‘The Fate of Ophelia’ es el gran single de presentación de ‘The Life a Showgirl’, el nuevo disco de Taylor Swift. La redacción de JENESAISPOP os ofrece una opinión a favor y otra en contra, así como la posibilidad de votar en una encuesta.
«Aún defendiendo ‘Midnights’ más que mis compañeros de JENESAISPOP, el siguiente álbum de Taylor Swift sí que me dejó bastante frío (me ganó más con el tracklist/poda personal que le hice), y se me hace más difícil defender movimientos suyos de estos años que según ella son en pos de la calidad artística, de sus fans, del feminismo o de la civilización tartésica si hace falta.
‘The Life of a Showgirl‘ no es el disco que me va a hacer recuperar la «fe swiftie», pero tiene algunas muy buenas canciones, y un buen momento pop que ojalá fuese también una buena canción (sí, el que pensáis). Taylor me aburre más cuando todo el mundo es malísimo y ella un ángel, y me encanta cuando se mira a sí misma con más complejidad (‘mirrorball’, ‘The Archer’, ‘Anti-Hero’), en su faceta de storyteller (la que el mundo conoció en 2020) o cuando no tiene miedo a la intensidad declarando su amor (‘Call it What You Want’, ‘Sweet Nothing’).
Esto último vuelve a hacerlo en ‘The Fate of Ophelia’, que da mil vueltas como «lead single» a ‘Fortnight’. Recuerda nada más comenzar al inicio de ‘Dreams’ de Fleetwood Mac, girando rápidamente a un sonido que parece híbrido entre ‘1989’ y ‘Midnights’, con un Max Martin discreto (para bien) sabiendo aprovechar su voz. La letra es un agradecimiento a la paciencia y constancia de su pareja a la hora de conquistar.
Como MARINA en ‘Froot’, Taylor se veía ya para vestir santos y casi enarbolaba un “men are trash”, cuando llegó alguien que la salvó de su melancolía y de un destino decadente y solitario. ¿Podría ser esto más intenso? Sí, si fuese shakesperiano. Y literalmente es lo que ocurre. Ofelia de ‘Hamlet’ es el personaje con el que Swift se identifica, añadiendo así a la canción un punto que recuerda a las historias ajenas que contaba en ‘folklore’. ‘The Fate of Ophelia’ es, ahora sí, un estupendo «lead single», y una muestra de que su talento para componer buenas canciones sigue ahí. Eso sí, ojalá pudiéramos decir lo mismo del resto del disco, especialmente de su segunda mitad». Pablo N. Tocino.
«‘The Fate of Ophelia’ es la mejor canción de ‘The Life of a Showgirl’, algo que tampoco debería tomarse como un indicativo de su calidad. Su presencia destaca inmediatamente en el disco, pero, ¿es simplemente porque el resto está tan cercano a la catástrofe que nos estamos agarrando a un clavo ardiendo? Mi sospecha es que sí.
La composición, con producción de los reyes midas del pop comercial, Max Martin y Shellback, es formulaica y sorprendentemente plana. Su melodía puede resultar pegadiza pero no aporta nada que no hayamos escuchado antes. Todo suena perezoso, falto de ideas y del encanto y talento que la cantante demostró en sus discos pre-‘Midnights’. Más allá de ese estribillo diseñado para arrasar en TikTok, no hay nada memorable en ella. Es una canción fast food, que entra por un oído y sale por el otro». Fernando García.
caroline es uno de los nombres confirmados en la próxima edición de Primavera Sound, y no, al festival no se le ha olvidado poner en el cartel el apellido de la autora de ‘Bunny is a Rider’: caroline -así en minúscula- es el nombre de una banda procedente de Londres compuesta por hasta ocho integrantes. Su debut homónimo de 2021 fue recibido con entusiasmo por la crítica anglosajona debido a su innovadora fusión de post-rock, folk, ambient, drone e influencias de la música de los Apalaches, que varios de sus miembros habían estudiado durante su adolescencia.
Si a alguien esto le suena a tostón, no lo es en absoluto: la música de caroline es emotiva y envolvente a partes iguales. Opina lo mismo, ahora sí, Caroline Polachek, quien participa en uno de los cortes de su último disco, ‘Caroline 2’, una segunda parte que también supone un paso adelante.
Su colaboración, ‘Tell Me I Never Knew That’, es emblemática de la propuesta de ‘Caroline 2’, un disco de rock que también es un prodigio de la producción. La manera en que caroline graba los instrumentos y voces, intercalando crudeza maquetera con una postproducción extrema; el espacio dentro de las canciones, su forma de añadir capas, la irrupción inesperada del silencio, las transiciones episódicas o la manipulación vocal, todos estos recursos se usan en esta canción al servicio de una melodía preciosa que, además, cuenta con la voz de Polachek como guinda del pastel.
caroline, a pesar de su nombre, cuenta con una sola integrante femenina, Magdalena McLean, quien aparece de forma clara en ese ‘Coldplay Cover’ dominado por el clarinete bajo -el instrumento principal del disco: fans de ‘Fossora‘ al frente- y que no es exactamente lo que parece.
La voz de Casper Hughes predomina, pero todos sus integrantes -además de Magdalena, Jasper Llewellyn, Mike O’Malley, Oliver Hamilton, Freddy Wordsworth y Alex McKenzie-, excepto el batería y percusionista Hugh Aynsley, aportan voces, y los momentos de precisamente ‘Total Euphoria’ llegan cuando cantan a coro, pareciendo una escolanía. Entre ellos se reparten las partes de guitarra, viola, cello, trombón, clarinete, saxofón o trompeta, mientras hacen y deshacen las canciones a su antojo, sometiéndolas a mil experimentos.
Para caroline, las canciones son espacios de juego, pero pocas bandas de (post) rock aplican a ellas ideas tan sorprendentes. En ‘Song Two’ las capas de guitarra y viento suenan tan cerca que las puedes tocar, pero los coros parecen grabados desde la habitación de al lado. La manera en que la canción se construye, se deshace y se recompone es magistral. ‘Total Euphoria’, que abre el disco jugando desde el inicio con el espacio estereofónico, hace uso también de un sorprendente momento de distorsión electrónica, cuando menos lo esperas.
La experimentación -esa temida palabra- de ‘Caroline 2’ está siempre al servicio de unas composiciones preciosas que no podrían estar cantadas y tocadas con más mimo, gusto y atención. ‘When I Get Home’ es otra de sus maravillosas obras de estudio, fusionando capas instrumentales, coros, autotune y una leve base rítmica que parece el latido de un corazón. Y ‘Beautiful Ending’ es el bello colofón, donde todas las ideas del disco -el rasgueo de guitarra, las notas sostenidas de los vientos, las voces manipuladas- vuelven a ponerse en práctica de forma extremadamente meticulosa y emocionante. ‘Caroline 2’ es, sin duda, uno de los discos más innovadores del año.
caroline presentará ‘caroline 2’ en España en 2026: la banda londinense actuará el 31 de marzo en la sala Upload de Barcelona y el 1 de abril en El Sol de Madrid. Las entradas estarán a la venta en Fever a partir del 6 de octubre a las 11.00 horas a un precio de 22 euros más gastos de distribución.
El éxito de los conciertos de punk y derivados debería medirse por lo que sudan público y artista. Si ese fuera el caso, el show de Mujeres anoche en la Sala But fue un 10, o casi. Especialmente su líder Yago Alcover Pujol terminó hecho una sopa, y aun así continuó ametrallando hits y dando cabezazos a cada frase que soltaba, hasta el final, tras hora y media de concierto.
Ochoymedio está celebrando una serie de conciertos especiales para celebrar su 25º aniversario. Los actos comenzaron el pasado sábado reuniendo en Teatro Eslava pequeñas actuaciones de gente como Hidrogenesse o Javiera Mena, y ahora han arrancado los conciertos al completo, empezando por Mujeres, que se supone que iban a presentar ‘Un sentimiento importante‘.
Las selecciones de Ochoymedio para recordar un disco entero pueden parecer un tanto aleatorias: a ‘LPIV’ de Los Punsetes me remito. Un total de cero canciones de tal álbum de Mujeres aparecen entre las más populares del trío en las plataformas de streaming. La propuesta parece una manera de huir del pensamiento único. Pero bueno: nosotros llamamos una vez a La Casa Azul para tocar un álbum en un aniversario, y no fue ‘La revolución sexual’ al completo, sino su debut de 19 minutos (canceló por enfermedad).
Como adivinando que quizá el show previsto no funcionaría igual de bien que los habituales, el bajista y co-vocalista Pol Rodellar Martí anunció nada más salir que no iban a tocar ‘Un sentimiento importante’. Que pasaban. Que había sido solo márketing. Dispararon temas de otros discos, a saber ‘Cae la noche’, ‘Besos’, ‘Rock y amistad’ y ‘Un gesto brillante’. Hicieron bien. La gente se los sabía todos, se despertaron los primeros pogos. Pero era broma. Pasadas las primeras cuatro canciones, sí interpretaron ‘Un sentimiento importante’ al completo.
El grupo reconoció que nunca había ofrecido un concierto como este. Suelen tocar algunos temas del álbum que los convocaba, pero otros nunca los habían hecho en vivo. Evidentemente ‘Vete con él’ arrasó, también ‘Siempre eterno’, pero otras canciones -bien resueltas finalmente- parecían haberlas olvidado ellos mismos. «Esta tenía una caja de ritmos», dijeron medio sorprendidos sobre ‘No es tu sitio’. A la altura de ‘Ley de la gravedad’ más o menos, parecían medio aliviados de poder volver a sus hits.
Aunque antes hay que hablar de la canción titular de ‘Un sentimiento importante’. Esa sí que justificó todo el concierto: Pol se lanzó con su bajo y todo a surfear sobre los hombros de la gente, y el público la siguió coreando incluso cuando no tocaba. Un ejemplo palmario de la conexión que tienen Mujeres con su público, gracias a unas melodías excelentes que podrían haber escrito Juan y Junior, solo que dispuestas con la agitación de los Buzzcocks, Wire o incluso un Jerry Lee Lewis.
