El concierto de Kanye West en Madrid sigue adelante. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha dejado claro este lunes que el Gobierno no promoverá la cancelación del show previsto para el 30 de julio en el Metropolitano, aunque ha definido como “repugnantes” las conocidas declaraciones antisemitas y de apología nazi del rapero estadounidense.
Durante una rueda de prensa en la presentación del programa Cine Vecino, Urtasun ha asegurado que los comentarios de Ye le parecen “completamente fuera de lugar”, pero ha recordado que no corresponde al Ministerio intervenir en la programación de conciertos privados. La pelota, por tanto, queda en el tejado de la promotora, igual que ya ha sucedido en otros países europeos donde el artista ha sufrido cancelaciones y vetos recientes.
La visita de Ye a España llega en uno de los momentos más polémicos de su carrera, si es que alguna vez ha dejado de vivir instalada en la controversia. Convertido ya en un personaje tan viral como tóxico, Ye presentará en España su nuevo disco, ‘BULLY‘, que supone una reconducción más artística que comercial. El concierto del 30 de julio será además el primero de West en nuestro país desde su actuación en Barcelona en 2006. Ha llovido…
FESTIAL! 2026 se celebrará del 21 al 23 de mayo en Alcázar de San Juan (Ciudad Real), consolidándose como una de las citas culturales más destacadas de Castilla-La Mancha. El festival combina música en directo, sesiones DJ y gastronomía en distintos espacios de la ciudad, como ya os hemos contado.
Ahora conocemos los horarios detallados. La programación arranca el jueves 21 a las 20:00 con la Fiesta de Bienvenida en el Auditorio Corazón de la Mancha, con actuaciones hasta las 23:30, destacando La Sonrisa de Julia (22:20). El viernes 22 la actividad comienza a las 13:00 en la Plaza del Ayuntamiento y continúa desde las 18:30 en el recinto principal, con una noche marcada por Niña Polaca (21:30), Lori Meyers (23:05) y Sexy Zebras (00:55), además de cierre de madrugada con Bita (02:20).
El sábado 23 la jornada empieza a las 12:30 con FUTURE FESTIAL! en la Plaza del Ayuntamiento y sigue desde las 18:30 en el recinto principal. La tarde y noche contará con Marlena (21:40) o Las Petunias (19:00), y culminará con Rigoberta Bandini (23:25), seguido de Sanguijuelas del Guadiana (01:35) y el cierre final de Chinches DJs a las 03:00. Así quedan los horarios completos.
Jueves 21 – Fiesta de bienvenida (Auditorio Corazón de la Mancha)
20:00 Alejo
21:05 Jaguayano
22:20 La Sonrisa de Julia
23:30 Maikie
Viernes 22
Mañana – Plaza del Ayuntamiento (FESTIAL! CLUB)
13:00 Stanz DJ
14:30 Superframe
16:00 Alex Curreya
17:30 Charanga
Tarde/noche – Complejo Polideportivo Municipal
18:30 Apertura del recinto
19:00 Modelo
20:10 Puño Dragón
21:30 Niña Polaca
23:05 Lori Meyers
00:55 Sexy Zebras
02:20 Bita
Sábado 23
Mañana – Plaza del Ayuntamiento (FUTURE FESTIAL!)
12:30 The Cbb
13:30 Oslo Ovnies
14:30 Niños Bravos
15:30 Sorpresa
16:30 Pop&Sito
18:00 Charanga
Tarde/noche – Recinto principal
18:30 Apertura del recinto
19:00 Las Petunias
20:10 Veintiuno
21:40 Marlena
23:25 Rigoberta Bandini
01:35 Sanguijuelas del Guadiana
03:00 Chinches DJs
Billy Corgan, líder del mítico grupo The Smashing Pumpkins, ha anunciado que celebrará el 30 aniversario de ‘Mellon Collie and the Infinite Sadness’ en Madrid.
Tras agotarse las entradas para la fecha del viernes 11 de septiembre en el Palacio Vistalegre de Madrid, se ha añadido una segunda cita el 12 de septiembre en el mismo recinto. Las entradas salen a la venta mañana 19 de mayo a las 12 horas.
Tras realizar siete funciones sold out el año pasado en Chicago, Corgan presentará este año el espectáuclo ‘A Night of Mellon Collie and Infinite Sadness’ en Europa. Así, uno de los discos más influyentes de los 90 será revisitado con los nuevos arreglos y orquestaciones de James Lowe y Billy Corgan, creando un espectáculo que fusionará rock, ópera, orquesta y coro.
«Tanto la ópera como el rock cuentan historias de emociones intensificadas, y estoy emocionado por que los fans de mi música y de la ópera tradicional puedan oír un trabajo realmente inspirado, ya que el equilibrio aquí es honrar ambas tradiciones de forma magistral», ha contado Corgan. El espectáculo contará con dos horas de duración, con intermedio incluido.
Las entradas estarán disponibles este jueves 14 de mayo a las 11h en mitaquilla.com, palaciovistalegre.com, entradas.com y El Corte Inglés. ‘A Night of Mellon Collie and Infinite Sadness’ también pasará por Londres, Amberes y París.
The Avalanches, el icónico duo australiano formado por James De La Cruz y Peter Whitford, han regresado con su primer sencillo en solitario en 10 años. Estos habían lanzado ‘Don’t Forget Your Neighbourhood’ y ‘All You Children’ en los últimos años, pero bajo las colaboraciones de Cola Boyy y Jamie xx. ‘Together’ es la Canción del Día.
Era imposible adivinar qué sonido elegirían The Avalanches para presentar su próximo álbum, el cual no ha sido confirmado todavía, pero ‘Together’ lo deja muy claro. El dúo australiano abraza el glitch y el pop electrónico en su nuevo single, que a la vez bebe de la nostalgia de la tecnología de la década de los 2000.
Lo primero que escuchamos en el tema es el doble click de un ratón y el mitiquísimo sonido de inicio de Nokia, que en esta primera parte es explotado bastante, finalmente incorporándose en la melodía. La base, llena de detalles electrónicos, es experimental, inocente y hermosa a la vez. Nokia no es la única marca que aparece en la canción, con el dúo sampleando un anuncio de Toshiba de los años 80 a modo de transición.
En esta segunda parte, Jessy Lanza, autora de ‘Love Hallucination’, canta sobre una «nueva alma» que está «creciendo» dentro de ella mientras se pregunta dónde fue «mi amor». En esta sección, el beat se llena de arpeggios y melodías, a la vez que los sonidos de cámaras haciendo fotos se suceden de forma caótica. La canción mantiene un equilibrio perfecto entre lo juguetón de su concepto y lo que queremos todos en un temazo. Desde luego, han merecido la pena todos estos años.
Kylie Minogue se encuentra en mitad de la gira de promoción de su próximo documental en Netflix, titulado ‘KYLIE’ y programado para su estreno el 20 de mayo. En una entrevista con The Sunday Times, se le ha escapado que está planeando hacer otra gira. Esta vez, en los escenarios.
Durante la entrevista con el medio norteamericano, le preguntaron a Kylie Minogue si tenía planes para celebrar sus 40 años de carrera, los cuales cumplirá el año que viene, con una gira. La australiana no se esperaba la pregunta, pero se achantó: «Probablemente no debería decir esto, pero sí», confirmó. En 2027 se cumplirán 40 años desde la salida de su cover de ‘The Loco-Motion’, que llegó al número 1 en Australia.
El documental de Kylie Minogue en Netflix contará su evolución de actriz a icono musical, así como sus desafíos personales, su forma de lidiar con la presión mediática y las pérdidas personales.
Shakira ha ganado la batalla a Hacienda. La Audiencia Nacional ha dado la razón a la cantante en su sonado caso de fraude fiscal, anulando el expediente que le obligó a abonar casi 55 millones de euros. Ahora, el organismo fiscal tendrá que devolver a la artista colombiana esa cantidad con intereses incluidos. En total, más de 60 millones de euros.
