Shakira ha hecho historia este sábado noche al celebrar el concierto más multitudinario de cualquier artista latino, reuniendo, según el balance oficial de las autoridades, a 2 millones de personas en la playa de Copacabana. ‘Lobacabana’, según los abanicos que se repartían por el recinto.
La artista colombiana es la tercera, después de Madonna y Lady Gaga, en abarrotar la playa de Río de Janeiro a base de los hits de toda una carrera, que no son pocos. Tras una hora de espera, durante la cual el cielo brasileño se iluminó de drones que dibujaron una loba aullando a la luna llena, Shakira salió al escenario emocionada: «Pensar que llegué aquí cuando tenía 18 años, soñando con cantar para ustedes», comentó.
Shakira mantuvo el portugués como su idioma principal durante la mayor parte de la actuación, mostrando su compromiso con el público brasileño. Los hits, desde ‘Waka Waka’ hasta su comentada sesión con BZRP, hablaron por sí solos. Esta dio todo un repaso a su carrera, muy similar a lo visto en la gira de ‘Las mujeres ya no lloran’, pero con alguna que otra sorpresa: Anitta la acompañó para ‘Choka Choka’, mientras que Caetano Veloso, Maria Bethânia e Ivete Sangalo salieron al escenario para interpretar algunos de sus clásicos.
Con Veloso, Shakira interpretó ‘O Leaõzinho’, la cual aseguró que solía cantar a su hijo Milán por las noches. Con Bethânia cantó ‘O que é o que é?’, pero la fiesta se hizo notar con las apariciones de la escuela de samba Unidos da Tijuca y de Ivete Sangalo, con quien cantó ‘País Tropical’.
Su sesión con Bizarrap, tan dedicada a Gerard Piqué, cerró el concierto por todo lo alto, recordando que el nombre de la propia gira viene de esa canción. En otro momento, Shakira dedicó el concierto a todas las madres solteras de Brasil. «Yo soy una de ellas», bromeó la colombiana.
En un Dabadaba animadísmo y con todas las entradas vendidas, tras un par de teloneros notables (los muy 90s slacker Glass Cheques y unos brevísimos Bayview, estos sí más “sonido de la joven Escocia”) sonaba por los altavoces una selección musical que no parecía casual mientras el equipo de Edywn Collins preparaba el escenario. Joyas raras de soul como ‘Gimme Little Sign’ de Brenton Wood y pop europeo (‘Mon ami la rose’ de Françoise Hardy) parecían escogidos para recordarnos parte del ADN musical y sentimental de esta figura clave del pop de finales del siglo XX, que visita España estos días en una gira de despedida que parece definitiva.
Con todo listo –incluyendo un fondo del escenario que rezaba “EDWYN” con las mismas letras del ‘68 Comeback Special’ de Elvis– la aparición de Collins no se hizo esperar. Acomodado en una silla con sus músicos rodeándole pero también arropándole, saludó con buen humor y anunció ‘Falling and Laughing’, sencillo de debut de Orange Juice en 1980 y por tanto ideal comienzo para este concierto que fue como un paseo emocionante por los recuerdos de una carrera que comprende ya cinco décadas.
En la rápida transición con otra pepita de oro del catálogo de Orange Juice, ‘Dying Day’, con ese arpegio doble inicial resonando gloriosamente en unísono, una evidencia empezaba a materializarse: la banda –dos guitarras, bajo, batería y un teclista-saxofonista– era excelente, y los arreglos estaban exquisitamente cuidados. A largo de la noche sonarían fieles a las canciones originales pero dotándolas de una energía propia, nueva. Lo cual a su vez se traduciría en una sonrisa casi permanente de Collins, ataviado con tejanos y camiseta oscura de Fred Perry, y luciendo una voz perfecta, por cierto. Algo muy bonito se estaba creando sobre ese escenario.
‘Dying Day’ nos permitió además escucharle cantar ese histórico “I’m not afraid to say / I’m close to tears”, un recordatorio de lo vanguardista que fue la pose anti rock y anti pomposidad post-punk de este grupo de Glasgow. Un acercamiento a lo sentimental y vulnerable aunado a su sonido de guitarras “jangle” que trazaría la hoja de ruta de buena parte del pop británico, desde los Smiths hasta el llamado sonido C86. Que su responsable principal estuviese despidiéndose de los escenarios frente a nosotros parecía un privilegio difícil de creer.
Tras estos dos guiños al comienzo de su carrera, el repertorio pasó a revisitar la piedra angular de la carrera en solitario del músico (y su disco más popular de lejos), ‘Gorgeous George’ (1994). Hasta cuatro canciones acabarían sonando de él, las dos primeras en aquel instante: la primera ‘Make Me Feel Again’, que es una de las canciones de pop más perfectas de Collins, y que la banda tocó emulando elegantemente el tempo perfecto de Paul Cook en el disco original. La sorpresa de que buena parte del público se puso a corearla dejaba claro que había no pocxs fans de ‘Gorgeous George’ entre ese público sensible, receptivo y encantador que incluía por cierto a bastante francesxs y a buena parte de lo mejor del Donosti Sound (un 40% de La Buena Vida y un 50% de Family).
Por eso fue tan bien recibida una pieza tan a priori peliaguda para un directo (por lenta y larga) como es ‘The Campaign for Real Rock’, esa magistral pieza del mismo disco que es una diatriba satírica contra las poses vacías e impostadas del rock, y que concluyó con ese coro final que rima genialmente “truly detestable” con “summer festival”, de nuevo coreado por parte de lxs fieles, y disfrutado en toda su acidez. La sonrisa traviesa de Edwyn al terminar dejó claro que había captado perfectamente la buena recepción.
‘Knowledge’ es una de las muchas canciones increíbles del disco más reciente de Collins (‘Nation Shall Speak Unto Nation’, 2025), y nos ofreció la cara más reflexiva del músico, recurrente en un disco lleno de letras muy francas y confesionales. Para los fans de este álbum fue tremendamente emocionante oirle cantar de forma tan cercana esos versos tan desgraciadamente pertinentes (“A lo largo de mi vida he conocido a mucha gente / Hay gente buena y gente mala / Cuanto más conozco este viejo mundo/ Menos seguro me siento y menos fe tengo”) contrarrestados con el consuelo de que “el conocimiento es mi amigo” y la melancolía de que “me resulta duro decir adiós a mi viejo yo”. Fue otro de los muchos momentos conmovedores de una noche llena de magia, que completó un precioso solo de saxo a cargo de Sean Read.
Tras ‘Wheels of Love’ –un bonito guiño a su debut en solitario de 1989– Edwyn presentó a la banda con cariñoso humor y algún lapsus, para pasar a una nueva sección dominada por canciones de regreso a Orange Juice: la cadencia juguetona de ‘What Presence?!’ demostró que muchas de las canciones del grupo están hechas para bailar (y mejor junto a cientos de fans) porque nunca me había gustado tanto la canción como esa noche, con esa parte funk del final y otro solo de saxo celebradísimo por Collins (quien a lo largo de la noche elogió los solos de todos sus músicos).
En medio de ese repaso sin embargo hubo espacio para una selección de ‘Losing Sleep’: la canción ‘In Your Eyes’, que cada noche de la gira del pasado otoño por Reino Unido ofrecía un entrañable dueto entre Edwyn y su hijo. Por suerte la tradición se ha mantenido en esta gira española, y al aparecer en escena entendí por qué el flequillo del cantante de Bayview (teloneros) me había recordado tanto al de un joven Collins: se trataba de Will, su hijo.
La interpretación conjunta fue fabulosa, y la conexión padre-hijo tan intensa que hizo de la canción una de las más palmeadas. La ligera vergüenza y timidez del joven fue acogida con cariño por el público (“when I was young I was shy and awkward”, había cantado hacía un rato su padre) y hasta celebrada en aquel auténtico espacio seguro para nerds y anoraks en el que Dabadaba se convirtió durante todo el concierto. “My son! My son!”, aclamaba Edwyn mientras Will se retiraba no sin antes darle un entrañable beso detrás de la cabeza.
Entonces ‘Simply Thrilled Honey’ trajo de regreso a esos Orange Juice que son también padres del white boy funk británico de los 80. Una vez más, la réplica instrumental impecable, con los efectos adecuados en las guitarras y la demostración de que Andy Hackett es ahora “las manos” de Edwyn Collins. El momento sólo podía conducirnos a una de las canciones más celebradas de la noche, el clásico de Orange Juice ‘Rip it Up’, para el que Edwyn Collins se puso de pie, y cantó apoyado en su bastón y bailando con un contagioso contoneo, especialmente en las partes instrumentales alargadas, prácticamente un remix de maxisingle replicado en vivo.
De vuelta a las canciones en solitario, el viejo clásico ‘Don’t Shilly Shally’ –sencillo de 1987– dio paso a la última canción antes de los bises, y que con Collins todavía de pie sólo podía ser su verdadero gran éxito, ‘A Girl Like You’. Una canción con una producción tan icónica que no es fácil replicar en directo, pero que por supuesto este supergrupo bordó, con cada detalle en su sitio (vibráfono, guitarras filtradas, solos de fuzz furioso) y –lo más importante– con el groove perfectamente medido, en especial la réplica perfecta de lo que en realidad es el pilar central de la canción: el bajo icónico de Clare Kenny.
