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Alessia Cara estrena la reggae ‘Ready’, el primer avance del EP que saca «este verano»

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Alessia Cara publica nuevo EP «este verano». Se llama exactamente así, ‘This Summer’, y sale el 6 de septiembre, cuando aún no ha pasado un año desde el lanzamiento del segundo álbum de la canadiense, ‘The Pains of Growing‘, que llegaba a la calle el pasado mes de noviembre.

La cantante, que se encuentra de gira con Shawn Mendes, ha dicho que «de repente me ha dado por escribir y he hecho un EP» y que lanzará un tema de este trabajo cada dos semanas de cara a su lanzamiento en los próximos meses. ‘Ready’, el primer avance de ‘This Summer’, acaba de publicarse y destaca por su sonido de inspiración reggae. Extrañamente, solo su productor, el también canadiense Jon Levine, figura como compositor único de la canción en los créditos de Spotify.

‘The Pains of Growing’ ha supuesto una clara decepción comercial para la intérprete de macrohits como ‘Scars to Be Beautiful’, ‘Stay’ con Zedd o ‘How Far I’ll Go’, su canción para la película ‘Vaiana’. El álbum lograba posiciones modestas en Estados Unidos y Canadá y otros territorios mientras ninguno de sus singles alcanzaba gran repercusión, si bien ‘Out of Love’ permanece en primera posición de las canciones de Cara más escuchadas en Spotify.

Iggy Azalea / In My Defense

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Iggy Azalea ha durado un disco en el imaginario colectivo (o más bien un par de singles), pero puede presumir de haber cultivado una nutrida base de fans que permanece atenta a sus últimos movimientos. Ya lejos del éxito comercial y de las polémicas de antaño, la australiana ha publicado este viernes -un lustro después de su debut- su segundo disco, ‘In My Defense’, de manera independiente y sin concesiones pop tipo ‘Fancy’ o ‘Savior’.

Sin temas tan geniales como ‘Kream’, cuya composición llena de ganchos inesperados lo han terminado convirtiendo en un hit en streaming, ni mucho menos «featurings» pensados para conquistar varios mercados (Azalea echó mano de Anitta mucho antes que Madonna), ‘In My Defense’ es un álbum de hip-hop bastante básico en el que el protagonismo recae absolutamente en Iggy y en sus letras sobre fama, dinero y sexo, incluyendo alguna auto-reivindicación (‘Thanks I Get’). Musicalmente no son muy interesantes las bases mayormente de trap de J. White Did It -productor de ‘Bodak Yellow’ y ‘I Like It’ de Cardi B-, pero lo peor de ‘In My Defense’ es lo forzados que suenan sus singles. ‘Sally Walker’ busca desesperadamente un gancho empleando el fraseo de una canción infantil tradicional, pero sobre todo se inspira demasiado pronto y de manera demasiado obvia en ‘HUMBLE.’ de Kendrick Lamar. Por su parte, el estribillo «started from the bottom and now I’m rich» de ‘Started’ es tan gracioso como un mal meme.

Especialmente ‘Sally Walker’ no ha funcionado fatal en las plataformas de streaming, pero hay temas mejores en ‘In My Defense’. ‘Spend It’ es adictiva y lo es de manera orgánica, el beat de ‘Hoemita’ con Lil Yachty es hipnótico y el flow de Azalea en ‘Commes des Garçons’ está especialmente inspirado pese a la comparación «anytime I post a pic, they get nuts like semen», una de tantas paupérrimas que incluye el álbum. Tampoco está mal la lluvia de «fucks» de la hip-hopera ‘Just Wanna’. En cuanto a las letras, alguna hace referencia a las controversias del pasado («dicen que me hago la negra», «dicen que soy racista, pero lo único que me gusta es el verde», rapea en ‘Clap Back’), pero lo mejor que se puede decir de ellas es que no dan la vergüenza ajena que dan las de Eminem. Sin embargo, en ‘In My Defense’ nada es tan brutal ni causa tanto impacto como su sangrienta portada. ¿Seguro que no es momento de rescatar ‘Digital Distortion’?

Calificación: 5/10
Lo mejor: ‘Sally Walker’, ‘Spend It’, ‘Just Wanna’
Te gustará si: no buscas en el rap más que entretenimiento
Escúchalo: Spotify

La Canción del Día: sexo y ensoñación impregnan ‘Ashes to Ashes’, el regreso trance-pop de Jenny Hval

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Hace unos días la noruega Jenny Hval anunciaba la próxima publicación de su primer largo tras aquel disco protagonizado por «vampiros, menstruación y deseo» titulado ‘Blood Bitch‘ que, después de haber editado el bien recibido ‘Apocalypse, girl’, la encumbró internacionalmente en 2016. Después de haber visto cómo su debut en el mundo de la literatura, ‘Paradise rot: a novella’, se editaba en inglés y lanzar el EP ‘The Long Sleep‘, el próximo 13 de septiembre lanza ‘The Practice of Love’, un disco que «expresa la conexión entre la vida y la creación artística de una manera explícita –una magia umbilical sobre relacionarse con otros, encontrar empatía y un lenguaje común a través de hablar, cantar y escribir juntos». ‘The Practice of Love’, amplía la nota de prensa, observa el mundo desde arriba y crea un paisaje tan realista como imaginario a través de las voces de colaboradoras como Vivian Wang, Laura Jean Englert, y Félicia Atkinson, además de la propia Hval. [Foto exterior: Jenny Hval por Lasse Marhaug.]

La mejor manera de entender este complejo concepto es, posiblemente, poniéndole sonidos, y ahí es donde entra el primer adelanto del disco, ‘Ashes to Ashes’. Una especie de metacanción que, coincidiendo con esa conexión entre la realidad y lo onírico, nos habla literalmente de un sueño sobre una canción, cuya letra hablaba de un entierro y cuyo ritmo se colaba por «dos agujeros cavados en el suelo», en los que debía depositar las cenizas de alguien. «Tocaba un instrumento que era una forma en la tierra / como si tocara a la vez que cavaba mi propia tumba», expone más adelante, tras hablar de «esta canción que no había escrito aún» como «cuando soñaba con follar cuando aún no sabía cómo». El sexo parece nutrir también ‘Ashes to Ashes’, cuando al final habla de «dos dedos» marcan «dos líneas eróticas en la tierra, en el bote de miel, en revistas de chicos desnudos». «Como cenizas a las cenizas, polvo al polvo».

Musicalmente, esto se traduce a una canción fascinante, con diversas etapas, que van de la ensoñación de su introducción con teclados etéreos a la irrupción de una seductora base electrónica (vuelve a colaborar, como en ‘Blood Bitch’, con Lasse Marhaug) que se va volviendo más envolvente y espacial, casi trance. A partir de ahí resulta imposible escapar de la belleza de la canción, en continua mutación, con la irrupción de nuevas percusiones y líneas melódicas diferentes. Una verdadera maravilla que sin duda llama a mantener la atención sobre este nuevo trabajo de Jenny Hval.

Tracklist de ‘The Practice of Love’:
1. Lions (feat. Vivian Wang)
2. High Alice
3. Accident (feat. Laura Jean)
4. The Practice of Love (feat. Laura Jean and Vivian Wang)
5. Ashes To Ashes
6. Thumbsucker (feat. Félicia Atkinson and Laura Jean)
7. Six Red Cannas (feat. Vivian Wang, Félicia Atkinson and Laura Jean)
8. Ordinary (feat. Vivian Wang and Félicia Atkinson)

Hit de ayer: ‘Doo Wop in ‘A’ (Bam Boom)’ (1987) es la mejor «cara B» de The Go-Betweens (oculta tras la peor «cara A»)

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En la entrevista para JENESAISPOP a Robert Forster de hace un par de meses aproveché para colar una (otra) pregunta de fan sobre una canción rebuscada del repertorio de los Go-Betweens, formulada a modo de acertijo: “Si te digo que la mejor cara B de la carrera de The Go-Betweens está en la peor cara A… ¿de qué single estoy hablando?”. Forster apenas dudó: “Estás hablando de ‘Cut it Out’”. Bingo.

‘Cut it Out’ es una canción mayoritariamente considerada floja -o directamente mala- por la mayoría de seguidores del grupo y por la propia banda. Supone de hecho el punto más bajo en la pugna que a lo largo de buena parte de los 80 The Go-Betweens tuvieron que librar en los sucesivas grabaciones de sus discos: una lucha contra la alargada y temible sombra de la “producción actual, comercial” que dueños de sellos, productores e ingenieros de los estudios se empeñaban en imponer a un grupo con un sonido singular y no especialmente apto para ese tipo de enfoque. En su libro ‘Grant & I’, Forster describe muy bien a esos especímenes de “hit record producer”: “Londres estaba lleno de ellos. La mayoría llenos de energía, con cortes de pelo estilo mullet y cazadoras bomber hinchadas como globos”.

Lo frustrante del caso de ‘Cut it Out’ (grabada para el album ‘Tallulah’ en 1987) era que los productores, Craig Leon y Cassell Webb, a priori eran fiables: a pesar de haber creado un éxito ultraochentero para Doctor and the Medics, venían de producir el primer disco de los Ramones y trabajar con Richard Hell, Suicide o los Thirteen Floor Elevators. Además, el estudio elegido era Good Earth, de Tony Visconti. Pero la apisonadora sónica de los ochenta era especialmente pesada en el período 87-89, y la banda se encontró inesperadamente atrapada en un entorno poblado de teclados y cajas de ritmos sin capacidad de decisión. Cuando finalmente los productores convencieron a la batería Lindy Morrison de que para que ‘Cut it Out’ fuese un éxito había que programar la batería y secuenciar un bajo electrónico, la sensación general en todo el grupo de fracaso, de incapacidad de echarse atrás después de una enorme inversión en costes de estudio era insoportable. Forster describe la única salida medianamente creativa que pudieron adoptar: “centrarnos en preparar la caras B [en las que no habría tanto control sobre el sonido] y esperar a que nos llamaran uno a uno, cual testigos de un juicio por asesinato, para grabar nuestras pistas sobre unas bases rítmicas sin ninguna gracia que se convertirían en nuestros próximos singles”. ‘Cut it Out’ realmente no es una de las mejores composiciones de Grant McLennan, pero es un hecho que en estudio fue masacrada. Las interpretaciones en directo disponibles muestran una canción mucho más interesante a nivel rítmico y melódico.

Lo cual nos conduce a una de esas caras B en las que pudieron controlar el sonido, la preciosa en inusual ‘Doo Wop In ‘A’ (Bam Boom)’. Cuando le pregunté a Robert Forster la historia detrás de tan peculiar composición, desgraciadamente obtuve poca información: yo había imaginado que era una composición suya (quizá por la alusión a las bibliotecas, quizá porque rítmicamente es similar a ‘Surfing Magazines’) pero no era así: “Grant escribió esa canción… creo que un poco con Amanda y Lindy. Lo siento pero no puedo contarte apenas nada”. Añadió que había tocado la guitarra en ella y que la canción le gustaba. Así que poco más que sumar a lo mínimo que se sabe: en el disco la canción aparecía acreditada a McLennan, Forster, Morrison y Brown (los cuatro “Abba” del grupo, vaya) y la gran diferencia con el resto de su catálogo es que la cantaban ellas dos, dando a la canción un guiño definitivo al sonido girl group americano de los 60, y convirtiéndola en casi un anticipo del futuro proyecto de Brown y Morrison cuando el grupo se disgregó: Cleopatra Wong (en el que irónicamente se usaron cajas de ritmo profusamente).

El título de ‘Doo Wop In ‘A’ (Bam Boom)’ hace explícito su homenaje: el sonido inocente del pop de los primeros 60, cuando el doo wop dio lugar al sonido de grupos de chicas y se estilaban los títulos con divertidos sinsentidos fonéticos (‘Da Doo Ron Ron’, ‘Doo-Wah-Diddy’, etc). Un sonido aquí convertido en delicioso ejercicio de estilo que a la vez entronca con el enfoque arty y nerd de los Go-Betweens: Grant retomando el tema de los romances y el mundo académico que Robert había iniciado en 1978 con ‘Karen’, y un título que a pesar de la broma se las arregla para informar del tono de la canción (que está, efectivamente, en clave de la). Grabada sin batería, probablemente en directo y con el bajista Robert Vickers aparentemente tocando un contrabajo, es una completa delicia: “Yo era una chica solitaria, vivía en las bibliotecas / deseando que las cosas pronto me fuesen mejor / Practicaba mis besos en el espejo de un baño, y cada noche pedía a las estrellas del cielo / que apareciese un chico al que poder amar”.

