Anna Calvi, la rockera inglesa nominada al Mercury Prize, ha anunciado el primero de una trilogía de tres EPs que publicará durante 2026, en los que explorará «la identidad como metamorfosis». Es su primer trabajo después de haber sido madre.
El primero de estos EPs verá la luz el 20 de marzo y destaca por su elenco de colaboradores, que incluye a los legendarios Iggy Pop y Laurie Anderson, así como a dos estrellas modernas de la música alternativa como son Perfume Genius y Matt Berninger de The National. Por lo visto, Anna Calvi solo se rodea de lo mejor.
El EP de cuatro cortes se titula ‘Is This All There Is?‘ y ya se conoce la mitad de su contenido. El single principal es ‘God’s Lonely Man’, que trota rítmicamente en compañía de Iggy Pop, mientras que Perfume Genius participa en la pantanosa versión de ‘I See a Darkness’ (1999) de Bonnie «Prince» Billy. Ambos cortes representan las dos caras de una misma moneda.
En cuanto al resto de los temas, parece que Laurie Anderson colabora en una versión de ‘Computer Love’ (1981) de Kraftwerk, mientras que el corte titular -con Berninger- podría ser una pieza original o un cover de un clásico de Peggy Lee de 1969 que se titula de forma casi idéntica.
Calvi no publica un disco propio desde 2018, cuando lanzó ‘Hunter‘, que en 2020 reeditó bajo el título de ‘Hunted’ con colaboraciones de Charlotte Gainsbourg, Courtney Barnett e IDLES. Sin embargo, la artista ha seguido al pie del cañón componiendo para proyectos ajenos: en 2024 firmó la banda sonora de ‘Peaky Blinders’, encargándose de las temporadas 5 y 6.
La película de ‘Aída’ resiste como lo más taquillero en España por segunda semana consecutiva. Ya son casi 3 millones de euros recaudados y casi 500.000 espectadores, por lo que estamos ante uno de los fenómenos del año, sobre todo para el cine español. Medio camino ya estaba hecho, pues estamos hablando de una de las series más emblemáticas de la parrilla de lo que llevamos de siglo, y absolutamente todo el mundo recuerda a sus personajes, pero también le está beneficiando el boca oreja.
‘Aída y vuelta’ funciona a varios niveles. El primero y fundamental es el cómico. Son varias las escenas descacharrantes. Puede que el humor de la serie no fuera el más inteligente, ni siquiera llegó a ser tan brillante como las mejores temporadas de ‘7 vidas’, pero son varios los gags que despiertan las carcajadas del público, como el de la psicóloga que pierde los nervios hablando de asertividad, el del culo de Paco León o el cameo de Angels Barceló «todes nos equivocames».
En segundo lugar, la película opta por una arriesgada estructura «meta». Como desvela la larga cabecera, en esta película Carmen Machi hace de Carmen Machi, Paco León de Paco León, Eduardo Casanova de Eduardo Casanova… y así sucesivamente. Asistimos a la vez a un hipotético rodaje de un capítulo de ‘Aída’ y al capítulo de ‘Aída’ en sí mismo, que además luego se puede ver online a través de un código QR.
Esta pirueta narrativa produce algunas escenas de excelente ritmo en las que el espectador escucha una frase pronunciada por Luisma, seguida de una frase pronunciada por Paco León. Personaje y actor que le da vida, perfectamente distinguibles. León como director y co-guionista sale muy airoso de este salto mortal tras el pequeño fiasco que supuso la experimental ‘Rainbow’, y aquí da además con un final totalmente tierno y emotivo que sirve tanto para la serie como para la «vida real».
Eso nos lleva al tercer punto, una reflexión sobre el mundo televisivo y la fama que este da. Las reacciones que los actores sufren por la calle por parte de la gente van desde el cariño (el personaje que ha perdido a su hermano) al odio (los ataques homófobos a Casanova) pasando por el fan que se cree con derecho a obtener un selfie junto al actor o actriz de turno cuando le plazca, sin tener en cuenta el estado de ánimo de su «ídolo». El film contiene igualmente una reflexión sobre los límites a la hora de exprimir una serie de éxito, cuando ya los actores hasta la aborrecen, se sienten esclavos de la misma o incluso han desarrollado problemas de salud. Por eso mismo hay que respetar la única ausencia en el elenco, la de Ana Polvorosa (Lore).
Situada en 2018, cuando la serie en realidad había terminado en 2014, ‘Aída y vuelta’ es un regreso a una España que ya casi no recordamos, en la que Maxim Huerta es ministro de cultura durante unos días. La España pre-pandemia, en la que casi no se había hablado de #MeToo, una sitcom podía permitirse chistes políticamente incorrectos, profundamente racistas, o un abuso sexual durante el rodaje no era aún razón para que una ficción se cancelara. No quiero hacer spoilers, pero es raro que Pedro Sánchez no haya comentado todavía nada sobre su «aparición» en esta cinta. Al tiempo.
‘Aída y vuelta’ es un viaje en el tiempo, pero sobre todo una forma inmejorable de cerrar una serie muy querida, con un planteamiento original, muchos frentes y reflexiones abiertos, y cierto parentesco con el gran éxito de ‘The Studio‘ en Estados Unidos el año pasado.
Chappell Roan y Wednesday se encuentran entre los artistas que han comunicado el cese de su relación con la agencia Wasserman, después de que el nombre de su director, Casey Wasserman, figure en los miles de documentos publicados de los archivos de Epstein.
«A partir de hoy, ya no estoy representada por Wasserman, la agencia de talentos dirigida por Casey Wasserman», ha declarado Roan en un comunicado, añadiendo que «ningún artista, agente o empleado debería verse jamás obligado a defender o pasar por alto acciones que entran en un conflicto tan profundo con nuestros propios valores morales».
Wednesday, la banda de indie-rock liderada por Karly Hartzman y MJ Lenderman, ha escrito que «seguir estando representados por una empresa dirigida por y que lleva el nombre de Casey Wasserman va en contra de nuestros valores y no puede continuar». También Beach Bunny y Chelsea Cutler han puesto fin a su relación profesional con Wasserman. «En un momento en el que muchos de nosotros nos sentimos especialmente enfadados, impotentes y agotados por el clima de nuestro país, simplemente resulta incongruente con mis valores no alzar la voz ni tomar medidas», ha indicado Cutler en un comunicado.
La agencia Wasserman incluye clientes del tamaño de Ed Sheeran, Coldplay, Imagine Dragons, Lorde y Pharrell Williams. Además, Wasserman es el presidente de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y ya ha recibido llamados para que dimita del cargo.
Wasserman ha declarado que «lamenta profundamente» los mensajes «ligones» que intercambió con Ghislaine Maxwell en 2002, pero ha explicado que tuvieron lugar «hace más de dos décadas, mucho antes de que salieran a la luz sus horribles crímenes».
Maxwell cumple actualmente una condena de 20 años de prisión por reclutar y traficar a adolescentes con el objetivo de que Jeffrey Epstein abusara sexualmente de ellas. Epstein se suicidó en 2019 mientras estaba bajo custodia federal.
Wasserman ha subrayado, además, que «nunca ha tenido una relación personal ni comercial con Jeffrey Epstein», y que su vínculo con Epstein y Maxwell se limita a un viaje humanitario que realizó en 2002 como parte de una delegación de la Fundación Clinton.
Esta noche se celebra la primera semifinal de Benidorm Fest. Es la primera vez que el ganador no representará a España en Eurovisión, pero RTVE está echando el resto para convocar a la audiencia, y entre los artistas invitados que veremos a lo largo de la semana están Luz Casal, Fangoria y todas las ganadoras del certamen hasta ahora.
Miranda! son el grupo con más escuchas para su canción candidata, aunque en los últimos días ha crecido mucho Kenneth. Precisamente este es uno de los artistas que más han gustado a la prensa tras los primeros ensayos.
