El mayor mérito que se puede atribuir a un artista que no solo no esconde sus influencias sino que las expone abiertamente, sin entretenerse a mezclarlas con otros sonidos para disimular, es que sus canciones calen más allá de recordar a otras cosas. El Último Vecino ha declarado que El Último de la Fila es exactamente el «mejor grupo de la historia» y, sin embargo, no es necesario que te guste o que conozcas a la banda de Manolo García para que las canciones de Gerard Alegre te conquisten. Estas tienen suficiente entidad como para que por sí solas posean el poder de significar cosas para mucha gente.
En la década que separa los inicios de El Último Vecino de la actualidad, Gerard ha buscado la canción pop perfecta en los teclados y las cajas de ritmo de los ochenta y en las melodías vocales y de guitarra de grupos como los Smiths o Golpes Bajos, y en muchos casos mencionar estos nombres no ha respondido más que a un trámite periodístico, pues la «canción pop perfecta» es algo que Gerard ha encontrado varias veces, sin necesidad de tener que explicarla más de lo debido, tanto en la inicial ‘Tu casa nueva’ como en la reciente ‘Nostalgia’, sin olvidar si siquiera esa gran canción llamada ‘La Selva’ que cerraba su último disco, a riesgo de que pasara desapercibida por la mayoría.
En ‘Juro y prometo’, solo el tercer disco de El Último Vecino en 9 años, aunque ha habido un buen EP de por medio, el artista barcelonés persigue el mismo propósito de entregar canciones con aura de clásico, y vuelve a sumar a su repertorio una serie de canciones redondas que proporcionalmente vienen a completar un disco casi igual de redondo. Ninguno de los singles publicados por Gerard en el último año forma parte de la secuencia, y en su lugar ‘Juro y prometo’ se compone de piezas escritas solo en los últimos meses, en las que Gerard ha buscado reproducir el sonido de sus inicios pero con una producción ligeramente más elevada dirigida por Adrià Domènech, conocido por el alias de InnerCut, que ha trabajado con Natos y Waor o Natalia Lacunza y quien ha entendido el sonido de El Último Vecino a tal punto que Gerard considera que «ha salvado» el proyecto.
Pero es Gerard quien se salva a sí mismo -al menos musicalmente- con singles tan claros como ‘Ábreme la puerta’, que abre el disco. Es otra de sus habituales canciones de desamor arraigadas en el indie-pop de los 80 que no renuncian a cierto punto horterilla en los sintetizadores, y que guarda mucho potencial de convertirse en uno de sus grandes himnos. La imaginería de la canción, que incluye espejos, agua y mesas puestas que desaparecen en el éter, vuelve a sumergirnos en el «mundo mágico» de El Último Vecino, y así se titula de hecho otra de las pistas destacadas de ‘Juro y prometo’ que, entre referencias a la depresión, la fe cristiana (¿serán significativas las velas de la portada?) y la trama de ‘La ventana indiscreta’, esconde una letra llena de ingenuidad y desencanto, dos sentimientos que marcan el contenido de ‘Juro y prometo’ desde su mismo título, tan dramático.
Ese amor puede dar lugar al desengaño descrito en ‘El desastre’, otro single de indie-pop excelente que aparece hacia el final del álbum, en el momento mas oportuno; o a la frustración de la final ‘Otra vez tú delante’, que incluye dejes aflamencados tipo Manolo García (menos conseguidos, eso sí) y frases tan incómodamente naíf, 100% «EÚV», como «si ayer mismo por la tarde me dijiste «hola mi vida», ¿por qué ahora me dices adiós?» En la amenazante ‘Mentirosa’, Gerard se defiende de una acusación («obligado a arrepentirme por un acto que no hice») y hace uso de la típica metáfora acuática de la fuente para hablar de un amor al que un día tuvo acceso pero ya no; y en ‘Átame’ se envuelve de elegantes sintetizadores tipo New Order para contarnos una historia llena de sensualidad pero también de perdón. Es como si las composiciones de Gerard estuvieran abocadas a la perdición por defecto.
A veces ese desencanto adopta diferentes formas como en ‘Niño discúlpame’, otra apañada composición muy Smiths en la que Gerard describe su preocupación por el paso del tiempo a través de la imagen de una «mano que cuenta los años» que ya «nota en su espalda», porque él a partir de «los 2000 ya perdió la cuenta»; y su inseguridad como artista marca aparentemente el transcurso de ‘No me dejas’, otro single potencial que sin embargo cuenta con un estribillo disonante, medio feo, pero que crea adicción.
No son muchísimas las novedades musicales que presenta ‘Juro y prometo’, pero la secuencia se reserva una pequeña sorpresa para el final con las guitarras españolas presentes en la pista titular, aplicadas en realidad a una balada muy The Cure, preciosa, cuyo estribillo de «na na nas» conmueve. Pero a raíz de centrarse en su propio estilo, El Último Vecino entrega un álbum en el que sigue perfeccionando su fórmula una vez más, un trabajo que nos hace anhelar que un día tenga acceso a los mejores estudios y a los mejores productores si así lo desea: sus canciones merecen sonar tan plenas como un día lo hicieron las de su grupo favorito. Aún más de lo que lo hacen ahora.
Odesza han anunciado su regreso 5 años después de ‘A Moment Apart‘, un disco en el que aparecían Regina Spektor y Leon Bridges y que les dio éxitos tan grandes como el tema titular o ‘Line of Sight’, por encima de los 100 millones de reproducciones.
Esta semana han publicado un nuevo single llamado ‘The Last Goodbye’ que reincide en su afán de mezclar electrónica y espiritualidad, en este caso a través de un sample de una canción de Bettye LaVette de 1965. Bettye LaVette es una cantante de Michigan de soul que a mediados de los 60 consiguió cierta repercusión en las listas americanas de R&B con temas como este ‘Let Me Down Easy’ que Odesza retoman. Curiosamente, continúa en activo y tan sólo en 2020 editaba su último álbum por el momento ‘Blackbirds’, rondando los 75 años.
Pero su mayor éxito efectivamente fue ‘Let Me Down Easy’ -y más lo será aún a partir de ahora-, una canción sobre una ruptura en la que LaVette expresaba que esperaba que al menos quedara «un saludo de vez en cuando por la calle». El tema original ya incluía la frase «The Last Goodbye».
Según Odesza su idea era «unir dos mundos diferentes que parecen distantes, que es algo que siempre han buscado», hablando del privilegio que ha supuesto poder contar con este sample. Una grabación apasionada que logra su cometido, como lo han conseguido producciones similares de Moby o incluso Kanye West, y que reconforta más que por la revolución de unir esos dos mundos, por lo familiar que nos resulta desde los tiempos de ‘Play’.
Caroline Polachek vuelve medio año después de entregar una de las mejores canciones de 2021, ‘Bunny Is a Rider’. Su nuevo single se llama ‘Billions’ y se trata de una balada muy peculiar en la que se encuentran una cadencia muy Kate Bush, con un gusto por el detalle un tanto Björk y un piano un tanto Moby. El single, que es nuestra “Canción del Día” hoy, se publica en un 7” junto a una versión de Oneohtrix Point Never, ‘Long Road Home’, que podéis escuchar también bajo estas líneas.
‘Billions’ es una canción misteriosa que habla de “sexting”, “perlas” y “ostras”. Es a su vez indisociable del vídeo con el que se presenta y en el que encontramos a Polachek recolectando uva en un viñedo imaginario, dándose un baño de lujo y enseñando a unos niños una serie de lecciones que cuestionan la imaginería de nuestra cultura. “El conocimiento ya no tiene forma de serpiente” es uno de los mensajes.
Justo cuando Caroline Polachek cierra ese libro, emerge un vistoso coro infantil proclamando que “nunca me había sentido tan cerca de ti”, en posible alusión a la inocencia del amor y quizá a la aceptación del sexo como una parte buena de la vida, si bien el camino queda más que abierto a las interpretaciones.
‘Billions’ es una co-producción de Danny L Harle, quien también nos entregó uno de los mejores trabajos de 2021, en este caso su disco ‘Harlecore’, en el que Caroline Polachek colaboraba precisamente en la “Sala Ambiental” del que era un álbum conceptual sobre una discoteca imaginaria con varias salas.
Hoy hay nueva Sesión de Control, la playlist con las novedades del pop nacional o en castellano de JENESAISPOP, encabezada por la excitante versión que Hidrogenesse han hecho de Sara Montiel, ‘Super Sara’. Es todo un poema, al igual que -en otro estilo- el tema sobre España que da nombre a nuestro artículo, ideado por Laura Sam y Juan Escribano, entre el spoken word y la electrónica, como ya os comentamos. Según la nota de prensa, «‘España’ evoca un país infectado por un panorama político desolador, revanchista y cerril, que ha perdido toda credibilidad, verdugo y víctima de sí mismo, para el que el pueblo es simplemente un sustento y un rebaño que pastorear con mentiras, hipocresía, sesgos ideológicos y demagogia». El tema orbita entre «la vergüenza de ser española o el orgullo de gritarlo, siempre bajo los parámetros que marcan unos u otros, o simplemente la decisión de no querer formar ya parte de nada».
Hay nuevos discos en el mercado de Miss Caffeina, Rojuu, Lunáticos y la revelación del rap Santa Salut, que aquí pelea por bailar un ‘CHA CHA CHA’. El R&B está representado por GOMZ con Roy Borland, o lo nuevo de Rorro; el indie, por Go Cactus, el desencanto de Anabel Lee, Cora Yako y el indie-pop de Los Medanos. El folk de hoguera con algún efecto a lo Bon Iver es defendido por Salvatge Cor.
Otros artistas ya conocidos de los que os presentamos nuevas canciones son la rapera Anier, la madrileña Yawners o el dramón de MARLENA. Entre las revelaciones, el desgarrador tema de Lasha, el tema bailable de Groov&Sounds y el corte entre el folk y la experimentación de Licus. Finalmente, la revelación Luna Valle publica su 4º single, ‘Tardas mucho en contestar’, sobre la tortura de vivir esclavo/a del WhatsApp de alguien. «Tú contestarás con un «oc»», dice el atormentado texto.
La redacción de JENESAISPOP os ofrece una opinión a favor y otra en contra de ‘Saoko’, el segundo single oficial de ‘MOTOMAMI’, el disco que Rosalía publica el próximo 18 de marzo.
«El lanzamiento de ‘Motomami’, a todas luces uno de los discos más esperados del año, viene cargado tanto de expectativas como de cierto escepticismo y prejuicios generalizados en base a ‘La fama’ (una canción algo decepcionante como primer single) y a los teasers que Rosalía ha ido subiendo a las redes. Pero de repente llega ‘Saoko’ en su versión completa, y en apenas 2 minutos, la cantante se las apaña para crear un cóctel imposible de influencias y géneros que funciona de manera explosiva.
