Enrique Bunbury ha anunciado que se retira de los escenarios por problemas de salud relacionados con su garganta. El músico no comparte un diagnóstico exacto de su dolencia, pero explica que ha escuchado «varios nombres y diagnósticos» a lo largo de los años, y apunta que «la realidad es que mi garganta se cierra e irrita, y mis vías respiratorias dificultan el más leve ejercicio y la ejecución de mi trabajo».
El artista zaragozano explica que arrastra su dolencia desde hace varios años, especialmente desde las giras de ‘Mutaciones‘ (2015-2016) y ‘Expectativas‘ (2017-2019), y comunica que «he tomado la decisión, muy meditada y consciente, de abandonar mi actividad interpretativa, en los conciertos y tours». De su comunicado cabe entender que seguirá grabando y publicando discos.
Bunbury guardaba esperanzas de haber curado su dolencia durante el «parón de las giras internacionales en 2020 y 2021», momento que le «hizo pensar que quizás mi mal se había diluido y las ganas de reencontrarme con público, técnicos y músicos encima de un escenario, era una fuerza mucho más poderosa». Sin embargo, sus recientes conciertos en México le han hecho confirmar sus peores presagios: «Lo que me ha sucedido en esta gira mexicana corrobora todo lo contrario y confirma y adelanta una decisión que sabía cercana.»
El autor de ‘Curso de levitación intensivo‘ ha confirmado que seguirá tocando hasta el último cuatrimestre del año, pero que «los conciertos que quedan pendientes de aquí a septiembre de 2022 en Estados Unidos y España serán los últimos que realice».
Bunbury agradece a sus seguidores por el apoyo que le han brindado a lo largo de los «más de 1.500 conciertos que he realizado a lo largo de mi vida», en los mejores y también en «algunos de los peores» escenarios que ha pisado, y expresa su deseo de que «lo que pueda ofrecer a partir ahora les siga interesando mínimamente».
LCD Soundsystem han sido los últimos invitados musicales a Saturday Night Live. No presentan disco, sino dos directos que solo tendrán lugar en Estados Unidos entre finales de marzo y principios de abril: una residencia de cuatro noches en Filadelfia y otra de cuatro noches en Boston.
Como cansados de tocar lo mismo de siempre, LCD Soundsystem han aprovechado su paso por la tele americana para presentar dos canciones rarísimas de su excelente álbum debut, publicado en 2005, hace 17 años. ‘Thrills’ era la pista 7 y ‘Yr City is a Sucker’ la pista 14 y la que cerraba el disco y son dos de las producciones menos comerciales del largo, pero nada puede fallar cuando eres una de las mejores bandas de directo del mundo. ¿O sí?
LCD Soundsystem han hecho un gran trabajo sobre el escenario, regodeándose en los deliciosos «grooves» que tan bien saben hacer. Otra cosa es la reacción que ha provocado su actuación en parte de audiencia, que no ha dejado de expresar su «horror» frente a lo visto en pantalla. Un televidente ha comparado a LCD Soundsystem con un «vagabundo que ha robado un tamborín y secuestrado a una banda de instituto».
Para ser honestos, no todos los comentarios hacia el show de LCD Soundsystem en Saturday Night Live han sido negativos y algunas personas que no conocían a la banda hasta ese momento han descubierto a su nueva banda favorita. Habría sido menos arriesgado presentar dos hits, pero tampoco se toca en el prime time de Estados Unidos todos los días y menos si eres una banda semi independiente, así que bravo a LCD Soundsystem por aprovechar el momento para hacer lo que les ha dado la real gana.
En su paso por Saturday Night Live, el grupo de James Murphy ha protagonizado también un sketch en el que se ha disfrazado de los Guardian Angels, una ONG de Nueva York que trabaja por prevenir el crimen organizado.
La historia de Alynda Segarra es de las románticas. La artista escapó de la casa en el Bronx en la que creció a los 17 años para irse a la aventura de explorar Estados Unidos a su bola, subiéndose a trenes de carga acompañada de vagabundos. Cuando cumplió 18 se instaló en Nueva Orleans, donde se ganó la vida tocando en la calle con una guitarra acústica. Sus primeras grabaciones le permitieron hacerse un nombre y en 2014 publicó su aclamado álbum ‘Small Town Heroes’ a través de ATO Records, que supuso un punto de inflexión para Hurray por la inclusión de su himno ‘Pa’lante’ en la serie ‘Sharp Objects’. El siguiente, ‘The Navigator’, se inspiraba en el concepto «alien en la Tierra» de «Ziggy Stardust» de David Bowie e incorporaba influencias de la música latina, que Segarra no sintió como propia hasta ese momento a pesar de sus orígenes portorriqueños.
Constante en la vida de Segarra ha sido su búsqueda de un sentido de pertenencia en el mundo. Sus padres se separaron cuando ella era un niña (su madre llegó a ser teniente de alcalde de Nueva York y su padre, profesor de música, impartió clases a un joven Marc Anthony), y en la adolescencia descubrió a las riot grrrls y empezó a cuestionarse su lugar en el mundo en el contexto de una sociedad machista. En este tiempo, Segarra ha huido también de las «normas y roles que se esperan» de elle, pues se identifica como persona no binaria, y el espíritu rebelde de su proyecto está reflejado en el nombre de Hurray for the Riff Raff, un «hurra» a los «poetas y a los raros», a las «mujeres rebeldes y a las activistas».
Esta rebeldía ha llevado a Segarra a interrogar su relación con la música de raíz americana, que tanto ha definido su música desde el principio, y asegura que no se siente identificada con este género (la Americana) por considerarlo conservador y apolítico. Segarra prefiere decir que hace «nature punk», un estilo propio que viene a desarrollar en su octavo álbum de estudio, que no, no es punk, pero tampoco se centra en la Americana y opta por abrirse a nuevos códigos.
‘LIFE ON EARTH’ es un trabajo inspirado por las vivencias de Segarra pero también por la idea de sobrevivir en un mundo que se enfrenta a una crisis climática y a una pandemia. Sus letras hablan de huidas personales (‘nightqueen’ habla de estar «adicte a la huida» sin que ello sirva de nada) pero también colectivas (‘WOLVES’), de traumas propios (‘PIERCED ARROWS’) y ajenos (‘PRECIOUS CARGO’ alude a la crisis migratoria), y tratan de buscar confort en la naturaleza y en el valor de «todos los seres que viven en la tierra», como canta Segarra en el «salmo» de la pista titular.
La apertura de Segarra al mundo se traduce en unas composiciones también abiertas a nuevas influencias. La épica ‘WOLVES’ trae a la mente la propulsión de ‘Running Up That Hill (A Deal with God)’ de Kate Bush, y suena precisamente a la huida que relata la letra, transmitiendo un gran poder; en ‘PIERCED ARROWS’ la huida continúa por la vía de un ritmo disco que no desentonaría en un álbum de U.S. Girls; e incluso el patrón rítmico del reggaetón asoma tímidamente en la simpática ‘JUPITER’S DANCE’ para pedir «bendiciones para todos en estos tiempos de violencia e incertidumbre».
El estilo de raíces de Hurray for the Riff Raff no se va a ninguna parte en el single ‘RHODODENDRON’ dedicado al poder del mundo natural, y en el que Segarra nos pide que «no deis la espalda a vuestra tierra» con un fraseo y un uso de la guitarra acústica y el ritmo que recuerda a Courtney Barnett; y entre exploraciones más (‘SAGA’ relata el intento de una víctima de violación por escapar el estigma) o menos (‘ROSEMARY TEARS’) inspiradas en este sonido, Segarra cautiva especialmente en la balada acuática ‘nightqueen’, un homenaje a las «sombras» que vagan sin rumbo por el mundo. En el final de ‘PRECIOUS CARGO’ se escucha a un hombre decir que «solo quiero seguir ayudando a la gente», y ese es también el poder de este disco.
