Kelela es una de las grandes visionarias del pop actual por la manera en que ha sabido integrar R&B, electrónica y música experimental en discos que siempre han ofrecido mundos inmersivos. Amparada además en un discurso que reivindica los orígenes negros de muchas de las músicas que escuchamos, en su tercer disco, ‘new avatar’, hace lo mismo con el rock, un sonido que por primera vez se convierte en el eje de su obra, aunque no resulta del todo nuevo en su trayectoria.
Antes de su debut oficial, Kelela empezó en la música tocando en bandas de hardcore y metal, y ‘new avatar’ adquiere así un significado como obra reparadora. Hablando de lo segregados y «racializados» que estuvieron -y en parte siguen estando- muchos géneros musicales, la artista busca reivindicar un espacio para quienes nunca se sintieron aceptados en determinados ambientes. Mizanekristos recuerda que hubo una época en la que era «una de las cuatro personas negras que había en los conciertos de hardcore», y a ellas dedica este disco.
Esta nueva experiencia musical aúna guitarras con los habituales melismas vocales y el neo-soul de la artista, ofreciendo una obra que mezcla y difumina géneros. El arte gráfico, inspirado en Gotham City, funciona casi como un mapa sonoro del disco: una ciudad nocturna teñida de verdes azulados oxidados que encuentra su reflejo en unas guitarras brumosas y una electrónica de atmósferas densas. Como la propia imagen, el futurismo de ‘new avatar’ no es brillante ni tecnológico, sino húmedo, desgastado y decadente.
Las texturas de guitarra atmosféricas, casi transplantadas del metal, unidas a las cálidas y sensuales armonías R&B, constituyen el principal hallazgo del disco, desarrollado a través de canciones que funcionan más como interesantes -y a menudo emotivos- ejercicios de estilo que como singles evidentes. El espectacular adelanto ‘idea1’ abre el álbum como la introducción épica a un universo inédito. Sus densos acordes shoegaze -casi slowcore- envuelven la voz de Kelela como si el océano se abriera detrás de ella.
Ese uso de la guitarra como textura ambiental que envuelve las melodías preciosas y desoladas de la artista es el gran acierto de ‘new avatar’, y reaparece en cortes como ‘goin down’, donde Kelela pide espacio en una relación emocionalmente agotadora, uno de los temas recurrentes del disco. En ‘crystallize’ desea que ese amor termine de cristalizar, pero la otra persona lo impide. «Soy la que más te ama. Tú lo odias todo, pero es un disfraz», canta en lo que, básicamente, es una canción de R&B disfrazada de balada post-punk. Y funciona.
Kelela ha contado que no quería volver exactamente sobre los mismos temas de sus discos anteriores para no sonar redundante. Sin embargo, aunque las letras de ‘new avatar’ mantienen el desánimo sentimental de ‘Raven‘ (2023), el giro musical les da un enfoque diferente, incluso cuando los ritmos remiten al drum & bass que ya había explorado en el pasado. Ahí están ‘point blank’, que deconstruye el género hasta dejarlo reducido a un pulso espectral, o el UK garage de ‘the bridge’, junto a una PinkPantheress cuya presencia en el álbum confirma hasta qué punto considera a Kelela una influencia.
Las guitarras aparecen también de forma sutil en los cortes más electrónicos, como el menos memorable UK garage de ‘don’t piss me off’, mientras que el trap luminoso de ‘new life forms’, junto a Fousheé, se desvía por completo del concepto del álbum y acaba resultando algo desubicado dentro de la secuencia. Mejor integradas están ‘outta time’, un tema que retuerce los códigos del hip hop y el metal hasta dar con un experimento intrigante y hasta incómodo, y ‘if we meet again’, que cierra el álbum entre nebulosos sintes.
El habitual minimalismo de Kelela también está presente en la brevísima ‘linknb‘, que funciona como un manifiesto autoreivindicativo («Yo he allanado el camino»), mientras el interludio ‘retaliation lullaby’ sirve como puente entre las dos mitades del disco, lluvia mediante, reforzando el carácter inmersivo del disco. Y es que Kelela sigue siendo una de las mejores «world-builders» de la actualidad, y el futurismo oxidado de ‘new avatar’, sus guitarras espectrales y su capacidad para deformar géneros vuelven a hacer del disco una experiencia absorbente.
Hace ya diez años de la primera edición del Mad Cool. Desde entonces, el festival ha ido poco a poco consolidándose como uno de los eventos musicales más importantes a nivel nacional. El camino no ha estado exento de errores, pero a juzgar por el éxito organizativo de los últimos años, parece que por fin han encontrado la manera de contentar a (casi) todo el mundo. El recinto en Villaverde vuelve a ser cómodo, y lo más importante: la entrada y salida de allí resulta bastante sencilla. Lo que no fue nada fácil en la jornada del miércoles (que congregó a 57.000 personas) era decidir qué ver. Casi todos los conciertos grandes se solapaban unos con otros, por lo que la mejor opción era ir picando un poco de aquí y un poco de allá.
El caso de Foo Fighters, el gran reclamo del día y quienes congregaron a un mayor número de asistentes, no acabó siendo tan dramático. Coincidían con Moby, pero como la banda ofreció un espectáculo de dos horas y media, perderse un poquito para ver al experimentado productor electrónico no sentó tan mal. Los de Dave Ghrol llenaron el escenario principal, aderezado con dos pantallas enormes a los lados, en uno de esos conciertos que son toda una muestra de veteranía desde el minuto uno. Con el pelo empapado cubriéndole toda la cara y mascando chicle, el cantante se entregó al público desde los primeros acordes de ‘All My Life’, que abrió el set con energía. Siguió con ‘The Pretender’, uno de los mejores momentos del concierto. Ghrol sabe de sobra lo potente que resulta su estribillo, así que lo repitió al menos dos veces más de lo previsto. Después de eso anunció que nos esperaban más de dos horas de puro rock and roll. Y no mentía: la exhibición de temazos de la banda fue inmensa y la entrega de ambas partes (asistentes y ellos mismos), enorme.
Andrés Iglesias
Grohl recordó varias veces que llevan ya 31 años como banda y, por ello, había muchas canciones preparadas. Además, llevaban sin pisar Madrid unos cuantos años, por lo que había que recuperar el tiempo perdido. No solamente sonaron temas de Foo Fighters, también, en un acto muy noble por su parte, el cantante presentó a su banda, haciendo que cada uno de sus miembros tocara una parte de una canción de antes de pertenecer al grupo. Puede que haya a quien le parezca una disrupción innecesaria del ritmo del concierto, pero es una manera preciosa de hacer que sus compañeros también brillaran. El público en las primeras filas parecía pasárselo en grande haciendo pogos.
Tras este momento, Grohl volvió a su catálogo con ‘Monkey Wrench’, muy querida entre todos los allí presentes. Nuevamente, el estribillo se repitió en varias ocasiones. Entre medias, la banda dejó de tocar y le pidió a la gente que gritara lo más fuerte que puedieran. Después el turno fue para el cantante, que a gritos con estilo no le gana nadie. En este último tramo del set sonó ‘Aurora’, una canción que cantan siempre en honor al antiguo batería del grupo Taylor Hawkins, fallecido hace cuatro años. La voz de Grohl va desde lo gutural a lo melódico, y es en momentos más calmados donde realmente se aprecia su gran talento como vocalista.
Para poner el broche final a la velada llegaron dos de sus grandes éxitos: ‘Best of You’, a la que siguió una larga coda instrumental, y ‘Everlong’, donde el líder del grupo aprovechó otra vez para crear comunidad haciendo el icónico estribillo más veces de las que suena en la grabación. Así culminaban Foo Fighters, que dieron exactamente lo que prometieron (y un poco más). Ni más ni menos que un gran concierto de rock and roll.
Andrés Iglesias
Al mismo tiempo, Moby llevaba su espectáculo al segundo escenario en importancia. Rodeado de coristas, una violinista, una chelista y un batería, el productor electrónico sorprendió con un concierto realmente divertido y dinámico. En las pantallas se proyectaban todo tipo de imágenes psicodélicas sobre las que aparecían los propios músicos en un croma un poco cutre, pero irresistiblemente camp. Entre los temas, que iban desde el techno hasta el house, el artista se dirigió al público varias veces. Una de ellas, nada más comenzar, donde decía orgulloso que había aprendido una nueva expresión. Cuando dijo en su español macarrónico “que se lloda Trump” hubo más confusión que otra cosa, pero al traducirlo al inglés ”Fuck Trump” todo cobró sentido. Por aquí estamos de acuerdo, por supuesto. Que se “lloda” Trump. Más tarde contó fue que le parecía bonito tocar al mismo tiempo que Dave de Foo Fighters. Ambos empezaron más o menos a la vez en la escena hard punk de la costa este en los 80, con diferentes proyectos. Ahora, 40 años después, volvían a actuar a la vez. El romanticismo de la anécdota desembocó en su tema ‘In This World’, interpretada con pasión por una de las cantantes.
Andrés Iglesias
Otro de los mejores conciertos del día fue el de Wolf Alice. La banda británica sonó fantástica bajo el sol inmisericorde del verano madrileño. La cantante Ellie Rowsell inauguró el espectáculo haciendo gala de su gran voz con ‘Bloom Baby Bloom’, de su último disco, al que dedicaron buena parte del set. ‘Just Two Girls’ era presentada como una canción para beber vino con una amiga. “Algo que muchos vais a hacer esta noche viendo a los Foo Fighters”, bromeaba la cantante. ‘The Sofa’, el gran sencillo de esta nueva era, fue un gran momento onírico para levantar los brazos al aire y cerrar los ojos. Una energía totalmente opuesta ofreció ‘Yuk Foo’. Rowsell apareció empapada y sustituyó el micrófono por un megáfono. A lo largo de la canción, tan pronto hacía la croqueta en el escenario, como se ponía a gritar como una loca o se bajaba a interactuar con el público.
