Operación Triunfo 2017 sigue mandando en las listas españolas, tanto en cuanto a ventas (‘Lo mejor Parte 1’ es top 1) como en cuanto a streaming (‘OT Gala Eurovisión RTVE’ es entrada directa al top 1). Además, ‘OT Gala 12’ es entrada directa al top 6 en “streaming albumes”, ‘OT Gala 11’ entra al top 11 y ‘OT Gala 10’ al top 17, entre otros incontables logros.
Gran éxito en streaming de Migos y Yung Beef
Hoy nos centramos, no obstante, en otras noticias, como el dominio de la música urbana en “streaming albumes”. Si a colación de su presencia en el Primavera Sound, te preguntabas si había fans de Migos en España, la respuesta es sí, pero no compran discos: se los ponen. ‘Culture II’ es entrada directa al top 10 de “streaming albumes”.
Mientras ‘El Círculo’ de Kase.O aparece como entrada en el 24 (?), ‘Ídolo’ de C. Tangana es la subida más fuerte en streaming (del 21 al 14) probablemente debido a su paso por el programa de Risto. Llama la atención la entrada de Yung Beef al puesto 47 con el notable ‘ADROMICFMS 4’. ¿Por qué? Porque se lanzó en jueves y no en viernes, lo que significa que Yung Beef ha llegado a ese puesto en tan solo un día (!), y siendo una autoedición, en concreto de La Vendicion Records. Esperamos, pues, subida masiva la semana que viene.
En la línea, los únicos discos que suben de todo el top 100 de streaming tienen su dosis de música urbana y/o hip-hop: ‘DAMN.’ de Kendrick Lamar (del 93 al 91), ‘More Life’ de Drake (del 76 al 72), ’24K Magic’ de Bruno Mars (del 28 al 23 en la semana post-Grammy) e incluyamos a Shakira, co-autora de ‘Trap’ (del 16 al 13 con ‘El Dorado’).
Toteking, entrada más fuerte en ventas
Pasando a ventas, Toteking es la entrada más fuerte con ‘Lebron’ (puesto 4, llegó a ser número 2 con ‘El lado oscuro de Gandhi’ en 2010), mientras los metaleros Machine Head son puesto 25 con ‘Catharsis’.
Finalmente, Calexico entran al puesto 43 con ‘The Thread That Keeps Us’ (con ‘Algiers’ llegaron el 35 por aquí); y Craig David al 47 con ‘The Time Is Now’ (también es 67 en streaming en España, eso sí, esta vez se le ha escapado el número 1 en Reino Unido). Núria Graham, por alguna razón a estas alturas, entra al puesto 67 con ‘Does It Ring A Bell?’, editado el año pasado.
Ornamento y delito han publicado su nuevo disco un 14 de diciembre en lo que podríamos considerar el suicidio comercial de la temporada: una fecha como esa sólo sale bien a gigantes del tamaño de Beyoncé, pues el resto de los seguidores de la música ya tiene para entonces su lista con lo mejor del año cerrada, además de un pie en la correspondiente cena de empresa o de amigos. Es una pena que haya sido así, pues a pesar de la ausencia de un single tan destacado como ‘Bono es Dios‘ o ‘Madrid‘, ‘El glamour de las provincias’ esconde el mismo potencial que, como mínimo, los discos de Pablo und Destruktion, relativamente mediáticos.
El título de ‘El glamour de las provincias’ se debe a la dedicatoria del álbum «a la memoria de los dos Josetxos y Roberto C. Meyer». Además del músico y DJ pamplonés, Ornamento y delito se han de referir a Josetxo Anitua de Cancer Moon y Josetxo Ezponda de Los Bichos, a quien se dedica abiertamente una de las pistas del disco, llamada de manera muy significativa ‘Hacia la eternidad’. En ella se elogia entre otras cosas el magnetismo de Ezponda «en disco o en vídeo / te miro sin parpadear», llegando a la conclusión: «El tiempo cayó a contrapié / en el glamour de las provincias / como el de Nick Cave / paleto y raro / sitio equivocado».
Estamos ante una de las canciones más inmediatas del largo, gracias a sus coros casi surferos, a su potente estribillo y a su brevedad -es la más corta de todas, sin llegar a los 3 minutos de duración-, pero no ante la única. ‘Milton’, sumida en el romanticismo («nada me ha dolido igual que aquel abrazo») y en la confusión propia de una señora crisis de identidad («lo vuelvo a añorar de corazón / y no sé qué echo de menos, si aquel lugar / si a ti o al que era entonces yo»), justifica pese a su letra que se hable de este álbum como «el más luminoso de Ornamento y delito». Las temáticas son tan sombrías como esta o la inmigración o los refugiados (‘Canción para Europa’, en la que dicen que «se agotó el manantial de la felicidad / viajan los individuos por no llorar»), pero las canciones tienen más ganas de alzarse como himnos optimistas que nunca. Y si no, atentos a los teclados de lo que han llamado nada menos que ‘Soledad’.
Garikoitz Gamarra, Roberto Berlanga y compañía no han abandonado, como muestra su tema sobre Europa, su particular retrato social, que se tiñe de costumbrismo en ‘Red Bull’, una canción que merecería haber cerrado un episodio de la tercera temporada de ‘Twin Peaks’ gracias a su poso dream-rock. Su letra -de nuevo- va por otro lado: «eres minusválido, bebes Red Bull / currabas a mi lado / eras de Ultrasur (…) Hoy te he encontrado junto al Carrefour (…) Neonazi idiota, ¿qué harás tú?». Y luego está la muy Destroyer ‘La mitad del cielo’ (inspirada en la peli homónima), que parece un retrato feminista de una mujer mayor llamada Rosa («sale adelante el restaurante, que tú eres mujer / pero de nadie»), pero como ‘Muchos hijos, un mono y un castillo‘, esconde sorpresa («esas natillas hacen fuerte / a una camisa vieja de la falange»).
Las nuevas canciones de Ornamento y delito tienen más enjundia que nunca, con mención especial para el cierre, in crescendo, de ‘Experiencia y pobreza’, una especie de número circense, rocambolesco, un tanto Bowie, sobre llegar a los 40 y no sentir nada: «nada en mi interior, nada, he buscado y no (…) miento si digo que sí: nada, yo nada aprendí». Este tema aparentemente nihilista está inspirado en un artículo de Walter Benjamin de 1933, en el que, como nos cuenta el propio grupo, «hablaba de la experiencia fragmentada de la Modernidad, de cómo los hechos y las vivencias se acumulan, pero somos incapaces de construir un relato coherente que les dé sentido». Lo curioso es que (Benjamin) no añora la vida tradicional, sino que «considera que la Modernidad había dejado al descubierto el engaño que se escondía en las premisas sobre las que se había construido la tradición». La música te eleva, dando a la canción un cierto toque de ambigüedad, inspirada por «el alivio de quitarse de encima un montón de escombros que impedían buscar nuevos caminos para, esta vez sí, dar batalla y tratar de elevar un poco la realidad a través del ideal». «Sobre los escombros de este mundo acabado construiremos otro mejor», nos revela el grupo en una mini entrevista sobre esta canción que publicaremos en breve, subrayando que el fondo de esta banda medio maldita va mucho más allá de un par de punteos post-punk y teclados new-wave.
Ornamento y Delito tocan este jueves 8 de febrero en Madrid, el sábado 10 en Barcelona, el 9 de marzo en Valencia, el 10 de marzo en Tarragona, el 14 de abril en Bilbao y el 27 de abril en Segovia.
Calificación: 7,5/10 Lo mejor: ‘Experiencia y pobreza’, ‘Canción para Europa’, ‘La mitad del cielo’, ‘Red Bull’, ‘Hacia la eternidad’ Te gustará si te gusta: Pablo und Destruktion, Destroyer, Nacho Vegas, David Bowie Escúchalo en:Spotify
‘Tu canción’, el tema que representará a España en Eurovisión, entonado por Amaia y Alfred, es la entrada más fuerte en la lista de singles del país, directo al top 4. Queda por encima de ‘Lo malo’ de Aitana Ocaña y Ana Guerra, que entra también en el top 10, en concreto en el puesto 6.
A pesar de que ‘Lo malo’ ha estado por delante en Spotify en todo momento, parece que el liderazgo de Amaia y Alfred en iTunes y en otras plataformas ha sido decisivo. No obstante, apostamos a que habrá vuelco en las próximas semanas: ‘Lo malo’ está aún peleando por ser número 1 en Spotify con Luis Fonsi y Demi Lovato y Enrique Iglesias y Bad Bunny y podría haber sorpresa en breve. No hay más que recordar que las canciones aspirantes a Eurovisión no se lanzaron en viernes, sino en lunes, por lo que en esta lista que se publica hoy han contado con 3 días de desventaja.
