Ed Sheeran estará este año inmerso en una gira por macroestadios de toda Europa, lo cual incluye nuestro país. Los próximo días 7 y 11 de junio estará en Barcelona y Madrid, respectivamente, atreviéndose con recintos deportivos como el Estadi Olímpic de Montjuïc Lluís Companys o el Wanda Metropolitano, que en los últimos tiempos llenaban (o casi) artistas como Beyoncé & Jay Z, Bruno Mars o Rolling Stones.
Tras haber vendido 70.000 entradas en apenas 3 horas para ambos conciertos –en Lisboa agotó una fecha y se amplió a una segunda–, Live Nation afirma que ya están a la venta las últimas localidades para ambos shows, a la vez que anuncia quiénes serán los teloneros del británico en ambos conciertos: se trata de su compatriota James Bay, que el año pasado publicaba su segundo trabajo ‘Electric Light‘ y con este anuncio se convertía en trending topic en España; les acompañará también la sueca Zara Larsson, que tras el estupendo single ‘Ruin My Life‘, debería estar a punto de lanzar su nuevo disco.
Ed Sheeran afirmaba el año pasado que, tras el éxito de su álbum ‘÷’, estaba pensando en publicar este mismo 2019 un EP o similar, en el que dar rienda suelta a su perfil más experimental. También afirmaba que le encantaría colaborar en ese nuevo trabajo con Drake. ¿Tendrá tiempo de prepararlo de cara a esta gira?
Amaia Romero parece seguir confirmando que pretende alinearse con un perfil artístico más alternativo de lo que suele caracterizar al triunfito medio. Si el año pasado actuaba, poco después de ganar Operación Triunfo 2017, en Primavera Sound, las fechas en festivales que está anunciando van claramente por ahí.
Si días atrás se anunciaba su incorporación a los carteles de Warm Up y Mallorca Live Festival (donde es cabeza de cartel con Jamiroquai o Two Door Cinema Club), ahora queda claro que busca su público en audiencias tan abiertas al rock o el hip hop como el rock. El festival Conexión Valladolid 2019 acaba de confirmar la inclusión de la pamplonesa en su cartel, que incluye artistas tan variopintos como Vestusta Morla, Rozalén, SFDK, Beret, DePedro o Carolina Durante. Conexión Valladolid se celebra los días 21 y 22 de junio en La Antigua Hípica en el Pinar de Antequera de la ciudad castellana y este será la única actuación que ofrezca en Castilla y León en 2019. Los abonos están a la venta en la web del festival a un precio de 55€ + gastos.
Amaia Romero presentaba a finales de 2018 su primer single tras la salida de la academia de Operación Triunfo y su participación en Eurovisión. Se llama ‘Un nuevo lugar‘ y no es un single (tampoco en el sentido comercial) de su álbum de debut, que en principio, y como esta canción, ha producido Refree.
Desde hace tres ediciones, el festival Bilbao BBK Live ofrece una experiencia muy particular dentro de su programación: el escenario Basoa, prácticamente un subfestival dedicado en exclusiva a la música electrónica que tiene lugar en el bosque del mismo nombre próximo al recinto principal, y que pretende ser «un templo de evasión donde dejar el teléfono móvil de lado y sumergirse en el momento».
El festival de Last Tour acaba de anunciar los primeros nombres confirmados para este escenario en su edición 2019, consolidando su propuesta: el francés Laurent Garnier es el gran nombre que encabeza una retahíla de nombres que también incluyen DJ sets de John Talabot, los británicos Bicep, el siempre divertido Todd Terje, la nueva abanderada del house de Chicago, Honey Dijon, y hasta 10 nombres más.
Bilbao BBK Live se celebrará los días 11, 12 y 13 de julio en Kobetamendi, habiendo confirmado ya a artistas como Weezer, The Strokes, Rosalía, Thom Yorke, Vetusta Morla, Suede, Hot Chip, Cut Copy, John Grant, The Blaze, Vince Staples, Omar Souleyman, Brockhampton, IDLES, Princess Nokia o Mueveloreina. Los abonos están ya a la venta desde 145€ + gastos.
La polémica por la celebración del certamen de Eurovisión 2019 en Israel no afloja. Pese a que se logró destensar la situación cuando el país organizador accedió a celebrar el evento en Tel Aviv en lugar de Jerusalén –la primera opción a la que se aferró el gobierno israelí, muy controvertida al haberse ocupado territorios palestinos de la ciudad–, muchos mantienen su disconformidad con que este país albergue el concurso musical. En España también ha sido objeto de controversia, cuando varios de los candidatos a participar en el Festival de la Canción manifestaron ciertas dudas por el contexto socio-político. Miki, el elegido, no ha puesto peros.
En las últimas horas The Guardian publicaba un manifiesto firmado por hasta 50 personalidades de la cultura europea que pide a la BBC, el ente de radio y televisión públicos de Reino Unido, que boicotee la participación del país en Eurovisión en protesta por las políticas del gobierno israelí hacia Palestina. «Por mucho que sea un entretenimiento ligero, no está exento de consideraciones ligadas a los derechos humanos», dice la carta, en la que al final piden a la BBC que, como «adalid de la libertad de expresión», presione para que el concurso tenga lugar en otro país «donde no se cometan crímenes contra la libertad». También señalan a los músicos e intérpretes que el viernes 8 de febrero participarán en el especial ‘You Decide’, que expondrá las canciones candidatas a representar a Reino Unido en Eurovisión para que el público británico elija. «Para cualquier artista con conciencia, este sería un dudoso honor», dice la carta.
Entre los firmantes de esta carta están los grupos Wolf Alice (que ya firmaron un manifiesto similar a nivel europeo hace meses) y Reverend & The Makers, músicos como Declan McKenna, Peter Gabriel y Roger Waters (Pink Floyd) –uno de los más beligerantes con artistas que actúan en Israel (como Radiohead o Nick Cave, por ejemplo)–, los directores de cine Ken Loach y Mike Leigh, la diseñadora de moda (e icono del punk) Vivienne Westwood o la actriz Julie Christie. Representantes de la BBC ya han respondido a este mensaje diciendo que «el Festival de la Canción Eurovisión no es un evento político ni alberga ningún mensaje o campaña política», y que «la competición siempre respaldó los valores de amistad, inclusión, tolerancia y diversidad». «No sería apropiado utilizar la participación de la BBC con fines políticos», concluyen.
Alejandro Guillán se ha convertido en uno de los personajes más peculiares del panorama nacional tras pasar del hedonismo de su proyecto synthpopero Alex Casanova, en el que cantaba sobre «helados de limón» y cosas así, a publicar un álbum como Baiuca, donde retoma el folclore gallego para darle una pátina de modernidad. Si no fuera porque uno confía en la fuente que se lo ha dicho, diría que son dos artistas distintos, porque las diferencias entre ambos proyectos son bastante mayores que las que hay entre Caribou y Daphni o entre Jónsi y Sigur Rós.
Inspirado por proyectos como Nicola Cruz, Chancha Vía Circuito, Carlos Núñez o El Guincho de ‘Alegranza’, que le parece una obra maestra del pop nacional, ha adaptado la tradición -en su caso- de la música gallega a los nuevos tiempos. Y lo ha hecho alternando la inspiración en temas populares como la ‘Muiñeira de Chantada’ (en la versión disco de Son Lalin en los años 70) o la ‘Muiñeira de Pontesampaio’ que grabó Nuñez, ambas presentes en su nueva ‘Muiñeira’, con otros propios escritos para la ocasión.
‘Solpor’, que ha sido mezclado por el asturiano Sergio Pérez de SVPER y masterizado por el irlandés Stephen Quinn (todo ha quedado en tierras amigas), surgió cuando Guillán se mudó a Madrid, llevándose consigo «las flautas, unas cunchas y la pandereta». El artista afirma que «la morriña fue muy inspiradora» y podemos corroborarlo, pues no hay diferencia cualitativa entre las canciones que ha adaptado de la tradición, como ‘Mozas’, que ha acercado al sonido de Apparat o los Delorean de ‘Mikel Laboa’, y las que son suyas.
De esta forma, ‘Morriña’, de su puño y letra al 100%, es una preciosa composición que parece contener todo el dolor que ha generado la distancia a lo largo de los siglos («solo quiero saber cuándo te veré (…) no puedo vivir tan lejos de aquí»); mientras en el corte titular, también enteramente suyo, encontramos el mismo sentido nostálgico, casi navideño. En ambos ha sido un acierto la colaboración de las bonitas voces tradicionales femeninas de la Asociación Cultural Xirandela.
Bien sea a través de lo bailable y cercano al éxtasis como sucede en ‘Brétema’ o en ‘Arume’, en la que hasta que aparecen los instrumentos de viento aquello parece un remix de ‘Personal Jesus’; bien a través de otros más reflexivos como la menos moderna ‘Arrieiro’, con sample del ‘Canto de Arrieiro e Muiñeira Riscada de Bembibre‘ de O Fiadeiro; ‘Solpor’ deja momentos tan sorprendentes que la continuidad de Baiuca parece garantizada. Recientemente ha publicado el nuevo sencillo ‘Olvídame’ y si Madonna no le ha llamado para ese disco de «world music» en el que lo mismo va a caber Portugal que Marruecos, Brasil que Colombia, será porque no ha tenido la oportunidad de conocerle. Baiuca actúa este viernes 1 de febrero en el Independance Club de Madrid.
Calificación: 7,8/10 Lo mejor: ‘Morriña’, ‘Solpor’, ‘Brétema’, ‘Muíño’ Te gustará si te gusta: el disco de ‘Mikel Laboa’ de Delorean, ‘Alegranza’ de El Guincho, Chancha Vía Circuito Escúchalo: Bandcamp
Rosalía se ha hecho por 2º año consecutivo con el Premio Ruido a Mejor Álbum Nacional del Año que otorgan los Periodistas Asociados por la Música (PAM), por ‘El mal querer‘. Si el año pasado la cantante actuaba y recogía el galardón junto a Refree en la Sala El Sol por ‘Los ángeles’, en esta ocasión no podía estar presente en la ceremonia del Teatro Barceló al encontrarse en Miami «trabajando». A cambio enviaba en vídeo con unas palabras: «Gracias por este premio, me ha hecho muchísima ilusión. Estoy en Miami, pero ahora que estoy tan lejos me hace más ilusión que nunca porque siento todo el cariño de mi gente y de mi tierra. Gracias de verdad una vez más por el reconocimiento. El año pasado no me lo podía creer pero este ya no me lo esperaba, así que muchas gracias. ‘El mal querer’ está hecho con mucho amor, así que gracias por tanto amor de vuelta».
