Parece que Russian Red se ha estado guardando algunas de las historias más curiosas de su vida para la promoción de su nuevo disco, ‘Rojo relativo’, que acaba de presentar en directo en el Café Berlín de Madrid. Algunas de estas historias darían para rellenar una interesante autobiografía.
Esta semana, Lourdes Hernández ha contado que hace años estaba «obsesionada» con Alex Turner y que soñaba con él, y ha revelado que su mayor fantasía se hizo realidad en el momento más inoportuno, cuando el líder de Arctic Monkeys intentó ligar con ella en un bar de Los Ángeles allá por 2014 y ella ya no estaba soltera.
En el pódcast Café y birras, Hernández explica que solía montarse sus propias películas con Alex Turner, fantaseado con una relación. Cuenta que, justo cuando empezó a salir con su pareja y se mudó a Los Ángeles, allá por la época de ‘Agent Cooper‘, visitó un bar de la ciudad con unos amigos y coincidió con Turner, con quien mantuvo una interesante interacción.
Fue Turner quien, según Hernández, “entró” a la cantante esa noche, cuando ella se vio obligada a pasar delante de él porque los amigos con los que estaba se habían cambiado de sitio. Entonces, él le dijo la frase: «Ahora ya sabes lo que se siente cuando pierdes aquello que solías tener». Hernández cuenta que Turner le preguntó su nombre, se presentó él mismo como Alex y le dio “palique”, ante su completo desconcierto, mientras lidiaba con un torbellino de emociones.
Hernández, de manera surrealista, le confrontó nerviosamente por habérsele “aparecido en sueños”: «Te has convertido en el extraño definitivo y necesito acabar con esto», explicando que Turner fue “muy majo y muy amable” con ella pese a su extraño comportamiento.
Miley Cyrus se encuentra en plena conmemoración del 20º aniversario de ‘Hannah Montana’, la serie que la dio a conocer con este personaje inmensamente popular durante su emisión en Disney Channel entre 2006 y 2011.
El 20º aniversario de ‘Hannah Montana’ ha inspirado un especial que se puede ver desde hoy en Disney+, en el que Miley Cyrus vuelve al set original para recordar su etapa en la serie y recibir a varios invitados. También ha recreado el famoso meme de la despedida.
Entre ellos se encuentra su colega de Disney Channel, Selena Gomez, quien afirma a Cyrus que con Hannah Montana “realmente hizo cultura”, no sin antes rememorar su propio personaje de Mikayla, rival de Hannah Montana, volviéndose a poner un gorro que llevó en la época.
También figura entre los invitados Chappell Roan, quien confiesa a Cyrus que, sin su influencia, no estaría donde está hoy, y protagoniza un divertido momento cuando le pregunta qué ha sentido al volver a ponerse la peluca. Cyrus responde que solo lleva extensiones, pero que es su pelo real.
Además, Cyrus ha recibido la visita de su padre, Billy Ray Cyrus, con quien actuó en la serie interpretando también a padre e hija, y con quien ha pasado unos años distanciada por desavenencias familiares. Miley y Billy mantienen una relación cordial desde hace tiempo.
El especial de ‘Hannah Montana’ ha dejado momentos tan improbables como una actuación en directo de ‘The Best of Both Worlds’, con Cyrus caracterizada como Hannah Montana veinte años después. Sin duda, ha pasado tiempo suficiente para que Cyrus se reconcilie con este personaje del que intentó desvincularse durante años de diversas y radicales formas.
En el especial ha habido dos ausencias significativas: las de Emily Osment, que interpretaba a su mejor amiga en ‘Hannah Montana’, y Jason Earles, que encarnaba a hermano Jackson. Ninguno de ellos ha acudido tampoco al estreno del especial en Los Ángeles, donde Cyrus ha aparecido con un look muy similar al de Hannah Montana, pero elevado.
Allí, Cyrus ha confirmado que planea publicar música propia muy pronto, que está “deseando compartir”. De momento, prepara el lanzamiento de una nueva canción de Hannah Montana grabada con motivo del 20º aniversario: la balada acústica ‘Younger You’.
Selena Gomez surprises Miley Cyrus in the “Hannah Montana 20th Anniversary Special.” pic.twitter.com/U1WrmQdTES
La lista de discos española, aún liderada por Omar Courtz, recibe una entrada directa en el top 5: ‘Yo Canto 2’ de Laura Pausini.
Se trata del nuevo disco de versiones de Pausini, que aborda clásicos de la música latina e hispanoamericana, incluyendo covers de temas como ‘Hijo de la Luna’ de Mecano o ‘Livin’ La Vida Loca’ de Ricky Martin. El volumen anterior, ‘Io Canto 2’, se centraba en clásicos de la canción italiana e incluía una versión del recientemente fallecido Gino Paoli.
El lanzamiento de esta serie de discos de versiones se remonta a 2006, año en que se publicaron los ‘Yo Canto’ originales, en español e italiano; la diferencia es que aquellos dos primeros discos se basaban en el mismo repertorio adaptado a ambos idiomas.
El cantante Raúl Clyde, originario de Aldaya, Valencia, protagoniza la siguiente entrada en lista con ‘El Vendedor de Rosas’, que debuta en el puesto 12. Este tema ha generado también una entrada en la lista de singles, gracias al dueto con Saiko.
Entre las novedades internacionales destacan la entrada de Jorge Drexler con ‘Taracá’ en el puesto 24 y de James Blake con ‘Trying Times‘ en el 72. El nuevo disco de James Blake ha registrado entradas destacadas en Reino Unido y Suiza, donde ha sido top 9, y sobre todo en Dinamarca, donde ha alcanzado el top 2. Además, ha sido top 6 en Países Bajos. El puesto 123 en Estados Unidos es su peor registro.
Siguiendo con artistas internacionales, Tate McRae firma la subida más fuerte de la semana con ‘So Close to What‘, que se dispara del puesto 86 al 14 gracias al lanzamiento de su versión deluxe en formato vinilo.
Volviendo a la música nacional o de lengua hispana, la banda Rebrote, integrada por Iñaki Antón «Uoho», antiguo miembro de Extremoduro y Platero y Tú, coloca su debut homónimo en el puesto 37. La última entrada novedosa de la lista es ‘El Trap de Kolombia’ de Kris R, que se posiciona en el puesto 51.