Todas las canciones aspirantes a Eurovisión entran en el top 100 en España: ‘Arde’ de Aitana Ocaña llega al puesto 16, ‘Que nos sigan las luces’ de Alfred al 20, ‘El remedio’ de Ana Guerra al 53, ‘Lejos de tu piel’ de Miriam Rodríguez al puesto 58, ‘Al cantar’ de Amaia Romero al 62 y ‘Magia’ de Miriam Rodríguez y Agoney al puesto 65. Por último, ‘Camina’ sube del puesto 77 al 51 en su sexta semana, si bien no es la subida más fuerte esta vez.
Ozuna y Bad Bunny triunfan, ahora juntos
La subida más fuerte es la de Ozuna con Bad Bunny y compañía con ’Solita’, pasando del puesto 63 al 21. Como es habitual, Ozuna tiene 10 temas en el top 100 español, y Bad Bunny, 9, por lo que el éxito estaba asegurado (ya habían coincidido, por cierto, en un remix de ‘Soy peor’).
La otra «Amaia de España», top 83
Otras entradas son DJ Kass con ’Scooby Doo Pa Pa’ al puesto 77 y Amaia Montero con ‘Nacidos para creer’ al número 83.
La Vida Moderna derrota a ‘Cara al sol’
Finalmente, La Vida Moderna con Pirata & Lobo llega al puesto 84 con ‘Ipno de moderdonia’. Merece la pena detenerse en esta canción, pues ha sido una propuesta de Ignatius Farray, David Broncano y Quequé (La Vida Moderna, Cadena SER) para viralizarse por encima de un remix de ‘Cara al sol’ en Spotify. Esta remezcla ha sido finalmente retirada de la plataforma de streaming.
Christina Rosenvinge ha visitado el plató de Late Motiv, el programa de Andreu Buenafuente en #0, para presentar su nuevo disco, ‘Un hombre rubio’, que se publica este viernes 9 de febrero. Ha interpretado en directo ‘Ana y los pájaros’, y además se ha sentado con Buenafuente para charlar sobre la historia de ‘Romance de plata’, sobre su etapa en la Movida y también sobre un tema tan relevante para su nuevo disco como el feminismo.
Rosenvinge habla de su padre, a quien dedica ‘Romance de la plata’ (sobre la que nos ha hablado extensamente), como ejemplo de víctima del machismo aprendido contra el que el feminismo actual está luchando. “Él era víctima del espíritu de esa época, porque se pasaba la vida trabajando, sin darse cuenta que su presencia habría sido muchísimo mejor. Durante muchos años, supongo que en algún momento tuvo sentido que las mujeres nos dedicáramos a la reproducción y los hombres a la producción, pero en estos tiempos en que el mundo está superpoblado, es mejor que seamos pocos y mejores”.
La cantante añade: “mi padre era un hombre romántico al que le gustaban muchos las artes, pero se pasó la vida trabajando, con esto de equiparar la valía del hombre a su sueldo en vez de a lo que significa como persona y a cómo cuida de los suyos, que va mucho más allá de la cuestión económica”.
La autora de ‘La distancia adecuada’ ha concedido recientemente una recomendable entrevista con Píkara donde ha hablado de machismo y feminismo. Ha explicado que ‘El hombre rubio’ “está escrito desde un yo masculino indefinido y hablo de la cárcel de la masculinidad entendida como atributo social”. Continúa: “Es fundamental que los hombres se rebelen contra el machismo al tiempo que las mujeres se empoderan. Creo que éste es el siguiente paso. El macho se come al hombre que hay debajo. Tengo dos hijos varones y soy muy consciente de la presión que reciben en la adolescencia. Para los hombres maduros es difícil rebelarse contra algo que se supone que es un privilegio, no otra forma de esclavitud”.
Django Django vuelven a mirar al cielo en su nuevo disco, ‘Marble Skies’, que sucede a ‘Born Under Saturn’, un disco notable que sin embargo no recibió grandes halagos por parte de la crítica. No hay grandes cambios en esta tercera entrega -quizá una aproximación más definitiva a la electrónica-, que vuelve a ser un banquete de pop rico, radiante y poliédrico, presentado esta vez con canciones tan redondas como ‘In Your Beat’ o ‘Tic Tac Toe’. Charlamos con el tecladista del grupo, Tommy Grace, desde su estudio en Tottenham, sobre ‘Marble Skies’, la obsesión del grupo con el cosmos o su objetivo por realizar discos variados que sin embargo suenen como un todo.
Django Django son una de las bandas confirmadas en el festival Tomavistas 2018, que se celebra el próximo mes de mayo en Madrid, junto con The Jesus and Mary Chain, La Casa Azul, Superchunk, La Bien Querida o Javiera Mena, entre otros.
En el libreto de ‘Marble Skies’ no hay letras, pero sí un texto rarísimo que habla de “nubes que se Simpsonizan” y “rodajas cristalinas de pizza de pepperoni prístina”. Parece una reseña de ‘Marble Skies’ y es igual de psicodélica que el disco…
El autor del texto es Colon Martin, que se hace llamar The Lonely Piper. Es amigo nuestro, un chico al que conocemos desde hace años. Trabajaba en el bar en el que dimos nuestro primer concierto, cuando tenía 13 años. Es escritor y ha escrito todas las notas de nuestros discos. Es más bien un poeta. Quizás escriba un libro sobre nosotros algún día, en unos tres años. El texto es muy denso [ríe]. Cuesta un poco leerlo.
«Las letras es lo último de lo que nos preocupamos (pero) no quiero decir que no sean importantes»
¿Por qué el libreto no contiene las letras? ¿No las consideráis esenciales?
Creo que las letras son importantes, pero en nuestro caso son secundarias. Cuando escribimos, las letras es lo último de lo que nos preocupamos. No quiero decir que no sean importantes…
Se dice que el tercer disco es el más difícil para un artista. ¿Estás de acuerdo o es algo que no te ha preocupado durante la composición del disco?
También se dice eso sobre los segundos discos. En nuestro caso ha sido más fácil hacer el tercer disco que el segundo, porque en el segundo tuvimos que reflexionar sobre nuestro modo de trabajar. Era la primera vez que componíamos un disco en formato de banda tradicional y tuvimos que averiguar cómo trabajar en grupo de cuatro. Pero con este disco ya conocemos mejor nuestros talentos, no hay choques. Sabemos que el segundo disco fue difícil, fue un poco más estresante de hacer porque trabajamos en un estudio con ProTools y con otros programas que no sabíamos usar. Eso produjo una barrera entre nosotros y la música. En este tercer disco, decidimos trabajar con herramientas que entendemos y en el disco se nota, porque es mucho más directo. También ayudó trabajar en nuestro propio estudio ya que no estábamos estresados por los horarios y el dinero.
«No nos interesa la realidad del día a día, sino algo más elusivo y cósmico»
Cuéntame sobre vuestro estudio en Tottenham. ¿Es verdad que Robbie Williams grabó allí?
[Inicia vídeollamada] Te lo enseño [muestra en vídeo su estudio, pequeño y lleno de teclados y otros instrumentos]. Robbie Williams grabó en ese estudio cuando nosotros trabajamos en nuestro segundo disco. No llegamos a coincidir. [corta vídeollamada]
Una noche, Dave miró el cielo nocturno de Chicago, y decidió que titularía el disco ‘Marble Skies’. Vuestro segundo disco, ‘Born Under Saturn’, también tiene un título cósmico. ¿Qué hay en el cielo que os inspira tanto?
No nos interesa la realidad del día a día, sino algo más elusivo y cósmico. Somos grandes fans de la ciencia ficción. Nos gusta hacer cosas diferentes y originales. Por eso miramos al cielo.
«Cuando tienes hijos y los ves crecer, eres más consciente del paso del tiempo. Es una lección de humildad»
Como dices, el tiempo es uno de los temas principales del ‘Marble Skies’. Durante la composición del disco, varios de vosotros habéis sido padres. ¿Vuestra paternidad ha calado en el disco de alguna manera?
No nos dimos cuenta de esto durante la composición del disco, pero leyendo las letras ahora percibo en ellas una preocupación por el paso del tiempo. Cuando tienes hijos y los ves crecer, eres más consciente del paso del tiempo, de repente puedes sentir cada día, cada semana y empiezas a pensar en el mundo en el que tus hijos van a vivir. Es una lección de humildad.
Dave ha dicho que el disco tiene dos caras, A y B. Hablando del paso del tiempo, esa manera de estructurar un disco es muy nostálgica, pensada para vinilo. ¿Era la intención?
Los dos discos anteriores nos quedaron un poco largos de más y nuestra intención con el tercero ha sido hacer un disco que quepa en un único disco de vinilo. Compusimos hasta 20 canciones para el disco y las cortamos a la mitad, así que secuenciarlo fue difícil, pero disfrutamos haciéndolo.
«Nuestra intención ha sido que el disco funcione como un todo. También un recopilatorio puede sonar como un todo»
En ‘Marble Skies’ no os habéis cortado a la hora de experimentar con diferentes sonidos. A pesar de ello, ¿consideráis el disco como un todo? En The Guardian han dicho que el disco parece una “recopilación”. ¿Estáis de acuerdo?
