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Las series más vistas bajo demanda en 2019: ránking nacional y total

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GECA, la consultora de audiencias líder en España, ha dado a conocer durante un Seminario de Televisión los resultados de su estudio anual durante 2019. El estudio incluye datos interesantísimos, como el share de cada plataforma de vídeo bajo demanda. Como era de esperar, Netflix es líder en nuestro país con un 60% de suscriptores respecto al resto de plataformas, mientras Movistar+ llega al 43,6% y Amazon Prime le pisa los pies con un 42,6%. El 80% de los entrevistados concentra sus visionados entre las 21.00 y las 23.00 horas.

Se recalca que 11 de las 15 series más vistas han sido creadas y emitidas en la televisión lineal. Esa lista con las series más vistas está liderada por ‘Juego de Tronos’, con un 22,5% de suscriptores asegurando haber visto la serie, frente al 19,9% de ‘La casa de papel’, que es por mucha diferencia la serie nacional más vista, y ‘Anatomía de Grey’ con un 19,5%.

Fenómenos como ’Black Mirror’, ‘Breaking Bad’, ’Stranger Things’ y ‘The Walking Dead’ se mantienen muy fuertes, mientras en el ránking nacional, aunque en posiciones más modestas, aparecen joyas como ‘Arde Madrid’, ‘Paquita Salas’ y ‘Merlí’.

Las series más vistas bajo demanda

1.-Juego de Tronos
2.-La Casa de Papel
3.-Anatomía de Grey
4.-Black Mirror
5.-Vikingos
6.-The Good Doctor
7.-Arrow
8.-Breaking Bad
9.-Stranger Things
10.-The Walking Dead
11.-Agentes de S.H.I.E.L.D.
12.-Narcos
13.-Las chicas del cable
14.-Vis a Vis
15.-American Crime Story

Las series nacionales más vistas bajo demanda

1.-La Casa de Papel
2.-Las chicas del cable
3.-Vis a vis
4.-Elite
5.-Arde Madrid
6.-Paquita Salas
7.-La peste
8.-El embarcadero
9.-Estoy vivo
10.-Merlí

Adele revela en una boda cuándo sale su nuevo disco

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Adele ha sido el personaje fundamental para la industria musical la pasada década. Sólo ella tiene no uno sino dos discos por encima de los 20 millones de copias. Hablamos, por supuesto, de ‘21‘ y ‘25‘. Hay ganas de que se produzca su regreso cinco años ya después del álbum que contenía ‘Hello’, ‘When We Were Young’ y la también exitosa ‘Send My Love (To Your New Lover’), e intuíamos que este llegaría este año. ¿Pero en qué momento? ¿A primeros de año como ’21’ o a finales como ’25’?

Si el mes pasado el mánager de Adele confirmaba que la cantante sacaría nueva música este 2020, ha sido la propia Adele la que en una boda ha dicho cuándo sale su nuevo disco. Será en septiembre según sale de su propia boca, siendo la frase exacta: «esperad mi disco en septiembre». Al margen de esta bonita forma de robar al foco en la boda de unos amigos, una simpática manera de decirle a la industria cuándo ha de temer un nuevo posible Tsunami comercial. En un audio rescatado por alguien se reconoce perfectamente su voz haciendo el anuncio ante el griterío generalizado. Después, se arranca con una versión a capella de ‘Rolling in the Deep’ como si nada.

Se desconoce con qué artistas ha trabajado Adele en su nuevo álbum, si bien sus declaraciones de que estará orientado hacia el drum’n’bass parecen claramente una broma. Adele se ha separado de su esposo Simon Konecki y se presupone que su próximo álbum, que por primera vez no estará titulado con su edad, tratará su divorcio, dado el carácter personal que siempre han tenido sus letras.

Vicente Navarro: «Me gusta no saber qué va a ser lo siguiente»

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‘Casi tierra’ de Vicente Navarro ha sido uno de los mejores discos de 2019 y estamos seguros de que no va a ser un álbum que vaya a olvidar cualquiera que se haya acercado a él, gracias a la sensibilidad con la que ha vestido la canción de autor con el folclore más elegante y ciertos arreglos electrónicos o incluso urban. Tras un par de intentos infructuosos, me cito con el artista, muy serio y concentrado, y el responsable de su sello, El Tragaluz, en un bar de Lavapiés para hablar del proceso compositivo, de su futuro y de su carrera paralela como actor. El encuentro tiene lugar algo antes de Navidad (de ahí la referencia a un villancico), pero guardo esta entrevista hasta que se conocen una serie de fechas de presentación tras un par de actuaciones espaciadas. El artista ha anunciado los siguientes conciertos de momento:
29 de febrero: CCHSN de La Cabrera (La Cabrera, Madrid) – FIAS
04 de marzo: La Cuarta Pared (Madrid) – FIAS
14 de marzo: Corral de Comedias (Alcalá de Henares, Madrid) – FIAS
15 de marzo: Centro Cultural Paco Rabal (Madrid) – FIAS
26 de marzo: Sala FunClub (Sevilla)
27 de marzo: Velvet Club (Málaga)
28 de marzo: Boogaclub (Granada)
17 de abril: Heliogàbal (Barcelona)

¿Cómo te presentarías para la gente que aún no te conoce? ¿De dónde sale un disco como el que has hecho? Creo que has sido músico de Conservatorio pero además eres actor…
Estudié diez años flauta, piano y canto en el Conservatorio. Ha llevado 4 años hacer este disco, aunque también se podría decir que ha sido toda la vida, porque es como un recorrido. También estudié Arte Dramático, y una cosa ha influido en la otra. Es el resultado de todo lo que he hecho. La música clásica me ha influido un montón.

¿En qué sentido podemos percibir la música clásica en tu música?
Cuando escuchas mucha música clásica de pequeño, que es cuando más influyen las cosas, descubres armonías, no melodías como las que puedes hacer con una flauta travesera sola, que se te quedan. A la hora de componer tienes más facilidad para crear armonías perfectas: la quinta justa, que es la quinta primera… cosas así. Tiene más facilidad para trabajar eso. Hay un lirismo que se te queda también.

¿En qué canción del disco crees que se nota más la formación clásica? ¿O hay también canciones de 4 acordes y ya?
Hay canciones muy sencillas: ‘Las montañas’ son 2 acordes y ‘El puente’ son 4. Otras tienen un montón. También es como una decisión: hay canciones que piden ser más sencillas o cercanas, y eso no tiene que ser malo, como ‘En el río’, que es más cercana al pop por estructura. Y en otras te apetece más explorar. Depende del día y de adónde te lleve la canción al trabajarla. En ‘Las Montañas’, hay un momento del puente final con una voz que sube, sube, sube y luego cae en el estribillo. Eso lo veo muy clásico. ‘Un llanto’ tiene un momento Panchos en el que hay un montón de voces.

He detectado cierta dificultad para seleccionar con qué single te presentabas. Había como un vídeo de ‘Esternón’, pero luego dijiste que ‘Toro’ era la canción que mejor te representaba, y al final la que ha dado el pelotazo ha sido ‘En el río’.
La verdad es que no. Ha sido una manera de enfocarlo. Apostábamos por todas las canciones, algunas se veían más singles, pero dijimos «vamos a ir poco a poco»: el primer single no va a ser más importante que el tercero. Todas las canciones tienen su momento. Vamos a mostrar poco a poco todo lo que hay aquí para que la gente lo vaya escuchando.

Pero hoy en día tienes que destacar con una canción concreta, y la que lo logra es ‘En el río’.
Fue una sorpresa. Se planteó como tercer o cuarto single.

Como ‘Ironic’ y ‘Wonderwall’.
Fue como: «¡boom!».

Lo curioso es que hay 9 segundos de vacío nada más empezar. Eso es fatal para las playlists.
Sí nos dimos cuenta, pero fue una decisión. Alguien puede decir «no suena nada», «lo quito» o «qué leches pasa». Suenan las cigarras, que es una especie de camino con el que pasamos de la nada al disco. Para un videoclip teníamos una versión sin nada al principio. Luego nos dimos cuenta de que por las playlists había que hacer una intro separada para el disco, pero decidimos que no, que formaba parte de la canción.

Hay por tanto sonido de campo real, y me habéis mandado el CD con una espiga: hay un claro peso bucólico y folclórico, ¿verdad?
Sí, pero no es una estrategia sino una consecuencia de buscar lo que más me identificaba, lo que más honesto era.

Y ese poso urbano que hay por ejemplo en ‘Toro’, y del que habla la nota de prensa, ¿crees que lo va a detectar todo el mundo?
El estribillo es urbano, las estrofas son tremendamente líricas y tradicionales, sobre todo en las letras. Cuando llega el estribillo es un bombazo diferente, pero si la escuchas, todo lo que dice mantiene esa tradición.

¿En el resto del disco ese poso también está aunque no lo detectemos?
El poso urbano está sobre todo en ‘Toro’ y en un octavador para bajar la voz o un Autotune que metí. No nos encajaba más, si no hay un equilibrio perfecto no pasa nada. El disco tiró hacia un lugar, y era como guay, lo respetamos. Hablaba por sí mismo. La electrónica sí está todo el rato, pero el poso urbano no queríamos forzarlo. Soy un obseso del bombo, me molaba y está en la parte con orquesta también.

«Lo que me interesa de la música urbana es el bombo y de la española la letra y la guitarra»

Hablas en plural porque te refieres al productor.
Estábamos codo con codo, somos dos. Lo que yo proponía lo veía con (Eduardo) Figueroa, le dije que lo que me interesa de la música urbana es el bombo y de la española la letra y la guitarra. No era yo solo frente al ordenador.

Y lo ha mezclado Carlos Hernández que no es el de Los Planetas y yo casi la lío parda en la crítica…
Es otro Carlos Hernández también bastante cañero.

Que ha hecho cosas más comerciales, y de cantautor.
Yo flipé porque me lo recomendó Edu, llegué a su estudio y tenía 2 Grammys latinos, creo que trabajó con Shakira o algo así.

Hablando de los Grammy latinos, me parece que puedes encajar un poquito en Cadena Dial o en el Radio Olé de turno. ¿Qué te parece?
Hay temas abstractos y temas que pueden encajar más. Me gusta no saber qué va a ser lo siguiente. Estaría encantado de ir a los Grammy latinos, yo en ese sentido no voy a cambiar mi manera de trabajar la música.

¿Qué te parece Pablo Alborán? Me da que puedes gustar a parte de su público, por ejemplo.
De Pablo Alborán admiro su voz sobre todo, su manera de cantar.

‘Esternón’ es una canción que va sobre un documental checheno, ¿no?
Fue algo que surgió después. La compuse en otro momento en el extranjero. Luego vi que la canción podía conectar con lo que estaba pasando en Chechenia, con toda la masacre, y añadí subtítulos en ruso a la versión que tenía subida en mi canal de Youtube. Si podía servir de ayuda para hacer visible lo que se vive allí, perfecto, porque la canción habla del amor de un hombre hacia otro hombre.

No sé si eres de esos artistas a los que no les gusta diseccionar las letras.
A mí me encanta. Para mí es muy importante. Es difícil escribir las letras.