La propuesta tan desnuda de ‘Doo Wop in ‘A’ (Bam Boom)’, con su par de guitarras y esas explosivas palmadas, con la segunda guitarra haciendo unos preciosos dibujos durante los estribillos (además de uno de los mejores solos de Robert Forster) dota de sinceridad a una canción que perfectamente podría haber existido en la era dorada del pop que referencia. Hasta consigue concluir su propuesta como aquellos míticos sencillos de los primeros 60 que si pasaban de los tres minutos no eran radiados. Y, para ser una especie de divertimento destinado a una cara B, la canción tiene una extraña e intensa magia que tres décadas después permanece intacta.

A finales de este año, si se cumple lo que Robert nos contó en la entrevista, saldrá el segundo volumen de la retrospectiva de The Go-Betweens, que incluirá los tres últimos discos de su etapa ochentas, incluyendo ‘Tallulah’. Sin duda en la caja habrá espacio para esta y otras caras B y rarezas de uno de los grupos más brillantes de los 80 a los que el sonido de la época menos favoreció.

‘Doo Wop In ‘A’ (Bam Boom)’ suena en la última entrega de Popcasting, el podcast de Jaime Cristóbal, disponible en este enlace.

Dino D’Santiago: «Necesitaría nacer tres veces más para aprender a trabajar tan duro y con la precisión con la que vi hacerlo a Madonna»

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A finales del pasado año se oyó hablar de Dino D’Santigo a nivel internacional, tras rumorearse que estaba involucrado en la creación de lo que luego ha sido ‘Madame X’, el nuevo álbum de Madonna. Pero, más allá de su conexión artística con la Reina del Pop, este artista de origen caboverdiano aunque nacido en el Algarve se ha convertido en una de las figuras más prominentes de la nueva música portuguesa, reflejando como pocos esa mezcla de culturas que caracteriza el país y abriéndola a sonidos contemporáneos.

Con motivo de su presencia en el festival murciano La Mar de Músicas 2019 –actúa hoy, 22 de julio, gratuitamente en la Plaza del Ayuntamiento de Cartagena– tenemos la oportunidad de hablar con él para que nos presente su heterodoxa visión musical, reflejada en su último álbum, ‘Mundu Nôbu‘. Por supuesto, no perdemos la ocasión para preguntarle sobre su experiencia al lado de Madonna, de su verdadera participación en ‘Madame X’ y de su colaboración con Noah Lennox en ‘Buoys’, el último álbum de Panda Bear.

¿Qué debemos esperar de tu concierto del lunes? ¿Vas a estar tú, Jérémie (Nde: “Izem” Kerouanton –guitarra, mezclas y coros–) e Ivo (Costa –batería, percusión y coros–) o habrá más músicos?
¡Será mi primer concierto en España! Y siempre soñé con cantar en este país hermano. Así que decidí que llevaría el espectáculo que mejor representa mis propuesta. El grupo estará compuesto por tres mujeres de orígenes africanos, porque con este trabajo intento destacar el elemento femenino y su lucha por la emancipación y la igualdad. Hemos preparado un concierto con mucha energía, trayendo ritmos que representen el sonido de nuestra «criollofonía».

«En ‘Mundu Nôbu’ intento destacar el elemento femenino y su lucha por la emancipación y la igualdad»

Este concierto es gratuito, para qcualquiera que desee acudir. Personalmente tengo sentimientos encontrados con los conciertos gratuitos. Es bonito que cualquiera pueda disfrutar o descubrir tu música, pero por otra parte siempre hay mucha gente yendo y viniendo, que no presta realmente atención, molestanto a los verdaderos fans… ¿Cuál es tu postura?
Creo que cuando tenemos conciertos de estas características, nosotros como artistas debemos estar preparados e intentar estar tan cerca como podamos del público, saber cómo dirigir la experiencia sonora y ¡hacer al público sentirse parte de la historia! Amo los desafíos y siento que en Cartagena haremos Historia.

«Lisboa ha tenido varias «nuevas Lisboas» a lo largo de los siglos. Pero creo que vivimos uno de sus momentos más bellos»

Dicen que has creado el nuevo himno de Lisboa con ‘Nova Lisboa’. ¿Qué significa para ti y por qué crees que ha sucedido así?
Lisboa ha tenido varias «nuevas Lisboas» a lo largo de los siglos. Pero creo que vivimos uno de sus momentos más bellos. En el que uno siente de verdad una aculturación entre pueblos y sus diversidades. En ciudades como Nueva York, Londres, París o Berlín he actuado y percibido que tenían distintas culturas, pero sentí que estas no vivían en comunidad como en la ciudad de Lisboa. Así que cuando canto a esta Nueva Lisboa, es mi forma de dar las gracias por ser tan aculturada e inspirarme a crear ‘Mundu Nôbu’.

Encontramos distintos estilos en tu álbum ‘Mundu Nôbu’, unos más tradicionales, otros más electrónicos… pero todos cobran sentido juntos. ¿Trabajaste mucho para poner todo en común, fue más un proceso natural o piensas que hoy en día cada estilo puede encajar en un álbum porque todo el planeta está conectado?
El viaje para la creación de ‘Mundu Nôbu’ duró dos años. Fue un proceso (que avanzaba) a cada segundo, en el que experimenté muchos miedos, porque venía de un disco 100% acústico, ‘Eva‘ (2013), y tenía un público fiel y conservador. Tenía miedo de crear esta nueva travesía por un mar nunca antes navegado en Cabo Verde, en el que lo tradicional se funde con los sonidos modernos de la electrónica global. Pero mi mentor Kalaf Epalanga fue crucial en este giro, y hoy es una referencia en la música lusófona, con solo 9 meses de existencia. No podría estar más agradecido.

En él encontramos canciones preciosas como ‘Como seria’ y realmente bailables y modernas como ‘Fidju Poilon’. ¿Funcionan igual de bien en directo? ¿Hay alguna canción en particular que funcione mejor en los conciertos que en su versión de estudio?
Por fortuna puedo interpretar todas las canciones del álbum en directo. Lo que hicimos fue adaptar los BPMs y acelerarlos un poco para las interpretaciones en directo, siempre sin desvirtuar la canción. ¡Canciones como ‘Nova Lisboa’, ‘Nos crença’ y ‘Raboita Sta Catarina’ también funcionan magníficamente en vivo! ‘Como seria’ es la canción que desde el primer al último segundo levanta al público. Y ‘Fidju Poilon’ es parte de una sección de funaná que ¡lleva a la audiencia al delirio!

«El único crédito que tengo en ‘Madame X’ es el de ser embajador de este movimiento que llevó a su creación»

Tuvimos ocasión de entrevistar a Madonna en Londres el mes pasado. Ella habla maravillas de ti y cuán importante es para ella ‘Batuka’. Pero me sorprendió no encontrarte como co-productor o co-autor en ‘Batuka’ o en las otras canciones del disco, más allá de un bonus track, creo. ¿Por qué ha sido? ¿Cuál fue exactamente tu implicación en ‘Madame X’? ¿Tocaste en varias canciones o actuaste más como un amigo y consejero?
‘Madame X’ es un LP que surge en el momento en que Madonna se cruza en mi camino. Nos conocimos a través de un gran amigo colombiano y empecé a mostrarle los sonidos que caracterizan Lisboa, con artistas tradicionales y electrónicos, de Mozambique, Angola, Guinea Bissau, São Tomé y por supuesto Cabo Verde y Portugal. Interpreté algunas piezas musicales con estos músicos que la inspiraron y en ese momento ella decidió que quería registrar la experiencia en un álbum. Dijo que quería incluir sonidos de batuku, funaná, morna, fado y baile funk a modo de agradecimiento. Y así fue. El único crédito que tengo es el de ser embajador de este movimiento que llevó a la creación de ‘Madame X’.

¿Qué sabías de Madonna antes de conocerla? ¿Cuáles eran tus canciones o álbumes favoritos de su carrera?
Madonna es parte de nuestro subconsciente. Ella siempre ha enarbolado luchas por la igualdad y, junto con Michael Jackson, es lo que llamaríamos Dioses de la música moderna. Pero la conocía por lo que diríamos «cultura general». Siempre he escuchado mucho más a artistas africanos, y solo cuando la conocí empecé a empaparme de su obra y darme cuenta de la grandeza de su legado.

¿Cómo definirías que es trabajar con Madonna? Se dice que apenas duerme, que le gusta trabajar de noche… ¿Alguna anécdota al respecto?
Lo único que puedo compartir es que necesitaría nacer tres veces más para aprender a trabajar tan duro y con la precisión con la que vi hacerlo a Madonna. Entendí perfectamente porqué es tal coloso.

También mantuvimos una entrevista con Panda Bear recientemente. Él también estaba encantado de vuestro trabajo conjunto. Nos explicó que creaste para él unas preciosas armonías que nunca había escuchado antes, y que lo hiciste como en 10 minutos. ¿Lo recuerdas? ¿Hay algo que tú aprendieras de él?
Trabajar con Panda Bear fue una bendición propiciada por un amigo común, el productor neoyorquino Rusty Santos que trabajó con Noah en la producción del álbum (Nde: ‘Buoys‘). En ese momento Rusty estaba trabajando en mis disco y nos presentó, para mi felicidad. Rusty conocía mi pasión por crear armonías vocales, es lo que más amo: para todo lo que escribo, rítmica o melódicamente, el instrumento que empleo es la voz. ¡Y ese es el instrumento que presté a Panda! Estoy muy orgulloso del resultado final.

«Noah (Panda Bear) es la personificación de la humildad y la integridad unidas en un único artista»

Él también nos habló de tu humildad. ¿Cómo definirías a Noah?
¡Noah es la personificación de la humildad y la integridad unidas en un único artista! Debemos estar muy agradecidos por contar con un artista de su envergadura en Lisboa. Debemos rendir homenaje a su trabajo.

¿Conocías algo de Panda Bear o Animal Collective antes de aquello? ¿Hay alguna canción o álbum en particular que te guste mucho?
Panda Bear y Animal Collective son ya parte de la Historia de la música alternativa y urbana de todo el mundo. Lisboa siempre respiró su arte y tuve la suerte de que uno de sus productores, mi amigo Rusty Santos, me explicara muchísimo sobre su historia.

Es obvio que mantenéis contacto, con Madonna al menos a través de Instagram. ¿Crees que sería posible que ella o Panda Bear participen en tus próximos proyectos o incluso que te veamos cuando sus tours pasen por Lisboa?
Confío en que el Universo se ocupará de mantenernos cercanos, aunque sea para comer una cachupa en la Lisboa criolla. (Ríe)

¿Estás en contacto con colectivos musicales alternativos o underground de Lisboa? ¿Algo que puedas recomendar y presentar a los fans españoles? ¿O estás más involucrado en el estilo tradicional en este momento?
Soy uno de los hijos del movimiento underground (lisboeta). Ahí es donde he formado los cimientos que asientan mi inspiración hasta hoy. En Lisboa hay dos sellos que han hecho mucho por la cultura global que hemos adquirido: Enchufada y Príncipe Discos. Branko y su equipo son responsables de mi club favorito de la ciudad, Na Surra. También Marfox me introdujo en las fantásticas noches de Prince, y os recomiendo visitarlas. No me importaría ser vuestro guía.

¿Qué es lo próximo para ti? ¿Estás trabajando en otro nuevo álbum o solo en canciones por aquí y por allí?
Ya estoy trabajando en nuevas canciones, tres de las cuales presentaré en Cartagena y ¡siento que viene algo muy fuerte a nivel musical que va a dejar huella en nuestra Historia!

Bad Bunny arrasa a base de popurrís, Bad Gyal mejora su propio «soundsystem» y Cecilio G entra a caballo en Sónar

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La multitud del sábado se hace muy patente en Sónar de Día; llego a Nicola Cruz pasadas las cuatro y cuarto y el SonarHall está a rebosar. Una sesión tribal con audiovisuales rojos o azules, muy intensos. Muy tropical y subyugante, aunque ojalá disfrutarla con menos gente y calor. Mireia Pería

No es tan novedoso el “nuevo” show que Bad Gyal presenta en Sónar, pero sí está un nivel (o varios) por encima de sus anteriores espectáculos, como cabría esperar. Alba Farelo está dispuesta a demostrar que, tras su fichaje por una multinacional, es necesariamente una artista mejor en todos los aspectos, y aunque encima del escenario no es la artista segura de sí misma al 200% que es en sus canciones (se la ve algo insegura en ciertas coreografías o posiblemente ante el feedback del público), la cantante catalana sí puede presumir de haber diseñado un espectáculo de dancehall divertidísimo y que no puede llevar más su marca como insiste esa voz pre grabada que, a lo largo de todo el show, anuncia que estamos presenciando el ”Bad Gyal Soundsystem”.