El pasado mes de octubre se cumplieron 15 años de la edición del debut de Beach House. Y aun así una canción del 8º álbum que acaban de editar, ‘Once Twice Melody‘, nuestro «Disco de la Semana», mantienen la gracia de unos jóvenes debutantes.
Oculta en el 4º y último EP que conforma el álbum de 84 minutos, ‘Hurts to Love’ es una de las canciones más inmediatas que jamás hayan grabado Beach House, incluso aunque se ampare en una barata caja de ritmos como adquirida en sus austeros inicios. Rara vez las composiciones de Beach House se han estructurado con estrofas y estribillos tan pegadizos y decididos y paradójicamente eso hace de esta pista una canción incluso exótica en su discografía.
Victoria Legrand nos repite aquí que si «duele amar, lo mejor es hacerlo de todos modos», después de haber canturreado sobre «una mirada a un mundo salvaje-salvaje», a las «muchas cosas malas que pasan ahí fuera», resultando una amenaza para los «chicos y las chicas». Es interesante el uso del género a lo largo del disco, indistinto, tan voluble como un género musical que, partiendo del dream pop, aquí muta en synth-pop minimalista con el encanto de Magnetic Fields, Stereolab o Casiotone for the Painfully Alone, donde en otros puntos el largo se desplaza hacia el folk, el Western o la new-age.
Esnórquel, Enrique Aparicio, de nuestro admirado podcast «¿Puedo hablar?» y también ex Monterrosa, visita «Revelación o Timo, el podcast de JENESAISPOP» para hablar de la mal llamada «música de mierda». Él prefiere llamarla «música maldita». Tamara/Yurena, Paris Hilton, La Veneno, la sintonía de ‘Qué apostamos’, Camela, Las Bistecs, Ojete Calor… pasan por nuestra mesilla de debate, planteando cuestiones como por qué el público LGTB+ está tan predispuesto a abrazar estos géneros o si nos hemos quedado un poco atascados en el canon del petardeo. Recomendamos el capítulo 100 de «Puedo hablar» con una entrevista con Yurena. Estos son algunos de los puntos que tratamos:
-Esnórquel: «Lo que se hizo con Tamara roza la ilegalidad (…) El machismo, el clasismo y el esnobismo destrozó su vida»
-‘Superestar’ de Tamara, con temas de Luis Miguélez, Dinarama, Penelope Trip y Single antes de ser Single: cuando Tamara se disfrazaba de ‘Aladdin Sane’.
-¿Puede ser Luna Ki la nueva Tamara?
-¿Se sostendría una serie o documental sobre Tamara como han logrado Los Javis con La Veneno?
-Esnórquel hace un llamamiento a la audiencia para encontrar el libro ‘Tamarismo’ («pago lo que sea») y quiere saber qué fue de Ramsey, la intérprete de ‘Hamburguesa‘.
-Otros discos denostados: de Antonia Dell’Atte a Paris Hilton pasando por La Veneno. La reseña de ‘Paris’ en JENESAISPOP de 2006.
-Enrique revela que le interesa más Fernando Esteso y Carmen de Mairena que ciertos hypes de JENESAISPOP: ¿cuáles?
-El intento de Youtube Festival de dignificar lo kitsch.
-El apoyo LGTB+ a esta cultura kitsch, nos dice Esnórquel: «El camp es eso. La cultura gay apoya a figuras que no son centrales en la hegemonía cultural, que por alguna razón se salen de ella. Como en la copla con los amores imposibles, o una diva excesiva que no encaja y que no hace lo que todo el mundo cree que tiene que hacer (…) Los maricones estamos tan acostumbrados a encontrar pepitas de oro en el fango, porque de ellas hemos sobrevivido toda la vida, que muchas veces nos sale por defecto». Enrique Aparicio llegó a escribir un artículo sobre Cecilia para JENESAISPOP.
Cuando no está liado entrevistando a personajes de actualidad como Morad, el rapero de L’Hospitalet de Llobregat que ha sido recientemente número 1 en España, o este domingo a Gervasio Deferr, el campeón olímpico atrapado en una espiral de alcohol, Jordi Évole tiene tiempo para montar un grupo con el que ensayar su música favorita.
Con Los Niños Jesús y sin mucha voz, Jordi Évole ha decidido pasarse esta semana por Tu Cara Me Suena para ofrecer una actuación como artista invitado. La canción escogida ha sido ‘Emborracharme’, el gran hit de Lori Meyers incluido en el álbum ‘Impronta’, que el año que viene estará de 10º aniversario.
‘Emborracharme’ no fue en principio el single principal de ‘Impronta’, pero a la larga se ha manifestado como el verdadero sleeper de Lori Meyers, superando los 30 millones de streamings en Spotify. Teniendo en cuenta que la mayoría de oyentes de Lori Meyers está en España, podemos interpretar que el tema es multiplatino por aquí, si bien la propia banda granadina nos contaba durante una visita a nuestro podcast que desconocían tal dato.
Beach House han moldeado y expandidosu sonidodisco a disco, demostrando que tener un sonido propio y distintivo no significa que todos tus discos «suenen igual». La magia de Beach House se encuentra en los matices, en las diferentes perspectivas con las que han sabido renovar su sonido siempre sin traicionarse a sí mismos, fieles a su visión. En una de sus primeras entrevistas, Victoria Legrand entregaba un talismán al periodista que los entrevistaba y expresaba: «me gustan las joyas porque contienen múltiples caras». Beach House son una de esas joyas.
Todo empezó en 2006 con un primer disco en el que ya se vislumbran algunas de las ideas que la banda desarrollará más adelante, basadas en ese dream pop misterioso que definirá su sonido. Es fácil imaginar ‘Apple Orchard’, por ejemplo, transformada unos pocos años después en una canción épica como ‘PPP’, pero en ‘Beach House’ la banda nunca viaja tan lejos. Es un trabajo modesto, grabado de manera rudimentaria con teclados y cajas de ritmo baratos, de sonido casi maquetero, en el que Alex Scally y Victoria Legrand empiezan a ejercitar sus músculos melódicos e instrumentales con una idea muy clara de cuál es sonido, en una serie de canciones que cautivan por su sencillez y falta de pretensiones.
Todo suena precioso y mágico, pero menos profesionalizado que en los discos siguientes, como es de esperar de una banda que está empezando. Los cabos instrumentales están más sueltos, la voz de Victoria suena ligeramente más asalvajada y Alex Scally reconoce no haber tocado una guitarra eléctrica en su vida. Todo suena más impuro, pero el componente amateur de ‘Beach House’ es parte de su encanto, en parte porque las canciones no son épicas, sino tímidas, como nanas cargadas de melancolía. Escucharlo es como llegar en una tarde de otoño a esa «casa de la colina» a la que alude una de las pistas y encontrar en ella una caja de música polvorienta y abandonada. La abres y empieza a sonar este disco.
‘Saltwater’, la canción de inicio, presenta un interesante equilibrio entre dream pop y noise pop que está más meditado de lo que parece: la distorsión de la base rítmica contrasta con el sonido prístino de los teclados, lo cual crea un efecto hipnótico, de duermevela, mientras la letra habla de amores y desamores. ‘Tokyo Witch’ incorpora ya las «slide guitars» que tanto les gustan, y unas percusiones que parecen imitar el trotar de un tren, a la que vez que el texto compara vivir la vida con jugar el juego de mahjong. Y en esta época a Beach House les sale ya un himno como ‘Master of None’ que formará parte de la banda sonora de la serie del mismo nombre; y que The Weeknd sampleará en una de sus primeras mixtapes. Aún es una de sus canciones más populares.
