‘Un verano sin ti’ de Bad Bunny pasa una 22ª semana en el número 1 en España. Su nueva víctima después de Mónica Naranjo, BTS, Madonna, largo etcétera, es Viva Suecia.
Los murcianos llegaron al puesto 37 con su debut ‘La fuerza mayor’. Su popularidad fue creciendo enseguida y alcanzaron el número 14 con ‘Otros principios fundamentales’. ‘El milagro’ les llevó al puesto 2 en 2019 y ahora repiten esta última posición con su nuevo disco ‘El amor de la clase que sea’. Disco que sí ha conseguido ser número 1 en la tabla de vinilos dejando en el puesto 2 el LP de ‘RENAISSANCE’ de Beyoncé, que pasa del puesto 30 al 16 precisamente por su relanzamiento en este formato.
La segunda entrada más fuerte de la semana es ‘La emperatriz’ de Rigoberta Bandini, que llega al número 5 de la clasificación general. Es loable que haya llegado tan alto porque su edición en vinilo no se producirá hasta febrero. Rigoberta supera los puntos de Ozuna, que queda en el número 7 con ‘Ozutochi’.
Otras entradas interesantes de la semana son ’Trozos de papel/cosas raras’ de Elefantes en el número 15, ‘Charlie’ de Charlie Puth en el número 30, la reedición en vinilo de ‘A las cinco en el Astoria’ de La Oreja de Van Gogh en el 35, ‘Maxident’ de Stray Kids en el 50, ‘Under the Midnight Sun’ de The Cult en el 71 y ‘Omens’ de Lamb of God en el 85.
Mientras continúan los conciertos de la 12ª edición de Girando por Salas por toda España, hoy se ha anunciado quiénes serán los protagonistas de la nueva edición de esta iniciativa del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) del Ministerio de Cultura y Deporte.
Se han presentado 792 bandas, de las que se han aprobado al cumplir las normas 676. Tras los votos de público y jurado, entre los 26 seleccionados que podrán realizar una gira subvencionada por 5 provincias ajenas a la propia encontramos a valores noveles tan destacados como Confeti de Odio, dani, Queralt Lahoz, Aiko El Grupo, La Trinidad o Anabel Lee.
Se destaca la presencia de diversos estilos como jazz, pop, hip-hop, músicas del mundo, rock, soul, canción de autor… Este es el listado completo de seleccionados:
AIKO EL GRUPO
ANABEL LEE
ARIMA SOUL
BALLENA
BOURBON KINGS
CONFETI DE ODIO
DANI
DANI BOTILLO
FANEKA
FURIOUS MONKEY HOUSE
HOONINE
JOHNNY GARSO
KORA
LA GANGA CALÉ
LORREINE
MALAFÉ
MARISA VALLE ROSO
NATIVA
NAT SIMONS
LA TRINIDAD
LOS MEJILLONES TIGRE
LUIS FERCÁN
QUERALT LAHOZ
RAZKIN
TACHO
VERA FAUNA
‘Bosé’, la serie sobre la vida de Miguel Bosé, ya tiene tráiler y fecha de estreno. El esperado biopic del icónico cantante, que será interpretado por Hugo Fuertes, José Pastor e Iván Sánchez en diferentes momentos de su vida, se estrenará internacionalmente en Paramount+ el próximo 3 de noviembre.
Paradójicamente, Paramount+ todavía no está disponible en España, por lo que tendremos que esperar un poco más. El proyecto cuenta con guiones de Ángeles González Sinde, Isabel Vázquez y Boris Izaguirre. Además, Miguel Bardem y Fernando Trullols se encargan de la dirección.
Cada uno de los seis episodios contará la historia de una de las tantas míticas canciones del artista: su inspiración, composición, grabación y situación personal en cada momento. A la vez, habrá un tiempo presente que se centrará en la promoción del álbum ‘Papito’, lanzado en 2007. A juzgar por el adelanto, parece que apuestan por una versión de la vida de Bosé con luces y sombras. «Hay una obsesión por llamarme drogadicto y llamarme maricón», exclama Bosé en una de las escenas del tráiler.
En cuanto al resto del reparto, Nacho Fresneda interpretará al padre de Bosé, Luis Miguel Dominguín. Valeria Solarino interpretará a su madre Lucía, Alicia Borrachero actuará como La Tata y Ana Torrent será Rosario Primo de Rivera. Por otro lado, Miguel Ángel Muñoz se meterá en la piel del mítico Julio Iglesias, cuya pareja tuvo un romance con Bosé. Giannina Facio será interpretada por Mariela Garriga. Por último, Rosa Lagarrigue será interpretada por Ana Jara y Débora Izaguirre, Gabriel Guevara será el exbailarín Nacho Duato y Raquel Salamanca actuará como Ana Obregón.
Parece que al final el descanso temporal de BTS va a ser más largo de lo esperado. Big Hit Music, la empresa de entretenimiento encargada de la boy band surcoreana, ha anunciado que todos los miembros del grupo realizarán el servicio militar obligatorio, requerido por Corea del Sur para todos sus ciudadanos varones, sin ningún tipo de inmunidad especial. Se estima que BTS vuelva a la música «alrededor de 2025».
«Después del fenomenal concierto para apoyar la candidatura de Busan para la Expo 2030, y a la vez que cada miembro se embarca en proyectos en solitario, es el momento perfecto y los miembros de BTS se sienten honrados de servir», comunicaba Big Hit Music en un comunicado en redes. También han revelado que Jin, el más mayor del grupo, «iniciará su proceso» en cuanto termine con la promoción de su primer single en solitario, que será a finales de octubre. El cantante anunció sus planes este finde durante el concierto de Busan, que además fue retransmitido mundialmente en directo de forma gratuita.
En cuanto al resto de integrantes, estos «planean llevar a cabo el servicio militar basándose en sus planes individuales» y añaden en el comunicado que «tanto la compañía como los miembros de BTS desean reunirse como grupo de nuevo alrededor de 2025, siguiendo su compromiso militar». Esta noticia llega tras meses de debate público centrado en si la banda debería estar exenta del servicio militar obligatorio, o si deberían concederles permisos especiales por su contribución a la economía surcoreana.
Consolidada en el último lustro como una de las bandas más populares del país, con varios singles con streamings suficientes para un disco de oro (‘Bien por ti’, ‘Lo que te mereces’, ‘A dónde ir‘), Viva Suecia publican su cuarto disco. Es además el primero en una multinacional -Universal- tras haber dado sus primeros pasos en Subterfuge, y el primero en el que encontramos featurings. Muy sui generis, eso sí.
‘El amor de la clase que sea’ no destaca, en cambio, tanto por sus invitados como por una ligera evolución en diferentes sentidos. ‘El bien‘, con su estribillo certero «no hagas caso a lo que dicen los cantantes», abre el álbum con un solo de saxo final que ni la E Street Band. Y también a la grandiosidad de Bruce Springsteen apuntan los teclados de otro de los sencillos principales, ‘No hemos aprendido nada’. Los 80 son definitivamente una referencia en los sintetizadores de ‘Hablar de nada’ o incluso en la ambientación de ‘Hacernos polvo’.
Lástima que, indeciso, el disco vire a veces hacia otros lados. ‘El rey desnudo’ es más bien su canción más Muse, ‘Lo que queda de cariño’ su canción más Siouxsie, ‘Gracias’ su canción más The National y Bon Iver (ese Autotune)… mientras ‘El mal’ se convierte en una canción 100% Viva Suecia tras un falso comienzo con caja de ritmos. Los coros y los arreglos del final, eso sí, parecen inspirarse en R.E.M.
Esa máquina de hacer streamings, vender discos y llenar arenas llamada Leiva ya ha hecho de ‘Justo cuando el mundo apriete’ uno de los mayores éxitos de la banda murciana, si bien el «mejorando lo presente» repetido hasta la saciedad de la letra parece metido con calzador. Rafa Val continúa siendo un letrista algo abstracto, poco narrativo, basado en la fuerza expresiva de frases como «tengo un día bien jodido / sólo quiero estar contigo» (‘Hacernos polvo’) o «no seremos padres, no encontraremos paz» (‘El mal’). Porque sí, los autores de ‘Bien por ti’ ahora han escrito una canción llamada ‘El bien’ y otra llamada ‘El mal’.
El paso del tiempo, el miedo a hacerse mayor es un tema en pistas como ‘Lo que queda de cariño’ («pasamos de ser unos críos a gente normal», “antes de que abras los ojos me habré hecho mayor”). También la aceptación de uno mismo, como se ve en la colaboración con Luz Casal, ‘La parte difícil’: «Me asusta llamar a mi casa, ese sitio que apenas conozco / Que digan de mí que no hice nada en especial», le han hecho cantar en una estrofa que podía haber escrito Tulsa. Viva Suecia pasando de ser indies para pasar a ser pop español, a secas.