Cuando aparecen en el escenario las bailarinas de Bad Gyal sujetando varias banderas queda claro que el show no va a ser una sucesión de hits sin orden ni concierto, sino que va a estar atado de principio a fin. Ante el calor sofocante de SonarVillage, Farelo ejecuta sus coreografías con soltura mientras el público perrea con los ritmos de ‘Jacaranda’, ‘Open the Door’ o la reciente ‘Hookah’, para la que Farelo pide “amor” ya que acaba de salir. En un momento emotivo, la artista dedica ‘Yo sigo iual’ a su familia, presente en el concierto, y en varios puntos del show, no duda en encenderse un porro, provocando comentarios entre el público tipo “puta jefa” con los que es difícil no asentir.

Y como este es el nuevo show de Bad Gyal, también se suceden en él varios temas nuevos que permanecen inéditos. Y no suenan nada mal. Hay un tema con rap e instrumentación aflamencada, y otro con un ritmo acelerado próximo a la champeta colombiana. Al menos el segundo tiene pinta de que triunfará en los directos de Bad Gyal cuando la gente se la sepa. En definitiva, un show de “dancehall” clásico, con sus alarmas, sus “dance breakdowns” y su olor a maría, pero que Bad Gyal ha hecho a su imagen y semejanza, resultando tan entretenido y macarra como sus propias canciones. Jordi Bardají

Menos público espera a Actress, al menos de entrada. Darren Cunningham sale, se pone a fumar, dispara un par de ráfagas y… se para. Hay algún problema que le impide empezar, aunque él no parece sufrir. Se repite el mismo riff, se escucha flojo y las luces de la sala permanecen encendidas. Tras unos minutos de incertidumbre, arranca definitivamente. Los audiovisuales son obra de de Young Paint Live, que es otro alias del propio Darren. Son de un 3D bastante tosco y representan la rutina creativa de Darren, aunque no deparan mucho interés. Lo mejor, lo que va generando musicalmente Actress. Un loop repetitivo, al que se suma un fragor bélico que se va viendo tamizado por una bella voz soul. Sin abandonar el fondo de ruido, Actress deja caer leves ráfagas de jazz asoman. Incluso se acerca a los ritmos tropicales. La música se va humanizando; sin abandonar los bpm, va perdiendo el factor estruendo. Incluso llega a recordar a Arthur Russell. Hay un momento en que el ritmo me recuerda tanto a ‘Mi fabrica de baile’ que la acabo cantando por encima. Pero Darren va virando cada vez más hacia un house más canónico y va perdiendo atractivo. En el último tramo hay un potente giro; suena un sampler de batería y se encamina hacia el prog. Pero no puedo quedarme a ver cómo acaba porque he de acercarme a Cecilio G. Mireia Pería

Tal y como sospechaba, la entrada al XS está colapsada… ¡un cuarto de hora antes! Tras unos minutos de zozobra, consigo entrar. El XS es un escenario minúsculo para tamaña expectación. Durante la rueda de prensa de cierre del Sónar, Ricard Robles, uno de los directores del festival, nos había explicado que le iban a dar a Cecilio la bienvenida que merecía. ¡Y tanto! Porque Cecilio llega… ¡a caballo! ¡Y se mete con él entre la multitud que abarrota el XS! Después de tan triunfal entrada, la cosa solo puede ir cuesta abajo. El escenario está abarrotado de gente: Lima Beatz a las bases, bailarines y amigos de Cecilio… Suena la música, todos se agitan, pero Cecilio no canta. Es desconcertante. “Empezamos, ¿no?”, nos suelta tras cinco minutos de pantomima. Y con su voz asmática nos lanza ‘Hahahah’ y ‘Tú no’ y el caos del escenario empieza a ordenarse. Hay muchos botes y muchos parlamentos de Cecilio, especialmente contra la gentrificación de Barcelona. Pero cuando parece que la actuación coge buen ritmo, llegan los parones. Hasta que Cecilio echa a todos los colegas que estaba en el escenario un poco con cajas destempladas y se queda solo. Y entonces arranca con la maravillosa ‘Million Dolar Baby’: “a los 16 me colé en el Sónar / ahora el Sónar me paga por cantar”. Concentrado y solo, consigue un momento mágico y emocionante. Auténtico. Pero la magia se rompe cuando regresa su Crew y vuelven las pausas. Estoy al borde del desmayo (una vez más, el calor es horroroso), pienso que quizás ya he vivido el momento cumbre del show y me voy. Craso error. Me chivan mis fuentes que después se sacó una lechuza (?!) para cantarle y que ha aparecido Lil Moss. Mireia Pería

El Sónar de Noche abre con RRUCCULLA, metiendo ruidaco industrial en el SonarLab. ¡Parece que estemos en una factoría soviética! Pero Izaskun González no solo mete tralla con sus aparatos; se sienta a la batería a arrear tremendos redobles. “Un poco de calor para tocar la batería”, comenta irónica. Y vuelve al ruido infernal; a lanzar acordes épicos y ráfagas terroríficas que se convierten en excitantes y muy bailables. Incluso dibuja divertidos raptos tropicales o algún momento de melancolía. Falso espejismo, porque regresa a lo industrial… pero como si las máquinas quisieran ejecutar electrocumbia. Pero también hay momentos de puro gozo happy core y delirio punk acelerado a la batería, para cerrar. Mireia Pería

Caterina Barbieri con sus sintetizadores modulares consigue uno de los conciertos más emocionantes de toda esta edición. Su actuación tiene mucho de experiencia mística, porque exige comunión por parte de los espectadores. Y lo consigue. Su rostro permanece en la penumbra, con lo que destacan los audiovisuales de paisajes aparentemente anodinos que, sin embargo, acaban casando a la perfección con su música, porque reflejan el misterio de lo cotidiano. Como los paisajes electrónicos, pero tremendamente palpitantes que va creando Barbieri. Caterina se ensimisma con sonidos melancólicos y espaciales. Pero los mancha y machaca con ruidos hasta que, de repente, rompen voces celestiales: es Caterina cantando. Y ahora suena a hangar de aviones, ahora recuerda a un órgano de iglesia distorsionado, ruidoso y furibundo. Acongoja un poco. Y todo se va conjuntando, uniendo, subiendo, con un punteado de cuerdas marcando el camino. Y todo es tan magnético y hermoso que quedo atrapada. Mireia Pería

Con Fake Guido haciendo la vez de telonero oficioso, Sónar de Noche se prepara para asistir al concierto más importante de la 26ª edición del Sónar, el de Bad Bunny. Dentro del meollo el calor es sofocante, pero la sensación que reina entre el público es que la espera va a valer la pena. Con media hora de retraso, el artista sale al escenario con una gorra, gafas de sol y la cara completamente cubierta con una tela, un look extraño para el calor que hace pero que termina siendo lo de menos mientras Benito va desgranando sus hits acompañado por unos espectaculares visuales en 3D.

En cuanto suena la primera canción del concierto, Bad Bunny tiene al público a sus pies, cantando cada frase a pleno pulmón. Su energía encima del escenario es desbordante, sobre todo teniendo en cuenta que va literalmente tapado de la cabeza a los pies. ‘Ni bien ni mal’, ‘Soy peor’ o ‘Caro’ provocan el furor general y Bad Bunny interactúa con su público en varias ocasiones. No deja de agradecer a sus fans el apoyo, aunque a veces sus palabra suenan a falsa modestia (“gracias por hacerme exitoso”… ¿de nada?) mientras en varias ocasiones anima a su público a sentirse orgulloso de sus raíces. El cantante, un gran animador, también busca entre el público a sus fans latinas y a las “chicas solteras”, pero también a los “chicos solteros” (buen gesto; toma nota, J Balvin).

Sin embargo, y pese a la cantidad de hits que se suceden, el ritmo del concierto es extraño: Bad Bunny claramente abusa del formato “popurrí” y no interpreta de principio a fin casi ninguna canción. Puede haber sonado tan solo 1 minuto de muchas de ellas perfectamente. A menudo la idea funciona, como cuando Bad Bunny canta temas menos conocidos como ‘Una noche en Miami’, pero otras veces no. Seguro que Benito puede dar con una manera mejor de integrar sus partes de ‘Te boté’ y ‘I Like It’ en el concierto que la actual, porque en este caso suenan totalmente metidas con calzador.

De manera fascinante, solo al final de concierto Bad Bunny destapa su rostro y lo hace para hablar de Puerto Rico. El cantante explica que ha viajado al estado boricua esta semana para manifestarse contra su presidente Ricky Rosselló y anima a su público a que se una a él en protesta. Él grita “Ricky” y pide que su público responda “renuncia” (la petición queda satisfecha). No es el final del concierto, que termina con más música y fervor fan. Un concierto lleno de energía, pero que habría agradecido una estructura un poco mejor. Jordi Bardají

Neo soul, reza la pantalla, cuando se inicia la sesión de Kaytranada. Y neo soul es lo que suena, en una sesión deliciosa, que hubiera sido perfecta en el SonarVillage al atardecer. Bellas proyecciones en blanco y negro, música elegante, el ‘Kiss of life’ de Sade y el SonarPub repleto de cuerpos sudorosos, moviéndose acompasados. Mireia Pería

‘China’ reúne a Anuel AA, Karol G, Daddy Yankee, Ozuna y J Balvin y no falla: ya apunta a ser el hit reggaetonero del verano

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Entre las numerosas novedades de este viernes destacaba claramente en el plano del reggaeton y el pop urbano ‘China’, un single colaborativo de Anuel AA. ¿Uno más de la decena (literalmente) que el puertorriqueño ha publicado este año después del pelotazo ‘Secreto‘, junto a su pareja sentimental y también estrella del género Karol G? Claramente, no. No es uno más porque básicamente reúne a las mayores estrellas del género en la actualidad, y no es una exageración: Daddy Yankee, Ozuna, J Balvin y la propia Karol G acompañan esta vez a Emmanuel Santiago. Apenas echamos de menos a ¿Bad Bunny? ¿Maluma, quizá?

El caso es que la nómina de estrellas es tan extensa que no se echa de menos a nadie –además, sus 5 minutos habrían tenido que llegar a la épica y quizá contraproducente duración de 7 u 8 minutos– en esta producción de Tainy. En ella brillan instantáneamente dos ganchos: esa estridente trompetilla al estilo ‘Mi gente’ que tanto se ha explotado en los últimos años; y, a la vez, ese «mi mujer me estaba llamando, pero yo no contesté / yo estaba en la disco perreando y de ella me olvidé», ideal para romper parejas.

Ante tal reunión de nombres conocidos y el innegable magnetismo del tema, parecía inevitable pensar que, podría convertirse en el hit reggaetonero del verano en España, que posiblemente sonará hasta el hartazgo hasta bien entrado el otoño. De momento, las previsiones se confirman: en las primeras 24 horas desde el estreno del clip, se ha encaramado directamente al número 1 del top viral de Youtube España, donde acumula ya más de 30 millones de reproducciones. No está en cifras de récords al estilo Taylor Swift, BTS y demás (que alcanzaron o superaron los 60 millones), pero tampoco es ninguna broma.

María del grupo Cariño explica el porqué de su canción para un anuncio de Burger King aludiendo (y cabreando) a Yung Beef

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Justo en la misma semana en que el trío madrileño Cariño publicaban su estupendo nuevo single ‘:(‘ –el primero bajo el amparo del sello y compañía de management Helsinkipro tras haber pasado por el sello Elefant Records–, son noticia por otro motivo, en parte musical y en parte no. Quizá estos días viendo la televisión tradicional –ese ente en declive– hayas visto un anuncio veraniego de la cadena de restaurantes de comida rápida Burger King. Presenta sobre una promoción de colchonetas con motivos hamburguesiles, y lo más sorprendente es la canción punkipop que suena en él, con una letra compuesta por «los hashtags más usados del verano».

Y su sintonía no es, en este caso, una especie de inspiración en un grupo de más o menos repercusión, sino que los créditos del clip en Youtube confirman que se trata de una «#Brutal colaboración del grupo «CARIÑO»». Aunque un rastreo en Twitter no parecía que la cosa hubiera desencadenado mucho odio, sino más bien simpatía, parece que ellas han sentido la necesidad de explicar por qué han accedido a hacer este tema. María Talaverano, miembro del grupo, ha publicado un mensaje en su cuenta personal de Twitter en el que dice «¿Va en contra de que escuches o te consideres indie? (…) Queremos vivir de esto y trabajamos para ello. Hay cosas que no vamos a aceptar, como cambiar tu música para intentar vender más, pero siempre defiendo el intentar obtener ingresos con tu obra. El arte se paga y los artistas comen. Esto es un trabajo».