En 2011, la Agencia Tributaria consideró que Shakira era residente fiscal en España, por lo que le obligó a abonar millones de euros, además de imponerle varias sanciones económicas por no declarar en España. Sin embargo, el tribunal ha concluido que Shakira no tenía que pagar impuestos en España.
En su momento, Hacienda aseguró que la artista mantenía una «relación sentimental» en España al ser la pareja de Gerard Piqué. Sin embargo, el organismo nunca pudo demostrar que Shakira residiese en España durante más de 183 días al año, que es lo que exige la ley para que a alguien se le reconozca como residente fiscal. Así, la Audiencia Nacional ha dado la razón a la cantante.
Hay que recordar que Shakira llegó a un acuerdo con la Fiscalía en 2023, admitiendo que no pagó 14,5 millones de euros en impuesto en España entre 2012 y 2014, pese a que había pasado más de la mitad del año en el país. Entonces, la colombiana fue condenada a tres años de cárcel, pero se comprometió en su lugar a pagar una multa millonaria.
Una de las mayores caídas vino desde Países Bajos, que se había retirado del concurso pero decidió emitir la competición. La final obtuvo un 4,8% de cuota de pantalla y casi 800.000 espectadores de media, lo que representa una tremenda caída de 2.792.000 millones de espectadores respecto a los datos de la final de 2025. Reino Unido también experimentó una perdida de 1 millón y medio de espectadores, siendo la final menos vista desde 2010.
Por otro lado, los datos de Portugal apuntan a una pérdida de la mitad de espectadores, mientras que Francia es otro país que perdió más de 1 millón de televidentes respecto a lo obtenido en 2025. Además, si sumamos todo el público que ha perdido el concurso por la retirada de países como España, Irlanda y Eslovenia, Eurovisión habría perdido más de 12 millones de espectadores de media en 2026, respecto a los datos de estos países en 2025.
Los espectadores de YouTube también han bajado, aunque en menor medida. La plataforma ha registrado así una media de 955.712 espectadores con un pico de 1.314.391 personas, lo que representa una bajada del 14,74% respecto al año pasado.
Eso sí, todavía hay países en los que la audiencia sí ha subido, como en Austria, anfitrión del concurso: 62,4% de cuota y 1.504.000 espectadores de media. Ha sido la final más vista en el país desde 2015, que también tuvo lugar en Viena. Eurovisión también ha logrado una subida en Grecia, con 67.000 espectadores más que en 2025, y en Italia, que aumentó en 2,1 puntos de share y 277.000 espectadores.
Paul McCartney ha sido el invitado final de la temporada 51 de Saturday Night Live, llevando a cabo tres actuaciones diferentes. Se trata de la quinta vez que el artista británico hace de ‘musical guest’ en el programa, sin contar sus apariciones en el 40 y 50 aniversario. Como era esperable, ha sido muy emocionante.
Después de protagonizar una serie de sketches junto a Will Ferrell y Chad Smith, McCartney procedió a interpretar la emocionante ‘Days We Left Behind’, potente ya en sí misma, junto al batería de los Red Hot Chili Peppers. A estas alturas, poder ver cantar al artista en vivo sobre todos esos recuerdos es todo un regalo.
Las apariciones de McCartney en SNL llevan dándose durante 46 años, ni más ni menos. La primera fue en 1980, cuando interpretó ‘Coming Up’ junto a su mujer Linda. En esta ocasión, también ha interpretado esta canción, pero no es la única que ha repetido.
En 1993, McCartney volvió a visitar el programa junto a Linda, interpretando ‘Get Out Of My Way’, ‘Bike Like An Icon’ y ‘Hey Jude’. No fue hasta 17 años después cuando regresó al formato con toda la artillería pesada. Aquella fue la primera vez que interpretó ‘Band On The Run’, la cual ha despolvado en esta reciente ocasión. En 2010, también cantó ‘Jet’, ‘A Day In The Life’, ‘Give Peace A Chance’ y ‘Get Back’. Casi nada.
La última vez que Paul McCartney estuvo en el programa, promocionó su disco con las actuaciones de ‘My Valentine’, junto a Joe Walsh, y ‘Cute Me Some Slack’, con Dave Grohl y Krist Novoselic. Además, ‘Wonderful Christmastime’ formó parte de un sketch convertido en momento musical. Tampoco se perdió los especiales por el 40 y 50 aniversario, cantando clasicazos de la talla de ‘Maybe I’m Amazed’ y el final del medley de ‘Abbey Roado’, con ‘Golden Slumbers’, ‘Carry That Weight’ y ‘The End’.
El huracán ‘Michael’, con la estampida de Drake se ha tenido que topar. El biopic ha logrado reposicionar un montón de clásicos de Jackson en las listas globales, siendo ‘Billie Jean’ el tema más popular, hasta el punto de que en los últimos días ha subido al número 1 de la lista global de Spotify, sustituyendo a otro clásico, aunque no tan viejo: ‘Beauty and a Beat‘, de Justin Bieber y Nicki Minaj. En algún momento, el top 10 global ha llegado a componerse de mitad temas nuevos y mitad clásicos.
Entonces llegó Drake y, de un plumazo, desbancó a Michael del número 1 y copó todo el top 10 con su nuevo disco ‘ICEMAN‘. ‘Make Them Cry’ debutó este sábado en el número 1 global, seguido en el 2 por ‘Dust’ y en el 3 por ‘Ran to Atlanta’, ocupando ‘ICEMAN’ todo el top 50 de éxitos globales con temas de ‘ICEMAN’ y otros de sus otros dos discos publicados, ‘Maid of Honour’ y ‘Habibti’. En el segundo día, el hype ha pasado y ‘Billie Jean’ ha vuelto al número 1 global, aunque, en Estados Unidos, es Drake quien reina.
Por supuesto, los números de Drake son espectaculares: sumando 140,2 millones de reproducciones en su primer día, ‘ICEMAN’ ya ha marcado el mayor debut de 2026 para un álbum y el octavo mayor de toda la historia de Spotify. Drake ha desbancado a BTS, que mantenía el mayor debut de 2026 para un álbum con ‘ARIRANG‘. Los cuarto y quinto mayores debuts de 2026 en Spotify pertenecen a Harry Styles con 63 millones de reproducciones y Noah Kahan con 43 millones. Los otros dos discos publicados por Drake, ‘Maid of Honour’ y ‘Habibti’, se quedan lejos de sus cifras: el primero marca 29,1 millones y el segundo, 27,7 millones.
En cuanto al debut de singles, se ha generado una pequeña controversia con BTS, ya que Spotify había reportado inicialmente que ‘Make Them Cry’ había marcado el mayor debut de 2026 para un single, con 13,21 millones de reproducciones, pero el fandom de BTS ha disputado la información y ha forzado a Spotify a corregirla públicamente, ya que ‘SWIM’ de BTS sigue siendo el single con más reproducciones en su primer día del año: 14,64 millones. Casualmente, Drake referencia a BTS en ‘Make Them Cry’ en la frase: “I’m feeling like BTS ’cause it took the whole career for me to be Seoul discovered”. BTS se han grabado bailando la tontería.
