Harry Styles ha sido noticia en las últimas horas porque una fan no ha dudado en tocarle el paquete cuando se ha acercado al público durante un concierto en California. El vídeo, a pesar de durar solo 9 segundos, es lo suficientemente ilustrativo como para haber dado la vuelta al mundo varias veces a lo largo del día.
Sus fans no han tardado en tomar las redes sociales adoptando el hashtag #RespectHarry, reflexionando sobre los límites y el respeto que merece el autor de ‘Harry Styles’. Algunos de los tuits recopilados por el NME son: “es repugnante y una falta de respeto tocar a Harry sin su consentimiento, sobre todo la entrepierna o los muslos”, “anuncio de servicio público: las celebridades son seres humanos. Harry Styles es un ser humano. No es un objeto sexual” o “no soy fan de 1D pero esto es terrible, hay que respetar a todo el mundo, recordad que esto también es acoso sexual”. De hecho una usuaria dice: “no está bien manosear a los hombres tampoco. No es distinto y es repugnante si pensáis que los hombres no pueden ser también víctimas de acoso sexual”.
En medio de esta oleada de opiniones, una persona ha puesto el toque de humor preguntándose por qué no puede ser «todo el mundo como esta chica». En el vídeo adjunto, muestra cómo hay que tocar a Harry Styles en un concierto. Podéis ver los dos ejemplos bajo estas líneas.
The National estrenan un vídeo más correspondiente a su último disco, ‘Sleep Well Beast’, que ha dejado multitud de singles de adelanto, buzz singles y vídeos varios como ha sido el caso de ‘The System Only Dreams in Total Darkness’, ‘Guilty Party’, ‘Carin at the Liquor Store’ y ‘Day I Die’, siendo la favorita del público claramente la primera a juzgar por lo que vemos en Spotify.
La nueva apuesta de The National para defender este disco que ha sido número 1 en Reino Unido es ‘I’ll Still Destroy You’ y quienes se han encargado de dirigir el vídeo son Allan Sigurðsson y Ragnar Kjartansson, quien de hecho aparece en el reparto.
El vídeo, acorde a su ritmo acelerado y definitivamente desbocado en sus últimos instantes, presenta una fiesta con confetti y champagne. Pero tratándose de The National aquí hay también un poso amargo y agridulce y el stripper de esa fiesta no es el idóneo para según qué despedidas de soltera.
Matt, líder de The National, ha dicho sobre la canción que trata sobre «automedicarse». «Es sobre cómo cambiamos nuestro estado mental, ya sea a través de la maría, del vino o lo que sea. Es un ingrediente de mi vida. A veces nos excedemos, aunque siempre lo he llevado bien de manera extraña. Canto mucho sobre eso y sobre los peligros que conlleva».
La banda catalana Mujeres presentaba hace algo más de un mes el primer adelanto de su inminente disco, que se publica el próximo 17 de noviembre a través del sello Sonido Muchacho. Aquel ‘Siempre eterno‘ era un agitado single de presentación de influencia garajera, muy adecuado para llamar a su público a sus próximos conciertos. Pero el segundo single que presentaban este viernes es incluso mejor.
Aún bajo el paraguas de ese sonido garaje y también con un punto de punk anglosajón y canallismo patrio -es decir, donde la Velvet puede encontrarse con los Ramones y estos a su vez con Los Brincos, todo ello muy retro-, ‘Un sentimiento importante’ es un medio tiempo que explota gracias a su inolvidable estribillo.
Si «Un sentimiento importante para los dos, para los dos, para los dos» ya era una clarísima cumbre de sus futuros conciertos desde el momento en que la tocaran por primera vez en su local de ensayo, hay que esperar al espléndido puente instrumental que precede a la estupenda coda «tú eres, tú eres» hecha también para el delirio colectivo para comprender del todo el alcance de la composición. Muy fácil imaginar los pogos y los coros colectivos tras ese falso final, como podréis comprobar el 19 de enero en la Sala Apolo de Barcelona y el 9 de febrero en la Joy Eslava de Madrid, en ambos casos junto a Kokoshca.
A falta de unas semanas para publicar su segundo disco ‘The Thrill of It All’, del que conocemos la primera canción y la última (bonus tracks aparte), Sam Smith ha concedido una entrevista a The Sunday Times en la que revela que se siente tanto mujer como hombre y niega ser cisgénero. «No sé qué nombre ponerle, pero me siento tanto mujer como hombre» han sido sus palabras. Cuando le preguntan si se identifica como cisgénero, Smith indica que no y muestra unos tatuajes en los dedos con el símbolo de Venus.
Además, Smith indica que le encanta la ropa de mujer. «Me encanta un buen tacón. Tengo montones de tacones en casa. Hubo un momento en vida en que no tenía ni una sola prenda masculina. Llevé maquillaje cada día a clase, pestañas postizas, leggins con Doc Martens y enormes abrigos de piel durante dos años y medio». Sí se sigue identificando como gay, al indicar que sus nuevas canciones hablan de su «madurez, confianza y de mostrar el joven gay en que [se ha] convertido».
Continúa: «al mirar atrás, me daba miedo decir algo incorrecto u ofensivo, cuando empecé a escribir mi primer álbum. Me acababa de mudar a Londres desde un pueblo en el que literalmente yo era el único gay del pueblo («the only gay in the village» en el original, podría ser -o no- una jocosa referencia a ‘Little Britain’). No sabía qué decir». Como recuerda el artículo, Sam Smith se ha subido recientemente a Instagram con tacones. Esta era la imagen que recibía casi 400.000 «me gusta».
Como todo el mundo sabe a estas alturas, la segunda temporada de ‘Stranger Things’ llegará al completo a Netflix esta misma semana, el viernes 27 de octubre. A falta de tan solo 4 días para su emisión, la serie ha consentido que en España se lance una promo extra que tiene como protagonista nada menos que a Leticia Sabater.
El look que se ha decidido dar a la que fuera presentadora de ‘A mediodía alegría’ la muestra deliberadamente despeinada y desmejorada. ¿Alguien ha pensado en Leticia Sabater como en una Winona Ryder española, una mujer desesperada por la desaparición de un hijo, mentalmente afectada y capaz de reírse de sí misma? La verdad es que no exactamente: Leticia Sabater aparece más bien como la versión patria de Barb, el personaje que desaparecía en el «Upside Down» en la primera temporada, convirtiéndose en uno de los momentos más comentados en la red.
La relación de ‘Stranger Things’ con España ha sido curiosa: hemos visto a los niños protagonistas cantar ‘Bailando’ de Alaska y Los Pegamoides o acudir a El Hormiguero, también presenciamos un intento de llamar a la serie oficialmente «Cosicas raras«, ¿pero quién habría visto venir esto?
Bromas y cuestionables formas de promoción aparte, la sinopsis oficial de la segunda temporada de ‘Stranger Things’ dice lo siguiente: «Un año después, los ciudadanos de Hawkins (Indiana) aún se están recuperando de los horrores del Demogorgon y de los misteriosos sucesos ocurridos en el laboratorio. Will Byers ha regresado del Mundo del Revés, pero un ente más grande y siniestro sigue amenazando a los que han sobrevivido».
El pasado fin de semana se ha celebrado de manera simultánea en Madrid y Barcelona una nueva edición del festival Primavera Club, que dio una auténtica campanada el viernes al anunciar in-extremis un concierto-sorpresa del grupo de Kim Deal y su hermana Kelley, The Breeders, al cual pudimos asistir. Pero las verdaderas sorpresas vinieron de varios de esos numerosos nombresmenos conocidos que presentaba el diverso cartel de esta edición. Esta es nuestra crónica en 7 grandes titulares.
Superorganism: el gran WTF
Superorganism tienen tres canciones publicadas y el beneplácito de Ezra Koenig de Vampire Weekend y Frank Ocean, pero aunque ‘Something for Your M.I.N.D.’ es pegadiza, no hace justicia al frikismo que desprende el directo del grupo. Ocho músicos subidos al escenario se reparten el trabajo así: tres de ellos tocan medio escondidos tras grandes paneles blancos; la vocalista principal, una adolescente de 17 años que aparenta ocho menos, canta las canciones y sus tres coristas, además de cantar ejecutan movimientos coreografiados durante el concierto, incluso cuando no suena música, como si fueran robots (mención aparte merecen sus llamativos “outifts”). Mientras se emiten tras los miembros del grupo proyecciones en 3D rudimentario de ballenas y advertencias sobre el peligro de las gambas. Las canciones del grupo, entre las que destacan ‘Nobody Cares’ y ‘Everybody Wants to be Famous’, son ultra pop y replican el sonido preciso, ajustado y medido de las producciones de radiofórmula, lo cual se traslada a un directo milimetrado de principio a fin. Un “superorganismo” de músicos que busca (y encuentra) la autenticidad en la teatralidad y artificialidad de un concierto de pop en mayúsculas. Entre el WTF y el puro entretenimiento.