Hay riesgo, atrevimiento y sobre todo un talento desbordante en cada segundo de ‘Saoko’. Desde su ritmo reggaetonero abrasivo (muy en el estilo de la última Arca, y encajando en un subgénero en auge que se está consolidando como «neoperreo») a su espectacular break de jazz, todo en la canción es sorprendente e inventivo y la producción está tan condensada que es prácticamente imposible que nada más terminar no vuelvas a escucharla inmediatamente.
‘Saoko’ es una oda a los cambios, a no quedarse estancado y a buscar siempre nuevas formas de crear, de vivir. Renovarse o morir. Y si la introducción al mundo de ‘Motomami’ es algo tan brillante, nuevo e intenso como esto, hay motivos de sobra para esperar con entusiasmo e ilusión el nuevo proyecto de la catalana. Ella es muy suya. Confiemos». Fernando García.
«El camino hacia ‘MOTOMAMI’ avanza y yo tengo mucha expectación, pero desde luego no por sus adelantos. ‘La Fama’ es un tema simpático sin más, de los snippets que Rosalía ha ido compartiendo no sé muy bien que pensar, y ‘Saoko’ no es el revulsivo que algunos esperábamos. Por supuesto trae los consabidos ganchos que la catalana puede hacer doblando el dedo meñique, y hay buenas ideas, pero parece a medio acabar, y no solo por la duración, aunque desde luego esto no ayude (ya pasó con ‘TKN’).
En cierta manera me recuerda a lo que suponía ‘Aura’ en ‘ARTPOP’, y quizás tenga más sentido en el disco, como una especie de intro, pero no como segundo single, viniendo además de un primero tan flojo (para sus estándares). Mi expectación con ‘MOTOMAMI’ viene de que sigo considerando a Rosalía una de las cantantes más inteligentes de nuestro país, así que ojalá me esté perdiendo algo aquí, y el disco me cierre la boca. Pero, en este momento, ‘SAOKO’ me parece más una serie de ideas potentes pasadas por un filtro que las haga digeribles para TikTok. O como si Rosalía se hubiese dicho a sí misma “bájale”, porque somos tontos y no la íbamos a entender si no». Pablo N. Tocino.
Liz Forte, conocido por pequeños virales como ‘Carolina Cocaína’ y ‘Supercaro’ desde que os lo recomendáramos en 2019, continúa su carrera sin conocer complejos. Tras el EP ‘Ansiedad’ y un tema dedicado a Britney, parece decidido a explorar los insondables caminos del pop.
Si antes de ‘Britney’ le vimos posar con una camiseta de la misma, en este nuevo single llamado ‘No me da la vida’ va más atrás. ‘No me da la vida’ se sumerge en los años 80, como tantas tantos artistas actuales, del más grande al más pequeño, desde Rauw Alejandro a Xeinn, con todas las posibilidades que quedan en medio, presentándose como un «tema dance 80’s, energético, inspirado en los rompepistas de la música club vintage llevado al terreno actual con elementos de la música urbana». Es hoy nuestra «Canción del Día».
Y es que ese ritmo machacón y acelerado, más allá de lo obvio, nos hace pensar más bien en algún tiro de los años 2000 como fue por ejemplo el aparentemente descontrolado ‘Push the Button’ de Sugababes. A Liz Forte también le han «tocado los botones» de alguna manera y esta no es otra canción de «Ansiedad» como las 5 que incluyó en el EP correspondiente, sino una canción de desamor. A él no le da la vida sólo «si tú te giras y no le miras», «si tú te olvidas», «si no está a tu lado», pues en ese caso «ve todo de otro color». Una canción de amor, pues, de corte alegre y colorida (como su última foto en Insta), que ha publicado Acqustic unas semanas después de haber sido presentada en una actuación acústica para Levi’s.
Habiendo conocido todas las nominaciones a los Oscars de 2022, que se celebrarán el 27 de marzo en el Dolby Theatre de Los Angeles, ya solo queda esperar a la hora de la verdad y ver quién se lleva el mayor galardón del cine. En la principal categoría musical, competirán por primera vez Beyoncé, Billie Eilish y Van Morrison contra compositores con una larga trayectoria en el cine como Lin-Manuel Miranda y Diane Warren. Aunque se quedaran fuera nombres como Jay-Z, U2 o H.E.R, la categoría promete estar reñida entre las cinco elegidas:
Beyoncé y DIXSON – Be Alive (King Richard) Sorprende la primera nominación a los Oscars para Beyoncé en tiempos en los que se habla sobre la crisis creativa de la cantante, aunque la artista goza de una buena racha en cuanto a galardones al superar hace un año la barrera de la artista femenina con más Grammys de la historia. Esta vez está nominada al Oscar a Mejor Canción Original por su single ‘Be Alive’, que recuerda a ‘Black Parade‘ por los temas de orgullo negro que toca. La voz de Beyoncé suena llena de sentimiento y empoderamiento en esta canción, rodeada de armonías y sonidos que ya se reconocen de los últimos proyectos musicales de la artista. Es, además, la nominación que más está dando que hablar.
Lin-Manuel Miranda – Dos Oruguitas (Encanto) Beyoncé no lo tendrá nada fácil en la gala de este año, ya que compite contra grandes y expertos en bandas sonoras, como es este caso, canción escrita por Lin-Manuel Miranda. El neoyorquino es conocido por las bandas sonoras de los musicales ‘Hamilton’ e ‘In The Heights’, con los que ganó 3 Tonys, y ahora se interna en el mundo latino con esta canción original interpretada por Sebastian Yatra. La producción animada de Disney, de las pocas originales dentro de la actual moda de los remakes, aspira también a llevarse el galardón a Mejor Película Animada y Mejor Banda Sonora y la canción original ‘We Don’t Talk About Bruno’ ha llegado a la cima del Billboard Hot 100.
Billie Eilish y Finneas O’Connell – No Time to Die (Sin tiempo para morir) 10 años después de que Adele se llevase el Oscar a Mejor Canción Original por su ‘Skyfall‘ para el film de James Bond de mismo nombre, la historia se puede repetir este 27 de marzo. Billie Eilish y su hermano Finneas O’Connell compiten por la estatuilla por primera vez, y no pueden sentirse más halagados: “Para Finneas y para mí, había sido un sueño de toda la vida escribir una canción Bond, uno de esos que nunca te imaginas que se harán realidad. Es increíble que estemos siendo reconocidos por esta canción, y es una clara cima en nuestras vidas como compositores y artistas”, publicaba la cantante americana en su cuenta de Instagram.
Van Morrison – Down to Joy (Belfast) ‘Belfast‘, la cinta en blanco y negro de Kenneth Branagh, ha recibido 7 nominaciones a los Oscars de este año, entre ellas la de Mejor Canción Original por ‘Down to Joy’ de Van Morrison. La película semi-autobiográfica no parte como favorita en esta categoría porque el irlandés Van Morrison también compitió contra la canción de Billie Eilish en los Golden Globes, y fueron los americanos quienes se llevaron el premio a casa, pero veremos qué ocurre.
Diane Warren – Somehow You Do (4 Días) Finalmente, Diane Warren pelea por el Oscar por decimotercera vez, pero en caso de ganar el galardón más deseado, sería el primero para ella. El tema está interpretado por la cantante country Reba McEntire, pero es la compositora quien aspira a ser la elegida. La canción transmite perfectamente esa tristeza y fuerza que caracterizan a la lucha contra las drogas y los problemas familiares que se relatan en esta película.
Hay una contradicción palpable entre el hecho de que Mitski llegara a decidir abandonar la música, y ahora regrese con su disco más pop: cuando menos exposición parecía querer, más parece reclamar. Lo explica en una gran entrevista con The Guardian en la que cuenta que va a terapia, al tiempo que se recuerda la existencia del meme «Los terapeutas odian a Mitski».
La ansiedad le vino de sentirse como un objeto «por ser mujer y además de origen asiático», con todas las consecuentes proyecciones que la gente le ponía encima. Como ella misma indica, al ser su madre japonesa parece que el mundo esperaba de ella que fuera más sumisa, y el nivel de fanatismo de sus seguidores, que han llegado a arrancarle la ropa en su intento de acercarse a ella, pues aunque no lo parezca ha tenido sus virales en TikTok, no es que le haya ayudado mucho a esclarecer sus ideas.
Por eso ahora indica que no quiere seguir haciendo música que la proteja de sí misma: «La música que me encanta, la que me ha salvado la vida, es el tipo de música que me llega al corazón. Así que decidí que incluso aunque me pudiera hacer más daño, seguiría mejor mi cometido si escribiera algo que fuera cercano a mi corazón». El trabajo, qué hacer con tu vida laboralmente, es un tema en este disco ‘Laurel Hell’, que recibe su nombre de una expresión folclórica sobre estar atrapado en matorrales de laurel en los Montes Apalaches. Mitski sale de ese atasco para seguir desarrollando lo que mejor sabe hacer, y en ese camino de hacer música más próxima a su corazón, sus referentes han resultado una sorpresa.
Influida por el deseo de hacer música alegre que resultara esperanzadora después de la pandemia, se ha decantado por lo que ella llama «la burbuja de los 80», una «sensación de poder aspirar a tener un montón de dinero» que no volvió jamás. Para ello sus mayores referentes han sido Scott Walker, Vangelis, Giorgio Moroder, Iggy Pop en su etapa berlinesa, Arthur Russell y «una referencia secreta que quizá no debía revelar, Hall & Oates». En su modo de expresarse, casi en modo «guilty pleasure», aún hay prejuicios, pero no en su música, en la que incluso se ha atrevido a colaborar con Dan Wilson de Semisonic, conocido por colaborar con gente del tamaño de Adele y Taylor Swift, aparte de en aquel tiro tan chanante que fue ‘Closing Time‘ a finales de los 90.
Esto último sucedía en el espléndido single ‘The Only Heartbreaker’, en el que lo fascinante no es que haya hecho un himno ochentero, que eso lo puede hacer cualquiera, sino la libertad que ha dejado a los teclados, que parecen volar solos en busca de su propia victoria. Y es que la canción retrata una lucha de poder en una pareja (“si cometieras un solo error, qué alivio sería ese”), ironizando sobre ser la única que comete errores en una pareja, por ser la única que de hecho intenta hacer algo. En la línea, el más reciente single ‘Love Me More’, un hit tamaño ‘Maniac’ que puede interpretarse de dos maneras: como la nueva presentación de su libertad, o como la patética necesidad de aprobación constante de la sociedad de hoy. Y también nos es muy cercana ‘Stay Soft’, en la que explora su sexualidad.
