Como en Reino Unido, Louis Tomlinson es número 1 de álbumes en España con su nuevo disco ‘How Did I Get Here?‘. El ex miembro de One Direction mantiene una base muy fiel de seguidores que le permite también ser número 1 en Holanda y Bélgica. En Italia y Alemania ha quedado en el número 2, y en Francia, en el número 5. En el Billboard 200, ha de conformarse con el puesto 16.
Otra entrada destacada es la de Nacho Vegas, que llega al puesto 11 con ‘Vidas semipreciosas‘. Este estupendo nuevo disco es top 2 en la subtabla de vinilos, tan solo por detrás de Louis Tomlinson. Otros discos de Nacho Vegas llegaron al top 3 en España, como ‘La zona sucia’ o ‘Violética’, aunque es cierto que en tiempos previos al streaming, menos competitivos.
También os hemos hablado recientemente de Metrika, que aparece en el número 47 con ‘Jane Doe in the Dream House‘, un EP de tan sólo 5 canciones; o de Leïti, que se cuela en el número 99 con ‘Sene kor sene’.
La lista de entradas se completa con ‘Megadeth’ de Megadeth en el número 4, ‘Una mudanza’ de Hens en el puesto 76 e ‘Infinito’ de Yandel en el número 90.
Asimismo hay que destacar la subida de ‘¿Dónde es el after?’ de Rawayana: pasa del 24 al 18, un nuevo máximo, representando la subida más fuerte de estos días, y coincidiendo con el anuncio de su gira.
Martin mantiene el número 1 de JENESAISPOP con ‘Otro verano’, aunque Jessie Ware acecha en el puesto 2 con su nuevo single. Jessie Ware protagoniza la entrada más fuerte dejando ‘Aperture’ de Harry Styles en el número 3. Otras entradas destacadas han sido las de Arctic Monkeys en el top 5, y Robbie Williams y Tove Styrke en la zona media de la tabla. Nacho Vegas y BLAYA, entre los que se cuelan en el top 40.
Olivia Dean es la última ganadora del Grammy a Artista Revelación, pero aquí ya sabíamos que su música era digna de reconocimiento. A nivel comercial, poco le falta a la artista británica. ‘Man I Need’ fue uno de los mayores hits de 2025 y ocupa actualmente el tercer puesto del Hot 100, pero no es, ni de lejos, la única joya de ‘The Art of Loving’. ‘So Easy (To Fall In Love)’ es la Canción del Día.
Una cosa es llegar al top 10 de las listas británicas con una canción que ni siquiera ha salido como single. Otra muy diferente es posicionar el mismo tema en el número 9 del Top 50 Global de Spotify y en el puesto 16 del Hot 100. La encantadora ‘So Easy’ ha conseguido por sus propios méritos. Es una gran canción de pop, sí, pero está lejos de ser una fórmula.
Abre con una breve intro de trompetas y guitarra eléctrica para pasar a la base tan clásica que recorre todo el tema, con una acústica que se mueve en el reino del jazz, la bossa nova… El resultado es pura clase por todas partes. Alguien escribió en los comentarios de YouTube que es el tipo de canción que te hace «extrañar una relación que nunca tuviste», y no puede ser más acertado.
Mientras, Dean pone «la guinda del pastel» en la letra, describiéndose a sí misma como la persona perfecta de la que enamorarse: «Soy la mezcla perfecta de sábado noche y el resto de tu vida / Cualquiera con un corazón estaría de acuerdo». Ella lo hace sencillo: «Es muy fácil enamorarse de mí / Así que pégame un toque», canta en el estribillo. De momento, estamos enamorados hasta las trancas de su música.
Los Grammys 2026 estuvieron marcados por la merecida (y política) victoria de Bad Bunny, llevándose el Grammy a Álbum del Año por ‘Debí Tirar Más Fotos’. Las actuaciones, otro año más, pasaron a un segundo lugar y lo cierto es que pocas de las 18 totales sorprendieron realmente. Bruno Mars siendo una parodia de sí mismo, el extraño medley de Artistas Revelación, el típico homenaje… A continuación, 5 actuaciones que merecieron la pena.
Tyler, the Creator
Se sabe ya que el rapero californiano es uno de los mejores en el escenario. Si hemos dicho que la mayoría de actuaciones no han sorprendido, todo lo contrario se aplica a Tyler. Caracterizado como el personaje principal de ‘CHROMAKOPIA’, este comenzó con una eléctrica interpretación de ‘Thought I Was Dead’. Pinceladas de ‘Like Him’ suenan mientras el artista conversa con Regina King. El resto de la actuación -atropellándose a sí mismo, volando el decorado por los aires durante ‘Sugar On My Tongue’ y bailando hasta el infinito- es una delicia.
Justin Bieber
La actuación del canadiense ha sido una de las más comentadas y se ve a simple vista por qué. Guitarra, espejo, pedal y boxers: lo único que acompañaba a Bieber en el escenario. Más allá de esto, la interpretación de ‘Yukon’ no solo fue una de las más disfrutables, sino también de las más reales. Siendo coherente con lo transmitido en su era de ‘SWAG’, Justin ha optado por mostrarse tal y cómo es, prescindir de artificios y poner todo el foco en la música. Los fans ya están pidiendo esta versión en plataformas.
Sabrina Carpenter
Da igual que no haya ganado ninguna estatuilla, porque en lo que se refiere a actuaciones Sabrina siempre es un sí rotundo. Conceptos interesantes, diversión, presencia y desparpajo vocal son algunos de los elementos que la artista siempre incorpora en sus números, y su aerolínea particular al son de ‘Manchild’ no fue diferente. Incluso le perdonamos que incluyese una paloma al final del número sin razón aparente. PETA ya le ha llamado la atención.
Lady Gaga
Con un outfit tan pesadillesco como icónico, Lady Gaga incendió el escenario -literalmente- convirtiendo ‘Abracadabra’ en un banger de rock absoluto. Sí, comparado con otras actuaciones que hemos visto de ella esta es más bien minimalista, pero tanto la realización del número, con planos rápidos y estáticos, como la nueva vía musical que toma la canción son igualmente fascinantes. Y además te toca los teclados.
Homenaje a D’Angelo y Roberta Flack, dirigido por Ms. Lauryn Hill
Nadie se imaginaba que los Grammys de este año incluirían un dueto de la mismísima Ms. Lauryn Hill con D’Angelo, lo cual nunca ocurrió cuando el visionario cantante estaba con vida. ‘Nothing Even Matters’, sacada del clásico álbum de Hill, es el tema con el que comienza el emocionante homenaje a dos gigantes del soul y el R&B. A esto le sigue un carrusel de artistas y temazos: Jon Batiste, Leon Bridges, John Legend, Chaka Khan, Wyclef Jean… Y que además cierra con un mini regreso de los Fugees con ‘Killing Me Softly With His Song’. Qué más pedir.
This D’Angelo and Roberta Flack tribute led by Lauryn Hill is how the #GRAMMY producers should have done Prince’s, Michael Jackson’s, Aretha Franklin’s, Luther Vandross’ and Whitney Houston’s tributes – the right singers in their style and subgenre #GRAMMYs2026#grammyspic.twitter.com/buVc9Do8ik
La lista de singles española no ha pasado por demasiados cambios esta semana. La gran novedad es el último single de Harry Styles, que ha entrado directamente en el puesto 21 de la lista. En nuestro país, el artista británico no ha tenido el mismo éxito que en Estados Unidos y Reino Unido.
En ambos sitios, ‘Aperture’ ha aterrizado directamente en el número 1. En el Billboard Hot 100, este representa el tercer single del británico en alcanzar lo más alto de la lista, después de ‘As It Was’ y ‘Watermelon Sugar’. La primera de estas llegó a estar 15 semanas seguidas en el puesto, mientras que la segunda solo pasó una semana en el número 1, después de haber debutado en el 60.
No hay más entradas en la primera mitad de la lista, pero sí encontramos ‘MVLAN’ de YOVNGCHIMI y JC Reyes, que ha experimentado la mayor subida de la semana. Esta ha pasado del número 61 hasta el puesto 28 de la clasificación. A partir del top 50 tenemos las colaboraciones de Rawayana y Manuel Turizo (‘Inglés en Miami’) en el número 63, y la de Luis Fonsi y Feid (‘Cambiaré’) en el número 71.
Chuck Negron, cofundador y cantante de la banda Three Dog Night, ha fallecido a los 83 años en su residencia de California. Este había estado atravesando un cuadro de insuficiencia cardíaca durante los últimos meses y padecía enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) desde hace tres décadas.
En 1967, Negron fundó Three Dog Night junto a Danny Hutton y Cory Wells, consolidándose en los años siguientes como una de las bandas más importantes del rock estadounidense de finales de los 60 y principios de los 70. Su álbum debut, de 1968, llegó a ser platino.
Negron poseía una inconfundible voz, inmortalizada en algunas de las canciones más conocidas de la banda, tales como ‘Joy To The World’, ‘One (Is The Loneliest Number)’ o ‘Easy To Be Hard’. En total, Three Dog Night llegaron a colocar 21 canciones en el Top 40 de Billboard y 11 dentro del Top 10.
El resto de discos de la banda también gozaron de un cierto éxito comercial, hasta la disolución del grupo a mediados de los 70. Negron pasó por una etapa inestable alrededor de esta época a causa de las adicciones, pero consiguió retomar el camino musical en los años 90 con una carrera en solitario.
Harry Styles ya ha conseguido su tercer número 1 en el Billboard Hot 100. Lo ha hecho, como era de esperar, con su single más reciente. ‘Aperture’ es también el primer adelanto del esperadísimo cuarto disco del artista británico, ‘Kiss All The Time. Disco, Occasionally’. Este estará disponible el próximo 6 de marzo.
Como regalo por su 32º cumpleaños, Styles ha ascendido directamente al primer lugar de la lista de éxito estadounidense. Ya lo consiguió con ‘As It Was’, con la que llegó a estar 15 semanas seguidas en el codiciado puesto. ‘Watermelon Sugar’, que llegó a estar una semana en el número 1 de la lista en 2020, debutó originalmente en el puesto 60.
En España, el single de Styles no ha corrido la misma suerte. ‘Aperture’ ha aterrizado en las listas españolas en el puesto 21. En las listas estadounidenses, el británico ha desplazado ‘I Just Might’ de Bruno Mars al 6º puesto, mientras que Olivia Dean, justo cuando ha ganado el Grammy a Artista Revelación, ocupa la tercera posición con ‘Man I Need’.
Hayley Williams está en uno de los mejores momentos de su carrera. En 2025, la vocalista de Paramore no solo ha lanzado un disco de 20 temas, ‘Ego Death At A Bachelorette Party’, y colaborado con David Byrne en ‘What Is The Reason For It?’. También le ha dado tiempo a formar un nuevo grupo llamado Power Snatch. Como todo lo que ha venido haciendo, merece mucho la pena.
