En 2025 se estrenaron 1.097 películas en España, incluyendo reposiciones. De ellas, más de la mitad tuvieron un estreno comercial normal, con pases diarios en salas de cine. Ante esta avalancha, es inevitable que muchos títulos hayan pasado desapercibidos o su recorrido comercial haya sido menor del esperado dada su calidad. Aprovechamos que muchos de ellos ya están disponibles en plataformas para recomendar los 10 que más nos han gustado.
On Falling (Laura Carreira)
El extraordinario debut de Laura Carreira ha ido ganando premios y admiradores muy poco a poco. Tras triunfar en el festival de San Sebastián de 2024 (mejor dirección), ‘On Falling’ acaba de obtener, un año y medio después, el galardón a la mejor ópera prima (premio Discovery) en los Premios del Cine Europeo. Lento pero seguro. Un recorrido que refleja la misma cadencia con la que las dinámicas laborales inhumanas del neoliberalismo quiebran el ánimo y erosionan las ilusiones vitales de la protagonista del filme: una picker en un almacén de distribución.
Qué gusto da ver un drama social que no cae en la demagogia, que no se dedica a aleccionar al espectador ni a manipularlo mediante clichés dramáticos, maniqueísmos morales o miserabilismo estético. Al contrario, la directora confía en la inteligencia y sensibilidad del espectador para ofrecer un retrato sutil y profundamente humano (aquí no hay personajes malvados, el malo es el sistema), cargado de complejidad psicológica y densidad discursiva sobre la precariedad de la clase trabajadora en el siglo XXI. Esto no es un carrusel de desgracias para que gritemos con condescendencia “¡ay, pobrecita!”, sino una crónica naturalista que nos obliga a preguntarnos: “¿por qué seguimos tolerando esta injusticia?”. 8,7.
Disponible: Filmin, Movistar+, Prime Video, Apple TV.
Sueños de trenes (Clint Bentley)
De las cuatro películas que ha estrenado Netflix con vistas a la “carrera de los Oscar” -‘Frankenstein’, ‘Una casa llena de dinamita’, ‘Jay Kelly’ y ‘Sueños de trenes’-, esta última es, por razones evidentes (las otras tres pertenecen a cineastas consagrados), la que menos expectativas había generado. Clint Bentley es más conocido por su labor como guionista (‘Las vidas de Sing Sing’) que como director (‘El Jockey’). Sin embargo, quizá sea la mejor de las cuatro.
Adaptación de la novela homónima de Denis Johnson (Random House, 2015), ‘Sueños de trenes’ es un magnífico western que combina de forma extraordinaria el drama íntimo con la epopeya histórica. Aunque, en lo formal, el director “terrencemalickea” sin ningún pudor (hay planos y movimientos de cámara prácticamente calcados), logra compensar esa carencia de personalidad visual con una notable fluidez narrativa, un considerable espesor dramático y una sobresaliente creación de atmósferas, a la que contribuye un uso muy evocador de la voz en off. Joel Edgerton está sensacional como protagonista, pero sigue sin nominación al Oscar tras 25 años, desde ‘Animal Kingdom’, de ninguneo (la canción de Nick Cave ‘Train Dreams’ sí ha sido nominada). 8.
Disponible: Netflix
La luz que imaginamos (Payal Kapadia)
Fue la gran sorpresa del festival de Cannes de 2024. Rodeada del brillo de los cineastas estrella del cine mundial -Coppola, Cronenberg, Lanthimos, Sorrentino– la tímida luz de la debutante (en el largometraje de ficción) Payal Kapadia terminó por deslumbrar a toda la Croisette y acabó llevándose el Gran Premio del Jurado, el segundo en importancia.
Producción mayoritariamente francesa, pero completamente india desde un punto de vista creativo (esta película es impensable dentro de la industria del cine indio dada su rígida censura), ‘La luz que imaginamos’ es un filme de una delicadeza y una riqueza expresiva asombrosa. Kapadia mezcla el melancólico romanticismo y el poético esteticismo urbano de Wong Kar-wai (gran parte de la historia transcurre en Mumbai) con la crudeza y el verismo de la imagen documental. El resultado es una preciosa historia de amistad femenina, tan punzante en su dimensión sociopolítica como emotiva en la sentimental. Uno de los peliculones del año pasado. 8,8.
Disponible: Filmin, Movistar+
Blue Moon (Richard Linklater)
‘The Lady Is a Tramp’, ‘My Funny Valentine’, ‘Blue Moon’… y así hasta mil canciones. El hoy olvidado letrista Lorenz Hart formó un popular dúo con el compositor Richard Rodgers en el Broadway de los años 20 y 30, luego eclipsado por el arrollador éxito de Rodgers junto a Oscar Hammerstein (‘Sonrisas y lágrimas’, ‘El rey y yo’).