Recientemente, has podido escuchar ‘Dichavate’ sampleada en el concierto de ‘Más cara’ de Bad Gyal, injertada al final de ‘Qué rico’. ‘Dichavate’ es un éxito viral desde finales de 2025 e inicios de 2026 y es el tema que más sube en las listas españolas esta semana.
‘Dichavate’, una colaboración de Ya Ice Dilan con Rey Toni y Helabusador, es una canción de reparto cubano, una fusión entre el guaguancó y la timba cubana, también conocida como cubatón. Últimamente, su propuesta coral y festiva se ha viralizado en medio de la creciente tensión entre Cuba y Estados Unidos.
‘Dichavate’ entró en el puesto 82 de la lista de singles española; la semana siguiente subió al 31, y esta semana escala al 17. Es decir, la canción se ha disparado en lista en apenas tres semanas.
La tabla de esta semana sigue liderada por Quevedo, y las primeras entradas asoman ya pasado los primeros 50 puestos. La principal es ‘Una aventura’ de Ozuna, que entra en el puesto 61, seguida en el 62 por el dueto de Maluma y Manuel Turizo, ‘Apambichao’.
La lista deja otras dos entradas más, también de estilo urbano: ‘Las Muñequitas’ de Mr Plata y El Americano 4KT debuta en el puesto 68, mientras que ‘Tu dúo favorito’ de Raul Clyde y Saiko entra en el 79.
Además, a lo largo de la tabla encontramos varias reentradas, como ‘Por la boca vive el pez’ de Fito y Fitipaldis en el 82, ‘Lush Life’ de Zara Larsson en el 97, o ‘Every Breath You Take’ de The Police en el 99.
Recientemente, la música de Gino Paoli ha estado presente en la escena actual, de forma algo velada, siendo parte crucial de la composición de ‘Tramuntana‘, la preciosa balada de Guitarricadelafuente. Paoli inspiró la canción más romántica del artista, y ahora se ha dado a conocer la noticia de su fallecimiento en Génova, a los 91 años, solo un año después de la muerte de su hijo mayor, a consecuencia de un paro cardíaco.
Paoli es considerado el último gran cantautor italiano de la escuela genovesa, que, junto a Luigi Tenco, Umberto Bindi y Bruno Lauzi, definió la música popular italiana de los años 60 y 70. Fue autor de muchas canciones que forman parte de la memoria colectiva de Italia, como ‘La gatta’, ‘Senza fine’, ‘Sapore di sale’ y ‘Quattro amici’, además de por supuesto ‘Il cielo in una stanza’, que mucho antes de ser sampleada por «Guitarrica», fue versionada por Mina.
Después de que sus primeras grabaciones obtuvieran pobres ventas, ‘La gatta’, publicada en 1960, fue la canción que lo dio a conocer, y en 1963 ‘Sapore di sale’ lo catapultó a la fama. Ese año, mientras ‘Sapore di sale’ triunfaba en listas, Paoli intentó suicidarse a causa de una crisis sentimental; se disparó directamente en el corazón, pero la bala quedó alojada en el pecho muy cerca del órgano y Paoli sobrevivió. La bala nunca le fue extraída debido al riesgo de la operación.
Paoli atravesó otros desafíos en su vida, como un alcoholismo que arrastró durante 15 años y que superó tras la muerte de su hermano por la misma causa. Paoli protagonizó un notable regreso a las listas en 1984 con ‘Una lunga storia d’amore’, a los 50 años, y participó directamente en política, ejerciendo como diputado del Partido Comunista Italiano entre 1987 y 1992.
Sus letras, que versaban sobre el amor en toda su dimensión y complejidad, desde el realismo más que la idealización, conectaron con múltiples generaciones italianas e internacionales. Paoli se presentó en el Festival de Sanremo hasta en cinco ocasiones, pero nunca ganó el concurso.
Tras sus geniales colaboraciones con Oklou en ‘Harvest Sky’, umru en ‘Poplife’ o Yaeji en ‘Booboo2’, es momento de que Underscores dé un paso al frente. Su tercer disco, ‘U’, será el que la dé a conocer a un público más amplio, ya que es el más abiertamente pop de todos sus lanzamientos. Recordarás, por ejemplo, que ‘Do It‘ era prácticamente un homenaje a Britney, Justin y Madonna, circa 2008.
‘Music‘ llegó antes, en toda su gloria EDM e hyperpop, y el tercer sencillo oficial antes del lanzamiento del álbum ha sido otro banger de volverse loco. Hablamos de ‘Tell Me (U Want It)’, con el que anunciamos el que será el Disco de la Semana.
En ‘U’ encontramos fascinantes homenajes a Imogen Heap (‘The Peace’) o al pop R&B de los 2000 (‘Wish U Well’), pero Tell Me (U Want It) es simultáneamente una evolución y una vuelta a las raíces, presentando una mezcla de EDM, dance, hyperpop y brostep totalmente original.
‘Tell Me (U Want It)’ pasa de la percusión hindú al hyperpop de Oklou en segundos y después el estribillo deriva a la potencia sintética de Skrillex, una de las influencias cruciales de Underscores.
Sin embargo, la propuesta de ‘Tell Me (U Want It)’ evoca también una técnica pop sobresaliente; condensándose y descomprimiéndose a medida que lo decide: cada derrape rítmico, gancho instrumental o vocal, disrupción de estructura o capa de autotune vocal, todo suena milimetrado pero a la vez resulta en una canción de pop accesible. Poca música pop suena tan a siglo XXI como esto.
Ese vacile estilístico se refleja también en la letra de ‘Tell Me (U Want It)’, que no deja de ser una canción sobre la inseguridad que produce la incertidumbre de no saber si le gustas a la otra persona, y sobre la muerte del deseo cuando este se materializa: “I get what I want and then… I don’t even want it”, canta la artista. El caos controlado de la producción no puede ser más apto para el mensaje que la canción esconde.
Después de dar la exclusiva de los conciertos de Radiohead que tendrán lugar en 2027, Ed O’Brien ha confirmado, aparentemente, en una entrevista con Consequence que Thom Yorke va a lanzar un álbum en solitario antes de que termine 2026.
El guitarrista británico se encuentra promocionando su último disco en solitario, ‘Blue Morpho’, el cual estará disponible el próximo 22 de mayo. Por el momento, el orquestal corte titular ya está en plataformas.