Bajando la intensidad, nos acercamos a ver a The War On Drugs, uno de esos grupos para dejarse llevar escuchándolos. Sus deliciosas jams guitarreras mientras el sol bajaba crearon una atmósfera acogedora, como si cada uno de los instrumentos te abrazara y te sacara a bailar. La experiencia, sin embargo, se vio algo emborronada por un público que no dejaba de hablar. Los de Adam Granduciel no son el tipo de grupo a los que les beneficia tocar en un festival. O al menos, no en uno tan ecléctico. Aún así, si uno lograba abstraerse de todo lo demás y centrarse en la música, llegaban momentos preciosos, como la nostálgica ‘I Don’t Live Here Anymore’ o ‘Strangest Thing’. A medida que se iba acercando la hora de Foo Fighters, la espantada hacia el escenario principal fue masiva y allí nos quedamos los que realmente queríamos verlos. La diferencia con respecto a la primera parte del set fue abismal. De repente, uno podía zambullirse a gusto en la música, apreciar el sonido del saxo, de los sutiles toques de percusión o de la calidez del bajo. ‘Under The Pressure’, muy celebrada por los que allí quedábamos, y ‘Who’s That’ cerraron el concierto por todo lo alto.
Paco Poyato
El primer show de la jornada fue el de Jehnny Beth en el escenario Loop, cubierto por una carpa. Lo bueno, es que el sol de las 19h no te daba en la cabeza, pero el calor que se reconcentraba bajo esa lona era algo duro de asimilar. Con todo, la ex de Savages no hizo que se nos olvidara el sudor que nos caía a borbotones por la frente, pero casi. Ella estaba igual. De hecho, en torno al final dijo que estaba muy mareada. Aunque, totalmente entregada a su público, siguió con sus planes y se bajó al foso e incluso hizo crowdsurfing. Ver a la cantante encaramada en los brazos del público y mirándolo desafiante, totalmente empapada y exhausta, fue una de las mejores imágenes que nos dejó la jornada. Antes de eso, hizo flexiones en el escenario (e invitó a una fan a hacerlas también), lanzó un mensaje feminista al grito de “mujeres al frente” y cantó una versión de ‘Army of Me’ de Björk. Casi nada.
En mitad de todos estos conciertos, solo pudimos acercarnos a The Last Dinner Party unos minutos. Si son una de las bandas revelación de los últimos años, es por algo. Con lazos rojos en sus micrófonos, subiendo y bajando de las plataformas que tenían en el escenario, las británicas derrocharon energía y buen rollo. Entre sus mejores temas destacó ‘Sinner’, dedicada a los “gays and theys”.
Bonnie Tyler ha muerto a los 75 años, días después de haber despertado del coma inducido en el que permanecía ingresada en un hospital de Faro (Portugal), tras someterse a finales de mayo a una operación intestinal de urgencia. Aunque la cantante había logrado salir del coma, su equipo de comunicación advirtió de que seguía «muy enferma» y que su recuperación sería lenta. Finalmente, la superestrella galesa ha fallecido.
Tyler será siempre recordada por haber interpretado dos de los mayores éxitos del pop-rock de los años 80, ‘Total Eclipse of the Heart’ y ‘Holding Out for a Hero’. Esta última fue uno de los temas principales de la banda sonora de la película ‘Footloose‘ (1984), lo que contribuyó decisivamente a convertirla en un himno de toda una generación. Años antes había triunfado con ‘It’s a Heartache’ y, en 2013, representó a Reino Unido en Eurovisión con ‘Believe in Me’.
Gracias a su inconfundible voz rasposa y a su inclinación por el melodrama, ‘Total Eclipse of the Heart’ se convirtió en una de las canciones más exitosas de la historia del pop. Publicada en 1983, escrita y producida por Jim Steinman, fue número uno tanto en Estados Unidos como en Reino Unido y vendió alrededor de 13 millones de copias en todo el mundo. Con el paso de los años, el tema vivió una segunda juventud en internet gracias a un montaje viral que adaptaba literalmente la letra a las imágenes de su icónico videoclip.
Muse es uno de los grupos de rock de estadios que más gustan a los fans del pop comercial. Y eso se debe a que incluso sus canciones más rockeras son muy accesibles, pero también a que la banda británica no rehúye hacer temas abiertamente pop. Ahí entran canciones como ‘Undisclosed Desires’, ‘Panic Station’ o ‘Madness’. A esa lista se ha sumado recientemente ‘Nightshift Superstar’, uno de los sencillos extraídos del nuevo álbum de Muse, ‘The Wow! Signal‘.
‘Nightshift Superstar’, la Canción Del Día, es un tema claramente inspirado en Justice y Daft Punk, con un toque de ABBA en los arreglos de cuerda, una influencia reconocida por el propio Matt Bellamy. En varias entrevistas, el líder de Muse ha explicado que su objetivo era crear una «canción discopop moderna con instrumentos reales» que «pudiera competir con la música EDM y el dance programado».
Por ello, la canción combina sonidos sintéticos e instrumentación orgánica. Por un lado, encontramos sintetizadores de inspiración French touch, al estilo de Justice; por otro, una amplia sección de cuerdas y un coro a cargo del Crouch End Festival Chorus. Además, las voces del coro infantil cuentan con la participación de Lovella, la hija de Matt Bellamy.
Todo ello está al servicio de una letra que vuelve a hablar del amor y el deseo en términos de una fuerza que «consume» al narrador y lo mantiene enganchado, como si se tratara de una droga. Y, por supuesto, la melodía épica es pura marca de la casa.
Justin Bieber ha sido anunciado para el espectáculo del descanso de la final del Mundial, que se celebra el 19 de julio, dentro de 10 días. Bieber se suma a un cartel como poco surrealista, en el que ya figuraban Madonna, Shakira, BTS, Burna Boy, Coldplay, Miss Piggy, Kermit, un coro de escolares de Staten Island y hasta el reparto de Sesame Street.
El anuncio llega apenas unos días después de que Bieber se dejara ver en el Draft de la NHL para anunciar la primera elección de los Toronto Maple Leafs.
Por si fuera poco, Bieber también ha aprovechado estas semanas para publicar los discos en directo de sus dos actuaciones en Coachella 2026.
Aunque ni ‘Swag’ ni su segunda parte se cuentan entre los lanzamientos más celebrados de su carrera, Bieber vuelve a vivir un gran momento gracias al inesperado resurgir de ‘Beauty and the Beast’, número 1 global de Spotify durante semanas y todavía instalado entre las canciones más escuchadas de la plataforma. Sería raro que el tema no acabara sonando también en el primer halftime show de la historia de una final del Mundial.
Shakira ha sido una de las invitadas de La Revuelta esta noche. Eso sí, no ha estado en el plató de Madrid. La cantante, inmersa en su gira por Estados Unidos, ha conectado en directo desde Boston, ciudad donde ofrecerá su próximo concierto el 11 de julio.
Da la casualidad de que Boston ha sido una de las sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y el programa ya había adelantado que «conectaría con Shakira desde el Mundial». Finalmente, la entrevista se ha realizado por videollamada entre Boston y el teatro donde se graba La Revuelta.
La visita de Shakira llevaba meses pendiente. La colombiana iba a ser una de las primeras grandes invitadas del programa tras el salto de David Broncano a TVE, pero la entrevista se cayó a última hora por un cambio de agenda de la artista, que acabó acudiendo a Al cielo con ella, de Henar Álvarez. Desde entonces, su aparición se había convertido en una pequeña cuenta pendiente entre ambos.
Finalmente, ese encuentro se ha producido, aunque ha sido a miles de kilómetros de distancia. Todo ello mientras ‘Dai Dai‘ ha regresado al número 1 global, consolidando el dueto con Burna Boy como uno de los mayores éxitos del momento.
Bilbao BBK Live se ha apuntado un tanto este año al convertirse en el único festival español que acogerá el espectáculo de ‘West End Girl’, el nuevo clásico de Lily Allen. Pero, más allá de ese reclamo, su cartel reúne a leyendas del calibre de Robbie Williams y David Byrne, figuras fundamentales de nuestro tiempo como FKA twigs y a Calvin Harris como gran maestro de ceremonias. JENESAISPOP, por supuesto, es medio oficial. Las entradas en diferentes modalidades siguen disponibles.
Los días 9, 10 y 11 de julio, el monte Kobetamendi recibirá, dentro de su 20º aniversario, también los conciertos de estas diez joyas del cartel que no podíamos dejar de recomendaros. Una muestra de la calidad y el cuidado de la programación es la presencia tanto de estrellas emergentes como hemlocke springs o Paris Paloma como de artistas con todo para convertirse en los grandes nombres del futuro, como HorsegiirL o Don West.
Alabama Shakes
El grupo que reinventó el blues rock gracias a discazos como ‘Sound & Color’, impulsado por el imponente vozarrón de Brittany Howard, no solo vuelve a los escenarios, sino que además presenta su primer disco en 11 años. El 28 de agosto podremos disfrutar de ‘I Must Be Dreaming’, del que ya conocemos los adelantos ‘American Dream’ y ‘Another Life’, a los que este mismo viernes se suma ‘I Feel Hope Coming’.
