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El careto de Billie Eilish, el traje de Thimotée Chalamet, la falsa caída de Jason Derulo: los mejores memes de los Oscar 2020

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Como es ya tradicional en una gala de premios como los Oscar, además de su palmarés y las actuaciones que tuvieron lugar en ella, es imprescindible reseñar sus mejores momentos en forma de meme, que dan casi tanto que hablar como la sonora campanada que han dado el surcoreano Bong Joon-ho y su peliculón ‘Parásitos’. Aquí va una selección de nuestros favoritos:

La «pillada» a Bong Joon-ho

El inesperado ganador de los Oscar 2020 a Mejor película, Mejor dirección y Mejor guión original (el de Mejor película internacional parecía de cajón) no podía evitar la expresión de perplejidad en su rostro. De hecho, es impagable el vídeo en el que contempla la estatuilla de fondo, mientras sus productores dan las gracias.

El careto de Billie Eilish como actitud vital

Uno de los momentos más supuestamente hilarante de la gala fue la presentación del Oscar a Mejor diseño de vestuario por parte de las cómicas Maya Rudolph y Kristen Wiig. Al menos para Tom Hanks o Penélope Cruz, que se partían en primera fila. Los gestos de Billie Eilish, sin embargo, denotaban que no estaba precisamente disfrutando de ese momento musical. En su careto se puede leer «OK Boomer» desde aquí, y está sirviendo ya como icono de memes.

James Corden y Rebel Wilson reivindican ‘Cats’

Desde luego, el responsable de decidir quién y cómo entregaría los premios se coronó en esta gala. Porque si lo de Rudolph/Wiig fue bizarro, lo de James Corden y Rebel Wilson retomando su papel en la justamente vilipendiada ‘Cats’ fue de traca. Especialmente el numerito que dedicaron al respetable jugando con el micro. Perfecto para que el meme del careto de Billie Eilish haya encontrado uno de sus primeros usos.

Scorsese, perdido en la música de Eminem

La aparición de Eminem para interpretar ‘Lose Yourself’ 18 años después de ganar el Oscar a Mejor canción fue casi tan sorprendente como los premios de ‘Parásitos’. A pesar de eso, puede que no fuera plato de gusto para toda la platea: si la cara de Idina Menzel (‘Frozen’) ya es inenarrable, Martin Scorsese aprovechó directamente parta echarse un sueñecito. Y, de nuevo, #billieeilishface.

¿Jason Derulo «vuelve» a caerse en una gala?

El pobre Jason Derulo se cayó una vez por unas escaleras en una alfombra roja. Fue en Cannes 2011 pero, por lo que sea, de cuando en cuando su espectacular imagen vuelve a aparecer como meme en cuanto hay un festejo global, como estos Oscar, y alguien tiene que desmentirlo. Así que no, Derulo no se ha «vuelto» a caer en una gala, pero… ¿y lo que nos riamos?

«Hola, soy Timothée Chalamet. ¿Diesel o Super?»

Otro gran «triunfador» de estos Oscar 2020 ha sido Timothée Chalamet. Y es que el co-protagonista de ‘Call Me By Your Name’, pese a no optar a ningún galardón, está dando que hablar como el que más gracias al traje de Prada que lució en la gala. Un look que muchos han visto sospechosamente parecido al de un empleado de gasolinera, un aparcacoches o un guardia de seguridad. Pobre muchacho. Para uno que intenta salir del aburrido canon de smoking con pajarita…

El lookazo de Billy Porter… con una cara B

El actor Billy Porter, conocido por su papel protagonista en la serie ‘Pose‘ y que anoche actuó junto a Janelle Monáe, es incluso más atrevido que Chalamet con sus looks en las alfombras rojas. No ha sido menos en estos Oscar 2020, donde lucía un top de plumas doradas y una enorme falda estampada con plataformas. Tanto ha impactado que hasta piden que cambien la estatuilla de los premios por una con esa figura suya. Pero claro, ese riesgo tiene su «cara B» y también debió pasar más frío que el que se va a bañar. Así, como decía un maravilloso tuit, consiguió reunir su look con el de la gente que tuiteaba sobre él en esos momentos.

La siempre imprevisible alfombra roja

Y es que la dichosa alfombra roja es fuente inagotable de memes. A los anteriores hay que sumar también el del look «tarta» de una de las triunfadoras de la noche, Laura Dern; el look «lasaña» de la ya mencionada Kristen Wiig; y el look «Wario» de Spike Jonze.

Nacho Vegas denuncia el incendio del Museo Violeta Parra en Santiago de Chile

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Lejos de calmarse la situación de conflicto social en Chile, el pueblo sigue en pie contra las políticas de Sebastián Piñera y sus cuerpos policiales ocupan las calles tratando de apaciguar las protestas. En esa situación, una de las últimas noticias que nos llega del país americano es que el pasado viernes por la noche se incendió el Museo Violeta Parra de Santiago de Chile. Un espacio cultural dedicado a la obra de la artista chilena Violeta Parra que se inauguró en 2015 para la celebración del centenario de su nacimiento que ha afectado a todo el edificio.

El incendio quedó controlado ayer domingo y no ha habido daños personales. Y, por suerte, tampoco se ha visto afectado ninguna de las piezas y materiales expuestos: los gestores del museo y su patrimonio habían tomado la precaución de evacuarlo todo a un espacio alejado hace unos días antes la posibilidad de que se pudiera producir un ataque de este tipo, dada su cercanía a uno de los epicentros de las protestas, la Plaza Baquedano.

Desde España, la periodista y ex-directora de Radio 3 Lara López se hacía eco de los tranquilizadores tuits del Museo, agradeciendo su labor para preservar la obra de la cantautora. También se refería a ello Nacho Vegas de manera mucho más vehemente. Si bien se están investigando las causas y posibles responsables del incendio, Vegas pone el foco de manera más o menos velada en los cuerpos policiales chilenos que «le hacen el trabajo sucio» a Piñera. Recordemos que el título del último disco del asturiano, ‘Violética‘, era un homenaje precisamente a Parra, artista que ha influido drásticamente no solo en su obra reciente sino también en la de muchos otros.

Foo Fighters anuncian concierto XXV aniversario en Valencia, única fecha en España en 2020

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Foo Fighters cumplen 25 años y lo celebrarán por todo lo alto en el espectacular recinto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. La banda liderada por Dave Grohl repasará los grandes éxitos de su carrera el próximo viernes 19 de junio en Valencia en la que será su única visita a nuestro país este año. Se encargarán de inaugurar la noche YUNGBLUD, una de las grandes promesas del pop/rock británico, y el proyecto lo-fi Honeyblood.

La venta general se abrirá mañana martes a las 10h en los puntos de venta oficiales de este concierto: www.livenation.es y Ticketmaster.es (+ red Ticketmaster). La preventa para fans de Foo Fighters empezará hoy lunes a las 16h. Por otra parte, las personas registradas en www.livenation.es tendrán acceso a una preventa que estará disponible desde hoy lunes a las 17h. El precio general de las entradas es de 75€ (+gastos).

Mientras tanto, dos años y medio después de la salida de ‘Concrete & Gold‘, su último trabajo hasta la fecha, Foo Fighters ya están trabajando en el que será su décimo disco.

Chucho regresan con un nuevo clásico instantáneo llamado ‘Corazón roto y brillante’

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Después de haber celebrado en solitario sus primeros 30 años de carrera, Fernando Alfaro reactivaba los dos proyectos cruciales de su carrera el año pasado: por una parte Surfin’ Bichos, precisamente para ofrecer algunos conciertos que conmemoraban las tres décadas transcurridas desde su debut; y por otra Chucho, celebrando también otro cumpleaños. En ese caso, el de ‘Magic‘, el single principal de ‘Tejido de felicidad’ (1999). Ese 20 aniversario se conmemoraba con un maxi que, entre versión remasterizada y remixes, incluía una versión nueva en la que Manolo Martínez de Astrud cogía el micrófono de nuevo para cantarla.