Aprovechando el desmadre final con las dos guitarras a todo trapo con el fuzz y el octaver, Edwyn se desplazó caminando a su ritmo hacia el lateral hasta desaparecer, con una ovación que lo tendría de vuelta en menos de dos minutos.
El regreso trajo consigo un cambio de tono muy bello con la interpretación de la acústica y delicada ‘Low Expectations’ (de nuevo ‘Gorgeous George’), en la que la sensibilidad del público se confirmó con el silencio respetuoso y atención que merecía esta canción de amargura y aceptación. 30 años después, esos versos temerosos del aburrimiento de la vida doméstica tenían una resonancia distinta, especialmente ese “No es que no debas desear más / Es simplemente que tus expectativas deberían ser más modestas”. Su otra mano derecha, Carwyn Ellis, le acompañó hermosamente arpegiando una guitarra acústica, y fue especialmente emotivo escucharle hacer a Edwyn usar un instrumento, ahora que la voz es prácticamente su único medio de expresión musical: un sencillo solo de armónica con una mano fue otro de las imágenes y sonidos imborrables de aquella noche.
‘Home Again’, otro precioso corte pausado de su disco “de regreso” en 2007 tras sus problemas de salud dio pie a la despedida definitiva –y festiva– cerrando el círculo con dos clásicos más de Orange Juice: ‘Felicity’, con una memorable mención a su excompañero en el grupo (“James Kirk wrote this!”) , y el final con ‘Blue Boy’. Igual al comenzar, otro sencillo más del sello Postcard de 1980, glorioso caos de pop descacharrado que hizo vibrar a banda y público por igual.
La sonrisa de Collins, su agradecimiento final fue el cierre de una noche que pocx de lxs asistentes creo que olvidaremos. No todo fue perfecto: ‘The Wheels of Love’ sonó algo apagada sin el oropel late-80s de la grabación original, y a ‘Rip it Up’ a pesar de ser tan celebrada le faltó algo de empuje. También fue una pena que de su excelente nuevo disco sólo sonase una canción. Pero el resto fue tan deslumbrantemente elegante y emocionante que convirtió la noche en inolvidable. Entre los asistentes no había más que sonrisas y las conversaciones conforme se encendían las luces eran intentos bastante inútiles de expresar toda la magia que acabábamos de vivir.
Mala Gestión son conocidos por su divertido e irónico, sobre todo, punk, que ellos mismos han bautizado como «ñunk». De vez en cuando también demuestran que pueden hacer un tema de pop rock que sea pegadizo, inteligente e hilarante a la vez. ‘Ex-Ex (pareja)’ es la Canción del Día.
A veces, un concepto simple y sólido puede hacer maravillas. Los acordes y las melodías de ‘Ex-Ex (pareja)’ los hemos escuchado mil veces en el pop, eso es así. Sin embargo, nunca de forma tan divertida. El protagonista de la canción está decidido a olvidar a su ex, mientras canta sobre irse «de mercadillo» o comer con su perro para llenar los huecos que ha dejado la otra persona. Ser su expareja se le hace cuesta arriba. Por eso quiere ser su «ex-expareja».
El estribillo, entre líneas de saxofón y coros, es toda una fantasía pop que recicla el estribillo de ‘Ni tú ni nadie’, probablemente la canción más icónica de Alaska y Dinarama: «Dónde está nuestro error sin solución / Ya no quiero ser tu expareja / Quiero ser tu ex-expareja», cantan.
Los versos, eso sí, son tan absurdos como los mejores momentos de Mala Gestión: «Me han dicho que de mí ya no te acuerdas / Y pienso que jopetas, mecachis, caramba». En las últimas líneas, el narrador es puro anticlímax: «Decías que mis temitas no eran buenos / Y mira, ahora trabajo en un McDonald’s». A veces, con esto es suficiente para tener un bop.
Este viernes 1 de mayo se pusieron a la venta los nuevos discos de KNEECAP, Kacey Musgraves o Zara Larsson, que ha lanzado la versión ‘Girls Trip’ de ‘Midnight Sun’. También se han publicado los últimos singles de Madonna, Lizzo, DMA’S, Natalie Imbruglia o Bleachers.
En el ámbito nacional tenemos los nuevos sencillos de Jimena Amarillo, La Plazuela, TRISTÁN!, Marc Seguí o Iván Ferreiro.
La playlist abre, por supuesto, con la colaboración de Madonna y Sabrina Carpenter, ‘Bring Your Love’. Le siguen los focus tracks de los discos de KNEECAP y Kacey Musgraves, ‘Irish Goodbye’ y ‘Horses and Divorces’, respectivamente. Drax Project, Bella Kay, Rudimental, JPEGMAFIA en modo experimental, Nia Archives, Maroon 5, Halsey o Becky Hill son algunos de los artistas que completan los lanzamientos internacionales.
Por otro lado, la música en española está representada esta semana con las colaboraciones de Leo Rizzi y Santi Balmes, Anabel Lee y Despistaos y la improbable, pero disfrutona, ‘Acelera’ de Nu Genea con María José Llergo. Çantamarta, Ultraligera, NIA, Daniela Blasco y Maximiliano Calvo también han lanzado adelantos esta semana.
Charli XCX ha mostrado por primera vez un adelanto del sonido que seguirá su próximo disco, el cual ha apuntado durante el último año que estará influenciado ampliamente por la música rock. Sin embargo, en un post de Instagram, ahora la artista británica aclara que nunca dijo que «estaba haciendo un disco de rock».
El vídeo que Charli ha subido a su página de Instagram fue grabado el pasado octubre en un estudio de París, en el que estuvo trabajando en su nuevo disco junto a A.G. Cook y Finn Keane. El clip enseña cómo el trío va construyendo la canción ‘Rock Music’, formada por guitarras eléctricas distorsionadas actuando a modo de sintetizador. El nuevo disco de Charli tendrá guitarras, pero la esencia sigue siendo el pop electrónico.
En un momento del vídeo, la cámara apunta fijamente al teléfono de Charli, en el que está escribiendo las letras del tema. «Mis amigos y yo / Salimos / Hacemos fotos / Hacemos cosas juntas / A veces lloramos / Nos besamos / Rollo incesto», se puede leer.
«Este es un vídeo mío haciendo una canción llamada ‘Rock Music’ que en realidad no es música rock lo cual es divertido porque nunca dije que estaba haciendo un disco de rock», ha escrito la cantante en la descripción del post.
Es cierto que nunca ha dicho de forma explícita que su octavo disco se rindiese a la música rock, pero sí declaró en una entrevista con British Vogue que la «pista de baile ha muerto» y que «por eso hacemos rock». En otro momento, meses antes, también aseguró estar en su «Lou Reed era».
Según Siri, la previsión de lluvia en Murcia para el sábado era de exactamente un 0% durante todo el fin de semana, y aunque tenía razón, sí cayeron un par de gotas durante el viernes que activaron ligeramente la preocupación de que la primera jornada de WARM UP Festival Estrella de Levante acabara pasada por agua. El trauma del desalojo de 2023 sigue presente incluso en las mentes de los artistas, ya que al menos dos -Guitarricadelafuente y Abraham Boba- lo mencionan durante sus respectivos conciertos.
El viaje en tren a través de todo el Levante, desde Valencia, había transcurrido bajo un cielo de nubes grises. Pero en Murcia, el viernes estuvo marcado simplemente por el calor: el bochorno del mediodía y, ya entrada la tarde y la noche, una agradable sensación de frescor, acentuada por una concurrencia aún serena que se intensificará con el paso de las horas.
De entrada, es una atmósfera idónea para atender el concierto de AMORE, una de las joyas murcianas del pop español. Colaboradora de Amaia, reseñada en Pitchfork, María Moreno es algo especial.
Armada con algunos de sus temas más queridos, como ‘I Gotta Feeling’ o ‘Querió’, AMORE actúa con tres bailarinas, las cuatro vestidas de negro; apenas un guante rosa y la pantalla de fondo ponen un contrapunto de color. Los beats de sabor internacional de AMORE destacan en un cartel lleno de guitarras -Ginebras están tocando a la vez-, pero ella ofrece variedad versionando un «precioso bolero» de Los Tres Caballeros, ‘Invierno’, canción que, según dice, descubrió durante la Procesión del Silencio en Murcia, o presentando su estupendo single con Rebe, ‘Sobre mi ventana’, con la susodicha sonando pregrabada; mientras hacia el final del show destacan los teclados en plan nana de ‘Infinity 2024’, muy Oklou.
Roberto Almela
Visiblemente abarrotado, el concierto de Sanguijuelas del Guadiana parece uno de los primeros grandes reclamos de la jornada, como confirma su slot en uno de los escenarios destacados. Queda claro que son muy buenos maestros de ceremonias, ya que las canciones de Sanguijuelas son divertidas y disfrutonas en su fusión de estilos. En su set -con escenografía simulando algo así como dos muros de hormigón- cabe desde el calorrro funk más deudor de Estopa (‘Yesca’) hasta la balada (‘El estandarte’), del hitazo de ‘Revolá’ hasta el «lo lo lo» de rigor, y en un recorrido musical por diversas fusiones de hard rock, prog, punk-rock o electrónica, el grupo logra con ritmos acelerados y riffs de guitarra la descarga eléctrica colectiva que el público pide.