Power Snatch es un proyecto colaborativo junto al productor y multiinstrumentista Daniel James, que ya había trabajado con la artista en diferentes ocasiones, incluido su último LP. La única canción del grupo disponible en plataformas es ‘ASSIGNMENT’, una pesada pieza de spoken word que bebe tanto del grunge como del pop y en la que Williams se pregunta algo esencial: «¿Por qué los hombres?».
‘ASSIGNMENT’ funciona bien por sí misma, pero no hay que dejarse engañar por ella. No es el único single disponible de Power Snatch. En su página de Bandcamp, de forma gratuita, podemos disfrutar de otras tres grandes canciones que muestran la versatilidad del proyecto. ‘DMs’ tiene toques de shoegaze, con su bajo BPM y efectos de sonido, pero es esencialmente un pop de guitarras y piano: «Recuerdo cuando era tu chica», canta Williams.
Algo que tienen en común estas tres canciones es su instantánea familiaridad. No por parecer copias de otros temas, sino por las buenas melodías que exhiben. En ‘DUH’, Williams recuerda tanto a Avril Lavigne, por su toque naíf, como a Lily Allen, por su personal forma de escribir.
En esta, la de Paramore enumera todas las cosas en las que piensa, desde «los 40», «la menopausia» y «palmeras» hasta «juntarme con tíos de bandas que me doblan la edad». Hasta deja una línea digna de caption de Instagram: «Pienso en ‘Wayne’s World’ de la forma en la que algunos piensan en ‘El Padrino'».
‘HOLE IN THE CEILING’ es la composición más curiosa del grupo hasta ahora. Williams canta sobre «enamorarse de nuevo» mientras la canción va desde el rock alternativo hasta el pop con un fascinante cambio de melodía. De fondo, diferentes samples de saxofones y drones crean ambiente. En el estribillo, Williams suena a… ¿Jessica Pratt?
Juanjo Bona acaba de dar por finalizada la primera gran gira de su carrera, ‘Tan mayor y tan niño’. Como no podía ser de otra forma, el concierto tuvo lugar en la Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza, que se convirtió en un templo del arte de la región en cuanto Amaral apareció por sorpresa en el escenario.
‘Recardelino’ fue una de las grandes sorpresas del año pasado, tanto por venir de un concursante de OT como por su interesante mezcla de folclore aragonés y sonidos modernos. Lo más importante: contenía muy buenas canciones. Bona llevaba en la carretera desde marzo de 2025 y, después de completar 34 fechas, ha finalizado la gira en el que ha descrito como «el día probablemente más especial y feliz de mi vida».
A modo de homenaje a su tierra, el extriunfito ha cantado ‘Toda la noche en la calle’ en todas las fechas de la gira. Anoche, mientras el público ya estaba bastante emocionado por cantar un clásico del pop español, Amaral se encontraba en el lado del escenario esperando el momento perfecto para completar la sorpresa. Así se ve en el vídeo que ha subido la artista a redes, en el que se ve claramente el instante en el que la gente pierde la cabeza.
Amaral no fue la única invitada de la noche, con Chiara Oliver sumándose para ‘Golondrinas’, Fresquito y Mango para ‘Mándame un audio’ y Martin, por supuesto, en ‘El destello’. En la última parte del concierto, con la emocionante ‘Últimamente’, un coro de voces de Magallón acompañó a Bona en el escenario.
Eva, invitada sorpresa en el fin de gira de Juanjo Bona en Zaragoza. Qué emocionante es que te reciban así en tu tierra! Gracias Juanjo, gracias Zaragoza❤️ pic.twitter.com/F64k0h9M4Z
Dice Louis Tomlinson que por fin se siente “artista”, después de años en los que no se ha percibido a sí mismo así en absoluto. Tras la separación de One Direction hace ya diez años, Tomlinson buscó credibilidad artística en los códigos del indie y el brit-pop, pero ni su debut, ‘Walls‘ (2020), ni su segundo trabajo, ‘Faith in the Future‘ (2022), eran obras esenciales.
Con el tercero, Tomlinson afirma haber ganado una mayor confianza en su propuesta, y la buena noticia es que ha llegado hasta ahí abrazando el pop. En ‘How Did I Get Here?’, guitarras y teclados suenan ahora luminosos, californianos y ligeramente psicodélicos, reflejando la paz interior lograda por Tomlinson en estos años. “Ha pasado mucho tiempo desde que me he podido sentir bien”, ha declarado a Rolling Stone UK, en alusión al fallecimiento de su madre y su hermana con un año de diferencia, y al de Liam Payne en 2024.
Las nuevas canciones de Tomlinson -que el artista presentará en España– suenan apropiadamente edificantes y, bajo la producción del alemán Nicolas Rebscher (ex-integrante de Lauter Leben), apuestan por un estilo saturado y medio alternativo que remite a la propuesta de artistas situados históricamente a medio camino entre el pop comercial y el indie rock, como Portugal. The Man, Tame Impala y Foster the People.
De una edulcorada mezcla de la música de esos grupos salen temas “bigger than life” como ‘Lemonade’ o ‘Palaces’, o cortes igualmente destacados como ‘On Fire’ o ‘Imposter’, que mezclan de forma agradable ritmos disco y guitarras con el puntito justo de distorsión, sonando claramente “tameimpalescos”. Donde pierden es en lo impersonal de las letras de Louis Tomlinson, que recurren constantemente a metáforas muy manidas (“Running into the light, chasing satellites” en ‘Broken Bones’) y acaban resultando de lo más inocuas e inofensivas.
Las imágenes de “fotos vacías” en ‘Dark to Light’, de la vida como «cinta de correr» en ‘On Fire’ (porque te mueves pero no avanzas), o de “girasoles” que representan algo parecido a la felicidad en ‘Sunflowers’ no son las más imaginativas que nos puedan venir a la mente. Con alguna mención ocasional y medio cómica a la «paranoia» causada por el síndrome del impostor, las letras de Tomlinson no son malas de por sí, simplemente se leen estandarizadas al máximo y las podría cantar cualquiera.
Aún así, el bienestar sienta bien a Louis Tomlinson y se traduce en una ligereza compositiva que deja temas tan monos como ‘Sunflowers’ o, sobre todo, ‘Sanity’, que parece un single perdido de Foster the People. Cuando se pone emo en ‘Broken Bones’ o imita a los Red Hot Chili Peppers en ‘Jump the Gun’, usando sus riffs pero no su gracia, el artista convence menos, pero ‘How Did I Get Here?’ ofrece una escucha cohesiva, a la vez que exhibe una faceta diferente del artista.
Entre las novedades de la semana, llama la atención un tema llamado ‘Que no nos pase como a Los Javis’, el que está llamado a ser el nuevo hit de L Kan. El grupo de synth-pop se ha caracterizado desde los años 2000 por entregar canciones desenfadadas, costumbristas y muy ilustrativas desde su mismo título. Entre otras, podemos hablar de ‘Todo por placer’, ‘Ay Marie Kondo’ o ‘Aburrida de estar salida’. Canciones que labraron el camino a proyectos tan exitosos como Ojete Calor o Las Bistecs.
‘Que no nos pase como a Los Javis’ nace del trauma que ha supuesto para la cultura pop la ruptura de Javier Calvo y Javier Ambrossi, sobre la que habló este último hace unos días en La Revuelta. ¿Cuánto tiempo aguantarán trabajando juntos?
L Kan entiende muy bien el terror de unir lo laboral con lo personal porque también contiene en su formación una pareja: la co-líder Belén y el teclista Luis, ambos muy conocidos en la escena por el club Ochoymedio que comparten con DJ Smart. Belén y Luis son de hecho los únicos autores de la canción.
Olav después es, como siempre, quien pone la voz a este tema junto a Belén, expresando en clave de humor inquietudes como «que el amor se nos acabe y nos quede solo el trabajo». También hay una mención a la actriz Anna Castillo.
Musicalmente, ‘Que no nos pase como a Los Javis’ logra ser un divertido tema muy identificable de L Kan, con sintes como prestados de Kraftwerk y OMD que realizan riffs instrumentales, los habituales en los años 80. La banda sonora de los ‘Cazafantasmas’ y ‘Don’t Go’ de Yazoo podrían ser una referencia en la producción del tema, a cargo del mismo Luis García Morais.
Natanya es una cantante de 23 años del oeste de Londres que ha despuntado en el último año gracias a singles de R&B de sonido 2YK como ‘Foolish’ o ‘Dangerous’, virales en TikTok, u ‘On Our Time’, que ha llegado a oídos de SZA, quien la ha recomendado en sus redes. Y que una de las artistas más sumamente mainstream de Estados Unidos recomiende la música de una desconocida artista británica, no es moco de pavo.
Por cierto, Natanya es la primera sorprendida de que ‘On Ur Time’ haya calado, ya que es el tema que cierra su EP ‘Feline’s Return’; un EP doble, si es que este concepto existe. No es un disco, es un «EP en dos actos».
La música de Natanya bebe del R&B de los dosmil, y si ‘Dangerous’ usa armonías propias de Brandy, ‘On Our Time’ recurre a beats típicos de Aaliyah. Es la Canción Del Día de hoy por su pegajosísimo estribillo, que podrían haber cantado Ashanti o las Destiny’s Child en su época. La base de ‘On Ur Time’ es tan típica de Timbaland que usa dos de sus trucos clave: la guitarra acústica y el ritmo sincopado.
Natanya, que estudió piano de joven, pronto descubrió que interpretar a Chopin o Rachmaninov no era lo suyo. Ella nombra dos discos clave en su educación musical, ‘Frank‘ (2003) de Amy Winehouse y ‘Cherry Bomb‘ (2015) de Tyler, the Creator, por su vulnerabilidad y flexibilidad musical.
‘On Ur Time’ es la típica canción sobre dos antiguos amantes convertidos en desconocidos. Pero Natanya aborda el tema no desde el drama, sino desde la despreocupación: «Es gracioso que ya no hablemos, es gracioso soñar con lo que podría haber sido». ‘On Ur Time’ transmite esa misma relajación e impasibilidad. En inglés tienen una palabra mejor: «carefree».
Los Grammy se han celebrado esta noche y han estado marcados por la victoria de Bad Bunny en la categoría más importante y por los discursos reivindicativos, especialmente a favor de la migración y en contra del ICE, por parte de Billie Eilish u Olivia Dean.
Pero también han pasado cosas en la alfombra roja. Chappell Roan ha elegido, sin duda, el look más arriesgado de la noche: un vestido clavado en sus pezones que dejaba su torso completamente al descubierto. Arriesgada también ha sido la máscara negra de Gesaffelstein (productor de Lady Gaga), que ha posado como si fuera una estatua de mármol viviente.
Entre los looks “diferentes”, aunque más convencionales, de la alfombra roja, hay que destacar los de Doechii -de púrpura-, Miley Cyrus en plan rockera o Ca7riel y Paco Amoroso vestidos con túnica. También han sido llamativos los colorines de PinkPantheress y el paralelismo de Zara Larsson y Nicki Nicole, que han posado juntas como divinidades venidas del Olimpo.
