Muchos artistas emprenden un proyecto, lo abandonan y vuelven a empezar de cero. Pero pocos pueden decir que ese proyecto les haya llevado a salir de gira con Courtney Love y Blondie y que ni por esas hayan querido seguir con él. A Julia-Sophie su fichaje en una multinacional le dio más problemas que alegrías, así que dio carpetazo a esa etapa y emprendió su propio proyecto desde la independencia.
Fue con la banda de garage rock Little Fish, cuyo único disco estaba producido por Linda Perry, con la que Julia-Sophie llegó a girar con dos de sus ídolos. Sin embargo, la artista se cansó de buscar una fama que no le interesaba y decidió empezar su propio proyecto en solitario tirando de sintetizadores. Tras debutar en 2020 con su primer EP, estos días ha llegado al mercado su debut oficial, ‘forgive too slow’, una lección de pop electrónico como pocas oirás este año.
Las canciones de Julia-Sophie cuentan decepciones amorosas, y la música puede sonar hedonista o atormentada dependiendo del momento. En ‘Lose My Mind’ invade a Julia-Sophie una borrasca digital que parece reflejar su inestabilidad emocional (“dime en qué nos equivocamos, eras el amor de mi vida”). Las texturas “glitch” recuerdan a Björk o Imogen Heap; la densidad y melodía vocal, a los Portishead de ‘Third’. También en ‘Comfort You’ se establece un contraste entre el nerviosismo de la base rítmica y la serenidad de Julia-Sophie; la artista franco-británica suena distante, fría, disociada del mundo.
Pero, como buscando escapar de la oscuridad, Julia-Sophie se entrega en casi todas las canciones de ‘forgive too slow’ a la magia del crescendo. Las composiciones de Julia-Sophie crecen y crecen, se hacen grandiosas a cada paso. En el tecnazo de ‘Numb’ -el mayor banger del disco- Julia-Sophie se aferra a un “loco sueño” del que no quiere despertar… mientras la base sube y sube y, cuando parece que no puede subir más, sigue escalando. A veces, Julia-Sophie recurre al cambio de tempo para destensar; en ‘Falling’ yuxtapone una primera parte dream-pop, devastadora, con una segunda en la que los sintetizadores sacan pecho y emprenden una nueva subida a las alturas.
El sueño del que Julia-Sophie no quiere despertar se disipa como la niebla al final del álbum. Una niebla que, por cierto, puede empañar parte del camino en cortes como ‘Just Us’ en los que la atmósfera se coloca un paso por delante de la composición. De presentar más cortes como ‘i was only’ que, situado en el inicio del álbum, destaca gracias a su hipnótico y pegajoso estribillo, y menos viajes etéreos como ‘better’, estaríamos hablando de un disco casi perfecto.
Aunque ‘forgive too slow’ remonta en sus minutos finales. Después de darnos un banger synth-pop como es ‘Wishful Thinking’, todo el tormento de Julia-Sophie tan bien proyectado en la densidad y tensión de sus producciones recibe su mayor recompensa en la balada que cierra el disco. ‘Telephone’ plantea el fin de ese sueño en la frase que define todo el disco: “Tenía la sensación de que estaba perdiendo el tiempo”. ‘Telephone’ es una producción de synth-pop maravillosa que apunta a la épica de ‘Purple Rain’ y, ojo, no se queda tan lejos del blanco. Si Julia-Sophie logra hacer un disco lleno de canciones como esta, no nos imaginamos las alturas a las que puede llegar.
Ravyn Lenae es desde hace rato una de las grandes promesas del R&B de Estados Unidos. A sus 26 años ha salido de gira con SZA y colaborado con Steve Lacy, y su debut de 2022, ‘HYPNOS‘, se cuenta entre los mejor valorados del género de su año.
Nacida en Chicago, Lenae se dio a conocer en 2016 con su EP ‘Moon Shoes’, el cual contiene su canción más escuchada, ‘Free Room’ con Appleby. Después, en 2018, el EP ‘Crush’ la puso en el mapa gracias a la magnífica ‘Sticky’. Con Steve Lacy facturó la maravillosa ‘Skin Tight’ y, últimamente, Renae ha aparecido en el disco de KAYTRANADA.
Dotada de una voz sedosa y angelical, parecida a la de Minnie Riperton, Lenae acaba de publicar su segundo disco, ‘Bird’s Eye‘. En este trabajo, Lenae coquetea con el pop de los 70 (‘Genius’), los ritmos afrolatinos (‘Dream Girl’) o incluso el reggae ‘Candy’). Entre las joyas escondidas del disco se encuentra ‘Love is Blind’ y, entre los singles destacados, ‘One Wish’.
‘One Wish’ es una de esas canciones de Ravyn Lenae que justifican las comparaciones de Lenae con Minnie Riperton más allá de que sus voces se parezcan. La base de ‘One Wish’, que retoma el sonido clásico del R&B y el soul, suena divina y floral como la música de Ripperton, aunque la letra esconda un fondo más triste y oscuro. Es la Canción Del Día de hoy.
En ‘One Wish’, Lenae nos lleva a su infancia para contarnos un recuerdo que ha marcado su vida: el día en que su padre no se presentó a su décimo cumpleaños. En ‘One Wish’, Lenae interpreta una letra dolida («no te puedo perdonar, por mucho que lo intente») mientras el artista invitado, Childish Gambino, hace el papel de padre arrepentido.
‘One Wish’ está escrita desde la perspectiva de una niña que descubre que los padres rompen sus promesas… pero también desde la visión de una mujer que sigue anclada en ese trauma y lo traslada a sus relaciones sentimentales. Una vieja historia contada de manera muy bonita en el metafórico videoclip de ‘One Wish’, donde la imagen de un coche -y de quién lo conduce- nos dice todo.
Cuando aún no has asimilado su single con Tove Lo y Bebe Rexha, ‘My Oh My‘, cuando todavía no te ha dado tiempo de cansarte de su colaboración con Orville Peck, ‘Midnight Ride‘, cuando quizá todavía sigues escuchando otra de sus colaboraciones recientes, ‘Dance Alone’ con Sia, Kylie Minogue presenta nueva canción, inmersa en la estrategia del «cuanto más, mejor».
‘Edge Of Saturday Night’ une a Kylie Minogue con una de las titanes de la música electrónica mundial, The Blessed Madonna. Recordarás a The Blessed Madonna por su hitazo junto a Fred again.., ‘Marea (we’ve lost dancing)’, por su disco de remixes colaborativo junto a Dua Lipa, ‘Club Future Nostalgia‘, o por su sesión de cierre del Sónar de hace unos años, apoteósico.
Juntas, Minogue y Marea Stamper (este es el nombre real de The Blessed Madonna) facturan en ‘Edge Of Saturday Night’ una producción de puro dance con ecos de high-NRG, future disco y house progresivo que incorpora teclados de piano house y disparos láser. ‘Edge Of Saturday Night’ es un rompepistas que ya se ha presentado oficialmente en una discoteca de Ibiza. ¿Dónde si no?
‘Tension‘, el último álbum de estudio de Kylie Minogue, se publicó hace casi un año, conteniendo el single-fenómeno ‘Padam Padam’, ganador del Grammy a Mejor grabación de pop dance, el primero de su categoría, y también el fantástico sencillo titular.
Gena Rowlands, leyenda del cine independiente de Estados Unidos y actriz predilecta del director John Cassavettes, con el que estuvo casada, ha fallecido a los 94 años en su residencia de Indian Wells, California, después de cinco años viviendo con Alzhéimer, enfermedad que ella misma interpretó en uno de sus últimos personajes, el de Allie, en la película dirigida por su hijo Nick Cassavettes ‘El diario de Noa’ (2004).
