Después de haberse alejado del terror con la franquicia ‘Fast and Furious’ y más tarde con ‘Aquaman’, James Wan –que entre ambas dirigió la segunda parte de ‘Expediente Warren’- regresa a su género predilecto con un guion original en el que una mujer que sufre visiones de horribles asesinatos se da cuenta de que no son producto de su imaginación sino una realidad espeluznante.
Wan se deja influir por las atmósferas juguetonas y violentas propias del giallo y de los thrillers de Brian De Palma, pero su admiración por ellas nunca se traslada a la pantalla con la pasión adecuada. El director, que normalmente imprime en todas sus películas su estilo personal aquí parece estar continuamente buscando una manera de hacer que la propuesta se sostenga por algún lado, renunciando a cualquier solidez narrativa o visual. Desde el principio sorprende por su desganada puesta en escena, que simplemente utiliza la violencia como un recurso para camuflar su falta de ideas a través de la búsqueda del impacto fácil y vacuo en lugar de recurrir a ella para construir algo interesante.
La película resulta durante la mayor parte de su metraje un pastiche aburrido y confuso que no decide hacia donde ir hasta prácticamente el último acto, donde se presenta como un ejercicio de cine de género desatado que pretende ser tan alocado y sangriento como divertido, pero que a lo que más se acerca es al despropósito, traspasando sobradamente la línea de la vergüenza ajena en múltiples ocasiones. El cine de Wan, en sus mejores momentos (‘Expediente Warren’, ‘Saw’), consigue atrapar al espectador gracias a su inteligencia detrás de las cámaras, pero en sus peores (‘Dead Silence’), esa habilidad parece irreconocible. ‘Maligno’ claramente entra en el segundo grupo, tratándose de una de sus obras menos inspiradas.
Llama especialmente la atención su deslucido apartado visual, cuya fotografía destaca por su falta de personalidad e ideas, más propia de un telefilm de bajo presupuesto que de una producción de sus características. Además, el argumento es un completo disparate, cuya lógica interna brilla por su ausencia, y se entrega sin ningún pudor al puro efectismo en pos de una presunta espectacularidad que nunca se materializa en ningún aspecto. Y es particularmente frustrante ver cómo esa indecisión sobre qué es lo que realmente su director quiere contar afecta también a cada uno de los intérpretes, que se muestran perdidos y sin absolutamente nada a lo que agarrarse que evite que caigan en la sobreactuación.
Puede que en el corazón de ‘Maligno’ se encuentre una película que valga la pena, pero es prácticamente imposible verla entre tanto caos narrativo y tantas promesas efímeras que no llegan a nada. Wan ha creado una película que, aunque los apasionados del cine de terror se empeñen en bancar como relevante, es realmente difícil de defender.
Entre el anuncio de su compromiso, la desactivación de su cuenta de Instagram y toda la repercusión del movimiento #FreeBritney que se ha alargado un año, 2021 parece de repente 1999. O 2007. Otro día más, Britney Spears es uno de los temas más comentados de las últimas horas en España pero, esta vez, la culpa no la tiene ella (o su padre).
Este jueves, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha visitado la Universidad CEU San Pablo para ofrecer una charla a sus estudiantes y ha sido recibida entre ovaciones, vítores y gritos de «¡Viva Ayuso! ¡Viva España!» por una masa de pupilos que la esperaba como si fuera Jesucristo. O Michael Jackson. O Britney Spears, porque Isabel ha declarado precisamente sentirse como la princesa del pop a su llegada a la Aula Magna. «Parezco Britney Spears, se ha liado una aquí en la puerta», ha dicho, lozana.
El comentario tiene todo el sentido del mundo: rara vez una dirigente política provoca este fervor entre las masas, sobre todo porque estamos en 2021 y no en 1939, pero, si ya hemos analizado en profundidad los motivos por los que Isabel Díaz Ayuso ha tratado de venderse como un icono pop, mientras luego «mejora las leyes LGTB+» (sic) de Madrid con Rocío Monasterio de VOX, solo faltaba que ella misma se comparara con uno, como ha sucedido.
Eso sí, la noticia tiene trampa porque la Universidad CEU San Pablo es católica y privada. Como ha dicho Cristina Pardo en Más vale tarde, Ayuso estaba en «campo amigo», aunque tampoco ha obviado la realidad de que la presidenta es «bastante aclamada» en general. Podríamos comernos la cabeza intentando encontrar similitudes entre Britney Spears e Isabel Díaz Ayuso -Dios nos libre- pero si el tema está dando que hablar es por lo «atrevido» de la comparación. Y no porque Britney sea un icono gay y Isabel quiera «descolectivizar» a la comunidad. En última instancia, Britney es admirada por bastante más gente la que cabe en el centro que ha visitado Ayuso. Digamos que es más universal. Ahora bien, a ambas les une su afán por perseguir la «libertad» a su manera.
Esta fue la palabra favorita de Ayuso durante su última campaña electoral y sigue siendo la gran meta de Britney, ahora mismo atrapada en el vídeo de ‘Lucky‘ hasta nuevo aviso. Aunque, para cada una de ellas, probablemente la libertad signifique algo muy distinto…
Que Ayuso dice que le han recibido en la universidad privada de Madrid como si fuera Britney Spears? Y luego dicen que mi Britney es la loca. pic.twitter.com/r6wIE4ZoMc
Taylor Swift publica la nueva versión de su cuarto disco ‘Red’ el 24 de noviembre pero, ajena a los dictámenes de la industria, ha estrenado ya el primer adelanto de la nueva versión de ‘1989‘, cuya fecha de edición de momento se desconoce.
‘Wildest Dreams (Taylor’s Version)’ ha llegado a las plataformas de streaming después de que un avance de la canción apareciera en el tráiler de la película de animación de DreamWorks ‘Spirit Untamed’, estrenada el pasado verano. Sin embargo, la razón de que la versión regrabada de ‘Wildest Dreams’ pueda escucharse aparentemente tan pronto es otra: la versión original de ‘Wildest Dreams’ se estaba viralizando en TikTok y Taylor ha decidido dar un golpe sobre la mesa para robarle toda la atención. Taylor 1, Scooter Braun 0.
‘Wildest Dreams’, que ya era una de las mejores canciones de ‘1989’ gracias a su sonido 100% Lana Del Rey, recibe ahora una versión muy fiel a la original, si bien con matices que la hacen diferente, sobre todo a nivel de melodía (en el estribillo) pero también de producción. La voz madurada de Taylor suena incluso mejor en el contexto de esta apasionada balada de amor producida por Max Martin y Shellback que fue un gran éxito en Estados Unidos pero que no llegó a calar en España.
Kanye West, a su bola, como merece ir un artista de su categoría, por otro lado, no está sacando videoclips para los temas de ‘Donda‘ que verdaderamente están arrasando, como ‘Jail’ o ‘Hurricane’, sino para los que se presume que son sus favoritos o, como mínimo, los que presentan un componente más espiritual desde el punto de vista sonoro, además de lírico.
Tanto ‘Come to Life’ como ’24’ son dos de las mejores canciones de ‘Donda’ y Kanye parece opinar lo mismo. Por su sonido minimalista, sin beats e inspirado en la música religiosa, pero sin llegar a encajar únicamente dentro de dicha categoría, ambas canciones representan el camino que, en mi opinión, ‘Donda’ debería haber recorrido de manera exclusiva. Especialmente ’24’ ha sido, desde el principio, la mejor canción de ‘Donda’ para quien esto escribe, por lo que verla representada con un videoclip resulta una muy buena noticia.
A pesar de que Kanye dedica ‘Donda’ a su madre, son varios los temas que tratan los textos a lo largo de una hora de duración. ’24’ está dedicada al jugador de baloncesto Kobe Bryant, fallecido en 2019 tras un accidente de helicóptero que se llevó también la vida de una de sus hijas y otros pasajeros. Sin embargo, la letra es lo suficientemente ambigua como para no pensar en Kobe todo el tiempo cuando los coros del Sunday Service Choir ruegan a Dios que «todo vaya a salir bien» y cuando Kanye canta que «nunca es el momento adecuado para irse» pero que «Dios no ha terminado» y «sé que sigues vivo».