Adrián YR
«Al final, abrazos» y muchos más hits. ‘Si piensas en mí’, ‘No puedo más’, ‘Tú y yo’… Cada dos o tres minutos, una gran canción. Presentaron un nuevo tema con la teclista de Aiko El Grupo, ‘Alucinante’, avance del disco que sacarán en febrero, apareció David Burgués de La Élite (en la segunda foto) para hacer lo suyo en ‘Cardio y caladas’ y poco después se despidieron sin bis.
Cerraron el concierto el popurrí entre ‘Romance romántico’ y «Un sentimiento», otra vez, porque nunca tendremos suficiente, antes de una versión de Kokoshca. ‘No volveré’ es la viva contradicción porque todo el mundo quiere volver a un concierto de Mujeres, y ellos también. «Llenar una sala así un puto jueves en Madrid… no sabéis lo que es para nosotros», dijo Yago, que invitó a todo el mundo a seguir la fiesta en el Fotomatón, donde pinchaban. ¿Quién podía parar después de tal chute de adrenalina?
Natalia Lacunza sigue desgranando el contenido de su próximo álbum, aún por anunciar. El sucesor de ‘Tiene que ser para mí‘, uno de los mejores discos de 2022, se ha presentado con el single ‘Un castigo‘ con Jesse Reyez y después con un tema en solitario llamado ‘Apego feroz’. El tercer adelanto tampoco contiene colaboraciones, pero la sorpresa es que es una balada a piano.
Aún escrita y producida por sus colaboradores habituales -Pau Riutort, Ganges, entre otros-, ‘Otro culito’ es probablemente la canción más desoladora que jamás haya incluido la rima «tú te vas, bebé, mirando otro culito, uno que te lo haga bonito, que te sacie». Con esta letra, Maluma habría creado un bop. Lacunza, sin embargo, ofrece la canción más triste que ha escrito jamás. La letra, que gira en torno al distanciamiento entre dos antiguos amantes, se remata con unos preciosos «pam pam pam» que suenan igualmente tristones.
Gira Natalia Lacunza 2026
Lacunza ha anunciado recientemente su gira de 2026, la que paseará por España definitivamente el contenido de su segundo álbum. El tour arrancará el 15 de enero en Santiago de Compostela, con un concierto en la Sala Capitol, y continuará dos semanas después con paradas en el sur: el 30 de enero en Málaga (París 15) y el 31 de enero en Sevilla (Pandora).
Ya en febrero, Natalia llevará su directo a La Riviera de Madrid el 12 de febrero, a Paral·lel 62 de Barcelona el 19 de febrero, a la Sala BBK de Bilbao el 21 de febrero y a la Sala Moon de Valencia el 26 de febrero.
La gira cerrará en marzo con dos fechas en Canarias: el 6 de marzo en Gran Canaria (Alboroto) y el 7 de marzo en Tenerife (Paraninfo ULL).
La Paloma siguen construyendo himnos con los que sobrellevar los grandes males de la vida moderna, pero nunca han sonado igual. Con ‘Un Golpe De Suerte’, Nico Yubero, Lucas Sierra y Juan Rojo inauguran una nueva etapa de su carrera, comenzada allá por 2021, que se caracteriza por su nuevo fichaje en Universal y la exploración de un sonido más luminoso y heterogéneo.
Después de singles tan afilados como ‘La edad que tengo’, el grupo afincado en Tetúan se aleja parcialmente del noise garajero que tan presente estaba en su sólido debut (‘Todavía no’) y apuesta por el hi-fi sin perder la crudeza de sus letras. «La vida es asquerosa, bruta y corta», cantan en ‘Espada’.
Tras revelarme los mejores sitios para comer algo por el barrio de Tetúan, hablo con Nico, Lucas y Juan sobre la romantización del indie, las falsas expectativas de firmar con una multinacional y un nuevo camino musical.
Os habéis especializado en himnos que retratan la ansiedad, la incertidumbre, de la vida adulta. ¿Cuántos golpes de suerte habéis necesitado para llegar hasta aquí?
Nico: No te das cuenta de la mayoría de golpes de suerte. Creo que todo es una cosa muy presente en la vida de todo el mundo, la suerte como tal. No como destino, sino como suerte eventual y circunstancial que ocurre y que va dirigiendo un poco tu vida. Entonces, probablemente, mil. Yo digo mil.
Juan: Yo digo 934.
Lucas: De las cosas que me han pasado, no atribuyo la gran mayoría de ellas a la suerte.
Ahora estáis en un buen momento, vais a sacar vuestro segundo disco, acabáis de firmar con Universal… ¿Cómo lleváis esta etapa de cambios?
N: No se nota mucho, tío.
J: Se nota que hay más gente en equipo, más gente en el proyecto y eso mola. Lo compartes con más peña y tal, pero no es un cambio que nos haya cambiado la vida completamente. Mucha gente en el equipo y un poco más de apoyo.
Es lo típico que, desde fuera, algunas personas pueden pensar que os ha cambiado la vida.
N: Absolutamente nada. Eso ya no pasa.
L: No firmas por Universal y te cambia la vida.
J: Ha cambiado la vida en general, pero la nuestra en concreto creo que no ha cambiado mucho. A nivel laboral, con el grupo, pues viajamos mejor, dormimos en sitios mejores y tal, pero seguimos vistiendo igual que hace dos años.
N: Tenemos el poder adquisitivo de una persona, que también hay que dar gracias. Que tengamos una cosa que nos puede sustentar es la hostia, pero sin grandes lujos. Somos peña currante.
¿Cómo de lejos lo veíais al principio?
L: No eso, sino que ni se veía. No era una posibilidad. No hablabas de ello en tu día a día. Era como un sueño, en el sentido de algo que está en otra dimensión.
N: Un anhelo.
L: Un anhelo, sí, pero no estaba en el día a día. Luego ya te das cuenta de que existe la posibilidad, aunque remota, de poder vivir de ello y de repente esa posibilidad se va acercando a ti.
J: Teníamos todos en mente que queríamos ser músicos. Hay gente que empieza ya sabiendo que va a ser un hobby.
Toda esta etapa también ha coincidido con un cambio de sonido en vuestro nuevo disco. Como tantas otras bandas de rock que firman por una major, seguro que os veíais venir de lejos los comentarios de «vendidos», etc.
N: Un tío dijo que sonábamos como todos, y le dio like a la publicación.
L: Al fin y al cabo, una de las premisas de firmar con Universal era que querían que siguiéramos desarrollando nuestro sonido y buscando nuestro camino. Ellos nos iban a ayudar. Iban a poner medios para que nosotros pudiéramos estar lo suficientemente cómodos como para expresarnos de la forma que quisiéramos expresarnos. Si este disco va bien, sigue haciendo tu puta movida.
N: No sé qué se cree la peña que pasa cuando firmas con un sello. Como que hay una especie de equipo que te da una clase de cómo hacer una canción y qué tipo de canción tienes que hacer. Evidentemente hay una conversación con tu equipo, igual que hemos tenido siempre con los equipos que hemos tenido, pero nadie te dice lo que tienes que hacer en ningún sitio. El cambio de sonido lo hemos decidido nosotros, lo hemos dirigido nosotros y lo hemos hecho nosotros al 100%. Somos responsables de todo lo que ha pasado en este disco. Si a alguien no le mola, es porque no le mola el grupo.
En la presentación del disco hablabáis de que el sonido de ‘Todavía no’ os parecía muy homogéneo. ¿A qué os referíais?
N: Son los mismos elementos funcionando en todo el disco, desde el principio hasta el final. Mismos amplis, mismos tal, una búsqueda de sonido más crudo en directo, sin florituras, sin arreglos, con una producción sutil… Hay producciones que rompen menos la dinámica. De cara al segundo disco hemos decidido huir activamente de esa idea. ¿Qué te parece? ¿Lo hemos conseguido?
Diría que sí, en general. Hay una popificación de vuestro sonido, pero también cierto continuismo, en canciones como ‘Intacto’ o ‘En Mucho Tiempo’.
L: Popificación… ¿En cuanto a la composición o al sonido?
Sonido.
L: Ese era un poco el objetivo. Habrá gente que piense que ha perdido encanto o personalidad en pos de sonar mejor, básicamente. Tú te pones la música ahora y con el altavoz del móvil puedes escuchar el bajo, la batería… Todo en su sitio. Popificación en cuanto al sonido, seguro. En la composición, también.
N: Fíjate que, por mi parte, creo que ha habido parte del disco que me ha acercado más a cómo componía en el EP que en el primer disco. Me he ido todavía más atrás.
«La vida no te cambia por firmar con Universal»
¿En qué canciones?
N: Creo que lo veo en ‘Elegante’, creo que lo veo en ‘Sale el sol’… ‘Intacto’ me va por un rollo como ‘Un Momento Oportuno’ a veces.
‘Las cosas que me gustan’ es una canción en la que rompéis con todo. También es verdad que mucha gente escuchará una guitarra acústica y ya se le irá la cabeza.
L: Hay muchas acústicas en este disco. De hecho, ‘Bravo Murillo’, de las canciones más populares que tenemos, también.
N: A eso voy. Creo que se parece un poco a cosas del LP. ‘Las cosas que me gustan’ yo creo que es un ejercicio de riesgo con el que estamos felices y contentos de estar.
¿Cómo se relacionaba la portada con el sonido del disco?
N: La portada es el disco. El bicho es la materialización física de lo que escuchas, pero sin entrar en detalles de las canciones. Evidentemente, el sol viene de ‘Sale el sol’ porque a partir de esa canción vimos que era un disco más luminoso, más grande. El bicho tiene tres metros de alto. Suena Hi-Fi al máximo, por eso también incluimos los altavoces. Hemos intentado contextualizar el disco lo máximo que hemos podido. Esto, evidentemente, ha sido un trabajo de Fede, el director creativo, pero es como intentar trasladar el espíritu del disco a algo físico y tangible. Y los pinchos son los rayos de luz del disco de alguna forma. Es una representación muy literal de lo que escuchas.
¿Por qué habéis elegido los singles que habéis sacado?
L: No los elegimos nosotros.
N: Opinamos, ofrecemos, proponemos. Al fin y al cabo, eso es la discográfica. Si quieres generar esta sensación, hay que sacar esta canción primero.