‘Los dientes’ pensé que hablaba de bullying y acoso escolar por la primera frase, pero de repente me llevó a la Guerra Civil, y leyendo que te gustaba Maria Arnal, que ha hecho un disco sobre eso…
Esa canción es la más antigua de todas, cuando la compuse fue como un vómito, pensando que tenía un antepasado en los años 30. No es necesariamente sobre la Guerra Civil sino sobre las guerras civiles, cuando dos pueblos se enfrentan entre sí y es un sufrimiento para los dos bandos. Supongo que por los maquis, tenía la imagen de un bosque y de esconderse detrás de un árbol para dispararse entre sí. Me obsesioné. A nivel lírico, hay palabras que se usan y transportan al oyente a un lugar. Y la palabra «compañeros» lleva a la gente a un lugar. Automáticamente es como un efecto rebote y por eso la gente conecta.

¿De qué letra estás más orgulloso?
‘Los dientes’, creo que es la mejor.

«A nivel lírico, hay palabras que se usan y transportan al oyente a un lugar. Y la palabra «compañeros» lleva a la gente a un lugar»

Hay un componente cinematográfico en tu música, ¿crees que puede tener que ver con haber estudiado arte dramático?
Soy un obseso de las bandas sonoras desde antes de estudiar Arte Dramático. Las coleccionaba como si fueran discos de pop o de rock. La imagen y la música están muy relacionadas. Al ser tan cinéfilo y haber estudiado Arte Dramático, eso está ahí. Y las bandas sonoras suelen ser clásicas, excepto cosas como ‘La red social’.

¿Sigues con tu carrera de actor?
Digamos que no la he abandonado pero me siento más cerca de la música. Sigo trabajando pero está en segundo plano. Nunca se sabe si va a aparecer un trabajo que no se pueda rechazar.

¿Has hecho sobre todo teatro?
Teatro y tele, el año pasado estaba en el CDN.

¿Algo de publicidad? ¿Saldrá algo en el futuro como el mítico anuncio de Christina Rosenvinge de los 80?
No va a salir nada… (sonríe) Bueno, tuve uno de móviles, hace tiempo. Con la publicidad tengo un amor/odio, según la marca no me interesa o no representa lo que haces. Entro en una contradicción.

«Solo un 9% de actores está trabajando, hay que recalcar la dureza de la misma profesión»

Como actor, ¿alguna opinión de las pelis de los Goya? La de Amenábar y «La trinchera» también hablan de la Guerra Civil. O sobre las series españolas, ahora que se exportan…
Lo primero que se tiene que recalcar es que solo un 9% de actores está trabajando, hay que recalcar la dureza de la misma profesión. Respecto al momento, estamos despertando desde hace unos años. Netflix, HBO, Movistar piensan en productos mundiales, por lo que buscan una calidad muy alta. ‘La Casa de Papel’, ‘Vis a vis’… son cosas que hay que tener en cuenta. Aun así, hay mucho paro y no me parece serio cómo se contrata a determinados actores.

Está el caso de Candela Peña, que se quejaba de la situación, ganando un Goya…
La gente olvida que no hay industria para tanta gente, todos los años salen un montón de actores y mucha gente no sabe lo duro que es levantarte a las 5 de la mañana, que te dé un ataque de alergia por un maquillaje, como me ha pasado… (risas)

Por otro lado como músico, se te abre un mundo. Hidrogenesse han dicho que se les ha abierto una fuente de ingresos al estar su música en series. No sé si te has planteado esto.
Yo espero que determinados productores o directores puedan ver eso, me encanta componer para audiovisual. Recuerdo cuando vi ‘Closer’ con la música de Damien Rice y la escena con Natalie Portman y estaba flipando.

Has dicho que llevas 4 años haciendo este disco, ¿cómo te planteas la siguiente tanda de composición? ¿Compones todo el rato o ahora mismo, no?
Tengo épocas. Cuando salió el disco me quedé vacío mes y medio, que no sabía qué hacer ni dónde meterme (risas). El disco salió en junio, pues un mes antes. Cuando pienso en lo siguiente, en cierta medida no siento presión. Ya veré dónde me lleva, veo muchísimos caminos abiertos, más folclore, o más urbano y electrónica. Mantener una línea más coherente… Me siento a piano o a la guitarra y voy viendo por dónde me sale.

¿Harías más colaboraciones, como la de Karmento en ‘El Luto’?
A mí lo que me gusta es que surja de manera orgánica, no buscarlo de una manera estratégica. Había un mánager y un amigo en común y ella venía de una especie de tierra cercana al sonido flamenco de alguna manera. Estuvimos hablando, y estaba encantada, estuvimos buscando qué voces hacer de manera tranquila. Cuando pienso en colaboraciones me vienen titulares, pero me tengo que sentar a tomar un café con esa persona para ver si funciona.

Si te sientas con Rosalía y no conectas, no.
¡Pero es que yo con Rosalía sí conectaría! (risas)

¿Te quedas con su faceta de ‘El mal querer‘ o la de los singles sueltos ‘Con altura’, ‘Yo x ti, tú x mí’…?
Con ‘El mal querer’, pero entiendo y respeto la otra faceta. Respeto muchísimo que un artista haga lo que le dé la gana.

En un momento pensé que tras ‘Toro’, siendo la más urban, te lanzarías por ahí en el futuro, pero veo que no.
Ahora mismo no. Me contuve: pensé que podía tener más éxito entre comillas por esa línea, pero tampoco forma tanto parte de mí. Mi madre escuchaba Lole y Manuel, mi tío tenía coplas, pero obviar mi influencia de Sufjan Stevens, Kanye West…

¿Tienes cosas hechas, un single suelto para 2020? Otro disco supongo que no, aún tienes que presentar este…
Un disco entero no lo veo ahora mismo. Estoy componiendo, tengo canciones creo que guays. A veces pienso en sacar un villancico como los de antes, pero ya para el año que viene. El estudio es duro, vale dinero… Más adelante.

¿Cómo va a ser lo de tocar en directo?
Va a ser en formato trío, va a haber una persona con la parte electrónica, un guitarrista con la parte folclórica tradicional y yo en la voz. Poco a poco iremos haciéndolo crecer, no en músicos, sino en visuales.

Por el tipo de música que haces, ¿te ves en formato súper reducido, teloneando a alguien en un sitio mucho más grande…?
Se trata de adaptarse e intentar potenciar los diferentes ángulos del disco. En un festi potenciaría la electrónica, en sala pequeña puedo hacer un acústico. Se puede llevar de lo más pequeño a lo más grande. Yo estoy dispuesto a todo.

¿Como público a qué festivales has ido?
He estado en BBK, en el Primavera, en el Cultura Inquieta donde Rosalía presentó el disco…

«Me gusta Vida Festival, me gusta la gente que selecciona lo que hace»

¿Dónde crees que pegas más?
Me gusta el Vida Festival, me parece interesante. Por el cartel. No porque me crea más que nada, pero me gusta la gente que selecciona lo que hace. O algo como Jardines del Botánico. Me gusta el término medio de parecer que voy a ser mainstream, pero de repente salir en el Teatro Real. El Sonar también mola.

¿Y en sitios como Sonorama te verías?
Representa la música en español guay. Es bonito conectar con un montón de gente.

Háblame de la edición física del disco.
Se hicieron 200 copias para prensa, gente interesada, para tenerlo yo… Está supercuidado todo. Luego está la reedición en CD y se hará en vinilo.

Recuerdo entrevistar a Bravo Fisher! y decirme «no hago vinilos porque me los voy a comer». Supongo que es difícil calcular.
No me importa comerme los discos, me escribe mucha gente preguntando por la edición, pero no sé si voy a vender, no cuento con ese dinero, pero creo que tiene que estar disponible, aparte de todo por el diseño que hay. La instrumental sí tiene letra en la versión CD, para ver de qué va tienes que mirar dentro. Y si no se vende ahora, igual se vende dentro de 3 años. Va a ser algo coherente con el tamaño del proyecto.

¿Spotify sirve para algo? ¿Da verdadera trascendencia al artista?
Sí, para mí ‘En el río’ fue la que explotó. Cuando escuchas una playlist tienes dos opciones: pasar a la siguiente o picar en el artista. La gente se puede interesar más. Y luego que aparezcas en China o Latinoamérica. Recibo mensajes de Chile o de México. Es una cosa mundial, aunque no dé pasta. No te sé decir, todavía no lo sé, sé que me escribe gente, y se genera un público. Sí que no podemos ir a México, me encantaría pero…

5 discos que escuchar si te gustan Tame Impala

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Tras hablar con Kevin Parker y repasar sus mejores vídeos, cerramos el pequeño ciclo dedicado a ‘The Slow Rush’ de Tame Impala, nuestro Disco de la Semana, con una colección de discos previos a su trayectoria que han sido vinculados directa o indirectamente con la banda.

Cream / Disraeli Gears (1967)

Parker escuchó grunge de adolescente, se obsesionó con ‘Amnesiac’ de Radiohead y solo a los 20 años se hizo colega de sus compañeros de banda y empezó a escuchar rock psicodélico. Entre las bandas que oía estaban The Doors, Colour Haze y Black Sabbath pero el disco que escogió para su cabecera de verdad fue ‘Disraeli Gears’ de Cream, como contaba hace años en The Guardian. Lo compró en una tienda y «le voló la cabeza» debido a su «sonido estruendoso y difuminado». El mayor éxito del disco y uno de los mayores éxitos de Cream es ‘Sunshine of Your Love’ y puede que en su vibración rockera no sientas especialmente a Tame Impala. Tampoco en la armónica de ‘Take It Back’ ni mucho menos en la tabernera ‘Mother’s Lament’, pero su esencia sí está en el giro de ‘Dance the Night Away’, casi pop y cantarín, después de un cúmulo de nervio; o en las baterías tan vivas y directas de ‘World of Pain’. En general, en el modo de hacer sonar los instrumentos y trabajar ciertas desestructuras.

Vanilla Fudge / Vanilla Fudge (1967)

Cuando Kevin Parker mandó unas ideas a Kanye West para samplear, estas incluyeron un sample de la banda de los 60 Vanilla Fudge, en concreto esa maravilla llamada ‘You Keep Me Hangin’ On’, así que no es de extrañar que aquel debut del grupo de rock psicodélico también agrade a los seguidores de Tame Impala. A veces se ha comparado a los australianos con los Beatles o con Beach Boys, pero parece mucho más adecuado hacerlo con su versión realmente alucinógena. El disco se abría con una versión de ’Ticket to Ride’ y se cerraba con una de ‘Eleanor Rigby’, destacando los viajes aventureros llenos de teclados y solos de guitarra que escuchamos a lo largo del camino. Por allí cupo hasta una adaptación de ‘Bang Bang’.

Pink Floyd / Meddle (1971)

Kevin Parker ha tenido que negar una y otra vez que Pink Floyd estén entre sus influencias, dejando el titular «Nunca en mi vida he puesto un disco de Pink Floyd». Curiosamente, los últimos Pink Floyd han dicho que Tame Impala SÍ están entre sus influencias, en concreto David Gilmour obviamente promocionando el reciente ‘The Endless River‘. Acorralado en otra entrevista dijo: «Me gusta Pink Floyd, pero no soporto mucho la era de Syd Barrett, a mis amigos les gusta pero yo nunca pude conectar con ese aspecto tan raro de su música, me sigue pareciendo extraño». Quizá con sus amigos pueda referirse a Jay Watson (POND), miembro de gira de Tame Impala desde el principio, pues lo cierto es que Tame Impala fueron vistos cierta vez versionando un fragmento de ‘Echoes’. Así que no me resisto a incluir en el listado el disco que la contenía, ‘Meddle’, que se abría con un instrumental, incluía un bello tema pastoral llamado ‘A Pillow of Winds’ y a su vez presentaba cierta intención pop en ‘San Tropez’, siendo considerado un disco de transición entre la primera etapa de Pink Floyd y la que desarrollarían en los años 70 después. Los 23 minutos de ‘Echoes’ ocupaban toda la cara B pasando por fases rock, ambient… manteniendo esa idea de «viaje» que tanto asociamos con Tame Impala.