La música de ’24’ es simple pero poderosa. Los coros del Sunday Service Choir suenan sampleados de una grabación tomada en directo (en el estudio) y ligeramente distorsionados para hacerlos sonar más graves, lo cual añade peso emocional a la canción. Su melodía cantada al unísono es profundamente conmovedora y catártica, especialmente cuando nos pide que «alcemos las manos al cielo». A su lado, Kanye sigue cantando sobre su fe en Dios y lo hace mejor que nunca (sí, Kanye canta bien), acompañado de un arreglo de órgano eclesiástico que suena puro. El resultado es, a efectos prácticos, una canción de misa moderna, un góspel del siglo XXI.
’24’ termina definitivamente de tocar la fibra sensible cuando Kanye y el coro repiten juntos que «todo va a ir bien» y el videoclip que Nick Knight ha dirigido para la canción no puede desprender más serenidad y tranquilidad. A través de una esfera perfecta, el espectador observa a Kanye dejarse llevar a través del cielo, flotando sobre nubes atravesadas por los rayos del sol.
Charli XCX se mantiene como lo más votado de JENESAISPOP con ‘Good Ones’, mientras Lana del Rey produce la entrada más fuerte con ‘Arcadia’, el nuevo single del disco que publica el mes que viene. Poco más abajo llega ‘Angel Baby’, la balada de Troye Sivan.
Otras entradas en posiciones más modestas son Big Red Machine, Little Simz, Yebba y en el farolillo rojo MUNA con Phoebe Bridgers.
Viendo los primeros avances, e incluso leyendo las informaciones que se venían publicando sobre ‘Jóvenes Altezas (Young Royals)’, uno se imaginaba una serie muy distinta, así que la sorpresa es mayúscula (y muy positiva) cuando decides darle una oportunidad. Hay titulares como “un cruce entre ‘Élite‘ y ‘The Crown‘”, y las comparaciones que se vienen a la cabeza sin verla son a otras series como ‘Riverdale’, la citada ‘Élite’ o ‘Euphoria‘, pero, de nuevo: nada que ver. ¿Y dónde está la diferencia? Pues ni en la familia real ni en el hecho de que sea una historia LGBT, sino en el cómo. Probablemente la combinación “monarquía + instituto + maricas” fuese lo necesario para que les dijesen que sí al pitch, pero al final no es la vuelta de tuerca de poner a un príncipe con un plebeyO -con “o”- lo más distinto que ofrece ‘Jóvenes Altezas’, sino su retrato tan natural como (voy a decirlo mucho en este texto, aviso) bonito que se hace del primer amor queer.
Creada por Camilla Holter, Lars Beckung y Lisa Ambjörn (quien también escribe los guiones junto a Pia Gradvall, Sofie Forman y Tove Forman, y dirige junto a Roja Sekersöz y Erika Calmeyer), la serie se convirtió rápidamente en un fenómeno en Suecia, y poco a poco el resto del globo -incluyendo nuestro país durante este verano- fue rindiéndose al encanto de sus protagonistas, encarnados por Edvin Ryding y Omar Rudberg (curiosidad: Omar es toda una estrella musical en Suecia, donde lleva cantando desde los 10 años, ahora solista después de pasar por la boyband FO&O). Pero no solo sus protagonistas (de quienes ahora hablaremos) están bien escogidos: la reconocida Pernilla August (‘The Investigation’) encarna a la mismísima Reina de Suecia, y también destacan la forma de (no) tratar el cuerpo lejos del canon de Felice (Nikita Uggla), la Sara de Frida Argento (también Asperger fuera de la ficción), el análisis de masculinidad y clase que se hace con August (Malte Gardinger) y la mirada a la migración de anterior generación a través de Linda (Carmen Gloria Pérez). Todos ellos se enfrentaron a un rodaje duro en plena primavera de 2020, con brote de COVID entre el reparto incluido.
La historia de amor entre Willhelm, príncipe heredero de Suecia, y Simón, un chico de su internado que está allí becado, plebeyo y pelín rojo (“sossen”, como le dicen sus compañeros) es la principal baza de la serie, pero, como decíamos antes, no por el componente monárquico ni por lo subversivo que pueda ser juntar al príncipe con un chico. La subversión, en todo caso, viene de otro lado: de mostrar una naturalidad entre sus personajes en general, y entre sus protagonistas en particular, que echamos en falta en las series adolescentes. Para empezar porque éstos SON adolescentes, y porque la diversidad en sus físicos no recuerda a un catálogo de Benetton sino a la calle y a la realidad: hay granos, hay dientes torcidos, hay pesos más y menos normativos, y ni siquiera el príncipe protagonista es ese ideal guapísimo que se nos puede venir a la cabeza a la hora de pensar en el líder de una serie teen de Netflix (¡y encima siendo un príncipe azul!). A la paradoja de que sea una serie con protagonistas de la realeza la que ponga más los pies en la tierra, hay que sumarle otra: la forma en que se trata el enamoramiento entre Willhelm y Simón, que huye de la grandilocuencia (¡justo la que va sobre un monarca!) y de lo morboso para ofrecer un retrato tímido, natural, y, sí, bonito. Aunque pueda chirriar el uso de la palabra “bonito”, es algo en lo que coincidirá la vasta mayoría de espectadores seducidos por ‘Young Royals’.
Porque en ‘Young Royals’ no hay retratos del bullying homófobo (que, ojo, son necesarios) ni sets con Arón Piper y Manu Ríos haciendo remakes de Bel Ami (que, ojo, son bienvenidos), aquí hay otra cosa. Hay algo que quizás no vemos con tanta asiduidad, acostumbrados como estamos a saltar de la violencia al sexo hasta llegar a confundirlos. La serie huye de lo artificioso y de ese predominio de lo estilístico que hay en ficciones como ‘Élite’, la nueva ‘Gossip Girl’, o incluso ‘Euphoria’ y ‘Genera+ion’, valorando aquí la intimidad por encima de lo demás. Un ejemplo es el primer intento de acercamiento que tienen los personajes, o el cruce de dedos mientras toda la clase ve una película, o la escena de sexo en la que también podemos percibir la naturalidad, la tensión, las mariposas en el estómago (la química entre Ryding y Rudberg es increíble) y la intimidad. Se echa en falta la inexperiencia y la torpeza de esa “primera vez”, que lo haría todo más auténtico, pero aceptamos barco, todo sea por el objetivo final de conseguir esa “historia Disney”. No es, ojo, una “historia Disney” en el sentido tóxico que podemos tener en la cabeza, pero sí en el sentido ñoño. Para qué mentir, ‘Young Royals’ es ñoña, pero es ñoña de un modo que nos encanta, y que es bastante necesario.
Porque si los cuentos de hadas siempre estaban reservados a las parejas heterosexuales, si la palabra “princeso” ha sido durante mucho tiempo usada para gracietas homófobas, es reconfortante pensar que hay chavales de trece años viendo una historia así en los protagonistas de una serie mainstream, y pudiendo verse a sí mismos en ellos. Es bonito pensar eso, hasta tal punto que me ha costado escribir este texto en un momento como éste, porque tanto mi texto como la serie parecían un poco naíf al lado de una realidad que se está volviendo cada vez más oscura, en un verano donde no hemos dejado de hablar de agresiones homófobas (y poco hemos hablado). Pero, sin olvidar lo que tenemos enfrente, o PRECISAMENTE por lo que tenemos enfrente, necesitamos la esperanza (un chiquito llamado Harvey Milk habló sobre esto mucho mejor que yo). Como he dicho, hay una generación que con trece años está viendo una serie como ésta y unos protagonistas como éstos a nivel mainstream. Es quizás la primera generación que puede hacerlo. Y nos va a tocar luchar para asegurarnos no solo de que no sea la última, sino de que sea la primera de muchas.