J: Queríamos que la gente supiese que es algo nuevo. Luego, que supiesen que seguimos siendo los de antes. Esta es una conversación que tenemos con el sello.
¿Qué sensación queríais dar con ellos?
J: En cada uno se buscaba algo diferente. Como hemos hablado, es un disco más trabajado, con más atención al detalle, más grande, y en ‘Si No Me Muevo’ pues hay una batería que tiene un sonido especial al principio. Era una canción que avisaba sobre las cosas nuevas que se venían. Con el siguiente queríamos demostrar que todavía podemos ser potentes e ir a saco y en ‘Elegante’ pues una canción que nunca se había oído en el espectro palomino.
En cuanto habéis dejado de ser un grupo independiente, habéis renunciado a la etiqueta de indie. Dijisteis literalmente que os dejasen de llamar una banda de indie.
N: Yo creo que eso lo compartimos con mucha gente que no se autodenomina de tal forma. No es una cosa nuestra exclusiva ya.
L: Es que indie para alguna gente es que tocas con una guitarra. Para otra gente es que todavía viajas en tu coche de gira.
N: Eternamente emergente, tío. No puedes estar emergiendo todo el día, porque te ahogas.
L: El término indie también tiene un tufillo a precariedad. Y una romantización muy fuerte de la precariedad, también. Cuando la hemos vivido, y en algunas partes de nuestra vida laboral en la música la seguimos viviendo, es algo de lo que hemos sido plenamente conscientes que nos queremos quitar de encima. Conocemos esa precariedad del indie y no la queremos. Si tú la quieres para tu vida o para ordenar grupos y encasillarlos en tu mente, genial, pero yo no quiero ser más indie.
N: A ver, no somos subnormales. Sabemos de quién estamos hablando, pero la línea es superlimitante y lo que hace es encerrar ahí a todos los grupos. Parece el vídeo este de dos ratas peléandose por un churro. Hay muchos churros, tío. Cada uno debería tener su churrito y disfrutarlo.
J: ¿Qué vídeo?
N: Dos ratas peléandose por un churro con Linkin Park de fondo. Es mítico.
L: ¿Es un churro o una porra?
N: Puede ser en México, porque también toman churros.
Hablabais de nuevas referencias y tú (Nico) mencionabas una obsesión por Tom Petty.
N: Duró un rato y es verdad que igual nosotros lo podemos ver porque yo estaba pesado con el sonido de una acústica, pero se le está dando bombo de más a esas declaraciones (risas). Hay unas acústicas que me gustaban mucho en la sonoridad de Tom Petty, pero hay de todo. También hemos ido cambiando la música que escuchamos a nivel personal. Cada uno ha ido explorando su propio camino y escuchando movidas nuevas, y eso se ha revertido en el grupo. El disco no suena a Juana Molina, pero gracias a que he escuchado mucho a Juana Molina o Wilco, hay algo ahí.
L: Gracias a estar todo el día en Instagram y ver tíos tocando la guitarra, pues ahora toco de otra forma, porque he aprendido algo nuevo. A mí me encantaría que ahora con las reseñas y tal se empezará a ver a qué le suena a la gente. Con el primero EP nos decían que si Dinosaur Jr., Yo La Tengo… Y guay, porque esa era la idea. Ahora que ya no tenemos referencias en mente, va a molar. Este tema suena a no sé qué, o se han copiado de tal. Me encanta esa movida.
«El término indie tiene un tufillo a precariedad»
Algo que creo que no cambia es el enfoque de vuestras letras. En ‘Sale El Sol’ cantáis que «es turbia la muerte, pero también es tela estar vivo».
N: Es una frase muy exagerada que funciona casi un poco como de broma. De alguna forma, es como ridiculizar también el dramatismo que se le da a veces.
L: Yo creo que también al meterlo en el contexto de una canción se ponen las cosas como en una especie de pedestal, cuando podría ser una reflexión que se te pasa por la cabeza cuando estás paseando. Como una mera reflexión superbanal. Igual la intención del artista era que esa frase fuese la que se acaba tatuando la peña, pero para mí esa frase de Nico en concreto me la tomo como una reflexión cuasi banal.
N: A mí me da como hasta cosica. Está en un limbo entre algo serio y, como dice Lucas, algo que no es rasgavenas completamente.
¿Tenéis alguna intención cuando escribís las letras?
N: En eso sí que creo que Lucas y yo somos diferentes. Como que yo parto de una reflexión y la completo, un poco por donde vaya saliendo, hasta que tenga una cosa redonda o que yo considere que está redonda. Cuando empiezo, muchas veces no sé de qué va a hablar la canción exactamente, sino que va hablando de algo.
L: A mí me pasa bastante que acabas una letra y de repente la ves desde fuera y dices: «Hostia, que va sobre esto». Eso pasa. A mí también me sirven las letras como un medio de expresión, un clásico de la música. Muchas reflexiones, pensamientos, cosas que sentía, salieron de mi boca por primera vez al cantarlas en un local, antes que comentárselo a mi familia, amigos o pareja. Me sirve un montón en mi día a día.
¿No te da algo de vértigo?
L: Sí, pero estás abstraído del sentimiento. La gente tampoco sabe cómo de real es algo y siempre se lo lleva para ellos.
J: Nunca se habla de forma tan explícita en las letras.
L: Hay veces que ves la letra y piensas sobre decirlo o no decirlo. Suele ser un sí. Si lo he puesto es porque lo tengo que decir. Luego ya las letras se desvirtúan y cuando yo canto no pienso en lo que digo.
N: A mí se me olvida de qué hablan las canciones.
¿Cuál es vuestra Canción del Día?
La Paloma: ‘Girls Just Wanna Have Fun’ de Cyndi Lauper.
¿Disco de la Semana?
La Paloma: El de Geese, que acaba de salir.
Cómo sentirte confundido, maravillado y todo lo que hay entre medias en una sola escucha. El primer adelanto del segundo largo de Ralphie Choo, después del aclamado ‘SUPERNOVA’, es una explosión de estímulos, melodías y carisma que solo podría haber salido de la alocada cabeza del artista madrileño. ‘PIRRI’ es la Canción del Día.
Pensábamos que ‘D’amor traficante’ representaba el comienzo de un nuevo capítulo para Ralphie, pero parece que se trataba de una despedida. ‘PIRRI’ sí se siente como un paso hacia delante, o varios. El hecho de que este bop veraniego salga a estas alturas del año es tan desconcertante como su primera escucha. Quizás sea debido a su imprevisibilidad, a su estructura cambiante o a la excéntrica interpretación del artista. Justamente, todos estos aspectos son los que convierten a ‘PIRRI’ en una canción brillante.
El loop de sintetizador que abre el tema es interrumpido por unos luminosos acordes de guitarra, muy ochenteros, y desde ese momento este se convierte en una acumulación de capas y detalles melódicos que van y vienen. Es también una de las ejecuciones vocales más divertidas y trastornadas de Ralphie, que no solo bascula entre el grave y el falsetto sino que apuesta por una extravagancia máxima, como algo salido de los inicios de Radio Futura.
Esto se ve claramente en los numerosos ad-libs que salpican la canción, como ese «¡chiquitá!», o en el punto teatral en el delivery de algunas frases. «Quiero bailarte más, juntar las siluetas» o la marcada pronunciación de «Olvida a la bonita del bar, chica moderna» son claros ejemplos. El resto de la letra es todo un sueño de verano: «Todo lo quiero hacer mal, hoy caen estrellas / Corre la brisa del mar, ondea mi melena», suena en las primeras líneas.
En ‘PIRRI’, Juan Casado recluta a algunos de sus colaboradores habituales -DRUMMIE, Sam Gold o Juan Arance- a la vez que cuenta con el joven talento de Teo Planell, que acaba de lanzar disco, y TRISTÁN!. En el vídeo oficial, Ralphie se viste de traje para convertirse en toda una estrella del rock. ¿El escenario? Basta con el espejo de su habitación.
Hoy 3 de octubre sale el nuevo disco de Taylor Swift, pero no es el único lanzamiento largo de la jornada, aunque desde luego sí el más destacado y el único peso pesado. Editan nuevos álbumes también Jamie Woon -el primero en 10 años-, La Paloma o Pshycotic Beats. Durante la semana ha editado disco Molly Nilsson (en la foto) y bb trickz ha lanzado un EP de cinco minutos. Kali Uchis reedita su último álbum.
La semana ha dejado varios comebacks interesantes, como los de Lianne La Havas, Dry Cleaning, Louis Tomlinson o Melody’s Echo Chamber. The Charlatans publican single producido por Dev Hynes (Blood Orange).
Una serie de artistas, por otro lado, siguen avanzando sus próximos trabajos, entre los cuales destacan Ralphie Choo, The Last Dinner Party, Depresión Sonora o Natalia Lacunza. De la cosecha nacional recogemos también nuevos temas de Bom Motion Club, Marinita Precaria, One Mafalda o Los Chivatos. La sorpresa de la semana la ha dado Mónica Naranjo (escrito por Nebulossa).
La jornada de novedades es tan variada costumbre, pues hoy estrenan lo mismo María Escarmiento que Benjamin Biolay. Se suceden en la playlist interesantes singles por descubrir de Chanel Beads, Sofía Amores, fred again con Amyl and the Sniffers, Young Miko, Good Neighbours, Metrika, Phantogram, BENEE o Vance Joy. Entre las recomendaciones de la casa, Sekou.
Miguel, Casey Daniel, Micah P. Hinson, Skullcrusher, Westerman o la colaboración de Hony Dijon y Chlöe… todas estas novedades y más están disponibles en la playlist de Apple Music «Ready for the Weekend».
‘The Life of a Showgirl’ de Taylor Swift es el disco en el que Taylor Swift ha trabajado, más o menos en secreto, mientras ofrecía el tour más grande de su carrera. Comenzó cuando visitó Estocolmo de gira en mayo de 2024, charlando con Max Martin y después volvió regularmente a la capital sueca para continuar escribiendo y grabando. Shellback completa el trío de autores y productores del álbum, sin ningún añadido más.