Starcrawler y Cocaine Piss: el punk definitivamente NO ha muerto
La dosis de punk de Primavera Club ha sido intensa este año con las actuaciones de Starcrawler el viernes y de Cocaine Piss el domingo. Por un lado, el primer grupo, de Philadelphia, que cuenta con el beneplácito de Elton John y Ryan Adams, quien ha producido su single ‘Ants’, dio un verdadero conciertazo de punk y rock n roll puro, gracias a la energía de Arrow de Wilde, una vocalista flipadísima que es la versión femenina del primer Marilyn Manson y que iba vestida poco más que con un sujetador y con un suspensorio y un copa protectora. Su imponente presencia se saldaba con una mancha de sangre falsa en todos los morros y con ella saltando hacia el público, por poco pegándose una buena. Por otro lado, los belgas Cocaine Piss (gran nombre) se sumergieron en el punk más todavía, ofreciendo un concierto implacable, bruto y caótico que terminó con su también carismática vocalista interpretando varios temas en la pista, entre el público, totalmente extasiada y obligando al pobre guarda de seguridad a seguirla por toda sala tras el cable del micrófono. Dos conciertos que demuestran que el punk y el rock’ n roll no ha muerto, que está vivito y coleando y que todavía puede darnos buenas sorpresas.
Low Island, ¿de Apolo a las estrellas?
Low Island daba el domingo su primer concierto en el extranjero (según afirmó uno de sus integrantes), rebosando ambición, motivado por supuesto por el potencial comercial de sus canciones, totalmente en la vena de Coldplay, cuando no en la de Wild Beasts, y que pueden llegar a sonar a Radiohead o apostar por ritmos discotequeros según la canción. Low Island ejecuta esta mezcla de influencias en directo con profesionalidad, demostrándose como verdaderos músicos y como verdaderos compositores de melodías y cantantes (atención a ‘Holding It Down’ y ‘That Kind of Love’). De los grupos que más pueden dar que hablar en el futuro, y no solo a nivel Primavera.
¿Dónde está la fantasía de Gabriel Garzón-Montano?
El autor de ‘Jardín’ actuó completamente solo, ante el teclado y acompañado de bases programadas, las mismas que él ha compuesto meticulosamente en su debut. La “performance” de Garzón-Montano estuvo bien, pero la tremenda austeridad de su puesta en escena, que por poco replicaba la de un ensayo, contrastó con la complejidad y la riqueza instrumental de sus bases, que sin duda se aprecian mejor en disco. No puede decirse que Garzón-Montano no exhume confianza y fuerza en el escenario, y cada una de sus canciones las presentó con la energía y el amor que merecen, pero para que canciones tan buenas como ‘Sour Mango’, ‘Crawl’ o ‘Bombo Fabrica’ calen en el público -y se supone que ese es el objetivo de las giras-, Garzón-Montano tendrá que presentar un directo un poco más interesante, quizá menos enfocado en los pregrabados, y con un poco más de alegría y fantasía en cuanto a “atrezzo”.
Los “crooners” de Primavera Club no decepcionan
La estadounidense Amber Coffman, que actuaba en directo sola por segunda vez (es ex integrante de Dirty Projectors), desgranó su bonito debut ‘City of No Reply’ con profesionalidad, destacando un material lleno de buenas melodías y tan bien interpretado como en disco, que no se sabe cómo atrajo a tan poca gente a las primeras filas. Notable la interpretación llena de fuerza de ‘Under the Sun’. Otro “crooner” anclado en el pasado (en el mejor de los sentidos), Yellow Days, se confirmó como una promesa a la que seguir, gracias a una presencia escénica innegable, una voz magnética y unas canciones de dream soul en la onda de King Krule o Mac DeMarco que flotan como humo en el espacio. También ofreció un concierto memorable el turco Jakuzi, en la vena de Future Islands.
Gran apuesta y abanico de electrónica
El viernes, DBFC fueron el alma de la fiesta con su divertidísimo “french disco” (con pedigrí, por cierto), tan bien resuelto en canciones como ‘Autonomic’ o ‘Leave My Room’, que son, y perdonadme el cliché, absolutamente irresistibles. Además, ellos se lo pasan igual de buen tocando que su público bailando o más, conque es un gusto simplemente verlos en acción. Y después, el italiano Clap! Clap! ofrecieron un espectáculo delicioso de su electrónica bailable con influencias de los ritmos latinos y africanos. Uno de esos directos que hipnotizan y envuelven. El sábado, Blanck Mass presentó su apisonador noise electrónico, a través del que levantó brutales paredes de sonido capaces de hundir un edificio. Una bestia. Tampoco estuvo nada mal el electro-pop de Smerz.
La sorpresa: The Breeders actúan en Madrid
Primavera Club se plantea como un festival de descubrimientos, sin cabeza de cartel. Pero la organización se sacó de la manga a última hora un concierto sorpresa de The Breeders, que se celebró en Ochoymedio de Madrid el pasado viernes pasadas las doce de la noche, una vez hubo terminado el show previo de The New Raemon junto a McEnroe y se hubo desalojado la sala. No hubo llenazo ni mucho menos en este lugar con capacidad para 1000 personas, quizá porque mucha gente no se enteró, quizá porque The Breeders en verdad nunca fueron tan populares, quizá porque necesitan un lanzamiento nuevo con el que presentarse a las nuevas generaciones. En cualquier caso, simpático show de excelente sonido y abundante nostalgia, comenzando con ‘No Aloha’, soltando hacia la segunda mitad su mayor baza ‘Cannonball’ (tan imperecedera como siempre) y dejando por el camino temas tan monos y breves como ‘Fortunately Gone’, además de alguno en acústico como ‘Off You’. Hubo espacio para la versión de los Beatles antes de que los de la ex Pixies Kim Deal se despidieran con ‘Do You Love Me Now?’, si bien la banda, encantada de estar en Madrid con este concierto sorpresa y con tiempo para bromear sobre la rivalidad de la ciudad con Barcelona, realizara un bis con un par de temas encabezados por ‘Saints’. Sebas E. Alonso
Fotos de The Breeders y Amber Coffman en Madrid, obra de Dani Cantó; foto de Starcrawler en Barcelona, de Alba Rupérez. Todas, cedidas por Primavera Club.
Spoon han publicado este año su nuevo disco ‘Hot Thoughts’. Entre las canciones que han incluido en el disco estaba ‘Do I Have to Talk You Into It’, para la que ahora publican nuevo videoclip. Dirige Brook Linder y la cosa tiene su gracia, según las explicaciones del cantante Britt Daniel, protagonista absoluto en esta ocasión. “Hemos hecho un estudio y resulta que el 80% de nuestra base de fans se dedica al diseño gráfico. Así que este vídeo es para ellos”.
En el vídeo vemos cómo un programa de edición de imágenes va adulterando la imagen de Britt Daniel, cómo le desaparece un ojo o se le dibuja una sonrisa artificial, y así hasta quitarle la piel o dejarle literalmente en los huesos, lo cual a su vez va muy acorde a la estética de esta era (no hay más que ver la portada del disco). También ha habido anteriormente vídeos para otras pistas: ‘Can I Sit Next to You’, ‘I Ain’t the One’ y ‘Hot Thoughts’. Bajo estas líneas podéis ver todos ellos.
Por otro lado, Spoon han sido noticia recientemente por haber reeditado una de sus obras fundamentales ‘Ga Ga Ga Ga Ga’ con motivo de su 10º aniversario. El álbum aparece remasterizado en Spotify. Puedes recordar nuestra crítica de aquel álbum aquí.
Continúa la campaña de promoción de ‘Reputation’, el nuevo disco de Taylor Swift. Tras la tibia aceptación en iTunes y Spotify de su canción lanzada el pasado viernes, ‘Gorgeous’, una composición mona pero no el pelotazo a lo ‘Blank Space’ o ‘Bad Blood ft Kendrick Lamar’ que se esperaba, parece que su equipo rectifica y ‘Ready for It’ sí será el segundo sencillo del disco.
El tema, que se daba a conocer hace unas semanas, no iba a ser el segundo single del largo en un principio, pero parece que finalmente sí lo será tras rozar la lista de los 50 temas más radiados de Estados Unidos y haber sido top 4 en el Billboard Hot 100. O al menos tendrá un vídeo oficial que por el teaser futurista y guerrero que puede verse en Instagram, será de alto presupuesto.
Eso sí, las imágenes no terminan de cuadrar con el penúltimo rumor de esta extraña campaña: no parece este el vídeo que iba a mostrar a Taylor en Londres pasándoselo bien en un kebab como una más. Así que el mundo continúa a la espera de que se confirme si habrá un tercer vídeo antes del lanzamiento del disco el próximo 10 de noviembre. ¿Es realmente ‘Ready for It’ el segundo single de este álbum?
Parte de la redacción de JENESAISPOP evalúa el nuevo single de Taylor Swift, extraído de su álbum ‘Reputation’, que se publica el día 10 de noviembre.
