Hubo un momento en torno a 2013 y 2015 en que Justin Bieber solo generaba noticias de chico malo. Una detención por aquí y una meada fuera del tiesto por allá. Pese a que aquella etapa fue llevando al notable ‘Purpose’ y por tanto fue la de su mayor apogeo comercial, el cantante quiso redimirse casándose con Hailey Baldwin y también con Dios, hablándonos de la estabilidad de la vida en un álbum llamado ‘Changes‘ que no fue tan bien recibido. Ni el éxito de ‘Future Nostalgia’ de Dua Lipa ni el de ‘After Hours’ de The Weeknd le ha dicho nada a Bieber, que vuelve tan sólo un año después para contarnos exactamente lo mismo que ya nos había contado en 2020.
‘Justice’ vuelve a ser un disco de encuentro con uno mismo, con cierta conciencia social perceptible en el tipo de videoclips pseudo-obreros que está haciendo, y en la inclusión en este largo de un discurso de Martin Luther King. «Necesito que aguantes porque el cielo es un lugar que no está demasiado lejos» es el mensaje que escuchamos en uno de los singles, ‘Hold On’. Y «te querré de otra manera, así tal cual eres» es el estribillo de ‘Love You Different’. De nuevo, Dios. De nuevo, su esposa.
Lo extraño es que pocas veces una persona cantando durante tanto tiempo y tantísimas pistas sobre estar centrado en la vida, ha sonado tan descentrada y tan poco inspirada en lo musical. De nuevo muy lejos de las florituras de BloodPop, Justin Bieber ofrece un álbum sin ningún sonido particular en el que las pocas ideas que hay no terminan de llegar a ningún lado. Es el caso del drum&bass y los beats noventeros de ‘Love You Different’, que no dan lugar precisamente a un hit ni con la suma de BEAM; y de lo desaprovechada que parece la idea de producción de ‘Peaches’. ¿Por qué no un álbum completo con esa cadencia mitad funky mitad indie que tan de moda está últimamente?
Peor aún, melódicamente ‘Justice’ remite una y otra vez a cosas que se han hecho antes y mejor. De la misma manera que le ha dado igual que lo de calzar una T con forma de crucifijo en un logo se hubiera hecho antes en un grupo tan famoso como Justice, que conoce absolutamente todo el mundo con un mínimo de cultura pop; las canciones de este disco se suceden como ajenas a las cosas a las que recuerdan. Empezamos con ‘2 Much’, en la estela de Adele o Emeli Sandé. ‘Off My Face’ apunta a los Red Hot Chili Peppers de ‘Scar Tissue’. ‘Die for You’ con Dominik Fike deja muchas ganas de recuperar ‘Beat It’ de Michael Jackson y ‘Locked Out of Heaven’ de Bruno Mars. ‘Holy’ con Chance the Rapper nos lleva a ‘My Love Is Your Love’ de Whitney Houston y por extensión a cualquier cosa de Lauryn Hill. ‘As I Am’ es pop de autor tipo James Blunt o Ed Sheeran. ‘Ghost’ nos recuerda a las canciones menos válidas de ‘Witness’ de Katy Perry… sin que el álbum se acerque en ningún momento a la solemnidad de ‘Chained to the Rhythm’ o a la gracia de ‘Swish Swish’.
En este contexto, ni siquiera el interludio con Martin Luther King funciona. Su mensaje es motivador: nos está hablando de estar dispuestos a morir por una causa justa, porque si no, habremos muerto a «los 38 años como si tuviéramos 90». Pero a mitad de la secuencia e inmediatamente antes de la canción que se parece a ‘Beat It’, da hasta miedo: parece un homenaje a ‘Thriller’ fuera de contexto.
En otro tiempo Justin Bieber ha sabido seducirnos con sus susurros once or twice. En este disco suena hasta chillón y desagradable, como sucede en ‘Hold On’ y ‘Anyone’, como por si gritar su importante mensaje fuera a entrarnos mejor. No es el caso. Únicamente logra transmitirnos un poquito cuando recuerda sus momentos más bajos, como sucede en ‘Unstable’ y cuando llega el cierre con ‘Lonely’ junto a benny blanco y FINNEAS. «Todo el mundo conoce mi pasado / como si mi casa hubiera estado hecha de cristal / Y tal vez es el precio que tenga que pagar / por el dinero y la fama a una edad temprana / Todo el mundo me vio enfermar / y a nadie le importó una mierda / Criticaron las cosas que hice cuando era un chico idiota». Justin Bieber habla sobre lo solo que se ha sentido, en ese caso sí, dando todo de sí mismo y con el corazón roto. Si ‘Lonely’ ya la hubiera producido Caroline Polachek hasta estaríamos ante una de las mejores canciones de su año.
Xenia Rubinos, autora de discos como ‘Magic Trix‘, nos ha conquistado en días recientes con una de esas interpretaciones que duelen: en ‘Did My Best’, su último single y nuestra «Canción del Día» para este lunes, trata el tema de la pérdida de manera directa y clara. Nada más empezar, confiesa: «nunca pensé que tuviera que escribir esta canción / ayer me desperté y escuché las noticias / todavía no me puedo creer que te hayas ido / no tiene sentido para ninguno de nosotros / ni siquiera me pude despedir». Foto: Mario Rubén Carrión.
‘Did My Best’ trata, pues, sobre la muerte de un ser querido muy cercano, mientras la música retuerce una serie de sintetizadores entre el trance y el electro pero pasados por el prisma de la experimentación. Si nos fijamos en el vídeo situado en una fiesta de Año Nuevo, dirigido por Mario Rubén Carrión, y en el que Xenia Rubinos aparece llorando, contando su historia a la cámara, es como si la cantante tratara de distraerse, olvidar, pasar página con la llegada del nuevo año, pero los recuerdos del pasado mes de «septiembre», cuando estuvo a punto de tirar la toalla, le pudieran. La música, martilleante, representa sin duda la obsesión y el dolor que no cesa por mucho que se empeñe.
Xenia Rubinos ha explicado que ha usado este vídeo a modo de «ritual de cura»: «Esta canción es sobre una pérdida repentina y sobre el deseo de ver a esta persona de la que no te has podido despedir. Recuerdo un momento en el que pensé que ya no podría cantar más, es como cuando lloras tanto que te olvidas de por qué estabas llorando incluso (…) De repente, en un sótano durante una noche espeluznante de cuarentena de fuegos artificiales y sirenas de ambulancia, recordé por qué canto».
Cristos, cadenones, gimnasios de barrio… ‘Párteme la cara’ sigue apostando por esa ensaladilla de referentes estéticos de la España profunda, folclórica, quinqui, cañí, hortera… que ya hemos visto en otros clips de Tangana -‘Demasiadas mujeres’, ‘Bien duro’-, y que tan de moda puso Rosalía en sus primeros vídeos. En este caso, el director Santos Bacana articula la narración a través de dos referentes principalmente: el boxeo (que ya aparecía en el videoclip ‘Viene y va’) y la iconografía religiosa.
El protagonista de ‘Párteme la cara’ es como un Poli Díaz semanasantero. Un boxeador cuya habitación parece la de un cofrade sevillano, que se martiriza haciendo flexiones sin quitarse la cadena con un Cristo crucificado, y que lleva una sudadera con la imagen del ‘Cristo abrazado a la cruz’ de El Greco. La mayor parte del vídeo está compuesto por planos del boxeador entrenando. Unas escenas que ponen de manifiesto la afición de “El Madrileño” por el boxeo (es el propio cantante quien hace de sparring).
En sintonía con la estructura de la canción, el vídeo combina dos líneas narrativas. En la segunda, el mexicano Ed Maverick interpreta a un hombre cuyo rostro sirve como ilustración del título de la canción. A través del montaje, el director establece un diálogo entre los dos protagonistas, entre el que golpea y el que recibe los golpes. ¿Cómo lo interpretamos? ¿En clave política, como una metáfora sobre los “golpes” del primer mundo a los países en vías de desarrollo? ¿O sentimental, como una traslación de la letra de la canción, que al fin y al cabo no tiene género?
En Sleaford Mods existió una vida previa al dúo que conocemos ahora. Jason Williamson, tras probar suerte en varias bandas, sumergido en una vorágine de alcohol, cocaína y trabajos de los que era despedido, cansado del rock y enamorado del Wu-Tang Clan y el ‘Original Pirate Material’ de The Streets, crea Sleaford Mods en 2007 con Simon Parfrement. El nombre es un doble guiño, a la ciudad que está a 15 km de Lincolnshire y al credo adolescente de Williamson, del que sólo se mantendrá fiel al peinado. La música es una suerte de recitado cabreado, en que se saquea música ajena sin piedad ni pudor. De hecho, cuenta la leyenda que Jason vio la luz al recitar sobre una base de Roni Size / Reprazent. Sacaron varios discos en formatos digitales y CDR. Un poco para que os hagáis una idea, su primer tema de su primer EP es ‘R&B Paul’, en que saquea sin piedad el ‘What’s Going On’, a The Jam y a Deep Purple, sin ningún asomo de vergüenza (y no está en streaming).
‘Wank’, en 2012, es el primero en que ya aparece Fearn como colaborador principal. Williamson lo había conocido cuando Fearn pinchaba en un bar de Nottingham y surgió el flechazo musical entre ambos. Los dos tenían una suerte de vida paralela; Fearn también había estado en bandas y era otro amante apasionado del pop perdido en trabajos inanes. Ya constituido totalmente el dúo que conocemos, sale el primer disco «de verdad» de Sleaford Mods, que es ‘Austerity Dogs’ (2013). Y ya está ahí la fórmula.
La maquinaria rítmica, seca y postpunk de Fearn encuentra el verbo desaforado, feroz y hastiado, sin desdeñar nunca el humor, de Williamson. Y arranca su particular fábrica de hits esquinados. A partir de aquí, sólo había que esperar. ‘Urine Mate (Welcome to the Club)’ ya lo tiene todo: el recitado, el instinto melódico, el feísmo (estético y vital). Sobre una línea de bajo, una ocasional batería y algo así como unas panderetas locas y algún eructo (una constante en los Sleaford), cabalga el verbo de Jason.
‘I don’t Wanna Disco or Two’ ya aparecía en ‘Wank’, pero su repesca en ‘Austerity Dogs’ se convirtió en el primer éxito del dúo. A eso contribuía un estribillo insidioso y pegadizo.
