rusowsky continúa siendo uno de los productores más excitantes de nuestro país. El madrileño de ascendencia bielorrusa ha deslumbrado por completo deconstruyendo géneros como el flamenco, el R&B o lo urbano, en producciones absolutamente maravillosas como ‘Dolores’ y ‘mwah :3’. Hace rato que etiquetas como el bedroom pop o el lo-fi se le quedan muy pequeñas.
Y eso es algo que vuelve a pasar en el nuevo single que encontramos entre las novedades de la semana. El próximo 12 de octubre, el artista ha sido invitado a actuar en el Foro Alarcón de la Ciudad de México y, como para celebrarlo, ‘LOTO’ parece un homenaje a los sonidos folclóricos de este país, que tan de moda están a través de nombres como Peso Pluma.
El tema comienza realmente como una composición acústica que -esta vez, sí- podríamos considerar lo-fi. Después, el ritmo de otra guitarra emprende un particular viaje al corrido tumbado, en medio del cual esos «No saldría bien» ejercen de mantra para esta canción triste sobre desamor. «Por ser tan fría te noto de hielo, solo quiero flores pa’ tu pelo».
El final de la canción termina de inclinar la grabación hacia México. Y haciendo gala de su particular sentido del humor y su carácter campechano, muy visible en sus conciertos, rusowsky ha posado en redes con tremendo sombrero, aunque lo que es la portada del single en sí, está más en sintonía con el carácter vanguardista y refinado de lo que escuchamos.
Renovamos nuestra playlist con las mejores canciones del mes, con las canciones que hemos ido recomendando a lo largo del mes de agosto. Es el momento de recordar los que han sido los «discos de la semana» y que encontraréis en nuestro resumen con lo mejor de 2023. Hablo de noname, Slowdive, Victoria Monét, JUNGLE o Genesis Owusu. No pueden prometer más los avances de álbumes que aún no han salido, como Sofia Kourtesis, Jamila Woods, Oneohtrix Point Never, Kylie Minogue o Doja Cat.
Continuamos viendo en NewJeans una revelación del k-pop, y también debuta con un EP la influencer Addison Rae. Sextile, Zaho de Sagazan o Mushkaa están entre los artistas que no debemos perder de vista.
Sofia Kourtesis / Si te portas bonito
Jamila Woods / Boomerang
Slowdive / alife
Noname / black mirror
Doja Cat / Paint the Town Red
Victoria Monét / On My Mama
Oneohtrix Point Never / A Barely Lit Path
Peggy Gou / (It Foes Like) Nanana
Kylie Minogue / Tension
Carly Rae Jepsen / Psychedelic Switch
Birdy / Paradise Calling
The Killers / Your Side of Town
Hot Chip, yunè pinku / Fire of Mercy
Addison Rae, Charli XCX / 2 die 4
Selena Gomez / Single Soon
Olivia Rodrigo / bad idea right?
Genesis Owusu / Stay Blessed
Sigrid / The Hype
Kali Uchis, El Alfa, JT / Muñekita
Jungle / Back on 74
Travis Scott, Teezo Touchdown / MODERN JAM
Sextile / Crassy Mel
Zaho de Sagazan / Tristesse
Mae Stephens, Meghan Trainor / Mr Right
Del Water Gap / All We Ever Do Is Talk
Aleesha / Chulita
The Japanese House / Sad to Breathe
Jess Williamson / Hunter
Tinashe / Needs
SZA / Snooze
Charli XCX / Speed Drive
NewJeans / Super Shy
Young Miko / wiggy
Mushkaa, Julieta, roots / No m’estima +
Doja Cat / Demons
Sofia Kourtesis / Vajkoczy
SanSan Festival volverá fiel a su cita anual en Semana Santa. La que va a ser la 10ª edición se celebrará, como siempre, en Benicàssim, los días 28, 29 y 30 de marzo de 2024. JENESAISPOP volverá a ser medio oficial del evento. Los abonos salen a la venta esta misma semana, el jueves 7 de septiembre a partir de mediodía.
Hoy se da a conocer una gran parte del cartel, con alguna sorpresa aguardando, como podéis observar. En letras grandes figuran Amaral, más que nunca tras su triunfo absoluto en Sonorama, y Arde Bogotá, que rondan el top 10 de ventas de Discos en España, aun varios meses después de la edición de su último disco. Tras un artista por desvelar, destaca también la presencia de los internacionales Two Door Cinema Club, Vetusta Morla y Viva Suecia.
Entre los nombres destacados, también hay que hablar de Judeline, La Casa Azul, Ginebras, Iván Ferreiro, La La Love You, Natalia Lacunza, Sexy Zebras, Shinova, Travis Birds… Y entre los artistas más pequeños que nadie se debería perder, La Élite, La Paloma, Morreo o Colectivo Panamera, entre muchos otros.
Además, la carpa SanSan Club se dedicará a los más «disfrutones», contando con las pinchadas de Inés Hernand, que repite tras el tremendo éxito de la pasada edición, Mujeres Bellas y Fuertes, Inmir, Miss Deep’in, Bita, Fonki Cheff & el Pab7o y La Rubia Pincha.
Mora es número 1 de álbumes en España y sitúa las 15 canciones de ‘Estrella’ en la lista de singles. A destacar la entrada de ‘Reina’ junto a Saiko en el puesto 7. Pero todo eso ya os lo hemos contado en nuestro repaso a la lista semanal de Discos.
En otras novedades destacadas de la semana, hay otra entrada en el top 10. Se trata de ‘miamor’, la colaboración de Aitana con Rels B, que es capaz de llegar al número 9. Aitana tiene también ‘Las Babys’ en el puesto 30 certificada como platino en su 13ª semana; y ‘Los Ángeles’ en el nº58, certificada como doble platino en su 23ª semana. Su colaboración con Sangiovanni ‘Mariposas’ baja al número 82, certificada 5 veces platino.
‘Ferxxo 151’ de Feid y Icon llega al número 19, mientras ‘Bajo el sol’ de Myke Towers aparece por el puesto 72. ‘Gatita Gangster’ de Karol G y Dei V es puesto 86, y ‘Luces de ciudad’ de Nil Moliner, Álvaro de Luna y Dani Fernández, top 93.
La entrada anglo de la semana la protagoniza Miley Cyrus. El nuevo single de la cantante, ‘Used to Be Young’, inspirado en su 30º cumpleaños, entra en el puesto 81, una posición muy modesta dado el hype que ha rodeado este lanzamiento. Eso sí, la buena noticia es que ‘Flowers’ sí ha calado en España. Y es una de las pocas canciones en inglés que lo está consiguiendo. Además de ser número 2 en su momento, sigue en el puesto 67 en su 33ª semana, y es 4 veces platino.
Si hablamos del impacto internacional de ‘Used to Be Young’, el tema ha sido número 12 en Reino Unido, número 13 en Australia, número 53 en Alemania y número 101 en Francia. De momento no parecemos estar ante uno de sus mayores hits internacionales.
Están los espíritus libres, están los artistas que desarrollan carreras ajenos a la demanda inquisidora del público, y luego está lo de Björk. Feliz de seguir su propio camino, obedeciendo únicamente su instinto, sus emociones y sus preocupaciones sociales -en especial por el medio ambiente-, la cantante islandesa acaba de visitar Madrid por primera vez en 16 años. En teoría, lo hacía presentando un disco llamado ‘Fossora’ inspirado en el ecofeminismo, en la tradición de su país, y en la muerte de su madre, a su vez activista. Pero las cosas nunca son tan sencillas en el universo de Guðmundsdóttir.
En verdad, la gira ‘Cornucopia’ que desarrolla estos días es anterior a ‘Fossora’, comenzó en 2019 como residencia en Manhattan dado su carácter teatral, y bajo la supervisión de la directora de cine Lucrecia Martel. El disco asociado a ella es en realidad ‘Utopia’ (2017), sin duda el más complicado de toda su carrera, lo que no le impide recuperarlo casi en su integridad total, en un recinto grande como el WiZink Center, frente a una multitud de 8.500 personas. Con la deferencia de poner sillas a todas ellas, eso sí.