Era la antesala, en realidad, de un nuevo álbum del trío originario de Albacete, que junto a Alfaro completan Juan Carlos Rodríguez y Javier Fernández. Cuatro años después de publicar el notable ‘Los años luz‘, anuncian ya la publicación de ‘Corazón roto y brillante’. Producido por Sergio Pérez (Svper), se anuncia como «un disco de ruptura lleno de resentimiento pero también de esperanza. Y de amor».

No cabe duda de que lo será, si nos fijamos en el single principal que, además, da nombre al disco. Una canción que su nota de prensa define como «un hit emocional» o «un desfibrilador» que se convierte, desde ya, en un nuevo clásico instantáneo a sumar a la larga lista de enormes canciones de este proyecto. Un breve latigazo de rock enérgico y melódico a caballo de sintetizadores chisporroteantes cuya letra va directa al hueso, en la que Alfaro acomete sin medias tintas una ruptura sentimental. Una en la que la máscara de solo aparente cordialidad («Razonablemente felices fuimos tú y yo, si es que es algo que se pueda razonar») se resquebraja y no puede contener el rencor y la rabia ya en su final («Corazón roto y brillante, nada ya será como antes, yo jamás podré perdonarte»).

La Bien Querida y su ‘Dinamita’ logran «salvar» a Maialen de la eliminación en Operación Triunfo

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En la gala 4 de Operación Triunfo 2020 nos había llamado la atención la elección de canción de una de las cantantes nominadas esta semana: la navarra Maialen optaba por ‘Dinamita‘, la imponente canción que abría ‘Fuego‘, el álbum que en 2017 publicaba La Bien Querida. Precisamente había sido la misma Ana Fernández-Villaverde la que, inadvertidamente, filtraba la noticia horas antes. «Me impactó y me hizo ilusión que en un programa de máxima audiencia y tan mainstream se vaya a escuchar una canción mía y que la canción tenga tanto protagonismo. Me hace ilusión», nos decía en una entrevista que le hicimos días atrás al hilo de este acontecimiento (a la vez que nos confesaba un sueño erótico con Bisbal).

Tal y como celebraba hace un par de horas la propia Bien Querida en Twitter, ella y su canción han «salvado» a Maialen Gurbindo de la eliminación. La pamplonesa se impuso en la votación del público a Nick –que se defendió apostando por ‘Thriller’, nada menos– cantando este medio tiempo repleto de cuerdas, que solventó ataviada con su traje de Chica Sobresalto –alias artístico que empleaba antes de entrar en la Academia de OT–. Además, la actuación le servía para superar también el juicio del jurado en la gala. «Todo lo que tú eres estaba hoy ahí. Tú de autenticidad vas sobrada: no es tanto una gran voz, en el escenario hay que dar verdad», eran las palabras que le dedicaba Nina.

En el programa se interpretaron también ‘Wicked Game’ de Chris Isaak y ‘Call Me Maybe’ de Carly Rae Jepsen –en versión ragtime–, entre otras elecciones más previsibles y aburridas.

Ben Watt / Storm Damage

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Ben Watt es un gran compositor e intérprete de pop adulto pero, por a o por b, su obra en solitario no llegaba a alcanzar la maestría de la de Tracey Thorn. Sirva este ‘Storm Damage’ para recortar distancia. Porque es el trabajo más inspirado, fácil y emocionante de Watt.

A priori, no parece que exista mucha diferencia con su anterior disco. Sin embargo, las hay; sutiles pero fundamentales. Anímicamente, Ben ha remontado. Sigue con su tendencia a la melancolía, pero aquí se muestra más enérgico y tenaz. Su bonita voz esta vez se muestra más fiera, pero sin perder nunca la compostura. Lo acústico se retrotrae en beneficio de la electrónica, que tiene una presencia discreta pero determinante. Esta nueva disposición de ánimo vital (duda y autoafirmación se suceden a lo largo de los minutos) se refleja en las canciones, redondas y efectivas, poseedoras de un enorme nervio interno. Y externo, porque la secuencia de temas se desliza de manera fluida, dotando al álbum de gran coherencia y ritmo. Es curioso que ‘Storm Damage’ parezca más breve que ‘Fever Dream’… ¡cuando en realidad es un minuto más largo!

El abrupto inicio de ‘Balanced on a Wire’, la primera canción, llena de sobresalto; casi parece un error de grabación. Ben ve a sus hijos adolescentes marchando de casa y reflexiona sobre cómo se sentía él a su edad. Todo esto sobre un tenso contrabajo y la electrónica que Everything But the Girl usaron tan majestuosamente en ‘Walking Wounded’. En ‘Retreat to Find’ recupera la vena más jazz, salpicada por inflexiones propias de los Radiohead de ‘OK Computer’. ‘Figures in the Landscape’ entusiasma dando muestras de un rock recio pero elegante, coronado por un potente estribillo.

Ben Watt prácticamente se hace todo el disco solo, a excepción de la base rítmica. Esta vez, las colaboraciones se limitan a una sola, pero fabulosa: Alan Sparhawk de Low aparece tocando la guitarra en ‘Irene’, la gran joya del álbum. Emocionantísima y, probablemente, lo mejor que ha hecho jamás Ben en solitario. En ella Watt habla sobre una chica que desaparece de su horizonte tras haber sido habitual de su club durante mucho tiempo. A partir de esta imagen, construye una preciosa canción sobre el paso del tiempo y la gente que este se lleva con él. Pura nostalgia sobre unos fantásticos punteos electrónicos y guitarrísticos, fabulosa en su puente instrumental final.

Mucho más clásicas son ‘Sunlight Follows the Night’, en la estela de la gran canción pop a la Carole King y la balada a piano ‘Hand’, en que Ben expresa la angustia ante la futura vejez: “I wonder who’ll be there / When the light starts to fail / Who will carry my bags / When I’m weary and frail”. Algo tópica, pero la interpretación y el sentimiento de Watt la salva de la indiferencia. ‘You’ve Changed’ es la pieza más EBTG del conjunto y una sentida reflexión de cómo cambian las relaciones y las personas. Los coros parecen remedar la voz de Tracey Thorn y el tema queda como un bonito homenaje a su relación, en que Watt parece querer decir: “ambos somos muy diferentes de cómo éramos antes, nuestra relación ha cambiado, pero el amor sobrevive”.

Sí, Ben Watt también ha evolucionado. De manera sutil, se reafirma cada vez más en su papel de narrador de las vicisitudes de la edad adulta, de los que ya arrastran más pasado que futuro y que, sin embargo, siguen tirando hacia adelante. Con incertidumbre pero también con amor y determinación.

Calificación: 7,6/10
Lo mejor: ‘Balanced on a Wire’, ‘Retreat to Find’, ‘Figures in the Landscape’, ‘Irene’,
‘You’ve Changed, I’ve Changed’
Te gustará si te gusta: Everything but the Girl y Tracey Thorn (obvio), Robert Wyatt, Carole King

Billie Eilish cantando ‘Yesterday’, Janelle Monáe y la sorpresa de Eminem, actuaciones destacadas en los Oscar a los que Gisela llegó de chiripa

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Los Oscar no solo atraen las miradas de todo el globo por ser los galardones más importantes de la industria cinematográfica mundial. También, entre otras cosas, por las actuaciones musicales que salpican la ceremonia de entrega de premios (que, dicen, este año ha sido particularmente aburrida). Tradicionalmente, los nominados al Oscar a Mejor canción original interpretan sus temas en la gala. Así, Elton John interpretaba al piano la posteriormente ganadora ‘(I’m Gonna) Love Me Again’, la canción para su propio biopic, ‘Rocketman’; Randy Newman hacía lo propio con ‘I Can’t Let You Throw Yourself Away’ de ‘Toy Story 4’; Cynthia Erivo cantaba ‘Stand Up’, de ‘Harriet’; y Chrissy Metz, ‘I’m Standing with You’ de ‘Más allá de la esperanza’.

Lo más esperado de la noche era la aparición de la gran revelación del año 2019, Billie Eilish. Recientemente triunfadora en los Grammy –»los Oscar de la música», en este caso viene al pelo el topicazo–, Billie, con su hermano Finneas al piano, era la encargada de poner música al emotivo vídeo en que la Academia de Hollywood rinde homenaje a sus miembros fallecidos durante el último año. De manera bastante poco sorprendente, lo hicieron interpretando ‘Yesterday’, de los Beatles.