Las críticas de los ensayos han sido muy dispares. Eurovision Spain habla de «shows con un notable despliegue técnico y una factura visual limpia y minimalista difícil de ver en la televisión española con momentos a la altura de producciones europeas televisivas como el Melodifestivalen sueco, el UMK finlandés o incluso la propia Eurovisión». Considera que «RTVE demuestra músculo televisivo y una apuesta firme por la música con la quinta edición del Benidorm Fest».
Por el contrario, desde Revista Six han emitido un Reels en el que se quejan de que la primera semifinal, al menos, no ha sido tan «espectacular» como prometía, a excepción de Kenneth. También parece que sorprenderá el dúo formado por Dora y Marlon Collins, pese a no partir entre los favoritos.
Las respuestas las terminaremos de encontrar esta noche. Será, eso sí, de madrugada, a partir de las 23.00 horas y hasta pasada la 1 de la mañana, algo que ha causado una profunda decepción en nuestro foro de Benidorm Fest. Desde RTVE han contestado que este es el horario habitual del prime-time de La 1. Benidorm Fest se emite hoy martes después de ‘La Revuelta’, y el jueves, después de un partido de fútbol. La Gran Final sí será en horario decente, a las 22.00 horas de este sábado.
‘La perla’ de Rosalía recupera por sorpresa el número 1 de la lista española pese a que no lideraba la tabla semanal de Spotify España. La bachata ‘Dardos’ cae al top 2, pero lo cierto es que los números del top 3 al completo están muy igualados.
Desde hace unos días, ‘Superestrella’ de Aitana ha vuelto a subir al número 1 de Spotify España, y lleva ahí instalada varios días seguidos. Esta podría ser su semana definitiva, pues también es número 1 de Los 40 Principales, y su mayor enemigo parece Apple Music, donde rondaba más bien el número 4, y además ahora ha bajado hasta el top 8 por el huracán post-Super Bowl de Bad Bunny.
Sería simbólico que Aitana consiguiera su primer número 1 en solitario en mucho tiempo tras haber ocupado el 2º puesto demasiadas semanas con este espontáneo viral. Además, ‘6 de febrero‘ también quedó atascada en el puesto 2, y lo mismo pasó en su momento con ‘Los Ángeles’. ‘Superestrella’ ha sido número 1 en Spotify España un total de 8 días de momento, repartidos entre 2025 y 2026, pero al final siempre ‘La perla’ o ‘Dardos’ se ha interpuesto en su camino. Veremos si esta semana lo consigue o tiene ahora la mala suerte de perder contra Bad Bunny.
En cuanto a las entradas oficiales en Promusicae, ‘Dios los bendiga’ de Saiko y Tito El Bambino es la más alta, llegando al puesto 38. Sin embargo, parece que será su máximo. En el puesto 40 está el remix de ‘Seteadora’ de Laja con JC Reyes, que ha aguantado mejor en los últimos días en plataformas.
En los últimos puestos encontramos ‘Te capie’ de Dei V (top 99) y también dos artistas anglosajones que están peleando por asentarse entre el público español. Olivia Dean mete «So Easy» en el puesto 95, y además ‘Man I Need’ sube del 99 al 65, su máximo; y sombr aparece en el top 100 con ‘Back to Friends’.
Camino a ‘Manual de belleza’, su nuevo disco, Rodrigo Cuevas ha publicado primero un dúo con Massiel y ahora un EP llamado ‘Llagares’. Son 3 nuevas canciones que además vienen presentadas por un corto de 18 minutos inspirado en el programa ‘Cantares’ de Lauren Postigo. Dirigido por Jorge Rojas, cuenta con una Rossy de Palma en su versión más histriónica.
Las grabaciones de ‘Llagares’ oscilan entre la mirada a la tradición del pasodoble ‘Sácame a bailar’, que incluye la voz de Ana Belén y un crédito de co-autor para Víctor Manuel; y la electrónica de ‘Asturcón’. Zahara y Martín Perarnau IV figuran como programadores de esta última, que también cuenta con un tipo de cuerdas bastante trip-hop.
El corto devanea entre la performance, el documental (se le pregunta al pueblo asturiano sobre lo que opina de Rodrigo Cuevas, uno dice que no canta mucho), la entrevista y la comedia. Hay un componente sexual y también de autoparodia.
Ese carácter cómico se refleja en el tema que escogemos como Canción del Día, ‘Una muerte ideal’. Se trata de una colaboración con Grande Amore, muy marcada por el tipo de sintetizadores y melodías que suelen gastar los gallegos. Le sientan como un guante a Rodrigo Cuevas, que en el vídeo durante un momento convence en su faceta más superestrella electropop, más The Weeknd.
Este tema imagina la muerte de Rodrigo Cuevas, que se manifiesta encantado de encontrarse con «Lina Morgan, Juan Gabriel o Rocío Jurado», así como confiado de «entrar en el cielo» pese a los pecados cometidos. Además, se mantiene cierto poso en la tradición gracias a la colaboración añadida del coro. También colabora Mapi Quintana. La presentación en vivo frente a tan improbable público acaba como no te imaginas.
Rodrigo Cuevas ha anunciado las primeras fechas de su gira y algunas entradas están ya disponibles. Otras lo estarán próximamente. Detalles, en su web, que se llama rodrigocuevas.sexy.
En la víspera de su esperadísima actuación en el descanso de la Super Bowl y después de ganar el Grammy a Álbum del Año, Bad Bunny ha vuelto al número 1 de la lista española de discos con ‘Debí Tirar Más Fotos’. El álbum llega a su 7º disco de platino. Siendo la del puertorriqueño la actuación de Halftime más vista de la historia del evento, puede que el aclamado disco continúe alguna semana más en el primer puesto. Además, este 6 de febrero se acaba de publicar el vinilo oficial de ‘Debí tirar más fotos’ por primera vez.
A Bad Bunny le siguen Rosalía, Hijos de la Ruina, Aitana y Quevedo, pero no es hasta el puesto 17 que encontramos a quien ocupaba el número 1 la semana pasada. ‘How Did I Get Here’ de Louis Tomlinson ha pasado del top de la lista al puesto 17. Por otro lado, la entrada más fuerte de la semana es para la banda sonora original de la temporada final de ‘Stranger Things’, llegando al puesto 23.
‘Octane’ de Don Toliver y la recopilación de ‘Number Ones’ de Michael Jackson también han entrado en la primera mitad, en los puestos 38 y 46, respectivamente. El Rey del Pop vuelve a las listas por el reciente tráiler oficial de su biopic, que estará en cines este mismo abril.
En la segunda mitad de la lista encontramos a Nicky Jam en el número 60 gracias a ‘Bohemio’. Por otro lado, Ángel Stanich entra en el puesto 65 tras el lanzamiento de ‘Por La Hierba’.
Rafael Amador, guitarrista, compositor, cantaor y pionero del flamenco fusión como miembro de los grupos Pata Negra y Veneno, ha fallecido en Sevilla a los 65 años. Así lo ha informado su familia a EFE. Este estaba acompañado de su hermano Diego Amador, su hijo Rafael y «muchos seres queridos».
La vida musical de Rafael siempre ha estado ligada a la de su hermano, Raimundo Amador, ambos siendo grupos del visionario grupo Pata Negra, conocidos por su fusión del flamenco, el blues y el rock. Kiko Veneno también ha sido una de las figuras clave de su carrera, al formar ambos hermanos parte de la banda Veneno, artífices del clásico de 1977 del mismo nombre.
Al año siguiente, Rafael fundó Pata Negra, actuando como principal compositor y dando lugar a varios trabajos, como ‘Blues de la Frontera’ (1987), ‘Guitarras Callejeras’ (1985) y ‘Rock Gitano’ (1982). El último concierto del grupo tuvo lugar en la sala Zeleste de Barcelona en 1989, consagrándose como una de las bandas más importantes para el flamenco fusión.
Durante los años siguientes, Rafael continuó su carrera en solitario, pero manteniendo el nombre de Pata Negra en sus proyectos. Llegó a publicar los discos ‘Inspiración y locura’ (1990) y ‘Como una vara verde’ (1995). En 2015, recibió un homenaje a su trayectoria en el que participaron sus hermanos Raimundo y Diego, Kiko Veneno, Tomasito, Diego Carrasco y Esperanza Fernández, entre otros.