«Fui el único entre mis compañeros que defendió ‘Look What You Made Me Do‘ por el hecho de que, en su feísmo delirante y rácano en melodía, resultaba sorprendentemente adictiva, con el aura de icónica villana de cómic/película que exhibía Tay sumando puntos a saco. ‘Gorgeous’ es justo lo contrario: el ¿segundo? ¿tercer? single que uno podría esperar de un disco de la Taylor popera, como en su día lo fueron ‘Blank Space’ o ‘I Knew You Were Trouble‘… solo que sin el irresistible gancho de estas. Esta nueva producción de Shellback y Max Martin es eficaz, entrañable incluso por su uso de sonidos de sintetizador clásico, pero suena plácida, mansa… predecible. Por más que implique el morbo de estar indisimuladamente dedicada a su nuevo novio, el actor británico Joel Alwyn, por más que exponga la hilarante situación de marcharse humillada a casa con sus gatitos ante lo mucho que pasa de ella el objeto de sus deseos –lo de rimar «face» con, ejem, «face» vamos a dejarlo para otra ocasión–, carece de lo que ‘Look What You Made Me Do’ sí tenía: un chisporroteante salseo. Así las cosas, la gran tapada de estas semanas meses pre-‘Reputation’ va a ser ‘…Ready For It?‘, en un interesante punto medio de los otros dos avances.» Raúl Guillén
«‘Gorgeous’ es agradable de escuchar, pero no logro verle encanto más allá de que no molesta al oído. Me gusta mucho el puente, los sintetizadores que abren tras el gritito (absolutamente prescindible) de bebé, pero el estribillo me resulta flojo. Creo que es muy poco “gorgeous” para lo que promete el título. Le falta algo que le acabe de dar empaque de hit, se echa de menos un punto de dramatismo, como en ‘I Know Places’, por poner un ejemplo.» Mireia Pería
«Aún no me ha quedado claro si la vieja Taylor ha muerto o no. Básicamente porque este ‘Gorgeous’ bien podría haber colado en su momento como un bonus track de ‘1989’ más que como single de una nueva era que, de momento, resulta complicado ver por dónde va a tirar. No hay que darle más vueltas: se trata de una canción bastante simple y genérica que, aun ganando un poco con las escuchas, dista de ser algo realmente memorable. Cuando ‘Reputation’ salga a la venta dentro de unas pocas semanas comprobaremos qué papel tiene ‘Gorgeous’ en el tracklist, pero por lo pronto parece que se está guardando los mejores y más llamativos cartuchos para la campaña navideña y 2018.» Sergio del Amo
“Tras el éxito de ‘Look What You Made Me Do’ y su excelente videoclip, cuesta recordar que antes del despliegue promocional de ‘reputation’ hubo absoluto silencio. Durante este tiempo, Taylor se retiró (y además de verdad) a escribir, con el objetivo de quitarse de encima la sobre-exposición que había adquirido durante la etapa de ‘1989’. Y está claro que el retiro le ha sentado bien, porque la nueva música de Swift no desprende ningún tipo de desesperación por empatar los resultados de su disco anterior. ‘Look What You Made Me Do’ es evidentemente el single más arriesgado de su carrera, ‘…Ready for It?’ repite su estilo industrial desde un prisma más pop y ‘Gorgeous’ es otra cosa distinta, una canción pop bonita, cuca, que ni por melodía ni por letra puede decirse se tome en absoluto en serio, y que como single igual no, pero como “album track” resulta toda una curiosidad, una pequeña joya en la carrera de Swift, que además presenta una producción interesante, como pocas canciones de la artista hasta el momento”. Jordi Bardají
«La antigua Taylor no podía ponerse al teléfono pero no parece que esté muerta: ‘Gorgeous’ es 100% eso, con un sonido similar al de temas del notable ‘1989’ como ‘Blank Space’ o ‘Welcome to New York’… pero inferior en cuanto a calidad a ellos. La elección de ‘Look what you made me do’ como single era extraña teniendo en cuenta la ruptura con respecto a “the old Taylor”, y esta elección también lo es, aunque en este caso no por un componente rupturista; lo es porque la canción tiene más pinta de filler que de segundo single. Las letras, salvo algún puntazo, tienen bastante margen de mejora, y la producción, tras un prometedor inicio (que, si no lo digo reviento, recuerda al ‘Mercadona‘ de Bad Gyal), se hace genérica, especialmente en el pre-estribillo. No es un mal tema, pero esperamos que la autora de ‘All you had to do was stay’ tenga guardado algún que otro as en la manga en el cada vez más cercano ‘Reputation’.» Pablo N. Tocino
Ezra Furman ha anunciado finalmente su nuevo disco, ‘Transangelic Exodus’, que publica Bella Union el próximo 9 de febrero. El álbum se adelanta con el estupendo single ‘Driving Down to L.A.’, cuyo videoclip se rodó en Virginia y puede decirse predijo el tumulto de Charlottesville.
Furman explica que una de las canciones del disco, ‘I Lost My Innocence’, narra el momento en que se da cuenta, a una edad muy temprana, de que es diferente. “Esa experiencia temprana marca al narrador de por vida. Desde una edad muy joven, debido a los problemas que rodean el género y la sexualidad, sentí que mi destino era tener una perspectiva de outsider. Te radicaliza”. El artista apunta: “que la palabra “trans” forme parte del título tiene absolutamente que ver con ser una persona queer”.
El autor de ‘Perpetual Motion Picture‘ ha estrenado un tema nuevo junto al anuncio de su disco, ‘I Love You So Bad’, un tema dramático, en su estilo, con cuerdas tipo ‘Viva la Vida’ y una interpretación vocal teatral y desgarrada. Es la pista 9 de un álbum que incluye algún curioso título, como ‘Maraschino-Red Dress $8.99 at Goodwill’.
‘Transangelic Exodus’:
01 Suck the Blood From My Wound
02 Driving Down to L.A
03 God Lifts Up the Lowly
04 No Place
05 The Great Unknown
06 Compulsive Liar
07 Maraschino-Red Dress $8.99 at Goodwill
08 From a Beach House
09 Love You So Bad
10 Come Here Get Away From Me
11 Peel My Orange Every Morning
12 Psalm 151
13 I Lost My Innocence
Daisy Berkowitz (nombre artístico de Scott Putesky), guitarrista y antiguo miembro de Marilyn Manson, último de la derecha en la foto, ha muerto este fin de semana a causa del cáncer de colon que padecía desde 2013. Tenía 49 años. Ha confirmado su fallecimiento en Facebook su amiga Jessicka Addams, integrante de Jack Off Jill (noticia recientemente por otros asuntos).
Berkowitz fundó Marilyn Manson junto a Brian Warner en 1990 y participó en los primeros conciertos del grupo, así como en la grabación de su primer disco, ‘Portrait of an American Family’, y por lo tanto en algunas de sus canciones más icónicas, como ‘Lunchbox’, ‘Get Your Gunn’ o ‘Dope Hat’. El guitarrista participó en parte también en la grabación de ‘Antichrist Superstar’, pero abandonó la formación durante la misma por diferencias artísticas con Manson.
Varios años después de su marcha de Marilyn Manson, Berkowitz inició su carrera en otros grupos como Three Ton Gate y Stuck on Evil, no sin antes llevar a Manson a los tribunales, en 1998, acusándole de incumplimiento de contrato y de impago de derechos de autor por su contribución a ‘Antichrist Superstar’. Posteriormente se le concedieron los derechos a 21 grabaciones inéditas de la formación anterior al primer disco del grupo, Marilyn Manson & the Spooky Kids.
Warner ha recordado a Berkowitz en Instagram, escribiendo: “Scott Putesky y yo hicimos muy buena música juntos. Hemos tenido nuestras diferencias a lo largo de los años, pero yo siempre recordaré más los buenos momentos. Todo el mundo debería escuchar ‘Man That You Fear’ en su honor. Esa era nuestra canción favorita”.
Lejos de parecer errática, la actividad musical de Mogwai durante sus 22 años de trayectoria puede considerarse profundamente pendulante. En una esquina, los Mogwai atmosféricos, lentos, agazapados en cualquier espacio cavernoso; al otro, los Mogwai explosivos, los que culminan cada progresión con redobles, platos a todo trapo y distorsión purgante de guitarra. En todos sus discos están presentes esas dos vertientes, y la evaluación que de ellos hacemos mucho depende de cómo administran la relación de dichos extremos. De cómo y cuántas veces pasan de uno a otro. Porque, no nos engañemos: lo que más nos gusta de los escoceses es la forma en la que saltan al vacío, culminando progresiones que nos transportan del underground a la épica.
‘Every Country’s Sun’, noveno álbum de estudio –bandas sonoras y otras delicias aparte– en la prolífica discografía de Mogwai, representa a la perfección esa dualidad. Para bien, porque en más ocasiones de las que sospechábamos a estas alturas logran sorprendernos con sus cambios de intensidad; pero también para mal, porque el péndulo pasa demasiado tiempo en el extremo rudo, de marejada, reduciendo los pocos espacios de calma y dilatación –básicamente ‘aka 47’ y ‘1000 Foot Face’– a momentos en los que cuesta sortear el aburrimiento. No es fácil pillarle el punto a este disco, pero lo tiene. No emociona de primeras, pero sí tras un par de escuchas, en los típicos determinados pasajes que siempre nos regalan los de Glasgow en cada entrega. Pieza por pieza es un disco notable; el problema reside en la estructura del orden de las canciones.
Hay una fase inicial que define el terreno atmosférico del que partimos: vespertino, de post-rock instrumental clásico y regular –el del tipo Explosions in the Sky o Godspeed You! Black Emperor– en ‘Coolverine’; alienante pero esperanzador en ‘Party in the Dark’, la autodefinida como pieza más pop de toda su carrera; cargado, expansivo y centrífugo en ‘Brain Sweeties’; y perfectamente progresivo y orgásmico en ‘Crossing the Road Material’. Buen comienzo: EP de lujo.
Pero en el lento descenso de ese tema, sumado a la arritmia periférica de ‘aka 47’ y al oxigenado susurro no culminante de ‘1000 Foot Face’ –con una marcial y clásica ’20 Size’ mediante, que queda un poco coja–, se pierde la dinámica ascendente, recuperada de golpe y porrazo pasados cuatro minutos de la brillante ‘Don’t Believe the Fife’. Ésta, probablemente la pieza más carnal y romántica del álbum, hace estallar en mil pedazos una atmósfera inicial delicada y futurista a base de martillazos de cuerda y una cascada de distorsión que se eleva incólume. Y a partir de aquí, ahora sí: el caballo desbocado.
