Radiohead se han enfrentado a una filtración bastante importante y han decidido cortar por lo sano. Después que 18 horas de música pertenecientes a las sesiones de grabación de ‘OK Computer‘, su obra maestra de 1997, se filtraran a la red el pasado 5 de junio, aparentemente después que una persona robara los 18 minidisc de Thom Yorke que contenían todo este material, los británicos han decidido publicarlos en Bandcamp. En una carta, Jonny Greenwood explica que el ladrón pedía 150.000 dólares por ellos.
Agrupadas bajo el curioso título ‘MINIDISCS [HACKED]’, las 18 pistas duran entre 17 minutos y 1 hora y pueden escucharse libremente en la mencionada plataforma, si bien quien quiera descargarlas deberá abonar un precio de 18 libras (20 euros). Una cifra con la que el grupo busca claramente reírse del asunto y aprovechar la situación, pues donará todos los beneficios generados por los archivos al movimiento sociopolítico Extinction Rebellion, que lucha pacíficamente por salvar el planeta. Para más inri, los audios estarán disponibles solo durante los próximos 18 días.
En la carta, Jonny Greenwood añade algo más de humor al asunto explicando que los 18 minidisc «a duras penas son interesantes» además de «muy, muy largos», ya que la intención del grupo jamás fue publicarlos, como es natural pues hablamos de unas sesiones. Para los fans más acérrimos del grupo, no obstante, será fascinante escuchar versiones en progreso o ensayos erráticos de algunas canciones de ‘OK Computer’, de otras que salieron en discos posteriores, como ‘Nude’; o simplemente asomar el oído por algunas improvisaciones amorfas sin ningún tipo de parecido a una canción que tuvieron lugar en aquellas sesiones.
Efterklang, la banda de indie-pop preciosista de Copenhague, autora de canciones como ‘Modern Drift’, ‘Dreams Today’, ‘Mirador’ o ‘Step Aside’ y de álbumes tan bien considerados como ‘Parades’ o ‘Tripper’, está de vuelta con un nuevo trabajo que saldrá el 20 de septiembre, 7 años después del anterior, el notable ‘Piramida‘ (aunque en 2016 vio la luz su ópera junto a Karsten Fundal, ‘Leaves – The Colour of Falling’).
‘Altid Sammen’, que significa «siempre juntos» en danés, será el quinto álbum de estudio de Efterklang y su primer avance gustará a los fans de su etapa más folki o a los de los Sigur Rós más bucólicos así como de grupos similares como Tungg o múm. ‘Vi er uendelig’ («somos infinitos») es una balada un poco dramática pero también un poco Disney, que combina arreglos de piano y cuerda con el sonido de lo que suena como una flauta o un clarinete y la voz del cantante Katinka Fogh Vindelev (el resto del grupo está formado por Martyn Heyne y Tatu Rönkkö).
Efterklang presenta este single conjuntamente con un videoclip dirigido por Andreas Koefoed y protagonizado por Helena Christensen, y que, según nota de prensa, es un homenaje a una actuación que el cantante francés Johnny Hallyday (fallecido en 2017) ofreció en televisión en 1964. El grupo presentará su nuevo disco por Europa a lo largo de 2019 y entrado también en 2020 y España es uno de los países incluidos en su agenda: la fecha es el 22 de octubre en el Teatro Lara.
Billie Eilish logra un nuevo hito: sigue de actualidad 10 semanas después de la publicación ‘WHEN WE FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO?‘. Ironías aparte y como contábamos días atrás, su álbum debut no sólo no ha perdido fuelle en las listas de ventas sino que, sin nuevo single o vídeo que lo justifique, ha crecido en ventas y se ha convertido de nuevo en el disco más vendido en Estados Unidos por delante de los últimos lanzamientos de Tyler, The Creator y DJ Khaled. De la misma manera, cabía pensar que ‘bad guy’ podría lograr la hazaña que de momento se le resiste: el top 1 del Billboard Hot 100, la lista oficial de singles en EEUU. No lo ha logrado, pero ojo, ha estado cerca –sube hasta el número 2– y no sería de extrañar que en próximas semanas logre al fin desbancar al intratable ‘Old Town Road‘.
Esto nos dice que, más allá de entenderse como un fenómeno teen, al menos esta canción está logrando cautivar a un público ajeno a la Generación Z. De hecho, si tomamos como referencia sus escuchas en Spotify, sus actuales 438 millones de streamings superan por varias decenas de millones a ‘bury a friend‘ –primer single oficial– y se acercan a sobrepasar las de ‘when the party’s over’, la balada que lanzó después del verano de 2018 y que se convirtió en su primer gran pelotazo en solitario (‘lovely’, single con Khalid, puede seguir tranquila, con sus 560 millones no hay peligro de sorpasso… de momento»). Y no es de extrañar, porque, tras lanzar su colorido vídeo el mismo día de la publicación del álbum, destacó rápidamente como su tema más inmediato de esta etapa.
Y es que ‘bad guy‘, que da inicio hábilmente al álbum tras el vacile juguetón del invisalign de su intro, da el banderazo de salida del disco por todo lo alto, con un bombo y un bajo gordísimos y cierta urgencia por dar salida. Por contra, esa base rítmica impetuosa se contrapone a unas percusiones pequeñas –unos chasquidos de dedos en bucle– y al canto casi susurrado de Billie, que adorna el tema con ayuda de su hermano Finneas con esos «duh» y ese tecladillo obsesivo que tienen tanto gancho como los propios «i’m the baaaaaad guy» con voz filtrada que rematan cada estribillo.
Como nos contó en la entrevista que mantuvimos con ella semanas atrás en Barcelona a cuenta de la controversia con el tema ‘wish you were gay‘, Billie O’Connell gusta de emplear la comicidad ocasionalmente para restar peso a sus mensajes, en plan «¡Cállate, no es tan profundo!» (así nos lo dijo, literalmente). Y ‘bad guy’ es el perfecto ejemplo de ese sentido del humor, no tan reñido con la oscuridad que venía desprendiendo en los primeros adelantos de este disco, como muestra su estupendo clip oficial.
Comenzando por la escena en la que Billie rompe una pared de papel para quitarse el corrector dental de marras, que entonces entrega a un maromo, el vídeo dirigido por el reputado Dave Meyers persigue a una Billie que combina sus gestos más desafiantes con cucamonas y piruetas algo payasas, incluidas carreras sobre coches de juguete, el momento en el que canta con unas gafas y tubo de esnórquel, barrigas coreografiadas, bailes desatados y la lengua permanentemente fuera. Todo para mofarse de la arquetípica pose de machirulo heterosexual, espetándole en la cara «no, aquí el tipo malo soy yo» e introducir una connotación sexual en su outro oscura –en este caso sí–, en la que adopta también una postura dominante. Todo un pelotazo que, a decir verdad, no se puede descartar que antes o después acabe coronando la lista de éxitos yanqui. Al tiempo.
Recordemos que Billie Eilish es también actualidad esta semana en España tras haber aumentado el aforo de sus dos conciertos previstos en Barcelona y Madrid el 2 y 3 de septiembre, respectivamente. Este jueves se ponen a la venta nuevas entradas para ambos.
Una de las noticias musicales en el panorama underground de nuestro país en esta primavera era la visita de los históricos Flamin’ Groovies con la reunión de sus miembros originales, Cyril Jordan y Roy Loney, para tocar himnos del grupo, germen del power pop norteamericano, como ‘Shake Some Action’ o ‘Slow Death’. Pues bien, hoy tenemos una noticia mala y otra menos mala relacionadas con esta esperada visita de la banda californiana: la mala es que precisamente Roy Loney ha sufrido un accidente antes de viajar a Europa y ha debido ser hospitalizado; la menos mala es que el grupo no ha cancelado la gira.
Según cuenta la promotora de la gira, «Roy sufrió una caída en el aeropuerto de San Francisco cuando salía para Europa y sufrió una lesión en la cabeza por lo que ha tenido que ser hospitalizado. Todos esperábamos que se pudiera incorporar pasados unos días, pero los médicos le recomiendan reposo y por ahora continúa hospitalizado. La salud de Roy Loney es lo más importante para nosotros y lo primero que queremos es que se recupere cuanto antes. Nos da mucha pena que no pueda actuar, pero la gira, de la que ya se han celebrado varios conciertos en Gran Bretaña, continúa con una formación de cuarteto encabezada por Cyril Jordan, que incluye canciones del álbum ‘Teenage Head’, con buenos resultados. Esperamos vuestra comprensión y apoyo en estos momentos difíciles para los Flamin’ Groovies». «Ojalá Roy se recupere lo antes posible», culmina el comunicado.
Entre las fechas previstas por Flamin’ Groovies en España destaca su presencia estelar este viernes 14 de junio en el cartel de Monkey Weeekend 2019, en El Puerto de Santa María (donde comparten cartel con Joe Crepúsculo, Kikí d’Akí, Los Hermanos Cubero, Derby Motoreta’s Burrito Kachimba…). Pero también actuarán este jueves, 13 de junio, en la Sala caracol de Madrid; el 15 de junio en el Teatro CajaGranada de Granada y el domingo 16 en Loco Club, en Valencia. Su tour prosigue la semana que viene en A Coruña, León, Vitoria-Gasteiz, Donostia y Tarragona.
Al fin hay disco de Bearoid, casi un lustro después de que oyéramos hablar de él por primera vez. El proyecto del valenciano asentado en Barna Dani Belenguer ha ido publicando sencillos durante todo este tiempo, unas veces más empapados de pop sintético, otras veces de funk y otras incluso de urban. De aquel ‘Out of My Mind’ que incluso llevó a la tele hasta el reciente ‘Comer’ incluido en este debut largo pasando por ‘Waiting for You‘ o ‘Bad Karma’, Bearoid ha ido adaptándose a los nuevos tiempos jugando con diversos estilos e influencias, todos muy en boga entre lo más oído de las plataformas de streaming.
