Adele y su marido Simon Konecki se han separado según ha hecho oficial la propia cantante en un comunicado a través de sus representantes. El texto indica secamente: “Adele y su compañero se han separado. Ambos se han comprometido a criar a su hijo en el amor. Como siempre, piden respeto hacia su privacidad. No habrá más comentarios”.
Ambos han estado juntos durante 7 años, llegándose a casar en 2017, un par de años después de la edición del tercer álbum de Adele, ’25’, en noviembre de 2015. La artista siempre ha protegido su vida privada y se supo del matrimonio únicamente porque al recoger premios Grammy por ’25’ utilizó la palabra «marido» durante la dedicatoria.
Ya van por tanto para 4 los años que llevamos sin disco de la cantante más vendedora de la actualidad. Tras destacar con su debut ’19’ en 2008, Adele vendió 30 millones de copias de ’21’ y 20 millones de su sucesor ’25’. Antes de salir con Konecki, en algún momento entre su primer y su segundo disco llegó a decir que necesitaba que le rompieran el corazón para inspirarse. Suponemos que esta ruptura aparecerá de alguna manera reflejada en sus próximas canciones, sobre las que no se sabe más que la idea era lanzarlas en la Navidad de 2019, siendo además la fuente un tabloide, The Sun. ¿Pasaremos un invierno más sin nuevas composiciones de Adkins?
Como cada 20 de abril, el gran hit de la nostalgia del pop español junto a ‘Chica de ayer’ es “trending topic”. Pero esta vez lo es por razones más novedosas: Celtas Cortos han decidido realizar al fin un vídeo para la canción que acompaña a una nueva grabación. Sale 28 años tarde.
El nuevo vídeo, de formato cinematográfico, parte de una carta recibida con retraso y está protagonizado por cuatro jóvenes actores de Jaca, entre los 11 y los 13 años: Juan Fernández, Álex Hernández, Oli Vel Lyons y Miguel Vivas. Al fin, los fans de la canción pueden ver cómo deja la recepción de la conocida carta a su destinataria.
Hace un año podíamos hablar con Cifu de Celtas Cortos sobre el éxito de ’20 de abril’. Respondía a nuestro análisis sobre el mismo: «La disección yo no la he practicado, pero lo que ocurre es que la emoción que transmite, el paso del tiempo, que la gente ha cambiado, es algo por lo que todos en algún momento, tarde o temprano, pasamos, por lo que es muy fácil reconocerse. Pero cuando se hizo esa canción, como todas, se hizo con mucha carga emocional, pero sin… Cuando yo escribo no pienso en la gente o “voy a cocinar los ingredientes que le gustan a la peña”. Hay canciones más crudas, otras más alegres, pero todas tienen que tener honestidad y verdad. Como no salgan de la entraña más profunda, no son verdad. Jugar a la mentira… no soy capaz de hacerlo.
Me consta –porque me lo ha dicho en persona uno de los implicados, Cruz Cafuné– que ni Don Patricio ni su equipo se imaginaban que podría pasar la barbaridad que está pasando con ‘Contando lunares’. Una verdadera heroicidad que, habida cuenta de que se trata de un lanzamiento totalmente autogestionado, trasciende los logros de compañeros de escena y generación de C. Tangana o Rosalía, que, sin restarles mérito, al fin y al cabo han contado con el respaldo de una multinacional. Temas como ‘Los tenis en casa’, ‘Caribe Mix 93’ o ‘La papaya’ ya habían abundado años atrás con idéntico tino (o incluso mayor) en ese hip hop old skool con base funk y fondo salsero que caracteriza a Patricio Martín y sus colegas del combo Locoplaya, Bejo y Uge.
Entonces, ¿’Contando lunares’ es poco más que un accidente casual? Pues no. Es obvio que tiene algo especial, arrebatador (para mí es fundamental, curiosamente, el brutal primer verso que canta Cruz Cafuné), y que no por nada está alcanzando a públicos de lo más diverso, no necesariamente habituados a la nueva escena del rap en español. Más allá de la paradoja de que su título –‘La dura vida del joven rapero’ esboza un retrato honesto y humilde de un chaval con los pies en la tierra, apegado a su tierra y su gente de siempre, para el que el éxito parece coyuntural–, el debut largo oficial de Don Patricio es bastante más melancólico y oscuro de lo que cabía esperar de su colorida estética habitual y su carácter hedonista y festivo. Y más teniendo en cuenta el hit que le precedía.
Presentadas meses atrás, canciones tristonas como los 5 minutos “santaneros” de ‘Porrito en París’ y el otro gran pelotazo del disco, una ‘Enchochado de ti’ que Drake sólo podría soñar si hubiera nacido en El Hierro, se muestran anhelantes de una relación sentimental frustrada aunque no cerrada del todo. Lejos de ser la excepción, ese perfil incluso predomina sobre la cara más celebratoria de “Donpa”. Pero no cabe la decepción, porque lo desarrolla de manera brillante y contagiosa: ‘No ves que es un sueño?’, ‘Gírate otra vez’, ‘Todo va a estar bien’ y, con un punto más tragicómico, ‘Bonsái’, ‘La culpa’ y ‘Te vuelvo a ver’ (ft. Kuko) presentan esa cara “emo” de una manera contagiosa con la que es imposible no empatizar. Sobre todo porque, y hay que destacarlo, sus letras son mayoritariamente respetuosas con el sexo femenino. Un rap que canta a la vida y al amor, sin “putas” y sin fardar de cuenta corriente, es posible.
Como ocurre con su amigo y colega Bejo –aunque el estilo de cada cual es palpablemente distinto y reconocible–, la frescura y el sentido del humor son imprescindibles en la propuesta de Don Patricio (artista total, aunque cuente con bases de Encore o Choclock, él mismo produce también varios de estos temas). Y eso es fundamental en ‘La dura vida del joven rapero’, porque ejerce de hilo conductor entre las dos facciones musicales que se desarrollan de manera absolutamente natural (especialmente cachonda es la broma metamusical de ‘Otra lluvia’, que alude a cómo parte del público le pide que no cambie de rollo), alternando el punto triste antes descrito con un rap colorido y positivo como el de ‘La guagua’, ‘Carita de guiño’ o ‘Me gusta’. Pero lo que más sorprende a la postre es cómo, sin grandes estridencias ni reinvenciones, ‘La dura vida del joven rapero’ es un disco enormemente consistente, que se degusta con gusto de cabo a rabo y que, sin rellenos, hace vibrar prácticamente en cada uno de sus 15 cortes. Todo un triunfo –¿quizá un hito irrepetible?– de la cada vez más sólida nueva escena del rap español.
Calificación: 8/10 Lo mejor: ‘Enchochado de ti’, ‘Contando lunares’, ‘Porrito en París’, ‘Carita de guiño’, ‘Gírate otra vez’ Te gustará si te gusta: Bejo, De La Soul, si fantaseabas con la idea de que Drake hubiera nacido en Canarias Escúchalo:Spotify
Madonna ha anunciado a través de Instagram que presentará ‘Medellín’ en directo en la ceremonia de los Premios Billboard del próximo 1 de mayo, y allí estará Maluma para acompañarla, mejorando ya lo que fue la promoción de su single ‘4 Minutes’ con Justin Timberlake, que nunca se llevó a la tele.
A su vez, según ha aparecido en iTunes, se ha desvelado la fecha de los siguientes singles promocionales de ‘Madame X‘, el nuevo álbum que la cantante sacará el día 14 de junio. Tras el estreno del vídeo de ‘Medellín’ el día 24 de abril, pasaremos del primer al último tema del álbum el 3 de mayo, ‘I Rise’, que su sello ha descrito como «épico». ‘Crave (feat. Swae Lee)’ llegará el 10 de mayo, ‘Future’ (el tema con Quavo producido por Diplo y de corte jamaicano) el 17 de mayo y ‘Dark Ballet’, la que parece la gran apuesta de Mirwais en esta ocasión, el 7 de junio. No hay fecha de lanzamiento para el que se suponía el otro sencillo del álbum, ‘Killers Who Are Partying’, que sus fans creen el vídeo político que ha rodado recientemente, pero que no ha sido confirmado.
