Aproximadamente un día antes de que tenga lugar la 61ª entrega de los Premios Grammy, se entregaban también los Victoires de la Musique 2019, los premios más importantes de la industria musical francesa. En esta celebración de la cultura musical gala, retransmitida en directo por France 2 como si de unos Premios Goya se tratara (¿para cuándo una difusión de este nivel de nuestros Premios MIN, aunque sean independientes, RTVE?), llamó más la atención el hecho de que un álbum como ‘Chris‘ y una artista como Elodie Letissier, o sea Christine and the Queens, se fueran totalmente de vacío.
Y eso que álbum y creadora estaban nominados a algunos de los mayores galardones de la noche: optaba a Artista femenina del año, junto a Vanessa Paradis y Jeanne Added, recayendo en la última –otra de las grandes ganadoras, al llevarse también el premio a Álbum rock del año por ‘Radiate’–; y a Álbum pop del año, que recayó en el póstumo ‘En Amont’ de Alain Bashung, fallecido 10 años atrás y llevándole a ser uno de los artistas más laureados por estos premios, con 13 estatuillas. En todo caso, «Chris» ofreció una de las actuaciones en directo más espectaculares de la gala, interpretando una versión orquestal de ‘La Marcheuse’ (o ‘The Walker‘) sobre una plataforma elevada sobre el escenario, estilo Kanye West.
Una de las grandes ganadoras de la noche fue la belga Angèle, cuyo debut ‘Brol‘ se llevó el premio a Álbum revelación del año y que también ganó el galardón a Vídeo del año por ‘Tout oublié‘ (por delante de ‘Alright’ de Jain), canción que interpretó en directo con su hermano, el rapero Romero Elvis. Ademas, la ex-La Femme Clara Luciani obtuvo la distinción como Artista revelación –también interpretó la gran ‘Le grenade’ en directo– y The Blaze ganaron el premio a älbum de electrónica del año por ‘Dancehall‘. Por supuesto, también se rindió homenaje al fallecido Charles Aznavour. Os dejamos con el palmarés completo y algunas de las actuaciones:
Deerhunter han publicado este año ‘Why Hasn’t Everything Already Disappeared‘, un disco que, sin ser esencial en su carrera, sí nutre su repertorio de más buenos temas como el single ‘Death in Midsummer’, el intenso ‘Futurism’ o el pegadizo ‘What Happens to People?’, que Bradford Cox ha descrito en la nota de prensa del álbum -escrita por él mismo- como una “elegía a las emociones”.
Cox no ha dado demasiados detalles sobre ‘What Happens to People?’ en las entrevistas y, de hecho, esto es lo que ha dicho sobre ella en Stereogum. “No puedo hablar sobre esta canción. Es un poco como ‘T.H.M.’, de ‘Monomania’. Es la canción del disco que, puedo decir, fue escrita después de una tragedia muy específica, y creo que no es algo de lo que quiera hablar demasiado. Está bastante abierta a la interpretación”.
‘Why Hasn’t Everything Already Disappeared’ habla de varias tragedias. En algunos casos estas son tan concretas como el asesinato de Jo Cox en 2016 (‘No One’s Sleeping’) y otras más ambiguas, y en el segundo grupo entraría esta ‘What Happens to People?’, que si habla de una tragedia en particular, esta ha de ser la desconexión entre los seres humanos en la era de las redes sociales. El tema habla de gente que vive “en pie de guerra”, de personas que “dejan de aferrarse las unas a las otras” y cuyos sueños “se convierten en algo oscuro”. El pesimismo de Cox le lleva a reconocer que ha olvidado la cara de un ser querido (“ya no recuerdo tu cara, pero las heridas permanecen en las páginas”) y a recluirse en la “casa en ruinas” de una “anciana”.
Pese a la tristeza de la letra, ‘What Happens to People?’ alterna momentos apesadumbrados con otro bastante alegres y animados y de hecho, la canción toca cumbre con la introducción hacia el final de un pasaje instrumental protagonizado por el dulce sonido de lo que parece una marimba, un instrumento presente en otros temas del disco. La idea recuerda que Cox es fan de Stereolab -‘Blue Milk’ es su canción favorita de todos los tiempos- y sobre todo que el grupo de Atlanta sigue siendo capaz de componer canciones muy adictivas aunque no lo parezcan en un principio. ‘What Happens to People?’ es sin duda una de las mejores canciones de su nuevo disco, que presentarán en la próxima edición del festival madrileño Tomavistas, junto a Beach House, Cigarettes After Sex, Friendly Fires o Triángulo de Amor Bizarro.
Lo mejor del mes: escucha las últimas «Canciones del Día»
Cuenta Pauline de Tarragon que, tras lo traumática que fue para ella su experiencia como concursante de un talent-show musical en Francia, decidió alejarse de la música y llegó a pensar que no volvería a cantar nunca más. Afortunadamente para todos, un buen día topó con Axel Concato, un experimentado músico con el que, pese a su diferencia de edad, conectó enseguida y la animó a volver a cantar y escribir canciones. El resultado es Pi Ja Ma, un proyecto que, tras presentarse con el EP ‘Radio Girl’ (única canción de sus inicios que se incluye aquí), acaba de publicar su álbum debut.
Si ya la encantadora ‘Ponytail’ abundaba en aquellos efluvios de retro 50s y 60s, ‘Nice to Meet U’ resulta ser todo un muestrario de hasta qué punto Axel y Pauline son fans de aquella era musical y son capaces de traducirle a un lenguaje más o menos contemporáneo pero con un punto fresco que aporta el desparpajo de Pauline, toda una personalidad pese a su juventud que además de músico es también ilustradora. De hecho, se encarga de crear visuales ultranaif para sus conciertos y hasta pinta sobre la ropa que ambos lucen en sus conciertos. Aparte de que es una divertida youtuber que explica su vida con mucho salero.
Así, todo ‘Nice to Meet U’ transcurre sobre manifiestos y encantadores homenajes a Beach Boys (‘Tribulations’), The Beatles (‘Radio Girl’), The Ronettes (‘You and I’), The Velvet Underground & Nico (‘Sugar Sugar’), Link Wray (‘Pixies, Nymphs and Fairies’) o Lee Hazlewood (‘I Hate U’), cuando no a proyectos que en las últimas décadas han ejercido sus propios tributos a aquellas décadas doradas. Así, ‘Vertigo’ tiene una línea de bajo sintetizado que parece tomada de ‘Sexy Girl’ de Air, la electrónica analógica cargada de melancolía de ‘Family’ remite a Stereolab, el folk campestre de ‘By The River’ remite a los primeros Fleet Foxes o la batería de ‘I Oh I’ a Pizzicato Five. En esa amalgama de referencias, ricas y coherentes pero no demasiado originales, se echa en que emerja definitivamente la personalidad propia del singular dúo. Y también cabe anhelar algún gancho más rotundo, a la altura de los de las citadas ‘Radio Girl’ y sobre todo ‘Ponytail’. Mientras aguardamos que eso se concrete en nuevas canciones de las que ya hablan (y que esta vez equilibrarán inglés y francés, asegura Pauline), siempre podemos disfrutar de un disco tan encantador como este.
Calificación: 7,3/10 Lo mejor: ‘Ponytail’, ‘Tribulation’, ‘Family’, ‘Radio Girl’, ‘Vertigo’ Te gustará si te gustan: Superorganism, Stereolab, Fleet Foxes y, en general, esos proyectos que refrescan el legado de los 50 y 60. Escúchalo: Spotify
A veces el mundo de la industria musical es insospechado y maravilloso: como destacan diversos medios, Dinosaur Jr. se han llevado una de las mayores sorpresas de su vida al descubrir que, sin venir mucho a cuento, una de sus viejas canciones ha irrumpido en el top 18 de la lista de singles nipona. Se trata de ‘Over Your Shoulder’, la canción que cerraba uno de los discos más exitosos del grupo formado por J Mascis, Lou Barlow y Murph, ‘Without a Sound‘, publicado en 1994. Es decir, hace 25 años.