Con John Cassavettes -con el que estuvo casada desde 1954 hasta la muerte del director en 1984- Rowland dio vida a sus personajes más queridos, como el de Myrtle Gordon en ‘Opening Night’ (1977), encarnando a mujeres de mediana edad emocionalmente complejos, fuertes e independientes a la par que vulnerables y atormentados. Con sus papeles en ‘Una mujer bajo la influencia’ (1974) y ‘Gloria’ (1989), Rowland recibió sendas nominaciones a los Oscar. En total, con Cassavettes, Rowlands rodó diez cintas.
Durante su matrimonio, Rowlands y Cassavettes formaron una de las parejas de oro del cine independiente de Estados Unidos durante los 70 y 80. Cassavettes, detrás de la cámara, y Rowlands, delante, fueron pioneros en apostar por un cine independiente realista y crudo que rechazaba el estilo de las grandes producciones de Hollywood y ponía el foco en la sutileza de los sentimientos de sus protagonistas.
El cine de Cassavettes y, concretamente, el trabajo de Rowlands en sus películas ha inspirado diferentes obras en los últimos tiempos. Róisín Murphy se inspiró en Rowlands en la era ‘Hairless Toys’ (2015). Además, ‘Opening Night’ dio título a una canción de Jessica Pratt, mientras en la película ‘Estoy pensando en dejarlo‘ (2020) de John Kaufman se dedicaba una escena a analizar el papel de Rowlands en ‘Una mujer bajo la influencia’.
Pero Rowlands no solo trabajó con Cassavettes y en ‘Another Woman’ (1988) de Woody Allen interpretó otro de sus mejores y más aclamados personajes. Su último papel en una película fue en 2014, en ‘Six Dance Lessons in Six Weeks’.
Entre los artistas que han publicado nueva música estos días se encuentra el canadiense Shawn Mendes, que ha anunciado nuevo disco. ‘Shawn’ sale el 18 de octubre y, de momento, se presenta con dos adelantos, ‘Why Why Why’ e ‘Isn’t that Enough?’.
Mendes, como Katy Perry, ha protagonizado una de las caídas más inexplicables de los últimos años. De vender 3 millones de copias de ‘Shawn Mendes’, su -primer- disco homónimo, pues ahora sabemos que habrá dos; pasó a pegársela en listas con ‘Wonder‘, su disco de 2020, que ni la colaboración de su compatriota -e imaginado rival- Justin Bieber, ni su edición en Navidad, la época del año en que más discos se venden, lograron levantar en listas.
‘Wonder’, el single principal de aquel disco, no puede considerarse un fracaso comercial cuando ronda los 600 millones de streamings en Spotify. Sin embargo, es cierto que no se apoderó del mundo como sí lograron en el pasado ‘There’s Nothing Holdin’ Me Back’, ‘Treat You Better’ o por supuesto ‘Señorita’ con Camila Cabello. Las bajas ventas de ‘Wonder’, muy inferiores a las de los discos anteriores de Mendes, supuso que no se editaran más que dos sencillos de aquel trabajo.
Los pasos siguientes de Shawn Mendes fueron igualmente inestables. Aunque los streamings de ‘When You’re Gone‘ y ‘It’ll Be Okay’ serían envidiables por cualquiera -ambas rondan los 300 millones- ambos temas pasaron sin pena ni gloria por las listas. En 2022, Mendes canceló su gira mundial para cuidar su salud mental. Mientras las revistas del corazón no dejaron de hablar de las idas y venidas de su relación con Camila Cabello. En 2023, Mendes lanzó un tema solidario, ‘What the Hell Are We Dying For?’, del que no se habló demasiado.
El porqué del desinfle comercial de Mendes puede deberse a varios motivos. Puede que su propuesta sea demasiado similar a la de Ed Sheeran, o puede que el sonido nostálgico de Bruce Springsteen no termine de encontrar su sitio en las listas de éxitos. Puede que, simplement,e las últimas canciones de Mendes no hayan estado tan inspiradas. Pero es difícil atribuir la caída de Mendes simplemente a la mala suerte cuando entra en acción el factor de su relación con Camila Cabello y la ristra de momentos cringe que dejó, todos los cuales han quedado inmortalizados en internet. Cuando pasas de ser un ídolo inalcanzable, un Dios, a dar vergüenza ajena, es de esperar que algunos fans se bajen del barco.
Todos estos factores han podido tener que ver en que, en una industria altamente competitiva que se deshace de ídolos a la velocidad de un rayo, Mendes lleve prácticamente un lustro sin impactar en listas como en su época -no tan lejana- de gloria comercial. Esto puede cambiar gracias a ‘Why Why Why’, el single principal de ‘Shawn’, pues el tema está empezando a dejar poco a poco su huella contra todo pronóstico. De momento no se puede hablar de milagro, pero que ‘Why Why Why’ suba hoy al 144 de la lista global de Spotify -después de debutar en el puesto 60-, escalando 49 posiciones, tras una semana en el mercado, significa que la canción no ha desaparecido completamente de vista. Y eso es una buena noticia.
El éxito de ‘Why Why Why’ debería ser pan comido por dos motivos: la canción, con sus ecos country-pop y su banjo, es la típica que las radios anglosajonas se comen con patatas. El estribillo cantado a coro, en el estilo tabernero de los Lumineers o Mumford and Sons, es un caramelo y el ritmo de la canción es alegre y pegadizo. Pero, sobre todo, Shawn Mendes vuelve en un ecosistema lleno de cantautores (masculinos) de su mismo estilo de los que probablemente nunca has oído hablar: ahora mismo Benson Boone, Myles Smith, Mark Ambor y Richy Mitch & The Coal Miners firman algunas de las canciones más exitosas en el mundo tirando de tradición americana. Shawn Mendes, quien, por cierto, solo tiene 26 años, encaja en el mismo molde y, además, entrega una canción que está bastante bien. Como mínimo, no se pasa de intensa como la gritona ‘Beautiful Things’…
Llevábamos un tiempo sin saber de J Balvin después del decepcionante ‘José‘… y del beef con Residente. Se esperaba que le respondiese en su nuevo disco, sobre todo al haber un tema que comparte título con otro de René, ‘Bajo y batería’ (el que habla de estar “suelta como Madonna en los 90”), pero no es el caso… a priori. No hay mención alguna a Residente, y la letra no habla de beef con absolutamente nadie, pero la canción parece una manera de Balvin de demostrar que puede hacer una canción bien sencilla y que a la vez sea un tema tan eficaz como los que hacía antes de “venderse” (uno de los dardos de René). Por desgracia, son solo destellos lo que vemos en este álbum; en genenal no tiene interés en “demostrar” nada o, si lo tiene, es en demostrar que sigue siendo relevante. Y eso no suele funcionar bien.
‘Rayo’ debe su nombre al coche que tenía Jose en su primera época, un Volkswagen Golf con el que iba al estudio. “Los carros marcan mucho a quienes han tenido la oportunidad de tenerlo (…) Cuando estaba en el estudio grabando ‘Rayo’ estaba sintiendo el mismo gozo que sentía cuando grababa en un barrio que se llama Robledo La Pola, a las afueras de Medellín, y sentía ese mismo entusiasmo”, comenta Balvin defendiendo un disco que sucede al que ya era “su álbum más personal”. La mencionada ‘Bajo y batería’ incide en eso, en su talento para hacer temazos cuando aún no había actuado en la Super Bowl. Pero no es lo que nos encontramos en este disco.
Por un lado, es de justicia decir que, aunque no hay nada aquí a la altura de ‘La Canción’, ‘Ambiente, ‘Qué pretendes’ o ‘Mi Gente’, sí que hay buenos momentos. Hay temazos tanto románticos (‘Sólido’) como guarros (‘Gangster’, ‘Polvo de tu vida’), y hay algún giro interesante como ‘Origami’ (hecha junto a los colaboradores de ‘Chromatica‘ LIOHN y Klahr), ‘Doblexxxó’ (la producción; lo demás es otro cantar) o el cierre con la trapera ‘En Alta’, uno de esos cortes colaborativos que funcionan bien, en la línea de ‘Los del espacio’, ‘LEYENDAS’ o ‘Si mañana me muero’.