Nuestra intención ha sido que el disco funcione como un todo. También un recopilatorio puede sonar como un todo, o las “mixtapes”, como las de David Holmes. Recuerdo ser muy fan del “essential mix” de Radio 1, donde el DJ simplemente pinchaba discos pero también diferentes estilos, y te llevaba por un viaje musical. Así escuchábamos la música cuando éramos niños. Yo no solía comprar discos, mas bien escuchaba casetes en la escuela con música grabada de la radio, o discos de segunda mano. Pero los discos que nos gustan son muy eclécticos, pienso en ‘The White Album’ de los Beatles. Hacer música así tiene todo el sentido del mundo para nosotros. Cuando componemos una canción, a menudo nos aburrimos de ella muy rápidamente. Tenemos que probar cosas nuevas, intentar que el interés se mantenga vivo.
«No pensamos en la apropiación cultural. Para nosotros, la música es un partido limpio. Quizá deberíamos…»
En el disco conviven sonoridades orgánicas con otras más electrónicas. Por ejemplo, en ‘Sundials’ suena un saxo, pero luego ‘In Your Beat’ o ‘Real Gone’ son muy bailables. Hay alguna que otra influencia de Kraftwerk… ¿Os veis haciendo un disco 100% orgánico o 100% electrónico?
Hemos hablado de esto. Nos gusta la idea de limitarnos. Escogemos un instrumento y experimentamos con él durante un mes y escribimos canciones. Nos apetecería hacer un disco totalmente en un ordenador, empleando el método “cut and paste”, o por el contrario, grabado totalmente en directo, en cinta analógica.
Tune-Yards dice que en la actualidad los artistas “colonizan” sonidos de otros países, no con intención de acusar a nadie, sino de describir una realidad. Su nuevo disco va de eso. ¿Tú estas de acuerdo? ¿Te preocupa el tema de la apropiación cultural?
No pensamos en ello. No sé… es complicado. Quizá deberíamos. Para nosotros, la música es un partido limpio. Para mí la música es un gran campo en el que absorbes todo. Viviendo en Londres, en la era de internet, estás expuesto a tal cantidad de música… es una de las mejores cosas de vivir en la actualidad. No sé muy bien qué responderte. No nos preocupa demasiado. Suena mal, lo sé, suena mal… Pero también depende de cómo lo hagas. Si vas a hacerlo, tienes que hacerlo con respeto. No puedes copiar a alguien y que luego suene a parodia o a pastiche. Uno debe tener un enorme respeto por todo aquello que le influye.
Sin ir más lejos, ‘Surface to Air’ emplea un “riddim” jamaicano…
Ese ritmo es prácticamente un sample del “riddim” ‘Bookshelf Riddim”. Vamos a repartir los “royalties” con la persona que creó esa base. En la cultura del dancehall es muy común que por un lado haya productores haciendo “riddims” diferentes y por otro raperos que cojan esos “riddims” y hagan sus propios temas con ellos. ‘Surface to Air’ es una continuación de eso.
No es muy común que una banda de vuestro nivel saque un single cantado por otra persona. ¿Por qué ha sido así?
Rebecca Taylor visitó un día nuestro estudio, ya que por entonces Dave estaba produciendo su EP en solitario como Self Esteem. Dave la cantó primero y ofreció a Taylor cantarla a dúo. No quedó muy bien, así que le pedimos a Taylor que la cantara entera y nos pareció mucho mejor. Dave la ha estado cantando en directo y suena bien, aunque diferente.
¿Por qué el video de ‘Surface to Air’ se ha grabado en España, en un pueblo fantasma de Guadalajara nada menos?
El director sugirió el sitio. Nosotros no pudimos ir a grabar porque estábamos ocupados en ese momento. Pero pensamos que teníamos que salir en el vídeo de alguna manera, así que pusimos nuestras caras en un televisor. El vídeo original iba a mostrarnos a nosotros conduciendo un coche y a Rebecca Taylor cantando en el asiento de atrás, pero no hubo tiempo de hacerlo.
¿Tienes disco favorito de Slow Club? Este grupo gusta mucho entre nuestros lectores…
No pero los he visto en directo y son muy buenos. Las canciones de Self Esteem están muy bien también. ‘No Wife’ es estupenda. Taylor ha fichado ahora por Marathon.
El cómico Joaquín Reyes, que viene de presentar los Goya junto a Ernesto Sevilla, ha vuelto a aparecer en El Intermedio para realizar otra de sus impagables imitaciones, en este caso de la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, tan imitable ella debido a su “gracejo vallisoletano”, como pudo verse en 2015 en El Hormiguero.
A la “vice” representa Reyes como si fuera la “mamá” de Mariano Rajoy: con él la vemos hablando por teléfono al principio del vídeo, preguntándole si se ha tomado el yogur, ha hecho los deberes o si sus compañeros de clase se han vuelto a meter con él. “Hasta que no habla conmigo, no coge el sueño”, dice. Luego se va de rave, porque ella es una vicepresi moderna. “Antes, las elecciones eran las fiestas de la democracia, pero conmigo son las raves de la democracia”.
La “leona del congreso” opina, por otra parte, que la crisis catalana ha sido dura, pero no tanto como “la crisis económica, la del ébola, la corrupción, o la de los 40, porque yo ya los he cumplido”. No lo ha sido, claro, porque el PP sigue unido e “indisoluble como los Gemeliers”, aunque nada de esto importa al “espejito” de Santamaría, que ante la cuestión de quién es la “mujer más importante de España”, no duda en sacar a las Campos, en lugar de a su dueña, quien enfadada, aplica el 155… ¿tan absurdamente como Rajoy?
Katy Perry consiguió su primer gran éxito en 2008 con ‘I Kissed a Girl’, una canción que enfadó mucho a Beth Ditto de Gossip por caricaturizar la homosexualidad femenina. La canción decía: “he besado a una chica y me ha gustado / su bálsamo sabor cereza / he besado a una chica, solo por probar, espero que mi novio no se enfade”.
10 años después, las cosas han cambiado mucho y una canción similar probablemente no tendría lugar en la música actual, pues se consideraría unánimemente ofensiva para el colectivo LGBTQ. Y Perry lo sabe. En una charla con Glamour, para la que se ha sentado a opinar sobre versiones de sus canciones que otra gente ha hecho en Youtube, la autora de ‘Witness’ ha asegurado que, de escribir ‘I Kissed a Girl’ hoy en día, se pensaría dos veces lo de esa letra.
Ha dicho: “La corriente de opinión ha cambiado mucho en los últimos 10 años. Hemos llegado muy lejos como sociedad. Entonces no se hablaba tanto de la bisexualidad ni de cualquier tipo de fluidez sexual. Si tuviera que escribir esa canción otra vez, seguramente cambiaría algunas cosas. La letra contiene un par de estereotipos. Tu mente cambia mucho en 10 años. Lo que puede ser verdad para ti en un momento dado puede evolucionar”.
Lamentablemente, Glamour no le ha puesto a Perry una versión de su primer single, ‘Ur So Gay’, para ver qué opina actualmente sobre su letra, también llena de estereotipos sobre la homosexualidad, en este caso la masculina. Hay que celebrar, sin embargo, que Perry haya “evolucionado”, como ella misma dice, y se haya convertido en una aliada real de la causa…
A última hora de la tarde de ayer, La Prohibida lanzaba un crowdfunding con la intención de financiar la grabación de un nuevo álbum que suceda a ‘100K años de luz’, publicado en 2015 y sufragado por el mismo método. Para el disco, que ya está en proceso de grabación, dice que ha contado con su equipo habitual de colaboradores en la composición y también en la producción –explicita que estará a cargo del dúo ItaloConnection–.
Marcándose un objetivo de 6.000 € para la financiación, su público ha respondido tan masivamente que en la primera hora ya había alcanzado esa cifra y en estos momentos acumula ya más de 10.000 €. Entre las recompensas ofrecidas a cambio, además de los sempiternos CDs o vinilos, se ofrecen shows privados o un pack deluxe que incluye una foto firmada. Para promocionar el crowdfunding –aunque ya no lo necesite mucho–, La Prohibida ofrece un concierto este viernes, 9 de febrero, en la sala La Boîte de Madrid, cuya recaudación también financiará el proyecto.
El nuevo furor por la artista está ligado ineludiblemente al exitazo de ‘Baloncesto’, el single de su anterior disco que compuso Algora para ella y que ha supuesto un auténtico revulsivo para su carrera. Pero ojo, como ella misma señalaba en una entrevista sobre aquel tema, no hay que despreciar el conjunto de aquel álbum, en el que también brillaban temas fabulosos como ‘Ganas de matar’, ‘Eres tan travesti’ o ‘La colina luminosa’, todos ellos con varios cientos de miles de reproducciones en Spotify, por ejemplo.
Hace un par de días destacábamos ‘The Other’, la nueva canción de King Tuff como nuestra Canción del día. Era su primera canción en 4 años y mostraba una faceta prácticamente inédita en él, una melancolía a lomos de sintetizadores que, además, le servía para exponer abiertamente la crisis creativa y personal que ha supuesto este parón en su carrera. Por fortuna, ha vuelto a encontrarse persiguiendo a ese “Lo Otro” que algunos llaman inspiración o musas. Lo cierto es que ahora muestra que ese ente ha inspirado todo un álbum que se llama también así, ‘The Other’.