Es la canción que cierra el disco cuyo mayor éxito fue ‘Feel The Pain’ y es una suerte de medio tiempo de intensidad creciente. De manera inopinada, el vídeo de la canción en Youtube –un audio, porque nunca fue single ni tuvo vídeo oficial–ha acumulado más de 8 millones de visualizaciones en una semana, prácticamente todas concentradas en Japón. La razón a este bonito misterio, según algunos usuarios de Reddit, podría estar en la aparición del tema en un segmento de ‘Gachinko! Fight Club’, un conocido reality nipón centrado en boxeadores (?!).
El éxito del tema ha sorprendido incluso al propio grupo de Massachusetts, que se ha apresurado a situar hábilmente un enlace a la canción encabezando su perfil en Spotify. El último disco de estudio de Dinosaur Jr., el notable ‘Give a Glimpse of What Yer Not‘, data de 2016, si bien J Mascis publicaba un nuevo álbum en solitario meses atrás, ‘Elastic Days’.
El pasado mes de noviembre el rapero Meek Mill publicaba ‘Championships’, su primer disco tras su salida de la cárcel –estuvo allí 5 meses tras ser condenado por saltarse las medidas de su libertad condicional por posesión ilícita de armas–. Uno de los temas más sorprendentes era ‘Going Bad’, canción en la que colaboraba nada menos que Drake, con el que mantenía uno de los beefs más sonados del rap de esta década. Todo comenzó cuando en 2015, después de que Drake se negara a promocionar su aparición en el álbum ‘Dreams Worth More Than Money’, Mill enarbolara la acusación de que el canadiense no escribe sus propios versos.
El fin de su contienda, alimentada por parte de ambos durante años, quedó zanjada cuando Drake invitó al rapero de Filadelfia al escenario en un concierto. Y se selló con la inclusión de esa nueva colaboración entre ambos, una ‘Going Bad’ que es, por mucho, la canción más escuchada del álbum en Spotify (171M, por los 43M de la segunda, ‘Dangerous’) desde hace unas horas tiene ya su vídeo oficial. Sorprendentemente, el vídeo no sólo no olvida el enfrentamiento entre ambos sino que lo escenifica: aunque al principio ambos figuran como pacíficos hombres de negocios que simplemente se juegan el dinero apostando, una trama secundaria les muestra al volante de sendas berlinas de gran cilindrada que se aproximan la una a la otra a gran velocidad. Y, SPOILER, no se esquivan, precisamente. El vídeo cuenta además con cameos de varias estrellas del mundillo del hip hop, como T.I., DJ Mustard, J. Prince –mánager de Drake– o el productor Swizz Beats.
En ‘Championships’ Meek Mill también ajustaba cuentas con otra de sus enemigas recientes, que antes fue su pareja. Me refiero, claro, a Nicki Minaj, con la que rompió a principios de 2017. Minaj mencionaba a su ex en la divertidísima ‘Barbie Dreams‘, tema incluido en ‘Queen’ en el que detallaba las decepciones sexuales con muchos raperos. A su manera, Meek se vengaba de Nicki incluyendo en su álbum ‘On Me’, un tema con la penúltima archienemiga de esta, Cardi B.
Hace un par de días dábamos comienzo al repaso de canciones que los distintos países participantes presentarán en Eurovisión 2019 con la representante francesa, la balada queer con mensaje de Bilal Hassani. Y hoy continuamos con la representante australiana –como sabréis, el país oceánico participa ininterrumpidamente desde 2015–, que ha sido designada hace pocas horas a través de ‘Australia Decides’, un minifestival al estilo del Melodifestivalen.
De entre los finalistas, tres canciones se han disputado el primer puesto que les llevaría a concursar en la final de Tel Aviv el próximo mayo. Y desde ya podemos decir que el nivel de los intérpretes y sus puestas en escena ya dan mil vueltas a cualquiera de las canciones que ha presentado España, por supuesto incluida ‘La venda’ de Miki. Han estado cerca Sheppard, aquel pizpireto grupo pop que triunfara hace un par de años con ‘Genorimo‘, con ‘On My Way‘, un tema pop explosivo fiel a su estilo. Y aún más Electric Fields –sí, como el festival de música– con ‘2000 and Whatever‘, un pelotazo dancepop con ecos noventeros y guiños a los orígenes aborígenes de Zaachariaha Fielding, su carismática cantante.
Sin embargo, público y jurado aussie se ha decantado finalmente por ‘Zero Gravity’, canción escrita e interpretada por Kate Miller-Heidke (con su colaborador frecuente Keir Nuttall) y producida por Pip Norman que, por ejemplo, co-escribió y produjo ‘Fools’ en el debut de Troye Sivan. Miller-Heidke es conocida en Australia por su formación operística, que ha trasladado al pop, como una suerte de émulo contemporáneo de Kate Bush, en discos como su debut ‘Curiouser‘ (2008) o ‘Nightflight‘ (2012).
Sus dotes de soprano son explotadas al máximo en el estribillo de este tema que por intenciones recuerda un poco a ‘Euphoria’ de Loreen –por el crescendo electrónico, sobre todo– y estéticamente apuesta por una puesta en escena entre lo mamarracho y lo espectacular: ataviada como una especie de Elsa de ‘Frozen’ –con su corona y todo, y referencias al frío emocional en su letra–, Kate canta sobre un andamiaje enorme cubierto por telas a modo de faldón descomunal, y con un artista circense moviéndose pendularmente tras ella. En el punto álgido de su interpretación en la gala, justo cuando todo dependía de su voz, le ha sobrevenido un inoportuno gallo, pero no ha sido óbice para que haya sido elegida ganadora. Lo cierto es que la canción es algo nadería, bastante menos enérgica que sus competidoras, pero es efectista a tope, y ya sabemos que esto en Eurovisión es un plus.
Calificación: 6/10 En los foros de Eurovisión se dice…: «Menudo bajón ha dado Australia. De Sound of silence a esto…» Terated; «Vaya cuadrazo, me meo. Yo no sé vosotros, pero cada vez le veo más posibilidades a Miki de quedar bien…» Summy Las casas de apuestas: en pocas horas ya está situada en la 4ª posición para las casas de apuestas, aunque, de nuevo, aún quedan muchas competidoras por decidir/revelarse.
En las últimas horas trascendía la muerte del jovencísimo cantante pop colombiano Fabio Legarda. Legarda, de tan sólo 29 años, fue víctima de un disparo perdido en un intento de robo a un agente de seguridad en Medellín. El intercambio de disparos entre el atacado y los asaltantes alcanzó a Legarda, acabando con su vida.
Legarda era uno de los nuevos artistas más populares de Colombia, practicando ese pop urbano con ascendente reggaetonero y jamaicano que triunfa en la radiofórmula de todo el mundo. Sus temas ‘Uber Sex’, ‘Volverte a ver’ (junto a Leslie Shaw) o ‘Modo avión’ acumulan millones de escuchas en Spotify y Youtube pese a ser un artista independiente. Su mayor éxito era ‘Otra vez‘, un tema colaborativo con varios artistas que incluían a la popular youtuber colombiana Luisa Fernanda W, que era también su pareja. Curiosamente, ayer mismo se estrenaba un nuevo single de Legarda, ‘Nutella’, con su correspondiente vídeo.
La muerte de Fabio ha conmocionado a todo el país sudamericano, que lamenta la permanente violencia con la que conviven, particularmente en la región del país de donde procedía. De hecho, varios paisanos suyos tan populares como J Balvin (en un stories), Juanes, Maluma o Carlos Vives han lamentado su pérdida y reclamado que se termine con la violencia, aunque Balvin aseguraba que «sigue pensando que son más los buenos».