Pero lo demás suena intercambiable y desesperado por conseguir hits, con colaboraciones a las que Balvin no sabe sacarles jugo (por ejemplo, ‘Gato’, que tiene a Bad Gyal como podría tener a quien sea) y unas letras que hablan por sí solas. “Te gustan las mujeres, tú eres bi / adicta a lo prohibido, ya le di” dice en ‘Lobo’ (“está tan buena que le tiran hasta las mujeres” insistirá en ‘Gangster’); “puede estar a fuego y to, pero se da a respetar” suelta en ‘Gato’; “qué peligroso una mujer con despecho / y eso que no quería” en ‘Doblexxó’; o “te dije las cosas como la leche, en la cara” en ‘Cosa de locos’ (ésta al menos tiene su gracia). Cuando viene “Una mano por tu pelo, tu boca ponla en mi boca, la otra mano vas a sentirla en donde te la pongas” en ‘Polvo de tu vida’, de repente recuerdas que Balvin sabía ser sexual sin dar cringe (¿hola, ‘Ambiente’?), y que no era rancio como el drama de ‘Stoker’. Asombroso también que letras como la de ‘Gaga’ necesiten hasta a ¡10! compositores, pero ése es otro tema.
De hecho, Balvin acredita cerca de 40 productores en este disco, algunos con los que ya ha trabajado (Sky Rompiendo, Taiko, Alex Killer, Dee Mad, DJ Luian, Hydro, KEITYN, L.E.X.U.Z, Mosty, Michäel Brun, O’Neill’ o Sael) y fichajes como Ciey (colaborador de Rels B), Cheka (Don Omar), Filly (Maluma), Jeremy Ayala (Duki), JULiA LEWiS (Arcangel), Lou Xtwo (Mora), Neneto (Quevedo) o NoiseUp (Ozuna). Y no, al contrario que en los trabajos de Beyoncé, esto no se traduce en grandes temas. En general hay un intento de repetir sus temazos, pero que llegan con falta de autenticidad: ‘Swat’, por ejemplo, es más dura, pero es como si fuese más dura en su intención y en sonidos que en la actitud real. No es que ‘Rayo’ sea un disco insoportable de escuchar; tampoco lo es el último de Myke Towers… pero hubo un momento en que la comparación la hacíamos con Bad Bunny.
The Smile publicó en enero ‘Wall of Eyes‘, su segundo disco. Meses después de aquel lanzamiento, The Smile -el grupo de Thom Yorke y Jonny Greenwood de Radiohead y Tom Skinner de Sons of Kemmet- tiene nueva música en el mercado, en concreto, un vinilo de 12″ que incluye dos canciones nuevas, ‘Don’t Get Me Started’ y ‘The Slip’. Con la llegada de la fecha de envío de este vinilo, el 8 de agosto, se ha editado en streaming el primero de estos cortes, e imaginamos que el segundo no tardará en aparecer.
Mientras ‘The Slip’ sigue el estilo de post-punk esquinado de The Smile, especialmente del primero, ‘Don’t Get Me Started’ se compone de una base totalmente electrónica, recordando a los experimentos de Radiohead en ‘Kid A’ y sobre todo de Thom Yorke en solitario.
Sam Petts-Davies vuelve a encontrarse detrás de la producción de ‘Don’t Get Me Started’, cuyo título no puede ser más propio de Thom Yorke, pues se podría traducir con la expresión de «no me hagas hablar». La firma Yorke está presente también en el sonido denso y dislocado de la base, revolviéndose después en una ráfaga de sonido digital; en el acorde escalado de los teclados, tan pegadizo, y -por supuesto- en la languidez de la melodía vocal de Thom Yorke, su marca.
Con estos ingredientes, The Smile entrega una pieza intrigante y cautivadora que, en su minimalismo, no suena a tantas cosas que puedas recordar. Su letra escrita «in medias res», por otro lado, añade misterio a la canción, pues empieza con una acusación que no se sabe de dónde viene: «no soy el asesino, no me hagas hablar, yo no soy el villano, escoge a otra persona», canta Yorke en su faceta más acusatoria. Alguien se ha equivocado de enemigo, parece.
La nueva música de The Smile llega semanas después de que la banda haya cancelado su gira (que incluía una parada en el Kalorama de Madrid) debido a los problemas de salud de Jonny Greenwood; el músico ha requerido ingreso hospitalario tras contraer una infección.
Matt McBriar, miembro del dúo irlandés de música electrónica Bicep, a la derecha en la foto, ha sido operado de un tumor cerebral, en concreto de «craneofaringioma», un tipo raro de tumor cerebral no canceroso, localizado en su «glándula pituitaria». McBriar pasó por quirófano el pasado 9 de agosto, motivo por el cual Bicep hubo de cancelar un concierto en Cornualles «por circunstancias personales imprevistas».
En un post de Instagram, McBriar ha contado que se empezó a sentir «fatigado» y «con dolores de cabeza» a finales de 2023 y que las pruebas médicas le detectaron el bulto, afortunadamente, «a tiempo» de que produjera mayor daño. McBriar cuenta que, si se le hubiera descubierto el tumor más tarde, podría haber perdido parcialmente su vista debido al tamaño del tumor y a que, en la posición en que se encontraba, le «presionaba los nervios ópticos».
McBriar, quien ha confirmado que la operación «ha ido bien», se encuentra recibiendo tratamiento y guardará reposo durante «seis y ocho semanas», seguido de un «largo posoperatorio». Mientras, su compañero de banda, Andy Ferguson, continúa la gira de Bicep en Reino Unido.
Bicep se encuentra entre los proyectos de electrónica más interesantes surgido en los últimos tiempos. Tanto su debut, ‘Bicep‘, publicado en 2017, como su segundo disco, ‘Isles‘, lanzado en 2021, se encuentran entre los mejores de su año.
El concierto de clausura de los Juegos Olímpicos de París incluyó la actuación de Phoenix y las apariciones de Ezra Koenig de Vampire Weekend, Air, Angèle y Kavinsky. Este último, ha conseguido que ‘Nightcall’ rompa el récord de canción más buscada en Shazam en un solo día.
‘Nightcall’ fue lanzada en 2010, pero ganó una gran popularidad tras ser incluida en la banda sonora de la película ‘Drive’, protagonizada por Ryan Gosling. El himno de synth pop se ha colocado en lo más alto del top global de Shazam después de sonar en la ceremonia final de los Juegos, y se ha convertido en la canción más shazameada en un día. De momento, ‘Dance Monkey’ de Tones And I sigue teniendo el título de canción más shazameada de la historia.
‘Lisztomania’ de Phoenix ocupa el segundo puesto del top global de Shazam, seguido de ‘BIRDS OF A FEATHER’ de Billie Eilish, en tercer lugar. Esto se debe al paso de la antorcha a Los Ángeles, que contó con los shows de Eilish, Red Hot Chili Peppers y Snoop Dogg, desde la playa de Long Beach.
Como cada año, Barack Obama ha vuelto a publicar su colección de canciones favoritas para el verano. El expresidente de Estados Unidos está puesto al día y ha incluido canciones de, al menos, tres de los lanzamientos más importantes del año para el pop: Charli xcx, Billie Eilish y Beyoncé.
Del mundo del pop, Obama ha elegido ‘365’ de Charli, ‘CHIHIRO’ de Billie Eilish y ‘TEXAS HOLD ‘EM’ de Beyoncé. ‘brat’, ‘HIT ME HARD AND SOFT’ y ‘COWBOY CARTER’ son tres de los discos más importantes del año y tiene sentido que ocupen un hueco en esta lista. Por otro lado, ni rastro de Chappell Roan o Kendrick Lamar, que ha protagonizado todo un beef con Drake.