Las letras de ‘Beach House’ hablan de amor pero también de la importancia de la amistad en una composición tan tierna como ‘Apple Orchard’, y también de la inocencia perdida, definitivamente uno de los temas favoritos del grupo. Una de las canciones destacadas se titula directamente ‘Childhood’, su letra expresa que «todos mis juguetes están rotos» por el inevitable y devastador paso del tiempo y llega marcada por un desarrollo de teclados y guitarras entrelazados que resultará el sonido insignia del dúo, o uno de ellos. El precioso vals lo-fi de ‘Auburn and Ivory’ parece aludir a una niña que se suicida tirándose al océano, sumida en una tristeza irreparable; y la final ‘Heart and Lungs’ se dirige a una niña (o a un niño) cuya única esperanza «se ha ido volando».
El punto de vista cambia en ‘Lovelier Girl’. El estribillo clama «chica, no hay nada que me guste más que hacerte el amor», pero la joven a la que alude el título parece haber desaparecido. En esta canción, Beach House adaptan ‘Snowdon Song’ de Tony, Caro and John, un grupo de folk psicodélico de los 70, cambiando el tono de la canción y el tempo, y originalmente no acredita a sus autores por desconocimiento, porque un grupo que está empezando «no sabe que así es como funcionan las cosas en la industria musical». El trío será acreditado cuatro años más tarde, pero la magia de ‘Beach House’ prevalece: es el disco de una banda que no conoce las normas de la industria, hecho por amor a la música, y que transmite una pureza que ya no se repetirá en su discografía. Una pureza enturbiada, eso sí.
Con motivo de la Semana Beach House, reajustamos al alza las calificaciones de 3 discos suyos: ‘Teen Dream‘, ‘Bloom‘ y ‘Depression Cherry‘.
La historia de ‘All the Young Dudes’ parece casi propia de una película, o al menos parte de la trama de una. Una especie de descarte imaginario de un film tipo ‘Velvet Goldmine’ (y no tanto ‘Stardust’) en el que David Bowie salva la carrera del grupo Mott the Hoople con enorme generosidad, regalándoles una canción que termina convirtiéndose en el himno no oficial de la generación glam. Difícil resistirse, ¿no? Especialmente tratándose de la que quizá es mi canción favorita de David Bowie, y eso que clásicos tiene a docenas, como quedó bien claro hace pocas semanas en un estupendo episodio del podcast de JNSP.
La cosa empieza el 26 de marzo de 1972: el grupo inglés de rock Mott the Hoople lleva tres años en Island Records pero su carrera está en horas muy bajas. En un momento totalmente Spinal Tap, el grupo llega al local en el que tocarán su concierto de esa noche en Suiza y descubren con zozobra que se trata una antigua gasolinera reconvertida. Sintiendo que han tocado fondo, tras una gran discusión deciden separarse. Nada más volver a Londres el bajista Pete Overend llama a David Bowie con la esperanza de que pueda contratarle. Bowie, horrorizado ante la idea de que un grupo que le gusta tanto desaparezca, contraataca: “Mira, tengo una canción a medio escribir. Te llamo en un par de horas, tengo que hablar con mi mánager”.
Días después Bowie queda con Overend y le toca el esbozo. Overend alucina, y entusiasmado consigue reunir al resto de la banda en la oficina del mánager de Bowie, cerca de Regent Street (no muy lejos, por cierto, de la mítica cabina de teléfono de la portada de ‘Ziggy Stardust’). Verden Allen (teclista): “Se sentó en el suelo con una acústica y nos tocó ‘All the Young Dudes’. Sólo era una estrofa y un estribillo, pero se veía inmediatamente que era una canción fantástica”. En las siguientes semanas los Hoople prosiguen con su gira, que tenían que terminar por obligación contractual. Al acabar el último concierto del tour reciben un telegrama de David Bowie diciéndoles que ha terminado la canción y hasta ha reservado una fecha en un estudio.
Mientras tanto la trama se complicaba: el grupo está dispuesto a intentar ese último cartucho, pero necesita salir de Island Records: su apoyo es nulo y encima la idea de separarse ha sentado fatal al sello. En otro admirable alarde de generosidad, Bowie pide a su propio mánager (Tony DeFries) que intente desenredar el lío y consiga liberarles de su contrato. Con ese panorama llegaron Mott the Hoople a los legendarios estudios Olympic de Londres, 14 de mayo, en una sesión secreta y con nocturnidad por lo delicado de la situación. Sin tiempo ni para ensayar la canción bien, simplemente la prepararon con Bowie en el estudio en un ratito. Dale Griffin (batería): “Bowie nos tocó la canción y nosotros la repetimos en formato de banda”. En dos horas tenían las pistas principales grabadas, incluido ese mítico punteo inicial que Mick Ralphs inventó allí en el momento, incrementando instantáneamente el potencial de himno que la canción ya tenía de por sí. La voz de Ian Hunter con un fraseo muy Bowie y el propio David grabando los exquisitos coros del estribillo, redondearían la faena al final de la sesión.
La suerte de la banda parecía cambiar por fin, porque DeFries consiguió poco después liberarlos de Island y que firmasen con Columbia Records, que lanzaría el flamante single en verano. Pero cuando todo estaba ya casi listo surgió un nuevo problema: los abogados del sello pusieron pegas al verso “Stealing clothes from Marks and Sparks”, una referencia a la cadena de tiendas Marks & Spencer. La BBC podría muy bien no radiar la canción si contenía publicidad, así que de un día para otro hubo que traer desde Nueva York a Ian Hunter para que regrabase el verso cantando “unlocked cars” en vez de “Marks and Sparks”. Acto seguido cogió un vuelo de vuelta. (La letra original volvería a usarse para la versión del LP).
‘All the Young Dudes’ se lanzó el 28 de julio y entraría en los charts británicos inmediatamente hasta alcanzar el número 3, resucitando así la carrera de la banda incluso en EE.UU., donde consiguieron un digno Top 40. Pero el impacto de la canción trascendió ese éxito. Las letras que hacían alusión a morir joven (“Billy rapped all night ‘bout his suicide / How he’d kick it in the head when he was 25”), hacer el gamberro, vivir rodeado de cemento, la revolución fracasada de los Beatles y los Stones, personajes andróginos pero duros de pelar («Now Jimmy looking sweet though he dresses like a queen he can kick like a mule») o la mítica “no necesitas la TV cuando tienes a T.Rex” conectarían inmediatamente con esa nueva generación de “young dudes” de los 70 quienes la convertirían rápidamente en un himno de la contracultura glam.
La música glam es la colisión más dulce y satisfactoria entre esos dos mundos llamados “pop” y “rock”, un punto de encuentro donde lo mejor de ambos estilos dio lugar a la pura magia de canciones como esta. A nivel técnico, uno de los secretos musicales de la canción es lo que Julian Cope llama “The Glam Descend»: las notas del bajo comienzan en la nota principal del acorde y luego van bajando a la séptima, sexta, quinta, etc mientras el acorde se mantiene. Bowie ya lo había hecho en ‘All You Pretty Things’ y sería una técnica muy imitada en décadas posteriores: de ‘Sowing The Seeds Of Love’ en los 80 a ‘Whatever’ de Oasis en los 90.
Años después Bowie explicaría que la canción inacabada en realidad la había compuesto para el “Ziggy Stardust” pero que se quedó fuera. Recordemos que el bienio 1971-72 fue el más fértil del artista, docenas de brillantes canciones le sobraban y se acumulaban. Y en esa explicación incluiría una relativa a la letra: el mensaje que los “jóvenes muchachos” traían no era el de la nueva era glam sino que eran en realidad los mensajeros de Ziggy trayendo la misiva de que el mundo acabaría en cinco años. Bowie: “no es un himno a la juventud, sino completamente lo opuesto”.
¿Importa eso? Por supuesto que no. Cuando un artista lanza su canción al mundo, lo que signifique deja de estar bajo su control, y si las masas lo abrazan con otro sentido, no hay nada que hacer (un saludo desde aquí a ‘One’ de U2 sonando en miles de bodas). Así que ‘All the Young Dudes’ sigue recordándose ahora que se cumplen 50 años de su grabación como la canción estandarte del glam. O en las entusiastas palabras de Lou Reed: “¡Es un himno gay! Una llamada a todos los jóvenes muchachos para que salgan a la calle y muestren que son hermosos, gays, y orgullosos de serlo”.