TOMORA
La inesperada unión de Tom Rowlands, de The Chemical Brothers, y la cantante noruega AURORA, lo más parecido que tenemos a una Björk del siglo XXI, ha dado como resultado un disco que combina de forma natural las señas de identidad de ambos artistas: la faceta más delicada y atmosférica de ‘Come Closer’, el pulso más explosivo y contundente de ‘Ring the Alarm’ y una mayoría de temas entregados a la fuerza oscura de la noche.
hemlocke springs
Os llevamos recomendando a hemlocke springs desde 2022, ya que su excéntrico y surrealista estilo pop, que suena como una mezcla de Marina and the Diamonds y Willy Wonka, no tiene prácticamente igual en la actualidad. Su promesa ha terminado de confirmarse con el lanzamiento de su estupendo debut, ‘the apple tree under the sea‘, y su actuación en Bilbao BBK Live es especialmente recomendable porque supone su debut en España.
Apparat
Uno de los nombres clave de la IDM europea, tanto en solitario como formando parte de Moderat, vuelve a España y lo hace con un disco bajo el brazo que puede ser el más experimental de su carrera. ‘A Hum of Maybe‘ es una recopilación de sus intereses musicales y, al mismo tiempo, una renovación a través de texturas, estructuras e ideas instrumentales que configuran una obra imprescindible del artista alemán.
Paris Paloma
Paris Paloma es una de las artistas pop actuales con un mayor enfoque en cuestiones como el feminismo, la rabia femenina, las expectativas sociales sobre las mujeres o la misoginia. Todo ello queda reflejado en su gran éxito ‘Labour‘, que, incluido en su recomendable debut de 2024, ‘Cacophony’, supera ya los 400 millones de reproducciones. Sus declaraciones virales sobre el juicio constante a los cuerpos femeninos han contribuido a ampliar su popularidad, pero su delicado sonido entre el indie folk y el pop es motivo más que suficiente para acercarse a su propuesta.
Don West
Volviendo al buen gusto curatorial de Bilbao BBK Live, acabamos hablando de Don West, el soulman australiano al que no te puedes perder si te gustan Leon Bridges, Jungle o Michael Kiwanuka. Su álbum ‘Give Me All Your Love’ es una delicia que encandilará a los amantes del soul más luminoso y de la era Motown: las melodías y los arreglos de temas como ‘Send It Back’ resultan tan cautivadores como la expresiva voz del artista, que merece ser mucho más conocido.
CMAT
Una de las estrellas del pop irlandés con mayor proyección internacional, CMAT se ha ganado el reconocimiento del gran público gracias a su ingenio y su sentido del humor, los mismos que emplea para denunciar que su cuerpo siga siendo objeto de escrutinio. Ese es precisamente el tema de su gran sencillo ‘Take a Sexy Picture of Me’, aunque ‘EURO-COUNTRY‘ también lanza dardos a la crisis económica de 2008, a políticos como Bertie Ahern o a la hegemonía cultural estadounidense. Olivia Rodrigo es fan y, cuando descubras lo divertidísimo que es su directo, tú también lo serás.
Westside Cowboy
Bilbao BBK Live vuelve a demostrar su talento como descubridor de bandas internacionales emergentes todavía poco conocidas en España. Westside Cowboy ya han empezado a hacerse un nombre teloneando a grupos como Geese y con canciones como ‘The Wahs‘. Su sonido, a medio camino entre el country rock estadounidense, el indie y el punk británicos, está generando un notable culto. El monte Kobetamendi será una gran oportunidad para descubrir su particular propuesta, bautizada por ellos mismos como «Britainicana».
HorsegiirL
La chica de la cabeza de caballo vuelve a España, esta vez con un nuevo disco bajo el brazo: ‘NATURE IS HEALING’, un trabajo de inspiración ecológica y utópica publicado por RCA Records y nacido tras un viaje de ayahuasca por Ecuador. Influencias de la new age de los años 80, el pop de los 90, la EDM de los 2010, el Ibiza house «por la vía de ABBA» según Pitchfork o PC Music conviven en un álbum que ya ha recibido el respaldo de Arca en redes sociales.
Mietze Conte
Happy hardcore desde los Alpes austriacos: esta es la propuesta de Mietze Conte. El productor vienés se dio a conocer en 2022 con el pelotazo ‘bunnybunnybunny’ y desde entonces no ha parado de encadenar himnos para la generación hyperpop. Eurodance, happy hardcore y un puntito de caos marca de la casa se dan la mano en EPs como ‘Nervous’, ‘Under My Bed’ o ‘dreaming of your latte art’, además de temazos como ‘nanana’ o ‘No Nein’, junto a 1tbsp. Si lo tuyo son los BPM disparados y el subidón constante, apunta su nombre.
Una de las grandes revelaciones latinoamericanas de los últimos años, Akriila, regresa en 2026 con un nuevo disco, ‘lucy miró al mundo y notó que está girando’, que la chilena Fernanda Sepúlveda presentará en España el 17 de septiembre en La Riviera de Madrid y el 18 de septiembre en el FSTVL·B de Barcelona.
La artista a la que conocimos con hitazos como ‘Superficial’, ‘epitafio’ o la genialmente titulada ‘www.hotxhulito.com’, presenta ahora una faceta más guitarrera, anticipada primero con el single ‘suave’, junto a Jane Remover, y ahora con la maravillosa ‘Roger’, la Canción Del Día de hoy.
Estamos ante el ya conocido híbrido de rock alternativo e hyperpop, un sonido que muchos han empezado a llamar ‘hypergrunge’. En ‘Roger’, Akriila parte de una preciosa melodía, pero después la producción enfatiza la alteración vocal y el uso de efectos digitales. Es como si una balada grunge intentara viajar a través del futuro y la travesía generara interferencias en el camino.
Aun así, las texturas eléctricas son las grandes protagonistas de una canción que versa sobre una relación complicada, marcada por las inseguridades y un profundo sentimiento de vacío. Frases como «Ese vacío de sentirse difícil de amar sigue sin funcionar» o «Sé que sabes lo que es no sentir una vez y otra vez» enfatizan esa sensación de desconexión y desgaste emocional, mientras otras como «¿Por qué no? Recuéstate en mí… Solo me queda lo nuestro» se aferran a la esperanza.
Muchos fans de Britney Spears no entienden por qué su biopic sigue adelante. El largometraje está basado en sus memorias, ‘La mujer que soy‘, un libro informativamente bastante incompleto, que omite varios años importantes de su vida y deja bastantes episodios en el tintero. No obstante, se trata de una obra ligera, ágil y, al fin y al cabo, muy pop, que ha vendido la friolera de 6 millones de copias.
A pesar de que Spears se encuentra retirada de la música y de que en Instagram insiste en que sigue «sanando» las heridas provocadas por el trauma familiar y por la presión a la que la sometió la industria musical, la producción de la película continúa.
Ahora se suma al proyecto una reconocida guionista que adaptará el libro al guion cinematográfico. Se trata de Liz Meriwether, muy conocida por ser la creadora de la exitosa serie ‘New Girl‘, protagonizada por Zooey Deschanel. Curiosamente, existe un vínculo entre ella y Britney, ya que Meriwether fue la cocreadora de ‘Dying for Sex’, la miniserie protagonizada por Michelle Williams, la misma actriz que pone voz al audiolibro de ‘La mujer que soy’.
Meriwether se dio a conocer en 2011 gracias a la comedia romántica ‘No Strings Attached’ y también es reconocida por la serie de Hulu ‘The Dropout’. Ahora genera mucha curiosidad saber qué enfoque adoptará el guion para trasladar las memorias de Spears a la gran pantalla. La película se anunció en 2024 y estará dirigida por John M. Chu (‘Wicked’), con producción de Marc Platt.
Cuando el pasado abril se lanzó la campaña promocional de ‘La maldición de Widow’s Bay’, algo no cuadraba: ¿la humorista y guionista de comedia Katie Dippold (‘Parks and Recreation’, ‘Cuerpos especiales’, ‘Cazafantasmas’) debutando como creadora con una serie de terror dirigida, entre otros, por un especialista en el género como Ti West (‘La casa del diablo’, la trilogía ‘X’)?
Cuando vi el teaser, donde se enfatizaban los elementos de terror, mi sorpresa fue mayor que la de Hugh Jackman el día que recibió un guion sobre unas ovejas detective. ¿Se habrá convertido Dippold en la nueva Jordan Peele, que también dio el salto de la comedia al terror, o es que Apple ya da luz verde a cualquier cosa y esto va a ser un desastre?
Bastaron apenas 5 minutos de la serie para que todas las piezas encajaran. ‘La maldición de Widow’s Bay’ contiene algunas de las secuencias de terror más logradas de este año (la del payaso, la arpía, el asesino enmascarado), pero también es una comedia desternillante, repleta de gags que funcionan de maravilla. Pero es que incluso acaba revelándose como un drama sorprendentemente emotivo, sustentado en un trasfondo de melancolía y duelo.
Dippold logra armonizar con extraordinaria habilidad todos esos registros, géneros y tonos, sin que ninguno se imponga sobre los demás. Como si fuera una de las brujas de la isla Widow’s Bay, la creadora ha cocinado en un caldero (mágico) un guiso de referentes en el que caben desde el alcalde de ‘Tiburón’ o el Michael Myers de ‘Halloween’, a los pueblos de Stephen King, los personajes de ‘Twin Peaks’, las casas encantadas, la brujería del siglo XVII, el folk horror, el J-horror… Todo ello, como se ha dicho, salpimentado con mucho humor.