Mayores debuts de singles 2026 en Spotify
#1. SWIM — 14.64M
#2. Make Them Cry — 13.21M
#3. Aperture — 12.47M
#4. Body to Body — 11.18M
#5. Dust — 10.92M
#6. Ran To Atlanta — 10.89M
#7. Whisper My Name — 10.72M
#8. drop dead — 10.7M
#9. Janice STFU — 9.58M
#10. National Treasure — 9.34M
Mayores debuts históricos de álbumes en Spotify
#1 THE TORTURED POETS DEPARTMENT 314M
#2 The Life of A Showgirl 250M
#3 Midnights 186M
#4 1989 (Taylor’s Version) 176M
#5 Certified Lover Boy 155M
#6 Un Verano Sin Ti 146M
#7 nadie sabe lo que va a pasar mañana 146M
#8 ICEMAN 140M
#9 MUSIC 139M
#10 Scorpion 132M
#11 UTOPIA 128M
#12 Speak Now (Taylor’s Version) 127M
#13 ARIRANG 112M
#14 For All the Dogs 109M
#15 Mr. Morale & the Big Steppers 100M
El duelo MJ vs. Drake es especialmente poético, dado que Drake es fan de Michael hasta el punto de que la portada de ‘ICEMAN’ homenajea al rey del pop. Además, sus referencias a MJ en su música han sido continuas: Drake ya lo mencionaba en ‘When to Say When’ en 2020 y, en su disco ‘Scorpion’, incluso lanzó un “featuring” con él incorporando un tema inédito del artista. Otro dato: Drake tiene la misma cantidad de singles número 1 en Estados Unidos que Michael, un total de 13, aunque el canadiense podría superar esa cifra gracias al éxito de los singles de ‘ICEMAN’. Seguiremos informando.
Requin Chagrin es el alias de la francesa Marion Brunetto, una multiinstrumentista que a lo largo de la última década ha producido cuatro excepcionales álbumes. Situado en la parte alta de la escena indie, es un proyecto que no ha llegado a dar el salto al éxito mainstream en su país a pesar de editar desde 2019 en KMS Disques, sello distribuido por Sony Music. Un destino que quizá es lo mejor –o lo más lógico– para una creadora que tiene clarísimas las cosas y que es difícil que se salga creativamente de su universo sonoro personal, un universo profundamente rico, musicalmente.
‘Décollage’ lleva publicado varias semanas y las críticas en Francia han vuelto a ensalzar un talento para la composición realmente excepcional, que combinado con su excitante paleta sonora hace de este nuevo disco otro gran triunfo. La fórmula de Requin Chagrin consiste en melodías directas al corazón envueltas en gasas de eco y guitarras con efectos, algo que la crítica tiende a encasillar –con cierto piloto automático– en ese vértice tan recurrido del dream pop y el shoegaze.
Para mí el proyecto de Brunetto es simplemente reverbcore. Montañas de eco y ambientes ensoñadores creados no en pos de la evocación por la evocación, sino como expresión de una melancolía muy evidente en su voz ocre y elegante, y todavía más en las letras. Además, lo contundente de sus baterías y guitarras la acerca mucho más al pop new wave de, por ejemplo, The Cars (con extra de reverb). También hay ecos de las piezas más reverberantes de Beach Fossils, o coincidencias con la audacia melódica de los La Femme más guitarreros.
‘Décollage’ pule y perfecciona un sonido que ha ido en ascenso desde aquella majestuosa ‘Sémaphore’ que conquistó nuestro corazón en 2019. Y parte de lo eficiente de esta nueva entrega es la precisión con la que está secuenciado: las tres primeras pistas, ‘Décollage’, ‘Parachute’ y ‘For You’ son bangers con impacto y sorpresas melódicas en sus excelentes estribillos. Tres pepinazos de pop que ponen el listón muy alto para el resto del disco: ‘Décollage’ resplandece en sus efectos chorus y flanger con ciertos ecos de The Cure, y ‘For You’ con su riff de guitarra al estilo de los grandes maestros galos del pop romántico twangy ochentero: Indochine. No es ninguna sorpresa por lo tanto que su líder –Nicola Sirkis– sea el dueño del sello que sigue apostando por Requin Chagrin, o que Marion y su banda suelan telonear a la icónica banda francesa.
En esta andanada inicial comprobamos también que la seductora bruma de texturas tan propia de Requin Chagrin sigue intacta, y enriquecida con sutiles capas de electrónica que envuelven muy bien las características letras de derrota, a menudo desesperanzada: “Al borde del mundo, contemplando las olas / llorando a mares, nos dejabas en la sombra / Cuando todo se derrumbe, arrojaremos todo lo que nos queda al azul”.
Ese listón inicial tan alto no decae conforme avanzamos: en la sección central, ‘Forever’ resulta un medio tiempo melódicamente de diez, con una cadencia rítmica excepcional (todas las baterías están tocadas por ella). ‘Coeur joie’ retoma el guiño a esos bajos staccato al estilo de ‘Electricity’ de OMD que ya habían aparecido en ‘For You’, complementados con guitarras procesadas muy ochenteras… pero siempre sin un atisbo de pastiche: Requin Chagrin no es un proyecto retro: suena contemporáneo, fresco, singular. Una anomalía pop.
‘BB’ vuelve a besar el cielo e incluso recupera esa rara avis del pop de comienzos del siglo XXI, el millenial whoop (con el apoyo vocal de Nicola Sirkis de Indochine) . En cuanto a ‘Ultra fort’ incorpora el necesario cambio-de-tercio-a-mitad-de-disco gracias a un protagonismo mayor de los sintes, sin olvidar el correspondiente estribillo con gancho.
‘Lucky Star’ abre la recta final del álbum mediante un curioso dúo con Sade Sanchez, vocalista del grupo californiano L.A. Witch (un grupo que nos ha visitado en directo muchas veces, un buen exponente del sonido reverbcore en su variedad garage-rock). Quizá no sorpresivamente, es la pieza menos seductora de todo ‘Décollage’. Podría ser su melodía más plana, o simplemente por el hecho de que acoger un elemento externo en este cosmos sonoro tan concienzudamente trazado y tan personal, altera negativamente su esencia.
Por suerte la canción ‘Voyager’ endereza el rumbo con un excelente loop baggy y texturas acústico-electrónicas bellísimas. En toda la sección final la melodía se repite en un remolino de ambientes vaporosos mientras ella canta esos melancólicos versos: “Nací en el aire de una noche de verano / Entre relámpagos y remordimientos / Ver cómo se alejan las luces es lo único que sé hacer, lo único que sé”.
‘Altitude’ trae de vuelta aires Indochinescos y es otra prueba más del talento compositivo de la francesa: la canción aguanta perfectamente minuto y medio de estrofas, riffs y preestribillos hasta la llegada de lo que es sin duda el mejor estribillo del disco. Los versos “Agárrame más fuerte / me arriesgaría a desaparecer / de nuevo en el viento” son cantados sobre una melodía inolvidable.
Sólo en la pieza final, ‘Rêveries’, se suelta Marion el pelo completamente con los sintetizadores, mostrando que sus presupuestos pop, su voz, sus inspiradas melodías, pueden funcionar también en un contexto netamente electropop. Sin embargo las guitarras forman parte tan inseparable de su personalidad musical que no pueden evitar hacer su aparición en el último minuto, un alarde final instrumental gloriosamente sumergido en reverb y delay. Una vez concluidas estas 11 canciones el eco de esas guitarras perdura en el corazón igual que el disco en sí: una colección de joyas de pop inolvidable.
Aldous Harding ha publicado este año ‘Train on the Island‘, que está siendo el Disco de la Semana en JENESAISPOP. ‘Train on the Island’ está siendo considerado su mejor disco, y una de las razones es que incluye peculiares gemas como ‘One Stop’ o el tema que nos ocupa hoy.
También hay otras razones: es uno de sus discos más accesibles -lo cual, en el mundo de Aldous Harding, no significa exactamente lo mismo que en otros artistas-. ‘Venus in the Zinnia’, el segundo single, apuesta por la tradición americana en lo formal, resultando uno de sus temas más luminosos e inmediatos. Hay apacibles acordes de guitarra acústica, destellos de teclado, piano de corte jazz y, además, el tema funciona como un dueto entre Harding y el cantautor galés H. Hawkline, que aporta una perspectiva diferente a la pieza.