Casi todas las críticas que Juan Sanguino comenta en su excelente análisis sobre la percepción que tenemos de Coldplay aplica a Imagine Dragons también: las emociones inmensas, las melodías hechas para llenar estadios, el despojo del rock de la rebeldía… y aquello de «la consistencia de una espinaca marchita». Hasta en algún momento Dan Reynolds parece imitar la voz de Chris Martin. Añadiría también esa sensación de Operación Frankenstein que en su caso hace su música válida para seguidores de Queen, Miley Cyrus y U2 indistintamente.
‘Mercury – Act 1’, el quinto álbum de la banda autora de hits tan pornográficamente millonarios como ‘Believer’, ‘Thunder’ o ‘Radioactive‘, pretende ser uno de esos discos a flor de piel, en este caso influido por la muerte de amigos y familiares, por diversas causas. Comenzando por el principio, el primer tema ‘My Life’ estalla en un estribillo tipo ‘Wrecking Ball’ para al final transformarse en ‘Where The Streets Have No Name’. La letra incluye frases tan explícitas como «me reconozco como consumidor / me despierto cada día con adicciones que alimentar».
Las canciones de Imagine Dragons son capaces de llamarse ‘Lonely’ y repetir en ellas «lonely» 20 veces, aseverar «soy un despojo sin ti, soy un despojo desde que te has ido» (‘Wrecked’) y consolarse del daño que nos hace la sociedad con frases tan adultas como «cada día es mi cumpleaños, espero que te hayas enterado» (‘No Time for Toxic People’). ¿No cabría esperar un poco más de «imaginación» de un grupo que se llama Imagine Dragons? Una de las canciones de ‘Mercury – Act 1’ habla explícitamente del «cáncer de huesos» y de la «quimioterapia», y es loable que lo haga sin disfraces ni metáforas, inspirada por la muerte de la cuñada de Reynolds, pero el grupo renuncia a construir una obra tan emocionante y sublime sobre la enfermedad, como fue por ejemplo ‘Hospice’ de The Antlers, con un título tan liviano como ‘Easy Come Easy Go’, y una melodía que recuerda a Red Hot Chili Peppers.
Toda su psicología carpetera sobre una base melódica bastante contagiosa -todo hay que decirlo, de ahí su éxito, sin duda- no opta por ningún estilo artístico definido. El disco parece apelar a los Muse más cabreados en ‘Dull Knives’, chilla a lo loco en ‘Giants’, mira hacia los ritmos africanistas o jamaicanos en ‘No Time for Toxic People’ y se decanta definitivamente por el «todo vale» en ese single llamado ‘Follow You’ cuyo vídeo han querido convertir en un capítulo de sitcom americana. El tema narra cómo Dan Reynolds y su esposa se libraron del divorcio gracias a un WhatsApp, todo ello con las mismas miras artísticas que una peli escrita y producida por Adam Sandler.
‘Monday’, un tema en el que se afirma «Eres mi lunes, eres mi mejor día de la semana, el más infravalorado, un nuevo comienzo», parece ser el más avanzado en tanto sus referentes podrían ser David Bowie, Talking Heads y los U2 de ‘Zooropa’. Cuando termina, uno solo puede preguntarse si nadie les habrá regalado un disco de St Vincent. ¿Ni después del Grammy? Entre canciones como improvisadas por adolescentes en un campamento de verano como ‘It’s OK’, en verdad la llegada de la final ‘One Day’ es un alivio. No porque el disco se acabe, sino porque es una canción sencilla, y las cosas tienden a salir mejor cuando no se intentan demasiado.
El dúo Hnos Munoz, desde Andalucía, ha contribuido al R&B moderno de nuestro país desde que publicaran un debut homónimo hace casi 5 años. Desde entonces, han continuado renovando su sonido (en 2019 estrenábamos su tema ‘Ya estás así‘), y tras un disco publicado en 2020 llamado ‘Nuevo Romance’, ahora acaban de publicar un EP de 3 temas llamado ‘Amarre’. En él se incluyen un par de colaboraciones con rusowsky y BLNCO, aunque la gran sorpresa es el tema sin featuring. Un ‘Se me olvida’ en el que han dejado pasar la influencia del flamenco.
Hablamos con Hnos Munoz sobre este lanzamiento y sus planes de futuro aprovechando que este sábado 18 de septiembre actúan en el Café La Palma de Madrid como parte del ciclo Vibra Mahou. Vibra Mahou presenta, en septiembre, en Madrid y dentro de su programación Escenarios, hasta 13 conciertos que van del pop alternativo a stoner-rock, pasando por el jazz o la canción de autor. Puedes consultar la programación completa aquí.
Este año habéis publicado un EP llamado ‘Amarre’. ¿Qué significa para vosotros, respecto a vuestra carrera anterior o lo que queda por venir? ¿Es un punto de inflexión?
‘Amarre’ es un punto de inflexión en el sentido de que ha surgido de una temporada larga inactivos. No hemos dado conciertos, hemos pensado qué queríamos hacer con el proyecto después de lanzar ‘Nuevo Romance’, que era el culmen de una etapa. ‘Amarre’ es un trabajo pequeño que significa un nuevo comienzo, porque tiene un sistema bastante más elaborado respecto a los temas anteriores y también cuenta con novedades respecto hasta ahora, por ejemplo contar con productores ajenos como BLNCO, que hizo ‘Lo Tuyo’, o rusowsky, que hizo ‘Solo Voy Voy’. Hemos vuelto con las ideas renovadas en este periodo para abrirnos a gente que nos mola y hace cosas bastante guay.
Justo la canción que más me gusta de las 3, ‘Se me olvida’, es la menos escuchada de las 3 nuevas, no sé si por las cosas de los featurings o no, ¿pero no creéis que el mundo ha enloquecido un poco con los featurings y con las colaboraciones? Muchas veces en los últimos años parece que sin featuring no llegarás a ningún sitio…
Probablemente tenga que ver con los featuring, aunque creemos que tiene que ver más con cómo lo colocan los editores y las playlists algorítmicas. Es interesante analizar que hoy en día hacer un feat es casi obligatorio. Las ventajas son evidentes, no solo atraes al público del otro artista, sino que creas ese impacto de un hype de «¿con quién será esto?». Y luego «¿con quién saldrá?». Porque ya no estás solo trabajando con tu música.
En esta canción hay una ligera influencia flamenca, ¿cuál es vuestro primer contacto con ella?
Es algo que nos han comentado en muchas ocasiones. Creemos que es algo por lo que nosotros siempre hemos tenido cierta querencia. No solo en lo musical sino en lo estético o en cuanto al aura. Nosotros, por nuestro contexto, crecidos en Andalucía, hemos tenido mucho inputs externos relacionados con el flamenco o la copla, y es algo de lo que rescatar matices. Nos mola que estés escuchando una canción y digas “hostia, una copla”. O «un fandango». Es algo interesante y no renegamos de ello, pero no hacemos bandera de eso. Es fruto de haber nacido en un contexto determinado como el nuestro.
¿Qué opináis de la deriva del R&B de los últimos años? ¿Algún artista o disco que para vosotros haya sido un punto de inflexión?
Hablando del R&B tal y como lo estamos entendiendo en este contexto y no siendo estrictos con la movida clásica de los años 2000, que también nos mola y que tiene cosas superguapas, nos mola señalar ciertos artistas que han influido en cuanto a sonido, en cuanto a melodías y en cuanto formas de cantar. Evidentemente, en los últimos 10 años nos hemos fijado mucho en Canadá, con Drake o PARTYNEXTDOOR o en español, por ejemplo, Jesse Baez nos ha gustado mucho siempre.
¿Qué podemos esperar de vuestro concierto de este finde o de vuestras próximas actuaciones en general? ¿Qué formato lleváis? Hemos visto que hacéis 2 pases.
El concierto de este fin de semana para nosotros es bastante especial, porque hacemos un set que será un recorrido por temas que no se han cantado en directo, así como trabajos antiguos que nos apetecía mucho presentar y que la gente tuviera la oportunidad de escucharlos en directo. Los hemos preparado con mucha ilusión y esperamos que guste.
