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Avicii / TIM

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Un disco póstumo de un DJ y productor que se rodea de voces ajenas no es tan fácil de entender como un disco póstumo de un/a cantante. Donde este último claramente ha dejado un registro real de su voz, sus letras, de su trabajo en definitiva, con un disco como ‘TIM’ casi todo son conjeturas si no te documentas al respecto. ¿Cómo sabemos qué aportó Avicii en una composición en la que su voz evidentemente no aparece y que ha sido terminada por otras personas? ¿De verdad era su intención hacer un tema tan oriental como ‘Tough Love’? ¿Y que saliera a la luz una canción con Chris Martin que se descartó en 2014?

Para dilucidar dudas se ha subido a Spotify un completo documental en el que co-autores y co-productores de Avicii, vocalistas y responsables de Universal explican cuál ha sido el proceso de creación de ‘TIM’ canción por canción. Ha sido voluntad de la familia que saliera este álbum, sus beneficios se destinarán a una fundación para la prevención del suicidio, y en todo momento se ha intentado continuar las canciones que Avicii dejó empezadas siguiendo sus directrices artísticas. Para ello, incluso se muestran algunos de sus WhatsApps y notas de voz con propuestas e ideas. Y hay de todo un poco: Avicii ya había trabajado en ‘Heaven’ con Chris Martin de Coldplay, y también se aproximó a Imagine Dragons para desarrollar ‘Heart Upon My Sleeve’ (un intrigante tema muy de banda sonora); mientras que a Aloe Blacc se le escogió para ‘SOS‘ porque ya había trabajado con él, y sobre ‘Tough Love’ dejó dicho que quería que la interpretara una pareja.

Las intenciones son buenas y las melodías, sólidas. Pero lógicamente ‘TIM’ no ha podido desarrollarse como álbum como lo hubiera hecho con el productor vivo. En el documental se menciona que Avicii estaba cada vez más interesado por la música africana, de otros países y por los detalles de corte oriental, y así se evidencia en ‘Tough Love’. Sin embargo, sus colaboradores no se han podido atrever a llevar el resto del disco artísticamente más allá en ese sentido, pues se desconoce qué habría hecho Avicii y no era función de nadie más forzar ‘TIM’ hacia ningún tipo de innovación sonora.

Como resultado, el álbum se compone más bien de cosas que el artista ya nos había contado en su pasado, un tipo de EDM buenrollista, amable y al final espídico con el cierre de ‘Fades Away’. Las melodías que componía Avicii eran brillantes, como muestran sus grandes trabajos con Coldplay, Aloe Blacc, Madonna o Martin Garrix; pero el tipo de sonidos y trucos de producción estaban ya demasiado manidos en su discografía anterior.

Al final, el mayor valor de ‘TIM’ es comprobar cómo Bergling lograba hacer canciones edificantes, capaces de levantarte el día, a pesar de partir de textos que eran el reflejo de todos los fantasmas y miedos que lamentablemente condujeron a su final. La western ‘Peace of Mind’ habla sobre huir de la toxicidad de las redes sociales, ‘SOS’ trata de dejar atrás el consumo de drogas, ‘Hold the Line’ habla de no rendirse, ‘Freak’ grita «no quiero que veas lo deprimido que he estado» o «quién coño eres tú para juzgarme»; y ‘Heaven’ llega a decir «creo que he muerto y he ido al cielo». En verdad no sorprende nada que sus seguidores estén haciendo del disco un enorme éxito, pues si sirve de algo es para acercarnos a lo que pasaba por su cabeza antes de morir (‘Never Leave Me’ la escribió justo antes de irse a Omán). Esperemos que el optimismo de estas producciones, siempre alegres frente a la adversidad, pueda empapar e inspirar a sus seguidores.

Calificación: 5/10
Lo mejor: ‘Peace of Mind’, ‘Heart Upon My Sleeve’, ‘Hold the Line’
Te gustará si te gustan: los anteriores, Clean Bandit, Alesso
Escúchalo: Spotify

Lorde recuerda ‘Melodrama’ por su 2º aniversario y confirma que su tercer disco está «en el horno»

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Melodrama‘, el segundo disco de Lorde, y el mejor disco de 2017 para JENESAISPOP, cumplía 2 años el pasado 16 de junio. Twitter se llenaba entonces de mensajes recordando el disco y la cantante neozelandesa ha reparado en en ellos, animándose a publicar una carta para recordarlo en la que aprovecha para confirmar, como recoge Billboard, que se encuentra trabajando en su tercer trabajo. En sus palabras, este está «en el horno».

La cantante escribía: «Al parecer ‘Melodrama’ salió tal día como hoy hace dos años. Quiero daros las gracias por cómo acogisteis este disco y lo hicisteis vuestro. Me llena el corazón pensar en vuestro amor hacia él y en vuestro deseo de recorrer su camino conmigo y bailar como hicimos juntos. El día que el disco salió me pasé el día haciendo un puzzle en mi habitación de hotel de Nueva York. Me sentí vaciada; no sabía entonces que cuando haces un disco te llenas, y cuando lo sacas eso te vacía… y lentamente vuelve a llenarte. Era un bebé cuando hice ese disco, sintiendo muchas emociones y aprendiendo muchísimas cosas todo el tiempo»

El texto continúa: «Siento que he crecido mucho desde entonces. He estado en la Antártida, tengo un perro y un gato y puedo hornear pan y cocinar la ceja y mantener las plantas vivas. Es una buena vida la que me habéis dado, gracias, gracias. El tercero está en el horno».

No te pierdas: Tove Lo cruzará viento y marea pero jamás dejará de escuchar a su amiga en el hilarante vídeo de ‘Glad He’s Gone’

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Tove Lo lanzaba hace poco el primer single de su nuevo disco, ‘Sunshine Kitty’, que sigue sin fecha de publicación. ‘Glad He’s Gone’ pasaba obligatoriamente por nuestra sección «La canción del día» tras su estreno pues es todo un acierto pop por varias razones. En primer lugar, es una pegadiza canción trap-pop de efectivo gancho apitufado que remite al «got til it’s gone» de Janet Jackson vía Joni Mitchell, y en segundo, su letra es toda una celebración de la amistad. En ella, Tove Lo consuela por teléfono a una amiga que le llama «cada día» llorando por sus problemas de pareja, declarando en el estribillo: «ya no llores más por ese capullo / solo una polla, eso es una pena».

Por su letra, ‘Glad He’s Gone’ daba mucho juego y Tove Lo no lo ha desaprovechado en absoluto en el videoclip de la canción que acaba de estrenar. El vídeo empieza situándonos, como sugiere el principio de la letra, en una cita de Tove Lo con un chico que la sueca ha de interrumpir para atender a su amiga, que le llama llorando para desahogar toda la angustia que está sufriendo por culpa de un chico.

Pero llevando el mensaje de la canción mucho más allá, el vídeo nos muestra a una Tove Lo que podrá cruzar bosques, campos, tempestades y cometer todo tipo de temeridades pero jamás dejará de estar al teléfono para escuchar a su amiga. Es un vídeo tierno y divertido a partes iguales que no puede realzar más la canción: uno de los mejores vídeos de Tove Lo desde ya.

Saint Etienne celebrarán en Barcelona el 25º aniversario de ‘Tiger Bay’

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El pasado 28 de febrero se cumplían exactamente 25 años desde el lanzamiento de ‘Tiger Bay‘, ampliamente considerado uno de los mejores álbumes de Saint Etienne. El tercer largo de la banda formada por Sarah Cracknell, Bob Stanley y Pete Wiggs produjo los singles ‘Pale Movie’, ‘Like A Motorway’ y ‘Hug My Soul’ y fue innovador por su fusión de melodías y arreglos tradicionales con estilos electrónicos como el tecno o el dub.

Saint Etienne lanzaba recientemente, el 17 de mayo, una reedición de ‘Tiger Bay’ que incluye el álbum en un doble vinilo, un LP bonus con rarezas y demos y un CD llamado ‘Tapestry’ con versiones inéditas y alternativas. La edición también incluye un libro de fotos de la grabación del álbum, un póster y otros extras.

La celebración por el 25 aniversario de ‘Tiger Bay’ también ha llegado a los escenarios y, tras colgar el cartel de «sold out» en el Barbican Centre de Londres, donde actuó acompañado por la London Contemporary Orchestra, Saint Etienne repasará el álbum en un concierto en España el próximo 9 de octubre. Será en L’Auditori dentro del marco del Festival Mil·leni, en este caso junto una sección de cuerdas «más pequeña y despojada», según la nota de prensa.

Kate Tempest: «Hay un mito en torno a la idea de progreso, no hemos progresado nada»

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Kate Tempest publica esta semana un nuevo álbum excelente llamado ‘The Book of Traps and Lessons‘ que sucede al nominado al Mercury Prize ‘Let Them Eat Chaos‘. Es un disco que habla sobre relaciones personales y también de política porque como la artista de «spoken word» indica en un momento de nuestra conversación, nuestro modo de comportarnos en el ámbito privado tiene una correspondencia con lo que termina siendo lo social y lo político. Tempest nos atiende durante una visita promocional a Madrid para hablarnos de la creación de este disco como un todo, del que se han descartado cientos de canciones y al que ha dado mil vueltas, además de sobre la colaboración con Rick Rubin, que se ha ceñido a la labor de productor ejecutivo. Foto: Dominic Louth.

A mi entender el disco se desarrolla en torno a 3 temas: hay un ámbito más personal, luego está el político, y también las redes sociales cumplirían una función fundamental. ¿Te parecen los tres temas principales del álbum?
No lo diría así, pero si tú lo has entendido así, es igualmente válido. Una vez que el disco está en la calle, no tengo el control sobre lo que significa. Yo lo hice, sé lo que de hecho dice porque tiene que ver conmigo, pero ya no puedo controlar lo que significa para el resto.

¿Cuál sería el tema principal para ti?
Para mí el disco es sobre trampas y lecciones (NdE: se ríe, pues alude al nombre del álbum). Y lo es independientemente de si estamos hablando del ámbito de la pareja o en el contexto de la sociedad. Es un disco sobre amor. Es sobre lo difícil que es aprender, mejorar y dejar de cometer los mismos errores.

¿Cuáles serían esos errores reiterados que cometemos?
Para mí una cosa, para ti es otra, para la sociedad es otra completamente distinta. Es sobre la gente como sociedad y humanidad, sobre cómo volvemos a caer en el fascismo, cómo volvemos a caer en la catástrofe, de nuevo en la guerra. También sobre cómo caemos en comportamientos destructivos en el ámbito personal, por ejemplo en cuanto a adicciones. Es lo mismo en pequeño y en grande. Opino que si tienes la ilusión de que el mundo cambie, debes cuidar también tu comportamiento en el ámbito más íntimo.

En ‘Brown Eyed Man’ pareces hablar de racismo, sobre libertades, sobre aquellos que matan por dinero. ¿Estás hablando de algo que pudiera pasar en Reino Unido, de Europa o del mundo en general?
Para mí es una cosa y para ti otra. Es duro explicar las letras.

Pero tengo que preguntarte por las letras después de haberme leído las 20 páginas que ocupan…
(NdE: se parte de risa) Para mí, te puedo decir, que es sobre la violencia contra la gente en un sector concreto de la sociedad. Es una canción sobre reconocimiento y comprensión para que las cosas sean de otra manera. Es sobre las premisas de la sociedad y los daños e injusticias que generan en un momento en el que vivimos con reglas muy concretas. Estamos en el momento mismo en el que hemos estado durante 500 años. Hay un mito en torno a la idea de progreso: no hemos progresado nada. Estamos en el mismo momento. ‘Brown Eyed Man’ es sobre la ignorancia y sobre la comprensión.

¿Has dicho 500 años? ¿Estás pensando en la historia de la democracia?
Quiero decir que en Europa hay una idea de progreso, de libertad, que se usa para justificar la esclavitud, el daño a ciertas comunidades. Hay una mitología del progreso de la tradición occidental. Hay una regulación y estamos en el mismo punto de siempre. Está creciendo el pánico en la gente. Parece que hemos llegado a este momento como viniendo de la nada, pero no ha salido de la nada. Todo tiene perfecto sentido. Es la conclusión de la violencia que empezó con la expansión de las guerras atlánticas.