En un final poderoso y eléctrico que enlaza (y culmina) bien con la primera fase del disco, ‘Battered At a Scramble’ y ‘Old Poisons’ se presentan como las ‘San Pedro’ de ‘Every Country’s Sun’: una tormentosa huida hacia adelante, desafiante, y una espada de Damocles a punto de caernos encima. Incluso ‘Every Country’s Sun’, tema final que arranca cristalino y abierto, acaba fundiéndose en una enmarañada escalada de intensidad.
Con todo, este nuevo trabajo de Mogwai no desentona en absoluto en una trayectoria impecable que va camino de ser legendaria. Más que por discos sobresalientes – tal vez solo ‘Young Team’, ‘Rock Action’ y ‘Mr. Beast’ –, por mostrar una regularidad digna de quienes son: la referencia más fiable, paradigmática y a la vez arriesgada del post-rock.
Mogwai actúan este miércoles 25 de octubre en Madrid.
Calificación: 7,4/10 Lo mejor: El pop estilo Mogwai de ‘Party in the Dark’, las progresiones de ‘Crossing the Road Material’ y ‘Don’t Believe the Fife’, y el final desbocado Te gustará si te gusta: la vertiente más ruda de Mogwai Escúchalo: Spotify
Este fin de semana se ha celebrado en Texas un nuevo evento benéfico en apoyo a las víctimas de los huracanes que han asolado recientemente Estados Unidos y el Caribe, el llamado ‘Deep from the Heart: The One America Appeal’ (“desde el fondo del corazón: la única petición de Estados Unidos”), que ha recaudado más de 31 millones de dólares, según Rolling Stone.
Al evento acudieron los cinco antiguos presidentes de Estados Unidos vivos, estos son, Jimmy Carter, George H.W. Bush, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. Con ellos se fotografió Lady Gaga, quien dio una actuación sorpresa, como puede verse en la foto que la misma cantante ha colgado en Instagram. Una estampa puede decirse que histórica. El actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no acudió al evento, si bien sí dejo un mensaje grabado.
Gaga actuó al piano para interpretar ‘Million Reasons’, ‘Yoü and I’ y ‘The Edge of Glory’. La cantante ha confirmado hace poco las fechas definitivas de su gira europea, que hubo de posponer debido a su fibromialgia, de la que habla extensamente en su reciente documental estrenado en Netflix. La artista actúa en Barcelona el próximo mes de enero.
Cuando el río suena, agua lleva y finalmente se han confirmado los rumores: Justin Timberlake será el encargado de actuar en el intermedio de la Super Bowl. El cantante ha anunciado la noticia durante un segmento en el programa nocturno de su colega Jimmy Fallon. El macro-evento deportivo se celebra el 4 de febrero en Minnesota.
Timberlake ultima estos días su nuevo disco, de nuevo producido junto a Timbaland, que se espera presente en la Super Bowl. De hecho, para el 4 de febrero es posible que su disco o, por lo menos, el sencillo principal del mismo, ya haya salido a la venta. Los detalles en cuanto a este álbum, uno de los más esperados del año tras el éxito de ‘The 20/20 Experience’, son escasos. Claro que Timberlake no se presentará con las manos vacías en cuanto a hits recientes, pues en 2016 cantó el mayor éxito del año, ‘Can’t Stop the Feeling!’.
Se ha especulado con la posibilidad de que Timberlake invite a Janet Jackson a su actuación de la Super Bowl, con miras a enmendar el desastre de su “performance” conjunta en 2004, que concluyó con Justin arrancando parte del top de Janet y descubriendo su pezón derecho, dando lugar a uno de los momentos televisivos más polémicos y controvertidos de la historia. La actuación se conoce como “nipplegate” y de ella se puso de moda el término “wardrobe malfunction” (“error de vestuario”). Ni Timberlake ni Jackson han hecho declaración alguna al respecto.
En su “tipo test” de 2015, Carlangas de Novedades Carminha afirmó que desearía haber escrito ‘Fantastic Man’ de William Onyeabor. Desde entonces, el cuarteto gallego, en su búsqueda de su propio ‘Fantastic Man’, ha sacado varias buenas canciones claramente inspiradas en la música del fallecido artista nigeriano, como la sensual ‘Te quiero igual’.
La última de ellas es ‘El vivo al baile’. Si hace tres años nos hubieran asegurado que el sonido de Novedades Carminha derivaría en el funk africano clásico, probablemente no nos lo habríamos creído. Hasta hace poco, la conexión del grupo con la tradición musical africana nos llevaba más bien al Caribe, como se percibía, muy vagamente, en las guitarras de ‘Fiesta tropical’. Pero desde ‘Campeones del mundo’, Novedades Carminha buscan sobre todo llenar la pista de baile (y esta, cuanto más pequeña y sudorosa, mejor) y ahí es donde entra su relación con Onyeabor y posiblemente con otros artistas africanos publicados recientemente en sellos dedicados a rescatar álbumes de funk y disco perdidos de los 70 y 80 como Awesome Tapes from Africa, Luaka Bop o Habibi Funk.
‘El vivo al baile’ no es tan electrónica como ‘Fantastic Man’, pero sí es muy Onyeabor (su melodía instrumental es prácticamente un homenaje), y en su orgía de sintetizadores medio rústicos y campanitas al servicio de un “groove” puramente funk, el cual podría remitir también a gente tipo Ata Kak (‘Medofo’), Novedades Carminha han dado con una canción que suena absolutamente africana, pero que por supuesto está cantada en español. No hace falta entender lo que canta Carlangas para “menearlo suave”, como se menciona en la letra, con este tema tan carnal e infecciosa, pero si el pop español necesitaba canciones para dedicar a sus expresiones de celebración (“el vivo al baile, el muerto al hoyo”), Novedades Carminha han conseguido además un himno.
¿Qué hace un joven de 23 años multimillonario? Si eres Justin Bieber, gastarte toda la pasta que puedas en tatuajes… y cuanto más grandes mejor. Bieber tenía medio cuerpo cubierto ya -especialmente sus brazos- y le faltaba piel por tintar en gran parte del torso y el estómago. Finalmente se ha atrevido a cubrírselos con tatuajes y el resultado es… sorprendente.
¿Dónde está el tatuaje de “hijo de Dios” de Bieber que cubría la parte superior de sus abdominales? Bieber ha decidido cubrirlo con dibujos de columnas, estatuas y gárgolas (hay que esforzarse un poco para verlo, pero ahí está). Estos acompañan a los que el cantante ya portaba en sus dos pectorales (los rostros de un león y un oso) y en el estómago (dos alas negras). El cantante tiene otros sesenta tatuajes repartidos por todo el cuerpo. Algunos fans lamentan que se ha pasado tres pueblos con los tatus… otros sin embargo apoyan al cantante porque son “verdaderas Beliebers”.
El autor de ‘Purpose‘ ha sido noticia últimamente a través de Marilyn Manson, quien le ha llamado de todo menos bonito en una entrevista reciente.
Parte de la redacción evalúa ‘To the Moon and Back’, el nuevo single de Fever Ray:
«Choca la “alegría” que emana este ‘To the Moon and Back’ comparada con las atmósferas oscuras, pantanosas, del fabuloso disco de debut de Fever Ray. Sin embargo lo que sigue igual es la habilidad de conseguir canciones cautivadoras y sugerentes. Karin hasta parece reírse un poco de este largo paréntesis : “Hey, remember me? I’ve been busy working like crazy”. ‘To the Moon and Back’ es un tema absolutamente brillante, poderoso y juguetón, con sus atmósferas tropicales/asiáticas. Una oda al deseo, al hedonismo, que transmite una pulsión vital muy fuerte, que contrasta con la estética queer-gótica-BDSM tan malrrollera del clip.» Mireia Pería
«Menudo alivio descubrir que, tras el falso retorno de The Knife, estaba el auténtico regreso de Karin Dreijer con su proyecto Fever Ray. Pero curiosamente, si tenemos en cuenta la densa oscuridad de aquel ya lejano ‘Fever Ray’ (¡más de 8 años ya!), este ‘To The Moon and Back’ suena exactamente al regreso al pop del combo que forma con su hermano Olof. Tanto el sonido de los sintetizadores que dan esencia a la canción –casi diríamos que ese riff es su propio estribillo– como la luminosidad de la melodía –aunque hablemos de un pop un tanto roto, enfermizo– o la insistencia en disipar las barreras de géneros (una mujer cantando frases sexuales contundentes y directas, que tradicionalmente se atribuirían a un hombre), suenan a una extensión más bailable y amable de ‘Shaking The habitual‘. Bienvenido sea.» Raúl Guillén
“Ocho años después, Fever Ray no iba a volver con lo mismo de su debut. Así que ha dado el paso más inteligente, que es publicar una canción rabiosamente pop, un dardo directo, inmediato, que, a través de una producción experimental, compuesta por una espaciada densidad de elementos que remite al disco anterior de The Knife, ‘To the Moon and Back’, esconde una canción que se prestaría sin problemas a una revisión 80s como las que hemos oído recientemente de Rihanna o Justin Bieber. Ese teclado del estribillo… ¿alguien ha dicho A-Ha?” Jordi Bardají
«Bienvenidos al nuevo mundo, soy tu chica de internet / abre tu mente y ya verás como todo el mundo es feliz» (‘I’m Poppy’). «Soy más frágil que una margarita, si me haces un corte verás que sangro rosa / No todo el mundo es tan perfecto como yo» (‘Bleach Blonde Baby’). «Poppy es un objeto / Poppy es tu mejor amiga / Poppy te partirá el cuello / Poppy será tu mascota» (‘My Style’). O la mejor: «Pop es cuando oyes una canción y no puedes evitar cantarla / Es cuando la odias pero aun así la sabes apreciar / El pop pertenece a todo el mundo» (‘Pop Music’).