Había 11 artistas más nominados, al modo de Mercury Prize, y 6 de ellos sí pudieron actuar en la gala interpretando un par de temas cada uno. Había, de hecho, programadas 7 actuaciones, pero Zahara tuvo que cancelar porque estaba «en Urgencias». Abrían La Plata interpretando dos temas de ‘Desorden‘, ‘Me voy’ y ‘Un atasco’; salían a continuación Belako y La Habitación Roja, que sufrieron un corte de luz entre canción y canción. Putochinomaricón daba la nota, no por interpretar en solitario ‘Gente de mierda’ y ‘Tú no eres activista’, sino por pedir más «mujeres nominadas» el año que viene, pues el artista afirmó sentirse más «segure» en el camerino de esa manera, en lugar de con tantos «machirulos». También hubo dardos envenenados durante ‘Gente de mierda’ contra Vox y contra Forocoches.
Detrás de Putochinomaricón salieron Morgan, que interpretaron ‘Sargento de hierro’ y otro tema propio que mezclaron con ‘Lose Yourself to Dance’ de Daft Punk, si bien la noticia fue la reivindicación de su líder Nina de Juan de la variedad del talento nacional, criticando a quienes lo cuestionan: «no tienen ni idea; aquí hay cosas que están muy bien, qué bien que lo celebremos». La noche se cerró con el set de otro par de canciones de Rufus T. Firefly, antes de que se anunciara que la ganadora era Rosalía, entre cierta sensación de abucheos que suponemos se debió a que la cantante no pudo acudir. Después, se habría agradecido un DJ o un after party, pues la fiesta se había hecho demasiado corta. La lista de nominados se completaba con las últimas obras de Niño de Elche, Nacho Vegas, Toundra y Christina Rosenvinge, en este último caso presente en la ceremonia aunque no pudiera actuar.
La leyenda cuenta que, en plena oleada Acid House, New Order se van a Ibiza a grabar su nuevo disco, se la pasan de fiesta loca, Tony Wilson de Factory Records pierde (otra vez) un montón de dinero con ellos y paren su disco más hedonista, “balearic” y rotundo: ‘Technique’. Tal día como hoy, se cumplen 30 años de su publicación.
De hecho, tras leer acerca del absoluto desfase que fue la grabación de ‘Technique’, maravilla saber que ninguno de los miembros de la banda saliera de la experiencia gravemente herido o muerto. Excesos, noches en blanco, éxtasis a toneladas… La maravilla que es ‘Technique’ fue más un feliz accidente que una obra premeditadísima. Pero es que al timón había cuatro perros ya viejos en el arte de crear templos pop en medio de la tempestad. Si a alguien le tenía que salir bien, era a los New Order de los ochenta. La vibración (la explosión Acid, su querencia por la pista de baile, su trasfondo…) estaba ahí. Ellos fueron capaces de exponerla en su máximo esplendor.
El ambiente previo en la banda no era muy bueno, por eso. Según relata Peter Hook en ‘Substance: Inside New Order’ (no editado en España), New Order estaban en un hiato. Bernard Sumner se volcó en Electronic (su proyecto con Johnny Marr) y Hook se lo tomó fatal; admite que no pensó que Sumner, simplemente, necesitaba un descanso de la banda, sino que se lo tomó como que no quería seguir trabajando con él. En venganza, él formó –precisamente- Revenge. Así que la motivación principal para grabar el disco fue la necesidad de tener ingresos. Los cuatro componentes de New Order veían poco dinero y el Haçienda (el club que dirigían con Wilson) chupaba sus ganancias. A pesar de este panorama tan sombrío como punto de partida, la grabación fue todo lo opuesto. Un absoluto despiporre. “Estábamos inspirados en esa forma de vida, en la cultura del éxtasis de la noche de Ibiza y eso encontró su camino en un disco que la gente dice que era el perfecto mezcla entre música de baile soleada y rock. Pero en términos de una productividad real y positiva fue un absoluto desastre”, confiesa Hook.
Lo primero, por la elección de Ibiza como lugar de grabación. Bernard Sumner lo liga en ‘New Order, Joy Division y yo’ (editada por Sexto Piso) con la escena Acid House que floreció en Reino Unido y de los que el Haçienda acabó siendo una de las mecas. Empapados de esto, claro, decidieron ir al paraíso ibicenco a finales de la primavera de 1988. Sumner revela que “el argumento oficial era que no había ningún estudio lo suficientemente bueno en Manchester, pero la verdadera razón era que nos lo pasábamos muchísimo mejor cuando nos íbamos fuera a cualquier otra parte. La idea de ir a Ibiza nos seducía sobremanera. Nos avisaron de que el estudio no era particularmente bueno, pero ansiábamos arriesgarnos porque el complejo tenía un bar abierto las 24 horas (…), había una piscina y no estaba muy lejos de los clubs”.
El estudio era aún peor de lo que esperaban, de hecho. Pero daba un poco igual porque “Estábamos todos drogados todo el tiempo”, resume Hook. “Estábamos fuera toda la noche, llegábamos a casa al amanecer, nos quedábamos en cama todo el día, nos levantábamos a las cuatro, tomábamos el sol hasta el atardecer, comíamos algo, íbamos al estudio durante una hora más o menos, nos aburríamos y otra vez fuera (…) En términos de estilo de vida era absolutamente brillante”. La voz de que New Order se lo estaban pasando en grande en Ibiza corrió por Manchester y eso hizo que recibieran visitas que ralentizaron aún más la grabación, como por ejemplo Bez de los Happy Mondays, que se dedicó a destruir vehículos y señales de tráfico a su paso por la isla cual demonio de Tasmania. El relato de sus días baleares incluye perlas absolutamente delirantes. Por ejemplo, decidieron publicitarse en una ruta turística para fiesteros. Una vez por semana, un autobús lleno de ‘ravers’ paraba en su hotel en Sant Antoni para beber, comer y poder disfrutar viendo a la «famosa banda» grabando su nuevo disco.
Al final, apenas consiguieron grabar unas pocas tomas y finalizar ‘Fine Time’, la canción más genuinamente metida en el Acid y el Balearic. Tras dos meses en Ibiza apenas habían hecho nada más. Atacados, contrataron un tercer mes para seguir haciendo… nada. Peter Hook lo resume así: “Simplemente tomábamos éxtasis y salíamos de fiesta”. De Ibiza saltaron al –también carísimo- Real World, el estudio de Peter Gabriel en Bath. Ahí, cuenta, Hook, avergonzados por el dispendio ibicenco, trabajaron duro. ¿Coste total de la aventura? 450.000 libras (según Hook).
Pero… ¿es realmente ‘Technique’ tan hedonista como lo venden? Para mí, francamente, no lo es. Ese es el gran misterio del disco. Es tajante, es potente… pero también melancólico. Quitando la diversión y la absurdez de ‘Fine Time’, un torpedo house desenfrenado, el retrato perfecto de la locura hedonista en que anduvieron sumergidos en Ibiza y quizás lo risueño de ‘All The Way’ (esa guitarra, esos dulces colchones de teclados), en el resto brilla más el lado acústico (que no lánguido, ojo) de New Order y vibra una añoranza imposible de eludir. La primera razón es obvia, y es que la melancolía y la pista de baile, la tristeza y la euforia, siempre se han conjugado a la perfección.
La segunda razón, el divorcio de Bernard Sumner. Sumner no era un “triste divorciado” precisamente; en su autobiografía no menta a su primera mujer, Sue Barlow, de la que se divorció precisamente en 1989 y sí que habla de Sarah, su novia de entonces. Sin embargo, las letras reflejan el clima de relación deshecha y finiquitada, exudan despecho y súplica en su mayoría. En ‘Love Less’ entona “I worked hard to give you all the things that you need (…) And you won’t even talk to me” (“Trabajé duro para darte todas las cosas que necesitas/Y ni siquiera me hablas”). ‘Round & Round’, quizás mejor en su versión single, es una joya de pop sintético como ‘Bizarre Love Triangle’, pero lo que allí era pura euforia queda ensombrecido por una letra amarga y de puro resentimiento. ¿Dedicado a su ex esposa o a Tony Wilson? Parece ser que inicialmente a la primera pero, tras una visita de Wilson a Ibiza, en que les espetó “estas están siendo vuestras vacaciones más caras”, los dardos se dirigieron contra él. “You waste your time, like my money, it ain’t so funny, but it’s true (Don’t waste my money, baby)” -“Gastas tu tiempo, como mi dinero. No es gracioso, pero es verdad (no gastes mi dinero, cariño)”-. Su fantástica versión single y su maravilloso clip acaba de coronar lo turbio y ambiguo del mensaje, con todos esos bustos de modelos en blanco y negro combinándose con violentos brochazos de color. ‘Guilty Partner’ –el título no engaña- suena amarga y fiera. ‘Run’, tercer y último single, la pieza mayor del disco para servidora, es jovial, incluso en su letra, a pesar de sonar inasiblemente nostálgica. John Denver les denunció por este tema, alegando que la guitarra plagiaba la de su tema ‘Leaving On a Jet Plane’ y consiguiendo ser acreditado (y sí, el parecido es algo más que casual). ‘Mr Disco’ es la más dance también, pero su letra desmiente de nuevo el hedonismo: “I can’t find my peace of mind without you” (No puedo lograr la paz de espíritu sin ti”).