La serie está muy bien escrita y dirigida (además de Ti West, participa Hiro Murai, director de ‘Atlanta’, ‘Mr. & Mrs. Smith’), pero también sobresale por la química y el talento de sus dos protagonistas. Uno es un valor seguro, Matthew Rhys (‘The Americans’, ‘Perry Mason’). La otra constituye un auténtico descubrimiento: Kate O’Flynn, actriz curtida en el teatro británico, que aquí borda el papel de Patricia, una funcionaria gruñona, meticulosa y aparentemente anodina, cuyo pasado está lleno de fantasmas.
Suyos son dos de los mejores episodios de la serie: el cuarto, donde organiza una fiesta de esas que se recuerdan por mucho tiempo, y el octavo, donde se convierte en una improbable y divertidísima “final girl”. Solo por esos dos capítulos ya merece la pena la serie.
Cuando no está en La Élite, Nil Roig publica música con su alter ego YUNG PRADO. ‘GUFI’ es su firme apuesta para este verano, pues es una amalgama de electroclash, techno, acid house y otros géneros primos hermanos. Una reivindicación de la pista de baile como «lugar para soltarse, reírse de uno mismo y dejar de intentar parecer interesante todo el tiempo». Y de ahí viene precisamente el título ‘GUFI’, del inglés «goofy», una persona un poco payasa que se esconde para encajar.
YUNG PRADO decide reapropiarse de esa palabra, que suele usarse en modo despectivo, para construir un disco de reafirmación, muy metamusical, con títulos como ‘Víctima de la diversión’, canciones que hablan de estar «lokito por un beat» (‘Lokito’) o colaboraciones como ‘Superstar’, que cuenta con la voz de Yurena SIMONA.
En un álbum lleno de beats secos y cortantes que recuerdan al electro primitivo de gente como Miss Kittin o Fischerspooner, es llamativo que no haya más temas atrevidos, políticamente incorrectos o emblemáticos, como los que en el género nos dieron hace 20 años Alma-X o L-Kan. Sobre todo si recordamos que estamos hablando de uno de los dos componentes de La Élite, un grupo que tiene en su haber canciones tituladas cosas como ‘Contento de ser feo’ o ‘Mata a tu jefe’.
Aquí no hay ningún «Frank Sinatra», sino que YUNG PRADO utiliza la música de baile para hablar muchísimo de amor. Entre pistas que son pura cotidianidad y costumbrismo, como ‘Copas Coupé’, que va sobre una resaca; o ‘Police’, que va sobre un bar de Berlín; predominan -o al menos son más llamativas- las canciones de corte romántico.
‘Pensando en ti’ es uno de los «highlights» absolutos, con su título repetido cual obsesión. ‘Enamorado de ti’, con la colaboración de doppel gangs, es otra de las más eficientes, con unos ganchos sintéticos a la altura del mejor pop de los 80. ‘Son las 3’, que remite a la misma década por la vía de Trans-X, cuenta la historia de un «crush». «En el club me han dicho que no eres de aquí / estoy en el cielo a tu lao».
Si la intro del álbum es reggae y el «interlude» es casi new-age tipo Enigma, hay momentos que juegan con el acid (‘En mis sueños’) o el trance (‘Sexy Vibes’ con MJ Nebreda). Pero ciertamente son las canciones que se entregan de pleno al amor las que sacan el proyecto de 21 pistas y 61 minutos de cierta monotonía. Entre las que logran resplandecer, ‘Me acuerdo de ti’, un tema que alterna la melancolía de su nombre con los sintes más hipnóticos. YUNG PRADO, «tirado en el bar», haciendo «nada especial», pero sin parar de pensar en esa persona que tanto añora, y que ya le ha olvidado.
Sin novedades en el podio de la lista española de singles: ‘La graciosa’ de Quevedo y Elvis Crespo sigue en el número 1, ‘Al golpito’ de Quevedo con Nueva Línea está en el número 2, y el ‘Dai Dai’ de Shakira y Burna Boy se mantiene fuerte en el top 3.
La entrada más fuerte de la semana no llega hasta el puesto 15 y tiene el título de ‘Las más bonitas son p#tas’. En un derroche de imaginación por parte de Anuel AA, el estribillo de este trap de 2 minutos es «Las má’ bonita’ son puta’ / Me levanté con dos rubia’ / No me sé el nombre ‘e ninguna». El tema ha seguido subiendo estos días en Spotify España, por lo que este top 15 no será su «peak».
La segunda entrada más fuerte es la nueva sesión de Bizarrap con Myke Towers, que en este caso llega solo al número 20. Además, el «Boobytrap» de los mismos artistas consigue situarse en el puesto 88.
Algo deslucida queda la entrada de Ptazeta con Quevedo, que tiene que conformarse con el puesto 29 pese a lo famosos que son los dos. Quizá ‘Cuica’ debió parecerse menos a ‘Safaera’ demasiados años tarde.
La lista de novedades se cierra con el remix de ‘Las muñequitas’ de Mr Plata, Maluma y El Americano 4KT, en el puesto 94.
Entre los días 9 y 11 de julio se realizarán escuchas del nuevo material de Charli XCX como parte de una película que se proyectará en contados cines de todo el mundo. Madrid está entre las ciudades afortunadas como podéis ver en la web creada para estos menesteres. Allí encontraréis un mail o lista para suscribiros y que os lleguen todos los detalles. Esto dice la nota de prensa:
«‘Music, Fashion, Film’ se proyectará íntegramente en cines independientes seleccionados para los fans de todo el mundo, por una sola noche. Presentada junto con una serie exclusiva de clips documentales y de estilo «detrás de las cámaras», y con imágenes en el estudio grabadas por amigos cercanos, cada canción se reproducirá completa como parte de una primera escucha en primicia del nuevo álbum».
Otras ciudades del mundo afortunadas han sido Boston, Miami, Seattle, Denver, Toronto, Londres, Manchester, São Paulo, Mexico City, Milan, Amsterdam, Dublín, París, Berlín, Sydney, Melbourne y Tokio, entre otras.
Charli XCX ha avanzado el álbum ‘Music, Fashion, Film’, que sale el 31 de julio, con 3 sencillos: ‘Rock Music‘, ‘SS26‘ y ‘Wink Wink‘.
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U2 han estado ocupados recientemente publicando canciones como parte de sendos EP’s, pero de momento no se había confirmado el lanzamiento de un nuevo álbum. Ahora Universal anuncia que el primer disco de U2 en 9 años llegará «a finales de 2026″ y que el primer adelanto es este ‘Street of Dreams’ que se acaba de lanzar.
El videoclip de «Street of Dreams» se rodó el pasado mes de mayo en Ciudad de México, coincidiendo con la presencia de la banda en la final de la Street Child World Cup 2026, celebrada en el Parque Ecológico Lago de Texcoco. La grabación, realizada en las inmediaciones de la Plaza de Santo Domingo, reunió a cientos de seguidores a pesar del mal tiempo.
Cuenta la nota de prensa que «una tormenta con lluvia y truenos provocó la avería de uno de los generadores del rodaje y una familia de la zona abrió las puertas de su casa a Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. para que pudieran continuar filmando desde el balcón de su apartamento».
Todo esto explica que el título del tema se pronuncie varias veces en español, «La calle de los sueños». Seguro que hay a quien lo conecta con el icónico «uno, dos, tres, catorce» de ‘Vertigo’.
El tema ha sido producido por Jacknife Lee y remite a los primeros discos de U2, a los de los años 80.
Olivia Rodrigo se sustituye a sí misma en el número 1 de JENESAISPOP. Sube ‘stupid song’, baja un pelín ‘the cure’. El tema de Olivia recibe un 33% de los votos en Instagram, seguido muy de cerca por lo nuevo de Charli XCX (31%), en menor medida Katy Perry (22%) y Rose Gray (14%).
Otras entradas destacadas son las de Carly Rae Jepsen y @ en el top 10. Gara Durán con Barry B, Morreo y Angèle también llegan al top 20. Se cuela muy por los pelos en el top 40 Bb trickz.
Recordad que podéis escuchar en Apple Music y en Spotify la playlist con las 40 canciones del top y las 10 candidatas a entrar de cada semana, así como por supuesto votar por vuestras canciones favoritas, aquí. Los votos son sometidos a una fórmula matemática que beneficia a las novedades y perjudica a las canciones a medida que pasan las semanas.
Judeline está preparada para descansar. La artista gaditana está a punto de tomarse unas vacaciones para hundirse «en la inspiración», tal y como nos comenta. Antes de eso, ha lanzado su LP debut, un EP lleno de colaboraciones, singles tan especiales como ‘chica de cristal’, ‘pequeñita!’ o ‘BESITO’, ha celebrado su primer Movistar Arena y ha trabajado con artistas internacionales como Duki o Nine Inch Nails.
Hablamos con la joven artista en medio de la recta final de la gira de ‘Bodhiria’ y se muestra natural a más no poder en una entrevista que se mueve constantemente entre lo divertido, como cuando asegura que es «muy Aída Nízar» o que habló «de caca» con Amaia en cuanto se conocieron, y lo profundo, cuando ahonda en el recuerdo de su infancia.
Siento que no has parado ni un momento desde que lanzaste ‘Bodhiria’, ¿no?
Ya, yo tampoco.