Los singles de Bearoid han ido resultando agradables, pero confieso que en alguna ocasión he dudado de si irían a algún sitio desde el punto de vista comercial o incluso artístico, pues podían sonar demasiado deudores de sus referentes internacionales. El formato disco de ‘ULTRAVIDA’ le sienta al artista fenomenal, pues estamos ante un álbum variado pero coherente, colorido y luminoso hasta el punto de bordear lo conceptual, y finalmente corto y de enorme ritmo pese a su intro y a la aburrida conversación de estudio que escuchamos en la pista 2 y que no tiene demasiado interés. Pero lo que importa viene luego.
Esa misma pista 2, la titular de ‘ULTRAVIDA’, es un divertido dúo con Sr. Chen tan cargado de buen rollo como un tema de Delafé («gracias al mundo en el que vivo por unirnos»), que apela con humor al nombre de Bearoid (de «osito» a «osazo») y también parece contener algo de peor baba de lo que apuntaba («Ya no sé si quiero a Rosalía o es un algoritmo»). Pero en general, el artista hace de lo amable su bandera pues el título del álbum está oficialmente así justificado: «Ultravida es el estado absoluto de conciencia en donde te sientes insignificante y aun así aceptas y engulles todo lo que te viene porque te sientes vivo por todas las partes de tu cuerpo».
Ese «sentirte vivo por todas las partes de tu cuerpo» está a menudo vinculado al sexo, como sucede en el single ‘Comer’, que habla sobre estos dos placeres de la vida («No puedo parar ni quiero / No voy a parar de comer», «Vámonos, otra vez, vámonos, una vez más»); mientras ‘Cuando te vas’ junto a One Path dice «Quiero que en mi cama hoy seamos dos» o la playera ‘Valor’ cuenta: «Te veo en la playa y te quiero morder / me tiemblan hasta las puntas de los dedos / solo pienso en desaparecer bajo el blanco de tu bañador».
Si se te ocurre que no se puede intentar de manera más clara ir a por el título de «disco del verano» al menos para cierto público en el underground, la producción del álbum alterna el synth pop con ritmos de moda como el dembow, el reggaetón, el hip house o el R&B. Y lo bueno es que, aparte de dar en la diana más de una vez como en el resultón ‘Me mira’ con DWYR e InnerCut, o en la soul ‘Por dentro’ (un cruce entre el primer Kanye West y Adele), el disco no suena desesperado por hacerse un hueco entre C. Tanganas y Cecilios, sino más bien próximo a la interesante factoría de Arkestra Discos. Aunque ojo, porque le han fichado enHelsinkipro…
Calificación: 7,5/10 Lo mejor: ‘Me mira’, ‘Por dentro’, ‘Cuando te vas’, ‘Quédate’ Te gustará si te gusta: Bflecha, Arufe, lo mismo The Weeknd que Delorean Escúchalo:Spotify
«He aprendido a controlar la impaciencia» era el titular que nos ofrecía el vigués Christian Senra, más conocido por su alias artístico Sen Senra, en una entrevista que le hicimos hace menos de dos meses. Tras haber lanzado varias canciones cautivadoras a lo largo de 2017 y 2018, como ‘Nos dará alas‘, ‘Solo a mí’, ‘Toca morder‘ y ‘Por ti‘, no sabíamos apenas nada de su esperado nuevo paso discográfico tras ‘The Art of Self-Pressure‘. Días después reaparecía con ‘Tienes reservado el cielo’, una balada ambiental que tenía algo de folk, más cercana a Bon Iver que a Frank Ocean (un obvio referente que se detectaba en los singles antes citados).
Hoy por fin conocemos que esa «paciencia» ha dado sus frutos: ha fichado por el sello madrileño Sonido Muchacho, uno de los más activos y avezados del actual panorama independiente gracias a los fichajes de Kokoshca, Mujeres, La Plata, Sierra y, más recientemente, al grupo rock del momento en España, Carolina Durante, además de históricos como Los Nikis y Airbag o propuestas tan audaces y personales como ANTIFAN o El Grajo.
Por tanto será la etiqueta dirigida por Luis (a la sazón actual bajista de Los Punsetes y miembro también de Juventud Juché y ex de Cosmen Adelaida, entre otros) la que se lleva el gato al agua y publicará ese disco de 14 canciones que Senra grabó meses atrás, con producción de Anxo Ferreira de Novedades Carminha. Así, ese subyugante adelanto que nos regala versos tan memorables como «soy tu camello / te doy lo bueno / acaríciame la cara antes de que me vaya y tengas que echarme de menos / o empápame de gasolina y préndele fuego a este carro sin frenos» y que sólo podía disfrutarse en su clip-corto oficial, está desde hoy disponible en plataformas de streaming.
Y aquí viene.
No podríamos estar más orgullos de anunciar esto: Sen Senra se viene a casa para preparar su nuevo álbum, que saldrá la próxima temporada. Uno de los discos del año, avisamos.
A partir de esta noche escucha ya en plataformas digitales "Tienes Reservado El Cielo". pic.twitter.com/JFKjaRePD5
Puede que canciones como ‘Un nuevo lugar‘ y ‘El relámpago’ no estén siendo el exitazo comercial que cabía esperar de la ganadora de Operación Triunfo 2017 –su edición de regreso, que recuperó el impacto de antaño–. Pero no puede negarse que a mucha gente le interese e importe lo que haga y diga Amaia Romero. Así, después de haber visto como contribuía a convertir a Carolina Durante en el grupo de rock de moda es España (por imposible que pudiera parecer la expresión en nuestros días), parece que los nuevos receptores del efecto Amaia, más conocido como «amaiazo», son los madrileños La La Love You.
Y es que, según advierte el sello que publicó su disco homónimo de 2013, Subterfuge Records, el cuarteto ve cómo hasta seis de sus canciones se sitúan en la lista Los 50 más virales de España en Spotify. Lo cual incluye el número 1, ‘Más colao que el Colacao’, que ha superado desde entonces el medio millón de escuchas, cuando días atrás andaba por pocas decenas de miles. También se posiciona en el número 3 ‘Pócima de amor‘, en el número 7 ‘Irene’, en el número 11 ‘Laponia‘ y en el número 33 ‘El momento perfecto’, todos incluidos en el citado álbum. También está en el 24 ‘Si nos decimos adiós, que sea bailando‘, uno de los varios singles que lanzaron como autoedición el pasado año. Todo ello sucede, como apuntábamos, después de que Amaia dijera durante su entrevista en La Resistencia de la pasada semana que está enganchada al grupo y que es lo que más escucha ahora mismo. «Se parecen a Pignoise», dijo David Broncano. Y lo cierto es que en cierto modo su punk pop puede tener también como probable influencia a grupos como Blink-182 o Green Day, aunque sobre todo remite a bandas como Airbag, F.A.N.T.A. o Axolotes Mexicanos, con los que también actuó Amaia en Bis Festival.
Esto puede ser toda una inyección de moral para La La Love You, que desde hace un par de años está sin sello y trata de reponerse del duro palo que se llevó cuando su batería fue condenado a dos años de cárcel y una cuantiosa multa por una supuesta agresión a dos policías tras un concierto del grupo en Asturias, que él ha negado en todo momento. Desde entonces, David, Roberto, Rafa y Celia tratan de retomar su actividad musical con mayor normalidad, publicando singles como ‘No‘, ‘Susana’ o ‘Miedo y futuro’ –de hace algunas semanas– y actuando en directo. De hecho, el próximo día 22 de junio lo hacen en Madrid, en la sala Trash Can. Vete a saber si, a lo mejor, es también su concierto que más interés despierta en mucho tiempo.
‘Black Mirror’ es ya historia de la televisión. Su creador, Charlie Brooker, lleva casi una década demostrando su rapidez de reflejos a la hora de detectar los temores, inquietudes y esperanzas de nuestra sociedad con respecto a los avances tecnológicos. ‘El himno nacional’, ‘San Junípero’, ‘Ahora mismo vuelvo’, ‘Toda tu historia’… Muchos de los veintitrés episodios de la serie son obras maestras de la ciencia ficción contemporánea, fantasías anticipatorias tan realistas y plausibles que más bien parecen reflejos deformados de nuestro presente. Además, la nómina de realizadores de la serie es envidiable: Joe Wright (‘El instante más oscuro’), James Watkins (‘Eden Lake’), John Hillcoat (‘La carretera’), Dan Trachtenberg (‘Calle Cloverfield 10’), Jodie Foster (‘Money Monster’)…
Aunque siempre ha habido algún que otro episodio un pelín flojo –‘El momento Waldo’, ‘Cabeza de metal’-, el nivel general de la serie ha sido asombrosamente alto. Entonces, ¿qué ha pasado en esta quinta temporada?
Striking Vipers (Owen Harris)
Este primer capítulo parte de una premisa atractiva aunque no demasiado original: ¿qué pasaría si la realidad virtual hubiera avanzado tanto que pudieras experimentar un videojuego de forma física? Brooker explora las posibilidades lúdicas de esta inmersión total en un juego (la mejor parte del capítulo) y lo mezcla con una historia sobre la crisis de la mediana edad. ¿Y qué imagen se le ocurre al guionista para ilustrar ese tedio existencial? Una barbacoa familiar. Esta analogía tan trillada parece el síntoma inequívoco de otro tipo de crisis: la de la imaginación de Brooker. El resto del capítulo lo confirma. ‘Striking Vipers’ es una perezosa fantasía sobre la realidad virtual, la crisis matrimonial y la represión sexual, con un discurso LGTB+ que parece sacado del siglo pasado. 4.