Y, para rematar este panorama, los egos de Sumner y Hook, siempre en pie de guerra. Mientras, Gillian Gilbert y Stephen Morris, al menos en los relatos de Sumner y Hook, apenas parecen aportar nada (habría que escuchar su versión). Hook en concreto habla de la lucha de jerarquías entre la voz de Sumner y su bajo, de cómo tuvo que pelear por sus líneas. De hecho, es cierto que el bajo parece algo menos representado que en otros discos. Pero revela que esa tensión interna precisamente era parte esencial del espíritu de New Order. Quizás, fruto de esas soterradas fricciones, nace ‘Vanishing Point’, la culminación absoluta del disco. Aquí está todo. House, Ibiza, baile, melancolía, la desesperación: “My life ain’t no holiday/I’ve been through the point of no return (“Mi vida no son unas vacaciones/he atravesado el punto de no retorno”)… pero también la fe en el amor, la música y la fuerza del grupo: “Feel your heartbeat, lose the rhythm/He can’t touch the world we live in” (“Siente el latido de tu corazón, pierde el ritmo/Él no puede tocar el mundo en que vivimos”) -¿otra puyita a Wilson, quizás?-. “Este disco une bien los cortes acústicos equilibrando sobre la electrónica”, concluye Hook. “Considerando que estábamos absolutamente ajenos a todo y a nosotros, un logro”. Treinta años después, sigo sin resolver el misterio. Mejor.
Pocas bandas han sido tan influyentes y a la vez tan poco dadas a renovar su discografía, a explorar su propio sonido al máximo, como Portishead. El grupo británico compuesto por Beth Gibbons, Geoff Barrow y Adrian Utley dejó pasar 11 años entre su segundo disco, ‘Portishead’, publicado en 1997, y su tercer y hasta ahora último trabajo de estudio, ‘Third‘, publicado en 2008. 11 años después de ‘Third’, en 2019, seguimos sin continuación de aquel álbum. ¿Qué ha pasado?
La respuesta es fácil: varias cosas. Beth Gibbons, la carismática vocalista de Portishead, anunció un disco en solitario en 2013 que iba a editar Domino, pero hasta hoy no se había sabido absolutamente nada sobre aquello. Al menos ahora sabemos que Domino va a editar un álbum de Gibbons en directo grabado con orquesta sinfónica en 2014, sobre el trabajo del compositor polaco Henryk Górecki. ¿Siempre fue este el supuesto segundo disco de Beth? ¿La continuación oficial de ‘Out of Season’ junto a Rustin Man? ¿Y dónde ha estado exactamente metido este álbum durante los últimos 5 años?
Por su parte, el gruñoncete Geoff Barrows, que hace poco nos entretenía en Twitter afirmando que nunca en su vida había escuchado nada de «Boards of Canada, Black Flag, The Jesus & Mary Chain, Modest Mouse, Wilco y 1975», si bien luego lo borraba; no solo está ocupado con su proyecto de krautrock BEAK>, a través del cual publicó un disco el año pasado, sino que no ha dejado de componer bandas sonoras para series o películas tan aclamadas como ‘Black Mirror’, ‘Ex Machina’ o más recientemente ‘Annihilation’. Y otro que ha trabajado en varias bandas sonoras ha sido Adrian Utley: hace poco prestó sus servicios al documental ‘Arcadia’.
¿Habrá nuevo disco de Portishead? Desde luego 2019 no parece que vaya a ser el año en que suceda, pero cabe recordar que, aunque no lo parezca, Portishead no se han separado, de hecho han seguido de gira por todo el mundo, actuando varias veces en España, por ejemplo en Madrid o en el FIB, dejando siempre actuaciones memorables. En 2006 lanzaron una versión de ‘SOS’ de ABBA para pedir a Reino Unido que siguiera en la UE (mala suerte) y en 2018 publicaron un comunicado apoyando el boicot contra Israel.
El propio Barrows ha sido bastante claro al respecto de un hipotético disco de Portishead en una entrevista de 2018 con la ABC australiana. Si en 2016 el músico declaraba tajantemente a FACT que “NO” había planes de reunión de Portishead en el estudio, en esta charla con Tim Shiel se mostraba mucho más relajado al respecto, insistiendo en que “no hemos roto” pero indicando que “no nos vamos a juntar”… entiéndase “por ahora”. Y es que el músico apuntaba: “Estoy seguro de que sacaremos algo en algún momento, porque todos estamos dispuestos a ello, simplemente no sabemos cuándo”.
A diferencia de cierta ansiedad vivida entre sus fans entre 1997 y 2008, con los rumores mareando al personal entre supuestas grabaciones en Australia y en lugares imaginarios, parece que hoy en día poca gente se pregunta si habrá cuarto disco de Portishead. Y eso puede ser por tres razones: una, que sus seguidores se hayan hecho mayores y se hayan despreocupado de la actualidad musical; dos, que vivamos tan desbordados por la abrumadora actualidad musical que ni siquiera tengamos tiempo de pensar a qué bandas echamos realmente de menos; y tres, que tras lo experimentado con ‘Machine Gun’, ‘We Carry On’ o ‘The Rip’, en realidad todos sepamos que Portishead tan solo volverán cuando tengan realmente algo que decir. ¿Alguien se imagina un disco suyo mediocre? ¿Una mala crítica en su haber? ¿Merece la pena entrar al estudio por entrar cuando nada te motiva para hacerlo? No hay más preguntas, sus señorías, si ese es el caso… Sebas E. Alonso, Jordi Bardají.
Ariana Grande publica su nuevo disco la semana que viene y en la actual es número uno simultáneo en Estados Unidos y Reino Unido (además de top 5 en España) con su single más reciente, ‘7 rings’. Una canción que, pese a su éxito brutal en las listas de medio mundo, debe estar dando a su intérprete un enorme quebradero de cabeza en estos momentos.
El motivo es un tatuaje. Grande, que es fan de la cultura japonesa (de hecho chapurrea un poco de japonés), se ha querido tatuar “7 rings” en kanji en la palma de la mano, y de hecho ha llegado a hacerse el tatuaje… con la mala suerte (y la mala praxis) que el dibujo final en realidad significa otra cosa. Como explica Kotaku, por separado el símbolo “セ” significa “siete” y “輪” significa “anillo” o “círculo”, pero ambos símbolos juntos resultan en la palabra “sichirin”, que designa un tipo de parrilla de barbacoa japonesa. Nada que ver con ningún anillo.
En unos posts en Twitter ya borrados, Ariana ha explicado que al tatuaje le faltan símbolos, pero que no ha querido hacérselos porque “dolía mucho”. La excusa no ha convencido demasiado a los usuarios de esta red social, que se han quedado a gusto bromeando con el asunto. Otros han sido más duros con Grande, criticando a la artista por su uso puramente estético de la cultura japonesa.
Another reason why I can't listen to Ariana Grande's music: language is an aesthetic in her world. Also, the top of your foot is more painful & I've still seen people get a full color tat there so that's the worst excuse I've heard for getting a half assed crappy tattoo but okay. pic.twitter.com/mSMSMxLahd
— Lynn is too broke to be an ELF bye bye 😭😭😭 (@RyeowooksThighs) January 30, 2019
I used to love Ariana Grande and I think a part of me always will but I can’t get with the cultural appropriation from 7 rings and now this bbq “7 rings” tattoo. Like it’s okay to like another culture but idk her interest in Japan (and Japanese) is very ignorant to me.
Billie Eilish, una de las artistas noveles más populares del momento, ha anunciado al fin que su álbum debut, ‘when we all fall asleep, where do we go?’, sale el 29 de marzo.
El tracklist, bajo estas líneas, incluye los recientes singles ‘you should see me in a crown’ y ‘when the party’s over’ pero no el éxito ‘lovely’ con Khalid ni ‘when i was older‘ ni tampoco un solo tema incluido en su EP de debut, ‘dont smile at me‘.
La cantante había anunciado un nuevo single para hoy y este es ‘bury a friend’, que como la portada del álbum y el resto de sencillos conocidos hasta el momento, destaca por su sonido siniestro. Aunque en este caso el ritmo es más animado que de costumbre, este tema que, de hecho, parece bastante importante en el contexto del álbum, pues es el que presenta la frase que da título al disco, vuelve a ser una producción exquisita y llena de matices de Eilish y su productor, quien no es otro que su hermano Finneas O’Connell.
Mención aparte merece el videoclip para la canción, dirigido por el realizador de cine de terror Michael Chaves, que parece dar continuidad al de ‘when the party’s over’ pero con una puesta en escena mucho más compleja y aterradora, sometiendo a Billie a una especie de posesión a lo ‘El Exorcista’, sólo que más sofisticada. En pocas horas ya supera los 5 millones de visualizaciones en Youtube, y es top 5 en Tendencias de nuestro país.
Tracklist de ‘when we all fall asleep, where do we go?’:
1. !!!!!!!
2. bad guy
3. xanny
4. you should see me in a crown
5. all the good girls go to hell
6. wish you were gay
7. when the party’s over
8. 8
9. my strange addiction
10. bury a friend
11. ilomilo
12. listen before i go
13. i love you
14. goodbye
Anunciados finalmente los 18 finalistas de Bala Perduda, el concurso de talentos de Sala Apolo de Barcelona que busca “dinamizar la escena musical de bandas emergentes no profesionales”, este revela las fechas en las que se celebrarán sus semifinales, un total de 6 que tendrán lugar desde el 5 de febrero hasta el 19 de marzo en la mencionada sala barcelonesa.
Durante estas semifinales, tres grupos competirán por hacerse un hueco en la final, por los que serán 6 en total los que lleguen a esta última “batalla de bandas”, de la que resultará vencedora la formación más votada por público y jurado. La banda ganadora logrará grabar su primer disco (lo que incluye masterización y distribución), actuar en Primavera Sound y realizar un directo para el programa Feeel de betevé.
Otros premios son la producción de 4 canciones en los estudios Sol de Sants para una de las bandas finalistas, conciertos en varias salas europeas y beca para un músico. Además, las 18 bandas seleccionadas ganan el premio Ulule, una campaña de crowdfunding con asesoramiento personalizado y condiciones preferentes.
Estas son las 6 rondas programadas con sus 3 bandas correspondientes, cortesía de Sala Apolo.
ROUND 1 – 05/02/19: VIOLET MISTAKE + TATSUMI & MASAKO + MATOTE
La primera semifinal estará compuesta por Violet-Mistake, banda que mezcla géneros como el dark-wave/post-punk con la psicodelía, Tatsumi & Masako, alter ego de Raül Sala, quien nos traerá la electrónica más experimental del concurso y Matote, representantes del doom-metal más atronador.