Y entre los artistas que han apostado por estilismos más bien clásicos se encuentran Bad Bunny, Sabrina Carpenter o Addison Rae, quien ha emulado a Marilyn Monroe. El negro ha tenido un especial protagonismo con Lady Gaga -que durante la gala cambió al granate- o la pareja formada por Justin y Hailey Bieber, aunque luego Justin ha actuado en gayumbos.
Algunos estilismos han generado confusión, como el de Harry Styles, que parecía llevar tres estilos diferentes entre chaqueta, pantalones y calzado. Esperamos que estuviera contento con su look, porque ha tenido que salir a entregar el premio a Álbum del año a Bad Bunny de esa guisa.
«Fuera ICE. No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos». Bad Bunny pronunciaba estas palabras al recoger de manos de Karol G y el humorista Marcello Hernández el Grammy a Mejor Disco Latino de Urban por ‘Debí tirar más fotos‘. El público estaba en pie. En ese momento de la noche Benito todavía no sabía si iba a ganar el Grammy más codiciado, el Álbum del Año, y no tenía ni un minuto de prime-time que perder.
Siguió diciendo: «Quiero decirle a la gente que no odie. Que no se contamine. El odio es más poderoso con más odio. Lo único más poderoso que el odio es el amor. Por favor, tenemos que ser diferentes. Si luchamos, tenemos que hacerlo con amor. Nosotros no les odiamos. Amamos a nuestra gente, amamos a nuestras familias, y ese es el modo de hacerlo». En primera fila aplaudiendo, J Balvin y Gloria Estefan.
La de Bad Bunny no fue la única protesta de la noche. Billie Eilish, que se hacía con el premio a Mejor Canción, declaró que “nadie es ilegal en tierra robada” e instó a los artistas a protestar: «Por muy agradecida que me sienta, sinceramente creo que no tengo nada más que decir, salvo que nadie es ilegal en tierras robadas. Sí, es muy difícil saber qué decir y qué hacer en este momento, pero me siento muy esperanzada en esta sala, y creo que solo tenemos que seguir luchando, alzando la voz y protestando».
Olivia Dean recordó ser «nieta de migrantes», Shaboozey y Kehlani también dieron discursos reivindicativos. Bon Iver recordó en la alfombra roja que «la verdadera labor está ahora mismo en las calles de Minneapolis”. Carole King, Justin Bieber y Jack Antonoff portaron una chapa contra el ICE. Si Lady Gaga aplaudió a rabiar a Benito cuando este ganó Álbum del Año, estando nominada, quizá es más porque también se ha pronunciado contra el ICE que porque sea cercana a la música de Puerto Rico.
La victoria de Bad Bunny en los Grammy con un disco enteramente grabado en español es una victoria para el pueblo latino y la población migrante. Así lo está declarando el propio Benito cuando dedica sus galardones «a todas las personas que han tenido que dejar su país» y «a todas las personas que han perdido un ser querido y han tenido que seguir adelante». Porque además el próximo domingo tendremos más de esto mismo cuando Benito protagonice el intermedio de la Super Bowl. Este se presume un show apolítico, familiar y blanco, pero si sigue la línea de Shakira y Jennifer Lopez primero, y Kendrick Lamar después, podría haber varios guiños sutiles y no tan sutiles a lo social.
La sola elección de Bad Bunny para la Super Bowl ha sido una extraña declaración de intenciones por parte de la liga nacional de fútbol, convirtiéndose rápidamente en un desafío a Trump. El presidente de Estados Unidos ha asegurado primero no saber quién es Bad Bunny, que no asistirá al partido y finalmente, «que es una pésima elección» porque «todo lo que hace es sembrar odio». «Soy anti ellos», ha declarado metiendo también en el saco a Green Day.
Hay que recordar que Bad Bunny no va a llevar su gira a Estados Unidos para evitar que se produzcan detenciones del ICE en las inmediaciones de sus conciertos. Corey Lewandowski, asesor del Departamento de Seguridad Nacional, ha declarado que “no hay ningún lugar en este país que proporcione un refugio seguro a las personas que se encuentran en Estados Unidos ilegalmente. Ni en la Super Bowl ni en ningún otro lugar (…) Los encontraremos. Los detendremos. Los mandaremos a un centro de detención y los deportaremos. Así que tengan en cuenta que esa es la situación real bajo esta Administración”.
Tras la muerte de dos personas en Minneapolis a manos del ICE, lo que ha lanzado a miles de personas a las calles, incluido Bruce Springsteen, los ánimos no pueden estar más caldeados. Los medios hablan del peor momento de popularidad de Trump y se espera una victoria demócrata en las elecciones de medio mandato que habrá este año.
Pero la victoria de Bad Bunny en los Grammy no es solo política, sino también cultural y estrictamente musical. Benito animó el mes de enero del año pasado -no hay más que ver qué aburrido ha sido el de este 2026- con un álbum sorpresa, que se posicionó enseguida como el mejor de 2025. No tuvo competencia, como mínimo, hasta la llegada de ‘LUX’.
Eran 17 canciones, muchas cartas de amor a Puerto Rico, celebrando géneros como la plena o la música jíbara, con la misma atemporalidad con que Juan Luis Guerra celebraba la bachata en los años 90. ‘Baile inolvidable’ era una fiesta de salsa, mientras ‘Café con Ron’ y DtMF’ se nutrían del talento de jóvenes músicos de escuelas locales. Cantos contra la gentrificación como ‘Lo que le pasó a Hawaii’ y celebraciones de la migración como ‘NuevaYoL’ conformaban un disco sólido, sin relleno, en el que hasta los featurings y el desamor estaban al servicio del mensaje del disco. En España van 6 discos de platino cuando faltan meses para que llegue el tour. Ha sido, de largo, el disco del año para el público de nuestro país.
Bad Bunny tuvo unas palabras también anoche para «todos los latinos que merecieron estar en esta tarima, recogiendo este premio». Alguien muy rápido en la realización decidió enfocar a Gloria Estefan en ese momento. Con 57 millones de hispanohablantes, es decir, más que España, Estados Unidos no volverá a ser el mismo país, le duela lo que le duela a Donald Trump.
Bad Bunny puede considerarse el gran ganador de los Grammys al haber obtenido el galardón a Álbum del Año por el excelente ‘Debí tirar más fotos’, también uno de los discos más exitosos de 2025 en Estados Unidos en el ámbito comercial. Benito obtenía también galardones como el Álbum de Urban Latino o Mejor Canción Global por ‘Eoo’.
Benito, que se ha quedado en el sitio cuando ha escuchado su nombre de boca de Harry Styles, ha subido al escenario con los ojos llorosos y ha dedicado el premio a Puerto Rico. Ha realizado su discurso en español pero justo ha introducido unas palabras en inglés: «Quiero dedicar este premio a todas las personas que tuvieron que dejar su tierra natal para perseguir sus sueños», en clara referencia a la migración. Su «beef» contra Trump continuará el próximo domingo en la Super Bowl en la que promete ser la semana más importante de su vida.
Sin embargo, el tema ‘Debí tirar más fotos’ no triunfaba en Mejor Canción o Grabación. Ha sido Billie Eilish quien se ha hecho con el premio a Canción del Año por el viral ‘Wildflower’, mientras Kendrick Lamar ha triunfado en Grabación junto a SZA por ‘luther’. Y en Kendrick hay que detenerse un momento porque también ha ganado varios premios en las subcategorías de rap, como Mejor Álbum por ‘GNX’, Mejor Canción por ‘TV Off’ y Mejor Canción de Rap Melódico por ‘Luther’. Incluso le encontramos en Mejor Actuación de Rap junto a Clipse, Pusha T y Malice.
También están repartidas las categorías de pop. Lady Gaga, que no ha logrado ninguno de los 3 premios principales, se hace con 4 estatuillas más, incluido Álbum de Pop del Año por ‘Mayhem’. Lady Gaga ha interpretado una versión electro-rock de ‘Abracadabra’ en la ceremonia -sigue sin existir ninguna otra canción de ‘Mayhem’- y ha tenido unas palabras de agradecimiento para su pareja y sus productores, así como de coraje para otras artistas mujeres. Lola Young ha perdido el Premio Revelación contra Olivia Dean pero ha ganado la Actuación de Pop por ‘Messy’.
La gran derrotada de la noche es Sabrina Carpenter, que no obstante ha aguantado muy bien el tipo mientras veía ganar a otros compañeros, y ha ofrecido una divertida actuación de ‘Manchild’. Situada en una aeropuerto, Sabrina, vestida de capitana, no azafata, se ha subido en una cinta y en un portamaletas rodeada de bailarines, equipajes e incluso una paloma blanca. El fondo country del tema ha quedado evidenciado en alguna coreografía.
Entre las curiosidades, Justin Bieber ha hecho una versión acústica de ‘YUKON’ tan solo con un boxer, una guitarra y un pedal.
Otras de las actuaciones de la noche han corrido a cargo de Bruno Mars (que ha interpretado ‘APT.’ y ‘I Just Might’ por separado), Tyler the Creator y un conjunto de «Artistas Revelación» como Addison Rae, Lola Young y Olivia Dean. También se ha realizado un tributo a Ozzy Osbourne.
Grabación del Año
Bad Bunny: “DTMF”
Billie Eilish: “Wildflower”
Chappell Roan: “The Subway”
Doechii: “Anxiety” Kendrick Lamar & SZA: “Luther” (ganador)
Lady Gaga: “Abracadabra”
Rosé & Bruno Mars: “Apt.”
Sabrina Carpenter: “Manchild”
Canción del Año
Bad Bunny: “DTMF” Billie Eilish: “Wildflower” (ganadora)
Doechii: “Anxiety”
Huntr/x: “Golden”
Kendrick Lamar & SZA: “Luther”
Lady Gaga: “Abracadabra”
Rosé & Bruno Mars “APT.”
Sabrina Carpenter: “Manchild”
Artista Revelación
Addison Rae
Alex Warren
Katseye
Leon Thomas
Lola Young
The Marías Olivia Dean (ganadora)
Sombr
Mejor Actuación de Pop
Chappell Roan: “The Subway”
Justin Bieber: “Daisies”
Lady Gaga: “Disease” Lola Young: “Messy” (ganadora)
Sabrina Carpenter: “Manchild”
Mejor Disco de Pop
Justin Bieber: Swag Lady Gaga: Mayhem (ganadora)
Miley Cyrus: Something Beautiful
Sabrina Carpenter: Man’s Best Friend
Teddy Swims: I’ve Tried Everything but Therapy (Part 2)
Mejor Disco de Urban latino
Bad Bunny: Debí Tirar Más Fotos (ganador)
Feid: Ferxxo Vol X: Sagrado
J Balvin: Mixteip
Nicki Nicole: Naiki
Trueno: EUB Deluxe
Yandel: Sinfónico (En Vivo)
Mejor Disco de Rap
Clipse, Pusha T & Malice: Let God Sort Em Out
Glorilla: Glorious
JID: God Does Like Ugly Kendick Lamar: GNX (ganador)
Tyler, the Creator: Chromakopia
Mejor Canción de Rap
Clipse: “The Birds Don’t Sing” [ft. John Legend, Voices of Fire]
Doechii: “Anxiety”
Glorilla: “TGIF” Kendrick Lamar: “TV Off” [ft. Lefty Gunplay] (ganador)
Tyler, the Creator: “Sticky” [ft. GloRilla, Sexyy Red & Lil Wayne]
Coco Jones: Why Not More?