Las canciones de Poppy se explican tan bien por sí mismas que a duras penas merece la pena reseñarlas o dejan preguntas que responder. Pero incluso cuando le hacen entrevistas, la cantante detrás del proyecto Moriah Rose Pereira redunda en el personaje que se ha creado: «Poppy no pertenece al tiempo. Cinco segundos son cinco años. Hoy es ayer y es hace 200 años. Internet es para siempre».
Tras esta frase se podría extraer la conclusión de que Poppy tiene la pretensión de perdurar en el tiempo, de hacer música atemporal. Y sin embargo, sus producciones dejan la apariencia de ser de consumo inmediato, masivo y fácil… y olvidable. Como PC Music, colectivo al que no pertenece (aunque se ha asociado a Mad Decent de Diplo porque «a un montón de gente le gusta Diplo y es famoso»), parece usar los trucos de la música pop (repetición a saco, bien de estribillos, melodías facilonas) para ironizar al respecto (¿y criticar la sociedad de consumo?). Pero también asegura que, pese a la apariencia prefabricada de su disco, compone todo a guitarra y eso es evidente en ‘Pop Music’, que no es la típica balada acústica de cierre que sobra, sino toda una declaración de intenciones; en la más guitarrera (por la vía de Franz Ferdinand y Ting Tings) ‘My Microphone’; o en la espléndida ‘Moshi Moshi’, cuyo estribillo sí puede recordar a Carly Rae Jepsen, pero cuyas estrofas son mucho más Carole King y Adele.
Y es que Poppy es comparada frecuentemente con el J-pop, Charli XCX y QT, pero también recuerda a los años en que lo mismo nos daba Superputa que Pizzicato Five o Labrador Records, los años en que Club 8 medio triunfaban con ‘Missing’. Lo importante era defender ese pop tanto o más como la música seria y solemne de Sigur Rós y Mogwai. A aquellos va a gustarles mucho este producto lleno de humor («me he olvidado de mi contraseña, quizá sea «password123″») y referencias pop: ‘Bleach Blonde Baby’ comparte línea de bajo con ‘Material Girl’ de Madonna (y la caída es muy ‘Only Girl’ de Rihanna) y tanto ‘Fuzzy’ como ‘Interweb’ podrían ser canciones de Kylie (la primera de ‘Fever’, la segunda del infravalorado ‘X’).
Sumando ‘Interweb’ a la divertidísima y muy Aqua ‘Software Upgrade‘, que como ‘Computer Boy’ habla de enamorarse de una máquina, hay un punto muy 80’s en estas canciones haciéndonos recordar aquel día en que se nos pasó por la cabeza que Kelly Osbourne era lo más por samplear a Visage. Ya nos hemos olvidado de aquello y, de la misma manera, puede que dentro de poco nos hayamos olvidado de Poppy. Puede, por tanto, que su objetivo de perdurar en el tiempo no llegue a buen puerto (si es que no era irónico), pero tampoco pasaría nada: por un lado hay mucha música solemne que también se olvida y nadie dice nada, y por otro, tampoco tiene mucho sentido recordar o puntuar una bolsa de golosinas que te comiste el año pasado, porque lo importante fue devorarla con gusto. Y eso no implica que estuviera mala.
Calificación: 8/10 Lo mejor: ‘Software Upgrade’, ‘Moshi Moshi’, ‘Bleach Blonde Baby’, ‘Pop Music’ Te gustará si te gusta: Aqua, Charli XCX, La Casa Azul Escúchalo:Spotify
Todavía no ha llegado el día, pero está cerca. La “cartelera” online de este otoño casi podría competir de tú a tú con la de las salas. Tanto en la calidad de sus propuestas, como en su repercusión (ver la polémica ‘Fe de etarras’). Desde aquí te proponemos dos nuevos ejemplos:
The Meyerowitz Stories (Noah Baumbach)
La última película de Noah Baumbach (‘Mientras seamos jóvenes’, ‘Frances Ha’, ‘Mistress America’) fue uno de los títulos más abucheados y aplaudidos del pasado festival de Cannes. Abucheado cuando apareció el logo de Netflix, y aplaudido cuando aparecieron los títulos de crédito finales. Más allá de la polémica, que no se repetirá el año que viene (el festival va a vetar los filmes que no se estrenen en las salas francesas), al final lo que se impuso fue la calidad de la película. ‘The Meyerowitz Stories’, se estrene donde se estrene, fue una muy digna candidata a la Palma de Oro.
Baumbach sigue una estrategia narrativa parecida a la que empleó hace dos años en ‘Mistress America’. En aquella, el director intentó conjugar la comedia melancólica y la alocada screwball comedy con resultados desiguales. En ‘The Meyerowitz Stories’ lo ha vuelto a hacer, pero le ha salido mucho mejor. Los Meyerowitz son algo así como unos Tenenbaums con ropa aburrida, una “familia sin genios” (des)integrada por un padre en permanente estado de cabreo (estupendo Dustin Hoffman) y tres hermanos en permanente estado de crisis existencial (fabulosos Ben Stiller, Adam Sandler y la menos conocida Elizabeth Marvel). Unos personajes que le sirven al director para hacer un retrato a la vez tierno, cómico y punzante sobre una familia de artistas de Manhattan cuyas carreras se frustraron demasiado pronto.
‘The Meyerowitz Stories’ hace equilibrios constantemente entre el drama y la comedia por medio de una sabia articulación de sus elementos narrativos: diálogos afilados y acelerados, bruscas elipsis, divertidos gags físicos y verbales (ayudados por la “humorística” banda sonora de Randy Newman), citas cinéfilas, cameos cómplices (sale Sigourney Weaver haciendo de ella misma en el MOMA) y eficaces golpes dramáticos protagonizados por actores tan poco “dramáticos” como Stiller y Sandler. De aquí podría salir algún nominado al Oscar, pero mientras no haya estreno comercial en salas, las normas de la Academia lo impiden. 8
Disponible: Netflix
Mujeres del siglo XX (Mike Mills)
Sorprende que una película protagonizada por estrellas femeninas (Annette Bening, Elle Fanning, Greta Gerwig), con nominaciones en los pasados Oscar (Mejor guión original) y Globos de Oro (Mejor película y actriz principal), y realizada por un director con varias películas estrenadas (‘Thumbsucker’, ‘Beginners’), no haya pasado por las salas españolas. Quizá sea un síntoma de lo que nos espera en el futuro: que las películas indies (‘Mujeres del siglo XX’ es de A24, la productora de ‘Moonlight’) distribuidas por las grandes compañías de Hollywood (en este caso Sony), o ganan premios, preferiblemente Oscars, o se guardan en una caja de DVD.
‘Mujeres del siglo XX’ está ambientada en la California de 1979. En una época, como dicen en la película, en la que eras de Black Flag o de Talking Heads, donde nada hacía presagiar que iba a llegar el VIH, ni tampoco que un mediocre actor de derechas iba a presidir Estados Unidos durante toda una década. En ese año en que se acabó el punk se desarrolla la historia de tres mujeres nacidas en el siglo XX: la desencantada mujer madura (Annette Bening), la melancólica pero rabiosa veinteañera (Greta Gerwig) y la adolescente escéptica y enfurruñada (Elle Fanning). Tres personajes desorientados que buscan su camino y su identidad bajo la expectante mirada del hijo de la primera, un adolescente en pleno despertar sexual y moral que solo desea “ser un buen chico que satisfaga a las mujeres”.
El director cuenta esta historia (algo alargada) con una gran libertad expresiva, combinando voces narrativas (a veces durante el mismo monólogo), líneas temporales (anticipando incluso la muerte de algún protagonista) y elementos visuales (ficción e imágenes documentales). Lo que cuenta no es gran cosa, pero sí lo que dice: punzantes reflexiones dichas con una sonrisa (no de suficiencia sino de humildad) sobre el feminismo (fabulosa la conversación sobre la menstruación), la identidad, las relaciones de pareja, los conflictos maternofiliales y los choques generacionales. ¿De verdad esta película no iba a tener público en las salas? 7’5
Twiggy Ramirez, bajista original de Marilyn Manson (actualmente solo toca con el grupo en directo, no participa en la composición o grabación de sus discos), ha sido acusado de violación por una antigua pareja, Jessicka Addams, líder de la banda riot grrrl Jack Off Jill. La acusación se suma a las decenas de casos que han salido a la luz tras el escándalo Harvey Weinstein.
En una extensa carta publicada en Facebook, Addams detalla que empezó a salir con Ramirez (nombre real Jeordie White) a principios de los 90, cuando ella tenía 18 años, y que la relación de afecto pronto se transformó en una relación de abuso y violencia por parte de Ramirez a Addams. La artista entonces recuerda que, tras una pelea, y tras un año de relación, Ramirez la violó. “Me tiró al suelo a la fuerza con su mano en mi cuello. Le dije NO y NO. Lo dije tan claro que [mi compañero de piso] Pete vino corriendo desde la otra habitación para sacármelo de encima. Pero acababa de ser violada. Por alguien a quien creía amar”.
