EN tiempo de funciones escolares -niñas y niños haciendo representaciones navideñas antes de empezar las vacaciones-, la actuación de Olly Alexander en el vídeo de ‘Sweet Talker’ presentado el pasado mes de diciembre tenía un poco ese nivel. La función empieza como una fantasía BDSM medieval: Alexander, caracterizado a la manera de Timothée Chalamet en ‘The King’ (2019), encerrado en una oscura mazmorra custodiada por dos hombretones enfundados en armaduras.
El cantante (y actor, no lo olvidemos) logra liberarse de sus amos, y corre por los pasillos del castillo-colegio hasta meterse por una “puerta dimensional” a la manera de ‘Alicia en el país de las maravillas’. Tras resolver un acertijo dificilísimo, encuentra una llave que le dará acceso a una estancia donde hay una espada clavada en una roca al estilo Excálibur.
“Arturo” Alexander se abrirá camino a espadazos (todos los muertos se desintegran en bolas de caramelo), hasta llegar a un salón de baile donde se ubica la corte de un rey fauno. ‘Dentro del laberinto’ (1986), ‘El laberinto del fauno’ (2006) o ‘Gretel y Hansel: Un oscuro cuento de hadas’ (2020) son algunos de los referentes cinematográficos (confesados por la propia autora del clip, Sophia Ray) que saltan a la vista. Tras marcarse un tango porque sí, Olly mata al rey con Excálibur y se convierte en el nuevo monarca. Fin de la función.
El equipo de Thierry Mugler anuncia en Instagram que el diseñador ha muerto este domingo: «Nos entristece enormemente informar del fallecimiento del señor Manfred Thierry Mugler el domingo 23 de enero de 2022. Que su alma descanse en paz”. El artista nacido en Estrasburgo en 1948 se había trasladado a París con 20 años, fundando su marca Café de París en 1973, y después Thierry Mugler. En la actualidad tenía 73 años.
Thierry Mugler había estado vinculado de diferentes maneras con hitos de la historia de la música pop como David Bowie, Diana Ross, Grace Jones, Madonna y George Michael. Entre sus prendas más icónicas están las que llevó Bowie en Saturday Night Live en 1979 (entre otras ocasiones), el vídeo de ’Too Funky’ de George Michael o el vestido de Demi Moore en ‘Una proposición indecente’, considerado uno de los vestidos más famosos de los años 90.
Últimamente Cardi B, Rihanna, Dua Lipa y Katy Perry han llevado cosas suyas rescatadas del pasado pese a que se había retirado de la marca Mugler en 2002, volviendo como consejero en 2013. Mugler también fue director artístico de la gira ‘I Am…’ de Beyoncé en 2009, mientras Lady Gaga rescató un modelo suyo para el vídeo icónico de ‘Telephone’, el de la palmera negra sobredimensionada. Un revival que le permitió ser una de las marcadas de lujo más aclamadas entre la generación Z.
El interés artístico de un disco como ‘Toy’ es muy limitado, incluso aunque escuchar a David Bowie sea un placer en cualquier forma, por desgracia no una obligación en todos los centros educativos de secundaria. Por un lado, es una confusión para el público generalista encontrarse todo esto como novedad en 2021 o 2022 en las estanterías de las tiendas físicas o en las sugerencias de “novedades viernes”. Esto no es un disco de canciones inacabadas de la última etapa de Bowie (cosa que existe), ni siquiera del año 2001, cuando realmente se llegó a planear su edición. Estos temas rechazados por una discográfica, EMI/Virgin, que no vivía su mejor momento organizativo, no expresaban su sentir después de haber arrasado en Glastonbury 2000.
Por otro, sus fans ya saben perfectamente qué es ‘Toy’, y no representa gran novedad para ellos: el álbum se filtró hace más de 10 años. Se trataba de un proyecto que Bowie quiso publicar para que sus seguidores pasaran el rato, regrabando canciones de sus inicios en torno a 1966, junto a temas de otras épocas que sus seguidores conocían como caras B y descartes. Algunos han dado tantas vueltas por recopilatorios, cajas y ediciones deluxe que necesitaríamos varios croquis para explicar su procedencia. Rechazado como disco, ‘Toy’ fue perdiendo cada vez más sentido cuando Bowie empezó a concentrarse en ‘Heathen’ (2002) y ‘Reality’ (2003), recuperando a Tony Visconti, y ahora se ha editado como parte de la gigantesca caja ‘Brilliant Adventure (1992–2001)’ y también de manera independiente.
Volver a mediados de los 60 supone reencontrarnos con el Davie Jones adolescente, que en torno a los 18 años ya comenzaba a lanzar sus primeros sencillos sin ningún tipo de éxito. Reencontrarse con descartes o temas que llevaron al infravalorado debut ‘David Bowie’ es encontrarnos con un David Bowie olvidado: el cautivado por el pop barroco de la época, y por el folk de arreglos orquestales muy vistosos. Flautas, oboes y tubas sobreviven en ‘Toy’, pero la regrabación de los 2000 de David Bowie lleva las canciones al rock que practicaba en la época y tan buenos resultados le había dado en Glastonbury. Con alguna salvedad como la destacable ‘Shadow Man’, que en verdad es una balada acústica que procede de las sesiones de ‘Ziggy Stardust’, si la escucha de ‘Toy’ llega a ser agradable es por la cierta pegada comercial de sus canciones guitarreras.
Son temas de letra tan machacona como ‘You’ve Got a Habit of Leaving’ (su estribillo es simplemente «a veces lloro, a veces estoy triste, a veces estoy tan contento»), y tan directos como ‘I Dig Everything’. De hecho, en cierta medida el CD2 con tomas alternativas funciona algo mejor con una secuencia diferente en la que ‘Can’t Help Thinking About Me’ -que avanzaba ya los intereses narrativos y desarraigados del joven Bowie, que habla sobre un personaje que va a misa, teme ir a la escuela y huye de algo- y ‘Baby Loves that Way’ aparecen en la primera mitad y no en la segunda. Algo que podría ser definitivo de no abrirse ese segundo disco con una versión de ‘Liza Jane’ de sus tiempos rhythm and blues alargada hasta los 5 minutos cuando la original, el primer single de Bowie, duraba exactamente la mitad.
El CD 3 rescata versiones acústicas de estas canciones, lo que beneficia especialmente a piezas como ‘Hole in the Ground’, la balada ‘Silly Boy Blue’ o a ese punteo luminoso tan indie-pop de ‘Conversation Piece’ (que lo mismo podría sonar a The La’s que a R.E.M.), pero el grueso de ‘Toy’ se caracteriza por estar grabado por la que era la banda en vivo de David Bowie en la época: Earl Sick a la guitarra, Mike Garson a los teclados, Mark Plati al bajo y la co-producción, y Sterling Campbell a la batería. No fue la mejor idea de un Bowie que en aquella época simplemente producía canciones apañadas en lugar de ofrecer ideas realmente vanguardistas como había hecho todos y cada uno de los años que conformaron la década de los 70.
El año pasado grabábamos un podcast en el que nos preguntábamos si realmente España quiere ganar Eurovisión. Como si los duendes hubieran escuchado nuestras plegarias, la celebración en unos días del Benidorm Fest supone algo más que una pequeña luz al final del túnel. Por primera vez en años vuelve a haber ilusión entre los eurofans españoles gracias a propuestas aspirantes tan variadas como las de Rigoberta Bandini, Tanxugueiras o Rayden. RTVE no solo incluía propuestas tan underground como la de Luna Ki, sino que ampliaba el espectro a la balada clásica (Gonzalo Hermida) al indie (Varry Brava), el dance noventero (Javiera Mena) o la propuesta meta anti-edadismo (Azúcar Moreno).
El nuevo episodio de Revelación o Timo, el podcast de JENESAISPOP, está dedicado a realizar una valoración de cada una de las 14 canciones aspirantes, analizando los pros y contras de cada propuesta e incluso imaginando quién puede salir beneficiado o perjudicado de las puestas en escena.
Podcast que grabamos hace unos días, antes de saber que Luna Ki se retiraría, y antes de saber cómo se repartirían definitivamente las entradas (se han entregado a asociaciones de fans) y quién compondría el jurado, lo que condicionará indudablemente que la decisión final sea más atrevida, conservadora o mainstream. A falta de averiguar lo que suceda estos próximos miércoles, jueves y sábado, antes de que se cocine el nuevo #EURODRAMA, parece claro que Måneskin han cambiado el festival, probablemente para siempre… y que el camino al certamen, pocas veces fue tan divertido.