Al parecer, no será el único miembro de Radiohead en lanzar un disco en solitario este año: «Está The Smile, está… Thom tiene un álbum en solitario que va a salir más tarde este año, creo», ha declarado O’Brien.
Este cree que Radiohead y los proyectos en solitario de cada integrante pueden «coexistir» perfectamente: «Lo de Radiohead puede salir a la carrera, esa es la nave nodriza, creo, para todos, pero también tenemos pequeños satélites», ha declarado. De cumplirse las palabras de O’Brien, el LP de Yorke será el primero que lanza en solitario desde ‘Confidenza’ y ‘ANIMA’.
Lana del Rey ha revivido su beef con Ethel Cain y no está nada contenta. Un bar queer de Atlanta ha anunciado la celebración de un brunch drag titulado «Lana del Rey vs. Ethel Cain», en referencia al turbulento historial entre las dos artistas. Lana no ha dudado en mandar un mensaje directo a la cuenta del bar: «Que os jodan», ha escrito.
El beef entre Lana y Ethel Cain se hizo público el año pasado, después de que Lana publicase la canción ‘All About Ethel’. Esto se trataba de una venganza hacia Ethel después de que, supuestamente, ella se burlara de Lana hace años recreando la imagen en la que esta posa de pie con Jack Donaghue, su expareja, frente a un centro penitenciario.
Para Lana, todavía es demasiado pronto para hacer bromas sobre el asunto. Es por esto que ella misma ha comentado en la publicación del bar este mensaje: «Tristemente, nada de esto es divertido. Ella es abusiva y eso es todo lo que hay», ha escrito.
‘Lola’ es una de las canciones más míticas de The Kinks, tanto por su inolvidable melodía como por su temática. En una entrevista con The Guardian, Moby ha descrito el tema como «asqueroso», «transfóbico» y «poco evolucionado», asegurando que ya no podía escucharlo más. Ahora, Dave Davies, guitarrista de la banda británica, ha respondido, y tiene muy buenos argumentos.
Recordamos que ‘Lola’, escrita por Ray Davies, habla de cómo un joven cae en los brazos de una persona que «anda como una mujer pero habla como un hombre» durante una noche de fiesta. «Estoy muy molesto con que Moby acuse a mi hermano de ser «poco evolucionado» o tránsfobo de alguna forma», ha escrito Dave Davies en un post de Instagram. «No quiero ponerle en evidencia, pero Moby debería tener cuidado con lo que dice», continuó.
Davies recuerda que la canción está inspirada en el grupo hippy de teatro The Cockettes, que venían de San Francisco, tenían miembros trans entre sus filas y seguían a la banda «de gira» en calidad de amigos: «Los apreciábamos. ¿Por qué Moby está siendo tan grosero por esta simple canción? No somos tránsfobos. ¿Por qué se mete con nosotros?», se ha preguntado Davies.
Por último, ha compartido una carta de Jayne County, icono trans del punk, quien escribió a los hermanos Davies para expresar su emoción por la canción: «‘Lola’ siempre será una de esas canciones que para mí «rompieron el hielo», por así decirlo». County aseguró que este fue el tema que introdujo a The Kinks al «mundo moderno, al mundo real»: «¡Un mundo lleno de todo tipo de gente! Bisexuales, gays, trans, y no simplemente heterosexuales», concluye.
La popularidad de Rodrigo Cuevas trasciende sus números públicos. Su activismo político dentro y fuera de las redes, su entrevista en ‘Lo de Évole’ y sobre todo sus cualidades como frontman apasionado, amanerado y sexy le han llevado a actuar en recintos como el madrileño Movistar Arena, ante 8.000 atentos espectadores. Y serán más muy pronto, pues es el mejor como performer.
‘Manual de Belleza’ es su tercer «manual» tras ‘Manual de Cortejo‘ y ‘Manual de Romería‘. Producido como el anterior junto a Eduardo Cabra de Calle 13, con quien afirma haber hecho buenas migas, es un proyecto muy ambicioso, sobre todo por el improbable elenco de artistas que aquí es capaz de reunir. Seguramente nunca esperaste encontrar en el mismo proyecto a Massiel y a Tarta Relena; a Mala Rodríguez y a Víctor Manuel (que tiene créditos en el pasodoble que canta Ana Belén); a Grande Amore y a la instagrammer Celimonde, conocida por sus comentarios sobre alfombras rojas.
El álbum comienza junto a Massiel, imaginando «un mundo feliz» en el que «todos los días sale el sol», «los porteros de las discotecas te tratan bien», «los ricos no van al espacio y todo el mundo es maricón». Rodrigo Cuevas se ha quejado ya en varias entrevistas de la falta de repercusión de esta canción, la primera grabación de Massiel en 20 años, poniendo en duda que respetemos a nuestras leyendas. Su «spoken word» sobre «darnos muchos besos» y «llorar de emoción», bien lo habría merecido.
En una línea similar, el bolero ‘Xardineru’ habla de llenar nuestras «casas de mariquitas», mientras el single ‘Una muerte ideal’, con la marca electro-industrial de Grande Amore, imagina cómo sería un «más allá» en el que Rodrigo Cuevas pudiera encontrarse con Lina Morgan, con Concha Velasco mientras habla con San Pedro y sobre todo con su admirado Juan Gabriel. Bisbal pone incluso una mayor nota de humor en un single muy evidente, el más bailable de este disco, coronado además por tremendo cortometraje. Es el mayor logro de Rodrigo Cuevas: reunir el pasado y el presente, la tradición y la modernidad, la farándula de ayer y la del mañana.
El álbum después no es tan LGTBIQ+ ni tan certero en su cometido. La secuencia nos saca enseguida de ese espacio seguro entregando a Mala Rodríguez la reflexión clave en este disco: que la belleza no tiene por qué ser buena, sino que puede llevarte por caminos oscuros. Cuevas cuenta que ha querido contar con La Mala porque ‘Lujo ibérico‘ le abrió los ojos al rap. La colaboración no puede ser más agridulce: «puedo hacer que te pienses un día que tienes la cara más guapa del mundo, y después con un comentario hundirte en tan sólo un segundo».
Con semejante espectro de cosas en medio, ‘Manual de belleza’ transita desde ese momento tanto por todo lo hermoso como por todo lo feo, con temas tan dispares como el trip hop grandilocuente de ‘Asturcón’, con la colaboración de Zahara y Martí Perarnau IV; el romance electrónico de ‘La hermana cautiva’; el costumbrismo de ‘La playa’ con Celimonde, que aporta un audio sobre «bronceados imposibles» y la vaga visión de la gente «del norte, así como concepto abstracto»; o los verdiales electrónicos estridentes de ‘La fiesta’.
