Las Stories del cantante comienzan con un comunicado: «Ante la negativa de la Fiscalía de España a permitirme ejercer mi defensa en el procedimiento y a propiciarme acceso formal a la denuncia, me veo obligado a pronunciarme públicamente», comienza. Este describe Instagram como «el único medio que me permite ejercer legítimamente mi derecho a la defensa y dejar constancia de la absoluta falsedad de los hechos denunciados».
La siguiente sucesión de Stories consiste en una serie de capturas de pantalla que supuestamente estarían mostrando conversaciones de WhatsApp entre el acusado y sus exempleadas, tanto durante el tiempo que estaban trabajando con él como después, tal y como se deduce de la última captura.
Recordemos que las mujeres que denunciaron los abusos de Iglesias en la investigación de elDiario.es y Univision Noticias habían usado pseudónimos. En las capturas del cantante este aparece teniendo conversaciones, unilaterales sobre todo, con contactos nombrados como Stephany Abreu, Stephany Low y María Alejandra Feliz.
Iglesias asegura que estas capturas evidencian «la incoherencia de las denuncias y la manipulación mediática» que dice estar viviendo: «Las comunicaciones después de irse demuestran que la información difundida carece de veracidad», ha escrito.
Estos mensajes comienzan con Abreu, supuestamente la fisioterapeuta que habría denunciado al cantante, deseándole las buenas noches: «Te quiero mucho y si necesitas algo de mi aquí estoy a tu entera disposición, gracias por tu paciencia y tus enseñanzas del día de hoy, todos los días a tu lado son valiosos para mí porque aprendo un poco más». Los mensajes están fechados a 20 de abril de 2021.
Los siguientes mensajes de Stephany siguen la misma línea, hasta que en septiembre de 2022 esta ya no aparece como «Stephany Abreu», sino como «Stephany Low». Esta le felicita el cumpleaños: «Siempre te recuerdo, con cariño. Atte: Stephany Abreu, tu fisioterapeuta por siempre».
En la última captura, la persona identificada como María Alejandra Feliz, la supuesta segunda denunciante, le envía un mensaje a quien parece ser una de las jefas del personal de la mansión: «Me gustaría desearle feliz año nuevo al señor, pero de seguro no quiere saber de mí…».
Esto de Julio Iglesias es una pataleta de una persona a la que nunca se ha cuestionado. Que haya o no mensajes no invalida ni hace que las situaciones denunciadas no se hayan producido pic.twitter.com/vqQcWTIcQ7
🗣️🎶 “Todo tienen un límite”: Julio Iglesias denuncia que Fiscalía de España no le da acceso a la denuncia en su contra y exhibe supuestos chats de WhatsApp con las mujeres que lo acusan de presuntas agresiones sexuales
‘Talk to Me’ se alza como el 6º tema de Robyn que logra ser número 1 en JENESAISPOP. Después de que ‘Dopamine’ quedara atascado en el top 3 por detrás de 2 canciones de Rosalía, su nueva apuesta, o ha convencido más, o se beneficia de no haber tenido tan feroz competencia. Los anteriores números 1 de Robyn en JENESAISPOP han sido ‘The Girl & The Robot’ con Röyksopp, ‘Indestructible’, ‘Do it Again’ con Röyksopp, ‘Monument’ con Röyksopp y ‘Missin U’. Curiosamente, ‘Dancing On My Own’ solo logró llegar a ser la 18ª canción más votada de la semana a mediados de mayo de 2010, cuando el top 1 eran cosas como Hot Chip o Triángulo de Amor Bizarro.
Pitchfork ha dado un giro completo a su modelo de negocio. Por primera vez en 30 años, el medio estadounidense ha lanzado una suscripción de 5 euros mensuales. No solo para poder ver las reseñas (de forma gratuita solo podrás leer 2 cada mes), sino también para poder escribir tu propia crítica. Al mismo tiempo, han hecho público el criterio que han seguido durante todos estos años.
Lo que empezó como un medio totalmente independiente, hoy en día es propiedad de Condé Nast (Vanity Fair, Vogue, GQ…). Es por esto que su reciente deriva comercial contrasta fuertemente con los inicios de la web, en los que no existía ningún tipo de caja de comentarios porque, simple y llanamente, a nadie le importaba. Lo importante era la nota y opinión del medio.
Debido a los tiempos que corren, con la irrupción de tecnologías como la IA, es cada vez más complicado tener un público fiel. La solución de Pitchfork es crear comunidad. ¿La mejor forma para ello? Pues permitir la interacción de los lectores, que ahora también pueden hacer que su opinión cuente a través de la ‘Audience Score’.
Por esto mismo, Pitchfork ha revelado los criterios supuestamente utilizados para sus tan comentadas puntuaciones. Por supuesto que los suscriptores del medio pondrán la nota que les parezca de acuerdo a sus propios criterios, pero el ejercicio de transparencia es, sin duda, divertido. A continuación, un repaso del criterio de Pitchfork y los discos que cuadran en él.
10 – 5: Discos «buenos»
10: «Una obra maestra, uno de los mejores discos de la historia»
Naturalmente, una nota tan redonda solo está reservada para lo mejor de lo mejor. Es también un ejercicio de predicción, ya que el 10 está reservado para aquellos proyectos que serán «cultural y estéticamente importantes dentro de muchos años, de alguna manera».
Aquí entran clasicazos como ‘Animals’ de Pink Floyd, ‘London Calling’ de The Clash o ‘1999’ de Prince. Otros, sin embargo, no son tan obvios: ‘Homogenic’ de Björk, ‘In The Aeroplane Over The Sea’ de Neutral Milk Hotel o ‘Fetch The Bolt Cutters’ de Fiona Apple, el disco más reciente en recibir un 10, también cuentan con esta puntuación.
9-1 – 9.9: «Un monumento, un clásico instantáneo»
Este puesto está dedicado para aquellos discos que suenen «adelantados a su tiempo», «atemporales» y que «inmediatamente pasen a formar parte del canon». ‘Eusexua’ de FKA Twigs, ‘Diamond Jubilee’ de Cindy Lee, ‘In Rainbows’ de Radiohead y ‘Norman Fucking Rockwell’ de Lana del Rey entran en la categoría.
El único disco de toda la historia de Pitchfork en conseguir una nota de 9.9 es ‘The Complete Motown Singles, Vol. 7: 1967’. Eso de «géneros enteros podrían ser creados con su estela» ahora tiene un poco más de sentido.
8.6 – 9.0: «Una gran declaración, merecedora de tu tiempo y energía, sin importar tu gusto»
Pitchfork asegura que un disco de estas características debe «trascender géneros, reclamar nuevo terreno» y ser una «obra de arte total e intencional». Es aquí donde entran dos discos de Rosalía: ‘El Mal Querer’, siendo el mejor valorado en la plataforma con un 8.8, y ‘LUX’, el más reciente.
Estos proyectos deben «poseer un aura que los convierte en vitales para su género, época o para la carrera del artista». Discos como ‘BRAT’, ‘The Life of Pablo’, ‘Blonde’ y ‘Debí Tirar Más Fotos’ cuadran bastante bien con esta descripción.
8.0 – 8.5: «Escucha esencial, entre los mejores discos del año»
Esta es una de las franjas en las que más discos han entrado en la historia de la plataforma, desde los primeros lanzamientos de Bad Bunny o los últimos de The 1975 hasta ‘Folklore’ de Taylor Swift o ‘MOTOMAMI’.
La descripción apunta a una «maestría del oficio», «parte del zeitgeist» y a «tomar grandes riesgos». ‘MAYHEM’ de Lady Gaga, el debut de Addison Rae, ‘Blackout’ de Britney y ‘Ray Of Light’ de Madonna son algunos de los discos que podemos encontrar por aquí.
7.6 – 7.9: «Excelente disco, altamente recomendado»
En esta pequeña sección, Pitchfork apuesta por una gran descripción que incluye a los «mejores de la clase» de cada género y aquellos discos que «no tienen ninguna canción mala». Palabras mayores. ‘Fever’ de Kylie Minogue, al igual que ‘The Fame Monster’ y ‘Born This Way’ de Lady Gaga, entran en esta categoría.
7.0 – 7.5: «Muy buen disco, recomendado»
Según Pitchfork, discos como ‘Suck It And See’ de Arctic Monkeys, ‘Eternal sunshine’ de Ariana Grande o ‘Ye’ de Kanye West no tienen ningún momento «soso». Otros, como el primer disco de Billie Eilish, ‘American Idiot’ de Green Day o ‘Midnights’ de Taylor Swift o bien «van demasiado a lo seguro y lo ejecutan todo muy bien» o «toman algunos riesgos pero no consiguen que quede redondo».
6.6 – 6.9: «Buen disco, con algunos problemas, pero merecedor de tu atención si te gusta el artista o el género»
Reservado para aquellos discos que «empiezan fuertes y se van desinflando» o que «incluyen algunas canciones que no dicen nada a la vez que tiene un puñado de momentos destacables».
Una de las elecciones más polémicas para esta categoría será, sin duda, el último disco de Billie Eilish, ‘HIT ME HARD AND SOFT’. También entran ‘The Tortured Poets Department’, ‘Teenage Dream’ de Katy Perry, ‘Demon Days’ de Gorillaz o ‘Starboy’ de The Weeknd.
6.0 – 6.5: «Bastante bueno, no genial, con algunos problemas inevitables, pero interesante»
Parece ser la categoría reservada para los fans del artista o del género. Es por eso que algunos discos que han entrado aquí de forma razonable son ‘Reputation’ de Taylor, ‘Fine Line’ de Harry Styles, ‘Kiss Land’ de The Weeknd o el segundo disco de The 1975. Otros como ‘Rodeo’ de Travis Scott, ampliamente influyente en el trap estadounidense, chocan un poco más.
5.6 – 5.9: «Decente»
Estos discos tienen «algunas cosas a su favor, pero un puñado de problemas empañan la experiencia». ‘The Life of a Showgirl’ de Taylor, ‘Some Sexy Songs 4 U’ de Drake o ‘Utopia’ de Travis Scott cuadran bastante bien con la descripción del medio.
5 – 0: Discos «malos»
5.0 – 5.5: «No muy bueno, pero tampoco un desastre total»
Aquí ya entramos en el territorio de los discos directamente malos. No sorprende nada ver por aquí el disco de colaboraciones de Ed Sheeran, ‘Funk Wav Bounces Vol. II’ de Calvin Harris o ‘SWAG II’ de Justin Bieber. Sin embargo, también entraría ‘Born To Die’, el debut de Lana del Rey. A mucha gente esto no le sentará nada bien.
4.0 – 4.9: «Bastante malo»
El último lanzamiento de Tame Impala entra aquí, pese a que todos sus discos anteriores habrían cuadrado con las mejores franjas.’Currents’, con un 9.3, sería el disco mejor valorado del australiano. ‘Deadbeat’, por otro lado, no ha corrido la misma suerte.
Otros discos que entran aquí, y que no hacen levantar ninguna ceja, son ‘143’ de Katy Perry, ‘Play’ de Ed Sheeran’, ‘Changes’ de Justin Bieber o ’21st Century Breakdown’ de Green Day.
3.0 – 3.9: «Muy malo»
Los discos de esta franja son tan «incompotentes» que hasta cuesta encontrarlos, por suerte. El disco en vivo de Green Day en su era de ‘American Idiot’, titulado ‘Bullet In A Bible’ sería uno de ellos. Otros que hemos podido encontrar son ‘Love Is Hell, Pts. 1 & 2’ de Ryan Adams o ‘If the Ocean Gets Rough’ de Willy Mason.
2.0 – 2.9: «Terrible»
Ed Sheeran es un artista odiado y querido a partes iguales, y desde luego que nadie consideraría ninguno de sus proyectos una obra maestra, pero incluir ‘Divide’ en esta categoría parece excesivo. Es el mismo LP que tiene una de las canciones más exitosas de la historia. ‘Shape Of You’, obviamente. Sin embargo, que también esté aquí el último disco de Lil Wayne sí tiene bastante sentido.
1.0 – 1.9: «Sintomático de algún problema más grande en la música o el mundo»
No puedo decir nada en relación a la descripción con discos como ‘Dust’ de Muggs o ‘Mirror Eye’ de Psychic Ills, porque para eso los tendría que haber escuchado. Sin embargo, la inclusión de ‘Anthem of the Peaceful Army’ de Greta Van Fleet es una de las que más sentido han tenido en toda esta lista.
0.0 – 0.9: «Ningún valor»
Si dijese que conozco alguno de los discos incluidos en esta categoría estaría mintiendo descaradamente. ¿Qué es ‘Feel No Fade’ de Push Kings? ¿Y ‘Uterus And Fire’ de Old Time Relijun? ¿Cómo se va a llamar un disco «útero y fuego»? Hay grandes artistas, como John Frusciante y Sonic Youth, que pueden fardar de tener un disco con un 0 en Pitchfork.