Pero, mirada con lupa, la canción se enrarece. El título, al juntar las imágenes de “Venus” y la zinnia -una flor especialmente colorida-, transmite una sensación exagerada, casi onírica. La melodía de “I love what you’re wearing” resulta casi infantil y, aunque la voz de Harding suena clara y prístina, la letra vuelve a hacer uso de imágenes fragmentadas y surrealistas, transmitiendo una especie de disociación emocional (“It’s too late you’re right on time”), incomodidad performativa (“Dishonest art in me”) e incluso cierta oscuridad. A ello contribuye la referencia al “redrum” de ‘El resplandor’, que introduce un elemento de amenaza e inquietud bajo lo que, en apariencia, parece una canción feliz. Parece.
Bulgaria ha ganado la 70ª edición de Eurovisión celebrada en Viena gracias a la original actuación tipo videoclip de DARA con ‘Bangaranga’, que ha sumado 516 votos entre público y jurado, tras liderar en un primer momento las votaciones del público y después imponerse en las del jurado en una reñida disputa con Israel, que en principio lideraba las votaciones totales con 343 puntos. Bulgaria ha superado el mínimo necesario para imponerse al polémico país participante, que, como el año pasado, ha quedado en segundo lugar. Australia, en principio una de las favoritas, finalmente ha quedado en cuarto lugar, al imponerse Rumanía.
Ha sido una de las ediciones más controvertidas de su historia, la que menos países participantes ha reunido desde 2004 (34), especialmente marcada por la retirada de varios países en protesta por el blanqueamiento del genocidio en Gaza por parte de Israel, incluida España. De hecho, TVE ha vuelto a emitir el comunicado del año pasado antes de dar paso a su programa musical especial, y su única “presencia” en la gala ha llegado en un segmento sobre el origen histórico de las votaciones.
La gala, presentada por Victoria Swarovski y Michael Ostrowski, ha incluido varias menciones al poder unitario de la música frente a un mundo “con frecuencia dividido”, aunque la presencia de Israel en el certamen ha vuelto a despertar especialmente gritos de apoyo y abucheos muy audibles antes, durante y después de la actuación de Noam Bettan, especialmente durante las votaciones.
Finlandia, que partía como una de las favoritas gracias al momento del violín de Linda Lampenius y Pete Parkkonen, finalmente ha quedado en sexto lugar. Entre las mayores sorpresas de la votación se encuentran la buena actuación de Rumanía e Italia y el discreto resultado de Suecia, que ha terminado en el puesto 20, aunque es cierto que no llevaba una de sus mejores canciones. Comenta Eurovisión en los foros.
🇧🇬 | URGENTE: BULGARIA GANA EUROVISIÓN MIENTRAS ISRAEL QUEDA EN SEGUNDO LUGAR. pic.twitter.com/lqxKg8rwkm
Mientras esta noche Europa sintoniza Eurovisión, Países Bajos -que no participa este año por motivos conocidos- tiene algo mejor que hacer: asistir al inicio de gira de Harry Styles, anticipado en el show de presentación del disco estrenado en Netflix.
El Together, Together Tour ha arrancado esta noche en Ámsterdam dejando atuendos coloridos, puntuales visitas al piano o a la guitarra, carreras de una punta al escenario y, sobre todo, un setlist integrado por la práctica totalidad del irregular ‘Kiss All the Time. Disco Occasionally‘ salvo un par de temas y que ha incluido los hits de rigor, aunque no todos.
La gira que, de momento, no pasa por España, ha abierto con ‘Are You Listening Yet?’, cerrado con el esperado ‘As it Was’ e incluido éxitos actuales (‘Aperture’) y viejos (‘Fine Line’, ‘Watermelon Sugar’), aunque no cosas como ‘Lights Up’ o ‘Late Night Talking’.
A lo largo del set, además, se han integrado guiños a clásicos ajenos: ‘Taste Back’ se ha mezclado con ‘Born Slippy’ de Underworld y ‘Treat People with Kindness’ con ‘This Must Be the Place’ de Talking Heads. ‘Carla’s Song’ se ha mezclado brevemente con el tema propio de Harry ‘Satellite’. Os dejamos con el setlist de esta noche acorde a Setlist.fm:
Act I
Are You Listening Yet?
Golden
Adore You (extended outro)
Watermelon Sugar
Music for a Sushi Restaurant
Taste Back (contains elements of Underworld’s “Born Slippy”)
Coming Up Roses
Fine Line
Act II
American Girls (extended intro)
Keep Driving (shortened)
Ready, Steady, Go! (extended)
Dance No More (extended; with band intro)
Treat People With Kindness (contains elements of Talking Heads’ “This Must Be the Place”)
Pop (extended outro)
Season 2 Weight Loss (extended)
Act III
Carla’s Song (contains elements of “Satellite”)
Aperture (disco ball)
Encore
Matilda (with orchestra)
Sign of the Times
As it Was (alternate, extended version; reprise)
Que Drake perdió amargamente su beef con Kendrick Lamar lo sabe todo el mundo. Digamos que la onda expansiva de la hostia que le dio Kendrick a Drake cuando rapeó aquello de «Tryna strike a chord and it’s probably A minor» en el escenario de la maldita Super Bowl se notó hasta en España. Por supuesto, Drake no lo ha superado y son varias las referencias al asunto en ‘ICEMAN’, aunque este no es tanto un disco dedicado al beef en sí como otro donde Drake vuelve a exponer los mismos temas de siempre, revelando que a punto de cumplir 40 años parece haberse quedado sin cosas que contar. ‘ICEMAN’ ya se ha adueñado de las listas globales, irónicamente hundiendo a ese Michael Jackson homenajeado en la portada.
Genera una sonrisilla la pulla a Kendrick de ‘Shabang’, con esa rima «Am I upset? A bit / Last one you dropped was shit / I did press play on that ho / Mid, mid, mid, skip, skip». Siendo generosos, se podría decir que en momentos puntuales de ‘ICEMAN’ Drake parece tener algo parecido a un sentido del humor, aunque el humor pueda ser tan cringe como en ‘Make Them Cry’, el corte inicial, donde Drake hace un ademán de mostrarse vulnerable, contando que va a terapia solo para añadir que no se puede «tomar en serio» a su terapeuta porque está buena. Drake siendo Drake, una vez más.
Siendo justos, en esa misma canción, la más emocional de ‘ICEMAN’, son muchos los temas tratados, incluido el cáncer de su padre, que se revela en la letra. Pero los instantes reveladores se acaban aquí, ya que las letras y reflexiones de ‘ICEMAN’ vuelven a abordar los temas favoritos de Drake de sus últimos discos, la lealtad, la traición, la industria, el éxito o esas mujeres que le perciben como un «príncipe de Persia» -frase pronunciada por él mismo-, sin que se perciba evolución alguna ni en las historias ni en unos beats que no pueden sonar más funcionales y genéricos.
El disco de los tres publicados por Drake más enfocado en un estilo de trap clásico, ‘ICEMAN’ presenta a un Drake apelando a su público más fiel, desde luego no al masivo que encumbró ‘In Your Feelings’, ‘God’s Plan‘, ‘Toosie Slide’ o esa maravillosa ‘Passionfruit‘ que sigue en listas. Aquí, lo más parecido a un hit es el club trap de ‘Ran to Atlanta’ con Future y esa Molly Santana que se cree «Hannah Montana». El tema está bastante bien, aunque no es nada del otro mundo. Simplemente, su gancho «bring a friend for my friend» destaca en un océano de larguísimas reflexiones sobre la soledad en la cima que no sé muy bien a quién pueden interesar a estas alturas, sumando ya tantos discos que hablan de lo mismo.