De momento ‘Medellín’ está funcionando mejor en los países latinos que en los anglosajones: todos los países en que ha logrado llegar al top 200 de Spotify son hispanohablantes, excepto Brasil y Grecia. El lugar en que mejor se ha posicionado la canción ha sido, obviamente, Colombia, donde ronda el top 30.
Por mucho que a algunos les esté costando verlo, el reggaeton no es ajeno a la máxima de una buena canción. Abba no grababan nada que se les hubiera ocurrido si no lograban retenerlo inmediatamente y como consecuencia su carrera se llenó de melodías estampadas en la memoria de varias generaciones.
El gusto de Becky G por lo melódico ya lo hemos visto en canciones tan pegadizas como ‘Mayores’ o ‘Sin pijama’ y aquí el cometido de ‘La respuesta‘ es el mismo que el de Benny y Björn: instalarse en tu cerebro desde el minuto 1. Una sola escucha vale para que te aprendas el post-estribillo de memoria y te pases el día canturreando que «la respuesta a tu pregunta es no, que no, que no». No cabe duda de que su mensaje feminista y de empoderamiento, enriquecido con un vídeo que parodia el concepto de familia feliz de los años 50 en América, quedará bien claro después de este hallazgo, pues su sentencia no puede ser más machacona.
Pero es que hay más cosas que han llevado esto directamente al top 1 de Youtube España con 7 millones de reproducciones en un día a nivel global: el estribillo propiamente dicho, el pre-coro que no se vuelve a repetir aunque parezca que sí y el añadido de Maluma, aquí quizá demasiado cerca de ‘Despacito’. «Siempre quise alguien como tú-tú / Que tenga funda y que le sobre la actitu’-tu’» es básicamente Daddy Yankee haciendo «bang-bang»; pero en cualquier caso su contribución también funciona en un tema tan bien resuelto que apenas cuenta con algún truco de producción en la voz de Becky G, en un par de momentos cerca de Jamaica. Por lo demás, apostaría a que la maqueta era básicamente lo que estamos escuchando ahora. ¿Para qué añadir cosas cuando no se necesita?
«¿Pero qué puta mierda de diarios son estos que no tienen carnaza?», bromea Christina Rosenvinge en un momento dado de su libro ‘Debut. Cuadernos y canciones’ para quitar peso a aquello que no se ha atrevido a contar sobre su vida personal. Es verdad que no era el cometido de este lanzamiento, pero se agradece que añada algo de su habitual sentido del humor porque a veces «Debut» (sí, como aquella canción que no, tampoco fue su «debut») se mueve en una frontera algo incómoda.
Poner los textos de Christina Rosenvinge sobre el papel era muy necesario, pues temas como el que ella misma considera su obra maestra -y explica con detalle y tino por qué- ‘Canción del eco’, ‘Nadie como tú’, ‘Negro cinturón’ o ‘Eva enamorada’ siempre los he sabido dignos de aparecer en aquellas estanterías que había en la Casa del Libro con los cancioneros de Bob Dylan o Leonard Cohen. Incluso en los tiempos de Genius tiene sentido presentarlos aquí en orden cronológico para que compruebes cómo, cuánto y cuándo ha evolucionado Rosenvinge como letrista; cómo temas como el feminismo y la sororidad o también la sordidez y la decadencia urbana han estado en sus letras desde los años 90; y de qué manera los más pretéritos han ido alimentando a los últimos.
Más insatisfactorios son los «cuadernos», los comentarios antes de las letras de cada disco, en ocasiones seleccionadas o cuidadosamente desordenadas, que equivaldrían a las anotaciones de Genius. Desde luego que son más ricos que las letras verificadas por los artistas de la plataforma de letras. Rosenvinge exhibe la mordacidad que le hemos visto en las entrevistas y, con un muy buen sentido del ritmo, va dando detalles no tanto sobre la grabación de las canciones, que dice no interesarle, como sobre las historias o los lugares que han terminado alimentando cada disco.
Las aproximaciones son interesantes y así sus seguidores podrán comprender mejor quiénes son los Teresa y Jorge que aparecen en sus canciones, cómo sus temas sobre el divorcio fueron premonitorios o cómo se reconcilió con la figura paterna en el premiado ‘Un hombre rubio’. El problema es que el libro se hace demasiado corto. Y no porque necesitemos «carnaza» sobre dónde se metía Nacho Vegas cada vez que se daba la vuelta, sino porque es una pena que alguien con su capacidad de observación, análisis y autocrítica, no haya desarrollado más sus opiniones sobre la industria musical, sus entradas y salidas en sellos, o su vivencia en Nueva York, 11-S incluido. Rosenvinge compartió ciudad con Bowie, realizó pequeñas giras por aquel país, y afrontó problemas económicos cada vez que su hijo se ponía malo al no contar con seguro médico. Me leería un libro entero bien gordo solo con lo que le pasaba por la cabeza cada vez que paseaba su carrito de bebé por Central Park durante aquellos años, y no solo por la caída de las Torres Gemelas.
Pese a que te quedas con ganas de una ‘Autobiografía’ propiamente dicha, el libro se reserva un as en la manga para el final: una especie de ensayo de Christina Rosenvinge en el que habla sobre el arte de escribir letras y el arte en general. Tras afirmar que «ninguna forma de arte penetra el alma tan profundamente como la música», la artista se adentra en un (auto)análisis en el que cuenta cómo se ha desarrollado como letrista a través de varios epígrafes: rima, sonoridad, métrica, acentos, fraseo, estilo… Gracias a sus explicaciones averiguas por qué algunas canciones suyas o de otros te gustan tanto y aquel letrista te parecía tan malo o tan grandilocuente. Ahí es donde te das cuenta de cuánto trabajo hay o debería haber en una carrera, y de que la suerte no existe. 8. Disponible en Amazon.
El rapero y cómico Lil Dicky, conocido en los últimos tiempos por su colaboración junto a Chris Brown ‘Freaky Friday’, ha sacado un nuevo tema llamado ‘Earth’ de carácter ecologista, para luchar contra el cambio climático. El tema se suponía una colaboración con Justin Bieber, pero en realidad ha contado con las voces invitadas de un sinfín de artistas del mundo del pop, como Ariana Grande, Sia, Katy Perry, Halsey, Rita Ora, Adam Levine o Snoop Dogg. Leonardo di Caprio también aparece haciendo un homenaje a ‘Titanic’.
Pese al carácter blanco de la canción, una especie de tropical house como realizado para una película de Disney, el punto freak de Lil Dicky no se ha ido a ningún lado y las partes tanto de Ariana Grande como de Justin Bieber son inauditas. Mientras la primera dice que es «una cebra» y no sabe si es “blanca o negra”, Bieber hace de babuino y no se ha cortado un pelo para decir que su “ano es gigante”.
Más allá aún, la canción incluye la estrofa: «Tíos, ¿no os encanta correros cuando tenéis sexo? He oído que los orgasmos de las mujeres son mejores que los de una polla / Así que para qué estamos en este planeta? ¿Qué causa defendemos? Amamos la Tierra». El vídeo ha logrado 12 millones de reproducciones en dos días, siendo ahora mismo uno de los más vistos en todo el mundo.
Menos de un año después de haberse casado en secreto, el hombre detrás de Mount Eerie, Phil Elverum, y la actriz Michelle Williams han decidido separarse de manera amistosa, como aseguran medios como The Hollywood Reporter o People y reproduce Pitchfork. La separación se ha producido «a principios de este año», por lo que parece que el matrimonio duró en realidad poco más de seis meses.