Bowie interpretó en directo «All the Young Dudes» ya desde la gira de Ziggy, y se acabó convirtiendo en uno de sus clásicos más recurrentes en directo en las restantes décadas. Fue sin duda el momento más hermoso del concierto de Bowie al que asistí en 1996: en aquella noche de agosto la canción sonaba eterna y joven, tan inmortal como -aparentemente- Bowie. Merece la pena despedir este artículo escuchando la excelente versión de Mott the Hoople con él cantando la voz principal, y que incluye el final extendido de la canción en su grabación original de los estudios Olympic:
‘All the Young Dudes’ sonó en el programa nº 132 de Popcasting, el podcast de Jaime Cristóbal, disponible en este enlace.
Hits
Taylor Swift ya no vende 10 millones de copias o casi como en los tiempos de ‘Fearless’, ‘Red’ o ‘1989’. Más bien la mitad. Desde el tropezón de ‘Reputation’ ha bajado un peldaño en sus expectativas, y sin embargo, domina el discurso y las críticas de una manera que impiden que nadie tenga la sensación de que le va mal, porque lo cierto es que le sigue yendo muy bien. Al menos muy por encima de la media.
Y eso que le ha llevado un año y medio conseguir el disco de platino para ‘folklore‘ en Reino Unido, su 2º principal mercado. Hace tan sólo unos días que esto se anunciaba, este mismo mes de febrero, lejos del cuádruple platino para ‘1989’. Pero es que Mediatraffic estima en casi 5 millones de copias las vendidas por ‘folklore’ y 3 millones para su disco hermano ‘Evermore‘, así que, ¿quién puede hablar de fracaso cuando ni Adele vende ya 10 millones de nada?
Y es que puede que ninguno de los últimos singles de Taylor Swift supere los 500 millones de reproducciones. En ese sentido, su amigo Ed Sheeran la golea con ‘Bad Habits’ o incluso ‘Shiver’. Sin embargo, la de Taylor está siendo ya la carrera de la constancia y el furor por su pasado en general. Durante todo el año 2021 ha sido habitual encontrar 5, 6 o 7 discos suyos en el top 100 de varios países, incluso en la complicada -para artistas anglosajones- España. Algo que sigue siendo así en Reino Unido o Estados Unidos. Una semana cualquiera como esta en las islas encontramos en el puesto 36 ‘Red (Taylor’s Version)’, en el 42 ‘folklore’, en el 43 ‘1989’, en el 55 ‘Lover’ y en el 77 ‘Evermore’.
Lo mismo para el Billboard 200, donde encontramos ‘Red (Taylor’s Version)’ en el puesto 15, en el puesto 48 ‘folklore’, en el 67 ‘Lover’, en el 85 ‘Evermore’, en el 95 ‘1989’, en el 151 ‘Fearless (Taylor’s Version)’ y en el 152 ‘Reputation’. Siete álbumes de Taylor Swift en el top 200, algunos con varios años de antigüedad.
‘Red (Taylor’s Version)’, con sus 2 millones de copias, solo puede ser considerado por tanto otro hit en su carrera, especialmente encabezado por la nueva versión de ‘All Too Well’, compitiendo en las listas con el nuevo de Ed Sheeran incluso varios meses después de su edición.
Flops Sería lo fácil argumentar que Taylor Swift convierte en oro todo lo que toca, pero 2021 sí presentó un pequeño nubarrón en su discografía: sus dos colaboraciones con Big Red Machine, el proyecto de Aaron Dessner (The National) y Justin Vernon (Bon Iver), que no ha podido pasar más desapercibido tanto en las listas de éxitos como en las listas de lo mejor del año. Su álbum ‘How Long Do You Think It’s Gonna Last?‘ lograba una posición muy mediocre en todas partes: un top 45 en Reino Unido, un top 82 en Estados Unidos, y ninguna permanencia ni estabilidad.
Habrá quien crea que este proyecto era más underground y modesto, pero hay que recordar que tanto The National como Bon Iver saben lo que es ser número 2 en Estados Unidos con sus discos de estudio, y el último tiene varios discos de platino en este país. Es solo que la suma de los tres esta vez no ha servido para añadir: por alguna razón (¿credibilidad? ¿saturación? ¿pandemia?), ni los fans de Taylor Swift, ni los de Bon Iver, ni los de The National se han interesado por esto. Os dejamos con el vídeo de ‘Renegade’, que todavía tiene que llegar a los 5 millones de visualizaciones, mucho menos de lo que un vídeo de Taylor suele lograr en un día.
Tras un disco bastante flojo, para el nivel que nos tenía acostumbrados, como lo fue ‘High As Hope‘, es toda una alegría encontrarse con que el primer single del nuevo proyecto de Florence + the Machine suene así de bien.
La cantante reflexiona sobre los roles de género, subvirtiéndolos en las líneas «No soy madre, no soy una novia, soy un rey» que se repiten no solo en el estribillo sino también al final de cada verso. La canción comienza sosteniéndose casi al completo en su poderosa voz, con tan solo una batería de fondo, pero progresivamente la producción de Jack Antonoff se va volviendo más épica y compleja, y va envolviendo a Florence en una mayor instrumentación.
El clímax, intenso y sorprendente, llega con un simple «Ooooh» en el puente y se cierra con una preciosa melodía guiada en su mayor parte por una guitarra acústica. ‘King’ como presentación de una nueva era, cumple con creces su cometido: es bello y prometedor. Qué gusto ver que Florence sigue a su bola, completamente ajena a las modas, dotando a su música de esa sensibilidad característica suya, siempre tan especial.
‘Santo’ de Christina Aguilera y Ozuna se mantiene como lo más votado de JENESAISPOP seguida por ‘SAOKO’ en el que puede ser el top 2 más extraño de nuestra historia. Otras cosas pasan en el top 10 y los últimos temas de FKA twigs, Caroline Polachek y Röyksopp alcanzan nuevos máximos.
Entra en el top 10 ’Simulation Swarm’ de Big Thief y quedan a las puertas del mismo temas de Kim Petras, Troye Sivan y Orville Peck. alt-J llega al top 20 y en la parte baja de la tabla entran Future Islands y Cupido, lo que significa que tenemos en el top 40 un ‘Santo’, una ‘Santa’ y un ‘Santé’.
Samantha Hudson publicó a todas luces una de las mejores canciones de 2021, ‘Por España’, de vídeo inenarrable inspirado en Bigas Luna, Almodóvar y Fernando Trueba. Fueron muchos los singles de éxito que poblaron su álbum ‘Liquidación Total’ y su talento como performer se confirmó en un improbable Especial de Navidad por el que se asomó la mismísima Amaia Romero con su primera canción política, ‘Óyeme’.
Están siendo muchas las sorpresas dejadas por la carrera de Samantha Hudson desde que realizara aquel trabajo escolar llamado ‘Maricón’ que soltó a los medios, y por tanto su gira está resultando un éxito. Tras un doble concierto en el Ochoymedio de Madrid debido a la alta demanda de entradas, este sábado 26 de febrero actúa en Razzmatazz Clubs con los tickets agotados.
Os dejamos con el test que nos ha respondido sobre sus discos favoritos y con las siguientes fechas que le aguardan:
19 de marzo: Mallorca, Fiestas San Sebastiá
26 de marzo: Madrid, Wizink Center. Festival Horteralia
2 de abril: Murcia, Festival Xtrafresh
9 de abril: Alicante, Sala The One
23 de abril: Sevilla, Sala Custom
6 de mayo: Hospitalet, Sala Salamandra. Monjamon Festival
7 de mayo: Valencia, Flow Festival
20 de mayo: Burgos, Sala Anden 56
11 de junio: Santander, Espacio Santander
25 de junio: Gran Canaria, Teatro Victor Jara (Vecindario)
7 de octubre: Salt (Girona), La Mirona
8 de octubre: Vilanova i la Geltrú (Barcelona), La Daurada
¿Tienes canción favorita de todos los tiempos?