¿Cómo lo has vivido? Has sacado singles, el EP, colaboraciones…
Qué pesada. Necesito parar un poco. Estoy ahora mismo intentando tener tiempo para el proceso creativo, porque es como que si no paro, ¿de qué voy a cantar? ¿Voy a cantar de estar en el hotel y de dar un concierto? Eso es súper aburrido. Entonces, tengo que vivir. Necesito ya parar un poco y hundirme en la inspiración. Y es que creo que para un artista es muy necesario. Superestúpido lo que voy a decir, pero las vacaciones también son una recreación de conectar con el arte y estar en silencio un segundo, porque yo no estoy sola nunca. A lo mejor comparto con alguien del curro la habitación del hotel, viajo con alguien siempre… Como que al final los momentos de soledad, de estar en tu cabeza, son muy pocos y llevo mucho tiempo sin tenerlos.
¿Esos momentos son los que más te suelen inspirar?
Yo diría que sí, como hablar con una misma, estar tranquila y en silencio. Es lo que menos se da y mira, en parte me encantan los aviones porque no puedo utilizar el teléfono. No tengo internet, estoy en silencio con mis pensamientos y ahí es donde me viene siempre. Yo no sé si es que Dios está de verdad en el cielo y estoy como más cerca, pero es que te lo juro que me vienen como cosas muy lúcidas en los aviones y yo creo que, más que por estar muy cerca del cielo, es porque es un método de no estímulo, silencio y además un ruido blanco sonando, que es como lo que más relaja al ser humano.
Igual tiene que ver con la presión del aire, como quien se marea en una montaña.
Es verdad. A lo mejor me tengo que ir al pico de la montaña a escribir.
Mientras estabas sacando los singles del EP, de repente lanzaste ‘chica de cristal’, que nos pilló un poco desprevenidos. Una canción tan clásica…
Literalmente fue un día que estaba muy triste. La hice como en febrero y hacía frío, me había puesto mala con fiebre, estaba pasando por una ruptura, una muy buena amiga me rompió el corazón… Tenía el corazón roto por cinco cosas distintas. Estaba triste e hice la canción sobre estar muy triste y ya está. También, como tengo unos años tan bonitos, cuando estoy triste me cuesta mucho conectar, porque siento que ya estuve muchos años así y como ahora mi vida es superguay y es la que siempre he querido me siento culpable. Es como, tía que desagradecida estás siendo, con la vida que tienes cómo vas a estar triste, pero en verdad es lo típico de permitirse estar triste, estar mal, estar bien… Pero es verdad, no pasa nada e intento permitírmelo.
«No soy superfan de las colabos porque me cuesta no poder controlar lo que va a hacer la otra persona»
Está guay que puedas hacer un tema y sacarlo cuando te sientes así todavía.
Sí, es verdad. Fíjate que justamente cuando iba a salir ya estuve mejor, como que ya superé las cosas y me sentí de otra manera. Cuando iba a salir el vídeo, que lo grabamos en Nueva York, fue cuando me fui un mes yo sola básicamente a Nueva York. La verdad es que me sentí muy sola. Fue muy bonito, pero también tuve momentos de mucha tristeza. Hay otras veces que una canción va a salir y ya no te sientes así ni lo piensas. Con ‘chica de cristal’, justamente en esos momentos, fue una tristeza bonita y una conexión que tenía sentido en ese momento.
Entiendo que no entró en el EP porque no tenía mucho que ver.
Claro, no cuadraba.
Porque ya el EP era prácticamente un proyecto de colaboraciones.
Una de las razones por las que no metí ‘chica de cristal’ es porque no tenía colabo, pero igualmente no entraba. Sí puede entrar en la sensación de eterna juventud, de estar triste. Para mí es una sensación bastante de chica, no sé, veinteañera dramática. Seguramente sea más dramática todavía cuando sea mayor. Creo que no termina nunca. Entonces, sí, no me entraba en el concepto, pero a lo mejor si hubiera tenido una colabo, quién sabe si la hubiera metido. No soy superfan de las colabos y este proyecto fue como: Venga, las voy a hacer aquí.
¿Por qué dices que no eres fan de las colaboraciones?
Me cuesta. O sea, me cuesta no poder controlar lo que va a hacer la otra persona, pero he tenido mucha suerte de que en todas han hecho un trabajo increíble. También, una se abre y deja de ser tan petarda en el estudio, pero he rechazado muchas colaboraciones porque no he estado desde el comienzo en el proceso y no he podido decidir en la producción o en la composición desde el principio. Me siento fuera de la canción. A veces, me rayo por haberlas rechazado. También puede ser muy divertido no tener esa presión y encontrar partes de ti que no la tienen. También creo que se les da mucha importancia. No hay una sola entrevista donde no me hayan preguntado cuál es mi colaboración soñada. Y ya no sé quien decir.
¿Siempre dices la misma persona?
No sé, digo Lady Gaga, Caroline Polachek… Y ya no sé que decir. Hay mucha gente con la que podría colaborar y no lo sé.
A ver, es una máquina de crear hype.
Ya, pero es siempre la misma pregunta: ¿Cómo se pronuncia Judeline? Me mato. Sé que esta pregunta me la llevaré toda la vida.
Entonces, al trabajar con DELLAFUENTE, Amaia y demás, ¿tú se lo procurabas dar un poco hecho, o les decías cómo lo querías…?
No, la verdad es que confiaba plenamente en la gente que está en el EP. Al 100%. Eso me dio mucha seguridad a la hora de sacar las canciones y de mandárselas. Todos lo entendieron. Lo que pasa es que a veces me pongo petarda de más o idealizo o imagino una cosa muy concreta y luego cuando no pasa soy muy pesada. También me da mucha ansiedad que algunos artistas que admiro me vean en el estudio y piensen que soy una pesada.
¿Te ha pasado lo de arrepentirte de conocer a tus ídolos?
A ver, déjame pensar… Más que con músicos, me ha pasado con alguna celebrity. A ver, sí, con alguno he conocido que he dicho: joder. No quería hablar mal, pero sí, pero por ejemplo, mira, DELLAFUENTE. Tenía mucha presión y mucho miedo porque es mi artista favorito desde que tengo 12 años, ¿sabes? Pues él es el triple de ídolo desde que lo conocí. Si ya lo amaba es que le amo cinco veces más.
Es que impone mucho con ese aura de misterio.
Sí, uno se pensaría que es superserio, pero es un tío purísimo. Es superbonita la energía que tiene y lo humilde y lindo que es. Se nota que vive la vida disfrutándola.
Imagino que de todos ellos, Amaia es con la que más cosas tienes en común.
Sí, Amaia es la más amiga. Hubo una temporada en Barcelona que cuando iba a trabajar me quedaba en su casa. Entonces, compartimos más tiempo. Nos llevamos muy bien porque creo que tenemos edades parecidas, situaciones parecidas, discursos parecidos, nuestra mente y nuestro humor funciona de una manera parecida…
Yo me meo con ella. El otro día, Candela Peña estaba contando que se conocieron en un evento y Amaia le dijo que se estaba cagando.
Ay, la amo, es que es total. Ella y yo hablamos de caca en el primer segundo que nos conocimos, la verdad. Es que así es.
«La IA es de pringados»
Me encantó el vídeo de la canción, aunque recibió algunas críticas
Lo criticaron un montón. La gente decía que había IA, pero no era tan IA. El gato era un efecto de verdad,, lo que pasa es que era la gracia imitar un poco a la IA, ¿no? Yo me lo pasé genial en el rodaje, me gusta mucho el vídeo. La gente es muy básica, tío, son unos frikis.
Había mucha gente diciendo que tenía pesadillas con el gato.
A mí me encanta traer cosas que le den pesadillas a la gente. Mi bailarín, el gato del vídeo… Todo lo que esté en el imaginario de dar pesadillas me encanta.
Es verdad que tu imaginario es bastante oscuro.
Pero sí tiene su toque de humor. Héctor, mi bailarín, es supergracioso. Yo creo que los shows tienen ese toque humorístico, aunque todo sea un poco serio.
Para ti, ¿la IA es una catástrofe o una oportunidad?
La IA es de pringados, tío. Ya está. Es de pringados y creo que se nota. Lo que me da coraje es que tienen que darle clases a la gente de X generaciones para enseñarles lo que es IA y lo que no, porque yo no puedo más con otro vídeo de un niño bebé cantando con IA y las señoras en los comentarios diciendo «bendiciones». Hay cosas que no notan y me da pena. «Ay, no me puedo creer este vídeo», y es un gato corriendo con un bebé recién nacido. También creo que hay mucho miedo con la IA y creo que cada vez nos va a parecer más de pringados. Va a ser difícil detectar cuándo se utiliza y cuándo no, pero creo que de verdad que hay algo, hay un alma que tú sabes que no está siendo hecho por una persona. Prefiero el pensamiento positivo, porque si no me quedo en paro.
Lo malo es cuando hay cosas que no son IA y la gente piensa que sí.
Es que para mí la IA ya es un meme.
No sé donde te leí hablando o escribiendo sobre «la nostalgia como sentimiento a futuro». ¿Has estado en esa vibra últimamente?
Todo el rato. Desde que cumplí 20 siento que se va a pasar este momento y lo voy a echar muchísimo de menos. Antes de salir al Movistar Arena fue como: joder, qué pena, que ya va a pasar. También es que… O sea, me ha venido ahora esta reflexión, no sé si tiene mucho que ver, pero yo en general, y creo que es fruto del TDAH, yo siempre necesito el estímulo nuevo. Cuando algo ya ha pasado o lo estoy pasando, tengo miedo de cuando me deje de llenar y busque otro estímulo y luego eche de menos lo anterior. Esto me pasa constantemente en cada aspecto de mi vida y es muy triste realmente. En general, cuando estoy teniendo un día muy bonito, me da miedo no volver a esa sensación. No sé, en general cuando tienes algo muy bueno te da miedo perderlo.