Aunque para sorpresa, ya estuvo la que dio Eminem: el rapero no figuraba entre las actuaciones programadas pero, arrepentido por la espantá que dio hace 18 años, cuando no acudió a recoger su premio a Mejor canción original por ‘Lose Yourself’. Así que se subió al escenario y, con una banda y arreglos de cuerda en directo, hizo precisamente ese tema de la banda sonora de la película de Curtis Hanson que él mismo protagonizaba, ‘8 Mile’.

En todo caso, la gran actuación de la noche vino de manos, cuerpo y voz de Janelle Monáe: la también actriz abrió la gala con un espectacular numerazo en el que, tras rendir homenaje a ‘Mr. Rogers’ Neighbourhood’ –protagonista de un famoso programa infantil pre-‘Barrio Sésamo’–, interpretó ‘Come Alive (The War of the Roses)’ de su disco ‘The ArchAndroid’. A ella se sumó el actor Billy Porter (‘Pose’) para rendir pleitesía a Elton John, con un guiño a ‘I’m Still Standing’, y culminando después con proclamas a su condición de mujer, negra y queer, además de saludar especialmente a las mujeres nominadas, mientras hacía cantar a su son a Leo DiCaprio, Brad Pitt, Brie Larson y compañía.

Por último, no podíamos obviar el momentazo por el que, muy probablemente esta gala sea recordada en España como «los Oscar de Gisela». La ex-triunfita catalana llegó de pura chiripa a tiempo de actuar, tras haber perdido su escala a Los Ángeles en Londres. Pero llegó, y se sumó a Idina Menzel y el resto de intérpretes que han cantado en distintas lenguas ‘Into the Unknown’ (‘Mucho más allá’), el tema principal de la BSO de ‘Frozen 2‘. Fue muy llamativo que en el rótulo de la catalana indicara que cantaba en castellano («castilian»), mientras que el español estaba reservado para la mexicana Carmen Sarahí.

‘Parásitos’ de Bong Joon-ho da la campanada en los Oscar 2020; la representación española se va de vacío

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Campanada, y de las gordas, la que han dado esta madrugada ‘Parásitos‘ y su director Bong Joon-ho en los Oscar: contra muchos pronósticos que daban como favorita a la película bélica de Sam Mendes ‘1917‘, la película coreana se ha alzado con el premio a la Mejor película del año, convirtiéndose en la primera película de habla no inglesa que lo consigue en toda la historia de los premios. No contento con eso, Joon-ho se ha hecho también con el premio a Mejor director y Mejor guión original, además del premio a Mejor película internacional, que parecía cantado en su favor. Eso ha supuesto que ‘Dolor y gloria‘ y Pedro Almodóvar se fueran de vacío de estos galardones, puesto que no había sorpresa en el premio a Mejor actor protagonista y Antonio Banderas tenía que aplaudir a Joaquin Phoenix recogiendo ese premio por ‘Joker‘. ‘Klaus’ tampoco ha logrado la gesta en la categoría del filme de animación –que iba para ‘Toy Story 4’–, yéndose de vacío la representación española en la gala.

Los pronósticos, por tanto, se torcieron para las de antemano favoritas: ‘1917’ ganaba tres Oscar, pero todos en en categorías técnicas, mientras que Quentin Tarantino y su ‘Érase una vez en… Hollywood‘ solo destacaban en Mejor diseño de producción y Mejor actor de reparto (Brad Pitt). ‘El irlandés‘ de Martin Scorsese se quedaba a cero en su casillero de estatuillas. Renée Zellweger se alzaba con el premio a Mejor actriz protagonista por ‘Judy‘, Laura Dern con el de actriz de reparto por ‘Historia de un matrimonio‘ y Taika Waititi conseguía el de Mejor guión adaptado por ‘Jojo Rabbit’.

En cuanto al apartado musical, la islandesa Hildur Guðnadóttir se alzaba con el premio a Mejor banda sonora original con su trabajo para ‘Joker’, ante pesos pesados como Randy Newman (‘Toy Story 4‘) y John Williams (‘Star Wars: The Rise of Skywalker’). En cuanto a la Mejor canción original, Elton John y Bernie Taupin se alzaban con el premio por ‘(I’m Gonna) Love Me Again’, el tema principal para el biopic del mismo artista británico, ‘Rocketman‘. Por supuesto, Elton interpretó el tema en la gala entre otras actuaciones destacadas como las de Janelle Monáe, Billie Eilish o… Gisela.

Palmarés completo:

Mejor actor de reparto: Brad Pitt, por Érase una vez en… Hollywood

Mejor película de animación: Toy Story 4

Mejor corto de animación: Hair Love, de Matthew A. Cherry

Mejor guion original: Bong Joon Ho y Han Jin Won, por Parásitos

Mejor guion adaptado: Taika Waititi, por Jojo Rabbit

Mejor corto de ficción: The Neighbors’ Window

Mejor diseño de producción: Barbara Ling, por Érase una vez en… Hollywood

Mejor diseño de vestuario: Jacqueline Durran, por Mujercitas

Mejor documental: American Factory

Mejor corto documental: Learning to Skateboard in a War Zone (If You’re a Girl)

Mejor actriz de reparto: Laura Dern, por Historia de un matrimonio

Mejor edición de sonido: Donald Sylvester, por Le Mans 66

Mejor mezcla de sonido: Mark Taylor y Stuart Wilson, por 1917

Mejor fotografía: Roger Deakins,1917

Mejor montaje: Michael McCusker y Andrew Buckland, porLe Mans 66

Mejores efectos visuales: 1917

Mejor maquillaje y peluquería: Kazu Hiro, Anne Morgan y Vivian Baker, por El escándalo

Mejor película internacional: Parásitos

Mejor música original: Hildur Gudnadóttir, por Joker

Mejor canción original: I’m gonna love me again, de Elton John en Rocketman

Mejor director: Bong Joon Ho, por Parásitos

Mejor actor: Joaquin Phoenix, por Joker

Mejor actriz: Renee Zellweger, por Judy

Mejor película: Parásitos

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Justin Bieber y su nuevo bigote, estrellas de un Saturday Night Live presentado por RuPaul

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La maquinaria promocional de Justin Bieber está, a menos de una semana de lanzarse su nuevo disco ‘Changes’, funcionando a todo trapo. Tras haber presentado este viernes, con vídeo incluido, el último avance de este trabajo antes de su publicación –una ‘Intentions‘ en la que le acompaña el rapero de Atlanta Quavo–, anoche acudía como invitado musical a un Saturday Night Live presentado por nada menos que la reina del universo drag, RuPaul.

El canadiense y su recién estrenado bigotito al más puro estilo Burt Reynolds fueron las estrellas absolutas del programa de variedades, donde ofreció dos actuaciones en las que su voz sonaba demasiado nasal, quizá lastrada por un resfriado o incluso por la enfermedad de Lyme que padece, quién sabe. En primer lugar interpretó su single principal ‘Yummy‘, dando una pequeña sorpresa: comenzó la canción acompañado por instrumentos acústicos –guitarra, violonchelo y contrabajo–, resultando bastante pintona. Pero a mitad del tema esa sección de cuerdas se esfumó en favor del tema pregrabado y unos bailarines con los que Justin se marcó unas coreografías, con unos juegos de sombras sobre un croma que pareció del todo desaprovechado.

Más tarde interpretó en el mismo espacio esa ‘Intentions’ que acaba de estrenar, esta vez sacando más partido a la iluminación y unos neones que iban introduciendo palabras de la letra, y sumando al mismísimo miembro de Migos como invitado.



Lisasinson dedican la punk-pop ‘Atasco’ a las mujeres que ya no están

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Lisasinson han despuntado en la escena musical de nuestra país gracias a la pegada de ‘Barakaldo’, y ahora han vuelto a llamar la atención con otro single de dos canciones publicado en Elefant. La principal se llama ‘Atasco’ y aunque Miriam (voz y guitarra), Mar (voz y guitarra), María (batería y coros) y Roser (bajo y coros) también son de Valencia, esto no tiene (casi) nada que ver con el «Atasco» al que cantaban La Plata.