Varios mensajes marcan el camino de este show, el único que recuerdo haber visto en la capital comenzar a las 20.00 en punto de la tarde, en horario europeo. Una voz en off recuerda poco antes que a Björk le «distrae» el uso de teléfonos móviles durante el concierto. Fotos se colgarán en su página web, al término del show, nos consuelan. La advertencia surte más efecto del que parece: digamos que reduce en un 90% las grabaciones desde el foso. Si pensabas hacer 10 fotos o vídeos de los muchos momentos mágicos del set, terminas haciendo 1 y a hurtadillas. Con vergüenza. Otro mensaje proyectado en inglés ya a mitad del show nos habla de la importancia de actuar a tiempo por un mundo más verde, de la necesidad de unir ciencia y tecnología y del protagonismo que tendrán las mujeres en el camino hacia el bienestar del mundo. Y finalmente, por si no había quedado claro, se proyecta un vídeo de Greta Thunberg en el que la joven nos habla de la lucha a su edad, del futuro que puede que no conozcamos, de no dejar para mañana las actuaciones contra el cambio climático, de reconocer que estamos en una grave crisis.
Estos mensajes sirven para enmarcar y dar contexto a un viaje a un mundo que podríamos considerar de fantasía, pero que en realidad está inspirado en la naturaleza. Era ‘Utopia’ un disco en el que «los pájaros suenan como sintetizadores, los sintetizadores como flautas, y las flautas como pájaros», lo que explica muchos de los sonidos que preceden y acompañan al show. Una tarima grande se eleva sobre el escenario principal, y una segunda un poco más hacia delante se sitúa más cerca del público. Sobre la primera suele danzar el sexteto de flautas Viibra, a veces más un cuerpo de bailarines en su coreografía cuidada al ritmo de la música. La segunda suele ser el pequeño truco escénico para que Björk conecte algo con la audiencia, de vez en cuando. Aunque en general, ella parece más cómoda oculta en su vestuario de detalles en rojo, y detrás de una cortina de flecos que consiente proyecciones, y que no para de abrirse y cerrarse repetidas veces a lo largo de todo el show.
Quizá demasiadas. Björk pone por delante de sí misma el obtuso mensaje de las proyecciones de Tobias Gremmler, una colorida amalgama que alude al mundo natural y biológico, y que sólo los científicos podrían determinar si lo hace de manera abstracta o en verdad realista. En ‘Blissing Me’, una especie de acuario aparece en el escenario para servir de instrumento.
Santiago Felipe
El percusionista Manu Delago, al arpa Katie Buckley, y Bergur Þórisson en la parafernalia electrónica sirven de base para un show sin grandes coros -al menos en Madrid- del que es muy difícil adivinar cuán orgánico realmente es. En ocasiones suenan instrumentos de cuerda y alguno de viento que no verás en ningún lugar sobre las tablas, y ya puestos en el camino de la duda, el sonido es demasiado alto y perfecto como para estar siendo ecualizado en directo por alguien. Pero si hay exceso de lata, está muy bien disimulado. Y eso es gracias a la atención que es capaz de acaparar Björk.
Tras haberse dejado la piel en proyectos tan experimentales como ‘Vespertine‘, ‘Medúlla’, ‘Volta’, ‘Biophilia‘ o ‘Vulnicura‘, unos más acertados que otros, pero todos justificados en su desafío a los cánones del momento, la voz de Björk continúa siendo la que nos derritió vivos en ‘Debut’, ‘Post’ y ‘Homogenic’. Anoche, en Madrid, estuvo especialmente escalofriante, atreviéndose incluso a sonar a capella en ‘Show Me Forgiveness’, rebotando hasta en el último rincón del WiZink Center. Pocas veces he oído una voz tan bonita, tan emocionante y tan bien proyectada en este recinto. A riesgo de que me falle la memoria y alguien ose pronunciar algún nombre, voy a decir que ninguna.
Lo que nos lleva a la frustración de lo que podría hacer con ella en más momentos a lo largo de estos 90 minutos de show. Puestos a ignorar sus primeros discos, qué menos que haber interpretado ‘stonemilker’ o ‘Black Lake’, las dos canciones que cortaban el hipo de ‘Vulnicura’. Por supuesto, este desgarro por desamor y despecho, no encajaba en el show conceptual. Prefiere ‘Notget’. Puestos a incluir unas pocas canciones del reciente ‘Fossora’ en el repertorio, qué menos que recrearse en los beats de techno gabber de temas como ‘Atopos‘ y ‘Fossora’. No: aparecen un poco a correprisa, si bien con taconeo salao de Björk sobre la tarima más cercana. ‘Pagan Poetry’ corta el hipo y pone todos los pelos de punta reproducida tal y como sonaba en ‘Vespertine’ (¡por fin!). Y cuando estabas a punto de llorar en el cénit de la canción, la corta para pasar a otra cosa. Por ejemplo, a algo llamado ‘Losss’.
El troleo se completa con un final abrupto, unos minutos antes de tiempo, con Björk además tropezando o dejando caer accidentalmente un micro que genera un pequeño estruendo. De sus canciones más populares ha sonado únicamente una apabullante ‘Isobel’ y una deconstrucción de ‘Venus as a Boy’, irreconocible en su reducción a flauta. No había más canciones en sus «greatest hits» aptas para el show conceptual de Björk. Así que disfruto como un enano escuchando opiniones a la salida del recinto. Pregunto a todo aquel que puedo. Mi opinión favorita es la del que no entiende nada de lo que ha visto pero afirma ser consciente de haber presenciado algo único y hermoso. Algo trabajado hasta la extenuación escénica y al mismo tiempo libre. De hecho, el repertorio de Lisboa unos días antes no había sido el mismo. Matthew Arnold definió en el siglo XIX la «alta cultura» como «el empeño desinteresado por la perfección del hombre». ¡Empeño! ¡Desinteresado! ¡Perfección! Cambie «hombre» por «mujer» y encontrará la fotografía de la carrera de Björk durante este siglo.
Con tan sólo 56 años, el que fuera cantante de Smash Mouth, ha fallecido en su casa de Idaho. En los últimos tiempos Steve Harwell había sufrido diversos problemas de salud, algunos relacionados con su alcoholismo. En 2013 le diagnosticaron problemas de corazón y neurológicos y en cierta ocasión llegó a desfallecer durante un directo. En 2021 se retiró de las actuaciones.
Su representante había dicho estos días que el artista «estaba en cuidados paliativos por insuficiencia hepática crónica en etapa final».
Smash Mouth tuvieron un enorme éxito comercial en los años 90, destacando el hit en que se convirtió ‘All Star’, perteneciente a su disco de 1999, ‘Astro Lounge’. El tema se acerca a los 1.000 millones de streamings en Spotify tras haber arrasado en su momento. Aquel segundo álbum fue triple platino en Estados Unidos y platino en Reino Unido, empapando también las emisoras españolas de aquel año. El grupo continuó publicando álbumes hasta 2012, cuando salía ‘Magic’.
Mora llega al número 1 de la lista de discos española con ‘Estrella’, desplazando el último de Karol G hasta el puesto 3.
Pero quizá es aún más noticia el modo en que el artista portorriqueño ha copado la lista de singles. El álbum tiene 15 canciones y las 15 han entrado en el top 100, destacando el dúo con Saiko. Como curiosidad, el penúltimo tema del disco ha entrado justo en el puesto 100. Así ha quedado la cosa respecto a los 15 temas que incluye ‘Estrella’.
7.-Reina (con Saiko)
22.-Dónde se aprende a querer?
32.-Pasajero
40.-Media Luna
46.-Fantasías
47.-Pólvora (con Yandel)
54.-El Chacal
56.-Laguna (con Arcángel)
64.-Lokita
71.-Pide (con Rainao)
75.-Diamonds (con Del V)
77.-Córcega
83.-Un deseo (con Rainao)
97.-Ayer y hoy
100.-Marea
Pasando a comentar otras entradas, Maluma llega al puesto 7 con ‘Don Juan’, mientras DELLAFUENTE consigue situar en el puesto 25 ‘Incursión’, su disco de remezclas también firmado como SALOMON SESSIONS.
Sôber llegan al puesto 15 con la edición 20 aniversario de ‘Paradysso’, que además es número 1 de la lista de vinilos. Alice Cooper llega al puesto 43 con ‘Road’. El vigésimo álbum del artista ha sido top 8 en Reino Unido y número 2 en Alemania.