Es el de Luz el featuring que más merece la pena del disco, pues Dani Fernández se ha puesto tan en modo Viva Suecia en ‘Lo siento’ que nos da igual que sea un ex miembro de Auryn, Raphael o Kase.O. Así, ‘El amor de la clase que sea’ es un álbum sólido y bien ejecutado junto a Leiva y Santos&Fluren que dará nuevas alegrías a Viva Suecia, que cuentan ya con una docena de hits. Aquí ni siquiera han parecido necesitar incluir ‘La voz del presidente‘ para construir un buen álbum, de gran acabado. Solo que no tan evolucionado hacia ningún lugar particular como los dos últimos de The Killers, a quienes justo habían tomado como referente. Nos decían hace unos años que «mola no tener miedo a un estilo que por ser indie parece que no se puede hacer», pero no han terminado de atreverse del todo a dar ese paso.
Este viernes sale ‘Midnights’, el nuevo disco de Taylor Swift, diría que esperado de no ser porque hace tan sólo 2 años desde ‘folklore’ y menos de 2 años desde ‘evermore’.
En cualquier caso, todo lanzamiento de la artista es un acontecimiento, y ahí estuvo la reedición de ‘Red’ en su versión revisitada para demostrarlo. Taylor convirtió la versión de 10 minutos de ‘All Too Well’ en uno de los mayores éxitos de toda su carrera.
‘Midnights’ tendrá la peculiaridad de llegar al mercado sin single previo, un movimiento no demasiado común en el mercado actual. Normalmente se intentan colocar en playlists de Spotify, Amazon y demás varios singles previos, y el día de salida un corte más: el denominado “focus track”. Pero en este caso single y “focus track” coincidirán si es que este viernes no encontramos ya no uno sino varios temas de la artista en las playlists más solicitadas.
Suponemos que el recogimiento al que invita el concepto del disco (cosas que pasan a medianoche, pero entendemos que no en una discoteca) ha sido clave para desarrollar esta estrategia oscurantista, de misterio.
Lo que sí ha ido revelando Taylor Swift son los títulos de las canciones, entre las que hay una colaboración con Lana del Rey, y ahora los pasos de promoción. El jueves habrá un tráiler del álbum en Amazon, el mismo viernes saldrá el vídeo del single ‘Anti-Hero’ y el martes 25 de octubre habrá un segundo vídeo musical. El lunes habrá presentación en directo en el show de Jimmy Fallon y el día 28 de octubre a otro lado del Atlántico, en Graham Norton.
Ni aun gustándote Hidrogenesse y Astrud desde siempre, ni aun habiendo defendido las producciones de Mendetz o la gracia y la inteligencia de las canciones de Las Bistecs, jamás habrías visto venir que el éxito de Rigoberta Bandini llegaría a este punto. Esto es, 10.000 personas coreando a gritos, repetidas veces, que «no saben ni hacer un huevo frito», solo una semana después de que el tema que contiene tal frase, ‘Canciones de amor a ti‘, viera la luz.
Rigoberta Bandini agotaba en cuestión de días las entradas del WiZink Center de Madrid, si bien renunciando a abrir el graderío superior, para dar más protagonismo en la gira al resto de lugares de España que aguarda durante las próximas semanas. Jugada que se repetirá en el Palau Sant Jordi de Barcelona el día 24 de noviembre.
«No voy a hablar para no llorar» fue una de las primeras cosas que una impresionada Rigoberta dijo. Los primeros planos con sus ojos radiantes fueron frecuentes en las dos grandes pantallas. Por supuesto todo comenzó con la que ha sido la canción de apertura de todos sus conciertos por todos los «hi» y «holas» que contiene, ‘In Spain We Call It Soledad’. El «arena» -la palabra que se usa en inglés para los recintos de este tamaño, en castellano no exactamente un estadio ni un anfiteatro ni desde luego una plaza de toros- aparece entregado desde esos primeros momentos sumando ‘Fiesta’ y la mencionada «Canciones».
Parece que añadiendo cosas como ‘The Fuck Fuck Poem’ -a la gente le encanta lo de cagarse en el ayuntamiento- o un popurrí de versiones en el que lo mismo suena ‘Como yo te amo’, ‘Bailar pegados’, ‘La la la’ y ‘Eres tú’ que ‘Hentai’ de Rosalía, Rigoberta Bandini puede llenar 90 minutos de show, aun teniendo un solo disco de 45. Hubo más canciones previas, aunque no ‘Que Cristo baje’, pero por si acaso la gente se aburre, ella se esconde varios ases bajo la manga.
El más visible es la aparición de Amaia, siempre dispuesta a sumarse a un bombardeo, en este caso pillarse un AVE o un avión para interpretar una canción de 3 minutos sobre el escenario del WiZink Center, la divertidísima ‘Así bailaba’. Es impresionante cómo la gente canta la segunda estrofa a capella cuando todos los instrumentos se paran. Al final, las múltiples bailarinas saltan a la comba. También aparece un voluminoso coro local, el Coro de Jóvenes de Madrid, para hacer bulto en ‘Ay mamá’ y ‘La emperatriz’, cada una encabezando su respectivo grupo de bises. El efecto es muy Kanye West, más o menos como imaginamos su «Sunday Service».
Pero hay más sorpresas, como la aparición de la prima Memé, en avanzadísimo estado de gestación, para revolcarse por los suelos en un remix de ‘Perra’ en el que ella medio rapea una estrofa; o la aparición de un cabezudo durante ‘A todos mis amantes’. «No sé si es Jesús Gil o Sorrentino», oí decir. Y mi momento favorito sin duda es ‘Cuando tú nazcas’, la versión de Mocedades que parece una versión de ABBA más bien, aprovechando que el elenco de músicos, vocalista y coristas resulta en un grupo formado exactamente por dos chicos y dos chicas. Como el grupo sueco, una referencia estética y sonora tan clara que habían sonado en la playlist puesta a la audiencia en los minutos previos al show.
Esteban Navarro había deleitado también al público con un teaser de ‘Too Many Drugs’ tipo karaoke en el que cantaba el público. La versión a piano ideada para que la gente la entonara mientras Rigoberta Bandini se cambiaba de atrezo parecía ideada por Alejandro Sanz. Finalmente suena al completo, tan triste y edificante como siempre, para cerrar un concierto convertido en fiesta colectiva, cuyo cénit es lo siguiente: se pincha ‘Quiero verte danzar’ de Franco Battiato en italiano y sale todo el equipo a bailar, a agradecer, a darse un baño de masas. Rigoberta había apelado a la melancolía cuando convertía su popurrí en un fiestón añadiendo unas dosis de «In Spain». La buena noticia es que toda esta locura en medio del huracán latino y post-trap sea nuestro presente. 8.
Ladilla Rusa ejercieron de teloneros como confirmando la relación de Rigoberta Bandini con lo que ellos llaman «electrocosa». El lado espiritual de Rigoberta la aleja de esta tendencia o de Ojete Calor, pero allí estuvo el dúo junto a su banda para defender sus divertidas y costumbristas canciones, también muy políticas.
En ‘Todos los días lo mismo’ llaman a la clase obrera, y ‘La puta m(ama)’ la presentan ellos mismos como un reverso para ‘Ay mamá’. «Para esas madres que no tienen caldo en la nevera sino que son más de «cualquier día cojo la puerta y no vuelvo»». Un show corto marcado por el resfriado de Tania, con cierta sensación de batiburrillo -a la que tampoco es que escapara mucho el sonido de Rigoberta Bandini, es muy común aunque no perenne en el WiZink Center- y culminado como no podía ser de otra manera con ‘KITT y los coches del pasado’. 6.
La banda sonora del biopic de ‘Elvis’, en la que aparecen nombres del tamaño de Eminem con CeeLo Green, Kacey Musgraves, Måneskin, Stevie Nicks con Chris Isaak, Swae Lee con Diplo o Stuart Price, está pasando completamente desapercibida. Pero hay una excepción: ‘Vegas’ de Doja Cat.
La canción está barriendo al resto de pistas. Suma 240 millones de streamings en Spotify, 228 más que la siguiente pista más popular de esta banda sonora. Confirmadísima como sleeper, acaba de ascender al número 1 de las emisoras pop en Estados Unidos, por lo que cabe esperar que esta semana llegue al fin al top 10 del Billboard Hot 100 tras 4 meses de escalada. Es nuestra «Canción del Día» para este lunes.
‘Vegas’ tiene la gracia de samplear ‘Hound Dog’, pero no la versión de Elvis Presley de 1956 sino la canción original de la cantante de blues Big Mama Thornton, que salió 3 años antes. Así, se sigue la línea establecida por el guión de la película sobre Elvis: una reivindicación de su reconocimiento a la cultura negra, que tanto le influyó pese a que no era lo habitual en la época. Algo que se ha idealizado y llevado un poco al extremo en la cinta de Baz Luhrmann, como comentaremos en el podcast de esta semana.
