SHAED es un trío de electro-pop de Washington formado por la cantante Chelsea Lee y los músicos y hermanos Max y Spencer Ernst. En 2012, el grupo publicó su primer EP y en 2013 el segundo, pero ambos se encuentran ausentes de las plataformas de streaming. ‘Just Wanna See’, el tercero, y ‘Melt’, el cuarto, sí están disponibles. El sonido de SHAED, desde el inicio, es ultra «radio-friendly» además de variado, pues donde ‘Thunder’ recuerda a Imagine Dragons y no solo por su título; ‘Perfume’ remite a la Lorde de ‘The Love Club’, ‘You Got Me Like’ es R&B y otros temas como ‘Lonesome’ o ‘Melt’ incluso presentan un punto muy eurovisivo pese al grupo ser estadounidense.
Tras publicar toda esta música sin realmente lograr demasiada repercusión, SHAED se ha hecho un Lizzo y es este año cuando está empezando a triunfar gracias a un single viejo. Se trata de ‘Trampoline’, el primer sencillo de ‘Melt’, que tras alcanzar el número 1 en la lista alternativa de Estados Unidos, ha logrado hacer «crossover» hasta llegar al número 34 de la lista de singles más difícil, la del Billboard Hot 100. ‘Trampoline’ es un medio tiempo de electro-pop siniestro que remite 100% a la Billie Eilish actual, pero que de hecho salió mucho antes que el debut de Billie, en junio de 2018. Unos meses más tarde, Apple la usó en un anuncio, lo cual en el pop es casi un regalo venido de cielo. Y ahora, tras meses y meses en los que el tema ha ido calando poco a poco entre el público, ‘Trampoline’ ha alcanzado el «mainstream». En Spotify ya lleva 89 millones de streamings.
Con este panorama, SHAED no va a dejar pasar la oportunidad de explotar ‘Trampoline’ al máximo y ha tenido la idea de publicar un remix con Zayn. El cantante británico, ex integrante de One Direction, tiene una «fanbase» potente que seguramente animará las ventas y escuchas de la canción, pero tras el relativo fracaso de su segundo álbum, ‘Icarus Falls‘, que al menos sí ha funcionado bien más o menos bien en streaming, quizá no se encuentre en el momento más esplendoroso de su carrera. Aunque si alguien podía aportar algo más a una canción como ‘Trampoline’ probablemente era él.
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Tras el lanzamiento de su último álbum, ‘Cause and Effect‘, Keane acaba de anunciar una gira europea a principios de 2020. Arrancando el 20 de enero en Bruselas, Keane girará por el continente para ofrecer 16 conciertos durante los meses de enero y febrero del próximo año. Dentro de ‘Cause and Effect Tour’ la banda actuará el 23 de enero en la sala Razzmatazz de Barcelona y el día 27 en La Riviera de Madrid.
Keane vuelve así a la carretera tras pasar el verano actuando en multitudinarios festivales de Reino Unido y Europa y agotar todas las entradas de sus shows underplays en Estados Unidos, Francia y Alemania, incluyendo sus conciertos en La Maroquinerie de París y en el Lido de Berlín. La venta general para ambos conciertos se abrirá el viernes 4 de octubre a las 10 a.m. en livenation.es, ticketmaster.es y Red Ticketmaster. El miércoles 2 de octubre a las 10 AM habrá un preventa para los miembros del club de fans y el jueves 3 de octubre a las 10 AM se abrirá otra preventa para los usuarios registrados en livenation.es.
Días atrás publicábamos una entrevista con Tim Rice-Oaxley, compositor principal de Keane, que nos revelaba algunos de los intríngulis del álbum, como que está muy inspirado en su reciente divorcio.
Pasan los meses y no se nos olvida que Vampire Weekend han publicado el que es, a buen seguro ya, uno de los mejores álbumes de 2019, ‘Father of the Bride‘. De hecho, lo tenemos más que presente, teniendo en cuenta que, tras haber actuado en el pasado Mad Cool, vuelven a España para presentar este álbum doble en salas de Barcelona y Madrid: será el 24 de noviembre (en la sala Razzmatazz, entradas aún disponibles aquí) y, al días siguiente, en La Riviera (entradas ya agotadas).
Una de esas nuevas canciones que mejor sabor de boca nos dejó y que más nos ha asaltado a la mente estos días es ‘Big Blue’. Y es que, esta pequeña pero extraordinariamente emotiva pieza parece tener mucho que ver con la conciencia de la gravedad del cambio climático. Viendo los poderosos discursos de la joven Greta Thunberg en la ONU y las manifestaciones que se han celebrado los dos últimos viernes en todo el mundo bajo el nombre de Global Climate Strike (Huelga Global por el Clima), resonaban en nuestra cabeza esos versos entonados por Ezra Koenig que, a todas luces, se refieren a los océanos como espacios de sanación espiritual: «Gran Azul, por una vez en mi vida, me sentí cerca de ti / Estaba sobrepasado por la emoción / Cuando estaba herido y necesitaba afecto / Cuando estaba cansado y no podía volver a casa / Tú ofreciste protección / Pero, ¿estoy aprendiendo la lección? / ¿O vuelvo a estar solo?»
Esta preciosa miniatura de menos de dos minutos, que cuenta con co-producción del beatmaker DJ Dahi (21 Savage, Childish Gambino), tiene algo de homenaje a George Harrison, en sus preciosas guitarras. Pero también, sin dejar de ser reconocible en los cánones de Vampire Weekend (esos tecladillos que acompañan la voz de Ezra al inicio), abre la puerta a la espiritualidad, con esos coros humanoides, extraordinariamente sintéticos, muy de los 90. Y ahí es donde está la conexión estética que establecía Koenig en Pitchfork entre ‘Big Blue’ y un viejo videojuego de Sega, ‘Ecco The Dolphin’, que básicamente consiste en explorar los océanos desde el punto de vista del mamífero y que, dice, le dio «escalofríos». Aunque suene prosaico, detrás hay, efectivamente, esa llamada de atención sobre el cambio climático: «Lo divertido es que surgió de la nostalgia. Cuando pienso en los 90, fue una de las décadas de mayor conciencia ambiental. (…) Pero el ecologismo no es el tipo de cosa que parece pasado de moda, y dije «Hey, ¿qué significa eso?» Me gusta esa estética del ecologismo de los 90, pero es también interesante trasladarlo a 2019 cuando, por suerte, hay gente muy inteligente pensando en estas cosas. (‘Big Blue’) es sobre cómo el pasado nunca se va del todo y nunca es del todo irrelevante. Ya sabes, «el tiempo es un círculo plano», toda esa mierda». Por si la imagen de la Tierra que ocupa la portada del álbum no fuera suficiente pista.
Amaia se mantiene en el número 1 de lo más votado de JENESAISPOP con ‘Quedará en nuestra mente’, mientras además llega al puesto 4 con su nuevo vídeo, ‘Quiero que vengas’. ‘El relámpago’ cierra un top 5 en el que destacan las subidas de Tove Lo con Kylie y Pet Shop Boys con Years & Years. Otra gran entrada colaborativa es la de Miss Caffeina acompañados de La Casa Azul y Javiera Mena en el top 10. El listado de entradas de la semana se completa con Amaral, Los Punsetes y un nuevo vídeo de Tove Lo. Esta semana toca despedirse de varias canciones con más de 10 semanas en lista y ya en la mitad baja de la tabla: ‘Medellín’, ‘Mother’s Daughter’, ‘:(‘ y ‘How Do You Sleep’. Podéis escuchar nuestra última lista de novedades y votar por vuestras canciones favoritas, aquí.
El concierto que James Blake anunciaba en Barcelona hace unas semanas, en el que ha de presentar su último disco ‘Assume Form‘, ha sido objeto de cambios debido a «problemas de agenda», según un comunicado que envía Primavera Sound. No sólo cambia de recinto, del Auditori del Fòrum de Barcelona a L’Auditori de Barcelona, sino que también se retrasa.