Bad Bunny ha logrado tener el cuarto show de la Super Bowl más visto de la historia, con 128 millones de espectadores en directo, y se ha erigido como un momento cultural que recordaremos durante años. El ‘All American Halftime Show’ de Turning Point USA, organización fundada por Charlie Kirk en 2015, ocurrió al mismo tiempo. Era la alternativa MAGA al espectáculo «woke» de Bad Bunny. ¿Fue un éxito? Por supuesto que no.
Estados Unidos es, en estos momentos, un país tan divido que han sido necesarios dos espectáculos diferentes para el descanso de la Super Bowl. Uno ha tenido a una de las mayores estrellas de la historia, que ha decidido mandar un mensaje de unión al continente americano. El otro ha tenido a Kid Rock, que tuvo su gran momento de popularidad hace casi 30 años y está orgulloso de tener una peineta dibujada en la cola de su jet privado. Este ha revindicado cosas como La Biblia o el tabaco de mascar. Vale, esto último no, pero lo primero por supuesto que sí.
El espectáculo MAGA de la Super Bowl tuvo un total de 6,1 millones de espectadores simultáneos, los mismos que el puertorriqueño pudo tener en 30 segundos de su show. En YouTube, aunque el espacio cuenta con 20 millones de reproducciones, la mayoría de los comentarios referencian los importantes mensajes transmitidos por Bad Bunny.
Kid Rock era el headliner del espectáculo, pero no se trataba de la única actuación musical. Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett eran los artistas que se tenían que encargar de amenizar la velada, lo cual hacía falta con creces. Si te estás preguntando quién es esta gente, es normal. Todos son cantantes de country de segunda, más bien tercera, y son el tipo de persona que te imaginas. En 2023, Gilbert aplastó una lata de cerveza Bud Light en el escenario después de que la marca patrocinase un post de Instagram de una mujer trans. Y se creerá activista.
Estaba claro que el show de Turning Point no podía competir con la grandísima producción de la NFL o simplemente el alcance masivo de Bad Bunny, y esto se vio claro en los problemas que hubo para llenar la sala. A nadie le sorprende. Seguro que hay muchísimos votantes de Trump que están de acuerdo con las ideas promovidas en el Halftime de Kid Rock, pero seguro que hay muchísimos más que han preferido el show mainstream a este desfile de desconocidos y glorias pasadas.
Y de espectáculo tuvo poco. El evento comenzó con una versión a guitarra eléctrica del himno estadounidense. El cliché del cliché y Jimi Hendrix retorciéndose en su tumba. La gran actuación de la noche tampoco estuvo a la altura, aunque a nadie le sorprenda. No es que Kid Rock ni se dignase a cantar ‘Bawitdaba’, uno de sus mayores hits, sino que ni siquiera se esforzó en hacer playback. Es bizarro de ver.
El resumen de todo esto lo clavó Kacey Musgraves en un acertado tweet sobre la memorable actuación de Bad Bunny en la Super Bowl: «Eso me ha hecho sentirme más orgullosa de ser americana que cualquier cosa que haya hecho Kid Rock en su vida».
Kid Rock lip-syncing the whole Bawitdaba in jorts like it's 1999 but the energy's stuck in 2003. MAGA's 'All-American' halftime alternative somehow managed to be even more fake than the accusations they throw at everyone else 😂 pic.twitter.com/5VBIfPIJ4g
Lisasinson llega a su tercer álbum con un nuevo cambio de formación. Ya no está en la banda la bajista Paula Barberán, aunque sí aparece aún en los créditos de este ‘Desde cuándo todo’. El proyecto de Míriam Ferrero, que se dio a conocer hace unos años con el hit ‘Barakaldo’, entrega un pop-rock sencillo, desenfadado, que puede llegar en cualquier momento a esos millones de oyentes que devoran la música de Dani Fernández.
Inspirado en letras de autoras como Cris Lizarraga, Beatriz Serrano, Anna Pacheco, Marina Garcés, Emily Austin, Lucía Lijtmaer o Raquel Congosto, ‘Desde cuándo todo’ es un álbum que habla de «los cambios, la pérdida, la ciudad, recuperar la ilusión y disfrutar del momento». En uno de sus temas señeros llega a aseverar: «Deberíamos haber leído a Cris Lizarraga antes», refiriéndose a la escritora y miembro de Belako.
Estas canciones hablan de cómo ocultamos nuestros sentimientos y de dónde puede venir eso. Termina ‘Me acostumbré’ diciendo: «nunca vi llorar a mamá / se escondía cuando todo iba mal». La dupla ‘Decidí desaparecer’ y ‘Estuve en Valencia y me acordé de ti’ habla de la necesidad de viajar para olvidar algo que nos duele y de tratar de escapar de una misma. Una de las más pegadizas es ‘No quiero envejecer’, cuyo estribillo se construye a través del verbo «fenecer».
Aunque Elefant no lo especifica tanto, por supuesto el desamor es otra de las temáticas favoritas de Lisasinson. ‘Te vienes o te quedas’ repite errores de una relación de la que no conseguimos aprender nada. Y por ahí van también los tiros en los dos singles principales, que aparecen al final del álbum replicados en forma de remix: ‘Quiero que perdamos la cabeza (otra vez)’ y ‘Deberíamos vernos más’, este último finalmente en compañía de La Casa Azul.
En ese sentido, es ‘Lanzarote‘ la composición que más destaca, pues entre una docena de composiciones similares, logra diferenciarse con una vena más melancólica. Es de largo su canción más bonita. Un recuerdo de un viaje a la isla lleno de nostalgia («yo iba de copiloto y todavía me querías»), y de una relación que se desmoronó como el mundo («nunca supimos si queríamos lo mismo»).
Lisasinson actúa este 14 de febrero en Madrid. Después vendrán Valencia y Barcelona.
Martin mantiene el número 1 de JENESAISPOP una semana más, conteniendo a Harry Styles, que a su vez intercambia posiciones con Jessie Ware. Tras su presentación y triunfo en los Grammys, Olivia Dean es la entrada más fuerte, casi empatada con Bruce Springsteen. Otros que logran llegar al top 20 con María Escarmiento, Ladytron, Fcukers y paco te quiero.
dani dicostas ha promocionado ‘Amores pasajeros‘, nuestro penúltimo Disco de la Semana, con adelantos como ‘Clímax’ y ‘Estadios’. Ahora mismo su canción más escuchada es ‘Ya no llueve’, el «focus track» del día de salida, que escogemos como Canción del Día para este lunes.
En una entrevista reciente, dani nos contaba que ‘Ya no llueve’ salió de un momento de bajona: «Nació hace un par de años en casa. Yo no estaba pasando el mejor momento. Llevaba ya tres años con el proyecto, hacía un año que había sacado ‘Postdata’, no tenía bolos, no tenía un proyecto nuevo… y fue un momento de darme cuenta realmente de lo complicado que era sacar esto adelante. Tengo un equipo, una familia y buenos amigos, pero me sentía sola en el sentido de «si yo no tiro de esto a tope, ya está, se acaba aquí»».
Continúa: «me empecé a sentir como nunca me había sentido, me encerré mucho. Me costaba mucho también ir a eventos sociales de música, porque no encontraba tampoco cuál era mi lugar. No quería estar en lugares donde yo ubicaba a todo el mundo, pero yo no me ubicaba a mí. Lo bueno es que empecé a trastear con Logic. Pasaba muchísimas horas con el ordenador jugando con las canciones y gracias a eso empecé a maquetar algunos temas y ahí nacieron las primeras demos de lo que es hoy el disco. Una de las primeras fue ‘Ya no llueve’».