A veces con cierto sabor a mixtape de todos los palos tan distintos que llega a tocar en 35 minutos, ‘Manual de belleza’ puede ser el disco más divertido y accesible de Rodrigo Cuevas, aunque no el más «bello». Quizá este «Manual de belleza y de todo lo demás» ha dedicado no tanto tiempo en definirse «como concepto», como en lograr ese plantel de colaboradores tan increíble y alucinante.
FKA twigs ha presentado una denuncia contra una banda llamada The Twigs después de que la formación haya dirigido en varias ocasiones amenazas legales contra la cantante de ‘EUSEXUA’. FKA acusa al dúo británico de «convertir en un arma» la ley de marca registrada con el objetivo de conseguir un «pago de siete cifras».
Laura y Linda Good, integrantes de The Twigs, habrían estado enviando cartas de «cease & desist» a la artista británica recientemente, aludiendo a una orden del tribunal que prohibiría a Tahliah Barnett usar su nombre artístico. A menos, claro, que reciban una compensación económica. Los abogados de Barnett, sin embargo, aseguran que el dúo lleva siendo conocedor del nombre de Twigs durante más de una década.
No es el primer encontronazo entre las artistas. The Twigs llevan usando ese nombre desde la década de los 90 y ya denunciaron a FKA en 2014 por violación de copyright. En aquella ocasión, retiraron la demanda después de no conseguir el objetivo de evitar que Barnett usase el nombre de FKA Twigs. Los documentos afirman que después de ese caso, The Twigs «simplemente desaparecieron» durante años, hasta que «de la nada» empezaron a llegar cartas en mayo de 2024.
El equipo legal de FKA Twigs añade, por último, que la cantante no ha roto en ningún momento la ley de marca registrada, ya que se debería probar que el público es capaz de confundir ambas marcas por ser demasiado similares.
Tal y como apuntan, es «inconcebible» que alguien confunda una banda independiente de «limitado reconocimiento» con una «artista musical reconocidas globalmente»: 67 suscriptores, 19.332 visitas en Youtube, 705 seguidores en Instagram y 25 oyentes mensuales en Spotify son los números de The Twigs, recogidos en la denuncia.
Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid, ha pedido a Almeida que reconsidere la autorización de eventos masivos en el espacio Iberdrola Music de Madrid siempre que no pueda garantizar la «seguridad» de los asistentes. Este es precisamente el recinto en el que Shakira llevará a cabo su residencia, gracias su Estadio Shakira, el próximo septiembre.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha recibido sobre la tarde del lunes una carta del delegado del Gobierno en la que este le pide que «reconsidere» la celebración de ciertos eventos en el recinto madrileño. La petición va dirigida a aquellas situaciones en las que no se cumplan «de manera efectiva» las adecuadas condiciones de «accesibilidad, movilidad y seguridad que una ciudad como Madrid debe garantizar a quienes asisten a este tipo de espectáculos».
Martín apunta a que esta reclamación no es nueva y que existen «antecedentes recientes que desaconsejaban el uso de ese espacio para eventos con afluencia masiva de público». Este también cita los «problemas de movilidad y seguridad» que tuvieron lugar tanto en el Mad Cool como en el último concierto de Harry Styles, recordando los «cententares de personas» que «deambulaban por la M-45». Martín sugiere que todavía hay tiempo para «implementar medidas de mejora» o para «trasladar» los eventos a otros espacios.
En una clara referencia a la próxima residencia de Shakira en el Iberdrola Music, Francisco Martín ha señalado la incoherencia de Almeida y Ayuso: «No puede ser que ahora estén facilitando que en un espacio como Iberdrola Music, donde ellos mismos dijeron que no se podían celebrar eventos de fenómeno fan, ahora se vaya a poder celebrar una serie de conciertos que tienen esa serie de características».
Martin mantiene el número 1 de lo más votado de JENESAISPOP al obtener de nuevo la mitad de todos los votos en las Stories de Instagram. La entrada más fuerte es la de O’Cristo, seguida de Gara Durán y Sunday (1994). Haute & Freddy son top 20, mientras Morrissey queda en el 21 con el tema más decente de su irregular último disco.
Shakira añade 6 fechas a la residencia europea que celebrará en Madrid el próximo mes de septiembre, en un Estadio creado ad hoc, temporal, integrado en el Iberdrola Music, con capacidad para 50.000 fans. Lo han llamado Estadio Shakira.
Si hasta ahora se habían anunciado los conciertos de los días 25, 26 y 27 de septiembre, ahora se suman los días 18, 19 y 20 de septiembre, y por otro lado los días 2, 3 y 4 de octubre. Las entradas para los conciertos del 18, 19 & 20 de septiembre, y para los días 2, 3 y 4 de octubre estarán a la venta el viernes 27 de marzo a las 12h en www.livenation.es, Ticketmaster y El Corte Inglés, mientras que las entradas para los conciertos del 25, 26 & 27 de septiembre estarán a la venta dos horas antes, el viernes 27 de marzo a las 10h, también en www.livenation.es, Ticketmaster y El Corte Inglés.
Las personas que se hayan registrado en www.shakira.com (cuyo plazo se cerró anoche, domingo 22 de marzo a las 22h) tendrán acceso a una primera preventa para las 6 fechas que empezará el martes 24 de marzo a las 10h (para los conciertos del 25, 26 y 27 de septiembre) y a las 12h (para los concierto del 18, 19 y 20 de septiembre).
La preventa SMusic estará disponible desde el miércoles 25 de marzo a las 10h (para los conciertos del 25, 26 y 27 de septiembre) y a las 12h (para los conciertos del 18, 19 y 20 de septiembre) mientras que los registrados en www.livenation.es podrán comprar sus entradas antes de la salida a la venta general el jueves 26 de marzo a las 10h (para los conciertos del 25, 26 y 27 de septiembre) y a las 12h (para los conciertos del 18, 19 y 20 de septiembre).
Durante la residencia europea en el estadio Shakira, Madrid acogerá una amplia variedad de actividades: conciertos, exposiciones, charlas, talleres, cine, gastronomía, literatura y experiencias culturales compartidas bajo el nombre Es Latina.