La vida de Phil Elverum suele tener reflejo en lo que compone, por lo que quizá en su próximo álbum reflexionará sobre este bache en lo personal, como en otros momentos algunas obras de Bob Dylan, Andrés Calamaro, Coldplay, Christina Rosenvinge o Björk han relatado un proceso de divorcio. Los dos últimos discos de Mount Eeerie, ‘A Crow Looked at Me‘ (2017) y ‘Now Only‘ (2018), trataban la muerte por cáncer de páncreas de la primera esposa del artista, Geneviève Castrée, fallecida en el año 2016.
Mount Eeerie ha dado un único concierto este año, durante el mes de febrero, según recoge Setlist.fm, y no tiene más shows en agenda. En ese único set de 2019 interpretó un par de temas desconocidos, por lo que el artista podría estar preparando la continuación de ‘Now Only’ de cara a las próximas temporadas.
En 2014, millones de personas se engancharon al podcast ‘Serial’. Las dos primeras temporadas se descargaron 340 millones de veces (según datos de Variety), estableciendo un récord a nivel mundial. El enorme impacto mediático del podcast, que investigaba el crimen de una adolescente ocurrido en Maryland en 1999, consiguió que el condenado -el ex novio de la chica asesinada- pudiera interponer un recurso de apelación para reabrir el caso. La documentalista Amy Berg, conocida por la biografía de Janis Joplin (‘Janis’, 2015) y el escalofriante y pionero ‘Líbranos del mal’ (2006), que narraba la historia del cura pederasta Oliver O’Grady, revisita el caso en esta serie documental de cuatro capítulos. Pero ‘El caso contra Adnan Syed’ no es una simple adaptación del podcast. La directora, a través de una narración muy fluida, un exhaustivo trabajo documental (en el que a veces es fácil perderse) y un fabuloso tratamiento audiovisual, completa el enfoque de ‘Serial’: otorga más protagonismo a la víctima (la gran olvidada de los true crime), investiga la relación entre la pareja protagonista (él, de familia paquistaní, y ella coreana), y examina minuciosamente un proceso judicial lleno de irregularidades.
Disponible: HBO
Fyre (Chris Smith)
El superlujoso Fyre Festival ha sido uno de los grandes fiascos de los últimos tiempos, una chapuza monumental que ha terminado con la encarcelación durante seis años de su principal responsable, el joven empresario Billy McFarland. ‘Fyre’ reconstruye los hechos poniendo el acento en dos aspectos. Primero, en el retrato del empresario organizador: una especie de “cachorro de Wall Street” capaz de manipular y estafar a cientos de personas –inversores, trabajadores, clientes- con una falta de escrúpulos repugnante pero, al mismo tiempo, con una inconsciencia sorprendente (el fraude es tan chapucero como la organización del evento). Y, segundo, alimentando nuestro placer morboso de ver a tanto influencer, celebrity y millonario millennial pagar un pastizal para comer y dormir como si estuvieran en la primera edición del Viñarock. Aunque el documental recurre a una retórica algo sensacionalista y le falta amplitud reflexiva, consigue su objetivo principal: indignarnos, conmovernos (con las declaraciones de los trabajadores) y sacarnos una sonrisa maliciosa mientras asistimos en primera fila a la debacle.
Disponible: Netflix
‘Free Solo’ (Jimmy Chin, Elizabeth Chai Vasarhelyi)
El documental que ha ganado el Oscar este año es uno de las relatos de suspense más impresionantes vistos en mucho tiempo. Si no sabes nada sobre el especialista en escalada solo integral Alex Honnold, lo que hizo y le ocurrió, prepárate a vivir una experiencia con un nivel de tensión casi insoportable. ‘Free Solo’ documenta la preparación de Honnold para escalar sin cuerdas el Capitán, la mítica formación rocosa de 1000 metros casi verticales del parque de Yosemite. Mientras le vemos entrenar, vamos conociendo su singular personalidad, y la relación que mantiene con su novia y amigos. A través de este acercamiento, el documental desliza un interesante discurso sobre las dificultades de compaginar un modo de vida casi suicida con una relación amorosa, y ofrece una posible explicación, entre psicológica y neurológica, a su temeraria pasión por la escalada extrema. Esta vertiente reflexiva es uno de los aspectos que diferencia a ‘Free Solo’ de otros documentales deportivos más convencionales. El otro, además del asombroso reto que documenta, visualmente impactante, es su decisión de ofrecer el contraplano del rodaje: la tensión y el vértigo que experimenta un equipo de grabación ante la posibilidad, muy cercana, de filmar la muerte de un deportista.
Disponible: Movistar+
RBG (Julie Cohen, Betsy West)
La octogenaria Ruth Bader Ginsburg es una conocida jueza y activista feminista estadounidense. Su avanzada edad, su infatigable labor en el Tribunal Supremo desde 1993 (verla trabajar le hace a uno sentirse culpable por estar sentado viéndola en el sofá), su característica figura (coleta, grandes gafas, cuellos de encaje), su arrolladora personalidad y su tardía afición al deporte, la han convertido en un icono pop, en una heroína para miles de jóvenes de la América anti-Trump. Fruto de esta fama, impulsada por las redes sociales, es este documental biográfico. ‘RBG’, que compitió con ‘Free Solo’ en los Oscar (también estuvo nominada la canción, ‘I’ll Fight’, de Jennifer Hudson), hace un recorrido cronológico por la vida de la abogada, haciendo especial énfasis en su vida personal y sus conquistas profesionales. El documental no esconde su tono didáctico y laudatorio: es un retrato inteligente, cariñoso e inspirador sobre una mujer excepcional que bien merece este homenaje.
Disponible: Filmin, Movistar+
Caras y lugares (Agnès Varda)
Y para terminar, el último documental de la gran directora francesa recientemente fallecida. ‘Caras y lugares’, que también estuvo nominado al Oscar, es una lúdica y jovial road movie protagonizada por una pareja singular: la anciana Agnès Varda y el treintañero fotógrafo y muralista JR. Juntos emprenden un viaje por la Francia rural e industrial retratando con un gran fotomatón las “caras y lugares” que se van encontrando. Un trayecto marcado por el azar (la estructura del documental es de una enorme libertad), el humor (son casi una pareja cómica), la urgencia (Varda comenta que está perdiendo la visión), el espíritu de aventura (que no es hacer rafting en el río de tu pueblo sino abrazar lo inesperado) y la nostalgia proletaria, que se materializa en una serie de fabulosas instalaciones muralistas de arte efímero. Una reflexión luminosa, cálida y muy lúcida, sobre el paso del tiempo, la vejez y la cercanía de la muerte.
Disponible: Filmin
Hasta hace poco, al menos para mí, Bea Miller pasaba por ser otra joven artista que se esfuerza por destacar entre la ingente competencia del pop contemporáneo fuertemente inspirado en el R&B. En su caso, su espaldarazo llegó con la participación, cuando contaba con apenas 13 años, en la edición yanqui de The X-Factor. Tras quedar novena, selló un acuerdo con Syco –el sello de Simon Cowell– para lanzar su carrera profesional. Así, lanzó su debut ‘Not an Apology’ en 2015, con canciones de pop grandilocuente pero bastante estándar (con tintes rockerillos) como ‘Young Blood‘ y ‘Fire N Gold‘.
Ya desvinculada de Syco y bajo el paraguas de Hollywood Records (la filial discográfica de Disney), publicaba un segundo trabajo titulado ‘aurora‘, en el que, ya con 19 años, mostraba cierta madurez al dejar de sonar tan adolescente. ‘Like That‘, ‘S.L.U.T.‘ y ‘Song Like You’ le reportaba cierta repercusión, con un cariz de soul contemporáneo al estilo Alessia Cara. Paralelamente, lograba su gran éxito cantando el single ‘I Wanna Know‘ para el dúo de productores NOTD. Pero ninguna de esas canciones la hacía brillar ni mostraba una personalidad tan particular como lo hace ‘It’s Not U It’s Me’, adelanto de un nuevo álbum que ya ha anunciado.