Carlangas ha reclutado a Leiva para el primer adelanto de su próximo disco. El artista gallego, exmiembro de Novedades Carminha, ha empezado a preparar el camino para el sucesor de ‘Carlangas’ y ‘Bailódromo, Vol. 1’ con un reconfortante rock ‘n’ roll en el que la Ley de Murphy es protagonista. ‘Podría ser peor’ es la Canción del Día.
Cuando piensas que todo va mal, ¿no te hace sentir mejor saber que todo podría ir peor? Esta es la máxima desde la que parte Carlangas en los versos, en los que describe sus desdichas. Desde tenerlo todo para nada hasta plantearse la mudanza a «sitios absurdos»: «Mil excusas para no verte, diploma olímpico en autoboicot», canta.
Leiva le sigue el juego en el segundo verso, que se lo queda para él completamente, con frases como «lo dejo todo si me dices ven» o «aquí acabé y no sé ni cómo». Al final, resume la canción justo antes de entrar en el estribillo, elevado gracias a unas esperanzadoras trompetas: «Quiero tenerte a mi lado siempre / Estuvo mal, podría ser peor».
El videoclip, dirigido por Natalia Ferviú, le encuentra un segundo significado a la canción de la forma más divertida. Intentemos no perdernos en la queja cuando pasa algo que no nos conviene, como un horrible corte de pelo. Carlangas, con la cabeza y la barba llenas de espuma de afeitar, se señala a sí mismo mientras da la lección: «Podría ser peor».
Kim Petras está en problemas. La artista alemana ha publicado una serie de tweets en los que explica la situación actual con su sello, Republic Records, con quien lleva trabajando desde 2021. Asegura que está «cansada de no tener control sobre mi vida o mi carrera» y, según indica, habría pedido la salida de su discográfica.
Ya en 2022, Petras también vivió un caso de secuestro discográfico que se trasladó a las redes: «He escrito canciones como para llenar tres discos. He llorado durante meses sin parar. Intento no tirar la toalla». Ahora, la cantante asegura que su disco «lleva hecho 6 meses», pero su sello se niega a dar una fecha de salida o a «pagar a mis colaboradores por su trabajo».
«Quiero continuar autofinanciando mi propia música. Es por ello que he pedido formalmente que Republic Records me eche», ha publicado en X. La mismísima Kesha ha respondido a este tweet compartiendo su propia experiencia: «Me he pasado muchos años luchando por mis derechos».
Esta describe la situación como una «tragedia que tenemos que parar de repetir» y asegura que «ver a otra mujer darse cuenta de que la ‘jaula de oro’ sigue siendo una jaula no es una victoria».
En unos mensajes posteriores, la artista argumenta que ganó un Grammy hace 2 años (Mejor Interpretación de pop de dúo/grupo por ‘Unholy’), que su música es «TEA» y que aun así no consigue apoyo: «Si no es una trend de TikTok o un revival de los 80 con queerbaiting a estos sellos no les interesa», asegura.
My album has been done for 6 months but my record label has refused to give me a release date or pay my collaborator’s for the work they’ve done
I’m tired of having no control over my own life or career. I want to continue to self fund and self curate my own music. This is why I have formally requested to be dropped by @RepublicRecords
I won a grammy 2 years ago…….. the music is TEA. Still no support . If it’s not a tiktok trend or 80s revival queerbaiting shit these labels have no interest in supporting.
I spent many years fighting for the rights to myself. Watching another woman realize that the 'golden cage' is still a cage isn’t a victory—it’s a tragedy we have to stop repeating. Freedom isn’t a privilege; it’s a birthright. I hear you, I’m sorry Kim.
Después de varios retrasos, a finales de octubre veía la luz ‘Soulost’, el nuevo disco de Alice Wonder. Un trabajo conceptual que narra el viaje de iLa, un personaje que parte en busca de una estrella, recorriendo un abanico de emociones que Alicia Climent Barriuso transforma en canciones de estilos diversos: en el álbum conviven sonidos de pop electrónico, glam, house, grunge o hasta góspel, pero todos hilados a través de una historia narrativa con principio, nudo y desenlace.
Alice Wonder presentará ‘Soulost’ el 24 de enero en Madrid, dentro del ciclo de Inverfest. Durante una reciente entrevista, nos cuenta que cerrar la grabación de ‘Soulost’ no ha sido fácil, y comenta sorprendida el nuevo Benidorm Fest.
El año pasado me contabas que tenías el disco listo, pero tardó unos cuantos meses más en salir. ¿Qué pasó?
En abril pensaba que lo tenía todo atado, pero me fui dando cuenta de que quedaban cosas, y las he estado trabajando.
Algunos temas que comentabas están, como «Traición». ¿Has añadido temas, quitado o trabajado más la producción?
Los episodios estaban claros al final. Han entrado y salido temas; hay canciones que decidí no acabar porque el disco no lo pedía. «La droga más suave del mundo» la trabajé hasta casi el último día.
¿Qué transmite el título de ‘Soulost’?
Lo tenía de estado de WhatsApp; me daba “SoundCloud vibes”. Es un título que llevo años guardando. Cuando empecé a hacer el disco, pensé que quería titularlo así, porque si no, ya no volvería a hacer un disco con un título tan “teenager”. Teenager profundo, quiero decir, en plan alma perdida.
¿Entiendes este disco como una obra que tiene una sensibilidad adolescente?
Para mí es el paso de la adolescencia hacia la madurez, hacia una madurez consciente.
Durante la creación del disco te sentiste perdida. ¿El disco refleja el momento en que te encuentras ahora o es algo del pasado?
Es reflejo de mi momento actual. He estado muy perdida haciéndolo; he sentido caos.
¿Qué fue tan caótico?
Con la mezcla tuve muchos problemas; probé seis mezcladores diferentes. El disco se retrasó porque literalmente no sonaba bien. Las canciones tienen que sonar bien y convivir con el resto del disco. Por otro lado, lo empecé en Italia, pero lo he acabado en España, sola. Y ahí tuve momentos de agonía, pensando que no sería capaz de terminarlo sola. He grabado mucho sola por primera vez, deseando que fuera suficiente, pero con mucha presión.
Mr. Monkey, el productor italiano, entra al principio del disco. ¿Pero sale de la grabación?
No sale, pero él está en Italia. Yo tenía algunas peticiones de cambio que, al final de tanto proceso, él ya no cede. Me da sus consejos desde allí, y la presión me lleva a acabar el disco sola, como una niña que copia los deberes de otra persona.
«Este disco es el paso de la adolescencia hacia la madurez, hacia una madurez consciente»
Las canciones están ordenadas por fases emocionales. ¿Ha habido un esfuerzo por que tengan sentido dentro de la secuencia musical?
Sí. Para la producción del disco tenía una guía de los episodios y las emociones, y por eso los colores se iban con la emoción de la canción. Son emociones: unas más caóticas, más misteriosas, más bucólicas, más enfadadas… Las emociones inspiraron la producción. Así diseñamos un renacer, una caída a los infiernos, un momento más monótono…
«No sé si es un disco fácil o complicado de digerir»
En «El despertar» hay un momento góspel. Coméntame este tema, ¿cómo acabas los arreglos?
Es mi canción favorita del disco. Es súper especial porque desde que la compuse sabía que quería meterle un coro grande, y eso ya era un reto que nunca había hecho. Además, me imaginaba una producción bastante clara, que se fue desarrollando mientras la producía. Esta es la única que hice yo sola al completo. El personaje de ‘Soulost’ se pasa todo el disco buscando una estrella, y la canción narra el momento en que la encuentra.
¿Qué reacción esperas de la gente?
Yo pensaba que era un disco más fácil de lo que ahora creo que es. Son canciones ligeras, pero no sé si es un disco fácil o complicado de digerir.
¿Te refieres a que es inaccesible?
No son canciones de toda la vida, grabadas al uso. Es una propuesta bastante creativa que puede encajar con alguien o no. A mí me gusta mucho.
¿No esperas que conecte con la gente de forma masiva?
Tengo la intuición de que puede conectar, pero a la vez me sorprendería que eso ocurriera. Me parece que es suficientemente masticable para un oyente mainstream, pero también suficientemente misterioso para un perfil más nicho.
Hablando de la mezcla, ¿estudias las mezclas de canciones que están en playlists, por ejemplo? ¿Qué tipo de mezcla funciona en playlists o radio, o te da igual?
No escucho playlists. En mi cabeza, las canciones de este disco son súper de playlists, pero quizá de géneros diferentes. La mezcla del disco está hecha intentando que sea lo mejor para la canción.
¿Disfrutas más de grabar un disco o de subirte al escenario?
El momento de creación lo disfruto mucho, pero tocar las canciones en vivo para mí es como volver a nacer; les das una segunda vida. Una cosa es hacer ropa y otra verla puesta en alguien: ahí es donde cobra vida. Cerrar las canciones puede ser un coñazo, pero tocarlas en directo es la parte disfrutona.
«Por respeto al pueblo palestino, tener lo mínimo que ver con un país que está haciendo esto es lo mínimo»
¿Qué tipo de directo preparas? ¿Será igual de conceptual que el disco?
Voy con banda, pero quiero hacer algo narrativo y teatral, sin que se vaya demasiado de madre. Me apetece llevar el viaje inmersivo del disco al show, que sea un viaje real por las aristas del alma.
Hace poco se viralizó una entrevista donde hablabas de tu no binarismo. Te preguntan mucho, no hay tantos referentes públicos en España que se reconozcan como no binarios. ¿Cómo llevas que te pregunten tanto?
Me pilla de sorpresa, pero veo normal que me pregunten, porque tengo una estética muy non-binary y no hay tantos referentes.
¿Qué opinas de que RTVE haya abandonado Eurovisión por el tema de Israel?
Me parece bien. Dice mucho de este país no ir a Eurovisión, y es un honor que hayan tomado esa decisión. El pueblo israelí no tiene culpa, pero ir ahí y hacer como si nada sería la actitud más falsa que se puede tener ante la situación actual. Por respeto al pueblo palestino, tener lo mínimo que ver con un país que está haciendo esto es lo mínimo.
«Dice mucho de este país no ir a Eurovisión»
¿Qué opinas de que se dé un premio de 150.000 euros?
¿Al que gane? ¿En serio?
Sí, y un viaje a Miami.
Me parece muy fuerte. Pues enhorabuena al que gane, yo no tenía ni idea. Estoy flipando, me dejas a cuadros.
No sabía que era tan importante ir a Miami en 2026, pero esa es la situación.
Pues… a Miami. ¡Hay muy buenos productores ahí!
Este mes se ha cumplido el 10º aniversario de la muerte de David Bowie. También de su último disco, que salió tan solo dos días antes de su deceso. Aquel ‘Blackstar‘ fue uno de los álbumes mejor considerados de 2016 y además uno de los más vendidos, despachando 2 millones de copias. Sin embargo, no es tan común que los artistas de hoy en día citen aquel trabajo concreto de Bowie como un personal favorito, ni que el público lo recuerde especialmente. Hasta el punto de que ninguna canción de los dos espléndidos y últimos trabajos del artista aparecen entre sus temas más escuchados en Spotify ni en Apple Music. Por eso, dedicamos el nuevo capítulo del podcast REVELACIÓN O TIMO a poner en valor ‘Blackstar’. Como sabéis, ya realizamos otro podcast sobre los 10 mejores álbumes de Bowie hace 4 años y aún podéis escuchar ese otro episodio en ivoox.
Para renovar el discurso y evitar los lugares comunes invitamos al periodista Noel Ceballos (GQ, Los Hermanos Podcast), que recientemente ha destacado en redes ‘Blackstar’ como uno de los discos fundamentales de su vida. Ceballos destaca las cualidades musicales del álbum, que contó con músicos de jazz experimnetal, al margen de que estemos ante una especie de testamento o no. Si el álbum anterior ‘The Next Day’ (2013) podía entenderse como un compendio de los mejores Bowies, el nuevo estilo de ‘Blackstar’ (2016) puede entenderse como su «trascendencia»: «Su creatividad estaba en ese momento en un mundo de muerte, decadencia, pero también trascendencia. También hay espacio para la esperanza. La idea era seguir hasta donde llegase», aclara en referencia a las declaraciones de Tony Visconti, según las cuales Bowie llegó a confiar en seguir y grabar más canciones, y en principio no pensó en este álbum necesariamente como el último.