Que esta aproximación a la música pop sea vibrante no significa que el disco no sea oscuro. Al contrario. Antes de todo esto, el primer single fue otra cosa: una ‘Working for the Knife‘ de distorsiones más bien próximas a My Bloody Valentine. Uno de esos temas que lidian con nuestra labor en la sociedad capitalista, con el cuchillo representando la opresión. «Siempre pensé que la elección era mía, y tenía razón, pero elegí mal» o «Pensé que ya estaría todo hecho a los 20, y ahora que tengo 29 el camino parece el mismo / Quizá a los 30 veré la manera de cambiar» son algunas de las inquietudes que expresa.
Ese lado más sombrío aparece expresado musicalmente en canciones de corte más cinético, como ‘Valentine, Texas’, ‘Everyone’, ‘There’s Nothing Left Here for You’ o ‘Heat Lightning’ -sobre una noche de insomnio-. Ahí es muy evidente la influencia de Moroder, también de Badalamenti, mientras ‘I Guess’ suena como una canción de Sinéad O’Connor producida por Enya. Mitski no ha llenado su disco de hits relucientes sino que mantiene una apasionante escala de grises que huyen de artificio o desesperación por el éxito. De hecho, es que incluso los momentos melódicamente más alegres esconden un trasfondo negro. ‘Should’ve Been Me’ puede recordar a ABBA y a ‘Walking on Sunshine’, pero en realidad está hablando de tratar de comprender una infidelidad, y de manera más extrema, detrás de esa alegría que ni Cyndi Lauper en ‘Girls Just Wanna Have Fun’ de la última pista, ‘That’s Our Lamp’, se esconde una historia de desamor y despecho.
Si preferías a la vieja Mitski, la de ‘Be the Cowboy‘, la buena noticia es que aun así con este disco se abre un mundo de posibilidades para su futuro. Su carácter inquieto tan sólo deja ver que al igual que le encaja este registro más comercial y apto para telonear a Harry Styles, cosa que va a suceder este año, le puede encajar para cualquier otra cosa igual de inesperada. Haim no se hicieron necesariamente más comerciales tras colaborar o actuar con Taylor Swift. Si prefieres el pop sin prejuicios, ‘Laurel Hell’ se libera de influencias tan marcadas como la de St Vincent para abrir todo un universo de posibilidades, al tiempo que abre una puerta para entrar en su obra anterior. Todos sabemos que Jessie Ware salió ganando desde que quiso «dejar de ser una chica Pitchfork» para ser una estrella de verdad, y este podría ser el mismo caso.
Adele ha sido, para sorpresa de nadie, la gran ganadora de los Brits 2022 apenas unas semanas después de la edición de ’30’. Entre la interminable lista de nominados a Mejor Canción -que sorprendía a ella misma, que desconocía que eran 10-, ‘Easy On Me’ era enseguida escogida como la Canción del Año, y a última hora de la noche se hacía con el galardón a Mejor Artista, discurso en el cual celebraba ser mujer, y con el más preciado, Álbum del Año.
Y eso que la competencia de ’30’ era dura: ‘We’re All Alone in This Together‘ de Dave, ‘Sometimes I Might Be Introvert‘ de Little Simz, ‘=’ de Ed Sheeran, y ‘Seventeen Going Under’ de Sam Fender, todos presentes y de hecho entre las actuaciones de la noche. Cabe preguntarse si se abre así la veda de una nueva temporada de premios para Adele, que podría culminar con los Grammy de 2023.
Adele parece acostumbrada a ganar y solo se emocionó con el último premio, que dedicó a su hijo, y al productor Inflo. Adele decidía, eso sí, realizar una discreta presentación de ‘I Drink Wine’, muy tranquila, sentada encima de un piano y acompañada de un coro. Muy lejana al impacto de ‘Someone Like You’.
La ceremonia se abría con una inesperada versión rock de ‘Blinding Lights’ de Ed Sheeran con Bring Me the Horizon donde estos decidieron poner los colmillos del videoclip del tema, y no en sentido figurado. A Sheeran le tocó recoger el premio de consolación, el de Autor del Año, que se designa sin nominados, y tras él volvió a realizar una actuación. Esta vez de la acústica ‘The Joker and the Queen’, más acertada, con el artista en su salsa, entre los momentos muy hermosos y la ñoñez total.
Los Brits presumen de colaboraciones improbables, pero la de Anne-Marie fue accidentada. Nada más saltar al escenario para su popurrí con KSI y
Digital Farm Animals se cayó de culo por unas escaleras. Eso sí, remontó rápido. Otras sorpresas de la noche fueron la presentación de un premio por parte de Ronnie Wood, que no dudó en desvelar -eso sí, cuando había ganado- que Sam Fender era su favorito en la categoría alternativa. Sorry, Coldplay. Sorry, Wolf Alice. El momento en que el Rolling Stone no parecía tener nada claro si llevarse el Brit o no fue de lo mejor de la noche.
Holly Humberstone realizaba una presentación en vivo minimalista de ‘London Is Lonely’ en representación de la temática de su EP, lo sola que se sintió cuando se mudó a la ciudad. También han actuado Liam Gallagher, Sam Fender, Little Simz en un medley de ‘Introvert’ y ‘Woman’ y Dave y sus colegas con una presentación literalmente ardiente de ‘In the Fire’. Little Simz y Dave habían hecho probablemente los dos mejores álbumes de 2021 de todos los expuestos, pero sus presentaciones parecían demasiado influidas por Kanye West en los dos casos. El palmarés completo, que ha incluido galardones para Wolf Alice, Dua Lipa y Billie Eilish, podéis consultarlo en Wikipedia.
Con tan solo 18 años como dice su «Greatest Hits», Rojuu ya es considerado por varias personalidades de la industria como un visionario dentro del pop. Hasta ahora, su música era difícil de catalogar, pero con su nuevo disco ‘Kor Kor Lake’, el catalán parece concretar su sonido. Un lanzamiento discográfico de los que se plantean para marcar y catapultar carreras, con un buen respaldo por parte de su nuevo sello, Sonido Muchacho.
El mismo día del lanzamiento del álbum hablamos en persona con un Rojuu un tanto agotado de tanta promo y distante, pero con ganas de explicar la esencia de su nuevo trabajo. Un disco más abierto y aparentemente luminoso hacia un público masivo que -el tiempo lo dirá- le debería abrir muchas puertas a este jovencísimo artista. El caso es que él quiera que así sea.
¿Crees que con este disco tu música es mucho más accesible para el público generalista?
Sí, va dirigido a un público mayoritario. Me he dado cuenta de que mis álbumes, en general, suelen tener seis canciones experimentales y dos que son más hit. Y así lo he hecho siempre. Y con este disco ha sido un poco al revés: doce canciones que sean más hit y una que sea experimental. Un poco para cambiar, ahora que estoy con un sello, y aprovechar para ir directamente a hacer una cosa más accesible para todos los públicos.
En Kor Kor Lake hay pinceladas de hyper pop, también se lee que haces “emo-trap”… ¿Qué género dirías que te define? Si es que crees en las etiquetas.
Yo considero que hago música shadow pop. Es un pop más de las tinieblas. Es bonito, suena lindo y cute, pero no es para nada cute. Es una mezcla de indie y pop, con ese trasfondo oscuro. Pero la gente me pregunta: “¿Qué género son canciones como ‘Umi’ o ‘Memorias de plástico’?” Y realmente es un estilo que no existe.
¿Qué es para ti el pop y cómo crees que va a ir evolucionando? Tenemos hoy en día a artistas como Charli XCX, desafiando las leyes del pop desde el mainstream, entrando y saliendo del underground. Me quiere recordar a ti.
Siempre se ha llamado pop a lo popular, y siempre se ha criticado. Pero en realidad es lo que más vende. Hoy en día, si hablamos de Charli XCX, mola que esté cogiendo ese tipo de caminos.
Este disco parece más luminoso que otros trabajos anteriores. ¿Crees que ha habido un proceso de madurez?
Sí, también es lo que tiene el shadow pop, que suena luminoso aunque luego las letras no lo sean. Entonces da esa sensación de luminosidad el álbum.
Parece complicado a veces encontrar luz en estos momentos entre la pandemia, la precariedad laboral, la toxicidad de las redes sociales… ¿Cómo crees que los jóvenes pertenecientes a tu generación afrontan la vida hoy en día?
La tristeza, como todos los sentimientos, es una fase. Pero sí es verdad que los adolescentes de hoy en día rozan más la tristeza por temas de salud mental. Y eso se nota. Cada vez hay más problemas a nivel social, internos, de aceptación a uno mismo… Los jóvenes luchan más consigo mismos y eso provoca bastante tristeza. Creo que mi música habla bastante a la gente joven porque se sienten identificados. Como yo también lo soy, yo también lo vivo.
Es verdad que los adolescentes de hoy en día rozan más la tristeza por temas de salud mental
Se dice que la música es un reflejo del momento actual a nivel social o político. ¿Crees que hubieras hecho un disco distinto de no haber habido una pandemia, por ejemplo?
No, porque siempre lo digo. A mí la pandemia y todo lo que fue el confinamiento y demás tampoco me rayó demasiado. Yo siempre he sido una persona que ha estado mucho en casa, así que para mí fue “okay, más de lo mismo”. De hecho, durante la cuarentena saqué un disco que se llama ‘OOO’ que es la misma música. Lo que sí ha provocado la pandemia es que la peña se entristezca un poco. A mí porque me gusta estar solo en casa y estar tranquilo, pero hay mucha gente que eso lo odia. Entonces mi música no ha cambiado, pero ellos ahora me han podido entender más a través de las canciones.
Hay nostalgia en ese sampleo del politono del conejito en ‘100XRE A TU LADO STARE’ también tiene coletazos a hardcore techno o incluso PC Music. Cuéntame cómo se te ocurre la idea de este tema.
La canción de ‘Mi peluchito’ me flipa. Cuando la escuchas, dices: “Es perfecta para hacer un sampleo”. Es una voz aguda, la conoce todo el mundo y es super mítica de hace años. No sabía cómo aún nadie la había cogido y le había hecho un sampleo. Esa canción la tengo desde abril del año pasado y por fin ha podido salir. Realmente, ahora mismo cualquiera puede crear una wave con todos estos sonidos de politonos. Pueden pillar Crazy Frog y samplearlo, Osito Gominola… Están a huevo para cualquier persona del mundo que coja eso y lo samplee. Al final lo haré yo, pero quiero que alguien lo haga.