También podemos encontrar algunos de los hits más virales del año: ‘i like the way you kiss me’ de Artemas, ‘MILLION DOLLAR BABY’ de Tommy Richman, ‘PERRO NEGRO’ de Bad Bunny y Feid o el actual número 1 del Hot 100, ‘A Bar Song (Tipsy)’ de Shaboozey. Igualmente, podemos encontrar clásicos como ‘No Diggity’, ‘Golden’ (Jill Scott), ‘Satisfaction’ o ‘You’ve Really Got a Hold On Me’.
El año pasado, Obama volvió a aclarar que él es el que elige las propias canciones: «La gente suele pensar, ‘bueno, debe tener un becario de 20 años'», contó, solo para aclarar que tiene la misma playlist en su iPad.
‘Um’, el álbum debut de Martha Skye Murphy, habita en un espacio lúgubre y misterioso. La artista inglesa no busca respuestas ni despertar emociones concretas con sus canciones, sino que deja todo un espacio abierto para que lo que provocan sus evocadores sonidos vaya paulatinamente mutando en los oyentes. Su estilo recuerda inevitablemente a los universos oníricos y subyugantes de Julia Holter, mientras que su voz operática por momentos retrotrae a la mismísima Kate Bush.
Pero Murphy nunca es esclava de sus influencias, más bien se apoya en ellas para reforzar su propia visión. Con una confianza que no es frecuente en primeros trabajos, el álbum transita con gracia por concavidades ambient e incluso industriales, atravesando a su vez melódicas texturas art pop.
De todos los elementos que hacen de ‘Um’ una experiencia fascinante, destaca por un lado la voz soprano de la cantante, que se retuerce en lamentos y susurros logrando una notable expresividad. Por otro, la calidad de las producciones que la acompañan son capaces de construir un mundo oscuro tan peligroso como profundamente conmovedor. ‘Kind’ es el perfecto ejemplo de ello, una canción que recoge todas las cualidades del álbum y que comienza como una tenebrosa balada a la Nicole Dollanganger hasta que en la mitad da un inesperado giro barroco en el que la acumulación de instrumentos y sonidos la convierten en un indescifrable enigma cargado de poder de sugerencia.
Murphy no emprende este viaje sola, sino que añade a un par de invitados en la secuencia del disco. En colaboración con Roy Montgomery, compositor experimental de culto, ‘Need’ es una emocionante canción de folk avant-garde, conducida por una sombría línea de piano y lánguidas guitarras acústicas que progresivamente van distorsionándose. Mientras que para culminar el proyecto, Claire Rousay aparece en ‘Forgive’, una pieza mayoritariamente instrumental en la que se cuelan varias voces lejanas.
Al escuchar la viva interpretación vocal en ‘Pick Yourself Up’, es inevitable no pensar en la autora de ‘Hounds of Love’, pero Murphy consigue incorporar esa melodía y estribillo aparentemente más animados a la estética tétrica del disco. Otra de las mejores composiciones que aquí se encuentran es ‘Spray Can’, un tema que también encapsula la magia impredecible de ‘Um’ y que culmina con unos inquietantes y tensos sintetizadores.
En su atrevido debut, Martha Skye Murphy ofrece una sólida colección de canciones cuya anárquica estructura hace que estén continuamente en movimiento, que nunca quieran ser un espacio cómodo y amable. Las letras crípticas y los extraños sonidos que ofrece nos transportan a un lugar lejano, a un abismo desconocido y aterrador.
Teo Planell continúa construyendo una discografía envidiable en forma de singles, haciendo que no podamos esperar más para esperar su primer largo. ‘Canción En Murcia’ es su último lanzamiento, una oda al amor joven que también sirve como homenaje a la ciudad de Murcia. Es la Canción del Día.
Un pitido electrónico abre la canción, que saca a relucir el lado más cantautor de Planell. Con una guitarra que acompaña todo el tema, el joven de 20 años narra vivencias durante su estancia en Murcia con una sensibilidad pasmosa, pero sin dejar de lado los actos típicos de la juventud. Una vez más, Roy Borland se encarga de la producción.
«En la madrugada acabé vomitando en frente de la catedral», nunca había sonado tan bonito. Lo mismo con colarse en un portal con un ligue, que nunca había sonado tan romántico: «Usted me disculpe señor Policía, soy joven y busco el amor». La melodía de la canción es de las que parecen que siempre han estado ahí y su brevísima duración hace que ‘Canción En Murcia’ sea como un pedacito de cielo. «¿Dónde descansarás?», repite Teo en el estribillo.
Que ‘brat’ se haya apoderado del debate cultural en internet (y del electoral en Estados Unidos) significa dos cosas 1) que quienes siempre creímos en Charli xcx teníamos razón 2) que el uso de un simple color en una campaña promocional puede producir auténticos milagros. No hay que irse más lejos que el verano pasado para recordar la manera en que ‘Barbie’ tiñó el mundo completamente de rosa.
El poder de un color lo conocen los artistas sobre todo, y no son pocos los ejemplos de álbumes de música pop que, a lo largo de la historia, se han tornado absolutamente indisociables de un único color: a la cubierta verde lima de ‘brat’ hay que sumar precedentes como el rosa ‘Teenage Dream‘ de Katy Perry, el blanco del ‘White Album’ de los Beatles, el azul del debut de Weezer o el rojo de ‘Red‘ de Taylor Swift.
Especialmente el azul ha sido y sigue siendo un color muy buscado y querido por los artistas de todas las disciplinas. Pocos colores representan tan bien los diferentes estados de ánimo del ser humano, desde la alegría a la depresión pasando por ese estado de calma y serenidad que todos anhelamos. En la psicología del color el «azul es el contrario del rojo», como explica Julieta Wibel en uno de sus divulgativos vídeos (sobre Ter y su pelo teñido de azul, por cierto). El rojo es calor y alarma; el azul frío y calma. Pero la cosa no es, ejem, blanco o negro.
‘Hit Me Hard and Soft’ de Billie Eilish es la última obra maestra basada en este color; el corte de cierre se titula ‘Blue’. En el inicio de la canción, un animado ritmo de batería acompaña a Eilish mientras esta canta que “intenta vivir en blanco y negro, pero estoy tan azul” (una traducción literal de “estoy triste”). Pero, después, ‘Blue’ desciende hasta las profundidades del mar; el tono se torna “azuloscurocasinegro”, abisal. Billie se dirige a alguien que le ha hecho daño: “Naciste más azul que una mariposa / tan hermoso, y privado de oxígeno”.
Históricamente el color azul se ha asociado -como acabamos de ver- a la tristeza y la melancolía. De ahí viene el “blues” inventado por lo esclavos afroamericanos y después popularizado por cantantes como Bessie Smith. En el pop los artistas han podido mostrarse ‘Blue’, como Joni Mitchell, o ‘Kind of Blue’, como Miles Davis. ‘Blue Moon’ es una de las grandes tonadas tristes del cancionero americano y, por supuesto, ‘Blue Monday’ de New Order ha marcado más lunes de los que podemos contar. En el ambient el tono deep blue es imposible de escapar en los proyectos de nuevos artistas como Øneheart, leadwave o My Heart is Empty; la música suena igual de desolada y fría que las portadas. Y luego está ‘Blue’ de Beyoncé que, dedicada a su hija, puede ser la canción más bonita de su carrera, una canción que, aunque no es triste, sí suena melancólica.