Giveon: Beloved
Ledisi: The Crown Leon Thomas: Mutt (ganador)
Teyana Taylor: Escape Room
Mejor Disco de R&B progresivo
Bilal: Adjust Brightness
Destin Conrad: Love on Digital Durand Bernarr: Bloom (ganador)
Flo: Access All Areas
Terrace Martin & Kenyon Dixon: Come as You Are
Mejor Canción de R&B
Chris Brown Featuring Bryson Tiller: “It Depends”
Durand Bernarr: “Overqualified” Kehlani: “Folded” (ganador)
Leon Thomas: “Yes It Is”
Summer Walker: “Heart of a Woman”
Mejor Actuación Tradicional de R&B
Durand Bernarr: “Here We Are”
Lalah Hathaway: “Uptown”
Ledisi: “Love You Too” Leon Thomas: “Vibes Don’t Lie” (ganador)
SZA: “Crybaby”
Mejor Actuación de R&B
Chris Brown Featuring Bryson Tiller: “It Depends”
Justin Bieber: “Yukon” Kehlani: “Folded” (ganador)
Leon Thomas: “Mutt (Live from NPR’s Tiny Desk)”
Summer Walker: “Heart of a Woman”
Autor del Año
Amy Allen (ganador)
Edgar Barrera
Jessie Jo Dillon
Laura Veltz
Tobias Jesso Jr.
Productor del Año
Blake Mills Cirkut (ganador)
Dan Auerbach
Dijon
Sounwave
Mejor Ingeniería de Sonido
Best Engineered Album, Non-Classical
Alison Krauss & Union Station: Arcadia
Cam: All Things Light
Japanese Breakfast: For Melancholy Brunettes (& Sad Women) Pino Palladino & Blake Mills: That Wasn’t a Dream (ganador)
Mejor Disco Alternativo
Bon Iver: SABLE, fABLE The Cure: Songs of a Lost World (ganador)
Hayley Williams: Ego Death at a Bachelorette Party
Tyler, the Creator: Don’t Tap the Glass
Wet Leg: Moisturizer
Mejor Actuación de Alternativa
Bon Iver: “Everything Is Peaceful Love” The Cure: “Alone” (ganador)
Hayley Williams: “Parachute”
Turnstile: “Seein’ Stars”
Wet Leg: “Mangetout”
Mejor Disco de Rock
Deftones: Private Music
Haim: I Quit
Linkin Park: From Zero Turnstile: Never Enough
Yungblud: Idols
Mejor Actuación de Rock
Amyl and the Sniffers: “U Should Not Be Doing That”
Hayley Williams: “Mirtazapine”
Linkin Park: “The Emptiness Machine”
Turnstile: “Never Enough” Yungblud, Nuno Bettencourt & Frank Bello Featuring Adam Wakeman & II: Changes (Live From Villa Park / Back to the Beginning)” (ganador)
Mejor Canción de Rock
Hayley Williams: “Glum” Nine Inch Nails: “As Alive as You Need Me to Be” (ganador)
Sleep Token: “Caramel”
Turnstile: “Never Enough”
Yungblud: “Zombie”
Devo: Devo
Diane Warren: Relentless John Williams: Music by John Williams (ganador)
Pharrell Williams: Piece by Piece
Raye: Live at the Royal Albert Hall
Mejor Vídeo
Clipse: “So Be It” Doechii: “Anxiety” (ganador)
OK Go: “Love”
Sabrina Carpenter: “Manchild”
Sade: “Young Lion”
Mejor Canción para Banda Sonora
Elton John & Brandi Carlile “Never Too Late (From the Film Elton John: Never Too Late)” Huntr/x: “Golden” (ganador)
Jayme Lawson: “Pale, Pale Moon”
Miles Caton: “I Lied to You”
Nine Inch Nails: “As Alive as You Need Me to Be”
Rod Wave: “Sinners”
Mejor Banda Sonora
John Powell: How to Train Your Dragon
John Powell & Stephen Schwartz: Wicked
Kris Bowers: The Wild Robot Ludwig Göransson: Sinners (ganador)
Theodore Shapiro: Severance: Season 2
Mejor Recopilación de Banda Sonora
Timothée Chalamet: A Complete Unknown
Various Artists: F1® the Album
Various Artists: KPop Demon Hunters Various Artists: Sinners (ganador)
Various Artists: Wicked
Mejor Disco latino tropical
Alain Pérez: Bingo
Gilberto Santa Rosa: Debut y Segunda Tanda, Vol. 2 Gloria Estefan: Raíces (ganador)
Grupo Niche – Clásicos 1.0
Rubén Blades Featuring Roberto Delgado & Orquesta: Fotografías
Mejor Álbum Mexicana
Bobby Pulido: Bobby Pulido & Friends Una Tuya Y una Mía – Por la Puerta Grande (En Vivo) Carín León: Palabra de To’s (Seca) (ganador)
Fuerza Regida & Grupo Frontera: Mala Mía
Grupo Frontera: Y Lo Que Viene
Paola Jara: Sin Rodeos
Alejandro Sanz: ¿Y Ahora Qué?
Andrés Cepeda: Bogotá (Deluxe)
Karol G: Tropicoqueta Natalia Lafourcade: Cancionera (ganadora)
Rauw Alejandro: Cosa Nuestra
Mejor Remix
The Chemical Brothers & Chris Lake: “Galvanize (Chris Lake Remix)”
Huntr/x & David Guetta: “Golden (David Guetta Rem/x)” Lady Gaga & Gesaffelstein: “Abracadabra (Gesaffelstein Remix)” (ganador)
Mariah Carey & Kaytranada: “Don’t Forget About Us (Kaytranada Remix)”
Soul II Soul: “A Dreams a Dream (Ron Trent Refix)”
Mejor Disco de Electrónica
FKA twigs: Eusexua (ganador)
Fred Again..: Ten Days
PinkPantheress: Fancy That
Rüfüs Du Sol: Inhale / Exhale
Skrillex: F*ck U Skrillex You Think Ur Andy Warhol but Ur Not!! <3
Mejor Grabación Electrónica
Disclosure & Anderson .Paak: “No Cap”
Fred Again.., Skepta & PlaqueBoyMax: “Victory Lap”
Kaytranada: “Space Invader”
Skrillex: “Voltage” Tame Impala: “End of Summer” (ganador)
Mejor Dúo de Pop
Cynthia Erivo & Ariana Grande: “Defying Gravity” (ganadoras)
Huntr/x: “Golden”
Katseye: “Gabriela”
Rosé & Bruno Mars: “Apt.”
SZA With Kendrick Lamar: “30 for 30”
Mejor Álbum de Reggae
Jesse Royal: No Place Like Home Keznamdi: Blxxd & Fyah (ganador)
Lila Iké: Treasure Self Love
Mortimer: From Within
Vybz Kartel: Heart & Soul
Mejor Disco de Música Global
Anoushka Shankar Featuring Alam Khan & Sarathy Korwar: Chapter III: We Return to Light
Burna Boy: No Sign of Weakness Caetano Veloso & Maria Bethânia: Caetano e Bethânia Ao Vivo (ganadores)
Shakti: Mind Explosion (50th Anniversary Tour Live)
Siddhant Bhatia: Sounds of Kumbha
Youssou N’Dour – Éclairer le monde: Light the World
Angélique Kidjo: “Jerusalema”
Anoushka Shankar Featuring Alam Khan & Sarathy Korwar: “Daybreak” Bad Bunny: “Eoo” (ganador)
Ciro Hurtado: “Cantando en el Camino”
Shakti: “Shrini’s Dream (Live)”
Yeisy Rojas: “Inmigrante y Que?”
Mejor Disco de Pop Tradicional
Barbra Streisand: The Secret of Life: Partners, Volume 2
Elton John & Brandi Carlile: Who Believes in Angels?
Jennifer Hudson: The Gift of Love
Lady Gaga: Harlequin
Laila Biali: Wintersongs Laufey: A Matter of Time (ganadora)
Mejor Disco Americana
Jesse Welles: Middle Jon Batiste: Big Money (ganador)
Larkin Poe: Bloom
Molly Tuttle: So Long Little Miss Sunshine
Willie Nelson: Last Leaf on the Tree
Mejor Actuación de Americana
Jesse Welles: “Horses”
Maggie Rose & Grace Potter: “Poison in My Well” Mavis Staples: “Godspeed” (ganadora)
Molly Tuttle: “That’s Gonna Leave a Mark”
Sierra Hull: “Boom”
Mejor Disco Histórico
Doc Pomus: You Can’t Hip a Square: The Doc Pomus Songwriting Demos Joni Mitchell: Joni Mitchell Archives, Vol. 4: The Asylum Years (1976-1980) (ganadora)
Nick Drake: The Making of Five Leaves Left
Various Artists: Roots Rocking Zimbabwe – The Modern Sound of Harare’ Townships 1975-1980 (Analog Africa No.41)
Various Artists: Super Disco Pirata – De Tepito Para el Mundo 1965-1980 (Analog Africa No.39).
Mejores Notas en un Álbum
Amanda Ekery: Árabe
Buck Owens and His Buckaroos: Adios, Farewell, Goodbye, Good Luck, So Long: On Stage 1964-1974
Anouar Brahem, Anja Lechner, Django Bates & Dave Holland: After the Last Sky Miles Davis: Miles ’55: The Prestige Recordings (ganadora)
Sly and the Family Stone: The First Family: Live at the Winchester Cathedral 1967
Wilco: A Ghost Is Born (Expanded Edition)
Mejor Portada
Bad Bunny: Debí Tirar Más Fotos
Djo: The Crux
Perfume Genius: Glory Tyler, the Creator: Chromakopia (ganador)
Wet Leg: Moisturizer
Mejor Caja
Bruce Springsteen: Tracks II: The Lost Albums (ganador)
Duran Duran: Danse Macabre: De Luxe
Mac Miller: Balloonerism
Mac Miller: The Spins (Picture Disc Vinyl)
OK Go: And the Adjacent Possible
Tsunami: Loud Is As
Various Artists: Sequoia
La pre-ceremonia de los Grammys dejó como siempre grandes ganadores en las categorías alternativas. Las primeras ganadoras de la noche fueron Cynthia Erivo y Ariana Grande por su colaboración ‘Defying Gravity’ como Mejor Dúo de Pop. Han derrotado a ‘Golden’, que después ha podido vengarse en la categoría para Mejor Canción de Banda Sonora.