Todd Rundgren / Something/Anything? (1972)

Kevin Parker solía citar ‘A Wizard, A True Star’ (1973) como una de sus principales influencias, pero prefiero recomendar el álbum de Todd Rundgren inmediatamente anterior, por su carácter pop, menos experimental y por el factor «cheesy», ese que Parker quiere abrazar cada vez con más fuerza. En canciones como ‘I Saw the Light’ o ‘It Wouldn’t Have Made Any Difference’ se percibe el espíritu del Brill Building (la primera está abiertamente influida por Carole King). Puede que resulte cursi, pero el disco estuvo influido por el uso de alucinógenos y el cannabis: en la primera emergen unas guitarras eléctricas chulísimas, y en la segunda unos arreglos puntuales psicodélicos. ‘It Takes Two to Tango’ juega con los cambios de ritmo, ‘Sweeter Memories’ con lo progresivo y la “Intro” de la cara B -magistralmente sampleada por Hot Chip- nos lleva a un delirio de instrumental llamado ‘Breathless’ sin precio. Todd Rundgren ha dado curiosamente su visto bueno a Tame Impala y -ojo- ha llegado a remezclarlos, en concreto ‘Elephant’.

Dungen / 4 (2008)

Tame Impala han ejercido una influencia considerable en nuevas bandas jóvenes, en España Baywaves o Rufus T. Firefly. Sin embargo, son muchos quienes llegaron antes que ellos, incluso en la misma década de los 2000. Entre aquellas bandas por las que Tame Impala han mostrado respecto y devoción están los suecos Dungen. En Instagram les reconocieron como «una inspiración», aparentemente llegaron a pedirles que les mezclaran un disco y han coincidido en el Primavera Sound de 2016. Tame Impala salían en grande en el cartel, pero Dungen llegaron primero: su álbum más popular, ‘Ta Det Lugnt’, data de 2004, aunque he preferido seleccionar ‘4’ porque ‘Fredag’ y ‘Det Tar Tid’ podrían haber sido canciones de un disco de Tame Impala… si Tame Impala hubieran tenido disco largo alguno en 2008.

Billie Eilish arrasa con ‘No Time to Die’

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La noticia habría sido que Billie Eilish, una de las reinas absolutas del streaming del momento, fracasa con ‘No Time to Die‘, pero los impresionantes números que está dejando la canción de la artista para la nueva película de la saga ‘James Bond’, a tan solo tres días de su lanzamiento, son más que dignos de comentar.

Vaya si lo son: en tan poco tiempo, ‘No Time to Die’ se ha colocado directamente en el número 1 del top global de Spotify. No del viral, sino del global, y con más de 7 millones de escuchas diarias supera ya por bastante las de ‘Dance Monkey’ de Tones & I. En Spotify, el tema es top 1 mundial y, en concreto, top 1 en Reino Unido y Países Bajos, top 2 en Estados Unidos, Canadá y Finlandia, top 3 en Noruega, Suecia y Dinamarca, top 5 en Australia, top 13 en Alemania… Está funcionando menos en Francia, donde es to 34; Brasil, donde es top 50, o España, donde es top 55, pero la acogida global está siendo estupenda y mucho tiene reducirse el «hype» de ‘James Bond’ para que la canción no entre en las primeras posiciones del mercado americano y del británico la semana que viene.

Sumándole las más de 20 millones de visualizaciones logradas por la canción en Youtube, el éxito de ‘No Time to Die’ parece asegurado a largo plazo sobre todo de cara al estreno de la mencionada película, que llega a los cines el próximo día 2 de abril. Pronto, nuestro veredicto de ‘No Time to Die’.

‘Miss Americana’: la madurez de Taylor Swift nos acerca a una estrella que parecía inalcanzable

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Es difícil empatizar con Taylor Swift en ‘Miss Americana’, el documental de Netflix que repasa los últimos años de su vida (NdE: sigue viva). En una escena lagrimea angustiada por no haber sido nominada a ningún Grammy importante por ‘reputation‘ (la artista cuenta ya con una decena de gramófonos), en otra cuenta que decide desaparecer del ojo público porque piensa que todo el mundo la odia después de su polémica con Kanye West y Kim Kardashian. En una de las escenas clave de la película a la artista le sale la adrenalina por los oídos cuando, acompañada de su madre y de su publicista, procede a publicar en Instagram el primer post político de su carrera a los 28 años. Es difícil empatizar con Taylor Swift porque su nivel de privilegio desde niña es tremendo y su fama posterior, absolutamente colosal, pero ‘Miss Americana’ sí consigue acercarnos un poco a la persona detrás de la máquina de hacer dinero que es esta artista.

Acostumbrada a los elogios desde niña, la primera parte de ‘Miss Americana’ dibuja a una prometedora estrella del country determinada por triunfar y con una seguridad en sí misma espectacular. En una entrevista que concedía a este medio, su colaborador Gary Lightbody de Snow Patrol lo llamaba «confianza americana» y solo a través de esta confianza puede Taylor componer, como es vista en la película, una canción tan mala como ‘ME!’ con tanta ilusión y esmero. Sin embargo, ‘Miss Americana’ narra que esta confianza empieza a agrietarse con la irrupción de Kanye en el escenario de los VMA de 2009: cuando el público abuchea al rapero por su mala educación, Taylor piensa, por primera vez en su vida, que la víctima de los gritos es ella. ¿Cómo gestiona la humillación pública -en este caso imaginada- una persona que solo ha aprendido a ganar? Primero (el día después, atendiendo a la prensa) diplomáticamente, después (con el asunto «I made that bitch famous»), con ganas de atacar.

Pero menudo «bluff» es ‘reputation’: el vídeo de ‘Look What You Made Me Do’ muestra que es capaz de reírse de sí misma como nadie, pero no así este disco-pataleta en el que Taylor nos intenta convencer de que es la mayor mártir del universo durante 55 minutos… Cuando Taylor descubre que no ha sido nominado a ningún Grammy reconoce que tiene que «hacer un disco mejor» y es difícil no darle la razón. Sin embargo, quizá sin este disco no existiría la Taylor política de hoy: ‘reputation’ representa el momento en que su inalcanzable nivel de privilegio toca techo, pero también el momento en que vemos a una Taylor que empieza a hacer autocrítica, y de eso va sobrado ‘Miss Americana’.

La mayor revelación de ‘Miss Americana’ es ver a Taylor reconocer que no ha tenido tiempo de madurar. A partir de ahí se entienden muchas cosas como su dificultad para encajar las malas críticas o que posicionarse políticamente cuando roza la treintena le produzca tremenda ansiedad. Sin embargo, hay que elogiar su interés por cambiar, evolucionar, por «desprogramar» actitudes o comportamientos del pasado con los que ya no está de acuerdo, como su «misoginia» (en palabras de ella) aprendida o su tendencia a pedir perdón demasiado o a asentir ante los ataques injustos (como el machismo de Kanye). ¿Algo que decir, Ed Sheeran? ¿Justin Bieber? Y aunque ‘Miss Americana’ no refleja a la estrella del pop más «relatable» que pueda venir a la mente por varias razones, sí muestra a una persona mucho más vulnerable de lo que parecía capaz de desarrollar un desorden alimenticio por culpa de ver demasiadas fotos de ella en la prensa, o que resiste como una campeona un mediático juicio por acoso sexual que afortunadamente termina a su favor.

Ante esta situaciones tan extremas y vividas en el ojo público uno solo puede alegrarse de que el mayor apoyo en la vida de Taylor, su madre, enferma de cáncer, esté presente en todo momento para aconsejarle o darle un abrazo como hace a lo largo del filme. Si cuesta entender a Taylor Swift, al menos ‘Miss Americana’ hace que lo sea mucho menos, y si el objetivo de la película era que el público reajustara su perspectiva ante esta artista que suscita tanto amor como odio, lo consigue. Lástima que la música no sea un poco mejor

En la eufórica ‘Trust Nobody’, King Princess captura lo que puede pasar después del «crush»

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King Princess acaba de reeditar su álbum debut, ‘Cheap Queen‘, con una serie de canciones nuevas entre las que ha destacado la rockera ‘Ohio’. Parece un poco pronto para reeditar un disco publicado apenas unos meses, pero la llegada de este «reissue» ha coincidido con mi obsesión por una canción de este disco que ha rozado lo enfermizo.

‘Trust Nobody’ ha sido una de las pistas destacadas de ‘Cheap Queen’ desde el segundo cero. El disco no ha sido ninguna revelación y su sonido de piano-pop-soul con beats lo-fi y guitarras eléctricas no puede considerarse el más original del mundo. Sin embargo, está hecho con buen gusto y, sobre todo, los pilares de la música de Mikaela Strauss son absolutamente su seductora voz -que tanto ha enamorado a Fiona Apple o hecho magia con un clásico de Velvet & Nico- y unas melodías que pueden llegar a poner los pelos como escarpias. Es el caso de esta espectacular balada colocada en el tramo final del álbum, y ambientada en una fiesta llena de gente en la que Mikaela espera, impaciente, la llegada de su persona amada, sin hablar con nadie porque «no confía en nadie» más que en ella.

La artista sí se entretiene charlando con gente en la historia de esta composición, y con su habitual sentido del humor, relata: «Ellos piensan que soy mona y divertida, supongo que tienen razón, pero yo me vuelto tonta cuando empiezas a hablar» antes de anticipar: «nos vemos una noche más, y puede que me enamore de ti». La sensación de cosquilleo y adrenalina ante esta situación está reflejada en la instrumentación de ‘Trust Nobody’ y el cambio de acorde final, que da pie a la última sección de la canción, suena a la liberación de todas esas mariposas acumuladas en el estómago. Esos «she said «I’m getting there»» son una absoluta delicia.

Capitán Sunrise / Dramas del primer mundo

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Capitán Sunrise son uno de aquellos grupos que pasaron por la colección de 7″ de Elefant, New Adventures In Pop, editando después un par de álbumes en Discos de Kirlian. Con el nuevo, ‘Dramas del primer mundo’, parecen asentarse en el catálogo de Jabalina, donde sobreviven colegas en esto de la música por amor al arte como Doble Pletina (Laura Antolín colabora en el penúltimo tema) o Parade. La banda liderada por Santi Diego con Noelia Cabeza a los coros mantiene aquí en un pedestal referentes clásicos como Belle & Sebastian, los Smiths, La Casa Azul y Pegamoides (muy obvio en ‘Campaña electoral’, con La La Love You), si bien dando más peso a los sintetizadores en muchas de las canciones.

Así, aunque Morrissey y Stuart Murdoch siguen siendo una influencia salvaje en tarareos y melodías, el disco se abre con un tema llamado ‘Luna Roja’ que, inspirado en ‘Buffy Cazavampiros’, parece destinado a la pista de baile. Y más que al disco-funky de los últimos Belle & Sebastian, el álbum se entrega al pop ochentero en ‘Mientras sobrevolaba Tokio’, que parece una canción desconocida de Trans-X; mientras que Abba son la inspiración de ‘Confesiones de un tarado emocional’. En sintonía con semejante título, ‘Dramas del primer mundo’ se regodea en la filosofía «loser» que empapó el indie de finales de los 80 y principios de los 90, con frases como «casi ni en Ebay nos podrían subastar» (la misma ‘Confesiones de un tarado emocional’), «soy un error del sistema» y rimas tan Vainica Doble como «Tengo el mismo valor que un MS-dos / Estoy tan olvidado como Madrid Rock» (‘Error de programación’).