No obstante, luego decidió abrir ventanas, por lo que la canción va abriéndose a su vez: «‘Ya no llueve’ es la canción más oscura de todo el disco y aun así se va abriendo y acaba siendo muy luminosa. Me gusta jugar con eso: emociones más profundas o tristes, pero con las canciones transformarlas en otra cosa».
dani dicostas está efectivamente abrumada en la primera parte de la canción, muy alicaída: «Llevo días mirando por la ventana / en pijama no salgo de mi morada / Esa angustia que me tiene encarcelada / Y hace días mis amigas no me llaman». Sin embargo, el ritmo electropop invita a saltar a la pista de baile. La guitarra eléctrica es el instrumento que termina de intentar abrir, primero protagonizando un puente enrabietado y luego a través de un solo desquiciado. «Que alguien me diga que ya no llueve más» es el estribillo que solo admite buenas noticias por respuesta.
dani dicostas actúa el 21 de febrero en Madrid y el 28 de marzo en Vigo.
5 minutos que dieron tanto de sí como para introducir fragmentos de ‘Good Riddance (Time of Your Life)’ (que sonó en versión orquestada instrumental durante un desfile), ‘Holiday’, ‘Boulevard of Broken Dreams’ y ‘American Idiot’. Dejaron de lado, por tanto, su gran hit de los 90, ‘Basket Case’, para decantarse por una reivindicación de su disco millonario de los 2000, ‘American Idiot’, que además celebró su 20º aniversario hace un par de años.
Eso sí, Billie Joe Armstrong renunció a incorporar la frase «I’m not part of the MAGA agenda» que sí ha pronunciado en conciertos recientes en burla al lema popularizado por Donald Trump, «Make America Great Again». Es decir, evitó el conflicto político, que le ha enfrentado al presidente de Estados Unidos en los últimos tiempos, apostando por la familiaridad del evento deportivo, para todos los públicos. Podéis ver la Super Bowl de Green Day en Youtube.
Esta ha sido la semana más importante de la carrera de Bad Bunny. Nada más hacer historia ganando el Grammy a Álbum del Año con un disco completamente en español, el artista puertorriqueño ha plantado cara a las políticas de Trump y ICE exhibiendo la cultura puertorriqueña en el escenario más grande del mundo a la vez que lanzaba un mensaje de unión por el continente americano. Benito hizo el amor, y no la guerra, en su actuación en la Super Bowl.
Bad Bunny fue más elegante que Kendrick Lamar en su crítica a los Estados Unidos. En vez de vestir a Samuel L. Jackson de Tío Sam, el puertorriqueño optó por no hacer ninguna referencia directa a Trump o los escuadrones de ICE, combatiendo el odio y la ignorancia con unidad y exposición. Por eso, la actuación se sintió tan grandiosa como importante. Hubo hasta una boda –totalmente real– en mitad del set. Eso sí que es un baile inolvidable.
Ahí está el comienzo del show con los campos de cañas de azúcar (en verdad personas reales), los trabajadores con la pava (el sombrero de palma puertorriqueña), el puesto de piraguas (bebida tradicional de Puerto Rico), el juego de dominó, el salón de manicura… Todos parte del orgullo cultural del país boricua, celebrado por cameos de gente como Karol G, Cardi B o Pedro Pascal.
Esto, por no hablar de todos los estilos musicales autóctonos, las reivindicaciones de Daddy Yankee y Don Omar, la transformación de ‘Die With A Smile’ en una salsa o la aparición de Toñita, dueña del Caribbean Social Club de Nueva York. Ricky Martin cantando ‘LO QUE LE PASÓ A HAWAII’ es una declaración política en sí misma, y no solo por la temática de la canción, siendo este el primer puertorriqueño en conseguir un éxito masivo en el mercado estadounidense. Sin Ricky Martin no habría Bad Bunny, así de claro.
Bad Bunny -vestido de Zara- aprovechó muy bien su tiempo, constantemente mandando mensajes de inspiración al público estadounidense antes del gran final. Este tuvo un bonito momento feminista durante ‘Yo Perreo Sola’ en el que que imaginó a «las mujeres en el mundo entero, perreando sin miedo». Animó a todo aquel que estuviese viendo el espectáculo a creer en sí mismo y hasta le prestó un Grammy al niño que está viendo el famoso discurso de «ICE out» junto a su familia. Su yo del pasado, probablemente.
Hay quien dice que también puede ser una referencia a Liam Conejo, el niño de cinco años detenido por ICE en Minneapolis y reconvertido en todo un símbolo. Lo seguro es que no era él sino el actor Lincoln Fox Ramadan, que ha agradecido en sus redes sociales. Todavía, Trump tiene la poca vergüenza de decir que Bad Bunny es un mal ejemplo.
Sin embargo, el momento más importante de la actuación llega en el tercio final. Mientras suena la instrumental de ‘CAFÉ CON RON’ y la fiesta se apodera del set, Bad Bunny suelta: «God bless America». Una frase que siempre suele usarse para referirse solo a Estados Unidos. Debe haber muchos ciudadanos estadounidenses convencidos de que América es solo un país, y Bad Bunny evidencia esta estupidez enumerando hasta 26 naciones del continente. Es un momento totalmente épico, que incluye tres declaraciones políticas al mismo tiempo.
La primera es una reivindicación puramente visual: las banderas de Estados Unidos y Puerto Rico desfilando una al lado de la otra. No es ninguna casualidad. La segunda está escrita en el balón de fútbol americano que tiene Benito en las manos, que incide una vez más en el mensaje principal: «Juntos, somos América». En las pantallas del estadio, la clave de toda la actuación: «Lo único más poderoso que el odio es el amor».
Bad Bunny ha realizado una histórica actuación en el intermedio de la Super Bowl, con una gran celebración de la cultura boricua y, en general, del continente americano. A Donald Trump esto no le ha gustado nada. Así lo ha dejado claro en un mensaje en redes, describiendo el show como «un insulto a la grandeza de América».
«El show de la Super Bowl ha sido absolutamente terrible, uno de los peores de la historia», ha declarado Trump al comienzo de su mensaje. Este asegura que la actuación de Bad Bunny está en contra de la «grandeza» estadounidense y que no representa «nuestros estándares de éxito, creatividad o excelencia». ¿Se estará refiriendo a Kid Rock?
Trump continúa demostrando su creencia de que todos son tan ignorantes como él, asegurando que «nadie entiende ni una palabra de lo que está diciendo» y que los bailes mostrados son «asquerosos», mencionando que es una mala influencia para «niños viéndolo en Estados Unidos y alrededor del mundo». Finalmente, antes de fardar sobre el mercado de valores estadounidense, Trump describe todo como «una bofetada en la cara a nuestro país».
Donald Trump reacts to Bad Bunny's historic #SuperBowl Halftime Show:
“It makes no sense, is an affront to the Greatness of America, and doesn't represent our standards of Success, Creativity, or Excellence. Nobody understands a word this guy is saying, and the dancing is… pic.twitter.com/79SaEdmCsA
Bad Bunny ha convertido su actuación de la Super Bowl en toda una celebración de la cultura latina, eligiendo combatir el odio de ICE y Trump con puro amor. La performance del puertorriqueño ha incluido las colaboraciones de Lady Gaga, con una versión salsera de ‘Die With A Smile’, y Ricky Martin, que ha interpretado ‘LO QUE LE PASÓ A HAWAII’.
El Levi’s Stadium de Santa Clara (California) esperaba con emoción el turno de Bad Bunny, que empezó su set con ‘Tití Me Preguntó’ en medio de un campo de lo que parecen cañas de azúcar. Mientras ‘Yo Perreo Sola’, ‘EoO’ y ‘VOY A LLEVARTE PA PR’ suenan una detrás de otra, el puertorriqueño deja claro que «están escuchando música de Puerto Rico».
En ‘MONACO’, sustituye la letra de la canción por unas palabras de inspiración («Mi nombre es Benito Martínez Ocasio y si estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí, y tu también deberías de creer en ti») para pasar directamente a una boda que, según informa Variety, no era de pega. Es aquí cuando Lady Gaga deleita con la inesperada versión de ‘Die With A Smile’. El momento en el que Bad Bunny y Gaga bailan juntos durante ‘BAILE INVOLVIDABLE’ es maravilloso.