El público había presupuesto un regreso al pop de ‘Red‘ y ‘1989‘, o a la oscuridad de ‘Reputation‘, pues esos fueron los discos en que Swift colaboró con estos hacedores de hits. Finalmente no ha sido el caso. Si aquí había alguna canción destinada a completar la abortada «Taylor Version» de ‘Reputation’, esa canción sería sin duda ‘Elizabeth Taylor’. La actriz -apellidada como se llama Swift- ya salía mencionada en ‘Ready for It?’ («And he can be my jailer, Burton to this Taylor») y esta es la grabación más oscura del conjunto. Taylor habla sobre la presión del éxito, de ser número 1, pero no tener todo, sobre «ser Nueva York cuando Hollywood te odia», sobre «estar «hot»… solo si lo está tu último hit».
Por lo demás, nos seguimos encontrando a la Taylor Swift tranquila, adulta, de medios tiempos, que hemos venido encontrando en su discografía desde ‘folklore‘. Este disco se parece a ‘Midnights‘ y algo a ‘Tortured Poets Department‘, salvo porque estamos hablando de su álbum más corto desde su debut hace 19 años. 12 canciones en 41 minutos. La cadencia del single ‘The Fate of Ophelia’ recuerda a Empire of the Sun. El piano, a The National. ‘Opalite’ recuerda a Fleetwood Mac y un tanto a la canción italiana, al final. Si me dicen que es Aaron Dessner, y no Max Martin, quien ha contribuido en estas canciones, o en la acústica ‘Eldest Daughter’, me lo creo. Y que alguien me libre de añorar la aburrida fórmula matemática de Max Martin en un álbum pop de 2025. Es solo que si me dicen que era todo bromi y que es Jack Antonoff quien está detrás de esto, me lo creo también.
‘Eldest Daughter’ es el corte 5, una posición que siempre ha sido muy especial para Taylor Swift. Sus arreglos acústicos emparentan con los Sundays, su estribillo sí podría pertenecer a ‘Reputation’ («I’m not a bad bitch»), pero es que la melodía es preciosa. Sin duda, será una de las favoritas de la legión swiftie.
Taylor, ¡pásate al grunge!
La primera frase de ‘Eldest Daughter’ es «Everybody’s So Punk In the Internet» que, al margen de ser otra referencia al «qué dirán», es una pista de lo que viene en la segunda mitad del disco. Quizá por haber sido compuesto durante la salvajada que representa estar inmersa en una gira tan salvaje, hay un par de canciones ligeramente grunge. Son ‘Actually Romantic’ -¿¿¿¿¿un poquito Pixies?????- y ‘CANCELLED!’ -cerca también de Arctic Monkeys, orquesta incluida-. Además, la primera osa comenzar supuestamente con una línea dedicada a Charli XCX tras el «beef» abierto en ‘brat’: «He oído que me llamaste «Barbie aburrida» cuando la cocaína te hizo valiente». Sumemos el aire a 4 Non Blondes que presenta la colaboración con Sabrina Carpenter ‘The Life of a Showgirl’. «No sabes lo que es la vida de una showgirl, ni querrías saberlo», dice el tema, que cierra el disco con ovaciones.
La referencia a George Michael, que es muy visible en ‘Father Figure’ (en la que Taylor presume de «pollón»), el aire a Jackson 5 de ‘Wood’, los oníricos teclados de ‘Wi$h Li$t’ y las agradables melodías de ‘Ruin the Friendship’ y ‘Honey’ completan ‘The Life of a Showgirl’. Un álbum que no es un giro sorprendente en la carrera de Taylor Swift, ni sabe descaradamente a Álbum del Año en los Grammy, pero que dista mucho de ser «una tortura» en el supuesto «departamento de poesía». Son las 7.41 de la mañana del 3 de octubre, y ya lo he oído más veces que el anterior. Foro de Taylor Swift: primeras críticas.
Un grupo de jóvenes revolucionarios antisistema lucha día a día por cambiar las cosas en un mundo moralmente deplorable. Esa es la premisa de ‘Una batalla tras otra’, donde Paul Thomas Anderson vuelve a aceptar el reto de adaptar una novela de su venerado Thomas Pynchon tras ‘Puro Vicio’. Pese a que ‘Vineland’ se publicó en 1990, la manera en la que el cineasta la transforma en imágenes no puede ser más políticamente urgente, ambientándola en la actualidad y restableciendo su mensaje al contexto social contemporáneo de su país.
Desde sus primeros minutos posee un ritmo frenético, de forma que hasta su introducción parece el clímax de una película que no llegamos a ver. En cualquier caso, Anderson, quiere llegar al meollo del asunto lo antes posible, por lo que recurre a un montaje rápido que narra vertiginosamente el pasado del que será el protagonista de esta historia, Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio). En esta primera parte del metraje, se retrata el fervor propio de la juventud, que mueve a sus personajes a un activismo radical para intentar derrocar todo aquello que desprecian dentro de un sistema podrido y guiado por el supremacismo blanco.
Pese a que todo esto puede sonar bastante serio, que lo es, Anderson en ningún momento deja que la gravedad temática de la película empañe su naturaleza de puro entretenimiento, pues una de las mayores virtudes de ‘Una batalla tras otra’ es su oposición para definirse como una sola cosa. La ambición del cineasta va mucho más allá, puliendo una narración que viaja libre entre géneros, del thriller político, a la acción, a la comedia, con asombroso brío. Y entre todo eso, encuentra una fuerza prodigiosa para sorprender y reinventarse una y otra vez.
En lo visual, Anderson vuelve a hacer gala de su talento como uno de los grandes directores del cine contemporáneo. Hay varias secuencias, especialmente una en una carretera llena de cambios de rasante, que no tardarán en ser estudiadas en las escuelas de cine. Es absolutamente espectacular la habilidad que muestra para armar escenas que son capaces de traspasar la pantalla e insertarse directamente en la piel del espectador. Por ejemplo, esa imagen tan reconocible y cinematográfica de la carretera en mitad del árido paisaje estadounidense crea una sensación constante de vértigo y tensión únicamente con un par de simples movimientos de cámara.
Adaptar a Pynchon es una ardua tarea, pues su nivel de abstracción narrativo es tremendamente complejo y personal. El guion de Anderson opta por la opción de no intentar ser fiel a la novela punto por punto, sino capturar su espíritu. Esto está en el ADN de unos personajes memorables, reforzados por unas interpretaciones merecedoras de premios. La elección del casting es tan brillantes como impredecible. Teyana Taylor es una fuerza arrolladora en un papel secundario cuya esencia, incluso cuando no aparece en pantalla, impregna toda la película.
Leonardo DiCaprio no tiene que demostrar nada a estas alturas, pero vuelve a estar inmenso y divertidísimo en un personaje siempre al borde de la psicosis. Sean Penn encarna magistralmente a uno de los villanos más asquerosos y patéticos del cine reciente. Benicio del Toro compone un Sensei Sergio para el recuerdo. Y Chase Infiniti debuta por todo lo alto en un papel que podría convertirla en una superestrella. Incluso las actuaciones muy menores de Junglepussy o Alana Haim (con mención especial a su pelucón en cierta escena) son grandísimos aciertos.
Durante sus casi tres horas de duración, ‘Una batalla tras otra’ deja sin aliento, tanto por su ritmo febril como por su potente y desesperanzado discurso. El mundo está en manos de unos locos y el idealismo y la esperanza de que eso vaya a cambiar se va diluyendo inevitablemente con el tiempo. Paul Thomas Anderson firma una película de una magnitud inabarcable, cuya lucidez le encumbra como un auténtico revolucionario del cine estadounidense.
Jane Goodall ha fallecido a los 91 años. La etóloga y primatóloga británica, reconocida por su trabajo pionero en el estudio de los chimpancés salvajes, ha sido durante décadas una figura clave en la promoción de la defensa de los derechos de los animales. Ha inspirado a artistas como Billie Eilish, quien la ha despedido en sus stories de Instagram: «Hasta el final, la doctora Jane Goodall siguió usando su voz por aquellos que no tienen una. Esta es la verdadera heroicidad. Gracias Jane por allanar el camino y por preocuparte tan desinteresadamente por nuestro planeta y por todas sus criaturas, grandes y pequeñas».
El equipo del Jane Goodall Institute ha comunicado su fallecimiento y recordado a la etóloga: «La vida y el trabajo de la Dra. Goodall no solo dejaron una huella imborrable en nuestra comprensión de los chimpancés y otras especies, sino también de la humanidad y de los entornos que todos compartimos. Inspiró curiosidad, esperanza y compasión en innumerables personas alrededor del mundo, y abrió el camino para muchos otros, en especial los jóvenes, quienes le dieron esperanza para el futuro».
Entre las celebridades que han despedido a Goodall en redes o medios de comunicación se encuentran también Leonardo DiCaprio, Jane Fonda o por supuesto Moby, quien ha compartido un selfie con Goodall tomado recientemente.
Como recordaréis, este mismo año Goodall fue una de las invitadas en la última temporada de La Revuelta, de manera absolutamente increíble. Goodall compartió con Broncano una serie de anécdotas sobre su carrera, y precisamente el martes, y como recuerda El País, Broncano rememoraba la visita de Goodall a La Revuelta durante su entrevista con Mónica Naranjo, asegurando que él y Goodall mantenían desde entonces una «relación epistolar». La Revuelta ha lamentado el fallecimiento de Goodall en redes.
Goodall ha sido una improbable icono de la cultura pop que ha generado imitaciones y parodias. Muchos descubrieron a Goodall cuando fue retratada -de forma indirecta- en un memorable episodio de 2001 de Los Simpson, ‘Simpson Safari’. Ese mismo año, Goodall se dobló a sí misma en un episodio de ‘Los Thornberrys’, ‘Un problema con Darwin’, aunque de eso se enteró, más bien, el público anglosajón que veía la serie en versión original.
En la música, Goodall ha sido sorprendentemente homenajeada varias veces. Stevie Nicks dedicó una canción a la etóloga, ‘Jane’, la que cierra su disco de 1994 ‘Street Angel’. Más recientemente, en 2023, Leona Lewis cantó ‘One Step Closer’, la canción principal de la película ‘Jane’, escrita por Diane Warren. El EP ‘Inspired By Jane’, publicado este mismo año, incluye composiciones de Bishop Briggs o Tash Sultana, cuyo mayor éxito, que suma 300 millones de streamings, se titula precisamente ‘Jungle’.