El nuevo disco de King Tuff se publicará el día 13 de abril con ese título y marca “un nuevo capítulo” en la carrera musical bajo este alias de Kyle Thomas que él describe así: “Era un alma perdida, ya no sabía quién era, simplemente me sentaba a mirar por la ventana. Así que ,e sumergí en el vacío durante unos años. Y mientras estuve allí encontré algunos gusanos [NdE: lo que llamamos gancho musical en español se llama en inglés “hookworm”], algunas flores preciosas y algunas canciones. Estas canciones me empujaron de vuelta al sol. Me salvaron y estoy más emocionado por este disco de lo que haya estado en mucho tiempo. Uníos a mí en ‘The Other’”.
Que este álbum es un cambio de rumbo definitivo sobre el rock garajero y sleazy de sus primeros discos lo confirma ‘Psycho Star’, si bien es una canción mucho más uptempo que el corte que da nombre al disco. Con una base funky muy pegadiza y un riff de hammond, King Tuff presenta un tema de rhyth & blues bailable con ramalazos psicodélicos que no deja otra opción que esperar con ansia estas nuevas canciones. Además, ‘Psycho Star’ se presenta con un vídeo muy divertido, dirigido por Cameron Dutra, que es una especie de página de ‘¿Dónde está Wally?’ adulto y a escala real, mostrándonos lo que ocurre alrededor del set de grabación del supuesto vídeo de Tuff.
Tracklist de ‘The Other’:
1. The Other
2. Raindrop Blue
3. Thru the Cracks
4. Psycho Star
5. Infinite Mile
6. Birds of Paradise
7. Circuits in the Sand
8. Ultraviolet
9. Neverending Sunshine
10. No Man’s Land
Justin Timberlake es un “hombre del campo”. ¿Pero lo es en realidad? Una lectura a las letras del cuarto (o quinto, según se mire) álbum de Timberlake revela que el “campo” es, para Justin, un papel, una decisión estética; en definitiva es, como una camisa de “franela”, algo que Timberlake lleva puesto. Justin nos quiere hacer creer -por medio de la interpretación, al fin y al cabo- que ha crecido en una granja en el sur, en lugar de en Memphis. No pasa nada: esto es el pop. Y Timberlake, el papel, lo hace bien.
No había engaño en los adelantos de ‘Man of the Woods’ (bueno, en ‘Filthy’ sí, todavía no se sabe muy bien qué pinta eso por aquí). No, este no es un disco de country por mucho que Timberlake haya aparecido caminando a través de campos de trigo en los anuncios del álbum, pero tampoco es un trabajo intercambiable con el resto de sus obras. Hay un poso de Americana y folk en canciones como ‘Flannel’, esencialmente una canción de hoguera; hay baladas country-folk (‘The Hard Stuff’, ‘Say Something’) y guitarras acústicas tanto en las baladas soul (‘Breeze Off the Pond’, ‘Livin’ Off the Land’) como en los mid-tempos disco (‘Montana’), pero en general estamos ante un disco de R&B cuyas canciones nos cuentan lo mismo de siempre hablándonos de amor, sexo y, por primera vez en la carrera de Justin, la paternidad. Solo que ahora lo hacen a través de metáforas bucólicas y títulos como “viviendo del campo” (que no va sobre vivir del campo, sino sobre la humanidad de Timberlake), “la brisa del estanque” (que no va sobre la brisa de ningún estanque, sino sobre los haters) o “suministros” (que no va sobre Justin comiéndose una lata de garbanzos en su cabaña del bosque, sino sobre sexo). Justin dedica el título de su disco a su hijo Silas (el nombre significa “procedente de los bosques”). Pero digamos que la única manera de entender que ‘Man of the Woods’ habla sobre Silas es interpretando que nos cuenta la historia de su fecundación.
Son varios los aciertos de ‘Man of the Woods’, demasiados como para detenernos en sus desaciertos (el interludio ‘Hers’ es realmente abominable: en él Jessica Biel narra su amor por Justin a través de un texto escrito por… Justin). El disco presenta buenas melodías, buenos “grooves” y una producción impecable de Timbaland y The Neptunes, y aunque puede llegar a aburrir en sus momentos más intimistas (‘Morning Light’, ‘Young Man’), o a resultar desagradable en su aproximación al rock-soul de Prince (“me gusta tu rosa, te gusta mi púrpura”, canta Justin en ‘Sauce’, en una descripción eufemística súper necesaria de su glande), no estamos ante el fracaso que nos está vendiendo la crítica. Puede que el videoclip de ‘Man of the Woods’ sea ridículo, pero la canción, en su búsqueda de un nuevo ‘Don’t Worry Be Happy’, es simpática, y aunque ‘Filthy’ desentona en el conjunto del disco, ¿quién nos dice que no puede petarlo en una discoteca? Incluso ‘Say Something’, con su estúpido consejo “a veces la mejor forma de decir algo, es no decir nada” (¿como por ejemplo en esta frase?), ofrece una melodía hipnótica y bella, en una composición a la que es difícil poner peros (quizá la producción vocal no termina de brillar).
El sonido de Timbaland y The Neptunes siempre ha tenido un elemento orgánico (la base de ‘Cry Me a River’ era un beatbox), por lo que una simbiosis con el folk quizá era inevitable en un momento en que Timberlake busca proteger su credibilidad tras el éxito de la “peor canción de 2016”, y canciones como ‘Midnight Summer Jam’ (¡que incluye una armónica!) o ‘Montana’ consiguen sonar cálidas y naturales empleando ritmos funk y disco respectivamente, sin entrar en el futurismo de una ‘Don’t Hold the Wall’ (aunque la primera se le acerca). Aquí no hay producciones panorámicas y visuales como en ‘The 20/20 Experience’; en su lugar, hay composiciones recogidas, domésticas, como ‘Livin’ off the Land’ o la muy Stevie Wonder ‘Higher, Higher’. Puede caer mal por muchas razones, pero no se puede negar que la voz de Timberlake aporta una textura muy atractiva a los sonidos R&B de Timbaland y The Neptunes, como demuestra el espectacular puente de ‘Supplies’ o la misma ‘Man of the Woods’.
¿Qué ha cambiado, entonces, en la carrera de Justin Timberlake para pasar de hacer el segundo disco más vendido de 2013 a su disco peor valorado? La música, desde luego, no ha empeorado tanto como para que ‘Man of the Woods’ esté recibiendo tantos palos. Evidentemente, ahora toca criticar a Justin por su arrogancia, su ignorancia ante temas como el feminismo o el racismo, el machismo con el que trató su ruptura con Britney o a Janet tras la Super Bowl de 2004 (¡el karma!)… Todas estas críticas son merecidas, pero no hace falta trasladarlas a un disco que, sencillamente, está bien. Si Justin abordara todos estos problemas con el mimo con el que aborda su música, otro gallo cantaría…
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ‘Midnight Summer Jam’, ‘Man of the Woods’, ‘Higher Higher’, ‘Montana’, ‘Livin’ Off the Land’ Te gustará si te gusta: Stevie Wonder, Michael Jackson, John Legend, Miguel Escúchalo:Spotify
‘All the Stars’ de Kendrick Lamar y SZA es el sencillo principal de la banda sonora de ‘Black Panther’, la nueva película de superhéroes de Marvel, dirigida por Ryan Coogler y situada en la ficticia nación africana de Wakanda. La banda sonora en cuestión, curada por el propio Lamar, se publica el próximo 9 de febrero y contiene colaboraciones de varias estrellas de la música afroamericana como The Weeknd, Vince Staples, Jorja Smith o Khalid, y también de artistas amigos como James Blake.
Lamar no ha escatimado en recursos para el videoclip de ‘All the Stars’, estrenado hoy y dirigido por su colaborador habitual Dave Meyers y por el equipo de Lamar, los “little homies”. Estamos de nuevo ante una superproducción espectacular en la que vemos a Lamar y a SZA en diferentes localizaciones, por ejemplo al rapero interpretando el tema en un barrio de chabolas o caminando a través de un bosque junto a unas panteras negras, y a SZA cantando desde el espacio exterior o acompañada de soldados en un bosque azul. Aunque también hay espacio para que ambos se rodeen de ostentación, color y riqueza, cantando en el interior de un templo inundado. A Lamar se le llegan a presentar cuatro mujeres gigantes, aparentemente procedentes de la realeza.
Lana Del Rey ha vivido uno de los peores momentos de su vida este fin de semana al conocer que un hombre pretendió secuestrarla durante sus últimos concierto en Orlando, Florida. Afortunadamente, el hombre, quien portaba una entrada y un cuchillo, era detenido antes de entrar al recinto, después de que la policía detectara indicios del objetivo del hombre.