¿Crees que las redes sociales han servido para ayudar en nuestra lucha por el progreso y la libertad?
Sí, absolutamente. Creo que mueven a la gente a movilizarse y conectar.

Hay referencias en el disco a la obsesión por los móviles, como esa en que hablas de consultarlo «17 veces por minuto», cuando hablas de la «distancia» entre la gente o de que «nos comportamos como idiotas». Había entendido que veías las redes como algo más negativo.
Con las referencias que dices, y si las articulas así, sí. Pero al mismo tiempo, este disco viene del mismo lugar de la sociedad en la que estamos. No hay manera de liberarse por completo de todo esto, estamos en medio de ese enorme impacto. Que además es nuevo. No sabemos realmente lo que está pasando. Todo lo que puedo decir es que en el disco hay una articulación de esa desesperación, de la distancia entre las personas, pero no está necesariamente enfocada a cómo nos relacionamos con los móviles, aunque tenga algo que ver. El disco tampoco tiene la intención de dar una respuesta.

Pero sí acaba hablando de esperanza, incluso por el modo en que está producida, ‘People’s Faces’ suena muy esperanzada.
Definitivamente.

«Es importante que haya esperanza, incluso en los momentos oscuros, el disco retiene su esperanza»

Eso es como dar una respuesta.
Es más bien una redención. El momento que vemos en que hemos aprendido una lección. ‘Hold Your Own’, ‘Lessons’, ‘Firesmoke’, ‘Holy Elixir’ (NdE: la segunda mitad del álbum, en ese orden) van llevando a una conclusión en la que sí aparece la articulación de la esperanza. Es la conclusión, pero no necesariamente una respuesta. Es importante que haya esperanza, incluso en los momentos oscuros, el disco retiene su esperanza.

Todo el álbum iba a ser una sola pista, como en la copia que me han pasado, pero al final no. ¿Por qué?
Porque me dijeron que sería casi imposible, por el modo en que se oye música hoy en día. La intención es oírlo como una sola pieza pero por razones prácticas tuvimos que partir las pistas.

Como el disco funciona como un todo, entiendo que no ha habido cambios en el orden del tracklist. ¿O ha habido descartes y movimiento entre lo que entraba y lo que no?
En el proceso de crear demos nosotros dos (NdE: ha escrito el disco con Dan Carey) se las poníamos a Rick (Rubin), y él decía: «esto no está bien», «seguid trabajando», «esto no es lo que busco»… A veces no podía decir lo que no le gustaba, solo que no le gustaba. Hicimos tantas demos, cientos… intentando encontrar ese algo y cuando lo encontramos, fue un punto de ruptura. Fue un proceso duro. El disco lo cambiamos como 5 veces, con varias secuencias distintas. Cuando dimos con la que hay, supimos que era así cómo funcionaría y como formaba un todo. Sabíamos cómo lo haríamos en directo, así que nos pusimos a tocarlo 3 veces al día, de seguido, y al tercer día lo tuvimos. Así que este disco solo podían ser estas canciones. Pero hay 100 canciones más.

«No canto, no rapeo, no cuento una historia. Y en cierto sentido esto tiene más sentido narrativo que de cualquier otra manera»

Entiendo que parte de la historia se ha perdido al no aparecer ciertas pistas.
No necesariamente. Si piensas en el proceso que lleva a que algo sea completado, la parte más importante es lo que cortas. Tú lo sabes como periodista. Puedes escribir 50.000 palabras para una novela y que lo más importante para la novela sea cuando cortas parte de ella. Es lo mismo que pasa con este disco. La decisión de dejar fuera cosas hace más fuerte mi mensaje como vocalista. Fue una difícil decisión porque yo no canto, no rapeo, no cuento una historia. Las letras están simplemente ahí, en primer plano, tan íntimas. Y en cierto sentido esto tiene más sentido narrativo que de cualquier otra manera.

Rick Rubin no ha producido el disco. ¿Qué ha hecho en verdad?
Lo único que hizo fue escuchar. No escribió nada. Me llamó hace 5 años. Estaba de gira en Estados Unidos en Nueva York, presentando ‘Brand New Ancients’. Me llamaron de un programa, actué y me llamó. Desde esa época estaba interesado en hacer un disco conmigo, pero yo no estaba interesada… No podía tomarme un descanso de lo que estaba haciendo, porque estaba pasando de todo, estaba escribiendo, actuando, componiendo… No tenía tiempo ni siquiera para Rick Rubin. Luego empezamos a hacer algo y él quería hacer algo que era nuevo, muy distinto. Y yo no estaba preparada. Le pusimos las maquetas de ‘Let Them Eat Chaos’ y no le gustaron. Yo quería rapear, pero él no lo veía. Supongo que la tentación era decir: «¡es Rick Rubin!», y dejar todo lo que estábamos haciendo, pero no me parecía bien. Ha sido un trabajo lento.

«En América hay una radio específica para el rap, otra para el rock, otra para el country. ¿Y qué es lo que hago? Nadie lo sabe»

¿Ha sido América receptiva contigo? Lo que haces es tan británico…
América ha sido increíble. Fue como un boca a boca de una artista independiente. Antes de eso, yo era así con mi banda. Tocábamos para 100 personas en una ciudad, y luego quizá 15 personas en otra ciudad, hacíamos un par de radios… pero estábamos muy lejos de ser algo que sea un género. Y en América esto es muy específico: hay una radio específica para el rap, otra para el rock, otra para el country. ¿Y qué es lo que hago? Nadie lo sabe. Igual ahora con Rick Rubin las cosas son distintas, su sensibilidad es americana y entiende nuestra música. Así que quizá.

¿Tienes algún fan inesperado dentro de la música pop?
No, no sé.

Flipé viendo a Adele rapeando un tema de Nicky Minaj.
¿Por qué te sorprendió tanto?

No sabía que supiera rapear.
(se parte de risa) A mí no me sorprende, no sé por qué.

Así que ningún artista de pop tipo Adele se ha declarado tu fan.
(Niega con la cabeza)

¿Qué le dirías a alguien que no habla inglés pero se enfrenta a tu música? ¿Cómo crees que pueden llegar a sentir algo? Supongo que te ha pasado.
Sí, sí que me ha pasado. Es increíble, es una conexión profunda, pero también es frustrante porque como escritora quiero comunicarme y conectar. Pero algo increíble que me está pasando es que mis textos se están traduciendo a italiano, portugués, español, francés… está siendo increíble, hay una posibilidad de que las palabras se entiendan y haya una conexión. A veces voy a conciertos a ver a raperos franceses, no los entiendo y me siento frustrada. Disfruto de la energía pero te pierdes una dimensión y una parte enormes. Ojalá todos pudiéramos hablar cada idioma.

Hay canciones más jazzy, y una a capella en el álbum. ¿Han sido así siempre?
Algunas empiezan y sabes dónde van exactamente. ‘Holy Elixir’ tenía otro beat al principio. La empezamos a tocar en directo y supimos que necesitaba otra cosa. ‘Brown Eyed Man’ ha sido 5 canciones diferentes a lo largo del tiempo. Todas han tenido diferentes experiencias musicales. Era una cuestión de explorar y no dejarlas hasta que estuvieran cualificadas.

¿’All Humans Too Late’ siempre fue a capella? ¿Por qué?
Solo por lo que pasa a tus orejas incluso por el modo en que oyes el idioma. Esa canción al principio iba al final del disco, pero era un bofetón demasiado fuerte ponerla ahí. En medio quedó mejor: es como un momento de calma profunda pero también de desesperación, y hacía muy buena transición con ‘Hold Your Own’, que va después.

‘Firesmoke’ es la canción más melódica. ¿Te frustra cuando la gente o las críticas se fijan en la parte más melódica de tu música?
No leo críticas. Sí que sé que la gente ha expresado una conexión profunda con esa canción. Mi amiga se casó el sábado pasado, y me dijo que a ella y su marido les había salido esta canción en la radio y que fue como una bendición, me hizo puto llorar. Yo hice esta canción pensando en mi propia pareja y otra gente usa mi canción para conectar con su propio amor. Es tan jodidamente bonito… Con estas cosas piensas para qué sacas un single: porque quieres atención para el disco. Pero obviamente si sacas un tema del contexto del álbum, no puede hablar por todo el disco. Esta canción, cuando la sacas, esta concretamente sí que parece estar completa de manera independiente.

¿Como autora te preocupas en ocasiones de buscar algo melódico?
No he pensado mucho en ello.

La Canción del Día: ‘House vs House’ de Blanck Mass abrasa como un tema de Fuck Buttons o Crystal Castles

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Recientemente os presentábamos en nuestra playlist de novedades semanal lo nuevo de Blanck Mass, que no es otra cosa que el proyecto en solitario de Benjamin John Power, uno de los dos miembros de Fuck Buttons. Su nuevo disco se llama ‘Animated Violence Mild’ y saldrá a la venta el próximo 16 de agosto.

La primera canción que conocemos de este proyecto se llama ‘House vs House’ y es una apabullante producción de 7 minutos -casi 8- con lugar para el característico muro de sonido abrasivo y terrorífico de Fuck Buttons, pero también para cierta querencia melódica que nos hace pensar también en los momentos más pop de Crystal Castles y HEALTH. Con las mismas posibilidades de funcionar como un tiro en directo que cualquier pista extraída de ‘XTRMNTR’, ‘House vs. House’ introduce un álbum que hablará «sobre la serpiente de consumismo que se enrolla sobre nosotros». Explica el artista en Bandcamp: «nos seduce con nuestro propio cebo mientras traicionamos los mejores instintos de nuestra naturaleza y el futuro de nuestro propio mundo. Nos echamos de nuestro propio jardín. Nos envenenamos hasta los bordes de un sueño interminable». ¿Y puede haber otra música más adecuada para expresar esta sensación de desasosiego?

Este será el tracklist de ‘Animated Violence Mild’:
01 “Intro”
02 “Death Drop”
03 “House Vs. House”
04 “Hush Money”
05 “Love Is A Parasite”
06 “Creature / West Fuqua”
07 “No Dice”
08 “Wings Of Hate”

Madonna volverá a ser una «disco queen» en el sangriento vídeo de ‘God Control’

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Una de las canciones más llamativas de ‘Madame X’, el nuevo disco de Madonna, es ‘God Control’: más de 6 minutos de disco music con una letra que habla sobre la necesidad de controlar el uso de armas, y que incorpora sonidos de disparos, coros eclesiásticos y una especie de rap en la estela de los realizados para ‘American Life’. Su co-productor vuelve a ser, de hecho, Mirwais.

Se llevaba meses intuyendo que Madonna había grabado un vídeo para la canción y al fin ha dejado ver un fragmento en su Instagram. Madonna explica en el teaser que cuando una chica está escribiendo sobre «la decadencia de la humanidad», al final necesita evadirse y «pasarlo bien», y por eso decide ir a «bailar a la discoteca». Recuerda que cuando llegó a Nueva York, Studio 54 fue el primer lugar al que fue, pues allí podía reunirse con «toda la gente guapa y fabulosa», asociando la música disco a un espacio de «libertad». Eso sí, esto no será una fiesta como ‘Hung Up’ y en un momento dado y en sintonía con la letra política de la canción, la sangre aparecerá en la pista de baile. «Las armas han de ilegalizarse», oímos decir a Madonna. Este será el cuarto vídeo de la era ‘Madame X’, y es la primera vez que Madonna realiza más de 3 vídeos para un álbum desde ‘Confessions on a Dancefloor’.

El vídeo está dirigido por Jonas Åkerlund, el hombre detrás de los vídeos de ‘Ray of Light’ y ‘Bitch I’m Madonna’, entre otros muchos clips de la artista, según las etiquetas de Instagram. Debido a su vinculación con la escena LGTB+, pues además se espera que varias drag queens vinculadas a RuPaul aparezcan en el vídeo, se espera que el vídeo de ‘God Control’ sea estrenado antes del Orgullo la semana que viene, si bien ninguna fecha concreta se ha revelado.