Y es que esta producción de Mike Sabath (presente en el último disco de Little Mix y co-autor de ‘Familiar’ de Liam Payne & J Balvin, entre otros trabajos) co-escrita por Miller junto al exitoso Justin Tranter contiene toda la audacia y capacidad de sorprender que esta joven californiana no había mostrado hasta el momento: si el primer verso, casi susurrado sobre un discreto teclado, no parece gran cosa, el buen pre-coro cantado en falsete (ojo a los vibrantes cortes antes del segundo estribillo) sobre un bajo gravísimo parece conducirnos hacia cierta grandilocuencia que no llega.
Porque lo mejor está en esa caída libre que ejecuta el estribillo, reducido a una guitarra apenas esbozada sobre una miniatura de caja de ritmo, mientras Bea entona como si nos cantara al oído esos «it’s not you it’s me» reforzados con demoledores «uuuuuuh»s y su último giro. El verso del rapero 6LACK abunda en la oda al autoamor de la letra, que retuerce el tópico «no eres tú, soy yo»: «soy la única que necesito», aclara Miller.
Este poderoso giro artístico se apuntala con un fantástico vídeo repleto de freaks y una estética falsamente naif, y en el que una Bea Miller prácticamente irreconocible respecto a sus primeras imágenes promocionales. Alegóricamente presentado como una realidad virtual, Miller explica que el clip quiere mostrar que «aprender a respetarse a una misma y darte prioridad llega por ensayo y error, pero también que para lograrlo no puedes tomarte a ti misma muy en serio. Es difícil ser autocrítico si no puedes reírte de tus propios errores», remata. Desde luego, ese método está funcionando a Bea para ser mejor.
La fiebre latina en el pop anglosajón no tiene fin. Un par de días después de que Madonna haya lanzado ‘Medellín‘ junto a Maluma, este ha presentado un single junto a Becky G. Vale, ella no cuenta del todo porque al fin y al cabo tiene raíces mexicanas y lleva años trabajando ritmos reggaetoneros. Pero tiene poco de casualidad que, justo el mismo día, se haya lanzado un remix de ‘Con calma‘. Se trata del actual hit de Daddy Yankee basado en el célebre ‘Informer’ de Snow, con la participación de nada menos que Katy Perry.
Es cuestionable llamarlo remix, porque es básicamente el mismo tema con algunos versos y el gancho cantados por Perry. Pero lo cierto es que con la parte vocal de Katheryn Hudson el nuevo ‘Con calma’ está evidentemente orientado a potenciar la canción en el mercado anglosajón. No en vano Perry, salvo algún «ay papi», canta su parte en estricto inglés.
Pero es que no es la única norteamericana que participa hoy en un remix de un tema original de un artista hispanohablante. Hoy también se ha presentado una nueva versión de ‘Calma‘ del puertorriqueño Pedro Capó y Farruko, ya un hit en mercados latinoamericanos, que cuenta con la voz de Alicia Keys. Esta también se ha prestado a filmar un nuevo vídeo para este calentito y suave tema de inspiración caribeña. No parece probable que Lady Gaga se arrime al calor del pop latino, habida cuenta la deriva «seria» que tan bien le está funcionando, pero se está quedando sola en esto.
Fiel a esa imagen de follarín que vende en sus letras, Maluma no ha dejado ni que se enfríe el cuerpo de Madonna con su colaboración ‘Medellín‘ para ponerle unos cuernos artísticos con una cantante más joven. Se trata de Becky G, que ha contado con él en un nuevo single disfrutón que muy mal se tendría que dar para que no reedite el pelotazo comercial que daba hace cosa de un año con ‘Sin pijama’.
Se trata de ‘La respuesta’, un tema producido por Edgar «Edge» Barrera, autor de la base musical de éxitos del colombiano como ‘Clandestino‘ (con Shakira), ‘El préstamo’, ‘Marinero’ o ‘Mala mía‘, cuyo remix supuso la primera colaboración conocida entre Becky y el mismo Maluma. Es un tema de reggaeton pop que tiene un tremendo gancho en la combinación de su pre-coro y el estribillo en el que la norteamericana repite una y otra vez que «la respuesta a tu pregunta es no».
Una pregunta que no es otra que la solicitud de un escarceo sexual por parte del chico, rotundamente rechazada por la chica, que se muestra totalmente autosuficiente («yo no necesito un hombre que me joda») y que no está dispuesta a caer en el estereotipo machista. Maluma se muestra aparentemente comprensivo con que sea así, pero asegura (y la caga) que «si está buscando un hombre que no joda, eso no existe, te vas a quedar sola». El vídeo, ambientado en colores sepias y estética 50s, escenifica de manera cómica ese enfrentamiento.
Este fin de semana se celebra el segundo fin de semana del festival de Coachella 2019, en el que actúan como cabezas de cartel Childish Gambino, Tame Impala o Ariana Grande, y en el que brillaba Rosalía. Sin embargo, este sábado el evento no podrá contar con la presencia de Héloïse Letissier, la joven artista francesa tras el alias Christine and The Queens. Según ha comunicado en un escueto tuit para el que apenas «encontraba las palabras», ha regresado precipitadamente a Nantes por la muerte repentina de su madre. «He perdido a mi madre la noche del martes. He regresado para superar este trance junto a los míos – no podré cantar este sábado. Un beso», concluía.
De hecho, esto explica por qué su anunciada aparición en el popular late-night de Jimmy Kimmel prevista precisamente para el martes fue cancelada a última hora. Además de Coachella, Letissier también ha cancelado un concierto junto a Blood Orange. En principio, este duro trance personal no amenaza futuras fechas en directo, entre las que se incluyen festivales de nuestro país como Primavera Sound, a finales de mayo, y Doctor Music Festival, en julio.
Casualmente hace una semana que Christine and The Queens estrenaba un nuevo clip oficial para una de las canciones de su último y notable álbum, ‘Chris‘. Es el que corresponde a la canción que lo abre, ‘Comme si’, una potente pieza visual rodada en Tailandia por David Wilson (Arctic Monkeys, Tame Impala, Arcade Fire) que pretende ser una recreación de la célebre Ofelia de Millais, revisando además su trágico final en ‘Hamlet’, con connotaciones espeluznantes tras la noticia de hoy: «Deshagamos ese final trágico, engañemos a la muerte, por así decir. Devolvamos a Ofelia a la vida para expresar su deseo y locura con regocijo, como algo que la eleva, en vez de empujarla a las orillas de la muerte. Con ese fantástico «¿y si?» todo se hizo posible. ¿Y si Ofelia rezuma un poder extraño, el suyo propio? ¿Y si lo expresamos por algo extremadamente moderno, como el estilo de danza krump? ¿Y si contamos una nueva historia, una que nos emocione más que la que nos suelen contar?»
Je n’arrive qu’à écrire des phrases très simples. J’ai perdu ma mère dans la nuit de mardi. Je suis rentrée pour traverser cette épreuve avec mes proches – je ne pourrai pas chanter ce samedi. Je vous embrasse.
En algún momento del año pasado, el rapero californiano Anderson .Paak indicó que la continuación de su celebrado disco de 2016, ‘Malibu’, se llamaría ‘Oxnard Ventura’. Esa idea ha dado lugar a dos álbumes finalmente, estando ‘Oxnard‘ más centrado en el hip hop con un toque soul y ‘Ventura’ justo al revés. Estamos ahora ante un disco más conciso en el que además su productor ejecutivo, nada menos que Dr. Dre, le ha dejado más libertad para desarrollar una vena «más experimental». Eso le ha permitido realizar una parte central de este breve álbum más rara, con pistas como ‘Reachin’ 2 Much’, dividida en dos partes muy diferenciadas; esa ‘Good Heels’ de apenas minuto y medio en la que Jazmine Sullivan es una amante de Anderson .Paak que se «olvida las llaves y la ropa» y no sabe muy bien para dónde tirar («¿va tu novia hacia tu casa?», pregunta); o ‘Winners Circle’, que suma a un sample de ‘Una historia del Bronx’ (sobre el número de mujeres que hay en tu vida) un bajo muy funk y unos arreglos de easy-listening.