Pasado el susto inicial, Del Rey ha ofrecido su siguiente concierto en Atlanta, y durante un punto del show, se ha dirigido a sus fans para hablar de este fallido intento de secuestro. Muy emocionada -por poco rompe a llorar, como puede verse en el vídeo-, la cantante explica que había estado llevando bien el susto, pero que al salir al escenario, no ha podido aguantar su emoción. “Después de lo que ha pasado en Orlando, lo único que quería es estar con vosotros”, manifiesta en el vídeo. “Me sentía bien hasta ahora, pero me he puesto un poco nerviosa al salir al escenario. Solo quiero decir que estoy muy contenta de estar con vosotros. Y si estoy un poco de bajón, tened paciencia conmigo”.
Podemos, como media España, ha visto la final de Operación Triunfo, y también ha querido expresar su apoyo a la ganadora del programa, Amaia Romero, en las redes sociales, felicitándola por su victoria. En Twitter, el partido morado ha colgado un vídeo de Amaia tocando el piano el pasado mes de noviembre, acompañada de Manu Guix y Ana Guerra, tocando su fusión de la “malagueña” de Isaac Albéniz con el “zorongo popular gitano” de Lorca. “Una navarra que emociona a un catalán y a una canaria con un zorongo andaluz de Lorca.”, ha escrito Podemos. “Enhorabuena Amaia por tu victoria, pero sobre todo por mostrar la España que se quiere y que ama su diversidad”.
Por su parte, Íñigo Errejón también ha querido felicitar a Amaia desde su cuenta de Twitter propia, celebrando la que ha sido una edición “diferente” de Operación Triunfo “que nos ha enseñado que lo que viene lo hace con valentía y mucho talento”. “Y una voz todavía más original”, ha apuntado Errejón sobre Amaia. Enhorabuena #AmaiaGanadora, esa voz ni se compra ni se vende, que siga su camino”.
Recientemente, Pablo Iglesias era noticia por expresar en una entrevista con El Diario que espacios de entretenimiento como Operación Triunfo o ‘Black Mirror’ son más importantes que los telediarios, ya que al contrario que en los informativos, en estos espacios de entretenimiento no existe la “manipulación mediática”.
💜 Una navarra que emociona a un catalán y a una canaria con un zorongo andaluz de Lorca. 🏆 Enhorabuena Amaia por tu victoria, pero sobre todo por mostrar la España que se quiere y que ama su diversidad.#OTFinalpic.twitter.com/fqLc5zudn5
Un OT diferente que nos ha enseñado que lo que viene lo hace con valentía y mucho talento. Y una voz todavía más original. Enhorabuena #AmaiaGanadora (@Amaia_ot2017), esa voz ni se compra ni se vende, que siga su camino #OTFinalpic.twitter.com/NGy8bTdlQW
Noah Cyrus prosigue con su carrera de singles y, después de sorprender con ‘My Way’ junto a One Bit, ha estrenado un nuevo single salido de la factoría Max Martin, un ‘We Are Fucked’ en el que colabora MØ y que te sonará si has visto la película ‘Hasta que el cuerpo aguante’, estrenada el pasado verano, ya que sonaba en los créditos finales.
Como ‘Chained to the Rhythm’ de Katy Perry, también producida por Martin, ‘We Are Fucked’ presenta una lectura satírica del privilegio en el primer mundo (“mi vida es genial”), el capitalismo (“quiero integrarme, así que voy al centro comercial y me lo compro todo”) y la fama (“quiero oír mi nombre, me da igual para qué”), en frases tan obvias también como “cambiaré el mundo, salvaré a todos los árboles y pájaros, pero antes me pillaré un café en Starbucks e iré a trabajar”.
En un estilo muy ‘We Are Young’ de fun. (y la “juventud” es precisamente el espíritu de esta canción que critica el conformismo de los jóvenes del primer mundo), la canción es perfecta para cantar a pleno pulmón, y si triunfa, que tiene posibilidades, sería imperdible oír por todas partes a gente cantar una frase tan deprimente como la de su estribillo, que reza: “estamos jodidos, hoy en día vamos al rebufo de los demás, nos sentimos vacíos, que nos paguen el sueldo es nuestro único objetivo”.
La entrevista no tiene mucho jugo, aunque resulta curioso leer a Ocean hacer las veces de periodista y preguntar a Chalamet sobre varias cosas como su restaurante favorito en Nueva York ahora que él se muda allí (desde Los Ángeles), sobre su método interpretativo (dice que “es importante concentrarse más en lo que pasa dentro de cámara que fuera), sus inspiraciones (Joaquin Phoenix, el mismo Ocean, a quien recita un pasaje de ‘Seigfried’, tras lo cual Ocean le pide que “no haga eso”, riendo), la banda sonora de ‘Call Me By Your Name’ (Ocean dice que es “súper buena”, Chalamet le replica que debería componer una banda sonora), o sobre la interacción de los protagonistas en esta película (Chalamet cree que si se hubiera ambientado en la actualidad, tendrían que haber mantenido conversaciones por teléfono o chat, y que eso hubiera restado magia a la historia).
Chalamet, que ha expresado su admiración por Ocean en el pasado, no cabe en sí mismo de felicidad charlando con el misterioso cantante, y se despide de él comunicándole que haber podido hablar con él personalmente “significa el mundo para mí”.
Brisa Fenoy se ha convertido en un nombre frecuente en medios no estrictamente musicales en las últimas semanas gracias a ‘Lo malo‘, la canción que co-escribió (basándose en un original en inglés de Will Simms) para la candidatura eurovisiva de Aitana y Ana Guerra, dos de las finalistas de un Operación Triunfo que anoche finalizaba con la victoria de Amaia Romero. Sin embargo, nosotros llevábamos ya un tiempo poniendo nuestra atención en esta gaditana gracias a canciones como ‘Ella’ o ‘Jericó‘. Nos sorprendió –relativamente– verla en esas lides, así que hemos charlado con ella por teléfono sobre el tema Eurovisión, claro, pero más sobre su carrera, sus intereses como artista, cómo firmó con Universal Music y sus próximos pasos en la música.
¿Cómo estás? Imagino que habrás pasado unas semanas más agitadas de lo habitual, ¿no?
Muy bien, aún reponiéndome de todo lo de OT, sí. Pero ya trabajando a tope, preparando un single que tengo que entregar ya.
En primer lugar, me gustaría hablar de tu carrera como artista. ¿Cuándo comienzas en la música y decides que quieres componer y cantar tus propias canciones?
Empecé a dar clases de piano a los 6 años o así, luego fui al conservatorio hasta los 15, pero ya a los 12 empecé a componer canciones así muy adolescentes, inspiradas en películas musicales que me gustaban, ‘Moulin Rouge’ y tal. Después, el cantautor Santiago Vargas, amigo de mis padres, ejerció de mentor mío, me ayudó a montar un estudio, me enseñó a producir, y yo me puse a hacer maquetas, muchas maquetas. A los 18 años mis padres me dijeron «¿qué quieres? ¿Un coche o un disco?». Y elegí el disco. Grabé con Santiago y Salvador Andrades, conocido productor y guitarrista flamenco de Algeciras, mi ciudad. Pero, aunque participaron músicos excelentes, no quedé muy satisfecha, resultó un pop-rock-jazz en el que yo no me veía, yo prefería la electrónica de mis maquetas. Paralelamente, empecé a trabajar como modelo y surgió la oportunidad de cantar en una campaña de Andalucía Turismo: era un anuncio televisivo, y se parecía mucho a grabar un videoclip. Ahí me di cuenta de que yo quería hacer eso, dedicarme a la música a tope. Me preparé más en el área de producción para mejorar mis maquetas y, paralelamente, empecé a moverlas por las discográficas. Tuve varias ofertas y al final opté por Universal Music/RLM , me convenció su propuesta.
Ya que lo mencionas, en Spotify puede escucharse completa esa canción del anuncio que mencionas. ¿Qué piensas ahora cuando la ves o escuchas hoy, al lado de ‘Ella’ y ‘Jericó’?
No pega ni con cola. [Risas] Pero no era una composición mía, yo solo cantaba como parte del encargo de la campaña publicitaria y me pareció una buena oportunidad cantar también. Más allá de la visibilidad que me dio en ese momento, le debo mucho a ese anuncio porque, como te decía, me hizo ver que yo quería hacer eso con mi vida, dejé la moda y los estudios de psicología que cursaba y me dediqué a tope a esto. Fue un punto de inflexión.
«Hacen falta artistas mainstream que sean más comprometidos y que cambien un poco las tornas»
Se puede decir que ‘Ella’ fue todo un éxito, sobre todo siendo tu primer single. ¿Cómo surge esta canción? ¿Es una producción tuya?
Esta canción la escribí en el verano de 2015. Por cierto, ahora recuerdo un texto en vuestra web sobre la canción y me encantó, porque estoy muy de acuerdo en lo que decíais: hacen falta artistas mainstream que sean más comprometidos y que cambien un poco las tornas, que no sea todo lo mismo. Muchas gracias por verlo así.
Bueno, es que es llamativo, que fuera surjan mujeres muy interesantes en el plano internacional y aquí no tanto. ¿No crees que quizá son las propias multinacionales las que hacen un poco de barrera, siendo demasiado prudentes?