‘Come Into My World’ no solo es una de las 4 mejores canciones de Kylie Minogue. Su vídeo dirigido por Michel Gondry era una pequeña obra de arte, protagonizado por varias Kylies dando vueltas por un barrio de París.
25 años después, el vídeo ha sido recreado para una campaña de Chanel, en concreto del bolso Chanel 25. La protagonista es Margot Robbie (‘Barbie‘, ‘Érase una vez… en Hollywood‘), con la participación de la propia Kylie e incluso la dirección de Michel Gondry. Eso sí, esta vez el rodaje se ha llevado a cabo en Los Ángeles, recreando París.
Vogue publica un reportaje sobre el acontecimiento, recogiendo unas declaraciones de Michel Gondry: «Llevaba 25 años soñando con Kylie (…) Así que por fin encontré la manera de volver a verla».
Más interesante es la declaración de Margot Robbie: «Para mí también es como cerrar un círculo, porque el primer concierto al que fui fue de la gira «Fever» de Kylie Minogue. ‘Come Into My World’ era una de las canciones de ese álbum, y Michel Gondry dirigió el vídeo. Recuerdo que lo vi de pequeña y me pareció muy guay y muy ingenioso: los trucos de cámara por los que es tan famoso. Eso es lo que recreamos en esta campaña. Es brillante, un director emblemático. Si tuviera que elegir una película favorita, diría ‘¡Olvídate de mí!'».
CA7RIEL & Paco Amoroso se embarcarán en mayo en una gira mundial que pasará por España. La excusa, claro, es su disco ‘FREE SPIRITS’, ya disponible.
El dúo argentino presentará ‘FREE SPIRITS’ con dos fechas en nuestro país: la primera será el 10 de septiembre en el Palau Sant Jordi de Barcelona, y la segunda, una semana después, el 17 de septiembre en el Movistar Arena de Madrid.
Por si las fechas españolas te pillan en Portugal, el grupo actuará el 13 de septiembre en Lisboa.
Las entradas para los conciertos se pondrán a la venta el viernes 27 de marzo a las 9:00 horas en Livenation.es, Ticketmaster y El Corte Inglés.
‘FREE SPIRITS’ es el álbum que marca el regreso de CA7RIEL & Paco Amoroso tras la cancelación de su disco anterior. Incluye las sonadas colaboraciones con Sting y Jack Black, así como temas que prometen convertirse en favoritos de los fans, como ‘Ay Ay Ay’. Además, recupera ‘Gimme More’ -originalmente concebida para el álbum anulado- bajo el nuevo título de ‘No me sirve más’.
Cualquiera que haya crecido con ‘Dirty Dancing’ como referente de la cultura popular (existe incluso un ensayo sobre el fenómeno, el recomendable ‘The Time of My Life’, de Hadley Freeman) no puede ver una acrobacia artística como el overhead lift sin acordarse de Baby corriendo hacia Johnny como metáfora de la confianza, la liberación y el paso a la madurez. Esa cabriola siempre será “el salto de ‘Dirty Dancing’”.
Cualquiera que sea fan de Will Ferrell no puede ver a dos hombres haciendo acrobacias de baile concebidas para parejas mixtas sin acordarse del descacharrante clímax de la hilarante ‘Patinazo a la gloria’ (2007), una de las cumbres de la comedia gansa deportiva.
Ignoro si Aube Perrie, director habitual de los videoclips de Harry Styles, ha tenido en cuenta alguno de estos dos referentes (apuesto a que no). Pero, me juego mi Blu-ray de «Patinazo», a que hay uno que seguro tenía muy presente: el ‘Weapon of Choice’ de Spike Jonze, con el gran Christopher Walken trasmutado en una suerte de Fred Astaire posmoderno. La segunda parte de ‘Aperture’ es una clarísima relectura-homenaje del clip de la canción de Fatboy Slim.
Hasta llegar a ese giro, una afortunada pirueta narrativa que no vimos venir, el vídeo parece un cruce entre un drama tristón sobre la soledad del individuo contemporáneo en los no lugares, y un relato de misterio sobre un siniestro acosador nocturno, melenudo y con una bolsa creepy.
Luego la historia gira por primera vez y se transforma en una cinta de acción alocada, con persecuciones y peleas propias de una película de Jason Bourne, y con guiños visuales a las escaleras de M. C. Escher y a los pasillos asépticos y desangelados de ‘Separación’.
El regreso de BTS ha sido esperado durante cinco largos años, en los que sus siete integrantes -Jin, Suga, J-Hope, RM, Jimin, V y Jungkook- han cumplido el servicio militar, obligatorio en Corea del Sur. Un lapso de tiempo que los miembros han aprovechado para publicar música en solitario, pero que también ha permitido al público tomarse un respiro de su prolífica discografía, y también de la avalancha de récords discográficos anunciados con rebuscadas hipérboles que protagonizan en las listas de éxitos.
La banda está acostumbrada al régimen militar impuesto por la industria del k-pop y por su discográfica, HYBE, y en su concierto de regreso en Seúl -donde este fin de semana han actuado frente a 100.000 personas y que ha sido retransmitido a través de Netflix– el septeto ha ofrecido precisión coreográfica, ritmos estridentes y un futurismo estético extremadamente elegante y cuidado, simbolizando una evolución hacia una propuesta más elevada y adulta. Aunque con peros.
Basada en el repertorio de ‘ARIRANG’, su nuevo disco, la performance de BTS ha quedado a la fuerza deslucida por la lesión de RM, considerado líder del grupo, quien se rompió un tobillo durante los ensayos. RM es la primera persona en hablar en el concierto, después de que los siete integrantes aparezcan en el escenario tras ser revelados por el cuerpo de baile, también de estilo bélico: «Hemos vuelto». Sin embargo, la épica se diluye al verlo actuar principalmente sentado en un taburete.
En medio del gigantesco escenario situado en Gwanghwamun, Seúl, de estilo hiperfuturista, como salido de una película de ciencia ficción, los siete miembros de BTS presentan las canciones de ‘ARIRANG’ e interactúan con la audiencia, pronunciando frases siempre genéricas como «os hemos echado de menos» de manera algo robótica. Son los otros seis integrantes quienes sostienen realmente la performance, gracias a coreografías ejecutadas con precisión y sincronización milimétrica, y a competentes actuaciones vocales asistidas por los habituales pregrabados.