Dave Mustaine, fundador de Megadeth, revela que padece cáncer de garganta

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Dave Mustaine, vocalista y guitarrista de Megadeth, banda que fundó en 1983 tras ser despedido de Metallica, ha anunciado que padece cáncer de garganta. En un comunicado, ha escrito: «Me han diagnosticado cáncer de garganta. Es claramente algo que respetar y a lo que enfrentarse sin miedo, pero yo ya me he enfrentado a obstáculos en el pasado. Estoy trabajando próximo a mis médicos, y hemos trazado un tratamiento que ellos creen puede tener una tasa de éxito del 90%. El tratamiento ya ha empezado».

En el texto, Mustaine confirma que la mayoría de fechas de Megadeath han sido canceladas, aunque apunta que el crucero MEGACRUISE seguirá teniendo lugar, como está previsto del 13 al 18 de octubre en Los Ángeles. El músico confirma también que Megadeth se encuentra en el estudio trabajando en su próximo álbum, el sucesor de ‘Dystopia’, lanzado en 2016.

Megadeth es una de las bandas de heavy metal más populares de todos los tiempos. Sus álbumes ‘Rust in Peace’ (1990) y ‘Countdown to Extinction’ fueron millonarios, si bien no fue hasta ‘Dystopia’ cuando el grupo logró ganar su primer y único Grammy por el tema titular, sumando 12 nominaciones en total. Mustaine integra el grupo junto a David Ellefson, Kiko Loureiro y Dirk Verbeuren.

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I’ve been diagnosed with throat cancer. It’s clearly something to be respected and faced head on – but I’ve faced obstacles before. I’m working closely with my doctors, and we’ve mapped out a treatment plan which they feel has a 90% success rate. Treatment has already begun. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Unfortunately, this requires that we cancel most shows this year. The 2019 Megacruise will happen, and the band will be a part of it in some form. All up to date information will be at megadeth.com as we get it. Megadeth will be back on the road ASAP. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Meanwhile, Kiko, David, Dirk and I are in the studio, working on the follow up to Dystopia – which I can’t wait for everyone to hear. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ I’m so thankful for my whole team – family, doctors, band members, trainers, and more. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ I’ll keep everyone posted. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ See you soon, Dave Mustaine

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La Mónica Naranjo más «over the top» volverá con la industrial ‘Doble corazón’

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Mónica Naranjo da al fin las primeras pistas del que será su próximo proyecto, un disco que sigue sin anunciarse, pero que llevaría el título de ‘Mes Excentricités’ y saldría en volúmenes según Popelera.

De momento, la cantante adelanta el primer sencillo, un ‘Doble corazón’ que llegará el 3 de julio y promete hacernos flipar casi tanto como ‘Europa’. El avance de 30 segundos de la canción compartido por Naranjo en las redes revela un ritmo acelerado y un sonido totalmente industriales o incluso hardcore, además de una interpretación a grito pelado casi, casi metal.

Según Naranjo, ‘Doble corazón’ es «un tema que representa mucho para mi porque cuenta la historia de Robledo… Que quién es Robledo?…Dejarme que paso a paso os lo vaya contando… por ahora os digo que fue una mujer valiente, enamorada y que siempre ha sido un ejemplo en mi vida». Junto al avance de ‘Doble corazón’, Naranjo ha usado el hashtag #lapanteravuelve, muy apto pues se acaban de cumplir 25 años desde el lanzamiento de su disco más emblemático, ‘Palabra de mujer‘.

Duncan Laurence, ganador de Eurovisión 2019, anuncia fechas en Madrid y Barcelona

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Duncan Laurence ha anunciado un par de conciertos en España. El cantante holandés, ganador de la última edición de Eurovisión con su balada ‘Arcade’, tras partir desde el principio como favorito en las apuestas, actuará el 18 de noviembre en la sala Razzmatazz 3 y el 19 de noviembre en la Moby Dick de Madrid.

Aunque Laurence no tiene aún disco en el mercado, sí ha presentado varios temas nuevos en sus recientes apariciones en directo que prometen. Un vistazo a Setlist.fm revela que, además de ‘Arcade’, Laurence interpreta temas llamados ‘Kings’, ‘Dry Your Eyes’, ‘Ice Age’ o ‘Together We Run’ que presumimos formarán parte de un futuro debut largo. La mayoría pueden escucharse en Youtube, en un vídeo no oficial de la actuación que Laurence realizó hace unos días en el festival Pinkpop de Landgraaf.

Como ya os contamos, Laurence fue concursante de La Voz 5 en Países Bajos, y desde el principio ‘Arcade’ conquistó al público con su sonido a medio camino entre Coldplay, Adele y James Blake. Pero lo que parece que terminó de convencer a este mismo público fue una actuación en vivo de ‘Arcade’ que llegó a viralizarse, demostrando que la fuerza de Laurence puede encontrarse precisamente en el directo.

Madonna / Madame X

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Pasar dos años en Lisboa empapándose de su cultura musical es lo mejor que le ha pasado a Madonna en esta década. Podía haberse limitado a vivir como una millonaria en su lujosa casa en Sintra, pero ha preferido en su lugar salir a la calle, y gracias a su amistad con el músico Dino D’Santiago, también colega de Panda Bear, abrirse a la música tradicional de Portugal y otros países. La cantante explica que Portugal fue fundamental en la ruta del comercio de esclavos y que así Cabo Verde o Brasil son también una influencia en este álbum, desde el principio planteado como un álbum de marcado carácter político. ¿Estamos entonces ante su propia visión de ‘Graceland’? Puede, pero Madonna le ha añadido sexo, lucha feminista y LGTB+ y, por supuesto, memes.

Aunque no hayan podido ser sus sencillos principales por su dificultad para ser encajados en playlist alguna, está claro por su arriesgadísima posición en el álbum que las dos canciones más importantes para Madonna en esta era son ‘Dark Ballet’ y ‘God Control’, ambas co-escritas junto a Mirwais y nadie más (adiós a la frialdad de los criticados campos de escritura), y sendas considerables idas de olla de proporciones ‘Random Access Memories‘. ‘Dark Ballet’ está inspirada en Juana de Arco y la parte en que esta levanta la voz ahogada en un océano de Autotune tomando la melodía de la Danza de las Flautas de Lengüeta de Tchaikovsky («podréis cortarme el pelo y llevarme a una celda / decir que soy una bruja y quemarme en la hoguera») es osada, casi temeraria.

‘God Control’, sobre el control de armas, también renuncia a la comercialidad a través de un estribillo rapeado de tono zonzo, pero su combinación de cuerdas, el Tiffin Children’s Choir y disparos viene a recordar que la música disco no solo es una cosa que suena en las despedidas de soltera de la calle Huertas. Antes fue un refugio para comunidades marginales como la homosexual y la negra. Algunos dirán que el mensaje de Madonna es aquí manido e inane, pero en España no creo que podamos olvidar que este disco salía el mismo fin de semana que el «centro» político español daba parte del poder de nuestras ciudades a la ultraderecha, desoyendo a sus homólogos europeos. Gays, africanos y mujeres, todas las cosas favoritas de estas personas, son expresamente los protagonistas de otro tema, ‘Killers Who Are Partying’, el más cercano al fado por su uso de la guitarra portuguesa. Mucho se está hablando de la supremacía de su letra, pero demasiado poco de su melodía y la habilidad con que introduce el portugués, como también sucede en ‘Extreme Occident’, tan relevante para el significado del álbum que cuesta creer que sea un «bonus track». La artista continúa buscándose a sí misma como sucedía en ‘Rebel Heart’, y para ello, trata de reencontrarse con sus raíces europeas. Su letra no está tan trabajada como las del disco anterior, pues ‘Living for Love’, ‘Joan of Arc’, ‘Devil Pray’ o la propia ‘Rebel Heart’ tenían mejores textos, pero Madonna sí ha sabido recrear en ella la sensación de saudade, pasándole el filtro Mirwais.

Y es que, a diferencia de lo que sucedía en ‘Bedtime Stories’ y ‘Hard Candy’, álbumes de Madonna que se sumaban a las modas sin más, uno de los grandes hallazgos de ‘Madame X’ es cómo la cantante se ha llevado a su terreno los múltiples estilos que aparecen, algo que se veía perfectamente en ‘Medellín’, un tema tan poco reggaetón que hasta extrañaba que se llamara como la ciudad colombiana. Este dúo con Maluma es un sueño erótico lleno de magia y capas que escuchar con los mejores cascos a tu alcance, con beats y percusiones que parecen aportados por Jamie xx pero que son de Mirwais -que llegó antes-, y bajos que deambulan entre la comedia (pre-estribillo de Maluma) y el porno (los graves en un momento dado y los coros de Maluma diciendo «cha-chá-chá» son puro sexo). Si a esto le sumamos la luminosidad del estribillo «Si me enamoro / si me enamoras», y los ganchos -¿o debería decir hashtags?- «cha-cha-chá» y «Slow down, papi», obtenemos exactamente la producción meticulosa y detallista que esperábamos de Madonna y Mirwais. Maluma podrá salir mucho más guapo con otras, pero no creo que nunca le volvamos a ver tan elegante.

Lo mismo sucede con ‘Batuka’, con la orquesta de Batukadeiras en homenaje a las mujeres que usaban sus instrumentos de percusión como un acto de rebeldía: Mirwais y Madonna le han añadido una base de tecno noventero a medio camino entre Olive y la Björk de ‘Homogenic’, ofreciéndonos al fin lo que esperamos hace unos años cuando vimos a Madonna y M.I.A. posar juntas en el estudio. Por su parte ‘Crazy’ alterna una melodía un tanto girl-group con el sonido más tradicional de Yann Tiersen, gracias a la inclusión de un instrumento tan poco utilizado en el pop de hoy como es un simple acordeón. Ahí es reseñable que incluso las canciones de amor de ‘Madame X’, como ‘Crave’ y ‘Crazy’, contengan su reivindicación, en este caso de empoderamiento frente a un amor tóxico. «Te puse en un pedestal pero las estatuas pueden caerse», amenaza la segunda; mientras la primera, con los coros precisos de Swae Lee, indica: «corrí y corrí solo para darme cuenta de que aquello de lo que carecía estaba en verdad dentro de mí». Escritoras, pintoras y pensadoras como Simone de Beauvoir, Anne Sexton, Sylvia Plath, Carson McCullers, Dorothea Tanning, Leonora Carrington y Frida Kahlo han servido de inspiración en esta era, llegando incluso a la portada del álbum.

Ese sentido espiritual y de lucha aparece también en ‘Come Alive’, cuyas percusiones deliberadamente destartaladas ya habían encauzado la canción, cuando otras diferentes emergen en la segunda mitad logrando exactamente su objetivo de elevarte. Es una de las grandes beneficiadas por una secuencia muy meditada durante los 18 meses en que se ha gestado el álbum. Madonna nos explicaba durante una reciente entrevista cómo había conseguido que el álbum sonara cohesionado pese a contener estilos tan inconexos como el reggae, el fado, el funk brasileño, el disco o la batuka, todos ellos por cierto vinculados de una manera o de otra a la reivindicación social. Su solución ha sido unir unas canciones a otras a través de un beat, un instrumento, un idioma, una letra o un ritmo. En ese sentido, el piano une a ‘Dark Ballet’ y ‘God Control’, la necesidad de un «despertar» (político) a ‘God Control’ y ‘Future’, una delicada guitarra «Killers» y ‘Crave’ o el uso de la palabra «loca» la estupenda versión llena de jaleo de ‘Faz gostoso’ de Blaya junto a Anitta y ‘Bitch I’m Loca’ con Maluma. El mayor susto viene al principio, pero también hay conexión entre las antagónicas ‘Medellín’ y ‘Dark Ballet’: la primera es abiertamente un «sueño» húmedo («I took a pill and had a dream»). La segunda, despertarte hacia una realidad pesadillesca más bien, porque «un sueño» ha de «ganarse». De lucharse, como se aprecia en su videoclip sobre los estigmas sociales, dirigido por Emmanuel Adjei y protagonizado por Mykki Blanco. Madame X sueña que se acuesta con Maluma, pero cuando se despierta a quien se encuentra al lado es a Donald Trump.