Continúa: «‘Blackstar’ es la trascendencia, es más metafísico. Está definiéndose como un ser mortal, cuando todos los arquetipos que había trabajado a lo largo de su carrera eran todo lo contrario: superhéroes, alienígenas, superestrellas… El Duque Blanco no podía morir. No es alguien que te imagines contemplando su propia mortalidad y aquí se mostró más humano que nunca. Es el Bowie más humano, pero a su vez es más ocultista. Hay como ritos secretos, salmos oscuros de algún evangelio negro… sale con una Biblia negra en el videoclip. Nos deja instrucciones cifradas para que al cabo de 10 años sigamos dándole vueltas a lo que significa».
Sobre el vídeo de ‘Lazarus’, que sí grabó en noviembre de 2015 cuando le comunicaron que el cáncer era terminal, indica: «Hay una teoría y es que estaba haciendo lo que se llama «Ars moriendi», la representación de su propia muerte, para ayudarnos a comprenderla cuando el momento llegase, porque él la llevaba en silencio. Era un secreto que estaba enfermo. A través de esas canciones y de esos videos tan explícitos, estaba organizando su propio velatorio. Me parece algo muy bonito».
En cuanto a la elección de ‘Blackstar’ como nombre para el álbum y como single principal del álbum, debatimos sobre sus significados: «Es el paso previo al agujero negro. Es puro tránsito, algo que no llega a su destino. Si se vio a sí mismo como una estrella negra, es muy buena definición. Como en la exposición de «David Bowie Is», que al final no comisarió, pero por la que terminó paseando (…) Quizá se vio a sí mismo como alguien que no llega a su propio destino, porque el propio cambio era su auténtica naturaleza». En otro momento, añade: «En ‘Blackstar’ habla literalmente de una reencarnación. Hay una transubstanciación, no sabemos exactamente de quién, pero dice que algo cambió el día que murió. Habla de que trasciende y vuelve convertido en otra cosa. Él quería seguir jugando a engañarnos. Y este es su último juego porque no sabes si está engañando o siendo sincero, si está creando un personaje real o ficticio. Son las ganas de jugar de una persona que sabe que se está quedando sin tiempo para ello».
Asimismo, hablamos a lo largo de esta hora de conversación de qué otros eventos de 2016 marcaron el mundo. Si pensamos en que en el universo del pop nos dejaron también Prince, Leonard Cohen y George Michael, y sumamos que en política se votó el Brexit y Trump ganó sus primeras elecciones presidenciales, es imposible no concluir que hubo un antes y un después en el mundo. «Fue el último año del internet bueno», bromea Noel en un momento de este episodio.
Harry Styles está a tope con su nueva era. La semana pasada, el artista británico anunciaba la llegada de su esperadísimo cuarto disco. Esta misma tarde, podemos poner nombre al primer single. Este se llama ‘Aperture’ y estará disponible este viernes 23 de enero.
Poco más se sabe de la canción, más allá de que formará parte del próximo álbum del artista británico: ‘Kiss All The Time. Disco, Occasionally’. Este llegará a las plataformas el próximo 6 de marzo. Se conoce que contará con 12 canciones y que estará coproducido de nuevo por Kid Harpoon, colaborador de confianza de Styles.
Los primeros rumores del LP llegaron tras la aparición de unos misteriosos carteles en diferentes ciudades del mundo, con mensajes como «we belong together» o «see you very soon».
Arctic Monkeys lanzan su primera canción en 4 años. El tema llamado ‘Opening Night’ formará parte de un disco destinado a recaudar fondos para la ONG War Child que saldrá el 6 de marzo.
El tema sigue por el camino tranquilo y contemplativo que Arctic Monkeys tomaron en los álbumes posteriores a su histórico hit ‘AM’. Aquí no hay un estilo particular: la canción empieza electrónica al modo de Depeche Mode o NIN. Después se convierte en un tema medio post-punk -tanto en su vena balada como en su vena agitada-, en la estela de Siouxsie o los primeros The Cure.
La melodía está entre sus más decadentes, pero a su vez es más certera que la de muchos números de sus dos últimos discos. ‘Opening Night’ va a algún lado porque, como dicen por ahí, es como un telón que nadie sabe si se está abriendo o se está cerrando. Podría ser un single de éxito, trabajado con un buen vídeo, promo, actuaciones; o podría caer en el olvido, como canción benéfica que es.
Lo seguro es que no podría ser más Arctic Monkeys en sus imágenes de «dados cargados rojos y blancos». Ni tampoco en su juego seductor («tienes algo en la cabeza, pues yo también, desde aquí puedo verlo»). Ni en general en todo el concepto ‘Opening Night’ que no puede resultar más teatrero, más Alex Turner. «Por favor, no te enamores de todo la primera noche», dice, o «nada más empezar», jugando con el doble sentido de la fama -que aparece en otro pasaje- y lo romántico.
Los rumores sobre una nueva canción de Arctic Monkeys empezaron a circular a principios de mes, cuando War Child publicó un mensaje en Instagram con el que daban a entender que un disco benéfico estaba en desarrollo. «Un grupo de artistas está trabajando en algo importante en apoyo de War Child», se leía en el post.
Como es normal para el grupo británico, poco se ha sabido de ellos desde el lanzamiento de ‘The Car’ en 2022.
Guitarricadelafuente ha llegado a Tiny Desk. El artista de Benicasim ha protagonizado la última entrega del formato de NPR y ha sacado a relucir el lado más folk de su último disco, ‘Spanish Leather’, el quinto mejor lanzamiento del año pasado para los lectores de JENESAISPOP.
«¡Venga Washington!», suelta Guitarrica en el clímax de ‘Full time papi’. La curradísima propuesta de Álvaro Lafuente ha optado por abrazar el lado más puro de sus composiciones, con un equipo de 8 músicos y múltiples cuerdas. A la vez, se ha preocupado por mostrar la versión más fiel posible a las canciones originales. Esto es evidente en el uso de la zanfona y del requiebro electrónico en este primer tema.
Este directo, pese a todas las texturas digitales del LP, destaca los elementos orgánicos de las canciones de ‘Spanish Leather’. Ahora se entiende mucho mejor que Guitarrica describiese su estilo como «folk». ‘Tramuntana’ resulta tan preciosa y emocionante como ya lo era en la grabación, incluyendo además la intro de ‘Sonata nº9 de los heavies de Gran Vía’. Otras, como ‘Poses’, se benefician de la falta de autotune.
Sobre esta, el artista la describe como una pieza «especial» y explica que la escribió «pensando en no esconder quién eres, ser honesto y estar orgulloso de tus poses, que son las que nos hacen únicos».
A$AP Rocky es el Bruno Mars del hip hop. Han pasado 8 años desde el lanzamiento de su último disco y en ese tiempo la música ha sido la última de sus preocupaciones: ha tenido tres hijos con Rihanna, se ha librado de la justicia sueca, se ha enfrentado a 20 años de prisión en su país, y ha continuado ampliando su experiencia en la moda y el cine. Aun así, es capaz de vender 130.000 vinilos de ‘Don’t Be Dumb’ antes de su salida, casi asegurándose el primer puesto en el Billboard 200 y con las predicciones apuntando a 200.000 unidades vendidas.
La versión final de ‘Don’t Be Dumb’ incluye a Tim Burton como artífice de la portada y Danny Elfman como coproductor -porque lo pone en los créditos-, pero a lo largo de estos años el proyecto ha estado a punto de salir en múltiples ocasiones y ha sido cancelado todas estas veces a causa de diferentes filtraciones. Rocky se niega a lanzar estos temas, por lo que nunca sabremos si esta es realmente la mejor versión del esperado LP. Teníamos la certeza, gracias a excelentes singles como ‘HIGHJACK’ y ‘Tailor Swif’, de que los años de inactividad no habían hecho efecto en él, y esto sigue siendo cierto en el disco final.
El artista de Harlem se describe en el podcast de The New York Times como un «autoproclamado hombre del Renacimiento» inspirado por el «expresionismo alemán». «Soy Him Burton», dice en un momento dado. Si entras a ‘Don’t Be Dumb’ con estas expectativas, vas a acabar decepcionado. También se refiere a sí mismo como un «genio creativo», y sí que se encuentran destellos de esto en su cuarto disco.
La música es un reflejo fiel de la portada, representando las diferentes personalidades creativas de Rocky a lo largo del tracklist. Este empieza con las contundentes ‘ORDER OF PROTECTION’, ‘HELICOPTER’ y ‘STOLE YA FLOW’, que encuentran al rapero neoyorquino manteniendo su narcótico estilo, influenciado en gran medida por el rap sureño. Sin hacer nada nuevo, deja claro que sigue siendo el tío más ‘cool’ de la industria. «La mamá de mi hijo, Rihanna, así que no nos preocupamos», suelta en otro tema más dirigido a Drake, que ya ni sabe de dónde le vienen los puñales.
Esta primera sección provoca una sensación de homogeneidad que, por suerte, se va diluyendo a medida que avanza el álbum. ‘PLAYA’ es el primer cambio de ritmo real en el LP, con unos psicodélicos coros de Thundercat y la sensación de estar escuchando al Rocky más clásico. Otras, como ‘NO TRESPASSING’ o ‘STOP SNITCHING’, resultan redundantes. Los múltiples géneros de los que hablaba Tim Burton durante la promo del álbum comienzan a relucir a partir de la segunda parte, mucho más experimental y estimulante que la primera.
Ahí están la ultracaótica ‘STFU’, que suena como juntar a Playboi Carti con la versión más agresiva de Fred again..; la nada punky ‘PUNK ROCKY’, que muestra la faceta más alternativa del artista; y ‘AIR FORCE (BLACK DEMARCO)’, una de las mejores piezas del LP. Los amantes del primer single seguro que estaban deseando que todo el disco sonase como esta. La parte de ‘BLACK DEMARCO’, nombrada así por Mac, cambia un atareado beat de rage por una hermosa sección de psicodelia melódica. Es el Rocky de ‘Sundress’, con las revoluciones bajadas.
Refiriéndose a todo lo que le ha ocurrido durante estos años, A$AP cuenta en The Popcast que es lo que le ha brindado «nuevo material sobre lo que rapear». En las manos de un buen director daría para una película, pero Rocky no le saca partido en ningún momento. Hay que esperar hasta el mismísimo final del disco, a excepción de las dos canciones extra, para escuchar su verso más interesante. Y apocalíptico, todo sea dicho.
Este declara que «es difícil cantar», a la vez que menciona el «calentamiento global», la «guerra» y la actual «alarma mundial». Jessica Pratt, que ha acabado en la misma canción que will.i.am, es más directa en su verso cantado: «Sin libros para leer, todos estamos pegados a las pantallas». En el apartado de colaboraciones imposibles también hay que mencionar a Damon Albarn cantando sobre los adlibs de Westside Gunn en ‘WHISKEY’, una bizarrada que oscila entre lo disfrutón y lo desconcertante. ‘ROBBERY’ es igual de loca con su sample de Thelonious Monk, pero cae en el lado de la genialidad.
‘Don’t Be Dumb’ es más ordenado que su predecesor, ‘TESTING’ (2018), a la vez que mantiene sus inquietudes experimentales. ¿Es tan rompedor como seguramente se piensa A$AP Rocky? No, ni de lejos. ¿Ha merecido la pena la espera? En líneas generales, sí. Desde luego, nos recuerda que A$AP Rocky sigue siendo una de los artistas más comprometidos con el oficio. Después de tanto tiempo, es como si nunca se hubiese ido.
Esta semana se ha publicado el que Universal considera el tercer single del primer álbum de Martin. Lo definen oficialmente como el «adelanto de un trabajo profundamente personal, construido a partir de recuerdos, emociones y paisajes que marcaron su infancia y adolescencia». ‘Otro verano’ es exactamente eso, aparte de la canción más bonita que ha sacado Martin desde ‘El destello‘. Es nuestra Canción del Día hoy.
La letra va narrando los veranos de sus 15, 16, 17, 18, 19 y 20 años, desde los días en que «ya no podía regular su temperamento» hasta los días en que ya no se reconocía a sí mismo. Hay un despertar sexual («la mirada de un chico en la playa»), muchas dudas («Me di cuenta de que no entendía nada») para finalmente pasar a ser otra persona.
Eso se revela al final de la canción con la estrofa que comienza: «El verano de mis 20 años / Toda mi familia reunida celebrando / El cumpleaños de alguien que ya no soy yo / ¿Qué hago yo aquí?», y termina lamentando «otro verano que nos escapa de las manos», en referencia a la pérdida de la infancia y la inocencia.
Musicalmente es evidente la co-autoría y producción de Hidrogenesse en el tipo de sintes y teclados, recordando al proyecto de Genís Segarra incluso en el tratamiento vocal dado a la parte «está todo documentado». Pero precisamente la canción logra ser muy Martin, en tanto que está narrando su evolución como persona, en esa parte refiriéndose exactamente a su paso por Operación Triunfo («El verano de mis 19 lo sabemos todos / está todo documentado»).