Si yo fuese Rivers Cuomo, me encargaría de que no le faltase de nada a la persona detrás de la cuenta @weezerafrica. Es cierto que la banda no ha estado del todo inactiva esta década, pero su mayor pelotazo en años ha sido gracias a la ocurrencia de ese fan que insistió e insistió hasta obtener ese “regalo” que suponía una versión de ‘Africa’ de Toto… solo que el regalo ha terminado siendo más para la banda, con casi 30 millones de streamings en Spotify y un momento de popularidad que no hubiesen soñado en estos años. El éxito de esa versión ha acabado trayendo este disco de versiones que Weezer lanzan por sorpresa… y que, aunque en términos de ventas seguro que es buena idea, quizás no lo sea tanto en cuanto a calidad. Mi compañero Raúl Guillén mencionaba a Las Chillers al hablar de la salida del disco y yo, qué queréis que os diga, me quedo mil veces con las versiones de Las Chillers, a riesgo de ser lapidado.
Evidentemente es complicado descubrir América haciendo versiones, pero aún así éstas pueden destacar de muchas formas… y eso no pasa aquí. Alguna cosa tiene más gracia, como ese ‘Take on me’ con más percusión (aunque ‘Take on me’ funciona se haga como se haga) o el hecho en sí de oír a los Weezer versionando un tema de TLC. Más pereza da que lo único que hayan añadido en ‘Everybody wants to rule the world’ y ‘Sweet Dreams’ son un eco al riff de ‘Expediente X’ en la primera y unos guitarreos en la segunda. Y especialmente llamativo es el caso de esta última: de versionar una canción de Eurythmics, ¿no habría sido mejor ‘Here comes the rain again’ o ‘There must be an angel’ antes que versionar una canción que ya tiene una cover con más de 100 millones de reproducciones en Spotify? Y la calcada versión de ‘Billie Jean’ puede tener su gracia una vez, pero desde luego no es la que buscarás para escucharla otra vez… porque, para eso, te pones a Michael Jackson. Más sentido tiene, eso sí, lo que han hecho con ‘Happy Together’ de The Turtles, que pasa del pop psicodélico a un rock con toques de garage, o con la ahora más uptempo ‘Stand by me’ (que podría sonar en el final de un capítulo de ‘Anatomía de Grey’ y no desentonaría)
En definitiva, no es que estemos ante un mal disco: está planteado como un regalo para sus fans, y funciona también como un simpático recopilatorio de hits de bodas… pero es una pena que, teniendo la posibilidad de versionar todos estos temazos, no le diesen al menos una vuelta para que el resultado fuese algo más llamativo y menos anecdótico. Por cierto, la persona detrás de la cuenta de Twitter @weezerafrica parece ser un niño de catorce años que conoció ‘Africa’ después de oírla en ‘Stranger Things’. La realidad supera a la ficción, sin duda.
Calificación: 5,3/10 Lo mejor: ‘Happy together’, ‘Stand by me’, ‘Africa’ (aunque sea por el meme) Te gustará si te gusta: la BSO de ‘Guardianes de la Galaxia’ Escúchalo:Spotify
Con ‘thank u, next’, el álbum, recién salido del horno de Ariana Grande (y podéis darle a esto el contexto coloquial que puede tener), nos encontramos rumiando sus canciones, ponderando si es mejor o no que ‘Sweetener‘, si ha acertado al publicar un disco apenas seis meses después de aquel… pero de lo que no cabe ninguna duda es de que la confianza que, disco a disco, deposita la artista de Florida en Max Martin sigue siendo un acierto, una buena idea.
Si el sueco y su equipo de confianza –Ilya Salmanzadeh, ILYA, y Savan Kotecha– eran responsables de los mejores momentos de sus tres últimos discos –’Problem’, ‘Break Free’, ‘Into You’, ‘Side to Side’, ‘No Tears Left to Cry’, ‘God Is a Woman’…–, podía parecer que Martin perdía un poco el toque al comprobar que los dos pelotazos de este disco, el tema que le da título y ‘7 rings‘, venían de mano de los equipos de producción de Tommy Brown (TBHits) y Social House.
Pero nada más lejos de la realidad: como ha demostrado el ¿3er single? de ‘thank u, next’, ‘break up with your girlfriend, i’m bored‘, ni se plantea dejar de trabajar con Martin y los suyos. De hecho, una tercera parte de este disco vuelve a llevar su firma y entrega, una vez más, alguno de sus mejores momentos. Me refiero a ‘bad idea’, un tema situado a mitad del desarrollo del disco y que deslumbra de inmediato.
Aunque el rasgueo de guitarra y el compás marcado por el charles digital con el que arranca la canción puede recordar vagamente a ‘Side to Side’, su desarrollo nos lleva a un espacio completamente diferente. Sin embargo, no es exactamente un tema bailable, y mucho menos explosivo, puesto que la ambientación, los adlibs, los ecos y el giro melódico de su gancho resultan más perversos, en perfecta sintonía con unos textos en los que Ariana suena desesperada por mitigar su pena y su dolor en brazos de alguien que no requiera de compromiso alguno y no lo espere de ella: «sí, sé que no deberíamos, pero lo haremos / Necesito a alguien, dame algo que pueda sentir / Pero, chico, no flipes, sabes que esto no es real / Deberías saber que lo mío es temporal», dice su segundo verso, con poca metáfora.
Pero lo que sin duda marca la gran diferencia, lo que engrandece la canción, son sus impetuosos arreglos orquestales: aparecen por primera vez tras el segundo estribillo, insinuando que es una outro y resultando ser un puente hacia otro nuevo estribillo al que Ariana da paso elevando un par de tonos un «bad idea». Y cuando parece que ahora sí termina el tema, un nuevo arreglo, aún más poderoso, irrumpe de manera sorprendente, y dando paso a la verdadera outro de ‘bad idea’, con los ritmos arrastrando los BPMs y el coro con un pitch de ultratumba. Un grandioso final para esta canción que, desde las primeras escuchas, hacen que merezca la pena ‘thank u, next’, dejando claro que el crossover Ariana + Max Martin sigue siendo una buena idea.
Parte de la redacción evalúa el single (o más bien buzz-single) de regreso de MARINA, FKA Marina and the Diamonds, avance de su nuevo álbum.
«Como cuando ves a tu novio después de que haya estado varios meses de Erasmus, la vuelta de Marina Diamandis la recibía con ganas pero también con inseguridades. El fracaso comercial del magnífico ‘Froot’, el cambio de nombre, sus problemas de salud y la interesante reflexión que brindó sobre los fans tóxicos no arrojaban una luz clara sobre el camino que Marina iba a seguir ahora. Pero ‘Handmade Heaven’ despeja las dudas: la autora de ‘Starring Role’ sigue en plena forma, y demuestra que, al igual que sigue siendo capaz de darnos pelotazos (la última prueba, su participación en ‘Baby’), también sigue fabricando baladas tan sencillas y eficaces como ésta, donde el amor (¿o la amistad?) que representa otra persona parece reportarle a MARINA un lugar seguro ante la incertidumbre y la niebla en la que se encuentra. A todo esto se suma una elegante producción a cargo de, ojo, el mismo de ‘Royals’, Joel Little. Se avecinan cosas muy buenas en su próximo disco… good things come to those who wait«. Pablo N. Tocino.
«‘Handmade Heaven’ me parece una canción mona, aseadita, con bonitos arreglos, y un ambiente que digamos que explica la fuerte conexión personal y artística con Lana del Rey… pero, vete a saber si por tanta pulcritud, a mí se me hace monótona, plana, soporífera. De acuerdo, ha prometido pop contemporáneo, ha dicho que el sonido de esta canción no es representativo del disco y este no es el primer single. OK. Pero, aún así, me parece un pan sin sal hasta para ser un buzz-single. Le daremos el beneficio de la duda hasta que llegue ese auténtico primer adelanto que, o es un bop o las alarmas de «Decepción» se dispararán en mi cabeza». Raúl Guillén.
«Uno de los grandes acontecimientos del pop reciente es comprobar cómo los fans de Marina esperan de cada uno de sus pasos una especie de venida de Cristo que no termina de llegar, y el público generalista a su vez ignora cada uno de ellos como si fuera la peste. ‘Handmade Heaven’ vuelve a quedarse en un incómodo punto medio entre ambos extremos: lo más destacable de este tema invernal es tan solo el final, en unas armonías y arreglos un tanto new-age. ¿Al fin una diva del pop actual va a reivindicar a Enya?». Sebas E. Alonso.