Estoy totalmente de acuerdo, y lo estoy notando mucho con mi trabajo. Al menos sí puedo decir que me dan total libertad creativa. Pero a mi nivel todo va mucho más lento, eres tú la que tienes que estar detrás de todo, tirar del carro. Yo me busco la vida para ir lo más rápido posible: produzco y grabo en mi estudio e invito allí a quien yo quiero, busco mi equipo para los videoclips, los grabo… Una multi tiene miles de artistas, y eso dilata los plazos. Pero también tiene muchas ventajas, claro: me ofrecen esto de Operación Triunfo, por ejemplo, o, si ven que un tema funciona, pulsan un botón y te mandan a promocionarlo a Sudamérica… No sé, esas cosas.
Aunque aún eres joven y llevas relativamente poco tiempo en la industria, ¿dirías que resulta difícil imponer tus decisiones como creadora?
No, porque al final yo, como te decía, tengo total libertad. Pero eso sí, es fundamental tener un manager que defienda tus intereses allí dentro. Si dependes de un A&R, es más complicado, porque a veces vienen y se van, y eso te complica.
«Me gusta experimentar, pero siempre dentro del pop, porque quiero hacer cosas que le lleguen a la gente»
‘Jericó’ es una canción en la que se hacen más evidentes tus raíces andaluzas, pero a la vez muy contemporánea. ¿Dirías que esa puede ser una línea que te gustaría seguir en tu carrera?
Sí y no. Seguro que haré más canciones así, pero quiero hacer muchas más cosas, cosas diferentes, y estoy segura de que a medida que crezca como artista iré mezclando incluso más cosas. Me gustaría hacer algo más atmosférico, más lento, más R&B. Me gusta experimentar, pero siempre dentro del pop, porque quiero hacer cosas que le lleguen a la gente, con letras muy naif para que el público entienda bien el mensaje. Ya te avanzo que lo que viene ahora no va a ser una nueva ‘Jericó’. Quiero sorprender con cada single que saco.
«Quiero sorprender con cada single que saco (…) No concibo que la gente se cierre a un solo un género»
En la playlist que tienes en Spotify hay mucha música urban y pop, pero no me esperaba encontrar a The War on Drugs o Jonathan Wilson, la verdad. ¿De dónde te viene ese ramalazo rock?
Pues es que es eso, me encanta también ese rock atmosférico, con mucho delay, con algo de psicodelia, me flipa. En realidad todo lo que me llega, me remueve o me transporta, me resulta inspirador. Hay música urbana que no me llega nada, pero algún artista de electrónica vanguardista o rock me toca y me pongo el disco mil veces. No concibo que la gente se cierre a un solo un género.
En ambas letras demuestras que no te conformas sobre cantar sobre cosas futiles e intrascendentes, que buscas la conciencia. ¿Te gustaría que esa fuera una seña de identidad o es algo que ha surgido así?
No me cierro a nada. Yo también tengo muchas canciones de amor y desamor –sobre todo de desamor [Risas]– y algún día publicaré alguna. Pero creo que ya hay muchos artistas que se centran en eso y que no hay tantos que canten sobre cuestiones no ya sociales sino humanas, más amplias, incluso de política. Y hace falta en el mainstream, porque es necesario mandar mensajes de ese corte que lleguen a los jóvenes desde el pop, la urbana, la de baile, que es lo que ellos escuchan en su mayoría. Decirles algo subliminal a través del ritmo, en una discoteca, en las radios, es la mejor manera de que te escuchen.
«[Sobre ‘Lo malo’] No es sólo feminista, se puede extrapolar a hombres heterosexuales u homosexuales»
Hablemos un poquito de tu participación en Operación Triunfo… ¿En qué momento se te ocurre participar y por qué con ‘Chico malo’?
Pues verás: a mí me pasaron una canción con una base ya hecha y en inglés, que poco tenía que ver con la mía, era más anglosajona, más pop. Me pidieron que en 24 horas hiciera una adaptación a un lenguaje más latino, más urban, que la llevara a mi terreno. Y eso hice. Además, me propuse introducirle una letra que fuera todo lo contrario a lo que suele ser un alto porcentaje de esa música, muy machista. Pensé en darle la vuelta, darle una visión más feminista pero cantando a «lo bueno», negando «lo malo». Yo al menos, estoy muy cansada del prototipo del «chico malo» del género, que cuanto más chulo, más dinero tenga y más denigrante sea hacia la mujer, es supuestamente más «guay». Para mí no es así, es dañino propagar esos valores al público, sobre todo al más joven. Creo que es un error y es una irrealidad además, porque la vida no es así. Que nadie crea que se gana mucho dinero con la música, como para vivir a tutiplén. Además, el mundo es muy desigual como para pensar así, hay que plantearse otra visión.
Pero no es solo feminista, es «lo bueno» contra «lo malo», y eso se puede extrapolar también a hombres heterosexuales u homosexuales, de cualquier género o condición. Pero es cierto que el hecho de que sean dos mujeres cantando esto en un estilo en el que las chicas suelen aparecer llorando por un hombre es un puñetazo en la mesa. El hecho de que esto se pueda bailar en una discoteca es parte de la contradicción que plantea: me llegan muchos mensajes que me dicen «gracias por crear esta canción para bailar en discotecas llenas de «chicos malos»».
¿Y cómo ha sido la experiencia? ¿Sientes que has perdido el control de tu trabajo allí en algún momento, después de todo lo que pasó con la letra y demás?
No, porque es parte de la creación, yo estaba abierta a que se cambiara. Al fin y al cabo es un encargo para ellas y para el programa. A mí me encanta haberlo hecho, me gusta componer para otros artistas, porque es lo que más me gusta y compongo muy fácil. Además para mí ha sido beneficioso, me ha dado más a conocer. No tiene mucho sentido estar en casa escribiendo con mucho contenido pero que no se visibilice, y esto me ayuda incluso dentro de mi propia discográfica, porque si no tienes tirón, no eres una prioridad para ellos.
«Yo siempre creí que ganarían Amaia y Alfred, (…) pero es verdad que cuando [‘Lo malo’] pasó de ronda dije “verás tú…”»
¿Te viste en algún momento yendo a Lisboa como autora?
Pues mira, hubo un momento en que dudé, ¿eh? Yo siempre creí que ganarían Amaia y Alfred, lo tuve clarísimo, pero es verdad que cuando pasó de ronda dije “verás tú…” [Risas]
Pero bueno, la canción parece que está teniendo bastante vida después de eso, ¿no? Está subiendo sin parar en las listas de streaming…
Ya, muy fuerte… ¡Creo que hoy está en el puesto número 7 de Los 50 más virales globales! Yo, sinceramente, no me esperaba todo esto ni de broma, ni en sueños. [Risas] Al final tú haces una canción y muchas veces crees que, como tú le tienes mucho cariño o significa mucho para ti, crees que puede petar y no. Y luego, la que menos te esperas, es la que suena. Es muy curioso. Por eso mi intención es publicar, publicar y publicar… A ver si con esto Universal me abre la veda, porque tengo muchas ganas.
¿Y qué es lo próximo de Brisa Fenoy, entonces?
Pues un single, como te decía. Aún no sé cuál, porque hay dos propuestas y no está claro cuál será. Yo, de momento, me voy esta semana a grabar los dos vídeos a México, con un equipo fabuloso, y ya se decidirá cuál irá primero. De aquí a verano espero que salgan al menos 2 o tres singles más.
¿Y tienes como objetivo grabar un álbum o no te llama ese formato?
No me preocupa especialmente. Grabaré un álbum cuando sea el momento, pero ahora no lo es. Tengo que darme a conocer con canciones, desarrollarme como artista… Yo cuando llegue el momento quiero hacer un álbum de golpe en la mesa, y ahora mismo tengo singles de golpe en la mesa. Cuando tenga un álbum de golpe en la mesa, que tenga un sentido, con un productor que me motive… lo haré. Ahora mismo, no.
La argentina asentada en Madrid Nathy Peluso ha sido claramente una de las artistas revelación de los últimos tiempos, como atestiguan canciones como ‘Corashe’ o el EP ‘Esmeralda’. Hoy confirma un nuevo EP que se llama ‘La sandunguera’, llegará al mercado el próximo 9 de marzo y se presenta con el corte titular, que no tiene ningún tipo de desperdicio.
Sobre el mantra «este es mi jazz latino», Nathy Peluso despliega una muy atractiva mezcla de géneros en los que cabe hip-hop, ritmos urban, guitarras españolas, vientos latinos y voces soul hacia el final, bajo la producción de Pedro Campos. La letra vuelve a ser para enmarcar debido a su autoafirmación desde el momento en que arranca: «Soy nena muy rica latinoamericana / de chiquita tenía bombachita de bandana / Lo que menos me importa es tu banana / Acércate que te enseño katana»… hasta que acaba «Al escribir yo siento la paz / Me importa un pepino que concha dirás / Yo hago música para el mundo / Mi mensaje es tan profundo / For all motherfuckers».