Rafa Galán
Cuando ya anochece, es momento de que Guitarricadelafuente exhiba lo bien engrasado que está el show de ‘Spanish Leather’ un año después de presentarlo en el Poble Espanyol de Barcelona, cuando empezaba su recorrido. Hay algunos cambios en el set de WARM UP: por ejemplo, no se toca la colaboración con Troye Sivan, la bailonga ‘BABIECA’ cierra en lugar de hacerlo con la melancolía de ‘Tramuntana’, y el reciente single ‘Calypso’ suena en segundo lugar. Álvaro Lafuente convence a los dudosos de que esta canción merece tan privilegiada posición en un setlist ya conocido.
El show resulta exquisito en lo sonoro -el equilibrio y la calidad de sonido de los instrumentos es perfecto-, y en lo performativo: cada canción está pensada como una actuación diferente, con Álvaro jugando con el pie de micro, tirándose al suelo, o toreando una silla según la canción. Empezando con la artillería pesada de ‘Full Time Papi’ y ‘Futuros amantes’, Álvaro corre de un lado a otro del escenario y ataca las cuerdas de su guitarra como si se le fuera la vida en ello, así que no extraña que acabe empapado de sudor ya en las primeras canciones. Pero hasta eso refuerza el concepto de un concierto que subraya la fisicalidad y una especie de performance de lo hipermasculino, que también coquetea con la feminidad, jugando con esa ambigüedad.
La manera en que Álvaro interactúa con el micro, con el escenario o con su propia corporalidad durante el show es tan sensual como visceral resulta su voz en directo; tan robusta en ‘Poses’ o desgarrada en ‘Mataleón’ que por momentos temes por su salud vocal, pero que sin duda llena poderosamente todo el recinto. Lafuente, que además toca con una banda en su mayoría murciana, no olvida su pasado, y ‘Agua y mezcal’ resulta también uno de los momentos cumbre de un show que sabe ser folk y a la vez espectáculo pop.
Diego Jurado
Como decimos, durante su set Guitarricadelafuente destaca que es la primera vez que actúa en WARM UP porque la anterior vez que estaba confirmado el festival se tuvo que cancelar por el temporal. También Abraham Boba menciona el desalojo del WARM UP de años atrás por el temporal, si bien en su caso el trauma se multiplica porque el grupo sufre en este concierto del viernes problemas técnicos después de la primera canción, lo que produce varios minutos de silencio y exabruptos sonoros que desembocan en silencio de nuevo.
El grupo, tras un rato, soluciona el problema y Boba pide disculpas a los presentes por el «comienzo interruptus», una expresión 100% Leon Benavente que podría formar parte de cualquiera de sus canciones. Aunque un repertorio que incluye frases como «Estos tiempos se me están haciendo bola / Y por mucho que lo intente ya no voy a la moda» o que alude a un «baile existencialista, danza, danza» no está precisamente falto de ingenio. Todas ellas vehiculadas a través de esa autoridad performativa de Abraham Boba y la metralla de electropunk de guitarras y teclados que dispara la banda, que estrena como miembro a Martí Perarnau. Destacan a la fuerza arreglos tan peculiares como el vocoder grave de ‘Tipo D’, así como la nitidez instrumental.
Ya en plena noche, entre los sets de Leon Benavente y Midnight Generation, una gran parte del público aprovecha para cenar y descansar las piernas sobre el césped artificial de La Fica, lo que provoca que en la parte trasera del set de los mexicanos el suelo sea un océano de personas sentadas. Pasada la marabunta, ya empiezas a ver quién aún conserva energía para volcarse en el set de estos mexicanos enamorados del groove, que aun así es muchísima gente.
Aunque el sonido de Midnight Generation bebe de manera nada disimulada de diversas etapas de Daft Punk -sobre todo de ‘Random Access Memories’ ft. Pharrell Williams- y del electro-funk nostálgico de los 70 y 80, hasta el punto de que por momentos parece algo pastiche, sobre todo por su afición al vocoder tubular, es innegable que el grupo trae calidad musical y que es experto en desarrollar ritmos bailables de forma excitante. Ya sea en el slap funk a lo Prince, en la pura metralla electro-funk o en el disco a lo Chic, Midnight Generation es un concierto imperdible en cualquier festival, sobre todo si buscas alejarte un momento de las guitarras.
Roberto Almela
La faceta espiritual del viernes en WARM UP la aporta la banda británica James, ejerciendo de gran cabeza de cartel de la jornada cuando ya cruzamos el umbral de la madrugada. Un riff de violín inicial avanza que el set va a ser algo especial, y Tim Booth emerge rápidamente como una especie de chamán o líder de una secta, mientras junto a la vocalista Chloe Alper aparece en el escenario para transmitir su sabiduría. Por momentos parecen venir desde un lugar remoto hasta la Tierra para contarte algo que solo ellos saben, y acompañados del saxofón, del violín y de muchos otros instrumentos -son ocho músicos sobre el escenario-, el mensaje no puede ser mejor recibido.
Sobre todo porque las canciones no solo transmiten una fuerte carga espiritual, sino también un irresistible optimismo, desde la inicial ‘Five-O’ hasta las percusiones más confrontativas de ‘Sit Down’ o la reconfortante ‘Way Over Your Head’. En todas ellas, James da la vibra de ser supervivientes iluminados de un incidente cósmico. Y no hace falta para ello que Booth cante agarrado a los brazos de un asistente, sino que basta con que su música transite de lo celestial al dance más eufórico de forma sublime, como logra esa canción inédita que resulta el punto álgido del show: una canción preciosa y épica que, en pasajes como «everybody gets beat up sometimes, hold on» o ese coro de «hey ohs», nos anima a seguir adelante a pesar de los baches por el camino.
De manera extraña, el equipo de prensa de Meghan Trainor afirma que ‘Toy with Me’ es “su trabajo más honesto y valiente hasta la fecha”. Solo entendiendo el concepto del álbum como un reconocimiento de Trainor de sí misma como producto pop empaquetado para el consumo masivo -como sugiere la imagen de la portada, donde aparece representada como una especie de Barbie expuesta en una vitrina- podría entenderse ‘Toy with Me’ como un trabajo honesto, por no hablar ya del “más sincero” de todos.
Superado lo extraño de la declaración, ‘Toy with Me’ ofrece dos tazas de lo que Meghan Trainor ha venido haciendo desde el principio de su carrera, para bien y para mal, siendo ya su sexto álbum de estudio y el séptimo que titula con una palabra que empieza por T, en homenaje al apellido de su familia.
Aquellos que tengan tirria al doo-wop plasticoso de Meghan Trainor pueden dejar de leer la crítica aquí. A los que nos gustan sus melodías, su pegadizo timbre nasal y, en general, su singular propuesta retro neutralizada, encontraremos en ‘Toy with Me’ unos cuantos keepers y también un puñado de cortes olvidables. Entre los primeros, ‘Get It Girl’ es el que mejor equilibra sensibilidad retro y comercialidad, mezclando trompetas, una deliciosa melodía de girl group y la rima “Shoo-wop, shoo-be-doo / He ain’t no good for you”, dirigida a quienes se dan cuenta de que “merecen algo mejor”.
Entre los cortes retro destacan también el híbrido disco de ‘Chef’s Kiss’, que desea una serie de desgracias a una persona, como “un poquito de iceberg en tu viaje en barco”; el simpático rock ’n’ roll bubblegum de ‘Pink Cadillac’ y ‘Rich Man’, que une una explosiva instrumentación llena de palmas, vientos y gritos con una, por otro lado, predecible alusión a la famosa declaración feminista de Cher.
Hay muchas otras cosas predecibles en ‘Toy with Me’, como las referencias ochenteras de ‘Potential’ (a lo Olivia Newton-John) o ‘Princess’, un disco-funk en la onda de Cyndi Lauper que habla sobre alguien que pone buena cara pero en realidad está “rota por dentro”. No es suficiente para que consideremos este un disco tan personal, sobre todo cuando las composiciones -retro, ochenteras o de otro tipo- siguen trazando líneas seguras, sin arriesgar en absoluto.
La sucesión de temas a partir de la nana ‘Little One’, que tiene el mal gusto de samplear a un bebé (Christina Aguilera, cuánto daño has hecho), es especialmente ardua, y cortes como ‘Man’s Tears’ o ‘Delulu’ insisten en la fórmula doo-wop mil veces probada de Meghan Trainor sin ofrecer ideas interesantes, letras sorprendentes ni salirse lo más mínimo del esquema dibujado en el álbum. Son pura repetición de una fórmula ya conocida, con el único objetivo de sumar pistas a un disco que alcanza las 16 canciones, como el anterior.
Al final destacan los temas que sí se atreven a sorprender un poco, como ‘Hush’, que logra ser algo más que una copia de ‘No’ al virar hacia el nu-disco, o el single ‘Still Don’t Care’, que deja completamente de lado el doo-wop para adelantar el reloj a los años 80 en un buen tema de stadium rock ochentero, pero que no renuncia al sabor a fresa que empapa todo el disco. Al menos hay cierta coherencia estética en ‘Toy with Me’, aunque la secuencia tenga altibajos.
Había un auténtico vendaval en los foros de Madonna, una vez más, sobre lo que Madonna, después de más de 40 años de carrera, tenía que hacer. Madonna tenía que presentar la segunda parte de ‘Confessions on a Dancefloor’ con una canción en solitario como lo era ‘Hung Up’. Sin featurings que distraigan como los de Justin Timberlake y Maluma, ambos mucho mejores de lo que fueron capaces de identificar sus fans.