Pero el artista nunca llega a crear en esa vena experimental un mundo tan rico e interesante como los de Janelle Monáe, y lo mejor que puede decirse de ‘Ventura’ es que se abre y se cierra en plan clásico, muy lejos de lo zafio que resultaba ‘Oxnard’ en ocasiones. No, aquí no escucharás felación ni similar, sino un fondo musical muy vinculable con el Stevie Wonder de mediados de los 70. Ahí están ‘Come Home’ con André 3000 y su delicioso «te lo estoy suplicando aunque ya nadie suplica nada»; ‘Make It Better’ con Smokey Robinson, que podrían haber cantado indistintamente Curtis Mayfield o Leon Bridges; o la trotona ‘Twilight’, realizada en solitario junto a Pharrell Williams y realmente muy inspirada.
El ritmo jazzy de ‘Twilight’ encajaría sin problemas en aquel disco que Matthew Herbert hizo con Róisín Murphy, y la comparación puede resultar muy peregrina, pero sirve para poner de relieve que Anderson .Paak ha recuperado en ‘Ventura’ su capacidad crossover. El álbum se cierra con la estupenda ‘What Can We Do?’, en la que han podido rescatarse unos versos de Nate Dogg, fallecido hace 8 años, y lo mejor es que los arreglos van a encantar tanto a los seguidores de la psicodelia sesentera como a los de Burt Bacharach. Igualmente, ‘Jet Black’ con Brandy es un tema de funk lleno de «groove» que podríamos haber bailado en los 70, en los 90 o ahora; y ‘King James’ el necesario tema reivindicativo dedicado al jugador de basket Lebron James con pulla al muro de Trump. De nuevo en el equipo titular, Brandon…
Calificación: 7,5/10 Lo mejor: ‘Make It Better’, ‘Come Home’, ‘Twilight’, ‘Jet Black’, ‘King James’ Te gustará si te gustan: Prince, Stevie Wonder, Kendrick Lamar, Kanye West Escúchalo: Spotify
«¿Por qué las estrellas del rock toman cocaína, drogas y se mueren? Porque sienten que no hay salida. Me dije a mí misma: no quiero morir. Y luego pensé: «bueno, igual sí». Te preguntas si alguna vez podrás redimirte y volver al mundo real». Son declaraciones de Dolores O’Riordan en 1999 durante la promoción del cuarto disco de Cranberries, ‘Bury the Hatchet’, que hoy cumple 20 años.
The Cranberries habían cancelado una gira mundial a medias en 1996, cuando presentaban ‘To The Faithful Departed’, el primer tropezón de su carrera, un disco sobre la muerte que paradójicamente casi se los lleva por delante, especialmente a Dolores, que perdió una cantidad preocupante de peso tras tomar según ella misma «solo café y tabaco». «La gente decía que padecía anorexia, pero parecía que lo único que le importaba a la gente era el dinero. “Que la jodan, debe de pesar 40 kilos, debe de estar muriéndose, pero bueno, ¿qué pasa con la gira?”, reflexionaba después sobre la hipocresía que la rodeaba.
Dolores indicaba ya entonces que hacer el tercer álbum del grupo de manera tan precipitada había sido un error: «Teníamos que haber parado en lugar de hacer el tercer álbum. Pero nos convertimos en algo tan grande que teníamos una cantidad de presión enorme para continuar. Fue un disco muy deprimente. Vivíamos en hoteles y autobuses y ni siquiera podíamos salir a dar una vuelta. Me sentía como una prisionera. Mi abuela murió y como estábamos en Australia no pude ir al entierro. Recibes una llamada de que alguien ha muerto y tienes que olvidarte de eso y dar un concierto. Emocionalmente no estás en contacto con nada. Estás aislado, jodido y solo». Idea que compartía el guitarrista y co-autor Noel Hogan según la entrevista que nos concedía este año: «Tengo sentimientos encontrados con el tercer disco. Creo que después de los dos primeros, deberíamos habernos retirado una temporada. Fueron seis años seguidos grabando, girando… Escribíamos muy rápidamente, fue fácil escribir esos dos álbumes. Personalmente, en el tercero no estaba tanto “ahí”, en juego, por decirlo de alguna manera. Pasaron muchas cosas, es un disco que nunca he sentido mucho. Hay canciones que me gustan, otras que están OK, pero creo que podríamos haberlas hecho mejor».
Como consecuencia, en octubre de 1996 la banda se separó y perdió medio año el contacto sin verse ni hablarse después de haber «pasado cada día juntos desde los 17 años». Contaba Dolores: “Allá adonde iba, la gente me señalaba, diciendo que era una anoréxica y una zorra. Un terapeuta me dijo que me fuera a un lugar donde nadie me conociera, así que me fui al Caribe durante unos cuantos meses, donde nadie nunca había oído hablar de Cranberries. Fue fantástico sentirme humana otra vez». ‘Bury the Hatchet’ es a todas luces el disco de esa desconexión, un álbum mucho más luminoso que el anterior, con momentos tristes como la preciosa balada acústica ‘Shattered’ o el desolado tema al piano ‘Dying in the Sun’, pero en general mucho más optimista y hasta divertido, grabado durante el primer embarazo de Dolores, que según ella misma cambió su perspectiva de la vida.
Noel Hogan solía decir en las entrevistas que en ocasiones tenían que detener las grabaciones de ‘Bury the Hatchet’ porque les daba la risa, y el grupo que había grabado ‘Zombie’ y ‘Salvation’ sobre la violencia en Irlanda del Norte y el consumo de drogas, no era un grupo «divertido» precisamente. Pero aquí hay varias canciones que rozan lo descacharrante. ‘Delilah’, planteada como «algo que hiciera sonar a ‘Zombie’ como una balada» en declaraciones a la revista Q, fue escrita tras un ataque de celos sufrido por Dolores cuando una mujer «con unas tetas enormes» empezó a manosear a su marido en un pub. ‘Promises’ es una canción sobre el divorcio en Irlanda pero planteada desde un punto de vista humorístico como se aprecia perfectamente en su videoclip; y su amenaza «porque apostaste, ahora tendrás tu merecido» va más lejos todavía en ‘Loud and Clear’, donde la Dolores que veíamos humillada en ‘Put Me Down’ (a la que referencia) ahora se levanta para retar: «espero que nunca consigas lo que quieres / te estoy lanzando un hechizo para complicarte la vida / espero que pinches allá donde vayas con el coche / que el sol se cebe contigo y te despelleje vivo».
Las cuestionadas letras de Dolores (y la prensa anglosajona se cebó con el disco nada más empezar con su por otro lado icónico «suddenly something has happened to me / as I was having my cup of tea») están aquí más trabajadas, con campos semánticos muy rara vez utilizados por ella, hasta el punto de que a menudo parece haber recurrido a un/a co-letrista de confianza. Sucede por ejemplo en textos que no parecen de The Cranberries como ‘Desperate Andy’, ‘Promises’ o ‘Copycat’, donde encontramos referencias a «motocicletas de 1957», «telas de araña en el armario» o al «vestuario» de las boybands. Pero lo cierto es que volvió a hacerlas sola.
Ciertamente se agradeció el esfuerzo, si bien como era habitual, donde mejor brillaba O’Riordan era en la sencillez de ‘What’s On My Mind’, además de por supuesto en la claridad del texto de ‘Animal Instinct’, una melodía absolutamente escalofriante que permanece como favorita entre sus fans; o ‘Just My Imagination’, sobre huir de la depresión y simplemente ser feliz lo más cerca posible de la realidad. Dolores, que había descrito su obra maestra ‘No Need to Argue’ como «el sonido de alguien rompiéndote el corazón», describe ‘Bury the Hatchet’ como «su retorno a la realidad». Noel Hogan dice ahora que los discos de Cranberries siempre han tenido un punto de luz y oscuridad, pero este es el que más muestra de lo primero y el que más alejado suena de esa Dolores inestable que terminaría siendo diagnosticada con desorden bipolar, y finalmente falleciendo a causa de un consumo masivo de alcohol.