Burning Man, un festival que se celebra en California desde los años 80, ha sido sacudido este fin de semana por fuertes tormentas, como ha pasado también en nuestro país. Un hombre ha muerto y una parte importante de los 70.000 asistentes ha quedado atrapada en el recinto, que se construye en mitad del desierto de Black Rock en Nevada.
Como informan agencias y recogen medios como El País, la policía ha anunciado la apertura de una investigación por la muerte de este hombre, sin dar más detalles de su causa.
Las autoridades locales solicitaban a los asistentes permanecer en el lugar del evento hasta que el terreno se volviera lo suficientemente sólido y seguro para permitir desplazamientos. Aunque el festival terminaba hoy lunes aprovechando que es festivo en Estados Unidos, los asistentes podrían quedarse hasta el martes o miércoles en caso de que vuelva a llover. Algunos de ellos han logrado volver a sus casas tras caminar durante 8 kilómetros hasta la única carretera que ha quedado practicable. Eso es lo que ha hecho Diplo, que pinchaba allí, como ha contado él mismo en las redes sociales.
just walked 5 miles in the mud out of burning man with chris rock and a fan picked us up pic.twitter.com/0uxSXLHgY6
Celebs and other “important” people manage to break through the official cordon surrounding Burning Man while the laptop class cadre of marketing specialists, graphic designers and editors that serves them is left behind in the mud. A nice microcosm of US disaster management. pic.twitter.com/KptOnafNr6
Lo nuevo de Will Oldham retoma las cosas donde las dejó en 2020 con ‘I Made a Place’ si miramos estrictamente a su obra en solitario, aunque recientes colaboraciones con Bill Callahan o Matt Sweeney han mantenido a esta leyenda del alt-country ocupado mientras tanto. Lo de “leyenda” no es una hipérbole: se acaban de cumplir 30 años del debut de Palace Brothers, y Oldham no da señales de aminorar su incansable ritmo artístico ni esa admirable consistencia creativa que ha mantenido hasta la actualidad.
Su nuevo álbum es prueba fehaciente: una docena de nuevas canciones excelentes, unidas por el nexo común de la sobriedad. Atrás quedan los arreglos con banda completa de ‘I Made a Place’, y tampoco encontrarás aquí las excentricidades experimentales de -por ejemplo- su versión del ‘I Wish You Were Gay’ de Billy Eilish junto a Bill Callahan. Oldham vuelve con un planteamiento de folk austero, intermitentemente acompañado por algunos músicos invitados de su ciudad (Louisville, Kentucky).
EL primer dato relevante es el hecho de que la grabación original de ‘Keeping Secrets Will Destroy You’ incluía batería y bajo en varios temas, que fueron posteriormente omitidos en la mezcla final. Un “menos es más” nada nuevo en el artista, que ha usado ese enfoque no percusivo, casi de música de los Apalaches, con anterioridad.
Pero esa búsqueda de frugalidad tiene también un impacto en la recepción del oyente: su sencillez te acerca la voz de belleza agrietada de Oldham mucho más a los oídos, y te coloca las canciones mucho más cerca del corazón. Algo que es especialmente perceptible en maravillas de espartana simplicidad como ‘Kentucky Is Water’ o ‘Rise And Rule’, que se sostienen perfectamente con simple guitarra española y voz durante cuatro o hasta seis minutos de los que no sobra ni un segundo.
Son canciones que aportan delicadeza acústica folkie de enorme belleza, pero el álbum también ofrece melodías más cercanas al pop acústico, eso en lo que su autor ha sido siempre especialista. Por ejemplo ‘Behold! Be Held!’ ofrece una de las melodías más inspiradas de Will en décadas, con maravilloso acompañamiento de órgano y saxofón, y una letra que es capaz de aunar versos de amor a la música (a crearla, a consumirse en ella), de amor una persona (“me debes una explicación por no ser mía”) y una tercera estrofa sobre la muerte y la reencarnación. Todo puede caber en una canción de Bonnie “Prince” Billy.
Entre esas canciones está también la excelente ‘Willow, Pine and Oak’, con otra melodía deliciosa, y una letra en la que clasifica a la gente en tres tipos de árbol: los sauces te secan el pozo y “el tiempo pasado con ellos lo lamentas”. Los pinos “emiten un maravilloso olor” pero “su corteza es pegajosa, abrazarlos es complicado” y “son solitarios, lo cual no es para mí”. Es en el roble, pues, “donde reside mi amor”.
Todo esto se complementa con otro puñado de canciones más claramente country, de esas que en lo formal son claramente ese estilo, pero que las letras de Oldham alejan de cualquier parecido con lo esperable del género. ‘Like It Or Not’ abre el disco en esa onda, estableciendo además lo que será su sonido dominante: canciones grabadas de forma casual, doméstica, con algunos instrumentos de acompañamiento (mandolina, violín) que aparecen tímidamente, en segundo plano, hacia la mitad de la canción, si es que llegan a hacerlo. Sus versos parecen expresar verdades sobre la vida que Oldham quiere transmitirnos, “Todo el mundo sonríe cuando ve algo hecho con justicia / Todos lloramos cuando sentimos que nadie confía en nosotros / Todo el mundo muere al final, así que no hay nada que ocultar” para después dar uno de sus típicos quiebros: “Canto a la destrucción / Hoy me siento feliz / Y recuerda la regla de oro: / El fin del mundo no se va a marchar de aquí”.
Entre esas canciones está también la más uptempo ‘Blood Of The Wine’, (sobre la que estoy tentado de escribir que suena a un Oldham más viejo y sabio, olvidando que en 1993 su voz ya sonaba así) o ‘Trees of Hell’, que insiste en la temática arbórea pero con otro punto de vista: el “drone” del violín fiddle la sitúa inmediatamente en un tono gótico-sureño exquisito y fantasmal, como si fuera una “murder ballad” escocesa que nunca existió en la que no es una persona sino los árboles quienes destripan al protagonista.
El texto promocional del disco habla de la importancia de la “unión”, de la “comunidad”: “las canciones de este álbum están hechas por gente unida, para gente unida”. Donde más claro se plasma este concepto es en su canción probablemente más literal, ‘Sing Them Down Together’, una bellísima balada country con un sutil y bello acompañamiento de piano eléctrico que contiene consejos como: “Cuidado a quién alabas y a quién culpas / O elegirás el nombre equivocado / Dejando mudos a nuestros verdaderos héroes / Complaciendo a los que más contaminan / La ruina llega cuando estamos divididos / Y ahora hemos dejado que ese conocimiento se nos escape / Ven con nosotros, cambiaremos tu melodía. Sí, cantaremos juntos”.
En esos momentos más literales las letras se asemejan por momentos a las admoniciones de un gurú, o a frases motivacionales de Instagram… pero le permitiremos a Oldham un lapsus de franqueza en un disco que en realidad es un festín para el disfrute de sus letras. Cuando está en su medio natural (expresión artística con parapeto poético algo surreal) el artista puede pasar como un fascinante rayo de reflexión filosófica a trivialidad cotidiana, de imagen cruel a humor negro, o incluso a frase romántica reminiscente del mejor John Prine.
El precioso cierre de ‘Good Morning, Popocatépetl!’, con ese órgano del músico góspel Kendall Carter, es perfecto, y no hace sino confirmar que este ‘Keeping Secrets Will Destroy You’ viene cargado de numerosos tesoros para descubrir y disfrutar. Parafraseando un verso de ‘Like It Ir Not’, “prepárate para una erupción extática en el volcán de tu corazón”.
El de Sofia Kourtesis se ha convertido en uno de los nombres fundamentales de la escena electrónica internacional. La peruana residente en Berlín nos conquistaba en años pasados con temas hipnóticos como ‘La Perla’ o ‘By Your Side‘ y se está luciendo con los 4 adelantos que conocemos de su disco ‘Madres’, que sale el día 27 de octubre.
Ya fue «Canción del Día» la maravillosa ‘Si te portas bonito‘, desde ya uno de los mejores temas de 2023, y hoy lo es otro de los adelantos, ‘Vajkoczy’.
La canción está dedicada a Peter Vajkoczy, el prestigioso neurocirujano al que está dirigido todo el disco ‘Madres’. Según la nota de prensa de PIAS España, «tras haber operado con éxito a la madre de Kourtesis, alargando su vida más allá de lo que nadie creía posible, a Vajkoczy no sólo se le atribuye haber salvado la vida de la madre de Kourtesis, sino también la suya propia, devolviéndole la esperanza y la alegría».