Luna Ki ha grabado un vídeo de 6 minutos lanzado «desde 2034», en el que explica su decisión de retirarse de la carrera eurovisiva, al no permitirse el uso de Autotune en el Festival de Eurovisión. En él explica que habría podido decir que no actuaba en el Benidorm Fest pero como artista debe defender «la verdad». En el vídeo responde las críticas de que no sabe cantar in Autotune: «Luna canta sin Autotune, pero Luna Ki canta con Autotune. El Autotune es parte de la esencia de esta canción (‘Voy a morir’), no solo es una herramienta del directo, sino parte del concepto de la canción». A continuación, lo compara con cambiar una guitarra eléctrica por una guitarra acústica en una canción en la que no pega.
Luna Ki asegura que es «una artista, no una intérprete» y cree que Eurovisión «no es un concurso de habilidades vocales, como OT o La Voz», haciendo a la vez un llamamiento para que haya «un cambio» en este tipo de formatos en pos de proyectos más electrónicos. Por último, narra cómo han sido estos días para elle, asegurando que está viviendo momentos muy duros, y que con más tiempo podría haber adaptado la canción para presentarla en Turín sin Autotune, pero que en tan pocos días no se ha visto capaz.
RTVE daba este domingo por la mañana la noticia, que se mantiene como «trending topic» 24 horas después, recordando que el uso de Autotune está desestimado por la normativa del festival. La noticia se ampliará este lunes en rueda de prensa a las 16.30 horas. Eurovisión ha consentido incluir coros pregrabados en su última actualización de normas, y la música es en playback desde 1999, pero no ha dado el paso de incluir el software que es el pan nuestro de cada día en los conciertos de los últimos tiempos.
La propuesta de Luna Ki, ‘Voy a morir’, era una de las más rupturistas, al incluir no solo Autotune, sino guitarras metal, un mensaje destructivo y una estructura más propia del trap que de la canción pop tradicional. Así se siente en la difuminación de estribillos, pre-estribillos y ganchos melódicamente diferentes (de «voy a morir» a «he quemado un coche»). Realmente sonaba muy próxima a gente como Rina Sawayama, Poppy o incluso Grimes. Además, podía haber sido la primera representación no binaria que tuviera España en el festival.
Durante la presentación de las canciones, Luna Ki no realizó un a capella de ‘Voy a morir’ sino que simplemente recitó. En el nuevo episodio del podcast de JENESAISPOP comentábamos que, pese a ello, su propuesta podía conectar con las nuevas generaciones de diversos países europeos.
El comunicado de Luna Ki en su Stories indicaba: “Luna Ki ha comunicado a RTVE su decisión de retirarse del festival Benidorm Fest, ya que la normativa europea de Eurovisión ha prohibido finalmente el uso del autotune en el festival. Nos entristece, ya que el autotune es una herramienta musical que ha sido utilizada por artistas como Cher desde el 98, y que representa parte del sonido e identidad de una generación. Luna considera que su canción ‘Voy a morir’ ha sido compuesta con dicha herramienta y que su sonoridad y timbre son partes imprescindibles de su interpretación.
Luna es una persona sensible y está pasando un momento emocional delicado, por lo que pedimos a todxs el máximo respeto y amabilidad. Luna se siente responsable ante el público del Benidorm Fest, ante los demás artistas participantes y ante RTVE, por lo que dará una explicación detalllada acerca de su decisión. Por último, queremos agradecer a RTVE y en especial a Eva Mora y María Eizaguirre su apoyo y sensibilidad en todo momento”.
Luna Ki se retira del Benidorm Fest con su tema “Voy a morir”.
Así lo ha decidido al no poder utilizar ‘autotune’, cuyo uso está desestimado por la normativa de Eurovisión.
Entre los discos que el sello madrileño Elefant (La Casa Azul, La Bien Querida) ha publicado en los últimos meses de 2021 está el de Cour de Récré. Un estupendo vinilo de color rosa y portada y encarte amarillos que supone el debut a lo grande de este grupo francés que tiene a Freezepop entre sus bandas de referencia y que también nos recuerda a los tiempos en que Elefant editaba a La Monja Enana y después a los ya tristemente desaparecidos Stereo Total. Foto: Marion Diaz.
El grupo fue formado en la distancia por Stan y Héloïse, él desde Francia (en concreto desde Avignon) y ella desde Chile. Al final Chloé ha sustituido a Héloïse, uniéndose en el proyecto otro amigo de Stan llamado Quentin. Las canciones del álbum de Cour de Récré tienen referencias también como The Pirouettes o Lio. Entre los singles está un tema primigenio del grupo llamado ‘Vice et Werther’, hay temas con la pegada de ‘Coeur Cruel’ y una canción en castellano que te costará identificar.
Pero es el sencillo ‘Agathe, Agathe’ el que seleccionamos como “Canción del Día” hoy. Se trata de otro festival synth-pop de teclados que nos llevan al revival juguetón de los años 80 de los primeros 2000, abordando la historia de un «hombre que se enamora de una chica intoxicada en una fiesta». Su estribillo es “Agathe, te observo mientras estás en coma / Sí, lo sé, dicho así parezco un psicópata”, aunque las intenciones parecen buenas: “déjame traerte un vaso de agua pura”. Como curiosidad, Lady Gaga aparece en la letra del tema, en concreto en la segunda frase (“Lady Gaga te hace la señal de que la velada se echa a perder”), mientras la coda del tema está en inglés. ¿No es loable que Elefant permanezca fiel a sus inicios al tiempo que atento a nuevas tendencias por el camino de rebe o interrogación amor?
La luz de Måneskin no se apaga. El grupo que ha cambiado el curso de Eurovisión probablemente para siempre -no hay más que ver qué tipo de artistas ahora sí se presentan, de Rayden a The Rasmus- ha conquistado también Estados Unidos. Su versión de ‘Beggin’, un tema de 1967 de Four Seasons, ha estado durante 6 meses en el Billboard Hot 100 tras haber sido top 13 y esa ha sido su elección para la primera actuación de la banda en Saturday Night Live.
No es muy habitual ver a un grupo de origen italiano actuar en un programa de máxima audiencia en Estados Unidos, y seguro que esta correcta rendición de ‘Beggin’ sirve para asentarlos.
En segundo lugar y tras el pertinente cambio de vestuario, Måneskin han presentado su tema ‘I Wanna Be Your Slave’ en directo. Se trata de otro de los grandes éxitos de su mini álbum ‘Teatro de’ira Vol. 1’, que de hecho dejaba la canción ganadora de Eurovisión ‘Zitti E Buoni’ casi como algo secundario. Una presentación esta, en la que por un momento, creíamos que íbamos a ver la famosa práctica de sexo oral a una guitarra de David Bowie. «Guitar fellatio», lo llamaban, en los tiempos en que Bowie presentaba en vivo su obra maestra ‘The Rise & Fall of Ziggy Stardust’ acompañado del guitarrista Mick Ronson.
La casualidad ha hecho que el año pasado coincidieran dos novelas ambientadas en la decadente Glasgow de los 70 y 80, una ciudad degradada y violenta por efecto de la crisis económica provocada por la reconversión industrial. La primera fue ‘Hijos de febrero’, de Alan Parks. Un sórdido y brutal relato criminal situado en los bajos fondos y los barrios obreros de la gran urbe escocesa. La segunda es ‘Historia de Shuggie Bain’, ambientada en los mismos barrios pero en un tono muy diferente.
El extraordinario debut de Douglas Stuart, diseñador de moda de 45 años (ha trabajado para Calvin Klein o Ralph Lauren), ganó de forma inesperada el Premio Booker, el más prestigioso en lengua inglesa. Stuart era un desconocido y no tenía apoyos de ningún tipo. De hecho rechazaron su manuscrito en más de 40 ocasiones. Sin embargo, una vez leído, lo más increíble no es que le dieran el premio, sino que este libro sea una primera novela y que las editoriales lo rechazaran (alguien capaz de describir la vigilancia de las vecinas fisgonas con la frase “sentir la brisa de mil visillos agitándose” debería disparar las alarmas de cualquier editor).
La historia de Shuggie Bain no es exactamente la de Stuart, pero casi. Al igual que el protagonista de la novela, el autor es hijo de una madre alcohólica, creció en un barrio de Glasgow azotado por el desempleo y la pobreza, y sufrió acoso escolar por su amaneramiento. Su historia es la de muchas familias obreras británicas que sufrieron los golpes del puño de hierro de Margaret Thatcher. La de las novelas de Irvine Welsh o las películas de Ken Loach o Mike Leigh.