ROUND 2 – 12/02/19: DOPPLER + SUNNY GIRLS + SANDRÉ
El segundo martes de concurso, la jornada la abrirá Doppler con un pop-rock de tintes cinemáticos, seguido de los Sunny Girls, que recuerdan al rock nostálgico de Ariel Pink pasado de vueltas y Sandré, cuarteto encargado de hacer temblar los cimientos con su descarado Punk.
ROUND 3 – 19/02/19: HYENA + OMINIRA + LAUREN NINE
Para acabar con las semifinales de febrero, el dúo Hyena nos hará bailar con ritmos electrónicos, como Ominira con sus temas que van del reggae al dub pasando por los ritmos africanos. La tercera propuesta corre a cargo de Lauren Nine y su fusión de r&b, soul, hip-hop y rap.
ROUND 4 – 05/03/19: SUPERMEGANADA + HALLEY + PARARRAYOS
La primera semifinal de marzo la protagonizan Supermeganada, con su garaje lo-fi y letras irónicas, el r&b de altas pulsaciones de Halley y el garaje de aires punkis de Pararrayos.
ROUND 5 – 12/03/19: TELESCOPE + BRIGHT JOY + EGOSEX
En la penúltima semifinal sonarán Telescope, con temas que recuerdan a los Beatles más psicodélicos, el post-punk más agresivo de Bright Joy y Egosex, quienes se auto-definen como un híbrido entre el trance, jungle y el blues.
ROUND 6- 19/03/19: TEANA + CATÁSTROFE CLUB + RELATIIV
Para acabar las semifinales de este año, el concurso contará con la psicodelia de primera línea de Teana, el post-punk más bailable de Catástrofe Club y el nu-soul de baja fidelidad de Relatiiv.
Christina Aguilera se ha sumado recientemente a la larga listas de artistas pop que han anunciado una residencia de conciertos en Las Vegas. Su concierto se llama ‘The Xperience’ y arranca el 31 de mayo. Aunque es evidente que Las Vegas se ha actualizado de lo lindo en los últimos años gracias a la presencia en sus recintos de artistas jóvenes que todavía aparecen en las listas de éxitos, como los DJs residentes Calvin Harris, Skrillex y The Chainsmokers o los cantantes pop Bruno Mars y Britney Spears, cuyo ‘Piece of Me’ se extendió por 4 años, casi haciéndonos olvidar los tiempos en que asociábamos Las Vegas a artistas que escuchaban nuestros progenitores como Céline Dion, Elton John, Cher, Shania Twain, Prince o Rod Stewart, la nueva moda de las residencias que ha atraído recientemente a Lady Gaga (y a hacer no uno sino dos conciertos distintos) parece tener tantos pros como contras.
Es lógico que algunos artistas ya consolidados (Lady Gaga) o en proceso (Cardi B) se sientan seducidos por la idea de asentarse -aunque sea por un tiempo- con una residencia en Las Vegas. Al margen de la rentabilidad que supone tanto para el artista como para el recinto que acoge su espectáculo, el formato fijo de Las Vegas permite al artista compaginar su profesión con su vida personal de manera más cómoda, especialmente si esa artista es madre o padre como es el caso de Cardi B, Britney Spears, Jennifer Lopez, Ricky Martin, Backstreet Boys o Mariah Carey. Además, este formato de concierto fijo permite espectáculos mucho más complejos, elaborados e immersivos, como vimos en el espectáculo de Cher hace un par de años y promete la misma “experiencia” de Christina Aguilera, que ya no hay que trasladar de un país a otro, con todo el gasto económico, logístico y energético que ello conlleva.
Sin embargo, no todo el mundo sale ganando con las residencias en Las Vegas, en concreto el público. Bruno Mars y Cardi B (y puede que Drake), esto es, artistas que están muy lejos de haber llegado a las cimas de sus carreras comerciales, han hecho o harán residencias en Las Vegas, lo cual está muy bien pues al fin y al cabo siguen ofreciendo conciertos alrededor del mundo ya sea en recintos grandes o en festivales. Sin embargo, ya va a ser muy difícil ver por Europa a Christina Aguilera o a Jennifer Lopez, y aunque Britney hizo una mini gira mundial el año pasado con ‘Piece of Me’, la mayoría de países que sí la pudieron ver años atrás se quedaron, para parafrasear a Zahara, con las ganas. Y Mariah Carey, cuyo mercado principal sigue siendo Estados Unidos, si ha venido a Europa en los últimos meses es para presentar su show navideño. Mientras, Backstreet Boys siguen colgando “sold-outs” en España, pero es que ya se sabe que la nostalgia es un mercado en sí mismo.
Pero el problema mayor parece económico. Observando cifras oficiales, la mayoría de turistas no estadounidenses que visitó Las Vegas en 2018 procedía también de Norteamérica, en concreto de Canadá y México, además de Australia, Reino Unido y China. España es el 15º país que más turistas exportó a Las Vegas el año pasado, en torno a los 40.000. ¿Cuántas de estas personas son realmente fans de los artistas que actúan en la ciudad? ¿Cuántos fans pueden permitirse pagar un viaje de ida y vuelta a Las Vegas, además de la entrada a uno de estos conciertos, que suele ser bastante cara dado el formato? Así, la sensación que da una residencia en Las Vegas es de exclusividad y de cierto elitismo: aunque es cierto que pueden extenderse por varios meses o años, otras muchas personas pueden tardar ese mismo tiempo en ahorrar el suficiente dinero para permitirse ir a Las Vegas y asistir a uno de sus shows.
Así, parece que la única solución para este problema lo tiene el streaming. Si recientemente Taylor Swift ha subido su ‘reputation Tour’ a Netflix, ¿qué está impidiendo que artistas que ya han acabado sus residencias como Britney o Mariah; que la están presentando en la actualidad como Lady Gaga, o que la presentarán en el futuro como Christina hagan lo mismo? ¿No están estos espectáculos hechos para verlos en pantalla? La respuesta a estas preguntas puede ser la posible presencia de un contrato de exclusividad de Las Vegas con todos estos artistas, pero si nos hemos cansado de ver en las secciones de discos de un centro comercial DVDs de conciertos en Las Vegas de Shania Twain o Céline Dion, no veo por qué el formato no podría adaptarse a los nuevos tiempos y permitir que, ahora sí, todo el mundo pueda disfrutar de estos conciertos tan currados desde la comodidad de sus casas.
El line-up de la segunda edición de Paraíso sigue creciendo con la confirmación de cuatro nuevos nombres, entre los que se encuentran referentes de la electrónica y nombres más emergentes que están revolucionando la escena.
El mítico Cerrone, autor de ‘Supernature’, encabeza esta nueva tanda de confirmaciones, completada por el también esencial Laurent Garnier, el DJ ugandés Kampire, procedente del conocido sello Nyege Nyege Tapes; y Ross from Friends, adalid del nuevo lo-fi house gracias a hits como ‘Talk to Me You’ll Understand’ o ‘Bootman’.
El festival, que celebrará su segunda edición el 14 y 15 de junio, ha confirmado por el momento 22 artistas de 14 nacionalidades, entre ellos los anunciados hace unos días, como Bob Moses, el suizo Kalabrese, el búlgaro KiNK, Maribou State, Nicola Cruz, Or:la, Orpheu The Wizard, Pional, Rhye o el dúo brasileño Selvagem.
En las próximas semanas, Paraíso ampliará su line-up además de presentar novedades relacionadas con intervenciones artísticas en el espacio. Los abonos están disponibles en la web del festival a un precio especial de 75 euros y el abono premium a 110 euros. En esta segunda edición también está disponible la opción de abono de grupo a un precio de 70 euros, para grupos de entre 6 y 10 personas. El próximo cambio de precios será el lunes 11 de febrero.
Como cada año llega a Madrid el ciclo de conciertos de Sound Isidro, que coincide con las fiestas patronales de la capital y se celebra en varias salas de la ciudad entre el 8 de mayo y el 2 de junio. En ocasiones previas, Sound Isidro ha traído a Madrid a artistas como Animal Collective, Shura, U.S. Girls o Superorganism, entre muchísimos otros.
Entre los artistas confirmados en Sound Isidro 2019 destacan, como siempre, varios de renombre internacional como Empress Of, Fucked Up, Cat Le Bon, James Holden & the Animal Spirits, The Get Up Kids, Javiera Mena o Pedrina, así como algunos de los artistas que más están dando que hablar en el indie nacional. Entre ellos encontramos a Cupido, Sticky M.A., Petróleo, PAVVLA, Mourn, The Zephyr Bones o Caliza.
Esta es la programación completa de Sound Isidro 2019 (vía Wake and Listen). Todas las entradas están disponibles a través de la página web de WeGow.