Universal avanza que esta canción es muy representativa del universo lírico y sonoro de un disco que todavía no ha sido anunciado. Parece que tal álbum no estará tan enfocado hacia las listas de éxitos y las playlists de moda, como a retratar quién es Martin como artista.
El número 1 en España continúa perteneciendo a la bachata ‘Dardos’ que Romeo Santos y Prince Royce han conseguido viralizar durante las últimas semanas de 2025. La subida más fuerte es la de Ryan Castro, Kapo y Gangsta con la jamaicana ‘La villa’, que pasa del puesto 33 al puesto 12.
Bruno Mars sí logra hacerse con la entrada más fuerte de la semana, pese a las reticencias que hay en nuestro país a la música en inglés. ‘I Just Might‘ llega al puesto 28 en España. En Reino Unido es número 6 y en Alemania es puesto 12, pero nuestro país no da a este tema su peor dato. Lo nuevo de Bruno Mars queda en posiciones muy modestas en Francia (41) o Italia (60).
Volviendo a España, ‘Bienvenida’ de Clarent queda solo un lugar por debajo de Bruno: es top 29. El portorriqueño tiene nuevo disco y sitúa varios temas en la lista, a destacar ‘Love’ en el top 10, o ‘Esta vida’ junto a Morad, que entra en el número 56.
Las entradas se completan con ‘Qué culpa tiene el lunes de no ser un sábado’ de Grecas, en el puesto 44 (este tema comienza haciendo una rima con Ábalos); ‘Pikito’ de Ozuna y Beéle en el 65; y finalmente ‘Netflix and Chill’ de Chris Jedi, Anuel AA y Roa en el 70.
El álbum que acaba con el reinado de ‘LUX’ en España -de momento- es ‘Daisy’ de rusowsky. Tras 34 semanas de permanencia, el formidable debut del miembro de Rusia IDK salta del puesto 65 al puesto 1 con motivo de la puesta a la venta del vinilo este 9 de enero.
rusowsky alcanzó el top 6 en singles el pasado año con ‘Malibu’ y es doble platino con ese sencillo que aún sigue en el top 40. Ahora afianza su disco de oro con ‘Daisy’ en cuanto a álbumes. Quizá podríamos pedir que se promocionara de alguna manera un nuevo single, vídeo o remix de este álbum que fue el 3º mejor disco de 2025 para JENESAISPOP, como podéis comprobar en nuestro Anuario.
También destaca la subida del portorriqueño Clarent con ‘No vuelve a suceder’ en su primera semana completa. Pasa del puesto 37 al puesto 4, mientras ‘Love’ continúa en el top 10 de singles.
Por lo demás, la lista de la semana destaca por el gran número de reentradas que encontramos una vez pasada la Navidad. Entre otros, vuelven Saiko con ‘Sakura‘ (76), Dellafuente con ‘Torii Yama‘ (82), Sanguijuelas del Guadiana con ‘Revolá’ (95) o Judeline con ‘Bodhiria‘ (99).
Las únicas entradas directas de esta semana son las del rapero madrileño Al Safir con ‘Príncipe’ (puesto 36) y la de Extrechinato y tú con ‘Poesía básica’ (puesto 42). Esto último fue un fugaz proyecto paralelo de Robe de Extremoduro con miembros de Fito y Fitipaldis y Platero y tú. Robe mantiene en listas hasta 6 álbumes más, a destacar ‘Yo, minoría absoluta’ de Extremoduro en el puesto 17.
En mitad de la investigación abierta por las denuncias de dos de sus extrabajadoras por agresión sexual y trata de seres humanos, Julio Iglesias ha pedido que se cierre el caso en la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Así lo ha informado El Mundo. La defensa del cantante ha alegado «la ausencia de jurisdicción de los tribunales españoles y, en consecuencia, de la Fiscalía».
El acusado también ha pedido el acceso a las diligencias de la investigación y cuestiona que se haya otorgado a las denunciantes la condición de testigos protegidos. Las dos mujeres que han participado en la investigación conjunta de elDiario.es y Univision Noticias aseguraron haber sufrido repetidas agresiones sexuales mientras trabajaban para el cantante en sus mansiones de República Dominicana.
En los últimos días, Iglesias ha negado las acusaciones en un comunicado público: «Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer». La Fiscalía General estaría analizando si es competente para indagar en los hechos. En caso de serlo, la Audiencia Nacional llevaría a cabo una investigación por hasta seis delitos de trata, grupo criminal, delitos sexuales y contra los derechos de los trabajadores, y lesiones.
Metrika solo hay una. La polarizante artista de 22 años acaba de firmar el mejor año de su carrera, pero también el más tumultuoso. Thais Amores empezó 2025 completando su «metrilogía» con el EP ‘Neófita’, que le regaló uno de los mayores virales de la música nacional de este año con ‘TOTO DE LOCA’. Inconfundible, gracias a frases como «Si me invitas a tu casa, te follo y te robo» o «Que me metan dos pollas y me salgan siameses».
En el mismo periodo, se quedó sin mánager y firmó por Universal, tuvo un altercado con Bb trickz en pleno escenario y sufrió una horrible agresión homófoba en las fiestas de los Sampedros de Burgos, en las que se vio obligada a cancelar un concierto después de que una parte del público tirase hielos a su equipo y desease la muerte a una de sus bailarinas.
Esta semana, Metrika lanzó su primer EP en la multinacional, ‘JANE DOE IN THE DREAM HOUSE’, mientras gestionaba el revuelo formado por su presencia en los Army Awards, organizados por el influencer Ceciarmy y acusados de «blanquear el fascismo» tras los numerosos cánticos de «Pedro Sánchez, hijo de puta» y la presencia de figuras como Vito Quiles.
Nada más empezar a hablar con ella, la joven de Castellón nos cuenta que en 2026 tampoco parará. No solo ha preparado un LP para lanzar en algún momento del año, sino que también está preparada para dar un nuevo paso en su carrera: «Me ha pegado el volunto de querer bailar». Hablamos con Metrika sobre decir barbaridades en las canciones, el humor, la salud mental y todas y cada una de sus polémicas.
¿Cómo es que te ha dado por bailar?
No sé, el show también invita. Pienso que ya ha llegado un punto de mi carrera en el que ya no vale que me suba al escenario con dos bailarinas y que me quede tiesa mientras suena una parte en la que canta otro artista.
Muchos tíos se quedan tiesos.
Y nadie les dice nada, pero es más por mí. Yo no sé cómo no les da vergüenza. A mí me da vergüenza.
Este año le has llegado a mucha gente nueva gracias a ‘TOTO DE LOCA’. Imagino que para muchas personas ha sido la primera vez que te escuchaban. ¿A cuánta gente crees que le ha explotado la cabeza?
A un montón. O sea, creo que tiene ocho millones ya de reproducciones. Tiene que haber sido una barbaridad para esas madres que la han escuchado.
No solo para las madres.
Esto es una cosa que me dijo el otro día una amiga. Me dijo: «Tía, ‘TOTO DE LOCA’ es la nueva ‘Tusa'». Porque ‘Tusa’ como que le encantaba a los tíos y nadie entendía por qué. Hay un montón de tíos cantando ‘TOTO DE LOCA’ en mis conciertos, pero super heterosexuales. Ole sus huevos, pero es una cosa que escapa de mi mente. Supongo que valoran que flipas que me cague en sus muertos.
Los tíos llevan diciendo barbaridades en el reguetón y en el trap desde siempre. Tú lo has llevado al siguiente nivel.
Sí, pero pienso que decir barbaridades es relativo. Antes Yung Beef decía barbaridades y ahora las digo yo. Que ahora me digas toto, culo y teta no me sorprende.
Lo que tampoco había hecho la mayoría de ellos es ser tan graciosos, porque se han dicho muchas barbaridades o machistadas, pero nadie se ríe. ¿Cómo de importante es el humor para ti?
Pila, la verdad, pero es un humor muy de chicas. Yo pienso que un tío no se reiría escuchando la barra de «te piso la pollita con los tacones». Siento que el hecho de llamarlo pollita es una cosa que solo las chicas y los gays entendemos. Es muy de persona que ha follado con un tío. También me gusta escuchar mis letras dentro de un tiempo y decir: «Válgame».
«Antes Yung Beef decía barbaridades y ahora las digo yo»
Como rapera y mujer, imagino que al principio no fue fácil decir ese tipo de cosas en los temas.
Sí, he aguantado pila mierda, pero no te creas. A la gente desde el primer momento le gustó mucho. O sea, a un nicho de gente. Como ya tenía ese nicho, pues me sentía apoyada, pero claro, hubiera sido muy duro si solo me hubieran conocido los haters. Tipo: «Empezaste abajo y ahí te quedaste», ¿sabes?.
Sí. «Llegarás cerca».
Sí (risas). Hubiera sido bastante duro para mí en ese momento, la verdad. Por suerte, sí que tenía un nicho de niñas que me apoyaban un montón.
Tu fanbase desde luego que parece super fiel.
Yo creo que es por todo el imaginario que he creado alrededor mío. Ellas se sienten muy identificadas con mi imagen, con las cosas que digo, con todo. Es como que me siguen hasta el fin del mundo y estoy muy agradecida. También supongo que es por mi trabajo, porque si fuera una chavala que simplemente dice guarradas… pero es todo el marketing que tengo alrededor y que me he currado yo sola. A mí nadie me ha dicho que me vista así.
Claro, porque empezaste de forma totalmente independiente, ¿no?
Mientras le daba a esto, trabajaba en la Cruz Roja vendiendo cupones. Hubo un día, de hecho, que salí de currar y teníamos un miniconcierto en Valencia que nos habían organizado. Me vestí, fui y cantamos para la pared. No había nadie. Imagínate. Al final, llevo casi 10 años subiendo música.
¿Qué te hizo seguir para adelante?
También me lo imaginaba, porque no tenía yo una fanbase de nada. De absolutamente nada. Ahora lo pienso y me da un poco de pena, pero en ese momento no me afectó mucho. Dije: «Pues ya está». Todo es seguir y confiar en ti. En ningún momento he dudado. Te lo juro. Sí dije: «Voy a estudiar y tal», pero sabía que no me iba a dedicar a eso. Y sigo estudiando, por si acaso.
¿Ahora mismo estás estudiando?
Sí, bueno, tengo la matrícula pagada, pero no he podido hacer mucho este año.
¿Qué estudias?
Farmacia.
Hay muchos chistes ahí, eh (risas).
La verdad es que me encantaría tener 50 años y estar en una farmacia. Cuando ya no me apeteciese seguir en la música también me gustaría ser mánager. Me gusta mucho crear universos y me encantaría impulsar a otras niñas. Siento que tengo mucha visión y me gustaría coger a una artista y hacerla rica. Me encantaría hacer millonaria a alguien. Me fascinaría más que hacerme rica yo.
Ahora eres de las artistas más escuchadas de España, acabas de fichar por Universal… ¿Qué tal en esta nueva etapa? Es un cambio bien grande.
Súper bien, la verdad, aunque he pasado miedo. Hace unos meses corté con mi exmánager. Empecé con Juan, que éramos amigos, y lo pasamos muy mal este verano. Pedí un crédito a Cofidis y todo. Estaba en la ruina. Arruinada completamente por el cabrón del otro. Que se haya ido despejando todo, firmar con Universal, tener un equipo… porque Juan y yo hemos estado comiendo arroz todo el verano, haciéndolo todo nosotros. Ahora estoy muy bien, mucho más tranquila.
Tu proyecto, como has dicho, ha sido de nicho durante mucho tiempo. Ahora eres mainstream, pero sigues sonando a nicho.
Me da mucho miedo perder eso. Me cuesta mucho salirme de mi zona de confort. Jane Doe, si hubiera tenido el color rojo, nadie hubiera dicho nada, pero como elegí el rosita, que es más de niñateo y tal… La gente me dice: «Ya no eres la Métrika de antes». Qué sé yo. Chico, pues la gente se renueva y cambia.
En este EP tienes algunas de las frases más locas de tu carrera.
La peña to’ rayá en plan de: «Buah, va a firmar con Universal y se va a payificar». Yo mientras: ‘EL TÁSER DE MAMÁ’.
Estando en un sello tan grande, ¿a quién sientes que representas?
Represento a todas esas niñas de psiquiatría, de centros de día, que han pasado muy malos momentos. Una cosa que me hizo llorar fue que mi tía trabajaba en un centro y había muchas niñas que estaban bastante mal. Me contó que se le acercaban y le hablaban sobre mí, sin saber que era mi tía.
¿Le decían que les estabas ayudando?
Sí, cosas así. Por ejemplo, también me pusieron de ejemplo en el centro de día en el que estaba a yo. Como ejemplo a seguir.