No me gusta hablar en esos términos tan contundentes. Creo que en la música no se puede dictar sentencia… de cualquier manera, ‘Tocata y Fuga en re menor’ de Bach es la canción que suena en mi cabeza cuando entro a los sitios. ‘La salchipapa’ de Leticia Sabater también ocupa un lugar muy especial en mi vida. ¿Y disco?
‘The Fame Monster’ de Lady Gaga y ‘Confessions on a Dancefloor’ de Madonna.
¿Una canción que te haya obsesionado últimamente?
Estoy en Loop con el nuevo LP de Kim Petras, ‘Slut Pop’. Pero si tuviera que escoger un tema en particular diría ‘Violetas Imperiales’ de Luis Mariano. ¿Qué canción odias con toda tu alma?
‘Despacito’ de Luis Fonsi.
¿Alguna canción que en algún momento te haya avergonzado que te guste o no existe tal cosa como el «guilty-pleasure”?
‘La viuda de O’Brian’ de Mägo de Oz.
Un remix que te haya vuelto loca
La remezcla de ‘Criticar por criticar’ de las Chicks on Speed y ‘Don’t wanna dance with U’ de Sonikku.
¿Sigues comprando discos? En caso afirmativo, ¿cuál es o ha sido tu formato favorito?
La fiebre del compact-disc me pilló muy pequeña.
¿Alguna compra que recuerdes con cariño de la era CD o nunca fuiste muy del formato físico?
Lo más parecido a comprar un disco que he hecho fue una vez que presioné a una chica francesa que conocí en un after para que me regalara un recopilatorio que tenía de Paquita la del Barrio. Al final me lo dio por pesada, luego me enteré de que Paquita es una homófoba.
¿Qué canción de tu propio repertorio crees que funcionará mejor en tu show o sorprenderá aparte de las más famosas ‘Por España’, ‘Disco Jet Lag’, ‘Dulce y Bautizada’?
‘Demasiado Coño’ es un subidón y ‘Perra’ va a ser un escándalo. Después, ‘Chicote’ siempre suele ser bastante bonita.
Uno de tus hits ha sido el Especial Navidad, ¿pero puede haber hueco en tus shows para alguno de sus temas, como la balada ‘Óyeme’ con o sin Amaia? ¿O como Mariah Carey, esas solo las interpretarás en Navidad?
Depende de la disponibilidad que tenga la susodicha. A mí me haría mucha ilusión que la cantáramos juntas en directo, pero de momento la dejo en la recámara y fingiré que no existe hasta que hagan una retrospectiva de mi vida dentro de 40 años y la desentierre para hablar de mi juventud con nostalgia.
El pop sigue vivo con Doja Cat. La rapera ha colaborado en ‘Freaky Deaky’, una canción de Tyga que ha salido a la luz hoy, pero más bien parece que es Tyga el invitado en el single porque el tema no puede sonar más a Doja. Otra producción de Dr. Luke y Mike Crook junto a Ryan Ogren que te sumerge en el universo sexy de Doja Cat, esta vez entre cueros y arneses.
“He conseguido el espejo para el techo, te apetece complacerme” dice el estribillo de ‘Freaky Deaky’, donde Tyga se acerca a casa de Doja mientras ambos describen las ganas que tienen de meterse juntos a la cama. La canción cumple la función de un tema pop de Dr. Luke porque engancha, sobre todo en el estribillo, y está a la altura de ‘Juicy’, la colaboración entre ambos incluída en el álbum ‘Hot Pink’ de Doja.
En el videoclip del single, Doja Cat ofrece un espectáculo de lencería y posturas mientras seduce a Tyga, atado a una montaña rusa sin poder hacer más que admirarla desde su puesto. Al final, la fantasía de juguetes sexuales, esposas y fetiches no es más que un sueño de Doja , pero en ese sueño nos ha faltado ver la piel de Tyga, que no se quita ni el jersey. Una vez más, la parte masculina decide no sexualizarse ni lo más mínimo.
La UER ha decidido finalmente escuchar las peticiones para vetar a Rusia en Eurovisión después de unas horas de indecisión y dudas. Finalmente la Unión Europea de Radiodifusión (EBU por sus siglas en inglés) indica que, tras consultar con un comité y atendiendo a las «normas del evento y los valores de la UER», ningún artista de Rusia será admitido en el festival.
El comunicado dice que “la decisión refleja la preocupación de que, a raíz de la crisis sin precedentes en Ucrania, la inclusión de un artista ruso en el concurso de este año traería a la competición “mala reputación”. La palabra que han escogido en inglés exactamente es “disrepute”. También recuerdan que la UER es una «oraganización apolítica» que “protege los valores de concurso cultural promocionando el intercambio internacional y la comprensión, uniendo a la audiencia, celebrando la diversidad a través de la música y uniendo a Europa en un escenario”.
Horas antes del inicio del ataque armado en la noche del miércoles al jueves, la televisión pública ucraniana ya había pedido a la Unión Europea de Radiodifusión que cortase todas las relaciones con los medios de comunicación rusos, incluido el derecho a participar en el Festival de Eurovisión este mes de mayo. La Radiotelevisión Pública de Ucrania (UA:PBC) afirmaba que los canales rusos Piervy Kanal y VGTRK han participado en la propaganda del Kremlin, y sus acciones van en contra de los valores de Eurovisión y de la UER.
No es la primera vez que se creaba tensión sobre Eurovisión entre los dos países. En la edición de 2017 celebrada en Kiev, por ejemplo, Ucrania prohibió a la representante rusa Yulia Samoylova asistir al festival por haber estado en Crimea, la península que se anexionó a Rusia en 2014. Asimismo, hace unos días la representante ucraniana renunció a acudir a Turín por el escándalo relacionado con un viaje que hizo a Crimea.
Después de que la UEFA decidiera suspender la final de la Champions League prevista en San Petersburgo el 28 de mayo y cambiarla a París; varios países habían pedido a la UER que expulsara a Rusia. Dinamarca, Noruega, Suecia, Países Bajos y Letonia se unían a la petición ucraniana para echar a las televisiones rusas de la UER, y Estonia, Finlandia y Lituania habían comunicado directamente que no participarían en Eurovisión si Rusia subía al escenario.
Vive la Fête en 2003, La Roux en 2008, Hurts en 2010, Chvrches en 2013, Roosevelt en 2016, Dua Lipa en 2020… Con el eterno retorno de los años 80, las bandas de aquella década tenían que esforzarse por volver para reivindicarse a sí mismas. New Order, OMD y Duran Duran han entregado buenos álbumes en los últimos tiempos -en ese orden en cuanto a calidad- y Tears for Fears se suman a ellos cuando se iban a cumplir 18 años de su última entrega.
Kanye West se inspiró en una canción de Tears for Fears -‘Memories Fade‘- en ‘Coldest Winter’, un tema de su disco de 2008; Drake sampleó ‘Ideas as Opiates‘ en ‘Lust for Life’ en 2009, Lorde versionaba ‘Everybody Wants to Rule the World’ en 2013, The Weeknd sampleaba ‘Pale Shelter’ en uno de los temas de ‘Starboy’ en 2016 (‘Secrets’) y podríamos seguir hablando de reivindicaciones de Tegan & Sara o Miley Cyrus, que justificaron aquella gira de Tears for Fears compartida con Hall & Oates.
