Este lunes ha sido hallado un cuerpo en el lago donde desapareciera Naya Rivera, actriz de ‘Glee‘. TMZ confirma en exclusiva que el cuerpo encontrado pertenece a Naya, anticipando que en breve se producirá una conferencia de prensa.
Rivera desaparecía en un lago del sur de California en el que se encontraba realizando una travesía en barca junto a su hijo de 4 años, Josey. El pequeño fue encontrado en la tarde del martes pasado durmiendo solo en la barca con esta a la deriva, pero pudo ser salvado y ya se encuentra con su familia. Según las primeras informaciones, el hijo de Rivera declaraba a las autoridades que su madre saltó al agua pero no regresó al bote. Tampoco llevaba su chaleco salvavidas, que era hallado intacto. Además, el coche de Rivera era encontrado aparcado con su bolso dentro.
Desgraciadamente, una oscura noticia que vuelve a enturbiar la leyenda de ‘Glee’ tras las tempranas muertes de otros dos de sus protagonistas, Cory Monteith y Mark Salling, en 2013 y 2018, respectivamente. Cory falleció el mismo día en que se ha encontrado el cuerpo de Naya.
Aunque ha aparecido en otras series de manera esporádica, Rivera era conocida por su papel de animadora en ‘Glee’, presente desde el capítulo piloto de la serie. Esta «cheerleader» típica de los institutos americanos, de nombre Santana Lopez, era conocida en principio por su popularidad, carácter mezquino y agresividad con los chicos, si bien después descubre que es lesbiana y que su dura personalidad se debe a que ha estado ocultando su identidad.
Parte de la redacción evalúa el nuevo single de Karol G, desde su salida entre los virales de Youtube.
«¿Podría sonarle la campana a Karol G por segunda vez recurriendo a Ovy On The Drums, que ya se encargó de la base del monster-hit ‘Tusa’? Pues OBVIO que sí. De hecho, por un momento, la intro parece guardar ciertas similitudes con el pelotazo de la colombiana. Pero en este caso la instrumentación –un sintetizador apenas esbozado, que se diría esquelético porque suena ligero como el vapor de una shisha– es aún más minimalista, dejando respirar a la base rítmica y dando todo el protagonismo a una (otra) estupenda línea melódica de Karol que fluye sin respiro y convierte ese exiguo «Aydiohmío» en un gancho de tres pares de narices, a base de su repetición obsesiva. Acabaremos hasta los pelos de él –del gancho, digo–, porque no me cabe duda de que ya habrá una cola de candidatos a la espera de suplir el papel de Nicki Minaj en un inevitable remix. Pero hasta que eso suceda, yo al menos lo voy a gozar muy fuerte». Raúl Guillén.
«El nuevo single de Karol G tiene encanto melódico y armas suficientes para triunfar, pero no sé si me cabe más amor ya para temas de reggaetón de idéntica base. Sobre todo desde que Bad Bunny ha experimentado con las estructuras en temas como ‘Safaera‘, desde que C. Tangana ha cambiado radicalmente de tercio en ‘Nunca estoy‘, desde que Madonna hizo virguerías con una base similar en ‘Medellín‘… y sobre todo desde que existe -como reacción- un revival disco con artistas como Dua Lipa y Jessie Ware a la cabeza. Hasta esa recuperación de la ranchera de Becky G tiene su aquel al lado de esta grabación completamente estándar, completamente indistinguible de la inmensa mayoría del top 100 español en estos momentos». Sebas E. Alonso.
«Sin frase icónica a la altura de «toro este llanto por nara», que ya está tardando en ponerse de moda en los grabados lapidarios, ‘Ay, DiOs Mío!’ es otro acierto de Karol G. El parecido con ‘Tusa’ es evidente en el ritmo de reggaetón lento de la canción, que en este caso es adornado con sonidos infantiloides tipo caja de música; y, sobre todo, en la melodía del estribillo, que también destaca por su bonita melodía y calmada resolución (de «me dio una depresión tonta» pasamos a «él me dijo a mí que le gustaban todas mis canciones»). Sin embargo, la canción, que Carolina Giraldo dedica muy obviamente a su pareja, Anuel AA, pues describe el momento en que ambos se conocen, tiene entidad por sí misma al mismo tiempo que recurre a ganchos como el «tra tra» para sencillamente clavarse en el cerebro desde la primera escucha. Desde ya una de sus mejores canciones». Jordi Bardají
Jessie Ware entra directamente al número 1 de lo más votado en JENESAISPOP con ‘What’s Your Pleasure’, mientras continúa en el top 5 con ‘Save a Kiss’. Recientemente pudimos hablar con la autora de nuestro Disco de la Semana pasada. También entran en nuestro top 40 lo último de Sufjan Stevens, HAIM, Rina Sawayama, Algora, Phoebe Bridgers, Doja Cat, Carly Rae Jepsen y Sondre Lerche en una semana de gran renovación de la lista. Nos despedimos, en cambio de ‘I Want You to Love Me’ de Fiona Apple y ‘Discoteca en ruinas’ de Joe Crepúsculo, ya con 10 semanas de permanencia y en la mitad baja del top. Podéis escuchar nuestra última lista de novedades y votar por vuestras canciones favoritas, aquí.
The Go! Team firman una de las primerísimas novedades de la semana con ‘Cookie Scene’, un nuevo single que publican hoy en las plataformas de streaming y que editarán más adelante, el próximo mes de septiembre, en un 12″ que saldrá a través de Memphis Industries, su sello.
‘Cookie Scene’ es de una de las canciones-batidora típicas de The Go! Team y llega para confirmar que los autores de ‘Ladyflash’ siguen molando. Una ufana melodía de teclado manda en esta composición de ritmo alegre, ecos al hip-hop clásico y sonidos tipo rayos láser que cuenta con la participación, en las voces, de la rapera Indigo Yaj. En un mensaje, Ian Parton de The Go! Team ha explicado que la canción está inspirada en las percusiones de ‘Iko Iko’ de Dixie Cups y en el sonido tipo maracas de ‘Push It’ de Salt-n-Pepa, pero no solo en estas dos canciones: «Siempre me ha gustado el modo en que en la música de Bollywood o en las canciones de William Onyeabor aparecen de pronto sonidos de rayos láser o de tambores electrónicos. Quería mezclar la calle con lo intergaláctico, y llevar a Detroit al espacio exterior».
Un corte estupendo que vuelve a poner a The Go! Team en el mapa dos años después de la edición de ‘Semicircle‘, hasta ahora el último álbum de estudio de la banda.
Black Eyed Peas, que triunfan con ‘MAMACITA’ con Ozuna después de haber arrasado con ‘RITMO’ con J Balvin, siguen de promoción con su disco ‘Translation‘ y entre los temas sobre los que les han preguntado se encuentra Kanye West, que estos días ha anunciado su intención de presentarse a la presidencia de Estados Unidos, si bien su familia ha asegurado que sus declaraciones pueden haber surgido de un episodio de manía derivado de su desorden bipolar.
will.i.am., líder de Black Eyed Peas, considera las palabras de Kanye poco menos que un despropósito, un poco como Madonna, y así lo ha hecho saber al medio británico The Mirror: «¿Qué coño? No sé ni qué tipo de servicios a la comunidad haces», ha dicho, para después señalar que para mejorar la vida de la gente no hace falta involucrase en política. «Hay muchas maneras de ayudar a nuestras comunidades además de la política, y no tienes que presentarte a las elecciones para mejorar la vida de la gente. En los últimos 11 años he vuelto al gueto, de donde soy, y he abierto una escuela. Empecé con 65 niños y ahora son 720 y subiendo. Nuestros niños han ido a universidades a las que ellos, ni nadie, pensaban que iban a ir, y han estudiado cosas que probablemente nunca pensarías que iban a estudiar».
En otro orden de cosas, Kanye ha estrenado un tema nuevo en Twitter en recuerdo de su madre, Donda, fallecida el 10 de noviembre de 2007. En el tema, titulado ‘DONDA’, la madre del rapero recita una letra del también rapero KRS-One. Recientemente, West ha publicado ‘Wash Up in the Blood’ con Travis Scott, el primer single de su próximo álbum ‘God’s Country’.