Nada en 1999 nos hacía presagiarlo: el grupo mide más la cantidad de conciertos, actuaciones y promo y se toma largos descansos entre continente y continente. En Madrid acuden primero a un escenario pequeño como La Riviera, donde recuerdo ver sacar a hordas de gente aplastada, desfallecida y llorando de las primeras filas, como si estuviéramos viendo en verdad a una de las boybands parodiadas en ‘Copycat’, y varios meses después actúan ya en el Palacio de los Deportes con un buen montaje en varias alturas, pantallas y varios trucos escénicos, como el ascenso de Dolores a los cielos al piano en ‘Dying in the Sun’.
Por qué el disco «solo» 3 millones de copias cuando ‘To The Faithful Departed’ había vendido el doble y ‘No Need to Argue’ hasta 17 millones de unidades puede estar explicado por varios factores: el lapso de 3 años entre álbum y álbum, la pérdida de confianza en el grupo por parte de Island, que seguramente empezó a percibirlos como un grupo inestable, máxime teniendo en cuenta sus declaraciones contra la industria; el ataque de la prensa hacia sus letras, y el abandono de las radios anglosajonas y universitarias, pues aunque el grupo rondara los 27 años a su edición, empezaba a parecer un grupo «adulto», como se aprecia en el vídeo de ‘Animal Instinct’, dedicado a la maternidad.
No sumó, definitivamente, la extraña portada de Storm Thorgerson, quien había trabajado con Pink Floyd, pero no resultaba tan apto para una banda de pop-rock menos ambiciosa. Thorgerson habló de su trabajo con Cranberries, refiriéndose a cómo Dolores le contaba historias de su vida para inspirarse, llevándole a la conclusión de que había pasado «tiempos difíciles». Había un concepto detrás que era rebelarse contra la presión de los medios, pero el artwork no gustó, incluso fue censurado en algunos países y dejó de lado las estupendas fotos de promo que se había hecho el grupo, las mejores de su carrera. Tampoco debieron ayudar nada unas declaraciones a la revista Q en la que Dolores se cebaba contra los Corrs («subraya mis palabras, The Corrs jamás serán grandes en América»), y que por si fuera poco, recalcaba cuando le repreguntaban en otros medios: «No debería decir nada porque ya me he metido en problemas, pero no hay ningún desafío en hacer folk irlandés. Podría hacerlo fácilmente, pero eso es para un pub, cuando se lo añades al rock, queda muy cutre».
Sin embargo, el álbum, aunque un fracaso estrepitoso en Reino Unido y Estados Unidos, obtuvo un éxito muy marcado en lugares como Canadá, Italia, Francia y muy especialmente España, donde ‘Bury the Hatchet’ fue multiplatino y pasó más de un año en listas, superando muy holgadamente las ventas del anterior, dejando por aquí un cuarto single (‘You and Me’) e incluso un CD promo para el quinto (‘Copycat’). No está, desde luego, a la altura de sus dos primeros álbumes, pues en muchos detalles -sobre todo en la producción de cuerdas y guitarras eléctricas- se echa de menos a Stephen Street, pero tiene material más que suficiente para no caer en el olvido.
Pese a que se nota que es Viernes Santo, especialmente en el ámbito del pop nacional, lo cierto es que este Ready for the Weekend difícilmente podría estar más cuajada de grandes nombres: más allá del ansiado single de Madonna ft Maluma, lo nuevo de Beck, el directo con inéditos de Beyoncé, los singles de Becky G (de nuevo, Maluma), un remix de ‘Con calma’ de Daddy Yankee junto a nadie menos que Katy Perry, otro de Pedro Capó que cuenta con Alicia Keys para una nueva versión de ‘Calma’, un tema de Chris Brown con Nicki Minaj, otro de Kygo y Rita Ora (para la BSO de ‘Detective Pikachu’) y el single para el disco de canciones inspiradas en ‘Juego de Tronos’ que perpetran SZA, The Weeknd y Travis Scott pueblan hoy la playlist.
Y además hay un buen puñado de discos interesantes: junto a los nuevos trabajos de The Tallest Man On Earth, Lizzo, Fat White Family, Jay Jay Johanson, Bananarama, Wand, Sad Planets (proyecto paralelo de Patrick Carney de The Black Keys), Heather Woods Broderick, Cayucas o Loyle Carner, llegan los debuts de las promesas Jade Bird, Gus Dapperton, Kelsey Lu y Lolo Zouaï. Además, Tune_yards lanza una BSO para una película y Nouvelle Vague presentan disco de rarezas.
Carly Rae Jepsen, Putochinomaricón, The Cranberries, Hidrogenesse, Four Tet, Little Boots, Eagles of Death Metal, Aries, Jain, Modest Mouse, Pavvla, Christophe & Sébastien Tellier, Octavian, The Soft Cavalry (proyecto de Rachel Goswel de Slowdive con su pareja Steve Clarke), Cate Le Bon, Kevin Morby, Au/Ra, Sheryl Crow & Johnny Cash (!), Santana & Buika, Zara Larsson remezclada por Rudimental o Lila Downs versionando a Manu Chao completan la selección de este 19 de abril de 2019.
Bob Dylan está de gira por Europa y esta semana ha actuado en Viena, en un concierto que ha dejado un par de noticias. La primera es que el cantautor de Minnesota, que no suele interactuar con el público en absoluto durante sus conciertos, se ha salido del guion para amonestar a su público por hacerle fotos, en concreto durante su interpretación de ‘Blowin’ in the Wind’. Cabe recordar que en los conciertos de Bob Dylan está estrictamente prohibido hacer fotos. La segunda noticia, que sucede en el mismo concierto y, de hecho, en la misma escena, es que justo antes de reprimir a su público, el músico se tropieza y por poco se da de bruces contra el suelo, dejando una estampa entre el humor y el terror.
La escena, que debe haber recordado a Dylan por qué no habla en sus conciertos, transcurre así: Dylan interrumpe la canción para hablar, da unos pocos pasos hacia atrás por alguna razón, se tropieza, casi se estampa contra un miembro de su banda y contra el suelo, se levanta y se vuelve a dirigir al público para decir: “Sacad fotos o no las saquéis. Tocamos o posamos, ¿de acuerdo?” Tiene el vídeo Stereogum en su Facebook.
Bob Dylan está a punto de actuar en España y las entradas están disponibles en Ticketmaster. Los conciertos son el 25 de abril en Navarra, el 26 de abril en Barakaldo, el 28 de abril en Gijón, el 29 de abril en Santiago, el 4 de mayo en Fuengirola, el 5 de mayo en Murcia y el 7 de mayo en Valencia.
SanSan ha anunciado su cancelación. El festival celebraba una nueva edición en Benicàssim los días 18, 19 y 20 de abril (es decir, a partir de hoy) con la presencia en su programación de artistas como Izal, Love of Lesbian o Rozalén. Sin embargo, el festival informa que debido a una “alerta de fuertes rachas de viento y lluvia” emitida hoy por la Junta Local de Seguridad, el festival ha de ser cancelado.
Esta es la nota de prensa íntegra:
“Querido público y artistas:
Todos estos meses nos hemos dirigido a vosotros con la ilusión de que formaras parte de la mejor edición del SanSan de su historia. Llevamos un año de intensos preparativos para organizar una cita musical inolvidable, mimando cada detalle del cartel y del espacio en Benicàssim.
Hace una semana la ilusión se transformó en preocupación ante la previsión de lluvia en la zona durante los días del festival y tomamos medidas para garantizar vuestro bienestar: refuerzo de la técnica, carpas para resguardarse y hasta chubasqueros gratuitos.
Hoy la ilusión y la precaución se han convertido en tristeza porque lamentablemente os tenemos que comunicar que la Junta Local de Seguridad, reunida esta tarde de manera extraordinaria, nos han instado a cancelar por seguridad todas las jornadas del festival ante la alerta por fuertes rachas de viento y lluvia.