Hace ya 5 años de esto último y el esperado álbum de «comeback» de Tears for Fears, que tan sólo es el 7º de su carrera, no siempre ha estado asegurado. Hubo un grave momento de crisis en el que el esquivo Curt Smith -que ya estuvo fuera de Tears for Fears entre 1991 y el año 2000- volvió a abandonar el barco debido a diferencias artísticas. Si alguien quiere adivinar qué le separa de Roland Orzabal, ‘Break the Man’, un tema feminista crítico con el patriarcado, de melodía un tanto arty, es el primer single de la discografía de la banda en el que Orzabal no ha firmado ningún crédito.
Lo importante es en cualquier caso la reconciliación, y hay una emotiva anécdota al respecto. ‘The Tipping Point’ es un álbum que habla de la muerte, marcado por el fallecimiento de la mujer de Roland en 2017, también por un grave problema de salud que sufrió el cantante después, en 2018, y tras el cual no dudó en coger el teléfono y llamar a Curt para decirle que le quería. «Cuando tuve una emergencia médica en 2018, la primera persona a la que pensé en llamar fue a Curt. No sabía si iba a sobrevivir, pedí que me lo pusieran al teléfono y le dije: «Puedes quedarte mis guitarras. Y mi ropa»», recibiendo la socarrona respuesta de este de que la ropa no la quería. Sabiéndose «hermanos» al haber compartido tantos años, algo «diferente a un matrimonio o a una amistad», la balada ‘Stay’ que cierra este disco versa precisamente sobre su relación. «Suficientemente jóvenes para jugar / suficientemente mayores para saber que es todo o nada».
‘The Tipping Point’ es un disco muy diferente a ‘Everybody Loves a Happy Ending’ (2004), donde algunas canciones sonaban bastante beatlianas y rockeras. Aquí la influencia de los Beatles y los Stones se limita a una mención a ambas bandas en ‘Master Plan’. En sus momentos más vistosos, lo que quieren ahora Tears for Fears es reivindicar su sonido clásico, algo que consiguen en el corte titular, que tras una intro de expectación, se transforma en un single 80’s también cercano a New Order. ‘My Demons’, con su sonido industrial, y ‘End of Night’, salvando una cara B llena de baladas, siguen esa línea estilística con éxito.
Y lo que es mejor, Tears for Fears no se han quedado en el revival. Si bien las lentas ‘Please Be Happy’, ‘Rivers of Mercy’ y ‘Master Plan’ no distan tanto de lo que nos han ofrecido Take That o a-ha de adultos, la mencionada ‘Stay’ es, en una palabra, bonita, como también lo son los coros de Carina Round en la notable ‘Long, Long, Long Time’. Pero la gran sorpresa es la canción de apertura, ‘No Small Thing’. Por primera vez en décadas Curt y Roland se han sentado con un par de guitarras acústicas, inspirados por Bob Dylan y Johnny Cash para hablar de la libertad, de las nuevas generaciones y de la vida, con un calado que empieza amable como Mumford & Sons pero termina torcido a lo Radiohead. Su vídeo político con imágenes de bombas y manifestaciones inspirado en la película ‘Koyaanisqatsi’ habla del «conflicto entre las libertades individuales y la responsabilidad colectiva». Fue publicado en diciembre pero, coincidiendo el lanzamiento de este disco con la guerra que Putin acaba de abrir en Europa, adquiere un nuevo significado. Tears for Fears aún tienen la capacidad de emocionarnos y de sorprendernos.
Puede que algunos de los más fanáticos de Foo Fighters y de Nirvana ya lo sepan, pero Dave Grohl confesó ayer en su visita al programa de James Corden que una de sus canciones favoritas es ‘2 become 1’ de las Spice Girls. Además, reveló que hace 20 años los Foo Fighters estuvieron a punto de lanzar una versión de la misma.
En la entrevista, James Corden y Hillary Duff comentaban su experiencia en un concierto de las Spice allá por los 90, mientras que el líder de Foo Fighters bromeaba con que no pudiese ir porque estaría de gira en esas mismas fechas. Sin embargo, cuando Corden le sugirió “me encantaría una versión de ‘2 become 1’ de los Foo Fighters”, Dave Grohl desvelaba: “Escucha, no estoy bromeando. Amenazamos con hacerla hace como 20 años. Me encanta esa canción”.
Por otro lado, en otra entrevista para The Howard Stern Show, el ex baterista de Nirvana reconoció que está prácticamente sordo desde hace 20 años y que le cuesta incluso escuchar a los que tiene sentados a su lado. Grohl admitía que no le gusta usar pinganillos que le protegen del exceso de ruido en el escenario porque lo aíslan de la “atmósfera” del concierto. “No me he hecho pruebas desde hace mucho tiempo, pero sé lo que me van a decir. Tienes daño auditivo -tinnitus- en tu oído izquierdo más que en el derecho. Mi oído izquierdo está un poco peor que el derecho porque mi caja y mi monitor en el escenario cuando toco la batería están en ese lado”.
Os ofrecemos una opinión a favor y otra en contra de ‘CHICKEN TERIYAKI’, el tercer single de ‘MOTOMAMI’ de Rosalía, que ha sido admitido en la playlist más influyente de todo el mundo, Today’s Top Hits, con 30 millones de seguidores, exactamente en la posición 33ª.
A favor
«Rosalía dice que sus discos siempre son un reflejo de su vida en el momento en que los graba, y ‘MOTOMAMI’ también lo será. La artista se ha pasado varios años viajando de Miami a Nueva York, de Nueva York a Puerto Rico, de Puerto Rico a la República Dominicana, empapándose de los sonidos y ritmos latinos que bailó en su adolescencia. Puede que las letras de ‘SAOKO‘ o ‘Con altura’ no las vayan a colgar en ningún museo, pero el reggaetón está para divertirse y ‘CHICKEN TERIYAKI’ cumple su cometido.
La letra vuelve a ser una bobada que rima «tu gata quiere maki» con «mi gata en Kawasaki» y la producción de El Guincho, Sky Rompiendo y compañía no tiene ningún misterio. Apenas es reseñable que presenta un punto sucio a propósito en alguna toma vocal, como si saliera de una mixtape de reggaetón de los 90. Pero el rap de Rosalía se pega, las frases curiosas se suceden una tras otra, y ella parece pasárselo pipa por el camino. No todo puede ser el drama de ‘El mal querer‘ y ‘CHICKEN TERIYAKI’ divierte sin más pretensiones». Jordi Bardají.
En contra
«Rosalía podía tener canciones mejores o peores, pero sí que podía presumir -en mi opinión- de no tener una sola canción mala… hasta ahora. Dios sabe que no soy muy entusiasta de ‘SAOKO’ pero, al lado de ‘CHICKEN TERIYAKI’, ‘SAOKO’ es ‘Malamente’.
Más allá de su (obvio) objetivo de baile que pueda viralizarse en tiktok, no hay prácticamente nada en condiciones aquí: la producción confunde “machacona” con “insoportable”, la melodía es un desastre y, más allá de lo de Naomi y Julio, no hay ganchos ni rimas de los que Rosalía sabe hacer. Como producto para tiktok que es, la canción dura dos minutos escasos, pero quién lo diría -jé- porque parecen el doble. La peor canción de Rosalía, con mucha diferencia». Pablo N. Tocino.
BANKS, la artista que nos enamorara con los excelentes singles de dark pop ‘Begging for Thread’ y ‘Gemini Feed’, y con álbumes de la calidad de ‘Goddess‘, da detalles al fin de su cuarto álbum de estudio. ‘Serpentina’ saldrá el 8 de abril con un tracklist que incluirá 13 pistas, entre las cuales aparecen los singles ‘Skinnydipped’ y ‘The Devil’.
Hoy ve la luz el tercero, ‘Holding Back’, que trae un sonido que curiosamente recuerda al de los primeros discos de Kanye West. En ‘Serpentina’, BANKS se ha inspirado en las melodías del góspel que le inspiraban de joven, y el gancho principal de ‘Holding Back’ es una melodía apitufada que parece sampleada de un viejo tema de soul de los años 60 o 70, pero que en realidad es original.