In loving memory of my incredible mother on her birthday 🕊 My mom reciting KRS1 lyrics This song is called DONDA pic.twitter.com/YWKhqYYu2E
Este próximo viernes, 17 de julio, se publica ‘IV’ –que sí, es su cuarto disco, pero no se lee «cuatro» sino literalmente «iv»– de Los Estanques. Un disco que, tras el excelente ‘Los Estanques‘ y su exitosa gira de presentación, llega con mucho más hype que aquel. Máxime cuando se sabe que es un disco que estaba listo para publicar cuando, al salir de un bolo, algún desalmado sustrajo a Íñigo Bregel el ordenador portátil en el que tenía ese (y mucho más) material listo para publicar. Lejos de venirse abajo, el joven artista cántabro se rehizo y decidió volver a grabar cada una de sus canciones tal y como las recordaba, o, en algún caso, modificando sus arreglos. Así nos lo ha detallado en una entrevista que publicaremos en los próximos días coincidiendo con la salida del álbum que es, además, nuestro Disco de la Semana.
‘IV’ («i» + «v», recuerdo) es un disco singular por otras cuestiones, además: se trata de lo que podríamos denominar como un álbum conceptual que desarrolla un personaje en cada canción –a razón de sus 12 cortes–, convergiendo todos juntos en el último tema, explícitamente titulado ‘Reunión’. Personajes que conforman un universo particular, que no es otro que el que descubrió Bregel en su barrio al llegar a Madrid y que, por tanto, pueden resultar familiares a muchos. Uno de esos personajes que ya conocemos es el de «el fiestero de pura cepa», que protagoniza ‘La aguja’, segundo adelanto del disco (tras la sugerente ‘Flor de limón‘) presentado hace unas semanas y que es nuestra Canción del Día.
Una canción realmente espectacular desde su mismo comienzo, con ese Hammond acompañando a unos coros típicamente soul –irresistibles desde el primer compás– propulsados a un ritmo frenético por una base muy cañera, próxima al hard rock que, citando a Otis Redding y Deep Purple como referentes (aunque en realidad conecta con proyectos más cercanos en el tiempo como The Lemon Twigs), lleva su pop psicodélico progresivo a una nueva cima y un nuevo gancho (ese «voy a ver si enebro, si enebro la aguja»). En la descripción del tema, Íñigo revela que «la canción viaja por senderos viciosos y nocturnos. Senderos que la misma noche nos incita a seguir», en compañía de «un sujeto sin nombre, un varón cuyo rasgo más característico es la dedicación e implicación que nos muestra por esos momentos de lujuria y desenfreno típicos de la vida nocturna, en este caso, madrileña». Su clip, bastante apañadete para haber sido filmado en confinamiento, retrata en imágenes los devaneos tóxicos del personajillo en cuestión.
«Es un EP muy de crisis de los 40. Algunos se compran una moto, otros se van a la India; yo he querido jugar a ser roquero«. Así de concreta y honestamente define Javier Carrasco, Betacam, su nuevo disco ‘Multitarea’. Cuatro canciones escuetas y directas en las que desecha por una vez el pop electrónico con el que se ha labrado un nombre en mayúsculas en el pop independiente nacional con discos fantásticos como ‘Mítico‘ y ‘Saca pecho’, al margen de sus trabajos en Rusos Blancos y Templeton o para Tulsa, Lidia Damunt, Cosmen Adelaida… ¿Hace falta explicar más de dónde surge el título de este nuevo trabajo? Por si las dudas, la canción que da título al disco y lo cierra, deja clara esa deriva personal que ha alcanzado Carrasco y en la que muchos nos podemos ver reflejados: querer llegar a todo por ganas y responsabilidad a costa de hacer las cosas todo lo bien que debiéramos, por no hablar del cuidado y la atención a los que queremos y nos quieren.
Todo explicado con la precisión y la ternura (para los demás y consigo mismo) que siempre ha caracterizado a Betacam y, cambiando el paso como decíamos, con un arrebato de guitarras ruidosas, baterías contundentes y pinceladas de teclados, de sonido grande y claro, que sorprende para muy bien en todo el disco. Y siempre, siempre, con la más alta aspiración melódica, derrochada en cada uno de los cuatro cortes de este disco corto pero imprescindible para sus seguidores. Porque no menos certeras como piezas de pop de guitarras son ‘Juego de Tronos’ (con armonías vocales a lo Beach Boys y unos sintes que, efectivamente, rememoran a Dire Straits), ‘Chica de los viernes’ (la más ligada a su anterior cancionero, gracias a la participación de la nueva joya del synthpop, Cabiria) y la tan ácida como épica ‘Todo el mundo sabe lo que tiene que hacer‘ (con Iñaki de Kokoshca y Álvaro de Templeton, que además intuimos como responsable de la metafórica portada del disco).
Y, como decía la paráfrasis al principio del texto, regodeándose una y otra vezen las muchas dificultades de la vida adulta: vivir dignamente en una gran ciudad y tener tiempo para uno mismo y su pareja (si la tiene o retiene), ser ignorad@ por la persona a la que se camela o el cacareo al que se tiene que ver sometido el músico proletario medio que intenta sacar adelanta sus propios proyectos y ganarse la vida con ello. Huelga decir que, en estos momentos, la cosa está peor que mal, por eso es heroico e inspirador que se cante así de bien sobre ello. El propio Javier ha contado que hubo ensayos para presentar este disco en el malogrado Madrid Popfest 2020 con una banda clásica formada por José Enrique Atiénzar (ex-Ed Wood Lovers), Elisa Pérez (Caliza), Olalla de Amparito y Mariví Hernández (ex-El Palacio de Linares). Ojalá que tal esfuerzo no quede en barbecho y podamos ver tal maravilla en algún momento, aunque Betacam ya está preparando otras cuatro nuevas canciones a publicar antes de que acabe el año.
Calificación: 7,5/10 Lo mejor: ‘Multitarea’ y ‘Chica de los viernes’, si bien no sobra ni un segundo en el disco. Te gustará si te gusta: Templeton, Francisco Nixon, Nacha Pop. Youtube: vídeo de ‘Multitarea‘
The 1975 han pospuesto su gira europea a 2021 debido a la situación de precaución sanitaria actual, confirma Live Nation. Esto afecta a las dos fechas españolas incluidas en la ruta de la mencionada gira. El grupo actuaba el día 3 de octubre en el WiZink Center de Madrid y el 5 de octubre en el Sant Jordi Club de Barcelona, pero ahora lo hará el 8 de marzo en el mismo recinto madrileño y el 9 de marzo en Razzmatazz en lugar de en Sant Jordi Club. Las entradas para las fecha originales continúan siendo válidas para las nuevas.
Esta es la segunda vez que la gira europea de The 1975 es aplazada, si bien en el primer caso se tomó la decisión para que el grupo terminara de grabar su nuevo álbum, ‘Notes on a Conditional Form‘, que veía la luz hace unos meses. El disco era generoso en pistas -un total de 22-, si bien se quedaba lejos de obtener las mejores críticas de la carrera de The 1975 por varias razones: su destartalado concepto y secuencia, su excesiva duración y el modesto nivel de algunos temas contribuían a armar un trabajo que ha sido recibido con reservas por crítica y seguidores por igual.
El álbum, que llegaba poco más de un año después del lanzamiento de ‘A Brief Inquiry into Online Relationships’ después de varios y sonados retrasos, sí incluía temas tan notables como los singles ‘The Birthday Party’, el éxito ‘Me & You Together Song’, la emocionante ‘Nothing Revealed / Everything Denied‘, la electrónica ‘Yeah I Know’ o la final ‘Guys’.
Benjamin Keough, hijo de Lisa Marie Presley y nieto de Elvis Presley, ha muerto a los 27 años de edad, ha confirmado el portal TMZ. La causa no ha sido confirmada, pero el tabloide estadounidense informa que se trata de un «aparente suicidio» provocado por un disparo. El joven ha sido hallado muerto en su domicilio de Calabasas, Los Ángeles.
El mánager de Lisa Marie Presley ha manifestado que la cantante «está con el corazón destrozado, inconsolable y más que devastada, pero intentando mantenerse fuerte por sus gemelas de 11 años y su hija mayor, Ridley… Ella adoraba a ese muchacho. Era el amor de su vida”.
Hijo también del músico Danny Keough, nieto de Priscilla Presley y hermano de la actriz Riley Keough, el propio Benjamin Keough llegó a firmar un contrato discográfico en 2009 por 5 millones de dólares. Entonces apuntó que su música «no se parecerá en nada a Elvis”. El joven, que también hizo sus pinitos en el mundo de la actuación, guardaba un enorme parecido con su abuelo. Sin embargo, profesionalmente poco se ha sabido de él a pesar de haber nacido en el seno de una familia tan mediática (Lisa Marie Presley estuvo casada con Michael Jackson), y apenas se conocen unas pocas fotos públicas de él en las redes sociales.