A lo sumo destaca la pulla a DJ Khaled por su silencio sobre Palestina, tirada en esa ‘Make Them Pay’ que es cringe en otro sentido, ya que su melodía «I wanna be freeee» transmite una emotividad impostada al contrastar con el drama de la letra sobre lo «mala que es la industria» y los deseos de Drake de independencia. Irónicamente, es uno de los temas más pegadizos de un disco donde los detalles musicales interesantes se cuentan con los dedos de una mano. Y no siempre funcionan: la interpolación de ‘I Follow Rivers‘ de Lykke Li en ‘Janice STFU’ es sencillamente cutre, impropia de una megaestrella como Drake. O no, visto lo visto.
Al beat de ‘Whisper My Name’ se le percibe algo más de gusto y tacto y también al estilo trap estilizado y oscuro de ‘National Treasures’, donde Drake referencia la covid, tos incluida; pero ‘ICEMAN’ acaba engullido por su propia mediocridad y por lo repetitivo de sus trucos. El beat switch de ‘Dust’, que pasa de la melodía al hard trap, funciona, pero tantos cambios de ritmo a lo largo del disco, por ejemplo en esa ‘Burning Bridges’ donde el sopor empieza a imponerse, terminan quitándole la gracia a este recurso. Tampoco se entiende la inclusión del single ‘What Did I Miss?’ directamente sin mezclar, sonando a mixtape; ni mucho menos la de esa ‘Little Birdie’ con los vocals más chapuceros que recuerdas.
Cuando las ideas musicales de ‘ICEMAN’ convencen lo hacen porque suenan a un Kanye West ligerito en ‘Make Them Pay’ y ‘Shabang’, o porque ‘2 Hard On the Radio’ experimenta con los teclados y con los ritmos del Bay Area y el West Coast americanos, sampleando el ‘Too Hard for the Radio’ de Mac Dre. El disco, por desgracia, es un océano de ritmos trap olvidables, cambios de ritmo forzados y puntuales arreglos de piano o cuerdas que aportan una textura muy superficial, mientras Drake tira barras eternas llenas de bravuconería impostada, amenazas vacías y continuas pullas a colegas e industria que parecen no interesarle ni a él mismo.
Por redes dice alguien que Drake ha elaborado ‘ICEMAN’ en base a beats de productores emergentes que ha descubierto online. Por ahora no han sido acreditados, a pesar de que el álbum lleva horas en la calle, pero aunque la idea honra a Drake, la realidad es que casi ninguna de estas bases rítmicas sale reforzada gracias a su trabajo lírico ni a su, al final, tediosa presencia vocal. En otras palabras: hasta el beat menos estimulante funcionaría en manos de otra persona, como la historia ha demostrado tantas veces. En ‘Not Like Us’, por ejemplo.
Brian Wilson odiaba la palabra “genio”. Él mismo veía este calificativo, reconvertido en campaña publicitaria, como “una cruz”. Sí, es verdad que a los 23 años compuso y produjo todo ‘Pet Sounds’ en solitario. Es cierto que esto abrió nuevos caminos en el pop, tanto en la producción como en la composición, que todavía llegan hasta nuestros días. También es verdad que lo hizo mientras escuchaba voces en su cabeza. Y estando sordo del oído derecho. Aun así, lo primero que se le vino a la mente a Wilson al pensar en ‘Pet Sounds’, 50 años después de su lanzamiento, fue «amor y armonía». Brian no era el genio de The Beach Boys, sino el alma.
‘Pet Sounds’ es probablemente lo más cercano a una experiencia religiosa que existe en el mundo del pop. Quizás por eso, como si de una epifanía se tratase, un día cualquiera decidí que era mi disco favorito, después de tenerlo años en rotación. Brian Wilson siempre vio ‘Pet Sounds’ como un álbum espiritual, incluso durante las propias sesiones de grabación: “Miraba alrededor a los músicos y a los cantantes y podía ver sus halos”, cuenta el artista en sus memorias de 2016. Se suele minimizar este aspecto de la concepción del álbum al contar que todo empezó con el primer viaje de LSD de Wilson, en abril de 1965. Su primera esposa, Marilyn, declaró que Brian había visto a Dios y que “lloró sin parar durante días”. Esto es totalmente cierto, pero Brian necesitó mucha más fe de la que te puede provocar un tripi para superar, no ya la grabación de ‘Pet Sounds’, sino la propia existencia. Dios estaba en el estudio con él, pero también el diablo.
Un año antes de escribir y grabar ‘Pet Sounds’, Wilson empezó a escuchar voces. Para esa época, ya había dejado de girar con sus compañeros de banda y se había propuesto el objetivo de “escribir las mejores canciones y hacer la mejor música”. En sus memorias detalla la pluralidad de voces que podía oír, desde sus hermanos, hasta su padre, e incluso Phil Spector, su ídolo. Otras, ni siquiera tenían nombre: “También estaban todas las demás, las que me dicen que no valgo nada, que debería abandonar y las que me dicen que me van a matar”. En un momento dado, asumió que esas voces no iban a desaparecer, así que tenía que hacer todo lo posible para que no le hiciesen desaparecer a él.
Se habla mucho de que Wilson podía oír la música en su cabeza, pero no tanto de que aun así tenía que ordenarla de alguna manera: “Las voces que me hacían mal convivían con otras que intentaban hacer algo precioso. La respuesta estaba en la armonía. Aprender a que esas voces trabajasen juntas fue lo que me permitió hacer canciones como ‘Do You Wanna Dance?’ o ‘Help Me Rhonda’, o ‘Pet Sounds’”. Brian declaró en 1966 que creía en Dios, pero que no se consideraba “formalmente religioso”: “Creo en el poder del espíritu y en cómo se manifiesta esto en la bondad de la gente”. El desesperado espíritu de Brian se manifestó, ni más ni menos, que en las canciones más bellas de la historia.
He conocido a gente a la que ‘Pet Sounds’ le suena anticuado. Curioso, porque no existe ningún otro álbum que suene igual. Es un disco que, como la propia idea de Dios, no conoce épocas. Es retro y futurista a la vez. Se le suele calificar como pop progresivo, pero en realidad está operando en terreno desconocido: una mezcla extrañísima de doo wop, avant garde, jazz, música clásica… Es casi su propio género. Definitivamente, no tiene nada que ver con el mundo del rock, en el que siempre se ha encasillado. Para esto, el trabajo de Brian con la Wrecking Crew fue clave. Es cuando este entendió que podía permitirse ser un “perfeccionista”. A la vez, esta es la razón por la que ‘Pet Sounds’ es visto constantemente como un álbum conceptual. El disco no tiene una temática central (no va sobre los sonidos que hacen los animales) y tampoco hay algo que una sus letras a nivel conceptual, más allá de ser canciones felices sobre estar muy, muy triste. ‘Pet Sounds’ es un álbum conceptual por su producción.
El mismo Brian asegura que su objetivo con ‘Pet Sounds’ era copiar “el sonido Spector”, pero Wilson fue mucho más allá. “Era una colección de sonidos totalmente nueva para nosotros, o para cualquier persona”, cuenta el artista. Sí, introdujo el theremin en la música pop. Sí, utilizó latas de Coca-Cola en varias canciones. Y sí, Brian terminó todas las canciones con un fade out. Lo de las larguísimas sesiones de grabación tampoco es nada nuevo. Brian cuenta que las pistas instrumentales de ‘Wouldn’t It Be Nice’ fueron “fáciles de hacer”, pero no fue algo rápido: “Dejé de contar cuando llevábamos 20 tomas”, asegura en sus memorias. No, lo más impresionante de la producción de ‘Pet Sounds’ es lo bien que funciona sin las tomas vocales.
Animo a cualquier a escuchar la versión instrumental del disco. Es un álbum completamente diferente. Puedes pasar años escuchando ‘Caroline, No’ y no darte cuenta del toque de saxofón que aparece en la parte de “Break my heart”, sin duda por culpa de la arrebatadora melodía vocal que está por encima. Algunas composiciones, como ‘Let’s Go Away For Awhile’, son tan poderosas que Brian Wilson decidió que estaban bien así, pese a que originalmente sí existía una línea de voz. La pregunta que surge es clara: ¿Cómo alguien podría poner palabras a estas increíbles composiciones? La respuesta es contratando un copywriter.