Después de una serie de cameos -Karol G, Pedro Pascal, Cardi B o Jessica Alba- en la icónica casita de Bad Bunny, ‘NUEVAYOL’ recuerda a la población boricua de la ciudad estadounidense, con una aparición de la mismísima Toñita, mencionada en la letra del tema. Es entonces cuando Ricky Martin toma la palabra para cantar ‘LO QUE LE PASÓ A HAWAII’, junto a las ya tan reconocibles sillas de la portada de ‘Debí Tirar Más Fotos’.
El momento más reivindicativo llegó en ‘CAFÉ CON RON’, mientras Bad Bunny recontextualiza la famosa «God bless America» para incluir todos los países del continente, desde Chile hasta Guyana, a la vez que es respaldado por todas estas banderas. Al final, un mensaje claramente dirigido a Trump y ICE en el balón de Bad Bunny, mientras la bandera estadounidense y la puertorriqueña desfilan mano a mano: «Juntos, somos América».
Al principio de la velada, Green Day realizó un medley de canciones de ‘American Idiot’ y Charlie Puth se encargó de cantar el himno nacional al piano. Por otro lado, Brandi Carlile y Coco Jones interpretaron ‘America The Beautiful’ y ‘Lift Every Voice and Sing’, respectivamente.
Dos artistas que se conocen muy bien lanzaron single este fin de semana, casualmente. Por un lado, Calvin Harris publica ‘Release the Pressure’, su inesperada colaboración con la banda de indie-rock Kasabian. Por el otro, Ellie Goulding presta su voz a ‘Don’t Want Your Love’ de ILLENIUM. Ambas producciones están claramente destinadas a la pista de baile, pero una funciona y la otra no.
Calvin Harris y Ellie Goulding han formado una pareja musical muy lucrativa: sus colaboraciones ‘I Need Your Love’, ‘Miracle‘ y, sobre todo, ‘Outside’ han sido enormes éxitos. El más reciente, ‘Free’, lanzado en 2024, no igualó su repercusión.
En estas dos novedades se percibe a Calvin y Ellie en diferentes grados de inspiración. Harris acierta plenamente colaborando con Kasabian en ‘Release the Pressure’. La unión es inesperada y puede percibirse como fresca y novedosa, ya que la voz de Tom Meighan -cantante de Kasabian- suena cómoda dentro de este contexto de house con matices de drum n’ bass. ‘Release the Pressure’ es un eficiente hit para la discoteca, pero suficientemente melódico como para seducir a los fans del pop.
‘Release the Pressure’ es el típico bop house que los británicos se comen con patatas. Y mejora considerablemente la propuesta country de ‘Smoke the Pain Away‘.
Goulding, sin embargo, no entrega su colaboración dance más interesante en ‘Don’t Want Your Love’, a pesar de que el tema está co-escrito por Charli XCX. Mientras que ‘Miracle’ resultaba tremendamente influyente por su recuperación del trance de los noventa, e ‘Hypnotized‘ lograba viralizarse en TikTok gracias a su elegancia y propuesta visual, ‘Don’t Want Your Love’ recurre al subidón fácil y a los acordes «épicos» más típicos imaginables. La mejor parte de ‘Don’t Want Your Love’ es que, al menos, Goulding saca su vozarrón a relucir, como la diva dance que es.
Nuestro nuevo Disco de la Semana va a ser ‘Laughter in Summer’ de Beverly Glenn-Copeland. Diagnosticado con demencia en 2024, Beverly ha podido realizar el álbum junto a su pareja desde hace décadas, Elizabeth, y juntos lo presentarán en Primavera Sound. Les toca el sábado 6 de junio.
‘Laughter in Summer’ es una celebración del amor de pareja, del amor de su público, y también del propio repertorio de Beverly Glenn-Copeland, que tiene 82 años y ha publicado álbumes desde 1970. Artistas como Romy o Sam Smith han reconocido en Beverly una influencia musical fundamental, así como un activista de los derechos LGTBIQ+. En 2002 se reconoció como hombre trans.
La gran joya de su repertorio es ‘Keyboard Fantasies’ (1986), y hace verdadero honor a su nombre, como es visible en la espléndida ‘Let Us Dance’, una de las piezas más pop de aquel trabajo.
En este nuevo disco revisita aquel clásico perdido (como hace unos años hizo Arca), pero despojándolo de sus sintetizadores y de su carácter exótico. Abriendo y cerrando ‘Laughter in Summer’ en lo que ha llamado «movimiento 1» y «movimiento 2», ahora ‘Let Us Dance’ es una canción de pop de cámara, orquestada y delicada, que haría maravillas como banda sonora de una bonita película sobre el paso del tiempo. El álbum ha sido, en general, grabado en tomas únicas.
La petición «déjanos bailar» se convierte en una celebración de la libertad y en una reivindicación musical. La nota de prensa de PIAS habla muy poco de música: es un repaso de la historia de amor entre Elizabeth y Beverly, desde el día en que ella le vio actuar en un bar de Toronto, a los 19 años, sin saber quién era, quedando maravillada.
10 años después, le preguntaron si conocía a Beverly Glenn-Copeland y respondió que no, pero le pasaron 2 canciones, que escuchó compulsivamente mientras estaba embarazada, de las cuales decidió versionar ‘Hold On’. Comenzaron a colaborar en vivo y desde entonces no se han separado.
Elizabeth quiere «abiertamente que el mundo muestre amor a Glenn, que le muestre cómo le ven, cuánto le necesitan». Os dejamos también con un directo reciente de ‘Laughter in Summer’, otro de los temas de este álbum.
Mariah Carey ha sido una de las artistas protagonistas de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, celebrados en las ciudades italianas de Milán y Cortina d’Ampezzo. La artista estadounidense interpretó para la ocasión un medley del clásico italiano ‘Nel blu dipinto di blu’, más conocida como ‘Volare’, y ‘Nothing Is Impossible’ de su último disco.
En una entrevista con Vogue posterior al evento, Carey confesó que la oportunidad de actuar en el estadio San Siro de Milán «genuinamente se sintió como un sueño hecho realidad»: «Es uno de los más grandes y esperados eventos deportivos y ser parte de un momento que une el mundo es un gran honor», contó a la revista. Sin embargo, no todo fueron rosas en la actuación de la artista.
Lo mejor
La elección musical no dejó indiferente a nadie. Los arreglos de cuerda de ‘Nel blu dipinto di blu’, una de las canciones más icónicas de la música italiana, fueron absolutamente preciosos. Unidos a la maravillosa voz de Carey, que añade unos geniales giros melódicos en el estribillo, firman una interpretación de 10. Y además con sorpresa. Es imposible no perder la cabeza con la agudísima nota final que une el himno italiano con ‘Nothing Is Impossible’, del reciente ‘Here For It All’.
A la vez, Mariah está sirviendo looks. Esta apostó totalmente por el glamour italiano con un vestido de Roberto Cavalli hecho a medida y diseñado por Fausto Puglisi. En definitiva, la actuación fue un espectáculo para los sentidos.
Lo peor
En la misma entrevista con Vogue, Carey explicó que ‘Volare’ es una de sus canción favoritas y que «aprender a cantarla en italiano fue un verdadero desafío». Un desafío fallido, en cierta medida. Cuesta creer que la artista aprendiese algo de italiano para la actuación, ya que se nota demasiado que está leyendo la letra en la pantalla, en la que estaba escrita fonéticamente: «Nell blue Dee-peen-toe D Blue», se veía en un vídeo en nuestro foro.
Por esta misma razón, quizás con la intención de concentrarse a tope, Mariah Carey estuvo totalmente tiesa. Seguramente esto sea lo que más llama la atención de la actuación. Carey no se mueve del sitio en ningún momento y, prácticamente, sus únicos movimientos fueron mirar alrededor y saludar al final del número. Lo peor es que la gente hablará más de esto que de la gran interpretación vocal de la artista.