Este domingo se han celebrado elecciones autonómicas en Galicia y País Vasco, después de haberse retrasado unos meses debido a la pandemia de covid-19. Las elecciones han estado marcadas por una bajísima participación en el caso de Euskadi, suponiendo el dato mínimo histórico al respecto, tan sólo un 52,8%. La participación caía así hasta 7,2 puntos respecto a 2016, cuando fue del 60%. La participación en Galicia en cambio aumentaba, pasando del 53,6% al 58,9%.
Mientras en el País Vasco, PNV y PSOE revalidarán su acuerdo de gobierno, ahora sumando mayoría absoluta, frente a la subida de EH Bildu, el desplome de Podemos, el fracaso de la suma de PP y Ciudadanos y la aparición de VOX; el hombre del día era Alberto Núñez Feijóo, quien en representación de la vertiente más moderada del Partido Popular, lograba su cuarta mayoría absoluta consecutiva en Galicia. Podemos y las Mareas desaparecen del parlamento gallego, mientras sube el BNG, y el PSOE pasa a ser tercera fuerza, pese a sumar un diputado respecto a 2016.
Íñigo Urkullu no se cortó un pelo en coger el micro para entonar al final de la noche ‘Gogoa nun dugu’ del cantautor Gontzal Mendibil para celebrar su victoria, en homenaje a «nuestros mayores», como informa El Correo. La canción ya había aparecido en un spot de campaña que podéis recuperar bajo estas líneas, en el que varias personas de la tercera edad entonan la letra de esta canción.
En Génova, poca fiesta, pues se entiende el resultado vasco un varapalo para Pablo Casado, pero en la sede del PP gallego, una euforia que ni Loreen. La periodista Ana Pastor, desplazada a Santiago para dar buena cuenta de lo que sucediera -y del frío que hacía- comenzó la noche relatando que por los altavoces del partido, en la fiesta previa, estaba sonando nada menos que Pearl Jam. La presentadora de ‘¿Dónde estabas entonces?‘, programa en el que se repasa la historia reciente de España, centrado en política pero sin descuidar las canciones que destacaron cada año analizado, soltaba: «Ha cambiado la música. La tarde ha empezado con Pearl Jam, algo un poco rockero y quizá inquietante, no lo sé, pero ahora está todo mucho más calmado».
Y lo mejor estaba por venir. Se hizo de rogar en la noche electoral, pero cuando llegó el momento de celebrar el gran triunfo de Feijóo en las elecciones, el tema escogido para su salida fue muy simbólico: ‘One More Time’ de Daft Punk. Un guiño a la modernidad del partido al tiempo que una metáfora de una victoria reiterada. La cuarta mayoría absoluta para el líder moderado se correspondía con una letra que repite hasta la saciedad: «una vez más, vamos a celebrar, que no pare la fiesta, no podemos parar, tú no puedes parar, la música me hace sentir tan libre…». Cabe preguntarse qué le parecerá todo esto a Daft Punk, sobre todo después de que varios músicos hayan protestado por ser utilizados en mítines de distinto signo sin su consentimiento (Rolling Stones, los herederos de Tom Petty…), aunque ojo, ya escuchamos a Daft Punk sonar, orquestados, en aquella recepción de Macron a Trump en el país vecino. Y lo de las caras de ambos mientras sonaba ‘Get Lucky’, aquello sí que fue para verlo…
— EstupidaFregona – Pearl Jam (@3wefnet) July 12, 2020
TV en DIRECTO | Alberto Núñez Feijóo se acerca al estrado mientras suena 'One more time' y es ovacionado por los asistentes tras ganar las elecciones en Galicia https://t.co/suIkxPmZ60pic.twitter.com/9Vjtsapn4D
Bum Motion Club fue una de nuestras apuestas nacionales que destacábamos para este 2020. Se trata de un quinteto de power pop de la localidad madrileña de Aranjuez que, compuesto por Pablo Vera, Iris Banegas, Alejandro Leiva, Alberto Aguilera y Pablo Salmerón, editaba su EP de debut el año pasado, un ‘Delta’ producido y mezclado por Alejandro Leiva y Víctor Cabezuelo (Rufus T. Firefly). Un disco que dejaba temas tan potentes como ‘Fuentebravia’ o ‘La luz’. El segundo EP de Bum Motion Club verá la luz este año y el primer adelanto ya se puede escuchar: ‘El drama‘ es uno de esos temas apoteósicos y oníricos que caracteriza al grupo. Es un tema que, en palabras de la banda, «recoge ese pensamiento doble de nuestra generación, a veces esperanzador y a veces derrotista». En una nueva edición de Meister of the Week, Pablo, el batería del grupo, nos habla de su obsesión particular, el ASMR (siglas de «Autonomous Sensory Meridian Response», «Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma» en español), una sensación física producida por sonidos amplificados por la que muchos se ven atraídos. Una lectura fascinante, como poco.
¿Qué es el ASMR para ti?
Defino los ASMR como una sensación placentera y eléctrica (una especie de hormigueo) que recorre la espalda y la nuca, pudiéndose extender a las extremidades. Lo que los crea, son percepciones sensoriales de cualquier tipo muy concretas para cada persona que los siente. Duran pocos segundos, el placer va por oleadas y dependiendo del nivel de abstracción que tengas en ese momento, se puede prolongar. El ASMR se siente de una manera muy personal. No tiene nada que ver con escuchar tu canción favorita y que se te erice el pelo, eso es emocionarse. No tiene nada que ver con el placer sexual o el placer que puede producir comer, por ejemplo.
«Mis primeros contactos fueron en el colegio, observando embobado (en secreto) cómo dibujaban mis compañeros»
¿Cuándo te das cuenta de que sientes estas sensaciones?
Los ASMR para mí llevan existiendo desde siempre. Mis primeros contactos fueron en el colegio, observando embobado (en secreto) cómo dibujaban mis compañeros. Más tarde me di cuenta que lo que me provocaba el placer era que usasen lápices de madera; luego descubrí que me fascinaba la gente que dibuja mal, pero que aún así pone esmero en la tarea. Después descubrí que también me gusta la combinación de trazos lentos con trazos rápidos, siguiendo patrones rítmicos pero a la vez aleatorios. También sentía ASMR en el médico o el dentista: el ruido de la bata, los comentarios que hacía el médico mientras me inspeccionaba, el frío y los ruidos de los artilugios de metal… Lo primero que necesito para sentirlo es un ambiente en el pueda estar relajado o seguro. Y después simplemente es tener suerte con el momento y la situación. Es algo muy aleatorio y que no pasa siempre.
¿Qué sensación de ASMR es la que más placer te proporciona?
También me gusta ver dar masajes. De hecho, cuando empezó Youtube, descubrí que viendo vídeos de masajes podía provocar esos ASMR de una manera mucho más voluntaria. Investigaba muchos vídeos para ver cuál me gustaba más, y en ocasiones me los ponía en bucle. A veces no era el vídeo entero, sino minutos específicos. Y sin darme cuenta años más tarde, di con un canal de masajes que me encanta, se llama MassageASMR. Me dio curiosidad el nombre y busqué las siglas ASMR en google, y «bum», encontré que justo lo que llevaba sintiendo toda la vida, tiene nombre y es algo relativamente reciente en el campo de la ciencia.
¿Alguna vez has sospechado que pudieras padecer hiperacusia?
Creo que no, no conozco mucho el síndrome. Suelo estar en ambientes con mucho volumen como ensayos y conciertos, además el metrónomo siempre me lo pongo muy alto… y no he tenido nunca problema en los oídos.
«El ASMR difiere mucho de la emoción o la capacidad emocional»
¿Te has topado con mucha gente que no entiende qué es exactamente el ASMR y lo confunde con emociones?
Totalmente. Lo normal es que cuando le cuentas a alguien qué se siente a nivel físico con el ASMR, piense que es la clásica sensación de piel de gallina que sucede cuando te emocionas. Son sensaciones primas hermanas, las dos tienen ese componente como de polvos pica-pica recorriendo el cuerpo. Es normal que haya confusión. Y muy difícil explicarlo. Sin embargo, el ASMR difiere mucho de la emoción o la capacidad emocional. Es provocado por acciones que por su propia naturaleza nos pueden producir satisfacción puramente sensorial. La sensación del ASMR es un hormigueo generalmente más intenso, por oleadas, y más focalizado que la emoción. Tampoco tiene que ver con el estado de ánimo, aunque es incompatible con momentos en los que no te puedas concentrar y llegar a un punto de introspección alto. También decir que hay un gran número de personas que no han oído hablar nunca del ASMR; y la mayoría de gente que lo conoce, cree que son vídeos virales de relajación guiada.