Añicos (James Hawes)
‘Añicos’ es, por lo menos durante su primera parte, un eficaz thriller de suspense que mezcla los VTC con la adicción a las redes sociales. Una suerte de ‘Taxi Driver’ en tiempos de Uber, que destaca por tres aspectos: la estupenda interpretación de su protagonista (Andrew Scott, de actualidad también por ‘Fleabag’), la inclusión de agudos apuntes de sátira sociopolítica (las grandes empresas tecnológicas consiguiendo información personal de un sospechoso con más rapidez que la propia policía), y la incorporación de una emotiva subtrama (la de la madre y su hija fallecida) con mucho potencial dramático. El problema aparece cuando se desvelan las intenciones del protagonista. A partir de ese momento, ‘Añicos’ hace honor a su nombre. Los elementos de interés de la trama se caen a pedazos, y lo que queda es un vulgar drama de sobremesa con mensaje aleccionador, que parece financiado por la DGT de Estados Unidos. 4’5.
Rachel, Jack y Ashley Too (Anne Sewitsky)
El cierre de esta temporada no podía ser peor. Y eso que la premisa argumental prometía mucho. Por medio de dos líneas narrativas, ‘Rachel, Jack y Ashley Too’ cuenta la historia de una estrella del pop harta de su vida (Miley Cyrus en plan Ariana Grande) y la de una fan de quince años harta de la suya. La conexión entre las dos se establece a través de una muñeca-robot, una Alexa del futuro con la que la adolescente puede interactuar y paliar su soledad. Si por algo ha destacado el trabajo de Brooker en ‘Black Mirror’ es por su capacidad para exprimir las posibilidades dramáticas de sus ideas, sorprender al espectador con giros inesperados y proponer estimulantes reflexiones sobre nuestra relación con la tecnología. No es este el caso. ‘Rachel, Jack y Ashley Too’ es una tontorrona comedia juvenil (si han querido hacer una parodia no les ha salido), donde las ideas simplemente quedan enunciadas -las distintas formas de mercantilización de una estrella del pop- pero nunca desarrolladas. ¿Es hora de que Brooker se tome un descanso? 3.
Este fin de semana se celebra la segunda edición de Paraíso Festival, el nuevo festival creado por José Morán, co-fundador del FIB, ahora centrado sobre todo en la música electrónica. Junto a nombres como Chvrches o Charlotte Gainsbourg, que seguro que han tenido mucho que ver con que se esté vendiendo entre un 30% y un 40% más de abonos que el año pasado, hoy destacamos a estos otros artistas que también han dado que hablar o lo harán en los próximos meses. Y… ¡albricias! La previsión meteorológica es buena (máximas de 28 grados), aunque las mínimas previstas (12 grados en la madrugada) advierten que ir sin chaqueta no es una opción. Las entradas y los horarios están disponibles en la web oficial.
Kampire
Una de las máximas de Paraíso Festival es contar con artistas que no solo sean anglosajones y en todo caso con artistas femeninas. Una de las fiestas más prometedoras y singulares de esta edición promete ser la de Kampire, desde Uganda, y gran implicada en la causa feminista. Kampire forma parte del colectivo Nyege Nyege Tapes, que trata de aunar la música de África oriental con la electrónica occidental, uniendo la sensación de nostalgia de la música tradicional con los ritmos más bailables, como podéis comprobar en la sesión compartida por la organización de Paraíso. Eso sí, hay que «madrugar» para verla: actuará el viernes 14 en horario de tarde, a las 18.30.
Mula
Entre los grandes descubrimientos a los que nos permitirá acercarnos Paraíso Festival está el trío dominicano Mula, también como Kampire por primera vez en Madrid. El grupo ha hecho alarde de su sensualidad tanto en colaboraciones ajenas como ‘Desconocidos’ junto a Diego Raposo, como en temas propios como el reggaetón primero ambiental y luego tribal de la desestructurada y genial ‘Nunca paran’. El grupo formado por Rachel Rojas y las gemelas Anabel y Cristabel Acevedo ha publicado un disco homónimo, un segundo llamado ‘Aguas’, y además este año ha publicado algún single como es el caso de ‘Ella sabe’. Les toca el viernes a las 20.30.
Peggy Gou
Especialmente desde que empezara a publicar EP’s en 2016, la coreana Peggy Gou se ha ido labrando un nombre como productora y DJ bien moviéndose en la escena inglesa o finalmente asentándose en Berlín. A Paraíso Festival viene a realizar una sesión y si se parece a lo que escuchamos en las houseras ‘It Makes You Forget (Itgehane)’ de su EP ‘Once’ o a su hit ’Starry Night’, de deliciosa melodía casi brasileña y bajos acid, puede ser de lo más divertido que puedas encontrar este sábado 15 de junio hacia la medianoche en la ciudad.
Polo & Pan
Quizá recuerdes a Polo & Pan, pues han pasado por uno de los números de la exquisita playlist que de vez en cuando se marca nuestra compañera Angèle Leciel, «Bonjour, les copains!». El dúo de DJ’s se animaba a publicar un disco después de 5 años dándose a conocer a los platos y lo cierto es que ‘Caravelle’ alcanzaba tal éxito que había de ser reeditado posteriormente en edición deluxe. Canciones como ‘Coeur croisé’ y ‘Nana’ tenían una melodía clásica completamente irresistible detrás de sus producciones juguetonas y curiosamente uno de sus hits, ‘Canopée’, era remezclado por Superorganism, que también actúan en Paraíso, aunque un día después.
Jacques Green
El canadiense Jacques Green, alias del DJ y productor Philippe Aubin-Dionne, es famoso por el gran reconocimiento recibido por su single ‘Another Girl’ en 2011 y por su disco de 2017 ‘Feel Infinite’. También están sus colaboraciones con gente tan notable como Katy B o Tinashe, además de haber remezclado a Radiohead (en concreto ‘Lotus Flower’) o a Ciara. A finales de 2018 publicaba un oscuro single junto a Cid Rim, ‘Kids Return’, que desconocemos si sonará en su actuación en Paraíso el viernes a media tarde, que será un «live».
North State
Ya os hemos hablado en otras ocasiones del dúo de nuestro país North State. Pues bien, su disco de debut llegará a tiempo de ser degustado antes de su paso por Paraíso Festival, pues sale este mismo 14 de junio. El grupo acaba de estrenar un videoclip de lujo realizado por la productora Canada para su tema ‘Crowns’, en concreto a cargo de la joven realizadora Nur Casadevall, que ha querido hablar de la «búsqueda incesante a la hora de encuadrar lo bello».
Channel Tres
Otro de los que visita por primera vez Madrid es Channel Tres, en este caso con un “live”. El proyecto de Sheldon Young despuntaba el año pasado con un EP de cinco temas, entre los que se incluían hits como el susurrado y sugerente ‘Topdown’ o la noventera ‘Controller’. Puede que su voz te suene apta para los momentos más tenebrosos en aquella época de Tricky y Massive Attack, pero en realidad el artista es un devoto del house de Detroit, el techno y los ritmos propios de la era hip hop.
Maribou State
Los británicos Chris Davids y Liam Ivory se dieron a conocer en 2015 con un disco llamado ‘Portraits’ en el que gracias a sus dulces bases llenas de soul y R&B y a su buen surtido de voces invitadas, lograban hacerse con una base de fans. En 2018 volvían con ‘Kingdoms in Colour’, álbum en el que repetían con la voz invitada de Holly Walker. Ambos discos han salido también en forma de álbum de remezclas y por cierto uno de los nombres que encontrábamos en el primero era el de Ross from Friends, que también actúa en Paraíso.
Nicola Cruz
El productor ecuatoriano se caracteriza por su fusión de ritmos electrónicos elegantes y arreglos orgánicos procedentes de la tradición musical andina. Despuntó con su álbum ‘Prender el alma’ y temas como ‘Cumbia del olvido’ se encuentran entre lo más fino que nos ha dado la música electrónica que se empapa de folclor. ‘Visiones’ puede ser su gran obra maestra, pero este año ha lanzado otro álbum de obligada escucha para los amantes del género, ‘Siku’, en el que ha seguido explorando su particular sonido.
El Cuerpo del Disco
El Paraíso Festival cuenta este año con un nuevo escenario llamado Nido dedicado a defender a valores del talento local. Entre su selección de dj’s y artistas para este lugar, hay que reivindicar la labor de los dj’s El Cuerpo del Disco, conocidos por sus fiestas y pinchadas en el Café Berlín y otros lugares, la creación de otras paralelas como los San Juniperos (fiestas dedicadas a la música de un año concreto con un sentido exquisito de lo que es el buen pop) o su participación en el club gay hetero-friendly «Total» junto a otros socios (Cazador Bar y Bling).
Contempopránea ha anunciado finalmente su cartel cuando muchos ya daban la celebración de la 24ª edición del festival por perdida. Según informaba Europa Press en abril, la organización no podía salir adelante si el ayuntamiento de Alburquerque no le abonaba los 145.000 euros que había acordado, recibidos en 2018 de la Consejería de Juventud e Igualdad de la Junta de Extremadura. Contemporánea recibía 50.000 euros de esa cantidad, pero no los 95.000 restantes, haciendo imposible la celebración de la siguiente edición.