Y no poco, puesto que ya no tendrá lugar hasta la próxima primavera: el 27 de abril. Además, debido a la incompatibilidad de ambos recintos, las entradas adquiridas dejan de ser válidas: se devolverá el importe y será necesario volver a comprar tickets, que tendrán un precio de entre 30 y 60 euros. Se ponen a la venta hoy, lunes 30 de septiembre, a las 12:00h. Os dejamos con el comunicado completo:
«Lamentamos comunicar que el concierto de James Blake en Barcelona se aplaza y cambia de recinto debido a problemas de agenda ineludibles del artista británico que le obligan a posponer toda su gira europea. Su concierto en Barcelona, previsto inicialmente para el 27 de octubre en el Auditori Fòrum, se traslada al 27 de abril en L’Auditori de Barcelona (c/ Lepant, 150) dentro del ciclo Sit Back. El artista quiere disculparse por los inconvenientes que esto pueda causar a sus fans.
Las entradas ya adquiridas NO serán válidas para la nueva fecha debido a las incompatibilidades entre los dos recintos. Ticketmaster procederá a la devolución de todas las entradas adquiridas para el concierto en el Auditori Fòrum de forma automática en la misma cuenta bancaria de la tarjeta utilizada para la compra. En el caso de las entradas adquiridas en algún establecimiento físico, el comprador deberá entregar su entrada en perfectas condiciones en el establecimiento en cuestión para recibir el importe de la misma forma en que se realizó el pago original.
Las nuevas entradas para L’Auditori de Barcelona se pondrán a la venta el próximo lunes 30 de septiembre a las 12:00 en la página web de L’Auditori, (…) a un precio entre 30 € y 60 € (más gastos de distribución)».
MIRA Festival ¤ SON Estrella Galicia, el festival de artes digitales de Barcelona, vuelve un año más a Fabra i Coats, donde acogerá su próxima edición los días 5, 6, 7, 8 y 9 de noviembre con un interesante cartel que reúne a algunos de los artistas más importantes de la historia reciente y no tan reciente de la electrónica. Estos son 5 de ellos:
Floating Points
El autor de ‘Elaenia‘, uno de los mejores álbumes de electrónica del último lustro, vuelve el próximo 18 de octubre con un nuevo largo que está llamado a ser otra grata sorpresa para sus seguidores, o al menos eso da entender el cuco single de adelanto ‘Last Bloom‘. Según MIRA Sam Shepherd presentará «música nueva» en MIRA el 7 de noviembre y sin duda han de referirse a este nuevo trabajo, que el músico presentará en colaboración con el dúo de producción visual barcelonés Hamill Industries, formado por Anna Díaz y Pablo Barquín. Shepherd ya había colaborado con Anna Díaz en la película ‘Reflections – Mojave Desert’, cuya banda sonora firmó el británico.
Biosphere
Una de la primeras confirmaciones de MIRA 2019 es también una de las más importantes. Biosphere es uno de los más grandes pilares del ambient de todos los tiempos sobre todo desde la edición en 1997 de ‘Substrata’, uno de los mejores discos de aquel año. El noruego Geir Jenssen regresará a España tras 15 años para presentar en el festival barcelonés su nuevo espectáculo audiovisual, basado en su nuevo trabajo ‘The Senja Recordings’, publicado el pasado verano. Este largo se compone de grabaciones realizadas al aire libre e improvisaciones de estudio grabadas en la isla de Senja, en la Noruega ártica.
Clark
Uno de los nombres más importantes del sello Warp desde su debut en 2001, el británico Chris Clark (foto), que ya fue cabeza de cartel de MIRA hace unos años, ha construido una discografía de electrónica fascinante y exquisita, tan apta para fans de Four Tet como de Aphex Twin o Jon Hopkins, y a la que ahora cabe sumar un nuevo trabajo que por supuesto podrá escucharse en Fabra i Coats, el viernes 8 de noviembre. Se trata de ‘Kiri Variations’, una colección de composiciones a piano, clavicémbalo, clarinete, cuerdas, electrónica y voz nacida originalmente como partitura para la serie de televisión ‘Kiri’, pero que ha evolucionado en la emocionante obra de estudio que es hoy. Acompañarán a Clark en el escenario los visuales de la artista eslovaca Evelyn Bencicova.
B12
Además del de la vitamina que todo vegano debe tomar, B12 es el nombre de otro de los grupos más míticos de la plantilla de Warp, en este caso el dúo formado por los británicos Mike Golding y Steven Rutter. Son fundamentales sus álbumes de los 90 ‘Electro Soma’ y ‘Time Tourist’, que ayudaron a codificar el EDM y tecno británicos al tiempo que Aphex Twin, Autechre y The Black Dog firmaban también obras históricas dentro del género. Tras reunirse en 2015, en 2017 B12 lanzaron su primer álbum en casi 10 años, ‘Electro-Soma II’, últimamente han reeditado sus discos más emblemáticos y según MIRA su nuevo espectáculo, que llegará al festival el viernes 8 de noviembre, mezclará material nuevo y viejo y será «innovador».
Alessandro Cortini
Mientras el pop sigue martirizando a Trent Reznor, otro miembro de Nine Inch Nails (actualmente solo de directo) continúa con su carrera en solitario al frente de la vanguardia musical. El italiano Alessandro Cortini ha publicado importantes álbumes de electrónica basada en sintetizadores (de manera especial el Buchla Music Easel) a lo largo de su carrera en solitario, como ‘Sonno’ y ‘Risveglio’, y además se encuentra al frente del conocido proyecto SONOIO, nacido en 2010 (el mismo año en que co-produjo un tema de Christina Aguilera). Cortini vuelve a MIRA -donde ya actuó en 2016- también con nuevo disco bajo el brazo, un ‘VOLUME MASSIMO’ que sale el 27 de septiembre, y que desgranará a través de un show audiovisual de igual título.
Vaya sorpresa se han sacado de la manga las periodistas Sofía Ruiz de Velasco y Beatriz García de SModa, suplemento de El País: han localizado a Carolina Durante, la chica de la que el grupo madrileño tomó prestado su nombre y no solo la han entrevistado sino que ofrece varios titulares jugosos. Quizá el que más es que, explica, ella ha procedido a registrar su nombre como marca adelantándose a los autores de ‘Cayetano’, que se mostraron algo molestos cuando fueron a hacer lo mismo y supieron que no podían.
Ella cedió –como ha contado Diego Ibáñez ya– su nombre al grupo cuando su cantante, que fue compañero suyo del colegio, se lo pidió por Whatsapp, pese a que, explica Durante, no tenían una relación especialmente cercana. Niega –como piensa que sospechaba el grupo– que su intención fuera en ningún momento pedirle algún tipo de compensación económica a la banda, ya que no le disgusta en absoluto lo que hacen. «Yo no quiero ser un estorbo para que desarrollen su carrera musical porque tener un grupo me parece algo bonito», dice. Pero ella, que es periodista de la Agencia Efe en Lisboa, y aconsejada por su padre –Carlos Durante, curiosamente miembro en los 80 de grupos como Glutamato Ye-Yé y Los Bólidos–, decidió registrarlo como marca «por si se cansaba», o incluso si en algún momento decidía usarlo como periodista o para su propio medio de comunicación.
También cuenta que no ha recibido ninguna compensación del grupo, ni siquiera algún tipo de invitación a uno de sus conciertos –»Diego, si estás leyendo esto: unas entraditas», dice con sorna–. Y revela que le parece normal que usen su nombre porque, reconoce, a ella misma le gusta mucho. Aunque, dice, hubiera preferido que usaran su nombre grupos musicales que le gustan más, como Los Bengala o Putochinomaricón. «De todos modos me parece más sonoro Saritina Montiel o Chus Lampreave que mi nombre», remata.
Tras publicar su recomendable debut homónimo, Carolina Durante no han cesado de dar conciertos durante todo 2019 tanto en salas como festivales. Rematan el año, de hecho, doblando fechas en Madrid y Zaragoza tras agotar sendas primeras tandas de entradas, además de actuar en Barcelona, Victoria y San Cristóbal de la Laguna (Tenerife). Toda la info en sus redes sociales.
Horas después de que Billie Eilish anunciara una nueva gira mundial en 2020 –con parada en España, en una ciudad y evento por confirmar, la joven estrella del pop era la primera invitada de la temporada del longevo y premiado programa de variedades Saturday Night Live. Presentado en esta ocasión por Woody Harrelson, Eilish acudía a SNL junto a su banda –su hermano y productor, FINNEAS, y su batería, nada más– para interpretar dos canciones, dejando boquiabierto al telespectador medio sobre todo con su interpretación de ‘bad guy‘ –su primer número 1 en EEUU–.