La diferencia es que la mayoría de esos retratos sociales han sido contados desde un punto de vista masculino heterosexual. ‘Historia de Shuggie Bain’, en cambio, está narrada a través de los ojos de una mujer abandonada y adicta a la bebida que sobrevive con ayudas públicas, y del pequeño de sus tres hijos, un chico con “demasiada” pluma que prefiere no salir de casa para no sufrir las burlas de sus vecinos y poder vigilar a su madre para protegerla de sí misma.
También, a diferencia de muchos de esos relatos, el discurso político no está subrayado con lápiz rojo en primer término. ‘Historia de Shuggie Bain’ es ante todo una emotiva historia de amor maternofilial situada en un contexto social marcado por la crisis de la desindustrialización. Un desgarrador drama narrado con enorme delicadeza y sensibilidad, con una gran compasión por sus personajes, que contrasta con la sordidez y la inclemente hostilidad del ambiente donde transcurre. Un descenso a los infiernos del alcoholismo descrito con un escalofriante realismo (el capítulo 17 es una obra maestra de principio a fin) pero a la vez con una ternura devastadora. Sin duda, una de las grandes novelas de 2021.
Juro que, juro que, juro que… he escuchado a una persona asegurar que Rosalía puede quedar como “one hit wonder” tras el revuelo que han despertado los últimos teasers de ‘MOTOMAMI’. Dejando de lado que son eso, teasers, de además temas que ni siquiera sabemos si van a ser singles o bonus tracks, ¿cuán fascinante puede ser este grado de despiste? Si Rosalía fuera acaso “one hit wonder”, ¿cuál demonios sería su hit?
Aún recuerdo cuando tontamente pensé que el mayor éxito de su carrera iba a ser… ‘Aunque es de noche’. ‘Antes de morirme’ se ha revelado como el mayor sleeper que ha tenido con 170 millones de streamings solo en Spotify. ‘Malamente’ es su canción más emblemática ya por encima de los 200 millones. Su colaboración con Ozuna ‘Yo x ti, tú x mí’ tiene el doble, 425 millones, y se acerca a este dato ‘TKN’ con Travis Scott, unos 350.
A falta de averiguar cuál es el techo de ‘LA FAMA’ con The Weeknd, que continúa en el top 200 del global de Spotify, exactamente en el puesto 118 después de haber sido número 1 en España y de llegar al Billboard Hot 100 pese a que los más despistados creen que no es un hit (hay gente que se engaña a sí misma más que Esperanza Aguirre), son dos canciones las que realmente lideran los streamings de Rosalía, por encima de los 600 millones en Spotify.
Hasta ahora su mayor hit era ‘Con altura’, la colaboración medio rapera que la cantante hizo con J Balvin y también versos del co-productor El Guincho, que sí sigue liderando en Youtube con casi 2.000 millones de reproducciones. Pero en Spoti acaba de haber sorpasso: ahora mismo es ‘La noche de anoche’ con Bad Bunny el tema más oído de Rosalía con 612 millones de reproducciones de nada. Un éxito que ha sido una sorpresa también para el propio Bad Bunny: no es la canción más oída de él, entre las que hay que hablar de colabos como ‘Dákiti’, ‘La canción’ o últimamente la sorpresa de ‘Yonaguni’, pero está casi en su podio también, contra todo pronóstico.
‘La noche de anoche’ fue número 1 en España y Puerto Rico, además de en República Dominicana, logrando un éxito significativo en Colombia, México y Argentina, donde fue top 2, top 3 y top 4 respectivamente en el ránking semanal de Spotify. Incluso en territorios europeos, los que más se resisten en Occidente al poder de Rosalía, ‘La noche de anoche’ ha sido disco de oro en Italia y Portugal. A destacar también el caso de Estados Unidos, pues el tema llegaba a ser número 53 en el Billboard Hot 100. Veamos hasta dónde pueden llegar los singles de ‘MOTOMAMI’ y cuál podría ser su pequeño caballo de Troya en un disco suyo.
Alondra Bentley ha regresado después de tres años de parón. En estos momentos en los que prima la inmediatez y el desgaste, la bailable ‘Si tuviera’ se centra en recordar todas aquellas actividades que podríamos hacer si no nos faltara el tiempo. El día tiene 24 horas y en ocasiones necesitamos muchas más para cubrir las necesidades que la vida nos impone, ya sean laborales o personales.
Y es que en medio de la saturación y ajetreo del día a día nos olvidamos de lo que realmente nos llena, como “escribir, hacer cerámica, tocar y dibujar” y cosas tan mundanas como “bajar un rato al bar”. Con este primer single en castellano y adelanto de su nuevo disco, Alondra nos invita a detenernos a pensar “cómo la vida que nos imaginamos queda bastante lejos de la realidad”. Aprovechamos este mes cargado de nuevos propósitos para traer ‘Si tuviera’ como la ‘Canción del Día’ de hoy e intentar proponernos lograr todos esos planes en esta nueva etapa. Precisamente abriendo etapas está Alondra Bentley, quien nos cuenta un poco más de este tema pop-folk y de su próximo álbum.
¿’Si tuviera’ responde a un momento concreto de tu vida en el que dices “no tengo tiempo para nada, necesito parar”? ¿A qué época te recuerda?
Me recuerda al presente. De unos años para acá siento que he perdido el control sobre mi vida. Hay muchísimas cosas que quiero hacer y tengo la sensación que no llego a nada y cuando lo consigo es de forma atropellada. La mayoría de personas con las que hablo se siente igual que yo, es esta sociedad loca. Ya lo decía Damon Albarn en ‘Modern Life is Rubbish’ y eso que era 1993, el mundo se ha vuelto muchísimo más salvaje en los últimos 30 años.
¿Qué es lo que te animó a lanzar la canción en castellano? Es decir, esta canción como primer avance
La canción me salió de una forma muy espontánea y decidí ir al estudio y grabarla. Me gustaba la idea de publicar algo poco meditado, muy sincero y directo. Es una característica que aprecio cada vez más en cualquier expresión artística.
Este es tu primer single desde 2018, ¿es indicativo de lo que nos ofrecerá tu disco de 2022 o hay diversidad?
Hay diversidad, mucha. Todos tenemos gustos, facetas y estados de ánimo muy distintos, me gusta que los discos lo reflejen. Esta canción ya anticipa el cambio de registro y un espíritu más abierto a la hora de escribir.
‘Todo de ti’ de Rauw Alejandro ha sido el mayor hit del año en España sumando hasta 9 discos de platino antes de que Promusicae cambiara el ratio para los singles en España por otro más exigente. Como siempre, es de destacar el escaso número de canciones españolas que triunfan en España. Si hablamos del top 10, apenas ‘Tiroteo’ de Marc Seguí aparece en el top 3 anual y con featurings internacionales, y ‘Mon Amour’ de Zzoilo con Aitana en el top 9.
La excepción sería C. Tangana, que además lidera la lista de discos más vendidos en España el año pasado. ‘Tú me dejaste de querer’ es top 4 anual pese a haber sido editada en 2020, ‘Ingobernable’ de Puchito ha quedado en el número 18, y también aparecen más abajo ‘Los tontos’, ‘Demasiadas mujeres’ y ‘Párteme la cara’ extraídas del mismo ‘El Madrileño’ (además de ‘Ateo’).
Con la preferencia por temas portorriqueños, colombianos o argentinos, es un éxito para Lola Indigo llegar al puesto 36 anual con ‘La niña de la escuela’ y más para Jarabe de Palo colarse en el 86 con ‘Eso que tú me das’. La primera canción en inglés de todo el top 100 es ‘Save Your Tears’ de The Weeknd en el número 30, animada por el remix con Ariana Grande. Entre los nombres anglosajones destaca el éxito de “MONTERO” de Lil Nas X (top 39 anual), ‘drivers license’ de Olivia Rodrigo (top 54 anual) y ‘Bad Habits’ de Ed Sheeran (top 56). ‘Stay’ de The Kid Laroi y Justin Bieber ha tenido una aceptación modesta en nuestro país comparando con otros territorios: top 61 anual.
‘Easy on Me’ de Adele es la gran ausencia de este top 100, pues en nuestro país quedaba en el top 12 semanal y solo ha tenido un par de meses para sumar puntos, lo cual no ha sido un impedimento para ‘La Fama’ de Rosalía y The Weeknd, que aparece en el número 98 anual, siendo la canción más joven de todo el top (7 semanas), junto a ‘Ateo’ de C. Tangana con Nathy Peluso, que en 12 semanas ha logrado posicionarse en el número 28 anual.