Al final: ni pa ti, ni pa mí. Madonna ha presentado ‘Confessions II’ con la intro del álbum, ‘I Feel So Free‘, una canción que ha conectado especialmente con sus seguidores de los 90 gracias a su «spoken word» y trabajada estructura, con un uso poliédrico de la voz masculina de Lil’ Louis. Seguramente él jamás descubra que interpreta al típico pelma que se te acerca en la pista. Una traducción libre de ese pronto icónico “don’t be a vibe kill” sería:
-¿Cómo va la noche, guapa?
-Déjame en paz, gracias.
Y ahora desata la artillería pesada: un ‘Bring Your Love’ de carácter comercial y amable que aspira a agradar o como mínimo a no molestar en las playlists de éxitos, como tampoco a nadie molestaba ‘Popular’.
Respecto a la versión presentada en vivo en Coachella, hay diferencias notables. La principal es que la intro parece totalmente ahijada del «continuous mix» que tendrá ‘Confessions II’ emulando la estructura de ‘Confessions I’. Lo que oímos al principio de esta futura «pista 4» parece el final de la pista 3. La voz de Madonna también luce adulterada en contraste con la naturalidad con que apareció en Coachella: sobre todo identificamos su voz en las partes habladas. Por lo demás, ambas aparecen un tanto mimetizadas, como Lady Gaga y Ariana Grande en ‘Rain on Me’.
El tema cae en gracia porque la química con Sabrina Carpenter es tal que hasta de espaldas parecen la misma persona. Ambas vienen a cantar sobre amor y libertad al margen de «números» y «haters», en un tema autorreferencial.
Y no hablo de las excesivas apelaciones «Madonna, Sabrina». Sino de la cita feminista a ‘Express Yourself’ o a la moda early 90’s que impregnó ‘Vogue’ y todo ‘Erotica’. El sample de ‘Good Life’, tan discreto, tiene sentido. Es una canción 100% Madonna, en la que encaja Sabrina, que siempre tuvo una picardía muy parecida. No un tema de Sabrina en el que M esté calzada.
No nos da ‘Bring Your Love’ la revolución musical de ‘Music’, ni una «reinvención» ni siquiera en el sentido de ‘Medellín’, pero es probable que sí logre presentar a Madonna a una generación de jóvenes que muy a duras penas sabían quién era. Después, y por lo pinchado en clubs por Stuart Price, el álbum pinta a ser mucho menos amable. Recordemos que la muerte será uno de sus temas principales. ‘Bring Your Love’ parece una buena forma de olvidarnos de ella este verano, al menos durante 3 minutos y medio.
Con 236 millones de dólares recaudados en todo el mundo, ‘Michael‘ es ya la sexta película más taquillera de 2026 y uno de los biopics musicales más exitosos de la historia. El público tiene muchas ganas de recordar la mejor cara de Michael, ya que la película protagonizada por su sobrino, Jaafar Jackson, concluye en la época del Bad Tour y elude las acusaciones de abuso sexual a menores.
La productora de la película ha sugerido que una segunda parte de ‘Michael’ podría existir, dando a entender que las alegaciones por abusos se abordarían en esa secuela. Ahora, Adam Fogelson, máximo responsable de Lionsgate, ha confirmado en el pódcast The Town With Matt Belloni que existe una «posibilidad muy alta» de que la secuela de ‘Michael’ se vaya a producir, y que su rodaje podría tener lugar este año y el próximo.
Eso sí, Fogelson no se ha atrevido a confirmar que la secuela vaya a incluir las acusaciones de abuso, pero recuerda que el primer guion sí las abordaba, antes de que el estate de Jackson interfiriera en la producción. Fogelson ha explicado, sin embargo, que “hay una enorme cantidad de música… y de experiencias vitales separadas y al margen de las acusaciones… que bastarían por sí solas para más de una segunda película”.
Ahí entrarían millones de episodios de la vida de Jackson; en lo profesional, por supuesto, su famosa actuación en la Super Bowl de 1993, anterior a las alegaciones; y un sinfín de escándalos relacionados con el debate en torno a su blanqueamiento de piel, producto de su vitíligo; su controvertido matrimonio con Lisa Marie Presley; la disputa por el catálogo de los Beatles; o su estrecha relación con las operaciones de cirugía estética. Sin embargo, ¿sería posible hablar del álbum ‘HIStory’ (1995) sin aludir a las acusaciones, esas que tanto impactaron su imagen pública, su carrera y sus finanzas?
El público claramente está dispuesto a seguir disfrutando de la música de Michael Jackson, que tanto revolucionó la industria musical. Actualmente, Jackson coloca hasta dos éxitos dentro del top 10 global de Spotify: ‘Billie Jean’, en el número 4, y ‘Beat It’, en el 9, además de situar otros clásicos a lo largo del top 50, top 100 o de todo el top 200 global.
Honey Dijon es la primera en reconocer que haber aparecido en ‘Renaissance’ de Beyoncé, como co-productora de un par de canciones, le ha cambiado la vida. Haber remezclado a Madonna años antes seguramente estuvo muy bien, pero tener créditos en pistas de estudio es otra historia. Ha sido el gran punto de inflexión en su carrera junto a una Boiler Room que acumula 12 millones de visitas en Youtube.
Inmersa en la escena de Chicago desde que era adolescente en los años 90, la artista solo ha llegado a publicar 3 discos contando este nuevo, pero ‘The Nightlife’ es el que la afianza por la buena relación que hay entre su principal objetivo y su resultado.
Honey Dijon permanece fiel a sus raíces, reivindicando la pista de baile en un momento en que se encuentra en crisis por la gentrificación de ciudades como Londres, o el cierre de espacios en Berlín. Además, asegura haber aprendido de Beyoncé cómo se construye una obra completa, no tan solo singles o maxis sueltos. Pese a la inclusión de algún «filler» como ‘Welcome to the Moon’ y ‘Okay Daddy’, eso es algo que se nota en la atmósfera cohesiva que impregna el álbum, oscura como su portada, a pesar de que son muchos los subgéneros que trata.
En un disco plagado de exquisitas colaboraciones vocales, entre las que aparece la mismísima Rochelle Jordan, los singles están claros. Tanto que aparecen duplicados al final de la secuencia: ‘The Nightlife’ con Chlöe en una versión reducida; y ‘Slight Werk’ en un «club mix». La primera es una canción melódica, algo atormentada, que se refugia en la «vida nocturna» como forma de escape. La segunda, en cambio, es una canción mucho más agresiva y rapera, cercana al bounce y al flow de Missy Elliott o Azealia Banks.
‘Just Friends’ vira hacia los 80, incluso con un toque funk y disco-house, mientras ‘Satisfied’ tiene un carácter coral y reivindicativo. De mano de Jacob Lusk, aprendemos que el «negro es un adjetivo, un adverbio, un color y un nombre, y eso es solo el principio». Honey Dijon nos está hablando en ‘The Nightlife’ de la importancia de las personas negras en el desarrollo del house, pero también de la importancia de estilos aledaños.
Y es que ‘I Like It Hot’ tiene cierta influencia del jazz, como ‘Private Eye’ del R&B y ‘Smoke and Mirrors’ con la suave voz de Madison McFerrin, del soul. Madison canta sobre la búsqueda de validación en un álbum que reflexiona, más que sobre el amor, sobre la necesidad de encontrar nuestros espacios, y también de marcar nuestras líneas, nuestros límites. Es llamativo que ‘Just Friends’ no sea una canción de amor, sino de liberación. «Te he dicho que solo somos amigos, y aquí se acaba la historia», remarca en un lugar que ha de ser seguro y estar marcado por la libertad. La pista de baile.
El equipo de M¥SS KETA pide a JENESAISPOP que la transcripción de sus respuestas a esta entrevista mantenga las letras en mayúscula. No podía ser de otra manera tratándose de una artista que lleva el volumen de su personaje permanentemente al máximo.
M¥SS KETA es una de las figuras más divertidas y enigmáticas del pop italiano actual: una persona oculta tras una máscara que, sin embargo, resulta más reconocible e identificable que muchos artistas a cara descubierta.
Sus producciones de electropop, marcadas por letras que parodian la alta sociedad, han llamado la atención de series como ‘The White Lotus’ y acumulan millones de escuchas. El próximo mes de mayo podrás verla en España: actuará el 6 de mayo en la sala Razzmatazz 2 de Barcelona y el 7 de mayo en la sala Changó de Madrid.
El mercado premia la “autenticidad”, pero tú te identificas como un “producto” creado por un colectivo. ¿Interpretar la artificialidad es empoderador?
ME DECLARO PRODUCTO Y CREO QUE SOY MÁS HONESTA QUE QUIENES PRETENDEN NO SERLO. PERFORMAR LA ARTIFICIALIDAD ES EMPODERADOR, SI DISEÑAS TU PROPIO PERSONAJE NADIE MÁS PUEDE SERLO ANTES QUE TÚ.
Percibo el sonido de tu álbum de 2025 “Punto” como más refinado, algo más minimalista, pero todavía centrado en la fiesta. ¿Es el resultado de una madurez artística o una respuesta al maximalismo anterior?