Es una responsabilidad grande.
Siento más responsabilidad por mí. Es decir, cuanto mejor esté yo, más me pueden mirar esas niñas, ¿sabes? No siento una responsabilidad social, ni una carga. Lo siento más como una motivación, porque realmente, tío, a mí se me ha visto públicamente muy mal. Yo salía en los videoclips con todos los brazos cortados, con la cara cortada… Horrible. Pienso que si la Thais de ese momento me viera ahora, querría ser como yo. Eso es lo que más me llena.
Me estás contando esto y luego hay mucha gente que piensa que tu música hace todo lo contrario.
Tampoco te lo puedes tomar todo de forma literal. Yo con 13 o 14 años escuchaba a Kinder Malo decir «voy a suicidarme» y no me he suicidado. Yo todo lo que he hecho ha sido porque realmente estaba mal. No te cortas las venas si estás bien de la cabeza. «No, es que lo haces por llamar la atención». No sé, la peña tiene muchísimo estigma con la salud mental de las mujeres.
Hay muchas frases sobre salud mental en tu música. En ‘UNA BIMBO POR MADRID’ hablas sobre ser «hipomaníaca» y una de las frases más buscadas de ‘TOTO DE LOCA’ es lo de «mi TLP en tus babas», lo cual tuve que buscar porque no sabía lo que era. ¿Cuál crees que es la mejor forma de tratar un tema tan delicado?
No sé cuál es la mejor forma, porque no soy ni psicóloga, ni psiquiatra, ni médico. No tengo ni idea, pero sí que pienso que desde luego es desde el respeto. En la música yo hago lo que me da la gana, porque yo lo tengo. Lo romantizo un montón por mi propia supervivencia y bienestar, porque si no lo romantizo y me tiro todo el día pensando que soy una enferma me voy a tirar por la ventana, chica. Yo sé que a esas niñas también les ayuda decir: «Ay, pues sí, soy una teleperra». Y punto. Es una forma de normalizarlo un poco más, de quitarle peso. Cada uno hará lo que le pinte, pero a mí me ayuda quitarle importancia. Cuando me venga, pues me vendrá el brote. Cuando no, pues aquí estaré siendo una teleperra.
«Si es que a mí me la suda la política. Yo soy bimbo»
Tú siempre has defendido a las personas trans, bisexuales, homosexuales, plásticas… Creo que eres una persona muy de izquierdas.
Sí.
¿Te sorprendió la que se montó con lo de los premios de Ceciarmy?
No, no me sorprendió, pero es que yo tengo un pensamiento demasiado liberal. Todo lo que se formó es demasiado «woke» para mí. Yo soy más liberal en ese aspecto, igual que con el feminismo. A mí no me gustan las chapas. Yo realmente no pienso que sea menos de izquierdas por ir a un evento en el que hay fachas. No es que me hayan llamado de un mitin de VOX, que no sé ni quien es Vito Quiles… ¿Quién coño es ese? Estaba flipando cuando me empezaba a llegar lo de «Pedro Sánchez, hijo de puta». ¿Yo qué sabía? Fui a las cinco de la tarde. Por la noche tenía un bolo en Salou.
¿Tú cantaste por la tarde y esto pasó por la noche?
Yo no salí ni en el directo, imagínate. Toda la movida me ha caído a mí porque doy explicaciones. En plan, mira, sudé polla. Loco, yo no me voy a privar de cobrar un dineral por 20 minutos porque vayan fachas al evento. Pues que vayan. ¿Tú te crees que yo tengo que dejar de ocupar mis espacios y tengo que dejar de ganar dinero que luego voy a invertir en mis bailarinas trannies? Dinero de facha. ¿A mis bailarinas trannies? Pues claro que sí.
Creo que todo el backlash se ha dirigido a ti porque eras la persona más de izquierdas del evento.
Yo creo que también, pero se me exigen unas cosas que deberían exigir a los políticos. «Te apropias de la cultura de izquierdas para tu música». No, amor, es que yo soy de izquierdas. Que yo esté todo el día diciendo no sé qué o vaya con maricones, o sea yo super gay también es una cosa y otra cosa es que yo tenga que actuar en base a todo lo que otros piensen, porque yo realmente no lo pienso. Yo no pienso que me tenga que privar de ir a ningún sitio porque haya gente así. Y más cuando Ceciarmy públicamente… ¿Públicamente es de derechas? Es que no tengo ni puta idea.
Creo que se puede intuir, sí.
Pues a mí me parece icónico ir a cantar ‘TOTO DE LOCA’ delante de fachas y pirarme con las mismas. Es que no me quité ni las gafas, ni el abrigo. Fui, canté y me piré para Salou. Ya lo dije. Voy a seguir yendo a eventos donde haya fachas, porque yo no me tengo que esconder de nada. ¿Por qué la que no tiene que ir y tiene que dejar de cobrar soy yo?. Que deje de ir Vito Quiles porque estoy yo y soy de izquierdas. ¿Sabes lo que te quiero decir? No sé, cada uno que se apañe. Ni que yo hubiera estado ahí fumando un cigarro con Vito Quiles, o gritando «Pedro Sánchez hijo de puta». Si es que a mí me la suda la política. Yo soy bimbo.
A la vez, este verano sufristeis una agresión homófoba muy fuerte durante un concierto en las fiestas de Burgos. ¿Cómo lo viviste?
Fue chungo, porque en ese momento vi tan mal a MarcDa que no me permití tampoco lamentarme. Decir: «Joder, vaya mierda, no sé qué». No sentía que tuviese que hacérselo más complicado. Tenía que ser como: «No pasa nada, vamos a cobrar igual». Sí que es verdad que fue bastante duro para mí, más que por lo que habían hecho, por verla así. No se lo merece. Es un amor de niña y una profesional que te cagas.
Nadie se merece eso. ¿Os dijeron algo del ayuntamiento?
No, nos pagaron igual y ya está. Sí que nos pusieron algo de problemas, porque decían que había gente a la que también le habían tirado cosas y había seguido cantando. Y yo: «Sí, amor». ¿Con las botellas de cristal que tiraron después? ¿Me quedo para que me abran la cabeza?
´ O sea, como a otras personas también les han agredido…
Sí que es verdad que la organización que estaba ahí lo hizo lo mejor que pudo. Los seguratas estaban al pie del cañón, había como siete u ocho, y la policía también estaba. Si es que había demasiada gente. A mí me supo muy mal por las niñas que vinieron a verme, que venían con pancartas y encima eran menores porque era al aire libre. No me podían ver en una sala normal de Burgos. Estaban llorando y tendrían como 14 o 15 añitos.
Vale, para ir terminando… ¿Qué pasó con Bb trickz en el Riverland?
Ah… La exclusiva.
¿Nadie te ha preguntado por esto?
No, la verdad. Creo que les da reparo. Te voy a contar lo que yo viví ese día porque fue… Mira, yo estaba allí. La nota se sube al escenario y me quita el micrófono. Yo iba con las gafas, la bolsa, no sé que… Y en ese momento yo creía que era una fan loca que se había subido, o una de estas de: «¡Por el feminismo radical!». Pues a la que me fijo, digo: «No puede ser». Total, que se ponen por ahí unos machacas, que eran de su equipo, pero yo creía que eran los del festival. Y se ponen delante mía y tal… Y yo, esperando: «¿La vais a echar o qué?». Pero claro, eran sus colegas. En el escenario no había ni seguridad. Luego, se bajaron los machacas del escenario, y mientras se piraban, el mánager de la tía me tiró una botella de agua en el pelo. Y entonces veo a la MarcDa, justo, que coge el palo de metal de la bandera y nos fuimos todos al camerino.
O sea, después de toda esa movida, se paró el concierto y os metisteis dentro.
Sí, nos fuimos a buscarla. Y claro, mis bailarinas con palos de metal, la l0rna llorando -«¡Que salga, que la voy a matar!»-, la Juicy -«¡Que salga, que le vamos a enseñar lo que es el barrio!»-, y así. A mí, sujetándome el Juan… Bueno, un cuadro. Y entonces, de la que sale todo el mundo, pues un muy buen colega mío le metió un puñetazo al mánager de la Bb trickz, que se quedó tirado entre dos arbustos. Fue todo un espectáculo. Se forma todo eso y yo buscando un secador. No había secador. Juan me dice que tenemos que volver al concierto, no sé que, y llego al concierto, todo perfecto… De repente, se planta mi ex con un palo y con la cara blanca, después de que hubiese pasado todo, preguntando que dónde estaba el Leo Da Leo que lo iba a matar. ¿Tú te lo puedes creer? Para mí fue surrealista. Mira que se había pasado todo el festival esquivándome y de repente se presenta con un palo, que va a matar al mánager. Pero bueno, de puta madre. Me subieron los oyentes, los seguidores, he llegado a México… Yo no me puedo quejar, la verdad.
Cogió el micro y dijo: «¿Tú no me dijiste que me ibas a robar los racks?». Teníais movida de antes, ¿no?
Sí, es que encima yo no estaba escuchando lo que decía porque no llevaba los in ears. Fue un cuadro. Claro, yo el año pasado estaba muerta de hambre, así que cogí y le tiré beef. Entonces, como este año habrá estado muerta de hambre ella, pues ya está todo perfecto. Ha sido una por otra.
Acordes de jazz, sutiles melodías de R&B, ritmos juguetones y una personalidad musical magnética. Este es el universo de Liim, una de las promesas más sólidas del hip hop neoyorquino. Ya ha enamorado a artistas tan importantes como Tyler, the Creator, quien le describió como una mezcla de «Max B sobre acordes de Stereolab», y Joey Bada$$. ‘For The Both Of Us’ es la Canción del Día.
La primera vez que el autor de ‘CHROMAKOPIA’ se fijó en Liim Lasalle fue a raíz de la canción ‘Petty Pete’. Este la publicó en sus Stories de Instagram, con una simple anotación: «Me encanta esta canción». La música del propio Liim se podría comparar con la de Tyler, sobre todo en su aproximación ‘nerdy’ a las progresiones de acordes, pero tampoco desentona al lado de artistas como Steve Lacy, Blood Orange o Pharrell.
@pigsandplans In a recent interview with Zane Lowe for Apple Music, Tyler, The Creator gave a shoutout to @Liim after being asked about which artist he’s been loving that he wants more people to know about. Tyler explained, “This kid named Liim—he’s from New York. I don’t wanna compare him to stuff…but it’s like Max B over Stereolab chords, but you can tell he be with like dirty skaters…it’s really cool.” 🛹 Liim’s upcoming album, ‘Liim Lasalle Loves You,’ is set to release September 12. __ #pigeonsandplanes#liim#tylerthecreator#zanelowe#applemusic♬ original sound – Pigeons & Planes
El artista de 21 años lanzó su primer disco el pasado septiembre, titulado ‘Liim Lasalle Loves You’. La primera canción del disco, ‘For The Both Of Us’, es uno de los mejores puntos de partida para empezar a escuchar lo que tiene que ofrecer. Aunque otras como ‘Mezcal’ son una mejor muestra de su versatilidad vocal, esta sería la mejor mezcla de melodía y rapeo.
La primera parte de la canción está ocupada por una romántica melodía en la que la tintineante percusión y la voz de Liim son las absolutas protagonistas. Cuando entra toda la percusión, a la vez que unos dulcísimos acordes, Liim muestra que tampoco necesita decir obscenidades para rapear bien, al igual que muchos de sus referentes: «Sí, estoy nervioso y con náuseas / Pero te mereces toda la cautela».
Solo Bruno Mars, The Weeknd y Justin Bieber tienen más oyentes mensuales en Spotify que Taylor Swift. En YouTube, un productor experimental supera a la popstar más escuchada con una diferencia de más de 40 millones de personas. ¿Cómo es posible? La respuesta está en los memes.
Si alguna vez has entrado en el agujero de YouTube Shorts, aunque también es muy frecuente en TikTok y Reels, te habrás encontrado con algún ranking estúpido sobre pensamientos intrusivos o momentos satisfactorios. Todos acumulan decenas de millones de reproducciones y usan el mismo sonido de fondo: una canción capaz de aislarte del mundo real con su misteriosa melodía. No es ni feliz, ni triste. Está justo en algún punto entre las dos.
En TikTok también tiene un gran éxito, con 4 millones de vídeos usando el sonido viral. En esta plataforma, los edits de animales son el formato más común para emparejar con Aphex Twin. Un recopilatorio con clips de cocodrilos amasa alrededor de 13 millones de likes, mientras que otro con unos adorables búhos llega a los 15 millones.