El camping seguirá abierto hasta el domingo y en el caso de que las condiciones meteorológicas sean extremas se habilitarán espacios seguros para alojar a la gente”.
Lo hemos intentado todo pero las fuertes rachas de viento registradas ya han superado los 70 kilómetros por hora y pueden llegar hasta los 120 según las previsiones, haciendo imposible la celebración de ningún evento en el recinto. Garantizar la protección de todos, público, trabajadores y artistas, es el principal objetivo.
Todos los que tengáis abono o entrada diaria recibiréis en los próximos días un email informando de cómo procederemos a la devolución.
Solo tenemos una cosa más que decirte en este momento tan duro para nosotros: el SanSan volverá en 2020 con más fuerza que nunca. Tendréis noticias nuestras muy pronto”.
PUTOCHINOMARICÓN vuelve el 10 de mayo con un nuevo EP llamado ‘Miseria humana’ tras el éxito de ‘Corazón de cerdo con ginseng al vapor’, uno de los mejores discos de 2018. El nuevo trabajo de Chenta Tsai saldrá al tiempo que verá la luz en las tiendas su primer libro, ‘Arroz tres delicias’, que sale el 23 del mismo mes.
De momento ya está disponible en las plataformas de streaming el primer avance de ‘Miseria Humana’, un ‘Doble Tic Azul’ que el cantante ya había presentado en Los Conciertos de Radio 3, y que como adivinarás por su título, habla de la era del Whatsapp y de las redes sociales. La base es puro PC Music -inspiración reconocida de Chenta- mientras la letra deja frases puro siglo 2018/2019 como “siento estar desconectado toda la noche, tendrás un cable pa cargarlo en el coche / se me apagó, no contesté y te dejé en doble, no era importante pero sé que jode”.
Chenta presentará sus nuevos temas en una gira por España que empieza el 4 de mayo en WARM UP de Murcia y que seguirá el 17 de mayo en el Ochoymedio de Madrid, el 25 de mayo en la IFA de Alicante, el 31 de mayo en el Primavera Sound de Barcelona, el 8 de junio en LES ARTS de Valencia y el 12 de julio en el festival Doctor Music, en Montmeló.
Los prejuicios contra la música electrónica pueden llegar tan lejos como para considerar a Tom Rowlands y Ed Simons simplemente productores o DJ’s antes que autores de canciones. Los discos de Chemical Brothers arrasaron y básicamente el dúo le gustaba a todo el mundo, pero pocos podrían haber adivinado que se desarrollarían como artistas mucho más que toda la generación Brit-pop o casi, entregando discazo tras discazo con muy pocas manchas a lo largo de toda su carrera. Hay quienes pudieron darles por muertos cuando editaron un recopilatorio en 2003, pero es que después de aquello llegó una de sus mejores canciones, ‘Galvanize’ (2004); el celebrado ‘Further’ (2010); y así hasta el que hasta ahora era su último álbum, un ‘Born in the Echoes‘ que contenía tremendo trallazo como fue ‘Go’ y una de sus mejores baladas, ‘Wide Open’, junto a Beck.
Puede que su nueva apuesta, ‘No Geography’, no reúna dos temas tan impresionantes como estos, pero a cambio el conjunto es estupendo en un nuevo álbum de The Chemical Brothers muy bien equilibrado entre grandes singles y temas más introspectivos y menos comerciales que engrandecen el conjunto. ‘Free Yourself’ fue el primer adelanto el pasado otoño, una llamada a la liberación a través del baile en plan electro, en verdad inspirada en un texto de la poeta Diane di Prima; pero el segundo, ‘MAH’, lanzado este, es aún mejor. Una de esas canciones del dúo capaces de llevar a decenas de miles de personas a la vez a la histeria colectiva mientras la letra precisamente se jacta de estar «completamente loco», tomada de un tema de El Coco de 1977.
También han sido single antes de la edición del álbum ‘We’ve Got to Try’, un atractivo tema de soul que podría haber firmado Mark Ronson inspirado por los Jackson 5 y que se ha complementado con un gran vídeo de corte canino y galáctico; y ‘Got to Keep On‘, a la que han dado una pátina disco-soul a lo Chic gracias a las voces corales y a un videoclip que parece una adaptación al siglo XXI de Soul Train. Su sample corresponde en este caso a ‘Dance With Me’ de Peter Brown (1977). Son ambos temas ágiles y muy bien integrados en el conjunto, en el que también destacan las canciones co-escritas por la noruega Aurora Aksnes.
Esta vez The Chemical Brothers no han recurrido a nombres tan populares o mediáticos como Noel Gallagher o St Vincent como voces invitadas, pero de la misma manera que La Roux enriqueció el último álbum de New Order, Aurora ha aportado solidez a la inicial y efectiva ‘Eve of Destruction’, inmediatamente después a su sucesora en la secuencia, la divertida ‘Bango’, y finalmente a la repetitiva ‘The Universe Sent Me’, en la que los «I cave in» se clavan fácilmente en el cerebro.
Su «búsqueda de la divinidad» suma tantos hacia esa vertiente más reflexiva del disco. Este recibe el nombre de ‘No Geography’, y su portada inspirada en Godley & Creme parece mandarnos un mensaje de evasión ante los males del mundo de los últimos años, que han sido muchos y variados. En ese contexto el tema titular, excelente en su búsqueda de la comunión colectiva, es totalmente escapista, eufórico; y la final ‘Catch Me I’m Falling’, por la que Moby mataría ahora mismo, deja un sabor agridulce en su texto aterrorizado ante la idea de perder a alguien, pero cuyo tono parece esperanzado. Con un buen balance entre los primeros minutos del álbum, que se suceden sin tregua para el oyente, y esa otra parte más espiritual (esta es su entrega más «soul»), The Chemical Brothers logran mantenerse en su noveno álbum como otros artistas solo pueden soñar.
Calificación: 8/10 Lo mejor: ‘MAH’, ‘No Geography’, ‘Got to Keep On’, ‘We’ve Got to Try’, ‘Free Yourself‘ Te gustará si te gustan: aparte de ellos mismos, Caribou, Moby, Disclosure Escúchalo:Spotify
Beyoncé publicará al fin ‘Lemonade‘ en las plataformas de streaming el próximo martes 23 de abril, pero no el disco -que seguirá siendo exclusiva de Tidal por el momento- sino el audio de la película del mismo nombre que acompañó a su lanzamiento en 2016. Esto significa que podremos escuchar, en un audio de 65 minutos, las canciones de ‘Lemonade’ y a su vez la obra total narrada por la propia Beyoncé, que recita en la cinta poemas de la poeta somalí Warsan Shire. El 23 de abril se cumplen tres años exactos del lanzamiento de ‘Lemonade’ (álbum y película se lanzaron a la vez).
Como recuerda Variety, que ha dado la exclusiva, la película de ‘Lemonade’ se divide en 11 capítulos: ‘Intuición’, ‘Negación’, ‘Enfado’, ‘Apatía’, ‘Vacío’, ‘Responsabilidad’, ‘Reformación’, ‘Perdón’, ‘Resurrección’, ‘Esperanza’ y ‘Redención’, por lo que cabe preguntarse si el audio aparecerá listado con estos títulos. Además de la narración de Beyoncé, la cinta incluye declaraciones del activista afroamericano Malcolm X.
La noticia es importante pues no está de más recordar que ‘Lemonade’ fue el segundo disco más vendido de 2016 solo por detrás de ‘25‘ de Adele. O en otras palabras, ‘Lemonade’ fue el disco lanzado en 2016 más vendido en 2016 (’25’ salió en 2015). Pero mientras el tercer álbum de Adele llegó a las plataformas de streaming poco menos de un año después de su lanzamiento, ‘Lemonade’ (el audio de la película, más bien) ha tardado tres años enteros.