Y es que Billie, al más puro estilo Lionel Ritchie en el icónico clip de ‘Dancing On The Ceiling‘, comenzó cantando su single en una pequeña habitación. Pero pronto cantar sobre el suelo le pareció demasiado mundano, y decidió pasar a las paredes laterales y, de ahí, al techo. Muchos en Twitterquedabanimpactados, aunque es un truco visual bastante conocido en el mundo del cine y la televisión, que básicamente consiste en fijar una cámara centrada en el eje de un espacio que gira –como se revela al final de la actuación–. Tras esta presentación, Billie y FINNEAS fueron al extremo opuesto, y apostaron por la sencillez extrema de la preciosa ‘i love you‘, solo con voz y guitarra.
Como decía antes, en las últimas horas se está especulando con las posibles ubicaciones de ese único concierto en nuestro país en 2020. Por fechas, coincide con dos festivales de la envergadura de Mad Cool y Bilbao BBK Live, en los que podría perfectamente encajar –en Portugal, por ejemplo, actúa dentro de la programación del NOS Alive–. Aunque también se especula con la posibilidad de que apueste por un recinto en Madrid o Barcelona más grandes que el WiZink Center y Palau Sant Jordi, aunque parece una apuesta más arriesgada. Suponemos que sabremos más en breve.
‘Bone Tomahawk’ aterrizó en el festival de Sitges como un caníbal en una guardería. Su sorprendente mezcla de western clásico a lo ‘Centauros del desierto’ y gore italiano con antropófagos puso patas arriba la edición de 2015. Tanto que su director, el debutante S. Craig Zahler (también compositor y guionista de sus filmes), se llevó el premio a la mejor dirección y el de la crítica. Quizá por eso la película tuvo distribución en España, aunque fuera minoritaria. Se estrenó en un par de salas en Madrid y Barcelona. La siguiente película, la brutal ‘Brawl in Cell Block 99’, ya jugó en las grandes ligas. Se pudo ver en el festival de Venecia y en el de Toronto, además de volver a Sitges. Sin embargo, paradójicamente, en España no encontró distribución. Se estrenó directamente en DVD y plataformas.
Con la tercera, ‘Dragged Across Concrete’, ha ocurrido lo mismo. De nuevo se vio en Venecia y Sitges, y de nuevo se ha estrenado en plataformas (por ahora en Rakuten TV) y seguramente se lanzará en DVD. Ni siquiera el protagonismo de dos estrellas como Mel Gibson y Vince Vaughn ha conseguido que se estrene. Es cierto que con el auge del streaming (en los próximos meses llega Apple TV y Disney+), cada vez más películas van a ir de los festivales a internet sin pasar por las salas. Pero teniendo en cuenta la cantidad de mediocridades que se estrenan cada semana y lo “cinematográficos” que son los filmes de Zahler, el esmero con el que compone sus planos, es una pena no tener la opción de verlas en una sala de cine.
Como es habitual en este director, ‘Dragged Across Concrete’ (que se puede traducir como “arrastrado por el asfalto”), comienza con el ritmo de una película iraní de los noventa. De hecho, hay una secuencia, un plano fijo con Vince Vaughn zampándose un bocadillo dentro de un coche, que podría haber firmado el mismísimo Kiarostami. Zahler se toma su tiempo (la película dura dos horas y cuarenta minutos), perfila los personajes con paciencia y escribe los diálogos con buena caligrafía. El resultado de esta cocción a fuego lento son unos diálogos con mucha sustancia (a veces muy amarga), unos personajes muy bien construidos (con peso dramático y profundidad psicológica, incluidos los secundarios, lo que permite que luego te importen), y una enorme sensación de verosimilitud en las acciones, por muy excesivo, salvaje y pulp que se vuelva todo.
La estructura narrativa también es muy eficaz. El director desarrolla varias tramas paralelas, en ocasiones muy cortas (atención a la que protagoniza Jennifer Carpenter), que se van entrelazando como en una malla de alambre de espino. Con la vista puesta en el thriller setentero (el director ha citado ‘El Príncipe de la Ciudad’, ‘Taxi Driver’ o ‘Tarde de Perros’), la película transita con paso firme y a ritmo de soul por varios subgéneros, de la buddy movie policíaca (la química entre Gibson y Vaughn es fantástica) a la película de atracos, pasando por el thriller con psicópata enmascarado, e incluso el drama racial. Al final, como es habitual en Zahler, la violencia explota como los cráneos rotos a pisotones en ‘Brawl in Cell Block 99’. Aunque no es tan gore como sus predecesoras, es igual de impactante. Un brutal puñetazo grindhouse de uno de los directores fundamentales del cine de género contemporáneo. 8’5.
Menudo descubrimiento para el mundo del pop ha resultado ser Dorian Electra. Y es que aquellx artistx misteriosx que aparecía en ‘POP 2’ –otro de los talentos de Charli XCX es su peculiar antena para captar… eso, talentos– se ha revelado como un personaje fascinante y atractivo, que emplea una espectacular teatralidad para canalizar su lucha contra el encasillamiento en un sólo género. Un imposible mix de la Lady Gaga de ‘Born This Way’, ‘El fantasma de la ópera’, los Pet Shop Boys más góticos y PC Music que, además, no solo hace buenas canciones sino que las hace muy bien (obsérvese el matiz).
Y es que es indiscutible que ‘Flamboyant’, su primer disco oficial, tiene auténticos pelotazos, comenzando por cosas tan redondas y atractivas como los singles ‘Career Boy’, ‘Man To Man’, ‘Flamboyant’ y ‘Daddy Like’, y siguiendo por ‘Guyliner’ y ‘Emasculate’, dos de los cortes que no conocíamos que más rápidamente calan. Pero quizá lo mejor de ellas no sean sus melodías o estructuras, sino el lenguaje y la estética que Dorian Electra Fridkin (recordemos que es su nombre real, para más inri) trabaja para mostrárnoslas. Y no, no hablo (sólo) de sus fotos promocionales, sus vídeos y sus directos, auténticas fiestas cosplay entre lo medieval, Mad Max y RuPaul’s Drag Race, que sobre todo celebran la “I” de LGTBI.
Lo que musicalmente llama más la atención de ‘Flamboyant’ no es fascinante su uso del bubblegum pop llevado a ese extremo próximo al heavy metal más rococó –el disco está poblado por delirantes solos de guitarra, cuando no giros metaleros, como en ‘fReAkY 4 Life’– y decadente, oficiado de la mano de productores relativamente poco conocidos como ABSRDST, Robokid, Eric Cross y Dylan Brady. Lo más alucinante es su manera de usar el Autotune de una forma extrema y asombrosamente creativa, modulando constantemente su voz para que nunca sepamos si puede atribuirse a un hombre o a una mujer. Y es que Dorian Electra emplea el arte para retratar su fluidez, la imposibilidad de encajar a su persona en los arquetipos humanos tradicionales.
También en sus letras, que con ingeniosos juegos de palabras y yuxtaposiciones ridiculizan al machismo recalcitrante en textos tan divertidos/serios como los de ‘Man To Man’ (“¿Eres lo bastante hombre como para ablandarte? / ¿Eres lo bastante duro para abrirte?”) y ‘Emasculate’ (“Cástrame / Extirpa al hombre de mí / (…) Te ruego que vengas a salvarme”). Eso cuando no exhiben su orgullo queer, como en la lúgubre y preciosa ‘Adam & Steve’ (“Y Dios me creó a mí, y a Adán y EstEvan / Y Él me ama”), ‘Guyliner‘ («Soy un tío, no te sorprendas / si me tomo mi tiempo para acicalarme / No hay razón que me impida / marcar la línea de mis ojos, sienta muy bien») y ‘fReAkY 4 Life’ (“Oigo cómo me llaman / Oigo lo que me dicen / No soy muy “guay”, no / Pero nunca cambiaré”).