No solo la música pop se ha teñido y se sigue tiñendo de azul. En la gran pantalla este color ha inspirado grandes obras como la trilogía de los colores de Krzysztof Kieślowski, en el caso de ‘Bleu’, simbolizando una ruptura con el pasado. Pero el uso más radical del azul que se ha hecho en el cine puede ser el de Derek Jarman en ‘Blue’ (1993), una película inspirada en la experiencia de Jarman con el sida. Estrenada cuatro meses antes de su muerte, es una película sin escenas; una pantalla estática de color azul es la única imagen que vemos en ella porque, en el momento de su creación, Jarman estaba prácticamente ciego y solo era capaz de ver tonos azules. Mientras, la voz de Jarman nos habla sobre su enfermedad, pero el cineasta también imagina, sueña despierto, se pregunta qué hay más allá del cielo.
En la cinta de Jarman el azul lo inunda todo, pero no solo de tristeza; hay un componente de inocencia también en el texto de Jarman, y de hecho el tono de azul empleado -Klein o azul eléctrico- indica un sentimiento vibrante y vivaz. El tono de azul por tanto determina el sentimiento que se expresa en una determinada obra. No es lo mismo el rostro angustiado de Mitchell en ‘Blue’, considerado el más triste de los discos de ruptura jamás creados, que esa cara iluminada por el sol de Madonna en ‘True Blue’, por cierto, una expresión ligada a la lealtad sobre todo en el contexto de una relación amorosa (viene a significar algo así como “te seré fiel”) de la que es imposible no extraer también un componente de inocencia e ilusión; el azul antes del abismo. ¿No va de eso ‘Vestido azul’ de La Oreja de Van Gogh?
Es la misma sensación de libertad y de expansión infinita, de poder ante la vida, que expresaba en 2002 Cristian Castro en su gran himno, ‘Azul’, probablemente la canción llamada así más icónica, con perdón de ‘Estoy azulado’ de Soda Stereo. Cuando Castro canta “este amor es azul como el mar, azul; como de tu mirada nació mi ilusión”, deja claro que el azul aquí ya no significa depresión, sino que, al contrario, señala una felicidad abrumadora e indescriptible.
El azul del mar y del cielo ha inspirado innumerables obras a lo largo de la historia que se remontan a siglos y milenios atrás; el cielo y el mar son sinónimo de libertad y de posibilidad y el arte no ha dejado de explotarlos simbólicamente a lo largo de la historia. ‘Verano azul’ marcó a una generación, el pop italiano de los 50 y 60 es indisociable del azul claro del cielo y el mar mediterráneos y, en el cine, a este color se le ha asignado también un significado político: los cielos claros despejados de ‘Eduardo Manostijeras’ (1990) o ‘American Beauty’ (1999) simbolizan el ideal de Estados Unidos mientras sus habitantes en ambas películas viven experiencias de todo menos envidiables.
El concepto de “posibilidad” o potencial en la cultura también está ligado a la tecnología y a la modernidad, y el azul ha simbolizado el futuro por ejemplo en películas como ‘Avatar’ o, décadas antes, ‘El planeta imaginario’ o ‘Gandahar’, en las que la piel de los personajes era de color azul (lo de Los Pitufos era otra cosa). En el cine de Jacques Tati los cielos azules también decoran películas que, como ‘Mi tío’ o ‘Playtimes’, parodian la ultramodernidad exportada desde Estados Unidos a Europa, tan pronto como en los años 60.
En la música, la portada de ‘LP1’ de FKA twigs gritaba “futuro” por los cuatro costados y también el tono azul eléctrico de la alfombra de la portada y los videoclips de ‘Grasa’ de Nathy Peluso -y su uso del iPhone- nos indica que la cantante, por mucho que mire al pasado, sigue instalada en el siglo XXI. El azul por tanto sigue marcando la estética de la modernidad actual; solo André 3000 ha ido tan lejos de imaginar un ‘New Blue Sun’, mirando más allá de las estrellas. Otros, como Billie Eilish o últimamente The Marías, han preferido seguir buceando las profundidades del océano.
Una semana le ha durado a JADE el número 1 en JENESAISPOP con ‘Angel of my Dreams’. En este caso, ‘Guess’ se impone con el 49% de los votos en X. Y es que Charli xcx y Billie Eilish siguen estando entre vuestras artistas favoritas. Este es el 10º número 1 para la primera en nuestro top y el 5º para la segunda.
Charli xcx logró ser lo más votado de la semana con ‘Super Love’, ‘Boom Clap’, ‘Break the Rules’, ‘Breaking Up’, ‘Boys’, ‘Good Ones’, ‘Von Dutch’, ’360’ y recientemente con ‘The girl, so confusing’, que ha sido número 1 durante todo el mes de julio. Por su parte, Billie Eilish ha sido número 1 en JNSP con ‘Bad Guy’, ‘NDA’, ‘LUNCH’ y ‘BIRDS OF A FEATHER’. En cuanto a artistas con más números 1 históricos en nuestra web, solo Lana del Rey y Florence + the Machine superan a Charli xcx. Amaia la iguala.
Otras entradas destacadas de la semana han sido las de Jamie xx con Avalanches, o la de JUDELINE.
Tras ser expulsado del concurso de Eurovisión al protagonizar un incidente con una trabajadora del festival, Joost Klein, representante de Países Bajos, ha sido absuelto por la justicia sueca. Hoy, el cantante ha reaccionado al veredicto en redes sociales: «No hay ningún caso contra mí, porque nunca hubo uno».
Justo antes de la final, Países Bajos fue descalificado por la UER bajo polémica. Una trabajadora del equipo de producción del concurso interpuso una denuncia que hablaba de un incidente ocurrido después de la actuación de Klein en la semifinal. Esta habla de «amenazas verbales». Sin embargo, tras meses de investigación, Klein ha salido inocente.
La Fiscalía sueca lo ha transmitido así: «Se ha cerrado la investigación en la que un hombre de 26 años era sospechoso de haber amenazado ilegalmente a una mujer», comienza el comunicado. Según la investigación actual, Klein hizo «un movimiento que golpeó la cámara de una mujer», valiéndole su expulsión de Eurovisión. «El transcurso de los hechos fue rápido y los testigos del incidente lo percibieron de forma diferente!, continúa.
Fedrik Jönsson, fiscal jefe de Malmö, declara resuelto el caso: «Hoy he cerrado la investigación porque no puedo demostrar que el acto fuera capaz de causar un miedo grave o que el hombre tuviera tal intención». Por otra parte, Klein ha reaccionado al veredicto en su Instagram: «Los últimos dos meses han sido terribles», comienza.
«¿Por qué hemos tenido que esperar tanto para una respuesta? Me he sentido inseguro todos los días, aunque supiese la verdad. No hay ningún caso contra mí, porque nunca hubo uno», finaliza el cantante holandés.
La lista de singles española mantiene su top 3 idéntico al de la semana pasada: Karol G sigue en el número 1 con ‘Si antes te hubiera conocido‘, en el 2 continúa Isabel Aaiún con ‘Potra salvaje‘ y en el 3 se lo vuelve a quedar Kapo con su ‘Ohnana’.
La subida más fuerte se la queda Floyymenor con ‘Peligrosa’, que pasa del 81 al 35. Floyymenor es junto a Cris MJ autor e intérprete de ‘Gata Only’, uno de los mayores éxitos en el mundo actualmente. Publicado el pasado mes de febrero, ya supera los mil millones de reproducciones en Spotify.
En cuanto a las entradas, Charli xcx y Billie Eilish se quedan la más importante de la semana gracias a que el remix de ‘Guess‘ entra en el número 36. Aunque ningún otro single de ‘brat‘ ha logrado entrar en lista, el disco sí se mantiene en el puesto 13 de los más exitosos del país.
De manera trágica hay que señalar que el remix de ‘Guess’ es tan solo la segunda entrada de Charli xcx en la lista de singles española, en toda su carrera. Antes -hace 10 años- había llegado al puesto 4 con ‘I Love It’, su colaboración con Icona Pop.