Es por eso que estamos ante una melodía brillante, alegre y contagiosa, con el sentimiento que solo tienen las producciones electrónicas de grandes genios tan meticulosos como Caribou o Four Tet. Existe un «radio edit» de menos de 3 minutos de la grabación, ideal «ansiosos», pero es en sus 4 minutos de delicada intro, vientos sintetizados, llamada a la vida y volantazos en el viaje, que se aprecian sus detalles en toda su magnitud.
Meses después de anunciar una gira en solitario, que la traerá a nuestro país este otoño, tanto a Madrid como a Barcelona, Lauren Mayberry al fin nos deja oír algo de su música al margen de CHVRCHES. Su primer tema se llama ‘Are You Awake?’ y es una balada a piano. La ha escrito junto a Tobias Jesso Jr, conocido tanto por su buena carrera en solitario como por sus créditos para Adele; y Matthew Koma, quien también la produce.
Ella misma explica que habla de la soledad: «‘Are You Awake?’ es una canción que empezó en un día lluvioso del pasado diciembre con Tobias Jesso Jr. Estaba pensando mucho en la soledad y en la nostalgia, y en cuanto Tobias empezó a tocar los acordes, la letra y la melodía me surgieron de inmediato. Terminé la canción con mi amigo Matthew Koma, que comprendió a la perfección lo que quería transmitir».
Sobre su carrera al margen de su banda, aclara: «Durante mucho tiempo, no podía imaginarme haciendo nada fuera de CHVRCHES, pero necesitaba componer algunas cosas y debía de hacerlo desde un punto de vista puramente mío. Nunca pensé que fuera a escribir una balada al piano o un álbum en solitario, así que la vida está llena de sorpresas. Estoy muy ilusionada con este capítulo y no veo la hora de que la gente escuche más temas».
Lauren Mayberry abre su corazón en esta carta dirigida a alguien a quien pide una respuesta en el estribillo: “Dame una señal, una frase como de Hollywood”. En las estrofas cuenta las amistades que tienen “hijos” y “anillos de boda”, en contraposición a la “tristeza” que abrasa su “piel”.
Al margen de que esta es una canción diferente en la carrera de la líder de CHVRCHES, sorprende especialmente el final de la grabación. La producción se pone nerviosa, aparece un componente electrónico… ¿quizá avanzando la pista siguiente de un álbum que podemos presumir más variado de lo que está sugeriendo ‘Are You Awake?’.
Zahara se despide temporalmente de los escenarios de nuestro país con un último concierto, hasta nuevo aviso. La artista visitará México de gira, pero este será su último show en España en mucho tiempo. El formato que ha elegido en este caso será el de la RAVE.
La RAVE de Zahara surgió durante la gira de ‘PUTA‘. Es un formato más electrónico y catártico, en el que aparecen versiones más bailables de sus temas más conocidos, y también samples de algunas de sus canciones favoritas de otros artistas. Lo explica ella misma así: «“La rave es para mí algo vivo, que va mutando, se nutre de la música que voy haciendo, pero también de la que estoy escuchando y sintiendo, con la que conecto en cada momento. Un lugar donde desatar la furia y canalizarla a través del baile”.
Este último concierto en formato RAVE será el 16 de noviembre en Las Ventas Live de Madrid. Las entradas estarán a la venta el martes 5 de septiembre a las 11h en www.livenation.es y en Ticketmaster.es. Cuestan 25 euros más gastos.
La apertura de la Rave estará a cargo del DJ set de Fuentes-Guerra y, después del concierto de Zahara, el Live de Perarnau IV cerrará el show.
Cala Mijas cerró este sábado su segunda edición, rozando el lleno y con una asistencia que la organización cifra en más de 110.000 personas durante estos días, superando a su edición de debut. Por supuesto, ya están confirmadas las fechas de la tercera edición, cuyas entradas pudieron comprarse este finde a un precio reducido los presentes en el recinto.
La jornada final tuvo un adelanto a mediodía en el escenario gratuito de La Playa, con Safety Trance como invitado estrella en un trepidante DJ set donde no faltaron su megahit con Arca ‘El alma que te trajo‘, otros temazos propios como ‘Ratata’ y remixes y experimentos con temazos ajenos. Pero lo fuerte vendría en los conciertos de la noche, especialmente con uno de ellos. Me autocorrijo con eso de que Arcade Fire tenían el mejor directo de la actualidad, y qué alegría equivocarse si trae consigo una experiencia como la que nos brindó Florence Welch anoche. Ya había visto a Florence & The Machine en directo hace unos años en la gira de ‘How Big, How Blue, How Beautiful’, y me pareció excelente, pero vivir un concierto de esta persona desde la pista en vez de las gradas, y especialmente desde las primeras filas, te da una perspectiva completamente distinta – y, aunque suene sobado y/o ñoño, mágica.
La inglesa cerraba con su concierto en Málaga la gira del estupendo ‘Dance Fever’, a la postre uno de los mejores discos del año pasado, y un considerable subidón de calidad tras el más flojillo ‘High as Hope’.
Desde que, con casi veinte minutos de retraso, Florence sale al escenario descalza y con los movimientos casi espasmódicos de ‘Heaven is here’, hasta que se va envuelta en coronas de flores lanzadas por los fans y después de pedir “sacrificios humanos” en ‘Rabbit Heart’ (consistentes en gente subida a caballito, no en adrenocromo, tranquilos), el aura sobrenatural que hay alrededor de Welch no deja de estar presente, y ella lo sabe. Pero, lejos de traducirlo en algo infantil tipo “soy una inocente hada del bosque”, Florence habla en sus canciones de pecados, adicciones, ansiedad, desórdenes alimenticios, autodestrucción en busca de afecto, e incluso suicidio. “And the crashes are heaven for a sinner like me (…) it’s the only way I can escape, it seems a heavy choice to make” canta en ‘Never Let Me Go’, que ha recuperado para los directos después de dejar de cantarla por ser demasiado triste (“y para ser un tema mío, eso es mucho”).
Y, pese a hablar de todo esto, lo que transmite es fuerza para salir adelante, energía en general. “Energía” (por no llamarlo “magia”) es una de las palabras clave durante esas dos horas, tanto por la energía física de la propia cantante, que no para de saltar y bailar mientras hace unos lucimientos vocales que ni Mónica Naranjo, como por la que parece flotar sobre el escenario y sus alrededores. Decía mi compañero Jordi en su crónica del BBK que “las canciones de Florence se sustentan en una pasión por la vida, dan ganas de vivir”, y no podría estar más de acuerdo. Su concierto se acaba convirtiendo en una celebración de la vida y de agarrarse a ella y continuar, una celebración del lebenstrieb frente al todestrieb, de la pulsión de vida frente a la pulsión de muerte, ambas muy potentes en ‘Morning Elvis’, cuya interpretación en acústico es uno de los momentazos del concierto.
La propia Florence ha comentado que la canción habla de su pulsión de muerte y de no cuidarse, y decidió cantarla después de recordar cómo “algo muy desagradable me ocurrió hace poco, algún día hablaré de ello pero aún no estoy preparada, lo que os puedo decir es que me han salvado la vida… esta canción tiene algo que ver”. En el tema que cierra ‘Dance Fever’, Florence relata cómo había bebido tanto la noche anterior que al día siguiente estaba arrastrándose por la habitación y perdió un avión para visitar Graceland, diciendo que Elvis “habría entendido lo ocurrido”. Habla de ponerse como meta, al menos, sobrevivir un día más, y de cómo llegar al escenario consigue salvarla una y otra vez.
Es curioso porque parece haber un intercambio en el que ella recibe eso por parte de sus seguidores, y sus seguidores reciben esa misma energía por parte de ella: la catarsis vivida por ellos cuando canta ‘Dream Girl Evil’ acariciando la cara de una fan mientras le mira a los ojos, o cuando les hace cierta mini-sesión terapéutica a mitad de ‘Dog Days Are Over’, es algo precioso de ver. Florence sabe bien cómo llevar el papel de Mesías que tanto miedo daba a Lorde en ‘The Path’, y su excelente banda se mantiene cumpliendo siempre en un segundo plano; en este concierto no hacen falta lucimiento en solos, ni golpes de efecto, trucos de atrezo o cinemáticas para entretener, porque consigue ella sola que no puedas dejar de apartar los ojos durante dos horas. Durante esas dos horas, se puede decir aquello de que éste es el mundo de Florence Welch, los demás solo vivimos en él.