8 de mayo // Independance Live // EL BÚHO + AKKAN
8 de mayo // MON Live // PETRÓLEO + VENGA MONJAS
8 de mayo // Joy Eslava // BABASÓNICOS + BLANCO PALAMERA
8 de mayo // El Sol // NOVO AMOR + ORDESA
9 de mayo // Siroco // SALT LICK + SOLESNEGROS + PARQUESVR
9 de mayo // Joy Eslava // JAMES HOLDEN & THE ANIMAL SPIRITS + BEGUN
9 de mayo // Clamores // MARÍA JOSÉ LLERGO + RUISEÑORA
9 de mayo // El Sol // CUPIDO + OPATOV
10 de mayo // Joy Eslava // LAS LIGAS MENORES + LA ESTRELLA DE DAVID
10 de mayo // El Intruso // B FACHADA + ACCORDTRIO
10 de mayo // Wurlitzer Ballroom // FANNYFEST: ALIMENT + HEATHER + TERCER SOL
11 de mayo // Costello Club // 107 FAUNOS + REPION
11 de mayo // Caracol // VIAJE A 800 + ATAVISMO
11 de mayo // Wurlitzer Ballroom // FIESTA PRESENTACIÓN DEL CANELAPARTY 2019: FIERA + JAMIE 4 PRESIDENT + STATIC BAND
11 de mayo // El Sol // PEDRINA + NIÑA DIOZ
16 de mayo // Joy Eslava // LEE FIELDS & THE EXPRESSIONS + BOBBY OROZA WITH COLD DIAMOND & MINK
16 de mayo // Caracol // ADRIFT + ALTARAGE
16 de mayo // El Sol // MOURN + OLSEN TWINZ
16 de mayo // Clamores // CAPULLO DE JEREZ
17 de mayo // El Sol // MUJERES (10º aniversario de su debut) + SIERRA
17 de mayo // Teatro Barceló // STICKY M.A. + ANTIFAN
17 de mayo // Wurlitzer Ballroom // YNDY HALDA + GAMBARDELLA
17 de mayo // MON Live // JAVIERA MENA + PAVVLA
18 de mayo // Independance Live // THE GET UP KIDS + MUNCIE GIRLS
18 de mayo // El Juglar // MARÍA YFEU + MARINA HERLOP
18 de mayo // Trash Can // FARIO
25 de mayo // Independance Live // LINN DA QUEBRADA
26 de mayo // Sala Nazca // CATE LE BON + CALIZA
29 de mayo // El Sol // HOMESHAKE + MY EXPANSIVE AWARENESS
30 de mayo // Teatro Barceló // LA EXCEPCIÓN + EL COLETA
30 de mayo // El Intruso // DREYMA + OJO ÚLTIMO
30 de mayo // Siroco // DERBY MOTORETA’S BURRITO KACHIMBA + QUENTIN GAS & LOS ZÍNGAROS
30 de mayo // Joy Eslava // FUCKED UP + PERRO
31 de mayo // El Sol // JUNE OF 44 + NEGRO
31 de mayo // Costello Club // O.R.T.I.G.A. + TONGO
31 de mayo // Joy Eslava // EMPRESS OF + HNOS MUNOZ
1 de junio // Café La Palma // TATIANA HAZEL + LABAQ
1 de junio // El Sol // LA URSS + CUCHILLO DE FUEGO
1 de junio // El Juglar // HYPERPOTAMUS
2 de junio // Independance Live // MEN I TRUST + THE ZEPHYR BONES
Ana Guerra consiguió llegar a la final de ‘Operación Triunfo’ imponiéndose a quienes al inicio del concurso parecían claros favoritos, como Raoul, Cepeda o Agoney. La audiencia se enamoró de la tenacidad de Ana y de su crecimiento cada gala, desde la mítica “Bikina” hasta el numerazo con ‘La negra tiene tumbao’, pasando por retos como ‘Sax’. El éxito de ‘Lo Malo‘ no hizo más que añadir fans, y a nadie parecía caerle mal la canaria… hasta que llegó ‘Ni la hora’. Comenzaron entonces unas críticas que luego se repetirían con ‘Bajito’: “¿no decía que quería hacer boleros y que el reggaeton no la representaba?”. Pues bien, lo primero que voy a aclarar es que para mí esos cambios de opinión en un artista no son un problema; de hecho, me encanta el ‘Follow the City Lights’ de Dover. Pero, aparcado ese posible debate… ¿es una buena propuesta esta ‘Reflexión’?
Para el que esto escribe, la respuesta es “no”. Hay muchas malas decisiones en ‘Reflexión’, siendo la más obvia el hecho de sacar al mercado un álbum de 9 canciones donde solo 3 no son conocidas por el público (¡y nos quejábamos de ‘Tráiler‘!). El remix de ‘Lo Malo’, ese ‘El Remedio’ empeorado (no sabemos por qué le hicieron ese ‘Rebel Heart’ pero la primera versión era mucho mejor) y un acústico de ‘Ni La Hora’ (¿?) podrían tener su gracia como rarezas en otro álbum, pero no ocupando tres huecos en lo que se supone que es una carta de presentación. Quizás de esa forma hubiesen entrado tres temas mejores, o al menos mejor producidos, porque a veces parecemos estar viajando a un revival de los 00 y a los míticos singles de Vale Music. En ese sentido, ‘Con una mirada’ es un gran exponente, pero su componente disfrutón y nostálgico nos hace valorarla positivamente y repetir ese “loca, loca / loca, loquita”. No corren la misma suerte ‘Vete de mí’ (aunque tiene sus puntos, como los guiños a ‘I Will Survive’ y ‘El Talismán’ en el inicio), ‘Despierta’, ‘Bajito’ o incluso ‘Olvídame’ que, sin llegar a ser malos temas, no quedan para el recuerdo.
No se puede decir que esto sea por haberle dejado todo a ella: Ana ha tenido un papel activo en la composición (ya sea junto a Nábalez & co. en ‘Olvídame’ como a solas en ‘Despierta’, junto a otros ejemplos), pero parece que también se ha apostado por fichajes actuales para asegurar ese sonido… y algo ha fallado. Así, además de los ya conocidos Nábalez y Will Simms (‘Lo Malo’), en producción y composición tenemos a Marcelo Frajmowicz, vinculado al universo ‘OT’ (responsable de la versión final de ‘Tu Canción’, así como de los arreglos de las versiones de ‘Voy en un coche’ o ‘Shallow’ este año), Pedro Malaver y Mango (también en el EP de Aitana) o nombres muy vinculados al mainstream latino como DalePlay (Marc Anthony, Bad Bunny, Ozuna, Becky G), Juan Pablo Villamil (Paulina Rubio), Pablo Benito (Tini, Cali y el Dandee) o Andres Saavedra (Dulce María, Sebastián Yatra). En definitiva, habrá que esperar a un segundo álbum más personal, o mejor producido, o ambas, porque de momento no es ésta la mejor carta de presentación para los temazos -y baladones, sí, también- que podría dar Ana.
Calificación: 5,2/10 Lo mejor: ‘Ni la hora’, ‘Con una mirada’, ‘Vete de mí’ Te gustará si te gusta: los Caribe Mix, el catálogo de Vale Music y el revival de los 00. O si te gusta mucho mucho mucho Ana Guerra. Escúchalo: Spotify
Sin duda alguna, Queen han protagonizado uno de los revival más claros de los últimos meses gracias al éxito en taquilla de la película ‘Bohemian Rhapsody’. La crítica más exigente no acompañó nada pero la cinta ha sido y sigue siendo un tremendo taquillazo, respaldada además por el Globo de Oro a mejor drama. Lo cierto es que la cinta se deja ver, cumple su función pese a detalles como la insólita dentadura postiza que han cascado a Rami Malek, y esto se ha reflejado en el disco de la película.
La banda sonora de ‘Bohemian Rhapsody’, que incluye varios éxitos de Queen y alguna grabación inédita procedente de algún directo y el mítico concierto de Live Aid 1985 que supone el clímax de la cinta, ha sido un pelotazo absoluto y ha vendido más de 1,6 millones de unidades según los cálculos de Mediatraffic, siendo uno de los discos más vendidos de 2018, pero además manteniéndose este. Mucho se va a tener que torcer la cosa para que este no sea también uno de los álbumes más vendidos de 2019. Ha sido número 3 en Reino Unido y Estados Unidos, además de número 1 en Australia, Japón, México y otros mercados menores, alcanzando el certificado de oro y/o platino en territorios tan importantes como Italia o Francia. En España es ahora mismo top 4 en ventas, con más de 21.700 copias despachadas, lo que le ha otorgado un disco de oro.
A falta de lo que pase en los Oscars, donde suponemos que vencerá ‘Roma’ (sí, ¿NO?), ‘Bohemian Rhapsody’ continúa bien situada en las taquillas de todo el mundo (top 4 ahora mismo en España tras 12 semanas, top 15 en Estados Unidos), lo que garantiza buenas ventas y streamings para su disco durante los próximos meses. Queen son nada menos que el 26º artista más escuchado ahora mismo en Spotify en todo el mundo, lo cual no está nada mal para un grupo cuyo líder murió hace casi 30 años.
Flops
Muse se han dado el mayor batacazo de su vida con ‘Simulation Theory‘, un disco que pese a haber conquistado las listas en su semana de salida y pese a haberse editado a tiempo para el Black Friday y la Navidad, ha sido incapaz de vender poco más que medio millón de copias en todo el mundo. Y lo peor es que ha desaparecido de las listas a pasos agigantados.
Los tiempos en que todo lo que editaban Muse en Reino Unido era platino o multiplatino han acabado y por primera vez un disco de la banda ni siquiera ha sido disco de oro en las islas, habiéndose tenido que conformar con el de plata (60.000 unidades). El álbum ha desaparecido del top 100 tan solo después de 10 semanas cuando el anterior había pasado 24 semanas en el top 75.
Peor aún, el disco ha estado 4 tristes semanas en todo el Billboard 200 estadounidense, cuando el anterior superó las 18 semanas en lista además de haber sido número 1. En España, uno de sus bastiones, la cosa no es que pinte mucho mejor: el álbum aguanta en la parte baja del top 100 pero solo ha vendido 6.600 copias. Menos mal que ‘Pressure’ era una de sus canciones más inmediatas en años…
Como ya habíamos anunciado a finales del año pasado, These New Puritans vuelven 6 años después de su último disco, ‘Field of Reeds’. Los autores del imprescindble ‘Hidden’ informan de que el 22 de marzo es la fecha elegida para publicar su nuevo trabajo, sobre el que estrenan ahora vídeo para el segundo single, el corte titular del álbum, ‘Inside the Rose’.
Se trata de una canción con las orquestaciones y las ambientaciones clásicas del trip-hop, pero introduciendo enseguida un ritmo mucho más trepidante cercano al techno. El vídeo ha sido dirigido por su fotógrafo Harley Weir, y su concepto ha sido hacer bailar y bañarse a las Diosas y a los Dioses. Por estos lares no podemos ver una cortina roja sin pensar en David Lynch y en concreto en ‘Twin Peaks’ pero el vídeo también introduce barras de stripper y agua en lo que supone todo un desfile de imágenes NSFW.
Os dejamos con el tracklist de ‘Inside the Rose’, disco del que ya se conocía otro tema, ‘Into the Fire’. El grupo ha anunciado una gira europea de presentación de cara al próximo mes de abril, que no incluye parada en España.