Por el contrario, ¿has conocido a gente como tú, con esta sensibilidad para escuchar sonidos del ambiente?
Pues es algo que he compartido con pocas personas. Sí conozco a amigos que lo han sentido alguna vez, pero no es algo que les acompañe. Sospecho que al ser algo intimo, es más difícil que salga a la luz. Estoy seguro de que muchas personas a mi alrededor tienen esta capacidad y no lo sé, y viceversa.
«En ocasiones (…) manipulo a las personas para sigan haciendo tareas que me gustan y que me dan ASMR»
¿Recuerdas alguna situación incómoda a raíz de dejarte hipnotizar por estos sonidos?
No. Cuando me pasa en ambientes de confianza, si no me llaman la atención, me lo callo y disfruto a solas del momento. Si me llaman la atención no tengo problema en confesar, aunque muchas veces digo que estoy empanado. En ocasiones, si lo veo fácil, manipulo a las personas para sigan haciendo tareas que me gustan y que me dan ASMR. Por ejemplo, si alguien hace un avión de papel, y entro en trance, hago todo lo posible para que siga doblando aviones, inventándome razones. De hecho, si le confieso que su acción me ha dado ASM, es muy probable que no recupere el trance en el momento que haga otro avión. El ASMR tiene un punto ocultista e íntimo muy curioso.
En ambientes de no confianza o estando solo, siempre lo oculto. Como casi siempre la “hipnosis” es por una acción combinada de tacto y sonido emitida por una persona, tengo que mantener la vista fija en ella, y bueno, no es plato de buen gusto que alguien te mire fijamente, aunque no sea a los ojos. Así que si me topo por casualidad con un emisor de ASMR, trato de no ser cantoso. También ayuda no ser ambicioso: a veces recibes un chute corto e inesperado de 5 segundos y te conformas. El trance en el que entras es caprichoso en cuanto a duración e intensidad, por lo que antes de forzar la máquina intentando sentir algo, es mejor hacer una retirada a tiempo si sientes que lo has perdido del todo.
«Mi experiencia más potente con ASMR fue con un limpiabotas en Marruecos»
¿Qué lugares concretos has visitado con el propósito de satisfacer este placer, o en cuáles has podido hacerlo aunque no fuera intencionado?
De ir a propósito a un lugar nunca. De niño y adolescente claramente un lugar especial era el aula, donde a diario se hacían cientos de actividades manuales. Era muy fácil encontrar el ASMR. El juego de mesa Pictionary es una buena fuente de ASMR. El metro de Madrid también, aunque hay que andarse con más ojo. Y finalmente la gran mayoría de servicios personalizados: sastrería, peluquería, médico, fisio… Mi experiencia más potente con ASMR fue con un limpiabotas en Marruecos.
¿Cuál es tu reacción al descubrir que esta sensación que has tenido siempre, de repente es un fenómeno de internet?
Cuando descubrí que había un montón de canales en Youtube destinados al ASMR, me petó la cabeza. La gran mayoría de vídeos no me lo provocan, porque como ya he dicho, es algo muuuy específico, y dependen muchas cosas: la persona que los hace, que la sensibilidad en sus movimientos te agrade, la temática, los patrones de movimiento y sonidos que usa… Me sorprende que el origen del ASMR venga de los vídeos que intentan provocarlo, y que haya explotado de esta manera en internet. Para mí el ASMR no tiene por qué estar en «formato vídeo», aunque reconozco que es más fácil provocarlo de esta manera.
«Los vídeos de inspecciones de orejas, nervios craneales y tez, son mis favoritos»
¿Qué vídeos de ASMR sueles ver?
Ahora mismo, me vuelven loco ciertos vídeos de «ASMR role play», que es justo lo que explicaba antes con los doctores. Es gente que se pone delante de la cámara simulando que te hacen una consulta. Los vídeos de inspecciones de orejas, nervios craneales y tez, son mis favoritos. También estoy ahora mucho con vídeos de peluquería y barbería, incluso de maquillaje.
Me gustan ciertos vídeos de ASMR típico (los que son una persona delante de la camara haciendo chorraditas, ruiditos y gestos) aunque creo que hay pocos canales que lo hacen realmente bien. Al fin y al cabo se ha masificado mucho y mucha gente que hace este tipo de vídeos lo confunde con algo puramente relajante y que te ayuda a dormir, y no tiene porqué. También me encantan los vídeos de ASMR de «tapping sounds», sobre todo cuando hacen patrones ritmicos pero que no les salen muy bien; exactamente lo mismo que con los lápices en el colegio.
¿Te interesa la música que pueda introducir sonidos parecidos al ASMR? Si es así, ¿qué sueles escuchar?
Nunca he relacionado música y ASMR. Ahora bien, creo que muchos sonidos que provocan ASMR se parecen a timbres que me parecen muy sugerentes a nivel artístico. El ejemplo más claro que veo es la canción de Radiohead ‘The Gloaming’.
El mismo día que Donald Trump es noticia por ponerse una mascarilla (parece mentira pero es cierto), Omar Montes lo es por no ponérsela. Y eso que los rebrotes, que ya llegaron, ya están aquí, siguen subiendo en España, con 73 focos activos repartidos entre 15 comunidades autónomas, siendo Catalunya, Galicia, Euskadi y Andalucía las más afectadas. De hecho, Montes ya fue noticia por acudir a una macrofiesta en plena fase 2, cuando solo se permitían reuniones de 15 personas, lo cual entonces sorprendía porque el intérprete de ‘Alocao’ venía de ganarse el cariño de la gente gracias a su generosidad con el barrio de Carabanchel durante la pandemia.
En este caso, Montes se ha jugado su actuación en el festival Marenostrum de Fuengirola, en Málaga, que ya no tendrá lugar este domingo por decisión de la organización. El cantante participaba en la entrega de un donativo al Banco de Alimentos junto a otras personas, pero durante el mismo han desoído la advertencia de la organización de usar la mascarilla obligatoria. El festival ha decidido entonces cancelar la actuación de Omar Montes por «obligación moral» y para denunciar la «actitud incívica» del cantante y sus compañeros, así como el «perjudicial ejemplo que para todos supone». El festival lamenta la decisión de cara a los fans del cantante, pero indican que «creemos que no se puede ser tibio con estas cuestiones ni tolerante con actitudes que perjudican a todos».
En sus redes, Omar Montes ha contestado a la polémica y ha acusado al organizador del festival, Caviar Urban Music, de mentir, aunque sin mencionar el asunto de la mascarilla: «Al final la verdad siempre sale a la luz. Gracias a todos los que en ningún momento habéis dudado de mí. La información del comunicado se ha borrado porque era manipulada, era todo mentira, la verdad era que no han vendido suficientes entradas y lo querían cancelar. Para más información del evento ir a mi Instagram, todo lo que se está diciendo es falso la mitad y la otra mitad es manipulado QUE NO OS ENGAÑEN !! Preguntar a la gente que estaba allí a los niños y a la gente ellos saben la verdad».
Calavera surgían allá por 2013 como un dúo formado por Álex Ortega e Ignacio Pérez, ambos ex-miembros de un grupo zaragozano llamado Limnopolar (allá por 2012, Amaral les señalaban como revelación para nuestra página). Debutaban con un single producido nada menos que por Eric Pollard (Low, Sun Kil Moon), con el que coincidieron en una gira de Retribution Gospel Choir (era batería del grupo paralelo de Alan Sparhawk) y que parecía la persona adecuada para registrar las aristas de un sonido americano cercano al primer Bon Iver. Ya como cuarteto, publicaban un par de EPs y, en 2017, un álbum debut (titulado ‘Exposición’, con portada de Mercedes Bellido) que mostraba sonoridades mucho más ricas y luminosas, citando como influencias Wild Beasts, Sufjan Stevens o Grizzly Bear.
Sin embargo, tras una larga gira por todo el país que incluyó conciertos como teloneros de The Posies, The Pains Of Being Pure At Heart, Luna, Vetusta Morla o Amaral, todos salvo Álex dejaron el grupo para dedicarse a otros caminos profesionales. Ortega ha decidido seguir adelante con el proyecto en solitario codo con codo con el productor (también maño) Carasueño, con el que ha estado grabando un segundo álbum de Calavera del que en las últimas semanas ha dado a conocer dos extractos. Ya el primero, ‘Malas hierbas‘, persiste en esa raíz de rock americano que está en el tuétano del proyecto, matizándolo con pinceladas de sintetizadores de sonido espacial que ofrecen un bonito contrapunto. Y el segundo, ‘Secretos’, muestra una inspiración fabulosa, que termina de abrir los ojos ante una propuesta única.