En el disco participan productores como Carzé, Harto Rodríguez (componente de Antifan), Oddluke, Markusiano (más conocido por su alias artístico Depresión Sonora) y Trillfox. A la hora de producir en el estudio, ¿es todo 50-50%?
Suelo ir con un sonido en mente. Le suelo contar al productor qué es lo que quiero hacer. Y a partir de ahí, libertad máxima al productor. Si luego hay que cambiar algo, se cambia.
En las colaboraciones encontramos también nuevos talentos jóvenes como la mexicana Bratty o la argentina Saramalacara. ¿Cómo es tu relación con la escena de Latinoamérica?
Muy guay. Me gusta mucho Latinoamérica porque es gente muy entregada normalmente. Quitando España, la mayor parte de gente que me sigue es de allí. Tengo más gente que me sigue en Santiago de Chile que en Madrid; México siempre ha estado dándome support desde que empecé… Les tengo mucho cariño y a ver si para invierno puedo ir a países latinos a tocar con la banda.
La portada la firma Filip Custic, artista muy relacionado con grandes obras de proyección internacional (Rosalía, Lil Nas X…). ¿Buscabas que este disco fuera ambicioso desde la misma portada?
Sí, contar con Filip Custic es un plus. Le añade mucha seriedad al proyecto. Es una joven eminencia dentro del mundo del arte y trabajar con él es súper guay. Para mí ha sido un lujo.
Eurovisión no es un programa de canto, es un show. Y ya que la premisa normalmente es que gana quien da el mejor show, no el que canta mejor, deberían dejar la posibilidad de dar todo tipo de shows
A raíz de toda la polémica que ha habido en torno a Luna Ki y el uso del Autotune en Eurovisión, ¿qué opinas sobre ese recurso y el hecho de censurar una vía de expresión artística?
Opino que deberían dejar (usar) el Autotune porque es una cosa más. No hay nada malo en usarlo. La gente que se queja del Autotune no entiende su uso. Se cree que es un ser malvado, pero no es así. Ya lo decía Luna Ki, es como si usas una guitarra eléctrica. Es exactamente lo mismo. Y, además, no lo entiendo porque Eurovisión no es un programa de canto, es un show. Y ya que la premisa normalmente es que gana quien da el mejor show, no el que canta mejor, deberían dejar la posibilidad de dar todo tipo de shows. Y no solo con Autotune. Los últimos que ganaron fueron Måneskin, que a mí me molan sobre todo por la actitud que tienen. Y ganaron por eso: por la actitud y porque están buenos. Al final es el que sepa dar el mejor show.
¿Tú con quién ibas en el Benidorm Fest?
Yo iba con las Tanxugueiras. Hubiesen quedado décimas o así, en mi imaginación. Rigoberta Bandini creo que hubiese quedado más arriba, porque sale una teta gigante. En Hungría, si sale una teta lo votarán, supongo. Y en cualquier otro país la teta vende, entonces votarían. Con Chanel no creo que quedemos últimos porque quedar últimos es llevar una balada que duerme a la peña. Es un espectáculo de show y a la gente, si le pones una balada y al lado a Måneskin, va a votar a Måneskin. Pero tampoco creo que Chanel quede muy arriba, porque lo que presenta España lo puede presentar cualquier país. Es no arriesgar.
Y en tus shows, ¿habrá Autotune? ¿Cómo estás preparando el directo de este disco para la gira con tu banda Los Neo Nanas?
Habrá Autotune y habrá banda. Es un cambio, es algo guay. Hay guitarrista, bajista, batería, Markusiano de Depresión Sonora andará por ahí toqueteando con guitarra y pad, orquestando un poco todo… Me apetece tocar en banda, no he tocado antes así.
Te hemos visto confirmado en algunos festivales para este verano, quizás sea tu primer contacto masivo con la audiencia. ¿Cómo lo estás afrontando?
Puede ser divertido. Además, cuando lleguen los festis, ya habré acabado la gira. Por lo tanto, la gira me servirá de ensayo para luego darlo todo en los festivales.
Con tu reciente colaboración con Amaia en su nuevo disco, supongo que habrás sido descubierto por un nuevo público. ¿Le estás cogiendo gustillo al pop más masivo o comercial?
La canción con Amaia me ha ayudado a llegar a mucha más gente y a posicionarme de otra forma en la que no me había posicionado antes. Abrirme a un público más grande, con unos medios más grandes… Pero tampoco sé si voy a seguir haciendo el tipo de música que hice en esa canción. Porque como no la consumo, me sirve para una época, pero no para hacerla siempre. En algún momento dejaré de hacer esto y me centraré en algo más electrónico, que es lo que realmente consumo.
Después de esta colaboración inesperada para muchos, ¿con qué otro artista te gustaría colaborar que nos sorprenda?
Con Camela (risas).
Sampleando un politono.
Búa, Camela con un politono. O que ellos se conviertan en el politono.
Ahora mismo sorprender parece complicado. Pero por ejemplo ‘Saoko’, la nueva canción de Rosalía, mezcla un sampleo de reggaetón clásico con un poco de jazz, una movida rara. ¿Hacia dónde crees que va a ir la música en un futuro?
Creo que todo va a ir hacia lo electrónico. Más potente, con menos meaning. Creo que el nuevo álbum de Rosalía va a marcar un antes y un después. Al principio no le va a gustar a la gente, pero luego le va a encantar. Y eso ha pasado siempre con los álbumes que marcan épocas. En ese sentido, parece que Rosalía se está planteando un proyecto para verlo así. Y cada vez todo será más pasado por filtros, por autotune, el distorsionado… Y, a raíz de eso, saldrá la variante contraria de que todo sea con menos filtros. Así serán las dos variantes, quizá.
El nuevo álbum de Rosalía va a marcar un antes y un después. Al principio no le va a gustar a la gente, pero luego le va a encantar
También depende mucho la calidad del formato en el que consumas la música. Ahora, además del streaming, el vinilo está petándolo y claramente suena diferente. ¿Eres fan del formato? ¿Tienes alguno en casa?
No tengo ninguno porque no tengo cómo reproducirlos. Tampoco lo he querido nunca porque no he tenido una casa fija. Ahora me he independizado, pero creo que me compraré un reproductor de vinilo cuando sea más mayor y no me mueva.
¿Dónde te ves como artista de aquí a diez años? ¿Querrías una carrera larga?
No, la verdad es que me gustaría tener una carrera corta. Al final, cuanto más alargas las cosas, más fácil es que se vayan rompiendo. Me mola la magia de la espontaneidad y si de repente me canso, poderlo dejar sin cabrear a nadie y, sobre todo, estar a gusto conmigo.
La nota de prensa de Sonido Muchacho dice que se trata de un disco “que lo va a cambiar todo”. ¿Consideras que va a marcar un hito en tu carrera?
Sí, sobre todo me va a hacer más conocido. Aunque también a ver cómo evoluciona. Hoy en día los hitos se marcan casi en función de lo que es viral en TikTok o cosas así. Pero yo creo que me va a abrir a un público más general, y a la gente le está gustando. A mí me ha gustado hacerlo. Pero si este álbum funciona, yo quiero que el siguiente no me funcione. Que el siguiente sea tan extraño que no lo entienda nadie. Y si este no funciona del todo, pues que el siguiente funcione más. Es un poco llevarme la contraria a mí.
He perdido la cuenta de cuántas cosas me han recordado a ‘Physical’ de Olivia Newton-John, sobre todo desde que salió ‘Physical’ de Dua Lipa. Diría que hasta Mitski ha jugado a tener su propio ‘Physical’. De hecho, estas Navidades se ha editado una edición muy chula de 40º aniversario del disco de estudio de Olivia Newton-John por algún motivo.
Lo de Sharon Van Etten es otra cosa. El que es su primer single en solitario desde 2020 -pues el año pasado publicó junto a Angel Olsen ‘Like I Used To’, la segunda mejor canción de 2021 para esta redacción– se llama ‘Porta’. Su vídeo es una sesión de gimnasia casera como tantas hemos visto en los últimos tiempos, e incluso la producción de la canción tiene cierto recargo ochentero, pero el mensaje vira hacia otro lado menos sexual.
Cuenta Sharon Van Etten que cuando escribió el tema en 2020 vivía uno de los momentos más duros de toda su vida, referenciando «la depresión y ansiedad» con que siempre ha tenido que luchar. En muchas ocasiones, se ha sentido alienada, y por eso en esta canción ha querido recalcar lo importante que es pedir ayuda, en este caso a su amiga Stella Cook.
Con ella ha podido trabajar a través de Zoom sus «delibilidades» y «fortalezas», hablando específicamente de lo importante que ha sido realizar ejercicio físico juntas. «Me animaba pero sin forzarme (…) Al final estaba deseando que llegaran nuestras sesiones». Y así lo ha querido compartir con el mundo a través de este videoclip y también de esta canción que se llama ‘Porta’ y que habla explícitamente sobre «ser una misma» y «curarse una misma».
‘Ay mamá’ de Rigoberta Bandini es el nuevo número 1 en la lista de singles española. El impacto mediático y social de Benidorm Fest ha repercutido muy especialmente en la artista catalana, que no solo obtiene el primer número 1 de su carrera con ‘Ay mamá’ en parte gracias a las visualizaciones de Youtube, que cuentan en Promusicae desde hace poco, sino que también coloca cuatro singles más en la tabla. En concreto, ‘Perra‘ entra en el número 26, ‘A ver qué pasa‘ en el 45, ‘In Spain We Call It Soledad‘ en el 49 y ‘Too Many Drugs‘ en el 63. Todas aparecen ya certificadas como disco de oro, aunque algunas deben estar rozando el platino. ¿Se confirma que ‘Julio Iglesias‘ es su canción más infravalorada?
En la semana posterior a Benidorm Fest, otros temas presentados en el certamen llegan como era de esperar a la lista de singles española, y cuando aún quedan por estrenarse los videoclips oficiales de (casi) todos ellos: en el número 13 entra la canción ganadora, ‘SloMo’ de Chanel, Rayden coloca ‘Calle de la llorería’ en el 59 y Varry Brava ‘Raffaella‘ en el 96. Por su parte, ‘Terra’ de Tanxugueiras sube al top 7, dando a las gallegas el primer top 10 de su carrera, y además tanto Rayden como Tanxugueiras colocan su reciente colaboración ‘Averno’ en el 81.
El resto de entradas en lista son ajenas a Benidorm Fest, aunque la mayoría de sus autores no son para nada ajenos a la lista de singles española: ‘Cínico’ de KG970 y Kilvertz entra en el 47, ‘Mi luz’ de RVFV y Rels B en el 65 y ‘Ojos rojos’ de Nicky Jam en el 77.