01 Infinity Vibraphones
02 Anti–Gravity
03 Beyond Black Suns
04 Inside the Rose
05 Where the Trees Are on Fire
06 Into the Fire
07 Lost Angel
08 A–R–P
09 Six
Como parte de la batalla legal de Kesha contra Dr Luke por abusos y la de él contra ella por difamación, ha salido esta semana a la luz la declaración oficial que Lady Gaga realizó a favor de Kesha en septiembre de 2017, como recoge Pitchfork. Entre lágrimas debido a su síndrome post-traumático por haber sufrido abusos según su propio abogado, Lady Gaga declaró que en una ocasión se encontró a Kesha en la trastienda de un estudio llevando solo ropa interior, hallándola sumida en «inmensa tristeza y miedo», con un «aspecto muy diferente a cómo la había conocido». Aunque dijo que no podía hablar por la reputación de Dr Like, indicó: «lo que vi es algo que me pasó a mí, y sentí y supe en mi corazón que ella estaba diciendo la verdad, y la creí».
Preguntada por el abogado de Dr Luke si tenía conocimiento sobre los abusos dijo: «Sí, tengo conocimiento. Ella me dijo que él la había asaltado. Ya sabes que cuando los hombres abusan de las mujeres, no invitan al mundo para mirar». Presionada de nuevo por «conocimiento real» de un abuso, respondió: «tengo conocimiento real de su depresión, tengo conocimiento real de su necesidad de apoyo y amor, tengo conocimiento de la espiral en la que se sumió, tengo conocimiento real del trauma. Estoy informada y tengo perfecto conocimiento de este tema. Esta chica ha experimentado un trauma serio, en medio del que está ahora. Y todos estáis siendo parte de esto».
Añadió que este tipo de situaciones pasan «en la industria» pero son llevadas «en extremo secreto». Asimismo, habló en nombre de «todas las mujeres que son acusadas de ser mentirosas y de ser acusadas de ser unas zorras en circunstancias como esta». Ante la actitud del abogado de Dr Luke, declaró: «no me pongas los ojos en blanco, debería daros vergüenza».
El equipo de Kesha, por su parte, acaba de presentar un escrito por el que no se hace responsable de las difamaciones de las que la acusa Dr. Luke, como el hecho de haber violado a Katy Perry, algo que tanto Perry como Luke han negado. Kesha dice que no puede hacerse responsable al habérselo oído decir al CEO de Interscope John Janick, algo que este no recuerda haber dicho, aunque sí «oído como espectador».
Sólo una cosa peor que haberte movido en la década pasada en el incómodo terreno del «demasiado indie para los medios mainstream» y el «demasiado mainstream para los medios indies»: haber escogido un nombre con sintagma preposicional. Nombres como La Oreja de Van Gogh, El Canto del Loco, El Sueño de Morfeo y La Caja de Pandora (en serio) proliferaron que daba gusto, hasta que algún magnate decidió que aquello estaba alcanzando lo delirante, cuando no lo terrorífico y propio del Festival de Sitges. Algunos de aquellos grupos se separaron, otros cambiaron de cantante, otros llevaron un tema espantoso en Eurovisión y luego está lo de La Sonrisa de Julia, que volvían a finales de 2018 con disco nuevo después de 5 años de silencio.
El grupo, que ya había sido producido por ejemplo por Paco Loco en el pasado, escogía a Ricky Falkner y a Santos&Fluren para el acabado de ‘Maratón’, consolidando unas intenciones indiemainstream a las que también contribuía la colaboración con Marc Rós de Sidonie. El disco caía a menudo en los lugares comunes del género, siendo a veces incapaz de distinguirse de su «competencia», pero también contaba con algunos aciertos, como era el caso del single ‘Me gustas tú’.
‘Me gustas tú’ no estaba exenta de ese exceso de almíbar que recordamos en La Sonrisa de Julia, pero su melodía nos lleva a la canción melódica española clásica, haciéndonos pensar en nombres como Juan Pardo. En ese sentido, esta canción habría podido ser compuesta perfectamente por Corazón (sorry Nando, Carlos, volved para probar que no estoy en lo cierto), mientras el tipo de punteos se acerca a lo que hacían Coldplay en su primer disco (el espíritu de ‘Shiver’ o ‘Don’t Panic’ está por aquí), además con un gran equilibrio entre contención y éxtasis. La Sonrisa de Julia actúan este jueves 31 de enero en OchoyMedio (Madrid). Después, les esperan Santander el 2 de febrero y Valencia el día 16.
James Ingram ha muerto a los 66 años a consecuencia de un cáncer cerebral que padecía, según ha informado TMZ. El artista de Ohio había comenzado tocando en una banda llamada Revolution Funk, pasando a tocar y cantar en sesiones de artistas del nivel de Marvin Gaye o Ray Charles, si bien será recordado por sus éxitos en solitario después de haber sido descubierto por Quincy Jones en 1980. En el disco de este de aquel año, ‘The Dude’, apareció en los singles ‘Just Once’ y ‘One Hundred Ways’, además de junto a nada menos que Michael Jackson en el corte titular.
No sería, además, su única vinculación con Michael, pues James Ingram fue el co-autor de uno de los temas de ‘Thriller’, el disco más vendido de la historia, junto a Quincy Jones. Se trataba de ’P.Y.T. (Pretty Young Things)’. Jackson y Greg Phillinganes habían escrito una demo con ese nombre, pero Quincy decidió hacer una canción completamente nueva a partir de ella en compañía de Ingram.
Por su cuenta, James Ingram alcanzó el número 1 del Billboard de singles en dos ocasiones: en 1982 con su colaboración con Patti Austin, ‘Baby, Come to Me» (with Patti Austin)’ y con ‘I Don’t Have the Heart’ en 1990. También lograba un número 2 junto a Linda Ronstadt en ‘Somewhere Out There’, entre otros éxitos en solitario. Acumuló 2 Grammys entre 14 nominaciones, en concreto por ‘Yah Mo B There’ y la mencionada ‘One Hundred Ways’, que triunfaron en la categoría R&B. Quincy Jones ha enviado un comunicado elogiando su «voz llena de alma y whiskey» e indicando que era «mágica».
Este domingo 3 de febrero se celebra la Super Bowl, no exenta de polémica porque son muchas las estrellas que se han negado a participar para apoyar al jugador Colin Kaepernick. Este fue vetado de la NFL (Liga Nacional de Fútbol) tras considerarse que ofendió a la Liga con un gesto mientras sonaba el himno nacional en un partido. Rihanna y Cardi B están entre las cantantes que habrían rechazado aparecer durante el intermedio musical por este motivo.
Los artistas que actúan son Maroon 5, Big Boi y Travis Scott, si bien este accedió con la condición de que se donara medio millón de dólares a Dream Corps, que lucha contra la injusticia social. Y ahora va a destinarse otro medio millón de dólares a otra asociación. Maroon 5, su sello Interscope y la NFL donarán 500.000 dólares a Big Brothers Big Sisters of America, que ayuda a los niños necesitados, según informa en exclusiva la revista People. Se quieren así acallar las críticas y el malestar que se está generando con esta actuación, con algunas voces como la de Meek Mill indicando que Travis Scott «no necesitaba estar ahí».
Por otro lado, la Super Bowl siempre viene acompañada de nuevas promos musicales, colaboraciones y sketches, y uno de los más llamativos es la colaboración de Chance the Rapper junto a Backstreet Boys, que han sacado disco esta semana, para una marca de snacks. Rapea sobre uno de sus mayores hits, ‘I Want It That Way’ y el vídeo ha sido visto ya 2 millones de veces.
Paula Jornet era sólo una jovencísima actriz en una serie de TV3, hasta que decidió probar en el mundo de la música en serio: se marchó a una escuela en Brighton, Reino Unido, y allí perfeccionó su técnica y, sobre todo, su confianza en sí misma. Así comenzó Pavvla, un proyecto musical que debutó con el interesantísimo ‘Creatures‘ (2017), un disco con referentes hasta hace poco infrecuentes en el pop de nuestro país como Daughter o Bon Iver.
Aquel álbum tuvo casi tanta repercusión en Reino Unido y otros países como aquí, llegando a ofrecer hasta 96 conciertos en todo el mundo. Pero Jornet, ya consolidada como trío junto a Aleix Iglesias y Pau Calero, se lanzó a grabar un segundo disco cuando ni siquiera había terminado esa gira: a finales de 2018 publicaba vía Luup Records un ‘Secretly Hoping You Catch Me Looking’ que marca un giro considerable en Pavvla a todos los niveles, tanto musicales como estéticos. Días antes de comenzar a presentar este álbum en directo –este jueves, 31 de enero, actúa en Festival Mil·leni de Barcelona; el 14 de febrero lo hará en la Sala 0 de Madrid– charlamos con ella sobre esta nueva dirección del proyecto, la repercusión de su debut o la colaboración con Alfred García en el debut de este, que ha supuesto nuevas cotas de popularidad para ella.
La nota de prensa del disco dice de él que son “9 canciones que suenan bajo el telón de la nocturnidad y la vida frenética que lo envuelve todo de contemporaneidad y vivacidad”…
¡Toma ya! (risas)
Escuchando el álbum, creo que entiendo un poco lo que intenta decir ese texto. ¿De dónde surge? ¿Qué quiere contar ‘Secretly Hoping You Catch Me Looking’?
Pues básicamente lo que ocurrió es que vi que las canciones que estaba escribiendo, aunque seguían con ese toque de melancolía mío, pero que me llevaban un poco por ahí. Así que fuimos un poco buscando ese ambiente, ese rollo “gamberro”, que digo yo, que le da una unidad como disco.
Pese a que musicalmente no es tan nostálgico y es más abierto y colorido, las canciones siguen hablando de amor, a veces como celebración, pero también con algo de amargura.
Sí, es verdad. Pues no sé, es que me sale así, reconozco que lo que más me inspira es eso, cosas que me pasan a mí, aunque a veces también hablo de otras personas, pero sobre todo de lo que siento yo.
«Pensamos que la peluca era una idea guay para dar una entidad a todo, (…) me ayuda a distanciarme un poco de Pavvla como de un personaje»
También habla de la noche, de salir, pero como una especie de máscara para ocultar lo que te aflige por dentro. ¿Todo esto de la peluca de la portada y las imágenes de promo va por ahí?