Entre las pocas personas que se han pasado a recoger su galardón por la pre-ceremonia hay que hablar de FKA twigs. ‘Eusexua‘ ha ganado el premio a Mejor Disco de Electrónica. Muy emocionada, la artista ha animado a otros creadores a seguir su intención: «no os rindáis, seguid vuestra visión», y se ha tomado con deportividad que el presentador no fuera capaz de pronunciar su nombre.
Tame Impala ganaba la Mejor Grabación Electrónica por ‘End of Summer’, pero no estaba allí para recogerlo. Como tampoco Lady Gaga, que obtenía la Mejor Grabación Pop Dance por ‘Abracadabra’, pero se reservaba para su actuación más tarde en la noche. El de Gesaffelstein ha sido el Mejor Remix para la misma canción.
Quien sí ha podido recoger su galardón ha sido Gloria Estefan por ‘Raíces’ como Mejor Disco Tropical Latino. Se ha manifestado emocionada como el primer día, «50 años después». Muy merecidamente, Natalia Lafourcade ha ganado Mejor Disco Latino por el excelente ‘Cancionera‘. En un esfuerzo por acercarse a nuevas generaciones, Ca7riel y Paco Amoroso tienen el Mejor Disco Alternativo por ‘Papota‘ y ellos sí han acudido a recoger el galardón, dedicándoselo a Argentina.
Otros grandes ganadores de esta pre-ceremonia han sido The Cure, haciéndose con los premios alternativos por el tema ‘Alone’ y el disco ‘Songs of a Lost World‘. Se ha leído un mensaje de agradecimiento en nombre de Robert Smith, que no había olido un Grammy en su vida. Sumando victorias simbólicas en subcategorías como la de Turnstile, hay que reconocer que esta pre-ceremonia de los premios contiene el mismo interés que la ceremonia principal. Hoy eran muchos quienes celebraban en redes estos premios supuestamente menores.
En cuanto a actuaciones, Zara Larsson ha llevado ‘Midnight Sun’ al mundo baladil con orquesta, realizando una versión solemne, de gala, que no sabemos si habrá ganado algún fan. En cuanto a show, esta primera parte de la ceremonia sí que tiene un sabor más lo-fi…
LEÏTI no es conocido por el gran público, pero quien sabe, sabe. Bien podría ser el A$AP Rocky español. A sus 27 años, el multifacético artista ha fundado su propio sello (Epiphany), acaba de fichar por Universal y es padre de tres hijos con la diseñadora, estilista y modelo Sita Abellán. Esto, mientras la influencia de su música impregna todos los derivados del hip hop español y ejerce como padrino de nuevos talentos con la Cutemobb, su colectivo particular.
Aunque sus inicios se sitúan en el mundo del baile, y haya tenido sus pinitos como actor en series como ‘Élite’ o ‘Benvinguts a la família’, LEÏTI vive por la música. Empezó importando el trap narcótico de artistas como Travis Scott, Young Thug o Playboi Carti a nuestro país para, poco a poco, ir desmarcándose con un estilo cada vez más único que bebe del afrobeat, el hip hop y el pop, y que suele acompañarse de los mejores beats de la escena gracias a figuras como iseekarlo o Bexnil. Él lo describe como «estilo mediterráneo».
Nos cuenta que el título de su cuarto disco, ‘SENE KOR SENE’, se puede traducir del wolof como «Oh, noble Sene»: «Mi tribu en Senegal son gente muy espiritual. Son los que hacen la brujería más limpia». Leïti describe su nuevo LP como un proyecto «denso» que incluye «mucho más mensaje político que nunca»: «Eso para la gente de hoy en día es un poco… La gente quiere escuchar Bb trickz». Es un disco más adulto, sí, que además llega en el mejor momento de su carrera.
Hablamos con LEÏTI sobre el papel olvidado del hip hop como defensor de las causas sociales, huir del sistema, Eckhart Tolle, el mundo espiritual y cómo despertar en un mundo dominado por TikTok.
Tienes 27 años, tres hijos, casa… Para la gente de nuestra generación es un poco loco.
Es fuerte que sea esto una locura, cuando para nuestros padres o abuelos era lo normal. Creo que ha sido lo normal durante toda la historia de la humanidad. Pienso que soy un afortunado, pero también he soñado y he trabajado fuerte por ello. Llevo años hablando de tener hijos.
Lo que manifestaste en ‘Bitcoin’.
Justo. Por cómo se está dando el propio estudio, y el sello, saco la música al ritmo que quiero. Por eso he tardado más en sacar un álbum, cogiendo más control de la vida y no tanto formando parte de olas, que a veces contaminan más que nada.
Me parece que tú siempre has estado en tu propia ola.
Sí, pero creo que cada vez estoy marcando una vía que puede ser predecesora, como se llame, de gente que esté en esta vibración. Creo que ya estoy hablando de cosas mayores. Siempre he estado hablando de Dios, la libertad… pero ahora estoy atacando también. La música de hoy en día necesita gente más comprometida con la causa social y yo estoy empezando a señalar cosas que la gente no se atreve por cómo es el mundo.
Tu verso en ‘Troya’, por ejemplo. Empiezas la canción hablando de «aviones por Gaza» y «niños muertos en el mar». ¿Quién rapea sobre eso?
Y el hip hop viene de eso. Sí es cierto que en un momento yo he hablado más de drogas, libertad, sexo y tal, pero siempre mencionaba a Dios y a esta verdad que creo que existe. Es fuerte que el hip hop ahora vaya más de lo que dice, por ejemplo, Bb trickz. El entretenimiento ha llegado a ese punto. Están blanqueando el hip hop. Antes todo esto se llamaba ‘black music’, después lo han empezado a llamar ‘urban music’… Ya no es música del sufrimiento. Es música de la ostentación. El hip hop tiene que volver ahí, o al menos los hijos del hip hop. En el momento que estamos históricamente, la gente que tiene acceso a información debería estar hablando de qué está pasando detrás de las cortinas y no tanto sobre qué están llevando de ropa, qué se van a comprar…
Es verdad que se ha desvirtuado. También es verdad que eso siempre le ha pasado a la música negra.
A la que el negro se ha hecho rico, siempre ha venido el blanco detrás. Sin criticar, porque todos somos víctimas y culpables. Incluido yo, pero a la que tomas conciencia de ello debes actuar porque empiezas a ser responsable. A mí me ha pasado con los hijos, porque al final no me veía hablando todavía de ir aquí, de tal… Para eso me pongo ya con las cabras.
Te iba a preguntar si tu visión había cambiado al tener hijos, pero siempre has apuntado maneras a un tipo de visión más espiritual.
Sí es cierto que durante un momento de mi vida, tanto por el éxito repentino como por ser joven, pues te ves de repente con mucho dinero y te nublas un poco. Eso lo acabas pagando tarde o temprano, de una manera u otra.
Hubo un titular en El País en el que decías algo tipo: «Todo el dinero que gané en Élite ya me lo he fumado».
Es una mierda porque yo me refería con esa expresión a que ya me lo había gastado, pero lo pusieron así y mi madre me dijo: «¿Dónde vas diciendo esto?». La gente se aprovecha cuando hablo así, pero sí, también quizás la mitad me lo fumé (risas).
«La música negra ya no es del sufrimiento. Es música de la ostentación»
En este disco tienes un interludio muy cinematográfico en el que hablas de que damos el poder al Estado con nuestra firma y nuestro DNI. Siempre te he visto como una especie de fugitivo del sistema, pero acabas de firmar con Universal. ¿Qué pensabas antes de las majors?
Lo que pasa es que lo que he firmado con Universal ya es con mi propio sello (Epiphany). Ellos ponen la pasta y yo juego con todo lo otro. Dentro de lo que es el formato no es como si me hubiera firmado, sino que tengo la mayoría de mis derechos, la mayoría de mis másteres, el control de mi obra, los recursos, el marketing… pero con su dinero. Tengo la libertad de hacer con ese dinero lo que quiera, ya sea sacar artistas nuevos o competir a nivel global, porque mi obra no es barata. Yo quizás tengo una apuesta en la que quiero bailarines y músicos en mis shows, videoclips currados, y todo eso forma parte de algo que es más caro. A nivel distribución lo podía hacer, pero como tampoco soy un artista masivo a nivel views no tengo esa capacidad de organización. Prefería trabajar de esta manera y al final pienso que es la forma de huir del sistema: creando el tuyo propio dentro de él. Creo en la comunidad, creo en la sociedad y en todo eso. No soy tan pirata en ese sentido. Lo he podido ser, lo he experimentado, pero te das cuenta de que no. Hay mucha gente por salvar. Yo me veo haciendo música durante seis años más, máximo, y después ayudando a los chavales desde mi sello.
Que ya lo has estado haciendo, tanto con las primeras tapes de la Cutemobb como con esta última, con artistas nuevos como O.S.O. o Dunia Mourad.
Total. Alu apareció por primera vez en ‘Cute Tapes’. Ahora Pablo Alborán está haciendo vídeos bailando su tema, ¿sabes? Por eso creo que estamos creando industria, por eso creo que siempre he tenido algo diferente. Hemos estado haciendo una buena apuesta, pero a fuego lento.
¿Tú te has sentido infravalorado?
No, bro, porque siempre lo he sabido: a buen entendedor, pocas palabras bastan. También hablo en un código que, para la gran mayoría de España, es un negro 2.0 que poca gente entiende. Sé que hay mucha gente que está aún por descubrirme y que me va a descubrir, porque sé que de donde vengo y con el discurso que he tenido hay una resistencia natural, porque es como si fuera una conciencia. No es hasta que viene un chico que se llama mvrk, más blanquito, utilizando más o menos el mismo sistema, que la gente no lo puede adaptar. Eso es un tema más cultural y no lo siento como una infravaloración. Al revés. Si tú ahora miras la industria, ¿cuánta gente me está copiando? Eso es lo que valoro. Si no me pasara eso, sí que me rayaría. Yo sé que cada obra que hago acaba impactando después en la industria. Entonces, de alguna manera, sigue bebiendo de mí. Sin tirarme el rollo, pero si hay pioneros y gente que acaba guiando, pues eso es lo que siempre me ha preocupado en el fondo como artista. Tocar esas finuras del arte que definen cómo será la sociedad en un futuro es lo que realmente me impacta. Teniendo en cuenta que yo también he bebido de otra gente, pienso que no hay artista ahora en España que tenga un discurso tan sólido y un sonido tan único como yo. Siendo honesto.
Tampoco reniegas de los artistas que te copian. Al revés, colaboras con ellos.