Así ha quedado el top 10. El top 100 completo anual podéis consultarlo en la web oficial de Promusicae.
1.-Rauw Alejandro / Todo de ti
2.-Sebastián Yatra, Myke Towers / Pareja del año
3.-Marc Seguí, Rauw Alejandro, Pol Granch / Tiroteo (remix)
4.-C. Tangana, Niño de Elche, La Húngara / Tú me dejaste de querer
5.-Farruko / Pepas
6.-El Taiger, DJ Conds / La historia
7.-Justin Quiles, Chimbala, Zion & Lennox / Loco
8.-Bad Bunny / Yonaguni
9.-Zzoilo, Aitana / Mon Amour (remix)
10.-J Balvin, Maria Becerra / Qué más pues?
Promusicae ofrece su resumen anual de la música en España informando de los discos y canciones más populares y también de algunos datos interesantes en cuanto a consumo. En general hay buenas noticias, si bien no espectaculares. El consumo de streaming ha subido un 23% y ya es un 85% del consumo de música en el año. Además, suben las suscripciones de pago hasta llegar al 54% del consumo total de streaming.
Curiosamente, los españoles escuchamos más música a lo largo del día que otros compañeros europeos. No obstante, las cifras anuales siguen lejos de dar los datos que se conseguían cuando se vendían discos en cuanto a ingresos. Las ventas físicas suben un 10%, y los vinilos suben un 32% a pesar de que solo el 90% de las tiendas reportan a Promusicae.
‘El Madrileño’ de C. Tangana ha logrado ser el disco más vendido del año sumando streaming y soporte físico, y además el suyo es el vinilo más vendido del año. Es por tanto doble platino por la distribución de 80.000 unidades. Eso sí, hay que apuntar que ’Sanz’ de Alejandro Sanz ha conseguido situarse en el número 4 anual con tan solo 3 semanas de vida.
Aunque quizá habría que considerar indies también a Bad Bunny, top 9 anual con ‘El último tour del mundo’ y top 11 con ‘YHLQMDLG’, editado por Rimas Entertainment; y ‘Mayéutica’ de Robe, top 18 anual bajo la autoedición de Dromedario. Son los únicos discos del top 20 anual en los que NO figuran ni Sony, ni Warner, ni Universal.
En cuanto a artistas extranjeros, hay que destacar a Camilo, que llega a ser el 2º disco más vendido del año con el simpático ‘Mis manos’, curiosamente sin haber sido nunca número 1 en la lista semanal; y a Dua Lipa con ‘Future Nostalgia’ animada por su reedición. Adele logra llegar al top 15 anual con tan solo 6 semanas de longevidad de ’30’, mientras Doja Cat aparece en un modesto puesto 78. Esperábamos una posición mejor también para Måneskin, que han quedado en el top 52 anual, mientras viejos álbumes de Taylor Swift, Ariana Grande y Lady Gaga sobreviven en la parte baja del top de 2021. Así ha quedado el top 10, el top 100 completo podéis consultarlo aquí.
1.-C Tangana / El Madrileño
2.-Camilo / Mis manos
3.-Dua Lipa / Future Nostalgia
4.-Alejandro Sanz / Sanz
5.-Rauw Alejandro / Vice versa
6.-Aitana / 11 razones
7.-Olivia Rodrigo / Sour
8.-Fito y Fitipaldis / Cada vez cadáver
9.-Bad Bunny / El último tour del mundo
10.-Rauw Alejandro / Afrodisíaco
Rigoberta Bandini vuelve a ser top 1 en JNSP con ‘Ay mama’ justo cuando el tema va a presentarse en Benidorm Fest, donde se elegirá la canción española para Eurovisión. La canción está siendo apoyada por Telecinco desde hace unos días.
Entran fuerte Stromae y The Weeknd con sus últimas aportaciones a las playlists de música pop, pero no queda demasiado atrás lo nuevo de Fontaines DC ni Kae Tempest ni Let’s Eat Grandma, en torno al top 10. Ferran Palau, Destroyer y Burial llegan al top 40 también.
Llamativa es la escabechina esta semana: son eliminados temas que habían sido tan mimados por vosotros como los últimos o penúltimos de ABBA, Dua Lipa, Rigoberta Bandini (‘Julio Iglesias’), Taylor Swift, Charli XCX o Rosalía con The Weeknd. Parece que con el Año Nuevo hay sed de novedades y ganas de borrón y cuenta nueva.
Entrevistar a Nacho Vegas es… ¿cómo describirlo? Una experiencia diferente. Uno atraviesa a pie la ciudad para encontrarse con él, mentalizándose para hablar, como cualquier día de diario a las 10 de la mañana, de cosas como la muerte, el suicidio o el auge de la ultraderecha. La típica conversación de gimnasio. Misteriosamente nunca salgo alicaído de estas pequeñas charlas con el artista, aunque muchas veces no sepa qué cara poner o qué decir cuando aparecen ciertos temas en la conversación. Como la música cura heridas, también lo hace hablar de aquello de lo que casi nunca hablamos.
Me avergüenza a mí mismo darme cuenta de que la muerte o incluso el sexo todavía son temas espinosos en una charla después de 20 años escuchando a Nacho Vegas, 15 escribiendo sobre su música y varios entrevistándole de vez en cuando. Nacho, que aparece recién duchado y con el pelo medio húmedo, es un gran conversador y una máquina de titulares -ambas cosas no van necesariamente unidas-. Sus entrevistas suelen producir titulares tipo clickbait y entiendo un poco a mis compañeros plumilla: sería muy tentador, por ejemplo, titular esta entrevista «En la izquierda también hay mucho gilipollas».
Más interesante, en cambio, es que se excuse por no mirar -a veces- a los ojos de la gente, aunque he toreado en peores plazas al respecto y sin explicaciones. Son reveladores su honestidad, su falta de pudor y cómo NO esquiva ciertas cuestiones. La conversación no es hilarante ni se desarrolla entre carcajadas, pero muy a menudo ofrece una sonrisa reconfortante, como si no fuera el dueño de esa mente tortuosa que a veces dibujan sus melodías. Hablamos de ‘Mundos inmóviles derrumbándose‘, estos días nuestro «Disco de la Semana», que está presentando ya en directo por todo el país. Fechas y entradas, en la web de Oso Polita.
¿Qué tal estás?
Me encuentro bien, ilusionado. Me costó mucho hacer este disco, normalmente tienes bloqueos después de un álbum y luego las canciones vuelven a surgir. Pero esta vez ese bloqueo fue muy largo. Respecto a la pandemia, me sentía privilegiado respecto a otros compañeros, porque a mí me pilló terminando una gira y pensaba en amigos y amigas que acababan de sacar disco, y en las consecuencias de eso. Muchos amigos en mi entorno han tenido bajas laborales, rupturas, ha habido suicidios… y a mí no me estaba pasando nada. Pero me di cuenta de que me estaba deprimiendo, no me salía ningún verso. Entonces, mi mejor amigo y yo nos fuimos a Ortiguera, un pueblo pegado a Galicia donde una amiga nos consiguió una casa para estar tranquilos, y allí me desbloqueé un poco. Ya me dije: «Si vuelvo y aún me siento triste, voy al médico, al psiquiatra». Pero allí escribí e hice maquetas.
Se está hablando bastante de en qué estado de salud mental vamos a salir de la pandemia…
Sí, a mi alrededor veo cosas jevis, y es jodido. Gente que la ves con comportamientos de depresión, por la situación, puede ser.
En cambio, el disco no suena depresivo. Sé que hay gente que dirá que todos tus discos suenan depresivos, pero yo veo a veces la música como un contraste.
No sé. Cuando lo pude escuchar por primera vez con perspectiva, una semana después de terminarlo, intentando oírlo fuera de mí para ver si tenía sentido y buscando cosas que las canciones tienen en común, sí me pareció bajonero y se lo comenté a Hans (Laguna). ‘Big Crunch’ tiene un tono distinto, y por eso la metimos como contraste luminoso. El germen de cada canción es un momento duro.
Hay canciones sobre la muerte, pero me da la sensación de que no la afrontas como ‘El Ángel Simón’. No sé si me parece más poético o menos dramático. Igual es la manera de escribir con el paso de los años.
He aprendido con el tiempo. En la época de ‘El Ángel Simón’, cuando tratábamos de escribir sobre algo lo hacíamos con cierta mirada cínica, usando sarcasmo, y eso te lleva a un cinismo que nunca es bonito. A lo mejor Gainsbourg lo ha sabido hacer bien, pero no es mi caso ni mi rollo. En este disco te acercas a la realidad con una mirada que sí, que cuestiona aquello de lo que estás hablando, pero esa mirada ahora tiene algo de ternura y de empatía.