Esa sensación de desarraigo plasmada en frases como «Nos costaba esfuerzo ser igual que el resto» a veces da lugar a cierta rebelión, y curiosamente son muy abundantes las referencias a la política actual. ‘Los dramas del primer mundo’ habla de alguien que por mal de amores deja de leer filosofía y atender a la política («he cambiado a Platón por Prozack, ya no leo a Rousseau como siempre»), dejando la divertida frase «desde que te fuiste no bebo chupitos si en la tele oigo «Venezuela»». Igualmente, en la que parece que va a ser su canción más popular, ‘Bésame antes de que acabe el gobierno’ asistimos a un encuentro romántico en un bar, sin que el protagonista pueda adaptarse a la moda del electro latino. Pero al final lo logra y se celebra con una base de reggaetón: es el éxito de su propuesta «Bésame antes de que cambie el gobierno / la izquierda pocas veces se pone de acuerdo». El grupo, defensor del pop por encima de todas las cosas, agradecería letras más cortas y estribillos más fáciles de recordar, pues no todo el mundo tiene la base de fans tan entregada de Fangoria y La Oreja de Van Gogh, pero entre la colaboración altruista de La Bien Querida en ‘La llamada ganadora’ y los ecos a Algora (Víctor) de la romántica ‘Me has convertido en el mes de enero’, el disco se beneficia de una decidida variedad.

Calificación: 6,5/10
Lo mejor: ‘Bésame antes de que acabe el gobierno’, ‘Mientras sobrevolaba Tokio’, ‘Los dramas del primer mundo’
Te gustará si te gustan: La Casa Azul, Cola Jet Set, Algora, Salvador Tóxico
Escúchalo: el single en ‘Youtube

Hay un punto de encuentro entre Melanie Martinez y Marilyn Manson: se llama Jazmin Bean

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Si eres fan de Marilyn Manson, te gustará ver cómo su espíritu post-metal-pop pervive en las nuevas generaciones. Si eres fan de Melanie Martinez, te gustará saber que no es la única artista construyendo un mundo inquietante a partir de la fantasía infantil de colores pastel. Y si te gustan ambas, darás palmas con las orejas, cuando conozcas (si no lo haces ya) a Jazmin Bean. Tras ese nombre (y su estética) se oculta Jasmine Bean Adams, una británica que comenzó a ser conocida por sus transformaciones físicas en un «monstruo sin género» inspirado por las lolitas niponas, los cuentos infantiles desde el punto de vista de Tim Burton, la fantasía alienígena y el terror extremo, entre otras cosas.

Una imaginería que ha cautivado a la mismísima Grimes, por ejemplo, o a la ya citada Melanie Martinez, con la que se fotografiaba hace poco. Pero no solo se relaciona estéticamente con la música, sino que Jazmin Bean autoeditaba el pasado verano su EP debut, titulado ‘Worlwide Torture‘, como su primer single. Una música que, como su imagen, equilibra dulzura melódica con estructuras pop (‘Princess Castle’), pero también esa faceta de guitarras metaleras que la aproximan al mundo del creador de ‘Mechanical Animal’ o, también, al de la última Poppy (en ‘Saccharine’ o ‘Hello Kitty’, por ejemplo).

Pero quizá lo más apasionante de Jazmin Bean sea observar esa imaginería que la rodea en sus trabajadísimos vídeos. Sin duda, no son aptos para el público más impresionable –tienen momentos realmente gore–, pero en ellos crea ideas y conceptos mucho más trabajados que los de grupos y artistas consagrados y populares. Solo por ver sus clips, merece la pena que siga publicando singles como los recientes ‘Pesticides’ o ‘Birthday Bitch’, que merecerían tanto una futura retrospectiva en el festival de cine de terror de Sitges como una visita de mano de los siempre valientes amigos de Valle Eléctrico. Yo lanzo el guante.



Escucha los «Revelación o Timo»

Sandré / Ave Muñón

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La etiqueta punk es tan sumamente sobada por todos los estamentos musicales –incluida, quizá con mayor grado de culpabilidad, por la prensa, entonemos el mea culpa– que ha dejado de entenderse como tal. Dicho esto, no duelen prendas en decir que Sandré son lo mejor y más excitante que nos ha dado el punk estatal en los últimos meses. Este cuarteto barcelonés –al que conocimos gracias al certamen de bandas noveles de la Sala Apolo, Bala Perduda– se nutre de sonidos de violencia inmisericorde que, aunque conecte puntualmente con las disonancias hardcore de Fugazi, apuesta sobre todo por la urgencia y la fiereza.

Así, a Stefania Lusini, Rosa Pagès, Marc Torrent y Carles Pons les sobra con los 22 minutos que dura ‘Ave Muñón’, su debut publicado por BCore, para desplegar su caótico ideario, en el que lo combativo no está reñido con el humor (de hecho, no se entiende por qué no van de la mano más a menudo). La efusiva y gritona (hasta el desgarro) voz de Rosa (con coros de todos) nos hace partícipes de la rabia que le hace sentir la gente que aparenta tener una vida perfecta aunque sean profundamente infelices (‘Lo tengo todo‘) mientras que asume que la suya (la tuya, la mía) tampoco es mucho mejor (‘Diòxid de carboni’, ‘No‘, ‘Fracaso’). Ya sea por sentir que puto todo lo que nos rodea es un ataque nada disimulado hacia ellas (‘Bullying’), por la sed de venganza que le despiertan los señoros que dan lecciones a las jóvenes (a ellos parece apuntar la delirante retahíla de ‘Te debo pasta’, por la que desfilan Paula (sic) McCartney, Michael Jackson, Leonard Cohen, el rey Felipe VI o los miembros de Sau) o, directamente, por todas las cosas que le hacen vomitar (‘Potu‘), de «la humanidad y su olor en los autobuses» a «Primavera Sound, Sónar, Estrella Damm, Heineken», pasando por «el ayuno sexual» o «Vetusta Morla, Mishima y las Hinds».

Lo curioso y lo mejor de Sandré es que no es difícil empatizar con ese discurso anti-casi-todo (solo se salva la artista ‘Gina Thorstensen’, a la que dedican esa canción) porque lo contagian con bailes, sonrisas y coros que se adhieren de inmediato gracias a un gran olfato para el pop. En esa parcela (la de ‘Fracaso‘, ‘Potu’, ‘No’, ‘Bullying‘, ‘Diòxid de carboni’, ‘Lo tengo todo’) es con la que noquean, por encima de las contadas apuestas por un perfil más experimental y oblicuo (el de una ‘Mes rápid et mors’ que nos traslada a precedentes como Coconot, el grupo hardcore-punk en el que comenzó El Guincho; o el de ‘Rolls Royce’, catártica jam final). ‘Ave muñón’ –que, por cierto, viene del verso «No tienes manos / acaríciame el pezón / con tu suave muñón»– sabe a poco por eso, pero sigue siendo un nutritivo chute de energía al que aferrarse para desahogarse y divertirse a un tiempo. Sandré presentan ‘Ave Muñón’ este sábado 15 de febrero en Fun House Music Club de Madrid.

Calificación: 7,2/10
Lo mejor: ‘No’, ‘Fracaso’, ‘Potu’, ‘Bullying’
Te gustará si te gustan: GBH, Slant 6, Eskorbuto, Bratmobile.
Escúchalo: y cómpralo en el Bandcamp de BCore Disc, o en Youtube.

El monólogo interior de La Roux en ‘Do You Feel’ no necesita un estribillo

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Ajena a las modas, La Roux ha publicado un álbum de puro funk y música disco que recuerda a los ritmos go-go de Grace Jones en ‘Slave to the Rhythm‘ pero también un poco a ‘My Jamaican Guy‘, y que también remite a los 70 y 80 de Chic o Michael Jackson. ‘Supervision‘ aglutina estas (posibles) influencias en un trabajo colorido, rico y diáfano como un día de verano que además deja una serie de canciones bastante adictivas como la que nos ocupa hoy.

Ya habíamos destacado ‘Do You Feel’, la pista 2 de ‘Supervision’, en nuestra crítica del álbum por varias razones. La canción carece de un estribillo exacto, pero en su lugar va creciéndose poco a poco mediante una serie de estrofas («oh don’t you find, that when you learn, there is a high») que se van sucediendo al tiempo que el exquisito «groove» creado por Elly Jackson mantiene el interés con diversos detalles. El punto de inflexión en ‘Do You Feel’ llega de mano de un verso nuevo («do you feel like you’ve forgotten something») que, a base de repetirse y de solaparse con una melodía anterior, lo cual crea un efecto hipnótico, lleva el tema definitivamente a su cumbre. El falsete final, que parece guiar el tema hacia un maravilloso horizonte, solo es la guinda del pastel.

¿Y a qué «tú» se refiere Elly en ‘Do You Feel’? Podría ser a su ex novia, pues su ruptura ha inspirado las letras del álbum en parte. A ella parece dirigirse la británica cuando canta «cuando te quedas callada, te dejo algo de espacio en el que esconderte, porque sé que es más difícil para ti que para mí». Pero el verso final, con sus referencias a lo binario y sus preguntas existenciales, apunta a que estamos ante un monólogo interior realizado en segunda persona. Un monólogo, en cualquier caso, irresistible.

¿Es ‘Sobre lo infinito’ una obra de arte?

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El octogenario cineasta sueco Roy Andersson, que presentó ‘Sobre lo infinito’ en la pasada edición de Venecia, ha llegado a nuestra cartelera finalmente con este ramillete de hipnóticos microrrelatos, en los que van desfilando distintos comportamientos de la naturaleza humana, del miedo al deseo. Una fantasía que no da lugar a un film usual, pero sí a algo así como una visita guiada por una pinacoteca, en la que cada sala estuviera dedicada a un pintor.

El propósito de que cada una de las historias esté rodada en plano fijo se torna notoriamente arriesgado en una era en la que abundan los planos secuencias, los efectos digitales que se multiplican hasta el cansancio, o un sonido/banda sonora cuya partitura se propone con obsesión abrumar. Andersson ha decidido arremeter desde lo opuesto con elegancia, buscando una versión inversa con la ayuda de una paleta de colores blanquecinos con un tono apagado y con unos protagonistas, en su mayoría, con la cara empolvada y acompañados de una voz en off que alude a la de Sherezade en ‘Las mil y una noches’.

Este estilo da ligereza en las escenas devastadoras, y risa muda en las cómicas, añadiendo un único y lejano toque de actualidad al trasladarnos a aquellos primeros vídeos que se colgaban en Instagram, bastante antes de los filtros o “boomerangs”, cuando el plano no cambiaba, representando sin más pequeñas píldoras de nuestra existencia más cotidiana.

Saben a poco los apenas 75 minutos de metraje, o que el relato de Adolf Hitler roce lo chirriante, neutralizado con la fortaleza emocional del resto de historias, como la de los amantes que sobrevuelan una ciudad. Una obra de arte en definitiva al encadenar la angustia y el aislamiento social bajo un manto frío, aparentemente sin emociones, pero sobre el que se genera una empatía sin sentimentalismos nostálgicos. Un universo artístico que emparenta sin paliativos con las pinturas de Edward Hopper como cronista de la historia; y plasma la obsesión y la vulnerabilidad física de nuestro cuerpo como los trabajos de Tetsuya Ishida. 8.