La canción usada es ‘QKThr’, lanzada en 2001 por el productor irlandés como parte del disco ‘Drukqs’. Es viral desde hace meses, años incluso, y no parece que vaya a pasar de moda. Esta es la clave para entender cómo Aphex Twin tiene 438 millones de oyentes mensuales en YouTube Music, a diferencia de los 396 millones de Swift, según los datos oficiales de YouTube Music.
La audiencia mensual de la plataforma no refleja solamente las visitas a los vídeos de la cuenta oficial del artista, en los que Swift gana sobradamente, sino también el uso pasivo de YouTube Shorts. Es aquí donde Aphex Twin supera a Swift. Si solo tuviésemos en cuenta las visualizaciones que ha tenido el productor en sus vídeos en el último mes, el resultado menguaría hasta los 5 millones.
Es decir, cientos de millones de personas tienen la melodía de ‘QKThr’ asimilada en su cabeza, pero muy poco porcentaje de ese público parece ser consciente de que Aphex Twin está detrás de ella. Dentro de unos años, y pese a haberse lanzado en 2001, ¿las generaciones Z y Alpha sentirán nostalgia por una canción de Aphex Twin?
Gracias a bandas como .bd., el rock español tiene un futuro asegurado. El sexteto madrileño lanzó el pasado septiembre su primer EP en plataformas, ‘Economato Textil’, bajo el sello Humo Internacional. Eso sí, de humo no tienen nada. El valor de su melódico art rock, que puede recordar al de artistas como Black Country, New Road o Geordie Greep, es evidente en temas como ‘Hemos Roto Los Espejos’ o ‘Cien y Cientos’.
Manu, Samu, Alex y Marta, cuatro de los miembros de .bd., son los últimos invitados de nuestra sección «Meister of the Week», comisariada por Jägermusic. La historia de la banda comenzó en la periferia, a base de infinitos trayectos de autobús, y eso es justamente de lo que han decidido hablar. Así, relacionan canciones y discos con la ciudad y el extrarradio, comparan el bus y el metro, y denuncian los problemas del transporte público en los pueblos: “Renfe a Navalcarnero ya”.
¿Por qué habéis querido hablar de trayectos de autobús y la periferia?
Manu: Los trayectos en bus son como un martillo pilón. Todos los días, una hora y media de ida, una hora y media de vuelta, todos los días. Te fuerzan a tener que entretenerte en una posición incómoda, a escuchar música con el traqueteo de las ventanas de fondo. De la misma manera que los trayectos en bus, vivir en la periferia creo que ha sido un factor determinante en el desarrollo de nuestras personalidades. Creo que es fácil entender lo raro que es escuchar Godspeed You! Black Emperor en un pueblo de 8.000 habitantes
Samu: Todo el mundo suele hablar de lo que vive o lo que quiere. Cuando vives en un pueblo o tu vida está determinada por el tránsito diario un bus a Madrid acaba por sentirse parte de tu identidad.
Alex: Al final, nos hemos visto obligados a construir nuestro ocio y, por tanto, nuestra personalidad, en esos ratos muertos diarios. Yo no hubiera escuchado tanta música como he escuchado, ni libros como he leído, si no me hubiera visto forzado a tener 4 horas muertas al día desde segundo de bachillerato. Un disco a la ida, un disco a la vuelta. Es curioso que luego en los momentos de mi vida en los que me he quedado sin esos ratos muertos los he acabado echando en falta.
¿Qué creéis que tiene de especial la periferia respecto a la ciudad? ¿Cuál ha inspirado más canciones?
Manu: La tranquilidad. La tranquilidad es lo que más se busca.
Samu: Los ritmos de vida, los saludos, el tipo de trabajos… También tiene sus contrapartidas. Se tiende a más homogeneidad de formas de vivir o normatividad, y para algunos puede ser más difícil.
Marta: Para mí, la periferia (el pueblo en el que he crecido) representa el hogar y la costumbre frente a la aspiración urbana. Nos hemos hecho adultos en un limbo en el que el «progreso», la educación académica, la escena artística… estaba fuera, en la ciudad. Eso te hace ser muy consciente de las diferencias, de las distancias, de los matices humanos entre tú y los que han vivido siempre en el meollo. Creo que, más que la ciudad o el pueblo, para mí lo más inspirador es ese «limbo» entre ellos, la tensión.
Alex: No creo que haya nada especial de la periferia ni creo que busquemos romantizarla ni nada así. Es otro contexto, otra manera de relacionarte con la gente y con los ámbitos. Al final, este entorno en que vivimos nos acaba formando de maneras de las que ni siquiera somos conscientes. En nuestro caso, es también nuestro punto de unión y de alguna manera siento que hemos sido capaces de entendernos desde el principio gracias a compartir esos condicionantes invisibles.
¿Qué canción/disco asociaríais a la periferia y cuál a la ciudad?
Manu: A la ciudad, ‘Untrue’ de Burial. A la periferia, ‘Spiderland’ de Slint.
Samu: A la periferia, ‘La primavera trompetera’ de Los Delinqüentes. A la ciudad, ‘Ruidos’ de Agorazein.
Marta: A la periferia, ‘Noche infinita’ de Javier Bergia. A la ciudad, el primer disco de Mecano, que además tiene una canción que escuché mucho cuando estaba en la uni: ‘Quiero vivir en la ciudad’.
Alex: Yo siempre recordaré mis primeros trayectos a la uni en el 46 con la banda sonora del ‘Turn On The Bright Lights’, de Interpol. Para mi pueblo elegiría el disco de Serrat dedicado a Antonio Machado, que además le gusta mucho a mi padre.
La banda ha nacido en la periferia rural de Madrid. ¿Cómo os encontrasteis? ¿Conocéis más bandas que hayan nacido en la periferia?
Manu: He conocido más bandas que les ha ido bien de la periferia norte de Madrid, pero no conozco muchas de Madrid sur.
Marta: Manuel y yo nos conocimos patinando en el skatepark de Navalcarnero. Nos hicimos amigos haciendo lo que te permite crear amistades grandes: compartir música. Luego empezamos a tocar de manera informal y se fueron uniendo el resto. Primero Álex (teníamos una amiga en común), Diego (éramos amigos de patinar), Javi (lo mismo) y Samu (era amigo del instituto de Álex). Javi se ha ido a vivir a Francia y se ha unido Bruno, que es el último fichaje. Con .bd. nunca se sabe, estamos abiertos al cambio y la evolución.
Alex: Conozco muchos músicos (y muy buenos) de nuestros pueblos gracias a las escuelas de música municipales. Grupos no. Supongo que no hay tantos espacios o tejidos sociales que lo permitan como en Madrid. Nosotros, al final, empezamos tocando juntos en las salas de ensayo de Metrónomo, a 60 km de mi casa.
«Yo no hubiera escuchado tanta música como he escuchado, ni libros como he leído, si no me hubiera visto forzado a tener 4 horas muertas al día desde segundo de bachillerato (en el transporte público)»
En general, ¿preferís el metro o el bus? ¿Por qué?
Manu: Yo personalmente prefiero el bus, porque controlo mejor los tiempos y me parece más cómodo. Aunque sí que es verdad que el metro, para lo que es dentro de la ciudad, me gusta más. En general, los trenes tienen la gran ventaja de no sufrir atascos. En la A5 se hacen unas caravanas por la mañana que son intransitables. Renfe a Navalcarnero ya.
Samu: El bus creo que es más romantizable, pero en términos de eficiencia prefiero un metro. Recuerdo que cuando iba a estudiar a otro pueblo, el bus siempre era una máquina a punto de romperse – si en verano te ponías atrás, cerca del motor era una experiencia tipo sauna vibrante-, y amplificaba siempre las temperaturas extremas exteriores. Pero ahora cuando estoy en la ciudad y no voy con prisas, prefiero coger un bus y poder mirar por la ventana.
Marta: ¡Yo el bus o la bici! Me gusta ver el mundo.
Alex: Mi línea de bus verde me da una paz tremenda. Por lo demás, soy un prisas así que metro.
Se os describe en la página de Humo Internacional como un sexteto “curtido en horas de transporte público”. ¿Cuál es la mejor y la peor versión del transporte público?
Manu: La mejor versión del transporte público es la que está bien cuidada y planificada. En general, el transporte público como servicio es la hostia en sí mismo. Ahora bien, no es normal que no haya una línea de Renfe para la zona suroeste de la Comunidad de Madrid y solo haya una autopista para todos los pueblos de la zona. En la A5 se concentran todas las mañanas los coches de las personas de toda la zona suroeste, desde El Álamo hasta Aldea del Fresno.
Samu: El transporte público es una decisión política. La peor versión es la dejación de zonas a sabiendas, o no reestructurar servicios pensando en los que todos los días van a trabajar o a estudiar cuando se empiezan obras. Por ejemplo lo de la A5, con decenas de personas esperando con la calor a buses en Cuatro Vientos, o el lío de la línea 6 con las obras, que el servicio de sustitución no cubría para nada las necesidades.
Marta: La mejor versión del transporte público es la que me permite ir leyendo: odio los transbordos y los trayectos tan cortos que son solo útiles, no disfrutables. ¿Me explico? La peor versión del transporte público se materializa en Cuatro Vientos, están soterrando la A5 y para ir al pueblo tenemos que esperar en una acera desolada y apartada del mundo, por la que pasa una carretera nacional.
Alex: La mejor versión del transporte público es la que funciona bien. Como dicen Manu y Samu, lo que han hecho con nuestros buses con las obras de la A5 ha sido casi un ataque directo. Yo mismo me he comido horas de esperar en verano a las tres de la tarde sin sombra a los buses en Cuatro Vientos, o quedarme sin poder subir en Navalcarnero porque estaba lleno de domingueros que van a bañarse al Alberche… Al final me he tenido que mudar a Madrid porque era imposible sostener el aumento en distancias y horas de viaje. Por lo demás, disfruto mucho en mis viajes de bus verde escuchando musiquita, viendo los paisajes preciosos por la ventana, dibujando… ¡¡verdaderamente me inspiran!! Esa es la cara buena.
«¡Renfe a Navalcarnero ya¡»
Vuestra ruta en bus más frecuentada es la que va del intercambiador de Príncipe Pío a Navalcarnero. ¿Qué es lo más raro que os habéis encontrado?
Manu: Yo realmente la que he hecho más es la que va a mi pueblo que pasa antes por Navalcarnero, pero vamos, en ese bus siempre estábamos los mismos y no recuerdo nada relevante.
Samu: Sí, aunque ahora con las obras en la A5 llegamos hasta Plaza Elíptica. En el día a día habitual no se suele encontrar casi nada raro. Los momentos más graciosos en un autobús es cuando volvías de fiesta al amanecer de un pueblo a otro, con la mitad del bus cantando y aporreando las ventanas, y la otra mitad cogiéndolo para ir a trabajar. A veces terminaba por venir la Guardia Civil.
Alex: Samu y yo somos vecinos de pueblo, así que cogemos la misma línea y tenemos las mismas experiencias más allá de Navalcarnero. En general no ocurre nada, pero de vez en cuando se sube algún personaje, o se vuelve loco el conductor, o se rompe el bus… Hablando de personajes, no voy a decir su nombre por si lee esto (no creo) pero me alucina un señor de mi pueblo que lo coge para ir de una parada a otra del mismo pueblo y saluda a todo el mundo como si lo conociera de toda la vida. Cuando no hay bus, hasta hace autostop. Da buena conversación, por lo menos.
Marta: Siempre ocurren cosas relevantes cuando se sube al bus la loca del pueblo, que es una pobre mujer que las lía pardas. Una vez insultó a unos chavales y llegaron a las manos. La Guardia Civil se la llevó y la gente del bus se quedó comentando que si era prima de esta o aquella, que si la semana pasada hizo esto o lo otro.
¿Qué es el Economatón, que tanto os fascina y se puede ver desde el bus? ¿Por qué os flipa tanto?
Manu: Es una valla publicitaria que está saliendo de Navalcarnero hacia la A5, fue la portada de nuestro primer EP (‘sala/pasos/perdidos’) y un poco la inspiración de la portada de este segundo EP (‘Economato Textil’). Hace años hubo un temporal de lluvia y viento, y con lo blando que estaba el suelo, el cartel hizo de vela y tiró solo una de las patas. Desde la perspectiva del bus quedaba como una espiral perfecta.
Se llamó «economatón» porque ya desde que fundamos el grupo veíamos llegando a la sala de ensayo un negocio que se llama Economato Textil. Fue Alex quien dijo ese nombre como broma y así se quedó.