En el 61 colocan Clarent y Myke Towers el remix de ‘Sport+’, una canción original del primero, y en el 82 nos encontramos con la curiosidad de la semana: ‘Bye Bye Bye’ de *NSYNC vuelve a la lista tras su aparición en ‘Deadpool & Wolverine‘. ‘Bye Bye Bye’, actualmente la 13ª canción más escuchada en el mundo, ya había entrado en la lista española en el año 2000, llegando al top 7. Una alegría para un Justin Timberlake en horas bajas.
La última entrada de singles la firman dos superestrellas del urban actual, Nanpa Básico y Béele, que, con su single conjunto ‘Hasta aquí llegué’, se posicionan en el 92 de la tabla.
Chiara Oliver se ha desplomado de todo el top 100 de álbumes más vendidos en España con ‘la libreta rosa’, su EP de debut, además, desde el número 1. El desempeño de ‘la libreta rosa’ en la lista de álbumes española ha sido inusual: el EP entraba directo en el número 1 de ventas, la semana siguiente bajaba al 2, a continuación volvía al 1 y, en la semana actual, cae completamente de la lista.
El extraño paso de ‘la libreta rosa’ por la lista de Promusicae puede tener que ver con que su buena aceptación entre los fans de Oliver no ha contaminado al público generalista. Parece que el «fanbase» de Oliver ha hecho los deberes… pero después el EP no ha generado interés en el comprador u oyente de a pie, ni siquiera de manera gradual en el tiempo. Un single de éxito habría ayudado a mantener ‘la libreta rosa’ en la lista, pero no ha habido ninguno.
La entrada más fuerte de la semana en la lista de álbumes española la comparten Kanye West y Ty Dolla $ign con su nuevo disco conjunto, ‘Vultures 2’, que se posiciona en el número 16. En Estados Unidos ‘Vultures 2’ ha entrado en el número 2, una humillación para Kanye, pues hasta ahora se había logrado anotar 11 números 1 directos en el país. Taylor Swift, su histórica enemiga, ha vuelto a cruzarse en su camino.
Justin Quiles, icono del urban, firma la segunda y penúltima entrada en la lista de álbumes española. ‘Permanente’ se coloca directo en el puesto 43. ‘Permanente’ queda lejos -de momento- del top 4 de ‘La última promesa’, Disco de Platino en España, y del top 7 de ‘Realidad’. Eso sí, mejora con margen el dato de ‘La promesa’, que no pasó del puesto 89.
Finalmente la banda de power metal Blind Guardian entra en el puesto 77 de la lista con la reedición -o más «revisión»- de su disco clásico de 1992, ‘Somewhere Far Beyond’, que se edita con motivo del 30 aniversario del álbum. ‘Somewhere Far Beyond Revisited’ es además el vinilo más vendido de la semana en España, colocándose en duodécima posición.
“Puedo hacer algo bueno” repetía para poder creérselo Porter Robinson en ‘Look at the Sky‘, uno de los cortes más destacados de ‘Nurture’, su anterior álbum. El proceso hasta que este vio la luz no fue nada sencillo. Sumido en una depresión provocada por el bloqueo creativo y la presión de las expectativas que sentía sobre él, Robinson se planteó no hacer música nunca más por no considerarse lo suficientemente bueno. La mera existencia de ‘Nurture’ suponía una celebración. Era todo un canto a la esperanza, una lucha contra los peligrosísimos demonios que habitan en el lado más oscuro de nuestras mentes.
En ‘SMILE! :D’, el artista suena mucho más convencido de su talento, pues ya es al fin consciente del valor de lo que mejor sabe hacer. Adoptando una estética inspirada en la era tecnológica de finales de los 2000 y principios de los 2010s (Messenger, Fotolog, Facebook, Tumblr, etc.), el álbum ofrece desde el principio un sonido electropop exultante y eufórico combinado con un buscado toque pop punk tan característico de esa primera década del siglo XXI.
El artista lanza toda la artillería pesada al principio. Se abre con ‘Knock Yourself Out XD’, que cuenta con todos los brillantes vicios sonoros marca de la casa (glitches, referencias digitales, melodías épicas…). En la letra ya se plasma una actitud diferente a la de su anterior proyecto, mucho más sarcástica y desenfadada, incluso si está hablando de temas serios, en este caso, acerca de la necesidad social de aparentar felicidad y maquillar la realidad. Allí una frase como “Bitch, I’m Taylor Swift / got a hundred million on my wrist’ ironizando sobre la fama no hubiera tenido cabida, y aquí encaja a la perfección.
Justo después viene ‘Cheerleader’, un absoluto temazo power pop nostálgico con unos intensos y abrasivos sintetizadores y una gran interpretación vocal. Inmediatamente después llega ‘Russian Roulette’, una de las producciones más ambiciosas de Robinson. Detrás de los coloridos sintetizadores y las melodías alegres se esconde una profunda y triste reflexión sobre la depresión y el desencanto ante un mundo digitalizado e insensible. Y de nuevo, la presión de las expectativas: “Pitchfork reports. They are calling me the big new thing”. Pero hacia mitad de la canción, el artista encuentra la luz “I wanna live, I don’t wanna die” versa antes de que la composición suba de BPMs llevando a la canción a un eufórico climax.
Tras estas tres canciones espectaculares, ‘SMILE! :D’ nunca consigue igualar el nivel, pese a que haya resquicios y detalles de calidad en la mayoría de las otras pistas. Nada tiene el mismo impacto emocional y el disco va perdiendo fuelle de forma inevitable. Canciones como la balada ‘Year of the Cup’ no logra encontrar su espacio en la secuencia o, por mucho que llame la atención el semi-rap de ‘Kitsune Maison Freestyle’ al estilo Brokhampton, el resultado es bastante descafeinado y el sonido sorprendentemente genérico. La cara B del álbum es algo parecido a un desierto, con la excepción de ‘Is There Really No Happiness?’ que cuenta con un potente estribillo.
Con todo, ‘SMILE! :D’ vuelve a demostrar que si hay alguien en el electropop que ahora mismo está dispuesto a experimentar y jugar con sus posibilidades es Porter Robinson. El deslumbrante comienzo de este tercer trabajo es una buena muestra de ello. Es una lástima que lo demás se quede en lo simplemente correcto, aunque como ejercicio puramente nostálgico no deja de ser interesante XD.
Miley Cyrus se ha convertido en la persona más joven en recibir el título de Leyenda de Disney. Se trata de un premio que la Walt Disney Company entrega anualmente a los artistas más influyentes de la famosa «fábrica de sueños». Entre los galardonados en ediciones pasadas se encuentran Phill Collins, Christina Aguilera o Robin Williams.
Cyrus ha recogido su galardón durante la D23 Expo, la mayor convención de fans de Disney, que se ha celebrado en Anaheim, California. Sobre el escenario esperaba Miley la cantante de country Lainey Wilson caracterizada como Hannah Montana.
Miley ha empezado su discurso emocionada y sin conseguir aguantarse las lágrimas, y ha enviado un mensaje de motivación a sus seguidores: «Las leyendas también se asustan, yo tengo miedo ahora mismo, pero lo que es de leyendas es tener miedo y hacer igualmente (cualquier cosa que te propongas). No existe el fracaso cuando lo intentas».
Cyrus ha expresado también un mensaje de orgullo por Hannah Montana, el icónico personaje que la catapultó a la fama en 2006: «Sigo orgullosa de haber sido Hannah Montana. Ella creó a Miley en muchos sentidos». Y, en otro momento su discurso, ha disputado la idea de que los ídolos de Disney se «fabriquen» en laboratorios: «Si a mí se me creó de esa manera, entonces hubo un fallo en el sistema entre los años 2013 y 2016». Cyrus se refiere por supuesto a su etapa rebelde, la de ‘Bangerz‘ y la psicodélica.