Muere a los 40 años Jacob Thiele, ex integrante de The Faint

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Jacob Thiele, el que fuera tecladista de The Faint desde finales de 1998 hasta 2016, es decir, durante la época de mayor popularidad de la banda tras la publicación, por ejemplo, de su celebrado álbum de 2001 ‘Danse Macabre’, ha muerto a los 40 años, ha confirmado el grupo en un comunicado de Facebook. Se desconoce causa por el momento.

El grupo ha escrito: «Estamos devastados por haber perdido a nuestro querido amigo Jacob Thiele. Era amable, aventurero, alegre y divertido. Él fue un verdadero pionero de los sintetizadores y The Faint nunca habría sonado igual sin él. Fuimos increíblemente afortunados de haber compartido tiempo con él».

Thiele, que también formaba parte de la banda Depressed Buttons junto a otros miembros de The Faint, fue sin duda uno de los componentes clave de la banda al haber participado en todos sus mejores discos, no solo en aquel ‘Danse Macabre’ que se reeditaba sorprendentemente en 2012, sino también de ‘Blank-Wave Arcade’, ‘Wet from Birth’ o ‘Fasciinatiion’. Hoy el sonido de la banda, que como decíamos entonces, parecía un cruce entre el «electroclash de Miss Kittin, el post-punk de Franz Ferdinand y y el punk-funk de The Rapture», sería imposible de entender sin la contribución de Thiele. Os dejamos con el hitazo que era ‘I Disappear’, de 2004. Ya sin Thiele, The Faint publicaron el álbum ‘Egowerk’ en 2019.

Robyn y Nicki Minaj, juezas en la inminente 12ª temporada de RuPaul Drag’s Race

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Robyn acaba de recibir el premio a Compositora de la década en los NME Awards, y en la gala de los premios se la ha visto también entregando uno a Taylor Swift. La cantante sueca se prodiga tan poquito en teles y demás que cada aparición que realiza es obligatoriamente noticia, pero la próxima lo es con más razón.

La autora de ‘Honey‘, uno de los mejores discos de 2018, es una de las juezas en la próxima temporada de RuPaul’s Drag Race, que se estrena el 28 de febrero. Y en el tráiler de esta temporada recién estrenado se la puede ver «prometiendo lealtad al drag» junto a otras juezas confirmadas como Nicki Minaj, Chaka Khan o Normani. Aunque ya solo por la aparición de Robyn va a valer la pena verla. En Instagram, la artista ha comentado su experiencia en el programa, explicando que «intentaba mantener la compostura y el glamour, pero en realidad no podía estar más emocionada e impresionada por el corazón y la autenticidad de RuPaul’s Drag Race y de los otros jueces del programa». Y ha añadido: «espero que podáis percibir lo entusiasmada que estaba a través de toda la sombra de ojos con purpurina».

Entre las juezas confirmadas se encuentran también la diputada demócrata Alexandria Ocasio-Cortez (menuda curiosidad), la actriz Whoopi Goldberg, el actor Jeff Goldblum y otras celebridades como Leslie Jones, Daisy Ridley, Daniel Franzese, Jonathan Bennett, Olivia Munn, Rachel Bloom, Thandie Newton y Winnie Harlow. ¿Con ganas de comentar esta y otras temporadas de RuPaul? Te invitamos a hacerlo en el hilo dedicado a este tema en nuestros foros.

Qué se sabe de la 4ª temporada de ‘Stranger Things’, que estrena tráiler

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Netflix seguirá estirando el chicle de ‘Stranger Things‘ una temporada más y, tras confirmar el pasado mes de septiembre la renovación de la serie por una cuarta temporada, la plataforma de largometrajes y series en streaming ha estrenado el primer tráiler oficial de esta. Y si entonces la serie daba a entender en sus redes que la trama de su cuarta temporada no tendría lugar en Hawkins, el vídeo publicado hoy lleva el título de «desde Rusia con amor». Y muestra a un grupo de hombres trabajando en una vía de tren bajo el gélido invierno ruso, entre ellos a uno de los personajes que creíamos desaparecidos después de los sucesos acontecidos en la temporada anterior.

¿Qué se sabe de la cuarta temporada de ‘Stranger Things’? El rodaje comenzó el pasado mes de octubre y, según We Got this Covered, esta cuarta temporada podría estrenarse en dos partes, la segunda de las cuales correspondería a la quinta. Las principales razones de esta decisión -aún por confirmar- es que los hermanos Duffer querrían alargar la trama de la serie para no dejarse cabos sueltos de cara a su conclusión, pero también aprovechar al máximo su tirón comercial.

Por otro lado, y aunque aún no se conoce fecha de estreno de esta cuarta temporada, los fans de la serie ya manejan sus propias teorías al respecto, como recoge NME. Al investigar los detalles de un vídeo, un fan de Reddit ha llegado a la conclusión de que la serie podría estrenarse el día 3 de abril, lo que daría bola a la idea de que la temporada estará ambientada en el año 1986, cuando sucedió el desastre de Chernobyl. Existe una teoría según la cual el desastre nuclear afectará a la próxima temporada de la serie, y ahora que se ha confirmado que esta tendrá lugar en Rusia (al menos en parte), puede que no vaya del todo desencaminada.

‘How To Forgive’ es un personal intento de Tennis por acercarse a «la primera Madonna»

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Uno de los discos que más esperábamos de este viernes 14 de febrero era, sin duda, ‘Swimmer’, el cuarto largo del dúo formado por Alaina Moore y Patrick Riley. El también matrimonio vuelve a conjugar en él las influencias del sonido girl-group de los 60, psicodelia y música lounge de los 70 y 80 con una inusitada frescura. Ya lo demostró ‘Runner‘, el primer single de este trabajo, y, tras una audaz y mutante (también engañosa, pues contiene más desdén y rabia que cariño) ‘Need Your Love‘, han vuelto a hacerlo con ‘How To Forgive’, el tema que le sucede en el tracklist y que compusieron –según cuenta Alaina– inmediatamente después de aquel.

En contra de la estructura esquiva (aunque apasionante) de ese otro single, ‘How To Forgive’ es de una sencillez encantadora que, tal y como explica Moore en un post de Instagram, buscaba mirarse en el sonido de «la primera Madonna», buscando un sonido vocal muy femenino. Y lo cierto es que, al decirlo, parece inevitable encontrar en ella conexiones melódicas con temas como ‘Angel’, ‘Dress You Up’ o ‘Jimmy Jimmy’. Pero, evidentemente, con un tratamiento musical muy distinto, en este caso más sobrio y reposado.

Por contra Alaina decidió, en lugar de pitchear su voz, tratar de cantar con su voz en el tono más alto que fuera capaz. «El resultado es la canción más difícil (de interpretar) que haya compuesto nunca para mí misma», añade, calificándolo de «pesadilla» y explicando que incluso llegó a llorar al cantar la frase al principio del segundo verso «I’ve been questioning myself». Mientras ella entraba en modo rabieta, Patrick montó la canción con esas dos primeras tomas vocales, y pese a ser muy crudas e imperfectas, el resultado les encantó. A nosotros también, puesto que se trata de una de las canciones más bonitas e inmediatas de la carrera del dúo de Denver, especialmente emocionante en ese estribillo que podrían haber entonado The Shirelles y que dice «¿Cómo iba a disfrazar la manera en que me siento? / Tengo mis razones, podría darte un millón».

Escucha lo nuevo de Triángulo de Amor Bizarro, Tame Impala, Single, Algora, Billie Eilish, Justin Bieber, Mónica Naranjo…

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Aunque a priori el lanzamiento discográfico del día y la semana sea ‘Changes‘ de Justin Bieber, lo cierto es que congratula comprobar el enorme interés que despierta también ‘The Slow Rush‘ de Tame Impala –hasta el punto de verle ser trending topic en España o comprobar cómo nuestra entrevista exclusiva con Kevin Parker es lo más visto del día de ayer–. No son estos, ni mucho menos, los únicos discos que ven la luz este viernes 14 de febrero: los nuevos trabajos de Single, Tennis, Algora, A Boogie Wit Da Hoodie, Núria Graham, The Men, la boy-band K-pop Monsta X, Summer Camp, Amaro Ferreiro, Da Souza, Sotomayor, Somos La Herencia, el combo electro-rap-queer Las Bajas Pasiones o los debuts del dúo Tversky y AMBRE están disponibles desde hoy. También EPs de Love Generator (nuevo proyecto experimental de Calvin Harris) y Joan As a Police Woman y nuevas figuras del panorama independiente nacional tan distintas como Le Nais y Rebe pueden disfrutarse ya.

También, desde hace unas horas, están disponibles los nuevos singles de Triángulo de Amor Bizarro, Billie Eilish (su tema para la nueva peli de James Bond), Cupido, Sam Smith, Bad Bunny ft Sech, Melanie Martinez ft Tierra Whack, Migos & Travis Scott & Young Thug, Jake Shears, U.S. Girls, Bearoid, Toundra, YG & Kehlani, Biznaga, TOPS, El Faro, Jonathan Wilson, I Break Horses, Jose Domingo, Laskaar (con un atractivo tema anti-San Valentín) y las revelaciones Casero (proyecto paralelo a Mow de Gabriela Casero) ft Cariño, Arlo Parks, BLOXX, Adiós Amores, dani, Banofee, Cazzu… Que se suman a los temas que en los últimos siete días han presentado The Strokes, Grimes, Rolling Blackouts Coastal Fever, Kim Petras o Bravo Fisher! & Rocío Saiz.

Además, destacamos la sintonía del exitoso reality ‘La isla de las tentaciones’ a cargo de Mónica Naranjo, que al fin se lanza oficialmente, una curiosa versión de ‘needy’ de Ariana Grande a cargo de la cantautora Molly Burch, un tema extra que incluirá la reedición del debut de King Princess y un álbum de rarezas de These New Puritans.

Escucha la playlist «Ready for the Weekend»

Triángulo de Amor Bizarro prueban nuevas cosas en ‘Fukushima’

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Triángulo de Amor Bizarro avanzaban su nuevo álbum con la agresiva y machacona ‘Ruptura’ y en el segundo adelanto tampoco han querido buscar el nuevo ‘De la monarquía a la criptocracia’ ni mucho menos el nuevo ‘Barca quemada’. No obstante, recordemos que esta última canción no fue el primero, ni el segundo de los sencillos que conocimos de ‘Salve discordia’.

El nuevo tema ‘Fukushima’, el lugar del desastre nuclear de 2011, muestra a la banda gallega en territorios que es evidente que le son afines desde hace tiempo, pero en los que nunca habían ahondado tanto como ahora. La canción comienza con un bajo tratado un tanto italo, incorpora beats reptantes a lo Portishead, sintes como de Kraftwerk en la era ‘Spacelab’ y se entrega después a los arpegios terroríficos de las bandas sonoras de John Carpenter. En sintonía, escuchamos a Isa Cea cantar cosas como «tú eres tu propia amenaza» y frases 100% marca de la casa como «en la periferia no hay nada que hacer», que no en vano es la primera de toda la canción.

A los 3 minutos entra la batería de Rafael Mallo junto a unos sintes que cada vez se sitúan más cerca del lado del kraut. Stereolab siempre ha sido una referencia para el grupo («Nos fijamos mucho más en cómo hacen las cosas Stereolab que otros grupos con los que nos comparan», decían ya en 2007), pero ahora han tirado más a los territorios experimentales de Neu! El álbum ‘Triángulo de Amor Bizarro’ sale el 20 de marzo y ya conocemos su tracklist.