Belén Aguilera es el nuevo número 1 de álbumes en España con su segundo trabajo ‘SUPERPOP’. La artista de Barcelona se dio a conocer en ‘La Voz’ y después se presentó al casting de Operación Triunfo 2017 sin éxito. En 2020 publicó su álbum debut ‘Como ves, no siempre he sido mía…’ y desde el estreno de su exitoso single ‘LA TIRITA’ con Lola Indigo, la cantante, compositora y pianista ha ido allanando el terreno para el lanzamiento de un segundo álbum que viene a consolidar su lugar en la industria.
En el segundo puesto de la lista de álbumes entra ‘DHARMA’ de Sebastián Yatra y en el tercero Carolina Durante colocan su segundo trabajo, el reciente DISCO RECOMENDADO ‘Cuatro chavales’, que empeora solo un poco el dato de su debut, que fue top 2 en 2019. Eso sí, ‘Cuatro chavales’ es número 1 en la tabla de vinilos por delante de Belén Aguilera.
Otra noticia que deja hoy la lista de álbumes es la entrada de Tanxugueiras. Las gallegas no solo logran su primer top 10 en España con ‘Terra’ y además su segunda entrada en lista con ‘Averno’ con Rayden en el 81, sino que también consiguen colocar su álbum de 2019 ‘Contrapunto’ en el número 52 de la lista de álbumes tras su mediático paso por Benidorm Fest.
Entre las entradas más significativas se halla la de RVFV con su disco ‘NASTU’, que debuta en el número 17; y ‘The Zealot Gene’ de Jethro Tull, que lo hace en el 20, y entre las más interesantes hay que destacar la de Eels, que coloca ‘Extreme Witchcraft‘ en el número 77 de la lista general y en el 17 de la de vinilos.
En cuanto al resto de entradas, llega al número 78 el álbum de versiones de Rolling Stones grabado por Lucinda Williams, el cantautor Raule coloca su disco ‘Limbo’ en el 87 y el disco homónimo de Rocío Jurado aparece en el 88 tras su reedición en vinilo, que de hecho llega al top 10 de ventas en este formato.
Solo por saber quiénes son “los más guapos de Madrid”, como se hacen llamar, merece la pena conocer a Chill Chicos. El grupo dejó de ser desconocido para muchos cuando publicó su primer álbum de estudio ‘Le Chill’ hace un año, donde colaboró con artistas como Natalia Lacunza, trashi o rusowsky entre muchos otros, pero desde entonces había permanecido en silencio hasta ahora.
Hace un par de semanas volvía con los dos primeros sencillos de su nueva aventura, ‘SPEAKING CHICOS’ y ‘NO CHILL’, y la propuesta es una clara evolución en su música que confirma que Chill Chicos es un grupo al que no se le puede quitar el ojo de encima. Por tanto, qué mejor momento para revisitar lo que los más guapos han hecho hasta ahora y reivindicar su papel en la escena nacional actual.
Javi, Pascual y Salva se conocieron en el colegio mayor Chaminade en Madrid, donde vivieron varios años y nació su sonido. A ninguno de los tres le atraía demasiado la música comercial del momento, y decidieron crear la suya propia, para ellos mismos, de manera tranquila, sin presiones, chill. Sin embargo, y por suerte para todos, la música que creaban no se la acabaron guardando para ellos mismos y publicaron 3 EPs con influencia lo-fi de manera casera y fresca.
En el Chaminade, tuve la suerte de coincidir con ellos varios años a mi paso por este colegio mayor, y recuerdo que hay canciones de estos EPs como ‘Rojo Marte’ o ‘TNMA’ que coreábamos todos al unísono en los conciertos que organizaban de manera íntima para los colegiales. Antes de despedirse de la habitación que los vio nacer, les dio tiempo a lanzar el sencillo ‘De Chill’ junto a Slim Samurai, un tema en el que es evidente el progreso del grupo gracias a la experiencia que ya poseía. La pegadiza melodía y la producción alertaban sobre el primer LP que iba a ver la luz en un año tan complicado para la música, y más si es el primer álbum de la banda: 2020.
‘Le Chill’ supuso un salto en todos los aspectos para el grupo. Su universo se convirtió en un mundo rosa pastel, y el sonido se amplió del lo-fi al pop, al techno, o a guitarras más rockeras. Es un disco hecho con amigos y gente que admiran, y se nota lo bien que se lo pasaron dándole forma. El tema más rockero es ‘Besos’ junto a shego, una declaración de amor mutua que no puede dejar mejor sabor de boca por lo sincera e inocente que es. ‘Sexo’ junto a Megansito el Guapo es de los temas que más recuerdan a lo que hacían previamente pero no decepciona, y en ‘dime si me quieres o no’ fusionan ese estilo con el techno gracias a la ayuda de rusowsky. Además, las canciones que gozan con más streamings del álbum son temas pop que no tienen nada que envidiar al resto como ‘Diamantes’ con ARON o ‘si volvemos a querernos’ junto a Natalia Lacunza, cuya melodía contiene unos coros que emborrachan a cualquiera.
Finalmente, y tras un largo año de silencio, llegamos al 2022 con dos nuevos sencillos bajo el nombre ‘speaking chicos / no chill’, acompañados de sendos videoclips grabados en el WiZink Center de Madrid. Parece que ahora a Chill Chicos sí que le gusta la música que se está haciendo en España actualmente, porque abraza sonidos que suenan a Sen Senra o a las producciones de Alizzz, e incorporan más armonías que antes y una producción más elaborada. Hoy es nuestra «Canción del Día» ‘NO CHILL’, una canción más guitarrera -entre Joy Division y The xx- de letra romántica, que invita a despreocuparnos de las cosas que nos estresan.
Este martes se han anunciado las nominaciones a los Oscar, que se entregan el próximo 27 de marzo. Por la categoría de Mejor película compiten ‘Belfast‘, ‘CODA’, ‘No mires arriba‘, ‘Drive My Car‘, ‘Dune‘, ‘El método Williams’, ‘Licorice Pizza’, ‘El callejón de las almas perdidas‘, ‘El poder del perro’ y ‘West Side Story‘. En concreto, parten como favoritas ‘El poder del perro’ con 12 nominaciones, ‘Dune’ con 10 y ‘Belfast’ con 7.
Javier Bardem y Penélope Cruz están nominados en las categorías interpretativas principales, pero efectivamente ninguna de las películas por las que han recibido nominaciones aspira a la categoría principal, ni ‘Madres paralelas‘ ni ‘Ser los Ricardos’.
Por otro lado, sorprendentemente Lady Gaga no ha obtenido nominaciones por su papel en ‘La casa Gucci‘ pese a haber gustado tanto en los Globos de Oro como en los BAFTA, y esta cinta tampoco es de las más aclamadas en las nominaciones: aspira a Mejor maquillaje y peluquería.
En los apartados musicales obtienen nominaciones Billie Eilish y Beyoncé por sus canciones para ‘Sin tiempo para morir‘ y ‘El método Williams’, respectivamente, y el español Alberto Iglesias recibe su cuarta nominación a los Oscar por la banda sonora de ‘Madres paralelas’. En esta categoría compite también Jonny Greenwood de Radiohead por la música de ‘El poder del perro’.
‘El buen patrón’ se ha quedado sin nominación en Mejor Película de Habla No Inglesa, donde han resultado nominadas ‘Drive My Car’, ‘Flee’, ‘Fue la mano de Dios’, ‘A Yak in the Classroom’ y ‘La peor persona del mundo’.
Mejor película
Belfast
CODA
No mires arriba
Drive My Car
Dune
El método Williams
Licorice Pizza
El callejón de las almas perdidas
El poder del perro
West Side Story
Mejor dirección
Kenneth Branagh – Belfast
Ryûsuke Hamaguchi – Drive My Car
Paul Thomas Anderson – Licorice Pizza
Jane Campion – El Poder del Perro
Steven Spielberg – West Side Story
Mejor actor protagonista
Javier Bardem – Being the Ricardos
Benedict Cumberbatch – El poder del perro
Andrew Garfield – Tick Tick Boom
Will Smith – El método Williams
Denzel Washington – Macbeth
Mejor actriz protagonista
Jessica Chastain – Los Ojos De Tammy Faye
Penélope Cruz – Madres Paralelas
Nicole Kidman – Ser Los Ricardo
Olivia Colman – La Hija Oscura
Kristen Stewart – Spencer
Mejor actriz de reparto
Ariana DeBose (West Side Story)
Judi Dench (Belfast)
Kirsten Dunst (El poder del perro)
Jessie Buckley (The Lost Daughter)
Aunjanue Ellis – (El Método Williams)
Mejor actor de reparto
Kodi Smit-McPhee (El poder del perro)
Troy Kotsur (CODA)
Ciarán Hinds (Belfast)
Jesse Plemons (El poder del perro)
J.K. Simmons (Being the Ricardos)
Mejor guion original
Belfast
No mires arriba
El método Williams
Licorice Pizza
La peor persona del mundo
Mejor guion adaptado
Jane Campion (El poder del perro)
Jon Spaihts, Denis Villeneuve, Eric Roth (Dune)
Sian Heder (CODA)
Maggie Gyllenhaal (La hija perdida)
Ryûsuke Hamaguchi, Takamasa Oe (Drive My Car)
Mejor película de animación
Encanto
Flee
Los Mitcher
Contra las máquinas
Rayay
El Último Dragón
Luca
Mejor corto animado
El limpiaparabrisas
Affais Of TheArt
Bestia
Boxballet
Robin Robin
Mejor corto
The Dress
Alakachuu
The Long Goodbye
On My Mind
Please Hold
Mejor guion adaptado
Coda
Drive My Car
Dune
La Hija Oscura
El Poder del Perro
Mejor sonido
Belfast
Dune
Sin tiempo para morir
El poder del perro
West Side Story
Mejor banda sonora original
No mires arriba
Dune
Encanto
Madres paralelas
El poder del perro
Mejor canción original
Be Alive – El método Williams
Dos Oruguitas – Encanto
No Time To Die – Sin tiempo para morir
Down to Joy – Belfast
Somehow You Do – 4 días
Mejor edición
No mires arriba
Dune
El método Williams
El poder del perro
Tick, Tick… Boom!