Y sobre vuestro futuro, ¿habrá alguna vez nuevo disco largo? ¿Algo que nos podáis avanzar sobre vuestros próximos pasos?
En un futuro, si bien no tenemos planteado sacar un trabajo largo en una fecha próxima, seguimos produciendo, que es lo que nos gusta y, seguramente, en algún momento veremos que tenemos el material suficiente con la forma adecuada para presentarlo en largo.
Los Jonas Brothers han vuelto con ‘Who’s In Your Head’. Una canción que fue presentada inicialmente en una actuación en el Anfiteatro Red Rocks en Morrison (Colorado) el cinco de este mes. También publicaron un fragmento en su perfil TikTok, que acumuló casi 180 mil reproducciones.
‘Who’s In Your Head’ es el cuarto lanzamiento de los hermanos Jonas en lo que va de año después de ‘Remember This’, ‘Leave Before You Love Me’ y si lo tenemos en cuenta, de ‘Mercy’, que forma parte de la banda sonora de la película ‘Space Jam: Nuevas Leyendas’. La canción ha sido coescrita con Max Martin y Rami Yacoub, compositores de temas de gran éxito como ‘It’s Gonna Be Me’ de NSYNC, ‘Oops … I Did It Again’ de Britney Spears o ‘Shape of My Heart’ de Backstreet Boys.
La canción «se desliza con una guitarra fanfarrona y un ritmo aleatorio puntuado por un golpe de bajo listo para la pista de baile y un atrevido falsete», según un comunicado de prensa. Aunque la melodía expresa el mal de amores, «quiero saber quién está en tu cabeza robando tu corazón mientras todavía estoy sangrando, quién está en tu cama envuelto en tus brazos mientras no duermo», se muestra bastante rítmica y animada.
Por su parte, la gira ‘Remember This Tour’, que cuenta con la cantante de country Kelsea Ballerini como telonera, acabará el próximo octubre, pero aún quedan actuaciones para este mes. La parada de hoy es en Nashville y mañana pasarán por Atlanta con motivo del festival Music Midtown. Puedes consultar el resto de fechas y comprar las entradas aquí. Foto de Katia Temkin.
Elton John ha aplazado los conciertos programados para su gira por Europa y Reino Unido, ‘Farewell Yellow Brick Road’, hasta el año 2023 por problemas de salud que tienen que ver con su cadera, así lo ha hecho saber mediante de un comunicado oficial a través de sus redes sociales. La decisión afecta a España, pues la gira pasaba por Barcelona los días 22 y 23 de octubre.
«Es con gran tristeza y un gran pesar que me veo obligado a reprogramar las fechas de 2021 de mi gira», así empieza su comunicado, que puedes leer al completo aquí. Según el cantante, al final de sus vacaciones de verano se golpeó la cadera y desde entonces ha tenido «un dolor y una incomodidad considerables».
Elton ha estado en tratamiento desde entonces, pero aun así está teniendo «dificultades para moverse» y le han aconsejado operarse «lo antes posible» para que no haya «complicaciones a largo plazo». También ha confirmado en ese mismo comunicado que realizará «un programa de fisioterapia intensiva que garantizará una recuperación completa y un retorno a la movilidad total sin dolor».
A pesar de estas complicaciones, sí ha confirmado que actuará en el evento benéfico de Global Critizan el próximo 25 de septiembre porque dice no querer «defraudar a una organización benéfica» y porque actuar con solo cinco canciones es una «tarea física muy diferente a las demandas de tocar durante casi tres horas todas las noches de gira y viajar durante la noche».
La gira ‘Farewell Yellow Brick Road’ ya sufrió un retraso el año pasado por culpa de la COVID-19 y es por ello que Elton ha agradecido la paciencia de sus fans. «Os prometo que los espectáculos volverán a la carretera el próximo año y me aseguraré de que valga la pena la espera», concluye en su comunicado.
Alizzz se ha dejado caer hoy por YouTube con el videoclip de su nuevo tema, ‘Ya no vales’, en colaboración con «el madrileño» C. Tangana, una canción que manda un mensaje sobre la «insostenibilidad de la fama», según un comunicado de prensa.
El videoclip, dirigido por Felix Bollain de Franceschi, producido por CANADA y protagonizado por María León junto a los propios Alizzz y Tangana, muestra el estado de fracaso en el que ha quedado «la estrella» que interpreta León con una serie de flashbacks y destellos tanto de sus excesos como de los mejores momentos de su carrera. Recuerda un poco a la serie ‘Veneno’ cuando el personaje de Cristina sale de fiesta intentando recordar tiempos que nunca volverán.
«Consigue trasladar a la pantalla el concepto de la canción de una manera enormemente dinámica y controvertida, poniendo el foco en el trauma psicológico de estas realidades tan presentes y de las que raramente se habla», explica el mismo comunicado de prensa. La letra incluye frases tan polémicas como «hay una más joven y más guapa que tú» u «opérate la cara hasta que no seas tú», conectando con la temática de películas como ‘Eva al desnudo’ o ‘Sunset Boulevard’.
Alizzz ha trabajado con artistas como Lola Indigo, Rosalía, Becky G o Aitana y también ha hecho sus cositas en solitario. Su trabajo con C. Tangana se lleva produciendo desde 2014 y al cantante no le ha ido nada mal, ha cosechado numerosos discos platino y varios números 1, tanto en disco como en singles.
Hoy es el esperado día de lanzamiento de ‘MONTERO’, el debut de Lil Nas X. Finalmente sabemos que el disco contiene 15 pistas, incluidos los 3 singles de adelanto, esto es, el tema titular, ‘INDUSTRY BABY‘ y la menor ‘Sun Goes Down’, y que el álbum incluye colaboraciones de Megan Thee Stallion, Elton John, Doja Cat y Miley Cyrus, esta última en una canción llamada ‘AM I DREAMING’, una balada acústica con la que el álbum se cierra.
Por si no fuera suficiente con todo esto, el disco se promociona con un nuevo single llamado ‘THATS WHAT I WANT’ que es además la gran apuesta hoy de la playlist «Today’s Top Hits», que siguen 29 millones de personas en Spotify. También es nuestra «Canción del Día». Otra composición de lucha y autoafirmación para el rapero más dispuesto a luchar contra la homofobia y la pasivofobia, en este caso con un carácter más guitarrero. Pero no en el sentido del country/rap que escuchamos en su gran hit previo ‘Old Town Road’.
‘THATS WHAT I WANT’ se acerca mucho más a los territorios de Avril Lavigne, como últimamente han hecho otras artistas como Olivia Rodrigo y Billie Eilish, solo que aquí en una tonalidad especial como producida por The Neptunes o Outkast. En un puente, el tema se acerca incluso a Red Hot Chili Peppers.
El vídeo continúa jugando con todos los elementos que han caracterizado la era ‘MONTERO’: el homoerotismo de los vestuarios masculinos, el color rosa, el sexo gay, y la homofobia interiorizada. Toda la canción es una súplica de encontrar el amor y superar la soledad que le acecha.
Es curioso cómo convergen en Lil Nas X cosas como la canción de campamento, entre referencias a ‘Brokeback Mountain’, en un contexto completamente nuevo, el LGTB+. El vídeo es un trabajo de STILLZ que cuenta con la colaboración del actor Billy Porter de ‘Pose‘, a quien ya pudimos ver presentando a Lil Nas X en los VMA’s del pasado domingo.
Aitana, que sigue en el número 1 de singles en España gracias al remix de ‘Mon amour‘ de zzoilo, ha estrenado nuevo single. ‘Berlín’ ha salido hoy en plena madruga, en concreto a las 2:00h. Como explica Cosmopolitan, ‘Berlín’ está inspirada en la relación de Aitana con el actor Miguel Bernardeau (‘Élite’). Es una canción de desamor, a pesar de que Aitana y Miguel siguen juntos, porque la artista cuenta que le gusta tratar el tema del desamor en su música.
‘Berlín’ no es la única canción titulada así publicada por una ex-concursante de Operación Triunfo (o a punto de serlo): también es una de las mejores canciones de Vega. Por otro lado tampoco es el único motivo por el que Aitana ha sido noticia esta semana.