Sam Smith promete hacernos bailar pero adelanta su disco con una balada

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Aunque Sam Smith no sacara álbum en 2019, ha sido un año importante en su discografía, pues publicaba singles tan destacados como ‘How Do You Sleep’ y ‘Dancing With a Stranger’. Este último era un temazo ideado junto a Normani para la pista de baile que estuvo entre las mejores canciones de 2019.

Esta semana a través de Instagram, Smith ha anunciado un nuevo disco de cara al 1 de mayo, indicando por supuesto que le parece su mejor trabajo y que espera que «podamos bailar y sentir las historias que ha narrado en él». Nosotros también, pero de momento con el primer sencillo revelado este viernes Día de San Valentín, bailar, lo que se dice bailar, no podremos hacerlo mucho.

Pese a lo acelerado del fraseo del estribillo, que deja caer que podría haber algún tipo de remezcla en ciernes, ‘To Die For’ -que casi parece un guiño a su tema para la saga James Bond, justo hoy que se lanza el nuevo tema para la película ‘No Time to Die’, a cargo de Billie Eilish- es una balada. En concreto una balada sobre un San Valentín negro, en la que Sam Smith observa con envidia a otros amantes paseando por la calle, cual Françoise Hardy en ‘Tous les garçons et les filles’. Sam indica que «intenta forzar una sonrisa» mientras la duda sobre morir en soledad atormenta demasiado.

Billie Eilish, entregada al sonido James Bond sin dejar de ser ella misma en ‘No Time to Die’

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Esta noche se ha estrenado, como estaba previsto, el esperado tema de Billie Eilish para la nueva película de la saga James Bond, que llegará a nuestros cines el 2 de abril. La canción se llama como la cinta, ‘No Time to Die’, y es un tema que habla sobre lucha («la sangre que sangras es la sangre que debes») y resistencia («ya nunca me verás llorar / no hay tiempo para morir»), con un doble sentido que apunta a una canción de amor («fuiste mi vida pero la vida está lejos de ser justa»).

La canción, compuesta por Billie Eilish y su hermano Finneas, y producida por este y Stephen Lipson (Hans Zimmer, Annie Lennox), tiene al 100% el sello de la cantante, pero a su vez incorporando el tipo de melodías que tantas veces hemos oído en la saga.

Es difícil vaticinar si la canción puede gozar del éxito de ‘bad guy’ o ser un «sleeper» como la reciente ‘everything i wanted’, una canción que resultó ser 200 veces mejor de lo que pareció el primer día. Pero ni siquiera parece su intención. En cualquier caso, habrá un intento de convertirla en hit: será el 18 de febrero en los Brits, donde veremos a Eilish presentar ‘No Time to Die’ junto al mencionado Hans Zimmer y… ¡¡Johnny Marr de los Smiths!!

¿Pueden los pósters de Calvin Klein ser lo mejor de ‘Changes’ de Justin Bieber?

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Justin Bieber publicó en 2015 un discazo que nadie vio venir, pero que terminó nominado a los Grammy y con razón, por lo que las expectativas sobre un sucesor que se ha tardado 5 años en armar eran altas. ¿Demasiado altas? Quizá, pero también es cierto que en la industria de la música pop estamos entrenados para meltdowns. Se nota a la legua que cierta parte del público no puede estar más ready con el hacha en la mano, pero lo cierto es que los singles del álbum tampoco están funcionando tan mal como algunos quieren creer. ¿Qué pasará con ‘Changes’, por tanto?

La primera escucha el disco deja una impresión muy clara, que ‘Changes’ se divide en 3: comienza con una serie de medios tiempos de R&B, con sintes en modo ambient, oníricos y bastante elegantes (todos co-producidos por su mano derecha Poo Bear junto a otras variadas personas entre las que no está BloodPop). Después, en el tramo intermedio del largo-larguísimo aparecen los featurings amigos de superestrellas del tamaño de Post Malone, Lil Dicky, Travis Scott y Kehlani. Y finalmente, el disco termina con una sucesión de baladitas, canciones con chasquidos, más guitarritas y ternura, donde ha de hallarse algún tipo de «grower» de momento algo difícil de detectar en una secuencia que suena bien armada y cohesiva, pero también falta de tijera.

La canción por la que apuestan las grandes playlists internacionales de novedades es la colaboración con Post Malone por razones evidentes, pero también es reivindicable el encanto de algunas producciones como ‘Available’ o ‘Habitual’. Las primeras críticas no están siendo demasiado entusiastas y así Alexis Petridis en The Guardian, que puntúa el álbum con 3 estrellas sobre 5, indica que el álbum parece «moderado y sin pretensiones, cosas curiosas para el pop convencional», concluyendo que es «como un regreso indefinido más que un regreso deslumbrante».

Mientras en nuestros foros el disco no ha despertado mucho interés, en Popjustice no han tardado en bromear sobre la edición exclusiva para unos grandes almacenes estadounidenses, que incluye extras y 4 tipos de póster de las sesiones de Justin Bieber para Calvin Klein. El propio artista lo promocionaba ayer en Twitter. Así, dice un usuario, se ha contentado «a las chicas y a los gays». De momento, todo son críticas: «llevo 4 canciones y es lo que cabría esperar: R&B para Spotify, brillante pero vacío, sobre amor, plagado de letras efusivas, con Justin sonando mortalmente aburrido todo el rato». Otro indica: «¿por qué la mitad de estas canciones tienen la misma letra? Son todas «dónde estás», «por qué estás ocupada», «estás libre», «te necesito conmigo», «vive en mi cama», «cuando vengas, necesítame, incluso aunque estés aquí», «cuándo llegas»». Y otro concluye que «todas las canciones suenan igual y él canta jodidamente aburrido». En los próximos días habrá que ver cuánto puede crecerse el encanto de ‘Changes’.


Cupido: «Para mucha gente el Día de San Valentín es negro»

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Cupido vuelven por San Valentín, justo cuando se cumple un año del lanzamiento de su primer álbum, ‘Préstame un sentimiento‘, uno de los mejores discos de 2019. El grupo de Daniel, Luichi, Toni y Ale de Solo Astra junto a Pimp Flaco tuvo que cancelar su gira de finales de 2019 para tomarse un descanso indefinido, porque «Flaco» no se encontraba «bien», pero «con la ayuda de muchas cosas» han podido resolver la cuestión de su regreso en fecha tan significativa para ellos. Con nuevo tema bajo el brazo, la bonita balada ‘La pared’ y la misma decisión que antes, el grupo se ha metido directamente en el fregao de volver a La Resistencia. Justo antes de entrar a grabar el programa, tengo ocasión de hablar con ellos frente al Teatro Arlequín de Madrid, donde tendrá lugar el rodaje. El grupo ha anunciado que el 12 de marzo actúan en La Riviera de Madrid (entradas aquí) y el 26 de marzo en la Sala Apolo de Barcelona (entradas aquí). También estarán en el murciano WARM-UP a principios de mayo.

Obligatoriamente, después del parón, mi primera pregunta tiene que ser por vuestro regreso. Decía Flaco en un comunicado que «lo primero es estar bien», pero no estaba muy claro «qué no estaba bien».
Flaco: «No estaba bien porque estaba saturado de la cabeza, tuve un par de problemas de estrés. Estoy un poco mejor ya y a ver…»
¿Por estar de gira o cosas más personales?
Flaco: «Quién sabe, no lo sé exactamente, posiblemente sea de tanto estrés, tanto viaje…»
¿Habías hecho una gira tan larga antes?
Flaco: «Sí, por América, pero es verdad que ahora es bastante más estresante para mí porque tengo 2 proyectos. No te sé decir porque no es como «me he roto un brazo porque me he caído». Tiene toda la pinta de que es por esto, pero la vida personal es un mundo y son muchas cosas. He estado con estrés y tal. Estoy aprendiendo a tomarme las cosas de otra manera y estoy mejor».

¿En qué momento te das cuenta de que estás mejor y de que puedes volver con una canción por San Valentín?
Flaco: «Fue a lo mejor como a mediados de enero. Yo cuando estoy mal, estoy mal, no puedo ni comer y me tengo que echar a dormir con una pastilla, pero llevo tiempo sin estar así, me noto que estoy bien. Puedo venir a Madrid, y crear música con los chavales… y me noto bien. Es un proceso».

¿Cómo habéis vivido los demás este parón indefinido? ¿Sabíais que volveríais de manera inminente o no las teníais todas con vosotros?
Luichi: «Nunca nos fuimos. Aparte del tema de Flaco, creo que nos venía guay un parón porque ha sido un año bastante intenso y nunca dijimos: «Cupido se va a separar, se va a acabar aquí». La gente luego ha dicho cosas por ahí, pero creemos que esta canción es idónea para volver, ‘La pared'».

He visto muchos comunicados de separación indefinida o no, y este me sonaba ambiguo, no era como un parón de 3 meses que es lo que ha sido al final.
Flaco: «Nosotros sabíamos que íbamos a volver seguro, pero no cuándo. Eso no lo sabíamos ni nosotros. Gracias a Dios ha sido rápido, porque yo pensé que podía ir para largo. Pero con la ayuda de muchas cosas, en la vida uno va mejorando. Nosotros nunca hemos dejado de tener contactos, solo tenía que recuperarme. Pero ellos también estaban cansados, solo que yo exploté, pero nos ha venido bien a todos».
Dani: «Ha sido un poco como el teléfono escacharrao, porque el comunicado era de parón, y los medios se han aventurado mucho».
Flaco: «No quisimos especificar mucho».
Luichi: «Hay periodistas que se lo tienen que mirar porque han dicho cosas que no se han comunicado nunca a nadie. No se puede dar informaciones sin tener datos».

«Hay periodistas que se lo tienen que mirar porque han dicho cosas que no se han comunicado nunca a nadie»

Es lo que pasa cuando se da un comunicado ambiguo.
Luichi: «Se puede entender, es normal que surjan reflexiones».
Flaco: «Si ya hablan cuando no pasa nada, pues cuando pasa algo…»
Dani: «Vuestro medio tenía un artículo súper aceptado, especulando con las posibilidades, pero sin dar nada por hecho. Pero es que otros han dicho directamente «el grupo que duró tantos meses»».

Creo que el comunicado (de El Segell) no usaba la palabra «estrés», si la hubiera usado se habría entendido mejor.
Flaco: «Yo lo dije, pero igual fue en mi perfil, hubo un comunicado colgado un mes porque dejé a mucha gente tirada con entradas y tuve que comunicarlo. Pero claro, alguien que siga a Cupido no tiene por qué ver el perfil de Pimp Flaco».

¿Esta canción de cuándo data? ¿Es nueva o existía ya a modo de maqueta?
Luichi: «¿De cuándo crees que podría ser?».
Flaco: «¿Por qué te parece que es nueva?».

Antes de ayer no sabía que ibais a volver, de repente me dicen: «vuelven Cupido, ¿los quieres entrevistar?». Ahora resulta que hay canción nueva y yo me pregunto cuánto lleva hecha…
Flaco: «Canciones hay muchas hechas. Y esta estaba hecha ya».

O sea, en enero y febrero no habéis grabado nada.
Flaco: «Yo no».
Toni: «Esto lleva ya un tiempo ahí. Se ha tocado en conciertos».
Flaco: «No tiene nada de malo».

¿Y teníais previsto sacarla por San Valentín, como el año pasado?
Flaco: «Sí, es nuestra fecha, el nacimiento, cuando el grupo sacó el disco…»
Toni: «Tiene sentido. Podía haber salido un poco antes o un poco más tarde, pero ya que estaba rondando esta fecha… Y hemos tenido muchos mensajes preguntando si el día 14 pasaba algo».