Salvo algún evento aislado para apoyar alguna causa, hacía mucho que no hacía una gira acústica, y ahora voy a hacer algunos conciertos acústicos. Este verano hice un par de conciertos solo con guitarra, y ahí recuperé ‘El Ángel Simón’, que la había dejado de tocar porque es una canción que no puedes tocar en cada gira, porque acabas estropeándola. Y me sentí bien tocándola.
¿Por qué?
Es una canción muy emblemática de ese disco, fue muy importante para mí, sin estribillo, de casi 8 minutos, con la melodía escondida, un poco trágica… Yo siempre he dicho que tiene sentido del humor y que sin sentido del humor no tendría sentido. Y también ‘Ramón In’ tiene un sentido del humor a su manera, implícito, no es como el de otras canciones. Me sentí bien porque cuando cantas canciones antiguas, las resignificas de alguna manera. ‘El Ángel Simón’ fue una canción muy importante para mí y me di cuenta de que podía seguir cantándola.
‘Ramón In’ es una canción de nuevo sobre la muerte de un ser querido muy cercano, ¿la podrás tocar?
Es sobre un amigo que murió en 2018. Ya la toqué este verano, yo quería que fuera lo que llaman el «focus track», que yo lo llamo el «fuckin track», pero en la oficina y los amigos a que consulto porque no se me da muy bien lo de los singles, no lo veían. (sonríe)
«Con las burradas que se cantan ahora… ¿pasa algo por decir que un amigo me la chupó en un contexto bonito, que no es ni siquiera pornográfico?»
Es un tema que habla de sexo oral y muerte, igual es un poco duro para una playlist.
Eso me decían, pero con las burradas que se cantan ahora… ¿por decir que me la chupó en un contexto bonito, que no es ni siquiera pornográfico? Oigo auténticas burradas. Volveremos sobre ‘Ramón In’, quiero hacer un vídeo más adelante.
¿Ha cambiado el modo en que ves la muerte? Cuando te entrevisto siempre me lo paso bien, me río, te veo alegre… No sé si tienes cierta tendencia a la depresión o piensas mucho en la muerte.
La muerte está presente en las canciones, es un tema recurrente en la música popular porque es la mejor excusa para hablar de la vida. Cuando la muerte te golpea, te haces muchas preguntas. Acaba de morir una señora amiga de Santiago Alba Rico, que conocí fugazmente en su pueblo, Las Hortichuelas, y que salía en ‘Violética’. En el single ‘Ese árbol’ no sé si te acuerdas de que digo: «Mi amigo Santi me habló de una mujer que se ha ganado el cielo / Y ya, tan sólo quiere morir como la sombra de un árbol seco / Tan solita la tierra y así volver a la naturaleza». Estaba inspirada en una cosa que decía ella. Murió el otro día, y Santi estaba muy afectado, y escribió un artículo muy bonito para Ctxt en el que decía que el mundo tenía cuatro patas y ahora solo le quedaba una tras la muerte de su amiga Margarita.
En ‘El Ángel Simón’… la muerte de mi padre fue muy cercana, la primera, y muy inesperada. Me hizo preguntarme muchas cosas, pero con el tiempo, por desgracia, últimamente ha coincidido que en mi entorno ha habido unas cuantas (muertes más). No siempre canto sobre ellas en los discos pero es un tema que te hace pensar muchas cosas. Piensas en ello más.
‘Belart’ es una canción que habla de ello, pero como te decía es como alegre…
‘Belart’ es sobre una amiga que se suicidó estando yo en Ortiguera, cuando estaba bloqueado. Recibí una llamada de la que no reconocí el número… Una chica de 34 años.
Lo siento (…) A veces tus textos son tan explícitos que tengo la sensación de que no tengo mucho que preguntarte… No sé si siendo tan explícitas las letras, sientes la parte de producción infravalorada, como que se habla poco de ella. ‘Ramón In’ tiene unos arreglos muy poderosos también y ‘Belart’ me parece un tema a veces incluso alegre, como te decía.
No sé si infravalorado. Procuro comunicar esto a la oficina: que se comunique que hay un trabajo de producción y de banda. Recurrí a Hans (Laguna), Cristian (Pallejà) y Ferran (Resines) en Barcelona, hicimos piña y un equipo porque la banda estaba por formar. Trabajamos con maquetas y preproducción. ‘Belart’ es un tema que tenía claro, cuando hago discos escojo el tema con que abrirlo, el tema con que cerrarlo y otro en medio para articularlo. Tenía que cerrar la canción asturiana, ‘Ramón In’ ir en medio articulando las dos mitades y ‘Belart’ tenía que abrir. Empieza con el estribillo, tiene un toque incluso industrial… para pasar a contrastar con la estrofa con ese tipo de melodía. Es una apertura fuerte. Al principio tenía solo una frase esbozada sobre «morir», pero la canción la tenía de antes estructurada. La letra la escribí después de esa llamada. No es como ‘Ramón In’, que me senté a escribir sobre él, fue el proceso inverso. Me importaba mucho construir la canción bien en el estudio para que abriera el disco. Cristian y Ferran fueron muy importantes en muchos detalles.
En el disco hay algún banjo, no sé si estás al tanto del neo-country de gente como Kacey Musgraves y el debate en Estados Unidos sobre la adaptación de lo que es el country y lo que no.
No, estoy con cosas más clásicas, estoy descolgado de novedades, a menos que me las recomiende alguien.
Y lo de la canción latina quedó como una broma de lanzamiento.
¿Una broma?
Había mucho humor en la nota de prensa diciendo que te habías pasado a la música latina y cuestionando si no había nada de política, que sí la había.
No era una broma, fue un hallazgo dar con Mancha ‘E Plátano. Puede representar en este disco lo mismo que en ‘Violética’ ‘Todos contra el cielo’, que era la cumbia de aquel disco. Yo no iba a hacer música latina solo, para eso necesitaba a Mancha. Coincidió que ‘Teatro’ de Willie Nelson es un disco que nos gustaba mucho a todos en el estudio: es cercano, tiene ritmos caribeños… A partir de ahí surgió lo de Mancha ‘E Platano. Tratamos cada canción de manera particular, y tratamos de hacerle un traje a medida. Igual que hay un tema en el que el referente es John Prine, una versión de la que nos han denegado el permiso, el referente ahí era Willie Nelson.
«Hay gente de derechas con las que no me iría a tomar un café, y otra gente con que sí»
Escuchando en casa ‘El mundo en torno a ti’, cuando dices lo de la Cañada Real, mi novio ha gritado: «¡Esta es para Andrea Levy!». No te voy a preguntar por Andrea Levy, pero sí qué quieres decir. En ‘Los juncos salvajes’ (André Techiné), hay un personaje que dice: «¡no sé cómo puedes salir con un facha!» y esa frase me marcó mucho. Tú hablas aquí de «dos mundos que no se pueden mezclar», ¿cuál es tu visión?
Yo pasé por todas las etapas. La de que toda la gente que te rodea es muy de izquierdas, no conocías a nadie que militara en la derecha y te creías que todos los gilipollas estaban en el derecha… y en la izquierda también hay mucho gilipollas. Luego cuando tienes un poco de mundo, ves que en la derecha también hay gente razonable y gente maja. Hay que diferenciar entre estructuras de poder, por ejemplo, partidos políticos, o en música, las multinacionales; y entre la gente que trabaja en ellas. Hay gente que puede ser de derechas y afín. Hay gente de derechas con las que no me iría a tomar un café, y otra gente con que sí. Te tienes que quitar ese prejuicio. Nos tenemos que entender de alguna manera.
¿Muy, muy de derechas, también? ¿Te irías a tomar algo con alguien de VOX?
Ese es el límite, un fascismo con el que hay que acabar y silenciar como sea con poder popular. Jode mucho que se estén normalizando discursos de odio por culpa de este neofascismo. Es una línea roja que no pasaría. Sin embargo, una vez conocí a unos ex votantes del PP que ahora votan a VOX, era un rollo ultra liberal, una derecha macarra, un poco farlopera (risas) No sé por qué votan a VOX, pero para que les voten 3 millones de personas tienen que tener un electorado variado. Pero luego ves a Rocío Monasterio y no puedes permitir que se normalicen ciertas cosas como una opción política válida, y eso lo tenemos que luchar desde la militancia e incluso de la cultura para evitarlo.