Mejor diseño de vestuario
Cruella
Cyrano
Dune
El callejón de las almas perdidas
West Side Story
Mejor maquillaje y peluquería
El Rey de Zamunda
Cruella
Dune
Los Ojos de Tammy Faye
La Casa Gucci
Mejor película de habla no inglesa
Drive My Car
Flee
Fue la mano de Dios
Lunana: A Yak in the Classroom
La peor persona del mundo
Ana Torroja ya es oficialmente Marquesa de Torroja. La cantante solicitó el título, que en 1961 concedió Francisco Franco a su abuelo a título póstumo, por su trayectoria en el campo de la ingeniería civil; el pasado mes de diciembre, y la ex integrante de Mecano tenía derecho directo a dicho título tras el fallecimiento de su padre el año pasado, pues es la mayor de seis hermanos. Finalmente el título le ha sido concedido por el Ministerio de Justicia como informa el Boletín Oficial del Estado publicado hoy martes.
El texto, en toda la ampulosidad que cabe esperar, expone que «de conformidad con lo previsto en el Real Decreto de 27 de mayo de 1912, este Ministerio, en nombre de S.M. el Rey, ha tenido a bien disponer que, previo pago del impuesto correspondiente, se expida, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión como Marquesa de Torroja, a favor de doña Ana Torroja Fungairiño, por fallecimiento de su padre, don José Antonio Torroja Cavanillas».
Torroja ha tenido que abonar unos 3.000 euros por heredar el título, que no le otorga ningún beneficio fiscal, y aunque se desconocen los motivos personales por los que ha decidido obtenerlo, su decisión no ha pasado desapercibida desde un punto de vista moral.
En concreto, la Asociación de Recuperación de Memoria Histórica ha condenado la decisión de Torroja y la ha calificado de «insulto» a las víctimas de la dictadura, y ha cuestionado también el papel de la ministra, Pilar Llop. «Ana Torroja es marquesa por la gracia del dictador Francisco Franco y la firma de la Ministra de justicia», ha expresado la Asociación en un mensaje de Twitter. «Es un insulto a las víctimas de la dictadura y un menosprecio democrático que el Gobierno de 2022 herede la mirada de un dictador y ratifique sus decisiones».
Ana Torroja es marquesa por la gracia del dictador Francisco Franco y la firma de la ministra de justicia @justiciagob
Es un insulto a las víctimas de la dictadura y un menosprecio democrático que el Gobierno de 2022 herede la mirada de un dictador y ratifique sus decisiones. pic.twitter.com/u5KmiAKIRV
«Me sacaron las plumas a tiras / he vencido a la muerte sin fe / soy un mirlo mudando el plumaje / renacido de blanco satén». Uno de los estribillos más poderosos que probablemente se escucharán en todo 2022 pertenece a ‘Mirlo blanco’, la canción que titula el nuevo álbum de Vega. La cantautora cordobesa celebra 20 años en la industria de la música con el lanzamiento de su quinto álbum de estudio publicado de manera independiente, a través de su sello La Madriguera Records; un trabajo que llega varios años y una pandemia después de ‘La reina pez’ entregado a la dignidad por encima de cualquier cosa, así como a la canción pop-rock melódica que ha marcado sus últimos pasos. Vega aparece en Zoom desde el estudio, acompañada por las medallas que simbolizan sus dos nominaciones a los GRAMMY Latinos, y por el vinilo de ‘Mirlo blanco’, y habla entusiasmada, largo y tendido, sobre el proyecto y algunos de los temas que atraviesa, como salud mental o feminismo. También opina sobre Eurovisión cuando, en el momento de la entrevista, quedan pocos días para que se celebre el Benidorm Fest.
¿Qué significa para ti la intro de ‘Txoria txori’?
Cuando escuché la canción por primera vez en la tele me invadió una paz tremenda. Más tarde descubrí que la letra es un poema de Joxean Artze escrito en 1957, en euskera, y cuando leí la traducción me dio un flechazo total, porque es un poema que desde la metáfora de los pájaros habla de la libertad, de que a un pájaro lo tienes que querer como es porque si le cortas las alas deja de ser un pájaro. Esta es la idea desarrollada en ‘Mirlo blanco’, que es mi quinto disco como artista independiente, y que viene a cumplir ese anhelo de sentirme cada vez más libre y menos pendiente de esas cosas de la industria musical que no me gustan.
La presencia de la intro en el disco simboliza la mezcla de los dos mundos con los que más me siento identificada, el de la poesía y el de los cantautores. La intro viene a significar ese lado identitario que yo quiero sacar, el deseo de que el público reconozca quién soy como compositora, más allá de si le gusta mi música o no.
‘Mirlo blanco’ es épica, casi podía haber cerrado el disco, pero lo abre.
Yo no hago singles, hago discos, y cuando te planteas como artista que hace discos es importante ubicar a la gente en el contexto de qué artista está escuchando. Creo que en mis discos el género lo pongo yo, yo soy el género, por mi forma de escribir y mi forma de interpretar, y disco tras disco intento no verme ligada a hacer un género concreto. La canción que habla de todo eso en el disco es ‘Mirlo blanco’.
¿Por qué es tan importante la simbología de este pájaro?
Me gustan los animales, creo que ha quedado claro con ‘La reina pez’, ‘Wolverines’… (ríe) Un día vi posado en mi casa un mirlo blanco y no sabía qué era, pensaba que era una paloma, y descubrí que era un mirlo, que es un tipo de ave que no copia sonidos de la naturaleza sino que crea un trino propio que repite hasta que muere. La descripción del mirlo me hizo sentirme identificada en esa analogía artista-animal que suelo buscar. Pero he llegado a la conclusión que yo no soy un mirlo blanco, porque un mirlo blanco genéticamente es una rara avis y sobrevive con menos frecuencia que el mirlo negro. Más bien yo me siento un mirlo negro común, pero muchas vivencias que he tenido en estos 20 años de carrera han hecho que llegue a los 42 años con la cabeza cana y, a la vez, llena de experiencia. La letra dice algo así como que las plumas me volvieron a crecer y que me crecieron blancas. Las experiencias te hacen aprender, pero también algunas plumas me las han arrancado. En la canción vengo a decir que para sobrevivir en la industria me he tenido que hacer 100% independiente, en el sentido más puro del término que es el económico, al pasar a la autofinanciación.
«Indie» e «independiente» obviamente no son lo mismo, aunque los términos se confunden.
Los artistas «indies» veníamos de una sonoridad y la sonoridad se terminó comiendo el termino «independiente» pero son cosas distintas. Yo digo que soy independiente «sin pendientes» porque no le tengo que rendir cuentas a nadie más que a mí misma.
¿Hay algo que eches de menos de estar en una multinacional?
Echo de menos la ingenuidad del primer disco, ese creer que el mundo de la música era todo lo que veíamos a simple vista. Echo de menos esa ingenuidad que tenía a los 23 años porque me hacía sufrir menos, aunque en mis comienzos ya fui muy reivindicativa con lo que quería hacer y lo que no y eso tampoco te labra un camino fácil porque a los díscolos no se nos suelen abrir tanto las puertas. Y echo de menos no tener en cuenta todas esas cosas que están detrás del telón que no se ven y que no son para nada bonitas. Al final solo te queda el anhelo de intentar disfrutarlo a tu manera y ese fue el recorrido que hice: yo empecé en televisión, con multinacionales, y luego hice un camino al revés, de arriba a abajo, para finalmente encontrar un valle en el que puedo ser feliz y consecuente con mis principios.
En ‘Mirlo blanco’, ¿qué cambios estéticos has buscado respecto a tu disco anterior? Hay bastante guitarra eléctrica, pero también mucha guitarra acústica…
El disco ha sido grabado en directo, con músicos acompañándome, no es un trabajo «de estudio», y creo que ese matiz se nota. ‘Mirlo blanco’ es el disco donde me siento más natural de todos los que he grabado. El público me suele decir que le gustan mis discos pero que no los cambiarían nunca por un directo, y ‘Mirlo blanco’ se ha grabado con la intención de capturar la víscera y la garra de los directos. Ahí ha tenido mucha responsabilidad el productor Kike Fuentes.
‘Bipolar’ habla de salud mental, tiene un inicio muy ‘Twin Peaks’, pero luego echa el vuelo.
Es la última canción que escribí del disco, cuando ya estaba hecho y me di cuenta que me faltaba algo por decir, que había un tema que no estaba abordando, que efectivamente es el de la salud mental. Todos tenemos necesidad de estar en buena forma psíquica, no solo física, y yo misma he sufrido altibajos, que son los expresados en la composición de ‘Bipolar’. La salud mental es un estado continuo en nuestra vida, con valles, y si tenemos asimilado que cuando nos rompemos un brazo acudimos a un traumatólogo, también deberíamos asimilar que los altibajos psicológicos se producen por alteraciones químicas del cerebro, que también es necesario trabajar con ayuda de profesionales.
El principio de ‘Bipolar’ es un lamento, ese «no tú no» representa la voz del subsconsciente que te avisa de no volver a caer, aunque tú estás convencida de no poder evitarlo… pero entonces la canción cambia el chip y sale de ese lugar oscuro con fuerza. En la canción expreso mi determinación de no ahincar la rodilla ante nada porque soy una mujer luchadora que siempre intenta levantarse de cualquier situación, y cada vez con más fuerza. Es una canción compleja, tiene dos mundos dentro de uno, y creo que esta bien solucionada a nivel musical.
Reconozco que soy una artista extremadamente densa en todas mis facetas, pero yo soy súper feliz con mi densidad
Tu hija y tu sobrina son co-autoras de ‘Bipolar’. Has dicho que han añadido un componente pueril que a ti te faltaba. ¿Es algo que has asimilado en tu forma de componer?
Yo lo reconozco, soy una artista extremadamente densa en todas mis facetas. Cuando hablo, cuando escribo… En la canción quería añadir algo que me hiciese feliz, pero no se me ocurría nada, y ellas me dijeron tal cual que les hacía feliz «la primavera, un verano en la playa, prender flores en el pelo»… Son frases que yo jamás hubiera escrito, porque la letra se me habría quedado demasiado sencilla y pueril, pero ellas aportaron esa simpleza de lo que les hace felices, y yo cogí sus momentos de felicidad porque los suyos son los míos, porque son ellas quienes me hacen feliz a mí.
¿Pero has conseguido descargar algo de esa densidad? ¿Esa densidad te pesa?
Para nada, yo soy súper feliz con mi densidad (ríe), no serlo creo que me traería incluso más problemas al no poder ahondar en las canciones como yo deseo. El pilar sobre el que asiento mi carrera son las letras, que para mí tienen que estar muy bien escritas, y eso está ligado a tener una densidad en cada frase de mucha información concentrada. Y, a la vez, a mí la densidad musical me flipa, soy doña canciones épicas. Pero es verdad que, a raíz de que las niñas participan en la canción, me doy cuenta de que esa información no tiene que traer una carga seria.