A veces, cuando el disco muestra algún punto flaco (como ‘Musical Genius’ y ‘Live By The Sword’, que andan tan justas de melodía como sobradas de parafernalia), uno piensa en los primeros singles que Dorian Electra lanzaba en 2016 –temas de electropop corrientucho como ‘High Heels’, ‘Vibrator’ o ‘Drag’–, y se pregunta si en realidad ‘Flamboyant’ sería un disco así de ramplón de no haber contado con toda la parafernalia ética y estética que lo rodea. Pero es una hipótesis que no cabe plantearse: este disco es lo que es porque Dorian Electra es como es –libre y sin complejos– en este momento. Así que hay que celebrar su singularidad, su valentía, su teatro y esperar que siga adelante incluso con más fuerza y confianza.
Calificación: 7,9/10 Lo mejor: ‘Career Boy’, ‘Man To Man’, ‘Flamboyant’, ‘Guyliner’, ‘Adam & Steve’, ‘Daddy Like’ Te gustará si te gustan: Charli XCX, Kim Petras, Allie X, la Lady Gaga de ‘Born This Way’ Escúchalo:Spotify
Lana Del Rey ha publicado este año el que será uno de los discos mejor valorados de 2019, ‘Norman Fucking Rockwell!‘. El quinto álbum oficial de Lana incluye claramente algunas de las mejores canciones de su carrera, como ‘Mariners Apartment Complex’, ‘Venice Bitch’ y ‘The greatest‘, que tienen las mismas hechuras de clásico que ‘Video Games’, ‘Born to Die’ o las más recientes ‘Love’ y ‘Tomorrow Never Came’ con Sean Ono Lennon.
Todas estas canciones sonaban históricas a primera escucha (bueno, ‘Love’ no tanto, fue más «grower» en mi caso), y lo mismo sucedía con la pista que da nombre al disco, ‘Norman Fucking Rockwell!’. Sin referencias directas al pintor de ‘Freedom from Want’, que sí aparece mencionado en ‘Venice Bitch’, la canción dejaba ya en los primeros segundos del disco probablemente su frase más icónica, dirigida a una posible ex pareja: «goddamn, man-child / you fucked me so good that I almost said «I love you». A esta le seguía una reprimenda de las buenas («eres divertido y salvaje, pero no sabes ni la mitad de la mierda que me has hecho pasar») antes de revelar Lana la identidad del sujeto en cuestión, un hombre inmaduro («actúas como un niño aunque mides 1,90») que ha resultado ser un pretencioso poeta de Laurel Canyon, «un sabelotodo» que en realidad «se odia a sí mismo» y que aburre a cualquiera en cualquier fiesta.
Y precisamente Laurel Canyon es uno de los temas recurrentes en ‘Norman Fucking Rockwell!’, desde portadas alternativas del álbum hasta ciertas letras, pasando por supuesto por el sonido de la mayoría de sus canciones, en la onda de pop orquestal y psicodélico californiano de los 60 y 70. En el caso de ‘Norman Fucking Rockwell!’, sus melodías y arreglos han despertado no pocas comparaciones con el trabajo de dos artistas posteriores, Tori Amos y sobre todo Fiona Apple, aunque la canción en realidad no puede ser más Lana en todos los sentidos. En ‘Norman Fucking Rockwell!’, la artista convierte el discurso Laurel Canyon en una nueva obra maestra que sumar a su repertorio, acompañándose -en compañía de su productor Jack Antonoff- por un escalofriante arreglo orquestal del que cabe destacar la presencia del trombón de Phillip Peterson, que con delicadeza y poso triste lleva el tema a su conclusión. El estreno de la canción en Nueva York, con la entrada en el escenario absolutamente estelar de Lana y el público cantando la canción a pleno pulmón, pone los pelos de punta.
No hay single de Taylor Swift en 40 Principales, ni en todo el top 100 de Promusicae, ni en todo el top 200 de Spotify España. Nuestra sensación respecto a ‘Lover’ puede ser por tanto que no está funcionando nada bien. Sin embargo, el álbum sí continúa un mes después de su edición en el top 10 de la lista de “streaming álbumes” y en otros países se está vendiendo mejor de lo que sugerían el funcionamiento de ‘ME!’, ‘You Need to Calm Down’ o ahora ‘Lover’, una canción muy mona, pero que se mantiene humilde en el puesto 42 en Reino Unido y en el puesto 49 en Estados Unidos. Semanas después de su interpretación en los MTV VMA’s, no se sabe si va a durar hasta Navidad.
Ninguna de las tres ha terminado de dar un nuevo número 1 a Taylor Swift, pero tampoco ninguna se ha hundido demasiado rápido. La aceptación espontánea de canciones como ’The Man’ y ‘Cruel Summer’ es muy buena, pero tampoco ninguna apunta a ser ese gran “dark horse”… Y sin embargo, las ventas de ‘Lover’ se mantienen excelentes, camino a igualar los 5 millones de copias que terminó vendiendo ‘reputation’. Ya van 1,7 millones de unidades vendidas a nivel global, el disco se mantiene sólido en el top 10 británico y en el top 5 estadounidense, y aunque el entusiasmo es mucho menor en la Europa continental, en ningún caso se puede hablar de descalabro. No sé si las cifras le dan para atreverse a hacer un Wanda en Madrid para 50.000 personas como dicen los rumores, sobre todo si no viene acompañada de más superestrellas en un microfestival, pero Taylor volverá a estar entre lo más vendido del año una vez más.
Flops
La telonera de la pasada gira de Taylor Swift de nuevo no está corriendo la misma suerte y sus resultados comerciales son mucho más modestos de lo que merece. ‘Charli’ es una nueva genialidad de Charli XCX pero el público generalista no responde. El disco ha conseguido un buen top 28 en España y lo que es mejor, una entrada similar en streaming; un top 42 en Estados Unidos o un top 92 en el difícil mercado francés. Pero el descalabro de la segunda semana va a ser épico. Lo avanza lo que ha pasado en su país, Reino Unido, donde en su segunda semana cae del puesto 14 al puesto 74, en tan solo 7 días.
El principal responsable es la falta de apoyo de radios y playlists tipo “Today Hits”. Nadie esperaba que se radiara algo tipo ‘2099’ o ‘Click’, ¿pero alguien entiende por qué ‘Blame It On Your Love’ no tiene cabida en la radiofórmula británica? ¿De verdad son más radiables cosas que han pasado recientemente por la playlist de Radio One como ‘People’ de The 1975 o ‘Small Talk’ de Katy Perry? Es triste, pero parece complicado que ‘Charli’ llegue mucho más allá de las 100.000 unidades a nivel mundial.
Este sábado se conocía el fallecimiento de José Rómulo Sosa Ortiz, más conocido por su nombre artístico José José, alias bajo el que se convirtió en una de las figuras más importantes de la canción mexicana en los años 70. Tenía 71 años y desde 2017 estaba combatiendo un cáncer de páncreas que finalmente no ha superado.
Hijo de dos conocidos cantantes de ópera, José José se educó en el canto lírico puesto que su padre, el tenor José Sosa –con el que mantuvo una relación tormentosa, debido al alcoholismo de aquel–, no le permitía escuchar rock o cualquier otra música popular. Tras comenzar tímidamente, siendo aún adolescente, su carrera musical, su gran espaldarazo llegó con su participación en el Festival de la OTI de 1970. Allí hizo una interpretación memorable de ‘El triste’, su primer gran éxito. No ganó el festival, pero desde entonces se le consideró prácticamente un héroe nacional.
A partir de entonces, sus éxitos se multiplicaron a lo largo de toda la década con temas románticos de canción melódica como ‘Vive’, ‘Todo es amor’, ‘El príncipe’ –dando lugar a su apodo, «El Príncipe de la canción»–, ‘Amar y querer’ y ‘Gavilán o paloma’, que fue quizá su tema más conocido en España. Se estima que vendió en todo el mundo unos 100 millones de álbumes, extendiendo su repercusión a Estados Unidos, donde actuó con frecuencia. Pero esos éxitos –que también cosecharía como actor–, irían acompañados de graves crisis por un alcoholismo que, decía, heredó de su padre y por el que entró en rehabilitación numerosas ocasiones.
Como otras figuras de la canción melódica, su éxito se prolongó en los 80 y decayó en los 90 y 00, que fue cuando comenzó a empeorar su salud. Curiosamente, cuando hace tres semanas moría Camilo Sesto, circuló mucho una foto suya junto a este, Juan Gabriel y Rocío Durcal, de los que José era, paradójicamente, el último superviviente.