El mundo en 2025 necesita espacios seguros en los que refugiarse de un apocalipsis que parece acechar permanentemente. En su cuarto álbum, homónimo, Purity Ring quieren evitar la palabra «escapista» o «fantástico» porque, mejor aún, quieren que más bien sea el primer paso para crear un lugar «en el que se escuche al vulnerable, se dé voz al dolor, la familia sea un verbo y no un sustantivo, y la esperanza y el hogar florezcan juntos».
La naturaleza tiene mucho que ver con la creación de ese espacio. En el vídeo de ‘imanocean’ aparecen con el cuerpo metido dentro del mar. ‘place of my own’, que lo dice todo con su título, la crearon en un bosque, inspirados por la nube que tenían encima.
Por si esto no funcionase, el álbum también presenta una coartada conceptual, más abstracta. Se trata de una banda sonora imaginaria para un videojuego de los años 2000, del tipo ‘Final Fantasy’, a cuyo sonido recuerda a veces. Los protagonistas son dos personajes que son ellos mismos, pues llevan sus iniciales (mj es Megan James) o directamente sus nombres (Corin es Corin Roddick), aquí desarrollando cierto carácter narrativo tanto en cuanto a letras como en cuanto a música.
La «viudedad» de ‘relict’ es la de un mundo que ha colapsado, que ha muerto porque «nadie ha venido a salvanos». Su sonido es por tanto como un «bug» que hace a la canción sonar como una intro o como un error. ‘many lives’ presenta su coda, ‘mistral’ es un interludio a piano, y también lo es hacia el final del álbum, ‘mj odyssey’. Pese a que la muerte sobrevuela muchas de estas canciones, especialmente ‘red the sunrise’ y ‘imanocean’, que es directamente una despedida, la luz y la esperanza están muy presentes.
«No estás solo» es el estribillo de la edificante ‘many lives’. ‘the long night’ ofrece una mano a la que agarrarse. ‘glacier ::in memory of rs::’ no sabe a derrota como final, ni siquiera cuando tanto habla de fuertes cambios.
Musicalmente, sería reduccionista situar a Purity Ring en el revival drum&bass que hemos visto en el último lustro, por mucho que ese tipo de beats inunden diversas producciones, como ‘many lives’, ‘between you and shadows’ o «glacier». También lo sería decir que Megan suena como una estrella de k-pop o hyper pop con su voz aniñada. El dúo asentó su sonido hace mucho en discos tan reivindicables como ‘shrines’ o ‘another eternity’, y ‘purity ring’ les muestra en forma. A lo sumo, podríamos argüir que los singles están demasiado bien elegidos, o que es una pena que no exploren más el registro acústico de ‘imanocean’ y ‘part ii’. Les sienta como un guante.
Mariah Carey se está marcando una de las ruedas promocionales más divertidas del año, en apoyo de su nuevo disco, ‘Here for it All‘. Cada una de sus entrevistas está dejando un momento viral gracias a la espontaneidad de Carey, que desde que pronunciara su ya icónica frase «I think I’ve done enough» el pasado mes de agosto, no ha parado de regalar momentazos casi involuntarios.
Recientemente, otra noticia le ha pillado por sorpresa, y esta le toca de cerca: Nick Cannon, su ex-marido y padre de sus hijos, ha asegurado sus testículos por 10 millones de dólares. Cuando Andy Cohen le pregunta a Carey, durante su entrevista en ‘Watch What Happens Live’, si los «huevos de Cannon valen realmente eso», Carey pide «pasar a la siguiente pregunta». Su cara es un poema. Como diría Melody: «no digo mucho, pero se me entiende».
En el mismo programa -que utiliza preguntas atrevidas enviadas por espectadores- Carey habla brevemente sobre su beef con Eminem y sobre su relación con Whitney Houston, pero sobre todo deja una sorprendente revelación: un dueto con Michael Jackson que nunca ha visto la luz. Se trata de una versión de un clásico de Jackson en la que Carey canta a dúo con el artista y añade nuevos coros. La cantante deseaba incluir esta grabación en ‘Here for it All’, pero cuenta que los herederos de Jackson se lo impidieron porque están preparando «algo muy grande» con el legado del fallecido artista. «Habría sido usurpar lo que están haciendo», señala Carey. Cabe recordar que el biopic de Michael Jackson sigue en pie.
La promo de ‘Here for it All’ ha incluido también entrevistas con Jennifer Hudson, Keke Palmer (más personal y extensa) e incluso SZA, una de las cantantes favoritas actuales de Carey. No podemos dejar de mencionar la emotiva escena en la que Carey, entrevistada por SZA, se emociona al recordar a su madre. SZA gestiona la situación de la mejor manera.
Las escenas divertidas han seguido acumulándose, y el programa de Jimmy Fallon ha aportado varias más. Carey ha vuelto a recordar su álbum de grunge, grabado allá por 1996 y que pretende publicar tarde o temprano. Además, ha participado en un divertido juego de máscaras para adivinar a la persona famosa: a Carey le han tocado artistas musicales como Beyoncé o Taylor Swift, y cuando ha aparecido Lady Gaga, con la pista de que forma parte de la «realeza» del pop, no tarda en adivinarlo (no, no dice Madonna). Cuando le toca describir a ella al famoso, lo peta con Oprah Winfrey, pero con Timothée Chalamet duda.
mariah carey guessing beyoncé, lady gaga & taylor swift while also impersonating oprah winfrey & kim kardashian😭 pic.twitter.com/BtbtGDD0GM
Que Mariah Carey, autora de la famosa frase «I don’t know her», es la «reina del shade», ha vuelto a quedar claro en otro instante viral, en que Carey dedica unas palabras a la institución de los GRAMMY, que históricamente ha ignorado su trabajo. Cuando Kelly se refiere a Carey como «ganadora de Grammys», Carey puntualiza: «No exactamente. Me hicieron de lado. No voy a ser políticamente correcta al respecto, porque pasé mucho con aquello». Carey se refiere a la famosa gala de 1996: hizo la actuación de apertura y sumaba seis nominaciones, pero volvió a casa con las manos vacías.
¿Harto de esperar desde hace un año el nuevo disco dance de Madonna? ¿Ese que, co-producido por Stuart Price, se supone que se va a sumergir en la música de los 90? A falta de 4 o 5 meses de que vea la luz, tenemos una solución para ti.
El tercer disco de Rochelle Jordan, ‘Through the Wall’, está lleno de bops inspirados en el house de dicha década, en su caso con retazos de R&B.
A Rochelle Jordan, que es mitad británica, mitad canadiense, y de origen jamaicano, puede que la recuerdes de ciertas colaboraciones con el entorno de The Weeknd, o Kaytranada.
Su nuevo disco es un paso en firme, sobre todo porque está producido con la sofisticación de artistas de revival posteriores como Luomo. A este recuerda más que a gente como Jessie Ware o Kelela, en producciones como ‘Sweet Sensation’, que empieza bastante ochentera.
En ‘Through the Wall’ destacan pepinazos como ‘Ladida’ y ‘TTW’, siendo el buen nivel tan significativo que la crítica «best new music» que le acaba de realizar Pitchfork ni siquiera menciona ‘The Boy’, nuestra Canción del Día hoy.
‘The Boy’ es una producción precisamente de Kaytranada, vaporosa, con más humo dentro que pájaros caben en nuestra cabeza, justo porque Rochelle Jordan está tratando «de olvidar a ese chico». La artista «intenta concentrarse en otro», mientras «el corazón le dice otra cosa», en una de esas canciones que consiguen que te olvides de todo, adentrándote en la pista de baile.
Nadadora, uno de los grupos nacionales del indie pop de finales de los 2000, ha sacado su primer tema en 15 años. El mundo ha cambiado y ojo porque no todo ha sido para mal. Hoy por hoy estilos como el dream pop son totalmente mayoritarios si atendemos a los virales en TikTok de gente como Beach House, o a los streams absolutamente monstruosos de Cigarettes After Sex. Hasta Slowdive han vuelto tras un lapso mayor que el suyo, sumando a muchísimos aficionados jóvenes a su ejército.
El grupo formado por Sara Atán (voz y guitarra), Gonzalo Abalo (voz y guitarra), Edu Romero (bajo), Daniel Abalo (batería) y Montxo Couselo (teclados) retoma su sonido donde lo dejó. Su nueva imagen solo podía estar difuminada, distorsionada.
Su single de comeback opta por la nostalgia. Si antes tenían un tema llamado ‘1987’, el nuevo se llama ‘1997’.
La melodía de ‘1997’ es tristona, y la instrumentación más rock y shoegaze que onírica. La primera línea del tema contiene contradicciones (“En la radio vuelven a sonar / canciones que ya nadie quiere escuchar»), mientras el estribillo trata de extraer belleza de una angustiosa fugacidad: «Ahora explotaremos en el cielo / seremos un destello / brillaremos esta noche de nuevo / tan solo un momento / nada más”.
En el vídeo de María López veis a Martí Perarnau IV (Zahara, León Benavente, Juno) porque se ha encargado de la producción de Nadadora, mientras la ingeniería de sonido ha sido de Pablo Pulido (Estudio Uno).
Ana Mena ha estado un tanto apartada del foco este año. Ha realizado algún concierto aislado, el último nada menos que en Tokio. Pero su único single ha sido una colaboración con Pepe y Vizio y KIDDO que salió en abril.
Un par de meses después de su última publicación en Instagram, ha subido una foto en la que aparece desnuda, acompañada de una reflexión sobre su próximo disco muy relacionada con tal desnudez.
La cantante explica que durante 9 años ha trabajado «sin descanso» y que este año ha parado porque «estaba agotada» y «necesitaba respirar»: «tener tiempo para ver a mis padres, pasar semanas largas en casa, irme de viaje, escribir canciones sin presión ni prisas, encontrar lo que me gusta, probar, borrar, empezar otro tema, estar con amigos, tener vacaciones, tener vida de persona, volverme a enamorar».