Richard Linklater se acerca a la figura trágica de Hart (murió alcoholizado a los 48 años) recreando una sola noche de su vida: la del estreno del exitoso musical ‘Oklahoma!’ (1943), la primera obra que Rodgers compuso sin contar con él. Protagonizada por un sensacional Ethan Hawke, en la que podría ser la mejor interpretación de su carrera, (ha sido nominado al Oscar), ‘Blue Moon’ es un biopic que se aleja del habitual semblante wikipédico para ofrecer un retrato del personaje más psicológico que biográfico, más centrado en transmitir su carácter y sensibilidad a través de la palabra (el filme está escrito de maravilla) que en enumerar su vida y milagros. 8,5.
Disponible: Prime Video
Una quinta portuguesa (Avelina Prat)
Ha sido una de las sorpresas más agradables del cine español en 2025. Tras debutar en el largometraje con ‘Vasil’ (2022) y después de una larga trayectoria trabajando como script, Avelina Prat (arquitecta de formación) se ha revelado como una de las directoras y guionistas más prometedoras del panorama actual (está nominada a los Premios Goya al mejor guion original), además de un ejemplo de que la edad no debería ser un impedimento para iniciar una nueva carrera profesional (debutó ya cumplidos los cincuenta).
De hecho, el protagonista de ‘Una quinta portuguesa’ (un fantástico Manolo Solo, nominado a los Goya, al igual que María de Medeiros) podría entenderse como una suerte de alter ego de la directora: un profesor universitario maduro que decide cambiar de profesión tras un hecho que no desvelaremos. La película, extraordinariamente bien escrita, funciona como una delicada fábula sobre las segundas oportunidades. Un elogio de la “reinvención” personal, de dejarlo todo atrás para empezar de nuevo, pero no desde la retórica neoliberal (ese horrible mantra de “salir de la zona de confort”), sino desde una perspectiva profundamente existencial. 7,9.
Disponible: Filmin, Movistar+
Vermiglio (Maura Delpero)
Fue la competidora más dura e inesperada de ‘La habitación de al lado’ en el Festival de Venecia de 2024. ‘Vermiglio’ ganó el Leon de Plata y fue seleccionada por Italia para los Oscar, por encima de la favorita, ‘Parthenope’, del oscarizado Paolo Sorrentino. Dirigida por la argentina afincada en Italia Maura Delpero, ‘Vermiglio’ parece una película de otro tiempo, una aproximación a la historia de Italia en la tradición de clásicos italianos de los setenta como ‘Novecento’ (1976), ‘Padre padrone’ (1977) y, particularmente, ‘El árbol de los zuecos’ (1978), la obra maestra de Ermanno Olmi.
La película funciona como recreación histórica y antropológica. Por un lado, narra la llegada de un desertor siciliano a una aldea de montaña del Trentino a finales de la Segunda Guerra Mundial y cómo su presencia alterará la existencia de una pequeña comunidad. Por otro, reconstruye la vida de esa comunidad campesina, poniendo el acento en la realidad social y cultural (el filme está hablado en dialecto trentino mezclando actores y lugareños) y adoptando un punto de vista femenino. El resultado es un hermoso y delicado retrato de familia que captura muy bien la intimidad de los personajes a través del uso de la elipsis y el fuera de campo. 7,8.
Disponible: Movistar+, Filmin, Prime Video, Apple TV
La receta perfecta (Louise Courvoisier)
Otro debut fabuloso. Louise Courvoisier se llevó el Cesar a la Mejor Ópera Prima con este estupendo coming of age rural que se aleja de las visiones idealizadas y estereotipadas de la vida en el campo. ‘La receta perfecta’ (horrorosa “traducción” del original ‘Vingt Dieux’, algo así como “¡Maldita sea!” o “¡Dios mío!”) narra la historia de un adolescente que se verá obligado a madurar de una forma peculiar: haciendo queso, queso Comté, el famoso gruyère que se elabora en la región montañosa del Jura, donde está ambientada la película y de donde es originaria la directora.
Pero esta no es la típica película gastronómica pija sobre las maravillas de un queso con denominación de origen. Al contrario: es cine juvenil, casi un documental antropológico, interpretado por granjeros reales que se pasan la película manchados de mierda de vaca y haciendo el cabra con coches y motos. La directora logra extraer de ellos interpretaciones de enorme naturalidad, sin esconder su dimensión más garrula. La metáfora funciona de maravilla: jóvenes que maduran al mismo ritmo que maduran los quesos. 7,7.
Disponible: Filmin
Mi única familia (Mike Leigh)
Solo por ver el prodigioso personaje que compone Marianne Jean-Baptiste merece la pena esta película. La actriz británica da vida a una señora increíblemente insoportable, una gruñona tan desagradable, antipática y faltosa que al principio hasta hace gracia, pero que en realidad esconde a una mujer profundamente infeliz, alguien que no es capaz de disfrutar de la vida, que está enfadada con el mundo y, lo peor de todo, que no sabe por qué.