Contempopránea llegaba en febrero a emitir un comunicado reconociendo cuánto peligro corría esta edición: “Detestamos que se esté convirtiendo en tradición tener que informar por redes (alarmando así al público) de esta tesitura porque, que finalmente se celebre nuestra vigésimo cuarta edición, no depende de vosotras ni vosotros, depende de una cuestión burocrática que está asfixiando a la organización y nos ha obligado a dar un ultimátum. El cartel está preparado, las bandas deseosas de ser anunciadas, nuestro sueño pop de verano puede volver a las laderas del Castillo un año más y este pequeño pueblo extremeño se convertiría de nuevo en la Capital Nacional del pop, atrayendo así a cientos de personas enamoradas del espíritu del Contemporánea”.
Finalmente parece que se han resuelto esas cuestiones burocráticas y se ha anunciado el cartel para Alburquerque. El jueves 18 de julio estarán en la fiesta de bienvenida Axolotes Mexicanos, entre otros; el viernes 19 Zahara, Viva Suecia, la gira de despedida de Cooper, Carolina Durante, Cariño, Melenas, Las Ligas Menores, Kokoshca y Confeti de Odio. Y finalmente el sábado 20 será el día de Second, El Columpio Asesino, Ángel Stanich, Full, Apartamentos Acapulco, Hazte Lapón, Dolorosa y Alexanderplatz.
Madonna es el nuevo número 1 de lo más votado de JENESAISPOP con ‘Crave’ tras haberlo logrado también con ‘Medellín’, situada en el puesto 2. Amaia es así desplazada al puesto 3 con ‘El relámpago’. Entre las entradas de la semana están ‘Aute Cuture’ de Rosalía, que aparentemente tampoco será número 1 en España a juzgar por los datos que deja ver Spotify; Katy Perry, Miley Cyrus, Sufjan Stevens y Tove Lo. Ya podéis escuchar nuestra última lista de novedades y votar por vuestras canciones favoritas, aquí.
En el mundo sarcástico-pop y en los medios, cada concursante de OT 2017 ha tenido una broma recurrente: desde las más blancas (que si todas las canciones de Mimi suenan igual, que si la mimetización de Cepeda con Antonio Orozco, que si los aforismos de Ana Guerra) a otras un poco más crueles (lo de que el videoclip de Raoul en realidad será un vídeo de Czech Hunter o los chistes sobre el activismo de Marina; aunque, sin duda, aquí la peor parte de haters se la lleva Alfred). Y no, Aitana Ocaña no se ha librado; en su caso, se cuestiona su personalidad musical y algunos prácticamente la dibujan como ese estereotipo de chica tonta, de marioneta que la industria maneja a su antojo. Yo no pienso que la catalana sea una chica tonta (y de hecho me parece cuanto menos llamativo que este análisis se haga sobre todo con las chicas cantantes), pero es cierto que las maniobras de marketing han sido aquí un poco erráticas, sobre todo si lo que se pretende es mostrar la personalidad de un artista –aunque si lo que se pretende es hacer caja a corto plazo, ahí sí. ‘Tráiler‘ no me gustó ni como maniobra ni como disco en sí, así que no tenía muchas esperanzas en este LP que incluye MESES después las cinco mismas canciones, y el adelanto ‘Nada Sale Mal‘ no ayudó a hacerme confiar en las nueve canciones inéditas… pero lo cierto es que ‘Spoiler’ presenta signos de mejoría.
‘Me Quedo‘ es el temazo inmediato que no tuvimos en ‘Trailer’ (‘Teléfono‘ acabó enganchándome con el tiempo, pero las primeras escuchas las aguantó peor); ‘Cristal‘ es un interesante vistazo a lo que podríamos ver de Ocaña en el futuro, con una estupenda producción de Pional, que acierta también en ‘Barro y Hielo’; ‘Hold’ tiene su gracia y ‘Con la miel en los labios‘ es la balada épica-pero-más-sutil que esperábamos de ‘Que Te Quedes’. Más anodina resulta ‘El Trece’ o las producidas por Mango y Nabález ‘Las Vegas’ y ‘Perdimos la razón’. Quizás estas dos últimas hubiesen quedado bastante bien en ‘Reflexión’ de Ana Guerra (donde ambos trabajaron) en lugar de aquellas canciones a lo Vale Music, pero en ‘Spoiler’ palidecen frente a otras de sus producciones. Y no son los únicos nombres en producción que han trabajado con otros de los triunfitos: además de en ‘Reflexión’, Mango intervino en el segundo single de Nerea, Santiago Deluchi figura como productor del single de Raoul (cuyo videoclip se está renderizando junto con el de ‘Do What U Want’, sí), a Nabález le hemos visto en los créditos de Guerra e incluso cantando a dúo con Lola Índigo, y Sam Hanson viene de producir (casi) enterico el disco de su compañera Miriam Rodríguez.
Pero, aunque incluya nombres ya conocidos por sus compañeros, en la producción de ‘Spoiler’ se encuentran sorpresas como el mencionado Pional, o Alizzz y El Guincho en ‘Me Quedo’. La colaboración con Lola Índigo da que hablar por muchas razones: por un lado, lo irónico de la participación de Cristian Querante teniendo en cuenta sus pasadas declaraciones; por otro, su posición en el tracklist, que tiene que haber sido sí on sí un chiste interno (justo después de ‘Vas A Quedarte’); también por la denuncia por plagio que debe tener preparada Cristina Cifuentes (esa parte de la letra tiene que ser otro chiste interno); y, por último, y en definitiva la más importante, porque es un hitazo en condiciones. La producción es eficaz como se esperaba, y, si había dudas en cuanto a la mezcla de dos artistas tan distintas sin que ambas perdieran su esencia en un tema genérico, también se superan: ‘Me Quedo’ puede pasar por un tema de la autora de ‘Akelarre‘, y aún sigue transmitiendo ese punto más inocente de Ocaña (“pero mis amigas me llaman / ¡Aitana!”) a la vez que el tono se vuelve más chulesco con los versos de Mimi (“mi corona pesa más que tu ego”).
‘Me Quedo’ no va a descubrir la pólvora, desde luego, pero una colaboración así es una gran noticia para el pop español. Por el dueto en sí y por lo que dice acerca de la carrera de ambas cantantes. Del mismo modo, ‘Spoiler’ tampoco trae nada nuevo, y, más que ganas de darle al replay, lo que provoca es ganas de escuchar un tercer o cuarto disco de Aitana, ya con otro contexto. Quizás eso no diga algo positivo del disco (o sí, ¿no es su título ‘Spoiler’?), pero sí que dice algo muy positivo del potencial de Ocaña.
Calificación: 6,5/10 Lo mejor: ‘Cristal’, ‘Me Quedo’, ‘Teléfono’, ‘Con La Miel En Los Labios’ Te gustará si te gusta: Ana Mena, Taburete, Sofía Ellar, Blas Cantó… y también Zara Larsson. Escúchalo:Spotify
Pocas semanas después de haber celebrado el 10º aniversario de su maravilloso single ‘Daniel‘, Bat For Lashes acaba de anunciar la próxima publicación de su quinto trabajo de estudio, que sucede a ‘The Bride‘, publicado en 2016. Natasha Khan revela hoy todos los detalles de ‘Lost Girls’, a la vez que muestra un primer extracto musical del mismo.
El disco, con 10 canciones, se publica el día 6 de septiembre y su cubierta es una imagen de Khan vestida de rojo con una serpiente albina. Según la nota de prensa, «es un álbum lleno de romanticismo, un homenaje a Los Ángeles (donde el álbum fue grabado), a ser un chaval en los 80, a las películas que la conmovieron y cambiaron su vida». «Es un disco para conducir en la oscuridad, para cogerse de la mano en la puesta de sol, saltar de puentes con vampiros, conducir tu bicicleta cruzando la luna», continúa, referenciando pelis como ‘Jóvenes ocultos’ y ‘E.T.’, y recuperando el personaje de Pearl que ya empleó en su trabajo ‘Two Suns‘.
Como decíamos, también se ha avanzado el primer single de ‘Lost Girls’, que es además la canción que abre el disco. Una ‘Kids In The Dark’ co-producida por Charles Scott IV, un músico neoyorquino ligado a Bad Robot –la productora de J.J. Abrams– y conocido sobre todo por sus aportaciones a las bandas sonoras de películas y series de ciencia ficción reminiscentes de los 80 como ‘Fringe‘, ‘Calle Cloverfield 10‘ o ‘Star Trek: En la oscuridad‘. De ahí fluye ese tono de synthpop ochentero que inunda toda la canción, un medio tiempo lleno de melancolía que, efectivamente, podría sonar en un éxito de videoclub.
Tracklist de ‘Lost Girls’:
Kids In The Dark
The Hunger
Feel For You
Desert Man
Jasmine
Vampires
So Good
Safe Tonight
Peach Sky
Mountains
Atención, fans del fenómeno musical adolescente del momento –sí, eso es Billie Eilish–, porque si os habíais quedado sin entradas para sus conciertos en Barcelona y Madrid del próximo mes de septiembre –que se agotaron rápidamente–, estáis de enhorabuena: por petición expresa de la artista, ambos conciertos han sido reubicados (en el caso de Barcelona) y reestructurado (en el caso de Madrid) para atender a la alta demanda de entradas, permitiendo así poner más tickets a la venta.
En el caso del día 2 de septiembre en Barcelona, el concierto se traslada del Poble Espanyol al Palau Sant Jordi, pasando así de un aforo de unas 5.000 personas hasta unas 17.000. Al día siguiente en Madrid, seguirá siendo en el Wizink Center, pero adoptará el formato que incluye todos los graderíos, aumentando también hasta las 17.000 personas. Según Primavera Sound, promotor del evento, las entradas ya adquiridas serán perfectamente válidas para las nuevas ubicaciones y formatos, pasando a ser automáticamente de pista sin numerar. Las nuevas tiradas de tickets se pondrán a la venta este jueves, 13 de junio, a las 10:00h de la mañana en Ticketmaster, tanto para Barcelona como para Madrid.