El estribillo del tema lo interpreta la actriz Shonka Dukureh, quien hace de Big Mama Thornton en ‘Elvis’, y ha fallecido este verano a los 44 años a consecuencia de una enfermedad cardiovascular. Su parte, circular, es la más hipnotizante.
Doja Cat se encarga de añadir su flow en las dos estrofas. En la primera, aparece la palabra que da título al tema, que no tiene tanto que ver con la residencia de Elvis en Las Vegas, que tanto protagonismo tiene en la película. Dice: «estoy perdiendo la paciencia, esto no se va a quedar en Las Vegas. Hay más versiones de la historia y se lo voy a contar a todo el mundo». La canción original iba sobre un «sabueso» que antepone el sexo a cualquier otra cosa, y en ‘Vegas’ Doja Cat suelta bilis y frases amenazantes como «tendrás que responder ante mis hermanos».
Pero también cabe otra lectura, la que expande el mensaje de cuánto la cultura negra influyó en las décadas siguientes pese a crearse en los suburbios. Es la «otra versión de la historia».
El País ha publicado este sábado en su suplemento Babelia un listado con los 100 mejores libros españoles del siglo XXI. Para ello, han contado con un jurado de 100 expertos, entre los que encontramos periodistas, críticos, escritores e historiadores.
La lista está encabezada por ‘Tu rostro mañana’ del recientemente desaparecido Javier Marías, que también coloca en el top 11 ‘Los enamoramientos’, en el número 12 ‘Berta Isla’ y en el número 86 ‘Tomás Nevinson’. Quienes sí han conseguido colocar hasta 2 libros en el top 10 han sido tanto Rafael Chirbes (‘Crematorio’ y ‘En la orilla’) y Javier Cercas (‘Soldados de Salamina’ y ‘Anatomía de un instante’).
La muy querida Almudena Grandes, también fallecida recientemente, aparece en el número 23 con ‘El corazón helado’ y en el número 27 con ‘Los aires difíciles’. Entre las ausencias más acusadas por los comentaristas del diario, Eduardo Mendoza, más libros de Muñoz Molina o incluso Pérez-Reverte. Así ha quedado el top 10:
1.-’Tu rostro mañana’, de Javier Marías (Amazon)
2.-‘El infinito en un junco’, de Irene Vallejo
3.-‘Crematorio’, de Rafael Chirbes
4.-‘Lectura fácil’ de Cristina Morales
5.-‘En la orilla’, de Rafael Chirbes
6.-‘Patria’, de Fernando Aramburu
7.-‘Soldados de Salamina’, de Javier Cercas
8.-‘Anatomía de un instante’, de Javier Cercas
9.-‘Un amor’, de Sara Mesa
10.-‘El mal de Montano’, de Enrique Vila-Matas
Hasta 6 singles han precedido el lanzamiento del segundo álbum de Totally Enormous Extinct Dinosaurs. Como para resarcirse de llevar 10 años sin publicar disco, el proyecto de Orlando Tobias Edward Higginbottom ha apostado por una campaña larga, bien amasada, y un lanzamiento también generoso en cantidad: 17 pistas que suman más de 1 hora de duración.
Totally Enormous Extinct Dinosaurs se dio a conocer a principios de los ’10 por sus sesiones para la pista de baile. Durante la promoción de este ‘When the Lights Go’, ha declarado que lo fácil habría sido realizar canciones destinadas a la misma. Sin embargo, como autor va hacia otro lugar. Estamos ante un disco en verdad cálido, romántico e íntimo, en el que incluso a veces parecen las baladas las canciones que ejercen de pilar.
Y es que ‘The Sleeper’ como pista 6, ‘Friend’ como corte 11, y ‘Thugs’ como canción final con un texto que cuestiona el mundo patriarcal hacen pensar en artistas clásicos del soul, por ejemplo, el Stevie Wonder de los 80. Asimismo, casi todo el álbum se concibe como una declaración de amor. Dice, nada más empezar, “el amor es un peligro / no hay nada más peligroso que apostar alguna vez / la casa siempre ganará / pero aun así apostaré mi corazón”. En la portada posa con un traje anti-sesión, entre penumbras, cual crooner de los años 50.
Lo que no quita que el disco tenga sus bangers, y son de varios tipos. ‘Never Seen You Dance’ es funky, ‘Forever’ parece ideada para una rave, ‘Sound & Rhythm’ es el casi instrumental haciendo honor a su nombre, y así sucesivamente. Entre los singles, es muy indicativo que el que más ha calado sea el contemplativo ‘Blood in the Snow’, sobre el deseo de tener una hija, con una producción más cercana a Moderat o Caribou que al electro o al dance. Justo cuando estabas convencido de que sus influencias eran más bien The Human League, Depeche Mode y OMD, a lo que apunta otro de los singles, el titular ‘When The Lights Go’.
Media docena de sencillos de presentación y hay que destacar que quedan joyas por salir como ‘Through the Floor’, donde se pone en valor la suavidad de la voz de Orlando Tobias. ‘Be With You’, con su sample vocal, había puesto también sobre la mesa esa sensibilidad especial que le acerca a gente como el Moby de ‘Play’. Eso sí, tampoco es oro todo lo que reluce. A esas alturas del tracklist el álbum comienza a resentirse de su duración y las canciones van sonando cada vez un poco más prescindibles a partir de ‘Silence’. Más que un compositor prolífico digno de un álbum doble o triple, un buen autor de electrónica que merece más atención en medios y festivales.
Megan Thee Stallion ha sido la última artista musical invitada en el programa de entretenimiento estadounidense Saturday Night Live. La rapera de Texas ha ofrecido dos actuaciones, ha presentado el programa, por supuesto ha ofrecido el famoso monólogo de apertura y, además, y como es tradición en el SNL, ha aparecido en varios gags.
En SNL, Megan ha promocionado naturalmente su último disco, ‘Traumazine‘. En concreto, la artista ha interpretado un «medley» de ‘NDA’ y ‘Plan B’ y, vestida de Miss, ha ofrecido una actuación de ‘Anxiety’ en la que se ha emocionado. Es, sin duda, una de sus canciones más personales y vulnerables.
La autora de ‘Body’ ha anunciado que, después de su aparición en SNL, se tomará un descanso. Dice que está «muy cansada, físicamente y emocionalmente». Sus declaraciones se han producido poco después que la casa de Megan haya sido saqueada.
Según TMZ, dos ladrones irrumpieron en la noche del jueves en casa de Megan y se llevaron 400.000 dólares en joyas, dinero en metálico y aparatos tecnológicos.
En Twitter, Megan ha dicho que «las cosas materiales se pueden reemplazar» y que ella y los suyos están «sanos y salvos», pero finalmente se ha disculpado con sus «hotties» y ha anunciado que planea tomarse un descanso de la vida pública.
Ladytron es uno de los grupos que estos días ha vuelto con nueva música. ‘City of Angels’ es el primer adelanto oficial de su nuevo disco, ‘Time’s Arrow’, que verá la luz el día 20 de enero. Su último álbum homónimo data de 2019.
Cualquier fan de Ladytron encontrará en ‘City of Angels’ una nueva razón para continuar apreciando al grupo británico. La voz de Helen Marnie, el mecánico beat, los arpeggios de sintetizador melódicos e industriales, las atmósferas casi shoegaze… todos los ingredientes que conoces y esperas de Ladytron están presentes en un nuevo corte sin factor sorpresa, pero eficiente.
‘City of Angels’, según nota de prensa, «transforma su sensual simbología en la visión de un futuro cercano en el que tiene lugar un colapso de la memoria cultural». El grupo tilda de «frágil» esta memoria y considera que vivimos en una especie de distopía. Sin embargo, el tema «no habla de ningún lado o persona particular, sino de la fusión de ambos», de manera vaga y misteriosa.
Sobre este tema versa ‘Time’s Arrow en su totalidad. «La belleza, la desechabilidad y la fragilidad de la cultura que nos rodea, y la excitación de libertarse de esas estructuras, son temas recurrentes en el disco», cuenta la nota. El «mood» es «extrañamente optimista, liberador, incluso utópico».
‘City of Angels’ es el primer single de Ladytron desde que se viralizó su viejo single ‘Seventeen’ en TikTok. Los usuarios crearon cerca de 200.000 vídeos con la canción de fondo, los cuales obtuvieron millones de visualizaciones. El viral supuso un resurgimiento de ‘Seventeen’ en Spotify, donde a día de hoy suma más de 40 millones de streamings.
Demi Lovato ha publicado este año su disco más oscuro en el sentido musical, pues ‘HOLY FVCK‘ se asienta cómodamente en el estilo de rock duro que asociamos más bien a artistas como System of a Down, Evanescence o Deftones. Comercialmente no ha dado a Demi los resultados esperados pero, a nivel artístico, es uno de sus mejores trabajos.