Sharon López
‘Preacher’s Daughter‘ es también uno de los mejores discos del pasado año, y tenía muchas ganas de ver si lo brillante de ese disco se traducía de igual manera en un directo. ¿El entusiasmo que se ha ido desarrollando -y que desde luego yo mismo he desarrollado- por Ethel Cain estaba justificado? La respuesta es clara para cualquiera que la viese ayer. La decisión de empezar con ‘A House in Nebraska’ era arriesgada (¿de verdad quieres asesinar sádicamente a tu público nada más empezar?), pero no quedaba otra que arrodillarte después de esa interpretación.
Una pena que estuviese programada justo antes de Florence (si querías un buen sitio, tenías que irte antes de que Ethel terminara) y, sobre todo, una pena los fallos de sonido: un problema de graves arruinó ‘Family Tree’, quizás la mejor canción del álbum, distorsionando todo y haciendo imposible escuchar la voz de la cantante con una letra tan impresionante como ésa. Aunque parece que hacia el final pudieron arreglarlo, guardamos la esperanza de que la siguiente vez que venga a España podamos disfrutar de la autora de ‘Hard Times’ como Dios manda, nunca mejor dicho.
Sharon López
En el mismo escenario, pero unas horas antes, veríamos a Judeline defender los pocos temas con los que cuenta por ahora. Fue un set muy corto y algo decepcionante (pero no el más corto de la noche ni el más decepcionante, como luego veremos), pero con momentos destacables como la subida de su padre para ayudarle con una tonada, el estreno de ‘LA TORTURA’ o la interpretación delicada de algunos de los temas con los que la conocemos, como ‘ZAHARA‘. Menos acertado estuvo el cierre, algo ahogada, con el que ya es su primer megahit, ‘CANIJO‘.
Sharon López
Lo contrario ocurrió con Duki: quienes íbamos con pocas expectativas nos tuvimos que dar un puntito en la boca. “Para quienes no me conozcan, hago trap, rap, reggaeton y a veces cosas raras” dijo en un momento dado del bolo, dando una lección de humildad a quienes están empezando a tener éxito y se creen Madonna: Duki cuenta en Spotify con una media de 24 millones de oyentes mensuales que no para de crecer, y es todo un icono para la generación Z. Solo había que echar un vistazo a las edades de la mayoría de los allí presentes. El artista de Almagro es considerado el Rey del Trap argentino, y viéndole en directo se puede compartir esa aseveración.
Abriendo con su combo-hit ‘ROCKSTAR’ y ‘ROCKSTAR 2.0’ y dejando el reggaeton sobre todo para el tramo final, Duki derrochó energía a la vez que agradecía su asistencia al público presente, y también a los padres que estaban allí acompañando a sus hijos (recordó que su padre le llevó a su primer concierto, del mítico rockero argentino Charly García).
Óscar L. Tejeda
Otro punto generacional, pero con unos años de diferencia, es el que tienen Belle & Sebastian. Los escoceses han publicado disco este año, ‘Late Developers’, pero en su acortado bolo (supongo que por el retraso de Florence) se ocuparon de hacer un pequeño -muy pequeño- recorrido por su carrera, los clásicos de ‘The Boy with the Arab Strap’ y poco más. No estuvo mal, pero fue un poco coitus interruptus, porque cuando pensabas que continuarían, quizás con una ‘If you’re feeling sinister’ con cuatro salsas así de repente… se acabó.
Se acabó porque tenía que empezar The Blaze. Los franceses fueron otro de los puntos álgidos de la jornada: su electrónica se presta a despertar en el público esa mezcla entre baile, épica, sensualidad y básicamente éxtasis (interprétese como se quiera). ‘Dreamer’ fue quizás el mejor ejemplo, con sus distintas capas, aunque los momentazos con ‘SHE’ o ‘TERRITORY’ no se quedaban atrás. Guillaume y Jonathan Alric se ocuparon de poner en pie al festival y mantenerles activos para poder aguantar hasta la llegada, a las 4 de la mañana, de quien se suponía que nos iba a desatar del todo… y no.
Ningún problema con que Arca hiciese un DJ Set si lo hubiera anunciado así, pero no era el caso y lo de este sábado fue un DJ set, no un concierto de Arca. Temazos tan distintos como ‘Luna llena’, ‘Machote’, ‘Desafío’, ‘Tiro’, ‘Bruja’ o ‘El alma que te trajo’ y, sin embargo, solo hacia el final abandonó la mesa de mezclas. Entonces llegó un poquito de performance con unos cristales, pintura y un columpio sexual, y un mini-concierto donde interpretó ‘Prada’, ‘Rakata’ y un fragmento de ‘El alma que te trajo’. Un final al que, eso sí, le vino que ni pintado el chaparrón que apareció de repente como si fuera un efecto sorpresa del bolo, empapando a unos asistentes a los que eso solo les dio más ganas de saltar.
Una de las sorpresas de las novedades de este viernes es el dúo de Lola Indigo con DELLAFUENTE. Ella, situada en la primera plana del mainstream nacional; él, abrazado a un personaje más esquivo, pero manteniendo miles de fieles en el underground.
La canción se llama ‘MALA SUERTE’, aúna elementos de drum&bass, pop y flamenco, y es un dúo un tanto pimpinelesco. El tema oficialmente relata el «reencuentro con un amor tormentoso del pasado». Solo que «ya es demasiado tarde recuperar el amor que no se supo cuidar». Mimi presume «está hookeao de mí, yo sé que eso no es amor» y asegura que aquel amor «le ha dejao un colocón». Pablo dice que «ni rojo, ni verde, lo nuestro era gris», que hubo «demasiá presión y reventó el tetrabrick».
En un momento define su relación o su estado como «alegre pero triste como un vis a vis», lo que refleja perfectamente el «mood» de la producción. Su amor ya no podrá volver y no va a ser por «mala suerte», pues tal cosa seguramente no exista («Mientras tú culpabas a la mala suerte, ni supiste cuidarme, ni supiste quererme»). Pero hay cierto positivismo y melancolía, no tanto reproche, en el tono y en la melodía: «Admiro tu nombre, la fuerza que tienes / Eso no quita que a mí no me convienes», dice él.
Para Lola Indigo, este agradable tema de letra larguísima y fondo tan chulo, supone a su vez cierto regreso a sus raíces granaínas, las cuales comparte con DELLAFUENTE. Aparte de esas palmas un tanto flamencas, el vídeo se ha rodado en el Albaicín de la ciudad de Granada, y se ha querido dar especial importancia a la figura de la mujer en dicho barrio.
Eso sí, la figura del hombre no está representada por DELLAFUENTE (que sí aparece en la camiseta de Lola Indigo en la portada del single), sino por el bailaor Yiyo, considerado la nueva estrella del baile flamenco actual. Colabora también la Asociación APRAA (Asociación Para la Recuperación del Asno Andaluz), que ayuda a preservar al asno andaluz en peligro de extinción.
‘MALA SUERTE’ era este sábado la entrada más fuerte en el top de Spotify España, llegando al puesto 21. Supondrá por tanto un regreso a la lista de singles oficial en España para DELLAFUENTE. En su segundo día, el tema ha bajado al puesto 36. Sabremos en qué lugar entra en el top 100 el próximo lunes.
Malú va a celebrar sus 25 años en la música con un disco. El primer avance del mismo es tremendo baladón a piano llamado ‘Ausente’. En la canción, Malú se mira en el espejo y se siente «rara», no puede «parar de llorar».
Como aquella Rocío Jurado que decía «hace tiempo que no siento nada al hacerlo contigo», ‘Ausente’ presenta a una mujer despechada: «No entiendo por qué me siento tan sola cuando estoy contigo». Y reclama: «Eres un extraño que pasea por mi casa, no te reconozco, no comprendo qué te pasa». El estribillo reivindica, entre referencias a la fama y a las habladurías: «Y yo te levanté y eso no lo sabe nadie / Fui yo quien aguanté / el eco de mi nombre en todas partes».
En ‘Ausente’ llaman la atención dos cosas: La rima de “precipicio” con “vicio” es muy Vainica Doble. Luego, la de “juicio” con “vicio”, también. Y en segundo lugar, que la canción se vuelve loca después de la frase «Pase lo que pase… ella va primero».