Aunque lo que más ha escocido es la sorprendente –y para algunos innecesaria– referencia a Yung Beef al principio del texto: «Nosotras no somos Yung Beef ni vamos promulgando un discurso de falso comunismo donde al final se lucra él solo», decía una de sus primeras frases. Como sea (porque no está etiquetado en el tuit), la frase en sí le ha llegado al propio Yung Beef, que ha respondido algo airado (pese al corazón negro con el que remata su tuit) diciendo que «me da asko el comunismo las burgers esas que vendes y tu mierda de sello» (parece que referencia a Warner Chapell, que es quien edita en este caso la canción, pese a que no es el sello de las Cariño… de momento). Como decíamos ayer, Cariño actúan hoy en el FIB 2019.

Kings of Leon triunfan pero no son necesariamente lo mejor del sábado en el Festival de Benicàssim

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La calidad de los festivales internacionales, y el FIB lo es desde su mismo nombre, se suele medir por el nivel de los nombres internacionales; pero a veces es un grupo nacional el que levanta una noche, y es lo que pasó este sábado con el concierto de Carolina Durante. El grupo madrileño está en su mejor momento de popularidad y además no ocultó su especial ilusión por tocar en Benicàssim tras haber venido como público “6 o 7 veces”, y además hacerlo dos años seguidos. Tras preguntarte durante un rato cuántos años tenían Carolina Durante la primera vez que acamparon en el FIB, triunfaban hacia el final del concierto sus singles ‘Perdona (ahora sí que sí)’ y ‘Cayetano’, aunque quizá es más noticiable ahora mismo cuánto se están creciendo en vivo canciones como ‘Falta sentimiento’ o ‘Nuevas formas de hacer el ridículo’. Ambas fueron sendos puntos de inflexión en un concierto de sonido algo opaco y poco claro esta vez (de momento el grupo es mejor en sala pequeña), pero al que pocos más peros se pudo poner: fue uno de los más concurridos del Escenario Thunderbitch y Diego llega a botar más y más alto y se habría matado. Fotos: Adrián Morote, excepto Kings of Leon, por Jota Martínez.

Jess Glynne competía con Kings of Leon con bastante público y su habitual set de música pop cercana al soul y al disco, muy orgánico, y aderezado con la colaboración vocal de dos coristas, un chico y una chica. Entre las sorpresas de su set inaugurado con las comercialotas ‘Hold my Hand’ y ‘No One’, no esperaba la recuperación de su hit con Macklemore y Rudimental, ‘These Days’. Un amor de canción. Todo lo contrario que La Zowi gritando “La Zowi Puta” cada dos por tres en su concierto lleno de bases de trap monótono pero también superganchos y canciones recordables desde la primera escucha. Asistieron a su concierto aproximadamente medio millar de personas que pasaban olímpicamente de Kings of Leon, pero muchas se sabían esas letras llenas de tacos y referencias a la mala vida de memoria. Acompañada de un MC y dos bailarinas que dijo haber sacado de la calle, apeló en sus «speeches» reiteradamente a sus propias letras. “¿Tu vida vale más que la de ellas?”, preguntó en uno de los temas refiriéndose a las chicas, coqueteando por raro que lo parezca con el cine quinqui y la canción social.

A la misma hora que La Zowi volvía a poner sobre la mesa el valor artístico y social de la música urbana española, arrasaban Kings of Leon en el Escenario Las Palmas, tras haber tenido que cancelar hace unos años a causa de las fuertes ráfagas de viento. El público asistente, especialmente el extranjero, los sigue queriendo igual, y se vieron largas y rápidas carreras para disfrutar del todo de canciones de su set como ‘Sex on Fire’, interpretada hacia la mitad, y con absoluta destreza. El grupo, parco en palabras y austero en proyecciones y montaje, ofreció su clásico concierto sobrio, profesional y también por tanto algo predecible y formulaico. «Que Dios os bendiga», indicó en un momento su apuesto líder, apelando quizá sin darse cuenta a su propio conservadurismo musical.

Kings of Leon, en su autoconciencia como cabeza de cartel, se pasaron de tiempo donde Lana del Rey se quedó corta, ofreciendo uno de los conciertos más concurridos de todo el FIB 2019; y también se excedió de tiempo el único miembro de Klangkarussell que decidió visitarnos para hacer una sesión. Mientras se anunciaba por pantallas que Joakim pasaba al escenario grande, porque Bakermat había cancelado; Tobias Rieser pinchaba remezcladas canciones propias como ‘We Want Your Soul’ y ‘Sonnentanz’, y finalmente ajenas como ‘Right Here Right Now’ de Fatboy Slim. Una sesión que habría pegado de cierre gracias a su apego al techno. Era la una pero parecían las cinco de la mañana.

Fatboy Slim también fue una reivindicación en la sesión de cierre de los dj’s de Razzmatazz, Fuego, Buenavista y Perotútehasvisto. Ahora que el español triunfa en el mundo, la parte de las noches de música urbana de la sala fue masiva y muy bailada cuando sonaron pistas como ‘Fiebre’ de Bad Gyal o el pionero ‘Papi chulo’, evolucionando después la sesión hacia el pop de Human League, Dua Lipa, Kylie o Britney Spears, y cerrándose finalmente el set con ‘Eternal Flame’ de Bangles.

Sea Girls se habían quedado el preciado concierto del atardecer en el Escenario Thunderbitch mientras You Me At Six actuaban en el escenario grande. Rock en busca del momento épico hasta el punto de que su cantante se marcó un a capella de ‘Damage Done’ antes de interpretarla y lanzarse al público cual Lana del Rey. Blossoms ofrecían un concierto animado por luces de neón, con canciones más enfocadas a los teclados como ‘I Can’t Stand It’ y otras más hacia el rock americano, como ‘Blow’, la cual contó con toda la participación popular hacia el final. Otras canciones incluso presentaban un ramalazo disco, como era el caso de ‘Your Girlfriend’, gracias a su bajo, y en sintonía con los ajustadísimos pantalones setenteros rosas de su andrógino cantante. Todo un personaje.

Marshmello / Joytime III

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Aparte de conseguir hits que superan los 1.000 millones de reproducciones sumando diversas plataformas de streaming, como ‘Happier’ con Bastille, ‘Friends’ con Anne-Marie, ‘Wolves’ con Selena Gomez o ‘Silence’ con Khalid; el productor americano Marshmello ha dado a Chvrches el mayor hit comercial de su vida, ‘Here With Me’. La cosa no ha acabado muy bien entre ellos, pues a Chvrches les ha sentado muy mal que Marshmello editara después un single con «depredadores y abusadores» como Tyga y Chris Brown, lo cual ha propiciado que este declarara que deseaba ver a Chvrches «delante de un autobús a toda velocidad», pero al final ni ‘Here With Me’ ni tampoco el controvertido corte ‘Light It Up’ aparecen en el nuevo álbum de Marshmello.

‘Joytime III’ sucede a ‘Joytime II’ (2018), que a su vez sucedía a ‘Joytime’ (2016), y como habrás adivinado por su nombre, no es precisamente un dechado de imaginación. Lo primero que escuchamos es la frase «give me something to dance to» y aquí continúan proliferando los beats y los drops clásicos de la EDM como si estuviéramos en 2012. Así se aprecia en esa misma pista, ‘Down’, o en singles como ‘Room to Fall’, que podrían haber hecho los primeros Chainsmokers; o ‘Rescue Me’, de ínfulas metaleras con la colaboración de A Day to Remember. Un momento macarra, eso sí, en sintonía con otros puntos del disco como ‘Sad Songs’ o ‘Run It Up’, en los que también hacen acto de presencia las guitarras eléctricas.

Es fascinante cómo ‘Let’s Get Down’, algo que podría haber servido de base a la Rihanna de ‘Only Girl’ o ‘Where Have You Been’, finge que discos como ‘Funk Wav Bounces vol. 1‘ no han existido. Marshmello solo se ha cuidado de ser mínimamente elegante en la housera ‘Set Me Free’, mientras que luego hay que reconocer que ‘Angklung Like’, ‘Earthquake’ o ‘Proud’ cumplirán su función en el after pertinente y en tu clase de spinning. Esos lugares del mundo en que no estás pensando en sutilezas ni en la producción más fina.

Calificación: 4/10
Lo mejor: ‘Set Me Free’, ‘Proud’
Te gustará si te gustan: Skrillex, The Chainsmokers, Mr Oizo
Escúchalo: Spotify

La Canción del Día: Bad Gyal nos envuelve en el humo de la ‘Hookah’ para apuntarse un éxito con productores-estrella

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Sin casi darnos respiro para asimilar ‘Santa Maria‘ y su gancho “mi coño está apretao como el primer día”, Bad Gyal nos ha traído otro buen tema con el que sudar a base de bien estos días de estío. Se trata de ‘Hookah’, y supone, además de otro posible éxito profesional, sin duda un hito en su carrera: en su producción y composición han intervenido junto con Alba Farelo tres productores con halo estelar en el mundo del pop urbano y el reggaeton. Por una parte, Supa Dups, productor de confianza de Drake (aunque también ha trabajado con Eminem o Tyga), para el que entre otros temas creó las bases de ‘Too Good’ o ‘Controlla’, dueto con Rihanna.

También está implicado Sky, el colaborador más habitual de J Balvin, y DVLP, que a su extenso currículum con grandes estrellas del rap como Eminem o Lil Wayne sumaba recientemente colaboraciones con Juanes o C. Tangana (‘Bien duro’, nada menos). Todos ellos intervienen en un tema de marcada y dura base dembow, con una sutil flauta que se incrusta en el cerebelo sobre la que Bad Gyal despliega una fantástica consecución de ganchos melódicos, desde ese pre-coro que comienza con «en Barcelona nos vamos al strip club», al propio estribillo que habla de bailar una canción de la propia artista envueltos en el humo de la hookah y poniendo el culo en la posición «pon di bike back» –espíritu perfectamente recreado en su clip, con esa escena en la que los figurantes cantan el coro a grito pelao–. Una auténtica borrachera de perreo caliente que invita a pensar que el acuerdo multinacional con Interscope en el que ahora desarrolla su carrera no ha sido sino un acierto. ‘Hookah’ y ‘Santa Maria’ forman parte del que sería su primer disco oficial dentro de ese contrato, tras las fantásticas mixtapes ‘Worldwide Angel‘ (2018) y ‘Slow Wine‘ (2016).

Tras dos actuaciones en el MoMA de Nueva York, ‘Hookah’ se ha lanzado precisamente cuando se inauguraba, la pasada noche en Sónar, el nuevo espectáculo de Alba Farelo. Se trata de Bad Gyal Soundsystem, un show con una cuidada producción artística, en el que además de Alba y su fiel productor Fake Guido, cuatro bailarinas coreografiadas por Soraya Lundi (bailarina para Madonna y JLo, coreógrafa de Cardi B) y proyecciones que se antojan espectaculares. Durante lo que queda de julio y agosto, antes de viajar a México para una minigira, Bad Gyal Soundsystem pasará por diversas ciudades y festivales entre los que destacan Santander Music Festival o Arenal Sound. En el mes de octubre, quizá ya con su disco en el mercado, está previsto otro tour por EE UU.