Apenas ‘I Don’t Search I Find’, que no encajaría entre la mejor mitad de ‘Erotica’, y la shakiresca ‘Bitch I’m Loca’, que evidentemente no ha sido producida por Mirwais porque este probablemente salió corriendo cuando le tradujeron la letra al francés; bajan algo la guardia. Pero incluso estas tienen cierta gracia, la una porque está expresamente hecha para hacerte olvidar que ‘Champagne Rosé’ existió en algún momento del año pasado; la otra porque puedes pasarte el verano repitiendo «quiero ser tu perra, también tu bebecita» como no concentres todos tus esfuerzos en evitarlo.

‘Madame X’ va a reconectar a Madonna con buena parte de su base de fans aunque solo sea por las múltiples autorreferencias dejadas por el camino: la de ‘Future’ a ‘Don’t Tell Me’ y ‘Future Lovers’, la de ‘Crazy’ a ‘Like a Prayer’, la de ‘Extreme Occident’ a ‘Easy Ride’ o las sonoras de ‘I Don’t Search I Find’ a ‘Vogue’ y ‘Come Alive’ al álbum ‘Ray of Light’. Es un divertimento hallarlas, como también ir averiguando qué ha conectado tan variadas y aventureras canciones entre sí, en el que resulta uno de los discos más orgánicos de la artista, con el que además ha querido dejar un mensaje de esperanza. Todas las ediciones del disco terminan con ‘I Rise’ en el año en que Madonna es embajadora del 50º aniversario de Stonewall. De ese «querer levantarse» de la preciosa ‘Looking for Mercy’ pasamos a un «me levanto» de facto en el que de manera muy emotiva se han incluido unas palabras del famoso discurso por la paz de Emma González. La joven activista está hablando del control de armas tras sobrevivir a una matanza en su instituto, pero sus palabras sirven también para hablar de la comunidad LGTB+ (Emma es bisexual) o incluso para establecer un paralelismo con la carrera de Madonna, la cual según un medio alemán, hace 15 días se había acabado. ¿Y cuántas veces en 35 años de carrera habrá de probar que es capaz de levantarse?

Calificación: 8/10
Lo mejor: ‘Medellín’, ‘Dark Ballet’, ‘God Control’ y el flow del álbum en la parte más portuguesa y africana (de la pista 5 a la 11)
Te gustará si te gusta: Celeste Rodrigues, M.I.A., Buraka Som Sistema, Paul Simon
Escúchalo: Spotify

Taylor Swift y Katy Perry, uña y carne… o más bien hamburguesa y patatas fritas en el vídeo de ‘You Need to Calm Down’

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Taylor Swift acaba de lanzar el single ‘You Need to Calm Down’, un simpático tema electropop en el que la cantante dispara frases contra la homofobia y contra los «haters» de internet. De hecho, Swift acaba de realizar una aparición sorpresa en el histórico Stonewall Inn de Nueva York, donde ha cantado en solitario o acompañada del actor de ‘Modern Family’ Jesse Tyler Ferguson.

El vídeo para ‘You Need to Calm Down’ se ha estrenado este mediodía con toda la intención de romper internet, pues incluye un cameo de Katy Perry. Ambas sellan su reconciliación disfrazadas de hamburguesa y patatas fritas en un vídeo ultra pop que incluye cameos de otras estrellas como Laverne Cox, varios integrantes de ‘Queer Eye’ o del patinador Adam Rippon, y en la escena final, un concurso de belleza en el que participan varias drags disfrazadas de algunas estrellas del pop como Lady Gaga o Cardi B. Una celebración de la sororidad y del Orgullo situado en la América profunda que termina con una pequeña petición política por parte de Swift.

‘You Need to Calm Down’ ha recibido algunas críticas negativas por parte de varios medios anglosajones por su obvia letra. Por ejemplo, SPIN ha titulado que la canción es «demasiado inofensiva para significar algo», mientras Pitchork directamente ha declarado que es «muy, muy mala». Con un poco más de sentido del humor, Vulture ha realizado un divertido análisis de la letra de ‘You Need to Calm Down’, frase por frase.

Bad Bunny se reinventa en clave de boleros con Los Rivera Destino en ‘Flor’

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Los Rivera Destino es un trío de Puerto Rico que mezcla música latina tradicional con letras cómicas, fruto de que sus integrantes -Antonio Sánchez, Fernando Tarrazo y Carlos Figueroa- son cómicos. Su primer single fue ‘El caco’ pero su tema más conocido es una versión de ‘Te boté’, uno de los mayores éxitos de 2018 en su remix de casi 7 minutos, que incluía la participación de Bad Bunny y Ozuna, entre otros.

El nuevo sencillo de Los Rivera Destino vuelve a ser un tema original llamado ‘Flor’ que cuenta con la participación de Benito Martínez, quien no es otro que Bad Bunny. Pero en ‘Flor’ el «conejo malo» pasa a ser un vocalista de boleros tradicional y en el vídeo incluso parece un integrante más de Los Rivera Destino. Una curiosa reinvención en la que el grupo vuelve a hacer uso de su… particular sentido del humor en frases propias como «tal vez seas la razón de que en algún momento yo engorde» o «yo no soy mas una reacción de una eyaculación que soltaste un día» (sic).

Por su parte, Benito busca enamorarnos con su rima «no existen tutoriales en Youtube, donde enseñen a ser más como tú» y seguro que lo ha conseguido, pues el vídeo de ‘Flor’ se encuentra actualmente en el número 11 de los más vistos en Youtube España. No había ningún bolero en ‘X 100PRE‘, pero ¿alguien cree que esta será la primera y última vez que escuchemos a Benito en este u otros géneros?

Melanie C, Delaporte, Najwa, Miss Caffeina, Alba Reche, One Path, La Zowi… en el Orgullo de Madrid

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Un año más, Madrid acogerá las fiestas del Orgullo con una programación de conciertos y actividades que tendrán lugar del viernes 28 de junio al domingo 7 de julio, y entre las que por supuesto se encuentra la manifestación, el evento central de todo el Orgullo que recorrerá el tramo de Atocha a Colón el sábado 6 de julio a partir de las 17.30.

En cuanto a la programación musical, ya se han dado a conocer los nombres que actuarán en el Orgullo, entre los que se encuentra Mónica Naranjo, aunque en su caso no cantará sino que ofrecerá el pregón, el día 3 de julio. Quien sí cantará será Melanie C, integrante de Spice Girls, que acaban de concluir su gira por Reino Unido; además de Gloria Trevi, Eleni Foureira y Tamta (foto), representantes de Chipre en Eurovisión en 2018 y 2019, respectivamente; o Mikolas Josef, representante de República Checa en Eurovisión 2018.

A estos nombres internacionales se suman Marta Sánchez, Delaporte, Najwa, Miss Caffeina, Azúcar Moreno, los iconos del urban patrio One Path, La Zowi y Ciccio; Alba Reche, segunda finalista de Operación Triunfo 2018, y cuyo primer material en solitario es muy esperado por los fans del concurso (la ilicitana se encuentra trabajando con el dúo productores Livinglargeinvenus, asociado a C. Tangana, entre otros), La Prohibida o Agoney, concursante de Operación Triunfo 2017. Toda la programación, en la web del evento.

Adele se «emborracha» con Spice Girls en el último concierto de su gira

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Este sábado ha terminado en Londres la breve gira de regreso de Spice Girls. Ha sido un visto y no visto pero también un éxito arrollador, y Adele, que es fan del grupo de toda la vida, no ha querido dejar pasar la oportunidad de reencontrarse al fin con Melanie C, Geri Halliwell, Emma Bunton y Melanie B, acudiendo a esta última cita y por tanto convirtiendo su visita en noticia.

Conocida es una imagen de niña de Adele en la que aparece delante de varios pósters de Spice Girls, y camino al recinto, Adele publicaba un vídeo de ella en el coche cantando ‘Stop’ y otro con sus colegas cantando ‘Spice Up Your Life’ a pleno pulmón.

Además, en el mismo post, Adele dejaba un mensaje: «La última vez que vi a Spice Girls en el Wembley fue hace 21 años. Esta noche, junto a mis seres queridos he llorado, reído, gritado, bailado y recordado viejos tiempos y me he vuelto a enamorar de mi yo de 10 años. No es ningún secreto que las amo ni lo mucho que me han inspirado a correr por mi vida y no mirar atrás. Por fin he conocido a Ginger, me he emborrachado con las chicas y, francamente, no me puedo creer lo lejos que he llegado. Gracias por la locura que me ha tocado vivir, no estaría sin vosotras CINCO LEYENDAS BRITÁNICAS. Os amo».

Las propias Spice Girls han compartido en Instagram el documento de su encuentro con Adele, y por la pose de esta, y ahora que Victoria Beckham tiene tan poco interés en reunirse con la formación, casi parece la quinta Spice.

Ω

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Finally together ❤️🇬🇧

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‘Faz gostoso’ de Madonna y Anitta es el verdadero «bop» de ‘Madame X’

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La crítica de ‘Madame X’ se ha retrasado porque soy incapaz de salir de un bucle con una canción en concreto. ¿Se trata de ‘God Control’, el «disco banger» que Madonna había sugerido en Instagram? No: su estribillo rapeado tiene un punto kitsch que resta, más que suma. ¿’I Don’t Search, I Find’? No: es más que nada una curiosidad para los fans que ven ‘Erotica’ como una obra maestra en lugar de un álbum al que le sobraban veintitantos minutos.

El verdadero «bop» de ‘Madame X’ es la versión que Madonna y Anitta han hecho de ‘Faz gostoso’. Billboard, Mike Dean y Madonna no han añadido más que una sección de samba a la original de Blaya, y un par de estrofas en inglés, pero es que habría sido una tontería desaprovechar la fuerza que tenían la melodía y la estructura originales. Entre sus créditos, por cierto, encontrábamos a Stego, quien ha terminado colaborando en el disco de Lola Indigo.

El tema de la artista brasileña asentada en Portugal ya había sido número 1 en Portugal y Madonna, tras encapricharse de él, puede darlo a conocer en otros territorios, pues además le aporta por supuesto parte de su picardía. Blaya, que es bisexual, cantaba aquí sobre un hombre que se lo hace «muy bien» o «muy rico» fuera de su matrimonio («Ele sabe que eu sou casada e ainda ama o meu amor» es la frase más sonora de la letra). Madonna, que también ha declarado en ocasiones su bisexualidad, ha decidido llamar a su vez a Anitta para mimetizarse por completo con ella (en la primera escucha ni me di cuenta de cuándo entraba Anitta, ahora en cambio ya casi no escucho a Madonna) en esta fiesta llena de ritmo y sensualidad que, pese a no ser single, puede sonar mucho en las discotecas gays y en el próximo Orgullo.

Ya lo está haciendo en Portugal y Brasil, donde ha sido top 2 directo en Spotify (desde ya el mayor hit de esta era), y ya están preguntando a Madonna por qué no hay vídeo. Madonna ha respondido a la televisión brasileña que se ha gastado todo el presupuesto de vídeos ya y es cierto, pues ya ha sacado 3 y ha rodado con total seguridad uno más para ‘God Control’ y posiblemente un quinto para ‘Batuka’. Asegura que si reúne otros 300.000 dólares, lo hará. Si lo consigue y vemos en su vídeo esa fiesta colorida que evitó ser el vídeo de ‘Medellín’, que vayan temblando los teatros de esa gira «íntima» que planea.

Charlotte Gainsbourg, Rhye y Superorganism contribuyen al éxito de la segunda edición de Paraíso

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25.000 asistentes sumando las jornadas de viernes y sábado avalan la continuidad de Paraíso Festival en Madrid, lo cual no es algo que haya que dar por sentado tras las pobres cifras y virajes vistos en Mulafest, de línea artística similar e incluso con alguna banda en común, como Rhye. El nuevo festival de José Morán, que además se ha asociado a Sónar, si bien de momento se desconoce con qué consecuencias, volverá evidentemente en 2020 tras este éxito, pues este sábado dejó además varias sorpresas en cuanto a lo artístico.