Queda abierto si «ella» es otra mujer o un oficio concreto, por ejemplo, «la política». El caso es que en ese momento una batería y una cascada de cuerdas van elevando la intensidad de la canción, mientras en el vídeo Malú pega un montón de golpes de melena en una playa desangelada.
La nota de prensa de Sony no menciona a Albert Rivera, ex de Malú y ex líder de Ciudadanos, ex partido político de centro. El texto se centra en celebrar los 25 años de Malú en la música, el tiempo que ha pasado desde el lanzamiento de ‘Aprendiz’, aquel tema que escribió Alejandro Sanz antes de que ella se postulara como autora.
Curiosamente, el autor de ‘Ausente’ en verdad es Pablo Alborán. Este ha manifestado en las entrevistas promocionales que captó exactamente lo que Malú quería decir: «Se la mandé y me reconoció que había escrito claramente lo que su corazón quería decir».
Con el mes de septiembre, vuelve el ciclo Escenarios Madrid de Vibra Mahou, que este mes incluye shows de jazz, rock’n roll, heavy metal, cantautor/a o indie. Entre los conciertos destacados, el show de Sandré con Tus Hijos el día 22 de septiembre en la Sala El Sol o el concierto principal del Aniversario del Wurlitzer, que tendrá lugar a finales de mes, en concreto el día 29.
Por este 17º aniversario, la céntrica sala de la capital, fundamental en el desarrollo del underground nacional, reunirá a varios artistas en una programación de lujo durante toda la semana. El día 29 actuarán Kid Gulliver, Protex, Rata Negra y Tiburona. Es decir, se podrá ver desde músicos en activo en los años 70 a proyectos revelación.
Kid Gulliver son una banda de powerpop de Boston, que ha publicado dos discos, ‘Kismet’ y ‘Kiss and Tell’. Por su parte los irlandeses Protex estuvieron en la primera hornada punk de Belfast, al haberse formado en 1978. El grupo estuvo en activo de 1978 a 1981, influido por la visita de The Clash a Irlanda del Norte en 1977, y en 2010 volvió a activarse para la edición del disco ‘Strange Obsessions’. Rata Negra, como sabéis, es el nuevo proyecto de miembros de gente como Juanita y los Feos y la URSS.
Y por último, Tiburona, que hace un par de temporadas publicaban el disco ‘Sola y feliz’, han estado de actualidad este año por la publicación de un single llamado ‘Cartel precioso’. En él se burlaban de la línea artística de los festivales españoles, a los que acusaban de «endogamia» «mafiosa». «Tu nuevo festival es un centro comercial» era su potente estribillo.
Wurlitzer ofrecerá más conciertos de aniversario del 27 al 30 de septiembre, como el de los australianos Datura 4, los argentinos Boom Boom Kid o, desde Estados Unidos, Warner E. Hodges. Más detalles e información sobre los abonos de varios días, en Instagram.
El verano ha servido a muchos cineastas para retratar un periodo de cambios en la vida de sus personajes. Es una estación que suele estar asociada a una menor carga laboral y, por ello, da lugar a que haya una mayor reflexión sobre las decisiones que tomamos y el camino que queremos seguir.
En ‘Notas sobre un verano’, el segundo largometraje de ficción de Diego Llorente, el director asturiano se adentra en la vida de Marta, una treintañera que trabaja como profesora de natación de niños y dando clases como profesora adjunta en una universidad de Madrid. Las cosas le van bien con su novio Leo, con quien se está planteando irse a vivir, pero antes de hacerlo, aprovecha sus vacaciones para pasar tiempo con su familia en Asturias.
Una vez allí, se reencuentra con un antiguo amante que le sacude su estabilidad sentimental de golpe, pues vuelve a surgir entre ellos una pasión difícil de frenar. Hecha un lío, Marta se ve atrapada entre dos hombres y dos posibilidades: seguir con Leo en Madrid o volverse a Gijón e intentar algo de nuevo con Pablo.
Llorente propone un estilo cercano al documental, con la cámara siguiendo a pocos centímetros a su protagonista y ofrece un retrato naturalista de un momento vital importante para ella. Mirando a Rohmer y a la engañosa ligereza de su cine, el director le imprime al guion su complejidad dramática principalmente a través de gestos, miradas y conversaciones improvisadas -apoyándose en unas interpretaciones convincentes-, pero se queda algo corto desarrollando el conflicto. La falta de originalidad tampoco ayuda a que la película se desmarque del tipo de cine en el que inevitablemente se encasilla. No obstante, sí hay ciertos aspectos formales que detectan la huella de un cineasta con sensibilidad para entender y plasmar el confuso espectro de las emociones humanas.
Entre noches de fiesta y sidra, sexo apasionado y paseos por la playa, Llorente captura con solvencia las dudas de una protagonista que es esencialmente una buena persona que se ve envuelta en un dilema moral que requiere de una madurez que quizá no está preparada para asumir. En lo que no logra acertar es que lo interesante de todas las cuestiones que plantea queda diluido en una historia demasiado manida que no consigue la implicación emocional buscada. Queda, eso sí, el sentimiento de haber pasado un rato agradable, de haber visto una película filmada con estilo y de manera bonita, pero no mucho más.
‘The Greater Wings’ de Julie Byrne está inevitablemente marcado por el dolor de la pérdida. Eric Littmann, su mejor amigo y pareja creativa, falleció de forma inesperada a los 31 años mientras ambos trabajaban en las canciones de este tercer trabajo. La tragedia de la muerte está impresa en cada una de las 10 pistas que lo conforman, pero Byrne también deja espacio para la celebración de la vida con nostálgica nitidez.
Acompañada de arpa y piano, además de su habitual guitarra y los sutiles sintetizadores que ya asomaban en ‘Not Even Happiness’, la neoyorkina ofrece un catálogo de canciones rebosantes de claridad y poesía. La producción que comenzó Littman la culmina Alex Somers, conocido por sus colaboraciones con Jónsi de Sígur Ros, (su pareja sentimental desde hace dos décadas) o Julianna Barwick.
Sus características aproximaciones atmosféricas elevan las composiciones folk de Byrne un peldaño por encima de sus anteriores obras, logrando algunos momentos de belleza hipnótica. En la canción que titula y abre el álbum, una resplandeciente balada que medita sobre el vacío que se siente durante el duelo, Byrne enuncia con enorme lucidez versos poderosos que desarman por su precisión y simpleza (“Me he bebido el aire para estar más cerca de ti”, “Nombrar mi dolor para dejarlo cantar”).
Son esos pequeños detalles (la inteligencia en la elección de cada palabra y la forma tan especial y sentida en la que Byrne las entona, por ejemplo) tan cargados de delicadeza y sensibilidad los que separan a ‘The Greater Wings’ de cualquier otro disco de cantautor folk. También la elegante introducción de sutiles arreglos y texturas new age, como en ‘Summer Glass’, ubicada en el corazón del disco, una preciosa rareza art pop que agrega elementos electrónicos a sus encantadoras melodías de cuerda. Su continuación, la instrumental ‘Summer’s End’, sustituye los sintetizadores por el arpa siguiendo esa misma senda psicodélica, en la línea de la última Weyes Blood.
La poesía de Byrne, presente tanto en las letras como en las sofisticadas producciones, concede momentos de gran impacto emocional. “¿Qué importa, la historia? Si tu ausencia permanece” reflexiona en la cinematográfica ‘Moonless’ sobre unos sinuosos acordes de piano. La guitarra melancólica de ‘Flare’ se fusiona con la reverberación del sintetizador tras pronunciar uno de los versos más bellos y profundos del álbum: “Un día seremos el amado polvo de otro futuro”.
‘Conversation Is a Flowstate’ es quizá el corte donde la voz de Byrne llega a su máxima expresividad, guiándonos a través del inquietante sonido de los drones con una emoción soterrada. ‘Hope’s Return’ adapta de forma solvente ‘Love’s Refrain’, su sencillo de 2020 en colaboración con Jefre Cantu-Ledesma, a las tonalidades del álbum. Mientras ‘Death Is The Diamond’ se erige como un gran cierre: una devastadora balada dedicada a su difunto gran amigo que conmueve por la emotiva progresión de acordes a piano y, de nuevo, por una letra que captura sentimientos complejos con aparente sencillez.