Sí, totalmente. Con el primer disco pasó que salió un poco de una manera casual, sin pensar. Simplemente hice mis canciones, las produjo Aleix (Nde: Iglesias, productor y batería de su grupo), las saqué y empezaron a llamar la atención. Así que cuando llegó el primer concierto de unas dimensiones ya considerables, en el Mercat de Mùsica Viva de Vic, allí estaba yo con mi ropa de andar por casa, no teníamos técnico de iluminación, no teníamos técnico de sonido… Y pensé “esto no me va a pasar con el segundo disco”. (risas) Así que toda la imagen de este álbum ya ha venido pensada, junto con una chica con la que hacemos los audiovisuales, y sí, pensamos que la peluca era una idea guay para dar una entidad a todo, que además tenía un poco que ver con ese aire nocturno, de fiesta, del disco. Y también me ayuda a distanciarme un poco de Pavvla como de un personaje, a separarlo de Paula.
Pese a esa contemporaneidad, que es palpable, persiste un componente añejo en algunas melodías, como de canciones de entreguerras o valses –pienso en el puente de ‘The World Stopped…’ o en toda ‘None of the Above’, que debajo de la producción suena a blues a lo Billie Holiday–. Entiendo que pueden venir del jazz que has vivido en casa. ¿Eres consciente de que ese componente es algo inherente a tu estilo?
Supongo que es así, porque me lo dicen en las entrevistas. Pero yo no soy consciente para nada, no es algo que piense, simplemente surge. Quizá también tiene que ver que he escuchado y escucho mucha música de Motown, porque me encanta. Imagino que puede venir también de ahí.
La sensación es que ‘Creatures’ parte de lo acústico y se mueve hacia lo electrónico; pero que ‘Secretly Hoping…’ nace directamente de la electrónica. ¿Es así?
Sí, justo así. ‘Creatures’ nació de mi habitación, de encerrarme ahí a escribir canciones con una guitarra acústica, porque ni siquiera tenía una guitarra eléctrica o un amplificador, y aunque luego las vistió Aleix, en esencia el disco seguía siendo así. Pero para ‘Secretly Hoping…’ comencé a trabajar de otra manera, la base la creaba yo misma con el Logic y componía con un teclado. Y de esa idea, junto con Aleix y Pau Calero, que se incorporó luego como teclista, las hemos hecho más grandes.
«[Sobre el cambio de sonido respecto a ‘Creatures’] Sigo trabajando de esa misma manera, componiendo sola en mi dormitorio»
A pesar de eso, ¿te sigues definiendo como una chica que escribes canciones en tu habitación?
Pues aunque Pavvla es el trabajo de un grupo del que hemos decidido que yo sea un poco la imagen, en esencia sí sigue siendo así, porque sigo trabajando de esa misma manera, componiendo sola en mi dormitorio.
Una de las canciones que más llaman la atención del disco es ‘Something New’, que es abiertamente bailable, y escapa al intimismo del disco. ¿Cómo surge? ¿Nunca tuviste la tentación de hacerla más introspectiva?
No, nació así. Esta es una canción que surgió de uno de esos “¿a que no hay huevos de hacer…?” tal cosa. (risas) En realidad, en todo el disco hay muchas cosas que nacen un poco así, de un “no hay huevos”. De hecho, teníamos una lista de cosas así que íbamos apuntando, para ver si nos atrevíamos a hacerlas. (risas) Y ‘Something New’ es el resultado de “¿a que no hay huevos de hacer un tema reggaetonero?” (risas) Que al final no es eso para nada, pero sí que partió de una base rítmica que hice con la caja de ritmos, y a partir de ahí fuimos construyendo todo lo demás, fue creciendo. Trabajamos mucho en ella, y recuerdo que Meri, mi mánager, se llevaba las manos a la cabeza como pensando “¿pero esto dónde va a acabar?” (risas)
Tanto esta canción como ‘Dance Alone’, sobre todo, plantean nuevos caminos creativos para ti. ¿Es así? ¿Visualizas ya nuevas canciones?
La verdad es que, aunque planeamos lanzar nuevas canciones pronto, que sí seguirán un poco esta línea, no he pensado aún en el próximo disco, pero no partiría de una idea preconcebida.
Lo pregunto porque, a veces, para cuando se lanza un disco el artista o grupo ya ha tenido tiempo de ir componiendo nuevas canciones, no sé si es el caso.
Sí, te entiendo. Pero no, por el momento estamos volcados en presentarlo en directo y no tengo nada escrito, ni me lo he planteado. Imagino que ahora, cuando empecemos a tocarlas, quizá vayamos descubriendo cosas nuevas.
Aunque si hay una propuesta emocionante y estimulante esa es ‘It Could Be’, para mí una de las favoritas del disco, me fascinan esos coros multiplicados, cómo se pasa del minimalismo al maximalismo y al revés. Le veo incluso cierta querencia a los primeros trabajos de St Vincent. ¿Cómo surge? ¿De qué trata?
¡Qué guay! ¡Pues esta es una de esas que surge de esa lista de “no hay huevos”! (risas) Era muy diferente a como la escribí al principio, no me convencía demasiado y no quería ni enseñársela a Aleix y Pau. Me parecía muy cursi lo del estribillo, el “it could be wonderful”. Entonces nos pusimos a hacerle cosas en el estudio, en plan de risas, y surgió ese “wa-wa-wa-wa…” y dijimos “¡hala! Esto se queda”. (risas) Fue todo así. Y la parte final es en realidad otra canción, que no sabíamos muy bien qué hacer con ella. Una de las cosas que apuntamos en aquella lista era cambiar de una canción a otra, con una melodía y un tempo distintos, que lo hace Childish Gambino en un par de temas y nos flipa.
De manera inesperada, porque no entra en el grupo de las más reposadas, ‘Secretly Hoping You Catch Me Looking’ –la canción– es de las pocas que, por el momento, alcanza cifras streaming cercanas a ‘Young’ en Spotify. Entiendo que las playlists de Spotify son cruciales para posicionarse hoy en día. ¿Temes que los artistas lleguéis a depender demasiado de ellas?
Pues la verdad es que sí. Es curioso porque recuerdo que, cuando estábamos haciendo esta canción, dije “esta canción no entrará en ninguna playlist de Spotify, porque el estribillo entra al minuto y medio”, e incluso pensé en adelantarlo, llevarlo al segundo 50. Al final entró en una que se llama Sad Songs y mira…
«Sí es cierto que las playlists de Spotify tienen un poder enorme»
O sea que incluso creativamente puede llegar a condicionarte…
No tanto, no es algo que piense cuando escribo, pero es evidente que es muy fuerte la influencia. Aun así, pienso que es algo accesorio, que lo importante es que la gente vaya a verte a los conciertos y ahí ves qué canciones realmente llegan a la gente. Pero sí es cierto que [las playlists] tienen un poder enorme.
Con ‘Creatures’ tocaste en el SXSW y en muchos países europeos, y este lanzamiento está alcanzando una repercusión internacional. ¿Es un poco burbuja todo esto? ¿O realmente has encontrado que es más receptivo el público anglosajón que el español/catalán?
Sí es un poco burbuja, sí. Cuando toco aquí, y no me refiero aquí en Cataluña, viene mucha más gente que allí. Pero a la vez, tocar en un pub de Londres y que vengan 50 o 100 personas a verte y, sobre todo, que se sepan tus canciones y las canten, es superfuerte. El panorama allí es mucho más competitivo, y lograr algo así no es fácil. Supongo que sí están algo más acostumbrados o abiertos a este tipo de sonidos, más relacionados con la electrónica. Ahora planeamos volver a Reuno Unido, pero quiero hacerlo con banda. En aquel momento estábamos empezando, no teníamos mucho dinero para montarlo, y tuve que ir yo sola a tocar en pubs. Ahora queremos hacerlo bien.
Cuando te entrevistaron al publicar ‘Creatures’, comentabas que habías tenido que irte a UK a estudiar porque aquí no hay escuelas tan especializadas. ¿Ha cambiado esa percepción?
Ufff, a ver… Aquello fue un comentario que hice diciendo que para mí en particular, para lo que yo quería hacer, allí encontré lo que yo quería hacer. Y se me echaron un poco encima, como si yo estuviera desprestigiando la formación musical de aquí, que para nada. Básicamente, por entonces yo me veía incapaz de ponerme a cantar delante de un público en el que pudiera haber alguien que me conociera, y en Brighton, donde no conocía a nadie, logré quitarme ese miedo. Aun así, aunque por ejemplo en Barcelona están el Taller de Músics o el ESMUC donde no se exige ser un virtuoso para que te admitan, es cierto que aquí a los 12 años te ponen a tocar la flauta. Y allí, te ponen a tocar en un grupo. Además, hay una formación más específica, más orientada al área que tú quieras aprender más: composición, producción…
«Escribo muchas canciones, (…) y muchas me salen en castellano o catalán, pero siento que no son para Pavvla»
¿Y en cuanto a cantar en inglés, que también te afearon que no cantaras en catalán o español? ¿Es irrenunciable?
Sí, también me lo dijeron, a raíz de aquello. Pues yo escribo muchas canciones, porque me encanta escribir, y muchas me salen en castellano o catalán, pero siento que no son para Pavvla. Es un proyecto que comenzó así y seguirá así. No descarto que esas otras canciones en lengua no-inglesa se publiquen, pero no como Pavvla.
A diferencia de la era ‘Creatures’, en la que tenías más oyentes de Londres, con ‘Secretly Hoping You Catch Me Looking’, parece que Barcelona se ha puesto en cabeza. ¿Es satisfactorio ser profeta en tu tierra?
¡Claro! Desde entonces se me ha ido conociendo más aquí y eso siempre es un orgullo, se nota en los conciertos. Aun así, ya digo que todo esto de Spotify es orientativo y muy relativo, pero sí, viene más gente a verme y eso mola.
Personalmente percibo una conexión en la manera de entender la música pop en toda una generación de mujeres de tu edad, en las que la electrónica está asimilada con naturalidad, no como una impostura. Pienso en Ondina, Museless, Mow, Marion Harper… ¿Tú también lo percibes así? ¿Te sientes parte de una escena o, como mínimo, percibes esa conexión?
Es curioso, porque me gustan mucho todas ellas, las escucho, es totalmente mi rollo y sí veía conexión entre lo que hacen. Pero yo no me veía a mí misma como parte de eso, hasta que la gente me lo ha empezado a decir, como tú ahora. Y es verdad que hay puntos en común. Supongo que es algo generacional, porque todas somos de la misma edad y, por entrevistas que he leído, hemos crecido escuchando a los mismos artistas. Así que sí, entiendo lo que dices.