«PUNTO» ES UNA ETAPA DE EVOLUCIÓN EN MI TRABAJO EN LA QUE UTILICÉ LA SUSTRACCIÓN COMO DOMINACIÓN. EL ENFOQUE EN LA FIESTA SIGUE AHÍ, SOLO QUE MÁS LIMPIO Y PRECISO.
«ME DECLARO PRODUCTO Y CREO QUE SOY MÁS HONESTA QUE QUIENES PRETENDEN NO SERLO»
Durante años fuiste una estrella underground en Milán. ¿Cómo describirías la escena musical underground milanesa?
LA ESCENA UNDERGROUND EN MILÁN CAMBIÓ MUCHO EN ESTOS AÑOS. ANTES ERA MÁS CAÓTICA Y ESPONTÁNEA; AHORA ESTÁ MÁS CURADA Y MEDIADA, COMO CONSECUENCIA DEL AUMENTO DE VISIBILIDAD Y DEL DOMINIO DE LA IMAGEN EN LA ERA DE LAS REDES SOCIALES.
¿Crees que tu público entiende que detrás de tus letras e imagen supuestamente superficiales hay un fuerte sentido de la ironía? Incluso diría que hay cierta parodia de la alta sociedad, ¿estás de acuerdo?
ALGUNOS SÍ, OTROS NO. CREO QUE LA IRONÍA FUNCIONA SI PUEDE SER MALINTERPRETADA, Y ME GUSTA LA IDEA DE QUE ALGUIEN SE QUEDE EN LA SUPERFICIE MIENTRAS OTRA PERSONA VA MÁS PROFUNDO Y CAPTA LA CRÍTICA A LA ALTA SOCIEDAD Y A TODOS LOS DEMÁS TEMAS.
¿Por qué el álbum se llama “.” (punto)? Te adelantaste a Kesha, que después tuvo la misma idea. ¿Cuál es tu concepto?
UN PUNTO ES UN FINAL Y UN COMIENZO; ES MINIMALISTA, ABSOLUTO Y UN POCO ARROGANTE. QUERÍA DECIR: “ESTO ES TODO, NO HACE FALTA EXPLICACIÓN”. ¿KESHA? SOLO DIRÉ QUE LA VI ESCONDIDA ENTRE EL PÚBLICO DURANTE LA RUEDA DE PRENSA DE MI ÁLBUM CON UNA LIBRETA…
«LA ESCENA UNDERGROUND EN MILÁN ANTES ERA ÁS CAÓTICA Y ESPONTÁNEA, AHORA ESTÁ MÁS CURADA Y MEDIADA»
¿Cómo se construye una it girl en 2026? ¿Cuáles son tus “it girls” favoritas, pasadas y presentes?
UNA IT GIRL EN 2026 DEBE TENER PRESENCIA, MISTERIO Y PODER. TIENE QUE ESTAR EN TODAS PARTES Y SEGUIR SIENDO INALCANZABLE. ¿MIS FAVORITAS? ASIA ARGENTO, KATE MOSS, MONICA BELLUCCI.
¿Dónde está la línea entre persona y personaje? ¿La máscara te ayuda a ser más tú misma o a llevarte un paso más allá?
LA MÁSCARA NO OCULTA, LO AMPLIFICA TODO.
Si fueras un personaje de ‘The White Lotus’, ¿cómo serías?
LA ENCANTADORA Y MISTERIOSA DUEÑA DEL RESORT, CON UN PASADO ENIGMÁTICO Y UN FUTURO INCIERTO, QUE DEJA TRAS DE SÍ UN PERFUME CARÍSIMO Y PROBLEMAS LEGALES.
Dices que eres una mezcla entre Sófocles y Britney Spears. ¿Qué tomas de cada uno?
LA CONSCIENCIA TRÁGICA DE SÓFOCLES Y LA DETERMINACIÓN DE BRITNEY.
¿Es el clima en Italia para la comunidad LGBTQ+ tan asfixiante como parece? ¿Qué percibes en tus conciertos o en la sociedad?
INSTITUCIONALMENTE, EL CLIMA SE SIENTE ASFIXIANTE, A VECES PESADO Y OPRESIVO. PERO CUANDO MIRO AL PÚBLICO EN MIS SHOWS VEO UNA ENERGÍA DISTINTA: LIBERTAD, VALENTÍA Y DESEO DE CAMBIAR LAS COSAS Y LUCHAR POR NUESTROS DERECHOS.
Se rumorea que eres la hija secreta de Madonna, que robaste el primer contrato de Amanda Lear y que eres Monica Bellucci. ¿Cuál es el rumor más loco o divertido que has leído sobre ti?
TODO LO QUE HAS DICHO ES CIERTO. ¿MI RUMOR FAVORITO? QUE NO EXISTO. PORQUE CUANDO NO EXISTES, PUEDES HACER CUALQUIER COSA.
Mientras mantiene simultáneamente el número 1 en Estados Unidos y Reino Unido con ‘drop dead‘, su nuevo sencillo, Olivia Rodrigo anuncia su gira mundial, The Unraveled Tour, con la que llevará a hasta 65 países de todo el mundo el material de su nuevo disco, ‘you seem pretty sad for a girl so in love’, que saldrá a la venta el 12 de junio.
The Unraveled Tour incluye fechas en España, todas en Barcelona. Tras anunciar primeramente que actuaría en el Palau Sant Jordi los días 1 y 2 de mayo, posteriormente, y debido a la alta demanda, ha sumando también los días 5 y 6 de mayo.
Las entradas para los conciertos de Olivia Rodrigo en Barcelona el próximo año salen a la venta el jueves 7 de mayo a las 12.00 horas, a través de LiveNation.es, Ticketmaster y El Corte Inglés.
Los titulares de tarjetas American Express que cumplan los requisitos podrán acceder a la preventa Amex Presale Tickets® para los conciertos de Norteamérica, Europa y Reino Unido a través de OliviaRodrigo.com, desde el martes 5 de mayo a las 12:00 (hora local) hasta el miércoles 6 de mayo a las 22:00 (hora local), o hasta que se agoten las entradas disponibles. Los horarios y fechas de esta preventa pueden cambiar en función de cada concierto.
Las entradas deberán comprarse en pares, con un máximo de dos por pedido. Los asientos se asignarán juntos, pero su ubicación exacta no se conocerá hasta el día del concierto, cuando se recojan en la taquilla del recinto. Las ubicaciones pueden incluir visibilidad limitada, niveles inferiores o superiores, así como pista.
El grupo telonero de Olivia Rodrigo en España será Die Spitz, originario de Austin, Texas y que también abrirá sus conciertos en Francia e Italia. Wolf Alice, The Last Dinner Party, Devon Again y Grace Ives serán las teloneras en el resto de fechas.
Vie, 19 mar — Estocolmo, Suecia — Avicii Arena
Sáb, 20 mar — Estocolmo, Suecia — Avicii Arena
Mar, 23 mar — Ámsterdam, Países Bajos — Ziggo Dome
Mié, 24 mar — Ámsterdam, Países Bajos — Ziggo Dome
Jue, 1 abr — Múnich, Alemania — Olympiahalle
Vie, 2 abr — Múnich, Alemania — Olympiahalle
Lun, 5 abr — Londres, Reino Unido — The O2
Mar, 6 abr — Londres, Reino Unido — The O2
Jue, 8 abr — Londres, Reino Unido — The O2
Vie, 9 abr — Londres, Reino Unido — The O2
Vie, 23 abr — París, Francia — La Defense Arena
Mar, 27 abr — Milán, Italia — Unipol Dome
Mié, 28 abr — Milán, Italia — Unipol Dome Sáb, 1 may — Barcelona, España — Palau Sant Jordi
Dom, 2 may — Barcelona, España — Palau Sant Jordi
Mié. 5 may — Barcelona, España — Palau Sant Jordi
Juev. 6 may — Barcelona, España — Palau Sant Jordi
El elegante pop de Yves llega este finde a España, con la artista surcoreana actuando mañana, 1 de mayo, en la Sala Apolo de Barcelona y este domingo, 3 de mayo, en la Sala Wagon de Madrid. No podíamos dejar de contar por qué ‘NAIL’, el tema que da nombre a su último EP, es la Canción del Día.
Yves formaba parte del girl group de LOONA, cuyo último disco data de 2021. Por supuesto, y con la ayuda de colaboraciones como PinkPantheress (‘Stars’, ‘Soap’) y Bratty (‘Aibo’), Yves ya ha superado los oyentes mensuales del grupo en Spotify. Lejos de encasillarse en el marco del k-pop, el pop de Yves es universal.
«Deja de hacerme fotos», susurra Yves al comienzo de ‘NAIL’, a la vez que empieza a sonar el beat del tema. Este está confeccionado por IOAH, frecuente colaborador de la artista, y su carácter minimalista y experimental deja el espacio perfecto a los melódicos versos de la cantante.
En el estribillo, el beat toma un giro hacia el house mientras Yves descubre el hook del tema: «Deja de pensar en tus uñas / Tengo cosas más importantes por las que preocuparme». A la vez, la pronunciación en coreano de «nail» es igual que la de «naeil», que significa «mañana». Es por eso que los versos son puras noches de desenfreno («Deja de pensar en el mañana»). Lolo Zouaï, cantante estadounidense nacida en París, se encarga del segundo verso: «Girando cabezas por todos los lados / Tengo a Yves a mi lado».