Addams explica que, en 1997, en plena etapa ‘Antichrist Superstar’, su sello le coaccionó para que no contara su experiencia, ya que se arriesgaba a que su grupo fuera vetado en todas partes y perdiera su contrato discográfico. Según Addams, su sello temía que la “gran máquina detrás de Marilyn Manson usara su poder para destruir no solo Jack Off Jill, sino también mi nombre”. Addams apunta que “la presión y la culpa de las inevitables repercusiones que mi historia tendrían en el el futuro, felicidad y éxito de mi banda me mantuvieron callada durante años”.
Como recoge Consequence of Sound, Brian Warner, líder de Marilyn Manson, ha declarado no haber sabido de la experiencia de Addams “hasta hace muy poco”. “Sabía que Jessicka y Jeordie mantuvieron una relación hace muchos años y consideraba y sigo considerando a Jessicka mi amiga. No conocía estas acusaciones hasta hace poco y estoy triste por el evidente dolor de Jessicka”.
Rita Ora está que lo tira. Su tema con Avicii, ‘Lonely Together’, está siendo un gran éxito en Reino Unido (ahora mismo es top 4), y su otro single reciente en solitario, ‘Your Song’, aunque sobre todo ha sonado en las islas, donde ha sido top 7, ha sido un éxito rotundo en streaming (en Spotify supera las 217 millones de reproducciones). Por suerte, además nos encontramos ante dos buenas composiciones, a la moda EDM y tropical actual, pero melódicas y elegantes, a las que ahora se suma ‘Anywhere’.
‘Anywhere’ llega tarde no, lo siguiente a la fórmula tropical con estribillo “pop drop”, esto es, el típico estribillo-subidón con voces distorsionadas en lugar de letra, empleado en canciones recientes de Justin Bieber, The Chainsmokers, Major Lazer o Kygo. De hecho, por sonido ‘Anywhere’ no anda tan lejos de ‘It Ain’t Me’ de Kygo con Selena Gomez (el subidón, las guitarras luminosas estilo The xx). Pero aunque llegue tarde, Ora demuestra con ‘Anywhere’ que nunca es tarde si el “pop drop” es bueno -y este lo es-, sobre todo si viene acompañado de una melodía tan bella y tan bien interpretada como la de ‘Anywhere’.
Por supuesto, ‘Anywhere’ nos habla de un amor tan fuerte y sincero que Ora sería capaz de entregarlo “en cualquier parte”. El cliché romántico en el pop por excelencia que se expresa en un mensaje tan típico como “podría ir a cualquier parte contigo, a algún lugar donde nadie conozca nuestros nombres, y donde encontraremos el inicio de algo nuevo”. Gracias a su magnífica melodía y al empuje y a la enjundia de su estribillo instrumental, ‘Anywhere’ expresa fielmente la euforia de este sentimiento.
Genesis P-Orridge, líder de los icónicos Throbbing Gristle y de Psychic TV, ha anunciado en un comunicado de Facebook que sufre leucemia. El tipo concreto de leucemia que padece es leucemia mielomonocítica crónica, según sus doctores un “desorden de la sangre que amenaza seriamente a la vida”. P-Orridge inicia su tratamiento el lunes 23 de octubre.
La artista ha anunciado a su vez la postergación de la inminente gira europea de Psychic TV, que pasaba por Madrid el próximo 4 de noviembre.
En su comunicado -en el que P-Orridge se refiere a sí misma en primera persona del plural-, la artista apunta que ha tenido problemas de salud toda su vida, y que incluso ha estado “clínicamente muerta en tres ocasiones”, pero que estos nunca habían afectado a sus giras. Sin embargo, su enfermedad requiere ahora su máxima atención y descanso. Escribe: “Esperaba que estaría bien, pero hoy me han dicho que la enfermedad se ha agravado esta semana. Mis más sinceras disculpas a todos los que comprasteis entradas [para Psychic TV], tenía ganas de compartir tiempo, espacio, ideas hermosas y celebraciones con vosotros en todas esas ciudades. Postergar la gira no fue mi primera opción en absoluto […] Me disculpo también con los promotores y los cientos de gente visible e invisible que trabaja para que estas giras sucedan y para que estos locales puedan sobrevivir. Me rompe el corazón haber visto cuánto han trabajado Matski y Edley para montar todo esto y que ahora me digan que mi viejo cuerpo de 67 años necesita descansar. Llevo cincuenta años dando conciertos. Es la primera vez que he tenido que hacer esto. Espero que no vuelva a hacer falta”.
Especialmente desde la edición de su tercer disco, ‘Santa‘, y de su estupenda gira de presentación (aunque es imposible no entender ‘La pareja tóxica’ como un antecedente), Zahara se ha convertido, gracias a su sentido del humor y a su naturalidad, en un divertido personaje mediático muy válido para un roto y para un descosido. Tras haber hecho unos cuantos pinitos en la literatura -por ejemplo en la edición de lujo de su último CD, donde se incluían unos «salmos»-, la cantante ha publicado este año una novela llamada ‘Trabajo, piso, pareja’ de 400 páginas. Pero como ella misma bromea, no os asustéis: la letra es muy gorda.
El libro narra las vicisitudes de una pareja en el Madrid de nuestros tiempos, dando voz tanto a «Él» como a «Ella» en capítulos alternos y brevísimos, que logran que el libro se devore y pase como un suspiro. Sin afirmar ser «la voz de una generación» como Lena Dunham, Zahara sí se muestra como una narradora muy ágil con la que muchos jóvenes y no tan jóvenes se identificarán. Se echa de menos el punto freak, disfuncional y ocurrente de ‘Girls’, pero muchos se sonreirán al asomarse por el retrato decadente que hace de la última Malasaña, esa San Silvestre a la que se asiste por obligación o ese cameo que Leonor Watling protagoniza en este libro. Es, asimismo, una buena retratista de la decadencia de una relación, y esa imagen en la que «Ella» hace sentadillas mientras calienta comida en el microondas, como parte de una rutina diaria, no puede resultar más ilustrativa.
Por el contrario, las verdaderas cumbres dramáticas en el libro no son tan grandes, ni los personajes están tan conseguidos: uno no se quita de la cabeza que Zahara es los dos protagonistas, por un lado «Ella», por otro «Él», escritor intentando terminar una novela; el conflicto de celos entre ambos es impropio de una pareja moderna o al menos de un libro actual (recuerda a la ya viejuna ‘Sexo en Nueva York’); y la aparición de una enfermedad en la trama no revuelve las tripas como un ‘También esto pasará‘.
‘Trabajo, piso, pareja’ funciona mejor si no intentamos buscar en Zahara a la nueva Busquets. Simplemente es una muestra más de la versatilidad y ambiciones de la artista más allá de la música, aquí ofreciendo un retrato muy fácil de leer de una pareja que trata de salir adelante en medio de dudas sobre sus respectivas vocaciones, menores problemas económicos y dudas sobre lo que es e implica en verdad el amor. Es el libro de una artista acostumbrada a trabajar duro, pero que no por ello se toma tan en serio a sí misma como para no bromear con que uno de los puntos del libro sea que la letra es «muy gorda». 6.
Rosalía era presentada en algunos medios hasta hace relativamente poco como «la de las colaboraciones con Tangana» o «la que actúa con Refree». Decimos «relativamente poco» porque, en tan solo un año -lanzamiento del notable ‘Los Ángeles’ incluido-, cualquier medio encontraría ahora ridículo (quizás también lo era antes, aunque ese es otro tema) referirse así a una artista que acaba de ser nominada al Grammy Latino y a los UK Music Awards. La mejor carta de presentación de Rosalía es, pues, ella misma: su propia voz, su magia cantando flamenco y su presencia escénica, todas las cuales se han podido comprobar en la gira que le ha llevado por distintos puntos de la Península, entre ellos el concierto que ofreció en Sevilla el pasado 28 de septiembre, momento que aprovechamos para hablar con ella. En esta conversación tratamos su álbum debut y sus sensaciones al presentarlo en un directo con las emociones a flor de piel, tanto del público como de ella misma, que desde la segunda canción ya estaba con el rímel nivel Taylor Swift en ‘Blank Space’. Pero también hablamos de la situación actual del flamenco y lo que supone éste para ella, y de cosas tan dispares como Beyoncé, Xavier Dolan, ‘Despacito’, Kendrick Lamar, ‘Mala Mujer’, la generación millennial, Lola Flores o Frank Ocean. [foto: José Real]
Te lo estarán diciendo todos los medios, pero lo primero que quiero hacer es felicitarte por la nominación al Grammy Latino… y por la nominación a los UK Music Awards, donde el vídeo de ‘De Plata’ comparte categoría con gente como Kendrick Lamar, Beck o Frank Ocean. ¿Cómo lo estás viviendo? ¿Es tan acojonante como suena?
(risas) La verdad, con mucha satisfacción por todo el trabajo hecho. Para mí todo esto es lo que siempre ha sido mi sueño, y la sola nominación, ganemos o no, es increíble porque ya sabes cómo van estas cosas, y yo no estoy casada con ninguna casa, han sido muchos votos de muchos sitios… No sé, lo veo como algo orgánico el que haya sucedido.
Teniendo en cuenta el impacto internacional que vas teniendo, y habiendo visto este verano el fenómeno mundial de una canción en español como ‘Despacito’, ¿crees que tu música, aunque sea a otra escala, puede tener una repercusión así? Al fin y al cabo, el flamenco…
Yo creo que el flamenco, por su idiosincracia expresiva, tiene un potencial muy grande, puede llegar a cualquier lugar. Y, de hecho, hay un circuito grande, hay festivales, etc. que lo valoran. Pero es complejo, digamos que un género como éste y una canción como ‘Despacito’ son cosas muy distintas. En mi caso, yo de momento lo único que estoy haciendo es hacer música guiándome de pulsiones, ¿sabes?, de intuición, de lo que me apetece hacer, y si luego esa música es un hit del verano o es una canción independiente que solo está en mi Soundcloud y solo la conocen cuatro personas, no me parece mal. Creo que cada canción y cada música tienen su propio recorrido, los proyectos también… Hay que hacer la música que tengas ganas de hacer, y que luego esa música tenga el recorrido que tenga que tener.