Woody Allen ha tenido una de las carreras cinematográficas más prolíficas que nos pueden venir a la mente en la historia del cine reciente. Sin embargo, en este momento su carrera está paralizada debido a las acusaciones de abusos recibidas por parte de su hija Dylan Farrow, hace 25 años. Allen había firmado un acuerdo para la producción de 4 películas con Amazon, pero Amazon tiene completamente paralizado el proyecto, hasta el punto de no haber estrenado una cinta ya finalizada, ‘A Rainy Day In New York’.
Según ha informado Variety, Woody Allen se ha cansado de esperar y ha presentado una demanda contra los estudios de Amazon. Les exige 68 millones de dólares (unos 60 millones de euros) por haber incumplido el acuerdo. El cineasta argumenta que el proyecto está paralizado por «una acusación sin fundamento (de acoso sexual) de hace 25 años» y además les acusa de haber dado «solo razones vagas» para dar al proyecto de lado. Continúa diciendo que Amazon conocía la acusación perfectamente, pues fue pública hace más de 20 años.
Amazon pedía el año pasado poder aplazar el estreno hasta 2019, algo que Woody Allen aceptó. Sin embargo, el documento muestra que el junio pasado el consejero general de emisiones, Ajay Patel, envió una nota dando por terminado el acuerdo para la producción de los cuatro largometrajes, y asegurando que Amazon no tenía intención de distribuir ninguna de las cintas. Lo que exige Woody Allen son «los pagos mínimos» derivados de la producción de los cuatro trabajos, además de una compensación por los daños y los honorarios de los abogados.
Qué pena que los discos de Panda Bear no salgan al mercado por Navidad. Desde ‘Person Pitch’ (2007) siempre se han publicado uno o dos de los singles de adelanto en otoño, pero para el álbum completo siempre ha habido que esperar a algún momento del primer cuatrimestre del año. Y digo que es una pena en este caso con más motivo. La influencia de las armonías vocales de Beach Boys siempre ha estado muy presente en el trabajo de Noah Lennox dentro y fuera de Animal Collective. Y las reminiscencias navideñas, que él ni confirma ni desmiente, se notan aquí al principio de ‘Crescendo’ por ejemplo, pues su letra arranca un poquito como ‘Joy to the World’; en el corte titular ‘Buoys’, tierno y entrañable nada más empezar; o en el pegadizo «why did I fly so high» de ‘Cranked’, una llamada a la humildad.
Pero es que además ‘Buoys’ está concebido como un disco sobre el amor familiar, un núcleo en el que apoyarse los unos a los otros. Como siempre, los textos son algo abstractos, tanto como la música, y hay canciones como ‘Dolphin’ en las que la «calma» del «mar» topa con la violencia del «filo de un acantilado»; pero hay momentos que son muy claros en el ofrecimiento de confort y afecto. Es el caso del estribillo de ‘Token’, en el que se asalta un edificio «para que te pueda conseguir algo con lo que combatir el frío»; o de ‘Master’, que contiene otro de los grandes estribillos del disco: «quiero decirte / que esto es una victoria para ti / quiero darte esto a ti / parte de un gracias a ti». Pocas veces el artista ha invitado tanto al recogimiento.
Panda Bear, inconscientemente, se ha acercado a los nuevos ritmos latinos y urbanos para probar suerte con sus hijos, los cuales odian la música que hace, lo cual es normal teniendo en cuenta su corta edad. Su aproximación es por supuesto desde la vanguardia. Junto al productor Rustye Santos, se ha armado de guitarras pero solo para tratar su sonido a saco hasta dejarlas reducidas a la sensación de sample. Asimismo, los ritmos que les ha dado son sincopados y abstractos. Con alguna salvedad como ‘I Know I Don’t Know’, son como intentar bailar un reggaeton pero sin poder mover las piernas. Y lo cierto es que la etiqueta de «reggaetón roto» o «reggaetón surrealista» está bastante conseguida en muchos puntos del álbum.
Después, hay cosas más incomprensibles, pues algunos de los mensajes se antojan jeroglíficos indescifrables. Desde el punto de vista formal, ‘Inner Monologue’ es una canción muy interesante en la que Dino D’Santiago ha aportado unos coros que se confunden por timbre con los de Noah, pero aportando unas armonías que a este nunca se le habrían ocurrido. Sin embargo, la letra es todo un circunloquio en el que uno no acierta a comprender por qué Lizz ha querido aportar un «llanto»… que a veces es una risa. ¿Seguro que no es un gemido con el que el artista quería yuxtaponer el amor carnal? Como «monólogo interior», el tema decepciona, pues su aire al folk de los 60 y sus recursos prometían una obra maestra que no termina de llegar. Y en la línea, el tema final, una especie de «la vida sigue» que nos dice que «ya nos veremos por ahí», está OK, pero también podría no estar: está por estar.
La gran virtud de ‘Buoys’ es haber sumado un disco identificable en sonido a la discografía de Panda Bear. Lo ha escrito inspirado por una gira de ‘Sung Tongs’ de Animal Collective, pero la paleta aquí trabajada es bastante diferente, no por ser más rica ni mejor; sino por estar marcada por el uso de Auto-tune, resultando muchos menos tribal, y sonando muy bien cohesionada a través de esas guitarras con una afinación particular muy calculada. Y no es tan fácil hacer un álbum identificable por su sonido y diferenciable de todos los demás cuando has hecho tantos.
Calificación: 7/10 Lo mejor: ‘Dolphin’, ‘Token’, ‘Master’, ‘Buoys’ Te gustará si te gusta: resolver jeroglíficos Escúchalo:Spotify
Atresmedia Studios comunica hoy que ha sellado un acuerdo de exclusividad con Los Javis, la pareja formada por Javier Ambrossi y Javier Calvo, y su productora Suma Latina. La nota de prensa no especifica en qué consiste el acuerdo exactamente pero sí indica que «contempla producciones audiovisuales tanto de ficción como de entretenimiento». Ignacio Corrales, director general de Atresmedia Studios, ha dicho: «Atresmedia Studios da un nuevo paso en su estrategia, rodeándose del mejor talento y haciéndolo en exclusiva. Esto será uno de sus grandes valores añadidos y diferenciales en el mercado”.
Javier Calvo ha pasado las siguientes declaraciones: «Nuestra forma de entender la ficción casa muy bien con la de Atresmedia Studios y sentimos que ésta es una gran oportunidad para contar historias diferentes, emocionantes y libres de la mano de los mejores». Mientras, Ambrossi ha sido más escueto: «Estamos emocionados de poder hacer este viaje”.
No obstante, Calvo ha querido aclarar que ‘Paquita Salas‘ continuará en Netflix al ser «un proyecto previo». Cuando un usuario le ha preguntado si así sería, su respuesta ha sido: «Es un proyecto previo y se respeta su naturaleza, pero igualmente Atresmedia Studios nace para producir también para distintos canales y plataformas». También está en la nevera su peregrino proyecto para Flooxer, ‘Terror y feria’, que definían como una mezcla «entre Black Mirror y John Waters», y en cuyo elenco estarán Itziar Castro, Brays Efe, Soy una Pringada o Angy Fernández.
Sí! Paquita Salas es un proyecto previo y se respeta su naturaleza, pero igualmente Atresmedia Studios nace para producir también para distintos canales y plataformas. ❤️ https://t.co/vhDfxabzix
Ariana Grande ha publicado al fin en las plataformas su nuevo disco, ‘thank u, next’, que llega tan solo seis meses después del anterior, ‘Sweetener‘. Claramente en su mejor momento comercial, Grande llega a su quinto disco cuando están a punto de cumplirse 6 años de su debut, y con dos singles número uno bajo el brazo, los primeros de su carrera, para el tema titular y ‘7 rings’.