Billie Eilish, como decíamos, es uno de los fenómenos musicales de este 2019 tras la edición de su primer álbum oficial ‘When We All Fall Asleep, Where Do We Go?‘, un disco fantástico que, además, será a buen seguro uno de los más vendidos del año: tras el ímpetu de las primeras semanas de ventas, hace tan sólo unos días que recuperaba el puesto 1 del Billboard 200. En España ha sido número 1 en la tabla de los discos más oídos durante 6 semanas.
Las chicas del pop español son más guerreras que nunca, y más cada día, inspiradas por la efervescencia de grupos de guitarras como Hinds, Las Odio, Cariño, Amparito, Hickeys… Junto a ellas podemos alinear a Lisasinson, joven trío valenciano de mujeres que toman su nombre (de aquella manera) de otro poderoso personaje femenino, la hermana mediana de la familia Simpson. Aunque sus referentes, en realidad, son mucho más heterogéneos: en cada una de las playlists que han subido a Spotify María, Míriam y Mar (AKA Maraka) encontramos canciones de cosas tan diversas como Kortatu, Sonic Youth, Rihanna, Siniestro Total, Carolina Durante, Kaka de Luxe, The Sonics, Dellafuente, Eskorbuto, Daft Punk, Sigúr Ros, La Polla Records… [Fotos: Victoria Herranz.]
También están las ya citadas Cariño, Los Fresones Rebeldes o Aerolíneas Federales, que son referentes más próximos al sonido de su single presentación, ‘Barakaldo’. Hablamos de un temazo de punk-pop bubblegum totalmente atemporal, en el que su sencillez es directamente proporcional a su gancho. Y que presume de una letra divertida y rápidamente memorable, en la que un clavo saca otro clavo: si hay una persona que te hace sentir «gilipollas integral», nada mejor para olvidarle que huir al municipio vizcaíno y, entre conversaciones sobre «policía y sanidad», «flipar con la escena musical» en «una noche de mugre total». «Una canción irónica sobre lo imbécil que te vuelves cuando te enamoras», resumen muy ajustadamente en la descripción de su clip hecho a medida, co-dirigido por el grupo y Victoria Herranz.
Este irresistible pepinazo de Lisasinson es el adelanto de su primer mini-álbum, producido por Pau Nadal (que además toca el bajo) y que publicará a lo largo de las próximas semanas el sello Elefant Records en su colección «New Adventures in Pop». Una etiqueta que ha albergado en los últimos tiempos los debuts de proyectos como Nos Miran, PUTOCHINOMARICÓN o Cariño, por cierto. No cabe duda que, como todos ellos, Lisasinson también prometen dar mucho que hablar. Y, sobre todo, bailar.
Desde el pasado día 1 de junio, Alejandro Sanz está de minigira por España presentando ‘#ElDisco‘ con un tour que no podría tener otro nombre que #LaGira. En él, este madrileño universal está actuando (y llenando) en grandes recintos de todo el país, como fue el Estadio Benito Villamarín de Sevilla el pasado fin de semana o anoche el Estadio de Cornellá-El Prat, en Barcelona. Además de una versión especial de ‘Corazón patío’ en la que colaboran virtualmente Rocío Márquez y Nathy Peluso, entre otras cantantes, como gran reclamo está contando en cada ciudad con distintos artistas invitados que añaden algo de sazón al espectáculo: si el pasado finde fueron Rosario, Pastora Soler, Antonio Carmona, Paty Cantú o Arturo Pareja Obregón los que se sumaron a él en escena, este sábado han sido Judit Neddermann, el cantaor Arcángel y Shakira los que le han acompañado.
La aparición de la artista colombiana está siendo especialmente comentada en redes sociales por razones evidentes: no sólo era la primera vez en muchos años que se les veía juntos, sino que además la intérprete de ‘El Dorado‘ está siendo noticia estos días por dos sentencias judiciales: la del supuesto plagio de ‘La bicicleta’, que le ha sido favorable; y la aún pendiente por un presunto fraude a la Hacienda española, cuyo juicio comenzaba esta semana. La canción elegida por ambos para interpretar en directo fue ‘La tortura’, el monster-hit que ambos perpetraron juntos en 2005 en la primera parte de ‘Fijación oral’ de la sudamericana.
Especialmente llamativa y algo divagante fue la presentación que el gaditano de adopción Sanz hizo de Shak, «una de esas amigas que sólo con su cercanía me cambia el pH del alma» Espera, ¿¿qué?? Y si esto es WTF, sigue: «A pesar de que ella es como un planeta que orbita en otra galaxia, le pregunté si vendría a darnos un abrazo. Y me dijo que sí». En esa sucesión de extraños piropos, hoy Shakira responde en Twitter diciéndole «si yo soy un planeta tú eres un astro y ayer brillaste como solo tú sabes». #LAGIRA continúa todo el mes en España, antes de desplazarse a Norteamérica: el 15 de junio, en Madrid (Wanda Metropolitano); el 21 de junio en Elche (Estadio Martínez Valero) y el 6 de julio en Santiago de Compostela (Monte do Gozo).
Gracias por esas palabras y ese recibimiento!!! Si yo soy un planeta tú eres un astro y ayer brillaste como solo tú sabes @AlejandroSanz!!! Shak pic.twitter.com/dg5Wat8qMR
Puede que tus padres o tus abuelos te pregunten hoy «Y este C. Tangana, ¿quién es?» Antón Álvarez ocupa hoy la portada de El País Semanal, la revista dominical del diario generalista más vendido de España, con un reportaje en el que, desde Los Ángeles, habla de su vida, su carrera y su futuro. Puede que no sea la portada del artista que más te llame la atención –esa será, posiblemente, la de King Kong Magazine–, pero sí que a buen seguro es la que mejor indica hasta qué punto se ha hecho popular el ex-rapero madrileño.
El artículo firmado por Quino Petit –periodista que, pese a haber firmado un reportaje similar con Maluma, no está especializado en música: lo mismo entrevista al rey emérito Juan Carlos I que a Inés Arrimadas, o escribe una serie sobre la guerra al narco en Andalucía– se sitúa en la ciudad californiana. Allí el periodista sigue a C. Tangana durante algunos días que pasa allí –aquellos en los que lanzó ‘Ontas?‘ y ‘Para repartir‘, concretamente– junto a la cohorte de amigos que conforman el colectivo Little Spain, con los que ha trabajado en sus últimos pasos: los realizadores Santos Bacana y Rogelio, el estilista Álex Turrión, etcétera. Con ellos visita enclaves históricos como el Chateau Marmont, se va de cena a un popular local de música latina en directo o de farra al estudio de Milkman, productor con el que trabajó en ‘Fácil’. Así retrata con precisión lo que come y lo que bebe, cómo viste y, en fin, un teórico estilo de vida de excesos, entre lo popular y lo lujoso.
Lo más interesante del reportaje está, claro, en las revelaciones que hace Pucho sobre su vida privada –sus orígenes en una familia de clase media que dejó muy joven para perseguir la bohemia–, sus inicios y posterior desencanto con el rap –“Demasiado orgulloso para reconocer que no eres nadie. Y te preguntas: «¿Qué cojones hago echando mil horas para que un puto periodista al menos escuche mi disco?»” y “Agorazein no terminó de explotar porque reivindicábamos la cultura hip-hop, y eso no aporta nada nuevo al mundo”, están entre las declaraciones más sorprendentes–, su abandono temporal de la música para dedicarse al boxeo, su reinvención inspirada en Drake, su relación con el resto de raperos –»A mí me han tirado todos. Hasta los viejos. (…) A veces disfruto peleando y a veces no. No he hecho un uso correcto de la violencia»– y sobre la clave de lo que es hoy como artista –“Para tener éxito hace falta muchísimo ego. A mí me cabe más del que me gustaría”.
Pero lo más jugoso, lo que llena hoy titulares está en declaraciones altisonantes como que Julio Iglesias y El Pescaílla son sus grandes referentes culturales, que pese a apodarse «El Madrileño» –»Me gusta el papel que desempeña lo castizo en la cultura española. La chulería madrileña, la determinación, el sentimiento de acogida»– quiere irse de Madrid porque necesita cosas nuevas y que, en cambio, está totalmente enamorado de «el chill» de Los Ángeles. Y, por encima de todo están sus sorprendentes posicionamientos sobre dos figuras muy diferentes: Rosalía y Pablo Iglesias, líder de Podemos.
De la primera, es todo elogios… en lo artístico: “Tenía que pasarnos Rosalía. Nunca he estado tan emocionado con una movida como cuando vi lo de Rosalía. Yo decía hace tres años que Rosalía es lo más excitante que le ha pasado a la cultura. Ahora… No estoy cansado, porque sigue siendo excitante. Pero es obvio. Y es el momento en el que toda España puede sacar rédito de eso, ¿sabes? Desde el principio yo solo dije: «Voy a acercarme aquí, a ver si puedo aprender»”. Preguntado sobre si mantiene contacto con ella –con la que el artículo confirma que tuvo una relación sentimental– espeta un seco y nada claro «hemos hablado muchas veces». Igualmente llamativas son las declaraciones sobre ambos de José María Barbat, presidente de Sony Music para España y Portugal: “Ellos dos son los artistas más importantes que han salido de España en los últimos 25 años. Cuando eran novios y todavía no la habíamos contratado a ella, un día le dije a Pucho: «Sois Jay-Z y Beyoncé a la española». La música en España no es lo mismo desde la irrupción de estos dos bicharracos”.