Si has salido a la calle en los últimos días, que esperamos que sí, por favor, sal a la calle si no lo has hecho en un tiempo, seguramente te hayas enterado de que Aitana se ha asociado con McDonalds para promocionar su clásico menú de hamburguesas con patatas. A su vez, la autora de ‘11 razones‘ ha revelado durante una entrevista en la radio que padece celiaquía. Sus palabras han sido: «Ahora como mucho, pero también como sano, de hecho soy celiaca, me he tenido que hacer unas pruebas y soy celiaca, y he cambiado un montón mi alimentación en ese aspecto».
La noticia ha provocado cierta confusión en redes sociales, pues Aitana ya no puede consumir la hamburguesa que está promocionando, y por cuya promoción lógicamente ha cobrado, sino la que no contiene gluten. En una rueda de prensa, la cantante ha explicado que la preparación de la campaña de la «McAitana» es «bastante» anterior a su diagnóstico y que, una vez le es diagnosticada la enfermedad «a mediados de año», decide continuar con dicha campaña porque el menú que se está promocionando es el que ella se ha «pedido toda la vida» y sigue sintiendo como «suyo».
Placebo han publicado ‘Beautiful James’, su primer single en cinco años y una de las novedades que puedes escuchar en la playlist actualizada «Ready for the Weekend«. Un lustro ha pasado desde que Placebo lanzaran, en 2016, el EP ‘Life’s What You Make It’, que contenía el tema nuevo ‘Jesus’ Son’, varias versiones y un directo. Eso sí, el ahora dúo compuesto por Brian Molko y Stefan Olsdal no lanza trabajo discográfico desde hace bastantes más años: ‘Loud Like Love‘ vio la luz en 2013.
El nuevo disco de Placebo no es una quimera, sino una realidad confirmada por la banda, aunque el post de Instagram en el que compartían tal información ya no exista. Y, si ‘Beautiful James’ es el primer adelanto oficial de este proyecto, la dirección tomada es 100% Placebo para bien o para mal. El pop-rock con sintetizadores de la canción lleva a los tiempos de ‘Every Me, Every You‘ o ‘Pure Morning‘ mientras su letra aboga vagamente por el activismo: «devuélveme a la vida, no me dejes ir, tus problemas y tu corazón luchan, los he visto, cógeme de la mano mientras cruzamos campos de batalla que nadie entiende, porque nadie está al mando».
En un comunicado, Placebo han manifestado que ‘Beautiful James’ es una canción «tan poderosa y tierna como desafiante y necesaria». Incluso han asegurado que les pondrá contentos si «irrita a los de arriba» aunque prefieren que cada oyente la interprete a su manera. ‘Beautiful James’ ni suena especialmente desafiante ni promete provocar o remover conciencias de ningún tipo: más bien se conforma con ser una canción de Placebo más para ofrecer a sus seguidores lo que supuestamente quieren de ellos.
Hits
Billie Eilish superará esta semana el millón de copias vendidas de su segundo disco, según las estimaciones de Mediatraffic. A estas alturas podemos concluir que ‘Happier than Ever‘ ha sido un considerable éxito. Las cifras de su debut, ‘When We All Fall Asleep, Where Do We Go?’, están ya cerca de los 9 millones de copias, una verdadera barbaridad para los tiempos que corren. Es decir, son inalcanzables. Pero de ninguna manera puede considerarse ‘Happier than Ever’ un fracaso. Ha sido número 1 en medio mundo, lo que incluye Estados Unidos, Reino Unido, España, Noruega, Irlanda, Italia, Holanda, Alemania, Francia, Canadá… Y aunque es cierto que podíamos haber esperado que lo lograra con cifras más impactantes, el disco sigue bien posicionado en listas de cara al aluvión de lanzamientos de este otoño.
Tras haber sido top 1 en Estados Unidos durante varias semanas, el disco pasa su 6ª semana en el Billboard 200 aún en el top 7. En Reino Unido lo encontramos en el número 11, el mismo puesto que en España. El single que da título al álbum, que no es nada fácil, pues está dividido en dos, ha terminado funcionando OK (se acerca a las 200 millones de reproducciones en Spotify), mientras otras favoritas del público como ‘I Didn’t Change My Number’, ‘Oxytocin’, o incluso ‘Billie Bossa Nova’ podrían tener su momento, promocionadas por los canales adecuados. Pinta a que en 2022 Billie Eilish podrá llevar a cabo al menos parte de su gira mundial, por lo que seguramente continúe dando que hablar y al final alcance los 3 millones de unidades. Uno de los grandes hits de 2021, por tanto.
Flops Aun jugando en otra liga, Clairo, otra hija del bedroom pop, se encuentra en un escenario completamente diferente. Su segundo disco ‘Sling’ ha sido su primer top 20 en Estados Unidos y su primer top 75 en Reino Unido. Lo llamativo es que no quede más que una canción de él entre las canciones más escuchadas de Clairo en Spotify (por 6 en el top 10 propio de Billie Eilish, que publicaba álbum el mismo mes). Ni siquiera ha calado ‘Blouse’ habiendo sido interpretada en un programa de máxima audiencia, el de Jimmy Fallon.
Es decir, el público de Clairo prefiere continuar escuchando ‘Sofia’ antes que ‘Amoeba’. Los cientos de millones de escuchas de ‘Pretty Girl’ y ‘Flaming Hot Cheetos’ y los 100 millones de ‘Bags’, contrastan con las cifras de las canciones de ‘Sling’, la mayoría entre sólo 1 y 2 millones de reproducciones, cifras más propias de un artista local de éxito tipo Viva Suecia que de un artista internacional.
Es ‘Sling’ un álbum pequeño, sin mayores ambiciones, aunque habría cabido esperar un poquito más de fidelidad para una artista que tanto ha dado que hablar en redes y la prensa especializada. Es evidente que sus 3 millones de followers en Instagram y sus 11 millones de oyentes en Spotify no han prestado ninguna atención a este proyecto.
La columna «Hits & Flops» no pretende enfrentar a unos artistas con otros, sino analizar desde el punto de vista del márketing las campañas mejor y peor encarriladas por los sellos discográficos. Para números anteriores, pincha aquí. La calidad de los discos al margen de su alcance comercial, es analizada en la sección «Discos».
Audius es una nueva plataforma de streaming basada en el «blockchain» y la criptomoneda. Creada en 2018, la plataforma busca competir con Spotify y Soundcloud, pues se define como un híbrido de ambos, y ya dice contar con 6 millones de usuarios activos.
La gran ventaja de Audius es que propone un modelo de red descentralizado que promete proteger el trabajo de los artistas y su retribución mejor que otras plataformas. Así, uno de sus inversores, el rapero Nas, ha declarado que el blockchain puede ser la «tecnología más importante que jamás haya llegado a la industria de la música» y que «en Audius todo el mundo puede ser propietario (de su trabajo), y eso es algo que no se puede decir de ninguna otra plataforma».
A Nas se ha sumado recientemente una lista de inversores en Audius que incluye a Katy Perry, Steve Aoki, Mike Shinoda de Linkin Park, Jason Derulo, Disclosure, The Chainsmokers o Pusha T. En general todos estos artistas han invertido un total de 5 millones de dólares a la empresa, lo cual es una buena noticia dado que Audius ha solido enfocarse en artistas independientes o desconocidos.
En cuanto al funcionamiento de Audius, Bitcoin.es explica que en la infraestructura de la plataforma «participan dos tipos de nodos, los nodos de descubrimiento y los nodos de contenido». Y detalla: «los nodos de descubrimiento llevan el catálogo de los audios almacenados en la red. Por su parte, los nodos de contenido custodian los archivos que están indexados por los nodos de descubrimiento. El material que suben los artistas y creadores se guarda en ellos».
Como indica Decrpyt.com, el funcionamiento de Audius es «similar al de una cooperativa» porque su sistema está descentralizado. En la plataforma «los usuarios pueden ganar premios de audio o «tokens» por apoyar la red» y «las canciones subidas al servicio tienen un sello de tiempo que marca su origen».