Sí, y creo que es lo que tiene que hacer la industria en general, que estamos aquí para crecer y no para tirarse el rollo. El arte va de copiar y darle tu forma. En cierta parte, sí tienes que coger cierta distancia. Lo que me obliga a hacer la gente que me ha copiado es a cambiar de estilo. Eso para mí es una bendición, porque verás que dentro de tres años la gente estará haciendo un sonido místico como el que estoy haciendo más ahora. Estoy seguro. Igual de seguro estaba cuando hacía ‘Mmm Tkm’ y sabía que ese era el futuro del underground en España. Yo tampoco he querido ser famoso del todo con eso, porque sabía que bebía mucho de Young Thug, de Playboi Carti, y todo eso en el fondo me acomplejaba porque sabía que había un pavo que estaba llevando lo que yo estaba haciendo al siguiente nivel. Creo que lo que tengo ahora no compite con nadie. Es autóctono, cuanta una verdad, no está influenciado por ideas masónicas y todo eso. A nivel de mensaje y sonido, estoy compitiendo a escala mundial, artísticamente hablando. Los números se pagan más con el tiempo.
«No hay artista en España que tenga un discurso tan sólido y un sonido tan único como yo»
No parece que te comas la cabeza con ello.
No, siempre he tenido lo que quería. A mí, uno, dos o tres millones de euros me hubieran hecho polvo. Soy una persona que necesita esa presión de tener que comerme la cabeza artísticamente. Si no, me hubiera convertido en un gustera. Hubiera invertido y hubiera dejado la música. Tengo la intuición de que la música es una época de mi vida en la que tengo que expresar lo que tengo en mí y después dejarlo. Llevo trabajando como artista solo desde 2019, y llevaré 6 o 7 años de carrera. Sé que cuando ronde los 10 años mi música podrá tener un impacto masivo. Estoy preparado para ello y no quiero formar parte de una wave, sino crear la mía. Y no digo que eso sea lo que tiene que hacer un artista. Creo que es mi papel, y resistir a la tentación de los números. Podría haberme puesto a hacer reguetón o colabos. Si contara todo lo que podría haber hecho y he negado…
Imagino que las majors ya te habrían hecho ofertas en el pasado.
Majors y artistas gigantes. Y he dicho que no porque es que no es mi misión. De verdad, tengo una cosa genuina con el arte. Un compromiso que va más allá de los números. Trueno es un tío que también está comprometido con eso. La Zowi, lo mismo. Es una tía que lo ha dado todo por ese concepto y esa vida que tiene. Nunca he escuchado a la gente que veo hinchada de números. Cruz Cafuné, cuando me pidió la colaboración, no sabía quién era. No es por ir de chulo, es que realmente si hubiera sido más comercial en ese sentido creo que no tendría la autenticidad que tengo, porque creo que viene de ciertas decisiones. Si cocinas rápido, las cosas se queman. No tengo prisa.
Esa autenticidad debe ser contagiosa. Me han contado que hiciste una reunión en Universal y que a alguien le llegó demasiado.
Sí, un poco así (risas). Pienso que los sellos tienen mucho trabajo que es panoja, más que nada, y al final ver a un tío comprometido con su discurso y su arte es refrescante. Sin decir mucho más, pero sí, me lo paso bien. Veo que lo que hago impacta a diferentes edades y, sobre todo, que es lo que necesita el mundo.
¿Siempre has tenido esta ambición? De hacer «lo que necesita el mundo».
Sí, desde que desperté siempre he sido muy sensible.
«Si tú ahora miras la industria, ¿cuánta gente me está copiando? Eso es lo que valoro»
¿Despertaste?
Sí, tuve mi momento. Yo repetí curso, soy diabético y estuve bastante mal en hospitales. Siempre he renegado de mi diabetes, siempre me la he cuidado muy poco y en un momento mi madre me regaló un libro. Se llama ‘Un nuevo mundo, ahora’, de Eckhart Tolle. Un libro de autoayuda de estos, que ya me leí tres o cuatro y son todos lo mismo, pero en ese momento me hizo un click y desde ahí empecé a bailar fuerte, a competir y a encontrar mucha sincronía con todo lo que sentía. Me empezó a despertar como algo artístico. Darme cuenta de que tenía sensibilidad para captar estas cosas, expresarlas, y mientras te descubres a ti mismo, vas descubriendo qué arte quieres hacer y creo que empieza a estar maduro ahora. Siempre he sabía como qué sentía el otro, qué decir para hacerle sentir bien. Ya empiezo a dominar todo eso.
Todos estamos un poco adormecidos.
Y estamos entrando una distopía con la IA. La gente tiene que empezar a agarrarse de cosas más tradicionales, pero sin volver atrás. Yo tengo la suerte de que vengo de un padre senegalés y una madre catalana moderna, y creo que esa mezcla de una vida más ligada a la esencia y una vida más terrenal me hacen entender que hay un futuro que va ligado a lo que todos también vemos y necesitamos.
¿Tu lado espiritual siempre ha venido por tu padre?
Sobre todo, sí. Es el gran ayudante que tengo en este camino. Le encanta mi música y es un hombre que me ha ayudado mucho a entender. No hablo con mis amigos de mis problemas, pero con mi padre sí. Las personas que más te quieren son las que más te pueden ayudar a darte un consejo. Mi padre y yo tenemos una relación muy de iguales y me ha ayudado mucho en el proceso de hacerme un hombre. Mi madre me ayuda mucho más antes, cuando de pequeño mi padre pasaba de mí y para él que yo bailara era «hacer el pingüino», según sus palabras. Mi madre me ha dado el cariño que he necesitado para convertirme en un adulto, y luego ya he podido empezar a coger riesgos. Mi padre sabe bastante de eso, que viene de Senegal, y en el fondo mi vida está muy centrada en un riesgo constante. Sigo yendo al día a día. Genero, y eso me deja tranquilo, pero no tengo nada prometido. Con todo el tema del islam, mi padre creó una función importante, aunque es una cosa que descubro fuera de casa. Mi padre no me lo enseñó. Fueron mis colegas del barrio los que me enseñaron a rezar, pero al final mi padre y yo nos unimos mucho porque yo me estaba haciendo adulto y tenía todas estas cosas muy consolidadas.
La mayoría de vidas están ligadas por lo material, ¿no?
Depende. Aquí, en Occidente, sí. Te diría que en otras partes del mundo la gente sigue más conectada con lo que no se puede ver, con lo que se siente. Con el cariño. Aquí, cuanto más rica es una familia, menos se necesitan los unos a los otros. Y eso es lo que también acaba creando estas barreras invisibles, pero materiales. El dinero y la supervivencia material crea esa ilusión, porque es una ilusión pensar que todo esto es solo algo material. Tienes tus ángeles guardianes, tienes seres que van contigo y te acompañan. Eso me lo han explicado a mí en Senegal con brujería. Me han dicho: «Dentro de una semana conocerás a alguien». Pasa una semana, ocurre y te das cuenta de que todo eso existe. Solo que aquí lo usan las élites, los masones… Ellos sí que hacen brujería fuerte. La gente que mueve el mundo puede crear impactos en países solo con poner su dinero ahí. Criminales como Donald Trump, toda esa gente. Los criminales están arriba, no abajo.
«En Occidente, cuanto más rica es una familia, menos se necesitan los unos a los otros»
¿Cómo podemos despertar todos?
De eso se encargará Dios, como ya ha hecho en varios momentos de la historia. Eso lo va a hacer el sufrimiento. La crisis que viene va a despertar a la gente. Igual que hizo el COVID. Cuando sometes a la población a cosas que realmente son injustas, acaba petando, pero mientras no paran de darte fútbol, pan y circo. A la vez, con la tecnología cada vez te tienen más controlado y todo el tiempo que había antes para hablar con otros, quejarte, montar cosas… Ahora lo estás perdiendo en TikTok. El tiempo de la gente vale dinero.
¿Hablando de consumidores y creadores por igual?
Exacto. Lo que pasa es que los creadores al final son víctimas también para mí. Hay que seguir usando las redes porque son herramientas que, en el fondo, aunque las hayan creado para controlarnos, les va a salir rana. El internet era una herramienta militar que crearon y que el pueblo utilizó en un momento para informarse y creó mucha más conciencia de la que querían. Ahora han creado apps y cosas para direccionar más el algoritmo y que tú pases el tiempo viendo entretenimiento puro. Ahora el que entretiene es el propio content creator. Toda esta gente está en una vibra que a la que se empiece a torcer todo van a ser los primeros en decir: «Oye, esta tarde he quedado a las tres en la plaza para hacer tal». La revolución puede pasar así de rápido con la tecnología, entonces, ¿para qué lo usamos? ¿Lo estamos usando para distraernos o para unirnos y darnos fuerza?
Esta noche del 1 de febrero ha habido luna llena, la llamada luna de nieve, así que Peter Gabriel ha publicado un nuevo single. ‘Put the Bucket Down’ es el segundo adelanto de su álbum ‘O\I‘, cuyo lanzamiento sigue el calendario de lunas llenas del año. La próxima será el 3 de marzo y, si Gabriel completa el calendario, su disco podría estar disponible en su totalidad el 5 de diciembre, a menos que tenga las canciones justas para lanzarlo antes de esa fecha.
Como se sabe, Gabriel publicará dos mezclas de ‘O/I’, la «luminosa» y la «oscura». La versión disponible hoy es la luminosa, y la oscura se podrá escuchar a partir del 17 de febrero.
‘Put the Bucket Down’ es representativa del espectáculo que Gabriel prepara, el cual se basará en la vinculación entre el cerebro y los ordenadores. La letra evoca imágenes de “lectura de la mente, lectura de pensamientos y escritura de pensamientos”, todo ello posible “gracias a la interfaz cerebro/ordenador”. Según la nota de prensa, el protagonista de ‘O\I’ “está empezando a sentirse muy confundido”.
Según el comunicado, el “cubo” aludido en el título de ‘Put the Bucket Down’ representa “toda la basura que nos ronda constantemente por la cabeza, por lo que se trata de dejar el cubo en el suelo para poder encontrar el camino hacia adelante”.
El personaje de ‘Put the Bucket Down’ percibe «señales» moviéndose «dentro de su cabeza». En lo musical, estamos ante otra composición progresiva en estructura, basada en un groove muy marcado, casi funk, y en una composición que se debate entre el spoken word y la melodía pop. ‘Put the Bucket Down’ destaca también por su uso de trompetas, que definitivamente elevan al canción, asombrosa, sobre todo, como obra de arquitectura sonora aplicada al pop.
El 20 de marzo se publica el octavo disco de Ladytron, ‘Paradises’. Un trabajo que vuelve a reunir al trío de Liverpool compuesto por Helen, Mira y Daniel con Nettwerk, el sello que editó ‘Velocifero‘ (2008) y ‘Gravity the Seducer‘ (2011).