La fama no se haría esperar demasiado. ‘Divide and Exit’ (2014), su siguiente álbum, es un pequeño terremoto. Los conciertos se llenan y se empieza a generar expectación y culto. De hecho, ‘Tied Up in Notz’ sigue siendo su canción más escuchada en Spotify, con más de tres millones de escuchas. El título es un juego de palabras. Knot es nudo en inglés, Notz es como se conoce al condado de Nottinghamshire. La canción referencia la desazón de un fin de semana en un pub sórdido de una ciudad sórdida del este de Inglaterra. Un tema sostenido sobre apenas una base, adornada con unos leves toques de guitarra sintetizada, que marcan la melodía sobre apenas dos notas, y un estribillo que casi se acerca a Joy Division gracias al uso del bajo.
Aunque otra cima del humor antisistema de Sleaford Mods es esa especie de homenaje a ‘I Wanna Be Your Dog’ (ladridos incluidos) que es ‘The Corgi’, sobre los perros de la Reina Isabel.
‘Key Markets’, en 2015, es su mejor disco… al menos, hasta la llegada del último ‘Spare Ribs’. El dúo ya mantiene una nutrida base de fans que no para de aumentar, el álbum es casi una sucesión de hits directos a la mandíbula, con unos Jason y Andrew en estado de gracia sónico y verbal. Ya se presentan varias constantes. ‘Bronx in a Six’ es una crítica a los artistas de rap y rock que sólo se preocupan en ostentar y mostrar una vida lujosa.
Aunque la mejor canción (difícil destacar una) es ‘Tarantula Deadly Cargo’, aún más oscura y asfixiante, la más postpunk de todo el disco. Una especie de pesadilla de ciencia ficción ciberpunk.
La desazón vital se materializó en su EP de 2016, ‘T.C.R.’ (el nombre que en Inglaterra tenía el Scalextric). Aunque el tema homónimo suena inusualmente… luminoso, para lo que venía siendo la dinámica del dúo.
‘English Tapas’ (2017) muestra una sonoridad aún más seca y esquelética… Si es eso posible. Un disco al que cuesta asirse, dada su particular aridez. Pero en el que también se encuentran hits potenciales, como ‘B.H.S.’, toda una pedrada social. Cantado como si fuera una pieza de garage rock por Jason y donde brilla un particular sentido melódico, casi próximo a la disco music descoyuntada, para una pedrada social. BHS es British Home Stores, una cadena de tiendas que colapsó económicamente en 2016 y dejó a 11.000 personas en la calle, mientras su propietario, Philip Green, se relajaba en yates de lujo.
‘Drayton Manored’ es otra de esas canciones repetitivas, obsesionantes, pegadizas, tan marca de la casa. De esas que siempre consiguen dando un pequeño giro de tuerca; en este caso, dos notas de sintetizador estratégicamente colocadas o un estribillo breve pero efectivo, para retratar la pesadilla de un hombre de mediana edad atrapado en la nada.
Sin embargo, en su siguiente EP, ‘Sleaford Mods’ (2018), se muestran muy punk-rockeros, menos ariscos. Hay guiños a Sex Pistols o a los Devo, pero quizás el tema que más rompe la dinámica sea la aproximación al synth-pop ochentero que es ‘Joke Shop’, en que incluso suena ¡un teclado!
‘Eton Alive’, en 2019, muestra una tesitura interesante. Yo misma lo desdeñé un poco en su momento, quizás con la sensación de que los Mods ya se repetían demasiado, que estaban a un paso de convertirse en un mero chiste. Pero una nueva escucha ha servido para ponerlo en su justo valor. Entre la austeridad de ‘English Tapas’ y el punk Rock de ‘Sleaford Mods’, se abre cierto sentido de la exuberancia. ‘Kebab Spider’ fue el single principal.
Pero quizás la canción más destacable de ‘Eton Alive’ sea ‘When You Come Up to Me’. Es una bonita pieza poética, en que Jason aparca el recitado, el chiste y la furia, y canta de manera casi conmovedora. Una rareza en la carrera de Sleaford Mods que bien vale rescatar.
Todos los movimientos de los últimos años de Sleaford Mods han cristalizado en ‘Spare Ribs‘, uno de los discos más importantes de lo que llevamos de año. Dos acontecimientos tan ominosos como la pandemia y el Brexit han azuzado la creatividad del dúo. Aunque la pieza estrella sea ‘Mork n Mindy’. Jason usa la antigua serie de Robin Williams para traer de vuelta a su infancia, con la ayuda de Billy Nomates.
‘ANDERE’ ha sido en semanas recientes la canción ganadora de la 42ª edición del JNSP Song Contest de nuestros foros. Presentada por el usuario 20thcenturyboy, nos permite conocer el proyecto alemán All Diese Gewalt, ideado por Max Rieger, cantante y guitarrista de un grupo llamado Die Nerven, más orientado hacia el pop-rock.
Como All Diese Gewalt ha publicado dos discos, el último de los cuales salía al mercado a finales de 2020, para dar continuidad a ‘Welt in Klammern’ (2017), donde destacaban canciones como ‘Maria in blau’.
‘ANDERE’ era un disco mucho más refinado, con la influencia muy bien asumida de gente como Depeche Mode (los del siglo XXI, los de ‘Playing the Angel’, nunca los de los 80), los nórdicos GusGus o los Radiohead de ‘Kid A’. Estamos hablando de una electrónica introspectiva, cuya cumbre es la canción titular, nuestra «Canción del Día» para este domingo.
Situada estratégicamente al final de la secuencia, ‘ANDERE’ es lo mejor del álbum con su estructura in crescendo y su exquisito minimalismo. La letra recuerda de nuevo a los de Martin Gore, pues una de sus escasas frases remite tanto a ‘Photographic’ como a ‘Music for the Masses’ (ese “Neue Bilder für die Massen”), pero el sentido aquí es más profundo. Parece buscar Rieger ser «OTRO», “hermoso e insuperable”, “fuerte e indomable”. Su consuelo de que “haya otros” podría querernos hablar de la esperanza sobre «otras» formas de ser.
El tema, ya misterioso de por sí, termina con una sucesión de referencias a dispositivos digitales que sabe a ‘OK Computer’. El artista ha contado en una entrevista que se encontró todas estas referencias grabadas en un altavoz que le habían prestado y que le parecía que le daban un aire melancólico.
Imagine Dragons están presentando su nuevo disco, el sucesor de ‘Origins‘, tras el éxito de álbumes como ‘Night Visions’ o ’Evolve’. Hasta 4 canciones del grupo superan los 1.000 millones de streamings en Spotify.
’Follow You’ ha nacido con números espectaculares gracias a su vídeo viral dirigido por Matt Eastin. Además, “Today’s Top Hits” de Spotify ha dado el “sí” y desde este viernes, la canción sumará más y más streamings millonarios. Seguro que ese número 100 logrado en Reino Unido no va a ser su máximo.
Los protagonistas del vídeo son Rob McElhenney y Kaitlin Olson, conocidos por sus personajes en la sitcom ‘It’s Always Sunny In Philadelphia’, que además son pareja en la vida real. Ambos asisten a un concierto de Imagine Dragons de la era covid: en un teatro y sin gente alrededor. En realidad, se trata de un regalo de cumpleaños de ella para él, aunque él en verdad de quien es fan es de los Killers y su decepción cuando comprende que no van a salir “ni Brandon ni Ronnie” es indisimulada.
La actuación de ‘Follow You’ se convierte en una autoparodia de la banda de Dan Reynolds, muy conocido entre el público por sus abdominales tipo tableta de chocolate. Esto es así. El guión del vídeo se desarrolla con un humor muy americano, más próximo a Adam Sandler, ‘Friends’ y ‘Zoolander’ que a Woody Allen; terminando con la pareja abandonando la actuación.
La canción escrita por Dan Reynolds tras recibir un mensaje de su ex que le cambió la vida cuando estaban a punto de divorciarse es la celebración de la reconciliación. Una sucesión de lugares comunes en esta composición de apoyo “no matter what”, cuya producción es pura pompa. Tras un inicio con la grandilocuencia de Queen, se suma un sintetizador muy a-Ha, y en uno de los puentes a los coros tipo grupo vocal solo les falta un empujón para convertirse en Il Divo. Joel Little, conocido por su trabajo en el primero de Lorde, exprime aquí su versión maximalista…
En los últimos años ‘Bubble Pop Electric’, un tema que no fue single del debut en solitario de 2004 de Gwen Stefani, se ha reivindicado como una de sus canciones más modernas. Suena a PC Music antes de tiempo. La cantante aparca discos navideños, bandas sonoras infantiles y pequeños hits country para volver a reivindicarse como cantante de música pop.
En ’Slow Clap’ la idea le funciona a medias. La canción es energética como una bebida revitalizante de Charli XCX, y a esta recuerdan esos 200 «clap-clap» que suenan en la canción, solo para subrayar que ella llegó antes. Por algo ‘Bubble Pop Electric’ se ha convertido nada menos que en la 3ª canción más escuchada de Gwen Stefani en Spotify.
También hay restos de su querencia jamaicana, a la que también llegó cuando Rihanna era tan solo una niña. Gwen Stefani recuerda en esta canción cómo pasó del “garaje” (de No Doubt) a ser una “penthouse girl”. Todo parecía estar encarrilado para un buen comeback de Gwen, pero el tema se queda a medio gas.
Perdido entre referencias a David y Goliath, entre Billy El Niño y Wyatt Earp, y con un extraño cierre “son las 5.44, me rindo, amén”, la canción no sabe deshacerse de cierta ñoñez. Se echa de menos cierta radicalidad y riesgo: casi 20 años después de “Bubble”, suena mucho menos burbujeante y radical. El cometido de Stefani ha sido muchas veces quedarse con nosotros por el camino de lo irritante, y esta vez se queda algo corta, si bien la mejora desde ‘Let Me Reintroduce Myself‘ es visible.
‘Slow Clap’ es el segundo single del nuevo disco de Gwen Stefani, que se espera para algún momento de este año, y acaba de ser presentado en el show de Jimmy Kimmel. Con su vídeo os dejamos.
El octavo disco en la carrera de Kings of Leon comienza haciendo cosquillas. Desde hace un disco, el notable ‘Walls’ (2016), han fichado como productor a Markus Dravs, en los 90 conocido por su colaboración en ‘Homogenic’ de Björk, y en este siglo encargado de dar una pátina muy sobria de modernidad a grupos como Coldplay o Arcade Fire. Ha trabajado en discos reconocidos con el Grammy como ‘Viva la Vida’ de los primeros y ‘The Suburbs‘ de los segundos (también en ‘Babel’ de Mumford & Sons), y su cometido con la banda de hermanos y primo Followill es claro. Si no es posible que Kings of Leon hagan su propio ‘OK Computer’ o su propio ‘Yankee Hotel Foxtrot’, al menos que se parezca un poquito.