Desde que en 2017 publicaran ‘Hardwired… to Self-Destruct‘, Metallica no han dejado de girar por todo el mundo, incluyendo nuestro país: en 2018 llenaron rápidamente 3 fechas en recintos de aforo medio de Madrid y Barcelona, regresando este año a dos estadios de las mismas ciudades, con éxito similar. Pero ahora, cuando se disponían a acometer el tramo de Australia y Nueva Zelanda de este tour, deben parar.
Así lo han anunciado públicamente con un comunicado en su web y redes sociales, y las razones no son precisamente el cansancio. Parece ser que su vocalista y guitarrista, James Hetfield, ha recaído en sus adicciones al alcohol y otras drogas. «Como la mayoría de vosotros probablemente sabéis, nuestro hermano James ha estado luchando intermitentemente contra la adicción durante muchos años. Ahora él, desafortunadamente, ha tenido que volver a un programa de tratamiento para recuperarse de nuevo», dicen, añadiendo que tratarán de reorganizar la gira por Oceanía en cuanto «la salud y la agenda» lo permitan.
Las adicciones de Hetfield fueron retratadas en el documental sobre el grupo ‘Some Kind of Monster‘ (2004), sometiéndose después a una terapia de desintoxicación que, según él mismo afirmó en 2017, le había mantenido sobrio durante 15 años. Ojalá que vuelva a solventar ese problema en breve y él y Metallica retomen su actividad pronto.
Hace unos días se anunciaban las nominaciones a los premios Grammy Latinos 2019, con la relativa sorpresa (y alegría) de encontrar a Rosalía entre los artistas más nominados, casi a la par del omnipresente Alejandro Sanz. Pero, repasando las distintas categorías y los premios principales, llamaba la atención no encontrar en las listas de estos últimos a un artista como Bad Bunny, que ha marcado un hito en los mercados latinoamericanos (y también anglosajones) al publicar a finales de 2018 su debut largo ‘X 100PRE‘, que además de haber sido un éxito global es un disco notable.
El puertorriqueño no está, sin embargo, en categorías como Álbum del Año, donde ‘El Mal Querer’ compite con discos de pop, como ‘#ELDISCO‘ o los de Luis Fonsi y Ximena Sariñana, con Rubén Blades representando la salsa y Andrés Calamaro el rock. Y queda relegado a las categorías urban, donde en realidad hay un poco de todo, desde el pop comercial de Anitta y De La Ghetto al dancehall-pop, a lo Ozuna, de Sech y Feid. Tampoco aparece en Grabación del Año ni en Canción del Año, relegando ‘Tenemos que hablar’ junto a Daddy Yankee a la categoría Mejor Fusión. Ni siquiera aparece en Mejor Canción Urbana, donde sí está J Balvin –que compite consigo mismo con ‘Caliente’ y ‘Con altura’–. Pero no hay rastro de nombres como Maluma, Anuel AA o Karol G, autores de varios éxitos este año. Y Ozuna, que arrasaba en los últimos premios Billboard Latinos, apenas asoma con ‘Baila baila baila’.
Esto ha supuesto un manifiesto descontento por parte de estos y otros artistas del ámbito del reggaeton, que entiende que estos premios están discriminando al género, a pesar de que la industria sí goza al máximo con los beneficios y atención que sus canciones y discos aportan. Precisamente esos artistas, encabezados por dos de los nombres que sí optan a premio, Daddy Yankee y J Balvin, han lanzado no ya un boicot pero sí una protesta pública –a la que se han sumado los citados Maluma y Anuel AA, además de Natti Natasha– bajo el hashtag #sinreggaetonnohaylatingrammy por lo que consideran una falta de respeto: «A pesar de estar nominado, no estoy de acuerdo de la manera que trataron al género y a muchos de mis colegas. Recuerden una cosa muy importante, su plataforma no fue la que creó este movimiento. Esto va más allá de un premio. Esto es cultura, credibilidad, pertinencia y RESPETO», dice el puertorriqueño.
Esto ha provocado la crítica de muchos, que consideran que el reggaeton puede quejarse de su supuesta ausencia en estos premios mucho menos que otros géneros musicales. El periodista español Arturo Paniagua, por ejemplo y tras bromear con que Balvin estaba «secándose las lágrimas con billetes de 100 dólares», les decía: «¿Quieren que los nominen? Cuenten otras historias, innoven en la producción, ábranse a otros géneros. Todo eso se puede conseguir manteniendo el espíritu festivo. Y menos lloros, que en esas 51 categorías hay artistas que ya querrían la popularidad y la visibilidad que tienen ustedes». Más vehemente era Residente –al que recientemente veíamos, precisamente con Bad Bunny, liderando protestas contra el ex-presidente de Puerto Rico, ya dimitido–, emitiendo un vídeo en el que se burlaba sardónicamente de la queja.
Ante estas críticas, el colombiano J Balvin no ha querido dejar las cosas así, y ha subido un vídeo en el que da explicaciones más pormenorizadas de su protesta y aboga por crear más categorías y que sean votadas por personas especializadas: «No estamos diciendo que no importan los otros géneros y artistas. Lo que queremos decir es que utilizan nuestro poder mediático (…), lo cual no quiere decir que sea mejor música, mejor producida o mejor escrita, pero sí tenemos una historia en la que (el reggaeton) ha sido denigrado. Donde le dicen «urbano», (lo) dejan tan abierto (…) Al final toda la música es urbana, porque viene de una historia, espacios, culturas. No estoy de acuerdo con utilizarnos para el rating y después no llevarnos lo que nos merecemos en nuestras categorías. Estos no son unos premios del que más vende, los que más streaming tienen, los que el pueblo más quiere… pero hay una realidad. Pero los que están votando dentro de las categorías tienen que conocer qué es reggaeton, qué es trap, qué es un buen álbum de reggaeton, qué es un buen álbum de trap. Porque una persona que sepa mucho de salsa puede no tener las condiciones para saber qué es un buen álbum de reggaeton».
Horas después, la Academia Latina de la Grabación que organiza los Latin Grammy respondía con un comunicado recogido por algunos medios. Ellos se escudan en que los nominados responden a una votación de los miembros de la Academia, y que esta no influye en sus votos. Añaden que respetan y admiran «a todos los géneros que componen el mundo de la música latina», asegurando que la Academia lideró la tarea de reconocer al «reggaeton (música urbana)» en varias categorías, adaptándose a la evolución de la música». Y, para finalizar, invitan «a los líderes de la comunidad urbana/reguetonera a involucrarse con la Academia, participar en el proceso, y participar en debates que mejoren la Academia».
Lo cierto es que, aunque se hagan chanzas y parezcan –con toda la paradoja que conlleva eso– problemas del Primer Mundo si no una pataleta de niños ricos, esto abre un debate interesante sobre la cultura hispana en América. Porque, recordemos, hace poco suscitaba polémica el hecho de que Rosalía (con precisamente J Balvin) ganara el premio al “Mejor vídeo latino” por ‘Con altura’. Y el mundo se pregunta ¿cómo se dirime lo que es y lo que no es “latino”? ¿Lo latino es un género en sí mismo? Así se extrae de ese tótum revolútum que, quizá, ha dejado de tener sentido… si es que alguna vez lo tuvo.
¿Quieren que los nominen? Cuenten otras historias, innoven en la producción, ábranse a otros géneros. Todo eso se puede conseguir manteniendo el espíritu festivo. Y menos lloros, que en esas 51 categorías hay artistas que ya querrían la popularidad y la visibilidad que tienen uds
Keane han vuelto tras un descanso de 7 años que no ha sido exactamente tal en lo personal, pero durante los cuales diversos artistas les han reivindicado, notablemente Lily Allen, cuya versión de ‘Somewhere Only We Know’ para una campaña navideña alcanzaba el número 1 en Reino Unido en 2013 cuando la original solo había sido top 3, y la ganadora del Grammy a Álbum del año Kacey Musgraves, que ha cantado este tema varias veces en directo, dejando junto al propio Tom Chaplin una actuación que pone los de punta.