Son pocas las sorpresas presentes en los créditos de ‘thank u, next’, que continúan poblados por compositores y productores habituales de Grande como Max Martin, Ilya Salmanzadeh, Savan Kotecha, Victoria Monet, Tommy Brown o “Pop” Wansel. La novedad la pueden poner los co-autores incluidos en los créditos debido a los samples utilizados en algunas de las canciones: ‘7 rings’ hacía uso de la melodía de ‘My Favorite Things’ de ‘Sonrisas y lágrimas’ y así, Richard Rodgers y Oscar Hammerstein aparecen pertinentemente acreditados en ella, mientras ‘Fake Smile’ contiene un sample de ‘After Laughter (Come Tears)’, el éxito de 1964 de Wendy Rene. Por otro lado, el nuevo single del disco también hace uso interesante de una melodía ajena.
Producida por Max Martin e Ilya, ‘break up with your girlfriend, i’m bored’ muestra en sus créditos de composición a los autores Kandi Burruss y Kevin Briggs. Ambos son muy conocidos por ‘No Scrubs’, el éxito de TLC que acaba de cumplir 20 años. Sin embargo, su presencia en la canción se debe a que esta hace uso de una parte de ‘It Makes Me Ill’ de *NSYNC. Grande ha compartido para ella un videoclip simultáneamente al lanzamiento del disco, que puede dar que hablar por su sutil (o no tanto) “queer-baiting”.
Panda Bear publica este viernes su nuevo álbum, ‘Buoys’, en el que ha trabajado mano a mano junto al productor Rustye Santos. Hablamos con el miembro de Animal Collective sobre el desarrollo de este disco tan dirigido por la guitarra, los próximos pasos de su banda, la vida en Lisboa o el amor familiar. Noah Lennox, que visitaba Madrid en verdad el pasado mes de noviembre para la promoción del álbum, es siempre un conversador comedido pero interesante, y a veces divertido aunque él prefiera siempre mantener un semblante serio y rara vez sonría. En algún lugar pese a todos estos años de fama y popularidad, sobre los que también hablamos, permanece cierto resquicio de timidez. Foto: Fernanda Pereira.
Este disco tiene bastante peso de la guitarra, ¿puede ser de hecho el disco más orientado a la guitarra de tu carrera?
Creo que como Panda Bear sí, aunque ‘Tomboy’ también tenía muchas guitarras, pero eran más bien eléctricas, y en este caso son más acústicas. Para mí ha tenido más importancia cómo he tratado las guitarras, cómo he conseguido que suenen realmente mecánicas, me ha llevado mucho tiempo. Es un disco de guitarras que no parece un disco de guitarras, porque todo está como superdiseñado de alguna manera en lugar de tocado. A veces me recuerda un poco a ‘Sung Tongs’, porque la afinación de la guitarra es la misma.
Y supongo que es por eso por lo que suena tan particular. Pensaba que serían sucesiones de acordes atípicas, pero entonces es por esa afinación alternativa.
Es una afinación rara. Cambié un par de notas porque la afinación estaba tan abajo que empezaba a parecer desafinado, y era molesto, así que las subí. Salió así porque Dave y yo hicimos una serie de conciertos el año pasado tocando ‘Sung Tongs’ y me llevó tiempo poner mis manos en forma, ya que no suelo tocar la guitarra en casa. Intentando desarrollar cierta habilidad empecé a escribir con esa afinación, por eso este disco ha terminado sonando así.
¿Te parece el leit motiv del álbum el modo como suenan las guitarras?
Rustye estaba más obsesionado con que la guitarra no sonara a guitarra, aunque suene raro. Quería que resultara más electrónico. Todo está tratado de modo sintético, y la guitarra es lo más difícil de llevar ahí porque es un elemento muy reconocible. Quería que sonara casi como si fuera un sample de guitarra más que como una guitarra tocada. Usamos un programa, a veces no me gustaba cómo sonaba algo, él le daba un «groove» diferente…. Rustye hizo un millón de pruebas hasta que dio con el mejor sonido para él, yo llegó un momento en que no distinguía una cosa de otra, pero él era muy específico diciendo cuál le gustaba más. También bajamos mucho la guitarra en la mezcla final, la voz está muy alta y casi todo lo demás está muy bajo, entre otras cosas, la guitarra.
El disco me sonaba a algo que no identificaba, hasta que en la nota de prensa he visto que se habla abiertamente de reggaeton y de música latina. Entonces me ha venido a la mente alguna vez Jorge Drexler…
No lo conozco…
… y también ¡The Neptunes!
Eres la primera persona que lo menciona, pero lo veo. Seguro. Soy un gran fan. No ha sido intencionado, pero en cuanto a sonido se puede parecer al trap, al trabajo de Mike Will, Metro Boomin… La arquitectura de sus canciones es muy parecida a estas. Como Rae Sremmurd. Hacemos por supuesto cosas superdiferentes, pero si miramos la sónica, son muy similares. Por eso quizá recuerde a The Neptunes también y me gusta la referencia.
«Es un disco de guitarras que no parece un disco de guitarras»
¿Crees que te habría interesado tanto el trap o el reggaeton de no llevar tantos años viviendo en Lisboa?
Creo que sería igual. Todo esto del «sad trap» me lo enseñó Rustye: Bad Bunny, Ozuna… los oíamos por las mañanas y queríamos que las canciones siguieran una línea parecida. Fue totalmente intencional por parte de Rustye y por eso quería trabajar con él, me excitan ese tipo de sonidos. Tampoco quería hacer algo falso o ponerme un disfraz: me excita esa música. Pero ahora mirando atrás, creo que quería conectar con mis hijos y enviarles un mensaje. Hablo mucho con ellos sobre qué les suena como «música normal», porque mi música les parece muy rara, no les gusta. No la entienden.
¡Esto me lo dijiste en otra entrevista, veo que han pasado los años y no ha cambiado!
Creo que tengo alguna oportunidad con mi hijo, pero creo que mi hija piensa: «cualquier cosa que mi padre crea que es cool no puede ser cool». Pero bueno, tampoco lo intento muy en serio.
Has dicho que querías enviarle un mensaje a tus hijos, pero realmente las letras son muy crípticas. No sé si lo van a entender…
No de manera inmediata. Son como collages de frases que pueden quedarse en tu cabeza y que pueden venirte a la mente de vez en cuando. Hay algunas frases que son más difíciles, pero las hay realmente inmediatas.
¿Dices por ejemplo «Why did I fly so high»?
Esa en concreto es sobre la humildad. Con esa línea en concreto esperaba que los seres humanos fueran más humildes, por todo lo que está pasando en el mundo a día de hoy. Pero he hecho algunas líneas que esperaba que asaltasen de vez en cuando a la gente.
«Si hay algo que lo une todo en este disco es que espero que el oyente se sienta amado al oírlo, pero más en un sentido familiar que en un sentido romántico. Aunque hay muchas yuxtaposiciones de amor e impulsos sexuales»
¿En qué medida habla el álbum sobre el medio ambiente?
No hay un tema principal en el disco, no puedo pensar en uno. Mirando atrás ahora, si hay algo que lo une todo es que espero que el oyente se sienta amado al oírlo todo, pero más en un sentido familiar que en un sentido romántico. Aunque hay muchas yuxtaposiciones de amor e impulsos sexuales. Hay una dualidad, pero es más sobre sentir que alguien se preocupa por ti.
¿Por qué ‘Dolphin’ es el single?
Sabía que la música era diferente a todo lo que había hecho, y ‘Dolphin’ se salía también del camino. No habría sorpresas si la oían: si oyes ‘Dolphin’, el disco va por ahí. Si no te gusta ‘Dolphin’, no te va a gustar el disco.
En esa canción hay un sonido de agua, ¿es de ordenador u os habéis trasladado a la naturaleza para grabarlo?
Era un efecto de sonido de Youtube, que modificamos para que sonara más natural. Manejamos un par de samples parecidos, había otro más largo, lo descargué y lo hice sonar más natural.
¿Por qué en ‘Home Free’, el último tema, concluyes que «esto no es el final, nunca se acaba»? ¿Qué mensaje hay detrás de esto?
Digo cosas como «Nos veremos». Quería implicar que todo esto de lo que estoy hablando debería continuar, deberías continuar sintiendo cosas o pensando en ellas. No en mi música, sino en el mensaje. También va sobre mi historia como creador. Quiero decir que la vida sigue, en esencia.