Las primeras canciones van por el buen camino. ‘When You See Yourself, Are You Far Away’ incorpora un arreglo de sintetizador un tanto lynchiano, la canción parece querer acercarse al dream pop de un grupo tipo Beach House de manera muy sutil. Tras ese pequeño ademán de recordar los tiempos gloriosos de ‘Sex on Fire’ y ‘Use Somebody’ llamado ‘The Bandit’, la tercera pista recibe el nombre de ‘100,000 People’ y también su correspondiente dosis de virguería. La voz de Caleb repitiendo 8 veces seguidas «you do, you do» («nada me hace sentir como tú, como tú, como tú…») derrite cual vocalista de «doo wop».
Pero después ‘When You See Yourself’ se adormila, llegando a rozar el modo siesta hacia la mitad del álbum, donde composiciones como ‘Time In Disguise’ y ‘Supermarket’ se alejan de la excitación para decantarse por la autocomplacencia. En lugar de equilibrar un disco entre guitarras, sintetizadores y canciones monas como, digamos, los R.E.M. de ‘Up’, Kings of Leon escogen quedarse a medio camino de todo. Las guitarras de la segunda mitad de ‘Supermarket’ piden ensuciarse más, si no al modo de My Bloody Valentine, sí al modo de Pixies; el agradable country de ‘Claire & Eddie’ suplicaría no ser tan rutinario.
Cuenta el grupo que siente que tiene una edad, todo ello a pesar de que ni Caleb ha cumplido 40 años, es decir, escribió este disco con 38; y Jared sólo tiene 34. Pero este se siente raro porque no le piden su ID para pedirse un vino en un restaurante y tiene que equilibrar su vida de padre con la de estrella del rock. Lo malo es que en el proceso de sentirse «mayores», se han olvidado de mirar qué estaban haciendo las grandes estrellas del rock a los treinta y tantos. ‘Streets of Philadelphia’, Bruce Springsteen, al que recuerdan muchísimo. ‘Zooropa’, U2. ‘When You See Yourself’, un álbum sobre «la identidad y la forma en que te ves a ti mismo», quiere llegar a ser solemne como ‘The Ghost of Tom Joad’, que el Boss hizo a los 45, sin haber pasado una etapa ‘Achtung Baby’.
Por mucho que ‘When You See Yourself’ recurra al viejo truco de resucitar en el último momento con un tema enérgico como ‘Echoing’, es un holgazán «fade out» en la bonita balada ‘Fairytale’ con lo que decide cerrarse. ‘Stormy Weather’ nos había hablado de «toros que corren por Pamplona» (o al menos intenta pronunciar el nombre de la capital navarra muy malamente), pero el disco echa en falta o bien ese brío, o bien abrirse en canal, dejándose llevar por Markus Dravs.
Ni la pandemia ha parado el crecimiento de Bad Gyal, que empezaba 2020 con el exitazo de ‘Zorra’ (y con ‘Alocao’ todavía coleando). Aunque tuvo que cancelar su gira y posiblemente retrasar sus planes, fue compartiendo singles que han calado en el público como ‘Tu eres un bom bom’, ‘Aprendiendo el sexo’ y, especialmente, ‘Blin Blin’, que ya iguala en streamings a ‘Hookah’ y ‘Santa María’ sin haber pasado ni cinco meses desde su lanzamiento. El (polémico) remix de ‘Zorra’ y el recién estrenado ‘Pussy’ parece que se suman a esa lista de éxitos, y aún tiene ases guardados dentro de ‘Warm Up‘, su tercer EP, que ha llegado por fin este viernes. Hace más de tres años de ‘Worlwide Angel’ y las diferencias en su popularidad, en sus canciones y en ella misma son notables. Aunque al ser una entrevista de promo, el tiempo es muy limitado, intentamos hablar con ella de lo que representa como artista, de su evolución y de sus nuevas canciones.
‘Warm Up’ sale tres años después de ‘Worldwide Angel’ y el panorama es súper distinto, tanto en tu estatus como en la situación por la pandemia. ¿Cómo vives este lanzamiento en un momento así? A nivel de giras y bolos, e incluso de que pongan tus temas en clubs…
Pues es lo que hay, intento no pensarlo mucho. Ya… como que nos hemos adaptado a esta situación y es mejor no hacerse muchas pajas mentales con otra situación. Que se solucione, y de momento lo que nos queda es sacar música para que la gente baile y para que se lo pasen bien… es lo que nos queda. De cara a verano, si se puede, se hará algún bolillo, pero igual que antes no creo que se pueda este verano.
No has incluido ninguno de los temas publicados desde ‘Worlwide Angel’: ‘Más raro’ y ‘Open the Door’ quedan muy lejanos, pero sí que había quien apostaba por ‘Hookah’, ‘Zorra’ (original) o ‘Santa María’.
Es que también me quedan muy lejanos. Me siguen gustando, pero siento que me encuentro en otra etapa ahora. No tendría sentido. ‘Warm Up’ incluye finalmente cuatro temas ya publicados y cuatro temas nuevos (‘Gasto’, ‘Iconic’ ‘Judas’ y ’44’). No me han pasado los créditos así que solo sé, por tratarse de una vieja conocida, que Supa Dups repite en ’44’: ¿con quiénes más has decidido contar para la producción de las demás?
Pues ‘Iconic’ está producida por Fakeguido, aunque El Guincho y Raúl Sánchez también han metido mano. En ‘Gasto’ el beat es de Guincho también y, en cuanto a ‘Judas’, el beat es de Nelly El Arma Secreta y Guincho también metió mano.
De las cuatro canciones ya publicadas, ‘Aprendiendo el sexo’ parece que ha pasado más desapercibida, pero a mí me encanta, además me recuerda mucho a ‘Slow Wine’.
Sí, tiene un vibe como del sonido del principio, ¿no? A mí también me gusta mucho. Además tiene unas cuantas metáforas ahí graciosas.
’44’ y ‘Judas’ son dos colaboraciones; la primera con Rema y la segunda con KHEA. ¿Qué te llamó la atención de ellos?
Rema es que me encanta su música y sus melodías, llevaba tiempo enganchada a ‘Beamer’, que es un hitazo que él tiene. En el caso de KHEA igual, me encantaba y sentía que podía encajar en ‘Judas’ y la verdad es que lo hizo súper bien.
Acaba de salir ‘Pussy’, no sé si ya tienes pensado siguiente single…
Sí… aún no se puede decir, pero sí que vienen más videoclips.
«Nunca voy a dejar de expresar lo que siento y mi opinión, y más si siento que me afecta a mí o a compañeras del género»
Justo al hilo de ‘Pussy’ y su censura en Youtube publicaste un post en Instagram, también en respuesta a las palabras de Arcángel. Comentabas que una mujer merece respeto exprese o no exprese su sexualidad, y esto es algo que ha estado muy presente desde el principio en tu música. En este sentido has sido y eres un referente para muchas chicas.
Tal cual. Es que yo nunca voy a dejar de expresar lo que siento y mi opinión, y más si siento que me afecta a mí o a compañeras del género, ¿sabes? Así es como yo soy, no puedo hacer otra cosa.
«Yo tengo de todo, mariquitas poppies, mariquitas canis, chicas canis, chicas pijas, tengo de todo tipo de público»
Leía hace poco sobre cómo eres un icono especialmente para chicas canis, y para chicos maricas…
Bueno, yo tengo de todo, mariquitas poppies, mariquitas canis, chicas canis, chicas pijas, tengo de todo tipo de público.
Sí, sí. Pero te lo menciono porque te quería preguntar tu opinión sobre esto. Lo hablaba hace poco con La Dani en otra entrevista, que veo entre las canis y los maricones una relación de hermandad o de alianza que viene desde el instituto incluso. Te mencionó a ti y al final concluimos que no sabíamos de dónde venía pero que eso era un hecho: que hay de todo obviamente, pero en general está ese apoyo mutuo. Quizás la fuerza, el descaro, el corte de mangas frente a los que te desprecian…
Total, total. Me parece muy interesante. Estoy muy de acuerdo en que todo eso que dices, es algo que hay en común… y creo que tiene que ver en por qué me siento tan apoyada por gente de este colectivo. Porque compartimos precisamente esa actitud de “si no te gusta, que te jodan, yo sigo por mi camino”. Es muy positivo.
«Para mí sería mejor que estuviera de moda hacer canciones más largas, porque es más fácil. Yo siempre tengo que quitar alguna parte que me gusta para que no se quede todo demasiado complejo»
Las canciones de este disco son mucho más cortas que las de los dos anteriores, imagino que no es casualidad, sino que es buscado…
Sí, es fijarte un poco en la tendencia de ahora y cuánto duran los temas que se pegan. Es lo que se lleva ahora en el business, al menos en el tipo de música que hago yo, que no es la misma que hace C. Tangana, no sé cuánto duran los temas en el álbum de C. Tangana, por ponerte un ejemplo, ¿eh? Que es otro tipo de proyecto. Pero yo creo que en lo urbano, y en los temas de clubs y tal, es lo que se lleva, y en la etapa que tengo ahora es lo que quiero hacer. Es lo que te deja con ganas de volver a escuchar y de que te encante la canción. A mí me pasa, ¿eh? Escucho una canción y digo “joder, qué larga, la han desperdiciado, qué mierda porque tiene un par de versos buenos, un estribillo que está bien, ¿pero por qué en la segunda vuelta han cambiado la letra? No, corta eso, corta ya”. A mí me pasa.
¿Será una tendencia y en unos años no habrá esa “necesidad” de hacerlas más cortas?
No sé lo que va a pasar, pero para mí sería mejor que estuviera de moda hacer canciones más largas, porque es más fácil. Yo siempre tengo que quitar alguna parte que me gusta para que no se quede todo demasiado complejo.
Fíjate que, no sé si será porque a mí me gustan más largas por lo general, pero yo eso lo noto a veces… no digo ya en tus canciones, sino en el panorama, por esta misma tendencia que comentas. Como que me da la impresión de que una parte podría haber dado más de sí, o que quizás hayan quitado algo que hubiese molado dejar.
No, si a mí también me pasa, si te digo la verdad. Pero siento que también es lo mágico, que te deje con ganas de más. Prefiero que me deje con ganas de más a que al final ya ni la esté cantando, ¿sabes?