Un trabajo que “desborda color”, ‘Paradises’ muestra a Ladytron “en su versión más estilizada, romántica, urgente y psíquica”. Según la nota de prensa, el álbum construye “un collage luminoso de primitivismo tecnológico, música disco de suma sacerdotisa, soul espectral y noir balear”, imaginando una especie de “playa al final del mundo llena de sueños e invocaciones”.
Pero al grano: ¿están bien las canciones? La respuesta es sí, y bastante. Podríamos hablar del piano glam de ‘Kingdom Underseas’, de la intrigante atmósfera sci-fi de ‘I Believe in You’ o del italo disco de ‘I See Red’, pero hoy nos quedamos con el último single, ‘Caught in the Blink of an Eye’.
En ‘Caught in the Blink of an Eye’, la Canción del Día de este domingo, Ladytron reflexiona sobre la fugacidad de la vida, una idea plasmada elegantemente en la frase “daylight fades across the arcade”, que captura la imagen de una ciudad que transita del día a la noche. A sus habitantes, Ladytron las describe como “ghostwriters of their lives”, es decir, “escritores a la sombra de sus propias vidas”, como si existieran al margen de su propia planificación.
La idea de encontrarse “atrapados en un parpadeo” sugiere que la vida es un tránsito, que las personas y los momentos duran muy poco y que la existencia es intermitente. De manera apropiada, la música de ‘Caught in the Blink of an Eye’ recurre a un electro gélido que casa con otra de las frases destacadas de la letra, que apela directamente a la muerte o a la petrificación: “Say goodbye and return to stone”. Morimos y volvemos a ser cuerpo inerte.
En contraste con su profundidad temática, ‘Caught in the Blink of an Eye’ es una canción que no se complica demasiado en melodía y producción. El tema es “sota, caballo y rey” en estructura y ejecución y recurre en el estribillo a una repetición tan obvia como efectiva. Esta aparente falta de pretensión insufla a ‘Caught in the Blink of an Eye’ una frescura notable. Si en 2021 lograron viralizar ‘Seventeen‘ en TikTok, ‘Caught in the Blink of an Eye’ bien podría ser un digno sucesor.
Uno de los conciertos que recuerdo con más cariño fue la presentación del debut de los Strokes en La Riviera. Solo tenían un disco de media hora, tocaron 37 minutos y se piraron. Además, llevaron a Stereo Total de teloneros, los cuales salieron al escenario cargados de bolsas de la compra. Ona Mafalda, que tampoco olvida cómo su madre indie la llevaba a conciertos de la banda principal de Julian Casablancas, refleja por primera vez -al menos de manera tan clara- esa influencia en su música.
Por eso este segundo disco es un enorme «Reset», en el que «Salta» al vacío sin temor a lo que «hay debajo». Esa cadencia rockera, que a su vez tiene en cuenta los teclados, que fueron cada vez más importantes en la carrera de los Strokes, se percibe claramente en canciones como ‘Sedated’ u ’80 cerillas’.
Esta última está inspirada en los titulares que le ha dedicado la prensa rosa, a consecuencia de ser nieta de un rey búlgaro. Aunque en verdad ‘Reset’ es más bien un álbum sobre el cambio de manera genérica. Ni predomina el «qué dirán» ni tampoco su divorcio, que parece limitado a baladas más prescindibles como ‘For Us’.
Ona Mafalda no quería escribir canciones tristes porque asegura que no le funciona para su estado emocional, y si ‘Reset’ es una victoria es porque tiene otro cometido: el de asentar su identidad, encontrar su sonido, reafirmarse a sí misma. Consciente o inconscientemente estas canciones están diciendo «no soy solo una princesa que está triste, ¿qué tendrá la princesa?», se rebelan en favor de su independencia, su carácter y su sonido como artista, lejos de sus inicios más tipo London Grammar.
Porque «ya no es esa» es que aparece una versión del gran éxito de Mari Trini, llevada al sonido del álbum, que ha perfilado junto a productores como Khotthon o Ed Is Dead. La inmediatez de canciones como ‘Salto’ (que a ratos parece devenir en drum&bass), la ligeramente distorsionada ‘Pink Lies’ y sobre todo ‘Harta’ da lugar a una potente colección de singles, mientras la colaboración con Merina Gris que cierra el largo abre posibles nuevos frentes. Media hora de pop, no tan afilado como el de ‘Is This It’ -me ha faltado un ‘NYC Cops’-, pero en el que no faltan «guts«.
En un giro de los acontecimientos, los propios artistas y no solo los fans han empezado a hablar del Khia Asylum, que en jerga de internet se refiere a una especie de “cárcel virtual” donde conviven las artistas (y los artistas en masculinos, pero habría menos) que han “flopeado” -nótense las comillas- durante largo tiempo; es decir, artistas que tuvieron éxito y relevancia en el pasado, pero que no logran igualar ese impacto en el presente, aunque lo intenten.
Zara Larsson ha expresado recientemente haber salido del Khia Asylum en una entrevista con Dazed, y Charli XCX ha llegado a mencionarlo en una entrevista promocional para su nueva película ‘The Moment‘. Dice que «quizá algún día regrese al Khia Asylum» y «vuelva a ver a todos sus amigos que siguen ahí». Allí se encontraría, por ejemplo, con Bebe Rexha, una de las inquilinas veteranas. Bebe Rexha ha rogado recientemente en X ayuda para salir de ahí, y ha dado el visto bueno a que sea Taylor Swift quien le eche un cable. Swift ha sido crucial para que artistas que vivían en el Khia Asylum abandonen el centro, como fue el caso de su telonera en el Eras Tour, Sabrina Carpenter.
Artistas como Charli, Sabrina, Ava Max, y ahora en menor medida Zara Larsson, así como Chappell Roan, Tinashe, Madison Beer o Kehlani, tienen en común haber logrado en tiempos recientes elevar exponencialmente su nivel de notoriedad, a través de singles que han trascendido la barrera “alternativa” y han llegado al mainstream, después de largo años intentándolo muy fuerte. Por ejemplo, Tinashe viralizó ‘Nasty‘ en 2024, pero es que, después, el éxito del remix de ‘No Broke Boys‘ ha sido enorme y continúa a día de hoy. ‘Brat‘ de Charli XCX fue un fenómeno pop en toda regla, y tanto ella como Sabrina y Chappell se han asentado en el mainstream después de una eternidad operando “under the radar”. A nosotros nos flipa Charli xcx, pero la mayoría no la conocía antes de ‘brat’ ni sabía que tenía más discos.
Todas estas artistas tienen además en común ser mujeres, y el sexismo implícito del Khia Asylum ha sido muy comentado. Es inherente a su nombre, de hecho: viene de la rapera Khia, que lo petó con ‘My Neck My Back (Lick It)’ en 2002 y luego desapareció de la escena mainstream. Khia es un ejemplo reciente de artista que una vez tuvo éxito y después no logró replicarlo: la ironía es que su nombre está más presente que nunca gracias al concepto del Khia Asylum, una de tantas ocurrencias del Stan Twitter, ese espacio de X donde los fans de la música debaten sobre sus artistas favoritos, sobre todo mujeres.
(La vinculación del Khia Asylum con figuras femeninas se ha reforzado con el uso del vídeo de Hannah Montana despidiéndose a través de una ventana, que se ha “meme-ficado” y se asocia al Khia Asylum cuando una artista abandona ese espacio después de mucho tiempo. Miley Cyrus dice adiós emocionada: triste, pero contenta por poder salir de ahí por fin).
Es evidente que los hombres no despiertan el mismo interés ni la misma fascinación entre los stans del pop, y su presencia en el Khia Asylum es prácticamente invisible, tanto que alguien podría pensar que ahí no hay chicos. Pero sí los hay. El ejemplo más evidente, aunque por alguna razón se pasa por alto habitualmente, es Lil Nas X, actualmente fuera de combate tras su detención el año pasado. Shawn Mendes también ha ingresado al “asilo”, junto a su ex Camila Cabello, y Khalid fue aceptado justo cuando contó que es homosexual (después de sufrir un «outing»). Por cierto, Sam Smith -que es no binarie- sale y entra de ahí con frecuencia, mientras que su amiga Kim Petras tiene récord de permanencia.
¿Pero qué hace que algunos artistas entren en el Khia Asylum y otros no? Evidentemente, hay artistas que nunca han pisado ese sitio en su vida, como Taylor Swift, Drake o Bruno Mars, porque nunca han conocido un “flop” demasiado prolongado en el tiempo. A este purgatorio virtual acceden artistas que han estado en la cima (hablamos siempre de mainstream, insisto) y, de repente, han caído estrepitosamente, muchas veces por haber transmitido un “cringe” demasiado intenso que el público no perdona.
Ahí habría que mencionar a Katy Perry, que aunque agota entradas en todo el mundo, su fuerza comercial no es ni remotamente la que un día fue; Justin Timberlake, que ha pasado de ser considerado prácticamente un genio a ser reducido a memes; o, por supuesto, la pareja formada por Shawn Mendes y Camila Cabello, que cuando sellaron sus besos en aquel fatídico vídeo, sellaron también su suerte.
El factor crucial que aleja a un artista del asilo, según diagnostica el influencer Zachary Hourihane -conocido como Swiftologist por ser especialista en Taylor Swift- en una reciente entrevista, es la «guayedad»: ser «cool». Debido a un episodio embarazoso -como los que protagonizó Perry en la era ‘Witness‘- muchos artistas pierden el misterio y se convierten en figuras que despiertan más vergüenza ajena que admiración. El cringe, sin duda, es un gran aniquilador de carreras.
Conviene matizar que el Khia Asylum no entran artistas permanentemente instalados en un ámbito de nicho o alternativo, como Carly Rae Jepsen o Marina Diamandis, ya que aunque ambas tuvieron éxitos comerciales en el pasado, no se puede decir que ahora mismo piloten su carrera en esa dirección. Por no mencionar solo a mujeres, Troye Sivan es otro artista que parece que debería fichar en el asilo, pero todavía no ha logrado las credenciales; quizá porque su impacto comercial no ha sido tan elevado, por ahora.
El concepto de Khia Asylum es producto de las redes en tanto que parte de una idea distorsionada del éxito, según la cual ciertos artistas están «fracasando». Hace un tiempo, Guille Galván de Vetusta Morla criticaba en X el uso de la palabra «triunfo» en la crítica musical, apelando a esa misma narrativa binaria de éxito o fracaso en que se basa el concepto de Khia Asylum. Una narrativa, por cierto, que deshumaniza a los artistas e ignora sus propias circunstancias y contextos, reduciendo sus carreras a un ejercicio de burla más que de análisis.
Existen precedentes que nos ayudan a comprender el Khia Asylum. Ninguna caída del pasado debió doler tanto como la de Christopher Cross, que pasó de ganar en 1981 los cuatro Grammys más importantes en una sola noche con su debut (un hito que no se repetiría hasta 2020 con el «big four» de Billie Eilish), y de ganar un Oscar, a esfumarse de la conversación por completo. Cross puso el primer ladrillo en la construcción de este edificio de artistas instalados en su “flop era” sin salida en el horizonte. Pero, como demuestran Zara Larsson, Tinashe o Sabrina Carpenter, la tenacidad puede sacarte de ahí. Solo tienes que esperar que el público tome la última decisión.