Tras varias películas históricas -‘Mr. Turner’ (2014), ‘La tragedia de Peterloo’ (2018)-, ‘Mi única familia’ supone el regreso de Mike Leigh al tipo de cine por el que se hizo célebre: ‘Secretos y mentiras’ (1996), ‘Todo o nada’ (2002), ‘Another Year’ (2010)… Película aparentemente sencilla, de personajes, el director construye un retrato de la depresión en sus aspectos más incómodos y ordinarios, muy lejos de la complacencia sensiblera o la tristeza glamurosa. Aquí no hay poses lánguidas con canciones tristes ni discursos facilones sobre la salud mental: esto va de sufrir y hacer sufrir a los demás. 7,5.
Disponible: Filmin.
Secretos de un crimen (Sandhya Suri)
Según un programa impulsado por el gobierno indio, las viudas de funcionarios públicos con bajos ingresos pueden heredar el puesto de trabajo de su marido fallecido. A partir de esta política real, la directora británica de origen indio Sandhya Suri construye un absorbente relato policial, a medio camino entre el thriller y el drama social feminista, que utiliza un terrible caso criminal para radiografiar las jerarquías de clase, el machismo estructural y las tensiones morales de la India contemporánea.
‘Secretos de un crimen’ sigue a la viuda de un policía que hereda el puesto de su marido en una remota zona rural del norte de la India, sin tener ningún tipo de experiencia previa. A través de su punto de vista, la película se convierte en el relato de un aprendizaje forzado y lleno de obstáculos, en el que la investigación criminal avanza al mismo tiempo que la protagonista toma conciencia del sistema profundamente hostil al que se enfrenta y del que, como policía, forma parte. 7,5.
Disponible: Filmin.
‘Cuando cae el otoño’ (François Ozon)
François Ozon sigue con su ritmo de rodaje de una película al año (‘El extranjero’ está ahora mismo en cartelera). En ‘Cuando cae el otoño’ (la incluimos en esta selección porque se estrenó en diciembre de 2024) presenta un encantador thriller rural protagonizado por una entrañable abuela septuagenaria (una magnífica Helene Vincent) de un pueblecito de Borgoña. Bajo su apariencia de agradable cozy crime, ‘Cuando cae el otoño’ resulta más retorcida y transgresora de lo que aparenta a simple vista.
Gracias a un guion tan sutil como la caída de una hoja, un brillante uso de la elipsis -con una gestión muy hábil de la información- y unos personajes muy bien dibujados, llenos de capas de ambigüedad, el director francés consigue armar una deliciosa intriga, rebosante de humor muy fino y perverso, que recuerda a los policiacos rurales de Claude Chabrol. Una muestra de la capacidad de Ozon para manejar las expectativas del espectador y llevarle por los caminos menos trillados y moralmente más inesperados. 8.
Disponible: Filmin






La primera parte de ‘The Brutalist’ ha sido de lo mejor que se ha podido ver en mucho tiempo en una pantalla de cine. Desde la deslumbrante secuencia inicial, con la caótica llegada a la isla de Ellis mientras suena la increíble música de Daniel Blumberg, la odisea que vive el protagonista hasta que se reencuentra con su mujer es de una fuerza visual, complejidad dramática y fluidez narrativa asombrosas. Uno llega al intermedio cronometrado de 15 minutos deseando aplaudir. La segunda parte sigue siendo impresionante, pese a algunos bajones de ritmo. Sin embargo, no dejan de ser simples resbalones en la configuración de un conjunto lleno de ambición narrativa y estilística, cuyo visionado tiene la capacidad de dejar un impacto en el espectador tan duradero como la estructura de un edificio brutalista.
Al terminar la proyección de ‘Los Domingos’ en Donosti ya se palpaba en el ambiente la sensación de haber visto la Concha de Oro. El tercer largometraje de Alauda Ruiz de Azúa (‘Cinco Lobitos’, la serie ‘Querer’) es una de esas grandes películas que llegan para revolver conciencias y generar debates. Sin embargo, la directora nunca opta por el escándalo ni por la provocación, firmando un primoroso coming of age desde un lugar insólito: Ainara (Blanca Soroa), de 17 años, quiere convertirse en monja de clausura. Su familia, de clase media-alta y educación católica, recibe la noticia con estupor, generándose así un enorme conflicto entre cada uno de sus miembros, especialmente en su tía (Patricia López Aranaiz), que no es creyente y no comprende la vocación de su sobrina. A través de una narrativa sólida y vibrante, Ruiz de Azúa explora con inmensa lucidez las dudas que surgen ante una decisión tan complicada. Lo mejor de ‘Los Domingos’ es su intento por entender aquello que es totalmente ajeno a nosotros y hacerlo desde una mirada que ni juzga ni alecciona. El reflejo de la sociedad de la directora puede resultar amargo, pero es tremendamente acertado y realista. Su manera de filmar, discreta y sin aspavientos, no hace más que reforzar la fuerza narrativa y un guion perfectamente construido.