Por ‘Fiebre’ te han preguntado muchísimo y has hablado muchísimo, claro… a mí me parece una de las mejores canciones en español de la última década. Y lo que te quiero preguntar yo es si te has planteado recuperarla dándole una vuelta, ahora que ha pasado tiempo, que tienes canciones con los mismos o incluso más streams que Fiebre…
Uf, eso me lo piden muchísimo, mucho, mucho, ¡cómo me lo piden! ¡O que haga una canción parecida! Me lo piden muchísimo. A mí me apetece hacer un tema como a la misma velocidad, pero volver a coger ‘Fiebre’ no creo que lo vuelva a hacer, al menos ahora. Quizás dentro de un tiempo…
Es que leí en declaraciones tuyas a Shangay que tenías una espinita con ‘Fiebre’ y que te gustaría haber sacado esa canción en tu momento de popularidad y de medios actual. Por eso pensaba que igual te venía a veces la idea de sacarla, quizás con un remix con otra persona, colaborando con alguien.
De momento no me ha picado por ahí. De momento…
O incluso sorprendiéndonos con una versión en acústico. Hay un artista, Warmi, que tiene una cover de ‘Fiebre’ con la guitarra que se te pone la piel de gallina de lo bonita que es, ¡pero es que escuchas la original y también! Esa letra y esa melodía… veo ‘Fiebre’ muy adaptable porque la veo muy buena.
Pues muchas gracias, yo realmente también creo que sí que lo es, es muy buena… y creo que sí que quizás podría rescatarla de otra forma. Pero necesitaría más perspectiva en el tiempo, ¿sabes? Como para ver cuál puede ser el mejor matiz, la mejor forma de abordarla. Cuando lo haga, lo quiero hacer bien.
Ese punto romántico de ‘Fiebre’ también está en otras canciones tuyas menos conocidas como ‘Tu moto’, o como una de las primeras, ‘Turn Me On’ de ‘Slow Wine’, que es una canción que me parece preciosa. Lo de “tienes a La Alba, quieren a Bad Gyal” es top…
(ríe) ¡Ay, gracias! Sí que quedó guay…
…y justo te quería preguntar por ‘Slow Wine’, por cómo ves ahora ese disco. Aparte de los megahits que fueron ‘Fiebre’, o también ‘Mercadona’ y ‘Jacaranda’, me parece que ‘Slow Wine’ tiene una esencia muy especial, y no sé qué te evoca a ti pasado este tiempo.
A ver, los veo lejanos ahora mismo, pero por supuesto me siguen gustando. Siguen teniendo su gracia para mí y me sacan una sonrisa, porque era una época de mi carrera en la que yo estaba defendiendo lo mío y, aunque les vea defectillos, me siguen gustando.
Otro «blast from the past»: me sorprendió muchísimo que ‘Tra’ no fuese single, desde la primera vez que escuché el disco vi como muy claro que lo iba a ser, “las niñas quieren tra” ha acabado siendo de tus frases más icónicas, etc. ¿Estaba pensado y al final no, o nunca….?
Qué va, qué va, salió así. Es que era un momento en que no había tanta estrategia, o no nos planteábamos todo tan pensado; era hacerlo y sacarlo. No estuvo nunca en la mesa sacar ‘Tra’ de single, no se nos pasó por la cabeza, aunque no hubiese sido mala decisión sacarlo como single. Me sigue gustando, aunque ahora esté en otra etapa.
Me mencionas mucho “esta etapa”, diferencias con tus temas antiguos, que los ves más lejanos, etc. ¿Qué significa para ti esta etapa, la actual?
Pues a mí me gustaría que la gente disfrutase esta etapa, que aprovechasen este tiempo que es un poco raro para gozárselo, que lo vivan como siempre lo han vivido, aunque sea un poco más difícil, pero que siga la esencia de Bad Gyal, que es hacer lo que te dé la gana, vive, goza, sé libre, disfruta, y ya.
«Yo ahora hago una música más convencional, más hit, así que me mola también tocar esos palos y que aun así queden hit»
Me flipa el último disco de Soto Asa, y ‘Kiyaera’, tu colaboración, me parece uno de sus puntos fuertes. Cuéntame cómo fue crear esa canción.
Fue muy guay, él me la mandó ya pensando en mí, y yo quise ir a por todas y meterle el verso más guapo posible. Al final es un reggaeton dentro del estilo de él, bastante criminal, de club, oscurillo, y para mí siempre es un placer currar con él, porque es único en lo que hace. Yo ahora hago una música más convencional, más hit, así que me mola también tocar esos palos y que aun así queden hit, ¿sabes? De hecho yo arreglé cositas de mi parte para que entraran al estribillo más potente.
«Luego me enteré de que Karol G quería subirse al remix de ‘Zorra’. Le dije “buah, si lo hubiera sabido, también te montabas tú”»
Ha habido polémica con el remix de ‘Zorra’ junto a Rauw Alejandro. No solo por hacer un remix de esa canción con un hombre, sino por sus versos. Hay quien dice que se pierde el punto subversivo y el mensaje de empoderamiento de la original y se convierte en una canción mucho más típica.
A ver, a mí me hizo mucha ilusión cuando me enteré de que Rauw quería estar en el remix, es de mis artistas favoritos, me parece brillante y lo está petando, era una gran oportunidad para mí… y a nadie le molesta la canción de Pimpinela ni le parece machista ni nada de eso, ¿no? Pues yo lo vi como hacer un Pimpinela versión urbano 2021, y ya está. ¿Y que hubiera estado guay con una chica? Pues sí, hubiera estado muy guay. ¿Que ninguna chica se quiso montar? Pues también. Ninguna chica se quiso montar. Surgió con Rauw y ya está. Luego me enteré de que Karol G quería también porque hace poco hablé con ella y me lo contó. Le dije “buah, si lo hubiera sabido, también te montabas tú”. Pero obviamente si se me presenta una oportunidad como Rauw Alejandro, me parecía absurdo decir que no.
No te quiero robar más tiempo, que me dicen que tengo que terminar ya, pero me has dejado sorprendido con lo de Karol G, no tenía ni idea.
Bueno, son cosas que he hablado yo con ella… ahora lo he soltado porque, no sé, estaba guay y me ha apetecido soltarlo. Pero la gente hay muchas cosas que han pasado y no sabe (ríe)
Una peluquería como túnel de lavado pop o como atracción de feria encantada. Esa es la idea que pone en marcha el videoclip que ilustra ‘Selfish Love’, su colaboración con DJ Snake para su EP en castellano ‘Revelación‘.
La pelu de Selena Gomez tiene algo de misteriosa tienda de barrio afrocaribeño. Una mezcla entre salón de belleza, burdel de Nueva Orleans y cámara de torturas, donde no sabes si te van a cortar las puntas o te van a rebanar el cuello como a un gallo negro.
Lo primero que vemos a la entrada es una pintura que representa la iconografía de la Piedad, con Selena en el papel de Virgen María. Suena la campanilla y entran los clientes, a cual más estrambótico. A partir de ahí, se pone en funcionamiento el túnel de lavar y cortar. A través de movimientos de cámara muy enfáticos, se desarrolla una fantasía cómica y colorista, que bebe tanto del surrealismo (las mujeres con cuadros en la cabeza) como de la estética pop sesentera.
Lana del Rey ha publicado este viernes un nuevo disco llamado ‘Chemtrails Over the Country Club’, esta vez sin versión que pueda auparlo desde el punto de vista comercial, y por tanto aún más ajeno a las listas de éxito. Para eso ya tiene ‘Born to Die’, esta semana puesto 168 en el Billboard 200 en su 384ª semana. La intención de las canciones de ‘Chemtrails Over the Country Club’ son ir pasando del tedio más absoluto a la belleza más sublime, y su mayor baza es la canción que abre el disco, para la que se acaba de estrenar un videoclip, ‘White Dress’. Es hoy nuestra «Canción del Día».
Como en tantas ocasiones, Lana del Rey impregna esta composición de una sensación profundamente nostálgica, apelando reiteradamente a los tiempos en que era «camarera» portando un «vestido blanco» que, para más señas, es ajustado. En el estribillo recuerda cuando tenía «19 años» mencionando en contraste una «Conferencia sobre Hombres en la Industria Musical» tan rocambolesca que ni siquiera le cabe por métrica. Es, sin duda, una pequeña nota de humor.
En ‘White Dress’ aparecen citados Sun Ra, Kings of Leon y White Stripes como muestra de la música que Lana del Rey escuchaba en su adolescencia para «sentirse como Dios», si bien esta producción no tiene absolutamente nada que ver: es más bien y de nuevo ahijada de los discos más austeros de Leonard Cohen y Lou Reed. Un piano aparece en segundo plano sin que ningún instrumento domine la melodía en particular, dejando a la superestrella casi todo el protagonismo, además en un registro agudo, a veces rozando lo inaudible. Casi afónico.
El sencillo vídeo inspirado en David Lynch de manera oficial lleva la marca de la casa: simplemente Lana del Rey patinando en una carretera (al parecer se lesionó un brazo en el intento y los planos del desierto corresponden a la modelo Ganna Bodgan). Como es habitual, el videoclip realza desde su discreción la composición, terminando por lograr el efecto buscado aunque esta vez lo haya puesto un poco más difícil: la pieza es preciosa.
Lana del Rey ha hablado sobre ‘White Dress’ en varias entrevistas indicando simplemente que para ella es importante que la temática estuviera muy clara porque no le gusta cuando una buena melodía tiene una temática que no se entiende. En esta página podéis pasar el fin de semana recordando cuántas canciones de Lana del Rey mencionan un vestido blanco, cuántas canciones de Lana del Rey mencionan a Dios, cuántas canciones de Lana del Rey mencionan ser “camarera”, cuántas canciones de Lana del Rey mencionan el verano… y así sucesivamente.
Miss Caffeina y Ana Torroja mantienen el número 1 del top 40 de JNSP pese al aluvión de entradas que encontramos en el top 10. Son, en este orden, Kokoshca, Zahara, Delaporte con Amaral, La Casa Azul, Maria Arnal i Marcel Bagés, Kali Uchis y Califato 3/4. Por primera vez en el top 20 encontramos ‘Lo único que tengo’ de Betacam y ‘Carnage’ de Nick Cave con Warren Ellis, y en la parte baja de la tabla entran Joana Serrat (con una canción que nos hizo mucha ilusión estrenar, ‘Pictures’), y Tronco. Recordad que podéis escuchar la playlist con las 40 canciones del top y las 10 candidatas a entrar de cada semana, así como por supuesto votar por vuestras canciones favoritas, aquí. Los votos son sometidos a una fórmula matemática que beneficia a las novedades y perjudica a las canciones a medida que pasan las semanas.