El vídeo estrenado hoy ad hoc no decepciona: en él vemos a Nathy Peluso recreando visualmente las referencias musicales de ‘La sandunguera’, lo que incluye la española, la urban deliciosamente decadente o la rapera. Con planos que son puro Terremoto de Alcorcón meets Martes y 13, el vídeo ha nacido para ser visto y escuchado en bucle.
Mad Cool está pasando la mañana ofreciendo nuevas confirmaciones, algunas de las cuales nos han dejado con la boca abierta, a decir verdad. Y es que cuando el festival tiene todos los abonos normales y los abonos VIP vendidos (aunque no las entradas de día) gracias a la presencia de artistas como Depeche Mode, Pearl Jam, Massive Attack, Queens of the Stone Age, Arctic Monkeys y un larguísimo etcétera, continúa dando nombres de primera categoría.
La gran sorpresa es la confirmación de Post Malone, uno de los artistas más exitosos de todo el mundo en este momento gracias a su disco de trap comercialote ‘stoney’ y sobre todo al pelotazo dado con ‘rockstar’. Hace unos días nos quejábamos de la ausencia de urban en el cartel del festival… et voilà. También nos quejábamos de la ausencia de artistas femeninas y música pop en la primera línea del cartel, y justo Dua Lipa es otra de las confirmadas. La cantante, que ya ofreciera uno de los mejores conciertos el año pasado en el FIB, ha arrasado desde entonces con ‘New Rules’ y empieza a hacerlo con su nuevo single ‘IDGAF’.
Mad Cool también confirma una buena retahíla de artistas consagradísimos junto a otros noveles de todo tipo de géneros. Son Underworld, Paul Kalkbrenner, Gruppo di Pawlowski, The Ninth Wave, Deaf Havana, Alex Francis, Jet, Childhood, Bayonne, Cora Novoa, Durand Jones & The Indications, Holy Bouncer, Ben Howard, Pile, Ylia, Slaves, ElyElla, DJ Koze, Iván Ferreiro, Goat Girl, Jardín de la Croix, Mick Jenkins, Actress, Weval, Víctor Santana, Re-tros, Milk Teeth y James Holden & The Animal Spirits, presente entre nuestros mejores discos de 2017 gracias a la edición del excelente ‘The Animal Spirits’. Aunque si hay una sorpresa es la de los alemanes Lali Puna. ¿Qué década corría la última vez que nos visitaron? Presentarán su último disco, el apañado ‘Two Windows‘.
Este viernes 9 de febrero se publica ‘Irrepetible’, el nuevo álbum y DVD en vivo de Coque Malla. Como nos habéis indicado varios lectores a través de los comentarios o las diversas redes sociales, su primer single presentado justo antes de Navidad ha sobrepasado los límites de la «curiosidad para fans» inherente a este tipo de lanzamientos para convertirse en un hito de la carrera del artista… y de su invitado.
El primer single de este disco es una versión en vivo de la canción ‘Me dejó marchar’ en la que Coque se hace acompañar de Iván Ferreiro. Los arreglos de flautas y cuerdas hacen de la interpretación in crescendo una grabación absolutamente emocionante que acaba de superar el millón de visitas en Youtube. El éxito está asegurado para la edición de este concierto ciertamente «irrepetible» por el que se pasaron -atención- Jorge Drexler, Neil Hannon de The Divine Comedy, Amable Rodríguez, Santi Balmes y Dani Martín. Se grabó el 6 de junio en el Teatro Nuevo Alcalá de Madrid. El concierto ha sido dirigido por http://lasdelcine.com/
‘Me dejó marchar’ fue una de las canciones incluidas en el disco de 2016 de Coque Malla, ‘El último hombre en la tierra’, pero no fue uno de los singles principales de aquel álbum. Este mérito recayó en ‘La señal‘, ‘Santo, santo‘ o ‘Lo hago por ti‘, cuyos vídeos ni por asomo llegaron a este millón de visitas. Os dejamos también con otro de los adelantos de ‘Irrepetible’, ‘Hace tiempo’.
El tercer disco de la banda asentada en Madrid Tripulante y Crucero llega al mercado en una semana marcada por la nieve y las noches a varios grados bajo cero en la ciudad, lo cual tiene su gracia si pensamos en la inspiración tropical de parte de su música. Lo hemos visto en su sonido desde sus inicios y lo hemos vuelto a comprobar en ese ‘Amanecer’ que supone uno de sus singles no solo más veraniegos y festivos, sino también más accesibles e inmediatos. El que definitivamente debería llevarles a todo tipo de fiestas y festivales.
Brasil es también protagonista en la primera canción de ‘Meseta selva’, una especie de samba lo-fi llamada ‘Algo nuevo’ que han llenado de coros amigables, referencias al carnaval, viajes que nos llevan a sitios porque «algo nuevo ha de llegar» y «obí-obás». Por su parte, la balada ‘Tropicalia’ tiene también un claro aire bossa tanto por el modo de rasguear la guitarra como por la percusión, y una melodía que es puro buen rollo, incluso con sus oscuras referencias políticas («así pensaban estos locos brasileños / que contra una dictadura fueron pioneros»).
El aire alegre, en general, de las composiciones de Tripulante y Crucero no impide que sus canciones se llenen a veces de melancolía, empapando algunas de las composiciones más conseguidas del conjunto. Es el caso de dos preciosas canciones entonadas por el co-líder Ernesto Vena (Javier Peña es en verdad el cantante principal): ‘Mediterráneo’ (no en vano también conocida como ‘Mediterráneo perdido’), y ‘Río de enero’. La primera podría tener un pequeño poso de Vainica Doble (sobre todo en melodía), C.R.A.G. (esas voces) o Serrat (y no solo por ese título que le pertenece por razones evidentes). La segunda, podría ser una de las últimas composiciones de Francisco Nixon para muy bien.
Y es que otro de los aciertos del álbum es haberse dejado permear por el espíritu en coros y arreglos de décadas pasadas. ‘Un mundial en la arena’ no está lejos del jazz latino de Fania All Stars o Tito Puente, mientras ‘Tribus doradas’ podría haberse dejado producir por Augusto Algueró. Una canción que, gracias a su sección de metal, destaca en una segunda mitad de disco algo más árida, con canciones tranquilas como el reposado corte titular o la final ‘El corazón rojo’, menos agraciadas aunque igualmente ejemplo de cómo Tripulante y crucero han logrado un disco equilibrado, variado (no solo en producción, también en temática, con letras sobre la propia creación musical) y al mismo tiempo coherente y bien cerrado.
Calificación: 7,1/10 Lo mejor: ‘Amanecer’, ‘Río de enero’, ‘Mediterráneo’, ‘Algo nuevo’ Te gustará si te gustan: Tórtel, Francisco Nixon con y sin La Costa Brava, Augusto Algueró Escúchalo:Spotify
Vitalic e Iván Ferreiro encabezan las nuevas confirmaciones de Low Festival 2018, que se celebra los días 27, 28 y 29 de julio en Benidorm, con nombres ya antes anunciados como The Chemical Brothers, Phoenix, La Bien Querida, Javiera Mena, Novedades Carminha, Izal o La Plata. Según la nota de prensa, Vitalic presentará «su espectáculo ODC Live, catalogado el pasado 2017 como uno de los mejores shows de electrónica del planeta». La nota menciona la colaboración con La Bien Querida en ‘Tú conmigo’: esperemos que coincidan en día y podamos disfrutar de esta colaboración en vivo sobre el escenario. Esta fue nuestra entrevista conjunta a ambos, en cualquier caso.
Otros confirmados son Elyella, los alicantinos Sra Robinson y Joana Serrat, con quien hablamos en profundidad hace poco sobre su último disco, ‘Dripping Springs‘. Los abonos para Low Festival, que celebra su 10ª edición, valen 64 euros pero solo hasta esta noche. También están disponibles los últimos 100 abonos VIP (125€) y los últimos 50 tickets VIP Pool (170€).
Iván Ferreiro ha sido noticia recientemente tras relatar en el programa Salvados de laSexta cómo ha tenido que lidiar con la depresión: «Es flipante, todos escondemos nuestras debilidades todo el rato, vivimos en un juego de aparentar una cierta fuerza para parecer socialmente responsables». Contó cómo lloró de felicidad cuando el médico le diagnosticó TDA: “me definió un montón de cosas que nunca había contado a nadie y lloré de emoción al ver que sabía de lo que hablaba”.
‘Rose-Colored Boy’ se había perfilado claramente como una de las canciones favoritas del público de ‘After Laughter‘, el último disco de Paramore editado la pasada primavera, y el más colorido que quizá jamás editen. Sin embargo, la canción no había sido single hasta ahora, pues la banda se había decantado más bien por ‘Told You So’, ‘Fake Happy’ y por supuesto ‘Hard Times’, una de las mejores canciones de 2017.
Sin embargo, coincidiendo con su gira australiana (y por Nueva Zelanda), que tiene lugar este mes de febrero, el grupo se ha animado a realizar un videoclip para esta canción de coros tan The Go! Team y melodía un tanto Chvrches, y merece mucho la pena verlo. En el vídeo, no en vano realizado por el prestigioso Warren Fu, vemos a Hayley Williams al frente de un programa de televisión ochentero.