Y el regreso tenía que ser con esta canción.
Luichi: «Nos parecía guay porque simboliza el cambio de sonido, de la onda…»
Flaco: «Refleja bien varias cosas».
Luichi: «La evolución…».

Pimp Flaco: «Todo lo que hay detrás de la música me quema la cabeza, no puedo vivir con ella, pero sin ella me vuelvo loco»

Es una canción de «ni contigo ni sin ti», pero deja un puerta abierta, literal, a la esperanza. No sé si la veis más bien tristona…
Flaco: «Cada uno que la vea como quiera. Yo la veo más bien triste porque estás desesperado porque no puedes estar ni con esa cosa ni sin esa cosa, y te mueres de las dos maneras. También es mi momento con la música. No la música en sí sino todo lo que hay detrás: me quema la cabeza, no puedo vivir con ella, pero sin ella me vuelvo loco. Como todo el mundo con diferentes cosas, y ese era mi mundo».
Toni: «Es para que todo el mundo se identifique».
Flaco: «Lo que decimos siempre, el amor puede ser una chica, un chico, un perro, un gato…»

¿Estructuralmente siempre ha sido así, silbido del final incluido, o está cambiada?
Toni: «Tiene bastante de lo que fue desde un principio. La melodía era muy potente y no había por qué tocarla. Es de esos temas que una vez que tienes las notas y melodías se estructuran solos…»
Luichi: «Es un tema muy orgánico, exceptuando un sinte que entra en el estribillo muy elegante. Había que hacerlo así porque la melodía es tan bonita y el tema camina tan bien solo…»
Toni: «Está más desnuda en comparación a otros temas anteriores de Cupido. Tiene que ver con valorar nuestras melodías y armonías por encima del resto».

«Cupido puede ser rosa, pero también puede ser negro. El año pasado fue rosa y el amor, pero Cupido no es solamente eso»

¿Puede ser indicativa del futuro?
Luichi: «Hay una evolución. Siempre hemos dicho que queremos hacer cosas nuevas. Todo lo que venga será distinto a lo anterior. Se nota una onda distinta».
Toni: «Creo que la gente se fija mucho solo en una cosa y luego la explota. Y Cupido puede ser rosa, pero también puede ser negro, puede ser claro pero puede ser oscuro. El año pasado fue rosa y el amor, pero Cupido no es solamente eso. Esta canción refleja otro tipo de sonido, una madurez y un mundo más oscuro del que se nos podía atribuir».

Pero viene por el Día de San Valentín, que es un poco rosa…
Toni: «¡Pero es que para mucha gente es negro! (risas)».

¿Viene con vídeo?
Toni: «No es un videoclip como tal, es una especie de making off de cuando grabamos la canción».
Luichi: «Para la vuelta del grupo queríamos decir eso, nos hemos vuelto a reunir, es lo que queremos simbolizar».
Toni: «Queríamos explotar una cosa que le gusta mucho a nuestro público, que es la idea de gente que encuentra por primera vez a su propia banda para tocar juntos».

No me di cuenta de lo orgánico que es Cupido hasta que os vi en directo. ¿Para vosotros fue el concepto, la razón de ser, que fuera súper orgánico? ¿O tampoco descartáis, por lo que dices, hacer otra cosa?
Luichi: «No descartamos nada pero en el inicio del grupo, ha sido bastante clave».
Flaco: «¿Qué es orgánico? ¿Como analógico?».
Luichi: «Los directos en plan comanda con bajo, batería y guitarra».
Flaco: «Es como empezamos».

¿Y aparte de este tema luego salen más canciones?
Toni: «Hay temas nuevos pero no sabemos cómo van a salir, tenemos que ver cómo los sacamos».
Luichi: «Habrá noticias seguramente pronto».

Cuando un compañero os entrevistó en Barcelona no estabais muy contentos con una crítica que os habían hecho. Al final estaréis contentos, os nominaron al Premio Ruido, estáis en un montón de listas de lo mejor del año… No sé si os habéis enterado…
Flaco: «Yo no lo sabía, la verdad, a mí eso de la crítica y tal… yo me enteré el día que tu compañero lo dijo, no sé si era algo de que «todos nuestros temas eran iguales». Le dije lo que pensaba de eso, pero no me preocupan las críticas».

El Premio Ruido es guay…
Flaco: «No sé lo que es pero no por nada (risas de sus compañeros)…»

Lo da la prensa musical.
Flaco: «A lo mejor hubiese ido, pero ni me enteré»…
Luichi: «No queríamos quedar mal con nadie, pero estábamos desaparecidos, y claro, era meterse en la boca del lobo, porque la gente te iba a preguntar. A la próxima podemos aparecer».

Al final lo petasteis totalmente, con salas llenas, pero tengo la sensación de que muy al principio os costó conectar con la gente.
Luichi: «En ese sentido no podemos tener queja…»
Toni: «El día 14 salió el disco, el 22 hubo concierto y fue una locura, la gente se sabía cada palabra».

Pero luego pasasteis a salas más grandes, empezasteis por pequeñas…
Toni: «Nos dedicamos a esto, y mucha gente me dice que no recordaba tal nivel de griterío, y era una pasada».
Luichi: «En el primer concierto, los temas no llevaban ni 5 días fuera. Siempre ha habido una respuesta guay».

«Ojalá algún día sea rico y lo pueda decir de verdad, pero de momento si lo digo, lo estaré diciendo de mentira»

Uno de los temas en Cupido es la humildad, en contraposición a la música urbana, al hip-hop, al rollo de «soy el mejor», que si los billetes de 100, el que más dinero tiene, etc. Se ve en ‘Milhouse’, y la nueva es una canción de amor sin ironías, bastante pura. ¿Lo veis como una característica del grupo?
Flaco: «En el disco de Cupido hay temas de ego. ‘Autoestima’ es que yo soy el más guapo. Puedes ostentar de ser el más guapo también. No sé si estamos haciendo música urbana o no porque lo que es la música urbana es lo que el público decide. Sí que es verdad que en Cupido no se dice nada de eso pero porque no nos apetece. La música que más vende es esa y a nosotros no nos apetece. El sonido que hacemos ellos y yo juntos nos lleva por otro sitio y no nos encaja. Decir que soy rico no tiene nada de malo. Todo el mundo quiere ser rico, y al final es como una fantasía. Pero a nosotros no nos lleva por ahí, seguramente algún día saldrá algo de eso porque no le veo nada de malo. Ojalá algún día sea rico y lo pueda decir de verdad, pero de momento si lo digo, lo estaré diciendo de mentira».

¿En ese sentido puedes decir que buscas ir un poco a contracorriente?
Flaco: «No, pero sí vamos a contracorriente porque el reggaetón, el trap… van de eso. Para empezar he dejado de hacer trap para hacer música que Dios sabe lo que es. La gente en masa quiere escuchar Bad Bunny, Anuel y… no voy a dar nombres… gente que habla de eso y es rica de verdad. No creo que sea el camino fácil no hablar de eso. Lo estamos haciendo porque nos sale así».

«Me apetece más enfocarme en esto ahora, porque para mí Pimp Flaco está muy visto»

¿Tenías claro que al encontrarte bien, volverías directamente a Cupido o barajaste tu proyecto o incluso alguna colaboración?
Flaco: «La verdad es que cuando me pasó eso, había cosas pendientes con Cupido. Entonces yo sentía que había una preferencia de órdenes. Para mí Cupido es primero que Pimp Flaco. Me apetece más enfocarme en esto ahora, porque para mí Pimp Flaco está muy visto. Me apetece hacer esto ahora, si tengo que hacer un ránking, me apetece más Cupido y luego Pimp Flaco. Luego Dios sabe lo que pasará mañana, no soy adivino. A lo mejor me retiro de la música porque no puedo hacer música porque me da un infarto. ¡Yo qué sé! Ojalá nos hagamos ricos y como los Beatles que son viejos y…»

Los que están vivos…
(risas) Flaco: «De momento todo son pruebas».

Tú (Luichi) has hecho cosas con Natalia Lacunza.
Luichi: (risas) «Hice una cosa con ella, sí».
Alguien: «¡Operación Luichi!».
Luichi: «Ha sido una cosa espontánea, pero Cupido es lo que más nos apetece a todos».

Mucha gente interesante está escribiendo con gente de OT, a mí me parece guay. Esto con Bisbal no pasaba.
Flaco: «Son personas como tú, son artistas, lo que pasa es que han pasado por ahí pero es gente que quiere vivir de la música, igual que todo el mundo. Habrá gente con más talento y con menos talento. Como en todos sitios. Para mí Amaia es una chavala con talento. Otras muchas no, pero Amaia sí».

¿Qué os parece la canción a los demás?
(silencio) Alguien: «La de ‘olvídate de mí'».

¿No la habéis escuchado?
Luichi: «Pasan, pasan».
Toni: «No es música que me ponga todos los días, pero bien. La parte de Luichi la mejor (risas)».

¿Ya no estáis con El Segell?
(Risas, barullo, evasivas) Toni: «Creo que no se puede…»
Luichi: «Habla con nuestro»…
Toni: «Estamos con Universal que es un árbol de muchas ramas, a partir de ahí, cada uno va saltando de rama en rama».
Nota del Editor: Desde El Segell nos aclaran que Cupido siguen siendo un grupo de El Segell y Universal. Sonido Muchacho se encargará a partir ahora de su booking.

Tenéis bastantes canciones hechas, decís, ¿hay disco a la vista para 2020?
Flaco: «Hay que ver, lo que nos apetezca, como siempre».
Luichi: «Hay cosas guardadas guay y vamos a ver de qué manera las vamos sacando».
Flaco: «La gente normalmente no hace el disco lo primero, sino que sacan temas, y luego ya el disco. Por lo menos ahora. Antes, no sé. Los artistas urbanos sacan single, single, single, se pegan, y luego ya el disco. Pero el disco nosotros ya lo tenemos ahí. El trabajo feo, el disco, que es lo difícil, ya está hecho. Si no queremos sacar un disco en 2020 no lo sacaremos. Lo haremos si queremos. Es que para mí el disco es fresco, es reciente, seguimos teniendo un disco ahí».

«El trabajo feo, el disco, que es lo difícil, ya está hecho. Si no queremos sacar otro disco en 2020 no lo sacaremos»

Tenía la impresión de que el disco estaba en desuso.
Flaco: «Yo no tengo ningún disco».

Por eso te lo digo, pero creo que ahora se ha revalorizado.
Flaco: «La gente de la industria dice que sin disco no eres nadie».

Y a ti te sonará antiguo.
Flaco: «Claro. Yo me río de eso».

Pero con Cupido has sacado disco.
Flaco: «Con Cupido sí pero Pimp Flaco no. Hay otra movida y me va de puta madre».

Yo pensé que el disco podía haber muerto, pero de repente con los de J Balvin, Bad Bunny, Rosalía…
Flaco: «Discazos».

… creo que se ha revalorizado el formato, y todo el mundo está sacando.
Toni: «Volvió a subir, sí»
Flaco: «Todo funciona con audiovisual, y puedes hacer las dos cosas al mismo tiempo. Puedes sacar singles y medio disco audiovisual».
Toni: «El disco es una manera de aunar un concepto, una obra. J Balvin, Bad Bunny, Rosalía sacarán luego otra cosa… Un disco es una manera de aunar conceptos, luego crear algo más potente, crear un gira, una imagen, un marketing en torno a algo».