Byrne, poseedora de un estilo marcado y reconocible, esquiva caer en la reiteración gracias a una acertada secuencia que deriva en una narrativa emocionante. La honestidad desde la que están compuestas las canciones y la sugerente tranquilidad con la que están cantadas hacen de ‘The Greater Wings’ una experiencia reveladora y en última instancia, vitalista. Byrne entiende, tras un largo proceso, que el sentimiento de vacío tras la pérdida solo puede disminuir intentando volver a ver la belleza del mundo y celebrándola. Sentir la tierra bajo los pies, observar la luz ardiente de un nuevo amanecer.
En su quinto disco en solitario, ‘Time Ain’t Accidental’, Jess Williamson continúa la senda country que empezó con su proyecto en colaboración con Waxahatchee ‘I Walked With You A Ways’. En él, la cantautora texana reflexiona sobre una ruptura mediante composiciones que, en lugar de buscar la explosividad de las emociones a flor de piel, apuestan por una exploración más sosegada de ese vacío que deja el final de una relación.
En la deslumbrante ‘Hunter’, que hoy elegimos Canción Del Día, Williamson analiza el desalentador mundo de las aplicaciones de citas tras una decepción amorosa. Sobre una sutil melodía de piano, unos delicados acordes de guitarra y una reposada percusión, la cantante comienza describiendo cómo se siente al haberse quedado soltera: “Me han echado a los lobos y me han comido cruda”.
Pero lejos de ser fatalista, quiere volver a amar y no va a rendirse hasta encontrar a alguien compatible. Como afirma en el precioso estribillo, donde su voz suena límpida y sensual, ella es “una cazadora de lo real” (“a hunter for the real thing”). Tiene mucho amor por dar y tantas ganas de demostrarlo que ni siquiera el ghosting va a lograr que deje de intentarlo: “Está bien, te hubiera volado la mente pero supongo que te daré espacio”.
Jess Williamson parece más cómoda que nunca en este registro country / americana, y ‘Hunter’ es el ejemplo más claro para comprobarlo: una luminosa producción repleta de pasión y alma, que apuesta por buscar (y encuentra) la belleza y el optimismo en la adversidad.
Entre los anuncios de próximos álbumes que llegan estos días, el nuevo de The Kills. Es su regreso tras 7 años, los que han pasado desde ‘Ash & Ice‘. Su 6º disco se llamará ‘God Games’, y saldrá el 27 de octubre. El largo incluirá el doble single que ya habían dado a conocer hace unas semanas, ‘New York/LA Hex’, junto a un corte que ha salido estos días y que se llama ‘103’.
Según su distribuidora en España Music As Usual, «donde «LA Hex» centraba su mirada en las realidades emocionales e interpersonales de la vida moderna en Los Ángeles, «103» (como en Fahrenheit) destaca la brutal realidad de la desalentadora inhabitabilidad a través de la lente de una oscura y retorcida canción de amor».
La letra incluye frases como «quédate conmigo bajo la última palmera / y bebe un poco de agua de la sucia fuente destinada a ser / la suma de todo». El vídeo ha sido rodado en el estudio 3D del fotógrafo de rock y moda y pionero del metaverso Steven Sebring.
Si bien los singles nos hablan de Nueva York y Los Ángeles, y mundos sumergidos, la portada del álbum ‘God Games’ nos trae a España, en concreto a una plaza de toros. La nota de prensa del disco no aclara el porqué, aunque da otras pistas sobre el álbum: «‘God Games’ se centra en la llamada y respuesta entre la catarsis vocal de Mosshart y las transmisiones de guitarra de Hince. Ampliando los límites del sonido característico de la pareja, decidieron escribir desde nuevas perspectivas. Los resultados encuentran al dúo escribiendo principalmente en piano por primera vez, incorporando innovadoras texturas electrónicas y de latón, una producción cristalina y letras profundamente humanas, así como una colaboración con el Compton Kidz Club Choir en «LA Hex» y «My Girls My Girls.»
La escritura comenzó en 2019, el dúo fue a una vieja iglesia para grabar el álbum con el ganador de un Grammy, Paul Epworth (Adele, Paul McCartney), que fue su primer soundman en 2002.
01 New York
02 Going to Heaven
03 LA Hex
04 Love and Tenderness
05 103
06 My Girls My Girls
07 Wasterpiece
08 Kingdom Come
09 God Games
10 Blank
11 Bullet Sound
12 Better Days
Cala Mijas, organizado por los mismos responsables del BBK, puede considerarse su festival hermano pequeño: lógico, pues lleva solo dos ediciones frente al festival vasco, con unas cuantas más a sus espaldas. Pero, si siguen por este camino (la mejora en la que es solo su segunda edición es significativa), vaticinamos que pronto perderá la etiqueta de “pequeño” y se quedará simplemente con “hermano de”.
Hoy cierra su edición de 2023, y anoche llegó a su ecuador con The Strokes como principal reclamo y conciertos igual de interesantes e incluso, en algún caso, con mejor resultado. Entre ellos, Underworld, Delaporte, M83, Amyl and the Sniffers, Lori Meyers o Cariño.
Los más valientes (o los que empalmaron) pudieron acercarse al escenario de La Playa a mediodía a ver a gente como Rocío Saiz y Ben Yart. El pamplonés, al que conocimos como parte de Chill Mafia, sudó la gota gorda junto a su banda, pero solo por el calor y no porque le costase entretener al público. Estuvo presentando su primer largo, ‘Ceros’, editado por Oso Polita poco antes de verano, sin camiseta tanto él como su banda, algo lógico por las altas temperaturas y que sería absurdo mencionar si no fuese por cierta cosa también un poco absurda.
Porque, como la propia Rocío Saiz mencionó al terminar su bolo, para estar sin camiseta ella sí tuvo que estar tapándose los pezones. La madrileña ofreció ayer un DJ Set (sin poder resistirse a cantar por encima en canciones como ‘Será porque te amo’) en el cual quedó claro que, pese a haber estado de actualidad estos meses por lo ocurrido en el Orgullo de Murcia, quedarse en tetas es solo un aspecto más de su show, al contrario de lo que critican sus haters. Porque mucho antes de quitarse las pezoneras a ritmo de ‘Ay Mamá’, Saiz ya había puesto a toda la playa a hacer la coreo de ‘Saturday Night’ y a disfrutar bailando con ‘I Follow Rivers’, ‘Nochentera’, ‘Yo quiero bailar’ o incluso con la sintonía de ‘¿Qué apostamos?’.
Ya más tarde, y en el recinto del festival, pudimos ver a las Cariño. Hace unos meses las vimos en el Warm Up y contábamos que el resultado había sido un poco flojo, pero no fue el caso ayer. María, Paola y Alicia conectaron con la audiencia y se lo pasaron bomba defendiendo el arsenal de temazos que han cultivado a lo tonto. Atrás quedan esos momentos en que ‘Llorando en la limo’ era el momento más esperado: ‘Si quieres’, ‘no me convengo’, ‘Bisexual’, ‘Tamagochi’, ‘Llorando en la acera’, ‘Te brillan’, la reciente (y preciosa) ‘Aún me acuerdo de todo’ o mi favorita ‘Excusas’ tienen el poder de hacer botar al público (sí, hicieron referencia al meme de Bad Gyal “tol mundo botando, coño”).
Y aún más divertido fue el bolo de Delaporte horas después: Sandra es toda una show-woman y cada vez sabe mejor cómo meterse al público en el bolsillo, tanto si son fans como si son gente que hasta hace cinco minutos no sabía quiénes eran ella y Sergio. Qué más da, si lo van a saber en cuanto salgan de allí, gracias a momentazos como la invitación a besos en ‘Droga dura’, la competición de coros en ‘Ni un beso’ o el remix para no parar quieta en que despachan ‘Un jardín’, su cover de ‘Toro’ o varias canciones del excelente ‘Las Montañas’ como ‘Bang Bang’, con la que cerraron.
El plato fuerte de la jornada sin duda era The Strokes… pero digamos que el plato llegó frío. En su crónica del año pasado de Primavera Sound, mi compañero Sebas ya apuntó que los bolos de The Strokes eran un poco ruleta rusa, siendo en ese caso una reconciliación, y yo mismo en mi crónica del BBK 2019 hablé muy bien de su concierto. Pues bien, ayer fue de los que no.