Hans Zimmer sería capaz de transformar algo tan mundano como lavarse los dientes por la mañana con cara de sueño en una epopeya de dimensiones homéricas. La colaboración del músico alemán con RAYE ha sido traducida a imágenes por Dave Meyers en un videoclip cuyas ambiciones estéticas están a la altura de la canción.
‘Click Clack Symphony’ comienza como un musical de los años 30, con una obertura en blanco y negro que evoca la tipografía de los títulos de los filmes del Hollywood dorado. A partir de ahí, y en sintonía con la letra de la canción, el clip se transforma en una suerte de representación de la épica cotidiana, de la lucha diaria por no quedarte en tu propio “refugio Anderson” hecho de cojines amontonados en el sofá.
La casa como refugio pero también como cárcel mental. Durante la primera mitad del vídeo, vemos varias escenas con metáforas sobre la reclusión y la parálisis emocional: RAYE boca abajo delante de un portátil, atada a la pared, como mesa auxiliar (un guiño a la mujeres-mesa de Allen Jones), “regándose” como una flor marchita entre ropa tendida, con un televisor en vez de cabeza, enfundada en una manta… Pero como “un viernes por la noche no es para estar deprimida”, RAYE consigue salir de su encierro impulsada por el click clack de los tacones de sus amigas que vienen al rescate.
En la segunda parte del vídeo, Meyers cambia de registro y, a través del uso de la imagen fantástica, narra la odisea del grupo de amigas para salir de casa: puertas que crecen y notas musicales que sobrevuelan el cielo y con las que puedes volar agarrada a ellas. Al final, abraza sin complejos la épica: RAYE corriendo por espacios abiertos como si fuera el caballo de ‘Spirit, el corcel indomable’, cuya música la compuso Zimmer.
El Día Europeo de la Música es uno de los grandes eventos musicales de Madrid que, desde hace más de 15 años, se celebra en el centro de cultura contemporánea de Matadero Madrid. Por sus escenarios han pasado numerosos artistas destacados de la escena indie, desde Hot Chip (DJ set) y Sofía Kourtesis el año pasado, hasta Erika de Casier o John Talabot o, en una faceta más familiar, Alondra Bentley.
En 2026, una nueva edición del DEMM volverá a celebrarse en Matadero, coincidiendo, como es habitual, con el día oficial de la música en todo el mundo, el 21 de junio. El festival se desarrollará a lo largo de tres jornadas -19, 20 y 21 de junio- combinando conciertos al aire libre, sesiones de DJ y actividades paralelas.
La programación musical comenzará el viernes 19 de junio, con una primera jornada centrada en las propuestas de raíz y experimentación sonora de Ángeles Toledano, Rita Payés y Maria Arnal. La sesión de electrónica de Gazzi cerrará la noche.
El sábado 20 de junio estará marcado por sonidos más cercanos al pop alternativo y la electrónica incluyendo la presencia destacada de Depresión Sonora, pablopablo y Alizzz. La electrónica de Akazie (DJ) pondrá el broche de oro a la jornada.
Además, el festival incorpora una programación especialmente pensada para todos los públicos. En la Nave Una, tanto el sábado 20 como el domingo 21 de junio en horario matinal (12.00 horas), se celebrarán conciertos de Le Parody y La Fantástica Banda enfocada a un público familiar.
Por su parte, Cineteca Madrid se suma a la programación del 16 al 21 de junio con un ciclo especial de proyecciones dedicado a la relación entre música y cine.
Ruth ‘La Peke’, su nombre artístico oficial, es conocida por la canción ‘EMPODERADA’, que ya comentamos por aquí hace unos meses. Ayer, Ruth lanzó la secuela de la canción, titulada ‘Me sentí empoderá’: una sentida balada a piano en la que esta asegura que le «vendieron diamantes que no eran de verdad». Eso estará pensando Luna Ki, que ha acusado a la cantante y tiktoker de robarle la canción.
«Ya no me siento tan empoderada y os quiero explicar el por qué», cuenta Ruth en la canción. Los usuarios de X no se podían creer el lanzamiento de Ruth, con uno asegurando que «ni la IA se atrevería a algo así». A este tweet es el que ha contestado Luna Ki, jurando que está «en shock»: «Yo te compuse esta canción entera con mi piano, voz, melodías y letra, lo tenemos todo grabado y lo sacas sin acreditarme ni pagarme, ni siquiera escribirme», explica la artista en X.
Sus fans tampoco se lo podían creer, hasta que adjuntó una serie de capturas de conversaciones en WhatsApp con Ruth en la que Luna le envía las letras y los acordes de la canción. Si nos vamos a los créditos de la canción en plataformas, vemos que la canción cuenta con tres compositorxs, entre ellxs Ruth, pero ni rastro de Luna Ki.
Cumpliendo su promesa, Luna ha subido un vídeo a su cuenta de Instagram en el que aparece enseñándole la canción a Ruth, mientras esta intenta seguir las notas de la canción y afianzar las melodías. En algunas partes, parece un sketch, pero es totalmente real: «Veo esta canción tan mía, para mí», exclama Ruth. Por otro lado, Luna Ki exige respeto: «No hay espacio para el odio en esto, pero tampoco voy a quedarme callada ante un robo así».
Para quien todavía piense que se trata de una estrategia publicitaria, resulta que el vídeo de ‘Me sentí empoderá’ ha sido retirado de YouTube «debido a una reclamación de derechos de autor presentada por Luna Górriz Vila». Lo último que se sabe de la disputa es por una Stories de Instagram de Ruth Empoderada, que asegura estar «recibiendo muchos insultros y amenazas».
Esta admite que «todo lo que dijo Luna Ki» le parece «correcto», pero aclara que también tiene pruebas: «Si no saben dos versiones no hablen, pero callada no me voy a quedar tampoco», concluye.
estoy EN SHOCK⚠️ ruth cariño, esta es MI COMPOSICIÓN y ni me avisas? yo te compuse esta CANCIÓN ENTERA con mi PIANO VOZ MELODÍAS Y LETRA, LO TENEMOS TODO GRABADO y la sacas sin acreditarme ni pagarme, ni siquiera escribirme. No entiendo nada. Vaya shock. https://t.co/PiLmmIjyWk
Tras su paso por Latinoamérica y Estados Unidos en el Coachella, reflejado en el canal oficial del festival y bajo estas líneas, Carolina Durante realizará la gira de 6 arenas que anunciaron hace unos meses. JENESAISPOP será medio oficial de todas ellas. Hoy se anuncian los teloneros, que son viejos y no tan viejos conocidos del underground nacional.
Empezando por Sevilla el 19 de septiembre en el Pop CAAC, junto a Perro, además de un grupo aún por desvelar; la gira continuará el 26 de noviembre en el Roig Arena de Valencia, con La Plata. Seguirá junto a Mala Gestión el 28 de noviembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona; llegará el 12 de diciembre al Coliseum de A Coruña con Grande Amore; y el 26 de diciembre al Bizkaia Arena – BEC! de Bilbao, con Sal del Coche. La gira finalizará el 8 de enero de 2027 en el Movistar Arena de Madrid, siendo los invitados Los Punsetes.
78 semanas después de su edición, ‘Elige tu propia aventura‘ continúa en torno al top 75 de la lista oficial de discos en España, y ya ha sido certificado como disco de platino, por la venta de 40.000 unidades. Os dejamos con las fechas. Las entradas están a la venta.
19/09/2026 Pop Caac, SEVILLA: Perro + Grupo Sorpresa
26/11/2026 Roig Arena, VALENCIA: La Plata
28/11/2026 Palau Sant Jordi, BARCELONA: Mala Gestión
12/12/2026 Coliseum, CORUÑA: Grande Amore
26/12/2026 Bizkaia Arena – BEC!, BILBAO: Sal del Coche
08/01/2027 Movistar Arena, MADRID: Los Punsetes
El nuevo capítulo de ALGO CAMBIÓ…, el podcast de JENESAISPOP con Fundación SGAE, está dedicado al fin de las barreras entre mainstream y underground. Nos visita Martin, que de concursar en Operación Triunfo ha pasado a publicar un álbum llamado ‘La insolación‘, inspirado en la novela homónima de Carmen Laforet, y co-escrito y producido por Hidrogenesse. Hablamos con el artista sobre las posibilidades comerciales de este proyecto. ¿Es mainstream? ¿Es underground? ¿Era comercial en absoluto?
Urrutia nos habla en primer lugar de los más de 2 años que hace desde que salió de la Academia. Un lapso sin sacar álbum que se debe a su implicación en la serie ‘Mariliendre’. «Nada más salir fue lo primero que recibí: «Los Javis quieren verte para esta serie». Hice el cásting y me cogieron y me vi tan inmerso que no pude pensar en ir al estudio y hacer un disco. No podía físicamente».
Respecto a ‘La insolación’, Martin es perfectamente consciente de que no era un proyecto comercial o amigo de las playlists de moda: «Desde el inicio. Cero. Pero había una confianza en lo artístico, siempre me he movido por el impulso artístico. Y verme trabajando con Hidrogenesse en música… como que no había fallo, aunque no fuera a ser mainstream o comercial, o aunque no encajara en playlists de Los 40, sí que veía algo artístico y es lo que más me tiró».