Por último, ¿en qué cantidad decís que tenéis nuevas canciones?
Flaco: «Varias».

¿Varias son 4 o 40?
Toni: «Entre 4 y 40, lo has clavado» (risas)
Luichi: «¿Eso no era un grupo?».

El de Juan Luis Guerra.
Luichi: «¡Pues con eso terminamos!».

Tame Impala / The Slow Rush

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En los cinco años que separan ‘Currents’ del nuevo disco de Tame Impala, ‘The Slow Rush’, Kevin Parker no se ha prodigado demasiado por los medios ni ha empezado a ser esa persona adicta a Instagram que nunca ha sido, pero al menos sí ha hecho un ejercicio de abandono de zona de confort bastante admirable: ha co-escrito el primer single de ‘Joanne’ de Lady Gaga, compuesto para Kanye West, «cedido» un tema a Rihanna, producido a Travis Scott, colaborado tanto con Theophilus London como con ZHU, remezclado a Miguel… y la guinda del pastel: se ha casado. Si había alguna duda de que Kevin Parker es hoy un hombre diferente al que firmó el introspectivo ‘InnerSpeaker’ hace casi una década, una primera escucha de ‘The Slow Rush’ lo confirma: aquel hombre que quería trabajar con Kylie Minogue, flipaba con ‘Stayin’ Alive’ de Bee Gees hasta arriba de setas mágicas y ahora declara que quiere ser como Max Martin ya no tiene miedo de ser P-O-P en toda regla.

Esta evolución de Tame Impala hacia el pop, en la que deja atrás definitivamente la época en que escondía sus miedos e inseguridades en kilos de guitarras distorsionadas (sin descuidar nunca unas melodías que podían ser maravillosas, como la de ‘Mind Mischief‘), viene con sus más y sus menos. Si ‘Patience’, el single de regreso de Tame Impala después de casi un lustro, se quedaba a medio gas, resultando decepcionante como «comeback», este ya ni siquiera forma parte de ‘The Slow Rush’… y al final se le termina echando un poco de menos. ¿Será que no estaba tan mal? Su sonido de disco-house veraniego pasado por el filtro psicodélico de Tame Impala era elegante, y de hecho es replicado con menos acierto en otros puntos del álbum como ‘Tomorrow’s Dust’, pero su prematuro lanzamiento y tibia acogida daban a entender que Parker no tenía entre manos otro ‘The Less I Know the Better’, cosa que ‘The Slow Rush’ confirma… al menos de momento. ¿Y qué entrega Parker en su lugar? Ni más ni menos que un trabajo que parece menor en su carrera, pero que a la vez suena totalmente eufórico, feliz, satisfecho… y, a consecuencia de todo ello, estilísticamente más disco, más easy-listening, más soft-rock… entre otras cosas. En definitiva, una evolución honesta por parte de Parker que también se traduce en unos textos muy claros y sinceros que pueden hablar sin tapujos sobre un familiar cercano que ha fallecido (‘Posthumous Forgiveness’) o entregar almibaradas rimas tipo «traguémonos esta mágica poción de amor y devoción» que podrían haber firmado tanto Barry White como Rocío Jurado (‘Instant Destiny’).

En una entrevista, el propio Parker nos ha contado: “en trabajos anteriores me he arrepentido de rebajar ese tono “cheesy”, de esconderme, de sonar menos revelador, menos grande… y en ‘The Slow Rush’ he querido dejar claro que ya no tengo miedo de esas cosas”. Aunque añade que aún tiene presente sonar azucarado, en ‘The Slow Rush’ no lo parece. Si el pegadizo estribillo de ‘Instant Destiny’ suena como la sintonía de un programa de televisión de los años 70, la letra no puede ser más idílica en su retrato de un amor con el que Parker se imagina viviendo «en una casa en Miami» o compartiendo un nombre tatuado. Y si la canción que abre el disco, la electrónica ‘One More Year’, que busca una apertura épica sin ser ‘Let it Happen’, habla sobre ser tan feliz con esa persona que no importa el tiempo ni lo que pase ahí afuera, ‘Tomorrow’s Dust’ suena al trabajo de un hombre que, alcanzada la treintena, acumula ya más certezas que dudas: «no sirve de nada anhelar un amor cuando estás solo, ni llorar afuera si no hay nadie en casa, ni volar a la luna si nadie te va a creer» es posiblemente uno de los pasajes mas sabios de su repertorio.

El espíritu relajado de ‘The Slow Rush’ se refleja en todo el álbum a nivel de melodías e instrumentación. Si en el medio tiempo disco ‘Breathe Deeper’ conviven motivos latinos e easy-listening con una coda muy Daft Punk, la festiva ‘Is it True’ presenta una melodía de sintetizador que podrían haber firmado los últimos Novedades Carminha y el pegadizo single ‘Lost in Yesterday’ suena totalmente en paz con su mensaje de mirar hacia adelante y no vivir inmerso en la nostalgia. El single previo, ‘Borderline‘, con su punto horterilla y sus ecos a Bee Gees, no puede sonar más despreocupado, cóctel en mano. La canción más intensa del álbum, ‘Posthumous Forgiveness’, en la que Parker se dirige a su fallecido padre primero con rencor por sus errores («podías llenar océanos en todas las lagunas que dejaste, en las explicaciones que dabas») pero después con el devastador anhelo de ese chaval que daría todo por volver a ver a su padre un sola vez (la segunda parte de esta canción puede ser la más bonita del disco), es en realidad totalmente soft-rock. Incluso el único eco del viejo Tame Impala en ‘The Slow Rush’, ‘It Might Be Time’, expresa lo que, en el contexto del álbum, termina confirmándose como una preocupación pasajera: «puede que sea el momento de asumir que ya no eres tan guay como antes, ni tan joven como antes». En ‘The Slow Rush’ prima la sensación de que ser el «viejo Kevin Parker» no es una prioridad para el artista.

Dicho todo esto, ‘The Slow Rush’ demuestra que para el australiano tampoco ha sido una prioridad, esta vez, igualar logros pasados. Asumida la decepción que produce no encontrar por aquí otro ‘Let it Happen’ capaz de ser el temazo de año como lo fue en su momento, ni otro ‘The Less I Know the Better’ capaz de poner de acuerdo a cientos de millones de personas de la valía de Tame Impala como no ha conseguido ninguna otra canción del australiano (va a por las 500 millones de reproducciones en Spotify), pone aún más triste descubrir que lo que al principio parece será la gran cumbre del álbum que esperabas, ‘Glimmer’, es solo un interludio. ¿No había dentro de este ritmo disco totalmente glamuroso un hit épico que desarrollar? ¡Si parece que va a ser el nuevo ‘Wave to Anchor‘! Al final, lo que más se echa de menos en ‘The Slow Rush’ no es ‘Patience’ sino un momento deslumbrante y glorioso de verdad, dentro de toda la paz y felicidad que desprenden sus canciones producto del buen momento personal en que Parker, afortunadamente, se encuentra.

Calificación: 7,2/10
Lo mejor: ‘Instant Destiny’, ‘Borderline’, ‘Posthumous Forgiveness’, ‘Lost in Yesterday’
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J Hus / Big Conspiracy

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Con su flamante número 1 en álbumes con este segundo disco, J Hus se ha confirmado como uno de los personajes clave de la industria musical en Reino Unido. Ya llamó la atención con su primer disco ‘Common Sense’, con el que acuñó la etiqueta «afroswing» y fue nominado al Mercury, triunfando con sencillos como ‘Spirit‘ o ‘Did You See‘; y desde entonces ha seguido popularizándose, si bien a veces por las razones equivocadas. El año pasado tuvo que pasar varios meses en prisión tras haber sido detenido más de una vez y de dos por portar un puñal de grandes dimensiones en público. En 2015 llegó a recibir él mismo 5 puñaladas, siendo criticado por hacerse una foto en una camilla del hospital, pero en señal de guerra.

El enfrentamiento del artista con sus enemigos, con sus «oponentes», nutre por supuesto el corte titular de ‘Big Conspiracy’ pero también el single ‘Must Be’, su himno más definitivo, y un hit en las islas británicas muy merecidamente. El artista londinense de ascendencia gambiana nos habla sobre su paso por prisión («tío, eres culpable, eres culpable por asociación»), pero lo hace sin la agresividad habitual del hip hop. Al contrario, estamos ante un tema increíblemente melódico, aderezado por un saxo y también con unas cuerdas estratégicamente situadas en las estrofas, que aportan a su rap cortante de monosílabos un tono meditativo, apto ciertamente para quienes añoren el sonido trip-hop y el rap de corte más jazzy. Kendrick Lamar puede venir a la mente pero también la primera Amy Winehouse, la de ‘Frank’.

En verdad, ‘Big Conspiracy’ es un gran compendio de influencias muy bien asumidas, exquisitas en la co-producción de Jae5, IO y TSB, todos ellos ya presentes en su debut, pero aquí hilando muchísimo más fino en un disco que resulta de lo más elegante y, en ocasiones, sensual. Y es que entre temas más politizados, sobre la criminalización racial de la policía y la historia, como es el caso de ‘Helicopter’ («Esclavizaron a mis antepasados sin remordimientos / Traigo conocimiento a Europa, como hicieron los moros»); aparecen temas más sexuales, como uno que ha decidido llamar «Pepino». Y no precisamente por la serie.

Estos últimos resultan un tanto nocivos, con frases como «si consigo que mojes es que soy tu dueño», «puedo hacer que te enamores de todo lo que hago» o «toda tía quiere un chico malo y un soldado» (todas ellas en ‘Cucumber’), pero al menos hay un reconocimiento a artistas femeninas en ‘Fight for Your Right’. Dejan dudas sus palabras de «homenaje» a Nicki Minaj, Cardi B y Rihanna, sentenciando «yo soy el padre, el que da las órdenes», pero sí tiene gracia que haya construido su estribillo recordando ‘Survivor’ de Destiny’s Child con un puntito mínimo de ambición filosófica. «¿Cómo vas a dominar el mundo si ni siquiera puedes con tu propia vida? Soy Destiny’s Child, cada día sobrevivo», repite una y otra vez.

Pese a los exabruptos de algunas letras, la música mantiene la calma y jamás es estridente, ofreciendo una naturalísima mezcla de rap, R&B, afrobeat (‘Love Peace and Prosperity’) y música jamaicana. A esto último contribuye sobre todo la presencia de la artista de dancehall Koffee, cuyo «flow» en ‘Repeat’ no puede resultar más llamativo, una pista antes de que ‘Fortune Teller’ rime «solo quiero escuchar ragga» con «soy un Rolling Stone como Mick Jagger». Eso es ‘Big Conspiracy’ en gran medida, una rima improbable en la que lo mismo caben el nigeriano Burna Boy que la británica Ella Mai, un gran riff de guitarra que una trompeta. Muchas canciones recurren al viejo truco de comenzar con el estribillo para contribuir al fluir del álbum, y ha funcionado. Cuando llega la pista final con el ilustrativo título ‘Deeper than Rap’, parece mentira que hayan sonado hasta 14 canciones. En esta última pista J Hus se pregunta «cómo puede un hombre juzgarme, como si él nunca hubiera pecado» en una conversación «consigo mismo y también con Dios» con la que parece expiar pecados.

Calificación: 7,8/10
Lo mejor: ‘Must Be’, ‘No Denying’, ‘Big Conspiracy’, ‘Triumph’, ‘Play Play’
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Escúchalo: el enorme single, en Youtube.