¿Te impide disfrutar de estos momentos?
Sí, cada vez que me pasa algo muy increíble pienso que nunca va a ser así otra vez. A la vez, pienso que eso es lo mínimo, que lo que va a pasar va a ser el triple que eso. Siempre tengo que medir las cosas.
Desde fuera, como que da la sensación de que sientes constantemente que la juventud se te va.
Todo el rato. También es porque yo he sido una niña muy adulta. Tenía que ser todo lo madura y adulta que pudiese. Siento que esa parte, mucha parte de mi inocencia y de esa infancia y de esas primeras veces adolescentes también me las he perdido por querer aparentar como madurez y seriedad. Conceptos que tenía en mi cabeza. Entonces, cuando he cumplido 20, me he conectado con mi parte de niña. Llevo toda la vida queriendo hacerme mayor y ahora que soy adulta me da mucha pena serlo, ¿sabes? No sé, tampoco quiero ser una señora loca que se piensa que tiene 15 años teniendo 47, pero, ¿sabes? No sé, tengo muchas sentimientos en contra. Ojalá en algún momento pueda vivir en el presente y deje de pensar todo el rato en momentos que no lo son.
Lo hablo con mis amigos. Nos estamos dando cuenta todos de que solo íbamos a tener 16 años una vez.
Y ya está. Luego no te llena. Yo ahora siento esa sensación de luz de querer conversaciones, lugares, personas, colores, sensaciones… Tengo mucha hambre de vida, la verdad, ahora que me he dado cuenta de que soy joven y que literalmente puedo hacer lo que yo quiera. ¿Cómo se llama esa mujer que está así en el coche…? Eso, Aída Nízar. Yo soy muy Aída Nízar.
«Llevo toda la vida queriendo hacerme mayor y ahora que soy adulta me da mucha pena serlo»
Imagino que ‘pequeñita!’ la escribiste un poco con ese sentimiento en el cuerpo.
Sí, me da mucha penita.
¿Es una canción triste para ti?
Sí. Estoy intentando recordar mi infancia como algo bonito, porque creo que he estado mucho tiempo, desde que tengo como 12 años hasta hace muy poco, con el discurso asentado en mí de que mi infancia fue muy triste. Y estoy intentando abrazar los momentos bonitos y curar eso. Es parte de curar la herida también, pensar que en realidad viví cosas muy bonitas, que mi familia es espectacular, que tuvimos momentos preciosos en el pueblo, todas las tardes en la playa conectados con la naturaleza… Fue una infancia muy solitaria y tuve momentos muy duros, pero eso me ha hecho más fuerte. Fue lo que elegí en esta vida aprender, supongo. Y eso, hasta lo más oscuro y lo más terrible no lo cambiaría porque me ha hecho tener la vida que tengo a día de hoy y es que la amo tanto. Las posibilidades que había para mí de tener esto, esta carrera y esta realidad eran tan pocas que de pronto tenerlo… Pienso que todo lo que fue tuvo que ser.
¿Qué dirías si tuvieras que dar una exclusiva?
Pues… que mi gato no se ha muerto. Estaba malo y parecía que se iba a morir hace poco, ya estaban preparando la fecha para dormirlo porque estaba muy mal de las patas y de pronto ha empezado a caminar. Mi gato está vivo. También se acaba la gira de ‘Bodhiria’. He matado a Ángela.
¿Y qué dirías si tuvieses que denunciar algo?
Que me da pánico que el planeta ahora mismo sea de ultraderecha y que parezca que es algo completamente normal. Quiero pensar que la vida son círculos y cuando una cosa sube mucho, luego viene todo lo contrario, así que esperaré a la próxima era con los brazos abiertos, porque esta me va a volver completamente loca y como abra el móvil otra vez, me deprimo para siempre. Ojalá se ponga de moda ser feminista otra vez, la verdad.
La gira estadounidense de Rosalía está dejando grandes invitados en la sección más viral de sus conciertos: el confesionario. Si hace una semana se reencontró con Karol G, ayer invitó a una de las mayores estrellas del pop actuales a contar un breve romance que terminó en decepción y que, además, «se convirtió en una canción».
Chappell Roan asegura al principio de su intervención que la historia que contó Lola Young en su confesionario le ha inspirado para contar la suya, al tratar también sobre una decepcionante historia de amor: «Estaba escribiendo canciones con alguien y empezamos a tontear». La artista deja claro que esta persona le gustaba y, de hecho, parecía recíproco.
«Estuvimos hablando tres meses, todo online, porque fue durante la pandemia. Nos hablábamos, solía envíar fotos y demás… Y me gustaba mucho esta persona. Después, viajé sola para tener una cita. Nos besamos y yo estaba flotando. Estaba simplemente pensando:’Wow'», contó Roan. Todo bien, hasta que llegó la tragedia: «Desapareció completamente».
La artista cuenta que le hicieron ‘ghosting’ durante cuatro días, pero Chappell Roan seguía en Los Ángeles y le escribió a esta persona pidiendo explicaciones: «Me contestó que había conocido a otra persona». Esta cuenta que «lo más loco es que esto sucedió durante los cuatro días en los que no estuvimos hablamos. Quizás sea posible… pero luego me enteré de que también estaba hablando con otra artista, lo cual es normal».
Resulta que la artista de la que habla también era amiga de Roan: «Esta persona le dijo a mi amiga que sabía que debería sentirse triste y que yo le importase… pero simplemente no lo hacía. Me dijo que no sabía por qué estaba tan enfadada, porque para ellos solo había sido algo casual», concluye.
ROSALÍA introduces Chappell Roan to the crowd at Oakland Arena in the United States tonight. pic.twitter.com/tyHSw9hQbD
Chappell Roan takes inspiration from Lola Young’s confession in the UK and recalls a personal experience about a relationship that ended in disappointment. The story eventually became the inspiration for one of the songs in her discography.
Madonna volverá al número 1 de las listas británicas este viernes, salvo que ocurra algo muy inesperado en el mundo del pop. ‘Confessions II‘ sería su primer top 1 en Reino Unido desde ‘MDNA’ en 2012. Tanto ‘Rebel Heart‘ (2015) como ‘Madame X‘ (2019) quedaron en el puesto 2, aunque con buenas cifras de salida, debido al Día de la Madre en el primer caso (lo cual disparó a su luego amigue Sam Smith); y en el segundo, debido a una coincidencia en lanzamiento con Bruce Springsteen.
Pero esta vez Madonna lleva todas las de ganar al haber vendido 37.000 copias durante este fin de semana. De ellas, 30.000 unidades son ventas físicas de las diversas variantes del álbum, 4.000 son descargas, y 2.500 son puntos de streams. Serán sus mejores ventas en 14 años. Madonna doblará a su principal competidora, Sienna Spiro, que de manera muy elegante ha posteado en el Instagram de la OCC que ella misma quiere que Madonna sea número 1.
Además, el single ‘Danceteria’ pelea por sumar un nuevo top 40 a su discografía, esta vez en solitario. ‘Bring Your Love’ rondaría el top 50, y ‘I Feel So Free’, el top 100.
El escenario en Estados Unidos estaría mucho más ajustado. Hits Daily Double asegura que Madonna debutará con entre 100.000 y 110.000 copias. Olivia Rodrigo, actual número 1 del Billboard 200, vendió 127.000 copias la semana pasada de su tercer álbum, por lo que se espera que en la cuarta, ronde también las 100.000 copias.
Ante este escenario tan ajustado, con los discos de Madonna y Olivia tan empatados, Warner se está dedicando a lanzar nuevas ediciones de ‘Confessions II’. Ayer fueron los instrumentales en digital por 3,99 dólares, sin Madonna en la portada (LOL), pero incluyendo el álbum original. Hoy es una edición Grindr que incluye el directo de Times Square también a precio reducido. Los datos definitivos se conocerán el domingo, aunque puede que HDD haga alguna actualización a lo largo de la semana.
Lauren Bennett, cantante invitada en el macroéxito global ‘Party Rock Anthem‘ de LMFAO, ha fallecido a los 37 años, tal y como han confirmado en un comunicado las integrantes de G.R.L., el grupo del que formó parte hasta 2020.
«Nuestros corazones están rotos y no podemos empezar a expresar lo mucho que significaba para nosotras», han señalado Emmalyn Estrada, Natasha Slayton y Paula van Oppen en un comunicado conjunto. «Siempre atesoraremos el amor, las risas y los innumerables recuerdos que nos dejó».
Aunque la noticia de su fallecimiento ha trascendido ahora a los medios, diversos reportes indican que Bennett murió entre los pasados meses de mayo y junio.
Bennett, que fue descubierta en The X Factor y formó parte originalmente del grupo Paradiso Girls, alcanzó la fama internacional gracias al enorme éxito de ‘Party Rock Anthem’ de LMFAO durante el verano de 2011. La canción llegó al número 1 en una veintena de países, incluidos Estados Unidos y Reino Unido. También lideró las listas en Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Dinamarca, Francia, Alemania, Islandia, Irlanda, Nueva Zelanda y Suiza, además de alcanzar el número 7 en España.
Antes del fenómeno de ‘Party Rock Anthem’, Bennett ya había colaborado como artista invitada en dos temas destacados: un remix de ‘I Got It from My Mama’, de will.i.am, y ‘Love Gun’, de CeeLo Green.