Ana Mena reconoce que no termina de disfrutar del foco, de «tener una cámara delante» y que eso va a nutrir su próximo trabajo. «Esto que os cuento lo vais a poder notar también en muchas de las canciones que irán saliendo y sobre todo en el álbum tan increíble que os estoy preparando con todo mi corazón». La artista empezó este trabajo en enero y aún está «en construcción», descubriendo «cómo lo van a vestir», es decir, a producir. «Va a ser más auténtico y más de verdad que nunca, y no veo la hora de que podáis conocerme más a través de todas las letras». En una de sus últimas frases, asegura estar «lista para renacer».
El siguiente disco de Ana Mena, que suponemos saldrá avanzado 2026, será el sucesor de ‘bellodrama‘ (2023), el álbum donde se incluyeron hits como ‘LAS 12’ y ‘Música ligera’ junto a temas como ‘Un clásico’. Ha pasado 97 semanas en el top 100 español, la última hace muy poco. Después, vinieron otros éxitos como ‘Madrid City‘ o ‘CARITA TRISTE‘ con Emilia.
Cardi B es número 1 del Billboard 200 y doble platino directo con ‘Am I the Drama?‘. Esto último se debe a la inclusión de viejos hits como ‘WAP’ en el tramo final del largo-larguísimo. Además, el álbum se ha beneficiado de una oferta de venta digital a 5 dólares y de diferentes ediciones. Nicki Minaj simplemente no se podía quedar callada.
La autora de ‘Anaconda‘ acudía a las redes simplemente para postear «$4,99» en relación a susodicha oferta. También ha aprovechado para anunciar su comeback a 6 meses vista, para el 27 de marzo. Cardi B ha contestado. Y el infierno se ha desatado.
Entre las lindezas que Nicki Minaj ha escrito en redes: «estás cayendo en listas con una gran panza» -en referencia a su cuarto embarazo- o «no pudiste vender más que yo». Cardi B no ha pasado del tema como SZA y también ha atacado a Nicki en lo personal. El tuit «Barbie cocainómana» va a pasar a la historia, pero después ha ido más allá. Cardi se pregunta en X por qué Nicki Minaj no se compara con otros artistas: «Has estado en el juego durante 16 años, tienes que compararte con la gente que empezó en tus tiempos: Rihanna, Taylor Swift, Drake… Esos son los números con los que tienes que competir».
El asunto se ha puesto más chungo aún cuando Cardi B ha criticado que mencione su embarazo… aludiendo a los supuestos problemas de fertilidad de Nicki, y acusándola de estar siempre drogada y de tener otros problemas de salud mental. «Te diagnosticaron esquizofrenia y bipolaridad durante casi 9 años y estás enganchada a drogas duras como la cocaína y el xanax. No escuchas a nadie a tu alrededor».
Por si fuera poco, el caso del hermano de Nicki Minaj, acusado de abusar de una menor, también ha salido a colación, en un «beef» que si alguna vez fue divertido, hace tiempo que no retiene nada ni parecido. Cardi B ha asegurado en un post que es la última vez que la va a contestar, le pide que vaya a terapia para resolver sus traumas y que la deje tranquila, ¿pero será capaz de cumplir su promesa?
Podría decir que mientras se está cometiendo un genocidio, en un mundo en el que Trump se entretiene planeando detenciones en torno a la Super Bowl de Bad Bunny, en un mundo en el que proliferan los bulos en las redes sociales, no tengo ni tiempo ni ganas de esto ya. Pero eso sería fácil e injusto para Cardi B y Nicki Minaj. Lo que tampoco se nos puede escapar es que la mejor manera de la que ambas podrían salir de esta mierda es con un buen «diss track», porque hace ya demasiado tiempo que ninguna de las dos tiene siquiera un hit en las listas que merezca la pena. Dadnos un ‘Not Like Us‘ o dejadnos tranquilos.
Quiet as kept the truth is you BEEN diagnosed with schizophrenia and bipolar for almost 9 years and you also on heavy drugs COCAINE.. PERCS.. AND XANAX!!! You don’t listen to nobody around you.. the only person that have the power is Kenneth Petty… but you know what happens wit…
This my last time responding to you because this past Twitter now.. I gotta see you… but first ima tell you truth.. You said out your own mouth that the lil girl in you haven’t forgave your mother yet and that’s because your mom used to stay silent when…
‘Por ahora para siempre‘ es uno de los mejores discos de 2025 en nuestra redacción. En las últimas semanas, joseluis acaba de lanzar su primera línea de merchandising, y ha anunciado una decena de conciertos por todo el país, que le llevarán a Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga, Murcia, Barcelona o Torremolinos. Además de a Murcia, claro.
Invitado en MEISTER OF THE WEEK, la sección de JNSP que comisaria Jägermusic, el artista ha escogido hablar de música country. Sobre todo de country clásico. Además, ha realizado una playlist de Spotify para nosotros.
¿Por qué crees que te atrapa la música country? ¿Qué te sugiere, en líneas generales? ¿Algo más como «paz», «calma», cualquier otra cosa?
Es como esas cosas que un día descubres, y son como un flechazo instantáneo. Fue una música que empecé a escuchar en mi adolescencia, me ha ido acompañando mucho tiempo, y en la que he ido profundizando. No es que me sugiera un sentimiento u otro, que al final cualquier género te lo puede transmitir. Creo que parte del magnetismo que tiene para mí es ver cantando a esos tíos machotes, duros, americanos, que te pueden hacer la canción de amor más tierna. O se ponen a corazón abierto porque su mujer los ha dejado.
¿Cuáles podrían ser tus discos o canciones favoritas de este estilo?
Pues hay muchas: tanto clásicos como contemporáneos, pero sobre todo mi cosa fuerte está en los clásicos. Voy a hacerte una lista de reproducción con canciones y con eso también se va a ver lo que para mí es el country.
Cuando te entrevistamos hablabas de Lucinda Williams, pero también de Bill Callahan o Wilco. No sé si el concepto «americana», «alt-country» o «country alternativo» en realidad te mola más.
No es que me mole más, yo creo que me mola igual. Incluso puede que un poco menos. Pero claro, yo de hecho entré a profundizar en esta movida por ese alt-Country/americana/eso, que al final es un sitio un poco ambiguo para mí y para mucha gente. ¿Dónde empieza el country y termina la americana? Hay una confusión también con el bluegrass, el folk y todo eso.
¿Qué te parece que haya aportado en los últimos años al género gente como Big Thief / Adrianne Lenker?
Evidentemente lo que hace Adrianne Lenker me parece increíble. Me parece la compositora más brillante de nuestro tiempo, pero ponerte un sombrero no hace que lo que hagas sea country. Yo creo que circunda más este mundo de americana y folkie, ella tiene un universo muy propio. Si hablamos estrictamente de género, no creo que ella esté en el country.
¿Has escuchado aproximaciones más pop como Kacey Musgraves o las canciones con banjo de Sabrina Carpenter?
Pues la verdad es que no. Tampoco me interesa mucho honestamente. Y lo de la canción de Sabrina Carpenter… he intentado buscarla pero tampoco la he encontrado. Pero bueno, no creo que un banjo enmarque automáticamente una canción en un género. La verdad, que me escucho hablándote de género de manera tan cerrada que me sueno un poco «viejo cabreado», así con el puño en alto, refunfuñando. No soy ningún purista ni desprecio eso. Como dijo Jesulín de Ubrique, «los puristas caben en un autobús».
«No he escuchado a Kacey Musgraves ni a Sabrina Carpenter. Pero no soy ningún purista ni desprecio eso. Como dijo Jesulín de Ubrique, «los puristas caben en un autobús»»
¿Qué opinas de la polémica sobre si ‘Cowboy Carter’ de Beyoncé es o no música country?
Pues no estoy al tanto de la polémica. La verdad es que no lo he escuchado. Lo único que he escuchado ha sido un trozo de un audio en TikTok, con una canción de ese disco que decía no sé qué de un Lexus [NdE: ‘Texas Hold’Em’]. Me pareció más una parodia country que algo real. Pero bueno, sé que el country también ha sido una tendencia muy clara, se ha puesto muy de moda. Hasta Ringo (Starr) está haciendo canciones con un sombrero.
¿Crees que el country debe renovarse, o mantenerse en su esencia es vital, en este caso, y si no, no es country, es «otra cosa»?
Bueno… Evidentemente como todos los géneros, va a evolucionar y va a ir hacia nuevas cosas. Es verdad que por ejemplo en Estados Unidos es un género muy masivo y se hacen cosas nuevas que yo personalmente no escucho. Me parece -la mayoría de cosas- una horterada bastante fina. Yo me quedo con los comienzos, con la época dorada de esto. De Hank Williams en adelante… pues yo que sé: Willie Nelson, Merle Haggard, Kris Kristofferson, Waylon Jennings, Johnny Cash, Loretta Lynn, Tammy Wynette… Todas estas cosas.
¿Qué opinas del country puro y duro, que vende 5, 6 y 7 millones de copias por disco? Gente como Morgan Wallen o antes Garth Brooks.
Te puedo responder lo mismo: no estoy conectado. Todo lo que ha ido llegando del country así más masivo de radiofórmula, me parece una horterada que flipas.
«Si ya nos hemos comido todo de los americanos, ¿por qué el country no?»
¿Algún artista actual masculino masivo que te guste? ¿Quizá Zach Bryan? ¿O sueles fijarte más en el underground?
No es masivo, pero es muy grande allí Charley Crockett. Un tío que está sacando discos como churros y ninguno malo. A mí especialmente me gusta uno que se llama ’10 dollar Cowboy’, que recupera mucha esencia de country clásico y y para mí tiene una parte irónica, tratando todo el tema este del country moderno del que hablábamos antes.
¿Te verías haciendo una canción más próxima a este género, tras la aceptación de algo tan acústico y lo-fi como ‘Guapo’?
Yo creo que sí me puedo ver, no haciendo una canción de género como tal, sino como tú bien dices una aproximación más en la estética. Tampoco creo que esté tan lejos si escuchas cualquier canción de ‘Red Headed Stranger’ de Willie Nelson. O, no sé, Hank Williams mismo es muy acústico y muy lo fi, ¿así que por qué no?