En el disco colabora Dino D’Santiago, así que ahora resulta que tienes un colaborador en común con el disco de Madonna.
Sí. Fue justo después de trabajar conmigo que Dino empezó a ir a su casa. O quizá fue al mismo tiempo. Estuvo muy cerca en el tiempo.
Madonna dice que toda su inspiración para trabajar en Lisboa viene del Tejo Bar, ¿es un sitio para turistas o es auténtico?
No creo que lo conozca. Creo que ella vive en Sintra, que está como en una pequeña montaña donde también vive mi amigo Pete, pero no estoy seguro.
«Es extraño que haya gente que tiene unos instintos armónicos que nunca se te habrían ocurrido. Y Dino fue directo hacia ellos. Y los hizo en 10 minutos en una primera toma y sin un solo fallo»
Está claro qué ha aportado Lizz a tu disco, ¿pero dónde podemos percibir el trabajo de Dino?
Hace coros en la misma canción que Lizz (‘Inner Monologue’). Es fácil confundir su voz con la mía porque son similares, pero él vino con unas armonías que yo nunca habría hecho. Es extraño que haya gente que tiene unos instintos armónicos que nunca se te habrían ocurrido. Y él fue directo hacia ellos. Y los hizo en 10 minutos. Dino vino a la habitación, tenía una idea para la canción y fue increíble y al mismo tiempo humilde. Fue todo perfecto. Sabía perfectamente en qué parte de la canción iría su parte, grabó todo a la primera, todo es una primera toma, y no tuvo ni un fallo. Es increíble contar con un cantante realmente profesional. En cuanto al llanto, fue idea de Lizz cuando Rustye le puso el disco, lo mismo que las gotas de agua. No usamos todas sus ideas, pero tuvo un par muy buenas que cogimos enseguida.
¿Escuchaste el trabajo de Dino aparte? ¿Cuáles serían los más interesantes?
No me sé los títulos pero escuché lo que había hecho con Rustye y me gustó. Rustye trabajaba con Lizz por las noches en cosas que me iban enseñando por las mañanas.
¿Cuál sería para ti el sitio de Lisboa donde escuchar buena música?
¡Mi estudio!
«Lisboa ha cambiado de manera dramática. Es como si el mundo no hubiera conocido la existencia de Portugal hasta ahora»
No sales mucho…
Mi trabajo siempre es estar fuera, así que cuando estoy allí me gusta estar en casa. Voy a conciertos en algún bar… El club Lux es muy bueno, con muy buenos dj’s de electrónica. Hay sitios como muy grandes para 2000 personas y luego otros muy pequeños para 50 o 60, y hay todo un mundo intermedio que espera la oportunidad de desarrollarse. La ciudad ha cambiado de manera dramática.
¿Por la gentrificación?
Más bien es como si el mundo no hubiera conocido la existencia de Portugal hasta ahora. Antes nunca oía inglés y ahora se oye más que el portugués, hay muchos restaurantes que antes no estaban y de todo tipo. Antes no había nada internacional excepto McDonald’s. Antes venía gente en navidades y en verano, y ahora es todo el año. Oyes ruedas de maletas en mi barrio todo el rato.
¿Es el nuevo Barcelona?
Más o menos sí.
También hay muchos artistas…
Hay como colectivos de gente joven de veintipocos años que hacen todo por sí mismos, en plan DIY, y me recuerda a nosotros porque empezamos así.
Como tantas veces con o sin Animal Collective, has vuelto a sacar single para Navidad. ¿Por qué es?
Mucha gente me ha dicho que nuestra música le suena a Navidad, como ‘Brothers’. No puedo decir que no. Pero los tempos son cosa del sello. Mi nuevo disco estaba preparado para septiembre, lo terminé a finales de junio, pero el sello quiso retrasarlo, con lo cual tampoco tuve ningún problema. Nuestros discos tienden a lanzarse en enero, pero no sé por qué es. Como el lanzamiento de ‘Merriweather Post Pavillion’ se hizo en enero y salió muy bien, el sello quizá ha vuelto a intentar repetirlo después.
«Con «Merriweather» me pregunto si nos hicimos más populares de lo que debíamos (…) Pero creo que hemos vuelto a donde hemos de estar»
¿Cómo veis vuestra posición en la industria? Durante años parecía que ibais a ser la banda más importante del mundo musical. Ahora las cosas parecen un poco calmadas.
Con «Merriweather» me pregunto si nos hicimos más populares de lo que debíamos.
¿Por qué?
Las cosas que más nos interesaban no eran necesariamente las que más éxito conseguían, al menos de manera inmediata. Y las cosas que más nos interesan son diametralmente opuestas al éxito; lo cual suena mal, pero nos gustan las cosas más raras. A veces salen discos diferentes que se vuelven muy populares, como ‘Nevermind’ de Nirvana, pero no pasa tan a menudo, y creo que “Merriweather” fue una versión muy pequeña de aquello. Si analizas “Merriweather” en el contexto de nuestra discografía verás una línea plana, que quizá asciende un poco en términos de éxito con ese disco. Pero creo que hemos vuelto a donde hemos de estar. No tengo ningún problema con el éxito, no lo rehúyo ni intento evitarlo, pero tampoco lo busco.
Vuestros conciertos eran grandes, visualmente, al menos en Primavera Sound estaban preparados para las masas.
Para nosotros eso fue más una respuesta a lo que estaba pasando, no podíamos diseñar un concierto para 200 personas. No nos gustan los vídeos con nuestra imagen, por ejemplo. Aquello fue más como crear algo que llegase a la gente de atrás del todo. Por eso hicimos algo más de producción. Fue cosa de Dave, sobre todo. Yo hice algunas proyecciones con un amigo, pero fue más una reacción a lo que teníamos para que todo el mundo se pudiera sentir involucrado durante los conciertos.
«‘Campfire Songs’ es mi cosa favorita de todas las que hemos hecho, pero me gustan todas de una manera o de otra»
¿Qué te hace sentir más orgulloso de todo lo que has hecho esta última década?
No diría que unas cosas más y otras menos. Algunas cosas se quedan más conmigo como parte de estar en la banda, pero también tiene que ver con cómo estoy, si tengo buenos recuerdos. «Merriwather» fue tranquilo y fácil. Nos lo pasamos muy bien en la ciudad en la que estábamos grabando, escribimos rápido. ‘Painting With’, también. ‘Campfire Songs’ es mi cosa favorita de todas las que hemos hecho, pero me gustan todas de una manera o de otra. Y tenemos tanto donde elegir…
Justo esta mañana (NdE: la entrevista se hizo en Madrid a finales de noviembre) ha salido una canción de Animal Collective en la que no estás. No sé si la has oído.
No. Es de Josh y Brian.
¿No supervisáis lo que se publica como Animal Collective?
No. Parte de lo que acordamos desde el principio es que podía ser diferente gente trabajando. Al principio queríamos usar distintos nombres, pero «Campfire» es lo único que hicimos con un nombre diferente. Pero desde antes de hacer algo juntos, dijimos que preservar identidades sería importante. Al traer a gente diferente a los proyectos, la dinámica cambia un montón. Hay un intercambio de ideas y sentires. Mantiene las cosas frescas porque no sabes quién va a estar en el proyecto. Me gusta traer nueva gente. Por ejemplo ahora trabajo con Jeremy, que tocó la batería en una gira del grupo.
¿Qué pasa si publican algo que realmente no te gusta?
Nada dramático, les apoyaría. A menos que fuera algo racista o algo así, algo realmente ofensivo.
Y no ha pasado.
No creo que nunca llegue a pasar.
Háblame de tus proyectos futuros, de cómo serán por ejemplo los conciertos.
He tenido una idea pero no sé si podrá ser por razones de agenda, porque Animal Collective estamos empezando a hablar de hacer lo siguiente y parece que será a mediados de año (2019). Pero me gustaría tocar en formato trío, con un bajista, un batería y yo con la guitarra. Quiero que sea acústico casi, inverso a cómo es el disco. Pero no sé, porque tenemos que ensayar. De momento los primeros conciertos de febrero seré yo solo con vídeos y electrónica.