La canción parece comenzar inofensiva como un buen himno de «girl group», pero pronto entra el puntazo punk-pop mientras la letra se debate entre lo tristón y lo agresivo. Escuchamos frases con cierta violencia reprimida como «Me gustaría aprender a insultar / Y aguantar la mirada hasta el final» o «Me gustaría aprender a pegar / Como lo hacen los chicos al salir del bar»… solo porque la canción está dedicada según la web de su sello «a las mujeres que ya no están». El tema suena así también triste y melancólico cuando se estribillo repite «Las chicas ya no volverán / No volverán a bailar jamás», con el gancho melódico de los primeros Kokoshca, de ‘La fuerza’ a la propia ‘No volveré’.

La cara B de este single, llamada ‘Casamiento’, sigue más o menos la misma línea temática, tomando prestada una frase de Lisa Simpson: «A mí no me preguntes / Sólo soy una chica». La referencia a las riot-grrrls es evidente, pese a que su vídeo haya optado por el colorido collage. Lisasinson actúan el 15 de febrero en Burriana y el día 22 en Valencia. Detalles, aquí.

Lo Mejor del Mes

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Devendra Banhart / Ma

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Más de tres lustros después de aquel concierto de Devendra Banhart –con su entonces valedor Michael Gira contemplándole desde el lateral del escenario, unas temporadas antes del renacer de Swans en el mismo evento– en Primavera Sound 2004 que nos sirvió a muchos para descubrirle, el venezolano-estadounidense logra agotar las entradas de su gira española por salas. Desde entonces, su popularidad fue menguando por la irregularidad de sus discos, con experimentos hippie-psicodélicos que combinaba como mini-hits como ‘Baby’, ‘Carmensita’, ‘Santa Maria de Feira’… hasta que a principios de la pasada década aparcó su aventura multinacional y se asentó en el sello Nonesuch (Wilco, The Black Keys, Caetano Veloso, Wanda Jackson) y emprendió camino hacia una reposada madurez con ‘Mala‘ (2013) y ‘Ape in Pink Marble‘ (2016).

Con sus flaquezas y desvaríos, ambos discos mostraban a un Banhart cada vez más consciente de sus virtudes y dispuesto a exprimirlas al máximo. En ese sentido, ‘Ma’ –publicado el pasado septiembre– tiene un halo de punto culminante y no deja lugar a dudas: el público no es tan tonto como se dice y, si acuden a ver a un artista curtido, ya sin hype, es porque viene con un buen trabajo bajo el brazo. Es el caso de este bonito disco en el que Devendra se deja de excentricidades casi del todo (‘Now All Gone’, con coros de Cate Le Bon, y una ‘Taking a Page‘ dedicada a Carole King son las más disonantes y aventuradas) y, como siempre mano a mano con Noah Georgeson (y amigos de siempre como Andy Cabic o Rodrigo Amarante), apuesta por un sonido orgánico y puro que no sorprende lo más mínimo, pero agrada.

Inspirados por una grabación que ambos tuvieron ocasión de realizar en un templo de Kyoto, Banhart y Georgeson persiguen (y hallan) en todo el disco una calidez acústica casi espiritual. Una metáfora musical para el amor materno –por la letra de ‘October 12’, se intuye que Devendra ha podido perder a su «Ma» en los últimos tiempos– que logra equilibrar ecos de Nick Drake, la Velvet Underground más relajada y Joao Gilberto (no en vano ‘Carolina’ está interpretada en portugués) en un único espacio sonoro. ‘Ma’ se escucha con gusto de cabo a rabo, e incluso los cortes más ortodoxos (‘Ami’) o aburridos (‘The Lost Coast’) valen la pena. Pero sobre todo destaca por tener fantásticas canciones que sobrecogen al referirse a seres queridos perdidos –’Memorial‘, ‘October 12’–, nos hacen bailar y sonreír –’Kantori Ongaku‘, ‘My Boyfriend’s In The Band’– o emocionan al cantar al amor –’Love Song’, ‘Carolina’– o a la hermandad, incluso en un país castigado por la miseria como el que le vio crecer –’Abre las manos’ llama a la unión del pueblo venezolano para sacarlo del desastre–. Y, de regalo, nos trae de vuelta la siempre preciosa voz de Vashti Bunyan, que canta con él a dúo en el elegante vals crepuscular que cierra el disco, ‘Will I See You Tonight?’. La verdad es que pedir más sería hasta feo.

Calificación: 7,6/10
Temas destacados: ‘Abre las manos’, ‘Kantori Ongaku’, ‘Love Song’, ‘October 12’, ‘Carolina’
Te gustarán si te gustan: Nick Drake, Joao Gilberto, Carole King.
Escúchalo en: en Youtube

‘El Vecino’: Vigalondo y sus colegas te conocen muy bien

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«¿Has visto la serie de Vigalondo?» se ha convertido en una pregunta recurrente durante las últimas semanas, al menos en mi entorno. Y es un poco raro, porque el director de ‘Los Cronocrímenes’ o ‘Colossal‘ apenas figura en los créditos de ‘El Vecino’. Ha dirigido los dos primeros capítulos, sí, pero después han sido otras personas las responsables de cada episodio, en esta serie escrita por Miguel Esteban y Raúl Navarro (‘El fin de la comedia‘), basada en las novelas gráficas de Santiago García y Pepo Pérez publicadas por la popular editorial Astiberri.

La verdad es que hay varias cosas 100% Vigalondo: pese a que se eche en falta un poco de sus delirios y paranoia, está muy presente su sentido del humor, y también su gusto musical. Después de verle bailando a fuego en los conciertos de Joe Crepúsculo, cuesta creer que no sea él el responsable de que suenen en esta serie varias canciones de Crepus, no sólo el hit ‘Mi fábrica de baile’; y del modo caricaturesco de retratar por ejemplo la mirada del superhéroe protagonista de ‘El Vecino’.

Porque sí, ‘El Vecino’ es realmente un superhéroe con superpoderes, solo que este es tan chapuzas que si en un momento dado prefiere ocultar su identidad no es por los motivos de un Supermán, sino por su opuesto: pura vergüenza de ese alter ego. Quim Gutiérrez y Clara Lago son los protagonistas principales, interpretando a una pareja en plena ruptura, pero dejando aire a secundarios como Catalina Sopelana, que aporta su vis cómica y también un decidido toque feminista, como en ese delirante capítulo en el que se confunde un «coño» con una «cabaña india». Da más sorpresas que el personaje de Adrián Pino, un cliché andante, o el del vecino camello, a quien a duras penas salva la ocurrencia «¿Ya es Navidad? ¡El cambio climático es la hostia!».

De manera coyuntural ‘El Vecino’ esconde una crítica social hacia una juventud desmotivada, que recurre a trabajos de mierda como ser «rider» de Deliveroo y similares; que no encuentra trabajo o es explotada en el mismo (de nuevo, tremenda imagen se ofrece de la prensa, pues Clara Lago hace de periodista); y que combate por causas como la eliminación de las casas de apuestas. Es sólo un trasfondo en una comedia que agradece que sus episodios duren 25 minutos y que se crece en su segunda mitad, sobre todo desde que aparece el entrañable personaje de Perruedines.

‘El vecino’ no es un producto redondo pero sí una serie que sabe beneficiarse de tener un target muy determinado. Es una serie nicho: si te gusta, te encantará. Atención aquellos a los que digan algo ciertas letras de Hidrogenesse, Zahara, PUTOCHINOMARICÓN, Betacam o Delaporte, de los que por supuesto se toma ‘Supermán’. También aquellos a los que remueva algo el estribillo de «Juana y Sergio son ahora los enamorados» y, continuando con la primera Telecinco, los que siempre pensaron que Andoni Ferreño ocultaba algo siniestro (hace un cameo, ahora con un inquietante aire a Pedro Sánchez aka “El Guapo”). Atentos quienes sigan a Quim Gutiérrez en Instagram cual adolescente carpetera; y atentos aquellos -¿por qué no?- que disfruten tanto de ‘Aquí no hay quien viva’ y ‘La que se avecina’ como de una película de Álex de la Iglesia. En uno de los episodios se organiza una fiesta, y una vecina de la comunidad que nadie invitó aparece en un plano general totalmente traspuesta. Como dicen Los Javis, esta es la España que nos encanta. 8.