Pero detrás de la espectacularidad del escenario, de la audiencia y de las producciones de ‘ARIRANG’ se esconde la misma duda de siempre: ese vacío que emanan las canciones y que se percibe en el escenario, a través de actuaciones que revelan una meticulosidad técnica asombrosa pero poco del lado humano de los artistas. Una vacante casi espiritual, evidente en la propuesta artística de nuevas canciones como ‘Hooligan’, ‘2.0’, ‘FYA’ o el single ‘Swim‘, que parecen recrear una idea de potencia musical, más que lograrla.
Hay algo incómodo de ver también en las interacciones de los miembros de BTS entre ellos mismos, y que está siendo captado por los propios fans, como si, después de cinco años de parón, hubieran vuelto a BTS sintiéndose algo desubicados. Hay un momento en el concierto en el que cada miembro confiesa su canción favorita del disco, y hasta esa naturalidad se siente ensayado hasta el extremo. No es que no nos molen las boy bands hiperfabricadas, pero se percibe un enorme vacío detrás de toda esta espectacularidad.
El vídeo de la detención de Justin Timberlake en junio de 2024 por conducir bajo los efectos del alcohol ha sido publicado finalmente, después de que el equipo legal de Timberlake y los medios de comunicación que solicitaban su difusión hayan llegado a un acuerdo legal, permitiendo la publicación de una versión recortada del vídeo. Finalmente han visto la luz apenas minutos de una serie de imágenes que suman hasta ocho horas de grabación.
Los abogados de Timberlake habían intentado paralizar la difusión del vídeo, asegurando que su publicación dañaría severamente la reputación del cantante, al mostrarlo en un estado “extremadamente vulnerable”, y que lo convertiría en objeto de “ridículo y acoso” públicos.
El vídeo muestra a Timberlake algo desorientado y aturdido, con dificultades para pasar las pruebas de sobriedad, como caminar en línea recta. Aunque, al contrario de lo que prometían sus abogados, no vemos a un Timberlake en su estado más humillante o devastador, ni un vídeo que pueda dañar para siempre su reputación, sino a una persona protagonizando un largo episodio de vergüenza ajena (la que habríamos dado todos en su situación), generando el choque de comprender que es la misma persona que cantaba ‘SexyBack’ hace años.
Las imágenes generan cierto cringe cuando le preguntan a qué se dedica y él responde: “Soy Justin Timberlake”, dándose cuenta de que el policía que lo detiene no sabe quién es. La amiga que le acompaña no mejora la situación, pareciendo más consciente de que es Timberlake quien está siendo detenido, que el propio cantante. «Hacedme un favor si alguna vez os ha gustado ‘Bye Bye Bye’ o ‘Sexyback'», señala la amiga, antes de rogar a los agentes que le dejen hablar con Timberlake.
En otro momento increíble de las grabaciones, Timberlake aparece revisando un formulario y bromeando sobre que los agentes hayan indicado que es “blanco”, cuando en su música no lo parece (o eso parece pensar). Es un momento revelador de lo que ocurre cuando alguien que estuvo en la cima del mundo descubre que ya no lo está. En los foros de JENESAISPOP nadie ha comentado el vídeo; parece que Timberlake resulta ya irrelevante incluso en su momento más bajo.
La realidad es que su última gira, que pasó por España, no fue tan mal, ni su último disco era un despropósito. Hoy en día, medios como Pitchfork siguen reivindicando su obra musical, porque nadie puede dudar de lo innovadora y excitante que ha sido. Pero está claro que Timberlake es hoy visto con otros ojos en comparación con el pasado, y el vídeo de su detención lo muestra, no sé si más vulnerable, pero desde luego sí más humano, despojado de poder.
@elmundo.es Justin Timberlake, grabado durante su arresto por conducir ebrio A pesar de todos los esfuerzos del artista por impedir la difusión de estas imágenes, captadas por la cámara corporal de la policía, finalmente el vídeo ha salido a la luz. En él se ve la prueba de alcoholemia a la que fue sometió en junio de 2024 en Long Island, Nueva York. El cantante argumentó que la publicación de las imágenes le “causaría un daño grave e irreparable” al mostrarle “en un estado de extrema vulnerabilidad” que capta “detalles íntimos de su apariencia física y comportamiento”. Timberlake se declaró culpable y llegó a un acuerdo con la Fiscalía para pagar una multa, realizar trabajo comunitario y protagonizar un anuncio de seguridad vial. “No estuve a la altura de los estándares que intento mantener para mí”, declaró. #justintimberlake#famosos#noticias♬ sonido original – Somos un periódico
Ya están fuera las primeras críticas del nuevo disco de RAYE y, al menos, la de The Guardian describe un álbum ambicioso, pero «caótico» y «demasiado cargado de ideas». Este 27 de marzo podremos escuchar ‘This Music May Contain Hope‘, pero el tercer sencillo oficial ya es épico en sí mismo, y no solo porque incluya una colaboración de Hans Zimmer, nada menos.
‘Click Clack Symphony’ es uno de los temas que RAYE ha estado presentando en directo en su última gira, que pasó por Barcelona. Entonces no sabíamos que Zimmer había arreglado la canción, aunque sus oleadas orquestales resultan demoledoras.
Sobre todo, sorprende descubrir que ‘Click Clack Symphony’ es una canción más cercana a la banda sonora, o incluso al musical, que a la propia noción de canción pop tradicional, como denotan esas mínimas pero cruciales percusiones sugeridas en el propio título.
Una odisea de más de cinco minutos, desarrollada a través del puro suspense y llena de spoken word y confesiones de corazón partido, que conoce dos cumbres claras: el puente «Everything is going to be alright» y el apoteósico final orquestal.
Es ahí donde RAYE pronuncia su lema vital: «El frío nunca dura, cariño, simplemente enseña al corazón cómo arder». El vídeo, dirigido por Dave Meyers, es una sucesión de escenas épicas y surrealistas, pero ninguna lo es tanto como la que acompaña esta frase.
Bad Gyal me cae de puta madre, y esta es una afirmación que no oigo a menudo. Al contrario, no paro de escuchar que es borde, antipática y, sobre todo, que “no sabe cantar”. Los gatekeepers de la música quieren que solo escuchemos voces técnicas y perfectas, pero la historia se ha cansado de demostrar que el público no quiere solo eso. Tampoco queremos únicamente pop stars amables y risueñas, y Alba Farelo está muy lejos de ser la reencarnación de Betty Boop: su tipo de performance es fría, distante, casi incómoda. Sin duda, ha aprendido eso también de Rihanna.