En los últimos días, Los Pilotos, el proyecto electrónico de Banin y Florent de Los Planetas, ha presentado el segundo adelanto de su próximo disco, que llevará el título de ‘Alianza Atlántica’, sucediendo a ‘El regreso de Logan‘ siete años después. ‘Cenizas en el piso’ es una de las canciones más pop publicadas por el dúo, en este caso en compañía de Pedrina, en su momento conocida por su participación en Pedrina y Río, a quienes todo el mundo vinculará para siempre con la banda sonora de ‘Kiki, el amor se hace‘.
‘Cenizas en el piso’ es hoy nuestra «Canción del Día». Pedrina es autora de la letra y coautora junto a Banin de la música de esta canción que habla de «la desolación que queda al final del amor». El estribillo repite insaciable que nos hemos convertido en “cenizas de todo lo que fuimos, de lo que construimos”, añadiendo que somos una “escena aburrida de una vieja película” que “los dos sabemos cómo termina”. La música en cambio, si bien también tristona, sabe buscarnos las cosquillas de otra manera: remitiendo a finales de los 80, en concreto a muchas de las cosas que sonaban en La Bola de Cristal, y también los primeros 90 (los primerísimos Fangoria); resultando igual de mágica que el programa/aquellos tiempos. La melodía podría haber sido escrita por Mari Trini; la música nos lleva a otro lugar.
Los Pilotos han enviado una rallada de nota de prensa basada en su imaginería y su nombre, dirigiéndose a “todos los centros de control de tráfico sensorial, oficinas de vigilancia electromagnética, satélites y aeronaves en vuelo en todas las Regiones de Información y el espacio ultraterrestre”. Concluyen: “No teman. La nube que ya avanza sobre el Atlántico continuará extendiéndose en las próximas horas está formada por el eco electroluminiscente que genera cada reproducción de “Cenizas en el piso”. Dejará de ser perceptible a medida que Alianza Atlántica elimine las barreras ideológicas que separan Europa y América Latina. Su gran contenido armónico conlleva un alto potencial para inducir beneficio a su salud”.
Según cuenta Bad Gyal a JENESAISPOP en una entrevista de próxima publicación, ninguna chica quiso hacer el remix de ‘Zorra’ que finalmente sacó con Rauw Alejandro, y solo después de sacarlo se enteró de que a Karol G le hubiese apetecido (¿os imagináis?). Esto tiene especial relevancia porque entre sus seguidores dicho remix desató bastante polémica: por sacarlo más de un año después del lanzamiento de la original, por sacarlo con él en lugar de con una mujer, y porque encima su aportación cambia completamente el (poderoso) significado de la canción. Por otro lado, lo está petando. Y seguramente muchos de los 34 millones de oyentes mensuales de Rauw conozcan a Bad Gyal a través de esta canción. Está incluido en ‘Warm Up’, sintiéndose súper forzado y siendo con diferencia la peor canción del disco, pero comercialmente le va a venir de puta madre.
Si a esto de colaboraciones centradas en los streamings le sumamos la corta duración de los temas (ahora es curioso que ‘Blink’, su canción más larga, fuese el lead single de ‘Worlwide Angel‘), o el empeño de Alba por simplificarlo todo (como ella misma cuenta) lo que se ve en muchos momentos de ‘Warm Up’ es una lucha entre la frescura en composición y producción, versus las decisiones encaminadas a “hacerlo hit”. ‘Pussy‘ me pareció en primera escucha uno de los temas más random que ha sacado… pero hay que darle la razón porque, aunque sigue sin gustarme del todo, ya lo tengo taladrado en la cabeza. “Cuando tú me escuchas se te queda en loop”, como dice en ‘Iconic’, otro de los temas inéditos y al que le pasa un poco lo mismo: es eficaz (y además muy divertido), pero deja la sensación de “¿ya está?”. Aunque pueda sonar a lugar común, se echa de menos la esencia que sí tenían ‘Slow Wine’ y ‘Worldwide Angel’, y que aquí está más dispersa por el intento de que todo sea un hit. Algo que seguramente ocurra.
Pero hay excepciones a esta pérdida de frescura. Una de ellas es ‘Aprendiendo el sexo’, que no puede sonar más a la Bad Gyal de los inicios, y a su vez a la evolución que ha tenido en aspectos como la producción y la duración. “Bebé, parece que nos hemos tirao media vida / aprendiendo el sexo / conmigo hace cosas que antes no hacía / y yo con él lo acepto” recuerda al lado más soft que tenemos en ‘Más raro’, ‘Turn Me On’, ‘Tu moto’ o la mismísima ‘Fiebre’, rápidamente viene “está duro tol día” para compensar, y además añade dos nuevas perlas a su repertorio como son “la pedicura blanca con pedrería / le gustan los pies y qué rico lo hacía” y “tu bate y mi toto son lead y armonía”.
’44’ con el nigeriano Rema (que viene de arrasar con ‘Dumebi’ o ‘Corny’), que a priori no llama tanto la atención, es un auténtico grower, y en unos días os encontraréis cantando “y a ti te da miedo que me guste otro / eres el único con el que voy down-low”. Supone sin duda LA colaboración de este disco: ‘Judas’, con el aún-más-exitoso-que-Rema KHEA, resulta quizás algo más simplona (aunque podría dar la sorpresa este verano), y sigo pensando que ‘Blin Blin’ sería más temazo (de lo que ya es) metiendo tijera en la parte de Juanka. ’44’, que funciona en todo lo que el remix con Rauw pincha, es además una vieja conocida para los fans de la cantante, por su aparición en uno de los pocos shows que pudo hacer el año pasado.
“Cuando entro en el party, una energía rara” canta en ‘Gasto’, que es otro punto alto del disco, especialmente por lo bien que le sienta a la chulería de Alba una producción más oscura de lo habitual. Según nos contó es una co-producción de El Guincho, pero nos dice que es de Soto Asa y nos lo creemos perfectamente: tanto la atmósfera opresiva como ese interruptus del estribillo (“al nivel que (gasto) / al nivel que yo gasto”) suenan 100% al autor de ‘Coupé’. En definitiva, ‘Warm Up’ es un EP que seguramente cumpla su cometido a nivel comercial, y que artísticamente es más un camino distinto que un traspiés, pero con el que la sensación general se parece a la que deja el empeño de Bad Gyal en acortar y simplificar las canciones: nos quedamos con ganas de más, sí… pero también sentimos que podría haber dado mucho más de sí.
Renovamos nuestra playlist de novedades “Ready for the Weekend” con temas de los nuevos discos que salen hoy. Son los dos grandes lanzamientos internacionales del día, lógicamente, Lana del Rey y Justin Bieber. También sacan disco Paloma Mami, Jon Batiste, Adam Melchor, Starrah, Piso 21, Rayden, Evripidis and His Tragedies, Black Honey, Ziggy Alberts, Megane Mercury y hay nuevo EP de Bad Gyal y mixtape de Ama Befana.
Entre quienes presentan nuevos singles de sus próximos discos están The Go! Team (que sacan su álbum el 2 de julio incluyendo este ‘World Remember Me Now’ y el viejo ‘Cookie Scene’ que sacaban el año pasado). Igualmente reunimos lo nuevo de Peaches (en la imagen, hay vídeo para ‘Pussy Mask’) J Balvin, Nasty Cherry, Tucker Rivera, Birdy, Sorry, Fryars, Joywave y Laura Mvula.
En España tenemos novedades de Lea Leone (hija de Fernando Alfaro), Natalia Lacunza, Carmen Boza, Veintiuno, Tiburona, Laura Sam con Juan Escribano, Anne Lukin (co-escrita por Ricky Falkner) y Anaju con _juno en directo (aunque no lo parezca). J’aime revisita ‘Real Change’ con Parade.
Entre las reliquias, hoy se sube la banda sonora para ‘HER’ de Arcade Fire y Owen Pallett y los remixes de ‘Bedtime Story’ de Madonna continuando con su serie de recuperar CD singles.
‘Spare Ribs‘ es uno de los discos importantes de este inicio de año. Sleaford Mods nos ofrecen otra obra seca, cabreada y desencantada. Pero esta vez bajo el signo de la pandemia y el Brexit. Y con una inspiración más melódica y post-punk, lo que amplía su paleta de colores (grises) habitual.
Para hablar sobre el disco y sus circunstancias, tenemos cita con el «bigmouth» Jason Williamson, recitador y autor de las letras. Pero la cosa se complica y pasamos varios días de febrero de tira y afloja, buscando un hueco que nos convenga a ambos. Las horas que me proponen son imposibles y viceversa; o se cancela la entrevista en el último minuto por imponderables varios. Así que, cuando al fin logramos coincidir vía zoom el pasado día 9 de febrero a primerísima hora de la tarde, no puedo evitar sentir que Jason se lo toma como un mero trámite algo fastidioso. Contesta de manera parca y algo ausente. Aunque, por suerte, a medida que van trascurriendo los minutos, se va animando.
En ‘Spare Ribs’ sonáis diferentes, más melódicos, ¿por qué? ¿Cómo construisteis la música de este disco? Leí que Andrew [Fearn] se había comprado una guitarra y usaba ahora una app de bajo para las canciones. Quizás esta pregunta sería más bien para él…
El sonido viene de escuchar más música basada en el sonido del bajo en vez de rap o hip hop. O al menos, de no aferrarnos tanto a esos géneros. No sé, en ‘English Tapas’, empezamos a experimentar mucho más. Imagino que este es simplemente el siguiente paso. Al menos para mí, desde el punto de vista vocal. Hacer la música fue lo mismo de siempre. La hizo Andrew primero en su casa, y luego nos pusimos juntos en el estudio. La manera en que la música fue concebida no ha cambiado, realmente.
Grabasteis el disco durante el confinamiento, ¿no?
Sí. Ya habíamos hecho cinco maquetas en enero del año pasado. Y el resto se grabó en julio. Básicamente, cuando aflojaron el confinamiento. Algunos de los temas de los que hablamos en algunas de las canciones giran alrededor de la pandemia. Simplemente, adopté la inspiración que me trajo… ¿Y eso ha hecho que el disco sea mejor? ¡Pues quizás! Tal como la pandemia nos empujó, probablemente ayudara. O quizás también los dos anteriores discos crearon la base para este, porque en ellos ya estábamos experimentando, forzándonos para ir más allá. Nosotros nunca hemos ofrecido precisamente basura a nuestro público, pero desde el punto de vista de algunos, esos discos eran algo peores y ahora dicen que hemos ofrecido nuestro mejor álbum. ¿Fue por la pandemia? Quién sabe.