María José Llergo apuesta por un vinilo blanco como el caballo en el portadón de ‘Sanación’

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No podíamos cerrar la semana sin dedicarle un espacio de nuestra sección «El físico importa» a ‘Sanación‘, el gran debut discográfico de María José Llergo. Porque, como hemos comentado, se trata de un trabajo denso y profundo, lleno de simbología y significado personal de la cordobesa. Y eso se extiende también a su edición física, que hoy desgranamos. Edición física que se limita únicamente a vinilo: tanto una representante de Sony como la mánager de la artista, Laura Llamas, nos explicaban que descartaron el CD porque creían que en él se perdía un poco el valor de la potente imagen de su portada.

Una imagen, según ella misma detallaba en Instagram, diseñada por el estudio barcelonés Querida con fotografías de Paloma Wool, el mismo tándem implicado en la también impactante cubierta de ‘Pero no pasa nada’ de Amaia. En este caso, se trata de una foto que se hizo en el interior de un estudio, con la imagen de un objeto celeste sobrevolando un campo como fondo, protagonizada por un caballo totalmente real (de nombre Shaklan) que alza sus patas delanteras ante María José sentada en una silla. Una escena en la que no hay ninguna impostura ni post-producción, como me confirma Llamas: «la instantánea sucedió tal cual».

La portada, como apuntaba, está repleta de simbología sutil: la imponente imagen –que presenta «un entorno natural encerrado en uno artificial, como se ha sentido ella a menudo en la ciudad»– queda empequeñecida al rodearse de un marco de color blanco puro, sobre el que solo se lee un código de barras en su parte inferior, «reapropiándose de un símbolo del capitalismo» para significar, como nos dijo en su entrevista, «el valor» de su voz, que no «su precio». Una idea que quizá también guarde relación con la pintura dorada que cubre sus pies. Dado su interés por la literatura y la poesía del siglo XX, quizá podría buscarse una alusión a Pies Dorados, personaje femenino de ‘La ciudad y los perros’ de Mario Vargas Llosa. Pero más bien me inclino porque aluda a una de las canciones del disco. Me refiero obviamente a ‘Soy como el oro‘, la única que reinterpreta una letra popular que, se intuye, está muy relacionada con su sanación personal: «Soy como el oro, soy como el oro / mientras más me desprecias, más valor tomo».

El dorado y el blanco también son protagonista en otra de las imágenes del encarte, la que se sitúa en la contraportada, con unas joyas que le cubren buena parte de la cara, casi conformando una especie de máscara o velo. En esa misma imagen, tampoco puede pasarse por encima del triángulo con la cúspide invertida que forman sus manos sobre su vientre, claro símbolo de empoderamiento femenino. No menos impactante e importante es la foto que protagoniza la funda interior del disco: María José mira a la cámara con serenidad pese a evidentes signos de lágrimas recorriendo su cara, desluciendo su maquillaje pero de manera sutil. Relacionada con el tema que abre el disco, ‘¿De qué me sirve llorar?‘, es otra imagen que denota el haber superado toda esa oscuridad que albergan las canciones del disco y se contraponen a la luz del blanco que protagoniza todo el encarte.

Como no podía ser de otra manera, el vinilo que aquella protege es también de color blanco puro. De nuevo como en el caso de Amaia –imaginamos que, por coincidir, dado que hablamos de un lanzamiento de Sony Music, hasta habrá coincidido que se hicieron en la misma fábrica–, no es solo una boutade y el sonido es de una calidad notable. La masterización y mezcla del experimentado ingeniero argentino Max Miglin –ganador de varios Grammy Latinos por su labor técnica, que ha trabajado con Pablo López, Coti, Rosario, Charly García, Spinetta, etcétera– claramente tiene algo que ver en ello. Miglin figura destacado en la completa y extensísima hoja de letras, créditos y agradecimientos que ocupa la contra de la bolsa del vinilo. En ella, María José no se deja a absolutamente nadie por dar las gracias. Por supuesto no a su familia, desgranada uno a uno y con nombre apellidos, con su abuelo –su primer maestro de canto– en un papel destacado. Pero tampoco a influencias como «Lorca, Enrique Morente, José Val del Omar, Camarón de la Isla, Paco de Lucía, Pastora Pavón, Niña de la Puebla, Arcángel, Rocío Márquez, Antonio Machado, Vicente Aleixandre…»
El vinilo de ‘Sanación’ de María José Llergo está a la venta en Amazon y en tu tienda de discos favorita.

Cariño son espejo de una generación que no acuñaría un término como «tontipop»

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Empiezo a acostumbrarme a leer/escuchar en mis carnes lo de «OK boomer», pero no por ello voy a renunciar a decir algo incuestionable: el numerosísimo público que llenaba ayer Ochoymedio Club a ver el concierto (sin importar cuántas veces hayan tocado en Madrid en el último año) de Cariño y Megansito El Guapo (y no es un decir: la pista estaba ya repleta cuando la pareja salió a escena) es muy muy joven. Veinteañeros (o ni siquiera) que no es que no pudieran vivir la primera corriente in die pop de los 90. Es que ni siquiera habrían nacido aún, en muchos casos. [Fotos: Nacho Nabscab, cortesía de Intromúsica y Ochoymedio Club.]

Digo esto porque hay quien quizá no valore lo que el trío femenino afincado en Madrid en su justa medida porque, entiendan ellos, ya se ha hecho antes. Desde luego, su pop tan naif como impetuoso en su espíritu punk es algo que aquí cuajó hace unos 25 años en una particular escena que congregaba a proyectos tan variopintos como La Casa Azul, Los Fresones Rebeldes, TCR, Gasca, D’estrellitas Power, La Pequeña Suiza… y que las élites del «indie bien» tuvieron a mal llamar –quizá hoy se recuerde con cariño, pero se acuñó con intención de desprecio– «tontipop».


Un término que a buen seguro resbalaría del todo –si alguien se lo planteara– a un público que parece incapaz de tal cinismo, quizá más sensible y más respetuoso con canciones que, simplemente, son dulces y bonitas y hablan, mal o bien, de amor. Unas canciones que anoche en la sala But soliviantaron a un entregado público –hubo amagos de pogo, pero sobre todo saltos y abrazos– que vivió el aún corto repertorio de las Cariño nutrido por ‘Movidas‘ –no faltó su célebre adaptación de C. Tangana ni se cortaron en recuperar el villancico ‘X Navidad‘, y estrenaron un par de nuevas canciones, una de ellas sin las baterías pregrabadas, que no estaban listas– como una auténtica fiesta.


Una fiesta pop pero también de la naturalidad y la diversidad sexual que amparan en sus canciones, a la que se sumaron como invitados especiales Confeti De Odio (que tocó la guitarra y cantó con ellas ‘:(‘) y Javiera Mena (que se sumó a ‘Bisexual‘, aunque se cuidó de no cantar los versos sobre besar a un chico: su lesbiandad sí es inquebrantable), y que culminó con una sorpresa aun mayor: cuando cerraban con ‘Canción de pop de amor’, al llegar al verso «voy a pedirte que te cases conmigo» interrumpieron la actuación para dejar subir a una pareja al escenario y, sí, uno de ellos pidió matrimonio al otro. Dijo «sí», por cierto, antes de retomar la canción desde el principio, ya con un jolgorio generalizado. El bis, por cierto, fue tal, con ‘Canción de pop de amor’ –en formato remix, lanzado desde la mesa– y para el que invitaron a bailar sobre las tablas a un montón de amig@s (entre los que distinguimos a Olaya Axolotes o Stephen Please).