Sin expectativas de que ‘Cause and Effect’ vaya a suponer un gran «comeback» comercial para Keane, que llegaron a vender 6 millones de copias de su debut, al menos el álbum sí representa una mejoría respecto a ‘Strangeland‘ sin dejar de ser otro disco de Keane. Los problemas personales de Tim Rice-Oxley han inspirado las canciones del largo esta vez y su secuencia narra claramente una historia, la de su divorcio (‘You’re Not Home’ habla de una casa vacía) hasta el encuentro de un nuevo amor (‘Chase the Night Away’), pasando por algún que otro episodio de autodestrucción (Rice-Oxley fue detenido en 2014 tras sufrir un pequeño accidente de tráfico al conducir ebrio, pasó varias horas en una celda y de eso habla ‘Strange Room’). Tom Chaplin vuelve a ser un intérprete perfecto para estas canciones de desamor, sufrimiento y superación, hasta el punto que a veces parece que las letras las haya escrito él. Cuando en ‘Threads’ canta “quizá se acabó nuestro momento, perdóname, recuerda que soy un buen hombre, no me odies, estaba enamorado y colgando de un hilo”, es difícil no conmoverse.
Ambos hacen muy buen equipo. ‘The Way I Feel’, menos personal pues habla sobre los efectos de la fama en general, es otro estupendo single de Keane, mientras ‘Love Too Much’, inspirada en Ariana Grande como nos ha contado Rice-Oxley en una entrevista, aunque nunca lo dirías, es uno de sus temas más «radio-friendly»; pero el disco encierra sorpresas. La intro de ‘You’re Not Home’ está inspirada en ‘San Jacinto’ de Peter Gabriel, pero podría estarlo en ‘Vespertine‘ de Björk, y similar por estructura es ‘Put the Radio On’, que empieza con una primera parte ligeramente psicodélica para después romper en una emocionante segunda mitad que parece buscar el dramatismo de una balada de ABBA. Tras el precioso outro de ‘Strange Room’, canción en la que Rice-Oxley dialoga con un oficial desde su celda tras haber sido detenido, el álbum pierde fuelle melódico aunque remonta en la esperanzada ‘Chase the Night Away’, pero las letras siguen siendo interesantes como demuestra ‘Stupid Things’: su estribillo, que enumera una serie de excusas absurdas, líricamente está muy bien construido y no puede sonar más sincero. Es imposible no empatizar con Rice-Oxley llegados a este punto y desearle buena suerte, la que afortunadamente encuentra hacia el final del disco.
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ‘The Way I Feel’, ‘Love Too Much’, ‘Put the Radio On’, ‘Strange Room’ Te gustará si te gusta: mucho Keane, los primeros Coldplay, Travis… esas cosas Escúchalo:Spotify
‘Creedme’, emitida por Netflix, tenía muchos ingredientes para ser una de las grandes series de la temporada. Empezando por el material de partida. ‘An Unbelievable Story of Rape’ es una investigación sobre los errores policiales en los casos de violaciones con la que los periodistas T. Christian Miller y Ken Armstrong ganaron el Pulitzer en 2016. El artículo fue publicado en internet por la organización sin ánimo de lucro ProPublica, y luego adaptado en forma de podcast con el título ‘This American Life’, y como libro, ‘Creedme’, publicado en España por Libros del K.O.
Luego están las creadoras de la serie: la guionista Susannah Grant, nominada al Oscar por ‘Erin Brockovich’, quien también dirige dos episodios; la escritora Ayelet Waldman, conocida por la novela ‘El amor y otros imposibles’ (Umbriel) y el polémico ensayo ‘Qué día más bueno. Tomar LSD en microdosis me cambió la vida’ (Reservoir Books); y su marido, el reputado novelista, también ganador del Pulitzer, Michael Chabon (‘Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay’, ‘Chicos prodigiosos’). Y, por último, la pareja de directores, Lisa Cholodenko (‘Los chicos están bien’, ‘High Art’) y Michael Dinner (‘Masters of Sex’, ‘Justified’), de probada solvencia; y su estupendo trío de actrices protagonista: la prometedora Kaitlyn Dever (‘Súper empollonas’, ‘Las vidas de Grace’), la secundaria de lujo Merritt Wever (tiene dos Emmy por ‘Nurse Jackie’ y ‘Godless’) y la conocida Toni Collette.
Sin embargo, a pesar de todos estos mimbres, ‘Creedme’ no es la gran serie que podría haber sido. Por dos razones principalmente: una dirección demasiado plana, sin personalidad, “televisiva” en el peor sentido del término (el capítulo final se acerca demasiado a las estrategias narrativas y la caligrafía visual de un añejo telefilme de sobremesa); y un discurso que, por muy necesario que sea, en ocasiones parece grabado con un buril en muchas de las secuencias de la serie. El mensaje está demasiado subrayado y expuesto con poca sutileza, con algunos diálogos que parecen escritos para instruir al espectador en vez de para que los personajes se comuniquen de forma verosímil.
Aun así, ‘Creedme’ es una serie bastante recomendable. También por dos razones. La primera es su fabuloso pulso narrativo. La serie está estructurada en dos tramas situadas en diferentes tiempos y lugares, que avanzan en paralelo de manera muy fluida: una más dramática, en la que se narra el caso de una violación y se denuncia la cultura de la duda que rodean estas acusaciones (esa cultura tan presente en la actualidad y de la que tanto rédito político sacan formaciones como Vox, que quieren hacer creer que hay colas de mujeres en las comisarias poniendo denuncias falsas); y otra más policíaca, en la que se describe de forma minuciosa la investigación que emprende una detective (fabulosa Merritt Wever) y su posterior colaboración con otra policía (una algo afectada Toni Collette).
La segunda razón es su sincera perspectiva de género. ‘Creedme’ no es un drama criminal “feminizado” de forma artificial en un despacho de Hollywood, de esos que simplemente cambian el género de los protagonistas por cuestiones de “tendencias” de mercado. La serie está llena de detalles que delatan la presencia de una mirada femenina (y feminista) detrás de la cámara: desde el propio tratamiento visual de las violaciones y la atención a la experiencia de las víctimas, hasta la inclusión de escenas tan aparentemente triviales pero tan significativas como la de la mirada intimidatoria de un hombre en la barra de un bar. De hecho, gran parte de la eficacia del discurso de la serie reside en el contraste entre las dos formas de abordar un mismo hecho por parte de la policía: el distinto grado de importancia que se otorga a un caso de violación y a otro, los diferentes protocolos de actuación, los dispares niveles de empatía con las víctimas…
Gracias a estas virtudes, ‘Creedme’ trasciende las convenciones del drama social “necesario”, ese que enmascara su anorexia creativa poniéndose camisetas con lemas comprometidos, y se posiciona como un sólido drama policial capaz de alumbrar injusticias, sacudir conciencias y generar debates. 7.
Este viernes se ha estrenado la que, con mucha probabilidad, será una de las canciones más escuchadas de lo que queda de año, sino también del que viene. Y es que sumar a Cardi B y Post Malone –actual número 1 en USA con ‘Hollywood’s Bleeding‘–, dos de los nombres más prominentes de la actual escena rap-pop estadounidense es casi una garantía de éxito. Buena jugada la del marroquí –aunque establecido en Nueva York– French Montana, que ha unido a ambos en su nuevo single ‘Writing On The Wall’.
Así que no nos extrañaría lo más mínimo ver cómo esta canción copa los charts de Estados Unidos y quizá Reino Unido con relativa rapidez. Pero no solo por el tirón de la suma de sus partes –que también, y en la que también hay que contar la co-producción del jamaicano Rvssian–, sino porque tiene un potencial comercial más que evidente. Y es que, los tres MCs se desenvuelven de maravilla, cada uno con su estilo personal, sobre una base de ese dancehall-pop que lleva años explotando Drake y que no parece agotarse (al menos de momento). Esta vez, la producción del citado Rvssian –junto a Chasio y Louis Bell, autor de varios hits de Post Malone– es bastante seductora y elegante, con esa guitarra que va conduciendo el tema y que sirve en bandeja el gancho del tema, muy pop.
Quizá en una metáfora de cómo puede llegar a arrasar esta canción en las listas, el vídeo del tema presenta a los tres protagonistas convertidos en gigantes que, al más puro estilo Godzilla, no pueden evitar arrasar una metrópolis al campar a sus anchas por ella. El vídeo, co-dirigido por el propio Karim Kharbouch (que comienza mostrando su salto, literalmente, de un suburbio de Marrakech a Nueva York), es una mezcla de product-placement salvaje y escenas bastantes cómicas, como la de Cardi liándola parda con los helicópteros que la acechan… con un salto de cama sexy.