Dellafuente desata el furor popular, Stormzy no decepciona y Murlo fascina con su show audiovisual en Sónar

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La jornada del viernes la comienzo con el directo de Ylia (Susana Hernández Pulido). Su currículum hace salivar: instrumentista de Niño de Elche, proyectos con miembros de Pony Bravo… En el SonarDôme, tras la mesa, desarrolla con concentración y sobriedad escénica su mantra, que va pasando del ambient a un acid atemperado, progresivamente agresivo, sin abandonar el paisajismo. Mireia Pería Fotos: SonarPress

Aleesha comparte un parecido físico con Rihanna… y musical. Lo suyo es R&B sofisticado. Y, aunque esté empezando, su puesta en escena y su música son ambiciosas. En el XS exuda desparpajo y felicidad junto a sus dos bailarinas y $kyhook a las bases. Las coreografías son sencillas y efectivas. Aleesha se está construyendo una imagen de diva cercana muy trabajada. Sin embargo, me quedo sin saber si toca ‘Peligrosa’ porque en el SonarHall va a arrancar en nada Holly Herndon y su espectáculo PROTO. Holly se acompaña de cinco coristas como sacados de alguna distopía rural, mientras Mat Dryhurst manipula Spawn, la máquina de inteligencia artificial con el que construyen el espectáculo. Un viaje algo alucinado en el que se combinan las voces, ora de canto coral, ora étnicas, ora religiosas, las ráfagas de sonido amenazante y los audiovisuales apocalípticos o inquietantes. El resultado es un espectáculo que exige atención, bucólico y enfermizo a ratos, de techno folk excéntrico otros. Holly nos explica que Spawn aún está en fase de ensayo y que espera poder volver en breve con todo desarrollado. Y nos regalan un final hermoso, mezcla de dance techno onirico con voces fragmentadas. Las coristas bailan felices mientras la etérea Holly vigila sentada encima la mesa. Para ser sólo un ensayo, el resultado, al menos ayer por la tarde, fue excitante. Mireia Pería

K Á R Y Y N ofrece un show muy dramático y oscuro. En el sentido literal. La sirioamericana está sola en el gran escenario adornado con estructuras metálicas, y se mueve entre penumbras. Apenas un tenue foco verde la persigue, escondida tras la escenografía, mientras canta, sin acompañamiento, una salmodia. Y sola y oculta sigue, tras el atril con pantallas desde el que manipula la música, dramática y algo minimalista. Su voz, expresiva y hermosa, en la estela de Elizabeth Fraser, es la protagonista absoluta, la que sostiene el concierto. Nos hurta todos sus movimientos y su expresividad física agazapada en la oscuridad. Y entiendo que su espectáculo y canciones tratan de cantar la tristeza de la guerra, a pesar de no captar sus letras. Y ella se arrodilla, reza, implora en sombras. Un concierto muy emotivo. Mireia Pería

Hace dos años Dellafuente (con Maka) tuvo el espacio más pequeño del Sònar de Día. En 2019 ha dispuesto de un enorme SonarDôme para él solo. Rebosante de fans emocionados, además. No sólo la sala es grande, también lo es la puesta en escena: flores y columnas, como de un panteón recargado, un bajo y un guitarra. Para azuzar al personal deja en la pantalla una cuenta atrás, hasta que emerge, conn gafas de sol y camiseta de Picasso. Y para grande (y emocionante), la devoción del público. El del granadino es el concierto con mayor calor y emoción de todo lo que llevamos de Sónar. La gente se canta las canciones desgañitándose, con sentimiento, desde que arranca con ‘Dile’. Incluso agitan bufandas con su nombre. Él con sus eternas gafas de sol y movimientos de estrella, chulo sin pasarse, nos riega con su pop urbano aflamencado y autotuneado. No hay lugar para singles nuevos como ‘París’ o ‘Tenamoras’. Pero sí caen ‘Ya no te veo’ (su colaboración con Novedades Carminha), una ‘Guerrera’ que entonada por el público como un clásico, con la voz grabada de C. Tangana, juraría que atenuada. Hay momentos para la pausa también; Dellafuente se sienta reconcentrado y, agarrando un baco, y con el guitarra interpreta, el ‘Todo es de color’ de Lole y Manuel, con su voz especialmente distorsionada (a algún purista le podría dar un parraque). Pero poco lugar hay más para el drama, porque es una fiesta donde no sólo el reggaetón o el flamenco se pasean, sino también la salsa o el funk. Incluso sale Morad a cantar ‘Dineros’. “Cuidado con esas rodillas”, nos suelta con sorna, antes de acabar con el jolgorio de ‘Pa mejor’. Puros himnos y fervor popular. Mireia Pería

Virgen María, ¿revelación o timo? En XS, nunca está claro si lo que se está viendo es una pantomima o una genialidad. Sin embargo, a medida que avanza el show, me voy decantando por la segunda opción. Semi desnuda, con poco más que un aro de luces sujetado en la cabeza, y tan ultra sexualizada como se ha mostrado siempre en su cuenta de Instagram, María Forqué parece un avatar de Fílip Cústic (con quien ha trabajado) hecho realidad. La artista ofrece una sesión de maquinote propia de la discoteca Chasis y casi igual de anacrónica, remix de ‘Gasolina’ incluido, pero el desarrollo de la sesión es algo torpe y el show se sostiene sobre todo en su elemento visual, que es la propia Forqué. La artista trae consigo una barra de pole dancing, que utiliza poco después del comienzo del show y no vuelve a usar más, y en un momento coge una bolsa de plástico e inhala su contenido (posiblemente vapor de maría). Exhibicionismo puro que podrá gustar más o menos, pero que desde luego da lugar a un set como mínimo entretenido. Potencial hay para que sea muchísimo mejor. Jordi Bardají

En el Sònar noche aparece el drama de los solapes. Stormzy sale muy fuerte al escenario Sonar Club… pero me muero de ganas de ver a Sho Madjozi. La rapera sudafricana es una de mis apuestas del Sònar y no me decepciona. A pesar de que el SonarPub aparece bastante vacío de público, ella y sus dos bailarines flúor no se arredran. Su espectáculo es un divertidísimo frenesí technicolor, con coreografías sin pausa, que bebe de la estética anime pero que reivindica a su tierra a través de los audivisuales. De hecho, nos explica que las imágenes son de su pueblo “De hecho, ¡esta es mi abuela”. Su hip hop pegadizo y machacón sirve de base a mensajes feministas, como en ‘Idhom’. Cierra con su mejor canción, ‘Wakanda Forever’, dejándome completamente exhausta y feliz. Mireia Pería

Para algunos artistas habría sido un marrón sustituir a un cabeza de cartel como A$AP Rocky. Para Stormzy fue pan comido. El rapero británico, que ya se comparara con Rocky en ‘Shut Up’, uno de sus mayores éxitos («I’m so cocky, I’ve got a mob like A$AP Rocky»), viene de ofrecer una actuación gloriosa en Glastonbury y tiene al mundo a sus pies. Su set fue espectacular pese a acusarse cierta falta de público en las últimas filas y el artista se entregó absolutamente a la energía desbordante de sus versos y ritmos, dando buena cuenta de la cantidad de hits que contiene su repertorio con tan solo un álbum de estudio en el mercado. Durante el show, Stormzy pidió también la liberación de Rocky, que sigue en detención preventiva en Suecia. Jordi Bardají

Pocos artistas, muy pocos, son capaces de crear un show audiovisual como el de Murlo. El productor e ilustrador de Manchester pincha la música de su disco ‘Dolos’ en un lateral mientras cede todo el protagonismo a la pantalla que preside su escenario, sumergiendo a su público en una experiencia similar a la de acudir al cine. Delante de la pantalla, una tela gigante cubre el escenario y proyecta una serie de preciosas imágenes que complementan música y visuales. ‘Dolos’ cuenta la historia de un hombre que «escapa la ciudad en busca de refugio» y las escenas vistas en pantalla, extraídas de una novela gráfica creada por el propio Murlo, combinan el elemento evocador y melancólico de las animaciones de Studio Ghibli con un elemento claramente futurista y post-apocalíptico próximo al «cyberpunk». Por su parte, la música trae ecos de trance, garage, grime o dancehall, pero siempre es tenue y exquisita y nunca cae en la agresividad. Es la banda sonora perfecta para la historia que Murlo nos cuenta. El de Murlo resulta un espectáculo fascinante, uno de los pocos de Sónar de Noche que realmente parece venir del futuro. Jordi Bardají

Más tarde, Underworld ofrecen su habitual set de acid desbocado, con su líder Karl Hyde tan entregado que parece ir tan puesto como su público. Poco que decir de un set centrado en los ritmos de trance duro de ‘Born Slippy’ que pareció venir directamente de los 90. Unas horas antes, Acid Arab habían desplegado su artillería de ritmos electrónicos fusionados con sonidos de Oriente medio ante un público sorprendentemente masivo, casi tanto como el de Underworld. Dos sets muy diferentes unidos por su sentido de la electrónica más escapista. No así fue el set de Jlin, sorprendentemente agresivo para lo que solemos escucharla en los discos. La productora podría haber presentado ‘Autobiography’ en Sónar de Día, pero en Sónar de Noche optó por sacar sus beats más duros y afilados. Aunque para duro el show de Daniel Avery, un palizón de tecno y house capaz de dejarte KO, y que en este caso venía acompañado por unas imágenes en blanco y negro no aptas para epilépticos. Jordi Bardají

Iggy Azalea publica al fin, 5 años después, su segundo disco: así es ‘In My Defense’

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Ha sido un camino largo y arduo para Iggy Azalea, pero al fin, cinco años después de publicar su exitoso álbum debut ‘The New Classic’, ha llegado su segundo disco. ‘In My Defense’ se publicaba este viernes tras haber sido adelantado por los singles ‘Sally Walker‘ y ‘Started‘, aunque cuando se lanzó este, el pasado mes de mayo, se desconocía cuándo se publicaría el álbum oficialmente. Hace pocas semanas se anunciaba su publicación con la presentación de otra nueva canción, ‘Just Wanna’.

In My Defense‘ contiene 12 canciones en 35 minutos, que además de las mencionadas incluye colaboraciones con Juicy J –’Freak of the Week’–, Lil Yachty –’Hoemita’–, la rapera brasileña Stini –’Big Bag’– y Kash Doll, con la que protagoniza un divertido clip para ‘Fuck It Up’, el tema que comparten: un colorido vídeo en el que Iggy y Kash rinden homenaje a la comedia ‘Romy y Michele‘ –aludida a través del personaje Heather Mooney y, claro, la reunión de ex-alumnos–. Como es fácil comprobar –y esperable, por otra parte–, la ausencia de ritaoras, elliegouldings, jenniferhudsons y charlixcxs en favor de MCs no tan populares deja claro que ‘In My Defense’ es sobre todo un disco de rap, que lleva a los orígenes artísticos de la australiana. Prácticamente todo el álbum, a excepción de un par de temas, está producido por J. White Did It, el productor que ha encumbrado a Cardi B gracias a canciones como ‘Bodak Yellow’ y ‘I Like It’, sobre todo.

Recordemos que este ‘In My Defense’ llega tras una suerte de «travesía del desierto» de Iggy: tras ganar atención a través de mixtapes autoeditadas de hip hop, Virgin Records publicaba su primer álbum y la convertía en una estrella del pop, con un número 1 de Billboard (‘Fancy’), 4 nominaciones a los Grammy y un considerable éxito (aunque más de sus singles que del álbum en sí). Pero también tuvo que afrontar repetidas acusaciones de otros artistas que ponían en cuestión su estilo y aseguraban que ella no escribía sus letras. Un backlash que fue haciendo mella en su popularidad.

En 2015, tras cambiar a la compañía Def Jam, anunciaba la publicación de su segundo largo, ‘Digital Distortion’, e incluso publicaba singles de ese trabajo, tan pintones como ‘Team’, ‘Switch‘ o ‘Mo Bounce’. Sin embargo, nunca vio la luz e Iggy renunció a su publicación, cambiando de nuevo de sello, a Island Records. En él publicaba el pasado año ‘Survive The Summer‘, un EP con temas de rap más clásico como ‘Kream‘. Pero, una vez más, ese acuerdo no fue satisfactorio para ella y, poco después, anunciaba que pasaba a ser una artista independiente. ‘In My Defense’ se publica con su propio sello, Bad Dreams, licenciado a la distribuidora Empire.

Lana del Rey, amenazada como cabeza de cartel del FIB por el conciertazo de The 1975

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El Festival Internacional de Benicàssim celebró su segunda jornada con Lana del Rey como reclamo principal. Lana podría haber sido cabeza de cartel con su primer disco, aquel que parte de la crítica recibió de pena y muy poco después se ha convertido en un clásico popular, como mostró la primera canción del set, ‘Born to Die’, escalofriante, o la selección de temas como ‘Blue Jeans’, ‘Summertime Sadness’ y ‘Videogames’, en el que vimos a Lana balanceándose en un glamouroso columpio, incluso sin manos. Todo en ella era como una película del Hollywood más clásico de los años 50. Fotos: Pau Bellido.

Pero Lana es también otra artista ahora mismo de muchísimo más recorrido, que puede permitirse incorporar canciones más desestructuradas a su repertorio o salir con 25 minutos de retraso en un festival en el que te estás perdiendo a la vez otras actuaciones, como en este caso La M.O.D.A., que actuaban más o menos a la misma hora en el Escenario Carrefour bajo la atenta mirada de miles de personas.

Lana del Rey no tiene una voz enorme como para llenar de satisfacción al Escenario Las Palmas. Lo que sí tiene es la capacidad de dejar al respetable hipnotizado con su presencia, haciendo poco más que un par de cucamonas. Todo lo que le faltaba de volumen como vocalista lo rellenaba bien con un poquito de pregrabado o un mucho de actitud y así, una de las primeras canciones la interpretó junto a sus coristas completamente tumbada sobre el escenario, y despuntaron luego el par de versos de ‘West Coast’ que sonaron a capella o la incorporación a una especie de popurrí de su gran hit ‘Young and Beautiful’. Como era de esperar, el concierto se cerró con bien de 10 minutos de Lana mezclándose entre el público haciéndose selfies con la paciencia de un santo, recogiendo besos de unos fans que parecen saber cómo abrazarla sin molestarla gracias a las fotos a su vez tomadas en otros conciertos, y recopilando regalos en bolsas de papel. Pero por lo menos esta vez había cámaras, a diferencia de lo que en su momento vimos en La Riviera, y la gente de las últimas filas no nos quedábamos sin saber qué estaba sucediendo durante ese último corte, que fue ‘Venice Bitch’. La artista confirmó, por cierto, que su disco nuevo saldrá en algún momento del «mes que viene».