Tony Asher estaba trabajando en publicidad cuando Wilson pensó que podría ser un buen letrista. Se guió por “pura vibra e instinto” y porque le gustaba “cómo hablaba”: “Al parecer, tenía algo de información, por amigos mutuos, sobre mis habilidades de escritura como copywriter y letrista en la universidad, así que no era tan absurdo en realidad, pero para mí, parecía que venía de la nada”, cuenta Asher. Lo primero que uno piensa al leer las tremendamente personales y sinceras letras de ‘Pet Sounds’ es que solamente pueden venir del corazón de Brian Wilson, exclusivamente. Resulta que, como todo lo bueno, fue fruto de la colaboración.
Todas las canciones de ‘Pet Sounds’ tienen un componente oscuro en su letra. Incluso la eufórica introducción, que esencialmente trata de fantasear sobre algo que no tienes: “Parece que cuanto más hablamos de ello, más difícil es vivir sin ello”. Palabras como “triste” y “llorar” se repiten decenas de veces a lo largo del LP. Además, en su forma más directa y cruda: “A veces, me siento muy triste” o “Quiero llorar” no eran frases fáciles de encontrar en un disco de pop. Normalmente, las canciones que tratan temas como la tristeza o la depresión utilizan eufemismos, o expresiones, que suavizan el mensaje original. Brian no ocultó absolutamente nada.
‘God Only Knows’, por ejemplo, es una de las canciones de amor más alabadas de la historia. Puede que la número 1. No solo comienza con la línea “quizás no siempre te ame”, que ya es tela, sino que además nos cuela una sutil, pero clara, referencia al suicidio en el segundo verso: “Si me dejases en algún momento / La vida seguiría adelante, créeme / El mundo no me podría mostrar nada / Así que, ¿qué bien me haría vivir?”. Por otro lado, ‘I Just Wasn’t Made For These Times’ podría ser la canción que mejor representa ‘Pet Sounds’. Es la obra de Brian Wilson en su momento más íntimo, real y devastador: «La gente que conozco no quiere estar en mi posición», canta la más aguda de las cuatro melodías vocales que convergen en el estribillo. En lo musical, es su instante más experimental, imaginativo y extraterrestre.
The Beach Boys venían de escribir canciones sobre chicas y coches, y no hace falta remontarse más allá del disco que vino antes de este, ‘Summer Days (And Summer Nights)’. Por supuesto que hubo antecedentes en la música del grupo, tanto en la producción como en la temática, pero nunca en todo un disco. Las ventas no fueron desastrosas como tal, pero comparadas con los discos anteriores de The Beach Boys, ‘Pet Sounds’ fue un flop. El consuelo que le quedó a Brian fue que su disco sirviese como la principal inspiración de The Beatles para hacer «Sgt. Peppers». Además, no creo que haya mayor cumplido que una frase así de Paul McCartney: “Le he comprado a cada uno de mis hijos una copia del disco para su educación en la vida. Nadie está educado musicalmente hasta escuchar ese disco”.
60 años después del lanzamiento de ‘Pet Sounds’, Brian Wilson ya no está con nosotros. De hecho, se trata del primer aniversario del disco desde su fallecimiento. Sin embargo, lo podemos sentir más cerca que nunca con el regalazo de las ‘Pet Sounds Sessions’ llegando a plataformas. Se trata de un recopilatorio con los mejores momentos de las sesiones de grabación del disco. Es como si ‘Get Back’ fuese un podcast, prácticamente. Esta colección destaca tanto el infinito talento de los músicos de la Wrecking Crew, replicando todas las indicaciones del artista de toma en toma, como el lado más bonito y humano de Brian, que no todo iba a ser tristeza. Le oímos tararear melodías que le vienen a la cabeza en el momento, discutiendo ideas con los instrumentistas… Está jugando como un niño en Legoland.
Aparte de las delicias musicales que ofrece el recopilatorio, desde el esperanzador overdub de cuerdas de ‘Don’t Talk (Put Your Head On My Shoulder)’ hasta la versión de ‘God Only Knows’ con Brian como vocalista principal, este también resalta otro de los pilares, no solo de ‘Pet Sounds’, sino de toda la obra del líder de The Beach Boys. Podemos escuchar el momento exacto en el que este le dice a Hal Blaine cómo tocar la bocina que se escucha al final de ‘You Still Believe In Me’. Es un detalle sutil, pero también uno de los elementos más memorables de la canción: «No te olvides de hacerlo, porque nos recuerda que es una canción sobre la infancia».
‘Pet Sounds’ es una fuente de belleza, tristeza y espiritualidad a partes iguales, pero también es un, cada vez más necesitado, monumento a la inocencia. La obra maestra de Brian Wilson no solo sigue siendo relevante en lo musical, sino también en la parte moral y emocional. A pesar de la durísima vida que le tocó, incluso durante sus años de madurez, Brian nunca dejó de ser un niño del todo. En un mundo que cada vez se parece más a una carrera de todos contra todos, seguro que podemos aprender de ello. Cuando todo salga mal, que la inocencia sea lo último que se pierda.
Había perdido de vista a Pantomima Full, aunque últimamente su reciente vídeo parodiando a los hombres performativos que beben matcha y leen a Gloria Fuertes había acabado en mi radar por alguna razón. Ahora el grupo de humoristas ha vuelto con un vídeo en el que parodian a los grupos indie españoles y que ya está siendo ampliamente comentado en redes, porque responde en clave de humor a la percepción que tiene buena parte del público sobre la supuesta homogeneidad de los grupos españoles que continuamente encabezan festivales.
El grupo ficticio Viento Desamor, que hace indie-rock, presenta su debut en una multinacional, ‘Osa Mayor’, y cumple con todos los clichés exagerados del típico grupo indie-pero-no: épica emocional, voz afectada, títulos grandilocuentes como ‘Vuela Ícaro’, actitud rockista y, lo más llamativo a simple vista, un estilismo imposible de descifrar, a medio camino entre lo hipster y lo vintage de hace 15 años.
La actitud de creer estar haciendo algo especial y muy profundo marca el paso de Viento Desamor por este falso reportaje, que también parodia otros temas como la pose indie (“la crisis de los 40 Principales”), la fascinación por todo lo anglo (“Primark Scream”) o la moda de anunciar conciertos a 10 años vista: “Nos vemos en 2032”. Viento Desamor, ¿la mejor banda indie ficticia desde Lesbian of Love?
Overmono han anunciado la llegada de su segundo álbum, titulado ‘Pure Devotion’, que estará a la venta el próximo viernes 7 de agosto. Los hermanos Russell cuentan que el sucesor de ‘Good Lies’ será su «proyecto más ambicioso» hasta el momento y que representa el sonido de «hermosas imperfecciones» y «fallos de máquinas».
El lead single del disco, ‘Lockup’, es un potentísimo festín sonoro que habría surgido inspirado por la ruptura de las reglas de la era post-punk. Así, el dúo galés samplea ampliamente la canción ‘What A Waste’ de Birmingham Fast Relief en un tema lleno de múltiples texturas diferentes.
El dúo cuenta que con ‘Pure Devotion’ han querido «hacer algo que capturara el espacio físico de nuestros estudios». Para ello, han experimentado con nuevas formas de grabación, como pasar una voz «por un altavoz antiguo en el sótano», reproducir un sintetizador «con un viejo altavoz de anuncios de estación de tren de los años 30» o incluso hornear «un platillo cubierto de posos de café, patatas fritas y vinagre».