Entre temas que recuerdan lo mismo a Hole (‘SKIN OF MY TEETH‘) que a Avril Lavigne (‘4 EVER 4 ME’) que a Paramore (‘SUBSTANCE‘), Demi ha conseguido viralizar ’29’ gracias a su estribillo tipo himno y a una letra que habla de cosas como la diferencia de edad y el consentimiento. Sin embargo, otro corte de ‘HOLY FVCK’ merecería igual aceptación.
Puestos a hablar de lo duro que suena ‘HOLY FVCK’ (por ejemplo el tema titular) es obligado mencionar el corte más duro de todos. ‘EAT ME!’ es toda una declaración de intenciones: Demi canta que ya no es la artista «limpia y fácil de digerir» que era antes, que ya no va a diluir su discurso por nadie, y en el estribillo se hace casi un Taylor Swift al anunciar la «muerte» de esa vieja Demi. «Es el puto momento de llorar», canta, con mala baba. «Ya no te lo puedo dar masticado, la cena está servida y está en el suelo».
En ‘EAT ME!’, Demi canta acompañada de la artista Royal and the Serpent, y juntas galopan encima de una base musical de rock apabullante donde las estrofas arrastradas en el fango dan paso a un estribillo energético, rabioso y liberador. La frase «me vas a tener que comer tal y como soy» se convierte en un eslogan que, en el punto álgido de la canción, Demi gruñe con toda la fuerza que cabe en su cuerpo. Entonces las guitarras ya se desbocan por completo y el «head-banging» es inevitable.
El mensaje que deja ‘EAT ME!’ es que la industria de la música busca hacer «posible lo imposible». Quiere que sea «menos predecible, menos política, no tan original pero, a la vez, individual» y que acepte los dobles estándares de siempre: «intenta ser sexy, pero no demasiado sexual, sé presentable y un poco más accesible». Demi desafía: «¿te gustaría más si no me opusiera (a todo esto)?» Demi claramente se opone y, en ‘EAT ME!’, entrega su canción más agresiva y confrontacional. Le sienta de lujo.
Discurso social (bullying, despoblación, sobrepeso como indicador de la diferencia de clase), costumbrismo almodovariano (a cargo del personaje de Carmen Machi), relato policiaco rural (la historia está ambientada en un pueblo de Cáceres), drama familiar, película de venganza, de asesinos en serie, de terror gore, de humor negro, de iniciación adolescente, romántica…
Todos esos temas y tonos -¿demasiados?- están en ‘Cerdita’, el debut en el largometraje de Carlota Pereda, guionista de larga trayectoria en televisión. Temas y tonos que estaban apuntados en su premiado cortometraje homónimo (disponible en Filmin). Unos esbozos que, junto a la falta casi total de diálogos, la potencia visual de las escenas veraniegas a pleno sol y lo impactante de las situaciones, dotaban a ‘Cerdita’ (2018) de una gran capacidad de sugerencia.
Sin embargo, parte de ese poder de fascinación se ha esfumado con la traslación del corto al largometraje. El desarrollo dramático de algunos personajes, principalmente el del asesino, resulta contraproducente: su halo de misterio ha quedado desactivado. La aparición de otros, como el novio motero o la pareja de guardias civiles, bordean lo ridículo. La mezcla de tonos no está bien equilibrada, pesando mucho más la parte humorística y social que la terrorífica y criminal, lo que acaba restando potencia a las dos últimas. Y algunas situaciones –la investigación policial, los conflictos vecinales, el romance- están completamente desdibujadas.
Permanece intacto, eso sí, la estupenda interpretación de Laura Galán (aunque en ocasiones cueste verla como una menor, ya que tiene 36 años), el magnífico arranque (calcado prácticamente del corto) y el gran partido visual que extrae la directora de los escenarios rurales, destacando la poderosa imagen de la protagonista bañada en sangre en una carretera desierta utilizada en el poster internacional. También hay que destacar la aportación de Carmen Machi. Aunque su interpretación la hemos visto mil veces, su eficacia cómica es indudable.
Aun así, por muy disfrutables que puedan ser esos momentos, la sensación es que ‘Cerdita’ es una película algo fallida. Solo funciona a ratos. Lo que podría haber sido una suerte de ‘Carrie’ ibérica con poderoso discurso anti-bullying, una película de terror garrulo para disfrutar viendo cortar en lonchas a los acosadores, se queda en una comedia de terror mediocre con mejores ideas e intenciones que resultados.
Lejos quedan los días en que Pixies se convirtieron en uno de los mayores grupos de culto en el underground. Sucedió a finales de los 80 y principios de los 90, y aunque Pitchfork ahora reniegue de todo aquello, solo hace falta echar un ojo a los streamings de ‘Where Is My Mind?’ o ‘Here Comes Your Man’ para poner en evidencia hasta qué punto álbumes como ‘Surfer Rosa’ o ‘Doolittle’ forman parte de la imaginería popular. No solo de la alternativa.
Pero es que también están empezando a quedar lejos los días en que el comeback de los Pixies fue el hazmerreír oficial de la escena, con aquella cosa que tuvieron a bien llamar ‘Indie Cindy’. La nueva formación de la banda se ha asentado y si su álbum de 2019, ‘Beneath the Eyrie‘, fue el de la recuperación de la dignidad, ‘Doggerel’ es el de la consolidación de esa línea. El single ‘There’s a Moon On’ es todo un tiro de canción. Black Francis ha recuperado el brío. Parece que los Pixies están aquí para quedarse para siempre.
A estas alturas hemos comprendido y aceptado que el líder de la banda no es un talento con la inquietud lírica y musical de Nick Cave o PJ Harvey. No hay en ‘Doggerel’ coartada conceptual o una gran nueva inspiración que nutra el discurso de los Pixies, una banda sobre cuyas letras en otros tiempos se han escrito libros, por la gran cantidad de imágenes desconcertantes que incluían entre vísceras, animales y demonios interiores.
Ya no pueden asustarnos tanto los espíritus de ‘Haunted House’ porque los conocemos demasiado bien. La buena noticia es que Black Francis está dispuesto a asumir con sentido del humor sus limitaciones, y ahí está su imagen entrando en un 7-Eleven en la polvorienta ‘Vault of Heaven’: «I went to 7-Eleven / To try and get me straight / I ended up there in outer space».
Es más, “Doggerel” no significa otra cosa que “mala poesía” y aquí es una referencia a George Hanger, un soldado y barón británico del siglo XVIII. Y también está el modo en que comienza ‘Dregs of the Wine’, con una referencia a una discusión con su ex mujer, sobre qué versión de ‘You Really Got Me’ prefería cada cual, si la de The Kinks o la de Van Halen. Un tema en el que recuerda cuando se bebieron toda Las Vegas tanto él como su ex pareja, Joey Santiago y también la ex de este.
En 2022, no vamos a asombrarnos de que una canción de Pixies se anime a cambiar de ritmo. Ni por otro lado tampoco de la aproximación funk del tema titular y final, más cerca de un Tom Waits o incluso de un Leonard Cohen. A los Pixies se les da mejor hacer de sí mismos y, si en algún momento de los últimos años has prestado atención al revival 90’s de ciertos artistas como Waxahatchee, hay que atender a los padres de todo aquello, pues rugen más que ciertos artistas actuales por ejemplo en ‘nomatterday’. DON’T – WASTE – YOUR – TIME – ON – ME!
La tradición americana sigue sirviendo de inspiración melódica para los Pixies del siglo XXI y en las melodías sesenteras de cosas como ‘Haunted House’, la urgencia total de la indie pop ‘Pagan Man’ -con silbidito y todo, y co-autoría por primera vez de Joey Santiago- o las intenciones pop de la repetitiva ‘Who’s More Sorry Now’ es donde encontramos aún cierta virtud.
Beck ha abandonado su posición como telonero en la gira de Arcade Fire por América del Norte, que arranca en Washington D.C. el próximo 28 de octubre. En lugar del autor de ‘Loser’ actuará el grupo hawaiano Boukman Eksperyans, que ha abierto los recientes conciertos de Arcade Fire por Europa.
La decisión de Beck llega después que Win Butler, líder de Arcade Fire, haya sido acusado de abusos sexuales por varias personas. Feist, que se encontraba teloneando a la banda en Canadá, tomaba la decisión de abandonar la gira por la misma razón. Ella explicaba su decisión en una carta publicada en redes, sin embargo, Beck no ha emitido ningún comunicado.
La acusación contra Butler ha ensombrecido la imagen de Arcade Fire, una de las bandas de rock más respetadas del mundo. Sin embargo, el grupo no ha sido exactamente cancelado, al menos, a tenor de la asistencia que obtenía su reciente show en Barcelona.
«Anoche parecía una declaración de intenciones no solo el acto de asistir al concierto, sino el hecho de compartirlo en las redes sociales», escribía mi compañero Sebas. «Hubo quien no se enteró, quien no se quiso enterar, quien no le dio importancia y quien concedió el beneficio de la duda, pero el éxito de convocatoria y la reacción positiva del público ante el show fue la noticia de la noche».