En cuanto al político, dice abiertamente que, aunque nunca antes había votado y se considera anarquista, votó por el ascenso de Vox (como se intuyó de algunos tuits que ya fueron noticia). «Si llega un momento como el de ahora, hago uso del sistema. ¡Eso es la democracia representativa, que C. Tangana tenga que votar a Pablo Iglesias!», afirma. Aunque también es crítico con él: “No es la figura revolucionaria de la izquierda que necesitábamos del 15-M. El espíritu del 15-M no me olía a Pablo Iglesias. Ni el asunto se tenía que resolver con un tío hablándome del marxismo. Eso no tiene nada de innovador”
Con las canciones de su debut, ‘Emblema y poder‘, el cuarteto barcelonés Medalla ha demostrado que el noise rock de nuestro país no tiene por qué languidecer con las nuevas generaciones. Amplificando el radio de acción en su caso a la psicodelia, al stoner rock y un voluntario ramalazo metalero, el grupo surgido de las cenizas de The Saurs ha conectado en canciones como ‘Navaja certera‘, ‘Sable negro’ o ‘Montaña cruces’ tanto con los más talludos seguidores como con una chavalada encantada con su actitud, sus guitarrazos y el pogo. [Foto: Lidia Arruego.]
Por eso es una gran noticia que días atrás se haya avanzado el que será su segundo largo, que verá la luz ya después del verano, de nuevo a través de El Segell del Primavera. Sin título confirmado aún, este nuevo trabajo ha sido producido por Sergio Pérez (SVPER, que también ha hecho lo propio en el nuevo álbum de Lidia Damunt) y promete aún más ruido, más ganchos y más ironía en sus letras. Al menos eso es lo que sugiere su primer avance, un ‘Devoto cardenal’ presentado hace unos días que les señala como el equilibrio perfecto entre Triángulo de Amor Bizarro y León Benavente.
Al grupo comandado por Abraham Boba recuerda especialmente la introducción del tema, y a los gallegos lo hace la segunda mitad, en la que las guitarras furiosas se disparan y se entona con retintín su estribillo memorable: «Hacienda somos todos, todos somos España». Hasta se diría que la progresión de acordes tiene cierto tono cañí que, obviamente, va con segundas: «A todxs nos ha pasado. Cobrar una miseria, declararlo y acabar pagando. A veces la broma sale cara. En una de esas bromas nació esta canción», explica el grupo en Facebook.
Con esa explicación, la letra más que criticar al Fisco retrata esa dimensión servil, de puro feudalismo actualizado, que adoptamos inevitablemente los contribuyentes ante los poderes fácticos. Especialmente aclaratorio es su último verso casi susurrado: «Señor banquero, es usted un cielo, un devoto cardenal de las arcas del gobierno / Gracias a su ejemplo todos viviremos enterrados en las olas de este bonito momento». Los indicadores económicos más agoreros indican que ‘Devoto cardenal’ puede convertirse en todo un himno cuando todo vuelva a hacer crack en 2020. ¡Viva!
Peter Hook ha venido al barcelonés festival Primera Persona para hablar de su libro ‘The Haçienda. Cómo no dirigir un club’ (Contra Editorial). La entrevista se realiza en el backstage y resulta un tanto aturrullada: Hook ha tenido varias charlas antes, el entorno bulle de actividad y aún ha de subir al escenario del CCCB, lo que nos deja poquísimo tiempo. Aun así, la charla fluye, porque Peter ya tiene bastante claro de qué quiere hablar. Vestido de elegante sport, lejos de su imagen más macarra, Peter se expresa de manera suave, casi hipnótica. Como buen perro viejo, usa mis preguntas como excusa para explicar lo que le interesa y aprovecha el más mínimo hueco para atizar a sus excompañeros de New Order.
He leído el libro y me parece muy chocante la manera en que… perdíais dinero (risas). Todo lo que New Order ganaba se iba a cubrir los gastos del Haçienda. ¿Cómo lo hacíais para sobrevivir (económicamente) en el día a día?
Haçienda empezó a perder dinero muy pronto. Creo que unos 15.000 euros… al mes. Y a nosotros nos pagaban 30 € a la semana a cada uno, 120 al mes, pero estábamos perdiendo 15.000 entre los cuatro. No lo sabíamos, esa es la verdad. Una vez que lo descubrimos, decidimos que se tenía que poner orden. Pero admiro que Rob Gretton y Tony Wilson tuvieran un sueño y encontraran la manera de fundarlo. Creo que fue probablemente de manera fortuita, porque, básicamente, nunca se habría construido. Si trato de imaginar un mundo sin Haçienda, como club… (pausa) No me arrepiento, he de decir.
“Haçienda era un patio de recreo para mayores. Y yo tenía las llaves”
¿Crees que, si os hubierais tomado en serio el Haçienda como negocio –no musicalmente–, no habría sido igual?
Si nos lo hubiéramos tomado en serio como negocio, nunca se habría construido. Nunca. La cosa es que el desembolso inicial de dinero nunca se recupera en ningún club. Era ridículo como concepto de negocio. La cuestión es que nosotros no éramos hombres de negocios. Éramos buenos bebiendo. No éramos buenos en llevar o dirigir al personal de un bar. O en asegurarnos de que habría beneficios. Éramos una nulidad en eso. Rob Gretton tenía un sueño. Y alcanzó ese sueño. ¿Y cuánta gente en el mundo puede decir que han hecho realidad su ambición? Él fue muy afortunado en ese aspecto. Nos lo ocultó, claro, porque lo hubiéramos destrozado (risas). Era un sueño muy naïve. Rob sólo tenía veinticuatro o veintisiete años cuando Haçienda arrancó. Y estaba a cargo de setenta y cinco personas. ¡Una enormidad! No era un club pequeño, ¡era masivo! Realmente era un reto y él se manejó para lograrlo. Hay que admirar eso. Y ahora estoy aquí. Tengo, más o menos, todo lo que quiero en el mundo; pubs y seguridad (risas). Soy feliz con este legado, con la historia única que fue este capítulo: el hecho de que una banda de pop entretuviera a toda una ciudad a su cargo durante dieciséis años. Eso siempre será algo único, porque nadie, ni U2, ni Coldplay, nadie fue lo suficientemente estúpido para hacerlo. ¡Y nosotros lo fuimos! Realmente fue devolvérselo [el dinero] a la gente. Puro socialismo, puro comunismo.
Resististeis a base de entusiasmo durante esos 16 años, pues.
Sí. Yo estaba borracho la mayoría del tiempo, he de decir. Fue un período hedonista de mi vida que disfruté a fondo. Haçienda era un patio de recreo para mayores. Y yo tenía las llaves. Podía darme vueltas por ahí como una auténtica estrella de rock durante los 80. ¡Ridículo! Teníamos esas noches maravillosas de Acid House. ¡Guau! Si lo hiciera ahora, con 63 [años], me moriría. Pero con treinta, estaba: “Yeah, baby!!!”
También leí en tu libro ‘Substance’ [Nde: las memorias de Hook sobre New Order publicadas en Reino Unido en 2016, que escribió como réplica a las de Bernard Sumner y aún inéditas en castellano] acerca de la grabación de ‘Technique’ en Ibiza y era como los hermanos Marx en ácido…
(Risas) Pues sí…
“Una de mis grandes frustraciones con New Order es que nunca tocábamos”
¿Cómo sobrevivisteis a esa vorágine?
Lo hice. Siempre he sido un superviviente. De donde vengo, Salford, en Manchester, es un barrio muy duro. Crecí sin dinero, muy pobre, en un entorno de clase trabajadora. Odiaría volver atrás, pero no tengo miedo. Si no tengo nada, no tengo nada. Siempre he creído que podía labrarme mi camino para salir [de situaciones apuradas]. Cuando New Order se separó, en 2007, me convertí en DJ a jornada completa durante tres años, lo que es algo inusual. Tuve éxito, lo que es fantástico. Luego volví a tocar. De nuevo tuve éxito. No tengo miedo a trabajar duro. Nuestras carreras son subidas y bajadas.
Pero ahora, ¿a qué te dedicas más? ¿A tocar o a pinchar?
A tocar. Ya no pincho. Creo que los horarios (hace como que bosteza) eran imposibles. Toco todo el rato. Una de mis grandes frustraciones con New Order es que nunca tocábamos. Era muy aburrido. Teníamos esas canciones maravillosas y no me estaba permitido tocarlas. Ahora salgo y toco lo que quiero. Soy muy feliz.
‘Technique’ ha cumplido 30 años. Es uno de mis discos favoritos de todos los tiempos…
Oh, ¿Sí? ¿Sabes una cosa? Es difícil de tocar. Lo estamos tocando ahora, ‘Technique’ y ‘Republic’. Y buff, son álbumes duros de tocar.
“Mi ambición es tocar cada canción escrita y grabada por Joy Division y New Order”
Precisamente, leí en algún lado que ‘Run’ no la solíais interpretar porque era muy difícil.