No he escuchado el disco homónimo de Superorganism tanto como esperaba cuando publicaron sus primeros singles, pero ver al colectivo en directo es otro tema. Como ellos mismos indicaron, aunque fueran las siete y media de la tarde había que celebrar una fiesta, y el grupo consiguió montar una buena contagiando a los primeros asistentes de Paraíso Festival toda la energía que contienen sus canciones. Orono Noguchi, que elogió las gorras verdes entre el público incluso solicitando una para sí misma que al final devolvió educadamente, no fue el único centro de atención, pues 3 performers y coristas de la banda llevaban bastante ensayadas sus coreografías, y las melodías que recordaban a Moldy Peaches y el sonido a lo Go! Team, hicieron el resto. Para cuando llegaron las geniales y finales ‘Everybody Wants to Be Famous’ y ‘Something for Your M.I.N.D.’ tenían ya todo ganado.

Entre 20.00 y 22.00 pinchaba en el Escenario Club la británica Or:la, transportándonos al ser de día a la terraza veraniega del mismísimo Berghain. Más saltarín, aunque solo fuera por los dos bailarines que le acompañaban, fue el concierto de Channel Tres. El artista de Los Ángeles se sirvió de su sugerente voz y de los beats de house de sus singles ‘Brilliant Nigga’ o ‘Topdown’ para hacer bailar al público durante las últimas horas de luz. Como decía, los dos bailarines tuvieron mucho que ver por todo lo que transmitían, pero su música también funciona por sí sola, sobre todo si tienes la misma nostalgia por los años noventa de una Azealia Banks. Uno de los grandes descubrimientos de la edición.

Quienes llevaran ya tres o cuatro horas bailando y de fiesta por los distintos escenarios de Paraíso Festival pudieron encontrar el concierto de Rhye a las diez de la noche algo monótono dada la reducción de bpm’s planteada. Pero quienes decidieran atender a la amplísima banda que llevaba consigo Mike Milosh se encontraron un concierto muy mimado y meditado, con grandes matices que degustar en cuanto a la progresión de las canciones, lo sensual de las guitarras eléctricas, cuerdas y ritmos de R&B. ‘The Fall’, en la primera mitad del show, sigue siendo una canción enorme, en vivo exactamente igual de impactante que en el álbum. Muy buen concierto, tan cerca de las grandes bandas de pop-rock como Fleetwood Mac como de Terence Trent D’Arby o incluso George Michael.

Tenía ciertas dudas de que el concierto de Charlotte Gainsbourg pudiera funcionar como pseudocabeza de cartel, pues la cantante y actriz no dispone de la cantidad de hits que por ejemplo había exhibido el día anterior Chvrches. Y sin embargo, me comí con gusto mis palabras al contemplar la atractiva puesta en escena de su banda, con una serie de marcos luminosos de distintas formas y tamaños arropando al grupo que llevaba, y una gran disposición de repertorio. Con elementos de chanson, giallo y French Touch, la propuesta musical de Charlotte Gainsbourg logra diferenciarse del resto. Temas como los recientes ‘Bombs Away’ y ‘Such a Remarkable Day’ extraídos de su último EP, su mayor éxito ‘Deadly Valentine’ y la sorpresa que supuso la recuperación de ‘Lemon Incest’, el polémico tema acusado de pedofilia que interpretó en su momento con su padre Serge, fueron los pilares de un concierto en el que Charlotte permaneció en gran medida sentada y tocando. Eso sí, también mostró sus buenas tablas cuando tenía tiempo de levantarse y agarrarse a los mencionados marcos, dándole al conjunto un sentido más teatral e intenso.

Antes de que la noche terminara con Laurent Garnier, pudimos ver las actuaciones de Mount Kimbie y Pional. Los primeros tuvieron que sortear algunos contratiempos, y un aviso advertía desde las pantallas a eso de la 1.40 de la madrugada de que «por motivos técnicos nos hemos visto obligados a interrumpir el espectáculo. Estamos trabajando para solucionarlo cuanto antes». Por suerte pudieron subsanarlo y aparecieron finalmente para contentar al público con su combinación de kraut y melodías, recordando en varios momentos a Stereolab y en otros a Apparat. A destacar la fuerza de las baterías en vivo, en ocasiones brutales. En cuanto a Pional, realizó una sesión que se distinguía de otras oídas en el mismo día y recinto por sus numerosos guiños a la cultura del pop española y latina. ¿Fui yo o sonaron referencias a Loco Mía, la canción de las palomitas de maíz e incluso a la ‘Lambada’?

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Divinos @sprorgnsm en @festival.paraiso !!!

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Maravilla: #brilliantnigga de @channeltres en #paraisofestival2019

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Noel Gallagher’s High Flying Birds / Black Star Dancing

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Noel Gallagher sorprendía el pasado mes de mayo con la publicación de ‘Black Star Dancing’, un single rupturista, tan abiertamente bailable que «hizo bailar a Nile Rodgers en el estudio» según palabras del propio Gallagher, pero que además podría pasar perfectamente por una canción de Cut Copy o grupos similares. El ex Oasis ha asegurado que ‘Black Star Dancing’ es una mezcla de «David Bowie, INXS, U2, Queen, Indeed y ZZ Top» fruto de haber visto «un montón de programas de Top of the Pops», y aunque no parece que Noel haya extraído de él todo su potencial, sí es un tema efectivo que podrá sonar en discotecas tipo Razzmatazz, sin que a nadie le resulte extraño, entre hits de Two Door Cinema Club y The Strokes. Su estribillo «we can ride on, we can ride all night» no podría ser más pop… y no, Rodgers no está involucrado en este tema ni en ningún otro de los incluidos en el nuevo de EP de Gallagher lanzado este viernes.

Al escuchar el EP es fácil imaginar por qué Gallagher se sentía lo suficientemente orgulloso de estas canciones como para decidir darles salida, sin que ninguna de ellas alcance el nivel de las mejores canciones del lisérgico ‘Who Built the Moon?‘, un disco notable en el que el músico británico daba rienda suelta a sus influencias psicodélicas. Es precisamente el lugar desde el que parten las dos otras canciones del EP, por lo que ‘Black Star Dancing’ es una excepción, sin que eso signifique algo malo. Exuberante en su fusión de rock psicodélico de los 60, easy-listening y los destellos electrónicos habituales en la música de Gallagher, ‘Rattling Rose’, que habla de una chica «con el alma de un pájaro y un corazón de oro», es un buen tema que incluso llega a sorprender hacia la mitad, con la irrupción de unos acentos rítmicos que lo hacen despegar hacia su cumbre sin que el oyente lo espere, en un final de desarrollo si no espectacular, sí bastante emocionante.

Por su parte, ‘Sail On’ explora un sonido de country-pop espacial, en el que un ritmo trotante convive con el sonido de una mandolina y atmósferas celestiales. Sin ser un tema renovador del género en absoluto, sí representa una buena idea para lo que, por ejemplo, podría estar haciendo Miley Cyrus en estos momentos, y aunque la letra habla de una despedida desde un tono algo apesadumbrado, el tema desprende, en contraste, una esperanza palpable. El EP incluye además una versión con más presencia del bajo de ‘Black Star Dancing’ y un remix del mismo tema de 10 minutos por The Reflex, poco esencial. De igual manera, el nuevo EP de Gallagher difícilmente le hará ganar nuevos adeptos, y aunque es una pena que el tema principal no halle en él continuación, sí es una pequeña muestra de su conocido talento.

Calificación: 6/10
Lo mejor: ‘Black Star Dancing’
Te gustará si te gusta: que tus artistas favoritos, aún manteniéndose fieles a sí mismos, no teman explorar nuevas vías de expresión
Escúchalo: Spotify

‘Cheap Queen’ de King Princess es otra buena muestra de su pop lo-fi

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King Princess sigue publicando adelantos del que será su primer disco, que saldrá en algún momento de este año a través de Zelig Records, el sello de Mark Ronson. Por el momento no se conocen detalles del disco, pero la inclusión en él de los singles ‘1950’, cuyo éxito en las plataformas de streaming ha sido descomunal -ha superado las 250 millones de reproducciones en Spotify- y ‘Pussy is God‘ parece segura, así como la del recién salido del horno ‘Cheap Queen’.

Publicado en el mes del Orgullo con una portada que muestra a Mikaela Straus maquillada como una drag queen, ‘Cheap Queen’ es otro medio tiempo irresistible de King Princess. Como muchos de sus temas, ‘Cheap Queen’ enmarca una melodía pop relajada y pegadiza en una producción deliberadamente sucia y un poco lo-fi, remarcando el carácter alternativo del repertorio de esta joven compositora que ha colaborado con Fiona Apple (en una versión de ‘I Know’). En la letra, King Princess habla sobre fumar y beber vino con sus amigos, declarándose en el estribillo una «cheap queen» capaz de «hacer llorar a los hombres adultos». El título del estribillo es muy usado dentro de la comunidad queer, además de ser una de las palabras favoritas de Soy una pringada, pero curiosamente no existen demasiadas canciones igualmente tituladas, por no decir ninguna.

En el estilo despreocupado de la canción, el vídeo de ‘Cheap Queen’ muestra a King Princess sentada en un sofá gigante y haciendo zapping por programas de todo tipo. La propia Straus protagoniza un videoclip, el anuncio de un coche o una especie de telenovela en la que aparece cual Inma Contreras discutiendo con un hombre. Al principio del vídeo suena otro tema nuevo de King Princess, ‘Useless Phrases’, publicado en las plataformas tras su estreno.

Los Javis, criticados por sus declaraciones sobre el «maricón amable»; Calvo responde

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Los Javis han concedido una entrevista a El País Semanal en la que han hablado sobre Paquita Salas, su próxima serie sobre La Veneno y también sobre activismo, en este último caso dejando unas controvertidas declaraciones sobre su manera de entender la representación LGBT, que están siendo criticadas en las redes sociales.

Cuestionados por su representación amable y familiar de la comunidad LGBT o incluso de ellos mismos en su trabajo o en espacios como Operación Triunfo, Los Javis defienden que su posición en el mainstream puede ser más útil para dar visibilidad al colectivo que si practicaran una defensa más radical y anti-sistema de la mencionada comunidad. Javier Ambrossi declara: «El maricón amable es el que consigue que en prime time, en OT, dos chicos se besen. O se hable de transexualidad. O se critique la postura del PP en relación con el matrimonio homosexual. A lo mejor, el que es amable llega más lejos porque el sistema le abre las puertas más fácilmente». A esto, Javier Calvo añade: «Es muchísimo más provocador e importante que nuestro mensaje llegue a muchas familias a que lo vean los mismos círculos reducidos de siempre».

Finalmente, Ambrossi apunta: «Si quiero que mi mensaje llegue, tengo que estar dentro del sistema. Si quiero hacer algo que aporte a la sociedad o que la cambie de raíz, tendrán que verme. ¿Qué aporta más, una película con un mensaje superpotente, pero que solo se cuelga en Vimeo, o mi taquillazo que ayuda a mucha gente a salir del armario?»

En las redes , muchos cuestionan las declaraciones de Los Javis por surgir de una posición de privilegio, y Calvo ha querido responder a las críticas con una carta en Twitter: «No creo que haya que ser de una manera concreta para ser un «buen maricón» o un buen activista. Yo no soy activista. Soy una persona que pertenece a un colectivo y, como tal, siento la responsabilidad de hacer todo lo que está en mi mano por él. En nuestro colectivo, gastamos más energía en criticar y señalar nuestros errores que en unirnos contra quien de verdad nos hace mal. Es muy bonito ser crítico y aprender de nuestros errores pero la empatía que tanto pedimos o exigimos a veces es nuestra asignatura pendiente. Yo quiero tener referentes que se equivocan, que reflexionan, que tienen pensamiento propio, que defienden cosas diversas. No soy un «maricón amable», mi «lucha» o mis reivindicaciones las hago desde el lugar que me es propio».