Tracklist:
1. Lockup
2. Knight In Shining Prada (feat. John Joseph Holt)
3. Slowmotion
4. Even Angels Ghost (feat. Kindora)
5. Barum
6. Mialon
7. Laxbrook
8. Gem Lingo (ovr now) (feat. Ruthven)
9. Adre
10. Ballad (feat. Kindora and Rock Floyd)
11. After The Rain
Australia y Dinamarca ya están dentro de la final de Eurovisión. Por Australia, por cierto, compite Delta Goodrem, a la que probablemente recuerdes por hits dosmileros como ‘Lost Without You’. La segunda semifinal celebrada este jueves ha dejado también el pase de Bulgaria, Ucrania, Noruega, Rumanía, Malta, Chipre, Albania y Chequia, completando así el cartel de 25 países que competirán este sábado por el Micrófono de Cristal en una de las ediciones de Eurovisión con menos participantes de los últimos años… y con un «hype» y prestigio bastante tocados por la polémica con Israel, que ha vuelto a clasificarse para la final a pesar de incumplir las normas al emitir anuncios pidiendo el voto masivo.
Los eliminados de la noche fueron Azerbaiyán, Armenia, Suiza, Letonia y Luxemburgo, que se quedan fuera de una final especialmente abierta este año.
Durante la semifinal también actuaron tres países ya clasificados directamente para la final: Francia y Reino Unido -por formar parte del Big Four- y Austria, anfitriona tras su victoria el año pasado.
La final de esta edición número 70 de Eurovisión se celebra este sábado 16 de mayo a partir de las 21:00 en el Wiener Stadthalle de Austria. Finlandia y Australia parten como grandes favoritas para llevarse el triunfo.
La edición de este año sigue además marcada por la tensión política alrededor de la participación de Israel. En plena semana eurovisiva, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha vuelto a defender la retirada de Israel del certamen: “Frente a la guerra ilegal y el genocidio, el silencio no es una opción”.
Precisamente, la posición de Israel en el orden de actuaciones deja bastante claro que la UER no parece especialmente interesada en impulsar sus opciones de victoria. Situada en tercer lugar, la candidatura israelí corre el riesgo de convertirse en una de esas actuaciones que el público ya ha olvidado cuando llega el televoto final.
Orden de actuaciones:
Dinamarca: Søren Torpegaard Lund – «Før Vi Går Hjem»
Alemania: Sarah Engels – «Fire»
Israel: Noam Bettan – «Michelle»
Bélgica: ESSYLA – «Dancing on the Ice»
Albania: Alis – «Nân»
Grecia: Akylas – «Ferto»
Ucrania: LELÉKA – «Ridnym»
Australia: Delta Goodrem – «Eclipse»
Serbia: LAVINA – «Kraj Mene»
Malta: AIDAN – «Bella»
Chequia: Daniel Zizka – «CROSSROADS»
Bulgaria: DARA – «Bangaranga»
Croacia: LELEK – «Andromeda»
Reino Unido: LOOK MUM NO COMPUTER – «Eins, Zwei, Drei»
Francia: Monroe – «Regarde !»
Moldavia: Satoshi – «Viva, Moldova!»
Finlandia: Linda Lampenius x Pete Parkkonen – «Liekinheitin»
Polonia: ALICJA – «Pray»
Lituania: Lion Ceccah – «Sólo Quiero Más»
Suecia: FELICIA – «My System»
Chipre: Antigoni – «JALLA»
Italia: Sal Da Vinci – «Per Sempre Sì»
Noruega: JONAS LOVV – «YA YA YA»
Rumanía: Alexandra Căpitănescu – «Choke Me»
Austria: COSMÓ – «Tanzschein»
“Las grandes bandas de rock actuales no nos gustan nada”, decían Brian y Michael D’Addario en una entrevista con este medio. Una sentencia que a estas alturas no debería sorprender a nadie, pues The Lemon Twigs es, seguramente, la banda contemporánea que con mayor pasión se empeña en regresar al pasado. Y no solo en lo musical (donde, por supuesto, graban casi todo en cinta), también en su estética setentera, que ambos han convertido en un sello de identidad.
En ‘Everything Harmony’ y ‘A Dream Is All We Know’ encontraron inspiración en el soft rock y el pop rock, de los años 60 y 70. Su nuevo ejercicio vintage, ‘Look For Your Mind!’, continúa explorando esas décadas por una senda muy similar a la de sus predecesores. Las trabajadas armonías vocales, las melodías luminosas y nostálgicas, los estribillos pegadizos… Todo vuelve a estar presente en un álbum que no ofrece demasiados detalles nuevos al universo del grupo y que parece indicarnos que después de esto no vendría mal alterar ligeramente la fórmula. Por el momento, incluso mostrando algún síntoma de agotamiento, todavía funciona.
Los hermanos D’Addario son excelentes músicos y aquí encontramos buenos ejemplos de ello. Es fácil acusarlos de hacer un simple pastiche, pero han sabido, en gran medida, esquivar esa bala gracias a la autenticidad que desprenden sus letras, que nos sugieren que no solo están imitando, sino que para ellos no hay otra forma de expresión artística posible.
En la muy divertida ‘2 or 3’ retratan una historia de amor en la que el narrador siente que su chica le da mil vueltas: ha leído y viajado mucho más que él y “siempre le apetece algo más refinado”. La producción es fantástica, trasladándonos directamente a los años 60 con un estribillo adictivo, con bonitos coros y detallados arreglos de viento. También lo es la de la sentimental ‘I Just Can’t Get Over Losing You’, guiada por un energético riff de guitarra.
‘Gather Round’ cuenta con un gran último tercio protagonizado por una trompeta. ‘Mean to Me’ es una bonita balada de guitarra muy ‘Pet Sounds’, que junto a ‘Joy’, el corte más diferente del álbum, baja el ritmo general de la secuencia. Otro punto álgido es ‘My Heart Is In Your Hands Tonight’, que cuenta con una de las mejores interpretaciones vocales del proyecto. Suena épica y emocionante, con un estribillo inmediato, accesible y muy nostálgico. Y el cierre, ‘Your True Enemy’, añade una bienvenida dosis de psicodelia guitarrera que podría sugerirnos (ojalá) un nuevo rumbo sonoro para el futuro.
El mayor inconveniente que tiene ‘Look For Your Mind!’ es que sus 41 minutos se hacen largos. Y no porque haya altibajos, es más, la calidad de las composiciones es indudable y cualquiera de ellas por separado funciona de maravilla, sino porque la acumulación de tantas canciones con un sonido similar termina empachando. Hay momentos realmente valiosos, pero conviene descubrirlos poco a poco y no de una sola tacada.
Lady Gaga ha publicado en exclusiva en Apple Music el concierto dedicado a ‘Mayhem‘ que grabó en secreto en el Wiltern Theatre de Los Ángeles el pasado mes de enero. El show, llamado ‘Mayhem Requiem’, llega ahora con el propósito de “enterrar” la era ‘Mayhem’, un mes después de que la gira mundial concluyera en el Madison Square Garden, sumando 86 shows en total y tan solo uno cancelado.
El “funeral” de ‘Mayhem Requiem’ ha sido un homenaje a la exitosa era que ha dejado clásicos de Gaga como ‘Abracadabra‘ y ‘Die with a Smile’. Ambas reinventadas -la primera en clave tecnopop oscura y la segunda sampleada con Kavinsky- sirven para explicar un concierto que no se ha conformado con replicar el estilo de la gira ya vista por millones de personas, sino que se ha molestado en remezclar las canciones y diseñar nuevas escenografías y vestuarios. Vídeos, en el foro de Lady Gaga.
Arrancando con una intensa ‘Disease‘ al piano, una Gaga vestida de negro funerario ha vuelto a defender las canciones de ‘Mayhem’ como merecen, multiplicando el carácter performático de su gira por dos, y actuando en un escenario que simula un castillo en ruinas. Recordemos que fue uno de los mejores discos de 2025, pero resulta que los remixes de las canciones son un auténtico regalo: por ejemplo, esa ‘LoveDrug’ acústica complementada con un vocoder exquisito, o esa ‘Zombieboy’ reinventada en clave synthwave.