¿Crees que el country puede hacerse con dignidad desde España y en español o el resultado sería algo como Dinamita pa los pollos? Que ojo, a mí me hacían mucha gracia…
Si te dijera que no se puede hacer, sería por mi parte una postura bastante pureta. Ya te he comentado que no soy nada de eso. Evidentemente se puede hacer con dignidad en España. Si total, ya nos lo hemos comido todo de los americanos, ¿por qué esto no? Pero bueno, creo que como todo, consiste en hacerlo, no partiendo de la premisa tan estricta de hacer country o hacer cualquier cosa, porque también deja de interesarme. Sino que para mí la clave es hacerlo, primero desde el conocimiento, y segundo desde la libertad de poder hacer tú lo que te dé la gana y y poner ahí tu parte. Como conclusión: ¿se puede hacer country? Sí. Lo que no se puede o no hay que hacer es confundirlo con disfrazarse de americano.
No todos los días va uno a la sede de la CEOE. Ni a este sitio en particular, ni al Barrio Salamanca en general. La última vez pudo ser para entrevistar a Vanesa Martín. La penúltima, para nosequé de Mónica Naranjo. La intención de BIME y la editorial LIBURUAK de Last Tour situándose en este espacio es muy clara: profesionalizar de una vez la industria musical española, aún solo una sombra de lo que podría ser, sobre todo si tenemos en cuenta el auge de nuestro idioma en el mundo del pop. Quizá algún día lamentaremos las oportunidades que estamos dejando pasar delante de nuestras narices.
El libro que nos ocupa hoy se llama ‘De pasión a profesión. Manual de Industria Musical’. Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, presenta el acto a las 9.00 clavadas -nada de retrasos en la CEOE, cómo se nota que no se lanzaba un cartel de artistas o algo así-. Garamendi se queda un total de 7 minutos y después se excusa porque se tiene que ir «a la tele». Pero al menos tiene tiempo de contarnos dos cosas.
La primera es que tiene un hijo músico, en concreto este. Y la segunda y más enriquecedora es que la cultura representa el 3,5% del PIB español, y unos 700.000 puestos de trabajo. «La cultura es empresa porque genera riqueza», comienza diciendo, relacionándolo también con el turismo. Solo al final apostilla que «las empresas son también personas», quizá consciente del duro público de la jornada, que terminaría preguntando por los fondos de inversión que inundan la escena, cuando él ya estaba muy lejos de nuestro alcance.
«De pasión a profesión» es un tochazo en dos tomos, que el editor Jon Icazuriaga presenta dividido en 6 partes. Las inquietudes del artista, la inteligencia artificial y hasta el periodismo musical aparecen diseccionados, pero el plato fuerte parecen los tres últimos bloques: la música grabada, los derechos editoriales y la música en vivo. El libro explora cómo el sector ha estado marcado por su tradición autodidacta, lo paulatino que está siendo que la música deje de ser una pasión para terminar siendo una profesión para muchos, y lo que puede venir en el futuro. «La IA no se cansa, no tiene crisis creativas, ni reclama derechos», indica la experta Vanessa Jiménez Serranía, que habla en el libro sobre cómo se está aplicando a procesos creativos.
Preguntado por la profesionalización del sector en España respecto a otros países, Icazuriaga cree que «Estados Unidos sigue siendo el gran mercado referente». También Reino Unido, desde los 60, por cómo han trabajado las «estructuras formativas» y por lo bien que percibe la sociedad anglosajona a la propia industria musical. Icazuriaga cree que las cosas mejorarán en España cuando los propios ciudadanos respeten la cultura «como se respeta, ya que estamos aquí y por decir algo, la industria del automóvil».
Isabel Villanueva, directora de BIME, ha explicado que incluso desde los fondos de inversión se percibe al sector musical como «muy inestable». Si recordamos los estragos que causó la piratería, el descontento de Spotify, la crisis de la covid, la amenaza eterna de la burbuja festivalera… nos lo creemos. Villanueva considera que aún «nuestra industria es adolescente» y detalla: «Está empezando a mostrar los primeros síntomas de madurez, pero aún estamos ahí: cuando la industria empieza a ser sólida».
¿Cómo se puede subsanar eso? Según ella por dos vías: con las inversiones en cultura que se vienen realizando desde la Unión Europea, y con la certeza -aunque no existen datos- de que el idioma español está tomando la delantera en consumo musical respecto al inglés. Las iniciativas público-privadas también son apuntadas como necesarias, como señalan siempre distintos agentes en este tipo de eventos. «¿Subvenciones? Sí. Pero con planes de viabilidad», se dice con distintas palabras.
Es muy curioso que en el sector se mire con envidia el modo en que se organiza la industria cinematográfica. Dice Villanueva que «va por delante porque trabajan con una voz única, es una industria sana, de la que tenemos mucho que aprender». El cine está en esa posición, cuando es la música en español la que parece encerrar más posibilidades comerciales. Hoy por ejemplo encontramos entre los 100 temas más reproducidos del mundo varias canciones en castellano de Béele, obviamente Bad Bunny y también el mallorquín Rels B.
Por si sirve de algo sobre lo orientada que va nuestra «industria», ninguno de estos artistas con millones de escuchas a nivel global está editado por una major. El sello de «La Plena» es Kristoman LLC, el sello de Bad Bunny es Rimas Entertainment, el sello de Rels B es Dale Play Records.
En las últimas horas, Louis Tomlinson nos ha inundado de novedades. En primer lugar, ha estrenado un single llamado ‘Lemonade’, de corte psicodélico.
Los beats de ‘Lemonade’ trotan a diferentes tempos, y los teclados recuerdan incluso a proyectos tipo Tame Impala. Como co-autor, junto a Louis encontramos a Theo Hutchcraft, conocido por ser el líder de Hurts. Produce el tema Nicolas Rebscher, quien ha trabajado con AURORA o con el propio ex One Direction anteriormente. Por ejemplo, en ‘Out of My System’.
Además, Tomlinson ha anunciado un álbum llamado ‘How Did I Get Here?’ que verá la luz el 23 de enero. Serán 12 pistas de las que aún no se han revelado los nombres. Tan sólo sabemos que ‘Lemonade’ será el corte 1.
Aunque lo más importante es que habrá presentación en vivo. La gira de Louis Tomlinson recorrerá Europa y Norteamérica a partir de marzo de 2026. Respecto a España, estará el 12 de abril en el Palau Sant Jordi de Barcelona y el 13 de abril en el Movistar Arena de Madrid. Las entradas salen a la venta el 10 de octubre en Live Nation y Ticketmaster. Habrá una preventa en Live Nation-S.SMusic a partir del miércoles 08 de octubre a las 10h. La preventa en Live Nation es el jueves 9 de octubre a las 10h. Las entradas estarán disponibles desde 35 € (+ gastos de distribución).
Os dejamos con las fechas en Reino Unido y Europa:
Lun 23 de marzo – Barclays Arena, Hamburgo
Mié 25 de marzo – Unity Arena, Oslo
Vie 27 de marzo – Helsinki Halli, Helsinki
Dom 29 de marzo – Avicii Arena, Estocolmo
Lun 30 de marzo – KB Hallen, Copenhague
Mié 1 de abril – Uber Arena, Berlín
Jue 2 de abril – Lanxess Arena, Colonia
Sáb 4 de abril – Arena Gliwice, Gliwice
Dom 5 de abril – O2 Arena, Praga
Lun 6 de abril – Marx Halle, Viena
Jue 9 de abril – Unipol Arena, Bolonia
Vie 10 de abril – Unipol Forum, Milán
Dom 12 de abril – Palau Sant Jordi, Barcelona
Lun 13 de abril – Movistar Arena, Madrid
Mié 15 de abril – LDLC Arena, Lyon
Vie 17 de abril – Olympiahalle, Múnich
Dom 19 de abril – Lotto Arena, Amberes
Lun 20 de abril – Ziggo Dome, Ámsterdam
Mar 21 de abril – Accor Arena, París
Vie 24 de abril – Co-op Live, Mánchester
Sáb 25 de abril – Utilita Arena, Birmingham
Lun 27 de abril – OVO Hydro, Glasgow
Mar 28 de abril – First Direct Arena, Leeds
Jue 30 de abril – 3Arena, Dublín
Sáb 2 de mayo – The Brighton Centre, Brighton
Dom 3 de mayo – The O2, Londres
La vida de Olivia Dean ha cambiado radicalmente en las últimas semanas. De repente, ha dejado de tener sentido que telonee a Sabrina Carpenter en Estados Unidos a finales de este mes. Tras su debut ‘Messy’, ya os contamos que ‘Nice to Each Other’ estaba teniendo una muy buena acogida como presentación de este segundo álbum. Sumaba también la colaboración para Sam Fender que fue ‘Rein Me In’. Después, las cosas se han salido de madre con el pelotazo dado por ‘Man I Need’. Una nueva alegría para la cuenta de Tobias Jesso Jr, su co-autor.
Al tiempo que el single ‘Dive’ de su primer disco resurgía, ‘Man I Need’ ha llegado al número 2 en Reino Unido y al puesto 8 de las listas globales que organiza Billboard. Luminosa y alegre, es una propuesta romántica digna de una simpática sitcom, acompañada de suaves notas de piano y un ritmo casi bailable. «No seas tímido, sé el hombre que necesito» es su petición.
Esta canción habla de «bailar bossa nova toda la noche», pero la que hace eso de verdad en este disco es ‘So Easy (To Fall In Love)’. Caetano Veloso está entre las influencias declaradas de la artista y el ritmo brasileño, junto a las trompetas tipo años 70, representa el punto en que el soul conecta con Jobim y Burt Bacharach.
También encontrábamos en aquella lista de influencias a Nick Drake, algo muy palpable en ‘Loud’. Se trata de una preciosidad a guitarra y cuerdas que derrite en su tramo final, cuando escuchamos ya tan sólo la voz de Olivia y una línea de piano. Volvemos al minimalismo de su principio, solo que cambiando de instrumento.