Además, aunque fue Universal [Luis Fernández, CEO, también bajista de Los Punsetes] quien le sugirió colaborar con Carlos Segarra y Genís Ballesteros, recuerda que ya conocía al dúo con anterioridad: «Puede que viéndome en OT se me esperara en otro ámbito pero si me hubieran dicho antes de entrar en OT que haría un disco con Hidrogenesse, con un sonido así, me habría encajado perfectamente y me habría motivado muchísimo». Eso sí, para el futuro ya tiene otras ideas: «Me apetece hacer un proyecto más accesible. Y también investigar. Quiero hacer otro proyecto en el que la voz pueda lucirse más en primer plano».
«Quiero hacer otro proyecto en el que la voz pueda lucirse más en primer plano»
Urrutia recuerda que se leyó ‘La insolación’ de Carmen Laforet -todo un «coming of age»- en el instituto, y nos cuenta que no ha querido volver al libro durante la grabación del álbum, que ha realizado junto a Hidrogenesse, escribiendo tras contarles anécdotas de su vida. «El libro es un apoyo al que recurrir. Más que un disco inspirado únicamente en la novela. Es una idea conceptual». No obstante, establecemos un montón de paralelismos entre la novela y el disco, e incluso le leemos a Martin algunos de nuestros pasajes favoritos, sobre la libertad creativa o sobre llegar a la madurez. «Quiero tener 20 años eternamente», afirma sin pestañear, lamentando en cierta medida haber tenido que dejar la universidad por Operación Triunfo.
Cuando Martin tiene que irse a la redacción de 20 Minutos para realizar otra entrevista, charlamos con Rubén Gutiérrez, director de Fundación SGAE, sobre cómo las fronteras entre mainstream y underground se han ido difuminando a lo largo de los últimos 20 y 30 años. Gutiérrez apunta que un proyecto como el de Depresión sonora con Bb trickz habría sido antes inimaginable, aunque encontramos algunos precedentes, como la colaboración de Los Planetas con Yung Beef. Amaia, que ha trabajado con Marcelo Criminal, Irenegarry o Ralphie Choo, o este mismo, que lo ha hecho con Rosalía, serían otros antecedentes, entre los que también citamos a Fangoria/Single, Vega/Bisbal o Torroja/Arto Lindsay.
Rubén cree que en los últimos años «la categorización de los géneros se ha perdido» y afirma que hay carteles de festivales que hace 15 años habrían sido «inimaginables». Elogia que los artistas ya no sientan tanto que compiten entre sí, sino que se ayudan con colaboraciones, y habla de la creación de «flujos tejidos» por ejemplo a través de las redes sociales.
Igualmente cree que el mainstream o el underground «no tiene tanto que ver con ventas como con una actitud, y con cierto elemento de vanguardia». Y añade que se «ha roto el gran paradigma de la sociología»: «En ‘La distinción’ Pierre Bourdieu habla sobre cómo hay un elemento de clase que nos vincula a unos gustos estéticos: «dime qué escuchas y te diré quién eres». Pero ahora mismo, con la posmodernidad, los consumidores consumen de todo. Antes solo lo hacían aquellos que tenían mayor valor cultural o más pasta. Pero 20 años después ya no se buscan las categorías, no es que saltemos de una categoría a otra. Es que es todo mucho más fluido y desprejuiciado».
‘Blow My Mind’ de Robyn es la canción de las mil versiones. Tras su lanzamiento original en 2002, en clave de pop con ecos de trip-hop, Robyn la ha dado completamente la vuelta este año en su disco ‘Sexistential‘, llevándola al futuro. ‘Blow My Mind’ suena ahora convertida en una bestia cyborg aderezada con lametazos funk, locuciones en japonés y cambios de ritmo que aportan aires diferentes.
Ahora llega una tercera versión, el remix del remix, que cuenta con una colaboración inesperada: la del dúo argentino CA7RIEL & Paco Amoroso. Los autores de ‘FREE SPIRITS‘ agregan nuevos versos y voces a la acelerada versión.
Quizá lo más destacable de la aportación de CA7RIEL & Paco Amoroso no es su total integración en la canción, que suena un poco a pegote, sino que los argentinos lancen versos en inglés, idioma que hoy por hoy, en sus propias palabras, no dominan. Rimas como “I just wanna bite you, bitch and be your little bitch / I’ll squeeze you, girl, then like a dog I’ll sniff you, babe” o “You want a latino papi / I got that sure wasabi / I’ll fold you like origami” son su apuesta para acercarse al público anglosajón que probablemente todavía no los conozca.
‘Blow My Mind’ curiosamente es el tercer corte de ‘Don’t Stop the Music’ que Robyn recicla, ya que ‘Should Have Known’ se regrabó para su cuarto álbum y renacimiento musical, ‘Robyn‘ (2005), y después una nueva versión de ‘Keep This Fire Burning’ se utilizó en una reedición de aquel disco.
Durante meses circuló el rumor en redes de que el nuevo disco de Madonna se titularía “Algorhythms”, un juego de palabras entre los algoritmos y los ritmos musicales. Finalmente, ese título se lo ha quedado Natalie Imbruglia, solo que sin hacer alusión a los “ritmos” de la música disco; se titula simplemente con el nombre de este concepto informático.
El primer disco de Natalie Imbruglia en cinco años se podrá escuchar a partir del 4 de septiembre. Imbruglia asegura que su creación ha coincidido con el mayor bache de salud mental que ha vivido en su vida, y que con el álbum ha querido “transformar en luz la oscuridad”.
La nota de prensa promete que ‘Algorithm’ recordará a los fans de Imbruglia “por qué se enamoraron de ella en primer lugar”. El primer adelanto lo confirma, ya que ‘Upside Down’ recupera las guitarras que marcaron la música de Imbruglia a principios de los 2000, y resulta una de sus canciones más deudoras del guitar pop, el indie pop y el jangle pop de los 80 y 90.
Sobre el tema, Imbruglia explica que versa sobre “la incapacidad de controlar mis emociones” y “cómo la fuerza de voluntad por sí sola no siempre funciona”, sino que a veces “necesitas herramientas, apoyo”, en posible alusión a la búsqueda de ayuda psicológica.
Construida sobre teclados luminosos, capas de guitarras, alusiones a “bailar en el cielo” y una edificante y luminosa melodía, ‘Upside Down’ resulta un dignísimo lead single de Natalie Imbruglia. Aunque de momento no sabemos si se escuchará tanto como clásicos como ‘Torn’ o ‘Counting Down the Days’, sale más que airosa de su ejercicio nostálgico. En España podrás escucharlo en el BRAVA este verano.
Kehlani tiene mucha razón cuando explica que el R&B clásico no es apreciado como merece y que, para ser tomado en serio, ha tenido que vincularse a lo “alternativo”. Quizá debido a la carga sentimental de sus letras y sus interpretaciones vocales, a menudo se ha pasado por alto su sofisticación compositiva, la complejidad de sus arreglos y melodías, y su capacidad para dar lugar a canciones en muchos casos sublimes.
Kehlani es una de las artistas actuales comprometidas con dignificar el R&B clásico, y su nuevo disco es un esfuerzo notable por devolver a las listas ese sonido que dominó el mainstream estadounidense durante los años 2000, aunque todavía se percibe cierta adhesión a un patrón demasiado definido. Demasiado reverente, también.
Muchas canciones de este álbum homónimo no solo no disimulan sus referencias, sino que las colocan en primer plano, contando con artistas invitados que las inspiran. La más destacada sin duda es Brandy, cuya marca vocal -especialmente sus armonías- está presente en casi todas las pistas, mientras que la “vocal bible” aparece en ‘I Need You’, un homenaje directo a su sonido que incluso cuenta con Jimmy Jam entre los productores involucrados.
Antes de que alguien señale que ‘Oooh’ parece un homenaje a Janet Jackson, Kehlani parece citar su ‘When We Ooo’ en la letra e incorpora un solo de guitarra final que refuerza su influencia del quiet storm. ‘You Got It’, una de las mejores canciones del disco, evoca el R&B de corte oriental de ‘Baby’ de Ashanti, mientras que la modulación del puente remite directamente a ‘Differences’ de Ginuwine. ‘Back & Forth’, con Missy Elliott, samplea directamente un éxito de Busta Rhymes.
El público de Kehlani es el primero en detectar todas estas referencias porque, como la propia artista, el R&B forma parte de su fascinación. Sin embargo, aunque todas estas canciones son dignas y, en muchos casos, más que correctas, ninguna parece alcanzar la magia del single ‘Folded’, el verdadero clásico inesperado en un disco lleno de temas que intentan seguir su estela, pero que quizá por ese mismo sobreesfuerzo no terminan de resolverse del todo.
Con 600 millones de streams y un top 6 en Estados Unidos que debió ser top 1, ‘Folded’ es el gran macrohit de la carrera de Kehlani, un tema en el que la honestidad emocional del R&B clásico se alinea con una composición perfecta: ni excesiva ni contenida, simplemente equilibrada. Es una canción impecable, una historia de desamor que, como el mejor R&B, parte de la cotidianidad romántica (la ropa doblada) para convertirse en una exploración de la psicología emocional al servicio de una interpretación vocal sobresaliente.