Y Auto-tune…
No sé si incorporaré el Auto-tune al directo, es algo con lo que tengo que luchar. Pero lo pensaré.
¿Qué hay de los visuales? A veces has sorprendido con un vídeo 2 años después de un disco.
Trabajamos en ellos, pero también creo que van separado, no me gusta guiar a la gente que los hace. Me gusta que la gente tenga su propia inspiración, que sigan su propio camino.
Moullinex, conocido por éxitos de la pista de baile como ‘Maniac’ con Peaches (que sí, reinterpreta el éxito de ‘Flashdance’), ‘Dream On’, ‘Take My Pain Away’ o ‘Love Love Love’, que pueden recordar tanto a Giorgio Moroder como a Justice, Todd Terje o Chromeo, y acumulan entre todos varios millones de streamings en Spotify, visita este sábado 9 de febrero la sala Razzmatazz de Barcelona para realizar un DJ set y presentar su disco ‘Hypersex’. Las entradas para el evento están disponibles en la web de Razzmatazz.
La página web de Moullinex describe de manera así de interesante ‘Hypersex’: “Es una carta de amor colectiva a la pista de baile. Nosotros creemos que podemos bailar hacia un mundo mejor. Un mundo con más lugar para todos, al margen de su origen, ideologías, raza, religión, género y sexualidad”.
Tras Moullinex se encuentra el productor y DJ portugués Luis Clara Gomes, que ha llegado a remezclar a Röyksopp, Cut Copy o Two Door Cinema Club o a editar singles en sellos como Kitsuné, Modular, Gomma o Compost. Gomes es también propietario de su propio sello, Discotexas, junto a Xinobi. ‘Hypersex’ es su tercer y hasta el momento último álbum hasta la fecha, antes del cual llegaron ‘Flora’ (2012) y ‘Elsewhere’ (2015).
El actor británico Albert Finney ha fallecido este viernes 8 de febrero “tras una corta enfermedad”, ha informado su familia en un comunicado, que reproducen medios como Variety o BBC. Tenía 82 años. En 2011, Finney hizo público que había padecido un cáncer de riñones, y un año después apareció en la que ha terminado siendo su última película, ‘Skyfall‘, de la saga James Bond.
Nacido en 1936, Finney irrumpió en la industria del cine con ‘Todo comienza el sábado’ en 1960, y fue especialmente querido por sus papeles en ‘Tom Jones’ (1963), ‘Asesinato en el Orient Express’ (1974), ‘The Dresser’ (1983) y ‘Bajo el volcán’ (1984); por los que obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar en la categoría de Mejor actor. Finney sumó una quinta nominación de la Academia en 2000 por su papel en ‘Erin Brockovich’, si bien jamás llegó a ganar ninguna estatuilla. El actor sí ganó premios como el Globo de Oro, el BAFTA o el Emmy.
En los últimos años de su carrera, Finney apareció en filmes como ‘Big Fish’ (2003), ‘The Bourne Ultimatum’ (2007), ‘Un buen año (2006)’, ‘Antes que el diablo sepa que has muerto’ (2007) y ‘The Bourne Legacy’ (2012). En 2005 puso voz a uno de los personajes de la película animada ‘La novia cadáver’, de Tim Burton. También un reputado actor de teatro, Finney fue especialmente reconocido por su versatilidad interpretativa, que le llevó a asumir papeles muy diversos.
Julio Iglesias recibirá este domingo 10 de febrero el Grammy honorífico a toda su carrera, tal y como informa 20 Minutos, convirtiéndose en el primer artista español que recibe dicho reconocimiento. Algunos de los artistas que han recibido este premio en pasadas ediciones de los Grammy son Elvis Presley, Aretha Franklin, The Beatles, Frank Sinatra, Barba Streisand, Bob Dylan, Queen o Michael Jackson.
La nota de prensa de Sony Music celebra que “nunca ningún artista español ha conseguido tanto” como Julio Iglesias y recuerda que el cantante “ha ofrecido conciertos multitudinarios en muchísimos países”, ha llegado a cantar con “Willie Nelson, Stevie Wonder, Diana Ross, Sting, Dolly Parton, Placido Domingo, Charles Aznavour [o] Johnny Hallyday” y ha ganado “premios Grammy, Grammy Latino, Billboard Latin Music, World Music, ASCAP, etc.”, además de tener “en su haber 2 récords Guinness” y de “ha[ber] sido condecorado por muchos gobiernos en el mundo entero”.
El texto, no falto de halagos, continúa: “Nunca la música en español ha tenido semejante impacto internacional durante tanto tiempo. Nadie puede presumir de tamaña discografía. Ahí están sus logros, su impecable carrera. Todo esto lo ha conseguido Julio Iglesias con unas canciones a las que ha inyectado su sello personal, que le han permitido diferenciarse y convertirse en un artista único. Porque por encima de cualquier cifra o récord, lo que de verdad distingue a Julio Iglesias es su carácter singular, creador de un estilo del que es exclusivo depositario, que nació y morirá con él. Un gran intérprete que ha alcanzado el estatus de clásico, enriquecido a lo largo de los años con una experiencia que ha agigantado su libertad expresiva”.
Madrid Popfest, el festival madrileño dedicado al DIY y sin ánimo de lucro ni patrocinadores, ha cerrado finalmente su cartel de 2019, que podrá verse entre la sala Galileo Galilei y la Nave de Terneras los días 22 y 23 de marzo. Los grupos confirmados hasta el momento eran Amparito, The Ballet, Belenciana, Pablo Prisma y Las Pirámides, Martha, Pale Lights y Young Scum.
A todos ellos se suma una nueva tanda de interesantes nombres procedentes tanto de España como de Reino Unido y Francia. De Barcelona procede el trío nuevaolero barcelonés Guay! y Luces Negras, que practican un punk caracterizado por su “crudeza, amateurismo y empoderamiento femenino”. De Reino Unido viene Neurotic Fiction, “cuatro entusiastas del punk del suroeste del Reino Unido que escuchan a The B-52’s y a Black Sabbath durante el día y garaje británico al atardecer”, y el cuarteto de indie-pop y ética punk Peaness (foto). Y finalmente, los últimos confirmados son desde Francia el dúo de synth-pop The Pirouettes y desde la misma Madrid, Rusos Blancos.
La próxima edición de Madrid Popfest será la novena, y se celebrará tras el especial éxito de la edición anterior, en la que se pudieron ver buenos conciertos de BMX Bandits o Eggstone y que destacó por su paridad o por su énfasis en los grupos españoles minoritarios. Los abonos para Madrid Popfest están disponibles a 35 euros y las entradas de día a 21 euros.
Ojete Calor vuelven con un nuevo single de cara a la celebración de sus próximos conciertos, el primero de los cuales tendrá lugar el próximo 23 de febrero en La Riviera de Madrid (concierto para el que todas las entradas se agotaron en 8 horas). Tras el lanzamiento de su disco ‘Pataky‘ en 2017, llega ‘Mocatriz’, su nuevo hit subno-pop dedicado a la “mujer frívola” que es tanto “modelo, cantante y actriz” (de ahí el neologismo), pero que no sabe ni cantar, ni posar, ni actuar: “yo no tengo estudios, ni estoy instruida, yo estoy licenciada por la escuela de la vida”.
El grupo de Carlos Ojete y Aníbal Calor explica así ‘Mocatriz’: «Se da el caso de todas estas chicas que tenemos cuerpazo y no damos palo al agua, pero mientras «estar buena» siga sin ser reconocido como trabajo –craso error, en nuestra opinión– necesitamos una coartada profesional mínimamente sólida para que nos tomen en serio. Lo más sencillo es recurrir al tres-en-uno farandulero por antonomasia y sumar estos trabajos sobre las tablas aunque no los hayamos visto ni de lejos. Si te presentas como modelo, cantante y actriz es tan probable que seas alguna de las tres cosas como de que seas bombera, decoradora y el Papa, entendiendo el Papa como una profesión.»