«Ves a Rocío Monasterio y no puedes permitir que se normalicen ciertas cosas como una opción política válida, y eso lo tenemos que luchar desde la militancia e incluso de la cultura»
Bueno, se ve que el discurso de VOX ha calado incluso en barrios pobres de Madrid donde han llegado a ser terceros.
Apelan a la clase obrera con la migración, y les puede funcionar eso. En todo caso, esta no es una canción que hable de Andrea Levy (sonríe) Sabía que me lo iban a preguntar mucho. Sería muy injusto… Es verdad que empiezas las canciones tomando referencias de momentos de la realidad, pero se acaban transformando y acaban estando muy lejos de esa realidad. Acabas recurriendo a una ficción para hablar de una realidad. Pensar en relaciones complejas en que se puedan mezclar mundos muy diferentes tiene que ver con esta canción, pero esa segunda persona a la que hablo no es Andrea Levy. Sí hablo de una relación de dos mundos diferentes, pero también hablo de mirarte al espejo y de ver contradicciones, y a veces tener que enfrentarte a ellas. Las canciones se nutren de paradojas y hay que confrontar las paradojas para poder resolverlas.
‘Esta noche nunca acaba’ tiene una base muy 50’s y yo creo que es de las mayores canciones de amor que has hecho.
Mi parte favorita del disco es una que solo tiene piano y voz, y hago un cambio vocal que no había hecho nunca, y que aprendí con una canción de Víctor Jara. Ocurrió que me di cuenta de que no le hablaba a una persona; partió de darme cuenta de que he dejado pasar muchos trenes. Hace mucho tiempo que estoy solo. Hay cosas que me da pena no haber cuidado mejor en alguna relación. Habla del amor pero desde ese punto de vista. Es la primera vez que me planteo escribir una canción de amor, pero no puedo evitar que haya algo amargo. Habla como de un amor que se te escapó y que va a permanecer ahí toda tu vida.
«Me sentía afortunado de vivir en soledad elegida, pero con el confinamiento me sentía solo de manera muy amarga. Creo que todos hemos hecho un repaso de nuestras vidas»
¿Sientes culpa, eres una persona que se mortifique mucho?
Sí, lo justo, un poco (sonríe) Tampoco llega a ser algo patológico o neurótico. Sí… En este año y medio, una cosa que aprendí un poco es lo que era la soledad. Yo siempre aprecié mucho la soledad, llevo viviendo solo mucho tiempo, siempre he querido mantener mi piso solo en Xixon, aunque viniera largas temporadas a Madrid, pero era una soledad escogida, «solitud», una palabra que no sabía que existía en castellano. La canción habla de las dos soledades, la escogida y la impuesta. Me sentía afortunado de vivir en soledad elegida, pero con el confinamiento me sentía solo de manera muy amarga. Me hizo empezar a plantearme por qué, entré en pánico. Estar solo es una putada, y me empecé a sentir culpable por muchas cosas. Yo creo que todos hemos hecho un repaso de nuestras vidas.
No sé si ‘Séptima ola’ habla algo de la pandemia, pero de nuevo, me parece que también tiene algo de reconfortante.
No es pandémico, no lo pensé en absoluto. Yo no hago surf, pero en Xixon se hace mucho y me comentan que las olas vienen de 7 en 7. Es una referencia a eso, me imaginé como una última ola porque el mar siempre lo utilizo, es un símbolo que está en todos mis discos.
Es curioso que me hayas dicho que la canción política para ti es el contrapunto alegre del disco. Cuando pienso en VOX o en Ayuso justo me parece la parte más deprimente de la vida, y para ti es la parte alegre del disco.
Al hacer canciones políticas, hay que huir de la solemnidad. Es el tópico: soltar un sermón, un panfleto, alguien te va a soltar su ideario para adoctrinarte. En realidad, no es el caso de esta canción que va por otro lado. Pero para mí los maestros de la canción política han hecho canciones divertidas, como Phil Ochs, Housemartins, Liberace… siempre me gustó mucho ese contraste, usar la política pero en contexto luminoso, sabiendo que la política hoy es un lugar oscuro. También pasa con las canciones emocionales. En el country antiguo Hank Williams, por ejemplo, son canciones de acordes mayores, «fiddles» alegres… y las letras son tragedias amorosas. La música popular utiliza mucho esos contrastes de canciones saltarinas y letras oscuras.
Christina Aguilera ha publicado esta noche la primera parte de su proyecto en castellano ‘La fuerza’, un EP que contiene los singles que hemos conocido en los últimos meses de 2021, ‘Pa mis muchachas’ y la nihilista ‘Somos nada’. También incluye una ranchera llamada ‘La Reina’.
Pero la gran baza comercial parece el tema con Ozuna, ‘Santo’, para el que esta noche se ha estrenado un vídeo de cierta factura. Una canción tan genérica que nos habla a estas alturas de perrear, que está siendo comparada con mucho tino en nuestros foros con Lola Indigo, pero que resulta su tema más disfrutón en mucho tiempo. El vídeo ya está en el top 10 de Youtube España, lo cual siempre se puede asociar a la curiosidad o al poder actual de Ozuna, pero es innegable que el tema tiene bastante más «punch» que los 2 sencillos anteriores, pese a que ‘Pa mis muchachas’ tuviera sus defensores en nuestra redacción.
La cantante ha explicado a Billboard que le hacía mucha ilusión retomar su carrera en español más de 20 años después de ‘Mi reflejo’ ahora que es madre y tiene una carrera, para “traernos una nueva visión” y una “perspectiva más profunda”. Añade que le da miedo y puede ser “intimidante” porque “no habla español tan bien como inglés” pero que era un reto. “Es sobre mí siendo yo en mi propio viaje de la vida. Podría llorar con esto. Significa mucho para mí”.
Habrá 3 partes en este proyecto del que os dejamos con el tracklist.
1.-Ya Llegué
2.-Pa Mis Muchachas
3.-Somos Nada
4.-Santo
5.-Como Yo
6.-La Reina
Fugees iban a realizar una gira de 25º aniversario sobre su gran disco ‘The Score’, el que incluía los hits ‘Fu-Gee-La’, ‘Ready or Not’ y la versión de ‘Killing Me Softly’. Sin embargo, debido a la covid y tras un aplazamiento de las fechas de noviembre y diciembre a 2022, han decidido tirar la toalla y no anunciar un aplazamiento como es lo normal estos días, sino directamente una cancelación. Es decir, esta vez se anuncia la devolución del dinero para los que hayan comprado entrada, no que las mantengan para una fecha hipotética.
Este es su comunicado: «Entendemos la decepción que aguarda, pero nuestra gira de aniversario no podrá realizarse. La continua pandemia de covid ha puesto en dificultades las condiciones de las giras, y queremos asegurarnos de mantener a nuestros fans y a nosotros mismos seguros y con salud. La idea surgió para honrar y celebrar este 25 aniversario de The Score, pero ahora vemos que puede que no sea nuestro momento para revisar este trabajo».
Sin embargo, dejan la puerta abierta a volver cuando todo esto pase, al tiempo que recuerdan el único concierto de presentación que pudieron realizar el día 22 de septiembre, cuando interpretaron 8 temas del álbum: «Estamos agradecidos por la noche especial que pudimos compartir con algunos de vosotros en Nueva York, con ese raro momento en vivo. Si la oportunidad, la seguridad pública y la programación lo permiten, esperamos poder volver a visitaros en algún momento pronto. GRACIAS por el amor y apoyo a lo largo de los años».
Lana del Rey ha estrenado hoy viernes, como vaticinábamos hace unos días, su tema para la banda sonora de ‘Euphoria’. El mundo está revolucionado con el regreso de esta gran serie, y eso que solo se han dejado caer por HBO los dos primeros episodios de la segunda temporada. El avance del tercero, que toca el próximo 23 de enero, es el que incluye este ‘Watercolor Eyes’ que se ha estrenado hoy en su versión completa.
Sobre un punteo muy 50’s y con ciertos elementos en común con ‘Shades of Cool‘ de ‘Ultraviolence’ (2014), Lana habla sobre la tortura de hacer el amor con alguien con quien ya has roto. La cantante lamenta que el «amor joven no dure para siempre», pero lo hace con imágenes sugerentes, en este caso muy fruteras, y no en el sentido sexual de la palabra. La artista nos habla de «veranos cálidos» y «sandías refrescantes», concluyendo que «tu amor escuece como sangre y limón» en lo que parece un símil con una picadura de mosquito («sting»).