En esta, Ortega da un volantazo abiertamente pop en lo melódico, con reminiscencias bubblegum, derrochando ingenio para presentar tres o cuatro ganchos con los que alguien más rácano sería capaz de armar sendas canciones. Esa imaginación se asienta y dispara en mil direcciones (todas preciosas) sobre una pulcra y potente base motorik, y si bien su minimalismo le conecta con el de los dos últimos trabajos de Ferran Palau y sus toques de psicodelia que nos hacen hermanarle con Rufus T. Firefly, lo cierto es que desprende tal personalidad (en buena medida, gracias a la voz de Álex, cada vez más bonita y afianzada) que hace, por sí sola, que Calavera adquiera una entidad única. Confiamos en que ese próximo disco así lo confirme.
Con algo de retraso debido a la diversidad del voto entre la redacción, normal en unos tiempos en que nos enfrentamos a un centenar de novedades semanales literalmente, compartimos la playlist con las mejores canciones de lo que va de año. Una lista en la que encontramos grandes canciones de pop (Dua Lipa, Jessie Ware, Lady Gaga, Róisín Murphy), una renovación por parte de algunos de nuestros artistas favoritos (la balada de C. Tangana con referencias a Sanz y Rosario), nuevos temazos de gente que no sabe decepcionar como Fiona Apple, Bad Bunny o Caribou y artistas revelación como Malamute o Pantocrator. Hace unos días publicábamos también el top 20 de los mejores discos de 2020 de momento.
C. Tangana / Nunca estoy
Dua Lipa / Physical
Delaporte / Clap Clap
The Weeknd / In Your Eyes
Jessie Ware / Spotlight
Tame Impala / Lost in Yesterday
Halsey / You Should Be Sad
Elle Belga / Increíble amor
Sondre Lerche / You Are Not Who I Thought I Was
Pantocrator / No te puto pilles
Guilty Conscience / 070 Shake
Triángulo de Amor Bizarro / Vigilantes del espejo
Fiona Apple / I Want You to Love Me
Charli XCX / claws
Bad Bunny / Yo perreo sola
Caribou / Never Come Back
Grimes / Delete Forever
Confeti de Odio / Muchísimo
The Strokes / Brooklyn Bridge to Chorus
Hinds / Good Bad Times
Haim / The Steps
Los Enemigos / Siete mil canciones
NTE / Buscabulla
Mujeres / Besos
Róisín Murphy / Murphy’s Law
Perfume Genius / On the Floor
Lady Gaga, Ariana Grande / Rain on Me
Tove Lo / Bikini Porn
Real Estate, Sylvan Esso / Paper Cut
Carly Rae Jepsen / Comeback
Khruangbin / Pelota
Kelly Lee Owens / On
Mala Rodríguez / Superbalada
Adiós amores / Charlotte
Andy Shauf / Neon Skyline
Sen Senra / Nada y nadie
Malamute / La espiral
Astrid S / Dance Dance Dance
Phoebe Bridgers / Kyoto
Sr Chinarro / Una famiglia reale
‘Emmanuel’ de Anuel AA es desde hace semanas el disco más escuchado en España, y además ha resultado ser el primer álbum número 1 de la nueva lista mixta de Promusicae que aúna ventas y streaming. A nivel comercial no cabe duda de que estamos ante uno de los lanzamientos más importantes del año, a la altura de los de Bad Bunny y J Balvin, pues Anuel AA es también uno de los reyes del reggaetón actual como demuestra el éxito descomunal de ‘China‘, aquí extrañamente incluido a modo de «bonus track» para inflar streamings (lo mismo sucede con ‘Secreto‘ con Karol G); y también el del remix de ‘Otro trago’, el espantoso ‘Me gusta’ con Shakira o el de singles previos como ‘Quiere beber’, ‘Hipócrita’ con Zion o ‘Brindemos’ con Ozuna, todo ellos incluidos en aquel debut de Anuel AA que se titulaba con el lema oficial de este artista portorriqueño, y que en ‘Emmanuel’ vuelve a repetirse hasta la saciedad: «real hasta la muerte».
El éxito de ‘Emmanuel’ vuelve a poner sobre la mesa la vigencia de un formato -el del álbum- que parecía abocado al fracaso en la era del streaming, pero que ha demostrado mantener su relevancia gracias al éxito de trabajos largos como ‘Colores‘, ‘YHLQMDLG‘ o este ‘Emmanuel’ que han arrasado como obras totales al margen de sus sencillos. En este caso, hay que encomiar el interés de algunos artistas por editar discos tan largos como este ‘Emmanuel’ que alcanza la hora y media de duración -y sin llamarlos de otras maneras– cuando otros se dedican a publicarlos por partes como menospreciando la capacidad de atención del oyente medio. Y aunque ‘Emmanuel’ efectivamente es un álbum demasiado largo pues no todos sus cortes mantienen el nivel, por no hablar de que hay que tener muchas ganas para aguantar la la voz de esta persona durante tanto rato, al menos ‘Emmanuel’ sí presenta cierta coherencia interna gracias a la recurrencia de ciertos sonidos y mensajes a lo largo de su minutaje, y a pesar de que claramente no es un álbum hecho para conquistar a un público transversal, desde el generalista hasta el alternativo, debido a su producción de dudoso gusto, que resistiría de miedo un pirateo si estuviéramos en 2003.
En líneas generales, ‘Emmanuel’ se debate entre el pachangueo (‘Que se joda’) y la apología de las armas y el crimen organizado (el gangsta rap de ‘Rifles rusos’), con alguna que otra concesión al trap (‘Narcos’) o al melodramatismo barato (‘La vieja’). Los hits funcionan a las mil maravillas: ‘Hasta que Dios diga‘ con Bad Bunny contiene una de las rimas del año y es de hecho una de las canciones del año; ‘El Manual’, que como el primero, ha sido número 1 en España, es el corte más bailable y festivo del disco, y ‘Reggaetonera’ convence a pesar su más que obvio intento de repetir el éxito de ‘Safaera‘, pues es otro homenaje al «mixeo» marcado por sus diferentes partes como mezcladas in situ. Y esta inmediatez en el tiempo, como si Anuel AA hubiera grabado ‘Emmanuel’ la semana pasada (podría haberlo hecho visto el ritmo al que va hoy en día la industria), define el pegazido número de trap latino de ‘Somos o no somos’, un single potencial que menciona a Billie Eilish y también el «coronavirus» porque el portorriqueño quiere mantenerse «alejado» de sus enemigos.
‘Emmanuel’ presenta alguna curiosidad, ninguna de las cuales es la presencia en ‘Fútbol & Rumba’ de Enrique Iglesias, un artista al que, por alguna razón, todavía no hemos superado. La primera es que el álbum se abre con una versión bastante personal de ‘No Woman No Cry‘ de Bob Marley, es decir, con una balada, aunque esto desde luego no prepara a nadie para la irrupción de unos violines irlandeses en ‘¿Los hombres no lloran?’, título al que dan ganas de responder: «escuchándote, sí». Y también hay que mencionar que Anuel AA gusta de ir bastante lejos a la hora de usar referencias políticas en sus canciones. Algunas frases son para enmarcar: «Yo soy Donald Trump y estos cabrones Soleimani» (‘Ferrari’ con Lil Wayne) o «tengo do’ R que se llaman Wisin y Yandel, mi caserío vive en guerra como en Israel» (‘Rifles rusos’) son algunos de los pasajes que necesariamente más llaman la atención en este disco plagado de coches de lujo, joyas y armas, cuando no de menciones a Siria o Irán, y marcado por las ganas de pasarlo bien pero también de reafirmar el poder propio e incluso por cierta sensación constante de peligro («y no tomo la vida tan en serio, porque al final de ella saldré muerto»).
Entre los cortes más discretos que cabe destacar ‘Emmanuel’ se encuentra el tropical ‘Bandido’ con Mariah, el más sensual de todos, aunque entre hits inmediatos como ‘Jangueo’ siempre se termine colando un puñado de temas de relleno como ‘El problema’, ese ‘Nubes negras’ cuyo guarro sonido espantaría hasta al equipo de Vale Music, o ‘Tocándote’, que emula sin éxito el final vocoderizado de ‘Soliá’ de Bad Bunny (y sería igual de fallido de haber salido antes). Con el talento obvio para componer hits que se pegan a la primera, Anuel AA podría haber echado mano de su propio catálogo para hacer un disco un poquito más parecido a ‘China’ o a ‘Keii‘, uno de sus mejores y más elegantes singles en solitario. En su lugar ha decidido revestir algunas buenas canciones con la producción más desfasada posible, desmarcándose de la vanguardia para ir a lo seguro.