En 2012 se incorporó a la girl band G.R.L., conocida por éxitos como ‘Wild Wild Love’, junto a Pitbull, y ‘Vacation’, incluida en la banda sonora de ‘Los Pitufos 2’. La tragedia golpeó al grupo en 2014, cuando una de sus integrantes, Simone Battle, falleció por suicidio.
En 2017, junto a su hermano Ryan, Lauren Bennett formó BENNETT, un dúo de folk, country, blues y rock. Posteriormente, G.R.L. se disolvió definitivamente en 2020. Su lanzamiento más reciente fue una versión de ‘These Boots Are Made for Walkin’, el clásico popularizado por Nancy Sinatra, publicada este mismo año.
En el plano personal, Lauren Bennett estaba casada con el actor Kenny Wormald.
La semana discográfica no deja grandes novedades, ni tampoco demasiadas entradas. Quevedo, para sorpresa de nadie, mantiene el número 1 con ‘EL BAIFO‘. Bad Bunny y Olivia Rodrigo, en el 2 y 3 respectivamente, intercambian posiciones, mientras que ‘LUX‘, de Rosalía, regresa al top 10 tras haberlo abandonado por primera vez desde su lanzamiento el pasado mes de noviembre.
La principal novedad dentro del top 40 la protagonizan Muse, que sitúan su nuevo álbum, ‘The Wow Signal‘, en el número 4. El disco, que ha sido número 1 en Reino Unido y en otros mercados como Escocia, Suiza, Bélgica, Austria o Países Bajos, además de alcanzar el número 2 en Finlandia y el número 3 en Alemania, proporciona a la banda de Matt Bellamy uno de sus mejores resultados europeos de los últimos años. Datos más discretos ha cosechado en Grecia (14), Japón (39) o Lituania (76).
En España, ‘The Wow Signal’ empeora ligeramente el resultado del anterior álbum de Muse, ‘Will of the People’, que debutó en el número 2, aunque iguala el registro de ‘Simulation Theory’, que también alcanzó el puesto 4. Hay que remontarse más de una década para encontrar ‘Drones’ (2015), que debutó en el número 5. Anteriormente, tanto ‘The 2nd Law’ como ‘The Resistance’ fueron top 2, mientras que ‘Black Holes and Revelations’ alcanzó el puesto 20 y ‘Absolution’, el 13.
Volvamos a Reino Unido porque el dato es especialmente interesante: Muse se convierten en el primer grupo y el segundo artista de la historia de las listas británicas en debutar en el número 1 con 8 álbumes consecutivos. ‘The Wow Signal’ abre en lo más alto con un consumo de 34.933 unidades, desglosadas en 14.848 CD’s, 15.256 vinilos, 563 casetes, 1.756 descargas digitales y 2.510 unidades equivalentes por streaming. Naturalmente, el enorme peso de las ventas en formato físico impulsa al grupo, motivo por el que el álbum también alcanza el número 1 en la lista española de vinilos.
Tras Muse aparecen BTS con su quinto álbum, ‘ARIRANG’, que asciende del número 8 al 5 después del paso de la gira del grupo por España.
En cuanto a las entradas, para encontrar la siguiente novedad tras Muse hay que descender hasta el puesto 51. Allí debuta la sevillana Juicy BAE con ‘Perreando a escondidas’, publicado por Sonido Muchacho.
Finalmente, Miss Caffeina sitúan la reedición de ‘Detroit’, publicada con motivo de su décimo aniversario, en el puesto 68.
Por un día, todo giró en torno a Katy Perry. No había nadie en la última jornada de Río Babel que no estuviese en el festival para ver a la estadounidense, con los asistentes pillando sitio en el escenario Johnnie Walker desde primera hora. Todo se sintió como estar en la previa de un concierto en el Metropolitano, con toda la espera que ello conlleva. Por suerte, Yami Safdie y Bomba Estéreo hicieron que el tiempo pasase más rápido.
La cantante argentina estaba claramente emocionada por «compartir el escenario con Katy Perry»: «La vi en Argentina y me encantó», comentó. A esta le vino muy bien la pasarela que ya estaba montada para el gran número de la noche y la aprovechó para hablar con su público, preguntándoles cuáles eran algunos de sus libros favoritos, y para interpretar una versión de ‘Nunca Estoy’ sentada en el borde.
El concierto se mantuvo muy tranquilito durante la mayor parte, con canciones de pop adolescente a guitarra. Ella, con una actitud como de hada. Estaba claro que el público lo que quería era un poco de fiesta porque en cuanto sonó el primer indicio de un beat todo el mundo revivió inmediatamente, usando los abanicos para dar palmas. Por ello, no hubo nada de sorprendente en la gran acogida que tuvo el colorido show de Bomba Estéreo.
Ainhoa Laucirica
La agrupación colombiana tocaba en el escenario contiguo al de Katy, pero del sitio no me movía nadie. Por suerte, la fiesta llegaba a todos los rincones del Auditorio Miguel Ríos y hasta fuera de sus muros. En las colinas que rodean el recinto, decenas de personas iban buscando su sitio para ver el concierto de la estadounidense de forma gratuita. Esto había ocurrido durante todos los días del festival, pero ayer se consiguió un récord.
Estar fuera de la fiesta tropical de Bomba Estéreo, como quien está en el baño de una discoteca, fue extraño. Podía apreciar los terremotos que provocaban temas como ‘Fuego’, ‘Soy Yo’ o ‘To My Love’, pero estoy ocupado asegurándome de mantener mi sitio a medida que el espacio se aprieta cada vez más y más según va llegando la gente.
A la vez, empiezo a alucinar con el pedazo de escenario que está montando el equipo de Katy Perry, lleno de dispositivos electrónicos con gigantismo, cada uno con su propia pantalla funcional: un portátil, un móvil… ¡pero también libros! ¿Y un plátano? Parece que el concepto es el escritorio de una habitación, con unos tubos hinchables al fondo que recuerdan al marco de una ventana. Lo último que inflan es la famosa botella de plástico que más adelante protagonizaría el momento más delirante del concierto, con Katy surfeando el público metida dentro de ella. «KATYADE» se puede leer en su costado.
Katy Perry comenzó el concierto con tres de tus mayores hits seguidos: ‘California Gurls’, ‘Teenage Dream’ y ‘Last Friday Night (T.G.I.F.)’. Eso es salir a matar, incluso sin estar en las condiciones óptimas. Perry comentó al poco de empezar que estaba pasando por un resfriado («Con este tiempo, ¡un resfriado!»), antes de dedicar ‘I’M HIS, HE’S MINE’ a Justin Trudeau. Se notó levemente durante la interpretación acústica de ‘Unconditionally’, que fue incluida de forma improvisada en el setlist tras la petición de un fan. El karaoke multitudinario en el que desembocó, con todas las linternas encendidas, fue uno de los momentos más bonitos del concierto.
Este fue desde el principio una superproducción en toda regla, nivel Coachella. El escenario estaba abarrotado de estímulos, dando una sensación de actualidad bastante acertada. Todo muy Generación Z. Que si bailarines con músculos falsos, diferentes ángulos de cámara en cada una de las pantallas e incluso detalles que muy poca gente va a apreciar, como los mensajes del noticiero durante la sección alienígena (Ejemplo: «Se descubre que los gatos son más peligrosos bajo gravedad cero»).
Este es justamente uno de los mayores aciertos del show: Katy Perry riéndose de sí misma. Al mencionar las críticas que recibió por ir al espacio «durante 11 segundos», esta dice que nadie tiene en cuenta lo que hace falta tener para ir al espacio: «Puta valentía», exclama. Es entonces cuando aparece un grupo de astronautas en el escenario mientras suena ‘Así habló Zarathustra’ y Katy coloca la bandera de España en la luna. La temática espacial continúa con ‘E.T.’, que incluye la presencia de un bailarín disfrazado del alien que más ha servido en la historia. El solo de guitarra al final no tenía ningún derecho de ser tan bueno, por cierto.
Ainhoa Laucirica
La superestrella tiene muchísimos breaks de charla durante el concierto, pero son breves y sobre todo sirven para introducir canciones. A veces, de forma tan rebuscada que resulta cómico. La cantante monta todo un juego a propósito de la IA en el que enfoca a gente del público para que haga un reto: actuar como si no estuviesen borrachos o recrear el ‘mannequin challenge’, por ejemplo. Esto fue ultradivertido, pero lo mejor fue cómo el PC gigante entonces se sobrecalentó, explotó (con chispas y todo) y Katy lo hiló con la siguiente canción del set: «Creo que este portátil necesita una tirita», antes de cantar ‘bandaids’. Tonterías como esta me dan la vida.
Todo lo que te imaginas que puede haber en un concierto de pop, ya lo vimos ayer: coreografías espectaculares, pirotecnia, mezclas de canciones y hasta mensajes subliminales que aparecían de vez en cuando, entre canción y canción. Estos consistían en instrucciones contra la IA o en enseñanzas motivacionales («Si siempre haces lo que siempre haces, siempre recibirás lo que siempre recibes»). Después, claro, cosas que solo puede haber en un concierto de Katy Perry.
Ya hablamos de la botella de plástico gigante en la que se introduce, pero también sacó un cañón durante ‘Firework’ con el que parecía que iba a hacer la mayor locura de la noche. Ah no, que es un bote de crema solar gigante… ¿Qué va a hacer con eso? Del bote salía espuma sin parar y por poco ahoga a las personas de la primera fila, a las que apuntó durante varios minutos seguidos.