Este viernes 17 de septiembre ve la luz el esperado debut de Lil Nas X, que incluye colaboraciones con Miley Cyrus, Doja Cat o Elton John. También salen nuevos discos de José González, el primero en 6 años y sobre el que hemos tenido oportunidad de charlar con él en una entrevista que publicaremos próximamente; Vetusta Morla (banda sonora de ‘La hija’), James Vincent McMorrow, St. Vincent (banda sonora de ‘The Nowhere Inn’), MarthaGunn, Parade, Marlon, Lindsey Buckingham, Carly Pearce, Cynthia Erivo, Moor Mother o Melissa Etheridge.
Esta semana hemos tenido el placer de estrenar nuevos singles de Malamute (La Oreja dicen que es «la canción del año») y El Petit de Cal Eril y también hemos comentado en portada el nuevo sencillo de Parcels.
Entre los grandes lanzamientos del viernes hay que contar el nuevo single de Alizzz con C. Tangana por un lado, y el nuevo single de Aitana por el otro, pero también el esperado regreso de Placebo con un tema que gustará a sus seguidores de siempre, o un nuevo adelanto del disco de Lady Gaga y Tony Bennett. En la playlist actualizada puedes escuchar asimismo novedades de Nick Cave & the Bad Seeds (un tema inédito de su próxima recopilación de caras B y rarezas), Kehlani, Oneohtrix Point Never con Elizabeth Fraser, Marc Seguí con Xavibo, James Blake, Kedr Livanskiy, Magdalena Bay, Morreo, Gold Dust o Ouri, entre otros.
Bilbao BBK Live anuncia nuevo ciclo de conciertos que tendrá lugar este mismo año. Bilbao BBK Live Udazkena se celebrará del 7 al 9 de octubre y del 11 al 13 de noviembre en el Bilbao Arena de Miribilla, y con un cartel que reúne a hasta 18 artistas internacionales y nacionales. Este ciclo será la antesala de la próxima edición de Bilbao BBK Live tal y como lo conocíamos, en su formato clásico, que tendrá lugar el 7, 8 y 9 de julio de 2022.
Los artistas confirmados en la primera ronda de Bilbao BBK Live Udazkena son The Hives, Mando Diao, Novedades Carminha, León Benavente, El Columpio Asesino, Rodrigo Cuevas, Maria Arnal i Marcel Bagés y Omago. La segunda ronda contará con actuaciones de Caribou, ZETAK, Gazzi, Rigoberta Bandini, Mastodonte (Asier Etxeandia y Enrico Barbaro), Teenage Fanclub Dorian y Bulego.
El aforo de cada concierto se gestionará de acuerdo a la normativa vigente, cumpliendo con todas las medidas preventivas ante la COVID-19 en un entorno de cultura segura. Las entradas estarán disponibles a un precio especial para poseedores del abono de Bilbao BBK Live 2022 el próximo lunes 20 de septiembre, mientras que la venta de entradas general comenzará el miércoles 22 de septiembre en la web de Bilbao BBK Live.
7 octubre: BBK
THE HIVES
NOVEDADES CARMINHA
VENTURI
8 octubre: BBK
MANDO DIAO
LEÓN BENAVENTE
EL COLUMPIO ASESINO
9 octubre: Firestone
RODRIGO CUEVAS
MARIA ARNAL I MARCEL BAGÉS
OMAGO
11 nov. : Firestone
CARIBOU
ZETAK
GAZZI
12 nov. : San Miguel
RIGOBERTA BANDINI
MASTODONTE
UNIFORMS
13 nov. : San Miguel
TEENAGE FANCLUB
DORIAN
BULEGO
‘El guardaespaldas’ pudo ser un exitazo de taquilla y su banda sonora de ventas, pues es la banda sonora más vendida de todos los tiempos incluso a día de hoy y, por lo tanto, el disco más vendido de Whitney Houston (en torno a las 45 millones de copias), pero la crítica nunca valoró demasiado bien la película. En otras palabras está muy mal considerada por la crítica especializada y lo estuvo desde el principio, como indica su media en agregadores como Metacritic o Rotten Tomatoes.
Quizá por este motivo, Hollywood considera que ‘El guardaespaldas’ merece un «remake». No será difícil encontrar actores con mejor química que la que se mostraban Whitney Houston y Kevin Costner. Vulture ha confirmado que dicho «remake» está en proceso de preparación y que estará escrito por Matthew López, conocido por su trabajo en la obra de teatro ‘The Inheritance’ (2018). Lawrence Kasdan, guionista de la película original, estará involucrado en el «remake» como co-productor.
Por si hace falta recordarlo, ‘El guardaespaldas’ narra la historia de amor entre la actriz y estrella del pop Rachel Marron (Whitney Houston) y su guardaespaldas Frank Farmer (Kevin Costner), quien es contratado por el mánager de ella para que la proteja de un acosador. La película original se estrenó en 1992 y fue uno de los mayores éxitos cinematográficos del año, de aquella década y a la postre de la historia, si bien Kasdan la escribió años atrás, en los 70, pensando en que la protagonizaran Diana Ross y Steve McQueen.
Mucho mejor considerada que la película está la banda sonora de ‘El guardaespaldas’, la cual contiene cuatro de los mayores éxitos de toda la carrera de Whitney Houston: su versión de ‘I Will Always Love You’ de Dolly Parton, su versión de ‘I’m Every Woman’ de Chaka Khan, ‘I Have Nothing’ y ‘Run to You’.
Por otro lado, el «remake» de ‘El guardaespaldas’ no es la única noticia reciente que relaciona a Whitney Houston y el mundo del cine. En la actualidad se está preparando un biopic de la artista llamado ‘I Wanna Dance with Somebody’ y la actriz que está «en negociaciones» para interpretar a Whitney es la británica Naomi Ackie, conocida por su fantástico papel de Bonnie en la serie ‘The End of the Fucking World‘ y en la película ‘Star Wars: El ascenso de Skywalker‘.
Pocas veces se da el caso de una artista semi desconocida promocionada tan a saco por el mainstream como ha ocurrido con Yebba. Antes de publicar su debut, la cantante de Arizona ha aparecido en álbumes superventas de Drake y Ed Sheeran, ha hecho triplete como artista invitada en el último disco de Mark Ronson, ha aparecido también en trabajos de Sam Smithy A Tribe Called Quest y ha ganado un Grammy. Con este currículum cualquiera pensaría que está de lo más curtida en la industria, pero ella empezó a darse a conocer en 2016, publicó su primer single en 2017 y solo tiene 26 años. ¿Cuál es el secreto?
La respuesta a esa pregunta es fácil: ESA voz. Yebba canta como una verdadera estrella de la canción, una estrella como las de antes. Su voz no es tan potente como las de Aretha Franklin o Whitney Houston pero sí es corpulenta, elástica y flexible y lo suficientemente moldeable como para que Abbey Smith haga con ella lo que quiere. Yebba es tan adicta a los melismas como Mariah Carey pero a la vez tan capaz de acariciarte los oídos como Norah Jones o Eva Cassidy. Es la vocalista con la que todo compositor y productor sueña trabajar y ella claramente les ha concedido el deseo.
Esta última comparación no es casual pues el jazz es una influencia marcada en ‘Dawn’, un disco que ha contado con la producción de Mark Ronson y con músicos tan respetados como Questlove de The Roots a las baterías, James Poyser al teclado y Pino Palladino al bajo. Estos dos últimos aparecen en ‘Voodoo’ de D’Angelo, uno de los discos favoritos de Yebba… y de cualquier aficionado al R&B. Para colmo, el rapero A$AP Rocky aparece en ‘Far Away’. Producido con sumo gusto, ‘Dawn’ pone sobre la mesa un cancionero dramático pero atmosférico que se nutre de otros sonidos como el soul, el folk pastoral, el neo-soul o el hip-hop para ofrecer un trabajo variado en el que la voz de Yebba se ha querido destacar por encima de todo, no siempre para bien.