En la misma línea de ‘Folded’, el single ‘Out the Window’ comparte esa clase de elegancia y casi alcanza su nivel. Ha merecido -y sigue mereciendo- un éxito similar. En ambas composiciones parece que los astros se alinean para que Kehlani entregue dos canciones atemporales, mientras que gran parte del álbum se percibe más forzado en esa dirección, con buenos resultados, pero sin el mismo brillo.
El inicio con ‘Anotha Luva’, con ecos de ‘Umbrella’ de Rihanna -y no solo por que el rap de Lil Wayne aparezca primero-, utiliza trompetas y voces pitcheadas en el estribillo, dando como resultado un tema triunfal y pegadizo, aunque quizá no tan épico como pretende ser. El uso de metales y de ritmos sincopados propios del R&B clásico es constante a lo largo del álbum, en cortes algo menos destacados como ‘Call Me Back’, con T-Pain y Lil Jon, y ‘Pocket’, donde Cardi B aporta un simpático juego de palabras al afirmar que quiere estar “folded (doblada) como Kehlani”, pero en la cama.
‘No Such Thing’, con Clipse, es la producción más hip-hopera del disco, y ‘Cruise Control’ la más relajada y melancólica, y ambas pistas -situadas al principio y al final del álbum- destacan como propuestas diferenciadas dentro de un trabajo lleno de “throwbacks” muy bien ejecutados. Sin embargo, ni ‘I Need You’ con Brandy, ni ‘Shoulda Never’ con Usher, ni ‘Back & Forth’ con Missy Elliott resultan especialmente reveladoras, teniendo en cuenta cuán revolucionaria e influyente ha sido la obra de sus artistas invitados.
Al final, de forma nada irónica tratándose de un disco homónimo, donde más destaca Kehlani es en las canciones en solitario. No solo en ‘Folded’ y ‘Out the Window’, sino también en ‘Still’, una maravilla de slow jam de R&B con unos arreglos de cuerdas preciosos, o en la ya citada ‘Cruise Control’, que resulta enternecedora bajando completamente las revoluciones del álbum.
Cerrando el disco, ‘Untrue’ es muy representativa del estilo de Kehlani: suena indistintamente a la Mariah Carey de los años 90 y a la era de ‘The Emancipation of Mimi’, con ese coro góspel que reafirma a Kehlani como una gran recuperadora del mejor R&B de décadas pasadas. Aun así, este tercer álbum pide algo más que limitarse a imitar con solvencia a los grandes siguiendo el mapa al detalle: como ha demostrado ‘Folded’, Kehlani es plenamente capaz de construir su propio canon.
María José Llergo ya ha anunciado el que será su tercer disco, sucesor del genial ‘Ultrabelleza’, ganador del Premio Ruido. Su nuevo álbum se llama ‘El juego’ y estará disponible el próximo 22 de mayo junto a los cinco sencillos que la artista ya ha lanzado. Entre estos, el trágico ‘Mala Mía’. Sin embargo, ‘Otros Besos’, la Canción del Día, es el que más potencial de hit tiene.
Es la primera vez que Llergo se atreve con la bachata, género que aparece durante la mayor parte de la canción. Sin embargo, la producción de nusar3000 también deja espacio para una serie de arreglos que se alejan de la bachata tradicional a través de las cuerdas, que aparecen de vez en cuando para dejar aire a la canción.
En esta, María José Llergo se lamenta sobre haber perdido el tiempo con su ex, declarando que pese a que quisieron «un amor como los de antes», acabaron siendo «solo amantes». Esta es la frase más amable que deja la canción. Las que vienen después describen lo que tenían como un «amor narcotraficante», asegurando que «tenía que haber escuchado lo que todo el mundo me decía»: «Es mejor tener cuidado porque su alma está vacía», canta.
Después de fardar de vivir «contando billetes» («Viva la billetería»), Llergo suelta toda su rabia en el estribillo, que además es pegadizo a más no poder. La artista se olvida de esa persona gracias a otras, y se burla de la típica filosofía de vida de muchos hombres: «Con otros besos me quito los tuyos / De ti aprendí eso, solo fluyo».
50 años después del lanzamiento de ‘Horses’, su álbum más aclamado, la escritora y artista Patti Smith ha recibido el premio Princesa de Asturias de las Artes a los 79 años. El reconocimiento le ha sido otorgado este miércoles en el Salón Covadonga de Hotel Eurostars de La Reconquista de Oviedo.
La trayectoria de Smith ha sido premiada por su «impetuosa cratividad, que conecta el rock, la poesía simbolista y el espíritu de la contracultura con una gran potencia expresiva». Esta ha sido descrita como una «intérprete de estilo vigoroso» que ha conseguido plasmar «la rebeldía del individuo en la sociedad en canciones palpitantes, algunas de las cuales ya son iconos de la música popular de nuestro tiempo».
El jurado estaba presidido por la coreógrafa María Pagés y la ensayista Estrella de Diego. En el resto del jurado, figuraban artistas como Blanca Li, coreógrafa y bailarina; Christina Rosenvinge; Isabel Muñoz Villalonga, fotógrafa; y Josep Maria Flotats, actor y director, entre otros.
El New York Times ha publicado una lista sin enumerar de los 30 mejores compositores americanos vivientes, confeccionada por «más de 250 insiders de la música y seis críticos» del medio. Taylor Swift, Dolly Parton, Stevie Wonder o Bob Dylan son algunos de ellos. Como suele ocurrir en este tipo de listas, hay bastantes nombres que se echan de menos. Al mismo tiempo, hay otros que necesitan aclaración.
La lista mantiene un buen equilibrio entre compositores clásicos y modernos. Por un lado, tenemos a los hermanos Brian y Eddie Holland, responsables de algunos de los mayores hits de Motown, tales como ‘Where Did Our Love Go’ de The Supremes o ‘Reach Out I’ll Be There’ de The Four Tops; Valerie Simpson, que justo a su marido Nickolas Ashford escribió canciones de la talla de ‘Ain’t No Mountain High Enough; o Jimmy Jam y Terry Lewis, responsables de 31 hits en Reino Unido y 41 en Estados Unidos. ‘Together Again’ de Janet Jackson, al igual que muchas otras de la misma artista, es suya.
Por otro lado, hay nombres tan recientes como Lana del Rey, Taylor Swift, Kendrick Lamar o Bad Bunny. Efectivamente, está claro que el puertorriqueño es el que más críticas va a provocar. Si estas ya llegan de normal, solo hay que imaginar lo que puede hacer una inclusión en una lista como esta, aunque todos nos esperásemos su presencia.
Aunque la palabra ‘songwriter’ se traduzca al español como compositor, y no ‘escritor de canciones’, hay que entender que Bad Bunny, obviamente, no se sienta al piano a escribir sus numerosísimos hits. No significa que su puesto sea menos merecido: 41 canciones en el top 40 del Hot 100, 12 en el top 10 y dos números 1, ‘I Like It’ y ‘DtMF’, lo respaldan.
La mención de Young Thug, conocido por el gran público por ‘Havana’, sí que resulta sorprendente. Más allá de su innegable influencia en el sonido del hip hop de mediados de los 2010s, era difícil predecir su presencia en la lista, por encima de artistas como Beyoncé, The Weeknd o Frank Ocean, que sí ha sido incluido en un artículo secundario con 11 compositores extra. Al mirar los números, sin embargo, vemos que Thug cuenta con 6 hits en el top 10 del Hot 100 y con 3 números 1. Eso sí, en ninguno de ellos figura como artista principal.
Ya que hemos mencionado a Beyoncé y Rihanna, hay que decir que The-Dream sí que ha conseguido un puesto en la lista. Desde ‘I Am… Sasha Fierce’, este ha escrito y producido en todos los discos de Beyoncé, coescribiendo hits de la talla de ‘Single Ladies’, ‘Break My Soul’ o ‘Partition’. Para RiRi, escribió ‘Umbrella’, ni más ni menos. Al menos, algo de representación han tenido.
El New York Times sabía que se iban a dejar algunos nombres por el camino, por lo que también han publicado un artículo con 11 compositores que no han conseguido entrar en la lista principal: Donald Fagen (Steely Dan), Paul Westerberg (The Replacements), Kenneth Gamble y Leon A. Huff (Harold Melvin & The Blue Notes), Neko Case, Frank Ocean, Jeff Tweedy (Wilco), Bily Joel, Tom Waits, Alynda Segarra (Hurray for the Riff Raff), John Darnielle (The Mountain Goats) y Randy Newman.
Aun así, aquí van algunos nombres que también podrían haber entrado en alguna de las dos listas: John Fogerty, todo REM, Stephen Malkmus (Pavement), Todd Rundgren, Madonna, Neil Diamond, Lindsey Buckingham, Stevie Nicks, Jack White o Al Green.
Los 30 mejores compositores americanos vivientes:
Nile Rodgers
Lucinda Williams
Stevie Wonder
Jay Z
Paul Simon
Taylor Swift
Brian & Eddie Holland
Missy Elliott
Lionel Richie
Dolly Parton
Young Thug
Diane Warren
Josh Osborne, Brandy Clark, Shane McAnally
Fiona Apple
Babyface
Stephen Merritt
Romeo Santos
Carole King
Outkast
Mariah Carey
Willie Nelson
Kendrick Lamar
Valerie Simpson
Bob Dylan
Lana del Rey
The-Dream
Jimmy Jam & Terry Lewis
Bad Bunny
Bruce Springsteen
Smokey Robinson