Las 40 mejores canciones de Robyn

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Este mes de junio Robin Carlsson, más conocida como Robyn, cumple 40 años. De los cuales ha dedicado más de 25 a la música pop, atravesando distintas etapas hasta convertirse en lo que es a día de hoy: una estrella transversal que goza de tanto fervor (no podemos llamarlo éxito exactamente) del público como de la crítica, con un papel destacado en carteles como los del reciente Primavera Sound o el inminente Mad Cool 2019. Por eso, y porque es una de las artistas que más cariño guardamos en nuestra web y a la que con más atención hemos seguidos desde nuestro nacimiento, celebramos el «mes Robyn» en JENESAISPOP escogiendo en un ranking las 40 mejores canciones de su carrera, que iremos agrupando de 5 en 5 (a razón de dos entregas cada semana) hasta completar el listado y su correspondiente playlist. Además de sus primeros álbumes de mediados y finales de los 90, su posterior giro electro y modernización, su conversión a estrella del alt-pop y su posición actual como un icono del pop electrónico más refinado –con el fantástico ‘Honey‘ con el que regresaba el pasado año–, hemos considerado canciones de EPs –junto a Royksöpp o con La Bagatelle Music– y colaboraciones en las que se ha implicado en el plano compositivo, y no simples featurings. Comenzamos…

1
Dancing On My Own
2010

“Estoy en la esquina, mirándote besarla, oh / Estoy dando el máximo / pero no soy la chica que llevas a casa, oh / Sigo bailando sola”. ¿Quién diantres no ha vivido exactamente esa situación al menos una vez en su vida? ¿Cómo no empatizar con esa Robin semioculta en la pista de baile, dándolo todo para que la persona de sus sueños se gire hacia ella y se acerque? Quizá por eso ‘Dancing On My Own’, el single principal de ‘Body Talk’ y que ya se incluía en el primer EP de la saga, ha terminado por convertirse en el gran himno de la artista sueca, una canción de esas más-grandes-que-la-vida, que provoca cuando suena en sus conciertos que el público, como si fuera ya una suerte de ritual cómplice, cante el estribillo completo mientras Carlsson y su banda guardan silencio, erizando el vello y haciendo realidad esa expresión permanentemente ligada a Robyn de “bailar con lágrimas en los ojos”.

Un concepto que, evidentemente, no inventó ella, pero sí que era exactamente lo que perseguía cuando ella y Åhlund escribieron la canción con Patrik Berger: en una entrevista de la época citaba como referentes himnos “disco gay” de Sylvester, Donna Summer y, atención, ‘Dancing With Tears In My Eyes’ de Ultravox. Curiosamente, esta fue la primera y última colaboración de Robyn con Berger, que entonces venía de trabajar con Kylie Minogue (‘In Your Eyes’), Hillary Duff y una estrella británica del perfil de la primera Robyn, Billie Piper. ‘DOMO’ también cambió para siempre la carrera del productor y autor sueco, que desde entonces tuvo y tiene un estatus estelar, trabajando en éxitos de Lana del Rey, Charli XCX o Icona Pop, aunque manteniendo un perfil alternativo que le ha llevado a colaborar también con Santigold, Peter Bjorn and John, Those Dancing Days, Ariel Pink o Mura Masa. Y cabe destacar también su imperdible proyecto BC Unidos.

En un primer contacto, ‘DOMO’ pudo parecer una suerte de revisión de ‘With Every Heartbeat’, con la que no solo parece compartir alguna secuencia de acordes sino que coincide también en ser una estructura in crescendo a partir de un reconocible sintetizador. Pero lo cierto es que son dos temas muy distintos porque, allí donde el tema con Kleerup suena saturado de arreglos, en este tema, sin ser minimalista, sus elementos gozan de un mayor espacio, respiran más, dejando brillar pequeños detalles. Como los golpes de claves que suenan al inicio del segundo verso –justo después de que se haga un silencio y Robyn cante “I’m just gonna dance all night”– o ese tecladillo que suena de fondo en el momento previo al puente. Un puente que, como sucede en ‘Be Mine!’, es una cumbre particular dentro de la canción, al trasladar al lenguaje musical el momento en el que “las luces se encienden, la música muere” y ya no hay manera de esconder las lágrimas en la oscuridad y la mascarada de las luces estroboscópicas. Es entonces cuando, de nuevo, se hace el silencio y la parte vocal del estribillo regresa a capella para, con un redoble digital, hacer que irrumpa la instrumentación con toda su fuerza y emoción. Emoción –pura y genuina– es, de hecho, la palabra que va inevitablemente ligada a ‘Dancing On my Own’.

Esa emoción fue trasladada perfectamente a su también icónico vídeo, dirigido, cómo no, por Max Vitali. El realizador sueco y pareja de la artista pone en contraste dos tipos de plano: unos a cámara lenta en los que, entre claroscuros rojos, se dibuja la imagen de Robyn en un club, mientras todo el mundo baila a su alrededor; y otros, perfectamente iluminados, en los que, exultante, Robin Miriam baila desinhibida, mirando directamente a la cámara, llena de pasión y, por momentos, se diría que al borde del llanto. Todo esto propició un nuevo éxito para Robyn: no logró repetir el número 1 en Reino Unido de ‘With Every Heartbeat’ (se quedó a las puertas, en el 2) pero sí le valió alcanzar un nuevo número 1 en su país, Suecia. En nuestra web fue el número 4 en nuestra selección de Mejores Canciones 2010, y honra a nuestros lectores haberla elegido como canción del año. ’Dancing On My Own’ incluso sonó en la ceremonia de entrega de los Premios Nobel de 2010.

2
With Every Heartbeat
2007

Pocas cosas nuevas se pueden decir sobre este clásico, así que voy a empezar por una curiosidad que revelaron Mark Graham del NY Post y Bex Schwartz de VH1: poneos los primeros diez segundos de ‘Wildest Dreams’ de Taylor Swift, y ahora los diez primeros de ‘With Every Heartbeat’. Yo también flipé al darme cuenta, sí. Pero es de lo poco que no sepamos a estas alturas: el tema, segundo single de ‘Robyn’ y primero del debut de Kleerup, es uno de los más míticos de la sueca, y se convirtió en un hit bastante mayor que su predecesor ‘Konichiwa Bitches’, un hit que poca gente se esperaba, entre otras cosas por lo extraño de su estructura (no hay un estribillo clásico y el larguísimo outro es casi más estribillo que el supuesto estribillo).

‘With Every Heartbeat’ nos sitúa en ese punto en el que una relación no tiene ya salvación posible, por mucho que quieran los miembros de la pareja, por mucho que duela y por mucho que Robyn tarde en darse cuenta. La esperanza y la desesperanza están juntas en su voz durante toda la canción, pero librando una batalla que, cuando el tema comienza, parece que se inclina por el lado de esperanza. Ésta se resiste a perder (el primer «maybe we could make it alright» lo dice de hecho con un tono optimista), pero a cada paso se va debilitando, al igual que la voz de Robyn se va haciendo más amarga, y, finalmente, cambia también la letra: desde el «just a little bit better / good enough to waste some time / tell me, would it make you happy, baby?» se va abriendo camino la imposibilidad de arreglar la relación («we could keep trying but things will never change»). Robyn tiene que seguir su camino, aunque se muera «con cada paso que da». Lo acepta y no mira atrás… y entonces llega ese lastimero «and / it / hurts / with / eve-ry / heart-beat» entonado como verdaderos latidos de un corazón que ya no tiene fuerzas. Pablo Tocino.

3
Do It Again
2014

La producción de ‘Do It Again’ es quizás la mejor fusión conseguida entre los estilos de Robyn y Röyksopp -los tres parecen una única entidad distinta-: ninguno de los subidones suena barato y desganado sino al revés, tenemos el uso de la cadencia rota en el puente, el outro que es todo lo contrario, etc. Pero, más allá de eso, ‘Do It Again’ encierra además uno de los mejores ejemplos de las dotes interpretativas de Robyn a la hora de cantar. La canción narra el magnetismo entre dos personas que, aunque intentan alejarse porque saben que no es lo correcto/porque la relación es tóxica/porque uno de los dos (o los dos) tiene pareja/etc, vuelven a caer una y otra vez. Pueden intentar autoengañarse todo lo que quieran, pueden pensar que es posible jugar con fuego sin quemarse, que la línea es muy delgada pero no invisible… pero la realidad les sacude como nos sacuden los sintetizadores de esta canción.

Así, Carlsson llena su interpretación de pequeños detalles: empieza casi animal, entregada al placer sin ningún tipo de arrepentimiento tanto en la primera estrofa como en el doble estribillo y en el inicio de la segunda, con una petición («one-more-time / let´s do it again!») que luego se tornará súplica. Porque Robyn intenta dar marcha atrás, su voz va cambiando en un maravilloso puente cuyo final es igual de maravilloso: ese «if you’ll stay around, we’ll just…» empieza como una advertencia madura, pero el grito en «…do it AGAIN!» puede entenderse como un énfasis a dicha advertencia… y también como una rendición ante lo prohibido, un «mira, qué cojones, ven aquí». Es entonces cuando le toca al amante empezar a darse cuenta del peligro, y querer apartarse y «hacer lo correcto». Pero Robyn ya no quiere, y llega ese outro con los «again, again / again!» que oscila entre el llanto y la súplica por parte de la sueca, cuya voz se infantiliza pareciendo por momentos una niña pequeña a la que se le ha acabado el tiempo de juego. Todo funciona como un reloj en ‘Do it Again’, que hace que no puedas dejar de bailarla en ningún segundo de sus cinco minutazos. Ni tampoco de sentirla. Pablo Tocino.

4
Be Mine!
2005

Si ‘Call Your Girlfriend’, ubicada en este top un par de puestos por debajo de este texto, hablaba sobre “La Otra”, esta ‘Be Mine!’ que fue escogida como primer single de ‘Robyn’ –y fue, por tanto, su carta de presentación al mundo desde la perspectiva independiente y alternativa que tomó tras abandonar la industria multinacional– está entonada por parte de la engañada, la abandonada. Porque, aunque lo parezca por el énfasis que da el signo de admiración, su título no se lee en realidad como un imperativo “¡se mío! Su estribillo da el contexto correcto: “nunca fuiste y nunca serás mío”. “La lluvia es algo bueno porque oculta las lágrimas de tus ojos / Igual que las cosas buenas maquillan el dolor”, arranca Carlsson cantando mientras el rasgar de un violonchelo –constante en un tema que brilla en buena lid por sus emocionante cuerdas– esboza una pauta rítmica marcada por una caja asincopada.

Con apenas estos mimbres –a los que luego se suma un bajo y los violines, arreglados por el jazzman sueco Joakim Milder, que aportan un extraordinario dramatismo– Robyn y Åhlund construyen una de las cotas de su trabajo conjunto, un (otro; y van…) himno para bailar con lágrimas en los ojos, que alcanza su zenit cuando, en el puente, Robyn se dirige de forma directa a su amado (que hace tiempo que, con toda frialdad, no la escucha), hablando: “Te vi en la estación. Tenías los brazos alrededor de cómo-se-llame. Llevaba la bufanda que te regalé / y te agachaste para atarle los cordones / Parecías feliz, y eso es genial / Es sólo que te echo de menos, eso es todo” son, quizá, los versos de rendición más dolorosos que se hayan bailado jamás. De forma curiosa, ‘Be Mine!’ tuvo un primer vídeo más abstracto (pero también más emocionante) en el que parece querer transformarse desesperadamente en aquello que, se figura, su amante desea. Dos años después, habiéndose convertido ya en un nuevo éxito en los países nórdicos, su novio Max Vitali dirigió un nuevo clip menos metafórico, en el que Carlsson, con su ya característico pelo corto, vive un encuentro fortuito con su ex, de manera menos imaginativa.

5
Missing U
2018

Robyn empezó a escribir ‘Missing U’ en 2014. Le recordaba a Kate Bush y a la música “dulce y templada” que sus padres escuchaban en los 80, pero sobre todo le recordaba a cosas no tan dulces. “La canción me hacía sentir cada vez más deprimida: era sobre mierda bastante dura, y yo ni siquiera lo sabía por el momento”, cuenta, “intenté acabar esa letra durante dos años y no podía”. El bache que atravesaba entonces la sueca era doble, y bastante relacionado con la temática de la canción. Por entonces se había separado de su hasta-entonces-inseparable Max Vitali, y había tenido otra separación forzosa: la del productor Christian Falk, uno de sus mejores amigos, fallecido de cáncer. Carlsson dejó reposar la canción, y volvió a retomarla años después con la ayuda de Joseph Mount de Metronomy (quien introdujo unos arreglos de arpeggio que pretendían hacer la canción “emocionante aunque fuese dolorosa”), y con un concepto claro en mente: “cuando la gente desaparece es como si, paradójicamente, pudieses verles de forma más vívida y clara, porque les ves en todas partes”, comentaba, y esta frase está casi que tal cual en dos de los versos. “Can’t make sense of all the pieces of my own delusions” y “I keep thinking you’re still right beside me”.