La producción de ‘Holding Back’ es excelente y corre a cargo principalmente de la productora iraní TĀLĀ, que envuelve la voz de BANKS con una manta de distorsiones electrónicas.
El álbum traerá sonidos luminosos nuevos para BANKS, pero a la vez esconderá una «bestia debajo» de toda esa luminosidad, y esta descripción encaja con el sonido de ‘Holding Back’, cuyo sonido devanea entre la luz y la oscuridad. BANKS la ha presentado en la tele, como veréis bajo estas líneas.
1. Misunderstood
2. Meteorite
3. Fuck Love
4. Deadend
5. Holding Back
6. The Devil
7. Skinnydipped
8. Burn
9. Birds By The Sea
10. Spirit (feat. Samoht
11. Anything 4 U
12. Unleavable
13. I Still Love You
Hoy salen nuevos discos de Avril Lavigne, Tears for Fears, La Plata, Superchunk, SASAMI, Gang of Youths, Huerco S. e Ilegales, y Johnny Marr (de los Smiths) completa su serie de epés. Sevdaliza (con un nuevo EP), Ayax i Prok, Scorpions, Albany, Sweet California, Cali y El Dandee y Despistaos se suman también a la lista de lanzamientos.
En la semana del 22 del 2 de 2022 (aunque antes fue lunes 21) ha decidido volver Florence + the Machine con el primer single de su nuevo disco, y a ella se han sumado los regresos de Regina Spektor (después de 6 años), !!!, Hercules & Love Affair o Porridge Radio.
Entre los artistas que han seguido avanzando sus próximos proyectos se encuentra Rosalía con un single que está llamado a dividir a la audiencia; y también Dorian, Hidrogenesse, BANKS, Joe Crepúsculo, Toro y Moi, Röyksopp o Bloc Party.
The Vaccines han publicado un single nuevo de la nada, y entre los temas sueltos que pueblan la playlist se encuentra también lo nuevo de Tyga con Doja Cat, Mura Masa con Lil Uzi Vert, Shygirl y PinkPantheress, Montaigne con David Byrne, Rakky Ripper, Yarea, Miqui Brightside o Adiós Amores.
Para escuchar muchas más novedades te invitamos a suscribirte a las playlist de Sesión de control -dedicada a la música en castellano – o Flores en el estiércol, en la que Raúl Guillén selecciona sus novedades favoritas de las últimas semanas.
Lizzo ha hablado en una entrevista con Variety sobre su próxumo álbum de estudio, que puede ser una realidad pronto, y se ha sentido impactada al darse cuenta de que, sorprendentemente para ella, su nuevo LP trata de amor. “Voy a decir lo siguiente. Es un disco de amor. Estoy estupefacta”.
La artista ya había cantado antes sobre amor, por ejemplo, sus singles ‘Juice’ y ‘Good as Hell’ tratan claramente la autoestima y amor propio, e incluso el título de su último álbum es ‘Cuz I Love You’. Lo que no ha querido desvelar es si el tema principal de este nuevo trabajo es el amor desde una perspectiva romántica o el amor en general, como ya ha venido haciendo hasta la fecha.
Hace unas semanas la cantante confirmó que había estado trabajando junto a Max Martin y Benny Blanco en nueva música. Además, Lizzo ha contado que los temas de su nuevo disco seguirán siendo autobiográficos, pero por el simple hecho de que ella cree en contar historias que son reales, aunque solo digan “estoy hablando con una amiga por teléfono mientras escucho buena música a mis espaldas”. “Creo que nunca seré ese tipo de artista que dice ‘este álbum trata sobre una historia que escribí’». De momento y hasta próximo aviso, lo único que hemos podido escuchar de su nuevo disco es ‘Rumors‘, el single que lanzó junto a Cardi B el año pasado.
‘A Ballet of Lepers’ fue una novela que Leonard Cohen escribió en Montreal en el año 1956, pero que tras ser rechazada por dos editoriales acabó en un cajón. Ahora, este libro se va a publicar junto a 15 cuentos y el guión de una obra de radio escritos entre 1956 y 1961 por el propio Cohen en una colección llamada ‘A Ballet of Lepers: A Novel and Stories’.
La novela cuenta la historia de un empleado de ventas de 35 años que se ve en la obligación de llevar a su abuelo solitario y cascarrabias a vivir con él a una pensión. En esta historia Cohen se centra en las relaciones tóxicas y lo lejos que puede llegar uno por mantenerlas, según indica un comunicado de prensa.
El autor ya dijo una vez que ‘A Ballet of Lepers’ probablemente sea mejor novela que ‘El Juego Favorito’, libro que sí publicó en 1963. Además, Robert Kory, fideicomisario del fideicomiso de la familia Cohen declaró: “Leonard dijo antes de su muerte que la verdadera obra maestra de su vida era su archivo, guardado meticulosamente en beneficio de fans y académicos para que algún día lo descubrieran. Me complace que, con este libro, sus lectores y oyentes puedan comenzar ese rico viaje”.
El lanzamiento de proyectos póstumos como este suelen ser muy polémicos porque no cuentan con el visto bueno del artista, y muchas veces el material tiene que ser completado por gente ajena al autor al estar inacabado, pero este caso se distingue del resto ya que Leonard Cohen escribió el libro de principio a fin e incluso intentó ponerlo en el mercado en dos ocasiones.
La colección se publicará el 11 de Octubre de 2022 en el Reino Unido, y también verá la luz en Estados Unidos y Canadá. Todavía no hay noticias sobre su posible lanzamiento en España.
A Rosalía le encanta estrenar sus singles los jueves a las 18.00 (hora peninsular española) y ese ha vuelto a ser el caso de ‘CHICKEN TERIYAKI’, el sencillo de ‘MOTOMAMI‘ que da continuidad a ‘SAOKO’, el tercero en total de esta era.
Es otro tema brevérrimo, de apenas dos minutos de duración, que sigue por la vía del reggaetón transitada ya por Rosalía en ‘SAOKO’ o ‘Con altura’, con la que guarda más parecido por su sonido directo y machacón que incluso permite alguna toma vocal como mal grabada a propósito. Sin desvíos jazz de ningún tipo, ‘CHICKEN TERIYAKI’ busca el gancho facilón de un estribillo que repite la frase «pa’ ti naki, chicken teriyaki» de manera martilleante, y está totalmente rapeada.
La canción está co-escrita por hasta 7 personas, entre ellas Rauw Alejandro, pareja de Rosalía, y celebra el éxito material, en concreto, la posibilidad de adquirir «una cadena que me arruine toa’s las cuentas», entre referencias a Naomi Campbell y Julio Iglesias; y también contiene una posible autorreferencia cuando se pregunta si «la fama es una condena».
El estribillo de ‘CHICKEN TERIYAKI’ tiene además una coreografía muy concreta que Rosalía ya había avanzado en TikTok y que presenta en el videoclip, que tiene lugar en un estudio de baile. Se suceden pasos lloricas y pasos gatunos, hechos a medida para la mencionada plataforma y para su viralización inmediata, y acompaña a Rosalía una tropa de bailarinas… y un patinete eléctrico.
El nuevo disco de Rosalía verá la luz el 18 de marzo, en menos de un mes, con ‘LA FAMA’ aún fuerte en el top 20 de éxitos en España, al contrario de lo que sucede con ‘SAOKO’, cuya tendencia a la baja puede haber propiciado el lanzamiento de este nuevo single, con más entidad que ‘SAOKO’ por otro lado, que funciona más como intro.
Antes de que las redes sociales fueran un nido de crispación y fake news, de vez en cuando se viralizaban unos de mapas de metro, en los que los líneas eran estilos y las paradas, grupos históricos. Las canciones de Beach House siempre han sido un viaje en sí mismas y, además, su evolución histórica es como si hubieran escogido transbordar solo allí donde podían encontrar una versión mejor y más variada del dream pop que producían.