Pero también había escrito mucho material sobre mi infancia; eso fue resultado de una lesión que tuve en la espalda por sobre ejercitarme en casa durante el confinamiento, porque todos los gimnasios estaban cerrados. Así que sí, estuvo bastante influenciado por la pandemia. Llevaba desde principios de 2019 planteándome hablar sobre la infancia en mis letras. Pero, aparte de eso, obviamente [la pandemia] influyó en el «artwork», en algunas de las canciones, en el título del disco, en el sentimiento que emana…
«Nunca hemos ofrecido precisamente basura a nuestro público, pero desde el punto de vista de algunos, esos discos eran algo peores y ahora dicen que hemos ofrecido nuestro mejor álbum»
No sabía que tuviste espina bífida de pequeño.
Sí. Aún sufro de lesiones de espalda de manera ocasional. Me operaron cuando tenía once años. Eso [la lesión] fue lo que me trajo mi infancia a la memoria.
Sobre las colaboraciones con Amy Taylor (de Amyl and the Sniffers) y Billy Nomates, ¿cómo surgieron?
Conocíamos a Amy porque está en nuestro mismo sello y somos fans de su grupo. Cuando tocamos en Australia le preguntamos si estaba interesada en hacer algo con nosotros y dijo que sí. Y Billy Nomates era alguien que teníamos que conocer: hace un par de años apareció, empezó a colgar su música en Instagram y nos hicimos muy fans. Firmó con el sello Invada Records de Bristol, que son amigos nuestros, nuestro manager es su manager… Así que la nuestra era una relación que surgió de manera natural y le preguntamos si quería que la invitáramos a nuestro disco. ‘Mork n Mindy’ ya estaba escrita dentro de mi cabeza, y pensé que podría funcionar para Billy. Porque primero la grabé solo con mi voz, pero no funcionaba bien, así que pedí que cantara el estribillo, pero luego le di dos estrofas más, hasta que convirtió la canción en una pelea. Ella es absolutamente brillante.
Con Amy fue bastante más difícil, porque en aquel momento ella estaba en Melbourne y tuvimos que hacerlo todo a distancia, enviándonos los fragmentos por e-mail… Tomó un par de semanas pero… lo niquelamos (sonríe). Para mí, las dos colaboraciones son los puntos álgidos del disco, realmente.
Sobre el título del álbum, ‘Spare Ribes’, yo lo entiendo con un doble significado, el de «costillar» (algo sabroso), pero también el de «costilla intercambiable». Esta idea aparece una y otra vez en el disco, que nosotros, las personas, somos material de recambio para el sistema.
Sí, sí, sí. Hace referencia a cómo la gente está considerada como algo secundario, por debajo de la preservación de nuestro modelo económico. Esa sensación de que la sociedad ha sido sustituida por el beneficio y las ganancias, que todos somos desechables en pro del beneficio por aquellos que dirigen nuestro país… que además han sido elegidos por esa misma gente. En Inglaterra estamos viviendo una época de mucha corrupción. Tenemos un gobierno muy, muy corrupto. Está vendiendo de forma fraudulenta todo lo público, bajo las ideas de nacionalismo y patriotismo, bajo la idea de que el país podría mantenerse por sí mismo. Pero dejar la Unión Europea lo ha dejado tullido. Así estábamos cuando irrumpió la pandemia. Y cuando empezó, apenas se nos ofrecieron detalles ni información sobre qué debíamos hacer. Hubo pánico, muchas malas decisiones, y la idea inicial que prevaleció entre las mentes pensantes del gobierno fue la de anteponer la economía a las personas. Y eso fue lo que me hizo pensar de que todos somos potencialmente prescindibles. Daños colaterales. «Spare Ribs».
«Boris Johnson es jodidamente horrible. Vergonzoso. Lo que es más vergonzoso es: ¿cómo podemos estar gobernados por semejante idiota?»
El Brexit y los tories son muy protagonistas del disco (el tema ‘Shortcummings’ va dedicado al consejero de Boris Johnson, Dominic Cummings). Así que te pregunto qué opinas de Boris Johnson (aunque ya lo imagino).
Es jodidamente horrible. Vergonzoso. Lo que es más vergonzoso es: ¿cómo podemos estar gobernados por semejante idiota? La gente dice que es inteligente. Pero yo no puedo encontrar ninguna inteligencia en la corrupción o en la estupidez o en la codicia. O en la ingenuidad. No tiene visión, ni moral. Todo parece muy desfasado, como de antiguos políticos victorianos. Esta gente debería ser apartada. Son idiotas. Merecen desaparecer. Son enemigos de la especie humana. Son los enemigos, lo opuesto al progresismo. ¡Y progresismo es lo que necesitamos! No podemos seguir caminando en círculos, estos círculos de corrupción, de provecho individual; no podemos seguir en esta lógica de, simplemente, centrarnos en el capitalismo estricto. Y eso es lo que es Boris Johnson. Un ser humano desfasado. En los próximos tiempos por venir, será visto como alguien que estaba completamente ajeno a su tiempo.
¿Cómo os está afectando el Brexit como artistas? ¿Habéis tenido algún problema a la hora de organizar vuestra gira europea?
No. Todavía no. Estamos vendiendo entradas, pero no sé, cuando llegue el momento de dar esos conciertos, cómo nos afectará. Imagino que nos está afectando menos que si fuéramos un grupo más pequeño.
Muchas de tus letras atacan a los políticos, pero también apuntas hacia el comportamiento de la gente que te rodea. ¿Crees que la gente «corriente» tenemos realmente alguna responsabilidad en la deriva de la sociedad? ¿O, por el contrario, que no podemos ejercer ningún tipo de responsabilidad por la manera en que el mundo está dominado por las élites y las grandes corporaciones?
Mmmm. Buena pregunta. La cuestión es el porqué. Pero, ¿hacia dónde nos dirigimos? Nosotros, como personas, necesitamos saberlo, necesitamos un horizonte. Actualmente, en muchos países, gran parte de la gente quiere el fascismo, gran parte quiere ese tipo de gobiernos. Y hemos de tener en consideración todos esos votos, nos guste o no. Todo depende en gran parte de si esa gente que está siendo engañada, está siendo víctima de propaganda o falsa información. Es muy debatible. En estos momentos, obviamente, la respuesta a eso es alcanzar un nivel de conocimiento que deje atrás todo esto, que supere el mecanismo del capitalismo, de la codicia. Pero, ¿quién sabe si alcanzaremos ese punto o si todo va a ser una lucha constante durante el resto de nuestras vidas?
Precisamente, el Brexit ganó por esa propaganda y todas las falsas noticias, tan difíciles de controlar. Es difícil desarrollar el pensamiento crítico con semejante bombardeo.
No sé si será alcanzable, porque esos niveles de control han llegado para quedarse. No veo el punto en que puedan llegar a irrumpir una sociedad de pensadores críticos. No va a funcionar en este sistema, porque necesita a mucha gente en la base haciendo todo el trabajo por el salario mínimo, para alimentar a la gente del medio y para alimentar a la gente en la cima. Es así como funciona. Así que… creo que está muy jodido, realmente (risas).
¿Te has enfrentado alguna vez a problemas legales en tus letras en Reino Unido?
No. Nunca.
Porque aquí tenemos a un rapero enfrentándose a penas de prisión por tuits y letras contra la monarquía (entre otras cosas).
Aquí puedes atacar la monarquía, sí. Nadie hace nada contra ellos. La opinión pública nunca protesta. Todo lo que hacemos es simplemente lamentarnos. Así que, si estás en la cima y miras hacia bajo y ves a las masas sólo lamentándose, ¿qué? Sabes que nadie se va a movilizar, y que vas a pasar por ello tranquilamente.
«Aquí puedes atacar la monarquía, sí. Nadie hace nada contra ellos. La opinión pública nunca protesta. Todo lo que hacemos es simplemente lamentarnos»
En ‘Nudge IT’ pareces criticar a otros artistas que van de falsos «héroes de la clase obrera». En vuestros discos siempre hay algún tema en que atacas esa postura (como ‘Bronx in a Six’ en ‘Key Markets’). ¿’Nudge It’ es contra alguien en concreto?
No quiero dar nombres, no quiero hablar de la gente que, para mí, es la responsable de esta canción. Pero sí. Por supuesto que hay bandas en este país que… pero no un grupo en particular. Es terrible, no puedo creer que vayan así a ningún lado. Es horrible. Angustiante. Hay gente que se hace pasar por algo que claramente no es. Y, cuando se lo señalas, se justifican con un montón de gilipolleces. Por eso escribí esta canción.
«Todo hombre ha de plantearse cómo han considerado a las mujeres. Mujeres como objetos sexuales, mujeres sólo como conquistas potenciales»
En vuestro Facebook publicasteis un mensaje contra la misoginia y el sexismo [que ahora no logro localizar]. ¿Crees que ha cambiado tu punto de vista sobre estos temas en los últimos años?
Sí. Porque es lo correcto. Creo que todo hombre lo ha de hacer, ha de plantearse la manera en que mira a las mujeres, ha de plantearse cómo las han considerado. Mujeres como objetos sexuales, mujeres sólo como conquistas potenciales. O mujeres como seres humanos. Los hombres han crecido viendo a las mujeres meramente como potenciales parejas sexuales, así todo el rato. Y después hay gente que lo justifica en plan «es que es así como funciona la naturaleza masculina». No. Eso es falso. Es sobre respetar a las mujeres, pero no sólo eso. Es sobre la falta de conciencia sobre cómo las mujeres han contribuido; a la música, al arte, a todos los sectores. El mundo sería mucho mejor si las mujeres fueran más visibles en el panorama. Pero, obviamente, el patriarcado mantiene a las mujeres por debajo por una razón. Y esa razón es impedir el avance de la humanidad. Que las mujeres estén por debajo es algo fomentado en el sistema capitalista. Queríamos representar a las mujeres en este disco, por eso buscamos a propósito mujeres para colaborar.
Pero, volviendo a tu primera pregunta. Sí, yo solía ser muy misógino, muy sexista y un completo ignorante de las mujeres, de su rol y de su existencia ante mis ojos. Así que ha sido algo muy reciente [mi toma de conciencia]. Me ha llevado mucho tiempo.