Dedicado íntegramente a ‘Mayhem’, es decir, sin concesiones a éxitos anteriores, Gaga ha hilado a través de interludios un set que ha dejado sorpresas dignas de comentar, como ‘Killah’ sampleando las percusiones industriales de ‘Closer’ de Nine Inch Nails. Incluso llega a resultar muy emotiva la mezcla de ‘Die with a Smile’ con ‘Nightcall’ de Kavinsky. Ni rastro de la melodía original, Bruno Mars desaparece de ella por completo. Ya que hablamos tanto de sintes ochenteros, ¿dónde está la rumoreada colaboración de Lady Gaga con The Weeknd?
Tirada en el suelo interpretando una emotiva versión de ‘Vanish into You’, que en nuestros foros algunos llaman una de las mayores oportunidades perdidas de Lady Gaga -nunca se lanzó como single a pesar de su incipiente viralidad-, Gaga mantiene la performance intensa, pero rebaja el camp de la gira global y del videoclip de ‘Abracadabra’ para ofrecer un show tan oscuro que prácticamente, en momentos puntuales, solo vemos una sombra sobre el escenario. Está claro que el objetivo es apagar las luces de esta era que ha reinventado su carrera.
Salen beneficiadas las nuevas versiones de ‘How Bad Do U Want Me’, también convertida en un corte synthwave; no tanto quizá esa ‘Don’t Call Tonight’ que acaba sonando algo a Shania Twain, de repente. De alguna manera, también gracias a la futurista puesta en escena, se traslada el glam de Mayhem -tan inspirado en la Nueva York de los 70- al futurismo noir de la siguiente década. Solo hay que ver a Gaga interpretar ‘Die with a Smile’ con casco y armadura, convertida en una especie de soldado. Ni siquiera en sus épocas más sintetizadas y electrónicas la vimos tan sumamente ochentera a la par que oscura.
Podcast: ‘Mayhem’, ¿justo la era menos caótica de Lady Gaga?
En ‘Hardcore Henry’, el director Ilya Naishuller adaptaba la gramática del videojuego en primera persona al cine de acción y ciencia ficción. La originalidad de la propuesta le abrió las puertas de Hollywood (‘Nadie’, ‘Road House 2’) y de la industria musical: en ‘False Alarm’, de The Weeknd, el realizador ruso seguía exactamente la misma estrategia formal, un shooter en primera persona tipo ‘Call of Duty’.
Vince Staples parece haberse inspirado en las obras de Naishuller para la realización de ‘Blackberry Marmalade’.
Rodado en el famoso restaurante Frank’s de Burbank, un icono de los viejos diners californianos que ha aparecido en ‘Euphoria’, ‘Perdida’ o en el clip de Childish Gambino ‘Sweatpants’, el vídeo comienza con un plano muy elocuente de la bandera de Estados Unidos. Lo que sigue es una coreografía de violencia filmada desde la perspectiva subjetiva del protagonista, obligando al espectador a adoptar la mirada del asesino.
Pero, más allá del virtuosismo técnico, el clip funciona como una sátira feroz de ciertos imaginarios profundamente estadounidenses: la cultura de las armas, la violencia convertida en espectáculo y los tiroteos como expresión extrema de la frustración del individuo contemporáneo. El viejo diner, emblema de la América cotidiana, deja de ser un espacio de confort, para transformarse en un escenario de una carnicería absurda.
El remate llega con una frase de Martin Luther King: “La pregunta no es si seremos extremistas, sino qué clase de extremistas seremos”. La cita, procedente de la ‘Carta desde la cárcel de Birmingham’ (1963), introduce una ironía incómoda: el idealismo moral del activismo por los derechos civiles reapropiado en un contexto de violencia criminal, como si la nación hubiese pervertido sus propios mitos hasta sustituir el radicalismo moral de la justicia social por otras formas -individualistas, conspiranoicas, nihilistas- de extremismo, vaciadas de toda lógica emancipadora.
El Low Festival ha anunciado la distribución por días de su edición de 2026, que se celebrará del 31 de julio al 2 de agosto en el Parque Antonio Soria de Torrevieja.
El viernes estará encabezado por Kasabian y contará también con actuaciones de Fangoria, Iván Ferreiro y León Benavente, además de Ginebras y Ladilla Rusa, entre otros.
El sábado figuran como principales reclamos The Hives, Editors y Love of Lesbian, junto a otros proyectos como Ojete Calor, La Paloma o Besmaya. La programación incluye también una selección de DJs y propuestas electrónicas.
El domingo cerrarán el festival Dani Fernández, La Casa Azul y Sidonie, junto a otros artistas como Natalia Lacunza o Juventude.
Las entradas de día salen a la venta el domingo a las 10 horas con precios desde 37,99 euros más gastos de distribución, y los abonos generales y VIP continúan disponibles en la web oficial.
Drake había anunciado que su nuevo disco, ‘ICEMAN’, se podría escuchar a partir de hoy, 15 de mayo. Lo que ha mantenido como sorpresa hasta hoy es que planeaba lanzar hasta dos discos más, y es que desde hoy la discografía de Drake suma 11 títulos: aparte de ‘ICEMAN’ están disponibles ya otros dos álbumes nuevos, ‘Maid of Honour’ y ‘HABIBTI’.
¿Cuál es la diferencia entre los tres lanzamientos? Así, a bote pronto y escuchando por encima, parece que ‘ICEMAN’ es el disco más centrado en los ritmos del trap de los tres, mientras que ‘Maid of Honour’ explora sonidos electro y ‘HABIBTI’ otros más R&B y “moody”. Sus fans están de enhorabuena, ya que estos tres álbumes suman 43 canciones nuevas de Drake en un solo día.
De momento, el focus track es ‘Ran to Atlanta’, con Future y Molly Santana, que pertenece a ‘ICEMAN’. El que quizá no debamos olvidar es el principal lanzamiento de Drake de hoy, y el que llevaba teaseando desde hace meses. De hecho, hace unas semanas ideó una curiosa estrategia de marketing que consistió en revelar la fecha de lanzamiento del disco con un bloque de hielo.
Hoy 15 de mayo publica Drake no uno, sino hasta tres discos de golpe: ‘ICEMAN’, ‘MAID OF HONOUR’ y ‘HABIBTI’. El focus track pertenece al primer disco. Otros lanzamientos largos destacados de la jornada son los de Julieta Venegas, Triángulo de Amor Bizarro, Kevin Morby, Maluma, Porches, Rostam y Laaza. Y sí, has visto bien: SALEM han sacado disco sorpresa.
La lista de discos que salen hoy se amplía con interesantes títulos de Dua Saleh, Genesis Owusu o Emilia Pardo y Bazán.
En materia de singles tenemos comebacks de Tove Lo, Avalanches, Gracie Abrams y Overmono, así como los de Eartheater, Sondre Lerche, Bloc Party y The Mountain Goats. Por su parte, Alcalá Norte y The Strokes presentan el segundo single de sus respectivos álbumes.
La jornada deja colaboraciones destacadas de Belén Aguilera, Cupido con l0rna, Maria Escarmiento con RUSLANA, Rakky Ripper con SIMONA, Helado Tropical (Helado Negro y Reyna Tropical), Shakira y Burna Boy o el francés Rémi Fa con Rigoberta Bandini.
Ampliamos la playlist con novedades de Sofia and the Antoinettes, Gala Nell, bb trickz, Jorja Smith, Dinamarca, Toundra, Noga Erez, Mafalda Criminal, Giveon o Muyaio. Madonna, por su lado, lanza el remix de ‘I Feel So Free’ realizado por Peggy Gou.