‘Damages’). Ética del asunto aparte, la cosa es que ni siquiera sabe mantener la intriga. Esto es, en parte, por unos personajes que se han ido reseteando cada dos temporadas aproximadamente, y que cada vez son menos interesantes.
Hay excepciones, porque, como en el caso de Maribel Verdú y de su hija Mirela Balic, parece que algunos actores sí recuerdan qué era ‘Élite’. Luego están los que podrían funcionar mejor, pero hacen lo que pueden con el cuadro que les toca defender: se me escapa cómo se puede desaprovechar a Carmen Arrufat con ese personaje, o no entregarse al petardeo que sentaría genial a los interpretados por Gleb Abrosimov, Fernando Líndez o ¡Anitta!
Es como si ‘Élite’ sintiese vergüenza de ser un guilty pleasure y quisiese “compensar” con esa seriedad impostada que te saca constantemente de la historia. Nunca ha aprovechado del todo su potencial, pero en las últimas temporadas dan ganas de decirle a la pantalla “déjalo, ya está muerto”. No es el mamarracheo divertido que podría ser, no es una buena ficción de denuncia social y, pese a las críticas que se le hacen al respecto, difícilmente es capaz de despertar excitación. Más bien, aburrimiento. Podrían haber aprendido de ‘True Blood’, pero quizás es demasiado tarde.
Esta semana el voto nacional se ha revolucionado, en favor de proyectos como Espineli, Marina Herlop o Júlia Colom. Si bien el voto tuitero se decantó por ‘Houdini’ de Dua Lipa una vez más, y en concreto con el 56% de los votos, es buena ocasión para que los que no conozcáis aún temas como ‘Rocky Balboa’, ‘La Alhambra’ o la maravillosa ‘Jo t’estim’ les deis una oportunidad. La playlist con el top 40 acaba de superar los 1.500 suscriptores. ¡Gracias!
Esta revolución nacional supone la eliminación de varios clásicos de la lista de Lana del Rey, Mitski, Sufjan o Troye Sivan. Si a alguien le sirve el dato, Drake ha recibido el 0% de los votos. Sí entran Sen Senra, Triángulo de Amor Bizarro, Tulsa, Björk con Rosalía, Brava, Dellafuente con Morad y Christina Rosenvinge, dando lugar a una de mis playlists favoritas desde que la playlist con lo más votado por vosotrxs existe.
Iñigo Quintero sigue su carrera después del viral de ‘Si no estás‘. El tema, editado por Acqustic, suma más de 300 millones de reproducciones en Spotify, ha sido número 1 global en esta plataforma y, en listas oficiales, ha alcanzado el número 1 de singles en España, Alemania y Francia, entre otros países.
Mientras ‘Si no estás’ sigue merodeando alrededor de las 10 canciones más exitosas en el mundo, Quintero publica nuevo single, el primer después del viral. Precisamente, ‘Lo que queda de mí’ reflexiona acerca de este inesperado éxito.
Acompañado, por supuesto, de su piano, Quintero canta que «todo esto me ha cambiado», que «todo va muy rápido» y que «no encuentro el momento de parar». Su voz ronca le sigue haciendo parecer el James Arthur español, pero, esta vez, ‘Lo que queda de mí’ se atreve a incorporar un cambio de ritmo en su segunda mitad que remite al folk-pop de Lumineers o Mumford & Sons.
‘Lo que queda de mí’ deja una noticia buena y otra mala. La buena es que Iñigo Quintero entrega, en ella, una melodía algo más inspirada que la de sus singles anteriores. La mala es que la producción se sobrecarga en el tramo final, añadiendo trucos y efectos innecesarios.
‘Lo que queda de mí’ llega justo el día antes del cumpleaños de Iñigo Quintero, este 2 de diciembre. Mientras, el cantante gallego sigue sin conceder entrevistas a ningún medio.
Lana Del Rey sigue publicando nueva música meses después del lanzamiento de su último disco, ‘Did you know that there’s a tunnel under Ocesn Blvd’, evidentemente, uno de los mejores discos de 2023, incluido en el Anuario 2023 de JENESAISPOP.
Después de lanzar el viral ‘Say Yes to Heaven’, de colaborar en varios temas del disco de su padre, y de aparecer en ‘Suburban House’ de Holly Macve y en ‘Alma Mater‘ de Bleachers, Lana Del Rey edita nuevo single, en este caso, un cover de ‘Take Me Home, Country Road’ de John Denver.
Acompañada de un piano, bajo la producción de Zach Dawes, Lana canta ‘Take Me Home, Country Road’ con gran sentimiento, antes de que se le una un coro. La canción es un homenaje a West Virginia, donde Lana ha actuado este otoño. La versión original de John Denver llegó al segundo puesto del Billboard Hot 100 en 1971, y es una de sus canciones insignia.
‘Take Me Home, Country Road’ no es la única canción que Lana ha versionado recientemente. Desde Graceland, Del Rey ha interpretado ‘Unchained Melody’, la famosísima composición de los Righteous Brothers, en el especial navideño dedicado a Elvis.