Dos horas antes, The 1975 ofrecieron un show que podría haber sido un gran cabeza de cartel, cuando menos durante la jornada anterior del jueves (lo siento, Fatboy Slim). Si hace unos años el grupo británico ya despuntaba con su juego de neones y alturas en un escenario menor, en este caso se merendaron el gran Escenario Las Palmas tirando de repertorio, sonando prácticamente todo a single, y también de actitud. Matthew Healy fue un líder de campeonato gracias a su buena voz o a su capacidad para sumarse a los pasos de las dos bailarinas que estaban coreografiadas o a aquello que la canción requiriera.

Lo mejor es que la mayoría de las veces la canción ni siquiera requería de complementos extra, aunque sigue funcionando, por ejemplo, la proyección de frases de «haters» tipo «este cantante se piensa que tiene carisma pero no». Pero casi toda canción interpretada sonaba como un hit, como decía: el concierto empieza con la rockera ‘Give Yourself a Try’ y no faltan poco después ‘TOOTIMETOOTIMETOOTIME’, la optimista ‘It’s Not Living (If It’s Not With You)’, ‘Somebody Else’, ‘I Always Wanna Die (Sometimes)’, que contra todo pronóstico no es la canción final del show, o ‘Love It If We Made It’, de los mejores momentos de la noche con sus proyecciones tipo arte pop, que Matt cantó puño en alto. Sólo le vi excederse con el Autotune desgañitado de ‘I Like America and America Likes Me’, un poco una sobrada de modernidad (o de su parodia de la misma), pero por lo demás, un gran show.

Los seguidores de colectivos como of Montreal y The Go! Team tienen en Superorganism todo un aliciente para pasarlo bien, como se había visto a primera hora de la tarde-noche. La banda además tiene su personalidad haciendo buen uso de sintetizadores, proyecciones y coreografía. Sonaron temas como ‘It’s All Good’, ‘Night Time’ o ‘Relax’ con proyecciones de gatos, paisajes y animaciones. La cantante Orono Noguchi bromeó sobre el consumo de cerveza y explicó que uno de los miembros de Superorganism había visitado el FIB como público dos veces y que era uno de sus festivales favoritos. “Deberíamos ser cabezas de cartel a la próxima”, bromeó, aunque para ello antes necesitarán más pistas como ‘Everybody Wants to Be Famous’ y ‘Something on Your Mind’, que en ambos casos dejaron para el final.

Yellow Days ofrecieron como cuarteto un concierto de tintes jazzies y rhythm and blues con ecos tan pronto de Lou Reed como, al final, Stevie Wonder. Canciones sobre “fumar marihuana y estar triste por una chica”, como ya sugerían esos largos solos de guitarra y teclado, fueron ejecutadas con gran mimo y destreza pese a su juventud. Gus Dapperton entretenía a un millar de personas, una base de entregados fans sorprendentemente consistente, con un pop con alarido que podríamos situar a medio camino entre John Maus y Mac DeMarco, pero en algún momento, tampoco tan lejano de The Police. Monterrosa, evidentemente con un set parecido al que hace poco les vimos en el Orgullo, interpretaron temas como ‘1992’, protestaron contra la manipulación con su tema melódico casi así llamado (‘Me manipulaste’), y expresaron su emoción de traer al FIB una canción de Massiel, convocando bastante gente pese a tocar en parte a la vez que el grupo imposible de llamar en voz alta de manera rápida, The 1975. Horas después, la noche acababa con el show de house con cantante de Gorgon City, perfecto para seguidores de Disclosure, pese a lo muy hartos que deben de andar con las comparaciones, y Ochoymedio DJ’s, que reivindicaron tanto la figura de Camilo Sesto como la de Billie Eilish, triunfando especialmente con la selección de la muy querida Florence + the Machine o esa remezcla reggeatón de ‘Take Me Out’ que debería estar rulando por doquier.

La Canción del Día: Cariño conseguirán levantarte el humor y hacerte bailar con ‘:(‘ pese a su letra «bajonera»

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En apenas 12 meses, Cariño han pasado de ser tres madrileñas prácticamente anónimas a ser uno de los grupos de pop más refrescantes del panorama independiente nacional. Hace poco más de un año las presentábamos por aquí con ‘Canción de pop de amor‘, un encantador tema de twee pop clásico que suponía una gran presentación. Ya en otoño, darían un auténtico petardazo con su personal adaptación powerpop de ‘Llorando en la limo’ de C. Tangana que, con sus referencias al tontipop y su sentido del humor, propulsaba su popularidad –mal que les pese, a día de hoy sigue siendo su tema más escuchado en Spotify, acercándose a 800.000 reproducciones–.

Supieron aprovechar ese (quizá inesperado) impulso y en noviembre llegó ‘Movidas‘, su primera referencia discográfica física, cuyas copias se agotaron de manera fugaz. Y, sobre todo, canciones como ‘Bisexual‘ o ‘Mierda seca’ han apuntalado su propuesta y han conseguido fidelizar a un público –sobre todo joven, pese a sus hechuras de indiepop más bien clásicas- que conecta con sus historias sencillas de amor, desengaño, descubrimiento personal con una estética fácil y divertida y una manera de comunicarse muy directa, como pudimos comprobar en esta entrevista.

Ahora, tras dejar el paraguas de Elefant Records (publicando ‘La bajona‘, un tema que prestaron al último volumen de ‘Hits With Tits’), lanzan su primer single con Helsinkipro, sello y compañía de management (comparten slot con Mueveloreina, Cecilio G, Bearoid, One Path…). Se trata de ‘:(‘ –»carita triste» en lenguaje abreviado de teclado, obviamente–, un tema llamado a convertirse en otro nuevo minihit de Alicia, Paola y María. Producida por Harto Rodríguez Hartosopash (de ANTIFAN), suena más angulosa en sus guitarras y cajas de ritmos que las hace sonar incisivas y más bailables que nunca, aunque permanece ese synthpop encantador de fondo. Algo así como si se sumaran Los Punsetes y Au Revoir Simone.

Y, de nuevo, nos ganan con una letra expuesta con una melodía eufórica que, en cambio, tiene un trasfondo bastante triste. Ellas mismas explican que habla «sobre el miedo que da darse cuenta de que una persona con la que te lo pasas bien va cogiendo fuerza en tu corazoncito. Lo grave de esta situación, es que la otra persona lleva un +1 consigo. Lo cual nunca será bien visto por tus amigos, que te desearán una hostia monumental de realidad. Por tu bien, claro». El clip de Diego Discorosa –al que recientemente encontrábamos dirgiendo a Natalia Lacunza–, es una colorida traslación a imágenes de ese trance, con el divertido protagonismo de un matojo de pelo con ojos.

Cariño actúan mañana domingo en el FIB 2019, antes de hacerlo el 26 de julio en Atlantic Fest y el 28 en Low Festival 2019.

Ryan Adams anuncia su vuelta tras las acusaciones de abusos con un mensaje y una idea: «Si escucháis a estúpidos, manda la turba»

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Ryan Adams vio en pocas semanas cómo este 2019 pasó de ser un año histórico para su carrera a ser un año catastrófico para esa misma carrera y su vida. Después de anunciar a bombo y platillo en los primeros días de enero la publicación a lo largo de esta temporada de hasta tres álbumes de estudio, un artículo publicado The New York Times destapaba una serie de acusaciones de supuestos abusos, acoso y maltrato psicológico de varias mujeres, entre las que se incluían su ex-mujer Mandy Moore, la cantautora Phoebe Bridgers y una fan que en el momento de los sucesos expuestos era menor de edad.

Tras eso, Adams dio explicaciones, pero canceló la publicación de sus discos y, ante el rechazo que despertaba en el público, canceló una gira programada en Reino Unido e Irlanda, para después desaparecer. Hasta hoy. Esta mañana el que fuera líder del grupo Whiskeytown ha publicado dos mensajes, no precisamente en tono humilde o de arrepentimiento. Primero, un gif con el logo de la banda Heaven and Hell (formada por Ronnie James Dio y miembros históricos de Black Sabbath) y enlace a un vídeo de la canción ‘The Mob Rules‘, en el que Dio manda un mensaje para presentar la canción que, interpretamos, hace suyo Ryan: «Si escucháis a estúpidos, manda la turba».

Y luego, uno más extenso, aunque también críptico en el que dice que habrá novedades de forma inminente. Dice «tengo mucho que decir. Y voy a hacerlo. Pronto. Sé quien soy. Lo que soy. Es hora de que la gente sepa. Ha pasado tiempo. Toda la belleza de la vida no puede ser reducida a escombros por mentiras. Esta locura. Mi trabajo era un mapa para los perdidos. No un panel de anuncios. Muy pronto». Un mensaje que ha recibido buena acogida por parte de muchos fans, aunque también ha sido rechazado por otros. El tuit de respuesta más llamativo es el de la publicación musical online británica Drowned In Sound, que arremete duramente contra él: «Eres un desgraciado. Ser «un mapa para los perdidos» no hace que tu comportamiento abusivo, depredador (y peor) sea de ningún modo correcto. Esta ha sido la peor no-disculpa dadas las acusaciones vertidas sobre ti. Esta ruptura de tu silencio no alberga ninguna compasión. #SilenciadARyanAdams».

Lighthouse Family / Blue Sky in Your Head

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Lighthouse Family acaban de publicar su primer álbum en 18 años, ‘Blue Sky in Your Head’. El dúo británico formado por Tunde Baiyewu y Paul Tucker nunca fue conocido por sus grandes discos, pero sí por una serie de singles excelentes como ‘Ocean Drive’, ‘Lifted’ o ‘High’, con los que logró vender varios millones de discos explorando su propio sonido de soul, easy-listening y el sonido Sade. Tan solo tres publicados entre 1995 y 2001 fueron suficientes para obligar al grupo a hacer un parón que se ha extendido casi 20 años.

’Blue Sky in Your Head’ acaba de debutar en el top 3 de ventas en Reino Unido, por lo que parece que Lighthouse Family siguen teniendo su público pese a las pocas veces que hemos escuchado su nombre mencionado en boca de artistas actuales. El grupo nunca ha sido tan reivindicado como merecían sus mejores singles, quizá por su punto «cheesy», que lo hacía más próximo a grupos tipo The Corrs que a la crítica más exquisita, y aunque ‘Blue Sky in Your Head’ no es uno de esos regresos gloriosos que ejecuta un grupo tras años de descanso (no, ellos no serán los nuevos Take That), el álbum no está exento de aciertos.

La gran canción de ‘Blue Sky in Your Head’ es ‘My Salvation’. Aunque es pronto para decidir si es digna de sumarse a los mejores éxitos del grupo, sí es una composición memorable y edificante cuyos sintetizadores incluso pueden recordar muy remotamente a James Blake. E insisto en lo de muy remotamente pues si algo hace el grupo en este disco básicamente es seguir fiel a sí mismo, como demuestran el buen gospel sobre superar los malos tiempos que titula al álbum, las grandes cuerdas de ‘The Long Goodbye’ y su rezo “uno de estos días será fácil, y un día de estos tendrá sentido”, el baladón ‘Clouds’ o el emotivo single ‘Light On’ que aparece unas pistas después.

Hay algún signo de renovación sonora en ‘Waterloo Street’, por la que asoman ecos a las guitarras y ritmos de ‘Get Lucky’, pero Tunde y Paul siguen cómodos en su sonido y en sus historias de superación personal que, de nuevo, vuelven a no ser demasiado imaginativas. A menudo incluso parecen sacadas de un manual de autoayuda («el sol brillará otra vez, todo va a estar bien al final” de Super 8). Tampoco habría venido mal algo de tijera en la segunda mitad del álbum: por ejemplo, la bonita balada ‘The Streetlights and the Rain’ habría sido un cierre perfecto de no ser por las dos canciones anodinas que vienen justo después.

La edición física de ‘Blue Sky in Your Head’ contiene un segundo CD con los clásicos de Lighthouse Family remasterizados. Puede parecer mala idea enfrentar los mejores temas del grupo con los nuevos en un único álbum doble, pero los mejores momentos de ‘Blue Sky in Your Head’ no se achantan demasiado frente a los hits. Aunque no alcanzan su nivel, muy especialmente ‘My Salvation’, ‘The Long Goodbye’, ‘Light On’ y ‘The Streetlights and the Rain’ aguantan el tipo y sobre todo son muchísimo mejores que la mayoría de temas de relleno que el grupo dejó repartidos en tres discos de estudio y ahora en un cuarto. Un disco solo para fans pero con buen material suficiente para sumarle al grupo algún que otro adepto.