En ‘Missing U’ Robyn se sirve de letras diarias y mundanas (para bien) en su misión de describir toda esa “heavy shit” que tenía en la cabeza: desde algunas más generales, como “all of the plans we made that never happened”, “there’s this empty space you left behind now you’re not here with me / I keep digging through our waste of time, but the picture is incomplete” o “this part of you, this clock that stopped / this residue, it’s all I’ve got” a otras tan concretas que duelen: “the space where you used to be / your head on my shoulder (…) now your scent on my pillow has faded” pasando por esa pausa en un final de estribillo tan sencillo como potente, ese “cause I’m missing you / …I miss you” que entona una Robyn más triste que nunca. ‘Missing U’ fue promocionada en directo en televisión, pero es el único lead-single de Robyn que no tiene videoclip como tal, sino un corto en el que una versión extendida de la canción se oye de fondo mientras ella y sus fans charlan y celebran su regreso. ¿Le resultaba demasiado duro hacer un videoclip con la historia real tras la canción? Yo diría que es bastante probable, y el peso de esa razón está en un verso en concreto que, conscientemente, no he mencionado aún, y que justifica por sí mismo el puesto de ‘Missing U’ en esta lista. ¿No es “all the love you gave me still defines me” uno de los homenajes más hermosos que habéis escuchado en una canción?

6
Call Your Girlfriend
2010

Como en aquel capítulo de Los Simpsons donde la cara de Homer aparecía frente al término “estúpido” en el diccionario, si un manual recogiese “sad bangers” podría tener perfectamente la cara de Robyn al lado. ‘Dancing On My Wwn’ es la que todos tenemos en la cabeza, y de hecho es la que cité cuando, hablando de ‘Stranger’ en la reseña de ‘Blue Lips‘, quería describir eso de “bailar llorando” (algo que Tove Lo y Robyn manejan a la perfección). Pero, tanto en su mayor éxito como en ‘Be Mine!’, en las futuras ‘Because It’s In The Music’ o ‘Ever Again’ o incluso en ‘With Every heartbeat’, Carlsson tomaba el papel de la persona a la que dejan. En ‘With every hearbeat’ es algo más complejo, pero no llega a ser directamente el rol que toma aquí: La Otra. Más que nada porque no es un rol que suela tomarse mucho entre las cantantes; claro que hay grandes clásicos contados desde ese punto de vista, pero generalmente con una intención melodramática, donde La Otra llora porque con quien se queda a dormir él es con su mujer, o sufre porque está haciendo algo malo, o incluso lo cuenta de una forma tontorrona y humorística (“hey-hey-you-you, I don’t like your…”, ya sabéis). Incluso, por citar un ejemplo reciente y de sobra conocido, claro que muchas canciones de Lana del Rey han tenido esta temática, pero precisamente por eso había un trasvase al resto de su identidad, creando una figura bastante reconocible.

Robyn toma este rol sin adoptar una figura particular ni buscar una carga especialmente dramática o especialmente cómica: ofrece un personaje con un papel bastante más activo, que parece decir “esto ha pasado, no es algo agradable, pero ha pasado, somos adultos y esto es lo que deberíamos hacer para continuar haciendo el menor daño posible”. Una letra madura y honesta, donde la rubia aconseja a su pareja para causar el menor daño posible sabiendo exactamente dónde tiene que dar (“tell her not to get upset second-guessing everything you said and done”, “tell her the only way her heart will mend is when she learns to love again / and it won’t make snese right now but you’re still her friend”) y dónde no: demoledor -y real, quizás precisamente por eso- aquello de “don’t you tell her how I give you something that you never even knew you missed / don’t you even try and explain how it’s so different when we kiss”. Por si hiciesen falta más conexiones con el megahit ‘Dancing On My Own’, el videoclip de ‘Call your girlfriend’, que sucedió como single a dicha canción, muestra a Robyn dancing on her own en una maravillosa coreografía grabada en una sola toma (corregidme si es un falso plano secuencia, pero si es así, el engaño es perfecto), y donde el giro melódico que pasa del grito al caos electrónico está aún más potenciado gracias a las imágenes. Escrita junto a Klas Åhlund y Alexander Kronlund, con Billboard echando un cable en la producción, y nominada al Grammy 2012 como Mejor Grabación Dance, Robyn parece decirnos precisamente que no hace falta adoptar ninguna figura particular porque todos podemos ser, en algún momento, La Otra. Y que somos humanos y estas cosas pasan pero, una vez que pasan, hay que intentar dejar atrás el miedo a la confrontación (y un poquito también el individualismo liberal de nuestra sociedad) y cuidar un poco a la gente. Porque un día puedes ser la persona de ‘Call Your Girlfriend’ y otro día puedes ser la de ‘Dancing On My Own’. Pablo N. Tocino.

7
Honey
2018

Coproducida con Joseph Mount de Metronomy -además de con su amigo Klas Ahlund-, es probablemente la canción más sensual (y sexual) de Robyn. Ya sea más sutil («every breath that whispers your name is like emeralds on the pavement», «and the waves come in and they’re golden / but down in the deep the honey is sweeter») o menos («let it soak up into the flesh / never had this kind of nutrition», «at the heart of some kind of flower / stuck in glitter, strands of saliva / won’t you get me right where the hurt is?»), el caso es que su letra y su hipnótica producción te hacen sentir la persona más sexy del planeta durante cinco minutos. En general hemos asumido que ‘Honey’ habla del sexo oral y, en concreto, de que te coman el coño (o el culo, que esa interpretación parece más tabú), y ciertamente el tono erótico está confirmado por la propia Robyn, que de hecho llega a animar a su amante a que siga («can you open up to the treasure, suck it up inside like a treasure / let the brightest place be your passion»). Pero la canción habla también de otra relación íntima, y es la que Robyn tiene con la música: grabada entre Suecia, París y Los Ángeles (y las tomas vocales de TODAS las sesiones acabaron pasando el corte, ojo), ‘Honey’ le da título al álbum porque es una de las canciones más importantes para la sueca. Cuenta ella que el tema ha significado muchísimo en este hiato: “la letra habla sobre ir a un lugar sensual, del mismo modo en que hablo yo de hacer música: me hace sentirme bien, y, si lo hago de la forma adecuada, me cura”. Para la autora de ‘Body Talk’, ‘Honey’ describe «un estado mental, el poder disfrutar de nuevo de hacer música» después de la época tan difícil que pasó. No sé vosotros, pero yo ahora entiendo más que, frente a lo que se oyó en ‘Girls’, aquí haya apostado por el minimalismo, y por una versión más serena y, a la vez, directa. Robyn puede sentirse perdida a veces, pero sabe qué es lo que le hace encontrarse a sí misma y le pone de nuevo en funcionamiento. Come get your honey… y que «honey» sea lo que tenga que ser. Pablo N. Tocino.

8
The Girl and The Robot
2009

A finales de la pasada década, el dúo Röyksopp estaban en la cima del pop electrónico bailable, con su mezcla de house, tecno y synthpop reminiscente de los 80. El dúo noruego, crecido tra sla popularidad de sus dos primeros discos ‘Melody A.M.’ (2001) y ‘The Understanding’, se lanzaba a publicar un trabajo doble dividido en dos discos, ‘Junior’ y ‘Senior’ –un disco ambient, sin partes vocales–. En el primero de ellos destacaba la que fue el primer paso de una fructífera colaboración artística con Ribyn, ‘The Girl and The Robot’. Segundo single del lanzamiento tras ‘Happy Up Here’, se trata de una auténtica cumbre del pop de la pasada década, y también, por supuesto, en las respectivas carreras de sus autores e intérpretes: construida sobre un ácido bajo sintético y una mezcla de coros artificiales y reales, la base típicamente tecnopop cobra una dimensión más potente cuando, con la voz de Robyn, irrumpe el bombo house, haciéndola ya irresistiblemente bailable. Todo conduce hasta un estribillo con una monumental melodía de armonías crecientes, inolvidable. Además, la producción es todo un prodigio de detalles (ese post-coro, los drops sin que se pierda ritmo, la outro con la sección de cuerdas) y calidad sonora. Dance pop de alto octanaje. Además, el lanzamiento se coronó con un icónico vídeo (con intrigante prueba de embarazo final) que plasmaba esa compleja relación entre “la chica y el robot”, evidentemente una metáfora de un “workaholic” que pone el amor en segundo plano.

9
Hang With Me
2010

La versión de ‘Hang With Me’ que apareció en el tercer disco, el culminante, de ‘Body Talk’, no fue la única que existía. Y no, no me refiero a la toma a piano y voz que aparecía al final del primer EP de esa serie, sino a que Klas Åhlund ya había prestado esta canción a la artista sueca de origen chileno Paola, de apellido Bruna hasta que lo cambió por Åhlund. Efectivamente, fue esposa de Klas. El también miembro de Teddybears produjo y compuso gran parte de ‘Stockcity Girl’, su debut multinacional en 2002 –a día de hoy es su único álbum, aunque acaba de reaparecer con 2 singles–. Y entre las canciones de ecléctico pop rock alternativo que incluía estaba, además de la estupenda ‘Above the Candystore’ –tema principal de la BSO de ‘Spun’, peli independiente del hoy reputado director Jonas Åkerlund–, ‘Hang With Me’. Aunque, eso sí, en una versión muy diferente, más intimista (con un bajo muy ‘La chica de ayer’, curiosamente), e incompleta. Porque por entonces no contaba con ese pre-coro y estribillo que, como muestra una escucha contrastada del tema, es el gran hallazgo de la composición, ese subidón que nos da cuando Robyn canta “no caigas temeraria y locamente enamorado de mí / porque nos llevará al desamor, benditamente doloroso y loco / (Pero) si estás de acuerdo / Cuélgate de mí”. Una maravillosa declaración de amor a pesar de las terribles consecuencias que pueda traer que emociona y enardece a caballo de su ágil ritmo de electropop espacial, otro de esos “sad bangers” que tan bien domina nuestra heroína.

10
Show Me Love
1997

De manera más que curiosa, la canción más memorable de la primera etapa de Robyn no estaba en la versión original de su debut, ‘Robyn Is Here’, ni fue el single más exitoso del disco, aunque sí uno de ellos. De hecho es, al menos a fecha de hoy, su último top 10 en el Billboard Hot 100 yanqui. ‘Show Me Love’ fue una de las dos canciones del debut de la sueca que contaron con la colaboración de Max Martin (y Denniz Pop, no le olvidemos), pero esta no estaba en la primera edición lanzada en Suecia. Se incluyó en la edición norteamericana de 1997 en sustitución del insulsillo medio tiempo ‘Where Did Our Love Go’ –con inapreciables coros de un tal Joe Watts–, y desde luego la decisión no pudo ser más acertada. Como sucede con ‘Do You Know (What It Takes)’, Martin parecía estar perfeccionando la fórmula de hip hop + R&B + pop, esa que culminó un año después en ‘… Baby One More Time’ y que marcó drásticamente la ética y estética del final de siglo. La sinuosa línea de bajo, la guitarra funky con wah-wah, la caja de ritmos con chisporroteantes hi-hats, los coros herederos del doo-wop… todo estaba ya dispuesto para matar con ese estribillo memorable en el que una adolescente Carlsson pide que le enseñen el amor, la vida, “de qué va todo”… pero de una manera mucho menos perversa que lo hicieron Spears y Aguilera poco después, más blanca. Casi tan reconocible como su superpoblado videoclip fue su aparición en los títulos de crédito del éxito cinematográfico sueco de la época, ‘Fucking Åmål’, primer largometraje de Lukas Moodysson que llegó a las pantallas de todo el mundo. De hecho, en los países anglosajones se censuró el título y ¿adivináis cómo se conoció la película allí? Efectivamente, ‘Show Me Love’.