La lista de canciones que no han sido single pero tienen ese algo que las hace especiales podría completarse con ‘Close Up’, de estrofas tremebundas y estribillo más luminoso; la balada soul a la guitarra ‘A Couple of Minutes’ (fans de Amy Winehouse, es aquí); ‘Baby Steps’ con ese balbuceo «ba-ba-ba»; o la final ‘I’ve Seen It’, la típica composición de 2 minutos, sencilla, que las grandes vocalistas se meriendan casi con solo aparecer por el estudio y grabar su toma en 1.
Canta Olivia Dean en ‘The Art of Loving’ sobre los sinsabores del amor porque cuenta que ha crecido viviéndolo «en blanco y negro» tras haberlo idealizado durante toda su vida. La voluntad de ‘Nice to Each Other’ o la de ‘Man I Need’ es la de los grandes clásicos del soul: transformar ese «blanco y negro» en «color» a través de melodías, voz, cuerdas, vientos. Si el mundo no es mejor después de Olivia Dean, al menos lo pareció durante un instante.
‘Die with a Smile‘, la espléndida balada de Lady Gaga y Bruno Mars que destacamos como una de las 15 Mejores Canciones de 2024, acaba de rebasar los 3.000 millones de streams en Spotify. Es la canción que más rápidamente ha llegado ahí. Han sido unos 410 días de éxito, la mitad de los cuales (201), los ha pasado en el número 1 del Global de la plataforma sueca, estableciendo un récord histórico.
Desde hace unas semanas, ‘Die with a Smile’ es también la canción más popular de la historia tanto de Lady Gaga como de Bruno Mars, siempre según Spotify. En cuanto a ella, supera a balada ‘Shallow’, que se acerca a los 2.900 millones, siendo también un dueto, en ese caso con el actor Bradley Cooper. Lógicamente, todas las canciones más escuchadas de Bradley Cooper pertenecen a la banda sonora de ‘A Star Is Born’. Si alguien se lo pregunta, Cooper tiene unos 15 millones de oyentes mensuales.
Lady Gaga tiene 102 millones y es la 3ª artista más escuchada en todo el mundo en este momento. Sus grandes clásicos poperos (‘Poker Face’, ‘Just Dance’, ‘Bad Romance’) alcanzarán en meses venideros los 2.000 millones de streams, pero hay que insistir en la aceptación global de sus baladas, que trascienden a todos los estratos de la sociedad, jóvenes y no tan jóvenes. De hecho, ‘Always Remember Us This Way’ también logrará el hito de los 2.000 en aproximadamente un año.
Curiosamente, las baladas no parecen las favoritas de sus seguidores más fieles, al menos entre nuestro público y nuestros comentaristas y foreros. ‘Die with a Smile’ es uno de los pocos sencillos de Gaga que no ha logrado ser ni una sola vez lo más votado de la semana en JENESAISPOP. ‘Abracadabra’, que tiene 500 millones de streams, lo consiguió durante nada menos que 6 semanas. Es claramente una de vuestras (y nuestras) canciones favoritas de 2025.
Los números globales de Bruno Mars son incluso mejores: es el 2º artista más oído del mundo, solo por detrás de The Weeknd. Eso es porque a la buena aceptación de ‘Die with a Smile’ hay que sumar la de ‘APT.’ con Rosé. Este otro tema supera los 2.000 millones de streams.
Pero Bruno también se ha beneficiado de Gaga: ambos se han beneficiado mutuamente. ‘Die With a Smile’ acaba de superar los streams de ‘Just the Way You Are’, ‘Locked Out of heaven’, ‘When I Was Your Man’ y ‘That’s What I Like’, todas ellas a punto de superar los 3.000 millones de streams. Sin embargo, ha sido ‘Die with a Smile’ la que primero ha rebasado esa frontera, y además, sigue muy fuerte en las listas.
¿Cuántas canciones a día de hoy superan los 3.000 millones de streams en Spotify? Pues con esta son exactamente 33. ‘Blinding Lights’ continúa en el número 1 de esa lista con más de 5.000 millones de streams. De seguir creciendo a este ritmo de 3 millones diarios, ‘Die with a Smile’ tiene fácil llegar en unos meses al top 20 o incluso más alto.
Y es que en el top global de Spotify a día de hoy encontramos aún a muchas de sus competidoras, como ‘Yellow’ de Coldplay o ‘I Wanna Be Yours’ de Arctic Monkeys. Pero hay otras canciones que ya llevan un tiempo de capa caída, como ‘Dance Monkey’ o ‘Heat Waves’.
Cerrado el mes de septiembre, recopilamos todas las «Canciones del Día» en una nueva playlist que ya podéis escuchar en Apple Music (el viejo link de Spotify continúa operativo). Es ocasión de degustar o redescubrir algunas de las canciones que más están funcionando a nivel global, como es el caso de los singles de RAYE u Olivia Dean; y también de descubrir nuevos artistas, como aleksiah, sleepazoid, Laaza, Amor Líquido, Teo Planell -que al fin llega a su debut- o así te voy a recordar. Entre los últimos Discos Recomendados, por supuesto Blood Orange, Big Thief, Lola Young, Belén Aguilera y JADE.
RAYE / WHERE IS MY HUSBAND!
Olivia Dean / Man I Need
KNEECAP, Paul Hartnoll / Sayonara
John Summit, Inéz / crystallized
Blood Orange / Mind Loaded
Doja Cat / Gorgeous
Demi Lovato / Here All Night
aleksiah / Punk Drunk Love
YUNG PRADO / Pensando en ti
Rex Orange County / Take a Drive
Miley Cyrus, Lindsey Buckingham, Mick Fleetwood / Secrets
Wolf Alice / Just Two Girls
sleepazoid / NEW AGE
Lola Young / Not Like That Anymore
Amor Líquido, Las Petunias / No seré una estrella
Judeline, Amaia / com você
Belén Aguilera / Bruja
Teo Planell / Cómo pensarte mal
Big Thief / Words
Mac DeMarco / Shining
David Byrne, Ghost Train Orchestra, Hayley Williams / What Is the Reason for It?
Nacho Vegas / Alivio
Tame Impala / Dracula
Lady Gaga / The Dead Dance
Mónica Naranjo / Por un like
JADE / Unconditional
JUVENTUDE / Morir en primavera
La M.O.D.A. / No te necesito para ser feliz
Zaz / Sains et saufs
Laaza / De ciudad
Mon Laferte, NATHY PELUSO / La Tirana
asi te voy a recordar / primera estampida
Elmiene / Useless (Without You)
Turista Sueca / Síndrome de Estocolmo
Floodlights / Can You Feel It
El próximo 10 de octubre habrá un doble programa de indie pop en Madrid. Se trata del concierto conjunto entre Sanhugus y así te voy a recordar, que tendrá lugar en Maravillas Club. Forma parte del ciclo Escenarios Madrid de Vibra Mahou, que como cada mes incluye shows de indie, jazz, soul o rock.
Sanhugus pasa del noise al post-punk de canción a canción, siendo la más popular con que cuenta ‘la hermana de mulder’. En cuanto a «así te voy a recordar», está más centrado en el jangle pop de unos Smiths o los The Cure más pop. Al menos a eso apuntan las dos canciones que tiene subidas a plataformas.
así te voy a recordar es el proyecto de Marcos de López, antes en bandas como Olivia Is a Ghost y Las Hadas. Ambos proyectos llegaron a subir temas a streaming. En Instagram, Marcos ha anunciado que pronto tendrá una nueva composición en solitario en el mercado -el mismo día del concierto-. De momento puedes escuchar ‘culto de noche’ y ‘primera estampida’, que seleccionamos como Canción del Día.
Con una melodía un tanto Triángulo de Amor Bizarro (en concreto ‘Baila sumeria’), pero una sonoridad mucho más pop, la letra habla de la ausencia de alguien. «primera estampida sin ti» debería ser su título, si bien con la negatividad de su letra («no sé qué decirte», «no hay nada que contarnos») contrasta su percusión y optimista melodía.
Para las influencias reconocidas de así te voy a recordar, hay disponible una playlist de Spotify. Allí ha incluido temas como Yo La Tengo, The Pastels, Another Sunny Day o The Field Mice.
Melody’s Echo Chamber, el proyecto de la música francesa Melody Prochet, muy querida por aquí por discos como su álbum homónimo de 2012 o ‘Bon Voyage‘, anuncia su regreso. Su cuarto álbum de estudio, ‘Unclouded’, se arriesgará a salir al mercado el complicado mes de diciembre. En concreto el día 5 de ese mes.
‘Unclouded’ pretende abrir una nueva etapa de optimismo para Melody’s Echo Chamber. Según informa su sello en España, el título del álbum está inspirado en una cita del animador japonés Hayao Miyazaki sobre cómo alcanzar el equilibrio: «Debes ver a través de ojos despejados por el odio. Ve lo bueno en lo malo y lo malo en lo bueno. No te comprometas con ninguno de los dos lados».
Continúa: «Cuanto más experimento la vida, más la amo y menos necesito escapar de ella. Si mi corazón sigue perteneciendo a la hora azul, también siento que he reunido todas las piezas de mí misma que estaban dispersas por todas partes y las he pegado con oro, como el kintsugi japonés».
Su optimismo se retrataría tanto en los ritmos del disco como en sus letras más terrenales. El primer avance de todo esto se llama ‘In the Stars’ y llega con un vídeo dirigido por Diane Sagnier.
En cuando al disco, co-produce y co-escribe Sven Wunder (Danny Brown), y colaboran el baterista británico Malcolm Catto (Madlib y DJ Shadow); Reine Fiske (Dungen), a quien se acreditan guitarras a lo Johnny Marr; o Leon Michels (Wu-Tang, The Carters, Norah Jones y Clairo).
El tracklist también incluye otra canción revelada anteriormente, ‘Daisy’, como pista final:
1.-The House That Doesn’t Exist
2.-In The Stars
3.-Flowers Turn Into Gold
4.-Eyes Closed
5.-Childhood Dream
6.-Memory’s Underground
7.-Broken Roses
8.-Burning Man
9.-Into Shadows
10.-How to Leave Misery Behind
11.-Unclouded
12.-Daisy (feat. El Michels Affair)