Me costó entender que Bad Gyal era eso. Su cometido no es ejecutar la coreografía perfecta, sino escribir club tracks pegadizos y ser la representación misma de la chulería urbana femenina. Y esa chulería no está en absoluto reñida con la inteligencia emocional o incluso empresarial, que Farelo exhibe a menudo, y que es evidente si decides mirar a través de esa armadura defensiva que la diva de Vilassar de Mar parece ponerse muchas veces.
Tampoco creo que el fuerte de Farelo sea tanto el directo como su capacidad para escribir bops brutales, pero desde hace un par de años empieza a ser evidente que sus conciertos están más elevados, sobre todo gracias a la incorporación de un cuerpo de bailarines espectacular que aporta donde Farelo quizá no llega tanto.
El concierto de ‘Más cara’ gira en torno a la figura de Bad Gyal y a sus bailarines, y se basa en una colección de hits de altura. Suman 13 personas (la mitad de bailarines hombres, la otra mitad mujeres, y la artista) en el escenario del Palau Sant Jordi este sábado, que no paran de bailar, aparecer, desaparecer, danzar unos con otros, en parejas, en grupos o en línea, con y sin Bad Gyal, y que aprovechan la escenografía al máximo, incluso involucrando cámaras que crean perspectivas específicamente pensadas para ser vistas a través de las pantallas, como la simulación de cunnilingus en ‘Sin carné’ de un bailarín a Farelo, o el momento del micrófono fálico de ‘Comernos’, con Farelo cantando tirada en el suelo mientras el bailarín la graba con una cámara de mano.
El montaje de ‘Más cara’ simula un club de élite, con una sencilla estructura de cubículos o paredes que aparecen o desaparecen del escenario según la ocasión. Hay un sofá circular negro, una mesa de cristal de diseño, un candelabro… y poco más. El montaje luce algo parco teniendo en cuenta su concepto, pero Farelo saca provecho del espacio de diversas maneras: perrea agarrada a las enntradas, posa encima de la mesa exhibiendo su cuerpo de acero, en ‘Perro’ baila con un cuchillo y en ‘Última noche’ hace coreografía de suelo, creando formas geométricas con su cuerpo y los de sus bailarines.
Christian Bertrand
A veces las coreografías, como la de ‘Gatitas’, son un poco de “1, 2, 3”, pero Farelo lo compensa gracias a sus bailarines, a los que es un espectáculo ver, y que cuentan con varios momentos de lucimiento individual o grupal, entregados al performance de la seducción y el baile atlético. A su lado, el artista invitado, el rapero 8belial, pasa bastante desapercibido cuando sale al escenario, hasta en dos ocasiones. Al contrario que Bad Gyal, que cada vez que desfila de una punta a otra del escenario, es una diosa en la tierra. Sobre todo, el ritmo del show se mantiene dinámico, generando un entretenimiento constante, mientras las canciones van sucediéndose una detrás de otra.
Este dinamismo solo se ve entorpecido por el mismo problema que ya acusaba el anterior show: esos extraños vacíos entre canciones o secciones, en los que Farelo aprovecha para cambiarse, descansar o ambas cosas, pero que pueden alcanzar varios minutos de silencio sepulcral en los que no pasa absolutamente nada en un escenario a oscuras. Estos vacíos ocurren desde el principio del concierto, llegando a suceder un par de veces antes incluso de que Farelo salga al escenario, y después se siguen encadenando a lo largo del espectáculo, dejando una sensación incómoda cuando el show pasa del todo a la nada.
Es uno de pocos peros que se le pueden poner a un concierto que te hace olvidar los 17 minutos de retraso inicial y que consigue que incluso las canciones de ‘Más cara’ que te generaban dudas acaben gustándote, resultando una colección de hits consolidados (‘Flow 2000’) y potenciales (‘Noticia de ayer’) envidiable. La colabo con Bad Bunny ya tarda.
Ya no vale tanto la pena destacar el delirio de ‘Fiebre’, la aceptación inicial de ‘Un cora y ya’, el hitazo que es ya ‘Choque’ o lo contundente que suena ‘Fuma’ en vivo, como subrayar el enorme valor de que Madame Bad Gyal ofrezca un show tan entretenido de principio a fin que se te olvida que no se ha dirigido al público en casi ningún momento. Solo al final reconoce que no es muy habladora (nos habíamos dado cuenta), pero que prefiere decir “lo esencial”: que nos ama. Y nosotros a ella.
9 años después de su último disco de estudio, 17 años después de su último disco de platino en UK y USA, 20 años después de su último Grammy, vuelven U2. Bastante desaparecidos de la conversación social, hasta el punto de ser tan sólo el 340º artista más escuchado en Spotify, han escogido volver no con un álbum sino con algo realmente más importante: un EP sobre la emergencia político-social.
Hubo un tiempo en que las implicaciones políticas de Bono eran un meme antes de los memes. Una parodia de ‘Muchachada Nuí‘. Pero el mundo no está para bromas, la verdad. El silencio de la mayoría de artistas duele en el alma mientras afrontamos 60.000 muertos en un genocidio, la política sanguinaria del ICE o una guerra ilegal en Irán. Bono ha dicho que estas canciones no podían esperar más, y tenemos que estar agradecidos por ellas.
Lo mejor de ‘Days of Ash’ son sus intenciones, por supuesto. También el nivel de trabajo y documentación en unas letras que apelan a textos literarios y religiosos. Por ejemplo, ‘The Tears of Things’ imagina que la estatua de David de Miguel Ángel toma vida y no da crédito con que haya gente que niegue el Holocausto. Termina con una cita de Moisés. ‘American Obituary’ describe la muerte de Renée Good a manos del ICE hace tan sólo 2 meses y es probablemente la canción que ha desencadenado este EP improvisado el pasado mes, el Miércoles de Ceniza.
Hay que alabar que U2 no hayan caído en lugares comunes. Muy inesperada es la reivindicación en ‘Song of the Future’ de Sarina Esmailzadeh, activista iraní asesinada a los 16 años. Sarina protagoniza el estribillo de esta canción que termina con un recuerdo de Mahsa Amini, una mujer iraní de origen kurdo que fue asesinada por la policía islámica a los 22 años.