Lana del Rey no logra un top 40 en las listas de singles de UK o USA desde otra banda sonora, la de ‘Don’t Call Me Angel’ con Ariana Grande y Miley Cyrus para ‘Los Ángeles de Charlie’ (2019), y antes de eso desde ‘Lust for Life’ con The Weeknd, siendo en el último lustro más bien una artista de álbumes. Este ‘Watercolor Eyes’ ha sido apoyado por playlists como «New Music Friday» o «Chill Pop» pero no por Today’s Top Hits.
Dave, Doja Cat, Ed Sheeran, Holly Humberstone, Liam Gallagher y Little Simz son los primeros artistas confirmados para actuaciones de los premios BRITs 2022.
Liam Gallagher volverá a actuar en los BRITs después de tres años y presentará su nuevo single ‘Everything’s Electric’, según anuncia en sus redes sociales. Por su parte, Little Simz ha compartido el siguiente twit: “Es un honor estar nominada a cuatro premios BRIT, no puedo esperar a actuar en la noche también. Estoy tan feliz y agradecida de que la música haya conectado y resonado. Felicidades a todos los nominados”.
Adele y Ed Sheeran parten como los favoritos con cuatro nominaciones cada uno, al igual que Little Simz. Los tres disputarán el galardón a Álbum del Año junto a Dave y Sam Fender. Doja Cat, que actuará por primera vez en Reino Unido, está nominada a Mejor Canción y Artista Internacional, donde competirá contra Billie Eilish, Lil Mas X, Olivia Rodrigo y Taylor Swift.
A pesar de una caída en las cifras de contagios y la decisión del gobierno británico de aliviar las restricciones, el país continúa registrado más de 100.000 nuevos casos de covid-19 y más de 330 muertes diarias a medida que ómicron se propaga. Por ello, los organizadores de los BRITs pedirán a los artistas, nominados e invitados una prueba negativa al llegar. “Estamos trabajando las 24 horas del día para hacer un espectáculo que cumpla con todos los estándares de seguridad. Los fans que planean asistir tendrán asientos en pista y los artistas nominados se sentarán en un área exclusiva y distanciada”, explican.
La gala, presentada por el humorista Mo Gilligan, tiene previsto celebrarse el próximo 8 de febrero en el recinto London O2 Arena y se podrá seguir en directo a través del canal de YouTube de los premios.
Chaqueta de Chándal publicaron su debut a finales de 2019 -qué tiempos- y el siguiente recibe el gráfico título de ‘Futuro, tú antes molabas’. El trío de Barcelona compuesto por Guillem Caballero (voz y teclados), Natalia Brovedanni (voz y guitarra) y Alfonso Pérez Méndez (batería y coros) ya tenía mucha tela que cortar antes de la la llegada de la pandemia y sus letras siempre han destacado por su componente crítico con la sociedad actual. Digamos que nunca se han conformado con resultar contemporáneas mencionando las redes sociales de turno o titulándose en minúscula y con lenguaje de Whatsapp.
Sí hay una pista en ‘Futuro, tú antes molabas’ que se llama ‘Los stories de Unabomber’ que no puede ser otra canción sobre Instagram más cuando menciona a este terrorista y filósofo estadounidense condenado a cadena perpetua por cometer varios asesinatos, entre otros delitos, pero la letra habla en realidad sobre el confinamiento, las distopías hechas realidad, el futuro incierto al que se enfrenta la juventud de hoy en día, el espionaje digital, el Gran Hermano o la hiperconectividad, y consigue ser una de sus composiciones más melódicas -más Los Brincos- a pesar de ser una de las más largas.
En sus canciones, el grupo satiriza sobre varios asuntos, pero lo mejor es que convierte sus letras en auténticas historias, hasta el punto que las canciones reciben títulos bastante interesantes que no tienen por qué reproducirse en los textos. La intro de ‘Firme usted aquí’, sobre el lado oscuro del capitalismo y el arte de la persuasión, puede ser una excepción, pero ‘La conquista del champán’ no se titula «no contéis conmigo» porque a la banda no le ha dado la gana a pesar que esta frase se repite ad nauseam en el estribillo. Otro estribillo espectacular, por cierto, mientras la canción, una de las más El Columpio Asesino que la banda ha grabado, vuelve a lanzar dardos a la clase política que «chupa del bote» y juega con la vida de los ciudadanos como si fuera un «simulacro».
La misma fórmula se repite en el primer single del disco, un ‘Vademécum‘ de aires psicodélicos que carga contra la industria farmacéutica y contra la obsesión de la sociedad con las pastillas, y que en un punto roza la conspiranoia marca Miguel Bosé («en busca estoy del bienestar / alguien nos quiere controlar / no quiero ser otro experimento más»). En lo musical, el grupo sigue apegado a un rock ácido y psicodélico pero también muy popero que recuerda a Los Brincos y a los Doors, y resulta especialmente 60s ese ‘Tutorial para villanos’ que trae consejos como «haz la guerra y crea confusión» o «si quieres gobernar la sinrazón, siembra caos y destrucción», tan aptos para esa clase política que ha resultado, en muchos casos, estar integrada por un montón de personas ineptas en lo profesional y en lo moral.
Entre otros estribillazos-mantra como el de ‘Tú a Boston y yo a California’, que trata sobre el «noble deporte» de hablar con desconocimiento de causa; divertidas canciones de «amor» al capitalismo y, concreto, a Jeff Bezos y Amazon y fantásticos desarrollos instrumentales como el de la mencionada ‘Tutorial para villanos’, en el que caben lo mismo trompetas que ritmos de country galopantes que pianos rockabilly; el grupo se supera a todas luces con su sátira sobre el conservadurismo religioso.
El título de ‘Queremos ir a misa’ alude al vídeo de aquella señora que intentó irrumpir en el Valle de los Caídos tras su cierre, y la letra podría haberla firmado ella misma, con denuncias dirigidas a un «señor Obispo» que desgraciadamente aún nos resultan demasiado actuales, como «la hegemonía se nos va», «una casilla de la renta para poco nos da», «con Franco esto no pasaba», «cualquiera puede ser maricón» o «las cosas que vas viendo solo pueden ser obra de Satanás», cosas como los «chicos que van de la mano», las «familias con dos madres» o los «tíos embarazados». La hecatombe universal capturada en un temazo de punk de los que Chaqueta de Chándal ya llevan unos cuantos. El futuro ya no mola pero ellos molan un rato.
Adele ha anunciado que su esperada residencia en Las Vegas ha sido pospuesta. La británica ha compartido a través de Instagram un vídeo en el que se muestra muy afectada por esta decisión.
Entre lágrimas explica: “Lo siento mucho, pero mi show no está listo. Estamos absolutamente destrozados por los retrasos de las entregas y por el COVID. La mitad del equipo está de baja por COVID y está siendo imposible terminar el show. No puedo ofreceros lo que tengo ahora mismo. Estoy destrozada y lamento que sea a última hora. Hemos estado despiertos durante 30 horas intentado solucionarlo pero nos quedamos sin tiempo”.
Adele ha prometido que todas las fechas serán reprogramadas lo antes posible. “Perdón, estoy avergonzada y lo siento muchísimo por todos aquellos que han tenido que viajar. Lo siento, ha sido imposible. Nos enfrentamos a tanto”, añade.
Esta residencia, ahora pospuesta, iba a comenzar el próximo 31 de enero y Adele tenía previsto actuar cada viernes y sábado desde enero a abril. ‘Weekends With Adele’ serían 24 conciertos exclusivos celebrados en el hotel Caesars Palace durante casi tres meses seguidos. Los últimos en optar por realizar este tipo de espectáculos han sido Katy Perry y Bruno Mars junto a a Anderson .Paak dentro de su proyecto conjunto Silk Sonic, siguiendo la estela de otros cantantes como Britney Spears o Lady Gaga.
Adele se une a los múltiples artistas que se están viendo obligados a aplazar o incluso cancelar sus conciertos y giras debido al covid-19, sus consiguientes complicaciones logísticas y a las restricciones sanitarias de cada lugar para contener la enfermedad.
Durante años, el catálogo de My Bloody Valentine se encontraba ausente de las plataformas de streaming, por lo que era inaccesible para la mayoría del público suscrito a sus servicios. Esta circunstancia cambió en marzo del año pasado, cuando el sello Domino anunció la llegada de todos los discos de My Bloody Valentine a plataformas como Spotify. Kevin Shields explicaba que su decisión tenía que ver con que sus sobrinos querían mostrarle la música de la banda a sus amigos pero no podían hacerlo porque no estaba disponible en streaming, y le preguntaban por qué tenía que ser «tan oscuro a propósito».