Paraíso Festival crece, y mucho, sin que se deba a un nombre concreto del cartel

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El madrileño Paraíso Festival ha llegado a su segunda edición, a falta de conocer las cifras de asistencia de público, con un visible aumento de público respecto a su debut. Este año la lluvia no ha hecho acto de presencia, y por fortuna hoy tampoco se la espera, si bien, como advertimos hace unos días, las temperaturas durante la madrugada son bastante fresquitas (mínimas de 12 grados anoche, que serán 13 esta noche). La organización, con José Morán de los primeros FIB al mando, reaccionó ante este aumento de gente, que ya estimaban en un 30 o 40% hace unos días, y tan sólo hubo alguna cola en los baños de cabina, pero nunca en las múltiples barras. A destacar la buena comida seleccionada por la chef Rebeca Hernández, lo que implicaba encontrarte con una concursante de Masterchef cocinándote en uno de los food tracks, en concreto Silene. Fotos: Nabscab, excepto Chvrches (Rodrigo Mena).

Paraíso Festival se caracteriza por la presencia de artistas de diversos países y también por la presencia de mujeres, y así, a primera hora de la tarde se pudo disfrutar de la bailonga sesión de Kampire, desde Uganda, en el escenario Manifiesto, llevándose una ovación a su desenlace; o de Mula, en el mismo lugar pero algo más tarde, y procedentes de República Dominicana. El trío formado por dos MC’s y otra integrante a las bases situada detrás desplegó una sabrosona amalgama de synth-pop, elegante perreo y algún guiño italo, a menudo con cambios de ritmo que incitan a la fiesta, también gracias al colorido fondo lumínico. La cumbre del concierto fue la estupenda ‘Nunca paran’.

Chvrches eran uno de los grandes reclamos del cartel, si bien la enorme cantidad de público que encontramos en el resto de escenarios y del recinto en general a su término, revelaba que Paraíso Festival está consiguiendo hacer marca al margen de los grandes nombres que pueda contratar. Mucha gente optaba a la misma hora por Moscoman o Nicola Cruz, cuando no por pulular de escenario en escenario. El grupo de Lauren Mayberry tampoco terminó de arrasar como hipotético cabeza (Paraíso opta por el orden alfabético en sus imágenes promocionales) debido a algún que otro problema de sonido. El micro de Mayberry no sonaba adecuadamente cuando el grupo comenzaba con ‘Get Out’ y, una vez resuelto el percance, daba la sensación de que Chvrches querían sonar más alto y más fuerte de lo que sabían, sin presentar por ello la nitidez y los matices adecuados. Solo cuando en última instancia sonaban sus mayores hits, como ‘Recover’, la desenfrenada ‘Clearest Blue’, ‘Leave a Trace’ y ‘The Mother We Share’, se dieron ese pequeño baño de masas. El set se cerraba con ‘Never Say Die’, de su último álbum, sin que nadie se preguntara por ‘Here With Me‘.

Inmediatamente antes habían coincidido la británica IAMDDB, con una voz próxima al registro de SZA o incluso Amy Winehouse, pero con un DJ lanzando bases de R&B, urban y electrónicas modernas, cortantes y sugerentes (muy celebrado y coreado fue su hit ‘Shade’); y Bob Moses. El dúo canadiense triunfaba en el escenario grande con vibraciones próximas a los encantos de Apparat y el cuerpo de temas tan queridos por el público como el melancólico ‘All I Want’. Te gustará si te gustan Junior Boys y GusGus.

Pasada la medianoche era el momento de que llegara Cerrone, la leyenda. Su nombre en letras doradas era un signo del glamour que íbamos a escuchar en su sesión de música disco, en la que no faltaron ‘Je suis music’, ‘Supernature’ o el tema más pertinente que iba a sonar en todo el festival, ‘Cerrone’s Paradise’. Pese a algunos momentos más abstractos, las cuerdas fueron protagonistas de muchos de los hitos de este live en el que ocasionalmente apareció una cantante para hacer voces en directo.

Tras el dúo Polo & Pan, que alternaban los ritmos más delicados de la electrónica con la melancolía que desprenden canciones como la tropicalilla ‘Canopée’, que pincharon. La noche terminaba con la rave del búlgaro KiNK en el Escenario Club (resguardado en esta carpa se estaba mucho mejor), mientras El Cuerpo del Disco lograba convocar a un centenar de fieles fans en el Escenario Nido dedicado a artistas locales, a ritmo de música disco clásica o relativamente actual (no faltó ‘Hung Up’ de Madonna).

Drake publica dos temas nuevos para celebrar la victoria de los Toronto Raptors en la NBA

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Los Toronto Raptors se acaban de hacer con el título de la NBA tras anteponerse a los Golden State Warriors por 110-114. Es la primera vez en la historia que un equipo canadiense gana dicho título, y dado que hablamos del equipo favorito de Drake, el cantante y rapero debe estar absolutamente eufórico después de vivir unas jornadas deportivas bastante… tensas.

Drake había prometido que, si los Toronto Raptors ganaban la NBA, publicaría dos canciones nuevas, y así ha sido. Agrupadas bajo el título ‘The Best in the World Pack’ y presentadas con una cubierta presidida por el trofeo de la NBA, desde hoy están disponibles en las plataformas de streaming ‘Omertà’ y ‘Money in the Grave’ con Rick Ross. Ambos temas son puramente de rap y hip-hop, pero el primero remite al Kanye clásico y el segundo encajaría en la parte más oscura de ‘Scorpion‘.

Precisamente ‘Omertà’ y ‘Money in the Grave’ representan la primera tanda de material nuevo de Drake desde el lanzamiento de aquel disco el año pasado. Un álbum cuya campaña también arrancó con el lanzamiento de dos temas agrupados bajo un único título: ¿alguien se acuerda que ‘God’s Plan’ salió conjuntamente a un segundo tema -‘Diplomatic Immunity’- a través de un EP llamado ‘Scary Hours’?

10 razones para ver ‘Chernobyl’, el éxito más inesperado (y merecido) de HBO

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Que una ficción sobre un suceso histórico ocurrido en la antigua Unión Soviética, de narrativa austera, discurso grave y ritmo pausado, sin estrellas, sin guiños nostálgicos, sin referencias pop, y estrenada a la sombra de ‘Juego de tronos’, se haya convertido en la serie revelación de la temporada, en todo un fenómeno global, es tan sorprendente como que su éxito haya provocado un aumento del turismo en la zona de la catástrofe, con cientos de influencers haciéndose fotos y “dándose rayos” en Chernóbil. El hype empieza a ser un tanto molesto con tanto meme, teoría de la conspiración y noticia chorra, pero si sirve para que las plataformas sigan apostando por este tipo de series, que siga aumentando. Te damos 10 razones para no perderte ‘Chernobyl’:

El (sorprendente) guión de Craig Mazin

Si el éxito de ‘Chernobyl’ ha sido inesperado, que su guión haya salido de la mente de Craig Mazin es casi milagroso. Echar un vistazo a su filmografía es como acercarse al núcleo del reactor: ‘Experimento chiflado’, ‘Scary Movie 3’, ‘Scary Movie 4’, las dos secuelas reguleras de ‘Resacón en Las Vegas’, la olvidable precuela de ‘Blancanieves y la leyenda del cazador’ y la comedieta ‘Por la cara’. Con estos antecedentes, quién iba a pensar que podía escribir una maravilla como ‘Chernobyl’. Pues lo ha hecho. A través de la combinación de varios puntos de vista, Mazin consigue un equilibrio perfecto entre la descripción de la catástrofe nuclear y las labores de limpieza, la narración de las repercusiones políticas que desencadenó, y el relato del inmenso drama humano que provocó. Los guiones han gustado tanto que ha decidido hacerlos públicos.

La (excelente) dirección de Johan Renck

Tras su exitosa etapa como realizador de videos musicales (ha dirigido clips para Madonna, Kylie Minogue, Robbie Williams o los últimos de David Bowie), Renck comenzó su carrera en televisión dirigiendo episodios de ‘Breaking Bad’, ‘Vikingos’ o ‘The Walking Dead’. Con ‘Chernobyl’ le ha llegado su gran oportunidad. Ha dirigido los cinco episodios, demostrando su enorme talento. Renck utiliza una puesta en escena muy sobria y eficaz, sin caer nunca en la espectacularización, pero sabiendo mantener en todo momento la tensión del relato. Su caligrafía visual está compuesta por una combinación de planos cortos rodados con cámara en mano para acercarse a la intimidad de la tragedia o al interior de los despachos, junto a unos ceremoniosos planos generales que amplifican la magnitud de la catástrofe.

La (escalofriante) música de Hildur Guðnadóttir

La chelista islandesa, ex de múm y colaboradora del fallecido Jóhann Jóhansson, ha compuesto una potentísima banda sonora capaz de derretir una barra de uranio. La mezcla de música minimalista con sonidos grabados en una central nuclear de Lituania consigue crear un efecto enormemente inquietante y perturbador, multiplicando de forma extraordinaria la sensación de desasosiego y pesadumbre que transmiten las imágenes.

La (cenicienta) fotografía de Jakob Ihre

Uno de los aspectos más destacados de ‘Chernobyl’ es su opresiva y depresiva atmósfera. Ihre, conocido por su labor en las películas de Joachim Trier (‘Thelma’, ‘Oslo, 31 de agosto’), utiliza una paleta grisácea, muy apagada y espesa, como forma de enfatizar el dramatismo de la tragedia humana y ecológica del desastre, y transmitir toda la presión psicológica que el aparato del estado soviético ejercía sobre la población.

El (fabuloso) trío protagonista

Todos los actores de ‘Chernobyl’ están estupendos, pero el trabajo de los tres personajes principales es sensacional: Jared Harris, como el ingeniero atormentado; Stellan Skarsgard, como el político resolutivo pero resignado a la realidad del sistema (las secuencias entre los dos son una muestra excepcional de contención expresiva y progresión dramática); y Emily Watson, como la tenaz científica; un personaje creado como representación de todos los científicos que ayudaron a paliar las consecuencias del desastre.

Su (acertado) tono didáctico

¿Cómo explicar las causas del accidente de una central nuclear a una mayoría de espectadores que saben tanto sobre su funcionamiento como Homer Simpson? Este era un escollo que ‘Chernobyl’ tenía que pasar si no quería que el público huyera de la serie abrumado por tanto tecnicismo incomprensible. Y lo ha logrado de la mejor manera. Tanto las causas de la catástrofe como sus consecuencias están expuestas de manera muy clara y -lo más difícil de conseguir- muy orgánica. En ningún momento tenemos la sensación de que la acción se ha detenido para darnos una clase rápida sobre la energía nuclear.

Su (impresionante) plano secuencia

No se trata del típico ejercicio gimnástico que muchos directores mediocres realizan para exhibir músculo autoral, sino de una escena cuya filmación en continuidad está completamente justificada. Noventa angustiosos segundos en el techo de la central que te dejan clavado en el sofá.

Su (emocionante) homenaje a los trabajadores

Cada uno de los cuatro primeros capítulos está protagonizado por un grupo de trabajadores que ayudaron en las labores de contención y limpieza. Personas que pusieron en riesgo su salud y, en muchos casos, sacrificaron su vida (algunos engañados, otros no) para evitar una catástrofe mayor. Por orden: bomberos, empleados de la central, mineros (quienes protagonizan una de las grandes secuencias de la serie) y militares. Trabajadores que lucharon contra los efectos del desastre y contra el secretismo de su propio gobierno.

El (conmovedor) epílogo

Los sucesos de Chérnobil obviamente están basados en hechos reales. Una de las fuentes documentales más importantes es el libro ‘Voces de Chernóbil’, de la premio Nobel Svetlana Alexiévich. Al final, cuando aparecen imágenes de los verdaderos protagonistas, cuando vemos el verdadero rostro de Valeri Legásov, Boris Shcherbina y los cientos de trabajadores que ayudaron en las labores de limpieza, somos totalmente conscientes de la realidad y las dimensiones humanas de la catástrofe.

El (nostálgico) guiño cinéfilo

Esto es ya una apreciación personal pero, ¿no es emocionante ver otra vez juntos en la pantalla, más de veinte años después, a la pareja protagonista de una de las películas clave de la década de los noventa: ‘Rompiendo las olas’? 9.