Mmm… Las canciones nunca sonaban como lo hacían en el estudio. La verdad es que me asombra bastante cuando vuelvo la vista atrás y veo lo poco que tocamos ese disco. Es el disco del que tocamos menos canciones de todos, lo que es increíble. Es un álbum fantástico para tocar y lo disfruto extraordinariamente, como disfruto extraordinariamente ‘Republic’, algo que creí que no haría, por las connotaciones de cuando lo grabamos. ‘Technique’ es genial: me tengo que concentrar como un loco para tocarlo, pero cuando lo conseguimos, es fantástico. No tengo libertad [de elección] porque, como toco LP’s enteros, no tengo opción de obviar las canciones difíciles. Las tengo que tocar. ¡Ese es mi truco! Los ahora llamados New Order escogen las sencillas. Y yo tengo que tocar las difíciles, ¡agghhh! Pero cuando las dominas es sublime. Cada vez que traigo un álbum de vuelta lo echo de menos. ‘Low-Life’, ‘Brotherhood’, ‘Power, Corruption & Lies’… Cuando pare y luego retome [la gira] el próximo año, tocaremos ‘Get Ready’ y ‘Waiting for the Sirens’ Call’. Y luego ‘Lost Sirens’. Y luego no sé lo que haré. ¡Tendré que empezar de nuevo! Mmmm… Una posición extraña, ¿no? Mi ambición es tocar cada canción escrita y grabada por Joy Division y New Order, primero empezando por Joy Division y luego continuando por New Order. ¡Tocar las caras B ha sido fantástico! Excavar entre esas pequeñas canciones que no fueron muy promocionadas. Y algunas son fantásticas. Traerlas de vuelta es un regalo. Si me hubiera quedado con New Order, nunca lo habría hecho, nunca las habría tocado. De alguna manera, fue la decisión correcta.
¿Y erais conscientes, durante la locura ibicenca, que ‘Technique’ acabaría siendo un disco tan influyente?
No. Ibiza fue fantástico. Era el peor ambiente de trabajo que un músico podría haber tenido. Pero pasamos – pasé – una temporada increíble. Las delicias de San Antonio, de ese período fueron… uffff. Dios, fue increíble. Me asombra que sobreviviéramos. Estuvimos allí cuatro meses y no hicimos na-da, malgastamos. Esa era la atmósfera. Recuerdo que mi hija vino a visitarme, tenía cinco o seis años, y no me reconoció de lo moreno que estaba (risas). Es una historia estupenda y, contra todo pronóstico, volvimos a Inglaterra a acabarlo. Es mi disco de New Order favorito… para escucharlo. No para tocarlo.
¿Y por qué es tan melancólico? Me asombra que exhale ese sentimiento, sabiendo lo hedonista que fue el proceso de grabación
Creo que tu don como músico es que puedes trascender tu dolor. [En aquel momento] todo el mundo estaba infeliz, porque nuestro pacto se había roto, porque aun así creían que teníamos que sacar un nuevo y gran álbum. Pero hay que trascender tus propios sentimientos. Y, aunque no éramos felices, aun así nosotros tres (Gillian no hacía demasiado) estábamos contentos porque lo conseguimos. Logramos acabar el disco. Era todo un logro. Especialmente en las condiciones en que lo grabamos.
Sobre el acuerdo que alcanzaste con el resto de la banda hace un par de años, ¿puedes usar el nombre New Order en tus giras o en el merchandising?
No (silencio).
“Hay todavía muchos problemas, muchos malos sentimientos entre los miembros del grupo”
¿Y en qué consistió este acuerdo, si se puede preguntar?
Los otros hicieron una adquisición hostil de la sociedad limitada que, en Reino Unido, es propietaria del nombre New Order. Ellos… bien, es algo muy técnico. Básicamente, se quedaron el nombre sin preguntarme y se lo licenciaron. De eso trató la demanda. Fue un juicio muy técnico. No sé si el sistema legal funciona igual en España, pero en Inglaterra está muy anticuado. Es muy caro y muy frustrante. Cuando la demanda estaba en marcha (el caso era yo contra ellos), ellos presentaron dos denuncias contra mí, acusándome de hacerme pasar por Joy Division y de hacerme pasar por New Order. Lo que está bien, considerando que montamos ambos juntos (risa malévola). Nos reunimos y, básicamente, firmamos un acuerdo para detener los procesos judiciales. Los procesos no se resolvieron, los pusimos a un lado y, supuestamente, los evitamos firmando este acuerdo entre nosotros. Las relaciones, desde este acuerdo, no han sido ideales. Hay todavía muchos problemas, muchos malos sentimientos entre los miembros del grupo. No entre las viudas, porque también estaban Deborah Curtis (la viuda de Ian) y la viuda de Rob Gretton. Ellas se han mantenido neutrales. Los miembros del grupo aún están… [se echa las manos al cuello como ahogándose]. No es ideal, pero acepté que es el precio que he de pagar por mi coche, mi trabajo, mi casa… No es una situación ideal. Y es una vergüenza, porque nosotros creamos tanto, que es realmente muy triste arruinarlo para cualquiera. Particularmente para los fans. Porque los fans estaban muy divididos. [Nos interrumpen para acelerar el fin de la entrevista. Peter aún ha de acabar de preparar su intervención en el Primera Persona]
En fin, es una pena pero, ¿sabes? Así es la vida y nos tenemos que acostumbrar. Si fuera más fácil, sería más aburrida. Algún día lo averiguaré (risas)
¿Vas a sacar nueva música? Te leí en ‘Substance’ que odiabas hacer música solo, que necesitabas a más gente. ¿Estás preparando algo?
De hecho, he compuesto muuucha música. Lo que pasa es que no soy nada bueno promocionándola y como no estoy en un sello grande… Tengo una banda llamada Man Ray, con la que he hecho bastantes cosas y he satisfecho mi parte creativa. He trabajado con Pottsy, que era la mitad de Monaco y, para el próximo concierto Joy Division clásico en julio, hemos escrito un nuevo tema de Monaco. Dos. Inspirados por Joy Division, para mostrar nuestro amor por Joy Division. Creí que era importante hacer algo nuevo al fin. Está convirtiéndose en algo, así que, bastante probablemente, Pottsy y yo sacaremos el tercer disco de Monaco. Y estoy haciendo muchas más cosas. Estoy preparando un tema con Mark Lanegan, que saldrá muy pronto. Con un dúo francés llamado The Limiñanas, en que cantaré a lo Iggy Pop. De hecho estoy haciendo muchas cosas, solo que no se están publicitando demasiado. Está bien, pero echo de menos estar en una banda. Echo de menos estar en New Order, en ese aspecto, el de trabajar juntos preparando el próximo disco.
Dotado de una voz de contratenor ultra melódica y expresiva, casi ahogada y cercana a lo teatral, Hayden Thorpe es uno de los vocalistas más carismáticos que ha producido el pop británico en los últimos tiempos. Por este motivo, la despedida de Wild Beasts en 2017, producto de que se había convertido, en palabras de Thorpe, en la banda que «nunca había querido ser» -el grupo se separó definitivamente en 2018 tras su último concierto en Londres-, fue todo un jarro de agua fría tanto para los fans de los autores de ‘Two Dancers‘ como para los que creemos que el pop siempre está un pelín falto de voces masculinas un poco diferentes a lo habitual. Por suerte Thorpe no ha querido que le echáramos demasiado de menos y acaba de publicar su primer álbum en solitario, un ‘Diviner’ centrado en el piano pero sin dejar de lado algunos ritmos electrónicos (‘Human Knot’) u otros sonidos; y en el que no puede tener más protagonismo su voz y, por tanto, sus bonitas melodías.
Para Thorpe, componer ‘Diviner’ ha significado volver al pasado, deshacerse del gran ego que había cultivado en Wild Beasts y encontrarse a sí mismo de nuevo. Para ello, y tras recuperarse de unas anginas en la casa de campo de su padre en Kendal, el artista británico escribió en soledad nuevas canciones en el piano que había aprendido a tocar de niño. Este instrumento, que Thorpe considera el «riñón emocional» de su casa, pues «todo pasaba a través de él», es el pilar absoluto de un ‘Diviner’ en el que aquel niño, ahora adulto, vuelca sus emociones ante un romance complicado, construyendo de paso algunas canciones preciosas. La principal es ‘Diviner‘, una composición estelar, cuya preciosa melodía va calando poco a poco hasta revelarse como una pequeña maravilla, en la que Thorpe busca un encuentro «divino» que le «muestre el camino», estableciendo el tono espiritual de todo el disco. En ‘Straight Line’, que adoptando formas ligeramente próximas al math-rock, es otro de los mejores temas del disco, Thorpe incluso declara: «tira tu medicina occidental, mantén tu cabeza pegada a tu corazón».
Aunque ‘Diviner’ no es un disco esotérico, sí es un trabajo hecho desde el hallazgo de cierta paz interior, y por lo tanto cuando aborda los grandes temas de la vida, en concreto el amor, lo hace desde la reflexión y usando metáforas como el «jiu-jitsu emocional» (‘Earthly Needs’). Son varios los puntos de ‘Diviner’ en los que encontramos a Thorpe preguntándose cuán difícil o doloroso será dejar de amar a una persona o, al contrario, cuánto dolor nos producirá amarla, pero sus melodías están menos cargadas de drama esta vez. El piano de ‘Stop Motion’, por ejemplo, puede recordar a la última Kate Bush, y es solo gracias a su arreglo de cuerdas que ‘Anywhen’ es el tema más dramático de todo el disco. En el segundo single ‘Love Crimes’, con su piano saltarín y su pegadizo estribillo «I’m away, I’m away, I’m away», Thorpe descarga bagaje: «incluso el más grande de los amores se compone de cosas modestas de las que me estoy deshaciendo». Y aunque será difícil que alguno de estos temas supere a ‘Diviner’, la final ‘Impossible Object’ se queda cerca cerrando con otro mensaje espiritual: “eres el conducto de espíritus ancestrales que han vuelto a nacer”. Una canción de amor tan ideal como bonito es este disco.