Cyrus triunfó el año pasado con ‘Flowers‘, nada menos que la canción más exitosa de todo 2023. En 2024 le valió su primer Grammy. También este año, Cyrus ha aparecido en el disco de Beyoncé para cantar junto a la texana ‘II Most Wanted‘.
Miley Cyrus becomes the youngest Disney legend in history and her acceptance speech has me bawling 😭 pic.twitter.com/SwCUB7v5Cy
black midi, el grupo de post-punk y art-rock de Reino Unido conocido por su disco ‘Schlagenheim‘, nominado al Mercury Prize, y después por ‘Cavalcade‘, uno de los mejores discos de 2021, y ‘Hellfire‘, otro notable disco publicado en 2022, se ha separado.
Geordie Greep, vocalista de black midi, ha anunciado la separación de black midi en sus stories, comunicando que el grupo se ha disuelto «de manera indefinida». La confirmación de la disolución de black midi ha llegado por parte del bajista, Cameron Picton.
black midi se dio a conocer en 2017 por sus arrolladores directos, que otorgó a la banda una gran reputación, y su estilo de rock avanzado, una auténtica trituradora de géneros y sonidos, ha hecho las mieles de la crítica especializada. Con la marcha de black midi se va sin duda una de las bandas más interesantes del rock de los últimos años.
Liana Flores es una cantante de Reino Unido que se ha marcado uno de los mayores éxitos de folk de los últimos años. ‘rises the moon’, su tema de 2019, echó a volar en TikTok y hoy supera los 500 millones de reproducciones en Spotify. Nada mal para una artista emergente y sobre todo para una canción de su estilo que, de hecho, no anda muy lejos de lo que hace por ejemplo Jessica Pratt. A Flores y Pratt les une además su interés por las melodías de la bossa nova, con la diferencia que Flores de hecho tiene ascendencia brasileña, por parte de madre.
‘rises the moon’ es una canción que cautiva desde el segundo cero. Su bella melodía y la magnética voz de Flores, limpia y elegante como la de Connie Converse, conforman una composición magistral que Flores decide, además, decorar con un coro tipo años 40 precioso.
El éxito de ‘rises the moon’ y de otros temas como ‘recently’ han valido a Flores su fichaje por Universal Records y a continuación el lanzamiento internacional, el pasado mes de junio, de su primer disco, ‘Flower of the soul’. Un disco que huele a clásico de culto de folk por todos lados; casi parece firmado por Linda Perhacs o por Vashti Bunyan, sonando igual de atemporal que ellas.
En una colección de «viñetas de su íntimo mundo», Liana Flores da rienda suelta a sus influencias del folk británico y la bossa nova. A veces también del pop de los años 50; ‘I wish for the rain’, la canción más escuchada del álbum, la podría haber entonado Connie Stevens en su disco ‘Conchetta’. Sobre todo, mandan en ‘Flower of the moon’ unas guitarras acústicas rasgueadas con sensibilidad que, producidas por Noah Georgeson, quien ha trabajado con Joanna Newsom, Devendra Banhart o Natalia Lafourcade, reclaman tu atención igual que la voz de Flores.
Hay en este «mundo de fantasía» de Flores también ecos de jazz en cortes como ‘Nightvisions’. En la Canción Del Día emerge por otro lado un arreglo de violines que dialoga con las guitarras acústicas, mientras las baterías aportan un ritmo acariciado. ‘Nightvisions’ es una canción enamorada, ñoña incluso, en la que Flores tiene «visiones» de su persona amada juntando su mano con la suya. Flores se siente «en un trance» por la «disonancia» que está experimentando y se siente como si estuviera viviendo «en otro planeta». De otro planeta solo puede ser un talento como el que exhibe Flores en esta primera etapa de su carrera.
Katy Perry ha movido fecha tras el desastroso desempeño comercial de ‘Woman’s World‘ lanzando un segundo single solo un mes después del primero. Sin embargo, los datos iniciales de ‘Lifetimes‘ son aún peores que los de ‘Woman’s World’ pues el lanzamiento ya no viene acompañado del «hype» de ser un primer single de Katy Perry después de varios años.
‘Lifetimes’ ha entrado en el puesto 145 global de Spotify con 1.426.000 reproducciones en streaming en su primer día. En el segundo, ha caído de los 200 primeros puestos marcando cerca de 3 millones de reproducciones. Un peak en el número 95 de Noruega es su mejor dato hasta ahora, pues en Estados Unidos no ha pasado del puesto 195 a pesar de ser su mercado principal. ‘Lifetimes’ ha debutado también en el 144 de Brasil y en el 152 de Finlandia. Ni cabe decir que en listas oficiales el dato de ‘Lifetimes’ no será nada halagüeño… y que en España ni nos enteraremos de su existencia.
La marca de Katy Perry parece seriamente dañada por varios motivos. Sobre todo está terminando de hundir a Perry su decisión de volver a trabajar con Dr. Luke en su nuevo disco, ‘143’, a pesar de la nefasta reputación del productor en la industria y de su disputa legal con Kesha. Al público no le ha pasado desapercibida la ironía de que Dr. Luke se encuentre detrás de una canción que se proclama a sí misma feminista. ‘Lifetimes’ mejora la propuesta de ‘Woman’s World’ al no presentar una letra que invita al sonrojo… aunque ese nunca ha sido un problema para Katy Perry, autora de ‘Firework’.
Es igualmente un misterio por qué Katy Perry ha decidido volver a trabajar con Dr. Luke cuando en los últimos años no le ha necesitado. Es cierto que ‘Witness‘ (2017) y ‘Smile‘ (2020) fueron sendos fracasos comerciales para Katy Perry, pero también lo es que Dr. Luke no estaba presente en dos de las canciones más queridas que ha firmado Perry en el último lustro. Ni ‘Never Really Over’ ni, sobre todo, ‘Harleys in Hawaii‘, que se viralizó dos años después de su estreno, contaban con él. Y eran dos canciones excelentes. En este caso parece que «ir sobre seguro» trabajando con Dr. Luke, ha sido el mayor riesgo que Katy Perry ha podido correr.
Pero la mayor enemiga de Katy Perry en esta era parece ser ella misma. O su filtro de calidad. ‘Woman’s World’ es una canción fantástica melódicamente y su estribillo es un tiro. Sin embargo, la letra supuestamente feminista revela que la visión de Perry del feminismo está anticuada. El mensaje «las mujeres pueden con todo» ya estaba superado y hoy suena condescendiente e impersonal. El videoclip de ‘Woman’s World’, por otro lado, supuestamente satiriza el absurdo del patriarcado, pero la sátira es fallida porque 1) no se entiende 2) perpetúa los mismos clichés que en principio critica. ‘Chained to the Rhythm’ era muchísimo mejor crítica del capitalismo, que ‘Woman’s World’ del feminismo. ‘Lifetimes’ es disfrutona y veraniega; personalmente me gusta y me la estoy poniendo bastante, pero en el escenario en el que Perry se encuentra, su éxito no está garantizado. No descarto que triunfe a la larga, eso sí.
Otros factores han podido mermar la popularidad de Katy Perry en los últimos años. Es posible que el público no esté perdonando sus (aparentes) contradicciones morales, previas a ‘Woman’s World’. En 2017 ya fue criticada por burlarse de la salud mental de Britney Spears para hablar de su propio «breakdown»… a pesar de que el comentario que hizo no fue nada del otro mundo («aún no me he rapado la cabeza» fueron sus palabras; sorry pero es Britney quien decidió afeitarse el coco delante de las cámaras). Y en 2022 sufrió un pequeño backlash por su decisión de votar a Rick Caruso, ex-republicano convertido a demócrata, pero aún con inclinaciones católicas y anti-abortistas, para la alcaldía de Los Ángeles, en lugar de a la representante demócrata Karen Bass. Perry, que en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos se había hartado a apoyar públicamente a la demócrata Hillary Clinton, de repente parecía la Malú de Estados Unidos, inclinada al centro.