Por su parte, Beck ha sido recientemente noticia por versionar ‘Old Man’ de Neil Young y conseguir que la canción suene en un anuncio, circunstancia que enfadaba al propio Young, quien jamás ha licenciado su música pero que, en los últimos años, ha decidido vender sus derechos a un catálogo de inversión.
Second ha dado una inesperada noticia a sus seguidores estos días anunciando su disolución, apenas semanas después de que viera la luz su último disco, ‘Flores imposibles’. El grupo murciano presentará el álbum en varios puntos de la geografía española a partir del 21 de octubre, y el 11 de febrero dará su último concierto en Barcelona. Previamente, el 28 de enero, Second dará un penúltimo concierto en Madrid, el cual será grabado y posteriormente lanzado en forma de álbum.
‘Flores imposibles’, el noveno álbum de Second, es también uno de los más oscuros, como ha mostrado el sonido de sencillos como ‘Estado de alegre tristeza’, por otro lado, tan melódico como de costumbre (el tema te sonará pues no ha parado de sonar en un reciente anuncio de Youtube), o ‘Muévete y siente’, que hoy seleccionamos como Canción Del Día.
‘Muévete y siente’ está construida sobre una elegante base de sintetizador que trae a la mente a los mejores Future Islands. La galopante batería y los arreglos de guitarra y bajo continúan por la senda del post-punk, pero Second siempre suena a Second gracias a la voz de Sean Frutos. ‘Muévete y siente’ es como escuchar a Joy Division liderados por Nino Bravo. O, como mínimo, a unos Future Islands españoles, puesto que Hemlock Ernst también es un crooner como la copa de un pino… solo que estos rara vez han sonado tan distorsionados y turbulentos como lo hace el tramo final de esta composición.
En este buen equilibrio entre oscuridad y melodía, entre romanticismo y distorsión, no emerge otra cosa que un himno cuando Sean canta eso de «todos quieren ser como tú». El mensaje de ‘Muévete y siente’ está reflejado en su título, y la canción es totalmente una oda al amor: «Yerra cuando ames, pero no declares una rendición, de tu pasión». Una oda, también, a la vida.
Fechas:
21 OCT – Granada
22 OCT – Albacete
5 NOV – Almería
11 NOV – Sevilla
12 NOV – Badajoz
18 NOV – A Coruña
19 NOV – Burgos
25 NOV – Córdoba
26 NOV – Toledo
2 DIC – Valencia
28 ENE – Madrid
11 FEB – Barcelona
‘CUFF IT’ de Beyoncé se mantiene como lo más votado en JENESAISPOP mientras continúa su avance en las listas internacionales. Björk conserva el 2º puesto y sube al número 5 con ‘Fossora’. Las entradas más fuertes son las de Rigoberta Bandini, Yeah Yeah Yeahs, Alvvays, Shygirl y Viva Suecia, todos ellos en el top 10.
Fever Ray y Los Punsetes llegan al top 20, mientras no lo consigue por los pelos ‘Father Time’ de Kendrick con Sampha. Entre los candidatos de la semana pasada que no han logrado llegar al top 40, el dúo de Omar Montes con C. Tangana, que el lunes veremos entrar en la lista oficial española en torno al puesto 15.
‘El colapso’, ‘Years and Years’, ‘The Walking Dead’, ¡una pandemia!… Quizás ‘El apagón’ llegue algo tarde. De hecho, el capítulo dos, situado en un hospital, se ve algo perjudicado por la cruda realidad que hemos visto estos dos últimos años. No funciona como distopía. Sin embargo, aunque su impacto emocional es bastante limitado –en comparación con lo que supuso ‘El colapso’- la serie (basada en el podcast ‘El gran apagón’) funciona muy bien como thriller y como retrato social sobre las distintas maneras de afrontar una crisis de dimensiones apocalípticas. De ahí los títulos de cada episodio: ‘Negación’, ‘Emergencia’, ‘Confrontación’, ‘Supervivencia’ y ‘Equilibrio’.
Gran parte del mérito de que nos enganchemos a esta serie la tiene Rodrigo Sorogoyen. El primer capítulo, dirigido por él (cada uno está realizado por un director diferente), es fabuloso. Un tenso thriller de despachos (la trama se sitúa en el Centro Nacional de Emergencias), magníficamente interpretado por Luis Callejo, donde resuenan los ecos de la gestión de la pandemia de la Covid. Sorogoyen, que ya demostró en la anterior ‘Antidisturbios’ ser un superdotado en el manejo de la tensión narrativa, relata la llegada de una tormenta solar que amenaza con provocar un apagón generalizado a través de un uso muy virtuoso del crescendo dramático.
Tras esta muestra de dominio de la narración y la puesta en escena, llega el verdadero apagón de la serie. Ni Raúl Arévalo ni Isa Campo (guionista de las películas de Isaki Lacuesta y de ‘Maixabel’) logran estar a la altura del primer episodio. El segundo, ‘Emergencia’, es un convencional drama sobre las consecuencias del apagón en un hospital. Plantea interesantes conflictos morales, pero su dramaturgia no funciona muy bien. Demasiada sobreactuación y sobreexplicación. ‘Confrontación’, por su parte, describe, de forma atropellada y muy poco creíble, el enfrentamiento entre una comunidad de vecinos organizados para sobrevivir a la crisis y un grupo de jóvenes desamparados que amenazan ese orden.
Después de estos dos episodios, la tentación de “apagar” la serie es tanta como las ganas que tengo de ver ‘As bestas’, la nueva película de Sorogoyen. Menos mal que Alberto Rodríguez la vuelve a iluminar con su extraordinaria ‘Supervivencia’, otro de los puntos álgidos de ‘Apagón’. El director de ‘Modelo 77’ narra, en forma de western, la historia de un pastor de cabras (extraordinario Jesús Carroza) acosado por un grupo de padres de familia provenientes de la ciudad. Una angustiosa persecución por la sierra de Madrid, con toques intimistas y un final digno de Sam Peckinpah.
El último episodio, dirigido por Isaki Lacuesta, funciona como contrapunto del anterior. Si ‘Supervivencia’ describe unas relaciones basadas en la desconfianza y el interés personal (“homo homini lupus”), ‘Equilibrio’ expone la otra cara: la conveniencia de encontrar soluciones colectivas para sobrevivir a crisis globales. Con la mirada realista, casi documental, que caracteriza al cine de Lacuesta, el final de la serie muestra, con notable pulso dramático, el acercamiento entre una mujer (estupenda María Vázquez) que ha huido del colapso refugiándose en su finca familiar y los temporeros que han quedado atrapados allí mientras trabajaban. Un oasis de calma y solidaridad después de la tormenta.
Robbie Coltrane, conocido principalmente por su entrañable papel como Hagrid en la saga de películas de ‘Harry Potter’, ha fallecido a los 72 años en un hospital cerca de su casa en Escocia. El laureado actor había estado sufriendo de salud frágil durante los últimos dos años. La noticia ha sido revelada por su agente, Belinda Wright, con un comunicado en el que se leía: «Mi cliente y amigo Robbie Coltrane EOIB (Excelentísima Orden del Imperio Británico) ha fallecido este viernes 14 de octubre».
Nacido como Robert McMillan, en la década de los 70 decidió adoptar Robbie Coltrane como su nombre artístico, en honor al legendario saxofonista John Coltrane. Su primera aparición en el cine fue en 1979 en ‘Waterloo Sunset’. Durante su carrera, Coltrane ganó cinco premios Bafta, tres de ellos de manera consecutiva, por su participación en la serie ‘Cracker’. Además, también apareció en las películas de James Bond ‘GoldenEye’ (1995) y ‘The World Is Not Enough’ (1999). En 2006, fue nombrado Oficial de la Orden del Imperio Británico por la reina Isabel II.
El papel de Hagrid, el guardabosques de Hogwarts en la saga de ‘Harry Potter’, le catapultó a la fama mundial. Coltrane desempeñó el papel durante una década, desde 2001 hasta 2011. «Probablemente será recordado durante décadas como Hagrid en las películas de ‘Harry Potter’, un papel que trajo alegría a niños y adultos por igual alrededor del mundo, provocando una marea de cartas de fans cada semana durante prácticamente 20 años», contaba la agente del actor en el comunicado.
Los fans de Louis Tomlinson están hoy de enhorabuena y es que el exmiembro de One Direction ha lanzado el segundo single de su próximo disco y ha anunciado que llevará a cabo una gira mundial para presentar su segundo LP y sí, pasará por España. El nuevo single de ‘Faith In The Future’ -que verá la luz el 11 de noviembre- se titula ‘Out of My System’ y presenta al artista británico intentando sacudirse los demonios del pasado con ayuda de una base construida en torno a unos riffs de guitarra punk pop.