Nueva entrega de la serie sobre fotos en redes sociales, «10 Fotos que no debiste perderte». En este nuevo capítulo, Billie Eilish, Lady Gaga, Halsey, Alaska, etcétera.
Billie Eilish bate récords
Ha sido salir de los Grammy, donde se hizo con el premio a la grabación del año por ‘everything I wanted’, y cambiar de look. Billie Eilish, que ya había dicho que cambiaría de pelo una vez pasado su documental para Apple como símbolo del «fin de una era», es ahora rubia, y eso es algo que aprueban 17 millones de personas de nada. De momento, porque a la hora de redacción de este artículo, ni siquiera ha pasado 1 día desde la publicación del post.
Lady Gaga ha sido noticia últimamente porque le han robado dos de sus bulldog franceses a tiros. Los sufrió su cuidador, que finalmente ha podido salvar la vida. Lady Gaga, que estaba en Italia rodando una película, no dudó en ofrecer 500.000 dólares de recompensa para quien los encontrara y finalmente una mujer ha entregado a Koji y Gustav. Al parecer, los halló atados a una farola.
La película que estaba rodando Gaga no es otra que ‘House of Gucci’, bajo la dirección de Ridley Scott, y basada en el asesinato de Maurizio Gucci, a quien dará vida uno de los actores de moda, Adam Driver. La primera imagen de ambos caracterizados como Gucci y Patrizia Reggiani ha dado la vuelta al mundo. Más incluso que la de los perros. El estreno de la cinta está previsto para finales de noviembre de este mismo 2021.
Después de hacer uno de los mejores discos de 2020, Halsey ha mostrado varias veces su avanzado estado de gestación durante este 2021. El padre de la criatura, etiquetado en algunas de las instantáneas, es el escritor, productor y guionista de Hollywood Aley Aydin, como informa RTVE. Es una noticia especialmente feliz, pues conocido por sus fans es que Halsey sufrió un aborto estando de gira hace unos años.
Aviador Dro han compartido una vieja crítica hecha al grupo en los tiempos álgidos de su carrera, en los que alguien cuyo nombre no aparece en este extracto los describió así: “una mezcla entre antidisturbios y mecánicos de mantenimiento pasados de Ariel que les hace parecer plástico chirriante”.
También un extraño sabor dejaba la celebración de Bebe del 8-M: “Feliz día a todas las mujeres que desde hace muchos años hicimos el camino para que un montón de descerebradas se lo encontraran todo hecho y pudieran salir a gritar que quieren volver solas y borrachas a casa”. La cantante felicitaba a las mujeres que saben que pueden ser iguales “sin odio”. Entre los comentarios, Alice Wonder le decía: “a ti no te han dado un susto en mitad de la noche, eso está claro”.
El activista vegano James Aspey ha sido muy duro con Kelis por posar en su granja con dos pollos que se iba a zampar. Aspey ha dicho que no había ninguna necesidad de mostrar a los animales de esta manera, que la carne vegetal existe y ha hablado de «holocausto animal».
Además de ultimar un nuevo disco sobre el que puedes debatir en nuestro animadísimo foro de Fangoria, Alaska ha tenido tiempo de pasarse por la presentación de ‘El Madrileño’ de C. Tangana. Se hizo, como ya te contamos, en el restaurante Lhardy, congregando a una serie de personalidades en torno a un cocido, pues eso, madrileño. «Enhorabuena, ESTRELLA», fueron las palabras de Alaska, aunque no hay foto juntos, que se sepa.
Hablando de reinas del pop, Mónica Naranjo ha posado con una camiseta o sudadera o algo de Madonna para revelar que está grabando nueva música. «Express yourself!! 🎶😍 Esta reina del pop y yo nos bajamos al estudio a grabar!!!» han sido sus palabras mientras posaba radiante, curiosamente con una imagen de M reciente, no de la era ‘Express Yourself’. La del parche, la de ‘Madame X’.
Poca broma el parecido entre la T de la portada de ‘Justice’, el disco de Justin Bieber que ha salido esta noche y el logo de Justice, cuya T en mayúscula es una cruz. Lejos de ser una coincidencia, el dúo francés ha enviado un «cease and desist» para que Justin Bieber deje de utilizar dicho logo en Estados Unidos y en el extranjero, pues Justice han actuado reiteradas veces en Estados Unidos (su segundo disco fue top 40 en el Billboard 200 pese a su origen francés), y tienen pruebas de que Bieber es perfectamente consciente de la coincidencia.
De hecho, según su testimonio, en mayo de 2020, el equipo de Justin Bieber los contactó vía mail para que el equipo de diseño gráfico de Justice «discutiera un logo». Indican: «Intentamos acordar una llamada entre el equipo de Bieber y nuestro diseñador, pero la llamada nunca pudo ser completada y la conversación terminó allí. Nadie mencionó ningún disco llamado ‘Justice’. La primera vez que vimos algo de eso fue el anuncio del disco».
En los documentos a que han accedido Rolling Stone y Pitchfork aparece la marca registrada en Francia en 2008 e indican a Bieber: «Tu uso de la marca es ilegal. No has recibido permiso de Justice para utilizar esa marca. El trabajo de Bieber no está asociado, apoyado ni patrocinado por Justice. Este uso de la marca no solo es ilegal sino que es probable que confunda a los consumidores».
Justin Bieber no se ha dejado amargar por todo esto y celebra el día de lanzamiento de ‘Justice’ con un vídeo para ‘Peaches’ -un tema de ritmo funky y guitarrita indie, a la moda- en el cual conduce un coche al cual se suben los colaboradores del tema Daniel Casear y Giveon. Además, ha colocado otro tema encabezando la codiciada playlist de Spotify “Today’s Top Hits”: ‘As I Am’ con Khalid.
Por lo que pudiera pasar, aquellos fans de Bieber que lleguéis aquí, compraos cuanto antes vuestra copia con esta portada de ‘JusTice’.
Este miércoles 17 de marzo ha fallecido a los 87 años Antón García Abril, rodeado de sus cuatro hijos. Así se ha comunicado a través de su canal de Facebook oficial. Suyas son algunas de las melodías televisivas y cinematográficas que tenemos grabadas a fuego en nuestra mente. Como han sugerido Los Pilotos en Instagram, bien podríamos considerarle nuestro Ennio Morricone particular.
Suyas fueron las bandas sonoras de ‘El hombre y la tierra’, icónica y agitadísima, de ritmo trepidante como ya hubiera querido ser la televisión de la época, una grabación que parece unos 30 años avanzada a su tiempo, como veis); o la maravillosa banda sonora de ‘Sor Citroën’. Precisamente le recordábamos cuando en 2008 fallecía el guionista de esta película, Pedro Masó.
Músico de conservatorio curtido en Madrid, Valencia y también en el extranjero, García Abril terminó siendo uno de los grandes defensores de la melodía y de la música popular, pese a su formación académica, como recuerda El País en su obituario. En su trabajo también encontramos las bandas sonoras de ‘Curro Jiménez’, ‘Los santos inocentes’, ‘La colmena’, ‘Fortunata y Jacinta’ o ‘Brigada Central’.
Entre los discos que os presentábamos en el último «Ready for the Weekend», está el segundo de The Anchoress. Muchos recordaréis que se trata del proyecto de Catherine Anne Davies, quien el otoño pasado sacó un disco junto a Bernard Butler, presentado por un pedazo de tema llamado ‘Sabotage’.
Su segundo álbum como The Anchoress se ha promocionado recientemente con un vídeo para el tema colaborativo junto a James Dean Bradfield (como veis, va de Brit Pop), una canción llamada ‘The Exchange’. Pero no es necesariamente la mejor que encontraremos en este álbum que se llama ‘The Art of Losing’. Una de sus composiciones se llama ‘Let It Hurt’ y en ella los golpes que recibimos («ouch») son representados por la voz de Catherine Anne Davies, aún muy próxima a la de Chrissie Hynde. Pero es el corte titular el que escogemos hoy como «Canción del Día».
Y lo es por varias razones. Si The Anchoress a veces se puede sumergir en el pop de cámara y el clasicismo de Kate Bush, en este caso lo hace en un medio tiempo de pop sintético, sonando próxima a gente tan interesante, rica y variada como Bat for Lashes, Florence o St Vincent. El modo en que se crece la canción recuerda en trucos a algunas producciones de New Order. En segundo lugar, la canción nos habla ciertamente de la «pérdida», apelando a muchas de sus formas: una violación, el alcohol, la muerte, el no perdonarse a uno mismo…
Y en tercero, todo este escenario se ha visto enriquecido por un curioso «lyric video» en forma de periódico que nos va revelando los entresijos de la creación de este disco en forma de noticia. En un momento, The Anchoress nos revela que mientras trabajaba en las guitarras de esta canción, la llamó su madre para decirle que su padre había muerto. En otro, nos explica que esta canción es temáticamente la que explica todo el álbum. La punta del iceberg de un disco con varias canciones que pueden doler.
Robe de Extremoduro comunica a través de su Facebook que el grupo cancela la que tenía que ser su gira de despedida, dadas las circunstancias por todos conocidas debido a la pandemia. En principio es un aplazamiento, pero después de dos aplazamientos, Robe se niega a un tercero, y considera que para cuando se puedan hacer los conciertos que había previsto, «quizá no tenga sentido». Por eso, espera que Live Nation devuelva el dinero: «Confiamos en que no os pongan ningún problema para recuperar el importe integro». Foto: Facebook.
El guitarrista del grupo, Iñaki Antón, asegura que desconocía esta decisión, a la que califica como «unilateral» del cantante, y asegura que tratará de retomar los conciertos. En esa línea se ha manifestado la citada promotora Live Nation, que ha respondido que la decisión de Robe es «unilateral» y que están trabajando para aclarar la situación: “Queremos manifestaros nuestra sorpresa e incredulidad ante el comunicado unilateral emitido por Robe frente a los compromisos firmes de Extremoduro y su representante, respecto a los conciertos programados para la gira de despedida, cuando en el mismo anuncia la publicación de su disco y conciertos en solitario. Estamos trabajando intensamente para aclarar la situación. Cuando conozcamos su alcance os informaremos”.
Robe explica en su texto que está a punto de sacar un disco en solitario esta primavera, que presentará este año en las circunstancias que nos vengan dadas en otoño, después de haberlo tenido guardado en un cajón mucho tiempo porque el álbum iba a salir tras la gira. Este es el texto íntegro de su Facebook: «Dije que tocaríamos por cojones, pero ahora ya no estoy tan seguro.