Calificación: 5/10 Lo mejor: ‘Hasta que Dios diga, ‘Somos o no somos’, ‘Jangueo’, ‘Reggaetonera’, ‘El manual’ Te gustará si te gusta: Bad Bunny, Karol G, J Balvin, Maluma, el reggaetón clásico Youtube: Audio de ‘El manual‘
La Razón confirma que Billie Eilish sí estará en Mad Cool 2021, después que el festival anunciara que entre los primeros nombres de su próxima edición se encuentran dos cabezas de cartel como Red Hot Chili Peppers y The Killers, así como Mumford & Sons, Twenty One Pilots, Faith No More, Deftones, Pixies, Placebo, Alt-J, Royal Blood y Major Lazer.
La autora de ‘WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO?‘, que a finales del año pasado anunciaba una masiva gira mundial en presentación de este trabajo, que debía ser pospuesta por el coronavirus, pero que de hecho llegaba a arrancar, era uno de los grandes reclamos del cartel original de Mad Cool junto a Taylor Swift, quien finalmente no podrá actuar en el evento para seguir con la gira de ‘Lover‘.
En palabras de Mad Cool, con Red Hot Chili Peppers y The Killers aún no se habían revelado todos los cabezas de cartel de su próxima edición, por lo que la cabe preguntarse si tras la confirmación de Billie Eilish llegarán más o ella es la «headliner» que faltaba por revelar. En cualquier caso, el festival ha comunicado que solo ha desvelado el 70% de su cartel, y que el 30% restante será desvelado en los próximos días, hasta completar una nómina de 132 artistas confirmados.
Eminem ha arrasado este año con su último álbum, lanzado por sorpresa, ‘Music to Be Murdered By‘, y en especial con el single ‘Godzilla’ interpretado junto al fallecido Juice WRLD. Sin embargo, quiere más y este viernes ha editado un single conjunto con el también rapero Kid Cudi, ‘The Adventures Of Moon Man & Slim Shady’.
Este medio tiempo de sonidos post-apocalípticos producido por Dot Da Genius, J Gramm y el propio Marshall Matters alude a varios temas de rabiosa actualidad como son el coronavirus y la muerte de George Floyd y varios otros ciudadanos afroamericanos a manos de la policía. En el primer caso lo hace para atacar a esa parte de la población que se está negando a usar la mascarilla, incluso llegando a manifestarse para protestar su uso. «La mitad de nosotros caminando como un Apocalipsis zombie, la otra mitad está enfadada y no quiere usar una mascarilla», rapea Eminem. «Solo se burlan, y así es como terminas atrapando a los enfermos». Y en el segundo lo hace para dirigirse directamente al cuerpo de policía desde el punto de vista de Floyd: «Oraciones a George Floyd y Ahmaud Arbery, ¿cómo diablos es que tantos policías están sucios? «Detente, tío, agente, lo siento, pero no puedo respirar si te pones encima de mí, tu maldita rodilla está en mi arteria carótida».
Este es el primer single de Kid Cudi en solo unos meses, ya que este año ha triunfado con ‘THE SCOTTS‘, su single conjunto con Travis Scott. En 2018 editaba un álbum conjunto con Kanye West bajo el nombre de KIDS SEE GHOSTS, si bien su último álbum de estudio en solitario, ‘Passion, Pain, & Demon Slayin’, data de 2016.
El “ángel ebrio” de Rina Sawayama, el “hombre explosivo” creado por Algora, las desventuras de un hombre en camilla según Disclosure, el guiño al género quinqui de Menta y la performance «Mad Max» protagonizada por Megan Thee Stallion. Quitamos la mascarilla a los videoclips más destacados de las últimas semanas y dejamos al descubierto sus referentes estéticos y narrativos.
Bad Friend (Rina Sawayama)
Antes de poner a Japón en el mapa del cine mundial con ‘Rashomon’ (1950), Akira Kurosawa realizó dos películas que, si bien no traspasaron fronteras, tuvieron una gran importancia en su filmografía: ‘El ángel ebrio’ (1948), primera colaboración con su actor fetiche Toshiro Mifune, y ‘El perro rabioso’ (1949). En ‘Bad Friend’, la directora Ali Kurr recrea la estética de estos dos clásicos del cine negro nipón. El videoclip, rodado en blanco y negro y formato cuadrado emulando esas películas, comienza con una escena que es prácticamente calcada a una de ‘El ángel ebrio’: un plano medio desde detrás de la barra de una izakaya, la típica taberna japonesa (muy frecuentes también en el cine de ese gran bebedor de sake que fue Yasujiro Ozu), con dos hombres charlando y emborrachándose. Una escena costumbrista que, al estar iluminada como un noir expresionista, poco a poco se va transformando en una pesadilla etílica, en un delirium tremens cuyo clímax recuerda a la pirueta narrativa final de ‘El club de la lucha’ (1999).
Chicos transparentes (Algora)
Un nokia de los noventa subido a un pedestal. Esta metáfora visual, que aparece varias veces en ‘Chicos transparentes’, funciona como declaración de intenciones del director de este vídeo, Leo Merman. El clip se puede interpretar como un “conjuro tecnológico” (Merman dixit) a través del cual se invoca el espíritu de los ochenta y noventa en forma de diseño retro informático-telefónico, chándal yonqui y madelman sexualizado. Algora es un Arturo en bermudas fosforitas que extrae a Excálibur de la piedra-monitor y, como los adolescentes frankensteinianos de ‘La mujer explosiva’ (1984), crea su propia Kelly LeBrock a través de un ritual mágico-electrónico. Una fantasía lúbrico-científica que reinterpreta este clásico juvenil de John Hughes (‘Weird Science’ en su título original) en clave fetichista, nostálgica y pop.
My High (Disclosure)
La premisa argumental de ‘My High’ sigue la estela de comedias de humor absurdo como ‘Este muerto está muy vivo’ (1989) o las del francés Quentin Dupieux (‘Steak’, ‘Rubber’). Películas articuladas a través de una idea muy alocada estirada hasta límites disparatados. En este caso, el despiste de un celador fumeta pone en marcha un divertido relato, rodado con mucho dinamismo -cortes rápidos, barridos, zooms, planos subjetivos, diferentes angulaciones, texturas fotográficas…-, sobre las desventuras de un hombre en camilla. Una camilla que sirve para todo menos para su cometido original: carrito de la compra, obstáculo para hacer trucos de skate, carrito de bebé, cama… Lo curioso del vídeo es que, aunque está rodado antes de la cuarentena, visto desde la perspectiva actual sus imágenes parecen cobrar un nuevo sentido. ¿No se podría interpretar la peripecia de este hombre herido como una metáfora anticipatoria sobre las carencias de la sanidad en América y el colapso poscovid-19?
Me alegro de verte (Menta)
El barrio obrero de Valdezarza es como un plató de cine quinqui: todo sigue casi como en los años del desarrollismo. Al lado está la Ciudad de los Poetas, la mítica “Rojonia”, y también Cerro Belmonte, que proclamó su independencia en 1990 y pidió asilo a Fidel Castro. En este singular enclave de la periferia madrileña está situado ‘Me alegro de verte’. El videoclip narra una historia de adulterio y despertar homosexual entre “navajeros” y “colegas”, que podría haber firmado el mismísimo Eloy de la Iglesia. El director Jllamas homenajea este género autóctono a través de un uso juguetón de la ambientación retro (con pinceladas también de la estética quinqui-pija de ‘Historias del Kronen’ y de la almodovariana de ‘¿Qué he hecho yo para merecer esto?’), y la representación en clave irónica de algunos de sus elementos iconográficos más reconocibles: el robo a punta de navaja automática, el tirón de bolso en motillo, el descampado como área recreativa lumpen… Un tributo que se suma al actual revival del género cuyos signos distintivos se pueden rastrear tanto en los vídeos de Rosalía como en el trap.