Nuevo viernes intenso, este último del mes de septiembre, para nuestra playlist Ready for the Weekend. Para nosotros, el lanzamiento de ‘Brujería‘, nuevo (y recomendado) trabajo de La Bien Querida, es el lanzamiento más importante de la semana… pero no el único. Pese a demorarse el ‘Jesus Is King’ de Kanye West, hoy se publican álbumes de Delafé, Lagartija Nick –que, como curiosidad, puede escucharse en streaming en una única pista–, Temples, The New Pornographers, Mourn, Tegan and Sara, Girl Band, el rapero DaBaby, Moon Duo –no confundir con Moon Vision, dúo catalán que también public hoy su debut largo– y David Hasselhoff, que lanza un (muy) sorprendente disco de versiones, ‘Open Your Eyes’. Además, Noel Gallagher’s High Flying Birds lanza su segundo EP de electrorock de la temporada y Marcelo Criminal lanza su primer disco para Sonido Muchacho. John Newman y Astrid S publican también trabajos de media duración.
En cuanto a singles, si bien la semana había sido discretita –apenas han destacado los nuevos temas de Manel, DJ Shadow, Mónica Naranjo, Don Patricio y Javier Corcobado, que estrenábamos en exclusiva–, hoy contamos con nuevas canciones de Maluma & J Balvin, French Montana feat. Cardi B & Post Malone, Diplo & Jonas Brothers, Nicki Minaj (que no se va, se queda, como Cristina Cifuentes), Maria Rodés, Broken Bells, Coque Malla, Mariana Montenegro (ex-Dënver), Foals, Meghan Trainor, Flume, Ariel Pink, White Lies, Ben Watt (el ex-EBTG anuncia nuevo disco), The Japanese House, Vincent Delerm, Vanessa Paradis, Boys Noize feat. Francis and the Lights, Gianluca feat. Javiera Mena, Madee (el grupo post-emo-rock de The New Raemon se reúne, 12 años después), Alizzz & MC Buzzz (venga zetas), Buscabulla, Galantis, H.E.R., Ïzia feat. Dominique A, Ortiga, Sticky M.A., Tei Shi (con Blood Orange), ELYELLA ft. The Prussians, Natalia Lafourcade (aportando versos sexuales en español a un tema de la canadiense Anjulie), los murcianos GLAS, Jimmy Eat World, Robin Thicke y muchos más.
Hoy también se publican dos de esas cajas mastodónticas: una, de The Beatles, que celebran el 50 aniversario de ‘Abbey Road’ con una edición Superdeluxe con tomas inéditas de estudio, demos, etcétera; y dos, una caja sumaria con todas las grabaciones de Los Nikis, incluido su EP de este año para Sonido Muchacho. Además, completamos la playlist con el avance de un disco póstumo de Harry Nilsson, la canción inédita que Christina Aguilera presta a la BSO de la versión animada de ‘La familia Addams’, la que canta Sam Smith con Renée Zellwegeren ‘Judy’, el avance de un EP conjunto de Cate Le Bon & Bradford Cox (Deerhunter) y una curiosa versión de ‘Glory Box’ a cargo de The Mynabirds.
Poco después de visitar grandes estadios en España, Billie Eilish ha anunciado un nuevo tour mundial para continuar presentando su excelente disco ‘When We All Fall Asleep, Where Do We Go?’. El tour comenzará el 9 de marzo en Florida y continuará por Estados Unidos y Canadá durante todo ese mes de marzo y abril, en mayo y en junio visitará Latinoamérica, y en julio será el turno de Europa.
La primera fecha será en España, pero curiosamente es el único caso de todo el póster en el que no se revela de qué ciudad se trata, lo que hace pensar que podría tratarse de un festival. El próximo concierto de Billie Eilish en España será exactamente el 9 de julio, día que comienzan tanto Mad Cool como Bilbao BBK Live.
No obstante, también podría tratarse de un concierto de Billie sola en algún tipo de recinto, como otros de la gira que ya se conocen, como el de cierre de esta nueva parte del tour en el O2 de Londres el 27 de julio, los del Manchester Arena, el Lanxess Arena de Colonia o el Ziggo Dome de Ámsterdam. En cambio, las fechas de Lisboa, Italia, Francia y Bélgica, serán en festivales, como informa el NME:
9 July 2020 Spain, TBC
10 July 2020 Lisbon, Portugal, NOS Alive (festival)
13 July 2020 Amsterdam, Netherlands, Ziggo Dome
14 July 2020 Berlin, Germany, Mercedes-Benz Arena
15 July 2020 Cologne, Germany, Lanxess Arena
17 July 2020 Milano, Italy, MIND (Area Expo) (festival)
18 July 2020 Paris, France, Lollapalooza (festival)
19 July 2020 Werchter, Belgium, Werchter Boutique (festival)
21 July 2020 Manchester Arena
22 July 2020 Manchester Arena
24 July 2020 Arena Birmingham
26 July 2020 London, The O2
27 July 2020 London, The O2
Además de cantante de Future Islands y por tanto intérprete de la gran ‘Seasons (Waiting on You)’, Samuel T. Herring es rapero. Lo era incluso antes de darse a conocer al gran público dentro de Future Islands como cualquier fan del grupo sabrá, y su alias de siempre parece el nombre de un escritor alemán de los años 30: Hemlock Ernst.
Tras publicar un EP con Madlib en 2015 y colaborar con gente como Clams Casino, Earl Sweatshirt o BadBadNotGood, Herring ha anunciado que su primer disco de rap en solitario, ‘Back at the House’, sale el 25 de octubre. Es una colaboración con el «beatmaker» californiano Kenny Segal, con quien Herring ya había colaborado, por ejemplo en el álbum de 2015 ‘So The Flies Don’t Come’.
‘Down’ es el primer avance de ‘Back at the House’ y promete sorprender a quien tuviera dudas de que Herring es un buen rapero. Su «flow» puede llegar a impresionar en ciertos puntos de la canción, sobre todo en los más rápidos (¿será Eminem una influencia?) mientras la base musical de la canción es mucho más elegante y sutil, pues se vertebra básicamente en un ritmo de hip-hop producido con batería y un arreglo de piano fragmentado. Herring, por cierto, aparecerá en el recién anunciado nuevo disco de DJ Shadow, concretamente en el tema titular.
‘Back at the House’:
01 North to South
02 Messy
03 Bless the Fire
04 Slabs of the Sunburnt West
05 Addicted Youth
06 Down
07 The One
08 Jargonne
09 Stone Soup
10 Back at the House
11 Less Unsettled
Hoy hace justo un año que salía al mercado ‘Shallow’, como adelanto de la banda sonora de la nueva versión de ‘Ha nacido una estrella‘, el debut en la dirección de Bradley Cooper con Lady Gaga como protagonista. La cantante terminaba nominada al Globo de Oro y al Oscar a la mejor actriz y, aunque se quedaba sin ninguna de las dos estatuillas, sí recibía algún que otro galardón como el Critics Choice compartido con Glenn Close, y sobre todo el cariño de la gente. La reconciliación con el público generalista, sin duda alguna, ha sido su mejor regalo.
Como ya apuntamos hace 11 meses en el artículo «Las 5 claves del éxito de ‘Shallow’«, en el que hablábamos de las razones por las que Lady Gaga estaba recuperando fans, una de las razones del éxito de la canción que subrayábamos era cómo se dirigía al público mayoritario. Su discografía ha tenido un par de destellos de genialidad como ‘Venus’ o ‘Perfect Illusion’ muy difícilmente comprensibles por el oyente casual, pero desde luego este no era el caso. En Forbes apuntaban que el 66% de las personas que acudieron al estreno de ‘Ha nacido una estrella’ en Estados Unidos eran mujeres, el 68% era mayor de 35 años y el 42% tenía más de 50 años. Nada que ver con el target comercial de ‘Applause’. Aunque seguramente estos datos se han equilibrado, al menos desde mi experiencia personal, sí creo que por primera vez en mucho tiempo se ha escuchado a mujeres de distintas edades afirmar que les gustaba una canción de Lady Gaga. No solo a hombres.