A continuación, el interludio ‘Wildpeace’ es un texto del poeta israelí Yehuda Amijai, leído por la artista nigeriana Adeola Fayehun (es escalofriante ese «sé que saber matar es lo que me convierte en adulto»). Y después la post-punk ‘One Life at a Time’ está dedicada a Awda Hathaleen, un activista palestino asesinado en 2025, conocido por su implicación en el premiado documental ‘No Other Land‘.
La música no siempre transmite todo este dolor, resultando en verdad lo menos interesante del EP. ‘Song of the Future’ es la canción en que mejor podrían cuadrar melodía y mensaje esperanzador, aunque empieza demasiado similar a ‘Staring at the Sun’. Ed Sheeran estaba llamado a colaborar con U2 algún día después de haber plagiado ‘Where The Streets Have No Name’ en ‘Castle on the Hill’ sin que nadie tomara medidas, pero el desenlace demasiado luminoso de ‘Yours Eternally’ no es veraz en este contexto, por desgracia, por el momento.
‘American Obituary’ es incapaz de despertar a nadie en lo político, no tan lejos de los riffs sobados de ‘Vertigo’ o ‘Get On Your Boots’. Cantar sobre un asesinato cuando parece que vas a cantar «1, 2, 3, 14» simplemente no funciona. No seré tan cruel de comparar estas canciones con la garra de un clásico como ‘Sunday Bloody Sunday’: diré que se echa de menos el sentimiento que había en ‘Miss Sarajevo‘. No sé cuántas veces lloré escuchando aquella canción en 1995 cada vez que Pavarotti se planteaba si «el amor llegará, ya no sé cómo rezar».
Jack Antonoff y Margaret Qualley celebraron su boda en agosto de 2023, en la costa de Nueva Jersey. En el último single de Bleachers, el artista y productor relata los hechos a base de plastic soul, rock and roll y muy buen gusto. ‘dirty wedding dress’ es la Canción del Día.
Se trata del segundo adelanto del próximo proyecto de Bleachers, ‘Everyone for 10 Minutes’, disponible el próximo 22 de mayo junto al lead single del álbum, la romántica ‘you and forever’. Musicalmente, ‘dirty wedding dress’ toma un camino totalmente diferente, cambiando el ambiente nebuloso de aquella canción por el soul buenrollero del ‘Young Americans’ de Bowie. El toque de Bruce Springsteen, como siempre en Bleachers, tampoco falta.
La canción no cambia demasiado a lo largo de sus casi 5 minutos de duración, pero es aquí donde Jack Antonoff demuestra su maestría como productor. Los elementos del tema van añadiéndose, quitándose y exagerándose (¡esos gritos!) constantemente, haciendo que este avance perfectamente sin demasiados cambios en la composición. En la letra, Antonoff describe cómo los alrededores de la boda se llenaron de paparazzis y curiosos: «Todo el mundo fuera hablando como si supieran / Pero no, no lo saben».
En otras partes de la canción, Jack canta sobre cómo «los vecinos perdieron la cabeza» o sobre quitar «la tristeza de la noche del sábado», referenciando uno de sus discos anteriores. En los últimos versos, también tira una pullita a la prensa musical: «Un crítico se ha mudado al bloque / Bromea con que quiere regalías porque le referencié una vez / Y yo como: ¿Qué cojones?».
En ‘Derry Girls’, su creadora, Lisa McGee, demostró una notable habilidad para entrelazar dos tonos y registros distintos, el drama sociopolítico y la comedia adolescente, dentro de un mismo relato, logrando que ambos convivieran sin eclipsarse y que la historia funcionara simultáneamente en dos planos dramáticos. Pues bien, en su nueva serie, ‘Cómo llegar al cielo desde Belfast’ (Netflix), McGee realiza un triple salto mortal: combinar humor, drama y, además, misterio. Y todo vuelve a funcionar de maravilla.
La premisa es sencilla: ¿qué ocurriría si unas amigas al estilo ‘Derry Girls’ hubieran crecido y se vieran obligadas a investigar un crimen relacionado con su juventud? La serie sigue a tres mujeres norirlandesas en plena crisis de los 40 (fabuloso el trío de actrices) que, como en ‘Yellowjackets’ (con la que comparte más de un paralelismo), arrastran un oscuro secreto de cuando eran adolescentes y amigas inseparables.
Su llegada al ficticio pueblo de Knockdara, poblado de personajes excéntricos (a lo ‘Doctor en Alaska’ o ‘Twin Peaks’), pone en marcha un relato que combina intriga criminal (con elementos de noir rural, folk horror y cozy crime), con un drama generacional sobre las heridas del pasado, de esas que supuran cuando menos se espera, y sobre las frustraciones del presente, muy diferente al que habían imaginado de jóvenes.
Todo ello está atravesado por un humor muy eficaz y de múltiples registros: verbal, con diálogos rápidos e ingeniosos; físico, cercano por momentos al slapstick; negro, ligado a la propia trama criminal; romántico, encarnado en el personaje del policía; referencial, con guiños a la música pop adolescente de los noventa y dos mil (B*Witched, Five, t.A.T.u., Las Ketchup) y al universo de Hitchcock (el faro, el motel); y también meta, al jugar con la idea de que una de las protagonistas es guionista de una serie policiaca.
Junto a McGee, destacan, en labores de dirección, dos nombres habituales de la ficción británica reciente: George Kane, director de la serie de Phoebe Waller-Bridge ‘Crashing’ y de varios episodios de ‘Inside No. 9’, y Michael Lennox, realizador de la miniserie ‘No digas nada’ y de la propia ‘Derry Girls’. Los menciono porque ‘Cómo llegar al cielo desde Belfast’ también sobresale por su notable puesta en escena.
La serie está llena de ideas expresivas tan potentes como la secuencia del baile del primer episodio, en la que las protagonistas se encuentran con su yo adolescente, o aquella en la que asistimos a una escena del pasado mientras escuchamos el audio registrado en una grabadora en el presente, superponiéndose así dos líneas temporales.
Son dos ejemplos de cómo los directores no utiliza los recursos formales únicamente para ilustrar el guion de manera rutinaria, sino para explorar de forma poética los sentimientos que laten bajo una historia aparentemente ligera y desenfadada, pero impregnada de una profunda melancolía ante el paso del tiempo.