De hecho, en cuanto a canciones que solo estén en el Soundcloud; hemos mencionado antes a Frank Ocean, tienes una versión de ‘Thinkin About You’…
Ay… (risas) en Youtube sigue…
A mí la canción me parece una maravilla y Frank, un genio… así que tenía todas las papeletas para decepcionarme, pero me encantó tu cover. ¿Cómo te dio por versionarla?
A mí me gustaba mucho Frank desde hace años, lo descubrí por unas jam sessions que se hacían en Barcelona. Me dijo un amigo «escúchate esto» y me flipó; de hecho, la canción me la preparé para tocarla en unas jam. ‘channel ORANGE’ me encantó, y lo que ha ido haciendo después también, le sigo escuchando actualmente. Y, no sé, yo cuando hago versiones… la hice porque la canción la tenía en repeat y era como «quiero aprender a tocarla». Y, cuando la aprendí a tocar, con el piano estaba practicando y me grababa para ver cómo lo hacía y analizarla después. Y esa grabación… nunca he explicado esto, estaba en el cole, ¿sabes?, en la escuela de música, con un piano de allí, y entró un amigo y se sentó conmigo, y yo no me acordaba de que estaba grabando. Luego me di cuenta y vi lo que habíamos grabado y dije «esto tiene frescura» y lo colgué. Sin pensar que a nivel público me gusta enseñar más mi faceta flamenca, me da igual, yo lo enseño. Me pareció que era muy gracioso y muy fresco. Nunca he querido grabarla en serio porque me parece que tiene sentido en esa grabación de hace cuatro años y pico, en esa escuela, en ese momento.
La nuestra es una generación con mucho menos prejucio, y eso influye en que se interesen por un género como el flamenco
¿Y con qué artista internacional querrías colaborar si pudieses elegir?
Con Kanye West, James Blake, Bon Iver… Cualquiera de estos, o hacer una producción conjunta, o estar de intérprete. Me fliparía.
Hay de todo, evidentemente, pero por lo general la edad de la gente que escucha flamenco no es la edad de la gente que escucha a Frank o a James Blake, y ya no la edad, sino los prejuicios musicales. En cambio, has hecho que gente que les escuchaba a ellos se haya puesto a escuchar flamenco, y viceversa. ¿Cómo ves poder ayudar a romper estas barreras de prejuicios musicales?
Creo que la clave es el lugar desde donde entiendas un género, porque a la gente lo que le llega son artistas. Mira, un artista que sea muy versátil, que vaya de un sitio a otro, ¿se te ocurre alguien? A mí, Kendrick. Pongamos a Kendrick, por ejemplo. A mí me gusta él, yo no diría «me gusta en general el género», que sí, me gusta mucho, pero concretamente me apasiona Kendrick, por cómo lleva su carrera… me va sorprendiendo con sus proyectos, y al final siempre es él. Entonces, el lugar donde yo concibo el flamenco es un lugar que, por lo que sea, es cercano a nuestra generación, a la gente de nuestra edad, ¿sabes? Y la gente joven, no solo por lo que yo estoy haciendo, sino por toda una escena que está habiendo, un conjunto de elementos, de personas, de actitudes, de sinergias… cosas personales y originales que están refrescando el género, todo eso hace que se acerque la gente joven a un género como el flamenco. El flamenco está viviendo un momento muy bonito porque la gente joven está orgullosa de él, está diciendo «esto es nuestro, tenemos aquí algo que nadie más tiene». Tenemos una tradición musical de la hostia, complejísima y rica, que es el flamenco, y la gente joven, nuestra generación, se está dando cuenta de eso.
En muchos medios te alaban precisamente por el tema de que cómo alguien de nuestra generación puede interesarse por el flamenco… o interesarse en general por algo, porque ya sabes, para muchos somos esa generación que no se interesa por nada. ¿Crees que los que dicen ese tipo de cosas tienen razón, o que igual son ellos quienes no se interesan por nuestra generación? ¿Qué opinas al respecto?
Claro, son prejucios. Yo pienso que lo están viendo desde la distancia, cuando dicen esas cosas, se nota que hablas de algo de lo que estás lejos. Yo creo que hay mazo de talento en la gente de nuestra generación, ¡es tan innegable! Solo hace falta que mires, no ya el panorama musical, sino a nivel general. Hay un montón de gente con talento, emprendedora, trabajadora y muy válida de nuestra edad, y cuando se hacen ese tipo de comentarios se habla desde la superficie. Además, no veo qué aporta que nos compartimenten de esa forma, sería ideal que las generaciones se mezclasen entre ellas, colaboraciones, ¿sabes?, sería muy interesante y se verían cosas que quizás hasta ahora no se han hecho. No creo que sea nunca rico lo que te decía, hablar desde esa distancia. Y mira, cuando hablábamos antes del flamenco… creo que precisamente la nuestra es una generación con mucho menos prejuicio. ¿Por qué se interesan por un género como éste? Porque ya no tenemos el peso de los prejuicios ni el complejo que pueden haber tenido generaciones anteriores, y creo que eso nos caracteriza, esa frescura. Estamos viviendo un momento con muy poco prejuicio, y eso es muy positivo.
¿Quién sería para ti un icono de nuestra generación?
Uf, es difícil… Te puedo hablar de mis referencias, pero un icono es algo que tiene mucho peso. Déjame que piense. A ver, Beyoncé es una figura incuestionable que va a pasar a la Historia, pero a nivel más underground pienso en Spooky Black… o en Yung Lean. Yung Lean me parece un chaval que hace cosas muy frescas e interesantes, y lo he ido escuchando mucho en mi adolescencia. O Kendrick.
Has dicho que ‘Mommy’ es una de tus películas favoritas. Xavier Dolan es otra de las consideradas como figuras artísticas de nuestra generación. Él usa la música de una forma muy particular en sus películas, personalmente veo que para él son como un personaje más de la escena.
Totalmente, lo veo 100% así. Él tiene mucha razón en sentirla como un personaje más, creo que tiene una sensibilidad muy especial con la música. Tengo la sensación de que sabe escribir muy bien momentos epifánicos, y la música la elige con una sensibilidad de la hostia. Momentos de ultraviolencia los transforma con ella, la sabe usar con maestría. A mí me fascina, no solo por la música, sino también por eso, por el uso que él hace de la violencia; sabe ser duro, es capaz de hacer cosas muy bonitas, pero no es blando, sabe usar muy bien la violencia y la oscuridad, de una forma muy artística, con mucho corazón. No sé, un videoclip dirigido por este hombre, cuidao, ¿no?
Oye, hizo el de Adele, quizás dentro de unos años se lo propones y…
¿Te imaginas? Mira, precisamente el de ‘Hello’ no me gustó, pero me veo a este hombre dirigiendo un videoclip, en plan Romain Gavras, que ha hecho algunos de los videoclips más heavies de los últimos años, aquel de M.I.A. (NdR: el controvertidísimo ‘Born Free’). Me fliparía, podría salir algo muy interesante.
Si C. Tangana se quiere hacer un hit, se lo hace
Hay mucha gente que te conoce por ‘Los Ángeles’, pero también mucha gente que te conoce por ‘Antes de morirme’. Cuando te paran por la calle con «ay, eres la de ‘Antes de morirme'», ¿te molesta que sea por eso y no por tu trabajo en solitario?
No, tío, estoy súper orgullosa. Cada colaboración que hago tiene un sentido en mi crecimiento como músico, todas mis colaboraciones me han aportado algo y estoy orgullosa de ellas. Y todo se retroalimenta, es interesante que alguna gente venga de ‘Los Ángeles’ y se encuentre con algo urban, un tema r&b como ése, o que alguien venga de ese sitio se encuentre con un disco complejo y arriesgado, de un flamenco que no es el habitual, hecho a nuestra manera. Es interesante que pase eso, y a mí como artista me aporta muchísimo.
De ‘Antes de morirme’ fuiste co-autora, y pegó fuerte el año pasado, y este año ‘Mala mujer’ es la que ha pegado un auténtico pelotazo. ¿Has tenido también algo que ver en cuanto a composición?
(risas) Qué va, qué va, ahí ha sido Antón, que tiene un arte…
En la redacción algunos pensaban que quizás el aroma a bolero, o el piano, así más clásico que lo que había hecho anteriormente él, tenían un toque tuyo.
Sí, sí, lo entiendo. Pues me hace gracia, es una maravilla que te digan «¡mira!», que se pueda pensar eso. A ver, en realidad Alizzz, El Guincho, Antón, yo, somos un grupo de gente creativa que nos enseñamos lo que vamos haciendo y compartimos opiniones. Pero en el caso concreto de ‘Mala mujer’ creo que es un tema que él tenía cerradísimo. Creo que es un tío que tiene las cosas muy claras y tiene mucho talento, y si él se quiere hacer un hit, se lo hace así (chasquea los dedos).