Continúa: “A todos nos gusta vivir de la sopa boba, pero algunas mocatrices lo han convertido en auténtico arte. Dicen que no tenemos ningún talento destacado, pero salimos adelante: ¿No es ese el mayor talento de todos? La mocatriz, como ser complejo en su vacuidad, supone una paradoja muy atractiva. Hemos intentado no hacer una canción, pero ha sido del todo imposible”. Con ella, Ojete Calor pretenden reivindicar a la “mujer frívola”, apostillando: “No nos gustan los extremos. Nosotros, ni machistas ni feministas»
Uno de los proyectos autóctonos más interesantes de los últimos tiempos son Tversky, dúo formado por Xavi Paradis y Alan Imar, que a finales del pasado septiembre publicaron ‘Faking Funk‘, un disco en el que desplegaban su especialidad: un delicioso synthpop con efluvios de funk y jazz y una nada gratuita querencia retro que, paradójicamente, desprende sobre todo frescura.
Tras el flamante videoclip de ‘1985’, producido por CANADA con dirección de Ferrán Capo, y el vídeo-live de ‘Krush’, Tversky cierran el triángulo audiovisual de su último EP presentando ‘Maybe After Tonight’, clip que estrenamos hoy en JENESAISPOP y que nos sirve para etiquetarla como Canción del Día.
El vídeo es un nuevo homenaje en retrospectiva a las influencias setenteras y ochenteras de las que bebe el dúo afincado en Barcelona. Dirigido por Melissa Ramírez, el videoclip es un guiño en clave hiperbólica, por así decirlo, a un universo estético a caballo entre 1979 y 1981. ¿Y por qué precisamente esas dos fechas?, se preguntarán, y la respuesta la hallarán en YouTube buscando ‘I Can’t Go For That (No Can Do)’ de Daryl Hall & John Oates y ‘Rydeen’ de la Yellow Magic Orchestra, dos de las referencias audiovisuales sobre las que se asienta esta seductora pieza visual. La tercera, y de ahí el tono semi-paródico del vídeo, es la cultura trash de internet, el universo meme y la consagración de lo bizarro, donde casi todo a está permitido a nivel audiovisual.
‘Maybe After Tonight’ nace de la unión de un riff de teclado y una melodía de flauta travesera, pero evoluciona con mucha clase bordeando una pista de baile perfecta y escasamente iluminada, con andares de funky y discursos de electrosoul. Terreno abonado para que Xavi y Alan reflejen las dos vertientes de su música, el sello de estilo de Tversky: su fina programación y la emoción nostálgica, que siempre están presentes. Porque la vida transcurre entre opuestos, contrapuestos o hermanados. Como esa típica relación de la que hablan aquí: ese amor que sabes que debes dejar ir, pero que no puedes soltar; que sabes que debes hacerlo, pero que no lo harás esta noche… maybe after tonight.
Lo mejor del mes: escucha las últimas «Canciones del Día»
Keane conforman la segunda confirmación en el cartel de 4ever Valencia Fest, que se celebra el 21 de julio en La Marina de Valencia. La primera había sido Tears for Fears, en la que será su primera actuación en España en más de 20 años. Las entradas para 4ever Valencia Fest 2019 ya están a la venta en la página web del festival.
Los autores de ‘Strangeland‘, publicado en el ya lejanísimo 2012, han compartido en Twitter que han “vuelto al estudio” y que no pueden esperar a mostrar a sus fans el material en el que “han estado trabajando”. Estas son las primeras noticias de un nuevo disco de Keane desde que en 2013 anunciaran un descanso. En 2016, eso sí, presentaron ‘Tear Up this Town’, un tema nuevo compuesto para la banda sonora de ‘Un monstruo viene a verme’, la película de Juan Antonio Bayona.
Recientemente reivindicados por Lily Allen, cuya versión de ‘Somewhere Only We Know’ llegó a ser número 1 en Reino Unido, los de Tom Chaplin son recordados por éxitos de principios de la década pasada como ‘Everybody’s Changing’, ‘This is the Last Time’ o la mencionada ‘Somewhere Only We Know’, las tres incluidas en su debut superventas ‘Hope and Fears’. En 2016, Tom Chaplin lanzó su primer álbum en solitario, ‘The Wave’, y en 2017 lo sucedió con un disco de canciones de inspiración navideña, ‘Twelve Tales of Christmas’.
Ariana Grande es una de las artistas nominadas en los Grammys, que celebran una nueva edición el próximo domingo 10 de febrero. En concreto, la cantante aspira a un premio a Mejor álbum pop vocal por ‘Sweetener‘ y a Mejor actuación pop vocal por ‘God is a Woman’. Sin embargo, Variety confirma que la cantante no solo no actuará en los premios, pese a que se encontraba en negociaciones para cerrar su actuación, sino que tampoco acudirá debido a discrepancias con los productores de la gala, en una situación muy parecida a la protagonizada por Lorde el año pasado.
Las fuentes de Grande explican al medio norteamericano que la artista pretendía cantar su más reciente éxito ‘7 rings’ en los Grammys, pero que la organización del evento no se lo iba a permitir. Los Grammy querían que Grande cantase otro tema, ante lo que la artista se sentía “insultada”. Finalmente, parece que ambas partes llegaban recientemente a un acuerdo para que ‘7 rings’ formara parte de un “medley” de dos canciones, pero solo si la organización de los Grammy decidía el segundo tema, algo que Grande no ha querido consentir, defendiendo que ningún otro artista nominado se ha tenido que enfrentar a estas exigencias.
En Twitter, Grande ha explicado su decisión de no actuar en los Grammys, discutiendo las declaraciones del productor Ken Ehrlich según las cuales la cantante había decidido no actuar a último momento, tras un mes de negociaciones. “He mantenido la boca callada pero ahora estás diciendo mentiras sobre mí”, ha escrito Grande. “Ken, yo puedo preparar una actuación de un día para el otro y lo sabes. Decidí no acudir a los premios cuando tú reprimiste mi creatividad y mi capacidad para expresarme a mí misma. Espero que el show sea tal y como querías que fuera y más”. La cantante ha aclarado: “Ofrecí tres canciones. Es un tema de colaboración, de sentirse apoyada. Va sobre arte y honestidad, no sobre política. Yo no hago favores ni me meto en juegos. Es solo un juego… y lo siento pero para mí la música no es eso”.
i’ve kept my mouth shut but now you’re lying about me. i can pull together a performance over night and you know that, Ken. it was when my creativity & self expression was stifled by you, that i decided not to attend. i hope the show is exactly what you want it to be and more. 🖤
i offered 3 different songs. it’s about collaboration. it’s about feeling supported. it’s about art and honesty. not politics. not doing favors or playing games. it’s just a game y’all.. and i’m sorry but that’s not what music is to me.
MARINA ha lanzado al fin el primer avance de su nuevo disco, aún sin título. La cantante británica había revelado que ‘Handmade Heaven’ era una balada, lo cual solo podía ser una buena noticia para quien prefiriese a la MARINA de ‘I’m Not a Robot’, ‘Numb’, ‘Valley of the Dolls’, ‘Happy’ o ‘I’m A Ruin’ antes que a la de ‘Primadonna’, ‘How to Be a Heartbreaker’, ‘FROOT’ o su reciente éxito con Clean Bandit, ‘Baby’.
‘Handmade Heaven’ recuerda a ‘Happy’, aunque es mucho más alegre y Disney incluso que esa canción titulada “feliz” y la razón es una composición ultra melódica y clásica, pero también una letra que habla de “pájaros” que “viven sus vidas con propósito” y de “pájaros azules que colorean el cielo por siempre” e incluye de manera prominente la rima “forever / together”. En definitiva, en ‘Handmade Heaven’, MARINA busca no solo ser feliz sino también libre y en otro pasaje de la canción declara: “ya no puedo ignorar, la hiedra que crece, esta vida ya no va conmigo, la decisión está tomada”.
Sobre el sucesor de ‘FROOT‘, MARINA ha dicho que será de “pop contemporáneo”. Además, ha insinuado que ‘Handmade Heaven’ no va a ser realmente representativa de su estilo. De momento, ya puede verse su videoclip, que alterna un elemento invernal con otro floral.