Mariah Carey ha sido elegida Persona del Año por MusiCares, una organización benéfica ligada a la Academia de los Grammy que, en el pasado, ha reconocido a artistas como Paul McCartney, Dolly Parton o Bob Dylan. Como es costumbre, una gala-homenaje se ha celebrado esta noche en Los Ángeles en honor a Carey, con la artista de cuerpo presente. Aunque, viendo algunas de las actuaciones, lo mismo empezó a disociar y a pensar en volver al hotel en el que se hospedaba.
La gala está siendo comentada, pero no por lo bien que ha salido, sino más bien por lo contrario. La cara de estupor de Mariah escuchando gritar cantar ‘My All’ a Jennifer Hudson -la que ilustra esta noticia- lo dice todo. Bueno, casi todo.
La verdad es que Jennifer Hudson, a pesar de su querencia por la combustión vocal, se puede decir que tiene buena técnica y que ha hecho una actuación correcta. Más discutibles han sido otras presentaciones, como la de Kesha cantando ‘Obsessed’, por alguna razón. Kesha llevaba gafas de sol durante la actuación, como si no quisiera que nadie la reconociera. Parecía salida directamente del vídeo de ‘TikTok’ (2010), aquel donde despertaba con una resaca épica.
Ha dejado atónito también el actor y cantante Billy Porter, que ha elegido el outfit idóneo para rendir homenaje a Mariah Carey: un drag de Whitney Houston. Su interpretación de ‘Always Be My Baby‘ pudo estar bien, pero nadie podía quitar los ojos a su estilismo. Por su parte, Charlie Puth ha cantado ‘I Still Believe’ al piano estupendamente. El problema es que, dentro del vasto catálogo de canciones de Mariah Carey escritas por Mariah Carey, justamente esa no la escribió Mariah Carey.
No todo en la gala ha parecido una emboscada para que Mariah Carey adelantara la Navidad por puro estrés. Maggie Rogers, por ejemplo, ha cantado ‘Honey’ con mucho gusto, mientras que Laufey ha tenido una idea muy original transformando ‘It’s Like That’ en una bossa nova. Se la ha llevado a su estilo y parecía que Mariah Carey la disfrutaba.
Es cierto que en algunos casos la selección de artistas parecía diseñada porque no había nadie más a mano en ese momento. Porque si no, que alguien nos diga qué hacían ahí Taylor Momsen, de The Pretty Reckless, y Foo Fighters homenajeando a Mariah Carey. Ellos se han llevado la tarea a su terreno, versionando una canción de ese disco de grunge inédito.
El homenaje a Mariah Carey concluyó con una actuación de ‘All I Want for Christmas is You’ un 30 de enero, y con la propia Mariah cantando la canción en el escenario. Le puso un poquito más de empeño que en el tributo de los MTV Video Music Awards, probablemente mientras se acordaba de sus declaraciones de hace meses sobre los artistas que versionan sus canciones.
Poco ha cambiado para Sen Senra en estos últimos dos años. Ha completado su ambiciosa trilogía, sí, pero el Movistar Arena sigue sin agotarse y a él le sigue dando completamente igual. Y qué alegría por esto último. Que el artista gallego ni siquiera haya optado a la capacidad completa del recinto, a diferencia de la última vez, no tiene nada que ver con un declive de la calidad musical. Es, simple y llanamente, un problema de marketing. Uno que no le ha impedido realizar un expansivo recital de dos horas y media que, si bien no ha sido perfecto, sí ha sido el emocionante final que merecía ‘PO2054AZ‘.
Al preguntarse qué canciones debería meter en el concierto de despedida de esta etapa, que ha dado lugar a tres volúmenes de discos, Sen Senra se miró al espejo y dijo: sí. Esta «última misa» estaba hecha para los mayores fans del artista, con tres partes bien diferenciadas. Una por cada disco, en orden cronológico. No ha cantado todos los temas de cada LP, pero casi. Hemos podido escuchar por primera vez las versiones en directo de muchas canciones, pero ni rastro de otras que se han mantenido constantes en su setlist durante estos años, como ‘Completamente Loco’ o ‘Ataúd’. Tampoco es que se haya quedado solo con la trama oficial, porque ‘Padiante’ sí se ha echado de menos en la última parte, por eso de que es su única canción en gallego.
Durante estos años, y principalmente en festivales, los conciertos de Sen Senra han pasado por muchos cambios. Lo hemos visto con banda acompañante, con un coro de góspel para ‘Da Igual Lo Que Opine La Gente’, con versiones completamente diferentes a las originales… Nada de esto ha ocurrido en su gran misa. Durante la gran mayoría del concierto, lo que se veía en el escenario era a Senra cantando sobre la base de estudio. Muy bien, por cierto, pero nada más. Con lo bien que habría quedado la última parte con una banda de verdad. Es por esto que la sección del Volumen II (‘El emigrante’ o «Si no, ¿aquí que comías? ¿Patatas y berzas?», parafraseando a la abuela de Senra) ha sido la menos interesante, porque las canciones son un pelín más flojas. ¿Bajón? Puede ser, pero Christian ha compensado en otros frentes.
Su propuesta sigue siendo minimalista, con tres sets poco saturados para que Senra no deje de brillar. Esto funciona por sí mismo, con la pared de una casa y un tronco a medio talar en la primera parte, un dormitorio en la segunda y un salón con vinilos en la última. Pero ojo, porque el storytelling del tronco terminando el concierto con ramas nuevas es un puntazo. Estos decorados se sentían como algo sacado de una obra de teatro. Los bailarines que acompañaban algunas secciones del show no hicieron más que confirmar esta idea. Por cierto, novedad total. No sabría clasificar con seguridad el tipo de baile, pero contemporáneo y abstracto me parecen buenos adjetivos. La teatralidad llegó a su momento álgido en los últimos momentos del concierto, durante ‘PO2054AZ’ y ‘Hasta El Fondo’, con la danza convirtiéndose en interpretación.
Además de las bienvenidas novedades, Senra también ha recuperado algunos elementos de todos estos años. Uno fue el final maquinero de ‘No Se Preocupe’. El otro fue la guitarra de Juan Habichuela en ‘Familia’. Fue el momentazo puramente musical de, no ya solo el Volumen I (‘El origen’ o «¿Quién decía que iba a salir artista? Y salió»), sino de todo el concierto. Lo vimos por primera vez hace dos años y anoche fue incluso mejor. Es directamente de lo mejor que ha hecho Sen Senra en un escenario. Imposible cerrar la boca, tanto por el desparpajo de los artistas como por la participación del público en el sencillo estribillo.
«La última de las últimas» llegó a su fin con el Volumen III, titulado oficialmente como ‘El retorno’. La abuela de Senra no participó en este interludio, pero aun así pude capturar el título más adecuado de las palabras del propio artista: «Cansado y feliz». Esta última parte del show fue la que mejor definió el viaje de ‘PO2054AZ’, juntando los momentos más solemnes con la epicidad propia de ese tipo de odiseas. ‘Idea Loca’ y ‘ROMEO‘ se sucedieron con Senra a la guitarra, acústica y eléctrica respectivamente, y ni un acompañamiento más. Un pedal de loop, lo único. Él, sentado tranquilamente en un sofá. Entonces, cuando parecía que no había cabida para canciones fuera de la trilogía, se sucedieron ‘Tumbado En El Jardín Viendo Atardecer‘, ‘Perfecto‘ y ‘Ya No Te Hago Falta‘. Con esta última, la emoción se palpaba en el aire. Está muy manida a estas alturas, pero en ocasiones como esta no se puede hacer otra cosa que sumarse a la ovación.
El tono del concierto hizo un giro de 360 grados de forma instantánea cuando sonaron las guitarras de ‘Por Si Vuelve’ y se mantuvo así hasta ‘La Belleza’. En esta canción no repararon en gastos. Bailarines por aquí, fuego por allá, Senra a la guitarra… El claro clímax del show, solo capaz de ser superado por la emoción más pura.
Sen Senra describió su trilogía como un «proceso», y no como un simple «proyecto». Es por eso que tuvo que aguantarse las lágrimas durante su discurso final: «Este camino me obligó a atravesar muchas cosas, a perder una vida para ganar otra». En estos instantes, del personaje misterioso y ‘cool as fuck’ de Sen Senra no quedaba nada. En el escenario solo había un chaval de Presqueiras flipando con todo lo que tenía delante. El homenaje a Woody Guthrie escrito en su guitarra, una certeza: «Esta máquina mata el olvido».
Mientras el mundo cambia, María Escarmiento sigue siendo la misma. Y eso es una buena noticia. Su compromiso con el hyperpop es total y absoluto, y su nuevo single, ‘Son de amores’, demuestra que aún tiene cosas que contar dentro de este estilo.
‘Son de amores’, la Canción del Día de hoy, es puro happy hardcore pasado por la pátina del hyperpop actual. Y no, no es una versión de Andy y Lucas. ‘Son de amores’ ocupará el corte 2 de un álbum llamado ‘Forever’, que se pondrá en circulación a partir del 6 de febrero -el viernes que viene- y que incluirá colaboraciones con Julieta, Samantha Hudson y Fran Loaren, además del single ya publicado, ‘Espiral despiadada‘.
‘Son de amores’ será uno de los claros pepinazos del álbum. La producción, diseñada por Detunedfreq y Danisan47, recurre a los trucos típicos del hardcore de los 90, pero la melodía de María Escarmiento no puede dar más en el clavo, siendo una de las mejores que ha escrito. El estribillo “te juro que te traigo flores” es un subidón que estamos deseando presenciar en directo: no es casualidad que María Villar haya usado un rápido bombo a negras en la canción. Ella dice que “ya tocaba”. Nosotros defendemos que La Oreja de Van Gogh deberían devolverle el favor y versionarla.
‘Son de amores’ parece un canto a la autenticidad frente a la deshonestidad, el postureo y los prejuicios, reflejado en expresiones del slang de internet tipo «it’s giving nothing». Aunque la letra permite una interpretación más profunda.
Escarmiento alude a personas que “no espabilan” y “no se enteran” y que necesitan “abrir sus ojos”. Porque pasan el día “jugando al Fortnite” y “fumados”, parece que se les escapa algo. En mi interpretación, Escarmiento habla de la depresión y de las dificultades para madurar y responsabilizarse emocionalmente de aquellas personas -probablemente chicos- que se refugian en distracciones superficiales y evitan enfrentarse a sus emociones. Por eso ‘Son de amores’ trae “música para tu dolor”, un antídoto para el vacío emocional que percibe a su alrededor. Que una canción como ‘Son de amores’ apele tan explícitamente a la angustia emocional ya da una pista de que esto, música superficial, no es.