‘Weapons’ es una de esas películas que difuminan los géneros cinematográficos. El público asiste al cine esperando una cinta de terror y se encuentra con una desconcertante mezcla de humor, suspense y pinceladas de horror suburbano, gore y «jumpscares» que funcionan aunque no quieras. Una película tremendamente alegórica que no ofrece respuestas fáciles ni interpretaciones fijas. Es válido sentir desconcierto, ya que ‘Weapons’ funciona igual como película de terror (la icónica tía Gladys tendrá su propia película), como comedy horror e incluso como crítica social velada, dirigida a ciertos «brujos» que corrompen a la infancia.
‘Emilia Perez’ es un híbrido extrañísimo, un mole con ingredientes de todo tipo que, sorprendentemente, funciona de maravilla. Tras un comienzo fabuloso, con un número musical a la altura de ‘Annette’, la película avanza por territorios cada vez más resbaladizos en cuanto a su coherencia dramática: un musical que se transforma en narco-thriller y luego da una voltereta hacia el melodrama más kitsch. Una transición entre tonos y géneros que tiene su equivalente en el cambio físico y moral que experimenta la protagonista.
Aunque ya había llamado la atención en el circuito festivalero con sus dos primeras películas, ‘Todos vosotros sois capitanes’ (2010) y ‘Mimosas’ (2016), ambas estrenadas (y premiadas) en Cannes, fue con ‘Lo que arde’ (2019) cuando Oliver Laxe se reveló como un cineasta superlativo, capaz de conjugar una inquebrantable vocación autoral con la habilidad de conectar con públicos cinéfilos más amplios.
La mente maestra de Kelly Reichardt vuelve a idear un guion que transforma un género históricamente cargado de acción y testosterona (el robo de unos cuadros) en un delicado ejercicio casi-bressoniano que impone sus propias reglas y sus propios tiempos. ‘The Mastermind’ es una aventura anti-épica y minimalista de una cineasta que continúa indagando en la compleja historia de Estados Unidos con historias pequeñas y humanas pero rebosantes de gran cine.
Richard Linklater se acerca a la figura trágica del letrista Lorenz Hart (murió alcoholizado a los 48 años) recreando una sola noche de su vida: la del estreno del exitoso musical ‘Oklahoma!’ (1943), la primera obra que Richard Rodgers compuso sin contar con él. Protagonizada por un sensacional Ethan Hawke -en la que podría ser la mejor interpretación de su carrera-, ‘Blue Moon’ es un biopic que se aleja del habitual semblante wikipédico para ofrecer un retrato del personaje más psicológico que biográfico, más centrado en transmitir su carácter y sensibilidad a través de la palabra (el filme está escrito de maravilla) que en enumerar su vida y milagros.
Carla Simón cierra una trilogía temática sobre la historia familiar de su autora, tras ‘Verano 1993’ y ‘Alcarràs’. ‘Romería’ se divide en dos líneas temporales: una en los 80 y otra en los 2000. Esta última funciona como el cimiento en el que la película se construye, mientras que la otra toma una deriva más lírica. A través de conversaciones con diferentes miembros de la familia y apoyándose en el diario que dejó escrito su madre, va reconstruyendo la historia de sus padres, víctimas del sida. Mediante un relato relevante tanto a nivel personal como social, Carla Simón da un paso de gigante a las grandes ligas cinematográficas con una película que busca convertir los recuerdos en imágenes para poder resucitar a los muertos.
La debutante Emilie Blichfeldt parte de la Cenicienta de los Grimm para mutilarla y sacarle las entrañas. Lo hace mediante tres estrategias narrativas, tres operaciones que van mucho más allá de una simple cirugía estética. La primera consiste en adoptar el punto de vista de la hermanastra mayor. Este cambio de perspectiva permite a la guionista y directora centrar la atención en el sufrimiento de un personaje que lucha por encajar en un ideal estético simbolizado en un delicado zapatito. La segunda estrategia es reinterpretar el cuento en clave feminista. Y la tercera, apostar por la comedia y el terror. Con ‘La sustancia’ como referente ineludible y guiños formales al cine de Walerian Borowczyk, ‘La hermanastra fea’ combina el humor granguiñolesco, la ironía pop y el horror corporal para coser una afilada sátira gore que funciona igual de bien como divertimento macabro, fantasía de época y perverso cuento de hadas con sustanciosa moraleja. 
