Las canciones de este disco tienen mucho poderío, tienen ese sonido de la canción española de los 60, de Nino Bravo, un poco de canción protesta, de defender la dignidad ante todo.
Yo misma me doy cuenta que como autora hago esas cosas y tengo mis referentes en la música que mencionas, en compositores como Manuel Alejandro, quien ha sido un punto de mira durante toda mi carrera; en autores como Aute, Silvio Rodríguez… He crecido con la música de los cantautores. El tipo de canciones que escribo pueden sonar obsoletas a día de hoy, porque tienen ese aspecto como de otra época que mencionas, pero creo que este tipo de canciones nunca pasan de moda, y que son atemporales porque me representan y me van a seguir representando dentro de 20 años.
Elvis Costello siempre me dice que soy una artista de verdad
Elvis Costello ha dicho que escribiría una canción contigo o para ti ahora mismo se pudiera. ¿Qué opinas?
Casi todas las colaboraciones que he hecho en mi carrera las he hecho ya de forma independiente, lo cual para mí es un logro. A Elvis Costello llegué gracias a Sebastián Krys, que me lo presentó en la presentación de uno de los libros de Elvis. Estaba muerta de vergüenza… Sebastián le contó que yo estaba trabajando en un disco de versiones de la canción italiana, y Elvis se ofreció a cantar conmigo una de las canciones. De ahí nace una amistad muy bonita, y él mismo me llamó para cantar dos canciones en su disco ‘Spanish Model’.
Me mandó bastante gente vuestro artículo, porque yo soy madre y estoy a mil cosas, en ese momento estaba cocinando y cuando leí el titular me puse a llorar. Que Elvis haya dicho algo así me deja loca, me quedo sin palabras. Yo no necesito más que un artista al que tengo de referente reconozca y alabe mi trabajo.
¿A Elvis qué le parece tu música?
Él siempre me dice que soy una artista de verdad, y cuando alguien te dice eso, que tienes una identidad propia tan grande que te hace singular, te lo está diciendo todo.
‘¡LADRA!’ tiene un punto latino, pero también teatral, la cantas con Francisca y Marisoul. ¿Qué significado tiene que sea un trío?
Es una canción tremendamente feminista. Cantarla con dos mujeres no responde a buscar una canción coral, sino a contar con la sonoridad de dos mujeres que también son independientes, como es el caso de Francisca y su Ruidosa Fest y el de Marisoul porque su historia es una historia de superación, porque ella es mexicana y ha conseguido arraigar su música en un país anglo. En ‘¡LADRA!’ venimos a decir que estamos cansadas de escuchar que cuando un hombre está seguro de sí mismo se dice que es un líder pero cuando una mujer lo hace se dice que está histérica, que se le ha ido la pinza o que le ha venido la regla. En ‘¡LADRA!’ defendemos que tenemos voz y boca y, ojo, sin negar que también hay muchos hombres que nos ayudan a ser quienes somos. En la canción me he rodeado de compañeras de otras culturas para darle un sentido de triángulo cultural. En cuanto a la parte estética, en la música siempre se hacen dúos y me dije «venga, ¡vamos a hacer un trio de tías!»
‘Patria’ tiene un punto flamenco, un poco Derby Motoreta, incluso cantas con acento andaluz. ¿Qué mensaje quieres transmitir?
‘Patria’ no es ajena para mí y, con todos mis respetos, va mucho más de Derby Motoreta, porque yo he crecido con la música de Triana, de Medina Azahara, el rock andaluz ha sido una constante en mi vida y canciones como ‘Patria’ ya las escribía cuando era pequeña. En ‘Patria’ pretendo comunicar que es momento de recuperar la honra, el orgullo andaluz. Es una canción que me canto a mí misma. Andalucía tiene un tópico tremendamente peyorativo, según el cual los andaluces no damos un palo al agua, y yo conozco muchísimos andaluces que se parten el lomo dentro y fuera de Andalucía. Es un registro en el que no me conoce nadie, y que me daba un poco de miedo de tocar, pero yo empecé tocando la guitarra flamenca, así que en realidad es una vuelta a los orígenes.
La palabra «patria» suena un poco añeja para mí generación, como un poco anacrónica. ¿Tú la ves así?
¿Tu generación no es la mía? (mira con sonrisa cómplice)
Bueno, nos llevamos más de 10 años.
No son suficientes años, yo la palabra la entiendo como tú. Un disco que empieza con un himno en euskera, y que acaba con una canción que se llama ‘Patria’, y que pasa por todo lo que pasa el disco, por narices se tiene que entender que está comunicando que la patria es el hogar, y el hogar es donde tú tengas tus raíces, tu familia, tus recuerdos bonitos, aquel lugar que, para Serrat, por ejemplo, es el ‘Mediterráneo’. Un disco que tiene este viaje emocional lo que comunica es que siente amor y respeto por la diversidad cultural que hay en este país a nivel cultural, gastronómico, de costumbres… Soy una persona que disfruta de esa diversidad: he vivido en Galicia, en Barcelona, en Madrid, en Segovia, en Córdoba… He vivido en tantos sitios que tengo claro que la patria es un sentimiento, no un estado.
Eurovisión ha sufrido una debacle después de la cual últimamente a lo sumo sale una canción buena
En 2017 declaraste que solo participarías en Eurovisión si RTVE se toma el festival realmente en serio. ¿Estás siguiendo el Benidorm Fest? ¿Te ves ahora participando?
Si se lo toman en serio España y Eurovisión, los dos. Estoy un poco desconectada, siempre fui muy fan de Eurovisón, el festival ha dado grandísimas canciones a la historia de la música, pero ha habido una debacle después de la cual últimamente a lo sumo sale una canción buena. Yo soy defensora de las canciones ante todo y quien represente a España espero que vaya con una gran canción y la defienda. Pero tengo poca fe en el concurso.
¿No es una visión un poco nostálgica de Eurovisión? Al final siempre son 2 o 3 canciones las que terminan trascendiendo, ¿no?
El disco de ‘Non ho l’età’ surge de una cena escuchando todas las canciones ganadoras de Eurovisión. Cuando llegó la canción titular decidí hacer un disco de versiones de la canción italiana. Me flipa el festival de Sanremo. Yo de lo que estoy nostálgica es de buenas canciones. Entiendo que todo evoluciona, que se dé importancia al espectáculo, pero sigo viendo mucho humo y poca canción. Solo cuando Salvador Sobral ganó me pareció ver una pequeña luz al final del túnel.
Yo a la canción de ‘Mirlo blanco’ le veo sus posibilidades. Tú no te ves para nada…
A mí ya me pilla un poco mayor… (ríe)
Pues ahí están Azúcar Moreno 30 años después.
Si llega el momento y lo empiezo a considerar tendrá que ser con una canción mía, y la tendré que hacer como yo la quiera hacer, y tocarla en directa como la quiero tocar, y la puesta en escena tendrá que ser acorde a la canción, y que no implique tirar mil confetis. Así que quién sabe…
Tomavistas Extra volverá un mes después del Festival Tomavistas, que se celebra en mayo en el IFEMA con Rigoberta Bandini, Slowdive y Suede, entre muchos otros; para ofrecer una serie de conciertos en varias fechas entre los meses de junio y julio. Ya tienen confirmados los primeros 10 artistas que actuarán en este caso en el parque Enrique Tierno Galván, entre los que se encuentran Los Planetas, Natalia Lacunza, Delaporte, Cala Vento y El Mató a un Policía Motorizado.
De los confirmados, Los Planetas, El Último Vecino, Natalia Lacunza, El Mató a un Policía Motorizado, El Buen Hijo y Doctor Explosión ofrecerán su único concierto de la capital con sus nuevos trabajos. También será la única oportunidad de disfrutar del nuevo álbum de Ángel Stanich tras el sold out a finales del año pasado en La Riviera.
Por su parte, Delafé y las Flores Azules llevarán al Tierno Galván su gira 20 aniversario, que reunirá a sus miembros fundadores, y Delaporte viajará por los hits de sus últimos trabajos. Las primeras entradas para los conciertos ya están a la venta a precio promocional desde 24 euros + gastos en la web extra.tomavistasfestival.com. Tomavistas Extra cuenta con el apoyo de Vibra Mahou, la plataforma de música de Mahou Cinco Estrellas que celebra la música en directo.
Un relato en profundidad de la vida, la persona y las actuaciones más memorables de Michael Jackson está en proceso. Según Deadline, la distribuidora Lionsgate trabaja con el productor de ‘Bohemian Rhapsody’ Graham King y el guionista John Logan para dar vida en la gran pantalla al complicado rey del pop: un biopic que se titulará ‘Michael’.
Ya en 2019 King se aseguró los derechos de llevar a cabo una película sobre Michael, y declaró no tener ninguna intención de lavar la imagen del artista o mostrar solo su cara más limpia. Sin embargo, esta producción tiene el visto bueno de la familia Jackson y está involucrada en la realización de la misma, algo que le puede hacer al público sospechar sobre el tratamiento de la polémica que en estos últimos años rodea al cantante.
Graham King dice sentirse honrado de poder trasladar el gran legado del rey del pop al cine, y cuenta que ni él mismo se podía haber imaginado hace 38 años viendo el Victory Tour que iba a tener la suerte de ser el encargado de llevar a cabo esta producción. Lionsgate, por su parte, ha manifestado la emoción que siente de poder trabajar con King para esta aventura por su capacidad para contar historias reales, algo que se ha evidenciado en ‘Bohemian Rhapsody’ o ‘Ali’. A su vez, la familia Jackson no puede estar más satisfecha al saber que King y Logan, que ya habían trabajado juntos con anterioridad en ‘The Aviator’ de Martin Scorsese, son los responsables de revivir su historia familiar.
La deriva de la discografía de Animal Collective ha sido uno de las mayores desencantos vividos en el pop alternativo reciente. De una retahíla de obras maestras publicadas entre 2003 y 2009 que empezó en ‘Sung Tongs’ y terminó con el esperadísimo lanzamiento de ‘Merriweather Post Pavilion’, tan hypeado que pareció el «Sgt. Peppers» del indie, con ‘My Girls’ sonando hasta en la puta MTV; pasamos a una serie de discos que transmitían una evidente sequía creativa: ‘Centipede Hz’ sonaba estridente para mal y ‘Painting with Animal Collective’, para ser un disco de pop con canciones que duraban 3 minutos, no era nada divertido: parecía hecho por obligación.