‘Girls In The Hood & Savage’ (Megan Thee Stallion)
‘Mad Max 3. Más allá de la cúpula del trueno’ es la peor película de la saga ‘Mad Max’, pero también es la que tiene una imaginería más inspirada y petarda. Megan Thee Stallion parece haberse inspirado en la Tina Turner que cantaba ‘We Don’t Need Another Hero’ para interpretar esta variación feminizada y racializada de los personajes, vehículos y ambientes posapocalípticos creados por George Miller en el cine. Las imágenes de la performance, emitida en los BET Awards, están impregnadas de la iconografía que han generado los dos grandes sucesos que, por ahora, marcarán este 2020: la pandemia del coronavirus (las mascarillas que llevan las bailarinas) y el asesinato de George Floyd (el cartel del Black Lives Matter, el del puño que simboliza el Black Power).
Zara Larsson ha editado este viernes un nuevo single llamado ‘Love Me Land’ co-escrito por Jason Gill, el tándem formado por Julia Michaels y Justin Tranter y la propia Zara y producido por el primero. En los últimos tiempos, Gill ha estado presente en el éxito ‘Never Really Over’ de Katy Perry pero también en otros temas más desconocidos como ‘Let it Go’ de Alexandra Burke o, glups, ‘La noche es para mí‘, aquella canción con la que Soraya Arnelas nos dejó fatal en Eurovisión.
Musicalmente, ‘Love Me Land’ no tiene nada que ver con estas dos canciones y acabaríamos antes diciendo que suena como la hermana rara de ‘Don’t Start Now’ de Dua Lipa. El componente disco está ahí (el ritmo, las cuerdas), el electropop también, y además la canción de Zara alcanza un clímax parecido al del éxito de la cantante británica, con toda su magia convergiendo al mismo tiempo en un final explosivo. Sin embargo, ‘Love Me Land’ obliga a cierto reajuste mental tras una primera escucha, pues sus diferentes partes melódicas, lo que incluye una intro con alarma y melodías armonizadas que dura 20 segundos de los 2 minutos y 40 segundos que dura la totalidad de esta composición, suenan inconexas de primeras… hasta que todo va colocándose en su sitio. Es una canción, como manda la moda actual, diseñada al milímetro para que absolutamente todos sus elementos creen adicción, desde los «eh eh ah ah» del estribillo hasta los arranques de sintetizador que suenan donde menos esperas. Ningún segundo es malgastado en ella.
De destino desconocido, si bien se sabe que Zara trabaja desde hace tiempo en su tercer álbum de estudio, el sucesor de ‘So Good‘, que ha dicho sonará «como Abba en ácido», ‘Love Me Land’ habla sobre la euforia que produce un nuevo amor, y se presenta con un videoclip poco menos que espectacular en el que la única protagonista es la artista sueca y una coreografía que, como la canción, va a más a cada paso hasta terminar bien arriba.
En marzo de 2017 andábamos gozándolo con el recién publicado ‘Los ángeles’ de Rosalía –sin sospechar aún lo que vendría después–, con los (entonces) nuevos discos de Joe Crepúsculo, Los Punsetes y Biznaga, y las promesas de los que vendrían de Lana Del Rey (‘Lust for Life’), Lorde (‘Melodrama’, a posteriori nuestro disco del año), Los Planetas… y montones de novedades más en el mundo del pop. No es excusa, en todo caso, para haber pasado por alto ‘Pleasure’, el octavo disco de estudio de Sondre Lerche publicado por entonces. Por eso, y porque tiene todo el sentido considerando que conforma una especie de trilogía emocional con su notable predecesor, ‘Please’, y su sobresaliente continuación, ‘Patience‘, amerita ser recuperado aprovechando que este último es nuestro Disco de la Semana.
‘Please‘ mostraba al noruego en una transición personal profunda: el divorcio de su mujer durante ocho años, Mona Fastvold. Y se tradujo también en una transición creativa, reactivando una carrera que parecía algo adocenada a base de energía y experimentación con estructuras y sonidos. Siguiendo esa evolución, ‘Pleasure’ llevaba ese camino un paso más allá: abrazando la música electrónica y la influencia de artistas clásicos del synthpop y el postpunk como nunca había hecho antes. En buena medida, y de forma nada aleatoria, en su arranque, realmente espectacular con ‘Soft Feelings’. Un homenaje más que evidente a ‘Bizarre Love Triangle’ que, con el giro melódico de su estribillo, parece a la vez un homenaje a ‘First We Take Manhattan’, si bien la frescura de Lo-Fi Fnk también aparece por algún momento… hasta que al final regresan New Order como mágico referente. Igualmente canónica resulta ‘I Am Always Watching You’ en lo sonoro, donde apunta a la frescura de unos Dead or Alive… hasta que sugiere ecos del penúltimo David Bowie.
Esa inusual vertiente tecnopop reaparece una y otra vez en el disco (como en ‘Bleeding Out into the Blue’ o ‘Reminisce’, con un aroma a standard de jazz o swing en su melodía), pero cada vez de una forma más mestiza, entrelazándose con pop, psicodelia, funk y rock. Así sucede en otro de los singles, un ‘Serenading in the Trenches’ en el que cada instrumento (también los pianos, bajos y guitarras) se emplea con intención percusiva, rendidos a la rítmica sincopada de la canción, en un efecto emocionante de incluso cierta violencia. En cambio ‘I Know Something That’s Gonna Break Your Heart’, sobre todo, y ‘Siamese Twin’ se devanean por la estética setentera a la que tan buen partido ha sacado Kevin Parker en sus discos como Tame Impala. Y ‘Hello Stranger’, tras un engañoso inicio con ecos de los grandes autores brasileños de los 60 y 70 (una de sus grandes influencias), deglute todo lo expuesto antes entre el arrebato de un piano de house primitivo y, de nuevo, una melodía que alude a John Paul Young o que incluso podríamos imaginar interpretada por Marc Almond. Y ni siquiera así sospechamos la tormenta de noise rock que se desata en la solo aparentemente amable ‘Violent Game’, que culmina siendo un atinado contrapunto de crudeza y energía que revela que estamos ante algo mucho más complejo que «el disco electropop de Sondre Lerche».
Además, como sucede en los otros tres vértices de este pináculo creativo en la carrera reciente de Lerche, el trasfondo lírico de las canciones es bastante más profundo de lo que parece. Como su título indica, ‘Pleasure’ sí habla de, tras el trauma de la ruptura de su matrimonio, abrazar el hedonismo y dejarse llevar como nunca lo había hecho antes el noruego, tal y como confesaba a Billboard. Por ahí van los tiros de ‘Hello Stranger’ («Un buscador de placer donde el corazón se vuelve más débil»). Sin embargo, esa etapa de soltería también llevó a Sondre a la reflexión, al autoconocimiento y a entender que, aunque lo pretendiera, él no podía ser un fucker, que le importaban los sentimientos y que la masculinidad no debía ser entendida únicamente de una manera.
Un aspecto que plasmaba en sus letras y, sobre todo, que exploraba en unos vídeos muy trabajados y valientes: especialmente llamativo es el de ‘Serenading in the Trenches’, en el que exterioriza un grado de intimidad con su amigo y batería de confianza, David Heilman, que le afeita con intenciones dudosas, caminando por el filo entre ir lanzarse a hacerle el amor en plan bud-sex o cortarle el cuello. En el clip de ‘Siamese Twin’ Sondre plasma, en cambio, su parte femenina, que aseguraba siempre había sido mucho más acentuada que la masculina, al criarse en un hogar monoparental con su madre y dos hermanas mayores. Pero ‘I’m Always Watching You’, además de jugar con la idea de observarse a sí mismo desde un punto de vista externo, revela su incapacidad para superar el desamor, proyectando a su ex en el sexo esporádico con otras.
También cabe destacar que, como anticipo de lo que ha legado tres años después con ‘Patience’ y un paso más allá de lo expuesto en ‘Please’, ‘Pleasure’ presentaba un notable avance en materia de producción por parte del tándem formado por Kato Ådland y Matias Tellez. Con ellos, Lerche ha diseñado un sonido único, imponente, imaginativo y desacomplejado (algo que ya dejan muy claro esas versiones de singles de Selena Gomez o Britney Spears con las que se descuelga de vez en cuando), repleto de detalles y sorpresas, pese a partir de canciones que, como mostraba un año después reduciendo al esqueleto de una guitarra y voz en el disco ‘Solo Pleasure‘, funciona a la perfección desnudas y desarmadas de parafernalia. Que es, al fin y al cabo, otra muestra de su madurez como compositor.