Quien albergue alguna duda de que, salvo catástrofe imprevista, Cariño harán un buen papel en el festival de Coachella 2020, que se olvide: las chicas estrenan un nuevo formato, con una miembro extra en escena que lanza las bases, dando más libertad para cantar, tocar sus instrumentos y disfrutar de ello a María, Alicia y Paola. Especialmente entregada y divertida se mostró esta última, una auténtica polvorilla que se afanaba con ganas en las guitarras –en directo muestran mucho más músculo que en disco, por encima incluso de los teclados– y que es, pese a cantar apenas algún coro, la auténtica frontwoman del grupo. No por nada ocupa el centro del escenario. 7,5.

Antes de Cariño, Megansito El Guapo presentaba las canciones de ‘MEG’, su primera mixtape. Parecía que no se guardaba nada al arrancar directamente con el sexy-soul de ‘Mentiroso‘ y el ultrabailable ‘Perdona’, pero estábamos equivocados. Lejos de ir de más a menos, cuando el show decaía un poco el dúo se sacó de la chistera una prometedora colaboración sorpresa: tres cuartas partes del grupo Baywaves se sumaban con guitarra, bajo y batería a ellos para una fantástica versiones soft rock de ‘Carretera’ –su mayor éxito en streaming ahora mismo–, ‘Mentiroso 2’ y ‘QQH’. Rematando con una versión bastante punky de Daniel Daniel, el improvisado quinteto se marchó dejando la sensación de que Cupido podrían tener en ellos unos firmes competidores. 7.

La ansiedad tras una relación fallida en la adictiva ‘Risk It’ de Austra

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No es tan fácil llamar la atención con el primer single de un cuarto disco, y Austra lo han conseguido con ‘Risk It’, el tema con el que avanzan su nuevo álbum, a la venta la próxima primavera. Lo presentarán en Tomavistas, festival en el que actuarán junto a otros artistas como Suede o Novedades Carminha, y el mismo día que gente como Jarvis Cocker, of Montreal, León Benavente o Mikal Cronin.

‘Risk It’, cuyo título remite indirectamente a ‘Lose It’, el mayor hit hasta ahora de la banda, se basa en dos pilares: unos vientos entrecortados repitiéndose hasta la saciedad y un estribillo apitufado cual ‘Nikes’ igual de insistente y martilleante, con unas estrofas totalmente esclavas a su servicio.

A través de Instagram, Katie Stelmanis ha comentado que ‘Risk It’ es una canción «plagada de ansiedad». Katie quiso cambiar el pitch de su voz para que sonara en otro tono. “Me gusta cómo aun así puedes oír el vibrato, el tono de la voz y sobre todo la emoción”. La artista opina que la nueva velocidad a que ha sometido su voz “añade un elemento de tensión porque esta canción va sobre ansiedad y tensión”. Para aquellos disconformes con eso, asegura que podremos oír su voz normal muy pronto en otros temas del disco. Pero en esta parece que ha querido «arriesgar».

En partes de la letra escuchamos frases relacionadas con esa tensión, como “me avergüenza / es una locura estar buscándote sin descanso” o “respiro / lucho por mantenerte lejos de mí / lentamente me va matando / sé que debería terminar contigo aquí”. No en vano, el vídeo nocherniego nos muestra a “la protagonista atrapada por la inevitable encrucijada que sucede cuando un amor se desmorona”.

Lo Mejor del Mes:

¿Es ‘Tusa’ «el ‘Umbrella’ de Karol G» a pesar de su irritante riff de falsas cuerdas?

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Parte de la redacción evalúa el que es el mayor éxito en España desde hace semanas.

«‘Tusa’ es el número 1 en Spotify España desde hace más de 2 meses y por tanto está inamovible en el número 1 de la lista oficial de singles de nuestro país desde hace semanas. Me alegro de que Nicki Minaj tenga su parcelita en un top 1 en las listas oficiales de algún lugar (Karol G ya lleva un buen rato petándolo en los países latinos), pues de un tiempo a esta parte parecía gafada, pero ‘Tusa’ no aporta demasiado a los estándares del género. Aparte de un irritante riff de cuerdas sintetizadas a lo ochentero, recurso de sobra explotado por Alizée o Coldplay, la canción es una sucesión de tópicos en la letra y lugares comunes en cuanto a ritmo. Lo peor es que en Colombia «tusa» es una palabra que se usa para designar la tristeza tras una ruptura, pero esta producción no logra transmitirme nada de eso. Cuando Karol G dice lo de «pero si le ponen la canción», me dan muchas ganas de ponerme LA CANCIÓN«. Sebas E. Alonso.

«La calidad melódica de muchas canciones de reggaetón me parece infravalorada. Quizá porque las producciones a veces no son las mejores, quizá porque triunfan cantantes con voces que me parecen horrorosas, a veces es difícil apreciar melodías espectaculares como la de ‘Te boté‘. El reggaetón más triste está dejando muy buenos temas y ‘Tusa’ es uno de ellos. Comercialmente va en camino de convertirse en la cumbre en la carrera Karol G, y artísticamente es una de sus mejores canciones sin lugar a dudas. Es verdad que las cuerdecillas a lo ‘Call Me Maybe’ suenan a plástico, pero que me aspen si el estribillo «si le ponen la canción le da una depresión tonta» no es bonito, sugerente, sutil… porque que es icónico ya nadie lo puede negar. Otro acierto de la canción es que Nicki Minaj aparezca en el segundo verso y no al final: merece su parte de protagonismo y su verso de «chica mala» es gracioso. ¿Puede ser este el ‘Umbrella’ de Karol G?» Jordi Bardají

«Ovy On The Drums se ha convertido en uno de los productores más reputados del pop latinoamericano en estos momentos gracias, sobre todo, a sus bases para Paulo Londra. Bases que destacaban sobre todo por el habitual empleo de guitarras acústicas reales (aunque muy filtradas), aportando un curioso contraste entre sus bases reggaetoneras y lo orgánico. Por eso, si no escucháramos su marca al principio de ‘Tusa’, resultaría difícil atribuir su beat al colombiano, protagonizado por esas cuerdas tan artificiosas que co-protagonizan este monster-hit. Pero al final ese elemento, que sí puede resultar algo chirriante, queda literalmente en un segundo plano ante una melodía realmente prodigiosa, repleta de gancho y emoción, cantada por una Karol G que, si no se me va a mí la olla, está un poco infravalorada en su ámbito del pop pese a sus numerosos exitazos. Que mucho se habla de Daddy Yankee, J Balvin, Bad Bunny y su novio Anuel AA, pero ahí arriba también está ella, y desde hace ya unos años». Raúl Guillén.

Tegan and Sara / Hey, I’m Just Like You

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El paso dado por Tegan and Sara en su noveno disco no es el habitual. En lugar de seguir explorando el sonido electropop de sus dos últimos trabajos, ‘Heartthrob‘ (2013) y ‘Love You to Death‘, las hermanas han vuelto a los orígenes de su música de manera bastante literal: en concreto han retomado unas viejas cintas que descubrieron durante la redacción de su libro de memorias y que, compuestas por «docenas de canciones» que habían grabado cuando eran adolescentes, llevaban acumulando polvo dos décadas. El enfoque de las canadienses de cara a estas pistas ha sido modificarlas solo un poco para mantener su «esencia original», y re-grabarlas a su edad, ya como mujeres adultas.

Las canciones de ‘Hey, I’m Just Like You’ suenan a la época en que fueron escritas, a los 90 del post-grunge, el emo y del punk californiano (el single ‘I’ll Be Back Someday’ es todo un chute de energía), pero también un poco a los tiempos en que Kelly Clarkson y Ashlee Simpson eran rockeras (el gran tema de apertura ‘Hold My Breath Until I Die’) y por supuesto a las primeras Tegan and Sara, que debutaran solo unos años después que muchas de estas canciones fueran escritas (‘Don’t Believe the Things They Tell You (They Lie)’, ojito con los títulos, data de 1996). A menudo los teclados ochenteros (‘Hey, I’m Just Like You’) emergen para recordarnos que Tegan and Sara se han atrevido a sonar tan pop como un álbum de la última Taylor Swift, e incluso hay en el álbum espacio para las cuerdas (‘Hello, I’m Right Here’) o para una buena canción tan «rock de estadio» como ‘I Know I’m Not the Only One’.