Pocas bandas hay más fieles a su marca que Joyce Manor. Los californianos llegan a su séptimo álbum con una manera de hacer las cosas muy consolidada. A lo largo de sus más de 15 años de carrera, su sonido ha ido evolucionando muy paulatinamente. Ante todo, son y siempre han sido un grupo pop punk -antes de que hubiera ningún revival del género-, uno que prioriza la inmediatez de un buen estribillo por encima de la construcción progresiva de las composiciones.
En ‘I Used to Go to This Bar’, las canciones vuelven a ser brevísimas pero increíblemente efectivas para el poco tiempo en el que se extienden. En tan solo 19 minutos, el grupo dice todo lo que tenía que decir, y el regusto final que deja lo respalda. Sacia lo necesario para que uno no se quede con hambre, aunque sin llenarte hasta sentir que explotas. Una labor nada sencilla, pues no sería extraño quedarse corto ante una duración tan escueta, pero Joyce Manor son expertos en ejecutar ideas con una concisión poco común.
Temáticamente el álbum transita por territorios oscuros, como la pérdida o la depresión, con letras que van revelando sus capas conforme avanzan, como en el corte titular, donde Barry Johnson recuerda los tiempos en los que solía ir al bar de al lado de su casa, un bar corriente sin ningún atractivo particular más allá de la conveniente distancia a la que se situaba. En el segundo verso revela que el amigo que desearía que estuviera con él allí ha fallecido. “El tiempo pasa muy despacio”, canta Johnson, envolviendo a la canción en una triste nostalgia que contrasta con su energética melodía power pop.
En ‘All My Friends Are So Depressed’, la banda lidia con la apatía del día a día y se plantea cuestiones existenciales como “¿Por qué existir? ¿A quién coño le importa?”. En ella abandonan por un momento su espíritu punk para invocar a The Smiths en una canción jangle pop donde hasta la voz del cantante recuerda a la de Morrissey. No se encuentra entre lo más interesante del álbum, pero sí funciona como una agradable modificación de la fórmula y, por supuesto, sigue siendo enormemente pegadiza. Aunque no es tan potente como la adictiva ‘I Know Where Mark Chen Lives’, un himno emo para cantar hasta dejarse la voz, o ‘Well, Whatever it Was’, con su atractivo sonido californiano.
Algo más calmada es ‘All You Put Me Through’, que enamora con una línea de bajo que se repite y un precioso riff de guitarra en un estribillo melódico, cargado de dulzura y tristeza, ante el que resulta difícil no caer rendido. Justo después, en ‘The Opossum’ la banda vuelve a sus ritmos rápidos y a sus juegos guitarreros, y en ‘Well, Don’t It Seem Like You’ve Been Here Before’ abogan por la colectividad en un estribillo cantado a varias voces y añaden pequeños tonos country al final con un pasaje de armónica. La gran ‘Grey Guitar’ clausura el álbum con nostalgia: ante la imposibilidad de volver atrás y recuperar lo que perdimos, no queda más remedio que seguir tocando esa guitarra gris.
Tras siete álbumes, Joyce Manor no quieren inventar la rueda, y está claro que no lo intentan en ‘I Used to Go to This Bar’, pero su capacidad para crear melodías pop permanece intacta. Como cada disco del grupo, nada más terminar, querrás volver a él. ¿Acaso no es eso un indicativo de calidad? Como dicen en inglés, si algo no está roto, no lo arregles.
Desde que salió de la universidad, Gus solo ha hecho música. Nacido en Venezuela y residiendo en Madrid desde 2021, el joven cantante y productor apuesta por un pop directo, sin rodeos, que bebe de la música italiana en sus melodías y de gigantes como The Weeknd o Aitana en su cuidada producción.
El venezolano acaba de lanzar el EP ‘QUIZÁS INCLUSO MAÑANA’, formado por 7 canciones que van desde el pop alternativo hasta las baladas acústicas. Sirve también como pieza de acompañamiento al proyecto que lanzó hace dos años, ‘Y SI SE ABREN LOS CIELOS’, pero eso ya nos lo cuenta él. Hablamos con Gus sobre el éxito temprano, la evolución de la figura del productor y la escena musical en Venezuela.
¿Tienes propósitos para 2026?
Tengo muchos. El año pasado viajé muchísimo y este quiero viajar más. Tiene un doble sentido, porque durante toda mi vida siempre he sido muy de rutina y sigo siendo así. El año pasado hice un esfuerzo constante de, si me decían ahorita vamos a un sitio, iba. Vente mañana a Barcelona a una asociación, vamos. Salir de la rutina. Acabé haciendo mucho eso y creo que las mejores cosas que hice el año pasado salieron de ahí, de aceptar planes y salir de la ciudad.
Cuando se te presentaban antes estas oportunidades, ¿no te apetecía tanto?
Sí, por ahí van los tiros. Prefiero mantenerme a mi ritmo, y terminaba diciendo que no a cosas de las que no sabía qué había al otro lado. El año pasado lo cambié y me fue increíble, pero sí, creo que mi propósito principal es viajar mucho y tomarme las cosas de forma más lenta.
Has elegido la industria correcta para eso (risas).
Sí, la mejor. Es cierto que hay un arte en hacer algo con cariño y lento. Es medio filosófico, pero quiero disfrutar lo que estoy haciendo porque se va muy rápido. Ayer era enero de 2025 y ahora estoy entrando en el 2026.
Me da la sensación de que para nuestra generación todo va muy rápido.
Yo creo que por eso tenemos la obligación de marcar el ritmo, porque si no se va.
Tu EP ha sido lo primero que he escuchado de ti. ¿Dirías que es un buen punto de entrada?
Creo que sí, sobre todo porque es variado, tiene distintos colores. Yo me sentiría a gusto con esa primera introducción mía.
Leí que cogiste el título de un tweet, ¿puede ser?
Sí. Hay un artista visual, creo que es argentino y montó una foto de un grafiti que hizo que decía: «Un día de estos, quizás incluso mañana». Y yo: ¡Guau! La explicación que le doy es que en 2024 saqué otro EP que se llama ‘Y SI SE ABREN LOS CIELOS’, entonces para mi hay una cara A y una cara B. Juntos son ‘Y SI SE ABREN LOS CIELOS, QUIZÁS INCLUSO MAÑANA’. ¿Y si lo mejor que te puede pasar llega mañana mismo? Nunca sabes cuándo va a llegar eso, ese milagro o esa bendición.
¿Te mola Lil Yachty? Tiene un disco… el de ‘Let’s Start Here’.
Claro, mi canción favorita es ‘drive me crazy’, que está en ese disco. Es una locura.
Está el interludio en el que dice: «You never know how close you are to success».
Por ahí va. Y no es solamente el éxito. O sea, ¿cuántas veces estás en tu vida, pasan los años y piensas que ese fue tu mejor momento? Que sin saberlo estabas en el mejor momento de tu vida.
Sí, era feliz y no lo sabía.
Entonces, como cualquier persona, estoy tratando de saber que estoy feliz, y voy bien.
Te llegó la música a raíz de ver MTV y escuchabas muchísimo rock. Ahora haces algo completamente diferente.
Sí, escuchaba muchísimo My Chemical Romance. Sí es cierto que la música en la que he estado trabajando en los últimos meses, desde octubre para acá, no termina de romper en My Chemical Romance, pero sí hay ciertos elementos que intento traer de vuelta, que si las guitarras, que si los drones… No sé, se mezcla todo un poco por ahí.
¿Cómo llegó el pop a tu vida?
Siempre ha estado. ¿Sabes qué pasa? Que la definición del pop cambia mucho porque, cuando yo era pequeño, el pop era rock. Y el pop siempre ha sido pop, siempre ha sido Backstreet Boys y Britney Spears, pero hubo una época en la que el rock era pop, después el rap era pop, después la música electrónica, y yo en cada uno de esos momentos como que mamaba mucho de eso. Cuando el rock era pop, me gustaba mucho el rock, y así. Vas agarrando cosas y lo traes en tu ADN.
Respecto al EP, ¿has tenido mano en la producción? Está superbién producido.
Siempre lo empiezo y lo termino. En el proceso del medio hay personas que me ayudan. Yo empecé como productor y sí he tratado de desarrollar nuevas habilidades en este último proceso que llevó al EP, y que me lo digas me complace.