Ahora, Spotify está dando a Shields una razón para arrepentirse de su decisión. El músico ha reparado en que la plataforma está mostrando letras incorrectas de sus canciones a través de su servicio de letras, asociado al catálogo de Musixmatch y estrenado el pasado mes de noviembre, y no está nada contento. «Me acabo de dar cuenta de que Spotify ha subido letras falsas de nuestras canciones sin nuestro conocimiento», ha escrito Shields. «Estas letras son totalmente incorrectas e insultantes. No estamos seguros de dónde las han sacado, probablemente de alguna de esas webs de letras de mierda que hay por internet».
El de Shields no es el único grupo afectado por este inconveniente. Un usuario de Twitter se ha dirigido a Simon Raymonde de Cocteau Twins para informarle que la letra de ‘Pandora (for Cindy)’ subida a Spotify tampoco es la correcta, algo que ha corroborado el propio músico, que incluso se ha puesto en contacto con su sello para arreglar el problema.
«Ya he informado a 4AD y a Spotify de que las letras, y todas las letras de Cocteau Twins que hay en internet, no tienen sentido, pero no tengo ni idea de cómo está el asunto», ha expresado. El músico indica que «si hubiéramos querido que las letras de Cocteau Twins estuvieran disponibles por todas partes ya lo habríamos hecho hace 30 años», apunta que le parece «triste» que exista una página de Twitter dedicada a «postear letras de Cocteau Twins» y, ante la sugerencia de que el grupo suba sus letras oficialmente en algún lado, señala que es Elizabeth Fraser quien debería tener la última palabra.
En Spotify aún las letras aparecen como «proporcionadas por y con licencia de Musixmatch», un catálogo de letras que ha firmado acuerdos con grandes multinacionales como Universal o Warner, por lo que sería de esperar que las letras subidas a la plataforma sueca fueran las correctas, y no las que cualquier persona puede editar en sitios como Genius, aunque estos permiten a su vez subir letras oficiales verificadas por los propios autores.
Charlie Puth lleva un tiempo fuera de los focos preparando su nuevo álbum. Ha sacado algún single suelto, como ‘Girlfriend‘ o ‘Cheating on You’, que no han funcionado mal pero tampoco han alcanzado la repercusión de ‘Attention‘, y además ha co-escrito y co-producido el último «sleeper hit» de Katy Perry.
2022 será el año en que vea la luz el álbum de Charlie Puth, como él mismo se encargaba de confirmar en Twitter hace unos meses. El disco llevará por título ‘Charlie’ y no habrá que confundirlo con ‘Charli‘ de Charli XCX, lo cual sería complicado pues el single no puede llevar más la marca del autor de hits como ‘How Long’ o ‘We Don’t Talk Anymore’.
Adelantada en TikTok durante meses aunque han parecido años, ‘Light Switch’ es una de las novedades musicales que ha dejado la semana, un tema ultrapop de los que suele marcarse Charlie Puth, por supuesto producido por él mismo y animado por el galope de un ritmo ochentero y por el derroche de melodías pegadizas que suele gastar el artista. Hoy es la Canción Del Día.
El «interruptor» que se le «enciende» a Charlie Puth cada vez que observa el cuerpo de la chica que le gusta ya nos podemos imaginar cuál es -la portada más sugerente no puede ser- y la producción incorpora el simpático sonido de este dispositivo en el estribillo, el cual, en un momento concreto, «apaga» la canción durante un segundo en el que esta queda completamente en silencio.
En la línea del videoclip de ‘Girlfriend’, el de ‘Light Switch’ apuesta por el humor, y nos presenta un «make over» de Charlie Puth que ni ‘Queer Eye‘: al artista le ha dejado su novia y se ha dado a las patatas fritas y a la vida sedentaria, pero un entrenador le ayuda a salir del pozo, aunque la misión a Charlie no le sale tan bien como esperaba.
Meat Loaf ha muerto a los 74 años tal y como ha confirmado su familia en un comunicado. «Nos rompe el corazón anunciar que el incomparable Meat Loaf ha fallecido esta noche acompañado de su mujer Deborah. Sus hijas Pearl y Amanda y sus amigos cercanos han permanecido junto a él en las últimas 24 horas».
Meat Loaf era el nombre con el que se conocía al cantante y actor Marvin Lee Aday, pero originalmente también era el proyecto colaborativo de Marvin y el compositor Jim Steinman, fallecido el año pasado. Juntos crearon el álbum de hard-rock ‘Bat Out of Hell’ basándose en el musical ‘Neverland’, una adaptación futurista de ‘Peter Pan’, sin imaginar que se convertiría en uno de los 5 discos más vendidos de la historia, en concreto el cuarto según la Wikipedia anglosajona. Solo superan sus ventas ‘Thriller’ de Michael Jackson, ‘Back in Black’ de AC/DC y la banda sonora de ‘El Guardaespaldas’.
Publicado en 1977, ‘Bat Out of Hell’ ha vendido más de 40 millones de copias en todo el mundo y cuenta con 14 certificaciones de Platino. Además, es el disco más vendido de la historia en Australia, si bien fue Reino Unido el mercado principal de Meat Loaf durante décadas, incluso más que Estados Unidos. El álbum forma parte de una trilogía compuesta también por ‘Bat Out of Hell II: Back into Hell’ (1993) y ‘Bat Out of Hell III: The Monster Is Loose’ (2006) cuyas ventas totales superan las 65 millones de copias.
Meat Loaf fue conocido por el estilo rimbombante y teatral de sus canciones y de sus directos, cultivado durante años en los varios musicales en los que participó antes incluso de dedicarse a la música, como ‘Hair’, ‘The Rocky Horror Picture Show’ o aquel ‘More Than You Deserve’ en el que conoció a Steinman, con quien colaboraría a lo largo de varias décadas.
Tras publicar una serie de álbumes que no alcanzaron demasiada relevancia durante la década de los 80, en los 90 Meat Loaf protagonizó un «comeback» histórico con el segundo volumen de ‘Bat Out of Hell’, que vendió 15 millones de copias gracias al éxito del single ‘I’d Do Anything for Love (But I Won’t Do That)’, que alcanzó el número 1 en 28 países.
A finales de los 90, Meat Loaf apareció en la película ‘El club de la lucha’ y a lo largo de las décadas siguientes siguió publicando álbumes, el último de ellos en 2016, y dando conciertos.
Hoy salen los nuevos discos de Los Planetas, del que conocíamos más de la mitad de las pistas; Years & Years (sobre el que hemos tenido oportunidad de hablar con el encantador Olly Alexander), Christina Aguilera (el EP ‘La fuerza’, primera parte de su futuro largo); la banda revelación Yard Act, León Benavente, AURORA, Utada Hikaru y la misteriosa banda de rock’ n roll Chicle integrada por «Chicle clorofila», «Chicle fresa ácida» y «Chicle menta».
Entre los singles que ven la luz hoy que acusan madera de hit hay que contar el tema ultrapopero de Charlie Puth, que ya ha sido añadido al Today’s Top Hits; y también vuelve la recién graduada Megan Thee Stallion con un single junto a Shenseea llamado ‘Lick’ que parece pensado para ser el nuevo ‘WAP’. También llega el tema de Lana Del Rey para ‘Euphoria’.
También vuelve la prometedora Holly Humberstone con el primer single que edita tras el lanzamiento de su recomendable EP. Tove Styrke lanza un nuevo tema cuya base es la guitarra eléctrica y cuya portada es su culo; y ojo al estupendo nuevo single de Nilüfer Yanya o al fiero regreso de Biznaga. Jenny Hval, en la foto, vuelve con otra de sus interesantes composiciones.
También ocupan la playlist los nuevos lanzamientos de Josef Salvat, Blanco Palamera, DARKSIDE, Soledad Vélez, Au/Ra, Kiesza, Angel Olsen (una versión de Karen Dalton), Safree, The Head & the Heart, Alice Wonder, Sevdaliza, Ciudad Jara, Pussy Riot, Tórtel o una canción de Maluma llamada ‘Cositas de la USA’, entre otras.
Ya habíamos anticipado la playlist con los últimos singles que adelantan los nuevos discos de artistas tan queridos por aquí como Big Thief, Hatchie o Animal Collective. Directamente Beach House han compartido 5 canciones más del que será su nuevo álbum, compuesto por 4 EP’s de los que ya llevamos 3.
Entre las curiosidades del día, el tema bailable de Romy de The xx junto a Fred again.., la colaboración de Sigrid con Griff, el sucesor del macrohit de GAYLE (muy Olivia Rodrigo) o el tema de Viva Belgrado. Compartimos también lo nuevo de La Bien Querida, Carrera o Rosin de Palo.