‘Once Twice Melody’ es ya su 8º álbum y también es una 8ª maravilla. Algunos opinarán que continúan haciendo básicamente lo mismo que al principio, solo que primero cada vez con más recursos, y después de manera más depurada. Puede ser. También lo es que no es nada fácil llegar a un 8º álbum presentando algunas de las mejores canciones de tu carrera, y hay que irse a tiempos muy remotos y a artistas del tamaño de los Beatles o R.E.M. para encontrar gente que a estas mismas alturas consiguiera renovarse y con composiciones a la altura. No voy a caer en el error de comparar ‘Once Twice Melody’ con «Sgt Pepper’s» o ‘Automatic for the People’ porque solo puede jugar en contra de Beach House, un dúo completamente desprovisto de ambiciones que nunca quiso componer un himno generacional ni colarlo en la serie o el anuncio de moda. Se nota que no saben ni qué decir de la viralidad de ‘Space Song’ en TikTok. Pero sí voy a poner en valor que Victoria Legrand y Alex Scally llegan a los 40 años (ella los cumplió en 2021, él lo hará el próximo verano), con un nivel de inspiración inusitado para artistas que se dieron a conocer a los 25.
Comenzando por el principio, hay que agradecer el modo en que se ha promocionado ‘Once Twice Melody’. Aunque la estrategia se les ha vuelto en contra y la edición física no podrá llegar hasta abril por los conocidos problemas de las fábricas de vinilos, nueva música de Beach House nos ha acompañado durante los últimos 4 meses, mientras otros siguen guardando sus temas en cajones a la espera de la nueva normalidad definitiva. Cuando la pandemia nos lanzaba otra ola de mierda, ellos nos ofrecían su disco dividido en 4 EP’s, y a cada cual mejor.
La primera parte de ‘Once Twice Melody’ contenía la canción titular, una estupenda progresión de lo acústico hacia lo kraut vinculable a los Portishead de ‘Third’, en la que Legrand nos transportaba a una «tierra de nunca-nunca jamás». Mejor incluso era ‘Superstar‘, de emocionante coda instrumental en el último minuto, versando sobre la perdurabilidad del amor. La segunda parte comenzaba con ‘Runaway’, una de sus producciones más excitantes y juguetonas, casi bailables, como una versión espídica de su clásico ‘Myth’, hablando de alguien que se ha ido, y con un riff de percusión completamente hipnotizante. Y se cerraba con ‘Over and Over’, otra de esas canciones de Beach House que hacia la mitad se transforman, sonando como una puesta de sol más grande que la vida.
Tiene gracia que el grupo bromee sobre sacar un disco de versiones, otro minimalista casi sin instrumentos y otro «extremadamente bailable» porque también se acerca a las pistas de baile a su manera una de las canciones principales de la tercera parte, ‘Only You Know’. Una tercera parte en la que el tema estrella es ‘Masquerade’, en el que conviven las voces distorsionadas con cierto espíritu electropop e incluso algún sinte que recuerda a los tiempos de Ofra Haza y Enigma. Las voces susurradas de ultratumba a mitad de la grabación nos hacen pensar que Beach House -como hizo Thom Yorke- también podrían musicar una adaptación de Dario Argento.
Estamos en 2022 y parece obligatorio quejarse por todo, por lo que supongo que hay quien ha recibido ‘Once Twice Melody’ cansade incluso de estas primeras 13 canciones, lamentando que sólo quedaran 5 grabaciones nuevas en las que sumergirse. Pero es que esas 5 canciones que hemos conocido esta semana también han merecido la pena, pues varias de ellas están a la altura de lo mejor que han hecho los autores de ‘Bloom‘ y ‘Teen Dream‘. Los sintes de ‘Finale’ no son tan lejanos a la moda italo disco, ‘Hurts to Love’ es una de las composiciones más inmediatas que jamás hayan entregado Beach House, logrando que todo fan de Stereolab o Magnetic Fields se derrita ante la ausencia de unos y otros; y atención a las dos últimas pistas. Mucho se está escribiendo sobre el gran cierre de ‘Modern Love Stories’, que deriva en guitarra acústica, algo muy raro para Beach House… pero la sencilla ‘Many Nights’ resulta una de sus más hermosas nanas.
Sí hay algo de continuismo aquí: ‘Through Me’ o ‘New Romance’ son cosas que ya nos han contado antes en distintas etapas de su carrera. La diferencia está en los detalles. Las cuerdas orgánicas aportadas por David Campbell por ejemplo en ‘Pink Funeral’ son un tanto Western, en una canción que apela a la muerte y al ‘Lago de los Cisnes’, o como sugiere alguien en Genius, quizá más bien a ‘Black Swan’. El tratamiento de las voces es cada vez más y más atrevido, como se aprecia en una parte de ‘Over and Over’. ‘ESP’ y ‘Sunset’ nos transportan a la era hippie, esta última con su letra tan floral. ‘Another Go Around’, que parece como producida por Enya, se compone de tan sólo 2 versos con la tranquilidad sabia de un Leonard Cohen, mientras el estribillo de ‘The Bells’ te lleva a los cielos de una manera en que solo conseguían el autor de ‘Hallelujah’… y ABBA.
Hablan las canciones de ‘Once Twice Melody’ de desamor y desencuentros de una manera directa no siempre vista en los textos de Legrand. En ‘New Romance’ la oímos entonar un estribillo que dice «I-L-Y-S-F-M», es decir «te amo jodidamente tanto». También nos hablan de contemplar las estrellas, de «siglos de luz» y «rubíes en el pelo» (‘Illusion of Forever’) con el lirismo y el nivel de abstracción que siempre adoramos en el misterioso dúo, que aún a día de hoy no aclara su hipotética pertenencia al colectivo LGTB+ ni el amor platónico entre ambos. Y no es casualidad que a todo el mundo le dé igual. Para todos aquellos que sintieron algo tumbados frente a una noche de verano, este nuevo disco de Beach House es otro objeto de coleccionista, otro tesoro, incluso aunque tengamos que aguardar hasta abril por el placer de abrazarlo; el que supone disfrutar de un universo en inagotable expansión y formación.
“Music in the woods”: así se anuncia el Covaleda Fest, un festival en plena naturaleza que ha agotado sus primeras 5.000 entradas en cuestión de horas. Tendrá lugar en el recinto del Raso de La Nava en Soria entre el 4 y el 7 de agosto, y cuenta con varias opciones de alojamiento.
Una selección muy joven y novedosa de artistas hacen de este festival una opción atractiva para este verano, con nombres como Rojuu, Rusowsky, Luna Ki, Hens, Sticky M.A., Mori, Chico Blanco o La La Love You, además de distintas actividades relacionadas con la naturaleza y la sostenibilidad: “pasarelas, exposiciones, showcookings, market”… Tanto la sostenibilidad como la tolerancia y el respeto de culturas, colectivos y géneros se fomentarán a lo largo de los días, según la nota de prensa.
En cuanto a la zona de descanso, Covaleda cuenta con un camping en el propio recinto, un glamping como opción más exclusiva y un parking de autocaravanas para los que prefieran viajar de esta manera. Los abonos del alojamiento se pondrán a la venta próximamente.
Hasta agosto, el festival ha organizado varios conciertos bajo el lema “Road to the woods”, con los que acerca algunos de los artistas que estarán presentes en Covaleda a nuestras ciudades. De momento está programado el concierto de La La Love You en Gijón el 18 de marzo y todavía quedan entradas.
Tras el sold out en 6 horas de los primeros 5.000 abonos que salieron desde un precio de 19,90€, la organización ha abierto un nuevo cupo de 2.500 abonos, esta vez a un precio de 49.90€ . Una vez agotadas, los precios se seguirán incrementando hasta llegar a los 15.000 asistentes al festival. Pueden comprar los abonos aquí.