Hay muchas cosas que admiro de Madonna como artista pero sobre todo dos: su capacidad para descolocarme y su capacidad para divertirme. ‘Medellín’ contiene algo de las dos. En primer lugar, porque ninguno de los primeros singles de sus 14 discos se parecen entre sí, salvo que consideremos su gusto por las buenas melodías su leit motiv al haberse criado en los años 60 nada menos que en Detroit.
En ‘Medellín’, la melodía perfecta de la autora de ‘Like a Prayer’ también se encuentra. Únicamente se esconde en un arisco estribillo dub que parece consecuencia de las nuevas leyes de la modernidad, como se ha visto en algunos lanzamientos recientes de Lorde, Rosalía, Ariana Grande o Rihanna, que desagradaban con coros raros que luego se pegaban a fuego. Prefiero esperar 10 días antes de terminar de decidir qué opino de los «ven conmigó», pero el resto de la canción es oro: «si te enamoro / si me enamoras / nos vamos, nos vamos pa’ Medallo» es el diálogo chico/chica que no sabíamos que necesitábamos oír en ‘La Isla Bonita’; los «1, 2, chachachá» y los «slow down, papi» son los ganchos extra sobre los que parece que necesitan asirse las canciones de hoy; y tanto Maluma como Madonna se muestran en sus partes vocales integrados en el mejor dueto posible. Ella dice algo; él se ríe. Y así sucesivamente, dejando una sensación de complicidad máxima.
Quizá porque Madonna llevaba un año grabando este disco y él llegó el último, me imaginaba a Maluma aquí un poco forzado, pero lo cierto es que ha entrado tan feliz y contento que en su Instagram se ha emocionado de verdad oyendo el estreno del tema en un coche -no importa la dirección- en Beats 1: «Imposible contener las lágrimas y la emoción después de escuchar esto. No saben mi felicidad y lo que representa esto para mi VIDA». Se nota. Sus dos pre-estribillos son puro nervio en este sueño húmedo típico de la Madonna de ‘Erotica’; y por otro lado rara vez la música del cantante ha estado mejor producida, pues su fuerte es la creación de «hooks» históricos, pero no el acabado, como se vio en ese clásico contemporáneo llamado ‘Chantaje’, que el mundo tardó un par de días o tres en apreciar de verdad.
Por su parte, Madonna no puede sonar más cómoda (que no acomodada) en la tranquilidad sensual de algún remanso de Colombia, Cuba o Jamaica. Hay un momento clave en esta composición y es el arranque de la letra, cuando Madonna se toma «una pastilla para dormir». A causa de eso, la producción del tema está dominada por un ambiente «onírico» y lleno de «reverbs», con algunas tomas vocales de la artista tan elevadas en su abstracción que incluso suenan próximas a la espiritualidad de ‘Ray of Light’, como se ve muy claramente en la segunda estrofa.
Y ahí es justo cuando la canción se anota el tanto del humor. Madonna canta, en un ataque de intensidad, que «por una vez no ha tenido que esconderse a sí misma». Y la respuesta de Maluma es: «oye, mamacita, qué te pasa, pero si ya estamos en mi casa / Si sientes que hay un viaje ahí en tu mente / será porque te has pasado con el aguardiente». Alguien le sacará la punta a esto, pero es básicamente la historia de un rollo recién llegado a casa, desequilibrado entre amor o sexo o atontamiento. La Madonna de ‘Music’ hablando a la Madonna de ‘Ray of Light’ para exigirle: «¡dame de eso que tú estás tomando!». Veremos, en el vídeo -del que ya puede verse un adelanto- quién pudo más. Sexo o amor. Espiritualidad o hedonismo. Sueño o realidad. Maluma o Madonna. Maluma o Madame X.
Mientras el Papa concede entrevistas en las que condena la pederastia en la Iglesia, triunfan libros como ‘Sodoma’ y aparecen películas en las que se habla sobre la cura de la homosexualidad, François Ozon estrena en nuestro país su nueva cinta, que contra todo pronóstico ha sido un taquillazo en Francia, ya cerca del millón de espectadores. Basada en hechos reales que hemos visto en las portadas de los medios de comunicación, en concreto en los abusos sexuales hacia cientos de menores en la diócesis de Lyon mientras el cardenal Barbarin miraba hacia otro lado; ‘Gracias a Dios’ no proviene exactamente de la inquietud de Ozon de tratar un tema de actualidad.
Eso ya lo había hecho la magistral ‘Spotlight’ desde el punto de vista periodístico, y de la que juraría que en un momento dado vemos un póster en ‘Gracias a Dios’. La inquietud del director de ‘8 mujeres’ era centrarse por una vez en la fragilidad masculina y para ello lo hace a través de 3 personajes muy diferentes entre sí, enfrentados a su vida adulta de manera muy dispar, tras haber sufrido los abusos en su niñez 30 años atrás. Un burgués católico y padre de 5 hijos, un ateo a la postre entregado al activismo más combativo, y un tercero con graves problemas de integración social.
El título de la película hubo de ser alterado y la cinta no pudo rodar sus escenas eclesiásticas en Lyon, sino en Bélgica y Luxemburgo, para evitar el escándalo, incluso la censura o el entorpecimiento de la producción. ‘Gracias a Dios’ toma su nombre de una metedura de pata histórica de Barbarin en una rueda de prensa (algo así como «gracias a Dios los crímenes han prescrito»), para hacernos reflexionar sobre la fe religiosa, el camino tan poco cristiano del silencio que ha escogido durante décadas la Iglesia ante las atrocidades cometidas en su seno, y la dificultad para lograr la credibilidad de las nuevas generaciones cuando incluso hoy se amparan en la presunción de inocencia.
Frente a la gravedad de todos estos hechos, Ozon ha decidido dar un paso atrás como director para dejar el protagonismo a las víctimas y a sus maneras de salir adelante, entregando una película sobria y bastante austera, sin excesos lacrimógenos, bien resuelta y bastante ágil para extenderse hasta los 137 minutos. A duras penas parece de su filmografía para bien y para mal. Para mal porque se le echa de menos, y para bien porque el tema tampoco es que consintiera su sello o demasiadas licencias artísticas. François sí ha usado por ejemplo la opresiva geografía de Lyon, con la Basílica dominando la ciudad, como metáfora (es la ciudad más católica de Francia), como se aprecia en la primera escena de la película, pero en general el «cine de autor» esta vez lo ha dejado «en casa«. 7.
Al tiempo que se ha estrenado ‘Medellín’, su single colaborativo con Maluma, Madonna ha concretado los detalles de edición de su nuevo álbum, que recibe el nombre de ‘Madame X’ y saldrá el día 14 de junio. Habrá varias ediciones: estándar, deluxe y superdeluxe, además de vinilo y cassette.
Una nota de prensa detalla el tracklist de la edición estándar y la edición deluxe, destacando su equipo «el tema épico ‘I Rise’, el dancehall jamaicano de ‘Future’ hecho con Quavo y Diplo y la innovadora ‘Dark Ballet’ producida por Mirwais», que según Shazam es el tema estrenado en vivo en la gala de los MET del año pasado, llamado entonces ‘Beautiful Game’. Entre los productores también se cita a Mike Dean, «entre otros».
Curiosamente, a diferencia de lo que sucedía en ‘MDNA’ y ‘Rebel Heart’, los «bonus tracks» están insertados dentro del tracklist y uno de ellos, ‘Extreme Occident’, sería el que escuchamos en el teaser del disco también según Shazam. Se especifica que Madonna cantará en inglés, portugués y castellano en el álbum y que además de Portugal también le han influido los sonidos de otros países.
1. Medellín with Maluma
2. Dark Ballet
3. God Control
4. Future ft. Quavo
5. Batuka
6. Killers Who Are Partying
7. Crave ft. Swae Lee
8. Crazy
9. Come Alive
10. Extreme Occident **deluxe version only
11. Faz Gostoso ft. Anitta
12. Bitch I’m Loca ft. Maluma
13. I Don’t Search I Find
14. Looking for Mercy **deluxe version only
15. I Rise