Las contradicciones propias de la adolescencia también están presentes en las letras de estas canciones, aunque Tegan and Sara ofrecen una perspectiva no tan habitual en el pop. Ser una adolescente lesbiana a mediados de los 90 no era fácil y si las gemelas vivían entonces dentro del armario -con todo el odio a unas mismas y la baja autoestima que eso conlleva-, tomaban drogas, se saltaban clases y mentían a sus padres sobre todo esto, todos estos temas están plasmados en ‘Hey, I’m Just Like You’ con cierta amargura («perdón por llegar tarde, pero estaba triste») pero sin melodramas. Si ‘Hello, I’m Right Here’ habla sobre ser rechazada por una mujer que no les corresponde, otros temas del álbum como ‘I Don’t Owe You Anything’ buscan simplemente esa «caricia» que les ha sido negada. En este sentido cabe destacar la acústica ‘Please Help Me’, que en base a una melodía preciosa, clama: «¿por qué siento que no pertenezco a ningún sitio? ¿Qué ocurrirá si me convierto en todo aquello que me juré a mí misma no ser?» No habrá pocos que se sientan identificados con su mensaje.

Calificación: 7/10
Lo mejor: ‘Hold My Breath Until I Die’, ‘I’ll Be Back Someday’, ‘I’m Know Not the Only One’, ‘Please Help Me’
Te gustará si te gusta: el emo-rock de finales de los 90 / principios de los 2000

The Strokes podrían regresar de forma inminente con ‘The New Abnormal’

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Parece que al fin The Strokes regresan de verdad, más allá de suposiciones, anuncios sin fecha de caducidad, estrenos de temas en directo (‘Ode to the Nets‘ y ‘The Adults Are Talking‘ en los últimos meses) y giras (con sustancia, eso sí) con sus hits de siempre. Hace unas horas, el grupo neoyorquino ha reaparecido en las redes sociales con una imagen –un dibujo algo abstracto, colorido y lleno de garabatos, en el que destaca la figura de un ave una obra de Jean Michel Basquiat– que parece a todas luces la portada de algo llamado ‘The New Abnormal’.

De momento, el enlace es su web que acompaña la imagen dirige al formulario para una lista de correo a la que invitan a suscribirse. Pero parece un paso más serio hacia el álbum, ya confirmado, que publicarán este 2020. Intuimos que podría tratarse del primer adelanto de ese disco, y que quizá pudieran sorprendernos lanzándolo un sábado.

Poco importa lo fallido que resultara aquel EP de 2016, ‘Future Present Past‘: la expectación ante un nuevo disco de los autores del que fuera –para esta web– el disco más crucial de la década de los 00 es grande. Al fin y al cabo, han pasado siete años de ‘Comedown Machine‘, su quinto y último álbum hasta la fecha. Su aura sigue resultando atractiva para numerosos fans y, no en vano, este 2020 llegan con la etiqueta de cabezas de cartel al festival Primavera Sound de Barcelona.

Varapalo a la industria mundial del vinilo: incendio en Apollo Masters

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Si ya se hablaba de saturación en las fábricas de vinilos, debido al pequeño pero constante auge de este formato, las noticias que llegan esta tarde desde California no pueden ser peores. Apollo Masters, una de las dos únicas fábricas del mundo que producen los lacquer master ha sufrido un grave incendio. Los lacquer master son las prensas originales de aluminio que contienen la forma precisa de los surcos de cada disco –no un tipo de barniz, como decía anteriormente y de manera errónea este artículo–, bases sobre la que se da forma luego al vinilo, por lo que es un elemento imprescindible para la producción en serie de discos musicales en ese formato.

En un comunicado Apollo Masters celebra que sus empleados estén a salvo, pero informa de que el fuego ha sido “devastador” y las instalaciones están “completamente destruidas”. Desde fábricas de vinilos como Duplication aseguran que esto es “un desastre para la industria de impresión de vinilos” y que se van a tener que reducir drásticamente las operaciones. En declaraciones a Pitchfork se ha dicho que esto va a afectar directamente «a todas las fábricas de vinilos, sellos, artistas, ingenieros, etcétera” a nivel global. Además, se informa de que la única otra fábrica que hace esta laca, está en Japón y ya estaba sobresaturada ANTES -sic- de este incendio.

En resumidas cuentas, si habéis tenido alguna dificultad para haceros con cierto vinilo que no terminaba de salir editado o llegaros a casa; o si habías notado un enorme lapso entre una edición digital y su correspondiente en vinilo, el problema no ha hecho sino agravarse con este incidente. Que a nadie le extrañe que algún lanzamiento decida retrasarse debido al incendio.

Era un gran día para el gran regreso de Lady Gaga… pero no

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Hace un par de semanas se filtraba lo que parecía que iba a ser el single de Lady Gaga, ‘Stupid Love’. Algunos usuarios desconfiaban de que una canción que sonaba tanto a ‘Born this Way’ y sobre todo a ‘ARTPOP’ pudiera ser de la Gaga de 2020. Otros entendían que esa era la gracia, pues un regreso a su sonido era lo más deseado por los «little monsters». Lo que se daba por hecho es que Lady Gaga movería ficha el 7 de febrero, tras las informaciones publicadas por una radio griega y otra francesa, pero ha llegado el 7 de febrero y se continúa esperando no solo el sencillo de la artista sino noticia alguna, confirmación o desmentido, de que el regreso de Gaga tras el pelotazo de ‘Shallow’ -con 1.000 millones de reproducciones en Spotify- y en general toda la banda sonora de ’A Star Is Born’, es inminente.

Hay quien cree que el tema no sale porque se quiere lanzar junto a su videoclip y este no está terminado. Según un “insider” en un foro (LOL), el lanzamiento de la canción no se ha adelantado porque este plan de márketing estaba muy bien atado y no se querían precipitar los acontecimientos por una filtración que no ha trascendido al público generalista. Pero lo más extraño de todo es lo buen día que era este 7 de febrero para un single de Lady Gaga. ¿Por qué no se ha aprovechado?

Sin apenas competencia internacional en cuanto a lanzamiento de discos (por supuesto salen cosas pero no hay un macrolanzamiento como los de Justin Bieber y Tame Impala la semana que viene), la canción tenía el camino allanado para destacar hoy en todas las playlists internacionales. “New Music Friday” abre con un segundo-tercer single de Justin Bieber ya dañado por la falta de impacto de los adelantos anteriores; en Reino Unido la playlist de Spotify abre con lo nuevo de Anne-Marie, y lo único que encontramos “trending” en Youtube son los vídeos de Lil Nas X, Nicki Minaj (un audio de un tema suelto) o Anuel AA. Era un gran día para un «comeback» enorme de algún artista de pop que quisiera presentar su álbum nuevo, pero una vez más, habrá que seguir esperando.

A la espera de averiguar si ‘Stupid Love’ es el nuevo gran single de Gaga, forma parte de un álbum o nada de eso, un foro de la artista abrirá esta noche «con enormes noticias» sobre su «sexto disco». Es aquí.

The Weeknd logra su primer single top 1 en Reino Unido, tras 9 años de carrera

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Corría el año 2011 cuando The Weeknd lanzaba al mercado su primera mixtape. Han tenido que pasar casi 10 años para que el proyecto de Abel Tesfaye consiga su primer single número 1 en Reino Unido, con ‘Blinding Lights’. Además, este éxito ha sido de los bonitos, de los que se cuecen poco a poco y no en la primera semana.

La canción, que apareció en nuestra lista de mejores canciones de 2019 pese a su tardía edición el 29 de noviembre del año pasado, entró al puesto 12 en Reino Unido entonces. Bajó al 17, luego al 20 y luego al 41: parecía sentenciada. Sin embargo, una vez pasada la Navidad ha remontado y ha llegado al puesto 1 en su décima semana de permanencia. La propia OCC apunta a lo extraño del «chart run»: 12-17-20-41-11-10-8-4-2-1.