Es cierto que no ayudaron los problemas de sonido durante las primeras canciones, y que lógicamente el concierto empezó a ganar cuando éstos se solucionaron, pero no es excusa para la desidia que demostraron… y hablamos en plural pero la responsabilidad fue sobre todo de Julian Casablancas. Si la jornada anterior hablamos maravillas de la labor de Win Butler como frontman, lo de Casablancas fue un ejemplo de cómo un frontman también puede arruinar un directo. En un estado digamos que dudoso, el neoyorquino tuvo algún que otro intento errático de comunicarse con el público (más “pensando en voz alta” que “comunicándose”). Por lo general estuvo en su mundo, y también en piloto automático mientras defendía temas de un disco que realmente no está nada mal, el reciente ‘The New Abnormal’, y recordaba megahits como ‘Last Nite’ o ‘Reptilia’. En fin, Pedro, tendrías que haber venido el jueves, o bien hoy para ver a Florence y Ethel Cain.
Por suerte, el nivel en el mismo escenario subió con Underworld. Puede que el 70% de los asistentes estuviese allí por ‘Born Slippy’ y por ‘Trainspotting’, pero, si era el caso, la espera hasta el final (porque no son tontos los señores) se les haría muy llevadera. Karl Hyde y Rick Smith convirtieron los alrededores del escenario en una rave que no tenía nada que envidiar a la que estaba teniendo lugar en el escenario La Caleta. El público estaba entregadísimo, pero es que también lo estaban ellos, especialmente Karl, bailando y haciendo el chorra mientras encadenaba temazos.
Sharon Lopez
Ese espíritu lo tuvo también sobre el mismo escenario, pero unas horas antes, Amy Taylor: Amyl and the Sniffers se marcaron uno de esos directos que consiguen un puñado de nuevos fans. Entrega colosal tanto de la banda, que sonó genial, como sobre todo de ella: no le hacen falta las comparaciones con Courtney Love (físicas y por el timbre) que le suelen perseguir, porque con el rollazo que tiene se basta y se sobra. La australiana y su grupo siguen presentando grandes canciones del reciente ‘Comfort to Me’ como ‘Hertz’.
En el Escenario Victoria vimos dos conciertos que, sin ser flojos, estuvieron un peldaño por debajo. Por un lado, M83, que presentaban el interesante ‘Fantasy’ en un concierto quizás demasiado tranquilico para las horas que eran: la épica que sigue habiendo en las canciones de este último trabajo no se reflejó como debiera sobre el escenario, quizás por una actitud demasiado introvertida. Y algo parecido ocurrió con Lori Meyers: pese a contar con un público a priori muy afín (fueron programados en la jornada perfecta al respecto, desde luego), que desde luego se vino arriba en highlights como ‘Mi realidad’, ‘a-Ha han vuelto’ o ‘Emborracharme’, a los granadinos les faltó la energía que les hemos visto en otras ocasiones. A destacar, eso sí, la invitación al escenario a Kora, con quien estrenaron hace unos meses la colaboración ‘No me merecía la pena’, y cuya presencia puso un punto un poco distinto en el bolo.
Desde que esta semana se anunció que el curso político de Pedro Sánchez arrancaba con un acto en Málaga este sábado a las 11.00 horas, un colega me escribió para decirme: «no descartemos que se asome al Cala Mijas». Et voilà.
El festival, que empezaba el jueves con cabezas de cartel como Arcade Fire y Siouxsie, ofrecía este viernes actuaciones de artistas como The Strokes o Lori Meyers. Y eso no se lo podía perder el presidente en funciones, que ya ha dado a conocer al mundo su buen gusto musical muchas veces, tanto realizando playlists, como concediendo entrevistas a La Pija y la Quinqui. O apropiándose de lo de PERRO SANXE el Día Mundial del Perro utilizando ‘Perra’ de Rigoberta Bandini.
Cuando Pedro Sánchez acudió al FIB recién llegado a la Presidencia del Gobierno en 2018, fue muy criticado su uso del Falcon, uno de los aviones presidenciales. En este caso, el Secretario General del PSOE ha decidido coger el toro por los cuernos, y postearse él mismo en Instagram.
En su mensaje, defiende la cultura, y posa junto a gente como Lori Meyers, miembros de Cariño o su esposa. «Ambientazo y buena música en @CalaMijasFest. Muy orgulloso de la potencia cultural de España. Somos un país con enorme talento musical y el primer destino turístico mundial de festivales de música. Con @lorimeyersband, @thestrokes, @cariniopop y todo el cartel. ¡Grandes!».
Los asistentes han observado que las fotos se han realizado en una zona VIP, mientras Diario Sur habla de un mayor despliegue de seguridad para acceder al recinto. Os recordamos que Cala Mijas se cierra hoy sábado con gente como Florence + the Machine, Ethel Cain, La Plazuela o Belle & Sebastian. JENESAISPOP es medio colaborador del evento.
Homeboy ha muerto a los 46 años. El DJ se hizo conocido en la década de los 2000 por sus sesiones en clubs y festivales de música indie durante aquellos años. Especialmente, fue residente del Low Club, uno de los lugares en que se concentraban los seguidores del pop británico y el underground patrio. También muchos recordamos con gran cariño sus sesiones en el madrileño Home de la calle Leganitos. El bar debía su nombre a la icónica balada orquestada de Depeche Mode, pero el nick de Homeboy venía de la canción de Adorable, un grupo de rock alternativo que tan sólo sacó 2 álbumes en la primera mitad de los 90.
La noticia de la muerte de Homeboy la conocíamos el pasado fin de semana a través del Instagram del productor y ex líder de Ellos Guille Mostaza, que le dedicaba unas palabras. Esta semana ha realizado un obituario más extenso la periodista Elena Cabrera para El Diario, contando con la colaboración del colega de Homeboy Rafael del Fresno. La causa de la muerte ha sido un cáncer de colon.
Enamorado de bandas como Oasis, The Jesus & Mary Chain o Luna, Homeboy también pasó por las cabinas de la sala El Sol, Independance, La Vía Lactea, Freeway, Moby Dick, Astoria y Ochoymedio, lo que le hizo muy conocido en la escena madrileña. Además, también pinchó en otros lugares como Fever (Bilbao), Razzmatazz (Barcelona), Stereo (Alicante), y festivales como Summercase, Benicàssim, FIZ o SOS 4.8.
La noticia del viernes por la tarde estaba claro que iba a ser que ‘Paint the Town Red’ de Doja Cat ascendía al número 1 de singles en Reino Unido… pero no. A pesar del buen funcionamiento del single de ‘Scarlet’, unas cintas y unos CD singles se han interpuesto en su camino. El tema de Doja Cat tiene que conformarse de nuevo con el puesto 2, como ya le sucedió a ‘Say So’.
Lo que ha ocurrido es que Olivia Rodrigo se ha puesto a sacar cintas y CD singles de ‘vampire‘ en su última oportunidad para ser número 1 en Reino Unido. El que fue el primer adelanto de ‘Guts’ fue número 2 en UK durante sus 4 primeras semanas, y últimamente había bajado algún peldaño. Esta semana Olivia Rodrigo ha puesto a la venta CD singles de 2 canciones y cassettes rojo sangre de una sola canción (‘vampire’, claro), con el único objetivo de ser top 1 en UK. Por si alguien tiene alguna duda de que esa era la razón, los ha vendido a 0,99 libras, gastos de envío incluidos. Y lo ha logrado.
‘vampire’ suma lo equivalente a 43.211 copias esta semana, hasta un total de 352.467 ya. De las 40.000 unidades de estos días, es verdad que la mayoría son puntos de streaming (29.000). Pero también lo es que la venta de 8.600 cassettes y 4.700 CD singles ha sido absolutamente decisiva para superar las 40.446 copias que ha sumado esta semana ‘Paint the Town Red’. Estos son los datos de la OCC:
01 43,211 Olivia Rodrigo – vampire [4,675 CDs, 8,606 cassettes, 909 downloads, 29,021 streaming]
02 40,446 Doja Cat – Paint the Town Red
Se trata del tercer single de Olivia Rodrigo que logra el top 1 en Reino Unido. Los anteriores fueron ‘Drivers License’ y ‘Good 4 U’. De momento, Doja Cat tendrá que esperar para el primero.