Debo decirte que ‘Wonder’, el tema que hiciste con Alfred García, es una de mis canciones favoritas de su disco…
[Levanta los brazos en señal de victoria] ¡Sí! ¡Qué ilusión! (risas)
Y no es por peloteo, ¿eh? Lo escribí tal cual en la crítica de ‘1016’. ¿Cómo os conocisteis?
La historia viene de largo… Cuando salía en televisión yo pensé “esta cara la conozco…” Al principio pensé que sería porque él acudió a Taller de Mùsics, pero no estaba segura. Y un día, revisando los DMs de Instagram, estos que no ves directamente porque no son de contactos, ¡me encontré un mensaje suyo! Era de antes de entrar a OT, claro, y me decía que había ido a mis conciertos –de ahí me sonaba–, que le encantaba y que quería hacer música conmigo. Y ya me hablaba de ‘Wonder’, que él ya tenía grabada en demo. Luego yo pensé que se olvidaría, pero cuando salió del programa me volvió a escribir: que seguía pensando en hacer esa canción conmigo, y que quería trabajar conmigo en ella para incluirla en su disco. Yo le dije que sí, claro. Y en todo este tiempo nos hemos hecho muy amigos, la verdad.
¿Pero cómo trabajasteis en la canción? Porque diría que tu sello está ahí, aunque no estás acreditada en la producción…
Quedamos y me mostró ‘Wonder’, que ya era bastante parecida a como es en el disco, aunque sin producción, y le faltaba el estribillo. Fui al estudio y la verdad es que yo no sabía muy bien qué hacer. Me llevé mis apuntes y notas y pensé en usar una melodía que yo no conseguía encajar en ningún lado, y de ahí salió el estribillo. Y nada, guay. Yo estaba encantada, porque me encanta componer canciones para otros, es algo que he descubierto. Así que nada, pensé que me acreditaría en el disco y ya está. Pero entonces me dijo “ya te aviso para que vengas al estudio”. Y ahí ya flipé, claro. ¡No me lo esperaba!
¿Tuviste alguna duda cuando te hizo la propuesta?
A ver, yo estaba encantada, pero no me lo terminaba de creer. Y bueno, que él ya tenía mucha gente pendiente de él. Pero nada, fuimos Aleix y yo, y trabajamos en el tema, también en algunas cosas de producción, así que sí entiendo que digas que se nota nuestro sello. Pero, como digo, Alfred ya lo tenía muy encaminado a como es.
«[Sobre la colaboración con Alfred García] Es muy grande lo que mueve. Pero la verdad es que estoy encantada de haberlo hecho»
Te preguntaba lo de las dudas porque imagino que su mundo, al menos en este momento de su carrera, debe dar un poco de vértigo, ¿no?
Sí, sí… Es muy grande, lo que mueve. Pero la verdad es que estoy encantada de haberlo hecho. Y bueno, luego están sus seguidores, que me dejan unos mensajes divertidísimos en redes sociales, yo me parto de risa. Por supuesto me está ayudando a llegar a un público que igual de otro modo no me conocería, así que agradecidísima.
En cuanto a la interpretación, ¿es algo que tienes aparcado o te planteas volver a trabajar como actriz? ¿Qué fue lo mejor y lo peor de esa etapa?
No, no, es una faceta que me encanta y en la que me sigo preparando y trabajando. De hecho, en mi vida me he preparado mucho más para la interpretación que para la música. Lo que pasa es que ahora ha llegado esta ola y no la voy a dejar escapar. Pero sigo teniendo proyectos. He estado trabajando en un musical, por ejemplo. Y tengo unas amigas que tienen una compañía de teatro fantástica, y estoy colaborando como ayudante de dirección.
«De lo que más me gusta hacer en la música es componer, y escribir canciones para otros intérpretes lo veo muy interesante»
Antes decías que te interesaba componer para otros. ¿Has dado ya algunos pasos por ahí?
Bueno, es que hace poco he sido consciente de que de lo que más me gusta hacer en la música es componer, y escribir canciones para otros intérpretes lo veo muy interesante. Ahora Pavvla va muy bien, pero nunca sabes cuánto tiempo va a durar, y en el futuro sí lo veo como un camino. Como te decía, he escrito las canciones para el musical ‘La importancia de ser Frank’, de David Selvas, que ha tenido bastante éxito en el Teatre Nacional de Catalunya y en el Poliorama, y en breve comienza una gira por otras ciudades catalanas. Y me ha encantado la experiencia.
Lola Indigo ha sido la nueva invitada en La Resistencia, donde ha acudido para promocionar su canción ‘Fuerte’, donada al programa de Movistar+ ‘Fama a bailar’. Las primeras bromas son sobre el intercambio con la cadena, con Miriam Doblas pidiendo que le pongan Movistar en casa y recordando lo mal que le fue como bailarina en un viejo «Fama», donde la expulsaron en 4º lugar aunque David Broncano no tenía ni idea sobre este asunto, lo que provoca que este reciba un grito de «¡paquete!» por parte del público. Peor incluso le fue en OT, donde recordemos que salió la primera, lo que da lugar a uno de los momentos más divertidos del programa con un… ¿tímido corte de mangas, eso sí, sin peineta?
Mimi Doblas cuenta que tuvo que grabar el vídeo de ‘Fuerte’ bajo cero y Broncano repasa parte de su biografía, contando que fue bailarina de Enrique Iglesias o Marta Sánchez, lo que da lugar a unos cuantos comentarios y bailes en torno a la bandera española. Otro de los momentos incómodos se produce cuando Mimi revela que los dos primeros expulsados de OT2017 no están con los 16 definitivos en el hilo que mantienen de WhatsApp, pues ese chat quedó inactivo. Reconoce también a Roi y Ricky como los más «cabrones» mandando memes de los concursantes, aunque nada como ese momento en el que la artista pregunta para qué usa David Broncano el papel higiénico que cuelga de la mesa. «Es para pajas», contesta dejando a Lola Indigo sin saber dónde meterse.
Finalmente, la líder de Miriam sí es de las que revela cuánto dinero tiene en la cuenta corriente, pese a que teme que los invitados del programa, mencionando como ejemplo a Antonio Resines, sean atracados. «Unos 50.000 euros» indica, tras reconocer que de las giras de OT no se ha quedado demasiado y que hace poco ha querido transferir una cantidad importante de dinero a su madre.
En la primera mitad de esta segunda década del siglo que (sí, ya) se nos esfuma, FIDLAR emergían como una suerte de eco del punk de finales de los 70, con cierto espíritu de protesta pero más pasivo-agresivo que realmente contestatario. El punk del combo de Los Ángeles, al margen de su rock sucio y con cierto componente rabioso a piñón, parecía enfocarse sobre todo en su políticamente incorrecta postura amigable con las drogas y el alcohol. Pero después de ‘Too’ (su segundo disco) parece que en ‘Almost Free’ (“free”/“three”, ¿lo pilláis?) buscan refrescar, como mínimo, su sonido.
Para ello han recurrido al afamado Ricky Reed, que lo mismo trabaja con Christina Aguilera, Jason Derulo, Kesha o Meghan Trainor, que con Phantogram, Bomba Estéreo o Leon Bridges. Con Reed, desde luego, liman la fiereza de su sonido hacia algo más heterogéneo donde cabe prácticamente de todo, pero con tino desigual. Desde el divertido guiño a Beastie Boys/Beck del lamento anti-gentrificación que es ‘Get Off My Rock’ hasta la patochada pseudo-nirvanera (prácticamente una parodia de Everclear o Collective Soul) de ‘Good Times Are Over’ (con frases como «I’m only happy when I’m depressed» no funciona ni como parodia), el grupo comandado por Zac Carper y Elvis Kuehn parece dedicarse a dar palos de ciego, desubicado, como esperando que suene la flauta del éxito como único plan.
Y, en ese deslavazado ir y venir, hay casi tantos aciertos como errores: el soul-rock stoniano a lo Portugal.The Man resulta tan magnético en ‘Can’t You See’ como pesadete (en el sentido en que lo eran los últimos The Stone Roses u Oasis) en el instrumental ‘Almost Free’. Del mismo modo que el jugueteo pop-punk-funk de ‘By Myself’ es irresistible, mientras que en ‘Scam Like’ resulta risible, en su pretensión de acercarse a The Clash; o que el salvajismo de ‘Alcohol’ invita al pogo (pese a lo basiquito de su estribillo) frente a unas ‘Nuke’ o ‘Too Real’ insoportables en su forzado e insustancial crossover.
Al final, cosas tan coquetas como ‘Called You Twice’ –dueto con la artista K.Flay que rememora los que The Jesus and Mary Chain hicieron con Hope Sandoval o Sky Ferreira– salvan los muebles ante pastiches inconsistentes como ‘Kick’ o ‘Thought. Mouth’, pero por poco, muy poco. Así, los FIDLAR de 2018 son prácticamente irreconocibles respecto a los de sus inicios, que sí, podrían ser poco audaces, pero no andaban tan escasos de buenos ganchos.
En lo que no han cambiado tanto es en el aspecto lírico que mencionábamos al principio. Con algún tímido alegato político –‘Scam Likely’, ‘Too Real’–, las letras de Carper y Kuehl se dedican a retratar el abundante postureo en una ciudad como Los Angeles –‘Can’t You See’, ‘Flake’– y, sobre todo, a despotricar de las terapias de desintoxicación –‘Alcohol’– y llegar a aseverar que ”las drogas salvaron su vida” –‘Too Real’–. Esa parcela políticamente incorrecta parece ser de lo poco que queda de los viejos FIDLAR. No podemos negar que los actuales sean ocasionalmente divertidos, pero ‘Almost Free’ (especialmente en su segunda mitad) está lejos de mostrar solidez y cumplir con su aparente propósito de captar nuevos públicos. Y si lo hace, parece que será sólo de manera casual y anecdótica.
Calificación: 5,7/10 Lo mejor: ‘By Myself’, ‘Can’t You See’, ‘Called You Twice’, ‘Get Off My Rock’ Te gustará si: te apetece escuchar un álbum-parodia que resuma musicalmente el rock de los 90. Escúchalo: Spotify