Quizá Animal Collective necesitaban un descanso para recargar pilas creativas, y en los últimos tiempos sus integrantes han publicado varios álbumes por separado y los únicos discos de Animal Collective que han visto la luz han sido bandas sonoras experimentales. ‘Time Skiffs’ llega seis años después del último álbum de Animal Collective y la buena noticia es que en él, el grupo suena renovado, de nuevo con ganas de volver a perderse en la magia de la música. Por fin.
¿Hay mala noticia? Sí: ‘Time Skiffs’ es un disco nostálgico, que apela a la nostalgia que hoy provoca escuchar los mejores discos de Animal Collective, y que por tanto no busca abrir nuevos caminos de exploración para la banda, sino más bien recuperar aquellas cosas por las que ha sido siempre tan celebrada. En ‘Time Skiffs’ vuelven los desarrollos largos y espaciados, los arreglos vuelven a ser orgánicos y exuberantes y las canciones suenan especialmente centradas en las melodías a lo Beach Boys. En ‘Time Skiffs’ Animal Collective hacen de Animal Collective, y lo hacen bien.
Lo hacen bien por ejemplo en el single ‘Prester John‘, una canción armada a partir de dos composiciones separadas de Avey Tare y Panda Bear, que se funden en un dinámico oleaje de armonías sesenteras, ritmos de dub y sonidos psicodélicos, y que termina con una larga coda instrumental. La canción reflexiona sobre la caída de los mitos a partir de esta figura medieval que nunca existió, y representa la riqueza instrumental hallada en ‘Time Skiffs’, una riqueza reflejada también en esa simpática ‘Walker’ atiborrada de vibráfonos que Panda Bear dedica a uno de sus héroes musicales, Scott Walker, y en general en todo el disco.
La opulencia sonora de ‘Time Skiffs’ viene con el añadido de ser probablemente el disco mejor producido de Animal Collective, por lo que escuchar canciones destacadas como la inicial ‘Dragon Slayer’, con sus menciones a «infinitas explosiones de luz», o la siguiente ‘Car Keys’, que parece hablar sobre el cambio climático, resulta una experiencia especialmente grata. Como indica una reseña, parece música en tres dimensiones. En este sentido también son simpáticas la caótica ‘Strung with Everything’, que habla de «imaginar cuerdas que sujetan los árboles» a la luz de las estrellas, y la densa pero ufana ‘Cherokee’, que describe un viaje de Avey Tare a la naturaleza.
En un álbum preocupado por el paso del tiempo, las canciones de ‘Time Skiffs’ nos hablan precisamente de nostalgia, como ‘We Go Back’, pero sobre todo de apreciar el presente, de sonreír a extraños (‘Passer-By’) y sobre todo de vivir en el momento, y con este mismo mensaje nos deja la hermosa balada final ‘Royal and Desire’, que parece de Fleet Foxes (la voz de Deakin se parece a la de Robin Pecknold). ‘Time Skiffs’ cumple con todos los tics de lo que esperas de un disco de Animal Collective, pero después de dos discos decepcionantes en los que se percibía al grupo perdido, quizá era buen momento de mirar atrás y apreciar todo lo conseguido.
El huracán Tanxugueiras ya ha hecho historia en el Benidorm Fest: han sido las favoritas del público y del voto demoscópico, por lo que cabe esperar que más propuestas en gallego, euskera, catalán, etcétera, aparezcan en los próximos años, apegadas al folclore o no.
Entre los que han apostado abiertamente por el pop, los chicos de Bulego, que fueron autores de la «Canción del verano 2021» en Gaztea, la radio musical pública vasca. Si soléis visitar el top 30 de esta emisora veréis que parece el de JENESAISPOP o viceversa, porque lo mismo les da Adele que Nathy Peluso, Rigoberta Bandini que Olivia Rodrigo, Måneskin que Camila Cabello.
Bulego han tenido efectivamente un número 1 en esta emisora con ‘Bueltan da!!!’ y después estrenaban el que sería el segundo sencillo de un álbum que acaba de ver la luz, ‘Erdian Oraina’. Se trataba de ‘Pizten ari da’, en la que utilizaban los sonidos de los 80 para llevárselos a su terreno. Son, según la nota de prensa, «el mítico sintetizador Juno, la caja de ritmos TR-808 y guitarras armonizadas por terceras», pero pasadas por el filtro de la tecnología actual.
La letra de este tema anhela recuperar las fiestas de amigos tal y como las conocíamos antes de 2020. El nombre del tema es “se está encendiendo” porque el estribillo repite “se está encendiendo la noche”, mientras la letra anima a “subirse al banco del Dean”, que no es otra cosa que el banco del bar de su pueblo, Azkoitia, al la gente se sube (se subía) cuando está pedo. “Somos los de siempre y esta es nuestra noche” y “qué más da si el reloj da las 5” son algunas de las frases de este tema que podrían haber escrito Dorian en castellano o catalán, en relación plena con lo que vemos en el correspondiente videoclip.
Os dejamos con él, después con su número 1 en Gaztea y también con un tercer single llamado ‘Ezer ez da berdina’ con Maren, aunque ‘Pizten ari Da’ es la más eurovisiva. Un tipo de pop tan revitalizante y directo -casi todas sus canciones duran 3 minutos- que es muy fácil imaginar compitiendo en el Benidorm Fest 2022, sobre todo teniendo en cuenta la apertura de este hacia estilos como el indie (Niña Polaca) o el pop sintético (Varry Brava). Pueden ser una opción para el año que viene si realizan más temas de este género que entren en plazo.
La era ‘Music of the Spheres‘ ha sido un éxito con el que Coldplay ha logrado recuperar público tras el batacazo comercial de ‘Everyday Life’. El grupo británico lo ha conseguido copiando ‘Blinding Lights’ antes que nadie en el single de presentación (¡pioneros!), colaborando con la banda que más histeria fan provoca ahora mismo, BTS, en el que ha sido el gran hit del disco, ‘My Universe’; y entregando un álbum mucho peor que el anterior, algo que el público ha recibido con los brazos abiertos.
Otro reclamo contenido en ‘Music of the Spheres’ era la colaboración de Selena Gomez en la balada ‘Let Somebody Go’, que ha recibido su buena dosis de streamings en Spotify (supera los 63 millones) pero no es una de las 10 pistas más escuchadas de Coldplay en la plataforma a día de hoy. La canción ha recibido críticas positivas (por ejemplo de Rolling Stone) y negativas (por ejemplo en nuestros foros; un usuario la calificó de «horrorosa») y comercialmente se ha quedado lejos de repetir el éxito de ‘My Universe’, pero era el siguiente single obvio de ‘Music of the Spheres’ y, justo cuando empezabas a olvidarte de ella (si es que no lo habías hecho ya), llega su videoclip.
Como acostumbran Coldplay, el vídeo de ‘Let Somebody Go’ vuelve a ser una superproducción dirigida por Dave Meyers. En este caso los visuales surrealistas de ‘Up&Up’ pasan a un melancólico blanco y negro por el que asoman posibles referencias a Escher o a ‘Origen‘. En el clip, Chris Martin y Selena Gomez se buscan en el caos y finalmente se funden en un intenso abrazo mientras el mundo literalmente se desmorona. ¿Lo único malo del vídeo? Que merecía una canción un poquito mejor. Pasen y vean.
Los Premios MIN, que llevan más de una década premiando a artistas de la escena independiente, es decir gente como Triángulo de Amor Bizarro, Morgan o en su momento Vetusta Morla, vuelven. Tras su exitosa edición en Burgos el año pasado, en 2022 tendrán lugar en Pamplona, y han abierto ya el proceso de inscripción para artistas, sellos y managers.
JENESAISPOP, como medio colaborador de este evento un año más, recuerda que quien no se presenta no gana, y en muchas ocasiones ha sido una pena que cierto artista no presente cierto vídeo o cierto tema en la categoría correspondiente. El proceso de inscripción está abierto a través de la web, para todos aquellos artistas y sellos independientes con álbumes, EPs o singles autoeditados o publicados durante el año 2021.
La gala se celebrará abierta al público el miércoles 27 de abril en Pamplona, en concreto en el Navarra Arena, con capacidad para 3.000 personas. Habrá entradas a la venta. La Unión Fonográfica Independiente continúa con el objetivo de llevar la música independiente a todos los lugares de la península y para ello, ha hecho de los MIN «un evento itinerante que premia la diversidad musical en España». Volverá el Premio al Mejor Directo tras un año de sequía y además se ha creado una candidatura no tan vista en este tipo de eventos, el Premio a la Mejor Letra Original.
Tras la fase de inscripción para artistas, sellos y mánagers, llegará la votación del público que determinará quiénes serán los 15 semifinalistas de cada categoría. Posteriormente, el jurado profesional escogerá a los nominados. La gala del 27 de abril será la ceremonia donde finalmente se entreguen los premios.
Cuando Rauw Alejandro continúa en el número 1 de la lista de singles española con ‘Desesperados’ con Chencho Corleone, y firma otras cinco canciones más en la tabla, entre ellas ‘Todo de ti’ (12), el mayor hit de 2021 en España; y ‘Nostálgico’ con RVSSIAN y Chris Brown (16), el cantante portorriqueño presenta nueva música un lunes random de febrero.
‘Caprichoso’ es el primer adelanto de ‘Trap Cake Vol. 2’, la segunda mixtape de Rauw Alejandro, que lleva un tiempo en el horno: Alejandro llegó a tantear la posibilidad de publicarlo antes incluso que ‘Afrodisiaco‘, en abril de 2020, cuando aún quedaba un año para que lanzara ‘Todo de ti’ y su siguiente disco ‘VICE VERSA‘, y hace unas semanas el cantante confirmó que la mixtape vería la luz finalmente este mes de febrero.
El Zorro, es decir, Raúl Alejandro Ocasio Ruiz, es decir, Rauw Alejandro, produce ‘Caprichoso’ precisamente junto a Tarik Johnston, es decir, RVSSIAN, y lo que entregan ambos es una producción de trap-pop funcional, con cierta dimensión y color tipo «future bass» en la base, pero sin salirse de los márgenes esperados. La parte «pop» de ‘Caprichoso’ está presente en su potente composición melódica: esto no es trap rapeado a lo Travis Scott, sino que tira más por la escuela de The Weeknd o Post Malone.
Efectiva pero funcional, ‘Caprichoso’ es otra canción de Rauw Alejandro dedicada al sexo y al amor, a los que añade una pequeña dosis de celos no reconocidos («no soy celoso pero no la quiero compartir»). Hay una referencia a la felación recibida («cuando se la come se pasa, ella va bajando y no tengo remedio») y a una persona que le «ride» como si fuera una «bike» («siempre la quiero aquí brincando encima de mí») que puede ser o no la persona que estás pensando. Lo mejor es que la letra sirva para todo el mundo.