Calificación: 6/10
Lo mejor: ‘My Salvation’, ‘The Long Goodbye’, ‘Light On’, ‘The Streetlights and the Rain’
Te gustará si te gusta: Emili Sandé, Sam Smith, Adele
Escúchalo: Spotify

Justin Bieber responde a la ayuda que ofrece Trump a A$AP Rocky: «¿Puedes también sacar de las jaulas a esos niños?»

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La detención preventiva de A$AP Rocky en Suecia está alcanzando tintes totalmente insospechados. Kanye West y Kim Kardashian, muy cercanos al presidente de EE UU, Donald Trump, visitaban esta semana la Casa Blanca y le pedían que mediara para conseguir que Rocky fuera puesto en libertad. Trump, fiel a su estilo, publicaba un tuit en el que hablaba de la petición de West y esposa y aseguraba que llamaría «al muy talentoso» primer ministro sueco (probablemente no tendría ni idea de su nombre, Stefan Löfven) para ver qué se podía hacer para ayudar a A$AP Rocky, ya que «mucha gente quiere ver esto resuelto».

Entre esa «gente» está Justin Bieber, que se declara amigo del rapero neoyorquino y retuiteaba el mensaje de Trump. Sin embargo, horas después publicaba un tuit que ponía bastante en evidencia el evidente clasismo de su presidente: «Quiero que mi amigo salga… Aprecio que intente ayudarel. Pero mientras está en ello, Donald Trump, ¿podría también dejar a esos niños salir de las jaulas», en referencia a las condiciones de los campos de detención en la frontera de México. La restrictiva política migratoria de la actual administración estadounidense ha dejado imágenes y testimonios verdaderamente crueles y terribles, que han causado una enorme controversia a nivel global.

Ayer, 19 de julio, se cumplían los 14 días de arresto policial anunciados en tanto que la policía sueca investigaba sobre la agresión de Rakim Mayers y su séquito a varias personas en Estocolmo. Pero no se ha producido su liberación, sino que se ha prolongado por otra semana más. Artistas como Tyler, the Creator o Tyga han rehusado actuar en el país escandinavo en tanto que no se libere a A$AP Rocky y no se aclare su situación procesal. A$AP Rocky hubo de suspender su gira europea por su detención, incluida su presencia en el Sónar de Barcelona, donde ayer actuó el británico Stormzy en su lugar.

Arca decepciona en Sónar a pesar de sus alardes

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Sònar 2019 ha arrancado su edición más difícil. El cambio de fechas primero, la cancelación de A$AP Rocky después, y lo más grave, la huelga de riggers (montadores de elementos áereos de escenarios), que protestaban contra la Fira de Barcelona por no incluir ésta la subrrogación de los trabajadores dentro de la nueva licitación del servicio de montaje de escenarios ponían en aprietos al decano festival barcelonés. Pero, pese a todo, ha vuelto a salir adelante. Fotos: SónarPress

Desert, con los audiovisuales de Dsilence, reclamaban un escenario más recoleto para paladear mejor su trip hop marino, y no la enormidad del SónarHall. Eloi Caballé contra la mesa, sin una concesión al público y Cristina ejerciendo ora de frontwoman, ora ayudando con los cacharros, desplegaron su música encantadora, en un concierto sedoso y algo uniforme, aunque se animó cuando aceleraron y Cristina arrancó a bailar en ‘Sense tu’ o con el final en crescendo de ‘Saps prou bé’. Mireia Pería

Los que también merecían otra ubicación era los Za!, que tocaban en el auditorio SónarComplex. Me corrijo; nosotros merecíamos otra ubicación. Porque el concierto de Za! era una invitación al pogo y al frenesí, difíciles de ejecutar sentados. Edi Pou y Pau Rodríguez son elementos loquísimos, esta vez realzados por los audiovisuales de Ouchhh, colectivo de Estambul, que lograban captar a la perfección el ritmo y el desenfreno de su música. Pau y Edi, feroces y felices, fueron de lo arabizante al tropicalismo, pasando por el africanismo sin dejar la vanguardia. Tocan un tema, ‘Fira estrés’, que dedicaron al sindicato de riggers y pidieron a la Fira de Barcelona (“que pagamos todos”, apostilló Edi) que se siente a negociar con los trabajadores. Los dos alcanzaron un ambiente demente de ruido para acabar en pleno delirio percusivo ambos a la batería. Nos hicieron cantar a grito pelado y también en silencio (divertidísima la mímica que ejecutaron para conseguirlo). “¡De tranquis pero a tope!”, nos soltaron. Poco “tranquis”. Aquello fue un jolgorio absoluto. Mireia Pería

Cuando llego a Rejjie Snow, su DJ está cantando sobre ‘HUMBLE.’ de Kendrick Lamar y pienso por un momento si no me habré equivocado de concierto. Pero no, porque aparece el rapero irlandés, cuyo flow terso choca un poco con las pintas de pescador dominguero que luce. Mientras, su DJ le quiere (y consigue) robar protagonismo. Los bajos son retumbantes, sin embargo su hip hop parece de dormitorio, con un deje muy pop. Se agradece que sus parlamentos no rompan el ritmo, sino que se integren y consiga que todo fluya, aunque al final sea la música sampleada (exquisita, también hay que decirlo), la que acapare toda la atención. También hay algún conato de dirigir a la masa y algún “make some noise!” hasta el cierre con ‘Charlie Brown’ y su deje italo-disco, con la voz grabada de Anna of the North. Un show agradable pero quizás demasiado inofensivo. Mireia Pería

Sevdaliza presentaba en SónarDôme su nuevo espectáculo, The Great Hope Design. La cantante, compositora y productora iraní-holandesa es conocida por sus potentes visuales, pero en su nuevo show primó cierta sencillez que cedió todo el protagonismo a su presencia escénica (indudable) y a sus canciones de trip-hop influenciados por los sonidos tradicionales de su país de origen. Acompañada por un cello y ocasionalmente por una bailarina, Sevdaliza realizaba alguna que otra coreografia o se dejaba grabar por un cámara que, desde el escenario, capturaba su rostro para mostrarlo a través de las pantallas. Jordi Bardají

El dúo queer sudafricano Faka fue la gran sorpresa de la tarde del jueves. Fela Gucci y Desire Marea montaron un fiestón absoluto con sus ritmos de gqom (un tipo de house sudafricano que puede recordar al footwork americano), incitando al perreo sin freno durante casi todo el set. Ataviados con atuendos típicamente femeninos (uno de ellos llevaba el pelo rosa y una especie de tutú dorado), Faka alternaron momentos experimentales con los mencionados ritmos, pero se terminaron entregando a estos últimos para jolgorio del público. Un show divertidísimo pero que no hay que olvidar nace de un sentimiento político con el que Faka buscan denunciar la represión que el colectivo queer sufre en Sudáfrica. Dicen que si la revolución no se baila… Jordi Bardají

Del show de Arca no sé qué pensar… ni por dónde empezar. Las expectativas estaban altísimas. El colapso a la entrada del SónarHall daba fe. El calor es sofocante. Y un segundo escenario en mitad de la sala nos hacía esperar tremendos delirios. Pero estuvo lejos de la genialidad de hace dos años. En su espectáculo ‘Sal de mi cuerpo’ mezcló algo de cabaret, algo de varietés y algo de discoteca con bastante morbo y un mucho de egotrip (“miradme y admiradme”). Un espectáculo excesivo, pero no muy logrado. Arca está transicionando. Aparece como mujer, vestida escuetamente de heroína de manga. Su hermoso cuerpo muestra ahora unos diminutos pechos. Parece que la artista ha decidido dar un paso más allá para borrar toda frontera de género.

De entrada parece que el espectáculo va a ser el mismo que el del 2017, pero ejecutado por su alter ego femenino. Arca se saca de la manga ‘Desafío’ y ‘Piel’, cantadas en falsete. Pero enseguida cambia y desgrana temas desconocidos. Tanto se arranca a interpretar baladones cinematográficos como juega a cantar r’n’b. Pero rápidamente aparece uno de los lastres del show: los parones innecesarios y largos para cambiar el vestuario. Por la manera en que Arca se deja mimar por su equipo, parece que formen parte del espectáculo. Ella nos compensa bajando al público y desapareciendo entre la multitud y tira por las varietés intensitas. Trata de llegar a un registro de bel canto aunque su voz queda algo escasa. Es en este momento el show se torna arrítmico. El nuevo cambio de ropa no ayuda, la música tampoco. Porque, ya vestida de de cabaretera cyberpunk, se dedica a fabricar un largo pastiche de r’n’b, hip hop sobre bases afiladas y duras (lo mejor de la tanda) que no genera demasiado interés. Arca juega a ser una rapera malota, a la reguetonera del barrio… Sin embargo, aunque ella trata de paliarlo, lo que suena es tremendamente anodino y ella cae en un exhibicionismo vacuo. De hecho, el SónarHall se va vaciando. La sensación que tengo es que Alejandra improvisa y que somos su banco de pruebas, mientras ensaya qué tipo de diva quiere ser. El final, por eso, logra despertarnos, cuando regresa al segundo escenario a ritmo de bakalao, enloquece, lo destroza y canturrea ininteligible. Al menos acabamos bailando enajenados. Pero a pesar del subidón final, su show es demasiado alargado y está demasiado fiado al carisma de su protagonista. Mireia Pería

Daphni fue el encargado de cerrar la jornada del jueves con un set centrado en los ritmos de house latino que ha explorado en su single ‘Sizzling’, poniendo énfasis en los instrumentos de viento pero también en la potencia de sus ritmos tribales. Jordi Bardají

MARINA convierte fibers en “primadonna girls” en la jornada inaugural de Benicàssim

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El FIB ha celebrado este jueves su jornada inaugural en modo austero, sin abrir su escenario principal, pero ofreciendo una entretenida mezcla de estilos que iban del rock al pop comercial pasando por el hip hop o la música dance. Entre las novedades, se ha movido el Escenario South Beach hacia el centro del recinto prescindiendo de las pequeñas piscinas, y se ha instaurado un simpático escenario karaoke, donde los fibers han de entonar hits de Daft Punk o Katy Perry. Fotos: Pau Bellido (excepto Fatboy Slim, por Adrián Morote, y Marina, por Jota Martínez).

Hacia las ocho y media de la tarde actuaban Fontaines DC, una de las bandas revelación de 2019 tras la edición del excelente ‘Dogrel’, uno de los mejores discos del año. Sin un gran bagaje que les hiciera sonar atronadores, como se apreció en ‘Television Screens’, todas las miradas estaban puestas en Grian Chatten, un curioso frontman que alterna momentos de locura andando en círculos sobre el escenario con otros de concentración máxima en torno a sus letras. Entre el puro nervio y la calma de fumarse un cigarrillo en ‘Boys in the Better Land’, despuntaron especialmente temazos como ‘Sha Sha Sha’ y ‘Too Real’, este último provocando pogos y el despliegue de alguna bandera irlandesa. Lo suficientemente pro como para no beber más que agua durante su set, el bello Grian nos dejó grandes frases como “Joder, gracias” y al final se mostró frustrado porque estaban fuera de tiempo y no pudieron interpretar una canción más. “Boys” hubo de ser la última.

Las primeras filas del Escenario Carrefour cambiaron radicalmente de target dejando los pogos atrás para ofrecer paso a la brillantina (literal) de los fans de Marina. La bandera de Irlanda se cambió por el abanico del Orgullo y todos nos convertimos en una “Primadonna Girl” durante 5 minutos. La cantante repitió el gran concierto de pop de la semana anterior en Mad Cool, con el momento reivindicativo de ‘To Be Human’ o la coreografía de ‘Superstar’ que la termina de realzar como hit, logrando esta vez mejor comunión con los asistentes. Quizá porque era de noche, quizá por la afluencia de público británico, ‘I Am Not a Robot’, ‘Primadonna’ y ‘FROOT’, con su festival de pre-estribillos, estribillos, post-estribillos y semi-playback, resultaron mucho más eufóricas incluso. Algo que confirmaba el cierre con la estupenda ‘Baby’ y Marina recordando que nos visita en noviembre. Parecía que se quedaba mal año para la artista con lo agridulce de la edición ‘Love’ + ‘Fear’, y todo lo contrario. Da gusto verla.

Mucho más intenso, menos divertido pero a la vez más resultón a lo lejos gracias a su escenografía y a la solvencia de la banda de músicos, fue el concierto de Kodaline. Los irlandeses definitivamente llevaron el recinto del FIB hacia el 17 de marzo, y cuando terminaron con ‘High Hopes’ y una explosión de confeti, hubo estampida: mucha gente estaba en esta jornada del festival solo para verlos a ellos. Estéticamente sus neones podían tener cosas en común con un show de The 1975, pero en lo musical los referentes eran claramente Keane, Mumford and Sons y en las baladas, Take That. Bon Iver se esfumó como influencia en ‘Brother’, donde destacaron sobre todo las proyecciones de un bodegón flotante algo reiterativo, y tras baladones acústicos como ‘The One’, en el cual nos invitaron a inventarnos la letra si no nos la sabíamos, ‘All I Want’ sonó como una gran canción de regreso a casa por Navidad, como un anuncio de Antiu Xixona. La gente lo vivió de lo lindo.