‘Shallow’ fue número 1 enseguida en Reino Unido y en aquel momento parecía un hit que superaría a ‘The Cure’ y a ‘Million Reasons’, pero no a los temas de los dos primeros discos de Lady Gaga. Lo que más tiraba para atrás era el sonido de fondo de la película y los aplausos que sonaban en la grabación, haciéndolo sonar excesivamente dependiente del estreno de la cinta, que todavía no había llegado. La decisión artística desconcertó a nuestra redacción, que se debatió entre criticar su «cochambrosilla producción» -ese típico AOR que tanto se odiaba en los 80 y tanto gusta a Lady Gaga desde niña- y tildar el tema como «correcto, de corte clásico». Quien más acertó fue, de nuevo, curiosamente, una chica, nuestra redactora Mireia Pería: “Es una balada poderosa, melodramática, calculadamente desgarrada, algo impostada en su emoción quizás, empezando por esa guitarra a lo ‘More Than Words’, continuando con la factura clásica de hit adulto, su muy cuidado crescendo… Otra muestra más de que la evolución de Lady Gaga a gran diva de la canción le está saliendo estupendamente bien. Y, por supuesto, se merienda a Bradley Cooper. Pero eso era ya previsible”.
Un panorama similar, moderado, se respiraba en el hilo correspondiente de nuestros foros, donde los usuarios recibían muy bien el tema, pero sin hablar de la cima de la carrera de la cantante. Xtian23 indicaba que ‘Shallow’ le parecía «mejor que Juanita» (el disco ‘Joanne’). Denial indicaba: «me gustó Shallow aunque me molestó un poco el ruido del «público»». Ibop adivinaba «Maravilla. Esta canción sólo puede no gustarle a las feas» y respondía a aquellos que decían que Bradley sobraba: «Nos sobra porque somos maricones, pero muchas mujeres americanas mojarán las bragas con su parte. Yo creo que han sido listos y hecho bien en sacar una canción con ambos».
También hay quien opinaba: «Pues me he quedado como si nada con la canción. Not my cup of tea». Una opinión significativa por dos razones: porque por mucho que triunfe esta no es la Gaga preferida para una parte de nuestros lectores (otros temas suyos han funcionado muchísimo mejor en nuestro humilde top semanal, sin ir más lejos ‘Perfect Illusion’ o ‘Applause’) y sobre todo por lo que pasaría después: el tema estaba todavía muy, muy lejos de tocar techo, de mostrar su grandiosidad, algo que sucedería varios meses más tarde, tras la emisión de los Oscars. La llama de ‘Shallow’ se mantendría viva durante semanas gracias a la buena recepción de la película, en la que tiene un protagonismo brutal (no, no es la canción de los créditos como se pretendía al principio); y la cinta recaudaría 440 millones de dólares a nivel global habiendo costado 36. Pero sería con la bonita actuación en la ceremonia de los Oscars donde se desquitaría de una rocambolesca presentación en vivo en los Grammy que ya no está en Youtube, se haría con galardón a Mejor Canción y alcanzaría el top 1 en Estados Unidos tras viralizarse en Youtube.
200 millones de visualizaciones avalan a esta actuación, pero lo mejor es que se relanzó ya para siempre el tema, que hoy suma 858 millones de reproducciones en Spotify y 700 millones en Youtube en su versión oficial. Son 1.560 millones de reproducciones que dejan atrás la suma de ‘Bad Romance’, hasta ahora el gran clásico de Lady Gaga (1.440 millones en total); pero que además no dejan de crecer a cada día que pasa. Un año después de su edición, ‘Shallow’ aún es top 51 en el top global de Spotify, sumando más de 1 millón de escuchas a diario, y con todo un futuro de manera recurrente en radios adultas. Ya nos lo contaba en una interesantísima entrevista Mark KitCatt, responsable del sello de Adele en España: «Cuesta mucho que las radios comerciales programen las baladas, lo que pasa es que si funciona una balada, funciona mucho». En España, ‘Shallow’ es doble platino sin haber llegado nunca al top 10.
Estas cifras han sido todo un respaldo por supuesto para Lady Gaga, que ahora se supone que va a volver a la electrónica y tendrá muy difícil llegar a una cantidad de público tan grande y tan variado, para su mano derecha Mark Ronson, y para dos personas que se nos suele olvidar que estuvieron involucradas en la composición: Andrew Wyatt de Miike Snow (!) y Anthony Rossomando, colega de Carl Bârat de los Libertines en aquella cosa llamada Dirty Pretty Things (!!!). Una gente con la nómina resuelta de por vida, entre la que por supuesto despunta Lady Gaga. Después de este pelotazo en el que además se esconde una metáfora sobre «ahondar», sobre «alejarte de la superficie» y sobre huir de «lo poco profundo», que se refiere tanto al amor como al arte… ¿le tentará seguir una línea similar o la única opción es ofrecer algo como reacción?
BTS y Becky G habían dado pistas de una posible colaboración, que hoy viernes descubrimos se trata en realidad de un single conjunto entre la intérprete de ‘Mayores’ y uno de los siete integrantes de la popular boyband surcoreana, Jung Ho-seok (정호석), conocido por el alias de j hope.
El autor de ‘HOPE WORLD’ y «Becky from the Block» presentan un tema bastante divertido ya desde su mismo título, ‘Chicken Noodle Soup’, pero que resulta tener bastantes ganchos esparcidos a lo largo de su minutaje y además bastante efectivos. El «let it rain, I clear it out» de Becky es uno de esos ganchos infalibles de la canción, también el puente R&B interpretado por ella engancha; aunque es el tontorrón estribillo «chicken noodle soup, chicken noodle soup, chicken noodle soup with a soda on the side» el que parece diseñado desde el segundo cero para viralizarse. Y para muestra el videoclip de la canción, en el que j hope interpreta esta frase mientras hace algo parecido al baile de la gallina, como buscando un nuevo ‘Gangnam Style’… o no. El secreto de ‘Chicken Noodle Soup’ es que no es 100% original, pues se basa en un sample de otro tema llamado ‘Chicken Noodle Soup’ publicado en 2006, de Webstar y Young B con la participación de AG aka The Voice of Harlem.
Son los bailes atléticos de j hope y los de sus bailarines los que terminan llamando más la atención de este videoclip dirigido por YongSeok Choi y rodado en lo que parece un polígono industrial por el que vemos coches saltarines o un tanque caer del cielo. Aunque confirmando que j hope y Becky G hacen un buen equipo, podría decirse que las coreografías de él son tan indiscutibles como el carisma de ella rapeando cosas como «chicken noodle soup o pollo con espagueti / ninguna de estas mujeres tiene el flow que tiene Becky», «carita de santa pero friqui» o «definitivamente la mejor de las escenas, la gente que critica simplemente me da pena». Habría que ser muy desaborío para que esto no te arranque al menos una sonrisilla…
J Balvin y Maluma han lanzado su anunciado single conjunto, ‘Qué pena’. Ambos ya habían colaborado en el pasado, pero nunca habían compartido tema como artistas principales. Y son conscientes de que su colaboración era esperada, pues al final de ‘Qué pena’ J Balvin anuncia «finalmente, había que hacerlo» y Maluma responde: «lo bueno tarda».
Y ‘Qué pena’ es otro single efectivo de J Balvin y Maluma, en este caso con la afinada producción que esperas sobre todo del autor de ‘Vibras‘, no carente de matices. Tras ella se encuentra el productor Alejandro Ramírez, más conocido como Sky Rompiendo y colaborador habitual de Balvin. Además de Ramírez, el compositor texano Edgar Barrera (’11PM’ de Maluma, ‘El anillo’ de J Lo) y el «beatmaker» DeeMad (‘Que calor‘) también aparecen en los créditos de composición y producción de ‘Qué pena’.
Similar por sonido a ‘Contra la pared’ de J Balvin y Sean Paul, ‘Qué pena’ es puro tonteo. El estribillo rima «qué pena» con «tu nombre no, pero tu cara me suena» antes de proceder a mover ficha abogando por el acercamiento mutuo y con la aprobación de la amiga de la sujeta en cuestión: «salgamos ya de este dilema / que yo no lo recuerde no te quita lo buena». El vídeo está dirigido por Colin Tilley (Iggy Azalea, Britney ft. Tinashe, Nicki Minaj), y ahí se acaban las cosas interesantes que decir sobre él.