«Bon Iver está sacando muchas colaboraciones en las que no canta, sino que sale su nombre porque él las produce. En algún momento de mi vida me gustaría también hacer eso»
¿Más cantante o productor?
Diría artista en general. ¿Ubicas Bon Iver? Últimamente, está sacando muchas colaboraciones en las que no canta, sino que sale su nombre porque él las produce. En algún momento de mi vida me gustaría también hacer eso, que pueda parecer Gus pero que de repente no tengo que que cantar sino simplemente ayudar en la producción.
Estamos en una época en la que los productores ya no pueden ser ignorados. Tienen personalidad propia y se les tiene más en cuenta.
Sí, como Tainy con el discazo de ‘DATA’. Ya no solamente están detrás, sino en la portada. Son el artista.
¿Te gustaría tener una posición así en la que cumples el papel de un DJ Khaled?
Sí, yo siempre me he sentido, gracias a Dios, desde que empecé a hacer música, que he estado rodeada de muchos compañeros. Siempre hemos hablado como en mini colectivos y me llevo muy bien con mis colegas de la música. Siempre estoy como aconsejando o dando mi opinión. Y me gusta un ese rol.
«¿Cuántas veces pasan los años y piensas que ese fue tu mejor momento?»
Empezaste a hacer música en Venezuela.
Sí, siempre me llamó la atención, pero a los 10 u 11 años fue cuando me pirateé el programa y empecé a ver en YouTube cómo se hacían bases de hip hop.
¿Tuviste formación académica o algo así?
No, de hecho, a mi papá de pequeño le gustaba mucho que yo jugase deportes. Él vio como mi corazón no estaba ahí. Iba al fútbol, pero no me encantaba. Un día, me vio jugar con unas baterías que estaban en casa de mi tío y entendió que quería hacer música. Me dijo: ¿Quieres que te metamos en clases de batería? Y dije que no. Desaproveché la oportunidad y años después me preguntaba por qué dije que no. Fue estupidísimo, pero la formación fue el oído. Honestamente, incluso a día de hoy no siento que esté muy instruido musicalmente, pero sí siento que tengo muy buen oído a la hora de necesitar acordes. A lo mejor tardo un poco más en ver exactamente cómo hacerlo, pero llego al sitio que quiero llegar.
Seguro que también tienes gente a alrededor con ese tipo de conocimientos más técnicos.
Sí, pasé los últimos tres años en Madrid viviendo con mi compi de piso, un artistazo que se llama Gomz. Es violinista, graduado de conservatorio. Le ponía unos acordes y le decía, ¿qué es esto? A él le tomaba dos segundos, y a mí una hora.
¿Había escena en tu ciudad de Venezuela?
No, nunca hubo por dos razones. Una era la situación del país. Cuando uno tiene como 12 o 13 años, pues no sabe. Me gustaba mucho patinar de pequeño. Entonces, sales, patinas, empiezas a ver cosas. Justo en ese momento, la situación del país alcanzó como un punto de ebullición muy fuerte. Y la escena que había en Venezuela en aquel momento era mucho de rock, en Caracas, la capital. Y como que si estuviste ahí, pues viviste eso, y si no, se acabó. Y la escena se convirtió en el éxodo de todas las personas.
«La escena en Venezuela se convirtió en el éxodo de todas las personas»
Y te mudaste a Madrid en 2018.
Un poquito después, primero vivo en Estados Unidos y después acabo aquí en España. Allí hice ‘high school’ y la universidad. Justamente cuando mencionaste a Lil Yachty, yo estuve ahí en 2016, en la época guay del rap de Soundcloud. Ese sonido era muy de Florida. Me agarró el epicentro de esa movida. Y ya después fui a Madrid.
¿Cómo te acogieron la ciudad y la industria?
Aquí hay mucha escena. Bueno, yo llegué un poquito después de la pandemia, entonces justamente recuerdo que ya había una escena, pero la gente me decía que esto no era así antes de la pandemia. La gente me decía que esto empezó con el COVID,
que después de la pandemia como que Madrid se hizo como guay musicalmente. Me parece super guay lo que sucede aquí.
«Después de la pandemia, Madrid se hizo como muy guay musicalmente»
Hubo un rebote después de la pandemia: el doble de artistas, de festivales, de conciertos…
Y en todos lados, porque yo dejé de vivir en Maimi, pero todos los años paso tres meses allá porque mi familia sigue viviendo allí. Y se nota. Antes la música de Miami era Enrique Iglesias, Gente de Zona y de repente en 2022 para acá había una escena alternativa muy guay en Miami.
Cuando llegaste eras un artista independiente, y ahora estás con Universal. ¿Qué hiciste nada más llegar? ¿Ya te ganabas la vida como artista? ¿Tuviste que sobrevivir?
Estaba escuchando una entrevista de Bryan Cranston, el de ‘Breaking Bad’, y hablaba de que su orgullo más grande es que él nunca ha tenido un trabajo desde los 25 años que no fuese actuar. Lo que pasa es que su gran momento llegó a los 45, cuando hizo ‘Malcolm in the middle’, y después hizo ‘Breaking Bad’. La fama le llegó mucho más adelante, pero nunca hizo otra cosa que no fuese actuar, ya sea como doblaje de voz o qué se yo. Desde que yo estaba en la universad empecé a hacer música y me pagué los estudios, mis cuentas y desde entonces no he hecho más nada. Sí recuerdo mis primeros meses como estar perdido en una nueva ciudad y siempre hay un momento de transición raro. Caminaba mucho, no sé.
«Antes la música de Miami era Enrique Iglesias, Gente de Zona y de repente de 2022 para acá había una escena alternativa muy guay en Miami»
Además, en este campo es importante hacer piña, llevarte bien con la gente, ¿no?
Sí, pero yo no soy bueno haciendo piña por hacer piña. Ir a eventos de música a conocer gente por el hecho de conocer gente no se me da bien. Me da mucha pereza, pero si estamos en otro sitio que no tiene nada que ver con la música y resulta que tú también hacer música como que es guay, o incluso jugando al fútbol. He hecho más amigos en Madrid, de gente guay de la industria, jugando al fútbol que en un estudio.
¿Notaste un cambio o evolución en tu música tras estar en Madrid ?
Sí, muchísimo, porque me coincidió con llegar y empezar a tocar mucho en vivo. Hay muy buena escena de directos. Y ahí ves cómo la gente responde a las canciones, ves cómo tú respondes a las canciones. Eso cambia mucho tu mentalidad como productor y artista. Creo que eso me ayudó bastante más.
Siempre se dice que es algo que da mucha experiencia, pero luego hay artistas que no están tan acostumbrados.
Yo voy un poco por ahí en verdad, justamente con lo que decías antes de ser una especie de productor ejectivo. A mí me gusta más hacer música en el estudio que tocar en vivo, pero es un estímulo que te trae feedback de lo que estás haciendo.
Haciendo el EP, ¿qué has aprendido?
Ya lo sabía de siempre, pero fue hacer un hincapié en la simpleza, en aprender a hacer las cosas de la manera más simple posible para tratar de llevar el mensaje lo más directo posible, ya sea en la producción, en la letra… Menos es más. Que sea lo menos posible. Muy minimalista.
Bueno, podrías haber quitado más cosas (risas).
Quizás, pero es que una vez escuché como que… ¿Cuándo sabes que algo está listo? Cuando ya no puedes quitar nada más. Cuando ya no puedes apagar ningún sonido más. Ahí la canción ya está.
«Hagas lo que hagas, hay que encontrar el punto medio entre quemarte y no hacer nada»
¿Usas las redes?¿Lo disfrutas?
Tengo semanas que más o menos. Llevo dos semanas raras porque en diciembre te vas de vacaciones, te desconectas un poco… Tengo que volver a reactivarlo. Y sobre el disfrute, estoy en un punto medio. Es necesario, pero no me gusta verlo como… Es un privilegio que las plataformas estén democratizadas, y tienes ahora el control en tus manos. Eso lo veo como algo lindo, pensar que estoy a un vídeo de que una nueva persona llegue a mi música. No lo tomo por sentado.