Calificación: 7,5/10 Lo mejor: ‘Diviner’, ‘Straight Line’, ‘Love Crimes’, ‘Impossible Object’ Te gustará si te gusta: These New Puritans, Kate Bush, Perfume Genius, los vocalistas masculinos melódicos Escúchalo:Spotify
Como suponíamos, la estancia de Isabel Pantoja en el reality Supervivientes 2019 está dando muchísimo juego… y audiencia, que era de lo que se trataba. Así que Los Morancos, siempre tan oportunistas con sus parodias musicales, no podían dejar pasar la ocasión de lograr un nuevo viral a su costa. Aunque en este caso, es de justicia que lo hagan, porque a ellos debemos este meme histórico que anticipó la llegada de la tonadillera a Cayos Cochinos.
Los hermanos Cadaval no han elegido esta vez una canción de más o menos actualidad –como hicieran anteriormente con ‘Yo ya no quiero ná‘, ‘Malamente‘, ‘Mayores‘ o ‘Despacito‘– sino un clásico de la música disco –bastante evidente, además– como es ‘I Will Survive’ de Gloria Gaynor, todo un himno histórico de la comunidad LGTBI+. Los cómicos sevillanos, que están celebrando sus 40 años de carrera con un espectáculo, le añaden unas palmas para convertirla en una rumba disco mientras narran su paso por el concurso de supervivencia y su enemistad con Colate, que se enfrenta a «la Khaleesi de Triana», nada menos. Por supuesto, su humor grueso habitual ha triunfado y han logrado convertir el vídeo en un nuevo viral que se acerca a las 550.000 reproducciones y es número 1 en la lista de tendencias de Youtube, superando a los nuevos lyric-videos de Ozuna y Aitana ft. Lola Indigo o el nuevo vídeo oficial de Kase.O.
A todo esto, da la casualidad –no nos cabe en la cabeza otra cosa– de que esto sucede precisamente el día en que la misma Gloria Gaynor publica su primer álbum de grabaciones originales en más de 17 años –los transcurridos desde que en 2002 lanzara ‘I Wish You Love’. Gaynor lanzaba este viernes ‘Testimony’, un álbum en el que cambia la música disco que la encumbró por música gospel, con el que celebra su regreso a la música tras pasar un difícil momento de salud: a sus 75 años, hubo de ser operada de la médula espinal para superar unos dolores crónicos que padecía. Totalmente recuperada, dedica este álbum a Dios por «su piedad, su amor, su gracia y su paciencia con nosotros», según ha manifestado a People.
Tronco, el dúo de lo-fi de altas miras compuesto por los hermanos Conxita y Fermí Herrero, tiene nuevo single extraído de su segundo álbum, ‘Tralará‘, que publicaban a finales del año pasado con pequeños grandes temas como ‘La La Land’ o ‘La procrastinadora’.
Uno de nuestros favoritos era precisamente ‘La chaqueta azul’, uno de los más electrónicos y en cuya letra rendían tributo a artistas tan admirados como Vainica Doble, Le Mans o Lole y Manuel. En concreto Conxita se preguntaba: «Y cuándo el techo se vaya a caer / ¿Cómo sobreviviré? ¿Dónde dormiré? / Sin las maquetas, sin disquetera / Sin tumbarnos a leer, colega / Sin carreteras que recorrer, sin Lole y sin Manuel / ¿Qué se supone que voy a hacer?».
Ahora Miguel Rojas ha dirigido el vídeo en el que aparte de la literalidad de ver el famoso libro de entrevistas con Vainica Doble o un vinilo de Lole y Manuel cuando se habla de estos artistas, Conxita se toma las medidas para esa «chaqueta azul» aludida en el título de la canción, y que eventualmente perderá. Un videoclip sencillo y colorido para una composición que ya lograba sacarnos una sonrisa a través de los afectados falsetes de Fermí y de ese drama de primer mundo planteado, con el que empatizamos. ¿Cómo sobreviviríamos, también, sin Tronco?
La chilena Tomasa del Real ha sido una de las figuras femeninas fundamentales de la música urbana en castellano durante el último par de años junto a otras voces como Bad Gyal, Ms Nina, Bea Pelea o Karol G. Abanderada del «neoperreo», ha contribuido a la visibilidad de la mujer y sus diferentes discursos en el mundo del reggaetón, en principio popularizado por voces masculinas.
Un año después de la divertidísima ‘Barre con el pelo’, ‘TDR’ ofrece oficialmente según el texto de Bandcamp «ideas previamente censuradas en la música como el hecho de que las mujeres puedan disfrutar del sexo tanto como los hombres», y el problema no es que la afirmación finja que toda la carrera de Madonna no ha existido, sino que esto mismo nos lo contó ella misma antes. Por supuesto, lamentablemente Valeria Cisternas habrá de repetir muchas veces que la mujer es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera para que el discurso cale: no hay más que ver lo que le acaba de pasar a Miley Cyrus en Barcelona. Sin embargo, era de esperar que musicalmente ‘TDR’ diera un paso hacia algún lado tras la acogida de ‘Bellaca del año‘, que no se termina de atrever a dar.
Entre frases tan ilustrativas como «soy la más puti y lo soy porque quiero» (‘Brati Puty’), «quiero todo grande, no me gustan chiquitas» (‘Dinamita’) o ese «por delante y por detrás» repetido hasta la saciedad en la inicial ‘Neoperreo bailoteo’; los ritmos suenan algo previsibles, sin el riesgo tomado por el último disco de Bad Bunny. Los coqueteos con el dembow (‘Contigo’), el tropical house (la reivindicativa ‘Quiere que me tape’), el trap (‘Tu perdición’) o el funk brasileño (‘Los dueños del neoperreo’) resultan tan altamente previsibles, como que el disco decida terminar con una canción de amor feliz. Hay por supuesto un par de temas disfrutones, dados por el ritmo hipnotizante de ‘Ella quiere culiar’ o el flow de Ceaese en ‘Dinamita’, pero esperaba en estos 32 minutos reírme mucho más y aburrirme menos. Esto ya no tiene tanto de «neo»…
Calificación: 5,8/10 Lo mejor: ‘Braty puti’, ‘Dinamita’, ‘Ella quiere culiar’, ‘Y nos vamos’ Te gustará si te gusta: Bad Gyal, Bea Pelea, Ms Nina Escúchalo:Spotify
‘Killing Eve’ fue una de las series revelación del año pasado, un estiloso thriller lleno de humor negro que confirmó el talento de su creadora, Phoebe Waller-Bridge, autora también de las dos temporadas de la muy recomendable ‘Fleabag’. En esta segunda temporada, Waller-Bridge, con problemas de agenda (es la guionista de la nueva película de James Bond), ha dejado su puesto a la actriz Emerald Fennell, conocida por ‘Llama a la comadrona’ y que prácticamente debuta como guionista en esta serie (había colaborado en algunos capítulos de ‘Drifters’).
¿Está la segunda temporada de ‘Killing Eve’ (disponible en HBO) a la altura de la primera?
Lo mejor de ‘Killing Eve: Temporada 2’
1. Villanelle. Sus miradas de chiflada, su repertorio de modelitos, sus comentarios sarcásticos, su creatividad criminal (atención al asesinato que imita el cuadro ‘Los cuerpos de los hermanos De Witt’, de Jan de Baen), ese “booooring” que suelta a grito pelado en el Rijksmuseum… El magnetismo del personaje interpretado por Jodie Comer sigue intacto. Cuando aparece en escena, sabes que algo –divertido, terrible, sugerente- va a pasar.
2. El giro argumental. Era más arriesgado que una cabalgata de reyes de Carmena, pero funciona. Otra cosa es cómo se desarrolla la trama a partir de ese momento (ver los contras). La solución es muy eficaz: el argumento de la serie se retuerce como una víctima de Villanelle, y deja al descubierto sugestivas líneas narrativas.
3. Su elegancia y fuerza audiovisual. Desde que aparece el estilizado título de la serie, a toda pantalla y con esas letras “sangrando”, y suena la envolvente música de Unloved, omnipresente durante las dos temporadas, cada capítulo de ‘Killing Eve’ ofrece una buena dosis de imaginativas soluciones de puesta en escena, en especial durante los asesinatos, y un variado repertorio de canciones: ‘Addicted To Love’ (Skylar Grey), ‘Opera House’ (Cigarettes After Sex), ‘Listen To Your Heart’ (Roxette), ‘Felt Mountain’ (Goldfrapp), ‘Baluba Shake’ (Brunetta)… Temas que construyen atmósferas, inyectan densidad dramática a las imágenes y, en algunos casos, proporcionan contrapuntos irónicos.
Lo peor de ‘Killing Eve: Temporada 2’
1. El flirteo. La base argumental en la que se sustentaba gran parte de la eficacia dramática de ‘Killing Eve’ estaba en la relación de atracción/repulsión que se establecía entre las dos protagonistas. En esta segunda temporada, ese vínculo erótico se estrecha al máximo. El resultado de este acercamiento es, paradójicamente, un distanciamiento con el espectador. Cuanto más sube la tensión sexual entre ellas, menos creíble resulta.
2. El final (ojo, spoilers). El (brusco) abandono de la subtrama de la Fantasma no presagiaba nada bueno. El desarrollo de la misión en Roma, plagada de trampas de guión poco sutiles, tampoco. Pero el final, que parece repetir, invirtiendo el orden de las protagonistas, el cliffhanger con el que terminó la primera temporada (la tercera ya está en marcha), ha sido la confirmación: el guión de esta segunda temporada tiene demasiados agujeros. ¡Phoebe, vuelve! 7.