Alex: Podría tirarme el pisto y ponerme intenso. Decir que el Economatón, además de una escultura curiosa, representa la belleza en lo accidental. Es un percance detenido en el tiempo, precioso para aquellos que se detengan un minuto a verlo o que, como nosotros, pase por delante todos los días. Como no es creación de nadie, alrededor de él nos podemos montar la historia que queramos: sobre la decadencia, sobre la pertenencia, sobre nuestros hogares, sobre lo que somos… Hay muchas cosas por las que te puede fascinar esta estructura accidental, supongo, y mucha gente de por aquí se ha acabado quedando con él por eso. Creo que para nosotros tiene sentido como imagen de grupo en parte porque habla de nosotros y nuestra casa. A lo largo de los años nos hemos ido quedando cada uno con nuestros símbolos, imágenes, paisajes, costumbres… y eso es quizá lo que tenemos en común como grupo por cercanía geográfica, no la estructura en sí. El Economatón no es más que otro de estos iconos que nos definen. Desde que hicimos las fotografías ahí, hará unos tres o cuatro años, se ha ido cayendo más y más, progresivamente. Ahora está mucho peor, pero creo que tiene sentido que acabe desapareciendo. Al final, la decadencia y lo accidental es lo que hacen que sea lo que es. Podría decir eso, o simplemente decir que es una una valla publicitaria abandonada y tirada por el viento que nos parece chula y bonita. Las dos cosas son verdad.
Marta: Siempre me ha gustado la forma del Economatón, muchísimo. Empecé a observarlo con detenimiento cuando estaba en segundo de bachillerato y estudiaba Historia del Arte. Veía esta figura todos los días al ir y volver del colegio, me resultaba poética, como una metáfora de la publicidad vencida por la naturaleza y el tiempo, de lo orgánico de la belleza que se puede encontrar en unos hierros, la perspectiva que crea con su forma… Me gusta esa figura que no es más que una valla publicitaria vencida y postrada en medio de un campo de trigo. Está encorvada y es finita, es la imagen de la modernidad postrada.
«Si tienes una red de amigos o familia, la periferia es un lugar que permite centrarse más en lo importante y cuidarnos más»
La vida en la periferia y en la ciudad son totalmente diferentes. ¿Dónde os gustaría vivir en el futuro y por qué?
Manu: Siempre periférico. No me veo viviendo en una gran ciudad. Para mí es raro salir a la calle y que haya gente. No poder ir al campo si quiero. Creo que las llanuras manchegas tienen un magnetismo extraño.
Samu: A largo plazo en la periferia. Yo soy de Cadalso de los Vidrios y, aunque no sea el ejemplo ideal de servicios o conexión – está bastante lejano y se han ido perdiendo cosas-, creo que es un buen lugar para criarte y vivir. Aquí siempre hemos tenido Unión Musical, escuela de música, deportes… Creo que si tienes una red de amigos o familia, la periferia es un lugar que permite centrarse más en lo importante y cuidarnos más.
Alex: Soy y seré siempre de mi pueblo (Villa del Prado). Ahí está mi casa, ahí he crecido y, sobre todo, ahí he sido muy feliz. Aun así, necesitamos formarnos y trabajar en Madrid, porque en nuestro pueblo es imposible. El trayecto diario, compaginando trabajo y estudios, es muy complicado. Por muy contento que esté ahí, que puedo coger la bici y salir al campo cuando esté agobiado, ir al bar y tomarme unas cañas con mi padre y sus colegotas, vivir tranquilo y sin prisa… La realidad es que, quiera o no quiera, necesito vivir en Madrid. No sé si a corto o largo plazo. Mi pueblo, aun así, siempre va a estar ahí esperándome. Acabar viviendo allí es mi objetivo.
Marta: Yo nunca sé qué responder a esto. Tengo un poco de aquí y de allá. Nací en Madrid y mis padres decidieron vivir la aventura rural mudándose a Navalcarnero. Me gusta la dicotomía entre estos dos lugares, todavía no sé en cuál podría ser más feliz. Creo que tengo alma de periferia, pero puedo ser una rata de ciudad como cualquier otra.
El nuevo álbum de Luz Casal, que también ha sido uno de los 20 discos más vendidos en España esta Navidad, tiene un planteamiento raro. Iba a ser un álbum de versiones en reivindicación de la mujer, pero composiciones originales surgieron en el proceso de manera muy rápida y al final es una mezcla algo incómoda, al 50% de una cosa y de la otra. Por sorpresa, funciona por lo bien elegido que está el repertorio, resultando el más sólido de sus últimos discos. Al fin y al cabo el álbum se llama ‘Me voy a permitir’ y habla de hacer lo que te dé la gana, adaptaciones incluidas.
Casi cada canción funciona como una declaración de intenciones, no solo relacionadas con el feminismo. Aquí hay mensajes muy potentes sobre permitirse amar (‘Te mereces un amor’), permitirse odiar (‘Bravo’), sobre libertad (‘Me voy a permitir’) y afrontar la vida con optimismo (‘Nada es imposible’). Las letras, muy directas, están muy bien construidas, siendo casi siempre indistinguible cuáles son propias y cuáles son ajenas. Y eso solo puede ser un piropo cuando se está adaptando a gente como Charles Aznavour, Mercedes Sosa o Amália Rodrigues.
Es un acierto también que el repertorio elegido no sea demasiado obvio, al menos para los oídos españoles. Así, consentimos que el fado de Rodrigues, ‘Lágrima’, pueda ser su nuevo ‘Piensa en mí’. Porque estamos pasando de «cuando quieras quitarme la vida, no la quiero para nada» a este otro drama similar: «Si yo supiese que muriendo llegarías a llorar / Por una lágrima tuya, qué alegría… me dejaría matar».
La producción de Luz junto a J.M. Baldomà es orgánica en baladas como esta o en la rítmica ‘Todo cambia’, amparada en percusiones y palmas. Una pequeña fiesta. Aunque quizá el álbum sea más recordado por el gran público por los cortes rock que ha producido Paco Salazar. En ese grupo estaría ‘¿Qué has hecho conmigo?’, un tema sobre el fenómeno fan; el guitarreo de ‘Parece ser’ o la misma ‘Me voy a permitir’. Composiciones todas ellas que nos recuerdan a la Luz Casal que conocimos, pegada a una chupa de cuero. No tanto a la dama que cantaba boleros.
Al margen del estilo, ‘Me voy a permitir’ justifica desde su mismo título toda su libertad creativa. El corte titular se permite «abrir la boca, decirle al idiota lo que pienso de él» y expresa con vehemencia su falta de necesidad de «encajar». Si un día la artista mandó a paseo a aquel periodista que la mandó a fregar platos en sus inicios, en ‘Nada es imposible’ retrata cómo las mujeres están «a prueba» desde que nacen, y además se levanta totalmente triunfal: «Cuando todos dicen «no puedes» / Yo lo intento el triple de veces / No dejo de luchar».
Da mucha alegría escuchar a Luz Casal con tantas ganas de vivir y darnos felicidad en un mundo que, como dice en ‘Parece ser’, «se ahoga en un mar de pantallas». Un álbum lleno de fuerza que solo decide apagarse al final cuando tras una prescindible colaboración de Carla Bruni -por alguna razón ‘Ella’ no logra ser un «highlight» de este álbum-, ‘Me voy a permitir’ decide cerrarse con un tema de Chris Barron de Spin Doctors llamado ‘El blues de la cebolla’. Parece que ahí Casal se relaja, y es cuando se mantiene alerta que en este álbum da lo mejor de sí.
El regreso a la “montaña mágica” de Olga Tokarczuk, lo nuevo de la premio Nobel Han Kang (lo incluimos porque fue publicado en diciembre de 2024), el celebradísimo debut de Rita Bullwinkel, la fabulosa biografía novelada del director G. W. Pabst a cargo de Daniel Kehlmann, la siempre interesante Sara Mesa… Seleccionamos los libros que más nos han gustado del año pasado.
Tierra de empusas (Olga Tokarczuk)
De premio Nobel a premio Nobel. Hace cien años, Thomas Mann publicaba su obra magna: ‘La montaña mágica’. Cien años después, Olga Tokarczuk publica ‘Tierra de empusas’ (Anagrama), una fabulosa novela que dialoga con el libro del escritor alemán y lo confronta a través de una mirada feminista y contemporánea. La escritora polaca (‘Los errantes’, ‘Los libros de Jacob’) sitúa su novela en 1913, en el sanatorio para tuberculosos de Görbensdof, en las montañas de los Sudetes. Hasta allí llegará el protagonista de la novela, un tímido estudiante de ingeniería. Durante su estancia conocerá a otros enfermos, con los que trabará amistad. Entre toses y sorbos de alcohol, discutirán, divagarán y pontificarán sobre cuestiones de todo tipo, en particular sobre las mujeres, siempre desde una posición de superioridad. Tokarczuk transforma la “montaña mágica” en una “tierra de empusas”, donde cuestiona los valores del viejo orden y los subvierte en un final sorprendente y catártico.
Imposible decir adiós (Han Kang)
Otra premio Nobel. La última novela de la coreana Han Kang, es una nueva demostración de la increíble capacidad de esta escritora para tratar temas extremadamente duros con una prosa delicada, poética y sofisticada, y una mirada humanista y compleja, sin caer nunca en la sensiblería o lo escabroso. En ‘Imposible decir adiós’ (Random House), Han Kang ofrece una meditación íntima sobre la pérdida, la memoria y los lazos invisibles que conectan a las personas a través del tiempo. La novela parte de una situación de duelo, para desplegar una narración polifónica y fragmentaria, donde el pasado y el presente se entrelazan constantemente. En la segunda parte, lo real se quiebra. No queda claro si los personajes están soñando, son espíritus, están muertos… Pero esa ambigüedad potencia la dimensión emocional del relato: el intento desesperado de comprender, de asimilar, de decir adiós cuando decir adiós parece imposible.
El director (Daniel Kehlmann)
La nueva novela de Daniel Kehlmann (‘La medición del mundo’, ‘Deberías haberte ido’) ha encabezado gran parte de las listas de lo mejor de 2025 a nivel internacional. El autor alemán ha hecho un retrato extraordinario de G.W. Pabst, una biografía novelada que intenta contestar a una pregunta: ¿por qué el prestigioso director que había encumbrado a Greta Garbo (‘Bajo la máscara del placer’) y Louise Brooks (‘La caja de Pandora’), que se había ganado el apelativo de “Pabst el Rojo” con la antibelicista ‘Cuatro de infantería’ (1930) y la izquierdista ‘Carbón’ (1931), y que había rodado en Francia y en Hollywood, decidió regresar al Tercer Reich en 1939? Kehlmann dibuja a Pabst como un hombre inseguro y conformista, que antepuso el interés personal al deber moral. ‘El director’ (Random House) explora ese pacto fáustico con el nazismo a través de una prosa ágil y cargada de tensión dramática, poniendo el acento en el conflicto interior de un artista atrapado entre la ambición, el temor y la necesidad de reconocimiento.
La picadura de abeja (Paul Murray)
Tragedia, humor y ternura. Esos son los tres ingredientes que ha mezclado el irlandés Paul Murray en su espléndida ‘La picadura de abeja’ (Anagrama). La novela se adentra en el núcleo de una familia de clase media precarizada (post 2008), marcada por los secretos, los silencios y los pequeños dramas cotidianos. A través de las diferentes (y distintivas) voces de sus cuatro miembros, la narración va componiendo un retrato de un hogar donde cada personaje carga con sus propios temores, traumas y heridas. Lo más notable es la manera en que el libro logra equilibrar el relato presente con las evocaciones del pasado, especialmente las infancias y adolescencias de los padres, cuyas experiencias terminan condicionando gran parte de los conflictos actuales. El autor construye así una historia emocionalmente rica, que combina tensiones familiares, secretos largamente guardados y una mirada empática a la complejidad de los vínculos afectivos.
Golpe de luz (Rita Bullwinkel)
Celebradísimo debut de Rita Bullwinkel, conocida por ser la editora de la revista literaria McSweeney’s Quarterly. Nominada al Booker, finalista del Pulitzer y, el espaldarazo definitivo para muchos: a Obama le voló la cabeza. En ‘Golpe de luz’ (Sexto Piso), Bullwinkel narra las vidas -pasadas, futuras e imaginadas- de ocho boxeadoras adolescentes durante un campeonato que se celebra en Reno, la versión barata y sórdida de la ya de por sí decadente Las Vegas. La novela se abre con el cuadro de los enfrentamientos y cada capítulo está dedicado a un combate. Es en ese espacio, dentro del cuadrilátero, donde la autora explora las interioridades de unos personajes extraordinariamente bien perfilados. El ring no es solo un escenario deportivo y de violencia física, sino también un espacio de revelación íntima donde, golpe a golpe, se condensan miedos, deseos y futuros posibles.