La mayor pega que hay que ponerle a ‘Dawn’ es que las canciones no están a la altura de la vocalista. Por mucho que la industria intente muy fuerte vendernos que Yebba es una superestrella, de momento no lo es y estas canciones no harán que su fortuna cambie de momento. Yebba tiene el talento suficiente para vender tantos discos como Adele y, aunque sus canciones son más que dignas, cuando no estupendas, no son ni históricas ni espectaculares, lo cual es obvio si atendemos solo a los singles: al soul 70s de ‘Distance’ le faltan bastantes mariposas para ser un clásico de Minnie Riperton, el western de ‘Boomerang’ es un muy buen ejercicio de estilo pero suena, a su vez, algo manido y el folk salpicado de jazz de ‘October Sky’ impresiona más en el aspecto vocal.
La voz de Yebba sí logra transmitir las grandes emociones que expresan las letras, lo cual tiene sentido si se atiende al contexto en que ‘Dawn’ ha sido creado. Dawn es el nombre de la madre de Yebba, que se suicidó en 2017, y la artista explora esta pérdida en la preciosa canción de apertura, ‘How Many Years’, en la que, desde un fondo de jazz-pop etéreo, se pregunta «cuándo se secarán de una vez estas lágrimas». Por otro lado, en el exquisito neo-soul de ‘Louie Bag’ con Smino Yebba manifiesta que prefiere «mirar a mi madre a los ojos» que cualquier lujo material y, en la pista final, la folki ‘Paranoia Purple’, es Dawn quien se despide de Yebba, desde su lecho de muerte, para animarle a encontrar a otra persona que la ame de igual manera.
No obstante, ‘Dawn’ no es en absoluto un disco conceptual dedicado a la pérdida de un familiar o ser querido, a la manera de Mount Eerie o Arooj Aftab. Si las canciones de Yebba son clásicas, también lo son unos textos centrados principalmente en el amor y en el desamor. El soft-rock-soul de ‘Stand’ declara «eres la luz de mi mundo, no tienes que esforzarte tanto», el folk-soul divino (esos coros, esas cuerdas) de ‘All I Ever Wanted’ lamenta la marcha de un amor que ya no es posible y el elegante disco de ‘Love Come Down’ celebra, por contra, la llegada de un nuevo amor en el momento más oportuno. Temas universales y sonidos a veces demasiado familiares los que conforman el debut de Yebba, que de momento no da el salto a la categoría de diva.
El periódico de Hortaleza ha dado en exclusiva los detalles del plan de obra que Nacho Cano ha ideado para la parcela de 19.000 metros cuadrados que le ha cedido temporalmente el Ayuntamiento de Madrid por un coste de 450.000 euros anuales, y que ha provocado las críticas de Más Madrid y PSOE por su cesión «a dedo», y también de los residentes de Hortaleza, que demandaban la construcción de un Centro de Formación Profesional en ese mismo solar.
La idea de Nacho Cano es extravagante cuanto menos. El ex-integrante de Mecano levantará (él no, la mano de obra) un teatro con forma de pirámide azteca de 30 metros de altura y «7.500 metros cuadrados de planta» y, junto al edificio, construirá un macroparking para 400 coches que tendrá una superficie de otros 1.000 metros cuadrados. La construcción de la pirámide empieza el próximo mes de noviembre y se espera que se finalice en el segundo semestre de 2022. El Periódico de Hortaleza indica que «el presupuesto del conjunto del complejo asciende hasta los 11,4 millones», 8 de los cuales se destinarán a la construcción del teatro.
El teatro, que se levantará en la Avenida de Machupichu y contará con más de 1.300 butacas en su interior, recibirá el nombre de Teatro Malinche en honor a la que fuera pareja y consejera de Hernán Cortés precisamente porque, en él, se representará un musical sobre la vida del conquistador del imperio Azteca, originario de Extremadura. La representación se extenderá a lo largo de cuatro años. El objetivo de Nacho Cano con la erección de dicho teatro es «trasladar la cultura a los distritos periféricos de la ciudad de Madrid».
Sega Bodega es un cantante y compositor de Londres que se encuentra al frente del sello NUXXE junto a Coucou Chloe, Shygirl y Oklou, lo cual da una idea clara de dónde ubicar su sonido. El artista, cuyo nombre real es Salvador Navarrete, practica un pop electrónico de tendencia futurista y alienígena que admite influencias del UK bass, el trance o el hip-hop sin olvidar la melodía. A veces suena como Caroline Polachek -que es fan- producida por Amnesia Scanner, otras simplemente a él mismo.
Después de casi 10 años en activo (el primer single de Sega Bodega sale en 2013) y de varios singles publicados a lo largo de los años, ‘Salvador‘, el debut oficial de Navarrete, llegó el año pasado y obtuvo buenas críticas en general, y estos días el artista ha vuelto con un nuevo single que se ha postulado inmediatamente como uno de los mejores que ha publicado.
‘Only Seeing God When I Come’, hoy la Canción Del Día, es también uno de sus temas más inmediatos y reconocibles en estilos tan familiares como el breakbeat o el drum ‘n bass, especialmente ahora que estos han encontrado un nuevo público gracias a las adictivas canciones de PinkPantheress. ‘Only Seeing God When I Come’ no dura 1 o 2 minutos como las composiciones de esta, sino 3 minutos y 20 segundos, lo que significa que su base se desarrolla y expande a gusto, resultando una producción inmersiva.
Escrita en realidad no por Sega, si no por su amiga Donna Missal, ‘Only Seeing God When I Come’ profundiza en uno de los temas favoritos del músico: el cielo, en este caso desde un punto de vista sexual. «Estoy esperando a las puertas de tu amor, y estaré esperando por toda la eternidad», canta, antes de reconocer que él no puede ir al cielo. «El cielo es un lugar al que tú perteneces, yo ni siquiera sé de dónde soy, solo veo a Dios cuando me corro».
Acorde al mensaje de la canción, el vídeo de ‘Only Seeing God When I Come’ alterna escenas celestiales con otras más carnales y húmedas. Son especialmente llamativas las escenas en que Sega restriega su cara en una superficie de cristal recubierta de un líquido denso.
El Petit de Cal Eril, el proyecto de Joan Pons, llega este viernes 17 de septiembre a su octavo disco tras haber conseguido una sólida base de fans en Cataluña, sobre todo con discos como ‘La força’ (2016), ‘△’ (2018) y ‘Energia fosca’ (2019), que incluían pequeños éxitos como ‘El plor’, ‘Som transparents’ y ‘Sento’, respectivamente. El nuevo álbum se llama ‘N.S.C.A.L.H.’, siglas que esconden la frase «No Sabràs Com Acabarà La Història», y ha sido presentado por multitud de temas, como ‘Cauen les estrelles’, ‘Non tornerai’, ‘Cap a tu’ y ‘Ara o mai’. Hoy estrenamos en JENESAISPOP el vídeo de su primera canción en castellano, ‘Las cosas que creo’.
La misma psicodelia sesentera que tanto gusta a El Petit de Cal Eril se despliega aquí ahora en español, acompañada de un vídeo que estéticamente sólo puede remitirnos a la película ‘Hard Candy’ y a la serie ‘Dark’, aunque aquí, inmerso en el bosque, reincida en el sentido espiritual de la letra, que habla de origen, reencarnación y muerte. “Recuerdo vivir antes de mí, flotando menguante en medio del aire”, dice también un texto que apela a ciervos y peces, a “cosas” que se diluyen en el viento. Como la voz de Joan Pons en Autotune, al modo ya oído en ‘Cauen les estrelles’.
La portada de ‘N.S.C.A.L.H.’ es un óleo sobre lienzo de firma David de las Heras, artista que ha trabajado el concepto del álbum, «la temporalidad de la historia y la relatividad del tiempo», con preguntas como «cuántas historias caben dentro de un instante» y «cuántos momentos hay dentro del tiempo», jugando con la idea de que «todo es efímero y eterno a la vez».