De momento, lo único seguro es que este año no va a poder ser.
Ya hemos aplazado dos veces. Primero aplazamos al otoño de 2020 y luego a la primavera de 2021. No tiene sentido volver a poner fechas para 2022 sin tener la más mínima seguridad de que se vaya a poder hacer.
No queda otra que adaptarse y hacer otro tipo de espectáculos más acorde con la situación que estamos atravesando.
Y cuando todo se arregle, reprogramaremos la gira si es que para entonces todavía sigue teniendo algún sentido.
Respecto a las entradas, confiamos en que la empresa promotora, Live Nation, no os ponga ningún problema para recuperar el importe integro».
Sobre su nuevo álbum, indica: «Tengo guardado en un cajón un disco de Robe. La idea era sacarlo después de la gira de Extremoduro. O sea, que deberíamos haberlo sacado en octubre del año pasado. ¿Hasta cuándo lo vamos a dejar guardado, otro año o quién sabe si más aún?
No puedo hacer eso. No puedo seguir parado indefinidamente hasta que nos dejen hacer conciertos de treinta mil personas. Es necesario adaptarse y hacer conciertos más pequeños que cumplan la normativa que nos impone el Covid en cada momento.
Estando así las cosas, sacaremos el disco esta primavera y empezaremos a hacer conciertos de Robe en otoño y seguiremos tocando durante el año que viene.
Besos y abrazos.
Robe».
The Parrots estrenan hoy un nuevo single llamado ‘Maldito’ en el que han colaborado con C. Tangana, lo cual era bastante imprevisible en los días en que Alex (también conocido por su trabajo como actor, por ejemplo en ‘Paquita Salas’) era novio de Carlota Cossials de Hinds, justo en los tiempos en que a Puchito le dio por cantar “Carlota Cossials, quiero casarme contigo”. ¿Nadie recuerda aquel mítico tuit «pasa del Álex»? Sigue online, si bien, por otro lado, en las entrevistas de la época, The Parrots reconocían que les gustaba C. Tangana.
Lo cierto es que The Parrots fueron de los primeros grupos de rock en reivindicar algo “urbano” cuando versionaron ‘Soy peor’ de Bad Bunny, mucho antes de que a este le diera por sacar un disco cada 3 días. Este ‘Maldito’ que avanza nuevos disco y dirección para The Parrots es una canción de post punk, lo cual no es una novedad del todo para El Madrileño, pues este ya colaboró con sus colegas de ANTIFAN, pero viene a recordar que, por mucho que haya colaborado con Calamaro y Toquinho, no se olvida del underground: acabamos de averiguar que en una semana también le oiremos en el EP de Sen Senra, cuyo tracklist puedes consultar aquí.
Si ‘Maldito’ es una canción que habla de despecho (“No sé si estoy contento porque ya te has ido o triste por ser libre otra vez”) y muerte (“las flores se pudren y la juventud se me escapa”), el vídeo dirigido por Rogelio y producido por Canada, lleva las cosas al extremo. Entre Tivadar Kosztka (como apunta un comentarista de Youtube) y esos distintos escenarios de Madrid como retratados por Álex de la Iglesia, C. Tangana es una especie de mendigo-zombie “already dead” que persigue a un anciano Fernando Conde, rodeado de un predicador-ángel y un cantante-demonio, interpretados por el dúo formado por Álex y Diego.
Renovamos nuestra playlist de pop nacional o cantado en castellano, llamada «Sesión de Control», comenzando con el temazo que acaban de sacar Los Pilotos (algunos miembros de Los Planetas), junto con Pedrina; uno de los no-singles del nuevo disco de Axolotes Mexicanos; y el nuevo sencillo de Maren.
Olaya de Axolotes se ha encargado precisamente de hacer la portada del single debut del trío de Valdavida (León) Teleclub, que saca sencillo en la colección New Adventures In Pop de Elefant. En el mismo sello podemos escuchar al fin el nuevo single de Maria Rodés y La Estrella de David tras un problema en su subida a Spotify. ‘Zombi’ es la nueva entrega del dúo. Entre quienes también sacarán álbum pronto, el proyecto de la cantante Verde Prato, que está a punto de debutar con un proyecto basado en la tradición oral vasca, del que os presentamos la única canción en castellano de su disco, que es la que acaba de salir.
Mushroom ha fichado a la valenciana Jimena Amarillo (en la imagen), en algún lugar cercano de lo antiguamente conocido como música urbana; hablando de la cual hay nuevo tema de Ly Raine y por otro lado del actor ARON con Miqui Brightside. Tommy 3 balas tiene nuevo EP en ciernes y entre los artistas que tampoco quieren casarse con ningún género están Galgo Lento y Vic Mirallas.
El malagueño Sarria publica su debut el 21 de mayo y nos deja oír otro de los adelantos, un ‘Fundido a negro’ entre ecos a R.E.M., The La’s y los Beatles. Otro clásico referenciado parece el sonido Beach Boys en el single del madrileño Rothrigo. En esa línea preciosista, los mallorquines Da Souza continúan dando a conocer las canciones de su EP para abril. Núria Graham pone el punto solemne con el piano de ‘At Last’, mientras Sílvia Pérez Cruz canta en el tema que ha sacado Guillem Roma sobre el cambio climático.
Desde Sonido Muchacho, Depresión Sonora publica otro de sus singles de jangle pop y post punk. A la misma época, pero de una manera más sintética, nos lleva la castellonense Xenia, que ha sacado EP. Una década más adelante, la canción de Marta Movidas comienza como una producción de la era trip-hop de la era Neneh Cherry para luego irse hacia otra cosa.
El tercer single de la madrileña Jandry Palms suena como un cruce entre Linda Mirada y Tame Impala. También en la psicodelia se sumerge el sevillano Riverboy, que tiene nuevo single. Corea La Buena, ganadores del Concurso VodafoneYU nos traen un extra de su debut del año pasado, que podría haber sido un single principal del mismo.
Otros que han sacado EP son Colectivo Da Silva, y completamos la playlist con los gallegos Tulip, el dúo formado por Marta González (Wild Balbina) y Oscar Ranha (Dois, Seda); la exitosa Yarea; Terry vs Tori; Nurk, Emilia, Pardo y Bazán y el nuevo single del sexteto BRUNA. Cerramos con la canción de Kidd Keo, que acaba de lograr dar el salto del underground al top 100 en España.
La composición de Axolotes Mexicanos dice mucho de lo que están significando en el pop independiente español: lidera la banda la compositora e ilustradora Olaya Pedrayes; su hermano Juan toca la batería y es co-autor, a la par que miembro de Carolina Durante; también entre los autores de ‘Cayetano’ milita el guitarrista Mario del Valle, ahora también conocido por su temerario (sorry) proyecto «Temerario Mario»; el bajista es Stephen Please; y en los últimos tiempos también se ha hecho un nombre el guitarrista Lucas de la Iglesia, recientemente nominado al Premio Ruido a mejor disco del año, muy merecidamente, por su trabajo como Confeti de Odio. Podemos emperrarnos en verlos como un cruce entre Los Punsetes, Airbag y grupos de la hornada L Kan, pero aquí cada vez hay más tela que cortar, por si no había quedado claro en aquella portada en que escondían un puñal en la mano.
El sello Elefant, hogar de La Casa Azul, La Bien Querida y ahora Soleá Morente, presume sobre el lanzamiento de este disco: «no nos cansaremos de decirlo: Axolotes Mexicanos han sido y van a ser el germen de muchas cosas». ¿A qué pueden referirse? El grupo de los hermanos Pedrayes continúa utilizando el amor y el odio extremos casi sin medias tintas, siendo palpable el contraste nada más comenzar el disco con ‘Opening’, una canción sobre el «hate» más absoluto (“la chapa que me das no lo puedo soportar / me entran ganas de potar”)… tan solo para pasar a algo tan tierno y naíf como ‘Cara de idiota’. Es el mensaje desde la producción musical el que se va enrevesando.
Una vez escuchado este nuevo álbum, es difícil no ver a Axolotes Mexicanos cada vez más lejos del punk pop a lo Fresones (a los que aún recuerdan alguna vez, como por ejemplo en un pasaje de ‘Verano en espiral’), para situarse más bien en la estela de jóvenes creadores como PUTOCHINOMARICÓN o, en el plano internacional, gente como Poppy. Una parte del disco debe sus mejores ideas a su pasión por el pop japonés, y ahí podemos citar ‘Oshare Kei’, el vídeo de ‘Que te pires’ o los arreglos de ‘Quiero que vengas’. Y otra incluso se acerca al metal como las locas guitarras de ‘Que te pires’, canción en la cual la batería se permite el lujo de recrear un beat tipo reggaetón.
Como en la generación Z, lo más importante que hay en este disco son sus pocas ganas de casarse con alguien y eso hasta llegar más lejos que La Casa Azul. Si el proyecto de Guille Milkyway es una referencia obvia, ‘Vergüenza’ se acerca a la PC Music como ya hicieron en ‘Salu2’ (y un poquito al rap) como este no ha querido, con lo que le pegaba; mientras ‘Opening’ arranca el disco con una fanfarria que ni el primer disco de Manel. Con una melodía de canción tradicional, una que podría haber cantado Paloma San Basilio, la mencionada ‘Vergüenza’ es una de las mejores composiciones de Axolotes Mexicanos, con una Olaya que sabe hacer de su interpretación entregada cuasi ahogada un gancho, un recurso que también le funciona muy bien en la excelente ‘Te quiero (…)’.
Esa segunda mitad del disco en la que aparece este tema puede ser algo menos excitante que una primera en la que ‘Verano en espiral’ nos ha recordado lo mismo a Klaus&Kinski que a Triángulo de Amor Bizarro (Carlos Hernández ha mezclado y masterizado), y ‘Cuando_estoy_contigo.mp3’ a los primeros Planetas. ‘Gotelé’ como balada con cuerdas sintéticas es muy digna, pero rompe un poco el dinamismo de un álbum que parece estar terminando más o menos desde ‘No sé si llamarte’… pero no. Con todo, y dados los dos acercamientos y medios al género de la balada, es un acierto que el disco se cierre con la teatral ‘Ending’, entonada por Juan en este caso, con el encanto de la excepcionalidad que también tenía Santi Capote como vocalista muy ocasional de Ellos. Axolotes evolucionan y son cada vez más impredecibles: por favor, que lo haga el discurso de sus «haters».