Ainhoa Laucirica
El último tercio del set resultó muy entrañable. Primero, con el pequeño homenaje que le hace a su hija, la cual le «llama» de repente para decirle que no le gusta el salmón o que quiere tiras de pollo frito para el almuerzo del colegio. Después, cuando Katy se pone seria por un momento y asegura que ha «vivido una vida muy larga»: «Como mujer de 41 años, hoy os digo que el camino no siempre es hacia arriba. A veces, es hacia abajo», comentó mientras preparaba su interpretación de ‘Roar’.
Es entonces cuando se tomó un momento para abordar las críticas que recibe en Internet, conectándolo con una reivindicación por la defensa de la salud mental: «A veces no quiero cantar ‘Roar’. Hoy casi no puedo ni cantar, pero lo voy a hacer igual. Que le jodan a lo que dicen de nosotros en redes sociales. No es real. Esto sí es real. Voy a cantar ‘Roar’ de forma diferente. Mi voz se va a quebrar y no va a ser perfecto, pero voy a rugir», aseguró. La actuación fue un momento bellísimo, con una versión del tema solo a piano, con la excepción del último estribillo. Y para tener un resfriado, estuvo bastante bien cantada.
Es imposible odiar a Katy Perry después de ver su show, que fue seguramente la hora y media más corta de mi vida. Al principio del concierto, esta salió con una camisa en la que se leía: «YO NO SOY UN ROBOT», y no hacía falta que nos lo jurase, porque la IA no es capaz de replicar a Katy Perry. Si no existiese, habría que inventarla.
El gusto musical de Pedro Sánchez es tan variado como los contextos en los que decide compartir música a través de sus redes sociales. El último ejemplo ha llegado este lunes, cuando el presidente del Gobierno ha publicado en sus stories de Instagram un vídeo de la presentación del nuevo Plan Estatal de Fertilizantes acompañado por ‘Danceteria‘, el nuevo single de Madonna.
Pocas imágenes se nos ocurren más improbables que un dron agrícola sobrevolando un campo de cultivo de San Martín de la Vega, en Madrid, al ritmo de una nueva canción de Madonna, pero eso es exactamente lo que ocurre en el vídeo compartido por Sánchez. La energía de ‘Danceteria’ acompaña las imágenes de cultivos y fertilizantes, mientras Madonna canta eso de «everybody get up and dance».
No sabemos si la elección responde a una preferencia personal o a una sugerencia del equipo de comunicación. Si tuviéramos que apostar, diríamos que ‘Danceteria’ ha sido simplemente una de las primeras canciones que han aparecido al abrir Instagram. Lo que sí sabemos es que no todos los días un plan agrario y un lanzamiento de Madonna comparten banda sonora.
La coincidencia llega, además, pocos días antes de que ‘Danceteria’ inicie oficialmente su recorrido en las radios, previsto para el próximo 10 de julio: Sánchez se ha adelantado con la promoción de ‘Danceteria’ incluso a la propia Madonna.
En cualquier caso, la publicación vuelve a demostrar que Sánchez sigue muy de cerca la actualidad musical. No es la primera vez que deja pistas sobre sus escuchas favoritas: en las últimas semanas ha dejado claro que le entusiasma ‘The Mountain’, el nuevo álbum de Gorillaz, e incluso le hemos visto reunido con Damon Albarn recientemente; y el año pasado reveló que Joan As Police Woman había sido la artista que más escuchó en Spotify. También se ha dejado ver en distintas ocasiones con artistas nacionales como Amaia o Los Planetas, y ha compartido en sus redes música de propuestas tan underground como Cora Yako o Restinga.
Si Madonna imaginaba los posibles escenarios en los que podría sonar ‘Danceteria’, dudamos que entre ellos estuviera un vídeo institucional sobre fertilizantes. Sin embargo, esa ha sido una de las primeras estampas que ha dejado la canción en España. Pedro, ¡tenías ‘Plantasia‘ a huevo!
Mad Cool Festival presenta el plan de movilidad para su edición de 2026, que se celebrará del 8 al 11 de julio en el recinto Iberdrola Music de Madrid. El festival, que este año celebra su 10º aniversario, volverá a contar con un dispositivo especial para facilitar la llegada y, sobre todo, la vuelta a casa de los asistentes mediante transporte público.
El cartel de esta edición incluye nombres como Foo Fighters, Lorde, Kings of Leon o Florence + The Machine, entre otros.
El operativo ha sido coordinado con el Ayuntamiento de Madrid, la Delegación del Gobierno, Policía Municipal, Guardia Civil y Policía Nacional, y apuesta por el uso del metro, Cercanías, autobuses y lanzaderas gratuitas para reducir el tráfico en los alrededores del recinto.
Metro
La Línea 3 de Metro ampliará su horario exclusivamente para la salida del festival.
– Miércoles 8 de julio (madrugada del jueves): hasta las 2:00.
– Jueves, viernes y sábado (madrugadas del viernes, sábado y domingo): hasta las 3:30.
Los asistentes solo podrán subir en la estación de Villaverde Alto, mientras que las únicas paradas de bajada serán Legazpi, Embajadores y Sol.
Para llegar al festival, la estación de referencia seguirá siendo Villaverde Alto (Línea 3).
Cercanías
También habrá ampliación del servicio de Cercanías C4:
– De 00:30 a 2:00 durante la madrugada del jueves.
– De 1:30 a 3:30 las madrugadas de viernes, sábado y domingo.
Para llegar al recinto pueden utilizarse:
– C3, bajando en San Cristóbal Industrial.
– C4, bajando en Villaverde Alto.
– C5, bajando en Villaverde Alto.
Para la vuelta habrá trenes especiales de la C4 entre Villaverde Alto y Atocha, sin paradas intermedias. Este servicio será gratuito, ya que su coste será asumido por la organización del festival.
Además, se habilitarán distintos carriles de acceso en Villaverde Alto para agilizar la entrada de pasajeros al metro y Cercanías durante la salida del festival.
Shuttle bus gratuito
Mad Cool volverá a ofrecer un servicio gratuito de autobuses lanzadera para regresar al centro de Madrid.
El recorrido irá desde las inmediaciones de Villaverde Alto hasta Atocha, con una parada intermedia en Legazpi.
Los horarios serán los mismos que los del servicio especial de Cercanías:
– De 00:30 a 2:00 la madrugada del jueves.
– De 1:30 a 3:30 las madrugadas de viernes, sábado y domingo.
Autobuses urbanos
Las líneas de EMT que permiten llegar al festival son:
– 22 (Legazpi – Villaverde Alto): de 5:30 a 23:45.
– 79 (Legazpi – Villaverde Alto): de 6:00 a 23:30.
– T41 (Villaverde Alto – Polígono Industrial La Resina): de 6:30 a 21:00.
– N14 (Cibeles – Villaverde Alto): de 23:40 a 5:50.
Taxis y VTC
La organización recomienda utilizar el transporte público, aunque también ha establecido puntos únicos para taxis y vehículos privados.
La única parada oficial de taxis estará situada en la calle San Eustaquio, entre las calles San Norberto y Resina de Villaverde.
En el caso de los VTC con reserva previa, el punto de recogida será la calle Valle de Tobalina, esquina con la calle San Ezequiel. Solo podrán acceder vehículos con un servicio previamente contratado.
Punto de subida y bajada en coche
Quienes opten por ir o volver en coche particular deberán utilizar el único punto oficial de subida y bajada de pasajeros, situado en la calle Acebeda, junto a la calle San Ezequiel.
Ni siquiera un año después del lanzamiento de ‘Demian‘, su álbum debut, el madrileño Teo Planell anuncia los primeros detalles de su continuación, un trabajo que verá la luz de la mano de Interscope Records y que ha sido grabado en El Royale, el estudio que comparte con Roy Borland en la sierra de Madrid y donde también han grabado artistas amigos como TRISTÁN, mori o Teo Lucadamo.
Aún sin un título conocido, el disco se presenta con ‘Camila’, un nuevo ejemplo de hasta qué punto Planell y todos los artistas asociados a Rusia IDK, directa o indirectamente, van a su bola.
La Canción Del Día de hoy es una «breve oda al amor», según la nota de prensa, pero es más que eso. Para empezar, estamos ante una balada vintage, de ecos de jazz y blues y coros propios de los grupos vocales de los años 40, del tipo Southern Sons. Un estilo musical tan remoto que no parece realmente viable en el pop actual. Planell opina lo contrario, quizá consciente de que temas como ‘Dreams‘, de las Pied Pipers, sí han encontrado su hueco en TikTok de forma insólita.
Baterías tocadas con escobillas, lo que suena como un contrabajo muy sutil y unos cuidados arreglos de metales van vistiendo una preciosa melodía que, como si estuviera inspirada en las bandas sonoras de las películas de Disney de los años 30, incluye la magia de una flauta, como si fuera Campanilla, de ‘Peter Pan’, esparciendo purpurina sobre la canción. Pero las armonías vocales son, sin duda, las verdaderas protagonistas.
‘Camila’ se desarrolla lenta y pacientemente, y la instrumentación casi ahoga la voz de Planell, que canta enamorado sobre una chica a la que no puede dejar de observar. Situando la canción en el presente, Planell canta sobre una persona que «brilla como una aparición entre cámaras de vídeo». Justo cuando el ritmo «se despereza» y la canción empieza a coger carrerilla, decide terminar abruptamente, dejando la sensación de que está a punto de empezar la siguiente.