Pese a que es el primer número 1 para Abel Tesfaye en las islas, no es ni mucho menos su primer hit por allí. En verdad ‘The Hills’ y ‘Can’t Feel My Face’ llegaron al número 3 en 2015 y ‘Starboy’ fue número 2 en 2016, entre algún que otro top 10. Hasta 36 canciones de The Weeknd han llegado al top 100 británico, siendo el tercer artista canadiense de la historia con más top 100 en Reino Unido por detrás de Drake (94) y Justin Bieber (59). Los tres se han beneficiado de la era en que el número de canciones por artista en el top 100 era ilimitado (ya no lo es, está restringido a tres).

The Weeknd sí había sido número 1 en álbumes en Reino Unido, en concreto con ‘Beauty Behind the Madness‘.

‘Supervision’ de La Roux gusta sin entusiasmar… pero sobre todo decepciona

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La Roux ha protagonizado esta semana unas extrañas declaraciones en las que ha decidido criticar a Ellie Goulding como si fuera 2009. Ha dicho que no tiene nada en contra de la autora de ‘Delirium’, pero que ella «no va a hacer música tan aburrida». Las palabras de Elly Jackson sonarán totalmente irónicas a quien compruebe las mediocres valoraciones que su nuevo disco, ‘Supervision’, que sale hoy viernes, está dejando en los medios especializados.

Mucho ha cambiado desde aquel excelente debut de La Roux que ganaba un Grammy. ¿O no tanto? Si ‘Trouble in Paradise‘ se dejó a muchos fans por el camino a pesar de ser un disco notable, ‘Supervision’ no plantea un escenario mucho mejor: ni sus singles han calado ni el disco, que ha tardado cinco añazos en llegar, exactamente como el anterior, está gustando mucho entre sus seguidores. En primera escucha, que un álbum de música pop deje una impresión tan endeble no es buena señal. Y la razón es sencilla: no parece haber aquí ni melodías tan magnéticas como las de ‘Uptight Downtown’ o ‘Bulletproof’ ni la variedad de aquellos dos primeros trabajos de La Roux sobre todo en cuanto a patrones rítmicos. La raquítica producción de las canciones puede ser una decisión artística, pero en pleno 2020 suena anacrónica y poco gratificante.

Las foros están dejando similares críticas a este disco, por cierto, producido por Jackson junto a Dan Carey y autoeditado. Aunque hay a quien le ha satisfecho el disco, como al usuario de nuestros foros cucu, que ha escrito «Madre mía SUPERVISION», la mayoría de comentarios no son tan entusiastas. Victornoe considera que «no está tan mal», pero critica que «todo suena muy igual» en referencia a «ese ritmillo midtempo relajado» que manda en todo el álbum, y destaca el tema ‘Everything I Live For’. Otros son más duros con ‘Supervision’ y si Apoarttc opina que es un «coñazo importante» porque «todas suenan igual y las mejores ya las había sacado», a lo que añade que «no ayuda que todas duren 5 minutos», Xanti sentencia que «el nuevo disco es la crónica de un desastre anunciado».

Opiniones parecidas encontramos en foros anglosajones como Popjustice. La impresión general que está dando ‘Supervision’ es que el sonido de La Roux no ha evolucionado en un lustro de silencio, y hay quien de hecho considera el disco «la parte 2 de ‘Trouble in Paradise'». Aunque hay fans contentos con el disco porque «a veces más de lo mismo es justo lo que busco», otra persona se muestra «fascinada por lo cutre, aburrido y repetitivo que suena en una primera escucha». Finalmente, otro usuario comparte la siguiente reflexión: «No me importa que un artista saque tres discos rápidamente uno detrás de otro sin cambiar demasiado su sonido, pero no mostrar ni un poco de evolución en 11 años de historia es, o bien holgazán, o bien prueba de que no tienes mucho más que aportar». Pronto, nuestra crítica de ‘Supervision’.

Justin Bieber salva vidas en ‘Intentions’, ¿pero puede pegársela con ‘Changes’?

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Justin Bieber saca la semana que viene ‘Changes’, la esperada continuación de ‘Purpose‘, uno de los discos más vendidos del último lustro por encima de los 5 millones de copias en todo el mundo y además muy merecidamente. Con el de hoy son 3 los temas con los que está presentando el disco. Primero llegó ‘Yummy’, un single que no sorprendía tanto como ‘What Do You Mean?’ y sin la pegada de ‘Sorry’, pero que en absoluto se ha hundido en las listas. Un mes después de su lanzamiento, continúa en el puesto 6 del global de Spotify, en el puesto 13 en Reino Unido y en el puesto 15 en Estados Unidos. Quizá por la perseverancia de «Today’s Top Hits», la canción se está entendiendo como un «grower» pese a la reticencia de mercados como el español: por aquí ‘Sorry’ fue número 1 pero ‘Yummy’ no ha pasado del puesto 23.

La recepción de ‘Get Me’ junto a Kehlani ha sido más tibia aún: ni siquiera aparecerá en las listas de esta tarde en el top 40 británico, lo que significa que en otros mercados como el nuestro lo tiene más chungo todavía. Y hoy conocemos el tercer intento, un tema junto a Quavo llamado ‘Intentions’ que -esta vez, sí- viene presentado junto a su videoclip. ‘Intentions’ es el típico medio tiempo de producción chispeante de la música urbana, y su letra es una cucada, dedicada a una chica “tan perfecta que no necesita filtro”. De nuevo, el tema carece del punto rompedor que esperábamos de Bieber tras ‘Purpose’, pero su vídeo reivindicativo, dedicado a una chica que lucha por poder finalizar sus estudios pese a que tarda 2 y 3 horas en llegar a la escuela en autobús, puede gustar, como gustó Drake como salvavidas en el sonrojante ‘God’s Plan’.

Al margen del mal gusto de contemplar a Justin Bieber como Mesías, el vídeo deja un mensaje sobre la función de la Asociación Alexandria House cuando el artista podía haberse dedicado a hacer cucamonas sin más. Ciñéndonos a lo artístico, hay que destacar lo bien que suenan ‘Yummy’, ‘Get Me’ e ‘Intentions’ seguidas, coherentes y de manera muy evidente partes del mismo todo. Kehlani habla de «química» en ‘Get Me’ y lo cierto es que la hay: ahora mismo parece improbable que Bieber se la pegue de verdad con todo esto. Igualar los números de ‘Purpose’ es cada vez más imposible, pero cada vez está más claro a su vez que estos sencillos no son tan inanes como resulta a primera vista. ¿Logrará mantener este «flow» a lo largo de hasta 16 pistas más un remix?

¿Ha valido la pena el regreso de The Pussycat Dolls tras 12 años?

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The Pussycat Dolls han vuelto y, tras aparecer en una de las canciones destacadas del último disco de Meghan Trainor, ‘Treat Myself‘ (en concreto en la divertida ‘Genetics’), presentan oficialmente su nuevo single, ‘React’, que ya habían estrenado en directo en X Factor UK en una actuación bastante espectacular y con ducha incluida.

La canción es una co-producción, entre otros, de Will Simms, productor único de ‘Lo malo’ de Aitana y Ana Guerra, aunque suena más R&B, pop y garage que reggaetón (a lo que suena en absoluto) quizá porque la cantante principal de la formación, Nicole Scherzinger, es, tras su paso por el mencionado programa de talentos, toda una celebridad en Reino Unido, curiosamente más que en Estados Unidos.

Si ‘React’ no parece un temazo de primeras (¿será un «grower»?) al menos su videoclip sí es bastante llamativo, al presentar al grupo de cantantes y bailarinas realizando el tipo de coreografía atlética por el que son conocidas dentro de varios espacios urbanos e incluso en llamas. La dirección ha corrido a cargo de Bradley & Pablo, que recientemente han dirigido los últimos clips de Lil Nas X y Nathy Peluso. ¿Ha valido la pena el regreso de The Pussycat Dolls 12 años después de ‘Doll Domination’ y 15 de su exitoso debut?