Se trata de un álbum corto en minutaje, pero con multitud de estímulos que «aparecen solo una vez y no se repiten». Un disco grabado por Joan Pons (voz y guitarra L), Jordi Matas (guitarra R, teclados y mezclas del álbum), Dani Comas (bajo), Ildefons Alonso (batería) y Artur Tort (teclados) en Casafont, un estudio de montaña en el Solsonès, Lleida, siendo masterizado en Brooklyn por Joe Laporta. Este es su tracklist:
1.-Cauen les estrelles
2.-Cap a tu
3.-Quan estic amb tu
4.-Ara o mai
5.-Non tornerai
6.-Les hores
7.-Cada dia surt el sol
8.-Las cosas que creo
9.-No sabràs com acabarà la història
Arlo Parks ha sido la ganadora del Mercury Prize 2021, insuflando nueva vida a su debut ‘Collapsed in Beams’. Laura Mvula, nominada por tercera vez, con su tercer disco, perdía por tercera vez y se pillaba un sonoro cabreo que manifestaba en las redes de esta manera: «Me roban. Mucho».
No es nada habitual asistir a estos «beefs» en el Mercury. El que es uno de los premios más prestigiosos del mundo y uno de los que han mostrado mejor gusto, de ‘Dummy’ a ‘Let England Shake‘, de ‘I Am a Bird Now’ a ‘The xx‘, de ‘Overgrown’ a ‘Kiwanuka‘, tiene un talante serio. Sus actuaciones son muy formales, no se parecen nada a las de unos premios MTV. Casi diría que son grises de más. Por eso es tan raro que Mvula haya polemizado al respecto. Y sin embargo, hay que entender su frustración.
‘Pink Noise‘ es un buen álbum en el que la artista expande su sonido. Si su debut, uno de los discos clave del siglo XXI, era deudor del sonido clásico de los hermanos Gershwin, ahora ha llevado ese sonido hacia texturas más sintéticas para rendir homenaje a la música que sonaba en el año de su nacimiento, 1986. Michael Jackson es una influencia innegable en sencillos como el vibrante ‘Got Me’. La exuberancia orquestal se mantiene en joyas como ‘Magical’, solo que el disco ahora presenta otro color. Literalmente, rosa.
Su evolución es clara e interesante y ‘Pink Noise’ es mejor que el disco de Arlo Parks, que también está bien, por otro lado. Y no lo digo yo, sino la crítica en general. Hay gente que ha recriminado a Laura Mvula, y con razón, que no haya dejado a Arlo Parks disfrutar de su noche, de su momento, y no se haya esperado unos días para hacer la reflexión que tuviera que hacer. Tras un año y medio de desconcierto para todos, de enorme incertidumbre para los músicos, y de una insoportable crispación social y política en las redes, en un mundo sensibilizado con la salud mental, dejar mensajes así de tóxicos ya no es bienvenido. Ella lo sabe porque es la tercera vez que acude como nominada a esta ceremonia tan seria y hasta cierto punto poco mediática. Así de harta tiene que estar al respecto.
«No espero ser entendida por el público británico», decía en otro de sus tuits. Es fácil imaginar lo que Mvula quiere decir. A sus 35 años y después de 3 buenos álbumes, quizá espere más de la vida que un 89/100 en Metacritic y 1 sola semana en el top 100 británico de álbumes. El puesto 21 logrado por ‘Pink Noise’ durante una semana y después «hasta nunca» sabe demasiado a palmadita en la espalda. Quizá no sea realista esperar que Radio One la apoye ahora, pues parece estar tan pronto como ya en los territorios de la mediana edad, como Jessie Ware, por marciano que nos pueda parecer. La pena es que la lista de álbumes británica ha empezado a ser también territorio hostil para artistas de álbumes como los mismísimos Wolf Alice, CHVRCHES o incluso favoritos del público británico como The Killers.
Efectivamente, por un lado la lista de singles británica está dominada por lo que pincha Radio One y sobre todo lo que quiere Spotify UK meter en la millonaria playlist «Hot Hits UK». Para sorpresa de nadie, no se comen nada la cabeza y se arriesgan menos todavía: Drake, Ed Sheeran, EDM con sabor a pasado tipo Joel Corry, Olivia Rodrigo, Dua Lipa, Doja Cat… y así con ellos meses y meses. Lo más osado que han abrazado en ese tipo de playlists últimamente es a los italianos Måneskin tras un récord de paciencia, y a ABBA. Salvo estos últimos, y porque han vuelto tras 40 años, «singles» y «playlists» es el dominio de la Generación Z.
Por otro, estaría el extremo de lo que se llama de manera peyorativa «pollavieja», la lista de álbumes. Laura Mvula debería encajar ahí, como en otras generaciones han encajado Björk, todo el Brit Pop o cosas como Portishead que conseguían en Reino Unido sus discos de platino en un tiempo lejano. Pero el problema es que CD’s ya no se venden, el aumento del «share» del vinilo no deja de ser solo un divertimento residual y lo que prima en las listas de álbumes de manera escandalosa es lo que antes denominábamos «series medias».
El 55% de los discos del top 100 británico lleva más de un año en listas
46 de los 100 discos más vendidos esta semana en Reino Unido llevan más de 100 semanas en lista, es decir 2 años. Si sumamos los que llevan más de un año en lista, suben a 55. Es decir, el 55% de los discos que encontramos en las listas británicas tienen más de un año de vida. Son ‘Gold’ de ABBA, ‘Rumours’ de Fleetwood Mac, el ‘Greatest Hits’ de Queen… es decir, los de siempre, sumando ‘Back to Black’ de Amy Winehouse, ’25’ de Adele, ‘Divide’ de Ed Sheeran… y en última instancia, un par de discos del último par de años de Billie Eilish, el difunto XXXTentacion y el difunto Juice WRLD.
Esta devoción por escuchar todo el rato lo mismo ahoga todas las posibilidades de nuevos artistas de álbumes como Laura Mvula que están desarrollando su carrera muy a trancas y barrancas, con más dificultades aún desde que no pueden realizar una gira propiamente dicha debido a la pandemia. Sus discos duran 1 o 2 semanas en las listas y después no vuelve a oírse jamás hablar de ellos. Un dato: Laura Mvula tiene, a nivel mundial, la mitad de oyentes en Spotify que Zahara, Love of Lesbian o Vetusta Morla.
La cantante ya causó un revuelo en 2017 cuando afirmó en Twitter que la habían echado de Sony. Rag’n’Bone Man, uno de los artistas más exitosos en las islas, declaró que no se lo podía creer, considerándola «su autora favorita actual en Reino Unido». Mvula ha sufrido ansiedad y ataques de pánico debido a sus compromisos con la fama durante los primeros años, inmersa en una rueda que nunca se detenía. «Me preocupaba pedir algo y que la gente pensara que yo era una diva. O que si decía que no a algo pareciera desagradecida o que no tenía ambición», confesaba en The Independent.
Aquella rueda la llevó en 2013/2014 a estar nominada en los Brits, en los Ivor Novello, a ganar en los MOBO… pero ahora está en una situación distinta. Todos sabemos que galardones como los Mercury, salvo excepciones tamaño ‘AM’, tamaño PJ Harvey, se enfocan en los artistas nuevos, precisamente porque en las listas de éxitos siempre aparecen los mismos, si bien dejando en una posición incómoda a quien sigue haciendo cosas interesantes en un tercer disco.
En la misma entrevista con The Independent la periodista sugería que si fuera un hombre blanco, las cosas serían más fáciles para ella, y Laura Mvula asentía. Igual no es el único problema, pero desde luego no ayuda: «Al 100%. Es la realidad de toda la vida de ser una mujer negra. ¿Artistas femeninas negras? Dios, estás a la cola de la cadena de montaje. ¿Y no estás en el mainstream? Olvídalo. ¿Quién quiere esta vida? ¡Nadie!». El mensaje final de la polémica dejado por Laura Mavla en Instagram es claro: «intentad no juzgar mi tristeza, solo estoy cansada. Por favor, comprad mi álbum si podéis y venid a un concierto. Muchas gracias. Os quiero».