Oposición (Sara Mesa)
El título ‘Oposición’ (Anagrama, 2021) puede leerse de dos maneras: como el conjunto de pruebas para acceder a un cargo público y como un acto de resistencia. Sara Mesa juega con esa polisemia para construir un relato sobre la administración pública desde dentro, presentada como un espacio con reglas propias, a menudo absurdas y profundamente desconectadas de la realidad. La parte dedicada al lenguaje burocrático es sensacional: “realizar era mejor que hacer y recepcionar mejor que recibir”. En ese entorno, la protagonista se enfrenta a un dilema que puede marcar el resto de su existencia: ¿luchar por conseguir un trabajo de oficina tedioso, frustrante y la mayoría de las veces inútil, pero seguro y cómodo, “para toda la vida”; o lanzarse a un mercado laboral dominado por la precariedad, la explotación y la inestabilidad, pero cargado de posibilidades, estímulos y abierto a la creatividad y la iniciativa? ¿Cuánto hay de vocación e ilusión en una aspirante a funcionaria y cuánto de miedo y renuncia?
Unos cuantos sueños (Chimamanda Ngozi Adichie)
Chimamanda Ngozi Adichie es una figura controvertida. Más allá de polémicas (expuestas por mi compañero Jordi en este artículo), lo que es indudable es que Chimamanda –‘Medio sol amarillo’, ‘Americanah’- es una novelista fabulosa. ‘Unos cuantos sueños’ (Random House), su esperada nueva novela tras más de una década sin publicar ficción, no decepciona. Adichie narra la historia de tres pijas nigerianas y de la criada de una de ellas (personaje inspirado en la limpiadora de hotel que denunció la violación por parte de Dominique Strauss-Kahn), quienes cuentan en primera persona “unos cuantos sueños”: sus relaciones con los hombres, la maternidad, el poder económico, el colonialismo, la identidad africana y las contradicciones de una élite femenina atrapada entre el privilegio, las heridas que han dejado abiertas sus exparejas y el deseo de emancipación. Chimamanda se compra bebés como buena señorona rica, pero… qué bien escribe: qué manera de articular temas, hilvanar ideas y elaborar reflexiones.
El asesinato de los Aosawa (Riku Onda)
Hasta hace cinco años, nadie conocía a Riku Onda fuera de Japón, donde es una autora muy premiada y leída. Fue a raíz de la traducción al inglés de ‘El asesinato de los Aosawa’ (publicada originalmente en Japón en 2005) y de su inclusión en varias listas de lo mejor del año, cuando la autora se ha dado a conocer internacionalmente. ‘El asesinato de los Aosawa’ (Salamandra) es un absorbente thriller que destaca por su atractiva y poco convencional estructura narrativa. Todo comienza en una fiesta de cumpleaños celebrada en un sofocante día de verano (el ambiente caluroso y húmedo impregna toda la novela): diecisiete personas, entre ellas seis niños, mueren envenenadas. A partir de ese suceso, la historia se abre a múltiples perspectivas, distintas líneas temporales y diversos puntos de vista, como si se tratara de un rompecabezas metaficcional: una joven interesada en el caso contacta con una escritora que escribió sobre ese caso que a su vez fue testigo de la masacre.
Los náufragos del Wager (David Grann)
Con apenas dos novelas previas, ‘Z, la ciudad perdida’ (2010) y ‘Los asesinos de la luna’ (2019), David Grann se ha consolidado como uno de los más reconocidos escritores de narrativa de no ficción en la actualidad. A este reconocimiento han contribuido las adaptaciones cinematográficas de sus obras, en particular la reciente película dirigida por Martin Scorsese. Con su nuevo libro, ‘Los náufragos del Wager’ (Random House), la historia vuelve a repetirse: éxito de crítica y público, y futura adaptación al cine a cargo, nuevamente, de Scorsese y Leonardo DiCaprio, quienes han adquirido los derechos de la obra. La novela narra la increíble odisea de los tripulantes del buque británico HMS Wager, naufragado en las costas de la Patagonia en 1741. Grann reconstruye magistralmente esta terrible historia de supervivencia, motines y asesinatos, combinando una meticulosa labor de documentación con una prosa vibrante, de una potencia narrativa extraordinaria.
Los mensajeros de la oscuridad (John Connolly)
Por último, una debilidad personal. ‘Los mensajeros de la oscuridad’ (Tusquets) tiene todo lo que un fan de las novelas de Charlie Parker puede esperar: una absorbente trama criminal, que se va oscureciendo a medida que van apareciendo elementos siniestros y ominosos; una prosa enormemente fluida (más de 500 páginas que vuelan), con un ritmo que alterna la acción del thriller con pasajes reflexivos más pausados; unos diálogos llenos de ingenio y punzante ironía; una multiplicidad de voces hábilmente entretejidas con la voz central en primera persona del protagonista; y una atmósfera sombría y melancólica que impregna toda la novela como la niebla en los densos bosques de Maine. Veintiuna novelas después, Parker continúa persiguiendo fantasmas -los suyos y los ajenos- y arrastrando al lector por parajes tan oscuros y perturbadores como hipnóticos y evocadores.
Tengo un amigo activista que dice que no puede follar con alguien de derechas. Que, «como mucho, con un socialdemócrata». Ese es más o menos el espíritu del tema que acaba de publicar el gallego Montedapena (también miembro de Lontreira), en este caso junto a Platerías, solo que narrando la excepción de esa máxima. El estribillo dice «Me tiré a un facha», el título de esta canción, y al final aconseja, desde el humor más que desde la cátedra: «aunque pases una mala racha, nunca tires a un facha». «No estaba en mi mejor etapa», llega a justificar.
En la estela de ‘Las Nazis Rubias‘, el temazo de El Gavira, Ruïnosa y las Strippers de Rahola, cuenta la historia de alguien que, ligando por redes sociales, va a casa de alguien y se encuentra el pastel de las banderitas rojigualdas.
Nuestra Canción del Día para este sábado comienza acústica, solo para luego revelar su espíritu post-punk, incluso con un puente metalero. Además, hay una parte spoken word, que podría haber escrito Samantha Hudson, referenciando muletillas muy manidas sobre la «libertad de expresión» y que «ya no se pueda decir nada». Platerías -el proyecto de Mayra Vila- añade unas líneas en las que «folla con una Cayetana», que no «sabía que era lesbiana».
La nota de prensa de Ernie Records habla de «experiencia real», insiste en que parte de «hechos reales», y versa sobre «la contradicción que se canta y que se baila». Oficialmente versa sobre «cómo alguien que pertenece a un colectivo históricamente señalado, cuestionado o vulnerado puede llegar a apoyar opciones políticas que le niegan derechos, le persiguen o le colocan en el punto de mira». El tema «no busca consenso» sino «conversación».
Se trata del primer single de un nuevo EP de Montedapena, que saldrá en marzo, y cuyo vídeo ha dirigido él mismo. El vídeo comienza en un urinario, incluye planos tan chanantes como el que ilustra esta noticia. Ambos intercambian guitarra y batería, subrayando la importancia de la base rítmica de la canción. En verdad, con otra temática, el tema molaría casi, casi lo mismo.
La segunda película de Mary Bronstein, y su primera desde la desconocida y muy indie ‘Yeast’ (2008), es un asfixiante acercamiento a la maternidad en el que Rose Byrne, ganadora del Oso de Plata en la Berlinale a la mejor actuación protagonista y del Globo de Oro a mejor actriz en una comedia (¡ja, ja!), se apodera de todos y cada uno de sus 113 minutos de metraje.
Interpreta a Linda, psicóloga y madre de una niña preadolescente enferma, que está absolutamente desbordada ante las responsabilidades a las que tiene que atender ella sola, ya que su marido está siempre ausente, bien por motivos laborales o simplemente por no querer hacerse cargo de los problemas de su familia. Por si fuera poco, el techo de su apartamento, de repente, se viene abajo, formando un gigantesco agujero y obligándolas a abandonar su casa temporalmente y a vivir en un motel mientras lo arreglan.
La situación de la protagonista ya es crítica sobre el papel, pero además, la cineasta utiliza todos los recursos narrativos que están en su mano para atrapar al espectador en el abismo al que se enfrentan las madres por sacar adelante a sus hijos y a ellas mismas. Bronstein, muy premeditadamente, no quiere dar demasiados detalles externos: sabemos que la hija padece de una enfermedad y que está en estado grave, pero nunca se nombra qué es exactamente (aunque a lo largo de la película uno pueda llegar a sacar sus propias conclusiones sobre de qué se trata). Tampoco muestra su cara. Es el personaje de Byrne quien acapara todos los planos de la película. Es ella sola contra el mundo.
Esta visión oscura y fea de la maternidad es lo que hace que la película resulte original, pero también hace que esos sentimientos negativos opaquen todo lo demás. No hay ni respiro, ni un ápice de esperanza. Bronstein crea un pozo sin fondo de angustia que, aunque por momentos efectivo, ahoga al espectador hasta dejarlo sin aire. Los toques de humor negro buscan cierto alivio cómico, pero no son suficientes ni lo bastante divertidos como para hacer que realmente funcionen. Lo más admirable de la puesta en escena de la cineasta es su rigurosidad, su habilidad para sostener un concepto visual arriesgado y exprimirlo al máximo, haciendo que incluso metáforas que pudieran parecer demasiado obvias (el agujero en el techo en relación con el agujero en el estómago de la hija y el derrumbamiento de la vida de Linda) funcionen.
Pero lo que destaca por encima de todo de ‘Si pudiera, te daría una patada’ y por lo que se recordará, más que su intensa narrativa visual, es por una Rose Byrne que se entrega plenamente a un papel de enorme exigencia. Linda está siempre al borde de un ataque de nervios, hasta el punto de estar perdiendo la cabeza y su noción de la realidad. Su moralidad se ve puesta a prueba en incontables ocasiones, así como su instinto maternal, pero prevalece por encima de todo la ternura y sinceridad con la que la actriz la interpreta. Cada una de sus miradas agotadas expresan las complejidades y contradicciones de un personaje profundamente humano.
‘Si pudiera, te daría una patada’ expone que nunca hay que dar por sentada la entrega y el sacrificio de una madre. Su amor incondicional por salvar a una hija de un destino trágico mueve montañas, pero a veces el cuerpo no da más de sí. A veces, parece que todo alrededor de una es un inmenso agujero negro, y es ahí donde Bronstein quiere que el espectador se quede: engullido por la oscuridad, vislumbrando un lejano punto de luz y arrastrándose hacia él para no quedarse sin oxígeno.
Promusicae ha publicado sus informes anuales sobre lo más vendido y lo más escuchado en España durante 2025. En los próximos días desgranaremos los datos proporcionados.
De momento nos quedamos con un dato muy llamativo: frente al machismo imperante en las playlists de Spotify España, cuando no se trata de streaming, sino de vender vinilos, las mujeres mandan.
Promusicae destaca varios datos: en la lista de vinilos más vendidos en 2025 el 35% son mujeres, muy por encima de lo que sucede en el mundo streaming. Además, de los 19 artistas internacionales que logran llegar al top 100 en esta lista, 13 son mujeres.
También hay que destacar que los 4 vinilos más vendidos del país durante 2025 los han hecho mujeres. Rosalía es el top 1, obviamente, con ‘LUX’. Lo nuevo de Taylor Swift queda en el 2. Pero la sorpresa es que Aitana aparece en el puesto 3 y Amaia en el puesto 4 por encima de, por ejemplo, el nuevo de Viva Suecia, que es verdad que salió en el último trimestre del año. Ayuda, eso sí, que Bad Bunny no haya publicado vinilo de ‘Debí tirar más fotos’. En el top 5 encontramos a Extremoduro, reforzados tras la muerte de Robe, pero ojo, con 85 semanas de permanencia en esta lista con ‘La ley innata’. Es decir, venía de antes.
Hablando de Extremoduro, hay que destacar el gran número de vinilos antiguos que aparecen en la lista. Carolina Durante y Arde Bogotá están en el top 10 con álbumes de años anteriores, y Billie Eilish casi consigue colarse también (quedó en el top 14). Sin ir más lejos, Los Planetas están en el top 17 de vinilos en la lista anual con ‘Una semana en el motor de un autobús’. Han vendido más de la reedición que Guitarricadelafuente del nuevo ‘Spanish Leather’. Varios álbumes de Los Planetas, Extremoduro o Taylor Swift aparecen en el top 100 anual.
1.-Rosalía / Lux
2.-Taylor Swift / The Life of a Showgirl
3.-Aitana / Cuarto azul
4.-Amaia / Si abro los ojos no es real
5.-Extremoduro / La ley innata
6.-Carolina Durante / Elige tu propia aventura
7.-Arde Bogotá / Cowboys de la A3
8.-Sabrina Carpenter / Man’s Best Friend
9.-Fito y Fitipaldis / El monte de los aullidos
10.-Viva Suecia / Hecho en tiempos de paz