Además, Tomlinson ha anunciado una gira mundial para presentar el proyecto que comenzará en agosto de 2023 en Alemania y que terminará en noviembre de ese mismo año. El británico visitará tres ciudades de nuestro país: Bilbao, Madrid y Barcelona. Louis Tomlinson actuará el 1 de octubre de 2023 en Bilbao Arena Maribilla, el 5 de octubre en el Wizink Center de Madrid y el 6 de octubre en el Palau Sant Jordi. Las entradas saldrán a la venta la semana que viene, el viernes 21 de octubre, pero la pre-venta se abrirá el 19 de octubre.
«No os podéis imaginar cuánto ha hecho por mí la gira de este año, así que quería volver a la carretera cuanto antes. he tenido este tour en mi mente con cada canción que escribíamos para el disco. Deseando tocar en directo todo lo nuevo. Gracias como siempre por vuestro increíble apoyo. ¡Nada de esto sería posible sin todos vosotros!», ha escrito Tomlinson en el post de Instagram en el que anunciaba el ‘Faith In The Future World Tour’.
Rolling Stone ha vuelto a lanzar otra de sus polémicas, pero entretenidas, listas. Esta vez se trata de «Los 50 mejores discos conceptuales de todos los tiempos». Hay bastantes aspectos interesantes de los que hablar en este ranking, pero el que se va a llevar todos los titulares es el hecho de que Rolling Stone ha colocado ‘El mal querer’ de Rosalía (puesto 10) por encima del ‘Sgt. Pepper’ de los Beatles (puesto 11), literalmente un puesto más arriba.
Por un lado, tenemos uno de los discos de producción nacional más importantes de la historia, sin ahondar en su condición conceptual. Por otro lado, tenemos el que sea, probablemente, el disco conceptual más influyente de la historia. ¿Cuál es mejor que cuál? Habría que saber si Rolling Stone ha colocado los discos en función de ser mejores discos conceptuales o mejores discos a secas, dentro de ser conceptuales.
«Para llegar a lo alto de la lista un álbum tiene que ceñirse al concepto y ser musicalmente asombroso, esto es por lo que algunos discos clásicos con una temática relativamente floja no han acabado en puestos más altos», se lee en la introducción de la lista. Un álbum conceptual no tiene una definición cerrada. El concepto puede rondar entorno a un hilo temático, un sonido o incluso un sentimiento. Precisamente, uno de los primeros discos conceptuales -‘In the Wee Small Hours’ de Sinatra- está construido en torno a sentimientos de tristeza, soledad y depresión.
Lo de Rosalía por encima de los Beatles no ha sentado muy bien a los puretas, pero si la revista norteamericana ha tenido en cuenta qué discos plasman de mejor manera el concepto en cuestión no es una locura decir que ‘El mal querer’ lo trabaja mejor que ‘Sgt. Pepper’. El mítico disco de los británicos surge a partir de que los Beatles son tan famosos en el mundo entero que deciden crear alter egos con nombres estúpidos, como «Sargento Pimienta», para alejarse de su propia fama, pero más allá de la introducción y su «reprise» el disco no tiene ningún otro hilo conductor. Sin embargo, ‘El mal querer’ te hace una reinterpretación moderna de una novela del siglo 13 -‘Flamenca’- escrita en occitano que trata sobre una joven que se casa con un hombre tremendamente celoso que la acaba encerrando en una celda. Ahora, ¿qué disco es mejor? Ahí ya no me meto.
Viendo el Top 5, lo que nos cuenta Rolling Stone en la introducción parece tener sentido, pero con estas listas nunca se sabe. En el puesto 5 tenemos a ‘Tommy’ de The Who, en el 4 encontramos a Raekwon y Ghostface Killah con ‘Only Built For Cuban Linx’, en el puesto 3 está Pink Floyd con ‘The Wall’, en segunda posición se coloca ‘American Idiot’ de Green Day y en primera posición, como el mejor disco conceptual de la historia para Rolling Stone, tenemos a ‘Good Kid, M.A.A.D. City’ de Kendrick Lamar.
Top 10 de «Los 50 mejores discos conceptuales de todos los tiempos»:
1. Kendrick Lamar – ‘Good Kid, M.A.A.D. City’
2. Green Day – ‘American Idiot’
3. Pink Floyd – ‘The Wall’
4. Raekwon & Ghostface Killah – ‘Only Built For Cuban Linx’
5. The Who – ‘Tommy’
6. Liz Phair – ‘Exile In Guyville’
7. Rush – ‘2112’
8. My Chemical Romance – ‘The Black Parade’
9. Frank Sinatra – ‘In The Wee Small Hours’
10. Rosalía – ‘El mal querer’
En medio de todas esas declaraciones sobre lo cachondo que está, sobre el día en que se masturbó con ‘This Love’ de Maroon 5 de fondo (¿se puede tener peor gusto?), en medio de todas esas fotos en las que enseña el culo, a veces es fácil olvidar que Charlie Puth es uno de los mejores compositores de pop de su generación. Un auténtico genio creando melodías que, sin embargo, aún no ha publicado ese álbum definitivo que le catapulte a otra liga. Quizá venga en el futuro porque ‘CHARLIE’ tampoco lo es, aunque su título sea homónimo porque -sorpresa- es el más personal de su carrera.
El tercer disco de Charlie Puth se ha hecho esperar. El cantante preparaba otro álbum allá por 2019 pero, entonces, vino el señor Elton John y le dijo que la música que estaba sacando en ese momento era «una mierda». Charlie le hizo caso y, con todo el tiempo que le proporcionó el confinamiento, se puso a escribir otro disco que reflejara mejor quién es como persona.
‘CHARLIE’ es ese disco. Un trabajo que nace del desamor, dedicado a, en concreto, dos rupturas, pero lleno de esas melodías pop empalagosas que Charlie tan bien sabe hacer. No es tan vanguardista como el disco de Charli XCX titulado igual, pero para eso ya tenemos a Charli XCX, y no necesitamos otra.
Era estupendo el single ‘Light Switch’, donde Charlie nos venía a contar que se enciende tan fácil como un interruptor. Un tema alegre y simpático que pone de relieve el talento de Charlie para escribir canciones de pop coloridas e inteligentes. Después llegaba ‘That’s Hilarious’, que se arriesga abriendo el álbum en clave de balada “despechá” (“me has robado un año de mi puta vida”, dice el estribillo) y funciona. La sorpresa la ha dado el éxito de ‘Left and Right’, un temita a lo Police que se ha ganado el aprecio de los fans de BTS gracias a la colaboración de Jung Kook. Van más de 300 millones de streamings: ahí es nada.
El talento de Puth para la composición significa que todas las canciones de ‘CHARLIE’ están, como mínimo, bien construidas. ‘Smells Like Me’ es otro single a lo Police que está bien y el alivio post-ruptura, a Puth le sienta fenomenal en el cierre de ‘No More Drama’. Sin embargo, en ‘CHARLIE’ se echan en falta singles tan potentes como ‘Attention’ y, sobre todo, más originalidad en las melodías y las producciones. Es verdad que Puth produce él solo todos sus discos, pero en ‘CHARLIE’ entrega un producto bastante blandito y aséptico, y si no, escuchad las guitarras de ‘Charlie Be Quiet!’, tan poco excitantes como las de la peor Katy Perry. Y eso que Katy y Charlie han hecho magia juntos.
Hay ecos de varias cosas en ‘CHARLIE’. Ahora que han vuelto blink-182, estos podrían haber escrito ‘There’s Time for Everything’ aunque los arreglos sean más ochenteros que punk. ‘Tears On My Piano’ es la típica cancioncilla pop que has escuchado mil veces, lo mismo se puede decir de la balada a piano ‘When You’re Sad I’m Sad’ y, llegados ‘Marks On My Neck’ y ‘I Don’t Think that I Like Her’, el empalague se hace difícil de digerir por culpa de unas melodías que solo transitan lugares comunes. Son derivaciones de mil cosas antes escuchadas, como ver el mismo musical de Broadway una y otra vez.
Es digno de mención, por otro lado, que Charlie parece no evolucionar demasiado a nivel sentimental. Como en los tiempos de ‘Attention’, él sigue viendo a las mujeres como si fueran brujas que buscan hacerle sufrir a propósito y, por ejemplo, en ‘I Don’t Think that I Like Her’ canta que “todas las chicas son lo mismo, solo quieren romper mi corazón”. A nivel musical y también personal, se echa en falta en ‘CHARLIE’ una evolución más clara hacia alguna dirección. O, como mínimo, el sentido del humor que despliega en ‘Loser’, otra de las pistas destacadas por su componente melancólico. Podría haber titulado el disco con humor y su nombre, Charlie se lo podría haber reservado para un disco mejor.