Williams, que tanto ha hablado sobre la depresión en las letras de su carrera y de este disco (esta canción en concreto habla de la incomprensión) se enfrenta a su propio yo cuando este le indica que tiene que «sonreír más» o «beber más café», mientras la estética está en sintonía con esos vídeos actuales que sitúan canciones de Dua Lipa o Justin Bieber en 1985.
Entre los grupos que se preocupan de tocar en lugares que no sean Madrid y Barcelona, a riesgo de ingresar menos dinero, por no llenar o actuar en recintos más pequeños por una cuestión de número de habitantes, Texas. El grupo, que actuaba en las dos ciudades más grandes del país el pasado noviembre, amplía su gira actual a lo largo de 2018.
Hace unos días se confirmaban en el ciclo La Mar de Músicas, con la colaboración del Ayuntamiento de Cartagena, Murcia (22 de julio), y hoy suman otros 4 conciertos más. Estarán en Zaragoza el sábado 30 de junio en el Teatro de las Esquinas; en Gijón el domingo 1 de julio en el Teatro de la Laboral; en León el lunes 2 de julio en el Pabellón Multiusos CHF; y en San Sebastián el martes 3 de julio en el Kursaal. Las entradas para estos conciertos se podrán adquirir a partir de las 10:00h del próximo jueves, 8 de febrero. Los precios rondan los 30-35 euros.
La nota de prensa asegura que no faltarán hits en el repertorio como «‘I Don’t Want a Lover’, ‘Say What You Want’, ‘Summer Son’, ‘Inner Smile’, ‘Black Eyed Boy’ y ‘When We Are Together'», si bien el grupo presentará también canciones de su largo ‘Jump on Board‘, editado el año pasado. Os dejamos con el vídeo publicado en octubre para ‘Can’t Control’, su último single.
Metallica han pasado dos noches casi consecutivas por el antiguo Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid batiendo el récord de asistencia en este recinto, unas 17.000 personas gracias a la remodelación del espacio y a las posibilidades de su escenario circular en el centro de la pista, que permitió ver el show desde el 100% del graderío como si de un partido de baloncesto se tratara, sumando además casi toda la pista alrededor del escenario en medio. Os contamos lo que sucedió en la segunda noche, a través de los tópicos que han rodeado siempre el mundo del heavy metal. ¿Qué se cumplió para bien o para mal? ¿Y qué no?
El jevi nunca muere
Verdades como templos: A la vista de todo el mundo queda el exitazo de la gira de Metallica, con un llenazo absoluto en cifras récord con todo vendido con meses de antelación. James Hetfield se dirigió al público al poco tiempo de salir indicando que estaban allí porque «amaban la música y [les] encanta conectar con la gente». En otro momento de la noche celebró que el show hubiera reunido «a tres generaciones de fans» dirigiéndose directamente a un muchacho de 12 años que había acudido con su madre. Y había muchos otros menores acompañados de sus padres. Lars Ulrich dijo al final que hacía 37 años de su primera visita a Madrid y que ninguna de las «15 o 20 veces» que habían venido se habían ido decepcionados. El público tampoco. El show supo conectar ciertamente con varias generaciones de fans, algunos ya entrados en los 50 y lejos de sus tiempos melenudos por razones evidentes -otros conservando orgullosos las mismas-, a través de un repertorio sólido, y de un buen espectáculo muy cercano por la disposición del escenario, muy apañado en esa veintena de cubos luminosos que subían y bajaban con imágenes proyectadas. Por supuesto no faltaron tampoco destellos de fuego ni el guiño a la bandera española con el logo de la banda, ni mucho menos las canciones históricas: la alucinante ’Seek & Destroy’, ‘Fade to Black’, ‘For Whom the Bell Tolls’, una emocionantísima ‘Sad But True’ y luego ‘Master of Puppets’ como cierre de la primera parte. Pequeña decepción: Ese apego al «metal», a lo verdaderamente «jevi», se llevó por delante la interpretación de los hitos de ‘Load’ y ‘Reload’: no sonaron ni ‘Until It Sleeps’, ni ‘The Memory Remains’, ni ‘Fuel’, ni ‘Ain’t My Bitch’, ni ‘Hero of the Day’. Vale que el jevi nunca muera, pero los que crecimos con su etapa post-grunge también estamos vivos y nos merecíamos nuestra dosis de nostalgia.
El público rockero es súper fiel
Verdades como templos: Además del llenazo, parte del público acudió con las canciones del último disco de Metallica, ‘Hardwired… to Self-Destruct‘, muy bien aprendidas. Tras la intro con Ennio Morricone, atronó la salida de la banda con ‘Hardwired’, sucedida por una espléndida ‘Atlas, Rise!’ en la que James Hetfield no tuvo que cantar «atlas, rise!» ni una sola vez: ya lo hacía el público. En esos primeros minutos de la noche ya se vio que la idea de llenar el escenario circular de micrófonos para que Hetfield cantara una estrofa en cada uno es brutal. No había grandes pantallas, ¿pero quién las necesitaba? Pequeña decepción: Amparándose en los 2 millones de copias que ha vendido este nuevo disco, todo un éxito en los tiempos que corren, Metallica dieron bastante bola a este último álbum, para tedio del público casual que no se lo había empollado. ‘Moth Into Flame’ fue absolutamente vibrante, pero no tanto ‘Dream No More’ o ‘Halo On Fire’, mientras la batucada al final de ‘Now That We’re Dead’ fue un tanto Safri Duo y de primero de efectismo.
Los jevis son los mejores músicos
Verdades como templos: No vamos a descubrir América al hablar de las cualidades como músicos de Metallica: parece mentira que sean 4 personas sobre el escenario en lugar de 6. Mientras subían y bajaban del escenario sonaban extrañas intros y outros con instrumentos pregrabados levantando innecesarias dudas, porque el vigor y la destreza de Hetfield, Hammet, Ulrich y el más recientemente incorporado al bajo Robert Trujillo estuvieron fuera de toda cuestión… Pequeña decepción: … lo que no quita que hubiéramos agradecido que la voz de Hetfield se hubiera escuchado un poco más alta, facilitando la comprensión de las letras como sucede en disco. Aunque se agradeció la ausencia de virtuosismo gratuito, sí hubiera agradecido un desboque mayor de la sección rítmica. Iba preparado para más momentos ametralladora a cargo de Ulrich y Trujillo. Me sigo quedando con el sonidazo y la potencia de Queens of the Stone Age: de lo más bruto que ha pasado por mis oídos.
Las baladas jevis son las mejores
Verdades como templos: No faltó ‘Nothing Else Matters’ como bis, y seguida de esa obra maestra llamada ‘Enter Sandman’ fue de lo mejor de la noche. Pero sin embargo me quedo con el inicio de ‘One’, el icónico tema inspirado en ‘Johnny cogió su fusil’ que todavía puede llevarte a las lágrimas en dos segundos. El paso de la primera parte en plan balada a la segunda metalera retrata el absurdo y la rabia de la guerra como pocos. Sin duda, el highlight de la noche. Pequeña decepción: ¿Dónde quedó ‘The Unforgiven’? En serio, ¿cómo puede un grupo mimar una canción hasta el punto de ofrecer dos partes de la misma, para después pasar de tocarla en directo? Me he pasado toda la noche soñando con ella… ¡Jamás os lo perdonaré, Metallica!
Los jevis son las mejores personas
Verdades como templos: Ya lo dijo el líder de Motociclón: «los jevis son la buena gente» de la industria musical. A pesar de su imagen de duros, James Hetfield fue un líder ultra cercano, que se deshizo en elogios hacia el público, y hacia sus «hermanos» en la banda. Tan majos son Metallica que Hammet y Trujillo se marcaron una versión medio instrumental… ¡de una canción de Barón Rojo! En concreto interpretaron ‘Los Rockeros van al Infierno’, cuando el sábado habían hecho ‘Vamos muy bien’ de Obús. Al cierre definitivo, reparto masivo de púas y baquetas conmemorativas durante minutos y minutos con las luces ya dadas. No hace falta decir nada más. Pequeña decepción: El 95% del público se comportó y se mostró amigable y buenrollero, comentando espontáneamente cómo había ido el concierto anterior, o compartiendo minis de cerveza. Pero un pequeño porcentaje decidió dar la nota demostrando que no todo el mundo es tan buena gente: el personal de seguridad se aburrió de pasearse por la pista apagando cigarrillos porque hace eones que en los estadios cerrados está prohibido fumar, e intentando contener a la gente que se tambaleaba absolutamente ebria, no haciendo pogos, que ojalá, sino cayéndose medio dormida sobre el hombro de al lado. Hay gente que vomitó in situ, ¿de verdad hace falta empedarse a estos niveles un lunes a las nueve de la noche? ¿De verdad merece la pena pagar 100 pavos para no enterarte de nada? ¿No les dan pena los miles de personas que se han quedado sin entrada? 8.