Luego también está la búsqueda del viral, etc.
Ahí es cuando siento que uno lo lleva como a un sitio negativo, porque ya no es genuino. Ya no se trata de ti, del proceso, sino de buscar una recompensa. Ahí es cuando te puedes quemar. Que a veces el viral puede llegar aunque tú no lo busques. De hecho, creo que parte de vivir, sea lo que sea que hagas, es oscilar entre un punto en el que te quemas y otro en el que no haces nada. El punto medio es donde estás como fluyendo, porque estás a un ritmo bueno de creatividad. Saber navegar es una habilidad muy fuerte.
«Joven es el peor momento en el cual algo te puede ir bien, porque eres inmaduro, no lo disfrutas, no sabes lo que cuesta»
¿Cómo ves tu carrera soñada?
Muy longeva. Tener 80 años y seguir haciendo esto. Hay una frase en chino -¿te imaginas que la digo en chino?- que es como una manera de maldecir a alguien: Ojalá tengas éxito joven. Es un insulto. Ojalá te vaya muy bien joven porque es el peor momento en el cual algo te puede ir bien, porque eres inmaduro, no lo disfrutas, no sabes lo que cuesta, y si te llega de sopetón… Como Bryan Cranston. Vas pagando las cuentas, las facturas, la renta, pero a los 45 hiciste un show de comedia y te fue bien. A los 50 y pico hiciste ‘Breaking Bad’ y te fue increíble. Estás disfrutando cada momento. Mi carrera soñada es hacer mi mejor obra en 15 años y en 30 una mejor que esa.
Justo en la música hay mucho edadismo para esas cosas.
Cuando digo carrera, puede ser cualquier cosa. A lo mejor dejo de cantar en 20 años, pero sigo produciendo, escribiendo. Te juro que todas las personas que admiro tienen ese hilo conductor de hacer todo tipo de cosas creativas: ropa, películas, música… y nunca se van. Siempre están ejercitando un músculo de su creatividad.
Primero se iba a llamar ‘Lasso’, luego ‘The Right Person Will Stay’, después se cambió a ‘Stove’… El décimo álbum de Lana del Rey se ha vuelto a retrasar -iba a salir en enero de 2026-, pero la artista ha asegurado en su página de Instagram que llegará «pronto». Para amenizar la espera, la estadounidense ha anunciado el single ‘white feather-hawk tail deer hunter’ para el 17 de febrero.
Lana del Rey ha subido un vídeo a sus Stories de Instagram con el objetivo de anunciar su próximo single, pero, tal y como ella menciona en el clip, lo que realmente queremos saber es cuándo llegará su próximo LP. «Estáis preguntando por el disco», confiesa. No ha dado una fecha concreta: «3 meses y dos semanas, más o menos». Es muy posible que el proyecto se vuelva a retrasar.
Las buenas noticias son que Lana está poniendo todo en las canciones. Asegura que ‘white feather-hawk tail deer hunter’ es una de sus composiciones favoritas y que se alegra enormemente de que vaya a ser publicada «finalmente»: «Encontré ese acorde mágico que estaba buscando», cuenta. La cantante menciona que el tema tendrá «cuerdas» y que ha sido coescrita junto a su marido, Jeremy, y producida con Jack Antonoff.
En una entrevista con W Magazine publicada a mediados del año pasado, Lana explicó que el lanzamiento de ‘Stove’ se había retrasado porque decidió añadir seis nuevas canciones. Una de esas podría ser la comentada ‘All About Ethel’. Sí, un diss track dedicado a Ethel Cain, a quien acusó de «burlarse» de su peso en el pasado. Otra podría ser ‘57.5’, en la que Lana ironiza sobre Morgan Wallen y los oyentes mensuales.
🚨 Lana Del Rey announces new single “White feather-hawk tail deer hunter” out February 17.pic.twitter.com/LRn9c4syDN
The Last Dinner Party están a punto de actuar en nuestro país. Las entradas para Madrid están agotadas y quedan las últimas para Barcelona, donde actúan exactamente el miércoles 11 de febrero.
‘From the Pyre‘ fue uno de los Mejores Discos de 2025, y ya destacamos en su momento ‘Second Best‘ y ‘This Is the Killer Speaking’. Pero un tema que no puede faltar en su repertorio porque se ha convertido en favorito de sus seguidores es ‘The Scythe’. Es nuestra Canción del Día hoy.
Esta «guadaña» habla naturalmente sobre la muerte: «no llores (…) cada vida corre su curso / te veré en la siguiente / la próxima vez sé que llamarás». Dan así con un corte tranquilo y poético, muy bien arreglado, que suele aparecer hacia la mitad de su set.
Además, The Last Dinner Party han promocionado este maravilloso tema de dos maneras muy llamativas. La primera fue un vídeo en blanco y negro protagonizado por una pareja de personas mayores. Su significado es evidente. La directora Fiona Jane Burgess lo considera «una celebración de todas las relaciones que hacen que ambos sientan que pueden vivir para siempre; por otro, es la fantasía de imaginar cómo sería si sus padres hubieran podido envejecer juntos».
También han incluido el tema en un pequeño concierto que subieron a Youtube y que merece la pena ver entero como anticipo de lo que os encontraréis estos días en su gira.
Ha dicho Abigail sobre ‘The Scythe’: «Esta canción comenzó hace nueve años, como una profecía. La escribí antes de saber nada sobre el dolor o el desamor, sobre cómo el final de una relación parece exactamente la muerte de esa persona. Una vez que sabes lo que se siente al perder a alguien, entras en un nuevo reino del que nunca podrás regresar. Intentas comunicarte con ellos telepáticamente a través de médiums o letras de canciones (a veces ambas cosas se convierten en lo mismo) y, a veces, te responden. Pueden pasar nueve años hasta que te das cuenta de que estás de duelo, pero una vez que lo haces, los ves por todas partes: en un petirrojo, en un zorro callejero, en una película de Wim Wenders. La guadaña llega para todos y no debes tener miedo de lo que hay al otro lado».
Sting, y no Ca7riel y Paco Amoroso, ha anunciado la llegada de un nuevo disco del dúo argentino. Tras la «cancelación» del álbum que iban a lanzar el pasado diciembre, ‘Top Of The Hills’, ahora sabemos, a raíz de un delirante anuncio, que ‘FREE SPIRITS’ llegará el 19 de marzo. ‘
Ca7riel y Paco cancelaron el lanzamiento de ‘Top of The Hills’ para «descansar y sanar»: «Nos dejamos llevar por un nivel de exposición, presión y éxito que no supimos manejar, y tomamos decisiones erróneas y apresuradas». Sting se alegra por esta decisión, describiendo aquel disco como «literalmente lo peor que escuché en toda mi vida».
Después vimos al dúo en los Grammys, vestidos enteros de blanco y con una actitud de secta total. En la alfombra roja, estos contaron que tenían un nuevo mentor. Nunca nos imaginamos que se estaban refiriendo al mismísimo Sting, que ha confirmado una colaboración en el nuevo disco. Entonces, ¿nada era real? ¿No había un disco previo? ¿Era todo promo? No sabemos, pero nos encanta.
El dúo ha subido un vídeo a su canal de YouTube en el que Sting explica todo con detalle, desde cómo su propia carrera le llevó a «subidas inesperadas» y «bajadas devastadoras», cómo decidió fundar el centro Free Spirits y cómo vio en Catriel y Paco la oportunidad de encontrar, por fin, al True Free Spirit. Sting da totalmente el pego como líder de una secta elitista.
Por las palabras del vocalista de The Police, asumimos que el nuevo disco de los argentinos tendrá 12 canciones («12 step treatment») y será mayoritariamente conceptual, con Ca7riel y Paco narrando «verbalmente» su experiencia en el centro Free Spirits. El 19 de marzo, junto con el disco, se lanzará una mini película, tal y como nos tienen acostumbrados los de ‘BAÑO MARÍA’.