Javiera Mena presenta este sábado 15 de octubre su nuevo disco ‘Nocturna’ en el OchoyMedio de Madrid (entradas, aquí). Después vendrán unas cuantas fechas en Latinoamérica antes de volver a nuestro país para actuar en Alicante (18 de noviembre), Sevilla (19 de noviembre), Granada (24 de noviembre) o Málaga (25 de noviembre).
Me reúno con la cantante en un bar de Lavapiés para hablar del proceso artístico de este nuevo álbum (sigue sacando cada 4 añazos), sobre cómo ha cambiado su visión del activismo LGTB+ o el tan traído y llevado Benidorm Fest. Javiera, que se mueve en bici por Madrid camuflada debajo de una sudadera, parece más tranquila y segura de lo que se trae bajo el brazo, que en toda su carrera.
¿Qué significa este disco en tu carrera?
La libertad. Habla de ser libre, de habitar el cuerpo. Han pasado cosas fuertes como la pandemia, el estallido social… No es que hable de eso exactamente el disco, pero sí hay relación. Me carga la palabra «empoderamiento» (risas), está demasiado manoseada, pero sí que habla del poder, de cómo agarrar las riendas.
‘Culpa’ habla del rechazo de la gente LGTB+, de la presión de la religión… y primero pensé que no me podía creer que esto siga siendo un topic, pero con el auge de la ultraderecha… ¿En realidad sigue habiendo mogollón de «culpa», ¿no?
Son muchos años de cargar con estas convenciones sociales, no se van a ir de un día para otro. La derecha mala habla del lobby LGTB+, pero al final no está tan arraigado, no hay una aceptación más allá del mes del Pride, donde obviamente hay un interés económico también. Pero creo que todavía hay mucha homofobia, y lo peor es que es una homofobia invisible, porque está muy mal visto decir que eres homofóbico, pero está muy presente.
¿Tú crees que más que antes? Tú decías que estabas harta de que en todas las entrevistas te hablaran de ser lesbiana.
He cambiado, igual. Han cambiado las cosas y también ha pasado más tiempo desde que ya se puede decir. Yo también tengo más tiempo habitando mi lugar, que ya he asumido que es un lugar activista. La gente sí necesita un referente, y sí me tocó ser uno de ellos.
«He asumido que mi lugar es el de activista. La gente sí necesita un referente»
¿Cómo te has dado cuenta?
Fue algo gradual. Se me ha acercado gente mayor en Chile para darme las gracias. Gente de 50 o 60 años que me ha dicho que ha tenido que vivir encerrada. «Y ahora te veo a ti, tan abierta con esto…». Gente más transversal, de pueblo… Y todavía hay crímenes de odio. Hace dos meses mataron a una chica en Chile. Si puedo decirlo, y que la gente vea que hay una persona que haces cosas constructivas y que es lesbiana, me parece provechoso para la sociedad también.
También supongo que eres un referente para gente joven, ¿no?
Tengo un hermano de 15 años y él no es gay, pero se junta con chicos gays, lleva una pulserita gay. Es como otra generación. Pero son como un poco outsiders también. Porque todavía existe esta imagen de un chico hetero perfecto, y eso es como el bien. Lo otro es una cosa freaky.
Se dice mucho que las nuevas generaciones vienen avanzadas y abiertas, pero también ves que la ultraderecha tiene mucho voto de gente joven. Se ha visto en el Colegio Mayor en el que han gritado «putas». Hay de las dos cosas.
Es lo que te digo, el movimiento LGTB+ es muy outsider. Mi hermano porque me tiene a mí. Mis primos, también. Pero en otros colegios es de otra manera. En otro contexto hay esta cosa todavía reaccionaria. Son como dos fuerzas que yo creo que siempre van a estar ahí.
«El movimiento LGTB+ todavía es muy outsider»
Hace 12 años que salió ‘Espada’, un himno lésbico instantáneo. ¿Hemos vuelto a dar un paso atrás? Creía que tú y yo en 2022 no tendríamos que hablar de todo esto. O de ‘La isla de Lesbos’. Yo pensé que esto no sería necesario. Desde luego, creo que vivo en un mundo paralelo…
Porque supongo que te juntas con gente gay. A mí me gusta conocer a gente en un pueblo y ver cómo más o menos ven esas realidades y disociarme un poco de mí. Yo quería hacer una canción que fuera sobre la Isla de Lesbos, que fuera como ‘La Isla Bonita’, pero que fuera ‘La Isla de Lesbos’. Era una fantasía. Era obvio y lo hice obvio. Las lesbianas, más que los gays, necesitamos lugares expositivos y de buen rollo, también.
Busqué si había canciones sobre la Isla de Lesbos, y me sorprendió que esto no se había hecho todavía.
¡Yo también lo busqué, no existe! (risas) Es un italo disco, un medio tiempo. ¡Como anillo al dedo!
«Las lesbianas, más que los gays, necesitamos lugares expositivos y de buen rollo, también»
En el disco hay funky, el house con Chico Blanco… ¿Cómo has trabajado el sonido? ¿Cómo has pensado la línea artística? No sé si te ha influido haber hecho alguna cosa latina que no ha calado mucho.
Pensé también en lo que te decía de la libertad. Pensé en qué es lo que me gusta a mí. A mí me gusta la música de los 80. Es mi zona de confort, ¿y qué tiene de malo ir a tu zona de confort y evolucionar dentro de lo posible en eso? Es el disco que a mí me gusta escuchar. Yo escucho mucho midtempo, mucho funky, con bajos editados… Es donde me siento cómoda y donde quise ir. Es full 80’s, con algo de house también, que también es de los 80.
Háblame de este conflicto que tenéis los artistas entre evolucionar y renovarte, pero ser fiel a ti misma. ¿Alguna vez lo has pasado mal?
Sí, todo el tiempo. Componer y hacer música es súper neurótico. Por eso me gusta trabajar con productores, porque con ellos vas conversando, es como ir al psicólogo. Con Pablo (Chico Blanco) fue súper bueno, porque él también era admirador de mi trabajo, del ‘Mena’, de los primeros discos… Era muy fan y me ayudó a encontrar mi lugar de libertad, también sonora, que es con lo que voy a continuar ahora. Cuando llegó toda la movida de la industria más despiadada, de los grandes números, que es cuando estuve también con Sony… hubo un momento en que muchas voces te hablan y pierdes lo esencial, que es la música. También te puede pasar que tengas tantas ganas de evolucionar que te pierdes un poco de lo que realmente te gusta. Y eso se nota, yo creo. La gente lo empieza a notar. Esa ansiedad la tuve, pero en este disco la perdí. Me he dado cuenta del tipo de artista que soy y hacia dónde voy, lo que quiero hacer, lo que me da placer. Eso es lo que tú tienes que hacer como artista, la música que te da placer, y en base a ese placer, llegarás a casa de los demás.
«Me he dado cuenta de que tienes que hacer la música que te da placer, y en base a ese placer, llegarás a casa de los demás»
¿De qué te arrepientes? ¿Qué has hecho que no te representa?
El disco de ‘Espejos’, por tener la presión de Sony, lo hice muy rápido. Y tenía una narrativa potente, pero a nivel sonoro, se hizo muy rápido. Es como raro, lo encontré rarísimo al volver a escucharlo. Me presionaron a la rapidez y yo no funciono bien así. A nivel lírico me siento bastante orgullosa porque quería hablar de la espiritualidad, pero a nivel sonoro no lo veo tanto.
Es fascinante oírte hablar de lo que te parece raro. En este disco, ‘Sombras’ termina con rugidos como de un león.
La imagen de la pantera es muy ochentera también. Es como una pelea entre una guitarrista y una pantera.
¿Es el momento más loco del disco?
Me gusta ‘Eclipse total’. Es muy sexy, parece tradicional pero la siento muy loca. Hubo un eclipse en Chile y la completamos ahí. Veías la sombra de un árbol como con pequeñas lunitas, fue bien místico, porque imagínate, la canción ya existía, pero ahí la empezamos a completar. Pero a nivel producción, el disco me parece más tradicional que loco.
«‘Older’ de George Michael me parece maravilloso»
La nota habla de un disco adulto, ¿eso es bueno?
Tengo unos años ya y por ejemplo el disco ‘Older’ de George Michael me parece maravilloso. Él, con dignidad, dice «soy más viejo». A las mujeres nos cuesta más llevar la vejez con dignidad.
Ese disco me gusta más ahora que con 15 años, cuando solo me gustaban los singles. Ahora me ha gustado mucho más.
Yo también, pensaba que era como para mi papá (risas) Es el mejor y él estaba pasándolo súper mal porque se había muerto su pareja.
¿Te ves haciendo algo más jazz?
Sí, puede ser. No sé si jazz, pero como dice una amiga, con acordes caros (risas)
No instrumentos caros, sino acordes caros.