Que los artistas se politicen nunca ha sido tanto el problema como que lo hagan en aparente conflicto con sus propios valores. Y es comprensible en parte: Parry viene de una familia republicana y votante de Trump; todo el mundo recuerda que empezó en la música como cantante de pop cristiano. ‘Woman’s World’ y otros momentos -musicales o no- de su carrera indican, sin embargo, que a Perry se le da un poco regular hacerse la progresista. Los mayores éxitos de su carrera son apolíticos, superficiales e impersonales; ‘Chained to the Rhythm’ fue un batacazo comercial a pesar de su calidad. Ella nunca ha renunciado a su pasado, por cierto; ‘Prism‘ se cerraba con una balada llamada ‘By the Grace of God’. Pero, como Rigoberta Bandini nos ha enseñado, la gente de izquierdas también puede profesar su fe.
El caso de Katy Perry es complicado. Por un lado se puede decir que la política no siempre hunde carreras: Kanye West, una persona que ha realizado declaraciones antisemitas y de todo tipo, comercialmente sigue siendo una potencia… aunque no al nivel de su época de gloria. Y, aunque se dice que Katy no se está sabiendo ubicar en el contexto del pop de hoy, tan diferente al que la catapultó hace 15 años, no estoy tan seguro de ello. La transparencia de Taylor Swift, Billie Eilish, Charli xcx o el propio Kanye West reina sobre la impersonalidad hoy en día, pero la impersonalidad no ha dejado de ser comercialmente viable; Katy Perry sí. La carrera de Kim Petras -artista invitada en ‘143’- nunca ha despegado, pero la alemana ha generado un culto enorme entorno a su proyecto copiando a Katy Perry y Britney Spears. Y, aunque Doja Cat ha triunfado trabajando con Dr. Luke, ella firmó en Kemosabe antes de que se hiciera pública la denuncia de Kesha. Cuando Doja ha tenido oportunidad de dejar de trabajar con Dr. Luke, lo ha hecho. Katy Perry ha vuelto a reclamar sus servicios después. El éxito de ‘brat‘ lo ponía en bandeja para que Perry plantara su bandera; ha fallado la estrategia.
A pesar de que los medios sugieren a Katy Perry que debería dejar de explotar la imagen de ‘Teenage Dream‘ en esta nueva era y ofrecer un producto más personal, por ejemplo, escribiendo sobre su maternidad o sobre su espiritualidad, ese argumento tampoco lo compro, porque eso es exactamente lo que hizo en ‘Smile’ y el batacazo fue de los gordos. Y, no sé vosotros, pero yo quiero que Katy Perry me siga dando pop del bueno. El mayor problema de la era ‘143’ es que con ‘Woman’s World’ Perry sigue dando un mensaje y el contrario, como otras veces en su carrera. En este caso, un mensaje y su extremo opuesto.
Kanye West había conseguido entrar con todos y cada uno de sus álbumes en el número 1 de Estados Unidos… hasta ahora. ‘Vultures 2‘, su nuevo trabajo con Ty Dolla $ign, entra en el 2, por primera vez en su carrera, mientras Taylor Swift permanece en el 1 con ‘The Tortured Poets Department‘.
‘Vultures 2’ abre en Estados Unidos con 107.000 unidades equivalentes. De estas unidades, 50,44 millones pertenecen a reproducciones en streaming y 60.500 a ventas, en concreto a descargas. En comparación, ‘Vultures 1‘ debutó con 148.000 unidades equivalentes, posicionándose entre los 10 mejores debuts de 2024 en Estados Unidos, concretamente en el puesto 9.
Taylor Swift, por su lado, logra despachar 142.000 unidades equivalentes de un disco publicado en abril que ya suma 5.307.000 unidades «vendidas» entre sus diferentes ediciones y variaciones. Swift se anota su 14ª semana en el número 1 de álbumes en Estados Unidos; solo Eminem interrumpió su racha entrando en primera posición con ‘The Death of Slim Shady (Coup De Grâce)‘.
Swift ha vuelto a jugar su carta de lanzar una nueva variación de ‘The Tortured Poets Department’ para permanecer en el top de Estados Unidos. Exactamente una edición del disco a la que se ha agregado el audio del primer borrador de ‘My Boy Only Breaks His Favorite Toy’ se ponía a la venta en su web el mismo día que ‘Vultures 2’, por cierto, un domingo.
De ‘Vultures 2’ Kanye y Ty Dolla pueden celebrar que especialmente el tema ‘Field Trip’ está conquistando a la audiencia. Una noticia horrible para Geoff Barrow de Portishead, por otro lado, pues es el tema que samplea o lo parece ‘Machine Gun’ sin su autorización.
Phoenix ha ofrecido la actuación musical de clausura de los Juegos Olímpicos de París, casi como si se tratara de un intermedio de la Super Bowl, aunque peor organizada. Visibles han sido los problemas de sonido y escénicos al inicio de la presentación de Phoenix, pues los atletas se encontraban subidos al escenario junto a la banda, provocando el caos. Al menos han sido consistentes con la gala de apertura.
Mientras el grupo ha interpretado sus éxitos, como ‘Lisztomania’ o ‘1901’, ha ido recibiendo un artista invitado tras otro. La sorpresa la ha dado Ezra Koenig, cantante de Vampire Weekend, que ha salido al escenario para cantar con Phoenix su canción conjunta, ‘Tonight’. Air ha hecho un cameo para tocar ‘Playground Love’ y Kavinsky ha tocado ‘Nightcall’ mientras la belga Angèle ha atravesado el escenario. El rapero cambodiano Vannda ha sido otro de los artistas invitados.
Otro de los protagonistas de la clausura de los Juegos Olímpicos de París puede haber sido el «viajero interestelar» que ha protagonizado el gran espectáculo de Thomas Jolly, que ha contado con decenas de bailarines, reproducciones gigantes de los anillos olímpicos y un pianista tocando en el aire. Alguien ha querido ver a Daft Punk sobre el escenario.
Unas horas antes ha sido Zaho de Sagazan, autora de la gran ‘Tristesse‘, quien se ha encargado de abrir la ceremonia de clausura de los Juegos ofreciendo una interpretación de ‘Sous le ciel de Paris’, el clásico de la chanson de 1951.
El paso de la antorcha a Los Ángeles ha contado con las actuaciones musicales de Red Hot Chili Peppers, que han tocado ‘Can’t Stop’; Billie Eilish, que ha interpretado ‘Birds of a Feather’ acompañada de Finneas y del resto de su banda, y Snoop Dogg. Este último, después de rapear ‘Drop it Like It’s Hot’, ha sacado a Dr. Dre -que no estaba confirmado- al escenario para interpretar ‘The Next Episode’. Los tres artistas han actuado desde Los Ángeles, en la playa de Long Beach.
Previamente a la transmisión desde Los Ángeles, desde el Stade de France, H.E.R., favoritísima de los Grammy, ha cantado el Himno de Estados Unidos, el Star-Spangled Banner, como siempre pegada a su guitarra eléctrica, y Tom Cruise ha realizado su truco de salto al vacío, antes de protagonizar el vídeo en el que «ha recorrido todo el mundo» para llegar a Los Ángeles y plantar la bandera olímpica.
El cierre definitivo de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos lo ha protagonizado la cantante francesa Yseult, que ha aparecido sobre el escenario para presumir de chorro de voz y cantar ‘My Way’ de Frank Sinatra. Yseult se ha dado a conocer este verano en ‘Alibi‘, el éxito de Sevdaliza, en el que es artista invitada, junto a la brasileña Pabllo Vittar. Nos vemos en Los Ángeles.