Calificación: 7,9/10 Lo mejor: ‘Soft Feelings’, ‘Serenading in the Trenches’, ‘I Am Always Watching You’, ‘Hello Stranger’, ‘Violent Game’ Te gustará si te gustan: Bleachers, Lo-Fi Fnk, Marc Almond, Tame Impala. Sí, todo eso. Escúchalo:Bandcamp
Takashi Miike (‘Ichi the Killer’, ‘Audition’), con más de cien películas a sus espaldas, sorprendía en la Quincena de realizadores del pasado Festival de Cannes con ‘First Love’, una obra que aunque su título pueda sugerirnos otra cosa, no se aleja del habitual estilo ultraviolento de su autor. Nos sitúa en Tokio, donde Leo, un boxeador que está pasando una mala racha personal se enamora de Monica, una joven prostituta que se ve inmersa en una trama de tráfico de drogas. Esto llevará al protagonista a vivir todo tipo de situaciones delirantes.
Parece casi imposible que una película tan alocada como ‘First Love’ pueda existir sin ser un desastre, pero Miike, dentro de su maravilloso caos construye un relato –con la ayuda, por supuesto, del gran guion de Masa Nakamura- como si fuese una suerte de Tetris en el que, misteriosamente, cada pieza encaja. Pero la clave de su éxito no solo está en su férrea estructura interna sino también en el ejemplar dominio cinematográfico del director japonés, que demuestra sus habilidades tanto para diseñar complejas escenas de acción como para dotar a cada escena de un frenético e inspiradísimo tempo cómico. La película entera es una experiencia adrenalínica, excesiva y, sobre todo, divertidísima.
Miike no tiene ningún miedo a empezarla por todo lo alto: no hay ningún momento de calma dentro del desenfreno. Es prácticamente un milagro no solo que no decaiga según avanza, sino que incluso cada vez vaya a más sin resultar agotadora. Hay espacio para todo en un filme en el que vemos yakuzas, mafia china, persecuciones en coche, drogas, boxeo, violencia grotesca y romance juvenil, entre otras muchas cosas. Y todo este entretenidísimo cóctel funciona con un estilo y una gracia admirables, combatiendo sus limitaciones de presupuesto con ideas tan kamikazes como brillantes -en particular una escena en un coche hacia el final de película-, con las que, por geniales, no queda otro remedio que aplaudir (como ya sucedió varias veces durante su primera proyección en Cannes).
Entre tanto blockbuster lleno de pirotecnia visual y sin ningún tipo de sustancia, es una alegría encontrarse con películas decididamente dispuestas al entretenimiento tan valientes y originales como esta. ‘First Love’ es una auténtica fiesta apta para todos los públicos: enfocada tanto a los que busquen ver algo accesible, como a los espectadores más exigentes. Es una celebración del cine de cualquier tipo absolutamente desprejuiciada y autoconsciente, llena de imaginación desbordante, ideas inacabables y muchísimo talento en la que es difícil no pasárselo bien. Ojalá Takashi Miike nunca deje de hacer locuras como esta. 8.
Massive Attack firman una de las novedades del viernes con ‘Eutopia’, un nuevo EP de tres canciones que no es exactamente el sucesor de ‘Ritual Spirit‘ en cuanto a su contenido musical, aunque sí podría anticipar la temática de un hipotético futuro álbum del dúo británico formado por Robert Del Naja y Euan Dickinson.
Las tres composiciones que conforman ‘Eutopia’ han contado con la participación de Young Fathers, Algiers y Saul Williams, pero también con de tres eminencias del cambio climático y la economía como son Christiana Figueres, autora del Acuerdo de París; el teórico de la renta básica universal Guy Standing, y el profesor y y economista Gabriel Zucman, especializado en «riqueza global, desigualdades y paraísos fiscales». Los tema centrales de ‘Eutopia’, por tanto, son el cambio climático, el fraude fiscal y la necesidad de un salario universal.
Este trío de temas ha contado también con la «producción adicional» de Joe Goddard de Hot Chip, y básicamente se compone de unas bases musicales producidas por Massive Attack y sus colegas invitados encima de los cuales los mencionados especialistas realizan sus respectivos discursos. El EP está inspirado en el libro del siglo XVI ‘Utopia’ de Thomas More y el grupo ha dicho que, con él, ha buscado subrayar la necesidad de una revocación total del sistema actual tras el coronavirus: «el espíritu de este EP no tiene nada que ver con nociones ingenuas de un mundo ideal y perfecto, sino con la necesidad urgente y práctica de construir algo mejor, por lo que ‘Eutopia’ es todo lo contrario a un error ortográfico».
Estos días se ha resuelto uno de los misterios que envuelven la estrategia comercial de ‘Future Nostalgia‘ de Dua Lipa de cara a los próximos meses. Se sabía que la cantante planeaba lanzar nuevos singles de este disco y alguna que otra colaboración, pero también persistían rumores de que este nuevo single sería ‘Levitating’ -el más exitoso en las plataformas de streaming al margen de los singles ya publicados- y que podría contar con la colaboración de una «leyenda». El nombre de Madonna sonaba fuerte sin que ninguna de las dos partes confirmara o desmintiera esta información que no era tan «fan fiction» como parecía.
Como para llevar la contraria a todos estos rumores, Dua Lipa anunciaba que el nuevo single de ‘Future Nostalgia’ sería ‘Hallucinate’ y compartía su portada oficial, que no desvelaba colaboración de ningún tipo, como se confirma hoy en su estreno como single. Su videoclip es animado como mandan las circunstancias, y hace uso de un estilo de animación que recuerda al de las películas y cortos de Disney de los años 30 y 40, aunque desde un punto de vista especialmente psicodélico, llevando a la Dua animada por viajes entre la luz y la oscuridad. Por otor lado, la cantante no se cortaba en contestar a los quejicas que lamentaban que el vídeo fuera a ser animado sin haberlo visto siquiera: «¿habéis olvidado que llevamos tres meses en medio de una pandemia?», ha dicho. Quedaba por descubrir si la grabación de ‘Hallucinate’ ha sido modificada de alguna manera para su lanzamiento individual -es decir, si ha sido remezclada- o si saldrá tal cual ya la ha oído la gente, y lo cierto es que la versión «nueva» no difiere demasiado de la original.
‘Hallucinate’ es una de las composiciones de ‘Future Nostalgia’ en las que se barajaba podría participar Madonna, pues, como ‘Levitating’, es una producción principalmente de Stuart Price. Sin embargo, ¿no apetecía un sonido diferente después del éxito de ‘Don’t Start Now’, ‘Physical‘ y ‘Break My Heart‘, como el que ofrecen el medio tiempo ‘Cool’ o el sofisticado disco-pop de ‘Pretty Please‘? Claro que no tantos se han atrevido ya a reivindicar el dance-pop circa 2005 como ha hecho Dua en ‘Hallucinate’…
Did you guys forget that we’ve been in the middle of a pandemic for the past 3 months??? 😂😂 https://t.co/KbIE1BL3GU
Rolling Stones han decidido reeditar su clásico álbum de 1973 ‘Goats Head Soup’ después del éxito obtenido por su single ‘Living In a Ghost Town’ (ajeno a este disco) durante la cuarentena y de haber aparecido en el especial de ‘One World: Together at Home’ de Global Citizen interpretando el tema ‘You Can’t Always Get What You Want’.
La reedición, que sale el 4 de septiembre, llegará al mercado en varios formatos, incluyendo una caja con 4 CD’s y una caja de 4 vinilos. La caja, el CD deluxe y los vinilos de ‘Goats Head Soup’ incluyen 10 temas extra con versiones alternativas, descartes y tres temas inéditos, el primero de los cuales ya puede escucharse. Se trata de un bluesero ‘Criss Cross’ cuyo videoclip ha sido dirigido por la madrileña Diana Kunst (Rosalía, C. Tangana, ‘Medellín’ de Madonna y Maluma). Los otros dos temas inéditos son ‘Scarlet’ y ‘All the Rage’, mientras la caja contiene también el querido directo de 1973 ‘Brussels Affair’, grabado en Bélgica y que hasta ahora solo ha estado disponible en las series de grabaciones “pirata” oficiales de 2012.
Además, el CD y las cajas ofrecen los 10 temas del álbum original remasterizados así como los vídeos de ‘Dancing With Mr. D’, ‘Silver Train’ y ‘Angie’, un libreto exclusivo de 100 páginas con material fotográfico, ensayos de los escritores Ian McCann, Nick Kent y Daryl Easlea; y «fieles reproducciones» de tres posters de la gira de 1973. Reedición suculenta cuanto menos para los seguidores de una de las más importantes bandas de rock ‘n roll de todos los tiempos.