Tiene que ver más con la armonía. En la música de adolescentes o de pop, son 3 acordes que se repiten. Y la música electrónica también es así porque viene de las cajas de ritmos, que son repeticiones. Me gusta ir a propósito hacia donde no se tiene que ir. Hoy en día hacer una canción con muchos acordes es ir en contra de eso. Este disco es un punto medio y sí me gustaría hacer cosas más jazz.
¿Sabes que George Michael solo tenía 32 años cuando decidió hacer una cosa llamada ‘Older’?
No era tan viejo, era muy joven, pero estaba hecho mierda ya, con ese nivel de giras.
¿Sientes la presión de decir «este disco es adulto»? Eres joven, pero no sé si sientes un conflicto. Hay cosas que están desapareciendo, nadie llamó «vieja» a Jennifer Lopez en la Super Bowl.
Al contrario, era un meme: «Jennifer Lopez, con 50». «Yo, con 23» (risas). Me gusta jugar con esto de «adulto», porque es más elegante y para mí es nuevo. Pero soy una persona jovial, tengo energía siempre, eso me hace sentirme joven.
Es que parece obligatorio para los artistas hablar de sonar «adulto» cuando llevan 4 o 5 discos.
Energéticamente me siento más joven ahora que a los 20. Uno aprende a alimentarse mejor. Yo estaba hecha mierda a los 20, no tenía ganas de nada. Uno se va liberando y sacando peso, y eso es lo más.
En el disco están Chico Blanco y Myriam Hernández, hay un contraste en ellos. ¿Qué representa cada uno? ¿Tradición y modernidad?
Nos juntamos con Pablo porque le encanta la rave. Yo alcancé a vivir eso, con 13 años estaba metida en una rave, era muy precoz. La canción habla de la noche que nos conocimos en la casa de María, una amiga, y conectamos un montón. Nos gustan los mismos referentes. Me encanta lo que hace, lo voy a ver en directo, en primera fila… Y Myriam Hernández es lo opuesto, la balada romántica clásica chilena de Latinoamérica. Y él es como un pasota. Representan quién soy yo y el conflicto que tengo a la hora de invitar a gente a mi disco.
«Siento que estoy aprendiendo a cantar en vivo ahora»
¿Qué podemos esperar de tu directo ahora? ¿Qué ha mejorado?
Es difícil hacer un directo cuando tus discos están tan editados. Asumo que son dos cosas distintas. He pasado el verano en España y no he tenido un día de vacaciones. Pasé todo el verano programando el show. Es partir de cero y pensar que va a ser escuchado por altavoces a todo volumen. Hay que resumir los elementos. Todo es a merced del show en vivo. Y por fin estoy disfrutando de cantar. Una cosa es cantar en el estudio y editarte, y otra cosa es cantar en vivo. Ahora con mi maestra, que es Paloma, la misma que la de Amaral, siento que estoy aprendiendo a cantar en vivo y siento placer al cantar.
Fangoria han tenido muchos altibajos en directo, es fascinante que ahora sea cuando mejor están. ¿Qué vamos a ver en tu show?
Es volver al origen, a la banda. Mi objetivo principal es que la batería no suene rock. Estoy a punto de sacarle los platos (risas) La caja es electrónica. Hay tecladista, guitarra y una chica con saxo, travesera y coros. Es más musical. El show es ochentero, como el disco. No quiero parafernalia, no quiero visuales… y sí meter toda mi obra dentro del contexto ‘Nocturna’, que es fácil, porque hay canciones de ‘Mena’ que son también funky.
¿Consideras el disco conceptual?
Sí, de la noche, tiene esa onda de un Martini, la playa en la noche, las estrellas…
La flauta está en ‘Me gustas tú’, el tema que has hecho con Cupido.
Con Luigi y Toni. Quería darle más calidez. Decidimos meterle esa cosa nocturna. Un poco brasilera. El saxo es puro 80’s. Igual la canción es un poco 70’s, me encanta que sea cortita, también porque la hice con ellos. Yo soy DJ Ansiedad, porque pincho estrofa, coro y la cambio. Para mí la canción perfecta era de 3 minutos y medio y ahora es de 2 minutos y medio. Como ya todo es industria, también se piensa en los visuales y cada segundo audiovisual es dinero. Me gusta que sea cortita como las canciones de Supremes. Por ahí va la canción, más que por el trap.
¿Por qué dejaste ‘Culpa’ para el final del disco, a lo ‘Espada’?
Me lo preguntó mucha gente, también lo leí en JENESAISPOP (risas) Es narrativo. Me demoro mucho en elegir el orden, luego me arrepiento, quería haber metido 12 canciones, pero me parecía demasiado largo. ‘Culpa’ narrativamente me parecía como un mensaje potente para cerrar el disco. Es como los créditos de la película. Era para cerrar en grande, como lo hice con ‘Espada’. Para que no parezca que las últimas son las que quedaron para el final. Darle el lugar que merece, cerrar arriba.
¿Qué pasa a «la hora 5»?
Es el momento de «o me voy para mi casa o sigo forever». Es la hora del demonio.
A las 6 cierran.
Dice «agarra mi mano» porque también es la hora de llevarte a una persona para tu casa (risas)
Lorca tenía un poema que hablaba de las 5, pero eran de la tarde y habla de la muerte en una plaza de toros.
No sabía, amo a Federico García Lorca. Lo amo.
Has hecho una canción para unas ‘Dunas’ que a mí me parece un tema súper marica, y hay cada frase ahí…
¿Qué pasa en el mundo marica con las Dunas?
En Canarias son muy famosas, por ser un sitio de cruising.
En Chile igual. Esta canción es de sexo, con gemidos y todo. Es de deseo, pero el imaginario es muy de cruising, en Chile se producen como unos cerritos que te tapan.
¿Pero las lesbianas también hacéis cruising?
Sí, no es que haya lugares de cruising pero una lo puede hacer si está ahí con una amiga o lo que sea. En las dunas se da un ambiente muy erótico, con el calor. Siempre había querido hacer una canción sobre dunas. También habla de un espejismo, de sequía de sexo (risas).
¿Qué te dijo Myriam Hernández de participar en esta canción?
Me encantó porque ella está casada, fue con el marido. Hizo una pista de gemidos y nos hicimos amigas. Ella está feliz de salir de su zona de canciones tradicionales. Le encanta la música electrónica. Mónica Naranjo le escribió una canción hermosa, llamada ‘Deseo’. Es una cantante muy grande en Colombia, Venezuela, en el eje andino, pero en Chile no le hemos dado el lugar que se merece por esta cosa de no engrandecer a los artistas de Chile. Creo que fue medio político. Quiero enaltecerla como chilena, la amo, lo hago desde la admiración.
He visto que casi te presentas de nuevo al Benidorm Fest, pero que al final no.
Tengo a mi alrededor el fandom eurovisivo. Uno de mis asesores más cercanos, Marcos Dosantos, es muy fan de Eurovisión y me hizo ver lo grande que es ese mundo. Me decían mucho que me presentara, pero es mucho tiempo, mucha dedicación. Me gusta el Benidorm Fest más que Eurovisión. Tiene que ser más potente, creo que los artistas de aquí tienen que ir más y aprovechar ese espacio que es mainstream para que la escena crezca, para que la gente vaya más a los conciertos. Hay que aprovecharlo más.
«Los artistas de aquí tienen que ir más a Benidorm Fest y aprovechar ese espacio que es mainstream para que la escena crezca»
¿Tú crees que lo aprovechaste bien?
Sí, pero lo hubiera aprovechado más aún. Yo no tengo mucho contacto con la televisión. Me hubiera gustado invertir quizá más. La realización es lo más importante. Cuando en Rigoberta una cámara se va hacia arriba, un equipo de Rigoberta está encima de las cámaras de TVE. Tenés que estar ahí. Hablamos con ellos y estaban con mil cosas. Ahora estaría más encima con mi equipo de la realización.
La canción me sugería «Drácula» por los teclados tipo peli de terror, y también acid, colores de neón. Me sugería a la vez luz y oscuridad. Lo que hiciste estuvo guay, pero la canción me pedía más.
Aprendí un montón, siento que hay cosas que podía haber mejorado. La gente no tiene por qué entender esto, pero fue todo muy rápido. Yo estaba en Chile, en gira, llegué aquí, tuve 3 semanas y fue una locura. Las mejores cosas salen cuando se reposa, le preguntas a más gente, por eso me dan ganas de presentarme de nuevo porque aprendí, lo haría de otra manera y me quedé con una deuda: hacer algo realmente a la altura. Fue más ensalada, tirando de por aquí y por allá. Y la dificultad de bajar una escalera cantando. La canción es muy difícil de cantar también. Es grave y tiene intervalos raros. Ahora con mi profesora de canto nos estamos dando cuenta de que escribo canciones difíciles de cantar. Y no sé por qué. No todas, pero algunas me salen difíciles.
¿Y eso ha condicionado este disco? ¿O ya para el siguiente, en 2026?
Todavía no me ha dado tiempo. Para el próximo, para el otro Mundial.