Action Bronson apareció sobre el escenario con 45 minutos de retraso, una cosa que yo no recuerdo haber visto jamás en el FIB, en la estela de la falta de respeto vista por parte del hip hop anglosajón hacia el público español ya demasiadas veces: Travis Scott, Cardi B, Frank Ocean, Migos… ¿Nos seguirá compensando imaginar que vivimos en un continente tan remoto? Por suerte Rocío Saiz estaba a mano para pinchar en la carpa adyacente Aqua, A-ha, tatu, Gala, Whighfield, etcétera, y a nadie pareció importarle un pimiento este tema. Action Bronson, por si alguien se lo pregunta, no tenía que ecualizar violines ni trompetas porque solo llevaba un Dj tirando bases y un par de MC’s complementarios, a lo sumo tendría algún tipo de problema con sus visuales, que incluían a los Sanfermines de manera reiterada, al principio, sin que nadie comprendiera por qué. A los 32 minutos se marchó, seguro que porque había entrado mal de tiempo, entregado y satisfaciendo a su base de fans, pero dejando a los poseedores de relojes flipando en colores.

Fatboy Slim cerró la noche, al menos hasta la apertura del after de los Karts y el Boom, totalmente ajeno al retraso de Action Bronson, a su hora. Primero tiró de fragmentos de hits de los últimos años de Katy Perry (el sample original de ’Swish Swish’), Mark Ronson o Diplo, y luego usó la imagen de ídolos como Lou Reed, Prince o David Bowie para meterse al público en el bolsillo. Pero al final por fin tiró de repertorio propio, camino a cerrar hacia las tres y media de la mañana, sí, lo habéis adivinado, con ‘Right Here, Right Now’ y ‘Praise You’, los éxitos del ex Housemartin que acaban de cumplir 20 años. No parecía que hiciera tanto.

Zahara, Santiago Auserón, Rozalén y miembros de Vetusta Morla y Niños Mutantes, piden un pacto de gobierno «ya»

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La política española vuelve a vivir días convulsos tras la amplia victoria del PSOE, con Pedro Sánchez al frente, en las últimas elecciones generales del pasado 28 de abril. Tras apurar al máximo los plazos para su investidura, Sánchez será el candidato designado por el rey Felipe VI para someterse a votación para ser el nuevo presidente del gobierno español el próximo martes día 23 de julio y el acuerdo con otras fuerzas políticas –imprescindible para lograrlo al no disponer de mayoría absoluta– parece cada vez más lejano. Especialmente difícil parece en este momento un acuerdo con Unidas Podemos, que en principio se antojaba como su aliado más cercano. Las diferencias entre Sánchez y Pablo Iglesias, que busca un gobierno de coalición mientras el PSOE pretendía gobernar en solitario pero con su apoyo, parecen casi insalvables.

Por eso hace unas horas hasta 200 personalidades de la cultura de nuestro país han hecho público un manifiesto titulado «Por un Gobierno de progreso ya», en el que nombres como Javier Bardem, Almudena Grandes, Manuel Rivas, Bob Pop, Icíar Bollain, Ana Pardo de Vera o Luis García Montero, entre otros muchos, reclaman un acuerdo entre PSEO y UP. «Somos muchos quienes estamos preocupadas y preocupados por los desahucios que no cesan, por la precariedad laboral, por el precio del alquiler, por la pobreza infantil, por la ley mordaza y sus limitaciones a la libertad de expresión y creación, por la brecha salarial entre hombres y mujeres, por la violencia de género, por la crisis social y ecológica, por la creciente desigualdad entre quienes más tienen y quienes tienen menos, por los derechos LGTBI, por la cultura, la sanidad y la educación y por las crisis territoriales», reza el manifiesto.

El texto pone énfasis en evitar unas nuevas elecciones, ya que «los problemas de millones de personas no se detienen a la espera de que los partidos hagan su trabajo». «No hay ningún argumento razonable que valide la renuncia a gestionar el resultado de unas elecciones que han abierto la posibilidad a un gobierno que amplíe derechos construyendo nuevos horizontes de igualdad y justicia social» dice también. Entre los numerosos firmantes que suscriben el texto encontramos también, entre otros, a músicos como Zahara, Santiago Auserón, Rozalén, Guile Galván de Vetusta Morla, o Nani de Niños Mutantes, además de Víctor Coyote o los cantautores Ismael Serrano y Pedro Guerra.

Madonna baila con las batukadeiras en la costa de Lisboa en el vídeo de ‘Batuka’

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Madonna ha estrenado el vídeo de ‘Batuka’ a través del site Refinery29, donde puede verse en exclusiva antes de que llegue oficialmente a Youtube. El vídeo es obra de Emmanuel Adjei, que ya se encargara del clip de ‘Dark Ballet’, y ha sido rodado en Lisboa. En él, Madonna y su Orquesta de Batukadeiras -que tendrán un protagonismo especial en la gira del álbum- simplemente danzan en la costa de Lisboa, cantan y tocan en una habitación o comparten momentos de diversión o ternura.

‘Batuka’ no ha sido la canción favorita de ‘Madame X‘ de demasiada gente, pero desde el primer momento ha estado claro, por su posición en el tracklist del disco, que era una canción importante. De hecho, es una de las pistas políticas del álbum como la propia Madonna nos contaba en una entrevista reciente: “La batuka era considerada un acto de rebeldía por los portugueses, por la iglesia, les quitaban los instrumentos de percusión a las mujeres porque consideraban que lo que hacían era un acto de rebeldía”.

El site que estrena el vídeo de ‘Batuka’ también ha obtenido unas palabras de Madonna sobre el vídeo y el grupo de mujeres que lo protagonizan. «Las maneras en las que medimos el éxito en nuestra sociedad convencional no captura la singular fuerza y luminosidad [de estas mujeres]», explica. «He visto que son mujeres fuertes, auténticas, cariñosas, generosas y buenas. No puedes aprender estas cosas en la escuela. Ellas me las han enseñado».

Bad Bunny, ya en España tras viajar a Puerto Rico de urgencia para manifestarse contra su presidente

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Bad Bunny había preocupado a sus seguidores españoles pues, a días de retomar su gira por nuestro país, decidía visitar Puerto Rico de urgencia para sumarse a las manifestaciones contra su presidente, Ricky Rosselló, que han tenido lugar a lo largo de cinco días en San Juan y en otros lugares de Estados Unidos. Los portorriqueños están denunciando la posible corrupción del gobierno de Rosselló así como la filtración de un chat protagonizado por el presidente y miembros de la cúpula de su Administración en el que pueden leerse numerosos comentarios machistas y homófobos. Junto a Bad Bunny se han manifestado también Ricky Martin y Residente, entre otros. Con este y su hermana iLe, precisamente, ha lanzado hoy una incisiva canción abiertamente dirigida contra Rosselló, ‘Afilando los cuchillos’.

En su último post de Instagram, Benito Jiménez informa que ya se encuentra en España, en concreto en Gran Canaria, para continuar con sus responsabilidades profesionales, pero que «todavía mi furia y mi coraje están aquí activos, mi alma y mi mente está con ustedes». El cantante explica que, al llegar a su hotel, ha encendido la televisión y visto que en los medios españoles se está hablando de la situación actual en Puerto Rico, animando a sus seguidores boricuas a que muestren al mundo «quién manda» en el Estado.

El cantante informa asimismo que en cuanto termine sus cuatro directos en España volverá a Puerto Rico para seguir protestando contra Rosselló, e informa que ante esta situación ha decidido suspender la grabación de su próximo álbum. ‘OASIS‘, su ultimo trabajo colaborativo con J Balvin, salía hace solo unas semanas.

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Yo sé que la noticia está corriendo el mundo, pero no es lo mismo yo verlo con mis propios ojos y sentir tanto!!! LLEGÓ LA HORA DE DESPERTAR BORICUA!!! A MIS FANATICOS DE OTROS PAISES, ESPERO QUE ME ENTIENDAN, NO ES MOMENTO DE SACAR NI PROMOCIONAR MÚSICA NI ESTAR SUBIENDO FOTOS EN BOTE!! NO PUEDO, MI GENTE ME NECESITA!! Y YO LOS NECESITO A ELLOS!! PUERTO RICO!! ES HORA DE ROMPER CON EL CABRÓN FANATISMO POLITICO!! DE QUEDARNOS CON BRAZOS CRUZADOS!! CADA VEZ SON MAS Y MAS PUERTORRIQUEÑOS Y PUERTORRIQUEÑAS QUE SE UNEN AL PUEBLO DE LUCHA!!! CADA VEZ SON MAS Y MAS LOS QUE ABREN SUS OJOS Y SE DAN CUENTA DE LA REALIDAD!!! NO SE DEJEN MANIPULAR!!! EL SISTEMA HA SIDO DISEÑADO PARA TENERNOS A SU FAVOR Y APROVECHARSE DE NOSOTROS!!! DE DIVIDIRNOS COMO PUEBLO Y NO PODEMOS SEGUIR CAYENDO EN SU MALDITO JUEGOOO!!! EL PUEBLO ES LA ÚNICA VICTIMA AQUÍ!! NADIE MAS!!! O ESTAS CON EL GOBIERNO CORRUPTO ABUSADOR O ESTAS CON EL PUEBLOO!!! NO HAY ENTREMEDIOS!!! NO VAMOS A DESCANSAR!! NO NOS VAMOS A QUITARR!!! NO PODEMOS OLVIDAR!!! ESTO NO ES DE AHORA!! ES DE DECADAS!!! PERO EL CABRÓN DE @ricardorossello COLMO LA COPA!! Y LE TOCA TODA LA FURIA DE UN PAÍS!! ESTO ES HISTORICO!!! VIELVO Y REPITO, CUANDO SE CUENTE LA HISTORIA DE AQUI A 20 AÑOS, DE QUE LADO QUIERES ESTAR?!! PUERTO RICO NO NOS VAMOS A DEJAR PUÑETA!!!

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La Canción del Día: Rels B y Don Patricio nos traen el pelotazo del verano, ‘¿Cómo te va, querida?’

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Por más que él no terminara de dejarlo claro y que incluso especulara con que no haría música durante mucho más tiempo, parecía evidente que antes o después una multinacional echaría las redes sobre Rels B y los muchísimos millones de reproducciones que acumulan sus canciones tanto en plataformas de streaming como en Youtube. Finalmente ha sido Sony Music –la misma en la que publican las actuales estrellas del pop contemporáneo español, C. Tangana y Rosalía– la compañía que ha conseguido llegar a un acuerdo con el mallorquín Daniel Heredia para publicar su música.

Y la verdad es que no parece que se hayan equivocado. Con una dilatada experiencia en el mundo del rap, Skinny Flakk se ha ganado la admiración y el respeto de la escena yendo a lo suyo, con un estilo tirando a old-school y una enorme intuición para los ganchos y las colaboraciones. Así, trabajos autogestionados como ‘Boys Don’t Cry‘, ‘Inéditos‘ y ‘Flakk Daniel’s LP‘ suman ya ¡8 discos de oro! y cuentan con algunos de los mayores éxitos de esa escena en España y Latinoamérica, como ‘Made In Taiwan’, ‘Vamos a mirarnos’, ‘Es mejor’ o ‘Buenos genes’, con Dellafuente.

Ahora ha escogido una colaboración para dar este paso trascendental en su carrera: Don Patricio, el rapero de El Hierro que ha dado una auténtica campanada desde la total autogestión con ‘Contando lunares‘ (que desbancó a Daddy Yankee como número 1 de singles en España el pasado mes de marzo). Y, a tenor de ‘¿Cómo te va, querida?’, que es como se llama el single, parece una formidable elecció, y apenas se explica cómo es que no había sucedido antes. Con una fresquísima base del tándem Itchy & Buco Sounds –a Heredia le honra que siga colaborando fielmente con la pareja de Mcs y productores con los que empezó, siendo un crío–, Rels B y Donpa, con flows increíbles, se dirigen a una ex a la que restriegan por las narices su actual éxito… no sin cierta nostalgia y ganitas de un comeback. El clip de Sergio Jiménez y Guillermo Centenera para la productora CraneoMedia le va a medida, partiendo del simbólico primero plano con Rels B subido a la barandilla de la Torre de Madrid hasta una carrera de boogies con un animadísimo público (entre el que aparece Bejo a modo de cameo), pasando por una surrealista escena playera de Patri. Éxito a la de 1, 2…