‘Los Ángeles’ no se centra en un solo tipo de cante, toca muchos palos, pero sí que se centra en una temática, que es la muerte. Te iba a preguntar por qué la has elegido, pero he visto que te lo han preguntado ya en otras entrevistas, donde decías que era un tema universal. Me parece curioso porque la muerte, incluso cuando ocurre, se trata como el tabú social que es, de manera muy aséptica, muy fría… Todo lo contrario a la intensidad del flamenco. O a la intensidad de anoche en tu concierto, que allí había de todo menos asepsia.
Total, total. Pues mira, quizás la muerte es como la excusa para celebrar la vida, ¿sabes lo que te quiero decir? Cuando piensas en hacer algo conceptual, una obra que se encierre en sí misma, lo más interesante es buscar un tema potente y rico desde el que partir. La muerte es uno de ellos, te sirve para reflexionar, te lleva a quitarte tabúes como tú dices, a hablar de ello. Si te fijas, Occidente siempre entiende la muerte como algo opaco, lejano, y en otras culturas es algo que tiene que ver con la celebración. A mí me gusta que haya luminosidad en algo tan oscuro. Y también sirve para que propiciemos algo como lo de anoche, estaba todo el público súper implicado. Me sorprendió especialmente el público sevillano, había un montón de energía que yo daba y que recibía.
¿Cómo fue para ti cantar en una ciudad con tanta tradición flamenca como es Sevilla, en una ciudad con Triana, con Las 3000…?
Pues venía muy ilusionada, con muchas ganas. Aquí nació y creció La Niña de los Peines, que es una de mis grandes referencias, y siempre he tenido aquí muchos compañeros que me han acogido con mucho amor desde mis inicios. Y que en una ciudad con tanta tradición flamenca estuviésemos en sold-out antes de llegar, y sentir en el concierto tanto cariño, para mí es algo grande, voy a volver a Barcelona muy contenta. Ayer yo me emocioné un montón, viví la actuación de forma muy intensa, y eso que llevamos quizás un año girando… que la actuación siga fresca y viva es difícil, pero con la recepción del proyecto que yo viví ayer aquí, era imposible no ofrecer algo que estuviera orgánico y vivo.
Podría pensarse que, al ser algo tan de aquí, por el tema de la tradición, se iba a vivir un poco con recelo que alguien de fuera viniese a cantarlo. Pero lo que se sintió es eso que comentas, era la sensación general entre el público. Vamos, yo te puedo decir que soy trianero y me quito el sombrero ante lo de anoche.
Ay, muchas gracias (me abraza) Significa un montón oír eso. Anoche la gente me trataba como si fuera una más. Y eso me hace muy feliz, porque yo pienso que la música va más allá de lo territorial, de lo racial, y es muy bonito cuando se hace evidente.
El flamenco es una de las músicas más profundas que existen; es como si contuviese mil vidas de miles de personas, del pueblo, es la sabiduría del pueblo y la sabiduría del tiempo
Una de mis favoritas del disco es ‘Por mi puerta no la pasen’. Pensaba preguntarte qué sentías cuando cantabas eso de «porque mirarte no quiero / ni a la carita ni viva ni muerta», pero viéndote anoche con el rímel a la altura de los labios, supongo que se ve qué es lo que sentías.
(risas) ¡Ay! La verdad es que busco mucha visceralidad, no busco hacer algo que sea precisamente bonito, pero justo en esa frase suelo sentir como descaro, empoderamiento, chulería. Estás despreciando a alguien, le estás diciendo que ni muerto te quiero ver la cara. A mí me gusta mucho la faceta interpretativa, lo escénico, te puedes permitir todo, y a mí una cosa como esa me costaría mucho decírsela a alguien… algo muy malo me tiene que haber hecho pa que yo diga eso (risas) Y en el escenario, poder encarnar esa frase, poder decir una cosa así… Uf, me encanta. Y entiendo cuando un actor a veces dice «me pone hacer de asesino», lo entiendo porque como intérprete eso es muy interesante, es un material muy potente. Es visceral, es hablar desde la entraña pura, eso no está racionalizado. Me gusta seleccionar letras que tienen que ver con esa oscuridad, y el material popular tiene mucho de eso, tiene cosas impresionantes, y yo elijo el material sin prejuicio de que sea bueno o malo, me interesa que tenga carga. Y las letras populares del flamenco tienen mucho de eso. También estoy siempre buscando libros, poemarios que recojan coplillas populares.
Precisamente Lorca decía de La Niña de los Peines que tenía «una voz cubierta de musgo». Puede ser como una metáfora del flamenco, ¿cómo lo describirías tú?
Qué bonito. Es como algo velado. Pues no sé decirte, el flamenco… yo creo que es una de las músicas más profundas que existen. Es casi imposible descifrar de dónde surge, suena tan añeja, es como si contuviese mil vidas de miles de personas, del pueblo, es la sabiduría del pueblo y la sabiduría del tiempo, es la música del pueblo. Y la música del pueblo es profunda por eso, porque no tiene autor, se ha ido construyendo sola a lo largo de los años, y tiene una carga que hace que no pueda decirte una metáfora porque para mí supera cualquier palabra. Es oscura, es una música oscura, tío, y a la vez de celebración, tiene todo, la celebración, la tragedia, la guasa, el amor, el desamor, lo mundano… El flamenco tiene el abanico de temáticas más amplio que yo he visto en mi vida, es como la ópera, y me alegro de que ya esté considerada como Patrimonio de la Humanidad. Tiene una profundidad… Es como un pozo, no sé, me cuesta buscarle palabras, tengo un amor muy grande por esta música, por este universo que es el flamenco.
C. Tangana dijo que eras «la nueva Lola Flores», vi también un titular de La Ser que era «Rosalía, la Patti Smith de los tablaos»… ¿estas comparaciones te halagan o te imponen?
(risas) A ver, que te digan que eres la Lola Flores del siglo XXI es el piropo más grande que se puede echar, porque como ella no ha habido nadie en España. Pero lo de Patti sí lo veo como más rollo titular para llamar la atención del público, me lo tomo como «vale, entiendo que a nivel periodístico es un recurso que puede venir bien», y ya está, intento no juzgarlo.
«Me encantaría colaborar con Kanye, James Blake y El Cigala»
Hablando de titulares, otro que me llamó la atención era uno tuyo diciendo «el flamenco es machista». Te metías en la entrevista y veías que no habías dicho que el flamenco per se lo fuese; te habían preguntado si lo era, y tú respondías que el mundo lo es, la música lo es y, por tanto, el flamenco también.
Es que ese titular está sacado de contexto. Me gusta mucho que me hables de ello porque nadie me ha preguntado sobre esto. Realmente yo nunca me pondría a hablar de machismo en el flamenco salvo que la otra persona me esté hablando en esos términos; quiero decir, veo mucho más interesante hablar de mujeres con poder que de machismo. Nunca vincularía a Lole y Manuel o al flamenco con el machismo, aunque es cierto que tradicionalmente éste ha sido un arte masculino. El tema de los titulares es muy delicado, en una entrevista con un artista hay muchos matices que pueden perderse si se pone una frase incendiaria como esa. El mundo en sí tiene una tradición machista y patriarcal, entonces, claro, ¿cómo no va a serlo también el flamenco? Pero como cualquier otra cosa.
De hecho se ve en otras escenas musicales. En nuestra web hemos hablado alguna vez de la polémica por la poca presencia femenina en los festivales; tú has ido a varios festivales, pero por regla general los cabezas de cartel son tíos: tíos solistas o grupos de tíos. Hay quien dice que será porque no hay suficientes chicas en la música, o que las que hay no tienen el talento suficiente… Personalmente pienso que mucha casualidad es eso, y que es necesario un análisis feminista en este sentido, pero, ¿cómo lo ves tú?
Creo que hay muchísimo trabajo en ese sentido, la profesionalización sigue siendo muy masculina, pero ahora más que nunca están surgiendo nuevas artistas, que pueden llegar a consolidarse, y creo que se puede llegar a cambiar esto, concretamente la tendencia en las cabezas de cartel. Hay mucho trabajo por hacer, pero creo que oye, de aquí a unos años puede llegarse al equilibrio, que es lo que veo interesante, que lo masculino y lo femenino convivan de forma equilibrada.
¿Nos puedes adelantar algo del futuro disco sucesor de ‘Los Ángeles’, o alguna colaboración en la que estés trabajando?
Mira, yo llevo muchísimo tiempo intentando hacer una colaboración con El Cigala, estoy pesadísima con eso, al igual que me gustaría colaborar con Kanye, con James Blake… Pero bueno, de momento son ilusiones. Pero sí que te puedo adelantar que en noviembre va a salir un single que es un tema que no está en el disco, es un tema que solemos versionar en los directos, y que a gente que haya ido la va a reconocer enseguida. Tengo muchas ganas, creo que puede funcionar muy bien. Además, va a salir con un videoclip muy especial que estoy haciendo con un artista visual súper interesante… Ya desvelaremos más datos más adelante (NdR: quienes sigan su Instagram habrán visto el rodaje de un videoclip: ‘Aunque es de noche’), pero sí te puedo decir eso. Tengo muchas ganas.
¿Hay algo más que quieras decirnos, o a nuestros lectores?
Que me encanta vuestro medio. Sois los primeros en comunicar algo que haya pasado en el underground, y en explicarlo, y me gusta mucho cómo lo explicáis, con mucho mimo… Creo que tendría que haber más medios como el vuestro. Me gusta cómo no le dais la espalda al mainstream y a la vez acogéis muy bien todo lo alternativo y lo underground, creo que eso es difícil de conseguir, y veo que en vuestro medio no hay esos prejuicios, os veo frescos. No sé, me gusta esa visión abierta de la música porque yo también la tengo y la vivo así.